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Contemplaciones del Ser

Víctor Abraham

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CONTEMPLACIONES DEL SER -PoemarioPrimera edición: Lima, 2008 Hecho el Depósito Legal en la Biblioteca Nacional del Perú, según Ley No 26905 Reg. No 2009-00679 ISBN No 978-9972-33-921-9

© Víctor Abraham- Autor La generación desconocida http://mariodelperu.blogspot.com © Mario Aguilar Rodríguez- Editor Jr. Lima 482 Buenos Aires. Trujillo – Perú mariodelperu@gmail.com/ mario_s82@hotmail.com © Impreso por Consorcio Gráfico Global E.I.R.L. Jr. Callao 475. 101-301 Lima 01. Telf. 428-4622 Consorciog.g@hotmail.com Tiraje: 1000 ejemplares Impreso y hecho en Lima, Perú. Enero del 2009.

Queda autorizada toda reproducción total o parcial de la obra para usos y fines de investigación, siempre y cuando se consignen en las referencias al autor.

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A Mario Vicente Aguilar Rodríguez In memoriam Ad vitam aeternam

Si no es contigo, con quién será. Si no es aquí, dónde será. Si no es ahora, cuándo será.

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“A quienes buscan hacer de este mundo, un lugar más real y humano para todos; sin discriminarlos por su raza, por su credo o por su género. A ellos, que ni siquiera se fijan de tu procedencia o de tu apariencia. A quienes te abrazan día a día, y te regalan la esperanza; para ellos son estas canciones.”

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Prólogo

En la primera década del siglo XXI sucede algo similar a los incipientes años del siglo XX cuando se encontraron César Vallejo “El Cholo” y el ilustre cajamarquino Antenor Orrego; pues así fue como por el azar del destino literario encontré al trujillano Mario Aguilar en Lima, quien en adelante tomaría el seudónimo de Víctor Abraham. Al verlo noté que llevaba las facciones claras del gran maestro de Ciro Alegría: Alto, delgado, con venas pronunciadas y ranurosas; quien a su vez solía emitir una voz sonora y prolongada; cada vez que sostenía una plática convencía estirando su largo brazo con una certeza cabal única jamás vista. Nunca podré olvidar a este gran amigo, proveniente de las canteras de la Universidad Nacional de Trujillo, cuando declamó por primera vez aquí en Lima ante un público inesperado dentro del Felipe Pardo y Aliaga; esa tarde fue elogiado y congratulado en el pulmón de la capital…aún lo recuerdo…,era así como voces brillantes salían del lugar en el cual me encontraba: ¡Los trujillanos siempre han sido los mejores poetas del Perú!…Recordaban entonces a Vallejo, a Watanabe y por supuesto a Romualdo.

Hoy he visto realizada su obra poética, la cual nos presenta bajo el título: “Contemplaciones del Ser”, poemario dentro del cual el autor logra interiorizar algunos pasajes del Ser Humano, a quien él mismo define muchas veces “Humano antes que Ser”. Es así pues que dentro del trabajo literario se va erigiendo en cada una de sus palabras una mística lírica que deja en claro su posición crítica frente a la necesidad cotidiana por la que atraviesa toda persona. 6

Su obra está dividida en siete partes, atendiendo a una linealidad horizontal; las mismas que delatan la historia entretejida de un personaje, a quien entendemos como “El Ser”, quien desde la cima del umbral va observando un mar de contemplaciones que terminan arrastrándolo hacia ellas, al punto de vivirlas en carne propia; posteriormente el amor se presenta para este personaje desconocido apelado simplemente Ser Humano como destellos de luz, pero que efímeros todos ellos se desvanecen

sumiéndolo en un padecer de cruentas caídas que lo llevarán ensimismado por un trance de cavilaciones; evocará allí pues, recuerdos nostálgicos de familia, los que le darán fuerzas para continuar haciéndolo madurar hasta atisbar nuevas señales de esperanza; y poder convertirlo en un nuevo Ser triunfante a la vida. Creo pues, que la trama se presenta como “toda una lección de vida”. Esto queda expuesto en el poema estandarte de la obra, que a propósito lleva el nombre del poemario, me refiero al tema: “Contemplaciones del Ser”.

En la obra se percibe también que el poeta hace un análisis sobre el sufrimiento y debilidad del ser humano ante el mundo material circundante cada vez más indolente a sus necesidades, mas la fe de la palabra conjugada en poesía hace más llevadero este conflicto.

Asimismo el autor plantea el sentimiento amoroso en su más grata expresión y exquisito significado destacándose: “Grito desesperado”, como una expresión sutil de la entrega cúspide por donde tiene que pasar el amor... La obra cierra con la séptima parte: “Soy”, donde se manifiesta una manera distinta de triunfar en la vida, pues según su concepción idealista, humanista y social de poeta; todo es posible de vencer y de lograr, además nos hace recordar que los sueños nos conllevan a la necesidad de ser calmados; allí nos da una visión de cómo el ser humano debe afrontar la existencia con alegría y optimismo, pidiendo siempre para ello una sonrisa y sintiendo la fe de su palabra envuelta siempre en cada poesía. Como el mismo autor se define: “Un hilvanador que pinta con creatividad palabras para la humanidad y desde una mesa compañera fiel testiga de sus versos se sienta a

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escribirnos”. El poema que narra esta presentación es: “Efemérides”, poesía que satisface a propósito nuestra curiosidad de indagar, el ¿Por qué Víctor Abraham?

Concluyo por tanto al ver tan grande muestra de poesía vivida y hoy plasmada en un puñado gentil de palabras, pues que los versos liberteños forman estrofas

humanas y estéticas donde llegan al final de un poema, y luego al final del corazón y de la memoria

Lima, diciembre del 2008 Leyder Vásquez Palomino Poeta y escritor peruano

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CONTEMPLACIONES
(diez visiones)

A la cima misma de la “humanidad”, al caer el crepúsculo; fue llevado para contemplar la verdad del Ser…

“…envió a su ángel para que se lo trasmitiera en forma de visiones…” Ap. 1; 1

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PRIMERA CONTEMPLACIÓN
Mordaz impotencia

Desde el parque Bustamante, Santiago de Chile. 2008

Hago angustioso eco para intentar remecer la conciencia tozuda del desdén , para mitigar a la cruel tortura que hace llorar al amor, para adherir al pensamiento consciente y pragmático mil sueños de verdad, para elevar mi voz a la libertad que siento extiendo por ello mi estentóreo eco.

Gimoteos apagados que deja escapar en su trémulo reclamo la pobreza humana al otro lado del pasillo, quien desde el cuarto contiguo sentada a la mesa de una familia, sus laceraciones, miserias y descontentos de eso solo sabe hablar.

Unos niños enjugan con sus sonrisas desmedidas y sus manitas inocentes la necesidad de un pan y los padres ... disimulan su gravedad de alimento que a su mesa no llega preguntando al mayor, ¿Ya comiste?

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Yo me arrimo a escuchar a la puerta de la indignación ...desde afuera, entonces extrañado no comprendo; ¿y el valor del trabajo arduo de papa´?... ¿Dónde se queda? Mi mamá lava hasta de noche gastando su vista ante los pocos watts. Yo por más que ahorro, pagar la deuda que me impone la vida...no puedo. Me gustaría salir corriendo, coger mi cometa y volar de esta realidad.

Por los pasillos de un hospital que huele a sanatorio percibo un detestable olor de aroma fuerte y hediendo que llega a la cama ocho del enfermo inerte que fenece ante la apócrifa mirada de la muerte, tan pestilente, indócil, fatua y tan propia de la bazofia; olor a sangre demolida por el virus que ninguna aura detiene.

