Estaba la señora Pan de Mantequilla con su ropaje habitual, un trajecito de papel blanco medio traslúcido, dentro de la heladera.

Se sentía rígida, tiesa, fría hasta sus más íntimos pedacitos. Tanto frío sentía que su hermoso y apetitoso color amarillo claro lucía casi blanco. Estoy segura, se decía, que si me miro al espejo me vería palidísima. ¿Qué daría por escaparme de esta heladera, suspiraba, y calentar mi cuerpecito al sol!. Parece que alguien escuchó sus lamentos, puesto que de pronto se vio sobre la mesa de la cocina y con su vestido de papel abierto. De alguna manera se las arregló para deslizarse por el mesón hasta que un rayito de sol cayó por su helado cuerpo. ¡Qué bien se estaba allí!. De pronto, se vio despojada de su traje y acostada en el lecho habitual, la mantequillera. El sol seguía iluminándola y la tibieza le llegaba hasta su grasoso corazoncito. Al cabo de un rato, se sintió muy blanda, parece que estaba transpirando, algo líquido resbalaba de su cuerpo. ¡Qué raro! ¿qué me estará pasando?, diría que me estoy derritiendo. ¡Uy qué pena!, parezco aceite; ¿me estaré transformando en otra sustancia?. Si es así, ya no tendré esa apariencia cremosa, ya no podré ser untada en una rebanada de pan, haciéndola más sabrosa. Mientras pensaba en todo esto, estaba cada vez más derretida. Finalmente, en la mantequillera sólo se vio un líquido grasoso y amarillo. De la bella y amoldad señora Pan de Mantequilla, no quedaba nada más que su olor característico: parecía que ese líquido nada tenía que ver con ella. De pronto se escucho la voz de una niña que decía: Mamá.... mira como está la mantequilla. Algo le pasó, ya no puedo echarla sobre el pan, parece aceite. No me gusta así. La derretida Pan de Mantequilla, miraba consternada sin poder emitir sonido alguno. Ella estaba segura que era la misma. El sol le había jugado una mala pasada. Había perdido la forma, pero seguía siendo Mantequilla. En realidad, pensaba, era mejor estar en la heladera. Allí todos la reconocían y no la confundían con ese líquido amarillo que necesitaba de una botella para no andar desparramado.

De pronto, se sintió transportada suavemente y empezó a sentir frío, estaba de vuelta en la heladera. ¡Ah! –se dijo- creo que pronto recuperaré mi apariencia, lo que me ocurrió fue un cambio pasajero. Poco a poco sintió como que todas las partes de su cuerpo se estuvieran juntando, se amoldaran. Ya no quedaba ni rastro de líquido aceitoso. Ya me doy cuenta, se dijo la señora Pan de Mantequilla, el frío me favorece. Ahora sí que me veo bien: estoy durita, con mi aspecto habitual, mi mismo color y sabor. ¡Qué susto pasé!. Creí que me moría, pero sigo siendo la favorita de todos: la cremosa y sabrosa Señora Pan de Mantequilla.

¿Cuánto aprendiste?
1- En el cuento se relata que la mantequilla experimento un cambio, ¿qué tipo de cambio sufrió?. Fundamenta tu respuesta. 2- Inicialmente la mantequilla se encuentra en estado......................................., con el calor del sol se transforma en un ................................................. . Este cambio de estado se conoce como........................................................ . 3- En nuestra vida diaria también nos encontramos con el fenómeno que nos relata el cuento. Escribe dos ejemplos. 4- En las siguientes mantequilleras, dibuja como se encontrarían las partículas que componen la mantequilla derretida y luego dentro de la heladera. ¿Cómo se llama este cambio de estado?

heladera 5- Ampliando conocimientos: Averigua como es el proceso de elaboración de la mantequilla.

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Panchi estaba muy sorprendida, miraba el contenido de un jarro que alguien había dejado sobre la mesa y no lograba entender qué pasaba. Algunos días atrás se les había ocurrido a sus hermanitas mayores, recoger uvas del parrón, que estaban muy maduras, y exprimirlas para recoger jugo. Llenaron varios jarros que dejaron en el refrigerador, uno de ellos quedo encima de la mesa. La idea fue muy buena, el jugo era muy dulce y heladito en el refrigerador, era mejor que cualquier bebida gaseosa. Toda la familia bebió del jugo de uva y sólo fue quedando el que estaba encima de la mesa. Pero en ese jugo ocurría algo muy extraño: el sabor ya no era el mismo, estaba cubierto de espuma, se notaba efervescencia, es decir, se escuchaba un ruido como si un gas estuviera saliendo. Panchi preguntó en voz alta: - ¿Qué le hicieron a mi juguito de uva? ¡Está asqueroso! - Al jugo nadie le hizo nada-contestó mamá que oía los regaños de Panchita. Lo que pasa es que el jugo de uva está fermentando. ¿Qué significa eso?- preguntaron las tres hermanitas al mismo tiempo. Se los trataré de explicar –respondió la mamá. En el aire existen unos seres vivos tan pequeñitos que no los podemos ver, se les conoce con el nombre de microorganismos. Estos, en contacto con el jugo de uva, han sido responsables de que el azúcar que contenía el jugo se este transformando en alcohol y gas. El fenómeno que está ocurriendo se llama fermentación. Como hay producción de gas se forman burbujas, por eso se ve tanta espuma y el gas al escaparse del líquido hace un poco de ruido. El jugo está perdiendo su sabor dulce, porque el azúcar ha disminuido, se ha transformado en una sustancia totalmente distinta. Esta cambio ha sido favorecido por la falta de refrigeración. El calor de estos días hizo posible que la fermentación fuera más rápida. Si lo dejamos unos días más, en vez de jugo de uva obtendremos vino. No nos gusta el vino- dijeron las niñas. - ¡Qué lastima!- exclamo Javi. Claro que hemos aprendido algo nuevo, pero nos quedamos sin jugo de uva. Los microorganismos nos han hecho una bromita bastante pesada, son unos pícaros, ¡acaso no saben que los niños no deben beber alcohol?. Desde ahora nos comeremos las uvas enteritas, es más seguro. Mientras tanto, Camila pensaba que fácil es producir vino. El único trabajo es recoger las uvas y molerlas para obtener el jugo , después trabajan los

