Ariadna Superstar

Alejandro Bentivoglio

Bentivoglio, Alejandro Ariadna Superstar. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 79/59 Ediciones, 2012. 80 p. ; 20x14 cm. ISBN 978‐987‐33‐1981‐5 1. Narrativa Argentina. 2. Cuentos. I. Título CDD A863

Fecha de catalogación: 23/03/2012

79/59 Ediciones Buenos Aires Argentina lear1996@hotmail.com

Diseño: Romina Reyna Foto de Portada: Cualy Alegre y Evelyn Sobczuk. Ariadna Superstar: Gilda Manso

© 79/59 Ediciones, 2012 © Alejandro Bentivoglio, 2012

Ariadna Superstar

El camino hacia la lectura de esta obra, Ariadna Superstar será sin duda para muchos lectores, la íntima posibilidad de abrir o cerrar las infinitas puertas internas a las que el Ser golpea para pararse frente a sí mismo. Y nunca serán suficientes ya que la vida es un aprendizaje eterno. Pero Alejandro Bentivoglio con “excelencia guerrera”, batalla con todas las posibilidades que su existencia le ha ofrecido y le sigue ofreciendo, para llegar al propio conocimiento, mensaje que desde la Grecia antigua sigue iluminando el sentimiento humano. El poeta prologa sus pasos entre estas páginas, a la manera del exordio clásico, invocando a las musas, planteando su conflicto… pero además agrega la creatividad de recurrir en su apelación, a la presencia de sus otros referentes de actualidad en los cuales apoya su intención de trasmitir y trasmitirse, su estar en la circularidad de un yo íntimo y plural, inserto en una realidad irremediablemente compleja. Nos prepara para el comienzo de un viaje laberíntico por la vida, un viaje que de alguna manera todo ser ha realizado por su conciencia, pero dejando en suspenso su pasaje de vuelta. El mito de Ariadna es el hilo conductor de esta obra. Multiplicidad de alegorías tejidas en la mente y el espíritu del autor,
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se convierten en pasillos literarios de diversos géneros y mitología grecorromana, a través de microficciones de cruda e irónica realidad, unos; de profunda elevación y ternura, otros. Infaltable en este laberinto vital, la diosa Poesía, Ella viene a él para iluminar o ser atajo en las sombras de pasillos sin salida. En esos pasillos que el autor crea y conduce con sus palabras, junto a su acontecer cotidiano, se pasean, caminan, corren, vuelan, queman, enfrían, asustan, los temas de la condición humana con sus respectivas miserias y tesoros. No faltan los hilos del tópico literario, del lugar que repercute en la compasión y comprensión de cada uno de los pasos sobre el tejido de su existencia; del padecer, como guía de crecimiento espiritual cuando los muros crecen. Alejandro Bentivoglio, significa “el protector”, “el que bien ama”, convierte en arte, las llagas del misterio de la vida y de la muerte. María Paula Mones Ruiz

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Canta, oh, Musa… La Iliada.

A mitad del camino de la vida, en una selva oscura me encontraba porque mi ruta había extraviado. La Divina Comedia

Some people say I don´t know anything at all Terrorvision

You are the perfect drug, the perfect drug Nine Inch Nails

In Asylum (I live a lie) Don’t you know I’m in love with you And I wasn’t ready For Asylum (Relive a lie) To let go Now it’s dragging me into your grave Your Asylum (Forget the lie) Overcome and the feeling that I won’t get to join you in time For the loneliness is killing me Disturbed

I am your butterfly / I need your protecton / be my samurai Die Antwoord
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CANTO CERO

Confundidos en sus propios versos, engañosos, irreales, como toda poesía de fantasmas del verbo, Dante y Virgilio se extravían en la selva oscura, ante la blanca mirada de Homero. Ante ellos pasarán infiernos, cielos, purgatorios, universos negros como ojos que observan, que dejarán escapar las lágrimas que pronto serán la tempestad de los condenados. Pero aún en el desierto de lo irreal existirá el verdadero cordel, la caricia de la brújula que guíe fuera del simulacro. La certeza de una Ariadna que sabe de tierra y amor. Que sabe extraerle la palabra al silencio. Que desde su dejarnos (porque siempre nos ha sido ajena) nos amará en huesos y cenizas. Y ella llevará los discursos del tiempo y el sonido grabados en su cuerpo desnudo, y todas las letras, escritas en sangre sobre su piel esquiva, deberán ser bebidas con nuestros dedos para cruzar al otro lado, que es este. Ninguno.

SILENCE OF THE LAMBS –Usted guía, pero confunde todos los nombres –dice el ciego Homero. –Es lo mismo –contesta el romanoVirgilio. –Puede ser, pero las palabras convocan. –¿A Zeus, a Júpiter? –A las historias. –¿Y las historias son verdad? –Son verdad mientras se las cuenta. Confunda si quiera, usted es romano, yo griego. Su amigo italiano no debe tardar. Pronto hablaremos todos de lo mismo. –¿Y eso qué será? –Cómo callar de una buena vez.

ALGUNAS PALABRAS Algunos hablan y sus palabras van ganando el aire, van llenando las habitaciones, van dejando lejos la casa y luego metiéndose por las calles, alterando la paz de los que caminan perdidos en sus pensamientos. Palabras que ahora cuelgan de oficinas, que se piden en restoranes de moda y en medio de una pista de baile, que pueden acabar la noche en una pileta de natación, flotando lentamente, mientras que, quien las dio a luz, ya solo sabe de sombras en silencio.

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IGNORANCE IS A BLESSING Intento no saber nada, pero muchas veces no resulta y termino enterándome de las cosas. Me paseo por el cuarto, rumiando pequeños conocimientos que luego tengo que salir a comentar. Y muevo mis pies, como si estuviese siguiendo un ritmo invisible. Sé algo. Cualquier cosa. Y no soy el mismo hasta que me lo saco de encima y otro tiene que cargar con eso. Entonces vuelvo a ser yo, tranquilo, tirado en la cama, con la cabeza limpia y mi cuerpo flotando levemente, sobre las frazadas, como si realmente los días pudiesen ser un pequeño e inamovible punto sobre una oración demasiado perfecta para ser tocada.

FOSA COMÚN Entierro mi conciencia, pero la policía la encuentra y me pide las explicaciones del caso. Yo miento descaradamente, niego todo. Las pruebas se acumulan en mi contra, pero aún así no acepto tener que ver con el asunto. Me declaran inocente, pero la televisión no deja de comentar mis terribles actos. La sociedad me condena rápidamente y la gente en la calle me acusa de ese y otros muchos crímenes. Mientras, los montículos de tierra ajena, recién removida, son visibles en tantas partes.

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LE FALTA VOLUNTAD De pie, frente al abismo, la caída no parecía tan terrible como había creído antes. El miedo había desaparecido bastante tiempo atrás. Así que solo quedaba saltar, cosa que hizo. En el trayecto pensó que seguramente habría otras cosas mejores que hacer que arrojarse por un barranco. Seguro que sí. ¿Pero acaso su mujer y sus amigos no volverían a decir que era un inconstante, un hombre incapaz de terminar lo que empezaba? Ya podía ver sus dedos acusadores. No, esta vez iba a atenerse a sus propios y ridículos propósitos. Así que se estrelló poco después. En la autopsia se supo, sin embargo, que en su desplome no había tanta convicción como parecía indicar ese tendal de huesos rotos y órganos dispersos. Un infarto cobarde le impidió terminar su muerte por caída.

CUANDO HABLA EL AMOR Ella no me contesta. Pienso que quizás no le interesa lo que yo pueda llegar a decir. Finalmente se lo pregunto, me dice que no, que no le importa absolutamente nada que tenga que ver con mi persona. Luego se levanta de la cama y se viste. Me mira con una profunda repulsión. Me anuncia que mañana nos veremos a la misma hora, en la misma cama, desnudos hasta el desprecio.
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EL SERVICIO SE ENCUENTRA INTERRUMPIDO Si se siente solo no nos llame. Si va a suicidarse, no moleste, hágalo. Si la noche lo sorprende, arrójese a sus brazos, termine con nuestro sufrimiento. Sí, hemos cortado todas las líneas. Sí, estamos solos. Ya no hablamos. Ya no buscamos excusas complacientes para creer que todo estará bien mañana por la mañana. Miramos las nubes que oscurecen las ventanas. Las vigas de los techos parecen convocarnos. ¿A quién llamaremos los que somos llamados?

