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Coordinación de Activismo

Comunicado de prensa

26 de enero de 2009

Camboya: Cientos de personas se quedan sin hogar tras desalojo forzoso

Las autoridades camboyanas deben abstenerse de negar a las personas el


derecho a la vivienda y deben garantizar restitución y una indemnización
adecuada a las más de 150 familias pobres que fueron desalojadas a la fuerza
del centro urbano de Phnom Penh el fin de semana pasado, ha manifestado
Amnistía Internacional hoy, 26 de enero.

La madrugada del 24 de enero de 2009, las fuerzas de seguridad camboyanas


y los obreros encargados de la demolición desalojaron forzosamente a 152
familias de la comunidad de Dey Kraham, dejando sin hogar a la inmensa
mayoría. Hacia las tres de la madrugada, unos 250 agentes de policía civil y
militar y trabajadores contratados por la empresa que reclama la propiedad de
la tierra bloquearon el acceso a la comunidad antes de dispersar a la población
con gas lacrimógeno y amenazas de violencia. A las seis de la mañana
entraron las excavadoras y allanaron el terreno. Algunas de las familias no
pudieron retirar sus enseres antes de la demolición de sus viviendas.
Funcionarios del ayuntamiento de Phnom Penh estuvieron presentes en la
destrucción.

“La tarea más urgente que se le presenta ahora al gobierno es abordar de


inmediato las necesidades humanitarias de estas personas, que han perdido su
hogar y se enfrentan a una carestía inminente de agua y alimentos –afirmó
Brittis Edman, investigadora de Amnistía Internacional sobre Camboya–.
Además, van a necesitar ayuda durante bastante tiempo.”

Camboya es Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Económicos,


Sociales y Culturales y tiene la obligación de proteger a la población frente a
los desalojos forzosos. Los acontecimientos del sábado demuestran con
demasiada claridad el escaso respeto que esta obligación merece a las
autoridades.

El municipio de Phnom Penh ha proporcionado refugio a menos de 30 de las


152 familias en un lugar de reasentamiento ubicado en la comuna de Cham
Chao, distrito de Dangkor, a unos 16 kilómetros del centro urbano. La mayoría
de las restantes estructuras en aquel emplazamiento están aún en construcción
y no tienen tejado. No hay agua potable ni tampoco electricidad, alcantarillado
o servicios básicos. La mayoría de la comunidad afectada se había negado
anteriormente a su reasentamiento allí porque el lugar estaba demasiado lejos
de Phnom Penh, donde casi todos sus miembros trabajan como vendedores
ambulantes.

Después de tener lugar el desalojo forzoso, la comunidad de Dey Kraham ha


sido informada de que la empresa que presuntamente ha adquirido esas tierras

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Coordinación de Activismo

ha retirado las ofertas de indemnización que hizo anteriormente, por lo que


familias que han vivido sumidas en la incertidumbre y la inseguridad durante
más de dos años ahora tendrán que reconstruir sus vidas partiendo de cero.

Representantes de las autoridades locales vendieron el terreno a la empresa


7NG en 2005 sin el conocimiento, la participación y la consulta de la comunidad
afectada. Unas 300 familias fueron coaccionadas para trasladarse con
amenazas, hostigamiento e intimidación, mientras que 152 familias siguieron
cuestionando la validez de la venta y se negaron a entregar la tierra sin recibir
una indemnización.

Poco más de una semana antes del desalojo, la comunidad afectada dijo a las
autoridades y a la empresa que estaba dispuesta a trasladarse si recibía una
indemnización adecuada por los terrenos, en los que muchos de sus miembros
habían vivido sin objeciones durante décadas y sobre los cuales ejercen una
firme reivindicación en virtud de la Ley de Tierras de 2001. La empresa elevó
entonces la cantidad ofrecida, pero ambas partes todavía no habían llegado a
un acuerdo.

“Es indignante que las autoridades camboyanas hayan seguido adelante con el
desalojo forzoso cuando se estaba avanzando hacia un acuerdo. Ahora cientos
de niños, niñas, mujeres y hombres se han quedado sin hogar” afirmó Edman.

Información complementaria

El desalojo forzoso constituye una de las violaciones de derechos humanos


más extendida en Camboya, y los afectados son casi exclusivamente personas
marginadas que viven en la pobreza, tanto en zonas urbanas como rurales. En
2008, medios de comunicación y organizaciones locales informaron de al
menos 27 desalojos forzosos que habían afectado a más de 20.000 personas.

Cientos de activistas en pro del derecho a la tierra se enfrentan a cargos falsos


y varias decenas están en la cárcel, mientras que la población rica y poderosa
abusa cada vez más del sistema de justicia penal para adquirir tierras y
desalojar a quienes las habitan. Al menos nueve representantes de la
comunidad de Dey Kraham han sido acusados de delitos como consecuencia
de su labor pacífica de defensa de su derecho a la vivienda.

Como Estado Parte en el Pacto Internacional de Derechos Económicos,


Sociales y Culturales, Camboya tiene la obligación de garantizar, con
anterioridad a cualquier desalojo previsto, que se han estudiado todas las
alternativas posibles en consulta con las personas afectadas por él.
Únicamente pueden llevarse a cabo desalojos de conformidad con la
legislación y con las normas internacionales, lo que incluye consultar
genuinamente a las personas afectadas, avisar e informar debidamente sobre
el desalojo previsto y disponer recursos legales para los afectados. El desalojo
podrá llevarse a cabo sólo si no deje a personas sin hogar o expuestas a
violaciones de otros derechos humanos.

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Coordinación de Activismo

En mayo de 2009, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales


estudiará el primer informe de Camboya sobre su cumplimiento del tratado, que
el país ha entregado con bastante retraso.

FIN/

Documento público
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Si desean más información, pónganse en contacto con la oficina de prensa de
Amnistía Internacional en Londres llamando al número + 44 20 7413 5566, o
por correo electrónico en press@amnesty.org. Para los comunicados de prensa
traducidos al español consulten http://www.amnesty.org/es/for-media. Para
documentación general traducida al español consulten
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