Está en la página 1de 366

BIBLIOTECA DE PUBLICACIONES DEL INSTITUTO CARO Y CUERVO

I. R. J.

CUERVO,

Obras inéditas. 1944.

II. M. A. CARO, La canción a las ruinas de Itálica del licenciado Rodrigo Caro. 1947. III. J. M.
RIVAS SACCONI,

El latín en Colombia. 1949.

IV. R. J. CUERVO, Disquisiciones sobre filología castellana. 1950. V . I. E.
ARCINIEGAS,

Las Odas de Horacio. 1950.

VI. M. A. CARO, Poesías latinas. 1951. VII. M. A. CARO, Versiones latinas. 1951. V I I I . L. FLÓREZ, La pronunciación del español en Bogotá. 1951.
IX. J. DE CUETO Y MENA, Obras. 1952.

X . G.

JIMÉNEZ DE QUESADA,

El Antijovio. 1952.

X I . A. CURCIO ALTAMAR, Evolución de la novela en Colombia. 1957. X I I . G.
ROHLFS,

Manual de filología hispánica, 1957.

XIII. L. FLÓREZ, Habla y cultura popular en Antioquia. 1957. X I V . G. XV. H.
POSADA MEJÍA,

Nuestra América. 1959. Obras. 1960.

DOMÍNGUEZ CAMARCO,

X V I . W . GIESE, Los pueblos románicos y su cultura popular. 1962.

XVII. D . L. CANFIELD, La pronunciación del español en América. 1962. XVIII. L. FLÓREZ, Léxico de la casa popular urbana en Bolívar. 1962. X I X . H . SERÍS, Bibliografía de la lingüística española. 1964.
XX. H. PÉREZ DE OLIVA, Historia de la invención de

Las Yndias. 1965. X X I . L. FLÓREZ, El español hablado en Santander. 1965. XXII. J. L. 1966.
MARTÍN,

La poesía de José Eusebio Caro.

XXIII. G. CORREA, Realidad, ficción y símbolo en las novelas de Pérez Galdós. 1967. XXIV. G. DE GRANDA, Transculturación e interferencia lingüística en el Puerto Rico contemporáneo: 1898-1968. 1968.
XXV. MARÍA TERESA MORALES BORRERO, La Madre

Castillo: su espiritualidad y su estilo. 1968. XXVI. XXVII.
OLGA COCK HINCAPIÉ, El seseo en el Nuevo Reino de Granada: 1550-1650. 1969. LUIS FLÓREZ,

Colombia.

Léxico del cuerpo humano en 1969

XXVIII.

y El español hablado en Norte de Santander: datos y observaciones. 1969.
LUIS FLÓREZ, JOSÉ JOAQUÍN MONTES GIRALDO JENNIE FIGUEROA LORZA,

XXIX.

La novela de la selva hispanoamericana: nacimiento, desarrollo y transformación. 1971.
LYDIA DE LEÓN HAZERA,

XXX. XXXI. XXXII.

MANUEL ALVAR, Juan de Castellanos: tradición española y realidad americana. 1972. JOHN LIHANI, El lenguaje de Lucas Fernández: estudio del dialecto sayagués. 1973. SAMUEL BOND, Poesías latinas, seguidas de sus cartas a Miguel Antonio Caro. 1974.

X X X I I I . JOSÉ JOAQUÍN MONTES GIRALDO y MARÍA LUISA RODRÍGUEZ DE MONTES, El maíz en el habla y

la cultura popular de Colombia, con notas sobre su origen y nombres en lenguas indígenas americanas. 1975. XXXIV.
HÉCTOR H . ORJUELA, La obra poética de Rafael Pombo. 1975.

X X X V . T . NAVARRO TOMÁS, Capítulos de geografía lingüística de la Península Ibérica. 1975. XXXVI. XXXVII. XXXVIII.
BENEFICIADO DE ÚBEDA,

Vida de San Ildefonso.

1975.
JOSÉ IGNACIO PERDOMO ESCOBAR, El archivo musical de la Catedral de Bogotá. 1976. GUILLERMO HERNÁNDEZ DE ALBA RRASQUILLA BOTERO,

Nacional de XXXIX.

y JUAN CAHistoria de la Biblioteca Colombia. 1977.

Esquema generacional de las letras hispanoamericanas. Ensayo de un método. Segunda edición. 1977.
JOSÉ JUAN ARROM, ANTONIO

XL. XLI.

phia

DE NEBRIJA, Reglas de Orthograen la lengua castellana. 1977.

GERMÁN DE GRANDA, Estudios sobre una área dialectal hispanoamericana de población negra: las tierras bajas occidentales de Colombia. 1977.

XLII.

EMILIO

CARILLA,

panoamericana.

Estudios de literatura his1977.

ESTUDIOS DE LITERATURA HISPANOAMERICANA

PUBLICACIONES DEL INSTITUTO CARO Y CUERVO

XLII

EMILIO CARILLA

ESTUDIOS DE LITERATURA HISPANOAMERICANA

BOGOTA

1977

ES PROPIEDAD IMPRENTA PATRIÓTICA DEL INSTITUTO CARO Y CUERVO. . YERBABUENA.

creo que este volumen constituye un adecuado enlace y. Quiero además declarar que la época del Modernismo está apenas registrada debido a que dentro de poco confío en publicar un volumen especial con el título de Aspectos olvidados del Modernismo. y cuya existencia —es obvio— no conviene cuestionar aquí. no se justificaría la repetición parcial de materiales. En todo caso. del Instituto Caro y Cuervo. en la revista Thesaurus. con mayor o menor fundamento. Desde el siglo XVII hasta nuestros días. A la poco común dimensión espacial que englobamos con el nombre Hispanoamérica estos estudios y notas agregan también una dilatada extensión temporal. Por descontado. Por lo tanto. sin pretensiones totalizadoras. ya el título supone la aceptación de esa entidad que. llamamos "literatura hispanoamericana". Una parte de estos estudios y notas se han publicado antes en diversas revistas especializadas. diversos enfoques contenidos en las páginas que siguen procurarán defenderla con razones valederas.INTRODUCCIÓN Reúno en este volumen una veintena de estudios y notas vinculados a la literatura hispanoamericana. De ese modo. al mismo tiempo. una prolongación de mis humildes aportes a la revista colombiana. . Sobre todo.

hombre a quien tanto deben las humanidades de nuestro continente. Riverside (California)San Miguel de Tucumán. E. 15 de julio de 1976.12 INTRODUCCIÓN Sólo me cabe estampar. mi agradecimiento al Dr. José Manuel Rivas Sacconi. finalmente. C. .

I BARROCO Y NEOCLASICISMO .

DOMÍNGUEZ

CAMARGO

Y SU « ROMANCE AL ARROYO DE CHILLO »
DOMÍNGUEZ CAMARGO.

Si hay un escritor colonial americano que ha ganado verdadera dimensión en los últimos años, ese escritor no es otro que el santafereño Hernando Domínguez Camargo. En virtud de una serie de estudios y ediciones (estudios que parten, sobre todo, del ya lejano centenario de Góngora, en 1927; y ediciones que han aparecido más recientemente) se ha producido su rehabilitación de un modo tal que puede decirse que no existe un "descubrimiento" semejante en el ámbito de los ingenios americanos un tanto alejados en el tiempo. Este resultado me satisface ya que la bibliografía esencial sobre Domínguez Camargo reconoce mi modesto librito en 1948, aun con su carácter de selección, como la primera edición "moderna" del santafereño 1. Se trataba de una antología que, como secuela de una obra anterior en que incluía a Domínguez Camargo, aspiraba a destacar, de manera especial, los merecimientos de este olvidado gongorista americano. Precisamente, el prólogo de esa selección permite trazar etapas en el hoy visible conocimiento y resurrección de Domínguez Camargo, signo marcado hasta entonces por una serie de críticos que, si no le habían ofrecido detallados estudios, habían reparado, por lo menos, en los especiales méritos del poeta colonial. Sobre todo, dentro del profuso (y, a me1 Ver Hernando Domínguez Camargo: Estudio y selección, Buenos Aires, 1948.

16

EMILIO CARILLA

nudo, mal conocido) desfile de gongoristas americanos. Y aquí podemos citar nombres como los de Gerardo Diego 2 , Dámaso Alonso, José María de Cossío, Ángel Valbuena Prat y Juan Chabás. Pero, como digo, han sido los últimos años los que, a través de dos ediciones "completas" de Domínguez Camargo, han permitido poner al alcance de lectores de nuestra época las rarísimas obras del poeta. Me refiero, por orden cronológico, a la publicada en 1956 a iniciativa de Jorge Luis Arango y con prólogo de Fernando Arbeláez 3 , edición meritoria, si bien superada por la que años después publicó el Instituto Caro y Cuervo, a cargo de Rafael Torres Quintero, con estudios de Alfonso Méndez Plancarte, Joaquín Antonio Peñalosa y Guillermo Hernández de Alba 4 . Y ya que hablamos de estudios, sería injusto no recordar, como tributo reciente, el fino análisis que le dedicó Gerardo Diego, publicado en Thesaurus5, y aun breves comentarios y noticias determinados, sobre todo, por la edición del Instituto Caro y Cuervo 6 , que quedará por mucho tiempo como el almacén por excelencia para todos aquellos que quieran aproximarse como corresponde a Domínguez Camargo.
2 El punto de partida ineludible es la obra de GERARDO DIEGO, Antología poética en honor de Góngora, Madrid, 1927.
3

HERNANDO DOMÍNGUEZ CAMARGO, San Ignacio de Loyola..., poema

heroico. Síguenle las poesías del "Ramillete de varias flores poéticas" y la "Invectiva apologética", Bogotá, 1956. Ver mi reseña en HuT, VII, 11 (1959), 190-191.
4

HERNANDO DOMÍNGUEZ CAMARGO, Obras, Bogotá, 1960. En esta edi-

ción estuvo trabajando don Alfonso Méndez Planearte en los últimos años de su vida, pero la muerte le impidió dar cima a su tarea. Sobre esta edición he escrito una detallada reseña. 5 GERARDO DIEGO, "La poesía de Hernando Domínguez Camargo en nuevas vísperas", BICC, XVI, 2 (1961), 281-310. 6 Cfr. ANGEL VALBUENA-BRIONES, "A propósito de las obras de Hernando Domínguez Camargo, publicadas por el Instituto Caro y Cuervo", BICC, XVI, 2 (1961), 494-498. Agrego, con posterioridad a mi artículo, el importante libro de GIOVANNI MEO-ZILIO, Estudio sobre Hernando Domínguez Camargo y su San Ignacio de Loyola, poema heroico, Florencia, 1967.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

17
EL ROMANCE.

Sobre esta base, no puede extrañar hoy el deseo de ahondar cada vez más en la obra del poeta santafereño. Digamos que su producción no presenta muchos títulos ni mucha variedad, ya que se reduce al extenso (e inconcluso) poema a San Ignacio de Loyola, a unas pocas poesías breves y a la Invectiva apologética (recogidas en el Ramillete de Jacinto de Evia) y a un pobre soneto recogido en otra fuente. En el prestigio de Domínguez Camargo tiene que ver, en primer término, el poema a San Ignacio de Loyola, si bien se trata de una obra más famosa que leída. Es el poema más ambicioso que escribió, aunque no llegó a terminarlo. En realidad, lo más conocido de su producción (y lo que se ha repetido con mayor frecuencia en estudios y antologías) son algunos fragmentos, particularmente descripciones de banquetes, escenas que muestran, por un lado, la clara derivación gongorina y, por otra, la indudable individualidad del americano más allá de préstamos y sombras protectoras. Claro que el hecho de destacar la fama del Poema heroico no oculta la rotunda comprobación de que la poesía más difundida y conocida de Domínguez Camargo es el Romance al arroyo de Chillo. Pudiera pensarse que el hecho se debe a su escasa extensión, pero lo exacto es que el romance une a su brevedad un valor incuestionable. Mejor dicho, sirve para mostrar, una vez más, la influencia de Góngora, pero también las mejores armas del poeta santafereño. Con la ventaja de constituir un poema "completo" y no un fragmento de un poema mayor. En fin, este romance queda ya como una de las piezas insustituibles de la lírica colonial americana. El crítico Joaquín Antonio Peñalosa considera que se trata del poema de Domínguez Camargo que "más ha ponderado la crítica" 7, y estamos de acuerdo con él. Es, también,
7

Cfr. Preliminares a Hernando Domínguez Camargo, Obras, pág.

CLXXVIII.

2

18

EMILIO CARILLA

el poema más "popular" y repetido en los estudios y antologías 8, y no es obstáculo para ello el hecho de que aún se siga atribuyendo a Domínguez Camargo un romance similar ("en metáfora de toro") que es, en realidad, de otro autor.

ESTÍMULO Y MODELO.

El romance A un salto por donde se despeña el arroyo de Chillo corresponde a una de las escasas composiciones de Domínguez Camargo recogidas por el guayaquileño Jacinto de Evia en el florilegio titulado Ramillete de varias flores poéticas. .. Madrid, 1676. Evia publicó las composiciones de Domínguez Camargo con este encabezamiento: Otras flores, aunque pocas, del culto ingenio y floridísimo poeta, el doctor don Hernando Domínguez Camargo, autor del poema heroico de San Ignacio de Loyola, fundador de la muy ilustre y sapientísima religión de la Compañía de Jesús [pág. 235]. Lo curioso es que, a continuación del romance A un salto... figura otro semejante titulado Al mismo arroyo, en metáfora de un toro. Hasta hace poco, la crítica aceptaba que este romance pertenecía también a Domínguez Camargo, pero creo haber demostrado (y José Manuel Rivas Sacconi aportó nuevos elementos a la dilucidación) 9 que el segundo romance es del maestro de Evia, es decir, de Antonio de Bastidas.
8 Veamos sólo obras relativamente recientes: GUSTAVO OTERO MUÑOZ: Resumen histórico de la literatura colombiana, Bogotá, 1943; ANTONIO GÓMEZ RESTREPO: Historia de la literatura colombiana, Bogotá, 1945, vol I;

JORGE CAMPOS: Antología hispanoamericana, Madrid, 1950; CARLOS ARTURO

CAPARROSO: Antología lírica. 100 poemas colombianos, Bogotá, 1951; GINÉS
DE ALVAREDA y FRANCISCO GARFIAS: "El barroco", en Antología de la posía

hispanoamericana de Colombia, Madrid, 1957; ANDRÉS HOLGUÍN: Las mejores poesías colombianas, Lima, 1959, vol. I; JULIO CAILLET-BOIS: Antología de la poesía hispanoamericana, Madrid, Aguilar, 1958.
9

Cfr. JOSÉ MANUEL RIVAS SACCONI, reseña de mi libro, en Revln,

XXVI, 14 (1950), 401-402.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

19

Jacinto de Evia, si bien incluyó el segundo romance dentro de las poesías de Domínguez Camargo, lo precedió de unas líneas que dicen: "A imitación del romance pasado hizo mi maestro éste en metáfora de toro; cotéjalos, pero, a mi entender, más airosa es la metáfora del potro. No sé por qué no la siguió; debió de ser porque se le debiese la gloria de ser el primero en ésta" (id., pág. 239). En fin, no cabe ninguna duda de que los romances pertenecen a diferentes autores. Hecha esta fundamental salvedad, corresponde señalar ahora que los dos romances ejemplifican un tema y un tipo de poema, ya sea que partan los dos autores (Domínguez Camargo y Bastidas) de Góngora, ya sea que —como dice Evia— Bastidas imite a Domínguez Camargo. Lo que importa aquí, como punto inicial, es la entonces absorbente presencia de Góngora. Como he dicho en otro lugar, la relación Góngora-Domínguez Camargo es uno de los casos más extraordinarios de parentesco o, si se quiere, de adaptación poética, para la cual cabe, sin reserva, el nombre de "continuación". Por otra parte, no dejo de recordar que hace ya muchos años Gerardo Diego escribía que "acaso no haya otro poeta tan ceñidamente adicto a Góngora como el doctor don Hernando Domínguez Camargo" 10. De tal manera, es previsible encontrar el estímulo del romance que nos ocupa en versos gongorinos. Más exactamente, en versos gongorinos y en un comentarista de Góngora. El fragmento del poeta cordobés (porque de un fragmento se trata aquí) corresponde a la Soledad segunda, y es una descripción de un arroyo "en metáfora de sierpe":
Estimado seguía el peregrino al venerable isleño, de muchos pocos numeroso dueño,
10

Ver GERARDO DIEGO, Antología poética en honor de Góngora, pág. 49.

20

EMILIO CARILLA

cuando los suyos enfrenó de un pino el pie villano, que groseramente los cristales pisaba de una fuente. Ella, pues, sierpe, y sierpe al fin pisada — aljófar vomitando fugitivo en lugar de veneno—, torcida esconde, ya que no enroscada, las flores, que de un parto dio lascivo aura fecunda al matizado seno del huerto, en cuyos troncos se desata de las escamas que vistió de plata. Seis chopos, de seis yedras abrazados, tirsos eran del griego dios, nacido segunda vez, que en pámpanos desmiente los cuernos de su frente; y cual mancebos tejen anudados festivos corros en alegre ejido, coronan ellos el encanecido suelo de lilios, que en fragantes copos nevó el mayo, a pesar de los seis c h o p o s . . . (vv. 314-336)

11

.

Y este es el entusiasta comentario de García de Salcedo Coronel:
11 Esto es lo fundamental (esto, y el comentario de Salcedo Coronel). En forma de complemento —vago complemento— podemos alinear el final del Polifemo:

y el peñasco duro, la sangre que exprimió, cristal fue puro. Sus miembros lastimosamente opresos del escollo fatal fueron apenas, que los pies de los árboles más gruesos calzó el líquido aljófar de sus venas. Corriendo plata al fin sus blancos huesos, lamiendo flores y argentando arenas... (vv. 495-502).
JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA, en su análisis de las poesías de Domínguez

Camargo, sólo señala, como antecedentes de la "metáfora", unos breves pasajes de Lope (El vaso de elección) y de Calderón (La Cena del Rey Baltasar y La Vacante general), as! como tres pasajes del propio Domínguez Camargo, en el Poema heroico, donde el poeta utiliza la metáfora del potro (ver págs. 174-180). Por mi parte, no creo que haya dudas con respecto a la fuente real, aunque considero también que es siempre útil conocer tesrimonios más o menos coincidcntcs.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

21

.. .descrivelo elegantissimamente en metáfora de la sierpe, que pisada arroja su mortífero veneno; y descrive assimismo el agradable sitio que formavan seis chopos en el mismo huerto. No tiene, a mi parecer, en todas estas Soledades cosa tan digna de estimación don Luis como estos versos, ni que merezcan más justamente el aplauso de todos los ingenios grandes de E s p a ñ a . . . 1 2 .

Por descontado que la extraordinaria difusión de versos gongorinos llevaba implícita en la época la difusión y conocimiento de los principales comentaristas de Góngora: García de Salcedo Coronel, José Pellicer de Salas y Tovar, Cristóbal de Salazar Mardones y otros. Salcedo Coronel fue de los más importantes, y no me parece desacertado pensar que su lectura constituyó el estímulo inicial (ligado a los versos de las Soledades) en el nacimiento del romance de Domínguez Camargo. Hoy día hemos perdido de vista, a veces injustamente, a aquellos pacientes ilustradores de la obra gongorina. Y, sin embargo, como defendía Alfonso Reyes en 1925, hay mucho material aprovechable en ellos. Por eso postulaba entonces, después de utilizar elementos valederos, la "necesidad de volver a los comentaristas" 13. Reparando en el pasaje de la Soledad segunda, conviene decir que el procedimiento era corriente en él, y no era menester que el poeta declarara su elaboración "en metáfora d e . . . " . Explicablemente, resaltaba con mayor claridad en composiciones breves (sonetos, romances). Así, uno de los sonetos de Góngora, En la muerte de Don Rodrigo Calderón, por ejemplo, está construido "en metáfora de ave Fénix". A su vez, tal estructura era la natural consecuencia de la importancia que tiene la metáfora en el mundo poético de Góngora, en sus ansias de sustituciones y embellecimiento, en

12

GARCÍA DE SALCEDO CORONEL, "Soledades" y

"Polifemo"

comentados,

Madrid, 1636, fol. 238.
13

Cfr. ALFONSO REYES, Cuestiones gongorinas. Madrid, 1927.

y en ésta a ninguno de los antiguos poetas i n f e r i o r e s . en uno de sus ataques al cultismo.. capítulo II. Esta es. Cfr.. Biografía y estudio crítico de Jáuregui. M. por descontado. no se reduce a Góngora y a Domínguez Camargo. Madrid. gastando en los afeytes lo que falta de faciones. Discurso poético.22 EMILIO CARILLA su predominio de lo ornamental. Nueva York. tb. La vemos también en Bastidas (Al mismo arroyo. Lope de Vega. . que "aun las mismas metáforas metaforizan" 16. 96 y 3 1 8 ) . La Circe. (Ver texto del Discurso.. Y García de Salcedo Coronel estampaba: "Felicísimo fue don Luis en las metáforas. en metáfora de un toro) 17 en Caviedes (En metáfora de un ruiseñor explica sus 14 Por supuesto. Obras poéticas. que. 1676. . fols. Y otro tanto decían Tirso y Jáuregui. por otro — y no con menor fervor — empujaban los ataques y burlas de celosos rivales o enemigos. 239. 17 . 1899. Por ese camino llegaba fácilmente Góngora a las "metáforas de metáforas". habían sido captados ya por los comentaristas de la época.. ese dominio metafórico. pone como ejemplo de poesía clara una égloga del Príncipe de Esquilache. otras rimas y prosas. 192. GÓNGORA. en su búsqueda de las "locuciones maravillosas" 14. Ramillete de vanas flores poéticas. L O P E DE VEGA. estructura que. y aprovecha la ocasión para decir que no es necesario "andar a buscar para cada verso tantas metáforas de metáforas. Madrid. en José JORDÁN DE URRÍES Y AZARA. Pedro de Valencia destacaba así la metáfora en Góngora: "Lo metafórico es generalmente muy bueno en V. si por un lado hacían poner los ojos en blanco a sus muchos discípulos y admiradores. III. " (Cfr. 2 6 1 ) . . este último cuando recriminaba a los cultistas. Madrid. 1921. y enflaqueciendo el alma con el peso de tan excesivo cuerpo' 15. fol. con 1624. 16 JÁUREGUI.. Cfr. pág. JACINTO DE EVIA. pág. y aun su singularidad y osadía. viéndola en diferentes perspectivas. la clara clave de una estructura gongorina. 2 9 9 ) . pág. 297. " ("Soledades" y "Polifemo" comentados. vol. fol. algunas veces atrevido y que no guarda la analogía y correspondencia que se r e q u i e r e . 15 Cfr. .

Sombra del Paraíso. heridos por las ramas. toros verdes de a l g a s . Remontando los r í o s . .LITERATURA HISPANOAMERICANA 23 pesares) 18. V I C E N T E ALEIXANDRE. Góngora había hecho la descrip18 Cfr. Buenos Aires. . ramito? Mi ramo. págs. . como una variante explicable. págs. Salazar y Torres. Buenos Aires. REEDY. no lo señalo como derivación. Ver. y aun Rafael Alberti (Remontando los ríos) 21. tal como permiten mostrarlo composiciones de Vicente Aleixandre (Como serpiente) 19. mi estudio "Góngora y la literatura contemporánea en Hispanoamérica". (Ver R. XLIV (1961). 93-94. 262. Además. tristes toros de barro. etc. granas. A L B E R T I . (1924-1944). Eduardo Carranza (Se canta a los llanos de la patria en metáfora de muchacha) 20. XXIX. en Revlb. EDUARDO CARRANZA. y en otros poetas barrocos (Alonso de Ledesma. 1947. 19 Cfr. caballos. 260 y 2 6 1 ) . Ríos. 165. también. Arteaga. 20 Cfr. págs. Pleamar. Y el procedimiento llega con explicables variantes hasta nuestro siglo. Poesía en verso (1935-1950). . FORMA DEL POEMA. . D A N I E L R. 55 ( 1 9 6 3 ) . . en Antología poética. si bien es curioso encontrarse con versos como estos: Hay ríos que son toros: toros azules. ríos de colas levantadas. 1953. RFE.). Ya no galopa el a g u a ) . 1945. Madrid. No cabe duda de que el romance de Domínguez Carilargo es una derivación del pasaje gongorino a que me referí. ¿quién lo para? ¡A la doma del río! ¡A la doma del agua! (Duerme en caballo d u l c e . ¿Quién los doma. 105-110. 21 El procedimiento es distinto en Rafael Alberti. . Poesías inéditas de Juan del Valle Caviedes. Canciones para iniciar una fiesta. Paravicino.

24 EMILIO CARILLA ción de un arroyo o riacho "en metáfora de sierpe". Métrica española. el santafereño elige el metro del romance y no la silva del indudable modelo. típica del barroquismo. Yo creo que Domínguez Camargo procedió así con el intento de fijar. Reduciéndonos al de Domínguez Camargo. pág. particularmente en la poesía barroca. Por lo pronto. posiblemente en amistosa puja. como adecuado reflejo del tema eje —y paralelismo — que recorre todo el poema. EMILIANO D Í E Z ECHARRI. línea breve. Teorías métricas del Siglo de Oro. uno. 1956. Madrid. 272-274. como tantos otros episodios del poema. veamos ahora sus caracteres particulares. en Opúsculos gramaticales. es justo recalcar que tal estructura estrófica del romance fue. tienen al mismo tiempo. . y considerando el episodio de Góngora como un poema separable. págs. deciden retomar el tema y variar sólo la metáfora: "en metáfora de potro". Sin negar algunos precedentes anteriores. aceptamos que los tres son poemas breves. ANDRÉS BELLO. Domínguez Camargo y Bastidas. Veintitrés versos que. 1890. El resultado se ve en los dos romances recogidos por Jacinto de Evia en su Ramillete. págs. la división estrófica destaca. a través del verso rápido del romance. De todos modos. el de Bastidas). I. 3 6 1 . siguiendo una división muy aceptada en aquellos siglos.. 204-205. vol. El romance está dividido en estrofas de cuatro versos. Madrid. otro. sobre todo en los de Góngora (Angélica y Medoro) y Lope (A mis soledades voy.. Vale decir. aunque incluidos en las Soledades.) En el caso del romance de Domínguez Camargo. una mayor identificación entre la movilidad de agua y potro. la ramificación meta22 Cfr. Ortología y métrica. TOMÁS NAVARRO. "en metáfora de toro". significación aislada. Syracuse. Es la que vemos en muchos romances famosos. 1949. por un lado. El romance de Domínguez Camargo — cuya superioridad ya reconocía Evia — tiene cuarenta y cuatro versos (sesenta y cuatro. en realidad.

en la emergencia. Forma métrica y estructura que la totalidad del poema acepta como algo homogéneo. la resaltante metáfora central y. o metáforas "madréporas") que. Tampoco me parece adecuado aplicar aquí la denominación de "visiones continuadas". opino. claro está. No se trata en rigor. sobre todo. . me parece. 1950. El tema del romance nos muestra. de inmediato. es decir. inagotable caudal de la palabra. a denominaciones de la antigua retórica. el brillante movimiento de la metáfora central y la sucesión de las metáforas encadenadas. y no como un agregado postizo. hay una fundamentación interna que explica. no corresponde. propiedades. Recurriendo. arborescentes. la noción de metáforas encadenadas o ramificadas (o. ni de una obligada traducción de yuxtaposiciones. etc. defiendo. en primer lugar. y no experiencia onírica. en el rico. usada 23 Cfr. Madrid. por otro. Dentro del claro o. la serie de metáforas encadenadas. CARLOS BOUSOÑO. Lo que en el romance de Domínguez Camargo resalta es lo declarado o visible. La poesía de Vicente Aleixandre. en fin. hablar de alegoría. Esfuerzo consciente. En síntesis. en relación a partes. mejor. quizá no resulte del todo forzado hablar aquí de "sinécdoques de metáfora". la elección de una forma métrica determinada. en principio. En cambio. pues. De otra manera: la imagen núcleo (arroyo-potro) se ramifica en una serie de imágenes menores. nos llevan con mayor justeza al meollo de aquel deslumbrante juego poético del cultismo. denominación que Carlos Bousoño utilizó al explicar procedimientos semejantes en Vicente Aleixandre 23.LITERATURA HISPANOAMERICANA 25 fórica y. aunque haya una paralela serie de sustituciones. permite un elemental avance temático que tiene principio. Juego que se complace. de una forma con dos contenidos (de los cuales el oculto es el fundamental). ordenado mundo gongorino. incidentes. medio y fin.

Dimensiones poco comunes de una oscura realidad inicial. Doble cara fundada en una única y compacta forma. la muerte entre las piedras.. a su vez. después. en el significante. en última instancia. que hoy recordamos. y no el movimiento del agua. con sólo cambiar el nombre propio. Repito: si no lo mostrara ya el indudable origen del romance (origen que he procurado subrayar a través de una doble raíz). En el mundo de las sustituciones sabemos que el elemental paralelismo se marca a través de la identificación entre arroyo y potro. Significado y significante completan la doble cara de la metáfora: en el significado a través de la presencia de una naturaleza en la que todo responde a especiales valores plásticos. equivale a repetir: fieles al "alma" de la poesía cultista. No sabemos (ni nos interesa) cuál era la dimensión real del arroyo y del salto que canta Domínguez Camargo. de un barroquismo poco complejo. pero lo que el poema muestra es la transformación extraordinaria conseguida a través de las metáforas e hipérboles. En todo caso. a través de una particular y escogida eufonía. por último.. el potro desbocado y la caída. cualquiera otro hubiera sido igual. aunque. en este romance. para el caso. Lo que. Por descontado que como la referencia geográfica se marca en el título no podemos eludirla.26 EMILIO CARILLA con intención embellecedora. lleguemos a aceptar que el arroyo (y salto) de Chillo tengan significación de "belleza natural" o de "maravilla de la naturaleza". ya que. como pretexto del logrado romance. Primero. precisamente. la factura nos llevaría irremediablemente a Góngora. Sin embargo. Las metáforas son visuales o auditivas. al gran poeta que marca de manera casi absoluta la línea estilística de Domínguez Camargo. es decir. si la construcción general nos recuerda a Góngora. fieles a las características esenciales de las metáforas cultistas. el potro corriendo entre orillas tupidas. lo que nosotros "vemos" es la carrera del bruto. Sospechamos que el arroyo de Chillo era (y es) un insignificante riacho. . conviene aclarar que.

sencillez. aquella que se menciona a menudo en los estudios y la más repetida en las antologías (ya . sobre esa base. como a menudo se venía haciendo. o tiene poco: emoción. mucho harán futuros ahondamientos. recogiendo a su vez elementos gongorinos. aunque paradójicamente esté tan ligado a un gran poeta español. un estilo que. por otro. ya no será lícito hablar de él a través de citas indirectas.LITERATURA HISPANOAMERICANA 27 su final nos aproxima a formas y fórmulas calderonianas. El caso de Domínguez Camargo. humildad. nos enfrenta con un interesante ejemplo de supervivencia. no conviene despreciar a los poetas coloniales siempre que sean algo más que un eco de las voces peninsulares. había pasado a América y aun disputaba al poeta cordobés el favor de los ingenios del Nuevo Mundo. y aun su perfil inusitado de verdadera "continuación" gongorina. Con lo cual.. Mucho han hecho por el mejor conocimiento de Domínguez Camargo las recientes ediciones aparecidas en Colombia. se había personalizado. Por un lado. Una vez más (como en el recordado caso de Góngora) sería ingenuo preguntar por lo que la poesía de Domínguez Camargo no tiene. Y. también. El breve análisis del romance A un salto por donde se despeña el arroyo de Chillo sirve para destacar caracteres y virtudes en la que — aceptamos — es la poesía más "popular" de Domínguez Camargo. su patria.. palpitaciones cercanas del mundo humano. el caudal inagotable de sus metáforas. siempre nos sorprenderá el brillo de su mundo recreado. En cambio. fijamos adecuadamente en el tiempo una influencia. con el pretexto de la "rareza" de sus obras. convengamos que son hoy de fácil alcance los materiales necesarios para tentar el estudio detallado y amplio que Hernando Domínguez Camargo merece. En estos tiempos en que procuramos penetrar más y más en el conocimiento de la literatura hispanoamericana. Y. CONCLUSIÓN.

. creo. dulce tierra. . el romance de Bastidas. La proximidad reproduce la que vemos en el Ramillete. como dice el poeta. Domínguez Camargo ostenta. escriba en nuestros días un poema donde Se canta a los llanos de la patria en metáfora de muchacha. en el canto " en metáfora de. Como ocurre siempre con los poetas de relieve. . enjaezado de perlas. Canciones para iniciar una fiesta. APÉNDICE Copio aquí el romance de Domínguez Camargo y. pág. una vez más. O. al verdadero autor del segundo poema. Te hablo como un enamorado habla sencillamente a una muchacha: ven. . De esta manera. siéntate a mi lado. si bien aquí destaco. es un potro cristalino.28 EMILIO CARILLA sean individuales. señorita vestida de cocuyos. 24 La relación — fácil es mostrarla — se apoya aquí menos en la abundancia y brillo metafórico que en el procedimiento general.. ven con tu traje de organdí florido donde el cielo es apenas un b o r d a d o .. a continuación. 105. Eduardo Carranza. A UN SALTO POR DONDE SE DESPEÑA EL ARROYO DE CHILLO Corre arrogante un arroyo por entre peñas y riscos. Y no sólo eso. que. debemos interpretar el hecho de que un buen poeta colombiano contemporáneo... nacionales o continentales). el mérito del estímulo para la recreación. 24 EDUARDO CARRANZA.". a su vez.

que. las Obras no alteran." simétrico. y es hacer que labre espumas de mil esponjosos grifos. 384). que por cogerle los pelos le almohazan verdes mirtos. que irritan más. y a estrellarse ciego vino en las crestas de un escollo. Cíñele el pelo un pretal de cascabeles tan ricos. Bátenle el ijar sudante los acicates de espinos y es él tan arrebatado que da a cada paso brincos.LITERATURA HISPANOAMERICANA 29 Es el pelo de su cuerpo de aljófar. desbocado corre el río.. que arroja a los jinetes alisos. Pero no me parece que este sea uno de esos casos. sobre todo si reparamos en el "Bátenle. El texto del Ramillete dice: "Dalen sofrenadas peñas". Danle sofrenadas peñas 1 para mitigar sus bríos. que se trata de una errata. Un corcovo dio soberbio. tan colérico. tan claro y limpio. Bufando cogollos de agua. Hace calle entre el espeso vulgo de árboles vecinos. de la estrofa anterior. por el contrario. se lo defiende (ver pág. gallo de montes altivo. Los vulgarismos — en un poeta como Domínguez Camargo — sólo deben aceptarse en casos extremos. al caballo a precipicio. en una nota. Este texto se respeta en las Obras y. con sus varas. Yo creo. que si no son cisnes de oro son ruiseñores de vidrio. Estrellas suda de aljófar — en que se suda a sí mismo y atrepellando sus olas da cristalinos relinchos. por supuesto.. 1 .

envuelta en blanco rocío. Festivo el vulgo de plantas. EN METÁFORA DE UN TORO De una elevada montaña un arroyo baja altivo que. porque asi amansan las peñas a los potros cristalinos. Al coso llega de un valle donde. por mil partes sale herido. y cuando piensa le hiere. es un toro cristalino. Armado todo de púas se le atreve un verde espino. AL MISMO ARROYO. al viento la esparce en nube por segar al viento mismo. y al herirle con sus puntas el valle llena a bramidos. . a trechos bien repartido. Murado de sus puñales le azora un gallardo lirio. agitado de sus ondas. en sonorosos silvos. Furioso cava el arena.30 EMILIO CARILLA Dio con la frente en sus puntas y de ancas en un abismo. HERNANDO DOMÍNGUEZ CAMARGO. Escarmiento es de arroyuelos que se alteran fugitivos. Un alto sauce le llama de un ramo a los breves giros y al embestirle furioso hurta la rama advertido. le azora el Favonio alegre entre las hojas de alisos. vertiendo sesos de perlas por entre adelfas y pinos. y. si provoca su furor no menos burla sus bríos.

que tropezando con ellas todo el campo mide a brincos. que. y aun salpicada. son barreras de este sitio — al azotarle sus ramos espuma labran sus vidrios. [1963] . Mas de un peñón eminente le aguarda un hermoso mirto. que por ser galán del bosque caballo le sirve el risco. donde los claveles rojos logran sus colores finos. Esgrime su media luna contra un escollo. pues a embestirle furioso así deshace sus bríos.LITERATURA HISPANOAMERICANA 31 Hasta de menudas guijas así se mira oprimido. enrejados. la rosa. y reventando cristales salpica el margen vecino. Los árboles — que. esparcido todo en perlas. ANTONIO DE BASTIDAS. a trechos mira el vestido. Con el rejón de un cogollo su cerviz hiere atrevido. que quiso dar escarmiento a arroyuelos que se envanecen altivos. cada perla es un aviso.

escrita por Rafael Torres Quintero. A iniciativa de Jorge Luis Arango. con estudios de ALFONSO MÉNDEZ PLANCARTE. (Publicaciones del Instituto Caro y Cuervo. Editorial ABC.LAS «OBRAS COMPLETAS» DE DOMÍNGUEZ CAMARGO LAS "OBRAS" DE DOMÍNGUEZ C A M A R G O * Por fin aparece esta trabajada edición de las Obras de Hernando Domínguez Camargo. fundador de la Compañía de Jesús: Poema heroico. de una reciente y meritoria edición de las obras del poeta santafereño. La fecha explica su carácter. realizada por Fernando Arbeláez 1 . si bien en esta edición se agregan otros aportes que enriquecen notoriamente el libro: en particular. Bogotá. al libro que comentamos ahora. Prólogo de FERNANDO ARBELÁEZ. en relación al entonces reciente libro. 1960. salvo algún agregado posterior. JOAQUÍN ANTONIO PEÑALOSA y G U I L L E R M O HERNÁNDEZ DE ALBA. por cierto. edición que comenzó el distinguido erudito mexicano Alfonso Méndez Plancarte. ni en intención ni en realización. Obras. aunque esta última no alcanza. No me olvido. y que la muerte le impidió concluir. CXCIII + 504 págs. Síguenle las poesías del Ramillete de varias flores poéticas y la Invectiva apologética. Continuó la tarea Joaquín Antonio Peñalosa. El conjunto. San Ignacio de Loyola. • HERNANDO DOMÍNGUEZ CAMARGO. X V ) . 1 HERNANDO DOMÍNGUEZ CAMARGO. 1956. Bogotá. Esta nota fue elaborada en 1961. . Edición a cargo de Rafael Torres Quintero. con el texto de las obras en lugar principal es esta edición que se coloca hoy a la cabeza de todo aquello que se refiere a Domínguez Camargo. la biografía escrita por Guillermo Hernández de Alba y la bibliografía sobre Hernando Domínguez Camargo.

hay abundancia y variedad en esta edición. por Guillermo Hernández de Alba. De acuerdo. San Ignacio de Loyola: Poema heroico. A la pasión de Cristo. otro. Como he dicho. a lo largo de la obra. de su ingreso a la Compañía de Jesús y de su renuncia a la Compañía. por Joaquín Antonio Peñalosa. A la muerte de Adonis. Nos enteramos de los diversos curatos que ocupó (San Miguel de Gachetá. con el hallazgo de nuevos documentos (y el aprovechamiento de investigaciones del Padre Aurelio Espinosa Pólit) nos da prácticamente una nueva biografía de Domínguez Camargo. que aprovecha las Correcciones hechas por Alfonso Méndez Plancarte. adecuado material ilustrativo. Turmequé y Tunja). Este. con certeza. en todo caso. Como vemos. de Rafael Torres Quintero. sirven para postular mejor la semblanza de este alejado poeta colonial. Poesías: A Don Martín de Saavedra y Guzmán. Al agasajo con que Cartagena recibe a los que vienen de España. conocemos detalles de su familia. 5) Textos: I. En fin. Tocancipá. treinta y seis láminas aportan. III. de Rafael Torres Quintero. no se distinguió por una vida extraordinaria ni por una obra que refleje vicisitudes personales. con la prosificación de las primeras veintidós octavas del Poema heroico. en 1659. 4) Estudio preliminar. quien si 3 . Pero.LITERATURA HISPANOAMERICANA 33 Las Obras comprenden el siguiente material: 1) Advertencia editorial. A un salto por donde se despeña el arroyo de Chillo. 6) Dos Apéndices: uno. 2) Bibliografía sobre Hernando Domínguez Camargo. Es cierto que después de conocidos estos datos no avanzamos mucho en el ahondamiento de la poesía de Domínguez Camargo. Por último. de su testamento y muerte. Prosa: Invectiva apologética. Hernández de Alba aprovecha materiales del crítico ecuatoriano Aurelio Espinosa Pólit. hecha por el mismo. A Guatavita. de sus estudios. Sabemos así. como Góngora. 3) Hernando Domínguez Camargo: Su vida y su obra. Una contribución fundamental es la de Guillermo Hernández de Alba que. que nació en 1609. II.

y cuyo manuscrito se encontraba — según Juan María Gutiérrez— en la Biblioteca Pública de Lima. Examina. El Estudio preliminar. revela conocimiento y erudición. de comienzos del siglo XVIII escrita por el jesuíta José Rodríguez. Cosa que rechaza serenamente Hernández de Alba (ver pág. agrego una obra latina. antiguas y modernas. Por último. los tres poetas del Ramillete) a procurar también poner en claro rasgos de esa vinculación y aun la personalidad de Domínguez Camargo. y termina con el reconocimiento de lo que se ha hecho por la rehabilitación de Domínguez Camargo 3. Peñalosa y. el color y la melodía. los juicios acerca de mi libro titulado Hernando Domínguez Camargo: Estudio y selección. 3 Agradezco a J. Biblioteca del Congreso Argentino. en general. . Colección de poesías americanas. y a la bimembración del endecasílabo). Hernando Domínguez Camargo y Jacinto de Evia (es decir. Se detiene después en el análisis del Poema heroico. Peñalosa examina las metáforas. LXXIV). escrito por Joaquín Antonio Peñalosa. con los consabidos altibajos que envolvió a la poesía barroca en general y a Domínguez Camargo en particular. a todos los que intervinieron en esta edición. los cultismos. en primer término.34 EMILIO CARILLA bien se dedicó de manera especial al Padre Antonio de Bastidas. A las obras dedicadas a San Ignacio en la América colonial. sobre todo en relación con ediciones de las obras de éste 2. A. perfiles americanos de un poema que no aspira — ni por tema ni por intención — a ser americano. la trayectoria crítica. en español 4. impresas. 1948. II. Buenos Aires. pero que no puede eludir del todo el lugar o continente en que se es2 El Padre Espinosa Pólit llegó a sospechar que el propio Poema heroico no fuera obra de Domínguez Camargo y sí de Bastidas. fue llevado por la indudable relación entre Bastidas. Rodríguez escribió también un soneto a San Ignacio. 4 Ver JUAN MARÍA GUTIÉRREZ. jesuíta y guayaquileño. En el Poema heroico. manuscritas y autógrafas. la métrica (sobre todo en relación a los diversos tipos de endecasílabos utilizados en las octavas del poema.

llenos de pistolas cargadas de ruido y no de nueces. finalmente. sino copiada de vocablos guapos y fanfarrones. entre muchos: "27. En realidad. Válgate por batahola armónica.. Dios te favorezca. El faretrado argonauta de esa máquina cerúlea. Por último. triquitraque poético. máquinas. el soneto A Guatavita). como única poesía breve ajena al Ramillete. a la parte séptima. donde están las poesías de Domínguez Camargo (a las que agrega. golfos de sombras fluctúa." (pág. falúas. el de los 'ripios') y con la obligación del 'ingenio' a todo trance 5. golfos. trabajos fundamentales de Dámaso Alonso. "Esta no es copla. en general. La Invectiva —aclaremos— la escribió el poeta en defensa de su romance A Cristo crucificado "y contra el émulo que quiso censurarlo apasionado". la Invectiva consiste en la reproducción y comentario — estrofa por estrofa — del romance anónimo sobre el mismo asunto que habían tratado Paravicino y Domínguez Camargo. como un lejano antecedente de Valbuena. que utiliza de manera adecuada. qué bien llena esta paja los dos carrillos de esta copla hinchada como sapo articulado. Las diversas partes del Ramillete le merecen un examen de conjunto. Peñalosa demuestra conocer la bibliografía sobre el cultismo. Peñalosa se sorprende de que la Invectiva no haya sido muy elogiada. . 478). polvareda campanil. un comentario de la Invectiva apologética. especialmente. la encuentro algo injusta y presuntuosa (en ocasiones. no olvidemos que ciertos co- 5 Un ejemplo.LITERATURA HISPANOAMERICANA 35 cribe. ¿Hay behetrería más bien prendida de cadencias? Argonauta faretrado. téngate Dios de su mano. Claro que se le puede reconocer ingenio. En fin.. Por mi parte. para pasar. en falúas de abalorio. ni aun por los rehabilitadores recientes. poca pólvora y mucho estallido de papel reventado. pero no deja de ser una obra subsidiaria. único ejemplo de la prosa de Domínguez Camargo que ha llegado hasta nosotros. abalorios. ginebra acorde.

Nuestra simpatía por Domínguez Camargo no debe llegar al extremo de aceptar como excelente (o bueno) todo lo que salga de su pluma. es valiosa. sí. CXIX). En mi Antología. por primera vez. La contribución. como tal. y especialmente el Poema heroico. como una prueba de las dificultades que ofrecen las obras. excesos metafóricos en el Poema heroico). ahora que la oportunidad se me presenta. por desgracia. 1676). repito. 1) Pelícano de frutas. (Recordemos. Madrid. capital. El punto de partida — aquí como en otras ediciones modernas — está en los textos originales que nos dio la imprenta del Poema heroico y del Ramillete. No niego que se trata de una obra del escritor santafereño y. destaco sobre todo las siguientes. con el valor que el crítico le asigna. Claro que. aunque por el carácter de la edición no señalaba en nota dichas correcciones. quedan aún numerosos problemas sin resolver. fuera de las erratas evidentes (que. la granada. Se han corregido numerosas erratas y versiones equivocadas. El cuerpo fundamental de la obra nos da una serie de textos que superan los publicados anteriormente. Libro segundo. Estas son las razones. Con respecto a diferencias con los textos que traen las Obras. CXVI y IV. Difiero. y que se puntualizan en notas. procuraba defender en el texto correcciones y variantes. agrego.36 EMILIO CARILLA mentarios pueden volverse contra el propio autor. . aquí. se nos da una edición anotada. pero — como los editores reconocen — quedan todavía trechos por recorrer en tierras donde no siempre se puede pisar en firme. junto al texto del soneto A Guatavita (extraído de las Genealogías de Juan Flórez de Ocariz. y. POEMA HEROICO. ineludible en una edición de sus obras. que me llevaron a no incorporar partes de la Invectiva a la antología que edité. abundan). (I.

1607. 1654 — y una Octava que se le atribuye "El pelícano rompe el duro p e c h o . pág. no veo que se altere el ritmo: Pelícano de frutas. (Romance. comenzando con un intencionado pasaje. en lágrimas deshecho). en Lope de Vega (Romancero espiritual.. en Quevedo. pág. Ver. Al Santísimo Sacramento). CLXXVIII). 5 de junio de 1615). . I. LXVII). Me inclino por parto (y no por partos. En Alonso de Ledesma (Segunda parte de los conceptos espirituales y morales. buen caldo no lo he sabido. " ) . CLXXVI. también. cf. Los pocos ejemplos de acentuación grave que conozco en versos del siglo XVII aparecen determinados por la rima. E. LXIX.LITERATURA HISPANOAMERICANA 37 Se prefería entonces la acentuación esdrújula. (Cf. 2) parto de Ofir en sus primeras minas (I. 3) el mastuerzo. también. 170). y IV. herida en sus purpúreos corazones. a su nombre tan nacido (II. Barcelona. etc. . la granada. . El castigo sin venganza. en Soto de Rojas (Egloga tercera. como señala el original) por el verso siguiente: "dora el antiguo Baco".. 80). III. Poesías varias. también.. por la rima. XL. (Cf. Aquí. carta al D u q u e de Sessa. CXLVIII. Letrilla amorosa — ver Alfay. Además. como el último ejemplo de Domínguez Camargo. en Góngora (A la fuente va del olmo. sí. Góngora. de Quevedo: Buen esdrújulo sí haces. más quiero una polla muerta que mil pelícanos vivos. Zaragoza. Soneto Mientras Corinto. pelicano). Citemos testimonios con acentuación esdrújula. El pelícano (romances) y la Aguja de navegar cultos. A. en B.

lo vemos en Covarrubias. sobre todo si lo leemos — c o m o se debe— en el texto correspondiente: . 1) Danle sofrenadas peñas (A un salto. Creo que los vulgarismos. D E L "RAMILLETE". México. CXII). nastuerzo. En el texto original: Dalen. 4) Estas y muchas más. Por esto no creo que sea este el caso. es borrasca cuando vuela (I. cuando vuela. todas villanas (III. LXX). Si bien Domínguez Camargo pudo utilizar el etimológico nastuerzo. r.. 6) gervilla es ya de la vaccinia hojosa (II. es ya borrasca"). sólo deben aceptarse en casos extremos. 1604. CII). y en este ejemplo de Balbuena: el mastuerzo mordaz.38 EMILIO CARILLA En el original. ya en la época se usaba el común y reconocible mastuerzo. Preferí todas villanas por proximidad con versos gongorinos: con todo el villanaje ultramarino (Soledad segunda. En el texto original: vacinia. Así. (Yo interpreto así: "[el caballo] polvoroso. verso 30). 94.. En el texto original: "polvoroso es borrasca cuanto vuela". fol. de enredos lleno (Grandeza mexicana. 5) polvoroso. En el texto original: turbas villanas.). en un poeta culto como Domínguez Camargo.).

si bien consideran "más normal" el que yo ofrecía. . III. En el texto original: ayal. Me convence de ello el bátenle simétrico de la estrofa anterior. Madrid. en Los cigarrales de Toledo. 1624). En el texto original: asegundarte. En la Antología yo transcribo haya (y no hayal. como se me atribuye). El Diccionario de autoridades trae aya y haya.LITERATURA HISPANOAMERICANA 39 Bátenle el ijar sudante los acicates de espinos y es él tan arrebatado que da a cada paso brincos. Cf. en plebeya. Efectivamente. 4) le pone armiñas prisiones (A la muerte de Adonis). por supuesto. Los tres maridos burlados. Danle sofrenadas peñas para mitigar sus bríos. "y así no dezir que nadie assegundaría en su persona" (Alonso Gerónimo de Salas Barbadillo. y tal como defiendo en un reciente estudio de este Romance. 47 r . 6 Ver mi estudio Domínguez Camargo y su Romance al arroyo de Chillo. "conque assegundar el matrimonio!" (Tirso de Molina. "en bastarda. 1613. 3) si a segundar te dispones (A la muerte de Adonis). Corrección de vicios. XXIX). ) . Cfr. Madrid. en torpe haya" (Poema heroico. Las Obras lo mantienen. creo que se trata de una errata. forma que. Ahora estoy convencido de la lección original. fol. las Obras no alteran 6 . 2) que a no ser de haya torpe (A la muerte de Adonis).

nuevos. en su poética redundancia [cf. lácteos purpúreos candores (A la muerte de Adonis). pero los prefiero. 5) con el látex de las rosas. Cf. La edición de 1956 corrige: enjuaga. con cansados huelgos dice estas quejas a los dioses. La situación es la misma: Con las palabras en agua y dando nieve en sudores.. LXXIII)] a los cambios y agregados que propone la nueva edición: Hilos de rubí desata para que su nieve borden. LXXIV). con que en la tez de las rosas lácteos purpureó candores. pénsiles jardines (Soledad primera. 7) víctima que pensil muere (A la pasión de Cristo). sí. Góngora había escrito. no se trata de versos ideales. / hojas de luces muchas esparcía" (Poema heroico.40 EMILIO CARILLA Arminas. pénsiles: oblícuos. III. "mucha desabrochaba luz hojosa. verso 727). III. Ya había corregido la evidente errata. Galdós recordaba unos versos en un retrato de San Bernardo : Lácteos virgíneos candores gustó Bernardo. En el texto original: enjagua. 6) con las palabras en agua (A la muerte de Adonis). Efectivamente.. en el original. . "voces le da en el agua que levanta" (Poema heroico.

8) ¿ . Lo que yo proponía "pudo s e r " . bermellón y no mermellón. . . entre cenizas torpes. CCLXX) y mermellón (A la pasión de Cristo). trae pensil. con citas de Gracián y Calderón. V. . .LITERATURA HISPANOAMERICANA 41 Pero no Domínguez Camargo: flores que huellan áulicos pensiles (Poema heroico. Heliotropio aparece tam- . leemos bermellón (Poema heroico IV. En la edición reciente. Por lo tanto. ocaso) me impulsó a proponer naciendo. Ahora veo correcta la versión original. El Diccionario de Autoridades. Si no hay mayores matices ¿por qué no uniformar? En el caso de Domínguez Camargo — poeta culto — prefiero siempre la forma que lo caracteriza. En el texto original: heliotropio. II. 10) Heliotropo es de aquel sol (A la pasión de Cristo). Pero mejor será copiar la estrofa: ¿Qué sol vivió aquellos miembros que aún.) Cáscales utiliza también pensiles (ver Cartas filológicas). con ser tan grande el ocaso le están latiendo candores? El encadenamiento de metáforas (sol. De acuerdo. 9) en rocas de bermellón (A la pasión de Cristo). CXIII. No figura en Covarrubias. En el texto original: latiendo. en clara antítesis a ocaso. l e están naciendo candores? (A la pasión de Cristo). aunque ya entonces se usaban las dos formas.

(Cf.42 EMILIO CARILLA bién en Lope (Jerusalén conquistada. "poca hiel y mucha sangre". 13) Estos.). y en Cascales En el texto original: urnas. En el texto original: "Estos su patria no extrañan suelo". fuera ya de tales problemas de texto. CLXXXVIII).. I.). X I X ) (Cartas filológicas). "avenidas de sangre". su patria no extrañando suelo en ésta.. En fin. pág. "anegados en su sangre". que es común patria del orbe (Al agasajo. En la edición comentada citan mal mi corrección. cirregimos (Notas. Reconozco la peligrosa libertad. "rayos de sangre". anoto: agraya (Poema heroico. "arterias". aroyuelo (IV. que se refleja en esta . "vaina de las venas". por encima de un difuso urnas. CXVII). Al pasar. "agua y sangre"). pero ahora la corrección de las Obras me convence de que es techos.. 11) que a sus sustancias las venas (A la pasión de Cristo). que no comprendí en este lugar del poema. tiniebelas (IV. "lágrimas y sangre inundan". pero la reiteración en sangre y venas (verdadero leitmotiv del romance) me aconsejó venas. 174). conviene decir que algunas erratas (erratas fáciles de advertir) aparecen en la nueva edición de las Obras del poeta santafereño.. La tarea comenzada por Alfonso Méndez Planearte y terminada por Joaquín Antonio Peñalosa. y no trechos. 12) a los que en trechos recibió propicios (Al agasajo. cvII). Preferí en la Antología el original trechos.

esta edición se coloca — como correspondía — en primer lugar. De la misma manera. por los aportes biográficos y críticos. Si quedan aún numerosos problemas por resolver o si en ocasiones no nos convencen las correcciones y soluciones propuestas por Méndez Plancarte y su continuador.LITERATURA HISPANOAMERICANA 43 edición de las Obras de Domínguez Camargo. no menos. Por el hecho de darnos una versión más depurada de las obras completas de Domínguez Camargo y. contribución que se une a otras recientes y que permitirá algún día la realización de verdaderas historias de conjunto. trazadas con cabal conocimiento de textos. con sus abundantes erratas. más bien debe verse ello como una consecuencia de las dificultades que ofrecen los textos de Domínguez Camargo. [1966] . y en la no siempre fácil interpretación de sus versos. la aceptamos como una contribución básica al mejor conocimiento de la literatura barroca en América. Todos los que quieran acercarse a este valioso poeta del siglo xvII tienen ahora aquí un material excelente. dificultades que comienzan ya en los dos libros del siglo xvII. ha sido ardua y fructífera.

de todos modos. como se creyó durante mucho tiempo. fruto nuevo del Nuevo Mundo. Ju- . ediciones del Apologético y de la Panegírica declamación por la protección de las ciencias y estudios. Desde mediados del siglo pasado muchos estudios se ocupan de «El Lunarejo»: biografías. aparte de otras habilidades de certeza más discutible. ya que falta el dato exacto. todas juntas concurren para situar a Espinosa Medrano en un lugar de privilegio entre los prosistas del Perú. La simpatía hacia su persona se acrecienta cuando se recuerda su origen.NOTA PARA LA BIOGRAFÍA DE «EL LUNAREJO» Pocos nombres de la literatura colonial atraen tanto como el de Juan de Espinosa Medrano. glosas. Casi todos los que se ocuparon de él han hecho conjeturas sobre la posible fecha. autor del Apologético en favor de don Luis de Góngora. la fecha de su nacimiento. dramaturgo en lengua quechua. músico. «El Lunarejo» no sólo fue defensor del poeta cordobés en estas tierras: alcanzó también gran prestigio como orador sagrado. hijo de español y de india. Después del Apologético se ha extendido la mirada erudita hacia otras obras suyas. Tal. bibliografías. No fue indio puro. si bien queda aún por resolver más de un punto oscuro. «El Lunarejo». Su obra principal —el Apologético— ya ha dejado de ser un raro opúsculo de crítica literaria para convertirse en un comentario y defensa frecuentemente utilizada en estos tiempos de revaloración gongorina. aunque ninguna alcanza la categoría ni la actualidad de aquella. sino mestizo. y.

Góngora era muerto [1627]. 2 CLORINDA MATEO DE T U R N E R . de Nueva York-París. 6 . Camoens. pág. En cambio. Madrid. pág. estudio sobre «El Lunarejo». F I D E LINO DE FIGUEIREDO. pág. principe de los poetas de España. que señala el año 1629. Madrid. 52. 1937. pág. 1928. Juan de Espinosa Medrano. Cree encontrar una confirmación a esa fecha en las palabras del Apologético («. pág..LITERATURA HISPANOAMERICANA 45 lián Santisteban Ochoa 1 indica el año 1626..cuando Manuel de Faria y Sousa pronunció su censura.cuando Manuel de Faria pronunció su censura [1639] 7 . En la página 25 está bien transcrito el párrafo. Buenos Aires.. 22-23. 1938. «aunque — dice— en realidad tiene muy poca importancia semejante minucia». II. En la página 23 se lee «y yo había nacido».. 9. 4 tomos. Lima. tampoco la fundamenta Clorinda Matto de Turner 2 . en la Revista Universitaria. 9. 2 0 8 ) . o sea el Doctor Lunarejo. y 1 JULIÁN SANTISTEBAN OCHOA. 1783. del Apologético en favor de don Luis de Góngora. traducción del Marqués de Lozoya. I. Don Juan de Espinosa Medrano. págs. 3 M I G U E L CALDERÓN. XXVI. y «El Lunarejo» y Góngora. . 4 VENTURA GARCÍA CALDERÓN. de El Cuzco. año aceptado después por Ventura García Calderón. F E L I P E BARREDA LAOS. ed. Tupaj Amaru. 1925. 209. N I COLÁS ANTONIO. 398. Luis Alberto Sánchez 5 vuelve a 1629. Miguel Calderón 3 se decide por 1632. «El Lunarejo». considerado que el poeta cordobés había muerto en 1627. ALFREDO Y É P E Z MIRANDA. 347. Con los mismos elementos yo deseo —como querría sin duda Espinosa Medrano— partir de Faria y Sousa. afirmación de peruanidad. citado por VENTURA GARCÍA CALDERÓN. en la Revista Universitaria. 7 Lusíadas de Luis de Camoens. en la Revue Hispanique. 1927. Felipe Barreda Laos y Alfredo Yépez Miranda 4 . y yo no había nacido») 6. El apogeo de la literatura colonial. pero esto es achacable a la pésima impresión del opúsculo. 1942. Vida intelectual del Virreinato del Perú. pág. pág. Bibliotheca Hispana Nova. XXXI. LXV. pág. Góngora era muerto. 1639 (cf. Comentadas por Manuel de Faria y Sousa. punto central de la referencia: «. París. Quito. 5 LUIS ALBERTO SÁNCHEZ. Madrid. sin fundamentar la aserción. 1937. de El Cuzco.. 1887. Góngora en América.

172. . a menudo recordada. puesto que la diferencia da esa cifra aproximada.. de «El Lunarejo» (de nacer en 1629 no podría admitirse tal precocidad). Más aún. Citado por GARCÍA CALDERÓN. la única referencia de Espinosa Medrano a su nacimiento. y con el testimonio del P. palabras de Espinosa Medrano. en Madrid.: «el año de 1658. pero al fin propias. 399. Apologético. Loyola Vergara. no puede desecharse entre los escasos elementos que ayudan a fijarlo. aunque vaga. le hallé Doctor en Teología» 9. De donde nunca podemos ir más allá de 1639 (¡y hay diez años de diferencia!) si concedemos crédito a la única noticia que sobre su nacimiento trae Espinosa Medrano. pág. 1901. En fin. No hay dudas en lo que a la fecha de su muerte se refiere.46 EMILIO CARILLA yo no había nacido». pág. 400. Fecha que parece concordar con lo que dice el prologuista de La novena maravilla: «de diez y seis años ya estaba nombrado catedrático de artes» 8.. 10 11 Anales del Cuzco (1600-1750). El autor del prólogo a La novena maravilla afirma que Espinosa Medrano no pasó «de los sesenta. ya que —como se sabe— el Apologético rebate parte de los Comentarios. siete años después de la muerte de «El Lunarejo») puede valer más que las escuetas. ¿"Equivocó «El Lunarejo» la fecha en que Faria y Sousa publicó sus Comentarios? Infundada es esa sospecha de quien cita largos párrafos y demuestra conocer tan bien la obra del poeta y crítico portugués. en el Discurso sobre si en un concurso de opositores. Apologético.. creo en la im8 9 Citado por GARCÍA CALDERÓN. 399. poco más o menos» 11. y en él —con toda seguridad — se han apoyado los que suponen que nació en 1629. datos que confirman la precocidad. Citado por GARCÍA CALDERÓN. debemos reconocer que nunca esta afirmación imprecisa (la obra se publicó. además. ocurrida —según los Anales del Cuzco— el sábado 13 de noviembre de 1688 10. Apologético. Lima. pág.. Sin embargo. pág.

Santiago de Cali. se publica en Lima su Discurso sobre si en un concurso de opositores. Extraña. Los Anales del Cuzco dicen que «sirvió el curato de españoles de la catedral del Cuzco el año 1658 y. la aprobación. 13 Anales del Cuzco. 172. pues. Me atrevo a asegurar que en 1662 no ocupaba aún dicho cargo. págs. Es muy probable que. La imprenta en Lima. la licencia. 1661. pero nada habla del «Cura Rector de la santa iglesia catedral del Cuzco» 14. 1660. el de la parroquia de San Cristóbal. Ventura García Calderón — a quien sigo en la bibliografía— repite la de 1694. queda una duda con respecto a los títulos y cargos de «El Lunarejo» en esa fecha. ¿Era en 1662 «Cura Rector de la santa iglesia catedral del Cuzco?» 12. no del todo aclarada.. 14 JOSÉ TORIBIO MEDINA. II. 1662). por decir de Juan de Espinosa Medrano. Obsérvese también que cuando. la verdad es que existen todavía lagunas en el conocimiento de este atrayente personaje de la colonia. . Algo queda. por presentación real de 26 de febrero de 1677» 13. en propiedad.. con todo. Aceptando como primera edición del Apologético la de 1662 (refuerzan el dato. [1950] 12 El título del libro es idéntico — según García Calderón — en las ediciones de 1662 y 1694. la censura.. colegial en el Real Colegio de San Antonio Abad de la ciudad del Cuzco». 1661. la dedicatoria. figura «hecho por el doctor Juan de Espinosa Medrano. Apologético. que no haya hecho notar este punto. «El Lunarejo». pág. Sin pretender volver a antiguos argumentos. 1904. 402-403).LITERATURA HISPANOAMERICANA 47 portancia de esta fecha porque a la biografía de «El Lunarejo» está fuertemente unida su bibliografía. salvo pequeñísima variante (en la de 1694 hay una coma entre «Cura» y «Rector» que no está en la de 1662. en 1664. al faltar la portada en el ejemplar consultado de la edición de 1662.

todo lo cual sirve para situarlo. y sobre el cañamazo que vertebra la obra. lo que hace en esto es más bien lo que corresponde a un magistrado "español" (o. Carrió es autor que inyecta especiales resonancias. aun podemos delimitar mejor. Vale decir. de fines del siglo xvIII) en regiones que responden a una organización colonial. con más precisión. dentro de cierta amplitud pero también por encima de una simple razón de fechas. sentido y hasta posibles claves a su obra. En relación a lo que acabo de decir podemos tener presente. a un español europeo). Siglo xvIII que. como punto de partida. por el contrario. como digo. Por otra parte. Claro que Carrió no oficia de augur y. lecturas predominantes. concede al Lazarillo una especial fisonomía. no debe pretenderse una total identificación. el libro apareció en aquellos años. El encadenamiento nos obliga de inmediato a señalar que El lazarillo de ciegos caminantes ofrece un contenido que desborda fácilmente las "memorias" de un visitador de correos y la fijación de postas. en lo que el siglo xvIII configura como manifestación de ideas ejes. organización que iba a cambiar no mucho tiempo después. es la América del siglo xvIII (o. . A su vez."EL LAZARILLO DE CIEGOS CAMINANTES" Y EL SIGLO XVIII El lazarillo de ciegos caminantes es obra fuertemente apoyada en su siglo. En fin. etc. las propias palabras del libro. circunscribiéndonos a un nombre propio e importante: la época de Carlos III.. el hecho de que esta se escriba en América y como reflejo de hombres y cosas del continente. las relaciones son claras. Si bien. Por supuesto. rasgos de lengua.. si preferimos. en su caso.

Todo esto es exacto. 1604. encontramos en el cuerpo de la obra. en forma no casual. Madrid. y muy de acuerdo a un contenido "útil". De manera especial. 120). éste es el Peregrino. dista de hacerlo con claridad. pág. No carece su historia de algún deleyte. con más fuerza aun. 1 4 . y. en el prólogo de El Peregrino en su patria. más el agregado de noticias históricas.. 1971. lo que hoy sirve para nombrar abreviadamente al libro) anticipa ese último aspecto.. si bien no puedo precisarlo 1 . relacionadas. Con todo.. Pcyton. lo que importa Sin establecer mayores relaciones en un tópico tan difundido. pienso que tienen sin duda mayor precisión dos citas latinas que.LITERATURA HISPANOAMERICANA 49 Como comienzo. recuerdo. pues. de Myron A. ha servido para despistar a algunos críticos. (Prólogo a la 1ª ed. sospechar. la posible clave que. Por descontado. En fin. el largo título destaca el carácter de itinerario o descripción geográfica. que la cita remeda un texto clásico (¿Horacio? ¿Ovidio?). por ejemplo. Carrió de la Vandera. su gracejo e ironía. aquí. más las noticias útiles para los comerciantes que tratan en mulas. Lectionem sine ulla delectatione neglige. pero resulta incompleto dicho título al dejar fuera de mención otros aspectos de la obra. ver ed. menciona al comienzo y al final del Lazarillo una cita latina con leve y explicable variante: Canendo et ludendo refero vera Canendo et ludendo retuli vera (No interesa. envuelve la obra). En efecto. Podemos. más la misión de Carrió vinculada a los correos y postas. que Lope de Vega había estampado. sobre todo por el canendo. Sobre esta base. porque Tulio dixo. más bien. Pudiera pensarse que el comienzo del título (es decir. ideas semejantes: "Porque sean qual fueren. Chapel Hill. sí. no se trata de tomar las citas latinas al pie de la letra. ni de algún provecho por obedecer a Horacio: Qui miscuit utile dulcí".

Pienso. en comentarios sobre el ingenio. 1789). De tal manera. Pero todo esto es lo que constituye el perfil que he procurado mostrar en otros estudios. no tenga su punto defendible. de un carácter que se sobrepone a multitud de cosas muy locales o ya desaparecidas. de la vitalidad con que lleva a su párrafos un mundo amplísimo. que declara en forma tan intencionada y en momentos tan llamativos. Por ejemplo (y para referirnos a un testimonio español importante) principios de la Poética de Luzán (1ª ed. polos unidos por meridianos. Conviene agregar de inmediato que la individualidad del Lazarillo de Carrió surge de múltiples contactos o reflejos. en pasajes de carácter crítico o polémico. que principios o disquisiciones de Poéticas clasicistas puedan aplicarse al Lazarillo de Carrió. También. Enseñanza —en su sentido amplio— y humor son así polos fundamentales del libro. 1737. en fin. la verosimilitud. con variantes.. en última instancia. Naturalmente. El lazarillo de ciegos caminantes — repito — ofrece menos precedentes de lustre que empinados tributos de la época (epope- Esto no quita.. etc. El canendo se avenía mejor a géneros clasicistas de empinada tradición. y como obra en prosa.. Agreguemos que este didactismo y su alternancia. aunque sea más visible en los comentarios humorísticos. y prefiero no insistir ahora en ellos.50 EMILIO CARILLA subrayar aquí es que el comienzo y el final de El lazarillo de ciegos caminantes no están lejos —en la declaración del autor— de sentencias clasicistas cifradas en el repetido "enseñar (o corregir) deleitando". Es decir. a géneros que respondían de manera ceñida a adivinables Poéticas2. postuma. en la boca de Carrió suena más a parodia que a verdad.. Y. por supuesto. y. claro. Aunque no me olvido del poco o ningún apego de Luzán a la prosa y a todo lo que escape a los géneros clasicistas tradicionales. se ratifica en el cuerpo de la obra. a especies de la lírica y la épica. no menos. sin que. Fundamentalmente. 2 . 2ª ed. Volvamos a las citas que le sirven de marco. Por su categoría genérica.

. Abate Barthélemy. II. Una particularidad típica de estos viajes clásico mitológicos era. Télémaque (1699). págs. 1967.LITERATURA HISPANOAMERICANA 51 yas. zoológicas. etc. Pero sus logros más recordables se dan a menudo a través de la expansión de la prosa y los reflejos del espíritu de la Ilustración.) que trasmiten a los ojos curiosos 3 "Se afirma".. dentro de un particular contenido. Mejor dicho: es uno de los géneros que. y pertenece. particularmente en su tema (si bien tal entronque no oculta. Madrid. por descontado. odas. aquí. ya que el origen de los relatos de viajes es bastante remoto. en tierras conocidas. la ambición literaria del autor. Con enlaces con las letras de la antigüedad. No está de más recordar de nuevo que el siglo xvIII nos da como rasgo identificador aquel que muestra los géneros típicos del clasicismo y el prestigio del verso. (Ver mi libro El Romanticismo en ¡a América Hispánica. sobre todo). recreaciones centradas en obras y personajes famosos. pero a las cuales el tiempo ponía distancias. Sin embargo. botánicas. Voyage du jeune Anacharsis en Gréce (1788). b) Viajes contemporáneos. gana entonces (siglo xvIII) especial relieve y expansión. Nuestra obra es un libro de viajes ya que en principio corresponde clasificarlo así. Interesa destacar. alusiones contemporáneas). al amparo de ideas caras al momento.. Asia. tragedias. es evidente que el siglo xvIII ofrece signos de expansión y personalización. 99-101). y hasta anticipa algún rasgo de los "viajes" literarios del siglo xIx. La que llamamos "literatura de viajes" se afirma entonces en dos direcciones fundamentales 3: a) Viajes clásico mitológicos.). Viajes "novelescos". que dan cuenta así de experiencias personales en tierras remotas (América. En tales obras — hablo de las más corrientes — suele prevalecer el carácter "científico" y las noticias (geográficas. el tema de América. Ejemplos famosos: Fénelon.. Escritos por europeos. . en ocasiones. a una tradición mucho más reciente. como afianzamiento y realce.

y el lector común. . Datos sobre lugares y hombres exóticos.. con abundancia de datos vinculados a lugares y hombres... por su parte. son buenos ejemplos. muy fecundos. 5 Por otra parte. En fin. de él sacarán los eruditos europeos materiales para nuevas teorías y nuevos libros. los relatos de viajes. Es sabido que particulares obras literarias (obras dramáticas y novelas. a veces sin más intención que el de la novedad. Y.52 EMILIO CARILLA de Europa. separadas las obras que no corresponden). la ubicación de una obra como El lazarillo de ciegos caminantes. de su pintoresquismo y gracejo. el libro de viajes es uno de los vehículos preferidos. sobre todo) recurren igualmente a tales fuentes.. especialmente en el siglo xvIII. (Ver págs. Eso sí. Es decir. no menos. siécle. De los libros de viajes sacan los europeos no sólo datos y fundamentos para sus teorías y ensayos. 4 Aunque sea testimonio limitado. al mismo tiempo. Como consecuencia de eso los lectores encontraban más solaz en los conocimientos trasmitidos que en la forma de la narración. Voltaire. puede servirnos la lista que trae Gilbert Chinard en su libro Amérique et le rêve exotique dans la littérature francaise au XVlle.. a veces. pero que. No hace falta una explicación minuciosa: en las ansias de conocimientos que particularizan a la época. A su vez. Diderot.. París. fácilmente se advierte que predominan mucho más las obras del segundo tipo. Tercer grupo que nos permitirá. Como en estos viajes contemporáneos era el viajero el que determinaba casi siempre al escritor (y no a la inversa) estos libros no solían distinguirse por su factura estética. 440-445. entretenimiento y un acopio impresionante de noticias 4. Estos dos tipos nos dan. 5. sin duda. destaca el especial valor de sus referencias y comentarios "literarios". los contactos entre libros de viajes y otros tipos de obras llegan a ser. 1934. apelan mis de una vez a obras históricas y obras poéticas anteriores. procurando confirmar ideas previas o deducir del viaje una doctrina más o menos social o filosófica. De tal manera. un libro de viajes contemporáneos. las dos direcciones más transitadas. con cierta holgura. et au XVllle. creo que no resulta exagerado agregar un tercer grupo a la clasificación.

variedad de materiales (novelescos. 422-424. subraya que los relatos franceses de viajes. ed. "científicos". no podemos negar que este corresponde a la segunda mitad del siglo xvIII. mientras se pierde la naturalidad y la sencillez que hacían el encanto de viejos relatos 6. políticos. El Lazarillo americano prueba 6 Cfr. En fin. si por un lado destaco la ingenuidad del primero. el Lazarillo de Carrió ofrece a su vez. pedagógicos.. de la obra francesa en el libro americano. Amérique et le rêve exotique. .. Efectivamente. al poner frente a frente las obras del P.. ya que participa de muchos elementos comunes a los relatos de viajes de la época. en relación a títulos anteriores. a la mayor especialización. pero. I. Lizárraga y Carrió de la Vandera. verdad es también que los libros franceses de la época no poseen una obra como El lazarillo de ciegos caminantes. págs. pierden mucho del interés y de su originalidad literaria. en buena medida. y por encima de las diferencias notorias que existen entre el Lazarillo de Carrió y el Télémaque. por otro lado. Milán. citada. ya no sorprende tanto ver la particular estimación que Alonso Carrió de la Vandera sintió por Fénelon. GILBERT CHINARD. anecdótico misceláneos). sociológicos. y sin comparaciones forzadas. en Studi de letteratura Ispano-americana.LITERATURA HISPANOAMERICANA 53 Sobre esta base. en su valioso estudio. El crítico Gilbert Chinard. 31-39). así como el Télémaque descubre diversidad de elementos (novelescos. a que los viajeros buscan más hacer labor de sabios y de observadores. es también el caso de decir que. Sin pretender encasillamientos imposibles. históricos. Por mi parte. con más o menos humor. (Ver Dos antiguos viajeros rioplatenses. creo haber hecho una comparación que solo de manera muy parcial refuerza la idea de Chinard. 1967. no puedo menos que reconocer los méritos muy superiores del segundo. de la segunda mitad del siglo xvIII. mitológicos). ni las menciones. Y agrega que ello se debe. conviene reconocer que aporta variedad y personalización notables. más allá de las noticias determinadas por un itinerario. págs. Por un lado. pedagógicos.

Aunque sea un español que vive en América. Como lo biográfico (disfraces o despistes a un lado) tiene en esta obra su importancia. aunque el español y el comisionado nos den la llave para penetrar en zonas más recónditas). hablar de otras presencias más sutiles. Por supuesto. sería hacerle un flaco favor reducir El lazarillo de ciegos caminantes a solo eso. Los cambios propuestos —Lima. en estos precisos años del siglo xvIII que configuran el reinado de Carlos III ubicamos el libro de Carrió de la Vandera. Del autor dependerá que sea positiva o negativa: no es justo. la obra salió en Gijón. Si hemos de creer a la portada. y que no deja de participar. y aunque sea un magistrado o comisionado muy especial (y. El lazarillo de ciegos caminantes apareció en plena época de Carlos III (1759-1788). en lugar de Gijón. y en 1773. por las causas ya explicadas. al mismo tiempo. así como tampoco de su gestión de gobierno. menos com- . ni ámbito ni carácter de la obra permitían una presencia muy visible del monarca y colaboradores inmediatos.54 EMILIO CARILLA también que el sesgo intelectual es en sí una característica entre varias. Así. siempre que no se exageren relaciones o consecuencias. 1775 ó 1776. Pero. bien lo sabemos. Como he señalado. como suele ocurrir a menudo. una condena sin defensa. aspectos de lo elaboración y posibles claves del libro. en fin. Ni siquiera se da una presencia nítida del virrey: nada menos que el famoso virrey Amat. pues. No son tales personajes. aunque circunstancialmente aparezcan nombres y elogios. Lo que deseo puntualizar aquí es que el Lazarillo de Carrió vio la luz en la época de dicho monarca. en lugar de 1773 — no alteran mayormente el fondo de época. aunque sí cambian. de particularidades del momento. los que mueven la pluma de Carrió. en cambio. y que el "español" y el ''magistrado" (o comisionado) están bien presentes en la obra. conviene tener en cuenta que episodios de la vida de Carrió se recortan con bastante nitidez. Podemos.

Floridablanca. 1898). 2 tomos. . en lo político (reforma de los ayuntamientos). por sobre la escolástica). . aparte de que algunos de los cambios o creaciones no alcanzaron a tener mucha vida.. ANTONIO FERRER DEL Río. de sobra conocida. en lo económico (fundación de las "sociedades económicas". la defensa o crítica de instituciones y funcionarios. las clases sociales. reformas agrícolas. Por otro lado. Vida del Rey Carlos III. 1891-1894. escapa a la época que realmente nos interesa. en lo religioso (disminución del poder eclesiástico. nuevas cátedras. en lo educativo. Grimaldi) verdad es que su reinado se destaca con bastante nitidez. 1856. camin o s . D Á N VILA Y COLLADO. De inmediato. ) . la ilustración. en relación a Carlos III y su época. en rasgos que muestran —con mayores o menores detalles — la organización de las colonias. . (Cfr. aunque. Historia del reinado de Carlos III en España. expulsión de los jesuítas). y que circunscribimos sobre todo en la década del 70. cambios en las colonias (creación del Virreinato del Río de la Plata. Madrid.. y con igual importancia. Con todo. Madrid. 7. . de las Capitanías Generales de Cuba. la lista es incompleta. . pero no por ello menos significativa. 7 Veamos algunos detalles. Pero tal comprobación.. A su vez. Sin necesidad de exagerar méritos a la gestión de Carlos III y sus ministros (Aranda. CONDE DE FERNÁR N Ú Ñ E Z ..LITERATURA HISPANOAMERICANA 55 prometedoras. desarrollo de la prensa (periodismo y metas de cultura popular). El Reinado de Carlos III. en lo político. correos. Venezuela y C h i l e ) . en la educación (nuevos métodos de enseñanza. En otro plano. Es difícil señalar en pocas palabras una gestión muy compleja y variada. En las ideas generales (el enciclopedismo. conviene destacar las posibles relaciones entre El lazarillo de ciegos caminantes y el perfil cultural del momento.. no puede reducirse su sello más saliente a la acentuación de la influencia francesa en España. academias). cabe agregar que diversas reformas progresistas ensayadas en tiempo de Carlos III (y aun antes) se debilitaron o anularon en los pobres reinados posteriores. Repito: conexión indirecta. en lo social. M. en lo social (afirmación de la clase med i a ) . Madrid. 4 tomos. no falten tampoco errores o aspectos discutibles. en lo económico. por supuesto. creo que ofrezco una impresión de conjunto valedera. y con puntos positivos notorios: en las ideas generales.

no hace falta un esfuerzo extraordinario para colocar a El lazarillo de ciegos caminantes entre las mejores obras que nos da el siglo xvIII hispánico. sentido progresista. aceptadas ya sus relaciones con la época en que tuvo origen. Por ejemplo. sería ingenuo afirmar que el Lazarillo de Carrió ofrece reflejos detallados de la época. si bien hoy creemos conocerlo mejor. el relieve que le damos dentro de una totalidad que no se reduce a las antiguas colonias. por supuesto. Siglo más vapuleado que comprendido. y patriotismo (que no es justo identificar con fanatismo). al respecto. y fuera del lastre que.56 EMILIO CARILLA Por todo lo que estamos viendo. creo que dichos signos nos permiten situar y comprender mejor la obra. Todo lo cual. lecturas variadas (donde obras francesas no ocultan ni lecturas clásicas ni lecturas de antiguos españoles). reitero. no hace sino mostrar las débiles bases histórico criticas en que se apoyan algunos estudiosos. y tal como he puntualizado. Creo que también nos sirven para defender al Lazarillo de Carrió de superficiales o contradictorias interpretaciones. teniendo en cuenta los signos que nos han servido. si no pretendemos demasiado. aun de manera esquemática. nos dejó el siglo xIx. captamos en sus párrafos ideas de la ilustración. carácter polémico. Determinadas defensas de Carrió (particularmente cuando enfoca la obra de España en América) no están en contradicción —ni tienen por qué estarlo — con ideas iluministas y progresistas. Avanzando un poco más en el trecho que venimos recorriendo. para referirnos a la época de Carlos III. o la de magnificar el peso de las ideas religiosas. En fin. espíritu crítico. conocimiento enciclopédico. [1976] . Con todo. la de ver al Lazarillo como un precedente revolucionario. El hecho de que El lazarillo de Carrió se escriba en América y tenga que ver de manera estrecha con cosas de nuestro continente no desmerece.

