Inicio de la guerra (1810-1811

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La etapa de inicio de la Guerra de Independencia de México corresponde al levantamiento popular encabezado por Miguel Hidalgo y Costilla. Descubiertos por los españoles, los conspiradores de Querétaro no tuvieron otra alternativa que ir a las armas en una fecha anticipada a la que planeada originalmente. Los miembros de la conspiración se hallaban sin una base de apoyo en ese momento, por lo que Hidalgo tuvo que convocar al pueblo de Dolores a sublevarse en contra de las autoridades españolas el 16 de septiembre de 1810. Los insurgentes avanzaron rápidamente hacia las principales ciudades del Bajío y luego hacia la capital de Nueva España, pero en las inmediaciones de la Ciudad de México retrocedieron por orden de Hidalgo. Los siguientes encuentros entre los insurgentes y el ejército español —llamado realista— fueron casi todos ganados por estos últimos. Los desencuentros entre Hidalgo e Ignacio Allende, que estaban a la cabeza de la insurgencia, aumentaron después de las derrotas. Los sublevados tuvieron que huir hacia el norte, donde esperaban encontrar el apoyo de las provincias de esa región que también se habían lanzado a las armas. Los líderes de la insurgencia fueron capturados en Acatita de Baján (Coahuila). Una vez arrestados fueron conducidos a Chihuahua. En esta ciudad fueron fusilados Hidalgo, Jiménez, Allende y Aldama, cuyas cabezas fueron enviadas a Guanajuato para que fueran expuestas en las esquinas de la alhóndiga de Granaditas.

Segunda etapa: Organización (1811-1815)

La llamada etapa de organización de la guerra independentista de México comprende los sucesos bélicos y políticos ocurridos entre el momento en que Ignacio López Rayón fue nombrado jefe de las fuerzas insurgentes en Saltillo el 16 de marzo de 1811 —poco antes de que Hidalgo, Allende, Aldama, Jiménez y otros jefes insurgentes fueran presos y ejecutados en el norte de México— y antes del fusilamiento de José María Morelos y Pavón en Ecatepec el 22 de diciembre de 1815. Durante esta época, el movimiento independentista no sólo realizó acciones bélicas, sino que se dotó a si mismo de una estructura y un cuerpo jurídico. Durante este período cobra importancia el posicionamiento ideológico de la causa insurgente.

Tercera etapa: Resistencia, guerra de guerrillas (1815-1820)

Después de la muerte de Morelos, los grupos insurgentes lucharon de manera aislada; aproximadamente veinte mil rebeldes continuaron en pie de lucha.250 Las fuerzas más disciplinadas de los insurgentes se encontraban distribuidas de la manera siguiente: Manuel Mier y Terán en Tehuacán,Guadalupe Victoria en Puente de Rey, José Francisco Osorno en Zacatlán y los llanos de Apan, cada uno de ellos contaba con dos mil hombres; los hermanos Ignacio y Ramón López Rayón operaban con setecientos hombres en el cerro del Cóporo; en el sur Nicolás Bravo, Julián de Ávila yPablo Galeana comandaban ochocientos hombres; mientras que Vicente Guerrero en la Sierra Madre del Sur, Ramón Sesma en Silacayoapan y Juan del Carmen en la zona de la Mixteca baja contaban con quinientos; en la Lago de Chapala persistían ochocientos hombres bajo los mandos de José Santana, Encarnación Rosas y del padre Marcos Castellanos; en Michoacán, Manuel Muñiz, Garza y Correa contaban con cuatro mil hombres; el presbítero José Antonio Torres (homónimo del insurgente que había tomado Guadalajara en 1810 y muerto en 1811) tenía reclutados ochocientos hombres en El Bajío; Víctor Rosales operó en Zacatecas con trescientos hombres.251 Adicionalmente comenzaron a destacar Pedro Moreno que se estableció en el cerro del Sombrero cerca de León, Patricio López en Santa Gertrudis, José Antonio Couto en las Cumbres de Maltrata, el doctor Ignacio Couto en el cerro Palmillas, Melchor Múzquiz en Monte Blanco, José María Villapinto en Boquilla de Piedras, y Pedro Ascencio junto con el cura José Manuel Izquierdo en el Cerro Goleta.250 Durante esta etapa, el caudillo español Francisco Xavier Mina, de ideología liberal, organizó desde los Estados Unidos una expedición con trescientos hombres para apoyar la lucha de los independentistas, pues su objetivo personal era luchar contra el régimen absolutista de Fernando VII. Mina era un navarro que había luchado en su país y puesto en práctica la guerrilla en la región de los Pirineos en contra del absolutismo de la Corona española, huido a Francia y después a Inglaterra, donde conoció a Servando Teresa de Mier. Fue el fraile dominico quien lo entusiasmó respecto de la lucha por la emancipación de la Nueva España. Finalmente viajó a los Estados Unidos, desde donde se había embarcado para combatir del lado de los insurgentes novohispanos, entrando al país por la costa de Tampico.