LOS QUE SABEN ENSEÑAN Como cualquier niño pequeño, el loro de mi vecino puede aprender palabras. Las galletas son un incentivo importante en su educación. Los progresos en el aprendizaje son aplaudidos por el resto de la comunidad y todos nos sentimos un poco más especiales por este asunto aunque no sea algo que realmente nos suceda a nosotros. El vecino es optimista y cree que pronto el animalejo de verde plumaje podrá manejarse por sí mismo. Confío en el juicio de mi vecino, la paciencia es lo suyo. Después de todo, siendo un mono amaestrado, debe saber bastante bien de qué va todo esto.

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SHE IS SO SPECIAL Escuchaba música en un vestido de plástico. Creía que podía hacerse invisible y que las llamas no podían afectarla. No realmente. Los cañones le producían una extraña sensación de distancia y caminaba cerca de las paredes. En ocasiones yo podía ir a cualquier lado y presentarla como el amor de mi vida. Otras veces, al pasar por debajo de un puente, esperaba que la música cesara para decirle que nunca entendía exactamente de qué estamos hablando.

METICULOSO Me dijeron que el tipo limpiaba escenas de crímenes. Un asco. Es decir, sangre seca, sustancias indescifrables. Incluso algún resto humano. Cosas que la gente común no soportaría ni a cien kilómetros de distancia. Era meticuloso en su trabajo y todo lo dejaba perfecto y lugares en las que un loco había matado a escopetazos y hachazos a toda su familia quedaban como nuevos y se vendían como pan caliente. Sin embargo, cuando fui a su casa, encontré cajas de pizza bajo el sofá. Latas de cerveza vacías, tiradas en el suelo con el descuido del que sabe lo que hace.

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EL MANIFIESTO El pacman nunca se cansa de comer esos pequeños puntos amarillos. Nadie sabe lo que piensan los fantasmitas al respecto o porque se sienten tan mal al respecto. Es decir, ¿acaso son sus puntos o es solo una cuestión de marcar un territorio? Quizás es una forma de karma o de purgatorio. Por las noches se reúnen y piensan que si encontraran la guarida de su enemigo, ese condenado come todo, podrían matarlo de una vez para siempre. Pero las monedas, las monedas lo harían volver, como una mala secuela. Y entonces, ningún plan serviría. Los fantasmitas ya han descubierto, muy a su pesar, que recorrer Europa solo sirve para sacarse algunas fotos antes de volver a tratar de salvar todos los puntos amarillos que van quedando.

MOVE ANY MOUNTAIN Puedo deslizarme a través de espirales que conducen a principios y que conspiran finales. Sentir el leve temblor de la percepción, la tierra trepando a través de la piel. Puedo ser piedra que encierra, sangre que libera. Corderos bajo el cielo, resplandores en mi córnea generándose como un Moebius de diamantes. Puede ser lo suave dentro de las figuras, pasos que descaminan ríos inmóviles, donde el agua apenas es una vibración. Puedo subir en cada abismo, esquivar sombras, posesiones, corrientes que arrastran. Puedo mover cualquier montaña si está dormida.
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LOSER Entro al caracol, recorriendo las superficies curvas, desconociendo salidas, sabiendo que lo mejor que puedo hacer jamás será lo que haga. El animal oculto me ignora, no sabría ni cómo llamarlo, fantasear sobre antenas transmitiendo la ceguera de sentir lo que se siente. Igual se mueve, como diciendo: me iré de aquí sin que te des cuenta de algo de lo que está pasando. Y quizás no miente. Al llegar a un recodo, la oscuridad es palpable. Prendo mi encendedor, la llama recalienta el caparazón, pero no se escucha nada. Creo que es el momento de huir, pero alguien, quizás otro naufrago de la naturaleza se ha comido el hilo de baba plateada hacia al exterior.

TRUST Nadie me quiere decir lo que sucede y aunque hago todo tipo de preguntas, se muestran inflexibles. Me echan a un lado, sin crueldad o amabilidad alguna. Trato de volver, pero ya se han encerrado en habitaciones a las que no sé cómo llegar y todos los pasillos parecen infranqueables. Me voy a dormir, sabiéndome turista de lo que sucede, si es que algo sucede. Me duermo pronto, pero me despierto sabiendo menos que antes. En la ventana, las palomas murmuran ocultándome sus secretos.

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FALLING DOWN En el bosque los árboles se arrancan las raíces y comienzan a elevarse. La tierra desciende y todo parece sumirse en una inquietante calma. Los turistas que han ido de campamento ya no saben de donde colgar sus carpas y el caos crece. Algunos empiezan a correr de un lado para el otro sin saber qué hacer. Otros permanecen quietos, seguros de que las cosas tarde o temprano volverán a la normalidad. Volver a la ciudad es una forma de claudicar, creen, y por eso los más arriesgados se cuelgan de las ramas que pueden alcanzar. Flotan como frutos. No saben que pronto llegará el otoño.

DENTRO DE MÍ En sus ojos percibe una sombra, no es la suya. Es la de alguien más. La de un extraño que se ha colado entre sus párpados. Quizás cuando dormía o en algún otro momento en el que pudo haberse distraído. Es difícil estar seguro. –¿Quién anda ahí? –pregunta con firmeza. Pero de inmediato se da cuenta de algo peor aún, su voz es la de otro.

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SOMOS EL MUSEO - BIG BAD WOLF Todo se queda quieto a la mayor velocidad posible. Todos los paisajes se sacuden, todas las palabras se enmudecen y celebran los vacíos. Todas las cabezas se llenan y se vacían. Todas las manos se abren y se cierran. Se escuchan preguntas sin respuestas, la necesidad de volver a casa, de no quedarse de piedra en medio de otras piedras tan erosionadas como nosotros mismos. Pero el movimiento es otra forma de envejecer y aún cuando se pudiera detener la fricción, las llaves se van haciendo cada vez más pequeñas y las cerraduras crecen, permitiéndonos sentir el soplido del gran, gran lobo feroz que espera.

PASIFAE Animales sobre sábanas. El cuerpo blanco que depone el secreto, que rueda entre el cerco y la llanura que todo lo invita. Conclusión de medianoche, la falda trémula que se escucha en manada. Hijo que habrá de preguntarse sobre el amor, sobre la pasión que ciega sin antídoto. Cuerpo doble que deambulara en el laberinto de su propia vida de piel de cuero duro, viejo de culpa.

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DEJE LA ESPERANZA El salario es poco. Las horas muchas. El lugar de trabajo es pequeño. Le ofrecen dormir ahí para ahorrar tiempo. Prometen desinfectarle de vez en cuando la herida que le produce la cadena que lo ata al escritorio. Incluso pueden, una vez por mes cambiarle el pañal que evita idas innecesarias al baño. Para gozar de estos beneficios solo debe poner su firma y aclaración en la hoja hecha de piel humana que le extiende el gerente de la empresa.

DONDE EL SOL CALLA En su cuarto soy esclavo, nunca amo. En su cuarto su aliento es el límite de su cuerpo, la noche habita en la piel de su vientre. En su cuarto el día huye en divina ausencia. En su cuarto sus pies cruzan desiertos, sus manos me construyen. Ella es la cazadora, flecha que da en el blanco, sueño que despierta. Ella es el mundo que gira y el sol que nos arde hasta que las cenizas se disuelven y se convierten en las paredes de este cuarto que, por siempre, nos cobijará.

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CONSTANTE CORRER DE MÍ El teléfono suena, probablemente me estoy llamando. Quiero decirme alguna cosa que luego no recordaré. Prefiero dejarme mensaje porque no voy a escucharlo. Seguramente lo borraré al encontrar mis huellas en él. Recuerdo con la misma facilidad que olvido y pienso que quizás sea una forma de evitar hallar todo lo que podría implicarme conmigo mismo. Luego de tantos años, me he hecho hábil en evitar ser la escena de un crimen del cual sería víctima y culpable.

INVISIBLE Se esconde, pero es fácil de descubrir. No es demasiado bueno para pasar inadvertido. Siempre queda algo de él a la vista. Una porción de cabeza, un pie que sobresale a un costado de la pared. Hasta es posible que trabe la puerta, impidiendo encerrarse para que no sepan que está ahí. Tiene esa clase de torpezas. Todo el tiempo piensa que podría hacer las cosas mejor, pero luego vuelve a caer en sus errores de siempre, en sus malas estrategias. En verdad no sabe qué haría si a alguien realmente le importase buscarlo alguna vez en la vida.

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NO PASARÁN El castillo esta rodeado, pero no vamos a entregarnos. Lo tenemos decidido. Preferimos comernos los unos a los otros si es necesario. Nunca caeremos en las manos del enemigo. Los muros son capaces de resistir cualquier ataque. Los de afuera pueden intentarlo una y otra vez, pero no lograrán entrar. Jamás dejaremos pasar a nuestros suegros, aún cuando alguien de nosotros haya cometido el error de invitarlos a pasar unos días en el castillo.

HURT Cuando espero, los paisajes se detienen en mis pupilas. Mis manos cuelgan como pequeñas esperanzas que tal vez nunca tuve. Distraído me entrego a lo inmóvil, el blanco del sonido, voces que se pierden entre miles de murmullos que no comprendo. Pero cómo saber de estos tiempos, de estos espacios, de estas formas de ser corte y herida, la sensación de que algo duele. Algo impreciso, como un punto que se desliza entre horas y minutos que poco tienen que ver conmigo. Cuando espero, dejo de ser quien soy para ser solo esa espera, una ventana abierta en un piso tan alto que ya no se ve nada y el cielo, incluso, parece más cercano y nadie, nadie tendrá deseos de alzar la vista hacia esas cortinas que el viento mece descuidadamente.
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ASUNTOS DEL CORAZÓN Puedo entrar en sus manos. Puedo asfixiarme si cierra sus dedos. Ella no lo hará, aunque nunca se puede estar seguro. Las relaciones tienen una fragilidad que quizás no se vea, pero que está allí, como algo que puede romperse en cualquier momento. Ella sabe que soy fácil y yo no sé nada. Cuando se va, me quedo caminando de un sitio a otro. Si escucho sus pasos saliendo del ascensor, empiezo a hacerme pequeño para caber en cualquier parte de ella, sin hacer esfuerzos. Si está de mal humor, puede espantarme de un manotazo. Pero no lo hará, se contendrá. Me guardará en el cajón de la mesa de luz, junto a todos esos otros tipos que la aman igual que yo, que piensan que las relaciones no solo son frágiles, sino incomprensibles piezas que pueden hallarse entre los objetos personales de cualquier persona.

EL AGUANTE Detrás de la ventana nos observan. No sabemos quiénes ni por qué. Algunos nos saludan, otros son más hostiles. Si alguien de nosotros sale de la casa, es inmediata y pulcramente seguido. Nadie nos habla, pero la vigilancia dura día y noche, sin descanso. A la semana ya no podemos soportarlo más. Salimos y les dejamos un poco de comida, algunas mantas, ahora el invierno es crudo y ser un acechador es un duro oficio.
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ENTRE DUDAS Y CERTEZAS Cabe la posibilidad de que no diga nada de lo que piense, que ahogue pensamientos e imágenes en un mar de purgatorios virtuales. Puede que me quede indefinidamente callado, que también permanezca quieto hasta nuevo aviso. Que los otros me miren y comenten cosas que no me preocuparé por entender. Tampoco sería conveniente descartar la aparición de cicatrices espontáneas en mi cuerpo. Heridas que hoy se ven mañana no. Pero que, de alguna manera, seguirán allí certeramente.

NO QUERERLO Decía que la vida da una sola oportunidad, pero una y otra vez tomaba caminos donde solo habitaban sombras y si alguien le preguntaba decía que él no quería oportunidades de ninguna clase. Prefería la sorpresa de no tener adónde llegar. No cargaba equipaje, no sabía ningún idioma que otros pudiesen comprender y tampoco sabía los lenguajes de los demás. Cargaba un diario íntimo de muchas páginas, todas en blanco.

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EL MOMENTO La Fortuna golpea a mi puerta. Le abro y le invito unas copas. Ella acepta complacida. Hablamos un rato. Me siento emocionado por su presencia y temo preguntarle qué me deparará. La velada es perfecta. Cenamos y escuchamos música. Tal vez unos besos. Finamente dice que tiene que marcharse, la observo y ella lo comprende. –Esto es lo que hay –me dice. Y luego se va. Más tarde llegará mi esposa, la Costumbre, hablándome de su día rutinario como los demás.

BUSCAR No, realmente no estoy aquí, no estoy en ninguna parte. Mi cuerpo queda a un lado, lo dejo sin temer a lo que pase porque me fui y no volveré. O nunca estuve. Quizás quedan resquicios que se me parecen. El borde de una puerta, la esquina de una mesa, pero son solo apariencias. No soy detectable en vientos o tempestades. Soy la idea de quien fui, la nube pasajera que luego ha de llover dejando agua que se evaporará dejando la sensación de que entre nuestros pies pudo existir un pequeño lago que no llegamos a comprender. Y a lo lejos, sí, se pueden escuchar los primeros truenos.

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PLANISFERIO Tenía un mundo hecho a medida. Con la forma de su cuerpo, con ojos que miraban y una boca que podía quejarse si lo deseaba. Con pies que podían alejarse, pero que tenían que volver, porque si se alejaban demasiado del sol comenzaban a temblar de frío y los habitantes de su mundo, que a su vez, no era otra cosa que él, comenzaban a golpearlo por dentro y si había algo que no soportaba eran los azotes en unos lugares tan ridículos como sus riñones (quizás Asia o África, era difícil descifrar la composición de su geografía).

SLAVE Detrás de la puerta no hay nada. Irina lo sabe, por eso me dice que me vaya si quiero. Pero le digo que no. Intento el camino de la ventana, pero también me limito a contemplar la incierta presencia de la nada que se agita en la lejanía. Ella me dice que vuelva a la cama. Comprendo que no tengo escapatoria, que sus brazos son la única certidumbre entre abismos. Avanzo, la alfombra tras de mí se va deshaciendo sin hacer ruido como si nunca hubiera estado ahí.

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TRIPLE X Apago el televisor, pero sigue prendido. Veo imágenes confusas. Gente hablando de gente. Lo desenchufo pero no da resultado. Tampoco correr fuera del departamento, porque en los demás pisos hay otros televisores, radios, personas gritando noticias. En la calle nadie cambia y desconocidos me detienen para hacerme preguntas, prometiéndome grandes premios, otros me dicen que han sucedido terribles tragedias en los lugares más distantes del mundo. Empiezo a correr, esquivando relatores de la realidad, panelistas, chismosos. Preguntándome donde están las señoritas sonrientes, desnudas, de los mundos codificados.

RELATIVO Espera. Flota. Es parte, es ajeno, es propio. Es miedo, es un momento que determina. Es una vida y una muerte. Es tiempo que no parece existir, es invisible en sus formas. Es la fragilidad de huesos, carne, sangre. Es palabras no dichas, es mañanas que no llegarán. Es la relatividad de lo que se cree invulnerable. Es un paso detenido, un estruendo que agoniza. El llamado de un viento negro. La tristeza de lo que no se dice. Es más de lo que podemos comprender y así seguiremos. Hasta que algo se rompa y despierte.

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RETRATO DEL ALMA Montañas y estrellas en la superficie del mar. Qué prodigios habitan la cuna del fuego. Qué versos transitados por coros de aire. Qué forma de observarnos entre párpados. Cuántos finales que se nos hacen principios, cuántos principios que no dan cuenta de sí, dejando víctimas a su paso. Plumas veloces, escribiendo, describiendo, mintiendo en la inevitable verdad. Pequeñas alas de ángeles que alcanzan cuerpos y los elevan. La fortaleza del frío y la templanza de la soledad. Cielos fulgurantes que gimen sin que los vean. El paisaje del alma que amanece de vez en cuando.

ROBAR EL ALMA Los nombre son ajenos, pequeños eclipses que surgen en la voz. Pertenezco a quien me llame, pertenezco al viento que encuentra mi suerte. Desde afuera, la realidad es tormento de elipsis: habitando el error se halla la violencia de la ausencia. Y podremos decirnos quiénes somos, pero sin saberlo realmente, podremos señalar a propios y ajenos, pero los dedos, serán estatuas de sal, curiosas delatoras.

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SOMOS YO Me pregunto si cuando vuelva a casa estaré ahí. O si habrá un montón de desconocidos que me echaran fuera, dejándome con lo puesto. Me pregunto si me encontraré sentado en el sofá y me diré que hoy ha sido un buen día, que mañana incluso todo puede ser mejor, si me daré una sonrisa y luego todo estará tan bien que ninguna de estas pastillas que me nos hacen ser serán necesarias.

HOPE Podríamos preguntarnos miles de cosas, tener todas las respuestas a mano, sabernos nosotros, sabernos también los otros. Amar u odiar con la misma intensidad. Refutarlo todo, saberlo todo. Hurgar entre diferentes voces, alejarnos de las luchas, alejarnos de las diferencias. Amar otra vez, reconocer el destino. Podríamos, de una vez y para siempre, olvidar que los extraños son lágrimas en la distancia y volver a venir, bienvenidos.

