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México D.

F, a 20 de noviembre del 2012

Integrantes de la Comisión de Gobernación LXII Legislatura Reciban un cordial saludo de parte de las personas organizaciones que suscribimos la presente. En esta ocasión nos dirigimos a usted con gran preocupación debido a la reciente iniciativa del Presidente Electo, Enrique Peña Nieto, de sectorizar al Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) dentro de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), entendiendo así a las mujeres como un grupo vulnerable e ignorando la necesidad de transversalizar la perspectiva de género como política dirigida para alcanzar la igualdad entre los géneros. Como es de su conocimiento, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW) estipula que “[...] la discriminación contra la mujer viola los principios de la igualdad de derechos y del respeto de la dignidad humana, que dificulta la participación de la mujer, en las mismas condiciones que el hombre, en la vida política, social, económica y cultural de su país, que constituye un obstáculo para el aumento del bienestar de la sociedad y de la familia y que entorpece el pleno desarrollo de las posibilidades de la mujer para prestar servicio a su país y a la humanidad” 1 Además, uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) es “El empoderamiento de la mujer [como] un motor del desarrollo.”2, en donde cada Estado adoptará las medidas necesarias para garantizarlo, a través de acciones afirmativas y políticas públicas. Sin embargo, la Iniciativa con Proyecto de Decreto que reforma, adiciona y deroga diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal que presentan Diputadas y Diputados integrantes de los Grupos Parlamentarios del Partidos Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) en la Cámara de Diputados (en lo sucesivo Iniciativa), plantea un retroceso en la construcción de una perspectiva de género en el país. Tres son las preocupaciones principales que de las y los abajo firmantes y que consideramos se deben tomar en cuenta al momento de analizar, dictaminar y votar sobre la Iniciativa: 1. Las mujeres y las juventudes conformamos mayorías absolutas de la población mexicana y somos el motor económico, social y cultural del país. Observarnos como grupos vulnerables no sólo inhibe nuestro pleno y sano desarrollo, sino que plantea un grave error estratégico para el crecimiento económico de México en su conjunto. 2. La propuesta contraviene las tendencias globales en materia de arquitectura gubernamental para la construcción de un andamiaje político a partir del cual
1 Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de discriminación Contra la Mujer, CEDAW. 2 Organización de las Naciones Unidas, Objetivos de Desarrollo del Milenio.

transversalizar la perspectiva de género en toda acción, política y programa gubernamental.3 En este sentido, la Iniciativa continúa entendiendo a las mujeres con un grupo vulnerable, e implica que toda acción emanada del Instituto sea sectorizado y no transversalizado. 3. La reforma que la Iniciativa implica genera obstáculos para la autonomía política y de acción del Instituto Nacional de las Mujeres, y regresa a nuestro país a un esquema planteado a principios de la década de los años noventa, inhibiendo el crecimiento de políticas y acciones que cuestionen las relaciones de género. Por todo lo anterior, las organizaciones y personas abajo firmantes exigimos: 1. Detener la Iniciativa de Reforma para que el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), actualmente un organismo autónomo descentralizado, se convierta en un apéndice de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), y analizar junto con personas expertas, académicas e integrantes de organizaciones de la sociedad civil las implicaciones de dicha Iniciativa. 2. Respetar las Convenciones y tratados internacionales que México ha firmado y ratificado, tales como la CEDAW, reconociendo que la Iniciativa propuesta por el Presidente Electo, Enrique Peña Nieto, afectaría el marco legislativo mexicano en materia de igualdad de género. Así, la propuesta en cuestión es contraria a las mejores prácticas internacionales, en donde diversos países han avanzado hacia la mayor institucionalización de las políticas de género e igualdad, incluso estableciendo a nivel de Secretarías de Estado el tema de la igualdad de géneros, tal como es el caso de España, Perú y Paraguay. 3. Priorizar las propuestas que apunten a la transversalización de las perspectivas de género y juventud, sobre iniciativas que favorezcan las políticas de corte asistencialista. Para ello, recomendamos la apertura a un amplio debate público que integre a especialistas de diversas disciplinas que retome las mejores prácticas internacionales para el avance de los derechos de las mujeres en nuestro país.

PERSONAS Aram Barra, Cecilia García, Anaid Alcázar, Pável Meléndez, Citalli Valencia, Daniel Joloy, Rebeca Ramos, Jorge Arriaga, Marioliva González, María Fernanda Rodríguez ORGANIZACIONES Espolea, A.C., GYAN México

3 Para más información referirse a Beijing+5, la CEDAW y la Cumbre Mundial Social de 1995.