Iglesias

,
conventos y ermitas
de la Serranía
Suroeste

Fotografías:

TRES FOTÓGRAFOS
Textos:

J. FERNANDO ALCAIDE AGUILAR

Edita:
Asociación Serranía Suroeste Sevillana,
Grupo de Desarrollo Rural.
www.serraniasuroeste.org
© del texto: J. Fernando Alcaide Aguilar.
© de las fotografías: Tres Fotógrafos.
Diseño y maquetación: Oficina de Arte.
Depósito legal: SE-XXXX/04
ISBN: XX-XXXX-XXXX-X
Impreso en España. Printed in Spain.

Reservados todos los derechos. Queda rigurosamente
prohibida, sin la autorización escrita de los titulares del
copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por
cualquier medio o procedimiento, comprendidos la
reprografía y el tratamiento informático.

Introducción
ste libro nace con la intención de mostrar a la ciudadanía el importante patrimonio
que se conserva en las zonas rurales de Andalucía y en concreto en una comarca
de la provincia de Sevilla que comprende parte de municipios de la campiña
sevillana –Arahal, Paradas, Marchena y La Puebla de Cazalla– y de la Sierra Sur –Morón
de la Frontera, Coripe, Montellano y Pruna.

E

Existe en la Serranía Suroeste Sevillana un rico y variado patrimonio que se sitúa
como uno de los principales potenciales de desarrollo digno de ser tenido en cuenta
para poner en marcha una estrategia de desarrollo del territorio que venimos trabajando
desde 1997 gracias a los programas de desarrollo rural y en concreto a la iniciativa
comunitaria Leader Plus puesta en marcha en nuestra comarca.
El modelo participativo de desarrollo rural que ofrece la iniciativa Leader nos
muestra que la protección y la valoración del patrimonio cultural no puede ser
responsabilidad exclusiva de la administración, la sostenibilidad de un proyecto de
desarrollo rural basado en el turismo cultural está en relación directa con la implicación
de la población. Para ello, es necesario un esfuerzo de información constante.
Esta publicación ha de servir como punto de partida para la toma de conciencia
de los habitantes de esta comarca, somos conscientes de que el patrimonio reconocido
es escaso en relación con el existente y esto se agrava en el medio rural. Por otro lado
existe el problema de que ni siquiera el patrimonio se percibe como tal; es muy
importante la investigación y el conocimiento de los propios recursos patrimoniales
y plantear la protección de los mismos. Pero la gran asignatura pendiente sigue siendo
la difusión, queremos contribuir a ello con un doble objetivo; en primer lugar, la del
aprovechamiento turístico de los recursos patrimoniales y en segundo lugar y mucho
más importante, la del aprovechamiento para nosotros mismos, es decir, para el
conocimiento de la población de sus propios recursos.
El trabajo que hoy ve la luz, es el fruto del esfuerzo y empeño de un grupo de
personas e instituciones públicas y privadas, mi agradecimiento a todas ellas que han
hecho posible que podamos mostrar parte de nuestra propia identidad cultural.
TERESA BENÍTEZ LORA

Prólogo
a presente obra tiene como núcleo central mostrar parte del patrimonio histórico artístico de
una comarca, amplia en extensión superficial y
rica en la herencia legada del pasado, en cuanto al
ámbito de lo estrictamente religioso.
No puede separarse en el continente europeo
ni por lo tanto en España, ni, por supuesto, en el territorio andaluz y, por ende, en la comarca denominada Serranía Suroeste, lo que denominamos patrimonio religioso de lo que llamamos, aunque con
otras atribuciones, el sentimiento artístico.
La religión católica impregnó durante siglos
la mentalidad de la población dando lugar a los diferentes estilos que se plasmaron en la arquitectura,
en la escultura, en la pintura y en las artes menores como la orfebrería. Especiales momentos históricos produjeron el románico, el gótico, el renacentista y el barroco.
Salvo el primero, en nuestra Andalucía proliferaron los edificios y otros elementos usados como
herramientas para la evangelización de las clases o
grupos sociales. Especial fue el fenómeno desde el
Concilio de Trento en el siglo XVI para construir una
barrera contra el auge del protestantismo.
Nuestras ciudades, nuestros pueblos, nuestras
villas y nuestras aldeas se llenaron de templos, ermitas y conventos, edificados por voluntad de la Iglesia, como Institución y de otros sectores sociales como la Nobleza o la Burguesía considerándose que la
vida en la tierra era efímera y sólo un lugar de paso o tránsito hacia la vida eterna después de la muerte con la afirmación de que para este último fin era
necesario estar preparado a través de la creencia en
las verdades emanadas de la Biblia y de su interpretación.
La parroquia, el cenobio, la catedral, construidos en diversos materiales y con distintas magnitudes, se llenan de altares, retablos, imágenes, frescos, pinturas y objetos sagrados alrededor de una
liturgia en la que la música, también, a través de la
organería y los libros de cántico lo impregnan todo.

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Así fue, y sigue siendo, hoy en menor medida, la mentalidad transformada en obras. Siglos y
siglos han dejado un legado cultural que, a pesar de
sus muchas vicisitudes tales como guerras, cataclismos, medidas políticas, etcétera, han mantenido un
patrimonio que es cuantioso y cualitativo.
La comarca de Serranía Suroeste, compuesta
de ocho municipios, conserva una herencia importante con estas características. De ahí que surgiese
la necesidad de ponerla en valor a través de su conocimiento mediante una publicación extraordinaria que abarcase todas las localidades con sus edificios más representativos, emblemáticos y
significativos.
La obra encierra y se estructura en dos bloques: la Sierra y la Campiña con sus municipios y la
reseña descriptiva de sus monumentos utilizando el
texto explicativo al que acompaña la imagen gráfica
o fotográfica de los elementos arquitectónicos, escultóricos, pictóricos o de cualquier otra índole artística.
La intención o el objetivo consiste en que sus
descripciones esenciales alcancen el mayor grado de
receptibilidad en la población autóctona que habita en esos pueblos y en todos aquellos que los visiten. Es decir, por un lado, que el residente conozca
parte del patrimonio de su localidad, y en segundo
lugar, que el foráneo se introduzca en los valores que
encierran los mismos.
A ello debe unirse, como colofón, la idea de
que el patrimonio es un recurso, una herramienta,
un instrumento de desarrollo del sector terciario o
de servicios el cual, bien planificado por los agentes
públicos y privados, puede servir como motor de desarrollo endógeno uniéndose a aquellos otros sectores tradicionales como la agricultura y sus industrias
derivadas que han sido el único camino seguido por
nuestros municipios a lo largo de su dilatada historia económica.
JOSÉ FERNANDO ALCAIDE AGUILAR

Í N D I C E

Sierra Sur

La Campiña

MORÓN DE LA FRONTERA

MARCHENA

San Miguel

8

San Juan Bautista

100

Antiguo Hospital de San Juan de Dios

14

Convento de San Andrés

106

Convento de Santa Clara

18

Convento de Santa Isabel

112

Convento de Santa María de la Asunción

24

Convento de la Inmaculada Concepción

118

Ermita de Nuestro Padre Jesús de la Cañada

28

San Miguel

124

La Merced

32

San Agustín

130

Nuestra Señora de la Victoria

38

San Sebastián

136

San Francisco

44

Santa Clara

142

La Compañía

50

Santa María de la Mota

146

Santo Domingo o San Pedro Mártir

152

Capilla de la Vera-Cruz

156

PUEBLA DE CAZALLA

Nuestra Señora de las Virtudes

56

Ermita de San José

62

ARAHAL

Convento de Nuestra Señora de la Candelaria

66

Santa María Magdalena

160

Convento de Nuestra Señora del Rosario

166

Ermita de San Antonio Abad

172

Nuestra Señora de la Victoria

174

Capilla de la Residencia de Ancianos o del Asilo 76

San Roque

180

Capilla del Corazón de María

80

Hospital de la Misericordia

186

Ermita del Cristo de los Remedios

84

Antigua Capilla de la Veracruz

192

MONTELLANO

San José

70

PA R A D A S

PRUNA

San Antonio Abad

88

CORIPE

San Pedro

94

San Eutropio

194

La Sierra Suroeste Sevillana

Sierra Sur
MORÓN DE LA FRONTERA

PUEBLA DE CAZALLA

MONTELLANO

PRUNA

CORIPE

Exteriores.Vista de la portada y de
la torre campanario en ladrillo con
dos cuerpos. El correspondiente a
las campanas tiene tres vanos.

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F R O N T E R A

San Miguel
San Miguel es el templo por antonomasia de Morón de la Frontera
por su antigüedad, magnificencia, estructura arquitectónica y el
contenido en riqueza mueble e inmueble que encierra.
ste edificio fue construido sobre el solar
de una anterior iglesia y su proceso abarca un periodo de dos siglos, aproximadamente entre 1506 y 1730. Primitivamente, fue
una iglesia medieval.
Consta de una planta de salón, con tres naves de cinco tramos cada una y capillas laterales. Se construyó en cantería, ladrillo y mampostería. Posteriormente, se añadió crucero y
cabecera de Hernán Ruiz III y la Capilla Sacramental de Asensio de Maeda del primer cuarto
de siglo del XVII.
Hay que distinguir varias fases en el proceso de construcción. En la primera que comprende de 1506 a 1533, se construyó la fachada del lado izquierdo, que está labrada en piedra
y constituida por un arco conopial.
La segunda etapa abarca entre 1569 y 1571
y en ella se construyeron la bóveda de casetones del tramo anterior al crucero y la cúpula y
las bóvedas de éste; en todas ellas intervino el
mencionado arquitecto Hernán Ruiz III.
En la tercera etapa, que comprende desde
1602 a 1625, se llevó a cabo la realización de
la Capilla Sacramental y la sacristía por parte de
Lorenzo de Oviedo siguiendo las trazas de Asensio de Maeda.
El templo se cubre con bóveda de crucería,
simple en las naves laterales y estrelladas en la
central, a lo que se añade una bóveda casetonada del XVI en el último tramo. Se soporta sobre
pilastras fasciculadas tardogóticas y pilares cruciformes. El crucero tiene cúpula sobre pechinas
y los brazos se cubren con cúpulas ovales. La Capilla Mayor tiene bóvedas vaídas. La Capilla Sacramental adosada a la nave del Evangelio usa de
falsa cúpula de medio cañón con lunetos y arcos fajones que se apoyan sobre pilastras jónicas.
Su estilo es manierista abundando las yeserías.

E

La última etapa abarca la primera mitad del
siglo XVIII, en la que se remodeló la Capilla Sacramental.
La portada de esta iglesia fue trazada por
Diego Antonio Díaz en 1726 como viene indicado a los pies de la misma.A partir de 1717 este arquitecto se hizo cargo de las obras de la
iglesia. La portada labrada en piedra, está formada por una gran hornacina en cuyo interior
se encuentra la puerta. Presenta un enorme arco exterior que está flanqueado por pares de
columnas de fuste inferior estriado helicoidalmente y capiteles compuestos sobre pedestales, rematados por un frontón curvo y roto. En
su centro se encuentra una escultura de barro
de pequeñas dimensiones de San Miguel y en
sus lados hallamos dos imágenes también de barro cocido, de San Pedro y San Pablo, todas ellas
realizadas por Domingo Graseli entre 1722 y
1726 y policromadas por Manuel Rodríguez. Las
calles laterales están decoradas con escudos nobiliarios de los Duques de Osuna.
La portada presenta además una escultura
de la Inmaculada, igualmente en barro, de este
mismo autor.
La fachada del lado del Evangelio tiene
portada adintelada de cantería con arco carpanel y gablete rematado por pináculo del siglo XVI. La por tada de la Epístola es de Silvestre Tirado con forma adintelada y
enmarcada por pilastras.
La iglesia consta de una torre cuya construcción se inició en 1628 y finalizó en 1730 gracias a Silvestre Tirado. A él se le debe la estructura actual en ladrillo, con dos cuerpos –uno de
campanas que se inspira en la Giralda– y un doble remate, el primero cuadrado y el segundo
circular. El cuerpo de campanas tiene tres vanos
y dos óculos ovales.

Dos ejemplos de la magnífica
orfebrería.

Magnífica escultura de San Isidoro
recubierta en plata por el platero
Azcona.

San Miguel

Por otro lado hay que destacar el retablo mayor, formado por banco, tres cuerpos, tres calles
y ático el cual fue realizado por Jerónimo Velázquez entre 1629 y 1630 siguiendo las trazas de
Martínez Montañés.Tiene columnas entorchadas.
En la puerta del Sagrario, un cobre de escuela flamenca del siglo XVII. En la hornacina central, San
Isidro y en la calle central un altorrelieve de la
Asunción de la Virgen; en las laterales, copias de
Ribera; y en el tercer cuerpo, un Crucificado
Delante del retablo mayor observamos un
frontal y dos repisas de plata. El frontal fue ejecutado por el platero Tomás Sánchez Reciente
entre 1741 y 1747 y las repisas por el platero
Lorenzo Pina en 1791.

Retablo de San Pedro rematado en
venera. Siglo XVII.
Autor: Jerónimo Velázquez.

La Capilla Sacramental
El primer tramo de la Capilla Sacramental
está cubierto por yeserías del siglo XVII mientras que el segundo, constituido por una bóveda semiesférica, se cubre con yeserías del primer cuarto del siglo XVIII. La capilla se cierra
con dos rejas de hierro forjado y dorado con
balaustres del siglo XVII.
El retablo de la Capilla data de 1728 y sus
calles están compartimentadas por estípites. En
su calle central hallamos una Inmaculada de la
primera mitad del siglo XVIII atribuida a la Roldana y en los laterales, Santa Catalina y Santo
Domingo.
Por otra parte el banco, acoge un Sagrario
de plata, uno de los mayores de la cristiandad,
con columnas de estilo salomónico realizadas
por Juan Laureano de Pina en 1686.Tiene cúpula y se adorna con las figuras de los Apóstoles, la Inmaculada y la Fe.
En el crucero se dispone un retablo dedicado a San Lorenzo formado por un arco exterior con ático y un cuerpo de tres calles y ático, en el interior.
Además en el crucero encontramos otro
retablo-marco con relieve de las Ánimas del Purgatorio, del siglo XVIII. La capilla que le sigue posee otro retablo que data de 1760 y que está
formado por banco, cuerpo de tres calles compartimentadas por estípites y ático; la central
con escultura de San José con el Niño. Está decorada con yeserías y pinturas del XVIII y toda
su imaginería es contemporánea del retablo.
La capilla contigua, cerrada por una reja de
mediados del siglo XVI, está presidida por un
retablo-hornacina de 1768 con pintura sobre

Retablo Mayor de Jerónimo Velázquez.
Cubierta con bóvedas vaidas e imágenes de Nuestra
Señora de la Asunción y Crucificado del mismo autor.

Púlpito con tornavoz.
Magnífico ejemplar de piedra de
Pozo Amargo.

Capilla de la Virgen de la Soledad.
Relieve de Ocampo: La Circuncisión del Señor.
Rejería de la Capilla de la Virgen
de la Antigua. Siglo XVI.
Posee portada diseñada por
Martín de Gainza.

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Panorámica de la esbelta nave central con bóveda de crucería
estrellada sustentada en pilastras y pilares cruciformes.

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San Miguel

Coro. Hermosa combinación de rejería y madera. Se fecha en el año de 1689. Tiene dos cuerpos con sitial central presidido por Pelícano.

tabla de la Virgen de la Antigua, de mediados
del siglo XVI. Dicho retablo tiene cuerpo, tres
calles y ático.
Un retablo de banco y dos cuerpos de tres
calles conforman la cabecera de la nave derecha. En la hornacina central, y bajo un baldaquino de plata de la segunda mitad del siglo XVII,
se sitúa una imagen de candelero de la Virgen
del Rosario de principios del XVII.
La capilla que sigue a ésta presenta un retablo de estípites de 1757 con relieve de la Circuncisión al centro, realizado por Andrés de
Ocampo en 1593. Los muros de la capilla están
decorados con lienzos de la Adoración de los
Reyes Magos y la Sagrada Familia de la segunda mitad del siglo XVII.También hay una pintura del Lavatorio, de mediados del siglo XVII, y
que pertenece a la escuela flamenca.
Le sigue a éste un retablo con banco, un
cuerpo de tres calles y ático del primer cuarto
del siglo XVII. En su centro se sitúa una escultura de San Pedro de ese mismo siglo.
El coro es de principios del siglo XVIII y se sitúa en la nave central. Se encuentra cerrado por
una reja de hierro forjado, decorada con roleos y
rosetas. La sillería, en dos cuerpos, tiene 35 sitiales
altos y 24 bajos. La decoración incluye máscaras y
hojarascas.Actualmente se halla en restauración.

En dependencias interiores, localizamos un
tríptico con pinturas sobre tabla de escuela castellana hacia 1540 que simboliza el Entierro de
Cristo, la Asunción de la Virgen y la Adoración
de los Reyes Magos de Pedro de Campaña.
A los pies de esta nave se encuentra la capilla bautismal cerrada por reja de hierro forjado.
La pila es del siglo XVII, de jaspe. El púlpito es,
igualmente, de jaspe rojo y su forma es de estípite octogonal. El tornavoz, de madera, posee forma hexagonal con lacería y hojarasca del XVIII.
En la sacristía se encierran unas hermosas
cajoneras en madera de cedro. La mesa calicera es de jaspe de Morón. Igualmente, encierra pinturas de Santa Juliana, San Felipe Benicio, San Juan Nepomuceno, la Adoración de
los Reyes y la Adoración de los Pastores, San
José con el Niño, la Virgen del Rosario, todos
del siglo XVIII.
La orfebrería es magnífica: bandejas, veneras, acetres, cálices, copones, crismeras, vinajeras,
porta paces, sacras, viriles, Cruz de Altar, Cruz
Procesional, navetas, Crucifico de marfil. Destacan los punzones de Cárdenas, Azada, Flores,
González, Palomino, Guzmán, etcétera.
Entre los ornamentos sagrados están: casullas, ternos, dalmáticas y capas pluviales del siglo XVI al siglo XIX.

Detalle del Coro.

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Retablo barroco de San José con el Niño.
Yeserías y pinturas del siglo XVIII.

Capilla del Sagrario. Perspectiva del retablo principal de Francisco de
Leiva. Manierista con yeserías. Sobresale la Inmaculada de la Roldana.

Retablo de San Lorenzo del siglo XVIII.
En primer plano, Divina Pastora.

San Miguel es el templo por antonomasia de Morón de la Frontera por su antigüedad, magnificencia, estructura
arquitectónica y el contenido en riqueza mueble e inmueble que encierra. Sin embargo, su estado físico actual
es deficiente y grave necesitando de urgentes e importantes reparaciones.
Su solar ha pasado por innumerables transformaciones desde su origen medieval hasta bien entrado el siglo
XVIII. Aquí han dejado su impronta magníficos alarifes, escultores, pintores, talladores y plateros: Hernán Ruiz
III, Asensio de Maeda, Lorenzo de Oviedo, Diego Antonio Díaz, Silvestre Tirado, Jerónimo Velázquez, Sánchez
Reciente, Lorenzo Pina, la Roldana, Andrés de Ocampo, Pedro de Campaña, Cárdenas, Guzmán, etcétera.
Esta innumerable relación de artistas ha dejado huella imborrable en la fábrica del templo durante un periodo
de tiempo dilatado. Memoria que es preciso rescatar con la ineludible tarea de su restauración.

Puerta lateral de
acceso rematada
en arco conopial.
Pertenece a la
primera
construcción del
templo. Inicios del
siglo XVI.

Panorámica de la nave con bóveda de cañón y lunetos.
Se apoya sobre pilastras toscanas. Siglo XVII.

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Antiguo Hospital de
San Juan de Dios
Poco resta de este antiguo hospicio destinado a socorrer a los pobres
de solemnidad en la enfermedad, la pobreza y la muerte tal como
preceptuaban las reglas de la orden sanjuaniana.

D

el antiguo hospital fundado por la Orden de San Juan de Dios sólo se conservan la Iglesia y una parte del claustro
consistente en arcos de medio punto sobre columnas, restos de la más primitiva edificación de
un antiguo hospital de 1403.
Esta iglesia fue construida en el tercer cuarto del siglo XVII; un siglo más tarde fue remodelada. Consta de una sola nave de cinco tramos cubierto con bóveda de cañón con lunetos
en el cuerpo de la nave y en la capilla mayor,
en el presbiterio, apareciendo una bóveda semiesférica en el antepresbiterio o crucero y pechinas decoradas con yeserías que enmarcan
símbolos de los evangelistas. El interior, se sustenta con pilastras toscanas.
Al exterior, la portada se encuentra ubicada en el muro izquierdo. Presenta arco de medio punto entre pilastras estriadas sobre las que
se apoya un entablamento que da paso a una
hornacina flanqueada por pilastras y orejetas de
hojarascas. Una escultura de San Juan de Dios
ocupa la hornacina de la portada.
La torre se sitúa en la cabecera de la nave,
y consta de un solo cuerpo, campanario y chapitel. Su material es el ladrillo.
El retablo mayor data del último tercio del
siglo XVIII. Presenta banco, un cuerpo de tres calles con columnas salomónicas y ático. Es de madera dorada y su titular es la Virgen Inmaculada,
moderna. El segundo cuerpo tiene tres lienzos
de finales del XVIII: Santo Apóstol, San Juan Evangelista y Santiago.
En el muro del Evangelio, retablo de San Antonio de Padua, en madera dorada formado de

cuerpo, tres calles y ático, siendo su cronología
del XIX. Posee dos lienzos de la misma fecha: San
Antonio de Padua y el Niño Jesús de la Pasión.
En el mismo muro, lienzos de la Vida de San
Juan de Dios: La Aparición del Ángel y la Aparición de la Virgen. Existe otro, copia de Murillo, con un Ángel ayudando al Santo.
El retablo de Santa Ana en madera dorada
consta de cuerpo, tres calles, baldaquino fechándose en la primera mitad del XVIII. Contiene un grupo escultórico de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen que podemos datarlo
en el segundo tercio del XVII, el cual se halla
en restauración. Su autor fue Montes de Oca.
En una hornacina situada en el crucero, en
el brazo de la Epístola, imagen de San Juan de
Dios del XVII.

Portada con arco de medio punto
y pilastras estriadas. En el segundo
cuerpo, hornacina de San Juan de
Dios.
Detalle del claustro primitivo del
siglo XV. Arcadas de medio punto
sobre columnas.

Antiguo Hospital de San Juan de Dios

Lado del Evangelio.
Retablo de San Antonio de Padua, de
un solo cuerpo.

Bóveda semiesférica del crucero. Pechinas
con yeserías, y símbolos de los Evangelistas.

Crucificado.Anónimo y sin fechar.

Pie del templo con coro alto y bóveda.

Capilla Mayor. Presbiterio con retablo donde se utilizan las
columnas salomónicas. Madera dorada. Siglo XVIII.

Imagen de Inmaculada, moderna.

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Hornacina con San Juan de Dios
del siglo XVII.

Poco resta de este antiguo
hospicio destinado a socorrer
a los pobres de solemnidad en
la enfermedad, la pobreza y
la muerte tal como preceptuaban las reglas de la orden
sanjuaniana.
La estructura del templo queda patente en su única nave
con bóvedas de cañón y semiesférica en el presbiterio,
procedentes del siglo XVII,
junto con la portada sencilla
en piedra. Sin embargo, el interior adolece de riqueza artística, causado esto por las
circunstancias negativas que
sufrirá la orden en la localidad.
Quizás las esculturas de Santa Ana y la Virgen, de Montes de Oca, junto con una
imagen de San Juan de Dios,
anónima, sea lo más reseñable y destacable. Anexo al
templo, restos del primitivo
hospital evidencian la finalidad a la que estuvo dedicado
el edificio: la beneficencia.

Torre con un solo cuerpo
rematado en campanario,
recientemente restaurada.

Vista general de la nave principal con bóveda de medio cañón.

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Convento de Santa Clara
Dentro de los establecimientos religiosos femeninos destaca el
convento de Santa Clara, cuyo origen se remonta a finales del siglo
XVI aunque el templo es del siglo XVIII.
istóricamente, la fundación fue promovida por dos clarisas de la localidad, Inés
y María de Angulo, procedentes de la
aristocracia local. A ella se unió Juan Fernández
Villalón, quien obtuvo el Patronato. La construcción comenzó en el año de1591.
El templo, de planta rectangular, es del XVII,
reformado en el XVIII y restaurado en 1915.
Es de una sola nave de cuatro tramos marcados
por pilastras y capilla mayor. Está construido en
ladrillo y mampostería y se cubre con bóveda
de medio cañón con lunetos y arcos fajones en
la nave y cúpula con pechina en la capilla mayor.
Exteriormente posee dos portadas ubicadas en el muro derecho. Ambas están labradas
en piedra y presentan vanos adintelados flanqueados por estípites, rematándose con frontones curvos y rotos en cuyo interior aparecen
remates mixtilíneos con relieves de ángeles ado-

H

rando la custodia y flanqueados por macizos
frutales. Son obra del siglo XVIII. A los pies se
sitúa la espadaña de ladrillo con un cuerpo y
dos vanos.
El retablo mayor data del tercer cuarto del
siglo XVIII y está compuesto por sotobanco, banco y un cuerpo de tres calles separadas por estípites y ático. En los laterales del primer cuerpo
encontramos esculturas de San Francisco de Asís
y San Antonio de Padua, ambos de la misma época del retablo. En la calle central hay una hornacina con una escultura de la Inmaculada que data del siglo XVIII.
En el ático se ubican tres esculturas. En los
extremos hallamos las de San Juan Bautista y San
Juan Evangelista, ambos de mediados del siglo
XVII, y en el centro, una escultura del Crucificado de la misma época cuyo autor fue Diego
Rojas, maestro de Martínez Montañés.

Espadaña de ladrillo con cuerpo
y vanos.

Vista general de la fachada
principal. Portadas en piedra,
vanos adintelados y estípites.
Siglo XVIII.

Convento de Santa Clara

Detalle de portada. Frontones curvos y rotos,
remates mixtilíneos con relieves.

Por otro lado, en el muro izquierdo descubrimos otro retablo que data del primer tercio
del siglo XVII y donde en su centro podemos apreciar una imagen de candelero de Santa Clara, del
siglo XVII, y en el banco una vitrina que simboliza
las escenas de la vida cotidiana de la misma Santa de finales del siglo XVIII la cual lleva báculo de
plata. En el lado opuesto de este muro, enfrentado a él, retablo de la Virgen de los Dolores.
Pinturas murales de mediados del siglo XVIII
decoran la bóveda, las pechinas y los muros de
la capilla mayor de esta iglesia. En la bóveda hallamos ocho lienzos circulares con Santos y Santas de la orden franciscana y en las pechinas cuatro lienzos con los Evangelistas que datan de
mediados del siglo XVIII enmarcados por guirnaldas, ángeles y macizos florales.
En el muro derecho se sitúa el púlpito, que
es de hierro forjado y de madera, y con un tornavoz rematado por una escultura de la Fe que
data del segundo tercio del siglo XVIII.Tiene un
Crucifijo del XVI. Le sigue un retablo de principios del XVIII que está formado por banco, un
cuerpo de tres calles con hornacina central y
ático. En la hornacina central se observa una escultura de la Virgen y el Niño, o Virgen del Socorro del siglo XVII, y que fue retocada un siglo
más tarde. A ambos lados hallamos dos esculturas de San Francisco y Santo Domingo. En el
banco, Niño Jesús, y en el ático, un óleo representando a la Coronación de la Virgen.

Retablo Mayor.
Tercer cuarto del siglo XVIII.
En la calle central, hornacina con
Inmaculada de la misma centuria.

Retablo Mayor. Escultura de
Crucificado. Mediados del siglo
XVII.Autoría de Diego Rojas.

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Perspectivas de la bóveda semiesférica del Altar Mayor.
Pinturas murales. Lienzos de Santos Franciscanos y evangelistas.

Dentro de los establecimientos religiosos
femeninos destaca el convento de Santa Clara,
cuyo origen se remonta a finales del siglo XVI
aunque el templo es del siglo XVIII.
Siguiendo la estructura franciscana contiene una
sola nave con bóveda de medio cañón y cúpula
semiesférica. Dos puertas labradas en piedra
permiten el acceso a la zona de culto abierta a la
población quedando el coro bajo en la parte de
los pies de la nave desde donde la comunidad
asiste a los ritos y oficios religiosos.
La advocación a la Inmaculada Concepción se
halla presente en el retablo mayor igual que la
iconografía representativa de los seguidores de
San Francisco de Asís tanto en esculturas como
en pinturas murales. La abundancia de retablos
menores concede relevancia a la iglesia
sobresaliendo el estilo barroco lo que nos denota
un tiempo de esplendor de la orden en esta
centuria de gran importancia espiritual en todos
los rincones del país.

Convento de Santa Clara

En el muro izquierdo se ubica otro retablo de la primera mitad del siglo XVIII en madera dorada, con cuerpo, tres calles y ático cuya hornacina central está ocupada por una
escultura de San José con el Niño. Le sigue otro
retablo con una imagen en candelero de San
Antonio. Sobre ellos, tres pinturas del XIX con
San Francisco, Santa Clara y la Sagrada Familia.
En el muro del coro bajo, un lienzo que representa el milagro de las 11.000 Vírgenes.
Destaca en la sacristía una cajonería de madera tallada que fecha del segundo cuarto del
siglo XVIII y una escultura del Crucificado de finales del siglo XVI. Sobresale entre las piezas de
orfebrería un Sagrario de plata repujada con decoración de rocalla y relieve del Cordero Místico y la Asunción del tercer cuarto del siglo XVIII.
En el coro, banco de mampostería con azulejos del XVI, órgano con caja neoclásica, facistol
de la segunda mitad del XVIII rematado con un
templete y Crucificado de marfil del XVI. Debe
destacarse un relieve de marfil de Calvario fechable en el siglo XIV. Sobresalen tres retablos.
Uno de ellos con Crucificado del XVIII. Otro con
dosel de tela rematado en tabla de la Trinidad y
un tercero, neoclásico, con la Sagrada Familia.
También, Niño Jesús del XVIII y Niño Jesús
Pasionario en la sacristía conventual. Dentro del
coro hay restos de pinturas murales del XVIII.
En la clausura, se conservan restos de las
casas utilizadas para la fundación de los siglos
XVI y XVII y el claustro del XVII. En cuanto a
bienes muebles, sobresalen objetos de orfebrería como bandejas, jarras, acetre, lámparas, cálices, incensarios, copones, ostensorios, etcétera.

Detalle de la
Virgen del
Socorro.

Púlpito construido de hierro forjado y
madera.Tornavoz con escultura de la Fe.
Siglo XVIII.

Detalle del púlpito. Crucifijo del siglo XVI.

Retablo de la
Virgen del
Socorro o
Virgen con el
Niño, del siglo
XVII.
Esculturas de
San Francisco
y Santo
Domingo.

M O R Ó N

Panorámica del Coro.

Retablo de San José con el Niño. Madera
dorada del siglo XVIII.

Banco del retablo de Santa Clara.
Escenas de la vida de la Santa. Fines del siglo XVIII.

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Retablo Mayor. Procede del primitivo monasterio
del barrio de Santa María. Hacia 1690.

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F R O N T E R A

Convento de Santa María
de la Asunción
Esta casa convento es un buen ejemplo de supervivencia y
adaptación a los tiempos modernos por parte de una orden
religiosa, en este caso, las jerónimas.
ste convento fue reconstruido en 1943
sobre unas casas que compró la comunidad la cual se encontraba desde 1720
en el barrio de Santa María en el monasterio original que fue destruido en 1936.
Es por este motivo que el edificio no presenta ningún interés desde el punto de vista arquitectónico. Consta de una pequeña capilla, de
una sola nave de planta rectangular. Debemos
destacar el retablo que aparece en el muro de
cabecera y que procede del anterior convento
del mismo nombre. Éste consta de un banco, un
cuerpo de tres calles compartimentadas por columnas de estilo salomónico y un ático, fechándose en 1690. Así en la calle central, en su parte inferior, se ubica una escultura de San Jerónimo
penitente de finales del siglo XVIII, y en la parte superior una escultura de la Asunción de la
Virgen, procedente de la escuela castellana de
hacia 1550 que, según algunas fuentes procede
de la catedral de Toledo, en concreto de la tumba de los Duques del Infantado.

E

Un lienzo con el Milagro de la Multiplicación de los Panes y los Peces de mediados del
siglo XVII sobresale en el muro izquierdo de
la iglesia.
Mencionar las piezas de orfebrería que posee el convento y entre las que destacamos: un
cáliz de plata dorada del siglo XVIII que está decorado con ángeles en su base y en la copa, dos
cálices manieristas de la primera mitad del siglo XVII, y unas vinajeras barrocas que sostienen
el punzón de Tomás González.
El coro bajo se halla situado en el presbiterio, al lado del Evangelio, y el alto, ubicado a los
pies, se cierra con herrería procedente del anterior convento. En la zona de clausura se encuentran un Crucificado del XVII, lienzos de Santo Domingo e imagen del Crucificado de marfil
del XVIII.También en las mismas dependencias
vinajeras, urna de carey y plata, porta viáticos,
hostiarios, etcétera.
La espadaña de ladrillo se halla sobre el
claustro y posee un cuerpo de dos cuerpos.

Detalle del Retablo. Escultura de
la Asunción de la Virgen.
Mitad del siglo XVI.

Crucificado. Madera policromada.
Siglo XVII.

Acceso y patio.

25

Convento de Santa María de la Asunción

Lienzo de la Multiplicación de los Panes y los Peces.
Autor anónimo. Siglo XVII.

Fachada principal. Casas sobre las que se edificó la clausura en 1943.

Escultura de San Jerónimo Penitente.
Retablo Mayor.
Siglo XVIII o principios del XIX.

Uno de los pocos cuadros existentes
en la Capilla quizás procedente del
antiguo convento.

Sillón de la comunidad. Bien mueble
procedente del anterior cenobio.
Coro alto en los pies de la Capilla.
Herrería del monasterio desaparecido.

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F R O N T E R A

Esta casa convento es un buen ejemplo de supervivencia y adaptación a los tiempos modernos por parte de una orden religiosa,
en este caso, las jerónimas. Aprovechando los vestigios escasos que quedaron de la fundación primitiva, éstos se plasmarán
al nuevo escenario consistente en unas casas civiles concediéndoles la impronta de un pequeño cenobio del siglo XX. El
Retablo Mayor y otros bienes muebles, en especial el coro bajo, fueron insertados en el edificio laico para seguir manteniendo
las notas claras y evidentes de una clausura contemporánea.

Crucificado de marfil del siglo XVII.
Interior del coro bajo.

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Vista frontal de la fachada principal con acceso en portada de medio punto.

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Ermita de Nuestro Padre
Jesús de la Cañada
Situada extramuros de la población y alejada de ella, sin gran riqueza
monumental, destaca sin embargo por su conservación y su gran
devoción popular.
sta ermita comenzó a construirse en
1734, finalizándose las obras en 1799. Se
remodeló en 1912 y posteriormente en
1936. Está realizada en ladrillo, cantería y mampostería.
Presenta la siguiente estructura: planta de
cruz latina de una sola nave de seis tramos marcados por pilastras de un estilo bastante híbrido
en sus capiteles, crucero y capilla.Tiene capilla
mayor, camarín y nartex.
Los brazos del crucero, el cuerpo de la nave y la capilla mayor se cubren con bóvedas de
medio cañón con arcos fajones y lunetos; el anteprebisterio se cubre con bóveda semiesférica.
Delante de la fachada principal se levanta
un pórtico con tres vanos de medio punto so-

E

bre columnas de orden toscana, cubiertos con
bóvedas de aristas.
En el retablo mayor se sitúa una imagen de
candelero de Nuestro Padre Jesús Nazareno llamado también de la Cañada o de la Fuensanta,
realizada por Castillo Lastrucci en 1938 y bendecida en 1940 restituyendo a la original de Luis de
Peña destruida al comienzo de la Guerra Civil.
En el lado izquierdo del crucero se encuentra una imagen moderna en candelero de
la Dolorosa o Virgen de los Dolores de 1941,
realizada por el artista Pineda Calderón, también
autor de una imagen de candelero de San Juan,
que se encuentra situada en el extremo opuesto del mismo crucero.
A los pies del templo, coro alto con columnas.

Imagen general de la ermita.

29

Lienzo de Jesús Nazareno y
Cirineo. Documento gráfico
fidedigno del original perdido.

Ermita de Nuestro Padre Jesús de la Cañada

Situada extramuros de la población
y alejada de ella, la ermita, aunque
no posee como otros templos una
gran riqueza monumental en su patrimonio mueble, sin embargo, destaca por su conservación y su gran
devoción popular derivada de que
en ella se encuentra la cofradía de
Nuestro Padre Jesús con su imagen
venerada de manera constante y
asidua por los moronenses.
Aunque su origen data del siglo
XVIII, ha sufrido grandes y bastantes modificaciones en especial
desde 1936. Estructuralmente, sobresale la bóveda de medio cañón
y el nartex o pórtico que sirve de
antesala al templo como protección
ante las inclemencias del tiempo
con arcadas de medio punto.

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Capilla Mayor con imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, también
denominado de la Cañada o de la Fuensanta. Es obra de Castillo Lastrucci.

Imagen de Dolorosa o Virgen de los
Imagen de candelero de San
Dolores, titular de la Hermandad, fechada Juan. Crucero. Obra, asimismo,
en 1941. Obra de Pineda Calderón.
de Pineda Calderón.

Púlpito.

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Bóvedas interiores: semiesférica y de medio cañón con arcos fajones.

Mausoleo de los Duques de Baños,
benefactores de la ermita y de su advocación.

Balconada con celosía en muro del templo.

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Fachada con
portada de
cantería, arco de
medio punto
flanqueado por
columnas
toscanas. Se
remata en
espadaña.

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F R O N T E R A

La Merced
Fue la sede de la orden mercedaria descalza desde 1638 la cual,
como tantas otras, sufrió las vicisitudes de las desamortizaciones
decimonónicas de los liberales isabelinos.
ormó parte del desaparecido convento
de mercedarios descalzos quienes, procedentes de la Iglesia de Santa Ana, se trasladaron en 1638 a este lugar. Construida en sillares, ladrillo y mampostería, esta iglesia fue
edificada en el primer tercio del siglo XVII y se
terminó en el siglo XVIII. Consta de una sola nave con planta de cruz latina. El cuerpo de la nave está compartimentado en seis tramos a través de pilastras toscanas. Está cubier ta con
bóveda de cañón con lunetos y cúpula sobre pechinas en el crucero.
Exteriormente la portada, de cantería, que
se construyó a la vez que el resto del edificio,
presenta arco de medio punto flanqueado por
parejas de columnas toscanas adosadas sobre
pedestales. Por encima de estas columnas hallamos un entablamento quebrado adornado con
triglifos, que da paso a un frontón recto y roto
que alberga una hornacina con una escultura en
barro de la Virgen de la Merced que da nombre
a la iglesia.
La sacristía situada tras el presbiterio, y adosada a la cabecera, presenta la siguiente estructura: es de planta rectangular y cubierta por medio de bóvedas de arista. Sobre la sacristía se
encuentra el camarín de la Virgen de la Merced
que data del último tercio del siglo XVIII. Se estructura también es de planta rectangular y está compartimentada en dos ámbitos cuadrangulares separados por medio de una columna
de mármol.
Consta de antesala, cubierta con bóveda vaida ochavada y decorada. La sala principal se compone de un espacio central cuadrado cubierto
con cúpula de escayola con pinjante central y dos
laterales cubiertos con bóvedas nervadas de arista. El conjunto está decorado con yeserías a base de rocallas, cartelas, ángeles y pájaros.

F

El retablo mayor, del último tercio del siglo
XVIII, está compuesto por banco y dos cuerpos
de tres calles compartimentadas por estípites. El
retablo está sin dorar y presenta una hornacina central con una imagen en candelero de la
Virgen de la Merced, de la misma época del retablo al que está dedicado. En el segundo cuerpo y en los laterales, Santos de la Orden Mercedaria, entre otras.
El retablo central del brazo izquierdo del
crucero o del lado del Evangelio, data de mediados del siglo XVIII. El cuerpo inferior se encuentra sin dorar y está compartimentado por
medio de estípites. Consta de dos cuerpos y una
calle y alberga una escultura de la Dolorosa del
último tercio del siglo XVIII aunque se repolicromó un siglo después.
En su parte izquierda hallamos otro retablo de finales del siglo XVIII, con una hornacina
en su centro flanqueada por estípites que acoge

Detalle de la Virgen Mercedaria.
Es de candelero del siglo XVIII.
Se ubica en el camarín.

Fachada. Detalle. Hornacina con
escultura en barro de la Virgen de
la Merced.

33

La Merced

un grupo escultórico de la Sagrada Familia, el cual
data del último tercio del siglo XVII, en madera
estofada. En el ático, un lienzo de la Dolorosa.
Dos retablos encontramos en el brazo derecho del crucero. Dentro del situado en el centro localizamos imágenes de candelero de la Virgen Dolorosa, un Crucificado y un San Juan que
pertenecen a la cofradía del Calvario y Nuestra
Señora del Mayor Dolor. En el mismo brazo, a
la izquierda, María Magdalena, reciente y moderna. El del lado izquierdo es de finales del XVIII
y en él descubrimos una escultura de San Ramón Nonato, del segundo cuarto del siglo XVIII
en madera estofada. Contiene en el ático un
lienzo de San José.
Entre las distintas piezas de orfebrería enumeramos las siguientes: un ostensorio de bronce dorado del primer cuarto del siglo XVII, un
cáliz de plata liso de 1791 que presenta los punzones de la ciudad de Córdoba, de los plateros Martínez y Santa Cruz.
En la nave, diversos lienzos de la Virgen de
Guadalupe, San Jerónimo, Jesús y la Samaritana,
las Ánimas Benditas, Santa Catalina, etcétera.
Retablo de la Sagrada Familia.
Madera estofada. Siglo XVII.

Retablo Mayor. De estilo barroco con hornacina central ocupada por la Virgen de la Merced.

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Sacristía de planta
rectangular y bóveda de
aristas. Se ubica detrás
del presbiterio.

Retablo del brazo izquierdo del crucero,
del siglo XVIII. En la hornacina,Virgen
Dolorosa. En la parte superior, que se
encuentra dorado, Crucificado.

Detalle de Dolorosa. Siglo XVIII. Policromada.

Retablo de San Ramón Nonato. Segundo cuarto
del siglo XVIII.

35

La Merced

La Iglesia de la Merced es otro exponente de las cuantiosas fundaciones de órdenes religiosas acometidas en la localidad a iniciativa
e instancia de personalidades de la
aristocracia y la burguesía agraria.
En este caso fue la sede de la orden
mercedaria descalza desde 1638 la
cual, como tantas otras, sufrió las
vicisitudes de las desamortizaciones decimonónicas de los liberales
isabelinos.
Conserva el templo que no así otras
dependencias conventuales. La
planta es de cruz latina y bóveda
de cañón como otras tantas de la
misma orden. Sobresalen la sacristía y el camarín de la Virgen de la
Merced del siglo XVIII. A ello debe añadirse la escultura de uno de
los santos de la congregación: San
Ramón Nonato.
Actualmente es parroquia restando
pocos elementos de la primitiva
fundación conventual.

Imágenes de Dolorosa, Crucificado y San Juan.
Cofradía del Santísimo Cristo del Calvario y Nuestra
Señora del Mayor Dolor.

Uno de los
lienzos ubicados
en los muros de
la nave.
Sobresalen
además:Virgen
de Guadalupe,
San Jerónimo,
Jesús y la
Samaritana, y las
Ánimas
Benditas.

Imagen de candelero de la Virgen de la
Paz con el Niño.

Capilla del Sagrario con imagen de la Virgen.

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Vista general de la nave.Al fondo, el Altar Mayor.

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Retablo Mayor con
escultura de la Virgen de
la Victoria del siglo XVIII
en madera policromada.

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Nuestra Señora
de La Victoria
El templo es consecuencia de otra fundación nobiliaria.
De nuevo la familia Téllez Girón, de la cual Morón de la Frontera
fue villa señorial desde los tiempos de la Baja Edad Media.

E

sta iglesia fue construida a finales del XVI
o principios del XVII y fue originalmente
un convento de San Francisco de Paula
de la orden Mínima fundado en 1584 por don
Pedro Téllez Girón aprovechando una antigua
ermita dedicada a San Sebastián. Está construida en ladrillo y mampostería.
Consta de una planta rectangular y de una
sola nave de cinco tramos y capilla mayor independiente unida por arcos de medio punto.
El cuerpo de la nave está cubierto con un tejado a dos aguas bastante moderno mientras la
capilla mayor está decorada con temas de lacería de principios del siglo XVII. El presbiterio es
cuadrado y se cubre con artesonado ochavado de cuatro paños del XVII.
La nave, como dijimos, se cubre con tejado
a dos aguas de ladrillo visto y artesonado interior de madera. Algunas capillas principales tienen bóvedas de media naranja sobre pechinas
decoradas con yeserías del siglo XVIII. El coro
alto está situado a los pies.
La portada aparece construida en ladrillo
y presenta un arco de medio punto entre pilastras estriadas de estilo dórico, sobre las que
se asienta un entablamento que da paso a un
frontón recto y roto en cuyo centro aparece una
hornacina que aloja una escultura en piedra de
San Francisco de Paula.
Hay que mencionar que en las enjuntas del
arco observamos una decoración de tipo vegetal y ángeles con palmas que se pueden fechar
en el tercer tercio del siglo XVII. La torre presenta estructura cilíndrica y consta de un cuerpo de campanas con vanos flanqueados por pilastras de estilo jónico y un chapitel de forma
piramidal decorado con azulejos.

Destaca el retablo mayor, que consta de banco, dos cuerpos de tres calles separadas por columnas de estilo salomónico, y ático.Alberga distintas esculturas en su calle central. En esta misma
se vislumbra una escultura de la Virgen de la Victoria, hecha de madera y tela encolada del siglo
XVIII, y una imagen de candelero de San Francisco de Paula, que data de la primera mitad de
ese siglo. En las calles laterales hallamos pinturas del tercer tercio del siglo XVII que repre-

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Fachada con arco de medio
punto, frontón partido y
hornacina conteniendo a San
Francisco de Paula.

Nuestra Señora de La Victoria

sentan a San José y San Leandro y otras más modernas. En el banco, Santa Ana y la Virgen Niña.
En la capilla del muro izquierdo descubrimos otro retablo. La capilla está cubierta con bóveda semiesférica sobre pechinas y decorada con
yeserías y se utiliza como Sacramental. El retablo
es de estípites y data de la primera mitad del
siglo XVIII. Alberga diversas esculturas de Santa
Catalina, Santa Bárbara y San Miguel. En la hornacina central sobresale la Virgen del Carmen,
imagen del XVIII. La capilla se cubre con bóveda
de media naranja con yeserías y en las pechinas,
Santos de la Orden Mínima. En los muros de la
nave principal localizamos además seis lienzos de
mediados del siglo XVIII que representan escenas de la vida de San Francisco de Paula.
En el segundo tramo del muro derecho destaca la capilla del Cristo Crucificado de autoría
atribuida a Montes de Oca recientemente restaurado.
En el tercero del mismo muro hallamos una
capilla de planta cuadrada cubierta con bóveda
semiesférica decorada con yeserías que data de
la primera mitad del siglo XVIII y dedicada a la
Virgen de las Angustias. Es importante porque
en ella figuran una escultura de Cristo Yaciente
que fue realizada por Luis Peña entre 1619 y
1620, y otra de un Cristo que formó parte de
una Piedad a finales del siglo XVIII.
Le sigue, en el cuarto tramo, otra capilla con
Cristo Atado a la Columna atribuido también a
Montes de Oca el cual se ubica en un retablo
del XVIII, conteniendo una Virgen con Niño que
lo corona, dos cabezas del Ecce Homo y una
Dolorosa.
Dentro de la orfebrería, copones del siglo
XVIII, cálices, bandejas, porta viáticos, etcétera.
Debemos señalar también, diversos lienzos y
pinturas y en la sacristía Crucificado del siglo
XVIII y una escultura de San Sebastián.

Artesonado ochavado del presbiterio. Siglo XVII. Contiene cuatro paños. Es el vestigio del primitivo.

Retablo de la Piedad. Siglo XVIII.

Capilla de la Virgen de las Angustias.
Contiene el Cristo Yaciente de Luis de Peña de 1620.

Cuadro de Virgen
con Niño.Anónimo.

Cabeza de virgen.

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Perspectiva de la nave desde el altar principal.Artesonado moderno con estructura mudejárica.

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Nuestra Señora de La Victoria

Capilla Sacramental.
Bóveda semiesférica de yeserías.

Retablo del Cristo Atado a la Columna. Siglo XVIII.
Atribuido a Montes de Oca.

Detalle.Virgen con el Niño.

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Capilla de Crucificado
recientemente restaurado.
Su autor fue también
Montes de Oca.

Sacristía con mesa calicera en jaspe
rojo. Siglo XVIII.

Ejemplo de orfebrería parroquial.

El templo es consecuencia de otra fundación nobiliaria. De nuevo la familia Téllez Girón, de la cual Morón de la Frontera
fue villa señorial desde los tiempos de la Baja Edad Media, se convierte en benefactora. En este caso, de la orden mínima
aprovechando la existencia de otras edificaciones más primitivas las cuales amplían y hacen cambiar de uso.
La influencia mudejárica subsiste en los artesonados aunque han sido modificados recientemente. El estilo barroco predomina
en la bóveda, yeserías, portada y retablos interiores.
En la actualidad, se halla en un proceso revitalizador en cuanto a su rehabilitación. Destacan el Cristo de Yaciente de Luis
de Peña y el Crucificado de Montes de Oca junto con el Cristo Atado a la Columna del mismo autor.

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Panorámica general desde el Altar Mayor.

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San Francisco
Dentro de las innumerables fundaciones benéficas y piadosas de la
Alta Nobleza sevillana se encuentra el convento franciscano del
Corpus Christi, patronato de los Condes de Ureña.
s el antiguo convento franciscano del Corpus Cristi, fundado por el Conde de Ureña, Don Juan Téllez Girón en 1541. La portada se fecha en 1550 y está compuesta por un
arco de medio punto entre pilastras cajeadas de
estilo corintio sobre pedestales. En el entablamento que corona el vano hay una inscripción
inmaculadista y en el tímpano hallamos el escudo del convento del Corpus Cristi rematado
por flameros.
La espadaña, situada en la cabecera de la nave, es de ladrillo y estuvo compuesta de dos
cuerpos y dos vanos.
La iglesia conserva parte del antiguo convento. Es de planta rectangular y posee una sola nave de siete tramos separados por pilastras
pareadas que se cubre con bóveda de medio cañón con arcos fajones y falsos lunetos.Tiene tres
capillas adosadas al muro del Evangelio. A finales del siglo XVI y principios del XVII se decoró
la iglesia con yeserías y se levantó el claustro del
convento el cual consta de dos plantas y siete arcos de medio punto sobre columnas de mármol.
La planta baja se cubre con vigas de madera.
A los pies de la nave, se encuentra un lienzo, posiblemente de Ribera, titulado Las Lágrimas de San Pedro.
En el lado del Evangelio, como dijimos, aparecen tres capillas. La primera se cubre con bóveda sobre pechinas decoradas con yeserías del
XVIII. Es la capilla del Sagrario que contiene la
imagen de la Oración en el Huerto de Luis de
Peña, de 1628. La segunda capilla tiene un retablo de piedra policromada formado por cuerpo
y ático. Está cegada en la actualidad. Destaca la
bóveda de yeserías con decoración de temas vegetales y atlantes. Es la capilla de la Veracruz.
Sobresale en la iglesia el retablo mayor, construido entre 1766 y 1779. Es de madera y está

E

compuesto por banco, un cuerpo de tres calles
compartimentadas por columnas estriadas y ático. La escultura del Cristo Orando en el Monte
de los Olivos, realizada por Luis de Peña en 1622,
se encontraba anteriormente en su hornacina central. Hoy está ocupada por una Virgen Milagrosa.
Las calles laterales albergan esculturas de San Francisco y San Antonio que datan del siglo XVIII.
En una hornacina del lado de la Epístola se
encuentra la Virgen de las Aguas, del siglo XVII
de Luis de Peña. Le continúa una Virgen de candelero, la de los Remedios, del siglo XVIII. En el
mismo lado, un Crucificado en pasta, de 1592,
atribuido a Baltasar López.
A los pies, coro alto sustentado por doble
fila de columnas con tres vanos. La iglesia contiene una cofradía llamada del Cristo de la Agonía y Nuestra Señora de Loreto.

Presbiterio. Santa Ana
y la Virgen Niña.

Fachada principal con
portada en piedra
rematada en frontón con
escudo del antiguo
convento del Corpus
Christi.

45

San Francisco

Capilla del Sagrario. Detalle de las magníficas yeserías.

Vista frontal de la Capilla del Sagrario. Retablo barroco
dorado con imagen central de la Adoración en el Huerto.

46

Imagen de la Oración en el Huerto, obra de
Luis de Peña en 1628.

Lienzo a los pies de la nave, atribuido a Ribera
denominado Las Lágrimas de San Pedro.

M O R Ó N

Retablo Mayor con Virgen Milagrosa e imágenes de San Francisco y San Antonio.

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San Francisco

Claustro rehabilitado del Hospital
con arquerías y patio central.

Escultura de Nuestra Señora de las
Aguas. Luis de Peña. Siglo XVII.
Nuestra Señora de los Remedios.
Siglo XVIII.

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Crucificado de pasta. Su autor fue Baltasar López.
Fechado a finales del XVI.

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Cúpula semiesférica de la Capilla del Cristo de la Veracruz.

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Dentro de las innumerables fundaciones
benéficas y piadosas de la Alta Nobleza sevillana se encuentra el convento franciscano del Corpus Christi, patronato de los
Condes de Ureña, familia que ostentó el
título de Grandes de España con el Ducado de Osuna.
Sobrevive la iglesia conventual de planta
basilical de una sola nave y el claustro del
convento de dos plantas y arco de medio
punto, muy reformado y modificado. Dicho convento pasa por diferentes vicisitudes desde las desamortizaciones sufridas
durante el reinado de Isabel II en el siglo
XIX hasta su configuración actual
Dentro de los bienes muebles conviene destacar dos imágenes. La Oración en el Huerto de los Olivos y la Virgen de las Aguas,
ambas de Luis de Peña, del primer tercio
del siglo XVII. A ello debe unirse el Retablo Mayor y la capilla de la Veracruz con
yeserías.
Capilla de la cofradía del Cristo de la Agonía y de
Nuestra Señora de Loreto.

Perspectiva desde los pies de la nave principal.
Destacan las arcadas de medio punto sustentadas en esbeltas columnas.

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Vista del altar mayor desde el coro.

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F R O N T E R A

La Compañía
Al igual que ocurriese en todos los Reinos de España, la orden de los jesuitas,
ubicada en Morón de la Frontera, fue expulsada del territorio en el año clave de
1767 con sus pertenencias muebles pasando sus bienes al Patrimonio del Estado
sta iglesia de la primera mitad del siglo
XVIII fue un antiguo templo jesuítico fundado en 1627 que está formada por una
nave de cuatro tramos con capillas laterales las
cuales se encuentran cegadas en sus arcos conteniendo pequeños altares en número de seis.
Tiene tribunas altas entre los pilares, en el crucero y en la capilla mayor.Tanto el cuerpo, como la capilla mayor y los brazos del crucero se
cubren con bóvedas de medio cañón con arcos
fajones y lunetos. Mientras el crucero lo hace
con bóveda semiesférica, las capillas laterales por
el contrario lo hacen con bóvedas de aristas.

E

Sus soportes son pilares cruciformes sobre
los que se sostienen arcos de medio punto.
El coro, está situado a los pies de la nave. La
torre, con la misma ubicación, está construida en
ladrillo al igual que el resto del templo y tiene
dos cuerpos, cuatro vanos encontrándose rematada por una cúpula.
Al exterior, la portada de la iglesia, presenta un gran arco de medio punto sobre columnas de estilo corintio pareadas sobre pedestales, apareciendo sobre ellas un entablamento que
da paso al segundo cuerpo y ático. Éste se articula en torno a una hornacina central flanqueada por estípites, donde aparece una imagen del
Sagrado Corazón. La hornacina está a su vez enmarcada por columnas compuestas sobre las
que se apoya un entablamento. La fachada se remata en espadaña.
Destaca el retablo mayor, de mediados del
siglo XVIII, y que es de madera sin dorar. Está
formado por un banco, dos cuerpos y tres calles compartimentadas por estípites y basamento en jaspe rojo. A ambos lados del retablo sobresalen dos grandes lienzos ovalados que
simbolizan el Sacrificio de Isaac y la Ofrenda de
los Panes por Melquisedec, y que data de mediados del siglo XVIII. La puerta del Sagrario está decorada con una pintura sobre cobre que
representa a la Virgen de la Leche, del siglo XVIII.
En las calles laterales lienzos de la vida de San
Ignacio. En la central, talla del Santísimo Cristo
de la Expiración del año 1930, bendecida en
1931, obra de Antonio Illanes, pintura de Virgen
con el Niño del XVII, y escultura de San Ignaciano de Loyola con cabeza vaciada en plomo.
El presbiterio se cierra con baranda de hierro
forjado del XVIII.
En el crucero del lado del Evangelio, un retablo del Corazón de Jesús, constituido por ban-

51

Retablo Mayor. Escultura del
fundador de los jesuitas:
San Ignacio de Loyola.
Cabeza vaciada en plomo.

Fachada principal con arco de
medio punto sobre columnas
corintias y entablamento.

La Compañía

co, cuerpo y ático, del XVIII que estuvo dedicado
a San Francisco de Borja. La puerta del Sagrario
tiene una Virgen de Guadalupe. En la calle colateral, escultura de San Rafael y en el lateral izquierdo, imagen de Santa Teresa del XVII. En la
calle central, cobre de la Adoración del Sagrado
Corazón y lienzo de San Francisco de Borja ingresando en la Compañía de Jesús. Existe, también, un lienzo de la Inmaculada del siglo XVIII.
De la misma manera, lienzos del flamenco Pieter
Van Lint, de mediados del XVII, de gran factura,
que representan la Anunciación y la Natividad.
Otro retablo, el de San Francisco Javier, en
madera tallada sin policromar, encierra su imagen, de talla articulada y cabeza vaciada en plomo del XVII. En las calles laterales, bustos de escayola y tela engomada, del XVIII, que representan
un Ecce Homo y la Dolorosa. En el crucero del
lado de la Epístola, retablo de San José, sin policromar, formado por banco, cuerpo y ático con
tres calles. La imagen es de madera estofada del
XVIII con aureola de plata repujada.
Le sigue un retablo de San Juan Evangelista, igualmente sin policromar, con banco, cuerpo y tres calles con estípites. Su imagen pertenece a la Hermandad de la Santa Cruz. El ático
remata con relieve de la Virgen del Rosario. Hay
tres lienzos magníficos de Pieter van Lint: La Adoración de los Reyes, la Huida a Egipto y la Presentación del Niño en el Templo.
A los pies de la nave, escultura de San Francisco de Borja y cuadro de los Santos Jesuitas Mártires del Japón, del XVIII. Destacan los lienzos de
Pieter von Lint: el Nacimiento de la Virgen, la Presentación de la Virgen en el Templo, los Desposorios de la Virgen, la Circuncisión del Niño, la
Muerte de la Virgen y la Coronación de la Virgen.
En otro altar, Divina Pastora procedente del
convento de capuchinos de Marchena, según
nos informan.

Lienzo ovalado
del sacrificio de
Isaac. Mediados
de la centuria
decimoctava.

Portada con hornacina central separada por estípites encerrando imagen del Sagrado Corazón.

Retablo Mayor. Barroco en madera sin dorar. Uso del estípite con profusión.
Mediados del siglo XVIII.

52

M O R Ó N

D E

L A

F R O N T E R A

Lado del Evangelio.
Retablo del Corazón de Jesús.
Estuvo dedicado al otro
fundador, San Francisco de
Borja. Siglo XVIII.

Virgen de la Leche. Puerta del
Sagrario del Retablo Mayor.
Mediados del siglo XVIII.

Iconografía jesuítica. San Francisco de Borja.

Interior de la nave desde el presbiterio.
Obsérvese el gran arco de la entrada.

53

La Compañía

Cuadros del flamenco
Pieter van Lint.
Forman parte de la gran
colección del autor,
encerrada en el templo.

Retablo de
San Francisco
Javier. Madera.
Cabeza en
plomo del
siglo XVIII.

Divina Pastora.
Procede de los
capuchinos de Marchena.

54

M O R Ó N

Expositorio de enseres de la Hermandad de la Santa Cruz, ubicada
en las dependencias del templo.

Retablo de San José, sin policromar.
Imagen en madera estofada del siglo XVIII.

Retablo de San Juan Evangelista, sin
policromía. Pertenece a la Hermandad de la
Santa Cruz.

D E

L A

F R O N T E R A

Al igual que ocurriese en todos los Reinos de España, la orden de los jesuitas, ubicada en Morón de la
Frontera, fue expulsada del territorio en el año clave de 1767 con sus pertenencias muebles pasando
sus bienes al Patrimonio del Estado el cual concedió
su pase a manos privadas por el método de subasta.
Pudo conservarse el templo en su estructura pero
no así el resto de las dependencias que fueron convertidas, como otros lugares, en edificios civiles. En
este caso, plaza de abastos. La iglesia, actualmente,
encierra la Cofradía de la Hermandad de la Santa
Cruz pudiendo, de este modo, conservar el culto.
Debe destacarse dentro del conjunto su magnífica
portada sobre columnas de estilo corintio así como
la nave principal, capilla mayor y crucero. Dentro
de los bienes muebles, la magnífica colección de
lienzos del pintor flamenco Van Lint, de mediados del XVII y esculturas de los fundadores jesuíticos tales como San Francisco Javier y San Francisco de Borja.

55

Portada con dintel y rematada en arco. Se halla enmarcada en pilastras.
Fue remodelada durante el neoclásico del siglo XVIII. Ladrillo, tapial y cantería.

56

P U E B L A

D E

C A Z A L L A

Nuestra Señora
de las Virtudes
El templo, que contiene la imagen de la Patrona de la localidad,
data del Renacimiento y tiene de singular su estructura de cruz
griega rematada por una gran bóveda semiesférica.
u construcción original data de finales del
siglo XVI, del Bajo Renacimiento, y comienzos del XVII. Presenta una estructura con planta de cruz griega, cuyo espacio central aparece cubierto con una bóveda vaída. Los
dos tramos de ingreso también se cubren con
bóvedas vaídas en la nave central y los laterales con bóvedas de aristas.

S

Torre situada en la cabecera. Dos cuerpos con remate
del siglo XVIII. Campanario y chapitel.

Está construida en ladrillo, tapial y cantería.
Exteriormente destaca la portada, que se remodeló en el período neoclásico. Es adintelada con
arco de medio punto enmarcado con pilastras.
El retablo mayor, obra realizada por Enrique
Orce en 1941, es de cerámica de vidrio, con paneles de azulejos que reproducen cuadros de
Rafael y otros grandes maestros. Alberga en su
hornacina central una escultura de Nuestra Señora de las Virtudes, ejecutada por León Ortega en 1949. En la hornacina superior hallamos
una escultura del Sagrado Corazón realizada por
Castillo Lastrucci. Una escultura de San Marcos,
de hacia 1600, y de San Blas, del siglo XVIII, aparecen en los laterales del segundo cuerpo.
El presbiterio tiene retablo mayor de azulejos del XX realizados, como dijimos, por Orce. Se encuentran la imagen de San Roque en
madera del XVIII y la imagen de San Blas. En el
lado del evangelio sigue un retablo de la Virgen
del Rosario en madera dorada formado por
banco, dos cuerpos y tres calles, obra de la primera mitad del XVIII. La imagen titular es atribuida a Castillo Lastrucci. Debemos destacar un
cuadro de las Ánimas Benditas del Purgatorio
al que le continúa un retablo con imagen de Jesús Cautivo. En medio de éstos, un Crucificado del siglo XVIII.
En la nave derecha encontramos un retablo
neoclásico con una escultura de San Antonio de
Padua, que data de la primera mitad del siglo
XVIII. Otro retablo neoclásico encontramos en
el crucero, donde podemos apreciar esculturas
de la Inmaculada y en una de las calles laterales,
una escultura de San Juan Bautista, ambas del
mismo siglo.

57

Sacristía. Custodia y Crucificado.

Nuestra Señora de las Virtudes

Continúa un retablo-hornacina neoclásico
que guarda una grupo escultórico formado por
Santa Ana con la Virgen, y que está firmado por
José Montes de Oca en 1726 al que prosigue
un retablo moderno de San José con Niño.
En el resto del templo existen diversos altares de poco valor artístico y de moderna datación.
En la sacristía descubrimos un Crucificado
del siglo XVI, un lienzo de la Dolorosa firmado
dedicado a la devoción por Antonio Bermúdez
de Castro en 1821. Entre los diversos objetos
de orfebrería sobresale un copón de plata dorada que data del último cuarto del siglo XVIII,
y donde apreciamos los punzones de Córdoba y de los plateros Ruiz y Martínez.
La torre está situada a la cabecera del templo y se empleó el ladrillo tapial y cantería. Consta de dos cuerpos con un remate reconstruido
a finales del XVIII.

Retablo de San Antonio. Nave derecha.
Siglo XVIII. Neoclásico.

Retablo de la Inmaculada. Crucero. Dos cuerpos
y remate.Tres calles separadas por columnas.

Panorámica de las naves. Estructura de cruz griega o brazos iguales. En el centro, bóveda vaida, y en los laterales, bóvedas de aristas.

58

P U E B L A

Retablo Mayor. Enrique Orce. Años 40 del siglo XX. Cerámica vidriada.
Reproducción de cuadros de pintores clásicos. Entre ellos, Rafael de Sanzio.

59

D E

C A Z A L L A

Nuestra Señora de las Virtudes

Retablo de Santa Ana. Neoclásico.
Representa el grupo familiar.
Montes de Oca. 1726.

Retablo de San José. Banco, una calle y
ático. Imagen moderna.

Retablo Mayor. Hornacina central. Nuestra Señora de las Virtudes. León de Ortega. 1949.

El templo, que contiene la imagen de la Patrona de la localidad, data del Renacimiento y
tiene de singular su estructura de cruz griega rematada por una gran bóveda semiesférica.
Sufrió gran deterioro con motivo de la contienda civil por lo que su interior, en lo referente
al arte mueble, carece de la historicidad que concede el pasado.
El Retablo Mayor es cerámico con reproducciones de iconos renacentistas. Diversos retablos
albergan algunas imágenes del XVIII y de hermandades de cofradía. Destacan Santa Ana y
la Virgen, de Montes de Oca, y una escultura de San Marco de principios del XVII.

60

Retablo con lienzo de las Ánimas
Benditas del Purgatorio.
Mediados del siglo XX.

P U E B L A

Retablo de la Virgen del Rosario.
Lado del Evangelio. Madera dorada.
Banco, dos cuerpos, tres calles y ático.
Imagen de Castillo Lastrucci.

Crucificado. Autor anónimo.

Custodia procesional.

61

D E

C A Z A L L A

Retablo Mayor con la imagen de San José.

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P U E B L A

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C A Z A L L A

Ermita de San José
Pequeño templo ubicado en extramuros de la población construido
en el siglo XVIII y dedicado al Patrono de la localidad.
emplo barroco en ladrillo, mampostería
y tapial fue construido en el siglo XVIII
presentando una estructura muy simple:
una sola nave con cinco tramos, cuyo cuerpo se
cubre con bóveda de cañón y arcos fajones que
se apoyaban sobre pilastras, y el presbiterio con
bóveda semiesférica.
En el muro derecho encontramos la portada, que está formada por un arco escarzano entre pilastras mientras que en el interior, la capilla mayor se cubre con falsa cúpula sobre
pechinas y estípites.

T

En el interior de la ermita hallamos diversas esculturas e imágenes. Una de ellas, de candelero, pertenece a la Virgen de la Consolación de la segunda mitad del siglo XVIII; por otro lado, un pequeño
Crucificado del XVII y una última imagen de candelero de San Francisco de Padua del siglo XIX.
En el pavimento destacan algunos azulejos
de Cuenca del siglo XVI y en los muros pinturas de tipo popular del siglo XIX.
En el exterior, espadaña de ladrillo situada
a los pies con cuerpo cubierto por arco de medio punto.

63

Virgen de Consolación.
Hornacina vidriada. Siglo XVIII.
Fachada. Ladrillo, mampostería y
tapial.Tejado a dos aguas. Siglo
XVIII. En el centro, espadaña.

Ermita de San José

Nave. Bóveda de cañón apoyada sobre arcos fajones y pilastras.Al fondo, presbiterio.

Cúpula sobre pechinas.

Crucificado. Siglo XVII.

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P U E B L A

D E

C A Z A L L A

Pequeño templo ubicado en extramuros de la población construido en el siglo XVIII y dedicado al Patrono de la localidad.
Una sola nave, simple en su estructura, alberga enseres sencillos consistentes en imágenes de devoción.
El acceso se hace a través de un arco entre pilastras poseyendo en ese lateral la espadaña de ladrillo lo que le concede la fisonomía de ermita barroca.

Exterior. Patio con arcadas. Espadaña y campanario.

65

Fachada.Acceso adintelado rematado en frontón curvo partido y enmarcado en arco con óculo.

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P U E B L A

D E

C A Z A L L A

Convento de Nuestra
Señora de la Candelaria
Fundación de la orden mínima, posee una nave central y
capillas laterales habiendo adoptado transformaciones
arquitectónicas en sucesivos siglos.

P

erteneció a la orden de los Mínimos siendo construida en ladrillo y tapial. Consta
de una sola nave central, dos naves de capilla y cuatro tramos. Su cubierta es de bóveda
de cañón con lunetos en la central y cúpula sobre pechinas en el crucero el cual conserva restos de yeserías. La nave del Evangelio se cubre
con cielo raso.
Fue construida a finales del XVI y comienzos del XVII de cuya época se conservan arquerías de medio punto, alfiz y baquetones. Posteriormente fue reformada en los dos siglos
siguientes. En la primera etapa se llevó a cabo la
ordenación del interior y el tipo de los pilares.
En la segunda etapa la portada y la fachada. La
tercera etapa corresponde la construcción de
las dos capillas que se abren en las cabeceras de
las naves laterales.
La portada en su parte superior lleva un arco de medio punto. Es adilentada y está flanqueada por pilastras de estilo toscano que soportan un frontón curvo y roto que da paso a
un segundo cuerpo, con hornacina central que
se flanquea con pilastras rematadas en jarras.
Sobresale el retablo mayor de tipo hornacina, del segundo tercio del siglo XVIII, y que es
obra de los talleres de Estepa. El ático guarda un
relieve de Santo Tomás de Aquino. Dicho retablo en madera dorada consta de banco, cuerpo
con ático y calle.
Hay que destacar de este edificio dos puertas de madera tallada del siglo XVIII y la imagen
de candelero de Nuestra Señora de los Dolores
de ese mismo siglo, año de 1718, cuyo autor fue
Montes de Oca. Ambas puertas se encuentran
en la cabecera de la nave izquierda y están cerradas por una reja fechada en 1856. Dicha ca-

pilla se halla a los pies de la nave de la Epístola.
En la capilla de la misma nave de la Epístola encontramos un retablo en madera sin dorar
con la imagen de San Antonio, obra del XVIII.
Luego, otro retablo de San Francisco en madera dorada y policromada formado por banco,
cuerpo y ático decorado con guirnaldas y frutas
del XVIII también. Otro retablo, neoclásico, del
XIX, con imagen de Cristo moderna se organiza en banco, cuerpo y remate.
Debemos hacer sobresalir, la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad y el Cristo de la Veracruz.
En la sacristía descubrimos una cajonería que
data de 1714 y un cáliz de plata dorada de 1849
donde podemos apreciar los punzones de los
plateros Prolongo y Leal.
La torre, situada a los pies se halla ordenada en tres cuerpos. El primero con vanos de medio punto enmarcado en pilastras toscanas; el
segundo alberga el cuerpo de campanas, y el tercero se remata con cerámica del siglo XVIII.

67

Retablo de San Antonio. Nave de
la Epístola. Siglo XVIII.

Arquerías de medio punto sobre
baquetones que abren las capillas
laterales.

Convento de Nuestra Señora de la Candelaria

En el centro, en la intersección, cúpula
sobre pechinas sin decoración.

Retablo Mayor. Ático. Relieve de Santo
Tomás de Aquino.

Retablo Mayor en forma de hornacina. Madera policromada en una sola calle y ático. Siglo XVIII.

Fundación de la orden mínima, posee una nave central y capillas laterales habiendo adoptado transformaciones arquitectónicas en sucesivos siglos.
De origen posiblemente mudéjar, fue ampliado en su fachada durante el siglo XVII. Las
capillas laterales lo hacen en la centuria de la Ilustración.
Externamente, contiene un sabor barroco característico junto con la proporcionalidad en
sus dimensiones. Internamente, dentro del conjunto relacionado con los bienes muebles,
sobresale la imagen de Nuestra Señora de los Dolores atribuida a Montes de Oca. Apuntamos, también, las imágenes de sus cofradías de penitencia.

68

Retablo de la Virgen de la Soledad.
Imagen moderna.

P U E B L A

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C A Z A L L A

Retablo de la Virgen de los Dolores.
Siglo XVIII. Montes de Oca. Fechada
en 1718.Titular del Santo Entierro.

Interior del templo. bóveda de cañón y lunetos.
Las naves laterales están separadas por arcos de medio punto.
Retablo de San Francisco. Madera dorada
y policromada. Siglo XVIII. Decoración de
guirnaldas.

Retablo del Cristo de la Veracruz.
Neoclásico con imagen moderna.
Titular de cofradía del mismo nombre.

Sacristía. Cajonería. Principios del siglo XVIII.

69

Vista desde el ingreso principal. Destaca la estructura columnaria de jaspe rojo.
Al fondo, crucero y cabecera plana.

M O N T E L L A N O

San José
Es el principal templo de la villa por su magnificencia y conservación.
Del siglo XVIII, tiene relación arquitectónica en elementos de su
interior con otros de la Campiña
ste edificio fue construido hacia 1730 sobre el solar de otra anterior iglesia y de
la que aún se conserva el primer cuerpo
de la torre. Su diseño sigue las trazas de Diego
Antonio Díaz en relación con Pedro de Silva autor también de la iglesia de San Eutropio de Paradas.
La portada data de la misma época de la
iglesia y está formada por un vano adintelado
flanqueado por pilastras de orden toscano sobre pedestales y rematado por un entablamento que da paso a un segundo cuerpo. En él aparece un frontón recto y roto en cuyo centro
hallamos una hornacina avenerada con una imagen en piedra de San José. La portada de la nave derecha o Epístola es muy sencilla y su estructura presenta un vano adintelado rematado
por un frontón recto y roto. La portada de la nave izquierda o del Evangelio es muy parecida al
anterior, pero moderna.
Consta de tres naves, compar timentadas
en siete tramos por columnas pareadas de jaspe rojo de estilo toscano, con crucero y cabecera plana.
La nave central es más elevada que las laterales y está cubierta con bóveda de cañón sustentada en arcos fajones con lunetos. Por otro
lado, las naves laterales se cubren con bóvedas
de aristas mientras que el crucero lo hace con
bóveda semiesférica, sobre pechinas.
El primer cuerpo de la torre, resto de la edificación que fue derribada en 1728, se incrusta
en la nave izquierda evangélica. El segundo, es de
planta cuadrada con pilastras toscanas y arcos
de medio punto. El cuerpo superior, octogonal,
está ar ticulado con pilastras jónicas y se encuentra rematado en chapitel
En el presbiterio encontramos un templete
con la imagen de San José posterior a 1936. A

E

los lados del arco triunfal hallamos dos lámparas de plata de principios del siglo XIX donde
se aprecian los punzones del platero Franco.
En las pechinas de la cúpula, óleos sobre lienzos
con los Padres de la Iglesia.
La nave izquierda acoge la Capilla Sacramental. En ella hay un camarín de tipo neoclásico con imagen del Sagrado Corazón moderna de la mano de José Rodríguez
Fernández-Andés.

Panorámica general del templo
con portada lateral de acceso y
campanario de dos cuerpos
rematado en chapitel.

San José

Portada en piedra de dos cuerpos con pilastras toscanas
y hornacina de San José, titular de la iglesia.

En la capilla sacramental cuelga una lámpara de plata repujada que fecha en 1886 y donde se puede observar los punzones de Sevilla y
del platero Franco, de nuevo. A los pies de dicha nave se halla otro retablo en esta ocasión
de estilo neoclásico y que consta de un solo
cuerpo con columnas de mármol.
En la nave derecha, justo en la cabecera,
se descubren imágenes modernas de candelero de Cristo con la Cruz y de La Dolorosa. Esta Virgen posee una corona de plata de principios del siglo XIX con los punzones de Sevilla y
de los plateros Guzmán y Zuloaga.
Entre las piezas de orfebrería que podemos
encontrar en la sacristía destacamos las que siguen: un portapaz con imagen de San José del
siglo XVIII con punzón del platero Gómez; dos
cálices de plata de principios del siglo XIX con
los punzones de Sevilla y de los plateros Guzmán y Flores, y un juego de seis candelabros y
cruz de altar, de plata, y donde se observan los
punzones de Sevilla y de los plateros Franco y
Álvarez. Deben añadirse porta viáticos, navetas,
porta paces y un cetro en plata repujada y burilada de Palomino de 1.841 que es portado por
la Patrona de la localidad Nuestra Señora de los
Ángeles cuyo autor fue también José Rodríguez
Fernández-Andés.

Capilla sacramental con imagen de Sagrado Corazón de José Fernández-Andés
en camarín neoclásico.

Crucificado.

Retablo de la Inmaculada.

M O N T E L L A N O

Retablo de San José, moderno, en templete.

San José

Cruz en plata. Muestra ejemplar del
tesoro ornamental.
Plateros Franco y Álvarez.
Balconada con Cruz y Piedad.

Imágenes de candelero de Cristo con la Cruz y
Dolorosa con corona de plata de Guzmán y Zuloaga.

Vitrina conteniendo parte del excelente tesoro de
orfebrería en la zona de sacristía.

Lámpara de plata repujada. 1886.
Autoría del platero Franco.

Es el principal templo de la villa por su magnificencia y conservación. Del siglo XVIII, tiene relación arquitectónica en
elementos de su interior con otros de la Campiña como San Eutropio de Paradas en cuanto a sus trazas.
De majestuoso puede tildarse en su espacio de tres naves sostenidas por columnas pareadas que le conceden una alta originalidad
mezclándose las bóvedas de medio cañón y de aristas. La remodelación sufrida en sus dependencias le concede connotaciones
de sencillez y elegancia, al mismo tiempo que sobresale su luminosidad.
La portada principal tallada en piedra se eleva accediéndose a ella por doble escalinata lo cual permite el ingreso en el templo
por un hermoso cancel. Encomiable es el tesoro artístico de orfebrería que encierra el cual es digno de convertirse en museo
permanente.

M O N T E L L A N O

Nave central con bóveda de cañón, arcos fajones y lunetos.
Se apoya sobre columnas pareadas.

Ara del Altar Mayor de jaspe labrado en un solo cuerpo y bloque de las canteras locales.
Magnífico cancel de acceso en madera tallada a los pies de la nave.

Altar Mayor con retablo de la Virgen Milagrosa, titular de la capilla realizado sobre lienzo.

M O N T E L L A N O

Capilla de la Residencia
de Ancianos o del Asilo
No con una finalidad eminentemente religiosa surge la construcción
de este conjunto durante la Dictadura de Primo de Rivera.
Sí lo hace con un objetivo asistencial y social.

ituada en las afueras de la población se
encuentra este espacioso edificio rodeado de jardines y destinado a residencia de ancianos. Fue construido en el primer tercio del siglo XX siguiendo las trazas del
arquitecto Vicente Traver el cual dejó diversas
obras en la provincia y en la capital sevillana y
actualmente se halla regentado por las monjas
de las Hijas de la Caridad.
Fue una obra benéfica fundada por doña Elisa Basagoiti López, hija de Ramón Basagoiti Sagasti y de Catalina López González. La fundadora
estuvo casada con Don Fernando Ruiz Ramos y
de ellos surgió la idea de la fundación de esta
obra social. Dicha obra fue continuada por el segundo esposo Joaquín de la Cruz Díaz.

S

La construcción sigue las ideas regionalistas
de la época de la Dictadura de Primo de Rivera
entre cuyos creadores hay que citar a Aníbal
González.
El Altar Mayor contiene un retablo de la Virgen Milagrosa con ara en mármol rosa ejecutado por Francisco Ruiz. El Sagrario es de plata de
ley, con relieves magníficos.
La nave se cubre con bóveda de medio cañón y en la zona de la cabecera posee cúpula
semiesférica con linterna. En las paredes, vidrieras policromadas realzan el habitáculo
Los muros de la nave encierran copias de
lienzos de Murillo que se encuentran en el Hospital
de la Caridad de Sevilla y que fueron ejecutados
magníficamente por el pintor Blas Rodríguez.
Altar Mayor.
Detalle de Crucificado con
Sagrario de plata.

Acceso principal con jardines
donde se observa claramente el
estilo regionalista aplicado a
edificios civiles.

Capilla de la Residencia de Ancianos o del Asilo

Bóveda semiesférica sustentada en
pechinas y rematada con linterna.
Abunda la decoración mural.

M O N T E L L A N O

Lienzo con el Milagro de los Panes y los Peces.

Uno de los lienzos, copia de Murillo,
realizado por Blas Rodríguez.

Acceso desde los pies de la nave con
coro alto y balconada.
Sobresalen las esbeltas pilastras.

Cuadro de la Virgen de Guadalupe mejicana de tanta
devoción popular en aquel país.

Vidrieras policromadas de
excelente factura. Escena del
Descendimiento de la Cruz.

No con una finalidad eminentemente
religiosa surge la construcción de este
conjunto durante la Dictadura de Primo
de Rivera. Sí lo hace con un objetivo
asistencial y social al encontrarse dentro
de los fines de los fundadores. La capilla
es, pues, un elemento dispuesto para la
curación de las almas mientras que el
resto de la construcción lo es para el
alivio de los sufrimientos corporales.
Deben destacarse, por lo tanto, las trazas
del arquitecto Vicente Traver y la
integración de elementos constructivos
con los bienes muebles en un espacio
reducido lo que le concede armonía e
interiorismo.

Interior de la capilla.Altar Mayor.

M O N T E L L A N O

Capilla del Corazón de María
Es el exponente de una de las fundaciones acometidas en el siglo XX
dentro de la localidad. La pátina del tiempo, poco en su transcurso o desde
su construcción, le irá concediendo la importancia histórico y artística.
a orden que desarrolla sus actividades en
este templo, hermanas de la Cruz, vino a
Montellano en 1920. La obra se inició en
un solar ocupado por un molino siendo costeada
por el pueblo a través de donativos. En tanto se
finalizaba la construcción la comunidad estuvo
en la casa particular de don Bosco Marín.
Dicha Casa se fundó por sor Ángela de la
Cruz con la ayuda de la familia Ruiz Ramos con
el objetivo de ayudar a los enfermos y a los pobres. Igualmente, se dirigió a la educación de
niñas sin medios económicos familiares.
La Virgen del Corazón de María se halla en
un templete neogótico que toma elementos de
la Sagrada Familia de Gaudí.
El templo es de una sola nave con bóveda
de nervios, sustentada en arcos ojivales imitando el estilo gótico. Es muy moderna y contiene
en el presbiterio vidrieras policromadas de buena factura.
Al exterior, fachada con portada en piedra
caliza con arco conopial y motivos florales a la
que acompaña un óculo. En el campanario, ventanas geminadas.

L

Interior del Campanario.
Fachada principal. Portada labrada
en piedra, óculo y campanario.

Capilla del Corazón de María

Bóveda con arcos ojivales y nervios.

Rosetón y coro alto.

Confesionario con talla neogótica.

M O N T E L L A N O

Campanario.

Presbiterio: Corazón de María y ventanales policromados.

Lienzo de la Virgen.

Es el exponente de una de las fundaciones acometidas en el siglo XX dentro
de la localidad. La pátina del tiempo, poco en su transcurso o desde su
construcción, le irá concediendo la importancia histórico y artística que sólo
él sabe definir.
Palacete neogótico en su exterior, deja una capilla de arcos ojivales y bóveda
de nervios donde el templete del Corazón de María a imitación de obra de
Gaudí, sobresale y descuella.

Imagen del Crucificado, el cual posee la titularidad del
Cristo de los Remedios. Siglo XIX.

M O N T E L L A N O

Ermita del Cristo de
Los Remedios
Si en la mayor parte de las fundaciones de carácter religioso
intervienen los estamentos aristocráticos y nobiliarios, en esta
ocasión la iniciativa particular para la construcción o remodelación
se plasmó gracias a doña Remedios García.
sta pequeña ermita fue terminada de
construir en 1888 financiada por doña
Remedios García Barrera. Presenta planta rectangular compartimentada interiormente
en tres naves por columnas de orden toscano
de estuco. La portada se transformó más modernamente y sobre ella se levanta una pequeña espadaña de un solo vano con campana.
La nave central está cubierta con bóvedas
de medio cañón con arcos fajones y las laterales lo hacen con bóvedas de aristas.
En el muro de cabecera se encuentran tres
de las pocas esculturas que acoge esta ermita

E

y que son el Crucificado, La Virgen y San Juan,
que datan del último tercio del siglo XIX. En una
hornacina del muro izquierdo se sitúa otra escultura de San Antonio con el Niño que puede
fecharse en el último tercio del siglo XVIII. En
la hornacina del muro contrario hallamos otra,
en esta ocasión de San Pablo ermitaño, del mismo siglo que el anterior. Las dos proceden del
extinguido convento de San Pablo de la Breña.
Desde 1924 es sede del Santísimo Cristo
de los Remedios y María Santísima de la
Amargura, imágenes del siglo XIX. En 1993 se
rehabilitó.

Escultura de San Antonio con el
Niño. Siglo XVIII.

Azulejería exterior con la composición de la
cofradía: Crucificado,Virgen y San Juan.

Portada de la ermita.
Construcción sencilla con acceso
adintelado, óculos y espadaña.

Ermita del Cristo de Los Remedios

Virgen titular de la Cofradía.
María Santísima de la Amargura.

Lienzo de San José con el Niño.
Siglo XVIII.

Si en la mayor parte de las fundaciones de carácter religioso intervienen los
estamentos aristocráticos y nobiliarios, en esta ocasión la iniciativa particular
para la construcción o remodelación se plasmó gracias a doña Remedios
García, mujer piadosa que llevó a cabo la obra pensando en sectores necesitados
de la población.
Aunque pequeña, posee tres naves con algunas esculturas interesantes bajo
el punto de vista artístico. En sus paredes se acogen las imágenes titulares de
la hermandad del mismo nombre que la ermita.
San Pablo ermitaño. Procede del extinguido convento de San Pablo de la Breña.

M O N T E L L A N O

Nave central. Bóveda de medio cañón sustentada por arquerías de medio punto que se apoya sobre columnas.

P R U N A

San Antonio Abad
Único templo pruneño, su estructura y su riqueza artística le
conceden la definición de conjunto armonioso y singular.
Su construcción empezó en 1665 y finalizó en 1750.

E

s un edificio de estilo barroco construido
a partir del siglo XVII con orígenes más
remotos en el siglo XV.Tiene planta rectangular, tres naves de cinco tramos separadas
por arco de medio punto, apoyados en pilares.
El crucero es plano conteniendo un camarín desde el siglo XVIII de figura cuadrada cubriéndose con una bóveda sostenida por pechinas. La nave principal tiene bóveda de medio
cañón con arcos fajones. Las laterales lo hacen
con bóvedas de arista. Contiene una pila bautismal del siglo XIII.

El crucero se remata con bóveda semiesférica encontrándose decorado con yeserías muy
barrocas. Destacan mascarones que sostienen
guirnaldas. Dicha bóveda está dividida en doce
segmentos con relieves de los Apóstoles. Las pechinas, se cubren también con elementos decorativos de los Padres Evangelistas.
La portada de la nave derecha es moderna
al haber sufrido grandes modificaciones.Tiene
un vano en dintel el cual se enmarca con
columnas toscanas que rematan en frontón
triangular.

Portada moderna con acceso
adintelado y frontón triangular.

San Antonio Abad

La torre, que se encuentra en el lado opuesto, fue reformada en el XIX.Tiene un cuerpo
con campanario hallándose rematada por chapitel de azulejos.
En el interior nos encontramos el retablo
mayor con pinturas de la Coronación de la Virgen, Adán y Eva. De estas últimas su autor fue
Capacha al igual que el resto de las pinturas de
la nave central que suman un total de ocho. Cuatro son de temas del Antiguo Testamento y otras
del Nuevo.
En el mismo retablo, la imagen de la Pura y
Limpia de la autoría de Castillo Lastrucci, del año
1938, donada por el pueblo. Sobresale la Cruz
de Guía del siglo XVIII en plata.Todo el retablo
se repuso después del 36.
En el lado izquierdo del crucero se encuentran los retablos de pan de oro completo
del Crucificado del siglo XVIII, de la escuela de
Roldán. La imagen es articulada para su introducción en el Sepulcro.Y el retablo del Nazareno salido de la mano de Chaveli el cual es
de talla completa y de vestir hecho después de
la Guerra Civil en 1942.
En el lado derecho del crucero hay un retablo neoclásico, de hacia 1800 con imagen de
la Virgen de los Dolores cuyo autor fue Antonio Illanes en 1940.
En el mismo lado del crucero se encuentran dos retablos. El primero, de hacia 1780 con
una Dolorosa moderna. El segundo, con tres calles separadas por estípites con Sagrado Corazón, también moderno.
Pero lo más rico del templo es la orfebrería conteniendo cruz de altar del XVIII, cruz parroquial de plata del platero Alexandre, cálices
de plata de Cárdenas y Alexandre, crismeras y
ostensorios y una extraordinaria custodia de plata y pedrería del XVIII.

Bóveda semiesférica con yeserías barrocas.
Trazas del arquitecto López Bueno,
según don José Zamudio, cronista local.

Torre reformada en el siglo XIX:
cuerpo, campanario y chapitel.

Imagen de la Pura y Limpia Concepción de Castillo
Lastrucci, 1938, de gran devoción en el pueblo.

Retablo Mayor. Coronación de la Virgen y Adán y Eva del pintor local Capacha.

P R U N A

Retablo del Crucificado. Siglo XVIII. Escuela de Roldán.
Magnífica talla articulada.

Retablo de la Virgen de los Dolores.
Antonio Illanes. 1940.

Nave principal con bóveda de medio cañón y cinco tramos apoyados en arquería de medio punto.

San Antonio Abad

Nave lateral separada de la principal por arcos de medio punto.
Bóveda de crucería.

Nave lateral. Retablo de alabastro.

Retablo de Jesús Nazareno. Imagen de talla completa. Chaveli, 1942.

Pila bautismal románica. Como los retablos de alabastro, su origen
está en el monasterio de Caños-Santos.

P R U N A

El único templo pruneño
encierra elementos originales que le conceden connotaciones de riqueza artística.
De
planta
rectangular, su crucero presenta bóveda semiesférica.
La obra empezó hacia
1665 y no finalizó hasta
1750 aunque, pudieron
existir trazas anteriores a
la primera fecha cuya intervención se debe a Antonio Francisco Frausto.
Así, tanto Diego López
Bueno como Andrés de
Oviedo hicieron notar su
presencia en la operación
constructiva.
Su estructura, sus retablos
y sus esculturas como las
del Crucificado, la Pura y
Limpia Concepción, Jesús
Nazareno y su tesoro de
orfebrería, le conceden la
definición de conjunto armonioso y singular en el
que destacan las obras individuales de gran contenido artístico y emotivo.

Segundo retablo en
alabastro. Procede,
como el otro, del
monasterio de
Caños-Santos.

Tesoro de orfebrería. Destacan los punzones de Cárdenas y Alexandre.

Cruz. Plata.
Siglo XVIII.

Virgen de los Dolores.Titular de la Cofradía.

C O R I P E

San Pedro
El único templo de la localidad coripeña se define por su
estructura moderna, la cual se ha impuesto desde el siglo XIX
sobre la pequeña capilla del Sagrario.

E

sta iglesia fue construida en 1859, sobre
el solar de otro templo del que sólo se
conserva la capilla sacramental. Consta
de una sola nave de planta rectangular. Exteriormente presenta una portada de estilo muy
sencillo que se sitúa a los pies de la nave.
La nave se sostiene con arcos transversales
y la capilla del Sagrario está cubierta por cúpula sobre pechinas de finales del XVIII la cual es
lo único que resta de la edificación anterior.
La capilla primitiva contiene un retablo pequeño el cual albergaba un Sagrado Corazón que,
actualmente, se encuentra en la Casa de Hermandad de la cofradía del Gran Poder. Dicho retablo encierra la Virgen de Fátima desde los años

70 en que se trasladó en romería al templo.
La capilla se cubre con bóveda de cañón y
cúpula con linterna abriéndose con arco apuntado de estilo gótico.
La única nave de la iglesia tiene en su cabecera un templete con una imagen de San Pedro
que ha sustituido a otra antigua de composición
sedente. Al lado se halla un Crucificado llamado
el Cristo de la Buena Muerte.También se encuentran la Virgen de los Dolores y Nuestro Padre Jesús Nazareno.
La nave, en sus pies, se abre con arquería
de tres arcos góticos ojivales recientes. A su
derecha, Corazón de Jesús y a su izquierda,
Inmaculada.

Templete e imagen de San Pedro.

Fachada principal con portada
adintelada, campanario y cubierta
a dos aguas.

San Pedro

Perspectiva de la nave desde los pies del templo.

Virgen de los Dolores.Titular de la Cofradía.

Imagen de de
Jesús Nazareno.
Obra reciente y
titular de la
Hermandad.

C O R I P E

Panorámica desde el Altar Mayor.A los pies, arquería ojival moderna.

El único templo de la localidad coripeña se define por su
estructura moderna, la cual se ha impuesto desde el siglo
XIX sobre la pequeña capilla del Sagrario. El diseño nos
remite, interiormente, a resabios neogóticos para los que
se emplean materiales contemporáneos. Destacable es
porque alberga una cofradía de gran devoción popular
y porque, externamente, la torre se remata en chapitel
a diferencia de otros templos analizados.

Capilla primitiva. Cúpula con linterna y retablo
con la Virgen de Fátima.

Pila bautismal.

La Campiña
MARCHENA

ARAHAL

PA R A D A S

Sillería. Diseño de Jerónimo de Balbás y ejecución de Juan de Valencia.

M A R C H E N A

San Juan Bautista
El templo de la Degollación de San Juan Bautista destaca entre todos los de la
localidad por su riqueza y pluralidad artística. Edificio sometido a restauración,
en la última década ha contemplado una profunda remodelación en su estructura.
s un edificio construido en ladrillo básicamente al que se ha añadido mampostería, tapial y cantería.Tiene estructura
mudéjar de cinco naves que se apoyan en pilares de planta rectangular, medias columnas adosadas y de aristas en las naves laterales que se
sostienen con arcos apuntados.
Los artesonados son de par y nudillo en la
nave central y de alfarjes en las laterales. Las naves colaterales son de aristas y de crucería en las
tres cabeceras siendo la nave central estrellada.
La iglesia de San Juan Bautista se construyó a partir de 1490 abarcando los primeros años
del siglo XVI corriendo su ampliación a cargo de
don Rodrigo Ponce de León y de la familia Pacheco tal como se observa en la heráldica del
arco triunfal y presenta características góticomudéjar propias de ese momento.
Tiene tres portadas, dos de las cuales, son
de estilo gótico mudéjar. Son la del muro derecho de la iglesia, coronado con almenas, y la del
muro izquierdo, también rematado con almenas.
Por ello son muy similares. Ambas están compuestas por tres arquivoltas apuntadas fabricadas
en ladrillo. Podemos destacar como característica principal, que los baquetones llegan al suelo,
estando la de los pies enmarcada por un alfiz.
La portada situada en el muro derecho, fue
ejecutada por el maestro cantero Juan Antonio
Blanco en 1757, y está formada por un arco de
medio punto entre columnas que soportan un
entablamento curvo y un frontón roto con pináculos que flanquean una placa recortada con
el escudo de San Juan.
Una de las grandes obras maestras del arte sevillano es el retablo mayor, de madera dorada estofada y policromada, de traza gótica y
está formado por banco, tres cuerpos de cinco
calles y alas, y se cubre con un guardapolvo co-

E

ronado con crestería. Fue realizado entre 1521
y 1533. Las tablas son de Alejo Fernández y las
esculturas se atribuyen a Jorge Fernández Alemán. En el banco aparecen relieves de ángeles,
el escudo de la Casa de Arcos y el de Fray Diego de Deza. En el primer cuerpo aparecen relieves con la Anunciación, la Visitación, el Nacimiento, la Adoración de los Reyes y la Matanza
de los Inocentes. En los otros cuerpos hallamos
catorce pinturas sobre tabla con escenas de la
Predicación del Bautista, la Circuncisión, Huida a
Egipto, Bautismo de Jesús.También las Bodas de
Caná, la Transfiguración, las Tentaciones y la Degollación del Bautista. En las pulseras, Santos y
Santas tales como San Lorenzo, San Sebastián,
San Cristóbal, Santa Bárbara, Santa Catalina y
Santa María Magdalena.Todos ellos pintados por
Alejo Fernández en los años 20 del siglo XVI.

Cabeza de San Juan Bautista.

Fachada principal con tejado a dos
aguas, portada rehabilitada y torre
de dos cuerpos y chapitel.
Estilo gótico mudéjar.

San Juan Bautista

En la calle central, se observa una escultura de San Juan Bautista del segundo tercio del
siglo XVI y un relieve de la Asunción de la Virgen. Se cierra el presbiterio con triple reja y portillos de acceso a los púlpitos, todo ello de 1750.
En la capilla colateral de la izquierda encontramos un retablo llamado del Sagrario, de
orden gótico del primer tercio del XVI y que
consta de banco y dos cuerpos de tres calles.
Las imágenes y el relieve central fueron ejecutados por Roque Balduque y representan a San
Ambrosio, San Agustín, Sagrada Cena, San Gregorio y San Jerónimo. En el segundo cuerpo, Santa Bárbara y Santa Catalina. En el centro del banco figuran dos pinturas sobre tabla con la
Anunciación del tercer tercio del siglo XVI, sobre la que se sitúa un lienzo de la Inmaculada
del siglo XVII. A la izquierda del retablo se sitúa una capilla de 1622 en cuyo interior, adornado por yeserías, hay un retablo de hacia 1630
con una pintura del Padre Eterno en su ático.
En la nave siguiente, en su cabecera, encontramos un retablo de un solo cuerpo con
columnas salomónicas y ático de hacia 1680. En
la hornacina central figuran las esculturas de Cristo con la Cruz y el Cirineo de la primera mitad del siglo XVI y en cuyo ático aparece un relieve de la Dolorosa.
En la capilla colateral derecha, en el lado de
la Epístola, hay un retablo de tres cuerpos con
tres calles entre estípites y ático de hacia 1770
con un grupo escultórico de San José con Niño
del XVIII. En la capilla siguiente otro retablo de
estípites, llamado del Cristo de los Peligros, de
hacia 1750 con un Crucificado del siglo anterior
al retablo, y esculturas de San Juan Bautista y San
Pedro del siglo XVIII, obras de Tomás Antonio
Balcedo, ambos situados en las calles laterales.
A continuación se observa un retablo de
mediados del siglo XVIII donde figura un busto
de la Dolorosa de este mismo siglo, en madera dorada y policromada con corazón y puñal
sobrepuestos.
Un zócalo de azulejos de Cuenca del siglo
XVI presenta la capilla bautismal, la cual se cierra con puertas de alacena con labor de tracería del XVIII. Recientemente se le ha incorporado el lienzo de Vasco Pereira, pintor
portugués del siglo XVI, que representa La Anunciación procedente del Palacio de los Duques
de Arcos. La capilla de los pies de la nave, presentaba, a su vez un retablo de mediados del si-

Retablo Mayor desde la antesala de la rejería. Data del primer tercio del siglo XVI destacando las
pinturas en tabla y los grupos escultóricos.

Detalle de las esculturas en madera policromada atribuidas a Jorge Fernández Alemán.

M A R C H E N A

Retablo del Sagrario, recientemente
rehabilitado.Tiene dos cuerpos y tres
calles con esculturas de Roque Balduque.

Retablo de Jesús Nazareno compuesto por
dos figuras, el Cristo y el Cirineo, dignas
de ser analizadas y puestas en valor.

A diferencia de las puertas orientadas al
Norte y al Sur, mudejáricas, ésta, orientada al
Este, es de composición barroca.
Retablo de San José, barroco,
a la entrada de la sacristía en
hornacina acristalada.

San Juan Bautista

Coro y órganos.

glo XVIII con pintura sobre tabla de la Virgen de
la Antigua que data del primer tercio del siglo
XVI la cual se encuentra, a la hora de redactar
estas notas, en dependencias altas del templo
junto con otras pinturas.
La nave central tiene dos púlpitos adosados a la reja principal la cual es obra de Juan
de los Ríos. La reja de la Via Sacra es de hierro
forjado facturada por Juan Romiqueza, del siglo XVII. La reja del coro, de hierro forjado, policromado se apoya en basamento de jaspe de
Morón y fue construida por Cristóbal de los
Ríos en 1736. Fue diseñado por Jerónimo de Balbás y ejecutado por Juan de Valencia. Contiene
un facistol ejecutado por Fernández del Castillo
en 1730. En el coro existen dos órganos: uno
decorado con rocalla de mediados del XVII en
el lado del Evangelio y el otro, en el lado de la
Epístola con caja neoclásica del siglo XIX.
En la sacristía se conservan: una cajonera
realizada por Diego López Bueno en 1606, un
bargueño del siglo XVIII y una mesa de mármol
roja del mismo siglo. En ella se ubica el museo
dedicado al pintor extremeño que alberga los
lienzos del Apostolado, Crucificado e Inmaculada pintados por Francisco de Zurbarán entre
1635 y 1637, los cuales estuvieron en una sala
creada ex profeso desde los años 60, de donde volvieron en el 2002 a las dependencias genuinas para la que fueron realizados.

Hay que destacar también las obras de orfebrería realizadas por el platero Francisco de Alfaro. Entre ellas están la gran custodia que data de
1586, dos atriles, de 1595 y 1607 respectivamente,
cuatro candeleros de hacia 1580, otro de plata
cincelada de la misma fecha, una cruz de altar de
igual cronología, una cruz parroquial de 1590, un
acetre y, por último, un cirial de 1601 completado en 1700 por Juan Antonio de Loarte.
Para terminar, además de estas obras hay
que reseñar un portapaz de plata con hornacina gótica con la figura de San Juan de hacia
1500, un cáliz de plata dorada, realizada por el
platero sevillano Marcos Beltrán de hacia 1560,
un jarro y una bandeja de hacia 1600 del platero sevillano Pedro Subiete y un atril del primer cuarto del siglo XVII del platero Juan Ledesma.Todas ellas se ubican en el Museo de
Platería y Orfebrería creado en los años 90 para albergar la gran colección que se encontraba, hasta entonces, diseminada por el templo
La torre, emblema de la ciudad, muy reconstruida en los últimos años, es de tres cuerpos con campanario siendo labrada en ladrillo.
La iglesia ha sufrido una transformación esencial en los años 90 del siglo XX tanto en su exterior como en su interior: techumbres, fachadas, portadas, restauración de los retablos Mayor
y del Sagrario, cuadros como La Anunciación de
Vasco Pereira, iluminación interna, etcétera.

Retablo del Cristo de los Peligros,
del siglo XVII, anterior al
enmarcamiento donde se halla.

Capilla Bautismal. Preside el lienzo
de la Anunciación de Vasco Pereira.
Siglo XVI.

M A R C H E N A

Órgano de tubería, restaurado y en
funcionamiento. Lado del Evangelio.
Siglo XVIII.
Sacristía. Museo y Colección de Zurbarán, gran pintor extremeño.

Sacristía alta. Museo de Orfebrería y de objetos litúrgicos.
Rejería del Coro Bajo.
Cristóbal de los Ríos. 1736.

El templo de la Degollación de San Juan Bautista, destaca entre todos los de la localidad
por su riqueza y pluralidad artística.
Edificio sometido a restauración, en la última década ha contemplado una profunda remodelación en su estructura y en bienes relevantes tales como retablos, lienzos, etcétera.
Declarado como Bien de Interés Cultural, dentro de sus naves y en otras dependencias, sobresalen elementos como el Retablo Mayor o del Presbiterio y el del Sagrario, los Museos
de Zurbarán y Platería, la organería y el Coro.
Es, pues, un modelo a seguir para la puesta en valor del Patrimonio Histórico y Artístico y
su utilización beneficiosa para el desarrollo e identidad de una localidad monumental.

Altar Mayor barroco del siglo XVII. En el crucero, bóveda semiesférica sobre pechinas.

M A R C H E N A

Convento de San Andrés
Es uno de los templos conventuales más pequeños de la villa y encierra
dentro de sus muros a la orden mercedaria. De estilo gótico mudéjar,
pasó por grandes cambios estructurales en los siglos XVII y XVIII.
rimitivamente fue una capilla fundada por
Gonzalo Jiménez de Benjumea en 1530.
Es de tradición mudéjar y alberga un convento de Mercedarias Descalzas desde 1637,
año de la fundación y en el que sufre profundas
transformaciones.
La portada fue construida en ladrillo y está compuesta por dos arquivoltas apuntadas y
se corona con unos remates curvilíneos a manera de almenas o merlones. En la fachada se levanta una espadaña de un solo cuerpo decorado con cerámica.
Este edificio fue originariamente, como se ha
dicho, una obra de estilo mudéjar, de la que todavía se conserva su única portada que se sitúa
a los pies de la iglesia. Esta portada data de principios del siglo XVI remodelándose su interior a
mediados del XVII, convirtiéndose en obra barroca con material de ladrillo, mampuesto y tapial.
Su planta tiene forma de cruz latina de una
sola nave que se cubre con bóveda de medio
cañón con lunetos. En el crucero se levanta una
bóveda semiesférica sobre pechinas con linternas y ocho nervios, mientras en la capilla mayor
encontramos el esquema de medio cañón. Se
sostiene sobre pilastras y la cubierta es de tejas,
a dos aguas y armazón de par y nudillo.
En el retablo mayor hallamos una imagen de
candelero de la Virgen de la Merced de mediados del siglo XVII igual que el retablo. Está cubierto por una cúpula con yeserías decorada con
ocho nervios enmarcando retratos de madera
de la orden. En el tercer cuerpo se encuentra
San Andrés, del siglo XVI, de la escuela de Roque Balduque rematando un San Miguel del siglo XVIII. Hay un lienzo con la aparición de la Virgen a los Mercedarios.

P

En el muro izquierdo de la nave del Evangelio observamos otro retablo de un solo cuerpo y tres calles entre estípites con fecha de mediados del siglo XVIII. Alberga una escultura de
San José, de principios del siglo XVIII, mientras
que las imágenes del Niño Jesús y la Inmaculada
que también aparecen en el retablo son contemporáneas a éste, del siglo XVIII.

Fachada con
puerta única
de acceso
directo desde
la calle de
estilo gótico
mudéjar en
ladrillo
rematado en
espadaña y
campanario de
tres cuerpos.

Convento de San Andrés

Otro retablo, del neoclásico, contiene la
escultura de San Ramón Nonato del XVIII
procedente de la Iglesia del Santo Ángel de
Sevilla.
Aparece, igualmente, una pintura sobre tabla de Cristo con la Cruz a Cuestas de estilo
manierista, del siglo XVII, con corona y potencias de metal que se encuentra, actualmente,
en dependencias del convento.
En el muro derecho encontramos un retablo-hornacina con un lienzo de San Cayetano con fecha de 1752. De este mismo siglo
son además los lienzos que reflejan escenas
de la vida de San Ramón Nonato situados en
los muros de la nave. En el centro de esta,
en el pavimento más exactamente, se encuentra una lauda sepulcral que per tenece
al fundador Gonzalo Jiménez de Benjumea y
que data de 1530.
En la bóveda de la nave, pinturas del XVIII
que representan a San Pedro Armengol, San
José con el Niño y San Pascual. En el coro al-

to, una Anunciación.
En el coro bajo, que se abre por el lado
de la Epístola, bóvedas decoradas con pinturas murales del XVII. El retablo está dedicado
a la Virgen de la Merced, en madera tallada del
siglo XVIII.Tiene tres cuerpos, tres calles y ático. Contiene la escultura de la Virgen. En los
laterales, veinte sitiales en madera de 1803. En
las hornacinas de los muros se hallan entre
otros la Virgen con el Niño, San Pedro Nolasco, crucifijo de marfil fechado en 1897, una cruz
de madera, etcétera.
En la clausura, imagen de Virgen con el Niño del siglo XV, pintura sobre tabla representado a la Piedad, manierista del XVI de Luis de
Morales, Crucificado de marfil del XVII, lienzo
de la Piedad copia de Murillo, Risco de marfil,
casullas y dalmáticas del XVII, Niño Jesús en
plomo, Crucifijo de alabastro, lienzos de Dolorosa y Virgen con el Niño, lienzos de los Siete Arcángeles y Ecce Homo, entre otras obras
artísticas y religiosas.

Nave con bóveda de medio cañón y
lunetos que sustituiría, probablemente,
al artesonado en madera primigenio.

Retablo de San Ramón Nonato
procedente de templo sevillano.
Decoración simple. Siglo XVIII.

M A R C H E N A

Altar Mayor. Escultura de
San Andrés en hornacina
superior. Siglo XVI.Taller de
Roque Balduque.

San Cayetano. Lienzo. Mediados del XVIII.

Tabla de Crucificado. Interior de
la clausura. Siglo XVII.

Retablo de San José. Nave del evangelio. Siglo XVIII.
Un solo cuerpo y hornacina central.

Parte anterior al presbiterio. Lápida del
fundador del templo. Gonzalo Jiménez de
Benjumea. Siglo XVI.

Pintura de la nave con
representación de
escenas de la orden
de la Merced.

Convento de San Andrés

Es uno de los templos
conventuales más pequeños de la villa y encierra dentro de sus
muros a la orden mercedaria. De estilo gótico mudéjar, pasó por
grandes cambios estructurales en los siglos
XVII y XVIII.
Igualmente, es otra de
las numerosas fundaciones de los Ponce de
León continuando una
iniciativa privada. La
riqueza artística que
encierra, se halla especialmente en el interior
de la zona conventual
consistiendo en bienes
muebles tales como
lienzos, tallas en marfil y orfebrería. El coro bajo es digno de
destacarse por sus pinturas murales.
Coro bajo. Lado de la Epístola.
Bóvedas con pinturas murales.
Siglo XVII. Retablo de la Virgen
de la Merced.

Coro. Crucificado de marfil.
Detalle del coro.
Pinturas en los muros.
Policromía.

M A R C H E N A

Claustro conventual del siglo XVI. En el centro, fuente original de la fundación de los jesuitas.

M A R C H E N A

Convento de Santa Isabel
Es uno de los numerosos templos conventuales de fundación del Señorío de
Marchena y Ducado de Arcos. Destinado a Colegio, fue establecido para los
jesuitas los cuales le implantaron su estilo arquitectónico.
ste edificio fue colegio de los padres jesuitas del que aún se conserva el claustro principal y la iglesia. Fue fundado por
Don Luis Ponce de León, Duque de Arcos y Señor de Marchena, y Doña María de Zúñiga a mediados del siglo XVI. En la actualidad está regido
por la comunidad de Franciscanas de los Sagrados Corazones.
El claustro es casi de forma cuadrada, con
seis arcadas en el lado mayor y cinco en el menor que descansan sobre columnas de mármol
blanco con capiteles corintios. Posee un patio
construido por el hermano Gonzalo Hernández,
con una fuente en cuya taza superior se representan cabezas de angelitos.
El templo fue construido entre 1566 y 1588
según las trazas de Hernán Ruiz y Bartolomé

E

Fachada lateral de acceso directo al claustro situada a
los pies del templo.

Bustamante. En el exterior, las dos modernas portadas de la iglesia son de esquema adintelado.
La iglesia está formada por tres naves. Ésta
presenta tres tramos cubiertos con bóvedas
vaídas de casetones. El crucero posee la misma
bóveda vaída, si bien en ésta se abre la clave para situar una linterna. Los brazos de éste y la capilla mayor presentan bóvedas de cañón. Las laterales tienen bóveda de arista. Los soportes son
pilares y los arcos que separan las naves son apuntalados. Recientemente han sido descubiertas.
Alonso Matías fue en 1610 el diseñador del
retablo mayor, que está compuesto por banco,
dos cuerpos de tres calles y ático. Una obra de
la Inmaculada realizada en un taller castellano de
la primera mitad del siglo XVII preside el camarín central, del siglo XVIII.
El banco está compuesto por lienzos que
representan el Sueño de San José con el Niño
y San Juan Bautista, obras de Alonso Vázquez
realizadas entre 1599 y 1600. Sobre la puerta
del Sagrario, pintura de la Virgen con el Niño del
siglo XVI.
En el segundo cuerpo hallamos dos pinturas de San Luis Rey de Francia, la Anunciación
y San Rodrigo, ambas realizadas entre 1607 y
1608 por Juan de Roelas.
El retablo colateral izquierdo acoge un lienzo de la Virgen del Pópulo, pintada en 1578 por
el hermano José Valeriani. El retablo es de madera dorada y policromada.Tiene una calle, banco, cuerpo y ático. En la puerta del Sagrario, San
José con el Niño.
El retablo colateral derecho data de hacia
1750 y en él podemos observar un lienzo con
la Alegoría de la Inmaculada Concepción, cometida entre 1607 y 1608 por Juan de Roelas el
cual procede del Retablo Mayor. En los laterales
se sitúan dos esculturas de San Rafael y San Mi-

Inmaculada. ¿Alonso Cano?

Convento de Santa Isabel

guel, de la misma época del retablo. En el ático,
relieve del Nacimiento del siglo XVIII.
En el brazo izquierdo del crucero hallamos
el retablo de San Francisco Javier y está compuesto de banco, un cuerpo con tres calles entre estípites y ático. En los laterales apreciamos
esculturas de San Juan Bautista y de San Pablo
y relieves de la Huida a Egipto y de dos santos.
En el centro, la imagen de San Francisco Javier
del siglo XVIII.
En el brazo derecho del crucero, vemos un
retablo de finales del XVIII, de un solo cuerpo,
decorado con motivos florales, cobijado por dosel. En el centro se halla una escultura del Crucificado, a cuyos pies se sitúa una imagen en candelero de la Dolorosa, con vestidura de
terciopelo, y, a los lados, los lienzos de la Dolorosa y San Juan del siglo XVIII.
La iglesia posee además en una de sus dependencias, una escultura de la Inmaculada que
es obra del escultor Alonso Cano, y entre sus
piezas de orfebrería resaltamos un cáliz de plata lisa que data del último tercio del siglo XVIII
y que conserva aún los punzones de Nicolás de
Cárdenas, con fecha de 1718.
En otras, lienzos de Apóstoles, Presentación
de la Virgen en el Templo, Desposorios de la Virgen, Adoración de los Pastores, Adoración de
los Reyes, siguiendo las líneas del pintor Matías
de Arteaga. En zona del Colegio, Ecce Homo,
pintura sobre tabla del siglo XVI y otros lienzos
flamencos, copias de Rubens.

Hornacina barroca con la Inmaculada
de la escuela castellana del siglo XVII.

Nave central estructurada en bóvedas vaidas.Al fondo, coro alto. En el centro, linternas. Las naves
laterales han sido descubiertas. Se sostienen con arcos ojivales.

Altar Mayor de dos cuerpos y tres calles. En el centro, camarín de la Virgen Inmaculada.
Lienzo de la Anunciación de la Virgen del pintor Roelas. Siglo XVIII. En él se aprecia el icono de
los jesuitas.

M A R C H E N A

Panorámica de la nave principal.

Convento de Santa Isabel

Puerta del Sagrario.Virgen con el Niño. Siglo XVI.

Retablo de la Inmaculada. Alegoría.
Principios del siglo XVII. Juan de
Roelas. Procede del Retablo Mayor.

Retablo barroco de la Virgen del Pópulo,
advocación traída de Roma.Autor:Valeriani.
Último tercio del siglo XVI.

Retablo de San Francisco Javier. Siglo XVIII. Lado izquierdo del
crucero. Cuerpo y tres calles.

Es uno de los numerosos templos conventuales de fundación del Señorío de Marchena y
Ducado de Arcos. Destinado a Colegio, fue establecido para los jesuitas los cuales le implantaron su estilo arquitectónico. Recientemente ha sufrido una gran transformación
exterior e interior devolviéndole su sentido primigenio.
Dentro de él sobresalen el Retablo Mayor con pinturas extraordinarias de Roelas, el retablo de la Virgen del Pópulo, el Retablo de la Inmaculada y el de San Francisco. En zona
adyacente, el claustro de columnas.
El edificio ha adquirido en los últimos tiempos, una extraordinaria puesta en valor.

Retablo de la Inmaculada. Escultura de
San Antonio.Autor:Alonso Cano.

M A R C H E N A

Retablo del Crucificado. Lado derecho del crucero. Cubierto con dosel. Lienzos de la Dolorosa y San Juan. Siglo XVIII.

Nave lateral del lado de la Epístola. Balconada para los oficios litúrgicos
destinada a los Duques.

Ecce Homo.Tabla de escuela flamenca.

Fachada. Puerta de acceso al convento de franciscanas.Azulejos
del siglo XVII representando la Inmaculada, la iconografía de la
orden religiosa y del Ducado de Arcos.

M A R C H E N A

Convento de la
Inmaculada Concepción
Segundo convento de franciscanas clarisas junto con el de Santa Clara,
fue fundación de los Duques de Arcos sufriendo numerosas vicisitudes
hasta su ubicación definitiva dentro de unas casas de Palacio.
onvento fundado para franciscanas clarisas en el año de 1624 por los virreyes de
Nápoles D. Rodrigo Ponce de León, IV
Duque de Arcos y su esposa Doña Ana de Aragón y Sandoval. Anteriormente estuvo en la ermita de San Lorenzo, pasando luego por la casa
de los Montiel hasta su ubicación en unas casas
de Palacio cedidas por el Señor de la villa.
Esta iglesia se sitúa junto a la iglesia de Santa María de la Mota. Fue construida a mediados del siglo XVII y posteriormente reconstruida en el XVIII, decorándose en estas fechas.
La entrada es un pequeño vano adintelado sobre el que figura un panel de azulejos con
los escudos de los fundadores y la Inmaculada
cuya iconográfica sigue fielmente la de Pacheco,
del siglo XVII. La espadaña es de ladrillo y azulejos con dos vanos y un cuerpo con remate.
Consta de una sola nave, cuyo cuerpo se
cubre con bóveda de cañón con arcos fajones
y lunetos, y la capilla mayor lo hace con bóveda semiesférica sobre pechinas. Se sustenta sobre pilastras adosadas al muro. El arco triunfal
y los de la nave son de medio punto. Contiene
en sus muros una gran colección de grabados
de diferentes épocas. El coro está situado a los
pies del templo, separado por reja y está cubierto
con bóveda de cañón.
El retablo mayor es de madera y data de hacia 1750 y está formado por banco y un cuerpo de tres calles sin policromar separadas por
estípites y ático. Las calles laterales albergan esculturas de Santo Domingo de Guzmán, San
Francisco de Asís, Santa Clara y Santa Rosa de
Vitervo y en el ático un relieve de la Inmaculada. En la hornacina central se aprecia una imagen de candelero de Nuestra Señora de la Con-

C

cepción del siglo XVIII con corona de plata repujada. En la puerta del Sagrario,Virgen cuidando del sueño del Niño y Crucifijo. En las pechinas de la cúpula, cuatro medallones de San
Francisco y tres clarisas.
En muro izquierdo del presbiterio se sitúa
otro retablo de hacia 1750, sin dorar, cuyas calles laterales acogen diversas esculturas de esa
misma época de la Virgen y San Juan y en el centro un Crucificado de marfil madrileño del siglo XVII en madera de ébano. Le sigue el retablo de San Francisco en madera sin policromar.
En la nave del Evangelio hallamos otro retablo, de la Virgen de la Soledad, de un solo cuerpo con tres calles con estípites de hacia 1750 sin
dorar al igual que las esculturas que alberga y
que son de escasa importancia.
En el muro derecho del presbiterio se sitúa
un retablo igualmente de estípites de hacia 1750
que ampara una imagen de candelero de Santa
Clara. Sobresale un Nacimiento de barro de finales del XVIII de origen napolitano. Le sigue un
retablo con vitrina entre estípites de mediados
del siglo XVIII, cuyo centro está ocupado con una
escultura de San José con el Niño, y el ático, con
un relieve de la Sagrada Familia del siglo XVIII.
Sobre la puerta de entrada al templo, escudo de los Duques de Arcos, sus fundadores y
Patronos.
El coro es un pequeño museo donde sobresale el retablo de la Virgen del Socorro, de escayola y tela encolada del siglo XVII con su imagen
titular de candelero del XVIII y Niño de madera
tallada. En el ático, Crucificado. En sus lados, hornacinas de San Antonio y Santa Catalina, mártir.
En los laterales de los muros y techos, colecciones de grabados diversos entre los que

Sagrario.Virgen cuidando del
sueño del Niño.

Retablo de San José
y el Niño.
Barroco policromado
con vitrina.
Ático con relieve
de la Sagrada Familia.

Convento de la Inmaculada Concepción

destacan las firmas de Goberl, Amlina, Mariete,
Glouwet, Goztier, Durero. Igualmente, otros de
Callot. A todo ello, someramente, deben añadirse, la lápida sepulcral de Sor María de la Antigua, óleo de Ecce Homo,Virgen de Guadalupe y el órgano con caja del siglo XVII con
decoración chinesca. En el interior de la zona
conventual, una escultura de San Juan Bautista
Niño, de marfil, del siglo XVII; un Niño Jesús Dormido;Virgen Niña Dormida; cálices; bargueños;
Virgen con el Niño, de alabastro; lienzo de Santa Clara del siglo XVI; arqueta eucarística de plata, etcétera.

Cúpula. Bóveda semiesférica con pechinas.
Contiene medallones de San Francisco y Santas Clarisas.

Espadaña. Pasado el compás, se observa la espadaña,
de ladrillo, con doble vano en el campanario y
rematada en triángulo.

Retablo
de San
Francisco sin
policromar.
Imagen de
titular de la
orden clarisa
que alberga el
convento.

Nave central. Panorámica de la nave en dirección al coro bajo.
Bóveda de cañón con arcos fajones y lunetos. En los muros, grabados.

M A R C H E N A

Retablo Mayor. Madera sin policromar. Banco, un cuerpo, tres calles y ático.
Hacia mediados del siglo XVIII. Lo corona un relieve de la Inmaculada.

Convento de la Inmaculada Concepción

Retablo con crucifijo en marfil de
escuela madrileña.
Madera de ébano.

Retablo de la Virgen de la Soledad.
Madera sin policromía.
Cuerpo y tres calles. Hacia 1750.

Sagrario. Crucificado.

Retablo de Santa Clara. Nacimiento.
Escuela napolitana. Siglo XVIII.

Segundo convento de franciscanas clarisas junto con el de Santa Clara, fue fundación de los Duques de Arcos sufriendo
numerosas vicisitudes hasta su ubicación
definitiva dentro de unas casas de Palacio
cedidas para este fin, en el primer tercio
del siglo XVII. Es uno de los símbolos más
apreciados por la población de la villa.
Constando de una sola nave es preciso destacar en él sus retablos sin policromar con
tallas en relieve espléndidas, su riquísima
colección de grabados, y el coro bajo.
En el interior de la clausura, alberga elementos artísticos de indudable valor, especialmente en las artes escultóricas y en
la orfebrería.

Retablo de Santa Clara.
Escultura de candelero. Siglo XVIII.

M A R C H E N A

Coro bajo situado a
los pies de la nave.
Retablo de la Virgen
del Socorro.
Escayola y tela
encolada.
En el ático,
Crucificado.
Grabados.
Colección riquísima.
Encierra las firmas
de Goberl,
Glouwet, Durero.
Donación de la
Duquesa de Arcos
Doña Guadalupe a
principios del
siglo XVIII.

Nave central. Bóveda de cañón con lunetos. Está decorada con yeserías barrocas de contenido
religioso junto con elementos geométricos y vegetales.

M A R C H E N A

San Agustín
San Agustín es el templo colosal de Marchena por sus dimensiones.
Enclavado en uno de los cerros más elevados del casco urbano, su construcción
pasó por diversas vicisitudes desde el siglo XVII hasta su culminación definitiva.
sta iglesia, perteneciente a un antiguo convento agustino empezó a ser construida
en la segunda mitad del siglo XVII, y en
ella se aprecia la transición del barroco al neoclásico; es arquitectónicamente una de las iglesias más importantes de esta localidad. Fue fundado su convento en 1591 estableciéndose en
la ermita de Nuestra Señora de Gracia.
Exteriormente la fachada presenta esquemas de la arquitectura madrileña de la mitad del
siglo XVII, con pórtico que se abre en tres arquerías. Su diseño parece indicar que el proyectista estaba conectado con el arte cortesano madrileño. Sin embargo, el claustro del convento,
propio de la arquitectura barroca sevillana del
siglo XVIII, presenta dos cuerpos, el primero está abierto con arquerías y el segundo cerrados
con ventanales.
El interior, de planta de cruz latina, consta
de tres naves levantadas con pilares que llevan
cuatro columnas adosadas abriendo arcos de
medio punto. Bóvedas de cañón con lunetos cubren la nave central, mientras las laterales lo hacen con bóvedas vaídas. El interior del templo
está totalmente cubierto y decorado con yeserías de temas religiosos y elementos geométricos y vegetales. En el crucero aparecen en los
machones esculturas de santos, apóstoles y evangelistas mientras en las pechinas figuran escudos
nobiliarios de los Ponce de León los cuales fueron sus fundadores. Ángeles volanderos adornan la cúpula sobre pechinas.
Siguiendo con el interior de la iglesia, hay
que destacar que posee numerosos retablos.
El de mayor tamaño, y principal, está desprovisto de sus imágenes originales y muestra el tránsito del estilo rococó al neoclásico y puede fecharse hacia 1800. Es de madera dorada y
policromada.Tiene una calle, ático y tres cuer-

E

pos neoclásicos del XIX con motivos decorativos de estilo imperial. En el ático se encuentra
San Agustín venciendo a la herejía. En el muro
lateral izquierdo del presbiterio se halla el sepulcro de Don Manuel Ponce de León, Duque
de Arcos, muerto en el año 1696.
En la nave izquierda, en el lado del Evangelio encontramos un retablo de San Agustín con
imagen de candelero del XVIII y lienzo de la Soledad. Siguen los retablos de San Antonio de Pa-

Portada.Arquitectura madrileña
siguiendo las trazas de sabor
cortesano.

San Agustín

dua, de la Virgen de la Palma, de la Divina Pastora cuya escultura es del XVIII, y el retablo del
Cristo de las Ánimas.
En el crucero, retablo de la Virgen del Carmen y púlpito de hierro forjado del siglo XVIII.
En la parte derecha del crucero, en el lado de la
Epístola, observamos otro retablo, en esta ocasión de estilo barroco que alberga una figura de
la Virgen con el Niño del autor Roque Balduque
y que se puede fechar en el segundo tercio del
siglo XVI. Le sigue un retablo neoclásico de madera policromada con imagen titular moderna e
imágenes de San Juan Batista y San Rafael. Junto a este retablo se abre la sacristía.
Yendo hacia los pies encontramos en el primer tramo, lienzo de Cristo, San José en madera policromada y San Cristóbal. En el tramo
siguiente, Santa Rita de Casia al que sigue el retablo de San Blas. El último tramo tiene un retablo con santo agustino.
El coro alto se levanta a los pies de la iglesia y en sus paredes laterales figuran unos lienzos de San Agustín con la Virgen y el Niño de
Sebastián de Llanos Valdés y un San Agustín relacionado con Ribera. La baranda es de hierro
forjado del XVIII y en su recinto encontramos
un órgano de madera tallada, de principios del
siglo XIX
La portada de los pies es una triple arcada
con atrio flanqueada con dos torres de cuatro
cuerpos. El atrio se cierra con una reja del siglo XVIII. Centuria de la que son las tres puertas de acceso a la iglesia así como la que se encuentra en el lado de la epístola que se comunica
con el claustro.
El interior de la iglesia se decora con yeserías policromadas de la misma centuria produciéndose motivos florales, animales, mascarones, ángeles, etcétera, que se han relacionado
con las técnicas decorativas y materiales de la
región de Puebla de los Ángeles en México. Recientes estudios la hacen resultado de los yeseros de Fuentes de Andalucía.

Detalle de una de las dos torres
que flanquean la fachada.

Cúpula. Se sustenta sobre pechinas con escudos nobiliarios de los fundadores
del templo: los Ponce de León.

M A R C H E N A

Altar Mayor. Corresponde al cambio del rococó al neoclásico. Madera dorada y policromada. Se remata en escultura de San Agustín.

San Agustín

Retablo de San Agustín. Imagen de candelero del siglo XVIII.

Retablo de la Virgen de la Palma. Barroco,
encierra la imagen de la titular de la Cofradía
de penitencia.

Cristo de las Ánimas. Retablo barroco cuyo
fondo representa los condenados a las penas
del Purgatorio. Siglo XVIII.

Tumba de don Manuel Ponce de León, fundador del
templo. Lado del Evangelio. Su cuerpo fue trasladado
al panteón desde Madrid.

San Agustín es el templo colosal de
Marchena por sus dimensiones. Enclavado en uno de los cerros más elevados
del casco urbano, su construcción pasó
por diversas vicisitudes desde el siglo
XVII hasta su culminación definitiva,
muy posterior, encontrándose inconcluso en algunos de sus elementos tal
como prescribía su diseño primitivo.
En él sobresalen la cúpula con linterna,
las naves y, especialmente, las yeserías
barrocas que le han proporcionado la
connotación de templo entroncado con
la ornamentación colonial americana
aunque recientes hipótesis tienden a
una cierta negación en sus similitudes.
Pretendía ser mausoleo de sus fundadores, los Ponce de León.

M A R C H E N A

San Agustín. Coro alto. Lado del Evangelio.
Atribuido a Ribera, pintor del claroscuro.

Virgen con el Niño. Roque Balduque.
Puede ser la imagen más antigua del
templo. Procede del antiguo convento
de agustinos.

Atrio con triple arcada.Arcos colgantes. El del centro, trilobulado, y los laterales,
de medio punto. Contiene una profusa decoración de yeserías.

Púlpito. En uno de los ángulos del crucero.
Hierro forjado con la heráldica de los Ponce.

Altar Mayor en forma de hornacina con imagen de San Miguel Arcángel.
El retablo, en madera sin policromar, contiene una exuberante decoración.

M A R C H E N A

San Miguel
San Miguel es el exponente de una transformación: desde ermita primitiva situada
en el extrarradio de la población, a parroquia de uno de los barrios más poblados
de la villa por el aumento demográfico continuado a partir del siglo XVI.
sta iglesia, construida en ladrillo, está constituida por tres naves, siendo la central
más alta que las laterales, de tres tramos
cada una con capillas, y separadas por pilares cruciformes que sostienen arcos apuntados. Se cubre con bóveda de medio cañón con lunetos en
la nave central y alfarjes en las laterales.
La iglesia presenta un núcleo mudéjar que
fue modificado posteriormente en el siglo XVIII,
siglo del que datan las capillas laterales y el coro. Posiblemente, fue una capilla construida en
los arrabales durante el siglo XVI dedicada a San
Miguel Arcángel.
Exteriormente presenta una torre y dos portadas, una situada en el lado izquierdo y otra en
el derecho. La torre y las portadas fueron construidas en la época neoclásica. No nos debe confundir la fecha de una de las portadas, 1964, que
hace referencia a una restauración.
La cabecera de la iglesia es plana, abriéndose
en la nave izquierda dos capillas construidas en
el siglo XVIII. La de Nuestro Padre Jesús Nazareno tiene dos tramos. El primero, cubierto con
bóveda de cañón con lunetos y el segundo, con
cúpula y linterna. La segunda, encierra tres espacios: el primero, con bóveda de crucería, el segundo con cúpula y linterna, y el camarín de la
Virgen con cúpula. Esta capilla tiene un retablo
del siglo XVIII con relieve de San José conteniendo escultura de candelero de la misma.
El retablo mayor, de estilo rococó, es de madera tallada sin dorar, procedente de Osuna y
data de la segunda mitad del siglo XVIII. Arropa una escultura de San Miguel portando un escudo y espada de plata, que fue esculpida en
1657 por Pedro Roldán. La mesa de altar es de
madera de la misma estilística que el retablo
en cuyo banco existe un Crucificado del XVII.
En la nave izquierda, junto a la cabecera, en-

E

contramos un retablo de columnas salomónicas
constituido por tres calles y un ático, del año
1709. Una imagen sedente de Santa Ana de comienzos del siglo XVII hallamos en la hornacina central. En los laterales, dos esculturas de San
Pedro y San Pablo, de la misma época del retablo. En esa nave se encuentra la capilla dedicada
a la Virgen de los Remedios.
En la capilla de Jesús, el retablo mayor presenta estípites y alberga en la hornacina central,
hoy camarín, una escultura de Jesús Nazareno,
de mediados del siglo XVII con potencias de plata de la misma época. En los laterales observamos dos retablos de hornacina, constituidos con
columnas de orden salomónicas, de principios

Uno de los exvotos populares
situado en la sacristía.

Fachada principal.
Portada y torre. La
primera,
reconstruida, y la
segunda, neoclásica,
de dos cuerpos y
campanario.

