Hace mucho que perdí la cuenta de la cantidad de veces que he escuchado la misma historia, que puede resumirse en dos líneas: el 5 de enero de 2008, Carmen Aristegui fue censurada por Televisa, que ese día decidió correrla y quitarle su espacio radiofónico en W Radio, teniendo como cómplice al grupo Prisa, editor del periódico El País. Nunca, en estos más de cuatro años, he visto una sola prueba que sustente este dicho, pero eso parece no importar. Para un sector, Aristegui es la víctima. Y ya. Y por eso mismo, como yo era director de W Radio, me ha tocado ser criticado –en todos los tonos posibles- por haber sido parte, o instrumento, de esta “terrible” decisión. Como siempre se ha manejado esto al nivel de “acto de fe”, nunca me he sentido obligado a escribir algo sobre el tema. Y los medios que reprodujeron su versión nunca se tomaron la molestia de escuchar a la otra parte. Además, debatir “actos de fe” no me parece que tenga ninguna utilidad. Hoy, sin embargo, a esta versión se suma uno de los ingredientes más enloquecidos que me ha tocado escuchar. Lorenzo Meyer dijo que Aristegui fue despedida de W Radio porque le dijeron “sigues con nosotros pero ahora lees lo que nosotros escribimos, no lo que tú piensas ni quieres. Y en ese momento abandonaste W Radio”. Imaginen la escena, el momento en el que alguien le dice semejante cosa a su comunicadora estrella. Usted no hubiera renunciado? En realidad, Aristegui salió de W Radio por razones mucho más sencillas y, sobre todo, sin ninguna relación con la libertad de expresión. La razón es que Aristegui se negó a aceptar –y estaba en su derechola renegociación de un contrato que llevaba cuatro años disfrutando, que sólo beneficiaba a la conductora y que obligaba a W Radio a cargar con todas las pérdidas económicas que su programa generaba. Un contrato, como leerán más adelante, que le daba a Aristegui todos los derechos y a W Radio, todas las obligaciones. Por eso mismo, aquel 5 de enero de 2008, durante las cuatro horas que duró la transmisión de su último programa en W Radio, Aristegui no hizo una sola denuncia o siquiera una referencia al hecho de que estaba siendo censurada. Una sola. Pero una semana después supo que victimizarse le era útil y que podía sacarle mucho provecho. El documento que transcribo a continuación es el que se le entregó a Aristegui tres meses antes de que finalizara su contrato. Ahí están explicados los elementos que queríamos modificar. Juzguen ustedes si alguno de estos puntos implicaba censura. O peor, dónde dice: “sigues con nosotros pero ahora lees lo que nosotros escribimos, no lo que tú piensas ni quieres”, como aseguró Meyer. Ella simplemente nos respondió: no acepto. Insisto que estaba en su

derecho, como la empresa estaba también en su derecho de proponerle los cambios o de no aceptar que siguiera el mismo contrato. Este documento fue entregado en octubre de 2007. Lo rechazó casi tres meses después, cuando faltaba un día para que venciera su contrato. En medio hubo, por supuesto, muchas conversaciones. Ninguna exitosa. Pero no abrumo con detalles. Invito a Aristegui a que desmienta la autenticidad de este documento. Cualquier otro argumento que se esgrima en este caso es mera fantasía. Suena bien decirse censurado y víctima, pero lo cierto es que a esto se limitaba nuestro diferendo:

Estimada Carmen: Tal como me solicitaste, te enviamos por escrito los temas que quisiéramos incluir en tu nuevo contrato. Como podrás darte cuenta, el único objetivo que pretendemos es lograr una mejor W, con más audiencia, mejor rentabilidad, que sirva a sus radioescuchas y logre implantarse a nivel nacional con la mejor información, generada por todo su equipo. Éste es un proyecto de largo plazo, con conductores que, como has escuchado en otras oportunidades, sean directores de orquesta y no solistas, que le apuesten al trabajo en equipo y estén dispuestos a alimentarse de la información que genera la redacción y de las opiniones que den todos los integrantes de W. No creemos en una radio que trabaje como si se le rentaran las horas a un conductor y aspiramos a ser como cualquier otro medio, en el que colaboren las 120 personas que trabajan en W Radio, y no sólo una. Además, te reiteramos que estamos convencidos de que la defensa de principios como la libertad de expresión e información y de valores como la democracia no son sólo responsabilidad de un conductor, sino un compromiso de toda nuestra radio. Como puedes dar fe, en estos cinco años nunca hemos pedido, ni siquiera insinuado que queramos eludir un tema, evitar una entrevista o simplemente censurar una información. Ésta es una decisión de empresa. Finalmente, te enlistamos los temas que, como podrás ver, se refieren a fundamentalmente a temas operativos y a mecanismos para lograr el trabajo en equipo del que hemos hablado. Nuestra propuesta es buscar una redacción legal, adecuada al lenguaje de los contratos, a partir de que leas las propuestas y nos digas tu opinión.

1.- Dos objetivos fundamentales de la estación son lograr mayor rentabilidad y la expansión de su red de repetidoras en todo el país. Para ello es indispensable que nuestros conductores y programas sean promovidos en diferentes plazas del país y que se hagan transmisiones en otras ciudades y foros, más allá de nuestra cabina. Sin embargo, como recordarás, hace apenas unos días no quisiste transmitir desde la Universidad Tecnológica (UNITEC) de Guadalajara, a pesar del ingreso que significaba para la W y de la promoción entre un público que consideramos parte de nuestro “público meta”. Necesitamos tu compromiso de que esto será posible. 2.- Partimos de una obviedad: somos una radio comercial. E insistimos en la definición, porque los cortes comerciales son nuestra vía para allegarnos recursos, de donde obviamente también salen los salarios de todos. Sin embargo, ha ocurrido con frecuencia que en tu noticiero no se transmiten los cortes o las secciones patrocinadas. Coincidirás que esto no puede pasar y que la decisión no puede estar en manos de un conductor que, por razones naturales, siempre optará por el contenido, y no por la comercialización. Un ejemplo: hace unos días quedaron fuera de su horario tres cortes comerciales y dos secciones patrocinadas. Los cortes comerciales, además, tienen horarios definidos, porque así está pactado con nuestros asociados y afiliados, quienes diseñan su propio trabajo sobre esta base. Pero no han logrado que coincidan los tiempos de la estación central y sus repetidoras, porque no respetamos los relojes. Tú sabes que en otras estaciones los cortes se programan por computadora y que los conductores tienen que ceñirse a esto obligatoriamente. Nosotros no hemos querido optar por esta vía. Tú misma tienes la experiencia de CNN, donde en un programa de 30 minutos hay tres cortes comerciales, que entran aun cuando la entrevista que estés realizando sea muy importante. No entendemos por qué no habría de ser igual en W Radio. 3.- Desde el primer día de la nueva etapa de W Radio, el horario del noticiero matutino quedó de 6 a 10 de la mañana. Sin embargo, como sabes, desde hace meses este horario no se cumple y arrancas entre 6 y media y siete de la mañana. Por eso mismo, tenemos que empezar el programa con secciones

grabadas, lo que nos ha llevado –por ejemplo- a programar cuatro y hasta cinco cortes comerciales para “llenar” o se les ha pedido a los reporteros que “se alarguen” porque ya no hay más material que meter y tú no has llegado. Creemos que es indispensable el cumplimiento del horario pactado desde el primer día y que mantengamos el nivel de calidad desde el inicio hasta el final. 4.- En contraste con el punto anterior, el noticiero no termina en el horario establecido. Tú sabes que te alargas tres, cuatro y más minutos. Coincidirás que es una falta de respeto para el programa que te sucede y afecta de nuevo nuestra política de cadena nacional, porque el resto de las emisoras tienen que terminar en punto. 5.- También como parte de nuestro interés por mejorar la rentabilidad de la estación, queremos programar cortes informativos las 24 horas del día, los siete días de la semana. Estos cortes, como ya ocurre el resto del día, son independientes de los programas y están hechos por la redacción, no por los conductores. Esto, porque queremos que estos cortes sean patrocinados y porque hay estaciones que específicamente nos compran tales cortes. Queremos pedirte que a la hora en punto entre este resumen informativo de tres minutos, hecho por la redacción. 6.- En ese mismo sentido, tenemos programados, en un reloj acordado contigo, la entrada de cortes informativos locales, que representan espacios para informar en cada ciudad de lo que sucede en la localidad. Tampoco han sido respetados y conoces las consecuencias: correos de protesta porque “cortamos” el programa en Guadalajara y Monterrey para dar paso a esta información local. 7.- Si bien es cierto que en estos años hemos mantenido una política en la que cada programa ha tenido un presupuesto, que se distribuye entre el equipo de colaboradores, queremos proponerte un cambio, porque esta política ya nos llevó a tener disparidades salariales muy marcadas entre algunos de los integrantes de tu equipo y el resto de la estación. Queremos que la política retributiva de esta casa sea única y que la decisión de cuánto cobra cada trabajador sea responsabilidad de la dirección de W Radio, aspirando a mantener un trato de

igualdad y basándose en la evaluación del desempeño de cada uno. La dirección de W Radio tiene, en ese sentido, la responsabilidad de mantener el equilibrio, la equidad y la igualdad de trato. Por supuesto, esto no iría en detrimento del derecho que tiene cada conductor de designar a su equipo más cercano (productor, coordinador de información…) 8.- En el contrato están definidos el número de días de vacaciones de cada conductor. Nunca hemos objetado los días que tú elijes y menos nos podríamos a contar si son los días acordados o no. Pero al menos aspiramos a saberlo por una comunicación directa, no por la copia de un memo, enviado por tu secretaria a tu coordinador de información, es decir, ni siquiera a la dirección de W. 9.- En este mismo tema, creemos que es decisión de la dirección de W Radio, de común acuerdo contigo, definir quién es tu suplente en esos periodos. Ya en otras ocasiones hemos comentado que no coincidimos con la designación de Jorge Navarijo como suplente, simplemente porque no creemos que tenga las características necesarias para salir en antena. 10.- En el terreno editorial, queremos reiterarte nuestra propuesta de cambiar la forma de operar, bajo el criterio de que apostamos por el trabajo en equipo. No pretendemos, como ya lo hemos platicado en otras ocasiones, “tutelar” tu trabajo, pero tampoco creemos que hablar de periodismo sea “rebajarte” de categoría. Nos referimos con esto a la posibilidad de hablar sobre formatos, secciones posibles, ritmos, duración de entrevistas… Citamos un ejemplo: en el reciente estudio de mercado que hicimos (tenemos una copia a tu disposición), saltan dos temas: que el noticiero tiene una imagen muy cercana al PRD y que es “demasiado político”. Creemos que vale la pena discutir estos temas y apostar por mayor equilibrio informativo y por variedad de temas que nos acerquen, cada vez más, a más radioescuchas. 11.- Como sabes, todos los días hemos tenido juntas de información a las 11 de la mañana, encabezadas por el jefe de informativos de la estación, con el fin de mejorar las órdenes de trabajo de los reporteros y de apostar por mejor información, con el obvio interés de satisfacer las necesidades informativas de todos los programas.

Creemos que es indispensable la asistencia de tu coordinador de Información. De nuevo insistimos: entendemos la radio como un trabajo colectivo. 12.- Por último un tema que para nosotros ha sido muy sorprendente: esta es una empresa, igual que cualquier otra, con responsables, mandos medios y superiores… No entendemos por qué consideras incorrecto sujetarte a una estructura administrativa, encabezada por el director de W Radio, quien tiene la responsabilidad de dar cuentas a la dirección general y a los socios sobre programación, rating y resultados económicos. No podemos mantenernos en la lógica de que un conductor tiene todos los derechos y la dirección sólo las obligaciones, cuando el trabajo en conjunto puede ser una herramienta básica para mejorar –como decíamos al principio del texto- niveles de audiencia, rentabilidad, calidad y equilibrio informativos. Carmen: como puedes apreciar, todos estos temas han sido conversados contigo en otras oportunidades y resumen el modelo de la radio que queremos: una radio masiva, comercial, implantada en todo el país, que brinde la mejor información nacional y local, que defienda los derechos de información y expresión y que se haga en equipo. No más que eso. Dado que hasta ahora el haberte explicado el modelo de radio que queremos hacer no ha tenido, desde nuestra perspectiva, resultados en la práctica, queremos incluir todos estos parámetros de funcionamiento como obligación contractual para garantizar su cumplimiento, si –por supuesto- estás de acuerdo con este modelo. Por la misma razón, partimos de la base legal obvia de que incumplimiento del contrato por cualquiera de las partes sería causa de su rescisión.

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