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TOMO I

LECCIÓN 1.ª

ACUPUNTURA BIOENERGÉTICA

CAPÍTULO I: Fundamentos de la Medicina Energética CAPÍTULO II: Principios de Fisiología Energética CAPÍTULO III: Exposición dialéctica de la enfermedad CAPÍTULO IV: Wu-Xing Ley de los cinco movimientos (La Gran Regla)

CAPÍTULO I

Fundamentos de la Medicina Energética

— El hombre responde al cielo y la tierra

— Las energías humanas

• Yuan – Soplo original (La especie)

• Zhong – Jing innato (La raza)

• Rong – Jing adquirido (El trofismo)

• Wei – Halo energético (La homeostasia)

Para un paralelismo con la lección de teoría ató-

debemos volvernos a esa clase de problemas

epistemológicos con los que ya pensadores tales como Buda o Lao Tse se han enfrentado

mica

NIELS BOHR

Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

SIGNIFICADO DEL PRINCIPIO «EL HOMBRE RESPONDE AL CIELO Y LA TIERRA»

«La energía es la causa de toda producción y toda destrucción». Nei Jing Su Wen. La tesis oriental sostiene que la materia es un estado de condensa- ción de la energía y que ésta, al dispersarse, retorna a su estado inicial de energía. El Principio está representado ideográficamente por:

inicial de energía. El Principio está representado ideográficamente por: Este símbolo se compone de dos partes:

Este símbolo se compone de dos partes:

inicial de energía. El Principio está representado ideográficamente por: Este símbolo se compone de dos partes:

TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

Es el Principio Primero que parte del TAO del que diría Lao Tse:

«Parece el origen de todas las cosas, se manifiesta como antepasado de los dioses, no sé de quién es hijo.» El Primer Principio, el T’CHI, vemos que encierra la cifra 2 en su

simbolismo:

Este dos, como veremos más tarde, es el origen del 3, y del 3 parti- rán todas las cosas: «los 10.000 seres». En Occidente, cuando se habla de energía, nos referimos a ella con un concepto mecanicista; como «una capacidad para realizar un trabajo, por definición física; haciendo extensión al ser humano, como una fuerza que

nos indicará la mayor o menor capacidad de acción y reacción de éste». Esta fuerza la nombramos de diferentes maneras atendiendo a su origen y manifestaciones, así tendremos: energía eléctrica, química, nuclear, cinética, térmica, eólica, etc. Nuestra civilización tiende hoy a mantener y desarrollar la llamada sociedad tecnológica, buscando, en todo, la aplicación práctica que ayude

a sostener el sistema de pseudobienestar moderno. Así se explotan los

recursos energéticos en función de posibles beneficios inmediatos, sin tener en cuenta la dinámica propia del universo, origen común de toda manifestación energética. En resumidas cuentas, T’CHI o Principio, es el origen de todo y para los orientales constituye el objeto primordial de su estudio, independien-

temente de sus múltiples formas de presentación. Dominar este Princi- pio supone controlar sus manifestaciones en provecho del ser humano

y de su desarrollo armónico y saludable.

Las últimas investigaciones en física cuántica vislumbran la utilidad de las teorías holísticas. Eruditos y científicos de diversas ramas (como la física, la filosofía, la sociología, la neurofisiología, etc.) se interesan por una nueva tesis acerca de la formación del Universo a partir de sistemas energéticos microfísicos, que se combinarían formando estruc- turas cada vez más amplias. Algunos, como L. Domash, opinan que la conciencia pura es la esencia del Universo. Esta idea se aproxima a los postulados taoístas de hace 2.500 años. Tratar de entender el DAO y su manifestación primera, el T’CHI, es vital para el ser humano. Las ideas básicas del taoísmo no llegan a dispersarse en complicadas expo- siciones teóricas, sino que se limitan a plantear una serie de conceptos mediante los cuales se pueda comprender la acción del T’CHI. Esta doctrina pragmática, que los chinos no analizan más que bajo la ópti- ca del resultado obtenido, sin importar en principio, el empirismo de su origen, cruzará las fronteras del mero filosofar para imponerse en el campo médico y en el ámbito de toda la sociedad china en general.

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Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

Por tanto, el esfuerzo de los filósofos, médicos, etc., no se dirigirá, en principio, tanto a la explicación o comprensión total de los principios universales como a su aplicación en la vida diaria, lo que conllevará a un estado armonioso respecto al DAO, de una manera eminentemente práctica. El análisis profundo y científico se considera una etapa de progresivo entendimiento, que sólo será posible a través del desarrollo práctico y de la observación constante de los efectos. Impregnando toda la dialéctica de la energética humana está siem- pre la noción de T’CHI como impulso motor que se manifiesta en di- versos estados y formas de comportamiento, conservando en todo momento su característica esencial: ser uno, y a la vez múltiple en fun- ción del YIN y el YANG, sus dos componentes básicos. Así quedó superado nuestro concepto dualista occidental y elimina- das las grandes contradicciones que conlleva. Para el Taoísmo los con- ceptos duales clásicos de bien y mal, cuerpo y alma, espíritu y materia, hombre y mujer (que en Occidente son concebidos como entes opues- tos e independientes) no son más que manifestaciones complementa- rias del Principio Primero o T’CHI, sin cuya alternancia no existiría la vibración o movimiento y en consecuencia, la vida misma. Numerosas investigaciones en física cuántica (más allá de los quarks, que considera al 2 como la última posibilidad de reducción subatómica) indican la existencia de partículas primordiales en el límite entre lo material y lo inmaterial, de cuyo estado cuántico dependería la esen- cia de las cosas. En los medios científicos modernos hace ya tiempo que se conoce la descomposición atómica de la materia, cuyos efectos de fisión y fusión acarrean una enorme liberación de energía. La sufrida humanidad tuvo ocasión de comprobarlo con motivo de la II Guerra Mundial. A partir de entonces ya no hubo la menor duda de que materia y energía eran lo mismo. El maestro Zen, Deshimaru, escribe al respecto: «Los chinos, mucho antes que la física moderna, habían comprendido que materia y ener- gía eran una sola y misma cosa.» Y aún más, en épocas remotas, los chi- nos sostenían ya que la energía hace mover y transformarse a la forma física y que el T’CHI o energía es la consecuencia del DAO, origen de todas las cosas. Soulié de Morant definió a la Acupuntura como «Filosofía total de la energía». De esta manera nos ofreció la piedra angular sobre la que construir todo el enorme entramado que constituye la bioenergética, pudiendo acceder así a su compresión, a fin de proyectar, de una for- ma terapéutica, toda la sabiduría que esto conlleva. El principio básico de la Medicina Tradicional China nos habla de

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la energía como fuente integradora y reguladora de la forma físico- química. Por tanto, podemos deducir que, en términos generales, las enfermedades que cursan con alteraciones de estructuras orgánicas diversas, han experimentado previamente una fase de desorden ener- gético acompañado de una sintomatología muy variada, sutil unas veces, claramente manifiesta otras. Estos cuadros energéticos no han sido com- prendidos ni estudiados por la medicina alopática, desligada en gran medida de estos conceptos. Con todo, los servicios médicos modernos cuentan con elementos técnicos gracias a los cuales se ponen de mani- fiesto determinadas formas de energía humana (electrocardiogramas, electroencefalogramas, etc Hay que remontarse a Empédocles, con la teoría de los cuatro ele- mentos (aire, fuego, tierra, agua), para encontrar una línea convergen- te con la cultura china. Hipócrates, considerado el padre de la medici- na occidental, siguió el camino trazado por Empédocles, elaborando los cuatro tipos morfológicos así como los conceptos de presentación y com-

binaciones del frío y el calor, de la humedad y la sequedad. Esta doctrina fue desarrollada posteriormente, en su vertiente puramente filosófica, por Aristóteles. La obra hipocrática no fue continuada. Tras la caída del Imperio Romano se perdió para Occidente esa primera tradición filosófico-terapéutica, que relacionaba al hombre con su medio telúrico

y cósmico.

Sin embargo, en China se continuó desarrollando, en profundidad, ese maravilloso legado de la tradición, que concibe al hombre como ente sometido en todo momento a las influencias cosmológicas y telúricas,

dando lugar a un principio que desgraciadamente nuestra avanzada civilización no ha considerado en su justa medida: «El hombre responde al cielo y a la tierra. El hombre es un microcosmos inserto en el macrocosmo. El hombre es un ser bipolar alternante, sujeto de forma determinante a las influencias de dos fuerzas antagónicas y complementarias.» Estas fuerzas son las del cosmos (Yang) y la tierra (Yin). En resumidas cuentas, el hombre es un transformador de energía, di- ferenciándose del resto de los seres vivos en que es capaz de producir

y responder a ciertas manifestaciones específicas, que forman los pla-

nos psíquicos de actuación o nivel Shen, como explican las teorías ener- géticas chinas. El tiempo es mudo testigo de la verdad y coincidiendo con los gran-

des avances científico-técnicos de nuestro siglo, paradójicamente, nos encontramos con un fenómeno de interés creciente por estas milenarias

y ancestrales culturas, sorprendiéndonos a todos con un legado cultu-

ral que parece anticiparse en muchos conceptos a los más revoluciona-

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Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

rios descubrimientos y teorías actuales. Las 12 Proposiciones Axiomáticas de Fu-Shi, la Ley de la Relatividad (Yin- Yang), el «feed-back o retroa- limentación orgánico-visceral, la circulación sanguínea y un largo etc., hacen palidecer a los más ortodoxos y conspicuos hombres de ciencia cuando se tiene la humildad suficiente para interesarse por la Tradi- ción China e interpretar las ingentes cargas científicas y filosóficas que encierran sus principios, expresados en un lenguaje sencillo, como la propia naturaleza de la que parten. No creo que exista nadie que ignore los grandes descubrimientos chinos que nos preceden en milenios, y que en la actualidad dude de la gran cultura oriental en todas sus manifestaciones. Por tanto, no debemos cuestionar su medicina, que al fin y al cabo es una parte de toda su filosofía y forma de vida (tal vez para nosotros la más impor- tante). Desgraciadamente, la historia del hombre ha estado gobernada por sistemas políticos y por influencias materialistas, donde ha dominado indiscutiblemente el poder y la codicia y ello no ha permitido un desa- rrollo armónico de la ciencia y su aplicación humanística. La Medicina China, de la cual forma parte la Acupuntura, es un método terapéutico basado en un enfoque biológico distinto al occidental; se parte del principio de la existencia de una sustancia inmaterial, in- visible para nosotros, que llamamos energía y que es la responsable, en primera instancia, de cualquier cambio biológico. Este concepto «Vitalista» no es exclusivo de la Medicina Tradicional China. En Oriente y Occidente hay otras medicinas que siguen esta línea de actuación. En contra de esta corriente surgió la medicina «Mecanicista», que contempla al ser humano como una mera máquina formada por la suma de varios mecanismos. La corriente Mecanicista que nació, como hemos dicho, tras la caí- da del Imperio Romano, tuvo etapas de evolución merced a importan- tes personajes como Galeno y Diego y fenómenos sociales como el Re- nacimiento y el decisivo Modernismo de Pasteur. Todo ello confirmó dos claras bases de actuación; la 1.ª fue la necesidad de estudiar la causa de la enfermedad como agente exógeno o de fuera del individuo; la 2.ª fue la implantación del método inductivo, mediante el cual se recogen casuísticas de diferentes tipos y a partir de ahí se hacen generalizacio- nes globales. Estos principios conformaron la llamada actualmente Medicina Analítica. La corriente «Vitalista», única hasta la época indicada, se corresponde con la llamada medicina mágico-religiosa de principios invariables y que quizás nosotros, con una crítica fácil y una ciencia en embrión, despre-

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ciamos como esotérica. Sin embargo, tuvo también importantes segui- dores como Paracelso, las corrientes progresistas (duramente persegui- das por los poderes religiosos de la Edad Media y Moderna), los homeópatas de Hanneman posteriormente y en la actualidad multitud de acupuntores y profesionales de otras ciencias médicas. Todo este fe- nómeno dio origen a dos principios básicos. El l.º fue el llamado méto- do deductivo; se parte del principio del T’Chi (energía), como verdad in- cuestionable o axioma fundamental y a continuación se efectúan de- ducciones. Este principio es similar al que rige nuestras ciencias mate- máticas. El 2.º es el que considera que la enfermedad tiene génesis in- terna y que las causas externas no podrán influir más que ante la exis- tencia de ciertas predisposiciones, lo que se denomina en energética «factor hereditario» de la energía Ancestral-(Zongqi). Esta manera de ver el problema de la enfermedad dio origen a la llamada Medicina Sinté- tica, en oposición a la Analítica que vimos antes. La Analítica ha profundizado su estudio en las causas externas, lo que ha posibilitado la especialización cada vez más diversificada, dado que los conocimientos de las partes se pueden extender hasta el infinito. En la Sintética se niegan las parcelaciones, considerando al ser como un todo integrado y no un mecano de diferentes órganos o piezas. Ello explica perfectamente la presencia de los Ciclos de Generación, Regu- lación, Usurpación y Menosprecio, como veremos en la ley de los cinco movimientos, mediante la cual observaremos que una enfermedad con sintomatología orgánica determinada puede tener una causa etiológica distinta de la aparente, relación que en nuestra medicina no logramos establecer. Por ejemplo, una litiasis renal que va a cursar con un cuadro típico en relación con riñón o vías renales, según la Medicina Tradicional China (M.T.Ch.), la mayoría de las veces estará producida por alteración del Yin del Bazo-Páncreas, que habría originado un exceso de materias nutrientes insuficientemente metabolizadas, las cuales posteriormente desbordarían el poder purificante del Riñón, con el consiguiente depó- sito de materia (-) Yin a su nivel. Esto explicaría el efecto que, en el ciclo regulador o Ke, el Bazo ejerce sobre el Riñón. Por todo ello podemos exponer, en términos generales, los grandes axiomas de las Medicinas Sintéticas y en concreto de la Acupuntura:

a) No hay enfermedades, sino enfermos. Por tanto, hay que in-

dividualizar el tratamiento. Esto implica dar una terapia adecuada a cada modalidad de síntomas, teniendo en cuenta los componentes psicosomáticos. Ello presupone que pueden existir dos pacientes con dis-

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Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

tintas sintomatologías y hacerles el mismo tratamiento, o presentarse dos sintomatologías aparentemente iguales que precisen distintos tra- tamientos.

b) La enfermedad, una vez instaurada, lleva un proceso evolu-

tivo que por seguir leyes preestablecidas, se puede determinar y prever.

c) La acupuntura se basa en la existencia de la energía como

fuente integradora y reguladora de toda la forma físico-química. Esta energía no es privativa de los seres vivientes, sino que todas las situaciones que se producen en el Universo tienen lugar por su exis-

tencia. Esta energía, denominada T’CHI, energía cósmica primaria, «Todo», o DAO, u «Origen de los 10.000 seres», tiene diversas formas de manifestación, pudiendo mover los astros, modificar el tiempo, ha-

cer circular la sangre, crear los campos psíquicos de actuación, dar calor

o frío, etc. Esto nos permite sentar una característica muy importante de la

Medicina Tradicional China: de ser la única que va a establecer una relación absolutamente directa entre la enfermedad, las manifestacio- nes energético-cósmicas (factores climáticos) y los factores del medio exógeno en general.

d) La enfermedad no tiene nombre, es un estado de desequilibrio

energético que se puede manifestar por una carencia o un exceso, o lo

que es lo mismo: Síndrome Yang o plenitud (SHI) y Síndrome Yin o vacío (XU).

e) El desequilibrio energético, que es siempre causa etiológica

primaria de cualquier manifestación patológica física, va a cursar con una sintomatología perfectamente definida de cuyo conocimiento de- penderá en gran parte el éxito del tratamiento y la profilaxis.

f) El hombre es un ente bipolar alternante, y como toda manifes-

tación en el Universo, esta alternancia de positivo a negativo (de Yang

a Yin o viceversa), de una manera armónica permite la vibración, el

movimiento, la mutación permanente y continua, o lo que es lo mismo:

la vida. Lógicamente, esta mutación o vibración permanente precisa unos suministros energéticos que la mantengan. El hombre adquiere del medio esas energías y lo hace por dos vías:

1) A través de la respiración recibe la energía del Cosmos, Yang

(+), esto es, el oxigeno y otros factores de más profunda reflexión filo- sófica (pneuma, prana, etc.).

2) A través de la digestión recibe la energía de los alimentos de la

Tierra, Yin (–).

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De ello se desprende, en parte, el principio básico de las medicinas vitalistas y de la filosofía taoísta:

«EL HOMBRE RESPONDE AL CIELO Y LA TIERRA»

El hombre es representado energéticamente por el ideograma:

El hombre es representado energéticamente por el ideograma: Representa una balanza en equilibrio dinámico +. Con

Representa una balanza en equilibrio dinámico +.

ideograma: Representa una balanza en equilibrio dinámico +. Con las extremidades superiores hacia el cosmos, recibiendo

Con las extremidades superiores hacia el cosmos, recibiendo sus ener- gías (es decir, energía Yang o cósmica). (Círculo, infinito, ilimitado).

Con las extremidades inferiores hacia la tierra, recibiendo sus energías (es decir, energía Yin o telúrica). (Cuadra- do, finito, mensurable).