Allí se le pide "que no admita de los indios informaciones algunas de las que solían presentar para calificar su descendencia de los primitivos reyes gentiles". y. que "recoja la obra e Historia del Inca Garcilaso" junto con otros papeles determinados. Santiago en de Chile. sin duda.LOS "COMENTARIOS REALES". REVELLO. al reproducir de nuevo el documento José Torre Revello en El libro. La citada pieza es una Real Orden reservada dirigida en 1782 al virrey Vértiz. ha reactualizado este episodio interesante de la bibliografía americana. Y también. hispanoamericana. no llegó a sospechar su autor. En 1940. además. Se alude en la Real Orden a la frecuencia con que los indios del Perú y del Río de la Plata hacían protesta de parentesco con los antiguos 1 JOSÉ 1902. LIBRO REVOLUCIONARIO I Las obras históricas del Inca Garcilaso pasaron por vicisitudes extremas en la valoración de la crítica — sobre todo. a la vez. TORRE MEDINA. alcanzaron proyecciones políticas que. 2 XXXII. apéndice. Biblioteca El libro. como otras pocas obras americanas. JOSÉ TORIBIO pág. . y VI. José Toribio Medina publicó en la Biblioteca hispanoamericana 1 un documento que es. la imprenta y el periodismo en América 2. española. curiosa noticia relativa a los Comentarios reales. 1940. la imprenta el periodismo Amé- rica durante la dominación CLXXXIX-CXC. Buenos Aires. de la crítica española — antes de verse en el lugar casi indiscutible que hoy ocupan. págs.

de LEÓN HEBRERO (Madrid. en realidad. 4 . en su época. III. Garcilaso asumía. pág. tal oficio corresponde a la Real Cámara del Consejo Supremo de Indias. Particularmente en la Real Audiencia del Perú — según el documento — se ha accedido en diversas ocasiones a la petición. procure el Virrey del Río de la Plata "recoger sagazmente la obra del Inca Garcilaso. causados más por las sospechas que de los legítimos herederos se ha tenido. fue prohibida por la Inquisición. 247. . de Buenos Aires. diré que las obras del Inca Garcilaso sufrieron desde temprano tales alternativas. cuando. Desde esos años hasta la sublevación de Tupac-Amaru. Historia general del Perú. Este pintoresco personaje afirmó — y muchos lo creyeron— que era pariente de los anti- 3 Aunque nada tenga que ver con nuestro asunto. 4 INCA GARCILASO. donde han aprendido esos naturales muchas cosas perjudiciales" 3 . la defensa de los "legítimos herederos" de los Incas: Pero en mi tierra ha habido escándalos. Del prólogo hay referencias ciertas en la Real O r d e n : se habla de "profecías supuestas" contenidas en él. capítulo XVIII. así como el capítulo XL del libro nono (La descendencia que ha quedado de la sangre real de los Incas). 1590).. 1944. La segunda parte de la Real Orden recomienda que. El prólogo de la obra. Su traducción de los Diálogos de amor.. D u r a n t e la segunda mitad del siglo xvIII el caso del andaluz Bohórquez es bien significativo. ed. que por la culpa dellos. Segunda parte de los Comentarios Reales. debieron ser considerados como los más peligrosos por la Real Orden. junto a los auténticos descendientes no faltaron mistificadores.58 EMILIO CARILLA Incas y solicitaban el tratamiento de nobles. libro octavo. En la Historia General del Perú (segunda parte de los Comentarios Reales). "con la misma reserva".

acabó en la horca de Lima. así como deseo de mejorar la suerte de sus hermanos de raza. 1945. Las sublevaciones (1780-1781) alarmaron también al Virrey del Río de la Plata. aunque sí fue la más importante y novelesca 5. dando cuenta de sus instrucciones a la Real 5 Ver PAUL GROUSSAC. Inca. Chile. por Luis E. 78-80. ambicioso: "José I. La Real Orden respondía a hechos recientes. Tomó el nombre de Huallpa Inca y llegó a ejercer gran influjo entre los calchaquíes. págs. 6 Ver F. mantenida después por su primo Diego Cristóbal. La superchería de Bohórquez no fue la única. .LITERATURA HISPANOAMERICANA 59 guos reyes del Perú. II El virrey Vértiz contestó desde Montevideo el 22 de febrero de 1783. pág. Señor de los Césares y Amazonas. Vértiz. Ensayo histórico sobre el Tucamán. realmente. en Ensayo histórico y memoria descriptiva de la Provincia de Tucumán. Quito. tuvieron actuación preponderante en la derrota de los indígenas. Lima. de Santa Fe. con dominio en el Gran Paititi". Condorcanqui había sido reconocido. Duque de la Superlativa. 1882. 1943. Valcárcel. descendiente del Inca Tupac-Amaru (muerto en 1571) 6. En efecto. La rebelión iniciada por Condorcanqui — indígena culto y rico — fue la natural reacción contra abusos y represiones. LOAYZA. El bando que se atribuye a Tupac-Amaru era. que envió rápida y eficaz ayuda al Perú. A. Las fuerzas rioplatenses. México. Por sus líneas se ve claramente una íntima relación — de causa a efecto— entre la sangrienta sublevación de José Gabriel Condorcanqui (Tupac-Amaru). 252. La verdad desnuda. por la gracia de Dios. Cit. Ruta cultural del Perú. Buenos Aires y continente de los Mares del Sur. Tucumán. de mayor gravedad. y la Real Orden. al mando del general Flores. por la Real Audiencia. Rey del Perú. Finalmente.

por los años de la Real Orden que comentamos. 337-338. Buenos Aires. edición de Madrid. por merced del Señor Fernando el VI. impreso a fines del siglo xvIII.60 EMILIO CARILLA Audiencia de La Plata para que no admitiera tales solicitudes de los indios. porque los católicos reyes de España jamás han olvidado a los descendientes de los Incas. U n a noticia confrontadora. 308. aunque indio. 1722. que goza de gloria inmortal. aun por línea transversal y dudosa. Buenos Aires. como acaba de verse. 1926. logró la dicha de morir en el honorífico empleo de gentilhombre de cámara del actual Señor Carlos III. Instituto Nacional del Profesorado Secundario de Buenos Aires. La Civilización hispanoamericana del siglo XVIII en el Virreinato del Río de la Plata. (Así. que. y de las medidas tomadas con el fin de recoger los ejemplares de los Comentarios Reales que circulaban. conservada en el Convento de San Francisco de Buenos Aires. de algún interés: en El lazarillo de ciegos caminantes. de Buenos Aires. 373. en solicitud de mi tío. 7 Ver JUAN PROBST. Juan Baltasar Maziel. 8. Además. a seguir a Ud. Las otras noticias que se poseen obligan a no tomarla muy al pie de la letra. se encuentre en su biblioteca desde esa centuria 7 . no se procediera con mucha severidad y diligencia.. que Dios eternice. ed. La declaración del enigmático Concolorcorvo es. pág.. 1942. 1946. y eso que las relaciones entre Vértiz y Maziel no fueron de las más cordiales. 8 CONCOLORCORVO. Naturalmente. . es decir. pág. hay un dato referente a los reyes de España y los descendientes de los Incas: Estoy pronto. le dije. el ejemplar no se recogió. Maziel tenía un ejemplar de los Comentarios Reales en su nutrida biblioteca. como en otros casos similares. Sin embargo — y a despecho de tales instrucciones — es muy posible que. encomiástica para la corona. págs. hasta Lima. a donde hice mi primero y único viaje cuando salí del Cuzco con el ánimo de pasar a España. es probable que el ejemplar de la Historia General del Perú del Inca Garcilaso. El lazarillo de ciegos caminantes.

págs. la Historia general de las Indias de Francisco López de Gómara y la Historia del Perú de Diego Fernández de Palencia. se sabe que la interdicción que pesó durante 150 años sobre las obras de Hernán Cortés. Con anterioridad. x-xII). xII y xIII. en la que se ordena no se impriman libros que traten asuntos de América hasta que los haya examinado el Consejo de Indias. desde Córdoba. Id.. págs. en las regiones del Nuevo Mundo. escrita por uno de los llamados historiadores de Indias.. pág. III Nada mejor.. y apéndice. corriendo impresos. para cerrar esta nota. CLXV-CLXVI. Diez años más tarde se repitió la Real Cédula. la prohibición fue levantada en 17299. apéndice. El libro. López de Gómara y El Palentino. Además. Sin duda la prohibición tiene su origen en una Real Cédula de 1556. se ordena recoger los que. dirigida a las autoridades de Castilla. se prohibió la lectura de las Relaciones de Hernán Cortés. la imprenta y el periodismo. págs. que recordar diversos testimonios de admiración hacia la obra del Inca Garcilaso en nuestro siglo xIx.LITERATURA HISPANOAMERICANA 61 aunque quizás este párrafo tenga valor particular en la dilucidación de algunos de los problemas que afectan todavía a El lazarillo de ciegos caminantes. Biblioteca hispanoamericana. Volviendo a los Comentarios Reales hay que agregar que no era esa la primera vez que se consideraba peligrosa la circulación de una obra. 108. ambición y falso celo de los con9 JOSÉ TORRE REVELLO. (Consúltese T O R R E REVELLO. respondía a causas muy distintas y mucho más restringidas que las que invocaba la Real Orden de 1782 respecto a los Comentarios Reales. no han cumplido con esta formalidad. En primer término. de reimprimir los Comentarios ". VI. y descubre la tiranía. JOSÉ TORIBIO MEDINA. para que su lectura se hiciese más común y se conservase un documento que hace tanto honor a los naturales de este país. el conocido intento de San Martín. Además. .

1946. Los libros del Inca Garcilaso fueron de lectura asidua durante la generación revolucionaria y. lo llama "el más verídico de todos los historiadores. prólogo a Garcilaso. pág. Córdoba. 11 De la "Carta de un condiscípulo". argentinos (Revista de la IV. los Comentarios Reales y la Florida del Inca eran reeditados en la Historia de la Conquista del Nuevo Mundo (volúmenes II-V y VI-VII. La segunda imprenta de la Universidad de Córdoba. de Buenos Aires. símbolos y episodios mediante los cuales exaltaron. 8. ed. [1949] 10 Ver PABLO CABRERA. también. 9 1 ) . 12 El desengañador gauchipolítico. Comentarios Reales.. Ver RAFAEL ALBERTO ARRIETA. llevarse a cabo. tercera época. Pero ya los tiempos habían cambiado. nº 1. Sabemos que a Florencio Balcarce "le deleitaba la lectura del Inca Garcilaso" 11 . . Castañeda. pág. DORA GUIMPEL y SARA nº 13. Citado por PEDRO HENRÍQUEZ La literatura en los periódicos UREÑA. 8-9. Cfr. el P. RICARDO ROJAS. sin duda. el numeroso y sincero Inca Garcilaso de la Vega" 12 . I. También de allí sacaron nombres. de Buenos Aires. Después de citar este un pasaje de los Comentarios Reales. y apenas a poco más de diez años del fracasado intento sanmartiniano. Y llegan nombres y símbolos hasta la lucha contra Rosas. Florencio Balcarce. los hechos políticos y los triunfos militares. tal como vemos en páginas autobiográficas de Alberdi. 22 de mayo de 1839. JAROSLAVKY. En España. 2 1 1 . 1945. págs. a través de prosaicos versos. publicada en el Diario de la tarde. desgraciadamente. un elogio hacia Garcilaso del fraile buscarruidos. Por último. 1939.62 EMILIO CARILLA quistadores" 10. Buenos Aires. allí se apoyó gran parte de la inspiración —más espectacular que vigorosa— de coronar un "Inca" en el Río de la Plata. 1829). el elocuente. pág. El proyecto no pudo. 1930. Universidad de Buenos Aires. Madrid.

tal como es fácil mostrar. Dos aclaraciones con respecto al título. rastrearse manifestaciones indirectas de americanismo. Y en lo que se refiere a "americanismo" si bien me ocupo preferentemente del sector hispánico. que conviene establecer desde un comienzo. diré que una cosa es la declaración del americanismo literario. Como no sobrepaso. — frente a los segundos. una independencia cultural. con la situación político social. La elemental distinción que señalo me permite afirmar que en la época colonial pueden. 1963). es evidente que fuera de * Este trabajo es el desarrollo de unos párrafos que figuran en mi estudio Americanismo literario (Santiago de Chile. Ejemplo magnífico es el muy citado soneto que comienza: . menos aún. repito. sí. En todo caso. programas elaborados minuciosamente. surge en América la rivalidad social entre criollos y peninsulares. la época de las Revoluciones de Independencia. hacia adelante. pero no declaraciones abiertas y. Se refleja. estado que es. en principio. 1 Así. desde temprano. Por otro lado. La explicación es sencilla: tales pretensiones son contrarias. no permiten mayormente declaraciones que pretendan ya. con justificada prioridad. el reconocimiento que podemos hacer de ese americanismo a través de los textos. recompensas. en mucho. hago especial hincapié en lo de "raíces". etc. Y el fenómeno literario no escapa a esa fisonomía. especialmente.RAÍCES DEL AMERICANISMO LITERARIO * Como distinción válida. honores. prolongación del mundo español a través del océano. aun con esta limitación su enfoque permite entonces desbordes amplios. el nuevo ámbito y condiciones del hombre permiten nuevas formas sociales que se apartan de lo más típicamente español 1 . en la burla o actitud enconada de los primeros. declaración sostenida en manifiestos y programas. que se consideran pospuestos — cargos. y otra. En cambio.

a veces. como necesidad de puntualizar que no solo los españoles europeos. la liberación literaria. Cervantes. con la ayuda del factor político. Todo esto. En España. Las Indias. silva. ofrecen frutos intelectuales. el proceso muestra. que si riquezas hoy ostenta y cría. sin referirme concretamente al problema del indio y a otras disputas entabladas ya en el siglo de la Conquista. sino también los "españoles americanos". pero. 112-114). 1630). en el Canto de Calíope (La Galatea. obra escrita hacia 1604 y publicada en México. 1585. Alcalá.. nada menos que Cervantes y Lope de Vega elogian a escritores que nacieron o vivieron en América. Claro que ni Cervantes ni Lope —grandeza aparte— pueden citarse como ejemplos de rigor en los juicios críticos. una etapa de aprendizaje y asimilación. Mejor dicho. antes de pretender. Canto de Calíope). que en ellas puso más cuidado Febo que en el oro que c r í a . de manera natural. sobre todo. II) 2 Viene de España por el mar salobre. en El laurel de Apolo (Madrid. Laurel de Apolo. en LOPE DE VEGA: . cambio de tutela). (La Sumaria relación de las cosas de Nueva España. (CERVANTES. en relación a ataques o desconocimientos. Ver págs. también entendimientos sobrehumanos. atribuye el soneto mencionado a Mateo Rosas de Oquendo. en ingenios mundo nuevo. es la defensa de los americanos. A veces. también..64 EMILIO CARILLA algunas manifestaciones indigenistas. De la región antártica podría eternizar ingenios soberanos. muy limitadas. (Y no interesa aquí si esa "liberación literaria" fue en mucho. de los ingenios americanos o de obras de los españoles avecindados en estas regiones.. . libro VI). (LOPE DE VEGA. 2 Cfr. con testimonios en Europa y en el Nuevo Mundo. en diversas ocasiones.. de BALTASAR DORANTES DE CARRANZA. 1902. . y Lope de Vega. Lo que encontramos sobre todo en la época colonial. después..

1945. en Epístolas de Amarilis y Belardo. acto II. imitación extraña.. Del primero son unas tempranas y muy citadas páginas que corresponden a su obra Problemas y secretos maravillosos de las Indias (México.así que podemos concluir que a la gente desta tierra les compete la viveza y delicadeza de ingenio por naturaleza.. no cabe duda de que los nombres que acuden con mayor presteza hasta nosotros son los del Doctor Juan de Cárdenas y de Bernardo de Balbuena.... 176 y 182. JUAN DE CÁRDENAS. 1591). Dr. porque aquel clima produce raros y sutiles ingenios. Epístola séptima. (Belardo a Amarilis.. repugnando a la complexión y composición que por otra parte de los cuatro humores les compete. 1776). en otra faz. 1632). aparte]: "Siempre oí decir que los indianos hablan mucho. Y dictamina: . trascendido y delicado ingenio de los nacidos en Indias". y en propia rima...LITERATURA HISPANOAMERICANA 65 Y para mostrar. Y la razón última con que concluye este capítulo 3 . Yo no lo niego. si bien bueno. 1591. fols. ingenios tiene España. y la constancia por propia virtud." (La Dorotea. de Madrid. Otro ejemplo: [Celia. escena V. donde destaca el "agudo. México. Madrid. Mas los que el clima Antártico produce sutiles son. por otra parte.. libros dirán lo que su Musa luce. Ver edición facsimilar. En esta curiosa cita de La Dorotea. el testimonio de españoles avecindados en América.. y esto les es más de agradecer. Problemas y secretos maravillosos de las Indias. Madrid. Comentaba recientemente Emilio Uranga: "Bastaría que el doctor Juan de Cárdenas hubiera escrito esta página 5 . 3 Cf. lisonja aqui mi emulación me induce. hasta puede hallarse un lejano precedente de la caracterización del tropicalismo que muchos atri huyeron después a los hispanoamericanos. notables son en todo.

Con Balbuena ya entramos en el siglo xvII.] solo esta página precisamente de su libro. . L I I . . 3 ) . Grandeza mexicana. sin desmerecer tamaños elogios. .66 EMILIO CARILLA De Balbuena. . la mención de un párrafo despectivo de Justo Lipsio. " (BALBUENA. . también: [México] "Los delicados ingenios de su florida juventud. " (E. México. ) . I. 4 Cf. que arenas lleva el Gange en sus corrientes: Monstruos en perfección de habilidades. págs. . en toda ciencia y todas facultades. para que los mexicanos estuviéramos obligados a guardarle duradera y agradecida memoria en los anales de la formación de nuestra n a c i o n a l i d a d . México. 1927. " ( M E N É N D E Z Y PELAYO. r e s p l a n d e c e . me parece que tiene — comparativamente— mayor valor. pág. . ed. y la respuesta que mereció de Diego de León Pinelo. Madrid. 1608. Siglo de Oro en las selvas de Erifile. 1604. 4 . de Madrid. 177v.. [fols. 1966. Ver.L I I I ) . aunque se restrinja a una región. 176 v. ocupados en tanta diversidad de loables estudios. El doctor Juan de Cárdenas. fol. BERNARDO DE BALBUENA. aunque éste fuera chileno y Balbuena e s p a ñ o l . "Si de algún poema hubiéramos de hacer datar el nacimiento de la poesía americana propiamente dicha. pág. en la Revista de la Universidad de México. el famoso humanista belga. en este nos fijaríamos. 34. de la conocida familia de los "León Pinelo". 177. donde sobre todo la divina alteza de la poesía. nº 7. 101 v . y en letras humanas y divinas eternos rastreadores de verdades. XX. URANGA. su entusiasta homenaje a la "Grandeza mexicana": Aquí hallaréis más hombres eminentes. más bien que en el Arauco domado de PEDRO DE O Ñ A . más que en otra parte. Ahora bien. Antología de poetas hispanoamericanos..

con más amplia trayectoria y mayor perspectiva. Una de las primeras polémicas sobre el Nuevo Mundo (en la revista Fénix. apareció en la obra titulada Hypomnema apologeticum pro Regali Academia Limensi in Lipsianam periodum [Glosas apologéticas en favor de una frase de Lipsio y a favor de la Real Universidad de Lima]. Aquí. de México. 1605). "las obras peregrinas y artificiosas" de los indios peruanos y mexicanos. a exagerar los méritos de la Universidad de San Marcos y de la cultura del Nuevo Mundo. El Paraíso en el Nuevo Mundo.. procura combatir pre- 5 Cf. tan citado) que. sin duda. 2-3). págs.. de Lima. Los americanos —dice — "no son inferiores en agudeza ni han de envidiar a los de ninguna otra región. Madrid. 8-9. nos. El Epítome de ANTONIO DE LEÓN PINELO es considerado la primera bibliografía vinculada al Nuevo Mundo (1ª ed. tenemos en España el caso de Feijóo (por otra parte. . en España peregrina. y Españoles americanos — defiende entusiastamente a los criollos.LITERATURA HISPANOAMERICANA 67 En su obra Lovanium (publicada en Amberes.. el polígrafo. 74-94). 1656). Diego de León Pinelo nació en Córdoba del Tucumán. Una copia de la obra original fue hecha por José Eusebio Llano Zapata. Diego de León Pinelo contra Justo Lipsio. vemos que León Pinelo elogia los "edificios y obras memorables". estuvo aquí en su infancia. muchos años después. sobre todo en dos de sus ensayos —Mapa intelectual y cotejo de naciones. En el siglo xvIII. II. 1940. 1945-1946. nos. ANTONELLO GERBI. Su hermano. de 1648. el ardor lo lleva. pues honran el templo de la Teología y de las Sagradas Escrituras. 1629). León Pinelo no sólo defiende. (Cf. Y agregaba: Y ¿qué más? ¿Iré al Nuevo Mundo? Allí ciertamente no hay sino barbarie. de Antonio de León Pinelo. citaba otras universidades de prestigio. como era corriente. de la cual sólo se publicó el "aparato" (Madrid. junto al homenaje dedicado a la Universidad de Lovaina. . Antonio es autor también de una curiosa obra titulada El Paraíso en el Nuevo Mundo. JUAN LARREA. A través del "aparato". La reacción de Diego de León Pinelo." 5 . aunque combate su idolatría.

en 1736) se había referido despectivamente a los americanos. a mediados del siglo xvIII. nos interesa en especial. con amor propio "mexicano". Así. (Historia de España vindicada) 7. el testimonio de los propios americanos o de españoles que viven en América. uno de los americanos más elogiados en su t i e m p o ) : Y del modo que aquella gran región. Prólogo. págs. dentro de esa mayor perspectiva. in ipsam . Juan José de Eguiara y Eguren responde desde México. Fray Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro. puesto que en ellos la defensa suele tener sentido de panegírico o dimensiones de catálogo minucioso. Claro que la lengua puede explicarse con diversas razones. en unas Epístolas latinas (publicadas en Madrid. 139-160). sive erudito- rum historia virorum qui in America Boreati nati vel alibi geniti. 8 JUAN JOSÉ DE EGUIARA Y EGUREN. también. AGUSTÍN MILLARES CARLO.. 1755) un copioso índice de autores y obras originados en aquella región. 6 Ver mi estudio Feijóo y América en Universidad Nacional de La Plata. a Sor Juana Inés de la Cruz y a Peralta Barnuevo 6 . XV. Así. 1732) cuyo Canto VII es una larga lista de obras escritas por ingenios peruanos. produjo a Roma los Sénecas y los Quintilianos. págs. Historia de España vindicada. y elogia. Bibliotheca Mexicana. quien.. 293-310). 1944. Manuel Martí. Cf. y a sí misma. grandes varones que la han ilustrado y que cada día la ilustran caminando por aquellas dos grandes calles de la gloria que han formado a un nivel armas y letras. instruida al mismo tiempo que ocupada. De nuevo. 7 Ver PEDRO DE PERALTA BARNUEVO. su poema Lima fundada (2 vols. La Plata. con los correspondientes elogios del autor.. Manifestación de calor patriótico. nº 3. Li- ma.. al Deán de Alicante. en una y otra clase. Ver. Feijóo en América (en la revista Cuadernos Americanos. no hay duda de que la América ha dado a España. Con tal motivo. leemos en Peralta Barnuevo (es decir.68 EMILIO CARILLA juicios. Eguiara y Eguren trazó en su Bibliotheca Mexicana (México. 1965. de México. entre otros. 1730. a pesar de ser obra escrita en latín 8 . Lima. también.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

69

Eguiara y Eguren no fue el único en desmentir —desde América— al Deán de Alicante. También lo hicieron otros, y, entre ellos, Juan Martín Félix de Arrate. Es cierto que la obra de este permaneció inédita hasta 1830, pero no cabe duda de que su manuscrito corresponde al siglo xvIII. En la Llave del Nuevo Mundo, de Arrate, vemos que el autor, apoyándose sobre todo, como era entonces frecuente, en la autoridad de Feijóo, procura afirmar la madurez de los americanos y, en la necesidad de dar ejemplos, recurre a nombres como el de Peralta Barnuevo, tan repetido, y el del Conde de la Granja (madrileño, pero que pasó buena parte de su vida en América) 9. Quizá sea el momento de decir que a lo largo del siglo xvIII se va conformando una nutrida bibliografía, de previsible doble cara. Una cara está dada, en Europa, por la tesis que achaca a los americanos incapacidad o limitación, como consecuencia, particularmente, del clima de estas regiones. Un ejemplo: David Hume afirmaba en 1748 —Of National Characters — que los que habitaban dentro del Círculo Polar como los que vivían en zonas tropicales eran espiritualmente inferiores a los de las zonas templadas. Es cierto que Hume no se refería concretamente a los americanos, pero su juicio los aludía de manera especial10. La otra cara —en España y en América— procura destruir tal baldón. El español Antonio Peralta Castañeda ya había combatido, en el siglo xvII, la idea de que el ingenio de los criollos asomaba precozmente y se perdía pronto. El P.
domicilio aut studiis adsciti, quavis lingua scripto aliquid tradiderunt... (México, 1755). Ver, también, J. J. DE EGUIARA Y EGUREN, Prólogos a la Biblioteca Mexicana, traducción de Agustín Millares Cario, México, 1944.
9 JUAN MARTÍN FÉLIX DE ARRATE (1701-1765) nació en la Isla de Cuba. Ver su obra Llave del Nuevo Mundo, ed. de México, 1949, págs. 140, 141 y 232. 10 Citado por ANTONELLO G E R B I , Viejas polémicas sobre el Nuevo Mundo, Lima, 1944, pág. 3 3 .

70

EMILIO CARILLA

Feijóo, en el siglo xvIII, retomará y ampliará la defensa de los americanos 11. En fin, ya conocemos cuánto pesó la autoridad de Feijóo en su tiempo; de ahí que no nos asombre ver con frecuencia su nombre en escritos que reiteran el problema. Dejando en el camino alegatos más o menos líricos (como el de Maziel y el del P. Manuel de las Casas) 12, quiero referirme, al avanzar el siglo, a dos defensas hechas en América y en obras de algún relieve. Una, en el norte, y otra, en el sur del continente. La del norte, es del jesuíta Francisco Javier Clavijero (1731-1787), uno de los jesuítas expulsados por Carlos III, que defiende a los americanos y, en especial, a los mexicanos ("los propiamente americanos, que son los más injuriados y los más indefensos") 13. Lo que está de acuerdo con su intención de
11 El P. PERALTA lo dice en su Historia de Tobías (1667). Ver P. F E I J Ó O , Españoles americanos (en el Teatro crítico universal, IV, Madrid, 1730). 12 Cf. JUAN BALTASAR MAZIEL, Reflexiones sobre la famosa Arenga, pronunciada en Lima por un individuo de la Universidad de San Marcos... (Ver texto en JUAN PROBST, Juan Baltasar Maziel. El Maestro de la Generación de Mayo, Buenos Aires, 1946, pág. 4 3 8 ) ; P. Manuel de las Casas, Aprobación de la obra de Fray Agustín de Quevedo y Villegas, Opus Theologicum I, Madrid, 1752 (La Censura está firmada en Madrid, el 4 de

mayo

de

ese

año.

Ver

JUAN

DAVID

GARCÍA

BACCA,

Antología

del

pensa-

miento filosófico venezolano (Siglos XVII-XVIII), Caracas, 1954, págs. 194-195).
13 FRANCISCO JAVIER CLAVIJERO, Historia antigua de México. (Esta historia fue escrita originariamente en español, pero fue publicada, por primera vez, en italiano, 1780-1781). La primera edición española es la de Londres, 1876, traducida por J. J. Mora. Ver, ahora, ed. de México, 1944 (2 tomos). En Clavijero leemos también: " H e nacido de padres españoles y no he tenido la menor afinidad ni consanguinidad con indios, ni espero el menor galardón de su miseria. Así que, sólo por amor de la verdad y el celo en favor de la especie humana, me hacen abandonar la causa propia [la de los criollos] y abrazar la ajena con menos peligro de e r r a r . . . " ( C L A V I J E R O , Historia de la Antigua o Baja California, cit. por Julio Le Riverend Brusone, en el prefacio a la Historia Antigua de México, I, ed. de México, 1944, pág. 11). Otro jesuíta (este, español), Javier de Lampillas, escribió una circunstancial apología de la obra de España en América y de los escritores nacidos en el Nuevo Mundo. Aclaro que Lampillas no estuvo en América.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

71

escribir una Historia de México "escrita por un mexicano", antes de que exista — r e a l m e n t e — la nación mexicana. El segundo testimonio, vale decir, el del sur, tiene un carácter más pintoresco, pero no por ello menos valioso. Corresponde al Lazarillo de ciegos caminantes, de Concolorcorvo, seudónimo que hoy nos permite reconocer la definida paternidad del español Alonso Carrió de la Vandera. Pues bien, en el Lazarillo, hacia el final del libro, encontramos párrafos como este: Protesto a Ud., señor Inca, que ha cerca de cuarenta años que estoy observando en ambas Américas las particularidades de los ingenios de los criollos y no encuentro diferencia, comparados en general con los de la Península 14 . Llegamos, por este itinerario, a los primeros años del siglo xIx, es decir, a la época de las Revoluciones de Independencia. Allí, en vísperas o a punto de enfilar hacia otras direcciones, aparece, como una prolongación de obras anteriores, como

" . . . q u e nos muestren las demás naciones las bibliotecas de los escritores americanos, como mostraremos nosotros las de los americanos españoles llenas de ingenios sublimes y amenísimos. ¿Y qué nación sino la española pudo conseguir que las musas cruzasen el Océano haciendo que aquellas montañas, antes bárbaras, compitiesen con el Parnaso europeo?". (JAVIER DE LAMPILLAS, Ensayo histórico apologético de la literatura española contra la opinión preocupada de algunos escritores modernos italianos, traducción española de Josefa Amat y Borbón, III, Madrid, 1783, págs. 208-209). A propósito de las musas y el Parnaso, diré que, antes, Maziel había expresado un pensamiento semejante. (Ver Reflexión sobre la famosa Arenga, ed. citada, pág. 438). Las citas precedentes, sin mayor importancia, pueden considerarse en relación a la difundida, y posterior, Alocución a la Poesía de Andrés Bello.
14 Cf. CONCOLORCORVO, El lazarillo de ciegos caminantes, ed. de Buenos Aires, 1942, págs. 394-395.

En un reciente estudio (Dos antiguos viajeros ríoplatenses, en Studi di Letteratura lspano-Americana, I, de Milán, 1967, págs. 31-39) procuro sintetizar recientes aportes sobre esta obra y el ya no enigmático autor.

72

EMILIO CARILLA

la de Eguiara y Eguren, el aporte bibliográfico de José Mariano Beristáin de Souza, cuyo detallado título es todo un compendio de su contenido: Bibliotheca Hispano Americana Septentrional o Catálogo y noticias de los literatos que o nacidos o educados o florecientes en la América Septentrional Española, han dado a luz algún escrito, o lo han dejado preparado para la prensa (3 vols., México, 1816-1821). En fin, me parece justo terminar este recuento, sin salir de la misma época, con el nombre significativo de Alejandro de Humboldt. Las obras de H u m b o l d t vinculadas al continente — cuya importancia no descubrimos — ofrecen datos seguros y comentarios sensatos en relación al momento (y aun a momentos anteriores, como ocurre en sus apreciaciones sobre las culturas indígenas). Claro que, de manera especial, nos interesan sus juicios vinculados a aquellos años de su viaje. Sobre la Nueva España, sobre diversas ciudades hispanoamericanas que conoce. Y señala: En México y el Perú se han hecho sinónimos los nombres de europeos y españoles; y de ahí que los habitantes de las provincias lejanas no conciben fácilmente que haya europeos que no hablen su lengua... No sucede lo mismo con los americanos que viven en la capital. Los que han leído las obras de la literatura francesa o inglesa incurren fácilmente en el defecto contrario; pues tienen de su metrópoli una idea más desfavorable que la que en Francia se tenía de ella, cuando eran menos comunes las comunicaciones entre España y el resto de Europa. Prefieren a los extranjeros de los otros países sobre los españoles; y alimentan la creencia de que la cultura intelectual progresa más rápidamente en las colonias que en la metrópoli. Son ciertamente muy notables estos progresos en México, La Habana, Lima, Quito, Popayán y Caracas... En todas partes se observa hoy día un gran movimiento intelectual y una juventud dotada de singular facilidad para penetrar en los principios de las ciencias. Hay quien pretende que esta facilidad se nota más en los habitantes de Quito y Lima, que en México y Santa Fe: aquellos parecen dotados de un ingenio más fácil y ligero, de una imaginación más viva; al paso que los mexicanos y los natu-

LITERATURA HISPANOAMERICANA

73

rales de Santa Fe tienen la reputación de ser más perseverantes para continuar los estudios a los que comenzaron a dedicarse... 1 5 .

CONCLUSIÓN

Resumo. Hemos visto, por un lado, elogios en serie, poco o nada diferentes a los que en España se prodigan a ingenios peninsulares. En todo caso con la simple distinción de "españoles americanos", o con la salvedad geográfica que marcan las Indias, la región Antártica, u otras equivalentes. Por otro lado, la defensa (explicable defensa) que surge a ambos lados del Océano ante ataques o limitaciones atribuídas. O, en fin, frente al desconocimiento que en Europa (incluida, a veces, España) se tenía de América. Por otro, en fin, los nombres propios, en más o menos nutridas listas, con las cuales se pretende mostrar la existencia de ingenios americanos. De que América (no importan regiones) es tierra propicia a las labores del espíritu. Y, sobre todo, a la faena literaria.

15 Ver ALEJANDRO DE HUMBOLDT, Ensayo político sobre el Reino de la Nueva España, traducción de Vito Alessio Robles, Libro II, cap. VII (ed. de México, 1941, II, págs. 121-122). La Dedicatoria de Humboldt está fechada en el año 1808. Poco antes de Humboldt, el chileno Manuel de Salas ofrece algunas coincidencias que conviene recordar: "Manuel de Salas — dice Antonello Gerbi — protestaba con vehemencia (1801) contra la tesis de que los americanos fueran inferiores e incapaces de elevarse a la altura de las ciencias exactas. Contra las calumnias de Sepúlveda (el gran polemista rival de Las Casas) y de Paw, reivindicaba hombres como Peralta, Franklin y Molina, y sus merecimientos en los campos de la astronomía, la electricidad, la historia. Volviendo sobre el argumento tan caro a Garcilaso, contra la tesis de la decadencia, proclamaba la juventud del Nuevo Mundo, cuya civilización continental ya podía independizarse de la vieja y cansada Europa". (A. GERBI, Viejas polémicas sobre el Nuevo Mundo, ed. citada, págs. 65-66).

74

EMILIO CARILLA

Es cierto que, a menudo, los signos positivos que se aducen procuran mostrar, como realce, lo que une más que lo que separa. Que no hay diferencias esenciales entre los escritores peninsulares y los del Nuevo Mundo. Por cierto que se veía esto como un primer paso, si bien no siempre se quedó en tal perfil. De tal modo, más que de postulación de un "americanismo literario", será más exacto hablar de defensa de una "madurez intelectual", negada o desconocida desde Europa. Naturalmente, era esto lo que la época podía dar. No, doctrinas nacionalistas, ni ensayos ambiciosos reafirmadores de la individualidad continental. Hecha la salvedad, creo, sin embargo, que en aquellos siglos se van afirmando caminos más o menos ocultos que buscan nuevos horizontes. Caminos que ganarán consistencia después, en circunstancias más propicias. José Enrique Rodó, que estudió casi siempre con perspicacia el proceso cultural americano, vio bien cuando destacaba, en su recordado ensayo sobre Juan María Gutiérrez y su época, que las tentativas de americanismo literario (como formas de reivindicación de una autonomía intelectual) nacen, en rigor, con el romanticismo. Sin embargo, me parece menos certera su afirmación cuando llega a decir, rotundamente, que "sería [vano] buscar en el espíritu ni en la forma de la literatura anterior a la emancipación una huella de originalidad americana" 16. No pretendo corregir en forma radical (sería imposible) el último párrafo. Sólo quiero repetir que, si no se da antes del siglo xIx una doctrina de independencia literaria (ausencia explicable), se dan, por lo menos, atisbos, anuncios. Creo que es eso lo que he mostrado aquí. Y que, finalmente, hay un americanismo más complejo y sutil (por supuesto, no de-

16

Cf. JOSÉ ENRIQUE RODÓ, Juan María Gutiérrez y su época (en El

mirador de Próspero, II, ed. de Madrid, 1920, pág. 164).

LITERATURA HISPANOAMERICANA

75

clarado ni ensalzado) que es menester captar en obras concretas. Esto es lo que, en alguna medida y reconociendo precedentes honrosos, he procurado mostrar en otro estudio 17 . [1968]

17 Ver mi estudio titulado Americanismo literario (en el Boletín de Filología, de Santiago de Chile, 1963, XV, págs. 257-325). Por supuesto, este intento no pretende desconocer valiosos enfoques como los de Pedro

Henríquez Ureña

("en busca de nuestra expresión"), JOSÉ JUAN ARROM

(Esquema generacional...)

y otros.

II NEOCLASICISMO Y PRERROMANTICISMO .

en la incesante prédica política. y los mejores no podían permanecer ajenos a las solicitudes de la patria. Lo que ocurre es que no siempre las circunstancias son iguales. mostró más ardor en la prédica. sobre todo. los espíritus moderadores. Y es natural que así sea.. Olmedo y Heredia. y eso determina las correspondientes variantes. para la labor intelectual tal como la entendían hombres como Bello. No se trata —cosa absurda— de poner en duda las convicciones patrióticas de Bello y Olmedo. más beligerantes. en poco afirmados cargos públicos. Así. quizás fue Heredia el que. En particular. Aclaremos: la actuación política era tributo obligado en aquella época. fue menos propicia (de sobra lo conocemos) a los ideales que alentaba Heredia. La época era especialmente propicia para que el hombre de acción encontrara su cauce adecuado en la lucha militar. su actuación y prédica. la situación de Cuba. y restringiéndonos a Bello. de los tres altos nombres del famoso triunvirato poético. Junto a otros hombres. si bien no cuesta encontrar diversidad de ejemplares. los que deben limar asperezas y extremismos. Sin embargo. más activos. el que alcanzó más continuado relieve político en su tiempo. José Joaquín de Olmedo es. los hombres de leyes y de letras. De Bello. que apenas si dejaban tiempo para las sosegadas labores intelectuales. sino de distinguir su verdadero lugar en relación a los acontecimientos de la época. ya conocemos su carácter. bastión realista. por temperamento. ellos son. los encauzadores.REVISIÓN DE OLMEDO OLMEDO.. .

Después estuvo. Este es el perfil elemental del guayaquileño que nos sirve de introducción para situarnos en la época y para situar al propio Olmedo. hechas en Londres y Lima. La situación de su país no le permitió esa franquicia.80 EMILIO CARILLA Detengámonos ahora en Olmedo. Vicepresidente del Ecuador. en Lima. posiblemente el caso más característico. sus padres se trasladaron a Quito y allí Olmedo estudió en el colegio de San Fernando. en verso numeroso canoras voces se alzan despertando la Musa de Junín. 1 Impulsos propios e incitaciones ajenas. Por eso también no dejaba de recordar en sus versos tales incitaciones. Aurelio Espinosa Pólit. hasta el final de su vida. 2 José Joaquín de Olmedo nació en Guayaquil. lo incitaron a escribir nuevos poemas. cuando tantos y tan grandes asuntos se han ofrecido a la poesía de estos últimos años". culpando el silencio de mi musa. tanto Bello como Mora y Felipe Pardo y Aliaga. Olmedo añoró más de una vez una vida menos 'pública'. Todas las citas de versos de OLMEDO corresponden a la edición titulada Poesías completas (México. 88-90). sobre todo después de La victoria de Junín (ver MANUEL CAÑETE. . posteriormente. París. composición de 1846. En 1789. en Guayaquil. una vida en contacto permanente con sus libros o de 'ocio fecundo' 1 .. porque los acontecimientos lo obligaron. Y escribe Olmedo en nota: "Alusión a las bellas composiciones poéticas de los señores Bello. Aquí. Y no cuesta mucho adivinar. Mora y Pardo. . en el Colegio de San Carlos y en la Uni- . actuación que se extiende en compacta continuidad 2. de nuevo. (Al General Flores). el 19 de marzo de 1780. Subrayando una vez más la activa vida pública de Olmedo.y en vano sobre el margen populoso del rico Tames y bullente Rima. al cuidado del P. José Joaquín de Olmedo [1882]. embajador. y así lo comprendió Olmedo. en Autores americanos juzgados por españoles. Triunviro. a.. págs. Ver. también En el álbum de la Señorita Grimanesa Althaus. s. y. El momento no permitía excepciones. candidato a Presidente. 1947). etc. a un papel de primer plano en su patria (diputado a las Cortes de Cádiz.). al mismo tiempo que procuraba justificar su silencio: . . Efectivamente.

Regresó a Guayaquil en 1816. Olmedo fue nombrado Jefe Político de Guayaquil. ed. y allí se casó. Después de Ayacucho. ed. pasó a la Universidad de Santo Tomás. s. pero no se trata aquí de temas. De ahí que. págs. Hispanoamericana]. De nuevo en su patria. que culmina. C L E M E N T E BALLÉN. Prólogo a OLMEDO. con La victoria de ]unín (o Canto a Bolívar). aparece Olmedo en la oposición que derrocó. José Joaquín de Olmedo [ 1 8 8 2 ] .. III-LII. [Ed. finalmente. El primer Presidente fue el General Flores. de Quito. Vicepresidente. a. Olmedo murió en Guayaquil. Poesías. el 19 d e febrero de 1847. José Joaquín de Olmedo. un año después. a. con el nacimiento del Ecuador como Estado independiente.LITERATURA HISPANOAMERICANA 81 y reiterando también lo que conocemos de su temperamento y de sus ansias de escritor. Pero. no p u d o impedir la anexión ejecutada por Bolívar. en Guayaquil. Poesías completas. Bolívar apreciaba a Olmedo y tuvo ocasiones para demostrarlo. a Flores. hacia 1825. ENRIQUE PIÑEYRO. En 1808 obtuvo una cátedra en San Marcos y. París. Mucho tuvieron que ver con ello las actitudes y el gobierno despótico de Flores. Por su parte. (Cf. 197-247. pero tiempo después las relaciones entre ambos se enfriaron. De esos años son sus primeras composiciones poéticas. posteriormente. en Autores americanos juzgados por españoles. y de México. 6 . 7-189). Sin embargo. En 1810. págs. en la que tomó parte activa. Olmedo ocupó el primer puesto. 1945. págs.. [ G a r n i e r ] . M A N U E L C A Ñ E T E . En 1805 obtuvo el título de doctor en leyes. al instaurarse el Triunvirato. id. Olmedo se había opuesto a la anexión de Guayaquil. Este Triunvirato trató de mantener la independencia de Guayaquil ante las solicitudes del norte (Bolívar) y del sur (San M a r t í n ) . Se podrá argüir que las obras literarias más importantes de Olmedo están vinculadas a sucesos políticos (La victoria de Junín. En 1835 cantó el triunfo del General Flores contra sus opositores. París. AURELIO ESPINOSA P Ó L I T S. Quito. s. Fue representante de Guayaquil ante las Cortes de Cádiz. de las que fue también secretario. 1947. Después. Bolívar designó a Olmedo Ministro Plenipotenciario del Perú en Londres y París (1825-1828). tuvo preponderante actuación en los hechos que culminaron. Con motivo de la Revolución de 1820. [Garnier]. es indudable que aquella actividad quitó tiempo al escritor. en 1845. Olmedo en la historia y en las letras. los triunfos patriotas determinan un visible acercamiento. comienza la casi ininterrumpida carrera pública de Olmedo. en 1830. de París. sino de versidad de San Marcos completó sus estudios. Olmedo. para citar las más notorias). con María Rosa de Ycaza y Siva. 1955. más tarde. en Biografías americanas. Al general Flores. y en Guayaquil. 1. a. s. Prólogo a O L M E D O .

Ahora bien: ¿qué nos muestra esa búsqueda en Olmedo? Repito: poco o nada de valioso. si en el caso de los Cantos hay también cierta proximidad entre ellos. mantendré la clasificación citada. y si bien las composiciones agregadas no alteran en lo más mínimo el perfil tradicional del poeta. toda la vida literaria de Olmedo. hay un natural deseo de la crítica en buscar. Sobre esta base. Ultimamente. el Padre Aurelio Espinosa Pólit ha acrecentado. Poesías completas. contribuyen a completar su semblanza literaria. Quito. 1ª ed.. Es cierto que en el caso de Olmedo. Además. a través de sus investigaciones. 1945. algún verso 3 Cf. pues. OLMEDO. se marca una primera y fundamental clasificación valorativa.. 1947. fuera de las poesías famosas.. Efectivamente. 2ª ed.82 EMILIO CARILLA distinguir un tiempo que el escritor pudo añorar. la huella del genio. las restantes composiciones. como en general en el caso de poetas famosos a través de un reducido número de composiciones. métrica. y por tratarse de una verdad incontrovertible. la muestra o el destello que anticipe o corrobore los aciertos de la obra consagrada. que será inútil pretender borrar. las demás obras ofrecen mayor variedad temática. México. en realidad. El total de poesías conocidas alcanza ahora a 83. En todo caso. etc. como base de una producción más considerable que la que. ese número 3 . y hasta la particularidad de darnos una trayectoria que abarca. La ya clásica distinción de la crítica acerca de los dos sectores en la poesía de Olmedo es una de esas verdades que se imponen de manera rotunda. dejó. y al otro. aun los en apariencia insignificantes. Digo esto porque la producción total de Olmedo (aun incluyendo allí su epistolario) constituye una obra exigua. En fin. colocando a un lado los dos famosos Cantos. . con las alternativas conocidas. no cabe duda de que todos los aportes que se hagan. con 38 composiciones inéditas.

. desiguales sierras derroca las enormes masas de portentosa. de darle su más alta expresión. de la ominosa nube desprendido. en relación al indígena contemporáneo. .. que desraigando los añosos robles. el rayo asolador. borradores. fuertes encinas y sublimes pinos. horrible pesadumbre. La mención de los Incas era ya una especie de lugar común en las regiones del antiguo Imperio. con fracaso espantable por las faldas ásperas y fragosas saltan. (Brindis a San Martín) 4 ¿Ves cuál se precipita en ígneo sulco. El propio Olmedo se encargó. (Parodia épica). como si el poeta ensayara tanteos y midiera posibilidades.LITERATURA HISPANOAMERICANA 83 (no muchos) que se aproxima a versos de los Cantos. ruedan y allá en el hondo abismo se despeñan. de ronco trueno y luz deslumbradora precedido. no hace falta que Olmedo recordara aquí nuestro Himno.. Vale decir. H e r r e r a ) . en La victoria de ]unín. . con algún verso firme (y con reconocibles fuentes: Horacio. y de las enriscadas. y a San Martín por vengador aclaman. Esto no quita (como digo en otro lugar) que tal alusión tuviera un sentido más simbólico y espectacular que efectivo. 4 Por supuesto..y aun por la tierra es fama que de los Incas las cenizas frías se animan en sus tumbas y se inflaman. Algo de eso podemos señalar en poemas tales como el Brindis a San Martín y la Parodia épica (a pesar de este último título y los versos finales de esa misma producción). en derredor los valles asordando. pero que no alcanzan a anunciar una más continuada serie de aciertos.

especialmente.. Por otro lado.. Virgilio. de sus glorias amenazadas. . sobre todo. Repito: es explicable que aquí resalten. los dos Cantos. . la cronología de las composiciones de Olmedo muestra estos rasgos nítidos. de nuevo. etc. insisto. La poesía A una amiga es de las más recordables: Arroyo cristalino. en vano buscamos aquí la poesía que anuncia 'algo' o que nos muestra ya a un poeta.. retrato). tampoco nos ofrece grandes sorpresas. abunden inconfundibles nombres mitológicos y bucólicos (Diana. también.. 5 .84 EMILIO CARILLA La cronología de la obra de Olmedo. Venus. Nise. cercanía que se trasunta en anacreónticas. A un amigo. con aciertos parciales. tierno amigo de las musas. Ovidio. Cupido. . en lo que ha podido precisarse. que con susurro blando vas del monte a la selva y de la selva al prado. mi amor y mi embeleso! (Mi. Valdés! ¡oh. perfilados hacia momentos de plenitud. que con tu aliento grato mueves hojas y flores que son gala del campo. Pero. de sus reyes y virreyes. y en relación a sucesos políticos coetáneos. También es explicable que. Meléndez Valdés: . a sus lecturas y ejemplos reconocidos. muy cerca de determinados modelos. y con abundante retórica. 5 Cf.). como tantos versificadores de su época. A un lado. madrigales y odas. travieso cefirillo. ¡oh.. como el cantor fiel de España. y a tí. de acuerdo a la formación literaria de Olmedo. Olmedo comienza. Son composiciones construidas sobre calcos más o menos perceptibles. Píndaro y. los modelos: Horacio.

de este final tributo. o. presenta un matiz si se quiere inusitado en Esa semblanza construída con rasgos graves y de la debida. En algunas poesías de juventud (especialmente.LITERATURA HISPANOAMERICANA 85 Dentro de las composiciones 'patrióticas' de este momento. de Guayaquil) y que el Canto al General Flores es de 1835. Con el agregado de que. este raro ejemplo. pocas poesías escribió Olmedo entre ambos cantos. salvo la Canción indiana. Quizás merezca recordarse. en Mi retrato) mostraba primicias en tal dirección. G r u p o nada memorable.. Ya de por sí el carácter y destino de tales ofrendas no anticipan testimonios de valor. Claro que Olmedo no constituye en esto una excepción. (Sátira contra Irisarri —en boca del mismo—). escasas muessu semblanza. Creo que. nada hay digno de mención. Si tenemos en cuenta que La victoria de Junín es de 1825 (de ese año es la primera edición. homenajes y composiciones de álbum. mejor. en el genero. salvo estos raros ejemplos. medidos. apenas perfilada en tan tras.. que escribe versos de circunstancia y que refleja episodios de la metrópoli con la adhesión del más amante de sus hijos. sacerdote y monaguillo de ricos y potentados. Y este juicio no cambia al considerar las composiciones de Olmedo posteriores a 1835. mercurio alado. Y la realidad confirma tales sospechas.. sin dar al dato más importancia esta vena de Olmedo. Lo concreto es que Olmedo no persistió. porque revela en Olmedo ciertas condiciones para la sátira.. la composición satírica escrita contra Irisarri. en el que predominan máximas en verso. vemos en prosaicos versos un Olmedo que canta a España (que canta y elogia a reyes y virreyes). No se ha visto todavía maldiciente descarado que no sea favorito comensal. .

¿Para qué más? Aquí están compendiados. ed. en tiempos pasados. Aparecen en versos de inscripciones o con motivo de representaciones escénicas. abato el vicio. de nuevo. escribió Olmedo. JOSÉ ANTONIO WILDE. 46). 1961. Las ideas de Olmedo al respecto responden al más neto cuño neoclásico. ya como lugares comunes. En otra composición (con motivo de la apertura del teatro de Guayaquil) no deja Olmedo de disparar dardos contra los que. teatro. y al pueblo deleitando. Se trataba de la conocida definición de Cicerón. a sí mismo se condena 6. Medina del Campo. en la sana moral le voy guiando. traducida felizmente por LUIS ALFONSO DE CARVALHO (Cisne de Apolo.86 EMILIO CARILLA Por último. Decía: Es LA COMEDIA ESPEJO DE LA VIDA 6 (Cf. de Buenos Aires. el mentiroso. academias". Y la posterior Descripción para el teatro de Guayaquil: Espejo de costumbres es la escena: quien la huye teme verse retratado. aunque tal recriminación excede ya límites estéticos. 1602). tal como puede probarlo la Inscripción para el teatro de Lima: Ensalzo la virtud. Claro que con mayor dureza aún combate a los que sofocaron "prensa. . tribuna. quien la inculpa. El seductor infame. En fin. pág. Comparar con la inscripción colocada en el frente del proscenio del Teatro Argentino de Buenos Aires. Buenos Aires desde setenta años atrás [1881]. sobre todo relacionadas con el teatro. al olvidar reglas y retóricas. poéticas de la época. los estereotipados conceptos: Todos ríen y todos se corrigen. llevaron la degeneración a las convenciones teatrales. conviene mencionar las afirmaciones estéticas que.

decir más de las composiciones poéticas de Olmedo. el hecho de completar el cuadro de sus producciones. el ingrato. Se trata de muestras comunes en la época. los dos Cantos. bien patente está que lo visto hasta ahora no alcanza para conformar un poeta. Olmedo escribió diversos himnos y ofrendas. Alguna vez se ha pretendido explicar el desigual valor de la lírica de Olmedo considerando que la vena 'patriótica' era la que mejor se identificaba con él. y hasta el atenuante de constituir un número relativamente escaso. sin querer ríen mirando su retrato. Por el contrario. y que. más bien. en esta última con salvedades sobre el tema. o acerba pena. a la verdad. Horacio. si bien con las salvedades apuntadas. por lo tanto. producto de la retórica y los lugares comunes. haciendo la virtud fácil. Por supuesto. Polignac. y sí de corrientes tributos en una época pródiga en ellos. las debilidades eran atribuíbles a los otros temas cultivados. El afán de ahondamiento me ha llevado a precisiones casi minúsculas. el hecho de ser obras de Olmedo. Mas. obliga a detenerse en ellas. amable. Un conocimiento elemental de las obras de Olmedo nos muestra que el tema 'patriótico' (o. las traducciones (Pope. que. . nada muestran de excepcionales. A un lado. el hipócrita. con mágico poder triunfa la escena. Los "CANTOS". De todos modos. y en reducida muestra). a un lado. no creo que se pueda. el tema 'patriótico americano') no se reduce en Olmedo a La victoria de Junín y al Canto al General Flores. ni convenga. dándonos placer.LITERATURA HISPANOAMERICANA 87 el avaro. y el vicio siempre odioso y detestable. explicablemente.

La historia de las versiones de este poema ha sido aclarada por el crítico cubano Enrique Piñeyro. ya que tal consecuencia surge de una obra relacionada con las dolorosas luchas civiles en América. Tanto La victoria de Junín como el Canto al General Flores son. cabe una última acotación. De todos modos. nítidamente. no cabe duda de que La victoria de Junín es. no creo que convenga decir nada más al respecto. el 'poema' de Olmedo. ese mismo año. Precisamente. 1846). que. Valparaíso. se ahogaba o le faltaba aire. Dentro de este general panorama comparativo. y más allá de excelencias poéticas indiscutibles (como veremos). si bien este pudo justificarse cuando se escribió. y en el Canto al General Flores se cifra la supervivencia poética de Olmedo.. Hay una primera edición publicada en Guayaquil. los dos poemas más extensos escritos por Olmedo. El Canto al General Flores tuvo un ámbito más restringido. Desde la época en que estas poesías se elaboraron. de manera apreciable. en la brevedad.. la posterior situación de Olmedo con respecto al General Flores nos muestra lo resbaladizo o delicado del enfoque. En fin.. De ahí podríamos deducir que la inspiración del poeta necesitaba amplitud para manifestarse. y aun de las limitaciones del tema.88 EMILIO CARILLA Esto nos dice que. Olmedo le hizo conocer al crítico argentino dos cambios de cierta importancia en el poema: una supresión (dos versos) y la compresión de otros dos en . en razón de su propio tema. las diferencias deben achacarse a otros factores: a los hondos y complejos de la creación poética. y repetida en París. sobre todo. en 1825. y una segunda — y definitiva o casi definitiva— publicada por Olmedo en Londres un año después. Olmedo fue conocido y ensalzado. más que a los temas. La victoria de Junín le dio relieve continental y fue pronto materia ineludible de antologías y estudios. Cuando Juan María Gutiérrez preparaba su América poética (1ª ed. En La victoria de Junín.

un nuevo vaticinio. Estas son las vicisitudes sufridas por el texto del poema. algo así como el adecuado contraste a las escenas de guerra y de violencia del primer canto. Notemos.. fechada en El Cuzco. En fin. aunque aquí intervenga también. agregando una primera — y previa — que sería el manuscrito enviado por Olmedo a Bolívar el 30 de abril de 1825. nota a O L M E D O . atraen los comentarios de Bolívar. págs. por lo pronto. cabe decir que. sus juegos. conviene puntualizar que la primera tiene 824 versos. Pero lo concreto es que Olmedo se centró en el primero. sobre todo. danzas y cantos. 216-225.. la carta de Bolívar. Como ilustración. en Biografías americanas. y la segunda 909.. por el propio Olmedo. Sabemos. Paralelamente. algunas de ellas — expresivas — determinadas por los comentarios de Bolívar. el 12 de julio de 1825 (ver Repertorio Colombiano (Bogotá). pág. . sus tareas. si bien — como veremos — es la edición de Londres la base indudable. 148-149). Pero no sólo hay agregados sino también modificaciones. Poesías completas. págs. por razones comprensibles. III (1879). cierto humorismo que procura atenuar referencias personales 8. cuál iba a ser el contenido posible de ese segundo canto: escenas de paz. Primera —y p r e v i a — porque allí figuraban versos que Bolívar corrigió y que no se encuentran en la primera edición impresa. interesa la correspondencia cambiada entre Olmedo y Bolívar. en determinado momento. Olmedo pensó escribir un segundo canto: se lo dice el poeta a Bolívar en una carta escrita el 14 de enero de 1827. ENRIQUE PIÑEYRO. y más aun que las cartas de Olmedo. Sin embargo. Por descontado.LITERATURA HISPANOAMERICANA 89 uno 7. que ratifican su reconocida cultura y capacidad crítica. José Joaquín de Olmedo. cierto paralelismo con las Silvas de Bello. cuando el poeta estaba elaborando la obra. El Padre ESPINOSA PÓLIT habla de "cuatro redacciones". Volviendo a las dos versiones fundamentales del Canto (las de 1825 y 1826). No se conoce este manuscrito (ver ESPINOSA PÓLIT. 7 Cf. y el segundo canto nunca apareció. visión eufórica del campo y su gente. 8 Cf. 2 4 9 ) .

Resulta también significativa la presencia de Huayna-Capac. vocabulario contribuyen a esos aciertos. como necesario enlace y símbolo buscado por la época. métrica. es prácticamente el único poema en que las guerras de la Independencia americana han quedado fijadas con valores poéticos. la referencia a los Estados Unidos. allí. aunque en ocasiones nos parezcan quizás menos originales de lo que realmente son. y no solo sentimentales o patrióticos. de la importancia de este en el poema y del mayor o menor acierto del poeta al reunir —en boca del Inca— la evocación de Junín y el vaticinio de Ayacucho. 9 Me parece acertado el comentario de ANDRÉS BELLO y su defensa del plan trazado por el poeta (ver ANDRÉS BELLO. 54). Me parece ya redundante insistir en que los valores del Canto son esencialmente líricos. Al hablar de estructura. en su conjunto.90 EMILIO CARILLA el rasgo fundamental de la versión de 1826 es su sentido más continental. tiene un desarrollo armónico y justificable. menos feliz). Tono. Canto a Bolívar". . Herrera. así. Yo creo que. Homero. o. en unidad con este. ritmo. no pretendo replantear la ya superada crítica acerca de la aparición del Inca. Por lo pronto. Lucrecio. La victoria de Junín tiene —a mi ver— una cuidada y defendible estructura 9 . Es que el poema de Olmedo. hay frecuentes aciertos expresivos. la evocación de Guatimozín. Londres. (La Alocución de Bello toca el tema en parte y es. 1' de octubre de 1826. Noticia de "La victoria de Junín. en El Repertorio Americano. pág. Virgilio. Ligado a su plan. tanto en relación al pasado como al presente del poeta: así. fue posteriormente socorrido modelo en composiciones americanas de este tipo. Montezuma y el Imperio Azteca. mejor. si bien aparecen en él esporádicas descripciones. ¿Lope?). Píndaro. esos aciertos que llegan a adquirir vida propia y muchas veces son recordados fuera ya del poema. fuera de reconocibles fuentes parciales (asimiladas: Horacio.

la causa está en las lecturas y los temas comunes. que los que antes desatar no osaban los dulces lazos de jazmín y rosa con qué amor y placer los enredaban. erguida la cerviz y el ojo ardiendo en bélico furor. de Buenos Aires. Veamos uno de ellos. . puesto que con el análisis detallado de los versos no desmerece la impresión de solidez que surge de una primera lectura corrida de la obra. que apenas si declina a lo largo del poema. 1 0 . y no de los peores: El ronco son del bélico instrumento.. cosa que raramente ocurre con los otros testimonios poéticos coetáneos. hoy ya con mano fuerte 10 Me referí antes a fuentes perceptibles. en confuso rumor resonar hacen la bóveda celeste.. Pero esas fuentes se personalizan en Olmedo. A la Secretaría de Estado. (Anónimo. 1924. que. ímpetu y vigor de buena ley. El trueno horrendo que en fragor revienta y sordo retumbando se dilata por la inflamada esfera. al Dios anuncia que en el cielo i m p e r a . y el relinchar del alazán fogoso.LITERATURA HISPANOAMERICANA 91 Destaquemos el ímpetu. esas fuentes que también se ven en otros poemas de la época: sobre todo. Y hasta los ripios se atenúan ante la fuerza que predomina ostensiblemente en los versos. ... . pág. salta impaciente do más se encruelece la p e l e a . en La lira argentina [1824]. el sostenido vigor. el horrísono estruendo de las armas.. 182). . o de la lectura o recitado en voz alta. que los ecos dilatan y repiten. ed. Ya el formidable estruendo del atambor en uno y otro bando y el son de las trompetas clamoroso. ¿Son esos los garzones delicados entre sedas y aromas arrullados? ¿Los hijos del placer son esos fieros? Sí. .

es justo dedicar algunos párrafos al Canto al General Flores. acierto es también el haber sabido disponer Olmedo un poema relativamente breve en relación a los acontecimientos contados. A u n más. Como vio bien Menéndez y Pelayo. ¡Atroz. horrendo choque. Mérito que no se desmerece ante el dato conocido de una segunda parte proyectada.. de azar lleno! Cual aturde y espanta en su estallido de hórrida tempestad el postrer trueno. se verá al Apurímac de repente embravecer su rápida corriente. Este sentido de contención (o esto que me parece a mí sentido de contención). Menéndez y Pelayo lo considera. me parece conveniente exponerlas. Entramos con estas acotaciones en el terreno de lo supuesto. Arder en fuego el aire.. el valor poético de este último canto no desmerece junto al Canto a Bolívar. en algunos as- ... ¡Qué intrepidez! ¡qué subito coraje el brazo agita y en el pecho prende del que su patria y libertad defiende!. pero también acechanzas y peligros evidentes.92 EMILIO CARILLA la cadena quebrantan ponderosa que ató sus pies. que Olmedo no llevó a cabo. El poema es extenso (ya lo he dicho) dentro de lo corriente en Olmedo. Es cierto. Si bien ha victoria de Junín alcanza para mostrar las excelencias líricas de Olmedo.. pero tiene en potencia una fecundidad q u e anuncia mucho más de lo que el poeta realizó. en humo y polvo oscurecerse el cielo y.. aparece hoy como un nuevo mérito de la obra. Con todo. En fin. irrita al animoso. esta limitación que domina posibles brillos y ramificaciones. Lo grande y peligroso hiela al cobarde. con la sangre en que rebosa el suelo.

Cual águila inexperta. de Madrid. ed. el comienzo y el final del poema. Antología de poetas hispanoamericanos. III.. Olmedo vió a Bolívar con menos grandeza que en su Canto: "Lo mismo hace cualquier libertador vulgar. rasgo que reduce su ámbito y que lo relega. reaparecen aquí las mejores virtudes del poeta. Bolívar: nos libró del yugo español. justificadamente. se recuerdan. hacia el final de su vida. fechada en Guayaquil. esta obra tiene en el tema su propia limitación. también. a la verdad. En este Canto. y nos dejó todos los desastres de las revoluciones. en el instante en que Olmedo escribe el poema. CXL. Y PIÑEYRO: "La poesía es digna en todas sus partes de ponerse al lado del Canto a Bolívar" (José Joaquín de Olmedo. . Olmedo exalta un momento en la historia del Ecuador. a las discordias civiles. que el eje del poema. Posiblemente. pág. Y en esto. De ahí la esencial contradicción que acompaña a este poema. permanecen." (Carta de OLMEDO a Bello. Aclaremos que el Canto al General Flores es un poema más breve. hombre de dimensión humilde y discutida) se comprende. Sin embargo. es la última carta escrita por Olmedo). aunque la auténtica poesía no se reduzca.LITERATURA HISPANOAMERICANA 93 pectos superior 11. sobre todo. el 31 de enero de 1847. 11 Cf. emprende el precoz vuelo en atrevido ensayo. que impelida del regio instinto de su estirpe clara. 1928. Su elogio al General Flores (por otro lado. En cambio. pero. MENÉNDEZ Y PELAYO. por ejemplo. Pero — sin entrar en análisis — hay indudable diferencia entre la dimensión de un Bolívar y de un Flores. sí es lícito destacar la importancia que debe tener el tema en poemas patrióticos. 240). 12 Es sabido que. vinculado más estrechamente al Ecuador. De ahí. frente a La victoria de Junín 12. pág. se desdibuje para nosotros. Pero no tiene relieve —en razón de la materia histórica que evoca — para sobrevivir vinculado al héroe o al mito del héroe. o puede comprenderse. al tema.. al General Flores. por supuesto.

Salvo las que tienen que ver con la elaboración de La victoria de Junín y algunas cartas dirigidas a Bello. Prácticamente. . 6-7. sobre las nubes que atormenta el rayo.. ESPINOSA PÓLIT. más conocidas. 1955. AURELIO ESPINOSA PÓLIT. no en el peligro de su ardor repara. que pasa el vencedor. la ardua frente inclina. Podemos agregar una tercera mención. págs. las demás no ofrecen un interés especial. en situación fronteriza a lo literario. No se trata de un material que agregue mayores luces ni mayor prestigio al alcanzado por Olmedo como poeta. en el interior del poema. aunque sirvan para ahondar en la biografía del escritor y también en su vida política. 127-139).. En cuanto a las cartas conservadas.. Y. que corresponden a épocas posteriores (a Bolívar. en especial. . Entran en este grupo dieciséis cartas familiares de su juventud 14 y otras. Quito. Una breve mención merece la obra en prosa de Olmedo. Fernández Madrid. su obra en prosa se reduce a manifiestos y mensajes políticos (como el Manifiesto del Gobierno Provisorio del Ecuador.94 EMILIO CARILLA y elevándose ufana. Olmedo en la historia y en las letras. Bello). aquella hipérbole de las postrimerías. y a su ambicioso anhelo estrecha viene la mitad del c i e l o . envanecida. Flores. págs. Guayaquil. 13 Cf. El águila de Miñarica (en Olmedo en la historia y en las letras. LA PROSA DE OLMEDO. S. de reconocido valor antológico: Rey de los Andes. 1845) y a un epistolario. 1 3 . El primer grupo. J. igualmente muy citada: la descripción del caballo. no constituyen un material muy nutrido. . 14 Cf.

de C. a. III. y he avanzado poco. pero nada adelanté en un mes. Bogotá. OLMEDO. s.LITERATURA HISPANOAMERICANA 95 No cabe duda de que. caro O l m e d o . 12 (1879). Bello escribió a Olmedo una carta en tercetos ("Es fuerza que te diga. Vino Ayacucho. Pero yo mismo me aturdí con él. considerando tanto hechos estrictamente políticos como literarios) la correspondencia de Olmedo dirigida a Bolívar es la que ofrece mayor relieve. ruidillos de ciudad. Vino Junín. fechada el 15 de abril de 1825) 15 . 2. Ver. y desperté lanzando un trueno. Necesitaba de necesidad quince días de campo. A.. y empecé mi canto. 3-50. me recomiende cantar nuestros últimos triunfos. distraen. que revuelvo en la mente este pensamiento. empecé a formar planes y jardines. 10 y núm. cf. todo contribuyó a tener la musa estacionaria. En segundo lugar. Mucho tiempo ha. reproducido —sin las cartas— en M. y no puede ser por ahora (OLMEDO. fechada el 31 de enero de 1825). aunque aquí hagamos la explicable separación. II. " ) . MIGUEL ANTONIO CARO. en su conjunto (es decir. Digo mal. . Cartas inéditas. Postscriptum. Poesías. Obras completas. y que si se aplicara Ud. Ocupacioncillas que sin ser de importancia. interesan las cartas de los dos. (Carta de OLMEDO a Bolívar. Siempre he dicho yo que Ud. III.. La Victoria de Junín. págs. en El Repertorio Colombiano (Bogotá). Olmedo. CARO. Ballén. 1921. también. Bolívar y Olmedo. excedería a Píndaro y a Ossián. núm. . Unos pocos ejemplos: Siento que Ud. a hacer versos. Olmedo era padrino de una hija de Bello. . tiene una imaginación singular. Las imaginaciones ardientes encuentran relaciones en los objetos más diversos entre sí. Por descontado. núm. París. circunstancias en las que — repito — no siempre es posible separar rasgos civiles y literarios. atencioncillas de subsistencia. cuidadillos domésticos. Unían a los dos vínculos de amistad y aun rasgos comunes de carácter. 15 Para la correspondencia entre Olmedo y Bolívar. ed. carta a Bolívar. Lo subrayan la jerarquía de los dos hombres y las circunstancias que los distanciaron y aproximaron. destaco la correspondencia cambiada entre Olmedo y Bello..

(Aquí. págs. Además. a h o r a q u e c o n t a m o s con u n a b u e n a e d i c i ó n d e la o b r a lírica del p o e t a y p r ó c e r e c u a t o r i a n o ... no suele ser corriente en su obra más difundida. de una sentada. . conmigo cuando esté más distante!. junto con algunos de los documentos oficiales. es muy agradable. E s cierto q u e n o p o s e e m o s a ú n u n a e d i c i ó n q u e r e ú n a l a p r o s a d e O l m e d o . pero les falta mucha lima.96 EMILIO CARILLA Estas cartas son útiles. el quinto acto de una tragedia. no habiéndole cscrito dos cartas. 1882. el 9 de febrero de 1827 1 6 ). Le daña su extrema facilidad en componer. sabiendo que los carros no andan sino con dos ruedas. durmiéndose. 16 Las cartas de OLMEDO a Bello han sido publicadas por MIGUEL LUIS AMUNÁTEGUI en su aún útil Vida de D. Desaparecido recientemente el erudito investigador. es explicable. lo siento). A comienzos de este siglo.. muy diferente del de sus versos. marzo de 1827). traduce una Meseniana de Lavigne o hace todo e n t e r o . 261-292). Corren como las aguas de un canal. Si alguien en el Ecuador reuniese y publicase sus cartas. Luego que he vuelto en mí. creo q u e v a s i e n d o y a t i e m p o d e e m p r e n d e r esta t a r e a 1 7 . ofrecen algunos juicios críticos y hasta una vena humorística y familiar que. sin duda. 17 El Padre Espinosa Pólit la hubiera realizado. he esperado hasta ahora una contestación de Ud. escribía ENRIQUE PIÑEYRO: "El estilo de Olmedo en prosa. ¡Qué hará Ud. sobre todo. En una noche. fechada en París. para conocer los años de Olmedo en París. El necio soy yo que. ha quedado para otros tal tarea. nos muestran sus preocupaciones por las cosas de América. fechada en París. A u n q u e l o c o n o c i d o n o a n t i c i p a sorpresas e x t r a o r d i n a r i a s . que los hombres no andan sino con dos pies y que las aves no vuelan sino con dos alas. susurrando. (Carta de OLMEDO a Bello. me apresuro a remediar el daño que me he ocasionado por mi distracción. Sus versos tienen mérito. y a u n q u e n o s e a l t e r e m a y o r m e n t e e l perfil c o n s a b i d o . no como las de un arroyo.. Andrés Bello (Santiago de Chile. dando vueltas. . (Carta de OLMEDO a Bello. precipitándose y siempre salpicando las flores de la ribera. . Madrid [Fernández Madrid] está imprimiendo sus poesías. que conste haber sido totalmente escritos por él. entre nosotros.

Por lo pronto Ol- prestaría buen servicio a las letras y a José Joaquín de Olmedo. C X I . más bien tímido. Pero O l m e d o es — de los tres importantes escritores que estudiamos en lugar preferente — el que menos tiene que ver con el romanticismo. pero moderna en el espíritu". se veían iluminar y teñir con matices antes desconocidos algunos versos y pasajes. pura y únicamente clásico.C X I I ) . Ver Antología de poetas hispanoamericanos. de Cienfuegos. PIÑEYRO. tampoco aparecen rasgos definidos en la que escribió después de ese año.LITERATURA HISPANOAMERICANA 97 OLMEDO Y EL ROMANTICISMO. Y. Dice Piñeyro: Olmedo fue poeta clásico. otra en 1835. ENRIQUE PIÑEYRO. y despuntando algunos adjetivos. Podemos interpretar sus palabras encuentra el vigor. pág. la fuerza que se supuesto. Y aclaro que si no hay mayores anticipos en su obra anterior a 1830. págs. Olmedo (1780-1847) tuvo oportunidad de presenciar el triunfo y expansión del romanticismo en Hispanoamérica. con esplendor insuperable. 7 . y aclara la situación del poeta: pertenece — d i ce — a la "escuela clásica en las formas. C A Ñ E T E y MENÉNDEZ Y PELAYO reiteran semejanzas con Quintana. ya desde fines del siglo anterior. el hombre que se trasluce en mesurado. me parece acertado el juicio del crítico cubano. Por el epistolario está más cerca del hombre contemporáneos describen. 1928. ("El Quintana americano" lo llama MENÉNDEZ Y PELAYO. que los la historia de América" (E. cuanto de más alto había alcanzado y desplegado nunca el arte neoclásico en lengua castellana 18. José Joaquín de Olmedo. Sin alcanzar la larga vida de Bello. El sensato crítico Enrique Piñeyro estampó un párrafo que podemos analizar aquí. antes de Piñeyro. Madrid. una en 1825. 226. III. 2 7 2 ) . no se descubre en ellas ninguno de esos destellos de luz extraña y nueva que. pág. C A Ñ E T E y MENÉNDEZ Y PELAYO. En cambio. por ejemplo. de esta manera: en las epístolas no se encuentra en los poemas famosos. 18 Cf. está como reunido en ellas en profusión admirable. En lo esencial. como clásico o clasicista lo vieron TORRES CAICEDO. M I G U E L ANTONIO CARO. A pesar de la fecha en que escribió sus mejores obras.

aplicado en gran parte. [1964] . Bello) rasgos románticos. tanto a través de sus propias declaraciones (en verso y prosa). Ese hombre que. Aunque en última instancia —concluyo — sea siempre perceptible en Olmedo el hombre que mide y pesa. acata los principios estéticos del neoclasicismo. Volviendo a puntualizar el énfasis de Olmedo. Hay retórica. Es sobre todo en los cantos patrióticos donde el énfasis. como comúnmente se hace. por lo demás. como ocurre en Olmedo. en hipérboles felices. a cantar las luchas emancipadoras. a un "énfasis oratorio". la mayor proximidad con lo romántico (con un rasgo definidor de lo romántico). abundante retórica.98 EMILIO CARILLA medo es el que menos anuncia (Heredia. aproximadamente). se superpone a modelos y fuentes perceptibles. Y tal es el caso que vemos en los mejores poemas de Olmedo. aquí. que evita desvíos o desboques. el ardor. por lo que sabemos. en él (¿cómo negarla?). que llega con algún retraso a Hispanoamérica. Resaltan. no me parece adecuado reducirlo. nada hay que escape a la incofundible métrica neoclasicista. como por lo que deducimos de sus obras en general. Olmedo se mueve cómodamente dentro de los moldes clasicistas y procura ser fiel a sus reconocidos modelos. imprecaciones e hipérboles no muy diferentes de típicas expresiones románticas. como la métrica. ciertas diferencias entre un primer momento (fines del siglo xvIII y un segundo momento (entre 1810 y 1830. Y es esa fuerza. si bien es preciso hacer aclaraciones. Ni siquiera en rasgos más o menos externos. así. el que se refleja en aciertos y tiradas perdurables. Este último. Pero. pero también una fuerza que palpamos como nueva y que repercute en su verso. y donde se alcanza. ese vigor. sus héroes y los primeros años independientes. ofrece. El neoclasicismo. en determinadas circunstancias.

aceptado el hecho incontestable de su nutrida bibliografía. por supuesto. repito. insoslayable— de que la cantidad no supone necesariamente calidad. Agreguemos las ediciones separadas de sus libros más valiosos (con la famosa Gramática a la cabeza) y frecuentes (aunque no siempre muy rigurosas) antologías. magisterio y fecundidad. si atendemos a la extensión de esa obra. Esa abundancia se apoya en primer término. Pienso. en relación al mundo hispánico en general). en la jerarquía del hombre y en la supervivencia de su obra. con el caso inusitado de tres o cuatro ediciones de Obras completas1. sólo cabe reconocer la justicia de la ofrenda. claro está. Atendiendo a todos los sectores. Sobre esta base. En fin. sin entrar aquí a considerar la mayor o menor exactitud del nombre. junto a un sentido "americano" reconocible (entendiendo lo de americano fuera de limitaciones o regionalismos mezquinos). es poco común. en primer lugar. sobre todo. en su caso. en el sector de los estudios. a pesar de que una vez más se cumpla la ley — aquí. . Andrés Bello es hoy uno de los escritores hispanoamericanos que ha determinado más abundante bibliografía. y pienso en la variedad de intereses y disciplinas — dentro de una muestra apreciable— que dan sello a su obra. destaquemos. pero hay también. otros factores que contribuyen a abultar el número. Claro que una rigurosa selección nos muestra. en la significación de Bello en relación a Chile y Venezuela (y. carácter. las ediciones de sus obras. un apreciable caudal de valía. El caso.PERFIL LITERARIO DE ANDRÉS BELLO INTRODUCCIÓN.

En la circunstancia. 2) Edición de Miguel Antonio Caro. 3) Edición de la Universidad de Chile y Ed. me ha parecido oportuno dedicarle. Publicación en marcha (16 volúmenes aparecidos hasta ahora. I. de tanto en tanto. no excluye una visión personal de nuestro autor. eso es lo que me mueve a escribirla. ANDRÉS BELLO. más allá de las consabidas ofrendas admirativas. trazar algo así como una puesta al día de quien. y. 15 volúmenes (1881-1893). Pero también 1 Son las siguientes: 1) Edición del Gobierno de Chile. trunca). Repite los volúmenes de (1). 4) Edición del Ministerio de Educación de Venezuela. junto a otros estudios de carácter más erudito. 1951-1962). Creo que resulta conveniente. Las obras completas de Bello (en Obras completas. trunca). Demasiado sabemos que si hay algo intocable en nuestros países no es eso el renombre de los escritores. 1882-1905. Cfr. esperamos algunos aportes fundamentales que realcen la celebración. ciertamente. Nascimento (9 volúmenes. Esa bibliografía crecerá (¿qué duda cabe?) en este año del Centenario. Pocas figuras hay en las letras hispanoamericanas que ofrezcan un prestigio tan respetado como el de don Andrés Bello. . xxI-xxIv).100 EMILIO CARILLA En segundo lugar. esta visión general que abarca una parte considerable de su labor: la referida a su labor literaria. como Bello. págs. 1952. Todo lo cual confirma —como he señalado— el carácter excepcional de la bibliografía vinculada al nombre de Andrés Bello. Advertencia editorial. un impresionante número de estudios y monografías. es motivo frecuente de análisis críticos. Caracas. de Madrid (7 volúmenes. en la Calcetón de Escritores Castellanos. de trabajos especiales y de críticas sobre su obra. con diferente orden. Visión panorámica que. 1930-1935. Por lo menos.

después de su muerte. Pero el reconocimiento de tal fisonomía no nos impide destacar.LITERATURA HISPANOAMERICANA 101 sabemos que Bello. Esa fama que lo acompañó en vida. Antes y después. La figura de Bello se recorta con claridad en el ámbito americano. Es imposible. sobre todo. entonces. y de doña Ana López. a pesar de sus años de Londres (que son años — sabemos— en que América está también presente en su pensamiento). Los datos relativos a su infancia y educación nos hablan. abogado. fuera de Chile) múltiples ocasiones para manifestarse con brillo. y que. hasta darle perfil extraordinario. la simple mención de las fechas extremas (1781-1865) ya nos muestra que su fecunda actividad desborda —y mucho— los años que corresponden a las Revoluciones de Independencia. 2 Andrés Bello nació en Caracas. después de 1865. y que no ha desmerecido. cobra altura su nombre a través de episodios que dan sello (no todos debían ser político-militares) a aquella época acezante. Por supuesto. Era hijo de Bartolomé Bello. Claro que no podemos olvidar que Bello despunta su personalidad. una vez más. ciertamente. después de 1830. en su dilatada vida. Como era entonces corriente. el 29 de noviembre de 1781. por otra parte. Que en estos años asiste a acontecimientos de trascendencia en la historia de los países hispanoamericanos. en qué momento aparece Bello y a qué momento cultural se identifica él mejor. marca su presencia. dentro de las tres clásicas etapas de su vida subrayadas por Miguel Antonio Caro 2 . establecer cortes artificiales a una vida. y más — repito — tratándose de una vida como la de Bello. en estos años. ha acrecentado su fama. A propósito de la vida de Bello. de clásicos latinos y de autores españoles. la actividad de Bello encuentra en Chile (y. como irradiación. De esa época son las primeras poesías de Bello: algunas imitaciones . de sus lecturas. de la Caracas finisecular. Es muy posible que en las inclinaciones literarias de Bello influyera el ya renovado ambiente cultural de Caracas.

Santos González. su obra y su pensamiento. M I G U E L LUIS AMUNATEGUI. Su segunda mujer.. esta. PEDRO GRASES. Bello iba como secretario. subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores. escribió en Londres sus famosas Silvas americanas. Buenos Aires. RAFAEL CALDERA. época de fecundas lecturas y estudios en el Museo Británico. como profesor de español. que murió en 1821. Más importancia tiene el dato de la temprana amistad con Simón Bolívar. así. 3-60. hasta el momento de su muerte. Poetas y críticos de América. MIGUEL ANTONIO CARO. legislador. Gallardo. y El Repertorio Americano). autor del Código Civil. En 1810. Olmedo. García del Río. el 15 de octubre de 1865.102 EMILIO CARILLA América constituye el ámbito inmediato de su existencia. 1946). París. filósofo. Así. Irisarri. Santiago de Chile. Vida de Don Andrés Bello. de Horacio. etc. La misión diplomática no tuvo mayor éxito. El primer humanista de América. Venezuela. y sobrevivió a su marido. Andrés Bello [1882]. s. 1949. Vivió trabajosamente. Andrés Bello. Mora. composiciones patrióticas en honor a España y diversas traducciones (hoy perdidas). Salvá. Aceptó entonces el ofrecimiento que le hizo el Gobierno de Chile y viajó a estas regiones. EUGENIO ORREGO VICUÑA. Don Andrés Bello. también inglesa. Su vida. (Cf. pero Bello se quedó en Inglaterra y comienza allí una nueva y decisiva etapa de su vida. . senador. Bello ocupaba el cargo de secretario de la Embajada de Colombia en Inglaterra. [ 1 9 1 2 ] . Comienza así la tercera y más fecunda (si cabe) de las etapas de su vida. a la que no volvería ya más. después. . gramático. y realizó una obra múltiple y valiosa de educador. Santiago de Chile. Con el pensamiento siempre atento a las cosas de América. Buenos Aires. la Biblioteca Americana. . Rector vitalicio. Es. 1882. En 1815 se había casado en Londres con María Ana Boyland. En Chile desempeñó importantes cargos culturales y políticos.. En Londres conoció a H u g o Blair y James Mill. (Conviene aclarar que en 1822 había sido secretario de la Legación de Chile en Londres). la Junta de Gobierno designó a Bolívar y López Méndez Enviados Plenipotenciarios ante Inglaterra. jurista. y de activa labor periodística (en el Censor Americano. Se volvió a casar en 1824. Fernández M a d r i d ) . que abarca desde 1810 hasta 1829. Reproducido en C. Abandonó. tuvo allí notables amigos entre los emigrados españoles y emigrados y diplomáticos hispanoamericanos (Blanco White. se llamaba Isabel Antonia Dunn. en momentos en que tanto Bolívar como Bello aparecían como oscuros nombres del crepúsculo colonial. En 1828. págs. con motivo de la Revolución de Caracas. que no reconoce término hasta el año de su muerte. autoridad reconocida en Derecho I n t e r n a c i o n a l . Sin embargo. 1946. Andrés Bello. a. Fue fundador de la Universidad y. ligada estrechamente a la mayor parte de sus afanes.

Código Civil de la República de Chile (1). Recalco su multiplicidad. II. V. Poesías. esta variedad no difiere mucho de la que encontramos en tantos hombres americanos del pasado siglo. Opúsculos gramaticales. ofrece hasta ahora el siguiente contenido: I. Y dejo a un lado. que se está publicando en Venezuela. IX. X. Filosofía. editada por el Gobierno de Chile (18811893). en todo.LITERATURA HISPANOAMERICANA 103 Un conocimiento general de la vida y obra de Don Andrés Bello hace resaltar en seguida el carácter múltiple de esa obra. banderías. VIII. a quienes favores. Gramática latina y escritos complementarios. Código Civil de la República de Chile (2). Gramática. Proyecto inédito de Código Civil. Proyecto de Código Civil. XI. Derecho Internacional. VII. Opúsculos jurídicos. III. Poema del Cid. Gramática de la lengua castellana. IV. Estudios gramaticales. geografía. Derecho Internacional (2). otros sectores más restringidos (historia. XI. etc. La primera. XII. XIV. obras que ganan consideradas en conjunto. X. obligaban a dispersarse en ocupaciones no siempre afines a su temperamento o afición. Cosmografía y otros escritos sobre investigación científica. XIII. enumero aquí brevemente el contenido de las dos más autenticas Obras completas de Bello.. Proyecto de Código Civil (1853). Labor en el Senado de Chile. Temas de critica literaria. De ahí que el desequilibrio sea el principal sello de muchas obras. IV. IX. XVII. Vol.) 3. Opúsculos literarios y críticos (1).. Derecho Internacional (1). porque si bien la obra literaria es uno de los principales atributos de su fama. VIII. XIV. Opúsculos científicos. I. su labor ha resistido al tiempo. los estudios filológicos (y gramaticales) la filosofía. III. o casi todo. 3 Sólo con el afán de dar una idea de su vasta y variada producción. II. Dentro de tal sector. VI. Filosofía del entendimiento. XIX. circunstancias. Poesías. Ocuparán los volúmenes futuros: Opúsculos sobre . En principio. Opúsculos literarios y críticos (3). y aun cobra especiales resonancias. Temas de historia y geografía. Lo es porque repitiendo — y aun acentuando esa multiplicidad—. La segunda. el relieve de Andrés Bello es nítido. VI.. Derecho Romano. pero que se debilitan al analizarse detalladamente. XII. XV. V. sociología. junto a necesidades apremiantes de los países hispanoamericanos. Opúsculos literarios y críticos (2). en las ciencias jurídicas. la pedagogía. etc. Estudios filológicos (1). XIII. esta no se desmerece. XX. Borradores de poesías. Miscelánea.