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GEOMETRÍA VANIDOSA No se puede tener todo. Vida, tiempo, espacio. Apenas se pueden apreciar curvas, en lo improbable de lo infinito. Percepciones de objetos que quizás no estén ahí, sometidos a la presión de ser queridos de una córnea inquieta. No se puede tener todo, ni siquiera nada. Apenas se pueden estirar las manos, tocar un punto, que si tuviera paciencia se uniría a otros en una línea que señalaría lo equivocado del mapa general. Pero que no, no lo hará. Se limitará a la pereza de ser círculo perfecto, que con un manotazo, se puedo borrar de este plano inclinado donde nos recostamos para pasar el rato.

EL TONTO Ella es perfecta y no lo sabe. Ella es hermosa y no lo sabe. Ella llora como ninguna otra y no lo sabe. Ella no está en ninguna parte y en todas a la vez, pero no lo sabe. Ella dice siempre las cosas más inteligentes, pero no lo sabe. Ella me ama y yo no lo sé.

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POESÍA DEL AIRE La noche no espera al día. La mañana no llega a los callejones donde habita el adiós. La luna se pasea en la memoria, sn saber bien qué hacer. El sol encuentra sus escapes, la gloria de arder hasta apagarse cuando nadie lo vea. Qué imprecisos alzadores de plumas estarán dedicando sin razones a los astros indiferencias. Qué poemas plenos de lugares comunes, que ninguna guía de viaje señalaría. Qué mares recorrerán las verdaderas tierras donde estar, donde renacer con el simple beso de una inspiración.

THIS MOMENT No puedo sentir este momento. Tal vez ningún otro. Los minutos dejan sus pasos perdidos en la lejanía de los segundos. El paisaje es apenas una postal que cabe en mis manos. Las palabras ya pueden reducirse a una palmada en el hombro o la leve sensación de que la brisa está soplando. Me acurruco al final del principio, solo frente a mí. Soy un punto en esta oración. Un error de imprenta de este libro roto, de páginas que van siendo ganadas por la quietud amarillenta del tiempo.

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CUANDO NADIE Se pregunta si hay alguien afuera y sale. Observa que muchos están viendo si hay alguien adentro y que se meten en su casa, ignorándolo por completo. Él no dice nada. Sospecha que no habla el idioma de los desconocidos, tampoco cree que ellos quisieran hablarle. Todos permanecen muy juntos, como si temiesen perderse. Él, ya huérfano de hogar, mira hacia el horizonte. Parece estar viniéndosele encima. Haciéndose… Haciéndolo cada vez más pequeño.

THE WILLIAM TELL DILEMA Cosas que decimos mientras el tiempo proyecta sus imágenes. Camas azules, cuartos de paredes en la duda. ¿Qué razones voy a encontrar para mantener mis ojos abiertos? Sangre neón, piel de hoteles sin nombre. Despertar en otro cuerpo, despertar en una lágrima extranjera. Una forma de saltar puentes que caen. ¿Qué razones, acaso alguien podría decirme, encontraré para seguir creyendo que la flecha da en la manzana y no justo en mi corazón?

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CALLING HOME Es un llamado de larga distancia. Atiende alguien. Pero su voz apenas se escucha. Se me acaban las fichas para el teléfono público. Alcanzo a murmurar algunas palabras que seguramente mi interlocutor no entenderá. De cualquier modo, me responde en un breve, ahogado suspiro que no logro comprender. Cuelgo. Recuerdo esa vez cuando niño, un extraño que llamó, que me murmuró palabras incomprensibles, al que en un breve, ahogado suspiro le pregunté si acaso era yo mismo quien hablaba.

NO Y NO El hombre enrojece ante mis palabras. Parece enfurecido no tanto con nuestro diálogo sino con mi misma presencia. Trato de evitar que la cosa llegue a mayores, pero tampoco siento deseos de ser avasallado por el hombre, un reconocido científico, por cierto. –Lavoiser negó la existencia de meteoritos –digo finalmente, para cerrar la discusión. El hombre enfurece aún más y casi golpeándome la olla de monedas de oro, que cargo entre mis brazos, me dice entre gestos ampulosos: –Escúcheme, estúpido duende, usted no existe. ¿Queda claro?

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ODIOSO El monstruo duerme. El monstruo me observa. El monstruo habla y calla. Todos dan sus opiniones al respecto. Pero el monstruo sigue ahí. Comiendo ciudadanos de vez en cuando. No obedece órdenes y no sabemos de dónde vino. No responde a ningún nombre. Pero a veces parece estar satisfecho. Realmente satisfecho.

LOS OTROS, LOS YO Cierro círculos, cierro aplausos. Cancelo suscripciones, cancelo finales. La noche es ruido que llama donde no hay quién escuche. Hombres solos parados en esquinas de encrucijadas sin nombre. Pequeñas alarmas que estallan en el cuerpo, pequeños secretos que alguien ha de guardar en la inmensidad. Cierro mi boca, cierro mis brazos. Respirar con lentitud, en el acorde de una última palabra dicha en la irrealidad de la dicha. ¿Dónde dormirá la altitud del deseo cuando todos queramos saber quiénes habitan estos sueños compartidos de huellas y naufragios?

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¿ADÓNDE VAN LOS CUENTOS? Dejamos migajas, pero el lobo se las fue comiendo. Blancanieves robó a los enanos. Ahora todos nos preguntamos qué nos deparará la bella durmiente. Esperamos en las casas de los cerditos. Ante nuestras quejas, han venido miembros de todos los partidos a prometernos finales felices. Se acercan las elecciones.

BROKEN Un sueño de a dos sumerge cama de uno. Seriada, clonada, encogida, sorbida, goteada. Almohadas cosidas a lenguas mudas que recursan el amor. Lengua adicta en alud, lagos perdidos que mantienen a salvo el silencio virginal. Asalto a ocurrir, cosas que conocer, arrebato que sostiene. Savia que nutre, espiral que aspira un ángel visceral, sobretiempo de mezquina gratitud, sábanas de piel que anudan. Alzar la voz, el cuarto se cierra y desmembramos el recuerdo.

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ESPONJA Absorbe y olvida. Se inflama con cualquier dialéctica. La ignorancia no la mata. Crece en árboles, crece en nubes, se aleja del fuego. Se acerca si se la llama dulcemente. Puede recibir invitados, ser anfitrióna de cualquier fiesta. Comerse a los parientes que vinieron sin ser llamados.

CAEN LOS PARPADOS Caen los párpados y los ojos quedan abiertos para siempre. Ahora que vemos todo, nada nos llama la atención. En la calle nos señalan niños y adultos. Alguien nos dice que podríamos hacer carrera en televisión. Pero no, preferimos dejarnos crecer las branquias y arrojarnos al agua. Dormir, ahora sí, un rato con los peces, hermanos de génesis.

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ELLA SE OLVIDÓ Ella olvidó todo. Corrió por mil desiertos buscando mil respuestas. Dejó sus pies desnudos entre las piedras. Abrazó cuerpos y esperas. Pero no vino ningún recuerdo. La selva es oscura, pensó, y en ella me pierdo. Comenzó a cantar y un susurro de poeta la acompañó en su cielo y en su infierno.

LETEO Me aferro a filos que alimentan mis heridas. Abro mis ojos, naciendo al día que habré de olvidar. Nada es lo que es, el unísono de luz: la lactancia de una medusa que canibaliza mi paciencia, seduciendo lo remoto de mi cobardía. Mil cabezas crecen en pozos profundos, pero ningún rostro se vuelve hacia mí, ninguna boca pronuncia mi nombre. Bebo aguas que calman la ansiedad, pero que arrancan cuerpos. ¿Cuántos soles han quemado el mundo? En el remanso de un vergel, puede un hombre ser perdonado, pero, solo si acepta cerrar sus ojos y exhalar el humo que consume sus sueños.

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COCITO Urgen sitos inalterables, sobreviven paisajes que amenazan la conciencia con sus gritos. No me moveré de aquí, puedo prometerlo. Estaré huyendo sin ir a ninguna parte. Seremos yo, seremos lo que sean. Estaré en el viento, gimiendo lunas en campos interminables. Solo desearé estar contigo, solo lamentaré la lluvia que ahoga la desnudez de cuerpo en la distancia. No te pediré que cuides de mí, solo que me guardes. Río que clama en voces, podés bañarte en él. Envolveré tu cuerpo con el mío, sin ninguna palabra suspendida sobre nosotros.

