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HOJA DIVULGADORA
Número 8. 2012 Red Linkfor

MATERIAL PARA EL PROFESOR/A
La Red LINKFOR promueve el intercambio de experiencias innovadoras o de investigación y desarrollo. Las Hojas Divulgadoras son un complemento pedagógico para el profesorado con el único fin de desarrollar temas de interés común que se están desarrollando en la actualidad.

Plantaciones de frondosas nobles para la producción de madera de calidad

Las frondosas productoras de madera de calidad, conocidas coloquialmente como “nobles”, son especies arbóreas cuya madera tiene unas propiedades técnicas y estéticas extraordinarias. Algunas de las especies más conocidas son nogal, cerezo, arce, fresno, serbal, etc.

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Introducción
¿Qué son las frondosas “nobles”? ¿Por qué plantarlas para producir madera de calidad?
Entre los motivos que explican el fomento de estas especies en plantaciones destacan los siguientes: - Cuando su madera tiene una conformación y dimensiones adecuadas para el destino industrial de más valor (industria de chapa), puede alcanzar precios entre 10 y 20 veces superiores a los de la mayoría de especies de nuestras condiciones. El elevado precio es consecuencia de la extraordinaria calidad del producto y de la escasez de árboles de estas características en condiciones naturales. Estos factores hacen que, si bien se trata de una producción a largo plazo (generalmente, entre 40 y 60 años), es una actividad rentable, debido a los elevados ingresos esperables durante la corta de la plantación. - Existe una gran variedad de terrenos en los que se pueden llevar a cabo este tipo de plantaciones, siendo especialmente interesantes las áreas de elevada calidad (llanas, de suelo profundo y de textura equilibrada, sin problemas de encharcamiento) pero en las que es poco rentable mantener un uso agrícola o ganadero debido a su superficie reducida o irregular. - En comparación con los usos agrícolas o ganaderos, la gestión de una plantación de frondosas para producción de madera de calidad supone una inversión de tiempo y recursos muy baja, consistente en un reducido número de intervenciones centradas en los primeros años de la plantación. - Entre las ventajas ambientales de estas plantaciones, destaca la diversificación de paisajes, tanto en áreas de predominio agrícola (debido a la creación de espacios verdes y estructuras verticales que permanecen en el espacio durante décadas) como en áreas predominantemente forestales, donde las plantaciones de frondosas dan lugar a una mayor diversidad de especies y rompen la continuidad de combustible. Una de las principales motivaciones de muchos propietarios y gestores que realizan plantaciones de frondosas es la satisfacción de crear y cuidar un espacio arbolado paisajísticamente atractivo, que además supone una revalorización del terreno y una inversión a largo plazo.

Planificación de una plantación de frondosas nobles

Producto objetivo

A la hora de planificar una plantación encaminada a producir madera de calidad hay que tener presente en todo momento el producto objetivo que se quiere generar, es decir, el que dará lugar a la mayor rentabilidad. El objetivo de una plantación de frondosas nobles es producir troncos con las siguientes características: - Diámetro normal (medido a 1,30 m de altura) de 45-50 cm, como mínimo. - Longitud del fuste (el tronco situado por debajo de la copa) de al menos 2,5 – 3 m, con una forma lo más parecida posible a un cilindro perfecto: totalmente recto, sin bifurcaciones ni engrosamientos. - Madera sana y homogénea, con nudos imperceptibles desde el exterior. Solo los troncos que cumplen estas condiciones pueden ser destinados a la industria de chapa, en la que alcanzan su precio máximo. En caso de no cumplirse los tres requisitos indicados, el precio disminuirá drásticamente. El momento de cortar los árboles viene determinado por su diámetro: por tanto cuanto mayor sea el crecimiento diametral anual, menor será el número de años necesarios para alcanzar los 45-50 cm objetivo. En general, se acepta que un crecimiento diametral cercano o superior a 1 cm anual es un ritmo adecuado.

Principales especies de frondosas productoras de madera de calidad Existen diferentes especies de frondosas nobles que se emplean en plantaciones. De ellas, solo se dispone de material seleccionado para producción de madera de calidad (híbridos y clones) en el caso del nogal y del cerezo: - Nogal (Juglans sp.): la especie más empleada en plantaciones destinadas a producir madera de calidad. Destacan las progenies híbridas, de gran vigor. - Cerezo (Prunus avium): una de las frondosas más extendidas en condiciones naturales en Europa. Tiene un crecimiento inicial más rápido que el nogal, pero su sensibilidad a enfermedades condiciona su utilización. - Fresno (Fraxinus sp.): tiene un área de distribución muy amplia (F. excelsior en zonas de montaña y F. angustifolia en zonas húmedas mediterráneas), con un crecimiento muy rápido desde los primeros años. - Arce (Acer sp.): las principales especies con aptitud para producir madera de calidad son A. pseudoplatanus y A. platanoides, en zonas de montaña, y A. campestre en áreas de ambiente mediterráneo. - Serbal (Sorbus sp.): se considera generalmente una especie secundaria por su lento crecimiento. Sin embargo, S. domestica y S. torminalis pueden alcanzar grandes dimensiones y producir la madera más cara de Europa. - Peral (Pyrus sp.) y manzano (Malus sp.): si bien el uso más conocido de estas especies es la producción de fruta, se trata de especies forestales con gran potencial para producir madera de calidad muy apreciada. - Otras especies utilizadas para producción de madera de calidad son el tilo (Tilia sp.) y el almez (Celtis australis).

FOTO. Peral (Pyrus communis) de 2 años

FOTO. Fresno de hoja estrecha (Fraxinus angustifolia) de 3 años

Terrenos más adecuados para realizar una plantación de frondosas nobles

Si bien cada especie mencionada tiene unos requerimientos ecológicos concretos, se pueden destacar una serie de condiciones deseables, comunes a todas ellas: - Precipitación elevada, por encima de 600 – 700 mm, bien repartida a lo largo del año. En áreas más secas o con un verano muy caluroso conviene utilizar las especies mejor adaptadas a la sequía y compensar la falta de agua mediante la realización de alcorques o microcuencas, ubicar las plantaciones en fondos de valle u orientaciones frescas, el uso de acolchados o “mulch” que fomentan la retención de humedad, etc. - Zonas lo más llanas posible, con suelo profundo y textura equilibrada: las grandes dimensiones que deben tener los árboles en los últimos años de la plantación exigen que el suelo permita un gran desarrollo de las raíces. La textura equilibrada (ni muy arenosa ni muy arcillosa) permite una adecuada disponibilidad de nutrientes y reduce el riesgo de encharcamiento, que es incompatible con la producción de la mayoría de las especies indicadas. - Hay que evitar zonas expuestas a vientos fuertes, que causan la inclinación de los árboles e impiden su utilización en la industria de chapa.
FOTO. Plantación de nogal en fondo de valle

Diseño de una plantación

El diseño de una plantación se decide en torno a tres aspectos, que deben considerarse de manera coordinada: - Composición: la especie o especies a utilizar se escogen en función del clima y suelo del área a plantar. Además de la especie, hay que elegir procedencias lo más parecidas posibles a las del área de plantación. - Tipo de planta: existen en el mercado diferentes tipos de planta, tanto en lo referente a edad como a tamaño y formato (contenedor, raíz desnuda). A menos que se disponga de un terreno de muy alta calidad y con plenas garantías de adaptación de la especie, conviene utilizar planta joven y no demasiado grande. En todo caso, se debe utilizar planta de aspecto robusto, sin ramas ni heridas y con un sistema radical bien desarrollado, con abundantes raíces secundarias. - Marco de plantación: es la distancia existente entre dos hileras de árboles y entre dos árboles de una misma hilera. Por tanto, el marco de plantación define la densidad. La combinación de estos tres aspectos define la inversión inicial que supondrá la plantación, así como el mantenimiento a aplicar durante los primeros años, por lo que deben escogerse con criterio técnico. Por ejemplo, en caso de no disponer de material vegetal seleccionado para producir madera de calidad, conviene realizar plantaciones mixtas, con densidades medias o altas (400 – 800 pies/ha), que permitan mantener, durante la aplicación de las claras, los mejores árboles de la plantación. Sin embargo, las densidades altas suponen incrementar la inversión de instalación (más árboles a adquirir y plantar) y mantenimiento (primeras podas, etc). En el Apartado: “Variantes de diseño de una plantación de frondosas”, se muestran diferentes alternativas de gestión y diseño de plantaciones de frondosas para la producción de madera de calidad.

