[ Espectáculos

]
Susana Hornos y Zaida Rico

El teatro, disparador activo de la memoria
Son españolas y se radicaron hace tiempo en la Argentina, seducidas por la movida cultural local. Hoy dirigen una obra que escribieron ellas mismas, en la que repasan la historia de su país desde el franquismo hasta la actualidad.
Escribe Leni González Fotos Juan Pablo Barrientos

ara ellas, Buenos Aires es igual a teatro. Susana Hornos y Zaida Rico son dos actrices y directoras españolas que eligieron el sur para quedarse. Hornos, de 39 años, llegó en 1999; Rico, de 28, en 2007. En su tierra habían estudiado y trabajado, pero querían algo más. Cuando veían en algún festival una puesta de artistas argentinos –como Tres hermanas, versión de Daniel Veronese de la obra de Antón Chéjov, según Rico– o una película de Adolfo Aristarain –según Hornos–, soñaban con esa posibilidad. Y como no fueron las únicas, en 2010 formaron la asociación Actores Españoles en Buenos Aires (AEBA). No es casualidad este proceso. Fue a partir de los noventa, cuando los directores y dramaturgos nacionales empezaron a llevar con más regularidad sus obras a los festivales europeos, que el estilo de actuación argentino cobró prestigio. Por un lado, varios maestros fueron invitados a hacer docencia, dirigir obras y hasta teatros (por ejemplo, Javier Daulte estuvo al frente de La Villarroel, de Barcelona, de 2006 a 2009); por otro, actores y actrices de otros países pero sobre todo españoles arribaron a este lado del mundo para adentrarse en una capital “con tanta vida teatral”, como ellas mismas sienten. Por supuesto que es mucho mejor no estar sola en la gran ciudad. Al menos, de eso sabe Hornos, la pareja de Federico Luppi desde hace una década. “Pero yo no vine a Buenos Aires siguiéndolo a él, ¿eh? Ya lo tenía decidido cuando, todavía en España, lo fui a ver al teatro y le pedí un autógrafo. Cuando se enteró de que me iba a su país, me dio su teléfono por si necesitaba algo. Yo creía que era algo especial, pero después supe que lo hacía con todo el mundo”, confiesa riéndose la rubia nacida en Logroño.
98

P

>> Granos de uva en el paladar. En el Centro Cultural de la Cooperación, actuada por seis actrices, también españolas.

La riojana y la alteana (de Altea, Alicante) se conocieron trabajando en La casa de Bernarda Alba, que dirigió otro español, Gonzalo de Otaola, en el teatro Margarita Xirgu y en el Cervantes. Después, Hornos la dirigió a Rico y a Mireia Gubianas (la protagonista de la taquillera Gorda) en Como si fuera esta noche, de Gracia Morales, para el ciclo de teatro semimontado Scriptum Est. Ahora, otra vez están reunidas y en un proyecto que las involucra a fondo. Se trata de Granos de uva en el paladar, que se presenta los jueves de febrero y marzo a las 21 en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543). Está basada en tres cuentos de Hornos que ambas adaptaron para teatro y decidieron dirigir en conjunto. El elenco está integrado por seis jóvenes de AEBA (algunas de ellas también trabajaron en La casa de Bernarda Alba): Arantza Alonso, Lucía Andreotta,

Marta Cuenca, Clara Díaz, Sauce Ena y Ruth Calleja. La obra recrea el período histórico que se inició en 1932, cuando se aprobó la ley de divorcio durante la Segunda República, hasta la actualidad, pasando por la Guerra Civil y la larga noche de la dictadura franquista (1939-1975, cuando murió Francisco Franco). La primera historia es la de Chusa: su ex marido regresa después de que los franquistas decretaran la abolición del divorcio. Siete años después, otra vez estaban casados. Había que tener hijos varones y acatar en silencio el destino de nacer hembra. A este cuento se enlaza el de Adelina, la cocinera de una cárcel de mujeres opositoras –o sospechosas de serlo– al régimen,
23 de febrero de 2012

>> Ellas. Rico llegó al país en 2007; Hornos, que está en pareja con Federico Luppi, en 1999.

