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LDAD OE LA WE, POR LOS CARACTERES BE SU CREDEEAB: OBRA ESCRITA EN ITALIANO BOR S: ADL ONSO MARIA DS LIGORLO, ¥ TRADUCIDA AL CASTELLANO Por ef Preshitera D, Intian Genzalez de Sete, VAN ANADIDOS DOS OPUSCULOS. aye DISERTACIONES TEOLCCICO-WORALES ACERCA DE LA ¥IDA ETERNA, POR EL MISMO SANTO AUTOR. REIMPRESA EN MEXICO. Invnznta pr ta Vou ne ra Revision, cavze pe $, Joon rt Reat £849. OBJETO DE LA OBRA BEs ta fe, segun definicion det Apostol, la. sustancia de las cosas que esperamos, y el argumento de las que no vemos: Est autem fides sperandarum rerum, argumenttn non apparentium. Hebr. 11, 1. Llamase sustancia de las cosas que esperamos, por cuanto la fe os et fundamento de la esperanza: sin fé no cabe esperanza: atiddese'ser el fundamento de lo que no nos es manifiesto, porque la fé es evidente en parte, y en parte oscura. Eis evidente & cau- sa de los caractéres que la ofrecen como muy cierta d nuestra creencia, conforme veremos despues. Es oscura d causa de las verdades por ella enseriadas, las cuales son ocultas & nuestros ojos: Andivvose en.esto muy conforme con lo que convenia a la houra de Dios y a nuestra provecho. A la honra de Dios convenia con- ducirnos é la salvacion eterna por la senda de lu fe; y era un punto de justicia que el hombre sujetara & Dios, no solo la volan- tad propia, cautivandola obediente & sus preceptos, sino tambien la inteligencia, prestando fé a sus palabras. Qué linage de acatamiento rindiera el hombre @ Dios, si cifrara su creencia & las cosas que ve 6 comprende? Honra el hombre @ Dios, y hon- rale muchisimo, creyendo aquello que no ve, 6 que no comprende, y creyéndolo todo por la tinica razon de ser Dios quien lo dijo. De esto proviene que la fé sea nna ciencia tan aventajada 4 las demas: Ecce Deus magnus, vincens scientiam nostram. Job 36, 26. Porque es una ciencia infundida en nosotros por la luz divina que. sobrepuja a las luces de la naturaleza humana, y de la angelical., Y si bien los objetos de nuestra fé se oculian d nosotros en la vida presente, son sin embargo tan ciertos, que su certeza supera la certidumbre de cuantas cosas vemos con nuestros propios gos, y