Estamos aquí para nominar a un Presidente, y yo tengo uno en mente.

Quiero nominar a un hombre que a lo largo de su vida se ha enfrentado a grandes adversidades e incertidumbres. Un hombre que se postuló para cambiar el rumbo de una economía débil y que apenas seis semanas antes de las elecciones, vio al país sufrir el mayor colapso económico desde la Gran Depresión. Un hombre que detuvo una consecuente depresión y nos encaminó hacia la recuperación, consciente todo el tiempo que aún cuando se pudo crear y salvar muchos empleos, todavía habían millones de personas más esperando, tratando de alimentar a sus hijos y de mantener vivas sus esperanzas . Quiero nominar a un hombre de semblante fresco, pero cuyo interior arde por su país. Un hombre que cree en nuestra capacidad para construir una nueva economía del sueño americano, impulsada por la innovación y la creatividad, la educación y la cooperación. Un hombre que tuvo la sensatez de casarse con Michelle Obama. Quiero que Barack Obama sea el próximo Presidente de los Estados Unidos y con orgullo quiero proponerlo como abanderado del Partido Demócrata. En Tampa, se acusó al Presidente y al partido demócrata de no creer en la libre empresa ni en la iniciativa individual, de buscar que todos se vuelvan dependientes del gobierno, de ser algo negativo para la economía del país. La narrativa republicana argumenta que todo aquel que ha llegado a ser "alguien" en este país, lo ha hecho por sí solo, fruto de sus propios esfuerzos. Bob Strauss, uno de nuestros más grandes líderes demócratas, solía decir que todo político quiere que el público crean que nació en una cabaña de madera que él mismo construyó, pero no es así. Nosotros los demócratas pensamos que el país funciona mejor con una clase media fuerte, con oportunidades reales para que la clase más pobre pueda encaminarse hacia ella. Creemos también en un implacable enfoque hacia el futuro, con empresas y gobierno trabajando juntos para promover el crecimiento y la prosperidad de forma más amplia. Creemos que "estamos juntos en esto" es una mejor filosofía que "estás por tu cuenta." Pero, ¿quién tiene razón? Desde 1961, los republicanos han ocupado la Casa Blanca 28 años, mientras que los demócratas, 24. En esos 52 años, nuestra economía produjo un total de 66 millones de empleos en el sector privado. Y ¿cómo están distribuidos estos trabajos en el marcador? Republicanos: 24

millones, demócratas: 42 millones! Resulta que promover la igualdad de oportunidades y el empoderamiento económico es tanto moralmente correcto como bueno para la economía. La discriminación, la pobreza y la ignorancia restringen el crecimiento, mientras que la inversión en la investigación de la educación, la infraestructura científica y tecnológica, lo aumentan, creando a su vez más y mejores empleos, y más riqueza para todos. A pesar de que a menudo no suelo estar de acuerdo con los republicanos, jamás aprendí a odiarlos de la forma en la que la extrema derecha que ahora controla el partido parece odiar al presidente Obama y a los demócratas. Después de todo, el presidente Eisenhower envió tropas federales a mi estado natal para integrar Little Rock Central High y construir el sistema de autopistas interestatales. Como gobernador, trabajé en conjunto con el presidente Reagan en la reforma de programa de desempleo y con el presidente George HW Bush en las metas nacionales de educación. Agradezco al presidente George W. Bush por el PEPFAR, que está salvando las vidas de millones de personas en los países pobres y a los dos presidentes Bush por el trabajo que hemos hecho juntos después del tsunami del sur de Asia, el huracán Katrina y el terremoto de Haití. A través de mi fundación, tanto en Estados Unidos como alrededor del mundo, trabajo con demócratas, republicanos e independientes, que se enfocan en resolver problemas y aprovechar oportunidades, no en luchar entre sí. Durante tiempos difíciles, el conflicto constante puede ser una buena política, pero en el mundo real, la cooperación funciona mucho mejor. Nadie tiene la razón todo el tiempo. Estamos destinados a vivir entre aquellos dos extremos. Por desgracia, la facción que domina actualmente al Partido Republicano no lo ve así. Para ellos, el gobierno es sinónimo de enemigo, y el compromiso es muestra de debilidad. Una de las principales razones por las que Estados Unidos debe reelegir a Obama es su compromiso por cooperar, como cuando nombró secretarios republicanos de Defensa, el Ejército y Transporte. Apuntó como vicepresidente a un hombre que contendió en su contra en 2008 y le confió supervisar el final de la guerra en Irak, así como la implementación de la Ley de Recuperación. Y Joe Biden destacó en ambas tareas. También designó como miembros del gabinete a personas que apoyaban a Hillary en las primarias. Incluso incluyó a Hillary! Hoy me siento muy orgulloso de ella y de todo el equipo de seguridad nacional por todo lo que han hecho para que estemos más seguros y más fuertes, para poder construir un