CARO. tampoco eso fue un obstáculo para que ganara con rapidez prestigio y difusión. 37). dominio y cuidado. es su personalidad de escritor la que nos interesa. Sin embargo. pero temas jurídicos y sociales. es uno de sus pilares. La importancia adquirida por Bello en distintas disciplinas ayudó también al "prestigio" literario. estos múltiples conocimientos. Disciplinas y actividades que hoy.. por razones comprensibles. . uno de los sostenes de su fama. la que lo descubre ante los americanos. La obra "literaria" de Bello no es muy considerable en número. en Poetas y críticos de América. Pero no me olvido que." (M. la simple mención sirve para subrayarlos y. y la que alcanza. sobre todo en Hispanoamérica) a la mayor parte de las variadas disciplinas y actividades que cultivó. a través de alternativas. para darle el adecuado ámbito de totalidad a que me referí. pág. más allá de contactos fronterizos. A. destacaba Miguel Antonio Caro que esos estudios revelaban una "paciencia y escrupulosidad propias de un filólogo alemán que sólo a eso se dedicase. nada más. particularmente los que vienen después de 1830. sólo corresponde mencionar aquí. Sobre todo si la comparamos con la abultada producción de muchos escritores hispanoamericanos del siglo xIx. No está de más agregar que fue esa inclinación la primera que se manifestó en él. la madurez se extendió en él (como caso inusitado. que da la impresión de que sólo a ella se dedicase. y. Este párrafo de Caro puede aplicarse a todas las disciplinas científicas que Bello cultivó.. rinden loas a la obra de Andrés Bello. Escritos oficiales del Gobierno de Chile (redactados por Bello). especialmente en estas regiones 4 . 4 Comentando los estudios de Bello sobre el Poema de Mio Cid. la que llena una gran parte de su juventud. En cada una muestra un conocimiento. Por el contrario. por separado.104 EMILIO CARILLA De donde. Afortunadamente (y lo de afortunadamente cobra valor ante casos paralelos). este sector de la obra de Bello no desmerece ni mucho menos dentro de la obra total. y el Epistolario. al mismo tiempo. Andrés Bello. Si bien. Esto es — repito — lo que le da sentido poco común. en virtud de su carácter. hasta el final de su vida.

hasta el final de su larga vida. y. Los comienzos literarios de Bello. no menos. a la iniciación de los tanteos. el criterio de determinar y considerar las líneas importantes que dan los relieves a la obra literaria de Bello: su obra crítica (y tanto en lo que sus opiniones lo muestran en relación a los demás. III. por supuesto. equivocado. No desconocemos que llegó a hacerse un renombre local por algunas traducciones. y. pues. con alternativas diversas. Comienzan casi al mismo tiempo. están en su ciudad natal. En la Caracas colonial de fines del siglo xvIII. bien lo sabemos. aunque no siempre resulte fácil separar. con cntrecruzamientos. Me parece claramente revelador el hecho de que los poemas más importantes de Bello —las Silvas Americanas — sean. la primera corresponde.LITERATURA HISPANOAMERICANA 105 — repito — un limitado enfoque de nuestra materia nos permite ver que. como en relación a sí mismo). Caracas (1781-1810). POESÍA Y CRÍTICA. su esencial sector poético. sin imposibles o ridiculas separaciones. buen ejemplo de poesía descriptiva. y siguen después. imitaciones y poesías originales (más o menos originales). Chile (1829-1865) ). Como si los poemas más ambiciosos que escribió reflejaran también algunas de las principales direcciones de su vida. y de la cual no podía separarse). por una parte. En Bello. naturalmente. el poeta y el crítico siguen un camino paralelo. y aun manifiesto político social. su obra estrictamente literaria. sus juicios sobre la realidad social americana (juicios dentro de una realidad en la cual vivía. No será. programa de libertad intelectual. Londres (1810-1829). Recordando una vez más la clásica división tripartita de Miguel Antonio Caro (1. II. Tampoco ignoramos que llegó a ser apreciado por sus . en época juvenil. es básico pilar de su personalidad.

106 EMILIO CARILLA buenas dotes críticas. si tenemos en cuenta que aquel ámbito no era. el soneto A la victoria de Bailén. 5 Cf. muy exigente. en general. de mesura y equilibrio. La Oda a la vacuna. Como. PEDRO GRASES. de trabajo lento y meditado. nos muestra la plenitud total del hombre. Revela la preparación cuidadosa para algo que alcanzará después apreciable plenitud. La posterior dimensión adquirida por Bello ha determinado que se repare en esta etapa de los comienzos. nos muestran. pedagogía. un buen aprendiz. creo que. Su obra. págs. tanto ingleses. el deseo de realzar composiciones juveniles de los escritores famosos. por cierto. sí.) y de contacto con hombres destacados. es persona poco afín. Bello. menos. como españoles y americanos emigrados. el primer humanista de América. sobre la base de inconfundibles modelos latinos y. y. La etapa de Londres nos muestra ya al poeta maduro. Biblioteca Americana. españoles. Repertorio Americano). Al Anauco. claro está. la época de las Silvas americanas y de un prestigio que repercute cada vez con mayor eco en América y que explica los intentos de diferentes países por lograr los servicios de Bello. Es. son muy pocos los que logran temprana madurez. . en Andrés Bello. Desgraciadamente. etc. por su temperamento y cultura. una égloga virgiliana. Es explicable. esos tributos poco dicen o anuncian. A la nave (imitación de Horacio y Lope). como las ideas estéticas que la dirigen. tiene mucho de la tarea de asimilación. esa. repito. Esa es la época de su formación integral (filosofía. Dejando a un lado obras perdidas (y en los últimos años se han precisado otras obras juveniles de Bello) 5. sin abultamientos postizos. La singular historia de un drama y de un soneto de Andrés Bello [La España restaurada y el soneto A la victoria de Bailén]. jurisprudencia. 19-48. Pero todo esto poco significa. época de importante labor periodística (Censor Americano. a esos destellos que fulguran en algunos románticos). a destellos inesperados (por ejemplo. en todo sentido.

verdadero "Elogio" de la vida en el campo (campo americano) y canto de paz después de las luchas de emancipación. . La Alocución se continúa y ejemplifica en La Agricultura de la Zona Tórrida (1826). Obras completas. sin necesidad de repetir en forma fatigosa lo ya dicho. Caracas. mejor ¿qué debe inspirar la poesía americana? Responde Bello: sus tierras. aunque el carácter de la obra coloca en primer lugar al aspecto literario: el título ya es bien elocuente. La Alocución a la Poesía (1823) es la profesión de fe americanista del poeta. En La Agricultura contrapone la vida laboriosa y honrada del labrador al ruido y vicio de las 6 Cf. la Guerra Emancipadora . me parece conveniente reparar una vez más en los caracteres y méritos de las Silvas. tú. promete Bello a la musa la vistosidad de su cielo. (etc. Programa poético y social al mismo tiempo. ¿Qué deben cantar los poetas americanos? O. . La Alocución a la Poesía es. sus variados paisajes (vírgenes o casi vírgenes de literatura). En América. 1952. págs. de la soledad habitadora. I. sobre todo.LITERATURA HISPANOAMERICANA 107 Si bien ya me he ocupado varias veces de las Silvas americanas en relación a su fundamental valor dentro de la trayectoria del americanismo literario y a lo que representa como verdadera declaración de independencia intelectual de Hispanoamérica. su rica historia. a consultar tus cantos enseñada con el silencio de la selva umbría.). 43-64. Allí pide a la Poesía que deje la "culta Europa" y se dirija al m u n d o de Colón. BELLO. sus climas. (Versos 1-4) 6. rico y variado: Divina Poesía. . sus hechos de armas... su paisaje primitivo. el optimista programa-vaticinio de Andrés Bello.

ocupa un lugar importante de sus poemas-programas 8. cit. Antología de poetas hispanoamericanos. luchas que empobrecen los nacientes países). X. de Tucumán. Cf. pero con abundantes reminiscencias clásicas y españolas. y que desarrollarán. plan que él no alcanzó a realizar sino fragmentariamente. Fray Luis de León. libro III). Virgilio (Geórgicas. 8 9 7 Sobre influencias en las Silvas. págs. 1962. mi estudio Bello y Sarmiento. Sobre reminiscencias gongorinas calderonianas. . Pero tal predominio "poético" no debe ser un motivo para que olvidemos lo que. Las "Silvas" y el "Facundo" (en Humanitas. MENÉNDEZ Y PELAYO. MIGUEL ANTONIO CARO. ed. págs. Es cierto que la brillante descripción de las especies vegetales americanas ha oscurecido estos momentos del poema.. BELLO.). de Madrid. un programa amplio. por quien desdeña el mundo los panales. Recordemos.108 EMILIO CARILLA ciudades (al mismo tiempo que insta a que cesen las luchas civiles que han sobrevenido a la Independencia. págs. entre otros versos: Tú das la caña hermosa. (etc. nº 15. 1927. los románticos. págs. tú en urnas de coral cuajas la almendra que en la espumante jícara rebosa. bulle carmín viviente en tus nopales. Quizás sea este el sitio oportuno para puntualizar que. . En Bello hay. II. ed. 44-52 (Virgilio y Arriaza). Andrés Bello. Arriaza (Emilia o las Artes) y Maury (La agresión británica) 9 se Cf. Calderón. Obras completas. cf. Herrera. Góngora. 29-38). CXL-CXLII (Virgilio. 65-74. Horacio. en especial. Quevedo y Maury). I. Lope. Garcilaso. . que afrenta afuera al múrice de T i r o . por lo menos en la intención del poeta. Quevedo (Epístola satírica y censoria). pues.. las Silvas constituyen un manifiesto americanista. de manera más dilatada. (Versos 18-24) 7. en apariencia paradójicamente. de do la miel se acendra.

Volvamos ahora a la aparente contradicción que supone una profesión de fe americanista construída sobre visibles reminiscencias europeas. los actos heroicos de abnegación. como tantos en su época. completamente anonadado. 216. 1946. 10 "Jamás un pueblo profundamente envilecido. Investigaciones sobre la influencia de la Conquista i del sistema colonial de los españoles en Chile. Bello. empapado de literaturas antiguas y modernas. por principio. hombre de equilibrado saber. o se reducen a vagos modelos de procedimientos. Lope. Góngora. Virey).gorisnio en América. en razón de su mayor nitidez o peso.. aparecen en obras de naturalistas y "filósofos" (Saint-Pierre. sin olvidar el estímulo que pudo significar en Bello el ejemplo general de Alejandro de Humboldt... no concibió nunca la utópica idea de una independencia total.LITERATURA HISPANOAMERICANA 109 trasuntan en versos de los dos poemas... mi Gon. Una declaración de independencia que recurre a modelos de los que. pág. cuyas Geórgicas constituyen un punto de referencia infaltable. reconocerá sin dificultad que lo que nos ha hecho prevalecer en ella es cabalmente el elemento ibérico. por Don José Victorino Lastarria . que Bello. Buenos Aires. Otros.. La nativa constancia española se ha estrellado contra sí misma en la injénita constancia de los hijos de España. De la misma manera que consideraba a las revoluciones hispanoamericanas como fenómenos "ibéricos" (y de esta manera defendía las raíces coloniales capaces de fructificar en las luchas emancipadoras) 10. Agreguemos incitaciones que. en primer lugar. quiere desligarse. BELLO. ha sido capaz de ejecutar los grandes hechos que ilustraron las campañas de los patriotas. desnudo de todo sentimiento virtuoso. Algunos de ellos ya señalados con frecuencia. de la misma manera —repito— no concebía la ne- cf. Tal el caso del admirado Virgilio. en cambio (Fray Luis de León. sobre todo en regiones de la cultura. I el que observe con ojos filosóficos la historia de nuestra lucha con la metrópoli. Calderón) son más bien referencias ocasionales. en la época de Bello." (A. Herrera. distinguía a Góngora del gongorismo. los sacrificios de todo jénero con que Chile i otras secciones americanas conquistaron su emancipación política. Digamos.

sea que bajo su tipo primitivo tengan o no la grandeza i hermosura que [1844]. que Grecia. hoy. ideario que no se altera mayormente con el correr de los años. pág. Su defensa de la gramática (pero no de una gramática estática. al lado de tal rasgo. 22. y en él y en ramificaciones ostensibles defendió el motivo esencial de sus poemas. Caracas. tomando asuntos ajenos. Historia de San Martin y de la Emancipación Sudamericana [1887]. y no muchos m á s ) . ¿Cómo renunciar a ese precioso pasado en lo que aún aparecía como vivo? El tema de la naturaleza americana se presentaba prácticamente virgen. Ver. Juan de Miramontes Zuázola. expresión y métrica) que lo vinculan con una tradición literaria. pág. en Obras completas. Pero. encontramos frecuentes lazos (de fuentes y estímulos. Y este sentido es también el que prevalece en la expresión literaria. pero con un sentido de sabia flexibilidad. Peralta Barnuevo. algunas coincidencias en BARTOLOMÉ MITRE. Ver ed. sí. En ese tema hizo hincapié especialmente Bello. anquilosada). Cf. 84. que lo aleja tanto del purista como del innovador a toda costa. . su buen sentido. aunque.. XIX. Obras completas. en su concepto del arte. Aceptando. de Buenos Aires. 1957. que son bases clasicistas las que dan el apoyo principal a sus ideas estéticas y a su labor creativa.. VII. de una tradición. en particular el literario. podamos aducir algunos precedentes coloniales (fuera de los previsibles cronistas. Santiago de Chile. sentido que le permite innovaciones y aportes adecuados. 169 (grafía corriente). Para la lengua. Siempre nos ha parecido injusta la crítica —dice— que niega el título de jenio creador al que. también. Silvestre de Balboa. Bello aparece como defensor de un sistema. pág. 1884. Roma y España ofrecían. conocemos de sobra el ideario fundamental de Bello.110 EMILIO CARILLA gación de un valioso pasado cultural. lengua. ideas estéticas. en su concepción de la originalidad. I. 1950.

11. grafía corriente). 318. 1885. 472. Ver. es lo que constituye la poesía lejítima de todos los siglos i países.. de la belleza ideal. Pero. pág. 428). libertad limitada. nos da de manera exacta su perfil. Creo que el último párrafo.. efectivamente. IX. Santiago de Chile. creo que hai un arte que guía a la imajinación en sus más fogosos transportes. que pertenece. también. Santiago de Chile. Discurso. no cerrada puerta al espíritu nuevo. .. 13 BELLO. . Ver. creaciones enigmáticas i monstruosas.. también. Esta es mi fe literaria.LITERATURA HISPANOAMERICANA 111 solas dan el lauro de la inmortalidad a las producciones de las artes. pero no veo libertad. . 459. por otra parte. i a los nobles instintos del corazón humano.. prédica y obra iban en 11 ANDRÉS BELLO. Libertad en todo.Creo que hai un arte fundado en las relaciones impalpables... pág. 1956. 1956. sino embriaguez licenciosa en las orjías de la imajinación. pág.. Obras completas. a su vez. sabe revestirlas de formas nuevas. interesantes. 12 . pero accesibles a la mirada de lince del jenio competentemente preparado. Caracas. Conceptos platónico-aristotélicos (ideas. repulsa a lo exagerado o m o n s t r u o s o . Santiago de Chile. El jil Blas (en Obras completas. bellas. T o d o ello puede aplicarse a las Silvas (aunque las citas precedentes correspondan ya a párrafos de sus años de Chile) para mostrarnos que. IX. 1884. VIII. Obras completas. relaciones delicadas. 366. poesía de la coherencia y el equilibrio.. que no reconoce sujeción sino a las leyes imprescriptibles de la intelijencia. pág. 1883. VI. Ensayos literarios i críticos. En fin. VII. (en Obras completas. aborta esfinjes. por Don Alberto Lista i Aragón (en Obras completas. técnica o preparación). etéreas. siempre que lo nuevo no constituya la puerta del caos o del desborde: Elección de materiales nuevos. (Discurso pronunciado en la instalación de la Universidad de Chile) 13 . Caracas. características. 12 BELLO. pág. . a una de las páginas más recordadas de Bello. no hace falta reiterar citas. jenio. creo que sin ese arte la fantasía en vez de encarnar en sus obras el tipo de lo bello. i libertad de formas.. grafía corriente.

Además. a traducciones. ofrendas en que el poeta necesita apoyarse directa y estrechamente en el poema ajeno. El éxito y rápida repercusión de las Silvas anunciaba una producción poética mucho más extendida que la que después nos dio Bello. su lírica mantiene igual ritmo o se amengua. Veamos. de reconocimiento. vale decir. Con todo. y que este paralelismo no sufrió mayor mella con los años. como creación. pues. sean esas obras traducciones o imitaciones. DESPUÉS DE LAS "SILVAS". era natural esperar que su producción creciera después de las Silvas. en su larga etapa de Chile. derecho). En Chile. en Chile. Aun con el carácter especial que tienen algunas de esas traducciones (y que obliga a rechazar la simple denominación. la mayor parte de los poemas que publica corresponden. pero tal cosa no ocurrió. Quizás sea más exacto decir que Bello en ninguna de sus etapas (aceptada la existencia de estas) fue un poeta fecundo. son aquellas actos de adhesión. no mantuviera igual inclinación hacia la lírica. puede explicarnos la escasa producción poética escrita por Bello después de 1829.112 EMILIO CARILLA Bello por el mismo camino. como ocurre con La oración por todos). en rigor. y. por lo visto. crecen considerablemente otras inclinaciones o disciplinas (filología. El incendio de la Com- . Sin despreciar el valor que tiene el modelo para el escritor clasicista. y por eso no persistió en la obra lírica. más apegadas al ejemplo que toma. es indudable que Bello no se sintió tocado por la inspiración. Todo esto y el hecho de que. en plena madurez. En Chile. Es cierto que otras preocupaciones e intereses se ligan a su vuelta a América Es cierto que. cargos oficiales y misiones diversas extendieron con amplitud su órbita de acción. no nos dio Bello ningún poema equivalente a las Silvas americanas. en proporción. Indirectamente lo prueba la circunstancia de que. mientras.

alguna laguna aparte. 8 .. IX. Santiago de Chile. en la alternancia de gravedad y burla. Otra comprobación surge del renovado movimiento que adquieren las octavas reales en el poema de Bello. "canto elejíaco" [1841]." 15 . que se publicó primero como anónimo. aunque no siempre penetren en lo esencial de su carácter 14 . es recordado hoy en la bibliografía de Bello y por ser de Bello. 339. es bueno reparar que El proscrito responde en forma adecuada a los rasgos señalados por Bello. grafía corriente. 1884.. también en octavas reales y. En un artículo dedicado a las Leyendas españolas. poema baironiano. Bello conoció las obras de Byron desde temprano. 1956. también inconcluso) deben verse dentro de un amplio ámbito de raíces comunes. La influencia de Byron no se ve aquí únicamente en los epígrafes de los cantos primero y cuarto. Si bien no está aquí "todo" Byron (faltan los signos más íntimos: individualismo exacerbado. que interrumpen a cada paso la narración (i no es la parte en que brilla menos la vivaz fantasía del poeta). de Mora. y en Chile tradujo fragmentos de dos obras dramáticas del poeta inglés: Sardanápalo y Marino Faliero. Es recordado también por el elogioso comentario de Sarmiento. Obras completas. que eran los más fácilmente aprehensibles. Caracas. El diablo mundo. por ¡osé Joaquín de Mora (en Obras completas. i por el desenfado i soltura de la versificación que parece jugar con las dificultades. escepticismo e irreligiosidad. y. 15 Cf. pág. pero no creo que lo sea por su estricto valor literario. Más claramente se ve en la estructura general del poema. Ver. la que distingue "por el estilo alternativamente vigoroso i festivo. Algo más alto conviene poner a la leyenda El proscrito. Leyendas españolas. Bello no alcanzó a terminar el poema: lo interrumpió en el canto quinto. VII. pág. panteísmo). también. por las largas disgresiones. Bello puntualizó en parte la "manera" baironiana. en fin.LITERATURA HISPANOAMERICANA 113 pañía. melancolía. BELLO. curiosamente. 301). octavas 14 Algunas coincidencias con Espronceda (sobre todo. en diversos rasgos que hacen inconfundible el estilo del poeta inglés.

el exotismo que caracterizan a las Orientales dejaban lugar al tono melancólico. Dentro de las Feuilles d'automne. cf. porque 16 Aunque diste de ser un modelo de recopilación. El asunto.. algunos románticos utilizaron en poemas burlescos. al sentimiento. era La priére pour tous. Moisés salvado de las aguas (1844) 16. La oración por todos (1843). imitaciones. hay que asignar a La oración por todos. La imaginación. O. En 1831 publicó Víctor Hugo sus Feuilles d'automne. por aquellos años. Con el lugar especial que. a las confidencias. con toques costumbristas locales. Recordemos títulos: Los fantasmas (1842). homenajes y hasta repercusiones extraliterarias son testimonios firmes de esa adhesión. mejor dicho. al mismo tiempo. con nutridos nombres. hasta donde puede seguirse. libro que significaba un cambio apreciable en relación a las Orientales (de 1829). a sus poesías. Traducciones que. pocos (o ninguno) alcanzan el nivel de Bello. versión libre que alcanza la altura de la recreación. . y ofrece la figura simpática del "proscripto" Everaldo ligado al sentimiento de Isabela. en particular. Traducciones. Dentro de las traducciones e imitaciones hispanoamericanas. después.. Sin duda. a las evocaciones de infancia. nos sitúa en la época de las Guerras de la Independencia (el canto quinto se titula La derrota de Rancagua). la poesía más extensa de la colección. prueban la admiración de Bello hacia el poeta francés. El poema impresionó a Bello. ganaba ya difusión universal. Los duendes (1843). Víctor Hugo en América. una de las poesías más recordables y. 1889. JOSÉ ANTONIO SOFFIA y JOSÉ RIVAS GROOT. A Olimpio (1842).. entre otras cosas. que. el brillo. De la época de El incendio de la Compañía son las diversas traducciones de Víctor Hugo. en el grupo.114 EMILIO CARILLA que Acuña de Figueroa (La Malambrunada) y. Bogotá. Hispanoamérica era singularmente propicia a la obra de Hugo. vio en él un soplo de poesía que sentía como propio. y.

401-419. así. Cf. M. de Santiago de Chile (I. (I) 1 8 . en la parte tercera. Las estrofas de seis versos de Hugo (I. Bello traduce. Claro que más exacto que hablar de "traducción" es hablar de "traducción libre". Algo más dentro de estas exterioridades. Vois. en la de ocho de Bello. .. por lo común. A veces. Eso explica que. Emprendió. Poésie. et l'arbre de la route secoue au vent du soir la poussiére de jour. "amplificación". es necesario decir que Bello "tradujo" (o amplificó) sólo las cuatro primeras de las diez partes que tiene el poema de Hugo. en medio de tareas alejadas de la poesía y cada día más absorbentes. A. la comparación no suele pasar de los simples datos y del socorrido elogio de Miguel Antonio Caro (". 1843). Une planéte d'or lá-bas berce la nue. VÍCTOR HUGO. la brume des coteaux fait trembler le contour. en fin. Andrés Bello (en Poetas y etílicos de América. París. y a veces no. la nuit est venue. En primer lugar. la estrofa de diez versos de Hugo se comprime. aunque no se sepa donde están las diferencias y donde está la mejoría. II.LITERATURA HISPANOAMERICANA 115 allí se reflejaban tanto un tema caro a Bello como ideales poéticos que el crítico había defendido. En cambio.. págs. pág. Vale la pena detenernos en un breve cotejo de los dos poemas. en las cuatro partes que pueden compararse. Ocuvres complètes. II y IV) son estrofas de ocho versos en Bello (la inconfundible estrofa bermudina). ya que. CARO. Écoute! Tout rentre et se repuse. Con este último nombre se publicó por primera vez en el periódico El crepúsculo. 59). las 27 estrofas de Hugo suben a 32 en Bello. 1880. aparentemente. . Veamos las primeras estrofas de la primera y la cuarta partes: Ma filie. "imitación". la traducción del poema de Hugo. 18 17 . à peine un char lointain glisse dans l ' o m b r e . va prier. o.en ella el imitador mejoró extraordinariamente el original") 17.

1952. mezclar las suyas otro i otro abril. Arrodilla. où ta mère a sa mère. hija mía. que las contuvo. i purguen las reliquias del grosero vaso. terrenal. à genoux sur la terre où ton père a son père. al soplo de la noche. À genoux. ¡Hija! reza también por los que cubre la soporosa piedra de la tumba. Es interesante destacar cómo Bello ha encontrado en el endecasílabo español y en la estrofa bermudina apropiadas equivalencias al pausado alejandrino tetramembre de Hugo y a su estrofa. où tout ce qui vècut dort d'un sommeil profond! Abîme où la poussière est mêlée aux poussières. La oración por todos (en Obras completas. i pueblo a pueblo. Sacude el polvo el árbol del camino. donde cautivas almas piden preces que las restauren a su ser primero. profunda sima adonde se derrumba la turba de los hombres mil a mil: abismo en que se mezcla polvo a polvo. do helado duerme cuanto fue mortal. Ya es la hora de la conciencia i del pensar profundo: cesó el trabajo afanador. I. coronada de anjélica aureola. comme l'onde sous l'onde en une mer sans fond! ( I V ) . págs. cual se ve a la hoja de que el añoso bosque abril despoja. 19 BELLO. i al mundo la sombra va a colgar su pabellón. (1) 19. grafía corriente). de Caracas. se ve temblar el viejo torreón. à genoux. arrodíllate en la tierra donde segada en flor yace mi Lola. . i en el suelto manto de la sutil neblina envuelto.116 EMILIO CARILLA Ve a rezar. 238-245. où sous son père encore on retrouve des pères. ed. ( I V ) .

un alarde de contención y equilibrio que — repito — no se encuentra en el poema de Hugo. En un recordado juicio acerca de la primera edición de las Poesías de Heredia (la de Nueva York. Tenemos así. su sentido del arte y. Bello se centra en el ámbito doméstico y logra. Y. Bello manifestaba el deseo de que la poesía de América se inclinara más hacia "los afectos domésticos e inocentes. claro está. visible. —Lola. pero el poema crece. una armonía que el poema francés no tiene. Y. tiene a la vista el poema de las Feuilles d'automne. pero impone a esa obra un equilibrio. Por supuesto que asistimos aquí no sólo a un consciente ejercicio de recreación (en el que entran.— del propio Bello).LITERATURA HISPANOAMERICANA 117 Pudiera pensarse. El poeta americano "traduce". cf. sobre todo. se transforma a través de sus propias resonancias y de sentimientos generales (el crepúsculo. así. evitar peligros y desbordes de Hugo (desviaciones del tema central y poco felices variantes métricas. o mejor. la oración. en relación a las otras partes de Hugo.. Recreación. sin cortar ecos emotivos al tema. i menos [hacia] los del jénero erótico. cobra nuevo sentido la escueta y no siempre ilustradora mención que muestra a Bello como traductor de Hugo (y de Byron). sino también a un testimonio revelador del sentido artístico de Bello. que Bello dejó inconclusa su obra. conociendo a Bello. los seres queridos. la estructura de La oración por todos. Sin embargo. De esta manera. Por último. los muertos). "imita" a un romántico. bien claro está que se trata de un esfuerzo consciente de compresión y armonía. una obra reveladora de los ideales estéticos de Bello. sobre un modelo compacto. partes IX y X). . etc. Bello parte. unidad desvaída en las partes finales del poema de Hugo. pues. una obra de indudable valor poético. un poema como La oración por todos se anuda con ya alejadas opiniones de Bello. 1825). Con otras palabras. a la manera clásica. resonancias personales. no menos. De ahí la unidad evidente del poema de Bello.

Bello no fue amigo de polémicas y disputas en una época pródiga en ellas. M. La labor de Bello en Chile alcanzó dimensiones de sobra conocidas. Fueron sus discípulos los que lidiaron por él. que debe medirse. para comprenderla adecuadamente. con sus ideas. Y damos al nombre "humanista" un real contenido. de auténtico humanista. los Anales de la Universidad de Chile). inequívoca de prolongación y magisterio. 21 Ver mi Romanticismo en la América Hispánica. Madrid..118 EMILIO CARILLA de que tenemos ya en nuestra lengua una perniciosa superabundancia" 20. 43). si bien este no se manifestó — lo vemos — mediante una continuada labor poética. Londres. York. Fue una obra extraordinaria. de que el tema doméstico es tema de alguna importancia en la lírica romántica de Hispanoamérica. que tantas manifestaciones y descendencia —repito— tuvo en Chile. Y ya que hablamos de magisterio. 20 BELLO. o a través de otras raíces. La oración por todos aparece (con ramificaciones meditativas) como buen ejemplo de su prédica. II. Dieciséis años después. a través de Hugo. El crepúsculo. A través de Bello. Además. Heredia (N. 1825) (en el Repertorio americano. Juizio sobre las Poesías de J. 270-272. 1958. Verdadera labor magistral. Señal indudable. aunque no figure entre los más llamativos o espectaculares que nos da el romanticismo en estas regiones 21. . la Revista de Santiago. el tema doméstico o familiar constituye un sector que no puede desconocerse. en especial las de El Araucano. págs. Por razones de temperamento. enero de 1827. dentro de aquella época. sin que esto sea atribuible enteramente a Bello. pág. más bien las evitó y sólo salió a la palestra en casos extremos. es justo recordar que Bello realizó en Chile una fecunda labor de crítica literaria (tal como lo prueban publicaciones periodísticas. Con el agregado. tuvo tal actividad notoria presencia y estímulo.

sin duda alguna. su alerta sentido crítico tiene oportunidad de manifestar. por supuesto. en varias ocasiones. a aquellos que tienen mayor validez artística. pero no ha determinado — reconozcamos — mayores oposiciones. y. Bello es también tema corriente. necesario. La larga vida de Bello presenció — es sabido — la expansión y triunfo del romanticismo en estas tierras.LITERATURA HISPANOAMERICANA 119 CLASICISMO Y ROMANTICISMO. en el tratamiento del problema. Flexibilidad . Aunque su formación. Una razón elemental de justicia nos obliga a penetrar en la obra de un escritor atendiendo al mayor número posible de materiales. juicios acerca de la corriente. Bello no es el rígido defensor de modelos y teorías clasicistas. A menudo. Heredia es ejemplo por excelencia. Yo creo que el peligro está en el trastrueque de planos. Claro que no es tanto en el caso de Bello donde con mayor frecuencia se ha planteado la disputa. No. anudar ciertos lazos y mostrar en forma clara los testimonios correspondientes. En este sentido. precisamente. De esta manera será también más fácil desentrañar problemas (y falsos problemas) que tienen que ver con las épocas artísticas y con la situación del escritor dentro de tales épocas. pero no hasta el extremo de reducir personalidades literarias tan atractivas y valiosas a ese único (o casi único) enfoque. Algo hemos visto ya en las páginas precedentes. lecturas preferidas y su sentido del arte lo inclinan hacia determinadas modalidades poéticas. las ideas y los poemas de Bello nos muestran en él una flexibilidad y un espíritu de adaptación innegables. el estudio de escritores como Bello y Heredia se realiza sobre la consideración casi exclusiva de su lugar dentro de las escuelas o épocas estéticas. con bibliografía crecida considerablemente en los últimos años. Por otra parte. y sólo cabe aquí reiterar lo dicho.

En rigor. pero. a la moral y a la religión). Combate. pensamiento que ratifica. (Eso sí. excesos y desbordes románticos (lo que en un famoso discurso llama las "orjías de la imajinación". Muestran también el deseo de Bello de defenderse de rótulos estrechos que se le habían aplicado ("habrá algunos que me coloquen entre los partidarios de las reglas convencionales").. con motivo de la instalación de la Universidad de Chile. VIII. por lo común. muestra Bello su coincidencia con Lista. el análisis más extenso que Bello dedica al romanticismo corresponde al artículo que escribió sobre los Ensayos de Lista (artículo publicado en la Revista de Santiago. sí. Discurso. con igual fervor. no olvidemos que estamos ya en 1843). en 1848). y lo que en otro lugar considera falta de respeto a la lengua y al sentido común. y atribuyéndoles a veces lo que jamás pensaron. rótulos entre los cuales quizás sea fácil descubrir un perceptible ataque de Sarmiento. Santiago de . 318). como. Después de consideraciones de tipo histórico sobre el origen de la palabra "romántico" y sus vinculaciones medievales. esas limitaciones que se imponían con el aval de nombres famosos. 1885.. 22 .120 EMILIO CARILLA y espíritu abierto. en las cadenas con que se ha querido aprisionar al poeta a nombre de Aristóteles i Horacio. tal. Yo no encuentro el arte —decía— en los preceptos estériles de la escuela. en la muralla de bronce entre los diferentes estilos y jéneros. en forma paralela palpamos frente al problema de la lengua.. Chile. 22 (en Obras completas. pág. lo que ya conocemos o hemos visto antes. Bello combatía las limitaciones de poéticas y retóricas. Estas palabras —bien conocidas— corresponden a su recordado discurso de 1843. pero el estudio le permite exponer su propio pensamiento sobre el romanticismo.. BELLO. En general. de la misma manera. en las inexorables unidades. Cf.

la frecuentación y adhesión a los románticos (románticos como Hugo y Byron) no alteran ese perfil fundamental que defendemos en Bello. aquí en relación a cuestiones que entonces se planteaban. profesando abiertamente principios opuestos. Ver. lo más importante. 452. de ma23 Cf. pág. Y. VIII. Caracas. pág. en cambio. aunque Horacio y Virgilio se recorten mejor antes de 1830. 201). tales juicios no hacen sino subrayar lo que sus obras poéticas muestran. Precisamente. con traducciones de Plauto y Boiardo. es cuando se han abanderizado bajo estos dos nombres los poetas i los críticos. 422). y defiende. ni en los preceptos de Aristóteles o de Boileau 24. con absurdos y con monstruosas exageraciones.. pág. Es evidente que tales testimonios. Ahora bien. pero siempre que no altere.LITERATURA HISPANOAMERICANA 121 distingue Bello un romanticismo de todos los tiempos 23 y un romanticismo de escuela. también. . i mostraron que el arte no estaba todo en las obras de Sófocles o de Moliere. ciertos principios universales del arte. 1956. guardan relación con las ponderadas virtudes de nuestro escritor. Santiago de Chile. BELLO. en estos últimos años. VII.. No es necesario traer más citas. Santiago de Chile. Al analizar el entonces debatido problema de las tres unidades. pero. de Lista i Aragón (en Obras completas. el breve análisis de La oración por todos me parece que sirve. su artículo Teatro: "El mundo dramático está ahora dividido en dos sectas. 1884. ambas a la verdad existen siglos hace. poderes e innovaciones del auténtico creador: Shakespeare i Calderón ensancharon así la esfera del jenio. grafía corriente. 1885. Ensayos literarios. la clásica i la romántica. (Ver Obras completas. reacciona también Bello contra las limitaciones de las retóricas al uso. Traducciones e imitaciones de Hugo y Byron (valga el ejemplo) se alternan en Bello con traducciones e imitaciones de Horacio y Virgilio.. IX. y Hugo y Byron después de ese año. Obras completas. 24 Cf. Acepta al romanticismo como la "poesía de los tiempos modernos".

la producción que configura su perfil de escritor alcanza y sobra para destacarlo con limpieza. Más aun si tenemos en cuenta la notoria fecundidad que caracteriza a tantos escritores hispanoamericanos del pasado siglo. Es nombre ineludible en los comprimidos y obligados recuentos. En todo caso ayuda a hacer más maciza su significación. Todo lo expuesto.122 EMILIO CARILLA nera inequívoca. inclinaciones y convicciones) de aquellos rasgos que —ayer y hoy— identificamos como lo más valioso y perdurable del arte clásico. a dar más alas a su prestigio. Pedro Henríquez Ureña y unos pocos más) son realmente los únicos que lo . Es que. no es un obstáculo para que aceptemos que el esencial Bello estaba más cerca (por temperamento. la belleza poética estaba por encima de escuelas y épocas artísticas. para Bello. la obra estrictamente "literaria" de Andrés Bello no sorprende por su abundancia extraordinaria. para situar al Bello dentro del vaivén y sucesión de las tendencias estéticas. Bello (como Alfonso Reyes. En el caso de Bello. Sin embargo. en fin. lecturas. el deseo de abarcar totalmente su obra nos obliga a decir ahora que el título adecuado para don Andrés Bello. si bien no deja de reconocer el cambio de los tiempos. pero nunca (como ocurre en otros) a inyectar apariencias de vigor a lo que en realidad no lo tiene. CONCLUSIÓN. El "escritor" Bello tiene un sitio que podemos considerar inconmovible en la no muy pareja tradición literaria hispanoamericana. el que mejor lo retrata (el escritor incluído) es el de humanista. Hecha esta importante afirmación. Como hemos visto. no levanta por eso artificialmente su obra literaria. El hecho de que su nombre gane lugar de primera línea en las variadas artes y disciplinas que cultivó. Es cierto que esta denominación se ha prodigado con facilidad en Hispanoamérica: su desvaloración está a la vista.

más allá del cambio de los tiempos. punto de partida — entre nosotros — en variedad de conocimientos y disciplinas. del saber noble. maestro reconocido. Los sectores son evidentemente desiguales. aunque no el más visible. no lo es menos del trabajo meditado. a la pasión sin freno. Con su presencia destacamos un sector auténtico. del rigor sistemático. Bello. Recordemos que si Hispanoamérica —de nuevo. por lo pronto. de "nuestra América". pero hombres como Bello sirven.LITERATURA HISPANOAMERICANA 123 merecen. es testimonio insustituible en nuestro alegato.. y son también los nombres en que debemos apoyarnos para dar al título de humanista la riqueza y sentido que. ayer y hoy — es tierra propicia a la lucha. alto ejemplar humano.. escritor de relieve. al ardor polémico. para decirnos que el camino que ellos recorrieron está abierto desde hace muchos años. [1965] . nunca debió perder.

debía obtenerse muchos años después. en la dureza de los climas y en la salud delicada.HEREDIA Y EL ROMANTICISMO I HEREDIA Y SU OBRA José María Heredia es el testimonio incontestable de cómo las circunstancias pueden llevar a fijar un destino. Bien es cierto que el tema patriótico aparece en Heredia como nostalgia. 1 José María Heredia nació en Santiago de Cuba. Sin embargo. naturalmente. Dentro de la obligada serie de paralelos. que nace ya en el nuevo siglo. aun en las circunstancias adversas. hijo de José Francisco Heredia. y ya allí tenemos noticias de la precocidad de José María: antes de los diez años conoce el latín y el francés. debe resignarse a vivir fuera de la patria. y obligado por otro. como corriente motivo para execrar a los tiranos (políticos y religiosos). pero siempre cerca (Estados Unidos y México). en fin. Olmedo y Heredia. Agreguemos. este. . el 31 de diciembre de 1803. el tema patriótico tiene en Heredia una persistencia que. o quizás por ello. En 1810 José Francisco Heredia fue nombrado Oidor de la Audiencia de Caracas. que. no tiene en Bello y Olmedo. un temperamento ardiente. alentara siempre la esperanza de una independencia que. como si. ante la imposibilidad de éxito. proximidades y diferencias entre Bello. por lo visto. magistrado. y de Mercedes Heredia y Campuzano. Fuera de ella. tuvo una vida mucho más breve que los otros dos (no alcanzó los treinta y seis años) y tampoco tuvo la fortuna de ver a su patria libre. por un lado. como ansia de libertad para Cuba.

Con la particularidad.LITERATURA HISPANOAMERICANA 125 La relativamente breve vida de Heredia 1 es la vida de un hombre a quien las circunstancias — repito — obligaron desde temprano al camino del destierro. Otro rasgo definidor de la vida de Heredia es su salud vacilante. comenzó los estudios universitarios de leyes en la Universidad de La Habana. cuyo invierno no resistía. salvo dos años de estudios en Santo Domingo. en las En Venezuela vive desde 1812 hasta 1817. En 1819 su padre es designado para un cargo en México. En México encontró un clima menos duro. Antes de hacerlo. su pensamiento estuvo siempre en Cuba. que. tal como se trasunta en sus poesías. aunque la añoranza de Cuba es en él permanente. de que su ausencia se liga a la situación en que permanece Cuba. en nuestro siglo. . y. aparte de otras muestras menos persistentes. jalonada con cargos de importancia en la naciente República mejicana. Posteriormente. escribe la primera versión de En el teocalli. De esos años son también las primeras poesías amorosas de Heredia. algo menos. bajo el poder español. es lícito afirmar que Heredia fue de los primeros americanos eminentes que sufrió de ese mal que han sufrido tantos otros en el siglo xIx y. Después debe regresar a Cuba. sobre todo en los largos años de México. y tiene la desgracia de perder a su padre (muy joven aún) en 1820. más corriente. hace que allí pueda desarrollar una fecunda campaña de magistrado. en especial durante el tiempo que reside en los Estados Unidos. en el caso de Heredia. en su patria. Sin embargo. El destierro. y tal como se ve con claridad en las nutridas páginas de su epistolario. Destierro distinto (por lo menos en apariencia) a aquel otro. Siguió después sus estudios en la Universidad de Caracas. Me refiero a la "ausencia forzada y nostalgia de la patria". Si bien se ignora dónde logró el título de Bachiller en Artes. ligado a las vicisitudes de los nuevos países. En México empieza de nuevo sus estudios de leyes. Sin pretender uniformidades. con él va José María.

su vida breve y los importantes cargos desempeñados en su En Cuba se recibe de Bachiller en Leyes en la Universidad de La Habana (1821). 1939. En 1825 se publica en Nueva York la primera edición de las poesías de Heredia. José María Heredia en México. el presidente Guadalupe Victoria le ofrece un cargo oficial que Heredia acepta. ese mismo año se dirigió a México. junto a sus amigos (Blas Osés. pero poco después. 1938. Cronología Herediana (1803-1839). En 1822 forma parte de las milicias nacionales. 1945). En 1823 se recibió de abogado en la ciudad de Santa María de Puerto Príncipe.. antes de los 36 años de edad. donde continúa desempeñando otros importantes cargos (Director del Diario del Gobierno. en 1836. Conspiraron contra ella. no sin antes burlar a sus perseguidores. Además.. en México.. No es una obra muy fecunda. aumentadas. La Habana. Rector del Colegio de Estado). MANUEL GARCÍA GARÓFALO MESA. y en 1832 aparece en Toluca la segunda edición de las Poesías de Heredia. el 7 de mayo de 1839. en Ensayos de literatura cubana. Vuelve a México en 1837. 221-276. en Toluca. por esos años. JOSÉ MARÍA CHACÓN Y CALVO. 1939. la obra literaria de José María Heredia es una obra con valiosas resonancias y con interesante variedad. Silvestre Alfonso. que trabajaba por la independencia de Cuba. Dirige. una serie de periódicos: El Iris. acusado de conspiración como miembro de los "Caballeros racionales". periódico del Gobierno del Estado de México. Su labor literaria crece entonces. Fue su padrino Domingo Del Monte. Allí. El conservador. logra que se le permita. visitar a sus familiares. Secretario del Tribunal). Madrid. Estudios heredianos. Como no abandona la idea de volver a Cuba. En 1833 fue electo diputado en la Quinta Legislatura Mexicana. Heredia siguió con importantes cargos en México (Ministro Interino de la Audiencia de México. abandonó Cuba. México. I. pero renunció al poco tiempo. . y de la sociedad secreta "Los caballeros racionales". Se dirigió a los Estados Unidos. discursos y cartas. Siquiera. En México se casó con Jacoba Yáñez (1827). En 1828 fue nombrado fiscal de la Audiencia de México. FRANCISCO GONZÁLEZ DEL VALLE. permitían la esperanza de alejamientos menos prolongados. 1922. formó parte de la Sociedad Lancasteriana y fue socio honorario del Instituto de Ciencias y Artes. id. Prólogo a Heredia. Del Monte).126 EMILIO CARILLA luchas y predominios de bandos. (Cf. Dentro de tales características. La Habana. La Habana. en dos tomos. Murió Heredia en México. MARÍA LACOSTA DE A R U F E . En 1831 fue condenado a muerte en Cuba. págs. Como sufría horriblemente el frío de los Estados Unidos. En Estados Unidos vivió en Boston. "por correspondencia criminal". La miscelánea. la esperanza. en Nueva York (donde dio clases de español) y New Haven. José María Heredia. en Tlalpán. Poesías.

la supervivencia literaria de Heredia se apoya en sus obras poéticas. hay 2 Cf. viajero. Dentro de su producción es hoy justo hablar de variedad (por lo menos. I. Por supuesto. Advertencia. De tal manera. soldado. salvo el corto viaje a Cuba de 1836). Sin embargo. en particular lo que significan como difusión las dos ediciones publicadas en vida del autor (1* edición. magistrado. JOSÉ MARÍA HEREDIA. aunque en lugar inferior. no siempre identificada con claridad.LITERATURA HISPANOAMERICANA 127 larga etapa mexicana (1825-1839. pues. profesor de lenguas. diplomático. . 1832. Segunda edición. Aunque este fundamental sector sigue siendo la base de su prestigio. El conjunto es. 2 . no resulta en nuestros días exagerado asignarle un lugar de privilegio entre los críticos de lengua española anteriores a Menéndez y Pelayo. claro está. una perceptible serie de escritos que permiten reconstruir una individualidad de singular riqueza. 1832. y hasta de una nutrida labor periodística. Todos mis escritos tienen que resentirse de la rara volubilidad de mi s u e r t e . Las citas posteriores corresponden también a esta edición. Los artículos críticos de Heredia nos llevan. 2ª edición. Toluca. Aclaro que En el teocalli de Cholula y la oda al Niágara se incluyen en el tomo segundo. decía en 1832. y con más o menos fortuna he sido abogado. 1825. si bien lo dudoso no resta mucho a la verdadera obra de Heredia. Nueva York. . pudo sobreponerse a dificultades que restaban energías a su vocación hasta dejarnos una obra de visible presencia. al publicar en Toluca la segunda edición de sus poesías: El torbellino revolucionario me ha hecho recorrer en poco tiempo una vasta carrera. Toluca. periodista. historiador y poeta a los veinticinco años. a su prosa. mucho se ha hecho recientemente por llamar la atención sobre las virtudes críticas de Heredia. como en Heredia bullía. Poesías. de variedad genérica). . Y dentro de la prosa. corregida y au- mentada. 2 tomos). Pero sobre esto volveremos después. "corregida y aumentada". Por eso. sobre todo. el escritor.

(Según González del Valle. Por último. La muerte de César (1823). así como su interesante epistolario. la simple enunciación de los diferentes géneros o sectores conforma ese carácter de variedad que asignamos a la producción literaria de Heredia. Chénier. Saúl. (Esto deja fuera composiciones escolares —alguna de 1813— y primeros ensayos y fábu3 Entran aquí. Voltaire. Atreo (1822). perdida. y más allá de diferencias de valor. Alfieri. completan. imitación. J. ¿imitación?. diversas traducciones de poesías y hasta la traducción de una novela de Walter Scott (Waverley o ahora sesenta años. LA LÍRICA DE HEREDIA. se conservan inéditas dos traducciones más de Crebillon y una de La Motte. El fanatismo (1836). Mejor dicho. 1825). Aparte estas obras. dos de ellas incompletas). Tlalpán. únicamente el plan de los tres primeros actos. Como vemos. perdidos). 3 vols. a traducciones y "arreglos" (algunos de ellos. 1829). Los últimos romanos (tragedia en tres actos. Chénier. Cayo Graco. el cuadro de las obras vinculadas al nombre de Heredia. posibles traducciones. Tiberio (México. La obra lírica de Heredia se centra en unos pocos años. Mexico. prácticamente. las siguientes traducciones (e imitaciones): Crebillon. Lo concreto es que este sector no se diferencia de la letra muerta de tantos otros ensayos contemporáneos a los de Heredia 3 . fuera de modelos precisos o inmediatos: Motezuma (1819). traducción libre. Crebillon. no ha sobrevivido mayormente la producción dramática de Heredia. En cambio. . Sila (México. 1827). Dejemos a un lado que esa labor se reduce. ¿imitación?. M. junto a alguna otra traducción. J.. Xicolencal o Los tlascaltecas (1823). 1833) que. Jouy. si no agrega lustre particular a sus méritos. a los que el autor confiere alguna madurez. M. Abufar o La familia árabe (1826). De 1817 son los primeros poemas conocidos. Pirro (1820).128 EMILIO CARILLA que colocar sus discursos y escritos políticos. aunque no todas se conserven. Ducis.

sin enseñar cambios rotundos.. Permiten. y se buscaban suscriptores.LITERATURA HISPANOAMERICANA 129 las). Un tomo en octavo de doscientas páginas. y porque. Lo son porque. M. Posteriormente. comprender por qué no hay en su poesía cambios fundamentales. Tal el caso. publicados en el Noticioso y lucero. fue destruida. (Ver El revisor político y literario. conocidos a través de manuscritos y de un intento de edición mexicana. las dos ediciones mencionadas (la de Nueva York. no lo favorecía. como digo. No se conoce esta edición por la simple razón de que no alcanzó a salir.. El momento. Pero de 1817. nos da prácticamente toda su obra lírica: faltan sólo los Ultimos versos. Quizás se esperaban los suscriptores. es lícito hablar de decoroso comienzo. poco más o menos". a medio imprimir. abarcan la casi totalidad y lo esencial de su obra. o. poco antes de su apremiado alejamiento de Cuba) se anunciaba un tomo de "Poesías de D. Estas fechas respaldan con nitidez lo que digo. 4 Dicho está que la de 1825 es la primera edición. de la Habana (25 de octubre de 1839) y alguna otra composición suelta. Los comienzos literarios de Heredia. de 1819. quizás. permiten mostrar. de Niágara y En el teocalli de Cholula. en verdad. la edición de Toluca. de 1832) constituyen elementos ineludibles para el estudio 4 . y la de Toluca. letrillas. ya en México y en 1820 elaboró un proyecto de edición. En este sentido. J. de La Habana. Por otro lado. de 1825. en 1820. 31 de marzo de 1823). 9 . importante en razón de la trascendencia de los poemas. mejor aun.. variantes en relación a las poesías publicadas en la edición de 1825. en 1832. epigramas. en La Habana y en 1823 (es decir. tal como el propio Heredia lo reconoció al reunir la edición de Nueva York.. Tampoco falta el elogio a España. Sin embargo. Heredia. a su vez. nº 13. versos de circunstancia y alguna traducción de Horacio. no se diferencian mayormente de los tantos incipientes versificadores de la época: abarca fábulas. aparte de las incorporaciones. aunque haya diferencias e incorporaciones que no pueden olvidarse.

Pindemonte 5 . Goethe. a la meditación y el comentario moral. Béranger.. a situar más ajustadamente a Heredia en el debatido problema de "su" romanticismo 6. 6 El reconocimiento de tales presencias. 5 Como no siempre se señala el verdadero autor. Millevoye. Recuerdos tristes. Campbell. Alberto Lista. algunas poesías como las tituladas La vuelta al sur y A la estrella de Venus. Cienfuegos. si bien no agrega méritos excepcionales a favor de Heredia. temas enlazados. no ofrece. Quintana. imitación de Pindemonte. a su vez. entre los cuales deben destacarse. Jovellanos.. los mejores poetas que tenía a mano en la época.130 EMILIO CARILLA La madurez literaria (madurez y plenitud) es posterior.. en Niágara (de 1824). La novia de Corinto es imitación de Goethe. Fóscolo. Los sepulcros. de 1820).. en La vuelta al sur (de 1825). En este sentido (y fuera de las correcciones apuntadas) sólo merece destacarse la relativa abundancia de traducciones e imitaciones: Ossián. por su persistencia. Casi siempre. Este último sector. A la noche. Pero. en los Placeres de la melancolía (de 1825). Es decir. conviene precisar los datos. traducción de Campbell. tal como se ve en la primera versión de En el teocalli (no la mejor. repito. al amor. y que llegan a él como llegaron a muchos de los poetas his- . los vinculados con Cuba y la exaltación de la libertad. a su prédica de libertad. Lamartine. entre los temas. Particularmente. los que se refieren a la evocación de Cuba. posiblemente. en cotejo con la primera edición. Chateaubriand. al sentimiento de la naturaleza (sobre todo. en relación al mar y los crepúsculos). a su nostalgia. visibles a través de tan particulares testimonios. trasuntadas en las poesías que llamamos originales). Es la que se palpa a partir de 1820. Volney. La edición de 1832 presenta como aportes valiosos. sirve para aquilatar lecturas (lecturas. imitación de Millevoye. no debe ocultar lo que Heredia debe también a poetas españoles: Meléndez Valdés. Byron. También allí están representados temas y formas caras a Heredia. Gallego y. a la par que contribuyen. como veremos. novedades extraordinarias. en general. imitación libre de Fóscolo. El arco iris.

Creo que. panoamericanos de comienzos del siglo xIx. es decir. inmediatamente. pág. por lo común. 7 Cf. Contra este intento de definición que omite —injustamente— la abundante producción de tema patriótico. Claro que esto último no deja de ser muy aventurado. s. Por supuesto. ed. de Madrid. conviene advertir que estas páginas fueron escritas cuando todavía Cuba pertenecía a España. Y. también. la nostalgia de Cuba. . 297-315). Con todo. la caracterización de Menéndez y Pelayo no resulta infiel. muestra. 1927. apoyado en esa naturaleza que le sirve de punto de partida. de una antología. si atendemos a una estricta valoración estética y a los poemas mayores. que anuncia. y la prédica de libertad. reaccionó el crítico cubano Enrique Piñeyro 8. 8 Cf. aún tienen validez los párrafos de Menéndez y Pelayo. caracterizó a Heredia como "poeta de sentimiento melancólico y de exaltación imaginativa. y en momentos difíciles entre la colonia y la metrópoli. por otro. José María Heredia y la antología de poetas hispanoamericanos de la Real Academia Española (en Hombres y glorias de América. sobre pasiones y banderías. precisamente. París. sin embargo. a aquellos que han determinado la supervivencia continental del poeta. la naturaleza romántica. por un lado. [Garnier]. a. Ramificaciones corrientes son. MENÉNDEZ Y PELAYO. ENRIQUE PIÑEYRO. xvIII. págs. Menéndez y Pelayo se eleva. sobre todo en composiciones que tienen para los cubanos tan especiales resonancias. una descripción (directa o sentimental) de la naturaleza. la reflexión o el comentario más o menos filosófico. Antología de poetas hispanoamericanos II. tratándose. Piñeyro tenía nutridos ejemplos para mostrar.LITERATURA HISPANOAMERICANA 131 Cuando Menéndez y Pelayo escribió a fines del pasado siglo sus orientadores prólogos para la Antología de poetas hispanoamericanos. con el Teocalli y el Niágara en primer lugar. sino también la ausencia de ciertas composiciones en la antología propiamente dicha. sobre las influencias españolas. Una parte de las poesías de Heredia. combinada con un modo propio y peculiar suyo de ver y sentir la naturaleza" 7. y. Piñeyro no sólo le recrimina a Menéndez y Pelayo el juicio.

carta en que describe minuciosamente su visita a las Cataratas. Chacón y Calvo. Con todo. sobre todo. no).. págs. Menéndez y Pelayo prefería la primera versión del Niágara.132 EMILIO CARILLA centrada casi siempre —es explicable— en la situación de su patria 9. . el 8 de mayo de 1824: "A Ignacia que lea en Atala la descripción de la catarata del Niágara que voy a v e r . 58-59). págs. fechada en Brooklyn. 44-45). las correcciones'. Buenos Aires. Está probado que. indudablemente. 1949. mi estudio sobre La lírica de Heredia (en Pedro Henríquez Ureña y otros estudios. mejora. . A mí no me parecen tan desacertadas (a veces. (Ver HEREDIA. El Niágara fue escrito por Heredia en 1824. Las poesías que han cimentado el prestigio literario de Heredia son. Heredia cita párrafos del viajero Howison. si bien las diferencias no son aquí tan apreciables como las que se observan en las dos versiones de En el teocalli. 11 Cf. ed. 1947. (Ver GONZÁLEZ DEL VALLE. 10 También aquí hay variantes entre las dos ediciones. de Chateaubriand. pág. carta de Heredia. pero creo — de acuerdo con Menéndez y Pelayo. influyó en la curiosidad y deseo de Heredia la lectura de Atala. " . cabe admitir que los dos reflejan las mejores virtudes poéticas de Heredia. y muchos otros— que la poesía que nos da más acabadamente la dimensión de Heredia es En el teocalli de Cholula. 19). en cuyo epílogo aparece una muy conocida descripción de las cataratas 11 . El Niágara es el poema que mejor brilla en la edición de 1825. Cronología herediana. Pero la contemplación 9 Cf. y para no perdernos en gratuitos torneos. Revisiones literarias. En el teocalli de Cholula y Al Niágara. . de La Habana. entre otras cosas. o aparecen de manera tangencial) respaldamos el párrafo precedente. tal como la leemos en la versión definitiva (la de 1832). el 17 de junio de 1824. Pensando. al considerar que "son muchas y en general desacertadas. en ellas (pero sin negar la persistencia en Heredia de ciertos temas que aquí no aparecen. después de conocer los famosos saltos 10. menos cercanos a sus versos que los de Chateaubriand. En una carta fechada en Manchester. a veces.

. Ligado a ellos. El punto de arranque y leitmotiv de la obra está. definitivamente. ante la inmensidad de la tierra y la voz del agua. Pero. la presencia de Dios reflejada en aquella maravilla de la naturaleza. de sus palmas: .. encuentra Heredia palabra. dio su voz a tus aguas despeñadas y ornó con su arco tu terrible frente. como si las celebradas cataratas hubieran esperado a que un hispanoamericano y la lengua española fijaran. Estos son los dos ejes que sostienen el poema. para oponerla a los que el poeta llama blasfemos y falsos invocadores. verso y fuerza adecuadas. Para tal motivo... determina un rapto de entusiasmo y la inmediata elaboración del poema. el canto al Niágara es la visión. En las rígidas peñas rómpese el agua: vaporosa nube con elástica fuerza llena el abismo en torbellino. y asordados vuelven los bosques el fragor tremendo. ¡Ved! ¡llegan. su grandiosa belleza: Torrente prodigioso. sube. Abrió el Señor su mano omnipotente. Presencia sin nubes. calla tu trueno aterrador: disipa un tanto las tinieblas que en torno te circundan. el poeta celebra la auténtica presencia de Dios.. al superar ostensiblemente la visión literaria. calma. saltan! el abismo horrendo devora los torrentes despeñados: crúzanse en él mil iris. la inevitable evocación de la patria distante. en la descripción del torrente y su posterior caída. no menos. En la soledad. claro..LITERATURA HISPANOAMERICANA 133 de los saltos. cubrió tu faz de nubes agitadas.

1924. Ronsard. Y el dolor del desterrado: ¡Ay! ¡Desterrado sin patria. Escribe Heredia: ¡Niágara poderoso! ¡Adiós! ¡adiós! Dentro de pocos años ya devorado habrá la tumba fría a tu débil cantor ¡Duren mis versos cual tu gloria inmortal! Antes (Horacio. no pretende sobreponer su poema ante un posible límite de la 12 Con alguna excepción llamativa. Heredia. Juan Cruz Varela se coloca en la tradición más común. en la de Ronsard y tantos otros. (JUAN CRUZ VARELA. pueden servir de punto de arranque) los poetas nos habían dicho. que ves. y la llama asoladora de su infeliz ciudad. pág. que el arte puede vencer al tiempo. 358). con más frecuencia. engaño colorido). el arte vencedor se fijaba en la pintura 12 . sin amores. ¿Quién ahora a Eneas y sus hechos conociera? ¿Quién de Príamo triste los atroces dolores. en La li- ra argentina [ 1 8 2 4 ] . Por la libertad de Lima.134 Las palmas EMILIO CARILLA ¡ay! las p a l m a s d e l i c i o s a s . humano cantor ante la sobrecogedora belleza del Niágara. cd. Por la época de Heredia. en sus propios versos. Sólo es dado a los versos y a los dioses sobrevivir al tiempo. . si no viviera la musa de Marón? ¿Y sin Homero qué fuera ya de A q u i l e s ? . sólo miro ante mí llanto y dolores! El logrado adiós y final del poema nos sitúa ante una original variante de un tema famoso. . como la del escepticismo barroco de Sor Juana Inés de la Cruz (Este. Y. Ovidio. vale decir. donde el arte es perecedero igual que la vida humana (como la vida humana que el cuadro representaba). . . de Buenos Aires. .

El poema que nosotros conocemos no es exactamente el poema escrito en 1820. de la enumeración brillante de las especies vegetales . de su gloria "inmortal". de nuevo. Gertrudis Gómez de Avellaneda. de elaboración literaria. es la que aparece en la primera edición de las poesías. De tal manera. el que mejor merece el título (buscado título) de "El cantor del Niágara". al mar) que tanto personalizan poesías de Heredia. ya en los versos postreros. Sabido es que el Niágara dio tema a innumerables composiciones poéticas. En el teocalli de Cholula es no sólo un gran poema de Heredia. Calixto Oyuela. que llevaba hasta otro título: Fragmentos descriptivos de un poema mexicano. si bien conviene decir que en la primera versión están enunciados la mayor parte de los elementos del poema. Por el contrario. de 94 versos. queda el poema de Heredia como el tributo por excelencia dentro del tema que canta. Es también digna de recuerdo. y en límites de comprensible humildad. En la edición de 1832 aparece ya con el título definitivo y con 150 versos. porque nos lleva. no muy común en la época. Y no en vano es Heredia. Sin minúsculas competiciones. por lo común. Espacio y tiempo determinan las dos direcciones fundamentales de En el teocalli.LITERATURA HISPANOAMERICANA 135 maravilla que canta. José Santos Chocano y algún otro). En primer lugar. a aquellas visiones crepusculares (ligadas. sólo pide para su poesía la vida del torrente. la versión definitiva es una obra trabajada sobre un primer esquema y concreción. Esta primera versión. Sólo en lengua española. gradualmente. Pérez Bonalde. la visión de la naturaleza próxima a la pirámide. sino que constituye un ejemplo. Rafael Pombo. la mención de la caída del sol. ofrece nada menos que un nutrido repertorio (Manuel Carpio. El paisaje descrito por Heredia va. por excelencia también. Esta diferencia anticipa previsibles variantes y novedades.

que quedó inconcluso— Heredia explicó. V. también. la rememoración histórica de los aztecas (y. es el vehículo para su viaje a través del tiempo. el poeta siéntese más apegado al reducto que el templo indígena ofrece.. El teocalli. de su religión. El naranjo y la piña y el plátano sonante. III. las cañas deliciosas. a par de las doradas mieses. Es el teocalli el que dirige la meditación. ruina erguida del antiguo monumento indígena. junto a planes futuros. y que aún se ven nítidos en la tarde. otra. [etc. los colores se apagan y la noche trae la meditación. estímulo importante 13. Placeres de la melancolía. Es evidente que CHATEAUBRIAND (ver Génie du Christianisme. como símbolo de la libertad. meditación evocativa del pueblo que lo levantó y. marcada por el Teocalli. en HEREDIA. Por otra parte. Debemos sospechar que la lectura reciente y repetida de Volney (Las ruinas de Palmira) y de Chateaubriand (sobre todo. en que se exalta a los reyes aztecas y su raza.].. en que fustiga la superstición y la crueldad indígena. cap. Atenas y Palmita y A la gran pirámide de Egipto. 13 Cf. Al espesarse las sombras. particular y explicablemente. posterior y con más abundantes ejemplos. como en otros contemporáneos hispánicos.. . hasta los picos nevados de los volcanes que dominan la región. de la lucha contra España. entre fulgores crepusculares. Testimonio valioso es la oda A los habitantes de Anáhuac. el poder evocador de los monumentos y las ruinas de la antigüedad. en general. libro III. del indio americano) tuvo en Heredia dos fases: una. El genio del Cristianismo) es en él.136 EMILIO CARILLA sus llanos cubren. En 1825 —y en versos de un ambicioso poema. En el teocalli de Cholula fija artísticamente el tema de la meditación ante las ruinas. Itinéraire de París a Jérusalem) contribuyó a difundir en la época el llamado "Paysage historique". Después.

que se acerca tanto. víctimas. sacerdotes. Por último. levantarse el déspota salvaje en rico trono.. Veía entre la muchedumbre silenciosa de emplumados caudillos. perlas y plumas recamado. Esos versos no son otros que los siguientes: ¡Qué silencio! ¡qué paz! ¡Oh! ¿quien diría que en estos bellos campos reina alzada la bárbara opresión. abonada con sangre de hombres.LITERATURA HISPANOAMERICANA 137 Pero En el teocalli de Cholula es poema en que prevalece el cristianismo sobre el patriota 1 4 . An anthology of Spanish American Literature. Nueva York. . en otro lugar. (Cf. pág. I. en que fue inundada por la superstición y por la guerra ?. aunque las pruebas exceden en mucho los límites de una nota.. en unos pocos versos del Teocalli. muchedumbre. Quede esta mención como un anticipo. Sus lecturas juveniles cobran vida en ese m u n d o centrado en el teocalli: reyes. por ejemplo. El poeta cubano. que adquieren allí perceptibles matices plásticos: la agreste pompa de los reyes aztecas desplegóse a mis ojos atónitos. la sustitución de "alzada". Este texto corresponde a la edición de 1832. HERMAN HESPELT (Dir. en algunos rasgos. Ya propuse. Todos resucitan en los versos de Heredia.. do lo aguardaban sacerdotes horribles. por "alzaba". Nuevos elementos me permiten ahora volver sobre el problema. 132). y que esta tierra brota mieses tan ricas.. . de oro. al ro14 Yo creo que pueden borrarse hasta los últimos vestigios de este tema que algunos ven. 1946. y al son de caracoles belicosos ir lentamente caminando al templo la vasta procesión.). El cuadro se anima en los personajes que el poeta coloca alrededor de la pirámide. E. a través de la sombra de Iturbide. un rasgo que apunta hacia la particular posición de Heredia en las corrientes literarias de su tiempo.

perdurables en la mejor antología de la lírica hispanoamericana. típico representante del siglo xvIII. La prosa de José María Heredia constituye un sector en general poco conocido. la obra termina con una moraleja de débil acento poético: A nuestros nietos últimos. en un poema realmente logrado en que este tema fuera eje fundamental. LA PROSA DE HEREDIA. en parte. ver mi estudio. y cartas. Y ello se explica porque la mayor parte de la obra en prosa de Heredia comprende breves notas críticas. 57-65). Creo. págs. . como he dicho.]. El análisis más o menos detallado de los dos poemas mayores de Heredia no nos muestra. [etc. sé lección saludable. las diferencias de los dos textos de En el teocalli obedecen a las observaciones que Bello hizo a la primera versión.. (Ver Heredia y Bello. Pero sobre esto volveremos más adelante 15. en Pedro Henríquez Ureña y otros estudios. la persistencia de ciertos temas (como el patriótico) que tanta significación cuantitativa tienen en sus versos. ya citado. es. Después de un equilibrado peso en los versos.. toda la lírica de Heredia. Por eso no puede sorprender En el teocalli su final comentario ejemplarizador. sobre La lírica de Heredia.. casi todos los demás temas de Heredia aparecen de manera adecuada (tema y expresión personal) en los dos poemas analizados. Por un lado. a las 15 Para un más detenido análisis de En el teocalli de Cholula. es evidente que la poesía de Heredia no alcanzó a cuajar en un fundamental poema patriótico. claro está.138 EMILIO CARILLA manticismo. por último que. Sin embargo. y no simple ramificación o comentario. empero. Las dos versiones de "En el teocalli". Ni siquiera refleja. en otros. Eso sí. obras vivas. . el prestigio del poeta se superpuso. desde un comienzo. discursos y escritos políticos.

prueba que tal juicio (con todo el respeto que. el carácter de esta prosa. Ensayo sobre la novela histórica. 6 9 . 75-78. Las virtudes que muestra Heredia en el Ensayo se encuentran también en estudios como los titulados Poetas ingleses contemporáneos (ver especialmente la parte dedicada a Byron). Un conocimiento más completo de los artículos críticos de Heredia. me merecen Amado Alonso y Caillet-Bois) es.8 6 ) . de La Habana. AMADO ALONSO. Amado Alonso y Julio Caillet-Bois consideran a Heredia. Julio Caillet-Bois. Bello. págs. parejos y abundantes que Heredia. Quizás convenga hacer una excepción con el epistolario. AMADO ALONSO y JULIO CAILLET - BOIS. Y. (en Pedro Henri- . porque a través de su Ensayo sobre la novela (publicado por Heredia en La miscelánea. 1941. Amado Alonso. en particular. encerrada o relegada en periódicos de la época o en archivos de amigos y familiares. 1832). apoyándose especialmente en una parte de dicho ensayo. Nicasio Gallego. por otro. no fue el medio más propicio para que se reparara en estas facetas de la labor literaria de Heredia. págs. mi estudio La prosa de José María Heredia quez Ureña y otros estudios. dedicado a la novela histórica) es una excelente muestra de crítica. de Tlalpán. Ver. también. el último artículo. y en un ensayo sobre 16 Cf. más bien. han destacado los valores de la crítica de Heredia. y José María Chacón y Calvo. sin duda. sobre todo. El Ensayo sobre la novela (y. Sobre todo. más valiosos. Allison Peers. exagerado. Heredia como critico literario (en la Revista Cubana.LITERATURA HISPANOAMERICANA 139 posibles virtudes del prosista. hasta la aparición de Menéndez y Pelayo" 16. Buenos Aires. 1942. Versos de J. Recordemos que antes de Menéndez y Pelayo están Milá y Fontanals. tal como tuve oportunidad de mostrar hace años 17. Aún más. 54-62). XV. págs. y hasta un Lista y un Juan María Gutiérrez. por haber servido a la biografía del poeta. pero esto. El olvido se ha atenuado en los últimos años. como "el primer crítico de nuestra lengua en el siglo xIx. 17 Cf.

1949. le falta la facultad de crear. no quiso tomarse el trabajo de formar un plan ni de dar un héroe a sus obras. Como su talento consiste en resucitar a nuestra vista los pormenores de lo pasado. en estos últimos. para el conocimiento de la obra crítica de Heredia. 19 Cf.. Esto. y dedicada a la novela histórica. Para dar alguna consistencia a sus narraciones. de comentarios circunstanciales. La primera parte trata del origen de la novela. de manera menos llamativa 18 . antes por Allison Peers. En general. Pero. pág.. Se trata. 197). de noticias de libros. la más conocida. la verdad que las excelencias del Ensayo no se repiten mayormente en los otros estudios y notas.140 EMILIO CARILLA Rousseau.. revestirlas de celestial belleza. La prosa de José María Heredia. todo el ensayo es macizo. Este es uno de los párrafos que más ha entusiasmado a los críticos de nuestros días: "Walter Scott no sabe inventar figuras. y la segunda. en la época en que escribe Heredia). 188-198). págs. Biografía de Juan Bautista Casti. y al interesante epistolario. dicho con la salvedad de la irregular y no muy nutrida producción crítica de Heredia. Revisiones literarias (La Habana. a los discursos y escritos políticos. y después de haber ojeado crónicas antiguas copió de ellas lo que le pareció curioso y capaz de excitar asombro y maravilla. inventó fechas. y como los buenos críticos no abundan durante el siglo xIx (más aún. El ensayo completo lo publicó Chacón y Calvo en la Memoria del Cuarto Congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana (La Habana." (Ver Memoria del Cuarto Congreso. casi todas se reducen a pormenores expresados con felicidad.. Escribió lo que le dictaban sus recuerdos. ni comunicarles una vida sobrehumana. HEREDIA. publicada. como sectores diferenciados de su prosa. Hasta hoy es la mejor base. 72-79. Biografía de Melchor Cesarotti). págs. Por lo pronto. Amado Alonso y Julio CailletBois). edición de José María Chacón y Calvo. 1947). yo los he estudiado en otras páginas 19 . se apoyó ligeramente en la historia y publicó volúmenes y volúmenes. . de la novela sentimental. que responde casi siempre a un carácter simplemente informativo o de vulgarización (ver Libros judíos. dentro de líneas accesibles. En este lugar. Por supuesto.. en una palabra. por lo común. Un estudio pormenorizado de Heredia obligaría a citar aquí. con18 Cf. la justicia obliga a tener presente el nombre del cubano cuando se mencionan los críticos de ese siglo. que han poseído los grandes poetas. Aclaro que las Revisiones críticas contienen sólo la tercera parte del Ensayo sobre la novela (es decir.

. La miscelánea. así. de To luca). aunque no nos ofrezcan cambios ni descubrimientos espectaculares. Aun con el reconocimiento de sectores diferentes y del lugar indiscutible de la lírica (lugar que no alteraremos). de artículos periodísticos (de El fanal. a la imprenta. y que corresponden a su larga etapa de México. porque contribuye también para ahondar en las virtudes o condiciones de Heredia escritor.. la importancia de mostrar nuevas proyecciones de su estilo en una obra de tono menor. Y. Son cartas enviadas a sus familiares (su madre. En fin. aunque los escritos se refieren a México. Tenemos. No olvidemos que se trata.LITERATURA HISPANOAMERICANA 141 viene repetir que las obras políticas de Heredia reafirman lo que ya sabemos a través de sus versos: la prédica de libertad. verdadera "patria adoptiva" del cubano. Muchas veces. su ataque a la tiranía. las cartas de Heredia tienen. no dedicada. sus reacciones ante los sucesos que ve de cerca o le apasionan. una visión general de la obra de José María Heredia. sin ser notable ejemplo de prosa epistolar. Silvestre Alfonso. Por último. El reformador. Es. sobre todo. por supuesto. significativo para rastrear sus años de los Estados Unidos y de México. en su mayor parte. sus versos se aclaran o cobran especial sentido a través de párrafos de las cartas. más que a Cuba. Blas Osés). es válido hoy reparar en otras partes de su obra. de Tlalpán. el epistolario de Heredia es testimonio importante para conocer la intimidad del hombre. El conservador. fuera del aceptado valor autobiográfico. Este epistolario se utiliza a menudo para documentar la vida del poeta. De esa manera tendremos también un conocimiento menos fragmentario y más justo de este importante escritor del pasado siglo. en su mayor parte. tal como este la proclamó con orgullo. su mujer) y a sus amigos (Del Monte. . El iris.

él [Heredia] fue no sólo el primer poeta romántico de Hispanoamérica. XXV. 148-150) y de E M I R RODRÍGUEZ MONEGAL. 62. . Manuel Pedro González nos da una ofrenda detallada. primogénito del romanticismo hispano (en la Hispanic Review. primogénito del romanticismo hispano. reseña de José Marta Heredia. Mejor dicho. 1945. La gran literatura Iberoamericana. 86. de Montevideo. de Filadelfia. págs. (La antelación tiene. antes.142 EMILIO CARILLA II HEREDIA Y EL ROMANTICISMO En los últimos años se ha debatido con renovados argumentos el problema de la situación de Heredia en relación al romanticismo. La gran literatura Iberoamericana. ARTURO TORRES RIOSECO. 1957. José María Heredia. se titula la obra de Manuel Pedro González. 1955. también. 8 de noviembre de 1957. JORGE MAÑACH. José María Heredia. Heredia y el romanticismo (en Cuadernos hispanoamericanos. pág. México. 21-23). a su vez. Y. págs. sino también el primero en lengua española" 2. de Madrid. sino que está en una ya decidida posición de iniciador. núm. 2 1 TORRES RIOSECO. primogénito del romanticismo hispano. Buenos Aires. la fácil referencia a Echeverría). y su planteo se acompaña con esta salvedad: Heredia es románCf. págs. Heredia y Bello como precursores (en Marcha. había escrito Arturo Torres Rioseco: "Cronológicamente. MANUEL PEDRO GONZÁLEZ. la justificación de esos estudios (que van desde una breve afirmación de Torres Rioseco hasta un entero libro de Manuel Pedro González) 1 consiste en querer mostrar que Heredia no es un escritor que está a mitad de camino entre clasicismo y romanticismo (una mitad de camino que no tiene por qué estar en el medio exacto). Cf. 1957. 62. 195-220). pág. la actitud cauta (en relación particular al libro de González) de LUIS MONGUIÓ.

. P. Heredia y Rousseau. una reacción antirromántica 3 . que su ensayo es anterior al librito de M. Heredia y el romanticismo. Sobre la métrica volveré más adelante. Cuando se defiende. Heredia. a Echeverría en el lugar de iniciador (o como primer nombre en la cronología del 3 cismo Cf. por otra parte. Algo así como un escalón adelante y más alto. el estudio de M. de "aquella escuela sentimental. P. por ejemplo. GONZÁLEZ. J. . dentro de una particular (y discutible) escala de valores. se propone el reemplazo de "Heredia. clasicismo y romanticismo) en poemas decisivos. 202. los testimonios no siempre subrayan. 144. MAÑACH. pág. González) al reconocimiento de la "ambivalencia estética" de Heredia (es decir. la naturaleza y Dios. José María hispano. Heredia no era rusoniano (ver su prosa). el primero que habló. P. González. de Madrid. ¿Y no es esto lo que proclama la crítica más corriente? 5. Menéndez y Pelayo fue. Jorge Mañach procura mostrar que Heredia es. . la historia. En una nota señala Mañach. ed. iniciador del romanticismo". Se olvidan u omiten elementos que no contribuyen a la tesis. desgraciadamente. González adolece de evidentes errores de información. A comienzos del siglo xIx no era necesario partir de Rousseau para reflejar el "sentimiento de la naturaleza". Reduciéndome a estos dos últimos estudios. se llega (como ocurre en M. JACOBO R O S S E A U . M. descriptiva y filantrópica [ q u e ] . ya que después se produjo en él. Heredia y el verso decasílabo). "un romántico acabado" 4 . a propósito de Heredia. pág. derivada principalmente de la prosa de J. II. Y. por diferentes motivos. sin afán de prioridades. sin duda. " (Antología de poetas hispanoamericanos. al mismo tiempo que elogia esta última obra. 1927. xvIII). desde mucho antes de poder hablarse de un romanticismo de escuela en estas regiones. precursor" (tal como es comúnmente aceptado) por el de "Heredia. veo en ellos un fervor que. (Cf. pág. Mañach destaca estos tres temas fundamentales en Heredia. P. 5 Aparte de las fallas apuntadas por Emir Rodríguez Monegal. También cierto tono radical de descubrimiento que no se justifica a esta altura de los estudios heredianos. primogénito del romanti- 4 Cf.LITERATURA HISPANOAMERICANA 143 tico entre 1820 y 1825. Por último. Después de todo. como trabajos más detallados.

naturalmente. la obra total de Heredia nos produce esa sensación de pugna o lucha a que me referí. Para la cronología general de las obras de Heredia contamos con el buen libro de FRANCISCO GONZÁLEZ DEL VALLE. Atreo (1822). Ahora bien. novedosas). estos sonetos no figuran en el manuscrito que tenía listo en 1820 (y que pensaba publicar en México). Y esto. pugnan ideales y modelos neoclásicos con lecturas y modelos románticos (lecturas más cercanas y. aceptamos que Heredia es el "precursor" inmediato. 1938). y. el escritor de comienzos del siglo que más se acerca a los típicos románticos. etc. repito. el que más se acerca al romanticismo "de escuela" que prevalece rotundamente en Hispanoamérica después de 1830. 6 Los sonetos no aparecen con fecha. como esas inclinaciones se contrapesan con obras decididamente neoclásicas (obras que. Sócrates. Pero. si bien no es el valor lo que está aquí en litigio. a su romanticismo consciente. poeta muy superior a Echeverría. Aún considerando el período 1820-1825. Poesía y la serie de sonetos (Roma. La muerte de César (1823) y Sila (1825). a la cohesión entre ideario y obra. Detengámonos en Heredia. Como se publicaron en la primera edición (la de 1825) hay que creer fundadamente que fueron escritos entre 1820 y 1825. no ocurre en el caso de Heredia. También por esos años escribe (o traduce. "de escuela". Cronología herediana (La Habana. escribe al mismo tiempo o cerca de aquellas declaradas "románticas"). sin ninguna duda. Proyecto (1824) y el Niágara (1824). Por supuesto. Catón. o imita) las tragedias neoclásicas siguientes: Pirro (1820).) 6. Yo veo que en Heredia luchan. . La importancia que adquiere este último hace que Heredia sea.144 EMILIO CARILLA movimiento) se atiende al carácter total de su obra. sabemos. escribe poesías de indudable cuño neoclásico como Carácter de mi padre (1822). sabemos. una de las pocas obras fundamentales escritas sobre el poeta cubano. vemos que al lado de poesías como En el teocalli de Cholula (1820). Y menciono únicamente las que han podido precisarse en la cronología.

el quinteto endecasílabo con rima ABCDD 7 . en España. Curiosamente. tan frecuentemente ligado a los himnos y canciones patrióticas de la época de la Revolución (Cf. lo usaron Iriarte. n ú m . Marcha (Por la patria. pág. Heredia es. 171-172). Cienfuegos. Olmedo y muchos otros) 9. Heredia usó también el verso eneasílabo (Desesperación y Dios al hombre. usó Heredia la llamada octava bermudina (ver La vuelta al sur. así como el endecasílabo de gaita gallega (Himno de guerra. 2. En Heredia encuentra Tomás Navarro. si no recuerdo 7 8 Cf. Métrica española. ) . de 1825). . traducciones de Lamartine). La métrica de Heredia (en la Revista de Filología Hispánica. pero se trataba de un verso muy usado entonces (siglo xvIII y comienzos del xIx) en España y en América. . O L M E D O . TOMÁS NAVARRO. marchas y canciones patrióticas. Jovellanos. V I C E N T E L Ó P E Z Y PLANES. Vicente López y Planes. poco halagadora para el romanticismo que. ) . 9 Es cierto que H E R E D I A tuvo cierta preferencia por el decasílabo dactílico (Vuelta al sur. En América y antes de Heredia era verso utilizado frecuentemente en himnos nacionales. En España. una acotación de postrimerías. págs. Himno del desterrado). 1956. de poetas románticos. de Buenos Aires. no es "novedad" romántica el verso decasílabo de tres acentos. Marcha (De Junín y Ayacucho en los c a m p o s . Así. el poeta que. sí. Heredia. en su época y en Hispanoamérica muestra más claras innovaciones métricas. (1826) 8. Cf. en 1839. PEDRO H E N R Í Q U E Z U R E Ñ A . Himno Nacional Argentino. En la muerte de Riego. . y Espronceda.LITERATURA HISPANOAMERICANA 145 Las traducciones líricas de Heredia (en su mayor parte. en América. sí. De la época es también el Himno al 25 de Mayo. I ) . Hay. A la estrella de Cuba. aunque no siempre se señale —lo hemos visto— al verdadero autor) se publicaron en la edición de Toluca (1832). Por supuesto. antes de 1830. 293. la utilizaron antes que Bermúdez de Castro. Cf. . Heredia no plantea críticamente en su prosa (y tiene una nutrida serie de ensayos y de cartas) el problema clasicismoromanticismo. Lista y otros. por primera vez. Fernando y las l e y e s . 1942. IV. 10 . de quien la estrofa tomó nombre. Himno al sol. de FRANCISCO ACUÑA DE FIGUEROA (incluido en El Parnaso Oriental. Syracuse.

de Tlalpán. a saber. En 1826. La Julia. 11 HEREDIA. Esta doctrina extravagante es contraria a los principios fundamentales de la sociedad. y conservadores de su decoro y armonía. su lírica. que la modestia y la virtud son compatibles en las mujeres con afectos inmorales. Veamos ejemplos. núm. pág. y que el corazón es el mejor guía moral de la vida. J. los comentarios o reflexiones de Heredia que pueden rastrearse en su obra nos llevan hacia conceptos clasicistas de poéticas y retóricas. dentro de ella. 200-201. Heredia elogia. y no supo sostenerse a la altura de la dignidad trágica 10. la sensibilidad. 33. que parece la pura inspiración de la naturaleza. está llena de una sencillez fascinadora. págs. Sardanápalo y Werner no son sus obras más admirables. a propósito de la Nueva Heloísa: Examinando ahora el carácter de Rousseau como escritor. Ensayo sobre el carácter de J. 4. Y en 1832. pág. y que conocemos a través de la noticia de 10 Publicado en El Iris. al ocuparse de Rousseau y su obra. 1826. las descripciones. y. al ocuparse de Byron entre los Poetas ingleses contemporáneos. Los dos Foscari. en general. Reproducido en Revisiones literarias. le formaríamos un completo panegírico. que lisonjean la imaginación y preocupan el juicio. Mas inculca principios falsos. Por lo demás. Rousseau. . modelo inimitable de gracia y ternura. es la única mención que el poeta hace de la escuela. Desatendió en ellas las unidades. y no hacia los alegatos románticos. 1832. que el vicio es tal [sólo] cuando se manifiesta. si la severa verdad no nos obligase a decir que sus obras abundan en las doctrinas más pestilentes propaladas en lenguaje tan bello y elocuente. es la clave para descifrar los misterios de la Nueva Heloisa 11. Otra perspectiva nos la da un fragmento de Hamlet que Heredia tradujo. en La miscelánea. 114. su Julia y sus Confesiones. Pero dice de las obras dramáticas: Sus tragedias Marino Faliero. Reproducido en Revisiones literarias.146 EMILIO CARILLA mal. de México. dice. empero.

329. Yo veo que el mejor ejemplo que nos muestra esa clara actitud de Heredia (pugnas estéticas e indecisiones. Pero esta primera impresión se desvanece cuando sabemos que el Hamlet que traduce Heredia no es el original de Shakespeare. II. sino uno transformado y a veces irreconocible. miradas hacia delante. núm. no menos. Pero esa fue la vía de penetración en estas tierras. 6. y HEREDIA es un ejemplo de ese momento. de Tlalpán. aun testimonios parciales como este. Es cierto que no siempre hay cohesión entre las ideas estéticas y la obra de un poeta. (Ver mi estudio Shakespeare en la Argentina. en la revista Humanitas.LITERATURA HISPANOAMERICANA 147 Francisco González del Valle. de Tucumán. Además. Los arreglos de Ducis constituyen un primer momento en la irradiación de Shakespeare. Claro que no era el verdadero Shakespeare. en apariencia. (Y ya sabemos qué queda del auténtico Shakespeare en los "arreglos" de Ducis). que en principio parecen favorables a la tesis del romanticismo de Heredia. ed. 1965. XIII. Como vemos. ci- tada. de tan alta significación en su lírica. 50-58). Pero es evidente que en Heredia los anticipos románticos de sus poemas no encuentran mayor respaldo en conceptos de su prosa. pág. apoyos hacia atrás) sigue siendo su poema En el teocalli de Cholula. págs. 18. pero. se vuelven contra ella 12. alentador como muestra del "romanticismo" de Heredia. Entre esas aproximaciones y simpatías estaban las que se ligaban a románticos europeos (como Byron y Lamartine. Se publicó en la revista Miscelánea. Heredia escribió también un ensayo sobre Ducis. 1830. Reitero que Heredia se sentía un tanto en medio de aproximaciones y simpatías que no alcanzaban a conciliarse. Cronología herediana. no todo debe explicarse a través de posibles modelos. El hecho es. núm. por ejemplo). tanto en Europa como en América. si bien no le permitían desalojar en él vivencias y modelos de firme raigambre neoclasicista. . y ya el llamarlo poeta nos señala el incuestionable predominio. 12 Ver FRANCISCO GONZÁLEZ DEL VALLE. sino el de la versión neoclásica que nos dejó el francés Juan Francisco Ducis.

es el de asignar valor capital a algún rasgo pasajero. que. En otro lugar he planteado la posibilidad de que fueran los consejos de Bello los que contribuyeran a mejorar la obra. De acuerdo. está en la época que estudiamos. ya en otro plano. pero aquí sólo quiero hacer hincapié en las diferencias y en el hecho de que la versión de 1825 es. a su vez. En la que lo hemos estudiado. son los que nos llevan a comprender la verdadera situación de Heredia. más bajo aún. sin desmerecer sus anticipos renovadores. En cambio. se conocen dos versiones del poema: la publicada en la edición de Nueva York con el título de Fragmentos descriptivos de un poema mexicano. Meléndez Valdés. o por el misterioso y anónimo autor de la novela Jicotencal. Un error de perspectiva (o de conocimiento) en que suele incurrirse. de escritores como Gruesso y otros posibles "precursores" defendidos. aparece en la edición de Toluca. Gallego. con Andrés Bello 13 . con el título definitivo. no creo que convengan. o sin ninguna repercusión. pero bien sabemos que tal nombre sólo es válido dentro de una perspectiva limitadora. 13 . porque la de 1832 incorpora. y no simples datos cronológicos.148 EMILIO CARILLA Como ya hemos visto. en su conjunto. en que el nombre de "precursor" suele ser de engañosa dimensión. a manera de moraleja clasicista. una extensa parte final. por el colombiano Gruesso. la denominación no resulta tan infiel en el caso de escritores como Melgar y. el intencionado afán de señalar prioridades dentro de más amplio ámbito (concretamente el ámbito hispánico) olvida a menudo que en España (Cadalso. Cienfuegos. por nuestro. Miralla. sino también más logrado artísticamente. especialmente. entonces. sin duda. replantear problemas de iniciación. aislado. por ejemplo. y la segunda. no es obstáculo para que aparezca. y sustituir. Por supuesto. Lo cual. creo que el verdadero lugar de Heredia. Por todo lo expuesto. Quintana. más romántica que la de 1832. más logrado que el poema primitivo. a Heredia por Melgar. siquiera en parte. Y algo parecido ocurre. Pues bien. Además. por críticos compatriotas. De donde —y esto tiene su importancia— razones de peso poético. Sobre todo. la segunda versión nos da no sólo un poema más "completo".

H E R E D I A escribió el plan de los tres primeros actos de una tragedia (que tendría cinco) titulada Xicotencal o los Tlascaltecas. primera novela histórica en castellano (en la Revista Iberoamericana. Volvamos a nombres americanos. de Bogotá. que ya circulaban por América traducciones españolas de novelas de Walter Scott. convencidos. por otra parte. . como obra de autor desconocido. LLOYD READ. la palabra "romántico": ¡Oh. 189). Para aquellos críticos. bosquecillos de frondosos mayos. la novela Jicotencal se publicó en Filadelfia. Jicotencal. pág. 1960. págs. ahora. reseña de la obra de J. 49. (Ver GONZÁLEZ DEL V A L L E . The mexican historical novel (18261910). dulce y tierno. (JOSÉ MARÍA GRUESSO. el posible romanticismo de Heredia supone. de Iowa. 127-128). de Buenos Aires. románticos doquiera y hechiceros! ¡Sombras amables del jazmín silvestre y de los altos robles corpulentos! En donde el payanes. sin entrar ahora a distinguir dudosos rasgos de escuela. (Cf. pág. PEDRO H E N R Í Q U E Z UREÑA. . Situación que. No tuvo entonces ni después. es de rigor mencionar su Lamentación de Pubén. 1958. etc. Creo comprender los desvelos de algunos críticos de Heredia. el estudio de LUIS LEAL. 4 3 ) . en un texto hispanoamericano.) ocurre lo mismo. que algunos precedentes americanos derivan de estos poetas españoles. Cronología herediana. reproduce ejemplos paralelos en otros momentos de iniciación. en la Revista de Filología Hispánica. también. págs. . ed. Es justo decir. 9-31). A su vez. mayor repercusión e influencia. iba a gemir de humanidad los males o pasear sus caros p e n s a m i e n t o s . De Melgar ya me he ocupado en su oportunidad. sobre Jicotencal ver. de una "ley del progreso" literario. Ver JOSÉ MARÍA VER- GARA Y VERGARA. a quien Natura dio un corazón sensible.. Un dato curioso: en 1823. O. Heredia no escribió esta tragedia "de asunto americano". IV. En cuanto a JOSÉ MARÍA GRUESSO (con posterioridad a Melg a r ) . . XXV. En fin. Historia de la literatura en Nueva Granada. por lo común y sin más explicaciones. en 1826. escrita (o fijada) en 1822. donde hay rasgos del sentimiento de la naturaleza y donde aparece por primera vez. mayor jerarquía estética que el neoclasicismo que pueda observarse en él. 1942. Por lo visto. sin duda. III.LITERATURA HISPANOAMERICANA 149 La verdadera estatura de Heredia y de Bello supera en mucho un simple papel de "escritores de transición". n ú m . Lamentación de Pubén. con más exactitud.

por supuesto. Identificación. Heredia está muy por encima de Echeverría. Y. elemental y redundante. se justifica —repito— ante la identificación que se establece a menudo entre valores poéticos y prioridades cronológicas. [1970] . si vale el ejemplo. en que un buen romántico vale más que un mediano modernista. harto discutible.150 EMILIO CARILLA No se repara en que un buen neoclásico vale más que un mediano romántico. diluidos con frecuencia — lo vemos — en líneas y frondosidades que sólo de manera tangencial tienen contacto con aquellos valores. a otra consideración necesaria: este ir y venir acerca del neoclasicismo y romanticismo de poetas como Heredia es válido siempre que no distorsione los valores esenciales de su obra.. Este comentario. En fin.. por último. sabemos. llegamos.

III ROMANTICISMO Y MODERNISMO .

las simpatías hacia España que tanto en su obra como en su vida mostró Acuña de Figueroa contribuyen a darle ese lugar. patriota tibio. Imaginamos que la pobreza que caracteriza a la poesía uruguaya del pasado siglo obligó al crítico español a disponer tan amplio espacio para quien. Esto sea dicho con la aclaración de que Menéndez y Pelayo — no lo descubriremos ahora — se eleva casi siempre por sobre simpatías políticas y filiaciones religiosas. Acuña de Figueroa permanece encasillado en un clasicismo que resuena en él con voces muertas. Por otra parte. presencia en su Montevideo (o desde el Brasil) el triunfo del romanticismo. y que sólo se anima en andanadas de chistes y juegos de palabras en forma de versos. Mejor aun: rara en su tiempo dentro de estas regiones. Sin embargo. neoclásico consecuente. sobre todo a través de emigrados argentinos que llevaron hasta la otra orilla del Plata aspiraciones de renovación. Las páginas finales de la famosa Antología de poetas hispanoamericanos de Menéndez y Pelayo nos sorprenden con el excesivo número de composiciones —en su mayor parte.NOTA SOBRE LA LENGUA DE LOS ROMÁNTICOS FRANCISCO ACUÑA DE FIGUEROA. políticas y literarias. Acuña de Figueroa. pero no estaba al servicio de un poeta sino de un más o menos ingenioso co- . Su cultura clásica era evidente. epigramáticas— de Francisco Acuña de Figueroa. ciertamente. no lo merece mucho.

Desgraciadamente para la poesía. Francisco Acuña de Figueroa. porque no apunta claramente al romántico. en ocasiones.154 EMILIO CARILLA plero 1. están en línea semejante o poco diferente a este maduro versificador. 1943. Cito el juicio. Primer 1 poeta nacional. Montevideo.. Pero no se trata de una obra cómica —como pudiera creerse — sino de un canto plañidero. salpicada de neologismos de tipo social y. y algo de razón tenía. el juguete cómico A la negrita Remedios y otra letrilla titulada A Juan Capote pueden "figurar sin desdoro en las más cuidadas selecciones antológicas" de la sátira (ver NELSON GARCÍA SERRATO. No sabemos si Acuña de Figueroa se inspiró en algún personaje real. lengua del romanticismo. Un hombre de importancia. particularmente. cultura y. observado en salones montevideanos. Entre la nutrida colección de letrillas y chistes de Acuña no podía faltar la sátira a la lengua de los románticos. muy siglo xvIII y con reminiscencias bíblicas. por supuesto— como burla de la educación. No lo hace en forma directa ni recurre a un extenso poema. de galicismos. o si acuñó en sus versos (y no hago juego de palabras) pasajes de obra u obras de su tiempo. sobre todo. los poetas románticos del Uruguay —antes del ya adelantado Zorrilla de San Martín — no ostentan superiores títulos. . De ahí que su sátira valga —en lo que vale. simplemente. se acercó —a través de algunos temas y acentos— al bando juvenil. 2 Según uno de sus biógrafos. que. LA "LETRILLA". Lo más probable es que haya enhebrado materiales de diferentes ovillos. Por el contrario.. le bastan unas pocas estrofas y un título vago: Un hombre de importancia 2. Forma indirecta. pág. Ese "hombre de importancia" es un pedante que utiliza una lengua "de época". Menéndez y Pelayo llegó a decir que "hacía versos sobre todas las cosas". También en verso escribió sobre las Reglas del mus. acomodándolos al rigor Entre muchas composiciones suyas — graves y burlescas — figura una Oda a la escarlatina (!). nada más. 106).

"luces" se extendían con facilidad como una consecuencia natural de ideas y aspiraciones del momento 4 . pág. "masas". ni qué hablar. "progreso". Es su valor de testimonio lo que la trae hasta nosotros. la urgencia del escrito explican más de un desliz. aunque vemos que responden a frases estereotipadas. Vocablos como "socialista". Fácil es notar la fuente doctrinal de muchos de esos libros y el origen de muchos vocablos que daban fisonomía semejante a tales obras. 174. Por otra parte —como ocurre a menudo con estos "puristas" de sobremesa— no todo lo que señala Acuña de Figueroa como vituperable lo es en realidad. (ECHEVERRÍA difundió bastante el último nombre a través del Dogma). En fin. Eso. 1887. esto tiene poca importancia dentro de una composición que si se distingue por algo no es precisamente como poema. 4 De "progreso". de La Plata. 205). "luces" y "socialista". la espada de la verdad. Abundan entonces — no hace falta dar razones — libros político sociales. y de las "masas cívicas" (ver ed. que es la luz de los pueblos. VII. 1938... Claro que es el lugar común lo que explica el ataque de Acuña. Tales. pág. . Lo mismo hay que decir de ciertas metáforas ("órgano de la opinión" para designar a un periodista) 3." (Peregrinación de Luz del Día. "proletario". La undécima edición del Diccionario 3 En boca de Luz del Día habla ALBERDI — no sin ironía — del "órgano de la prensa. las frases que considera desusadas. SARMIENTO habla en el Facundo de "las clases artesana i proletaria de la ciudad". Buenos Aires. La falta de aprendizaje a fondo.LITERATURA HISPANOAMERICANA 155 de la estrofa. nos hacer ver que la sátira de Acuña de Figueroa no es exagerada ni mucho menos. lugares comunes en poemas prosaicos y folletines ("misteriosa ansiedad". "satánica sonrisa"). que podemos rastrear en el ejemplo vivo de los libros. en Obras completas. en la medida en que puedan considerarse aisladamente y dentro de particularidades típicas del vocabulario emocional que distingue a la época. El conocimiento de la lengua de los románticos americanos. el descuido.

edición que tengo a mi alcance5. (Ver ECHEVERRÍA. 450-452). La lengua literaria presenta. España y sus buenos libros. a propósito de "progreso": "Hoy es vulgarísima entre nosotros la acepción absoluta de movimiento progresivo de la civilización y de las instituciones políticas y sociales" (R. 5 No he podido consultar ediciones anteriores. ed. los acoge (salvo "masas") 6. además. El Diccionario de 1869 registra "proletario". Dice. 6 "Masas" es galicismo reciente en la época. bien que registrando algunas de esas voces en su Diccionario de galicismos. 1890). "Proletarismo: denominación que comprende todas las clases trabajadoras y asalariadas". 7 . que a la necesidad. el dique que podían formar las obras clásicas de España. Más fácil y extendida prédica encontramos en la burla de los galicismos. Faltaba. 35). estaban bien lejos de contener a los americanos y recuperar el terreno perdido desde las luchas emancipadoras. Por último. al ocuparse de "La Revolución de febrero" [de 1848]. pág. Revolución de febrero en Francia. faltaba también la superación de obstinados prejuicios y sobraba la más cómoda posición de despreciar lo que no conocían bien. 1873. según BARALT (ver Diccionario de galicismos. págs. BARALT no la registra en su Diccionario. no puede omitir la mención de "proletario" y hasta de "proletarismo". y tanto en España como en América. extraordinaria variedad: léxico y sintaxis descubren a menudo la importancia que en estas regiones tomaban lecturas francesas. sobre todo aquellos que por ser de la época podían satisfacer ansias de cultura. cuyo sentido necesita explicar a pie de página: "Proletario: el que no tiene propiedad alguna y vive del salario que le dan por su trabajo".156 EMILIO CARILLA de la Academia (1869). Galicismos que se multiplican en la lengua española del siglo XIX. en Francia. que responde por lo común al desconocimiento de la propia lengua. de las publicadas en el siglo. BARALT. aunque no referido a "clase". Baralt. "Luces" se había impuesto en el siglo xvIII. Diccionario). en Obras completas. Y ECHEVERRÍA. también. ver. no las considera repudiables 7 . M. Buenos Aires. con abrumadora carga. IV. de Madrid.

Literalmente significa "dar el pan". BORCES y BIOY CASARES) ponen en boca de Gervasio Montenegro. "emancipatriz". simplemente. apanages. entre ellos. En una prosa mechada intencionadamente de galicismos (aunque muchos se le pegaba fácilmente). 1938). no sólo galicismos. "nutrir". (Ver Seis problemas para Don Isidro Parodi. de Buenos Aires.LITERATURA HISPANOAMERICANA 157 Acuña menciona. creo que no hay que dudar mucho para acertar con el punto de partida del "flibustero" que trae Acuña (reforzado por el cercano "apanaje") 9. pocos felices intentos como "apanaje" 8 . 4 2 ) . 1942. París. este. apenas si se utiliza hoy. 8 El vocablo francés apanage es sin duda muestra de esos vocablos que alcanzan — p o r diversos m o t i v o s — momentánea repercusión universal. como por el hecho de registrar Acuña "flibustero" (vale decir. París. pág. 1950. sino frases de moda. . (Ver BLOCH y WARTBURG. o. en fin. Y no tanto porque lo corriente en la América Hispánica y en la época sea el absorbente predominio de galicismos. 1922. Dictionnaire étymologique de la langue franÇaise. I. 9 Parece que el vocablo "flibustier" — d e origen h o l a n d é s — llegó a Francia a través del inglés (aquí con diversas formas). ed. BUSTOS DOMECQ (es decir. para cada nietecito. escribía SARMIENTO y marcaba aquí el galicismo: "La lista civil. pág. Buenos Aires. esas frases que abundan en las cartas como un sello de distinción ("comm'il fó"). Llama algo la atención. " (Viajes. "notabilidad" y los infaltables "buró" y "toaleta" (Acuña transcribe así). infatuado botarate. "Apanage" o "apanaje". la más corriente en . la presencia del posible anglicismo "flibustero". En tal caso. Claro que tampoco cuesta encontrar allí el "comme il faut". más apegado a su probable origen "flibustier") y no "filibustero". después de las dotaciones. para cada hijo. Dictionnaire étymologique). bien firme en América desde los peligros ciertos de siglos pasados. A. DAUZAT. "emitir su moción" y. (Ver BLOCH y WARTBURG. SARMIENTO utiliza la forma filibustero. . Pero no nos adelantemos demasiado: a mediados del siglo xIx conviven "flibustier" en inglés y "flibustier" en francés. una serie de galicismos. vale decir. porque no es lo común. 188). Cita construcciones galicadas como "no hay que una vida". Dictionnaire étymologique de la langue franÇaise. se ha hecho acordar la corta de los b o s q u e s . H . de uso bastante frecuente en América durante el siglo xIx.

. coplero y otras lindezas. y. de "aquellos filibusteros de la Pampa" (ver ed. que a "romanticismo" la mención de vocablos retóricos como protagonista. Esa es su intención manifiesta. SARMIENTO puede servirnos de ejemplo otra vez: ". Por el contrario. debemos atribuir más a pedantería — no mucha. nuestra actitud no puede ser la de Acuña de Figueroa. más adelante. más a la pedantería del hombre. A Francisco Acuña de Figueroa se le tacha de versificador de circunstancias. pág. No desdeñable en su verdadero lugar. que con justicia. La verdad. ratifica y compendia. 10 También el uso de "statu quo". sobre todo. La Letrilla se respalda así en la cultura de Acuña de Figueroa. las de Chile y el Río de la Plata). Dentro de su relativo valor testimonial —y únicamente con este valor— la Letrilla de Francisco Acuña de Figueroa nos sirve de pequeño documento para tentar el estudio de la lengua romántica en Hispanoamérica. 35 y 97). en sus dimensiones. en estas latitudes y en su tiempo. 185). citada.Guizot.158 EMILIO CARILLA Por último.." (Viajes. aunque comprendemos su difusión en la época. . SÁTIRAS Y LENGUA. su sátira apunta al pedante. puesto que la base —fundamental. Conocimiento que más de una vez se trasunta directamente en sus versos. Después. por cierto— la ofrecen las obras románticas del continente y las polémicas sobre la lengua (no muchas. es ejemplo poco común.. puede recurrirse a noticias particulares como esta que comentamos. En el Facundo habla de los "filibusteros de tierra". responde: este período de diez i seis años ha sido un verdadero statu quo. de hombre empapado de letras clásicas. I. y que.. repito. Pero no se le tacha de hombre inculto. págs. Como todo censor rígido —y más en son de burla— Acuña América. pero sí imprescindibles. prótasis y peripecia10. pero es el suyo un "pedante romántico". Por supuesto. salvo el caso de "prótasis" —.

LITERATURA HISPANOAMERICANA 159 exagera su ataque. Quien más charla ése es más sabio. y no constitución. Carta. Lagunas que. Separando lo que hay de más personal e inmediato. Lo demás es bobería: En pomposa algarabía Hable con gran petulancia. por ejemplo. APENDICE Francisco Acuña de Figueroa. ni poesía. Fabio. deben —por el contrario— servir de acicate a los que incursionan por las letras y lenguas americanas. la Letrilla de Acuña de Figueroa es útil en regiones que. Organo de la opinión Llame a cualquier periodista Con mucho de socialista. Buena prueba de ello encontramos en los vocablos de índole social. Luces. EL HOMBRE DE IMPORTANCIA Letrilla satírica No historia. progreso y fusión. presenta aún inexplicables lagunas. Y ya es hombre de importancia. Cercana a nosotros y sin exagerar su importancia. los remedos cultistas de Quevedo han servido —en manos de un crítico como Dámaso Alonso— para ahondar en el estudio del cultismo. si provienen de las dificultades de la empresa. como esta. Dirá al estilo de Francia. . Y ya es hombre de importancia. La sátira de Acuña de Figueroa nos recuerda — sin olvidar proporciones — las burlas de Quevedo al estilo culto. neologismos perfectamente válidos. Ni ciencia estudies.

Den a su asunto sustancia. Retrógrado ha de decir. ¡Anatema!. Casación y aprendizaje. Prótasis y peripecia. Y ya es hombre de importancia. Y ya es hombre de importancia. Y ya es hombre de importancia. Con lo de acción trinitaria. dirá Con galicismo expresivo. Y en larga lucubración Dé a luz una extravagancia. Lance en esa turba rancia. y feudalismo.160 EMILIO CARILLA No se deje en el tintero A la clase proletaria. Fracasar. Y ya es hombre de importancia. Descargando su macana Desde Lope hasta Bretón. Al drama más bello embista: Hable del protagonista. Con aire de quien desprecia. Masacre. Y talismán y elegancia. Statu quo. cotización. Adornen su locución. Apanaje y flibustero. Extasiando a Roma y Grecia Con sarcasmo y con jactancia. ¡Maldición!. Y ya es hombre de importancia. Elimine con baldón A Cervantes y Mariana. Y que es nuestro el porvenir. Que el siglo marcha al cinismo. No hay que una vida. ojivo y carruaje. Receta y mes financiero. Sueño de oro ha de embutir. y el mundo definitivo .

Y de hinojos ante Elisa Acredite su constancia. Y ya es hombre de importancia. . Con satánica sonrisa Jure a su virgen amor Con un volcánico ardor Que cruce cual blanda brisa. y no estacionario rudo. Mutua solidaridad. Como hombre de corazón. Lo de prosaica figura. Y en misteriosa ansiedad Haga votos por la infancia. que es cosa rancia. Y ya es hombre de importancia. Son de un hombre comm'il fó: Dará quitanzas. Instaure un comicio y dé Garantías a las masas. Y ya es hombre de importancia.LITERATURA HISPANOAMERICANA Su diorama aplaudirá. Y haga profesión de fe Con moderna altisonancia. La toaleta y el buró. Y de un parque elogiará La escultural elegancia. mas no Recibos. Y el llamar pastor a un cura. E impulso emancipatriz Son voces que harán feliz A una notabilidad. Hable en tono campanudo Al emitir su moción. Y ya es hombre de importancia. Y ya es hombre de importancia. Con facultades escasas Al que en la poltrona esté.

1928.162 EMILIO CARILLA Y. págs. Antología de poetas hispanoamericanos. Y ya es hombre de importancia 1 1 . . [1960] 11 En MENÉNDEZ Y PELAYO. sabio y concienzudo Charle con gran arrogancia. 390-393. IV. en fin. Madrid.

y. Mi preocupación de ese tiempo contra todo lo que era español me enemistaba con la lengua misma castellana. Hay algunos lugares comunes que suelen encontrarse. Un respaldo importante de estas afirmaciones se encuentra en las palabras del propio Alberdi. particularmente el derecho. y que. en lo que nos atrae de manera especial. A mi ver. que me he dado cuenta de la suma elegancia y cultísimo lenguaje de Cervantes. Y al hablar de las palabras de Alberdi pienso sobre todo en aquella fragmentaria autobiografía que escribió hacia el final de su vida y que se conoce con el nombre de Mi vida privada. en la casi totalidad de los estudios dedicados a Alberdi. cuando aparecieron. .ALBERDI. cosa que los críticos no desaprovechan. Falto de cultura literaria. lo siguiente (Alberdi se refiere a su formación cultural): Echeverría y Gutiérrez propendían. sin mayores variantes. yo. Uno de ellos es la afirmación de que. en Alberdi. las doctrinas de la Revista Enciclopédica.. que me era insoportable por lo difusa. Gutiérrez me afeaba esta afición y trataba de persuadirme de mi aptitud para estudios literarios. yo creo que algún influjo ejercí en este orden sobre mis cultos amigos. quedaron relegadas o pospuestas por otros intereses. No hace sino muy poco. en parte. la sociología y la filosofía. Yo les hice admitir. no tenía el tacto ni el sentido de su belleza. por sus aficiones y estudios. Yo tenía invencible afición por los estudios metafísicos y psicológicos. ¿Qué nos dice Alberdi en esta tan traída y llevada obrita? Muchos datos de valor. a la literatura. a las materias filosóficas y sociales.. las inclinaciones literarias apenas alcanzaron a manifestarse. en lo que más tarde llamaron el Dogma socialista. sobre todo con la más pura y clásica. ESCRITOR INTRODUCCIÓN.

No he hecho un verso en mi vida. y VIII. Pero más tarde. no eran estudios de mi predilección. 171). ni q u e r e r l o . p u e d e servir d e c o m p l e m e n t o ( p o r o t r a p a r t e . pág. Donoso Cortés y Capmany. 353. yo no reía. Concretamente. Entre las "lecturas favoritas" que Alberdi menciona forman abrumadora mayoría los autores franceses. en fin. XV. Alberdi varía (unilateralmente) la influencia de J. De nuestros poetas — dice — he cultivado más las personas que sus obras. no cita a Larra. en Obras completas. Mi vida privada (en Escritos póstumos. (Citada por JORGE M. págs. en La Biblioteca. de Buenos Aires. De los españoles sólo menciona a Martínez de la Rosa. el escritor español que más influencia ejerció en su obra.. como por la dirección filosófica de mis estudios.. 1 . 1898. VII. 2 ALBERDI. La poesía. que ya no era tiempo de aprovechar. que sobre los poetas y su papel político en Hispanoamérica escribió. . 295 y 309). Curiosamente. Gutiérrez en su pensamiento.. pero le disimulaba mi gusto por los poetas. de Echeverría. nunca he tenido sus poesías y poco las he leído. le concede también más importancia que la que vemos en Mi vida privada. 1963. Buenos Aires. c e r c a n o a las p á g i n a s a n t e r i o r e s ) un p á r r a f o de 1879. VII. pág. 73-74). 1 ALBERDI. Alberdi y su tiempo. infelizmente para mí. En su semblanza de Juan María Gutiérrez (de 1878). id. pág. . Juan María Gutiérrez. A Byron lo he leído en prosa francesa. (Ver Peregrinación de Luz del Día. reiteradas palabras de condena. M. pág. 95). 1900. en que su literatura es tan fértil. E n fin. 2 . MAYER. El se reía de mi pasión por la filosofía.. producidas por la guerra de nuestra independencia. especialmente después de 1852. el 1º de abril de 1879. q u e pertenece a u n a carta dirigida a A r t u r o Reynal O ' C o n n o r . .164 EMILIO CARILLA Se ve por este catálogo que no frecuenté mucho los autores españoles. 514. Con Gutiérrez nos unían los contrastes más que las analogías. Recordemos. (Ver ALBERDI.. por los estudios abstractos. Buenos Aires. El lo conocía y su venganza era decirme que yo era poeta sin saberlo. 1897. como se echa de ver en mi manera de escribir la única lengua en que no obstante escribo. III. carta a Arturo Reynal O'Connor. 1887. no tanto por las preocupaciones antiespañolas. se produjo en mi espíritu una reacción en favor de los libros clásicos de España. Buenos Aires. Escritos póstumos. Amigo íntimo de Mármol. de Gutiérrez. fechada en París. y sin restringirlo a lo literario. Buenos Aires. el romance y la crónica.

etc. De más está decir que.. con sus palabras. para la historia. como en la filosofía "positiva y real". no tanto en la filosofía especulativa o filosofía en sí. sin más ni más. por otra parte. Y. citada. en primer término. atendiendo a la situación de esos párrafos dentro de la producción de Alberdi (vale decir. núm. en sus palabras.". Tocqueville.LITERATURA HISPANOAMERICANA 165 Reparemos. religiosos y morales de estos países". Una obligación elemental. 603-619). y trataré de mostrarlo. aquí como en otros casos semejantes. por lo pronto. (Ver El Nacional. Especialmente. Mejor dicho. que es justo escuchar. es una ciencia pueril y fastidiosa. para la industria. al esbozar ideas de un curso sobre Filosofía contemporánea. en la significación que tienen estos testimonios. págs. . Y en 1842. sin salir de la esfera filosófica. Jouffroy. políticos.". a los propios autores cuando estos hablan de su obra. 30. en Escritos póstumos. decía: "La filosofía es para la política. como producción de postrimerías) creo. "aplicada a los intereses sociales. Lamennais. Lo que no resulta tan justo es quedarse. considero que las páginas autobiográficas dicen la verdad solo a medias. una vez más... con el ejemplo de Lerminier. consiste en establecer la correspondiente confrontación entre tales testimonios y las obras 3. fuera de esta perspectiva. puede ya cuestionarse lo que llama "invencible afición por los estudios metafísicos. tales párrafos no tendrían la importancia ocasional que les asignamos. ¿Corroboran los escritos de Alberdi las tajantes manifestaciones del tucumano acerca de su desapego o falta de interés por las manifestaciones estrictamente literarias? Mi respuesta no es tan contundente. XV. 19 de diciembre de 1838). es indudable que cuando habla de filosofía está pensando en direcciones prácticas. en su polémica con Salvador Ruano. y si no es para todo esto. 3 Así. (Ver ALBERDI. conviene repetir. de Montevideo. "la sociabilidad y la política". En 1838. . que puede también tentarse una explicación acerca de la actitud de Alberdi al negar algunos hechos evidentes. Viéndolos ahora en adecuada distancia. Ideas para presidir a la confección del curso de filosofía contemporánea en el Colegio de Humanidades de Montevideo (1842). ed. para la moral. O. precisamente por el hecho de referirse a una obra ya realizada y a punto de clausurarse.

citada. Y. si no justifican. Reitera Alberdi su inclinación por las "materias filosóficas y sociales". en su amplio concepto de la filosofía. aspiro a mostrar las raíces psicológicas que. incluía en su "filosofía aplicada" a la "política constitucional y financiera". no negaremos porque corresponden a lo evidente. En fin. Espero mostrar también que Alberdi es. sí puede cuestionarse la tajante división que establece entre lo filosófico. ed. Más exactamente. por un lado. . (Ver Escritos póstumos. "las costumbres y usos cuya manifestación más alta es la literatura". en él) los dos sectores que hemos delimitado. sin duda. la moral y religión. "la pasión por los estudios abstractos". lo que pretendo mostrar es que. LA OBRA LITERARIA.166 EMILIO CARILLA En principio. injusto al contraponer tan rotundamente (sobre todo. división dentro de la cual Alberdi se coloca totalmente en el primer grupo 4 . en gran parte. por último. por lo menos explican ese particular "balance" alberdiano. psicológico. sociológico. más allá de puntos de contacto e interferencias. 611-612). Un cuadro general de la bibliografía de nuestro autor nos muestra —no sin cierta paradoja y a pesar de las palabras citadas— que hasta una determinada época las obras "litera4 El curso de filosofía contemporánea en el Colegio de Humanidades de Montevideo (curso al que ya me referí) incluía también. la materia literaria (tal como hay que concebirla dentro del siglo XIX) ocupa un lugar en la obra de Alberdi mucho más importante que el que su autor le asigna en estas páginas del final de su vida. XV. si bien procura explicar lo que escapa a lo literario en estos como influencia suya (influencia que. págs. naturalmente. que. metafísico. observemos cómo Alberdi se contrapone — con oposiciones muy románticas — a Echeverría y Juan María Gutiérrez. y la historia. la literatura. "la dirección filosófica" de sus estudios. y lo literario por otro. En cambio. su "invencible afición por los estudios metafísicos y psicológicos". aceptamos).

en cambio. sin pretender por esto extremar coincidencias entre los dos hombres. sea porque la ficción tiene más o menos relieve. Por lo pronto —y sin entrar en otros problemas — conviene distinguir en primer lugar aquellas obras que entran más limpiamente en la categoría de lo "literario". predominará ahora de manera ostensible. en número. (Bien sabemos que si los dos tuvieron indudable trascendencia en la vida pública argentina después de 1852. concluyo. porque responden a convenciones genéricas de la época. Quizás fuera más exacto decir que hasta 1851 las obras literarias. sea. 1834). en primer término. Aires. antes y después de Caseros. como consecuencia de lo que significa Caseros en la realidad argentina de la época y en el papel que juegan en ella hombres como Sarmiento y Alberdi. no cabe duda de que la afirmación precedente puede mostrarse con más claridad a través del simple enunciado de las obras literarias de Alberdi. hay diferente nivel entre la militancia y cargos de Sarmiento y la actuación de Alberdi). Vale decir. En fin. y permite. yo diría que 1852 debilita considerablemente una línea que hasta entonces aparecía con vigor. sea porque aparezca la fantasía. ocupan un lugar visible e importante dentro de sus escritos. Sobre esta base menciono. Curiosamente —y sin afán de establecer un determinismo — la situación de Alberdi guarda algún paralelo con la de otros argentinos (un caso típico es el de Sarmiento) que también escinden. Encarando la fecha dentro de la trayectoria exclusiva de Alberdi. marcada fuertemente antes. el predominio casi absoluto de la línea que. comparativamente. con su correspondiente fecha. su obra alrededor del medio siglo. las siguientes: — Memoria descriptiva sobre Tucumán (B. Me refiero — claro está— a su obra político-social. a las otras. .LITERATURA HISPANOAMERICANA 167 rias" disputan la preeminencia. En gran parte. o los intentos que pueden abarcarse más limpiamente dentro de tal denominación. sea porque hay descripciones que muestran elaboración literaria.

— Tobías o La cárcel a la vela (Valparaíso.168 EMILIO CARILLA — Discurso en la apertura del Salón Literario (B. Buenos Aires. [1853]). 1851). Montevideo. M. s. 1874). — Cartas sobre la prensa política militante en la República Argentina (Valparaíso. 1837). [1875]). — La vida y los trabajos industriales de William Wheelwright en América del Sud (París.. Con la aclaración —repito — de que en diversas ocasiones apenas se marca o cuesta establecer una separación. verso: J. 1842). — El Edén (prosa. Sólo resta aquí enunciar títulos: — Fragmento preliminar al estudio del Derecho (Buenos Aires. ya tendremos oportunidad de ver el problema. Mi vida privada y las muestras de su rico epistolario]. Gutiérrez [1845]. 1838). 1851). — Palabras de un ausente (París. sin ser esencialmente "literarias". — Veinte días en Génova (Valparaíso. — El Gigante Amapolas (Valparaíso. 1852). 1841). ofrecen elementos que pueden considerarse como puntos de contacto. — La Revolución de Mayo (inconclusa. . — Artículos en El Iniciador (Montevideo. 1876). a. 1846). 1837-1838). Aires. — Artículos en La Moda (Buenos Aires. — Peregrinación de Luz del Día o Viajes y aventuras de la Verdad en el Nuevo Mundo ([1871]. a. — Observaciones sobre el Certamen Poético de 1841 (Montevideo. 1837). como escritos postumos. En segundo plano menciono otras obras que. Valparaíso. En fin. s. 1839). — Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina (Valparaíso. — [Agreguemos.

obras anteriores a 1852. sólo agrega El Edén] para dedicarse a las ciencias jurídicas. " (Antología de poetas hispanoamericanos. 1961). aparte de que la literatura en Alberdi abarca. . En conclusión —y para evitar discusiones que lleguen a lo cómico— considero que en la totalidad de las obras citadas (sin obstáculo para agregar algún título menor) está la materia prima necesaria para pretender el estudio de Alberdi escritor. Como vemos. ed. CLXXIV). Es cierto que Menéndez y Pelayo hace la historia de la poesía. y abandonó luego los floridos senderos de la literatura [en nota. Aquí sí la desproporción es marcada y.LITERATURA HISPANOAMERICANA 169 — [Como obra postuma. dentro de su obra. pero — como bien sabemos — no se reduce a ella. en 1884) apenas si aparece una obra como Peregrinación de Luz del Día y algunos escritos póstumos que podemos añadir. El crimen de la guerra (1870)]. vale decir. la mayor parte se acumula en los años anteriores a 1852. con la particularidad de que el Facundo se sigue proyectando (ediciones. En una segunda y más extendida etapa (que llega hasta su muerte. La Plata. el hecho de que se marquen. da la razón a los que desconocen prácticamente las aficiones literarias de Alberdi. aún así y todo. a las que pertenecen limpiamente al sector que defendemos. . vale decir. Claro que. Alberdi. 1928. (Ver mi libro Lengua y estilo en Sarmiento. no es del todo exacta la separación que establece Menéndez y Pelayo. aun en la primera época. con el seudónimo de "Figarillo". los Viajes y Recuerdos de Provincia. B. que empezó escribiendo artículos de costumbres a imitación de Larra. otros títulos de alguna importancia. de Madrid. polémicas. 6 En líneas muy esquemáticas escribió M E N É N D E Z Y PELAYO: " D . en el no muy extendido lapso que va de 1834 a 1851 5. Con más exactitud. determinó que Al5 Una vez más recordemos a SARMIENTO y lo que. punto de enlace) hasta el final de su vida. Volviendo a las obras del primer grupo. especialmente. J. en efecto. IV. por supuesto. especialmente al derecho político y al internacional. significan el Facundo. en la primera etapa. Ninguna obra posterior de Sarmiento equivale a las tres citadas. notamos allí que. no desaparece de manera absoluta 6. en que llega a ser eminente por la fuerza analítica y el vigor de su pensam i e n t o . . pág. Quizás la desigual acumulación.

por un lado. pues. Sin embargo. Sigamos adelante. Prosista. pero yo creo que aquí son válidos tanto sus testimonios directos ("No he hecho un verso en mi vida". cultivó una buena parte de los géneros que impuso el romanticismo y dan sello a la época. escribió en 1879) como los testimonios indirectos que revelan. .. la conocida elaboración de El Edén. prosista. una novela (o. la característica fundamental de esos escritos nos muestra que Alberdi. que las obras literarias de Alberdi. MAYER. entre otras cosas. debemos aceptar que. hacia el final de su vida. una buena parte de esa primera etapa. esta explicación no me satisface porque lo que quiere hacer Alberdi en su particular "Memoria" (pienso sobre todo en ella) es una revisión de su vida que abarca. Está probado. las obras literarias de Alberdi constituyen una buena ejemplificación —como variedad— de géneros que en su mayor parte fueron puestos en boga por el romanticismo. sí. comprobamos que. Alberdi escribe artículos de costumbres. 95 y 97. dentro de la prosa. Y otra comprobación que conviene no dejar de lado: la variedad de géneros que supone la obra literaria de Alberdi. No sin cierta curiosidad. págs. Alberdi y su tiempo. En síntesis. Alberdi "jamás compuso un verso".. pues. porque Alberdi (cosa rara en su tiempo) no sintió ninguna atracción por el verso. re- 7 Cf. si preferimos. si bien se disponen irregularmente en dos momentos desiguales. y las dos obras dramáticas en prosa. JORGE M. toda su producción escrita. por otro. Veamos. dos dramas (uno. se olvidara o poco menos de sus obras literarias. No cabe duda de que deberemos buscar otras explicaciones más fundadas. En efecto. una obra que llamo "novela-ensayo"). como el recordable Sigüenza de Gabriel Miró. atraviesan en rigor. y otro satírico). precisamente. satíricos y políticos.170 EMILIO CARILLA berdi. grave. Se le han atribuido algunos poemas 7.

Quizás la explicación sea algo más compleja. Posiblemente. y una nutrida obra epistolar (con valor literario). y de doble cara. visible variedad de la obra alberdiana. este signo permita afirmar a algunos que Alberdi ensayó en forma incesante distintos géneros a la búsqueda de aquel o aquellos que le permitieran reflejarse mejor. en lo que significan las dos etapas literarias que hemos subrayado). . antes de detenernos en algunos de estos géneros. bien lo sabemos. Y pocos como Alberdi —las pruebas están a la vista— podían ofrendar tanto en la tarea de la organización del país. después de repetidos intentos. En ocasiones. o repercusiones que no correspondían a lo esperado. como Tobías o La cárcel a la vela). corresponde destacar que la variedad. prosa poemática (como la de El Edén). Ahora bien. como ocurre con sus obras dramáticas). como ocurrió en la época de las Revoluciones de Independencia con algunos patriotas: en el tucumano. memorias (como Mi vida privada). o que.LITERATURA HISPANOAMERICANA 171 latos de viajes (y fantasías de viaje. Pero es también importante recordar que el momento del país obligaba a los mejores hombres (Alberdi estaba entre ellos) a una dedicación constante. Es posible que en la segunda y última etapa la falta de ecos o éxitos palpables. de nuevo. hayan debilitado de manera considerable una vocación no muy firme. no se trataba de sacrificios o trastrueques de planos. En fin. pero con escasos testimonios dentro de cada uno de ellos. relatos descriptivos (como su Memoria descriptiva sobre Tucumán). Alberdi abandonó la lucha (podemos pensar. Mejor dicho: Alberdi nos ofrece diversidad de géneros. crítica literaria. un género está representado por una única obra (como ocurrre con Peregrinación de Luz del Día) o con dos (una trunca. que esa variedad conspiró contra su más lograda expresión. preocupación central de su vida. no se corresponde con una apreciable abundancia dentro de la variedad. Además. la inclinación jurídico-social fue siempre pasión.

reiteramos que en ellas se espejan géneros que el romanticismo fija. En ese sentido.. (ALBERDI. bueno será que nos refiramos en general a su obra. poco cuesta seleccionar dentro de esa obra sectores más felices que otros.172 EMILIO CARILLA VIAJES. anticipado en sus libros. a la manera de tantos otros americanos coetáneos. para el lector americano. Al decir "a la manera". no señalo tanto un modo especial de escribir libros de viajes. II. advertimos que Alberdi escribe crónicas de viajes. a veces. ¿No sería útil y agradable. el libro que procuraba reflejar admiraciones y noticias8 (aunque no faltaran. decepciones y penas). El viaje era sí. ante los ojos de las gentes de juicio y de mundo. pág. escritor. Antes de detenernos en ese primer plano. como el origen y sentido de tales obras: la mayor parte de los escritores hispanoamericanos que dejaron esas ofrendas centraron su tema en Europa. a la luz de las corrientes literarias de su tiempo. Volviendo a las obras literarias de Alberdi. Buenos Aires. Por otro lado. "¡Qué nuevo es para el americano del Sud el espectáculo de una capital europea! Pero qué viejo el repetir esta frase que nada dice al que no contempla los objetos. 1886. y algo de esto me atrevo a ensayar. . Y un comentario. sus periódicos. su moda. para el hispanoamericano. en Obras completas.. sus dramas y su particular novela.. el encontrar un libro que contuviese la espresión ingenua y candorosa de las impresiones que esperimenta el que por primera vez visita uno de estos pueblos? Yo creo que sí. Veinte días en Génova. . en una carta a Félix Frías: " . aunque la tentativa me cueste un poco de mi crédito de hombre frío. alcanza sus mejores logros (no muy altos) en sus artículos. y nacía entonces el relato. su comercio. Por lo pronto. MEMORIAS. V a Ud. etc.. El continente europeo aparecía ante ellos como el continente de la historia y de la civilización. Las impresiones no podían quedar relegadas a una conversación íntima o una conferencia. ratificación y motivo de estudio. me parece que Alberdi. a Europa en una de esas épocas en que se ve y aprende más en un mes que no 8 . 220).

que debo a la luz de tus grandes hombres el alimento de mi espíritu. ya el subtítulo anticipa esa "rareza": "Especie de en otros en un siglo.. Buenos Aires. con la condena a su atraso. XVI. En Alberdi encontramos además. Gutiérrez y F. En realidad. 245). Por último. la meta anticipada en largas lecturas y entusiasmos. Ver Cartas inéditas a J. el fin. Claro que Italia (como España) no solían ser los países más buscados en lo que a instituciones e ideas se refiere. El Edén. Frías. a sus discordias civiles. 355-600). especialmente los titulados Mis impresiones de Europa [1843] (en Escritos póstumos. Era. Ver tus montañas. tan escaso de hombres útiles. 1846). sin duda. II. Buenos Aires. . XV. adelante. sin salir de este especial sector de los Viajes. como he dicho. el que tituló Veinte días en Génova (Valparaíso. Sin embargo. en Obras completas. El Edén. como testimonio del desapego de los recientes países americanos.. la querida ilusión que rivalizaba con mis ídolos de amor. España aparecía. . Recuerdo. 1900. era también frecuente que afinidades y simpatías se superpusieran o quebraran momentáneamente la palabra severa. Aquí. hay que colocar delante (viaje a Europa) y después (vuelta a América) de los Veinte días en Génova. M. conviene decir que Alberdi nos dejó otras impresiones (bosquejos o notas) de viajes. hágase más y más útil para nuestro país." (ALBERDI.LITERATURA HISPANOAMERICANA 173 Alberdi nos dejó unos pocos — y breves — relatos de viajes. En todo caso. El más importante fue. es el esfuerzo —trunco y extraño— realizado por Alberdi y Juan María Gutiérrez. la ventaja estaba abiertamente de parte de Francia 8bis . como procede mi sangre de la nación que he saludado ayer. cronológicamente. como sabemos. Buenos Aires. Tú has sido el sueño dorado de mi vida. visitar sus ciudades. bella Francia. págs. 1901. 1953." (fechada en Santiago de Chile. pág. dos obras que no corresponden a las formas más típicas del género: me refiero a El Edén y a Tobías o La cárcel a la vela. 8 -bis "Tal te he considerado yo. . el 26 de mayo de 1848. casi sin excepciones. 211). 835-929) y En viaje a Europa [1855] (en Escritos póstumos. escritos que. págs. pág. Instrúyase. fue para mí en los alegres años de mi vida el ideal de la felicidad terrestre.

Escritos póstumos. en 1838 11. si no muchas páginas. Chile y Europa (ver pág. con arrebatos poemáticos. Juan María Gutiérrez" 9. Obras completas. por lo visto. alcanza. XV. más bien. Ver ALBERDI. La parte realizada. Claro que al hablar de "memorias" pensamos exclusivamente en un determinado y conformado género. interesante relación que abarca toda su vida en la Argentina hasta su primera expatriación. de acuerdo a los lugares fundamentales de residencia. como consecuencia: echamos de menos su continuación. II. Gutiérrez no alcanzó a completar el itinerario en verso. La prosa de Alberdi. págs. ya que en hombres como Alberdi es fácil encontrar dentro de muchas de sus obras. testimonios valiosos. 262). no escribió.174 EMILIO CARILLA poema escrito en el mar por Juan Bautista Alberdi. por lo menos. Obras completas. es decir. una obrita que tiene animación y se lee con agrado 10. 343-385. Las otras tres se iban a centrar en el Uruguay. si bien lo conocido hace que no lamentemos demasiado lo que falta. 10 9 . En cuanto a Tobías o La cárcel a la vela. II. La más reconocible memoria de Alberdi es la que apareció como obra póstuma y se titula Mi vida privada {que pasa toda en la República Argentina). Algunos aciertos no reviven este hoy olvidado intento. 261-312. se trata de la primera parte de una obra proyectada en cuatro. págs. Ciertos toques de burla (no muchos) junto a más reconocibles muestras alberdianas configuran. Un mérito de esta obrita (muchas veces citada) se desprende. 153-213. la podríamos catalogar como una "fantasía de viaje" o "viaje lírico pintoresco". la meta. Como autor de memorias. Por lo que nos dice en la Introducción. transparentes confesiones. sí. ALBERDI. Alberdi nos ha dejado también. por el hecho de bosquejarla Alberdi Ver ALBERDI. particularmente las de carácter polémico. puesto en verso por D. págs. las otras tres partes que el tucumano anunciaba al comenzar su escrito y que. de gran difusión en la época. 11 Cf.

" (Carta a Félix . sino como importante elemento de confrontación. dentro de más vastas resonancias. que no tiene estilo? ¡Diablo! hay relámpagos de fuego y ráfagas de aroma en el curso de estas páginas.: " ¡ U d . por el peso que en ellas tienen datos referentes a la formación cultural. . . "memorias literarias". etc. ofrece en compensación cotejos y perspectivas especiales. extendido a lo largo de buena parte de su vida 12. Por último el libro de JORGE M. 13 Cf. En fin. sobre todo. para darle gracias en estilo c o r r e s p o n d i e n t e . Es de singular importancia y contribuye de manera especial al conocimiento de Alberdi. Frías! ¿Cómo dice Ud. pero. No hace falta que nos preguntemos si Al- 12 Como es fácil comprender. agreguemos un importante epistolario. 1953. Buenos Aires. MAYER (Alberdi y su tiempo. es un coqueto de primera clase. publicadas por JORGE M. Buenos Aires. . En el epistolario encontramos también muestras de buena factura literaria 13 . este sí. a conocer y valorar sus lecturas. en gran parte. Más bien diríamos que — como ocurre en otros casos — las cartas del tucumano revelan nuevos sectores y completan la compleja personalidad del autor. Por último. En fin. amistades y círculos. MAYER y ERNESTO A. Por diferentes motivos. MARTÍNEZ. sobre todo. 1900). que le hacen a uno creer que asiste al alba de un bello día en el P a r a n á . me ha agobiado: ha puesto corona tan gorda y frondosa de laureles en mi frente de vasquito. Obra de mérito — repito — aunque esto no suponga tomarla como testimonio indiscutible. Como era frecuente entonces (y en hombres como Alberdi) son. 1963) utiliza un considerable material inédito. su educación. el epistolario de Alberdi se ha ido conociendo después de su muerte. Buenos Aires. . Los Escritos póstumos publicaron unas pocas cartas (ver XIV y XV. Mi vida privada constituye un material que ayuda a penetrar en la intimidad del escritor y. Una importante colección es la recogida en las Cartas inéditas a Juan María Gutiérrez y Félix Frías. modelos. dentro de este sector.LITERATURA HISPANOAMERICANA 175 muchos años después de los sucesos que narra. Ud. El epistolario de Alberdi es uno más en medio de un rico repertorio escrito por destacados hispanoamericanos del siglo xIx. que no sé cómo pararme ante el público. Frías.

DRAMA Y NOVELA. otro ejemplo. sobre todo a partir de cierta época de su vida. de sus luchas. puesto que ese año aparecen el Fragmento preliminar al estudio del Derecho. una vez más. descubre también —¿por qué no?— su condición de escritor. dentro de obras en las que hablaba no sólo el jurista o el autor de tratados) fue la que alcanzó a través de los artículos que escribió con el seudónimo de "Figarillo". 239). el poco feliz galicismo reduce considerablemente el ingenio de la frase.. como él los llama. finalmente. primero. con sus dos obras dramáticas (una de ellas. ARTÍCULOS. trunca). son una montaña que todos saludan sin montar. De todos modos. si bien en este momento no puedo mostrarlo. a su enemigo Carlos Calvo y su Colección de tratados de las Repúblicas de la América del Sud. y. Sin afán escolar de "corrección" hubiera quedado mucho mejor este final: "que todos saludan desde lejos". De otros hombres del siglo xIx no cabe ninguna duda.. El año 1837 es un año de relieve en la bibliografía alberdiana. . Sus libros.. fechada en Valparaíso. pág. después.. aparte de ser reflejo fundamental de su pensamiento. Creo que se trata de una frase ajena. para mostrar las alternancias (que veremos. 201).. Y. Es indudable que la mayor repercusión que encontró Alberdi como "escritor" (vale decir.. Pero lo importante — repito — es que su epistolario. el Discurso de apertura del Salón Literario (uno de los varios que se pronunciaron) y los prime- Frías.. de sus pasiones. o si escribía en vista a una difusión que superara manifiestamente la órbita del destinatario. y escribe: "Nadie lo estudia. mejor. el 18 de julio de 1847. porque no se deja estudiar. de Alberdi podemos sospechar lo mismo.. el 14 de mayo de 1876) se refiere Alberdi.. de su intimidad. en Cartas inéditas." (Cartas inéditas. En una carta a Juan María Gutiérrez (fechada en París. con su particular libro titulado Peregrinación de Luz del Día. pág.176 EMILIO CARILLA berdi pensaba que sus cartas iban a publicarse. más adelante).

Sólo es en apariencia contradictorio el hecho de que el antiespañolismo coetáneo de Alberdi encuentre en Larra. eso sí. En realidad. y. políticos y de Cf. para reaparecer después. este juvenil "Figarillo" se circunscribe a los años 37 y 38. en Montevideo. Alberdi (y muchos otros americanos) encontraron en el "Pobrecito Hablador" coincidencias de pensamiento y actitudes. en páginas de El Iniciador (1838). también en Alberdi podemos distinguir artículos de costumbres. 479-492. 14 12 . De la misma manera que en Larra. entre nosotros.). esa adhesión. éducateur et publiciste (entre 1830 et 1852). Naturalmente. París. de los primeros en imitarlo. 1963. español. el interés aumentó. con la particularidad de que el interés se extiende también a otros costumbristas españoles (Mesonero Romanos. etc. entre varios. aparte de múltiples rasgos de ingenio para admirar. Circunscribiéndonos al Río de la Plata. más bien. en parte. sino que. que Alberdi no descubre un filón. De ahí que no pueda asombrar la difusión extraordinaria de Larra en estas tierras. firmados con el seudónimo de "Figarillo". el que más persistencia mostró en la imitación. tal como se refleja en diversos artículos reproducidos. PAUL VERDEVOYE. Ya desde 1834 se conocían sus artículos en Buenos Aires (y en Montevideo y Valparaíso). Vemos. Modesto Lafuente.LITERATURA HISPANOAMERICANA 177 ros artículos de La moda. personaliza o procura personalizar un estilo. por lo pronto. modelo tan firme. de Buenos Aires. se incorpora a una corriente y. vemos hoy — a través de las minuciosas investigaciones de Paul Verdevoye— que no es Alberdi el primero que difunde nombre y obras de Larra 14. la visión severa de España que se trasunta en tantos párrafos de Larra explica. pues. Es. Domingo Faustino Sarmiento. y se encierra inicialmente en páginas de La moda. Posteriormente. López Pelegrín. págs.

insisto. de ahí que. el blanco elegido. párrafos en los que el no muy acerado ingenio de Alberdi logra sus más palpables aciertos. pulgas. o se queda a mitad de camino: el autor no logra atacar debidamente. como el gabinete de historia natural. El nombre. a las cotorras. loros. o su burla es injusta y. como exclusividad de Alberdi). claro está. canarios. Con frecuencia. y el mío es noble como les consta a los loros. maneras fósiles. en cambio. y algún otro. si por un lado recordamos diversos párrafos aislados. cumplimientos fósiles. sin eficacia. La razón es obvia. Porque.178 EMILIO CARILLA crítica literaria 1 5 . (Este último. perros. los dispone precisamente asi: 1) Ar- tículos de costumbres. pájaros embalsamados. es para que todo el mundo lo vea. Doña Rita Material. 3) Crítica literaria y musical. con la fuerza del ridículo. Y en efecto. La generación presente a la faz de la generación pasada. Figarillo en Montevideo. Buenos Aires. Pero. son pocos. o resulta demasiado ingenua. bailes antediluvianos. perlas. por lo tanto. Claro que los aciertos de "Figarillo" son parciales y no continuados. No nos llama esto la atención. es justo decir que este se mantiene en una línea de decoroso discípulo. son realmente párrafos sueltos los que mejor recordamos. adornos fósiles. y todas esas gentes con las cuales jamás me he metido para nada. ALBERDI ("Figarillo"). ruinas de señoras. 15 JOSÉ A. ORÍA. los artículos que resaltan en su totalidad. Caracteres. Por supuesto que podemos destacar artículos como los titulados Las cartas. Ver JUAN B. diamantes. . despojos de hombres. como Figarillo no es Fígaro. su ironía. flores. Escritos satíricos y de critica literaria. Veamos ejemplos: El baile. porque la sátira supone un mal corazón. damas petrificadas. Pero ya esto huele a sátira. gatos. 1945. si bien conviene destacar que en la influencia de Larra en América es la veta costumbrista la que prevalece en forma ostensible. en su edición. ¡qué de semejanzas con el gabinete de historia natural! Allí se ven fósiles de pianos. 2) Artículos políticos. Restringiéndonos a los aspectos más personales de Alberdi.

no parece factible esta explicación.. de libertades públicas.. Un libro de poco volumen. un párrafo relativamente breve.. (Adivinanzas de Pedro [sic] Grullo) 17. y desdén hacia "adornos literarios". págs. embrollado. que quitándome una d en el nombre. ALBERDI. Es también fácil de advertir que — a un lado particularidades más o menos exclusivas de los artículos— se dan ya aquí elementos que van a ser característicos del estilo de Alberdi. me hacéis el santo. Curiosamente. o fina y aguda crítica.. con marcada inclinación a la sentencia. Sin embargo. de la sintaxis de los románticos). tratando de teología.. tenebroso.. Sospechamos que el nombre "Pero" le parecía a Alberdi arcaizante o demasiado castizo.LITERATURA HISPANOAMERICANA 179 a la verdad.. no Pero Grullo. medida. pág. no hay un síntoma más claro de perfidia que meterse en ironías y en burlas con los loros. estilo pesado como un cliente viejo. de pergamino a veces. de alta filosofía. o del trono. de advertencias ¿qué será? Un libro francés. las cotorras y demás familia. edición vistosa. lleno de paréntesis. de ciencias naturales o políticas. el pensamiento de Alberdi encontró tempranamente su objetivación más feliz en una prosa concisa. Con otras palabras.. O.. pero este rasgo — la concisión — no suele ser la característica por excelencia. 36-37. en Obras completas.. en fin. (Condiciones de una tertulia de baile) 1 6 . Un libro de grueso volumen. escrito con fuerte método. fácil y trasluciente estilo ¿qué será? Un libro español. también. de notas. por lo común pasta grotesca. deslucida. a lo largo de toda su obra. Sin embargo. perfiles que pueden perseguirse. Escritos satíricos. de garantías privadas. ALBERDI. fruta.". Alberdi siempre recordó al personaje popular con el poco eufónico nombre de "Pedro Grullo" (ver. Peregrinación de Luz del Día.. reconozcamos. contradictorio.. de citas. 116. al parecer de suela. 1887. 342). en una lengua desnuda. o de obispados.. (El sueño de la muerte). pág. De ahí su "traducción". 17 16 . papel como para tener libro para toda la vida. VII. o de apologías. Por descontado también que el autor de tratados o el polemista intensifica o destaca ciertas formas acordes a la naturaleza esencial de dichas obras. (Claro que hay puntos de contacto entre la lengua de Alberdi y la de sus coetáneos. Escritos satíricos.. que recordara un chiste de Quevedo: "Yo soy Pedro. sin cambios extraordinarios.

palabras mudas. hay un material muy rico. Buenos Aires. y puede considerarse como la influencia más "literaria" en él. III. palabras elocuentes. 1958. palabras contrahechas. Por eso escribió en una ocasión Alberdi: Si no es de Condillac esta lógica. ya sea en forma directa. acostúmbrate a no ver más que una palabra. 331-336). un Larra no comprimido al modelo costumbrista. Sobre Tocqueville y su repercusión en Hispanoamérica. sino total. No hay otra cosa. ya sea a través . el profesor Francisco E. No precisamente a palabra por barba. 38-39). tampoco. 20 Sobre Montesquieu y algunas curiosas derivaciones. Ver entre otros estudios. A. Despacio.). en lo que a "artículos" se refiere. Buenos Aires.. Donde veas un hombre. pág... Marcianó ha procurado mostrar la repercusión de Vico en Alberdi. 8. en razón a lo evidente del influjo (que Alberdi nunca ocultó). (Sobre Sarmiento y Tocqueville digo algo en El Embajador Sarmiento (Rosario.. His- toria de la literatura argentina. Barcelona. Recientemente. en Obras completas. Y. Alberdi y Marco Avellaneda (en Humanitas. 1886. 1962) y en Lengua y estilo en Sarmiento (La Plata.. además. Cartas sobre la prensa. 18 Cf.. RICARDO SÁENZ HAYES. junto a Montesquieu. que hacen sus humanidades en Larra. 1957. queda también Larra. IV. pág. 1964). Es el mundo. Permaneció hasta el final de su vida. en gran parte por reunir. palabras del revés. como nombre imborrable del pensamiento alberdiano 20. págs. La influencia del Fígaro español —es fácil mostrarlo — no se redujo a Alberdi "Figarillo". núm. 1886. Si atendemos a admiraciones y adhesiones de más vasto alcance. palabras dobles. de Tucumán. Sobre Lerminier y Alberdi hay testimonios recogidos. ARRIETA (Dir. Tocqueville y Lerminier. ver mi artículo. 19. Juan Bautista Alberdi (en R. II. págs. que es la familiar a nuestros polemistas de Sud-Amcrica. palabras simples. 19 ALBERDI. por encima de razones elementales de lengua.180 EMILIO CARILLA Es cierto que también en esto pudo encontrar maestro singular en Larra 18 . (LARRA. 453). palabras monstruos. es al menos de Fígaro.: "Palabras de derecho. 118. Obras completas. Alberdi y Sarmiento sintieron notoria adhesión por su obra famosa —De las democracias en América— y lo reiteraron con frecuencia..

El nombre de La Revolución de Mayo y su desarrollo trunco no permiten valorar la meta perseguida. Conocemos. raras veces vemos que alcance a trabarse un verdadero diálogo dramático. en la particular estructura y "estilo" de una y otra obra. tiene la ventaja de haber llegado completa hasta nosotros. Ahora bien. El gigante Amapolas. E. 77). (Cfr. los dos primeros actos (los únicos terminados). diálogo que contribuya al avance de las obras de Mazzini. de las disensiones que debilitan. como en el género elegido y aun en la cronología. . El gigante Amapolas. la oposición a Rosas.LITERATURA HISPANOAMERICANA 181 "Figarillo" corresponde a un momento definido de la vida de Alberdi. momento que. nos queda siempre la curiosidad por averiguar su posible contenido. En la gravedad. Alberdi quiso exaltar la Revolución de Mayo en una clara perspectiva de contraste. de más breves dimensiones. como el elemento de oposición —la época de Rosas — debía marcarse en el cuarto acto. las dos obras dramáticas de Alberdi. F. MARCIANÓ. pues. y ese cuarto acto no se escribió. Aquí —y ya el título anticipa algo — Alberdi cambia el tono grave por la sátira. pág. La Revolución de Mayo (inconclusa. Montevideo. Leroux y otros. aunque el valor de esos actos hace que no lamentemos demasiado los que faltan. No tanto. más que un ataque a Rosas. fechada en 1839) y El gigante Amapolas (fechada en 1841) se aproximan tanto en las intenciones del autor. en relación a la persona de Rosas. della letteratura e della lingua italiana nella cultura del Rio de la Plata. Influenza della filosofía. 1966. y. es el comentario satírico de la lucha contra el tirano. no tiene todavía (aunque empiece a mostrarse) el carácter que tendrá en obras posteriores. No muy posteriores. o una burla a su nombre. Así. en las sentencias en serie de La Revolución de Mayo. el autor nos escamoteó el punto de referencia sin duda más valioso. por diferentes motivos.

El gigante Amapolas ofrece. de nuevo. El resultado es una obrita en la que. pero esas frases aparecen aquí realzadas o destacadas por un movimiento que podemos llamar "teatral". sus obras dramáticas muestran el desnivel entre el pensador y el poeta. escriba una obra como Peregrinación de Luz del Día o Viajes y aventuras de la Verdad en el Nuevo Mundo. precisamente. En el caso de Alberdi. no nos extraña que. La Revolución de Mayo y El gigante Amapolas son. Por su carácter se ligan a los desvelos del autor. llegó a pensar (como pensó en una "literatura nacional". aparte de lo que esas obras significan como testimonio de la labor "literaria" de Alberdi.182 EMILIO CARILLA interno de la obra. a los que procura inyectar aquí fuerza poética. en una "lengua argentina") en un "teatro argentino". manifestados en diversos artículos periodísticos. los dos únicos tributos dramáticos de Alberdi. críticas de obras y reflexiones sobre la escena. Como en Alberdi la obra escrita responde casi siempre (¿o siempre?) a incitaciones inmediatas. tenía más libertad de desarrollo. revelan un esfuerzo que no podemos silenciar. repito. El hecho de haber escrito dos obras teatrales (número que conviene apreciar comparativamente) muestra que su fervor literario aspiraba a superar la simple teoría. apoyado en autores y actores nacionales. la rivalidad con Sarmiento. Bien sabemos que la mejor teoría será siempre la obra lograda. el carácter de sátira. aún dentro de lo no logrado. por lo menos. pero. la posición del rival encumbrado (nada menos que Presidente . Además. muchos años después. Mejor dicho. Aun más. Claro que. En este tributo el estímulo claramente perceptible es Sarmiento. Como dramaturgo. le permite a Alberdi volver por algunos de aquellos aciertos que hemos mencionado en "Figarillo" (junto también a la sombra protectora de Larra). como sátira. aparecen reconocibles frases de Alberdi (esas frases que el tucumano gustaba repetir y que vertebran tempranamente su pensamiento políticosocial). Alberdi reitera ideas e ideales. animación y más lograda forma teatral.

A la oposición de ideas se juntan también enconados ataques personales y una situación desigual con respecto al blanco principal de su diatriba. por otra parte. conociendo al autor. ¡Cuántas páginas determinadas por Sarmiento! Es increíble. Conviene recordar que durante muchos años Alberdi tuvo dos "obsesiones" particulares: Sarmiento y el Brasil. Con todo.. Una. Ensayo. aunque muchas veces no pasaron del borrador. dentro de la libertad de géneros literarios que particulariza a la época. por lo pronto. Juicios sobre la realidad argentina. las dimensiones y variedad que la novela adquiere durante el siglo XIX. Por supuesto.. sobre los hombres (determinados hombres). un nombre apropiado. Como precedente. 21 . Mejor dicho: son los dos temas más persistentes después de clausurado (relativamente) el tema de Rosas. la categoría que defendí en mi libro El romanticismo en la América hispánica (Madrid. a su vez. porque hay un hilo argumental (débil. Con la Peregrinación ensaya Alberdi una nueva forma. No olvidemos. Alberdi considera injusto el desnivel. y que permite ramificaciones inusitadas. es la obra de más visible factura "literaria" entre las que dispara contra su enemigo. irregular. entre muchas (aunque una buena parte no llegó a tomar forma final ni a publicarse en vida del autor) 21.LITERATURA HISPANOAMERICANA 183 de la República) son las causas que deciden al tucumano a esta un tanto dilatada sátira. de una creación de Alberdi. la variedad. sentimiento que se trasluce con claridad. 1958). el escritor que escribe Peregrinación de Luz del Día es un Alberdi que entra en la ancianidad. sobre el país. Si bien nada de esto nos asombra. Cuesta encontrar. De nuevo. al lado de palabras y sentencias que llevan su sello nos damos cuenta de que los años agregan amargura y rencor a la sátira. como género. No se trata.. es cierto) centrado en la protagonista. Como. porque tanta o más importancia que las aventuras o episodios de la obra tienen los comentarios y discursos. En todo caso. Novela.. 22 Esta es. me parece que sin hacer de la denominación un problema importante podemos llamarla "novela ensayo" 22 . pero es justo decir que no tenía mayores antecedentes entre nosotros.

algo nos anticipan el bosquejo titulado Los gigantes de los Andes (ver Escritos póstumos.. págs. el supuesto viaje de la Verdad al Nuevo Mundo. págs. ver. también una vez más. Tocqueville y Lerminier 23 . 24 Entre los personajes que coloca en la obra. 1960. Darwin (El origen de las especies) y. 517-518) y. Buenos Aires. Y un dato algo más valioso: veo el germen de Peregrinación de Luz del Día en una carta de Alberdi a Juan María Gutiérrez (fechada en París. el 18 de diciembre de 1858). Tartufo predomina en la primera parte (ver también Basilio y Gil Blas). (Ver ALBERDI. Cartas inéditas. págs.184 EMILIO CARILLA El apoyo literario se lo da una serie de obras que Alberdi encadena. Como es sabido.). con Basilio. vemos cómo Alberdi procura proyectar la figura de Sarmiento. 150). al pasar: el Quijote y el Gil Blas figuraban en la reducida biblioteca del padre de Alberdi. Examen crítico. en rasgos de Tartufo 24 . con Gil Blas.. 59 y 639. pág. etc. a través de rasgos negativos. Por su parte. XI. de Buenos Aires. Claro que. o. las numerosas identificaciones entre Sarmiento y Tartufo recogidas en los Escritos póstumos (X. 1875. 556-557. El Quijote." (etc. 1900. Una vez más el estímulo surge de la conjunción de la realidad inmediata y de una suma de lecturas que el propio autor se encarga de declarar: Laboulaye (París en América). M. 204-205). Alberdi y Tucumán. Tucumán. Buenos Aires. . De manera especial. 140-141. en la Revista del Rio de la Plata. . págs.). sobre todo. págs. pág. 581. XII. 1900. por supuesto. El Gil Blas de Santilla y obras de Beaumarchais. 519. 87). 518. además.. determina una serie de encuentros y situaciones.. con Don Quijote y Sancho y. La Verdad se encuentra aquí con Tartufo. Don Quijote y Sancho.. Agreguemos citas y referencias vinculadas a Montesquieu. mejor. (Ver MANUEL LIZONDO BORDA. 23 Una acotación. Ver J. XI. muy de Alberdi: aclaro que vio bien Estrada cuando la llamaba "novela" ("Todos hemos leído la novela y todos hemos admirado su colorido. al Río de la Plata.. ESTRADA. los mayores aciertos no están en la estructura general de la obra sino en párrafos y frases. 536. con la diferencia de que allí el personaje es Juan Carlos Gómez (si bien también menciona a Sarmiento) y con la distancia que va de unos comprimidos párrafos a un desarrollo pormenorizado y nutrido en otras lecturas y comentarios. Buenos Aires. 1899. Tartufo. .

de lo que Alberdi finalmente consiguió. Buenos Aires. Pero el silencio de la indiferencia es el más cruel de los ultrajes. es cierto.. porque es el desprecio sincero que se escapa sin quererlo y sin mira de ofender.LITERATURA HISPANOAMERICANA 185 Un pueblo que insulta y aborrece la verdad no está distante de estimarla: el ultraje supone la estimación secreta del mérito envidiado. Sin embargo. MARTÍN GARCÍA MÉROU. de los Lavoisier. Es muy posible que alusiones y claves (no muy sutiles) hayan debilitado el interés hacia esta obra. también aquí nuestro autor dejó una obra que muestra singularidad y personalidad. Buenos Aires.. como si ese fuera el sino que lo persiguiera. 25. ALBERDI. 1887. que se cree liberal sólo por haber muerto a la libertad sin conocerla. 25 Cf. ¡Como si Sarmiento disminuyera su estatura con los ataques de Alberdi! ¡O Alberdi se empequeñeciera ante las burlas de Sarmiento! (Y tantos ejemplos que podemos d a r ) . 380 y 393). Las posibilidades del tema y el original despunte del relato prometían más. Resulta evidente que Alberdi no logró dar feliz término a su elaboración literaria. no es (a pesar de los elogios de García Mérou) 26 una de esas obras que en la segunda. si bien predomina ostensiblemente sólo en la tercera parte. en las dificultades de una empresa que requería dotes excepcionales. Ver edición de Buenos Aires. será el único país en que los reveladores de la verdad física y natural vivirán expuestos a la suerte de los Galileo. con todo. dotes que Alberdi no poseía (o que no había mostrado hasta entonces). La verdad es una. págs. . Alberdi (Ensayo crítico). como la naturaleza. Luz del Día es el eje de la obra. que es un liberticida. de los Colón. En fin. Reparemos.. 26 Cf. A u n q u e quizás lo que más ha conspirado contra ella es ese ingenuo —e incomprensible— silencio que rodea a muchas obras que tocan o rozan a otros hombres destacados del pasado. VII. No hay dos verdades en el mundo. 1939. 205-222. de los Bompland.. págs. Peregrinación de Luz del Día (en Obras completas. una moral y otra física. 1890. Es muy posible también que su factura no llegue abiertamente al lector de hoy. y el país en que cuesta la cabeza el decir y probar a un falso apóstol de la libertad.

por entre frialdades y raciocinios.. pág. "memorias". en razón de su carácter y previsible libertad pasional. aparezca o resalte circunstancialmente la forma literaria. Es — concluyo — una obra singular. un hilo de ficción o declarados matices expresivos. típicamente alberdiana. "estudios". de Buenos Aires. Con otras palabras." 2 7 . las Cartas sobre la prensa] señalan el máximo de Alberdi. EL TRATADISTA Y EL POLEMISTA. suele irrumpir. EL ESCRITOR. al menos abiertamente. En fin. las obras que tuvieron un carácter polémico (como las Cartas sobre la prensa) se prestan más.. 1943. a tales rasgos. 44). Carlos María Onetti llegó a escribir que "desde el punto de vista del estilo. aun en sus aciertos parciales. De la misma manera que en las obras más declaradamente "literarias" de Alberdi (lo hemos visto) aparece y resalta su pensamiento político social. desde hace tiempo. núm. "elementos". no nos sorprende ver que en las obras que corresponden o pueden encasillarse con los nombres (no siempre fieles) de "tratados". es digno de notar que en diversas obras sistemáticas de Alberdi.186 EMILIO CARILLA quedan como logros macizos. un movimiento que no condice con el ritmo general del discurso. figuran incorporadas a las antologías de frases argentinas: 27 Cf. 107. "polémicas". por ejemplo. a felices párrafos de Alberdi. . CARLOS MARÍA ONETTI. me parece comprensible — digo — que asomen allí párrafos que escapan (en mayor o menor grado) al rigor discursivo y a la severidad del tratado. me parece comprensible que en obras con las cuales Alberdi no persiguió.. Alberdi escritor (en la revista Sur. "sistemas". cosa que conviene subrayar. también. las Cartas quillotanas [esto es. etc. Y cita una serie de sentencias que. Quiero decir. sin la pretensión de hacer del autor de las Bases un antecesor de Unamuno. No me olvido que.

es cierto. no vendo entusiasmo.. 1886. Moralmente está en su país el que vive en el extranjero.LITERATURA HISPANOAMERICANA 187 Puedo estar infatuado. y permítame agregar que el yo es culpable cuando la agonía de la patria impone a sus hijos el deber de olvidarse de sí para pensar en ella 29 .. Buenos Aires. pág. La amo para poseerla.. ALBERDI. No trafico yo con el calor. 139. ofrecen también buenos ejemplos de lo que podemos considerar inconfundible "estilo" polémico de Alberdi: Confieso que mi amor por la libertad no es un amor platónico. 143.. IV. 2 8 . pero desastroso para el objeto amado. cit.. Cartas sobre la prensa y la política militante de la República Argentina (en Obras completas. ed.. 1887. 75.. Por mi parte. VII... págs. págs. 168). A las que no cuesta agregar alguna otra: El yo es odioso. ni la sinceridad.. No es-gobierno un puñado de hombres ocupados en percibir [impuestos] y pagar sueldos. Palabras de un ausente (en Obras completas. en línea cercana (o en la misma línea) que las Cartas quillotanas. Buenos Aires. Hay cabezas humanas que son como el daguerrotipo: hacen copias de la verdad que son la verdad misma. creo que si bien resulta difícil llegar a preferencias tan absolutas en sus obras. ha dicho La Bruyére... Cartas sobre la prensa. 30 29 . 137.. Cuando más es un sindicato o directorio de compañía industrial. las Palabras de un ausente (1874). excepto en una cosa: que son copias al revés. pero creo que la injuria de su rabia cae sobre mi vida como la lluvia en el mármol: para blanquearla.... ocupado del pensamiento y del estudio de su país. Ver ALBERDI. 28 Ver ALBERDI. El calor no es el patriotismo. El amor a la patria de nuestros demagogos es como el de esos seductores que hacen madres a las niñas honestas: sincero como sensación. Nunca he creído que los poetas que fabrican versos ardientes sean más capaces de afección que el resto de los hombres.. 30 . Yo la quiero de un modo material y positivo. 108 y 80). aunque esta expresión escandalice a los que no la aman sino para violarla.

dice la Constitución. A ú n así y todo. dice la Constitución. motivos momentáneos dentro de un grupo especial de obras que. con la ayuda — ¿cuándo no? — de Larra. que la deje ilusoria y mentirosa. no por eso desaparece en este el recuerdo de sus lecturas literarias (con las particularidades conocidas). para ejemplificar lo que digo. pero vendrá la ley orgánica electoral. pero puede venir la ley orgánica de la prensa y crear trabas y limitaciones al ejercicio de esa libertad.. diciendo: . veamos ahora testimonios breves. he aquí una chispa. es armónica. no sólo por ser la obra más famosa de Alberdi. una indignación que alcanza a contenerse y se dispara en frases rotundas que. no apelan a los recursos bajos que suelen degenerar las polémicas. aunque tocan con contundencia al adversario.La prensa es libre. El comercio es libre. sin un rigor total llamamos tratados. es dable sorprender allí algunos escapes o desahogos.188 EMILIO CARILLA Vale decir. sino porque su ceñida doctrina y carácter no deja prácticamente resquicios a la imaginación y la sátira. A u n q u e la materia no permite muchas libertades. . Sin embargo. Cada vez más alejados de páginas estrictamente literarias. pero viene el fisco con sus reglamentos. Nada mejor. sobre todo. me parece. un pensamiento que no se desboca. este sector de la obra alberdiana ofrece los valiosos rasgos que puntualizo. y a ejemplo de aquella ley madrileña de imprenta. las que se trasuntan en esporádicos jugueteos o descansos que animan momentáneamente las reflexiones de más rigurosa doctrina. un ardor. La conjunción. que una página de las Bases.. organiza esa libertad. Es libre el sufragio. en las circunstancias en que el ataque al adversario le hace olvidar o entibia afirmaciones suyas anteriores. Sospechamos que aun dentro del predominio que marcamos para el pensamiento jurídico social de Alberdi. y a fuerza de requisitos y limitaciones excepcionales convertirá en mentira la libertad de votar. de que hablaba Fígaro. dice la Constitución. Por supuesto que Alberdi nos muestra (y más de una vez) extravíos en esta actitud: pienso. Exprofeso he elegido este libro.

págs. cd. Evolución de la lengua castellana [1876] (en Escritos póstumos. esas páginas de postrimerías con las cuales hemos comenzado este estudio.BERDI. que ningún documento de crédito se firme sin el papel sellado. desbordan sobre su claro contenido esencial. que nadie abra casa de trato sin pagar derecho de peaje. después del rápido itinerario. aunque nos desconcierte la reiteración. por ejemplo ¿cómo sospechar que con el título de Evolución de la lengua castellana pueda aparecer — una vez más— su ataque a Sarmiento? Hay aciertos en la sátira de Alberdi. ni ninguna mercadería sin guía. . y ganó batallas desde su sillón. de Buenos Aires. C O N C L U S I Ó N : A L B E R D I . que ningún comerciante se mueva sin pasaporte. . sino con alfileres. que ninguna mercadería entre o salga sin pagar derecho a la aduana. Buenos Aires. AI. 3 2 . volver a preguntarnos sobre el valor fundamental y la certeza de su testimonio. 32 ALBERDI. de anclaje. dejando a sus enemigos clavados en el papel como moscas e i n s e c t o s . Así. Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina. hizo siempre las campañas desde su cuarto. y el repetido retrato. . como dice la Constitución 3 1 .LITERATURA HISPANOAMERICANA 189 "Con tal que ningún buque fondee sin pagar derechos de puerto. 1960. 31 Cf. 210). el comercio es completamente libre. 64-65. En fin. competentemente pagados al fisco. la continuidad en la burla. no con cañones. Volviendo ahora a páginas autobiográficas de Alberdi. Viejo veterano de las guerras de su país. pero no cicatrices. vertebrados sobre un tema "científico". fuera de éstas y otras limitaciones. de faro. sobre todo) hay que considerar escritos que. sin salir de este sector (y en un momento crepuscular. pág. 1898. ya caricatura: Su gran valor le dio grados y cruces militares. cabe en la ocasión. en las arenas de las cartas geográficas. VI. ESCRITOR. No está en discusión (¿cómo puede estarlo?) el peso que tuvieron en el autor de las Bases disciplinas como el derecho.

acumulados especialmente en la primera etapa. dentro de su patria. págs. ¿Cómo podía rechazarlas quien las cultivaba? Lo que rechaza Alberdi es lo que considera poesía encerrada en sí misma. originales de Alberdi. Lo que rechaza Alberdi es lo que ya. Por otro lado. etc. resulta falso el punto de partida de Onetti cuando señala: "Alberdi no fue un . No importa aquí que la falta de perspectiva le impidiera precisar nombres y límites.). 44. núm. No es exacto que Alberdi rechace desde temprano las letras. tanto a través de sus escritos de ficción (o en los que la imaginación juega algún papel. los sansimonianos. Larra. En esta dirección. o "vocación social del poeta" (Víctor Hugo. a través de la frase acuñada por Víctor Hugo. Alberdi no ignoraba (y esto es lo que ahora nos interesa aclarar) que dentro de la amplitud que en su siglo adquieren contenidos artísticos lo social podía entrar sin desmedro en la poesía 33 . egoísta. se conocía como "El arte por el arte" (y que el tucumano precisamente recuerda). especialmente. de Staël) y el concepto del "arte utilitario". sin trascendencia social. 1960. la autobiografía puede también desmentirse. una literatura que. 33 Sobre sus frecuentes alusiones al "arte social". Béranger.190 EMILIO CARILLA la sociología.. cf. etc. lo hemos destacado) como en los numerosos juicios de Alberdi sobre el arte y la literatura en particular. 34 Por no tener en cuenta conceptos de Alberdi (que no son. lo importante es que el fenómeno existe y él lo percibe 34 . la filosofía. veía con extraordinarias proyecciones y como la posibilidad mayor dentro de la "literatura nacional" que perseguía. mi estudio Alberdi: un arte social (en la revista Universidad. Mme. la noción del arte como expresión de la sociedad (De Bonald. En cambio. que se complace en el sentimiento y en la hipérbole. de Santa Fe. Pero creo que después de lo visto podemos reprocharle que no alcance a reflejar fielmente lo que en su obra representa la literatura. sino que pertenecen a un sector extendido en su época) y por limitar exageradamente el contenido de lo literario. bien lo sabemos. Alberdi postula una literatura humanitaria. por otra parte. En Alberdi se conjugan. 147-156). al "arte socialista". social.

. ONETTI. Hay traducción española. 42). Fragmento preliminar al estudio del derecho (Prefacio). logran libros de origen imaginativo y que —es obvio— no alcanzan por lo común el tratado y el discurso grave. Sobre esta base. en virtud de su carácter. 1944. Y. 1947). dentro de ellos. 1837. ni siquiera a pesar suyo. Claro que Alberdi no hacía sino repetir un concepto de antiquísima raigambre. Quiero decir. págs. M. apenas si caben. Exceptuando El Edén. Y. de productor desinteresado de belleza. págs. Buenos Aires. Buenos Aires. 51). ¿Cómo explicamos la obra "literaria" de Alberdi? ¿Cómo la situamos en el conjunto de sus escritos? Repito: si bien la obra de Alberdi ofrece maciza unidad. 124-126). Alberdi escritor. aunque esté restringido a Francia (si bien se compensa por su trascendencia) puede leerse el básico libro de ROGER PICARD.LITERATURA HISPANOAMERICANA 191 Recordando otro párrafo de su autobiografía. No es tampoco difícil descubrir los lugares elevados y las cimas. Le romantisme social. Nueva York. no dudamos de que su tardío lamento sobre el aprendizaje de la lengua y las limitaciones que reconoce en su manejo son sinceros. alcanzó a darse cuenta entonces (aunque no lo señalara) de que su reiterada alusión al "fondo y la forma" 35 era más aparente que real. esa difusión amplia que. Era además el medio utilizado — en lo que Alberdi podía medir y compararse — por muchos hispanoamericanos que él había conocido y que habían lograliterato. y Observaciones sobre el Certamen celebrado en Montevideo en 1841 (en Obras completas. sin duda. particularmente." (Ver C. . 1886. podemos pensar que dichas obras aspiraron a una difusión popular que otras obras de Alberdi no estaban en condiciones de alcanzar. II. las obras específicamente literarias (con las salvedades apuntadas). de Rosa Chacel. 35 Ver. nada escribió Alberdi con un fin puramente estético: quiero decir. es cierto. Pero tales tributos —lo vemos — no son desdeñables ni raros. como en el caso de SARMIENTO en Facundo o Recuerdos de Provincia. es fácil apuntar sectores y grados. de que ya hablaremos.. aunque lo desdijera con la realidad de su propia palabra. Sobre proyecciones del romanticismo social. 39-40 (y notas. México. pág. pág.

