Villaturístico del Chapare Tunari corazón

El río Chapari, que en un cuerpo reúne los ríos Paracti, San Mateo, Coni, Chimoré, Sacta y Matami, desciende de la Cordillera y montañas habitadas de la nación de indios Yuracarés, inmediata a la ciudad de Cochabamba. Tadeo Haenke en “Descripción del Perú”, Cochabamba, 1799 Imagina este paraje húmedo, lleno de cañones profundos, ríos caudalosos y hermosas caídas de agua, siempre rodeados de una exuberante vegetación. Aves, peces, anfibios y mamíferos. Flora, bosques y circuitos sorprendentes para una estupenda variedad de paseos en contacto con la vida silvestre. Villa Tunari, centro turístico del Chapare y del departamento de Cochabamba es, desde el oriente o el occidente de nuestros país, uno de los destinos más accesibles para el viajero. Una alternativa para la aventura y el goce de la naturaleza con la riqueza de tres santuarios naturales que lo rodean: el Parque Nacional Tunari, el Parque Nacional Isiboro Sécure y el Parque Nacional Carrasco. Huellas de la historia Villa Tunari, tercera sección municipal de la provincia Chapare, es el municipio más extenso de Cochabamba, con fronteras aún no bien definidas por un histórico conflicto de límites con el departamento del Beni, en lo que hoy son los territorios del Parque Nacional Isiboro Sécure. Fundada en los años veinte del siglo pasado, con el nombre de San Antonio, la región fue históricamente dominio de los Yuquis, Chimanes y especialmente Yuracarés. Con una estructura social basada en la familia extendida, de carácter nómada, los Yuracarés han desarrollado su existencia a partir de la caza, la pesca y la agricultura de subsistencia, generalmente en asentamientos cercanos a las orillas de los ríos que caracterizan a la geografía del Chapare. A finales del siglo dieciocho, Tadeo Haenke, naturista nacido en Austria en su “Introducción a la Historia Natural de Cochabamba” —un compendio de información realizado para el entonces gobernador Viedma— es uno de los primeros cronistas en relatar “…una descripción geográfica, física e histórica sobre las montañas habitadas por los Yuracarés.”(1). En la misma época, los misioneros franciscanos del Colegio de San José de Tarata “emprenden la tarea de evangelización de los Yuracarés en el valle de Cliza, fundando en 1797 las reducciones de Mamoré y Chimoré en el Chapare”(2) y trabajan en el trazado de caminos “para poner en comunicación directa y fácil sus Reducciones con los pueblos civilizados y comerciales.”(3). La ocupación del Chapare y con ello la dispersión o dominación de los pueblos que la habitaron desde tiempos inmemoriales se hace muy evidente durante la colonización española. Al influjo de la actividad minera en Potosí, acompañada por una creciente demanda de la hoja de coca para abastecer a los indígenas que trabajaban en los socavones, surgieron en los Yungas del Espíritu Santo, a la entrada del Chapare

