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LECCIONES DE ESCUELA SABÁTICA Primer Semestre 2010 PREPÁRATE PARA VENIR AL ENCUENTRO DE TU DIOS
LECCIONES
DE ESCUELA
SABÁTICA
Primer Semestre 2010
PREPÁRATE PARA VENIR
AL ENCUENTRO DE TU DIOS
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

Autor del Primer Trimestre: Anónimo Autor del Segundo Trimestre: C. Kozel

Revisión de Contenido a cargo del Departamento Ministerial de la Asociación General

Diseño, Edición y Traducción a cargo del Departamento de Publicaciones de la Asociación General

LECCIONES DE ESCUELA SABÁTICA

para el Primer Semestre 2010

PREPÁRATE PARA VENIR AL ENCUENTRO DE TU DIOS
PREPÁRATE PARA VENIR
AL ENCUENTRO DE TU DIOS
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

Publicadas por la Asociación General Sociedad Misionera Internacional Iglesia Adventista del Séptimo Día, Movimiento de Reforma

625 West Avenue Cedartown, GA 30125 EE.UU.

Teléfono (+1) 770-748 0077 / Fax (+1) 770-748 0095 e-Mail: imssdarmgc@yahoo.com Internet: www.imssdarm.org

CONTENIDO

PREPÁRATE PARA VENIR AL ENCUENTRO DE TU DIOS

Introducción

5

1.

Prepárate para venir al Encuentro de tu Dios

7

2.

Arrepentíos porque el Reino de los Cielos se ha acercado

11

3.

El Señor quiere reformar nuestra Vida

15

4.

La Crucifixión del Yo

19

5.

Ocupaos en vuestra Salvación con Temor y Temblor

24

6.

Dad Frutos para la Gloria de Dios

28

7.

Sigamos a Jesús por el Camino estrecho

32

8.

Velad, trabajad y orad

36

9.

Vestíos con el Manto de Justicia de Cristo

40

10.

Pelead la Buena Batalla de la Fe

45

11.

Orad por la Lluvia Tardía

49

12.

Preparáos para recibir el Sello de Dios

53

13.

Id al encuentro del Señor

57

Informe Misionero del Centro Multimedia de la Asociación General LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

61

Introducción

65

1.

El Foco de nuestra Fe

67

2.

Contrastando la Venida de Jesús

70

3.

El Peligro de las Tinieblas

74

4.

El Mensaje más Importante para nuestro Tiempo

78

5.

¿Qué ha de revivir?

82

6.

Demasiado Tarde

87

7.

Maniobras de Distracción

91

8.

El Narcótico más Potente de Satanás

95

9.

Traición y Caída

99

10.

La Iglesia y el Triple Mensaje Angélico

103

11.

Fidelidad de la Primera Iglesia

107

12.

Reforma en el Período de Laodicea

112

13.

Verdades pisoteadas y defendidas

116

Informe Misionero de Cuba

122

INTRODUCCIÓN

“Estamos viviendo en el tiempo del fin –escribe el Espíritu de Profecía. El presto cumplimiento de las señales de los tiempos proclama la inminen- cia de la venida de nuestro Señor. La época en que vivimos es importante y solemne. El Espíritu de Dios se está retirando gradual pero ciertamente de la tierra. Ya están cayendo juicios y plagas sobre los que menosprecian la gracia de Dios. Las calamidades en tierra y mar, la inestabilidad social, las amenazas de guerra, como portentosos presagios, anuncian la proximidad de acontecimientos de la mayor gravedad. “Las agencias del mal se coligan y acrecientan sus fuerzas para la gran crisis final. Grandes cambios están a punto de producirse en el mundo, y los movimientos finales serán rápidos. El estado actual de las cosas muestra que

tiempos de perturbación están por caer sobre nosotros. Los diarios están llenos de alusiones referentes a algún formidable conflicto que debe estallar dentro de poco. Son siempre más frecuentes los audaces atentados contra la propie- dad. Las huelgas se han vuelto asunto común. Los robos y los homicidios se multiplican. Hombres dominados por espíritus de demonios quitan la vida a hombres, mujeres y niños. El vicio seduce a los seres humanos y prevalece el mal en todas sus formas” (El Ministerio de la Bondad, pág. 140). “El enemigo ha alcanzado a pervertir la justicia y a llenar los corazones

Las grandes ciudades contienen multi-

tudes indigentes, privadas casi por completo de alimentos, ropas y albergue, entretanto que en las mismas ciudades se encuentran personas que tienen más de lo que el corazón puede desear, que viven en el lujo, gastando su dinero en casas lujosamente amuebladas y el adorno de sus personas, o lo que es peor aún, en golosinas, licores, tabaco y otras cosas que tienden a destruir las facultades intelectuales, perturban la mente y degradan el alma. Los gritos de las multitudes que mueren de inanición suben a Dios, mientras algunos hombres acumulan fortunas colosales por medio de toda clase de opresiones y extorsiones” (Joyas de los Testimonios, tomo 3, págs. 281, 282). Considerando cuán serio y breve es nuestro tiempo, ¿cuál debería ser el interés mayor y primordial de nuestra vida? ¿Qué deberíamos hacer cons- tantemente? ¿En qué estado queremos que nos encuentre nuestro Redentor cuando aparezca en su gloria? Antes de la venida de Jesús como ser humano se necesitó una profunda preparación espiritual ya que Juan el Bautista tenía exactamente este men- saje: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: ‘Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas’” (Mateo 3:1-

de un deseo de ganancias egoístas

3).

Si este era el caso antes de su primera venida, ¡cuán necesaria y urgente es esta obra hoy cuando Jesús está por venir en su gloria! Después de la ascensión de Jesús, la puerta de la gracia permaneció abierta y la iglesia pudo continuar predicando el evangelio de salvación a todas las naciones. Pero en

los últimos días, cuando la obra de gracia haya cumplido con su misión, no sucederá lo mismo. Salvo significará salvo para siempre, y perdido significará perdido para siempre. Queridos hermanos y hermanas, ahora es el tiempo que nos ha sido asignado para nuestra preparación y santificación; usémoslo de manera productiva, creciendo diariamente en Cristo. “Al considerar el poco tiempo que nos queda, debiéramos velar y orar como pueblo, y en ningún caso dejarnos distraer de la solemne obra de pre- paración para el gran acontecimiento que nos espera. Porque el tiempo se alarga aparentemente, muchos se han vuelto descuidados e indiferentes acerca de sus palabras y acciones. No comprenden su peligro, y no ven ni entienden la misericordia de nuestro Dios al prolongar el tiempo de gracia a fin de que tengan oportunidad de adquirir un carácter digno de la vida futura

e inmortal. Cada momento es del más alto valor. Se les concede tiempo, no

para que lo dediquen a estudiar sus propias comodidades y a transformarse en moradores de la tierra, sino para que lo empleen en la obra de vencer todo

defecto de su carácter, y en ayudar a otros, por su ejemplo y esfuerzo personal,

a

ver la belleza de la santidad. Dios tiene en la tierra un pueblo que con fe

y

santa esperanza está siguiendo el rollo de la profecía que rápidamente se

cumple, y cuyos miembros están tratando de purificar sus almas obedeciendo

a la verdad, a fin de no ser hallados sin manto de boda cuando Cristo apa-

rezca” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 506). Queridos hermanos y hermanas de todos los países del mundo, el tema elegido para este trimestre es muy solemne. Estudiemos las lecciones y apli- quémoslas a nuestra experiencia diaria pues este es el mensaje para nuestro tiempo. Han sido preparadas con el gran deseo de que cuando Jesús venga su esposa esté preparada. Por lo tanto, el Señor nos ayude a través del estudio de estos mensajes

a lograr hacer la preparación requerida para la plena recepción del Señor en

nuestro corazón. Estad seguros que si lo recibimos hoy, Él nos recibirá en

gloria cuando llegue el día de la gran fiesta ya que la maravillosa promesa es: “¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos

y

alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero,

y

su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino

blanco, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de

Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del

Cordero” (Apocalipsis 19:6-9). –Los hermanos y hermanas de la Asociación General

los santos

La Ofrenda Especial de Escuela Sabática está dedicada a Liberia

Entrega tu ofrenda como una expresión de amor y gratitud

1

Sábado, 2 de Enero de 2010

PREPÁRATE PARA VENIR AL ENCUENTRO DE TU DIOS

“Por tanto, de esta manera te haré a ti oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel” (Amos

4:12).

TENER CONCIENCIA DE LAS SEÑALES DE LOS TIEMPOS

1. ¿Qué señales dijo Jesús que precederían su regreso a la tierra? ¿De qué manera se están cumpliendo estas señales en todo el mundo? Mateo 24:6-8.

“Estamos en el umbral de grandes y solemnes acontecimientos. Las profecías se están cumpliendo. La historia, extraña y llena de sucesos,

está registrándose en los libros del cielo. Todo en nuestro mundo está en agitación. Hay guerras y rumores de guerras. Las naciones están airadas,

y ha llegado el tiempo en que deben ser juzgados los muertos” (Joyas de

los Testimonios, tomo 2, pág. 370). “Satanás obra asimismo por medio de los elementos para cosechar

Ahora mismo está obrando.

muchedumbres de almas aún no preparadas

Ejerce su poder en todos los lugares y bajo mil formas: en las desgracias

y calamidades de mar y tierra, en las grandes conflagraciones, en los tre-

mendos huracanes y en las terribles tempestades de granizo, en las inun-

daciones, en los ciclones, en las mareas extraordinarias y en los terre- motos. Destruye las mieses casi maduras y a ello siguen la hambruna y la angustia; propaga por el aire emanaciones mefíticas y miles de seres perecen en la pestilencia. Estas plagas irán menudeando más y más y se harán más y más desastrosas. La destrucción caerá sobre hombres y animales” (El Conflicto de los Siglos, pág. 648).

2. ¿Cómo reaccionan las naciones y sus habitantes ante la situación del mundo? Lucas 21:25, 26; Isaías 24:4, 5.

“El momento actual es de interés abrumador para todos los que viven. Los gobernantes y los estadistas, los hombres que ocupan puestos de con- fianza y autoridad, los hombres y mujeres pensadores de todas las clases, tienen la atención fija en los acontecimientos que se producen en derredor nuestro. Observan las relaciones que existen entre las naciones. Obser- van la intensidad que se apodera de todo elemento terrenal, y reconocen que algo grande y decisivo está por acontecer, que el mundo se encuentra en víspera de una crisis espectacular. “La Biblia, y tan sólo la Biblia, presenta una visión correcta de estas cosas. En ella se revelan las grandes escenas finales de la historia de nuestro mundo, acontecimientos que ya se anuncian, y cuya aproxi- mación hace temblar la tierra y desfallecer de temor los corazones de los hombres” (Profetas y Reyes, pág. 537). “Pero no son muchos, aun entre los educadores y estadistas, los que comprenden las causas del estado actual de la sociedad. Los que llevan las riendas del gobierno son incapaces de resolver el problema de la mise- ria, del pauperismo y del incremento del crimen. En vano se esfuerzan para poner las operaciones comerciales sobre una base más segura. “Si los hombres se fijaran más en la enseñanza de la Palabra de Dios, encontrarían solución a esos problemas que los dejan perplejos” (El Minis- terio de la Curación, pág. 139). “Es incalculable la desgracia y la degradación que siguen en la estela de la licencia. El mundo está contaminado por sus habitantes. Casi han colmado la medida de su iniquidad; pero lo que atraerá la retribución más grave es la práctica de la iniquidad bajo el manto de la piedad” (Consejos sobre la Salud, pág. 682).

3. ¿Comprende la humanidad las causas de la condición en que se encuentra la sociedad? ¿Cómo describió el após- tol Pablo la situación social existente en los últimos días? ¿Qué vemos a nuestro alrededor? 2 Timoteo 3:1-4.

“En este tiempo, antes de la gran crisis final, lo mismo que antes de la primera destrucción del mundo, los hombres están absortos en los pla- ceres y otras ocupaciones que atañen a los sentidos. Embargados por lo visible y lo transitorio, han perdido de vista lo invisible y lo eterno. Sacri- fican riquezas imperecederas por cosas que perecen con el uso. Es nece- sario elevar sus mentes y ampliar sus conceptos de la vida. Es necesario despertarlos del letargo del sueño mundano” (La Educación, pág. 184).

PREPARA EL CAMINO PARA EL SEÑOR

4. ¿Qué hará el pueblo de Dios cuando tome conciencia absoluta de las señales de los tiempos? Isaías 40:3.

“A nosotros, como pueblo, nos incumbe preparar el camino del Señor bajo la dirección de su Espíritu Santo. El Evangelio debe ser dado en su pureza. El raudal de aguas vivas debe profundizar y ensanchar su curso Merced a las maravillosas operaciones de la Providencia divina, monta- ñas de dificultades serán removidas y arrojadas al mar. El mensaje, que tanto significa para todos los habitantes de la tierra, será oído y compren- dido. Los hombres verán dónde está la verdad. La obra progresará más y más hasta que la tierra entera sea amonestada; y entonces vendrá el fin” (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 333).

5. ¿Qué se nos insta a hacer además de preparar el camino del Señor? Amos 4:12, última parte; Mateo 24:44.

“La venida de Cristo está más cerca que cuando por primera vez creí- mos. Se acerca el fin de la gran controversia. Los juicios de Dios están en la tierra. Hablan en solemne amonestación diciendo: ‘También vosotros estad apercibidos; porque el Hijo del hombre ha de venir a la hora que no pensáis.’ (Mat. 24: 44.)” (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 257). “Preparaos, preparaos, preparaos. Debéis realizar mayores preparati- vos que los que habéis realizado, porque el día del Señor viene, día de ira cruel y ardiente, que asolará la tierra y destruirá a los pecadores de ella. Sacrificadlo todo para Dios. Ponedlo todo sobre su altar: el yo, vuestras propiedades, todo, como sacrificio vivo. El entrar en la gloria lo exigirá todo. Haceos tesoros en los cielos, donde no puede acercarse ladrón alguno ni haber orín que corrompa. Debemos participar de los sufrimientos de Cristo aquí si queremos participar con Él de su gloria más tarde” (Prime- ros Escritos, pág. 67).

6.

A medida que el período de gracia llega a su fin, ¿cómo debemos considerar los talentos que Dios nos ha confiado para la salvación de las almas? 2 Corintios 5:20; 1 Corintios

1:5-8.

“Vi que no debemos retrasar la venida del Señor. Dijo el ángel: ‘Pre- paraos, preparaos, para lo que va a venir sobre la tierra. Correspondan vuestras obras a vuestra fe.’ Vi que el ánimo debe apoyarse en Dios, que debemos ejercer nuestra influencia en favor de Dios y su verdad. No podemos honrar al Señor mientras seamos negligentes e indiferentes. No podemos glorificarle cuando estamos descorazonados. Debemos tener fervor para asegurar nuestra propia salvación, y para salvar a otros. Debemos conceder suma importancia a esto, y considerar secundario todo lo demás” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 25).

NO HAY UN SEGUNDO TIEMPO DE GRACIA

7. ¿Qué es significativo sobre la gracia de Dios? 2 Corintios 6:1, 2; Hebreos 9:27.

“Cuando concluya la obra del juicio investigador, el destino de todos habrá sido decidido para vida o para muerte. El tiempo de prueba finali- zará un corto tiempo antes de que aparezca el Señor en las nubes de los cielos” (Hijos e Hijas de Dios, pág. 358). “El fin del tiempo de gracia vendrá repentina e inesperadamente, cuando menos se lo espere; pero podemos hoy tener un registro limpio en el cielo, y saber que Dios nos acepta, y si somos fieles finalmente sere- mos reunidos en el reino de los cielos (MS 95, 1906)” (Comentario Bíblico Adventistas, tomo 7, pág. 1001). “El mensaje presentado en este tiempo es el último mensaje de miseri- cordia para un mundo caído. Los que tienen el privilegio de oírlo y per- sisten en negarse a escuchar la amonestación, desechan su última espera- nza de salvación. No habrá segunda prueba” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 375).

PARA MEDITAR

“¿Qué estáis haciendo, hermanos, en la gran obra de preparación? Los que se unen con el mundo reciben su molde y se preparan para la marca de la bestia. Los que desconfían de sí mismos, se humillan delante de

Dios y purifican sus almas obedeciendo a la verdad, son los que reciben el molde celestial y se preparan para tener el sello de Dios en sus frentes. Cuando se promulgue el decreto y se estampe el sello, su carácter per- manecerá puro y sin mancha para la eternidad “Ahora es cuando debemos guardarnos a nosotros mismos y a nuestros hijos sin contaminación del mundo. Ahora es cuando debemos lavar el manto de nuestro carácter y emblanquecerlo en la sangre del Cordero. Ahora es cuando debemos vencer el orgullo, la pasión y la pereza espiri- tual. Ahora es cuando debemos despertarnos y hacer un esfuerzo resuelto para lograr simetría de carácter. ‘Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones’ (Heb. 3: 7, 8, 15)” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 71, 72).

2

***

Sábado, 9 de Enero de 2010

ARREPENTÍOS PORQUE EL REINO DE LOS CIELOS SE HA ACERCADO

“Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo

3:2).

DIOS NO SE DEMORA

1. ¿Cómo se describe el día del Señor en las profecías? Salmo 50:3; Sofonías 1:14, 15.

2. ¿Qué hace Dios en esta tan importante hora de la historia? Habacuc 2:3; 2 Pedro 3:9.

“‘En los postrimeros días vendrán burladores –escribió,– andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación.’ Pero

‘cuando dirán, Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción de repente.’ (1 Tes. 5: 3.) No todos, sin embargo, serían engañados por los artificios del enemigo. Cuando el fin de todas las cosas terrenales esté cerca, se encontrarán fieles creyentes capaces de discernir las señales de los tiempos. Aunque un gran número de creyentes profesos negarán su fe por sus obras, habrá un remanente que resistirá hasta el fin” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 428). “Dios es paciente, no quiere que ninguno perezca; pero su paciencia tiene un límite, y cuando se pasa ese límite no hay un segundo tiempo de gracia. Su ira saldrá y destruirá sin remedio” (Comentario Bíblico Adven- tista, tomo 7, págs. 958, 959).

3. ¿Por qué somos llamados a arrepentirnos? Hechos 17:30; Mateo 3:2.

“Solamente por intermedio de Cristo podemos ponernos en armonía con Dios y la santidad; pero, ¿cómo debemos ir a Cristo? Muchos formu- lan la misma pregunta que hicieron las multitudes el día de Pentecostés, cuando, convencidas de su pecado, exclamaron: ‘¿Qué haremos?’ La pri- mera palabra de contestación de Pedro fue: ‘Arrepentíos’. Poco después, en otra ocasión, dijo: ‘Arrepentíos pues, y volveos a Dios; para que sean borrados vuestros pecados’ (Hechos 2:38; 3:19)” (El Camino a Cristo, pág.

23).

VERDADERO ARREPENTIMIENTO

4. ¿En qué consiste el verdadero arrepentimiento? 2 Corintios 7:8, 9; Proverbios 28:13.

“El arrepentimiento comprende tristeza por el pecado y abandono del mismo. No renunciaremos al pecado a menos que veamos su pecamino- sidad; mientras no lo repudiemos de corazón, no habrá cambio real en la vida” (El Camino a Cristo, pág. 22). “¿Quién desea llegar al verdadero arrepentimiento? ¿Qué debe hacer? Debe ir a Jesús, tal como es, sin demora. Debe creer que la palabra de Cristo es verdadera y, creyendo en la promesa, pedir para que reciba. Cuando un sincero deseo mueve a los hombres a orar, no orarán en vano. El Señor cumplirá su palabra, y dará el Espíritu Santo para inducir al arrepentimiento con Dios y la fe en nuestro Señor Jesucristo. El pecador orará, velará y se apartará de sus pecados, haciendo manifiesta su since- ridad por el vigor de su esfuerzo para obedecer los mandamientos de Dios.

Mezclará fe con la oración, y no sólo creerá en los preceptos de la ley sino que los obedecerá. Se declarará del lado de Cristo en esta controversia. Renunciará a todos los hábitos y compañías que tiendan a desviar de Dios

el corazón” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 461, 462).

5. ¿Cómo se da el arrepentimiento? Jeremías 13:23; Romanos 2:4; Apocalipsis 3:19.

“No nos arrepentimos para que Dios nos ame, sino que Él nos revela su amor para que nos arrepintamos” (Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 149). “El arrepentimiento proviene de Cristo tan ciertamente como el perdón” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 148). “Porque Cristo da este testimonio de reprensión, ¿supondremos que le

faltan sentimientos de tierno amor hacia su pueblo? ¡Oh, no! El que murió para redimir al hombre de la muerte, ama con amor divino, y a aquellos

a quienes ama los reprende. ‘Yo reprendo y castigo a todos los que amo.’

Pero muchos no quieren recibir el mensaje que el cielo les manda gracias

a su misericordia. No pueden soportar que se les hable de su negligencia

en el cumplimiento del deber, ni de sus malas acciones, de su egoísmo, orgullo y amor al mundo” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 334).

NO HAY QUE DESANIMARSE

6. En nuestra búsqueda de la santificación, ¿qué promesas son especialmente importantes para nosotros? 1 Juan 1:9; Hebreos 4:14-16.

“Si estáis condenados, no hay sino un camino a seguir: debéis arrepen- tiros ante Dios por la transgresión de su ley, y debéis tener fe en nuestro Señor Jesucristo como en el único que puede limpiar de pecado. Si que- remos ganar el cielo, debemos ser obedientes a los santos requerimientos de Dios. Los que se esfuerzan legítimamente, no se esforzarán en vano. Creed tan sólo en la verdad tal como es en Jesús, y seréis fortalecidos para la batalla contra los poderes de las tinieblas. Los luchadores de antaño se esforzaban por obtener una corona perecedera. ¿Y no debiéra- mos esforzarnos para ganar la corona inmarcesible?” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 373, 374).

OBRA DE ARREPENTIMIENTO

7. ¿Qué producirá el arrepentimiento? Mateo 3:8; Hechos 26:20.

“En cada paso de avance que demos en la experiencia cristiana, nuestro arrepentimiento será más profundo” (Hechos de los Apóstoles, pág. 449). “Ningún arrepentimiento que no obre una reforma es genuino. La jus- ticia de Cristo no es un manto para cubrir pecados que no han sido confe- sados ni abandonados; es un principio de vida que transforma el carácter y rige la conducta. La santidad es integridad para con Dios: es la entrega total del corazón y la vida para que revelen los principios del cielo” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 510).

PARA MEDITAR

“Si queremos ser salvos al fin, debemos aprender todos, al pie de la cruz, la lección de penitencia y fe. Cristo sufrió la humillación para salvarnos de la desgracia eterna. Consintió en que sobre Él recayesen el desprecio, las burlas y los ultrajes, a fin de protegernos. Fue nuestra transgresión lo que reunió en derredor de su alma divina el velo de las tinieblas, y le arrancó su clamor, como de quien fuese herido y abando- nado de Dios. Llevó nuestros pesares; fue afligido por nuestros pecados. Se hizo ofrenda por el pecado, a fin de que pudiésemos ser justificados delante de Dios por su medio. Todo lo noble y generoso que hay en el hombre responderá a la contemplación de Cristo en la cruz” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 519).