San Miguel

Escultura de San Miguel, de Pedro Roldán, fechada en
1657 portando escudo y espada de plata imitando un
centurión romano.

del siglo XVIII. El retablo de la derecha posee
una imagen de la Virgen Dolorosa de vestir, de
la escuela granadina, del siglo XVIII, y el de la
izquierda una figura de San Juan del siglo XVII
con restauración moderna, ambas titulares de
la cofradía.
En esta nave, al fondo, se halla una capilla
con retablo dedicado a San Isidro Labrador, del
siglo XVIII.
En la nave derecha se adosan varios retablos. El más cercano a la pila bautismal es el
más pequeño de estilo rococó y presenta una
imagen de Ecce Homo, todo del tercer tercio del siglo XVIII. El otro retablo, de comienzos del siglo XVIII, está adornado con columnas salomónicas, donde se puede observar un
grupo de la Sagrada Familia, de serie, que conserva en el ático un relieve de la Anunciación
de la misma época del retablo.
En lo que refiere a la pintura, hay que destacar un lienzo de la Coronación de la Virgen,
del segundo tercio del siglo XVIII, con mar-

co-doselete decorado con rocalla.
En la sacristía hallamos piezas dedicadas al
culto de valor artístico. Destaca entre las ropas un terno de terciopelo rojo con la capa de
tela adamascada.
Entre la orfebrería hay que citar varios cálices, dos de ellos de estilo rococó, con ornamentación muy plana de tipo manierista. Son
muy numerosas las piezas de estilo neoclásico,
donde las de mayor tamaño son del platero
sevillano P. Palomino.
Para finalizar, añadir un porta viático en
forma de corazón y un portapaz de plata dorada donde se representa a San Miguel y dos
lámparas de plata, una en la capilla de los Remedios, de estilo rococó, y otra en la capilla
del Sagrario, de principios del siglo XIX.
En la casa de Hermandad, o de Jesús Nazareno, se encuentra una magnífica colección
de exvotos populares pertenecientes al siglo
XIX en tablillas de madera con representación
de milagros atribuidos a Jesús Nazareno.

Capilla Sacramental. Contiene la
imagen de Jesús Nazareno, la más
venerada de la población. Las paredes
y cúpula están decoradas. Siglo XVIII.
Detalle de Jesús Nazareno con la Cruz
a Cuestas.Autor anónimo.

M A R C H E N A

Cúpula semiesférica de la capilla sacramental, con lunetos.

Nave central con bóveda de cañón y lunetos apoyada en arcos de medio punto.

Capilla de Nuestra Señora de los Remedios con bóveda
de crucería y cúpula. Siglo XVIII.

San Miguel

Pequeño retablo con lienzo del Cautivo, de traza popular, ubicado cerca
de la zona bautismal.También denominado Ecce Homo.

San Miguel es el exponente de
una transformación: desde ermita primitiva situada en el extrarradio de la población, a parroquia de uno de los barrios
más poblados de la villa por el
aumento demográfico continuado a partir del siglo XVI.
De la misma manera, en el sentido artístico, pasó de ser un
templo de orinen gótico mudéjar a transformarse en una
iglesia plenamente barroca. En
él sobresalen la imagen de su
advocación y los distintos retablos entre los que adquiere
una gran devoción popular el
de Jesús Nazareno, escultura
con una inmensa identidad en
la villa.

Detalle del coro, sencillo en sus líneas.

Retablo de Santa Ana, barroco, con imagen sedente de la
Titular. Principios del XVIII.

Lienzo de la Coronación de la Virgen.
Segundo tercio del XVIII.

M A R C H E N A

Retablo de la Sagrada Familia donde lo más destacado es la estructura en madera.

Exvotos o recuerdos de curaciones en honor
a Jesús o la Virgen por favores recibidos.
Casa Hermandad. Siglo XIX.

Retablo de San Isidro Labrador: banco, cuerpo y ático.

Hermosa perspectiva de la fachada principal y de la torre desde la plaza.

M A R C H E N A

San Sebastián
San Sebastián, al igual que San Miguel, pasó de ermita a parroquia y del
estilo mudejárico al barroco. De grandes dimensiones, descuella el Altar
Mayor con la escultura del Santo Patrono y diversos altares menores.
dificio construido en mampostería y ladrillo que se levantó en 1778 tras el derribo del anterior templo mudéjar dedicado al Patrón de la villa. Su construcción
primitiva es del siglo XVI y fue afectado por
el terremoto de Lisboa recomponiéndose en
su casi totalidad. Está constituido por tres naves separadas por pilares cruciformes unidos
por arcos de medio punto siendo de esta forma constructiva, también, el arco toral. La nave
principal está cubier ta por un ar tesanado de
madera del siglo XVIII y las naves laterales con
bóvedas y colgadizos. La capilla mayor y los brazos del crucero se cubren con bóvedas de cañón con lunetos. Sobre el crucero se asienta
una bóveda vaída.
A los pies de la nave de la Epístola se encuentra una capilla singular, añadida en la segunda mitad del XVIII, de planta circular con cúpula y linterna diseñada por el maestro de la
catedral de Sevilla Ambrosio de Figueroa. Al exterior encontramos dos portadas de estilo clasicista en las naves laterales y otra, cegada, de ladrillo cortado del siglo XVIII.
Al exterior, igualmente, en el lado del Evangelio, se alza una sencilla torre con campanario,
del siglo XVI, de ladrillo y cerámica.
El retablo principal, dedicado a San Sebastián, de mediados del siglo XVIII, posiblemente
de 1770, es de estilo barroco, en madera dorada, y está formado por tres calles separadas por
estípites, en cuyos laterales figuran las esculturas
de San Pedro y San Pablo. Una grandiosa escultura de San Sebastián de finales del siglo XVI
encontramos en la hornacina principal la cual
es atribuible a Gaspar del Águila en 1580. En el
cuerpo superior del retablo, una Inmaculada en
madera estofada y policromada y Crucificado,
los dos del XVI.

E

Un pequeño retablo de
estilo barroco de mediados del
siglo XVIII encontramos en la
nave izquierda, del Evangelio,
que a su vez alberga una escultura de San Bárbara de esa
misma época.
Luego, retablo en madera
dorada con dos cuerpos y tres
calles de finales del XVII. En el
banco de dicho retablo, relieves con San Juan Evangelista
y San Mateo en madera del siglo XVI.
En el crucero está este retablo de finales del siglo XVII,
con columnas de estilo salomónico, y en cuya hornacina
central aparece la escultura de
la Virgen per teneciente a la
hermandad de penitencia. En
sus laterales se sitúan dos esculturas de los arcángeles San Rafael y San Gabriel. En el Sagrario
de este retablo, se pueden observar dos relieves de San Mateo y San Juan Evangelista de finales del siglo XVI. A su vez en el ático encontramos una escultura de San José con el Niño
de finales del siglo XVII.
En el altar de cabecera otro retablo, del primer tercio del siglo XVIII, cuya hornacina principal alberga una escultura de Niño Jesús, de vestir, con atributos de la Pasión correspondiente al
siglo XVII y que procesiona en la estación de penitencia.Tiene tres calles y tres cuerpos En sus
calles laterales apreciamos esculturas de San Roque, San Ginés, San Blas, San Nicolás y San Esteban y en el ático, San Lorenzo.
En la cabecera de la nave de la Epístola, retablo en madera dorada y policromada con dos

Exterior de la capilla del Sagrario,
cuya obra fue diseñada en el siglo
XVIII por Ambrosio de Figueroa.
Se remata en linterna. Uso del
ladrillo combinado con el azulejo.

San Sebastián

cuerpos y tres calles del siglo XVIII que contiene en la hornacina central un Crucificado.
La cubierta de la cabecera tiene pinturas
murales con los temas de las Postrimerías, del
siglo XVIII.
En el primer trayecto de la nave lateral derecha existe un retablo barroco, del primer tercio del siglo XVIII, que acoge esculturas de San
Pedro y San Juan Nepomuceno, en las calles laterales, y de San José con el Niño en la hornacina principal. Está fechado en 1763. El altorrelieve representa a Jesús camino del Calvario.
Contiene un Niño Jesús en madera policromada. Procede del extinto convento de los jesuitas de la Compañía.
Le continúa un retablo de la Virgen del Carmen, de procedencia privada. A continuación sigue la capilla del Sagrario, que fue construida entre 1758 y 1762 por Ambrosio de Figueroa y
que presenta dos tramos, el primero con forma
rectangular y el segundo con forma circular, este último cubierto con una cúpula. Está a su vez
presidido por un altar de cerámica con imagen
moderna de la Virgen de los Desamparados de
Castillo Lastrucci y el sepulcro de los padres del
Obispo Salvador Barrera realizado por el escultor Coullaut Valera. Exteriormente está coronado con una cúpula bellamente recubierta
con tejas policromadas.
La sacristía esconde interesantes piezas de
orfebrería, entre las que hay que destacar unas
bellísimas crismeras de doble trazo, rematadas
en cruz de sección circular y con cuidada labor de repujado y cincelado en la peana, relicario de 1711 donado por Don Joaquín Ponce de
León, portapaz de plata, cálices, viático, navetas, porta óleos, vinajeras, copones, crismeras,
con punzones de Olavide, Guzmán, Arisca, etcétera.
También hay que reseñar que en su interior
figura una original cajonería barroca con catorce pinturas sobre tabla de santos, separadas por
medias columnas salomónicas y rematadas por
labor de "ces" caladas procedente del antiguo
convento de San Francisco. Con el punzón de
Córdoba hay varias piezas. La de más interés es
un acetre con decoración de rocalla de fecha
de 1767.También cordobés es un cáliz con fecha de 1777 y el punzón de Leiva.
Igualmente es conveniente señalar una pintura de la Virgen de los Reyes, una Virgen de
Guadalupe y un crucificado del XVI.

Torre de ladrillo, de dos cuerpos con campanario de cuatro vanos rematada en chapitel no lineal.

Bóveda central en el crucero con pinturas al fresco que
contienen simbología sobre San Sebastián.

M A R C H E N A

Nave central sustentada en arcos de medio punto. Como estructura de la techumbre, artesonado en madera.

Retablo Mayor con imagen del Santo Patrono San Sebastián.

Imagen de San Sebastián, patrono de la villa.

San Sebastián

Nave lateral en cuyos muros se sustentan diversos altares menores.

Retablo de Santa Bárbara.

Retablo del Dulce Nombre de Jesús. Igualmente barroco, la pequeña imagen, muy
venerada, se ha atribuido tanto a Martínez Montañés como a Juan de Oviedo.

Crucificado en la zona de la cabecera del
templo. Madera dorada. Siglo XVIII.

San Sebastián, al igual que San
Miguel, pasó de ermita a parroquia y del estilo mudejárico
al barroco. De grandes dimensiones, descuella el Altar Mayor con la escultura del Santo
Patrono y diversos altares menores. Quizás entre sus elementos arquitectónicos debe
destacarse la capilla del Sagrario que sigue las trazas de Ambrosio de Figueroa, plenamente barroca en su interior y
exterior. Igualmente, debemos
hacer sobresalir el Retablo del
Dulce Nombre y la sacristía
con sus enseres muebles entre
los que sobresalen la cajonería
y la orfebrería.

M A R C H E N A

Sacristía. Cajonería para los enseres litúrgicos, especialmente para los sacerdotes. Procede del
extinguido convento de franciscanos de la capilla de la Veracruz.

Virgen del Carmen. Imagen de candelero.

Interior del Sagrario.Virgen de los Desamparados, de Castillo Lastrucci.
Posee cúpula con pinturas al fresco y linterna.

Vista frontal de la portada a la cual se accedía por patio que distribuía la
entrada al convento extinguido, al templo y a dependencias de la cofradía.

M A R C H E N A

Santa Clara
Perteneciente a un cenobio de franciscanas que mantuvieron un
poder económico importante durante el siglo XVII y el siglo XVIII,
sufrió una drástica desaparición en el siglo XX.
riginalmente era un convento de monjas franciscanas, destruido hace varios
años, y del que todavía se conserva la capilla, sede actual de la Hermandad de la Humildad y Paciencia y Nuestra Señora de los Dolores. Fue fundado por Elvira González de
Benjumea, esposa de Juan García de Lucenilla,
en el año de 1502, utilizándose el ladrillo y la
mampostería.
El edificio fue construido a principios del siglo XVI, pero la portada y la cubierta sufrieron
sendas modificaciones en la segunda mitad del
siglo XVIII.
Consta de una sola nave y presbiterio plano. La cubierta en la nave es de cañón con lunetos, y la cabecera plana.
Exteriormente presenta una portada de ladrillo avitolado, en el lado izquierdo de la iglesia,
con dos cuerpos, donde el superior porta la
figura de Santa Clara de fecha 1773. La cubierta es de tejas a dos aguas. La espadaña, a los pies,
es moderna, después del derribo en 1975 habiendo sido cambiada su orientación original.
El retablo mayor parece que se construyó
en 1642 y consta de cinco calles, tres cuerpos y
un remate, separadas las primeras por columnas
entorchadas con el primer tercio decorado. La
calle del centro y las dos de los extremos rematan sus cuerpos en frontones rotos y enrollados, conservándose en cada uno de ellos, los
órdenes dóricos, jónico y corintio.
En la calle central discurren esculturas del
Padre Eterno, el Crucificado, Santa Clara, mientras en las calles laterales se disponen relieves
de la Anunciación, Adoración de los Pastores,
Adoración de los Magos y Santa Ana con la Virgen, y esculturas de bulto de San Juan Bautista,
San Juan Evangelista, San Rafael, San Antonio y
San Francisco.

O

La imagen del Buen Suceso se halla en la
nave del evangelio y es de pequeño tamaño. Fue
realizada hacia 1600 por el escultor de origen
madrileño Ángel de Jesús y ocupaba la hornacina central del retablo mayor.
Otros pequeños retablos de época posterior se hallan en el lado izquierdo del retablo mayor. Uno es de tipo hornacina donde se observa una escultura de San José con el Niño de la
mitad del siglo XVIII. En el testero hallamos otro
retablo de finales del siglo XVIII que alberga una
nueva imagen de San Antonio.
En la parte derecha encontramos otro retablo que encierra una Inmaculada la cual es de
estilo rococó.
Dentro de la Iglesia hallamos diversos lienzos, uno de la Inmaculada de la segunda mitad
del siglo XVIII, y otro
de San José con el
Niño, también del siglo XVIII, además de
una visión de San
Antonio.
Destaca de la
iglesia su impresionante púlpito de hierro forjado de 1731,
con su tornavoz de
madera dorada y tallada.
Por último en la
sacristía hallamos un
lienzo de San José
con el Niño de F.Vegas que data del siglo XIX, copia de un
Murillo, y un incensario de plata del siglo XVII.

Retablo Mayor. Santa Clara.
Portada de ladrillo avitelado
orientada al Norte con dos
cuerpos, frontón partido y
hornacina que alberga a Santa
Clara. 1773.

Santa Clara

San José con el Niño.
Mediados del siglo XVIII.

Nave de cañón con lunetos en el primer cuerpo. De artesa en la cabecera. Presbiterio plano.

Incensario de plata. Uno de
los pocos enseres de platería
que se conservan.

San José con el Niño. Lienzo.
Siglo XVIII.

Retablo de San Antonio. La estructura es
barroca y la imagen, moderna.
Altar Mayor. Mediados del XVII.Tres cuerpos,
cinco calles y ático. Estilo clásico utilizando los
órdenes griegos. Posee una docena de
esculturas presididas por el Padre Eterno y un
Crucificado.

Púlpito de hierro forjado.
Año 1731. Posee tornavoz.

M A R C H E N A

Lienzo de la Inmaculada.
Siglo XVIII.

Muro del coro alto. Lienzo de
San José con el Niño. Siglo
XVIII.

Coro alto. Resto del que comunicaba la comunidad de clarisas con el templo. Siglo XVIII.

Perteneciente a un cenobio
de franciscanas que mantuvieron un poder económico
importante durante el siglo
XVII y el siglo XVIII, sufrió
una drástica desaparición en
el siglo XX, concretamente
a principios de los años 70
lo que llevó a la sola existencia de la capilla que consta de una sola nave.
El resto de las dependencias
conventuales tales como
claustros, celdas, etcétera,
pasaron al olvido. Destacable es el Retablo Mayor de
estilo muy clasicista del siglo XVII y el retablo de la
Virgen del Buen Suceso,
junto con el púlpito del primer tercio del siglo XVIII.
En el exterior, la portada en
ladrillo fechada, igualmente en la misma centuria.

Retablo de la Inmaculada.

Retablo de la Virgen del Buen Suceso. La imagen ocupó el
Retablo Mayor. Principios del XVII.Autor: Ángel de Jesús.

Panorámica del templo y convento desde la iglesia de San Juan. Sobresale la esbelta torre renacentista y la primitiva portada mudéjar.

M A R C H E N A

Santa María de la Mota
Santa María de la Mota o Santa María la Mayor, es la iglesia más
antigua de la localidad. Se encuentra enclavada en el punto más
elevado del casco urbano dentro de la medina islámica después de
pasar la ciudad a dominio cristiano.
s el templo más antiguo de la villa procedente del siglo XIV siendo su estilo gótico mudéjar siguiendo la tradición sevillana de 1360. Los Duques de Arcos tuvieron el
Patronato de su capilla mayor cediéndola a la
Iglesia local en el siglo XVII.
La iglesia construida en ladrillo y cantería,
con cabecera poligonal comprende tres naves
que se separan por pilares cuadrangulares mudéjares sobre los que se apoyan arcos apuntados. El arco, que abre la nave mayor también
es ojival. La capilla mayor está formada por dos
tramos, uno rectangular y otro ochavado. Las naves están cubiertas de madera, en forma de artesa en la central y de colgadizo en las laterales.
Quedan algunos restos del siglo XIV. El material
usado es el ladrillo y la piedra de cantería.
El presbiterio conserva remates de merlones mudejáricos y contrafuertes. Interiormente
posee una bóveda de nervaduras y a los pies
del templo se levanta una tribuna que comunicaba con el desaparecido palacio de los Duques
de Arcos.
Yeserías barrocas del siglo XVIII con temas
de roleos recubren los muros interiores de la iglesia. Ésta posee dos portadas, una lateral en ladrillo, y otra a los pies, en sillería, que data, esta
última de principios del siglo XIV y que presenta tres arquivoltas. Son de estilo gótico mudéjar.
La de los pies en cantería, recientemente restaurada, con decoración en punta de diamante.
La de la Epístola, está edificada en ladrillo.
El coro alto tiene dos pisos con celosía de
madera del siglo XVI con lacería y dibujos geométricos. Conserva una pintura al fresco de Virgen perteneciente al siglo XVI.

E

La torre, rematada por cuatro cuerpos decrecientes decorados con azulejería, se levanta
a los pies de la iglesia. En ella destacan sus paneles de ajedrezados, bolas y espejos de tradición manierista estando relacionada con Hernán
Ruiz. El campanario es de 1580.

Interior donde se conjugan la
esbeltez de los pilares rematados
en arcos apuntados ojivales y la
techumbre en artesonado.

Santa María de la Mota

El retablo mayor es de 1670 y
está formado por
tres calles, tres
cuerpos y un ático. En la calle central encontramos
un templete con
columnas de orden salomónico
que arropa imagen de la Virgen
de Nuestra Señora de la Mota de
finales del siglo
XVI. En las calles
laterales hallamos
diversas esculturas:
San José con el
Niño, San Joaquín, San Antonio de Padua y San
Millán del siglo XVII. En el ático, relieve de la
Inmaculada y escudos de los Duques de Arcos.
En los muros laterales, lienzos de la Anunciación,
la Adoración de los Pastores, Huida a Egipto y
Adoración de los Reyes, inspirados en Rubens.
El presbiterio se cierra con herraje forjado del
siglo XVII, lo mismo que el púlpito.
En la cabecera de la nave derecha descubrimos un retablo de la segunda mitad del siglo
XVIII donde aparecen esculturas del Crucificado, La Virgen y San Juan, todas del siglo XVI. Continúa una imagen de candelero de San Francisco de Borja de principios del siglo XVIII.
En la nave del Evangelio, diversas pinturas
del siglo XVII: Santa Clara, Cristo de la Paciencia.
En la cabecera de la nave, capilla de la Soledad.
En su lateral izquierdo, retablo de madera policromada con hornacina y escultura de la Inmaculada del siglo XVIII. El retablo de la Soledad tiene tres cuerpos y tres calles. Está dorado en 1713.
La escultura de la Virgen es de Gaspar del Águila siendo de candelero, con ráfagas y corona de
plata de Palomino. En su ático, un Descendimiento
en relieve de fines del XVII. En el lado derecho,
retablo de Santa Teresa.
En el centro de esta nave, capilla abierta para albergar la imagen del Cristo Yaciente realizado en 1575 por Jerónimo Hernández encontrándose ubicado en urna de cristal.
Retablo Mayor.
Último tercio del siglo XVII. De estructura gótica, posee
pinturas murales y bóveda de nervios.

Ático del Retablo Mayor con Virgen Inmaculada y heráldica de los Ponce de León.
Obsérvese la bóveda de nervios.

M A R C H E N A

Virgen de la Mota, de la cual se originó
la denominación del templo.
Se ubica en hornacina central de estilo
barroco.

Techumbre interior, buen ejemplo de la "carpintería de lo blanco" del maestro alarife local Diego López de Arenas.

Retablo del Crucificado, la Virgen y
San Juan. La iconografía es de las más
antiguas de la Villa. Siglo XVI.

Retablo de San Francisco de Borja.
Barroco. Procede del extinguido colegio
de los jesuitas de la Encarnación.

Coro alto con doble tribuna usada por la familia ducal y la comunidad de religiosas para los oficios religiosos.
Las celosías son del siglo XVI.

Santa María de la Mota

Perspectiva desde el coro alto con retablo mayor al fondo y arcadas góticas esbeltísimas.

M A R C H E N A

Pilar con yeserías barrocas del siglo XVIII.
Para su decoración se utiliza el tema de los roleos.

Lienzo en el presbiterio representando la Adoración de los
Reyes Magos.Anónimo. Siglo XVII.

Capilla recientemente habilitada para la escultura del Cristo Yaciente, de
Jerónimo Hernández, del siglo XVI, la cual procede de un Descendimiento.

Capilla de la Virgen de la Soledad situada a la cabecera de la
nave del Evangelio. Es la imagen cofrade de mayor devoción de
la localidad.

Santa María de la Mota o Santa María la Mayor, es la iglesia más antigua de la localidad. Se encuentra enclavada en el punto más elevado
del casco urbano dentro de la medina islámica después de pasar la ciudad a dominio cristiano.
Se convirtió en la capilla ducal o palatina, templo privado del Señorío
de los Ponce de León y conserva en su exterior las connotaciones del
estilo mudéjar. Internamente, sus arcos apuntados y su presbiterio le
conceden los elementos del gótico. A lo largo de los siglos sufrió remodelaciones perdiendo, es posible, gran parte de su riqueza mueble
en la ruina del Ducado a partir de finales del siglo XVIII. El Retablo
Mayor, su Cristo Yaciente y sus tribunas d e madera, son dignos de
mención.

Cancel interior de entrada
con magnífica talla en
madera. Siglo XVIII.

M A R C H E N A

Santo Domingo
o San Pedro Mártir
Perteneció a una de las órdenes religiosas de gran implicación en la
sociedad marchenera y en el Señorío. Por este segundo motivo, el
Ducado de Arcos pretendió convertir el edificio en panteón familiar.
ue fundada en 1517, fuera del casco intramuros. Es un edificio construido en ladrillo, tapial y sillería. Se define con el nombre
de este Santo porque esta iglesia perteneció a la
Orden Dominicana tradicionalmente llamada de
Santo Domingo. Era parte del convento fundado por Don Rodrigo Ponce de León, señor de
Marchena y Duque de Arcos, y del que hoy sólo se conserva la iglesia aunque ésta ha perdido
sus capillas laterales quedando solamente su gran
nave central recubierta con bóveda de cañón.
La planta es rectangular y de cabecera plana sustentada en contrafuertes. La nave central
posee arcos ojivales laterales los cuales dejan capillas de poca profundidad. En el siglo XVIII se
añade una nave con cuatro tramos y cubierta
con bóvedas vaídas, conectada con la central en
el segundo tramo. De estas mismas fechas debe

F

Fachada
con óculo y
espadaña.

ser la realización de la bóveda de la nave central
y el coro alto situado a los pies de la iglesia.
El presbiterio posee bóveda de crucería estrellada de nervadura gótica. Se distingue de la
nave central a través de un arco toral de medio
punto. La bóveda se encuentra decorada con
pinturas murales que representan ángeles músicos y cantores siendo obra de principios del XVII.
Existen en este lugar dos lienzos de una Inmaculada del XVII y una Apoteosis de Santo Domingo con leyendas de salmos.
Presenta un retablo bastante alto con fecha de 1620, de traza clasicista con banco, dos
cuerpos, ático y cinco calles. En el banco se aprecian escenas del Sacrificio de Isaac y Sansón y el
León. Alberga esculturas de Santa Elena, San Pedro Mártir, Santo Domingo, Santa Catalina y Santo Tomás. Este retablo está presidido por un Cristo Crucificado del siglo XVI el cual es el titular de
la cofradía. Fue restaurado sobe 1865. En las calles laterales del segundo cuerpo del retablo hallamos pinturas del XVII que representan una Inmaculada y el Éxtasis de San Francisco. En las calles
centrales, esculturas de santos dominicos, San Pedro Mártir, obra de Blas Hernández, de 1592, y
Santo Tomás de Aquino. En el ático Santo Domingo con los escudos de los Ponce de León.
Sus paredes se decoran con un espectacular zócalo de azulejería con fecha de 1638, que
representa motivos geométricos y figurativos,
entre los que sobresalen escudos de los Ponce
de León y de la Orden Dominica.
Las paredes laterales del altar mayor albergan, en arco triunfal, los sepulcros de D. Rodrigo Ponce de León y de sus descendientes que
fueron realizados en jaspe de color rojo y negro
y que se pueden fechar en el primer cuarto del

Sacristía. Escultura de Santo
Domingo, fundador de los
dominicos, los cuales tuvieron su
establecimiento en este
desaparecido convento.

Heráldica de los Ponce de León
en azulejería; icono
representativo de los fundadores
y Patronos. Siglo XVII.

Santo Domingo o San Pedro Mártir

siglo XVII.Tienen columnas toscanas y frontones curvos que contienen los restos del fundador y diversos familiares.
En el muro izquierdo de la nave hallamos
tres grandes retablos. El primero, de estilo neoclásico, contiene una imagen de Santa Ana y la
Virgen. El segundo desde los pies de la iglesia
data de hacia 1700 y alberga en su hornacina
central una escultura de Santo Domingo de Guzmán del siglo XVIII.
Pinturas de San Antonio Abad y Santa Catalina de Siena hallamos en los laterales del retablo que alberga el muro derecho de la iglesia
y que data del primer tercio del siglo XVII. Por
otro lado en su hornacina central, figura una escultura de Santa Lucía. A este retablo le antecede otro de estilo rococó que se fecha en 1774,
con pinturas de San José con el Niño.
En el muro derecho o del evangelio podemos apreciar desde la cabecera hasta los pies
del templo los retablos dedicados a las siguientes advocaciones:Virgen del Rosario,Virgen de
las Angustias con María Magdalena y San Juan
Evangelista y el retablo de San Vicente Ferrer.
La portada es simple.Tiene rosetón y arco de acceso rebajado encontrándose muy reformada. La entrada principal de la iglesia está
cerrada por un magnífico cancel de madera que
se fecha en 1757. La espadaña tiene tres vanos
estando situada a los pies de la Epístola.
En una de las dependencias de la iglesia del
lado epistolar se guarda el magnífico ajuar litúrgico de la Hermandad del Cristo de San Pedro que tiene su salida en Viernes Santo.
La iglesia formaba parte del conjunto del
cenobio de Santo Domingo, de dominicos, que
comprendía la manzana de la Plaza de Abastos
la cual fue huerta del convento. Dentro del Casino Cultural, anexo a esta edificación, se conserva una bóveda con lunetos y una gran cúpula
elíptica con molduras de yeso. En casas contiguas, se conserva el claustro con dos plantas:
la baja, de medio punto y alfiz y la planta alta con
arcos rebajados sobre columnas. El conjunto
claustral es del siglo XVI.

Crucificado de autor anónimo. Siglo XVI.
Magnífica escultura expresiva del dolor y la muerte.

Lienzo en el presbiterio con la
Inmaculada Concepción de la Virgen.

Retablo de Santo Domingo. Imagen del titular del
templo. Estilo barroco.

Virgen de las Angustias. Cuerpo, ático y
tres calles. Procesiona el Viernes Santo.
Nave lateral que encierra los enseres de la Hermandad
del Cristo de San Pedro y María Santísima de las
Angustias.

Retablo de la Virgen del Rosario,
patrona de Marchena. Una profusa
decoración lo recubre.

M A R C H E N A

Detalle de la bóveda de nervios del siglo XVI con los frescos muy deteriorados.

Monumento y panteón de los Duques de
Arcos y Señores de Marchena. En la cripta,
se hallan sepultados miembros de la familia.

Restos del claustro interior del monasterio situado en
el lado de la Epístola. Sirve de acceso directo al templo.

Nave central cubierta con bóveda de medio cañón desde el siglo XVIII, cuando se hace la
rehabilitación después del terremoto de Lisboa.Altar Mayor. Bóveda de crucería con pinturas
murales. Preside la imagen patética de un Crucificado con resabios góticos.

Perteneció a una de las órdenes religiosas
de gran implicación en la sociedad marchenera y en el Señorío. Por este segundo
motivo, el Ducado de Arcos pretendió convertir el edificio en panteón familiar, cuestión que se inició en el siglo XVI.
De estilo gótico mudéjar, sufre una gran
transformación en el siglo XVIII. Posteriormente, con las Desamortizaciones de la
reina María Cristina y de Isabel II pierde la
zona conventual que fue convertida en Plaza de Abastos.
Destacan el Crucificado, la bóveda de nervios y determinados retablos menores junto con el Central del presbiterio.

Altar Mayor. Exuberante
barroco en madera
policromada.Tres cuerpos,
hornacinas y ático. 1759.
Estípites y rocallas.

M A R C H E N A

Capilla de la Vera-Cruz
Cuarto convento franciscano de la villa aunque en esta ocasión
perteneciente a la rama masculina junto con el extinguido después
de la Desamortización denominado Santa Eulalia.
erteneció al extinguido convento de San
Francisco fundado por Diego Núñez de
Prados y su mujer Ana Blázquez. En el siglo XVIII pasó a los observantes hasta la exclaustración en la primera mitad del siglo XIX.
Esta capilla fue construida a finales del siglo
XV o comienzos del XVI. Es de estilo gótico mudéjar y está formada por tres naves; la central
está separada por pilares que soportan arcos
apuntados en el segundo tramo y arcos de medio punto en los primeros, siendo de medio
punto el arco triunfal de acceso al presbiterio.
La cubierta de la nave central consta de dos
tramos, el más cercano a la cabecera está cubierto por una artesa moderna mudéjar, de ladrillo, y el más cercano a los pies con una cubierta poligonal de azulejos por tabla. Las naves
laterales presentan una estructura muy sencilla
pues son de madera en colgadizo.
El retablo mayor de la capilla, de madera dorada y policromada, tiene tres cuerpos, tres hornacinas y ático. Es de 1759 y está formado por
varias calles separadas por estípites y decorado con rocallas. Sus hornacinas acogen esculturas de San Pedro y San Pablo, una imagen del siglo XVIII de la Virgen de la Esperanza, y en su
centro una imagen del Cristo de la Vera-Cruz
que data del segundo tercio del siglo XVI y posee relación con Roque Balduque. En su parte
superior vemos un alto relieve que representa
a Cristo con la Cruz a cuestas. En el lateral izquierdo del retablo, imagen de San Juan Evangelista, del XVIII. En los extremos laterales, dos
ángeles lampadarios del mismo siglo.
En la nave izquierda se descubre un retablo
que conserva cuatro columnas abalaustradas y
dos relieves los cuales representan la decapitación de San Juan y de Santa Bárbara. Ambas
obras parecen ser trabajo de Gaspar del Águi-

P

la, con fecha de 1588. A su vez, en el centro, localizamos un lienzo de Juan Bautista de Amiens
de comienzos del siglo XVII, con imágenes de
San Juan Bautista y San Vicente. El retablo es de
un cuerpo.
En el siguiente tramo, la Escala Santa de penitencia con 28 escalones del siglo XVIII. Prosigue un retablo de San José al que le continúa
otro retablo en madera dorada con hornacina
central con imagen titular del Cristo de la Salud
procedente de Santa Eulalia, urna e imágenes de
San Juan y de María Magdalena.

Espadaña.Al igual que el acceso
principal, fue transformada y
cambiada en su orientación.
Posee dos cuerpos y campanario.

Portada del desaparecido
convento de franciscanos
observantes. Fue transformado
en la segunda mitad del siglo
XX. Debió tener arcada de
estilo gótico mudéjar.

Capilla de la Vera-Cruz

Artesa mudéjar en el primer cuerpo de la nave central. Estructura hexagonal.

Crucificado de la Veracruz. Segundo tercio del XVI.
Roque Balduque.

Por el contrario la nave derecha posee dos
retablos de estilo barroco del siglo XVIII donde
podemos apreciar una imagen de San Francisco en uno de ellos, y en el otro una escultura
de San Antonio de Padua con el Niño. Entre ambos, un crucificado primitivo que procesiona el
Jueves Santo.
En los muros de la nave central, hay dos
magníficos lienzos que representan diversas imágenes y que se atribuyen al autor Juan Bautista de Amiens. Uno simboliza la Piedad y el otro
la Visitación con San Diego de Alcalá y Santa Catalina.
En el interior de la iglesia encontramos diferentes objetos entre los que destaca un púlpito de hierro forjado, sin escalera, y que termina con una cenefa, con motivos renacentistas de
la segunda mitad del siglo XVI. Dentro del arte
mueble, un busto de Dolorosa que procesiona
el Jueves Santo, magnífico, de la escuela granadina del siglo XVIII.
La espadaña, de ladrillo con un solo cuerpo y tres vanos, fue construida en los años 50
del siglo XX y cambiada de orientación sobre
la original al ser remodelado el templo. Igualmente, sufrieron transformaciones el primer tramo, la portada y el artesonado que, primitivamente, era aún mayor.

Nave central.Artesonado mudéjar. Se sustenta en arcos ojivales a través de pilares y arcos de
medio punto.

Hornacina del Retablo Mayor. Crucificado.

Retablo. Detalle. Decapitación de San Juan.
Gaspar del Águila. Finales del siglo XVI.

M A R C H E N A

San Juan Evangelista. Uno de los
titulares de la cofradía.

Nave lateral con artesonado en colgadizo.

Retablo del Cristo de la Salud.
Procede del convento de Santa Eulalia,
extramuros de la población,
inexistente en la actualidad.

Escalinata de penitencia llamada también Escala Santa o
de San Juan de Letrán. Siglo XVIII.

Crucificado. Imagen primitiva que
procesionaba en la antigua hermandad
de la Veracruz.

Retablo de San José. Siglo XVIII. Madera policromada.

Cuarto convento franciscano de la villa aunque en esta ocasión perteneciente a la rama
masculina junto con el extinguido después de la Desamortización denominado Santa Eulalia que se encontraba extramuros de la población, en descampado.
Fundado en el siglo XVI se construyó siguiendo las trazas mudejáricas aunque la invasión napoleónica, la Desamortización y la Exclaustración del siglo XIX y las reformas emprendidas a mitad del siglo XX le hicieron perder su carácter primigenio.
De una sola nave, deben destacarse su Retablo Mayor barroco, de exuberante decoración,
el Crucificado de Roque Balduque, la Escala Santa, el busto de Dolorosa y elementos del
artesonado, entre otros.

Nave Central en dirección desde el altar mayor a los pies
de la iglesia. La bóveda de cañón se yergue
proporcionando luminosidad a través de su altura.

A R A H A L

Santa María Magdalena
De fundación ducal, Casa de Osuna, sufrió una profunda remodelación
en el siglo XVII. Colosales son sus dimensiones destacando las naves y
el ábside con el coro en su parte posterior.
sta iglesia de estilo neoclásico fue construida entre 1785 y 1800 a cargo de Lucas Cintora, el cual trabajó en la Fábrica
de Tabacos de Sevilla y en el Pilar de Zaragoza.
Este llevó a cabo su ejecución junto con el académico Julián Barcenilla, al que se le vinculan las
trazas, sobre el solar de una anterior iglesia mudéjar. Fue fundación y patronazgo de Pedro de
Alcántara y Téllez Girón, XI Duque de Osuna.
Es un edificio de ladrillo y mampostería y
consta de tres naves, crucero y ábside. Este último da paso al coro, que se ubica en la cabecera del templo en forma semicircular con sillería de madera.
La nave central se cierra con bóveda vaída
y lunetos. Las laterales con bóvedas vaídas transversales cubriéndose el crucero con cúpula teniendo el presbiterio dos tramos: el primero, de
bóveda de cañón y el segundo con cuarto de
esfera en forma de baldaquino.
Las naves se sostienen con pilares cuadrangulares en pilastras adosadas que sustentan arcos de medio punto. El neoclasicismo impera en
su interior con entablamentos y frisos de triglifos y metopas. En la parte superior del lado de
la Epístola, sobresale un órgano de madera tallada fechado en 1759 cuyo autor fue Francisco Pérez de Valladolid.
Dos cuerpos y un ático conforman la portada principal neoclásica fabricada en ladrillo: en
el cuerpo inferior asoma un arco de medio punto sobre columnas de orden toscano, mientras
el superior, presentando el mismo esquema, lo
hace con columnas jónicas.
A los pies de la nave derecha, lado de la Epístola, se halla la capilla sacramental, construida en-

E

tre los años 1763 y 1766 según las trazas de Ambrosio de Figueroa. Consta de dos tramos, el primero cubierto con bóveda semiesférica y el segundo con bóveda de medio cañón. Su planta
está cubierta con cúpula apoyada en columnas
adosadas a los muros.
El presbiterio posee una escultura de la Magdalena ejecutada por Antonio Marzal en el año
1800 la cual se halla bajo el baldaquino de la bóveda y posee ráfagas doradas. A los lados del Altar, los escudos de los Téllez Girón y en el de la
Epístola una leyenda explicativa sobre el patrocinio de don Pedro Téllez acerca de la transformación operada en el templo con fecha de
inicio y de terminación.

Órgano neoclásico situado en el
presbiterio.

Detalle del presbiterio con
escultura de la imagen que se
venera en el templo y del que
parte su advocación. Se ubica en un
baldaquino plenamente barroco.

Santa María Magdalena

A la izquierda del altar, observamos una escultura de la Inmaculada que data del segundo tercio del siglo XVIII con media luna de plata y el punzón de Guzmán.
Tras el altar mayor el coro, con una sillería
realizada por José Victoriano Casaus en el año
de 1769 de dos cuerpos en madera tallada con
pinjantes, columnas y rocallas. Posee, igualmente, facistol y libros de canto.
En la nave de la Epístola, un retablo de la
Virgen del Rosario en madera, de dos cuerpos
y tres calles del XIX con imagen moderna de
San José con vara, cesta y aureolas de plata. La
del Niño está firmada por Gargallo. La Virgen del
Rosario es de candelero con corona de Palomino del XVIII. Existen lienzos de San Antonio
de Padua, de Cristo y la Mujer Adúltera, de Cristo Recogiendo sus Vestiduras siendo todos ellos
del XVIII.
Existen otros dos retablos: el de la Virgen
de la Piedad y el Cristo del Amor de la hermandad de la Veracruz, tallas muy modernas, y
el de la Virgen de las Angustias y San Juan Evangelista. A los pies de la nave hay un retablo dedicado al Corazón de Jesús de la primera mitad
del XVIII y un retablo del Corazón de María
de la misma fecha. Los dos retablos se encuentran en la capilla sacramental la cual tiene una
antigüedad superior a la del resto del templo.
En la nave del Evangelio, la antigua capilla de
bautismo con una imagen de gloria de la Virgen
de Montemayor. Le sigue un retablo de la Milagrosa en madera del siglo XIX y pila de agua bendita del siglo XVIII. Le continúa un retablo de
Crucificado denominado el Cristo de la Esperanza que procesiona el Viernes Santo. Otro retablo es el de la Inmaculada, en madera pintada, rematado en San Pancracio. En el brazo del
crucero, retablo de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Juan el Evangelista y Virgen de los Dolores.
En la nave central sobresale el púlpito, que
data del XVIII, de hierro forjado y con tornavoz
de estilo neoclásico.
La torre, cuyo material es de ladrillo visto y
tallado, tiene decoración de azulejos de los siglos XVI y XVII. Posee dos cuerpos y chapitel.
Los dos primeros son cuadrangulares y el tercero, octogonal. Está situada a los pies de la Epístola siendo uno de los pocos vestigios de la edificación primitiva. El campanario posee seis
campanas. Una de ellas, de 1796, es obra de Juan
de Herrera.

Fachada principal
neoclásica donde
se aprecia la
proporcionalidad
y esbeltez del
exterior del
templo
recientemente
restaurado y la
sencillez del
material
empleado en la
construcción
primitiva.

En la capilla del Sagrario se encuentra este magnífico retablo barroco encomendado al Sagrado Corazón de Jesús.

Virgen de la Piedad en retablo
neoclásico. Muestra a la Virgen con su
Hijo en el regazo después de la Muerte.

A R A H A L

Cúpula. En el mismo crucero e intersección de las naves utilizándose los
lunetos o triángulos esféricos.
El coro, detrás del Altar Mayor es imponente y fue
tallado por Casaus en partes tales como sillerías y
facistol. Por su magnificencia podemos entrever la
importancia del templo en el aspecto musical.

Lienzo en el brazo derecho o lado de la Epístola donde
se representa a Jesús recibiendo a la Mujer Adúltera.
Anónimo.

Escultura de Virgen Inmaculada en una de las pilastras
que se encuentran en el Altar Mayor. Es una buena talla
barroca de la decimoctava centuria.

Cristo de la Esperanza. Crucificado de la Cofradía.
Sale en Viernes Santo en desfile penitencial.

Santa María Magdalena

Perspectiva angular de la nave
central y una de las laterales.

En la sacristía encontramos una pintura de
San José con el Niño de la segunda mitad del siglo XVIII. Dicha sacristía conserva un gran tesoro de orfebrería sobresaliendo, igualmente, el
mobiliario para albergar los enseres: cajonería,
armarios, etcétera. Entre la platería destacan:
Cruz Parroquial realizada por Francisco de Alfaro a finales del XVI; acetre de 1710 atribuido
a Domínguez; atriles de Gargallo; navetas, crismeras, porta viático, copones, uno de ellos de
Guatemala fechado en 1775; portapaz de Alfaro en plata dorada y repujada; Cruz de altar
del siglo XVII; cálices, etcétera.
Además de todo ello, ternos del XVIII y lienzos de Santo Domingo, Inmaculada, Presentación de la Virgen en el Templo y Sagrada Familia. Existe, del mismo modo, un interesante fondo
documental que arranca de 1572.
Vista general de la sacristía donde se encuentran objetos litúrgicos de gran valor: orfebrería,
mobiliario, y el fondo histórico de la parroquia que se remonta al último tercio del siglo XVI.

A R A H A L

Nave lateral separada de la principal
por pilastras que soportan arcos de
medio punto. Posee bóvedas vaidas.

Retablo neoclásico de la Virgen del Rosario.
En sus diferentes figuras destacan los objetos
de orfebrería con buenos punzones.

De fundación ducal, Casa de
Osuna, sufrió una profunda
remodelación en el siglo
XVII. Colosales son sus dimensiones destacando las naves y el ábside con el coro en
su parte posterior, hecho poco usual para la estructura de
los templos.
El clasicismo lo impregna todo tanto en el interior como
en el exterior. Debemos hacer sobresalir, igualmente, la
capilla sacramental de Ambrosio de Figueroa, la imagen
de la Magdalena en el Altar
Mayor y la excelente colección de objetos de orfebrería
con punzones tan destacados
como los de Alfaro.

Retablo de Jesús Nazareno acompañado de su madre, la Virgen de
los Dolores, y San Juan Evangelista. Componen la triada de las
cofradías más veneradas.

Portada principal con arco de medio punto entre pilastras.
En la parte superior, hornacina con imagen del siglo XVIII
de la titular del cenobio.

A R A H A L

Convento de Nuestra
Señora del Rosario
Único convento de clausura existente en la villa, fue fundado en el
siglo XVII con evidentes rasgos clasicistas. La portada contiene unos
magníficos contrafuertes con arco y hornacina.
ste convento se fundó en el primer cuarto del siglo XVII y la iglesia posee el estilo arquitectónico característico de ese mismo siglo propio de los cenobios. Fue producto
de iniciativa particular, en concreto de Bartolomé de Reina Arias y su esposa Luisa de Ojeda.
La clausura se encuentra en mal estado
constando de un edificio rectangular del XVII
con dos plantas cubiertas por artesonados. Uno,
sencillo y el otro de par y nudillo.
La por tada principal se encuentra entre
los contrafuertes del muro derecho del Evangelio y está constituido por un arco de medio punto entre pilastras, sobre el que se sitúa
una hornacina con una imagen en terracota
del siglo XVIII de la Virgen del Rosario. Tiene,
pues, elementos clásicos. Destacan los contra-

E

Detalle del claustro de
entrada al convento y al
templo cuyo acceso se abre en
el lado del Evangelio.

fuertes semicirculares rematados en bolas. El
compás del convento se abre con una puerta en el lado del Evangelio.
El templo, con cabecera plana, es de una única nave rectangular. La nave está formada con
una bóveda de medio cañón con lunetos y el
crucero a su vez con una bóveda de media naranja sobre pechinas.Tiene dos coros: uno, alto
y otro bajo los cuales se encuentran a los pies
de la iglesia separados por rejas de madera y de
hierro. En el testero del coro, una Magdalena Lavando los Pies a Cristo, de excelente factura.
El retablo mayor, de la última década del
XVII, consta de columnas de orden salomónico.
En él aparecen las esculturas de Santo Domingo, Santo Tomás de Aquino, Santa Catalina de
Siena, San Francisco, Santa Teresa, San Miguel, San
Rafael y los relieves de la Anunciación, la Virgen
del Rosario y Santa Rosa de Lima, todas ellas de
la misma época del retablo que remata con una
pintura de la Crucifixión del XVII.
La imagen de candelero de la Virgen del Rosario de finales del siglo XVII ocupa la hornacina central. Dicho retablo consta de tres calles,
dos cuerpos y ático conteniendo decoración diversa, escudos de la Orden, de los fundadores,
todos ellos del XVII relacionados con Cristóbal
de Guadix.
En el presbiterio, se halla también un retablo de Santo Domingo de Guzmán, de madera
dorada y pintada con cuerpo, calle y ático.Tiene un Crucificado y un Santo Domingo, escultura en candelero de madera policromada con
atributos de plata, del siglo XVIII, de gran contenido artístico. Igualmente, pinturas de gran tamaño con escenas de la batalla de Lepanto muy
deterioradas.

Detalle de la portada con la
imagen de la Virgen del Rosario
en terracota.

Retablo de la Virgen del Rosario.
Excelente ejemplar del barroco
en honor de la titular del templo.
Siglo XVII.

Convento de Nuestra Señora del Rosario

La cúpula, decorada con pinturas murales
del XVII, tiene ocho compartimentos con los retratos de Santa Margarita, Santa Estefanía, Santa Susana, Santa Colomba, Santa Juana, Santa Lucía y Santa Inés.
En el lado del Evangelio, retablo de un cuerpo y calle del siglo XIX con escultura de San José. En el muro, en su parte central, pinturas al
óleo de la Sagrada Familia del XVIII y retablo de
San Martín de Porres, de madera policromada
decorado con estípites. Un tercer retablo es el
de la Virgen de los Dolores, de mediados del
XVIII con media luna, peana y corona de plata
del siglo XVIII. Se encuentra rematado en Calvario. El púlpito es de hierro forjado del XVII
el cual se halla entre el de San Martín de Porres
y el de San José.
En el lado de la Epístola, retablo del Corazón de Jesús, de tres calles, cuerpo y ático con
escudo de la Orden dominica. Destaca un óleo
de San Juan Bautista del XVII. Hay también una
Virgen del Pópulo. Le sigue un retablo de San
Juan Evangelista Niño, del XIX, con una escultura importante del titular del XVII con aureola de plata, zapatos articulados de plata, libro del
mismo metal y pluma.
En el coro bajo destacamos los lienzos de
los Desposorios de Santa Catalina,Virgen de Belén, de escuela flamenca, del XVIII, La Piedad y
un busto relicario de Santa Gertrudis.
Unos retablitos dedicados al Niño Jesús del
XVII; a la Virgen del Rosario, de madera dorada
con cuerpo y calle; a Santa Catalina de Siena con
imagen del XVII; óleo de la Virgen del Rosario y
Santa Rosa de Lima, forman conjunto.
Destaca, igualmente, un órgano del XVIII,
escultura del Niño Jesús y facistol con Crucificado de marfil.
En la clausura, una gran riqueza artística se
contiene. Entre ella destacamos: Niño Jesús de
Praga, grabado del XVIII, Custodia Procesional
formada por tres cuerpos con los punzones de
Guzmán, Nodo y la Giralda, Niño Jesús en plomo policromado, otro Niño Jesús del XVIII, escultura de la Virgen del Rosario, etcétera.
Diversas obras de orfebrería tales como copones de plata y esmeraldas, cálices, ostensorios
del XVIII, Crucifijos, etcétera, ocupan un lugar
preeminente.

Nave única rematada en bóveda de medio cañón
con coro a los pies rematado en celosía.

Cúpula.Tiene pinturas del XVII con retratos de santas.

A R A H A L

Retablo Mayor. Siglo XVII. Diferentes imágenes componen este magnífico
altar barroco. Se remata con una Crucifixión del mismo siglo.

Convento de Nuestra Señora del Rosario

Óleo de San Juan Bautista.
De magnífico trazo, necesita
restauración adecuada.Autor anónimo.

Retablo de Santo Domingo. La imagen es del siglo XVIII,
de gran factura, en madera policromada con atributos
de plata.

Pequeño retablo de San Juan Evangelista Niño. La
escultura es del siglo XVII. Se hace acompañar de
enseres de plata.

Retablo de Virgen de los Dolores. Es un pequeño altar
que contiene las magníficas tallas de la Virgen y su Hijo
en brazos después de muerto.

Retablo del Corazón de Jesús. Pequeño altar que
contiene una imagen moderna en madera.

Único convento de clausura
existente en la villa, fue fundado en el siglo XVII con evidentes rasgos clasicistas. La
portada contiene unos magníficos contrafuertes con arco y hornacina dedicada a la
Virgen del Rosario.
Posee una sola nave cubierta
con bóveda de medio cañón
y dos coros. Es de resaltar el
Retablo Mayor donde surgen
las columnas salomónicas exponentes de su barroquismo.
En el presbiterio, como hecho
insólito, aparecen pinturas de
la batalla de Lepanto. Pequeños retablos se adosan a los
muros laterales donde sobresale el dedicado a la Virgen
de los Dolores. En la clausura, elementos artísticos importantes como cuadros, esculturas y platería.

A R A H A L

Interior del coro bajo desde el templo.
Forma un pequeño museo de esculturas,
pinturas y otros elementos artísticos.

Detalle del lienzo de la Magdalena ante Cristo. Se encuentra situado
en la pared de ambos coros, en el centro de ellos.

Retablo de San Martín de Porres. Pequeño, en
forma de hornacina barroca, del siglo XVIII.

Retablo Mayor de tres calles con la advocación principal de San Antonio.

A R A H A L

Ermita de San Antonio Abad
Situada en el extrarradio de la población, está encomendada al
Patrono de la villa. De estructura y contenido sencillos, es típica,
como tantas otras ermitas, por su única nave con bóveda de medio
cañón. Pocos elementos artísticos, de relevante interés, posee.
s una ermita dedicada al Patrono de la villa cuyo origen se remonta al siglo XVI y
que ha sufrido numerosas y profundas
transformaciones a lo largo del tiempo.
Al exterior, posee una fachada neoclásica
con arco de medio punto entre pilastras, rosetón central y campanario con tres vanos.
El interior es de una sola nave con bóveda
de medio cañón. Posee cinco tramos en cuyas
arcadas se sitúan diferentes lienzos. Destaca la
Virgen con el Niño, Cristo Atado a la Columna
de inspiración popular, etcétera.
En el Altar Mayor, retablo de San Antonio
de Padua y el Niño. Se remata en ático con un
crucificado moderno.

E

Fachada principal y única con
acceso de una sola puerta,
rosetón circular y espadaña
campanario.

Lienzo de Virgen con el Niño.
Bóveda de cañón.
Interior de la nave.

Retablo Mayor. Se fecha en la centuria dieciochesca y está
compuesto de tres cuerpos y tres calles más el ático.
En su hornacina principal sobresale la Virgen del Carmen.