Aunque el cultivo de coca tuvo un gran auge hasta los años noventa. En las últimas dos décadas. la presencia de inmigrantes quechuas y aymaras llegados de los valles y el altiplano cobró gran importancia en Villa Tunari y el resto del Chapare. en mayor grado que la de los socavones.”(5) Durante el siglo veinte. fue el de la coca. convirtiéndola en productora de arroz. la servidumbre de la gleba y el pongueaje doméstico en las ciudades que a su vez crecían”(4). Síntesis y diversidad Recorrer el hermoso trayecto que une la ciudad de Cochabamba con Villa Tunari es. Todavía en nuestros días. gracias a una inversión sostenida y creciente. “… un rubro muy destacado del intercambio colonial. entre ellas la pesca de especies como el surubí y el pacú para consumo local y venta en la ciudad de Cochabamba. se llaman. con grandes mesetas escarpadas. experimentar la extraordinaria síntesis de climas y geografías que la naturaleza le ha regalado a nuestro país. en medio de un trazado con permanentes curvas. los primeros cultivos de esta planta. cuyo uso precolombino persistió y aún se incrementó con el crecimiento de la explotación minera. . especialmente a partir de mil novecientos treinta. típicas del paisaje altiplánico. que muchos indios preferían marchar a las minas que internarse al bosque. Cuentan la crónicas que la mita yungueña era tan abrumadora. Aquí se han desarrollado establecimientos hoteleros de toda categoría. la desnutrición aguda que se llama ‘k’asahui’ o anemia perniciosa. en que la modernidad nos visita. En un trayecto de tres a cuatro horas de duración. estarás en las estribaciones del Parque Nacional Tunari con sus bosques rocosos de quewiñas. yuca o leche y exportadora de frutas tropicales y otros productos. a más de cuatro mil metros de altura. a finales de la década de los setenta. donde abundan especies como el pato de los torrentes o la paloma nuca blanca. toda la región del Chapare comenzó un proceso de extraordinaria transformación y crecimiento poblacional. las trabajadoras temporarias que van a la zafra de la coca en pos de un magro salario. Con la expansión de los cultivos de coca surgieron nuevos asentamientos y el desarrollo de otras actividades económicas. complejos y circuitos orientados al ecoturismo. tendrás la oportunidad de ascender a cumbres moderadamente altas. restaurantes. “Los cocales de los yungas. Si en Potosí la mita o explotación laboral del indígena era minera. en el subtrópico de Cochabamba la mita fue cocalera. sin duda. cobraba muchas vidas. donde su suerte estaba sellada. piscinas. surcadas de cristalinos ríos de montaña. Villa Tunari y los extraordinarios lugares naturales que la circundan dejaron de ser el destino de algunos pocos y privilegiados aventureros locales para convertirse en uno de los centros turísticos nacionales e internacionales más importantes de nuestro país. Junto a la malaria. Una vez que comiences el descenso.Villaturístico del Chapare Tunari corazón Cochabambino. La transformación agrícola y turística Con la llegada de la nueva carretera que une a las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz. Hoy. Villa Tunari es esencialmente una localidad turística que sirve de base para visitar los distintos atractivos de la región. pasaron a ser propiedad privada de los españoles más afortunados. la realización de deportes y actividades para los fanáticos de la aventura. por el peso de la costumbre ‘mitimanis’. el proceso denominado de Desarrollo Alternativo cambió la base agrícola de la región. que eran patrimonio de los soberanos kollas e incas. pinos o eucaliptos y bellas lagunas como las represas de Corani e Incachaca. en medio de una de las carreteras más importantes y transitadas de Bolivia.

Ideal para pasar unas vacaciones en familia. Con una temperatura media de treinta grados durante la mayor parte del año. donde la vida silvestre exhibe más de cien especies de mamíferos. esta localidad tiene la ventaja situarse muy próxima al Parque Nacional Isiboro Sécure y el Parque Nacional Carrasco. una zona de transición montañosa. Chimán y Yuqui. al norte sobre el puente del río Espíritu Santo. muchos reptiles. Villa Tunari. que hacen las delicias de todos sus visitantes. muy accesibles para toda la familia: El Parque Machía. Villa Tunari es famosa por tres actividades que se pueden realizar en las cercanías. Villa Tunari está situada en una especie de islote entre los ríos San Mateo y Espíritu Santo. aunque se han ido adaptando a la nueva configuración social y económica de la región. Con esta riqueza natural circundante. Estarás en la yunga. como paseos por el día. un sorprendente refugio natural. rafting o cannoping son actividades que se desarrollan cotidianamente bajo la supervisión de empresas y guías especializados establecidos en la zona. trekking. que aún conservan sus ancestrales modos de vida. caminatas. donde quedarás encantado por la posibilidad de interactuar en forma cercana con diversas especies de animales. seiscientas variedades de aves. con descensos muy pronunciados. anfibios y gran cantidad de peces. llenos de riachuelos y neblinas permanentes. pues allí todavía subsisten comunidades originarias Yuracaré. Con una riqueza escénica notable.Villaturístico del Chapare Tunari corazón Pronto. . verás que la vegetación se hace más tupida. especialmente monos. especialmente por la presencia de grandes helechos y otras especies de hojas lustrosas. Ríos torrentosos. existe alrededor de Villa Tunari una extensa serie de circuitos y paseos por los que puedes optar de acuerdo a tus aficiones y al tiempo que tengas. la región combina sus hermosas e inexploradas serranías con extensas sabanas inundables. dos reservas naturales de gran belleza y biodiversidad que también son atractivas por su entorno cultural. Pesca deportiva. caídas de agua y una variedad de fauna y flora extraordinarias te darán la bienvenida al Chapare y su punto de entrada. en medio de profundos cañones. observación de animales. a casi trescientos metros sobre el nivel del mar. desde el doradillo hasta los hermosos bufeos o delfines de río. rappel. Un extenso corredor natural que desemboca en las llanuras amazónicas orientales de nuestro país. donde el clima es húmedo y la temperatura más cálida.