FLEGETONTE Ardo en la impaciencia del paso veloz, la garganta escapada del ataque de una inspiración donde me elevo en alas de criaturas fértiles de altitud. Me quemo en lenguas suburbias que vienen a mi encuentro, soy pasajero, soy profundidad de roca que escarba a manos desnudas, petróleo de hombre en extinción. Busco grutas rojas, de donde nacen los tiempos y los espacios, los cielos y las letanías de papel y tinta que dejen huella en las salamandras que corren por mi cuerpo de fénix.

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AQUERONTE Decirlo todo o callarlo. Gritarlo o negarlo. ¿Qué somos? ¿Qué fuimos? Palabras de dos vías que se mueven entre silencios, acoplados a la materia de las cosas invisibles. Truenos, tierra, aire, movilidad de animales que elevan su vista pretendiendo que el suelo ya no existe. Qué dulces cicatrices estarán por venir. Qué partidas, qué puertas que habrán de cerrarse. Nombres que no serán pronunciados. Ciudades a las que no volveremos a ver en el desmayar de la memoria. Qué poemas cantaremos, entre lágrimas, para despertar de este acostumbrarse a navegar las aguas que nunca pedimos.

VIAJERO DEL TIEMPO Sí, lo recuerdo todo. Pero lo recuerdo diferente. Quizás los muebles estaban en otra parte. Quizás llovía o hacía calor. Puede que alguien estuviese hablando en alguna parte o que todo estuviese envuelto en el más profundo de los silencios. El recuerdo es nítido den su imprecisión. Podría intentar contarlo, reconstruirlo hasta que fuese comprensible. Pero, cómo darme cuenta si es que no estoy contando la historia de alguien más y en verdad, nunca me pasó nada más que este momento, cuando trato de recordar lo imposible.

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NOVEDADES EN EL TÁRTARO El infierno puede arreglarse con un poco de aromatizante. En cada estaca afilada se puede colgar uno de esos arbolitos de auto con fragancias florales. Los tormentos pueden continuar, pero cantando canciones alegres. Los condenados pueden sufrir hasta el fin de los fines, pero con alguna palabra de aliento de vez en cuando. Sí, generarles un poco de esperanza, ese es mi plan, dice Hades, nada del otro mundo. Algo que les muestre que esto, la pacífica rutina de desgaste, es el verdadero tormento.

JUNTOS El muro nos separa de todo. Es imposible que alguien llegue del otro lado, no hay asedio que pueda doblegarnos. Ni balas de cañón, ni misiles. Pueden intentar todo lo que quieran, pero no van a pasar. No hay forma de entrar. Tampoco hay forma de salir. Estamos aquí. Todos juntos, para siempre, rodeados por nuestro muro, nuestra muralla infranqueable. Hay noches enteras en las que nuestros gritos no nos dejan pegar un ojo.

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CONQUISTA DE LA NADA

Se queman las naves. Ahora solo queda ir hacia delante. Enfrentarse a lo que venga. Lanzarse a la conquista de todo, de todos. Seremos invencibles y nada podrá detenernos porque no tenemos otra opción. Estamos con lo puesto y no tenemos vuelta atrás. De ahora en más, en esta isla desierta a la que llegamos, no habrá más conquistadores que nosotros.

RUTINA Tenemos un árbol descapotable. Si uno quiere se le pueden sacar las ramas, toda la copa inclusive. Puede quedar nada más que el tronco, las raíces aferradas al suelo. Es lo único que puede hacer, por lo demás es un árbol común de esos que crecen en cualquier parte. Es cierto que llama la atención algunas veces, se puede impresionar a los turistas, a los desprevenidos, pero luego de un tiempo cansa. La gente deja de ir a verlo y en el pueblo nadie lo comenta. Las charlas sobre el árbol descapotable no son la gran cosa. Y se suele comentar más tarde que lo que mata es la humedad o qué loco está el clima.

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DESINTERÉS Se levantó de la cama y fue a dar directo al techo, sin nada que lo detuviera. Más que la sorpresa, le quedó la impresión de los huesos rotos, del cuerpo hecho un pedazo indescifrable de carne y accesorios que ya no le pertenecían lo suficiente. Luego de un rato se despegó y cayó al suelo, terminándose de partir lo aún partible. Su mujer entró al cuarto, se limpió los pies en su espalda maltrecha y se acostó y apagó la luz. Pronto, los primeros, femeninos ronquidos.

HIELO NOCTURNO Estaremos alrededor del fuego, donde nada puede tocarnos. Las pareces crecen entre las manos. La noche cae, huele a cenizas. Gritamos hola, pero nadie responde. Los animales duermen, el sonido es enemigo del tiempo. El dolor se encargará de decir adiós. Somos sombras en círculos, sintiéndonos contagiosamente estúpidos, sabiendo que la mañana estará donde no podamos tocarla. Y entonces pretenderemos. Volveremos a decir hola. Nos contestaremos nosotros mismos. Quizás, hasta pudiese ser que reconociésemos nuestras voces.

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LOOK AT ME Miraba las ventanas como potenciales ojos que podían estar persiguiéndolo. Extraños que quisiesen saber de sus movimientos. Tal vez, por eso estaba generalmente quieto en el sofá, con las cortinas bajas. Algunos no querían descartar la locura. Pero los ocasionales parpadeos de las persianas lograban disuadirlos.

PSICOPOMPO Antes la iluminación era otra cosa. Pero ahora uno tiene que ir por un túnel húmedo y oscuro, chocándose contras las paredes. Amontonándose con otros que se perdieron y que nos confiesan que llevan meses o años o siglos perdidos. Cada tanto se escucha un hombre que nos grita para que sigamos hacia delante, que da algunas indicaciones. Si se le pregunta por qué no se mejora este traspaso al otro mundo, él se encoge de hombros. –Es culpa de ese Orfeo –dice–. Desde que bajó a buscar a la mujer se la pasa tocando la guitarrita. Todos están allá, dos funciones diarias, a inframundo lleno. Nadie trabaja. –¿Y la mujer? –pregunto. –La dejó cuando conoció a las huríes. ¿Qué quiere que le diga? La carne es débil.

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ARIADNA SUPERSTAR –Sólo tienen que seguir el hilo para ir y volver –dijo Ariadna, entregándoles el ovillo. Dante y Virgilio asintieron, le dieron las gracias y se marcharon en su místico viaje. –Ingenuos –murmuró Ariadna, cuando ya no podían verla. –¿Acaso no irán al cielo, el purgatorio y el infierno? –dijo el Minotauro, acercándose. –Sí, pero no sabrán lo que han visto, no realmente. –¿Por qué no? –Porque ningún viaje es poesía. Solo amor y cuerpos en la sombra. Y, en silencio, Ariadna se inclinó para besar al Minotauro en las penumbras de la selva oscura.

IRON QUEEN ¿Acaso no te quise tanto? ¿Acaso no deseé compartir los paisajes con vos? Pero ahora, ¿cómo reconocerte, entre hielo y mi cautividad? ¿Cómo te llamaré, cuando el mar es tan tormentoso, tan ajeno? Fuiste amiga, sangre elegida, piel de un mundo. Pero ahora las estrellas son rutina y la noche se lleva tu sonrisa y tus pies ligeros que nunca comprendí. Ahora no soy oxigeno que respirar, no soy frío de estas nubes que nos cubren, mientras pregunto al largo invierno de mi descontento, ¿acaso no te quise tanto?

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CANTO DE CLOTO Le gusta tejer pulóveres desde niña. Pero, sus malvadas hermanas nunca la dejan terminar su trabajo. Ella no sabe cuál de las dos es peor. Si la que se pasa midiendo todo como una autómata o la loca de las tijeras. Quejarse con su madre no sirve de nada, ya le ha dicho que las tres tienen que acostumbrarse a jugar juntas. Cloto asiente y las otras dos se le ríen antes de salir corriendo. Ella no lo saben, pero en la noche, cuando todos duermen, Cloto borda unos hermosos pañuelitos que ninguna hermana, ninguna intrusa puede arruinarle.

CANTO DE LÁQUESIS Todo el día es lo mismo. Medir esto, medir aquello. Anda de acá para allá con un centímetro. Su cabeza se llana de números. Molesta a su hermana Cloto que intenta tejer pulóveres todo el tiempo. Mide y anota en un pequeño cuaderno que mantiene lejos del mundo, bien guardado en un cajón. Jamás dice el resultado de sus múltiples mediciones. Solo se ha atrevido a susurrarle al viento, antes de volver sonrojada a la casa, que ya sabe cuánto mide el silencio.

