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El Puente Negro se concluyé a fines de diciembre de 1907, y desde ese momento se convirtié en un punto de referencia fundamental ra la ciudad y en uno de sus principales em- lemas. Probablemente es el énico puente de esa importancia de color oscuro para transpor- tes ferroviarios en el pais. Con este puente se rompié el aislamien- to de la capital del Estado con una dilatada re- gién del noroeste del pais. Recordando este hecho memorable la periodista Maria Teresa Zazueta recoge el testi- monio de un vecino de Culiacan, Manvel Inzunza Moncayo (a) Chuncha, peluquero ampliamen- te conocido en la ciudad y aficionado a escribir relatos. “Me acuerdo muy bien de la llegada del Ferrocarril Sud-Pacifico en 1907, cuando ibamos a encontrar la punta de hierro, que eran como unas plataformas que venian firando Teairleles rai mendlizerpar dos avioguinas: que se nos hacian muy grandes, enormes, pues esta- bamos acostumbrados a los del Tacuarinero. Después, cuando llegé el primer tren de pasaje- ros, para inaugurarlo hubo una ceremonia que le flamaron poner el clavo de oro, que con- sistié en que el gobernador Francisco Cafiedo le dio un martillazo a un clavo dorado”. El escritor Carlos Grande nos dice en su obra Sinaloa en la Historia (Tomo 2). “El primero de junio de 1908 se inaugu- raba ante la algarabia popular la estacién del Ferrocarril Sud-Pacifico en la ciudad de Culiacan”. EI puente de referencia fue construido por el ingeniero George Stranahan, superinten- dente de lo empresa frroviaria Southem Pacific. Fue este mismo ingeniero norteamericano quien resolvié el problema técnico de las arcadas prin- cipales del puente Cafiedo (ahora llamado “Puen- te Hidalgo"), obra monumental a cargo del cé- lebre ingeniero Luis F. Molina. Los puentes Cafiedo y Negro tenian las mismas estructuras de acero que construyé una empresa de San Francisco, California, aunque el segundo es mas extenso y mide casi un kilé- metro hasta los terraplenes. Su costo se estimo en medio millon de lares. Ambos puentes eran muy importantes, pero poco a poco el Cafiedo pronto lo superd en uso y recreo. El puente Cafiedo desde su inaugura- cién fue utilizado por arafias, automéviles, re- cuas de carga, pectones y también como centro de reunién cotidiano porque disponia de cémo- das bancas para descansar, estaba dotado de iluminacién y a la gente le gustaba observar la corriente del ro y Se inenterice acontecimientos cotidianos. En septiembre de 1917 hubo una cre- ciente enorme del rio Tamazula y el rio Humaya también aument6 su caudal, los que al unirse frente al Puente Negro formaron una masa de agua de irresistible presién, la que al fin rompid un pilar que unia dos secciones. El trafico se interrumpio el 18 de septiembre y sdlo se pudo reanudar en diciembre del mismo ajo trabajan- do a marchas forzadas. Carlos Filio, periodista y escritor que vivié a principios del siglo XX en Culiacan, pu- blicé en un periddico local de vida efimera que los habitantes de la ciudad vencian el tedio visi- tando en calesas, arafias, y unos pocos automé- viles los sitios de mayor interés, como el Puente Negro, el Puente Cafiedo, la Toma de Agua, la Lomita, las Quintas de Redo, la Estacién Ferro- viaria del Tacuarinero, la estacién del Sud-Paci- fico, la Plazuela Rosales y la Plaza Constitucion con sus portalles, asi como las nuevas avenidas y bulevares que después se llamarian Obregén al Sur, hasta La Lomita; la avenida Bravo y la Ma- dero y Pino Suarez que habia sido arbolada hasta el punto eoiecas como La Redonda, cer- ca de la estacion del Sud-Pacifico. Muchos afios después, antes de que se construyera el puente Almada, cuando el transi- to vehicular crecié rapidamente en Sinaloa, el Puente Negro fue utilizado por todo tipo de ou- toméviles para salvar el rio Culiacén, cuando el vado de concreto quedaba bajo las aguas enfu- recidas del rio. De esta manera continuaban el transito rumbo al norte o el sur transportes de posaieros y de carga. Hoy en dia el Puente Negro esta siendo restaurado por la casa Domecq y el Ayunta- miento de Culiacan con el noble propé: le rescatar su imagen historica, dafiada por los efec- tos naturales del nee: su escaso mantenimien- to y las graffitis que le insertan los jévenes des- orientados. El puente seré dotado de una ilumina- cién especial para resaltar su imagen oscura. 125 General Angel Flores Gobernador de Sinaloa (1921-1924) José Ma. Figueroa Diaz La venganza y la revancha son placeres de los dioses y también de los hombres. En general Angel Flores derrotado por Ramén F. Hturbe en los comicios anteriores para elegir gobernador de Sinaloa en 1917, volvid con nuevos impetus y mayor fuerza politica para cobrarse la afrenta padecida. El héroe de Culiacén, de Mazatlan, de Navojoa y de tantos otros combates en los que participé valientemente durante la Revolucién, exponiendo su vida para defender los ideales al pustde hoki sucirabil erie sks csp raciones politicas ante la popularidad de Iturbe, y esto para él representaba una mancha que tenia que lavar. Al perder esta contienda electoral fue tanta su decepcién, que abandoné Sinaloa en 1917, triste, abatido y pobre,-para ir a refu- giarse a Navojoa a lamer las heridas de su y dedicarse a otras actividades ajenas a la mi cia y la politica. Surge el Plan de Agua Prieta en Sono- ra, que reclama la destitucién del presidente Venustiano Carranza, y entonces Angel Flores, considerdndolo justo y conveniente para el pais, abandona su retiro voluntario y participa activa y preponderantemente en este movimiento. El hombre que se habia ido “con la cola entre las patas” vuelve a tierra de sus amores en 1920, al mando otra vez de las fuerzas militares q2 jefaturaba el “Manco de Celaya”, y decidi- «@ no dejarse comer el mandado en el cam- bio de la estafeta gubernamental que en ese mis- mo afio tendria lugar. ‘Se lanza como candidato teniendo como contrincante a otro coloso de la Revolucién: el general Juan Carrasco, el intrépido soldado de Puerta de Canoas, Mazatlan, que tenia igual o mayores merecimientos que el de San Pedro. Triunfa Angel Flores, porque alguno de 126 los dos tenia que ganar, y protesta como gober- nador constitucional del Estado para el periodo que arrancaba el 27 de septiembre de 1920 y concluia en el mismo dia y afio de 1924. Ascendia al paler a los 37 afios de_ edad, joven, vigoroso, lleno de vida. Angel Flo- res habia cobrado la afrenta, la humillacién su- frida. Angel Flores, grumete Dejemos a la esclarecida pluma del poe- ta Alejandro Hernandez Tyler, quien fue su se- cretario particular en el gobierno, que nos des- criba la figura del general Angel Flores. “Angel Flores, Benemérito de Sinaloa, fue actor de primera fila en la tragedia de la Reyolucién Mexicana. En el noroeste de la repoblica es de los primeros en rebelarse contra las injusticias de su 6poca. Se enlist6 en las postrimerias de noviem- bre de 1910, a las érdenes del guerrillero Pom- poso Acosta, de Siqueros, y con Juan Carrasco, después. Angel Flores nacié el dia 2 de octubre de 1883, en el pueblo Lo de Verdugo, municipio de Culiacan Desde su juventud, sin bienes de fortu- na, 61 mismo va levantando el ondamiaje de su propio destino. Grumete en el vapor “Altata”, capitaneado por don Joaquin Arano, ensaya las primeras rutas en el Océano Pacifico. Mas tarde remero de los caminos del mar, se enrola como marinero en vapores en los mares remotos. Sus zapatos claveteados rayan los muelles distantes: Europa, Asia, América del Sur. Después de navegar largo tiempo se radica en San Francisco, California, Regresa a Mazatlan. Vida proletaria que se desdobla de cargador de muelle hasta capataz de cuadrilla. Habiéndose lanzado la candidatura de Diego Redo para gobemador de Sinaloa —ha muerto el general Francisco Cafiedo— Angel Flo- res se afilia al Portide Independiente, ubicado a lo sombra del candidato del pueblo: José Ferrel. Angel Flores, soldado Al iniciarse el movimiento revoluciona- rio de 1910, Angel Flores es uno de los prime- ros en pasar lista de presentes. Moja la tierra sinaloense con su sangre generosa. Lucha hasta el triunfo de Madero. No lo ciega la llamarada de victoria. Abandona la carabina revoluciona- ria y vuelve nuevamente a las rudas faenas de los muelles. Después de la Decena Tragica, en 1913, surge otra vez en el solar sinaloense, con vigo- rosos perfiles, la figura de Angel Flores. Disputa palmo a palmo, en lucha desigual con los fede- rales, el campo que pertenece a los constitucionalistas. Es valiente. Sus soldados lo respetan. Sus enemigos le temen. El romance popular recoge su nombre. Es ascendido a general brigadier al marchar al norte de Sinaloa para prepararse en una nueva lucha, incubada la rebeldia de Francisco Villa. El Jefe de la Divisién del Norte marcha a través del Cafién del Pilpito, rambo a Sonora. Vuelve a vencer en su campafia contra los convencionistas. Pasea triunfalmente el pa- bellon constitucionalista por el noroeste de Mexi- co. Su heroica defensa de Navojoa es la pagina mas gloriosa de la Columna Expedicionaria de Sinaloa. Se constituyen los Poderes de la Union, don Venustiano Carranza, el caudillo de la bar- ba nortefia, asume la primera magistratura de la nacién. Angel Flores sirve con lealtad a la Revolucién hecha gobierno constituido. Rasgos y perfiles Angel Flores no tuvo mayor instruccién que la que le dio la escuela de la vida. Era inteligente y sagaz. Lo que no sabia lo pregun- taba, pero su escasa preparacién lo inhibia mu- chas veces de entablar una conversacién o una discusion con gentes versadas en el tema a tra- tar. Esta limitacién fue uno de los grandes General Angel Flores. escollos de su carrera politica. Por eso y por otras cosas no llegé a alturas mayores. Sin em- bargo, fue una chucha cverera en el arte de la guerra. Ahi daba clases como un catedratico universitario. Fueron famosos, desesperantes, sus mo- nosilabos y sus balbuceos. Con un confinuado ritmo ppss pss, echando aire por la boca y despidiendo un fuerte olor a tabaco, llenaba los huecos profundos de su falta de palabras para darse a entender. ‘Angel Flores fue un hombre de adema- nes bruscos, tipo ranchero, alto, semicorpulento, siempre con su bigote recortado y con su inse- parable gran pipa en los labios, que semejaba una cachimba y que alimentaba con tabaco macuche del monte. Fue un individuo decente, probo, sin vi- cios, excepto el de fumar como chacuaco y que le valié el bien puesto romoquete de “El Ca- chimba’. Su nombre esta inscrito con letras de oro 127