microorganismos, transformando el azúcar en alcohol. Esta transformación ,conocida como fermentación, se produce en forma natural. Ha sido muy interesante; si no hubiéramos jugado haciendo jugo de uva, no conoceríamos cómo se hace el vino. Cuando volvamos al colegio, se decía Camila, le contaré esta historia a mi profesora. ¡Qué lindo sería realizar cosas como estas en la clase!. Se aprende mucho y es muy entretenido e interesante. ¿Será esto lo que los grandes llaman Química?. Si es así me gustaría estudiarla, es como mágico lo que le ha sucedido al jugo de uva. Pareciera que unos duendecitos invisibles se fueron a jugar dentro del jarro, transformando el jugo en algo tan diferente. Parece increíble, pero todas observamos lo que pasó. Esa noche, las tres hermanitas soñaron con los microorganismos de los que les contó la mamá. Los veían, en sus sueños, con una varita mágica tocando otros alimentos y transformándolos en otras sustancias totalmente diferentes. Fue un sueño fantástico.

¿Cuánto aprendiste?
1- Ahora que leíste el cuento, con tus palabras, elabora una definición para el fenómeno de la fermentación. 2- A partir de los datos que aporta el cuento, completa el siguiente esquema:

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3- La fermentación de alimentos tiene un utilidad comercial. Además de la uva, ¿qué otro alimento se utiliza para fermentar y posteriormente vender su producto? 4- ¿Qué consecuencias tiene consumir licores durante la niñez? 5- Ampliando conocimientos: Averigua el nombre de los microorganismos que son responsables de la fermentación.

El laboratorio parecía un salón de fiesta. Desde afuera se escuchaba el bullicio de los invitados que venían llegando. Tres niños que pasaban por el pasillo se asomaron para observar qué ocurría adentro. ¡cuál no sería su asombro cuando vieron a los elementos químicos en plena fiestoca!. En primer plano estaba el infaltable y amarillo azufre, recibiendo a algunos invitados. También hacía de anfitrión el Magnesio, siempre enrollado como una cinta, finamente laminado. El señor Oro lucía más hermoso que nunca, su rubia melena brillaba intensamente. Para qué decir doña Plata, se movía cadenciosamente y producía un sonido que parecía música; su brillo blanco plateado como un rayo de luna iluminaba el laboratorio. En eso llegó don Mercurio cual río plateado encerrado en un frasco, por lo tanto, no podía participar plenamente, pues si se salía de su encierro quedaba desparramado en el suelo como perlitas brillantes. Lloraba porque quería sacar a bailar a doña Plata; pero ésta siempre se le escapaba porque cuando ambos se juntaban se mezclaban tanto que quedaban transformados en amalgama. Torpe y pesadamente avanzaba don Plomo, haciéndole el quite a la estufa que estaba encendida. Si se acercaba mucho el calor lo podría ablandar y finalmente fundirlo. Las láminas de Aluminio danzaban ligeramente y hacían lo posible porque no hubiera discusiones, pues con cualquier golpe podrían ser abolladas. Las limaduras de Hierro se acercaban rápida y descuidadamente, sin darse cuenta de que había un imán, el que las atrapó. Allí quedaron, sin poder desprenderse sólo lograron observar cómo los demás se divertían. Alguien tomó un pedacito de cinta de magnesio y lo tiró como si fuera serpentina. Al caer sobre el mechero encendido, ardió liberando una luz blanca, enceguecedora, brillante, que produjo un gran resplandor en el recinto. Carli, uno de los niño, dice: - Mira , Tito, ahora están tirando fuegos artificiales. ¡Esta si que es fiesta Química!. No hablan nada, pero si se ve cómo es cada uno, y son muy divertidos. En ese momento hace su aparición el joven yodo dentro de un vasito de vidrio, luciendo su ropaje de color gris metálico que muy pocos conocen. Habitualmente me identifican como un líquido color café que es la tintura de yodo, agrega este elemento. Alguien lo deja encima del anafe que estaba encendido y de pronto

empiezan a aparecer gases de un hermoso color violeta. Por eso lo llaman YODO, que significa violeta en griego. ¡Oh! –exclaman todos los invitados. ¡Qué gran espectáculo!. La fiesta siguió y culminó con un gran baile, algunos formaron parejas; otros como el Oro y el Platino se sentaron sin juntarse con nadie. Los demás elementos comentaban: - siempre tan engreídos, se creen porque les llaman Metales Nobles. El colorín Cobre se incorporó atrasado, se demoró tratando de sacarse esas pecas verdosas que le salen de vez en cuando. Se sentó a descansar y observaba como Doña Cloro intentaba con quistar al oro, pero era inútil, él se mostraba reacio a formar pareja. Menos mal que el Bromo permaneció encerrado en una ampolla de vidrio, luciendo su color rojizo. Si se hubiera salido una gotita siquiera, habría sido como si hubiera estallado una bomba lacrimógena dentro del laboratorio. Algunas parejas se estaban retirando, el Oxígeno se iba tomado de las dos manos del carbono. ¡Qué lástima!- exclamaron los niños. Se acabó la diversión, vamos a clases ahora. Nadie va a creer si contamos lo que hemos visto. ¿Habrá sido un sueño?- pregunto Rolando. Tito contesta: No, la Química puede ser tan hermosa como la vimos recién. Es fantástica, como mágica, todo depende de cómo la veamos. Y eso depende mucho del profe ¿no creen?. Ya, ya – dice Chimi- vamos que estamos atrasados.

¿Cuánto aprendiste?
1- ¿Por qué el mercurio se encuentra en un frasco? 2- Cuando sometemos el yodo sólido a calor no se derrite sino pasa directamente al estado gas. ¿Cómo se llama este cambio de estado? 3- De los elementos mencionados ¿quién es atraído por el imán? 4- Ampliando conocimientos: Todos los elementos químicos presentes en la naturaleza se encuentran agrupados en un cuadro. ¿Cómo se llama ese cuadro? ¿Quién es el autor?. Averigua sobre su historia.

Nico se miraba las manos muy preocupado, su mamá siempre le repetía que antes de hacer las tareas debía tenerlas muy limpias. Ese día había comido papas fritas, palta y otras golosinas, por lo cual las manos estaban grasientas y pegajosas. Después, al jugar en el jardín, la tierra se quedó pegada y las manos le quedaron con unas grandes manchas oscuras. Se fue al baño y empezó a lavarse afanosamente con el rico jabón perfumando de mamá. Al comienzo no obtuvo buenos resultados, por lo que resolvió ocupar el jabón por segunda vez. De pronto quedó muy sorprendido al escuchar una vocecita que provenía del jabón con que se estaba lavando: Oye, Nico, te habla Limpiecito, tu amigo. No te asustes, las manos te quedarán de acuerdo a mi nombre, limpiecitas, y así podrás hacer las tareas sin ensuciar tus cuadernos. Quisiera contarte algo muy interesante. Estoy seguro que no tienes idea de donde provengo. Claro que sé- respondió Nico- te compran en la farmacia o en un supermercado. No, no –replicó Limpiecito- allí me llevan, pero ¿de dónde me obtienen?- No hay ningún árbol que produzca jabones como frutas; no existen jabones en la naturaleza, como las piedras, las flores, los animales. A mí me fabrican. ¿ Cómo te hacen?- preguntó Nico. - Ese es el secreto que quiero compartir contigo. He nacido de un montoncito de grasa a la cual le agregan una sustancia que tiene un nombre bastante difícil: la soda cáustica. Es una sustancia muy fuerte, destruye la piel y produce heridas, muchas veces graves. Sin embargo, la grasa y la soda cáustica, al estar en contacto, se transforman totalmente produciendo una sustancia diferente. Con esta nueva sustancia, suave y que en contacto con el agua se disuelve y produce bastante espuma, se puede lavar lo que esta sucio y, lo más increíble, es que se eliminan los restos de grasa. No me vas a creer, pero tú lo has visto: me utilizas para quitar la grasa de tus manos y me fabrican con grasa soda cáustica. La transformación es total, yo no ensucio ni dejo nada grasiento, yo no destruyo tu piel, es decir, tengo características muy diferentes a las de las sustancias que me dieron origen. Por supuesto, que para hacerme más atractivo, las personas que me fabrican, le agregan a esa sustancia suavecita que obtuvieron, unas gotitas de perfume y unos toques de color. Así me tienes entonces perfumado y rosadito. Nico, ya conoces la historia de mi nacimiento. Las personas que se

dedican a fabricar jabones han estudiado mucha Química. Estos conocimientos no sólo se aplican para hacer jabón, sino para muchas otras cosas, pero esa es otra historia, la dejaremos para otro día y ahora te propongo que juguemos: sopla la espuma que tienes en tus manos, forma pompas de jabón y me alejaré de ti a través del aire, ¡ es muy divertido! Con la grasa, eso no se puede hacer. Chao, Nico, me voy hecho un globito, no lo hagas muy seguido, mi cuerpo se achica y no duraré mucho. Chao, Limpiecito, me encantó tu historia, ha sido muy entretenido escucharte.

¿Cuánto aprendiste?