custodiada por monjas. Terminará fusilada igual que su marido por colgar una bandera con los colores de la República. Por último, Miguel, un adolescente que amaba a otro adolescente, al que asesinaron y tiraron en una fosa común. Por fin, decide despertar y preguntarse por qué no fue enterrado en el cementerio con su familia. “Para nosotras, criadas en democracia, hacer esto nos removió nuestras propias vidas familiares. Porque aunque estas historias no son reales en sentido estricto, se parecen a muchas, ya que los españoles tenemos un tío, un abuelo que fue fusilado o encarcelado o que no se sabe dónde está o debió exiliarse”, explican. Cuando comenzaron a ensayar, hace un año, uno de los ejercicios propuestos fue que las actrices llevaran algún recuerdo, una anécdota sobre este pasado. Sólo dos pudieron cumplir esa consigna porque el resto no las tenía, nunca en sus familias les habían hablado del tema. “El dolor de la guerra y el miedo al franquismo provocaron tapar la memo23 de febrero de 2012

Para nosotras, esto removió nuestras vidas familiares y la de muchos compatriotas que tienen un familiar fusilado o que tuvo que exiliarse.”
ria, el pa’ qué remover, el seguir sin mirar atrás”, cuentan. El mismo día que se estrenó la obra, el jueves 9, se conocía la noticia de que el juez Baltasar Garzón era inhabilitado a ejercer su función por once años. Acusado de ordenar la grabación de conversaciones entre abogados y clientes en prisión (presuntos jefes de una red corrupta relacionada con el Partido Popular, actual gobernante), no podrá seguir con su investigación de los crímenes nunca juzgados del franquismo. “España está llena de cunetas con fosas comunes, todos los días caminamos sobre esos muertos que tienen que ser enterrados con un nombre”, describen sobre esta realidad que tanto en común tiene con la his-

toria argentina. “Se supone que en España hubo unos 30 mil bebés robados por este engranaje dictadura e Iglesia, que fueron adoptados o comprados por familias que en muchísimos casos ignoraban su procedencia. No hay, como aquí, un banco de datos para los estudios de ADN. Los hijos de madres republicanas, solteras, pobres eran internados en hospicios donde aprendían lo que significaba ‘la verdadera España’. Para colmo, había una figura perversa llamada ‘adopción anónima’, donde no aparece el nombre de la madre sino el de la monja que hizo el trámite, quien entregó el bebé a la madre adoptiva. Esto hace aún más difícil seguir los datos. Lo horrendo es que eso continuó los primeros años de la vuelta a la democracia”, explica Hornos. De todos modos, ambas artistas creen que este proceso no puede detenerse: “Es cierto que hubo y hay mucho letargo, mucho tiempo de callarse, pero esto no puede ser parado. Creo que la derecha ha tenido un triunfo pírrico, porque gracias a Garzón por primera vez España escuchó a las víctimas”, continúa. Quizá fue el crecimiento económico que tuvo la Península a partir de los ochenta lo que acalló las quejas. No había tiempo para aguafiestas: “Hubo una gran oportunidad y la perdió Felipe González (presidente del Gobierno de 1982 a 1996, del PSOE) cuando asume con mayoría absoluta; pero quería impulsar la economía tapando lo demás. Fue una traición a sus compañeros y a tantos que lucharon como él no lo hizo”. Por todas estas razones, a partir del miércoles 29 se desarrollará la semana España en el Corazón, dedicada a la memoria compartida entre España y Argentina: habrá charlas, teatro, cine, poesía y debates en diferente sedes y de manera gratuita. Uno de los invitados el 1º de marzo en el C. C. de la Cooperación será el propio Baltasar Garzón. “Es muy importante que estos temas se hablen y, de alguna manera, que Granos de uva en el paladar, un título surgido de una canción popular que todos los españoles cantamos alguna vez al irnos de copas, tenga la mayor prolongación posible”, se esperanzan. Apoyadas por Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, por Abuelas, por la Oficina Cultural de la embajada española, por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y por muchos intelectuales y militantes, esta obra trasciende la historia de España para hablar de universales: el derecho a la identidad y la justicia, innegociable para las víctimas. 
lgonzalez@elguardian.com.ar 99

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful