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Mauricio Javier Campos La Masonería, la Biblia y el calefón; 1ª parte c

Campos La Masonería, la Biblia y el calefón; 1ª parte c En 1717 las cuatro Logias

En 1717 las cuatro Logias que formaron la

En 1717 las cuatro Logias que formaron la Gran Logia de Londres (moderns) adoptaron las armas de la Compañía de Masones de Londres (parte inferior del frontispicio). En 1751 varias Logias independientes crearon La más Antigua y Honorable Sociedad de Masones Aceptados y Libres (ancients), y eligieron por armas las cuatro criaturas vivientes (león, buey, hombre y águila) destacadas en la visión de Ezequiel (parte superior del frontispicio). Se llamaban a sí mismos Antiguos porque conservaban las antiguas prácticas, y a los de la Gran Logia les apodaron Modernos por sus innovaciones.

La Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas bastantes infantiles. Albert Einstein

y herida por un sable sin remache, ves llorar la Biblia junto a un calefón.

Tango Cambalache

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Palabras previas

Una pequeña referencia al tango de Discépolo, aunque el título original del artículo es La Biblia contra la Universalidad Masónica (1), e involucra una profunda investigación de la revista Verbum -órgano oficial del Gran Oriente Federal Argentino, G.—. O.—. F.—. A.—.- a principios de la década de 1950. La palabras preliminares del estudio, sostienen: La Biblia, también llamada entre los masones "Libro de la Ley Sagrada" o "Volumen de la Ley Sagrada", fue y será la manzana de la discordia dentro de la Orden, que impide la universalización de nuestra noble

institución por falta de cabal conocimiento acerca de la época en que se introdujo como uno de los útiles de los TTall.—. o Gran

Luz, y la falta de jurisdicción que tienen las Potencias simbólicas para exigir de sus congéneres la presencia de tal Libro ya sea durante los trabajos de Gran Logia ya en el de las LL.—. subordinadas.

Tal circunstancia, que mantiene un cisma internacional entre Potencias de tronco inglés y las que soportan su influencia, por una parte, frente al G.—. O.—. de Francia y las del grupo latino, que ha meditado y estudiado muchísimo esta cuestión, por la otra, debe desaparecer por la mutua comprensión, la recíproca tolerancia y la necesaria universalización de la Orden que, no debe depender del capricho de obsecadas Potencias, ya sea cuando estas actúan directamente, ya cuando lo hacen por intermedio de otras que le sirven de personeros.

Como se puede apreciar, los estudiosos de aquella época eran muy optimistas en algunos aspectos (unidad, tolerancia), a pesar de los brutales combates ideológicos que sostenían. Cabe aclarar que la masonería argentina de principios del siglo XX, que respondía a los dictados de la G.—. L.—. U.—. I.—., no era tan confesional como lo es

hoy en día y la idea de Dios era habitualmente bastante vituperada. El anticlericalismo y la lucha pro laicista en todo el ámbito social también eran muy marcados. Prueba de las palabras vertidas lo constituyen colecciones enteras de publicaciones como Luz y Verdad (1900-1903), órgano oficial de la Logia Luz del Sud que alcanzó renombre nacional u otras como la Revista Masónica de Salvador y José Ingenieros, luego llamada La Cadena de Unión y que se editó hasta la muerte, en 1932, de su último propietario y editor, Santiago Greco. La masonería de los primeros treinta años del siglo XX en nuestro país estuvo muy atomizada, convienviendo varias Grandes Logias y Grandes Orientes, incluídas Logias del Gran Oriente Español. La unidad se alcanza en 1932, para llegar a una nueva fractura en 1935, con la creación del G.—. O.—. F.—. A.—. (1935-1956), que en líneas generales seguía los postulados del G.—. O.—. de Francia y estaba en abierta oposición a la Gran Logia de la Argentina del R.—. E.—. A.—. A.—. El G.—. O.—. F.—. A.—. elimina la Biblia del ara, la invocación al G.—. A.—. D.—. U.—. y el concepto de la inmortalidad del alma. Quedan así polarizadas las dos corrientes de la masonería.

La Biblia, o colección de rollos de papiro, por otro lado, pretende ser un libro histórico y sagrado -para judíos, musulmanes y cristianos- y por eso mismo se encuentra en un eterno conflicto con la investigación científica, la razón, la ética laica y la justicia social. Siendo uno de los libros más leídos y traducidos, señala Fernando de Orbaneja (2) que las traducciones más conocidas son: La Septuaginta, o de los Setenta, versión al griego efectuada en Alejandría en el siglo II a.E.C., a pesar de sus errores es la más conocida y consultada; el Targún, versión aramea del siglo IV E.C.; la Pechitó, versión siria del siglo II E.C.; la Vetus Itala, versión latina del siglo IV E.C.; la Vulgata, versión latina del siglo V E.C., debida a San Jerónimo; la Biblia Políglota, editada en 1520 bajo las órdenes del Cardenal Cisneros y es curiosa la editada por la Oxford University Press en 1995, en la que desaparece el término "Señor", el "Hijo del Hombre" se sustituye por el "Humano", la derecha de Dios no es un sitio preferente y "Dios- Padre" pasa a ser "Dios-Padre-Madre", para no ofender a las feministas. La mayor parte de las editadas en España son traducciones de traducciones, por eso la más digna de crédito es la llamada Biblia del Oso, traducida directamente del hebreo y del griego por Casiodoro de Reina.

Sin profundizar en exceso y para evitar el tedio, citaré brevemente a Orbaneja, cuando acota que el Antiguo Testamento se puede dividir en tres grandes partes: El Pentateuco, compuesto por los cinco primeros libros:

Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio (antiguamente atribuído a Moisés y, que hoy se sabe, fue escrito por varios autores en un prolongado lapso de tiempo, mezclándose la historia, la leyenda y la ley, y usurpando textos de otras culturas como la

sumeria); Libro de los Profetas y Hagiógrafos. El Nuevo Testamento

se puede dividir en cuatro grandes secciones: Los Evangelios, las Epístolas,

los Hechos y el Apocalipsis.

El autor es contundente: Con fines de iluminación mística se han utilizado, desde tiempo inmemorial, plantas alucinógenas (como el beleño) que producen trances, mediante los cuales se hace ver a los ingenuos que son signos evidentes de posesión divina. Le atribuye al uso de drogas, el sueño de Jacob, las visiones de Moisés, de Ezequiel y del autor del Apocalipsis.

Juramento en la antigüedad

Desde antes del siglo XIII, tal vez más tarde, los juramentos se prestaban en las ceremonias en las que eran requeridos, sobre los restos de santos, de mártires o sobre las reliquias declaradas santas por las autoridades eclesiásticas y únicamente retiradas de su relicario en ocasiones solemnes y especiales.

La admisión de jóvenes aprendices por una L.—. operativa o el aumento de

salarios a compañeros, únicas jerarquías que revistieron hasta transformarse los TTall.—. en especulativos, no tenían tanta

importancia como para exigir otra cosa que declaraciones verbales.

Con toda razón -algunos autores piensan- que los masones operativos prestaban su promesa u obligación sobre su herramienta más preciosa: la escuadra.

El "Libro de la Ley" entre los operativos

El Manuscrito Regio o de Haliwell, de 1300 a 1390 aproximadamente, es considerado como el primer documento que contiene los Antiguos Deberes; el Manuscrito Cooke se remonta aproximadamente entre 1430 y 1450; y el

tercero, conocido con el nombre de Gran Logia, data de 1580. Todos estos libros, cada uno versión aproximada de otro anterior, preceptúan los Old Charges (Antiguos Deberes), lo mismo que los que le siguieron que no son sino copias las unas de las otras, hasta que en 1717 se fundó la G.—. L.—. de Inglaterra.

Probablemente esos Antiguos Deberes constituyeron el único Código legislativo o "Libro" por el que los masones operativos reglaban la actividad en las LL.—. y en las relaciones con la comunidad en general.

El juramento en la Masonería operativa

El empleo de algunos de estos "Libros" era tan antiguo como esencial entre nuestros antepasados operativos, y en prueba de ello Haydon (autor canadiense), nos recuerda la declaración que el príncipe Erwin -mencionada ligeramente en la parte histórica de las Constituciones de Anderson- hizo presentar ante la Gran Asamblea de York, en estos términos: "Un libro que revela cómo fue fundada la Orden", respecto del cual ordenó "que él sea leído y explicado cuando se admite a un masón y se le otorga su título".

Muy frecuentemente aparece en estas Constituciones esta frase: "entonces, cada uno de los más antiguos de la Asamblea, sostendrá un libro sobre el cual ellos (los que ingresaban a la L.—.) extenderán su mano y sus preceptos le serán leídos".

¿No es esto el acto de prestar la promesa de acatamiento a esos Antiguos Deberes? Varios de esos documentos terminan así: "Estos Deberes, a los que doy lectura, y todos los demás que se refieren a los masones, debéis observarlos con ayuda de Dios y de este libro que queda en vuestra posesión". (3)

Las primeras confraternidades de masones operativos que se formaron en la Edad Media para construír catedrales, se componían exclusivamente de católicos.

La Biblia no figura en la liturgia de la Iglesia Católica Apostólica Romana, sino que también los Concilios de Toulouse y Tarragona habían prohibido a los fieles el uso de la traducción de la Biblia en lengua vulgar; la Santa Sede se volvió más

severa en el siglo XVI al aparecer la Reforma.

Si consultamos los manuscritos ingleses relatando los Old Charges de los masones operativos, comprobaremos que en las obligaciones contenidas en ellos no se habla de la Biblia.