FOTO. Esquema de una planta de calidad

Realización y primeros cuidados de una plantación de frondosas nobles
Preparación del terreno

La preparación del terreno consiste en crear las condiciones adecuadas en el suelo para la correcta adaptación de la planta desde los primeros años. Los principales tratamientos que se pueden aplicar son: - Eliminación de la vegetación preexistente que pueda dificultar la mecanización o competir con los árboles. - Acondicionamiento del suelo: consiste en reducir la compacidad del suelo, fomentando así la infiltración y capacidad de retención de agua. El método más común es el subsolado cruzado (en dos direcciones perpendiculares) en profundidad (40-50 cm). - Ahoyado: esta intervención consiste en abrir los hoyos en los cuales se instalarán los árboles, por lo que las dimensiones deben ser suficientes como para que el volumen del suelo que rodea la planta durante los primeros años esté removido. Generalmente se realiza de manera mecanizada, salvo en plantaciones pequeñas y de baja densidad, o bien en áreas poco accesibles, en las que se puede realizar manualmente.

FOTO. Normalmente no conviene sacar la tierra del hoyo, sino simplemente removerla, para facilitar la plantación manual del árbol.

A

Instalación de las plantas

La plantación se realiza durante la parada vegetativa de los árboles. Las fechas más adecuadas son después del invierno en áreas frías y antes del invierno en zonas con veranos secos y calurosos. La plantación no se debe realizar cuando el suelo está muy húmedo o durante días con heladas, vientos fuertes o riesgo de lluvia o nieve. La planta a raíz desnuda es más delicada de transportar y almacenar que la planta en contenedor, ya que las raíces deben estar permanentemente protegidas de la desecación. Para ello, se deben mantener aviveradas (cubiertas de tierra húmeda) en áreas sombreadas, hasta el momento de la plantación. Si la especie tiene raíz pivotante (raíz central de grandes dimensiones) se debe cortar la punta de ésta (repicado), para fomentar el desarrollo de raíces secundarias. Además, se cortarán todos los tejidos necrosados de la raíz.

B

En el momento de instalar la planta hay que asegurarse de que el sistema radical no queda comprimido ni revirado. La planta debe quedar perfectamente vertical, con el cuello de la raíz (un ligero engrosamiento existente en la base del tronco) ligeramente por encima del nivel del suelo, para evitar deformaciones.

C

FOTOS A, B y C. Diferentes momentos de la instalación de las plantas: repicado de la raíz principal; plantación; aspecto del árbol instalado, con acolchado plástico y protector de tubo de 50 cm.

Primeras actividades de mantenimiento de una plantación: fomento del correcto estado vegetativo de las plantas
Con tal de garantizar el buen estado vegetativo de las plantas es imprescindible evitar el efecto negativo de la vegetación competidora, de la sequía y de la fauna. Lucha contra la vegetación competidora La vegetación competidora puede reducir la rentabilidad de una plantación e incluso comprometer su supervivencia, al limitar el agua e incluso la luz o nutrientes disponibles para el árbol. Por estos motivos, es fundamental controlar la acción de este agente nocivo, especialmente en la superficie del suelo bajo la cual están las raíces de los árboles, mediante: - Técnicas de eliminación: consisten en suprimir la vegetación competidora periódicamente, cuando pueda tener un efecto negativo sobre el árbol. El número de intervenciones depende de la productividad del terreno (a mayor calidad, mayor frecuencia de intervención) y de la edad de la plantación (a medida que los árboles van creciendo y sombreando el suelo, se reduce la necesidad de actuar). Los principales métodos son la eliminación mecánica (es más conveniente segar la vegetación que labrar el suelo) y la eliminación química (aplicación de herbicidas).