...Se ríe simplemente, Esa enfermedad endémica , tan latente y siniestra que se mueve sinuosa zigzagueando; cual ofidio venenoso, acurrucado al cuerpo ya sin vida; tácito él , ahora inexistente. Y yo sigo sin comprender ¿Por qué el dinero para evitar esto no es suficiente? pues, de seguramente, el valor de vivir precio no tiene

Un beso recoge un engaño del abandono que está cerca ¡No la enamorarás esta vez para luego dejarla! ¡No, ya no lo harás!, pues...¡no te lo permitiré! Sedienta de amor sorbes tus últimos suspiros ¡Olvídalo! Que ya otra mejor felicidad vendrá Para ti, para tu alma; nuevos cantares de amor volverán a tocar
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Esta vez sigue constante, perseverante y firme. Al absorto e irreal engaño, no declines. Deja tu mordaz inocencia que más daño ya no puede hacerte. ¡Cree desmedidamente en ti!, recuerda...¡ Sólo en ti! Los manjares banales de la existencia como agua descolorada e incolora, una vez descubiertos, entre tus dedos se escurren.

Tu cuerpo herido lleno de llagas y protuberancias cancerígenas, ahora el recorrer de mis yemas en tu cuerpo frío siento. Siento, que las recorren ululando y aullando extasiadas con impotencia maldita de no poder devolverte a la vida . Y sé que pronto los vivos, los queridos, los engreídos; todos olvidan Entonces...¿ Cuándo jugarás conmigo?

Tu cabello, tu piel, tus pechos, tus labios hasta tus pies inertes se estremecen ¿Por qué mueres amor, así? ¿Si aún nos queda un día más por sonreír? Olvídalo ya,...sólo descansa Y prepara nuestro encuentro lejos de esta impronta realidad ¿ No ves que quiero verte ya?

He visto que ha corrido un niño a abrazar a su madrastra y una bofetada a cambio ha recibido ¿Madre, dónde estás entonces ahora? Con pena he visto al asalariado culminar su tarea y al acercarse a la garita del patrón encuentra su despido ¡Mis esfuerzos!...¿ No valoras eso entonces?
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Si tanto hablamos de impedir las corridas de toros y sancionar a los que sacrifican animales por su piel y lana ¿Por qué sigues pagando entonces aranceles para complicidad de esta aberración animal? Contradictoria vida, esa la de la moda y la feria taurina que al fin y al cabo, sólo es para algunos su forma de vivir.

Unos viejos he visto olvidados en el asilo que un día pierden su memoria , o un mal de Parkinson los agobia... Unos niños abandonados a su suerte en albergues están, fetos en la basura, palomas muertas tiradas tras la verja, niñas mariposas que se prostituyen día a día por tras del Puente Cal y Canto...

De tanto denunciar... en la acción ¿Quién castiga a los corruptos opresores?

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SEGUNDA CONTEMPLACIÓN
A tientas A tientas…

el cuerpo adormitado de dolor se levanta, el estómago hueco cruje; y más allá de la ventana sólo trasciende el olor de alguna merienda que de abajo alguien cena.

¿Le invitarán? ¿Le llamarán?...

el cuerpo lentamente se levanta de arriba les mira, les contempla; de abajo nadie mira, nadie contempla. Cómo se pasan las horas…

que hacen en el cuerpo atormentado de austera conciencia y voraz de tragar, llagas cancerosas en sus sueños. Sólo su saliva amarga y mísera pasa ¿Por qué?

¿Es que acaso no come también?...

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váyanse al tacho de la bazofia, los más exquisitos modales y fugaces cortesías intelectuales, cuando un cuerpo muriendo de hambre no come, y las llagas, en el estómago que cruje, continúan punzantes.

¿Por qué?... ¡Por qué!...

Cuando ni siquiera el eco de sus monedas de veintenas y decenas para comprar algo no alcanzan.

¡no alcanzan…!

Díganle pues, a ver ustedes que se calme, que se eche, que transite en sus sueños; que tal vez allí encuentre la saciedad cuando en carne viva me digan: ¡Ya no puedo!¡hambre tengo!

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TERCERA CONTEMPLACIÓN
Contemplaciones Al haitiano desconocido

Ensimismado entre los escombros, aquel cuerpo quejóse silenciosamente, sólo un agudo suplicio denotaban sus ojos la quebrada honda de una conciencia blasfemable.

Allí lo vi, como queriendo hablarme a mí, con un freno desesperado. Mi corazón sintió su llamado. Allí estaba yo, aquella noche ante el sinuoso cuerpo para ayudarlo... pero no lo hice.

Aún no sé que fue de él, desde esa noche, ya no lo volví a ver; es mas, de él no supe nada. Era como si la tierra se lo hubiera tragado, desde esa noche nunca más lo escuché, no volví a escuchar sus humanos descontentos. Quise encontrarlo pero no fue así. Una y mil veces lo busqué. Quise amarlo con el amor más puro y humanizarlo, como cuando el Cristo demostróle al mundo
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que sí podía dar algo para el leproso, pero me quedé con esas ganas incontenibles. Era la última oportunidad que tenía, pues en adelante, no podría volver a hacerlo nunca más.

Aún, hasta ese momento, ignoré la desazón que expresaba aquel remoto, enjuto hombrecillo, sentado frío en el sucio rincón, y desde allí; permitióse destellar las dolorosas aristas más angustiosas y hostiles, pero a la vez, las más puras y hermosas de una deshumanidad, tan descomunal; que vuestras atisbaciones hallasen visto jamás.

Su rostro, aquella noche, se quebró de dolor ante mi mirada turbia. ¡Pero por el amor de Dios! Como pude ignorar su mano esa noche. Como no pude abrigarlo esa noche en que extendidas sus manos suplicóme una migaja de amor. Como no pude amarlo esa noche.

Pido a Dios, que me ayude ahora a entenderlo, porque hoy, estoy aquí; y unos ojos cálidos me observan
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como asustados, como ignotos, como nobles.

Idénticos a los que esa noche yo le puse a aquel extraño desde mi opulenta mesa.

Más tarde..., ya no estaré aquí. Sólo quiero decirles, que si alguna vez perdidas sus miradas la tienen en un enjuto hombrecillo, de algún rincón, ¡Ámenlo! ¡Tiéndanle la mano! ¡Abríguenlo! porque no habrá más contemplaciones cuando llegue vuestra noche.

Desde el arista del sucio rincón, hoy lo recuerdo a él. Sus ojos me han traído a colación aquella noche. Aquella noche, que mi mano negué; aquella noche, que mi calor no entregué; aquella noche, que mi humanidad no afloró; que pude hacerlo esa misma noche y hacerlo no pude, mas mi mirada otra dirección buscaba.

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CUARTA CONTEMPLACIÓN
Atisbaciones últimas Aeropuerto Juan Santa María. Costa Rica. 2007

Cual magnánima serenitud, ignota sensatez, ella de pie se mostraba; ignoro la locuacidad del momento o el ágape susurrante de la chasquida vibración ínfima producida aquella tarde.

Ínfima, porque no daba crédito a lo que veían mis ojos, ojos abrumadores, ante tal espectáculo cuasi espectral, de la tenue visita pálida y desafiante que al verla entrar aquella tarde, sin querer dejó notar su hálito inframundo. Vana esa, la fe ciega de aquellos titanes y nobles sentimientos que reunidos frente al lecho, vertieron infinitas lágrimas aquella tarde.

Aquel extraño ser, tan grande, fuerte y opulento antes,
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ahora se mostraba, ¡Tan pequeño, débil y paupérrimo! Yo le miré a él, no sé, si él también me quiso ver; y aunque sus atisbaciones estaban allí, él ya no estaba... se había ido.

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QUINTA CONTEMPLACIÓN
Miradas

He venido a verte, porque el lamento al verme hoy se ha quebrado de dolor; el llanto toda la tarde ha llorado y entre sus propios sollozos consuelo no encontró. Ya no quiero escribir, me dijo un hermano literato, pensar ya no quiero, me dijo un ilustre filósofo; toda la mañana he libado amargas asperezas, un bohemio me dijo. Los fruncimientos de mi existencia las siento muy hendidas en mí, me repitió un mendigo que ya no quería vivir .

