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OSCAR TERAN | | | VIDA INTELECTUAL EN EL BUENOS AIRES IN-DE-SIGLO (1880-1910) Derivps de la “cultura cientifica” rao DOS DE AMERICA PEA. VENEZUELA 2 1. EL LAMENTO DE CANE, 'Numerosas intervenciones de los inelectuales argentinas en et giro del siglo pasado organizaron una problemaitica frente al proceso de modernicacisn experimentado en esos alls y frente ala tarea de consumar la construceién de la nacién. En un pe- rfodo cultural caracterizado por una superposicin de tori y estéticas, el horizonte intelectual de la Generacién del 90 se ‘organiz6 sobre un espacio donde convivéan el romanticism acriollado de Is Generacisn del 37 y el Iiberalisno, junto con cconcepciones catsicas y con las novedades traidas por el s0- cialisio y el anarquismo. A aquella tradiciSn, los hombres del 80 le habia asignado una entonacién realist, laicizada y esea- samente proclive la sistematicidad, dentro de un context de ‘optimismo bisico en los destinos nacionales, aun cuando opa- ceado por ciertas prevenciones, acentuadas por la crisis y los seesos de 1390. Para entonces, el periodo post Caseros se ha cerrado con el Uiunfo del Estado nacional, aungue las luchas inraeites haa ddejado marcas de cuya persistencia dan cuenta los textos inau- turales del relato del 80: es sabido que ni Juvenilia ni La gran laldea se privan de referir a las pasiones politicas que habfan azitado a la Repablica desde 1852, eflejadas en las divisiones y ogios entre provincianos y porteios o entre nacionalistas y au Tonomistas, como cuando Miguel Cane evora aquel dia de abit de 1863 en que crudes y cocidos “estuvieron a punto de ensa rental ciudad”! B Dichas prevcupaciones fueron respondidas deste matrices ieoldgicas diversas y algunas de ellas tenovadas. En el imbi- to de Tos intelectuaes, la “cultura cientiies” se consticuys en ‘uno de los grandes cinones interpretativos de la nueva proble- imtca, El juego de las culuras ciemtifiea y estético-humanista vanzaba sobre el terreno de una cultura religiosa en retraces al menas en el ambito letrado, pero que seguia elevando su vor apocaliptica ante los prestigins erecientes de los fdotos de fa rmoderidad, Ast, Pedro Goyena, desde su plataforma catlica, audvertia en un discusso sobre fa ley de educaci6n convin que kt 2 a que jamds I Tplesia fe host, ha tomado wn di ‘eceiSn extavida, por Ia nflcneia de un orgulla insensata” Era un discurso en retirada, y que no encontraba condiciones propicias de aviibidad en el marco de I pas roquista y de los isibles éxitos en ef cumplimiento del programa modeenizador, ‘que habfan promovido la confianza aun de alguien eauteloso ante Is expansiss del progreso como Miguel Cané. Este miem bro relevante de la clase dirigente,cuyo Tinaje lo conecta con el palrciado, habia iniciado su earera de eseritor en La Tribu y EV Nacional, y de all en mis protagonizaria un ewes honoram: caandnico ente os miemaos de st grupo: militate antonomista rector general de Correos y Tekégrafos diputado; minsto ple- nipotenciario en Colombia, Aust, Alemania, Pspafa y Francia intendente de Buenos Aires, minisro del Interior y de Relacio ‘es Eateriores, Seri 6 quien relataré en 1882, can indisimlado ‘orgullo, que ningin exiranjero podtia creer “al encontrarse en el seno de Ia culta Buenos Aires, en medio de la actividad febril del comercio y de todos Tos halagos del arte, que en 1820 los ‘atxillos semihrbaros ataban sus potrosen ls rejas de fa plaza de Mayo". ¥ agregaba: “Recibimos un mundo nuevo, tbat, despoblado, sin el menor sintoma de organizacién racional imiiese fo América de hoy, cugntense los centenares de millares fe extranjeros que vivea felices en sw suelo, nuestra industri Ia explotacidn de nuesteas riquezas, el refinamiento de nuestros PLLAMENTO DECANE ustos, fas forms d vas de nuestro onanism poiticg, y ligasenos qué pedazo del mundo ha hecho uns evelucin seme: jnve en medio siglo!