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CANTO DE ÁTROPOS Ella anda por la casa, de habitación en habitación, corriendo con tijeras. Incluso en la calle hace trizas la ropa de la gente. Nunca se detiene, su cuerpo es perpetuo movimiento. Las tijeras muerden todas las superficies y no dejan nada en pie. Átropos nunca deja de cortar, teme saber qué hay más allá de ese ruido de acero, de huesos de la tijera que lleva entre las manos, la tijera que como un amuleto quizás la proteja de esa noche que ninguna luz puede cortar. PUPILA Ya no tengo nombre. Sin embargo, en la calle me reconocen, me arrojan miradas que eludo con ligeros movimientos de cadera. A veces, logro permanecer invisible, oculto en alguna esquina. Pero no es raro que una córnea me sorprenda cayendo de un piso alto, impactándome en la nuca, dejándome inconciente. Es inútil explicarle quién soy a la policía, porque ya no tengo nombre. Ellos creen que es amnesia y, aunque no, me envían al hospital. Los doctores deciden dejarme en observación.

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ÁNGELES NEGROS Todo lo que he perdido entre puertas y teléfonos, fotografías sueltas que hablan de tiempos y espacios que ya no entiendo, que ya no me pertenecen. Y los árboles se mecen indiferentes y escucho rumores sobre cielos que se mueven y soles que brillan. Pero mis manos pesan con la ausencia y el sonido de voces que resuenan en palabras de adiós parece abarcarlo todo. Y sé que me gustaría quedarme, pero no hallo mis zapatos, ni mi ropa, ni mi equipaje, ni mi cuarto que es sombra en declive y, Dios, se ha hecho tarde, y el olvido me embarga con esa somnolencia de ángeles negros y pienso que solo puedo caminar, caminar sin saber quién va.

A VECES EN LA ESQUINA Quizás todo termina acá, quizás no. Quizás estamos esperando las cosas equivocadas, siendo las personas equivocadas. Y vemos pasar aviones y vemos pasar automóviles y hay perros que ladran a lo imposible. Y nuestros pasos buscan días mejores, en el silencio del que no sabe donde quedarse. Luego comienza a llover muy lentamente. Hay murmullos intrascendentes, la publicidad de algún producto al que no podríamos darle ningún uso. Gente de esa que nos habla en idiomas que no nos importan realmente.

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WAKE UP Mis brazos se adormecen. También mis piernas, el resto de mi cuerpo. Mi cara se cae sobre la almohada. Mi cabeza rueda debajo de la cama sin que pueda alcanzarla. El sueño es infranqueable, yo su sumisa víctima. Mi mujer, insomne, me observa, manteniéndose de una pieza. Seguramente se pregunta por qué ha elegido el destino de nuestro amor. Pero no podría decirle nada, mi lengua sin cabeza inmóvil reposa entre sus muslos, aguardando despertar a las respuestas.

SOMETHING Hay momentos efímeros y de los otros. Largos, inagotables. Hay gente lista para soportarlo todo y otros que contando un par de estrellas ya sentirán que es suficiente y que el dibujo del universo es demasiado complejo para trazar su sendero. Existe la soledad y la errática idea de que estaremos alguna vez inmóviles sospechando que existimos ante la palidez de la luna, en laberintos de espuma y flores de mar que nos acariciarán con la tibieza de sus pétalos. Existe esto y aquello, lágrimas y el alma del océano. Luz que camina y la probabilidad de encontrarnos. Esa forma de vivir, la única que brilla incluso donde la luz se esconde.

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LOS MUROS Los muros no contienen nombres, los aprisionan hasta que creen que los hacen suyos y que con ello barren cuerpos, disipan cumbres de revolución, conatos de rebeliones. Los muros crecen entre plantas y ladrillos, entre hombres que construyen y hombres que miran círculos que giran y giran. Los muros están ahí, sabiendo que pueden ser más y más altos. Temiendo que descubramos las escaleras que, como flechas, pueden extenderse para saltar al otro lado.

HEROE Cuando el topo sale de su madriguera, no sabe si volverá. Tampoco está seguro de que haya salido. En realidad, no ve nada y las cosas pueden ser otras. Ocasionalmente se desliza en círculos, aunque las formas geométricas le son ajenas. En la ceguera las dudas parecen certezas. Todo depende de la determinación del pequeño y peludo animal. Mientras, sus congéneres permanecerán cómodos en las sombras. Tratando de recordar si alguien se fue, observando todo con cuidado. Memorizando dónde se encuentra cada cosa. Sabiendo que los radares detectan todo lo que se acerca, pero sin saber dónde están los héroes, ni donde los cobardes.

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LLEVABA FLORES Floto tan cerca del techo, en el cuerpo mágico del aire. Pueden intentar agarrarme de los tobillos, pero voy a resistirme. Llevo flores en mis manos, para la araña que cuelga con sus luces encendidas. Pueden hablarme desde abajo, verme como un pequeño punto que se aleja, acariciando los bombillos. Quizás hasta traten de golpearme con el palo de una escoba, pero el amor nos hace sabios en el arte de eludir. Puede, sí, que llamen a los bomberos y aparezcan con mangueras y escaleras, pero ya me habré quemado, sí, contra watts de este amor que no decrece aunque bajen el interruptor.

LUCES DE NEÓN La ciudad me olvida en el neón, la ciudad me desnutre de cemento, alquitrana huesos y erosiona superficies. Cuántas ventanas en habitaciones que recorren en cicatriz mapas de contorsiones arriba y abajo. La ciudad me grita, me devuelve a noches y días, a tráficos de cuerpos, a pieles de pasados entrecruzados de puras travesías, encimándose animaladamente sobre el sol. La ciudad me electrifica en mi nombre, me abraza en mi canción de cuna, me lleva en mis tumbas y soy suyo, y soy duro, y soy blando, y soy blanco. Y soy. A través. En. Desde. Solo. Solos.
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EURÍDICE Las cenizas presintieron el acople cuando la mirada fue el hogar de un beso. La música del pasado se opacó en la conversación de las almas en pena. La levedad de las caricias ajenas fueron la carga y el descenso al interior de las murallas de una ciudad de mapas infinitos. Y ella dijo: el amor es el infierno. Y él supo que era verdad y de sus manos comió el fuego.

EN EL MEDIO DEL CAMINO DE NUESTRA VIDA ¿Cómo hablar de lo que no tiene palabras? ¿Cómo encontrar los caminos que han dejado a su paso el cortejo de sombras? Me desvanezco, desaparezco en el aliento de un suspiro roto. Soy lo que somos. Otoños en la pupila de un niño solitario. La calma de un agua en un lago que algún día habrá de llover sobre el exhausto mundo.

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DIRTY Fui hallado para ser perdido. ¿Cómo puedo respirar? ¿Cómo puedo esperar y decir que mañana no nos sentiremos sucios? Fui hallado para ser olvidado, para que mis ojos cierren sus párpados y encuentren el llamado de lo que fluye. Encuéntrame de nuevo, esta vez sin un cuerpo, sin una piel que se corrompa. Encuéntrame con alas blancas, alas que se abran sólo para mí, que limpien lo que ha de venir. Encuéntrame, pronunciando el llamado de lo que no se ha roto.

BACK IN TIME Hace años que en la plaza central de nuestro país se construyó una hermosa estatua del padre de nuestra nación, del revolucionario que nos hizo independientes de cualquier yugo. Mucho tiempo después, la estatua fue robada por miserables delincuentes. Desde esa desaparición hemos vuelto a ser colonia y esperamos sin mucha confianza un nuevo prócer, digno del bronce de la libertad.

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SUEÑOS DE PERSÉFONE Las lágrimas se desvanecen. Amargas flores en árboles durmientes. ¿Dónde ir, en estos campos rojos, en este cielo de cuervos negros como el sol? Es necesario descansar el cuerpo, descansar los pies descalzos, descansar el sonido del corazón detenido. Porque las pesadillas se viven a ojos abiertos. En los sueños de ojos cerrados habita la nostalgia del recuerdo. ¡Amada reina, consuélate! Tus súbditos son sombras, pero aún así veneran la vívida palidez de tu eterna belleza de frutos prohibidos.

TAINTED LOVE Desnucado por girarse a saludar a un conocido, el padre yace en el suelo, entre hojas secas. Con los ojos abiertos de la más auténtica sorpresa. El niño sigue en la hamaca, verdugo accidental, en un movimiento que no se detiene. Envejeciendo entre la culpa y la confusión.

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WASTED En cada puente caigo un poco. En cada puerta que atravieso dejo un poco de mí. Abrir una ventana es saber que mi cuerpo se verá encogido. Entregarme a un acto cualquiera es desmembrarme, desintegrarme, en átomos erráticos que dudan en volver a hacerme quien soy. Ese tipo que solo parece tener perfil en la distancia.