FOTO. Eliminación mecánica de la vegetación competidora

FOTO. Efecto de la aplicación de herbicidas

- Técnicas preventivas: consisten en evitar la aparición de malas hierbas en la proximidad del árbol. La técnica más común es la utilización de acolchados o “mulch”, que impiden que la luz llegue al suelo en el área en la cual están las raíces de los árboles. El material de acolchado más común es el polietileno tratado contra la radiación UV, si bien se pueden utilizar productos más naturales o biodebradables (astillas de tronco o de ramas, paja, bioplástico, etc).
FOTO. Acolchado de astillas de restos de poda. FOTO. Acolchado de polietileno

Lucha contra la sequía La sequía estival es el factor más limitante para las plantaciones de frondosas nobles en las zonas con influencia mediterránea. La medida fundamental para evitar daños por sequía es hacer una correcta elección del material vegetal (especie, procedencia, tipo de planta) para la zona de plantación, teniendo en cuenta los aspectos climáticos (precipitación) y fisiográficos (forma del terreno, orientación, etc) comentados anteriormente. Aun habiendo realizado una elección de especie correcta, es posible que sea necesaria alguna medida adicional, entre las que destacan: - Uso de acolchados: además de reducir la competencia de las malas hierbas, y por tanto aumentar la disponibilidad de agua para la planta, los acolchados reducen la pérdida de agua del suelo por evaporación. - Aplicación de riegos de emergencia: en una plantación planificada en un marco de gestión de mínima intensidad, el riego se considera una intervención de emergencia, aplicable solo en caso de sequía extrema que pueda poner en peligro la supervivencia de la plantación. En este caso, se suele aplicar mediante una cuba de riego. La planificación de una plantación gestionada de manera intensiva, con aplicación periódica de riego con el objetivo de acelerar el crecimiento de los árboles se analiza en el Apartado: Variantes de diseño de una plantación de frondosas.
FOTO. Cuba utilizada para riegos de emergencia. (©Diana Pascual)

Prevención de daños causados por la fauna La acción de la fauna, tanto la salvaje (ciervo, corzo, jabalí) como la doméstica (cabra, oveja, vaca, caballo) puede destruir en unas horas una plantación joven, o causar daños severos. Para evitar esta situación es fundamental hacer un correcto diagnóstico del riesgo de ataques de la fauna potencialmente peligrosa presente en la zona, para definir la necesidad de instalar medidas de protección, que pueden ser: - Cierres perimetrales: el sistema más efectivo y seguro es instalar un cerramiento completo, pero el coste de esta medida, especialmente en áreas irregulares, es extremadamente alto. Una alternativa más barata, pero que implica la necesidad de comprobar periódicamente su correcto funcionamiento, es el cierre eléctrico (“pastor eléctrico”), de entre 2 y 5 hilos. - Protectores individuales: es una medida más sencilla y versátil que el cierre perimetral, y más recomendable en caso de plantaciones de baja densidad o en áreas irregulares. Existe una gran variedad de modelos de protector individual, que se clasifican en función de su tamaño y del “efecto invernadero” que producen: en el interior del protector la temperatura y la concentración de CO2 son más elevadas que en el exterior. Los protectores de mayor efecto invernadero (los tubos opacos no ventilados, poco recomendables) fomentan un período vegetativo más largo y un mayor crecimiento en altura, pero también se incrementa el riesgo de daños por heladas y la esbeltez de los troncos. Otros protectores individuales con menor efecto invernadero son, por este orden, los tubos ventilados (perforados, para permitir cierta circulación de aire), las mallas densas o “mixtas” y, por último, las mallas de gran luz, que carecen de efecto invernadero. En áreas con gran insolación conviene evitar los protectores de tubo. Respecto al tamaño, conviene evitar la utilización de tubos altos, en los que los árboles necesiten más de un año para asomar por la parte superior.

FOTO. Valla perimetral.

FOTO. Pastor eléctrico de 2 hilos

FOTO. Protectores de tubo, de 120 cm.

FOTO. Protectores de malla, de 60 cm.

Primeras actividades de mantenimiento de una plantación: la poda
Para producir madera de calidad no es suficiente con plantar y mantener en buen estado las frondosas nobles en un terreno adecuado para la especie, sino que es necesario, además, aplicar podas. Esta intervención consiste en la eliminación de aquellas ramas que puedan poner en peligro la consecución de un tronco recto, largo y sin nudos visibles. La poda se aplica desde los primeros años de la plantación, hasta conseguir una altura de fuste de al menos 2,5 – 3 m, aunque puede elevarse hasta 5-6 m en estaciones muy productivas. La poda se aplica entre mediados de junio y principios de agosto, para evitar la proliferación de brotes epicórmicos o “chupones”, que crecen en las heridas de poda si ésta se realiza durante la parada vegetativa. En general, suele ser suficiente con realizar una poda anual, si bien en áreas muy productivas puede ser necesario aplicar una segunda poda anual. En condiciones menos productivas o con especies de crecimiento lento es suficiente con una poda bianual. El corte de la rama debe ser limpio (utilizando herramientas afiladas), perpendicular a la rama, dejándose un pequeño rodete de cicatrización. La poda de un árbol nunca debe implicar la eliminación de más del 40-50% de las hojas, por lo que, en ocasiones, algunas ramas no se cortan totalmente sino que simplemente se despuntan (se corta su extremo), para frenar el desarrollo de la rama sin producir un gran estrés al árbol. La organización de una intervención de poda es la siguiente: • En primer lugar, se confirma que la guía (el brote terminal) esté sana, y se eliminan aquellos brotes o ramas que pudieran llegar a sombrearla o competir con ella en los próximos meses. Si el brote terminal está dañado gravemente, se escoge un nuevo brote como guía, priorizando aquel que, en el futuro, suponga un menor defecto en el tronco, por ser el más vertical y vigoroso. En ocasiones es necesario enderezar la nueva guía, así como eliminar las ramas que puedan competir con ella próximamente. Esta fase de la poda, en la cual se libera de competencia el brote terminal, se llama “guiado”, y define la rectitud futura del tronco. • Tras la poda de guiado se observa la conformación del resto del tronco, eliminando aquellas ramas que puedan dar lugar a nudos demasiado grandes. El orden de prioridad para elegir qué ramas podar es: en primer lugar, aquellas con un diámetro en su base superior a 3 cm; a continuación, se eliminarían las ramas muy verticales, o las que tengan más de 2-3 años, así como aquellas que, por su tamaño u orientación, puedan llegar a desequilibrar el árbol. Esta fase de la poda se llama “poda de calidad”, y define el tamaño de los nudos y la longitud del fuste sin ramas.

FOTO. Esquema de una rama bien podada.

FOTOS. Esquema de poda de guiado en un fresno que se ha

bifurcado.

FOTOS. Poda de calidad de un nogal.

Variantes de diseño de una plantación de frondosas

Se muestran a continuación diferentes esquemas de producción de frondosas nobles; la elección del esquema dependerá de la capacidad técnica y económica del gestor (tanto para la inversión inicial como para los primeros cuidados) y de las características del terreno (clima, suelo, fisiografía, etc.).

Plantación pura (una única especie o clon)

Estos sistemas se utilizan preferentemente en áreas pequeñas y con garantías de adaptación del material vegetal empleado. Suelen utilizarse densidades bajas, con planta de alta calidad, y donde la homogeneidad esperada abarata la gestión.

FOTO. Plantación pura de nogal.