Con respecto a la probable vinculación con la Biblia, el estudio sostiene: Es verosímil que la referida frase -"Libro"- haya llegado poco a poco a tomar el sentido que hoy se le da, en virtud de una constante asociación con la

Biblia, fuente casi única de cultura literaria entre la gran masa de los ingleses hasta el momento en que, gracias a los progresos de la imprenta, se desarrolló la lectura y el pueblo llegó a poseer libros, vale decir, hasta comienzos del siglo

XVIII.

Nuestros símbolos y la Biblia

La Francmasonería moderna emplea como medio de enseñanza de sus principios, las herramientas utilizadas en el arte de construír que usaban nuestros antepasados operativos. El Cincel y el Mazo o Mallete, con que se desvastaba la piedra bruta, se consideran ahora símbolo de sabiduría y fuerza, medios de instruírnos hasta llegar a la perfección; la Escuadra, que controlaba la talla de los materiales y ya decora al V.—. M.—. que dirige los trabajos como símbolo de la acertada coordinación de los esfuerzos humanos; el Compás, que circunscribe y delimita el edificio a construír conforme a los planos, ahora recuerda que debemos contener nuestras pasiones profanas; el Nivel, que sirve para colocar los materiales en un mismo plano, simboliza entre nosotros que desde el más encumbrado hasta el más modesto de los obreros, son iguales en el cumplimiento de los deberes y obligaciones en el Tall.—.; la Plomada, que utilizada para señalar la línea vertical, simboliza el afán de constante superación de nuestros pensamientos, acciones y ansias en el sendero del bien para construír la perfección humana; la Trulla, que repara las inadvertencias del obrero inhábil, aplicando el cemento para realizar la unidad en la armonía de conjunto, ya es el símbolo de la belleza de nuestra tarea encaminada a mejorar a nuestra especie hacia una verdadera fraternidad.

Tan lejos como remontemos en el pasado no encontraremos ninguna huella en el uso de la Biblia y menos aún antes de la Reforma.

Sólo subsistó el "Libro de los Old Charges", convertido ya en las Constituciones de Anderson de 1723, que reglan nuestra conducta universal. En efecto, ¿qué

tenía que hacer entre los operativos la Biblia como herramienta o instrumento en el Arte de construir? Absolutamente nada, como tampoco tiene función específica entre los especulativos.

En su origen la G.—. L.—. de Inglaterra no estimó necesaria la Biblia

Las bases de la Masonería especulativa se habían cimentado lentamente a partir de la incorporación de nuevos miembros extraños al Arte de construir. La reunión de cuanto antecedente existía entonces, entre los documentos archivados en las LL.—. del continente incluso Inglaterra, Escocia e Irlanda, sobre el origen y tradiciones de la Masonería, permitió condensar los Antiguos deberes (Old Charges) del Masón en las conocidas Constituciones de Anderson y aún, en parte, en los RRegl.—. GGen.—. aprobados en 1721.

En dichas Constituciones, fuera de la parte histórica (un poco librada a la fantasía), no se hace referencia a la Biblia, y mucho menos en dichos reglamentos. Por consiguiente, lógico es concluir que la Biblia no fue el libro obligatorio sobre el cual debía extenderse la mano por el neófito al incorporarlo a la L.—. ni en los momentos de exaltación, ni cuando sesionara la G.—. L.—.

La fórmula de la tolerancia

En el primero de los Antiguos Deberes del Masón, se dispone que este está obligado a obedecer la ley moral, y si debidamente comprende el Arte, no será jamás un estúpido Ateo ni un Libertino irreligioso; que si en tiempos antiguos los masones estaban obligados a pertenecer a la religión dominante en su

país, cualquiera que fuere, se considera hoy mucho más conveniente obligarlos tan sólo a profesar aquella religión que todo hombre acepta, dejando a cada uno libre en sus individuales opiniones; es decir, que han de ser hombres probos y rectos, de honor y probidad, cualquiera que sea el credo o denominación que los

distinga. De esta suerte la Masonería es el centro de unión y el medio de cimentar verdadera fraternidad entre personas que hubieran permanecido perpetuamente distanciadas.

Si los masones están facultados a profesar aquella religión que prefieren, pero sí obligados a ser hombres probos y rectos, la Biblia no tenía función específica que

desempeñar en la Orden, porque no es el Libro de todas las religiones. Esto no quiere decir que se excluya de los trabajos de las LL.—., pero justo es reconocer que no es indispensable su presencia

El cisma en la G.—. L.—. de Inglaterra y sus causas

No puede desconocerse que en las islas británicas, en las primeras décadas del siglo XVIII existía en esferas oficiales un espíritu liberal en materia religiosa, aunque predominaba en las masas la intransigencia protestante y anglicana respecto de los católicos. Fue durante esa época que se fundó la G.—. L.—. de Inglaterra, adoptando la citada fórmula de tolerancia. Sin embargo, el espíritu cerrado y estrecho de algunos fanáticos masones no comprendieron la elevación espiritual de esa fórmula y opusieron trabas de todo género a la corriente universalista impresa a las Constituciones de Anderson

Años después, el fermento de la injustificable rebeldía tomó cuerpo, y encabezados por Dermott, dio margen al cisma en el seno de la G.—. L.—. de Inglaterra, que se concretó en 1753, creándose otra Obediencia con la misma denominación, titulada Ancient, en oposición de la de 1717 tildada de

Modern, a la que acusaban de ser irreligiosa, entre otras razones por la fórmula de la tolerancia adoptada.

La campaña de los Ancients contra los Moderns

Uno de los numerosos escritos de esa época, titulado "Tres Golpes Distintos", que defiende los métodos practicados por la G.—. L.—. Ancient, en una edición que se cree haber sido impresa en esa misma época, contiene estas palabras: "El

Maestro está siempre sentado en Oriente, con la Biblia ante sí, y si se trata de

, Capítulo de Jueces para los trabajos de la Orden, y en el 7º Capítulo del primer Libro de los Reyes en Logias de Maestro. Es la fórmula adoptada cuando ellos trabajan".

los trabajos de aprendices, lo abre en la segunda epístola de Pedro

en el 12º

Esta publicación revela que había un gran contraste entre ambas GG.—. LL.—. de Inglaterra, y que la titulada de los Moderns no usaba la Biblia en los trabajos habituales.

La propaganda más activa de Dermott contra la G.—. L.—. Modern consistió en

acusarla de hacer innovaciones y los moderns efectivamente las aportaron al tener en cuenta las distinciones sociales de la época -Dermott y sus asociados eran artesanos principalmente- y al eliminar, por buenas y suficientes razones, las

condiciones teológicas que exigían los operativos.

La Biblia se introduce en la Masonería inglesa en 1760

Las minutas de la G.—. L.—. de Inglaterra (moderns) demuestran que la Biblia

fue colocada en los altares masónicos por William Preston en

1760 y todo permite suponer que lo hizo así con el fin de reaccionar contra el éxito de los doctores Anderson y Desaguliers que, al descristianizar la nueva Orden, le aseguraron esa universalidad sobre la cual tantos han hablado y escrito, y que, sin ello, no se hubiera realizado jamás.

Puede verse también otra razón para la decisión de Preston, en la hostilidad que existía entre su G.—. L.—. (modern) y la de Dermott (ancient), y que lo habría incitado a remediar una aparente falla de su propia organización mediante la cual la otra podía obrar sobre la opinión pública y eliminar, de esa manera, los candidatos eventuales, acusándola, por ejemplo, de ser irreligiosa.

Los anciants y moderns se unieron en 1813 para formar la Gran Logia Unida de

Los anciants y moderns se unieron en 1813 para formar la Gran Logia Unida de Inglaterra. Las armas de los viejos rivales se combinaron.

Inglaterra. Las armas de los viejos rivales se combinaron. En 1919, Jorge V autorizó el añadido

En 1919, Jorge V autorizó el añadido de una franja con ocho leones pasantes, señalándose de esta manera la relación de vieja data entre la Casa Real y la Orden.

Bibliografía, notas y fuentes citadas

(1) Verbum, Cuarta época, Año XVII-Nº 39, Buenos Aires, Nov-Dic 1951

(2) Orbaneja, Fernando de, La Biblia al desnudo, Ediciones B, España, 2008

(3) Es innegable -observa Haydon- que la mayoría de esos Antiguos Deberes comienzan por una invocación a la Santísima Trinidad, a Dios, a su Santa Iglesia, al Omnipotente o a su madre, María Inmaculada, pero estas invocaciones sólo son fórmulas de introducción, siendo el principal propósito de la compilación enseñar "a todos los buenos hermanos y compañeros, cómo y de qué manera comenzó la Orden masónica".

Fuente de las fotografías y textos explicativos, W. Kirk Macnulty, Masonería, Editorial Debate, España, 1993.

La Masonería, la Biblia y el calefón; 2ª parte

; 2ª parte

La Masonería, la Biblia y el calefón; 2ª parte ; 2ª parte La Biblia es una

La Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas bastantes infantiles. Albert Einstein

y herida por un sable sin remache, ves llorar la Biblia junto a un calefón.

Tango Cambalache

Adjunto la segunda parte del artículo/investigación de Verbum y el G.—. O.—. F.—. A.—. sobre la utilización de la Biblia en las Logias. Como en la vez anterior, me he tomado el atrevimiento de resaltar aquellas partes que considero esenciales y también he incluído notas o acotaciones pertinentes para una mayor claridad del texto y su trasfondo histórico.