A R A H A L

Nuestra Señora de
La Victoria
De fundación conventual pasó a convertirse en parroquia.Aún
conserva elementos del antiguo cenobio de la orden mínima,
fundado bajo el patrocinio de los Duques de Osuna.
emplo que perteneció al convento de la
Orden Mínima. Se conserva junto con
algunos vestigios de la zona del claustro el cual posee arcadas de medio punto sobre
columnas del siglo XVII. Se erigió bajo el patronazgo del Conde de Ureña en 1546.
Construido en ladrillo y mampostería, tiene
tres naves, cuatro tramos y cabecera rectangular. Esta iglesia fue en su origen de estilo mudéjar
pero se transformó en el siglo XVIII concediéndosele una impronta barroca.Al siglo anterior corresponde la nave central, que es de un solo tramo y se recubre por un artesanado de madera
del siglo XIX que repite un modelo anterior al ser
repuesto, y la cabecera, plana y cubierta con un
artesanado ochavado del mismo siglo.
La portada principal, situada a los pies consta de un arco de medio punto flanqueado por
pilastras, frontón y ático con la imagen de San
Francisco de Paula.
Dos nuevas naves fueron añadidas a la central en el siglo XVIII, que se comunican con aquella por medio de arcos de medio punto sobre
gruesos pilares. Durante la Guerra Civil sufrió
pérdidas importantes en su colección artística.
La iglesia, internamente, se apoya sobre pilastras rectangulares que sostienen arcos de medio punto. El arco triunfal es del mismo tipo. La
nave central tiene artesa y el presbiterio posee
otra de estructura ochavada, como dijimos. Las
naves laterales se cubren con cielo raso exceptuando la capilla del Sagrario que lo hace con cúpula. El coro alto se sitúa a los pies de la nave central encontrándose decorado con yeserías.
El interior de la iglesia se pintó en la segunda mitad del siglo XIX, pero se volvió a retocar
en 1904. Adosados a la iglesia encontramos los

T

restos de un antiguo claustro, compuesto con
arcos de medio punto sobre columnas de mármol del siglo XVII. La torre, del siglo XVIII, está
formada por tres cuerpos y un chapitel. Se ubica en el lado del Evangelio y está construida en
ladrillo visto con azulejos encontrándose rematada en friso.
El retablo mayor que data de la primera mitad del siglo XVIII, está compartimentado por
estípites. Está dedicado a la Virgen del Carmen
y posee tres cuerpos y tres calles. Las imáge-

Fachada con torre de tres
cuerpos y remate piramidal.
Material en ladrillo. La portada es
de piedra con arco de medio
punto rematada en frontón.

Nuestra Señora de La Victoria

nes de San Miguel y San Rafael, la Inmaculada y
San Francisco de Paula son de esta misma mitad de siglo. La Virgen del Carmen es de candelero del XVIII, con corona imperial de plata y
la Inmaculada del mismo siglo. En la calle central
está la imagen de San Francisco de Paula en madera policromada.
Encontramos en la cabecera de la nave izquierda un retablo-hornacina, compuesto con
columnas de estilo corintio, de la segunda mitad
del XIX con escultura de San José con el Niño
de mediados del XVIII. Le sigue un retablo de
Santa Teresa.A este le continúa un retablo de un
cuerpo con tres calles separadas por estípites del
primer tercio del XVIII e imágenes modernas y
retablo de estilo neoclásico con imágenes de San
Sebastián y Santa Bárbara de 1879. En el centro,
imagen moderna de San Francisco Javier.
En la nave derecha, en el testero, se halla un
retablo con hornacina entre estípites de la primera mitad del XVIII correspondiente a la Asunción de la Virgen del Tránsito o paso de la muerte a la vida, compuesto de un cuerpo y una calle,
en cuyo banco aparece una imagen yaciente de
la Virgen de esa misma época. Sigue un retablo
de orden neogótico con escultura de candelero de San Francisco de Paula de mediados del
siglo XVIII en madera tallada y policromada con
aureola y atributos de plata. Le prosigue un crucificado de pasta de papel, cuyo autor fue Orce. A los pies de la nave, capilla del XVIII con retablo de la Virgen de la Consolación, de tres
calles, un cuerpo y ático, de finales del siglo XVII.
Se aprecian escenas de la vida en los lienzos
de San Francisco de Paula y los martirios de San
Juan Bautista y San Sebastián, que se sitúan en
los muros de la nave central y en el presbiterio
y que datan de la primera mitad del siglo XVIII.
Para finalizar, en los pilares hallamos tres lienzos
con Apóstoles de la primera mitad del XVII.

Zona del antiguo claustro. Es el elemento residual de la
primitiva construcción del convento. Destacan las
arquerías.

Detalle de la Virgen del Carmen. Siglo XVIII. Imagen de candelero con ráfagas de plata.

El coro alto sustenta en uno de sus laterales un hermoso órgano de estilo neoclásico,
digno de ser restaurado y puesto en valor.

A R A H A L

El altar mayor se cubre con artesonado del siglo XIX el cual sigue la tradición mudejárica.

Vista del retablo mayor desde el coro. Puede observarse, en primer plano, el artesonado que
sigue las trazas de los mudejáricos con implantación en la cultura musulmana.

Nuestra Señora de La Victoria

Retablo de Santa Teresa de Jesús. El barroco llevado casi al churrigueresco.

Retablo de San Francisco de Paula. La escultura es del
siglo dieciocho. El retablo es neogótico.

Retablo de San Francisco Javier, jesuita. De estilo neoclásico con tres calles y
rematado en frontón triangular.

Retablo de la Virgen de Consolación, del siglo XVII.

A R A H A L

Retablo de San José. La escultura es del XVII, en pleno
estilo barroco.

Retablo de la Asunción de la Virgen, o momento del Tránsito o
cambio de la Muerte a la Vida. Siglo XVIII.

Imagen yaciente de la Virgen en su muerte. Está en el banco del retablo y se encuentra
relacionada con la escena de la hornacina superior. Igualmente, del siglo XVIII.

Crucificado de Orce fabricado
en pasta de papel.

De fundación conventual pasó a convertirse en parroquia. Aún conserva elementos del antiguo cenobio de la orden mínima,
fundado bajo el patrocinio de los Duques de Osuna remodelándose profundamente en el siglo XVIII.
Destaca el Retablo Mayor dedicado a la Virgen del Carmen y otros retablos menores como los de Santa Teresa, la Asunción
de la Virgen y el Crucificado de Orce. De la misma manera, el coro alto con yeserías.
Anexos a la iglesia, vestigios del convento consistentes en arquerías sustentadas sobre columnas que le conceden una impronta especial.

Retablo Mayor con imágenes de las advocaciones franciscanas. Destaca un San
Roque del siglo XV que es el elemento mueble más antiguo del templo.

A R A H A L

San Roque
Antiguo convento franciscano fundado en el primer tercio del siglo
XVII, conserva galerías del claustro con bóvedas de aristas.
Posee planta de cruz latina con bóvedas de cañón y cúpula semiesférica.
sta iglesia fue en su origen un convento
franciscano que se fundó en 1624 y del
que se conservan las naves del claustro,
cubiertas con bóvedas de aristas y con arcos de
medio punto sobre columnas de mármol.
Construida en ladrillo y mampostería, está
constituida por una sola nave con cuatro tramos,
crucero y capillas laterales. El cuerpo de la nave está cubierto con una bóveda de medio cañón con arcos fajones y lunetos y el crucero con
bóveda semiesférica sobre pechinas. El coro, a
los pies de nave, ocupa los tres primeros tramos
estando separado por reja de madera del siglo
XVIII. La Iglesia tiene planta de cruz latina.
En dos cuerpos se articula la portada principal, que data de mediados del siglo XVII. El primero es adintelado y está enmarcado por pilastras, sobre las cuales se sitúa un frontón recto
y roto que da paso al segundo cuerpo, similar al
anterior. En el centro se halla la imagen de San
Roque.
En el retablo mayor, de la primera mitad del
siglo XVIII, compartimentado por estípites, encontramos esculturas de San Antonio de Padua,
San Francisco de Asís y un relieve de la Epifanía,
todos de la época del retablo. Reseñar que en
él figura una imagen de San Roque de hacia 1500.
El retablo tiene la advocación de la Virgen de los
Dolores, en madera dorada con dos cuerpos y
tres calles. En el ático del retablo, relieve de la
Epifanía.
En el crucero del lado izquierdo hallamos
dos retablos: un retablo-hornacina de estípites
con una escultura también de San Roque, de la
primera mitad del siglo XVIII. Es de un cuerpo y
una calle rematado en ático con relieve de San
Gregorio.Y otro retablo-hornacina con dolete
de tela encolada de mediados del XVIII en el que
figura una imagen de candelero de principios de

E

ese siglo dedicado a San Pedro de Alcántara con
aureola de plata.
La cúpula está pintada al fresco y en las pechinas hay retratos de Papas. Otro retablo, dedicado a San Antonio, en madera tallada, de un
cuerpo y una calle con decoración de estípites,
contiene la imagen del Santo.
En la nave, a sus pies, la pila de agua bendita. Igualmente, un retablo de la Inmaculada en
madera dorada con cuerpo y una calle, del
XVIII, en cuya hornacina central se encuentra
la Inmaculada. Otro retablo es el del Niño Jesús de la Pasión con decoración de rocallas y
pinturas al óleo con Jesús Presentado al Pueblo, Muerte de San Francisco, Coronación de

Fachada principal rematada con
tejado a dos aguas. La portada es
adintelada encerrando hornacina
con escultura de San Roque.

San Roque

Espinas y Adoración de los Pastores.
Le sigue un altar de San Francisco con cuerpo, tres calles y ático e imagen del Santo moderna en madera estofada y relieve con la Concesión de la Regla a San Francisco.
Un último retablo de Santo Franciscano, San
Pascual Bailón, en madera policromada, de una
calle y un cuerpo con pinturas de San Diego de
Alcalá, la Virgen con el Niño, San Luis de Francia, todas ellas del siglo XVIII, cierran la colección.
Situada entre el claustro y la iglesia, se halla la capilla doméstica del convento, de planta
rectangular que se recubre por medio de una
bóveda de medio cañón con arcos fajones y falsos lunetos. En el testero de la capilla figura un
lienzo de gran tamaño que representa una alegoría del Árbol de la Vida de 1723. La bóveda
se decora con pinturas murales del primer tercio del siglo XVII.
Finalizamos la descripción interior señalando los seis medios puntos con santos dominicos y franciscanos, situados en los lunetos.
La espadaña, de un solo cuerpo, está situada al lado de la Epístola y su material de obra
es el ladrillo.

Cúpula. Ubicada en el crucero, tiene pinturas al fresco en cuyas pechinas
aparecen diversos retratos de Pontífices.

Detalle de San Roque en hornacina barroca del
Retablo Mayor.
Acceso en galería a las dependencias del
extinguido convento. En su interior aparecen
arquerías cegadas.

A R A H A L

Nave central en ladrillo y mampostería. Posee crucero y capillas laterales.

Iglesia de San Roque

Detalle del coro. Se encuentra situado a los pies de la única nave, separado por rejería de
madera del siglo XVIII que aún conserva.

Altar de San Francisco. No posee valor histórico
debido a su temporalidad. La escultura central del
Santo es moderna.

Retablo de San Roque del siglo XVIII.
De una sola calle, destaca por su
exuberancia decorativa.

Antiguo convento franciscano fundado en el primer tercio del siglo
XVII, conserva galerías del claustro con bóvedas de aristas. Posee planta de cruz latina con bóvedas de cañón y cúpula semiesférica. Reseñar
que en el Retablo Mayor figura una escultora de San Roque que es la
más primitiva del templo. Diversos retablos menores se adhieren a los
muros laterales de la nave y en el crucero.
Debe destacarse la capilla del convento o sacristía, de medio cañón,
donde descuella un lienzo que representa el Árbol de la Vida, de tema
religioso profundamente alegórico.

Retablo de San Pascual Bailón con diversas pinturas en la
pequeña capilla que posee.

A R A H A L

Capilla doméstica o sacristía conventual con bóveda de cañón. Existen lienzos entre los que destaca el Árbol de la Vida y pinturas murales.

Pequeño retablo de San Antonio de un solo cuerpo y
calle adornado con estípites. Siglo XVIII.
Retablo de San Pedro de Alcántara.
Igualmente de una sola calle y de
composición casi churrigueresca.

Puerta del antiguo convento. Estilo gótico mudéjar en ladrillo.

A R A H A L

Hospital de la
Misericordia
En este templo, como en tantos otros de nuestra geografía,
conviven edificaciones de diferentes épocas y estilos
arquitectónicos.Tal es el caso del Hospital de la Misericordia.
sta iglesia fue levantada entre 1743 y 1759
sobre el solar de la primitiva capilla del hospital de la Misericordia, del que todavía
se conserva la portada, que está construida en
ladrillo agramilado y con arco apuntado típico del
mudéjar de finales del siglo XV. Fue construida
con financiación y patrocinio de Leonardo Malo
Manrique, arahelense, que vivió en la Nueva España, Méjico, durante el periodo colonial.
La fachada exterior es de ladrillo y está formada por dos cuerpos: el primero está compuesto por un arco de medio punto entre pilastras cajeadas con decoración de tipo vegetal
que da paso a un frontón curvo y roto sobre el
que aparece el segundo cuerpo, cuya estructura repite el esquema anterior. Data del siglo XVIII
y está situada a los pies de la iglesia enmarcándose en contrafuertes con columnas adosadas.
La iglesia posee una sola nave de cuatro tramos, crucero y capillas laterales. En la nave central se observa una bóveda de medio cañón con
arcos fajones y lunetos y el crucero con una bóveda semiesférica. La planta es de cruz latina la
cual se apoya sobre pilares que sostienen arcos de medio punto. El coro está ubicado en los
pies de la nave.
La sacristía, que se sitúa tras la cabecera, presenta una bóveda de medio cañón.
En el retablo mayor, de hacia 1760, construido en madera policromada con tres calles,
camarín y ático encontramos esculturas de San
Antonio de Padua y San Cristóbal y un relieve
del Padre Eterno en el ático siendo de madera
estofada.
El camarín, restaurado por Aníbal González
en 1919, presenta una escultura del Cristo de la
Misericordia ejecutado por Castillo Lastruci tras

E

el año 1936. El camarín, además está decorado
con pinturas murales del tercer cuarto del siglo
XVIII. Existen dos cuadros: uno de Crucificado y
otro de la Inmaculada en los laterales exteriores.
En los arcos del presbiterio, pinturas murales de
la Oración en el Huerto y Cristo con la Cruz, del
siglo XVIII. En una urna se guarda una mano de
la primitiva imagen del Cristo de la Misericordia,

Fachada principal y añadida por la
construcción del templo a partir
del primitivo hospital. Es del siglo
XVIII, situada a los pies, con torre
en el lado de la Epístola.

Hospital de la Misericordia

de la primera mitad del XV.
En el muro
de la izquierda
del crucero hallamos un retablo
del tercer cuarto
del siglo XVIII
donde figura una
escultura del
Crucificado de la
Buena Muerte y
en la nave hay un
retablo de tipo
neoclásico que
data del 1896 y
donde se puede
apreciar una moderna imagen del
Sagrado Corazón. Le sigue un
Detalle del camarín del Altar
retablo barroco Mayor. Cristo de la Misericordia,
con imagen mo- de Castillo Lastrucci.
derna de San Francisco de Asís y un lienzo de
San Benito del siglo XVIII.
En el muro derecho del Evangelio se sitúa
un retablo de madera dorada con un cuerpo y
una calle, del tercer cuarto del siglo XVIII con
una imagen moderna de la Dolorosa. En la capilla que le sigue figura una imagen de vestir de
la Virgen del Carmen de finales de ese mismo
siglo. En los laterales, imágenes de San Joaquín y
Santa Inés. Posee un dibujo con el boceto de
Castillo Lastrucci del Cristo Atado a la Columna. Le continúa un retablo-hornacina con escultura de la Divina Pastora de fines del siglo XVIII
y un lienzo de San Bernardo del mismo tiempo.
En el crucero se encuentra el púlpito.
Un lienzo de la Virgen de Guadalupe de la
primera mitad del siglo XVIII y otro de Cristo
camino del Calvario de hacia 1700 figuran en la
sacristía, además de otros objetos de orfebrería
como ostensorios en plata dorada, cálices, copones, etcétera.
En el coro, órgano, posiblemente del siglo
XVIII.
En el exterior, la torre, construida en ladrillo y azulejos, de tres cuerpos, del siglo XVIII y
portada de estilo gótico-mudéjar, tal como apuntamos en un principio.
Retablo Mayor. Barroco, de tres calles, tres cuerpos
y ático. Siglo XVIII. Profusión decorativa.

Cúpula semiesférica o de media naranja. Decorada con apenas recargamiento se encuentra en el
cruce de la nave longitudinal y la transversal.

A R A H A L

Nave central con bóveda de medio cañón, decorada con pinturas.Arcos fajones y lunetos.

Cristo de la Buena Muerte.
Crucificado del siglo XVIII.

Mano del Cristo de la Misericordia, único resto de la imagen
primitiva del siglo XV.

En este templo, como en tantos
otros de nuestra geografía, conviven
edificaciones de diferentes épocas y
estilos arquitectónicos. Tal es el caso del Hospital de la Misericordia.
De origen y objetivos benéficos, al
perder su ancestral misión, pasó a
ser parroquia aún cuando conserva
vestigios de la primera fundación.
Su impronta le viene dada por haber sido financiada su construcción
por un indiano originario de esta
patria chica.
La remodelación procede del siglo
XVIII. Su única nave contiene el Altar Mayor que encierra la imagen
del Cristo de la Misericordia, muy
venerada. Diversos retablos barrocos le conceden estilo al igual que
su tesoro de orfebrería.

Hospital de la Misericordia

Corazón de Jesús. Procede del tiempo de la dedicación del País
a esta advocación. Es, por tanto, moderna.

Retablo que encierra la Virgen del Carmen.

Virgen de la Dolores. Imagen moderna en retablo del siglo XVIII.

Pequeña imagen de la Virgen del Carmen. Detalle.

A R A H A L

Púlpito con tornavoz en el crucero.

Retablo de la Divina Pastora.

Lienzo de la Virgen de
Guadalupe mexicana.
Sacristía.

Órgano de tubería.

Capilla de la VeraCruz. Arahal.

A R A H A L

Antigua Capilla de la Veracruz
La capilla de la Veracruz destaca por su estructura arquitectónica
y por su diseño tanto interno como externo. Ha sufrido grandes
destrozos y abandono en otras épocas
sta capilla fue construida a mediados del
siglo XVIII. Presenta una planta central que
estaba cubierta con una bóveda semiesférica, a la que se adosaban dos tramos rectangulares cubiertos con bóvedas de medio cañón.
La portada exterior, presenta un perfil rectilíneo y es de ladrillo y barro cocido y está
compuesta por columnas pareadas de fuste
torneado sobre basamentos. Su ejecución co-

E

rrió a cargo de los maestros de mediados del
siglo XVIII de Fuentes de Andalucía. Los contrafuertes tienen planta mixtilínea.
Es un pequeño templo con decoración barroca cuyo interior se ordena a partir de la cúpula. No tiene nave a los pies. Sí tiene un hermoso arco triunfal el cual, junto con el de la
entrada a la nave, es mixtilíneo.
Al exterior, espadaña pequeña.
Sagrario. Finales S. XVII-Principio
S. XVIII.

Santa Elena. S.XVIII.

Nta. Sra. Del Rosario. S. XVIII
A la izquierda,Altar Mayor.

La capilla de la Veracruz destaca por su estructura arquitectónica y por su diseño tanto interno como externo. Ha sufrido grandes destrozos y abandono en otras épocas por lo que estas circunstancias le han llevado a una profunda remodelación y rehabilitación a cargo de la
cofradía que la regenta. No obstante, no posee patrimonio artístico mueble.
Debemos reseñar su portada, muy barroca, con contrafuerte.

Manos del Cristo de la Vera-Cruz.
Martín de Oviedo, 1592.

Torre de dos cuerpos con
campanario. En uno de sus laterales,
reloj del siglo XIX.

P A R A D A S

San Eutropio
San Eutropio es un templo campiñés que sobresale por su monumentalidad
y dimensiones en relación a la población que lo acoge. Finalizado al
extinguirse el siglo XVIII, descuella por su estructura columnaria.
a iglesia de San Eutropio, de arquitectura
barroca, fue construida en 1791 y destaca por su estructura columnaria relacionada con los trabajos de Pedro de Silva. Exteriormente presenta tres por tadas, donde las
laterales se articulan gracias a un sencillo vano
adintelado entre pilastras y entablamento dórico edificado en ladrillo y mampostería.
Posee una torre, ubicada en el hastial del lado derecho, una cúpula y una linterna que están
revestidas de las características labores dieciochescas de ladrillo y azulejos. La portada de los
pies atribuida a Pedro de Silva, está formada por
un cuerpo y ático con arco de medio punto sobre columnas exentas. En dicho ático están los
santos San Eutropio, San Pedro y San Pablo.
El templo posee cinco naves, crucero y presbiterio. A la nave izquierda se adosan tres capillas, dos de ellas a su flanco y la capilla sacramental
a su testero.Tiene siete tramos encontrándose
el coro en el segundo de la nave central. En el
exterior, en el lado de la Epístola, portada con
arcos de medio punto entre pilastras.
Las naves laterales están separadas mediante
columnas de estilo toscano pareadas de jaspe
rojo. La nave central se alza sobre pilares de sección cruciforme. Sobre ambos tipos de soportes arcos de medio punto.
El crucero se cubre con media naranja sobre pechinas y linterna; la nave central lo hace
con bóveda de medio cañón con lunetos y las
laterales con bóvedas de aristas.
Un enorme cuerpo con tres calles separadas por columnas corintias y ático componen el
retablo mayor, bajo la advocación de San Eutropio en madera dorada, que data de la última década del siglo XVIII y cuyo estilo refleja el tránsito del Barroco al Neoclásico. Está separado de
la nave central por rejas del XVIII. Sobre el al-

L

tar encontramos un sagrario de plata del último
tercio del siglo XVIII, del artista sevillano Flores.
Sobre este altar se sitúa un Crucificado de principios del siglo XVII. El retablo está decorado
con imágenes modernas, exceptuando varios relieves que simbolizan a San Juan Evangelista y
Santa María Magdalena, y escenas de la vida
de San Eutropio y la Asunción de la Virgen. Existe un Crucificado en madera del XVIII.
A los dos lados del presbiterio descubrimos
dos pequeñas portadas de mampostería de complicado esquema decorativo y que se vinculan al
último barroco sevillano.
En el testero de la nave izquierda, lado del
evangelio, hallamos un retablo del último cuarto del siglo XVIII y que está dedicado a Nues-

Hornacina en el Altar Mayor.
Contiene la imagen de San
Eutropio en madera dorada del
siglo XVIII.

Fachada principal. Situada a los
pies, fue diseñada por Pedro de
Silva.Tiene portada en piedra
formada por cuerpo y ático
sustentada en arco de medio
punto. En el remate, San
Eutropio.

San Eutropio

Nave lateral en la que se utiliza el sistema de columnas pareadas de jaspe rojo con arcos de medio punto
ofreciendo una espléndida perspectiva. Se usa el orden toscano.

tra Señora del Mayor Dolor. En el testero de la
segunda nave del mismo lado, una reja de forja del siglo XVIII da paso a la Capilla Sacramental,
que está presidida por un retablo de orden salomónico de principios del siglo XVIII el cual
tiene un cuerpo, tres calles, banco y ático de finales del XVIII. Su hornacina central alberga una
imagen de la Inmaculada Concepción, de escuela sevillana del primer tercio del siglo XVII,
y que procede de Marchena. En el ático del retablo, pintura del Calvario con vista de Sevilla.
Dos retablos de estilo neoclásico dedicados a la virgen componen los testeros laterales. Están decorados con lienzos dieciochescos con el tema de la Estigmatización de San
Francisco. En el retablo de la derecha se venera una imagen de vestir de Nuestra Señora de la Merced y que data de finales del siglo XVIII. En el de la izquierda, María Auxiliadora.
Sobresale, igualmente, la cúpula decorada.
En la nave de la Epístola, en su cabecera,
retablo de la Virgen de los Remedios. Es de la
primera mitad del XVIII. Luego, en la misma nave, relieve de los Evangelistas.
De la misma manera, retablo de Santo
Entierro en madera tallada, con dos cuerpos,
calle y ático con imágenes modernas. En el
ático, el Padre Eterno. En el acceso a la sacristía, portada en ladrillo con frontón quebrado del siglo XVIII.
Otro retablo destaca. Es el de San José de
dos cuerpos, tres calles y ático con los Desposorios de la Virgen, ya moderno en lienzo

y en el ático del mismo.
Existe un retablo del Cautivo en madera
tallada de la segunda mitad del XVIII, que procede de San Juan de Letrán, ermita que estuvo situada en el centro de la población. Le continúa un retablo de Santa Ana y la Virgen,
modernas, al que sigue otro de San Antonio.
El coro está ubicado en la nave central. Su
sillería es de 27 sitiales, facistol y órgano, todos
ellos de estilo neoclásico.
En la nave del evangelio, comenzando por
los pies del templo, diversos altares tales como la Virgen de Fátima, el retablo de la Hermandad del Santo Entierro en su Traslado al
Sepulcro; el de Jesús Nazareno; el de la Virgen
del Carmen y el de la Virgen de los Dolores.
En el Museo, que se encuentra en la Capilla del Sagrario, objetos de orfebrería y ornamentos: acetres, hisopos, porta viáticos, atriles con punzones de Alexandre, Cárdenas,
Flores. Además, una Cruz Parroquial, Crucificado del siglo XVII, copones, casullas del XVIII
y estandartes. En una sala especial, óleo de la
Magdalena atribuido a El Greco y una Inmaculada de posible autoría de Pacheco. Es preciso destacar un esmalte sobre cobre con la
Presentación de Jesús al Pueblo, del siglo XVI,
bastante deteriorado. Igualmente, un fragmento
de Cabeza de San Juan Evangelista del siglo
XVIII, etcétera.
En la sacristía, lápida sobre la construcción
del templo, óleos de San Carlos Borromeo y
San Rafael y Crucificado.

Lado del Evangelio. Retablo de la
Virgen del Mayor Dolor en hornacina
y rematada en ático.

Capilla del Sagrario o Sacramental.
Retablo de estilo salomónico. Siglo
XVIII. Cuerpo, tres calles y ático con
pintura del Calvario.

Capilla del Sagrario. Detalle. Hornacina
con Inmaculada. Escuela sevillana.

P A R A D A S

En el crucero, cúpula de media naranja sobre pechinas.
Se remata en linterna.

Magnífica nave central sostenida por pilares de sección
cruciforme. Bóvedas de medio cañón.

Cúpula de la capilla Sacramental. Lunetos y linterna.

Retablo Mayor.Tres calles y ático.Tránsito del barroco al neoclásico.
Sagrario de plata del orfebre Flores.

San Eutropio

Museo de enseres litúrgicos.Al fondo, a la derecha, se encuentra la Magdalena atribuida al pintor El Greco.
Posee también una Inmaculada de Pacheco.

Óleo de la Magdalena, El Greco.

Retablo de la Virgen de los Remedios. Primera mitad del siglo
XVIII. Cabecera de la nave de la Epístola.
Retablo del Santo Entierro de Cristo. Madera tallada. Imagen
moderna. En el ático, el Padre Eterno.

San Eutropio es un templo
campiñés que sobresale por
su monumentalidad y dimensiones en relación a la
población que lo acoge. Finalizado al extinguirse el siglo XVIII, descuella por su
estructura columnaria, lo
que le pone en relación con
trabajos del maestro Pedro
de Silva.
Con cinco naves extraordinarias, acoge numerosas capillas laterales. El Retablo
Mayor, dedicado a San Eutropio, suigue la transición
del barroco al neoclásico. La
capilla sacramental con retablo de columnas salomónicas, alberga una magnífica
Inmaculada. A destacar, del
mismo modo, las pinturas de
El Greco, Pacheco y el tesoro de orfebrería.

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