Sobre todo. no le concedía tampoco mayor difusión a sus obras. que se hace a gran prisa. . Ver Cartas inéditas. 5 2 6 ) . Buenos Aires. tal como la revela este párrafo de una carta a Félix Frías: " ¿ H a recibido Ud. pág. no le queda otro recurso. 3 6 1 ) . Pero después. en Obras completas. carta a F. .192 EMILIO CARILLA do prestigio continental. Irá tan aumentada que el libro será como nuevo. ni estorba. Además. Como es sabido. pág. . fechada en Valparaíso. mayo de 1852) se agotó rápidamente. dentro de las obras de Alberdi.. y que se imprimen a expensas de sus amigos y c o l a b o r a d o r e s . que reconocer lo evidente: "Más político y social que literario — d i c e — . que nadie busca. aquí. por aquella obra suya que alcanzó mayor difusión: las Bases. en Escritos póstumos. . una primera edición del libro (Valparaíso. 1900. julio de 1852). el 15 de julio de 1852. ( A L B E R D I . concebida según las bases propuestas por el autor". De la democracia en Sud-América. confirmada en él por el éxito de su libro y elevada con el autor al gobierno del país. no de la "ciencia" más o menos pura. sino del libro realzado por la ficción o la poesía. Le acompaña un proyecto de constitución. ese libro se encierra en esta idea: que las campañas argentinas representan la barbarie y las ciudades la civilización. acerca del éxito (y ediciones) del Facundo. Y Alberdi no oculta su alegría. ha traído el régimen cuyas consecuencias se tocan hoy d í a . también. según las Bases. VII. cf.. . al margen del relativo valor que Alberdi atribuye al Facundo. lo prueba el hecho del libro de Sarmiento que acabo de citar". A los veinte días se ha sentido la necesidad de una segunda edición. 258. . . claro está. 1887. 161). o en escritos suyos determinados por Sarmiento.. Buenos Aires. (En las polémicas con Sarmiento. según revela una Carta quillotana inédita: "Para contestar sus escritos — d i c e — que nadie lee. " ( A L B E R D I . Alberdi no pudo menos que reconocer —tal como el propio Sarmiento se jactaba— el significado que tenía el Facundo en el renombre del autor) 36. proyecto de obra. aunque Alberdi glosara irónicamente las palabras del propio Sarmiento. " (Escritos póstumos. 36 Esto. XII. pág. Palabras de un ausente. salió poco después (Valparaíso. aumentada con muchos párrafos y un proyecto de Constitución. Buenos Aires. compatriotas que habían adquirido o adquirían una adecuada difusión de sus ideas a través. 1898. mi libro? Ha tenido un éxito completo. pág. La segunda edición. y esa idea encarnada en el autor. págs. 259 y 2 6 2 ) . Miremos la otra cara. notas de 1870. "corregida. Frías." ( A L B E R D I . . aquí determinada. cuando Alberdi rompió abiertamente con Sarmiento. "Que los escritos y los escritores. VII. que sus ideas o las que ellos se apropian y difunden tienen gran influjo en la dirección social y política.

porque en el conjunto de sus escritos palpa que son los estudios y tratados los libros que mejor lo reflejan y. al pesarlas con rigor. en especial. frente a los cuales Alberdi no se consideraba inferior. Y. ya que aquí entramos en hontanares psicológicos del autor. falta de repercusión— no se haya visto retratado fielmente en tales frutos de su espíritu. más lo destacan. etc. ¿Por qué. aunque sí menos famoso o de menor relieve (cargos. Además ¿no venía reiterando desde temprano el fin social del arte en contraposición a formas poéticas o literarias desinteresadas? Pues bien. ve que no han respondido a sus esperanzas. aunque en él lo literario sea "interesado". en este rebajamiento de méritos que Alberdi dirige contra la literatura y lo literario (y. nada más que eso.LITERATURA HISPANOAMERICANA 193 Ingenuidad sería ver en esto un afán competitivo o un torneo de prestigios. En lo demás. contra la poesía). es muy posible que —a través de fracasos.) en la vida pública del país. las que cimentaron su prestigio) como el convencimiento de que ha sido eso exclusivamente —lo literario— lo que ha destacado a otros coetáneos. se coloca por encima de las que considera fáciles e inmerecidas famas logradas por encumbrados adversarios. creo que actitudes de Alberdi —aunque no lo declara en forma directa — revelan al hombre que. con más razón. olvidó Alberdi sus escritos literarios. cuantitativa — que tienen esas obras en su bibliografía porque. Una última pregunta. Sí. o no les dio la importancia adecuada en su balance autobiográfico y en otras páginas de sus años finales? Sin pretender responder de manera incontrovertible. al mismo tiempo. Sobre todo. comparativamente. tiene que ver tanto el carácter de sus propias obras (sobre todo. quizás el tucumano no aquilata la importancia —por lo menos. medible en grados que van de un relativo aprecio juvenil hasta la ostensible negación de sus últimos años. 13 . pues. honores. al hacer el citado balance de postrimerías. Por lo menos. desniveles. a través de obras que Alberdi no apreciaba ni por su sentido ni por su valor (es decir. el que él les asigna).

mi convencimiento: no correspondieron las bellas artes a las ilusiones juveniles de Alberdi. Por mi parte. Por supuesto. Esto no significa que. durante el siglo xIx? La respuesta. y a veces oculto amor de Alberdi: el amor a la "poesía" (hablo de la poesía en su sentido etimológico). ni tampoco disminuye que elogie a poetas como Byron. ALBERDI identifica literatura con "retórica e . Ahora bien ¿era únicamente Alberdi el que así pensaba. si no valiera lo que he procurado mostrar a lo largo de este estudio. muestran con claridad que Alberdi está pensando en sus obras "científicas" y. atenuados). podamos probar que la literatura abarca más amplio campo. Alberdi identifica con frecuencia Literatura y "adornos". aunque muchas de ellas no llegaron a ver la luz en vida del autor.. nos la da especialmente un caudaloso romanticismo social. En unas notas de 1873. Sería injusto explicar las reacciones de Alberdi con el exclusivo marbete de resentimiento (y amargura). Simplemente.194 EMILIO CARILLA Por supuesto. "imágenes". en El Iniciador. valga la reiteración de este. (Ver La generación presente a la jaz de la generación pasada. Mármol). y él no se ve allí. Alberdi. con ese contenido. no nos explicaríamos la persistencia de una actitud que atraviesa tantos años de su vida y determina cientos y cientos de páginas. en las obras de coetáneos famosos (Mitre. no le dieron muchas satisfacciones a cambio de su fervor y constancia (fervor y constancia visibles primero y. aunque la poesía sólo tuviera para él el signo de lo humanitario y lo social. valga el ejemplo.. con sus propias palabras. fácil. "poesía". Pero este reconocimiento no puede borrar en nosotros el convencimiento de este. de Montevideo. de manera comparativa. que llega también hasta estas regiones. escribió en 1838. Sarmiento. a veces declarado. espeja en sus páginas 37 "Pero sepan que los gigantes de la patria no son los gigantes de la retórica". 15 de julio de 1838). Pero sería también inexacto borrarlo del todo: de lo contrario. la hipérbole ni el énfasis excesivo 37 . después. Alberdi no trasunta el grito.. escritor.

pág. Y pocos años. a su vez. Sobre la sociedad argentina escribió en 1837. 264-265). señalo esto como una falla circunstancial. no significa falta de pasión. y no continuada 39 . Belgrano y sus historiadores (en Escritos póstumos.. como en Méjico." (Obra citada. tanto en Buenos Aires. empujado por la reacción. 1897. defendía el estilo "simple". y Facundo y su biógrafo (id. Nunca he creído que los poetas que fabrican versos ardientes sean más capaces de afección que el resto de los hombres. Buenos Aires. V. notamos que llega a ser. 394). 48). Lo cual. . nuestra sociedad recién es un embrión. págs.. después. l a literatura se había manifestado por distinguidos prosadores. nosotros no tenemos historia. de la costumbre. VIII. 1ª ed. pág. un bosquejo. Bien se veía cuando escribió: No trafico yo con el calor. pero el tucumano los doma casi siempre con frases sentenciosas y con párrafos no exageradamente largos. II. en ocasiones. porque ella se manifiesta desde que hay sociedad. 80).LITERATURA HISPANOAMERICANA 195 contención y mesura (cualidades que deben medirse en relación a tiempos y circunstancias). Claro que con mayor frecuencia asoman en páginas — ¡ tantas páginas ! — dirigidas a Sarmiento o determinadas por éste.38. No es exactamente lo mismo lo que declara en La apertura del . pág. injusto o arbitrario. 38 39 ALBERDI. con motivo del Certamen de Montevideo. pág.. y no podía dejar de suceder así. (Ver Escritos póstumos. Perú y Colombia. . temprano. Buenos Aires. o que llega a desdecirse. (en Obras completas. Unos pocos ejemplos. págs. estamos aún bajo el dominio del instinto.. la refutación a Florencio Varela le dicta: " . también. Cf. no vendo entusiasmo." (Ver Obras completas. 1873.. o bien las centradas en el Brasil. somos de ayer.. de lo que antes ha defendido. IV. 55). hipérbole".. Y tanto hay pasión en él que por debajo de la aparente serenidad en la polémica o el ataque.. En Alberdi hay pasión y ardor. a su vez. en las páginas del Fragmento preliminar al estudio del Derecho (Prefacio): "Por otra parte. Este.. y ésta la hubo antes de Mayo por más que la metáfora proverbial haga datar su origen en 1810.. y.. Naturalmente. Cartas sobre la prensa. 280-281). El estudio de nuestra literatura colonial sería un digno tema de las investigaciones de los talentos serios que se levantan. es cierto.

"¿Quién derrocó a Rosas? ¿La tropa? No: el Brasil.. sino en libros que no entienden lo que es civilización. XII. pág. 27). O cuando dice: "La caballería española me hizo reír secretamente." (Palabras de un ausente. pág. 1855. 104). 1900. es decir. pág. En Alberdi encontramos palabras agridulces con respecto al gaucho. pág. junto con las lecturas más persistentes en él (que no eran — bien lo sabemos — las típi- Amazonas (1867) sobre la batalla de Caseros.000 hombres con la cooperación de 4. . creo también que en el caso de Alberdi sería acertado decir que el Código Penal fue su libro predilecto y modelo de estilo. áspero. al contraponerse a párrafos de Sarmiento: "Pero el caballo es máquina inservible sin su maquinista educado en su manejo.. no podemos considerar que los defiende o elogia cuando dice: "Los caudillos. que allí consiste en el desarrollo de su riqueza rural. VII. . págs. . pero brazo elemental del progreso. el voto nacional abrió los afluentes del Plata para todas las banderas. en Escritos póstumos. (Id. 3 7 2 ) ." (América. VII. XVI. Ver. 60. 1901. pág.. recordando nuestros gauchos.000 brasileros. Cartas inéditas. 1886. 118-119)." (En viaje a Europa. citada. inculto.. comparativamente. que en este sentido es a la civilización del Plata lo que el marinero y el maquinista son a la civilización inglesa: rudo. Alberdi.. la plebe serán los que encabecen y dirijan la república y los que lleven a cabo la organización más o menos perfecta del Gobierno representativo en Sud América. apoyado en las provincias.196 EMILIO CARILLA Sin exagerar identidades..... citada. ed. Tales campañas y tales campesinos no pueden representar la barbarie." (VARELA [HÉCTOR]. pág. Pero mejor será reiterar que su temperamento.. Veamos ahora cómo los realza. sin el gaucho. en Obras completas.).... O cuando dice: "La juventud estudiosa [en Hispanoamérica] es una mezcla del ideólogo y del gaucho. que lo que dice reiteradamente en otros párrafos: "Después de derrocado Rosas por un ejército argentino de 25. (La apertura del Amazonas. Pienso que la desnudez que caracteriza a tantas páginas suyas alcanza a reflejar la extremada sequedad del consabido texto legal. VII.." (etc. 78). " . pág. en Escritos póstumos. . pero lo negativo se borra cuando responde a Sarmiento o cuando analiza escritos de este. 164). Buenos Aires.. en Escritos póstumos. 171)... en Obras completas.." (Palabras de un ausente. l a s victorias domésticas que al fin sirvieron al Brasil para obtener la de Caseros contra Buenos Aires. . ed. En efecto. Buenos Aires. los gauchos.. también..

sobre todo (y una vez más) en Montesquieu. no lo podemos omitir dentro de nuestro desarrollo literario sin cometer evidente injusticia. positivo. es justo decir que una buena parte de las frases recordables de nuestro autor. Con afán resaltador — y no total — destaco especialmente en el estilo de Alberdi dos rasgos: uno. Acerada. que es la que tengo a mano). e t c . por lo menos. es la concisión. " . De indudable. aunque señala que "una historia de la filosofía americana no podrá prescindir tampoco de su literatura y aun de su acción educativa". . su significación "literaria" (a un lado. negativo. El primero. Sarmiento. Martí. Buenos Aires. . Tocqueville.". de ineludible importancia dentro del pensamiento hispanoamericano del siglo xIx 4 1 . Hostos. Claro que Alberdi cabe en el "etc. y visible en compactas frases sentenciosas. y que va desde el ingenuo o juvenil "Figarillo" hasta la acumulada amargura de Peregrinación de Luz del Día. y dentro de las características señaladas. Pero no olvidable ni insignificante. Dejando a un lado rasgos felices que están demasiado cerca de previsibles modelos. si preferimos. afilada ironía. sobre todo en las polémicas. si no aciertos continuados. otro. notoria en la brevedad y comprimido desarrollo (comparativamente).. Falta de acomodación entre pensamiento y lengua. si bien tiene méritos de sobra como para figurar en primer término. 1951. Si 40 Pienso. no cabe desconocer virtudes de escritor en Alberdi. Por lo pronto. reflejo de una lengua insegura. que pega con frecuencia en el blanco. indudables aciertos. El segundo. Rodó. Lerminier. en la tercera edición. nos da. 41 Injustamente.LITERATURA HISPANOAMERICANA 197 camente literarias) 40 contribuyeron en forma decidida a perfilar su "estilo". lo son por la lograda ironía. contactos visibles) es menor. el espíritu satírico que asoma en Alberdi. es la imprecisión. producto tanto de la falta de dominio de la lengua como del poco trabajo de la prosa. Por otro lado. . En síntesis. Montalvo. o.. Y menciona aquí a "Bello. no menciona FERRATER MORA a Alberdi en el artículo sobre Filosofía americana de su Diccionario de filosofía (por lo menos.

en la Argentina) caben diferentes tonos dentro de un amplio sonido. No hablo de "corregir". bastante coherencia entre las ideas estéticas de Alberdi y su obra. De ahí también que nuestro momentáneo desencanto pretenda. particularmente. procedimiento no aconsejable ni aun en el caso de escritores como Alberdi. Por supuesto. el resultado hubiera sido realmente feliz. en general. más que muestran o analizan. Aquí los resultados no son alentadores y. sin negar alguna coherencia. Claro que esta diferencia es signo personalizador y no disminuidor. Atendiendo a los elementos positivos (que son los que realmente importan) Alberdi nos muestra algo diferente a muchos escritores coetáneos de Hispanoamérica. Claro que sus alegatos proclaman. aun considerando la época en que más insiste con su prédica (que es la época anterior a 1852) lo que nos muestra la prosa de Alberdi es una lengua en que las novedades más espectaculares están dadas por galicismos (de léxico y sintácticos). el respaldo de tales principios. Menos. a los que corresponden a una segunda (o tercera) generación romántica en estas regiones. para ser justo. Este último lo notamos a veces en frases cuya estructura nos revela que. casi sin querer..198 EMILIO CARILLA bien. Por el contrario. completar o encontrar variantes. vemos que su libertad se reduce a muy poco.. es cierto. aparte de que entre las notas del siglo xIx en Hispanoamérica (y. algunos anglicismos e italianismos y. Alberdi. con un pequeño esfuerzo o revisión. curiosamente. arcaísmos del es- . no la hay tanto en el más complejo campo de sus ideas sobre la lengua y su propia lengua literaria. en la realidad de su lengua. y que suele desembocar en situaciones casi cómicas. puede tomarse como ejemplo (y no es el único en estas regiones) de los que postulan también una independencia en la lengua. nos queda el material concreto de su prosa para aquilatar hasta dónde llega. Si hay. diré que el primero (positivo) es más constante y continuado que el segundo (negativo).

resulta fácil sospechar que las obras "literarias" de Alberdi no son muy leídas. con el proclamado intento de la "independencia en la lengua". líneas que muestran con alguna frecuencia. me parece. en tiempo de la Restauración. arrojado por la Francia nueva y restaurado por las bayonetas de la Europa coaligada. Buenos Aires. . Literatura española (en La moda. . falta de ajuste entre pensamiento y lengua. tomado de las páginas de La moda: Ya nadie hacía caso de la literatura española. por otra parte. algo inusitado: ¡Alberdi es uno de los escasísimos ejemplos de "laísmo" que encontramos en su tiempo entre los escritores rioplatenses! (Ver Fragmento preliminar al estudio del Derecho. característica que poco o nada tiene que ver. Por el contrario. formados sobre todo por frases hechas y refranes (a pesar de lo que él combatía las vejeces) 42. 1837. cuando vimos en Francia. Y el hecho de que hace pocos años se haya representado en un teatro independiente la pieza El gigante Amapolas (curiosamente. 42 Y.LITERATURA HISPANOAMERICANA 199 pañol. el atractivo tema de la lengua en nuestro autor merece más dilatado espacio. . y en lo que yo sé. hacía todos los esfuerzos por restaurar hasta los menores apoyos de la vieja monarquía. Ver. 179). 133. Aquí sólo cabe puntualizar unos pocos rasgos generales. en el tiempo en que un gobierno viejo. pág. Peregrinación de Luz del Día. en Obras completas. para confirmar lo adivinable. párrafos como el citado (y repito. La escasa repercusión de la obrita sirvió. escepto España sola. y de aquí. tenemos muchos otros al alcance) dan la razón al mea culpa que Alberdi pronuncia en las conocidas páginas autobiográficas del final de su vida. también. 23 de diciembre de 1837). de Buenos Aires. ejemplos en Sarmiento. aparecer también la literatura española figurando entre las cosas viejas restauradas. en el primer lugar. la especie de boga de que esta literatura ha gozado en este s i g l o . entre muchos. Y. notas. Una última acotación. Un ejemplo. 4 3 . la primera vez que subió a escena) poco significa a su favor. en fin. A través de lo dicho. pág. es decir. En fin. 43 Cf. VII. como he dicho.

una buena antología mucho hará en su favor. como digo. si bien. como deben considerarse en principio) no alcanzaron. me parece. aquí. a las que les fantan especiales atractivos que inclinen. La conclusión a que llegamos es que las obras literarias de Alberdi. es de los que ganan especiales atributos a través de una antología bien pesada. pero Alberdi.. a cuajar en ese nivel que fija y perdura. con alguna claridad.. Aclaro que no siempre la selección contribuye a perfilar lo esencial de determinados escritores. Por los motivos ya vistos. Entre esas pocas que se leen no figuran. por lo común. Esta comprobación. Posiblemente. más que con la extendida reproducción de capítulos o del libro completo. escritor. Alberdi forma parte del grupo (nutrido grupo en el siglo xIx hispanoamericano) cuyos componentes ganan —como escritores— con las citas aisladas. los párrafos escogidos. consideradas como unidades totales y no parciales (vale decir.200 EMILIO CARILLA Es cierto que dentro de nuestro poco frecuentado siglo xIx literario son realmente escasas las obras que hoy se leen: pienso en lecturas más o menos espontáneas. he pretendido marcarla a lo largo de este estudio. [1972] . sin embargo. y no en exigencias de colegios y universidades. como nuestra meta ha sido la de mostrar la significación que lo literario tiene para Alberdi (a veces. las obras de Alberdi. y sin quererlo. en cierta medida y sin jactancia. no debe ser un impedimento para valorar a Alberdi "escritor" (en la medida — repito una vez más — que pueda establecerse tal sector). a pesar de sus propias palabras) no queda sino clausurar aquí este trabajo dedicado a Alberdi. Confío en haber avanzado. creo que. este estudio revela también eso. por ese camino. claro está. En fin. Esa antología no se ha hecho aún. a un público de nutridos lectores.

sobre Las fuentes de las "Tradiciones". más arduos. sobre La evolución de la "tradición" en Palma. sobre todo. y. con raíces de muy diverso origen. etc. Con sus peruanismos. La biografía del conocido escritor peruano podrá mejorarse ¡qué duda cabe! La no muy lejana publicación de su nutrido epistolario puede contribuir. más urgencia hay en ahondar aspectos tratados muy de pasada o de manera harto deficiente.FUENTES LITERARIAS DE RICARDO PALMA (RICARDO PALMA Y CASANOVA) INTRODUCCIÓN. En el estudio sobre la lengua. notamos que faltan indagaciones detalladas (algunas. Sin embargo. Vale decir. ver los ideales (y aun indagaciones del propio Palma). En las fuentes o estímulos de Palma. aunque prevalezcan — es indudable— las de fondo hispánico. ver todo un amplio campo. con . se trata de estudios más complejos. La bibliografía sobre Ricardo Palma ha seguido una trayectoria bastante corriente en los estudios dedicados a escritores hispanoamericanos de pasados siglos. la realidad de su lengua literaria. que apuntan hacia el meollo de la creación literaria. y también con sus creaciones y remedos. a ello. de manera decisiva. Por supuesto. Por ejemplo. Hay hoy una cantidad apreciable de ensayos biográficos sobre Palma (algunos meritorios). sobre La técnica (y retórica) de la "tradición". sobre Las variantes de las "Tradiciones". totalmente) sobre La lengua de Ricardo Palma. pero no contamos con una suma maciza de buenos estudios sobre el "escritor" Ricardo Palma.

el bien escribir y el bien hablar. Por supuesto que lo que en él se destacan son condiciones naturales. como muestran datos de su vida. un hombre con los pies bien apoyados en su siglo. la sensación notoria es que se leen menos que en el siglo xIx. 1956. sin embargo. sobre todo. Ese siglo que. por diferentes motivos. Casanova illuminista. que las Memorias de Casanova. el nombre de Casanova renovaría antiguos esplendores de admiración y escándalo. y. pág. . con todo. Módena. No tanto porque pongamos en duda su "veracidad" ge1 ANÍBAL BOZZOLA.204 EMILIO CARILLA que si bien el segundo ha contribuido a mantener la rama (fama equívoca. pero —claro está— no sobre toda la personalidad de Casanova. tan fielmente se trasunta en él. esa fama se ha empinado sobre un rasgo decisivo de la personalidad de Casanova. Condiciones como el recto juicio. amor al saber. Jacques Casanova de Seingalt (1725-1798) nació en Venecia y fue. capacidad imaginativa que. cierto espíritu crítico e independencia de juicio 1 . según los gustos y opiniones). 151. sin duda. pero tuvo. tal como lo revelan las numerosas ediciones y traducciones de entonces y las escasas de hoy. multiplicidad de intereses intelectuales. Por lo menos. aunque muchos de los lectores que la obra ha tenido y tendrá no vayan precisamente a buscar en ella espíritu y escritor. por lo común corrientes entre hombres cultivados de su tiempo. o envidiable o execrable. sino el anzuelo de sus incontables y variados episodios eróticos. No fue un filósofo (ni aún con el sentido que la palabra tiene en la época del iluminismo). agregamos. que. con sus altos y bajos. como lo muestra un reciente estudio de Aníbal Bozzola. Y. no constituyen hoy un libro muy difundido. En el aventurero veneciano hay un espíritu culto. muy de su siglo. contribuye a aumentar episodios de las Memorias. Espíritu y escritor que lucen en el macizo cuerpo de las Memorias. un escritor de valía. No es aventurado afirmar. Aclaro. de hacerse en nuestros días más ediciones y traducciones.

Libraire-Editeur. 1843). quizás más que en otros casos. muchos fueron los que encontraron en las andanzas de Casanova almacén poco común de un variadísimo repertorio amoroso. pero se duda que sean de él las variantes que aparecen en la edición de Paulin (atribuidas. Brockhaus. nouvelle édition. Aparecieron con el título de Histoire de ma vie jusqu'en 1797. Claro está que. Paris. La interpenetración de los dos rasgos es visible. .. simple2 Cf. sin olvidar un elemento abrumador. París. Casanova retocó el texto primitivo. écrits par luimême. collationnée sur l'édition origínale de Leipsick (8 tomos. a un tal Felipe G. La particularidad de esta sospechada fuente suele estar en que. Las Memorias de Casanova fueron obra de lectura frecuente durante el pasado siglo. se oculta el origen o.: a) Jacques CASANOVA DE SEINGALT. cada lector recogió casi siempre lo que en ella fue a buscar. como por la dudosa consecuencia que extraemos de algunos sucesos. ya que por un lado nos muestra que el autor quiso dar así — a través de lo que la lengua francesa significa culturalmente en el siglo xvIII—mayor difusión a su obra. a lo que ella significa como fuente segura o posible de escritores del siglo xIx y aun del siglo xx. A. b) Mémoires (4 tomos. Y. vemos el dominio que Casanova tenía de esa lengua. desgraciadamente. Leipsick F. Casanova —es sabido— escribió sus Memorias en francés. si hemos de creerle. Garnier Fréres. 1838). por otra parte. aunque se trate de Casanova y de aquella singular sociedad del siglo xvIII.LITERATURA HISPANOAMERICANA 205 neral. Edition origínale (12 tomos. Y este es nuevo elemento que contribuye a fijar mejor al hombre en su tiempo.. Hacia el final de su vida escribió Casanova sus Memorias: resultado de una elaboración febril. En efecto.. Paulin. dentro de los materiales de la obra. 1826 — Bruselas. París. Mémoires. Id. 1910). Pero hay un aspecto en la difusión de la obra que. por otra parte. Busoni) 2. no ha determinado aún el amplio estudio que merece: me refiero a las derivaciones literarias de las Memorias.

. por no decir ninguno. París. París. 1942. Fuera del ejemplo varias veces citado de Stendhal (sobre todo en La Chartreuse de Parme y Le rouge et le noir) 4. Cf. pág. 3 8 0 ) . págs. sino. reducirse a una curiosa relación. de Pierre Louys (inspirado. 1934. . En fin. 223 y 235. en la Revista de Occidente. 1910. Florencia. Maynial. 276. 380. Guy de Maupassant. Barbey d'Aurevilly 7. 564 y 687. 465. Y este puede ser uno de esos casos. EDOUARD MAYNIAL. Madrid. la Rusia del siglo XVIII). Arrigo Beyle Milanese. Realmente. 379. CASANOVA EN ESPAÑA. de J. 4 Casanova et son temps. Rusia. en cuentos de Maupassant (quizás a despecho del exclusivismo que Dumesnil le concede al Marqués de Sade) 6. ver. VI. y en La femme et le pantin. c u y a prodigiosa riqueza anecdótica ha sido con frecuencia puesta a contribución. BAEZA. El Caballero Casanova. 7 J. según E. posiblemente. parece indudable su huella en Henri de Regnier (Le passé vivant). 417. (R. 1923. En un declarado testimonio de Zola. págs. II n ú m . 127. que veremos. . podrán ofrecer al cuentista y el comediógrafo tan inagotable y precioso filón de materia prima". 313-314. pocos libros. Es natural sospechar que si nos interesa el amplio cuadro de la obra de Casanova a través de un escenario que prácticamente abarca toda Europa (y. en el eposodio de "La Charpillon") 5. 1933. 6 Cf. pág. cuyo germen está — me parece evidente — en un episodio de las Memorias de Jacques Casanova de Seingalt. LUIGI FOSCOLO BENEDETTO. con resonancias americanas. 239. BARBEY D'AUREVILLY. sencillamente. 5 Cf. se lo disfraza de tal manera que cuesta reconocer su origen 3 . entre otros. con mayores resonancias nos 3 Recordemos un juicio — e x a c t o — de RICARDO BAEZA: [Las Memorias] " . en Les diaboliques. Les diaboliques.206 EMILIO CARILLA mente. 362. Por cierto que este breve estudio no pretende abarcar tan rico campo. R E N É DUMESNIL. en las fronteras de ella. y. ed. No siempre las citas de los escritores indican sus fuentes. de París.

sobre todo. "Edi- tion origínale. Libraire-Editeur. singularmente atractivo. hay algo más. de Campomanes. Sin ofrecer muchos ejemplos paralelos en importancia. tomos X y XI. Mémoires. De sus andanzas por España separo aquí un episodio que pertenece precisamente a la versión menos difundida (aquella que arranca de la edición Paulin) 10. 6 tomos. Mémoires. III. también. ed. de Bruselas. En lo que se refiere a derivaciones literarias dentro del ámbito hispánico. sobre hombres ilustres de la época. traducción sobre la que volveré en el Apéndice II. 1923. teatros. tomo IV. da para mucho. de París. págs. 1843). ed. recordemos que hay una traducción española de J. de París. VIII. vemos su. al pasar. y que no se encuentra 8 Las Memorias de Casanova y. (¿Estévanez?). de Madrid. París. Casanova en España (Id. las infaltables referencias a las posadas de España. 86-113). su fundado elogio de la lengua. ver ed. a menudo. y núm. VI. B. En el caso de España. págs. Diversiones: bailes (con la animada descripción del fandango). Paulin. aunque no sean muchos los capítulos que le dedica. 10 JACQUES CASANOVA DE SEINCALT. que se desarrollan en España 8. el centro del relato está en la vida erótica. Agrego. Por lo pronto es lo que aspiro a mostrar en este estudio. tomo VII. núm. núm. en general certera caracterización del pueblo español (pasión. Sus semblanzas del rey Carlos III. contrastes). écrits par lui-même. 1884 (Garnier). de Olavide (y sus proyectos de Sierra Morena). los nombres de Pío Baroja y Jacinto Grau. en sus páginas. letras y lenguas. del Conde de Aranda. 1843. recordables observaciones sobre pueblos y ciudades. sus andanzas por España. corridas de toros. . 364-390). especial importancia en el relato 9 . sus acotaciones literarias (como la del Quijote).. la seule complete" (4 tomos. sagaces y. II.. 1838.LITERATURA HISPANOAMERICANA 207 llegan los episodios de Casanova. CASANOVA. El pintor Mengs fue amigo de Casanova y tiene. págs. 1910. la mención de la crítica no ha pasado más allá de la repetida relación Casanova-Valle Inclán. sobre arte. París. Opino —como Baeza— que el tema. ya casi al final de las Memorias. E. encontraron un buen comentarista en Ricardo Baeza.. 1924. 214-240. A propósito de España. Como ocurre casi siempre. pero hay también. X... Ver El Caballero Casanova (en la Revista de Occidente. 9 Cf.

fuera de esta declarada y muy humana elaboración psicológica. . j'avais souvent remarqué une petite main blanche qui se laissait voir en dehors de la jalousie.. 384. A Pune des fenêtres du premier étage. Y por otra parte. elle inventa une de ces belles Caslillanes à Poeil noir. pero la mujer no se da por enterada. la mujer descorre las cortinas de su lecho y aparece en él un hombre muerto. Por supuesto. pudo ser de Casanova o lo que Casanova escribió. autenticidad a la mayor parte de sus aventuras.208 EMILIO CARILLA en la otra versión. no encuentra mayores efusiones en esta. Es posible que se trate de un agregado ajeno. sin que neguemos. no siempre tiene. mejor dicho. Casanova no pierde tiempo y se le insinúa a la dama. En cambio. o. La vérité est que mon imagination avait deviné juste. Mémoires. Casanova entra así en la casa. y a las miradas siguen una carta y una llave. En última instancia. Escrúpulos que. Notemos en este atractivo comienzo dos particularidades dignas de subrayarse en las Memorias: Por una parte. este carácter es lo que lo lleva a evitar nombres. ese llamar de Casanova a la imaginación. Casanova comprueba. que la mujer corresponde a sus miradas. Lá-dessus mon imagination fit des siennes. pág. car un beau jour on écarta la jalousie. del ya mencionado Busoni. No cabe duda de que.. peut-être vit-il encore. por esto. comme il arrive toujours. con esa salvaguardia. à la taille souple. por la noche. la imaginación tiene algún peso en Casanova. Je ne le nommerai pas. El capítulo y el episodio comienzan así: En face à la maison où je demeurais il y avait un assez bel hôtel habité par un seigneur riche et distingué. 11 Cf. pero lo importante es que no desmerece en el cuerpo total y. à la peau blanche. pâle et rêveuse. sabemos. evita el nombre propio porque considera que "quizás el señor vive todavía" (particularidad que elogiaba y hacía suya Barbey d'Aurevilly en el prólogo de Les diaboliques). Paulín. 11 . en sus Memorias. Ante la respuesta afirmativa. salvo la pregunta de si la ama. IV. en última instancia. ed. con el explicable sigilo. Frente a la mujer. no sin cierta sorpresa. CASANOVA. et j'apercus une fort jolie personne.

CASANOVA. tiene definido rasgo humano de pavor: Après m'être débarrassé du cadavre. IV. ne songeant plus qu'aux moyens de m'enfuir de Madrid le plus promptement possible.LITERATURA HISPANOAMERICANA 209 Este caballero era mi amante — dice —. el final inmediato de la aventura. Mémoires. Más adelante recobra la libertad y el Conde de Aranda le manifiesta que la mujer ha confesado en su afán de salvar a Casanova. aprovecha la oscuridad de la noche y arroja finalmente el cadáver al río. Mes vêtements étaient ensanglantés. IV. 388. 14 . Por el contrario. 12 . tal como él la relata. Mémoires. entre las cuales puede estar la del episodio del muerto. un desconocido avisa a Casanova que lo buscan.. Al día siguiente. pág. pero es finalmente detenido y llevado a la Prisión del Buen Retiro. Casanova se refugia en casa de su amigo el pintor Mengs. El conde aclara que se mantendrá silencio sobre este asunto. En esta aventura. a lo que se unen otras vagas sospechas. je tombai épuisé et presque évanoui. ("L'alcade [sic] croit aussi avoir connaissance de diverses circonstances qui lui donnent le droit de se saisir de votre personne et de vous jeter en prison en attendant l'instruction de votre proces") 13. lá je me mis à effacer les souillures du meurtre et je passai toute la nuit dévoré d'inquiétude. 12 13 CASANOVA. y que lo quieren detener por tenencia de armas prohibidas. Casanova se echa el cuerpo al hombro. je ne m'en apercus qu'apres être rentré chez moi. pág. Me engañaba y lo he matado. que ella y su familia han abandonado España y que el muerto era un mal sujeto. 387.. La mujer le pide que lleve el cadáver y lo arroje al río que pasa cerca de la casa. el gesto de Casanova no tuvo su correspondiente recompensa galante.

1894. 252-253) . Por eso escribía el crítico Édouard Maynial. .. EMILIO ZOLA En 188216. après les "Mémoires" (París. . 14 15 CASANOVA.. París. II y a dans cette histoire tous les éléments d'une bonne nouvelle fantastique suivant la formule.. pág.. ... Casanova. . Posteriormente. le plus beau rôle dans cette affaire n'est pas celui que vous a vez joué.. . . también. ... 1952). . La primera edición lleva el año 1883. Casanova.210 EMILIO CARILLA Au surplus — d i c e — . . . . EDOUARD MAYNIAL. Ver. . Lo que no cabe duda es que el episodio tiene posibilidades narrativas de primer orden. 16 Hay una curiosa errata de fecha. . figuradamente] s'est comportée en Romaine 1 4 . cuando junto con Raoul Vèze escribió La fin d'un aventurier. et le sujet n'en a peut-être pas été perdu pour tout le monde. 257. pág. antes de conocer la "nouvelle" de Zola: .. 1 5 ..... Este es — con la explicable compresión — el asunto de la aventura madrileña de Casanova. . por lo visto. IV. sí. pero según ANTOINE LAPORTE (Entile Zola. S. . vous avez agí en Espagnol. M a i s parmi ses aventures d'amour.. . n'est-ce pas une des plus originales et des plus dramatique! .... . en el tomo de "nouvelles" titulado Le Capitaine Burle.. Pour une nuit d'amour" (pág... .. . publicó Emilio Zola el relato titulado Pour une nuit d'amour. es ya un bien logrado cuento. págs. . aclara: "Nous devons á ccs dernières pages une des plus belles nouvelles de Zola. Paris. mais la señora Dolores [este nombre le da Casanova.. Mejor dicho: esas posibilidades despuntan ya en la pluma de Casanova o del que realmente lo escribió. . A pesar de su relativa brevedad. . . sin duda la joya de la colección.. . . 259. . aventura que. 278)... . Cf. . GUY ENDORE... .. .. Mémoires. . Casanova et son temps.. .. . pág. 1929.. 1910. 397. tiene un tinte trágico que no suele ser muy frecuente en él. . . Nueva York.. una aventura que no se olvida fácilmente.

de París. págs. pág. Claro que. Pero la novela es. 1864. de la novela corta. Pour une nuit d'amour apareció en edición original en la colección de "nouvelles" titulada "Le Capitaine Burle (Charpentier. ed. . Contes et nouvelles. E. ZOLA. Según MAURICE LE BLOND. ed. 1884). 1874). Por todo esto. de desarrollo simbólico. fue editada y reimpresa ya en 1882. el terreno propicio para sus afanes descriptivos. al mismo tiempo. Paris. Pour une nuit d'amour apareció por primera vez en este volumen. 225-306. y los Nouveaux contes à Ninon. puesto que ya aparece marcada por el propio autor en una nota a pie de página. puesto que en la página anterior había citado "Le Capitaine Burle (Charpentier. 1882)". Ya en los Nouveaux contes à Ninon. II. Nouveaux contes à Ninon. una "nouvelle" como Les quatre journées de Jean Gourdon 18. colección formada en su mayor parte por cuentos fácilmente olvidables. págs. Mejor dicho. 1928. versión y ampliación zolesca del episodio español de Casanova. son seis) se habían publicado antes. 1885. ZOLA. al comenzar ("L'idée première de cette nouvelle a été prise dans Casanova") 17. Le Capitaine Burle. sino en el más amplio espacio de la novela larga o. 1889. breve— de los cuentos (había publicado ya los Contes à Ninon. La "nouvelle" de Zola es un buen ejemplo de sus posibilidades en el género. la probidad de Zola con respecto al estímulo de su relato. bien. su mundo y sus personajes. el comentario no deja de ratificar un modelo evidente y. nos muestra que sus posibilidades estaban no precisamente en el desarrollo breve — por lo común. París. Pero se trata de una evidente errata. Paris. nos dice de un avance en relación al más pobre andar de sus cuentos. de París. indudablemente. Parte de las "nouvelles" (en total. si bien no hace falta tal aclaración. no puede ni pudo extrañar la pujanza de Pour une nuit d'amour. 18 Cf. Ver notas a EMILIO ZOLA. 17 Ver. E. Citaré por esta edición. 125. 658 y 659.LITERATURA HISPANOAMERICANA 211 La derivación de esta novela corta con respecto a las Memorias de Casanova no deja ninguna duda.

. ZOLA.. cet homme était mon amant. hasta que una noche ocurre lo inesperado: Teresa se asoma a su ventana y envía un beso a Julián. Julián entra en la casa. — Venid. y. — Voilà. 153. a la que ve a menudo en su ventana.212 EMILIO CARILLA Zola comienza su relato con la descripción de "la petite ville de P . Colombel no había sido hasta entonces sino el bufón de la joven. ya avanzada la noche. En realidad. Se echa al hombro el cuerpo de Colombel y se dirige al río. . Está a punto de ser 19 E. Teresa repite el beso y aun puede hablarle a la distancia.C'est tout. Julián se enamora de Teresa. tiene tiempo de ir a una fiesta. Enfin. il est tombé. con su flauta. Teresa. el simple. oui. . c'est tout. je ne sais plus. Pour une nuit d'amour. y a la aristocrática y orgullosa Teresa. y envidia la suerte del contrahecho Colombel. hija de los marqueses de Marsanne. En ella coloca de inmediato a Julián Michon. Allí Teresa le pregunta si la ama. Ante el asombro del joven. bajo juramento. Julián debe realizar el imaginado y lúgubre viaje. Voilá! 19 . compañero de Teresa.. lugar donde se desarrollará la acción. ni de los sentimientos y gestos de Julián. . pág. que vive en una casa vecina.. Je l'ai poussé. Vous comprenez bien? .. le solicita un favor. ante la respuesta afirmativa. dice ella simplemente. la mujer se había ocupado de dejarle alimentos y bebida. Aparta entonces Teresa la cortina del lecho y en él aparece el cadáver de Colombel.. y Julián se queda varias horas encerrado con el cadáver de Colombel. que desempeña en la casa de esta un papel intermedio entre sirviente y compañero de juegos. Cuando vuelve Teresa. dando muestra de singular sangre fría. expliqua-t-elle d'une voix qui s'étranglait. La orgullosa Teresa no se daba por enterada ni de la presencia. Eso sí. il est mort. " . Et il faut que vous I'emportiez.

mademoiselle Thérése de Marsanne épousait le jeune comte de Véteuil. PALMA. ZOLA. Tradiciones peruanas completas. a. E. algunos de ellos despistadores. (Ver R. un sopor lo invade. Lima. (El narcótico que Teresa puso a su bebida había hecho su efecto). 1875. Elle était en robe blanche. Lima. págs. I. que halaga con la cola y araña con las manos 21. [Edición Oficial]. Cuando se encuentran los cuerpos se cree que la muerte mutua no es sino la consecuencia de antiguas hostilidades. muy de Zola: Trois mois plus tard. Posteriormente. Pour une nuit d'amour. Cf. en 1878" 22. Queda como embotado. Se inclina para arrojarlo y siente que en esos momentos las fuerzas le flaquean y que el cadáver se aferra a su cuello. Id. 1875) publicó Ricardo Palma la tradición titulada La Gatita de MariRamos. cae al mismo tiempo Julián. ella avait un beau visage calme.LITERATURA HISPANOAMERICANA 213 descubierto. 22 Cf. 1883) con agregados. s. 1883. RICARDO PALMA En la tercera serie de sus Tradiciones (Lima. 1953. Madrid. Lima. 287 y 292. y cuando cae por último el cuerpo de Colombel. implacable rigor. Madrid. pág. Perú. RICARDO PALMA. págs. pero puede llegar por fin al parapeto del puente. 188. Tradiciones.. Editor Carlos Prince. Tradiciones. Tercera Serie. RICARDO PALMA. Esta es la versión que. 725 y 729). periódico que —según nos dice Ricardo Palma en una nota— "se publicaba en Lima. Tradiciones peruanas. Benito Gil editor. Y la "nouvelle" termina con injusto. 145-157. se ha repetido en las ediciones posteriores. la referencia al "compañero de La Broma". esta tradición figuró en la segunda edición de la segunda serie (ver edición. 21 20 . salvo la quita de dos coplas y la corrección de algunas erratas. Segunda Serie. d'une pureté hautaine20. 102-107. págs. Tal. págs.

se enamora de Benedicta. hacia 1788. para ser más preciso. de la anécdota) y que se contrapone al buen humor del principio. Hechas estas muy necesarias aclaraciones bibliográficas. . pero Benedicta huyó con un petimetre llamado Aquilino de Leuro. o. Hay alusiones a la época. entre la primera y la segunda edición de este relato hay numerosas variantes. vivía con una tía. un vecino. sabemos que Benedicta fue abandonada por su enamorado y que vivía misteriosamente en un entresuelo de la calle de la Alameda. quizás. Nos cuenta Palma en ella la vida de una hermosa limeña llamada Benedicta Salazar que. muertos sus padres. un infeliz escribiente llamado Fortunato. sino que lo invita a su casa. Ver capítulo III de la edición de 1883). claro está. en el capítulo agregado. La tía quiso casar a Benedicta con un pretendiente.214 EMILIO CARILLA Fuera de este dato. cierta persistencia trágica que se acentúa al final (razón. Pero vayamos a la anécdota. entre ellas la suma de un nuevo y breve capítulo relacionado con la época del Virrey de Croix (el llamado "juego de los huevos". sin que encuentre correspondencia en la mujer. el consabido parrafillo histórico. que puede llevar a engaño sobre la fecha de la verdadera elaboración de La Gatita de Mari-Ramos. Pero no hay diferencias fundamentales con otras —y más reconocibles— tradiciones de Palma. como dice Palma. salvo. Después de un largo comentario sobre la administración del caballero de Croix. Don Teodoro de Croix. Allí. una noche Fortunato ve con sorpresa que la moza no sólo responde a sus requiebros. Sin embargo. La alusión al periódico La Broma figura. pasemos ahora a la tradición propiamente dicha. catalán y de edad. El relato de Palma —conviene anticipar— posee los elementos inconfundibles del género. Su relato se desarrolla en tiempos "del trigésimo-cuarto Virrey del Perú". precisamente.

LITERATURA HISPANOAMERICANA 215 Están festejando el encuentro cuando. el muerto arrastra en su caída al vivo. Benedicta lo libera entonces de su encierro y le dice: — Si aspiras a mi amor. el río corre en frente de la casa. La calle está desierta. la noche es lóbrega. Pero hay además un final moralizador. con la otra. PALMA. Benito Gil. Benedicta lo recibe con muestras de cariño y echa un narcótico en el vino. Tres días después. 156. y mientras con una mano lo ayudaba a sostener el peso. armada de una aguja con hilo grueso. El final se adivina. pág. empieza por ser mi cómplice. Benedicta simula gran agitación y encierra a Fortunato en una habitación contigua. Ven y ayúdame" 23 . R. Benedicta lo seguía. Era ese el momento señalado por la mujer para recibir a su antiguo amante. Aprovechando la oscuridad de la noche. Fortunato había oído y visto por el agujero de la cerradura la trágica escena. Al despertar Aquilino. ahí. la mujer le enrostra su abandono y finalmente lo mata con un puñal. Al arrojar el cadáver al río. El premio lo tendrás cuando este cadáver haya desaparecido de aquí. La gatita de Mari-Ramos. sale Fortunato llevando. en una manta cosida y al hombro.. 155. el cadáver de Aquilino. Y. Se prende a un pobre diablo y se le achaca el crimen. dormido su antiguo amante. Aquilino (ya casado con otra mujer). Un beso prolongado termina de convencer al acobardado amanuense. PALMA. pág. A todo esto. La gatita de Mari-Ramos. al dar la diez. unos pescadores encuentran el cadáver de Fortunato. ed. .. La zozobra de este y las tinieblas servían de auxiliares a un nuevo delito 2 4 . por sobre el parapeto de adobe. Aquilino acude a la cita. y a quien había encontrado ese día. cosía la manta a la casaca del joven. muy dentro del espíritu de Palma. lo ata y espera a que despierte. concluye el escritor: 23 24 R.

tiene resortes misteriosos para hacer la luz sobre el crimen. el episodio del río cercano. pero es — reconozcamos — una parte fundamental. moribunda y devorada por el remordimiento. versos y refranes que. El último párrafo pareciera indicar que Palma arranca de un suceso real. y he aquí como. Y. hay numerosos elementos (me refiero a materiales esenciales del relato) que lo vinculan al episodio de Casanova. a pesar de la libertad que tuvo el escritor para alterar situaciones. sino que parece la fuente indudable. pueden agregarse: la acción no se desarrolla en España. hiciese pública su confesión. en la forma de proceso. . con todo. ¿Pudo ser Casanova la fuente de Ricardo Palma? No sólo lo pudo ser. aunque en Casanova no tenga —claro está— tan acumulada serie trágica. con respecto a la época. 25 R. En los dos casos. . La gatita de Mari-Ramos. el eje es la mujer y su venganza se ejerce para castigar el abandono o engaño del amante. tal como veremos después. y que tuvo lugar a fines del siglo XVIII es decir. en principio. Agreguemos algunos atavíos burlones: sobre todo. la muerte del antiguo amante está. la Providencia que vela por los inocentes. comenzando por el título. Benedicta. Repito. que tales rasgos no son fundamentales. pág. para salvar al encarcelado. toda la tradición. que él recoge en forma de proceso. la correspondencia súbita al nuevo enamorado para deshacerse del cadáver del anterior (aunque en Palma. más vagas. ha venido a caer bajo nuestra pluma de cronista la sombría leyenda de La gatita de Mari-Ramos25. La cercanía es visible. .216 EMILIO CARILLA . 157. Sin embargo. la coincidencia es llamativa. rogándole que. pero sí en la Lima del siglo XVIII. La anécdota no es. Otras semejanzas. en tiempos del Virrey De Croix. reveló todo a un sacerdote. naturalmente. también. tramada más que realizada) . nos acercan a un ámbito más corriente. PALMA.

y. Lima. por último. Palma no sólo no declara una posible fuente literaria. ..LITERATURA HISPANOAMERICANA 217 En unas "fuentes de información para el autor" que trae la edición de las Tradiciones peruanas completas preparadas hace pocos años (Madrid. licencia que el gran escritor se ha permitido. (Ver E. Messmer y Casanova. por una parte.. inéditas por su "color". 1953. 1957. con excepción de la titulada El Inca Bohorques. Por otro lado. Buenos Aires. nieta de Ricardo. y no sé en qué se apoya para una aseveración tan concluyente. una "tradición" de Ricardo Palma.. en Los grandes libros de Occidente. En cambio. . Es muy posible que la presencia de Casanova se manifieste con claridad en una serie de tradiciones. 90-97). la última afirmación corre por cuenta exclusiva del crítico. En las Tradiciones en salsa verde está la manera en que Palma hubiera querido escribir toda su o b r a . 19). serie de tradiciones"). como Rabelais y Boccaccio. págs. si bien no sé exactamente qué procedimiento se siguió para hacer esa lista. pág. . la declarada amplificación que constituye la "nouvelle" de Emilio Zola.") 2 6 . México. "Lo único que permanece inédito en la obra de Palma —dice C. tenemos. sino que afirma. de las que hace años nos hablaba Edith Palma. En otras tradiciones —que yo sepa— no es visible ni se menciona el nombre del caballero veneciano. Ropa apelillada ("Octava. comprimido. pág. ZOLA Y RICARDO PALMA Procurando establecer un orden cronológico. que el relato deriva de un pro20 R. no figuran Casanova ni sus Memorias. ANDERSON IMBERT. 21. López] — de Cagliostro. donde la "volteriana sonrisa" se hace más directa. Ya hemos visto que Zola señala su fuente. Miró. pero de los más recordables de su vasta galería. por el contrario. Miró — es la pequeña serie de sus Tradiciones en salsa verde. Editor Carlos Prince. CASANOVA. La procacidad de Ricardo Palma. un episodio de Casanova. pues. y que sin duda son las mismas que vio hace poco Enrique Anderson Imbert en la Biblioteca de Duke University. Naturalmente. 1953) por Edith Palma.. donde se lo menciona de manera indirecta ("Era un injerto — dice López [Lucio V. Ricardo Palma. " (C. como los clásicos. PALMA. 1891.

218 EMILIO CARILLA ceso judicial. Palma está aquí cerca de Casanova. Palma lleva su tradición al siglo xvIII y. ya que en Zola la muerte de Colombel (que no es exactamente un perfil típico de amante) ocurre por accidente. Con respecto a la condición del antiguo amante sobre el cual ejerce venganza la mujer. Alterando el perfil del propio Casanova que es quien. De donde.. tanto Casanova como Palma habrían partido de un mismo estímulo. en sus Memorias realiza el tétrico viaje con el cadáver al hombro. lo que conviene ahora es establecer coincidencias y variantes entre Casanova. ocurrido en España o en el lejano Perú. en la medida en que lo son los que narra Casanova. pero hay siempre más proximidad que la que establece —en este sentido— Zola. Así. lo hemos visto. algunas de las cuales se quiebran de tan sutiles. Partiendo de la que aceptamos como indudable base. Pero prefiero no seguir por este camino.. aunque tenga relativa importancia. Y. a Lima. que —como él dice— recogió en un proceso. naturalmente. Que Casanova haya asimilado a sus Memorias un hecho ajeno. tanto en Zola como en Palma. Circunscribiéndonos a la relación Casanova-Palma. Yo creo que.. En fin. que hace desaparecer al muerto y al molesto testigo que lo lleva. tanto Zola como Palma lo transforman en un ser simple. .. Claro que pueden exponerse. pudo Palma inspirarse en un hecho real. la "tradición" de Palma deriva de las famosas Memorias.. Por último. otra explicación. quedan otras explicaciones. Y la posibilidad de que ese hecho — ¿por qué no? — se haya inspirado en la lectura de un episodio literario. la culminación es semejante: la astucia de la mujer. Palma y Zola. En fin. no me parece adecuado considerar la posibilidad de que Zola haya conocido la tradición de Palma. de la misma manera que en el caso de la novela corta de Zola. No es España. más remota todavía.. dentro del escalonamiento incontrovertible. instrumento propicio en manos de una mujer.

RICARDO PALMA. La "nouvelle" ofrece suspenso y verdadera habilidad narrativa en la sucesión de planos e incorporaciones. págs. El final. 137-152. La Monja de la llave [y otras tradiciones]. digno de Zola. págs.. 1943. El ejemplo de Zola es significativo de un arte que maduraba y. aunque nos parezca un tanto elemental el recurso del narcótico. injusto y sin concesiones. 1940. Palma se encuentra más cómodo en la nota burlona o en la nota semi-seria. hay fuerza y. aprovechando todas las virtualidades que ya tenía el episodio de Casanova.. Tradiciones peruanas. Quizás no podamos decir lo mismo de la tradición de Palma. México.LITERATURA HISPANOAMERICANA 219 Sin embargo. curiosamente. los dos escritores nos dejaron obras estimables y. Prueba evidente de ello es la frecuencia con que suele aparecer en antologías de Ricardo Palma 27 . Buenos Aires. La inclusión de los datos sobre la administración del Virrey de Croix (y su liga con el juego infantil llamado "de los huevos" en la segunda versión). México. 267-280. al mismo tiempo. más que en la decididamente trágica. Dentro de la intencionada brevedad. 27 . Id. Yo no la considero en el breve grupo de las mejores. es una de las tradiciones recordables. de un aprovechamiento de fuentes literarias que no suele ser común en él. Sin embargo. Por lo pronCf. más importancia —repito— tiene el mostrar cómo. individualizaciones notorias. resulta desproporcionada dentro de la extensión total del relato. Id. al mismo tiempo. duro. si bien reconozco que no desmerece al lado de ellas. Jackson]. 1946 [Ed. págs. más importancia que establecer puntos de contacto dentro de la anécdota (sin olvidar la importancia que la anécdota tiene en un cuento y en una novela corta). Palma procura defender tal rasgo con una chispa de ingenio. 194208. señales inconfundibles de Palma. que es la que predomina aquí. Flor de tradiciones.

Esta relación. En el final de su relato. acerca a tierras de América. entre otras cosas dignas de recordarse. al restringir o no dar tanto desarrollo a la parte referente a la época del Virrey de Croix. (El narcótico de Palma no corresponde a la culminación de la historia). su final procura una mujer moribunda que confiesa sus crímenes. la imaginamos más fructífera —gazmoñerías a un lado— de lo que se supone. por lo menos. que el socorrido recurso del narcótico que emplea Zola. con todo. Como en Palma — ramificaciones e ingenio a un lado — había indudablemente un moralista. y en relación a La Gatita de Mari-Ramos. siquiera en la letra. Curioso. Hecha esta salvedad. en fin. la astucia de la mujer que cose la manta del muerto y la casaca de Fortunato es —si no más verosímil— más original. si bien no todo es oro. Es indudable que falta una edición de las Tradiciones peruanas acorde con la importancia — y la vitalidad — que la obra tiene. el simple procedimiento policial. al que he querido evitar. interrumpe menos la anécdota principal. Y hasta sospechamos que está . por otra parte. Palma no podía llegar a aquel cruel triunfo del mal que resalta en Zola. Por supuesto que me desentiendo de un "proceso" como fuente de la obra y apunto hacia la fuente o fuentes ya señaladas.220 EMILIO CARILLA to. APÉNDICE I. una personalidad como la de Casanova. literariamente. La primera versión. este intento de cercanía entre tres hombres que aparentemente parecen tan alejados entre sí. me ha permitido un curioso y —creo— interesante juego de relaciones literarias. primera versión que no es — sabemos — la que se ha reproducido después. porque. Y el nombre de Ricardo Palma es. me parece conveniente dar a conocer la primera versión de este relato. explicable dentro de una descendencia universal en la que.

entre bruja y celestina. ojos más negros que noche de trapisonda y velados por rizadas pestañas: boca incitante. aconsejan repetir aquí el texto de La Gatita de Mari-Ramos tal como se publicó en la tercera serie de las Tradiciones (Lima. tal era. I Veinte abriles muy galanos. y como albañil en pared. fabricada en 1834. antes de que cundiese la maldita moda de adobarse el rostro con menjurges y de andar a la rebatiña. cuerpo airoso. si los hubo. Sus padres. He corregido algunas erratas y uniformado la grafía. RICARDO PALMA LA GATITA DE M A R I . QUE HALAGA CON LA COLA Y ARAÑA CON LAS MANOS (Crónica de la época del Virrey Caballero de Croix) Al principiar la Alameda de Acho y en la acera que forma espalda a la Capilla de San Lorenzo. Todas estas razones. la dejaron sin casa ni canastilla y al abrigo de una tía. cutis de ese gracioso moreno aterciopelado que tanta fama dio a las limeñas. como un azucarillo amerengado.LITERATURA HISPANOAMERICANA 221 más cerca de su posible estímulo literario. la cual fue. al morir. por los años de 1788. con los polvos de rosa y arroz. me parece. en el año de gracia de 1786. como dijo Quevedo. y un pie que daba pie para despertar en el prójimo tentación de besarlo. Benedicta Salazar. existe una casa de ruinoso aspecto. teatro no de uno de esos cuentos de entre dijes y babador sino de un drama que la tradición se ha encargado de hacer llegar hasta nosotros con todos sus terribles detalles. . 1875).R A M O S .

los mozalbetes y demás niños zangolotinos que la encontraban al paso. ¿A qué vienen esos lloriqueos? Eres como el perro de Juan Molleja. y la chica rompía a llorar como una bendita de Dios. Benedicta miraba al pretendiente con más fastidio que a mosquito de trompetilla y. que antes que le caiga el palo ya se queja. saquito de cucarachas. saliendo de misa mayor. Cualquiera diría que no rompe plato y es capaz de sacarle los ojos al verdugo Grano de Oro. le gritaba: — Hipocritilla. la cual tomó a capricho casar a la sobrina con un su compadre. A mí no me engatusas con purisimitas. las muchachas de la vecindad. y pronto. con lo que. La vieja la trataba de gazmoña y papahostias. no atreviéndose a darle calabazas como melones. le decían — ¡Qué modosita y qué linda que va la Gatita de Mari-Ramos! La verdad del cuento es que la tía no iba descaminada en sus barruntos. recurrió al manoseado expediente de hacerse archi-devota. ¿Si conoceré yo las uvas de mi majuelo? ¿Con que te apestan las barbas? ¡Pues has de ver toros y cañas como yo pille al alcance de mis uñas al barbilampiño que te baraja el juicio! Miren. De aquí surgían desazones entre sobrina y tía. tener padre de espíritu y decir que su aspiración era a monjío y no a casorio.222 EMILIO CARILLA y más gruñona que mastín piltrafero. Un petimetre. dieron en bautizarla con el apodo de Gatita de Mari-Ramos. ¿Con que monjío? Quien no te conozca que te compre. que hacía asco a los ratones y se engullía los gusanos! Como estas peloteras eran pan cuotidiano. o bien que su amor hubiese llegado a extremo de . en la parroquia entera. enfureciéndose más aquella Megera. español que de a legua revelaba en cierto tufillo ser hijo de Cataluña y que ainda mais tenía las manos callosas y peinaba barbas de capuchino. miren a la gatita de Mari-Ramos. y ya fuese que esta se exasperara de andar siempre al morro por un quítame allá esas pajas. don Aquilino de Leuro. envidiosas de la hermosura de Benedicta. era el quebradero de cabeza de la sobrina.

lector carísimo. Por entonces llegó al Callao. Durante largos años había servido en México bajo las órdenes de su tío (el Virrey Marqués de Croix) y.. Comendador de la muy distinguida Orden Teutónica en Alemania. frecuentaba sacramentos y era un verdadero cristiano. dando al diablo el hato y el garabato. no teniendo de pronto moneda con que socorrerlos. el primer navio de la Compañía de Filipinas. Es decir. que olía a almizcle y que tenía la mano suave. que mientras los amantes apuran la luna de miel para dar entrada a la hiel. Carlos III lo nombró su representante en estos reinos del Perú. consignado al Conde de San Isidro.LITERATURA HISPANOAMERICANA 223 atropellar por todo respeto. hizo su entrada en Lima el 6 de abril de 1784. el consabido parrafillo histórico. pues varias veces se quedó con la vela en la mano porque el candelera de plata lo había dado a los pobres. ello es que una noche sucedió. Fue Su Excelencia. La administración del Caballero de Croix fue de gran beneficio para el país.. Capitán de Guardias Valones y Teniente General de los Reales Ejércitos. vuelto a España. II Demos tiempo al tiempo y no andemos con lilailas y recancanillas. y éstas en distritos o subdelegaciones. El Excelentísimo Señor Don Teodoro de Croix. dice un cronista. Establecióse la Real Audiencia del Cuzco y el ejemplar Obispo Chávez de la Rosa fundó en Arequipa la famosa Casa de Huérfanos que no pocos hombres ilustres ha dado después a la República. lo que tenía que suceder. La Gatita de Mari-Ramos se escapó por el tejado en amor y compañía de un gato pizpireto. podemos echar. y . hombre de virtud eminente y se distinguió mucho por su caridad. El virreinato se dividió en siete intendencias. Caballero de Croix.

se acordó de que era hijo natural de un hermano del Cardenal-Patriarca. necesidades y años. . y. las que hacía contestar por un religioso de la Merced. dejó desbordar su bilis hasta el escribano Real que le notificaba una providencia. Presidente de Castilla. hubo de declararlo todo. habla de un acontecimiento que tiene alguna semejanza con el proceso del falso nuncio de Portugal. Verdad es que para lograrlo recurrió el Virrey al sistema de encomiendas.224 EMILIO CARILLA para comprobar el gran desarrollo del comercio. salió condenado a diez años de presidio. en los cinco años y meses del gobierno de Croix. La superchería no podía ser más grosera. licenciando los batallones de Soria y Extremadura. Las rentas del Estado alcanzaron a poco más de cuatro y medio millones y los gastos no excedieron de esa cifra. por primera vez entre nosotros. Un pobre gallego. en su notable historia. El juicio terminó desairosamente para el iracundo prelado. Llorente. Descubierta la impostura y amenazado con el tormento. viéndose. por fallo del Consejo de Indias. bastará consignar que la importación subió a cuarenta y dos millones de pesos. que había venido en clase de soldado y ejercido después los pocos lucrativos oficios de mercachifle y corredor de muebles. y para explotar la beneficencia de los ricos fingió recibir cartas del Rey y de otros encumbrados personajes. y el obispo de la diócesis. por circunstancias atenuantes. disminuyendo empleados. sin embargo. La querella entre el Marqués de Lara. despojándose de la mansedumbre sacerdotal. Su farsa se consideró como crimen de Estado y. cargado de familia. dice. engañó con ella a varias personas. Su Ilustrísima. Intendente de Huamanga. y reduciendo su escolta a la tercera parte de la fuerza que mantuvieron sus predecesores desde Amat. y la exportación a treinta y seis. fue la piedra de escándalo de la época. cercenando sueldos. realizado el fenómeno del equilibrio en el presupuesto. enviándose para España bajo partida de registro a su cómplice el religioso.

y lo mismo pensamos del amor. para escarmiento de frailes murmuradores y de poetas de aguachirle. quien. no menos esclarecidos. y que durante treinta años fue Rector de San Carlos. a poco de su llegada a la patria. mineral boyante a la sazón. Benedicta y Aquilino se dieron tanta prisa que. y ahí queda el queso para que se lo almuercen los ratones. esto es. el poeta andaluz Terralla y Landa. formaban la tertulia de Su Excelencia. y otros hombres. el clérigo Rodríguez de Mendoza. Era éste una sátira. Fray Juan de Alcedo. sobre la conducta de los españoles en América. llamado por su vasta ciencia el Bacon del Perú. y el pobre hijo de Apolo fue desterrado a la metrópoli. le llevase personalmente. en medianos versos. El Caballero de Croix se embarcó para España el 7 de abril de 1790. el egregio médico Dávalos. tan ensalzado por la Universidad de Montpellier. y recomendase. hastiado el galán se despidió a la francesa.LITERATURA HISPANOAMERICANA 225 El sabio don Hipólito Unánue que. Su excelencia calificó la pretensión de desacato a su persona. y murió en Madrid. Benedicta pasó días y se- 15 . sin decir abur. en 1791. no pudo soportar que el religioso de San Agustín. y fue a dar con su humanidad en el Cerro de Pasco. la lectura de un manuscrito. tan apasionado por el cáustico y libertino Poeta de las adivinanzas. dictó severas órdenes para impedir que se introdujesen en el país las obras de los Enciclopedistas. con el seudónimo de Aristeo escribió eruditos artículos en el famoso Mercurio peruano. el elocuente mercedario Fray Cipriano Gerónimo Calatayud. III Dice un refrán que la mula y la paciencia se fatigan si hay apuro. que firmaba sus escritos en el mismo periódico con el nombre de Sofronio. medio año después de la escapatoria. a pesar de su ilustración y del prestigio de tan inteligente círculo. Este Virrey.

le daba por Pascua del Niño-Dios un decente aguinaldo. En su nueva morada era por demás misteriosa la existencia de la Gatita. cuyo cargo de Escribano Mayor era desempeñado entonces por el Marqués de Salinas. y uno de ellos era el del vecino Fortunato. quien dio en la flor. siempre que la atisbaba. entremezclados con suspiros capaces de sacar de quicio a una estatua de piedra berroqueña. ají mirasol y culantrillo debió ser guiso de chuparse los dedos. compraba sus provisiones para la semana y no volvía a pisar la calle hasta el jueves al anochecer. quien pagaba a nuestro joven veinte duros al mes. Servía de amanuense en la escribanía mayor de Gobierno. no mal empatillado y de buena cepa. . Vivía encerrada y evitando entrar en relaciones con la vecindad.226 EMILIO CARILLA manas esperando la vuelta del humo o. Los domingos salía a misa del alba. como que pasaba por hijo natural del Conde de Pozosdulces. hasta que. la del ingrato que la dejaba más desnuda que cerrojo. y se hacía de la vista gorda cuando era asunto de que el mocito se agenciase lo que en tecnicismo burocrático se llama buscas legales. con sueldo de ocho pesos semanales. resolvió no volver al hogar de la tía sino arrendar un entresuelo en la calle de la Alameda. de dispararle a quemarropa un par de chicoleos. lo que es lo mismo. que con arroz graneado. pasar por el más infortunado de los mortales. Tenía hormiguillo por todas las muchachas de la feligresía de San Lázaro y así se desmorecían y ocupaban ellas de él como del gallo de la pasión. para entregar y recibir trabajo. Hay nombres que parecen una ironía. convencida de su desgracia. Benedicta era costurera de la Marquesa de SotoFlorido. no debió la tapada parecerle cristal de paja a un vecino del cuarto de reja. en punto a femeniles conquistas. Era el tal (no el gallo de la pasión sino Fortunato) lo que se conoce por un pobre diablo. que bien podía. Pero por retraída que fuese la vida de Benedicta y por mucho que al salir rebujase el rostro entre los pliegues del manto.

Decididamente. como los hombres son tan picaros y reveseros. al regresar la joven de hacer entrega de costuras. vecino. pero que. que era mozo muy gran socarrón y amigo de donaires. El plumario. Ella. y toque a otra puerta. con voz dulce y argentina como una lluvia de perlas y que al amartelado mancebo debió parecerle música celestial. que es el del corazón. ella. con palabritas cortadas y melindres. que tal es para todo enamorado una mano de conversación a solas con una chica como un piñón de almendra. hermano. y el mocito. Y con airecillo de terne y de conquistador siguió sin más circunloquios a la costurera hasta la puerta del entresuelo. a fuer de cortés. dio a entender que su corazón no era de cal y ladrillo. no le queda más recurso que darse por derrotada. le dijo: — Buena noche. díjose para el cuello de su camisa: —Al fin ha arriado bandera esta prójima y quiere parlamentar. murmurase un: —Pase Usted adelante. El.LITERATURA HISPANOAMERICANA 227 Forzoso es decir que Benedicta jamás paró mientes en los arrumacos del vecino. tengo mucho aquel y mucho garabato para con las hembras. aunque la casa no es como para la persona. Suponemos que esto o cosa parecida sucedería y que Fortunato no se dejó decir dos veces que le permitían entrar en la gloria. antes de que éste le endilgase uno de sus habituales piropos. entre ruborosa y complacida. Yo domino de todas la arrogancia: conmigo no hay Sagunto ni Numancia. y a la que le guiño el ojo izquierdo. diciéndole: —Perdone. había que dar largas y cobrar confianza. antes de aven- . La gratitud por tan magno servicio exigía que Benedicta. no podía permitir que la niña se maltratase la mano. La llave era dura. Mas una noche. que lo que es en esta no se da posada al peregrino. halló a Fortunato en el dintel de la casa y. ni lo miró a hurtadillas y ni siquiera desplegó los labios para deshauciarlo. estuvo apasionado y decidor.

IV Abramos un corto paréntesis para referir lo que había pasado pocas horas antes. pero. para festejar la aventura. cuando en el reloj del Puente empezaron a sonar las campanadas de las diez y Benedicta. Fortunato no daba la victoria por un ochavo menos. buscando en ella bríos para emprender un ataque decisivo. con gran agitación y congoja. Por otra parte. la carne se le volvió de gallina y con la docilidad de un niño se dejó encerrar en la habitación contigua. pues lo hizo de un puñete.228 EMILIO CARILLA turarse en un juego en que casi siempre todo el naipe se vuelve malillas. . y — como reza el refrán — de menos hizo Dios a Cañete. La familia que habitaba el principal se encontraba en el campo y no había que temer ni el pretexto del escándalo. Adán y Eva no estuvieron más solos en el Paraíso cuando se concertaron para aquella jugarreta cuyas consecuencias. añadió que en su cuarto tenía dos botellas del riquísimo moscatel que había venido de regalo para su excelencia el Virrey. y. Apuraba ya la segunda copa. está pagando la prole. sintiendo pasos en el patio. exclamó: — ¡Dios mío! ¡Estamos perdidos! Entre Usted en este otro cuarto y. Fortunato no se distinguía por la bravura y de buena gana habría querido tocar de suela. El juró por un cementerio de cruces no sólo amarla eternamente sino las demás paparruchas que es de práctica jurar en casos tales. Y rápido como un cohete descendió y volvió a subir armado de las susodichas limetas. sin comerlo ni beberlo. suceda lo que suceda. y siglos van y siglos vienen sin que la deuda se finiquite. ni una palabra ni intente salir hasta que yo lo busque. el galán contaba con el esfuerzo del moscatelillo.

en Dios y en su ánima. callándole que ya no era libre y prometiéndola no separarse más de ella. lo pasó por la frente del narcotizado y entonces principió la horrible tragedia. en gracia de la brevedad. sacó un puñal y esperó impasible. la joven lo ató con fuertes ligaduras a las columnas de su lecho. a que empezara a desvanecerse el poder del narcótico. el moscatel desempeñaba una función terrible.LITERATURA HISPANOAMERICANA 229 A las siete de la noche. lejos de reprocharle su conducta. se acordó del plumario. Benedicta era tribunal y verdugo. . le habló con cariño y. Entre tanto. se encontró con Aquilino. durante una hora. y he aquí el secreto de su repentina coquetería para con Fortunato. V Entre los dos reconciliados amantes no hubo quejas ni recriminaciones. cruzando Benedicta por la esquina de Palacio. Ahora volvamos al entresuelo. A las doce. Al encontrarse aquella noche con Aquilino y acordarle una cita. nada sobre la deslealtad del joven que nuevamente la engañaba. la fecunda imaginación de la mujer trazó rápidamente su plan. el amante solicitó y obtuvo una cita para las diez de la noche. mojó su pañuelo en vinagre. Necesitaba un cómplice. Ni una palabra sobre el pasado. Benedicta fingió creerlo y lo embriagaba de caricias para mejor afianzar su venganza. Benedicta sabía que el ingrato la había abandonado para casarse con la hija de un rico minero. y desde entonces juró. vivir para la venganza. diremos que. sino frases de amor. Rendido éste al soporífero influjo. Ella. como donde hubo fuego siempre quedan cenizas. Benedicta había echado un narcótico en la copa de su seductor.

imagínese el lector lo que sería ese sitio en el siglo pasado y cuando sólo en 1778 se había establecido el alumbrado para las calles centrales de la ciudad.230 EMILIO CARILLA Enrostró a Aquilino la villanía de su conducta. aquella mujer. La oscuridad de aquella noche era espantosa. Si hoy. Y con mano segura hundió el acero en el corazón del hombre a quien tanto había amado. Benedicta lo seguía.. empieza por ser mi cómplice. Entreabrióse el postigo de la casa y por él salió cautelosamente Fortunato. Ven y ayúdame. como la pantera que se lanza sobre una presa. y. el cadáver de Aquilino. El premio lo tendrás cuando este cadáver haya desaparecido de aquí. La fascinación fue completa. Ese beso llevó a la sangre y a la conciencia del joven el contagio del crimen.. mientras con una mano lo ayudaba a sostener el peso. y estampó un beso de fuego en los labios de Fortunato. es empresa de guapos aventurarse después de las ocho de la noche por la Alameda de Acho. dio un salto.. cosido en una manta. Y para vencer toda vacilación en el ánimo del acobardado mancebo. Tienes un minuto para pensar en Dios. llevando al hombro. armada . Benedicta.. dio vuelta a la llave y lo sacó de su encierro: — Si aspiras a mi amor. realizada su venganza. la noche es lóbrega. El pobre amanuense temblaba como la hoja en el árbol. rechazó sus descargos y luego le dijo: — Estás sentenciado. con los faroles de gas y el crecido personal de agentes de policía. Había oído y visto todo por el agujero de la puerta. el río corre en frente de la casa. No parecía sino que la naturaleza tomaba su parte de complicidad en el crimen. La calle está desierta. le dijo. con la otra. alma del demonio encarnada en la figura de un ángel.

recelando que el joven hubiera sido víctima de algún enemigo. que vela por los inocentes.LITERATURA HISPANOAMERICANA 231 de una aguja con hilo grueso. y su jefe. subió el tramo de adobes y se inclinó para arrojar el cadáver. hicieron aprehender a un individuo sobre el que recaían no sabemos qué sospechas de mala voluntad para con el difunto. y la causa iba con pies de plomo. el Marqués de Salinas. hiciese pública su confesión. reveló todo a un sacerdote. Benedicta. tiene resortes misteriosos para hacer la luz sobre el crimen. y el fiscal veía pruebas clarísimas en donde todos hallaban el caos. por salvar al encarcelado. rogándole que. con su fúnebre carga sobre los hombros. Su padre. moribunda y devorada por el remordimiento. y he aquí cómo. en la forma de proceso. ¡¡¡Horror!!! El muerto arrastró en su caída al vivo. y el pobre diablo se encontraba metido en un dédalo de acusaciones. y el juez vacilaba por dar sentencia entre horca o presidio. APÉNDICE II. el cuerpo del infortunado Fortunato. cosía la manta a la casaca del joven. el Conde de Pozosdulces. Las dos sombras vivientes llegaron al pie del parapeto del río. con mayor . Casanova ha circulado en lengua española en una traducción aparentemente completa del siglo pasado y. en las playas de Bocanegra. Pero la Providencia. ha venido a caer bajo nuestra pluma de cronista la sombría leyenda de la Gatita de Mari-Ramos. VI Tres días después unos pescadores encontraron. Y corrían los meses. La zozobra de éste y las tinieblas servían de auxilares a un nuevo delito. Fortunato.

M. 1826 . No he tenido ocasión de comparar el texto. a. entre otras cosas. lo único que se nos dice es que el traductor ha atenuado "las imágenes demasiado voluptuosas" (I. dos tomos.Bruselas. algunos juicios ásperos. 1957. B. hecha también sobre la edición más difundida de las Memorias (París. pero no se habla de supresiones importantes. en cambio. He aquí la nómina a mi alcance: — Memorias. II). en versiones fragmentarias de este siglo. Se han dejado. Madrid. s. JACOBO CASANOVA DE SEINGALT. Memorias de Casanova. Aguado de la Lema. Madrid. Las páginas más celebradas de Casanova. (¿ Estévanez ?). En fin. La traducción está hecha sobre la versión más corriente de las Memorias (vale decir. aunque no aclaren esto el traductor ni el editor. (Versión fragmentaria). seis tomos. Por lo visto. 1826-Bruselas. a. 1838). En las andanzas españolas se han eliminado. 1884 (Garnier). Los Maestros del amor. Traducción de J. s. s. Traducción con muchas sangrías. París. CASANOVA. versión de J. Las más hermosas aventuras de amor de Casanova. E. sobre la versión publicada en París. — — — — — [1967] . Madrid. México. cosa que realmente ocurre. los favorables.232 EMILIO CARILLA frecuencia. 1925. 1838). Traducción de Aurelio Garzón del Camino. Memorias. a. Madrid. (¿1925?). pág. A ellas agregamos una reciente traducción aparecida en México. Los más delicados recuerdos de la vida amorosa de Casanova.

Desventaja hay. Precisamente. Círculo cerrado. Atracción que proviene — a su vez— de la riqueza de Martí. un perfil nítido. Ventaja. ligados a los vaivenes de una posteridad pendular. Con José Martí no ocurre lo que con muchos otros próceres americanos. Al desvanecerse la hojarasca de mucho ditirambo queda sin embargo en pie. y esa base se proyecta por todos los resquicios de su personalidad (personalidad en la cual brillan con nitidez el político y el escritor. como . una penetración que defiende al patriota cubano de posibles retaceos. A esa "literatura" nutridísima ha contribuido. el escritor trae hasta nosotros muchos comentarios o referencias a la propia acción con claridad que ayuda de manera extraordinaria y hace cómodos comentarios posteriores. Como no podía ser menos. Ni aun la cercanía en el tiempo es aquí obstáculo para percibir la vigorosa contextura de su ser moral. en cuanto los materiales se nos imponen con una abundancia inusitada: Martí está sostenido por una poco común base ética. con frecuencia dos facetas de una misma dirección). Por el contrario. Paso al otro extremo. en él gana cada día trechos firmes un ahondamiento.ETOPEYA DE JOSÉ MARTÍ INTRODUCCIÓN El referirse a la personalidad moral de Martí tiene una ventaja y una desventaja visibles. Martí ha determinado una de las bibliografías más abultadas que existen sobre hombres americanos. pero aclaro que la desventaja proviene en este caso de lo frecuentado del camino. como el primer día. en primer término la atracción del hombre.

que se rinde en su patria a Martí. tema sostenido. que no es necesario traer como ejemplo. escribió así. es explicable. Claro que hay aquí hasta límites extremos. más explicable en nuestro continente. en realidad. Vale decir. por lo menos. bien conocida y documentada. que el inconveniente es más aparente que real. dejemos que otro tiempo — un tiempo que es arena fina en manos de hombres capaces— ponga orden en las tablas de valores de América. Quizás también porque hace falta detenerse de vez en cuando y limpiar relieves o quitar flores secas que se amontonan — en la profusión y variedad — sobre el busto del prócer y ocultan. me atrevo al tema convencido de que hay siempre en el filón martiano metal de sobra para tentar nuevos cateos. Sin llegar a intencionados enfoques (pretextos para visibles fines). Y. por numerosos estudios y aun por la prédica oral. se justifica esa retórica. en un homenaje permanente. es el testimonio por excelencia que nos revela la exacta medida del hombre. ha pasado por todos los grados del homenaje. Don Isidro Méndez. Uno de los mejores estudiosos de Martí. (Y que ha trascendido. por el culto. por el culto — no hay otra palabra —. Ofrendas de todo tipo. al continente). así. también en esa relación y por lo que significa Martí para Cuba. donde es común el proceso de "deificación" de los próceres. Su biografía. las literarias. puesto que se apoya sólo en la maciza atracción del tema. en el caso de José Martí se desdibuja aun más frente a la realidad viva de su existencia. sus líneas. no podía olvidarse la personalidad moral de Martí. Sin embargo. a pesar de su relativa distancia en el tiempo. Si por ningún motivo. si no por libros. con exacta sencillez: . Martí. al amparo de una no siempre justificable exaltación conmemorativa o patriótica. y menos por causas "escolares". repito. entre las cuales abundan.234 EMILIO CARILLA vemos. En ellas. Resumo: la desventaja proviene de lo marcado del camino. Camino explicable.

1950. 6-7. Cf. diré 'Amistad' 2. de manera firme. si aún viven. y hacia quienes. diré que es Patria. también. pág. por los relatos de sus contemporáneos. enfriaron nuestro entusiasmo la vulgaridad de sus personas o la deformación de sus prendas morales. PERFIL MORAL. ellas se imponen con la misma claridad que ilumina y hace transparente el cuerpo del patriota. MANUEL PEDRO GONZÁLEZ. la mejor explicación. Recurro. 194. pág. págs. con frecuencia.LITERATURA HISPANOAMERICANA 235 Podemos acercar el héroe a los lectores sin miedo que se decepcionen. Abundantísima. La razón es obvia: el propio Martí nos facilita la tarea con su abundante obra escrita. La búsqueda de las grandes virtudes que dan el sello al ser moral de Martí no supone un trabajo muy arduo. 1 ISIDRO MÉNDEZ. 1948. Por el contrario. sea Martí el que nos dé. en Archivo José Martí. aunque muchas veces la palabra no es en él sino acción escrita. por el conocimiento directo o por referencia. 62. por AGUSTÍN GUERRA DE LA PIEDRA. La Ha- bana. 2 Cit. una nutridísima bibliografía ayuda hoy a los que quieran incursionar por el rico campo martiano. y si me preguntan por otra casi tan bella como "Patria". a su prosa. La Habana. núm. sintiéndonos atraídos por la simpatía que nos despertaron con su lectura o la contemplación de su obra. a medida que a ellos nos hemos ido acercando.. El sentimiento de la amistad en José Martí. 12. las dos direcciones fundamentales en la vida de Martí: el amor a la Patria y el sentimiento de la amistad. de limpidez ejemplar: Si me preguntan cuál es la palabra más bella. De ahí también que. No acontece con el apóstol cubano como con oíros hombres que han señalado su vida con algo imperecedero. No recurriré sino raramente a esa bibliografía. José Martí. . así. Fuentes para el estudio de José Martí. limpiamente y sin llaves. Madrid. en su vida relativamente breve y en su acción. 1925. Aquí —creo— marca ya. Por si esto fuera poco — repito —. que esperábamos entrambas a la altura de sus obras 1 .

nace en él. así. como en tantos otros cubanos. vida imaginada por encima de datos y fechas. al aplicarse al cubano.. por el carácter de la ofrenda martiana en relación a la situación política de Cuba. La vida de Martí es así una vida regida. es de rigor decir que esta preeminencia patriótica en Martí se explica. Hablar del amor a la Patria en Martí es hablar. por lo menos. en parte. en temprana edad. Entre juego y fantasía. al mismo tiempo que es el río el que labra su cauce. el sentimiento de patria alcanza excelencias de primera virtud. En ocasiones trazamos. en realidad. El ardor de patria de Martí se hubiera volcado. para destacar una vez más que el cauce es el que marca el camino de los ríos. A su vez. pero sirve.. y la frase se limpia. . dedicado a la independencia de la isla. ¿Cómo hubiera sido Martí después de la independencia de Cuba? El juego no deja de tener sus peligros. en su totalidad. De pocos como de Martí puede decirse que la Patria se hizo carne en él. vida proyectada en perspectivas nuevas. a aquellas dos. Desde que Martí alcanza. Amor a la Patria y sentimiento de la amistad son los ejes que sostienen la personalidad moral de Martí. "vidas" posibles de grandes hombres. pero ninguna que llegue a aparearse. la idea de la patria libre. por la situación de Cuba. Manojo de energías en un cuerpo enjuto y una mente lúcida. a un lado de la realidad tangible. en lo que significaron. de ese moho que tienen comúnmente las frases hechas de las recordaciones. a comprender la situación cubana. de toda su vida.236 EMILIO CARILLA Otras virtudes — como veremos — podrán señalarse en Martí. Porque toda su vida es una permanente ofrenda a la Patria. indudablemente. AMOR A LA PATRIA. En Martí. fuera —por lo tanto— de la línea que llegaron a vivir. y sólo se cierra — iniciada la lucha libertadora— con la muerte del patriota.

pero celosa de tutelas que pudieran cercenar su soberanía. En 1875 llega a México. aunque su sino se cumpliera en la prédica de independencia. es la biografía de una ofrenda. sin tener en cuenta maravillas tempranas y posibles (y en Martí pueden creerse mejor que en otros). en 1876 se dirige a Cuba por asuntos familiares y vive allí muy poco tiempo ya que en 1877 se instala en Guatemala. Para precisar aun más su prédica: en 1887. la coincidencia que debe verse entre los primeros trabajos periodísticos de Martí y su primera prisión y condena. Desde comienzos de 1869. cordial. En 1877 vuelve a México para casarse.LITERATURA HISPANOAMERICANA 237 en la organización. de nuevo. De nuevo. Cuba. Hombres como Martí no pasan nunca en vano. Así. a ella dedicó sus mejores esfuerzos y por ella murió. Conmutada la primera condena. año en que se . cuando aún no ha cumplido los dieciséis años. profesor por poco tiempo. Por ella luchó. ciertamente. No es fortuita. y con intensidad creciente hasta 1895. jalonado de cargos representativos en el Partido Revolucionario Cubano. Desde 1871 hasta 1874. comienza su período de mayor actividad política. de propaganda oral y escrita.. Hasta la precocidad del cubano destaca aun más su carácter. hasta 1895. es decir. Martí realiza estudios universitarios en España y. es deportado a España en 1870. La biografía de Martí. Abogado. la deportación a España.. en su Cuba abierta a la dignidad. a poco de la orden de insurrección. del país. Martí vive en los Estados Unidos o bien en la región del Caribe que bordea Cuba dedicado casi íntegramente a su obra revolucionaria. y. hasta 1895 —año de su muerte—. asistimos a la nítida trayectoria. salvo una breve residencia en Venezuela. En 1880 se embarca para Nueva York y desde este año. en 1878. subrayo. lo que es más. a los dieciséis años se distinguen ya las dos direcciones fundamentales en la vida de Martí: la del patriota y la del escritor. escribe folletos de propaganda como El presidio político en Cuba y como La República Española ante la Revolución Cubana.

mi único sueño". escribió en 1892). en la oscura escaramuza de Dos Ríos. La brevedad esquemática de esta cronología biográfica — aun como esquemática y. y cerca del final del camino: ¿De Cuba qué no habré escrito? Y ni una página me parece digna de ella. Por eso dijo. 4 JOSÉ MARTÍ. de La Habana. en general. ed. como buen ejemplo. sea de gloria o de cualquier otro interés. 5 Carta a Gonzalo de Quesada. Cuba llena la vida de Martí. místico del deber. . 411. extremada. aunque esto suponga a menudo ataques a E s p a ñ a . Martí es — a u n a q u í — enemigo singular. 1946. ed. exaltada por el hombre en el particularísimo momento de la vida del país ("Cuba. Pudo él escribir. Sin embargo. De Paula 102 al Campo de Dos Ríos. el itinerario biográfico elaborado por FÉLIX LIZASO. 1953). pág. insatisfecho en su sacrificio. I. bien conocida 3 — muestra cuánto pesaba en el cubano la realidad de su patria. magnificada. fechada en Montecristi. Exaltación de Cuba. 5. y los hechos no lo desmienten: 3 Puede verse. de Buenos Aires. apéndice. . La Habana. En Obras completas. 1946. en Obras completas. sino por el placer desinteresado de serle útil 4. pág. Patria e Independencia. y ahora en el folleto Camino de Martí. La palabra nace en Martí caliente de la acción y a la acción va la palabra para darle nueva vida. la Revolución de Independencia) me parece digno 5 . distinguido martiano (ver Martí. ¡Cuántas páginas suyas llevan el nombre de Patria! A la Patria —escribió otra vez— no se la ha de servir por el beneficio que se pueda sacar de ella. Pero no se trataba en él de frases ficticias nacidas al calor de un instante. Todas las referencias que se hagan a las Obras completas de Martí corresponden a los dos volúmenes ordenados por ISIDRO MÉNDEZ y publicados por la Editorial Lex en La Habana. I. sólo lo que vamos a hacer (es decir. 1º de abril de 1895. la vida del que más había hecho por la independencia de Cuba.238 EMILIO CARILLA troncha. 1940. . Cuba.

por completo que sea." (Discurso — 1888 . y de un escritor ligado íntimamente al patriota. que. 7 El manifiesto lo firman Martí y Máximo Gómez. II. y aún amado. I. en Versos varios (Obras completas. como con todos aquellos que son conocidos como proceres antes quizás que como escritores. Claro que si no se trata solamente de un gran patriota sino también de un gran escritor. pág. En otra página anterior: "Jamás echaremos de nuestro lado. oigámoslo una vez más en el famoso "Manifiesto de Montecristi": La guerra no es contra el español. imprevisores. .LITERATURA HISPANOAMERICANA 239 No hiero al mismo español. Además no olvidemos que no podía hacerse la Guerra de Independencia elogiando a la metrópoli. Con Martí. 241).. de quien la sangre h e r e d é . 6 Y en líneas de su prosa: No hemos de olvidar que si españoles fueron los que nos sentenciaron a muerte. al hijo de España que nos ayuda a reedificar el pueblo que sus compatriotas destruyen. ocurre que el primer contacto que se tiene del hombre aparece a través de una historia más o menos solemne. 1486). podrá gozar respetado. 6 . restringe el perfil nítido del hombre.. Pero aún así. LA AMISTAD EN JOSÉ MARTÍ. españoles son los que nos han dado la vida. Contra una de ellas combate y por causa justificadísima. de la libertad. Martí también ve — c o m o otros espíritus singulares — las "dos Españas". 367). antes llamaremos con la voz honrada y los brazos de par en par abiertos. . (Ver Obras completas. pág. NÉSTOR PONCE DE LEÓN. pág. I. que sólo arrollará a los que le salgan.— en Obras completas. el conocimiento parcial. pero fue redactado por Martí. al camino 7. en el seguro de sus hijos y en el acatamiento a la patria que se ganen. Naturalmente.

) 8. Tiene el conde su abolengo. en España. en España. En versos que los cubanos repiten de memoria — ¿ y por qué no los conocerán todos los que hablan español?— aparece con frecuencia la alusión al "buen amigo" y al "amigo sincero". le digo que allí tuve un buen amigo. Versos sencillos. que el detenerse en la importancia que el sentimiento de la amistad adquiere a lo largo de toda la existencia de Martí. En España: Para Aragón. 1353-1354. Si quiere un tonto saber por qué lo tengo. fiel. págs. tengo yo en mi corazón un lugar todo Aragón. franco. en Obras completas. porque tengo un buen amigo. tiene ala el ave: ¡yo tengo allá en México un amigo! 8 MARTÍ. la mushma en su cojinete de arco del Japón. sin saña.. Aquí el amigo es sin duda el pintor Gonzalvo. recuerdo vivo del primer destierro de Martí. tiene la aurora el mendigo. . ciertas notas insistentes en el escritor corroboran rasgos salientes de la humanidad que les da vida. II. para ejemplificar esta aseveración. Nada mejor. en España. que allí quise a una mujer.. Duerme. fiero. {Para Aragón.240 EMILIO CARILLA Así. como en un juguete. Yo digo: no hay cojín como un amigo. En México: Tiene el leopardo un abrigo en su monte seco y pardo: yo tengo más que el leopardo.

.. Fijan estos versos — no tan felices como los de España — su amistad con Manuel Mercado: alta amistad de Martí.. Pero no sólo en sus versos: en su prosa. pág. II. 1351). pág. su permanente canto a la amistad. al comparar la amistad y el amor. tomo a un amigo sincero y pongo a un lado el amor 10 . 1361. para el amigo sincero que me da su mano franca.. el "amigo" y la "amistad". Versos sencillos. por encima de gencias personales. en Obras completas.LITERATURA HISPANOAMERICANA 241 Tiene el señor presidente un jardín con una fuente y un tesoro en oro y trigo: tengo más. tengo un amigo. YO soy un hombre sincero. en Versos sencillos (Obras completas. (Tiene el leopardo un abrigo. Versos sencillos. En una ocasión. Los versos de Martí. 16 . en otras páginas de los Versos sencillos escribió: Si dicen que del joyero tome la joya mejor. dijo: 9 10 MARTÍ. En fin. 1362. referidos ahora a hombres y casos concretos. en Obras completas.) 9.. tiempo continLa papoesías 11 . conservan.. pág. en la afinada prosa de Martí. labra "amigo" late firmemente y aún la conservan como la famosa Rosa blanca: Cultivo una rosa blanca. en julio como en enero. II.. II. aunque no tuvieron en su la difusión que merecían. MARTÍ. 11 MARTÍ. recorren prácticamente el extenso camino que marca toda la obra escrita de Martí.

La verdad es que Martí está siempre por encima de contingencias inmediatas. El primer hecho de trascendencia política en la vida de Martí nos revela ya el sentido que daba a este sentimiento. y le da ese aire de rey con que publica sin querer la hermosura de su hogar. 1948. Escenas mexicanas. puede volar un poco. no puede haberla. pág. le vale la condena a seis años de prisión.242 EMILIO CARILLA La amistad es tan hermosa como el amor: es el amor mismo. Obras completas. La amistad me premia. 14 OCTAVIO R. y la auténtica amistad. correspondencias extraordinarias. pág. sobre el pie en la tierra del amor físico. episodio que. encontraron. Es el episodio de la carta a Carlos de Castro y que liga fuertemente los nombres de Martí y Fermín Valdés Domínguez. dirigida a su amigo Fernando Figueredo: El amor lo premió a Ud. en Martí. No hay oposición entre amistad y amor. La vida de Martí —repito— fue una exaltación de la amistad. núm. II. en Archivo José Marti. que es otro modo del amor 1 3 . en Obras completas. MARTÍ. Un crítico llegó a escribir que "la trayectoria cívica de Martí es la historia de sus amistades" 14 . COSTA. desprovisto de las encantadoras volubilidades de la mujer 1 2 . 781. 13 12 . El sentimiento de la amistad en José Martí. pág. señalada precisamente en su vida: buenos amigos. La Habana. 12. 1817. Quizás fuera más exacto decir que las virtudes martianas. con minúsculas alas. a una realidad concreta. y no muy feliz matrimonio. Quizás para algunos estos juicios —y otros semejantes que pueden agregarse— respondan. MARTÍ. como no podía menos que ocurrir. a mí. a los dieciséis años. condena en parte conmutada por la deportación a España. 167. dentro de las cuales ocupa la amistad lugar principalísimo. II. Punto de partida de una doble vía —vías vinculadas a paralelas— que recorrerán toda su vida: Patria y amistad. Y en una carta.

Máximo Gómez. En México. dan admiradores más que amigos. y sólo amo a quien tiene el valor de vivir con el agradecimiento y la verdad. En fin. Pero estas cualidades.. ni rencor en mi justicia. en primer término. En Obras com pletas. Enrique Estrázulas y sus compañeros cubanos. con la aclaración de que ella es siempre. Federico Henríquez y Carvajal. (Las letras más grandes en la amistad de Martí: Valdés Domínguez. pág. en la grandeza cívica del hombre y hasta en su sentido del sacrificio.LITERATURA HISPANOAMERICANA 243 En España. La amistad es sentimiento mutuo. ¿Dónde se apoya la firmeza y continuidad del sentimiento en aquel cubano que supo ganar tántos y tan buenos amigos ? Se piensa de inmediato en el patriota. dio estos tributos a la amistad. 1817. Sí. de vinculación más pareja. la gran amistad de Martí fue Manuel Mercado. la fortaleza en la amistad de Martí se apoyaba en dos bases inconmovibles: sinceridad y desprendimiento. Ahora conviene la línea ceñida de la prosa: Aborrezco a la falsedad de la vida. ni amor patrio. sobre todo. Quiérame —escribe a un amigo 1 5 — porque le veo entera su grande alma. de base fundamentalmente literaria. ni sentimiento en mí que no pueda ponerle a su recién nacida en la almohada. la gran amistad es el pintor Gonzalvo. MARTÍ. 15 . Pidió y. ya en el umbral de la muerte.. Y porque no hay una mancha en mi existencia.. el Cónsul del Uruguay. Hemos citado versos. Antonio Maceo. II. En Estados Unidos. resonancias que no oculta la música de la frase. Mercado y Gonzalo de Quesada).. ni interés en mi virtud. carta de Fernando Figueredo —1892—. De nuevo aquí nos sirve la palabra escrita. comentario y sostén humano. algo menos. en sí. en Martí. la de Gutiérrez Nájera. los cubanos emigrados que preparaban la emancipación de la patria: Gonzalo de Quesada.

fuera de Cuba. pág. El hecho fundamental de que Martí concentre sus energías en la liberación de Cuba no anula otras virtudes cívicas del hombre. en Obras completas. envidioso. en Guatemala. n o hay más viejos que los egoístas. 17 MARTÍ. sostenido por la bella poesía del poeta. Siquiera para mostrar nuevas perspectivas y para ver precisamente. que muestra la MARTÍ. Dos episodios nos servirán. otro. . II. al margen de un ideal como el de la libertad de su patria. que podía nublar.244 EMILIO CARILLA Y fuera del epistolario. En 1877 se dirigió a Guatemala y a poco de estar allí consiguió un puesto de profesor en la Escuela Normal Central. el egoísmo es dañino. virtudes que. sentimental —muy conocido—. dirigida por su compatriota José María Izaguirre. Uno. De ahí que sea más conveniente buscar actitudes de Martí frente a la tiranía. Porque si es verdad que es común ver unidas la sujeción política y el despotismo. también es verdad que pueden darse multitud de variantes en este machacado hierro. el pensamiento de Martí. si es que podía. 1670. nueva perspectiva para ver — repito — su reacción. desdichado y cobarde 1 7 . pág. menos difundido. 1797. Retorno a Cuba. Notas en cuadernos de trabajos. enfermizo. II. . 16 . . en Venezuela. entre muchos testimonios semejantes: Una gran prueba de la excelencia de los griegos es el valor que daban a la amistad 1 6 . Guatemala ha quedado fijada en la biografía de Martí por dos episodios importantes: uno. el de "La niña de Guatemala". como el repudio de toda tiranía. pudieron asomar con mayor claridad fuera de aquella dirección. E S P Í R I T U DE JUSTICIA. en Obras completas. el otro.

pág. en 1881. elogio que no es aprobado por G u z m á n Blanco. publicó Martí su elogio de Cecilio Acosta. sus goces me serán recreo. Así termina la Revista en su segundo número y así debe otra vez Martí cambiar de tierras. Entre otros artículos de la Revista. sus penas. . Venezuela. Izaguirre. por ISIDRO MÉNDEZ. Al despedirse.LITERATURA HISPANOAMERICANA 245 altura moral del hombre ante la injusticia cometida contra José María Izaguirre. Si el sueldo de que aquí goza es el único recurso con que cuenta para mantenerse y mantener a su esposa ¿a qué queda U d . a mediados de 1881. Es profesor de literatura en el colegio de Guillermo Tell Villegas. Años después. ni zarzas ni guijarros distraen al viajero en su camino: los 18 Cit. dictador de Venezuela. — No haga Ud. El propio Izaguirre ha contado el episodio y la actuación de Martí en la emergencia. Escribe también a su amigo Fausto Teodoro de Albrey párrafos sentidos: Muy hidalgos corazones he sentido latir en esta tierra. cuando se tienen los ojos fijos en lo alto. Martí viaja al continente sudamericano y encuentra de nuevo protecciones y amigos. — Lo que han hecho con Ud. y allí funda la Revista venezolana. devuelve suscripciones y regala los números publicados. es una cosa indigna. 56. Voy a presentar mi renuncia inmediatamente — dice Martí —. Prefiero esto a hacerme cómplice de una injusticia 18 . placeres. vehementemente pago sus cariños. atenido si lo renuncia? — Renunciaré — me respondió con firmeza — aunque mi mujer y yo nos muramos de hambre. angustia. se ve obligado a renunciar. en Caracas. semejante locura — le contesté —. Hombres como Martí son útiles en todas partes. José Martí. sus esperanzas. que tiene la oposición de los partidarios del caudillo Justo Rufino Barrios.

El alma emana. su actitud ante el indio y el negro muestra que en Martí las preocupaciones por todo aquello que llevara el sello de América no tenían para él carácter parcial o fragmentario. Naturalmente. En Obras completas. el indio y el negro (un indio y un negro vinculados esencialmente al paisaje antillano) ganaba singular perspectiva. dosificados. Bien sabemos lo que quiere decir la palabra encendida de Martí y que no hay contradicción. que algún "pensador de lámpara" le pudiera achacar. . 27 de julio de 1881. MARTÍ Y LA JUSTICIA SOCIAL. dijo: 19 Fechada en Caracas. En Martí se daban. Peca contra la Humanidad el que fomente y propague la oposición y el odio de las razas 20 . II. Y en el aspecto social. igual y eterna. I. ante las injusticias que palpaba. A u n q u e estuvieran fuera de su alcance medios para solucionarlos. 442. enhebran y recalientan las razas de librería. 487. circunscribiendo el enfoque a su patria. 20 MARTÍ. Los hombres canijos. los grandes temas del Continente. pág. aunque se haya desvirtuado con frecuencia en la práctica. en el amor victorioso y el apetito turbulento. la identidad universal del hombre.246 EMILIO CARILLA ideales enérgicos y las consagraciones fervientes no se merman en un ánimo sincero por las contrariedades de la vida 19 . los pensadores de lámpara. Sobre todo. En otra página. Escribe Martí: No hay odios de razas por que no hay razas. aquí Martí entronca con una honrosa tradición mantenida en la América Hispánica. de los cuerpos diversos en forma y en color. que el viajero justo y el observador cordial buscan en vano en la justicia de la Naturaleza. entre el comienzo y el final del párrafo. donde resalta. escalonados. Martí no podía permanecer indiferente ante los problemas sociales que veía. Obras completas. pág.

Nuestra América. Sabido es lo que costó en América la abolición de la esclavitud. de "razas morales". Por eso.LITERATURA HISPANOAMERICANA 247 En Cuba no hay temor alguno a la guerra de razas. 1942. . también se dio cuenta de lo que significaba como fuerza reveladora de lo continental y de lo que podía significar el indio en la vida futura de América. escribió aquel párrafo exaltador. de astucia. En 1880 termina la esclavitud en Cuba. no es tampoco atribuible al azar el hecho de que en las últimas colonias españolas la esclavitud se haya mantenido hasta los albores de la independencia. al lado de cada blanco hubo siempre un negro. han subido juntas por los aires las almas de los blancos y de los negros.. I. en realidad. núm. 487. como los blancos. de lealtad. pág. en Obras completas. 21 22 MARTÍ. En el caso concreto del indio. Este pensamiento rige toda la vida de Martí. en los partidos diversos en que se agrupan los hombres 2 1 . tímidos o valerosos. pág. II. muriendo por Cuba. Hombre es más que blanco. Los negros. pág. no dejó de notar Martí la singular preponderancia que en muchas regiones americanas tiene la población indígena. 336). En los campos de batalla. Podríamos hablar. En otra página de ese año escribe: "O se hace andar al indio o su peso impedirá la marcha" (Id. se dividen por sus caracteres. 4. abnegados o egoístas. Por otra parte. más que negro. 343. en que el carácter de optimista profecía trata posiblemente de compensar olvidos e injusticias: Y hasta que no se haga andar al indio no comenzará a andar bien la América 2 2 . así como también se conoce que el problema no revistió igual dimensión en las distintas regiones. amigo del indio (ver Archivo José Marti. Obras completas. 150-154). hasta casi el final del siglo. MARTÍ. más que mulato. En la vida diaria de defensa. de hermandad. La Habana. Sobre el primer pensamiento trazó PEDRO DE ALBA un breve estudio titulado Marti. págs.

desatender llamados que tocaban a todos los hombres y que tenían que ver con la explotación y la justicia. escritor. México. un remedio que lleva su sello. Otros. y conociendo ya el concepto "moral" de la raza en Martí. La conquista del porvenir ha de hacerse con las manos blancas 24.. 91. Hay entre ellos fanáticos por amor y fanáticos por odio. no puede sorprender la reacción del patriota cubano.248 EMILIO CARILLA De tal manera. El vil no es el esclavo —escribió— ni el que lo ha sido. 25 24 Cf. una línea pareja 2 5 . por ISIDRO MÉNDEZ. Su pensamiento social culmina — c r e o — en 1887.. ni éste al ruso. sino el que vió este crimen y no jura combatir. puesto que a todos los reúne un odio común. 1516. De unos no se ve más que el diente. en Obras completas. 1944. Marti. ANDRÉS IDUARTE. De nuevo es aquí fiel a sí mismo: señala el mal y propone el remedio. Con todo. por encima de pequeños puntos corregidos o modificados con los años. En una mente como la de Martí. La cercanía y la 23 Cit. En esta forma también. aquéllos que saben que la Justicia misma no da hijos. JOSÉ MARTÍ. I. José Martí. hay que admitir la unidad en puntos esenciales. pág. Escenas norteamericanas — 1 8 8 3 — . De aquí la flaqueza de sus instituciones. la consideración de los problemas sociales no guarda. es cierto. el francés no odia al alemán. si no es el amor quien los engendra. De otros soldados está lleno el ejército colérico de los trabajadores. son bellos como los caballeros de la Justicia. . hasta sacar del mundo la esclavitud y sus huellas 23 . ni el italiano abomina del austríaco. pág. fuera ya limitaciones o cuestiones de razas. págs. no podía. 318-322. En sus campos. y el miedo que inspiran. de voz ungida y apariencia hermosa. cuando se ocupa de las huelgas de Chicago. de aquí que se mantengan lejos de los campos en que se combate por ira.

dividirse. menos aún en hombres que escapan a me26 ANTONIO MARTÍNEZ BELLO. en sucesos extraordinarios. pero que no se comprenden bien separadas del hombre concreto que las posee. Por eso. por lo menos. lo que significaron como explicación de la conducta de Martí. Sólo el afán de la disección justifica ciertos cortes. Ideas sociales y económicas de José Marti. justo consigo mismo. Aquí es precisamente donde brilla la humildad: grandeza que se sobrepone a la medida de la obra realizada. y admitiendo discutibles aseveraciones. HUMILDAD. como virtudes o cualidades ligadas. Así. el deseo de establecer jerarquías dentro de las virtudes concurrentes.LITERATURA HISPANOAMERICANA 249 justicia avivan su prosa y brota de ella un fuego que no se encuentra en páginas anteriores. Y. La enumeración fragmenta un cuerpo que no puede. por ejemplo. Por debajo de ellas. la humildad. más "vulgares". materialismo "martiano" si no queremos ser infieles a ejes fundamentales del patriota cubano. En última instancia. Después de destacar la importancia que tienen en Martí el amor a la Patria. . el sentimiento de la amistad y el espíritu de justicia. Virtud cristiana. La Habana. que en el hombre que apoya su vida en hazañas poco comunes. Virtud que —bien lo sabemos— se encuentra con poca frecuencia. de ninguna manera hay que olvidar otras virtudes que concurren para construir la maciza contextura moral de Martí. junto a la importancia de algunas resalta. en definitiva. no tan extendida como debiera. 1940. o conviene hacer resaltar. Algunos críticos han visto precisamente aquí el paso de Martí desde el romanticismo hasta el materialismo 26 . Sin embargo. la humildad no tiene igual dimensión en el oscuro hombre que en el hecho de ser humilde aparece. otras más comunes. en rigor.

injustos. En Obras completas. A veces. en honor de las nobles causas. II. pág. nuevas manos muertas. a menos de dos meses. la justa dimensión que esa labor tiene en altos metros: Yo alzaré el mundo —escribió—. 249. y ligado al sentimiento de humildad. pudieron no ser humildes sin ser. Martí habla preferentemente a través del estado de su patria y de lo que el dinero puede significar para liberarla. Encarecimiento de otra virtud cristiana que adquiere en el patriota singulares proyecciones. no de los advenedizos. carta a Federico Henríquez y Carvajal — 1895 —. 220. en Obras completas. U n a vez más notamos que la palabra de Martí se ciñe de manera ajustadísima a los hechos de su vida. la letra no es sino el anticipo profético de lo que después realmente ocurrió. y. por otro lado. I. sino de los que honrada y laboriosamente la merezcan 28 . Martí ve en el dinero el medio de más elevados fines: allí justifica su presencia. Se da en el cubano. Pero mi único deseo sería pegarme allí. En Martí. conocida con el nombre de "Testamento político de Martí". el último peleador: morir callado 27 . Para Martí la riqueza se justifica sólo en ofrenda a la patria. de la verdadera pobreza que sabe. Sea de muchos. Por lo menos. Pero en la admirable tela moral de Martí la humildad es hilo que encaja armónicamente. Nuestra América.250 EMILIO CARILLA didas corrientes. Por una parte se da en él el claro convencimiento de la labor que realiza. . como una oposición natural. 28 27 MARTÍ. el repudio de la codicia y la riqueza desigual. como ocurre con el párrafo trascrito. como Martí. MARTÍ. por otra. pág. Y. Vale decir. al último tronco. había hasta una exaltación de la pobreza. de su muerte. pero no deja de reparar en los peligros que ofrece. así. y que por eso abulta en los que. el 25 de marzo de 1895. La riqueza exclusiva es injusta —dijo—. Está fechada en Montecristi. el panegírico de la pobreza.

gratitud. Donde la proximidad es notoria es en el perfil moral. Cuando el momento culminante se aproxima.. no sólo porque toda su vida fue pobreza. expediciones y barcos. así: desinterés. PÁRRAFOS FINALES. las virtudes toman este orden: amor a la Patria (en Martí — lo hemos visto — toma dimen- . también. Y con esto. Estas páginas dedicadas a la personalidad moral de Martí no pueden olvidar otras que hace años escribí dedicadas a San Martín. se está del otro lado en la pobreza. En Martí. Diferencia.. pequeños pero simbólicos. la reiteración en lo que el dinero significa para allanar compras y equipos. nobleza. en los preparativos revolucionarios. aunque los dos encierren su lucha en los dos extremos de un mismo siglo. En San Martín. los aportes. de las frías moralejas escolares. en la prédica. sino también porque dedicó todo lo que tenía a la causa que tanto amó. en orden descendente. aunque los dos centren su vida en la lucha libertadora.LITERATURA HISPANOAMERICANA 251 ser aún más pobre. Unicamente aquí —repito— aparece en él la mención. Y ya estamos lejos.. con Martí.. espíritu de justicia. en el sacrificio. Más allá de cotejos que no vienen al caso y aún por encima de un intencionado deseo de evitar esquemas semejantes. en la época. en la acción. desprendimiento. Martí —mejor que nadie— puede hablar de la pobreza digna. modestia. a su vez. las virtudes de estos dos grandes americanos los acercan de manera extraordinaria. piensa Martí en la importancia capital del dinero para la obra revolucionaria. Hay diferencia en la trayectoria. Eludo el cotejo —repito— porque no es mi intención trazar nuevas "vidas paralelas". Así lo vemos cuando exalta. que los cubanos más pobres ofrecen. el estudio de su vida nos revelaba una serie de virtudes que escalonaban.

252 EMILIO CARILLA sión de virtud. 29 Marco Aurelio figura entre las lecturas predilectas de Martí. 30 Cf. lo veo como un hombre cuyo rigor de conducta. aunque el límite no quita grandeza a esa actitud. harto discutibles (más aún en los próceres americanos). amistad. pág. cuyo sentido del desprendimiento coinciden con rasgos esenciales de la moral estoica. en Vida y pensamiento de Martí. Fuen- tes para el estudio de José Martí. quizás porque no tuvo esa verdadera Patria. pero sí refrena y domina todo aquello que pueda apartarlo de su misión fundamental. la vida activísima que llevaron hasta alcanzar culminación en sus luchas no fue obstáculo para que resaltaran esos rasgos. MANUEL PEDRO GONZÁLEZ. vol. ni hago hincapié en conexiones estoico-cristianas. No renuncia Martí a la acción para entregarse a sí mismo. . al hablar de senequismo no me encierro en una ceñida caracterización española o hispánica. Senequismo como norma. dentro de ese perfil moral. no hago a San Martín y Martí filósofos estoicos. Hasta se acercan. como es la base ética. aclaro que no es en la severidad del sistema donde resalta esta faceta aproximativa. a la cual aspiraba). Naturalmente. y en aproximaciones evidentes. Martí y la filosofía. En los dos. 25. ("Se dice que leía siempre a Marco Aurelio". pág. humildad. MIGUEL JORRÍN. que asoma fuertemente por entre el tejido más sutil y complejo —como más intelectual— del patriota cubano. De nuevo. acota ANDRÉS IDUARTE. Vale decir. 305). aunque aquí la dirección pueda tener —y es explicable— más firmes raíces intelectuales. La Habana. Simplemente. Martí. En Martí. escritor. es decir. Por mi parte. actitud ceñidamente "humana". el senequismo también aparece en líneas inconfundibles de su vida 29 . reparo en algo tan fundamental dentro de la doctrina estoica. 67. 1942. 1. libre. espíritu de justicia.. en la significación que en los dos toma una actitud ante la vida que se aproxima al senequismo. pág. En el caso de San Martín. (Diversos críticos han reparado en aspectos senequistas de Martí) 3 0 .

claro está. Se refiere. la que dirigió a Gonzalo de Quesada desde Montecristi. págs. el de Cecilio Acosta. Por eso también —creo— su reiterar en "San Martín virtuoso" frente a "Bolívar resplandeciente"32. de 1881). el nombre de nuestro Libertador. la publicada en el Album de El porvenir (Nueva York. Buenos y malos americanos.LITERATURA HISPANOAMERICANA 253 Si estaban tan cerca en ejes fundamentales de la personalidad ¿cómo no iba a comprender Martí la significación de la obra y el sacrificio de San Martín? No le dedicó libros — no estaba en condiciones de hacerlos—. Antonio Bachiller 3 1 . la que figura en Tres héroes (los otros dos son Bolívar e Hidalgo). Peña. ejemplo de síntesis y comprensión. 1891). II. ejemplo de relatos para niños en su medida brevedad e intención. otra. de acuerdo a los materiales reunidos en la época. Bolívar. pero dejó en cambio dos semblanzas del Libertador argentino: una. Martí señala grupos y temas. Obras completas. Había posiblemente causas ocultas de afinidad y adhesión. el estudio sobre San Martín es de 1891. Páez. verdadero índice de su obra literaria. Curioso: a pesar de esta presencia de San Martín — presencia y afinidad — hay críticos que al ocuparse de Martí y tender hacia cotejos más . julio de 1889). las que le hacían recordar. 1. Y no creo que fueran cronologías menudas. En una de sus últimas cartas.. Ver además. Cecilio Acosta. el lº de abril de 1895.. un orden que tenía relativa importancia (por ejemplo. en primer término. Y dice allí: De nuestros hispanoamericanos recuerdo a San Martín. Co31 MARTÍ. en Nuestra América (Obras completas. pág. 32 MARTÍ. I. 117 y 118. Juan Carlos Gómez. en su prosa y su moraleja. Heredia. 4. II. 382 y 438. en La Edad de Oro (núm. Obras completas. págs. a los estudios que escribió Martí. las que ponían en primer término el nombre de San Martín. más comprimida.

sin duda Bolívar lo deslumhra. En fin. José Martí. cuya culminación se alcanza precisamente cuando se consuma su sacrificio.254 EMILIO CARILLA nocemos de sobra la importancia que tiene el eje ético en Martí. cercanos. Buenos Aires. Quizás sea más correcto decir que esa vida configuró una línea particular en su obra escrita. también la letra escrita. debemos reconocer los golosos de la letra escrita que todo. Sí. pág. pero San Martin lo atrae. debe dirigirse a la sublimación de esta cosa perecedera y limitada que es el hombre. no deja de lastimarnos cuando vemos oculto algo trasuntado con tanta claridad en las páginas del propio Martí. hasta podemos pensar que el destino (aquel "destino" en el cual los dos creyeron) marcó en sus nombres. La vida de José Martí se nos presenta como un admirable drama in crescendo. sin explicaciones peregrinas. lo hace HERNÁNDEZ CATA. Quizás sea exagerado decir. En última instancia. 13). Sin dar al hecho más importancia de la que realmente tiene. en inviolable contacto. un gran ejemplar de hombre. una alta y poco común dimensión de hombres. confiere unidad a todo lo que lleva el nombre de Martí. Mitología de Martí. por sobre todo. Aquí. como se hace a menudo. ¿Qué más podemos pedir? La maciza consistencia de estos tres ejes. 1939. pero que también dio en cambio primicias que sólo esa vida podía dar. . que la activísima prédica patriótica de Martí tronchó una obra literaria de más empinado relieve. Concluyo. (Así. por ejemplo. un amor de patria notable y. No nos lamentemos: en Martí concurren una gran obra literaria. que quitó posiblemente primores nuevos a las letras hispánicas. ese sacrificio que anunciaba la trayectoria rápida y el sentido de su vida. no deja de ser curiosa la proximidad fonética que existe entre los nombres de estos dos americanos: José de San Martín. Si Martí alcanzó tan nítido perfil de "Hombre" o menos vagos piensan exclusivamente en nombres como Bolívar y Washington.

Por eso pudo escribir. es odioso. En Obras completas. II. su altura imponente va subrayando nuestra voz. carta fechada en Nueva York. pág. Hablar de Martí supone un honor y un compromiso. fue por encima de todo un hombre de acción que procuró sostener su letra con su ejemplo. caritativa. Quiera Dios que el eco que responda a este sencillo homenaje mío tenga el visto bueno que ansiamos al hablar de Martí. pura. que dejó páginas que no morirán en la belleza de su verso y de su prosa.LITERATURA HISPANOAMERICANA 255 (así. Un hombre y una vida como los que se encarnan en Martí sirven para dar tibia resonancia a la pobre palabra humana. la mentira y la simulación no pueden hablar y ensalzar a hombres como Martí. generosa. sincera. . Él. Pienso que un hombre indigno. cualesquiera que sean sus galas de inteligencia o de hermosura 3 3 . 1880. caliente de corazón. en carta a su hermana Amelia. alta luz de América. alcanzó —otros méritos aparte— culminación poco común. Quien no lo es. se burla o hace eco grotesco cuando nuestra palabra se apoya en una pobre consistencia. este párrafo: Tú eres abierta. 1804. a esta pobre palabra humana. y así como puede dar sentido a nuestra ofrenda. con mayúscula). Pero también su peso. [1953] 33 MARTÍ. que sabía lo que vale una existencia digna en el hombre.

IV SIGLO XX 17 .

De ahí su singularidad. 1960. más allá de la efímera vida que alcanzó: siete números. el periódico quincenal La Montaña. las biografías de Lugones suelen repetir (o apoyarse en) la breve noticia que sobre la Revue dio el hijo de Leopoldo Lugones: 1 Me refiero a publicaciones periódicas dirigidas. su importancia. (Homenaje a Leopoldo Lugones en el centenario de su nacimiento). Porque la revista se publicó en París y en francés. Claro que estas particularidades son fáciles de explicar. también. Antes. por Lugones... en exclusividad. exclusivamente. t. Aparecieron doce números. de Córdoba (1893). núm. aparecidos todos en el año 1914. entre el lº de abril y el 15 de setiembre (cf. 519-522). MIGUEL LERMON. de carácter político. me refiero) fue la única publicación periódica que Lugones dirigió. Por lo común. a lo largo de su vida 1. en el Boletín de la Academia Argentina de Letras. y lo haré más adelante. Quizás sea más exacto hablar de 'la revista francesa de Lugones'. 98.LA REVISTA DE LUGONES (LA REVUE SUD-AMÉRICAINE) . págs. Por ahora es justo apuntar que el título de La revista de Lugones se explica porque la Revue SudAméricaine (a ella. . XXV. Contribución a la bibliografía de Leopoldo Lugones: su obra impresa hasta 1900. junto a José Ingenieros. claro está. No puedo precisar bien la intervención de Lugones en el periódico Pensamiento libre. Lugones había dirigido. de Buenos Aires. en 1897.

aunque esto no pase de ser una minucia. . ce Monsieur L u g o n e s . La Guerra del 14 dio muerte a la misma 2 .260 EMILIO CARILLA Apareció el primer número de La Revue Sud-Américaine. . Comenzaba ella con el relato de la discusión entre mi padre y él. La lectura de los escasos números de la revista muestra bien a las claras su valor. cuya parte francesa estaba a cargo de Mr. agrega que la Revue dedicó "páginas únicas y extraordinarias sobre tales acontecimientos"] 3 . luego de una extensa conversación. Dentro de su carácter especial. no ya como revista baladí [sic]. 241. Por lo pronto. la publicación no apareció en 1913 (que es el año que él menciona con anterioridad a los hechos que narra). Además. Como he dicho. pág. En fin. Llenaron las páginas de aquella publicación artículos originales firmados por eminencias de las ciencias y las artes. especializado en países de América. [Y poco más adelante. al referirse a los sucesos contemporáneos de México. más importancia tiene el señalar que los párrafos de Lugones (hijo) dan una idea muy débil e incompleta de la revista: de lo que significó. y concluía con esto: "Il est terrible. cit. Mi padre. de los colaboradores (a pesar — repito— de la mención de Clemenceau). no es del todo fiel el comentario de Clemenceau que reproduce. 236. El mismo Monsieur Clemenceau — h o m b r e de tanta importancia— no pudo rehusarse al pedido de mi padre. las biografías corrientes de Lugones suelen apoyarse en los datos que trae el hijo: comprobar esto resulta tarea muy fácil. el reputado cronista francés de alto vuelo. . obras publicadas en los últimos años: la de Nélida Salvador (si bien —corrijo— fueron siete. 1949. aceptó escribir su página. pág.. tanto de aquel continente como de éste. Jules Huret. Buenos Aires. y no 2 3 LEOPOLDO LUGONES (hijo). sino como publicación de grande interés europeo. " . sino en 1914. Ob. decía el eminente estadista que aquél habíale convencido sin quererlo él mismo. de su contenido. Como ya se sabe. Las breves noticias de Leopoldo Lugones (hijo) adolecen de algunos errores o imprecisiones. su director general era mi padre. y así. responden más a la verdad dos obras dedicadas a las revistas literarias argentinas.

LAFLEUR. por otro. D. este. S. H. EL NOMBRE Lugones llamó a la publicación Revue Sud-Américaine. Sin embargo. y abarca todo el continente desde México hacia el sur. se borra un exclusivismo hispánico o ibérico. R. Alonso 4 . se amplía el nombre hasta un ámbito caro a aquellos países (en relación a repercusiones de distinto carácter en el nuevo continente). el nombre de América Latina por sobre los de Iberoamérica. y no Revue de l' Amérique Latine. de conformación más externa). de aquel que es tradicionalmente usado en distinciones de tipo geográfico (las de las dos o tres 'Américas'. Claro que el contenido de la revista nos muestra de inmediato que. aquí.LITERATURA HISPANOAMERICANA 261 seis. PROVENZANO y F. 1962. S. Dentro de las denominaciones corrientes que se aplican a las 'Américas'. América Hispánica. P. La razón es obvia: por un lado. y algún otro propuesto. con sus breves noticias. P. Provenzano y F. R. Es decir. nombre. conviene tentar una explicación. 1961. 54. Sudamérica supera ostensiblemente el definido valor geográfico del término. Buenos Aires. dan datos por lo común exactos. n ú m . Lugones utiliza un derivado de Sud-Amérique. en Bibliografía Argentina de Artes y Letras. D. Como sabemos. Lafleur. 61-62. aun en su brevedad. Si bien estas publicaciones. Las revistas literarias argentinas (1893-1960). y la de H. Revistas literarias argentinas (1893-1940). en países como Francia e Italia prevalece. 9. págs. poco agregan para un conocimiento esencial de la revista. que quizás aparecía más defendible desde la perspectiva de París. notoriamente y desde hace más de un siglo. Buenos Aires. pues. y. que reproduce una equivalencia social y lingüística (Sudamérica = América Hispánica) que tuvo bas4 Ver N É L I D A SALVADOR. vale decir. ALONSO. conviene recordarlas porque. . los números de la Revue aparecidos. pág.

O. Lugar. ver trad. The United States and the Inter-American System (¡880-1914). claro está. la denominación Amérique Latine. Quiero agregar. también asoma a menudo. salvo intenciones peyorativas (como la particular South-America) 5. etc. t. el nombre no pretende borrar una cosa muy evidente: lo que Francia significa como signo de cultura y como admiración en Lugones. Cf.. mi estudio titulado Americanismo literario (en el Boletín de Filología de Santiago de Chile. 5 Cf. 1960. por otra parte. De manera especial hace hincapié en la meta que el nuevo órgano persigue: la de servir de enlace permanente y estable entre la América del Sur y Europa. El propio Lugones la emplea alguna vez. Con todo. XV.. en la necesidad de informar a Europa sobre hechos del Nuevo Mundo. Sobre todo.262 EMILIO CARILLA tante difusión durante el siglo pasado.. que. atinadas observaciones de THOMAS Mc GANN (Argentine. por supuesto. 94). si bien hoy se ha restringido notoriamente. sus fines. el carácter de los posibles colaboradores. Tjarks. el nombre que elige Lugones merece tenerse en cuenta. en una de ellas. 263-264). el nombre concreto de la publicación. fundamentalmente. EL PROGRAMA Conocemos el prospecto que anuncia la aparición de la revista. dentro de la revista. . en las relaciones —cada día mayores— entre los "dos continentes". de G. Ver allí ejemplos de Alberdi. tales variantes no anulan. pág. Y. así como en la utilidad de hacer conocer en América los sucesos más importantes de la vida europea. 1963. por último. por cierto. Buenos Aires. ni la intención que sospechamos (y que podemos vincular. no casual. págs. como una consecuencia de los colaboradores franceses (o de los no franceses que escriben en francés). a las dos Américas: la del norte y la del sur. se coloca Lugones). si atendemos al lugar en que la revista nace. De tal manera. Juan María Gutiérrez y Juan León Mera. en relación a la Argentina.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

263

Desde un principio se aclara que no se trata de una revista 'literaria'. Más bien (sin negar la posibilidad de esas colaboraciones) se destaca que la revista atenderá a los grandes problemas políticos, económicos y sociales, de orden nacional y universal. Pero siempre reiterando un primer plano para lo que ocurra en la América del Sur. La revista — se agrega — pretende llegar a un público amplio, público que no excluye ni la élite, ni el lector corriente y curioso. En fin, se especifica que la revista aparecerá mensualmente, en francés, y bajo la dirección de Leopoldo Lugones. En un artículo del primer número, el propio Lugones se encargaba de decir que la Revue Sud-Américaine no era una publicación oficial (ver he Panaméricanisme). Y una noticia publicada al final del segundo, nos advierte que, tres días después de ponerse en venta el primero, fue necesario hacer una segunda edición de este. Bien pronto, tanto el prospecto como algunos artículos de la naciente revista provocaron ciertas reacciones. Así, el escritor colombiano Santiago Pérez Triana, que dirigía en Londres la revista Hispania, reprodujo en ella el artículo de Lugones sobre El panamericanismo, y, entre otras cosas, deduce de dicho artículo preferencia por algunos países y desprecio por otros, que el escritor argentino no mencionaba. Se duele, además, porque Lugones no incluía a Colombia entre las naciones más poderosas de la América Latina (Lugones había citado a la Argentina, el Brasil, Chile y México)... Lugones comentó brevemente el escrito de Pérez Triana, pero rehusó entrar en una polémica (ver núm. 3, marzo de 1914, págs. 479-480).
CONTENIDO GENERAL

Sólo siete números alcanzaron a salir de la Revue SudAméricaine. Su final fue determinado, de manera decisiva, por la situación europea, a mediados de 1914. De tal modo,

264

EMILIO CARILLA

los siete números se reparten en los primeros siete meses (enero-julio [setiembre] de 1914) 6. La disposición del material de la revista era la siguiente, con alguna leve variante en la parte de las Crónicas: 1) Artículos. 2) Crónicas: a) Crónicas del mes. b) Revista de revistas. c) Crónicas bibliográficas. d) La estética de la moda. e) Crónica financiera. f) Hechos y opiniones. Lugones hizo honor a su cargo de director. Aparte de lo que representa la labor organizadora y la búsqueda de colaboraciones prestigiosas, hay trabajos suyos en todos los números. Y aunque no nos sorprenda, esos trabajos ofrecen una notable variedad. Veamos: núm. 1, El panamericanismo; núm. 2, La crisis argentina; núm. 3, Nuestra clasificación botánica; núm. 4, Algunas nociones de geometría elemental; núm. 5, La música popular en la Argentina (con álbum); núm. 6, Tres hechos de historia natural; núm. 7, Florentino Ameghino (comienzo) . Todos estos trabajos, publicados como artículos. Y esta tarea bien visible no excluye notas, comentarios y aun traducciones, aparecidos con su nombre o con sus iniciales. La variedad de conocimientos de que hace gala Lugones (biografía, política, sociología, ciencias naturales, matemáticas, folclore, etc.) no constituye una novedad. De sobra sabemos que no, aunque sí posiblemente se destaca más porque la variedad se refleja de número en número. Además, el
6 En el último número, la cubierta dice "Juillet 1914", y la portada, "juillet-septembre 1914".

LITERATURA HISPANOAMERICANA

265

enciclopedismo lugoniano, en la Revue tan rotundamente ejemplificado, resalta también ante la ausencia de colaboraciones 'literarias' suyas. Quiero decir, de colaboraciones más afines a las que habían cimentado su prestigio, ese prestigio que Rubén Darío había proclamado muy alto pocos años antes (1911), en la recordada Cabeza que dedicó a su a m i g o 7 . Poco cuesta sospechar, pues, que, de manera intencionada, Lugones no incluye poesías suyas en la revista, ni, como digo, otros testimonios de más reconocible categoría literaria, con su nombre. Ocasionales versos de circunstancia (en francés) no modifican este cuadro que acabo de presentar. En otro plano, la revista registra algunas confesiones de Lugones, explicables — me parece — si tenemos en cuenta la época en que las formula. Así, hacia el final de su artículo titulado Tres hechos de historia natural, encontramos la siguiente declaración: L'observation de la nature se révèle être ainsi le vrai sentier de la philosophie et de la morale rationaliste, qui convienne aux hommes civilisés. Un jour, j'ai prétendu organiser sur ce principe l'instruction publique de mon pays. Le cléricalisme s'y est opposé avec succés, en me déclarant sectaire, parce que je supprimais et recommendais aux professeurs de supprimer l'anthropocentrisme dans l'enseignement. Adversaire de tous les dogmes, et spécialement de celui qui les comprend tous, le dogme de l'obédience ou principe d'autorité, j'ai cru que supprimer l'anthropocentrisme, c'était faire quelque chose pour la liberté humaine. Ce système est, en effet, le fondement du despotisme, et l'instrument de l'ignorance la plus funeste, c'est-à-dire de celle qui impose des limites par la force à l'intelligence et à la raison... [La observación de la naturaleza se revela, pues, como el verdadero camino de la filosofía y de la moral racionalista, que conviene a los hombres civilizados.

7 "No creo —dijo Darío— que en nuestras tierras de América haya hoy personalidad superior a la de Leopoldo Lugones..." (ver R. DARÍO, Cabeza: Leopoldo Lugones, en Mundial Magazine, de París, t. II, núm. 7, noviembre de 1911, pág. 53).

266

EMILIO CARILLA

Un día, yo pretendí organizar sobre este principio la instrucción pública de mi país. El clericalismo se opuso con éxito y me declaró sectario porque yo suprimía y recomendaba a los profesores que suprimieran el antropocentrismo en la enseñanza. Adversario de todos los dogmas, y especialmente de aquel que los abarca a todos, es decir, el dogma de la obediencia o principio de autoridad, he creído que suprimir el antropocentrismo era hacer algo por la libertad humana. Este sistema es, en efecto, el fundamento del despotismo y el instrumento de la ignorancia más funesta. Vale decir, de aquella que impone límites por la fuerza a la inteligencia y a la razón... ] 8. Repito: no puede negarse el valor que tienen dentro del pensamiento de Lugones párrafos como el transcrito, por encima quizás del artículo que corona, y más allá de posibles contradicciones que pudieran encontrarse en escritos posteriores del propio Lugones. Sobre todo, posteriores a 1920. Pero no es esto lo que aquí realmente nos interesa. Dejando momentáneamente a un lado el nombre de Lugones, observamos que la revista presenta, en forma más visible, tres grupos más o menos compactos de colaboradores: los iberoamericanos, los franceses y, en menor número, los españoles. Sin mayor significación, los de otro origen. Entre los colaboradores, predominan los iberoamericanos: Carlos Pereyra, Baldomero Sanín C a n o 9 , "Alejandro Sux", Luis María Drago, Enrique Banchs 1 0 , Fontoura Xavier, Ro8

Ver Revue Sud-Américaine, núm. 6, junio de 1914, pág. 370. Precisamente, en un artículo escrito por Sanín Cano con motivo de la muerte de Lugones, recordó el ensayista colombiano la época de la Revue Sud-Américaine como la época de su conocimiento de Lugones: "Conocí a Lugones en Londres, en esa época de su experiencia en el periodismo de París... Apareció la revista con los más lisonjeros auspicios..." (B. SANÍN CANO, Lugones ha muerto, en El Tiempo, de Bogotá, 27 de febrero de 1938. Reproducido en Nosotros, de Buenos Aires, Segunda época, t. VII, 1938, pág. 341). 10 Como hecho singular, notemos que Enrique Banchs y Drago son, fuera de Lugones, los únicos autores argentinos que aparecen en la parte principal de la revista. (Otros, como Levillier y Alejandro Sux, sólo figuran en la parte de Crónicas). Banchs figura con tres poemas: Los nietos de
9

LITERATURA HISPANOAMERICANA

267

berto Levillier, Miguel Díaz Lombardo, Santiago Restrepo, Víctor M. Rendón, Ricardo Rey y Boza... (a la lista podemos agregar, también, el nombre —no extraño— de R. B. Cunninghame Graham, con su artículo sobre El tango argentino: ver Revue, núm. 1, págs. 22-30). Entre los colaboradores franceses figuran G. Clemenceau, Paul Fort, Émile Verhacren, Camille Mauclair, Paul Adam, Francis Vielé-Griffin, Jules Payot, Lucien Descaves... Entre los españoles, Valle Inclán (con dos poemas, texto español y traducción), Rafael Altamira, Antonio Posada, Vicente Gay. Los temas americanos que aparecen con más frecuencia en la Revue tienen que ver, especialmente, con la Argentina, el Brasil, México, los Estados Unidos, y la cuestión de límites entre el Perú, Ecuador y Colombia. La Argentina, por lo común reflejada en su especial situación y crecimiento, aunque Lugones firme un artículo sobre La crisis argentina (núm. 2). Sin embargo, es justo decir que el tema americano que preocupa más a la revista (y a Lugones) es el que se relaciona con la situación de México en aquella época: los problemas internos del país, la revolución, la muerte de Madero; Orozco, Zapata, Huerta, Pancho Villa, Carranza; y el conflicto entre México y los Estados Unidos, desencadenado, fundamentalmente, por la intervención de Henry Lane Wilson, Embajador de los Estados Unidos en México. En efecto, este es el tema que resalta con más continuidad en los pocos números de la revista. Más, por cierto, que las sombrías señales que ya se anuncian en tierras de Europa. Claro que conviene agregar que el panamericanismo de Lugones (como veremos) no deja de tener en cuenta, también, amenazas que se proyectan — desde Europa— por encima del océano. En fin, concretas resonancias del momento...
Thespis, Los Gnomos y Simples palabras, texto español y traducción de Jacques Chaumié. Los poemas de Banchs se publicaron junto a otros de Paul Fort y Stuart Merrill (ver núm. 2, febrero de 1914, págs. 210-218).

268

EMILIO CARILLA

MATERIAL 'LITERARIO'

Atendiendo a la importancia que tiene Lugones en la publicación (como director y autor de artículos) es también el carácter de sus colaboraciones lo que muestra claramente — y en adecuada proporción— el perfil de la revista. Así, con la firma de Lugones aparecen siete artículos (uno por número) en los que no hay ningún tributo específicamente 'literario' vinculado a géneros que habían cimentado el prestigio de Lugones: poemas y cuentos, sobre todo. Pudiera pensarse, aquí, en la biografía de Ameghino (comienzo), como ejemplo de biografía, o en el ensayo sobre La música popular argentina. Pero uno y otro están en evidente desventaja frente a los intentos 'científicos', que predominan. (Dos homenajes poéticos, escritos en francés por Lugones, tampoco modifican esa característica) . En adecuada proporción a este rasgo —como digo— las colaboraciones ajenas siguen esta misma dirección... Y el predominio no se altera por el hecho de que la revista publique tres poemas de Enrique Banchs (texto español y traducción) y dos poemas de Valle Inclán (texto español y traducción) . La mayor concesión está en el, relativamente, más elevado número de poetas franceses, o de lengua francesa, que incluye: entre otros, Paul Fort (en dos números), Emile Verhaeren, Francis Vielé-Griffin, Stuart Merrill... En todo caso, aunque también estén en desventaja numérica frente a las colaboraciones en prosa (y de tema político, social, económico, etc.), es justo reparar en la mayor importancia que se concede a las ofrendas poéticas francesas. Reflejadas, por otra parte, en buenos poetas del momento, conocidos y estimados particularmente por los escritores hispanoamericanos de aquellos años. No es el caso de preguntar por otros nombres que pudieron haber figurado, y que no figuran.

LITERATURA HISPANOAMERICANA

269

Esto pertenece ya a las invitaciones del director y a las correspondientes respuestas. En conjunto, esta mayor presencia concedida a poetas franceses, este predominio en relación a poetas hispánicos, puede explicarse, en parte, como resultado del lugar en que la revista se publica, de su lengua, y, naturalmente, de lo que significa la literatura francesa para los escritores hispanoamericanos de la época. EL AMERICANISMO DE LUGONES Cuando se habla del pensamiento político de Lugones, es ya una especie de lugar común la referencia a las diversas etapas de ese pensamiento. Y el enfoque suele hacerse a través de tópicos casi inamovibles: el socialismo de Lugones, Lugones y el liberalismo, Lugones aliadófilo, Lugones y la "hora de la espada" 11 . Es el momento de mostrar que tal esquema queda incompleto sin la mención de Lugones y sus convicciones americanistas, convicciones más importantes de lo que se sospecha, y centradas precisamente, en la época de la Revue Sud-Américaine. Mejor dicho, esta revista nos muestra de manera más cabal ideas lugonianas en relación al continente. Conceptos
Un ejemplo entre muchos. En el difundido librito de Borges sobre Lugones (en colaboración con Betina Edelberg), leemos el siguiente párrafo: "Nadie habla de Lugones sin hablar de sus múltiples inconstancias. Hacia 1897 —época de Las montañas del oro— era socialista; hacia 1916 —época de Mi beligerancia—, demócrata; desde 1923 —época de las conferencias del Coliseo—, profeta pertinaz y dominical de la Hora de la Espada..." (J. L. BORCES, Lugones, en Nosotros, de Buenos Aires, Segunda época, VII, 1938, reproducido en Lugones, ed. de Buenos Aires, 1965, pág. 82). Ver, también, en esta obra, págs. 65-67. Claro está que sin entrar a analizar el breve párrafo de Borges, el proceso no es tan simple como el que muestra. Resulta también curioso que un capítulo, igualmente breve, se titule Lugones y la política, y no aparezca en él ninguna mención del americanismo de Lugones.
11

étant donnée l'insuffisance de pouvoir effectif des autres pays. modifican algo la fisonomía corriente con que se presenta a Lugones a través de repetidas noticias. á vrai dire. ils l'on fait quelquefois. ainsi que du monopole de la doctrine. mais. donc. il conviendra de la compléter avec la doctrine de Drago. Maîtres absolus de la doctrine. le cas du Panama. à l'abri de toute injustice. car il n'est pas la nation. moins il sera possible d'en abuser. En forma especial. il convient que les Républiques latines du Nouveau-Continent concurrent avec moins de passivité a son application. Es fácil advertir que este sereno comentario de Lugones se origina en la situación de México y en el papel que los Estados Unidos desempeñan en la crisis mexicana. Pour la rendre plus efficace. como digo. sont aussi ceux auxquels elle est la plus profitable. quiero destacar el artículo titulado El panamericanismo que. la diplomatie n'est pas encore aux États-Unis un art supérieur. salió en el primer número. y que. avec le plus de zèle.270 EMILIO CARILLA que tienen la particularidad de estar determinados por hechos concretos e inmediatos. dans l'intérêt même des États-Unis. doivent intervenir pour l'application de la doctrine. d'autre part inévitable jusqu'à aujourd'hui. . les États-Unis peuvent en abuser. d'être nécessaire à la sécurité américaine. con valor claramente inaugural. sont précisément ceux-là mêmes qui en peuvent devenir les victimes. les plus intéressés à dissiper cette ignorance. si bien no es el único testimonio. non plus que d'homme. il faut que les pays américains —qui n'en ont plus besoin pour subsister— fassent leur ce principe et qu'ils s'érigcnt ainsi en nouveaux gardiens de l'intégrité continentale. La doctrine de Monroë continue. Afin de réaliser cette idée avec succés. Cependant. Ainsi. provient de l'ignorance dans laquelle elle vit à leur égard. une autre iniquité aggravée de maladresse. C o m o eje de los párrafos advertimos el análisis que Lugones hace de la doctrina de Monroe. La doctrine de Monroë doit appartenir à toute l'Amérique. La plupart des erreurs commises par la Grande République envers ses soeus... et non pas seulement aux États-Unis: plus il y aura de nations qui l'adoptent. la conquête du Texas et de la Californie fut une conséquence inique du système "esclavocrate". car. ceux qui.

es necesario.. Este pensamiento tuvo vigencia en él durante varios años. la conquista de Texas y de California fue una consecuencia inicua del sistema "esclavócrata". sabemos.. algo cambió en las categorías y conceptos que había acuñado. los más interesados en disipar esta ignorancia son precisamente los que pueden convertirse en víctimas. La mayor parte de los errores cometidos por la Gran República contra sus hermanas proviene de la ignorancia en que ella ha vivido. dada la insuficiencia del poder efectivo de los otros países. el caso de Panamá. 12 Por supuesto. que los países americanos que no tienen necesidad de la doctrina para subsistir hagan suyo este principio y se erijan en nuevos guardianes de la integridad continental. a cubierto de error o de injusticia. otra iniquidad agravada por la torpeza. a decir verdad. la diplomacia no es todavía en los Estados Unidos un arte superior. como no hay hombre. . mejor dicho. Amos absolutos de la doctrina. Así. antes. pues. La doctrina de Monroe debe pertenecer a toda América y no sólo a los Estados Unidos. . primero. Pero. será menos posible abusar de ella. Chile y México)] 1 2 . los Estados Unidos pueden abusar de ella. por otra parte. (Y salvadas —claro está — las distancias que van desde el "militarismo desde dentro" hasta el "militarismo desde fuera"). Después de 1920. Sin embargo. Brasil y Chile en el conflicto entre México y los Estados Unidos. Para hacerla más eficaz. así como del monopolio de la doctrina. pues no hay nación. Con el fin de realizar esta idea con éxito. Lugones lo veía también como un dique a la "expansión militarista" europea (particularmente de Alemania) sobre América. . no se me escapa que en esta concepción del 'panamericanismo' (con derivaciones cercanas). aquellos que deben intervenir con más celo en la aplicación de la doctrina. han abusado algunas veces. Brasil. Cuanto más naciones la adopten. inevitable hasta hoy. por el propio interés de los Estados Unidos. el escritor argentino. convendría completarla con la doctrina de D r a g o .LITERATURA HISPANOAMERICANA 271 [La doctrina de Monroe —dice— continúa siendo necesaria para la seguridad americana. son también aquellos a los que la doctrina puede resultar más provechosa. conviene que las repúblicas latinas del Nuevo Continente cooperen con menos pasividad a su aplicación. (Y aclara más adelante que los países "que no tienen necesidad de la doctrina de Monroe para subsistir" son la Argentina. Lugones verá poco después lo que considera una aplicación cabal de la Doctrina de Monroe en la mediación que tuvieron la Argentina.

Y. en las páginas de la Revue. La Médiation (en la Revue Sud-Américaine. 6. el otro era Manuel Gálvez. . núm. . siquiera. 13 Ver LEOPOLDO LUGONES. el título aparece mal reproducido. de Buenos Aires. 1). 479). por el problema de México y los Estados Unidos. por RICARDO OLIVERA. a comienzos del siglo (ver revista Ideas. 1. menciona. indirectamente. semejante insensatez. núm. el Paraguay y el Uruguay. . América para los americanos. 14 Años después. Y entre otras cosas. núm. t. Ricardo Olivera era uno de los dos directores de la revista.. La mediación. 3. 1903). 4). también se ocupó de problemas políticos y vinculados al continente en otros números de la revista (Entrenous. 1. pero la brevedad de la cita lo hace muy incompleto. núm. pág. respondiendo a las palabras recelosas de Pérez Triana 14 . et devient la formule du Nouveau-Monde. puesto que no menciona a Lugones en relación al problema de la mediación de Argentina. El importante libro de THOMAS Mc GANN. núm.. junio de 1914. pág.272 EMILIO CARILLA La doctrine Monroë. Segunda época. Como sabemos. escribía a Joaquín García Monge: "No soñamos. La prédica americanista de Lugones dentro de la Revue no se redujo a esos artículos (repito: El panamericanismo.Sud-Américaine. Además. a cessé d'être un instrument propre aux États-Unis. que no destaca que el panamericanismo de Lugones está determinado fundamentalmente. tan respetados por nosotros como cualquier gran potencia. Brasil y Chile. y bajo las mayores simpatía y concordia" (ver Cuatro cartas de Lugones a Joaquín García Monge. el artículo de Lugones sobre El panamericanismo (de la Revue Sud-Américaine. de Buenos Aires. en un breve párrafo. Testigos. pienso que Mc GANN no conoce otros artículos (y números de la revista). sobre todo. Por primera vez lo hizo. en el caso de México. núm. Por último. ha cesado de ser un instrumento de los Estados Unidos y se convierte en la fórmula del Nuevo M u n d o . ] 1 3 . en 1926. entonces. VII. La hegemonía continental de la Argentina había sido preconizada. 6). Lugones defendió más de una vez a su patria contra aquellos que veían "ambiciones imperialistas" en la Argentina. [La doctrina de Monroe —concluye entonces Lugones— en plena acción intracontinental. Destacando siempre el valor del primero. en Nosotros. ya citado. Bolivia. en pleine action intra-continentale. núm. 355).

No me olvido que otros temas políticos y sociales se superponen con holgura a nuestro tema. 1930. cuyas particularidades bien conocemos y que 15 Sólo a título de ejemplo puedo dar algunos testimonios: — La América Latina (en La Nación. sólo quiero reiterar la supervivencia del americanismo en Lugones. También. LUGONES (hijo). cabe la mención de una circunstancia previsible: "Durante la Guerra de Cuba" —nos dice Rafael Alberto Arrieta —. — El estado geórgico (en La Grande Argentina. que se prolongan. 23 de junio de 1957). ARRIETA. pág. 1917) y La torre de Casandra (Buenos Aires. — Rehallazgo del país (en La Nación. ¿1924?). ed. con esta particularidad. aunque se debilite considerablemente con los años. dentro de una militancia de sobra conocida. El libro Mi beligerancia (recopilación de artículos publicados en el diario La Nación. aun dentro de obras suyas donde el americanismo no constituye el motivo fundamental. Notas sobre el Modernismo en Buenos Aires. Buenos Aires. retrocediendo muchos años. donde Lugones fundamenta razones con la traducción de partes esenciales de su propio artículo sobre El panamericanismo. Mi padre. aunque en forma más diluida. citada. Y. además.LITERATURA HISPANOAMERICANA 273 Hay. no siempre recogidas en libros y posteriores a 192015. de Buenos Aires. 18 . de Buenos Aires. en La Prensa. entre diferentes artículos. si bien están relativamente cerca de 1914. La Revue aparece como el núcleo del cual se desprenden diversas líneas. de Buenos Aires. ramificaciones dignas de recordarse. el titulado 'Neutralidad imposible. 309). sobre todo. 1919). hasta el final de su vida. y referido fundamentalmente — como sabemos— a defender la causa aliada durante la Guerra) ofrece. "Lugones no estuvo de parte de España y creyó ver en la adhesión de Rubén Darío a ello sólo cierta inquina antipanamense de Centro América contra el Yankee" (ver R. A. 8 de noviembre de 1936). en libros como Mi beligerancia (Buenos Aires. Pienso. en colaboraciones periodísticas. Un ejemplo significativo y particular de derivación cercana a la revista lo vemos en el siguiente hecho. de Buenos Aires. Digamos también que en 1924 Lugones fue designado representante de Hispanoamérica ante la Comisión de Cooperación Intelectual de la Sociedad de las Naciones (ver L.

cuando esa influencia puede llegar por caminos claros. especialmente. su creciente poderío y expansión.. hostilidad. Siglo xx: admiración por su poderío y engrandecimiento. O. recelo. falta una buena síntesis orientadora. . Buenos Aires. en juicios suyos dedicados preferentemente al tema. Siglo xIx: modelo. Primera serie. hay traducción española. 17 Esto no significa regatear méritos a obras como las de JOSÉ DE O N Í S (The United States as seen by Spanish American writers. no menos. en Expresión de Hispanoamérica. hecha con conocimiento e imparcialidad 17. En síntesis. La situación de los Estados Unidos en el continente americano. Nueva York. 1960) y JOSÉ BALSEIRO (Confrontación de las Américas. ha encontrado abundantes ecos bibliográficos. En un libro sobre Sarmiento. 1957. el juicio de Lugones resulta. buen conocedor de la obra lugoniana. destaco la necesidad de ir mucho más allá. Buenos Aires. equilibrado. oposición. San Juan de Puerto Rico. pero. la posición de los Estados Unidos en el continente. Tantos que. de Buenos Aires. ejemplo. . págs. Cambridge. prevenciones acerca de su poder (al mismo tiempo que fustiga debilidades ajenas) y acepción de su influencia. La actitud de Lugones en los problemas generales vinculados a América fue sensata y comprensiva. Sobre el tema trac también datos de interés el libro de THOMAS Mc GANN que he citado en varias ocasiones (Argentine. publicado hace unos años. ni panegírico ciego. de G. 1952). En el otro sector previsible. Simplemente. igualmente. ANGEL DEL RÍO (El mundo hispánico y el mundo anglo-sajón en América.274 EMILIO CARILLA había publicado en el primer número de la Revue Sud-Américaine16. 1960. admiración. The United States and the Inter-American System (1880-1914). 1960). 29-48). Tjarks. de acuerdo a la riqueza de materiales d i s p o n i b l e s . (Señalaba también que la 16 Neutralidad imposible se publicó primero en La Nación. Y me apoyo. Debo estos datos a la gentileza del señor Miguel Lermon. distinguía yo la siguiente partición elemental en la bibliografía hispanoamericana sobre los Estados Unidos. el 7 de abril de 1917. Mass. . desgraciadamente. Ni ataque desorbitado. respeto (casi sin atenuantes).

LITERATURA HISPANOAMERICANA 275 distinción entre los siglos debía entenderse dentro del contenido de los siglos político-culturales. repito una vez más: el enfoque de los problemas de América. el Darío finisecular de Buenos Aires). De todos modos. 1962. el siglo xx comenzaba. y otros factores conexos — como el equivalente en el sur de lo que representan los Estados Unidos en el norte. (Y no es sólo la palabra entusiasta de Rubén Darío la que proclama grandezas y paralelos). hacia 1890. a la actitud de un Alberdi. se centra en la Revue SudAméricaine. Cf. La época que señala la mayor preocupación americanista de Lugones es la época en que suele presentarse a la Argentina — por su desarrollo social y económico. por parte de Lugones. la tradición argentina ofrece. más debilitadas. digno de tenerse en cuenta. una más clara noción del fenómeno. Con Lugones volvemos en ciertos aspectos. más negros que blancos. 142-145. a favor de una influencia menos visible y con distancia geográfica que permite. buenos testimonios de los dos momentos. por lo común. Sarmiento es nombre insustituible como muestra de adhesión. mi libro El Embajador Sarmiento (Sarmiento y los Estados Unidos). con mayor experiencia acumulada. Su pensamiento sobre el tema es. aparte de lo que significa ya. págs. como complemento. En general. Rosario. Y. De tal manera. 18 . es la suya una actitud bastante corriente en la Argentina. por último. con algunas proyecciones ulteriores. diferencias de tono entre las regiones más cercanas a los Estados Unidos y las del sur del continente) 18. aquí. En Alberdi hay blancos y negros. En fin. en Darío (quiero decir. si no fundamental. Tales factores repercuten a menudo (no hablemos de propaganda o de ataques interesados) en un enjuiciamiento más sereno de los Estados Unidos. en el ideario lugoniano. En Groussac. a través de páginas recordables. Hay otro aspecto que me parece importante destacar.

De manera especial —lo subrayo una vez más— porque. por supuesto. por diferentes motivos. no desmerece. sociales y económicos. De la misma manera que la sede de la revista confirma vínculos y afinidades de sobra conocidos. ya se enunciaban en el prospecto. insisto en la significación que la Revue tiene dentro de la obra total de Lugones. A pesar de todo ello. con un conocimiento de la realidad del continente que pocas veces se ha valorado en él. Como sabemos. . más bien. sobre todo. por supuesto. que a los literarios y artísticos en general. Por otra parte. la publicación es hoy más citada que conocida.276 EMILIO CARILLA CONCLUSIÓN El hecho de que la Revue Sud-Américaine se haya publicado en francés. Con el agregado de que la lengua (aunque sea el francés) tampoco favorece su mejor perfil. nos revela su preocupación 'americanista'. poetas) contribuyó también a fijar relaciones y simpatías. Es fácil explicar el porqué del lugar y el porqué de la lengua de la revista. alcanzara breve vida y diera tanta o más importancia a los temas políticos. Con todo. ni el que da prestigio al Lugones 'escritor'. En otra dirección. Reconocemos que el autor que aparece aquí no es. quizás convenga decir aquí que el contacto con escritores franceses de la época (particularmente. el valor de la revista. no me parece redundante repetir que la Revue fue la única publicación periódica que dirigió — solo — Lugones en su larga vida de escritor. Es cierto que. Testimonio de alguna importancia para ahondar en el pensamiento y en las múltiples actividades que lo caracterizaron. el que ostenta líneas más nítidas. acuciarnos a que se la conozca mejor y a que se la considere como un documento ineludible en la biografía y bibliografía lugonianas. Pero tal comprobación debe.

.LITERATURA HISPANOAMERICANA 277 La Montaña (1897). fue dirigido. con poca diferencia. de manera fundamental. el predominio de lo hispanoamericano. citada. 19 Cf. que. Madrid. pág. hay más de un signo común entre las tres revistas: el lugar en que aparecen (nada misterioso). Quizás hubo algo de esto. La Revue Sud-Américaine coincide en el tiempo con otras dos revistas de algún relieve. Concepción. Lugones fue frecuentemente invitado a dirigir revistas de diferente tipo.. pero se negó en forma sistemática. Creo. cuando al séptimo u octavo número el periódico dejó de existir. de Ventura García Calderón (estas dos. y con mi libro Una etapa decisiva de Darío (Rubén Darío en la Argentina). Pero. Temo que la buena fe de Lugones haya sido explotada por los especuladores franceses y latinoamericanos de París en esos años de prueba. 1967.. El hecho tiene alguna importancia porque. . págs. con una coincidencia que me parece oportuno recordar. Lugones ha muerto. fue la situación de Europa a mediados de 1914 la que cortó este y otros intentos semejantes. 138. como es fácil adivinar. unos pocos textos en español llevan su correspondiente traducción). 290-291). y a la Revista de América (1912-1914). con mi estudio Las revistas de Rubén Darío (en Universidad de Concepción. Naturalmente. periódico político. a tales empresas. 1967. por José Ingenieros y Lugones. y al cual no es ajena la situación europea al promediar el trágico año 191419. fuera de los ejemplos citados. SANÍN CANO. pág. que. de Rubén Darío. el final de las tres revistas. más allá de tan notoria diferencia. Obtuvo colaboración (moyennant finance) de grandes personajes franceses y todo parecía ir viento en popa. como sabemos): "Apareció la revista. publicadas en español). la lengua marca la diferencia (en la de Lugones. Me refiero a Mundial Magazine (1911-1914). 341). con los más lisonjeros auspicios. por otra parte. no se reduce a lo literario. A propósito del final de la Revue escribió Sanín Cano (colaborador de ella.. Termino. y. sin embargo. ed." (B. dirigidas por escritores hispanoamericanos y publicadas en París. conjuntamente. Rubén Darío. por último.

.. B. La Psychologie du Peuple Espagnol . La Démocratie en Amérique 1 Paul Adam. III. IV.. Camille Mauclair. Rafael Altamira. Perrotin. Cunninghame Graham. Sanín Cano. Sociologie REVUE DES REVUES 134 136 Revues anglaises Revues allemandes Revues francaises 138 142 148 . Droit. Le "Home Rule" et l'Irlande 75 X. P. VIII... Le mois scientifique et industriel CHRONIQUES BIBLIOGRAPHIQUES 108 111 118 121 Dr..... T. La Culture Morale à l'École Primaire 60 Guglielmo Ferrero. 103 CHRONIQUES DU MOIS B. VI. La situation européenne au seuil de 1914 .278 EMILIO CARILLA APÉNDICE ÍNDICE GENERAL Vol. La Sud-Amérique à Londres Saint-Brice.. Médecine René Lafarge. I.... II. Messe de Minuit 58 Jules Payot. Le Tango Argentin 22 Leopoldo Lugones. Les faits du mois H. LA REVUE de SUD-AMÉRICAINE 1914 1. Francois Moutier... Clemenceau. O'Connor.... L'Etat Présent des Arts Plastiques en Trance 93 XI... Le Panaméricanisme 31 Maurice Ajam.. Ronald Mcneill. enero I. Le Puritanisme Romain et la Condition de la Femme 71 IX..... Le Nationalisme Économique 41 Francis Vielé-Griffin. DE núm. L'Or Noir 11 R.... V. G. VII.

. En soirée CHRONIQUE FINANCIÈRE 152 París.. Leopoldo Lugones. Revues anglaises Paul Bruck... Politique Dictatoriale 169 III..... Médecine René Lafarge. Poèmes 206 VI. La Crise Argentine 193 V.LITERATURA HISPANOAMERICANA 279 L'ESTHÉTIQUE DE LA MODE Louise Faure-Favier.. Droit. Jean Charles Roux. Berlín 154 Núm. Revues allemandes 296 300 305 . Sociologie Edmond Barthélemy. Charles Maurain.. Drago... La Sud-Amérique a Londres Saint-Brice. Paul Adam. Londres. Perrotin. 2. Les Marines des États Sud-Américains 219 VII. Histoire REVUE DES REVUES 288 290 293 Paul Dermée. Stuart Merril.. Jean Morel. La situation politique Les faits du mois Chronique sud-américaine Éphémérides américaines Marcel Réja.. Le mois scientifique el industriel CHRONIQUES BIBLIOGRAPHIQUES 256 258 262 264 271 273 275 278 Dr. L.. Le Théâtre André Fontainas. Le mois artistique H. Pierre Baudin. Paul Fort. Origine de nos lnstitutions 161 II... Banchs.. febrero de 1914 I. L'Or Noir (Fin) 242 CHRONIQUES DU MOIS B. M.. Revues francaises Gabriel Henry. Politique de Concorde 181 IV. E.. Sanín Cano... Les Problèmes Actueles en Aviation . 229 VIII.. Camille Pelletan.

Au bois CHRONIQUE FINANCIÈRE 309 París. VIII. Le mois scientifique et industriel REVUE DES REVUES 409 412 418 420 432 436 445 448 Paul Dermée. La situation politique Les Faits du mois A. Les Grandes Manoeuvres et la Guerre. Le mois artistique H. La Sud-Amérique à Londres Saint-Brice. Revues Gabriel Henry. Les Colonies Françaises en cas d'une guerre européenne CHRONIQUES DU MOIS B. VII. L'État Presént de la Musique en France Pierre Mille. VI. Londres. Revues anglaises Paul Bruck. III. II. Chronique sud-américaine Éphémérides américaines Marcel Réja. L'Argeníine vue de la France Camille Mauclair. Ma Gerbe. Deux Sonnets Henri Lorin. 3. Perrotin. IX. Poéme Fontoura Xavier. Le Mexique se suffit Miguel Díaz Lombardo.280 L'ESTHÉTIQUE DE LA MODE EMILIO CARILLA Louise Faure-Favier. Sux. IV. Notre Classification Botanique Émile Verhaeren. Berlín 311 FAITS ET OPINIONS Núm. V. Sanín Cano. Le Théâtre André Fontainas. Leopoldo Lugones. La Question Mexicaine Général Bonnal. Revues allemandes françaises 456 460 465 . I. marzo de 1914 321 337 350 362 375 376 379 390 399 Carlos Pereyra..

L'Orientation hispano-américaine de la Politique Espagnole IV. Le Mois artistique H. abril de 1914 I. Perrotin. La Politique Française II. Pompeo Molmenti. Devant el Miroir CHRONIQUE FINANCIÈRE 469 París. II. Ramón del Valle-Inclán. Revues françaises 130 . Éthnographie Américaine: Les Indigénes du Putumayo CHRONIQUES DU MOIS 1 13 22 31 54 57 58 B. Les nocturnes VII. Quelques propos de Géométrie élémentaire V. Berlín FAITS ET OPINIONS 471 Vol. C. Rey de Castro. Le Théâtre André Fontainas. núm. Le Mois scientifique et industriel REVUE DES REVUES 77 80 86 88 106 110 114 119 Paul Dermée. Leopoldo Lugones. 4. Londres. Paul Fort. La Sud-Amérique a Londres Saint-Brice. G. La Furlana et les anciennes danses vénitiennes III. Chronique sud-américaine Éphémérides américaines Marcel Réja. Clemenceau. Adolfo Posada. Sux. Sanín Cano. Poemas (version francaise de Jacques Chaumié) VI. La situation politique Les Faits du mois A.LITERATURA HISPANOAMERICANA 281 L'ESTHÉTIQUE DE LA MODE Louise Faure-Favier.

Émile Borel. Études. Víctor M. La Sud-Amérique à Londres Saint-Brice. Le réveil religieux en Trance II. L'adaptation de l'enseignement secondaire aux progres de la science I I I . Essais. Belle santé. Émile Verhaeren. Rendón. Revues allemandes CHRONIQUES BIBLIOCRAPHIQUES 135 138 Commandant Nell. Rio de Janeiro FAITS ET OPINIONS 148 Núm. Leopoldo Lugones. CHRONIQUES DU MOIS B. Ricardo Rey y Boza.282 EMILIO CARILLA Gabriel Henry. Revues nord-américaincs Paul Lévy. poème LES FRONTIÈRES DU PUTUMAYO V. Le point de vue de la Colombie 209 VI. Londres. Santiago Restrepo. La musique populaire en Argentine (avec un supplément musical hors-texte) IV. 5. La frontière de la République de l'Equateur 222 VII. Sanín Cano. Berlin. Salomon Reinach. Les frontières du Pérou avec l'Equateur et la Colombie 248 Avec une carte. La Situation politique 273 276 . Le sac et les poches CHRONIQUE FINANCIÉRE 146 Paris. Marine et Voyages Georges Le Cardonnel. Critique L'ESTHÉTIQUE DE LA MODE 142 144 Louise Faure-Favier. mayo de 1914 161 169 183 207 I.

6. 321 335 346 360 375 377 384 B. Chronique sud-américaine Roberto Levillier. Le Mois artistique H. Trois Faits d'Histoire naturelle Wilfrid Wilson Gibson. Sux. Le Théâtre André Fontainas. Revues Gabriel Henry. III. Perrotin. André Verniére. La Renaissance de l'Espagne CHRONIQUES DU MOIS I. IV. Réponse à des censeurs CHRONIQUE FINANCIÈRE 311 Paris. Poémes (versión francaise de Henry D. La Trance vue de l'Argentine Henri Perrotin. Comment établit-on la Carte d'un Pays? Leopoldo Lugones. Chronique sud-américaine Éphémérides américaines A. Le Cinema rival du Théâtre Henri Lorin. Berlín. La Situation politique A. junio de 1914 Lucien Descaves. Revues anglaises françaises 439 443 . F. II. Le Mois artistique H. Perrotin. Sanín Cano. he Thédtre André Fontainas..LITERATURA HISPANOAMERICANA 283 280 287 294 296 301 306 A. Le Mois scientifique et industriel REVUE DES REVUES 397 400 406 419 422 425 432 Paul Dermée. Le Mois scientifique et industriel L'ESTHÉTIQUE DE LA MODE Louise Faure-Favier. Davray) VI. Rio de Janeiro 313 Núm. Sous le Soleil mexicain VII. V. Vicente Gay. Sux. La Sud-Amérique à Londres Saint-Brice. Le Socialisme à Buenos Aires Éphémérides américaines Marcel Réja.

Le Crépuscule d'un dieu. Leopoldo Lugones. VIII. Poéme VI. Marine et Voyages Georges Le Cardonnel. Le Théâtre André Fontainas.. Florentino Ameghino V. L'Évolution de la matière brute III.. Henri Perrotin. Comment établit-on la Carte d'un Pays? CHRONIQUES DU MOIS 1 22 32 44 57 59 63 69 B. Lugoncs. Londres. Le Mois artistique REVUE DES REVUES 100 104 109 118 121 127 Paul Dermée.. Nouvelles Adolphe Pope. André Spire. André Fontainas. Sciences Commandant Nell. julio [septiembre] de 1914 I. xxx. La Sud-Amérique à Londres Saint-Brice. Libérateur de Buenos Aires II.284 EMILIO CARILLA Paul Lévy. Beethoven . Jacques Liniers. Sux.. Alfredo Casella. 7. L'État des Provinces du Rio de la Plata en 1824 . Revues italiennes CHRONIQUES BIBLIOGRAPHIQUES 448 450 L.. Histoire CHRONIQUE FINANCIÉRE 456 460 463 468 Berlín. La situation politique A. núm. Poèmes VII. Revues anglaises françaises 133 137 . Sanín Cano. Gaston Deschamps. Chronique sud-américaine Éphémérides américaines Marcel Réja. IV.. Contes. Romans. Revues allemandes Florian Marie Delhorbe. Rio de Janeiro FAITS ET OPINIONS 470 Vol. Armand Gautier. III. Revues Gabriel Henry. Émile Magne.

Londres. B. Revues italiennes CHRONIQUES BIBLIOGRAPHIQUES L.LITERATURA HISPANOAMERICANA 285 140 142 Revues nord-américaines Florian-Marie Delhorbe. Quelques livres d'énergie A. Bonneff. poésie CHRONIQUE FINANCIÉRE 147 151 Berlín. M. Rio de Janeiro [1974] 152 ..

. A pesar de los años transcurridos. a su vez. el escritor mexicano se presentaba en plena madurez. y si su palabra más cálida era envidiada bien de pocos. ya que si fue siempre presencia viva. Juicio. con más razón lo fue en los últimos tiempos. México era su patria y lugar de residencia. que si puede determinar la circunstancia (jubileo. y. Alfonso Reyes es. no necesita de la circunstancia para ganar. cuando nacía el siglo. Por supuesto. homenajes especiales. aún de los libros decididamente eruditos. sin duda. su conversación. Resulta difícil — lo vemos — acostumbrarnos a su ausencia. a todos los lugares donde se hablara español. como en otros. su palabra más amplia — l a del libro y la tinta — llegaba en forma ininterrumpida a todos los rincones del continente. sin romper una frescura que es signo distintivo de toda su obra. es curioso. sus lecturas y cátedras (estas dos más perfiladas en la última etapa) no hicieron sino acumular auténtica sabiduría. una personalidad-río: cada nuevo comentario que su obra nos merece es siempre la reafirmación de un creciente juicio admirativo. muerte). nos resulta difícil acostumbrarnos a la desaparición de esta gran figura de América. un enriquecimiento que puede medirse en títulos de sobra conocidos. había en él un enriquecimiento. Ya en las primeras obras. el emocionado reconocimiento de su valor.RETRATO DE ALFONSO REYES El final de 1959 nos deparó la dolorosa noticia de la muerte de Alfonso Reyes. El correr de los años y los libros. Naturalmente.

publicados y dispersos los más— que corresponden a un período juvenil del escritor. universal?) coincide casi con el nacer del siglo y surge. Y esta llamativa particularidad da un sello distintivo. de manera decisiva. sin embargo. al trazar someramente la trayectoria de su compatriota. con la publicación de las Cuestiones estéticas. Sabio auténtico. en 1911. sobre todo en los últimos lustros. Desde entonces la bibliografía de Alfonso Reyes. de cuatro etapas en la vida de Alfonso Reyes: México. un conocimiento y una influencia que pudo llegar lo mismo (me refiero a su conocimiento directo de regiones americanas y al prestigio que el escritor goza en . América del Sur (Argentina y Brasil) y México. —inéditos algunos. que en sus años postreros se recogieron multitud de artículos. Madrid (y Europa) y. testimonios. salvo muy esporádicos momentos de silencio. dio pruebas de una vigilia fecundísima. creo que puede hablarse. etc. editado en París. ha distinguido tres etapas en su vida: México. Sin dar a la división más importancia que la que realmente tiene. con pocos ejemplos paralelos. trayectoria vinculada a cosas y lugares. la circunferencia se hace más amplia y justa. muy antiguo y muy moderno. Hay que aclarar. Así. mejor. México. de vuelta. la erudición no mató en Alfonso Reyes el juego de la poesía. que se persigue en la brevedad del ensayo o el poema y en la maciza construcción de la obra sistemática o limpiamente magistral.LITERATURA HISPANOAMERICANA 287 Pero en toda su obra escrita — repito — hay una unidad llamativa que recorre verso y prosa. con más certeza. a sus páginas. la gracia de un espíritu siempre joven. ¿Dónde estaban sus raíces temporales? Ya lo he dicho: la incorporación de Alfonso Reyes al mundo cultural americano (¿por qué no. Antonio Castro Leal. Y en esta forma se configura y completa. sin esconder algo que satisface también nuestra condición de argentinos. España (y Europa).

como base firme. particularmente con los del Centro de Estudios Históricos de la Universidad de Madrid. que utilizó entonces en estudios y ediciones. en la Revista de Filología Española. y poco después comenzarán sus fructíferos años de España. Alfonso Reyes nació en Monterrey. los estudios y ensayos. pertenecieron — por aquellos años — a él). señalar la etapa más fecunda. de manera directa.288 EMILIO CARILLA ellas). trae importantes datos de la etapa bonaerense). crecido bajo el mucho saber de su director. Se pone allí en relación con los intelectuales españoles. Las ediciones. en el diario El Sol. Ese mismo año viajó a Europa. nunca "muy eruditas": Poema de Mio Cid. con huellas de un magisterio sutil que llega hasta nuestros días. publicado como obra póstuma en 1969. pero que —repito— se apoya. En Alfonso Reyes. pero fue — por sobre contingencias más o menos espectaculares — el vehículo que hizo más querido el nombre de México y sus valores espirituales. y en consonancia con una luminosa .. Montesinos. Juan Ruiz.. Después (entre 1927 y 1939) los cargos diplomáticos lo llevaron a la América del Sur: Buenos Aires. en la Revista de Occidente. Dámaso Alonso. Alfonso Reyes. Amado Alonso. entre otros. Es difícil. ligados. Río de Janeiro. En Buenos Aires. Con todo. la diplomacia no tuvo la línea gruesa de los grandes actos ni los grandes títulos periodísticos. (Américo Castro. Pedro Henríquez Ureña. en la Revue Hispanique. Estudió en la Universidad de México y se recibió de abogado en 1913. su contacto fructífero con los hombres de letras. en un contacto personal. al prestigio de su Embajador. (Su Diario. Allí afinó Alfonso Reyes métodos y conocimientos filológicos. Tomás Navarro. Lope de Vega. en la línea pareja de su obra. Góngora. de Madrid. Ruiz de Alarcón. Alfonso Reyes se incorporó a aquel famoso grupo. Solalinde. Pedro Salinas. en el año 1889. dirigido por Menéndez Pidal.

sus cuentos y su extendida labor de traductor (Sterne. una obra menos conocida. considero que es la que corresponde a sus últimos veinte años. entre juego y canto. Junta de sombras y la traducción —inconclusa— de la Ilíada. jovial — dentro de su camino mayor. con títulos como La crítica en la Edad Ateniense.LITERATURA HISPANOAMERICANA 289 plenitud. La antigua retórica. que. su patria. Por descontado que el escritor mexicano no hubiera figurado en esas series de obras y autores que solían enhebrar los románticos. Su obra lírica. sus apuntes novelescos y sus cuentos. sobre todo. de la misma manera.. otras facetas: su obra lírica. En fin. y —últimamente— Homero). el carácter de las obras. Volumen y difusión lo explican. se asomó en tiempos recientes a un ámbito mucho mayor que el que vio por lo común al nacer en aquellas ediciones o cuadernillos reducidos (aunque bien vestidos). la "gran novela". Menos difundido aun. La labor del ensayista y del erudito (dentro de las características señaladas) es la que ha prevalecido. Romances del Rio de Enero) un descanso —luminoso. en el libro. aproximadamente. A veces. por obras como moles o monumentos. íntimamente ligada —no podía ser de otro modo— a amplios sectores de la rica prosa de Alfonso Reyes. Ni figurará en lo que hoy se llama "los libros 19 . En raras ocasiones. el "gran poema". Stevenson. cierta crítica reticente ha preguntado por la "gran obra" de Alfonso Reyes: el "gran cuento". ni mucho menos. El plano oblícuo). el verso nos ha parecido en él (Huella. nos muestra. con todo. en general. Desde México. palabras y libros que llevaban su sello tuvieron una irradiación continental poco común. Los tres tesoros). teniendo en cuenta. El deslinde. la sutileza y la fantasía (La cena. y como perdido entre los libros (cf. Relatos del ingenio. no ocultan. casi siempre irrumpiendo en regiones fronterizas de difícil precisión. Sin embargo. Lírica de tono menor. Mallarmé. Chesterton.

en el reflejo inimitable de un "arte de la conversación" que apenas encuentra pares en lengua española. lo áspero. "humana": en su fantasía ingeniosa. lo espectacular o lo desmesurado. sin que esto último signifique transigir con la coerción y la hipocresía. sin degenerar. etc. Pero ¿a qué aplicar categorías fijas y cuestionarios de molde? El triunfo. ni la erudición ni la poesía. tolerancia y calidad superior de hombre. la justificación de Alfonso Reyes está en su sabiduría armónica.290 EMILIO CARILLA fundamentales". Alfonso Reyes es de los que prueban que si América es tierra propicia a la personalidad polémica y virulenta. su gran amigo. Todas estas líneas — concluyo — configuran una semblanza de acusado relieve: la del maestro y humanista en quien la erudición gana a menudo alas de poesía. por eso. amplitud de vuelo. "los libros que conmovieron al mundo". con perfil que asociamos al de Pedro Henríquez Ureña. Claro está que lo perdurable del arte no se alcanza sólo en lo vigoroso. Alfonso Reyes fue un verdadero humanista. El humanismo era en él conocimiento. no lo es menos de la comprensión y el espíritu cordial. en la gracia y la levedad. equilibrada. [1964] .

el que más ha hecho entre nosotros por el estudio de Góngora. págs.ALFONSO REYES Y GÓNGORA* I ALFONSO REYES. Góngora (prólogos de las dos ediciones citadas). como Alfonso Méndez Planearte 2. sin duda alguna. Repito que tal lugar no supone desconocer a otros nombres meritorios. en el campo americano. Romances y letrillas (Buenos Aires. La amplío ahora y. de Madrid. 1939). De tal manera que. referencias en sus estudios sobre diversos poetas "novohispanos". 237282). quedaría Alfonso Reyes. en Plenitud de España. 2 ALFONSO MÉNDEZ PLANCARTE. 1939) y de Poemas y sonetos (Buenos Aires. Además. 1 . si tuviéramos que optar por una caracterización paralela en los modernos y esclarecedores estudios gongorinos. PEDRO HENRÍQUEZ UREÑA. 1961... agrego la segunda parte. XLIV. Buenos Aires. al mismo tiempo. para citar sólo a aquellos que — me * Una nota sobre Alfonso Reyes y Góngora figuraba como apéndice de mi estudio sobre Góngora y la literatura contemporánea en Hispanoamérica (en la Revista de Filología Española. como Pedro Henríquez Ureña 1 . 1955). paralelo a Dámaso Alonso. en el sector español. dedicada al atractivo tema de Góngora en la obra de Alfonso Reyes. Góngora (en el periódico Martín Fierro. 1946. ESTUDIOSO DE GÓNGORA Sería injusto no dedicar unos párrafos especiales a nuestro admirado Alfonso Reyes. edición de Góngora. de Buenos Aires. 28 de mayo de 1927). Cuestiúnculas gongorinas (México. El título —confiesa el autor— está determinado por el libro de Alfonso Reyes. alto nombre de las letras en Hispanoamérica y. Diversas referencias en estudios sobre la literatura barroca en América.

como para probar desde temprano una de las líneas fundamentales que 3 DÁMASO ALONSO. por su valor inaugural —digamos—. la significación de Alfonso Reyes debe medirse a partir de una época en que no era tan fácil asomarse a la obra de Góngora fuera de prejuicios y de abrumadores lugares comunes de una crítica reacia al poeta español. . como nadie. 525). por lo que Alfonso Reyes representa ¡y tánto! en la crítica sobre Góngora. sin embargo. escuchar a Dámaso Alonso para medir — con el valor de su palabra — lo que Alfonso Reyes aporta: Hacía falta para estudiar a Góngora — d i c e — que se dieran en un mismo sujeto la más minuciosa exactitud objetiva con la más delicada sensibilidad poética. El tema de Góngora aparece ya en el primer libro de Alfonso Reyes: Cuestiones estéticas (París [1911]). plena de justicia. nos ahorra fáciles comentarios. Será mejor. pero al mismo tiempo nos obliga a separar —para justificarla— la bibliografía gongorina en la obra. El es el primero que se ha acercado a Góngora con ciencia y ecuánime comprensión 3 . Madrid. Por eso. Además. Crítica en la que entraba también — es sabido — nada menos que Don Marcelino Menéndez y Pelayo. Lo que ocurre es que la situación de Alfonso Reyes se nos da con tal rotundidad que evita minuciosos análisis. Estas condiciones las reunía. extendió primicias de América a España. hasta se puede tentar un grueso paralelo con Rubén Darío y decir que también Alfonso Reyes. 1955. Esta cita. pág. hoy desgraciadamente clausurada. aunque en el sector recortado del ahondamiento en un gran poeta de la Edad de Oro. autoridad casi inapelable entonces. en la ingente obra de Alfonso Reyes. Dos trabajos gongorinos de Alfonso Reyes [1927] (en Estudios y ensayos gongorinos. Alfonso Reyes.292 EMILIO CARILLA parece— ofrecen elementos nítidamente positivos.

Surge. Méxi- . si bien maduro en espíritu. la labor de colaboración que presta a Raymond Foulché-Delbosc. Foulché-Delbosc. muy de acuerdo con las seducciones de Góngora). en 1921. Por otro lado. Allí figura el ensayo titulado Sobre la estética de Góngora. pág. La edición. Boletín de la Real Academia Española. el color. aunque todo confluye en una labor de fuerte unidad: el lento estudio y ahondamiento del poeta cordobés. fino artífice y creador. si aisladamente se lo considera. y cumpliendo con lo que indirectamente anuncia allí. Recordemos que es todavía un Alfonso Reyes juvenil en años. recoge en las Cuestiones gongorinas. Hispania. una serie de trabajos que va publicando en revistas especializadas (Revista de Filología Española. Revue Hispanique. co. Después de este ensayo.. Su ensayo tiene agudas observaciones sobre la lírica gongorina. de los más jugosos versos y de más sabor y elocuencia que posee el tesoro de la lengua española4. como si no pudiera superar del todo ciertos prejuicios. así. sobre el ritmo. el que asoma al libro. trabajos que más tarde. Sin embargo. copiado por R. publicada en Nueva York-París.Góngora. con motivo del Centenario. de París). 1955. como es sabido. los afanes gongoristas de Alfonso Reyes parecen diversificarse. Por ahí se detiene en señalar los defectos del Polifemo. y una fina selección (de versos más que de poesías.. 8 5 ) . que no desmerece dentro de la maciza contextura del volumen.LITERATURA HISPANOAMERICANA 293 recorren gran parte de sus escritos. reproduce el manuscrito Chacón. el final es aleccionador y resume el carácter "nuevo" del ensayo: . ingenio aristocrático. de 1910. labor que culminará en la recordada edición de las Obras poéticas [y epistolario] de Góngora. 4 Ver ALFONSO REYES. Cuestiones estéticas (en Obras completas.

. 453-475.. confirmación a lo dicho: . Esperanza plenamente justificada. la suerte me deparó la amistad de don Alfonso Reyes — a quien considero como el primer gongorista de las nuevas generaciones— el cual no sólamente me ha ayudado en una última revisión del manuscrito. y 1956. En fin. de México.. . 341-364.habiendo yo colaborado en algunas materialidades de esta edición — que debe considerarse como un progreso definitivo de los estudios gongorinos. Esta edición. 203-230). I. prólogo a Góngora. págs. XX. 1921. en breve juicio. 43-47. xv-xvI. 6 . Obras poéticas. 3. 7 . Mi edición del "Polifemo" (en la Revista de Filología Española. núm. XIX. Me complazco en darle público testimonio de mi agradecimiento. dirigida por Juan Ramón Jiménez. 6 ALFONSO REYES. 249). sino que ha compartido conmigo la minuciosísima tarea de la corrección de pruebas. X. cómo lo preocupaba la tarea y las esperanzas que depositaba en ella. en un párrafo del propio Alfonso Reyes encontramos. 7 R.. 1923. pág. págs.. reunía la excelencia de una presentación tipográfica no muy común en5 Ver Correspondencia entre Raymond Foulché-Delbosc y Alfonso Reyes (en Ábside. reproducido en Cuestiones gongorinas.. el agradecido Foulché-Delbosc termina el Prólogo de la edición con estas palabras: Copié el manuscrito Chacón el año de 1900.294 EMILIO CARILLA Numerosas cartas del epistolario de Alfonso Reyes (publicadas en la revista Abside) 5 muestran hasta dónde alcanzaba la colaboración del crítico mexicano. publicada como tercer volumen — breve libro — de la Biblioteca de Indice. Al publicarlo tantos años después. 1955. de Madrid. y como una consecuencia de su manejo de los textos. págs. poco después. Nueva York-[París]. la edición del Polifemo. Precisamente. ya que esta edición es la base sobre la que se apoya el verdadero conocimiento de Góngora. FOULCHÉ-DELBOSC. A él debo asimismo más de una valiosa sugestión relativa a la inteligencia de ciertas poesías. Por su parte.

9 11 En total. sino que iba más allá y proponía nueva puntuación. Madrid. Los textos de Góngora (en el Boletín de la Real Academia Española. 8 .LITERATURA HISPANOAMERICANA 295 tonces en España junto al texto de un poema raro. al celebrarse en la forma conocida el Centenario de Góngora. F. el que se refiere al problema de la famosa estrofa 11ª: Erizo es el zurrón de la castaña. correcciones y variantes (fundadas en comentaristas antiguos — Pellicer.. IV. el libro de Alfonso Reyes. E. ALFONSO REYES. Alegoría de Aranjuez (poema atribuíble a Góngora). E. págs.. de México. II. fue valioso aporte y contribución realmente afortunada." 9 . Estudios y ensayos gongorinos. reproducido en Cuestiones gongorinas. Por su parte. 77-79). "La estrofa 11 —dice Alfonso Reyes— era la piedra de toque de los comentaristas del seiscientos. 10 ALFONSO REYES. 1954.). en medio de "descubrimientos" y de loas que llegan a la apoteosis del poeta cordobés. Poesía española. también. III. pág.. En 1927. 1916. Dámaso Alonso. Buen ejemplo. Por cierto que la tarea de Alfonso Reyes no se reducía a reproducir un texto (ni aun considerando mejoras del manuscrito Chacón). la verdad. (etc. 1923. 531. y en análisis meditado). 1915). Es cierto que se trataba de artículos publicados con anterioridad (salvo "leves e indispensables retoques") 11. págs. Madrid. Mi edición del "Polifemo" (en Cuestiones gongorinas. [A. Los textos de Góngora (Corrupciones y alteraciones) (R. Góngora y La gloria de Niquea (R. pero aparte de que se habían publicado en reDon LUIS DE GÓNGORA. págs. Fábula de Polifemo y Galatea. por lo que vemos en nuestro siglo (Alfonso Reyes. Mi edición del "Polifemo" (en Cuestiones gongorinas. VIII. Salcedo Coronel —. F. 295-306). 380-389.. dice Dámaso Alonso: "Un pasaje clásico en las discusiones gongorinas".. 10. Y. Cuestiones gongorinas. 252-253). Alfonso Méndez Plancarte) no ha perdido del todo tal privilegio. de difícil lectura 8 . . 252).. 1950. once trabajos: I. La estrofa reacia del "Polifemo" (en la Nueva Revista de Filología Hispánica. pág. 1916).. Ver. págs. DÁMASO ALONSO.

Tres noticias bibliográficas: (I. Y que los versos gongorinos que hay en dicho prólogo se deben a que. Pellicer en las cartas de sus contemporáneos (R. III. Enrique Díez Canedo y no muchos más) y con supervivencia que sobrepasaba fácilmente el ámbito de los festejos. X. Como es bien sabido. 1920). Por aquella época. De Góngora y de Mallarmé).296 EMILIO CARILLA vistas eruditas o especializadas.. L. maestro poético. Sobre el texto de las "Lecciones solemnes". Un romance de atribución dudosa. Cuestiones gongorinas. págs. por un lado. H. (Ver DÁMASO ALONSO. 415-139). 1918). Estudios y ensayos gongorinos. F. VI. la idea de los dos Góngoras" ("El príncipe de la luz" y "el príncipe de las tinieblas"). 1923). reconocibles en las diferentes fechas de los estudios reunidos en las Cuestiones. E. que. este los tomaba limpiamente de su. 1919). 1918). DÍEZ-CANEDO]. 1918). Alfonso Reyes pensó en publicar otro tomo de estudios gongorinos . 1955. Mi edición del "Polifemo" (R. Gerardo Diego. Contribuciones a la bibliografía de Góngora (1918-1926). como era frecuente en Villamediana. que el prólogo de la comedia de Villamediana es también del Conde. págs. por otra parte. E. Pero ya en 1925 —la edición de Foulché-Delbosc y la colaboración de Alfonso Reyes por medio — prácticamente superaba tal prejuicio al considerar que en 1582 apunta ya la "segunda manera". E. 62 y 2 4 1 .. GUZMÁN y E. ALFONSO REYES.. M.. Por eso — repito — el libro de Alfonso Reyes fue uno de los tributos más recordados del Centenario (junto a los estudios y ediciones de Dámaso Alonso. H. las primeras poesías conocidas de Góngora son de 158012. En cambio. Reseña de estudios gongorinos (1913-1918) (R.. IX.. Una aclaración con respecto al primer trabajo. REYES. coincidía con el sentido de comprensión y rehabilitación que prevalecía. Reduciéndonos a avances en el propio autor. "al menos provisoriamente. VIII. protegido. VII. que en 1916 aún aceptaba. fundadamente. de Pellicer (R.. 12 Cf. II. XI. Necesidad de volver a los comentaristas (R. por ejemplo. podemos notar. el momento era oportuno para rendir homenaje a Góngora en un libro de indudable unidad y de macizo material. Alfonso Reyes atribuía el prólogo alegórico de La Gloria de Niquea a Góngora. 1925). Dámaso Alonso considera ahora. F. V. José María de Cossío. Las dolencias de Paravicino (R. F. y por otro. Madrid. Un traductor de Góngora (H. E. F.

REYES. en 1927. Son agregados al ya básico estudio de DÁMASO ALONSO. de Buenos Aires. 1929. 2. era un digno tributo dentro del brillante material de la revista. 13 ALFONSO REYES. y en su momentánea residencia de Buenos Aires. En fin. (Salinas. En 1929. 88-96. 208. Estas ediciones no se publicaron por escrúpulos de sus cuidadores 12bis . pág. (Ver GÓNGORA. no deja de agregar nuevos datos sobre el limitado aunque atractivo tema de las citas americanas en la obra de Góngora 15 . 1946. A propósito de las Letrillas de Góngora. REYES. Por lo pronto. Diario. La labor ha sido realizada por el hispanista francés Robert Jammes. La nota de Alfonso Reyes es una enumeración de diferentes trabajos modernos —12. (ver A. Aunque presentado en forma de humilde reseña. 14 15 Ver mi Gongorismo en América. 1961. Buenos Aires. de Bogotá. a su vez. pero es —de todos modos — una guía precisa y orientadora dentro del atractivo tema. en total — en que. Góngora y . La poesía de Hernando Domínguez Camargo en nuevas vísperas (en Thesaurus. I (único publicado). Letrillas. 1969. París. 1963). me parece justo decir que por fin contamos con una verdadera edición crítica de este valioso sector de la lírica gongorina. ed. págs. n ú m . La reseña no pretende ser completa. aun dentro de la brevedad del aporte. Uno de los trabajos que cita es el del argentino Héctor Ripa Alberdi. entregó Alfonso Reyes para la naciente revista Libra la reseña bibliográfica titulada Góngora y América13. También A. págs. de México. se vinculan los nombres de Góngora y América (influencias. de México. XVI. 176-178). menciones). Ese segundo tomo no se publicó. 2 8 9 ) . en Libra. 12 -bis Ver GERARDO DIEGO. puedo decir que la nota de Alfonso Reyes me fue muy útil (junto con los consejos y guía personal de Pedro Henríquez Ureña) en mis indagaciones sobre El gongorismo en América 14. preparaba una edición de los Sonetos).LITERATURA HISPANOAMERICANA 297 Alfonso Reyes —según nos cuenta Gerardo Diego— preparaba una edición de las Letrillas de Góngora para el recordado homenaje de la Revista de Occidente. ed. 1969. Diario. por diferentes razones. Góngora y América (Reseña bibliográfica). pág.

de Río de Janeiro. Y esta va a ser particularidad que corresponda a una extendida — y última — etapa de Alfonso Reyes. Por lo pronto. de Buenos Aires). de 1945 17. La segunda serie de los Capítulos de literatura española. núms. Los dos estudios gongorinos se reprodujeron posteriormente en Trazos de historia literaria (Buenos Aires. 317-323. entre su material. págs. donde otros temas disputan en él. 1930-1937 (14 números. algunos puntos caros al crítico. en fin. México. del cultismo. Me interesa destacar América (en la Revista de las Españas.298 EMILIO CARILLA Después de Buenos Aires. Reproducido en Estudios y ensayos gongorinos. 1945. Así. págs. segunda serie. Capítulos de literatura española. de Góngora y Mallarmé. menos "bibliográfica" (por lo general). sus cargos diplomáticos lo llevaron a Río de Janeiro. Tales cambios no debilitaron en absoluto el fervor de Alfonso Reyes y su deseo de ahondar más y más en el poeta de las Soledades. Sabor de Góngora es una clara exposición de la vida del poeta. dos importantes estudios dedicados a Góngora: Sabor de Góngora (de 1928). 1927. y Lo popular en Góngora (de 1938). 1951). ya sea por dificultades de investigación. 141-174 y 177-198. Monterrey. el penúltimo. de Góngora y su época. 9-10. . las seducciones de Góngora. ya sea por razones de su cargo. ofrece. 16 ALFONSO REYES. con dos ediciones: una. Madrid. y aun vencen. nuevas inquietudes y perspectivas aparecen. Río de Janeiro-Buenos Aires. 17 ALFONSO REYES. II. en el "Correo literario" que llamó Monterrey figuraba una sección con el nombre de Boletín Gongorino 16. se encuentra impedido entonces de conceder al tema la minucia de anteriores estudios bibliográficos. Posiblemente. Con todo. págs. señal clara de una permanencia sin olvidos. y otra. de los comentaristas del siglo XVII y. 381-392). los más escasos y más dispersos estudios posteriores a la aparición de las Cuestiones gongorinas (salvo lo que se refiere a la famosa estrofa 11 del Polifemo) mostrarán su deseo de trabajar en una crítica menos erudita. Como vemos. pero no por eso menos certera.

159. ver. modismos. expresiones regionales). Examinando de cerca sus poesías. en fin. ("Muy poco se ha dicho —escribió aquí— sobre la manera fácil de Góngora. y con la aceptación de una línea longitudinal. págs. simplemente.. 9-37. que llamaremos final. podemos asegurar que Góngora tuvo siempre dos paletas. sobre todo. su deseo de mostrar cómo tienen cabida en el poeta cordobés no sólo exquisiteces y alardes de ingenio. La revolución gongorina se opera sobre todo en el segundo. La lengua poética de Góngora (Primera parte). pág. Claro que no se trata de volver. Madrid. al Góngora aceptado por la crítica tradicional. sobre los "dos Góngoras": Por economía de esfuerzo. . . Conclusión que no difiere.. hoy que se ha establecido la cronología de su obra en lo esencial. La pretensión de Alfonso Reyes es mucho más defendible. 1 8 . Lo popular en Góngora. en cierto modo. El segundo estudio. De ahí. Cuando pase de moda — concluye — el estudiar a Góngora como mero ejercicio retórico y se empiece a calar un poco más en su senALFONSO REYES. 19 DÁMASO ALONSO. 1935. 18 . sector en que no siempre se repara. Hay en él dos fases. con el ataque a la división tradicional de los "dos Góngoras" sucesivos. dos modos de ver y de tratar la vida en los versos: el tono menor y el tono m a y o r . Necesidad. ya que se propone destacar el valor poético de un nutrido grupo de poesías gongorinas y establecer relaciones entre lo popular y la poesía. refranes. anunciado en Sabor de Góngora. . sino también "imaginaciones populares" (temas y personajes. cuando había tanto que decir").. de reparar en un sector importante de la obra gongorina. Capítulos de literatura española. después del itinerario que hemos marcado. estaba ya. se ha venido hablando — para Góngora como para muchos poetas — de las dos maneras sucesivas.LITERATURA HISPANOAMERICANA 299 su punto de vista. en lo esencial. de la tesis sustentada por Dámaso Alonso desde 1927. Se pretende que Góngora empezó siendo poeta claro y acabó siendo poeta oscuro. no transversal 19 . segunda serie.

. LEÓN. La estrofa reacia del "Polifemo" (en la Nueva Revista de Filología Hispánica. págs. (Cf. de manera especial. 198. Góngora. 1953. pág. N. Ya hacia el final de su vida son otros temas. XLIX. 21 Por ahí también asoma el artículo de circunstancia que. de La Habana. 2 0 . 6). pág. con nuevas razones. Nueva York. esta línea gruesa de los estudios de Alfonso Reyes nos muestra que el tema de Góngora atraviesa prácti20 ALFONSO REYES. VIII. de Monterrey. Einstein y los chinos (en el Repertorio Americano. 1955. aún le atenazan los incontables problemas gongorinos.. en Obras poéticas. Sin embargo —¿cómo podía ser?— Alfonso Reyes no olvida a Góngora. en Alfonso Reyes. núm. (A. 1954. edición del poema. REYES. en sus poesías (y ejercicios poéticos). 295-306). México. núm. 200). segunda serie. Capítulos de literatura española. en 1954. Estos son los títulos que podemos llamar finales (y que no siempre conozco directamente) : Personajes negros de Góngora (en La gaceta del Caribe. y. Como vemos.".. los que atraen su fecunda pluma: los estudios helénicos. El poeta cordobés está en la entraña de su labor de crítico 21 . páginas en que vuelve. abril de 1944). Silueta de Góngora (en Armas y letras. . "El exquisito Góngora escribió décimas y redondillas para ofrecer golosinas a unas monjas. pág. págs. Para los últimos datos he tenido en cuenta la bibliografía de OLGA BLONDET. Dedicatoria a Cortesías.. defiende la reconocida capacidad y buen gusto del crítico. recordó juegos y regodeos domésticos del poeta andaluz. como he dicho. 7. todo el contenido humano de su obra se apreciará mejor.. 68-69. 107). la obsesionante estrofa del Polifemo. Por eso publica en la Nueva Revista de Filología Hispánica. En medio de alejados temas. su estudio sobre La estrofa reacia del "Polifemo". y nota en la Revista de Filología Española. de Costa Rica. a fundar el texto y la interpretación que había dado en 1923 de la intrincada estrofa 11 del Polifemo. Vida y obra. 1956. la ingente tarea de ordenar las Obras completas. 11. problemas de crítica y teoría literaria. Tengamos en cuenta también que Alfonso Reyes.300 EMILIO CARILLA sibilidad.. X. 1952. la traducción de la llíada. pág. México. sin embargo. reproducida esta última en las Cuestiones gongorinas).

además. ni la admiración que siento por su obra en general. ALFONSO REYES. págs. La "Fábula de Acis y Galatea". 1964. En fin. Con respecto a esta debatida estrofa. pero con Alfonso Reyes y sus estudios gongorinos parece marcarse un especial capítulo de "El retorno de los galeones" (título feliz de Max Henríquez Ure23 Cf. en sus notas ocasionales.. Con el agregado. 1954". Con algo de símbolo aparece ya en el primer libro del humanista mexicano. Cosa que procuré mostrar en un estudio de la Revista de Filología Española. Tal cosa significa la edición de El Polifemo sin lágrimas. y sus rastros se siguen hasta poco antes de su no lejana y lamentada muerte.. Aclaro que la dedicatoria —a Dámaso Alonso— tiene esta fecha: "México. por otra parte. Es curioso notarlo. no puede olvidar el nombre. Concluyo. El Polifemo sin lágrimas. si desgraciadamente la vida de Alfonso Reyes se cortó a fines de 1959. la "libre interpretación" del mismo y. por descontado. de que Góngora no es sólo un tema de estudio en Alfonso Reyes. 1961 (más la estrofa reacia del "Polifemo"). en sus acotaciones y en sus agudos ensayos. 369-377). sino también referencia e imagen frecuente en sus versos. la bibliografía gongorina de Don Alfonso se proyecta más allá de su muerte. que comprende el texto del poema. Con mayor rigor. (XLVII. La mejor bibliografía sobre Góngora. hasta podría decirse que la bibliografía esencial sobre Góngora se apoya en un eje nítido: Alfonso Reyes-Dámaso Alonso. no me parece acertada la interpretación de Alfonso Reyes. Algo veremos en el lugar adecuado. el mérito que atribuyo a los estudios gongorinos de Alfonso Reyes. de Madrid. publicada en Madrid. Madrid. . grato. en la parte final su estudio sobre La estrofa reacia del "Polifemo" (ya publicada antes y renovada pasión de Alfonso Reyes). que abarca un grupo restringido pero fundamental de críticos. esa bibliografía reciente que ha contribuido a situar con limpieza al poeta cordobés. siempre finas. Tal discrepancia no atenúa. de Alfonso Reyes. 196122. Bibliografía. en sus relatos.LITERATURA HISPANOAMERICANA 301 camente toda su obra.

Sin embargo. Particularmente. encuentra así. Quizás sus estudios gongorinos. hiciera de Alfonso Reyes solo un entusiasta de Góngora. Góngora. en el siglo xx y en un americano como Alfonso Reyes. por diferentes motivos. . sobre la base de un perfil señalado por la crítica. ciertamente. es más de admirar esa variedad y hondura porque corresponde a un escritor surgido en el ámbito hispanoamericano. La dimensión que ocupa en su obra el estudio de Góngora — lo hemos visto— ofrece al lector desprevenido (en la medida que podamos contar con ese lector) una impresión equivocada. puesto que sus estudios y aportes se convierten. en punto de partida de la moderna crítica sobre Góngora. II GÓNGORA EN ALFONSO REYES Alfonso Reyes es hombre que asombra por la variedad y hondura de sus lecturas. donde.302 EMILIO CARILLA ña). Lo concreto es que ratifican el valor de su obra total y que ese sector no puede olvidarse si se pretende abarcar las partes esenciales de esa obra. Digo esto. Alto precio tiene la obra de Alfonso Reyes. que se convierte — creo haberlo mostrado — en la influencia más potente y extendida de las letras hispanoamericanas. en mucho. no sean de los más conocidos o difundidos. adecuada retribución. que tanto había fecundado las letras coloniales — dejemos a un lado lo mucho muerto y pensemos en lo vivo —. de ejemplar dignidad en todo lo que cultivó. pensando en un hipotético lector que. no se da con frecuencia un escritor de su cultura. ¡cuán lejos de la realidad está esa sospecha! Mejor dicho: no se trata de descartar en Alfonso Reyes el signo del poeta cordobés (cosa imposible) sino de colocar ese signo dentro de un número en verdad sorprendente. No importa.

en ALFONSO REYES. a la frecuencia de otros nombres: Poema de Mío Cid. si ocupa lugar tan importante.LITERATURA HISPANOAMERICANA 303 Reparemos. Rosas de Oquendo. sin la pretensión de agotar el repertorio. Hecha esta elemental salvedad. en fin.. . fuera ya de Góngora. conviene insistir en la significación que tiene Góngora en la palabra de Alfonso Reyes. Solís. Reparemos. para citar nombres importantes. Platón y Virgilio. Ortega y Gasset. l a quintaesencia rara de Góngora y Mallarmé 2 . en la trascendencia que tienen en él Mallarmé. 47-49). 1956.. FLORIT. Alfonso Reyes: Poesía. Ya que no hemos tocado el punto antes. de ninguna manera aparece aislado. Interpreto que no lo hace porque es demasiado visible y. hasta con nombre propio. pero que están bien lejos de abarcar una totalidad. para distinguir sectores. los trágicos griegos. Goethe. Quevedo. más amplia y más justa. paladear . En segundo lugar. Que. Gracián. Chesterton y Stevenson. más recientemente. Y. Azorín. Dentro de esta perspectiva. Por algo el autor mexicano gustaba de juntar los dos nombres. Poco más o menos ocurre con los romances viejos y la poesía de tipo tradicional. constituye el predominio abrumador de un nombre que da sello a la obra de un escritor. Lope 1. en el ancho campo de las letras hispánicas. Vida y obra. Particularmente. págs. Y aquí sí es necesario reiterar que ningún otro escritor llegó a apasionarlo tanto. Calderón. de ninguna manera. Alarcón. en Amado Nervo. particularmente este último. tan 2 . a menudo. Valle Inclán. también. en el peso que tiene en su obra la tradición clásica. quizás haya que colocar a Mallarmé. a Lope y Quevedo. Reparemos. . Nueva York. (Ver E. O. mejor. conviene decir aquí que Alfonso Reyes no solo mostró particular estimación por estos poetas. Sí. cabe ahora situar mejor a Góngora. 1 Mi buen amigo Eugenio Florit no menciona a Góngora entre las influencias visibles en la poesía de Alfonso Reyes. Juan Ruiz. Y cabe decir que.

págs. págs. 1928. Contra un ceñido paralelismo han reaccionado. 1945. Góngora y la literatura contemporánea (en Estudios y ensayos gongorinos. cita Dámaso Alonso a Remy de Gourmont y Francis de Miomandre. Segunda serie. Madrid. DÁMASO ALONSO. y subraya al primero como iniciador del "paralelismo". CROCE. . n ú m . pág. París. 2 3 ) . Madrid. aquella que. entre otros. México. Sobre todo. y reducida la otra a meras excursiones de b i b l i o t e c a . (Ver su estudio Sabor de Góngora (1928). que marcamos con la denominación de Alfonso Reyes. pág. sino que llegó a tratar el entonces reiterado tema de las posibles relaciones o paralelismo entre ambos. "La belleza esencial de las artes de la palabra — decía —. con la particularidad de que la frecuentación del poeta cordobés nace prácticamente con el primer libro del mexicano y casi llega hasta el final de su bibliografía. págs. 37-50. más bien. ofrece una segunda cara previsible: la que podemos denominar Góngora en Alfonso Reyes. .304 EMILIO CARILLA En fin. en el poeta dominicano Gastón Federico Deligne. 17. Poesía antica e moderna (Bari. D E L I G N E . EMILIO O R I B E . Literaturas europeas de Vanguardia. Montevideo. estudioso de Góngora. 308-312. GUILLERMO DE TORRE. a fines del siglo pasado (1894). dentro de la múltiple obra del escritor mexicano. pág. . Ver traducción española de E M I L I O O R I B E . 3 ) . págs. Leo Spitzer y Dámaso Alonso. núm. sin llamarlo "paralelo". 541-549). 1925. aunque curioso precedente. págs. Benedeto Croce. en Capítulos de literatura española. 169). las diferencias. fuera ya de un sector crítico alejados entre sí en el tiempo. 1944. págs. Un escorzo de Góngora (en la Revista de Occidente. III. a partir del estudio de ZDISLAS M I L N E R . 1924. tomo III. ahogada la una miserablemente con el gongorismo de Mallarmé. en la Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias. 1943. 1921. Góngora (en La Cruz del Sur. Páginas olvidadas. 1949. Alfonso Reyes procura marcar. La Habana. Ver. 8 0 ) . Puedo agregar un breve. 1927. VII. casi sin excepción. Góngora y la nueva poesía. Montevideo. el nombre de Góngora (y el gongorismo).. n ú m . En realidad. 13-14). también. " (G. 24. era corriente entonces — como digo — establecer esa relación. y B. Claridad y Verdad. La connaissance de l'absolu par les mots (en L'esprit nouveau. Vale decir. FRANCISCO ICHASO. 246-247). Bien que la cita de Deligne sepulta a Mallarmé con el lastre que solía llevar. Cf. 284-304) y La Poesía (Barí. F. no hace falta repetir lo ya dicho: a ningún otro escritor dedicó tantos libros y estudios como a Góngora. sobre todo. Antes de Milner. 4. n ú m . III. GERARDO DIEGO. Este indudable predominio. Madrid. 1955. pág. Santo Domingo. 1943.

directas o indirectas. perennidad. filtra su luz la voluntad constante. para respaldar una previsible presencia junto a sus características salientes. No deliraba Góngora por cierto: la brújula del sueño vigilante me trae desvelado bogavante de mi celoso corazón despierto. No me atrevo. polémica). No duermes corazón: entreabierto el claustro de la noche vacilante. alarde. 20 . nos muestra como quedó en él prendido el apasionante m u n d o poético de Góngora (belleza. Con otras palabras: en qué medida y con qué rasgos.. eufonía. la frecuentación de Góngora dejó huellas. Uno tenía una hermana ella jugaba con ellos sólo por las vestiduras acertaba a conocerlos Si ellos cambiaban los trajes válgame Dios cuanto enredo .. y ni reposo ni quietud concierto. No se me da la gracia del olvido.LITERATURA HISPANOAMERICANA 305 especializado. Muestrario: a) Obra lírica. juego. El estudio de este tema merece un enfoque detallado. (Sobremesa Historia de enredo). plasticidad. fantasía.. problema. No me atrevo con la historia punto final. rehabilitación. Yo sólo pretendo reunir algunos ejemplos nítidos. no se me da la dulce flor de loto que mitigue mi ánimo rendido..las "bellaquerías" Góngora y todo lo que sabemos. en el verso y en la trabajada prosa de D o n Alfonso.

Guardo mejor lo ramplón con lo fino. que en florida ganado. bajo el haya de Títiro posado. gobiernas tu más con el silbo que con y más que con el silbo con (Góngora. la vida. su curso indócil. . Sacro Pastor de pueblos. (A Gabriel Méndez Planearte). el cayado. y rubíes en los senos. diamantes. edad. prosaica).306 EMILIO CARILLA Forzado soy si me soñé piloto. Obispo de Jaén). A Don Sancho Dávila. y junto en el alquitara — como yo sé — el romance paladino del vecino con la quintaesencia rara de Góngora y Mallarmé. (Teoría En la solapa. y voy despierto cuando más dormido entre las risas del velamen roto. pero el cielo enciende sus antorchas duraderas: premio y alivio para tu desvelo. Es verdad que anochece. su bravio anhelo van reduciendo mientras tú la esperas. donde tu dulce acento la convida. No corras tras la oveja distraída. Del Ménalo las ásperas laderas. pastor. (Sin reposo. espérala que vuelva a tu collado. II).

[Pastor] Íbamos a bañar las reses en la cueva que sirve de refugio al pescador de púrpura. ánfora sobre el mar y lanzadera en el agua y el aire entretejida. Fábula de Píramo y Tisbe). Ver ejemplos en Peralta Barnuevo. 1945. (Los pelicanos) 4 .. donde nada hay de Góngora. valor y brío. porque el toro. las Cuatro soledades. SEQUEIRA.. versos de la mesa. con algunas transcripciones de Góngora. Los textos de Góngora (en Cuestiones gongorinas. Cf. . Por último. ascuas los ojos. Es decir. agitando palmas. y saetero de tu propio pico. ALFONSO REYES. . . Este juego de ingenio fue muy imitado en América. Aquilco Echeverría. 217-220. aquí. etcétera). (Cf. bueno. 1927. Y Góngora dice también: El etcétera es de mármol. y hasta en una composición juvenil de RUBÉN DARÍO (Etcétera. b) Obra dramática. vuelve al mar en el río. Madrid. y Ruido en las cocinas). . D. pájaro de bronce. la transcripción como parte del juego. tú. Rubén Darío criollo. 4 Un sector especial lo constituye su Minuta (Juego poético). mole grave y alígero velívelo. mujer medusa o raya q u e m a d o r a .. pág. Buenos Aires.. De otros postres y golosinas.LITERATURA HISPANOAMERICANA 307 los ojos aguamarinas. cuyos relieves ocultos. señora. M. salvo la idea de las "cuatro soledades" que — se dice — pensaba escribir el cordobés. para cobrar allí sangre. potro sobre cuadrigas de la onda en barca donde sueña la fecunda deidad lustrosa y negra. Batres Montúfar. . bueno! (Al pasar por Río) 3 Despluma el ancla. Ver. nácares e n . págs. 3 La construcción es típicamente gongorina (cf.. flechador del pez atravesado. 57).

308

EMILIO CARILLA

Muge el novillo; late el can. Es hora en que la última tarde se dora, y el mar se deja traspasar el pecho por un haz de espadas de p l a t a . . . (Ifigenia [Landrú] cruel).

¡Dignidad del tesoro estrangulado, y más que mitológico el deseo, y con qué dulce horror contempla el Hado estas nupcias de Tetis y Peleo! ¡Ven, Himeneo, ven; ven, Himeneo! Un cadáver tibión y no manido, mientras la vida escapa de puntillas, es regocijo, es fiesta del sentido, donde dura el adiós de las cosquillas. (Landrú)
5

.

c)

Ensayo.

[Las cigüeñas] "...flechadas en las agujas de las torres o estáticas como figuras de piedra, abren de súbito el ángulo de las alas o calcan, sobre el horizonte de la tarde, su voz de ceniza. Góngora diría que escriben letras japonesas...". (Las vísperas de España). "El lenguaje científico procura abolir el halo de indeterminación subjetiva que irradia la palabra, para poder mentar fijamente lo que conoce. Porque el conocer es un traducir el concreto heterogéneo de la realidad en cortes discretos homogéneos: resolver el río en rosario de cuentas, diría G ó n g o r a . . . " . (Apolo o literaria). de la literatura, en La experiencia

"La Revista de Occidente quiere saber lo que pasó por mí en ese breve rato. Ese breve rato —diría Góngora— "a la ausencia mil veces ofrecido...". (El
5

silencio

por

Mallarmé).

Ver JAMES WILLIS ROBB, El revés del calcetín. Alfonso Reyes, Landrú

y el teatro (en Boletín Alfonsino, Montevideo, 1966, núm. 1, pág. 12).

LITERATURA HISPANOAMERICANA

309

[Noche en Valladolid] " . . . L o s versos de Góngora — q u e , todavía cortesano incipiente, tanto se quejó de aquella corte; tanta sátira hizo en Valladolid, de las inmundicias del arroyo Esgueva y de la vergüenza con que el Pisuerga sale, en compañía del Esgueva, a besar las manos del Duero — me habían encerrado por todas partes, y no me dejaban dar paso, y casi me enredaban las piernas..". (Las vísperas de España). "Y yo no estoy cierto de que el campo americano haya dejado jamás de ser cultista. Caña, banana, piña y mango, tabaco, cacao y café son ya palabras aromáticas, como para amasar con ellas otro confitado Polifemo...". (Compás poético).

En otras citas nos acercamos ya peligrosamente a la mención de Góngora en versos y comentarios 6, mención que nos vuelve al ámbito de los estudios gongorinos de Alfonso Reyes, salvando la distancia que media entre el estudio especial dedicado al poeta cordobés y la referencia circunstancial. Por eso creo que, sin la pretensión de agotar los materiales, los testimonios reunidos reflejan con bastante claridad y variedad este particular sector de las relaciones entre Alfonso Reyes y Góngora. ¿Qué nos dicen estos testimonios? En primer lugar, aunque sea redundante especificarlo, reflejan el conocimiento y la admiración que el escritor mexicano sintió siempre por el poeta cordobés. Conocimiento, como ahondamiento, frecuentación, a partir de una época en que los estudios dedicados a
6

Ejemplo: "Me encanta Góngora cuando dice: La más bella niña de nuestro lugar, viendo que sus ojos a la guerra van,

donde otro hubiera dicho "su corazón"..." (Ver ALFONSO REYES, El otro extremo, en Calendario, Obras completas, II, México, 1956, pág. 338).

310

EMILIO CARILLA

Góngora (y las adhesiones a su poesía) estaban bien lejos de lo que hoy palpamos. En forma paralela a tales indagaciones, la poesía de Góngora quedó en Alfonso Reyes como un fecundo almacén expresivo: temas, imágenes, "vocablos", versos, estrofas... El verso y la prosa del mexicano recurren con frecuencia a raíces cultistas. Son estímulos, puntos de partida, chispas, guiños, homenajes, rasgos de humor... Claro que Alfonso Reyes (otras virtudes aparte) no se ciñe a Góngora como lo haría, por ejemplo, un gongorista del siglo XVII. Ni un gongorista de nuestro tiempo (que todavía quedan). De ahí que la cita, la reminiscencia o el remedo del cordobés no aparece en él en demasía, ni tiene carácter absorbente. Además, como el escritor mexicano poseyó un caudal extraordinario de lecturas (lecturas bien asimiladas), entran en su lengua como uno de los elementos constitutivos. Importante, sí, pero no abrumador. Con otras palabras: aceptamos que el estudio de Góngora constituye en Alfonso Reyes su más continuada y significativa labor crítica. En cambio, Alfonso Reyes "escritor", al aprovechar a Góngora, lo hace de manera que no significa un aprovechamiento mayor que el de otros poetas (Quevedo, por ejemplo). Veo en esto una nueva prueba de equilibrio y mesura, precisamente cuando entramos en los aspectos más personales y personalizadores del estilo de Alfonso Reyes. En la obra poética, suele ser una estrofa o un verso de Góngora punto de partida o realce. Casi siempre, procurando acercar fineza y humor. Un rasgo peculiar lo vemos en el hecho de que Alfonso Reyes pretende menos imitar o transformar que citar limpiamente lo ajeno, con nombre propio. Y casi siempre —como digo— subrayando un mohín, un guiño, con resonancias humorísticas. Recordemos que el escritor mexicano, sin desconocer (¿cómo sería posible?) al Góngora grave de los grandes poemas, o de los poemas serios, hacía hincapié, como más olvi-

LITERATURA HISPANOAMERICANA

311

dado, en el Góngora popular, el de lo doméstico y cercano, de lo real y lo menudo... 7. De ahí también que en versos de Alfonso Reyes —levedad, gracia, juego— haya ecos de este Góngora menos realzado, pero no menos importante o significativo. Poco más o menos hay que decir de la prosa o, si preferimos, de los distintos géneros que cultivó dentro de este sector. Esto es natural, ya que los géneros literarios (o funciones, como gustaba decir Alfonso Reyes) no son categorías cerradas, y menos aún lo son en escritores como el mexicano. El "como diría Góngora..." refleja una vertiente novedosa, por encima del gastado cliché, aparte de que nuestro escritor lo alterna, explicablemente, con muchos otros "como dirían...". Además, si a veces se trataba de repetir una cita, otras, era el remedo, la imitación feliz. En especial, a través del toque humorístico. De esta manera podemos pulsar también la distancia enorme que media entre un ejemplo como el que analizamos y el reiterado esquema de tantos gongoristas que desfilan a lo largo de muchos años, y, sobre todo, en el siglo xvII. O bien, la diferencia notoria que existe entre quien —como el fino mexicano— goza y da nuevo lustre al "como diría..." y la situación corriente de tantos "rapsodistas" que recurren a la fórmula para sostener, en un nombre famoso, lo que ellos no pueden dar. En fin, más que la gracia o el juego, el juicio o el simple dato. Sin ir muy lejos, recordemos lo que ocurrió (y aún ocurre) con la usada frase: "Como dice Menéndez y Pelayo..." 8 .
En la dedicatoria de Cortesía, libro poético, escribió Alfonso Reyes: "Amigo mío: Marcial consagró buena parte de su obra a los "versos de circunstancias" o versos de ocasión. El exquisito Góngora escribía décimas y redondillas para ofrecer golosinas a unas m o n j a s . . . Desde ahora te digo que quien canta solo en do de pecho no sabe c a n t a r . . . " . (Ver ALFONSO REYES, Obras poética, México, 1952, pág. 2 0 0 ) . 8 Sobre el "mito" M E N É N D E Z Y PELAYO, ver mi estudio Anecdotario muy incompleto de Menéndez y Pelayo (en Estudios de literatura española, Rosario, 1958, págs. 193-203).
7

312

EMILIO CARILLA

CONCLUSIÓN.

Como vemos, hay atractivas resonancias en este sector que vincula, en una nueva perspectiva, los nombres de Góngora y Alfonso Reyes. No se trata de concederle una importancia extraordinaria, sino de reconocer que, en forma paralela al relieve que dentro de la obra de Alfonso Reyes tiene el tema gongorino (Góngora como texto, estudio, problema) aparece otra línea, menos visible, pero no oculta. Esta que he procurado mostrar y que se caracteriza por la sabia asimilación y el reflejo cauto, personalizado en lo posible. Hasta podría decir que es la consecuencia natural de muchos años de frecuentación y familiaridad. Como he dicho, temas, imágenes, "vocablos", versos, estrofas, que, en última instancia, nos muestran tanto a Góngora como a Alfonso Reyes 9. Reyes sabía mucho de libros, pero supo sobreponerse a la erudición empalagosa y a la frialdad. Por el contrario, supo recrear, animar y aún inyectar alegría a las cosas más serias. Bien sabemos que el peligro que suelen correr los "hombres de muchas lecturas" consiste en quedarse solo en eso: en las muchas lecturas. Perfiles que se construyen con ecos, piezas prestadas o ajenas, como los antiguos centones. Pues bien, tal peligro no existió en Alfonso Reyes, que pudo tomar, sin acechanzas, materiales ajenos. En fin, que los hizo suyos por auténtico derecho de conquista, tal como lo revela su amplio, rico mundo expresivo.

9 O, como escribía su gran amigo Enrique Díez-Canedo, a propósito de unos "casi sonetos": "Si a través de los versos se viera mejor a Góngora que a Reyes, no valdría la pena. Mas todo Reyes anda en ellos, sutil y sensual, con un guiño del intelecto junto a cada cordial latido...". (Cf. E. DÍEZ-CANEDO, Facetas de Alfonso Reyes, en Letras de América, México, 1944, págs. 236-237).

UN POEMA DE BORGES
EL "POEMA CONJETURAL"

En el suplemento literario de La Nación del 4 de julio de 1943 publicó Borges su Poema conjetural, poema que, a la vez, se repite y clausura la primera edición de la obra que con el título de Poemas (aquí, 1922-1943) 1 se publicó ese mismo año. El poema reapareció en una Nota final a los Aspectos de la literatura gauchesca, folleto editado en Montevideo (1950) 2, donde suprime la nota histórica que figura en los Poemas y agrega, en cambio, un dramático prólogo en relación a los años que vivía la Argentina. En una conferencia de 1952, Borges consideraba que el Poema conjetural era el poema que mejor lo justificaba en lo que declara irregularidad de su lírica 3. No sé si, efectivamente, este es su mejor poema, pero no cabe duda de que figura y figurará en el no muy extenso número de sus obras en verso que tienen ganada la super1 Esta obra abarca la mayor parte de las poesías escritas por Borges hasta entonces y ofrece abundantes correcciones en los textos. Con posterioridad y con el título general de Poemas aparecieron otras dos ediciones, con incorporaciones finales (Buenos Aires, 1954 y 1958). 2

Reproduce una conferencia pronunciada en la Universidad de Monte-

video, el 29 de octubre de 1945. (Ver JORGE LUIS BORCES, Aspectos de la

literatura gauchesca, ed. de la revista Número, Montevideo, 1950, págs. 33-35). Sobre la Declaración final, volveré más adelante. 3 Tomo el dato de ANA MARÍA BARRENECHEA, La expresión de la irrealidad en la obra de Jorge Luis Borges, México, 1957, pág. 10.

314

EMILIO CARILLA

vivencia4. Mejor aun, creo que, con todo el respeto que nos merecen las opiniones de los escritores sobre sus obras, hay algún otro poema suyo que puede ostentar con más nitidez ese lugar. Sin embargo, no dejo de considerar que el Poema conjetural — y aquí sí bien vió su autor— es el que mejor nos da idea del escritor, el que mejor lo revela (ideas, lecturas, estructura, etc.) como escritor ya que no como poeta. Y como poeta, sirva, en fin, la maciza, la recordable vitalidad de este poema que todos recordamos con especial fijeza. Me parece que ciertos agregados y aun postizas interpretaciones o generalizaciones han obscurecido un tanto el limpio origen de este poema, nacido ya con inalterables versos a mediados de 1943. Una vez más debemos decir que Borges gusta con frecuencia de señalar pistas (pistas de todo tipo, entre las que no falta algún guiño o burla para su ocasional crítico futuro). Aquí, por ejemplo, el edificio del poema, al reproducirse por primera vez en libro, está flanqueado por dos notas de aparente importancia decisiva: el epígrafe, que nos dice escuetamente: El doctor Francisco de Laprida, asesinado el día 22 de septiembre de 1829 por los montoneros de Aldao, piensa antes de morir:... 5 . Y una nota final: "El capitán que la segunda estrofa menciona es el gibelino Euonconte, que murió en la derrota
4 En una breve declaración publicada en la revista Leoplán de Buenos Aires, alrededor de 1940 (tengo el recorte, pero no el nombre ni la fecha de la publicación), Borges señalaba su predilección por estos poemas: Remordimiento por cualquier defunción y Llaneza (de Fervor de Buenos Aires) y los poemas Isidoro Acevedo, Muertes de Buenos Aires y La noche que en el sur lo velaron (de Cuaderno San Martín). Ninguno, de Luna de enfrente. 5 Claro que el breve epígrafe puede tener también (creo que tiene) sentido de rectificación para otras fechas que se han dado, y que no convienen — veremos — a la intención del poeta. José Rivera Indarte, por ejemplo, señala que Laprida murió asesinado el 19 de septiembre de 1829

(ver JOSÉ RIVERA INDARTE, Tablas de sangre, ed. de Buenos Aires, 1946,

pág. 100).

nos traza una escueta biografía de Laprida. Buenos Aires. Hacia 1943. 2ª ed. en efecto. que dicha nota ayuda a penetrar en la urdimbre del poema. lo que las dos aclaraciones hacen es reforzar lo que muy limpiamente aparece dicho en los versos. S u á r e z . con mención de su nombre. muerto el 11-6-1289. . Soler. conviene decir que personaje y mito se anuncian. Buenos Aires. Buonconte. en esta inicial proximidad de números. "la suerte de Francisco de Laprida". en un poema poco anterior.. de allí. la "recóndita clave". de que el autor quiere que nos fijemos bien en los datos de la prosa 6 . Cabrera. marcada. se refiere a "aquel capitán del Purgatorio". Buenos Aires. acercamos estas fechas capitales que han dirigido la elaboración del poema: Laprida. Si bien después volveré con más amplitud sobre esto. Losada. en consecuencia.LITERATURA HISPANOAMERICANA 315 de Campaldino el 11 de junio de 1289 (Purgatorio V. por otra. Creo. Digo. por lo expuesto. pues. y por eso la colocó el autor en la 1ª edición.. La noche cíclica (de 1940): Lo supieron los arduos alumnos de Pitágoras: los astros y los hombres vuelven cíclicamente.. 1958) no figura la nota final. muerto el 22-9-1829.". De mi sangre: Laprida. . . 3a ed.. 1943.. Aquí está. Emecé. Laprida pertenece a la ascendencia de Borges. por una parte.. Por lo visto. pues.. 1954. y. puesto que el cuerpo del poema. curiosamente. Señal. lo que imaginamos especial frecuentación y 6 En la segunda y tercera edición de sus Poemas (1ª ed. Emecé. Como vemos. si bien el poema posee ya la base esencial del dato en la alusión a "aquel capitán del Purgatorio. 85129)". Y. sin ir más lejos. aparente importancia.

. págs. al describir la batalla del Pilar y su juvenil intervención en el combate. La chispa surgió. Ed. de los que sabían estimar i respetar su mérito. Como he dicho — y a través de la declaración del propio Borges — Laprida pertenece a una tradición familiar. reproducido en Otras inquisiciones.. de Buenos Aires. Laprida. No era aquí necesario ningún estímulo inmediato ni ningún intento de aproximación apoyado en libros. su patria. ¡Infeliz! ¡fuí yo el último. que oyó aquella voz próxima a enmudecer para siempre! Si yo lo hubiera seguido. como ante uno de los 7 Cf. indudablemente. no pudiera deplorar ahora la pérdida del hombre que más honró a San Juan. El encuentro en un sueño (en La Nación. me encareció en los términos más amistosos el peligro que acrecentaba por segundos. prólogo y notas de Jorge Luis Borges. edición en que Borges trabaja por esos años 8 .316 EMILIO CARILLA estudio de la Divina Comedia (de lo cual pueden ser testimonio las notas y comentarios publicados esos años) 7 le revela en el episodio de Buonconte di Montefeltri no sólo la proximidad de una fecha y unos números sino también cercanías. Buenos Aires. 116-120) y otros. en el hecho de que tanto Buonconte como Laprida murieron sin que después se pudiera encontrar el cadáver. así. que encedía. i ante quien se inclinaban los personajes más eminentes de la República. Emecé. 30 de mayo de 1948). Sin embargo. el ilustre Laprida. Buenos Aires. Es sabido que Sarmiento. 1944. Recuerdos de Provincia. de Buenos Aires. 1952. Radicalmente. vino en seguida i me amonestó. 8 SARMIENTO. se detiene en la presencia de Laprida: Saben todos el orijen de la vergonzosa catástrofe del Pilar. algo que ya existía en el conocimiento de Borges. le haya traído también un estímulo visible o se haya reunido al ahondamiento del texto de Dante. 3 de octubre de 1948. El seudo problema de Ugolino (en el diario La Nación. . del personaje dantesco. el presidente del Congreso de Tucumán. bien pudo ser que la edición de los Recuerdos de provincia de Sarmiento. biográficas en el final de dos personajes separados — ¿separados?— por seis siglos de distancia.

arriva'io. (ver pág.LITERATURA HISPANOAMERICANA 317 padres de la patria. 186-187. Yo. como ante la personificación de aquel Congreso de Tucumán que declaró la Independencia de las Provincias Unidas. 10). forato nella gola. dice: "El decurso del tiempo cambia los libros.. cuya voz declaró la Independencia de estas crueles provincias. etc. Recuerdos de Provincia. creo que algunos rasgos comunes — n o muy nítidos. A ú n más.. págs.. sanjuaninos. en gran parte... Francisco Narciso de Laprida. de Buenos Aires. en un abundante párrafo del prólogo que escribió para esa edición. Recuerdos de Provincia. fuggendo a piede e sanguinando il piano. Dove il vocabol suo diventa vano. especialmente de dos famosos tercetos. He aquí la mayor parte de los versos de la Divina Comedia dedicados al capitán Buonconte: lo fui di Montefeltro. Silban las balas en la tarde última. che sovra I'Ermo nasce in Apennino. El propio Borges parece confirmarlo cuando.. se dice. A poco andar lo asesinaron. 9 Ver SARMIENTO. releído y revisado en los términos de 1943. 1896. 9. es cierto— sirven para mostrar q u e posiblemente Borges tuvo presente o recordó con vaguedad el cálido testimonio sarmientino. ed. comentario y traducción de los versos de Dante. i largos años se ignoró el fin trájico que le alcanzó aquella tarde. A esta ruinosa tarde me llevaba.". La segunda estrofa del poema de Borges es. io son Buonconte: Ed io a lui: "Qual forza o qual ventura ti travió sí fuor di Campaldino che non si seppe mai tua sepoltura?" "Oh" rispos'egli: "A pie del Casentino traversa un'acqua c'ha nome l'Archiano.... ..

lo diró il vero. 11 Cf. olvidado Buonconte? Buonconte da Montefeltro es en el poema dantesco un personaje que el poeta encuentra en el Purgatorio. e sciolse al mio petto la croce ch'io fei di me. ed. ma io faró dell' altro altro governo!". e rimase la mia carne sola.. para nosotros alejado. Scartazzini. Buonconte fue muerto en la batalla de Campaldino el 11 de junio de 1289 y su cadáver —como dice el poema de Dante— no fue encontrado en el campo de la lucha 11 . poi di sua preda mi coperse e cinse" 10 . Attilio Momigliano. A. e quivi caddi. notas a Dante Alighieri. págs. El Buonconte "real" era hijo del conde Guido da Montefeltro e intervino como capitán de los gibelinos de Arezzo en la guerra contra los güelfos de Florencia. 1903. SCARTAZZINI. V. Lo corpo mio gelato in su la foce trovó l'Archian rubesto: e quel sospinse nell'Arno. A las preguntas de Dante. 298-300. quando il dolor mi vinse: voltommi per le ripe e per lo fondo. e tu il ridi' tra i vivi: l'angel di Dio mi prese. Divina Comedia.318 EMILIO CARILLA Quivi perdei la vista e la parola nel nome di Maria finii. descubre su identidad y explica por qué sus restos no fueron encontrados. Sigo el texto de G. . notas a su edición. cit. perché mi privi? Tu te ne porti di costui l'eterno per una lagrimetta che'l mi toglie. A. Purgatorio. versos 88-129. 1948 (II). VERSO y PROSA Hallada la particular proximidad de los dos personajes históricos y su trágico y mismo fin. con la ulterior y repetida 10 DANTE ALIGHIERI. G. págs. 394-395. de Milán. cd. ¿Quién fue este. Florencia. e quel d'Inferno gridava: "O tu del ciel. Buonconte le ruega lo recuerde ante su mujer y demás parientes. La Divina Comedia.

La fundación mitológica de Buenos Aires). pero son. Por cierto que Borges no escribe (nada más apartado a él) "evocaciones" históricas. pero. el destino del verso. En primer lugar ¿relato o poema? ¿verso o prosa? El tema llevaba ya.) y de resonancias ceñidamente genealógicas (Al coronel Francisco Borges. el pretexto de una recreación fantástica que el conocimiento de aproximaciones y coincidencias notables le permiten. A su vez. Soler. . No son muchos poemas dentro de la totalidad de su obra lírica. eligió el verso.. indirectamente. A ellos agregó en el Poema conjetural una "originalidad".LITERATURA HISPANOAMERICANA 319 desaparición de los cadáveres. no importa con qué intención ni con qué alcance. lo propiamente histórico y demás rasgos de la biografía de Laprida 13 Por lo que nos dice BORGES en La noche cíclica — ya lo he dicho — también Laprida entra en su genealogía: . fuera de generalidades subjetivas (Rosas. . y el verso como compresión y. Cabrera. Su poema es. Isidoro Acevedo. una jerarquía mayor. Isidoro Acevedo. Al coronel Francisco Borges. el verso como realce de lo histórico en relación a lo argentino. Vale decir. un homenaje a Laprida.. en relación a una natural libertad de la materia lírica. por lo menos. recreaciones o variantes de personajes literarios (Cf. Cf. .. El general Quiroga va en coche al muere. D e mi sangre: Laprida. y dos de ellos se cuentan entre los más "populares" (no mejores) de Borges.. si se quiere. ha fundación mitológica de Buenos Aires. Siempre que nuestro escritor trató temas históricos argentinos con un protagonista "histórico". Suárez.Al coronel Suárez) 12. Página para recordar al coronel Suárez. en Borges. Cruz) no lo obligan de la misma manera. significativos. . . de pintoresquismos (El general Quiroga.. sublimación.: Rosas. En cambio. mucho más. Pero no es la simple evocación familiar —o que destaca lo familiar— la que lleva al personaje en el Poema conjetural. Borges se enfrenta con los problemas de construcción y expresión.

Stevenson. DESTINOS Y TIEMPOS CÍCLICOS El Poema conjetural se agrega a una línea (o. mejor. en el Poema conjetural. redundante armazón de tratado alrededor de la ficción propiamente dicha. El inmortal. pues.320 EMILIO CARILLA están reducidos en el poema a noticias elementales. Henry James. Otros relatos ofrecen contactos más bien marginales (La lotería de Babilonia. en todos los casos. Chesterton. A veces. a veces. la Biografía de Tadeo Isidoro Cruz. con tantos y tan notables ejemplos (Poe. Lo que particulariza a los relatos de Borges es el acopio conceptual. consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es. cuyos mundos se conjugan. aciertos. la Historia del guerrero y de la cautiva. Cuéntase que Alejandro de Macedonia vio . Y no es casual. Basta solo con mencionar lo que comúnmente se llama el tema del doble. a una serie de líneas) en la obra de Borges. como vemos. al alcance de todos los argentinos. que Borges explique dentro del relato (como en ciertos poemas lo hace en notas finales) fundamentos de teorías y pruebas para su tesis. por largo y complicado que sea. Plantean esa conjugación de destinos y tiempos repetidos. es evidente. Nos encontramos aquí. La diferencia está en que casi siempre es la prosa del relato la que le permite más adecuada expresión a la anécdota y al problema. etc. explicativo: algo así como el andamiaje en que los problemas metafísicos se apoyan. Pero. En la Biografía de Tadeo Isidoro Cruz escribió: Cualquier destino. Me refiero al tema del destino y al del tiempo cíclico.). ostentación y singularidad. El tema del traidor y del héroe. frente a temas muy utilizados en la literatura fantástica. Hasta puede hablarse de uno de sus temas preferidos. El jardín de senderos que se bifurcan).

a l cabo de cada año platónico renacerán los mismos individuos y cumplirán el mismo destino. págs. Historia del guerrero y de la cautiva. 1 3 . (Ver J. de E. 1949.. 11-36. págs. ver El eterno retorno. y. 13 BORGES. pág. de Buenos Aires. con su maestría acostumbrada. en Obras completas. El mito del eterno retorno en las sociedades primitivas. en El Aleph. La figura del bárbaro que abraza la causa de Ravena. en realidad. ed. y a través de múltiples manifestaciones de carácter esencialmente religioso. págs. se vio a sí mismo en un entrevero y un h o m b r e . A Tadeo Isidoro Cruz. que no sabía leer. en la de Alejandro. MIRCEA ELIADE ha estudiado. BORGES. leemos: Mil trescientos años y el mar median entre el destino de la Cautiva y el destino de Droctulft. Para NIETZSCHE. ed. Y no hace falta aclarar aquí dónde y cómo encontró Cruz la revelación de su destino. . .. Los dos ahora son igualmente irrecuperables. por último. la nota primitiva que puso a su poema La noche cíclica). trad. El anverso y el reverso de esta moneda son. pueden parecer antagónicas. la explicación nietzschiana. 54. según Borges. en El Aleph. a los dos los arrebató un ímpetu secreto. en Historia de la eternidad. . un ímpetu más hondo que la razón. Sin embargo. Lo que podemos agregar nosotros es que la concepción del eterno retorno aparece en las sociedades primitivas como uno de sus rasgos definidores. considera que 21 . el protagonista del Poema conjetural pertenece a la primera. 91-97). El tiempo circular. es decir. 57-58. la concepción de los ciclos similares. no idénticos." 1 5 . y los dos acataron ese ímpetu que no hubieran sabido justificar. relato más cerca de nuestro poema por los mundos que acerca. . de Buenos Aires. 14 BORGES. En la Historia del guerrero y de la cautiva. a la de raíz pitagóricoplatónica: " . L. VI. de base algebraica. para Dios. la figura de la mujer europea que opta por el desierto. Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874). ese conocimiento no le fue revelado en un libro. iguales 1 4 . Ovejero y Maury. 1949. 1953. 15 Las otras dos son. Buenos Aires. Carlos XII de Suecia.LITERATURA HISPANOAMERICANA 321 reflejado su futuro de hierro en la fabulosa historia de Aquiles. Mejor dicho. De las tres formas que señala Borges en El tiempo circular (que es.

El relato en primera persona. descifra el final de su destino. y de ellas deduce su propio e irreparable fin y hasta su ulterior contingencia. en contraposición al hombre moderno. Inusitadas. Por último. agrega especiales. en las cifras de Buonconte. Cualquier personaje pudo haber "descubierto" la fuente dantesca. . Pero es indudable que la situación se refuerza en el problema es una característica de esas sociedades. Mircea Eliade llega hasta a ver también. El mito del eterno retorno.322 EMILIO CARILLA Como vemos. la coincidencia se refuerza con la condición de este personaje. otra vez. pretende. de Ricardo Anaya. una prolongación o supervivencia del mito. Laprida —a través de la ficción borgiana— encuentra la clave de su vida. Buonconte habla también en primera persona cuando Dante lo encuentra en el Purgatorio. Volviendo a Laprida. "que se sabe y se quiere creador de historia". en la reconstruída vida de Tadeo Isidoro Cruz. Arquetipos y repetición. "histórico". no en un libro sino en un hecho: "un entrevero y un hombre". inusitadas resonancias a la obra. ya que Laprida es hombre de lecturas 16. a través de repeticiones. como este no sabía leer. anular el tiempo. en ciertos sectores populares de las sociedades modernas. Por supuesto. trad. Encontrada la "clave". El hombre de las sociedades primitivas. el tema del tiempo circular y los dobles ofrece en Borges abundantes ejemplos en la ficción y hasta en el planteo o discusión del problema. (Ver MIRCEA ELIADE. Buenos Aires. la misma tarde de la batalla del Pilar. su relato se nos aparece más "natural". 16 Por eso también. 1952). el autor penetra en zonas más sutiles — puesto que tienen que ver con la elaboración del poema y sus rasgos expresivos — al encarar el desarrollo de una "vida repetida" a tanta distancia y en un ámbito tan diferente a aquel en que se desarrolló la vida (y muerte) de Buonconte. la lógica borgiana se encarga de decirnos que. la historia. ciclos o significaciones escatológicas. puesto que al hablar en primera persona el personaje debe "descubrir" y anunciar su propia muerte. encontró la revelación de su destino. en cambio. y con el interés que despierta la narración de quien había muerto sin dejar rastros.

1952. Con todo. de dictámenes". Lo corriente es que el final trágico de un personaje se coloque en boca de pitonisas. 1950. frente a procedimientos comunes o muy utilizados. en relatos suyos (como el Tema del traidor y del héroe y La forma de la espada) 18. de libros. nos. sino un hombre aún vivo. págs. el poeta destaca semejanzas entre Buonconte y Laprida a través de una —imaginamos— intencionada sustitución de elementos. L. págs. 17 . Episodio famoso. (Ver M. con variedad dentro de la variante. lo concreto es que Borges la utiliza. originales variantes son algo común en Borges. México. ed. pero no en el anticipo del propio personaje. astrólogos. LIDA DE M A L K I E L . Güelfos y gibelinos 19 se reemplazan 17 En relación a personajes históricos. 1951. Es muy posible que el punto de partida esté en su admirado Chesterton (La muestra de la "espada rota". Es decir. 69-89. La muerte y la brújula. Después. de Buenos Aires. El especial eje autobiográfico gana así singular originalidad y dramatismo. según muestra MARÍA ROSA LIDA DE M A L K I E L (Juan de Mena. no es un muerto que cuenta su muerte (como Buonconte). No establezco ninguna relación entre Borges y Mena (lo veo a Borges muy desasido del poeta español). en las lindes de la muerte y anticipándola a través de su cercano "descubrimiento". . arúspices. el ejemplo famoso de la poesía en lengua española es el de la maga de Valladolid. 79-83). que pronostica el trágico fin del Condestable Don Alvaro de Luna en El Laberinto de Don JUAN DE M E N A (estrofas 233-267). de Buenos Aires. etc. brujas. magos. Poeta del Prerrenacimiento español. nigrománticos. págs. adivinos. J. pero no está de más recordar que ya María Rosa Lida de Malkiel estableció algunas coincidencias — muy pocas — entre uno y otro. por ejemplo).LITERATURA HISPANOAMERICANA 323 un hombre que —como Laprida— estudió "las leyes y los cánones" y anheló ser un hombre "de sentencias. BORGES. Contribución al estudio de las fuentes literarias de Jorge Luis Borges. de factura más original de lo que comúnmente se cree. 213-214. 53 y 54-55). 18 Cf. augures. No sé si hace falta decir que estas intencionales. en Sur. R.

forato nella gola". salvo las balas del primer verso. más cercanos de los hechos. .. 121). si bien sospecho que los versos dantescos contribuyeron también a esta creencia. . Laprida "ve" en el último verso del poema. .. " . Memorias póstumas.. 1916. en Recuerdos históricos de la Provincia de Cuyo [II] dice que el cadáver de Laprida no se pudo encontrar. l a noche lateral de los pantanos / me acecha y me demora. Buenos Aires. queda una elemental guerra (igual que en Campaldino) de caballos. "Cultos" y "Gauchos". La Independencia. por más investigaciones que se p r a c t i c a r a n . fue hallado después de tiempo en un oscuro calabozo donde sin duda fue enterrado v i v o . Borges acepta la versión tradicional de que murió degollado. En rigor. En el poema de Dante — y con mayor nitidez que la oposición entre güelfos y gibelinos — un ángel y el diablo se disputan el alma de Buonconte (versos 103-108). . N. testigos. estos dos. "en cielo abierto yaceré entre ciénagas. "Se ha dicho que el cadáver de Laprida fue hallado mutilado. . 20 "El cadáver del Dr.". II.. no nos adelan19 . . Antes.324 EMILIO CARILLA aquí por "Civilización y Barbarie". cuyo nombre figura honrosamente de presidente del Congreso que declaró la Independencia Nacional. quien constató serlo [sic] además por la marca L. Pero tal referencia no ha sido plenamente aseverada. " . PAZ. Laprida anticipa su muerte: " . 196). (JOSÉ IGNACIO YANI. y Buonconte narra su muerte y su cuerpo helado llevado por el río: "Voltommi per le ripe e per lo fondo. 1855. lanzas y cuchillos. Hay algo más. pág. pág. . que expuesto bajo los portales del Cabildo de Mendoza fue identificado por el juez del crimen doctor don Gregorio Ortiz. aunque se sospeche de qué manera (a pesar de que el General Paz —y algo sabía él— suponga que fue enterrado vivo en un calabozo) 20 . Sin embargo. esta aseveración no coincide con el párrafo de Sarmiento ni con el testimonio de Damián Hudson. Laprida. igualación centrada en los dos personajes que se unen a través de los siglos y en sus destinos (europeo y sudamericano). que descubrió en la pechera de la camisa. " (JOSÉ M. Buenos Aires. / poi di sua preda mi coperse e cinse" 21. no se sabe exactamente cómo murió Laprida. La lucha de elementos antitéticos no termina aquí. . y. 21 Esto es lo concreto y hasta previsible.". y Buonconte describía su agonía. "el íntimo cuchillo en la garganta". El señor don DAMIÁN HUDSON. Como vemos.

tomando la calle de San Francisco del Monte. Si bien no hace falta referirse a Sarmiento. en un ámbito de ideas caras a Borges. con la idea de salir al camino-carril y ocultarse en las ciénagas o matorrales que lo limitaban por el este. las crines. . 302).") y teología cristiana concurren en el poema para dar.. con belfos y con l a n z a s . . Borges se coloca en una tradición acorde con el personaje y la época." (JACINTO R. por último.LITERATURA HISPANOAMERICANA 325 En fin. La expresión de la irrealidad.. lo importante no reside tanto en presuntas identidades como en el hecho de permitirle a Borges algunos de los mejores versos del poema: Oigo los cascos de mi caliente muerte que me busca con jinetes. pág. A. Laprida salió a caballo con el capitán D. el íntimo cuchillo en la garganta. las befas de mi muerte. la verdad que en ninguno como en temos demasiado ni entremos en el fetichismo de las grandes fuentes (cf. A propósito de la elemental distinción entre "Civilización y Barbarie".. . los caballos. con su referencia a otras posibles sugestiones dantescas). entre "Hombres de leyes" y "Gauchos" (usado aquí en sentido despectivo). Buenos Aires. cabalismo y teología cristiana. . la aglutinación remarcadora de pitagorismo-platonismo. Agreguemos. 1939. Biografías argentinas y sudamericanas. M. Nicolás Barreda. YABEN. en rápido curso. Pisan mis pies la sombra de las lanzas que me buscan. 60... el respaldo conceptual. nota. BARRENECHEA. como es la que trae Jacinto R. . ya el duro hierro que me raja el pecho. Yaben. Ya el primer golpe. los jinetes. III. En una biografía escolar de Laprida.. Pitagorismo (¿Eudemo?) — Platonismo (concepto del eterno retorno). fuera ya de cotejos más o menos ceñidos.. cábala ("Al fin he descubierto / la recóndita clave de mis años / / l a letra que faltaba. leemos: "En la dispersión. se ciernen sobre m í . pág.

dentro de la cual. se ciernen sobre m í . . . . . las crines. la noche lateral de los pantanos me acecha y me demora. 22 22 Cf.perdido.. ed.huyendo a pie y ensangrentando el llano. . . 1958.. . ....arrabales últimos.fue cegado y tumbado por la muerte..con jinetes. diversificados en dos planos: a) El rigor ciego de la batalla y la huída sin clemencia: Zumban las balas.. se trata de una posición histórica que puede defenderse a través de la vida y la muerte del hombre. pág.los jinetes..tarde última... en la posterior Página para recordar al coronel Suárez. entra claramente un personaje como Laprida... vencedor en Junín: . En todo caso.. por un lado.. ...... los caballos. (Poemas. La intensificación verbal se logra en el poema a través de vocablos. . frases y versos de acuñación acorde con el tema ("son" el tema). .... .. con belfos y con lanzas.... . . b) el final inevitable del personaje. . .. 154)...Oigo los cascos..derrotado.Hoy es el término. que atraviesa todo el poema a partir del primer verso: . Por eso es para nosotros referencia ineludible. .de sangre y de sudor manchado el rostro. y. . y en un sector nítido. de Buenos Aires.. . el caudillaje.. la Declaración de la Independencia.. Hay viento y hay cenizas en el viento.....326 EMILIO CARILLA este adquiere tal fijeza y persistencia... la anarquía.. . por otro... y que permite también la amplia antítesis que marca. ... y la gente muriendo en los pantanos..

pero es innegable que dentro del mundo expresivo que el escritor ha ido construyendo con sus obras. . .. pág. . con laconismo pero con certeza. " (Facundo. ni el secreto (para ceñirnos al vocabulario del Poema). "Desde los tiempos de la presidencia. . . 2 3 . Aquí. . Es decir. 23 BORGES no descubre el laberinto.de mi caliente muerte que me b u s c a ." (Recuerdos de Provincia. . los decretos de la autoridad civil encontraban una barrera impenetrable en los arrabales esteriores de la ciud a d . . . .. h u y o hacia el sur por arrabales ú l t i m o s . . . a cielo abierto yaceré entre ciénagas. la recóndita clave de mis a ñ o s . no cabe duda. Y. sobre todo. por los diversos pueblos vecinos. . fue cuando habiendo salido de aquel laberinto de muertes. . . e l laberinto múltiple de p a s o s .. "Desde que [Quiroga] llega a la edad adulta. pág.caliente m u e r t e . 187. . Lo que importa es que sirvan para subrayar. ...." (Facundo. ed.LITERATURA HISPANOAMERICANA 327 . L a s befas de mi m u e r t e . las que resaltan en dos versos felices: . sin embargo. . 1938. adjetivos nuevos) a las que agregamos. reiteraciones y personalizaciones sirven de identificación. No importa que algunos de estos materiales estén ya en la Divina Comedia y que aun se extiendan más allá de la estrofa que en el poema de Borges evoca al capitán del Purgatorio... 162). ... de La Plata. el arrabal. . 93-94).cuando la hora de la reflección [sic]. págs.. . . mundo expresivo en el que pensamiento y lengua coinciden. . eso se logra adecuadamente dentro de personales expresiones borgianas (vocablos. rasgos de una época y de una vida. el hilo de su vida se pierde en un intrincado laberinto de vueltas i revueltas. . la misma página en que se refiere a Laprida). . no deja de ser curioso encontrar semejanzas en obras sarmientinas (Recuerdos de Provincia. . . . y hasta: . p e r o me endiosa el pecho inexplicable un júbilo secreto. . . de la zozobra i el miedo vino para mí.. . . Estos vocablos nos acercan a columnas medulares de la lengua borgiana. . por un camino que entre ellas me trazó mi buena estrella. . la clave. Facundo) que hemos citado: ".

con belfos y con lanzas.. sobre el eje personal de Don Francisco Narciso de Laprida. LAPRIDA.. identificador cuerpo del poema..328 EMILIO CARILLA En fin. y procedimientos elementales de reiteración (de vocablos en el poema y de vocablos en el verso: "Hay viento y hay cenizas en el viento. el verso blanco.. Quizás sea ocasión de decir aquí que nos falta una buena biografía de Laprida. . en cuyas manos encontró Laprida la muerte. La notable hipérbole.. en el pausado y grave andar de los endecasílabos. Laprida estuvo vinculado —como sabemos— al hecho capital de nuestra Independencia. puesto que lo restante de su actuación pública (sin grandes sucesos espectaculares) y de su vida en general es apenas conocido. " ) . en nuestra historia. Todos estos elementos se justifican en el macizo. El breve epígrafe del poema nos habla de "los montoneros de Aldao"."). con jinetes. los gauchos vencen. ya que fue durante su actuación de presidente que el Congreso de Tucumán la declaró: este fue el hecho más trascendente de su vida y el signo popular de su supervivencia.. al menos. Borges recoge en su poema (por tradición familiar o por fuentes librescas comunes) la semblanza noble del patriota. en duros tiempos.") y de enumeración (". el episodio máximo de su vida y el sacrificio de su muerte. impulsado por el primitivo hallazgo. ya hacia la clausura del poema ("Pisan mis pies la sombra de las lanz a s . Aquí también podemos decir: "son" el poema. BORGES Y LA FRUSTRACIÓN Acierto grande de Borges fue el haber trazado su poema. su perfil de hombre de leyes. biografía que sirva.. sin sombras ni polémicas retaceadoras. para rescatarlo de un injusto olvido. "Vencen los bárbaros. figura realmente noble. .".. No hace falta que nos diga Borges que el hecho ocurrió .

la montonera.. Creo que vale la pena detenernos en este planteo. una lectura atenta . un tanto desvirtuado por su interpretación "ahormada" de textos literarios. pág. el orden. I. ¿Es el Poema conjetural el simple reflejo de un fracaso. 61). . pág. 26 Ver el interesante artículo de PATRICIO CANTO titulado La personalidad argentina (en Gaceta literaria. ed. encarnados precisamente en aquel "cuya voz declaró la Independencia". IV. . Esta semblanza es la que resalta. crece — repito — ante la magnífica calidad humana del protagonista. como quiere Patricio Canto en reciente ensayo? 26 . 43). el derecho. Y la oposición. MITRE.." (B. nº 20. bellísimo carácter. sacrificio que nos llega con tanta claridad a los argentinos. de sacrificio vano. de desinterés probado. pág. El alarde fantástico se repliega ante el sacrificio del patriota. la "civilización". aunque casi todos los argentinos conozcan su vida vagamente) de acendrada nobleza. Por lo pronto. ¿Es el Poema conjetural el compendio de "la íntima. 1950. con o sin referencia a versos concretos del poema.LITERATURA HISPANOAMERICANA 329 en Mendoza. 1960. dos órdenes: Laprida. a la "entrega".." (A. BARRENECHEA. La expresión de la irrealidad . el contraste. y en el caso del poema de Borges. la barbarie. de Buenos Aires. como parece indicar el poema.. 25 "Borges congrega un mundo de fracaso para este juicio final de Narciso de Laprida... Lo que interesa aquí no es precisar datos. Laprida fue hombre (todos lo recuerdan. 24 "Francisco Narciso de Laprida —escribió Mitre—. perversa y metafísica renuncia a la libertad". por encima de la singular clave que revelan la cercanía de los números y el "doble" del dantesco Buonconte. M. sino enfrentar dos mundos. Y eso es también lo que hace que se hable de "fracaso". de Buenos Aires. el caos. . de humildad ejemplar 24 . Historia de San Martín y de la Emancipación Sudamericana. y como se desprende de palabras de Ana María Barrenechea? 25. que realzaban grandes virtudes cívicas y privadas. después de la batalla del Pilar. 5). que encuentra la muerte en defensa de sus ideales.

a los pocos días de la Revolución del 4 de Junio (y digo "publicó". aunque nosotros —como lectores. Y si se quiere extender el rasgo al autor. Con otras palabras. a derivaciones no siempre claras (a veces. todos. entre alarde y timidez. sino su gestión en la Asamblea de Tucumán. origen que crece después con aciertos fundamentales de construcción y con su engarce en la maciza lengua poética borgiana. me parece. No creo que el 4 de julio de 1943 se pueda hablar todavía de "dictadura" en el país. con un comentario explicativo. La publicación del poema. sino de incertidumbre y desorientación. Por lo pronto. !a singularidad de una muerte y no de un fracaso. Lo que el poeta quiere es rescatar el dramatismo. muchos años antes. La vida de Laprida marca su nivel más alto en el Congreso de Tucumán. yo creo que el esencial Borges es el agonista de una lucha dramática entre orgullo y humildad. La elección del asunto —lo hemos visto de sobra— está determinada por un texto dantesco y por una curiosa serie de coincidencias o proximidades. en los Aspectos de la literatura gauchesca (Montevideo. Borges publicó su poema a mediados de 1943. . al fin — podamos agregarle otras resonancias. Su oscura muerte es un episodio olvidado o casi olvidado. elementos. no es la muerte lo que marca la culminación de Laprida. que rescata en nuestros días el magnífico poema de Borges. que sea primordialmente eso. Esta es la exaltación "histórica" de Laprida. como límite final de una elaboración que pudo ser anterior). a la cual Borges no quiere superponer (¿cómo lo haría?) una culminación "poética". ha contribuído. del mismo no me parece que muestre "la supuesta muerte voluntaria del prócer Francisco Narciso de Laprida a mano de los malones del caudillaje". 1950). que indican el inocultable origen estético del poema. contradictorias) en lo que al carácter del poema se refiere. entre triunfo y fracaso.330 EMILIO CARILLA Yo no creo que el poema sea la exaltación del fracaso.

sin duda. El puede —en 1945 y. Je Buenos Aires. era el documento de un pasado irrecuperable y. Tiene todo el derecho. versos de su Poema conjetural. a la realidad de 1950. Pero no hagamos nosotros. Hacia el final. págs. Además. BORGES. puede extender intenciones o posibilidades más allá del momento en que él escribió el Poema conjetural. una fácil generalización que. con alguna variante. leemos: Su bisnieto escribe estos versos y una tácita voz desde lo antiguo de la sangre le llega: Junín son dos civiles que en una esquina maldicen a un tirano. Borges. En fin. La Declaración final que antecede al poema en los Aspectos de la literatura gauchesca es. Ver J. como pueden aplicarse. Es el poema titulado Página para recordar al coronel Suárez. vencedor en Junín. desde fuera de la elaboración y del poema. un párrafo del prólogo a su edición de Recuerdos de Provincia. 1958. Cito unas pocas líneas: "Recuerdos de Provincia. L. aun dentro de la evocación histórica.LITERATURA HISPANOAMERICANA 331 Claro que la situación había cambiado cuando en 1945 Borges pronuncia la conferencia sobre los gauchescos en Montevideo. ed. más aún. en 1950— dolerse de desprecios y ataques. de desconocimientos y omisión. cuando en 1950 se publica la conferencia en un folleto. ya que nadie 27 . que lleva la fecha de 1953. entonces ¡veinte años atrás!. Por otra parte. o un hombre oscuro que se mete en la cárcel 27 . aunque no creo que se haya reparado en ello. La diferencia mayor está en que aquí comparaba la obra sarmientina y la realidad de 1943 centrada en la guerra en Europa y Asia. 154-155. y. Poemas. como autor del poema. por lo mismo grato. esto que señalo lo veo confirmado en un hecho significativo. mientras que en la Declaración los puntos de referencia son los poemas gauchescos y la realidad argentina de los días en que — dice — escribió el poema. poco cuesta encontrar en años posteriores (aunque no alcance la felicidad del Poema conjetural) un poema que. muestra más claras alusiones a la realidad que el poeta vive. la obra inicial no tenía. sobre todo. de Sarmiento.

no debe verse como un fracaso para el cristiano. pero no deja de ser inusitada en Borges esta acomodación de un párrafo anterior. pero no desvirtuar. de otra manera. y que el poeta puede ampliar. prólogo a Sarmiento. Laprida —el Laprida "histórico"— es cristiano como el lejano Buonconte que Dante coloca en el Purgatorio. (Corroboran mi aserto los telegramas europeos y asiáticos).332 EMILIO CARILLA No conviene separar —sin degenerar intenciones— al personaje y al autor. Entonces comprendí que no le había sido negada a mi patria la copa de amargura y h i e l . esa invariable fisonomía de Don Francisco Narciso de Laprida. págs.. Recuerdos de Provincia. documentos de un pasado irrecuperable y. Si Laprida no fuera personaje "histórico".. La muerte. el propio Borges no puede eludir (a pesar de pitagorismos y elementos cabalísticos) la referencia a un vago Dios cristiano y la predestinación." (BORGES. lejana c inconcebible. Bien sabemos que el Poema conjetural no es un poema "patriótico" ni un alegato inflamado. 33-34). para todos los argentinos. Pero ni Borges (a través de su magnífico poema) ni nadie puede borrar esa nítida. y no fracaso. creo que este es el verdadero sentido que corresponde: sacrificio. para no desvirtuar la esencia del personaje histórico que sirve de eje al poema. . Aspectos de la literatura gauchesca.. . Muchas noches giraron sobre nosotros y aconteció lo que ignoramos ahora. grato. no considero la Declaración como una nota apócrifa. en pensamiento que defiende su original composición del personaje —ya "literario"— y su trágico sacrificio. podríamos pensar. Por último. si no estuviera fijado su nombre. Colocándonos en el verdadero lugar. " (BORGES. ni aun en las circunstancias en que murió Laprida.. . en el hecho trascendental de la Independencia. "Los poemas gauchescos eran. pág. A su vez. por lo mismo. matizar. 10). ni tampoco un propapensaba que sus rigores pudieran regresar y alcanzarnos. entonces. sí. ya que nadie soñaba que sus rigores pudieran regresar y alcanzarnos. La peligrosa realidad que describe Sarmiento era. No hagamos de Borges un poeta "nacional" en el sentido corriente del término (a pesar de Laprida y la Independencia). ahora es contemporánea. entonces.

al Poema conjetural como un producto estético. huyendo a pie y ensangrentando el llano. Hay viento y hay cenizas en el viento. Vencen los bárbaros. Yo. en fin. fue cegado y tumbado por la muerte donde un oscuro río pierde el nombre. Miremos.LITERATURA HISPANOAMERICANA 333 gandista de la frustración. precisamente. derrotado. Como aquel capitán del Purgatorio que. asesinado el día 22 de septiembre de 1829 por los montoneros de Aldao. los gauchos vencen. La noche lateral de los pantanos . un enamorado de los sorprendentes juegos de la fantasía. perdido. yo. cuya voz declaró la independencia de estas crueles provincias. Hoy es el término. la clave que aproxima dos vidas en el tiempo. El hecho de suscitar diferentes interpretaciones y controversias es también consecuencia que emana de la obra perdurable y del lugar que ya se ha ganado por "prepotencia" de poesía. Francisco Narciso de Laprida. un escritor. que estudié las leyes y los cánones. sin esperanza ni temor. huyo hacia el Sur por arrabales últimos. y mirémosle en lo que realmente es: un poeta metafísico. escribió el poema empujado por la reconocible clave. L. que alcanza en límites estrictamente poéticos su mayor y mejor dimensión. con ansias universalistas que. de sangre y de sudor manchado el rostro. se dispersan el día y la batalla deforme. El Poema conjetural es ya un poema poco menos que insustituible en la esencial antología lírica de nuestra poesía (y pienso en una selección hecha con severidad y competencia). así habré de caer. de ineludible origen literario. POEMA CONJETURAL. y la victoria de los otros. piensa antes de morir: Zumban las balas en la tarde última. de J. BORGES El doctor Francisco de Laprida.

334 EMILIO CARILLA me acecha y me demora. Al fin he descubierto la recóndita clave de mis años. los jinetes. la letra que faltaba. los caballos. se ciernen sobre m í . a ciclo abierto yaceré entre ciénagas. Ya el primer golpe. de libros. ya el duro hierro que me raja el pecho. Las befas de mi muerte. Al fin me encuentro con mi destino sudamericano. Yo aguardo que así sea. . Pisan mis pies la sombra de las lanzas que me buscan. la perfecta forma que supo Dios desde el principio. con belfos y con lanzas. ser un hombre de sentencias. [1963] . En el espejo de esta noche alcanzo mi insospechado rostro eterno. Oigo los cascos de mi caliente muerte que me busca con jinetes. A esta ruinosa tarde me llevaba el laberinto múltiple de pasos que mis días tejieron desde un día de la niñez. el íntimo cuchillo en la garganta. . pero me endiosa el pecho inexplicable un júbilo secreto. Yo que anhelé ser otro. de dictámenes. las crines. El círculo se va a cerrar. la suerte de Francisco de Laprida.

una vez más. Por último. también una vez más. se incorporó al Instituto de Filología. su dedicación persistente al ámbito hispánico. con el consejo y estímulo de Amado Alonso. para la que. si por un lado se ahondaba su conocimiento de las lenguas clásicas (reflejado en diferentes ediciones y estudios.RECORDACIÓN DE MARÍA ROSA LIDA DE MALKIEL Duele hablar ahora de la muerte de María Rosa Lida de Malkiel. extendió su conocimiento de las letras grecorromanas al estudio de su influencia en las letras españolas. en fin. Allí se fortaleció el saber de María Rosa Lida. Nacida en 1910. y. Si grande fue el maestro. realmente. en una cátedra de Griego en el Instituto del Profesorado de Buenos Aires). su forzado alejamiento del país en aquellos tristes días de la disolución del Instituto de Filología de Buenos Aires. pocos años después. La vida de María Rosa Lida de Malkiel es la vida de una auténtica vocación. año de su alejamiento. dio pruebas tempranas de su conocimiento de las lenguas clásicas. En la Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires obtuvo su título de profesora en el año 1933. cuesta encontrar otro ejemplo paralelo en el país. ya seguro y en plena actividad en las manos de Amado Alonso. Y. y que nos hicieron lamentar. no fue menos digna la discípula. más tarde. a su extraordinario saber. cursos y conferencias que nos aproximaron. Si bien en este último aspecto sus intereses se centraron en la época . Una fácil división nos muestra esa vida escindida por el año 1947. A un año apenas de sus últimos cursos y conferencias en la Argentina. y. por otro lado.

si cabe. Pero tal situación no fue un obstáculo para que fuera frecuentemente invitada a dar cursos por algunas de las universidades más importantes de los Estados Unidos (Harvard. ya totalmente prestigiado. se presentó a sí misma como "Peregrina en su patria". especial significación y trascendencia. bien conocido entre nosotros sobre todo a través de sus investigaciones sobre etimologías hispano-judías. Stanford. en nuestro ámbito. Abarcamos. en especial. se corta en dos. Viajó a los Estados Unidos y. Illinois). siguió siendo Amado Alonso el maestro de quien era ya maestra. y rechazó por ello importantes ofrecimientos que le hicieron desde distintos centros culturales del país. En fin. en Harvard. A partir de ese año. California. íntimamente ligada a su obra escrita. Remedando un título de Lope. Y ese carácter crece. Si bien después de 1947 hizo breves viajes a la Argentina. lo recordamos ahora como un adiós inolvidable. como he dicho. por fortuna. prefirió mantenerse en un simple cargo de secretaria del Instituto de Filología. el que hizo en 1961 tuvo. nos ha permitido estar al día (es un decir) en su incesante labor de investigación filológica. por eso mismo. sus ediciones de textos clásicos (como la edición de Ho- . La obra escrita de María Rosa Lida es de carácter y elaboración ejemplar. María Rosa Lida residió en Berkeley. Estuvo también en México. donde escasean tributos de tal naturaleza. por el tiempo dedicado y el valor de sus enseñanzas. Esa obra escrita que. por diferentes motivos. California.336 EMILIO CARILLA medieval. ha determinado un público más amplio y que. por esos años. así. donde su marido era profesor y donde. su clara trayectoria. no pudo serlo ella. mirando desde nuestra perspectiva. De esta manera. Columbia. se perfila su actuación docente. es justo decir que dio también aportes fundamentales sobre otras épocas. Recuerdo que en Buenos Aires. En 1947. En 1948 se casó con el filólogo Yakov Malkiel.

Por último. como corresponde. artículos. Aires). 1951. 1944. F.). su copiosa serie de estudios (libros. Bibliografía de Amado Alonso (B.). Fray Antonio de Guevara (R. H. El amanecer mitológico en la poesía narrativa española (R. R. reseñas) donde no hay prácticamente desperdicio y donde una reseña. que sigue siendo. 1952. Aires). F. valga el ejemplo.). influencias (N.).). Poeta del Prerrenacimiento español (México). Juan de Mena. La idea de la fama en la Edad Media española (México).). sirva por lo menos la mención de importantes títulos: 1939. Ph. F. 1941. ordenada para una colección dirigida por Pedro Henríquez Ureña). El cuento popular hispanoamericano y la literatura (B. notas. H. F. que María Rosa Lida incluyó en la edición de Juan Ruiz gran parte de los materiales que estaba preparando para servir de base a una tesis doctoral. H. 1946. La tradición clásica en España (N.). 1945.LITERATURA HISPANOAMERICANA 337 racio. Como no pretendo trazar aquí su bibliografía. H. Buenos Aires. Introducción al teatro de Sófocles (B. 1941. obra. H. Juan Rodríguez del Padrón: Vida. R. 1950. Dido y su defensa en la literatura española (R. 1951-1952. F. Aires). en mucho. 1942. modelo de este tipo de obras). Perduración de la literatura antigua en Occidente (R. Una aclaración: creo que no se sabe. F. H. 22 . 1946. y de textos escolares anotados (como su recordada edición del Libro de buen amor. Trasmisión y recreación de temas grecolatinos en la poesía lírica española (R. suele darnos a menudo una lección ejemplar. 1954.

338 EMILIO CARILLA La visión de trasmundo en las literaturas hispánicas (apéndice a H. de B. 1939). incompleta sin la mención del libro sobre La originalidad artística de "La Celestina". e t c . a su vez. . H. 1959. lo que adivinamos como necesario y fundamental tributo al tema. . sobre el moro en las letras castellanas. es muy nutrida: — — — — — — El ruiseñor en las geórgicas y su influencia en la lírica española de la Edad de Oro (R.). sobre Horacio en la literatura mundial.. Ph. Otros títulos. R. Nuevas notas para la interpretación del "Libro de buen amor" (N.. La métrica de la Biblia: Un motivo de Josefo y San Jerónimo en la literatura española (en Estudios hispánicos. F. Aires. H. sobre El libro de los gatos. 1938). 1962. sobre Juan de Mena. dentro de una serie que. 1940). sobre topónimos americanos de origen literario. Esta breve lista de importantes estudios 1 queda. 13-IV-1941). ese libro en el que ella trabajó sin descanso en los últimos años y del cual conocemos algunos anticipos. 1961. Agreguemos numerosas notas y reseñas: sobre Juan Ruiz. De cuyo nombre no quiero acordarme (Id. Two Spanish Masterpieces [El libro de buen amor y La Celestina] (Urbana. sobre La Celestina. 1952). La sabiduría humana y la sabiduría divina (en La Nación. Homenaje a Archer M. sobre las líricas española y portuguesa en la Edad Media. El otro mundo en la literatura medieval. repito. Illinois).. Obra que en principio se iba a publicar en México. como obra postuma.. ' Una copla de Jorge Manrique y la tradición de Filón en la literatura española (Id. 1 1956. Huntington. sobre Borges. La leyenda de Alejandro en la literatura medieval y Datos para la leyenda de Alejandro en la Edad Media castellana (R. Wcllcslcy. F. (México). Rollin Patch. Aparecerá así. Mass.). Para las fuentes de Quevedo (Id. sobre San Juan de la Cruz.. y que desde hace tiempo se está imprimiendo en Buenos Aires (Editorial Eudeba). . 1939).

Juan de Mena. que algunos pregunten por el método crítico de María Rosa Lida. En todo caso. por cierto. vías y aplicaciones. La Celestina). El justificativo de los trabajos de María Rosa Lida está siempre en su carácter de aporte: nuevas noticias. cuando . a la mayor parte de los que se publican con tal ambición. las más de las veces con recelo o despecho. se suele llamar erudición . Otro (como culminación) el ahondamiento en grandes autores y obras medievales y prerrenacentistas (Juan Ruiz. se apoya en el método estilístico de Amado Alonso. con más o menos pretensiones literarias. nuevos enfoques. el de fuentes y descendencias literarias. pero este nombre no corresponde. . el de precisiones biográficas. Otro. ante la ausencia de presuntuosos títulos en su bibliografía. destaquemos el compacto grupo que muestra la persecución de temas literarios hasta las literaturas modernas (especialmente. . Por supuesto que no desmerezco el valor del auténtico ensayo. a la estilística) a través del rigor. pero allí están sus obras para mostrarnos. y. en primer lugar. 2 Siguen aún siendo válidas las palabras de Menéndez y Pelayo. la índole de muchos de sus trabajos nos acerca a la más noble tradición filológica (no opuesta.LITERATURA HISPANOAMERICANA 339 Es muy posible. una aguda intuición y sensibilidad. Otro. Por contraste. los estudios de María Rosa Lida son el antídoto a tantos "ensayitos" que suelen proliferar entre nosotros y que repiten. desgraciadamente. una suma de conocimientos poco comunes. Digamos. la española). que María Rosa Lida no nos ha dejado un abultado estudio sobre la teoría literaria ni sobre la poesía. en fin. 2 . Y dentro de esa órbita que. en la realidad viva de la letra. Fundamentalmente. Desde el punto de vista de los tópicos que más la atrajeron. si bien no se trata de una acomodación ceñida. nuevos horizontes dentro del amplio campo de las letras que ella abarcó. noticias e ideas archiconocidas.

en nuestro país. Y más de una vez — puedo dar fe— los que la conocimos hemos tenido que defenderla de posibles equívocos y mostrarla como un personaje en el que el extraordinario saber y la agudeza crítica no ocultaban una fina sensibilidad femenina. ed. su muerte. dos breves separatas sobre Alejandro y su tradición literaria. Pero se ha esfumado el maestro tangible que daba a manos llenas su ejemplo y su lección. (Advertencia preliminar a la Historia de las ideas estéticas en España. Dignísima heredera de aquellos otros que se llamaron Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña. misterios del correo! — me hace llegar. para probar el "dar y darse" que me parecen esenciales en el auténtico maestro. Esos testimonios que hacen de María Rosa Lida uno de los pilares fundamentales para el conocimiento de las letras españolas en la Edad Media y en la Edad de Oro. del "general escarnio o la general indiferencia que. I. persiguen a todo trabajo serio. de erudición". . Es cierto. Pocos. en este momento. El correo — ¡oh. a través de sus escritos. Quedan ahora sus libros. los estudiantes se acostumbraron a considerarla. pág. Dentro de su particular modestia. como una fuerza sobrehumana. que evitaba intencionadamente referencias a su persona.340 EMILIO CARILLA María Rosa Lida de Malkiel tuvo para los alumnos universitarios argentinos de los últimos años (esos alumnos que la conocieron sobre todo a través de sus obras) un carácter casi mítico. Es la ausencia de un magisterio. A los que hemos tenido el honor de conocerla y recibir sus enseñanzas nos punza. no impedido por la distancia ni por otros factores. como ella. como tantos otros. Yo. sus múltiples trabajos. en España. de Madrid. de los que aquí se denigran con el nombre. severo y cordial a la par. Con la lectura cercana de esas páginas. sin duda infamante. pocos días después de su desaparición. También. Y hablaba. para el conocimiento de sus contactos extranacionales e irradiación. 1909. me duele el gran vacío. xI). párrafos muy conocidos de Pedro Henríquez Ureña. lo siento.

sólo en muy pequeña parte reflejada en citas de mis estudios.LITERATURA HISPANOAMERICANA 341 que ahora evoco a través de diferentes testimonios de mi deuda. [1963] .

248 páginas. conviene decir que el grimorio era. Mejor dicho: de dos partes más o menos simétricas de la obra. antologías. como ocurre con sus cuentos y la colección de comprimidos "casos". vestido con una prosa trabajada. la primera reproduce. con leves vanantes de orden. Y esa obra crítica ha ocultado otros sectores de su producción. que se inicia con el relato que da nombre al volumen 2. Las pruebas del caos: fantasía. El grimorio ofrece una nutrida lectura de relatos. corresponde a cuentos y "casos" en su mayor parte posteriores. registrado a partir del siglo xIII. en la Edad Media. fuera del alcance del vulgo).ANDERSON IMBERT Y "EL GRIMORIO" La obra crítica de Enrique Anderson Imbert (manuales. el libro titulado Las pruebas del caos (La Plata. ensayos) ha crecido notoriamente en los últimos años. llega en hora oportuna para revalidar especiales méritos del autor 1. en la que abundan guiños inesperados e imágenes originales. agudeza y una cultura que se siente en variedad de matices más que en acumulada o pedante muestra de conocimientos. Pues bien. parte de ellos ya conocidos en libro. de manera maciza. EL grimorio. El conjunto es este atractivo libro. estudios. . no menos importantes. Buenos 2 Como no es vocablo corriente. Losada. Todo. Y con aciertos que 1 ENRIQUE ANDERSON IMBERT. El francés Grimoire. 1946). 1961. el libro secreto de la magia ¿Galicismo? Posiblemente. es — según Bloch y Von W a r t b u r g — alteración de grammaire (en el sentido de gramática en latín. Los nuevos frutos ratifican las características que ya reunía. La segunda. este volumen que la Editorial Losada publica en la serie de "Novelistas de nuestra época". Editorial Aires. rica.

prácticamente. 233). adivinamos tempranamente el desenlace (como ocurre con El grimorio y Tsantsa). además. y donde la brevedad suele compensarse con inolvidables triunfos. sobre todo. A veces. en los "casos". m'hijo. Pero hay. vi dos alas. en mucho. que en el diálogo. metamorfosis. le quité el poncho. o. comprimidos ejercicios realzados por la fantasía y la poesía. algo novedoso y digno de notarse: el relato realista. en relación al esquematismo que prevalece en Las pruebas del caos. el relato que asoma con inesperada fuerza. Esta colección. Filón poco común en la obra de Anderson Imbert. Estas particularidades —repito— reaparecen en los relatos posteriores a Las pruebas del caos. Cuando. al sentirte caer? — ¿Volar? — m e dijo—. Una tarde me trajeron un niño descalabrado: se había caído por el precipicio de un cerro. y hasta una intención de mayor complejidad argumental. aparte de las características señaladas. El leve desnivel no se nota. etc. en El grimorio — por la estructura general y los aciertos parciales.). que abarca — por lo visto — todo el sector de cuentos y "casos" en la obra de Anderson Imbert que llega . aunque pleno de aciertos a través de estos testimonios. Las examiné: estaban sanas. La calidad del libro apenas se atenúa con algún cuento que me parece inferior. Este es el titulado Atlas: Yo ejercía entonces la medicina en Humahuaca. pero tal desventaja se salva —pienso. Aquí entra el muy logrado ejemplo de La norteamericana. contaminación de realidad y sueño. para revisarlo. mejor. expresión y temas inconfundibles (escatología. con frecuencia. En los restantes cuentos de la segunda parte noto. poco común. que continúan. Apenas el niño pudo hablar le pregunté: — ¿Por qué no volaste. ¿Volar para que la gente se ría de mí? (pág. y aun La bala cansada. mayor madurez aun.LITERATURA HISPANOAMERICANA 343 se sienten más logrados en la narración o el toque lírico. viajes maravillosos en el tiempo y en el espacio.

agudeza y poesía— que apenas si encuentra ejemplos paralelos. La colección "Novelistas de nuestra época" anuncia como publicaciones futuras Vigilia y Fuga. Fuga.344 EMILIO CARILLA hasta nuestros días. Con todo (y sin olvidar ciertas conexiones entre sus cuentos y novelas). Buenos Aires. Con una prosa —fantasía. 1953). Tucumán. constituye un personalísimo aporte a las letras argentinas. si bien también aquí pueden señalarse algunos tributos inesperados. 1934. es decir. las dos novelas de Anderson Imbert aparecidas (Vigilia. De más está decir que sería torpe buscar en Anderson Imbert lo que este no tiene ni pretende. siempre resultará útil una edición que nos permita contar con todas las ficciones escritas por Anderson Imbert hasta el presente. Yo creo que el mejor Anderson Imbert es el que se refleja en los cuentos. [1962] .

Sin embargo. Otro ejemplo: JOSÉ MARÍA SALAVERRÍA. de la América hispánica. . que destaca al barroco como un signo de nuestro continente. GUILLERMO DÍAZ P L A J A . págs. Para Wagner de Reyna. 163. 1936. En los dos casos. Salaverría ve el barroquismo como algo ínsito en la obra "hispanoamericana. y a veces en un marcado gongorismo. nuestro enemigo común es la simplicidad". 766-770). mejor. hemos puntualizado en otro lugar que con anticipación (explicablemente. Cfr. igualmente. constituye ya una especie de lugar común. Idea de América. 1 Repito cosas que ya dije. como manifestación de anticlasicismo vinculador. La otra dirección marcada — l a r o m á n t i c a — encuentra. 5ª ed„ pág. Idea de Europa. págs. en su Vida de Martín fierro (Madrid. sea culta o popular". "Una literatura de América" (en Aguja de Marear. de los entronques entre esta y el barroco. podríamos decir que las tesis se han apoyado. o sobre el barroquismo como una línea o constante que atraviesa el arte y las letras hispanoamericanas de todos los tiempos. que se acompaña con más o menos minuciosas teorías acerca de un "esencial barroco americano". 164-165). ALBERTO WAGNER DE REYNA (Destino y vocación en Iberoamérica. Caracas-Mérida. o. A veces. En fin. aunque algunos críticos recientes parecen no tener noticias de esto.EL NEOBARROQUISMO EN LA NARRATIVA HISPANOAMERICANA CONTEMPORÁNEA En los últimos años suele hablarse con frecuencia. se hace hincapié en un barroquismo difuso. VENTURA GARCÍA CALDERÓN. pág. también. Curiosamente.. Breve historia de la novela hispanoamericana. 1934. Mejor dicho. el barroquismo es el signo de Iberoamérica. Ver. en un barroquismo o bien en un romanticismo esencial 1. Madrid. no con mucha anticipación) se han defendido tesis semejantes. 1954). a propósito de la nueva narrativa hispanoamericana. ARTURO USLAR P I E T R I . "América y el Barroco" (en Instituto de Cultura Hispánica. Madrid. en fin. 158): "Nuestro regocijo íntimo consiste en alambicar la frase. O. por ejemplo. París. sobre todo. 1954.

y muchos otros de menor nivel. especialmente. Carrera Andrade. pág. Mejor dicho: lo que la propia obra (ficción. Y cómo se fueron superando incomprensiones y negaciones. 1937. dentro de tal perfil. Nos sirven aquí. la actualización de procedimientos y aún temas que identificamos como barrocos. No hace falta repetir cómo fue ganando dimensión. En el caso especial de autores como Ricardo Molinari. sí. aparece ya en SARMIENTO: ver De la educación popular (ed. n ú m . 133). autores como Alejo Carpentier y Lezama Lima. 43-53). Neruda. Notemos. tener presentes algunas diferencias o matices. y ANDRÉ SIEGFRIED (L'Amérique Latine. Fombona Pachano. de Tucumán. JUAN B. de Madrid. T E R Á N (Comunicación leída en el Congreso de los Pen Clubs realizado en Buenos Aires en 1936. con tesis anteriores. 237-282). debemos retroceder algo (sobre todo. a lo largo de nuestro siglo. págs. Martín Adán. 429). creo que es notoria en los últimos tiempos la relación que el propio creador establece entre su obra y su respaldo teórico. . Un primer ejemplo. prácticamente en todos. Cf.. Claro que si no todos construyen una "teoría". de Buenos Aires. págs. y sin establecer separaciones tajantes. cd. a la década 1920-1930) para encontrar un punto firme de partida. al mismo tiempo. 2 Ver mis estudios sobre "Góngora y la literatura contemporánea en Hispanoamérica" (en la Revista de Filología Española. Buenos Aires. Eduardo Carranza. el desconocimiento de lo que en ellos pesan elementos barrocos deja a oscuras aspectos importantes de sus obras 2. es evidente también. 1944. XLIV. conviene. 1915. Por lo pronto. Vallejo. el concepto de lo barroco. Pero. 20. más cercanamente. aunque no nos sorprenda. también. de Buenos Aires. 1967. Lo cual a su vez no significa —sería ingenuo y falso— reducir la narrativa hispanoamericana contemporánea a una simple actualización del siglo xvII. También mi estudio sobre "Rubén Darío y Góngora" (en la revista Humanitas. Octavio Paz. Ver Europa-América Latina. poema) significa como ejemplificación de un pensamiento ratificador.346 EMILIO CARILLA Volviendo a la actual narrativa. pág. 1961. 2 4 2 ) . que la fecundidad inicial defensores. pág. repito.

Carlos Fuentes. como he dicho. Carpentier. pero es la narrativa la que domina ostensiblemente el campo. paralelamente. en Oaxaca. en la visión de la figura humana enlazada por las enredaderas del verbo y de lo clónico. . metida en el increíble concierto angélico de cierta capilla (blanco. barroquismo creado por la necesidad de nombrar las cosas. Oigamos los testimonios de Carpentier.LITERATURA HISPANOAMERICANA 347 en esta particular periodización se marca especialmente en la lírica. vegetación. si se mira bien. por ejemplo. y sin equivalencias que difícilmente se dan en estos casos. no sólo se descubren raíces inequívocas. de leños. Lezama Lima y Cortázar. de tallas decadentes y retratos caligráficos y hasta neoclasicismos tardíos. En fin. particular "conceptismo" borgiano habría mucho que decir. sino que nos dan. Rulfo. . Marechal. hasta la mejor novelística actual. pues. Y no por azar. Hasta el amor físico se hace barroco en la encrespada obscenidad del guaco peruano. junto con el empinamiento de la narrativa hispanoamericana (nivel que no exageramos) es perceptible igualmente en ella la fecundidad barroca que antes notábamos particularmente en la lírica. pasándose por las catedrales y monasterios coloniales de nuestro continente. No temamos. pasándose de lo grande a lo menudo. Vargas Llosa. el barroquismo en el estilo. florecido de imágenes y de símbolos. revesados. derrota de lo pitagórico) que puede verse en Puebla de México. cerrando el foco en vez Sobre el especial. una fundamentación. que es. Arreola. Sábato. Sin agotar la lista. arte nuestro y nacido de árboles. No temamos al barroquismo. Dice Carpentier: Nuestro arte siempre fue barroco: desde la espléndida escultura precolombina y el de los Códices. Y. Por supuesto. Lezama Lima. o de un desconcertante. García Márquez. en varios de ellos. enigmático árbol de la vida. oro. Cabrera I n f a n t e .. Cortázar. aunque con ello nos alejemos de las técnicas en boga: las del nouveau roman francés. tal perfil no excluye presencias en la lírica y aún en el teatro. contrapuntos inauditos. en la visión de los contextos.. van aquí los nombres: Asturias. de retablos y altares. . lo que también resulta notorio es que en los últimos veinte años.

estanciero con quejumbres rítmicas. págs. 4 Ver JOSÉ LEZAMA LIMA. El primer americano que va surgiendo dominador de sus caudales es nuestro señor barroco . 3 Ver ALEJO CARPENTIER. Paradiso (ed. capitán de ocios métricos. soledad del pecho inaplicada. un intento de búsqueda de contextos dentro del objeto. un tipo. misticismo que se ciñe a nuevos módulos para la plegaria. aunque tan presente que. 46-47). del tenedor. 4 . fuego imaginario que rompe los fragmentos y los unifica. del pan. no es un estilo degenerescente. segundo. . .348 EMILIO CARILLA de abrirlo. En casi todas las obras de Lezama Lima pueden encontrarse referencias al barroquismo. del cuchillo. que exhalan un vivir completo. 1968. del mueble al parecer ausente por lo tanto que se le ha visto. hay una tensión en el barroco. adaptándola a lo americano. en su gravedad y destino. como en una comedia de Ionesco. La expresión americana (Madrid. sobre todo págs. que en España y en la América española representa adquisiciones de lenguaje. tercero. maneras del saboreo y del tratamiento de los manjares. 1967. "Problemática de la actual novela hispanoamericana" ( en Tientos y diferencias. de manera especial. indio pobre o rico. en caritativas sutilezas teológicas. formas de vida y de curiosidad. Repitiendo la frase de Weisbach. podemos decir que entre nosotros el barroco fue un arte de la contraconquista. 1969. teocrático y ensimismado. refinado y misterioso. muebles para la vivienda. 37-38). 256-257). comienzan a tejer en torno. Representa un triunfo de la ciudad y un americano allí instalado con fruición y estilo normal de vida y muerte. . tal vez únicas en el mundo. de lo cotidiano y palpable. Monje. a voltejear con amistosa sombra por arrabales. Dice Lezama Lima: Nuestra apreciación del barroco americano estará destinada a precisar: primero. págs. maestro en lujosos latines. Montevideo. de México. un plutonismo. errante en la forma y arraigadísimo en sus esencias. El legítimo estilo del novelista latinoamericano actual es el barroco 3 . acaba por determinar el espacio vital del hombre que lo adquirió para valerse de él. sino plenario. Ver. una catadura de americano en su plomada.

. 1974). insular en sentido directo y lato. del labio que ve. 5 . Y en otro lugar: "Resulta espantosamente difícil el escribir sobre la realidad hispanoamericana. (CARLOS FUENTES.). autor de productos literarios a salvo de toda inocencia. págs. El lenguaje barroco de España y América Latina es una inmersión en la maraña con la esperanza de encontrar un claro. de productos refinadamente instrumentados para la aprehensión de ese especialista occidental que es el consumidor de novelas. en la revista Siempre. de esas zonas que gozan sin comprender. el impecable novelista de técnica y lucidez europeas. Carpentier. No creo que sea obligación del escritor engrosar las filas de los menesterosos. Pero el análisis de las obras de Sarduy merece mayor espacio que el que yo le dedico aquí."E1 barroquismo de William Faulkner" (en la Revista de la Universidad de México. Quede esto como una simple información bibliográfica. de Buenos Aires. En el caso especialísimo de Lezama Lima se tiñe de un aura para la que sólo encuentro esa palabra aproximadora: ingenuidad. México. 1). 1969. también. de la piel que sabe de las flautas a la hora pánica y del terror en las encrucijadas con luna l l e n a . hacerla verosímil. y Lezama Lima. Qué admirable cosa es que Cuba nos haya dado al mismo tiempo a dos grandes escritores que defienden lo barroco como cifra y signo vital de Latinoamérica. pág. CARLOS FUENTES . ed.LITERATURA HISPANOAMERICANA 349 Dice Julio C o r t á z a r : El barroquismo de complejas raíces que va dando en nuestra América productos tan disímiles y tan hermanos a la vez con la expresión de Vallejo. págs. barrocas. obras de SEVERO SAKDUY (El barroco y el neobarroco. hacedor de libros para leer. 140 y 152). . En fin. y que tanta sea su riqueza que Alejo Carpentier y José Lezama Lima puedan ser los dos polos de esa visión y manifestación de lo barroco. del tacto que oye. México. una revelación'. . de México. 167-184. es una realidad demagógica y real. intercesor de oscuras operaciones de ese espíritu que antecede al intelecto. Barroco. ed... hay que buscar formas sumamente complejas. América Latina en la literatura.. nº 640. Ver. septiembre de 1965. "Para llegar a Lezama Lima" (en La vuelta al día en ochenta mundos. XXIV. justificarla. 6). en 5 César Fernández Moreno (Dir. de México. Asturias y Carpentier (no hagamos cuestión de géneros sino de fondos). una inocencia americana. Ver JULIO CORTÁZAR. Somos barrocos porque carecemos de verdades seguras. 1972. núm. Una ingenuidad americana. Neruda. . 1967.

en fin. GUILLERMO YEPES-BOSCÁN. MARÍA LUISA CRESTA DE LECUIZAMÓN (sobre Rulfo. JULIO ORTEGA. un pretexto de mito" (en Aportes. comentarios de la crítica. 1969. pág. págs. citada. 1970. También el estudio Rubén Darío y Góngora (ed. páginas 54-55). n ú m . D E L L E P I A N E . "Del barroco y las modernas técnicas novelísticas en Ernesto Sábato" (en la Revista Interamericana de Bibliografía. ALEXIS MÁRQUEZ RODRÍGUEZ. 219. de Lezama Lima. 7 Ver mi libro El gongorismo en América (Buenos Aires. Tomemos un ejemplo ilustrativo. 3. . de una adecuada interpretación del barroco. 554-569). págs. en parte. 8. XV. 1968. págs. 222-228) y. de Madrid.350 EMILIO CARILLA A estos juicios (necesarios. Construcción y lenguaje en Alejo Carpentier (en Cuadernos de literatura. 1969 nº 5. 1965. y que constituye 6 Veamos sólo algunos testimonios: ANGELA B. de París. si por un lado.2 0 9 ) . 1968. 1971. KLAUS M Ü L L E R . Lezama Lima y Cortázar merecen análisis especiales porque suelen desbordar fundamentos y límites de lo que se acepta por barroquismo (claro está. 2 2 ) . citada. 81-93). comúnmente. de Córdoba. 2 0 7 . 1946.B E R G H . y que es justo registrar 7. en Aproximaciones. "En torno al estilo de Alejo Carpentier en "Los pasos perdidos" (en Cuadernos hispanoamericanos. 27. sobre todo. la verdad es que glosas y críticas no nos sirven. R. E. hasta hoy. centrado en el siglo xvIII). 226-250). porque no siempre se tiene en cuenta que hay hilos importantes que se anuncian mucho antes del medio siglo. G Ó M E Z MANZO. en la Revista de Bellas Artes. págs. si preferimos. págs. . ya en otra perspectiva. págs. con todos los problemas que aún representa. de México. 101). porque se reducen casi siempre a la simple cita del escritor. apoyado —como es fácil adivinar — en la "teoría" del escritor cubano. Argentina. págs. mi estudio Góngora y la literatura contemporánea en Hispanoamérica (ed. de Washington. n ú m . 43-53). de mucha ayuda. en razón de quienes los emiten) podemos agregar. no surgen. Montevideo. En parte. los párrafos de Carpentier. de las abundantes glosas y críticas que la reciente narrativa hispanoamericana determina 6 . porque. pág. núm. "Asturias. "La coherencia de la expresión poética" (sobre Paradiso. La obra narrativa de Alejo Carpentier (Caracas. núm. 237-282). En parte. Claro que. Aquel que reitera el barroquismo de Alejo Carpentier. o. .

Por su parte. y ve sus reflejos en los siguientes rasgos: la escasez de diálogo. Además. el barroquismo es signo definidor de Carpentier. la técnica del claroscuro. el crítico destaca el estilo de Carpentier como aproximación de barroquismo y expresionismo. "Confesiones sencillas de un escritor barroco" (en la revista Cuba. notamos imprecisiones evidentes al enfocar el barroquismo de Carpentier. la presencia de lo repulsivo. que vincula nombres como los de Mañach. CÉSAR LEANTE. Marinello. sino raramente. apli- Cf. tecnicismos y americanismos). 9 Cf. núm. Carpentier. el concepto o conceptos reflejados en la "teoría" de Carpentier son de tal amplitud que sobrepasan convenciones o estructuras críticas que aceptamos como más defendibles.. III. es justo recordar que el arte barroco tiene también límites. como ejemplo de lo que digo. Ichaso y. En torno al estilo de Alejo Carpentier en "Los pasos perdidos". su rico vocabulario (con cultismos.. entre otras cosas. la fusión de planos (lo animado y lo inanimado.LITERATURA HISPANOAMERICANA 351 ya una especie de lugar común en los estudios que se le dedican. Estamos de acuerdo. Creo que resultará aquí de utilidad volver sobre los caracteres que hemos señalado en el siglo xvII y que pueden. sin forzadas hormas. la "resurrección de lo barroco" 8. Según el primero. que el concepto de Carpentier puede derivar de principios defendidos en común por los miembros de la Revista de Avance (1927-1930). Después de todo. con abundancia de referencias culturales. 554-569). 24. claro. ed. Y.. la tendencia a la abstracción.. Retomemos el cuadro de conjunto. pág. de La Habana. la frase ornamentada. en que no abundan buenos estudios sobre el sector literario de este estilo. proclamaba con entusiasmo. Como conclusión.. págs. repito. con inclinación a la humanización). Pues bien. con afirmaciones de Klaus MüllerBergh y Alexis Márquez Rodríguez. ALEXIS MÁRQUEZ RODRÍGUEZ. (Ver KLAUS MÜLLER-BERCH. citada. 9 . de la misma manera. revista que en aquellos años de juveniles rehabilitaciones gongorinas. las citas literarias. no suele repararse. después de citar los cono- 8 cidos párrafos de Carpentier (los incluidos en su ensayo sobre Problema- . pero lo positivo y logrado obliga ya a descartar interpretaciones elementales o totalmente superadas. 31). 1964.

tal como Carpentier encara el problema. Por cierto. pero el escritor encuentra hoy más posibilidades de allanarlas que el autor del siglo xvII. porque el escritor de nuestro tiempo (y pienso. y la búsqueda llega en algunos a la exasperación. MÁRQUEZ RODRÍGUEZ. hay vallas. pág. periodismo. claro. . .352 EMILIO CARILLA carse a la narrativa reciente. ed. es evidente que la literatura actual revela más alarde que contención. Por lo pronto. citada. el alarde suele responder a otras razones o factores que los que vemos en el autor barroco. tica de la actual novela hispanoamericana). Además. 209). el escritor del siglo xvII no tuvo. El alarde surge muchas veces de la extremosidad de originalidades. (Y no me olvido — ¿cómo hacerlo? — de lo que también hoy pesan limitaciones político-sociales). Y nada digamos de las ventajas con que hoy cuenta (libros. punto de partida ineludible (Müller-Bergh había hecho lo mismo). en aquel que muestra más declaradas rebeldías) no se ve tan constreñido como su congénere del siglo xvII. es notorio. esa aplicación ofrece una coherencia explicable con todo lo que he dicho antes. La obra narrativa de Alejo Carpentier. Por supuesto. tal situación determina ventajas y desventajas. en América o en Europa. censuras y prohibiciones. . En conjunto. comenta: "Habrá que aclarar que. medios orales) para alcanzar un ámbito de repercusión que. " (?). (Ver A. Reitero esto. este barroco americano no tiene nada que ver — salvo en la utilización común de ciertos procedimientos y recursos— con el barroco español del siglo x v I I . resulta un hecho de sobra evidente que la mayor parte (o una buena parte) de los narradores hispanoamericanos actuales citados no residen en su país. Y procura reforzar este juicio con una cita de Picón Salas y fundamentos de Galvano della Volpe. Con respecto al alarde y la contención. en su patria o fuera de su patria. pero lo que aquí nos interesa es la especial resonancia del escritor y sus posibilidades de comunicación.

en los temas (sobre todo en la facilidad con que. mezcla de diversas lenguas.. Carlos Fuentes. contrastes y luchas.. asombro y maravilla. coprología. la obra literaria. destacan hoy. no cabe duda. por un lado. en mucho. Lezama Lima. como obligada síntesis. Con respecto a la oposición y la antítesis.. como los vinculados al sexo). en mayor o menor medida. por otro. se han sobrepasado tabúes infranqueables. De manera especial. (Cf.. encontramos. la narrativa hispanoamericana contemporánea suele ofrecer. criptolenguajes. tentativas del siglo xvII? Ingenio y agudeza. así como fórmulas retóricas más constreñidas. la lengua acucia creaciones o derivaciones no comunes en las letras hispanoamericanas de los últimos siglos: metalenguaje. como la barroca. sino de marcar precedentes valederos. Vargas Llosa. dentro de las letras hispanoamericanas. recordemos que estos procedimientos. No sería justo pedir total equivalencia. este es también el medio de reflejar las condiciones del mundo actual y. Marechal. la reacción contra temas y procedimientos muy gastados. Cortázar. igualmente. ¿No nos recuerda esto. más que como un ente armónico y fundido. es la persecución de nuevos caminos. oposiciones y antítesis. cabe aquí reiterar. Cosa que. En forma paralela. sin llegar en todos a iguales metas. Y esto se ve. las urgentes apetencias inéditas. Como no se trata de coincidencias a toda costa.. Igualmente. en indagaciones y experimentos de la lengua. como asuntos y temas. Por supuesto. es explicable. (Con las salvedades tantas veces apuntadas. con épocas clasicistas).. en particular. se ve en las estructuras narrativas. se ve en procedimientos parciales. Cabrera Infante). García Márquez. de la realidad 23 . y sí antelación e individualidad.LITERATURA HISPANOAMERICANA 353 Signo común. esto nos sirve también para confrontar una época anticlasicista. la idea de que la época barroca tendió a ver el mundo como una serie de oposiciones.. singularizan a escritores del siglo xvII.

Vargas Llosa). que permitan sobreponerse al desgaste de la palabra. ¿Cómo espejar artísticamente tensiones políticosociales. de variadas dimensiones. es la búsqueda incesante de nuevos caminos expresivos. diversidades geográficas. los que la relacionan con la música y la pintura. García Márquez. Con diversidad de grados.. Cortázar. La actual narrativa hispanoamericana recurre a elementos arquitectónicos.. Marechal. parece acentuarse esta tendencia. que tanto preocupaban a los artistas barrocos. o donde elementos pictóricos (claroscuros. lo que las obras literarias presentan es el problema en sí. si preferimos un término muy utilizado. En fin. Y nos da. etc. sin el recurso de la oposición? Más que las soluciones o la declaración optimista. Rulfo. prevalece el escepticismo o la duda. desarraigos. después. Y que. Sobre todo.) ayudan al escritor en la elaboración acezante. llega a aproximarse o coincidir con ciertas notas del desengaño del siglo decimoséptimo. es que hoy. más bien. Escepticismo o duda que. Carpentier. por ejemplo. Lo que me interesa subrayar. raciales. este procedimiento que tanto particularizó al barroquismo y que. también con alguna frecuencia. (Cf. Consideremos otro aspecto. O. de nuevos horizontes de la lengua. Se dirá que no siempre es el afán de belleza lo que impulsa a tales aproximaciones. resurgió en diversas épocas. problemas religiosos. Cortázar).. Carlos Fuentes. incomunicaciones.. por un motivo u otro. ideológicas.. pugnas internacionales. obras novelescas concebidas como una sinfonía (Carpentier) o como un contrapunto (Lezama Lima. técnica de cuadro.354 EMILIO CARILLA americana. Han quedado atrás especulaciones sobre la belleza natural y el arte o artificio. colores. pictóricos y musicales. (Cf.. . De acuerdo. obras donde confluyen líneas arquictectonicas. la denuncia. con todo. Sábato. Pero en cambio mantienen especial vigencia los contactos entre la literatura y otras artes.. Es cierto.

En fin. Cortázar. En el caso concreto de la narrativa hispanoamericana reciente. Aunque pertenezca a un orden más inmediato. más que en las virtudes y almas angélicas. Por último. por épocas clasicistas. sobre todo) en la capital importancia que tiene en la literatura contemporánea lo que se conoce por "feísmo". Lezama Lima). si preferimos. Marechal. etc.. (Cf.. Por cierto. sería injusto no recordar aquí al precedente (y anuncio) de nuestro inquieto MACEDONIO FERNÁNDEZ (Museo de la novela. en ellos nos interesa menos puntualizar posibles derivaciones de André Gide (y Les faux monnayeurs) que las nuevas posibilidades que encuentran en un procedimiento que los autores barrocos ya personalizaron. O. con agregados de siglos fecundos en tal dirección (pensemos en aportes del realismo y el naturalismo. descripciones de ambientes y consonancias explicables.LITERATURA HISPANOAMERICANA 355 Arreola. 10 . etc. claro está. alternancias de ficción y crítica) dentro de la novela. Otra singularidad digna de destacarse. Rulfo. recuerdo la especial resonancia que lo feo y lo grotesco encuentran a través del barroquismo. en complejos espíritus donde el mal suele tener frecuente cabida. desatendido o despreciado. Vargas Llosa. Y. de debilidades y deformaciones. la disquisición artística como tema. En fin. aunque no creo agotar las raíces posibles.). de la misma manera. de una realidad cercana. retratos físicos acordes. Cortázar. Carpentier. resulta notorio su escarbar. Sábato. de miserias y males. aquí nos interesa subrayar los nuevos horizontes artísticos abiertos con este filón. discusión. como tema literario. Reflejo en mucho.).. en pecadores y perversidades. (Y aún podríamos agregar el importante precedente cervantino) 10. es lícito registrar la importancia que tiene en la narrativa hispanoamericana contemporánea lo que podríamos llamar una "metaliteratura": la novela (teoría. Por supuesto.

356 EMILIO CARILLA Pasando revista a la trayectoria del tema. Carpentier. como línea narrativa. el aprovechamiento. de un material que la realidad mejor conocida les ofrece. García Márquez. es justo reconocer que el narrador hispanoamericano ha sabido captar con acierto una realidad rica en materiales. vemos también el paso que va de una literatura que centraba en sí misma su eficacia. tal realidad en la obra artística. más allá de omisiones contrapesadoras. existenciales y metafísicos. Aunque sea algo sobreentendido. y que ha sabido reflejar.. lo deforme. Marechal. Rulfo. fundamental) de una literatura con mayores ambiciones. lo grotesco. de ninguna manera pretende reducir a ese signo una producción que tiene. En el definido sector de los recursos literarios ¿cómo borrar procedimientos como el monólogo interior y el fluir de la conciencia? ¿Cómo borrar aspectos como el del punto de vista (en relación a la narración de diversos personajes). con mucho de inédito. sí. repito que lo que pretendo mostrar como perfil de neobarroquismo actual. otros signos y valores. afortunadamente. Sobre todo. enriquecimientos sicológicos. Y en ello. No la limitada meta del "terror". más allá de extravíos. Dimensión donde lo feo. Resultaría incomprensible desconocer lo que en ellos pesan avances o conquistas posteriores. en los temas. (Cf. con indudable madurez y habilidad. especialmente en narradores hispanoamericanos. la ampliación. Material que el escritor busca en la rea- . intercomunicaciones genéricas? Y. objetivismos. Cortázar. las que distinguen a los renovadores de la literatura de ficción en nuestro siglo. Sería también desconocer el poder de creación que caracteriza a los más destacados narradores de hoy en nuestro continente y en nuestra lengua. Sábato. Vargas Llosa). la empinada cima que aspira a darnos la medida total o casi total del hombre. de las personas tradicionales (primera y tercera). tienen indudable presencia. y que se transforma en ingrediente (eso sí. Lezama Lima. Carlos Fuentes.

más apoyada en lo que fue la literatura que originó el nombre. En las valiosas muestras que dejó en América. Todo esto. más que en la larga vida que particulariza al barroco hispanoamericano durante los siglos xvII y xvIII. Con estas obligadas. sorprenden aparentemente los reconocimientos continuados hacia el barroco. Y. nos interesa menos analizarlas a través de conceptos más reconocidamente ortodoxos de lo barroco (y sabemos que la tarea no es fácil) que establecer conexiones entre esas teorías y las obras de ficción de sus autores. en estos casos. se apoya en un conocimiento sin prejuicio de lo que significó aquella literatura. especialmente en España. al ideal y el logro. Y conexiones entre esas teorías y obras de otros narradores hispanoamericanos de hoy. de manera especial. El enlace. su respaldo fecundo.LITERATURA HISPANOAMERICANA 357 lidad actual. Y que si tiene a menudo el nombre de la miseria y el fracaso. Y que nos ha servido (dentro de las líneas generales que determinan este enfoque) una menos comprometida caracterización. es dable observar en la narrativa hispanoamericana reciente. y mucho más. no por eso se cierra a la pertinacia y la proeza. donde se obtienen algunas de las pocas fusiones originales que dio realmente la proximidad de lo europeo y lo indígena. de nuestros días. Pero. Es curioso comprobar a veces que la afirmación crítica del escritor actual procura justificarse a través de la negación de una literatura reciente o vigente en determinadas formas. sobre todo. En la originalidad que lograron las artes plásticas (en especial. podemos volver ahora al problema que nos preocupa: las señales de neobarroquismo y. como contacto armónico. hemos visto que no ha sido necesario recurrir al citado recurso. reconocimiento que llega — con todas las libertades conocidas — hasta la enunciación de "teorías" como las de Carpentier y Lezama Lima. Frente a tales negaciones. aunque fáciles aclaraciones. Esta. en el convencí- . En fin. la arquitectura) en el continente. sí.

358 EMILIO CARILLA miento de que el barroquismo no agotó en el pasado todas sus posibilidades. apasionante tema del neobarroquismo en la narrativa hispanoamericana contemporánea. he querido sólo subrayar este atractivo. concluyo. Por eso. sea o no consciente en todos los escritores tal aprovechamiento. repito una vez más. y de que aún puede ser útil en una afirmación válida de "americanismo literario". [1972] . conviene puntualizar que elementos típicamente barrocos ayudan en forma considerable a esto que se ve como un momento importante de las letras hispanoamericanas. y dentro de los límites que me he propuesto. Pero aquí. y que — limadas ciertas exageraciones — no podemos menos que aceptar con signo de valor.

Nueva Revista de Filología Hispánica. de Tucumán. Revista de Indias. F. BICC H. A. F. H. Humanitas. R. HuT. N. Romance Philology . H. Ph. E. Revista de Filología Hispánica. Revue Hispanique. R. H. R. Revista de Filología Española.ABREVIATURAS B. Biblioteca de Autores Españoles Thesaurus. RevIn RFE R. Hispania. Boletín del Instituto Caro y Cuervo.

.

Ginés de. 224. 245. 253. 207. Amunátegui. Francisco. Bachiller. de Rafael de la Fuente Benavides). J. Albrey. 232. Aguado de la Lema. 23. 284. Alarcón. Alonso. Paul. Rafael. Esteban de. 16. 217. Acevedo. 297. Adam. (seud. 253. Rafael. Baeza. 333. Florentino. Fernando. Amat y Junyent. 291. 301. Juan Martín Félix de. 278. Arrieta. Aristóteles. Miguel Angel. Alonso. Anderson Imbert. 16. Isidro. Grimanesa. 264. Aleixandre. Alejandro de Macedonia. 292. Antonio. Ameghino. A. 45. Vittorio. 303. Arreola. Martín (seud. Aranda. Pedro Pablo. José. 80. 55. Juan de. 321. 54. Anaya. 71. Althaus. Acuña de Figueroa. Cecilio. 285. Pedro de. 267. Arrate. 314. 35. Aquiles. Marco Manuel de. 140. 336. 339. Avellaneda. Juan José. 283. 114. Ricardo. Arango.. 349. Alfonso. 288. 180. 128. Vicente. 209. Alfay. Manuel. 180. 225. 355. 121. 350. Pedro Antonio de. 62. Azorín. M. Arteaga. 267. Juan Bautista de. Dámaso. 141. 279. 320. Alba. Asturias. 18. 69. . Arbeláez. 278. 23. 299. 25. 262. 328. 347. 346. Alcedo. Amat y Borbón. 342-344. 155. Antonio. Ajam. Arrom. Aldao. Alberdi. 139. Silvestre. 126. 303. 32. Juan Bautista. 247. 62. Nicolás. 96. 23. F. 322. 120. 153-162. 261. Rafael Alberto. de José Martínez Ruiz). Albareda. 145. 75. Conde de. 335. 314. 16. Félix. P. 288. 206. 340. B. Jorge Luis. 108. 32. Ricardo. 245.. Adán.. 159. 102. 319. 321. 268. Amado. Acosta. 340. F. 163-200. 273. 207. Josefa. Alfieri. Altamira. Alberti. Fausto Teodoro de. Miguel Luis. Alonso. 295. Arriaza. 296. José Juan. 37. 304. 347. 275. 278. Enrique..ÍNDICE ONOMÁSTICO A. Mauricc.

Blair. Guillermo. Jorge Luis. Bousoño. Barreda Laos. José María). 254. Rodrigo. White. Boileau. Giovanni. José. 21. de Blanco y Crespo. 139. 31. 225. 148. Cabrera Infante. L. 157. 280. 190. Cadalso y Velázquez. Bustos Domecq. de J. 217. Lord. M. H. 325. 139. J. 81. Barbey d'Aurevilly. 314. 156. Rafael María. Bello. 142. 90. 164. 22. 279. Ana María. 79. 147. 99123. Bello. Barthélemy. 279. 94. 121. 284. Batres Montúfar. Barrenechea. Busoni. Jerónimo Luis de. 279. 267. José Mariano. Paul. 253. Balseiro. 197. 34. Bozzola. (seud. Beaumarchais. Borges. 90. 329. George Gordon. 319. Nicolás. 315. 204. Simón. 316. 268. 58. Bloch. Aníbal. 95. Adolfo. 322. 208. Pablo. Barreda. Boccaccio. 101. Pierre-Jean de. L. María Ana. Balcarce. Manuel. Bartolomé. Beethoven. Pedro. 41. Émile. 138. 342. Aimé Goujaud. 266. Silvestre de. Andrés. 325. 65. 80. Baralt. . 45. Beristáin de Souza. (seud. Bohórquez. 24. Baroja. Julio. 124. Felipe G. 109. Banchs. Hugo. 117. 93. Antonio de. 157. Barrios. Buonconte da Montefeltro. 92. 190. 338. Felipe. Cabrera. Caldera. 121. Blanco. Bioy Casares). Matteo Maria. 25. Nicolás. Jean-Jacques. Luis de. 279. 206. 62. 108. José. 140. 274. 62. Justo Rufino. 102. Ernst. Caillet-Bois. 93. Borges y A. Bonald. Bonpland. 347. Bolívar.364 ÍNDICE ONOMÁSTICO Balboa. 45. 97. 130. Carlos. 110. Enrique. Bruck. 185. Calderón. 102. Olga. 51. Borel. 121. 96. 329. 194. Florencio. 24. 184. Boyland. 102. 319. Calderón de la Barca. 282. 18. 89. 317. Bastidas. 98. 149. Calderón. 157. 300.. 102. 353. 19. 94. 245. 303. 20. 66. 130. Francisco.. Pío. 71. Blondet. Ballén. 95. Gene-ral. Bonnal. 315. Pierre-Augustin Caron de. 113. 38. 145.. Baudin. Bioy Casares. 89. Belgrano. 18. Pedro. Boiardo. Cabrera. 205. Byron. Cipriano Gerónimo. Rafael. 318. Calatayud. 148. 208. Miguel. Bermúdez de Castro. José. 139. Clemente. 332. Bernardo de. Ludwig van. Borges. Béranger. 59. 207. 102. 72. Pierre. 269. 121. 28. 324.. 157. 95. 146. 285. 313334. 280. 307. Bonneff. 323. Balbuena. 313. 195.

202. Pedro. 203-210. 41. 66. Antonio de. 80. 321. Croix. Claude. 207. 135. Juan. 353. Cristóbal. 45. 130. Caro. 354. Croix. Georges Le. 70. 56. 346. 54. Condorcanqui. 64. 71. María Luisa. 38. Miguel de. 296. 220. 128. 104. 293. Luis de. 48. Cervantes Saavedra. 167. 100. 16. 348. 59. Manuel. Cresta de Leguizamón. Chacel. Juan de. Caseros. 346. Carpentier. Carlos. Casella. Juan. Conde de. 134. 295. 101. 224. Cruz Varela. Carrió de la Vandera. Carlos Arturo. 282. Carvalho. Casas. Carlos III. 321. Canto. 140. Cortés. Miguel Antonio. Carlos XII de Suecia. 105. Jorge. Antonio. Colón. 294. 288. Tadeo Isidoro. 260. 102. 287. Juana Inés de la. Micasio. 304. 81. 70. 349. Carranza. Juan de la. 352. 148. Sor. 357. Alonso. 97. Campomanes. 68. 41. 231. Cunninghame Graham. 108. Rey de España. Cardonnel. 221. 232. Marqués de. Francisco de Paula. 191. 338. Juan Bautista. Concolorcorvo. 350. Chacón. 86. Caviedes. Diego. Casti. Manuel. Costa. Francisco Javier. 115. 163. Sebastián de. . 16. Rosa. Benedeto. 48-56. 86. 176. Teodoro de. Caparroso. 28. 216. Juan del Valle. Covarrubias y Orozco. 130. 202. Chabás. 164. 18.. 201. 218. 354. 55. Carrera Andrade. Cossío. 329. 207. Cárdenas. Cascales. 281. 223. 223. 211. Eduardo. 225. 322. 278. 60. Cruz. 267. Marco Tulio. José Gabriel. 284. 145. Clemenceau. Francisco de. 216. Campbell. Jorge. Cesarotti. 23. 22. 355. Cicerón. Camoens. Castañeda. Cristóbal. 134. 242. Roberto. 70. Capmany. (Batalla d e ) . 319. 180. Carranza. 242. Hernán. 214. 356. Octavio R. 61. Crébillon. 220. Cañete. Castro Leal. Cruz. 350. Thomas. 350. Alfredo. Cruz. Alejo. Castro. 346. Clavijero. 320. Condillac. 71. Jacques. José María. 62. Cienfuegos. 60. Castro. 347. Patricio. 355. Étienne Bonnot de. 351. Carlos de. 347. Santo. Casanova de Seingalt. 65. 349. Américo. 284. Julio. 23. Melchor. 97. 95. B. Martín. 18. 185. 219.. Carpio. Luis Alfonso de. Manuel de las.ÍNDICE ONOMÁSTICO 365 Calvo. 97. 356. 217. Cortázar. Georges. 49. 42. 140. Venustiano. 267. Croce. Campos. 267. 278. 219. 59.

164. 130. 82. 147. 45. Endore. 283. Dauzat. 102. 322. Díaz Lombardo. 279. 279. Jacinto de. 24. Hernando. 349. 270. 284. 275. 322. José María. 206. 269. 113. José Manuel. 321. 306. Paul. 22. Albert. Eguiara y Eguren. Fénelon. Miguel. 64. 283. 285. Angela B. José de. Alighieri. 345. Espronceda y Delgado. 304. Manuel de. 128. Faure-Favier. 128. 243. Descaves. Rubén. Domínguez Camargo. 267. 53. Fernández Moreno. 89. 34.. 296. 15-43. Sancho. 46. Eliade. 289. 80. 332. Enrique. Aurelio. Donoso Cortés. Gilbert. Drago. 81. 266. 136. Jacques. 225. 271. 132. Dellepiane. Francois de Salignac de La Mothe. 55. M. Betina. 323. Faria y Sousa. 150. Gerardo. Louise. 283. 96. 307. Juan Francisco. Deschamps. 321. Dávila. Dermée. 318. 184. 96. Principe de. Benito Jerónimo. Isabel Antonia. 317. Dávalos. Dr. Juan. 284. 69.. 304. 156. Deligne. 280. François-René de. Casimir. Denis. 69. 346. 283. 297. Dumesnil. 267. 22. 312. 19. 307. 157. 320. 19. Estrada. 52. Dunn. 53. Chesterton. 303.. 139. 51. 279. René. 94. Dánvila y Collado. 166. Echeverría. Baltasar. Chateaubriand. 277. Esquilache. 350. 296. Chávez de la Rosa. Florian-Marie. 140. Luis María. 17. Conde de. 24. 145. 132.. Gaston. 142. 300. 281. 68. 126. Chinard. Estrázulas. 281. 52. Dorantes de Carranza. 316. Feijóo y Montenegro. Droctulft. 292. 184. 72. 210. 155. 16. Diego. Albert. Einstein. 33. 267. Diderot. S. 280. 282. Gastón Federico. Guy. Marie-Joseph. 67. 297. Dante. Espinosa Pólit. 144. 18. Chaumié. Juan de 4447. 34. 55. Enrique. Ducis. Henry D. 323. Lucien.366 ÍNDICE ONOMÁSTICO Chacón y Calvo. Charles Robert. César. 163. . 273. Fernán Núñez. 68. Edelberg. 143. Darwin. 70. Emiliano. Díaz Plaja. Faulkner. Díez-Canedo. William. 350. Delhorbe. Mircea. Gilbert Keith. 324. 281. Darío. 280. 164. Espinosa Medrano. Chénier. Davray. Delavigne. Díez Echarri. 284. Aquileo. 265. Guillermo. Juan José de. 349. Evia.

Juan David. 45. 303. Garfias. Benito. 284. Ferrero. 232. Baltasar. Macedonio. 283. García Bacca. Manuel. 26. Conde de. Fontainas. 67. Carlos. Gallardo. Gautier. 132. 57-62. Gay. Venancio. 148. André. 41. 17. Vicente. 45. Manuel. 102. 243. André. 291312. 272. Grases. 36. 33. Florit. 346. 272. 108. 172. Galileo. García Márquez. Pedro. Ferrer del Río. Foulché-Delbosc. Antonio. 354. 106. Fort. 280. Antonio. 356. Wilfrid Wilson. 281. 296. Frías. 15. 143. 279. 354. 154. 197. 69. Juan Carlos. Gracián y Morales. 347. 355. Nelson. Ferrater Mora. 19. Manuel Pedro. Gallego. 126. 277. Fernando. 130. 176.. Gálvez. v. Juan Nicasio. E. 347. 345. García Mérou. 279. 294. Fernández Madrid. Fernández. Garzón del Camino. 135. 284. 281. Luis Antonio de Oviedo y Herrera. Eugenio. Franklin. 109. 94. 185. Gerbi. 88. Juan. Francisco. Gabriel. 102. 73. 45. Bartolomé José. 304. 73. 288. 46. . El Inca. 173. 353. 70. 350. Gourmont. 22. Garcilaso de la Vega. 268. Figueredo. 80. Aurelio. Fombona Pachano. 81. 61. García Serrato. 149. Fernando VI. García Monge. 185. Paul. 108. Floridablanca. Granja. García Garófalo Mesa. Galdós. 47. Gómez Manzo. 267. Luigi. 37. Francisco. 93. Flórez de Ocariz. José. 207. Fidelino de. Grau. 130. Gómez. 192. Conde de la. Goethe. José. Jacinto. 267. 102. Gómez Restrepo. 243. 293. 24. 346. Benjamín. Garcilaso de la Vega. 69. 283. 21. 356. 253. Máximo. 126. Félix. 92.ÍNDICE ONOMÁSTICO 367 Fernández de Palencia. 44. 130. 87. 73. 206. 283. González. 40. Gide. 142. Gómez. 96. 252. 23. 242. 94. 18. 55. Guglielmo. Gonzalvo. 303. Fuentes. 147. 59. 128. Gertrudis. Galilei. 27. Flores. Remy de. Gómez de Avellaneda. García del Río. 85. Antonello. Góngora. 18. Diego. Luis de. 175. Ventura. Gibson. 240. Pérez Galdós. 239. Figueiredo. Raymond. Juan. Rey. Joaquín. 349. 102. 303. 184. 350. Armand. Jacinto. 55. 353. García Calderón. 355. 235. Martín. González del Valle. 243. Johann Wolfang von. Foscolo Benedetto. 278. 60. 139. 144. José Moñino.

137. . 115. Gruesso. 267. Jules. Guzmán.Capac. François. 18. 73. 338. 69. 138. 120. Eugenio María de. 83. Izaguirre. Laboulaye. 90. Herrera. Huerta. 145. Gaspar Melchor de. 72. Guizot. 148. Alejandro de. José Manuel. 294. 34. José María. 126. 139. 90. 118. Francisco. 235. Damián. Agustín. Jordán de Urríes y Azara. Victor-Joseph Etienne de. 304. Víctor. Guzmán Blanco. 102. 288. Adolfo de la. 59. 248. 117. E. 18. Hidalgo. B. Jiménez. Juan de. León. Henry. 106. José. 55. Homero. 320. Hebreo. Andrés. 284. 244. 75. Federico. 297. 32. 124. 164. 260. 130. 16. 62. Huallpa Inca. 16. 33. 83. Humboldt. 34. 149. Holguín. 88. Santo. Guerra de la Piedra. Henríquez y Carvajal. Huayna . 22. Pedro. 173. 174. Huret. 121. 109. 158. 184. Theodore. J. 90. Groussac. Max. 282. 108. 90. 109. 296. 58. Agustín de. Ichaso. 232. 118. 324. Heredia. Ingenieros. 122. 121. David. 243. 252. 245. Martín Luis. 280. Henríquez Ureña. Jerónimo. 283. 176. 129. Juan Ramón. 33. Guillermo. Juan María.368 ÍNDICE ONOMÁSTICO Grimaldi. 102. José. Miguel. Ignacio de Loyola. Jouffroy. 297. 74. 145. Mercedes. Fernando de. Tomás de. Hudson. 108. Iriarte. Jean de. 62. Antonio José de. Herman. 207. 301.. Robert. Sara. Jouy. 184. 289. Dora. Guatimozín. Miguel. 84. 132. 49. 32. Jovellanos. (¿Estévanez?). Heredia y Campuzano. 59. 262. 62. Jorrín. Alfonso. 149. 253. 175. Gutiérrez. 134. 279. 243. 275. Iturbide. 259. 90. 124-150. 145. Henríquez Ureña. Paul. 254 Hernández de Alba. 124. 128. Hume. Lacosta de Arufe. Jaroslavky. 34. 252. Jáuregui. Hostos. 17. 116. 79. Heredia. La Bruyére. 351. Hespelt. Hernández Catá. Henry. Andrés. Howison. 117. 87. Manuel. 165. 166. 114. 137. 85. 190. Iduarte. María. 290. Edouard-René de. Gabriel. 340. 336-337. Jammes. 22. Horacio. José Francisco. 277. Antonio. 132. Irisarri. James. 139. 197. Gutiérrez Nájera. 253. Hugo. 98. 119. 245. 250. 187. 163. 291. 337. José María. E. Guimpel.

357. Mazzini. 180.. 315. Luis. López de Cagliostro. Lafuente. 262. 324. Loayza. Lozoya. Lara. Lugones. Lida de Malkiel. Pierre. 164. López Méndez.ÍNDICE ONOMÁSTICO 369 Lafarge. 45. 278. Luna. 336. Lamennais. 347. 142. Francisco Ignacio. 184. Mariano José de. Ana. Malkiel. Le Riverend Brusone. López. 120. Levillier. Jorge.. 311. 108. Las Casas. 180. 284. Ignacio de. H. Le Blond. 50. 272. Ronald. 165. Vega. 181. 325. R. v. Mañach. 145. 165. Juan. 283. Santos.. 185. 351. 73. Luis de. Antoine-Laurent. René. 211. 181. Paul. E. 182. 284. 149. Antoine. León Mera. 121. 206. 353. Larrea. 355. F. Mallarmé. Lizondo Borda. 273. León Pinelo. Laporte. 66.. Alphonse de. Llano Zapata. 351. 346. Luzán. 101. López de Gómara. 350. 319. Marcianó. 67. 70. 322. Lipsio. Lermon. 130. 177. 53. 289. 260. Leopoldo. 217. Alberto. Maceo. Antoine Houdar de. 282. 224. Lorin. Loyola Vergara. 259-285. Antonio. Francisco E. 317. Alonso de. Roberto. J. José. 109. Manuel. 243. Tito. 34 . 67. Juan Contreras. Giuseppe. Julio. Thomas. Miguel. 304. Marqués de. 197. Marechal. 279. 23. Marcial. Lévy. 328-334. Gastón. 37. A. Stéphane. 284. José Victoriano. Maurice. María Rosa. La Motte. Leal. César. Lamartine. 188. Leroux. 259. 130. 323. 353. Lizárraga. Francisco. 274. Fray. Larra. Jacques. 356. 177. Marqués de. López Pelegrín. 316. León Pinelo. 267. 354. 323. 327. Henri. 181. 67. 59. 347. Yakov. 283. 354. Juan. Francisco Narciso de. Leopoldo. Lizaso. 67. 278. Lampillas. Lerminier. Lezama Lima. 145. Justo. 70. 190. 274. Diego de. Lugones. Marco Valerio. Lope de Vega. 147. Ledesma. 266. 252. Lavoisier. José Eusebio. 128. 323. Mcneill. Lucrecio Caro. McGann. Émile. 61. 261. Lista y Aragón. 111. Reginaldo de. 139. Lastarria. 90. Leante. 326. Louys. Lope de. Javier de. 348. Antonio de. 238. Marco Aurelio. 143. Vicente. 102. 298. 280. Félix. Alvaro de. Leopoldo (hijo). 267. 169. 66. León. Magne. Madero. 262. 335-341. Félicité-Robert de. Laprida. 178. Modesto. Lafleur. 349. Liniers. 46. López y Planes. 180. 67. 184. 145. Lucio. Bartolomé de. 356. L. 314. 71. 210. 109. 296. 303. 177.

Francis de. 249. Menéndez. 268. 110. 255. 84. 252. Montefeltro. 235. 339. F. Alfonso. Juan. Giovanni. Ernesto A. Ramón de. 175. Juan. 108. Mille. 184. 280. 207. 207. Matto de Turner. Millares Carlo. 164. Juan Ignacio. 350. 139. Martínez. Mármol. 241. 251. 141. Luis. Miomandre. 145. Molière. 153. Camille. 209. James. 304. 80. 351. 238. Monguió. 212. 126. Montesinos. 194. Tirso de. Edouard. 170. 68. 127. 288. 197.370 ÍNDICE ONOMÁSTICO Marinello. A. 148. Mill. 351. Martí. 16. 279. 66. 169. 288. Manuel. Márquez Rodríguez. 346. Morel. Messmer. Mariano.. Amelia. Mercado. 130. Miró César. 131. Martí. 279. T. Zdislas. 61. 47. 92. Melgar. Federico. 267. Tomás. 339. Montesquieu. 33. Alexis. José Antonio. 177. Ricardo. Pierre. José Toribio. 170. Amado. Molmenti. Conde. Agustín. Klaus. Navarro. Pompeo. Molina. Jean. Juan de. 164. Maurain. Montezuma. James. Mena. Bartolomé. 270. Miramontes Zuázola. 130. 148. Anton Raphael. Müller-Bergh. 243. 102. Momigliano. 279. 162. 318. . 97. Gabriel. Stuart. 329. 267. Molinari. José F. Martí.. 148. 284. Mesonero Romanos. Manuel. 45. Domingo del. 60. Jorge M. 197. 281. Isidro. 108. Francisco. Méndez Plancarte. Commandant. 280. 69. Milá y Fontanals. Martínez Bello. José. 278. José Joaquín de. Nervo. 291. 16. 311. Monroe. Marcelino. Pidal. Maupassanat. Pablo de. 143. 321. 272. Manuel. Mayer. 71. O'Connor. Méndez Plancarte. Nietzsche. Moutier. 323. 102. Mauclair. 39. Guy de. Milner. 278. Miralla. 350. Maziel. 248. 90.. François. Méndez. 292. 346. 70. Menéndez y Pelayo. 234. Juan Baltasar. Charles. 282. Monte. 68. 180. Maury y Benitez. Miró. Maynial. 295. Juan de. 113. Meo-Zilio. Charles-Louis de.. 352. 70. Mengs. 338. Clorinda. 121. Juan María. 149. Ramón. 73. 349. José. 303. Charles-Hubert. 278. 245. Meléndez Valdés. Mora. 142. Pablo. Michon. 217. 43. Montalvo. 233-255. P. 139. Juan. 32. 271. 22. Mitre. 206. 306. 210. Nell. 110. 217. Molina. Gabriel. 164. 42. 24. 132. 206. 154. Millevoye. 197. Neruda. Medina. Attilio. Martínez de la Rosa. 93. Merill. Olavide. 304. 57.. 194. Guido da. 175. Julián. Antonio. 318. 288.

Isidro. Edgar Allan. 32. Platón. Ponce de León. 346. 321. Eugenio. Juan. José de. 40. Oribe. 253. Pellicer de Salas y Tovar. 33. Orozco. 213. 190. 66. S. Alexander. Edgard Allison. 217. 303. 70. Felipe. 102. 324. 202. Paz. 278. 135. 110. Calixto. Roger. 141. Mariano. Cornelio de.. Pedro de.ÍNDICE ONOMÁSTICO 371 Olivera. 253. Pindemonte. 87. 102. 201. Paravicino y Arteaga. Peers. Octavio. Ortega. 79-98. Pauw. 284. 124. Paz. 69. 49. 266. Ortiz. 281. 283. Enrique. 307. Pérez Galdós. Henri. Ricardo. Gustavo. 279. 95. José Joaquín de. Ippolito. Peñalosa. Pedro de. 191. Gregorio. Santiago. Oña. 320. 243. Camille. 130. 202. 267. Otero Muñoz. José. Posada. Palma. Picard. Oría. 145. Oyuela.. 16. Pérez Bonalde.. Juan Antonio. Gonzalo de. Ortega y Gasset. 35. Onetti. Provenzano. 96. Onís. 34. Adolfo. 68. Polignac. Quevedo y Villegas. 272. 203. 295. Pombo. Posada. 93. Orrego Vicuña. 70. Néstor. Patiño. Joaquín Antonio. 126. Edith. Pope. Pérez Triana. Benito. Ovidio Nason. Probst. 350. 135. Piñeyro. 49. José María. Emilio. 70. Picón Salas. Páez. 131. 186. 73. Carlos. 279. Peyton. Ossián. Olmedo. 253. 97. 315. Pardo y Aliaga. 88. Eduardo. 281. 84. 69. 134. Antonio. 95. Carlos María. 352. Poe. Publio. 84. 239. Peralta Barnuevo. Palma. Blas. 274. 81. 121. 217. 135. 304. 157. 73. Julio. José Antonio. Adolphe. . 87. Pitágoras. 42. Carlos. 324. Rafael. 80. Peña. 303. 35. Myron A. 238. 263. Ovejero y Maury. Osés. 139. Perrotín. 89. Bakula. Pereyra. 261. 267. Píndaro. 191. Quesada. Jules. 272. 20. 213-232. Antonio. 267. Parodi. Agustín. Pope. Prince. 23. Pelletan. 284. 280. Hortensio Félix de. 17. 130. José A. 21. D. Ricardo. Plauto. 18. 278. 60. 280. José. Peralta Casteñeda. Payot. Melchior de. 178. 140. 90.

122. 74. 319. Ricardo. Ruano. Salva. Salaverría. Severo. Salvador. Lloyd. Rodríguez de Mendoza. 254. Sanín Cano. 337. Saint-Brice. 253. 355. 135. Víctor M. Rojas. 34. 164. Juan. 303. 21. 282. Héctor. 354. Bernardin de. 280. 225. 23. Mateo. 314. 278. José María. Sarduy. 282. Santisteban Ochoa. 284. 73. 347. 217. 327.. 284. Ernesto. Reinach. 356. 142. 181. Sarmiento. 339. Rey de Castro. Ruiz. 267. Domingo Faustino. Pierre de. 21. 251. 143. Sábato. 297. Vicente. Regnier. Rosas. 281. 45. Rivas Groot. 345. 130. José Enrique. 206. Río. 108. Réja. Robles. Santos González. 279.372 ÍNDICE ONOMÁSTICO Quevedo y Villegas. Rosas de Oquendo. Pedro. Facundo. 319. Baldomero. Sáenz Hayes. Sade. 297. Rodríguez. 279. Martín de. 282. 266. 140. Ricardo. Restrepo. 338. Rousseau. 280. 81. 108. 4445. José. 113. Reynal O'Connor. Salvador. Salcedo Coronel. 278. 288. Reyes. Quintana. J. Ronsard. Quiroga. 354. José Manuel. 355. 148. 288. Julián. 260. 183. Santiago. 283. 280. 155. 286-312. 64. 12. 279. Rivas Sacconi. 134. 62. 109. Rendón. Marcel. 356. Vito Alessio. C. 267. 350. 267. 102. 143. 295. 284. Rulfo. 97. 303. 281. 114. 21. Jean Charles. Read. Manuel José. Rabelais. 20. Daniel R. James Willis. 347. Salas. Francisco de. Salas Barbadillo. François. 149. 274. Juan. Santos Chocano. 283. C. Ripa Alberdi. José. 22. 62. Juan Manuel de. Salazar Mardones.. Arturo. 202. Luis Alberto. 279. 277. 281. 282. 110. 37. 61. 23. 282. 83. Agustín de. 196. Ruiz de Alarcón. Marqués de. 206. Roux. 281. Angel del. 350. José. Manuel de. 179. José. 157. Alonso Gerónimo de. Sánchez. San Martín. 282. 310. Juan. 18. Ricardo. Saint-Pierre. 120. 73. 197. Cristóbal de. 261. Saavedra y Guzmán. 102. 329. 39. 221. 288. 180. 283. Nélida. 158. Salinas. 308. Henri. 252. 33. 303. 349. Alfonso. Salazar y Torres. Rey y Boza. 159. 165. Robb. . Reedy. 146. Rodó. 314. Emir. José de. Juan Jacobo. Rodríguez Monegal. Rivera Indarte. Salomón. José García de.

186. 280. Torres Quintero. Soler. 51. 303. 16. 319. 196. Valdés Domínguez. Varela. Angel. v. Enrique. André. 288. 268. Soto de Rojas. Miguel Estanislao. 346. Stendhal. 142. 356. Valle-Inclán.. Antonio de. 180. 225. Suárez. 346. Scartazzini. José. 319. Pedro de. Duque de. 288. 317. 242. Unamuno. Guillermo de. Siegfried. 195. Verhaeren. 282. Carlos de. Vega. 267. Scott. 57. Andrea. G. Unánue. Walter. 90. 149. Robert Louis. Juan Ginés de. 315. 73. Solís. 303. 303. Rafael.. Uslar Pietri. 97. 303. 262. 49. 336. 140. Stevenson. 33. 58. Tirso de. Pedro. Uranga. 349. 196. Antonio G. César. Sessa. 185. Sux. 207. 128. 192. 106. Verniére. Diego Manuel. 184. 183. Sófocles. 346. 177. 177. Molina. Tjarks. 195. 35. 326. William. Torres Caicedo. 191. 197. 121. Vallejo. 283. Virrey. 353. Mario. 114. Tirso de Molina. Spire. Sterne. Shakespeare. Terán. 347. Valbuena Prat. 189. 318. 61. 16. 289. 289. 307. Paul. O. 20. 268. 22. José María. 324. 37. Angel. 64. 60. 345. (seud. 42. Télemaque. Valbuena. 109. Fermín. 37. 331. 275. Miguel de. Valencia. 184. 170. Émile. Arturo. Vértiz. 320. Alejandro. 354. Soffia. José María. Baronesa de. 206. de Miguel de Escalada). 283. 284. Varela. Héctor. . 108. 32. Túpac-Amaru. Valbuena-Briones. Luis E. 147. 355.. 304. Torres Rioseco. 315. 331. 243. Vargas Llosa. 182.. Sepúlveda. Antonio de. 316. 346. Terralla y Landa. André. 304. 57. 281. Valcárcel. 121. Solalinde. Coronel F. 280. Vergara y Vergara. 190. Juan B. Tocquevilie.ÍNDICE ONOMÁSTICO 373 167. 65. 281. 194. Arturo. Sigüenza y Góngora. Staël. Sequeira. Torre. 266. 197. Florencio. 165. Laurence. Charles-Alexis. 24. 66. 59. 325. Emilio. 274. José Antonio. 180. 332. Ramón María del. 16. 59. Hipólito.. 59. 37. 225. André. Torre Revello. Leo. 149. 284. 169. Spitzer. Verdevoye. 274. Germaine Necker. 199. 53. 22. G. Lope de. Esteban de. 267.

157. María Rosa. Vielé-Griffin. 267. Henry Lane. Guillermo. 303.. 126. 180. Juan. Conde de. 267. 219. 52. 325. 121. Zorrilla de San 154. 217. 218. William. Victoria. 348. Villamediana. 245. 254. 81. ÍNDICE ELABORADO POR FRANCISCO JOSÉ ROMERO ROJAS. 352. 130. 210. Jacoba. Pancho. Weisbach. 342. 211. Yani. . 210. 212. Zapata. Guadalupe. 168. 324. Martín. Alberto. Alfredo. Jorge. 350. Emilio. Volney. Jacinto R. François. Villegas. Guillermo Tell. 266. Virey. 109. 126. 280. José Ignacio. 206. Conde de. 136. Fontoura. Yépez Miranda. Raoul. 108.374 ÍNDICE ONOMÁSTICO Vèze. Volpe. Wheelwright. von. 267. 109. 128. Ycaza y Siva. 213. Voltaire. Emiliano. Xavier. François-Marie Arouet de. Galvano della. Francis. Werner. José Antonio. Yepes-Boscán. Zola. Julián José. Wartburg. Wilde. Wilson. W. Antonio. 296. 345. Yáñez. 220. Constantin. 45. 207. Washington. 278. 268. Wagner de Reyna. Yaben. 86. Villa. Vico.

. NEOCLASICISMO Y PRERROMANTICISMO 15 15 71 18 23 27 28 32 32 44 48 57 63 73 Revisión de Olmedo Olmedo Los Cantos La prosa de Olmedo Olmedo y el romanticismo Perfil literario de Andrés Bello Introducción Andrés Bello 79 79 87 94 97 99 99 100 . Los "Comentarios Reales". libro revolucionario Raíces del americanismo literario Conclusión II.ÍNDICE I. . . Domínguez Camargo y su "Romance al arroyo de Chillo" Domínguez Camargo El romance Estímulo y modelo Forma del poema Conclusión Apéndice Las "Obras completas" de Domínguez Camargo Las Obras de Domínguez Camargo Nota para la biografía de "El Lunarejo" "El lazarillo de ciegos caminantes" y el siglo XVIII . BARROCO Y NEOCLASICISMO Págs.

drama y novela El escritor. Memorias Artículos. ROMANTICISMO Y MODERNISMO Nota sobre la lengua de los románticos Francisco Acuña de Figueroa La Letrilla Sátira y lengua Apéndice Alberdi.376 ÍNDICE GENERAL Págs. escritor 153 153 154 158 159 163 163 166 172 176 186 189 Fuentes literarias de Ricardo Palma (Ricardo Palma y Casanova) 201 Introducción 201 Casanova 203 Casanova en España 206 Emilio Zola 210 Ricardo Palma 213 Casanova. el tratadista y el polemista Conclusión: Alberdi. Poesía y crítica Después de las Silvas Clasicismo y romanticismo Conclusión Heredia y el romanticismo I. escritor Introducción La obra literaria Viajes. Heredia y el romanticismo 105 112 119 122 124 124 128 138 142 III. Heredia y su obra La lírica de Heredia La prosa de Heredia II. Zola y Ricardo Palma 217 Apéndice I 220 Apéndice II 231 Etopeya de José Martí Introducción 233 233 .

.ÍNDICE GENERAL 377 Págs. Perfil moral Amor a la Patria La amistad en José Martí Espíritu de justicia Martí y la justicia social Humildad Párrafos finales 235 236 239 244 246 249 251 IV. El nombre El programa Contenido general Material 'literario' El americanismo de Lugones Conclusión Apéndice. SIGLO XX 259 261 262 263 268 296 276 278 286 291 291 302 312 313 318 320 328 335 342 345 La revista de Lugones (La "Revue Sud-Américaine") . estudioso de Góngora II. Índice general de la Revue Sud-Américaine Retrato de Alfonso Reyes Alfonso Reyes y Góngora I. . Borges y la frustración Recordación de María Rosa Lida de Malkiel Anderson Imbert y "El grimorio" El neobarroquismo en la narrativa hispanoamericana contemporánea . . Góngora en Alfonso Reyes Conclusión Un poema de Borges. Alfonso Reyes. El "Poema conjetural" Verso y prosa Destinos y tiempos cíclicos Laprida.

LAVS DEO .SE TERMINÓ DE IMPRIMIR ESTA OBRA EL DÍA 15 DE JULIO DE 1977. EN YERBABUENA. EN LA IMPRENTA PATRIÓTICA DEL INSTITUTO CARO Y CUERVO.