He visto que cuatro panes y un elixir de naranja sólo ha consumido hoy el hambriento. Sólo ha cenado el mañana, la esperanza de ver una sonrisa; mientras el hambre y el sueño hacen meollo en su conciencia. No quiero volver a cantar, me dijo el trovador; volver a repetir tu nombre no quiero, le dijo el desilusionado corazón a la ingrata ilusión.

Para ti no canto más, resentida trinó un ave en el azul cielo; para ti no existo más, asiente con pena el alma; para ti ya no soy el vivir, me dijo la vida; Avísame, me ha dicho la esperanza, para dar tiempo a la vida y esperar otro momento.
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No quiero volver a vivir, ha gritado estentóreamente una tierna y natural criatura desde los collados. Angustiado… ¡Por Dios!... Denme una alegría que me haga revivir, asume con vehemencia el enfermo de algún olvidado hospital allá en tu lejana provincia.

Denme una beatitud que me abrigue con la esperanza, repitió el espíritu de un octogenario luchador en el pretérito y relegado sin pensión en el vigente tiempo. Ya no quiero sentir, me ha dicho triste el amor; ya no queremos aletargados dormir me han dicho mis sueños.

Cansado y agobiado me siento, habla desde lo más lejano el ocaso; me siento agobiada y cansada ha repetido la miseria. Adiós sombra que un día me hiciste feliz, repite el exhausto viajero al pie del viejo árbol.

Ya no quiero volver a escribir, cerró esta pena el literato; ya no quiero volver a sonreír, me dijo el infante ante las promesas incumplidas del vetusto y sabio mayor y te pregunto a ti mismo: ¿Eres tú Ser Humano capaz de cambiar esta visión?

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SEXTA CONTEMPLACIÓN

Interpelaciones

Tras mirar a la madre que ni una taza de leche a su hijo niega... con amor le ofrenda, lo que la hermana siquiera cinco para el pan recibe.

La virgen bendita al poeta contempla. ¿Vale más la sal o la carne salada? Con cincuenta, sólo a la contestadora se habla de algún problema que a la nostalgia llega.

De cuentos, de sátiras, de novelas o de dramas el tanteador profeta su ego alimenta. Sin embargo, esto; su hambre no seca.

Y me pregunto a mí mismo ¿Son estas gélidas calles de la vida tan estrechas? Sin dudar que sí… me repito con suma amargura; que una mano de amor que coge un pan lo ancha, mi respuesta alentadora dice.

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De lagos en escenarios, sólo veo a gran atuendos que mi fe vislumbran. Transmitidos ellos a imagen de sueños lo que ni el poeta en sus ansias comunica.

¿Vale más cinco panes o una llamada de alegría? Y compensa la vida con el aire que respiras muchas pasiones de carnes ambiguas que se llevan tus ansias, tus prestancias de vivías.

Y tu sufrimiento con venganza rebrota, con llanto de dolor te amenaza; porque siente que para su madre ni un puñado de cariño dorado esta noche, para ella trastoca.

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SÉPTIMA CONTEMPLACIÓN
Abrazada a la esperanza

Acábase la felicidad sempiterna que expira al decaer el ósculo más perfecto; se abraza con voluntad a la esperanza de otra vez ser amada.

Los ojos, sus ojos; contuviéronse de llorar. Los puños reacios presionaban con fuerza la ira que de vez en cuando acusaba una mirada fiera sobre los desorbitados ojos que vencidos prorrumpieron en llanto.

Ni pasajera, ni eterna quedas ahora Monstruosa ira la que desdeña; has ganado por ahora esta guerra que de amor ya nada queda.

Asustada y confundida la felicidad fenece como el niño con el tiempo envejece la ira arrastra, corroe; la destruye, siendo así, como la sonrisa al final desaparece.

A la muerte de la felicidad, la ilusión es renuente; grita al silencio sin ser escuchada, clama al sentimiento más humano, sin ser comprendida y así se abraza a la esperanza de otra vez ser amada.
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OCTAVA CONTEMPLACIÓN

Piedras comen piedras

Piedras comen piedras en noches de hoguera tierna y dulce de estival que para cubrir sosiego el manto oscuro opaca el cielo que hoy no más fue claro.

Al clamor ahondado las múltiples fiebres que sudorosas han reclamado ¡Amor! en el ser olvidado

Que para no más decir que comer piedras es lo que ahora queda. Hecho cual despojo desdeñado en la belleza fatua ha horquillado. Mariposa muerta

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Mariposa, ay de mí ¿Qué será? Alcanzarte quisiera, mas una vez más hubéme demorado piedras comen piedras y me pregunto y me respondo:

¿Acaso la mariposa volar alto no pudo? -No amigo ermitañoEsta vez volar alto no pudo, una mano de arpía al volar; inocente, quebrada y ahondada la deja .

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NOVENA CONTEMPLACIÓN Tras, tres, tris, tros, trus

Tras de mí Oigo el eco de unos pasos Hasta ser más penetrantes Los tac, toc, toc, tac, toc

Tres miradas de angustia acaecen La de la madre tierna que no mas ayer lloró por mí La del padre de pálido semblante La de la amante y amiga guardiana de sueños.

Tris- tes afligen por mí una pena; También su voluntad También su esperanza También su amor, yo le pregunto al in-

Trus- o destino ¿Es cierto que más allá De las miradas… Para ellos un cielo existe? y me responde con un

Tros, que de ser con Z, un trozo sería la respuesta sí, con un trozo de palabras éste me responde -para ellos…para ti, Dios su cielo les depara
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DÉCIMA CONTEMPLACIÓN

¿No te das cuenta lo que vas sembrando?

Cual verde primaveral reflejas ante mis ojos, colores vivaces, coloridos encantos; arco iris destellante, manantial cristalino, pasas por aquel camino, que al caminante su sed reflejas.

Caminante de buen camino, ni mis abrojos te detienen. ¿No te das cuenta lo que vas sembrando? Pues te lo entonan las aves. Pues te lo canta el viento. ¿No te das cuenta lo que vas sembrando? A tu paso estremeces; rayos, truenos; padeces. ¿No te das cuenta lo que vas sembrando?

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¡Te lo digo a ti! Si mi voz fuera estentórea, al pasar tú, te lo dijera: ¿No te das cuenta lo que vas sembrando? Caos, muerte y confusión, muchas hermanas mías han muerto a tu ritmo de contaminación y a tu paso de destrucción.

Tal vez no tenga el idioma humano, tal vez no lleve un cartel entre mis manos, tal vez mis gritos sólo sean apagados. De televisión y protestas no conozco, tampoco de marchas y quejas he oído; más solo te digo caminante con mi canto de creación al preguntarte: ¿No te das cuenta lo que vas sembrando?

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EFIGIES (cinco primeras caídas)

extasiado, resbaló y cayó en el hueco profundo sintiendo dentro, en carne viva , los cruentos pesares…

“Dios mío, estoy llorando el ser que vivo;...”

César Vallejo 31

COMPASIVAS
Sueños de poeta Lima, Perú. 2008 Ni las lágrimas de un poeta pudieron detener la inmensa alegría desbordada, ni la esquiva indiferencia de un odio injusto detuvieron la llamada de la madre que sorprendida anunciaban triunfo, que en momentos de enajenación abrupta quiso llorar.

Dos sandalias extraviadas en un corralón de gallinero que al parecer, por un malvado dueño una mansión equivoca parece. Por sandalias el poeta vino, luego de su pesado camino sobre fango de cemento, descalzo; Yo me pregunto tanto ¿Es capaz un hombre de lograr para su madre una felicidad de encanto con su canto?