Plantación mixta (varias especies)

Este sistema comporta una mayor seguridad, ya que, si una especie no se adapta adecuadamente, existen otras, así como un mayor valor estético y ambiental. También puede haber ventajas productivas, ya que la competencia (por la luz o por el agua o por los nutrientes del suelo) entre árboles de diferentes especies suele ser menor que entre árboles de la misma especie. También se pueden utilizar especies “auxiliares”, cuyo objetivo no es producir madera de calidad sino adelantar las primeras rentas de la plantación gracias a su turno corto: chopo, especies ornamentales o para biomasa, etc. o bien mejorar las condiciones en las que crecen las frondosas nobles: especies fijadoras de nitrógeno (aliso) o generadoras de humus de calidad (abedul), etc.

FOTO. Plantación mixta de arce, cerezo y fresno.

Plantación intensiva

En terrenos con un elevado coste de oportunidad (por ejemplo, zonas de regadío) es posible plantear una gestión orientada a maximizar el crecimiento de los árboles y por tanto a acortar el turno, mediante la aplicación de riegos y fertilizaciones periódicos. Si se aplican riegos, conviene que éstos sean intensos y espaciados, mejor que ligeros y frecuentes.
FOTO. Plantación intensiva de nogal, con fertirrigación.

Sistema agroforestal

Consiste en combinar, en un mismo terreno, producción agrícola y de madera de calidad. Estos sistemas tienen un gran auge en Centroeuropa, gracias a las ventajas productivas (la gestión agrícola aporta nutrientes a los árboles, y éstos reducen la velocidad del viento y aportan materia orgánica, mejorando la productividad agrícola) y ambientales (los árboles diversifican los hábitats agrícolas y sus raíces filtran los agroquímicos que se infiltran en el suelo), además de servir como refugio a fauna auxiliar, que fomenta la polinización y la predación de plagas agrícolas.

FOTO. Sistema agroforestal con no-

FOTO. Sistema agroforestal con cere-

gal y cereal (©Agroof )

zo y maíz (©Agroof )

Sistema silvopastoral

En este caso, se combina la producción de madera de calidad con el uso pascícola, de manera que los árboles se benefician de los aportes de nutrientes por parte del ganado y éste encuentra bajo los árboles refugio del sol, el viento y la lluvia. En estos sistemas es importante mantener una insolación suficiente del pasto, y proteger adecuadamente los árboles frente al ganado.

FOTO. Sistema silvopastoral con no-

FOTO. Sistema silvopastoral con

Plantación en ambiente forestal

gal recién instalado.

ovejas (©Agroof )

Si bien es difícil conseguir una buena adaptación de las frondosas nobles en la mayoría de nuestros bosques (elevada pendiente, suelos pedregosos, etc.), existen diversos ambientes forestales de elevada calidad que pueden ser plantados con estas especies: fondos de valle, zonas de ribera, antiguas terrazas, etc., son zonas excelentes para la producción de madera de calidad. De esta manera, y con una inversión mínima, en forma de pequeñas plantaciones, se puede revalorizar considerablemente el bosque, aumentando además su diversidad.
FOTO. Plantación de frondosas nobles en ambiente forestal

Gestión forestal de frondosas nobles espontáneas

(antiguas terrazas abandonadas).

Algunas de las frondosas citadas (cerezo, fresno, arce, peral, serbal) crecen de manera espontánea en los espacios forestales españoles. La selvicultura centrada en el fomento de estas especies, tanto en cantidad (promoviendo su presencia y regeneración) como especialmente en calidad (podas y regulación de la competencia) es una gran oportunidad para incrementar el valor económico y ambiental de nuestros bosques.
FOTO. Bosque con fresnos de grandes dimensiones.

Recursos adicionales
• Àrea de Gestió Forestal Sostenible del Centre Tecnològic Forestal de Catalunya
http://ags.ctfc.cat/

• Proyecto Pirinoble
www.pirinoble.eu

• Federación Europea de Sistemas Agroforestales
http://agroforestry.eu/

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AUTORES: Jaime Coello Gómez Área de Gestión Forestal Sostenible Centre Tecnològic Forestal de Catalunya