1 Estela M.

Vázquez Textos Hispanoamericanos-TM Trabajo Práctico –Unidad 2

Los Poseídos entre Lilas es un poema en forma de prosa formado por cuatro
partes. Pertenece al libro “EL INFIERNO MUSICAL” (1971), título tomado de una pintura de Jerónimo Bosch en la que muchos de los objetos utilizados para torturar las almas de los condenados son instrumentos musicales. La Parte I es un diálogo entre dos voces que más que dos personajes parecen representar el desdoblamiento del yo poético. En este diálogo la voz 1 le pide a la otra que le cuente lo que ve por la ventana. La voz 2 comienza por describir un mundo fragmentado, solitario, melancólico, a través de signos que connotan realidades cotidianas: ‘un café lleno de sillas vacías, (…) gotas de agua en una ventana (…) un diario en una zanja’. Se trata de una serie de frases descriptivas, casi desprovistas de acciones, con ritmo pausado. Luego, súbitamente, el diálogo adquiere una velocidad violenta, los referentes se vuelven grotescos e irreales: ‘una equilibrista enana se hecha al hombro una bolsa de huesos’, ‘un gnomo desdentado la persigue mascando lentejuelas’. El tono ya no es de melancolía sino de un humor sádico que agobia a la voz 1 y fatiga a la II que, a pedido de la primera, interrumpe la enumeración y cierra el diálogo con una serie de imágenes que anticipan la atmósfera de acechanza del horror que habrá de saturar las tres secciones siguientes: ‘una mujer grita, un niño llora. Siluetas espían desde sus madrigueras’. Esta parte se ‘abre’ con la metáfora ‘se abrió la flor de la distancia’, hermética, de carácter polisémico, nos introduce al reino de la palabra creadora, evocadora, al “juego del texto poético en el borde entre ausencia y presencia, entre una referencia despedazada y la construcción de otra a partir de desplazamientos y condensaciones” (D. Muschietti, La Producción de Sentido en el Discurso Poético). La parte I nos enfrenta a la existencia de una realidad cruel y grotesca oculta detrás de lo cotidiano, rasgo característico del movimiento surrealista así como la libre asociación del pensamiento, que se expandirá de manera incontrolable en la parte II. Central en este poema es también el tema de otra tensión, la de mirada/visión, introducida mediante una pregunta acerca de una pérdida: ‘¿Qué hice del don de la mirada?’ , y cuya respuesta será la irrupción del orden de la visión, que dominará todo el texto (En una entrevista que le hiciera Martha Isabel Moia, Alejandra Pizarnik expresa: “Me sucede asistir al cortejo de las palabras que se precipitan, y me siento espectadora inerte e inerme”) La mirada (‘y por favor’, implora A.P. en un relato, ‘que no haya mirar sin ver’), que permite otorgar sentido, establecer relaciones lógicocausales, ordenar lo imaginario, será suplantada en el texto, por la pura visión, por fuerzas que no podrá remitir al orden del discurso. Esta pregunta contaminará las tres secciones siguientes; “larga repercusión tienen las palabras” (Borges, “El arte narrativo y la magia”) .

2 Estela M. (En la citada entrevista de Martha Isabel Moia. (El subrayado es mío). ‘Nadie nos oye. No era así. de contundente poder expresivo al aparecer como único término en una oración desprovista de nexos. con la vida. oníricas. ‘para nosotros quedan los huesos’. asevera acerca de la muerte. por eso emitimos ruegos’. ‘se entretiene tallándolos’ (se refiere a tallar huesos) y enfáticamente repite ‘Sí. una enumeración caótica de asociaciones libres de signos cargados de connotaciones espantosas. Alejandra Pizarnik revela: “Escribir un poema es reparar la herida fundamental. Pizarnik “El verbo encarnado”) ‘la razón retrocede derrotada’. parafraseando a Andre Gide (en el ensayo de A. ‘Si viera un perro muerto me moriría de orfandad’. El tema de la muerte se apropia del texto. Y nuevamente pronuncia una atroz certeza: ‘Restos’. sin embargo. Aquí el yo poético se identifica con el nosotros. Al tiempo que me dejaba arrastrar por la larga oración que comienza con ‘Donde una vez un muchacho y una chica hacían el amor… y culmina en ‘…bajo una lluvia que calma mi mal’ la razón. en tanto el silencio es de oro y la palabra de plata’. ‘sin duda’. Los temas del silencio y de la palabra aparecen confrontando. nuevamente. que por momentos se identifica con un ‘nosotros’. en tensión. sacudimiento. también. sobre las que reflexionará en la parte III. procuraba cerrar la desgarradura provocada por ese infierno musical. Es un texto que sólo puede explicarse a partir del efecto físico que produce: lágrimas. sobrecogida. De un muchacho y una chica que hacen el amor solo quedarán ‘cenizas. utilizar negaciones: ‘lo malo de la vida es que no es lo que creemos pero tampoco lo contrario’. Vázquez Textos Hispanoamericanos-TM Trabajo Práctico –Unidad 2 En la parte II el yo lírico se expresa a través de una única voz. y que se dirige a un ‘tu’ muy cercano en tiempo y espacio. la muerte talla huesos. Se trata de un lenguaje ante el cual. por eso emitimos ruegos’. El cuerpo de un perro muerto remite al doloroso saber de que alguna vez estuvo vivo y fue querido. ‘Nadie nos oye. En esta parte la prosa poética de AP se desborda en un flujo incesante de imágenes alucinatorias. no encuentra una metáfora y debe forzar el lenguaje. Es un ‘yo’. me decía. provocar la unión de signos semánticamente incompatibles. de . Para referirse a la vida. sugiriendo preguntas acerca de la relación entre la muerte y la escritura. Porque todos estamos heridos”. un interlocutor/lector cómplice de visiones atroces. en medio de la tormenta me decía: ‘se trata de una reproducción literaria de una pintura de Jerónimo Bosch’. a la muerte: ‘la muerte talla huesos.”. y manchas de sangre y pedacitos de unas y (…)” El yo poético se presenta como un profundo conocedor de la muerte. la desgarradura. con quienes comparte el padecimiento de la experiencia existencial: ‘la vida no es lo que creemos’. ‘pero ¡mira! el gitano más joven está decapitando con sus ojos de serrucho a la niña de la paloma’.

encontraremos refugio en la realidad verdadera’. imágenes mutiladas. pierdo los años si callo’. restos. En la parte III el yo lírico. sombras. Inicialmente. El yo lírico se debate entre la locura y la muerte. La musicalidad del lenguaje de A. ‘Un viento violento arrasó con todo’. tal vez palabras-jaulas que no logran ser el cuerpo vivo…’Esa prodigiosa sed de liberar y de que se vuelva cuerpo vivo aquello que permanece prisionero en las palabras’. Sintagmas fragmentados. pierdo los años si callo’. en el contexto de este poema. metonimias. Este fragmento es el más breve y el de mayor intensidad lírica. En la parte IV y última del poema se reitera la situación comunicativa de la parte II. los poetas malditos: ‘Pierdo la razón si hablo. rumores. El fragmento concluye con un lamento por una ambiciosa. Todo su campo semántico abarca términos que aluden al lenguaje: voces. lo que no se es qué vive en lugar mío’’ se contempla a sí mismo en el poema y reflexiona sobre su relación con la palabra ‘no se si son signos o una tortura’ (aquí hay una clara referencia a la pintura ”El Infierno musical”. escribe en una carta a . El tono es de desolación absoluta. Aquí se manifiestan algunos rasgos esenciales del movimiento simbolista (citados por Delfina Muschietti en “Poesía Argentina del siglo XX”) presentes en la poesía de Alejandra Pizarnik: • • • Exaltación de una nueva sensibilidad y condición visionaria del poeta: ‘Voces.3 Estela M. cantos de ahogados: no sé si son signos o una tortura’. hablar. signos. y lo se. de derrota irremediable. que da título al libro). rumores. tal vez. el yo poético pareciera renacer de sus propias cenizas y vislumbrar cierto futuro esperanzador para todos nosotros: ‘Alguna vez. que no es la de la palabra (‘tus poemas fueron siempre para mí lugares’. ahora absolutamente escindido ‘Yo ya no existo. La magia de las palabras. se presentifica en esa aliteración que suena a rugido.P. nombrar. cantos (de ahogados). Se trata de una línea que. ‘Pierdo la razón si hablo. callar.’ La experiencia límite. Para nosotros quedan los huesos de los animales y de los hombres’. su ensayo acerca de Artaud. no deja de sorprender. misión incumplida: ‘Y no haber podido hablar por todos aquellos que olvidaron el canto’. sinécdoques. la poesía pura: ‘Yo estaba predestinada a nombrar las cosas con nombres esenciales. silencio. sus sombras interiores lo torturan y la escapatoria por la poesía es imposible. nombres. dirá Alejandra Pizarnik en “El Verbo Encarnado”. huesos. y noble. Vázquez Textos Hispanoamericanos-TM Trabajo Práctico –Unidad 2 predicaciones inútiles: ‘Restos. una referencia tan precisa a esa otra realidad.

reiteración de oposición muertos/vivos. sobre el poema. aparece con diversos sentidos: personificada . la cual podría llegar a transformarse en no sólo tolerable sino acogedora. pura interrogación: ‘¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cuánto? ¿Por qué? ¿Para quién?’. Lila. ‘Se abrió la flor de la distancia’ son las primeras palabras del poema. para que lo que me hiere no sea. La muerte. El título LOS POSEIDOS ENTRE LILAS constituye una metáfora de resonancias múltiples. La reacción del propio yo poético contra esa extraña concesión es brutal. cercana y concreta: ‘esta ciudad’. es una palabra que A. y denuncia: ‘Porque ustedes están muertos’. escribo para que no suceda lo que temo. en la entrevista con M. esta vez inmediata. I. en un tono evocador de antiguos relatos de transmisión oral. El yo poético sufre entonces un tercer movimiento (término musical que a esta altura me permito utilizar): ‘No.P. En otro poema también aparece la metáfora ‘la ensimismada entre lilas’. porque sacará afuera a los muertos para que devoren a los vivos.Lenguaje profético elaborado a través de paralelismos. Este poema originariamente fue concebido como un poema dramatizado y llevó el título LOS PERTURBADOS ENTRE LILAS. Vázquez Textos Hispanoamericanos-TM Trabajo Práctico –Unidad 2 Ivonne Bordelois. no quiero cantar muerte’. Muy fugaz. porque se acerca (…) el lobo gris. y su lenguaje deviene ansiosa. tanto cuando se refiere al color como a la flor. e increpa: ‘¿No hay un alma viva en esta ciudad?’. utiliza en diversos poemas. Pizarnik expresa: “Entre otras cosas. y se había posado.P.4 Estela M. Desde la soledad mortal del poseído. el yo lírico comienza a profetizar la llegada del terror: ‘Hay cólera en el destino. ‘un refugio’… Personalmente me dio la impresión de que el espíritu de los 60/70 (algo soplando en el viento.’ ‘Porque romperá todas las puertas. aliteraciones sonoras y vibrantes. Y vuelve a la realidad verdadera. las luchas revolucionarias) se había colado por alguna ventana en el universo trágico y tortuoso de A. nombradas ‘para comprobar que existen’. en la entrevista citada anteriormente A. fugaz. los habitantes de ‘esta ciudad’. visiones tremendas.. anáforas. generalmente para aludir a la caducidad de la vida o a la muerte. Moia confiesa: ‘Creo que la única morada posible para el poeta es la palabra’). Poema tremendo. la imaginación al poder. ‘que sólo haya muertos’). en este poema de A. para alejar al Malo”. y lúcida advierte: ‘¿Y qué espera puede convertirse en esperanza si están todos muertos?’. y fundida en el nosotros desespera: ‘¿Y cuándo vendrá lo que esperamos? ¿Cuándo dejaremos de huir?¿Cuándo ocurrirá todo esto? . para que sólo haya muertos y los vivos desaparezcan’. angustiada. y se rompieron todas las puertas y los muertos devoraron a los vivos y los vivos desaparecieron.P. No lo hace desde el ‘nosotros’ inicial y tampoco para augurar algún próximo mundo acogedor. ¿metáforas? Porque sí hubo cólera en el destino. hipérboles (‘todas las puertas’. Ahora se dirige a un ustedes. (supongamos que habla de Buenos Aires).

la pura maldad. As. dejan obras cuya primera dificultad estriba en el lugar -inaccesible para casi todos.5 Estela M. Quisiera concluir con un fragmento de “EL VERBO ENCARNADO”. pueda atravesar la lectura de este poema sin que lo invada un viento helado. como el poder de destrucción del ‘lobo gris’. Dudo que actualmente. Este poema abarca temas eternos: la muerte. del sufrimiento. de la lucidez..desde donde las hicieron. Alejandra Pizarnik. la vida no vivida. la maldad. cuando fue publicado. como el viento violento que apaga la voz creadora del poeta. pertenece a esos pocos más. Vázquez Textos Hispanoamericanos-TM Trabajo Práctico –Unidad 2 como ‘talladora de huesos’. el anhelo de una vida mejor… Pero el tiempo lo resignifica y no es posible realizar en 2007. . ningún habitante de esta ciudad. la soledad. el lenguaje. como Van Gogh. Toda aproximación a ellas sólo es real si implica los temibles caminos de la pureza. el miedo. Es probable que en esos años muchos se sintieran extrañados frente a visiones tan tortuosas..’ Creo que ella. de la paciencia. como la que despoja a la vida de intensidad. ajenos a semejantes profecías del horror. como unos pocos más. la misma lectura que en 1971. Bs. de A. Pizarnik: ‘Artaud. en referencia a la muerte como proceso biológico irremediable.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful