Está en la página 1de 6

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

SEMINARIO DE INVESTIGACION

CAMILO ANDRES GARCIA

Prof. MAURICIO DURAN

“Sin tema”

Mi proyecto parte del concepto de intuición, el cual es definido por la


psicología como el conocimiento que no sigue un camino racional para
su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o,
incluso, verbalizarse. La intuición, siguiendo lo anterior, suele
presentarse más frecuentemente como reacciones emotivas repentinas
a determinados sucesos o sensaciones. Es en ese punto donde se
encuentran mis necesidades personales y donde la realización se
concentra en un estado emocional, en mis inquietudes intimas con
respecto al entorno y posteriormente al desarrollo plástico, sobre todo
en la elaboración de un pensamiento abstracto dejando a un lado todo
proceso racional y estricto, sugiriendo una visión completamente
intuitiva y posteriormente en la reformulación y representación de mi
entorno, de mi cotidiano. Es pertinente relacionarlo con los fundamentos
básicos del surrealismo, donde se destaca la concepción subjetiva del
mundo, asentada en los valores vitales del hombre como la imaginación
y la acción creadora.

Ahora bien, dicha acción creadora se ciñe a un automatismo, el cual


según Breton, “es la renuncia incondicional del artista a diferenciar las
funciones de sentimiento e intelecto, con el fin de reproducir
genuinamente la unidad rítmica de la necesidad interior de creación de
las ideas subjetivas” Karin, Thomas. Ediciones del Serbal. Hasta hoy
estilos de las artes plásticas en el siglo XX. 1988. Barcelona pág. 30

La idea de intuición dentro de mi trabajo es acompañada por dos


conceptos que determinan la acción creadora: la casualidad y la
espontaneidad. La casualidad se refleja como la conjugación de diversos
fragmentos de mi entorno, como situaciones, imágenes y temáticas las
cuales han sido obtenidas al azar, sin un orden específico, sin un
planteamiento, como un collage. La espontaneidad está ligada
completamente a la realización física del proyecto, en otras palabras al
oficio, al hacer.

Este hacer u oficio lo puedo definir como la relación que existe entre lo
material y lo sensible, es decir, la conexión espiritual que se da entre un
objeto y el yo en el sentido de la filosofía del Zen. En el Zen, satori
significa la inmediata experiencia de la naturaleza Buddha de todas las
cosas, destacándose los objetos, hechos y personas involucradas en la
vida diaria experimentados con admiración y misterio de la vida en cada
situación: La perfección de Zen es por lo tanto vivir la vida diaria en
forma natural y espontánea.

Con lo anterior el hacer se convierte en una conexión espiritual entre el


objeto visible y el desarrollo físico, entre el mundo táctil y el mundo
intangible, exaltando toda sensibilidad de dicha relación. Es entonces,
cuando la acción de dibujar se convierte en una disciplina que
exterioriza todas las emociones que se encuentran en un proceso de
percepción, y por lo tanto, es esa percepción la que determina el sentido
de mi proyecto.

Veo una relación bastante estrecha con el trabajo de Gabriel Orozco “la
situación más leve es susceptible de provocar desarrollos de sentido,
cualidades poéticasde extrema sensibilidad. Cualidades que el artista
descubre, que en definitiva solo existen en su mirada” Torres, David
(1996). El dedo que señala. Lápiz. Revista Internacional de Arte, Vol.
15, (no. 123), pág.35.

A lo largo de la investigación he encontrado artistas que son afines a mi


proyecto, uno de los más importantes ha sido José Antonio Suarez. A
grandes rasgos el trabajo de Suarez se compone de una serie de 52
dibujos realizados semanalmente, en el que basa toda su producción en
la frase “Ningún día sin una línea”. Cabe anotar que los dibujos fueron
realizados dentro del concepto de cotidiano, a un diario, en el que
consigna objetos, personas o situaciones acorde a su imaginación.
Otro referente visual fue el trabajo “nombre propio” realizado por
Johana Calle, esta obra fue ejecutado a través de una insistencia en el
dibujo y la pintura. Es una obra seria y reflexiva, que señala de manera
incisiva ciertos síntomas del malestar social que sufre nuestro país. lo que me
interesa de esta obra es la tradicional característica del dibujo, ya que resulta
ser un dibujo inmediato, a ese hacer que consigna los intereses personales
En este sentido, puedo concluir que mi trabajo pretende señalar objetos,
situaciones o lugares y encontrar en ellos cualidades estéticas, obviando
desde luego todos los contenidos conceptuales, de manera que mi
interés prima en los aspectos de forma captados únicamente por la
percepción.

Aunque la investigación es un proceso, quedan preguntas por resolver,


una de ellas es el cómo argumentar el proyecto partiendo
completamente de la intuición, encontrar referentes teóricos y visuales.

LITERATURA CITADA

TORRES, David (1996). El dedo que señala. Lápiz. Revista Internacional


de Arte, Vol. 15, (no. 123), págs. 30-39
BRETON, A (traducido por Pellegrini, A.). 1965. Los Manifiestos del Surrealismo.
Ediciones Nueva Visión. Argentina. 157p

THOMAS, K. 1988. Hasta Hoy Estilos de las Artes Plásticas en el Siglo XX.
Ediciones del Serbal. Barcelona. 333p

WEBGRAFIA

http://www.lablaa.org/blaavirtual/todaslasartes/dibujo/dibujo37.htm

http://www.museonacional.gov.co/diario.html

http://www.m3lab.info/portal/?q=node/2468

http://www.lablaa.org/blaavirtual/todaslasartes/pintar/pintar1.htm

http://www.lablaa.org/blaavirtual/coleccionarte/artplas2/callej.htm

http://www.universes-in-universe.de/columna/col17/col17.htm