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En un sueño de cansancio atormentado la fiebre, ya vencido había al poeta; díganme siquiera si los sueños, son realidad ajena.

Una telaraña de maraña que en ese sueño mi amigo el poeta vendió sandalias negras rechazando el arroz con leche de la indiferencia.

Una puerta de metal color hierro negro brioso, que no detienen las lágrimas de una mujer que es madre ¿Es acaso o no real tanta miseria en el Ser? A juzgar por lo que se ve parece que así es y me vuelvo a preguntar

¿Es capaz el Ser Humano si no puede detener con una mano de cambiar hoy este mundo tan quebrado, tan indiferente, tan meditabundo?

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A jugar él había quedado con muchos muchachos que en una clase él conoce ¿Vale más el juego compartido de sonrisas que la ropa nueva que frecuentas? La verdad yo no lo creo Lo cierto es que en la fiebre del poeta se vence al mello de la indiferencia, que a la madre sorprende y de alegre las lágrimas el poeta vierte

El amigo leal antes de desaparecer sólo dice que las cosas por algo suceden. ¿Acaso es que uno tiene que sufrir descalzos en cemento o arroz con leche de dulce indiferencia?

No, los sueños no lo creen Pero si el alborozado poeta que contener su llanto tampoco puede, Y yo me levanto alegre y no más sorprendido de aquel hombre que siendo o no, poeta joven al juicio de la plural indolencia vence.

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Efigies A Dorothy, sutil e imperecedera.

A modo de efigie, ¡Oh, Virgencita mía! para calmar mis ruegos tu sombra llegó a mí, y con majestuosidad de epifanía me mostraste tu bondad; al leer cada soneto mío que desplomaba a cada acápite el esbozo de un dolor, dolor semejante al humano dolor de tu divino hijo.

Comprendiste... Sí, comprendiste... pues leíste mis epítetos, que desbocaron irrumpiendo los sentires más humanos de un ser a quien en este mundo se le suele apelar Ser Humano.

Ser más que Humano, diría yo; Humano menos que ser, asentiría. ¿Qué más da?... si el trato social da igual. Si hay dinero, aquél ser podrá esta noche a la boca algo llenar. Si no hay dinero sólo el aroma de un grato pastel podrá exhalar.
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Y me pregunta la opulencia blanca... ¿Acaso no es lo mismo? -¡No!- le respondo... ¡Oh, Virgencita mía! ...cruentamente yo, -Dar con amor, no es lo mismo; que dar porque otra cosa más no queda-; -Total... ¿Qué se hace?- , me vuelve a preguntar; y ella misma se responde: -Si al fin y al cabo, sino soy yo; alguien le ayudará.-.

Voluntades monstruosas aquellas, ¡Oh, Virgencita mía! que los corazones, de los que piensan como ella llenan; mientras tanto aquí debajo, otros seguimos esperando que a modo de efigie ¡Oh, Virgencita mía! tu sombra con majestuosidad de epifanía a nosotros para nuestro consuelo siga llegando.

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DOLOROSA
Sensación cruda Se ha apegado este quejido a mi sentir… Siento un apegado quejido crudo, como la enfermedad recrudece al alma. Siento la soledad que gime en mí. Se ha apegado esta noche a mi sentir… Junto a mí, mi más hondo sentido ha venido a llorar.

Alguien me preguntará mañana por ti, soledad; diciéndome: Hermano ¿Qué trajo para ti este mal? Que por cierto, sólo sabe esputar, que sólo saber gimotear, que sólo sabe que tú, muy unido a ella estás. Me pregunto nuevamente ¿Qué te trajo a mí? ¿Por qué me buscaste a mí?

Bien dirás: ¡No lo sé!, -Ayer te vi triste, confundido y quise compartir contigo-, pues digo yo, entonces; -Creo que el clamor ahondado de mi ser un mal partido me jugó; partido que esta noche luna tomas delante de mí, pero más allá, vencida serás.37

¡Mírate cómo estás! - Me dices; y me pregunto a mí mismo: ¿No es acaso el Ser, más grande que sus adversos y contrarios enemigos? -Pues si es así muéstrame- me dices. Entonces de pie, me quedo hendido… mirada absorta a la tierra… ¡No!

Estupefacto he respondido a la siniestra y con mi dolor amargo he retado a su osadía… Sus burlas hacia mí, han callado... Hija de la melancolía,

Ahora te veo venir quejosa y lacrimosa; suplicante también y me dices: ¡Déjame que me arrime a tu grandeza! ¡Déjame beber de ella!, entonces mi majestuosidad ríe y tú, soledad, vencida estás ya.

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CRUENTAS
Cancelación total

Un hombre arrastra un bolso oscuro de la suciedad, dos hombres cambian su dignidad por unos cuantos pesos… Los bombos guiados por los ritmos de los tacos Y yo me pregunto tanto ¿Acaso no puede comer uno sin necesidad de llegar a todo esto?

En la inmediata soledad que suma taladrando mis recuerdos oigo los ecos de voces que se ríen de la dignidad ajena ¿Por qué el Ser Humano es indolente consigo mismo?

Hoy quedan no más que mil ochocientos cincuenta esperanzas para calmar el hambre de mañana, pero…¡que la calmará pasado mañana! ¿Qué futuro le espera entonces al estómago si así continúan los días y recién va el tercer día?

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El servidor del Estado se lleva en una barrida el sustento que puede asegurar el día que viene ¿Acaso estorba mucho un tarro de agua para pintar ilusiones?

La señorita de ojos bellos se maquilla la belleza para de un tambor convertirse en duende mariposa -has perdido porque te movisteElla sonríe y me atrae ¿Es probable ganar dinero de esta forma?

Dos hombres caminan por la Catedral riendo sin ningún peso en el bolsillo, aún así sonríen de alegría ¿Por qué tanta indiferencia?

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Oído eco A Leyder Vásquez, poeta

Mar bruma que revientas en la conciencia blasfemable de mi angustia, estremeciendo mis miedos más telúricos y unísonos.

Tus ondas, ondas elípticas; que arrastran cargos de conciencia y que al río son lanzados para olvidar…me calman,

pero estos malditos cruentos delatores al mar vuelven y éste, cuando remolino inquieto castiga nuevamente mis injuriosos trémulos.

¡Oh!, con tus olas que a mi conciencia atormentada, expiras.

Mi amada a la ventana sale y a la puerta con apremio baja, yo desnudo abajo asumo, con tristeza… el robo de mis novecientos cincuenta.

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Triste y confundido mi realidad aflora y escríbole estas líneas bajo el luminoso haz que por entre cortina y filo negro se filtra.

Pescador que arrebatas mis sueños, mis novecientos en tus manos ya están; déjame siquiera mi sustento pan para dársela a mi infanta a quien yo extraño y más adelante…

Dejará entrever, sólo el oído eco estas angustiosas líneas, una hoja y lapicero.

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AMOR CELESTIAL (tres destellos de luz)

la mano del amor, también prisionera , le cogió y así vagaron juntos buscando la salida …

“¡Que me bese con los besos de su boca!” Cant.1, 1.

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PRIMERA LUZ
Grito desesperado

Como dos extraños se miraron al apagar el grito desesperado, que finalmente en sus brazos expiró silencio infinito… la luz tenue fue la confidente.

Trémula, temblóse ella con una exaltación incontenible, su palpitar al ciento por uno vibró; incontenible estúvose porque temía no poder resistir más semejante e insoslayable realidad de la cual no podría aquella inocencia escapar.

¿Era acaso probable poder abstenerse de esa verdad? Aquella tarde parecíose consumirla, consumirla parecía; pues sus ojos, destellaron mil imploraciones de oculto frenesí, que al ver sobre el lecho al ser era imposible escapar de esa verdad.