NEGATIVE HERMAION El hueco en la pared ha sido un hallazgo de los últimos días. Dentro de él habitan cosas que nos es imposible describir. En nuevas investigaciones hemos sabido que la casa fue construida alrededor del hueco y que todos le pertenecemos de una u otra manera. La aparición de un segundo hueco siembra dudas, un inevitable cisma y nuevos impuestos.

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DORMIR SOLO Sueño con la idea de que alguna vez estaré despierto. Pero todo no hace más que conspirar en mi contra y no dejo de caminar entre almohadas y frazadas que incluso parecen gemir de satisfacción cuando paso por encima de ellas. Del cielo oscuro llueven plumas de ganso, llueven fragmentos de colchones. Llueven sábanas que me incitan a seguir en la eternidad de los párpados cerrados. Pero en el horizonte, la frontera de un cuerpo sigue sin aparecer por ningún lado.

BLA, BLA Y BLA Apenas dije bla, las gentes se abalanzaron sobre mí. La huida fue compleja y mi ropa quedó hecha trizas. Al llegar a mi casa trabé puertas y ventanas. Algunas pedradas impactaron contra la fachada. Pero, con los días, la indignación general se fue disipando y ahora puedo salir a la calle, aunque persisten miradas suspicaces entre mis vecinos. Ahora sé que solo los locos o suicidas seguirían los caminos de los ble, bli, blo, blu.

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ELYSIAN FIELDS Desafío rutas de ojos cerrados, mundos que se apagan con el sol. Mis pies, mi cuerpo es filo que corta la materia oscura de tiempo. Espacio y excusa. ¿Acaso importa? ¿Cómo estaremos a salvo de la gravedad del trueno? Ahora alzo mi cabeza, se deslizan estrellas que nunca estuvieron allí. Sonámbulos que tambalean inseguros. Estaremos vivos en campos eternos, entre las sombras de árboles de luz y hueso. Estaremos allí donde la brisa construye el nido de las respuestas,

FIX Calculando la medida de promesas y singularidades. Sirviendo a los intereses del ego que fractura. La conciencia en fragmentos de confusión. Anestesia la calma, anestesia la ansiedad de ignorarlo todo. Paredes sobre paredes, ladrillos de ladrillos. Cartas sin destinatario, en palabras recubiertas de pensamientos que fisuran el refugio de los sueños. Sedante zen, sedante corazón. Anestesia mil latidos, antes de que la noche caiga. Libérame del ser.

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CISNE NEGRO Si me marcho, no sé cuándo volveré. No sé que sitios conoceré, ni cuantas conversaciones pasaré a la luz del neón nocturno. No sé qué mentiras viviré, ni qué ventanas abriré para ver soles distantes. Si me marcho, me preguntaré: mendigo de qué amor seré, qué secretos alumbraré con el peso de mi sombra. Si me marcho, no sabré quién fui, extrañaré la complicidad que me diste, la forma que supiste ser en mí. Si me marcho, el espacio me recordará las formas de tu forma y lentamente me iré haciendo uno con los lazos del ayer, como un ave hundiéndose en las arenas movedizas de sus alas cortadas.

THE OPEN DOOR La puerta abierta me invita a cruzarla. Acepto, pero luego ella se cierra. Protesto, pero es en vano. Quedo atrapado diciendo que quiero irme de aquí. La puerta se abre de nuevo, pero no doy ningún paso. Permanezco allí, mirando, sabiendo que algo ha comenzado entre nosotros.

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FIGHT FIRE WITH FIRE Nos rendimos sin ofrecer resistencia. No nos oponemos al invasor, le abrimos las puertas, le entregamos todo lo que desean sin cuestionarlo. Si no quieren invadirnos, vamos a buscarlos, asediamos sus ciudades, quemamos sus aldeas, saqueamos sus posesiones, matamos hombres, mujeres y niños hasta que acepten ser nuestros amos y señores.

RESPIRAR A veces dejábamos de respirar por algunos momentos. Nos mirábamos con las mejillas hinchadas, riéndonos luego en un resoplido largo, brusco, que parecía listo para prolongarse por siempre. Y éramos amigos y los veranos duraban años. Pero luego, algunos fueron jugando en serio y fueron ganándonos en ver quien pasa más tiempo sin respirar, dejándonos solos en nuestra derrota. Y ahora los veranos terminan en un parpadeo, no queremos jugar más y nuestras mejillas están flacas, pálidas, tratando de soplar y soplar.

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ANTIGUAS SOMBRAS Soy tantas formas de ser, pudor de una extraña manía, que sobreviene entre balcones y partes del aire. Soy tantos abismos desnudos, infiernos bipolares, donde habitan las antiguas sombras que día ayer fueron claridad. Soy tantos miedos, el recordar de instantes, la paz que no fue, la realidad coartada de multiplicarse en la geometría del caos. Soy este nadie, esta mano que no golpea la puerta, que no estará en el umbral, esperando lo que no pasará.

MINDFREAK Disuelto en el ojo que grita, a pie desnudo en la roca. Lluvia de diazepam y mis manos extendidas. Fluoxetina mi verdad, soy la tempestad que se consume a sí misma. A solas con el ego, la noche rivotriliza al sol. Apágate, calcina alas, siembra semillas de ecos. Lo que existe no existe, persiguiendo la realidad asoma los filos. De mi lengua un cuchillo, de mi mente la sangre que alimenta la vida.

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WEEKEND REBEL Debajo de mi cama duermen mis botas. Trato de no perturbar su sueño más de lo estrictamente necesario. Los fines de semana saben que deben venir conmigo, que tendrán mucho trabajo que hacer. Y luego a descansar en la semana, cuando los mocasines de la oficina, perfectamente alineadas, las observen con desprecio por el polvo acumulado en ellas, por los tacos gastados, por esa flexibilidad que el cuerpo negro ha adoptado, por esa abertura en la cima que parece burlarse de todo.

PRIMER CONTACTO - VENÍAN DESDE LEJOS Los aliens venían desde lejos. Nos dijeron muchas cosas, anunciaron catástrofes, nos dijeron cosas del amor. Como sabíamos que seguramente terminarían por invadirnos o nosotros matándolos salvajemente, conversamos un rato más y cada uno se fue por su lado, terminando así otro día tan aburrido como los demás.

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PLEGARIA DE DANTE No hay círculos, no hay nada alrededor. Lejos quedaron los animales del pasado. Vete, Virgilio, amigo vete, guía de este último viaje. Es hora de difuminarse en la luz de la brisa. Abandonarme en la suerte de un cuerpo, al trémulo vapor de un corazón. Acalla cualquier grito, cualquier estertor de los condenados. Porque yo soy uno de ellos y ella no va a venir. Ella no vendrá a reclamar mi cuerpo, dulce Beatriz, ella no vendrá a sumirme en la eternidad, en la soledad hecha de dos. Ella es mito, ella es recuerdo, ¿y qué infierno queda ahora por recorrer que es demasiado tarde?

PAGAN SUN Los mundos se cruzan, pero no se entienden. Ariadna repartirá ovillos por doquier, bailando desnuda con el Minotauro. Dante versifica el amor, los viajes coquetean con los viajeros. No lo saben, pero en el infinito, todos los caminos se tocan, se acarician. Canta, hombre de entre mundos, mi Virgilio, aquello que ves: Dioses transmutados, glorias de un imperio, glorias de un Reino hecho de luz, glorias de una ciudad cabalgada por las cenizas. El ciego bardo también es guía de los guías. Canta, besa la musa, que lenta, también se quita su ropa.
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LIMBO Nos chocamos los unos a los otros. Pedimos a gritos que alguien cambie las bombillas. Pero las voces se confunden, no sabemos quiénes son de aquí, ni quieres son de allá. De vez en cando hay alguien nuevo y tratamos que nos cuente algo. Sin embargo, las palabras se tergiversan y comenzamos a creer que otra vez estamos escuchando lo mismo de siempre.

SURROUND Hipnotizado en el clon de una imagen, conectando colores calcinantes, sirvientes siervo servil, velocidad de impacto. ¿Quién grita en el fuego? Animal salvaje, garras desgarrando el incendio universal. Punto de contacto, cuerpo desmente, alma que fluye en fricción. Raíz de Dios, frutos en tecnicolor. Alrededor de mis espinas estrecho un corazón, esperando que sea el tuyo al último despertar.