se debía agregar un número de realistas indeterminado que se encontraban en pueblos pequeños. tres mil ochocientos tres. tuvieron lugar en el oratorio de San Felipe Neri y fueron conocidas bajo el nombre deConspiración de la Profesa. para la defensa de convoyes. el brigadier Ignacio García Rebollo. En la División de México el propio virrey Félix María Calleja contaba con dos mil seiscientos hombres. llevaron al reino a la bancarrota.252 Cuarta etapa: Consumación (1820-1821) Se estima que habían muerto más de un millón de personas en Nueva España después de más de diez años de lucha. 311 Las minas. una sexta parte de la población de la Nueva España había sido aniquilada durante la guerra.313 Fueron impuestas medidas anticlericales para restar poder a la Iglesia. novecientos noventa y uno. en la Antigua California. el brigadier Ciriaco del Llano en el Ejército del Sur contaba con seis mil seiscientos noventa y nueve. enQuerétaro. tres mil novecientos ochenta y siete. Los miembros del ejército virreinal estaban descontentos por los bajos sueldos y porque existía una abierta preferencia hacia las tropas expedicionarias que habían llegado de España desde 1812. la cual en lugar de tener el matiz popular que habían abanderado Hidalgo y Morelos. el teniente coronel Nicolás Gutiérrez tenía doscientos ochenta y dos. 312 En España. setecientos ochenta y siete. la abolición de diezmo y de la Inquisición. Es decir. La producción de las haciendas. la Iglesia dejó de recibir los diezmos habituales. la División de las Provincias Internas de Oriente al mando del brigadier Joaquín Arredondo. de igual forma. Los gastos de guerra. Sus miembros vieron en Agustín de Iturbide al jefe militar capaz de dar un giro a la lucha de Independencia. encabezadas por el canónigo Matías de Monteagudo. el capitán Argüello contaba con ciento nueve y en Nueva California el teniente coronel Pablo Sola tenía tres mil seiscientos cinco hombres. redujeron su producción a una tercera parte de los niveles que se tenían antes de 1810. la revolución iniciada por Rafael de Riego dio inicio al Trienio Liberal y de esta forma se restauró la vigencia de la Constitución de Cádiz.Mientras los efectivos insurgentes habían disminuido considerablemente. muchas de ellas abandonadas. por otro lado. las fuerzas realistas superaban los cuarenta mil efectivos. Como efecto secundario. fue mermada por falta de mano de obra. se convirtió en un proyecto de la oligarquía novohispana que deseaba devolver a Fernando VII su poder absoluto. La metrópoli española siguió imponiendo restricciones económicas y solicitando el envío de recursos para coadyuvar a su propia crisis. en Tula. el coronel Manuel de la Concha en Apan tenía mil quinientos diez. Cuando la élite de Nueva España vio afectados sus intereses intentó rechazar la forma de gobierno liberal. en Toluca. el coronel Cosme de Urquiola en la Isla del Carmentenía trescientos treinta y nueve. en Ixtlahuaca el coronel Matías Martín y Aguirre.314 . ochocientos ochenta y ocho. el Ejército del Norte comandado por el coronel José Castro. el Ejército de Reserva del mariscal de campo José de la Cruz contaba con tres mil trescientos sesenta y tres. A esta fuerza. el coronel Francisco Hevia contaba con novecientos sesenta y ocho. la División de las Provincias Internas de Occidente al mando de mariscal de campo Bonavia. el mariscal de campo José Dávila en la División de Veracruztenía seis mil cuatrocientos ochenta y dos. en ese estado de cosas. tanto en España como en América. entre ellas la expulsión de los jesuitas. el coronel Cristóbal Ordóñez. doscientos setenta y nueve. el coronel Alejandro Álvarez de Güitán en la sección deHuejutla ciento cincuenta y uno. el coronel José Gabriel de Armijo en la División de Acapulco contaba con dos mil seiscientos cincuenta y un efectivos. Una serie de reuniones.

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