mundo con más aliados y menos enemigos. También me siento profundamente agradecido con los jóvenes, hombres y mujeres que dan su vida a las fuerzas armadas y con Michelle Obama y Jill Biden por apoyar a las familias militares que tienen seres queridos en el extranjero. Agradezco también su apoyo incondicional a nuestros veteranos, que regresan a casa con heridas de guerra y necesidad de programas de educación, vivienda y empleo. El récord de seguridad nacional del presidente Obama es un homenaje a su fuerza y juicio, como también de su preferencia por la inclusión y una colaboración más allá del partidismo. Trató de trabajar con los republicanos en el Congreso sobre temas como la salud, la reducción de la deuda, y el empleo, pero no funcionó. Probablemente porque, como declaró el líder republicano del Senado, en un momento de notable franqueza dos años antes de las elecciones, su prioridad número uno no era poner a Estados Unidos a trabajar, sino dejar al presidente Obama sin trabajo. Senador, odio tener que decírtelo, pero vamos a lograr que Obama mantenga su puesto de trabajo! En Tampa, el argumento republicano contra la reelección del presidente fue simple: le dejamos un desastre total, no lo pudo limpiar lo suficientemente rápido, así que despídanlo y póngannos de vuelta. Con el fin de parecer una alternativa aceptable al presidente Obama, no pudieron ahondar mucho sobre las ideas que han ofrecido durante los últimos dos años. Quieren regresar a las mismas políticas anticuadas que nos metieron en problemas desde el principio: reducir impuestos para los estadounidenses con ingresos altos; deshacerse de las molestas regulaciones financieras diseñadas para prevenir una nueva crisis y prohibir futuros rescates; incrementar el presupuesto de defensa, gastando tres billones de dólares más que el Pentágono sin comprobar en qué se lo gastan; hacer recortes enormes en el resto del presupuesto, especialmente programas de apoyo a la clase media y baja. Como lo dijo otro presidente alguna vez- ahí van otra vez. Prefiero el argumento de reelección del presidente Obama. Heredó una economía profundamente dañada, le puso un suelo por debajo, comenzó el largo camino de recuperación y sentó los cimientos para una economía moderna y más balanceada, que producirá millones de nuevos buenos empleos, negocios vibrantes y mayor riqueza para la innovación. ¿Estamos donde queremos estar? No. ¿Está satisfecho el Presidente? No. ¿Estamos mejor que cuando asumió el cargo de una economía en caída libre donde 750 mil personas perdían su trabajo cada mes? SÍ.