1-

Si tuvieras que trabajar en una fábrica donde se fabrican jabones, ¿qué sustancias serían indispensables para fabricarlos?

2- Nombra algunas características de las dos sustancias que se utilizan en la fabricación del jabón. 3- ¿Por qué al utilizar por separado las sustancias que dan origen al jabón obtenemos resultados tan distintos? 4- ¿Conoces algún otro uso que tienen las dos sustancias utilizadas en la fabricación del jabón? 5- Te cuentan que en un lejano pueblo no se utiliza jabón porque no saben como fabricarlo y las tiendas en que se vende, están muy alejadas para ir a comprarlo. Tú señalas que sabes como fabricarlo, por ello te invitan a viajar hasta allá para que le enseñes. Sin embargo, se te permite llevar un sólo componente: ¿cuál llevas? y ¿cómo podrías obtener el componente que falta? 6- Ampliando conocimientos: Te invitamos a descubrir el mecanismo de acción que tiene el jabón para quitar la grasa de las manos de Nico.

Angelita vació al azucarero el azúcar contenida en una bolsa. Algo de ésta se derramó sobre la mesa y con sus deditos iba recogiendo los cristalitos de azúcar y los saboreaba. Parecía que la dulzura del azúcar se reflejaba en la dulce expresión de su rostro. La niña observaba cada poquitín que se comía y de pronto exclamo: ¡Que hermosa eres, tan blanca y tan brillante, tan finita y tan dulce! ¿De dónde te fabrican? ¿Cómo te hacen?. Una vocecita que salió del azucarero, respondió: - A mi no me fabrican los hombres. Yo me encuentro abundantemente en la planta conocida como caña azucarera y también en otra planta, la remolacha azucarera. Por eso me nombran como azúcar de caña o de remolacha; pero el nombre químico que me han puesto es Sacarosa, pues provenga de cualquiera de los dos vegetales, mi composición química es la misma. Este nombre también sirve para diferenciarme de otros azúcares que existen. Angelita comenta en voz alta: Nunca pensé que te encontrabas en dos plantas, es decir, que eres de origen vegetal. Pero, ¿cómo saltas de la remolacha a las bolsitas de azúcar?. ¡Ah, si tu supieras – dice doña Sacarosa- todo lo que debe pasarme para llegar a endulzar tu leche y tus postres!. Es un largo proceso: la remolacha es una gran raíz, por lo tanto, después de lavarla debe quedar muy limpia, para luego cortarla en finos trocitos que son impregnados en agua caliente. Como yo me encuentro allí, me disuelvo en el agua. A esta solución obtenida se le agregan algunas sustancias químicas para purificarme y después la solución se filtra. Esto se debe a que la remolacha contiene otras sustancias con las cuales estoy mezclada y deben separarme de ellas. Luego continúa explicando: - En el jarabe filtrado me encuentro yo y lo hierven hasta que comienzo a cristalizar. Para quitar la humedad que me rodea, me secan con aire caliente y después me almacenan en sacos. Todo este proceso de extracción y purificación se hacen en industrias conocidas en nuestro país con la sigla IANSA, pero mi nacimiento se debe a los vegetales que ya te mencioné. Angelita permanece silenciosa, como dudando que de esas grandotas y toscas raíces que alguna vez su papá le mostró cuando eran transportadas en inmensos camones, pudiera obtenerse esta sustancia sólida, cristalina y blanca, tan

soluble en agua y que cuando la mamá la calienta toma un color café y se obtiene el caramelo que es tan delicioso. Angelina finalmente dice en voz alta: ¿Sabes Sacarosa? Probaré en mi club de Química, obtenerte en pequeñas cantidades. Lo haré junto a un grupo de compañeros. Si estudiamos bien el proceso y además, fuéramos a alguna industria a observar como te obtienen, creo que no sería difícil intentar obtenerte en el colegio, a partir de remolacha, porque yo sé, que la caña de azúcar no se da en nuestro país, pues necesita otro clima. Chao doña Sacarosa, ha sido tan interesante conversar contigo, me gustas mucho. También sé que no debo consumirte en forma excesiva, subiría mucho de peso y además al ingerir dulces se pierde el apetito, lo que impide tener una alimentación adecuada. Proporcionas mucha energía al organismo, pero no eres un alimento completo.

¿Cuánto aprendiste?
1Según el origen que tienen los alimentos, ¿a cuál pertenece el azúcar?.

2- ¿ Cuál es el nombre químico que tiene el azúcar?. Averigua de qué elementos químicos se compone. 3- ¿Por qué no se debe consumir excesivamente azúcar? ¿A qué grupo de nutrientes pertenece? 4- Completa el siguiente esquema con las etapas en la industria azucarera:

se agrega

se agrega

finalmente

5-

Ampliando conocimientos: Investiga y luego dibuja la remolacha y la caña de azúcar.

transformado en otra sustancia absolutamente diferente, por acción del calor. El Terroncito de azúcar se sentía muy orgulloso de su cristalino color blanco y de su dulzura incomparable. Vivía junto a otros terroncitos en un hermoso azucarero de porcelana. Pero no era feliz: se sentía apretado y oprimido dentro de ese espacio, y como si fuera poco, le cerraban la única salida de su habitación con una tapa para evitar que lo visitaran sus pequeñas amiguitas, las hormigas quienes disfrutaban permanentemente de esas partículas tan dulces que formaban su cuerpo. Un buen día, algún chico travieso, de la casa volcó el azucarero y nuestro inquieto Terroncito de azúcar no lo pensó dos veces, trataría de salir y disfrutar de esta libertad. Como pudo se arrastró hasta el borde de la mesa y de allí salto al suelo hasta aproximarse a una terraza. ¡Magnífico lugar!, se decía, ¡que aire se respira aquí!. En eso estaba cuando de repente, alguien en forma descuidada da vuelta un jarro que contenía agua. Terroncito sintió que su cuerpo se separaba en miles de pedacitos. Poco a poco fue perdiendo su forma hasta que ya no se vio más, sólo quedó una gran cantidad de agua en el suelo. Nadie sospechaba siquiera que Terroncito de azúcar estaba allí, aparentemente invisible, pero convidándole su sabor dulce al agua. El cambio experimentado era impresionante, pero allí estaba Terroncito de azúcar. Al medio día la terraza se llenó de sol y el calor que reinaba hizo que lentamente se evaporara el agua del suelo. Al secarse totalmente, aparecieron sobre el piso unos pequeños cristales pertenecientes a Terroncito. Color igual. Sabor, el mismo. Ya no parecía un cubito blanco, pero era él. Espantado, sintió de pronto que recogían sus cristales con una cuchara y los espolvoreaban encima de una brasero que contenía carbón encendido. Se produjo una llama hermosa y un agradable olor se esparció por el ambiente. Después de arder un rato, quedo un residuo casi negro, sin sabor, era un poquitito de carbón. Nada hacía recordar a Terroncito de azúcar. El cambio había sido total. Todo su cuerpo blanco cristalino ahora era un pedazo de carbón poroso. Había perdido su sabor. Simplemente ya no era azúcar. Se había ¡Pobre Terroncito de Azúcar!, por ser desobediente y salir sin permiso, como el chanchito desobediente del cuento, se transformo en carbón. Pero la culpa no fue del lobo feroz sino del calor.

¿Cuánto aprendiste?

1-

¿En qué momento del cuento se observa un cambio físico?. Menciona las características de este tipo de cambio.

2- Imagina que estas acampando con un grupo de amigos, tú eres el encargado de guardar los alimentos que consumirán durante la estadía. Por un descuido, la bolsa de azúcar se te cae en un balde con agua. Es imposible comprar más porque sólo les queda dinero para volver a sus casas. ¿Cómo podrías recuperar el azúcar perdida? 3- ¿En qué momento del cuento se observa un cambio químico?. Menciona las características de este tipo de cambio. 4- Para la siguiente frase: “EL AZÚCAR Y EL CARBÓN SON PRIMOS LEJANOS”. Averigua qué tienen en común estas dos sustancias. 5- El caramelo que se agrega a algunos postres no es otra cosa que azúcar que ha sido sometida a calor. ¿Podrías revertir esta situación y obtener azúcar nuevamente?. Fundamenta. 6- Ampliando conocimientos: Si en vez de lanzar azúcar al brasero, lanzáramos sal ¿También obtenemos carbón?. Fundamenta.

En la sala de estar hay una hermosa mesita cuya superficie de mármoles tan suave y brillante, que Catalina y Marcelita les encanta pasar sus deditos por sobre ella. Pero desde algunos días, se nota una mancha circular, la cual había sido imposible de limpiar. Ambas niñitas había frotado la superficie con un paño húmedo, pero la mancha ahí continuaba. En esa parte, la mancha se sentía áspera al tacto. Había perdido su suavidad y brillo. Catalina llamó: - Mamá, ven por favor y mira la mesa, ya no luce bonita. ¿Qué le habrá sucedido?. La madre acudió de inmediato y después de observar la mesita dijo: - Trataremos de buscar una explicación a lo sucedido. Creo recordar de mis clases de Química del colegio que la profesora nos demostró que el mármol por ser carbonato de calcio se comporta como todos los carbonatos, que en general son muy sensibles a la acción de los ácidos. - No entiendo nada – dijo Marcela- ¿Qué tiene que ver la mancha de la mesita con toda esta historia de los carbonatos y los ácidos?. Dice mamá: - Es muy fácil comprender. En dos o tres oportunidades, hemos colocado sobre la mesa un jarrito con pisco sour, cuando han venido unos amigos a visitarnos. El jarrito permaneció allí hasta los días siguientes. Algo de líquido se debe haber escurrido y como esta bebida tiene jugo de limón, que es un ácido, éste reaccionó con el mármol, dejando como recuerdo eso que ustedes llaman mancha. No son manchas, no salen porque algo del mármol se transformó en otras sustancias. Sólo puliendo la superficie volverá a estar suave y brillante, pero naturalmente, esto producirá un desgaste de la cubierta de la mesita. Catalina interrumpe diciendo: - Bueno, bueno, para que esto no vuelva a suceder hay que evitar que la mesa quede en contacto con el limón, ya que, según la mamá, aquí ocurrió algo relacionado con Química. Marcelita, con su cara llena de picardía dice: - Ven Cata, vamos a la cocina. Allí tomó un limón, lo cortó y dejó caer todo el jugo dentro de un mortero de mármol. - Lo dejaremos hasta mañana y veremos qué pasa dice la niña. Pero a cada rato volvían a mirar si estaba sucediendo algo. Después de varias horas observaron que en el lugar donde cayeron las gotitas del jugo de limón se veían unos globitos.

- ¡Marce, Marce!– gritaba Catalina-mira lo que le ha pasado al mortero, ahora si que nos van a castigar. - ¡Claro!- regaña Marcela. Cuando los grandes echan a perder la mesita con su famoso pisco sour, nadie les dice nada, pero a mí que se me ocurrió comprobar si era cierto lo que mamá recordaba de sus clases de química, nos retan. No me parece justo. - Tienes razón – respondió Catalina- y creo que sería divertido probar con limón o con vinagre, que también es ácido, que objetos son de mármol u otro carbonato. Pero preguntemos primero con cuales probar para no provocar daño. Marcelita riendo comenta: - las lechugas no contienen carbonatos, pues no les pasa nada cuando las aliñan con limón o vinagre. No salen globitos y eso indica que no se está produciendo gas. Cata reflexiona en voz alta: - Tampoco les pasa nada al vidrio ni a la loza. Finalmente, a las niñas se les ocurre proponer realizar estos experimentos en clase, considerando que es mejor hacerlos con mayores conocimientos. El hermanito de una de las niñas, que había escuchado y observado todo lo sucedido, se acordó que algo semejante le ocurría alas estatuas de mármol por la acción de la lluvia ácida, producto de la contaminación ambiental. Esto lo había leído en algunas revistas que compra su papá y en otras que hay en la biblioteca del colegio. - ¡Qué lástima!- se decía Luis Miguel. Esas obras de artes hechas por grandes hombres pueden ser destruidas por la acción descuidada de otros hombres que no le dan importancia a los valores artísticos ni a la conservación del medio ambiente.

¿Cuánto aprendiste?
1- ¿Cuál es el efecto de los ácidos sobre los carbonatos? 2- Al colocar en contacto un carbonato con un ácido ¿qué evidencias se observan para afirmar que está ocurriendo una reacción química? 3- ¿Qué entiendes por lluvia ácida?. ¿En algún lugar de Chile se presenta este fenómeno?. Si no manejas esta información te invitamos a investigar junto a tu profesor. 4- Ampliando conocimientos: ¿Qué otros carbonatos ocupas en tu vida diaria?

Una niña observaba el paso de los camiones que iban cargados, unos con sacos de trigo y otros con sacos de cebada. Virginia miraba atentamente como de algunos sacos, caían semillas que quedaron esparcidas en el borde del camino. Una vez que los camiones se alejaron, la niña se encaminó hacia el lugar donde cayeron las semillas. ¡Cuál no sería su asombro al escuchar que las semillas conversaban entre sí!. Se acercó todo lo que pudo y se sentó en el suelo para no perderse ninguna palabra. La cebada le preguntaba al trigo: - ¿A dónde te conducían? El trigo respondió: - Como de costumbre, al molino. Allí nos trituran, nos muelen hasta convertirnos en polvo. Tanto la parte blanca de nuestro cuerpo como la cascarilla, quedan molidas y mezcladas. Posteriormente las separan, obteniéndose de lo blanco, lo que conocemos como harina. Lo más oscuro y áspero corresponde al afrecho. En realidad quedamos hechos polvo, pero las sustancias que formaban nuestro cuerpo siguen siendo las mismas. Y a ti cebadita ¿también te hacen harina? – pregunta Virginia. - ¡Cómo se te ocurre! –exclama el granito de cebada. A mí no me pasa algo tan sencillo –contesta orgullosamente. Después de un largo proceso, el almidón que está dentro de mí se transforma y da origen a una bebida de bajo contenido alcohólico conocida con el nombre de cerveza.. La conversación fue interrumpida por la llegada de la mamá de Virginia, quien vienen a buscarla y averiguar con quien conversa la niña, pues no ve a nadie. La niña comenta: - ¿Puedes creer mami, que de esta semilla sale cerveza?. Ella me lo contó. La mamá mira con una expresión incrédula. Cuando se escucha que habla en voz alta la cebada: - No, no, de mí no sale cerveza, me transforman en cerveza, junto con todas mis hermanas. El proceso es largo y los que han estudiado para Químicos lo conocen muy bien. Virginia, muy interesada dice: - Cuéntame todo lo que te hacen, por favor. Es como mágico que puedas convertirte en esa bebida que tanto le gusta a los grandes. - Bien –contesta el granito de cebada. El proceso comienza por una limpieza total, apartándonos de otras semillas que se han mezclado con nosotras.

Posteriormente, nos sumergen en agua por un corto tiempo y a una temperatura adecuada. Esta operación proporciona la humedad necesaria para que cada granito comience a germinar. Este proceso se llama el malteado de la cebada y tienen por objeto, provocar algunos cambios en nuestro interior, para facilitar la transformación del almidón que contenemos en azúcar. Una vez producido este cambio nos llevan a unas estufas para lo que se conoce como tostación, con el fin de detener la germinación. - ¿Qué más te hacen?- pregunta curiosa la niña. - Nos hacen papilla con bastante agua y después de un reposo nos agregan levadura. Ella es la responsable, como Hada con su varita mágica, de transformar el azúcar que se obtuvo del almidón, en alcohol y anhídrido carbónico. Todo este proceso se conoce como fermentación. - Creo, dice el granito, que te he contado los aspectos principales de toda nuestra aventura. El proceso es largo hasta que nos embotellan transformadas a cerveza. - Ya no soy cebada llenita de almidón, he experimentado un cambio total. - Mamá -propone Virginia- invitemos a papá y a otros amigos a visitar una cervecería para ver si es cierto toda esta larga historia que ha contado este granito parlanchín. - Claro que es cierto –contesta la cebadita, quien se aleja presurosa del lugar antes que la pillen, la transformen y la metan en una botella. - Adiós, cebadita –se despide la niña- ha sido tan lindo conocerte y conversar contigo. Espero volver a verte, quiero seguir siendo tu amiga. No es tan habitual tener amistad con una semillita con una vida tan interesante.

¿Cuánto aprendiste?
1- ¿Qué productos se obtienen a partir del trigo?. ¿Cómo crees tú que se separan ambos productos? 2- En el proceso que la cebada se convierte en cerveza, ¿qué tipo de cambio se observa? 3- Con lo relatado en el cuento, elabora una secuencia de imágenes donde se observen los pasos necesarios para transformar la cebada a cerveza. 4- Ampliando conocimientos: Averigua que relación existe entre el almidón y el azúcar, ¿a que grupo de nutrientes pertenecen ambos?. ¿Qué son las levaduras?

El señor don Sodio, debido a su carácter, vivía cautivo y vigilado severamente por doña Kerosene. No debía salir de su encierro, pues en cuanto estaba libre, reaccionaba violentamente con el primero que se encontraba a su paso, se producían acaloradas discusiones y la mayoría de las veces se escuchaban pequeñas explosiones y hasta chispitas se veían iluminando el lugar. Era difícil escapar de doña Kerosene, ella era la única que lo mantenía quieto, tranquilo y callado. Don Sodio pensaba, si logro escaparme, prometo portarme bien y seré amable con todo el mundo, me encuentro tan solo y aislado en este encierro. De pronto ve que la puerta está entreabierta y decide salir en un descuido de doña Kerosene. Antes de escapar se miró al espejo y se vio tan deslucido y opaco que decidió arreglarse un poquito. Rápidamente se afeitó y su piel presentó un hermoso brillo blanco plateado e iridiscente. - ¡Qué bien luzco! –dijo. Se arregló su corbata y partió a dar una vueltecita. No había dado muchos pasos, cuando observó que venía en sentido contrario una jovencita de aspecto etéreo, envuelta en una nube de encaje amarillo verdoso y esparciendo un olor muy penetrante que hizo carraspear a don Sodio. Reconoció al instante quien era. – ¡ Pero si es doña Cloro! –exclamó- ¡Qué bien se ve! Y sin que ella se lo pidiera se arrancó el primer electrón que tenía a mano y se lo entregó en señal de amistad y admiración. Había prometido no ser violento. Doña Cloro recibió esta muestra tan espontánea de amistad con gran entusiasmo y alborozo, pues sentía gran fascinación por los electrones. Ninguno de los dos había previsto el bullicio y algarabía que se produciría este encuentro. Hubo un aumento en la temperatura del ambiente, don Sodio sintió que lago cambiaba en él profundamente, parecía que al entregar su electrón se le hubiera ido también su identidad. ¿Cómo es posible, se decía, que esta pequeñísima parte mía, que ya no está presente, me esté produciendo tanto trastorno? Al mismo tiempo que le sucedía esto a don Sodio, doña Cloro también experimentaba cambios: su hermoso y vaporoso vestido de encaje amarillo verdoso fue desapareciendo y su olor tan penetrante se extinguió. ¿Quién iba a pensar, se decía, que el electrón de don Sodio, me iba a causar tantos problemas?. Y se fue desvaneciendo. Rápidamente y en reemplazo total de doña Cloro y don Sodio, apareció una figurita blanca y saladita, sin olor: la princesita Cloruro de Sodio, más conocida popularmente con el apodo de Sal de Comer.

Nada de ella recuerda a sus progenitores. Ella es tan blanca y cristalina, tan tranquila, rara vez se altera. El aire no le produce ningún trastorno, excepto cuando está húmedo, que la pone “aguachenta”. Quiso Cloruro de Sodio conocer el lugar y se fue a pasear a una hermosa playa. Al mirar el mar se quedó fascinada: las olas iban y venían, la espuma que se formaba era como un encaje que podría ser un hermoso adorno para su vestido blanco. Se inclinaba para recoger un poco de espuma, cuando una gigantesca ola la envolvió y la princesita cloruro de Sodio cayó de cabeza al mar. Tragó mucho agua, ésta le pareció insípida, no tenía sabor alguno. Al mismo tiempo, sintió que su cuerpecito se deshacía en miles de pedacitos. Aparentemente había desaparecido, pero sus diminutas partículas se repartieron por toda la inmensidad del mar. El agua lentamente fue adquiriendo el sabor salado de la princesita. Ella mientras tanto decía: ¡que curioso lo que me ha sucedido!. Yo no me veo, nadie me puede ver, pero estoy en el agua y mi presencia se nota en el sabor del agua. Pienso, se decía, que si alguien sacara un poco de agua de mar y el agua se evaporara lentamente, parte de los cristales salados que formaban mi cuerpo, se podría recuperar. Desde entonces el agua de mar tiene ese sabor salado tan característico y la princesita Cloruro de Sodio llega a todas partes. Todos la conocen. En nuestras casas su lugar habitual es el salero, pero también la encontramos en las comidas, haciéndolas más sabrosas. La llevamos también en la sangre y cuando alguien llora, se desliza disuelta en las lágrimas, que tienen su sabor. Si deseamos observarla, debemos alejarla del agua, así la veremos blanquita y cristalizada. Pero si este líquido la moja, se deshace y no la vemos más. Sin embargo, allí está, diminuta e invisible. Cambia de apariencia, pero sigue siendo la saladita princesita Cloruro de Sodio.

¿Cuánto aprendiste?
1- Nombra características físicas del Sodio y Cloro. Na ........................ + ...................... Cloro NaCl ......................................

2- Completa:

3- Registra todos los cambios físicos y químicos presentes en el cuento. 4- Estas solo en un isla desierta porque varó el barco en el que viajabas. Necesitas condimentar tus comidas hasta que te rescaten ¿cómo obtienes sal?

Florencia y Macarena decidieron hacer un queque y mezclaron los ingredientes, tal como lo indicaba la receta de mamá. Pero el queque, una vez cocido, quedó duro y muy aplastado. ¿Qué habrá faltado?, se preguntaban las niñitas. En eso una vocecilla, que salió de un tarrito respondió: ¡Yo sé, yo sé!. Falto yo, el Polvo de Hornear. Soy tan importante que, si no estoy presente, la masa queda aplastada y no esponjosita, como les gusta a todos. Pero ¿por qué? –insistió en preguntar Florencia- ¿qué tendrá de tan especial el Polvo de Hornear? ¿cómo actuará?. Nunca pensé que ese polvillo blanco, sin olor, fuera tan importante para la masa. Ah, ya sé! –dijo Macarena. Preguntémosle a la profe de Química de qué está hecho, para saber cómo actúa y observarlo en la clase del laboratorio. Sería muy entretenido, ¿no?. Al otro día , durante la clase de Química, la profesora les mostró el Polvo de Hornear, al agregársele agua, produce efervescencia, debido a un gas que se genera. El gas que se produce se debe a que el Polvo de Hornear contiene bicarbonato sódico y ácido cítrico, que al contacto con el agua, ésta provoca una reacción química, cuyo producto principal es la liberación de gas. Este gas es conocido como dióxido de carbono, se escapa y atraviesa la masa y la hace subir. Al poner el queque en el horno, debido al alza de temperatura, el gas aumenta el volumen y al escapar de la masa la deja esponjosa. Después de la clase, Florencia siguió pensando en el problema y, no muy convencida dijo: Pero entre los ingredientes de la receta para hacer queque, no aparecía agua. Me pregunto con qué habría reaccionado ese polvillo, si lo hubiéramos incluido. - ¡Pero Florencia! –respondió Macarena. Los huevos contienen agua lo mismo que la leche, por lo tanto existe agua necesaria que permite que el Polvo de Hornear reaccione, como nos demostró la profesora de Química. ¡Qué interesante! –exclamó Florencia. En nuestra propia casa, en algo tan sencillo como hacer un queque, está ocurriendo un cambio de las sustancias, que permite saborear después una rica golosina.

¡No me habría imaginado nunca –comenta Macarena- que la química andaba aquí metiendo su nariz. Durante las clases se presenta tan difícil y no se sabe para que sirve. Pero, de pronto, parece que hasta en las cosas más simples está presente la Química. Desde ahora en adelante –dice Florencia- pongamos más atención en las clases, y hagamos preguntas para saber qué es lo que ocurre en nuestro medio. Así será más interesante. ¿No te parece, Maca?. Y aunque el queque no estaba nada de esponjoso, Macarena y Florencia igual se lo comieron pensando que en unos días más lo volverían a hacer. Pero .....esta vez no se olvidaría del amigo Polvo de Hornear. -

¿Cuánto aprendiste?
1- ¿Cuáles son los compuestos químicos que contiene el Polvo de Hornear? 2- ¿Por qué estando sólidos los compuestos químicos (del Polvo de Hornear) no generan gas? ¿Qué necesitan para generarlo?. Fundamenta tus respuestas. 3- ¿Cuál es el nombre del gas que permite que la masa quede esponjosa? 4- Tienes un globo con aire y lo sometes a calor. Según la información que te otorga el cuento, ¿Qué le sucederá al globo?. Dibuja y explica.

5- Ampliando conocimientos: En los hogares se utilizan dos ingredientes para que la masa quede esponjosa: la levadura y el polvo de hornear. Averigua qué diferencias existen entre ambos, si actúan de la misma manera en la masa y si el gas que se genera es el mismo.

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