™? Estas opiniones coincidfan con fa revelaa en una cata de Julio A. Roca al mismo Cané fechada en diciembre de 1881 Por agit ~eseribia el presidente de la Repiiblica~todo mach bien. EI pais en fodo sentido se abre alas corientes cle progre 0, con una gran confianza en fa paz y Ia tranquitidad publica. ‘una fe profunda : el porvenis, AT paso que vamos, si sabentos conservar el juicho nla prosperidad,{...) pronto hemos de ser tum gran pueblo ¥ hemos de Hamar fa atencidn def nando”? Et sineicanismo tambign se autocelebraba al aio siguiente en Fa escrtura de Embsto Quesada, cuando en la Neva Revista de Buenos Aires dedia que “Ia atencién de los hombres pensadores del mundo enterd est fija agus, porque agar se elaboran actual ‘mente los destifos futuros de la humanidad”.* Com el mismo sentido, otto migmbro de fa Generacion del 80, Eduardo Wild, vaticinaba en ura carta diigida al presidente de la Replica la ténica euférfea que presiitia fos febiles aos venideros ‘Adelante, adel f Havemos de Buenas Aires Ia Atenas de Su ddamérica’™? Y thstael viejo Sarmiento, an poco complaciene hacia ta politica Pr cuts no podia dejar de fester en Bue Aires a ka Nuevl York del si, necano que en Ia capital a Sc ‘eae ttm ia coe dcofve de 1882 ata 6 mst saan te iO STELUCHUAL EVEL LUENDS AMKES HE SIGLO eatin “hy mas confor, ms gusto, que El Havre 0 en Bar elon, toma en mas a poblacin ef inelecal, no code a cietas comarca: do al tte toa desarrollo Espa Ian ci, por no noma el sto", Por fin, un antigo asto- noms, cx un bro fuertemeste extec del quis, mostaba su conviccign de que "ly Republica Argedtina cx sin disputa ti dels pases mis ricas del mundo, singe el mds eco"? sos etusiasmostalvez sbredimensiondos se apoyaban, no cst, en datos que evelaban Ia consolidjeion del proveso de tniicacgn de la naién, en ef marco den sorprendente exec ‘mien econdmico, acompaiado pot la expesativa muchas veces cmplida de movildad social ascendene y ga extosa secul 2acién cultural impulsada desde el Estado, Hn tan, hacia 1880, tas do faciones polftcas que hasta entondes se ispusban el ode fel nacionatmo musa y el autononismo de Alsna) hi an sido sustituidas por una nueva traceypn que, motrizada clsde el tterir,termins por incorporar Lanbign ‘algunos sec tors de la dirigencia porte? Suslament, la convicetgn de que se habia ingresao en una edad que soma con el pasado fue rte del discus que el misinoroquismo cnsteyé como pate Gest imagen antolegimante, Como se ha mostado, el mensaje ‘mds inmediato que el dao oficilista La ribuna Nacional se pees a fui afmaba que “la Argento fnaente habia ado nuns nucva er, identificads con e atibo del pro aiziado en “buenas cosechas, induistrias nuevas, em 1 aa tis. 187m Gund 2 80 pp se . (esa on fs alert asap eI mags prests que requieren grandes eapitales e iimitada fortuna, vias frre que ava can hacia Sus eabeceras naturales, umes que Se sttojan sobre To: 116s, ros que se eneauzan para que no se des borden, colons que adquieren vida propa, expediciones en fia ‘que crvzan el desieto en todas las direeciones para hacer ef pro- Iijo inventario de sus riguezas” " De tl modo, el diario repea Ta smoraleja de que las pasiones destructivas de la politica habian s+ Alo dominadas