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Imposible fue, poder pasar el cáliz de ese momento; ni siquiera las gotas escarlatas de sangre detuvieron el vaso en que la pasión se iba a derramar; ojalá el mismo Cristo lo hubiese podido pasar, ...pero tampoco no pudo. Silencio finito… No hablemos más, ella suplicóle a él, más él pareció no haberla escuchado.

Absorta a la sensación del momento sus manos se dejaron llevar, por aquella caricia que al final la hizo vibrar al unísono circunstancial.

Sus manos se dejaron llevar por la sensación del momento, delicadas las sintió él, aquel bendito humano. Unas lágrimas vertieron de sus luceros.

La tarde revistió con pureza su belleza y con majestuosidad su amor; una fragancia sugestiva, esa tarde magna emanó de aquel lugar que quedó atrapada en el espacio físico de dos seres, seres que esa tarde entregaron ensimismados su amor.
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SEGUNDA LUZ
Esta tarde, ella me ha amado

Esta tarde, ella me ha amado. Me ha dicho con amor infinito que me ha amado.

Tal vez su sonrisa sincera, haya pintado el atardecer con excelsa luminiscencia; de su letargo tranquilo de ocultar. Una salida, un abrazo, una rosa, ella me ha pedido.

Esta tarde, ella me ha amado. Con amor infinito, como el padre celestial ama a sus hijos; me ha dicho con ese amor, que me ha amado.

Una sonrisa, un sí, un te quiero profundo, con inquietante dulzura y desesperante ventura, ella me ha regalado.
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***

Les juro por los dioses del gran Zeus, que hoy por la tarde, ella me ha amado… Su amor ha sido tan delicado, sutil e imperecedero; tanto, que los minutos transcurrían a cual inexplorado tiempo que caso ninguno hacíamos.

La vi y la sentí, sentí como era ella en su candidez; sus ojos me suplicaban ver vencida la exaltitud del momento.

Mi más cálida caricia, sintió su ahogado gemido al pronunciar esa tarde, las palabras: Te amo. Te amo porque eres hermosa. Te amo porque eres maravillosa. Por tu inocencia bendita también, yo te amo.

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Esa tarde pensé y repensé hasta hallar, no más entendimiento en mi razón; es tu amor y tu belleza, una pureza; hermosa belleza que irradias de tu forma física, que la clarividente luna para mí descubre bajo el tul blanco de seda, cada vez, que a la noche te veo.

Sin más que decir esa tarde de amor, nos miramos fijamente y decidimos seguir abrazados; asidos el uno al otro, sin darnos cuenta del fatal y vagabundo tiempo que esa tarde, por nuestro lecho cruzaba desesperado.

Así fue que esa misma tarde, ella me amó. Yo la amé a ella también. Mustios pues, esa misma puesta caímos subyugados y vencidos ante una celestial y divina fuerza, ...nuestro amor.

48

Al fin, ya aplacados los ardores; me miraste y me pediste con la misma fe ciega, que sólo un creyente en su adoración tiene, que te recuerde.

-Recuérdame- suplicaste, entonces, sin más que decir, de pie, nos regalamos el ultimo verso. Nos dimos el último beso. El último abrazo. El último te quiero.

Han transcurrido minutos, evocados en mi memoria...

Desde aquel grato momento no he vuelto a tener más palabras que decirte a ti, -Gracias por amarme esta tarde- Gentiles gracias por el amor perpetuo con el que me has amado-, porque has podido calar en mí, la pureza más pura, tuya, de tu ser.

49

TERCERA LUZ
Amor celestial Por las noches interminables que pasé contigo susurrándote al oído.

A la mujer más pura, amo; noble de sentimientos y honesta en su proceder.

A la mujer más humana, amo; real, como de carne y hueso; servicial, que dejaría lugar principal para brindárselo al amado.

A la mujer más inocente, amo; que habita en ti, que no guarda malicia en su razón, que no alberga codicia en su ser.

A la mujer más tierna, amo; que a la muestra de una rosa se ennoblece, que con su sonrisa, la desolación; toda desvanece.

A la mujer más inteligente, amo; que su mayor conocimiento lo guarda en el corazón y calla con prudencia, para hablar con luminosidad en la sensatez.
50

A la mujer más sensible, amo; porque a su llanto las más nobles muestras cristalinas caen, y de su sonrisa las ilusiones encendidas emergen.

A la mujer más soñadora, amo; porque el amor es para ella la utopía, la utopía hace vivir su convicción, su convicción es su vida, y esta vida su existencia.

A la mujer que existe, amo; porque es real, porque habita en mí, porque comparte mis más fugaces y remotos sueños; sueños que al hilvanador esperanzan, y una vez puestas las esperanzas ningún abrojo los detiene.

A la mujer más noble, amo; aquélla que me infunde día a día la paz, paz segura, que inspira mis letras; letras leales, que orientan los sendos caminos de mis palabras; palabras convertidas en obras, y obras que ennoblecen mi voluntad.
51

A la Mujer más comprensiva y tolerante, amo; aquélla que endulza los más amargos fruncimientos de la existencia, y que enaltece las más nobles expresiones con infinitas dedicaciones; aquella que cree en mí y siente con vehemencia impertérrita, que también creo en ella

A la genuina expresión convertida en mujer, amo; aquélla a quien una noche de mayo conocí. Mis ilusiones desde entonces ha compartido, su voluntad férrea, con aplomo increíble me ha mostrado para mirar juntos, con ambición el éxito.

Seguro estoy que seguiré viviendo en comunión con ella, más allá de nuestro pretérito infinito, infinito tan profundo e imperecedero, como los ciclos que el sol, por el día ejerce; y la luna, por la noche profesa.

52

ANIMAL NOCTURNO (Tres segundas caídas)

De pronto, un ciclón violento destrozó esa mano, y llevado por la impotencia de no poder ser feliz, lloró…

“Lo seguían muchísima gente, especialmente mujeres que se golpeaban el pecho y se lamentaban por él.”

Lc 23, 27.

53

I
Noche Trujillo, Perú.1997 Esta noche. Noche de angustia y de dolor para mí, mi alma ha gritado al silencio: ¡He sufrido por ti!

(Silencio) Sólo siento las gélidas calles. Espesas brumas, rezan con su viento mi rostro al sentir la frialdad de la noche. Yo poeta, melancólicamente las recuerdo… enteras noches que pasamos cantando, mirando al infinito.

Cuántas veces recordando. ¿Por qué en un día? o ¿En una noche? El amor cual niebla serena se esfuma, y a la mar del retiro, cual vaivén osado regresa.

En este oscuro momento sólo pienso en ti...

54

Oprimen mis sentimientos los recordares de tu dulzura y tu reír, los mismos que reavivan mi lámpara con fe inquebrantable de que algún día regreses.

Esperando estaré entonces como esta noche al silencio espera, para comulgar juntos fundidos en el ósculo perfecto.

55

II
Animal nocturno

Ansío con ansias locas, todas locas que venga a mí el sentimiento gozoso del animal nocturno que transita por la bóveda zodiacal de tus recuerdos emergentes.

Recuerdos para mí, de una crucifixión inexorable e impúdica. Recuerdos para mi ser de los cruentos látigos que sin medir templanza alguna acaecieron sobre mi espalda extasiada.

Ese animal nocturno mío Que ha convivido todo este tiempo con el tuyo, Ese animal, tuyo; que deja entrever maliciosamente su sonrisa ha paseado de norte a sur sobre mis heridas

Lamentaciones de quejidos agudos ha soltado en su recorrido ese animal, el mío; sólo ha bufado estentóreo y cautivo crispando su conmoción impertérrita

56

y no ha hecho nada … tu odio y tu indiferencia han sido más fuertes.