Villa Tunari es hoy en día uno de los destinos favoritos del turismo nacional. que conforme te vas internando en la espesura del bosque. donde podrás conocer a los guácharos. playas de arenas blancas y hermosas caídas de agua. un recodo de selva húmeda y montañosa. una de las pocas especies de aves nocturnas y frugívoras del mundo. La Jungla. deliciosa comida y una diversidad natural impactante. a orillas del río San Mateo. pues en sus alrededores se desgranan muchos de los paisajes más bellos de nuestra geografía. Este paraje tiene un atractivo circuito de columpios gigantes.Villaturístico del Chapare Tunari corazón La Cueva de los Guácharos. situado a ocho kilómetros en la localidad de Chipiriri. . un parque de recreación ecoturística. crecen en tamaño y dificultad. Con una ubicación privilegiada. Con cabañas construidas sobre árboles. senderos naturales interpretativos especiales para la observación de la fauna y flora. buenos servicios de transporte. que viven en cavernas naturales en total oscuridad. variedad de alojamientos.

pues diez voluntarios nacionales permanentes y hasta setenta voluntarios temporales venidos de todo el mundo trabajan en el cuidado de los animales. Si quieres hacer un voluntariado en el Parque Machía. halcones. “Trabajar con monos araña es una de las cosas más divertidas y retribuyentes que he hecho en mi vida…”. otro joven londinense. es una experiencia única e incomparable. pues estos simpáticos e irresistibles primates son capaces de robarte cámaras fotográficas. tucanes. “Aunque el trabajo es muy duro no hay palabras para describir la maravillosa experiencia que puedes tener en el parque…”. llegan anualmente al Parque Machía para brindar todo su esfuerzo en largas jornadas de trabajo. guacamayos y ñandúes. Gracias al aporte económico de los voluntarios extranjeros.bitácora Villaturístico del Chapare Tunari corazón Parque Machía. Un consejo: deja todas tus cosas en los casilleros a la entrada del parque. muy cerca del puente sobre el río Espíritu Santo. armadillos. felinos. un joven estudiante argentino. loros. entre otras especies. Tania Baltasar y Juan Carlos Antezana comenzaron esta iniciativa en una propiedad privada de treinta y seis hectáreas al norte de Villa Tunari. Conocer el Machía. Desde muy temprano en la mañana. especialmente para aquellas personas que vienen de una cultura urbana. reptiles. que han sufrido crueles historias de maltrato. nos comenta emocionado Miguel. cuenta David. un refugio para la libertad y el buen trato a los animales Hace más de diez años. Veterinarios. a la entrada que deben pagar los visitantes y al apoyo de la comunidad de Villa Tunari. pues su función esencial es la curación y readaptación a la vida silvestre de muchos animales. serpientes.com . el parque registra una gran actividad. Este es uno de los pocos lugares en Bolivia donde podrás tener un acercamiento personal con diversas especies en un hábitat natural. “Vine aquí por cuatro semanas y al final me quedé nueve meses…”. escribe a ciwy@yahoo. hoy el Parque Machía ocupa una superficie de ciento diez hectáreas y ha logrado una sostenibilidad a largo plazo. biólogos y en su gran mayoría amantes de los animales con los más diversos oficios. Merecen un párrafo aparte los más de doscientos monos que habitan el Machía. pues su obra es conocida en todo el mundo. perezosos. el parque es un extraordinario ejemplo de convivencia armónica entre un equipo de jóvenes voluntarios y monos. pues están completamente adaptados a la presencia de la personas y se te acercan espontáneamente para que juegues con ellos o los lleves a pasear. billeteras o monedas aunque las tengas muy bien guardadas en los bolsillos. Surgido como un refugio para animales salvajes que han vivido en cautiverio o han sido encontrados fuera de su hábitat.

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