Adjunto también, bajo el rótulo apéndice documental, otro texto que complementa desde la perspectiva opuesta, el tema abordado. Este último texto que cito fue publicado por El Nivel en 1944, revista editada con el auspicio de la Gran Logia Argentina del R.—. E.—. A.—. A.—. y bajo la Gran Maestría de Fabián Onsari. Grafica la idea confesional que profesa la Masonería derivada de la Gran

Logia Unida de Inglaterra.

En una próxima continuación reproduciré el manifiesto de la Gran Logia de Massachussetts, y del cual se hizo eco en aquella misma época, la Gran Logia Argentina, donde se establece explícitamente que la Masonería es una religión para las Obediencias que responden a la vertiente anglosajona. Las ilustraciones proceden de google-imágenes. Me pareció oportuno y significativo incluir el dibujo de una página de la Biblia con la imprenta de Gutenberg. Creo que no se necesitan más explicaciones al respecto.

En Francia, la Masonería actuó en sus comienzos sin Biblia

Después de haber pasado la esponja la Francmasonería especulativa de Inglaterra a la antigua obligación de fidelidad a la religión dominante en cada país -por los términos en los que está relatado el 1º de los Antiguos Deberes en las Constituciones de Anderson de 1923- pasó a extenderse la Orden en Francia en 1725-1730.

Nunca tuvo el G.—. O.—. de Francia en su Constitución una norma que obligara al uso de la Biblia, como tampoco la tenía la G.—. L.—. de Inglaterra. La supresión de los principios de la existencia de Dios y la inmortalidad del alma que adoptara en 1849 y eliminó en 1877 en nombre de la libertad de conciencia, se produjo para refutar el cargo imputado por la Iglesia romana de que la Masonería intentaba alimentar una religión espúria, y poner en evidencia que la Orden no pretendía usurpar funciones de la Iglesia.

La prudencia de la mudanza sólo puede juzgarse después de un detenido estudio de las conturbadas condiciones políticas y religiosas en que a la sazón se hallaba Francia.

Se sabe que los masones están excomulgados por la Santa Sede. Mientras la Iglesia fue galicana (1) y las bulas de los Papas Clemente XII y Benedicto XIV no fueron registradas en el Parlamento, los sacerdotes y los frailes pudieron participar en trabajos masónicos, sin perder su condición de católicos. Pero la situación cambió a partir del concordato del año IX (2) y sobre todo en el período que siguió a 1815 (3) donde se vió la eliminación progresiva del

anglicanismo (4) en las iglesias de Francia. La excomunión aplicada desde 1738, fue confirmada por el Papado numerosas veces, y se hizo aplicable a los masones de Francia.

Fue sustituida la Biblia por otros libros

Se ha visto en la primera parte de este estudio que la Biblia recién estuvo en el altar, con carácter obligatorio en la G.—. L.—. de Inglaterra, a partir de 1760. Citan los autores de la investigación que durante la Gran Maestría del Príncipe Augusto Federico, Duque de Sussex, uno de los masones más instruídos y más tolerantes de su época, un embajador extranjero fue iniciado en la L.—. Friendship Nº 6 de Londres en 1836 y que, en esta ocasión, y con autorización del G.—. M.—., la Biblia fue reemplazada por un hermoso manuscrito del Corán, que el Duque de Sussex mismo ofreció a la L.—.

La L.—. Estrella Naciente de la India Oriental de Bombay tuvo su primera tenida en 1843. Luego engrosaron sus columnas muchos pobladores autóctonos que practicaban diversos credos. Dice Verbum: todos se reunían con los cristianos de la L.—. en la adoración al G.—. A.—. D.—. U.—. Es de suponer que todos estos hh.—. no han debido prestar juramento sobre la Biblia.

Entonces, una L.—. puede trabajar regularmente sin Biblia, siendo esta reemplazada por el Libro Sagrado de la religión del neófito, o el Libro Sagrado de la religión dominante del país.

En la L.—. de Freibarg, de Baden, la Biblia fue reemplazada sobre el altar por un libro en el cual todas las páginas están vírgenes de escritura (libro en blanco). Esta L.—. admite, puesto que un masón está obligado a creer en el G.—. A.—. D.—. U.—., que él tiene el derecho de presentárselo tal como él lo entiende, y las hojas en blanco están para anunciar que le es permitido inscribir mentalmente su propia creencia.

El G.—. O.—. de Francia resolvió colocar en el altar de los juramentos las Constituciones de Anderson de 1723, con la escuadra y el compás sobre la espada, esta emblema de la condición libre de los primeros masones, lo que también ocurre en el G.—. O.—. del Brasil en Los TTall.—. que se ajustan al rito

francés moderno. No se usa la Biblia en el G.—. O.—. de Bélgica, en el G.—. O.—. Fed.—. Argentino y en las GG.—. LL.—. de Nueva León y del Uruguay, pues colocan estas Potencias la Constitución masónica de su Obediencia o el Código Moral Masónico. Ya no se trata de un libro sagrado, sino del Libro de la Ley Moral.

¿Qué es un Landmark?

Se ha sostenido por alguna Potencia -la G.—. L.—. Soberana de Puerto Rico- y por la mayoría de los escritores masónicos anglosajones, que la Biblia es un landmark.

¿Qué es un landmark? Los que lo aceptan, definen a los landmarks como los límites que tiene la Francmasonería en materia de uso, costumbres, antiguas leyes y reglas de acción, sin las cuales la Institución no puede identificarse.

Afirman sus sostenedores que los landmarks asignan a la Fraternidad un dominio que le es propio, estableciendo una separación entre la Orden y las otras asociaciones particulares. Es la parte formal de ciertos principios, que consideran

como característica de antiguos, universales, irrevocables e

inviolables. La antigüedad es de tal naturaleza que por mucho que se remonte la investigación en el pasado, no se encontrarán huellas.

Entre estas formas de acción, Albert G. Mackey y otros escritores, incluye el uso del "Libro de la Ley", según él lo califica, o "Libro de la Ley Sagrada", según otros, entre los landmarks, libro que debe hallarse en el altar de los juramentos de toda Potencia simbólica o de LL.—. subordinadas, considerado como expresión de la voluntad revelada por el G.—. A.—. D.—. U.—.

El "Libro de la Ley" según Mackey

Se sabe que después de las débiles tentativas en Inglaterra en 1810, los primeros que formaron una nomenclatura de los landmarks, fueron Albert Mackey y Robert Morris. El primero en sus "The principles of Masonic Law", publicados en 1855, no incluyó lista alguna de landmarks, y no hay indicios de que formase tal lista antes de la publicación de su "Jurisprudence Masonic" en 1859. Robert Morris insertó su lista en "A Code of Masonic Law", publicado en 1856.

Mackey se limita a considerar como XVI landmark un "Libro de la Ley", como parte indispensable del ajuar de toda L.—. y agrega: "De propósito digo "Libro de la Ley" porque no es exigible en absoluto que en todas partes sea la Biblia".

La expresión "sagrada" en las palabras Libro de la Ley Sagrada es una interpelación análoga a tantas otras modificaciones verbales introducidas inconscientemente en nuestra fraseología ceremonial, debido a sus relaciones con otras circunstancias. En las ediciones de la Enciclopedia de Mackey, de 1874 y de 1916, no se encuentra el término "sagrado". En cambio en la última edición de la Masonic Jurisprudence, de John T. Lawrence, de 1923, no sólo se ve aparecer esta palabra en la lista de los landmarks de Mackey, sino que el orden de los landmarks es muy diferente al que adoptan los libros americanos, probablemente para conformarse a los prejuicios religiosos.

Mackey y los que aceptan los landmarks están, en su mayoría, de acuerdo en que: "el Libro de la Ley ha de ser para el masón especulativo el caballete de trabajo sin el que no puede trabajar. Lo que crea que constituye la revelada voluntad del G.—. A.—. D.—. U.—. será para él su gabinete de trabajo, y en las horas de labor especulativa ha de ser la regla y guía de su conducta".

La Biblia no es un Landmark

Teniendo presente las carecterísticas de todo landmark: antigüedad,

universalidad, irrevocabilidad e inviolabilidad, fácil será advertir que la Biblia en la Orden no es un landmark:

1 Porque entre nuestros antepasados se usa como "Libro de la Ley", el que contenía los "Antiguos Deberes" del masón operativo.

2 Porque no se estableció su uso -de la Biblia- entre los preceptos de las

Constituciones de Anderson de 1723, ni en los primeros RRegl.—. GGen.—. de la primera G.—. L.—. de Inglaterra.

3 Porque esta última Potencia recién adoptó la Biblia en el año 1760.

4 Porque las Potencias integradas por masones judíos reducen el Libro de la Ley al Antiguo Testamento.

5 Porque la Biblia es reemplazada por los Vedas entre los hindúes védicos; por

el Zend Avesta entre los que siguen la religión de Zoroastro y por el Corán entre los mahometanos.