Entiendo el reto al que nos enfrentamos. Sé que muchos estadounidenses todavía están enojados y frustrados con la economía. Aunque el empleo está en crecimiento, los bancos ya han comenzado a prestar y los precios de la vivienda han mejorado, mucha gente aún no lo siente. Yo experimenté lo mismo en 1994 y principios de 1995. Aunque nuestras políticas estaban funcionando y la economía estaba en crecimiento, la mayor parte de la gente no lo sentía todavía. Para 1996, nuestra economía rugía, a medio camino de la expansión más grande en tiempos de paz de nuestra historia. El presidente Obama comenzó su mandato con una economía mucho más débil que yo. Ningún Presidente - ni yo ni ninguno de mis predecesores podrían haber reparado todos los daños en tan sólo cuatro años. Pero las condiciones están mejorando y si le renuevan el contrato al Presidente lo sentirán. Esto lo creo de todo corazón. El enfoque del presidente Obama encarna los valores, las ideas y la dirección que Estados Unidos necesita para construir una versión del sueño americano acorde con el siglo XXI, una nación de oportunidades, prosperidad y responsabilidades compartidas. Así que volvemos a la historia. En 2010, cuando el programa de recuperación del Presidente entró en vigor, las pérdidas de empleo se detuvieron y las cosas empezaron a cambiar. La Ley de Recuperación salvó y creó millones de empleos, además de que redujo los impuestos a 95% de los estadounidenses. Durante los últimos 29 meses la economía ha generado unos 4,5 millones de empleos en el sector privado. Pero el año pasado, los republicanos bloquearon el plan del Presidente costando a la economía más de un millón de nuevos empleos. Otra vez el marcador: Obama, más de 4,5 millones de empleos, congresistas republicanos, cero. Durante ese mismo período de la presidencia de Obama, se crearon más de 500 mil empleos de manufactura - la primera vez desde la década de los noventa en la que han aumentado los empleos de manufactura. La reestructuración de la industria automotriz funcionó. Se ahorraron más de un millón de trabajos, no sólo en GM, Chrysler y sus concesionarios, sino en manufactureras en todo el país. Por eso, incluso los fabricantes de automóviles que no eran parte del acuerdo lo apoyaron. Tenían que salvar a los proveedores también. Todos estamos juntos en esto.

Ahora hay 250 mil personas más trabajando en la industria del automóvil que el día en que las empresas fueron reestructuradas. El Gobernador Romney se opuso al plan para salvar a GM y Chrysler. Otro marcador de empleos: Obama, 250 mil, Romney, cero. El acuerdo de la administración con los grupos de gestión, trabajo y medio ambiente para duplicar el kilometraje de los coches durante los próximos años es otro buen negocio: reducirá sus facturas de gas a la mitad, haciéndonos más independientes en materia energética, reduciendo nuestras emisiones de gases de efecto invernadero y añadiendo 500 mil empleos adicionales. El proyecto energético "all of the above" también está ayudando - el auge de la producción de petróleo y gas, combinado con una mayor eficiencia energética ha llevado bajado nuestras importaciones de petróleo y llevado a la producción de gas natural a su punto más alto. La producción de energías renovables también se ha duplicado. Necesitamos más nuevos empleos, muchos más, pero ya contamos con más de tres millones de empleos disponibles que aún se encuentran vacantes, en mayor parte porque los demandantes no cumplen con las herramientas requeridas. Necesitamos preparar a más estadounidenses para los nuevos empleos creados para un mundo de nuevas tecnologías. Es por eso que invertir en nuestra gente hoy es más importante que nunca. El Presidente ha incentivado el trabajo conjunto de las universidades comunitarias y los empresarios para capacitar a personas para realizar las vacantes disponibles de sus comunidades. Y, después de una década en la que los costos universitarios han aumentado de manera alarmante la tasa de deserción escolar, al punto en que ahora ocupamos el lugar 16 entre los países en el mundo con adultos jóvenes con licenciatura, su reforma a préstamos universitarios disminuye los costos de préstamos federales y permite a los estudiantes pagar los préstamos a un porcentaje fijo de sus ingresos por un periodo de hasta 20 años. Eso significa que nadie tendrá que abandonar la universidad por temor a no poder pagar sus deudas; nadie tendrá que rechazar un trabajo, como maestro, policía o médico porque no gana lo suficiente como para pagar su deuda. Esto va a cambiar el futuro de nuestros jóvenes. Sé que estamos mejor porque el presidente Obama tomó estas decisiones. Y eso me trae a la atención de la salud. Los republicanos lo llaman "Obamacare" y dicen que es una apropiación de la