***

3

Sábado, 16 de Enero de 2010

EL SEÑOR DESEA REFORMAR NUESTRA VIDA

“Mejorad ahora vuestros caminos y vuestras obras, y oíd la voz de Jehová vuestro Dios, y se arrepentirá Jehová del mal que ha hablado contra vosotros” Jeremías 26:13.

LA VERDADERA REFORMA ES UNA REFORMA DEL CORAZÓN

1. ¿Dónde comienza la reforma? Proverbios 23:26.

“Las circunstancias no pueden producir reformas. El cristianismo pro- pone una reforma del corazón. Lo que Cristo obra dentro, se realizará bajo el dictado de un intelecto convertido. El plan de comenzar afuera y tratar de obrar hacia el interior siempre ha fracasado, y siempre fracasará. El plan de Dios con Ud. es comenzar con la raíz misma de todas las dificul- tades, el corazón, y entonces del corazón mismo surgirán los principios de justicia. La reforma será exterior así como interior” (Consejos sobre el Régimen Alimenticio, pág. 41). “Es por la renovación del corazón como la gracia de Dios obra para transformar la vida. Ningún cambio externo es suficiente para ponernos en armonía con Dios. Hay muchos que tratan de reformarse corrigiendo este mal hábito o aquel mal hábito y esperan hacerse cristianos en esa forma, pero están comenzando en el lugar equivocado. Nuestra primera ”

obra debemos realizarla dentro del corazón pág. 22).

(En Lugares Celestiales,

2. ¿Cómo se da la verdadera reforma? Jeremías 2:22; Salmo 139:23, 24.

“Reavivamiento y reforma son dos cosas diferentes. Reavivamiento significa una renovación de la vida espiritual, una vivificación de las facul- tades de la mente y del corazón, una resurrección de la muerte espiritual.

Reforma significa una reorganización, un cambio en las ideas y teorías,

hábitos y prácticas. La reforma no producirá los buenos frutos de justicia

a menos que esté relacionada con el reavivamiento del Espíritu. El reavi-

vamiento y la reforma han de efectuar su obra asignada y deben entre- mezclarse al hacer esta obra. (The Review and Herald, 25 de Febrero, 1902)” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 150). “Sin el poder divino, ninguna reforma verdadera puede llevarse a cabo. Las vallas humanas levantadas contra las tendencias naturales y fomen- tadas no son más que bancos de arena contra un torrente. Sólo cuando la vida de Cristo es en nuestra vida un poder vivificador podemos resistir las tentaciones que nos acometen de dentro y de fuera” (El Ministerio de Curación, pág. 93).

3. ¿Qué áreas de la vida son especialmente significativas? Romanos 13:11-14.

“Estamos viviendo en un tiempo solemne, en medio de las escenas finales de la historia de esta tierra, y los hijos de Dios no están despier- tos. Deben levantarse y hacer mayores progresos en la reforma de sus hábitos de vivir, comer, vestir, trabajar y descansar. En todas estas cosas deben glorificar a Dios y estar preparados para dar batalla a nuestro gran enemigo, y gozar las preciosas victorias que Dios tiene en reserva para los que ejercen la temperancia en todas las cosas mientras luchan por una corona incorruptible” (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 109).

NUESTRA ALIMENTACIÓN

4. ¿Por qué deben los apetitos y las pasiones ser sometidos al control de los poderes mentales superiores? Colosenses 3:17; 1 Corintios 10:31.

“Todos los que quieran alcanzar la santidad en el temor de Dios deben aprender las lecciones de temperancia y dominio propio. Las pasiones

y los apetitos deben ser mantenidos sujetos a las facultades superiores de la mente. Esta disciplina propia es esencial para la fuerza mental

y la percepción espiritual que nos han de habilitar para comprender y

practicar las sagradas verdades de la Palabra de Dios. Por esta razón, la temperancia ocupa un lugar en la obra de prepararnos para la segunda venida de Cristo” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 77).

NUESTRA APARIENCIA

5. ¿Cómo demuestra la profesión de fe nuestra apariencia externa y nuestros modales? Éxodo 33:5, 6; 1 Pedro 3:3, 4; 1 Timoteo 2:9, 10.

“Todo lo que recomendamos es que se cumplan las órdenes de la Pala- bra de Dios. ¿Leemos y seguimos las enseñanzas de la Biblia? ¿Obedecere- mos a Dios o nos conformaremos con las costumbres del mundo? ¿Servi- remos a Dios o a Mamón? ¿Podemos esperar tener la paz del espíritu y la aprobación de Dios mientras andamos en forma directamente contraria a las enseñanzas de su Palabra?” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág.

600).

“Los domingos las iglesias populares parecen más un teatro que un

lugar de culto. Se exhiben allí todos los estilos de la moda

Pensé, ¿cómo

considera Jesús a esa compañía con su despliegue de adornos y vestidos extravagantes? ¡Qué deshonra a la casa de Dios! Si Cristo estuviese en la tierra y visitara esas iglesias, ¿no arrojaría fuera a esos profanadores

de la casa de su Padre?” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, págs. 642,

643)

6. ¿Qué nos ruega el apóstol Pablo que hagamos? Romanos 12:1, 2.

“Cuando vemos el amor a la moda y el lujo entre los que profesan creer la verdad presente, nos preguntamos con tristeza: ¿No aprenderá el pueblo de Dios nada de la historia del pasado? Pocos entienden sus propios corazones. Los vanos y frívolos amadores de los placeres pueden decir que son seguidores de Cristo, pero su manera de vestir y su conver- sación muestran qué es lo que ocupa la mente y halaga los afectos. Sus vidas denuncian su amistad con el mundo, y éste los reclama como suyos” (Mensajes para los Jóvenes, págs. 353, 354). “Los jóvenes observadores del sábado que han cedido a la influencia del mundo, tendrán que ser probados. Los peligros de los postreros días están por sobrecogernos, y espera a los jóvenes una prueba que muchos no han anticipado. Se verán envueltos en perplejidad angustiosa, y la sinceridad de su fe será probada. Profesan esperar al Hijo del hombre; sin embargo, algunos de ellos han sido un miserable ejemplo para los

incrédulos. No han estado dispuestos a renunciar al mundo, sino que se han unido a él asistiendo a picnics y otras reuniones de placer, lison- jeándose de que participaban de diversiones inocentes. Sin embargo, son precisamente estas complacencias las que los separan de Dios, y los hacen

Dios no reconoce como seguidor suyo al que busca el

hijos de este siglo

placer. Únicamente los abnegados, los que viven con sobriedad, humildad y santidad, son verdaderos seguidores de Jesús. Y los tales no pueden dis- frutar de la conversación frívola y vacía del que ama al mundo” (Consejos para Padres, Maestros y Alumnos, pág. 313).

DIEZMOS Y OFRENDAS

7. ¿Qué otra área de la vida debe ser examinada y colocada bajo la poderosa mano de Dios? Malaquías 3:7-10.

“No pasará mucho tiempo antes que termine el tiempo de gracia. Si ahora no servís con fidelidad al Señor, ¿cómo podréis hacer frente al regis- tro de vuestro trato infiel? De aquí a no mucho tiempo se declarará el arreglo de las cuentas y se os preguntará: ‘¿Cuánto debes a mi Señor?’ Si habéis rehusado tratar honradamente con Dios, os ruego que penséis en vuestra deficiencia, y si es posible que hagáis restitución. Si esto no puede hacerse, orad con humildad y contrición que Dios, por amor a Cristo, per- done vuestra gran deuda. Comenzad ahora a actuar como cristianos. No presentéis excusas por haber dejado de dar al Señor lo que le pertenece. Ahora, mientras aún se escucha la dulce voz de la misericordia, mientras aún no es demasiado tarde para corregir los errores, mientras se dice hoy, si oís su voz no endurezcáis vuestros corazones” (Consejos sobre Mayor- domía Cristiana, pág. 107).

PARA MEDITAR

“No nos escatimemos a nosotros mismos, por lo contrario, realicemos con fervor la obra de reforma que debe ser hecha en nuestras vidas. Cru- cifiquemos el yo. Los hábitos impíos pueden pretender que se les dé el dominio, pero en el nombre de Jesús y en virtud de su fuerza podemos vencer. A aquel que diariamente trata de guardar su corazón con toda diligencia se le da la promesa: ‘Ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro’ (Rom. 8:38, 39)” (La Maravi- llosa Gracia, pág. 224).

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4

Sábado, 23 de Enero de 2010

LA CRUCIFIXIÓN DEL YO

“La guerra contra nosotros mismos es la batalla más grande que jamás hayamos tenido. El rendirse a sí mismo, entregando todo a la voluntad de Dios, requiere una lucha; mas para que el alma sea renovada en santidad, debe someterse antes a Dios” (El Camino a Cristo, pág. 43).

EL YO DEBE MORIR

1. ¿Cuál debe ser nuestra oración diaria? Si crucificamos el yo, ¿quién vivirá en nosotros? Salmo 51:10-12; Gálatas

2:20.

“La vida del cristiano no es una modificación o mejora de la antigua, sino una transformación de la naturaleza. Se produce una muerte al yo y al pecado, y una vida enteramente nueva. Este cambio puede ser efec- tuado únicamente por la obra eficaz del Espíritu Santo” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 144). “Debemos negarnos a nosotros mismos todo el camino, morir diaria- mente, dejar que sólo se vea a Jesús, recordar de continuo su gloria” (La Educación, pág. 68). “La religión de Cristo significa más que el perdón del pecado; significa la extirpación de nuestros pecados y el henchimiento del vacío con las gracias del Espíritu Santo. Significa iluminación divina, regocijo en Dios. Significa un corazón despojado del yo y bendecido con la presencia perma- nente de Cristo. Cuando Cristo reina en el alma, hay pureza, libertad del pecado. Se cumple en la vida la gloria, la plenitud, la totalidad del plan evangélico. La aceptación del Salvador produce un resplandor de perfecta paz, de amor perfecto, de perfecta seguridad. La belleza y fragancia del carácter de Cristo, reveladas en la vida, testifican de que Dios ha enviado ”

(Mensajes para

ciertamente a su Hijo al mundo, para ser su Salvador los Jóvenes, pág. 166).

EL GRAN INTERCAMBIO

2. ¿Qué recibimos cuando entregamos nuestro corazón natu- ral y extraviado? Ezequiel 36:25, 26.

“Requiere sacrificio entregarnos a Dios, pero es sacrificio de lo inferior por lo superior, de lo terreno por lo espiritual, de lo perecedero por lo eterno. No desea Dios que se anule nuestra voluntad, porque solamente mediante su ejercicio podemos hacer lo que Dios quiere. Debemos entregar nuestra voluntad a Él para que podamos recibirla de vuelta purificada y refinada, y tan unida en simpatía con el Ser divino que Él pueda derra- mar, por nuestro medio los raudales de su amor y su poder. Por amarga y dolorosa que parezca esta entrega al corazón voluntarioso y extraviado, aun así nos dice: ‘Mejor te es’” (Palabras de Vida del Gran Maestro, pág.

57).

EL YO DEBE ESTAR ESCONDIDO

3. ¿Qué principio del predecesor de Jesús se aplicará tam- bién en la vida y obra de cada hijo de Dios fiel? Juan 3:30; 1 Corintios 3:5-7.

[nuestra] obra por el Maestro, el yo está oculto. El lenguaje del corazón es: Él debe crecer y yo menguar. No existe tal cosa como la inactividad espiritual o la holgazanería. El amor al yo muere, el amor a Jesús arde en el altar del alma. No hay lugar para la ambición mundana, egoísta, común o baja, porque estamos viviendo en su presencia, haciendo su obra, y estamos en contacto con Jesucristo y su vida. Su carácter y su trabajo nos absorben completamente. La vida llega a ser imperceptible- mente una con Cristo, como Él lo fue con el Padre. La verdad, la luz y la vida, están entretejidas con la forma de vida y el carácter; y las aspira- ciones son elevadas, puras, desinteresadas, conforme al orden del cielo ” (Alza tus Ojos, pág. 295).

4. ¿Cómo es posible trabajar como lo hizo Jesús? 2 Corintios 5:14, 15.

“Lo que se necesita es el amor de Cristo en el corazón. El yo necesita ser crucificado. Cuando el yo se sumerge en Cristo, brota espontánea- mente el verdadero amor. No es una emoción ni un impulso, sino una decisión de una voluntad santificada. No consiste en sentimientos, sino en la transformación de todo el corazón, el alma y el carácter, que están muertos al yo y vivos para Dios. Nuestro Señor y Salvador nos pide que nos entreguemos a Él. La entrega del yo a Dios es todo lo que Él exige:

que nos entreguemos a Él para ser empleados como Él lo vea conveniente. Hasta que no lleguemos a este punto de entrega, no trabajaremos con gozo, utilidad ni éxito en ninguna parte (Carta 97, 1898)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 6, págs. 1101, 1102). “Para obrar como Cristo obró, debemos crucificar el yo. Es una muerte dolorosa; pero es vida para el alma” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 409).

COMO CRISTO

5. ¿Cómo podemos vencer la justicia propia? Mateo 21:44.

“Debemos caer sobre la Roca y ser quebrantados, antes que podamos ser levantados en Cristo. El yo debe ser destronado, el orgullo debe ser humillado, si queremos conocer la gloria del reino espiritual “Caer sobre la Roca y ser quebrantado es abandonar nuestra justicia propia e ir a Cristo con la humildad de un niño, arrepentidos de nuestras transgresiones y creyendo en su amor perdonador. Y es asimismo por la fe y la obediencia cómo edificamos sobre Cristo como nuestro fundamento” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 40, 552). “Es necesario que tengamos fe, una fe viva, que obre por el amor y purifique el alma. Debemos aprender a llevarle todo al Señor con senci- llez y fe ferviente. La mayor carga que tenemos que llevar en esta vida es el yo. A menos que aprendamos a ser mansos y humildes en la escuela de Cristo, perderemos preciosas oportunidades y privilegios en cuanto a llegar a conocer a Jesús. El yo es lo más difícil que tenemos que manejar. Cuando depongamos nuestras cargas, no nos olvidemos de dejar el yo a los pies de Cristo” (Mente, Carácter y Personalidad, tomo 2, pág. 561).

6. Si estamos vestidos con la justicia de Cristo, ¿cómo avanza- remos? 1 Juan 2:5, 6.

“Nuestras nociones, nuestras peculiaridades, son enteramente huma- nas, y no debe dejarse que predominen sobre nosotros. El yo debe ser crucificado, no una vez u otra, sino diariamente, y lo físico, mental y espiritual debe subordinarse a la voluntad de Dios. La gloria de Dios, la

perfección del carácter cristiano, debe ser el blanco y el propósito de nues-

tra vida. Los seguidores de Cristo deben imitarlo en su disposición

El

lema es como Cristo, no como vuestro padre o vuestra madre, sino como Jesucristo, ocultos en Cristo, vestidos de la justicia de Cristo, imbuidos

con el espíritu de Cristo” (Mente, Carácter y Personalidad, tomo 2, págs. 671, 672).

LLEVANDO NUESTRA CRUZ

7. ¿Qué deben llevar los que quieren seguir a Jesús? Marcos 8:34, 35.

“Renunciad a vuestra confianza propia y a vuestra suficiencia propia, hermanos, y seguid al manso Dechado. Tened siempre a Cristo presente, y recordad que es vuestro ejemplo y que debéis andar en sus pisadas. Mirad a Jesús, autor de nuestra fe, quien por el gozo que le fue propuesto soportó la cruz, despreciando la vergüenza. Sufrió la contradicción de los pecadores. Por causa de nuestros pecados fue una vez el Cordero manso, herido, golpeado e inmolado. “Por lo tanto, suframos alegremente algo por amor de Jesús, cruci- fiquemos diariamente el yo, y participemos aquí de los sufrimientos de Cristo, a fin de que seamos participantes con Él de su gloria, y seamos coronados de gloria, honor, inmortalidad y vida eterna” (Primeros Escri- tos, págs. 114, 115).

EL YO DEBE SER CRUCIFICADO ANTES DE LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS

8. ¿Por qué es tan importante que nos entreguemos a Dios mientras hay todavía tiempo? Apocalipsis 22:11.

“No necesitan preocuparse. No necesitan estar pensando que llegará un momento especial cuando serán crucificados. El tiempo de serlo es justamente ahora. Cada día, cada hora el yo ha de morir; ha de ser cruci- ficado; y entonces, cuando llegue el momento y sobrevenga la prueba en serio al pueblo de Dios, los brazos eternos los rodearán. Los ángeles del Señor forman un muro de fuego en torno de ustedes y los liberan.

“La total crucifixión del yo no servirá de nada entonces. Debe [reali- zarse] antes que el destino de las almas sea decidido. Ahora es el tiempo de crucificar el yo; cuando hay una tarea que efectuar… Ahora hemos de vaciar el recipiente y purificarlo totalmente de sus impurezas. Ahora

hemos de ser hechos santos para con Dios. Esta es nuestra obra, éste es el momento preciso….Yo me rindo al Señor hoy “¿Están ustedes listos para entregarse ahora? Deben abandonar el

No se pongan un margen para ir venciéndolo

pecado en cuanto lo ven

por etapas, ni abandonarlo de a poco. Ahora, mientras oigan el llamado de hoy, presten atención a la invitación y no endurezcan sus corazones” (Alza tus Ojos, pág. 282).

PARA MEDITAR

“Vi que algunos apenas saben lo que es la abnegación o el sacrificio,

o lo que significa sufrir por causa de la verdad. Pero nadie entrará en

el cielo sin hacer un sacrificio. Debemos tener espíritu de abnegación y sacrificio. Algunos no se han ofrecido a sí mismos ni a sus propios cuerpos sobre el altar de Dios. Conservan un genio impulsivo y arrebatado. Satis- facen sus apetitos y atienden sus propios intereses, sin tener en cuenta la causa de Dios. Los que están dispuestos a hacer cualquier sacrificio para

obtener la vida eterna, la tendrán, y vale la pena sufrir por ella, crucificar

el yo, y sacrificar todo ídolo. El más excelso y eterno peso de gloria, supera

todo lo demás, y eclipsa todo placer terreno” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 28).

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5

Sábado, 30 de Enero de 2010

OCUPAOS EN VUESTRA SALVACIÓN CON TEMOR Y TEMBLOR

 

“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en

mi

presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos vuestra salvación con temor y temblor” Filipenses 2:12. “Cada uno tiene una obra individual que realizar en negarse a sí ”

(Alza tus Ojos,

en

mismo y obrar su propia salvación con temor y temblor pág. 48).

BUSCANDO PAZ

1. ¿Qué paz nos quiere dar Jesús y cómo podemos obtenerla? Juan 14:27.

“Aquellos que aceptan la palabra de Cristo y confían sus almas a su cuidado, sus vidas a su ordenación, encontrarán paz y quietud. Nada en el mundo podrá ponerlos tristes siendo que Jesús les da gozo con su presen- cia. En la perfecta conformidad hay perfecto descanso” (En Lugares Celes- tiales, pág. 250).

2. Si tenemos paz celestial al estar unidos con Cristo, ¿qué tipo de influencia tendremos? ¿Qué caracterizará a los que tienen a Jesús en sus corazones? Mateo 5:9; Santiago 3:18; Romanos 12:18.

“La senda de los rectos es de paz. Es tan llana que el hombre humilde, temeroso de Dios, puede caminar por ella sin tropezar y sin desviarse.

Es estrecha; pero hombres de diferentes temperamentos pueden caminar

lado a lado por ella, si sólo siguen al Capitán de su salvación “Lo que causa división y discordia en las familias y en la iglesia es la separación de Cristo. Acercarse a Cristo es acercarse unos a otros. El

secreto de la verdadera unidad en la iglesia y en la familia no estriba en la diplomacia ni en la administración, ni en un esfuerzo sobrehumano para vencer las dificultades –aunque habrá que hacer mucho de esto– sino en la unión con Cristo” (Mente, Carácter y Personalidad, tomo 2, pág. 520). “El único poder que puede crear o perpetuar la paz verdadera es la gracia de Cristo. Cuando ésta esté implantada en el corazón, desalojará las malas pasiones que causan luchas y disensiones” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 271).

BUSCANDO LA SANTIFICACIÓN

3. ¿Qué es santificación? Hebreos 12:14; 1 Pedro 1:15, 16.

“La santificación del alma por la obra del Espíritu Santo es la implan- tación de la naturaleza de Cristo en la humanidad. La religión del Evan- gelio es Cristo en la vida –un principio vivo y activo. Es la gracia de Cristo revelada en el carácter y desarrollada en las buenas obras. Los principios del Evangelio no pueden separarse de ninguna fase de la vida práctica. Todo aspecto de la vida y de la labor cristianas debe ser una represen- tación de la vida de Cristo” (Palabras de Vida del Gran Maestro, pág.

317).

4. ¿Cómo podemos ser santificados? Juan 17:17.

“La verdadera santificación significa amor perfecto, obediencia per- fecta y conformidad perfecta a la voluntad de Dios. Somos santificados por Dios mediante la obediencia a la verdad. Nuestra conciencia debe ser

purificada de las obras de muerte sirviendo al Dios viviente. Todavía no somos perfectos; pero es nuestro privilegio separarnos de los lazos del yo

y del pecado y avanzar hacia la perfección. Grandes posibilidades, altos y santos fines están al alcance de todos “La santificación no es obra de un momento, una hora, o un día, sino

de toda la vida. No se la consigue por medio de un feliz arranque de los sentimientos, sino que es el resultado de morir constantemente al pecado

La santificación es el resultado de la obe-

y vivir cada día para Cristo

diencia prestada durante toda la vida” (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 452, 449).

BUSCANDO LAS VIRTUDES CRISTIANAS

5. ¿Cómo podemos recibir la naturaleza divina? 2 Pedro 1:5-8.

“Las Santas Escrituras enseñan claramente que la obra de santifi- cación es progresiva. Cuando el pecador encuentra en la conversión la paz con Dios por la sangre expiatoria, la vida cristiana no ha hecho más que empezar. Ahora debe llegar ‘al estado de hombre perfecto;’ crecer ‘a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.’ El apóstol San Pablo dice:

‘Una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendién- dome a lo que está delante, prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús’ (Filipenses 3:13, 14)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 525).

CRECIENDO SIN CESAR

6. ¿Qué hará posible que crezcamos en todo en Aquel que es la cabeza, Cristo? Filipenses 3:12; Colosenses 1:10.

“La santificación no es obra de un momento, una hora o un día. Es un crecimiento continuo en la gracia. No sabemos un día cuán intenso será nuestro conflicto al día siguiente. Satanás vive, es activo y cada día necesitamos clamar fervorosamente a Dios por ayuda y fortaleza para resistirle. Mientras reine Satanás tendremos que subyugar el yo, ten- dremos asedios que vencer, y no habrá punto en que detenerse, donde podamos decir que hemos alcanzado la plena victoria” (Joyas de los Testi- monios, tomo 1, pág. 117). “Todo el que tiene un sentido claro de lo que significa ser cristiano se purificará de todo lo que debilita y contamina. Todos los hábitos de su vida serán puestos en armonía con los requisitos de la Palabra de verdad. Y no sólo creerá, sino que se ocupará de su salvación con temor y temblor al paso que se somete a la acción modeladora del Espíritu Santo (The Review and Herald, 6 de Marzo, 1888)” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág.

448).

SOMOS SANTIFICADOS MIENTRAS JESÚS TODAVÍA INTERCEDE POR NOSOTROS

7. ¿Cómo serán encontrados sus hijos en ocasión de la segunda venida de nuestro Señor? 1 Tesalonicenses 5:23, 24.

“El verdadero cristiano obtiene una experiencia que le reporta santi- dad. No tiene mancha de pecado en su conciencia ni señal de corrupción en su alma. Se incorpora a su vida la espiritualidad de la ley de Dios con

sus principios restrictivos. La luz de la verdad ilumina su entendimiento. La lumbre del perfecto amor hacia el Redentor disipa los miasmas inter- puestos entre su alma y Dios. La voluntad de Dios ha llegado a ser la suya: pura, elevada, refinada y santificada. En su rostro se revela la luz del cielo. Su cuerpo es templo apropiado del Espíritu Santo. La santidad adorna su carácter. Dios puede tener comunión con él, pues el alma y el cuerpo están en armonía con el Señor (Carta 139, 1898)” (Maranata, pág.

229).

8. Al esperar la aparición de nuestro Salvador, ¿cuál debe ser nuestro constante interés? 2 Pedro 3:14.

“Nos estamos preparando para encontrar a Aquel que aparecerá en las

nubes de los cielos escoltado por una hueste de santos ángeles, para dar

a los fieles y justos el toque final de la inmortalidad. Cuando Él venga,

no lo hará para limpiarnos de nuestros pecados, quitarnos los defectos de carácter, o curarnos de las flaquezas de nuestro temperamento y dis- posición. Si es que se ha de realizar en nosotros esta obra, se hará antes de aquel tiempo. Cuando venga el Señor, los que son santos seguirán siendo santos. Los que han conservado su cuerpo y espíritu en pureza, santifi- cación y honra, recibirán el toque final de la inmortalidad. Pero los que son injustos, inmundos y no santificados permanecerán así para siempre. No se hará en su favor ninguna obra que elimine sus defectos y les dé un carácter santo. El Refinador no se sentará entonces para proseguir su obra de refinación y quitar sus pecados y su corrupción. Todo esto debe hacerse en las horas del tiempo de gracia. Ahora es cuando debe reali- zarse esta obra en nosotros” (Consejos sobre la Salud, pág. 45). “Abrazamos la verdad de Dios con nuestras diferentes facultades, y al colocarnos bajo la influencia de esta verdad, ella realizará en nosotros la obra que nos dará idoneidad moral para formar parte del reino de gloria y para compartir con los ángeles celestiales” (Dios nos Cuida, pág. 361).

PARA MEDITAR

“La vida cristiana es una marcha constante hacia adelante. Jesús está sentado para refinar y purificar a sus hijos; y cuando su imagen se refleja perfectamente en ellos, son perfectos y santos, preparados para

la traslación. Se requiere del cristiano una obra grande. Se nos exhorta

a purificamos de toda inmundicia de la carne y del espíritu, y a perfec-

cionar la santidad en el temor de Dios. En esto vemos en qué estriba la gran labor. Hay trabajo constante para el cristiano. Todo sarmiento de la cepa debe obtener de ella vida y fuerza a fin de dar fruto” (Joyas de los

Testimonios, tomo 1, pág. 117).

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6

Sábado, 6 de Febrero de 2010

DAD FRUTOS PARA LA GLORIA DE DIOS

“Nuestras palabras y acciones son el fruto que llevamos” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 386).

PERMANECER EN CRISTO

1. ¿Qué es lo único que hace posible que demos el fruto celes- tial? Juan 15:4.

“Así como el pámpano debe permanecer en la vid para obtener la savia vital que lo hace florecer, los que aman a Dios y guardan todos sus dichos deben permanecer en su amor. Sin Cristo no podemos subyugar un solo pecado ni vencer la menor tentación” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 517). “‘En esto es glorificado mi Padre –dijo Jesús,– en que llevéis mucho fruto.’ Dios desea manifestar por vosotros la santidad, la benevolencia, la compasión de su propio carácter. Sin embargo, el Salvador no invita a los discípulos a trabajar para llevar fruto. Les dice que permanezcan en

Él

La vida de Cristo en vosotros produce los mismos frutos que en Él.

Viviendo en Cristo, adhiriéndoos a Cristo, sostenidos por Cristo, recibien- do alimento de Cristo, lleváis fruto según la semejanza de Cristo” (El

Deseado de Todas las Gentes, pág. 632).

LLEVAR FRUTOS

2. ¿Qué significa llevar frutos? Mateo 3:8; Isaías 1:17.

“¿Qué es llevar fruto? No todo consiste en venir a reuniones una vez por semana y dar nuestro testimonio en las reuniones de oración o en otras reuniones. Debemos hallar día tras día que permanecemos en la Vid, y dando fruto con paciencia en nuestro hogar, en nuestras ocupa-

ciones; y manifestando en la vida el Espíritu de Cristo en cada trato con otros. Hay muchos que proceden como si pensaran que una unión oca- sional con Cristo fuera todo lo necesario, y que pueden ser reconocidos como ramas vivientes porque a veces confiesan a Cristo; pero esto es un engaño. La rama debe ser injertada en la Vid y permanecer allí unién- dose con la Vid fibra tras fibra, extrayendo su porción diaria de savia y alimento de la raíz y fertilidad de la Vid hasta que llega a ser uno con el tronco materno. La savia que alimenta la Vid debe nutrir la rama, y esto ser evidente en la vida de aquel que permanece en Cristo, pues el gozo de Cristo será cumplido en aquel que no camina según la carne sino según el Espíritu” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 1119).

3. ¿Qué fruto da el árbol cristiano? Gálatas 5:22.

“Me dirijo a nuestros hermanos. Si os acercáis a Jesús, y tratáis de adornar vuestra profesión con una vida bien ordenada y una conversación piadosa, vuestros pies serán guardados de extraviarse en sendas prohibi- das. Si tan sólo queréis velar, velar continuamente en oración, y tan sólo hacéis todo como si estuvieseis en la presencia inmediata de Dios, seréis salvados de caer en la tentación, y podréis esperar llevar hasta el fin una vida pura, sin mancha ni contaminación. Si mantenéis firme hasta el fin el principio de vuestra confianza, vuestros caminos serán afirmados en Dios, y lo que la gracia empezó, lo coronará la gloria en el reino de nuestro Dios. Los frutos del Espíritu son amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Si Cristo está en nosotros crucificaremos la carne con sus afectos y concupiscencias” (El Hogar Cristiano, pág. 309).

GLORIFICAR A DIOS DANDO MUCHO FRUTO

4. ¿Por quién y para la gloria de quién se produce todo fruto? Juan 15:8; Filipenses 1:11.

“Hay trabajo para vosotros en la iglesia y fuera de ella. ‘En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto’ (Juan 15:8). El fruto que llevamos es la única cosa que prueba el carácter del árbol delante del mundo. Es la demostración de nuestro discipulado. Si nuestras obras son de tal carácter que, como pámpanos de la Vid viviente, producimos ricos racimos de preciosas frutas, exhibimos ante el mundo el distintivo de Dios como sus hijos e hijas. Somos epístolas vivientes, conocidas y leídas de todos los hombres” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 118).

“Todos los que sigan verdaderamente a Cristo llevarán frutos para su gloria. Su vida testifica que el Espíritu de Dios ha realizado una buena obra en ellos, y dan fruto para la santidad. Su vida es elevada y pura. Las acciones correctas son el fruto inequívoco de la verdadera piedad” (Conse- jos para los Maestros, pág. 313).

5. ¿Qué es necesario para que la rama produzca más frutos? Juan 15:2, segunda parte; Malaquías 3:3.

“Con solemne ternura, Jesús explicó el propósito del labrador. La poda causará dolor, pero es el Padre quien la realiza. Él no trabaja con mano despiadada y corazón indiferente. Hay ramas que se arrastran por el suelo; y tienen que ser separadas de los apoyos terrenales en que sus zarcillos se han enredado. Han de dirigirse hacia el cielo y hallar su

apoyo en Dios. El follaje excesivo que desvía de la fruta la corriente vital, debe ser suprimido. El exceso de crecimiento debe ser cortado, para que puedan penetrar los sanadores rayos del Sol de justicia. El labrador poda

lo que perjudica, a fin de que la fruta pueda ser más rica y abundante” (El

Deseado de Todas las Gentes, pág. 632).

UN TESTIMONIO PARA OTROS

6. ¿Qué es obvio cuando uno produce frutos celestiales? Mateo 7:16-20.

“No debe haber defectos en nuestro carácter, ninguno. Cada mancha

y arruga debe ser borrada por la sangre del Cordero. Nuestros rasgos

peculiares de carácter desaparecerán cuando el poder transformador de la gracia de Dios se sienta en nuestros corazones. Los frutos de pacien- cia, amabilidad, tolerancia y abnegación que producimos testificarán, que hemos aprendido de Jesús. “El fruto del árbol testifica si éste es bueno o corrupto. Ningún buen árbol puede producir frutos malos. Ni el árbol malo producir buen fruto. Por sus frutos los conocerán. Hablemos y obremos para que nuestros frutos puedan ser de justicia, y dejemos brillar nuestra luz en buenas obras. La profesión no significa nada. Dios aprobará solamente una vida piadosa “El gran deseo que se observa en esta época en el mundo es tener más poder. Yo quiero más gracia, más amor, una experiencia viviente más profunda y fervorosa” (Alza tus Ojos, pág. 153).

7.

¿Qué peligro hay si no estamos escondidos en Cristo? Juan 15:2, primera parte; Juan 15:6.

“Aunque el injerto esté unido exteriormente con la vid, puede faltar la conexión vital. Entonces no habrá crecimiento ni frutos. Puede haber una relación aparente con Cristo, sin verdadera unión con Él por la fe. El

profesar la religión coloca a los hombres en la iglesia, pero el carácter y

la conducta demuestran si están unidos con Cristo. Si no llevan fruto, son

pámpanos falsos. Su separación de Cristo entraña una ruina tan completa como la representada por el sarmiento muerto” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 631, 632). “Si no damos fruto alguno, los poderes de las tinieblas se posesionan de nuestra mente, de nuestros afectos, de nuestro servicio, y somos del mundo aunque pretendamos ser hijos de Dios. Esta no es una situación segura ni placentera, porque perdemos toda la belleza, la gloria y la satis- facción que es nuestro privilegio tener” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 1118).

PARA MEDITAR

“Pero para todos los que creen, Él es el Árbol de Vida en el Paraíso de Dios. Sus ramas llegan a este mundo para que las bendiciones que ha

Nos ha dado

un Consolador, el Espíritu Santo, que nos presentará el precioso fruto

del Árbol de la Vida. Podemos arrancar frutos de este árbol y comerlos y luego guiar a otros a él para que ellos también coman” (The Signs of the Times, 22 de Octubre, 1896). “El hombre que ama a Dios medita sobre su ley día y noche. Da los frutos de una rama que está conectada vitalmente con la Vid. Donde tiene oportunidad, hace el bien y en todas partes y en todo tiempo y lugar encuentra oportunidad para trabajar para Dios. Es uno de los árboles de hojas perennes de Dios y dondequiera que vaya deja una fragancia a su paso. Una atmósfera sana rodea su alma. La hermosura de una vida bien ordenada y de una conversación piadosa inspira en otros fe, esperanza

y valor. Este es el cristianismo práctico. Buscad ser un árbol de hojas

perennes. Llevad el ornamento de un espíritu humilde y tranquilo que a

comprado para nosotros puedan estar a nuestro alcance

la vista de Dios es de gran precio. Atesorad la gracia del amor, el gozo, la

paz, la paciencia, la benignidad. Este es el fruto del árbol cristiano. Plan-

tado junto a los ríos de agua, siempre da fruto a su tiempo” (The Review and Herald, 24 de Agosto, 1897).

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7

Sábado, 13 de Febrero de 2010

SIGAMOS A JESÚS POR EL CAMINO ESTRECHO

“Los pasos que llevan hacia el cielo deben darse uno a la vez; y cada paso nos da fuerza para el siguiente” (Consejos para los Maestros, Padres y Alumnos, págs. 78, 79).

IR A DIOS POR MEDIO DE JESÚS

1. ¿Cuál es el único camino que lleva al cielo? Juan 14:6; Isaías

30:21.

“No hay muchos caminos que llevan al cielo. No puede cada uno esco-

ger el suyo. Cristo dice: ‘Yo soy el camino

por mí’. Desde que fue predicado el primer sermón evangélico, cuando en el Edén se declaró que la simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente, Cristo ha sido enaltecido como el camino, la verdad y la vida. Él era el camino cuando Adán vivía, cuando Abel ofreció a Dios la sangre del cordero muerto, que representaba la sangre del Redentor. Cristo fue el camino por el cual los patriarcas y los profetas fueron salvos. Él es el único camino por el cual podemos tener acceso a Dios” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 619). “Pero cuando aceptemos a Cristo, aparecerán las buenas obras como fructífera evidencia de que estamos en el camino de la vida, de que Cristo es nuestro camino y de que estamos recorriendo el verdadero sendero que conduce al cielo” (Fe y Obras, pág. 106).

Nadie viene al Padre, sino

2. ¿Qué cargamos mientras seguimos a Jesús? Mateo 16:24.

“La cruz os eleva de las partes bajas de la tierra y os hace participar de una dulcísima comunión con Dios. Al llevar la cruz, vuestra experien- cia podrá ser tal que podréis decir: ‘Yo sé que mi Redentor vive, y porque Él vive, viviré yo también’. ¡Qué magnífica seguridad! (Manuscrito 85, 1901)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 1072).

“Los que quieren alcanzar la bendición de la santidad deben aprender primero el significado de la abnegación. La cruz de Cristo es la columna central sobre la cual descansa el ‘sobremanera alto y eterno peso de gloria.’ ‘Si alguno quiere venir en pos de mí –dijo Cristo– niéguese a sí

mismo, y tome su cruz, y sígame.’ (2 Cor. 4: 17; Mat. 16: 24.) Es la fra- gancia del amor para con nuestros semejantes lo que revela nuestro amor para con Dios. Es la paciencia en el servicio lo que otorga descanso al alma. Es mediante el trabajo humilde, diligente y fiel cómo se promueve

el bienestar de Israel. Dios sostiene y fortalece al que desea seguir en la

senda de Cristo” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 448).

ELEGIR EL CAMINO CORRECTO Y SEGUIRLO

3. ¿Entre cuántos caminos podemos elegir? Mateo 7:13, 14; Jeremías 21:8; Salmo 139:23, 24.

“La cruz se halla en la intersección de dos caminos. Uno es el camino

de la obediencia que conduce al cielo. El otro conduce al camino ancho por donde el hombre puede caminar fácilmente con su carga de pecado

y maldad, pero lleva a la perdición (Manuscrito 50, 1898)” (Comentario

Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 1072).

4. ¿Cómo anduvo Jesús por el camino de la abnegación y cómo se refleja en la vida de sus santos? 2 Corintios 5:7; Apocalipsis 14:12.

“Los que van por el camino estrecho hablan de la alegría y la felicidad que les aguarda al fin de la jornada. Sus rostros están con frecuencia tristes, pero no obstante brillan a menudo con gozo santo, sagrado. No visten como los de la compañía que va por el camino ancho, ni hablan, ni proceden como ellos. Les ha sido dado un Modelo. Un hombre de dolores, familiarizado con las penas, abrió ese camino para ellos y lo recibió Él mismo. Sus seguidores ven sus pisadas y se animan y consuelan. Él lo recorrió con seguridad; lo mismo podrán hacer ellos, si siguen sus pisa- das

“El camino que lleva al día eterno no es el más fácil de recorrer, y

a veces parecerá oscuro y espinoso. Pero tenéis la seguridad de que los

brazos eternos de Dios os rodearán para protegeros del mal. Él quiere que tengáis ferviente fe en Él, y que aprendáis a confiar en Él tanto en la sombra como a la luz del sol” (Mensajes para los Jóvenes, págs. 125,

101).

EL CAMINO DEL JUSTO

5. ¿Qué caracteriza el camino del justo y qué se necesita para andar por él? Proverbios 4:18; Salmo 84:11.

“La senda de los justos es un camino progresivo, que va de fuerza en fuerza, de gracia en gracia y de gloria en gloria. La iluminación divina aumentará cada vez más manteniéndose a un paso que corresponda con nuestro movimiento de avance, y calificándonos para confrontar las responsabilidades y emergencias que aparezcan delante de nosotros” (Exaltad a Jesús, pág. 171). “Podemos hacer progresos diarios en la senda ascendente que conduce a la santidad y sin embargo encontraremos todavía mayores alturas que alcanzar; pero cada esfuerzo de los músculos espirituales, cada cansancio del corazón y el cerebro ponen en evidencia la abundancia de la reserva de la gracia esencial para que avancemos “Estamos viviendo en el día de la preparación. Debemos conseguir una abundante provisión de gracia del almacén divino. El Señor ha hecho pro- visión para la demanda diaria” (La Maravillosa Gracia, pág. 182).

LUZ SOBRE NUESTRO CAMINO

6. ¿Qué ilumina nuestro sendero para que no caminemos en las tinieblas? Juan 8:12; Salmo 119:105.

“El que hace la voluntad de Dios, que anda en la senda que Dios le ha trazado, no puede tropezar ni caer. La luz del Espíritu guiador de Dios le da una clara percepción de su deber, y le conduce hasta el final de su obra” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 486). “Al acercamos al fin del tiempo, la falsedad estará tan mezclada con la verdad, que sólo aquellos que son guiados por el Espíritu Santo podrán distinguir la verdad del error. Necesitamos hacer toda clase de esfuer- zos para seguir el camino del Señor. No debemos apartarnos de ningún modo de su conducción para poner nuestra confianza en el hombre. Los ángeles del Señor han recibido la orden de mantener estricta vigilancia sobre aquellos que ponen su fe en el Señor, y estos ángeles serán nuestro auxilio especial en todo tiempo de necesidad. Cada día hemos de venir al

Señor con plena certidumbre de fe, y buscar de Él sabiduría

Los que

sean guiados por la Palabra de Dios distinguirán con certeza la diferencia que hay entre la falsedad y la verdad, y entre el pecado y la justicia” (La

Maravillosa Gracia, pág. 203).

FUENTES DE GOZO EN NUESTRO SENDERO

7.

¿Nos hacen felices las tribulaciones que encontramos en nuestro camino al cielo? Salmo 16:11; Santiago 1:2.

“Y a lo largo del áspero camino que conduce a la vida eterna hay manantiales de gozo para refrescar a los fatigados. Los que andan en las sendas de la sabiduría, se sienten alegres en gran manera, aun en la tribulación; porque Aquel a quien ama su alma, marcha invisible junto a ellos. A cada paso ascendente disciernen con más claridad el toque de su mano; a cada paso, fulgores más vívidos de la gloria del Invisible alum- bran su senda; y sus himnos de loor, que alcanzan cada vez una nota más elevada, ascienden para unirse a los cánticos de los ángeles que están delante del trono” (El Discurso Maestro de Jesucristo, págs. 116, 117).

PARA MEDITAR

“Cristo ha colocado sobre la iglesia un cometido sagrado, cuyo cumplimiento demanda abnegación a cada paso. Cuando se vea que los que creen en Él cargan la cruz como Él lo hizo y lo siguen en el sendero de la abnegación, haciendo voluntariamente todo lo que está a su alcance para ser una bendición a aquellos por quienes Cristo murió, su testimonio hablará acerca del poder del cristianismo, y en los corazones de muchos que ahora son incrédulos nacerá la fe en Aquel que dio su vida para salvar de la ruina eterna a un mundo culpable (Carta 43, 6 de Marzo, 1903, dirigida a Lucinda Hall, una de las amigas más íntimas de Elena G. de White)” (Alza tus Ojos, pág. 78).

***

8

Sábado, 20 de Febrero de 2010

VELAD, TRABAJAD Y ORAD

“Hay tres consignas en la vida cristiana que deben ser observadas si deseamos evitar que Satanás nos gane la delantera; a saber: Velar, orar y trabajar” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 249).

VELAD

1. ¿Qué consejo se encuentra en las Sagradas Escrituras con respecto a poder sostenernos en pie cuando venga el Señor? Mateo 24:42; Lucas 21:36. ¿Por qué es tan necesario velar? Mateo 26:41; Santiago 1:12.

“En su gran amor, Dios procura desarrollar en nosotros las gracias

preciosas de su Espíritu. Permite que hallemos obstáculos, persecución

y opresiones, mas no como una maldición, sino como la bendición más

grande de nuestra vida. Cada tentación resistida, cada aflicción sobrelle- vada valientemente, nos da nueva experiencia y nos hace progresar en la tarea de edificar nuestro carácter. El alma que resiste la tentación me-

diante el poder divino revela al mundo y al universo celestial la eficacia de la gracia de Cristo” (El Discurso Maestro de Jesucristo, págs. 95, 96).

2. ¿Qué riesgo corremos si no somos vigilantes? 1 Pedro 5:8, 9; Apocalipsis 12:17.

“El que venza, debe velar; porque, mediante los lazos del mundo, el

error y la superstición, Satanás trata de apartar a los seguidores de Cristo. No basta que evitemos los peligros evidentes y las decisiones peligrosas

e inconsecuentes. Debemos mantenernos al lado de Cristo, caminando en

su sendero de abnegación y sacrificio. Estamos en el país del enemigo. El que fue arrojado del cielo ha descendido con gran poder. Mediante todo artificio y estratagema concebible, está tratando de cautivar almas. A menos que estemos constantemente en guardia, seremos presa fácil para

sus innumerables engaños” (Maranata, pág. 89).

TRABAJAR

3. ¿Qué encomendó Jesús a sus discípulos de todas las épocas? ¿Podemos así apresurar su venida? Mateo 28:19, 20; Marcos 16:15; Mateo 24:14.

“Déseles la amonestación antes que sea demasiado tarde. Debiéramos, sentir ahora la responsabilidad de trabajar con intenso fervor en impar- tir a otros las verdades que Dios ha dado para este tiempo. No podemos excedernos en nuestro fervor. “El corazón de Dios está conmovido. Las almas son muy preciosas a su

vista. Cristo lloró en agonía por este mundo; fue crucificado por él. Dios dio a su Hijo unigénito para salvar a los pecadores, y desea que amemos

a otros como Él nos amó. Desea ver a aquellos que tienen el conocimiento

de la verdad impartir este conocimiento a sus semejantes. “Ahora es el momento de dar la última amonestación. Hay un poder especial en la presentación de la verdad en el tiempo actual; pero ¿cuánto tiempo durará? Tan sólo un poquito. Si alguna vez hubo una crisis es ahora. “Todos están decidiendo ahora su destino eterno. Es necesario des- pertar a los hombres para que comprendan la solemnidad del tiempo, la proximidad del día en que terminará el tiempo de prueba de los hombres. Deben hacerse esfuerzos definidos para presentar a la gente y en forma descollante el mensaje para este tiempo. El tercer ángel ha de ir con gran poder. Nadie ignore esta obra, ni la trate como si tuviera poca importan- cia” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 372).

4. El Señor da a sus discípulos uno o más talentos. Examina tus propios talentos y ve cómo los estás usando para be- neficio de aquellos por los cuales el Señor dio su vida. 1 Corintios 15:58.

“Estamos esperando y velando por la llegada de la grandiosa y terrible escena que clausurará la historia de esta tierra. Pero no hemos de espe- rar sencillamente; hemos de estar vigilantemente activos con referencia

a este solemne acontecimiento. La iglesia viva de Dios estará esperando,

velando y trabajando. Nadie ha de colocarse en una posición neutral. Todos han de representar a Cristo con un esfuerzo ferviente y activo para salvar a las almas que perecen” (Testimonios para los Ministros, págs. 162, 163). “La obra está delante de nosotros. ¿Nos ocuparemos de ella? Debe-

mos trabajar rápidamente, debemos avanzar continuamente. No tene-

mos tiempo que perder, no tenemos tiempo para ocuparnos en propósi- tos egoístas. Ha de ser amonestado el mundo. ¿Qué estamos haciendo individualmente para llevar la luz ante otros? Dios ha dejado su obra para cada hombre; cada uno tiene una parte que hacer, y no podemos descuidar esa obra, a menos que pongamos en peligro nuestras almas” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 148). “El Salvador nos invita a realizar esfuerzos pacientes y perseverantes en favor de millones de almas esparcidas en todo país, que perecen en sus pecados, como náufragos en una playa desierta. Los que quieran partici- par de la gloria de Cristo deben también tomar parte en su ministerio y ayudar a los débiles, a los miserables y desanimados” (Exaltad a Jesús, pág. 187).

5. ¿Es prudente postergar nuestro trabajo? Juan 9:4; Mateo

24:46.

“No tenemos tiempo que perder. El fin está cerca. El viajar de lugar en lugar para difundir la verdad quedará pronto rodeado de peligros a diestra y siniestra. Se pondrá todo obstáculo en el camino de los men- sajeros del Señor, para que no puedan hacer lo que les es posible hacer ahora. Debemos mirar bien de frente nuestra obra y avanzar tan rápida- mente como sea posible en una guerra agresiva. Por la luz que Dios me ha dado, sé que las potestades de las tinieblas están obrando con intensa energía desde abajo. y con paso furtivo Satanás está avanzando para sor- prender a los que duermen ahora, como un lobo que se apodera de su presa. Tenemos amonestaciones que podemos dar ahora, una obra que podemos hacer ahora; pero pronto ello será más difícil de lo que podemos imaginarnos. Dios nos ayude a mantenernos donde brilla la luz, a obrar con nuestros ojos fijos en Jesús nuestro Caudillo, y a avanzar paciente y perseverantemente hasta ganar la victoria” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 376). “¡Cuántos lamentarán las oportunidades perdidas cuando sea eter- namente tarde! Hoy tenemos talentos y oportunidades, pero no sabemos por cuánto tiempo serán nuestros. Trabajemos, pues, mientras es el día; porque la noche viene, cuando nadie pueda obrar. ‘Bienaventurado aquel siervo, al cual, cuando el Señor viniere, hallare haciendo así’” (Testimo- nios para los Ministros, pág. 166). “El tiempo de gracia no permitirá largos años de preparación. Dios llama; oíd su voz mientras dice: ‘Ve hoy a trabajar en mi viña’ (Mat. 21:

” (Consejos

28). Ahora, precisamente ahora, es el momento de trabajar para Maestros, Padres y Alumnos, pág. 401).

ORAR

6. La oración era una necesidad y un privilegio para Jesús. Si el Salvador de la humanidad sintió la necesidad de la oración, ¿no deberíamos nosotros también sentir la nece- sidad de la oración constante y ferviente? Romanos 12:12; Efesios 6:18; 1 Tesalonicenses 5:17.

“En la obra de guardar el corazón, debemos ser constantes en la oración

y pedir ayuda al trono de la gracia incansablemente. Los que toman el

nombre de Cristo debieran acudir a Él con fervor y humildad, suplicando su ayuda. El Salvador nos ha dicho que debemos orar sin cesar. El cris- tiano no puede asumir siempre la actitud de la oración, pero sus pensa- mientos y deseos pueden dirigirse hacia arriba. Si habláramos menos y orásemos más, la confianza en el yo se desvanecería” (Hijos e Hijas de Dios, pág. 102). “Dios, en su providencia, no permite que conozcamos el fin desde el principio, sino que nos da la luz de su Palabra para guiarnos mien- tras avanzamos, y nos ordena que mantengamos la mente fija en Jesús. Doquiera estemos, cualquiera sea nuestra ocupación, debemos elevar el corazón a Dios en oración. “Esto es ser constantes en la oración. No necesitamos esperar hasta que podamos arrodillarnos antes de que oremos” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 3, pág. 1155).

7. Sabiendo que el diablo anda alrededor buscando a quien devorar, ¿creemos realmente que la oración de fe es un arma capaz de desbaratar exitosamente todo ataque del enemigo para que podamos honrar al Hijo del Hombre? Lucas 21:36.

“Los asaltos de Satanás son vigorosos, sus engaños terribles; pero el ojo del Señor está sobre sus hijos

“No quiere que sus hijos sean vencidos por las tentaciones de Satanás

A los que le invocan para obtener fuerza con que desarrollar un carácter

cristiano les dará toda la ayuda que necesiten “Los fieles, que se encuentran orando, están, por así decirlo, encerra- dos con Dios. Ellos mismos no saben cuán seguramente están escudados. Incitados por Satanás, los gobernantes de este mundo procuran destruir-

los; pero si pudiesen abrírseles los ojos, como se abrieron los del siervo de Eliseo en Dotán, verían a los ángeles de Dios acampados en derredor de ellos, manteniendo en jaque a la hueste de las tinieblas” (Profetas y Reyes, pág. 434).

PARA MEDITAR

“Si bien es cierto que a menudo debemos impresionar la mente con el hecho de que la vida cristiana es una vida de lucha, que debemos velar, orar y esforzarnos, que es peligroso que el alma descuide por un momento la vigilancia espiritual, el tema ha de ser la plenitud de la salvación que se nos ofrece en Jesús, que nos ama y se entregó para que no pereciéramos sino que tuviéramos vida eterna” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 214).

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Sábado, 27 de Febrero de 2010

VESTÍOS CON EL MANTO DE JUSTICIA DE CRISTO

“Este manto, el mismo carácter inmaculado de Cristo, se le ofrece gra- tuitamente a cada ser humano. Pero todos los que lo reciban, lo recibirán y vestirán aquí” (Dios nos Cuida, pág. 225).

EL MANTO DE LA JUSTICIA DE CRISTO

1. ¿Qué significa estar vestido con la justicia de Cristo? Apo- calipsis 16:15.

“Cuando nos sometemos a Cristo, el corazón se une con su corazón, la voluntad se fusiona con su voluntad, la mente llega a ser una con su mente, los pensamientos se sujetan a Él; vivimos su vida. Esto es lo que significa estar vestidos con el manto de su justicia. Entonces, cuando el

Señor nos contempla, El ve no el vestido de hojas de higuera, no la des- nudez y deformidad del pecado, sino su propia ropa de justicia, que es la perfecta obediencia a la ley de Jehová” (Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 254, 255).

2. ¿Qué nos aconseja que hagamos el Testigo Fiel y Ver- dadero? Apocalipsis 3:18.

“Únicamente el manto que Cristo mismo ha provisto puede hacernos

dignos de aparecer ante la presencia de Dios. Cristo colocará este manto, esta ropa de su propia justicia sobre cada alma arrepentida y creyente.

‘Yo te amonesto –dice Él– que de mí compres

que no se descubra la vergüenza de tu desnudez’” Apocalipsis 3:18.

vestiduras blancas, para

“Este manto, tejido en el telar del cielo, no tiene un solo hilo de inven- ción humana. Cristo, en su humanidad, desarrolló un carácter perfecto,

y ofrece impartirnos a nosotros este carácter. ‘Como trapos asquerosos

son todas nuestras justicias’. Todo cuanto podamos hacer por nosotros mismos está manchado por el pecado. Pero el Hijo de Dios ‘apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él’” (Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 254). “La vestidura blanca es la pureza de carácter, la justicia de Cristo impartida al pecador. Es a la verdad una vestidura de tejido celestial, que puede comprarse únicamente de Cristo, para una vida de obediencia voluntaria” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 480).

3. ¿Cuándo es el momento de ponerse el manto de la justicia de Cristo? Apocalipsis 16:15.

“No habrá un tiempo de gracia futuro en el cual prepararse para la eternidad. En esta vida hemos de vestirnos con el manto de la justicia

de Cristo. Esta es nuestra única oportunidad de formar caracteres para

el hogar que Cristo ha preparado para los que obedecen sus mandamien-

tos.

“Los días de gracia que tenemos están terminando rápidamente. El fin está cerca. A nosotros se nos hace la advertencia: ‘Mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día’. Estad apercibidos, no sea que el banquete del Rey os sorprenda sin vestido de bodas. “‘Porque el Hijo del hombre ha de venir a la hora que no pensáis’. ‘Bienaventurado el que vela, y guarda sus vestiduras, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza’ Mateo 24:44; Apocalipsis 16:15” (Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 260, 261).

CONDICIONES PARA RECIBIR EL MANTO DE LA JUSTICIA DE CRISTO

4. ¿Por qué es tan importante abandonar el pecado? Prover- bios 28:13; 1 Juan 1:9, 10.

“Cuando estemos vestidos con la justicia de Cristo no nos deleitaremos en el pecado, pues Cristo estará obrando con nosotros. Podremos cometer errores, pero odiaremos el pecado que causó el sufrimiento del Hijo de Dios (The Review and Herald, 18 de Marzo, 1890)” (Mensajes para los Jóvenes, pág. 337).

“Pero al paso que Dios puede ser justo y sin embargo justificar al peca- dor por los méritos de Cristo, nadie puede cubrir su alma con el manto de la justicia de Cristo mientras practique pecados conocidos, o descuide deberes conocidos. Dios requiere la entrega completa del corazón antes de que pueda efectuarse la justificación. Y a fin de que el hombre retenga la justificación, debe haber una obediencia continua mediante una fe activa

y viviente que obre por el amor y purifique el alma” (Fe y Obras, pág.

104).

“Ningún arrepentimiento que no obre una reforma es genuino. La jus- ticia de Cristo no es un manto para cubrir pecados que no han sido confe-

sados ni abandonados; es un principio de vida que transforma el carácter

y rige la conducta. La santidad es integridad para con Dios: es la entrega

total del corazón y la vida para que revelen los principios del cielo” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 510).

LA JUSTICIA QUE JUSTIFICA ES IMPUTADA Y NOS DA EL DERECHO PARA ENTRAR EN EL CIELO

5. ¿Quién es el único que puede limpiar al hombre de toda injusticia y darle su justicia? Zacarías 3:1-5.

“Mientras el pueblo de Dios aflige su alma delante de Él, suplicando pureza de corazón, se da la orden: ‘Quitadle esas vestimentas viles,’ y se pronuncian las alentadoras palabras: ‘Mira que he hecho pasar tu pecado de ti, y te he hecho vestir de ropas de gala.’ Se pone sobre los tentados y probados, pero fieles, hijos de Dios, el manto sin mancha de la justicia de Cristo. El remanente despreciado queda vestido de gloriosos atavíos, que nunca han de ser ya contaminados por las corrupciones del mundo. Sus nombres permanecen en el libro de la vida del Cordero, registrados entre los de los fieles de todos los siglos. Han resistido los lazos del engaña-

dor; no han sido apartados de su lealtad por el rugido del dragón. Tienen ahora eterna y segura protección contra los designios del tentador. Sus pecados han sido transferidos al que los instigara. Una ‘mitra limpia’ es puesta sobre su cabeza” (Profetas y Reyes, pág. 436). “Los seres humanos pueden alcanzar el alto ideal colocado ante ellos mediante el sacrificio de Cristo, y oír al fin las palabras: ‘Sois completos en Él’, no teniendo vuestra propia justicia, sino la justicia que Él preparó para vosotros. Vuestra imperfección no se ve más, pues estáis revestidos con el manto de la perfección de Cristo (Manuscrito 125, 1902)” (Comen- tario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 921).

LAS BODAS DEL CORDERO

6. ¿Puede cualquiera que desee participar en las bodas del Cordero vestir sus propias ropas? Mateo 22:11; Apocalipsis 19:8, 9.

“Los convidados a la fiesta de bodas fueron inspeccionados por el rey, y se aceptó solamente a aquellos que habían obedecido sus requerimientos

y se habían puesto el vestido de bodas. Así ocurre con los convidados a

la fiesta del Evangelio. Todos deben ser sometidos al escrutinio del gran Rey, y son recibidos solamente aquellos que se han puesto el manto de la justicia de Cristo.…. “El vestido de boda de la parábola representa el carácter puro y sin mancha que poseerán los verdaderos seguidores de Cristo. A la iglesia ‘le fue dado que se vista de lino fino, limpio y brillante’, ‘que no tuvie- se mancha, ni arruga, ni cosa semejante’. El lino fino, dice la Escritura,

‘son las justificaciones de los santos’. Es la justicia de Cristo, su propio carácter sin mancha, que por la fe se imparte a todos los que lo reciben como Salvador personal” (Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 253,

254).

“Es imposible que el hombre se salve a sí mismo. Puede engañarse

a sí mismo en cuanto a esto, pero no puede salvarse a sí mismo. Sólo la

justicia de Cristo puede servir para su salvación, y éste es un don de Dios. Es el vestido de boda en el cual podéis aparecer como huéspedes bienveni- dos en la cena de las bodas del Cordero. Que la fe se aferre de Cristo sin demora, y seréis una nueva criatura en Jesús, una luz para el mundo” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 390).

LA JUSTICIA POR LA QUE SOMOS SANTIFICADOS ES IMPARTIDA Y NOS HACE APTOS PARA VIVIR EN EL CIELO

7. ¿Cuál es el privilegio de aquellos cuyas vestiduras son lavadas en la sangre del Cordero? Apocalipsis 22:14; 3:4, segunda parte; Apocalipsis 3:5; 7:13, 14.

“Todos los que sean hallados dignos de ser contados como miembros de la familia de Dios en el cielo, se reconocerán mutuamente como hijos e hijas de Dios. Comprenderán que todos ellos reciben su fortaleza y perdón de la misma fuente: de Jesucristo, que fue crucificado por sus pecados. Saben que deben lavar sus mantos de carácter en la sangre de Cristo para ser aceptados por el Padre en su nombre, si desean estar en la brillante asamblea de los santos, revestidos con los blancos mantos de justicia” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 304). “Iban [los 144,000] vestidos con un resplandeciente manto blanco desde los hombros hasta los pies. Había ángeles en todo nuestro derredor mientras íbamos por el mar de vidrio hacia la puerta de la ciudad. Jesús levantó su brazo potente y glorioso y, posándolo en la perlina puerta, la hizo girar sobre sus relucientes goznes y nos dijo: ‘En mi sangre lavasteis vuestras ropas y estuvisteis firmes en mi verdad. Entrad’. Todos entra- mos, con el sentimiento de que teníamos perfecto derecho a estar en la ciudad” (Primeros Escritos, pág. 17).

PARA MEDITAR

“Cada verdadero retorno al Señor imparte gozo permanente a la vida. Cuando el pecador cede a la influencia del Espíritu Santo, ve su propia culpabilidad y contaminación en contraste con la santidad del gran Escu- driñador de los corazones. Se ve condenado como transgresor. Pero no por esto debe ceder a la desesperación, pues ya ha sido asegurado su perdón. Puede regocijarse en el conocimiento de que sus pecados están perdonados y en el amor del Padre celestial que le perdona. Es una gloria para Dios rodear a los seres humanos pecaminosos y arrepentidos con los brazos de su amor, vendar sus heridas, limpiarlos de pecado y cubrirlos con las vestiduras de salvación” (Profetas y Reyes, pág. 494).

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Sábado, 6 de Marzo de 2010

PELEAD LA BUENA BATALLA DE LA FE

“Somos soldados de Cristo. Él es el capitán de nuestra salvación, y

nosotros estamos bajo sus órdenes y reglas. Hemos de usar su armadura;

Hemos de mantener

puesta toda la armadura de Dios, y trabajar como a la vista del universo

hemos de marchar solamente bajo su estandarte

del cielo” (Testimonios para Ministros, págs. 301, 302).

LA FE VIVA OTORGA PODER DE CONQUISTA

1. ¿Qué es necesario para resistir hasta el fin y obtener la vic- toria? Hebreos 11:1; Apocalipsis 14:12; Mateo 24:13; 2 Timo- teo 2:12.

“No es suficiente creer acerca de Cristo; debemos creer en Él. La única fe que nos beneficiará es la que le acepta a Él como Salvador personal; que nos pone en posesión de sus méritos. Muchos estiman que la fe es una opinión. La fe salvadora es una transacción por la cual los que reciben a

Cristo se unen con Dios mediante un pacto. La fe genuina es vida. Una fe viva significa un aumento de vigor, una confianza implícita por la cual el alma llega a ser una potencia vencedora” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 311-313). “Habrá un conflicto constante desde el momento de nuestra determi- nación de servir al Dios del cielo hasta que seamos librados del presente mundo malo. No habrá alivio en esta guerra “Que haya guerra, guerra hasta el fin de la historia de la vida, y no paz

Debemos pelear ‘la buena batalla de la fe’,

mediante apostasía y pecado

si queremos echar ‘mano de la vida eterna’ (1 Tim. 6: 12)” (La Maravillosa

Gracia, pág. 334).

2. ¿Qué podemos vencer por medio de la fe? 1 Juan 5:4.

“La fe es lo que nos habilita para mirar más allá del presente, con sus cargas y congojas, hacia el gran porvenir de la vida venidera, donde se aclarará todo lo que ahora nos deja perplejos. La fe ve a Jesús de pie como Mediador nuestro a la diestra de Dios. La fe contempla las mansiones que Cristo ha ido a preparar para aquellos que le aman. La fe ve el manto y la corona aparejados para el vencedor, y oye el canto de los redimidos” (Obreros Evangélicos, págs. 274, 275).

LUCHANDO PARA VENCER

3. ¿Qué recomendó el apóstol Pablo que hiciera Timoteo? 1 Timoteo 6:12.

“Dios conduce a su pueblo paso a paso. La vida cristiana es una cons- tante batalla y una marcha. No hay descanso de la lucha. Es mediante esfuerzos constantes e incesantes como nos mantenemos victoriosos sobre las tentaciones de Satanás. Como pueblo, estamos triunfando en la claridad y fuerza de la verdad. Somos plenamente sostenidos en nues- tra posición por una abrumadora cantidad de claros testimonios bíblicos. Pero somos muy deficientes en humildad, paciencia, fe, amor, abnegación, vigilancia y espíritu de sacrificio según la Biblia. Necesitamos cultivar la santidad bíblica. “No es suficiente el simple hecho de profesar creer la verdad. Todos los soldados de la cruz de Cristo se obligan virtualmente a entrar en la cruzada contra el adversario de las almas, a condenar lo malo y sostener la justicia. Pero el mensaje del Testigo Fiel revela el hecho de que nuestro pueblo está sumido en un terrible engaño, que impone la necesidad de amonestarlo para que interrumpa su sueño espiritual y se levante a cumplir una acción decidida” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 329,

330).

LUCHAR CON CRISTO DE NUESTRA PARTE

4. ¿Contra quién luchamos? Efesios 6:12.

“La vida del cristiano es una lucha. Pero ‘no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes’ (Efe. 6: 12). En este conflicto de la justicia contra la injusticia, sólo podemos tener éxito mediante la ayuda divina.

Nuestra voluntad finita debe ser sometida a la voluntad del Infinito; la voluntad humana debe unirse a la divina. Esto traerá al Espíritu Santo ”

en ayuda nuestra

“Hay batallas que pelear cada día. En cada alma se combate una gran

guerra entre el príncipe de las tinieblas y el Príncipe de vida

agentes de Dios debéis someteros a Él, para que planee, dirija y pelee la batalla por vosotros, con vuestra cooperación. El Príncipe de vida está al frente de su obra. Él debe estar con vosotros en la batalla diaria con el yo

para que podáis permanecer firmes a los principios; para que cuando las pasiones luchen por la supremacía, puedan ser doblegadas por la gracia de Cristo; para que seáis más que vencedores mediante Aquel que nos amó. Jesús ha estado sobre la tierra. Conoce el poder de cada tentación. Sabe cómo enfrentar cada emergencia, y cómo conduciros a través de cada sendero de peligro” (Conflicto y Valor, pág. 118).

Como

(La Maravillosa Gracia, pág. 197).

LUCHANDO CON LAS ARMAS DE CRISTO

5. ¿Qué armas son necesarias para la batalla? Efesios 6:13-

17.

“Cada día debe renovar su consagración, cada día debe batallar contra el pecado. Los hábitos antiguos, las tendencias hereditarias hacia el mal, se disputarán el dominio, y contra ellos debe siempre velar, apoyándose en el poder de Cristo para obtener la victoria “Dios ha provisto abundantes medios para tener éxito en la guerra contra la maldad que hay en el mundo. La Biblia es el arsenal donde podemos equiparnos para la lucha. Nuestros lomos; deben estar ceñidos con la verdad. Nuestra cota debe ser la justicia. El escudo de la fe debe estar en nuestra mano, el yelmo de la salvación sobre nuestra frente, y con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, hemos de abrirnos camino a través de los obstáculos y la maraña del pecado” (Los Hechos de los Apóstoles, págs. 381, 401).

LUCHANDO PARA OBTENER LA PERFECCIÓN

6. ¿Por que debemos afrontar la oposición cuando queremos ser como Cristo? ¿Debemos desanimarnos? 1 Pedro 5:8-10.

“El que busca la verdad comprende la perfección de los principios de la ley de Dios, al contemplar a Cristo con el propósito de ser como Él, y se

siente insatisfecho con todo lo que no sea la perfección. Ocultando su vida en la vida de Cristo, ve que la santidad de la ley divina se revela en el carácter de Cristo, y fervientemente se esfuerza más y más por ser como Él. En cualquier momento puede esperarse una lucha, pues el tentador ve que está perdiendo a tino de sus súbditos. Debe librarse una batalla contra los atributos que Satanás ha estado perfeccionando para su propio uso. El instrumento humano ve contra qué tiene que luchar: un poder extraño opuesto a la idea de obtener la perfección que Cristo ofrece; pero con Cristo hay poder salvador que ganará para el agente humano la vic- toria en el conflicto. El Salvador lo fortalecerá y ayudará cuando suplique en busca de gracia y eficacia (Manuscrito 89, 1903)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 6, pág. 1099).

RECORDANDO EL AMOR Y PODER DE DIOS

7. Desde que Cristo venció, ¿debemos temer al adversario que fue derrotado en la cruz? Apocalipsis 12:10, 11; Juan

16:33.

“Debemos hablar del poder de Cristo. Somos completamente impo- tentes para rescatarnos de las garras de Satanás; pero Dios ha señalado una vía de escape. El Hijo del Altísimo tiene fuerza para pelear la batalla por nosotros; y por ‘Aquel que nos amó,’ podemos hacer ‘más que vencer.’ “Somos uno con Jesús. Vamos adonde Cristo nos conduce; Él tiene poder para disipar las densas sombras que Satanás arroja sobre nuestra senda; y en lugar de las tinieblas y el desaliento, brilla el sol de su gloria en nuestro corazón. “Nuestra esperanza ha de quedar constantemente fortalecida por el conocimiento de que Cristo es nuestra justicia. Descanse nuestra fe sobre este fundamento, porque permanecerá para siempre. En vez de espaciarnos en las tinieblas de Satanás, y temer su poder, debemos abrir nuestro corazón para recibir luz de Cristo, y dejarla resplandecer para el mundo, declarando que Cristo está por encima del poder de Satanás; que su brazo sostenedor apoyará a todos los que confían en Él” (Testimonios Selectos, tomo 4, pág. 258).

PARA MEDITAR

“Soldado cristiano, sé paciente. Un poquito más, y el que ha de venir, vendrá. La noche de fatigosa espera, de estar en guardia y en aflicción, está por terminar. Pronto recibiremos la recompensa y, entonces, el día eterno habrá comenzado. Ahora no es tiempo de dormir, ni para ser com-

placientes con las lamentaciones sin sentido. El que se aventura en el descuido perderá preciosas oportunidades de hacer el bien. Se nos ha con- cedido el bendecido privilegio de juntar gavillas para la gran cosecha; cada pecador que sea salvo será una estrella adicional en la corona de Jesús, nuestro adorable Redentor. Considerando que al participar por un poco más de tiempo en la batalla obtendremos más victorias, y ganaremos nuevos trofeos para la eternidad, ¿quién desea despojarse de la armadu- ra?” (Recibiréis Poder, pág. 188).

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Sábado, 13 de Marzo de 2010

ORAR POR LA LLUVIA TARDÍA

“En ese tiempo descenderá la ‘lluvia tardía’ o refrigerio de la presencia del Señor, para dar poder a la voz fuerte del tercer ángel, y preparar a los santos para que puedan subsistir mientras sean derramadas las siete postreras plagas” (Maranata, pág. 169).

RESPONDIENDO AL LLAMADO DE DIOS

1.

¿Es prudente postergar nuestra preparación para la segunda venida de Cristo? Oseas 6:3; Hebreos 3:7, 8.

“El mensaje del tercer ángel está creciendo hasta convertirse en un fuerte pregón, y no debéis sentiros libres de descuidar el deber actual y todavía abrigar la idea de que, en algún futuro, seréis los receptáculos de una gran bendición cuando se efectúe un maravilloso reavivamiento, sin ningún esfuerzo de vuestra parte. Hoy habéis de entregaros a Dios para que os haga vasos de honra aptos para su servicio. Hoy habéis de entregaros a Dios para que seáis vaciados del yo, vaciados de la envidia, los celos, las malas conjeturas, las contiendas, de todo lo que deshonre a Dios. Hoy habéis de tener purificado vuestro vaso para que esté listo para el rocío celestial, listo para los chaparrones de lluvia tardía, pues vendrá la lluvia tardía y la bendición de Dios llenará cada alma que esté purifi- cada de toda contaminación. Nuestra obra hoy es rendir nuestra alma a Cristo para que podamos ser hechos idóneos para el tiempo del refrigerio de la presencia del Señor: idóneos para el bautismo del Espíritu Santo” (Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 223).

2.

Según el apóstol Pedro, ¿qué debemos hacer? ¿Por qué es tan importante? 1 Pedro 1:14-16.

“Vi que nadie podrá participar del ‘refrigerio’ a menos que haya ven- cido todas las tentaciones y triunfado del orgullo, el egoísmo, el amor al mundo y toda palabra y obra malas. Por lo tanto, debemos acercarnos más y más al Señor y buscar anhelosamente la preparación necesaria que nos habilite para permanecer firmes en la batalla, en el día del Señor. Recuerden todos que Dios es santo y que únicamente seres santos podrán morar alguna vez en su presencia” (Primeros Escritos, pág. 72). “Nos toca a nosotros remediar los defectos de nuestro carácter, limpiar el templo del alma de toda contaminación. Entonces la lluvia tardía caerá sobre nosotros como cayó la lluvia temprana sobre los discípulos en el día de Pentecostés” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 70).

EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO

3. ¿Por qué es tan necesario recibir el bautismo del Espíritu Santo? Mateo 3:11, 12.

“Ruego a los miembros de cada iglesia que busquen ahora la mayor bendición que el Cielo puede otorgar, el Espíritu Santo. Si buscan con fe una medida mayor del Espíritu de Dios, estarán constantemente recibién- dola y comunicándola. Diariamente recibirán una provisión fresca, su experiencia cotidiana será enriquecida con la abundante corriente del amor. Delante de ustedes yacen vastos campos de verdad, vastas fuentes de poder. Que la oración diaria sea: ‘Quita de nosotros lo que quieras quitar, pero no nos prives de tu Santo Espíritu’. Debemos tener el don del Espíritu Santo” (Alza tus Ojos, pág. 142). “Cada obrero debiera elevar su petición a Dios por el bautismo diario del Espíritu” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 41). “Podemos haber tenido una medida del Espíritu de Dios, pero por la oración y la fe debemos buscar continuamente más del Espíritu. Si cesan nuestros esfuerzos, no lograremos nada. Si no avanzamos, y si no nos ponemos en una actitud de recibir tanto la lluvia temprana como la tardía, perderemos la salvación, y la responsabilidad será nuestra” (Reci- biréis Poder, pág. 309).

UN DÍA GRANDIOSO Y TERRIBLE

4. ¿Quiénes serán los únicos que podrán sostenerse en pie en el día del Señor? Jeremías 30:7; Joel 2:11, 23.

“Al acercarse los miembros del cuerpo de Cristo al período de su último conflicto, al ‘tiempo de angustia de Jacob,’ crecerán en Cristo y partici- parán en gran medida de su Espíritu. Al crecer el tercer mensaje hasta ser un fuerte pregón, cuando acompañe a la obra final un gran poder y gloria, los hijos de Dios participarán de aquella gloria. La lluvia tardía será lo que los fortalecerá y reavivará para atravesar el tiempo de angus- tia. Sus rostros resplandecerán con la gloria de aquella luz que acompaña al tercer ángel” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 132). “No debemos esperar la lluvia tardía. Está descendiendo sobre todos los que reconozcan el rocío y las lluvias de gracia que caen sobre nosotros y los aprovechen. Cuando recojamos los fragmentos de luz, cuando apre- ciemos las firmes misericordias de Dios, quien anhela que confiemos en Él, entonces se cumplirá cada promesa. [Se cita Isa. 61:11.] Toda la tierra será llenada con la gloria de Dios (Carta 151, 1897)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 996).

PREPARANDO EL CAMINO

5. Como Juan el Bautista preparó el camino del Señor para su primera venida, ¿qué somos llamados a hacer para que el Señor pueda derramar su Espíritu antes de su segunda venida? Isaías 40:3; Hechos 3:19, 20.

“No hay nada que Satanás tema tanto como que el pueblo de Dios despeje el camino quitando todo impedimento, de modo que el Señor pueda derramar su Espíritu sobre una iglesia decaída y una congregación impenitente. Si se hiciera la voluntad de Satanás, no habría ningún otro reavivamiento, grande o pequeño, hasta el fin del tiempo. Pero no ignora- mos sus maquinaciones. Es posible resistir su poder. Cuando el camino esté preparado para el Espíritu de Dios, vendrá la bendición. Así como Satanás no puede cerrar las ventanas del cielo para que la lluvia venga sobre la tierra, así tampoco puede impedir que descienda un derrama- miento de bendiciones sobre el pueblo de Dios. Los impíos y los demonios no pueden estorbar la obra de Dios, o excluir su presencia de las asam- bleas de su pueblo, si sus miembros, con corazón sumiso y contrito, con- fiesan sus pecados, se apartan de ellos y con fe demandan las promesas divinas. Cada tentación, cada influencia opositora, ya sea manifiesta o secreta, puede ser resistida con éxito ‘no con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos’ (Zac. 4:6)” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 145, 146).

ORANDO CON FERVOR

6. La oración es importante para recibir la lluvia tardía, pero ¿es suficiente? Zacarías 10:1; Efesios 6:18; Hebreos 13:1.

“Deberíamos orar por su descenso con el mismo fervor con que lo hicie- ron: los discípulos en el día del Pentecostés. Si en su tiempo era necesario, hoy lo necesitamos mucho más. Las tinieblas morales cubren la tierra como una mortaja fúnebre. Todas las expresiones del engaño, tales como las doctrinas falsas, las herejías y artimañas satánicas, están confundien- do la mente de la gente. Sin la presencia del Espíritu y el poder de Dios, ”

será en vano nuestra obra de presentar la verdad

pág. 154). “Cuando los obreros tengan un Cristo que more permanentemente en sus almas, cuando todo egoísmo esté muerto, cuando no haya rivalidad ni lucha por la supremacía, cuando exista unidad, cuando se santifiquen a sí mismos, de modo que se vea y sienta el amor mutuo, entonces las lluvias de gracia del Espíritu Santo vendrán sobre ellos tan ciertamente como que la promesa de Dios nunca faltará en una jota o tilde” (Eventos de los Últimos Días, pág. 195). “Sólo los que estén viviendo a la altura de la luz que tienen, recibirán más luz. Amenos que estemos avanzando diariamente en la ejemplifi- cación de las virtudes cristianas activas, no reconoceremos las manifesta- ciones del Espíritu Santo en la lluvia tardía. Podrá estar derramándose en los corazones de los que están en torno de nosotros, pero no lo percibi- remos ni lo recibiremos” (Testimonios para Ministros, pág. 507).

(Recibiréis Poder,

LA FUENTE DE FUERZA

7. ¿Qué condiciones hicieron posible que el Espíritu Santo descendiera sobre los discípulos en el día de Pentecostés? ¿De qué forma se relaciona esto con los que añoran la lluvia tardía? Efesios 4:1-4; Hechos 2:1-4.

“Después de la ascensión de Cristo, los discípulos se reunieron en un lugar para suplicar humildemente a Dios. Y después de escudriñar el corazón y de realizar un examen personal durante diez días, quedó pre- parado el camino para que el Espíritu Santo entrara en los templos del alma limpios y consagrados. Cada corazón quedó lleno con el Espíritu como si Dios quisiera mostrar a su pueblo que era su prerrogativa ben- decirlos con la más escogida de las bendiciones celestiales” (Evangelismo, pág. 507). “Así también será proclamado el mensaje del tercer ángel. Cuando llegue el tiempo de hacerlo con el mayor poder, el Señor obrará por con- ducto de humildes instrumentos, dirigiendo el espíritu de los que se con- sagren a su servicio. Los obreros serán calificados más bien por la unción de su Espíritu que por la educación en institutos de enseñanza. Habrá hombres de fe y de oración que se sentirán impelidos a declarar con santo entusiasmo las palabras que Dios les inspire” (El Conflicto de los Siglos, pág. 666).

PARA MEDITAR

“Ha llegado el tiempo cuando debemos esperar que el Señor haga grandes cosas para nosotros Nuestros esfuerzos no deben flaquear ni debilitarse. Hemos de crecer en la gracia y en el conocimiento del Señor. Antes de que sea completamente terminada la obra y termine el sella- miento del pueblo de Dios, recibiremos el derramamiento del Espíritu de Dios. Ángeles del cielo estarán en nuestro medio. El presente es un tiempo de preparación para el cielo, cuando debemos caminar en plena obediencia a todos los mandamientos de Dios (Carta 30, 1907).” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 131, 132).

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Sábado, 20 de Marzo de 2010

PREPARÁOS PARA RECIBIR EL SELLO DE DIOS

“De aquí a poco todo hijo de Dios llevará su sello. ¡Oh, si pudiéramos recibirlo en nuestra frente! ¿Quién puede soportar la idea de ser pasado por alto por el ángel que sale para sellar a los siervos de Dios en sus fren- tes?” (Maranata, pág. 211).

SEÑALES DE OBEDIENCIA Y SANTIFICACIÓN

1. Todos los mandamientos tienen su importancia; sin embargo, ¿qué es especialmente significativo sobre el cuarto mandamiento? Éxodo 20:10, 11; Ezequiel 20:12.

“El sábado que fue dado al mundo como señal de que Dios es el Crea- dor, es también la señal de que es el Santificador. El poder que creó todas las cosas es el poder que vuelve a crear el alma a su semejanza. Para quienes lo santifican, el sábado es una señal de santificación. La ver- dadera santificación es armonía con Dios, unidad con Él en carácter. Se recibe obedeciendo a los principios que son el trasunto de su carácter. Y el sábado es la señal de obediencia. El que obedece de corazón al cuarto mandamiento, obedecerá toda la ley. Queda santificado por la obediencia” (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 18).

2.

Si conocemos la voluntad de Dios con respecto al sábado, ¿qué riesgo corremos si somos descuidados en nuestra actitud con respecto a la observancia de éste? Apocalipsis 3:5; 1 Samuel 2:30.

“Los que no quieran recibir la marca de la bestia y su imagen cuando se promulgue el decreto, deben tener ahora decisión para decir: No, no queremos honrar la institución creada por la bestia” (Primeros Escritos, pág. 68). “Algunos insistirán en que el Señor no es tan meticuloso en sus requerimientos; que no es su deber observar estrictamente el sábado con tanta pérdida, ni ponerse en conflicto con las leyes del país. Pero en esto es precisamente donde viene la prueba, en saber si honraremos la ley de Dios por encima de los requerimientos de los hombres. Esto es lo que hará distinción entre quienes honran a Dios y quienes le deshonran. En esto es donde hemos de demostrar nuestra lealtad. La historia del trato de Dios con su pueblo en todas las épocas demuestra que Él exige una obediencia estricta” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 184).

TEMED A DIOS Y DADLE GLORIA

3. En su gran amor, el Señor tiene paciencia con nosotros y no desea que nadie perezca, sino que todos lleguen al arre- pentimiento, por lo tanto, ¿qué consejo da para que veamos qué nos separa de Él? Apocalipsis 3:18, 19.

“Estamos viviendo ahora en el gran día de la expiación. Cuando en el servicio simbólico el sumo sacerdote hacia la propiciación por Israel, todos debían afligir sus almas arrepintiéndose de sus pecados y humi- llándose ante el Señor, si no querían verse separados del pueblo. De la misma manera, todos los que desean que sus nombres sean conservados en el libro de la vida, deben ahora, en los pocos días que les quedan de este tiempo de gracia, afligir sus almas ante Dios con verdadero arrepen- timiento y dolor por sus pecados. Hay que escudriñar honda y sincera- mente el corazón. Hay que deponer el espíritu liviano y frívolo al que se entregan tantos cristianos de profesión. Empeñada lucha espera a todos aquellos que quieran subyugar las malas inclinaciones que tratan de dominarlos. La obra de preparación es obra individual. No somos salva- dos en grupos. La pureza y la devoción de uno no suplirá la falta de estas

cualidades en otro. Si bien todas las naciones deben pasar en juicio ante Dios, sin embargo Él examinará el caso de cada individuo de un modo tan rígido y minucioso como si no hubiese otro ser en la tierra. Cada cual tiene que ser probado y encontrado sin mancha, ni arruga, ni cosa semejante” (El Conflicto de los Siglos, pág. 545).

4. ¿Qué proclamó el ángel de Apocalipsis 14:7 en alta voz? ¿Qué sucederá con aquellos que no han dado la gloria a Dios y recibirán la marca de la bestia? Malaquías 3:1, 2; 4:1, 2.

“Os ruego que os preparéis para la venida de Cristo en las nubes de

los cielos

ser admirado por todos los que creen, podáis estar entre aquellos que lo

Preparaos para el juicio, para que cuando Cristo venga para

recibirán en paz” (Dios nos Cuida, pág. 252).

EL SELLO DE DIOS

5. ¿Quién recibirá el sello de Dios? Apocalipsis 7:2, 3; 14:4, 5.

“El sello del Dios viviente únicamente será colocado en los que mani- fiestan semejanza con el carácter de Cristo” (La Conducción del Niño, pág. 169). “Así como la cera toma la impresión del sello, así el alma debe recibir la impresión del Espíritu de Dios y retener la imagen de Cristo” (Dios nos Cuida, pág. 93). “Ninguno de nosotros recibirá jamás el sello de Dios mientras nuestros caracteres tengan una mancha. Nos toca a nosotros remediar los defectos de nuestro carácter, limpiar el templo del alma de toda contaminación. Entonces la lluvia tardía caerá sobre nosotros como cayó la lluvia tem- prana sobre los discípulos en el día de Pentecostés” (Joyas de los Testimo- nios, tomo 2, pág. 70).

6. ¿Qué se le promete a cada vencedor que reciba el sello de Dios en su frente? Apocalipsis 3:12; 22:4.

“¿Qué estáis haciendo, hermanos, en la gran obra de preparación? Los que se unen con el mundo reciben su molde y se preparan para la marca de la bestia. Los que desconfían de sí mismos, se humillan delante de Dios y purifican sus almas obedeciendo a la verdad, son los que reciben

el molde celestial y se preparan para tener el sello de Dios en sus frentes. Cuando se promulgue el decreto y se estampe el sello, su carácter per- manecerá puro y sin mancha para la eternidad. “Ahora es el momento de prepararse. El sello de Dios no será nunca puesto en la frente de un hombre o una mujer que sean impuros. Nunca será puesto sobre la frente de seres humanos ambiciosos y amadores del mundo. Nunca será puesto sobre la frente de hombres y mujeres de corazón falso o engañoso. Todos los que reciban el sello deberán estar sin mancha delante de Dios y ser candidatos para el cielo. Avanzad, mis hermanos y hermanas. Puedo escribir sólo brevemente acerca de estos puntos en este momento y llamar simplemente vuestra atención a la necesidad de preparación. Escudriñad las Escrituras por vosotros mismos a fin de comprender la terrible solemnidad de la hora actual” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 71, 72).

7. Considerando que el tiempo del sellamiento es muy breve, ¿qué nos incita a hacer el apóstol Pedro para que estemos entre los que son sellados para el reino de Dios? 2 Pedro

1:10.

“Si queremos tener la imagen y la inscripción de Dios en nosotros, debemos apartarnos de toda iniquidad. Debemos abandonar cada mala práctica, y entonces colocar nuestro caso en las manos de Cristo. Mien- tras estemos ocupados en nuestra salvación con temor y temblor, Dios producirá en nosotros así el querer como el hacer por su buena voluntad” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 990). “Nuestra propia conducta determinará si hemos de recibir el sello del Dios vivo, o hemos de ser arrebatados por las destructoras armas. Ya han caído sobre la tierra unas cuantas gotas de la ira de Dios: pero cuando se derramen las siete últimas plagas, sin mezcla, en la copa de su indignación, entonces será demasiado tarde para arrepentirse y encon- trar refugio. No habrá entonces sangre expiadora que lave la mancha del pecado” (Testimonios Selectos, tomo 1, pág. 186).

PARA MEDITAR

“Nadie que haya recibido la luz de la verdad y quebrante los manda- mientos entrará en la ciudad de Dios. Su ley constituye el fundamento de su gobierno en la tierra y en el cielo. Los que conscientemente hayan pisoteado y despreciado su ley en la tierra, no serán llevados al cielo para que allí hagan la misma obra; no se producirá un cambio de carácter cuando Cristo venga.

“La edificación del carácter ha de proseguir durante las horas de prueba. Día tras día nuestras acciones son registradas en los libros del cielo, y en el gran día de Dios seremos recompensados según hayan sido nuestras obras. Entonces se verá quién recibe la bendición. ‘Bienaventu- rados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad’ (Apoc. 22: 14, versión Reina-Valera de 1909)” (Fe y Obras, págs. 43, 44).

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Por favor, léase el Informe del Centro Multimedia de la Asociación General en la página 61.

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Sábado, 27 de Marzo de 2010

ID AL ENCUENTRO DEL SEÑOR

“Es elegida toda alma que labre su propia salvación con temor y tem- blor. Es elegido el que se ponga la armadura y pelee la buena batalla de la fe. Es elegido el que vele en oración, el que escudriñe las Escrituras, y huya de la tentación. Es elegido el que tenga fe continuamente, y el que obedezca a cada palabra que sale de la boca de Dios. Las medidas toma- das para la redención se ofrecen gratuitamente a todos, pero los resulta- dos de la redención serán únicamente para los que hayan cumplido las condiciones” (La Maravillosa Gracia, pág. 351).

LA PROMESA DE LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS

1.

¿Qué promesa de Jesús será pronto una realidad? Juan

14:3.

“El objeto de la partida de Cristo era lo opuesto de lo que temían los discípulos. No significaba una separación final. Iba a prepararles lugar,

a fin de volver aquí mismo a buscarlos. Mientras les estuviese edificando mansiones, ellos habían de edificar un carácter conforme a la semejanza divina” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 619).

2. ¿Qué llevaremos con nosotros a las mansiones celestiales? 1 Timoteo 6:7, Lucas 12:20, 21.

“Un carácter formado a la semejanza divina es el único tesoro que, podemos llevar de este mundo al venidero. Los que en este mundo andan de acuerdo con las instrucciones de Cristo, llevarán consigo a las mansio- nes celestiales toda adquisición divina. Y en el cielo mejoraremos conti- nuamente. Cuán importante es, pues, el desarrollo del carácter en esta vida” (La Conducción del Niño, pág. 148). “El corazón orgulloso lucha para ganar la salvación; pero tanto nuestro derecho al cielo como nuestra idoneidad para él, se hallan en la justicia de Cristo” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 268).

VIENDO LAS SEÑALES DE SU VENIDA

3. ¿Qué harán los hijos de Dios cuando vean que las señales de los tiempos se están cumpliendo a su alrededor? Lucas

21:28.

“Desde el cielo se oye la voz de Dios que proclama el día y la hora de la venida de Jesús, y promulga a su pueblo el pacto eterno. Sus palabras resuenan por la tierra como el estruendo de los más estrepitosos truenos. El Israel de Dios escucha con los ojos elevados al cielo. Sus semblantes se iluminan con la gloria divina y brillan cual brillara el rostro de Moisés cuando bajó del Sinaí “Pronto aparece en el este una pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la mano. Es la nube que envuelve al Salva- dor y que a la distancia parece rodeada de obscuridad. El pueblo de Dios sabe que es la señal del Hijo del hombre. En silencio solemne la contem- plan mientras va acercándose a la tierra, volviéndose más luminosa y más gloriosa” (El Conflicto de los Siglos, pág. 699).

4. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Quién estará en su lugar santo? Salmo 15.

“Palidecieron entonces todos los semblantes y se tornaron negros los de aquellos a quienes Dios había rechazado. Todos nosotros exclamamos:

‘¿Quién podrá permanecer? ¿Está mi vestidura sin manchas?’ Después cesaron de cantar los ángeles, y por un rato quedó todo en pavoroso silen- cio cuando Jesús dijo: ‘quienes tengan las manos limpias y puro el corazón podrán subsistir. Bástaos mi gracia’. Al escuchar estas palabras, se ilu- minaron nuestros rostros y el gozo llenó todos los corazones. Los ángeles pulsaron una nota más alta y volvieron a cantar, mientras la nube se acercaba a la tierra” (Primeros Escritos, pág. 17).

ARREBATAMIENTO AL CIELO

5. ¿Qué gozo inexpresable sentirán los redimidos en el momento solemne en que se encuentren con su Señor en el aire? Isaías 25:9; 1 Corintios 15:51-53.

“Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos

y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos

“Los justos vivos son mudados ‘en un momento, en un abrir de ojo.’ A

la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y junta-

mente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo su Señor en los aires. Los ángeles ‘juntarán sus escogidos de los cuatro

vientos, de un cabo del cielo hasta el otro.’ Santos ángeles llevan niñitos

a los brazos de sus madres. Amigos, a quienes la muerte tenía separados

desde largo tiempo, se reúnen para no separarse más, y con cantos de alegría suben juntos a la ciudad de Dios” (El Conflicto de los Siglos, págs. 703, 704).

HACIA LA JERUSALÉN CELESTIAL

6. Después de ascender durante siete días al mar de cristal, ¿con qué palabras dará el Salvador la bienvenida a la patria celestial a los redimidos? ¿Qué emblemas de victoria reci- birán? Mateo 25:34; 1 Pedro 5:4; Apocalipsis 7:9; 15:2.

“Después vi que Jesús conducía a los redimidos a la puerta de la ciudad; y al llegar a ella la hizo girar sobre sus goznes relumbrantes y mandó que entraran todas las gentes que hubiesen guardado la verdad. Dentro de la ciudad había todo lo que pudiese agradar a la vista. Por doquie- ra los redimidos contemplaban abundante gloria. Jesús miró entonces a sus

redimidos santos, cuyo semblante irradiaba gloria, y fijando en ellos sus ojos bondadosos les dijo con voz rica y musical: ‘Contemplo el trabajo de mi alma, y estoy satisfecho. Vuestra es esta excelsa gloria para que la disfrutéis eterna- mente. Terminaron vuestros pesares. No habrá más muerte ni llanto ni pesar ni dolor.’ Vi que la hueste de los redimidos se postraba y echaba sus brillantes coronas a los pies de Jesús, y cuando su bondadosa mano los alzó del suelo, pulsaron sus áureas arpas y llenaron el cielo con su deleitosa música y cánti- cos al Cordero” (Primeros Escritos, pág. 289). “Sobre la cabeza de los vencedores, Jesús coloca con su propia diestra la corona de gloria. Cada cual recibe una corona que lleva su propio ‘nombre nuevo’ (Apocalipsis 2:17), y la inscripción: ‘Santidad a Jehová.’ A todos se les pone en la mano la palma de la victoria y el arpa brillante. Luego que los ángeles que mandan dan la nota, todas las manos tocan con maestría las cuerdas de las arpas, produciendo dulce música en ricos y melodiosos acordes” (El Conflicto de los Siglos, págs. 704, 705).

PRESENTADOS AL PADRE

7. ¿Qué tesoro presentará Jesús al Padre? Hebreos 2:11-13.

“Entonces se cumple la oración del Salvador por sus discípulos: ‘Padre, aquellos que me has dado. quiero que donde yo estoy, ellos estén también conmigo.’ A aquellos a quienes rescató con su sangre, Cristo los presenta al Padre ‘delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría’ (S. Judas 24, V.M.), diciendo: ‘¡Heme aquí a mí, y a los hijos que me diste!’ ‘A los que me diste, yo los guardé.’ ¡Oh maravillas del amor redentor! ¡qué dicha aquella cuando el Padre eterno, al ver a los redimidos verá su imagen, ya desterrada la discordia del pecado y sus manchas quitadas, y a lo humano una vez más en armonía con lo divino!” (El Conflicto de los Siglos, págs. 705, 706).

PARA MEDITAR

“El Señor va a venir pronto, y debemos estar preparados para recibirle en paz. Resolvamos hacer todo lo que está en nuestro poder para impartir luz a los que nos rodean. No debemos estar tristes, sino alegres, y recordar siempre al Señor Jesús. Él va a venir pronto, y debemos estar listos y aguar- dar su aparición. ¡Oh, cuán glorioso será verle y recibir la bienvenida como sus redimidos! Largo tiempo hemos aguardado; pero nuestra esperanza no debe debilitarse. Si tan sólo podemos ver al Rey en su hermosura, seremos bienaventurados para siempre. Me siento inducida a clamar con gran voz:

‘¡Vamos rumbo a la patria!’ Nos estamos acercando al tiempo en que Cristo vendrá con poder y grande gloria a llevar a sus redimidos a su hogar eterno” (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 258).

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INFORME MISIONERO DEL CENTRO MULTIMEDIA DE LA ASOCIACIÓN GENERAL

Para ser leído el 27 de Marzo de 2010

La Ofrenda Especial de Escuela Sabática será recogida el sábado 3 de Abril de 2010

La palabra del Señor dice: “Ve, pues, ahora, y escribe esta visión en una tabla delante de ellos, y regístrala en un libro, para que quede hasta el día postrero, eternamente y para siempre” Isaías 30:8. Este versículo bíblico,

junto con Habacuc 2:2– “Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.”–inspiró a los pione- ros adventistas a crear la famosa gráfica del año 1843, con ilustraciones que facilitaron la predicación del mensaje sobre el pronto regreso de Cristo. En nuestra época, la tecnología moderna ha avanzado. Las conexiones por medio de la computadora e Internet son ya parte de nuestro diario vivir, no sólo en los países que tienen un elevado nivel de vida, sino también en África

y Asia. La información audiovisual es la fuente más poderosa de influencia.

El material de multimedia ha sido usado por el enemigo para influenciar la mente humana en dirección al pecado y a la transgresión, pero los mismos medios podrían ser utilizados con éxito para predicar el evangelio con poder

y dirigir las mentes a la salvación eterna y al sacrificio de Cristo. Con este

propósito el comité de la Asociación General, en su sesión de 2007, decidió que

se debería crear un centro multimedia en su sede central. Este centro debería ayudar a todos los departamentos de la Asociación General a producir mate- rial auditivo, videos, y otras presentaciones multimedia que deberían estar a

la disposición de nuestras uniones, asociaciones y de cada miembro de iglesia. Se deberían grabar programas educativos en formato audio y visual para dis- tribuirlos a las asociaciones y uniones de modo que cada miembro de iglesia pueda tener acceso a cursos, educación e instrucción bíblica en forma gratuita

o a precios módicos. En la nueva página web de la Asociación General, en gran parte, apa- recerán grabaciones audio y visuales de cultos, sermones, y cursos educativos. De esta manera, no sólo nuestros miembros, sino también cualquier persona que se interese en conocer nuestro mensaje pueda fácilmente obtener la infor- mación necesaria. La meta definitiva del centro multimedia no es tan sólo

proporcionar material audiovisual para los departamentos de la Asociación General, sino también desarrollar un servicio de difusión en nuestra página web, de modo que las últimas noticias y sermones de la sede central de la Aso- ciación General y de todo el mundo puedan ser difundidos. De esta manera, los miembros aislados y todo el que desee pueda fácilmente participar de nuestros servicios. Al mismo tiempo, se pueden preparar buenos programas de difusión para ser ofrecidos a radios públicas y estaciones de televisión cuyos propie- tarios deseen contribuir a la difusión del evangelio. Nuestros propios pro- gramas radiales han sido ya preparados y usados en varios países de América del Sur. Los canales de televisión en Alemania han publicado programas pre- parados por nuestros miembros y obreros. Algunas estaciones de radio y tele- visión en los Estados Unidos han expresado su disponibilidad para publicar nuestro material gratuitamente. Con el fin de desarrollar nuestro propio centro multimedia necesitamos un equipo que hoy en día no es tan costoso como solía serlo en años pasa- dos. Con vuestras donaciones, pequeñas o grandes, podéis contribuir a esta importante rama de la obra de Dios y ayudar a producir nuevo material para difundir el mensaje de Cristo a nuestros miembros y al mundo. Pensad en el futuro y en los miles de jóvenes que disfrutarán de programas espirituales y edificantes en multimedia gracias a vuestras donaciones. Dios bendiga a cada donante alegre.

–Tzvetan Petkov, Director del Centro Multimedia de la Asociación General

LECCIONES DE ESCUELA SABÁTICA

para el Primer Semestre 2010

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

2 Trimestre

INTRODUCCIÓN

“Y si la trompeta diere sonido incierto, ¿quién se apercibirá a la batalla?” (1 Corintios 14:8). Con pasos gigantescos nos acercamos a los días finales de nuestra tierra

sumergida en terribles pecados. Por eso es nuestro deber prepararnos y advertir

a nuestros prójimos. Vendrá el momento infeliz cuando ya no habrá más tiempo

para corregirse y cambiar. La profecía en Apocalipsis 22:10, 11 es sumamente trágica: “Y él me dijo: No selles las palabras de esta profecía de este libro, por que el tiempo está cerca. El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es sucio,

ensúciese todavía; y el que es justo, sea justificado todavía; y el santo santificado todavía”. Como iglesia de Dios del tiempo del fin, en calidad de Movimiento de Reforma requerido por el don de profecía, debemos cumplir fielmente la orden de Dios espe- cificada por medio del mensaje profético: “Hijo del hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: Cuando trajere yo espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tomare un hombre de sus términos y se lo pusiere por atalaya, y él viere venir la espada sobre la tierra, y tocare corneta, y avisare al pueblo; cualquiera que oyese

el sonido de la corneta y no se apercibiere y viniendo la espada lo tomare, su sangre

será sobre su cabeza. El sonido de la corneta oyó y no se apercibió; su sangre será

sobre él; mas el que se apercibiere librará su vida. Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la corneta y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, tomare de él alguno, él por causa de su pecado fue tomado, mas demandaré su sangre de mano del atalaya. Tu pues hijo del hombre, yo te he puesto por atalaya

a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los apercibirás de mi parte.

Diciendo al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde

el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, mas su sangre yo la deman-

daré de tu mano. Y si tú avisares al impío de su camino para que de él se aparte,

y él no se apartare de su camino, por su pecado morirá él y tú libraste tu vida. Tú

pues, hijo, del hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habéis hablado así, diciendo:

Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos: ¿cómo pues viviremos? Diles: Vivo yo, dice el Señor Jehová, que no quiero la muerte del impío, sino que se torne el impío de su camino, y que viva” (Ezequiel 33: 1-11). Con referencias a los atalayas, el Espíritu de Profecía afirma: “Es privilegio de los centinelas de las murallas de Sión vivir tan cerca de Dios, y ser tan sus- ceptibles a las impresiones de su Espíritu, que Él pueda obrar por su medio para

apercibir a los pecadores del peligro y señalarles el lugar de refugio. Elegidos por Dios, sellados por la sangre de la consagración han de salvar a hombres y mujeres de la destrucción inminente. Con fidelidad han de advertir a sus semejantes del inevitable resultado de la transgresión y salvaguardar fielmente los intereses de la iglesia. En ningún momento deben descuidar su vigilancia. La suya es una obra que requiere el ejercicio de toda facultad del ser. Sus voces han de elevarse

en tonos de trompeta sin dejar oír nunca una nota vacilante e incierta. Han de trabajar, no por salario, sino porque no pueden hacer de otra manera, porque se dan cuenta de que pesa un ay sobre ellos si no predican el evangelio” (Obreros Evangélicos, págs. 15, 16). Estas lecciones contienen temas relacionados con narcóticos del enemigo de las almas mediante los cuales ha hecho caer a todos los indiferentes y tibios al mensaje del Testigo Fiel y Verdadero. Nuestro deseo es que con la ayuda del Espíritu Santo estas lecciones pueden causar un despertamiento entre las almas sinceras y humildes para que mediante la preciosa sangre de nuestro querido Salvador lleven a cabo la preparación ne- cesaria para la pronta venida de Jesús en las nubes del cielo.

–Los hermanos y hermanas de la Asociación General

La Ofrenda Especial de Escuela Sabática está dedicada al Centro Multimedia de la Asociación General

Entrega tu ofrenda como una expresión de amor y gratitud

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Sábado, 3 de Abril de 2010

EL FOCO DE NUESTRA FE

“Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación glo- riosa del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo. Que se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras” (Tito 2:13, 14).

A LA ESPERA DEL EVENTO GLORIOSO

1. ¿Qué gran esperanza tendría que alimentar siempre el fuego de nuestra fe? ¿Ha aumentado o disminuido esta fe en medio del pueblo adventista? ¿Qué sucede contigo? Apocalipsis 22:20; Lucas 18:8.

“La venida del Señor ha sido en todo tiempo la esperanza de sus verdade- ros discípulos. La promesa que hizo el Salvador al despedirse en el Monte de los Olivos, de que volvería, iluminó el porvenir para sus discípulos al llenar sus corazones de una alegría y una esperanza que las penas no podían apagar ni las pruebas disminuir. Entre los sufrimientos y las persecuciones, ‘el apa- recimiento en gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo’ era la ‘espe- ranza bienaventurada’” (El Conflicto de los Siglos, pág. 348).

“La fe en la pronta venida de Cristo se está desvaneciendo. ‘Mi señor se tarda en venir’, es no sólo 1o que se dice en el corazón sino que se expresa en palabras y muy definitivamente en las obras. En este tiempo de vigilia el estupor está obscureciendo los sentidos del pueblo de Dios en cuanto a las señales de los tiempos. La terrible iniquidad que abunda requiere la mayor diligencia y el testimonio vivo para impedir que el pecado penetre en la igle- sia. La fe esta disminuyendo en un grado temible” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 322).

TIBIEZA Y SENTIDO DE ENRIQUECIMIENTO

2. ¿Qué sentencia fue pronunciada, sobre la que fue una vez la iglesia fiel, a causa de su tibieza? Apocalipsis 3:15, 16.

“Lo cierto es que ha habido entre nosotros un apartamiento del Dios vivo, una desviación hacia los hombres, y se pone la sabiduría humana en lugar de la divina” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 313). “Su separación de la causa justa es tan gradual e imperceptible que a menudo es difícil saber cuándo tuvo lugar el cambio” (Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 626). “Casi me he desesperado al ver año por año mayor apartamiento de la sencillez que, según lo que Dios me ha mostrado, debiera caracterizar la vida de quienes le siguen. Ha habido cada vez menor interés en la causa de Dios, menos devoción a ella. Pregunto: ¿En qué han procurado vivir de acuerdo con la luz que les ha sido dada los que profesan tener confianza en los Tes- timonios? ¿En que han apreciado las amonestaciones dadas? ¿En que han escuchado las instrucciones que recibieron?” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 278).

3. ¿Qué había producido antes esta disminución? ¿Qué pasará también con todo aquél que pierde esta fe y se considera sabio en su propia opinión? Apocalipsis 3:17; Proverbios 26:12; 28:11; Isaías 5:21.

“¡Que mayor engaño puede penetrar en las mentes humanas que la con- fianza de que en ellos todo está bien cuando todo anda mal! El mensaje del Testigo Fiel encuentra al pueblo de Dios sumido en un triste engaño. No sabe que su condición es deplorable a la vista de Dios. Aunque aquellos a quienes se dirige el mensaje del Testigo Fiel se lisonjean de que se encuentran en una exaltada condición espiritual, dicho mensaje quebranta su seguridad con la sorprendente denuncia de su verdadera condición de ceguera, pobreza y mise- ria espirituales” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 327, 328).

“Usted ha caído repetidas veces en el mismo estado de indiferencia y egoísmo…. En la mayor parte de su profesa vida cristiana ha caminado en las tinieblas porque no ha logrado relacionarse con el cielo y recibir la luz pura del Espíritu de Dios…Usted no ha sido diligente tratando de ganar experien- cias cada día. A esta altura usted tendría que ser un hombre de confianza en cualquier posición de responsabilidad, pero el egoísmo ha caracterizado su actuación en todo lo que ha emprendido. Ha sido sabio en su propia opinión, pero no ha logrado ganar sabiduría de la experiencia de muchos años” (Testi- monios para la Iglesia, tomo 4, págs. 189, 190).

HUMILDAD Y BENDICIÓN

4. ¿A quiénes solamente puede ayudar el Señor a crecer en todo sentido? Salmos 10:17; 147:6; 37:11.

“Los mansos ‘recibirán la tierra por heredad’. Por el deseo de exaltación propia entró el pecado en el mundo, y nuestros primeros padres perdieron el dominio sobre esta hermosa tierra, su reino. Por la abnegación, Cristo redime lo que se había perdido. Y nos dice que debemos vencer como Él venció. Por la humildad y la sumisión del yo podemos llegar a ser coherederos con Él cuando los mansos ‘heredarán la tierra’ Salmo 37:11” (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 21).

5. ¿Cómo piensan de sí mismos los fervientes y verdaderos creyentes en contraste con la profecía de Apocalipsis 3:17? 1 Corintios 2:1-4; Romanos 8:26, 27.

“El cielo está abierto a nuestras peticiones y se nos invita a ir ‘confiada- mente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro’ (Heb. 4:16). Debemos ir con fe, creyendo que obtendremos exactamente las cosas que le pedimos” (The Signs of the Times, 18 de Abril,

1892).

PESAR POR SÍ MISMO Y POR OTROS

6. ¿Por qué sienten, piensan y obran de esta manera? Lucas 18:13; Romanos 7:24.

“Dios nos imparte su bendición para que podamos compartir lo que tene- mos con otros. Y mientras permitamos ser usados como los conductos a través

de los cuales pueda fluir su amor, Él mantendrá provistos esos conductos. Cuando pedís al Señor vuestro pan cotidiano, Él mira directamente vuestro corazón para ver si lo compartiréis con otros que tienen más necesidad que vosotros mismos. Cuando oráis: ‘Dios, sé propicio a mí, pecador’, Él observa para ver si manifestaréis compasión con vuestros asociados. La evidencia de nuestra conexión con Dios se manifiesta en que somos misericordiosos así como nuestro Padre que está en el cielo es misericordioso” (Consejos sobre Mayordomía Cristiana, pág. 171).

7. ¿En qué tienen también un gran interés? Por lo tanto, ¿qué hacen? Ezequiel 9:4.

“Aquellos que no sienten pesar por su propia decadencia espiritual ni

De muy mala

gana retrae el Señor su presencia de aquellos a quienes bendijo con gran luz, y que sintieron el poder de la Palabra administrada a otros. Fueron una vez sus siervos fieles, favorecidos por su presencia y dirección; pero se apartaron de Él e indujeron a otros en el error y por lo tanto caen bajo el desagrado divino” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 65, 67).

lloran sobre los pecados ajenos quedarán sin el sello de Dios

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Sábado, 10 de Abril de 2010

CONTRASTANDO LA VENIDA DE JESÚS

“Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá” (San- tiago 4:7).

OPOSICIÓN DEL ENEMIGO

1. ¿Cuál era el plan del enemigo ya desde el nacimiento del Sal- vador? ¿A quién utilizó y hasta qué punto llegó este instru- mento del enemigo? Apocalipsis 12:4, segunda parte; Mateo

2:1-18.

“Cuando Jesús vino al mundo, el poder de Satanás fué dirigido contra

Él. Desde que apareció como niño en Belén, el usurpador obró para lograr su destrucción. De toda manera posible, procuró impedir que Jesús alcanzase una infancia perfecta, una virilidad immaculada, un ministerio santo, y un sacrificio sin mancha. Pero fue derrotado” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 707). “Satanás estaba resuelto a privar al mundo de la luz divina, y empleó su

mayor astucia para destruir el Salvador

casado, pero le quedaba el recurso de la fuerza. Iba a hacer un escarmiento en

Envió inmediatamente soldados a Belén con orden de matar a

La astucia [de Herodes] había fra-

este niño rey

todos los niños menores de dos años. Los tranquilos hogares de la ciudad de David presenciaron aquellas escenas de horror que seis siglos antes habían

Este acto de crueldad fué uno de los últimos que

ensombrecieron el reinado de Herodes. Poco después de la matanza de los inocentes, cayó bajo esa mano que nadie puede apartar. Sufrio una muerte horrible” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 46, 47).

sido presentadas al profeta

INTENTOS SATÁNICOS EN EL DESIERTO

2. ¿Qué estratagemas empleó más tarde para derrotar al Salva- dor en el desierto? ¿Cómo pudo escapar el Salvador de estos lazos satánicos? Mateo 4:1-9, 7, 10 ¿Quiénes le sirvieron enton- ces? Mateo 4:11.

“Sabía que todo lo que atañía a su prosperidad dependía de su éxito o fracaso al procurar vencer a Jesús con sus tentaciones, e hizo que el Salvador soportara todas las artimañas de que disponía para apartarlo de su integri- dad mediante sus seducciones (The Signs of the Times, 8 de Abril, 1887)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 1056). “La más terrible y continua enemistad surgió entre la simiente de la mujer y la serpiente. La serpiente misma convirtió a Cristo en el blanco de todas las armas del infierno “La vida de Cristo fue una lucha perpetua contra los instrumentos satánicos. Satanás congregó a todas las fuerzas de la apostasía contra el Hijo de Dios. El conflicto aumentó en fiereza y perversidad cuando, vez tras vez, la presa fue arrebatada de sus manos. Satanás atacó a Cristo con toda forma concebible de tentaciones (The Review and Herald, 29 de Octubre, 1895).” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 5, pág. 1057). “Jesús hizo frente a Satanás con la palabra de la Escritura. ‘Escrito está,’ dijo. En toda tentación el arma de lucha era la Palabra de Dios. Satanás exigía de Cristo un milagro como señal de su divinidad. Pero aquello que es mayor de todos los milagros, una firme confianza en un ‘así dice Jehová,’ era una señal que no podía ser controvertida. Mientras Cristo se mantuviese en esa posición, el tentador no podría obtener ventaja alguna” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 95).

“Satanás había pedido que Cristo le diera evidencia de que era el Hijo de Dios, y tenía ahora la prueba que había pedido. Fue obligado a obedecer ante la orden divina de Cristo. Fue rechazado y silenciado. No tenía poder que le permitiera resistir el rechazo perentorio. Sin que mediara otra palabra, fue obligado a desistir instantáneamente y a dejar al Redentor del mundo” (Men- sajes Selectos, tomo 1, pág. 339).

COMO ENFRENTAR LOS ATAQUES

3. ¿Son validas las mismas condiciones también para nosotros que esperamos su segunda venida? ¿Qué necesitamos todos nosotros como iglesia para escapar de sus lazos que constan- temente tienden a impedir nuestra preparación? 1 Pedro 5:8, 9; 1 Corintios 14:8.

“¡Ojalá que todo ministro de Dios se diese cuenta de la santidad de su obra y del carácter sagrado de su vocación! Como mensajeros divinamente señala- dos los predicadores se hallan en una posición de imponente responsabili- dad. Han de trabajar en lugar de Cristo como mayordomos de los misterios del cielo, animando a los obedientes y amonestando a los desobedientes. Las normas y conducta mundana no han de influir en su proceder. Nunca han de desviarse de la senda en que Jesús les ordenó que anduviesen. Han de salir en fe, recordando que están rodeados de una nube de testigos. No han de hablar sus propias palabras, sino las palabras de Uno que es mayor que los potentados de la tierra les ha ordenado hablar. Su mensaje ha de ser: ‘Así dice Jehová’” (Obreros Evangélicos, págs. l56, 157).

4. ¿Dónde debemos recibir a Jesús antes de poder verle cara a cara? Apocalipsis 3:20; Proverbios 23:26.

“Consérvate animosa. No olvides que tienes un Consolador, el Espíritu Santo, a quien Cristo envió. Nunca estás sola. Si escuchas la voz que te habla ahora, si contestas sin dilación al que llama a la puerta de tu corazón:

‘Entra, Señor Jesús, para que cene contigo, y tú conmigo,’ el Huésped celestial entrará. Habiendo en tu vida este elemento, del todo divino, tendrás paz y descanso” (El Hogar Cristiano, pág. 319).

MARCHANDO FIELMENTE EN LA LUZ

5. ¿Cómo ha de ser siempre nuestra posición a fin de que poda- mos participar de la aurora? Isaías 8:20.

“Cuando el poder de Dios testifica en cuanto a lo que es verdad, esa verdad ha de mantenerse para siempre. No se ha de dar cabida a ninguna suposición posterior contraria a la luz que Dios ha dado. Se levantarán hombres con

interpretaciones de las Escrituras que son verdad para ellos, pero que no son verdad. La verdad para este tiempo nos ha sido dada por Dios como un fun- damento para nuestra fe. Él mismo nos ha enseñado lo que es verdad. Se levantará uno, y después otro, con nueva luz que contradiga la luz que Dios

ha dado mediante la demostración de su Espíritu Santo

bir las palabras de los que vienen con un mensaje que contradice los puntos especiales de nuestra fe. Reúnen un montón de versículos y los amontonan como una prueba en torno de las teorías que afirman. Esto ha sido hecho vez tras vez durante los últimos cincuenta años. Y al paso que las Escrituras son la Palabra de Dios y han de ser respetadas, es un gran error la aplicación de ellas, si tal aplicación mueve un puntal del fundamento que Dios ha sostenido durante estos cincuenta años. El que hace tal aplicación no conoce la maravi- llosa demostración del Espíritu Santo que dio poder y fuerza a los mensajes pasados que han venido al pueblo de Dios” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 189, 190).

No hemos de reci-

6. ¿Qué dos cosas deben estar siempre estrechamente unidas y andar mano a mano? Romanos 3:31; Salmo 119:29.

Respuesta: La ley y el evangelio. Deseamos llamar la atención a la traducción Reina de Valera Versión Revisada, por su forma de expresar el texto del Salmo 119:29: “Aparta de mí el camino de la mentira, y en tu misericordia concédeme tu ley”. “Como pueblo hemos predicado la ley hasta que nos hemos secado como los montes de Gilboa que no tenían rocío ni lluvia. Debemos predicar a Cristo en la ley y entonces habrá savia y alimento en la predicación para el extenua- do pueblo de Dios. No debemos confiar en nuestros propios méritos sino en los de Jesús de Nazaret. “Os encontraréis con los que dirán: ‘Estáis demasiado preocupados por este asunto. Lo tomáis demasiado en serio. No tenéis que tratar de alcanzar la justicia de Cristo y darle tanta importancia a eso. Debéis predicar la Nuestros ojos deben ser ungidos con colirio. Debemos acercarnos a Dios, y Él se acercará a nosotros, si lo hacemos de la manera que Él ha indicado. ¡Oh si fuérais adelante como lo hicieron los discípulos después del día de Pentecos- tés, entonces vuestro testimonio sería vivo y las almas se convertiría a Dios!” (The Review and Herald, 11 de Marzo, 1890).

7. ¿Qué término es utilizado en la Biblia para indicar el resul- tado de la unión de ambos elementos? Romanos 1:17; 3:22; Fili- penses 3:9, última parte.

“Pablo temía que, habiendo predicado a otros, él mismo fuera reprobado. Comprendía que si no cumplía en su vida los principios que creía y predi- caba, sus labores en favor de otros no le valdrían de nada. Su conversación, su influencia, su negación a entregarse a la complacencia propia, debían mostrar que su religión no era mera profesión, sino una comunión diaria y viva con Dios. Mantenía siempre delante de sí un blanco, y luchaba ardientemente por alcanzarlo: ‘la justicia que es de Dios por la fe’ (Fil. 3:9)” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 254).

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Sábado, 17 de Abril de 2010

EL PELIGRO DE LAS TINIEBLAS

“Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad los pueblos, mas sobre ti nacerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria” (Isaías 60:2).

EL DÍA Y LA NOCHE

l. ¿Qué separación quedó establecida ya desde el origen del mundo? ¿Hasta cuándo permanecerá así? Génesis 1:5; 8:22; Apocalipsis 10:1-6.

“Respecto a la condición de la tierra ‘en el principio’, la narración bíblica dice que ‘estaba desordenada y vacía; y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo’ (Génesis 1:2)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 717). “Acerca de cada día de la creación, las Santas Escrituras declaran que consistía en una tarde y una mañana, como todos los demás días que siguie- ron desde entonces” (Patriarcas y Profetas, pág. 104). “Por su poder el verano y el invierno, el tiempo de sembrar y de recoger, el día y la noche siguen el uno al otro en su sucesión regular” (El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 65)

LUZ Y TINIEBLAS

2.

¿Con qué compara la Biblia también el día y la noche? 2 Corintios 6:14.

“Dios llama a una separación del mundo. ¿Obedeceréis? ¿Saldréis de entre

ellos y permaneceréis separados y distintos a ellos? ‘¿Qué compañerismo tiene

la justicia con la injusticia. ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?’ No podéis

mezclaros con los mundanos, participar de su espíritu y seguir su ejemplo y al mismo tiempo ser hijos de Dios. El Creador del universo se dirige a vosotros como un Padre afectuoso. Si os separáis del mundo en lo que concierne a vuestros afectos y permanecéis libres de su contaminación escapando a la corrupción que hay en el mundo debido a la concupiscencia, Dios será vuestro Padre y os adoptará en el seno de su familia y seréis sus herederos. En lugar del mundo Él os dará, a cambio de una vida de obediencia, el reino bajo todo el cielo. Os dará un eterno peso de gloria y una vida tan permanente como la eternidad” (Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 44).

3. ¿Qué circunstancias reinaban cuando Jesús vino al mundo? Mateo 4:16, primera parte.

“Cuando Cristo vino al mundo, las tinieblas cubrían la tierra y densa oscu-

ridad los pueblos. Los oráculos vivientes de Dios rápidamente se estaban con- virtiendo en letra muerta. La apacible vocecita de Dios era oída sólo a veces por los más consagrados adoradores, pues había sido abrumada y silenciada por los dogmas, las máximas y las tradiciones de los hombres. Las largas y enredadas explicaciones de los sacerdotes convertían en misterioso, confuso

e incierto lo que era completamente sencillo y simple. Las argumentaciones

de las sectas rivales confundían el entendimiento, y sus doctrinas se hallaban completamente apartadas de la teoría correcta de la verdad. “La verdad contemplaba desde el cielo a los hijos de los hombres, pero no hallaba respuesta, pues tinieblas cubrían la tierra y densa oscuridad los pueblos. Si la oscuridad del error que ocultaba la gloria de Dios de la vista de

los hombres tenía que ser despejada, la luz de la verdad debía brillar en medio de las tinieblas morales del mundo (The Review and Herald, 6 de Agosto, 1895)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 4, pág. 1176).

CONDICIONES EXISTENTES EN EL TIEMPO DEL FIN

4. ¿Qué circunstancias están profetizadas también para el tiempo de la segunda venida? ¿Qué efecto produce la noche en las personas? Isaías 60:2; Lucas 18:8, última parte; 2 Timo- teo 3:1-5; 1 Tesalonicenses 5:7; Hechos 20:9.

“Nos estamos acercando al fin del tiempo. Me ha sido mostrado que los

juicios retributivos de Dios ya están sobre la tierra. El Señor nos ha advertido de los acontecimientos que están por suceder. Resplandece luz de su Palabra,

y sin embargo, las tinieblas cubren la tierra y densa obscuridad los pueblos

Es nuestro deber inquirir la causa de estas terribles tinieblas para que poda- mos rehuir la conducta por la cual los hombres han atraído sobre sí mismos tan grande engaño” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 12). “Mientras los hombres duermen, el enemigo siembra la cizaña en la igle- sia. Mientras los hombres duermen espiritualmente, el espíritu lleva a cabo

entiende’ (Mat. 13:19), él

su obra de iniquidad. Cuando una persona

arrebata la buena semilla que fue sembrada en el corazón. Cuando los seres humanos están en esta condición, cuando su vida espiritual no está siendo alimentada constantemente por el Espíritu de Dios, Satanás puede infundirle su espíritu, y hacerle llevar a cabo sus obras” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág.

406).

CONSECUENCIAS DE LA CEGUERA Y DE LAS TINIEBLAS

5. ¿Qué consecuencias producen la ceguera y el sueño espiri- tual? Lucas 6:39; 2 Reyes 6:18-23.

“Si estáis dedicando toda vuestra fuerza y talento a las cosas de este mundo, el trabajo de vuestra vida está representado por madera, heno y hojarasca, que serán consumidos por el fuego en el postrer día. Pero la labor

abnegada por Cristo y la vida futura será como oro y plata y piedras preciosas;

es imperecedera. “Hermanos y hermanas, despertad, os ruego, del sueño mortal. Es dema-

siado tarde para dedicar la fuerza del cerebro, de los huesos y de los músculos

a servir al yo. No permitáis que el último día os halle privados del tesoro

celestial. Tratad de fomentar los triunfos de la cruz, de iluminar las almas, de

trabajar por la salvación de vuestros semejantes, y vuestra obra soportará la prueba del fuego” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 169).

6. ¿Quiénes fracasaron exactamente poco antes del gran triunfo de la cruz y por qué? ¿Cuáles fueron las consecuencias? Mateo 26:36-46, 69-75.

“Precisamente antes de dirigir sus pasos al huerto, Jesús había dicho a los discípulos: ‘Todos seréis escandalizados en mí esta noche.’ Ellos le habían asegurado enérgicamente que irían con Él a la cárcel y a la muerte. Y el pobre Pedro, en su suficiencia propia, había añadido: ‘Aunque todos sean escandali- zados, mas no yo.’ Pero los discípulos confiaban en sí mismos. No miraron al poderoso Auxiliador como Cristo les había aconsejado que lo hiciesen. Así que cuando más necesitaba el Salvador su simpatía y oraciones, los halló dormi- dos, Pedro mismo estaba durmiendo.

“La debilidad de sus discípulos despertó la simpatía de Jesús. Temió que no pudiesen soportar la prueba que iba a sobrevenirles en la hora de su entrega y muerte. No los reprendió, sino dijo: ‘Velad, y orad, para que no entréis en tentación.’ Aun en su gran agonía, procuraba disculpar su debi- lidad. ‘El espíritu a la verdad está pronto –dijo– mas la carne es débil’” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 640, 641).

EVITANDO EL PELIGRO

7. Frente a este serio peligro, ¿qué consejo dio Jesús reiterada- mente? Mateo 26:41; Marcos 13:37; Lucas 21:36.

“Por haber dormido cuando Jesús le había invitado a velar y orar, Pedro

había preparado el terreno para su grave pecado. Todos los discípulos, por dormir en esa hora crítica, sufrieron una gran pérdida. Cristo conocía la

Por lo tanto, los había amones-

tado. Si hubiesen pasado en vigilia y oración aquellas horas transcurridas en

el huerto, Pedro no habría tenido que depender de su propia y débil fuerza.

No habría negado a su Señor. Si los discípulos hubiesen velado con Cristo en su agonía, habrían estado preparados para contemplar sus sufrimientos en la cruz” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 661). “¡Qué crueles fueron los discípulos al permitir que el sueño les cerrase los ojos, y encadenase sus sentidos, mientras su divino Señor soportaba tan inefable angustia mental! Si hubiesen permanecido en vela, no habrían per- dido su fe al contemplar al Hijo de Dios muriendo en la cruz” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 224).

prueba de fuego por la cual iban a pasar

8. ¿Qué enviará el Señor a cada alma sincera y por qué? 2 Corintios 4:17-18; 1 Tesalonicense 5:4-8.

“¿Dónde esta la fe del pueblo de Dios? ¿Por qué sienten sus miembros

tanta duda y desconfianza respecto de Aquél que provee a sus necesidades

y los sostiene por su fuerza? El Señor probará la fe de su pueblo, mandará

reprensiones, que serán seguidas por aflicciones, si estas advertencias no son escuchadas. Quebrantará el fatal letargo del pecado a cualquier precio en aquellos que se han apartado de su fidelidad a Él y los despertará para que

sientan su deber” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 505).

DESPERTAD, ES YA TARDE

“Estamos viviendo durante las escenas finales de la historia de esta tierra. La profecía se cumple rápidamente. El tiempo de prueba está pasando

velozmente. No tenemos tiempo que perder, ni un solo momento. Nadie debe encontrarnos durmiendo en nuestro puesto. Nadie debe decir en su corazón

o por medio de sus obras: ‘Mi Señor tarda en venir’. Resuene en fervientes

palabras de amonestación el mensaje del pronto retorno de Cristo. Persuada-

mos a hombres y mujeres por doquier que se arrepientan y huyan de la ira

venidera. Instémoslos a prepararse inmediatamente

y miembros laicos a los campos maduros. Hallarán su mies doquiera procla-

men las olvidadas verdades de la Biblia. Hallarán a los que han de aceptar la verdad y han de dedicar sus vidas a ganar almas para Cristo” (Maranata, pág. 105).

Salgan predicadores

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Sábado, 24 de Abril de 2010

EL MENSAJE MÁS IMPORTANTE PARA NUESTRO TIEMPO

“Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos,

y te alumbrará Cristo” (Efesios 5:14).

LLAMADOS A PERMANECER DESPIERTOS

1. ¿Qué serio consejo dio el Salvador a sus discípulos en medio de densas tinieblas poco tiempo antes de ser levantado en la cruz?¿Cuál es el mensaje también para los que esperan la gran victoria final? Marcos 14:38; Mateo 24:42; Lucas 21:36; Apocalipsis 16:15.

“Pero ‘los halló durmiendo.’ Si los hubiese hallado orando, habría quedado

aliviado. Si ellos hubiesen estado buscando refugio en Dios para que los agen- tes satánicos no pudiesen prevalecer sobre ellos, habría quedado consolado por su firme fe. Pero no habían escuchado la amonestación repetida: ‘Velad

No comprendían la necesidad de velar y orar fervientemente para

y orad.’

resistir la tentación” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 640). “Vencidos por el sueño, los discípulos oyeron poco de lo que sucedió entre Cristo y los mensajeros celestiales. Por haber dejado de velar y orar, no

habían recibido lo que Dios deseaba darles: un conocimiento de los sufrimien- tos de Cristo y de la gloria que había de seguirlos. Perdieron la bendición que podrían haber obtenido compartiendo su abnegación. Estos discípulos eran lentos para creer y apreciaban poco el tesoro con que el Cielo trataba de enriquecerlos” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 392, 393). “Muchas veces, cuando Satanás no logra excitar la desconfianza, nos induce a la presunción. Si puede hacernos entrar innecesariamente en el camino de la tentación, sabe que la victoria es suya. Dios guardará a todos los que anden en la senda de la obediencia; pero el apartarse de ella es aventu- rarse en terreno de Satanás. Allí, lo seguro es que caeremos. El Salvador nos ha ordenado: ‘Velad y orad, para que no entréis en tentación.’ La meditación y la oración nos impedirían precipitarnos, sin orden alguna, al peligro, y así nos ahorraríamos muchas derrotas” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 103).

LOS ATALAYAS Y SUS RESPONSABILIDADES

2. ¿Cómo describió el Espíritu de Profecía el estado de la obra, ya en sus días?

“Es necesario despertar al pueblo acerca de los peligros del tiempo actual. Los centinelas están durmiendo. Sufrimos años de atraso. Sientan los princi- pales centinelas la urgente necesidad de prestar atención a sus propios casos, no sea que pierdan las oportunidades que tienen de ver los peligros” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 323). “Me lleno de tristeza cuando pienso en nuestra condición como pueblo. El Señor no nos ha cerrado el cielo, pero nuestra propia conducta de perma- nente apostasía nos ha separado de Dios. El orgullo, la codicia y el amor al mundo han vivido en el corazón sin temor a la expulsión o la condenación. Pecados dolorosos cometidos con presunción se manifiestan entre nosotros. Y sin embargo la opinión general es que la iglesia está floreciendo, y que existe paz y prosperidad espiritual en todos sus términos” (Servicio Cristiano Eficaz, pág. 50).

3. ¿Qué solemne deber tienen los atalayas espirituales del pueblo de Dios? ¿Por qué cayó la antigua obra en apostasía? Ezequiel

33:6-8.

“Estos atalayas representan el ministerio, de cuya fidelidad depende la salvación de las almas. Los dispensadores de los misterios de Dios deben estar como atalayas sobre los muros de Sión; y si ven llegar la espada, deben dar la amonestación. Si son centinelas dormidos y sus sentidos espirituales

están tan embotados que no ven el peligro ni se dan cuenta de él y la gente perece, Dios les demandará la sangre de ésta.

“ Los atalayas necesitan vivir muy cerca de Dios, oír su palabra y ser

impresionados por su Espíritu, para que la gente no confíe en ellos, en vano Los embajadores de Cristo deben cuidar de no perder, por su infidelidad, su propia alma y la de aquellos que los oyen” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 537).

PARA LOS GUARDIANES Y EL PUEBLO

4. ¿Cómo fue anulado el llamado de despertamiento “velad y orad” del cual depende en especial manera nuestra salvación? Ezequiel 13:10.

“Esta censura y las advertencias molestan la tranquilidad de estos guar- dianes soñolientos que aman la comodidad y por eso no les agrada. Ellos

dicen en sus corazones aunque no con palabras: Todo esto no es necesario; es

¿Por qué no profetizan suavemente

y dicen: ‘Paz, paz?’ Estos son los verdaderos sentimientos de muchos entre

nuestro pueblo y Satanás se alegra del éxito que él domina a tantos que pro- fesan ser cristianos. Él los ha engañado, ha adormecido sus sentimientos y ha levantado justamente en medio de ellos su estandarte infernal. Están tan seducidos que no reconocen que es él” (Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 440).

demasiado riguroso, demasiado duro

5. ¿Para quiénes es este llamado al despertamiento y cuántas veces ha de ser dirigido? Marcos 13:37; Lucas 21:35, 36.

“Considerando la brevedad del tiempo, debiéramos, como pueblo, velar y orar, y en ningún caso dejarnos distraer de la solemne obra de preparación para el gran acontecimiento que nos espera. Porque el tiempo se alarga apa- rentemente, muchos han llegado a ser descuidados e indiferentes acerca de sus palabras y acciones. No comprenden su peligro, y no ven ni entienden la misericordia de nuestro Dios al prolongar su tiempo de gracia a fin de que tengan tiempo para adquirir un carácter digno de la vida futura e inmor- tal. Cada momento es del más alto valor. Les es concedido tiempo, no para

dedicarlo a estudiar sus propias comodidades y ser moradores de la tierra, sino para emplearlo en la obra de vencer todo defecto de su propio carácter,

y en ayudar a otros, por su ejemplo y esfuerzo personal, a ver la belleza de la

santidad. Dios tiene en la tierra un pueblo que con fe y santa esperanza, está siguiendo el rollo de la profecía que rápidamente se cumple, y cuyos miembros

están tratando de purificar sus almas obedeciendo a la verdad, a fin de no ser hallados sin ropa de boda cuando Cristo aparezca” (Testimonios Selectos, tomo 3, págs. 306, 307).

ATENCIÓN A LOS MENSAJES DE CONFUSIÓN

6. ¿Qué impide y paraliza a aquél que no vela constantemente? Mateo 25:5; 1 Tesalonicenses 5:23.

“Hermanos míos, estáis despreciando los más sagrados requerimientos de Dios porque descuidáis consagraros vosotros y vuestros hijos a Él. Muchos de vosotros estáis descansando en una falsa seguridad, absortos en intereses egoístas, y atraídos por los tesoros terrenales. No teméis mal alguno. El peli- gro parece estar muy lejos. Llegaréis engañados y seducidos a vuestra ruina eterna, a menos que os despertéis y con penitencia y profunda humillación, volváis al Señor. “Una y otra vez se os ha dirigido la voz del cielo. ¿Le obedeceréis? ¿Escucha- réis al Testigo fiel que os aconseja procurar el oro probado en el fuego, la ves- tidura blanca y el colirio? El oro es la fe y el amor; la vestidura blanca es la justicia de Cristo; el colirio es el discernimiento espiritual que os habilitará para rehuir los ardides de Satanás, para notar el pecado y aborrecerlo; para ver la verdad y obedecerla. “El letargo mortífero del mundo paraliza vuestros sentidos. El pecado ya no os parece repulsivo porque Satanás os ha enceguecido. Pronto se han de derramar los juicios de Dios sobre la tierra. ‘Escapa por tu vida’ (Gén. 19:17), es la amonestación de los ángeles de Dios” (Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 75, 76).

7. ¿Qué falsa impresión daban ciertos hombres infieles en el tiempo de Jeremías? ¿Se levantarán mensajes contrarios tam-

bién en nuestros días? Jeremías 6:13, 14; 8:10, última parte;

11.

“Se oyen otras voces que dicen: ‘No os agitéis porque no hay motivo para intranquilizarse mucho’. Aquellos que en Sión aman la comodidad excla-

man: ‘Paz y seguridad’, mientras que el cielo dice que vendrá una destrucción

Muchos de los que han sido puestos sobre

los muros de Sión para vigilar con ojos de águila el acercamiento del peligro y hacer resonar la voz de alarma se han adormecido. Aquellos que en esta hora de peligro deberían estar vigilantes y activos descuidan su deber y traen sobre sí la sangre de almas. Hermanos cuidaos de un corazón malo e incrédulo” (Testimonios para la Iglesia, tomo 5. pág. 233).

repentina sobre los transgresores

GUIADOS POR EL ESPÍRITU DE DIOS

8. ¿Se dejan adormecer todos por los poderes de las tinieblas? ¿Qué trata de conseguir el Señor con su llamado al desper- tamiento? 1 Tesalonicenses 5:6, 8; Romanos 8:14; 1 Corintios

16:13.

“Gracias a Dios que no todos pueden ser adormecidos en la cuna de la seguridad terrenal. Habrá creyentes que discernirán las señales de los tiem- pos. Mientras que un gran número de los que profesan la eterna verdad niegan su fe por sus obras habrá algunos que permanecerán fieles hasta el fin” (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 10). “Estamos viviendo en un tiempo en que Satanás trabaja a diestra y sinies- tra delante y detrás de nosotros; y sin embargo como pueblo estamos dur- miendo. Dios quiere que se oiga una voz que despierte a su pueblo y lo incite a obrar” (Obreros Evangélicos, pág. 314).

5

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Sábado, 1 de Mayo de 2010

¿QUÉ HA DE REVIVIR?

“Si vosotros no creyereis, de cierto no permaneceréis” (Isaías 7:9).

PROFESIÓN DE FE Y OBRAS

l. ¿Qué se puede decir de las confesiones que se hacen en este último tiempo? ¿Qué falta en los creyentes especialmente en el período de Laodicea? Mateo 15:8; Apocalipsis 3:17, 15, pri- mera parte.

“Le agradaría más al Señor si los tibios que profesan ser religiosos nunca hubieran pronunciado su nombre. Son un peso continuo para aquellos que quieren seguir a Jesús fielmente. Son una piedra de tropiezo para los no cre-

yentes y los ángeles malvados se llenan de gozo y reprochan sarcásticamente

a los ángeles de Dios debido a su conducta deshonesta. Los tales son una

maldición para la causa local y en el extranjero. Se acercan a Dios con sus

labios, pero sus corazones están lejos de Él” (Testimonios para la Iglesia, tomo

1,

pág. 188) “El Testigo Verdadero declara: ‘Conozco tus obras.’ El corazón egoísta

y

codicioso será probado. Algunos no desean dedicar al Señor una pequeña

porción de las ganancias de su tesoro terrenal. Retrocederían horrorizados

si debieran hablar acerca de la ganancia principal. ¿Qué han sacrificado por

Dios? Nada. Profesan creer que Jesús viene, pero sus obras niegan su fe. Todo individuo actuará según la fe que tiene. Profesos cristianos de corazón falso, Jesús conoce vuestras obras. Él aborrece vuestras ofrendas limitadas y vuestros sacrificios defectuosos” (Spiritual Gifts, tomo 2, págs. 237, 238).

TESTIMONIO Y FE

2. ¿Qué ha de revivir en medio de nosotros para que pueda caer la lluvia tardía? ¿Cuál es el primer paso que ha de ser dado para que el cielo pueda hacer revivir el verdadero testimo- nio? Mateo 10:32; Lucas 12:8; Romanos 8:14, 4; Hebreos 11:1, 2, 6; Apocalipsis 22:20.

“El testimonio investigador del Espíritu de Dios separará a aquellos de Israel que siempre han luchado con los medios que Dios ha ordenado para

mantener la corrupción fuera de la iglesia. El mal debe ser llamado por su nombre. Los pecados graves deben ser llamados con su verdadero nombre.

Verán el pecado en su verdadera

luz y comprenderán cuán ofensivo es a los ojos de Dios. El testimonio llano y recto debe vivir en la iglesia o la maldición de Dios reposará sobre su pueblo como lo hizo sobre el antiguo Israel debido a sus pecados” (Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 676). “Ha de revivir en la iglesia el testimonio claro y preciso o la maldición de Dios descansará sobre su pueblo como sobre el antiguo Israel a causa de sus pecados” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 269). “Cuando surgen dificultades o se ven en aprietos –cuando se somete a prueba su amor y su fe en Dios– evitan la prueba y se quejan del procedi- miento empleado por Dios para purificarlos. Se verifica que su amor no es puro ni perfecto; no es capaz de soportar todas las cosas. “La fe de los hijos del Dios del cielo debería ser fuerte, activa y perseveran- te: la certeza de lo que se espera. En ese caso se expresarán de este modo:

Todo el pueblo de Dios debe acercarse a Él

‘Bendice, alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre’, porque ha obrado generosamente conmigo” (La Historia de la Redención, págs. 133,

134).

EL FRUTO DE LA FE VERDADERA

3. Según la Escritura, ¿qué producirá la fe verdadera? Santiago 2:17, 22; Mateo 7:21.

“En la parábola, Cristo exalta al samaritano por encima del sacerdote y del levita, quienes eran muy rigurosos con repecto a la letra de la ley de los Diez Mandamientos. Uno obedecía el espíritu de estos mandamientos mien- tras que los otros se conformaban con profesar una fe exaltada, pero ¿qué es la fe sin obras? Cuando los defensores de la ley de Dios colocan sus pies firmemente sobre los principios, demostrando que no son fieles solamente de nombre, sino de corazón y que en su vida diaria practican el espíritu de los mandamientos de Dios y ejercitan la verdadera benevolencia para con los hombres, entonces tendrán poder moral para mover el mundo. Es imposible que los que profesan lealtad a la ley de Dios puedan representar correcta- mente los principios de ese sagrado decálogo mientras desprecien su completo mandato de amar al prójimo como a sí mismo” (Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 58).

4. ¿Qué otro gran don divino está estrechamente relacionado con la fe verdadera? Romanos 1:17.

“Cuando os apartéis de las cisternas rotas que no pueden retener agua,

y en el nombre de Jesús vuestro Abogado vayáis directamente a Dios para

pedirle las cosas que necesitáis, será revelada la justicia de Cristo como vues- tra justicia, la virtud de Cristo como vuestra virtud. Entonces comprenderéis que la justificación vendrá solamente por la fe en Cristo, pues en Jesús está revelada la perfección del carácter de Dios; en su vida está manifestada la realización de los principios de santidad. Mediante la sangre expiatoria de Cristo, el pecador es liberado del yugo y de la condenación; mediante la perfe- cción del inmaculado Sustituto y Garantía, puede participar en la carrera de

la humilde obediencia a todos los mandamientos de Dios. Sin Cristo, está bajo

la condenación de la ley; siempre será pecador; pero mediante la fe en Cristo es hecho justo delante de Dios” (Mensajes, Selectos, tomo 1, págs. 388, 389).

COMUNIÓN Y ARREPENTIMIENTO

5. ¿Qué se realiza en tal caso entre el creyente y su Señor? Apoca- lipsis 3:20; Romanos 8:14.

“Jesús está siempre listo para impartir paz a las almas que están carga-

das de dudas y temores. Espera que nosotros le abramos la puerta del corazón

y le digamos: Mora con nosotros” (El Deseado de Todas las Gentes, pág. 745). “Sé que en muchos corazones surge la pregunta: ¿Dónde encontraré a

Jesús? Hay muchos que quieren su presencia, quieren su amor y su luz; pero no saben dónde buscar a Aquel que añoran sus corazones. Y sin embargo

Jesús no se esconde; nadie tiene por qué buscarlo en vano

a aceptar su presencia; nosotros tenemos que abrir la puerta del corazón y

dejarlo entrar. Pero Él no compartirá un corazón dividido. Si es dado al ser- vicio de las riquezas, si sus cámaras están saturadas de egoísmo y orgullo, no habrá lugar para el Huésped celestial. No hará morada en nosotros hasta que el templo del alma no haya sido vaciado y limpiado. Sin embargo, no es necesario fracasar en la vida cristiana. Jesús espera hacer una gran obra por nosotros y todo el cielo está interesado en nuestra salvación” (Our High Calling, pág. 55).

Jesús nos invita

6. ¿Qué ha de suceder continuamente para que esta relación no sea interrumpida o desviada a lo carnal? Apocalipsis 3:19; 2:5; Mateo 4:17.

“El Señor me ha mostrado en visión algo concerniente a la tibieza actual de la iglesia, y os lo relataré. La iglesia me fue presentada en visión. Dijo el ángel a la iglesia: Jesús te habla: ‘Sé celoso y arrepiéntete’ (Apoc. 3:19.) Vi que esta obra ha de ser emprendida con fervor. Hay algo de que arrepentirse. La mentalidad mundanal, el egoísmo y la codicia han estado carcomiendo la espiritualidad y la vida del pueblo de Dios” (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 42).

ARDIENTE DESEO DE JUSTICIA

7. ¿Qué es lo que aleja de la iglesia el testimonio vivo? Salmo 66:18; Proverbios 28:9.

“Dios hace responsable a su pueblo, como cuerpo, por los pecados que reinan entre sus miembros. Si los dirigentes de la iglesia descuidan vigilar diligentemente los pecados que atraen el desagrado de Dios sobre todo el cuerpo, son responsables por tales pecados. Obrar con comprensión en este asunto, es la obra más difícil que pueden hacer los hombres. No todos son capaces de amonestar a los errantes. No tienen sabiduría para obrar con jus- ticia, mientras piensan que solamente la paciencia es necesaria. No están inclinados a reconocer la necesidad de que el amor y la tierna compasión han

de estar unidos a las fieles amonestaciones. Algunos son innecesariamente severos y no sienten la necesidad del apóstol; ‘A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor ’ “Hay muchos que no tienen la prudencia de Josué y que no sienten una responsabilidad especial para buscar el mal y terminar con los pecados que reinan entre ellos. Que los tales no estorben a los que llevan una carga por la obra. Que no molesten a los que han de cumplir con tal deber” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, págs. 269, 270).

8. ¿Qué falta mayormente en nosotros? Mateo 5:6, primera parte. ¿Dónde debe hacerse primeramente el cambio? Jeremías 5:24, 25. ¿Qué hará el Señor, entonces, gustosamente? Lucas 21:15.

“Comprendamos la debilidad de la humanidad y dónde fracasa el hombre en su autosuficiencia. Entonces seremos llenados con un deseo de ser precisa- mente lo que Dios desea que seamos: puros, nobles, santificados. Tendremos hambre y sed de la justicia de Cristo. Ser como Dios será el deseo dominante del alma. Ese es el deseo que llenaba el corazón de Enoc. Y leemos que éste caminó con Dios. Estudiaba el carácter de Dios con un propósito. No hacía resaltar su propia conducta ni exaltaba su propia voluntad como si hubiera pensado que estaba plenamente calificado para manejar las cosas. Se esforzaba por conformarse con la semejanza divina (Carta 169, 1903)” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 1, pág. 1087).

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6

Sábado, 8 de Mayo de 2010

DEMASIADO TARDE

“Entonces me llamarán, y no responderé; buscarme han de mañana, y no me hallarán” (Proverbios 1:28).

FALTA DE PREPARACIÓN Y SORPRESA

1. ¿Cómo vendrá Jesús para muchos entre el pueblo de Dios? Mateo 24:43, 40, 41.

“Muchos de los que oyen el mensaje –el mayor número– no dan crédito a la solemne amonestación. Muchos serán hallados desleales a los mandamientos de Dios, que son una prueba del carácter. Los siervos de Dios serán llamados entusiastas. Los ministros aconsejarán al pueblo a no escucharlos. Noé recibió el mismo trato cuando el Espíritu de Dios lo impulsaba a dar el mensaje, ora fuera que los hombres lo oyeran o lo olvidaran. Venga cuando viniere, el advenimiento de Cristo sorprenderá a los falsos maestros que dicen: ‘Paz y seguridad’; ‘todas las cosas permanecen así como, desde el principio’. Así dice la Palabra de la inspiración: ‘Vendrá sobre ellos destrucción de repente’. “El día de Dios vendrá como una trampa sobre los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Viene como el ladrón que merodea. ‘Si el padre de la familia supiese a cuál vela el ladrón había de venir, velaría, y no dejaría minar su casa’. La vigilancia habitual es nuestra única seguridad. Debemos estar siempre, listos, y ese día no nos sorprenderá como un ladrón” (Testimonios para los Ministros, págs. 236, 237).

2. ¿Qué no habían deseado con anhelo los desprevenidos? Apoca- lipsis 16:15 ¿En cambio qué aceptarán? Apocalipsis 13:16-18.

“El mal siervo dice en su corazón: ‘Mi señor se tarda en venir.’ No dice que Cristo no vendrá. No se burla de la idea de su segunda venida. Pero en su corazón y por sus acciones y palabras, declara que la venida de su Señor tarda. Destierra del ánimo ajeno la convicción de que el Señor va a venir prestamente. Su influencia induce a los hombres a una demora presuntuosa

y negligente. Los confirma en su mundanalidad y estupor. Las pasiones terre- nales y los pensamientos corruptos se posesionan de su mente. El mal siervo come y bebe con los borrachos, y se une con el mundo en la búsqueda de pla-

ceres. Hiere a sus consiervos acusando y condenando a los que son fieles a su Maestro. Se asocia con el mundo. Siendo semejantes, participan juntos en la transgresión. Es una asimilación temible. Juntamente con el mundo, queda

entrampado. Se nos advierte: ‘Vendrá el Señor de aquel siervo

a la hora

que no sabe, y le cortará por medio, y pondrá su parte con los hipócritas’” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 573, 574).

EL VESTIDO BLANCO

3. ¿Cómo obtenemos el vestido blanco de la justicia? ¿Qué se necesita diariamente para mantenerlo limpio? Isaías 1:18; Apocalipsis 7:14; 1 Juan 1:9.

“Los ejemplos de arrepentimiento y humillación genuinos que da la Pa- labra de Dios revelan un espíritu de confesión sin excusa por el pecado, ni intento de justificación propia “El corazón humilde y quebrantado, enternecido por el arrepentimiento genuino, apreciará algo del amor de Dios y del costo del Calvario; y como el hijo se confiesa a un padre amoroso, así presentará el que esté verdadera- mente arrepentido todos sus pecados delante de Dios. ‘Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y limpiarnos de toda iniquidad’ (1 S. Juan 1:9)” (El Camino a Cristo, pág. 42).

AHORA ES EL MOMENTO

4. ¿Qué pasará con el corazón de aquél que descuida diaria- mente el tan necesario trabajo de limpieza? Hebreos 3:7-8; Ezequiel 24:13; 1 Juan 1:6.

“Me fue mostrado que la confesión de Acán es igual a la que han hecho y que quieren hacer muchos entre nosotros. Ocultan su injusticia y descuidan hacer una confesión voluntaria, hasta que Dios los escudriña y entonces con- fiesan su pecado. Algunos continúan por el camino del mal hasta que quedan empedernidos” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 270).

5. ¿Pueden ser de utilidad para mantener el vestido blanco, las confesiones hechas demasiado tarde? Ezequiel 33:18.

“Entonces, cuando por fin viene alguna crisis y ella vendrá ciertamente, y cuando Dios hable para provecho de su iglesia, aquel1os que han pecado, que han sido como una espesa nube y que estaban en contraposición al obrar de Dios por su pueblo, por fin serán despertados y reconocerán que han murmu- rado y que han traído sobre la obra el desánimo y al igual que Acán se sor- prenderán y quizás reconocerán que han pecado. Pero sus confesiones llegan demasiado tarde y no son verdaderas para servirles, a ellos mismos, aunque sean de utilidad para la obra de Dios. Los tales no hacen su confesión porque están convencidos de su verdadero estado y por el sentimiento de haber desa- gradado tanto a Dios” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 271). “Los pecados que no hayan inspirado arrepentimiento y que no hayan sido abandonados, no serán perdonados ni borrados de los libros de memoria sino que permanecerán como testimonio contra el pecador en el día de Dios” (El Conflicto de los Siglos, pág. 540).

LOS FIELES Y LOS INDECISOS

6. ¿Quiénes y qué retiene todavía el testimonio vivo que ha de revivir? ¿Llegarán los indecisos por fin al blanco y recibirán el vestido blanco? 2 Timoteo 3:5; Romanos 1:16; 1 Corintios 1:18; Mateo 10:37-39; 1 Corintios 9:24-27.

“No están de acuerdo con lo justo. Desprecian el testimonio exacto que penetra en los corazones y estarían alegres al ver que todos los que dan amo- nestaciones tuviesen que callar. “Los indecisos no llevarán nunca los laureles de la victoria. Los que son fieles y honrados no lo ocultarán sino que pondrán en su servicio su corazón y sus facultades, emprendiendo la batalla sin importarles el curso que ella pueda tomar. Dios es un Dios que aborrece el pecado y aquellos que anidan a los pecadores diciendo: estás bien, a estos maldecirá Dios” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 272).

¿QUIÉN NO PODRÁ RESISTIR?

7. ¿Permite Dios que se burlen de Él mediante un reconocimiento y una confesión tardía? Gálatas 5:7-9; 6:7; Hebreos 12:16, 17.

“Dios no permite ser burlado y no deja sin castigo el desprecio de las advertencias dirigidas a un pueblo obstinado… El desagrado de Dios des- cansa sobre su pueblo y Él no manifestará entre ellos su poder mientras haya pecados en su medio que son cultivados por los que están en elevadas posi-

ciones. Aquellos que trabajan en el temor de Dios para ayudar a la iglesia a sobrepasar los obstáculos y censurar su gran injusticia para que el pueblo de Dios reconozca la necesidad de odiar el pecado y anhelar la pureza para que el nombre de Dios sea glorificado, tropezarán siempre con la influencia oponente de los no santificados. Sofonías describe el verdadero estado de esta clase y el terrible juicio que vendrá sobre ellos” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, págs. 270, 271).

8. ¿Podrán resistir en el gran conflicto final aquellos que en la lucha contra el pecado siempre se han hecho llevar a remolque de un “demasiado tarde”? Apocalipsis 3:16; Mateo 25:10-12.

“Lo que han estado casi toda su vida controlados por un espíritu contrario

permanecerán muy pasivos cuando llegue para todos el

tiempo de obrar decididamente. No quieren estar en ninguno de ambos lados. Estuvieron tanto tiempo en el poder de Satanás que parecen estar encegueci- dos y sin inclinación para defender la justicia. Si no toman un camino deter- minado hacia el lado injusto no es porque anhelan lo justo sino porque no se atreven a hacerlo. Dios no se deja burlar. En el tiempo de la lucha flameará la verdadera bandera; entonces los portaestandartes tendrán que ser constan- tes y manifestar su verdadera posición. Entonces será probada la utilidad de cada luchador individual que pelea en pro del bien” (Testimonios para la Iglesia, tomo 3, pág. 272).

al Espíritu de Dios

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7

Sábado, 15 de Mayo de 2010

MANIOBRAS DE DISTRACCIÓN

“El que comienza la pendencia es como quien suelta las aguas:

Deja pues la porfía, antes que se enmarañe” (Proverbios 17:14).

EL SONIDO DE LA SÉPTIMA TROMPETA

l. ¿Qué sucedió en el cielo cuando resonó la séptima trompeta? ¿En qué tiempo se inició el sonido de esta trompeta? Apoca- lipsis 11:15-17; Daniel 8:14.

“Los reinos de este mundo no han llegado a ser todavía los reinos de nuestro Señor y de su Cristo. No os engañéis; estad despiertos y obrad rápi- damente; porque viene la noche, en la cual nadie puede obrar” (Consejos para los Maestros, Padres y Alumnos, pág. 400). “En los versículos aqui citados, el profeta mira hacia adelante al pleno establecimiento del reino de Dios. Aunque la séptima trompeta empezó a tocar, puede ser que todavía no se oigan las grandes voces del cielo que han de proclamar que los reinos de este mundo han llegado a ser los reinos de nuestro Señor y de su Cristo, a menos que sea una anticipación del rápido cumplimiento del suceso. Pero la séptima trompeta, como las seis proceden-

tes, abarca un plazo de tiempo, y la transferencia de los reinos de las poten- cias terrenales a Aquel que tiene derecho de reinar. Este es el acontecimiento principal que ha de ocurrir durante los primeros años en que toque. De ahí que este acontecimiento, con exclusión de todo lo demás, requiere la atención del profeta” (Urias Smith, Las Profecías de Daniel y el Apocalipsis, tomo 2, pág. 186).

el sonido de la

séptima trompeta,

y el Apocalipsis, tomo 2, pág. 185).

se inició en 1844” (Urias Smith, Las Profecías de Daniel

Con referencia al año, el comentario de U. Smith refiere: “

PREDICANDO EL MENSAJE DE ESPERANZA

2.

Por medio del Movimiento Adventista, ¿qué mensaje tomó especial impulso desde entonces en todo el mundo? Mateo

24:14.

“Así como los discípulos fueron predicando: ‘Se ha cumplido el tiempo, y se ha acercado el reino de Dios,’ así también Miller y sus asociados proclamaron que estaba a punto de terminar el período profético más largo y último de que habla la Biblia, que el juicio era inminente y que el reino eterno iba a ser establecido” (El Conflicto de los Siglos, págs. 400, 401). “El mandato dado a los discípulos nos es dado también a nosotros. Hoy día, como entonces, un Salvador crucificado y resucitado ha de ser levantado delante de los que están sin Dios y sin esperanza en el mundo. El Señor llama

a pastores, maestros y evangelistas. De puerta en puerta han de proclamar

El mensaje ha de ser dado, no con

sus siervos el mensaje de salvación

expresiones atenuadas y sin vida, sino en términos claros, decididos, conmo- vedores. Centenares están aguardando la amonestación para poder escapar

a la condenación. El mundo necesita ver en los cristianos una evidencia del

poder del cristianismo” (Obreros Evangélicos, pág. 29).

3. Según la Palabra inspirada, ¿quién es proclamado Rey? Apo- calipsis 17:14; 22:20.

“Cada caso había sido decidido ya para vida o para muerte. Mientras

Jesús oficiaba en el santuario, había proseguido el juicio de los justos muertos

y luego el de los justos vivos. Cristo había recibido su reino, puesto que había

hecho expiación por su pueblo y había borrado sus pecados. Estaba completo

el número de súbditos del reino. Se habían consumado las bodas del Cordero.

Y el reino y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo fueron dados a Jesús y a los herederos de la salvación, y el Señor había de reinar como Rey de reyes y Señor de señores” (La Historia de la Redención, pág. 424).

EL REINO DE LOS CIELOS

4. ¿De dónde es este reino, según la expresión del rey mismo? ¿Mediante qué tres mensajes solemnes se llama a los hom- bres desde 1844 a ser súbditos del reino celestial? Juan 18:36; Apocalipsis 14:6-12.

“El reino de la gracia de Dios se está estableciendo, a medida que ahora,

día tras día, los corazones que estaban llenos de pecado y rebelión se someten

a la soberanía de su amor. Pero el establecimiento completo del reino de su

gloria no se producirá hasta la segunda venida de Cristo a este mundo. ‘El reino y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo’ serán dados ‘al pueblo de los santos del Altísimo’. Heredarán el reino preparado

para ellos ‘desde la fundación del mundo’. C