6 Porque en el G.—. O.—. de Francia, es reemplazada por el libro de las

Constituciones de Anderson, y en otras Obediencias -G.—. O.—. de Bélgica, G.—. O.—. del Brasil (en parte), G.—. O.—. Fed.—. Argentino, GG.—. LL.—. de Nueva León y del Uruguay- por otros libros de la Ley Moral. Por consiguiente, no cabe duda alguna que la Biblia u otro libro de la ley considerado como sagrado, carece de las características propias de todo landmark, si es que los landmarks tienen vigencia (por otro lado, un concepto del cual es difícil establecer una categorización y aún más, de compleja aplicación considerando las posturas tan disímiles al respecto y la diversidad de autores y parámetros sostenidos por unos y otros).

las posturas tan disímiles al respecto y la diversidad de autores y parámetros sostenidos por unos

Apéndice documental

La Biblia

Entre los grandes luminares de la Francmasonería, la Santa Biblia es la mayor. Ella nos da direcciones para reglar y gobernar nuestra fe. No encontramos ningún altar masónico donde esta Ley Sagrada falte. Sin ella, ninguna Logia es perfecta; ni puede nadie ser legalmente iniciado en la Orden, si no cree en las grandes verdades que ella proclama; si no se halla apoyado y sostenido por su doctrina. La escuadra y el compás nos estimulan a investigar las verdades que ese libro encierra; porque, sin duda alguna, la verdad, la justicia y la misericordia están mejor sostenidas por la verdadera religión. Ella nos enseña que en principio era el Verbo. Las escrituras sagradas son cadenas simbólicas por medio de las cuales todos nos hallamos unidos por lazos de fraternidad, amor y filantropía universales, como San Juan, el humilde y amante discípulo de Jesús, lo dice en su Evangelio. En este bendito libro, se encuentran las reglas verdaderas por medio de las cuales, todo verdadero masón alcanza a regular y controlar su conducta.

El Libro de la Ley

El Libro de la Ley se halla abierto, siempre, sobre un pedestal o altar, durante el tiempo que realiza la Logia sus tareas, señalando alguno de sus importantes pasajes, prestando a sus actos solemnidad. Para el Primer Gr.—. generalmente está abierta en el cap. IV, vers. 7 del libro de Ruth; para el Gr.—. 2º, en Jueces, cap. XII, vers. 6, y en el Gr.—. 3º, en 1º Reyes, cap. VII, vers. 13 y 14. Estos usos, sin embargo, no deben considerarse definitivos, porque hallamos en diferentes épocas, especialmente en la última centuria, que se señala indiferentemente el libro del Génesis XXII y XXVIII, para el G.—. 1º; para el 2º Gr.—. 1º Reyes, cap. 6, vers. 7; y 2º Crón., cap. III, vers. 17; y Amós, cap. X, vers. 25, 26, y 2º Crón., cap. VI para el Gr.—. 3º. En los Estados Unidos de Norteamérica, de acuerdo con las instrucciones contenidas en Crosse´s Chart, la Biblia se abre: para el Gr.—. 1º, en el salmo 123; para el Gr.—. 2º, en Amós, cap. VII, y en Eclesiastés, cap. XII para el Gr.—. 3º. (5)

Notas

(1) El galicanismo es la tendencia separatista de la iglesia de Francia con respecto a la jurisdicción de Roma y el Papa (Wikipedia).

(2) Firmado por Roma y Napoleón en 1801. Un concordato es un acuerdo entre la Iglesia Católica (Santa Sede) y un Estado para regular las relaciones entre ellos, en materias de mutuo interés (Wikipedia).

(3) Caída de Napoleón y restauración del Antiguo Régimen.

(4) La Iglesia Anglicana se considera libre de la autoridad "extranjera" (del Papa). En cambio tienen como "Gobernador Supremo de la Iglesia" al rey (o reina). Las iglesias anglicanas conservaron una buena parte de la liturgia y del clero católico (excepto el cardenalato y el papado). Se originó en Inglaterra en la década de 1530, a través de Enrique VIII Tudor.

(5) Los artículos pertenecen al Diccionario de la Masonería Simbólica incluidos los grados del Real Arco, por el Rev. G. Oliver D. D., editado en Londres en 1853. Traducción y publicación en revista El Nivel, Año 2º, Buenos Aires, octubre de 1944, Nº 19.

La Masonería, la Biblia y el calefón; 3ª parte

La Masonería, la Biblia y el calefón; 3ª parte Fuente de la fotografía: página del Frente

Fuente de la fotografía: página del Frente

La Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas bastantes infantiles. Albert Einstein

y herida por un sable sin remache, ves llorar la Biblia junto a un calefón.

Tango Cambalache

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Palabras previas

Preparando "La Masonería, la Biblia y el calefón", 3ª parte, encontré un ejemplar original de la Declaración de Massachusetts publicado por la Gran Logia en la revista El Nivel y la respuesta del G.—. O.—. F.—. A.—. en Verbum, ambos de 1944.

La declaración de la Gran Logia de Massachusetts sitúa a las Obediencias anglosajonas en su punto más bajo. Una declaración de principios tan contradictoria y dogmática y con expresiones tan desafortunadas como esta: La Francmasonería "es de carácter religioso porque enseña el monoteísmo, el Libro de la Sacra Ley está abierto en sus

Altares durante toda Tenida, el respeto a Dios preside todas sus ceremonias, y siempre se imparte a los hermanos lecciones de moralidad; sin embargo, no tiene carácter sectario o teológico".

La conformación de la Gran Logia Unida de Inglaterra en 1813, la "excomunión" masónica del Gran Oriente de Francia a fines del siglo XIX, los ocho puntos de 1929 que ya no dejan margen para el disentimiento y este panfleto, se erigen como los factores excluyentes para todas las obediencias que ejercen la libertad absoluta de conciencia.

Otra

frase lapidaria: "Con esta finalidad, enseña y defiende el culto de

Los ateos, los agnósticos y el resto de la diversidad no son

Dios

"

personas aceptables. Excepto, claro, para las situaciones acomodaticias que estipule el poder para cada caso. Dentro de los estigmatizados estarían también, según los vaivenes de la época y de manera más o menos permanente, los pobres, las mujeres, los que carecen de poder político y/o prestigio social.

Documentos. I

Hace algunos meses publiqué la siguiente nota (1): Próximo a efectuarse el Encuentro Nacional del R.—. E.—. A.—. A.—. en Uruguay, adjunto este notable documento de 1941, donde el Gran Oriente Federal Argentino (2) le responde a la Gran Logia de la Masonería "regular" Argentina, fijando su postura adogmática y liberal y sus

ideales político-sociales. Practicantes ambas Potencias del R.—. E.—. A.—. A.—., uno era netamente humanista en su aplicación, y el otro, confesional. Fue la Masonería uruguaya la que otorgó en el siglo

XIX las Cartas Patentes para la fundación de la primera Gran Logia

y el Supremo Consejo grado 33º de Argentina.

Dice el G.—. O.—. F.—. A.—. (3): "La Gran Logia de la Masonería

"regular" Argentina, ha enviado a todos sus talleres una circular, de la

que extractamos los párrafos siguientes.

"Como una contribución al claro conocimiento que todos los hermanos deben

tener sobre los principios masónicos, transcribimos a continuación la declaración recomendada por la reunión de todos los Grandes Maestres de las Grandes Logias Estaduales de Norteamérica y promulgada por la Gran Logia de Massachusetts, que dice:

La Francmasonería es una sociedad caritativa, de benevolencia, educativa y religiosa. Sus principios son proclamados con la amplitud necesaria para que los conozcan mejor los hombres. Sus únicos secretos son su método de reconocimiento y su instrucción simbólica.

Es religiosa, porque enseña el monoteísmo; el volúmen de la Ley Sagrada está abierto sobre sus altares en cualquier momento que una Logia está en sesión; el respeto a Dios está siempre presente en sus ceremoniales, y a sus hermanos se le dirigen constantemente lecciones de moralidad.

Enseña y sostiene el culto de Dios, de la verdad y de la justicia, fraternidad y filantropía, y una inteligente y ordenada libertad civil, religiosa e intelectual.

Creyendo estas cosas, esta Gran Logia afirma su continuada adhesión a aquella antigua y probada ley de la Masonería que prohíbe la discusión, en reuniones masónicas, de credos, política, o cualquier otro asunto que puede excitar animosidades personales.

Y más: afirma su convicción de que no solamente es contrario a los principios fundamentales de la Masonería, sino peligroso para la unidad, fuerza, utilidad y bienestar de los cuerpos masónicos, tomar acción o intentar ejercer presión o influencia en pro o en contra de alguna legislación, o intervenir en cualquier elección o nombramiento de funcionarios del gobierno o influenciarlos en el cumplimiento de sus deberes públicos aunque sean o no miembros de la fraternidad".

Nuevamente el GOFA: "Definiciones anodinas, bandera blanca cubriendo contrabando de guerra, nos resultan los conceptos que para edificación de los buenos masones se nos transcriben.

Felizmente, la Masonería, no obstante la declaración pretendida de Massachusetts, no es este curato de la vereda de enfrente, caritativo, benevolente, religioso, que enseña el monoteísmo. La sumisión al

altar, la hipócrita transigencia.

Algo conocemos de la vergonzosa historia de estos tolerantes señores, religiosos y apolíticos, que encantan a sus hermanos con aposturas de libertadores de la conciencia, pero que entregan la cultura laica de sus pueblos a manos religiosas y en la hora postrera, su alma a Dios, confortados con los auxilios de la Santa Madre Iglesia.

Pero, basta una mirada sobre el panorama del continente para saber lo que significa en atraso, en miseria, en dolor humano, esta defección de las huestes liberales, bajo el comando artero de quienes quieren que la Masonería no sea ni chicha ni limonada.

Nosotros, en cambio, seguimos afirmando nuestra recia posición de combatientes, de altivos herederos de una gloriosa tradición liberal que caracterizó a nuestro pueblo, a nuestras instituciones y a nuestros hermanos.

Frente a estas declaraciones que ni siquiera se condicen con el esfuerzo gigantesco que están realizando los Estados Unidos, y que en pugna con Mr. Roosvelt, parecerían inspiradas por Mr. Lindberg; frente a estas declaraciones, oponemos, las que a comienzos de este siglo, sin ir más allá, cuando en estos valles había varios Orientes y se sentía en el pueblo masónico, como en esta hora, la necesidad de unificar las fuerzas para lograr una acción eficiente, producían los Grandes Maestros, que no lo eran sólo por el cargo que desempeñaban, sino por el concepto liberal que sustentaban.

Al frente del Rito Azul, el contralmirante Howard, responde a una encuesta realizada por "La Cadena de Unión", diciendo: "La Masonería debe apoyar en los comicios electorales a los candidatos que convengan a sus intereses hasta apoderarse del gobierno por los medios legales que marca la constitución".

Quien así hablaba, era un jefe de la escuadra argentina y Gran Maestre del Rito Azul.

El hermano Julio Belin Sarmiento, Gran Maestre del Gran Oriente Argentino de Logias Confederadas, responde a la misma encuesta declarando: "Si por política ha de entenderse las múltiples cuestiones que requieren solución y que directa o indirectamente afectan a una sociabilidad, entiendo que la Masonería debe participar activamente en la lucha política. No hay que confundir, sin embargo, esto con la lucha entre partidos más o menos personales que tienden a sobreponer sus intereses y conveniencias. Si hubiéramos de prescindir de aquella política sana a que me he referido sería casi inútil la existencia de la Institución entre nosotros."

Y el hermano Carlos D´Amico, Gran Maestro del Gran Oriente

Nacional del Rito Argentino -que a tanto se llegaba- con toda la autoridad de su prestigio de hombre público eminente, trazaba este programa: "No dejes nunca de cumplir tus deberes de ciudadano argentino. Concurre en todos los comicios a dar tu voto por el representante de las ideas masónicas, para que no te culpen de las miserias que puedan afligir al Estado."

En esa misma encuesta, participa también el hermano Agustín Alvarez, Gran Maestro del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, cuyas ideas al respecto son conocidas, pues fueron divulgadas en libros famosos.

¿Para qué habríamos de seguir buscando en los archivos y en los recuerdos , las citas que se multiplican al infinito, apoyando nuestra posición?

La desinteligencia que nos separa subsiste. Es conceptual. Lealmente declaramos que habíamos confiado demasiado en un cambio de posición de la Masonería "regular" impuesto por el momento crucial que vive la humanidad. Quienes se cruzan de brazos, quienes toman

la posición de cómoda prescindencia que exige la declaración de

Massachusetts habrán sido iniciados y exaltados, ostentarán bandas y collares y grados, presidirán talleres y tendrán en sus manos la dirección del grupo masónico a que pertenecen, lo serán todo, menos masones fieles a la tradición de este país".

Documentos. II La declaración de la Gran Logia de Massachusetts (4)

"La Francmasonería es una sociedad de carácter caritativo, humanitario, docente y religioso. Sus principios son ampliamente difundidos entre los hombres. Los medios de reconocimiento y de instrucción simbólica son sus únicos secretos.

Es de carácter caritativo en todo aquello que no signifique que esta Sociedad se haya organizado sólo en procura de beneficios y sus rentas no están destinadas a un objetivo personal sino que se dedican a promover el bienestar y la felicidad de la humanidad.

Es humanitaria porque enseña y exige el altruísmo como un deber.

Es de carácter docente porque enseña por medio de sus ritos y ceremonias ritualísticas un sistema de moral y fraternidad basado en la Sacra Ley.

Es de carácter religioso porque enseña el monoteísmo, el Libro de la Sacra Ley está abierto en sus Altares durante todo Tenida, el respeto a Dios preside todas sus ceremonias, y siempre se imparte a los hermanos lecciones de moralidad; sin embargo, no tiene carácter sectario o teológico.

Es una organización social, sólo en cuanto proporciona un estímulo más para que los hombres se reúnan en grandes núcleos y, por lo tanto, procurar haya más material para su obra fundamental de educar, de venerar y hacer la caridad.

Mediante el perfeccionamiento de la personalidad y el fortalecimiento del carácter del individuo, la Francmasonería busca y trata de mejorar la comunidad social. Así imprime en sus miembros, los principios de la recta justicia y de la responsabilidad personal, ilumina e instruye a los hermanos en cuanto a esas cosas que significan y constituyen el bienestar humano, y los inspira en ese sentimiento de caridad, de buena voluntad hacia toda la humanidad, todo lo cual los moverá a traducir en acción sus principios y

convicciones.

Con esta finalidad, enseña y defiende el culto de Dios; la verdad y la justicia; la fraternidad y la filantropía; una ilustrada y bien dirigida (consciente) libertad ciudadana, religiosa e intelectual. Todos sus miembros están obligados a ser sinceros y leales al gobierno del país al cual deben obediencia y cumplir con las leyes de cualquier Estado donde se encuentren.

Cree que el logro de estos objetivos (finalidades) se alcanza mejor estableciendo una amplia base de principios, para que si los hombres que pertenezcan a cualquier raza, país, secta, o sostengan muy diferentes ideas, puedan unirse, antes que limitar esta misma base o plataforma en la que sólo tendrían cabida aquellos individuos de ciertas razas y de determinados credos u opiniones.

Teniendo fe en estos conceptos, esta Gran Logia declara su permanente adhesión a aquella antigua y consagrada Ley de la Francmasonería que prohíbe la discusión en las Tenidas masónicas, de credos, política u otras materias que puedan provocar personales animosidades.

Declara, además, su convencimiento (convicción) de que no solamente es contrario a los principios fundamentales de la Francmasonería, sino que peligroso para su unidad, fuerza, utilidad y bienestar, que los cuerpos masónicos ejerciten acción o intenten presionar o influenciar, en favor o en contra de cualquier legislación; o en cualquiera forma intentar conseguir la elección o designación de funcionarios del Estado, o influenciarlos, sean o no miembros de la Hermandad, en el desempeño de sus obligaciones. El verdadero masón actuará en la vida profana de acuerdo con su juicio (criterio) personal y los dictados de su propia conciencia".

Documentos. III "Pasajes inmorales y crueles de la Biblia". (5)

"Si la Masonería se propone que sus adeptos huyan del vicio y practiquen la virtud, la presencia de la Biblia (no puede ser

considerada) en los trabajos de toda Potencia o de las LL.—. que le están subordinadas. No puede ser considerada la Biblia como el libro que contenga exclusivamente dignos ejemplos de conducta, ni aún desde el punto de vista simbólico, porque esta contiene ciertos pasajes que revelan actos de crueldad, de injusticia, relatos de masacres, exhortaciones a la violencia, etc. además de groseros errores científicos que están en oposición en numerosos puntos con aquellos más ciertos e irrefutables de la ciencia contemporánea.

Entre los casos de inmoralidad y crueldad merecen citarse: en el capítulo XII del Génesis, Abraham, protegido por Jehová, explota en Egipto los encantos de su mujer, que él hace pasar por su hermana; en el capítulo III vers. 1 y 2 de las Profecías de Ezequiel, Dios ordena al Profeta Ezequiel que se comiera un libro y el Profeta se lo comió; en el capítulo IV vers. 12 y 15 de las mismas Profecías, también le ordenó que en expiación de los enormes pecados del pueblo de Israel, comiera todas las mañanas excrementos humanos, y como el Profeta se quejara de la crueldad del castigo, lo autorizó a que los reemplazara con estiércol de buey; en el capítulo I de las Profecías de Oseas se elogia a la prostitución; y en el capítulo III de las mismas profecías, vers. 1 y 2, a fin de poner a prueba hasta dónde llegaba el acatamiento de sus órdenes, le ordenó al Profeta Oseas seducir a la mujer de un amigo y el Profeta lo hizo.

¿Puede ser la Biblia el libro cuyo contenido sirva de ejemplar conducta?"

"Contradicción del uso de la Biblia para jurar, desde que ella lo prohíbe".

"En las Potencias simbólicas y las LL.—. de su dependencia en que se usa la Biblia, además de considerársela como símbolo de la revelación divina, se la utiliza para prestar juramentos sobre ella junto con la Escuadra y el Compás.

Es un contrasentido usar un libro sobre el cual debe prestarse juramento cuando el texto del mismo lo prohíbe. Se olvida que Cristo dijo con meridiana claridad "no juren de ningún modo: ni por el

cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la Ciudad del gran Rey. No jures tampoco por tu cabeza, porque no puedes convertir en blanco o negro uno solo de tus cabellos. Cuando ustedes digan sí, que sea sí, y cuando digan no, que sea no. Todo lo que se dice de más, viene del Maligno". (Evangelio de San Mateo, capítulo V, vers. 34 a 37).

Esta prohibición absoluta del juramento por Jesús El Cristo, que era según los creyentes, la encarnación del Verbo o Segunda Persona de la Trinidad, esto es el mismo Dios en forma humana, rectifica y enmienda lo que a Moisés le dio en el Sinaí. Por tanto, resulta que el juramento es evidentemente contrario a las enseñanzas de Cristo.

¿Cómo se concibe el uso para jurar de un libro que prohíbe el juramento?"

"La Biblia origina discusiones que deben evitarse"

"Siendo la Biblia el libro de determinadas religiones, con las cuales no todos están de acuerdo, naturalmente el libro despierta resistencia y se presta querellas o disensiones que siempre deben eludirse, ya que la Francmasonería ha de ser el centro de unión, y no puede unir lo que provoca -si somos sinceros con nosotros mismos- acentuada disparidad de opiniones.

El lugar de la Biblia es la Iglesia, en la que se reúnen los fieles de una misma confesión, y no en la L.—. porque nosotros como masones, no podemos tomar parte en ninguna doctrina religiosa. En efecto, en el capítulo VI de los Antiguos Deberes del Francmasón, contenidos en las Constituciones de Anderson de 1723, se establece la forma de conducirse "después que la L.—. ha terminado sus trabajos y cuando los hh.—. no se han retirado aún", en cuya ocasión están prohibidas las discusiones políticas y religiosas, porque pertenecemos a la religión universal, a todas las naciones, lenguas y familias y somos enemigos de todos aquellos que hablan de política porque es una cosa sobre la que no existe acuerdo y nunca lo habrá para la prosperidad de una L.—. Nosotros estamos obligados a obedecer la Ley Moral, a ser hombres buenos y sinceros, de honor y

probidad, cualesquiera sean las denominaciones o creencias por las cuales se nos distingue.

Para precisar mejor el alcance de esa norma, en la segunda edición de esas Constituciones, de 1738, la regla concerniente a las cuestiones religiosas y políticas contenida en la referida VIª Obligación sufrió después una modificación convirtiéndose en aplicable a la L.—. , no ya "después que la L.—. ha terminado sus trabajos y cuando los hh.—. no se han retirado aún." Hay una evolución tendiente a evitar el temor de turbar la concordia que reina entre los masones cuando ellos se encuentran. Así ocurre también con las ediciones ulteriores y procurando la neutralidad religiosa y política de la Francmasonería.

Entonces la Masonería rehusa todo dogmatismo enseñando a buscar la verdad con toda independencia y no recurre sino a los buenos sentimientos comunes, abstracción hecha de las convicciones metafísicas particulares.

El culto fundamentel en Masonería es mucho más antiguo que la Biblia y lamentamos que muchas Potencias se hayan atado al código de religiones particulares de reciente data. No ignoramos la palabra escrita que, para nosotros, está muerta. El pensamiento vivo es lo que debemos aprender a evocarnos para hacer hablar a los objetos mudos. No se logra esa Luz con frases fijadas en las escrituras. Los procedimientos profanos no son los nuestros. Los adoradores de la Biblia lo han olvidado cuando sus prejuicios confesionales los han arrastrado a "profanar" la Masonería".

"No ha de excluírse de la Orden a determinados creyentes".

"El caso es que si para la admisión de hh.—. y LL.—. a las Obediencias Masónicas, deben trabajar prestando juramento sobre un Libro de la Ley -la Biblia- cuyo texto no comparten en nombre de la libertad de conciencia, cabe preguntarse, ¿debe la Masonería moderna componerse exclusivamente de creyentes de determinada religión?

Los anglosajones, consideran que, sin la fe en un monarca celeste

que recompensa y castiga, el hombre no puede ser sino un "ateo estúpido y un libertino irreligioso", y por consiguiente, un indeseable en Masonería.

Más evangelistas los latinos -dentro de la corriente del G.—. O.—. de Francia- tienen confianza en cierta Luz que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. Estos estiman religioso buscar la verdad sin ajustarse a previa resolución haciéndolo con toda sinceridad, conformándose a la enseñanza simbólica de la Masonería. Para ellos, el buen candidato iniciable es pensador que aspira a la Luz con todo el fervor de su alma, porque él tiene conciencia de hallarse en las tinieblas. Si él es momentáneamente ateo, él no es "estúpido" y si es intelectualmente libre, no se inclina menos ante la Ley Moral, en razón de su recta y buena voluntad.

¿Cuál de esas dos concepciones merece prevalecer en Masonería? Si es la segunda, seamos lógicos y reconozcamos que si ello fuere proclamado en nombre de la Masonería, no se adopta ningún dogmatismo.

La Asamblea Masónica que se abroga el poder de legislar económicamente, se comporta usurpadora, cuando ella dicta landmarks arbitrarios que no se circunscriben sino al estrecho dominio de su particularismo".

Bibliografía, notas y fuentes citadas:

(1) Artículo publicado en Francmasones, Red Social de la Fraternidad Francmasónica en internet, el 30 de Julio de 2010.

(2) El Gran Oriente Federal Argentino existió como Obediencia entre 1935 y 1956. Practicaba el Rito Escocés, pero aceptaba en su seno a grupos masónicos practicantes de Ritos distintos.

Suprimió de sus prácticas rituálicas la invocación al Gran Arquitecto del Universo y la colocación de la Biblia sobre el ara.

Justificó la primera de estas medidas, alegando que representaba una reafirmación del espíritu adogmático de la Masonería y de la plena libertad de conciencia. En cuanto a la supresión de la Biblia en los altares quiso significar respeto pleno a la libertad de los masones, ya que mientras los creyentes ven en el libro sagrado el símbolo de su ley moral, carece de tal carácter para los no creyentes, que también tienen abiertas las puertas de la Masonería.

(3) Verbum. Órgano oficial de difusión del Gran Oriente Federal Argentino - GOFA; 1944.

(4) El Nivel, Año II, Buenos Aires, mayo de 1944, Nº 14. Sección oficial, pág. 384. Órgano oficial de difusión de la Gran Logia de la Masonería Argentina del REAA.

(5) Verbum, Cuarta época, Año XVII, Nº 39, Bs. As., Nov. -Dic. de

1951.

De Darwin a Stephen Jay Gould o la Biblia en el tapete:

Mickey Mouse y la Masonería que evoluciona a los saltos

Cuarta y última parte de La Masonería, la Biblia y el calefón.

y última parte de La Masonería, la Biblia y el calefón . El Aprendiz de Brujo

El Aprendiz de Brujo

La cristiandad protestante aceptó en general la fecha de 4004 a. c. fijada por el arzobispo Usher como fecha de la creación del mundo. "El doctor Lightfoot, Vicecanciller de Cambridge, que admitía esta fecha de la creación, pensaba que un estudio cuidadoso del Génesis hacía posible aún una mayor precisión; la creación del hombre, de acuerdo con él, tuvo lugar a las nueve de la mañana del 23 de octubre. Esto, sim embargo, nunca ha sido artículo de fe; se puede creer sin riesgo de herejía, que Adán y Eva vinieron a la existencia en octubre 16 o en octubre 30, siempre que las razones se deriven del Génesis. El día de la semana se sabe que fue, naturalmente, el viernes, puesto que Dios descansó el sábado". Bertrand Russell, Religión y ciencia.

"La Biblia es una colección honorable, pero primitiva, de leyendas bastantes infantiles." Albert Einstein

"y herida por un sable sin remache, ves llorar la Biblia junto a un calefón." Tango Cambalache - Discépolo

(

)

***

1

Gould y Eldredge elaboraron la alternativa al gradualismo, el "saltacionismo", que indica que las especies se transforman

(

)

rápidamente para luego permanecer invariables durante largo tiempo. Estos estudios permitieron a Gould comprender que "la

evolución (

Wikipedia.

)

es la adaptación a los ambientes cambiantes, no progreso", dice la

O

sea que la evolución no es lineal como le sucedió a las caricaturas

de

Disney, y como solía ejemplificar Gould en el caso de Mickey

Mouse o el Pato Donald, que pasaron de ser simples bosquejos a

dibujos estilizados sin incógnitas, rupturas lamarckianas o eslabones perdidos. Así crecieron estos personajes en el ideario de la gente

hasta que, a principios de la década de 1970, Dorfman y Mattelart

destruyeron toda ilusión con su libro Para leer el Pato Donald, demostrando que el mensaje transmitido era otra cosa que no tenía nada que ver con la imagen construida. Adiós, belleza. Un buen título para un libro de Raymond Chandler.

Con la Masonería puede decirse que sucede lo mismo, al menos en

ciertos aspectos. Como institución moderna nacida entre los siglos

XVII y XVIII, jamás fue una entidad monolítica. La historia nos

dice que ha subsistido aquejada por a) continuas escisiones y pugnas

internas; b) a la multiplicidad de Ritos y proliferación de Obediencias y c) a sus depredadores naturales: la iglesia, las dictaduras y el poder; el poder que viene de afuera o el poder abusivo de los que están adentro.

Aquí entran a jugar nuevamente el ideario público, la imagen que se pretende dar o construir y el mensaje u obra que finalmente queda, a veces fallida. Y es que la Masonería evoluciona a los saltos, sujeta a la naturaleza inestable del ser humano (Nada hay de nuevo bajo el sol,

decía Sábato en una entrevista, citando al Eclesiastés y refiriéndose a

los valores, emociones y sentimientos de las personas) y a los vaivenes de los tiempos que le ha tocado vivir, con rupturas

sinificativas y no siempre bellas. Como todo reflejo, la imagen siempre aparece distorsionada.

Al respecto, cierto tipo de Masonería aparece a través de la historia como más retrógrada que la iglesia, cuando exige, por ejemplo, la creencia en un Dios único y revelado. Un asunto que ha permanecido vigente en los últimos trescientos años y ha puesto sobre el tapete, una y otra vez, la cuestión de los límites a la libertad absoluta de conciencia. La Biblia en la Logia cumple un rol destacado en toda esta cuestión, siendo estos dos puntos motivo de exclusión para los ateos, agnósticos y todo el que piense distinto a este prejuicio impuesto por aquellos cuerpos masónicos que responden a los parámetros de la Gran Logia Unida de Inglaterra. La exclusión también ha involucrado por largos períodos de años a las mujeres y a todo lo que involucre a la llamada diversidad humana, por ejemplo, homosexuales, etc. Las excepciones existen y están dadas por razones de conveniencia o utilidad. Otros factores a considerar son la clase social, el prestigio y/o el estatus que se puedan ostentar. La raza también ha influido, como es el caso de la Masonería negra de Prince Hall en Estados Unidos, soslayada hasta hace poco por la Masonería autodenominada Regular.

La contracorriente está representada por el Gran Oriente de Francia, que fue fundada en la década de 1770 -la Gran Logia Unida de Inglaterra fue creada en 1813-. En 1877 el Gran Oriente eliminó de las Logias toda invocación al Gran Arquitecto del Universo (una alegoría siempre confusa) y a la Biblia. Fue un punto de inflexión crucial para lo que se daría en llamar después la Masonería liberal y adogmática, es decir, para todos aquellos que no sostenían ninguna creencia basada en cuestiones de fe ciega. Cuando reflexiono sobre este asunto, que le atañe más a la teología que a la razón (advierto que soy ateo), pienso en la frase de Calvino, citada por Bertrand Rusell: "¿Quién se atreve a colocar la autoridad de Copérnico sobre la del Espíritu Santo?" Por esta cuestión el Gran Oriente fue repudiado por los ingleses, creando la más profunda división que aún perdura entre la Masonería universal. Un caso semejante de injerencia británica se

dio en América Latina durante el siglo XX. Una de las víctimas más notorias de la excomunión masónica propiciada por Inglaterra fue la Gran Logia del Uruguay a principios de los años 1950.

El otro punto de inflexión, que implicó un histórico progreso, fue la creación, en 1893, de la que poco después se llamaría la Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain - El Derecho Humano. Desde el siglo XVIII existían las llamadas Logias de Adopción, donde se aceptaba a las mujeres bajo tutela de talleres masculinos, pero fue El Derecho Humano la primera Orden mixta universal que aceptó en pie de igualdad a hombres y mujeres. Hoy es un baluarte de la mixticidad, la igualdad de género, el laicismo y una práctica del Rito Escocés Antiguo y Aceptado bajo una visión humanista y no de tipo confesional. Un caso bastante excepcional, aunque no único.

2

Este artículo constituye la cuarta entrega de La Masonería, la Biblia y

el calefón. Vayamos a la última parte de esta sabrosa investigación realizada por la revista Verbum que, como ya se dijo, fue el órgano oficial de difusión del Gran Oriente Federal Argentino - G.´. O.´. F.´. A.´. Resulta lamentable que esta Obediencia se haya extinguido en 1957, como consecuencia de su unión con la Gran Logia de la Masonería Argentina del R.´. E.´. A.´. A.´., y dando nacimiento a un nuevo cuerpo masónico llamado Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones.

Llegados a este punto voy a citar mis propias palabras que ya he repetido en varias ocasiones: La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones nació en 1957, al fusionarse en un acuerdo común las siguientes dos Potencias: La Gran Logia de la Masonería Argentina del R.´. E.´. A.´. A.´. y el Gran Oriente Federal Argentino - G.´. O.´. F.´. A.´. A tal efecto se redactaron nuevos Estatutos. Herederos del Gran Oriente fundado en 1857 con Carta Patente otorgada por los hermanos uruguayos, también lo han sido el Gran Oriente del Rito Azul, el Gran Oriente Argentino de Logias Confederadas, el Gran Oriente Nacional del Rito Argentino, todos

surgidos de la misma rama a principios del siglo XX. Hacia fines de los años 20 existían también la Gran Logia Nacional Argentina que luego terminaría fusionándose en 1932 con la Gran Logia del REAA y a la cual se sumarían la Gran Logia Provincial de Santa Fe y hasta los Talleres que existían en esa época en suelo nacional del Gran Oriente Español. En 1935 nuevo cisma y dos Obediencias, Gran Logia del R.´. E.´. A.´. A.´. y G.´. O.´. F.´. A.´., hasta 1957. Hasta la fusión de 1957 no existió una Obediencia llamada Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones.

El desafío queda planteado para quien pueda aportar un documento que certifique la existencia de esta Obediencia en algún momento de los primeros cien años de Masonería en Argentina. Con este criterio, por citar un ejemplo, puede decirse que una Potencia aún más antigua en suelo nacional, pese a algunos altibajos, es la OMMI Le Droit Humain - El Derecho Humano, cuya Federación Argentina se constituyó en 1915 y actualmente ha renovado su presencia con significativa fuerza.

3

Algunas conclusiones del Gran Oriente Federal Argentino - G.´. O.´. F.´. A.´. y Verbum sobre el uso de la Biblia (*): "Con toda razón nos dice (Osvald) Wirth que lo anglosajones tienen el Dios de su protestantismo (y su palabra revelada) y están en su derecho, lo que nosotros no discutimos, pero se convierte en conducta abusiva la pretensión de exigirlo a los demás. Los símbolos dogmatizados no llenan su objetivo de unión de los espíritus en la libertad de reflexión y de penetración. La Masonería quiere que sus adeptos se entiendan, sin que ninguno de ellos renuncie a la manera de ver que le impone su espíritu. Este acuerdo universal sólo es posible gracias a los símbolos, idénticos para todos, pero que cada uno los interprete particurlarmente con lo mejor de su poder de persuasión intelectual, de penetración filosófica."

Me ocupé exclusivamente de este tema en el ensayo/conferencia Los masones y los templos del siglo XX (2006). También abordé el tema en El Buen pastor: Creencias, sociedad, poder (2008). La intención de estos textos fue la de analizar la infiltración de ciertas obediencias masónicas y altos grados en diversos estamentos

sociales. Una problemática muy actual para las diversas iglesias cristianas. No son ajenos a esta infiltración los partidos políticos y cualquier estructura de poder cuya utilidad sea viable. Es frecuente también el uso de Logias encubiertas para la protección de ciertas personalidades. Recuerdo a un viejo masón de los altos grados que usó mi hospitalidad durante varios meses, hace ya por lo menos catorce años. Para explicarme mi exclusión de la Masonería me pidió que leyera el El Castillo, de Kafka. Con varios títulos universitarios, actualmente es Obispo. Aunque la Masonería puede llegar a pegarte algunas patadas, siempre instruye y deja enseñanzas, como el vetusto Libro Gordo de Petete de nuestra niñez.

Sigue Verbum: "En conclusión, cesemos de cambiar vanas palabras, instruyámonos para no ser obligados a confesar que no sabemos "ni leer ni

escribir", cuando nuestros jeroglíficos tradicionales no deberían ser indescifrables

para nosotros

No es suficiente ajustar obreros ficticios, decorados con insignias,

celosos cumplidores de gestos rituálicos, pero incapaces de trabajar realmente. Son necesarios iniciados efectivos para regenerar la sociedad humana corrompida, no masones de parada, inofenivos desde todo punto de vista, tales como se los fabrica en serie en la industria masónica anglosajona".

"El (

)

Soberano Gran Comendador del Gran Colegio de Ritos del Supremo

Consejo del Gran Oriente de Francia, prefiere un libro de madera (

simbolizando el conjunto de perfectos conocimientos o un libro que contiene sus inmaculadas páginas blancas al cual atribuye un profundo valor simbólico:

emblema de fuente de verdad que debe animar a todo masón que considere que la verdad de hoy puede ser el error de mañana y viceversa, recordando siempre la

blancura de ese libro (

),

)"

"Para Haydon (autor canadiense) después de analizar el XXIº de los

landmarks de Mackey (

)

propone como conclusión respecto al uso de la Biblia,

el siguiente landmarck: "La presencia en Logia abierta de un Libro de la Ley, sobre el cual los nuevos miembros y los oficiales prestarán juramento de permanecer fieles a las obligaciones contraídas". Esta fórmula admite el empleo de toda clase de libros, de acuerdo a las condiciones religiosas particulares".

"Por último (

)

si verdaderamente la Masonería está por encima de todas las

iglesias, ¿por qué no admitir el juramento sobre el Libro de la Ley Moral por

excelencia: el Libro de las Constituciones y Preceptos Masónicos? Este, ningún

masón puede discutirlo porque es la verdadera Biblia de la humanidad (

único índice de los deberes del hombre y del ciudadano. Cualquiera de estas soluciones son perfectamente aceptables para prestigio de la Orden".

), el

aceptables para prestigio de la Orden". ), el Los Magios 4 Sobre la conferencia de Montevideo

Los Magios

4

Sobre la conferencia de Montevideo en 1947, sostiene Verbum:

"Reunida la Masonería simbólica latinoamericana para concertar, entre otros

temas, normas jurídicas de relación entre las Potencias, en sus aspectos más vitales, 51 Obediencias Masónicas se abocaron al estudio de normas de

reconocimiento de nuevas Potencias (

disponiendo en su artículo 1º que "Las Potencias que aspiren a mantenerse dentro de un régimen jurídico de relación, deberán cumplir y respetar los

siguientes requisitos mínimos: (

de la Francmasonería: Volumen de la Ley Sagrada o Moral, Escuadra y Compás":

"La minoría representada por el Gran Oriente Federal Argentino, aspiraba sobre este particular que debía declararse con mayor claridad y precisión, lo siguiente: "Toda Potencia Masónica del simbolismo para ser considerada como regular, debe: Usar en los trabajos las tres Grandes Luces emblemáticas de la Francmasonería:

1. El Libro, como símbolo del esclarecimiento que el hombre debe a su razón, sin considerarlo autoridad dogmática;

)

La Comisión, en mayoría, se expidió

)

Uso en los trabajos de las tres Grandes Luces

2. La Escuadra, como símbolo de la justicia que debe a sus semejantes; 3. El Compás, como símbolo de la limitación que debe a sus pasiones."

"Tanto la norma adoptada por la Conferencia de Montevideo en 1947, como la sostenida por la minoría de su respectiva Comisión, permite que cada Potencia adopte el Libro de la Ley de su preferencia: La Biblia completa, sólo el Antiguo Testamento, el Corán, el Zend Avesta, losVedas, las Constituciones de Anderson, la Constitución Masónica de cada Obediencia o su Código de Moral, etc. Esta solución puede considerarse con acierto como el punto medio entre los dos extremos: La Biblia y el Libro en blanco. Su elevada inspiración no tuvo otro Norte que el universalismo de la Orden, y buscar el denominador común para todas las Potencias, evitando que alguna de

ellas se erigiera en rectora de la Francmasonería, interfiriendo en jurisdicciones que le son extrañas. No es el número de Potencias que usen la Biblia, lo que debe tenerse en cuenta. Con toda razón recuerda Wirth , el caso de Galileo. Este se vio obligado a abjurar de su convencimiento científico acerca del sistema de Copérnico, porque los once conspicuos prelados de la Iglesia de Roma afirmaron que esa teoría era

contraria a las Sagradas Escrituras (

ciencias, no es el número el que da la razón, sino el estudio y la investigación profunda de sus problemas".

)

En Masonería, como en las

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"En nombre de la libertad de conciencia, uno de los pilares en que descansa la verdadera Francmasonería , el Gran Oriente de Francia reformó su Constitución en 1877, suprimiendo la creencia en Dios y en la inmortalidad del alma, como fruto de un madurado estudio de los antecedentes de la Orden. Cierto es que al comienzo le trajo aparejada la ruptura de relaciones con la Gran Logia Unida de Inglaterra, gran parte de las Grandes Logias norteamericanas y de algunas Potencias que soportan su

influencia en desmedro de su propia soberanía, pero lo cierto del caso es que con el transcurso del tiempo muchas de estas, excepción hecha de la primera, reanudaron sus vínculos fraternales a consecuencia de un mejor estudio del

problema (

)"

"Después de la Conferencia de Montevideo de 1947, de la Francmasonería simbólica Latinoamericana , nuevamente la G.´. L.´. Unida de Inglaterra comenzó su ataque. Primero reconvino a la G.´. L.´. del Uruguay, por haber acatado las resoluciones de esa Conferencia, entre otras razones, al no usar la Biblia en el altar de los juramentos. No tuvo la agresora la posibilidad de explicar en qué Convento o Congreso internacional masónico anterior, se había impuesto el uso de ese Libro. Pese a ello, siguiendo su política imperialista y pretendiendo ejercer el Pontificado masónico, la G.´. L.´. Unida de Inglaterra, con el propósito de amedrentar a las otras Potencias, le retiró el reconocimiento el 6 de setiembre de 1950".

"Grandes Logias estaduales del Brasil y el G.´. O.´. Federal Argentino,

hicieron causa común con la G.´. L.´. del Uruguay, fresco el recuerdo de las discusiones en la Conferencia de 1947, y ratificaron la conducta de sus

autoridades en el conflicto, por el 96% de sus integrantes (

L.´. Unida de Inglaterra buscó en otra Potencia Sudamericana, con autoridades más dóciles a su influencia, de la que se valió para agredir nuevamente a la Conferencia provocando la postergación de la Segunda Conferencia de México que debió realizarse en 1950".

)

Entonces, la G.´.

"Por la propia dignidad de las Potencias partícipes, por la elevada solución que se alcanzó en la Conferencia de Montevideo de 1947, al establecer que los trabajos en las Potencias y en las Logias subordinadas deberán hacerse con el Volumen de la Ley Sagrada o Moral, lo que permite el uso de cualquier libro sagrado o moral por las Potencias, con vistas a un principio que puede universalizarse sin afectar la jurisdicción de las demás, tal conclusión debe mantenerse por ser justa, ecuánime, equidistante y respetuosa de sus Pares, sin admitir imperialismos ni pontificados que amenguan las soberanías".

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"No tienen derecho algunas Potencias en colocarse en la posición de rectoras de principios masónicos en el orden internacional. En efecto, la G.´. L.´. Unida de Inglaterra el 4 de setiembre de 1929, al adoptar ciertas bases para considerar todo pedido de reconocimiento que le hiciera otra Obediencia, estableció que esta, entre otros requisitos, debía demostrar: "Que todos los iniciados prestarán su Juramento sobre o en complea presencia del Libro de la Ley Sagrada abierto, por el cual se significa la revelación de lo alto que liga la conciencia del individuo

particular que se inicia". También se incluía una norma por la cual se debía establecer la creencia en la inmortalidad del alma. "Sin embargo, sólo 6 años después, el 6 de mayo de 1935, celebró un Tratado con el G.´. O.´. del Brasil que tiene 6 ritos, 4 de los cuales no usan la Biblia ni libro sagrado alguno, lo que revela inconsecuencia de principios, mereciendo enérgica condenación de masones ilustres, entre otros, de Marcos Pitchon, que presidió la Comisión de Relaciones Exteriores de la G.´. L.´. Soberana de Cuba. No reprochamos el reconocimiento del G.´. O.´. del Brasil, porque él es digno de ese acto de confraternidad, como se honra la G.´. L.´. Unida de Inglaterra con la amistad de aquel, sino que no se ajustó a sus propios principios esta última Potencia, conforme a sus propias normas de reconocimiento, ya sea en cuanto a la creencia en Dios como al uso de un Libro de la Ley Sagrada, cuando se trata de sacar ventajas sobre jurisdicción territorial en el Brasil".

"La G.´. L.´. de Chile en 1940 reconoció al G.´. O.´. Federal Argentino, y al serle requerida por otras Potencias, entre ellas, las Grandes Logias del Valle de México y de Bolivia, las razones que militaban para ello, con una elevación de principios digna del mejor ejemplo, expuso una serie de fundamentos masónicos que la honran, y que sirvió de pauta para que otras Potencias siguieran su conducta. No la decidió el número de TTall.´. y de hh.´. del G.´. O.´. Federal Argentino, sino la nobleza de principios de esta Potencia, su acentuada actividad fraterna y su franco espíritu abierto a las mejores iniciativas. Sin embargo, días después de la ruptura de relaciones entre las GG.´. LL.´. Unida de Inglaterra y del Uruguay, pretendió un retejo al G.´. O.´. Federal Argentino, conforme a las normas de reconocimiento establecidas en la Conferencia de Montevideo de 1947, y no obstante haber respondido al mismo correctamente, todo hace pensar que por la presión de la G.´. L.´. Unida de Inglaterra, suspendió sus relaciones fraternas la G.´. L.´. de Chile con el G.´. O.´. Federal Argentino, so pretexto de la vinculación de este con un alto cuerpo filosófico con mengua de la soberanía e independencia del simbolismo, lo que no es exacto. Todo hace suponer que en la emergencia se obedece a las directivas de la G.´. L.´. Unida de Inglaterra, con renunciamiento a su propia soberanía e independencia, y lo que es más grave, el intento de revisión de las conclusiones de la Conferencia de Montevideo de 1947, que tienden a anular los postulados de sus nobles principios. Su G.´. M.´. h.´. Orestes Frodden Lorensen, en el mensaje de mayo de 1951 a la G.´. L.´. revela que fue requerido por la G.´. L.´. Unida de Inglaterra, debiendo trasladarse a Londres para justificar su regularidad. Poco después, pese a las explicaciones del

G.´. O.´. Federal Argentino, suspendió relaciones con este. ¿Se debió su conducta a las instrucciones inglesas? Las apariencias permiten inferir que sí".

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Conclusiones

Sostiene Verbum:

1) que el juramento en la antigüedad se prestaba entre los masones operativos ante el Libro de la Ley que no era otra cosa que el conjunto de reglas que establecían los Antiguos Deberes; 2) que al condensarse las obligaciones del masón especulativo en las Constituciones de Anderson de 1723, como tampoco

antes ni después de la creación de la G.´. L.´. de Inglaterra, no se estableció el uso de la Biblia o un Libro Sagrado en la Potencia y LL.´. subordinadas; 3) que la Francmasonería se extendió por el mundo sin que fuera menester que los iniciados prestaran juramento de lealtad a la Orden ante un libro de esa naturaleza; 4) que la Biblia la adoptó la G.´. L.´. de Inglaterra (modern) en el año 1760, cuando ya se había esparcido la Francmasonería

en el orbe (

5) que no es landmarck el uso de un Libro Sagrado, por carecer de las características de antigüedad, universalidad, irrevocabilidad e inviolabilidad; 6) que la Biblia contiene pasajes inmorales y crueles que la hacen impropia de convertirse en un Libro de la Orden y además constituye una contradicción su uso para jurar, cuando ella contiene la prohibición del juramento; 7) que la Biblia origina discusiones que deben evitarse; 8) que su adopción implicaría la necesaria exclusión de la Orden de determinados creyentes; 9) que es preferible dejar librado al elevado criterio de cada Potencia la selección del Libro de Moral que estime más ajustado a sus particulares convicciones; 10) que en esta forma se evitan las fricciones entre las Potencias derivadas de la invasión de la jurisdicción;

);

11) que, por consiguiente, las conclusiones a las que arribó la Conferencia de Montevideo de 1947 sobre este particular, son equidistantes y dignas de ser mantenidas.

Notas

(*) Revista Verbum, Cuarta época, Año XVII, Nº 39, Buenos Aires, Noviembre-Diciembre de 1951, págs. 732/746.

(*) Revista Verbum, Cuarta época, Año XVII, Nº 39, Buenos Aires, Noviembre-Diciembre de 1951, págs. 732/746
Los Búfalos Mojados, como una Logia Mixta 44

Los Búfalos Mojados, como una Logia Mixta