atención de salud por parte del gobierno y que lo van a derogar. ¿Tienen razón? Replanteemos lo que ha ocurrido hasta ahora. Tanto individuos como empresas han asegurado más de mil millones de dólares en reembolsos de sus primas de seguro porque la nueva ley exige que entre 80% y 85% de sus primas sean gastadas en atención de la salud, no en ganancias o en promoción. Otras compañías de seguros han bajado sus tarifas para cubrir el requisito. Más de 3 millones de jóvenes entre 19 y 25 están asegurados por primera vez debido a que sus padres pueden cubrirlos a través de pólizas familiares. Millones de adultos mayores están recibiendo atención preventiva incluyendo detección del cáncer de mama y pruebas cardiacas. Pronto las compañías de seguros, no el gobierno, tendrán millones de nuevos clientes, muchos de ellos gente de clase media con condiciones pre-existentes. Y durante los dos últimos años, el gasto sanitario se ha mantenido por debajo del 4%, por primera vez en 50 años. Así que ¿estamos todos en una mejor situación porque el presidente Obama luchó por la reforma? ¡Por supuesto que lo estamos! Hubieron otros dos ataques al Presidente en Tampa que creo merecen una respuesta. Tanto el gobernador Romney como el congresista Ryan atacaron al Presidente por presuntamente robar 716 millones de dólares de Medicare. Esto es lo que realmente sucedió: no hubieron recortes en los beneficios. Ni siquiera uno. Lo que el Presidente hizo fue ahorrar dinero mediante la reducción de subsidios injustificados a proveedores y compañías de seguros que no estaban haciendo a nadie más saludable. Utilizó el ahorro para cerrar el agujero del programa de medicamentos de Medicare, y para agregarle ocho años más de vida al Fondo Fiduciario de Medicare. Ahora estará solvente hasta 2024. El presidente Obama y los demócratas no debilitaron a Medicare, lo fortalecieron. Cuando el congresista Ryan miró fijamente a la cámara de televisión y atacó al presidente Obama por "asaltar Medicare" en "el juego más frío de poder" , no supe si reír o llorar. Aquellos 716 mil millones de dólares es la cantidad misma de ahorros de Medicare que el congresista Ryan tenía en su propio presupuesto. Al menos en esto, el gobernador Romney ha sido consistente. Quiere repelar los ahorros y devolverle el dinero a las compañías de seguros, volver a abrir el agujero de medicamentos y obligar a los adultos mayores a pagar más por los medicamentos y reducir la vida del Fondo Fiduciario de Medicare por ocho años. Hoy, si Romney es elegido y hace lo que prometió, Medicare estará en bancarrota para 2016. Y si esto sucede, usted no tendrá que esperar hasta que su programa de bonos en 2023 comience para ver el final de Medicare como lo

conocemos. Pero se pone peor. También quieren bloquear Medicaid y hacer recortes de un tercio durante la próxima década. Por supuesto, eso va a perjudicar a niños pobres, pero eso no es todo. Casi dos tercios de Medicaid es gastado en hogares para las personas mayores y niños con discapacidad, incluidos niños de familias de clase media con necesidades especiales como síndrome de Down o autismo. No sé cómo las familias van a resolver eso. No podemos permitir que esto ocurra. Ahora repasemos el argumento republicano de que el presidente Obama quiere debilitar las exigencias laborales en el proyecto de ley de reforma de programa de desempleos que yo firmé y que migró a millones de personas del programa al trabajo. Esto es lo que pasó. Cuando ciertos gobernadores republicanos pidieron probar nuevas maneras de recuperar empleos para aquellos en los programas de desempleo, la Administración de Obama respondió que sólo lo tomarían en cuenta si se presentara un plan creíble y factible para incrementar el empleo en un 20%. Es decir, más trabajo. Así que la afirmación de que el presidente Obama debilitó los requisitos de la reforma de los programas de desempleo es una mentira. Y ellos continúan publicándolo en sus anuncios. Como lo dijo su campaña encuestadora "no vamos a permitir que nuestra campaña sea manipulada por verificadores de datos." Eso es cierto y yo no podría haberlo dicho mejor - sólo espero que ustedes lo recuerden cada vez que vean el anuncio. Ahora, hablemos de la deuda. Tenemos que tratarla o ella se ocupará de nosotros. El presidente Obama ha ofrecido un plan de reducción de 4 billones de dólares a lo largo de una década, con 2.5 dólares de reducciones de gasto por cada dólar de aumento de ingresos y controles estrictos sobre futuros gastos. Es el tipo de enfoque equilibrado propuesto por la comisión bipartidista SimpsonBowles. En mi opinión creo que el plan del presidente es mejor que el plan de Romney, porque el plan de Romney no pasa la primera prueba de la responsabilidad fiscal: Los números no cuadran. Se supone que debe ser un plan de reducción de la deuda, pero comienza con recortes de impuestos por cinco billones de dólares durante un período de diez años. Eso hace que el agujero de la deuda se haga más grande antes de empezar a cavar. Ellos argumentan que lo compensarán mediante la eliminación de lagunas en el código tributario. Pero cuando uno les pregunta "¿qué lagunas y

cuánto?", responden "pregúntennos después de las elecciones." La gente me pregunta constantemente cómo entregamos cuatro presupuestos con superávit. ¿Qué nuevas ideas trajimos? Y mi respuesta siempre es una sola palabra: aritmética. Si se mantiene un recorte de impuestos de 5 billones de dólares, la artimética nos dice que una de tres cosas pasará: 1) que tendrán que eliminar tantas deducciones como los de hipotecas y donaciones caritativas que las familias de clase media verán su declaración de impuestos subir dos mil dólares al año, mientras que la gente que gana más 3 millones de dólares al año seguirá recibiendo recortes de impuestos por 250.000 dólares; 2) tendrán que recortar tantos gastos que destruirán el presupuesto de nuestros parques nacionales, de garantizar aire limpio, agua limpia, alimentos seguros, transporte aéreo seguro, o recortarán las Becas Pell, los préstamos universitarios, la educación preescolar y otros programas que ayudan a las familias de clase media y baja, por no hablar de los recortes en carreteras, puentes, ciencia, tecnología e investigación médica; o 3) harán lo que han estado haciendo durante más de treinta años - reducir impuestos más de lo que reducirán el gasto, explotar la deuda, y debilitar la economía. Cabe recordar que las políticas económicas republicanas cuadruplicaron la deuda antes de que yo asumiera el cargo y la duplicaron después de que me fui. Simplemente no podemos darnos ese lujo. El plan del presidente Obama recorta la deuda, honra nuestros valores, e ilumina el futuro de nuestros hijos, nuestras familias y nuestra nación. Conciudadanos, ustedes tiene que decidir en qué tipo de país quieren vivir. Si quieren una sociedad de "cada quien por su cuenta, y el ganador se lo lleva todo", apoyen la candidatura republicana. Si prefieren un país de oportunidades y responsabilidades compartidas - una sociedad en la que "todos estamos juntos en esto", voten por Barack Obama y Joe Biden. Si desean que todos los estadounidenses salgan a votar y creen que está mal cambiar los procedimientos de las elecciones sólo para reducir el índice de participación de los más jóvenes, los más pobres, las minorías y los votantes con discapacidad, apoyen a Barack Obama. Si creen que el presidente tuvo razón en abrir las puertas de la oportunidad americana para jóvenes inmigrantes que fueron traídos aquí como niños y que quieren ir a la universidad o servir en el ejército estadounidense, voten por Barack Obama. Si quieren un futuro de prosperidad compartida, donde la clase media crece y la pobreza disminuye, donde el sueño americano aún está vivo y bien, y donde Estados Unidos sigue siendo motor de la paz y la prosperidad en un mundo altamente competitivo, voten por Barack Obama.

Yo amo este país - y sé que estaremos de regreso. Durante más de 200 años, a través de cada crisis, hemos salido más fuertes de como empezamos. Y lo volveremos a hacer siempre y cuando lo hagamos juntos. Defendemos la causa por la que nuestros fundadores sacrificaron su vida, su fortuna, y su honor - para formar una unión cada vez más perfecta. Si eso es lo que ustedes creen, si eso es lo que quieren, tenemos que volver a elegir al Presidente Barack Obama. Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful