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Cultura em resarial en Venezuela

Cultura empresarial en Venezuela. La industria química y petroquímica Amoldo Pirela (Ed.) FUNDACI6Nj~ __ JJ ('.
Cultura empresarial en Venezuela.
La industria química y petroquímica
Amoldo Pirela (Ed.)
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Caracas, 1996
Plimera Edición, 1996 La responsabilidad de las opiniones expresadas en eSla publicación incumbe exclusivamenle a sus
Plimera Edición, 1996
La responsabilidad de las opiniones expresadas en eSla publicación incumbe
exclusivamenle a sus aUlores y no retleja necesariamenle los punLOs de viSla de
Fundación Polar ni del CENDES.
©Fundación Polar
1a Edición
Coordinación Edilorial: Amoldo Pirela
Diseño, diagramación eleclrónica, gráficos, mapas y porlada: Rogelio Chovet
FOlolilo: Scan-x-press
Impresión: Editorial Texto, Caracas 1996
ISBN
980-6397 -21-5 Fundación Polar
ISBN 980-00-1009-2 CENDES

Este estudio se inscribe dentro de un esfuerzo que, por años Fundación Polar ha venido desarrollando sostenidamente y sin pausa, en relación al tema ciencia, con plena conciencia de su trascendencia y de la necesidad de unir voluntades para abordarlo. Al entregar esta publicación, y otras que serán sucesivamente editadas en las distintas series que conforman esta colección, esperamos estar contribuyendo a una mejor comprensión de nuestra realidad nacional, y a formar una opinión crítica para trans- formarla, en función del engrandecimiento del país.

Leonor Giménez de Mendoza

PREFACIO DEL EDITOR

9

RECONOCIMIENTOS 13

AUTORES 15

'ONTENIDO PARTE I.

Taxonomía de la industria, conducta

empresarial y política pública

20

A INDUSTRIA QUIMICA y PETROQUIMICA EN ENEZUELA: REALIDAD y RETOS. Amo/do Pire/a 21 Introducción 21 1.
A INDUSTRIA QUIMICA y PETROQUIMICA EN
ENEZUELA: REALIDAD y RETOS. Amo/do Pire/a
21
Introducción 21
1.
La industria química y petroquímica; entre la siembra del petróleo y
el desarrollo de la competitividad 24
2.
Las empresas y el ajuste, con "tropezones" de cuadros y gráficos 35
A modo de reflexión final 68
PRENDIZAJE TECNOLOGICO y CONDUCTA
MPRESARIAL: LA TAXONOMIA DE LA INDUSTRIA
QUIMICA VENEZOLANA ANTES DEL AJUSTE
ESTRUCTURAL. Amo/do Pire/a, Rafae/ Rengifo,
Rigas Arvanitis y A/exis Mercado
71
Introducción 71
1.
La muestra 74
2.
Las variables 77
3.
Aprendizaje tecnológico e innovaciones menores 82
4.
Estrategias tecnológicas y conducta; una taxonomia empresarial 84
Conclusiones 97
CERCA DE LA AUSENCIA DE POLITICA INDUSTRIAL O
E COMO LOS ORNITORRINCOS APRENDIERON A

BAILAR. Amo/do Pire/a

101

Introducción 101

  • 1. Contribución a una doctrina gerencial para Venezuela

103

  • 2. Los perfiles de la conducta empresarial después del ajuste estructural 111

  • 3. La competitividad a largo plazo: indicador de competitividad estratégica 123 Anexo estadístico

129

  • · ONDUCTA TECNOLOGICA y TAXONOMIA DE LA DUSTRIA QUIMICA VENEZOLANA: UNA MIRADA

ESTADISTICA. Pablo Testa

Introducción 135

135

1. Evolución de la metodología estadística del proyecto CTIQV

  • 2. El diseño de la muestra

140

136

3. El análisis de datos: evolución histórica, características generales, y ~ aspectos técnicos del ACM y
3.
El análisis de datos: evolución histórica, características generales, y
~
aspectos técnicos del ACM y la CAl
142
:::
e
4.
Los resultados del ACM y la CAl
148
~
5.
A manera de conclusión
171
~
Anexo estadístico
173
~
~
~
PARTE 11. Los efectos del ajuste sobre el potencial innovativo
a
177
Y
STABILIZACION y AJUSTE ESTRUCTURAL: SU IMPACTO
OBRE LA INVESTIGACION y DESARROLLO. Alexis Mercado.
Rigas Arvanitis
179

Introducción 179

La política tecnológica: un enfoque «ofertista»

Los efectos sobre la industria química

181

179

La respuesta económica: fuerte contraste entre tipos de empresas 181 La diversidad de respuestas tecnológicas de las empresas de química 186

Las repercusiones sobre la investigación y desarrollo Un ligero aumento del personal de I&D que esconde

importantes diferencias

188

188

Variaciones importantes que puede detectar un análisis

por capital y segmento productivo

191

La nueva orientación de la actividad de I&D en las empresas

193

Las limitaciones al desarrollo de capacidades endógenas de I&D 196 Conclusión 199

'OS RETOS PARA LA INVESTIGACION y
ESARROLLO EN LA INDUSTRIA QUIMICA DE LOS PAISES LATINOAMERICANOS.

Rigas Arvanitis y Alexis Mercado

201

Los principales rasgos de la evolución de la tecnología en la química 202 La nueva importancia de las innovaciones de procesos y equipos 203 Procesos optimizados y congruencia con el medio ambiente Nuevas características de los productos: alto contenido de

conocimiento e intensas relaciones con los clientes Cambiar la capacitación 209

205

204

6
6
La planta como laboratorio 210 Los motivos colectivos del aprender aprendiendo y el papel del Estado

La planta como laboratorio

210

Los motivos colectivos del aprender aprendiendo y el papel del

Estado 211 Buscar los mercados competidos es fomentar redes de innovadores 212 Enfocar el cambio tecnológico en términos estratégicos

El rol de la IyD en la industria

214

Apoyo a la formación de recursos humanos

Las múltiples funciones de la I&D Conclusiones 219

215

214

213

La planta como laboratorio 210 Los motivos colectivos del aprender aprendiendo y el papel del Estado

f\RTICULARlDADES INNOVATIVAS DE LOS SEGMENTOS

221

RODUCTIVOS. Alexis Mercado

El tipo de productos como determinante de la dirección de la actividad innovativa 223 Las características de los procesos 223 Papel de los factores institucionales o de política 224 Infraestructura de las empresas 232 Importancia de las diversas variables en el proceso de aprendizaje tecnológico de cada segmento 237 El análisis por segmentos y su relación con la taxonomía 241 Conclusiones 242

PARTE III. Capital humano y conducta organizacional

245

A ORGANIZACION DEL TRABAJO: VIEJAS Y NUEVAS CTICAS. Consuelo Iranzo 247 Introducción 247 La gestion del
A ORGANIZACION DEL TRABAJO: VIEJAS Y NUEVAS
CTICAS. Consuelo Iranzo
247
Introducción 247
La gestion del trabajo
250
l. Disposición frente al cambio
250
2.
Factores que frenan los cambios internos
251
3.
Modernización en la organización gerencial
253
4.
Modernización en la organización produyctiva. La gestión técnica del
trabajo. 255
5.
Modernización en la organización del personal. La gestión social 262
A modo de conclusión
269
RACTICAS DE GESTION DEL PERSONAL:
A MODERNIZACION ANCLADA EN EL REZAGO

ORGANIZACIONAL. 1. Gregorio Darwich Osorio

273

  • l. La Transición, Nuevo paradigma Tecnoeconómico.

276

  • 2. Conducta tecnológica y comportamiento organizacional desde el

_7

La planta como laboratorio 210 Los motivos colectivos del aprender aprendiendo y el papel del Estado

3.

punto de vista de las prácticas de gestión del personal A modo de .conclusión 276

281

~CURSOS HUMANOS DE NIVEL SUPERIOR. Carmen Garda Guadilla 291 Introducción 291 _ 1. Aspectos cuantitativos globales
~CURSOS HUMANOS DE NIVEL SUPERIOR.
Carmen Garda Guadilla
291
Introducción 291
_
1.
Aspectos cuantitativos globales del sistema de
educación superior en Venezuela
293
2.
Perfil educativo del personal de las empresas encuestadas. 295
3.
La calificación del personal: principal problema
señalado por las empresas
297
4.
Exigencias a la Universidad, a partir de las
respuestas de los empresarios
298
5.
Hacia una mayor articulación entre el mundo
productivo y el educativo 309
PARTE IV. Globalización y dinámica espacial
315
10 NÁMICA ESPACIAL y
TERRITORIOS EN EL MARCO
\D~ LA GLOBALIZACIÓN. Didier Ramousse
317
l.
Dinámica espacial de la industria petroquírnica y química en
Venezuela (desde sus orígenes hasta 1993) 318
2.
Definición de los espacios de referencia para el análisis de la
territorialidad de las empresas químicas en Venezuela 326
3.
Estrategias competitivas y territorialidad de las empresas
petroquímicas o químicas en Venezuela 334
Conclusión 362
ORIGEN DEL CAPITAL Y LA CONDUCTA
'ECNOLOGICA. Yvan Lapiace
365
Introducción 365
1. Particularidades de las empresas con capital extranjero
ante la apertura económica
366
2.
Conducta tecnológica y articulación de las industrias
químicas en Venezuela
Conclusión 393
379
8
PREFACIO DEL EDITOR En enero de este año 1996, por azar uno de los días en

PREFACIO DEL EDITOR

En enero de este año 1996, por azar uno de los días en que completaba las últimas correcciones de este libro, la prensa dio a conocer los graves problemas financieros que aquejaban a CORIMON. En ese proceso los acreedores tomaron el control de esa corporación industrial y designaron una junta restructuradora. Llegaban a su fin los sueños de construir la primera gran multinacional privada venezolana.

La caída de CORIMON, si bien fue estruendosa, no es un hecho aislado, es un acto más en la cadena de descalabros ocurridos en los últimos años a los grupos industriales privados nacionales. Cabe entonces preguntarse ¿qué pasó? Este libro, reflejo de doce años de seguimiento sistemático al comportamiento y desempeño de nuestra industria química y a la cultura empresarial que ha desarrollado en su seno, analiza los principales elementos explicativos del fenómeno que, como señalamos, ha tocado a casi toda nuestra estructura económica e industrial.

Los aspectos más generales los resumimos, al decir que la cultura empresarial venezolana es hija legitima de la falta de claridad acerca del papel que le corresponde jugar al Estado y al mercado en una economia capitalista. Nuestra clase empresarial, joven, inexperta y un tanto "malcriada" es hija de la ausencia en el país de discusión sería sobre este tema. El tratamiento maniqueo que se ha hecho del asunto, el pendular de la política pública en las últimas décadas, la poca transparencia de los procesos de decisión, la inducida vergüenza de ser un país petrolero y el peso muerto de la consigna de "sembrar el petróleo" son algunos de los elementos que han impedido madurar a muchos de nuestros empresarios.

De la industria química, en particular, podemos afirmar que en los primeros meses de este año se está completando un cuadro nuevo. Se trata de un mapa diferente al que se conformó durante un proceso iniciado en los años cUarenta cuando Máxime Silberg y Hans Neumann movieron sus paletas sobre las pailas donde por primera vez se preparó pintura en Venezuela. En lo que respecta a CORIMON, llegó a su fin el más ambicioso, pero también ingenuo plan de globalización de una corporación industrial venezolana. La intervención de la empresa, la reprogramación de dos tercios de su deuda estimada en casi 70 mil millones de bolívares, la recapitalización en acciones del tercio restante, el recorte de patrimonio a unos 16 mil millones de bolívares. (casi un cuarto del original) como consecuencia de la multimillonaria perdida de 1995 y, finalmente, el regreso a ocuparse exclusivamente del mercado interno de pinturas ponen punto final al asunto. Esperemos que sólo sea así por ahora. Todo esto sin icluir las pérdidas de quienes apostaron en la Bolsa de Caracas y Nueva York al éxito de esta empresa. Se trata de compradores de acciones que alcanzaron un máximo de US $ 23,50 Ycayeron a US $ 1,25. Esperemos también que se conserven la producción que

en esas empresas se genera, los empleos que da y que la experiencia sirva de verdadero
en esas empresas se genera, los empleos que da y que la experiencia sirva de verdadero
aprendizaje.
Ahora bien, es pertinente señalar que este libro tiene una relación con los
acontecimientos dentro del grupo CORIMON la cual va más allá del azar. Probablemente
forma parte de lo que Jorge Luis Borges llama "la compleja maquinaria de la casualidad".
':1
~
Hay otras casualidades destacables. Durante los años 1986 y 87 reaJizamos más ~
de treinta estudios en profundidad de empresas químicas, entre las cuales figuran varias j
de las pertenecientes a ese grupo industrial. Entonces reconstruimos la historia de los <3
pioneros de la industrialización venezolana, los hermanos Neumann entre ellos. En
1988, con la primera encuesta masiva que corrimos, ese grupo empezó a aparecer con
claridad como el estereotipo exitoso de las empresas de la química en Venezuela y
como modelo de la industrialización protegida, con sus virtudes y defectos, con sus
potencialidades y con los obstáculos que debería vencer.
No dudamos en afirmar, que hasta 1988 este grupo corporativo aparecía como
una de las estructuras industriales mejor preparadas para enfrentar la transición a una
economía abierta. Su producción estaba relativamente bien di versificada, en exceso
probablemente, y razonablemente integrada, no tanto como sería deseable. Poseía una
experiencia de aprendizaje tecnológico envidiable para estándares venezolanos. Por
otra parte, empezaba a incursionar en el sector petroquímico, vinculándose con más
precisión a las ventajas comparativas y competitivas que posee Venezuela como país
petrolero. También le había llegado el relevo generacional y contaba con un grupo de
ejecutivos jóvenes con una importante experiencia gerencial en los asuntos de la
producción y comercialización interna. Tenían Ja moral alta, un espíritu de cuerpo
bastante desarrollado y la consciencia de la necesidad de enfrentar el reto de la apertura.
No obstante, en J 992 cuando realizamos la segunda encuesta, encontramos
evidencias claras de un deterioro en sus capacidades tecnológicas, organizativas e
innovativas en general, entendida esta como la capacidad de reaccionar eficientemente
ante los desequilibrios económicos, tecnológicos, organizativos y ambientales que se
producen en el contexto de acción de una empresa. Identificamos entonces el camino
equivocado que habían tomado las empresas, como consecuencia de las primeras
confrontación de su cultura y capacidad de aprendizaje con el contexto cambiante. El
equivocado cambio en su conducta económica, tecnológica y organizativa y la ausencia
en el Estado en el contexto de una política industrial para la apertura, daban los primeros
indicios de la tormenta que se avecinaba.
El otro elemento de esa maquinaria de la casualidad a la que aludimos, era la
presencia en el Comité de Estrategia de CORIMON de algunos personajes, quienes
desde el Ministerio de Fomento, y en otros espacios, fueron responsables de una política
de apertura confiada sólo en la divulgación de las bondades del mercado y la
globalización, sin una acción propiciatoria del desarrollo de las capacidades competitivas
de nuestra estructura industrial. Una política demasiado cargada de ideología, en la que 10

Además de los aportes de la Fundación POLAR, los fondos «semilla» de este trabajo los dió CORIMON y la Corporación Andina de Fomento (CAF), ahora el segundo~~C"-'-------- acreedor más importante del grupo en desgracia y, según las noticias, en el momento ~ que escribo estas líneas, la CAF considera la posibilidad de capitalizar su acreencia ~ para convertirse en su primer o segundo accionista individual más importante.i

se pusieron en primer orden las visiones estrictamente financieras de los negocios y se

dejó a la suerte del mercado la consideración de los asuntos de la producción, su organización, el dominio de la tecnología y su evolución en el largo plazo. Según este criterio, desarrollar en las empresas las capacidades innovativas en lo organizativo, ambiental y tecnológico y el desarrollo del capital humano involucrado en la producción

no requiere de estímulo ni apoyo del Estado: "el mercado dará indicios para fue la frase repetida hasta el cansancio.

actuar...

"

se pusieron en primer orden las visiones estrictamente financieras de los negocios y se dejó a

Diríamos que es casual, en el sentido que aludimos, esa asesoría estratégica y el cambio generacional que significó también un salto, sin transición, de la visión ingenieril a la visión financista y CORIMON resolvió, así, porque si, hacerse global: especializarse en pinturas, nacional e internacionalmente, incursionar en el mercado de capitales extranjero, establecer alianzas estratégicas para proveerse de asistencia técnica y tecnología extranjera «llave en mano» y romper la tradición de contar con alguna estructura de investigación y desarrollo propia.

CORIMON procedió a desmantelar laboratorios, reducir la inversión en 1&0, liquidar personal en esas áreas o reubicarlos en labores directas de producción y mercadeo, aumentar el número de personas dedicadas a labores admjnistrativas y reducir los involucrados en la producción, un acento en la calificación de la gerencia y reducción en los esfuerzos dirigidos a los niveles más directamente involucrados en la producción; una gerencia alta volcada a los asuntos financieros y mayormente de espaldas a los problemas de la producción, una visión y estrategia de «market share» especializada, en lugar, por ejemplo, de una de integración y diversificación con la protección de una cartera de productos de diverso ciclo.

También forma parte de esa maquinaria de la casualidad que dos meses antes de la intervención de los acreedores, el Comité Estratégico insistiera en mantener la línea de intemacionalización trazada. Todo con la misma fuerza de convjcción con que muchas veces se defendió la política de <<no política industrial» desde el Ministerio de Fomento. Es la terca ratificación de la decisión de una gerencia con la mira puesta exclusivamente en el extranjero y ciega a los asuntos nacionales.

En definitiva, la precisa maquinaria de la casualidad empujó a los directivos de CORlMON y sus asesores estratégicos a pensar que podían meterse en una aventura de rápida intemacionalización de operaciones productivas y financiera, comprando pedazos de mercado en el extranjero, en lugar de conquistarlos con calidad y precios. Se hicieron voluntariosos, probablemente creyeron que tenían ventajas, por encima de la falta de experiencia y de cultura, para de la noche a la mañana dar golpes de mano a escala global. Y, por el contrario, evaluaban muy conservadoramente sus posibilidades en petroquímica, en un país con gas, petróleo y reconocido por contar con capital humano bien formado en estos campos, y concluyeron: <<nO tenemos suficiente masa propia para esas grandes ligas».

Ahora bien, lo más grave del asunto es que con las especificidades de cada caso, las dificultades también afectaron a buena parte de la industria química y, en particular, tiene gran repercusión lo ocurrido a los grupos más grandes y más viejos: Grupo Químico, Grupo Zuliano y Venoco. Estos se han visto forzados a dejar de ser corporaciones industriales venezolanas, en el nivel que lo eran antes de 1989. En algunos casos es ínfima la presencia del capital nacional. Por otra parte, ha crecido significativamente la

  • 11 inversión directa extranjera para adquirir en muchas empresas del sector y las empresas

se pusieron en primer orden las visiones estrictamente financieras de los negocios y se dejó a
mixtas de Pequiven son cada vez menos con el capital privado nacional. Con todo ello se
mixtas de Pequiven son cada vez menos con el capital privado nacional. Con todo ello
se ha perdido también la posibilidad de avanzar con estrategias del tipo desarrollado
por Japón y Korea con los "Keiretsu" y "Chaibol".
Con la especificidad de los casos, con mayor o menor suerte, cada empresa,
cada grupo industrial nacional y la cultura empresarial desde donde construyen sus
decisiones, ha intentado sobrevivir y adaptarse a la turbulenta realidad económica,
política y tecnológica de estos años. Y, ciertamente, no todos cometieron los mismos--""' _
1
errores, y no fueron pocos los que en las empresas aludidas llamaron la atención sobre
el curso equivocado que se tomaba.
~
;>
o
Así que, también es posible identificar algunas empresas importantes, otras lamen- i
tablemente no tan grandes, cuya capacidad de adaptación a las nuevas circunstancias [
les ha permitido crecer económicamente y desarrollar su cultura para hacerse más inno- ~
vativas y, por tanto, más competitivas. Se trata de empresas que poseen una visión ~
prospectiva relativamente bien integrada, en lo tecnológico, económico, ambiental y
organizativo, y pueden balancear mejor los criterios financieros y las necesidades de la
producción. También sobre su conducta y desempeño este libro profundiza en el análisis.
u
En las páginas siguientes encontrarán detalles del proceso de surgimiento y
desarrollo del sector industrial nacional más avanzado desde el punto de vista de su
cultura empresarial y de sus posibilidades competitivas. También verán los elementos
que promovieron la caída o desmembramiento de algunos y los retos que tienen planteado
los que sobreviven y han sabido adaptarse. Esperamos que la lectura de este texto sirva
tanto a gerentes como a los hacedores de política en el sector público para no cometer
lo mismos errores, para aprender de los aciertos, para ver con mejor luz el futuro y,
sobre todo, para buscar en la cultura de nuestras empresas las capacidades y
potencialidades innovativas que debemos desarrollar para ponerlas a la altura de este
mundo cambiante.
Amoldo Pire la, Caracas. marzo de 1996
12

RECONOCIMIENTOS

Un libro de estas dimensiones, diez investigadores involucrados en diversas combinaciones para redactar los doce capítulos que lo conforman, varios de los autores residenciados en otros países, además, un trabajo resultado de un conjunto de investigaciones realizadas a lo largo de diez años, necesariamente, todo ello crea deudas de agradecimientos con muchas personas e instituciones. La Fundación Polar, CORIMON y la Corporación Andina de Fomento (CAF) aportaron los fondos iniciales para la formulación de la investigación y los primeros estudios de caso; ASOQUIM, ORSTOM, la Embajada de Francia en Caracas, el CDCH de la UCV y la Fundación UCV, el Ministerio de Investigaciones Francés y el CONICIT, aportaron fondos en distintos momentos y todos contribuyeron de muchas maneras al éxito de estos proyectos. En todas estas instituciones hay personas a quienes desearíamos agradecer el apoyo, comprensión y la diligencia con que afrontaron exigencias de variado orden planteadas por nosotros. Un especial reconocimiento a Heinz Sonntag por el empeño en gestionar los fondos iniciales, a Virgilio Urbina, quien puso su confianza en el proyecto desde la primera formulación, a Renato Valdivieso quien se hizo presente en las fases finales del proyecto y apadrinó la edición de este libro.

Deseamos mencionar también a Geraldin de Pulido y al resto del personal y directivas de ASOQUlM, a Ricardo Barreto, Ronaldo Frendin y Cesar Martín y muchos otros directivos, dueños o gerentes de empresas del sector con quienes hemos mantenido un constante y enriquecedor diálogo durante estos años. Ellos han aportado su tiempo y el de sus organizaciones para ayudamos a entender muchas cosas de esta industria.

Versiones parciales o preliminares de distintos capítulos fueron presentadas por sus autores y discutidas en muchos eventos nacionales e internacionales, la mayor parte de ellos contó con el apoyo financiero del CDCH de la UCV, del CONICIT, la Embajada de Francia en Caracas, el CEFI Intemacional, ORSTOM y otros. Entre los eventos a los que han asistido los distintos autores presentando algunos de estos trabajos cabe mencionar:

"Seminario- Taller Internacional sobre Inversion Directa Extranjera en la Industria Quimica de America Latina: Pto. Ordaz, Guri, 19-26 de junio de 1995.

"Seminario CERETIM: Technologie et globalisation: une application au Venezuela", Universite de Rennes 1, 29 de septiembre de 1994.

Coloquio ORSTOMlUNESCO, "Les Sciences hors d'occident au XXe. Siecle", París, 19-23 de septiembre de 1994.

13

RECONOCIMIENTOS Un libro de estas dimensiones, diez investigadores involucrados en diversas combinaciones para redactar los doce
"I1I Congreso y Exposición de la Industria Química y Petroquímica", ASOOUIM, Caracas, junio 1994,. "Seminaire de
"I1I Congreso y Exposición de la Industria Química y Petroquímica", ASOOUIM,
Caracas, junio 1994,.
"Seminaire de Recherche, Comprendre L'innovation Dans Les Pays en
Développement: L'industrie Chimique en Amerique Latine, ORSTOM, París, 8 de
Octubre de ] 993.
"Ciclo de Conferencias Doctorales", Conferencia Inaugural 1993-94, Universidad
Rennes 1, Francia, noviembre 1993.
-,:..
"2emes lournées Lyonnaises sus )'efficience technique". GLYSI e INIDET, ~
Universidad de Lyon n, Lyon , Francia, 5-6 Octubre] 993.
~
á
"Seminario Internacional Conducta Empresaria] y Cultura Tecnológica en América ~
Latina: La Industria Química y Petroquímica" y el "Encuentro Empresarial ~
Venezolanos: Los Fabricantes de Productos Químicos y Petroquímico". Caracas, a
Marzo de 1993.
loint 4-SIEASST meeting, Gothemburg, SESSION: The Dynamics ofTechnological
Communities in LDCs. Institucional Models and Profesional Networks, 1992.
IV Seminario Latinoamericano de Gestión Tecnológica (ALTEC), Caracas, 23 al
25 de septiembre de 1991.
11. Atelier Emérgence de Communautés Scientifiques dans les Pays en
Développement" Annaba, Argelia, 25 al 30 de mayo 1991.
Table Ronde Intemationale, Innovations Technologiques et Mutations Industrielles
en Amérique Latine: Argentine, Brésil, Mexico y Venezuela, Paris, 12-15 Déc. 1990.
Debo hacer referencia a las múltiples y valiosas contribuciones en la forma de
comentarios y sugerencias a los miembros del Area de Ciencia y Tecnología del CENDES
y a idividualidades como, Carlota Pérez, Hebe Vessuri, Ignacio Avalos, lean Revel
Mouroz, lean Ruffier, Marc Humbert y Roland Waast.
Quiero agradecer también a Sandra Caula, Auramarina Barreto y lulieta
Mirabal quienes completaron una minuciosa y excelente revisión de estilo a todo los
capítulos y corrigieron las varias pruebas de imprenta necesarias; a Rogelio Chovet por
el montaje y diseño gráfico y a Violeta Vidal por su apoyo computacional y entusiasmo.
Finalmente, especial agradecimiento a Pricilia Trejo y Yelitze Obregón por la permenente
contribución secretarial y a Claudia Bettinatzi por su auxilio en momentos críticos.
14

~'---------

Rigas Arvanitis Economista, Universidad de Paris I, Doctorado en sociología, Universidad Paris VII,. Investigador del Instituto

Rigas Arvanitis

Economista, Universidad de Paris I, Doctorado en sociología, Universidad Paris

VII,. Investigador del Instituto Frances de Investigación Científica para el Desarrollo y

la Cooperación (ORSTOM), Investigador-Profesor visitante de la UAM-Xochimilco

en México y del CENDES. Autor de múltiples publicaciones de gran prestigio científico

y organizador de varios congresos internacionales. Actualmente dirige un proyecto de

investigación sobre aprendizaje tecnológico en la industria química de México.

E-mail:rigasa@cueyatl.uam.mx

José Gregario Darwich Osario

Arquitecto, en la Universidad Central de Venezuela. Maestría en Urbanismo,

Instituto de Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. Es autor y coautor de

diversos trabajos y ha participado en multiples eventos nacionales e

internacionales.Doctorandi en Ciencias del Desarrollo. CENDES. Investigador del Area

de Ciencias y Tecnología, CENDES-UCV en los campos del desarrollo y aprendizaje e

innovación organizacional. Email: cendes@dino.conicil.ve

Carmen Garda Guadilla

Psicóloga de la UCY. Maestrías en Planificación del Desarrollo (CENDES) y en

Educación Superior Comparada (Stanford University-USA). Doctorado en Ciencias

Sociales de la Educación (Universidad René Descartes, París). Trabajó como funcionaria

de CRESALC/UNESCO donde fue Jefe de Redacción de la Revista Educación Superior

y Sociedad. Actualmente se desempeña como Profesora-Investigadora en CENDES

donde coordina el Proyecto de la Cátedra UNESCO Situación y Principales Dinámicas

de Transformación de la Educación Superior en América Latina, en el cual participan

veinte países de la región. E-mail: 73ÜSÜ.322Ü@compuserve.com

15

Consuelo lranzo

Socióloga de la UCV, doctora en Sociología del Trabajo. Universidad de París VII. Profesora-Investigadora del Area Sociopolítica del CENDES nivel II del Programa de Promoción del Investigador del CONICIT y miembro de la Asociación Latinoame- ricana de Sociología del Trabajo, de las Comisiones Laborales de la Clacso, de la Red Latinoamericana de Educación y Trabajo y del Comité Asesor de la revista Estudios Sociológicos del Colegio de México. Ha Participado en diversos libros colectivos pu J:~::II.---------

blicados en Caracas, Maracaibo, Buenos Aires, Sao Paulo y París, y en revistas acadé- ] micas nacionales e internacionales. Actualmente coordina un estudio sobre la gestión j

de

la

mano

de

obra

en

los

cendes@dino.conicit. ve

sectores

automotriz

y

siderúrgico.

Yvan Laplace

E-mail: ~

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2

e

Economista y Maestría en economía industrial e intercambios mundiales, ambos en la Universidad de Rennes I (Francia). Doctorandi en esa universidad bajo la tutoría del Dr. Marc Humber (CERETIM). Investigador visitante del CENDES. También es profesor en la Universidad de Rennes I y ha participado en diversos eventos científicos internacionales. Actualmente está completando su tesis doctoral sobre "Globalizac ión y cambio técnico en la industria química en Venezuela, México, Brasil y Argentina". CERETIM, Faculté des sciencces économiques, 7 place Hoche, 35065 Rennes, Tlf. (33) 992 53 509

Alexis Mercado

Licenciado en Química en la UCV, M.Sc. en Política Científica y Tecnológica en la Universidad de Campinas, Brasil, Profesor-investigador del CENDES, Profesor invitado de la Escuela de Química de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Autor de numerosos trabajos científicos en Venezuela y el extranjero. Ganador del "Premio Iberoamericano de Gestión Tecnológica" (1994), responsable del proyecto sobre capa- citación tecnológica de la industria química brasileña con ABIQUIM, asesor de ABQ y ABIFINA en Brasil y Coordinador del Programa de "Maestría y EspeciaJización en Política y Gestión de la Innovación 'fecnológica" del CENDES. E-mail:

amercado@conicit.ve

Amoldo Pire la

Lic. Administración de la UCV, Diploma en Economía de la Universidad de East Anglia (Inglaterra), Msc. en "Organización y estructura de la ciencia y la tecnología en la Universidad de Manchester (Inglaterra) y Doctorandi del CENDES bajo la tutoría de la Dra. Hebe Vessuri. Profesor investigador del CENDES y coordinador de los proyectos de investigación sobre "Cultura empresarial en la industria química y petroquímica venezolana". Autor o coautor de varios libros y diversas publicaciones en revistas internacionales. Profesor e investigador invitado de la George Washington 16

University (EEUU) y Universidad Polítécnica de Madrid, conferecista invitado a la

Universidad de Rennes 1, Geoge Town University, ORSTOM, Paris III y otras.

Actualmente trabajando en problemas de competitividad y estrategias innovativas en

industrias de proceso. E-mail: cendes@dino.conicit.ve

Diddier Ramouse

Geógrafo de la Universidad de París 1, Maestría en geografía industrial de la

misma universidad, Doctorandi de la Universidad de París III con una tesis sobre

"Estrategias de industrialización, ordenamiento del territorio e inserción internacional

de Venezuela". Es autor de diversas publicaciones, ha participado en numerosos eventos

científicos en Europa y América Latina y es miembro de la Red Iberoamericana de

investigación sobre impactos territoriales de la reestructuración. Actualmente se desepeña

como profesor de la Universidad de Yersailles en Francia.CredaI28, Rue SI. Guillaume,

75007, Paris.

Rafael Rengifo

Estudios de Antropología y Sociología en la UCY y la Universidad.de Chile e

ILPES. Investigador del Area de Ciencia y Tecnología, CENDES-UCV en los campos

de sociología de la innovación y desarrollo organizacional e investigador asociado al

ORSTOM de Francia. Ha desarrollado investigaciones para diversos organismos na-

cionales e internacionales (OEA, lDRC). Es autor o coautor de más de muchas publica-

ciones nacionales e internacionales. Es consultor en materia de política de ciencia y

tecnología, sistemas de innovación y transformación organizacional para organizaciones

intensivas en conocimiento (SELA, CONICIT, Fundación Polar, Fundación UCV, Cine-

mateca Nacional, EUREKA y otras). E-mail: cendes@dino.conicit.ve

Pablo Testa

Estadístico UCY, Maestría en Planificación del DesarroJJo, Mención Ciencia y

Tecnología, Profesor-Investigador del CENDES y de la Escuela de Estadística y Ciencias

Actuariales de la UCV, autor de varias publicaciones especializadas y participación en

diversos eventos nacionales e internacionales. Actualmente, asesor del CONlCIT en

materia de indicadores de ciencia y tecnología. E-mail: ptesta@conicit.ve

17

University (EEUU) y Universidad Polítécnica de Madrid, conferecista invitado a la Universidad de Rennes 1, Geoge

ASISTENTES DE INVESTIGACION

Elizabeth Ortega Brito

Economisla. de la Universidad Central de Venezuela. Asistente de investigación i en los proyectos "El Rol de la Inversión Directa Extranjera y la Transferencia de ¡¡ Tecnología en el proceso de Apertura Económica" y "Conducla empresarial ante la ¡¡ tecnología y las medidas de ajuste estructural: La industria química en Venezuela". ~ Actualmente profesora instructora, CENDES-UCV y cursando la maestría "Politica y ~ gestión de la innovación tecnológica". Trabaja sobre el tema de competitividad y ~ ambiente en las industrias de proceso. E-mail: cendes@dino.conicit.ve a

;>

Carla Pedroz R.

Economista de la Universidad Central de Venezuela. Asistente de investigación en los proyectos "El Rol de la Inversión Directa Extranjera y la Transferencia de Tecnología en el proceso de Apertura Económica" y "Conducla empresarial ante la tecnología y las medidas de ajuste estructural: La industria química en Venezuela". Actualmente se desempeña dentro sector financiero venezolano y en labores de consultoría. Fax: (582) 978-4615

18

ASISTENTES DE INVESTIGACION Elizabeth Ortega Brito Economisla. de la Universidad Central de Venezuela. Asistente de investigación

Taxonomía de la Industria, Conducta Empresarial y Política Pública

A INDUSTRIA QUIlVIICA y PETROQUIMICA EN VENEZUELA: REALIDAD Y RETOS Introducción Si una empresa logra vender

A INDUSTRIA QUIlVIICA y PETROQUIMICA EN VENEZUELA: REALIDAD Y RETOS

Introducción

Si una empresa logra vender un producto fuera de las fronteras del país que la alberga, si en el proceso de producir ese bien participa directa e indirectamente la mano de obra mejor pagada, y menos expuestas a riesgos y enfermedades profesionales, y si además, al obtener el balance final, la operación aporta la más alta remuneración posible al capital y el menor daño previsible al ambiente, entonces podemos considerar que esa empresa es altamente competitiva y, también podría serlo, la región donde se localiza y la nación a la cual paga impuestos. En esa medida también estaremos hablando de una empresa, región o país que aporta una alta suma de beneficios materiales a sus empleados y conciudadanos. Esta es la idea de competitividad y desarrollo que defiende este libro

yesos son, además, los temas analizados en los distintos capítulos.

Detrás del tipo de esquema normativo, al estilo de M. Porter en La Ventaja

Competitiva de las Naciones o del programa de gobierno de Clinton y Gore l , podemos encontrar procesos históricos que han llevado a muchos empresarios, líderes políticos y académicos de diversas naciones a la mejor comprensión de los fenómenos del desarrollo productivo. Estos elementos son la orientación básica en que se sustenta la estrategia de las empresas más exitosas y la política de los gobiernos más estables alrededor del mundo. Es también lo que se enseña en las escuelas de negocios y economía directamente involucradas en los temas relativos a la industria y la producción. Unos y otros han ido concretando reglas de juego para una dinámica económica que se inserta cada vez más en fenómenos globales y hasta de guerras comerciales como las que avisoró Lesther Thorrow 2 en Head to Head. Y los individuos que forman parte de las intrincadas redes de funcionarios públicos, justifican su existencia realizando acciones que intentan favorecer las exportaciones. Para bien o para mal, cada vez más, esta dinámica político-económica se aleja de preceptos ideológicos, dogmas y posiciones de principio. Mientras tanto, cada empresa trata de aprovechar las condiciones dadas para lograr una estable y bien estructurada posición en los mercados.

Para lograr este objetivo, los empresarios más activos siguen hoy una regla simple. Esta consiste en agregar cualidades a los productos que logran una primera introducción en el mercado. Se trata de incorporar valor haciendo a los productos más elaborados, o más sofisticados, si se prefiere decir así. Eso significa un mayor agregado de trabajo local. Por lo tanto, la situación será mejor en la medida que el agregado de trabajo sea de mayor valor, sin que ello conduzca a una pérdida de posición en el mercado.

Pero el juego no es fácil, es un delicado equilibrio detrás del cual todos intentan ubicarse. El dinamismo de esta lucha es muy intenso, y mucha la cantidad de actores que por inusitadas vías intervienen en la competencia. Participan en el juego las gigantescas corporaciones financieras e industriales de escala global e instituciones

J

  • 21 2

A INDUSTRIA QUIlVIICA y PETROQUIMICA EN VENEZUELA: REALIDAD Y RETOS Introducción Si una empresa logra vender

(1993)

(1987)

supranacionales como la Organización Mundial de Comercio. También participan grandes, medianas o pequeñas empresas y microempresas
supranacionales como la Organización Mundial de Comercio. También participan
grandes, medianas o pequeñas empresas y microempresas en todas partes del mundo.
Debemos considerar el papel de los acuerdos regionales, subregionales o bilaterales de
comercio, las alianzas estratégicas, los acuerdos de cooperación y múltiples modalidades
de joint venture, la compleja legislación internacional y otros instrumentos de política
internacional y las regulaciones nacionales o regionales, estadales y municipales.
Finalmente, entran en eljuego las organizaciones empresariales, las de trabajadores, de
consumidores, de vecinos, de preocupación por los problemas del ambiente y la ecología.-',,".L-
o por la seguridad pública y ciudadana, y muchas más que forman parte de la tramada]
estructura corporativa que comunmente llamamos sociedad civil. ~
e
~
Con estas premisas y dentro de ese marco de referencias, este libro enfrenta el ]
análisis de las capacidades y potencialidades competitivas de la industria química y ~
petroquímica en Venezuela. Presentaremos los últimos resultados de nuestras ~
investigaciones en un momento particularmente difícil de la vida política y económica 8
del país. Comentaremos de las necesidades competitivas a largo plazo, cuando los
empresarios y cada ciudadano común de este territorio apenas si la inseguridad general,
le permite avizorar el futuro en el margen de unos pocos días. En este trabajo proponemos
integrar decisiones sobre múltiples dimensiones de la vida de una empresa, cuando
existe una sombra que oculta hasta los datos básicos del valor de cambio de la moneda
con que se realizan las transacciones. Hablamos de una masa de información empírica
que cubre el período entre 1989 y 1992, cuando en los años siguientes han ocurrido
fenomenos de gran conmoción y trascendencia para toda la industria. No obstante, nos
alienta la certidumbre de que hay una necesidad de pensar y decidir sobre los problemas
a largo plazo en las empresas, aun cuando nos encontramos en las más apremiantes
circunstancias coyunturales de la historia económica de este país. Y, además, estamos
convencidos de la utilidad para el presente y futuro de nuestras estructura de producción
y servicios, presentar la película de un período clave en la vida de nuestras empresas.
Comenzamos con una consideración acerca de la capacidad del país para hacer
caminos en el creciente proceso de internacionalización de la economía, o de
globalización, como se entiende actualmente. Centraremos la atención en los aspectos
directamente vinculados con las industrias de la química y petroquímica, aguas arriba y
aguas abajo en los procesos productivos, sin dejar fuera los llamados sectores conexos
a estas actividades. Iniciamos el tratamiento del tema, además, reflexionando sobre el
significado de algunas estadísticas relativas a 1989, año en el cual el gobierno venezolano
introdujo al país en el programa de apertura económica más consistente que se ha
intentado en Venezuela.
Partimos de 1989 porque justamente en ese año presentamos los primeros
resultados de una investigación empírica iniciada entre 1986 y 1987, en la cual nos
planteábamos la identificación de capacidades y potencialidades innovativas del sector
químico y petroquímico. Esa investigación se realizó con una muestra de más de un
centenar de empresas venezolanas. En el capítulo 2 incluimos esos resultados difundidos
dentro y fuera del país J . En ese momento hicimos también un conjunto de
recomendaciones de política industrial y tecnológica con orientación sectorial, que se
insertaban explicitamente en las tendencias económicas, tecnológicas y organizativas
dominantes en el mundo. Las mismas que hemos presentado resumidamente en los
párrafos iniciales de este capítulo.
22
3
Pirela, A. [el al.] (1993)

_

Quienes tenían bajo su responsabilidad la elaboración de política pública para

promover la competitividad de nuestra economía, respondieron que el Estado debía

inhibirse por completo de actuar. Su atención debía limitarse al estímulo a un mercado

de capitales, capaz de equilibrar los flujos financieros y el valor de la moneda. En su

criterio, no existía justificación para desviar el rumbo de su acción de gobierno haciendo

una política que prestara atención a las especificidades del sector químico y petroquímico,

(
(

ni de ningún otro de la estructura de producción del país.

--------- i! Este libro trata de tales especificidades, analiza los efectos de esa política

~ e industrial de estado inhibido, y presenta alternativas y diseña instrumentos para la acción,

~

~ tanto pública como empresarial. Se trata de analizar uno de los más graves errores que

E se cometió en el quinquenio pasado y que, probablemente, por lo apremiante de las

1 dificultades que le ha tocado enfrentar a este gobierno, o por una falta de oportunidad

"

~ para acertar con las prioridades, aún no se corrige.

~

  • 1 u

El libro presenta en doce capítulos, y un anexo estadístico, un detallado trabajo

.~ sobre los aspectos económicos, tecnológicos, espaciales, organizativos y de recursos

.~ humanos de la industria química y petroquímica venezolana privada, mixta y 100%

..

J

extranjera; incorporando importantes elementos acerca del papel de la variable ambiental,

particularmente en lo que tiene que ver con las tendencias tecnológicas más actuales.

Se incluye también en el libro un minucioso relato de la metodología de levantamiento,

procesamiento y análisis de la infonnación empírica sobre las dos encuestas adelantadas

(1988 y 1992) Y sobre los múltiples estudios de caso realizados. Además, presentamos

un esquema de interpretación teórico y una contextualización del desarrollo de la industria

química venezolana en el marco de la historia económica venezolana, todo sin olvidar

las referencias al ámbito internacional o global dentro del cual debe estudiarse un sector

industrial como éste.

Obviamente, la utilidad práctica e interpretativa de estos elementos toca a toda

la estructura industrial venezolana, y no sólo al sector de la química. Por eIJo hacemos

generalizaciones que atacan problemas de otros sectores y anunciarnos el inicio y próxima

culminación de estudios similares en otros ramas industriales, particulannente los que

se vinculan con la industria de procesos y sus proveedores de bienes de capital y servicios.

Junto a la industria química, petroquímica y, por supuesto, la petrolera, estos sectores

representan el eje de la estructura productiva nacional.

Finalmente, antes de entrar en los puntos anunciados, unas palabras acerca de

los caminos de la gJobaJización y el éxito competitivo, evaluados a partir de algunos

datos sobre comercio internacional durante ese año de 1989, primero de la apertura

económica venezolana.

En ese año, el valor de los productos químicos' intercambiados en el mundo fue

de 247 mil millones de US dólares. Esa cifra representa cerca del 8% del total del

mercado mundial de manufacturas. Se trata pues del segundo sector manufacturero

más importante, si consideramos por separado a los vehículos automotores (US $263.000

millones) y los computadores, con US $110.000 millones 5 . -----------------
millones) y los computadores, con US $110.000 millones 5
.
-----------------
  • 4 Código 5 de Standard Intemational Trade Classifications (SITC): químicos y otros productos

relacionados. 5 Tanto vehículos automotores como computadores forman parte de una categoría más amplia (máquinas y
relacionados.
5
Tanto vehículos automotores como computadores forman parte de una categoría más amplia
(máquinas y equipos de trasporte) que en total se aproxima a un tercio del comercio mundial
23
de bienes y servicios.

Por otra parte, los productos de la minería (incluido el petróleo) representaron, ese mismo año, el 13,4% del total mundial de mercancías intercambiadas. El petróleo venezolano (9.148 millones de US dólares exportados en 1989) representó 0,31 % del total del comercio mundial de bienes y servicios 6

.

Consideramos, como punto de partida, que los países o regiones más desarrolladas del globo, son precisamente aquéllas que tienen una fuerte participación en el mercado de manufacturas. Por tanto, podemos afirmar en términos muy amplios, que entre los........'-- 9.148 millones de dólares producto de la exportación de petróleo venezolano y los ~ 247.000 millones de dólares de intercambio mundial de químicos, se encuentran los ~ límites dentro de los cuales se mueven las posibilidades más claras de desarrollo de la fi economía venezolana y de su crecimiento estable y estructurado dentro de la esfera del §

>

comercio global.

~

Desde este punto de vista parece claro el camino que permitiría a Venezuela ~ incrementar su capacidad exportadora. Este es: aumentar el valor de su principal y casi único producto de exportación, el petróleo, y el de sus productos o subproductos asociados. Así como completar cadenas productivas desarrollando los sectores directamente conectados con sus actividades.

v

_

Se trata simplemente de entender que en el comercio mundial cada vez son más difíciles los aumentos directos de precios sin cambios en las cualidades de los productos y sin reducciones sensibles de la demanda. Entonces la mejor opción es agregarle valor a los productos que se generan; es decir, en Venezuela, agregarle cualidades al petróleo, al gas y a sus productos asociados.

En el centro de ese proceso parece evidente el papel de la industria química y petroquímica privada venezolana y porqué es necesario prestar atención a sus especificidades. Es el sector con la cultura económica, tecnológica y organizativa más altamente desarrollada de nuestra estructura industrial, el de mayor experiencia de aprendizaje y con la mejor calificación de recursos humanos, el que posee una conducta tecnológica y organizativa más activa y, sin duda, la industria más y mejor imbricada con nuestras ventajas comparativas básicas, en lo que a dotación de recursos energéticos, materias primas y otros recursos naturales se refiere.

Cabe preguntarse entonces, cómo se explica la falta de prioridades claras, que impidió un mayor desarrollo del sector de hidrocarburos, sus derivados y conexos. ¿Por qué buena parte del país y la política industrial del Estado le dio la espalda al petróleo, a la química y a la petroquímica a lo largo de toda nuestra historia industrial y no solamente entre los años de 1989 y 1992?

  • 1. La industria química y petroquímica entre la siembra del petróleo y el desarrollo de la competitividad La reacción ante nuestros argumentos de quienes ejercían la cosa pública en 1989 -llámense impulsores de un experimento neoliberal, por comodidad- no está fuera de una lógica de pensamiento con honda raigambre en la élite política, económica e intelectual del aís. Es una ex resión de un con 'unto de valores

Por otra parte, los productos de la minería (incluido el petróleo) representaron, ese mismo año, el
  • 6 Es necesario considerar que las manufacturas representan aproximadamente las tres cuartas partes del comercio total intercambiados en el mundo.

de

bienes y cerca del

60% del

total de bienes y servicios

24

actitudes de una cultura, que se apoya histól;camente en la vocación agrarista de nuestros grupos dirigentes en el momento de la Independencia. Se trata de una

cultura que se forjó a la luz de los intereses de los poseedores de tierras, rechazando a la actividad industrial, e ignorando los mecanismos y perspectivas que ofrecía la pujante sociedad industrial a inicios del siglo XIX. Sabemos que casi todo ese siglo se consumió en guerras intestinas. Y no olvidemos que con el fin de esa centuria la reflexión antimperialista, antinorteamericana y antitécnica

actitudes de una cultura, que se apoya histól;camente en la vocación agrarista de nuestros grupos dirigentes

que se iniciara con José Enrique Rodo, una de las figuras representativas del modernismo latinoamericano, se construyeron las bases de una tradición de pensamiento económico y social en América Latina cuya intluencia abarca al cepalismo, al dependentismo, a buena parte del marxismo latinoamericano y a

casi todo el pensamiento social y

económico de la región 7

Esa visión de hacendados, de caudillos con poderío militar regional, que conocen bien el riesgo que representa la minería para sus intereses, explica en buena medida la tesis de un subsuelo perteneciente a la nación, pues cierra las posibilidades a los aventureros; buscadores de oro o cualquier otro mineral o producto del subsuelo. Desde esas bases culturales e intelectuales Alberto Adriani construye su visión del petróleo como recurso efímero cuya carga destructora sólo es tolerable en la medida que la riqueza generada pueda contribuir al desarrollo de la agricultura. Luego Uslar Pietri, en la misma tradición e intereses y en ejercicio de la cosa pública, entiende al petróleo como un factor de corrupción, destructor de los hábitos de trabajo duro, y resume su pensamiento en la frase "sembrar el petróleo", metáfora dominante en el pensan1iento y la acción económica en Venezuela.

Con los años a través de la educación, la prensa y la literatura, esas ideas se han insertado en los valores y actitudes de la mayor parte de los venezolanos. PérezAlfonzo, su libro Petróleo, el excremento del diablo, sus escritos y campaña de opinión al final de su carrera y, finalmente, la desbandada antidesarroJlo del pensamiento izquierdista de los años sesenta y setenta, y la difusión de los éxitos de un movimiento ambientalista en los países altamente industrializados, completaron el panorama anti petrolero. Indudablemente la conducta del gobierno de Pérez entre 1989 y 1992 no es más que una expresión de la cultura que se apoya en la tradición y lógica de quienes produjeron y han mantenido el esquema de "sembrar el petróleo".

Para la élite política venezolana, y los técnicos o tecnócratas que ejercían la dirección del aparato público en 1989, inhibirse respecto a la industria química y petroquímica era una idea coherente, no sólo desde el punto de vista de los "dogmas y preceptos" neoliberales, sino, más importante, desde la perspectiva de la cultura de desprecio al petróleo, al "excremento del diablo", al "maná efímero" que construyó el "Estado Omnipotente". El único culpable de la existencia de cientos de miles de funcionarios públicos; la causa directa, según otros, del crecimiento desbordado de la administración pública y de las empresas en manos de1 Estado fue lo que atrofió e hizo ineficiente y corrompido al Estado. En definitiva, el escritor y actor de una obra en monólogo, como si los fenómenos sociales pudieran resumirse en una sola y simple explicación, como si los funcionarios públicos del siglo XIX hubiesen sido muy probos, como si el petróleo

25 7 Pirela,A.(1991)
25
7
Pirela,A.(1991)
no se hubiera descubierto en un país casi inexistente después de un siglo de guerras intestinas.
no se hubiera descubierto en un país casi inexistente después de un siglo de
guerras intestinas. Un país miserable, con una población prácticamente analfabeta
y diezmada por las esfermadades infectocontagiosas. Son juicios sobre el estado
de las cosas, como si ignoraran que nuestra élite dirigente no entendía, no le
interesaba y temía a un intenso proceso de industrialización. Es la predica de
una élite que fue incapaz de explotar eficientemente una dotación natural de
recursos y lo justifica considerando "
...
petrolera como algo engendrado por la naturaleza misma de esa riqueza"8. ,;
Ia situación de despilfarro de la riqueza
"
~
Este tipo de imágenes 9 ha servido de base a la política de desarrollo de la ~
agricultura a expensas del petróleo, también impulsaron el esquema cepa lista ~
de sustitución de importaciones y de diversificación de la economía para romper l
con la supuestamente maligna dependencia del excremento del diablo. Finalmente ~
proporcionó una base cultural a la idea copiada de las propuestas del tatcherismo ;;
Y de la Reganomics del No Picking Winners: no seleccionar ganadores, pues de e
ello se ocuparía el mercado. En otras palabras, cuando se pusieron de moda los
esquemas de apertura económica, cambiaron el precepto sustitutivo por el de
promoción de exportaciones, pero se dejó intacto el criterio de la diversificación
y el de desarrollo capitalista, negando la valorización de nuestra dotación natural
de recursos. No es casual, pues, que Carlos Andrés Pérez haya presidido el
gobierno que llevó al extremo la política de sustitución de importaciones entre
1974 y 1979, Y luego puso en práctica uno de los programas más radicales de
liberalización adelantado en país alguno, al menos en lo que a naciones bajo
régimen democrático se refiere.
2
Es decir, el V Plan de Pérez-Gumercindo R. mantuvo incólume la metáfora
que dictó sembrar -en realidad se podría leer "enterrar" - petróleo con la idea de
"cosechar" fábricas de automóviles y tractores, plantas siderúrgicas y de aluminio,
hilados y textiles, neveras, lavadoras y televisores, muebles y computadores,
máquinas y trenes. A partir de 1989, el "paquete" Pérez-M. Rodríguez, se propuso
obtener bancos, compañías de seguro y bolsa de valores a partir del petróleo.
Parece que no han descubierto que aunque se le pueden pedir muchas cosas al
olmo, este terco árbol se empeñará en dar siempre la excelente y bien cotizada
madera de olmo.
Insistimos, la raíces históricas del experimento neoliberal, que negó toda
posibilidad de hacer política industrial, pueden encontrarse en la poca atención
que secularmente le han prestado nuestras élites económicas y políticas a la
definición de una estrategia de desarrollo económico, un Proyecto Nacional,
como lo llaman otros. Es bueno tener en cuenta que en el siglo XIX, la
8
«La Nacionalización Petrolera y el Futuro de Venezuela», Entrevista al Dr. Juan Pablo Pérez
AJfonzo, Caracas, Abril de 1975, Entrevista realizada por Pedro Duna, CEDIPLAN-CENDES,
(88-D-16518).
9
«...
las imágenes de una cultttra: excremento del diablo en sus peores épocas, cuerno de la
abundancia para los optimistas. Negro se/luelo, espejismo de riqueza efímera
...
humanizándolo, se lo define como un gigante con pies de barro, o como un sujeto con
En ocasiones,
capacidad para provocar las más variadas desgracias: puede corromper a los individuos, y
según algunos, no sembrarlo provocó la destrucción de la agricultura, la dependencia
económica, y la pérdida definitiva de la moral y buenas costumbres del país. Entre tanta
abundancia metafórica, los laureles del absurdo lo obtienen quienes afirman que poseerlo
es, definitivamente, ser más pobres cada día.» Perez Schael, M. (1993: p. 9).
26

Independencia sólo trajo, desde el punto de vista económico, la destrucción que normalmente acompaña a toda guerra, mientras que las bases productivas siguieron siendo las mismas de la colonia: predominantemente agrícola de minifundos y conucos, y ganadería extensiva, casi salvaje.

Por el contrario, si consideramos los países que han logrado una inserción exitosa en el desarrollo industrial durante los últimos dos siglos, encontraremos

Independencia sólo trajo, desde el punto de vista económico, la destrucción que normalmente acompaña a toda

una temprana y larga discusión entre las opciones agricola o industrial, y una toma de conciencia acerca de la necesidad y posibilidades de la modernización industrial. Casi siempre apoyándose en la industrialización de aquello que formaba parte de su dotación natural de recursos, de su ventajas comparativas, para utilizar términos de la economía clásica.

Así sucede en los casos de Estados Unidos y Japón, por mencionar sólo dos ejemplos paradigmáticos. En el primero, la discusión se dio a finales del siglo XVII, durante los albores de la independencia de las colonias inglesas de norteamérica. Y fue orientada por la conciencia del tremendo potencial energético de los Estados Unidos y por la figura de Benjamin Franklin. En el segundo, a mediados del XIX, momento de la Revolución Min, fue la élite militarista de los Samurai, con claros objetivos de defensa y expansión, y centrada en el desarrollo de los recursos humanos, la que orientó la discusión y tomo la decisión de industrializar.

En ausencia de una estrategia nacional, ni tan siquiera una discusión seria sobre el problema, en Venezuela la escasez de capital y de mano de obra calificada, unida a lo reducido del mercado interno y a las facilidades para importar artículos manufacturados de Europa y los Estados Unidos, hicieron muy difícil, durante el siglo XIX, el surgimiento de una actividad productiva que rebasara el nivel artesanal. Mientras tanto, los planteamientos y análisis de los libertadores, en materia económica, fueron escasos y esencialmente orientados a mantener las estructuras más atrasadas de producción, aquellas ligadas a la agricultw-a, la ganadería o, cuando mucho, a la producción artesanal. Entre [as pocas elaboraciones acerca de los asuntos económicos que encontramos en el Libertador están las "Reflexiones sobre el estado actual de la Ew-opa con relación a la América", fechada en 1814. En ella Bolívar afirma:

"

La América se halla además, por fortuna, en circunstancias de no

... poder inspirar recelos a los que viven del comercio y la industria.

Nosotros no podemos ser por mucho tiempo otras cosa que un pueblo

agricultor. ..

" 10.

Cuando empeoró la economía nacional, a mediados del siglo XIX, los gremios de artesanos plantearon la necesidad de proteger los pocos artículos que se producían en el país, tales como jabones, sombreros, zapatos, vestidos, muebles, ladrillos, tejas, velas, pieles curtidas, joyas, hamacas, cestas, cabestros y otros. Y se puso así de manifiesto lo que con el tiempo sería una actitud secular del empresariado: el proteccionismo.

Independencia sólo trajo, desde el punto de vista económico, la destrucción que normalmente acompaña a toda
  • 27 10

Independencia sólo trajo, desde el punto de vista económico, la destrucción que normalmente acompaña a toda

Citado por Filippi, A. (1991: p. 25)

Así que, mientras en Europa y otras partes del mundo la modernidad avanzaba ligada a la
Así que, mientras en Europa y otras partes del mundo la modernidad
avanzaba ligada a la revolución industrial, desarrollando fuentes de energía y
máquinas que potenciaban el trabajo humano, en Venezuela los pocos
establecimientos para la producción de manufacturas eran puramente artesanales
y destinados al consumo directo de la población, con un escaso aprovechamiento
del conocimiento científico y tecnológico sistemático y las demás herramientas
asociadas a los procesos de industrialización como, por ejemplo, la explotación
de los recursos energéticos, los hidráulicos en particular, un factor que ha poseíd
el país en grandes cantidades.
...
"
~
~
;;>
Obviamente lo característico en el siglo XIX venezolano no es la atención 5
y comprensión del fenómeno industrial. El país estaba dominado por las guerras ~
intestinas y por los ciclos de alzas y bajas en los mercados internacionales de ~
nuestros productos agrícolas de exportación. Venezuela era todavía una república ~
en proceso de conformación e integración, arruinada y endeudada, sin un grupo J
social o alianza dominante en todo el territorio, sin una ideología de profunda
penetración en el tejido social y con un Estado cuya estructura institucional y de
poder se debatía en la paradoja de vivir sobre unas bases culturales e históricas
heredadas del proceso de la guerra de independencia, pero incapaz de galvanizar
la voluntad de los diversos sectores de la sociedad, salvo 10 que se expresa en el
hecho de su exigua existencia.
La inestabilidad política y administrativa que siguió a la Independencia
estaba acompañada de una especie de ideología liberal tropicalizada, ampliamente
compartida pero muy vaga en sus principios y propuestas, las cuales, en el
fondo, muchos de sus partidarios asumían con gran cinismo o laxitud. La
ideología liberal de esa época luce como una bandera cómoda por su amplia
aceptación entre los grupos de élite, pero, al igual que las ideas en discusión
durante la Independencia, tuvo una expresión casi exclusivamente política. Se
puede afirmar que sólo en el campo político durante el período Caudillista se
hizo evidente alguna confrontación de ideas y posiciones, lo cual se expresa en
los frecuentes cambios y rotaciones del personal de dirección de los gobiernos.
Sólo las ideas políticas de ese "liberalismo tropical" fueron ampliamente
difundidas y discutidas, pues las propuestas económicas poco ocuparon la
atención de la gran mayoría de los líderes y dirigentes del momento.
Salvo en los planteamientos de la efímera Sociedad de Amigos del País,
no es posible reconocer en la bibliografía especializada una posición amplia y
comprensiva acerca de la necesaria inserción de Venezuela en los procesos de
industrialización que se adelantaban en otras latitudes. No obstante, como afirma
Pérez Vila:
...
las naciones industrializadas o en más avanzado proceso de
industrialización de la época, las crisis internacionales se convertían
vinculada la economía venezolana al mercado exterior a través
de
en crisis domésticas"ll.
28
11
Perez Vila, Manuel
[el al.] (1976: p.76)

Pero esa dinámica nunca provocó una verdadera reflexión en la élites nacionales acerca de la manera de romper ese círculo vicioso y sobre las posibilidades de inserción en la dinámica del comercio internacional, no sólo como proveedores de algunas materias primas, sino agregando valor y conocimiento en forma de productos industriales.

Mientras tanto, los modelos y prácticas políticas propios de las sociedades

Pero esa dinámica nunca provocó una verdadera reflexión en la élites nacionales acerca de la manera

europeas penetraban en la vida política venezolana, pero en contradicción con la "constitución efectiva" y con la voluntad y costumbres de los gobernantes. En efecto, las propuestas transformadoras del modelo político imperante quedaban como letra muerta de la Constitución o como voluntad meramente declarativa, incapaces tan siquiera de garantizar de manera efectiva el simple derecho a la propiedad, otra piedra clave de la estructura capitalista industrial.

Sin embargo, los resultados de la revolución tecnológica que sucede en ese mismo período, especialmente lo relacionado con energía eléctrica, comunicaciones telegráficas y telefónicas, y más tarde el petróleo, son muy rápidamente transferidos al país, pero destinados, en la mayoría de los casos, a servicios fundamentalmente del Estado, de las guerras, el comercio y el control político, pero no de la producción manufacturera.

En 1903, cuando en Ciudad Bolívar el ejército de Castro al mando de Juan Vicente Gómez derrota a la hueste "Libertadora", financiada entre otros por el más audaz empresario banquero de la época, Manuel Antonio Matos, el país está saciado de violencia y guerras y reclama paz casi al unísono. Ello aun a costa de las libertades políticas, que de todas maneras no eran parte importante de nuestro patrimonio. Alrededor de ese acontecimiento gira la llamada Centralización Restauradora de Cipriano Castro la cual, por la vía militar y política, pone fin al predominio de los caudillos históricos y permite la consolidación de un poder central militar, económica y políticamente fuerte y estable, cuya vigencia pocos pondrán en cuestión por muchos años.

Es a partir de la década de los veinte, cuando el petróleo provoca, de manera progresi va, una serie de transformaciones de carácter económico y social. La ampliación del mercado interno, la modificación de los hábitos de consumo hacia bienes de origen industrial, la movilización de la población a los centros urbanos, el fortalecimiento de las ideas industrialistas como propuestas para el desarrollo, la creciente capacidad fiscal e interventora del Estado y otros fenómenos ligados a la modernidad petrolera.

Finalmente, es apenas en los años treinta cuando adquiere relevancia y en cierta manera se ponen de moda en Venezuela las propuestas industrialistas, en gran medida como consecuencia del "efecto de demostración" de la industria petrolera. En 1936 se elabora el Primer Censo Industrial 12 y en 1937 se crea el Banco Industrial de Venezuela, como entidad gubernamental de financiamiento a la industria. No obstante, lo que en ese momento se puede llamar parque

Pero esa dinámica nunca provocó una verdadera reflexión en la élites nacionales acerca de la manera
  • 12 Según los datos del Censo Industrial de 1936 existían en Venezuela 8.025 establecimientos industriales, de los cuales más de la mitad pertenecían al renglón de alimentos y bebidas. En

su

conjunto, la industria nacional ocupaba 47.863 personas, entre obreros y empleados, lo

menos de seis trabajadores por establecimiento.

  • 29 que significa un promedio simple de algo

Pero esa dinámica nunca provocó una verdadera reflexión en la élites nacionales acerca de la manera
industrial es bastante pobre. Además tiene escaso impacto en un país que sigue dependiendo casi totalmente
industrial es bastante pobre. Además tiene escaso impacto en un país que sigue
dependiendo casi totalmente de productos manufacturados en el extranjero.
El país es erTÚnentemente rural, en 19361a población urbana escasamente
alcanza un 28%. De la población econórTÚcamente activa cerca de un 60% se
encuentra ocupada en la agricultura y la ganadería. Es precisamente ese año
cuando se registra públicamente el nacirTÚento de la propuesta de sembrar el
petróleo'!' de explícita inspiración agricola. Se trata de una metáfora que se~
convierte desde ese momento en el concepto central de las actuaciones de todos ~
los gobiernos venideros 14. Las interpretaciones oscilan entre desarrollar la ~
>-
agricultura con el dinero del petróleo hasta invertir en desarrollar industrias ¡¡
desvinculadas del petróleo. Siempre con la idea de que el petróleo es un recurso]
agotable y no renovable.
~
E
Ese organismo verbal en forma de metáfora, "la siembra del petróleo", ~
u
lanzó una sombra de silencio aprobatorio sobre Venezuela y se convirtió en el
centro y eje de lo más próximo que hemos llegado a enunciar un Proyecto
Nacional. Durante casi sesenta años estas palabras han servido para justificar
inversiones, gastos y despilfarro. El dinero del petróleo se invirtió en agricultura
de clima templado, en promover sindicatos, en la educación y salud pública, en
seguridad para los gobernantes, en inmensos aparatos burocráticos para gestionar
las llamadas industrias básicas, en rTÚles de pequeñas e intrascendentes fábricas
de toda cosa, en ganadería lechera que fue necesario comerse, en animales para
carne que no tienen condiciones para engordar, en autopistas y carreteras cuyos
huecos nadie tapa, en fábricas de automóviles de ocho cilindros al momento de
la más grave crisis energética del planeta. Finalmente, y valga el salto histórico,
después de 1989 se invirtió el dinero del petróleo, en "bonos cero cupón" y en
una inmensa red de especulación financiera, sin respaldo de bienes materiales ni
de capacidad productiva.
Pero sigamos con la historia respetando la cronología. En el período entre
1936 y 1974 el consenso sobre la estrategia econórTÚca es total. El esquema
modernizador, petrolero-rentista y de sustitución de importaciones con una
moneda dura, es compartido, con mayor o menor alarde de publicidad y
argumentos, por todos los gobiernos. Así como por los dirigentes de todos los
grupos económicos, políticos o militares que se disputaron el poder durante
estos años. Como ejemplo, en las resoluciones adoptadas por la XIV Asamblea
Anual de Fedecámaras, en 1958, se señala que el sistema de libre empresa
"
...
requiere como complemento
necesario, que el Estado realice, de acuerdo
con una planeación racional, las siguientes funciones: a) Asegurar, estimular y
fomentar el desarrollo de la libre iniciativa privada
...
b) Adoptar medidas
encarTÚnadas a la diversificación, incremento y protección suficiente de nuestras
actividades productoras, a los fines de acelerar su desarrollo
c) Destinar una
parte importante de los ingresos a inversiones públicas que redunden directa o
indirectamente en el desarrollo de las actividades productoras
"15.
13
En editorial sin firma del diario Ahora, del 14 de julio de 1936, cuya autoría es atribuida por
algunos a Alberto Adriani y por otros a Arturo Uslar Pietri.
14
Esto es claro en la definición de objetivos generales de los siete Planes de la Nación elaborados
durante el período democrático. Ver: Pirela, A. (1991)
30
1S
ibidem p.87

_

Nos interesa destacar que al final de la década de los cuarenta se establecen las primeras empresas que con el tiempo conformarían el sector químico. La industria química en Venezuela tiene una historia paradójica, porque no es el sector petrolero, como sería lógico, el que da el primer impulso, sino el de la fabricación de pinturas. Las empresas más antiguas, y entre las más dinámicas, comenzaron por la fabricación de estos bienes de consumo final y posteriormente desarrollaron otras líneas buscando integrarse verticalmente. El objetivo, por

Nos interesa destacar que al final de la década de los cuarenta se establecen las primeras

diversas razones, ha sido manejar la totalidad de las actividades industriales, aguas arriba yaguas abajo. Se trató siempre de un esfuerzo doble de diversificación, estimulada por los esquemas de sustitución de importaciones, combinado con integración vertical, consecuencia del aprendizaje tecnológico. Un concepto que, como se verá a lo largo de libro, es central en nuestro análisis.

La mayor parte de esas empresas, fundadas o muy influenciadas por

emigrantes de procedencia centroeuropea, se caracterizan por una cierta capacidad innovadora, por una alta vitalidad tecnológica y organizativa relativa y por estar

gestionadas

por empresarios técnica y gerencial mente calificados (ingenieros

químicos, licenciados en química y en diversos casos con postgrado y doctorado en especialidades del campo de la química) que gerencian directamente los aspectos técnicos de la producción. Este aspecto hace atípico al sector químico en el panorama industrial nacional y lo aproxima a los sectores industriales más activos de los llamados Nuevos Países Industrializados. Algunos detalles relativos a esta afirmación se presentan en el punto siguiente, y posteriormente se analizan profundamente en otros capítulos, particularmente en el de Carmen García G. (capítulo 10).

En contraste con la industria química, encontramos que la mayor parte de las empresas industriales de Venezuela, salvo algunos grupos corporativos muy particulares, se han desarrollado muy poco como estructuras industriales modernas y competitivas, contentándose en muchos casos con añadir un poco de valor a insumos importados destinados al mercado local. Un gran número de empresas de origen comercial importador solamente se industrializaron nomi- nalmente, haciendo sólo el ensamblaje, el simple empaque o embalaje de pro- ductos importados. Otras, sin embargo, han dado pruebas consistentes de poseer verdaderas capacidades competitivas, pero carecen de una cultura tecnológica y organizati va capaz de impulsar una conducta acti va e innovadora y son demasiado pequeñas para enfrentar tales retos.

Ni siquiera el cambio político del 58, significó una transformación radical en los esquemas generales de la política de industrialización del Estado, aunque sí en el mayor énfasis que se dio a algunos de sus componentes. Fue el inicio de un intenso proceso de ampliación de la oferta de bienes industriales, un impulso más definido por la sustitución de importaciones; paralelo al desarrollo de las industrias básicas y la definitiva institucionalización de la tradicional política planifIcadora y proteccionista del Estado. Esto a través de mecanismos tales como la creación de Cordiplan, el decreto 512 de «Compre venezolano», un sistema de regulación de importaciones y con los altos aranceles, los subsidios, los créditos «blandos», las bonificaciones, etc. Se establecía asi, a partir del 58, una estructura más amplia de uso del dinero del petróleo, siempre con el objeto

  • 31 de estimular la diversificación industrial y negando explícitamente la

Nos interesa destacar que al final de la década de los cuarenta se establecen las primeras

concentración en las áreas de ventajas comparativas naturales.

Con ese modelo se pretendía, ante todo, la formación de nuevas empresas y nuevos empresarios. Una parte importante de nuestras empresas y empresarios no «nacen», en el sentido que no surgen de una dinámica económica propia como sucedió en Estados Unidos y otras partes, sino que son hijos de la actividad promotora del Estado y del dinero fácil que se aporta para la formación deliberada de capitales.

Es importante, además, dejar claro los mecanismos a través de los cuales-=''-- en Venezuela se construye una política de industrialización por medio de la ] sustitución de importaciones. Esta política surgió en otros países de nuestro ~ continente y fuera de él, como consecuencia de las dificultades que en distintas ~ épocas habían tenido estos países para importar bienes de consumo, ello como 1 consecuencia de guerras y bloqueos o la incapacidad para generar divisas ~ extranjeras para comprar esos bienes. En Venezuela, por el contrario, esta política ~ surge y se desarrolla como producto de una concepción del proceso de ;5 industrialización y sin que medie ninguna de estas condiciones. Surge en un período de paz mundial y sin grandes dificultades para importar, es decir, sin condiciones económicas reales para su existencia. Por ello fue necesario crear artificialmente, con la protección arancelaria, condiciones que la permitieran y aceleraran su desarrollo.

>

_
_

En el período que se inicia con el súbito incremento de los ingresos petroleros en 1974 se ve el intento de desarrollar los más ambiciosos y acelerados planes de industrialización, al mismo tiempo que se enuncia una intención de promover exportaciones. No obstante, el lastre de la diversificación a espaldas del petróleo y la ignorancia sobre el papel de la variable tecnológica llevaron esa política al fracaso. La dificultad para entenderse y desarrollarse como país petrolero, echó por tierra las expectativas de prosperidad de los venezolanos y provocó la crisis de la cual Venezuela parecía estar exenta hasta ese momento.

A nuestro modo de ver, entre otros también importantes, hay dos elementos característicos del proceso de toma de decisiones en el seno de las élites dirigentes que explican esa decisión: 1.- la ignorancia, por parte de muchos empresarios y líderes del Estado, del papel que tienen las variables tecnológica y organizativa, de lo que significa la necesidad de monitorear las tendencias tecnológicas y organizativas y hacer prospectiva incorporando esta variable en una dimensión a largo plazo y 2.- el «delirio» de los planificadores, que entienden la realidad social en la forma de modelos cuya aplicabilidad se asume por las simples evidencias de su éxito en otras latitudes, sin importarles que se trate de historias, tradiciones y culturas diferentes. Si deseamos explicar lo consistente de la repetición de tal error durante los últimos sesenta años, la incapacidad para aprender de nuestros dirigentes, basta con mirar la actitud que han mantenido en relación con nuestro principal recurso natural. Se mantiene la idea que eso que poseemos es efímero, es un recurso de origen e impacto maligno. En el mejor de los casos, piensan en un pacto con el «demonio» para alcanzar un estadio de felicidad en el que podremos deshacernos de él. Veamos, en el curso de los acontecimientos después de 1974, cómo se expresaron estos dos elementos característicos en las decisiones de nuestros dirigentes.

Sabemos que el bloqueo petrolero árabe en 1974, sumado a la excesiva demanda mundial de hidrocarburos, debido al largo período de precios

32

artificialmente bajos, significó para Venezuela un súbito incremento de los ingresos de divisas internacionales. Los primeros
artificialmente bajos, significó para Venezuela un súbito incremento de los
ingresos de divisas internacionales. Los primeros comentarios de algunos
especialistas señalaron el peligro de intentar una incorporación completa e
inmediata de esos recursos financieros. Esto debido a la baja capacidad de
absorción de la economía venezolana, consecuencia de la incapacidad del sector
productivo nacional para incrementar sensiblemente su producción a corto plazo
y por la desigual distribución del ingreso.
o e
Con esos criterios se planteó la necesidad, y así se hizo en alguna medida,
de crear «represas» para esos recursos en el extranjero. De igual modo, se
redujeron los niveles de producción de petróleo para disminuir los ingresos de
divisas, conservar el recurso natura) y ejercer mayor presión alcista en los
mercados internacionales del petróleo.
No obstante, pronto se hicieron sentir las demandas de distintos sectores
sociales que exigían la satisfacción inmediata de necesidades de variado orden.
El argumento se vincula lógicamente con la idea de que el recurso nos puede
proporcionar, liquidándolo ahora, lo que necesitamos y lo que vamos a desarrollar
como alternativa. Después, de todas maneras, se acabará, y para entonces
tendremos otra cosa de que vivir. Así, la estrategia definida en el V Plan Nacional
estaba destinada a modificar la estructura industrial del país a fin de diversificar
la producción y las fuentes de ingreso públicas y privadas, para acabar de una
vez con la dependencia casi exclusiva del ingreso petrolero. En otras palabras,
la muchas veces repetida consigna de «sembrar el petróleo», pero ahora
infinitamentente potenciada por la circunstancia de los explosivos precios
petroleros. En pocas palabras, una repetición de los objetivos trazados desde
siempre.
El plan pretendía la estructuración de una industria basada en la
explotación y desarrollo de la metalurgia y metal mecánica. Particularmente
importante en el plan, era el desarrollo de la siderúrgica. justo en el momento
qué estaban cerrando o en proceso de redefinición tecnológica centenares de
esas plantas en todo el mundo, debido a su incompatibilidad con los nuevos
precios de la energía. Por otra parte, se pretendía que esta industria se integrara
verticalmente con la industria metal mecánica y especialmente con la industria
automotriz, justamente también, en el momento de la peor crisis por la que jamás
habían atravesado esas industrias.
Nuestra élite no vio que los acontecimientos petroleros de 1973 golpeaban
a la industria automovilística mundial probablemente más que a ninguna otra.
El impacto fue tal que hasta puso en cuestión la idea de una «sociedad
motorizada». La industria automovilística entraba en el período más crítico de
su histOlia. Era obvio que, no sólo la industria y sus procesos, sino también el
automóvil, debían sufrir cambios sustanciales si querían sobrevivir en un mundo
de déficit energético.
En este contexto parece incomprensible que uno de los países que había
contribuido a desatar la crisis energética, y uno de sus mayores beneficiarios,
pudiera concentrar sus esfuerzos de desarrollo industrial en la fabricación de
automóviles. Ahora bien, no sólo esto, decidieron también, dentro del plan
33
automotriz, la fabricación de automóviles grandes de ocho cilindros (el tipo de

automóvil que por razones tecnológicas estaba condenado a desaparecer más

rápidamente) y, planificaron reducciones en la fabricación de automóviles

pequeños, más económicos en consumo de combustible 16

En conclusión, ni los empresarios ni el Estado tomaron en cuenta las

señales que daba el mercado, el análisis de las tendencias tecnológicas y

organizativas ni la relación entre los precios del petróleo y el resto de la estructura

de producción de bienes y servicios. Tampoco entendieron que en la medida

que--",-~__ ~ _
que--",-~__
~
_

se enfrenten los problemas de industrialización prestando atención y ~

monitoreando las especificidades de cada rama industrial, podremos adelantar ~

;,

en la comprensión de su dinámica económica y tecnológica. Menos aun han ~

sido capaces de entender la vinculación del petróleo con el sector químico. ~

Esta conclusión está en el centro de las motivaciones que nos llevaron a i

~

iniciar un proceso de compresión y monitoreo sistemático del sector químico ~

u

venezolano. Por ello, al final de la década de los setenta, un grupo de

investigadores que por diversas razones estábamos muy vinculados a las fronteras

de la información internacional, iniciamos esta línea de investigación empírica

sobre conducta empresarial, capacidad innovativa y posibilidades competitivas.

Visitamos infinidad de empresas, entrevistamos cientos de gerentes o directivos

de medio y alto nivel, estudiamos las características básicas de muchos sectores

y nos concentramos en la industria química: rastreamos las tendencias

tecnológicas, económicas y organizativas dominantes en el mundo, hicimos

muchos estudios de casos, corrimos encuestas masivas y revisamos toda la

bibliografía nacional sobre el tema y buena parte de la más actual a escala

internacional.

En 1989, cuando se anunció el paquete de ajustes estructurales, recién

terminábamos la primera encuesta en unas ciento cincuenta empresas del sector

químico y petroquímico. Entonces llamamos la atención acerca de los riesgos

que corría el país si esas empresas perdían su acervo de experiencias de

aprendizaje tecnológico, presionadas por necesidades de corto plazo. Planteamos

la necesidad de abrir la economía en el marco de una acción de defensa y

promoción del desarrollo tecnológico de las empresas, si es que se quería que el

aparato productivo respondiera eficientemente a las exigencias de la

competitividad. Llegamos al punto de construir una clasificación de las empresas

por sus capacidades innovativas, la cual permitía una acción selectiva para

estimular potencialidades específIcas e indicadores que facilitaban un monitoreo

permanente y transparente, tanto para el Estado, como para los directivos de

cada empresa y, eventualmente, para las asociaciones de productores del sector.

Los resultados detallados de esa encuesta los presentamos también en el capítulo

2 de este libro, pues, no obstante el tiempo transcurrido, dejan claras evidencias

de la magnitud del daño causado por la falta de política industrial desde 1989.

En 1992 corrimos una segunda encuesta en ese mismo sector industrial.

Esta vez con el objeto de medir el efecto del proceso de ajustes en la capacidad

innovativa de las empresas. Lamentablemente los resultados indicaron con

claridad el deterioro de una cantidad importante de las unidades productivas. En

muchos casos se trata de pérdidas reparables sólo a largo plazo, pues estos

automóvil que por razones tecnológicas estaba condenado a desaparecer más rápidamente) y, planificaron reducciones en la
  • 16 Un análisis detallado de este proceso en Pirela, A. (1984)

34

automóvil que por razones tecnológicas estaba condenado a desaparecer más rápidamente) y, planificaron reducciones en la

aspectos así lo requieren. Por último, construimos un indicador de competitividad

estratégica de nuestras empresas, útil para la comparación con similares en otros

paises de América Latina, que evidencia lo poco estimulante de nuestra posición

competitiva estratégica.

En definitiva, reunimos lo que podemos calificar como el mayor y más

profundamente analizado cúmulo de información disponible sobre este sector

aspectos así lo requieren. Por último, construimos un indicador de competitividad estratégica de nuestras empresas, útil

de la industria venezolana. En el segundo punto de este capítulo presentamos,

en forma sucinta, los elementos más destacados y actuales del sector y en los

capítulos siguientes analizaremos en detalle los aspectos particulares.

Las empresas y el ajuste, con «tropezones» de cuadros y gráficos

El objetivo ~e esta investigación fue, desde el principio, aportar cifras a

una discusión de la conducta y cultura de los empresarios venezolanos que hasta

ese momento se había desarrollado sobre bases puramente intuitivas y

anecdóticas. Por otra parte, es difícil describir una base de datos con más de

setecientos ítem de información sin abrumar al lector con cuadros y gráficos.

Así pues, presentamos en esta parte una descripción de la industria química con

«tropezones» de cifras y breves comentarios sobre ellos. Finalmente, el uso de

la terminología culinaria sólo pretende rendir homenaje al lugar donde la química

nació: la cocina.

Presentar una radiografía en cifras confiables sobre un sector industrial,

además de las dificultades para hacer menos pesada la lectura, se enfrenta con

varios problemas, particularmente en un país donde las estadísticas adolecen de

innumerables deficiencias. En materia industrial ello se explica, más que por

supuestas fallas técnicas, por una sociedad que se caracteriza, en general, por la

falta de reglas de juego claras y, en particular, por el escaso desarrollo de la

estructura y sistemas impositivos y de control fiscal y de los mecanismos de

control social. Ello estimula, hasta niveles absurdos, las tendencias naturales a

mantener la información sobre las operaciones de la empresa en el dominio

exclusivo de sus gerentes y dueños, dejando al Estado ya la sociedad en general

ciegos respecto a sus actividades y las consecuencias económicas, sociales y

ambientales de la conducta y decisiones de sus directivos.

En este punto presentamos los resultados de las encuestas realizadas, a

fmales de 1992, en 112 empresas, cuyos detalles de representatividad, comparada

con los datos de la encuesta industrial de la Oficina Central de Estadísticas e

Informática (OCEI) se presentan en el capítulo 4, preparado por Pablo Testa.

Testa evalúa además, de manera detaJ lada y crítica, toda la estructura

metodológica de la investigación empírica que soporta este libro, considerando

no sólo los datos de esta encuesta del 92, sino los de la primera encuesta realizada

en 1988 y el gran número de estudios de casos realizados durante estos años. En

su trabajo se consideran los aspectos metodológicos y técnicos de la investigación

en su dinámica evolutiva, incluida la pequeña historia detrás de las grandes

conclusiones metodológicas en su estadio actual. Ello hace de ese texto una

herramienta pedagógica para quienes deseen enfrentar el reto de analizar un

sector industrial complejo como este de la química.

35

aspectos así lo requieren. Por último, construimos un indicador de competitividad estratégica de nuestras empresas, útil
Aspectos económicos La industria química venezolana, si consideramos los criterios de clasificación internacional más frecuentemente usados,
Aspectos económicos
La industria química venezolana, si consideramos los criterios de
clasificación internacional más frecuentemente usados, está formada en lo
su bstanciaJ por empresas pequeñas y medianas, por el capital suscrito (ver gráfico
1), por el volumen de las ventas (ver gráfico 2) y, obviamente, por el empleo.
Gráfico Wl
47,4%
2,8-17,4 millones de US$
Porcentaje según el
capital suscrito
52,6
1,4-2,8 millones de US$
27,3%
53,5%
0,3-1,4 millones de US$
0-0,3 millones de US$
Gráfico W2
Volúmen de ventas de la industria química
42,0%
36,6%
No sabelNo responde$
0-1,4 millones de US$
9,8%
11,6%
más de 14 millones de US$
1,4-14 millones de US$
36

J

 

=

cr-

o

Sólo una pocas unidades superan los 500 trabajadores, que es el límite inferior más comúnmente aceptado en las estadísticas internacionales para clasificar a las empresas grandes. Este hecho es particularmente relevante cuando hablamos de una industria intensiva en capital y tecnología. Estamos, pues, ante una estructura productiva que muestra un injustificado bajo nivel de desarrollo en su conformación básica, si consideramos la tradición petrolera venezolana y por tanto el acceso y disponibilidad de recursos naturales y energéticos, dos de las

limitaciones fundamentales para el crecimiento de las empresas en este sector.

Las empresas con más de 400 trabajadores (13,4% de la muestra) le dan empleo al 62,7% de todas las 22.222 personas que registramos empleadas en las 112 empresas encuestadas. Mientras que las cuarenta y tres empresas de los dos estratos más bajos (entre 5 y 50 trabajadores), las cuales representan el 38,4% de toda la muestra, emplean sólo al 4,9% de todos los trabajadores (ver gráfico 3 ). Es decir el sector representa un proporción muy baja del empleo productivo

del país, concentrado mayoritariamente en un puñado de empresas. Por otra

1.----------------------------------,

j

Gráfico N°3

Empleo por tamaño de la empresa

(considerando los criterios de clasificación nacional)

Porcentaje de empresas según el tamaño total

48,3%

Medianas (entre 51 y 400 trabajadores)

38,4%

Pequeñas (entre 5 y 50 trabajadores)

J = cr- o Sólo una pocas unidades superan los 500 trabajadores, que es el límite

13,4%

Grandes (más de 400 trabajadores)

Porcentaje del empleo absorbido según tamaño de las empresas

37

32,4%

Grandes (más de 400 trabajadores)

4,9%

Pequeñas (entre 5 y 50 trabajadores)

J = cr- o Sólo una pocas unidades superan los 500 trabajadores, que es el límite

62,7%

Medianas (entre 51 y 400 trabajadores)

parte, aproximadamente la mitad de las empresas forman parte de una corporación (ver gráfico 4); el 44, 1% están formadas por 6 o más empresas y un 25% forman parte de un corporación con más de 10 unidades empresariales. Es decir, el grado de corporativización de la industria química venezolana es bastante alto. Además, son empresas de capital nacional o mixto en su gran mayoría (ver gráfico 5). Estos son hechos importantes que hablan de las posibilidades de negociar y concertar acciones de política pública, pues un pequeño grupo de interlocutores responden por el grueso de las decisiones que se toman en este sector.

parte, aproximadamente la mitad de las empresas forman parte de una corporación (ver gráfico 4); el

~

r---------------------------------,~ SI Grado de corporativización de la industria química venezolana

49,1%

No pertenece a una corporación

50,9% Pertenece a una corporación 25,0% más de 10 empresas 19,1% entre 6 y 10 empresas
50,9%
Pertenece a una
corporación
25,0%
más de 10 empresas
19,1%
entre 6 y 10 empresas
55,9%
entre 2-5 empresas

e

~

e

:5

Es importante destacar, en relación con los datos anteriores, que si bien el grueso de la industria química esta controlada por el capital nacional, existen importantes inversiones extranjeras en las empresas más grandes, aparte de un número significativo de empresas que mantienen fuertes ataduras, en la mayoría de los casos de carácter tecnológico, con corporaciones multinacionales. Eljuego de competencia por el mercado nacional entre las empresas extranjeras y las nacionales en muchos sentidos inclina la balanza en favor de mejores condiciones para las extranjeras. Un análisis detallado de estos aspectos lo realiza Yvan Laplace en el capítulo 12: « El origen del capital y conducta tecnológica».

En cuanto a los volúmenes de venta, el 36,6% de las empresas reporta ventas inferiores a 1,4 millones de US dólares en 1991. El 42% vende entre 1,4 millones y 14 millones de US dólares al año. Tan sólo el 9,8% de las empresas reporta ventas de 14 mWones o más. Trece empresas se negaron a aportar datos sobre sus ventas, aunque sólo se les preguntaba por rangos bastante amplios. Es decir, las empresas son pequeñas también desde el punto de vista de los volúmenes

38

parte, aproximadamente la mitad de las empresas forman parte de una corporación (ver gráfico 4); el

Distribución de las empresas por origen de capital

Distribución de las empresas por origen de capital 20,5% 100% extranjero 12,5% Mixto de ventas, al

20,5%

100% extranjero

12,5%

Mixto

Distribución de las empresas por origen de capital 20,5% 100% extranjero 12,5% Mixto de ventas, al

de ventas, al menos de acuerdo con las cifras que logramos obtener. La falta de

transparencia, como señalamos al principio, afecta particularmente a los datos

propiamente económicos y poco a las operaciones, situación exactamente

contraria a la de los países desarrollados, donde son las operaciones y los secretos

industriales asociados a la tecnología lo que las empresas cuidan mucho y no

dan a conocer.

Para 1991, un 43,8% de las empresas no reporta actividad alguna de

exportación y un 11,8% de las empresas se negó a informar sobre este aspecto

(ver gráfico 6). Las tres cuartas partes de las empresas que exportan lo hacen

hasta el 25% de su producción y l3 empresas, el 26%, dicen que exportaron más

del 25% de su producción, de las cuales, sólo cuatro empresas reportan

exportaciones superiores al 50% de su producción. Si consideramos otros sectores

industriales venezolanos, encontraremos que el sector químico, no obstante el

todavía pobre desempeño exportador, es probablemente el sector de nuestra

industria con más experiencia en mercados internacionales.

Entre 1987 Y 199 l, cerca de un 10% de las empresas se incorporaron al

grupo de exportadores. El doble de ellas mantuvo su desempeño exportador

entre 1987 Y 1991, sólo cuatro lograron incrementar el monto de las exportación

y una lo redujo. Podemos afirmar que el resultado neto del período es positivo,

pero si consideramos el sentido general de la política pública durante esos años,

caracterizado por la apertura con el objetivo primordial de diversificar las fuentes

de divisas, es de señalar que sus resultados no son del todo estimulantes.

Un grupo pequeño de las empresas que exportan lo hacen a países de

América Latina (ver gráfico 7) donde hay industrias químicas con alguna fuerza

(Argentina, Brasil y México). Un 37,5% de las empresas exportan a Colombia,

país con una débil industria química. Un 56,3% Jo hace a otros países de Centro

y Sur América donde prácticamente no existe industria química. Nótese que casi

el 20% de las empresas llevan productos a mercados con niveles de competencia

más altos, como Estados Unidos, Canadá o Europa.

En cuanto al porcentaje utilizado de la capacidad instalada (ver gráfico

8), el 65% de las empresas reportan operaciones con una capacidad ociosa

Gráfico N° 6

Evolución de las exportaciones entre los años 1987 y 1991

Porcentaje de empresas exportadoras en 1991

43,8% No exportan 11,8% No sabe/no responde E'-n:-tre~50O;-y-:-;-;JOOv;1~rn"l5"l!r-( Entre 25 Y50 porcentaje ex.portado
43,8%
No exportan
11,8%
No sabe/no responde
E'-n:-tre~50O;-y-:-;-;JOOv;1~rn"l5"l!r-(
Entre 25 Y50
porcentaje ex.portado

Porcentaje de empresas exportadoras en 1987

29,5% No sabe/no responde Entre 25 Y 100 Entre 10 Y25
29,5%
No sabe/no responde
Entre 25
Y 100
Entre 10 Y25

50,8

No exportan

porcentaje ex.portado

40

Gráfico N° 6 Evolución de las exportaciones entre los años 1987 y 1991 Porcentaje de empresas
Gráfico N<>'7 Países o regiones a los cuales exportan (1992) I Porcentaje de Empresas 60 ~
Gráfico N<>'7
Países o regiones a los cuales exportan (1992)
I
Porcentaje de
Empresas
60
~
~
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40
g.
37,5
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30
R
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~
u E
20
'~
'-
10
1
j
O
Colombia
Brasil
Argentina
México
Resto, de A. del Sur Estados Unidos
Amenca Cenlral
C
d~
El Caribe
Europa ana "
mercados (ver gráfico 9) donde una proporción alta de las empresas señala no
poseer siquiera una idea aproximada de su cuota de participación en el mercado,
y mientras un 12% señala que su empresa y un segundo competidor conocido
controlan 40% o menos del mercado. Casi el 38% del total de las empresas
encuestadas señalan que junto con otra empresa se reparten porcentajes del
mercado que van desde un 40% hasta un 80%. El 22% de las empresas se
confiesan participando en un duopolio o controlando, una sola, el 100% del
mercado de su producto o línea principal de productos. Es decir, estamos en
presencia de una industria de alta capacidad ociosa y altos niveles de
conformación de estructuras monopólicas y oligopólicas y con un muy bajo
nivel de exigencias en información sobre el mercado. Las consecuencias en la
relación de estos hechos con la cultura y conducta tecnológica y organizativa de
las empresas será tratado en el capítulo 3: «Acerca de la ausencia de política
industrial o de cómo los ornitorrincos aprendieron a bailaf».
Finalmente, es posible identificar en los patrones de localización de la
industria química venezolana cierta tendencia al desarrollo de externalidades
positivas y efectos de distrito industrial en algunas regiones, particularmente
entre Valencia y Guacara, donde se ubicaron las más antiguas empresas del sector.
El patrón de localización responde básicamente al de proximidades a los mercados
principales de Caracas y el centro del país. En el capítulo 1 1, «Dinámica espacial
y territorios en el marco de la globalización», Didier Ramouse profundiza en el
análisis de estos aspectos, destacando cómo las características taxonómicas de
las empresas, por su perfil de capacidades y potenciaJidades tecnológicas, y Jos
41
efectos del ajuste estructural de la economía, tienen una expresión diferente de
Gráfico W8 Porcentaje de empresas según la proporción utilizada de su capacidad instalada de producción (1992)
Gráfico W8
Porcentaje de empresas según la proporción utilizada de su capacidad instalada
de producción (1992)
65,7%
Entre 76 y 99% de capac.
35,0%
Entre 76 y 100 % de su capacidad
65,0%
Hasta 75% de su capacidad
Gráfico W9
Porcentaje de empresas según las características de la concurrencia
(1992)
37,5%
22,4%
Oligopolio
(2 empresas: entre 80% y 40% del mercado)
Monopolio o Dúopolio
(1 Ó 2 empresas: 100% mercado)
28,6%
11,6%
No conocelNo responde
Competencia
(2 Emp:.!f 40% del mercado)
42

acuerdo con la localización de las empresas. Allí se estudian también los proble-

mas de ubicación espacial vinculados con la proximidad a las fuentes de recursos

humanos calificados y los centros nacionales de producción y difusión del

acuerdo con la localización de las empresas. Allí se estudian también los proble- mas de ubicación

conocimiento.

Aspectos Tecnológicos

Las 112 empresas se distribuyen en proporciones similares entre los tres

segmentos productivos (1.- Químicos básicos, 2.-Intermediarios y farmacéuticas,

y 3.- Productos finales), con un ligero sesgo a favor de los productos finales (ver

gráfico 10). Como señalamos, la historia de la industria se inició precisamente

por este segmento y se desarrolló sobre la base de patrones de integración vertical

y diversificación, aspecto que veremos en el capítulo 7: «Particularidades

>,

innovativas de los segmentos productivos», preparado por Alexis Mercado. Este

~ 1
~
1

j j, ...

enfoque tiene particular relevancia para entender las capacidades innovativas

desarrolladas por las empresas en el tiempo, los patrones de aprendizaje

tecnológico y la conducta de las empresas.

--------------------------------,

Gráfico WIO

Distribución de las empresas según su segmento

productivo (1992)

29,5% 33,9% Químicos básicos Intermediarios y Farmacéuticas 36,6%
29,5%
33,9%
Químicos básicos
Intermediarios y Farmacéuticas
36,6%

ProduclOs Finales

Aproximadamente la mitad de las empresas poseen una capacidad media

o alta de diseño (ver gráfico 11), un ligero incremento en relación con 1988.

Pero cuando consideramos el origen del capital, encontramos algunas debilidades

en las empresas de capital nacional (de nuevo ver Laplace, capítulo 12). Cerca

del 39% de las empresas de capital nacional poseen un nivel medio o alto de

desarrollo de su capacidad de diseño (ver gráfIco 12).

Distinguiendo en la capacidad genérica de diseño, la capacidad de

ingeniería y la de investigación y desarrollo, tenemos que un grupo selecto de

muy pocas empresas desarrollaron en estos últimos cuatro años una capacidad

alta de ingeniería y una cantidad aun menor ha logrado una alta capacidad relativa

de I&D. Los datos parecieran indicar que las empresas construyen capacidad de

diseño bien por el camino de la formalización de actividades de I&D (la tendencia

dominante) o por las de ingeniería. Un análisis detallado de los problemas de

I&D lo realizan Rigas Arvanitis y Alexis Mercado en el capítulo 6 «Los retos

para la I&D en la industria química de los países latinoamericanos».
43

acuerdo con la localización de las empresas. Allí se estudian también los proble- mas de ubicación
Gráfico WII Porcentaje de empresas, según la capacidad de ingeniería, I&D y de diseño AÍta·o.media· .
Gráfico WII
Porcentaje de empresas, según la capacidad de
ingeniería, I&D y de diseño
AÍta·o.media· .
100%
capacidad
.:
80%
60%
Ninguna o
baja capacid.
40%
20%
0%
Capacidad
Capacidad
Capacidad
de Ingeniería
de 1&0
de Diseno
Gráfico WI2
Porcentaje de empresas con alta o media
capacidad de diseño según origen del capital
100
80
60
40
20
O
Nacional
Mixto
Extranjero
En relación con los problemas ambientales, de nuevo se pone de manifiesto
la dificultad para que las empresas de menores dimensiones atiendan estos
aspectos. Las empresas más grandes y las de capital extranjero o mixtas son las
que tienen mejor desempeño en este aspecto. No obstante, el 44% de las empresas
aceptan que generan algún tipo de contaminantes, aunque la mitad indica que
no poseen mecanismo o sistemll de tratamiento de efluentes (ver gráfico 13). Es
bueno señalar que seis (6) empresas con más de cien trabajadores, dos de ellas
con más de 400, están entre las que indican no poseer sistema alguno de
tratamiento de efluentes. Ocho empresas extranjeras, una mixta y treinta y ocho
nacionales están entre las que indican que no poseen sistema alguno de
44
tratamiento de efluentes.

Gráfico Wl3

Porcentaje de empresas de acuerdo con ciertos problemas de contaminación ambiental

_1

100

M so o¡ ~ e ~ e 60 " u o J
M
so
~
e
~
e
60
"
u
o
J

Total

(según su tamaño y origen de capital)

Genera algún tipo de contaminante Posee tratamiento de efluentes 5 Y . U 30 Y 50
Genera algún tipo de contaminante
Posee tratamiento de efluentes
5 Y . U
30 Y 50
50 Y
100 Y
200 Y
más de
Nacion
Mixto
Extran
100
200
.11O
.00

N° de lrabajadorrs

En un mundo donde los problemas de contaminación y en particular la creciente atención que se presta a la degradación del medio ambiente son el primer factor determinante de las tendencias tecnológicas más avanzadas en el

campo de la

industria química l ), encontramos que sólo un tercio de las empresas

indicaron la necesidad de resolver problemas de contaminación como un factor

motivador de innovaciones y de la realización de modificaciones en productos y procesos.

La mayoría de las empresas se sienten contentas con el grado de actualización de sus equipos de producción (ver gráfico 14). Entre las empresas que aceptan que sus equipos están atrasados la proporción más alta se encuentra en empresas extranjeras y en el segmento de productos de consumo final. Nótese que casi un 30% de las empresas más activas tecnológicamente reconocen el atraso de sus equipos, la mitad de ellas de más de diez años. Encontramos así nuevas evidencias de los procesos de adaptación tecnológica de las empresas a condiciones muy particulares de la economía venezolana como conducta tecnológica al margen de las grandes tendencias tecnológicas internacionales. EIJo da muestras del carácter tecnológico «autárquico» de nuestras empresas. Sobre este aspecto centramos buena parte del análisis taxonómico de las empresas, tanto en la encuesta de 1988 como en la de 1992. En Jos capítulos 2 y 3 se profundiza en el análisis de estos aspectos. Se trata en esos capítulos de presentar sendas taxonomías de la conducta tecnológica de las empresas que sirvan de base para el tratamiento de los demás aspectos tecnológicos, económicos y organizativos abordados en este libro.

Gráfico Wl3 Porcentaje de empresas de acuerdo con ciertos problemas de contaminación ambiental _1 100 M

45

Gráfico Wl3 Porcentaje de empresas de acuerdo con ciertos problemas de contaminación ambiental _1 100 M
  • 17 Pirela y Laplace, (1994: p.20).

Gráfico WI4

Porcentaje de empresas según el grado de actualización de los equipos (según origen de capital, segmento y taxonomía tecnológica) ( 1992)

67,0%

Equipos al día

69,2% más de 5 años 30,8% entre 1 y 5 años
69,2% más de 5 años
30,8% entre 1 y
5 años
Gráfico WI4 Porcentaje de empresas según el grado de actualización de los equipos (según origen de
100 A T R A 80 60 40 EQU IPOS AL DI A 20 111111111 O
100
A
T
R
A
80
60
40
EQU
IPOS
AL
DI
A
20
111111111
O
Nacional
Mixto
Extranj.
Bás
Inl
Fann
Fin
Acl
Ala
Pas
AUI

En cuanto a los principales problemas que crean dificultades técnicas para el desarrollo de las empresas, casi la mitad indica la falta de personal calificado (ver gráfico 15). Este es el factor más importante para casi todos los estratos de empresas y para todos los segmentos de producción (ver gráfico 16).

46

Gráfico WI4 Porcentaje de empresas según el grado de actualización de los equipos (según origen de
Gráfico N° 15 Problemas técnicos que crean dificultades para el desarrollo de la empresa (1992) 1
Gráfico N° 15
Problemas técnicos que crean dificultades para el desarrollo de la empresa
(1992)
1
~I
Falla de personal calificado
47 ,3
DiC para obtener malerias
¡,;
138,4
primas e ¡nsumos
-
~
e
~
Mercados muy pequeños
127,7
u
"
u
~
~
DiC lograr nivel satisCacl.
de productividad
125 ,0
&
Die para obtener repuestos
adecuados
120 ,5
O
10
20
30
40
50
60
j L
porcenUlje de empresas
...
-
---J
j
Gráfico Wl6
Problemas técnicos que crean dificultades para el desarrollo de la empresa,
según origen del capital (1992)
60
Falla de personal calificado
Mercados muy pequeilos
Dif. para oblencr
malerias primas e
insumos
40
20
O
Empresa Nacional
Empresa Mixla
Empresa Extranjera
Es curioso que las dificultades para obtener materias primas e insumas
sean el factor más importante para las empresas mixtas, asociaciones de PDVSA
con empresas extranjeras, con aporte de tecnología por parte de estas últimas.
Esto es particularmente grave cuando entendemos que estas empresas fueron
desarrolladas para agregar valor a los recursos nacionales de hidrocarburos. Cabe
una pregunta importante, ¿cómo es posible que precisamente en estas empresas,
donde el objetivo es agregar valor al recurso petrolero o de gas bruto, se presenten
los mayores problemas de suministro de materias primas e insumos de toda la
industria química?
La mitad de las empresas que poseen unidades de ingeniería emplea a
más de cuatro personas (ver gráfico 17). En la casi totalidad de las empresas, esa
47
unidad está instalada dentro de la planta. En el caso de las empresas farmacéuticas
se distinguen claramente dos grupos: las que carecen por completo de unidad de ingeniería o tienen
se distinguen claramente dos grupos: las que carecen por completo de unidad de
ingeniería o tienen una extremadamente débil (una o dos personas máximo), y
un 26% de las empresas farmacéuticas (ver gráfico 18) que ha logrado desarrollar
unidades fuertes con más de ocho personas. Lo que indica un alto grado de
polarización en la conducta respecto a la construcción de las capacidades y
potencialidades tecnológicas en este segmento. En cuanto a la existencia o no de
una unidad de ingeniería, el tamaño es determinante (ver gráfico 19). En el caso
de las cinco empresas del sector farmacéutico que indicaron no tener unidad
formal de ingeniería, ni ninguna persona dedicada a esa actividad, en su totalidad
se trata de empresas del estrato más pequeño.
Gráfico W17
Porcentaje de empresas con Unidad de Ingeniería formalmente estructurada
(1992)
42,9%
57,1%
Sin Unidad de Ingeniería
formalmente estructurada
Unidad de ingeniería
formalmente estructurada
Desde nuestro punto de vista, avalado por criterios de expertos entrevis-
tados, es necesario contar con al menos tres personas dedicadas íntegramente,
dentro de una estructura organizativa específica, para poder realizar actividades
de 1&0. Si bien el 58% de las empresas indicó que poseía una unidad de I&D
formalmente instalada (ver gráfico 20), un alto porcentaje señaló que sólo traba-
jaba una o dos personas en esa unidad. En este sentido, podemos decir que efecti-
vamente 47 de las empresas encuestadas poseen una unidad formal de 1&0. En
la gran mayoría de los casos esa unidad de I&D está instalada en la misma
planta. En resumen, casi el 96% de las empresas evidencia al menos interés en
algún tipo de actividad de I&D, manifiesta que hayal menos una persona realizan-
do esa actividad a tiempo completo.
48

Gráfico WJ8

Porcentaje de empresas con Unidad de Ingeniería formalmente estructurada

Gráfico WJ8 Porcentaje de empresas con Unidad de Ingeniería formalmente estructurada en el segmento farmacéutico 992)

en el segmento farmacéutico

(J 992)

25,7% Con Unidad de Ingeniería formalmente estructurada 74,3% sin Unidad de Ingeniería (más de 8 personas)
25,7%
Con Unidad de Ingeniería
formalmente estructurada
74,3%
sin Unidad de Ingeniería
(más de 8 personas)

Gráfico WJ9

Porcentaje de empresas sin Unidad de Ingeniería formalmente estructurada según tamaño de la empresa (1992)

Más de 400T Entre 200 Y400 T

Entre

100

Y 200

T

Entre 50 Y 100T

Entre 30

Y 50 T

Entre 5

Y JOT

I I I o 10 20 30 40 50 60 70
I
I
I
o
10
20
30
40
50
60
70

porcentaje de empresas

49

Gráfico WJ8 Porcentaje de empresas con Unidad de Ingeniería formalmente estructurada en el segmento farmacéutico 992)
Gráfico N"2ü Porcentaje de empresas según Unidad de I&D formalmente estructurada ( 1992) 42,0% 58,0% Sin
Gráfico N"2ü
Porcentaje de empresas según Unidad de I&D formalmente estructurada
( 1992)
42,0%
58,0%
Sin Unidad de I&D
formalmente estructurada
con Unidad de I&D
formalmente estructurada
Entre los pasos del aprendizaje tecnológico las mejoras o modificaciones
de procesos son la actividad sobre la cual más empresas acumulan experiencia
(ver cuadro 1). La segunda más importante se refiere a las adaptaciones y
modificaciones a repuestos y maquinarias. En el tercer lugar está la modificación
de fórmulas; en cuarto lugar, la búsqueda de información sobre alternativas
tecnológicas. En el quinto lugar, para el 58,9% de las empresas, está adIlptaciones
o modificaciones a maquinas, desarrollo de formulaciones originales, y
negociación y contratación de tecnología, conjuntamente con adaptaciones o
modificaciones a repuestos. Las demás actividades se realizan en una proporción
inferior al 50% de las empresas.
Cuadro N°¡
Porcentaje de empresas según pasos de aprendizaje tecnológico
Actividad que genera aprendizaje tecnológico
Mejoramiento o modificación de procesos
Adaptación o modificación a repuestos y maquinarias
Modificación de fórmulas
Búsqueda de información sobre alternativas tecnológicas
Adaptación o modificación a maquinaria
Desarrollo de formulaciones originales
Negociación y contratación de tecnología
Adaptación o modificación a repuestos
Fabricación propia de piezas
Adaptación o modificación a equipos de control
Copia de productos
Fabricación propia de equipos de operación
Diseño de proceso completamente nuevo
Fabricación propia de equipos de control
Copia de Procesos
Porcentaje de empresas
89,3%
71,4%
67,9%
65,2%
58,9%
56;3%
55,0%
55,0%
38,4%
37,5%
25,9%
23,2%
23,2%
16,1%
so
9,8%

Solamente once empresas indicaron que tenían experiencia en la copia

de procesos. Es bueno señalar que cinco de esas empresas están en el estrato de

las más grandes, siete son nacionales y dos de origen extranjero. Finalmente,

cuatro están en el segmento de productos intermedios, tres en el de básicos y

tres en el de productos finales.

En cuanto a los factores motivadores de las innovaciones, el 80% de las

Solamente once empresas indicaron que tenían experiencia en la copia de procesos. Es bueno señalar que

empresas señala la necesidad de satisfacer requerimientos de los clientes (ver

cuadro 2). En segundo lugar mencionan la respuesta a la competencia. Práctica-

mente ninguna empresa mencionó la reutilización de desechos corno factor mo-

tivador de innovaciones. De nuevo se observa el problema de la distancia entre

las tendencias tecnológicas mundiales y la conducta de nuestros empresarios.

Cuadro N°2 Porcentaje de empresas según los factores que influyen en la realización de modificaciones o innovaciones en productos y procesos

Factores determinantes de modificaciones e innovaciones de productos y procesos

Porcentajes de

empresas

Satisfacer requerimientos a los clientes Respuesta de la competencia 79,5% 66,1% Diversificación de productos 50,9% Mejorar

Satisfacer requerimientos a los clientes Respuesta de la competencia

79,5%

66,1%

Diversificación de productos

50,9%

Mejorar la seguridad

47,3%

Dif. en obtención de materias primas

45,5%

Reto personal o profesional de los involucrados

39,3%

Necesidades técnicas debido al uso de equipos

26,8%

Resolver problemas de contaminación

26,8%

Reutilización de desechos

16,1%

Problemas de material, de embalajes y empaques

14,3%

Solamente once empresas indicaron que tenían experiencia en la copia de procesos. Es bueno señalar que

En cuanto a las vinculaciones que las empresas establecen con algún

objetivo de tipo tecnológico (ver gráfico 21) tenernos que prefieren a las empresas

extranjeras en todos los casos menos para la fabricación propia de equipos y

partes, en este caso es evidente que prefieren vincularse con empresas nacionales.

Aquí hay obviamente un nivel de evaluación de la calidad de nuestra industria

productora de bienes de capital para este sector; y también una justificación más

que razonable para adelantar un programa coherente de apoyo al desarrollo de

este sector clave de la industria nacional y de las posibilidades competitivas de

esta cadena de producción. Destacamos además que se trata de proveedores

para un mercado más amplio: el de todas las industrias de proceso.

Con universidades y centros de investigación nacional la vinculación que

mejor se logra es con el objetivo de desan'ollar nuevos productos. Si tomamos

en cuenta que la mayoría de los productos nuevos que se desarrollan son copias,

estamos hablando de la capacidad de análisis de los laboratorios de las

universidades y en particular de Jos equipos que poseen, muchos de ellos de

muy alto costo para las posibilidades de nuestras empresas, en su mayoría

pequeñas. Las proporciones más altas de estas empresas vinculadas con las

universidades emplean entre 50 y 100. El 36% de ellas son del segmento
51

Solamente once empresas indicaron que tenían experiencia en la copia de procesos. Es bueno señalar que

farmacéutico (ver gráfico 22), el cual había subsistido, hasta que Venezuela se

Gráfico W21

Porcentaje de empresas según las relaciones técnicas mantenidas con otras instituciones

% 100 80 Con empresas eXlranjeríls 60 Con Unlvers. y Cenlros de l&D 40 nacIonales Con
%
100
80
Con empresas
eXlranjeríls
60
Con Unlvers. y
Cenlros de l&D
40
nacIonales
Con empresas
nacionales
20
O
Desarrollo de
Diseño de
Fabricación de
equipos y panes
Asislencia
nuevos productos
procesos
Técnica

Gráfico W22

Porcentaje de empresas que se relacionan con universidades y centros de I&D nacional para desarrollo de nuevos productos

%

(según su tamaño y segmento)

40

TAMAÑO

 

SEGMENTO

 
 

35.7

30

27.8

20

 

17.1

 

15.2

 

10.0

I

 

I

10 O

I

5

Y 30T

30 Y

50 Y

looy

200 Y

más de

B.isico

In/crm

f<ln1lac

finaJ

 

50T

looT

200T

400T

400T

incorporó al GAIT, precisamente con esa práctica de copiar productos sin apoyo

de sus diseñadores originaJios.

Casi tres cuartas partes de las empresas con más de doscientos trabajadores

tienen contratos de asistencia técnica con empresas extranjeras y hay una

proporción alta de contratos de asistencia técnica con empresas extranjeras, así

como entre las más pequeñas de la muestra y también entre las más grandes.

Nótese que en el estrato de 30 a 50 trabajadores la proporción más alta de empresas

prefieren firmar contratos de asistencia técnica con universidades, en primer 52

Gráfico W21 Porcentaje de empresas según las relaciones técnicas mantenidas con otras instituciones % 100 80

lugar, y en segundo lugar con otras empresas nacionales (ver gráfico 23). Sólo un 15% de estas empresas contratan con empresas extranjeras. Esta forma de «nacionalismo» que alguna veces raya en la «autarquía» es una característica que explicaremos con detalles cuando estudiemos la evolución taxonómica de las empresas, en el capítulo 3. No obstante es bueno señalar que en este estrato está la proporción más alta de empresas de químicos intermedios, donde la especialización y la respuesta oportuna a las exigencias del cliente local son la

clave de su competitividad. La actitud innovativa en cada uno de los segmentos productivos la evalúa detalladamente Alexis Mercado en el capítulo 7.

Gráfico W23

Porcentaje de empresas que se relacionan con universidades y centros de I&D nacionales y con empresas extranjeras para asistencia técnica

Entre 5

Y 30

T

Entre 30 Y 50 T

Emre 50

Y 100 T

Entre 100 Y 200 T

Entre 200

Y 400

T

Más de 400 T

-

(según su tamaño)

con universidades y

eemros de [&D nae.

con empresas eXlranj.

-

O

20

40

porcentaje de empresa " ...

60

80

No obstante las cifras que indican la pobre vinculación de empresas con universidades, más de la mitad de las empresas señala que varias veces ha solicitado algún tipo de servicio a las universidades, y más del 40% señala que varias veces ha recibido ofertas de las universidades (ver gráfico 24). En cambio, aproximadamente una tercera parte de las empresas señala la dificultad para formalizar los contactos como la explicación de la poca relación con las universidades. Después de éste, el problema de mayor importancia es la

desconfianza respecto a plazos de entrega (ver cuadro 3). De nuevo vemos como

la estructura legal y burocrática de las universidades se presenta como el problema más importante para la vinculación. Por otra parte, un 14% de las empresas se

queja del costo elevado de los servicios de las universidades. Finalmente, la casi

totalidad de las empresas más grandes dicen desconocer lo que las universidades ofertan. Estas empresas son también las que más se quejan de las dificultades con las universidades, al igual que las de capital mixto y las farmacéuticas.

53

Gráfico N"24 El mercado potencial para la vinculación universidad-empresa Porcentaje de empresas que solicitan algún tipo
Gráfico N"24
El mercado potencial para la vinculación universidad-empresa
Porcentaje de empresas que solicitan algún tipo de
servicio a las universidades
Nunea O una *
46.4"
Porcentaje de empresas que han estudiado ofertas de
las universidades
\"l
..
ia~ \ l'C('~
unca O una vez
'¡~.llq
5
~
o
20
40
60
80
100
Cuadro N°3
Porcentaje de empresas según las dificuJtades que se encuentran
para establecer relaciones con las universidades y centros de
investigación
Dificultades
Porcentaje de
empresas
Desconocimiento de la oferta de universidades
Dificultades en formalizar contactos
Desconfianza respecto a plazos de entrega
Costo muy elevado
La empresa no necesita tales relaciones
62,5%
30,4%
28,6%
14,3%
14,0%
Más de un tercio de las empresas representa a marcas extranjeras, la
mayoría de EEUU y Alemania, esta última en menor proporción. Mientras que
el 26,8% paga por una licencia de patente extranjera, también en su mayoría de
EEUU o Alemania (ver gráfico 25). Estas cifras, comparadas con la situación de
1988, representan un pequeño incremento, particularmente en lo que a
representación de marcas extranjeras se refiere (ver capítulo 3 y anexo estadístico).
Aspectos organizativos
Aquí nos concentramos en los recursos humanos como elemento central
en la estructura de una empresa. La distribución de los trabajadores por sexo
indica que mientras más grandes las empresas mayor es la proporción de mujeres
empleadas. También encontramos que son las empresas extranjeras las que más
emplean a mujeres. Nótese la más baja proporción de empleadas entre las
empresas del segmento de productos intermedios, no obstante, la distribución
del empleo por grupo de edad entre los dos sexos es muy similar (ver gráfico
54
26).

Porcentaje de empresas según los contratos de marca y patentes con empresas extranjeras

Con contraLOs de marca 35.7 Con EEUU 123,2 Con Alemania 16,3 Otros países 16,2 Con contralos
Con contraLOs de marca
35.7
Con EEUU
123,2
Con Alemania
16,3
Otros países
16,2
Con contralos de patente
126,8
Con EEUU
119,7
Con Alemania
15,4
Olros países
J 1,7
O
10
20
JO

porcentaje de empresas

Gráfico N"26

%

Porcentaje de mujeres que trabajan en el sector químico

  • 50 TAMAÑO

40

30

20

10

o

TIPO - ro-- r-- ;
TIPO
-
ro--
r--
;

SEGMENTO

-

.---

-

-

TOTAL

5 Y30T

30 y

50 Y

100 Y

200 Y

más de

NAC

MIX

EXT

Básico

Inlem

Fannac

Final

 

50T

100 T

200T

400T

400T

La estructura organizativa formal es bastante atrasada para empresas de

este sector. Alrededor de un 60% no poseen planta piloto, ni unidad de relaciones

industriales y de planificación (ver cuadro 4). En el estrato de 200 a 400

trabajadores un 47% no posee una planta piloto (ver gráfico 27). Por otra parte,

tomando en cuenta las empresas de capital extranjero, encontramos que más del

60% posee una planta piloto y el 74% posee unidad de ingeniería y unidad de

planificación (ver gráfico 28). Estos son los elementos que con mayor claridad

  • 55 hablan de las diferencias en las posibilidades de construcción de una visión

Porcentaje de empresas según los contratos de marca y patentes con empresas extranjeras Con contraLOs de
prospectiva a largo plazo y una verdadera capacidad innovativa entre las empresas nacionales y las extranjeras,
prospectiva a largo plazo y una verdadera capacidad innovativa entre las empresas
nacionales y las extranjeras, con una obvia inclinación favorable a las últimas.
Cuadro N°4
Porcentaje de empresas según la existencia de determinadas
unidades formalmente estructuradas dentro de la empresa
U nidades formalmente estructuradas dentro
de la empresa
Porcentaje de
empresas
Laboratorios para pruebas de rutina
Unidad de ventas y unidad de control de calidad
Unidad de compras
Unidad de mantenimiento
Unidad de asistencia técnica al cliente
Unidad de mercadeo
Unidad de control de costos
Unidad de recursos humanos
Unidad de 1&0
Unidad de ingeniería
Unidad de planificación
Unidad de relaciones industriales
Planta Piloto
93,8%
91,1%
81,3%
80,4%
78,6%
76,8%
75,0%
61,6%
58,0%
57,1%
42,9%
42,0%
38,4%
Gráfico W27
Porcentaje de empresas según la existencia de determinadas unidades
formalmente estructuradas dentro de la empresa
(según tamaño de las mismas)
Planta
Piloto
S3,355
Unidad de
Relaciones
Industriales
Unidad de
Planificación
Planta
Piloto
Unidad de
Relaciones
Industriales
Unidad de
Planificación
20
40
60
80
toO
POSEEN
Porcentaje de empresas
56
Gráfico N"28 Porcentaje de empresas según la existencia de determinadas unidades formalmente estructuradas dentro de la
Gráfico N"28
Porcentaje de empresas según la existencia de determinadas unidades
formalmente estructuradas dentro de la empresa
(dependiendo del orígen del capital de las mismas)
I
30,7
Planta PiJoto
.e
142 ,9
..
¡,¡
60,9
~
I
e
.;;
50,7
e
Unidad de I
Ingeniería
.64.3
u
~
73,9
,~
~
I
~
33,3
1t
,.,
Unidad de I
Planificación
t42.9
73,9
~
u
~
I
<:r
37,3
~
Unidad de
.~
57,1
Relaciones
47,8
~
Industriales
J
O
10
20
30
40
SO
60
70
80
Porcenl"je de empresas
La industria, en general, está dirigida por gente con calificaciones formales
adecuadas (ver gráfico 29). Son importantes las cifras absolutas, pues este grupo
de empresas reúne en total 1107 directores y gerentes con al menos un título de
educación superior y 39 con bachillerato o título de técnico medio. Obviamente,
las empresas de mayor tamaño son las que presentan las mejores cifras absolutas
y relativas del personal con alta calificación. Las quince empresas más grandes
(con más de 400 trabajadores) reúnen a150% de todos los directores y gerentes
con un grado universitario o postgrado. Y el restante 85% de las empresas posee
el otro 50% de los egresados universitarios en funciones de directores y gerentes.
Gráfico W29
Número de directores y gerentes del total de empresas según nivel educativo
Bachilleres o
é
d'
¡l CnlCOS me
toS
39
1200
I
1.146
1000
800
Al meno
un TltuJo de
600
educación
lIperior
1107
400
200
O
57

En el capítulo 10, «Los recursos humanos de alta calificación», Carmen García

Guadilla analiza la relación entre oferta y demanda de ese tipo de personal y

pone en evidencia los problemas vistos desde ambos Jados de la ecuación.

En comparación con otros sectores industriales, el nivel de calificación

general del personal del sector químico es alto. El 26% de todo el personal de la

industria posee al menos un título de educación superior, el 67% al menos la

primaria completa y sólo un 7% no completó el sexto grado de educación básica

...

Cll

_

(ver gráfico 30). En otros términos, algo más de una quinta parte de todas las i

empresas emplean entre un 40% y un 80% de todo el personal de alta calificación ~

del sector respecto al total de trabajadores (ver gráfico 3 L). ~ " r--------------------------------,~ ~ Gráfico
del sector respecto al total de trabajadores (ver gráfico 3 L).
~
"
r--------------------------------,~
~
Gráfico W30
"-
~
~
Porcentaje de trabajadores de la empresa según nivel educativo
:)
Postgrado 6%
Universitario
55%
Técnico
Superior
39%
Al menos la primaria
completa

67,4%

Gráfico N"31

Porcentaje de empresas según la proporción del personal calificado respecto al total de trabajadores

20 a 40%

36,0%

o a 20%

42,7% 40 a 80%
42,7%
40 a 80%

21,4%

Nota:

Denominamos personal calificado a los que tienen al menos un Título de Técnjco SUperior

58

En el capítulo 10, «Los recursos humanos de alta calificación», Carmen García Guadilla analiza la relación

Las empresas del segmento de químicos intermedios, en su mayoría de

conducta tecnológica «autárquica»18 (en los capítulos 2,3 Y4 veremos con dernlle

el signicado particular que damos a esrn palabra), y ubicadas en el estrato de las

que poseen entre 31 y 50 trabajadores, poseen una estructura de empleo por

nivel educativo similar al de las empresas más grandes, En estas pequeñas

empresas, obviamente con potencialidades de desarrollo organizacional y

tecnológico, se evidencian con más dramatismo los problemas de crecimiento y

Las empresas del segmento de químicos intermedios, en su mayoría de conducta tecnológica «autárquica»18 (en los

bajas escalas de producción, de los cuales padece casi toda la industria nacional.

Si pensamos en la forma de pirámide que debería tener la estructura de

formación de personal, encontramos un estrangulamiento en el nivel de técnicos

superiores (ver gráfico 30), Este tipo de personal, con una formación de tres

años despues del bachillerato, representa una proporción menor que la de los

universitarios con una formación mínima esperada de cinco años, Nótese que

las empresas extranjeras, proporcionalmente emplean más este tipo de personal

que las nacionales (ver gráfico 32).

--------------------------------

...

.~

Gráfico W32

....

,

Porcentaje de técnicos superiores empleados según el origen de capital y para el total de la industria

Las empresas del segmento de químicos intermedios, en su mayoría de conducta tecnológica «autárquica»18 (en los
Las empresas del segmento de químicos intermedios, en su mayoría de conducta tecnológica «autárquica»18 (en los

o

El segmento de productos farmacéuticos presenta el nivel educativo más

alto, 21 % de todos los empleados poseen al menos un grado universitario y el

2,8% posee un postgrado, El segmento con menor nivel educativo es el de

productos básicos. Cuando tomamos el nivel educativo por el origen del capital,

encontramos que las empresas extranjeras muestran una mejor estructura que

las nacionales o mixtas (ver gráfico 33).

Como indicador del alto nivel de educación que posee el personal de este

sector, comparándolo con otros, tenemos que un poco más de la mitad de todas

las empresas posee al menos una persona con estudios completos de postgrado y

en el 67% de las empresas todos los obreros tienen la primaria completa (ver

gráfico 30),

Las empresas del segmento de químicos intermedios, en su mayoría de conducta tecnológica «autárquica»18 (en los

S9

18

Las empresas del segmento de químicos intermedios, en su mayoría de conducta tecnológica «autárquica»18 (en los

Se trata de empresas que rechazan las vinculaciones técnicas externas, particularmente con empresas extranjeras.

Gráfico W33 Porcentaje de trabajadores con nivel educativo superior por segmento productivo y origen de capital
Gráfico W33
Porcentaje de trabajadores con nivel educativo superior por segmento productivo
y origen de capital
25
20
J5
10
5
O
Bás
lnl
Fann
Fin
Nacional
Mixlo
Extranj.
Las empresas del sectOr exhiben su preocupación, o la moda, por las
modernas técnicas de organización. Más del 45% de las empresas dice que está
ensayando nuevas corrientes gerenciales y el 67% dice tener implantado control
total de la calidad. Pero el significado real de estas cifras dista mucho de ser lo
que ellas indican. Consuelo Iranzo en el capítulo 8: «Cambios en la organización
del trabajo», analiza éstos y otros datos obtenidos y ubica en su justa dimensión
el esfuerzo organizati va de los empresarios del sector entre 1989 y 1992.
Alrededor del 60% de las empresas no ascendió a ningún obrero, empleado
o directivo durante el año de 1991. Y más del 63% de las empresas no hace
planes para el desarrollo de recursos humanos. Por otra parte, el 63% de las
empresas no entrenó en el año 1992 ni a un solo obrero. Estas cifras indican con
claridad hasta donde es imprescindible un cambio de actitud de los gerentes y
directi vos de las empresas del sector. Gregorio Darwich, en el capítulo 9:
«Prácticas de gestión de personal: la modernización anclada en el rezago
organizacional», intenta establecer claras relaciones entre la conducta tecnológica
y el comportamiento organizacional.
Otros aspectos culturales
Me ocuparé en este punto de tres asuntos complejos: (1) de las respuestas
sobre las fuentes clave de la competitividad de la empresa, es decir, de la visión
que tienen los empresarios y directivos de los elementos que hacen competitiva
a su empresa. (2) De algunos de los elementos que integran la matriz cultural de
las empresas, en particular, del origen nacional y el carácter de los socios
principales de cada empresa y a lo que tiene que ver con su formación y
capacitación. (3) De algunos aspectos relativos a la conducta de los empresarios
y su dinámica de retroalimentación en la cultura de la empresa: (a) la actitud
60
ante la información, eje de la dinámica de construcción de la cultura empresarial

y sobre todo de la visión prospectiva; (b) la formación de expectativas, dentro

de lo que llamamos cultura del optimismo; (c) algunas claves que expresan la

dificultad de los empresarios para integrar adecuadamente los aspectos económicos, tecnológicos y organizativos dentro de la cultura de la empresa; y,

finalmente, (d) las expresiones de una tensión entre autarquía tecnológica y

y sobre todo de la visión prospectiva; (b) la formación de expectativas, dentro de lo que

atadura al extranjero.

  • 1. La competitividad de las empresas A nuestro modo de ver, las respuestas que aportaron Jos empresarios a la

pregunta por los factores claves de su competitividad, resumen muy bien la

visión que la organización tiene de sí misma y por tanto identifica en alguna

medida los elementos de la cultura o conjunto de valores que sus directivos han

intentado imprimirle. La calidad de los productos es el primer factor, tomado

como el más importante o sumado en cualquier orden de jerarquía (ver cuadro

5 y cuadro 6). Obviamente todo empresario habla bien de la calidad de sus

productos. Se trata pues de un factor de al ta deseabilidad social. Así que la mayor

riqueza interpretativa de esta pregunta la podemos obtener analizando las

respuestas a los otros items. Partimos del siguiente dato: cuando tomamos todas

las menciones hechas a los distintos factores -no impotta si en primero, segundo

o tercer lugar de importancia- el servicio al cliente es mencionado por casi el

60% de las empresas.

Cuadro N°S Porcentaje de empresas según la primera fuente clave de competitividad

Primera fuente clave de competitividad

porcentaje de

empresas

Calidad de los productos

42,0%

Eficiencia de costos

18,8%

Servicio a clientes

13,4%

Productos innovadores

8,9%

Mercadeo y ventas

8,9%

Calidad de la gerencia

2,7%

Grado de integración vertical

0,9%

Recursos humanos

0,9%

Acceso al capital financiero

0,9%

Mercados cautivos del Estado

0,9%

Cuadro N°6 Porcentaje de empresas según fuentes claves de competitividad

Fuentes claves de competitividad

porcentaje de

empresas

Calidad de los productos

77,7%

Servicios a los clientes

59,8%

Eficiencia de costos

43,8%

Mercadeo y ventas

35,7%

Productos innovadores

29,5%

Calidad de la gerencia

14,3%

Recursos humanos

13,4%

Grado de integración vertical

5,4%

Acceso al capital financiero

4,5%

Mercados cautivos privados

4,5%

Mercados cautivos del Estado

3,6%

61

Queremos destacar que este hecho es positivo. Esto es muy importante,

no sólo para la mayoría de las empresas que practican los principios de calidad

total en el mundo, sino por ser indicador de la trama de relaciones, en la mayoría

de los casos individualizada, que se desarrolla en este sector y la cultura que ese

hecho ha generado. Esta puede ser una de las principales y más fuertes barreras

no arancelarias que puede desarrollarse como protección a un mercado interno.

Este es, por ejemplo, uno de lo elementos explicativos del superávit comercial

japonés. En el caso venezolano este fenómeno es consecuencia del tamaño--"="'.'-----------<

extremadamente reducido del mercado, hecho que facilita esa relación personal]

y directa entre productor y usuario.

~

.""

Por otra parte, no es casual que el 29% de las empresas del segmento de ]

productos intermedios señale este factor en primer lugar (ver gráfico 34), y que ~

casi todas las empresas de este segmento le hayan dado al menos el tercer lugar ~

de importancia, estas son las cifras más altas entre todos los segmentos para este 6

factor. Nótese también que un grupo relativamente importante de las empresas

más pequeñas indicaron este factor en primer lugar de importancia. Se trata

pues de empresas pequeñas que producen pequeñas cantidades de un insumo

destinado a otra empresa del mismo sector o de otro sector, en donde su factor

de competitividad más importante es la relación interpersonal con los clientes

de sus agentes de venta y servicio.

Gráfico W34

Porcentaje de empresas que consideran el servicio a los clientes como fuente clave de competitividad

(de acuerdo con tamaño y segmento de la empresa)

O

'Z

«

~

¡:;

¡2

Z

u.l

~

"

u.l

C/l

según 1 11 fuente clave de

Según primer a tercer lugar como

 

compelilividad

 

5 y 30T I

233

30

Y

SOT

50

Y 100 T

 

11,1

100 Y200T

143

200 Y400T

16,7

más de 400T

133

Básico

 

152

Inl.

I

29,2

Farmac.

 

7,1

Final

 

9

fuente clave de competitividad M,L ::: :: J 76,2 •. f' 4li
fuente clave de competitividad
M,L
::: ::
J
76,2
•.
f'
4li
"
"
Queremos destacar que este hecho es positivo. Esto es muy importante, no sólo para la mayoría

-40

-20

O

20

40

60

80

100

62

Queremos destacar que este hecho es positivo. Esto es muy importante, no sólo para la mayoría

En relación con los productos innovadores como factor de competitividad

(ver gráfico 35), entre las pocas empresas que lo mencionan en el primer lugar

se trata de empresas grandes, casi todas de capital extranjero y en el segmento

de productos finales. En pocas palabras, es la cultura desarrollada y más

competitiva de las empresas transnacionales la que se expresa. Sólo cuatro

empresas nacionales indicaron este factor en primer lugar. En este caso estamos

hablando de un serio obstáculo cultural para el desarrollo de la competitividad

en un mundo global izado, con la reglamentación del GATI sobre propiedad

~ ;¡ intelectual e industrial. La gran experiencia de desarrollo de productos que posee ~ =
~
intelectual e industrial. La gran experiencia de desarrollo de productos que posee
~
=
este sector está obviamente asociada a la facilidad para copiar productos y
~
e
~
fórmulas, mas no en el desarrollo de productos innovadores.
~
u
~r--------------------------------
...
,
g
Gráfico W35
R
Productos innovadores como factor de competitividad
(según tamaño, origen de capital y segmento al que pertenece la empresa)
j
5
Y 30T
13.3
O
30
Y 501
0.0
·z
:
:2:
50
Y 100 T
111.1
~
.:'1 9.S
100
Y 200T
m
:
200 y 400T
!
13.3
más de
400 T
1 20.0
"-l
-J
Nac.
IS.3
O
~
Z
"-l
t
Mixto
14,3
O
:
C2
U
O
Extranj.
117,4
Básico
0.0
~
Z
In!.
8.3
"-l
:2:
O
Farmac.
F
I
14,3
"-l
(/)
Final
14.6
O
5
10
15
20
25

Porcentaje de empresas

El tercer aspecto clave para la competitividad señalado, se refiere a la

gente con que cuenta la empresa para competir, factor que, junto al de productos

innovadores, se encuentra en primer lugar de importancia en las empresas más

competitivas y modernas en casi todas partes del mundo. Hay que destacar la

poca frecuencia con que se menciona la calidad de la gerencia: sólo tres empresas

lo hacen. Si tomamos en cuenta que los informantes de la encuesta son gerentes

  • 63 o directivos de primera línea en cada empresa, entonces las respuestas tienen un

En relación con los productos innovadores como factor de competitividad (ver gráfico 35), entre las pocas

valor autocrítico y podría expresar la falta de confianza en sí mismos. En cuanto

a los recursos humanos, una sola empresa indicó este factor en primer lugar de

importancia para la competitividad. Quince empresas le dieron alguna relevancia

secundaria como factores de competitividad.

Desde nuestro punto de vista, el drama más importante de la industria

química a largo plazo es que o los gerentes y directivos de las empresas no se

preocupan del factor humano, o las dificultades para resolver el problema son

extremadamente altas, o ambas cosas. Pero en la insistencia en esta conducta--"""'l~

_

radica el mayor obstáculo para el desarrollo competitivo estable de nuestras ~

empresas de la química. Todo indica que los demás sectores padecen un problema

 

,

similar, y así lo evidencian otros estudios inspirados en el trabajo, metodología 5

y resultados obtenidos por nosotros en el sector químico '9 . Nótese también que ~

el reto personal o profesional de los involucrados como factor motivador de las ~

innovaciones, redujo su importancia entre la encuesta de 1988 y la de 1992. ~

Esto indica un proceso de creciente deterioro que alarma por su significado.

;3

  • 2. La matriz cultural El segundo asunto se refiere a lo que de modo general podemos llamar la

matriz cultural de las empresas, en el capítulo 3 entramos en detalle sobre este

asunto. Por ahora queremos indicar que estas organizaciones no sólo son empresas

pequeñas por el número de trabajadores, sino que son bastante jóvenes (ver

gráfico 36). Además son pequeñas en cuanto al capital, calculado en US dólares

de 1992. El 53,4% de las empresas tiene un capital suscrito inferior a los 300.000

US dólares. Finalmente, en las empresas, entre sus directivos y dueños,

predominan los inmigrantes (ver gráfico 37), en una proporción muy alta de

origen centro europeo.

Con relación a este último aspecto no contamos con suficientes elementos

como para avanzar mucho en el análisis de su significado. Nos proponemos

desarrollar en el futuro investigaciones que den un mayor número de claves

acerca de la cultura empresarial que trajeron los pioneros de la industria química

venezolana. Desde nuestros primeros trabajos sobre el comportamiento

empresarial venezolano, llamamos la atención sobre el peso de los extranjeros

inmigrantes en el desarrollo de nuestra estructura industrial. En el caso de la

industria química, así 10 señalamos desde el comienzo 20.

En el 44% de las empresas encuestadas en 1992 los dos socios más im-

portantes son de origen extranjero yen más de dos terceras partes al menos uno

de los dos socios principales es de origen no nacional. Además, casi en el 40%

se encuentran nacionalizados venezolanos. Estamos haciendo referencia a una

industria cuya matriz cultural debe estar fuertemente influenciada por lo que

llamaríamos la mentalidad del emigrante. Del reto que significa alejarse de todo

lo que le es conocido, cualquiera que pueda ser la circunstancia en la cual se

encuentra su país de origen, contando sólo con sus fuerzas para enfrentar difi-

cultades en gran medida desconocidas. Desde nuestro punto de vista este es un

elemento importante de la confonnación de una industria mayoritariamente con

tendencias autárquicas en lo tecnológico, según lo tratamos en el capítulo 3.

a los recursos humanos, una sola empresa indicó este factor en primer lugar de importancia para
  • 19 Nos referimos en particular al trabajo de Viana, Avalos, Balaguer, Cervilla y Suárez (1993) desarrollado en el IESA. Pirela [el al.] (1987) y (1991)

20

64

Gráfico W36

Porcentaje de empresas según la fecha de fundación

Entre 1959 Y 1973 Anles de 1958 29,5% 25,0% >-- ~ después de 1973 t 45,8%
Entre 1959 Y 1973
Anles de 1958
29,5%
25,0%
>--
~
después de 1973
t
45,8%
L
-
-'
.~
-----------------------------------,
.~

j

Gráfico W37

Porcentaje de empresas según el país de origen de los dos socios principales

uno venezolano y uno extranjero Ambos de origen venezolano 23,4% 32,7%
uno venezolano y uno
extranjero
Ambos de origen
venezolano
23,4%
32,7%

ambos de origen eXlranjero

44,0%

  • 3. La conducta y su retroalimentación en la cultura En el tercer aspecto cultural, como anunciamos, consideramos cuatro

elementos. (a) La conducta de las empresas respecto a la infonnación. El hecho

que un 35% de las empresas indique no poseer experiencia alguna en la búsqueda

de información especializada sobre alternativas tecnológicas, la actividad más

simple y primaria del aprendizaje tecnológico, es una señal que no podemos

dejar de ver. Este es un problema serio que debe ser atacado por empresarios y

por el Estado. La diseminación de información especializada es una tarea

primordial para el Estado si desea que sus empresas inicien una carrera en pro

de la competitividad. La mayoría de las empresas son simplemente demasiado

pequeñas para enfrentar este problema, y las diversas instituciones del Estado

que han logrado desarrollar una capacidad de recopilación de información y

acceso a sistemas internacionales muy complejos y costosos presentan fallas

notables en materia de diseminación. Los datos de nuestra encuesta evidencian

  • 65 el origen de los problemas.

  • (b) Se refiere a las tendencias hacia una cultura del «optimismo» en las

empresas y los empresarios. Hay que resaltar que en cuanto a la formación de expectativas sobre tendencias futuras de mercado, casi todas las empresas consideraron que las ventªs crecerían o en el peor de los casos serían iguales al año anterior. Este es un dato notable si consideramos que la encuesta se corrió después de los acontecimientos militares de los primeros meses del año 1992, en medio de un clima político de inestabilidad.

Incluimos en la encuesta una pregunta acerca del mayor obstáculo para i

el desarrollo de la empresa después de los acontecimientos militares y políticos ~

.

>

del 4 de febrero de 1992. De manera sorprendente encontramos que la frecuencia 5 con que se mencionan los problemas no es distinta de la indicada para períodos ~ previos. Los empresarios o se negeban a aceptar el impacto que tales hechos ~ tendrían o claramente no los reconocían.

i

  • (c) El tercer elemento nos llama a reflexionar sobre falta de integración

.,

u

de las dimensiones tecnológicas, organizativa y económica como elemento clave para entender la cultura empresarial en la industria venezolana, y no sólo en la

de la química. La relativa poca preocupación (cuarto lugar de importancia) por

las dificultades para lograr niveles satisfactorios de productividad en empresas

venezolanas es un claro indicador de esa falta de integración de las dimensiones tecnológica, organizativa y económica por parte de la gerencia de las empresas (ver gráfico 15).

En esta misma dirección apuntan las motivaciones para la innovación (ver cuadro 2). En términos normativos podríamos esperar una estructura equilibrada de motivaciones para la innovación entre aspectos económicos, organizativos y tecnológicos. No obstante predominan los factores económicos los tres primeros lugares, en el cuarto y quinto lugar encontramos moti vaciones

en

de carácter tecnológico, de seguridad y ambiental y en el sexto lugar el factor clave de motivación organizacional y de desarrollo de recursos humanos, es

decir el reto personal o profesional de los involucrados. Las pequeñas diferencias

entre el promedio de todas las empresas y cada uno de los grupos taxonómicos. en particular con las activas y atadas, las presentamos en el capítulO 3.

  • (d) Por último, queremos destacar una paradoja que salta a la vista al

procesar la información de las encuestas e interpretar sus resultados. Conjuntamente con una tendencia a la autarquía tecnológica, es decir, el rechazo a establecer vinculaciones técnicas externas, particularmente con empresas extranjeras, encontramos también una desconfianza en las capacidades propias y en las soluciones innovativas que proponen los ingenieros y técnicos de las plantas. El rechazo con que la gerencia responde, como argumentan Mercado y Arvanitis en el capítulo 5, "Estabilización y ajuste: el impacto sobre la l&D", apunta a una mayor confianza en las soluciones producidas en el extranjero.

Obviamente, la tensión entre estas dos conductas, es un rasgo cultural que frena las posibilidades tanto para la innovación local como para la adquisición y adopción de tecnologías en el exterior.

66

Elementos del Entorno

_1

Un porcentaje muy alto de empresas se quejan de la ausencia de elementales y básicos servicios externos tales como electricidad, agua o vialidad (ver cuadro 7). Respecto a los datos de 1988, los problemas de agua y electricidad parecen haber mejorado. No obstante, el proceso de privatización de la CANTV no se expresa en mejoras sentidas por los empresarios. Por el contrario, se

incrementó notablemente la queja por este servicio, particularmente necesario
i en un momento de apertura comercial.

=

Cuadro N°? Porcentaje de empresas según los problemas con servicios externos que crean dificultades para el desarrollo de la empresa

~

Problemas técnicos externos

Porcentaje de

empresas

Elementos del Entorno _1 Un porcentaje muy alto de empresas se quejan de la ausencia de
Oif. con el servicio externo de teléfono Oif. con el servicio externo de agua Oif. con
Oif. con el servicio externo de teléfono
Oif. con el servicio externo de agua
Oif. con el servicio externo de vialidad
Oíf. con el servicio exlerno de electricidad
67,0%
28,6%
25,0%
24,1%

Por otra parte, más del 24% de las empresas protestan por el servicio de electricidad. En este último caso son las empresas de los segmentos de químicos básicos e intermediarios los que mencionan más frecuentemente los problemas del suministro eléctrico (ver gráfico 38). Mientras que las de productos finales son las que más se quejan por el servicio de teléfono. No es posible dejar de señalar que, en un país donde se reconoce como ventaja comparativa al costo de la energía, tantas empresas tengan problemas con suministros de electricidad. Muchas empresas se han visto en la necesidad de instalar costosos sistemas de generación de energía eléctrica alterna, con impactos notables en su estructura de costos y que disuelven las supuestas ventajas comparativas de su localización en Venezuela. Que el servicio de electricidad siga siendo un problema notable para una cuarta parte de las empresas es un problema imperdonable.

La mayor queja de los empresarios es que los mercados son muy pequeños

y, en segundo lugar, las deficiencias en los servicios técnicos externos. En este

aspecto las empresas nacionales se ubican por encima del promedio. Sólo seis empresas manifiestan haber enfrentado dificultades con las leyes de propiedad intelectual.

El 62% de las empresas manifiesta que los problemas con políticas, leyes y decretos del gobierno les ha creado dificultades para su desarrollo (ver cuadro 8). Una cifra relativamente baja si se considera el peso tan fuerte que tradicionalmente han tenido las regulaciones gubernamentales y que las respuestas fueron emitidas en uno de los momentos de mayor auge de las críticas al intervencionismo estatal. Sólo unos pocos se quejan específicamente de

problemas en las negociaciones con el Estado. En realidad, sólo las empresas

farmacéuticas protestan el ingreso de Venezuela al GATT y la integración en la

  • 67 JUNAC, en ambos casos se refieren a los problemas delivados de los derechos

Elementos del Entorno _1 Un porcentaje muy alto de empresas se quejan de la ausencia de

de propiedad intelectual.

Cuadro N°? Porcentaje de empresas según problemas no técnicos que crean dificultades para su desarrollo

Problemas no técnicos Porcentaje de empresas con Política, Leyes y Decretos en Negociaciones con el Estado
Problemas no técnicos
Porcentaje de
empresas
con Política, Leyes y Decretos
en Negociaciones con el Estado
con acuerdos de integración en JUNAC
con Leyes de Propiedad Intelectual
por el ingreso de Venezuela al GATI
61,6%
14,3%
~
8,0%
~
e
5,4%
~
e
~
4,5%
"
.~
f
r---------------------------------
.......
,~
Gráfico W38
~
3
:.J
Porcentaje de empresas según los problemas con servicios externos que crean
dificultades para el desarrollo de la empresa

(según segmento)

Cuadro N°? Porcentaje de empresas según problemas no técnicos que crean dificultades para su desarrollo Problemas
300,0 250,0 200,0 150.0 100,0 50,0 0,0 Dif. con el servo ex lema de teléfono Dif.
300,0
250,0
200,0
150.0
100,0
50,0
0,0
Dif. con el servo
ex lema de teléfono
Dif. con el. servo
exlerno de
agua
Di f. con el servo