ESQUEMA 2

El esquema representa, como hemos visto, un ente que recibe la ener- gía necesaria para su mutación o movimiento permanente de dos fuen- tes: la cósmica y la telúrica. Las variaciones hacia arriba o hacia abajo, representan respectiva- mente al «místico» u hombre despegado de las energías terrenas, que so- brevive en perfecto estado energético con apenas aportes alimenticios y al hombre «ruin o inculto», que se inclina ante la Tierra y sus valores, prescindiendo de los aportes cósmicos en gran medida.

o inculto», que se inclina ante la Tierra y sus valores, prescindiendo de los aportes cósmicos

Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

Llevado al plano de interpretación filosófica, las energías cósmicas representarían los valores religiosos, elevados, éticos, etc., y las telúricas los del medio ambiente, ecológicos, materiales, terrenales, etc. La consecuencia inmediata en la que se nos ocurre pensar es que el hombre está enfermo o desequilibrado energéticamente cuando lo es- tán sus fuentes generatrices. Los aportes telúricos están en degradación constante y los cósmicos han perdido, en gran medida, su ser y esencia. El hombre, según la concepción oriental, ocupa como hemos visto, el lugar central entre el Cielo y la Tierra, respondiendo al principio cosmológico antedicho. Ello choca con el concepto antropocéntrico occidental, manifestado en la frase pitagórica: «El hombre es la medida de todas las cosas.» Esta divergencia de principios explica que para el occidental resulte difícil entender los postulados médicos chinos que re- lacionan al hombre con los elementos constitutivos de la Tierra (Penta- coordinación) y con la realidad cosmológica de la Tierra y del Cosmos, dialéctica que explica la dualidad integracionista del Yin y del Yang. Es necesario, si queremos entender profundamente la esencia de la M.T.Ch., tratar de llegar al concepto de T’CHI como principio univer- sal, dejando, para ulteriores etapas, las traducciones a conceptos que nos resulten más lógicos a nuestra mentalidad occidental o alopática médica.

LAS ENERGÍAS HUMANAS: (YUAN-ZHONG-RONG-WEI)

Las energías humanas se dividen en dos grandes grupos:

A) Los del cielo anterior (Yuan y Zhong) (congénitas)

B) Los del cielo posterior (Rong y Wei) (adquiridas)

LAS ENERGÍAS DEL CIELO ANTERIOR

Son aquellas que posee el individuo antes del nacimiento y que le determinan su especie y raza. El Yuan es anterior al ser humano y por tanto es un factor inmuta- ble e invariable, Zhong es el factor variable o mutable. El Yuan deter- mina la especie, el Zhong determina la raza. En el ser humano su Yuan o soplo de vida se denomina Thân (1) (Conciencia de existencia, conocimiento y verbo). Esto es, el ser huma-

(1)

Ver teoria Thin-Qi-Shen.

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no mediante ese tipo específico de energía produce una serie de reac- ciones bioquímicas que le permiten desarrollar el intelecto, la comuni- cación oral y la conciencia de existencia. Las reacciones bioquímicas de cada ente están en función de la vibración del soplo original, dotándo-

le de unas determinadas aptitudes que le permitan la supervivencia. Así el soplo original de los cánidos les permite desarrollar el olfato, las aves la vista, los roedores el oído, etc.

El Zhong es el factor mutable que depende de los antepasados y que

dará lugar al aporte variable que le permite la adaptación al medio donde desarrolle su actividad vital.

LAS ENERGÍAS DEL CIELO POSTERIOR

Son aquellas que el individuo adquiere a través de dos fuentes fun- damentales: la dieta y la respiración. La energía primaría ancestral es como un capital heredado, no sus- ceptible de ser ampliado ni revalorizado y sí de disminuir, sin embar- go, a impulsos periódicos como hemos visto. Este potencial energético, que vamos gastando ineludiblemente y que no puede ser retenido, ha sido motivo de estudios profundos, en la antigua civilización china, por parte de los grandes maestros taoístas,

que pretendieron a través de técnicas de autorrealización, psicoso- máticas, filtros y acciones químicas, conseguir el Qi necesario que per- mitiera retener la energía ancestral evitando su desgaste. Los posibles hallazgos en este campo se mantuvieron en círculos herméticos y no han trascendido más que en forma de leyendas populares sobre los lla- mados «inmortales». Incluso históricamente se describe el sometimien- to de algunos emperadores a la prueba de ingerir filtros de inmortali- dad preparados por los maestros taoístas. Indiscutiblemente y dejando conjeturas esotéricas, los estudios estadísticos sobre esperanza de vida en relación con la edad de sus antecesores avalan, de alguna manera, esta peculiaridad de potencial hereditario.

A partir de esta concepción primaria, veremos que un fin perma-

nente del ser humano y sus sistemas energéticos será evitar el desgaste no fisiológico del capital heredado (energía ancestral), aportando para ello energías complementarias o de apoyo que salvaguarden la energía «Tesoro». Del éxito de esa empresa dependerá la duración de la vida y la pureza y potencia de los cambios fisiológicos periódicos, en una palabra el «hermoso florecer de la vida».

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EL CIELO ANTERIOR (JING INNATO). LA CREACION Y LA EVOLUCIÓN

La energía Yuan (el soplo original) – La especie

La única diferencia que existe entre la materia orgánica y la inorgá- nica es que en la primera existe vibración (energía) que permite la ac- tividad química (no hay química sin energía, ya que para que se pro- duzca un enlace químico es preciso un determinado y específico apor- te energético) y en la segunda sus componentes no interactúan bioquími- camente. Por ello todos los seres vivos están compuestos por los mis- mos elementos básicos que puede tener por ejemplo el barro. Los com- ponentes biogenésicos son comunes en mayor o menor porción en to- dos los reinos. Modernas investigaciones concluyen que es posible ob- tener materia viva a partir de una matriz biológica (medio acuoso como disolvente) y una fuente energética con la cual interactúe (¿soplo de vida?). Hay que tener en cuenta que las interacciones energo-químicas solo son posible a través del agua. Los diferentes aportes energéticos provocarían reacciones bioquímicas diferenciadas que ocasionan, en el ente resultante, una secuencia de procesos bioquímicos que conllevarían aptitudes jerarquizadas en el de- sarrollo de los cinco sentidos, como mecanismo de supervivencia en un medio plural y competitivo. Por ello cada especie tiene su propia vibración celular su peculiar «soplo de vida», que se manifiesta por el desarrollo de un sentido prio- ritario. Eso da lugar a cinco entes básicos según la Medicina Tradicional China:

Los entes madera (aves) que desarrollan la vista (H.) Los entes fuego (ser humano) que desarrollan al verbo (C.) Los entes tierra (insectos) que desarrollan el gusto (BP.) Los entes metal (cánidos) que desarrollan el olfato (P.) Los entes agua (roedores) que desarrollan el oído (R.)

Y múltiples subtipos que originan la infinidad de especies que con-

forman toda la gama de vibraciones de vida, la sinfonía vital que es

nuestro medio natural.

La energía Zhong (El código genético) – La raza

El hombre recibe, en el momento de su concepción, por aporte genético

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a través de la unión del óvulo y espermatozoide, un «legado energéti-

co». Esta energía (cualitativamente la más importante del ser humano) lleva el nombre de energía ancestral, heredada, genética, cromosómica o Zongqi y va a ser la responsable de todos los cambios bioenergéticos y bioquímicos del organismo a lo largo de la formación del feto y poste- riormente (con el concurso de otras energías) de todas las modificacio- nes biofísicas del ser. Esta energía se va a manifestar, de una manera periódica, una vez producido el nacimiento, por ciclos que conllevan un desgaste de siete en siete años para la mujer y de ocho en ocho para el hombre. Estos impul-

sos periódicos son los responsables de los cambios más aparentes: bebé, niño, púber, adolescente y adulto, según describe el Nei Jing Su Wen. El Zhong es la energía del ancestro, la energía heredada, es el com- ponente variable, el que se puede mutar, adaptándose a las condicio- nes del medio en donde se desarrolla el ser. El Zhong es la energía producida por la unión del Yang (espermato- zoide) con el Yin (el óvulo) y cuya intensidad dependerá de la carga electroestática del óvulo (protón) y electrodinámica del espermatozoi- de (electrón), esto es, la unión de la energía potencial (óvulo) y de la energía cinética (espermatozoide). Ese chispazo de vida contiene, en sí mismo, todos los códigos preci- sos para que se desarrollen en un determinado orden y secuencia los enlaces nitrogenados de las cadenas nucleicas y por tanto la estructu- ra física (Renqi), así como la personalidad esencial (Jingshen). El rayo de vida de la Tradición o Huoqi (Hwo chi) no es ni más ni

menos que la energía producida por la eclosión entre el óvulo y el es- permatozoide que se replica en cada mitosis. La mitosis es la replicación íntegra del gameto incluidos sus características energéticas. Por ello y después de nueve meses se producen 6 ×10 18 (sesenta trillones) células

y otros tantos desprendimientos energéticos que conforman un «Quan-

tum» que se materializa en médula suprarrenal (la energía excedente siempre se consolida en materia como glúcidos, glucógeno, etc.). Tras formarse la médula suprarrenal (uranio biológico) se forma la médula espinal que, una vez establecida, origina el «mar de las médu- las», cerebro o Nao. Es decir todo el sistema neuroendocrino (puente entre Qi y Xue). Son los denominados tejidos del cielo anterior y por ello no se reproducen cuantitativamente después del nacimiento. Modernas biomediciones determinan que esa energía (Huoqi) o (fue- go vital; traducido literalmente) está comprendida en una banda de entre 0,2 a 0,09 eV (electrón voltio) que es la energía de los rayos bioinfrarrojos (calor de la vida). Dichos bioinfrarrojos son responsables, entre otras

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funciones primordiales, de la fotosíntesis y están comprendidos en una longitud de onda de 4-14 , con un pico de 9 . Que se corresponde con el diámetro medio de las células humanas y de ahí la posible reso- nancia entre el diámetro y la onda. Siguiendo la ecuación de Planck coincide una radiación de 4 de longitud de onda con una emitancia energética de 0,2 eV y una de 14 con una emitancia de 0,09 eV.

E = —————— h×c

E

=

emitancia

h

=

constante universal de Plank

c

=

constante velocidad de la luz

=

longitud de onda

La Zhong, por tanto, es variable y de acuerdo a este criterio existe la raza (Zhong) dentro de la especie (Yuan) siendo el factor variable que justificaría, hasta cierto punto, la evolución. Este enfoque dualista permitiría el entendimiento de los seguidores de creacionismo (Yuan) y del evolucionismo (Zong) y por tanto, como siempre en la MTCh, la armonía. Hay creación por cuanto hay «soplo de vida» entendido como la energía que permitió la mutación de mate- ria inerte (barro) en materia animada (plantas, animales y ser huma- no) y hay evolución por cuanto el Zhong depende del ancestro y éste, en definitiva, de su medio. Esta hipótesis eliminaría la gran confrontación entre el fundamen- talismo religioso y el laicismo científico y haría posible, de verdad, el entendimiento de culturas. Hay que comprender el TAO: «peculiaridad sin predominio»; por eso no es más el Yang o el Yin o viceversa, sino que se complementan y se potencian entre sí.

EL CIELO POSTERIOR (JING ADQUIRIDO)

La energía Rong (El trafismo energético)

Estas energías complementarias, que tratarán de salvaguardar la energía «Tesoro», son las denominadas energías adquiridas, procedentes de la respiración y de la alimentación, y que la M.T.Ch. denomina ener- gía Rong o Nutricia y energía Wei o defensiva. La energía Rong se va a formar por la combinación de los componentes energéticos de los ali-

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mentos (que se desprenderán por la acción bioquímica de las enzimas orgánicas en el curso de la digestión gástrica) y el oxígeno del cosmos , suministrado a través de la respiración. El alimento es fermentado en el estómago mediante los procesos

bioquímicos digestivos y como en toda combustión se producen tres sustancias una sútil, etérea (electrones, liberados de la materia) o com- ponente Thin; otra semimateria-semienergía (vapor) o componente Tinh

y otra densa (residuos) o Jing.

El Thin va a pericardio como ocurre en el resto de las unidades ener- géticas, el Tinh va al Bazo-Páncreas que hace la función de serpentín

para originar un proceso de destilación y el Jing va a duodeno para sufrir consecutivos procesos degradatorios en el denominado TR inferior a fin de optener la energía Wei. Según la tradición el vapor (Tinh) que no se destiló en el BP contie- ne menos sustrato material y se eleva infiltrándose a través del diagra- ma y los sacos pleurales hasta alcanzar el pulmón donde sufre una de- finitiva oxidación mediante el oxígeno inspirado. El vapor gástrico, que tiene un alto componente de glucosa u agua, es transformado, en parte, a través de las rutas oxidativas espleno- pancreáticas en insulina y jugos pancreáticos y parte alcanza el pulmón. En el pulmón se juntan, pues, los componentes sutiles de la tierra (glucosa y agua) y los componentes etéreos del cielo (oxígeno, neuma, éter, etc.), produciéndose como resultado una glucolisis aeróbica y que

a diferencia de la glucolisis aeróbica o anaeróbica sanguínea es exógena,

esto es, directamente en el pulmón. Consecuentemente en el pulmón se forma energía libre (Thin) que circula por los meridianos de acupuntura; vapor (Tinh) que en forma de CO 2 expulsamos al exterior y Agua (Jing) que fluidifica todo el ár- bol respiratorio, la piel y la sangre a través de entramado arteriovenoso cardio-respiratorio.

Por tanto: energía Rong (Yong Qi o Rong Qí o Ying Qi) Thin (2) alimenticio o Thin de los cereales o Jing Qi nutricio + Thin respira- torio o Qing Qi o Tian Qi. Vemos, de una manera inmediata, al Estómago y al Pulmón como bases fisiológicas en la formación de esta energía. Y así la Medicina Tradicional China (M.T.Ch.) da un gran valor a ambos en sus aspectos

(2) La palabra Thin representa cambio o mutación. La veremos con frecuencia en los textos antiguos, sobre todo vietnamitas, lo que puede dar lugar a errores de interpretación.

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Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

de generadores, hasta el punto de manifestar que el Estómago es la «fábrica de la salud», e incluso existe un sistema terapéutico, de am- plia aplicación en Oriente, basado en ejercicios respiratorios, cuyos re- sultados son realmente sorprendentes. Los ejercicios respiratorios y su metodología componen una parte importante de todos los sistemas médicos, incluso alopáticos. Podemos esquematizar aquel proceso de la siguiente manera:

Podemos esquematizar aquel proceso de la siguiente manera: Esta energía será la que circule por las

Esta energía será la que circule por las llamadas Vías Principales (Jing Mai) a partir de Pulmón, siguiendo un ciclo nictameral perfecta- mente definido, alimentando o nutriendo energéticamente a todos los sistemas.

La energía Wei (defensa y homeostasia)

La 2.ª energía, llamada Wei, tiene una misión eminentemente defen- siva y por ello tiene que manifestarse hacia el exterior de una manera continua. Si creemos en el principio de que el hombre es un ente energético, tenemos que aceptar que le pueden influir «energias perversas» (3), que

(3) Los chinos, en un lenguaje siempre sencillo, denominaron a los componentes climáticos desarreglados, energías perversas con gran propiedad, pues perverso es todo aquello que es capaz de producir daño.

35

TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

son las variaciones climáticas o elementos cósmicos que inducen enfer- medad y que se podrán manifestar en seis variedades: calor (Re), vien- to (Feng), frío (Han), humedad (Shi), sequedad (Zao) y fuego (Huo) (como expresión máxima del calor). Estas energías cósmicas destruirían de una manera fulminante la eco- nomía energética humana si no existiera la denominada energía Wei, la cual en su constante exteriorización va a crear campos de neutralización que impidan la acción de la noxa cósmica. Se podría esquematizar de la siguiente manera:

cósmica. Se podría esquematizar de la siguiente manera: Vemos en el esquema que las agresiones constantes

Vemos en el esquema que las agresiones constantes del medio son repelidas por la energía defensiva, neutralizándose a nivel no físico, esto es, fuera de la epidermis, gracias a una barrera defensiva o «halo ener- gético», cuya existencia, planteada en todas las culturas y religiones del mundo antiguo, se está investigando científicamente en la actualidad, a través de la fotografia del espectro energético de la cámara Kirlian y otros métodos. Su objetivación elimina el carácter esotérico y mágico de un concepto básico y elemental en bioenergética. Esta energía defensiva, que por su esencia etérea máxima los chinos denominaron «purificada», sigue un proceso de formación que se pue- de comparar con las sucesivas etapas de purificación en una refinería. Vemos que en la refinería, a través de diversos calentamientos y com- plejos procesos de evaporación, condensación, etc., se van formando sustancias cada vez más puras y a la vez, de menor peso específico, hasta llegar al éter o sustancia volátil en cuya esencia está la tendencia hacia la expansión.

36

Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

Con un criterio que nos sorprende por su sencillez y al mismo tiem- po por su profundo significado, los textos de Medicina Tradicional China nos explican, desde hace milenios, que la energía Wei se forma en el Recalentador Inferior; tras las sucesivas etapas de purificación que ocu-

rren a nivel del mismo. Como veremos más adelante, cuando explique- mos un poco más extensamente el concepto de Triple Recalentador; el Recalentador Inferior está formado por Intestino Delgado, Intestino Grueso, Riñones, Cápsulas Suprarrenales, Vejiga, Hígado y Vesícula Biliar, o como dice el Nang King: «el recalentador inferior comienza en piloro y termina en meato uretral». Este conjunto de órganos y vísceras serían, según el símil anterior, las diferentes estaciones de purificación de la «planta de refinado» orgánico. Vimos en el esquema de formación de la energía Rong o nutricia que en el Estómago se desprendía energía, Yang (+), hacia Pulmón, y materia, Yin (—), hacia Intestino Delgado; pues bien, esta materia (—), denominada líquido impuro, aún contiene elementos energéticos susceptibles de ser extraídos, ya que no existe nunca la materia pura, pues por esencia ella misma es energía. En el símil de la refinería, el petróleo = alimento en su 1.ª purificación (E.) va a generar un producto utilizable energéticamente, por ejemplo pe- tróleo comercial, y otra sustancia que pasará a sucesivas etapas de purificación. En fisiología energética: [Yang (+) (petróleo comercial)] a Pulmón (P.)

y resto de sustancias [Yin (—) a Intestino Delgado (ID.)]. En ID. sufri-

rá una 2.ª purificación que va a generar, por un lado, una energía útil

o pura (+), que se va a depositar a nivel de «Riñón energético» y una

impura (—), que se va a dirigir a Intestino Grueso (IG.). En IG. se va a realizar la 3.ª purificación que va originar, como en

etapas anteriores, una sustancia energética pura (+), que también se va

a depositar en Riñón (R.) (el cual, como veremos, es el almacén ener-

gético humano), y otra impura (—) que va a ser expulsada al exterior como heces. Las energías depositadas en Riñón a través de la 2.ª y 3.ª purificación sufrirán, a nivel de este órgano, una 4.ª purificación, de donde lo puro (+) irá a Hígado (H.) y lo impuro (—) a Vejiga (V.). En

V. se realizará la 5.ª purificación, de nuevo lo puro (+) a Vesícula Biliar (VB.), y lo impuro (—) se expulsará al exterior en forma de orina. En H. se realizará la 6.ª purificación. De aquí lo puro (+), a través del canal interno de H., se elevará hasta la parte más Yang del cuerpo

o potencia cósmica, el punto centro del vértex o centro de reunión de

todas las energías Yang o 20 VG., (Bahigui) previo paso por ojos, y lo

impuro ( —) irá a VB. (4).

(4)

La VB. recibe, pues, lo puro de V. y los impuros del H.

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

En VB. se efectúa la última purificación, la 7.ª, yendo lo puro (+) también a nivel cefálico, y lo impuro (materia) retornando al inicio del circuito para efectuar un nuevo reciclaje (5). Observamos que esta úl- tima sustancia será prácticamente pura, y de hecho los textos antiguos manifiestan que la bilis es el más puro de los humores orgánicos. Esta energía de 6.ª y 7.ª purificación es una energía volátil, que tien- de a la expansión, hacia el exterior. Una energía que será Yang con res- pecto a la nutricia, que será Yin, y según los textos chinos se acumula- rá a nivel de los globos oculares durante la noche, para durante el día, y ayudada por la acción del parpadeo (que realiza función impelente), transmitirse a los puntos primeros de los tres canales energéticos más largos del organismo, V., VB. y E. (Zu Tai Yang, Zu Shao Yang y Zu Yang Ming), que desde el ojo atraviesan el cráneo y descienden hasta los dedos de los pies, pasando por la parte anterior, posterior y lateral del cuerpo. Los miembros superiores se conectarán a nivel cefá- lico con estas vías descritas a través de los tres canales energéticos Yang Shou: ID., TR. e IG. (Shou Tai Yang, Shou Shao Yang y Shou Yang Ming), los cuales forman planos energéticos con aquéllos. Por tanto, todo el cuerpo queda cubierto (por transmisión a través de estas vías) de un manto protector que le separa o aisla del medio. Este «halo energético» (lo veremos más tarde) tiene sus propias vías de circulación y alimentación continua, que son los denominados Cana- les Tendinomusculares. Pero esta energía Wei no sólo va a ser un manto protector externo, sino que también (cuando estudiemos las vías secundarias lo veremos) circula en el interior del organismo, desempeñando el papel defensivo endógeno o inmunitario-energético, a través de otras vías como son los canales Distintos, Luo Longitudinales y los propios Vasos Curiosos o Reguladores. Al ser la energía del H. de 6.ª fase es, por lógica, menos refinada que la de VB que es la 7.ª fase. Por ello el Wei de H. circula por los meridia- nos distintos (Wei Yin) y el de VB. por los meridianos tendinomusculares (Wei-Yang). Resumiendo, ya tenemos los tres tipos de energías básicas del orga- nismo, más tarde veremos otros tipos de energías más elaboradas, y otras que tomarán nombre por su acción más concreta (como energías car- díacas, energías renales, etc.). La unión de estas tres energías va a for-

(5)

Para M.T.Ch. el concepto de estómago incluye el segmento duodenal del

intestino.

38

Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

mar la ENERGIA ESENCIAl, concepto que desarrollaremos más amplia- mente en otros capítulos. Por tanto:

E.E. = E.A. + E.D. + E.N.

ZHENG = ZHONG + WEI + RONG

(Denominación convencional)

ZHENG

=

JING Innato

+

WEI

+

JING Adquirido

(Denominación original)

E.E. (Energía Esencial) o Zheng o Jing general o suma de:

— E.A. (Energía Ancestral) o Jing innato o del cielo anterior o Zhong

— E.D. (Energía Defensiva) o Wei

— E.N. (Energía Nutricia) o Zong o Rong o Jing del cielo posterior.

Se puede representar gráficamente según los esquemas adjuntos: 5A- 5B-5C y 5D.

EL YUAN

EL SOPLO ORIGINAL

EL T’CHI WU

EL YUAN

EL SHENSHUI

H 2 O + –

LOS QI HUA LAS BIOTRANSFORMACIONES LOS 10.000 SERES

ESQUEMA 5A

39

El uno

El soplo

La matriz

biológica

La resultante

(Electrolisis)

TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

FORMACIÓN DE LA ENERGÍA ZHONG O JING

«LA ALQUIMIA DEL EMBRIÓN»

DE LA ENERGÍA ZHONG O JING «LA ALQUIMIA DEL EMBRIÓN» Explicación: La unión del óvulo y

Explicación: La unión del óvulo y el espermatozoide produce «el chispazo de vida» que variaría de acuerdo a la intensidad de eclosión, originando la frecuencia intrínseca propia del individuo (su huella energética) o código biológico que inducirá la secuencia e intensi- dad de sus procesos bioquímicos. En cada mitosis se desprende la misma cantidad de energía original por lo que podemos establecer la siguiente ecuación:

(E) Energía liberada en el proceso embrionario = (e) Energía liberada en la 1ª célula x n.º de células humanas

E

= e (6x10) 18

Esa ingente cantidad de energía se materializa (alquimia) en sustancia que produce las

que se extiende a la médula espinal y termina en el cerebro o «mar

de las médulas», formándose los denominados tejidos «del cielo anterior» (no se reprodu- cen después del nacimiento) y que suponen el sustrato energético que dota el individuo de su nivel de vitalidad intrínseca. La sustancia suprarrenal vendría a ser el «uranio biológi- co» utilizable en situaciones de gasto imprevisto o inusual. Sería lo que la tradición china denomina el Riñón Yang. Algo similar a la reserva de glucógeno hepático y muscular o a las respuestas corticoideas suprarrenales, pero en mayor proporción.

glándulas endocrinas

ESQUEMA 5B

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Capítulo I: Fundamentos de la Medicina Energética

FORMACIÓN DE LA ENERGÍA RONG O ZONG

«GLUCOLISIS AERÓBICA EXTERNA»

C 6 H 12 O 6 + O 2 = E + + CO 2 + H 2 O

1 2 O 6 + O 2 = E + + CO 2 + H 2

El alimento se «oxida» en E. formando tres sustancias: Thin (+) energía

libre que va a Pericardio (MC.), Tinh (+ -) «vapor» que va a BP. y Jing (-) materia que va

a ID.

El «vapor de E.» destilado por el BP. (rutas oxidativas) forma tres sustancias: (+) energía libre que va a Pericardio, (+ -) «vapor» que asciende a P. y (-) materia que va a duodeno

y a la sangre (insulina).

El «vapor del BP.» es oxidado por el O2 en TR. superior formando tres sustancias: (+) que circula por los Meridianos (Rong), (+ -) «vapor» que expulsamos (CO2) y (-) materia (H2O) que fluidifica e hidrata la piel, el pulmón, las vías respiratorias y la sangre. Se trata pues de una especie de «glucolisis aeróbica exógena», ya que el vapor del BP.

a P. son partículas de glucosa provenientes del E.

ESQUEMA 5C

Explicación:

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

FORMACIÓN DE LA ENERGÍA WEI

«SUBLIMACIÓN DEL ALIMENTO»

FORMACIÓN DE LA ENERGÍA WEI «SUBLIMACIÓN DEL ALIMENTO» RESIDUOS: SÓLIDOS RESIDUOS: LÍQUIDOS RESIDUOS: GASEOSOS

RESIDUOS: SÓLIDOS

RESIDUOS: LÍQUIDOS

RESIDUOS: GASEOSOS

Explicación : Las diversas fases de depuración del alimento tienen como fin obtener la energía Wei en base a restarle substrato material (heces y orina). Aprovechando la energía desprendida que será captada por el Xin Bao-MC. (Maestro de Corazón o Pericardium o Regulador General de la energía). Expulsando lo no útil y generando una energía muy sutil, capaz de expandirse hacia el exterior (éter energético), dotando, así, al organismo de una radiación infrarroja que permite la homeostasia con el medio.

(+)

(+) Tinh

Qing (+ -) Qihua (-) Zhuo

(+ -) Thin

(-) Jing

▲▲▲▲▲

Nombre Original. Nombre Convencional.

ESQUEMA 5D

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CAPÍTULO II

Principios de Fisiología Energética

— El equilibrio vital

— Lo energo-correlativo-holístico

— La autorreparación

Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

INTRODUCCIÓN

Vamos a desarrollar una serie de principios o hipótesis a través de los cuales podamos razonar, siguiendo el método científico clásico de la medicina occidental, los postulados tradicionales de la medicina oriental. Es una ardua tarea que probablemente no satisfaga ni a unos ni a otros, pero en nuestro modesto entender, es la única manera de poder aproximar conceptos tan dispares, en cuanto al enfoque fisiopatológico de la enfermedad. Se pueden considerar un complemento de la materia que desarro- llaremos en este primer tomo de Fundamentos de Bioenergética y a su vez, será el escalón preciso para el estudio y comprensión de las pato- logías que se desarrollarán en posteriores tratados. Estos principios se resumen en tres apartados.

— EL EQUILIBRIO VITAL

— LO ENERGO-CORRELATIVO-HOLÍSTICO

— Y LA AUTOREPARACIÓN

EL EQUILIBRIO VITAL

La medicina alopática, según es aplicada y enseñada, se desarrolla en un contexto prototípico o normotípico anatomo-fisiológico atribui- do al cuerpo humano vivo y adulto y, por tanto, la enfermedad se con- sidera como alteración anatomo-fisiológica, de acuerdo con su ortodoxia. Sin embargo, la medicina oficial, cuyo objetivo principal es la cura- ción de la enfermedad y la preservación de la salud, no ignora, y cada vez se muestra más interesada, en la existencia de otras prácticas o métodos heterodoxos que parten de conceptos vitalistas o bioenergéticos que dan lugar a multitud de métodos terapéuticos no integrados en el

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

contexto académico oficial, como por ejemplo: la magnetoterapia, fo- tonterapia, laserterapia, acupuntura, musicoterapia, cromoterapia, etc. Por ello, dentro de los ambientes científico-médicos modernos se es- tán considerando cada vez con más interés los principios vitalistas de la antigua tradición médica oriental. Dichos principios, se pueden resumir en tres postulados básicos, que dan origen a toda una compleja estructura sobre la cual se fundamen- ta la práctica de las medicinas bioenergéticas:

1.º) La energía es el principio integrador y regulador de todo ente físico-químico. 2.º) Todo ente vital «responde al Cielo y a la Tierra», esto es, al in- flujo de dos fuerzas opuestas y complementarias, hecho que conforma la dialéctica cosmo-telúrica o Yang-Yin, en términos tradicionales. 3.º) El Universo, sus manifestaciones y sus entes están regidos por la «Gran Regla» o principio de interrelación o interdependencia, des- crita por la denominada Ley de los Cinco Movimientos y que referida al ser humano, proporciona una importante base de estudio que nos permite comprender las relaciones de estímulo e inhibición que los ór- ganos y los diversos sistemas mantienen entre sí. Por ello en la antigua Tradición Vitalista se define al ser humano como UN ENTE ENERGÉTICO SOMETIDO AL INFLUJO DE DOS FUERZAS OPUESTAS Y COMPLEMENTARIAS Y REGIDO POR LA LEY UNI- VERSAL DE LA INTERDEPENDENCIA. Ésto nos permite sentar los principios básicos de la bioenergética:

— La enfermedad considerada como una alteración anatomo-físi- co-funcional, tiene, como causa etiológica habitual, un desequi- librio energético.

— Existe un sistema capaz de transmitir y recibir toda la bio- información energética que constantemente nos envía nuestro me- dio vital. Este sistema se denomina sistema energético de meri- dianos o canales energéticos, que a su vez se anastomosan en el denominado Pericardio Energético o Maestro de Corazón, que vendría a ser el equivalente al cerebro en el sistema nervioso.

— Todos nuestros órganos y sistemas están relacionados entre sí de tal forma que la alteración de uno de ellos puede repercutir en cualquier otro, de acuerdo con la predisposición genética o a la adquirida (concepto de diátesis). Es decir, un mismo disturbio como causa etiológica, puede originar cuadros patológicos en diversos órganos o sistemas.

— Debe existir una justa y equilibrada relación entre la energía circu-

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

lante en el organismo y la materia circulante o sangre (como base de alimentación y desarrollo tisular).

— Todo estímulo bioenergético provoca una reacción de hiperemia, de acuerdo al principio anteriormente expuesto.

— Los estímulos bioenergéticos del medio provocan reacciones se- lectivas sobre los órganos y sistemas de acuerdo a su frecuencia, intensidad y longitud de onda.

— Esta acción de tropismo justifica la existencia de antiguas técni- cas terapéuticas como la cromoterapia, musicoterapia, aroma- terapia, terapia de sabores, etc.

— El sistema nervioso no es ni más ni menos que el medio a través del cual la energía desencadena un efecto bioquímico o biológi- co, de ahí su estructura mixta (energético-física).

Basados en lo anteriormente expuesto, podemos concluir que actuan- do sobre los campos bioenergéticos se pueden prevenir las alteraciones bioquímicas consecuentes a un desequilibrio de polaridades y más aún, la verdadera curación de todo proceso patológico pasará por la regularización y armonización de la energía humana, vehiculizada a través de los canales energéticos y trasmitida a través del sistema nervioso. Este principio neurotrófico podría tender un puente entre la ortodo- xia médica occidental de corte cartesiano y la heterodoxia bioenergética, más empírica. Nuestra medicina occidental tiene dificultades al tratar de explicar las relaciones hemoneurotróficas; para ello debe acudir a la teoría correlativista que nos indica que todo nervio es un conductor biológico de diversos «cuantos» o partículas elementales de energía. Según la «medicina cuántica», las partículas subatómicas implica- das en todo proceso bioquímico sólo pueden dar o recibir influjos ener- géticos de tipo foto-electro-magnético y por tanto, ello demostraría la indisoluble relación cosmo-telúrica o cosmogénica existente entre el ser humano y su medio vital. Ello nos lleva a considerar que la nutrición o proceso de asimila- ción y desasimilación de cualquier zona corpórea se realiza por la con- junción de dos fuentes: aportes físicos a través del sistema vascular, y aportes energéticos o «cuantos» a través del sistema nervioso. Se concluye que, actuando sobre la energía afluente o efluente en una determinada zona física, podemos variar los aportes sanguíneos (átomos, moléculas, enzimas, células, etc.) modificando todas las reac- ciones bioquímicas que se realizan constantemente en cualquier zona del organismo.

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

La dualidad (energía y sangre) está representada en bioenergética por el denominado TAO VITAL o íntima interrelación del YANG (ener- gía) y YIN (sangre o materia). El Qi representa el «quantum» de energía humana, es el Yang de la filosofía taoísta; el Xue representa la sangre, la volemia o el conjunto de materia orgánica, ya que ésta precisa de la sangre para su nutri- ción, es el Yin. En su armonía está el equilibrio.

+ Qi = energía Xue = sangre –
+
Qi = energía
Xue = sangre

Qi y Xue son las dos sustancias fundamentales de la vida

Entre ellos se establece una interdependencia que, siendo armónica, sin predominio, es la base de la salud. Si predomina el Qi aparecerán signos de plenitud (hipertermia, hipertensión, cefalea, tensión muscu- lar, rubor, opresión torácica, etc.); si predomina el Xue (de forma re- lativa) aparecerán signos de acúmulo y de descenso (edema, varices, hipotermia, hipotensión, lasitud, atonía muscular, etc.). La energía, por lo tanto, siguiendo el criterio vitalista, dinamiza la sangre, y ésta a su vez alimenta los órganos que generan energía. Este principio es fácilmente comprensible cuando observamos la acción de cualquier estímulo energético (luz, calor, magnetismo, etc.). Cuando aplicamos estos estímulos se provoca hiperemia y a su vez, este incremento de la vascularización, nutre los sistemas físicos, orgánicos y viscerales. Se deduce, pues, que para mantener una buena salud física, es pre- ciso mantener un estado energético armónico. Según ello, el sistema nervioso en su conjunto es, ni más ni menos, que la vía de paso o el medio que precisa la energía para proyectarse en materia, siendo a su vez el transmisor de los estímulos del medio al sistema energético central (concepto oriental de Xinbao, Pericardio Ener- gético o Maestro de Corazón). Estos estímulos energéticos (bioinformación), que constantemente recibimos, son capaces de influir en nuestra estructura, pudiendo representarse de acuerdo al ideograma chino que identifica al ser humano.

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

Capítulo II: Principios de Fisiología Energética 49

TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

En este esquema se pueden observar:

A) INFLUJOS CÓSMICOS

A1)

Influjos universales o vitalistas.

A2)

Influjos gravitatorios (campo gravitatorio solar y lunar).

A3)

Influjos bioclimáticos.

A1) Se refiere a las leyes supremas que rigen toda la estructura uni- versal y que se intuyen como: la Ley Universal del Ritmo o Secuencia Armónica y su manifestación; la Ley de lo material e integración en el Uno (Zen, Misticismo, Escuelas Herméticas, etc.). A2) Las influencias astrológicas se dividen en:

Solares (+) - Radiación electromagnética solar (IR., UV., etc.). Planetarias (+, –) - Campo gravitatorio. Lunares (–) - Influencias telúricas en la psique, las hembras, las ma- reas, etc. Estos conceptos sustentan las bases de métodos terapéuticos como la fotonterapia, telurismo, etc. A3) Los influjos bioclimáticos o manifestaciones secuenciales tér- micas, dinámicas e hídricas, que originan las cinco energías cósmicas:

calor (+), frío (-), viento (+,-), humedad (-) y sequedad (+). Ello da origen a múltiples terapias de tipo naturista en relación al sol, el aire, el agua, el calor, el frío, etc.

B) INFLUJOS TELÚRICOS

B1)

Agentes biodietéticos.

B2)

Agentes bioecológicos.

B3)

Agentes biorespiratorios.

B4)

Agentes biopsicosomáticos.

B5)

Agentes bioenergéticos frecuenciales.

B6)

Agentes biodinámicos.

B7)

Agentes biomagnéticos.

B1)

Agentes biodietéticos. Se refiere a la energía de los alimentos.

Esta se obtiene a través de tres fuentes: la energía alimentaria proce- dente del proceso digestivo-metabólico, la energía biótica (energía del alimento como ser vivo), y la energía específica de los sabores [ácido y agrio (Hígado), amargo (Corazón), dulce (Bazo-Páncreas), picante (Pul- món) y salado (Riñón)], según la Ley de los Cinco Movimientos. Ésto fundamentó terapias muy antiguas y muy modernas a la vez, como han sido las dietas tradicionales, la dietética aplicada y la novísima

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

terapéutica con alimentos biológicos que aún conservan su energía biótica. B2) Agentes bioecológicos. Nos referimos a las influencias que so- bre el organismo tiene el lugar geográfico del hábitat y que depende de la longitud, la latitud y la altura. Existen multitud de terapias ligadas a este concepto y que vulgar- mente se conocen como «cambio de aires». B3) Agentes respiratorios. Se refiere a las energías obtenidas por medio de la respiración, que según el concepto tradicional, son algo más que el oxígeno inhalado y que diversas culturas denominan Pneuma, Prana, etc. Este concepto da lugar a diversas terapias respiratorias, tanto tradi- cionales (Tai-Chi, Yoga, etc.) como modernas (sistemas de rehabilita- ción y control respiratorio). B4) Agentes biopsicosomáticos. Nos referimos a las energías de tras- misión o influjo humano, así como a los factores afectivos o emociona- les que originan métodos psicoterapéuticos diversos como son la sofrología, hipnosis, inducción mental, psicoterapia vitalista, etc. B5) Agentes bioenergéticos frecuenciales. Nos referimos a las ener- gías vibratorias, como los olores, sonidos, colores, sensaciones táctiles, que han dado lugar al redescubrimiento de antiguas terapias, como la aromaterapia, la musicoterapia, la cromoterapia, fotonterapia, etc. B6) Agentes biodinámicos. Nos referimos a los influjos desencade- nados por movimientos naturales de tipo terrestre que dan lugar a com- plicados parámetros, y que algunos investigadores, como Hartman, han desarrollado, sentando las bases de modernas terapias en relación con las zonas positivas o negativas de nuestro hábitat inmediato (Fengshui). B7) Agentes biomagnéticos. Nos referimos a una energía biodi- námica muy particular, que percibimos desde diversas fuentes de origen:

— Campo magnético terrestre.

— Campos magnéticos locales (suelo y subsuelo).

— Campos magnéticos provocados:

• PATOLÓGICOS o descontrolados (redes de alta tensión, cen- trales térmicas, construcciones paramagnéticas o excesivamente diamagnéticas, aparatos electrodomésticos, etc.)

• FISIOLÓGICOS o controlados:

* Magnetoterapia natural o preventiva.

* Magnetoterapia clínica.

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

LO ENERGO-CORRELATIVO-HOLÍSTICO

Un vez establecido el principio fundamental de que nuestra existen- cia es consecuencia de la dualidad energético-física, en la que intervie- nen los influjos energéticos vehiculizados o trasmitidos por el sistema nervioso al «magma» físico o sangre, podremos concluir que la salud depende de una equilibrada acción neurotrófica (de neuro —nervio— y trofos —nutrición—), como consecuencia inmediata, pero de los in- flujos energéticos como causa primaria; de ahí que se considere a la ener- gía como principio integrador y regulador de toda la estructura físico- química. Este principio nos lleva a considerar el hecho de que el ser vivo es una unidad integrada y a desarrollar el concepto holístico, en el cual hasta el más recóndito espacio o función responde relacionándose con todo el conjunto. Todo ser pluricelular diverso, cuyo máximo exponente es el hombre, no es una asociación de células normotípicas, sino de células hetero- típicas, adecuadas a su función específica, que se compensan generan- do una organicidad. Por ejemplo, la neurona es el máximo exponente de capacidad funcional, sin embargo, es el mínimo de capacidad reproductora, circunstancia completamente inversa al gameto. Por ello la organicidad o conjunto holístico, o conjunto de funciones individuales, se epicentran en la sangre (Xue) y se trasmiten o dinamizan por la energía (Qi), a través de la función neuronal. Mas el sistema nervioso no sólo es el responsable de la vida vegetativa, sino también de la de relación, por tanto, deben de concurrir en esta simbiosis otra serie de factores que justifiquen el concepto holístico de integración neurotrófica. Para ello es preciso desarrollar la teoría de la integración neuro-en- docrino-humoral como una circunstancia de equilibrio entre el rápido reflejo nervioso y el lento bioquímico humoral. La sangre circulante, como concepto de organicidad, es un sistema de interrelación relativamente lento, que de por sí no garantiza la homeostasia, entendida como acción de supervivencia. Se precisa, en nuestra economía vital, una reacción rápida ante cualquier estímulo del medio en el que desarrollamos nuestra actividad biológica. El desarrollo temporo-espacial de las reacciones bioquímicas a tra- vés del «magma nutricio» debe ser acelerado a través de la función neuronal, garantizando así la reactividad precisa ante cualquier factor de estímulo. Ahora bien, este sistema de acción y reacción vital humoro-celular-

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

tisular-visceral tiene que estar controlado y sostenido en el espacio y el tiempo por un sistema que armonice el rápido reflejo neurológico y el lento hematotrófico. Dicho mediador es el sistema endocrino, capaz de regular la inten- sidad y el tiempo de reacción de acuerdo con las funciones de supervi- vencia y procreación, y así, por ejemplo, la mediación deberá de ser rápida en la liberación de adrenalina o insulina y lenta y persistente en la función ovárica o testicular, es decir, rápida en la supervivencia

y relativamente lenta en la procreación.

Este conjunto de funciones e interrelaciones configuran la denomi- nada medicina holística o integradora, en donde se entremezclan los sistemas a través de una organicidad, haciéndose extensivo a cualquier parte del cuerpo humano. Lo neurotrófico y lo endocrinotrófico se consideran, por tanto, fun- ciones reguladoras o complementarias de lo hematotrófico. En base a todo ello, la teoría correlativista, tan utilizada por la me- dicina ortodoxa para explicar hechos biológicos no concordantes con las explicaciones fisiológicas, solamente es posible admitiendo que el epicentro integrador en toda la estructura lo constituye la sangre cir- culante. Todo ente vital se define como una circunstancia física resultante del intercambio material-energético con el medio externo, o bien como una concrección-biocósmica obtenida a través de lo que en las ciencias físi- cas se denomina la E.U.P. (Energía Universal Primaria) o S.I. (Singula- ridad Inicial) y lo que las medicinas bioenergéticas denominan el T’chi Wu o el Uno (según Lao Tsé). Según esta consideración, todo lo biológico proviene de un princi- pio cosmogónico y geomagnético. Esta teoría, que podría sorprender a los no iniciados en Física, nos indica claramente que las manifestaciones energéticas, comúnmente llamadas luz, calor, electricidad, etc., son flujos de partículas elemen- tales extraídas de materias animadas de intensos y complejos movimien- tos. Por tanto, son formas protofísicas de la energía cinética originada por una masa. Resumiendo todo lo expuesto, debemos sintetizar:

El ser humano es sensible a los influjos o mensajes de la Naturaleza

o medio vital mediante unos «exteroceptores» que captan bioinforma- ciones, que son posteriormente trasmitidas a la sangre a través de co- rrientes nerviosas. Dichos «exteroceptores» los forman las complejas redes o canales de acupuntura, que se convierten así en centros de resonancia bioenergética

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

y biomagnética, siendo los nervios los mensajeros bioeléctricos y la sangre la masa o materia receptora del mensaje.

LA AUTOREPARACIÓN

Si partimos de las premisas anteriormente establecidas, podemos afirmar que es posible, a través de influjos energéticos, actuar sobre el organismo, pudiendo, por tanto, corregir los desequilibrios y consecuen- temente restablecer la salud. Este tipo de terapia se incluye en un contexto médico-sanitario en el cual se precisa efectuar un diagnóstico y establecer un tratamiento ade- cuado a la modalidad de los síntomas y su etiología. Por tanto, y al igual que en la medicina ortodoxa, es preciso anali- zar los mecanismos productores de la enfermedad y proponer un tra- tamiento que, de acuerdo con el grado de severidad y conocimientos del terapéuta, podrá ser etiológico, sintomático o paliativo. Consideramos, en base al criterio holístico, que el tratamiento sinto- mático o paliativo es incompleto, que sólo se puede justificar cuando el paciente ha sufrido destrucción irreparable e irreversible de uno o va- rios de sus componentes o sistemas físicos. Existen muchas técnicas, tanto alopáticas, como bioenergéticas dirigidas a este tipo de tratamiento. El tratamiento de fondo debe ir dirigido, no solamente a eliminar temporalmente o paliar los síntomas del enfermo, sino principal y prioritariamente, a favorecer o inducir la autoreparación eliminando el factor o factores primarios de desequilibrio, el denominado Fuqi (fac- tor latente) en términos orientales. La medicina bioenergética dispone de recursos para poder realizar este tipo de tratamiento, ya que entiende que existen agentes de des- equilibrio o influjos nocivos, como ya hemos descrito, capaces de pro- vocar efectos en cadena que van desde el desequilibrio bioenergético, manifestado por síndromes típicos como cefalea, hipertensión, dolores idiopáticos, etc., etc., hasta las enfermedades que implican destrucción de tejidos, pasando por alteraciones neurológicas, funcionales, bio- químicas y orgánicas. La mayor parte de los síndromes encuadrados por la medicina ofi- cial como esenciales o idiopáticos, y otros muchos que por su sutileza o aparente falta de interés se consideran irrelevantes, son disturbios energéticos que es preciso conocer para poder actuar consecuentemen- te eliminando el factor etiológico o latente y favoreciendo la Auto- reparación del organismo.

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

Para ello, disponemos de un sistema denominado BIAO-LI, que sig- nifica Interior-Exterior, conjunto de relaciones que mantiene el interior orgánico con el exterior que se manifiesta a través de las conexiones que la piel guarda con la función interna a través de lo que la medici- na moderna denomina dermatomas (Head, Mackencie, etc.) o reflejos víscero-cutáneos, o zonas reflexológicas (Nogier, Sherrington, etc.) y que ya hace 5.000 años los orientales denominaban vías JING-MAI, meri- dianos o canales de Acupuntura. En el ser vivo existen, por tanto, unas comunicaciones energéticas, perfectamente descritas por las medicinas orientales, a través de las cuales los influjos de tipo energético penetran en el organismo, incidien- do, por tanto, sobre todos los procesos biológicos. Estos estímulos, cuando son aplicados de una manera correcta, pue- den regular los campos bioenergéticos colaborando en el proceso de autoreparación orgánica. Ahora bien, para que exista un proceso de autoreparación se preci- sa, previamente, un proceso de regulación, tendente a eliminar todo aporte patógeno que esté interfiriendo en el normal funcionamiento biológico. Cualquiera que sea el método terapéutico elegido, su grado de efec- tividad dependerá del nivel de regulación vital, en términos orientales, eliminar el Fuqi o factor latente de desequilibrio. Si la regulación vital se consigue a través de cirugía, fármacos, die- tas, aportes de calor (crioterapia y termoterapia), de corrientes eléctri- cas (electroterapia), etc., estamos ante la práctica médica ortodoxa; si lo realizamos con campos magnéticos o fotónicos, notas musicales, olores, acupuntura, fitoterapia, homeopatía etc., estamos ante la práctica mé- dica heterodoxa. Según hemos visto en la introducción y de acuerdo a la teoría y práctica heterodoxa, la enfermedad es un desequilibrio que evoluciona siguiendo un proceso que se puede determinar conociendo los princi- pios bioenergéticos. Excepto en los trastornos genéticos y las alteraciones provocadas por factores casuales (traumatismos, mordeduras, etc.) en donde los cono- cimientos son precarios (en el Taoísmo nada es casual, sino que tiene una causa justificada), todos los procesos patológicos tienen una géne- sis y evolución explicables bioenergéticamente. El conocimiento de éstos será, por tanto, imprescindible, a fin de aplicar la fórmula terapéutica apropiada según la fase evolutiva, el factor predisponente, el factor desencadenante, o el conjunto de causas que pueden estar implicadas en un cuadro patológico complejo.

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

Es preciso conocer para ello la fisiología y anatomía bioenergética, y por tanto, los mecanismos de penetración del factor exógeno o elemen- to climatológico, las consecuencias negativas que el disturbio emocio- nal origina en nuestro equilibrio homeostático, los trastornos bioener- géticos que originan las trasgresiones dietéticas y las predisposiciones o terrenos morbosos ocasionados por las taras, alteraciones o recuer- dos genéticos. La Medicina China manifiesta que la aparición de la enfermedad es producto de un predominio del factor Xie (patógeno) sobre el Zheng (antipatógeno o esencial). Así mismo, la M.T.Ch. indica que, en circunstancias normales, los factores patógenos deben de asociarse para vencer la resistencia del Zheng y así, para producirse la enfermedad, debe de existir influencia, en términos generales y en mayor o menor medida, del factor dietéti- co, del factor emocional, del factor de predisposición heredado y del factor climatológico ambiental. Para la M.T.Ch., el 80% de las enfermedades tienen como factor desencadenante el Liu Yin o factor epidémico cósmico, entendiendo este último como algo más que las denominadas cinco energías del cosmos:

frío, calor, viento, humedad y sequedad. Ese algo más y que es consecuente a la existencia de dichas ener- gías, podría ser lo que en nuestra cultura denominamos VIRUS.

EL EQUILIBRIO VITAL

«TODO ENTE VITAL RESPONDE AL CIELO Y LA TIERRA» Nei Jing Su Wen – 3000 a. de C.

EL CIELO-YANG ( + )

Nei Jing Su Wen – 3000 a. de C. EL CIELO-YANG ( + ) LA TIERRA

LA TIERRA – YIN ( - )

EL SER HUMANO COMO ENTE TRANSFORMADOR DE ENERGÍA

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

FUERZAS YANG (+) O CÓSMICAS VITALISMO-ASTROLOGÍA-TELURISMO

VITALISMO ENERGÍA SUPREMA QUE RIGE LA ESTRUCTURA UNIVERSAL:

P.U.P. (PRINCIPIO UNIVERSAL PRIMARIO) S.I. (SINGULARIDAD INICIAL) EL UNO (T´CHI) HERMETISMO-KÁBALA-ZHEN-TAOISMO-VEDISMO-CRISTIANISMO, ETC.

EN EL TAOISMO: EL UNO (T´CHI) ORIGINA EL (DOS) O BIPOLARIZACIÓN, QUE ORIGINA EL (TRES) O DINAMIZACIÓN, QUE PRODUCE LA VIDA (10.000 SERES) O TRANSFORMACIÓN

EN LA KÁBALA: EL UNO (BRIAK) O PODER CREATIVO ORIGINA EL DOS (YETZIRAH), PODER ESTRUCTURANTE QUE PRODUCE EL TRES (ASSIYAH) O PODER INSTITUCIONAL

EN EL VEDISMO: EL UNO (BRAHMA Y SARASVATI) ALIENTO E IMPREGNACIÓN ORIGINAN EL DOS (NA) NUMERO, QUE ORIGINA EL TRES (NAMA) MANIFESTACIÓN QUE PRODUCE (NAMARUPA) O FORMA (10.000 SERES)

EN EL CRISTIANISMO: EL UNO (DIOS) ORIGINA EL DOS (CRISTO), PRODUCE EL TRES (ESPÍRITU SANTO) QUE MODULA AL HOMBRE (10.000 SERES)

ASTROLOGÍA ENERGIAS EMANANTES DE LOS CUERPOS CELESTES. ASTROLOGÍA MÉDICA

TELURISMO ENERGIAS TERMO-DINÁMICAS: FRÍO, CALOR, VIENTO, HUMEDAD Y SEQUEDAD. CRIOTERAPIA, MOXIBUSTIÓN, BALNEOTERAPIA, ETC

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

ENERGIAS YIN (-) O TERRESTRES:

DIETÉTICAS-RESPIRATORIAS

PSÍQUICAS-GEOLÓGICAS-FRECUENCIALES

DIETÉTICAS A) ENERGÍA DE LA DEGRADACIÓN ALIMENTARIA:

CATABOLISMO (RONG) B) ENERGÍA BIÓTICA DEL ALIMENTO: EN FUNCIÓN DE SU FRESCURA (HALO CONSERVADOR) WEI Y SU ESPECIE (CARGA GENÉTICA) ZHONG. C) ENERGÍA DE LOS SABORES (5 MOVIMIENTOS) DIETÉTICA Y FITOTERAPIA ORIENTAL

RESPIRATORIAS ENERGÍA INSPIRADA DEL MEDIO ATMOSFÉRICO OXÍGENO, NEUMA, PRANA, ETC. QUE SE INTEGRA CON LA CATABÓLICA PARA FORMAR EL RONG. TAICHI-YOGA-QIGONG, ETC.

PSÍQUICAS ENERGÍA PROVENIENTE DEL MEDIO SOCIAL. SOFROLOGÍA, HIPNOSIS, INDUCCIÓN MENTAL, PSICOTERAPIA CHINA, PSICOMOTRICIDAD, ETC.

FRECUENCIALES ENERGIAS QUE EL ORGANISMO CAPTA DE DETERMINADAS MANIFESTACIONES FOTO-ELECTRO-MAGNÉTICAS. AROMOTERAPIA-CROMOTERAPIA-MUSICOTERAPIA, ETC.

GEOLÓGICAS ENERGIAS QUE PROVIENEN DE LOS CAMPOS MAGNÉTICOS, CORRIENTES FREÁTICAS Y OTRAS FUERZAS DINÁMICAS TERRESTRES, MAGNETISMO-FENG SHUI-ETC.

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

EL TAO VITAL

LAS FUERZAS YANG Y YIN COMPONEN EL QI O ENERGÍA INTERACTIVA DEL SER HUMANO

EL CONJUNTO FÍSICO U ORGANICIDAD SOLO ES POSIBLE A TRAVÉS DE LA ACCION AGLUTINANTE DE LA SANGRE (XUE)

EL QI Y EL XUE – EL YANG (QI) Y EL YIN (XUE), LA ENERGÍA (QI) Y LA MATERIA (XUE), CONFORMAN EL TAO-VITAL

YANG QI ( + ) ENERGIA YIN XUE ( - ) MATERIA
YANG
QI ( + )
ENERGIA
YIN
XUE ( - )
MATERIA

EL QI IMPULSA AL XUE, EL XUE NUTRE AL QI, LA ENERGÍA ATRAE A LA SANGRE, LA SANGRE NUTRE LA ENTIDAD FÍSICA QUE GENERA EL QI «LA ENERGIA ES EL GOLPE DE ESPUELA DE LA SANGRE.Y LA SANGRE ES LA MADRE DE LA ENERGIA».

LA DESCOMPENSACIÓN ORIGINA:

SÍNDROMES DE ELEVACIÓN DEL QI SÍNDROMES DE CAIDA DEL XUE

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

LO ENERGO – CORRELATIVO – HOLÍSTICO EL CUARTO SISTEMA

T OMO I. Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética LO ENERGO – CORRELATIVO – HOLÍSTICO EL CUARTO SISTEMA

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

Acupuntura, Homeopatía Técnicas Energéticas Cirugía
Acupuntura, Homeopatía
Técnicas Energéticas
Cirugía

Energética

Farmacopea y Fitoterapia Bioquímica Medicina funcional y Fisioterapia Funcional
Farmacopea y
Fitoterapia
Bioquímica
Medicina funcional
y
Fisioterapia
Funcional

Orgánica

y Fitoterapia Bioquímica Medicina funcional y Fisioterapia Funcional Orgánica LA PIRÁMIDE BIOLÓGICA 61

LA PIRÁMIDE BIOLÓGICA

61

TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

LA AUTORREPARACIÓN

EL CUERPO FÍSICO PUEDE REGENERARSE POR CUANTO EXISTE RENOVACIÓN CELULAR

HAY MULTIPLES EJEMPLOS DENTRO DE LOS PROCESOS BIOLÓGICOS (LAGARTIJA, ESTRELLA DE MAR, ETC.) QUE LO EVIDENCIAN

PARA CONSEGUIRLO HAY QUE ELIMINAR EL FACTOR DE DESEQUILIBRIO, QUE EN SU GÉNESIS ES BIOENERGÉTICO

LA REGULACIÓN DE POLARIDADES. ES, PUES, PROTOCOLARIA EN CUALQUIER TIPO DE TERAPÉUTICA ELEGIDA (EQUILIBRIO YIN-YANG)

PARA ELLO HAY QUE ACTUAR EN EL VÉRTICE DE LA PIRÁMIDE BIOLÓGICA O CUARTO SISTEMA

EL CUARTO SISTEMA LO COMPONEN LA EXTENSA RED DE CANALES ENERGÉTICOS O VIAS JINGLUOMAI

ESTE ENFOQUE TERAPÉUTICO ES LO QUE SE VIENE EN LLAMAR MEDICINAS VITALISTAS Y ENTRE ELLAS, LA ACUPUNTURA

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Capítulo II: Principios de Fisiología Energética

CONCLUSIONES

A) LAS PARTÍCULAS SUBATÓMICAS IMPLICADAS EN TODO PROCESO BIOQUÍMICO SOLO PUEDEN DAR O RECIBIR INFLUJOS ENERGÉTICOS DE TIPO FOTO-ELECTRO- MAGNÉTICO. ELLO DEMUSTRA LA INDISOLUBLE RELACIÓN COSMOTELÚRICA O COSMOGÓNICA ENTRE EL SER HUMANO Y SU MEDIO

B) ACTUANDO SOBRE LOS CAMPOS ENERGÉTICOS PODEMOS PREVENIR LAS ALTERACIONES BIOQUÍMICAS CONSECUENTES A UN DESEQUILIBRIO DE POLARIDADES. Y MAS AÚN, LA VERDADERA CURACIÓN DE CUALQUIER PROCESO PATOLÓGICO, PASARÁ POR LA REGULACIÓN Y ARMONIZACIÓN DE LA ENERGÍA HUMANA, VEHICULIZADA A TRAVÉS DE LOS CANALES ENERGÉTICOS Y TRANSMITIDA A TRAVÉS DEL SISTEMA NERVIOSO

ESTE ES EL FUNDAMENTO DE LA TERAPÉUTICA ACUPUNTURAL Y DE TODAS LAS MEDICINAS QUE CONSIDERAN A LA ENERGÍA COMO PRINCIPIO INTEGRADOR Y GÉNESIS DE TODA ESTRUCTURA FÍSICO- QUÍMICA (VITALISMO)

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

PRINCIPIOS BÁSICOS DE LAS MEDICINAS BIOENERGÉTICAS

1. LA ENFERMEDAD TIENE COMO CAUSA ETIOLÓGICA HABITUAL UN DESEQUILIBRIO ENERGÉTICO.

2. EXISTE UN SISTEMA CAPAZ DE CAPTAR Y TRANSMITIR LA BIOINFORMACIÓN ENERGÉTICA DEL MEDIO Y QUE SE DENOMINA SISTEMA JINGLUOMAI (RED DE CANALES O MERIDIANOS DE ACUPUNTURA).

3. UN MISMO DISTURBIO, COMO CAUSA ETIOLÓGICA, PUEDE

ORIGINAR CUADROS PATOLÓGICOS EN DIVERSOS ÓRGANOS Y SISTEMAS (CONCEPTO DE DIÁTESIS).

4. DEBE EXISTIR UN JUSTO EQUILIBRIO ENTRE LA ENERGIA CIRCULANTE (QI) Y LA SANGRE CIRCULANTE (XUE).

5. TODO ESTÍMULO BIOENERGÉTICO PROVOCA UNA REACCIÓN HIPERHÉMICA.

6. LOS ESTÍMULOS BIOENERGÉTICOS DEL MEDIO INDUCEN REACCIONES SELECTIVAS (TROPISMO) SOBRE LOS ÓRGANOS Y SISTEMAS DE ACUERDO A SU FRECUENCIA, INTENSIDAD Y LONGITUD DE ONDA.

7. EL SISTEMA NERVIOSO ES EL PUENTE DE PASO O

MEDIADOR. A TRAVÉS DEL CUAL, LA ENERGÍA ACTÚA A NIVEL BIOQUÍMICO; DE AHÍ, SU ESTRUCTURA MIXTA (ELECTROFÍSICA)

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CAPÍTULO III

Exposición dialéctica de la enfermedad

— Ley de relatividad Yin-Yang

Yin-Yang y Zang-Fu

Todos los cambios del mundo se producen por la interacción dinámica y cíclica de antagonismos. Los antagonismos conforman la unidad que con- tiene y trasciende todas las fuerzas opuestas.

HERÁCLITO - Grecia Antigua

Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

LEY DE LA RELATIVIDAD YIN-YANG

Hemos considerado necesario no comenzar por este concepto en el primer capítulo, y dar prioridad a las nociones básicas de energética humana, pues ahora ya sabemos que nuestra misión como acupuntores va a ser tratar de actuar sobre ella a través de agujas u otros métodos. Sin embargo, no seria posible dar ni un solo paso, sin estudiar los dos pilares básicos en los que nos vamos a apoyar para realizar toda nues- tra terapéutica:

a) Ley Yin-Yang.

b) Teoría de los cinco movimientos.

Consideración bipolar de la energía. Ley Yin-Yang

El filósofo y gran sabio de la antigüedad china Lao Tse explicaba en su célebre «Tao Te King»: el Uno genera el Dos, el Dos genera el Tres, el Tres es el origen de los 10.000 seres. El Uno es el T’chiwu (el origen de las cinco energías) es la causa incausada, la energía Universal Primaria (E.U.P.) que denominaban los primeros atomistas modernos a partir de Einstein. Desde el punto de vista Occidental el T’chiwu le podriamos comparar con ese concepto Cosmogónico-físico llamado la Singularidad Inicial (S.I.), donde, según las teorías en boga, se encontraba acumulada toda la materia y toda la energía en una zona de densidad infinita. Esta Singularidad, en un momento determinado, se expande y apa- rece lo que Lao Tse llamó el Dos (teoría del Big-Bang). Aparecen por un lado manifestaciones de tipo Yin (materia), y por otro lado manifestaciones de tipo Yang (energía). Los físicos modernos consideran que tras la exposición del Big Bang empiezan a aparecer por un lado partículas materiales, protones, neutrones, antiprotones,

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

neutrinos, etc.; por otro lado aparecen las manifestaciones energéticas ligadas a estas partículas: la gravedad, la fuerza electromagnética, la fuerza electrodébil, la interacción nuclear fuerte, etc. Yin es todo aquello que tiene tendencia a la inmovilidad, a la quie- tud, a la materialización, a la interiorización, a depositarse, a perma- necer, etc., Yang es todo aquello que tiene tendencia a la proyección, a la exteriorización, a la acción, a moverse, a volar, etc. El dos da lugar al tres. La materia y la energía no están desligadas, ya que una no puede existir sin la otra. No hay materia sin energía, al igual que no hay energía sin materia. El tres es el DAO, el TAO. La interrelación, la interdependencia entre el Yin y el Yang. El TAO es Yang (energía) que genera Yin (materia). Esta materia se consume en gene- rar actividades energéticas. Este es el mecanismo de refuerzo entre el Yin y el Yang. El tres es el Yin que crece hasta que no puede ser más Yin, donde aparece el germen del Yang; y el Yang que crece hasta que ya no puede ser más Yang, donde aparece el germen del Yin. El TAO es la relación de crecimiento y de decrecimiento del Yang y el Yin. El decrecimiento del Yin conduce al Yang, mientras que el decrecimiento del Yang conduce al Yin. Como ejemplo, a las doce del mediodía ya no puede ser más día, ese es el momento en el que empieza a decrecer el día, apareciendo el germen de la noche. Este concepto impregna pro- fundamente el pensamiento chino. El tres es el origen de los 10.000 seres para los chinos antiguos 10.000 era un número equivalente a absoluto. Todos los seres y todos los fenó- menos del universo son agregados en distinta proporción de Yang y Yin. De todos estos seres, desde el punto de vista de la salud, nos interesa el hombre. El hombre es uno de los 10.000 seres. El hombre es un agrega- do de Yang y de Yin en profunda interdependencia. El Yang del hom- bre es el Qi, energía, mientras que el Yin del hombre es el Xue, sangre, materia. Por lo tanto, el hombre es un TAO en el que la materia, la sangre, se utiliza para generar actividades energéticas, y el Qi, ener- gía, se gasta en mantener esas actividades biológicas. Este concepto del hombre Qi-Xue es muy importante. La medicina occidental sabe que el hombre vive gracias a que en sus reacciones químicas hay un aporte energético. Este aporte energético son electro- nes en movimiento que se producen en el proceso de combustión (glucolisis y ciclo de Krebs) de la glucosa. Sabemos que todas nuestras células tienen mecanismos de funcionamiento eléctrico. Sabemos que todas nuestras membranas celulares tienen unas especies de antenas, las quinonas, proteínas, que son capaces de detectar cambios electro- magnéticos en el medio. Sabemos que nuestro corazón tiene una acti-

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Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

vidad eléctrica. Sabemos que el sistema nervioso tiene una actividad eléctrica. La medicina occidental tiende a no considerar en absoluto el Qi aunque conoce su existencia. La medicina occidental considera al hombre como un conjunto de sistemas formado por órganos, que a su vez están formados por tejidos que son conjuntos de células. El hom- bre según la medicina occidental es un conjunto de sistemas, la suma del aparato digestivo, circulatorio, cardio-respiratorio, endocrino, loco- motor y nervioso. El concepto occidental de enfermedad surge del con- cepto de lesión celular. En el concepto de salud y de enfermedad es muy importante el TAO, ya que el hombre es un TAO. La medicina occidental ha definido durante muchos años la salud como el bienestar físico, psíquico y social. LA ONS define actualmente la salud como el equilibrio interno que nos permite mantener un equi- librio con el medio. Esta definición coincide con una definición relata- da 4.000 años antes en el Neijing. La M.T.Ch. que conocemos está relatada en tres grandes tratados clásicos de acupuntura: el Neijing, el Suwen, y el Ling Shu. El Neijing habla sobre la energía y su circulación y sobre salud y enfermedad. El Suwen habla de los síntomas de las enfermedades. El Ling Shu es un libro de terapéutica, habla sobre el tratamiento de las enfermedades. Según el Neijing la salud es el estado de equilibrio del Yin-Yang in- terno que permite una interacción favorable con el medio. Debemos considerar que el equilibrio Yin-Yang necesario para mantener la hemostasia del hombre con el medio será diferente según el medio donde viva. La enfermedad es el desequilibrio. la M.T.Ch. distingue dos tipos de enfermedades: las enfermedades Yang (+) o síndrome Yang, y las en- fermedades Yin (–) o síndrome Yin. Dentro de las enfermedades Yang nos encontramos con excesos de Yang y defectos de Yin, mientras que dentro de las enfermedades Yin nos encontramos con excesos de Yin y defectos de Yang. Por ejemplo, en un traumatismo inmediatamente se calienta la zona, se enrojece, se inflama, etc.; ello es una penetración de algo que estaba fuera del individuo, es un síndrome de calor exter- no, es un síndrome Yang por exceso de Yang. Sin embargo, puede que un individuo se ponga colorado de indignación; en este caso hay un bloqueo de Yin de H y el Yang H se manifiesta; hay una disminución de algo interno que hace que se manifieste el desequilibrio desde el in- terior; esto sería un síndrome Yang por defecto de Yin. Por ejemplo, tras una temporada con una escayola el individuo pierde la movilidad de la articulación. Tras quitar la escayola nos encontramos la articulación

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

inflamada, la piel gruesa, etc.; ello es un síndrome Yin producido por un bloqueo de Yang, de la movilidad. Todas las enfermedades son explicables a través de los conceptos del Yin-Yang.

SALUD YANG YIN + – ▼ + – + – ENFERMEDAD + – + –
SALUD
YANG
YIN
+
+
– +
ENFERMEDAD
+
– +
Plenitud de Yang
Plenitud de Yin
+
– +
Vacío de Yin
Vacío de Yang

Cuando en el capítulo primero establecimos las características de la acupuntura diciendo que «no hay enfermedades, sino enfermos» y que el organismo es un ente indivisible (estando íntimamente relacionadas todas sus partes; de tal manera que la acción en una va a provocar reacción en el resto, a través de la pentacoordinación) estábamos en- caminados hacia el concepto de individualización estricta respecto a cada paciente. También dijimos en el primer capítulo que el ser humano está some- tido a los influjos de dos energías: la cósmica y la telúrica La armonía de estas energías es lo que va a permitir que se desarrolle la vida en un orden estable llamado «principio único» o DAO. Esta dualidad de influencias, que en el campo filosófico está asumi- da por el Taoismo, nos explica el concepto de Dios y Naturaleza como factores indivisibles del «principio único», el T’Chi, esto es, la expansión de Yang o Primer Principio y la concreción de Yin o Segundo Principio.

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Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

Dios y Naturaleza como partes de un mismo Principio en continuo movimiento y mutación que genera la vida o manifestación del 3, del que parten «los 10.000 seres». Lao Tse (Lao Zi) nos dice: «El DAO produce al UNO, UNO comprende al DOS y se manifiesta como el TRES, el TRES produce los 10.000 seres.» La energía única (El Uno) T’Chi Wu, producida por el DAO, da na- cimiento a una manifestación existencial que se transformará, siguien- do la Ley de bipolaridad, en dos fuerzas opuestas y complementarias (El Dos); estas dos fuerzas son las denominadas el Yin y el Yang, y son dos aspectos antagónicos pero complementarios, no pudiéndose con- cebir el uno sin el otro. Y así, a toda elevación le corresponde una depresión, a todo lo an- verso un reverso, a toda aceleración una deceleración, a toda fuerza centrífuga se opondrá una centrípeta, a toda producción una destruc- ción, etc. Estos dos aspectos o fuerzas forman parte íntima de la materia y lo podemos observar en las energías electromagnéticas: por muchas divi- siones que hagamos en un imán siempre se manifiestan dos polos, un (+) y un (–), hasta llegar a la propia estructura atómica, en donde en- contraremos un equilibrio entre las fuerzas centrífugas de expansión (electrones) y una fuerza centrípeta de cohesión (neutrones y protones). De esta estructura atómica de la materia parte toda la fisiopatogenia energética del organismo humano. «El Yin retiene al Yang, no le deja expansionarse; el Yang protege al Yin, alimentándole». Nótese la tremen- da carga científica que encierra el sencillo lenguaje de textos escritos hace miles de años. En fisiología observaremos estos principios, pues toda acción fisioló- gica se realizará por el concurso de sistemas antagónicos: de una for- ma macrofisiológica por el Simpático y Parasimpático; de formas par- ciales por la acción de feed-back en el sistema endocrino, por sístole y diástole cardiaco, por los antagonismos Potasio y Sodio en el S.N.C., los equilibrios ácido-básicos, etc. Se puede entonces definir al Yin como el representante de un estado de inercia relativa, de energía potencial en reposo. Por ejemplo, la materia que al desintegrarse produce la energía o Yang.

Transformación o mutación del Yin = Yang.

El Yang representa el estado de movimiento, de expansión, de una fuerza que da forma a la materia. La energía por condensación nos da la materia. (Ver esquema 6).

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

Transformación o mutación del Yang =Yin.

Su Wen define así este concepto dualista:

«El Yin-Yang es la ley del Universo, la regla general de todos los seres, el origen de la transformación, la causa de la vida y de la muerte, la «Resi- dencia de la Providencia». Para curar las enfermedades hay que saber las causas Yin- Yang.» En Medicina Tradicional China, las actividades orgánicas, la apari- ción y desaparición de la enfermedad, están también ligadas a los fe- nómenos de mutación de Yin-Yang, cuyos caracteres esenciales son la oposición y la complementariedad. Por consiguiente, aunque las nocio- nes de Yin y de Yang sean abstractas, tienen una base material que abarca, de una manera general, todo lo que es opuesto pero comple- mentario. Es por lo que el Nei Jing dice:

«El Yin y el Yang tienen el nombre y no la forma; contar cien, pero juz- gar mil; contar mil, pero juzgar cien mil.» Lógicamente todo no es tan simple. Cada ser o cada objeto reviste uno de los dos grandes aspectos Yin o Yang, pero en cada uno de esos aspectos está presente el germen del otro. No existen el Yang ni el Yin absolutos. El día es Yang, la noche Yin. Pero se distingue en el día el «Yang en el Yang» y el «Yin en el Yang», y en la noche el «Yang en el Yin» y «Yin en el Yin».

en la noche el «Yang en el Yin» y «Yin en el Yin». Su Wen describe

Su Wen describe así la evolución Yin-Yang del día y de la noche:

«En Yang hay Yin, en Yin hay Yang. Del amanecer a mediodía es la parte Yang de la jornada, correspondiendo a “Yang en el Yang”; del mediodía al

72

Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

crepúsculo es también la parte Yang de la jornada, pero correspondiendo a “Yin en el Yang”; del crepúsculo al canto del gallo es la parte Yin de la jor- nada, correspondiendo al “Yin en el Yin” y desde la medianoche al amane- cer es también la parte Yang de la jornada, pero correspondiendo a “Yang en el Yin”.» Se comprende por eso que en el Yin y el Yang existen otros Yin-Yang. Así se explica la complejidad de las nociones de Yin y de Yang en los seres y las cosas. El Yin y el Yang no son criterios de oposición absoluta, son criterios de oposición relativa. No representan un ser o una cosa de manera estable, sino que evolucionan según las transformaciones de los seres o de las cosas. No solamente representan parejas de seres o de cosas opuestas, sino también fenómenos de oposición en el interior de cada ser o de cada cosa. En fisiología humana, las actividades orgánicas no pueden manifes- tarse correctamente más que bajo la acción de las materias nutritivas. Sin embargo, los alimentos tienen necesidad de la acción de los órga- nos para ser transformados en materia nutritiva que, a su vez, ayuda a los mismos a desempenar sus funciones. Así se puede decir que la «materia» produce «la actividad» que, a su vez, transforma «la materia», y esto indefinidamente. Luego, la materia (reposo) es Yin y la actividad (movimiento) es Yang.

YIN

YANG

Como vemos en el símbolo del DAO no existe un Yang o Yin absolu- tos. Observamos que en el momento de máximo Yang está el germen del Yin y en el momento de máximo Yin está el germen del Yang. No existe la oscuridad absoluta en la noché, ni la luz absoluta en el día. En el momento de máxima oscuridad destaca la luz de la luna y los luceros, en el momento de máximo sol empieza el declive de la tarde. El hombre no posee sólo andrógenos y demás hormonas masculinas, también hay estrógenos en el torrente sanguíneo. El mismo fenómeno, pero de carácter opuesto, se produce en la mujer. De una manera general, el Yin conserva el Yang, pero el Yang ejerce su acción sobre el Yin. Simultáneamente se estimulan y se ayudan de forma mutua, a la vez que se oponen. Es por lo que el Su Wen afirma:

«El Yin que se encuentra en el interior del cuerpo conserva el Yang. El Yang que se encuentra en el exterior ayuda al Yin.»

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

Esta noción apela a la fisiología para explicar la importancia de las

relaciones Yin-Yang. La energía Yin (en el sentido de materia, sangre,

líquido orgánico

dar a las necesidades de la energía Yang (funcionamiento y actividad de defensa contra el exterior). El Yang circula en el exterior para de- fender al Yin que se encuentra en el interior. El Yin y el Yang no pue- den subsistir el uno sin el otro. Así, el Yin sin el Yang no puede produ- cir; el Yang sin el Yin no puede prosperar. Si no fuera por esto, los se- res y las cosas cesarían de moverse, de producir y de transformarse. Sería la aniquilación del Universo.

está conservada en el interior del cuerpo para ayu-

)

está conservada en el interior del cuerpo para ayu- ) La oposición de Yin y de

La oposición de Yin y de Yang no implica la idea de paro, sino de transformación. Aunque oponiéndose, se sostienen provocando de modo continuo fenómenos de alternancia. Ese lado es débil, el otro es fuer-

te

nancia de Yin y de Yang donde se desarrollan y evolucionan los seres y las cosas. Según Su Wen: Se produce la transformación (Qi Hua). «El Yin y el Yang son las dos energías, son el origen de todos los seres y de todas las cosas

Es en ese cuadro de alter-

Ese lado progresa, el otro retrocede

El Yin y el Yang, intercalándose, producen y se transforman

»

En el estado normal, esta transformación no produce desequilibrio gracias a las acciones inhibidoras y estimulantes del Yin y del Yang. El

Yang, ayudado por el Yin, no será demasiado «Valiente y aplicado» (en plenitud); el Yin, regulado por el Yang, no será demasiado «débil» (en vacío). La evolución del Yin y del Yang está constantemente man- tenida en el cuadro de «la oposición equilibrada».

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Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

La evolución de los fenómenos naturales cósmicos, como las estaciones (primavera cálida, verano caliente, otoño fresco, invierno frío), es tam- bién un aspecto clásico de la evolución del Yin y del Yang. Su Wen:

«45 días después del solsticio de invierno, la energía Yang empieza a crecer

y la energía Yin empieza a decrecer. 45 días después del solsticio de verano, la energía Yin empieza a crecer y la energía Yang empieza a decrecer.» Eso significa que cuando la energía Yang «se expande» y se vuelve fuerte, la energía Yin «se achica» y se vuelve débil, y viceversa; el Yang se transforma en Yin y el Yin en Yang. Esta es la razón por la cual frío

y calor se suceden. Normalmente, las estaciones se siguen conforme a

un «esquema» determinado. La anomalía en la sucesión se traduce en catástrofes. Así, todas las cosas y todos los seres tienen su evolución Yin-Yang, sin la cual no habría actividad, ni desarrollo; pero esta evo- lución debe ante todo ser armoniosa y equilibrada. El cuerpo humano tiene también necesidad de conservar este equilibrio. Pero no se trata de un equilibrio absoluto e inmóvil, sino de un equilibrio de oposición

y de conservación.

Así, en el transcurso de las actividades (Yang), al consumir el organis- mo una cierta cantidad de líquido orgánico Yin y de energía, habrá aumento de Yang y disminución de Yin. (Se dice: «El Yang crece, el Yin decrece»). Por el contrario, la materia (partes nutritivas del cuerpo = Yin) necesita la actividad (energía = Yang) para transformarse; de donde, disminución de

Yang y aumento de Yín. (Se dice: «El Yang decrece, el Yin crece».) Por ejem- plo, en estados de digestión y de sueño. Estos hechos (transformación, desarrollo, disminución de Yin y de Yang) son condiciones esenciales del desarrollo continuo del cuerpo humano, en el curso del cual el equilibrio fisiológico debe ser constantemente conservado. En conclusión, la oposición y la unión, el desarrollo y la disminu- ción, el equilibrio y el desequilibrio del Yin y del Yang pueden. explicar las relaciones internas de los seres y de las cosas, así como su evolu- ción y transformación (Qi Hua). La M.T.Ch utiliza esas nociones fundamentales de Yin y de Yang para resolver los problemas de la patología y de la fisiología humanas y se sirve de ellas como guía para establecer el diagnóstico y la búsqueda del tratamiento. Como hemos explicado anteriormente, el cuerpo debe conservar permanentemente el equilibrio de oposición entre el Yin y el Yang. En caso contrario, se producirán fenómenos llamados «de victoria» o «de derrota» que no son más que manifestaciones patológicas. Así, cualquie- ra que sea la complejidad de la enfermedad, se puede siempre extraer una misma conclusión:

75

TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

La enfermedad no puede ser sacada del cuadro trazado por los fe- nómenos de «victoria» o de «derrota» del Yin o del Yang, esto es, de un predominio excesivo de uno de los dos planos mutantes. Su Wen lo explica así:

«Siendo victorioso el Yin, el Yang está enfermo; siendo victorioso el Yang provoca signos de calor (fiebre), victorioso el Yín provoca signos de frío (es- calofríos). Mucho frio (frío en gran plenitud) se transforma en calor; mucho calor (calor en gran plenitud) se transforma en frío ) Tal es la explicación clásica de los fenómenos de victoria y derrota, origen de todas las enfermedades. Ese desequilibrio provoca primera- mente signos propios del Yin (frío) o del Yang (calor), aunque a veces, en un período más adelantado, un grado máximo de frío o calor pue- de provocar las denominadas enfermedades de falso calor o falso frío. El equilibrio del Yin y del Yang es la condición esencial para la con- servación de la salud, y su desequilibrio es la primera causa de la en- fermedad. Su Wen concluye:

«La energía Yang estando en paz, la energía Yin está bien escondida; el hombre guarda su moral. Si el Yang y el Yin se separan, eso será la muerte.» Si el desequilibrio de Yin y de Yang es la causa de la enfermedad, es evidente que el diagnóstico debe basarse sobre los fenómenos de trans- formación del Yin y del Yang. Aunque la medicina china tenga sus métodos particulares de diagnóstico, basados sobre las «OCHO RE- GLAS» (Yin-Yang, Interior (Li)-Exterior (Biao), Frío (Han)-Calor (Re), Vacío (Xu)-Plenitud (Shi), es siempre el principio Yin-Yang el que constituye la base porque: el exterior, el calor y la plenitud son Yang; el interior, el frío y el vacío son Yin. Cualquiera que sea la evolución de la enfer- medad, no puede salir de la esfera Yin-Yang. Así, el conocimiento del Yin y del Yang es el primer principio del diagnóstico. Establecer un diagnóstico es identificar la enfermedad con el fin de aplicar una tera- péutica correcta; es también estimar justamente los fenómenos de «de- rrota y victoria» de Yin y de Yang; es decir, los fenómenos de vacío y plenitud, con el fin de elegir convenientemente la técnica de regulación de la energía. Su Wen:

«Hay que examinar minuciosamente el Yin y el Yang y regularizarlos.» Esto confirma que la regularización del Yin y del Yang es la base de la terapéutica. Basándose sobre la técnica de Nei Jing, Wang Ping expone su tesis:

«Potenciar la fuente de Agua para dominar el Yang plenitud (Fuego). Tonificar el origen del Fuego para digerir el Agua en gran plenitud Yin: Agua se transforma en frío).»

76

Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

En definitiva, toda iniciativa terapéutica puede resumirse en una sola regla: recuperación del equilibrio Yin y Yang. El hombre tiene relaciones muy estrechas con el medio en el cual evoluciona. Es por lo que debe adaptarse a las evoluciones del Yin y del Yang del mundo exterior para conservar su propio equilibrio. Su Wen: «Hay que seguir armoniosamente las cuatro estaciones. Las cuatro estaciones (Yin y Yang) son el origen de todos los seres y de todas las cosas. En primavera y verano, el prudente (juicioso) conserva cuidadosamente su Yang; en otoño y en invierno, su Yin. Sigue así su origen. Comparte con todos los seres y todas las cosas las vicisitudes de la ley de la naturaleza.

Sin eso, su vida seria perjudicada, su energía arruinada. El Yin y el Yang son, entonces, el origen de todas las cosas y de todos los seres, la causa de la vida y de la muerte. No seguir las cuatro estaciones es correr el riesgo de que lleguen las desgracias; si se siguen, la enfermedad no podrá manifestar- se. Seguir las cuatro estaciones es la vida, la paz, la salud; no seguirlas es la enfermedad y la muerte.» Así, la adaptación en el medio Yin-Yang cósmico es el arte de saber conservar la armonía entre los fenómenos del interior (Yin y Yang del hombre) y los fenómenos del exterior (Yin y Yang cósmicos). Este es el principio de la eugenesia y de la profilaxis. Desconocer este arte es entregarse a los ataques de energías cósmicas perversas, a todas las enfermedades. Los elementos psíquicos internos, la alimentación y la promiscuidad pueden también provocar fenómenos de «victoria» y «derrota» de Yin o de Yang, causando así enfermedades de origen in- terno. Para mantener el equilibrio interno del Yin y del Yang, el hom- bre debe saber dominar sus pasiones. En este concepto dualista todas las cosas ocupan un lugar de una manera dinámica, en perpetuo cambio o mutación; por eso no existe el concepto polar absoluto. No podemos decir esto es Yin o Yang, si no es en función de un referencial que nos sirve de comparación. Así nace el concepto básico de la relatividad: a un estado Yin siempre le correspon- derá otro más Yin por comparación, por lo que el primero es Yang con respecto al segundo. La mujer es Yin con respecto al hombre, que es Yang. Esta diferencia marcará los atributos y características de cada uno de ellos; y así es efectivamente, por cuanto lo Yang es exterior, creativo,

espiritual, convexo, activo, fuerte rior, frío, receptivo, débil, intuitivo

y lo Yin es material, cóncavo, inte- Y, sin embargo, por sus caracte-

rísticas, se atraen mutuamente para complementarse, enlazándose en una íntima alternancia neutralizante, de la cual partirá el movimiento, la vibración, la vida. «El Yin retiene el Yang no dejándole elevarse, el Yang retiene al Yin no permitiéndole descender.» De ese equilibrio surge, en su

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

lugar exacto, el ser humano, hombre o mujer, la única respuesta posi- ble a un ente que se desarrolla bajo el signo de la polaridad mutante del Cosmos y de la Tierra, de los cuales depende. Esta macrodivisión, referida al ser humano como resultante última de todo el proceso creativo, y que le da la particularidad del sexo, se extiende hasta el Principio o T’CHI y así, dentro de la fisiología huma- na, observaremos que los componentes de su economía se van a divi- dir en dos grandes grupos: FU y ZANG.

RELACIÓN YIN-YANG CON LOS ÓRGANOS Y VÍSCERAS. SISTEMA ZANG-FU

Grupo Yang, víscera, o Fu Grupo Yin, órgano o Zang

Al primero pertenecen, siguiendo el ciclo generativo de los cinco movimientos: la Vesícula Biliar (VB.), el Intestino Delgado (ID.), el Tri- ple Recalentador (TR.), el Estómago (E.), el Intestino Grueso (IG.) y la Vejiga (V.). Al grupo Yin, y siguiendo el mismo ciclo, pertenecen: el Hígado (H.), el Corazón (C.), el Maestro de Corazón (MC.), el Bazo Páncreas (BP.), el Pulmón (P.) y el Riñón (R.). La función de los primeros Yang tendrá características Yang. Por tanto son los llamados «Talleres», donde se fabrica o se crea la energía, como veremos en fisiología energética. La función de los segundos, Yin, tendrá características Yin. Por tan- to, son los llamados «órganos tesoros», en donde la energía producida por sus respectivos Yang es recepcionada, administrada y metabolizada para la función que le es propia. Cada uno de ellos (6 Yang y 6 Yin) tienen a lo largo del cuerpo hu- mano unos trayectos energéticos a los que rigen y dan nombre. Son los llamados Meridianos, que más tarde estudiaremos. Hemos visto que no es posible el movimiento sin la unión del Yin y del Yang. Por tanto, a todo Yang le corresponde un Yin con el que rea- liza la mutación. Así se forman los llamados Movimientos, que estu- diaremos en el siguiente capítulo.

El H. (—) SE COMPLEMENTA CON VB. (+). EL C. (—) CON ID. (+). EL MC. (—) CON TR. (+).

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Capítulo III: Exposición dialéctica de la enfermedad

EL BP. (—) CON E. (+). EL P. (—) CON IG. (+). EL R. (—) CON V. (+).

La circulación energética, por tanto, seguirá el orden de uno a otro, de un Yin a su Yang complementario, y de aquí a otro movimiento, cumpliendo los principios de alternancia energética que más tarde ve- remos. Cuando lleguemos a conocer e interpretar la alternancia Yin- Yang en la circulación, ya poseeremos los datos necesarios para tratar de establecer un equilibrio básico y primario que nos permita un armonioso fluir entre órganos y vísceras. Y así, el Nei Jing nos especifica como primer principio de tratamiento: «Si la enfermedad pertenece al Yang, tratar el Yin. Si la enfermedad pertenece al Yin, tratar el Yang.» Todas las situaciones pueden ser referidas a este sistema dual. Esto es lo que podríamos sintetizar a modo de «Exposición dialéctica». Individualizar una situación muy concreta gracias a la información que nos proporciona el diálogo y los múltiples sistemas de diagnóstico energético es sentar el principio de tratamiento, ya que como vimos en M.T.Ch. sólo existen dos enfermedades: síndrome Yang y síndrome Yin.

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CAPÍTULO IV

Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla) Wu Xing

— Fenómenos de generación e inhibición Sheng-Ke

— Ciclos patológicos • T’cheng-Wu • Muzi-Zimu

La gran tensión de nuestra experiencia en los últimos años ha traído a la luz la insuficiencia de nuestras simples concepciones mecánicas y, como consecuencia, ha hecho tambalearse el cimiento en el que la acostumbrada interpretación de la obser- vación estaba basada.

NIELS BOHR

Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

LA GRAN REGLA WU XING

No es posible explicar de una manera profunda muchas de las leyes de Acupuntura que vamos a exponer a lo largo de este primer ciclo básico. Estos primeros conceptos, como el que ahora vamos a desarro- llar, tenemos que aceptarlos de una forma más o menos empírica, has- ta tener la cantidad de conocimientos necesarios para poder, a posteriori, lograr una comprensión más profunda y coordinada, que nos permita obtener la esencia del lenguaje simbólico que encierran muchos de los términos tradicionales chinos. Cuando nos adentramos en estos conceptos y vamos adquiriendo más conocimientos empezamos a interrelacionar las leyes, los efectos, a com- prender significados, y al final, parafraseando al maestro Van Nghi:

«Según avanzamos en los conocimientos sobre Acupuntura, observamos en muchos aspectos una convergencia con la medicina occidental, vemos que en esencia son iguales, aunque la terminología y los mecanismos difieran.» Muchos de los conceptos y leyes fundamentales, que expondremos en este primer libro y que podrían dar la sensación de esquemáticos o poco desarrollados, serán ampliados pósteriormente, cuando se tenga un conocimiento general de la materia, pues, como veremos, no es posible la parcelación exclusiva de un tema, ya que los conceptos se interrelacionan y amalgaman formando un conjunto de principios in- disoluble. La explicación extensa de cualquier concepto implica reali- zar multitud de citas y apartados, que acarrean dificultades. Es prefe- rible, bajo mi punto de vista, comprender las nociones fundamentales para, más tarde, ampliar conocimientos sobre una base firme.

Ley de los Cinco Movimientos

La Gran Regla, Ley de los cinco movimientos, cinco elementos llamada en términos impropios, autorregulación en un sentido más real o penta-

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

coordinación como gustan llamarle algunas tendencias modernas, parece ser anterior a la Ley Yin- Yang (1), según especifican los sinólogos basán- dose en los legados antiguos. Parece desarrollarse en los albores de la civi- lización china mediante la atenta observación de la Naturaleza. Esta ley nos va a proporcionar unos esquemas, donde encasillar todos los hechos que ocurren en la Naturaleza, todos los factores que rigen nuestra existencia (relacionado con la fisiología: todas las relaciones orgánicas, viscerales, psíquicas, etc.). Ello va a regir las reglas de acción mutua, de ayuda y de neutralización, de dominancia o inhibición relativas, y en re- sumidas cuentas, de equilibrio y armonía. Nos va a permitir conocer las causas favorables y desfavorables que puedan influir en cada sistema: lo que le puede tonificar o dispersar, lo que será preciso estimular o acelerar, o por el contrario lo que habrá que inhibir o decelerar, para conseguir el equilibrio energético que impida la enfermedad. Estos cinco movimientos, que los textos antiguos denominaron como MADERA, FUEGO, TIERRA, METAL Y AGUA, son símbolos toma- dos de la Naturaleza, y que en esencia, como tendremos ocasión de descubrir, representan el equilibrio dinámico y la interrelación entre los órganos, las vísceras, los sabores, los colores, las estaciones del año, los

planetas, los sentidos, los sentimientos, los alimentos

, etc. Todo aque-

llo que forma parte del propio ser y de su entorno. Según esta teoría «el Universo en su conjunto y todo ser vivo están in- dividualmente compuestos de los mismos movimientos y dispuestos en el mismo orden, lo que entraña una similitud, en el sentido de la palabra, entre el hombre y el Cosmos». Esta teoría, en sus inicios, se representaba con la Tierra en el centro de un cuadrado. Así, tendríamos:

la Tierra en el centro de un cuadrado. Así, tendríamos: (1) Mi opinión, particular. sobre el

(1) Mi opinión, particular. sobre el tema, difiere en cuanto a que ambas teorías hayan tenido diferentes orígenes. Considero que su relación y desarrollo es indisoluble, y que forman parte de una cultura de elevados y profundos conocimientos, cuya desaparición, por causas ignoradas, nos ha impedido conocer científicamente sus raíces. El legado heredado, de una manera empírica, se ha transmitido en dichos términos hasta la actualidad, donde estamos asistiendo, paradójicamente, a una etapa de cientifismo que sanciona la Tradición.

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Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

Los cuatro elementos salen de la Tierra, y lo que ellos representan influye recíprocamente sobre la misma. Llevado al plano humano, sig- nifica que la Tierra tiene en su seno a la Madera, al Fuego, al Metal y al Agua. Ahora bien, lo que representan estos elementos (las estacio-

nes, los puntos cardinales, los colores, los sabores, los humores, los sen-

actúa sobre el centro del cuadrado. Todas las acciones van

dirigidas al centro: la Tierra. Por tanto, toda acción de los cuatro mo-

vimientos va a influir de una manera determinante en el hombre. Vemos así que la Madera es el Este; el Fuego, el Sur; el Metal, el Oeste, y el Agua, el Norte. Esta disposición lógicamente se reflejará en la Tierra y el Hombre siguiendo el ciclo dextrógiro de las agujas del reloj o movimiento de expansión cósmico. Los elementos climáticos seguirán un mismo orden, y así al Este le corresponde un clima ventoso; al Sur, un clima caluroso; al Oeste, un clima seco, y al Norte, un clima frío. Las estaciones seguirán el mismo modelo, siendo el Este la primave- ra; el Sur, el verano; el Oeste, el otoño y el Norte, el invierno. Así ya empezamos a engarzar en un movimiento varias situaciones o fenómenos naturales que tienen una cierta correspondencia:

tidos, etc

)

MADERA ESTE

VIENTO

PRIMAVERA

FUEGO

SUR

CALOR

VERANO

METAL

OESTE

SEQUEDAD

OTOÑO

AGUA NORTE FRÍO

INVIERNO

Los colores correspondientes a cada movimiento también guardarán cierta relación cosmológica. Y así, el verde corresponde al elemento madera-primavera, de lógica interpretación; el rojo es la representación del color del fuego (máximo Yang) tiene que corresponder al verano- sur; el blanco representa el ocaso, la caída de la hoja, el platear del cabello, la etapa del declive hacia el éxtasis, corresponde, por tanto al otoño; el negro representa al máximo Yin, la oscuridad, el frío, la no- che, todo lo relacionado con el norte-frío. Así tendremos:

MADERA

PRIMAVERA

VERDE

FUEGO

VERANO

ROJO

META

OTOÑO

BLANCO

AGUA

INVIERNO NEGRO

El curso del día con la mañana, el mediodía, la tarde y la noche.

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

El ciclo vegetal con la germinación, maduración, caída y degrada- ción.

, Vemos que bajo el aspecto cosmológico están perfectamente deter- minados los movimientos y que guardan una relación concordante. Todos estos ciclos, manifestaciones o fenómenos se proyectan sobre el elemento Tierra, que es el que va a recibir y coordinar sus acciones. El movimiento mutante de máximo Yin (Movimiento Agua) a máxi- mo Yang (Movimiento Fuego) pasará por el escalón intermedio del Yin ascendente o bisagra de mutación (Movimiento Madera), y así tenemos que la Madera en cierta medida es Agua Yin en forma orgánica y Fue- go Yang en forma de materia-combustible. El Yang máximo (Fuego), para llegar a máximo Yin (Agua), precisará también de un elemento inter- medio o bisagra, que será el elemento Metal o Yang descendente. Todo movimiento mutante o toda alternancia genera una consecuen- cia, que se va a proyectar precisamente en el elemento Tierra. Así ten- dremos que la Tierra será la estación en donde se recibirán las conse- cuencias del orden cíclico de las estaciones, siendo su punto cardinal el Centro, su estación el Estío (que es cuando se recibe el fruto de las cosechas de todo el movimiento anual), su color el amarillo (como co- rresponde al fruto maduro de los cereales (2), su clima será el húmedo (como situación más propia al desarrollo de la vida y la naturaleza). En el ciclo vegetal le corresponde la cosecha o aprovechamiento de todos los movimientos anuales. En el ciclo vital será el punto culminante del equilibrio fisico-psíquico, la época ideal de los seres, en donde se desa- rrollan sus funciones, se aprovecha en grado óptimo la influencia del resto de los elementos y se alcanza la madurez y la creatividad.

etc.

El ciclo vital con el nacimiento, crecimiento, declive y muerte

TIERRA, CENTRO, HUMEDAD, ESTíO, AMARILLO, COSECHA, CREACION

Hasta aquí hemos visto las relaciones cosmológicas de los cuatro movimientos «periféricos» con el movimiento central o centro reflejo de toda acción. Bajo el punto de vista energético, el elemento Tierra (como veremos más tarde) se corresponde exactamente con el RECALENTADOR CEN- TRAL o MEDIO, el cual va a ser origen y la causa del RECALENTADOR SUPERIOR y del RECALENTADOR INFERIOR.

(2)

Para los orientales, los cereales son la base de toda la alimentación y así nombran

a la energía desprendida en el Recalentador Medio como «el THIN de los cereales».

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Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

Esta circunstancia fisiológica de relación directa con el resto de los elementos a los cuales va a alimentar (pero también de los que va a depender), junto con las probables teorías de formación fetal y otras de profunda reflexión filosófica, ha sido, tal vez, lo que ha hecho pro-

yectar el quinto movimiento o movimiento central a la periferia, a fin de representar de una manera gráfica las posibles interrelaciones fisio- lógico-energéticas, que se desprenden de los ciclos generativo (Sheng) y equilibrador (Ke) que desarrollaremos a continuación.

Y así el cuadro general quedará establecido conforme al siguiente

esquema representando la pentacoordinación (que junto con la ley Yin- Yang formará los pilares fundamentales de la M.T.Ch.). (Ver esquema 9)

los pilares fundamentales de la M.T.Ch.). (Ver esquema 9) Una vez vistas las relaciones puramente naturales

Una vez vistas las relaciones puramente naturales de los cinco mo- vimientos, vamos a tratar de relacionarlos ahora con el hombre: su fi- siología orgánica, sus factores psicoafectivos, su alimentación, etc. Para ello, primero, haremos la observación de que sólo existen 12 unidades energéticas (como hemos visto en la clasificación Yin-Yang)

capaces de generar energía y metabolizarla, que englobábamos como seis Yang y seis Yin. Los Yin eran los denominados órganos Zang y los Yang eran vísceras Fu. El resto de los componentes y sistemas del cuer- po humano se engloban bajo la denominación de «vísceras curiosas», por ejemplo, el sistema nervioso, útero, gónadas, etc.

Si partimos de la teoría del Triple Recalentador (unidad que va a regir,

a través de sus tres componentes, toda la función energética humana) vemos que este macrosistema (Triple Recalentador), de polaridad Yang,

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

engloba a los cinco Yin y a los cinco Yang. El Yin restante es el relativo a otro concepto o sistema que veremos más tarde, y que se correspon- de con el Maestro de Corazón, cuya polaridad Yin (—) se complemen- ta precisamente con el Triple Recalentador [Yang (+)], con el que va a formar movimiento. Estas 12 unidades forman, pues, seis conjuntos compuestos por un elemento Yang y un elemento Yin, que guardan entre sí una relación de alternancia en el ciclo de circulación energética, y cuyas funciones fisiológicas se complementan formando un movimiento que va a res- ponder a las influencias de los ciclos naturales que hemos visto. Y así se formarán los conjuntos Yin-Yang o sistemas Zang-Fu siguientes: (Ver esquema 10).

Yin-Yang o sistemas Zang-Fu siguientes: (Ver esquema 10). Cada uno de ellos ocupará un lugar en

Cada uno de ellos ocupará un lugar en el pentágono de los cinco movimientos; y responderá a las acciones cosmológicas antes rela- cionadas. El primer conjunto H.-VB. corresponderá al movimiento Madera; el segundo C.-ID., al Fuego; el tercero E.-BP., a la Tierra; el cuarto P.-IG., al Metal, y el quinto V.-R., al Agua. Nos queda por encuadrar el sistema TR.-MC. que no son ni órganos ni vísceras, son funciones de coordinación y protección del resto de los elementos. Se podrían comparar en cierta medida a la función simpático-

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Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

parasimpático de nuestra medicina. Uno, el TR. (San Jiao), va a regu- lar y coordinar toda la función Yang (generadora). El otro, el MC. (Xin Bao), va a realizar una función reguladora sobre la acción metabolizante y conservadora de los Yin. Como veremos más tarde, para la M.T.Ch. la esencia energética en su estado más elaborado va a corresponder al término «Mental», que estará regido por el Maestro de Corazón (Xin Bao). La economía ener- gética, tanto en sus vías principales como secundarias, tratará de de- fender como último reducto al Corazón, y para ello se va a servir de una protección o escudo que lo envuelve, evitando así su alteración o desequilibrio. Se forma de esta manera una especie de «pericardio ener- gético» que será el responsable de la «seguridad» del Corazón y, como consecuencia, el regulador de la función psico-afectiva (el Corazón rige la función psíquica, ver teoría Thin-Qi-Shen). Esta importantísima función tendrá que ser desarrollada por un Yin, pues como hemos dicho los Yang son meros productores de energía y los Yin los encargados de metabolizarla y modificarla, creando diver- sos tipos de energía con funciones específicas. Este Yin o función de coordinación del resto de los Yin es conocido por los términos Maestro de Corazón, Circulación-Sexualidad o Peri- cardio Energético (Xin Bao). Su relación con el Corazón, «el Fuego imperial» al cual protege y al que está indisolublemente unido, hace que se proyecte en la relación de los cinco movimientos también en el elemento Fuego, como «Fuego Ministerial», al igual que su pareja Yang, el Triple Recalentador (San Jiao). Por tanto, el ciclo de los cinco movimientos, referido a las 12 unida- des energéticas básicas, queda de la siguiente manera:

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

T OMO I. Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética Ya tenemos a los órganos y vísceras proyectados en

Ya tenemos a los órganos y vísceras proyectados en los cinco movi- mientos con sus relaciones cósmicas. Y así:

MADERA-ESTE-PRIMAVERA-VERDE-GERMINACIÓN-

NACIMIENTO-HÍGADO-VESÍCULA

BILIAR.

FUEGO-SUR-VERANO-CALOR-CORAZÓN-MAESTRO

CORAZON-INTESTINO

TADOR.

DELGADO-TRIPLE

DE

RECA-LEN-

TIERRA-CENTRO-ESTÍO-HUMEDAD-BAZO-PÁNCREAS-

ESTÓMAGO.

METAL-OESTE-OTOÑO-PULMÓN-INTESTINO

AGUA-NORTE-INVIERNO-RIÑÓN-VEJIGA.

GRUESO.

Observarnos asimismo que van a existir una serie de factores que influirán sobre estos conjuntos de una manera directa, y que, por tan- to, van a tener su lugar en el ciclo pentagonal. Así, por ejemplo, los sabores serán capaces de influir energéticamente en los órganos (3).

(3)

Ver fisiopatología en Tomo II.

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Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

Al Hígado-Madera le va a influenciar el sabor ácido y agrio (recha- zo de ácidos y agrios en enfermedades hepático-biliares). Al Corazón- Fuego el amargo (tónico cardiaco). El dulce (influencia del dulce en la obesidad) ejercerá una acción directa sobre Bazo-Páncreas-Tierra. El picante (sudoración inmediata, por el dominio del P. sobre la piel) ac- tuará sobre Pulmón-Metal. Y el salado (acción inhibitoria del R. sobre C. en hipertensión) sobre Riñón-Agua. Asimismo, los olores van a realizar una función directa sobre el ór- gano que le corresponda en el ciclo pentagonal. Y así tenemos: el olor rancio corresponde a H.; el quemado, a C.; el perfumado, a BP.; el cárnico, a P., y el pútrido, a R. Los cinco sentidos guardan una relación directa con los movimien- tos correspondientes. Y así los ojos y la vista estarán regidos de una manera directa por el elemento Madera (los conductos energéticos in- ternos de H. se comunican con el exterior a nivel de los ojos, según vimos en el proceso de formación de la energía Wei). Por otro lado, el H. rige músculos y uñas, probablemente, a través de la función glucogénica hepática (acción bioquímica provocada por una función energética). El movimiento Fuego regirá, por un lado, la lengua y la palabra. La lengua por conducto energético interno y la palabra como expresión del Thân (para las civilizaciones antiguas, el verbo o palabra encierra un sentido sublime de aproximación al Ser Supremo, es la proyección de la más importante y elaborada de las energías: El Shen Thân Por otro lado, regirá vasos y arterias, como impulsor de la energía de la san- gre, y como consecuencia comanda el pulso. Además va a regir la tez, concepto éste ligado a las expresiones: «Una equilibrada energía del Thân reflejará una tez luminosa con el color específico del ser en equilibrio físico-psíquico» (La cara es el espejo del alma). El movimiento Tierra rige el gusto. Vemos que en este movimiento, reflejo de la cualidad humana, está el gusto, el olor perfumado, la co- secha, todo aquello que supone un efecto gratificante hacia el ser hu- mano, como consecuencia del aporte de todos los cielos naturales. Asi- mismo, regirá el tejido celular subcutáneo y tejido conjuntivo, encar- gados de modelar, embellecer y dar tersura al ser humano. Y, por últi- mo, comandará los labios (manifestación sensitiva primaria). El movimiento Metal regirá el olfato y la nariz, como consecuencia de su relación directa con el Meridiano Principal de P. Por otro lado, comanda la piel y el vello, ambas estructuras dependerán de este movimiento como consecuencia de las relaciones energéticas a través del plano más superficial de los Yin, el Tai Yin. El movimiento Agua regirá la audición, gracias a su dominio sobre

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

los líquidos y sus relaciones energéticas. También rige la oreja y sus relaciones reflexológicas (4), y asimismo comanda médula, huesos y cabellos, cuya formación está íntimamente ligado a él (5). Igualmente, los humores orgánicos dependerán de los cinco movi- mientos: las lágrimas corresponden a Madera; el sudor a Fuego; la saliva a Tierra; el moco a Metal, y los esputos a Agua. Por tanto, podemos establecer la siguiente relación:

MADERA

FUEGO

TIERRA

AGUA

METAL

VISTA-OJOS-MUSCULOS-UÑAS-LÁGRI-

MAS.

PALABRA-LENGUA-VASOS-ARTERIAS-TEZ- SUDOR.

GUSTO-LABIOS-T.C.S. Y T.C.-SALIVA.

OLFATO-NARIZ-PIEL

OIDO-OREJAS-MEDULA-HUESOS-PELOS-

ESPUTOS.

Y

VELLO-MOCO.

Los sentidos y los órganos de los sentidos, así como su acción direc- ta sobre la arquitectura física, quedan relacionados en la pentacoor-

dinación. Vemos, por tanto, que las 12 unidades energéticas básicas van

a tener influencia sobre sistemas con los que aparentemente no guar-

dan relación, y que, sin embargo, dependen de ellas. Dentro de los aspectos psiquicos (cuestión muy importante, pues para la M.T.Ch. las emociones y los factores mentales pueden ser los gran- des desequilibradores y consumidores de la energía) tenemos los con- ceptos de emociones que responden: cólera a Madera, euforia y ale- gría a Fuego, obsesión y preocupación a Tierra, tristeza a Metal y miedo

a Agua. También dentro de los aspectos psíquicos se encuadran los términos de Houn o alma vegetativa o imaginación (en Madera), Thân o con- ciencia (en Fuego), Yi o ideas y reflexión (en Tierra), Po o alma sen- sitiva (en Metal) y Zi o voluntad (en Agua) (6). Ciertas expresiones responderán también a estos movimientos. Así:

el grito a Madera, la risa a Fuego, el canto a Tierra, el sollozo y suspi- ros a Metal y el gemido a Agua. Podemos, por tanto, establecer otro bloque de relaciones referido a las funciones psíquicas y a las emociones.

(4)

Ver Auriculopuntura en Tomo II.

(5)

Ver Patología en tomo II.

(6)

Ver teoría THIN-QI-SHEN.

92

Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

MADERA-(Cósmicos-Físicos)-CÓLERA-GRITO-«HOUN»- ALMA VEGETATIVA O IMAGINACIÓN.

FUEGO-(Cósmicos-Físicos)-ALEGRÍA-RISA-«THÂN»-CON- CIENCIA.

— TIERRA-(Cósmicos-Físicos)-OBSESIÓN-CANTO-«YI»-RE- FLEXIÓN E IDEAS.

— METAL-(Cósmicos-Físicos)-TRISTEZA-SOLLOZO-«PO»-FLUI- DO VITAL-ESPÍRITU-ALMA SENSITIVA.

— AGUA-(Cósmicos-Físicos)-MIEDO-GEMIDO-«ZI»-VOLUN- TAD.

Otras relaciones con los cinco movimientos, descritas por los textos antiguos, son las referentes a los planetas, notas musicales, alimentos vegetales, alimentos animales y otras de menor interés. Estas relacio- nes son útiles, por cuanto se pueden emplear para elaborar complemen- tos terapéuticos, o bien, en algunos casos, con interés diagnóstico. La musicoterapia, la dietética aplicada, la cromoterapia, photon- terapia, etc., son algunos de los sistemas o métodos terapéuticos que se están empezando a desarrollar, fundamentándose precisamente en esta Ley y sus ciclos, como veremos a continuación. Podemos establecer el siguiente cuadro general con las relaciones más significativas:

RELACIONES MÁS SIGNIFICATIVAS DE LOS CINCO MOVIMIENTOS

1.ª RELACIONES CÓSMICAS

Movimientos

MADERA

FUEGO

TIERRA

METAL

AGUA

P.

Cardinal

Este

Sur

Centro

Oeste

Norte

E.

Cósmica

Viento

Calor

Humedad

Sequedad

Frío

Estación CicloVegetal Ciclo del día Planeta

Primavera

Verano

Estío

Otoño

Invierno

Germinación

Maduración

Cosecha

Caída

Degradación

Amanecer

Mañana

Mediodía

Tarde

Noche

Júpiter

Marte

Saturno

Venus

Mercurio

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

2.ª RELACIONES FISIOLÓGICAS

Movimientos

MADERA

FUEGO

TIERRA

METAL

AGUA

Organo

Hígado

Corazón

Bazo-Páncreas

Pulmón

Riñón

Víscera

Vesícula Biliar

I. Delgado

Estómago

I. Grueso

Vejiga

Ciclo Vital

Nacimiento

Crecimiento

Madurez

Declive

Estasis

Sentido

Vista

Tacto-Verbo

Gusto

Olfato

Oído

O. de los sentidos

Ojos

Lengua

Boca y labios

Nariz

Orejas

Energetiza y Nutre

Músculos

Circulación

T. Conjuntivo

Piel

Huesos

Uñas

Tez

T. C. Subc.

Vello

Pelo

Humor

Lágrimas

Sudor

Saliva

L. Nasal

L. Auditivos

 

L.

Sinoviales

L.

Raquídeos

3.ª RELACIONES EMOCIONALES Y PSICO-AFECTIVAS. FACTORES DE RELACIÓN HUMANA

Movimientos

MADERA

FUEGO

TIERRA

METAL

AGUA

Denominación

HOUN Imaginación Deseo Competitividad Estrategia Audencia, Valentia Alma Vegetativa Ira Cólera Irratibilidad Agresividad Ansiedad por la posesión Danza Grito DO

THAN

YI

PO

ZI

Valor Espiritual

Conciencia

Reflexión

Optimismo

Voluntad

Verbo

Ponderación

Vitalidad

Determinación

Conocimiento

Seriedad

Sensibilidad

Alegría

Carisma

 

Alma sensitiva

Perturbación

Labilidad

Obsesión Ansiedad Manías Preocupaciones Ansiedad por la conservación Canto Lloro MI

Tristeza

Miedo

Logorrea

Melancolía

Celos

Emotividad

Abulia

Inseguridad

descontrolada

 

Tipo de depresión

Cuadros

Depresión

Autolisis

depresivos mayores

vital

Fobias

Expresión

Risa

Caricia

Sexualidad

Perturbación

Divagación

Sollozo

Gemido

Nota Musical

LA

RE

SOL

4.ª RELACIONES TELÚRICAS Y ALIMENTARIAS

Movimientos

MADERA

FUEGO

TIERRA

METAL

AGUA

Vegetales

Mijo

Trigo

Centeno

Arroz

Guisante Cerdo Salado Pútrido Negro y Azul

Animales

Carnero

Pollo

Vaca

Caballo

Sabores

Acido-Agrio

Amargo

Dulce

Picantes

Olores

Rancio

Quemado

Perfumado

Cárnico

Colores

Verde

Rojo

Amarillo

Blanco

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Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

La pentacoordinación consiste en transformar materia en energía. Vi- vir es realizar infinidad de acciones biológicas de sustratos materiales. Vivir es ir del Yin al Yang, del desorden al orden. El universo, a partir de la sin- gularidad inicial, infinitamente caliente, empezó a expandirse, a desor- denarse y a enfriarse. El hombre es un ser ordenado en un universo que tiende al desorden. El hombre puede ordenarse porque sabe utilizar la energía que tiene disponible. El hombre se ordena desde el Yin al Yang, del desorden al orden, a través de sus funciones biológicas. De esta forma, el hombre se ordena desordenando cada vez más el universo, extrayendo la energía del mismo. El trayecto entre el desorden y el orden es la fase de ordenamiento, una fase muy consumidora de energía, la fase del crecimiento del Yang. La energía que el hombre consume para ordenar el desorden es la tierra. La repetición de este proceso es la vida. Para que este proceso, la función fisiológica, pueda repetirse hay que reciclar los sustratos que nos permiten el inicio del mismo. La función que devuelve la energía al mismo es la función de la catalasa, el metal. Es la fase de reposo de la tierra, momento en que se vuelve a cargar de sustancias minerales que permitan que la semilla crezca de nuevo para darnos el fruto que es la vida. Vivi- mos gracias a la repetición de esta pentacoordinación. Para la M.T.Ch. vivir es transformar el agua en fuego, la semilla en fruto, el sustrato en energía, ordenar el desorden, hacer funciones fi- siológicas, ordenar los sustratos gracias a una fase de proyección (Yang, madera), a una fuente de energía (tierra) y a un reciclado del sistema (el metal). Estos cinco grandes arquetipos, el desorden (agua), la fase de ordenamiento (madera), la función fisiológica (fuego), la fuente de energía (tierra) y el reciclado del sistema (metal) son los cinco grandes sacos donde se incluye todo lo que tiene relación con los sustratos, con las funciones fisiológicas, con la obtención de la energía, etc. En esta pentacoordinación entran los sistemas Zang-Fu.

Crecimiento del Yang

Yang C. Funciones Biológicas Fuego P. Metal
Yang
C. Funciones
Biológicas
Fuego
P.
Metal

Entalpia

(orden) BP Tierra Ordenamiento Consumo de energía del medio Yin R. materia Agua
(orden)
BP
Tierra
Ordenamiento
Consumo de
energía del medio
Yin
R.
materia
Agua
H. Madera
H.
Madera

Crecimiento del Yin

liberación

de energía

al medio

Entropía (desorden)

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

FENÓMENOS DE GENERACIÓN E INHIBICIÓN DE LOS CINCO MOVIMIENTOS

Ciclo Generativo Sheng y de Equilibrio Ke

La teoría de los cinco movimientos encuentra su verdadero valor y utilidad cuando se conocen sus ciclos: generativo e inhibidor o de equi- librio. Mediante éstos se pueden explicar las relaciones existentes entre los seres y las cosas, e interpretar las leyes que van a regir su evolución y transformación. Dentro del campo médico nos van a proporcionar los conocimien- tos precisos para comprender los mecanismos mediante los cuales el hombre se relaciona con su medio, como le afectan las circunstancias exógenas, las relaciones permanentes y los intercambios constantes del organismo con el cosmos. Pero fundamentalmente nos van a indicar las relaciones directísimas que existen entre los órganos y las vísceras, lo que nos puede proporcionar los datos precisos para conocer la ver- dadera causa etiológica («la raíz») de multitud de procesos patológi- cos, que en alopatía no lográbamos relacionar.

Ciclo Generativo o Sheng

Observando el esquema de los cinco movimientos notamos que el sentido dextrógiro de circulación es el concordante con las influencias cósmicas y naturales. Y así un movimiento va a próducirse como con- secuencia del anterior; se puede decir que uno genera al siguiente. Después del amanecer viene la mañana, el mediodía, la tarde, la no- che. Después de la primavera, el verano Podemos, por tanto, representar el sistema de la siguiente manera:

la no- che. Después de la primavera, el verano Podemos, por tanto, representar el sistema de

Capítulo IV: Ley de Autorregulación de los Cinco Movimientos (La Gran Regla)

De manera continua, en un movimiento cíclico:

La Madera produce al FUEGO. El Fuego produce la TIERRA. La Tierra produce el METAL. EI Metal produce el AGUA. El Agua produce la MADERA.

Vemos que cada movimiento presenta dos características básicas:

Producir.

Ser producido.

En el primer caso, cuando produce, se llama «madre» (en el sentido primitivo), y cuando es producido se le denomina «hijo». Y así, por ejemplo:

El fuego es «hijo» de la Madera, pero a su vez es la «madre» de la Tie- rra. De uno ha nacido, al otro alimenta. El término «generación» o Sheng es equivalente en cierta medida a otros que utilizaremos indistintamente, como estimulación, nutrición, asistencia, etc. Lógicamente, no es posible la generación continua, por cuanto ello conllevaría la destrucción del sistema por expansión. El equilibrio ne- cesario para el desarrollo estable de los hechos y de las cosas implica la existencia de un sistema de compensación que se denomina:

Ciclo de Equilibrio, Regulador o Ke

Mal denominado destructivo. Podemos también darle el sentido de inhibición, represión, opresión, control, etc. Se precisan en el pentágono de los cinco movimientos unas fuerzas que inhiban la generación permanente y que mantengan el equilibrio. Y así:

de los cinco movimientos unas fuerzas que inhiban la generación permanente y que mantengan el equilibrio.

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TOMO I.

Lección 1.ª: Acupuntura Bioenergética

Lo mismo que vimos para el ciclo Sheng, cada movimiento en este otro ciclo tiene dos características: reprimir o inhibir y ser reprimido o inhibido. Por ejemplo: el Agua apaga el Fuego, pero es, a su vez, absorbida por la Tierra. Ambos fenómenos deben acompañarse mutuamente, uno implica al otro. Siempre que haya una