57

III

Me pregunté

Me pregunté por ti anoche ¿Cuándo es que nos volveremos a ver? aún faltan cuarenta y un nostalgias de recuerdos ¿Te encontraré igual? O simplemente, ya no estarás ¿y si estás? ¿Qué haría si estás? Nada, pues…, si hace tiempo en noches pasadas comprendí que para mí ya no serás. Entonces ¿Para quién serás?

58

SUFRÍOS (tres cavilaciones)

los recuerdos irrumpieron su llanto tempestivamente, para darle fuerza; escudriñó en ellos su fortaleza y la razón de su existencia …

“Quiénes son los que sufren?...No sé, pero son míos… No sé, pero me llaman y me dicen ¡Sufrimos!”… Pablo Neruda 59

(UNO)
Sufríos

Esta tarde de enero, no regresaré para contemplar tus hermosos ojos. No regresaré para sentir tus cálidas manos, …para sentir tu tierno abrazo. Esta tarde no regresaré.

Como respuesta a mis loas, me ha dicho Dios, nuestro bendito; que aún regresar no he de poder.

Me ha dicho su madre, mi virgencita; que ver a mi madre aún no de poder. Caricias, lazos que estremecen titilantes mis sentimientos. Sonrisas, curvas preciadas de un rostro; que esta tarde de enero, aún mis ojos no han de ver.

Tarde de año nuevo que a mi padre a la distancia recuerdo.

Tarde de enero, que a la efigie solar cálidas tardes enternecen.

60

Volver a verlos aún no será posible. Volver a sonreírles aún no será aprehensible, en el rostro tierno, los ojos mordaces que han de sellar, una vez más; mi conciencia.

Jamás como hoy he de verlos otra vez, pues las insufribles circunstancias aún me obligan a guardar el silencio.

He de venir otra tarde de enero, como ayer salí… Para verlos, para estrecharles trémulamente con mi calida convicción.

Será hasta pronto, en que el ósculo permita que se vuelvan a conjugar nuestras frentes otra vez.

Abrazo con inquebrantable lealtad a la esperanza de ver un mañana mejor para los cinco, y con lealtad sincera en vuestros abrazos, a la distancia me cobijo para desear a ustedes éxitos de un crío.

61

(DOS)
Madre A Esperanza, Virgencita mía.

Madre, anoche estuve junto a ti acurrucado en tu regazo. Me miraste. Con bendiciones, cubriste mis manos con las tuyas, que al sentirlas, las noté quebradas, maltratadas; pero ese, no fue el impedimento para sentirlas una vez más, dulces y a la vez cálidas.

Dile a mis hermanas que tal vez mañana no estaré, pues, una vez más el apremiante tiempo me habrá arrebatado de ellas. ¡Díles!… cuánto las amo. Adoro sus tiernos corazones porque hoy, son tu razón de vivir; ahora que ya no estoy más para ti.

62

Te extraño tanto…tanto te extraño… que anoche, al beber tu recuerdo, te lloré.

Extraño tus besos, tus sonrisas y tus quebrantos que cuantas veces compartimos al pie del pedestal; cuantas noches sentados en la mecedora contemplaste a tu creación, que siendo crío te juró con creces devolverte la bendición.

¡Dios, y nadie más! es el testigo mudo, de las gotas nobles de cariño que acaecieron desesperadas de tus brillantes luceros que a tu faz entristecieron, esa tarde de enero; es el testigo del llanto que derramaste , tantas noches asida a mi recuerdo, …del llanto derramado al verme partir; veintiuno, ni uno más fue la decisión, veintiuno y uno más será el regreso.

¡He de llegar, a ti madre! para verte otra vez, tan alegre como siempre. Has sido mi acompañante tenaz, que a buen compañero llegaste a formar, orgullosa de mí estarás.

63

Mi regreso has de esperar. Sentadita habré de encontrarte, y entonces la brecha acabará y otra vez travesearemos juntos como ayer lo hicimos por las orillas de nuestro mar.

Madre, prepárame ese sustento exquisito que tanto me gusta; …cuando llegue, arrúllame con la canción emitida de tus labios dulces, que a mi regreso espero escuchar.

Háblame madre, cuando al fin alcance tu presencia; y otra vez juntos estemos para compartir , pues serán los recuerdos del etéreo pasado los que nos harán vivir un nuevo comienzo, que para mí, serán los tuyos; que para ti, lo serán los míos.

64

(TRES)
Dulce Lule

Hoy he sentido una pena que me embarga, al ver a la dulce Lule partir; ayer estuve allí viéndola. Toda ella, mi niña,…para mí. ¡Cómo has cambiado pequeña!

Todas estas tardes de enero juntos y ni siquiera pude confesarle que la quería; la última, la pequeña; mi más pequeña. ¡Cómo has cambiado!

Ayer estuve viéndola una y otra vez conversábamos, y mil sonrisas una y otra vez nos regalábamos. ¡Cómo has cambiado!

Como se regocijó mi alma las primeras ocho tardes de este estío, que permitiéronme una y otra vez junto a ti, avistar cada flor para nosotros… ¡Cómo se regocijaba mi alma!

Tantos cariños, amores y sentimientos, todos ellos relegados; y de repente en la agreste y friolenta mañana …se había ido.

65

Allí estaba mi dulce Lule para partir, al verla partir recordé sus palabras ¡Te extrañamos! Sí, yo también les extraño -dije impertérrito esa tarde de verano inédito.

Allí estaba mi dulce Lule… que al verla partir, entonces vi su mirada inocente.

Aquella última tarde proveerle no pude lo que con deleite hubiese querido darle, apenas un vaso caliente de agua endulzado con la más fraterna sonrisa de un hermano.

Ahora pues, que sólo a mi recuerdo guardas regalo una mirada imperecedera ¡Sí, esa mirada!, para esta niña que conmigo es sincera.

66

CAMINOS (cinco miradas de esperanza)

estremecido, transitando; vio una altísima escarpada y comprendió que era mejor escalarla,

“La palabra verdadera se instala para siempre, lo que es falso dura sólo un momento” Pro.12; 19

67

MIRADA (uno)
Caminos A Mario Aguilar, hacedor de caminos. Caminante tus aspiraciones persigue, pues nunca por vencido te des; los caminos seguros lo haces tú, en el andar.

Caminante anda cauto, sereno y seguro, declinar tu mirada nunca deberás; pues ella será el reflejo de tu avanzar.

Caminante cada día un nuevo trajinar enrumbarás, pues la noche anterior habrás analizado bien, los pasos que diste; y así intuirás que de tu objetivo más cerca estarás.

Caminante afronta las adversidades siempre que puedas, no sin antes una sonrisa regalarles; pues recuerda que solución segura, no hallarás en la desesperación.

Caminante por lograr tus sueños esmerarte deberás, para eso creer e en ti, tu lema será; pues con la sabiduría de tu espíritu y el sentir de tu razón lo conseguirás.

Caminante que la valentía sea tu blindaje, para afrontar los sendos abrojos que a tu camino amenazan; sólo así con mente de triunfo y actitud positiva, surcos de éxito habrás labrado.
68

Caminante unirás tesón y entrega en tu lucha, deteniéndote siempre a ayudar a los débiles que a tu paso encuentres; a esforzarse por lo que desean a ellos, enséñales.

Caminante recuerda cuando a tu paso te salga la indiferencia, que si algunos hombres barreras para la humanidad levantan; a otros hombres como tú derribarlas le quedan.

Caminante a las tentaciones fáciles no sucumbirás, rechazarlas con tino y con bastante aplomo deberás; pues recuerda que no siempre el camino cómodo elegirás.

Caminante sé agradecido con los seres que en tu caminar te ayudan, pues nunca de ellos te olvides; pues en un momento de tu luengo trayecto orar por ellos debes.

Caminante entiende que tu camino eterno es, eterno siempre ha sido y así seguirá siendo; pues eterna tu recompensa será, si al final sin desmayo con bien has obrado.

69

MIRADA (dos)

Triunfo coral Universidad Federico Villarreal. Lima. 2007

Te he visto pasar con la cabeza gacha, he sentido; la mente cabizbaja de aquel hombre con el que una vez reímos, y tal vez jugamos; no lo dudo…, no sé si estás apesadumbrado o melancólico, tal vez…; tal vez sea la angustia, tal vez el silencio; la queja que muestras al mirar a la tristeza…

Te he visto pasar esta tarde, con las manos entumecidas; sólo las lágrimas por evocar y la melancolía, hacen del hombre su fortaleza, que a pesar de la tristeza; su humana voluntad le hace compañía.

Te he visto pasar por estos claustros y no te he llamado.

70

No he querido molestarte, ni siquiera interrogarte; no hace falta que me digas, pues hombre... ¡Con fiebre duradera estoy! Pues, que mi calentura es pasajera, siento; mas mi pena enferma se hace eterna.

-Una sonrisa -cuando era niño, me dijiste -Deja atrás una pena-, pero aún esa sonrisa vista, en ti presente no está. Tal vez, tú no la muestres ahora, pero muéstramela en tu interior, ¡que sonría!

Que sonría al ver al hombre, que a la apatía ha vencido.

Te he visto pasar quejoso y suplicante, lloroso a más no poder. Siento pena por ti, pero tú, de ti mismo, no; -la pena, amigo mío, es como la espuma que a la mar se desvanece -, una vez me dijiste rebozante de alegría.

71

¿Pero nuestros corazones amigos desfallecen? ¡No! , sino que se fortalecen. Te he visto pasar esta tarde…, para mostrarme una nueva lección, para el neófito discípulo, cuyo maestro ha dicho: -El hombre aún no está vencido, Solamente está abatido, pero al final de la batalla vital esta noche celebrará, y como la estrella fugaz, cual lucero brillará en la oscuridad para decirle al mundo una vez más, ¡El hombre aún vencido no está!.-

72

MIRADA (tres)
Inédita contemporánea A Lourdes, mi inédita contemporánea.

Inédita contemporánea, has venido hasta mí para verme.

Te digo, que de tu belleza destila cada amor para la naturaleza; esa parte más pura, la inocente, en tus alas resplandece.

Inédita te digo a ti porque eres única; suelo llamarte inédita y eso para mí basta.

Explosiones cálidas, caían a torrentes sobre mi alma al verte que venías. Tierna corres; a prisa volando por la ribera y palmo a palmo tu dulce silencio aparece trepidante en mí.

Inédita contemporánea, en mi conciencia profunda has allanado tu esperanza de creer en mí;

73

Inédita contemporánea, te digo porque estás ahora aquí conmigo.

Mágica pareces, dadora de magnificencia cuando tu despertar me evoca el origen.

Una tierna mariposa de ensueño que sale del capullo en el cuál estuvo guardada, las amapolas sobre las que desciendes, te hacen multicolor y variada; y hacen que aroma y fragancia en ti se impregnen.

Vuela mariposa de ensueño, vuela para mí, inédita contemporánea y a mi pesar, dulce quebranto traslada.

74

MIRADA (cuatro)
Siento Siento en cada despertar el amor cuando el alba nueva sus rayos me otorga, siento que me embarga una pena cuando con aflicción atisbo, en ti, cada odio e indiferencia; siento una abrupta impotencia cuando hacer nada, por ti, puedo; siento que puedo discernir con entendimiento cuando expresarte mi libertad, hacia ti, puedo; siento la serena paz que me infunde cuando la brisa marina, en mi mejilla, acaece; siento que regalar una tarde puedo cuando sé que hay hermanos , como tú, que mi mensaje esperan.

Que la vida se alarga siento, cuando sonríes; que las horas se desvanecen siento, cuando estas aquí conmigo; que eres mi amigo siento, cuando sanos consejos me brindas; que eres sincero siento, cuando con paciencia corriges mis defectos; que eres fiel compañero siento, cuando sé que confiar en ti puedo; que eres mi respaldo siento, cuando mi llanto consuelas.
75

Cuando con ternura me abrazas, tu calor siento; cuando con tierno cariño me acaricias, tu dulzura siento; cuando me regalas día a día tu sonrisa, tu alegría siento; cuando tu mano abierta me entregas, tu nobleza siento; cuando sin esperar de pronto me llamas, tu compañía siento.

Porque sin esperar mucho de mí has dado todo de ti, con esperanza y fe inquebrantable tu solidaridad a mi lado has puesto; porque no has medido tus elogios hacia mí, siempre que has podido; sino al contrario, mi talento con paciencia has descubierto y hoy que ha emergido siento; como el murmullo suave, para cantarle a la vida y escribirle a la voluntad sincera; encaminar mi andar con luminiscencia mostrando siempre mi sana conciencia.

76

MIRADA (cinco)

Esencia y existencia

Tras hurgar significados en los libros del conocimiento y de la experiencia, pude comprender por fin lo volátil de la humana existencia; …que adjetiviza la libertad que siente cuando volar puede, sobre las vicisitudes y contrariedades que aún así perversas no la pueden atajar, …que se va moviendo ligeramente y se va ondeando por los sentimientos que en la vida encuentra.

Es probable que siendo mutable esta existencia, cual substancia filosofal fluya aeriformemente hasta convertirse en esencia; ya sea regido por el calor abrazador del amor pasional, o por antonomasia por las frías y gélidas aguas de la indiferencia.

77

¡He aquí, pues!... que la existencia volátil del Humano Ser al final enjuga en simples palabras lo que una vez fue la expresión del corazón que hoy convertida en canción sólo espera de los ojos aprobación cuando al final hacia ella los abras.

78

SOY (cinco señales de triunfo)

empujado por sus sueños, llegó a la cumbre dándose cuenta que se había convertido en un nuevo humano ser; y que debía escribirlo todo…

“Al tercer día de los sufrimientos, cuando se crea todo consumado, gritando: ¡libertad! Sobre la tierra, ha de volver…Y no podrán matarlo.” Alejandro Romualdo Valle

79

PRIMERA SEÑAL
Contemplaciones del ser A la cima misma de la “humanidad”, al caer el crepúsculo; fue llevado para contemplar la verdad del Ser…

extasiado, resbaló y cayó en el hueco profundo sintiendo dentro, en carne viva , los cruentos pesares…

la mano del amor, también prisionera , le cogió y así vagaron juntos buscando la salida …

De pronto, un ciclón violento destrozó esa mano, y llevado por la impotencia de no poder ser feliz, lloró…

los recuerdos irrumpieron su llanto tempestivamente, para darle fuerza; escudriñó en ellos su fortaleza y la razón de su existencia …

estremecido, transitando; vio una altísima escarpada y comprendió que era mejor escalarla,

empujado por sus sueños, llegó a la cumbre dándose cuenta que se había convertido en un nuevo humano ser; y que debía escribirlo todo…
80

SEGUNDA SEÑAL
Soy

Soy el río que canta por las frescos ires y venires de la vida. Soy el agua que arrastra todo tipo de esperanzas. Soy la rama que se ha dejado arrastrar por la misericordia divina. Soy la débil criatura que subida en la rama, tal vez no sé a dónde llegue.

Siendo río, siendo agua, siendo rama, tal vez esa débil criatura, sé que estoy aquí para a ustedes cantarles.

Canto a la vida por el hecho de ser conducido; con inquebrantable admiración a la existencia he cantado, dándole infinitas bondades al Cristo que me acompaña.

81

Para la amiga sincera que me cuida con el amor más grato de madre …que lo siento.

Para el hermano que ha sentido mi hambre, …para él canto.

Para el Dios que en mi transcurrir diario vital me enseña a vivir, a comprender la existencia del ser humano, a ser valiente frente a la adversidad.

Para estos preciosos seres canto, y si no lo hiciere hoy que vivo lo hará mi alma que de ellos quedará agradecido.

82

TERCERA SEÑAL
Efemérides

Para los que pronto han de conocerme soy Víctor Abraham, para el mundo sencillo de los iletrados y para el mundo complejo de los letrados; estos mundos; al fin y al cabo humanos, pronto acuñarán en tinta bohemia mi nombre.

Habrán de conocerme… no como poeta ni como escritor, simplemente mi sueño componer fantasía es.

Como buen soñador que soy en mi mesa compañera, fiel testiga de mis versos, pinto con creatividad palabras para la humanidad.

Un hombre humilde ante la grandeza prefiero ser, franco y leal ante la injuria esquiva también deseo ser; desde las aulas de una escuela me siento a escribirles… Cómo siento que vienen a mí las ideas, para encajarse tácitamente en letras de molde con el único fin de llegar a ustedes.

83

Escribir a ustedes deseo sobre los sueños, mis sueños, nuestros sueños; sueños de un país profundo, que a diario saca de un pueblo adormitado a su hombre …para luchar; sueños que al hilvanador sendos caminos guían.

Esos sueños son las melodías mismas que en la noche anterior un trovador delira, sueños que a la vida diaria renacen tras dulces letargos de sacrificio e infinita paciencia.

Si se preguntaran ¿Por qué Víctor Abraham?, para responderles recordaría… que un marginado sus sueños en mí confió.

Al llamarme Víctor, comprenderán que me infunda la victoria, comprenderán que a la vida regalo amor porque me infunda la probidad que mi padre, el día que partí me regaló; y mi madre, grata inocencia en mí dejó.

84

Porque la virtud de hacer lo bueno hace meollo en mi visión de cambiar para bien; porque mis vivencias son mi legajo cultural que en mi vida recogí para escribir y tras caminar sus orillas, huellas imborrables fueron dejando en mí.

Entonces ahora, con afán comprenderán que Abraham han de llamarme …porque con intensidad amo, abrazo con cariño inquebrantable a la esperanza.

Para los incomprendidos que me lean, yo los comprendo porque de la incomprensión a la posteridad salté. Para una mano amiga bendición regalo y para la amada cariño ofrezco.

Porque la ambición es para mí, obrar con bien; porque con astucia, mi bandera de libertad forjé. …porque me engendra la vitalidad para ser valiente, porque a la adversidad la partida, con aplomo, supe ganar;

porque el velero en el cual emigré, hoy en mi recuerdo ha quedado; y mi mar olvidado que me vio crecer, al verme partir triste y con pena, murmullos suaves de sus olas esa tarde me regaló, cuando desde sus orillas divisé el ocaso de sol.
85

Tardes de veintiuno que selladas en la conciencia …impregnadas quedarán y en la memoria como ecos de esperanza para el mundo habrán de resonar.

86

CUARTA SEÑAL
¡Oh, tú; volátil existencia!

Con vehemencia impertérrita y extasiada ansío conocerte y experimentarte ¡Oh, humana existencia mía!

Que tu libertad me impulse a volar sobre las contrariedades, y que éstas, nunca puedan atraparnos

En mi sentir llevo los ondeamientos serpentínicos que han rozado punzantemente sobre mi piel sentimental.

Que viva yo en mi cuerpo y en mi espíritu la mutación; y fluyan aeriformemente si ha de ser necesario pasar por el calor de la pasión o el frío de la indiferencia, para volverme esencia ¡Que lo viva!

Que el proceso volátil derrame lágrimas para escribirlos eternamente en mi corazón y sean vosotros quienes juzguen mi transformación.
87

QUINTA SEÑAL
Si tuviera la oportunidad

Si tuviera la oportunidad de volver al pasado viviría feliz y sentiría la dicha más plena encontrándote a cada instante dentro de mi recuerdos emergentes.

Si tuviera la oportunidad de volver a planear nuestra primera salida, seguro que elegiría otro atuendo para impresionarte y una esencia similar al que hoy llevo conmigo.

Seguro que elegiría empezar de nuevo, derrocharía más caballerosidad y serenidad de las que hoy tengo, mi serenidad, toda; y mi firmeza de palabra sería distinta.

Si tuviera la oportunidad de volver a conocerte, la sutileza para coger el cubierto y sentarme a brindar contigo sería distinto.

Si tuviera la oportunidad de ver nuevos atardeceres y sentir los crepúsculos contigo serían al pie de la roca quebrada por las eminentes aguas.

Correría tras las huellas de éstas, correría tras las febriles tardes, una tras otra, hasta alcanzarlas; a todas…y regalártelas…todas para ti.

88

Soñaría más con el despertar de un nuevo día si fuera contigo en cada neófito amanecer y te expresaría: -Buenos días mi amor- al levantarme.

Viviría más enamorado de tu amor, amada mía, sin detenerme siquiera ni un segundo en regaños.

Si tuviera la oportunidad de cambiar un pasado esas serían las desazones de tus discusiones y las mías; es mas buscaría entre ese pretérito tus recuerdos y te abrazaría más.

Si tuviera la oportunidad de llamarte por tu nombre no lo dudaría; de regalarte un beso, me detendría más en tus labios para palpar, una vez más extasiado los rincones de tu boca.

De volver a buscar un pretexto para encontrarte otra vez tal vez me inscribiría en el liceo antes que tú y buscaría tu tiempo para encontrarte.

Si tuviera la oportunidad de hacerte mía, lo pensaría otra vez y te regalaría mi ser; de conocerte de nuevo, sería más osado y te regalaría mil rosas.

Si tuviera la oportunidad de allanar mis palabras en tu conciencia elegiría esta vez, tu silencio; porque en él comprendo más lo que me quieres decir.

89

Si tuviera la oportunidad de soñar contigo seguro lo haría en el fino rocío que en mi mejilla acaece y te regalara el primer: -Te extraño-, todos los días.

De volver a encontrarte otra vez en mi camino gritaría al silencio y demandaría al tiempo, reclamando tus suspiros avivados hasta taladrar en la blasfemable gnosis que aún te amo.

90

- ÍNDICE -

Prólogo

06

Contemplaciones (diez visiones)

09

Primera Contemplación: Mordaz impotencia Segunda Contemplación: A tientas Tercera Contemplación: Contemplaciones Cuarta Contemplación: Atisbaciones últimas Quinta contemplación: Miradas Sexta contemplación: Interpelaciones Séptima contemplación: Abrazada a la esperanza Octava contemplación: Piedras comen piedras Novena contemplación: Tras, tres, tris ,tros, trus Décima contemplación: ¿No te das cuenta lo que vas sembrando?

10 14 16 19 21 23 25 26 28 29

Efigies (cinco primeras caídas)

31

Compasivas: Sueños de poeta Efigies

32 32 35

Dolorosa: Sensación cruda

37

Cruentas: Cancelación total Oído eco

39 39 41
91

Amor Celestial (tres destellos de luz)

43

Primera luz: Grito desesperado Segunda luz: Esta tarde, ella me ha amado Tercera luz: Amor celestial

44 46 50

Animal nocturno (tres segundas caídas)

53

I. Noche II. Animal nocturno III. Me pregunto

54 56 58

Sufríos (tres cavilaciones)

59

( uno) Sufríos ( dos) Madre ( tres) Dulce Lule

60 62 65

Canciones celestiales (cinco miradas)

67

Mirada (uno) Caminos Mirada (dos) Triunfo coral Mirada (tres) Inédita contemporánea Mirada (cuatro) Siento Mirada (cinco) Esencia y existencia

68 70 73 75 77

92

Soy (cinco señales de triunfo)

79

Primera señal: Contemplaciones del ser Segunda señal: Soy Tercera señal: Efemérides Cuarta señal: ¡Oh, tú; volátil existencia! Quinta señal: Si tuviera la oportunidad

80 81 83 87 88

93

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