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CARONTE La expectativa de vida actual lo ha convertido en el hazmerreír del inframundo. Qué pena da verlo con una camisa hawaiana, diciéndoles a los turistas que a la derecha pueden ver aguas del Aqueronte, o que saquen fotos para no olvidar que han visto el Leteo.

EL INFIERNO PUEDE ESPERAR La ausencia, la distancia, las lágrimas que se evaporan entre los dientes. La estúpida crueldad, los domingos sin fin, las tardes negras, los ángeles que se deshacen en polvo, los tormentos, las lenguas de fuego que pululan la piel, la infidelidad, la ignorancia, la certeza de que nada acabará nunca, la fealdad del tiempo y el espacio, todo eso puede esperar sin aún resuena en mí las mudas palabras de tus ojos, mirándome.

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NINJA El Ninja espera, aguarda, permanece inmóvil durante horas. Parece una sombra más, sabiendo de las oportunidades únicas. Su pasividad solo esconde la agresividad del tigre. Muchos hombres perezosos son confundidos por el vulgo con un Ninja. Sin embargo, un ronquido profundo es señal de que no estamos en presencia de alguien que podría matarnos de un solo golpe.

RUIDO El volumen del televisor comenzó a elevarse y elevarse. Podía escucharse en toda la manzana. Pronto se formó una turba frente a su casa. Él intentó explicar que no era su culpa, que no sabía por qué el aparato hacía eso. Sus palabras fueron en vano y los vecinos destrozaron el condenado artilugio. Cuando todos se fueron, él se quedó entre los despojos de la casa. Para tranquilizarse, prendió esa radio sin pilas que había quedado intacta sobre una repisa.

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REMANENTES Dio un paso y la tierra misma se abrió a sus pies. Los amigos intentaron tomarlo por los tobillos, pero apenas alcanzaron a quitarle un zapato antes de que el agujero se cerrara, como si nada hubiese pasado. En su lugar creció un inmenso árbol de frondosa copa. Los sobrevivientes, se dice, gritan si ven aunque sea un bonsai, incluso hoy en día.

ANDRÓMEDA La roca es mi hogar, la cadena mi madre. Soy víctima, soy sombra, soy heroína. ¿Cuándo vendrás a salvarme? ¿Cuándo el mar ahogará su clamor? Qué quedará para quien duerme en la dureza, ¿acaso cielo, acaso purgatorio, caso inframundo? Miren mi piel, miren mi cuerpo, mis ojos son la noche de este mundo que yace esperando y yo soy nave que cruza el abismo del espacio. Ya escucho los pasos del que viene, deslumbrado por mi desnudez, deslumbrado por mis lágrimas que caen sobre la lluvia de mil monstruos que existen y existirán. No me abandonarás, no abandonaré y en mí vivirán los bordes afilados de esta piedra que ahora es mi carne, el eterno rugir de las olas que desbordan la furia de los dioses.

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A PLACE TO LIVE Vivo en el fracaso. Es espacioso, cómodo. No hay alquiler como en el éxito. La propiedad es entregada sin mediar condiciones y se declara vitalicia. El único inconveniente es que no se permite el ingreso de compañía femenina, aunque sí de mascotas de mala muerte.

SCREWED UP El resto de la vida entra en pequeños cajones, y quedan lugares para el miedo, para las ansiedades, para los peligros, para el polvo que llueve en mi alma, como una sonrisa de verdugo. El resto de la vida tiene todas las moralejas y todos los finales inconclusos, tiene mi corazón a la vuelta de mi esquina. Y es fácil dar vuelta la mirada para encontrar el principio, pequeños muñecos de paja que se queman con el menor rayo de sol. Pero sé que es mejor no hacerlo, mejor simplemente cerrar mis párpados, escuchar el ruido de todos esos nudos que florecen en los muebles, en las macetas de balcón, en el ventilador de techo, esas sogas de ahorcado que bajan para balancearse voluptuosamente.

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FALTA DE TACTO Todos los actos de su vida eran medidos. Todos tenían precisión. Un desarrollo impecable que no dejaba lugar al error y que dejaba asombrado a todo el mundo. Por eso cuando al cortarle los pies para meterlo en el ataúd, le dejaran una pierna más corta que la otra, fue una falta de tacto imperdonable.

ESTÁN AHÍ El sol toca el suelo, quema zapatos, evapora cordones. Deja cuerpos tostados a primera vista. Produce embotellamientos, gritos, bocinazos. Quejas al gobierno que seguramente y, como siempre, tiene la culpa de todo esto que sucede. Luego se aleja como si no hubiera pasado nada, dejando el frío de la luna que ya comienza a bajar, congelando cenizas, produciendo embotellamientos, gritos, el inminente llamado a un golpe estado por parte de todos los ciudadanos decentemente pasivos del país.

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SUFRIR COMO EL MEJOR Siempre tomo las decisiones equivocadas, siempre sospecho las traiciones, pero aún así las recibo como si fueran una sorpresa. Siempre sé que esperar es solo calcular de dónde llegarán los puñales, los venenos, las balas. Las bolas de fuego me caen en slow motion, para que el espectáculo pueda ser completo. Por eso, hoy mismo he decidido presentar, a punta de pistola, mi solicitud para Rey de la Montaña.

HUECOS El amor es bueno y todos van a quererte. El amor es lo que nos une y lo que nos rompe. Todos tienen su estrella, todos tienen su show. El amor es la mejor forma de encajar cosas dispares en lugares dispares. Es la mejor forma de conocer el verdadero color de la sangre, el verdadero temblor de los clavos. El amor es la distancia y ya comienzo a olvidar qué más, quizás porque en el infierno, el silencio es frío. O porque el hueco en mi pecho, ha pasado demasiado a la intemperie.

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ESPANTO Me la paso soñando conmigo. Sé que no es agradable, pero no puedo evitarlo. Me han recomendado toda clase de remedios caseros e incluso fui al médico para que me recete algo. El galeno me dio unas pastillas. Ahora dejé de soñar conmigo pero ya no puedo dormir. Tras largos días insomnes, comienzo a tener terribles alucinaciones en las que me veo mirándome.

QUE PAGUE ZEUS En el banquete cada uno tiene que contar lo suyo. Que yo estuve en el inframundo, que yo estuve en una roca, que yo crucé cada río infernal, que yo decido la vida y la muerte, que yo maté una loca de serpientes en la cabeza, que yo conquisté una ciudad, que yo fundé una ciudad, que yo hago ciudades en círculos. Los idiomas se confunden pero las charlas se parecen. Un bardo ciego le habla a otro que toma notas, en un rincón un hombre gesticula tratando de seducir a la mujer más hermosa de todas, mirando de reojo a la que vino con ese tipo con cuernos en la cabeza. Todos quieren sobresalir, todos quieren tener su parte en la historia. Pero al final, cuando va cayendo la noche, nadie, ni uno de ellos, quiere pagar la cuenta.

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CUANDO NO SEAMOS Encima de cada Troya existe otra. Ciudad sobre ciudad. Encima de cada Roma existe otra. Imperio sobre imperio. Encima de cada historia existe otra. Ficción sobre ficción. ¿Qué caballos dejamos entrar en nuestras almas? ¿Quiénes nos invaden en los días, en las noches? ¿Quiénes murmuran, quiénes conspiran? ¿Qué haremos cuando ya nadie quiera tomar por asalto estas costas, escribirnos un poema que nos recuerde?

BE MY SAMURAI - DANTE´S SORROW Perdido Virgilio dando cuadrados por círculos, cortado el hilo que guía, abandonado por ti, dulce Beatriz, ¿adónde encontrar el ovillo con el que las Parcas no puedan jugar? Soy una extraña forma de mariposa, de oruga a batir de alas, de niño a hombre que versifica el sueño de los dioses. ¿Dónde encontrar mi escudo, dónde caer a tus pies, Ariadna? La selva oscura es allí donde el hombre descubre que sus pasos no son suyos y que la noche es una criatura que ya nos ha crecido mientras suspirábamos eternidad.

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When the dark wood fell before me And all the paths were overgrown When the priests of pride say there is no other way I tilled the sorrows of stone I did not believe because I could not see Though you came to me in the night When the dawn seemed forever lost You showed me your love in the light of the stars Then the mountain rose before me By the deep well of desire From the fountain of forgiveness Beyond the ice and the fire Though we share this humble path, alone How fragile is the heart Oh give these clay feet wings to fly To touch the face of the stars Breathe life into this feeble heart Lift this mortal veil of fear Take these crumbled hopes, etched with tears We’ll rise above these earthly cares Cast your eyes on the ocean Cast your soul to the sea When the dark night seems endless Please remember me... Dante’s Prayer, Loreena McKennitt
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