por el desarrollo de los intereses conservadores socials con el desarrollo econémico, dado que “es el progresd ‘nterial ef que Neva al progreso moral, y no viceversa”, En la Li fea del Alber gue su vez abrovaba en el liberalismo de la eco ‘nomia politica inglesa, para el roquisme le paz ere el logro mayor ‘el progreso econémico, y con ello la politica pasaba aforunada- mente a segundo plano: "El tiempo dela politica teatral ha a do, No hay multitudes ociosas que flagien revoluciones",seguia proclamando La Trane en 1887 Naturalmente, eta la misma coaviceién que animaba los mensajes de Julio A. Roca, como aquel de 1883 en que express votas por que’ sea sts nuctra aspiravion publica, la paz ye one: nos este programa, y fa Ive que capieza a itadar sobre Ta Repiblica se convert chu foco que, cs tra esella de COninte anunciacd al mn que existe on este extreme Sut {el continents american, abareando cuatro veees mayor es prvio que Ia Prana y no menos Fer que ella, una nacion iets fas conientes dt esp, si cats, sn preo fupaeiones rebigiosas ni sociales, sin tranias ni comuns, reve tempt sobre Ia faz dela tera, donde se consagran = as las libeadesy todos Tos derechos del he" Et optimism que muchas de estas intervenciones sucten reve Jae también en tos simbitos intelectuales es la marea de un ereencia tenaz: la que dice que en esta parte del mundo se esti claborando una experiencia cultural original y decisiva, digna de inscrbirse en ef marco de las naciones mis prestgiosas del ‘mundo. Visiones todas ellas que reforzaban la fandacional creencia en fa excepcionalidad y en la geandeza argentinas, re velada a una escala tipica por Florentino Ameghino, para quien evidentemente Darwin era argentino porque fe aqu donde ve- ified su genial descubrimicnto. Las memories de Martin Gar- fa Mérou, quien fuera secretario de Cané, permiten atshar ese elima de enérgiea confianza en el futuro manifesto de la Ae gentina, En ella, yrefiriéndose a la formacisn de un cevcle de ppensée a fines de 1889, el encuentro inaugural en casa de un 'njemibro de la elite se describe con una hipérbole anmentaiv La reunion se presenta animada y esplndida. [.} }QU6 J vetsdad de ideas, de opiniones, de creencias! Solo ca una ‘cosa euneiden: todos son ultaliberalesy emuinentemene ‘olucionarios, quieren un cambio completo politico y social Era necesiriorefrmar fas creencias, las costimtues institut 1 socialismn; pero el socialsmo hieral,inteigenty sta do, justo;reorganizar a replica; ms, fa América hacer de ‘oda ela una gran nacidn, que ensefira a pensar. 9 obrat 8 se mundo antiguo, a ese vio deerita a quien Wevaria la vviicame sav de ls nuevas deci Y asi como el Estado prusiano Iuego deta victoria sobre Fran- ia decidis erigiry nutcic el museo de Pérgano pata hacer de "Tos vost ssn do qe Darin pe cosa eam de "oo at nea” (F Arena, Corson, ens Ale WM Jan ne Ee, Ip) S Berlin wna capital Ia altra de fs oes grandes de go de este espn se encuentra cn a else dtigente argentina y cn los ineleenales que de wno w otro most autierem a esa wi pia, Las cartas de Cané constityen un repistio de esa expecta ‘a: propor alll quc la clase acommodaca conibuya con sus donaciones a allmentar un museo de hellas ares digno de un fais de avanzads;recomienda también enfticamente al pres dente Pellegrini que no ponga palmeras on Buenos Ales sino foto tipo de drbbles mas dignos de esa gran civdad, y Wana tena al iismo fiempo Ta creencia de que, desile ese lugar Gorpoiticoy etaral aeupado por ha elass gente se Hene tec adquirdo de opera sbye la cin convo sore wn ‘in personal. opa, a Y sin embargo,|no son pocos fos miembros de fa elite Let que desde tempfano abseevan inguictos e6m. junto con feutos waloradas, el tderente modernizador ha acarreado fendmenos indeseacos 0 infomsprensible, tanto nxispregcupantes luego de Ja crisis Finaneipra y los acontecieientas politicas del 90. En este imo aspefto, a partic de ella, tla yn eer lrgos aes J fos desnemtramienos partes {ve saufjanm at auloennsne converges ths coafionapositora donde pation oer poles A ord sg: pri Hera de atichn tt tee Gel tomo atonnsta con mio de niqgonisinos que permaneetan Intentes desl cleecionps dot 86; ly Unin Catéica de Estas, Gayena y be Caste ones Ais pode see | 7 VIDA INTELECTUSL EN EL BUENS AIRES FN E-SIGLO ‘igimidas por las Reyes lcs, y, por ff, un grupo de ant o> nines, fees la tracion pophlista de auton me bonaerense, donde sobresalian Leandro N. Alem ¢ Hipotito Veigoyer otros que se habia organizado en ap de fas querellas | Ep cuanto ul orden de fa recepeign de Tas trapsformaciones ma- {craks la crtente de innovaciones desperti en la Argent Feflejos reactivosandlogos alos de tras pares del mundo sum {que la visiGn desconfiada ante algunos efeftos de la reforma maderizidora choeaba con la paradoja de que quienes impul- sulban activamente dichas reformas efaa lop mismos que des ‘confiaban, De-allf que en el seno de este sector que apuesta ala -modemizacin y al progreso se despligguen una serie de discur sos complejo y comectivos que desearian cumplir el papel de fa lanza mica eapaz de curar las heridas que ella misma produ ce. Tal esprit es el que le hace afiorar a Vjcente Quesada las Viejas quinias y Ios alos cipreses desalojadop por el ferrocatil, yal mismo ticmpo prever que los bienes y usos europeos tarde © tempran se impondrin para bien de la sociabilidad crilta Estas crticas a la modernidad hallarian disponible un archi ‘0 argumenttivo configurado por las versiqnes conservadoras no ignoraas en Flispanoamérica y constituas ante el ciclo de las tevoluchomes industrial y francesa, En tgrminos generals, Se apel6 al accrvo roméintico que resentia del desgarraniento que la miodesnidad intcoducta en el seno de|una realidad cuya anterior organicidad se afioraba, Mgs precisamente, se eific: Fon atgumentaciones que lamentaban a ierupeién eaitica de las tmasas en fa escena politica, o el peso privilegiads que ls pr licas ecoudmicas habfan alcanzado en la sociedad, sein ef dliagndstico de Bona proocupacién de los gobiemos, la unica religion de su pueblo, «el inico tema de sus disputas nie la clase lta atgentin, esas impugnaciones hacia algu- ras earas de Ia moderizacion pueden encontrarse tempranamente yy ubicarse dentro de diversas esferas de representaciones, La pr ‘era de ella replica el tema del bi sw, tpico de los estates {que lamentan fa disolueion de las viejas costumbres en una s0- ‘edad y una ciudad en rida transformacion. Como seal Je- Sé Luis Romero, en esa situacin qlienes pereiben precozmente Jos cambios como una amenaza y katz el lamento del ";donde estén, ddnde se han ido?” son los que tienen una train, inte reses'evonémicos importantes, un modo congenito de vida, vi _gorosos prejucios y, "Sobre todo, la convieci6n profunds de ser herederos histricos y mandatarios de quienes establecieton aquellos fundamentos”." En este registt, unt conservador habia ‘eserito en Alemania, ya en 1828: “Todo se ha vuelto mévil 0 se hace movible y, con ht intencién o bajo pretexto de perfeccio- narlo ta, se enestiona, se duda de todo y se vaal encuentro de ‘una transformacign general. El amor al movimento en sf, inclu 5a sin finalidad ni propdsito determinado, ha sido el resultado y ‘desarollado a parte de los movimientos del tempo" En la Aggentina, una pereepeida aniloga comienza por ser ¢ leve y riswera, como la que presenta Lucio V. Mansilla en 1870 en Una excursion a los indios rangueles, por ta cual la ei silizacin consiste “en gue haya muchos médicos y muchos en fermos, muchos abogados y muchos pleitos, muchos solados y ‘muchas guerras, muchos ricos y muchos pobres. En que se im priman muchos periédicos y circulen muchas mentiras”. Afos después, todavia Eduardo Wilde expondrd con su espontinea isonfa, en una nota presisamentetitulada "Vida modema”, wn 2 \WDAINTELDCTUAL BS HL MUENOS AIRES FI-DE-SILO nuevo costado de ese malestar ef de kr acumlacién de ebjetos {que convierten al hogar en um “bazar” y al rfinaaniento en um jobsticule para la vida, ";Sabes por qué me he venida? Por huir dde mi casa, donde no poeta dar un paso sin romperme fa crisma contra alain objeto de arte [...] El aire no citenlaba por culpa Xe los biombos, de las estatuas, de ls jrtones y de la grandis: sma made que nos dio a iz”. Se tata, oma se ve, de una des: cripcién nopativa de lo que macho después Walter Benjamin en El libro de tos pasajes lararta Ia “casa estuche", tipica de ese ‘monento del hdbitat burgués.” Un nuevo aspecto, ef del igualitarismo -para el cual el siglo XIN ele sie fe palabra ‘configurs para fos sectores tradicionales otto de los mates atibuibles a Tos ter: pos modemos, y ohservaron su expresién en la erosidn de ta deforencia: "Los ntchachos decian: jllf viene ef doctor! y 4uitaban el sombrero, como fo haefan delante de todo sacerdote 10 de os ancianos, a quienes cedian Ia derecha de la vereda.[..] ‘Todo estaba sujeto a cierta regimen uniform”! rnd. Mal. hoe Disb, sna Fy pmo * te Ques, Moma dm aoc 9 1 Asis, oa fsa el omer ar dela aoe den igen yu ren shat lnc espe, Nad spor lla dt ced sa tee nyt a” Uo A Wade en ie dee 70a Buns Aer Cov aod Ari Lain 16, + EL Lannesto oe dat 7 Bs que la despocraca ast comprendida ef nea toque leana proseguign por Renan Taine configura un Fantasma «qe amenaza a as sociedades con un proceso honvngeneizador {hues puede nvear hacia ajo, y pr el etal se eseva el término “medieridad”,prontamente difundido en el Tin de sic slo por enica de Nictrsce a atime hombre" ve comtione €1 Zara por a expansin de fx peras dramatic dT Sen, Se tata de sino Balance que teatia Paal Grouse deb Civlacién nodeamericana cuando vita exe pais. Por 8 como asevera Spencer, el progeeso se corresponde con una di ferenciacién Ges de fas partes constitnyentes de cualquier relia, a Gost le parece eviente que, “en To fundamental Tas ideas, los sos as apitedesy x fnciones sociales, tovtsima cvolubiin de los Estados Unidos se enaceriza or tna mara eoifinin hacia ta homogetead Sn progres tnt terial entoncesj equiva aun regresa mora ello sera Ta cenfrmactin dd qu Ta abouts demoeracia nos Heva fatale tea la wniversal|mediocridad” El quiebre dp aque nocmatividad tradicional es to que ctrosnemoraftas de Tas décaas del $0 y 90 indian com causa del inerehnento de fos atentados contra la propia vida Miontras Santiago Calzadilla sostiene que "vivimos en la Spoca {e los sucidios, José Antonio Wilde oftece un indicio donde ‘ede verse gud las critieas ala modernizacisn han comenzado 4 vincularse cont el (pico del lujo come enemies de la vida hue ni” Y él mismp contrasiaré It mencionada périda de defer cia com otto topjeo en vias de eanonizacsn: fa sana persitenein Ue los viejs valores en ef interior del pais tema que tabajaba costae on