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Manual de Historia Eclesiastica POR BL P. BERNARDINO LLORCA, S.J. Doctor en Ciencias histéricas Profesor de Historia Eclesldstica y Arqueologia Cristiana en la Universidad Pontificia de Salamanca TERCERA EDICION ENTERAMENTE REFUNDIDA y EDITORIAL LABOR, S. A. BARCELONA - MADRID - BUENOS AIRES ~ RIO DE JANEIRO - MEXICO - MONTEVIDEO 1951 Imprimi potest I. Sayés, S. I. ‘Pracpositus Provinciae Tarraconensi« Barcinone, die 24 mensis Iunii anni 1950 Nihil obstat El Censor Dr. José Gros Raguer, Can6nigo Barcelona, 3 de octubre de 1950 Imprimase + GREGoRIO, Obispo de Barcelona Por mandato de Su Excla. Rvma. Andrés Ausié Jutglé Pro Canciller-Secretario “ad PRINTED IN SPAIN TaLLERES GrAFicos MARIANO GALVE. Carmen, 16 - BARCELONA Prélogo a Ia tercera edicién Como encabezamiento de este ManuaL pE Historia Ecie- SIASTICA, y como su mejor recomendacién para nuestros lecto- res, nos complacemos en reproduciy en este lugar la carta de S. S, el Papa, Pio XII, recibida a tafe de Ja primera edicién: x SEGRETARIA Dr Stato pr Sua SantiTA N.° 61136 Del Vaticano, 3 de marzo de 1943. Reverendo Padre: Ha sido muy grato al Augusto Pontifice recibir el ejemplar de su «Manual de Historia Eclesidsticas, que usted le ha ofrecido en testimonio de filial veneracién. Fruto de su grande amor a la Iglesia y de varios afios de ensefianza, ha escrito usted una obra que, por el carac- ter cientifico y demas cualidades de que est4 adornada, ha de ser sumamente ‘itil, particularmente en esa Nacién, a los Seminarios y centros de cultura superior eclesidstica. El Santo Padre se congratula con usted del resultado de su trabajo y augura a su libro un completo éxito, que compense sus esfuerzos, al ver que sirve para que sus lectores, especialmente aquellos que se encaminan al Sacerdocio, conozcan mejor la vida y divinidad de la Iglesia y puedan asi defender sus derechos, entregarse a su servicio y gozarse de sus glorias. Su Santidad le agradece vivamente el piadoso home, * naje, y en prenda de paternal benevolencia le da de co- razon la Bendicién Apostélica. Yo también le doy mis mds expresivas gracias por el ejemplar con que me ha obsequiado y, felicit4ndole por su publicacién, aprovecho la oportunidad para ofrecerle los sentimientos de mi mayor consideracién, con que soy de usted devoto servidor, L. Carp. Maciiong. VI Prélogo a ja tercera edicién Al mismo tiempo nos Jlegaron cartas no menos alentadoras del Emmo. Card. Pizzardo, Prefecto de la Sagrada Congrega- cién de Seminarios y Universidades ; de Monsefior Cayetano Cicognani, Nuncio de S. S. en Espaia ; del M. Rdo. P. A. A. Magni, Vicario General de 1a Compafiia de Jesfis, y asimismo de otras insignes personalidades espafiolas y extranjeras. No menos alentadora ha sido desde un principio la acogida que ha dispensado a nuestro Manual la critica de los especia- listas en la materia, ya en las revistas de Ciencias .Eclesids- ticas o generales de Historia, ya en multitud de cartas privadas. Pero, a decir verdad, una de las pruebas mas claras y convincentes de la buena aceptaci6n que ha tenido nuestra obra es la rapidez con que se han agotado las dos primeras ediciones. El gran pfiblico de habla espafiola, particularmente Jos seminaristas y el elemento eclesidstico secular y regular, ha manifestado con ello la alta estima que ha hecho de nuestro esfuerzo por poner a su alcance el resultado de la investigacién moderna en las Ciencias histéricas. Por todo ello le damos desde aqui las mds efusivas gracias y le aseguramos que su conducta nos sitve de aliento y estimulo para perfeccionar constante- mente nuestro Manual. Asi, pues, nos veiamos de nuevo ante la imperiosa necesi- dad de preparar la tercera edicibn. Ahora bien, nuestra since- risima aspiracién a perfeccionar m4s y mas nuestra obra y a atender a multitud de indicaciones de amigos y colaboradores nos colocaba en la mds dificil situaci6n. Porqne esto suponia una refundicién completa y, por consiguiente, nueva composi- cién del Manual, lo cual en las actuales circunstancias traia consigo un aumento considerable de su precio, En situacién tan delicada, creimos necesario consultar a los interesados, como en efecto lo hicimos. La cuestién fué propuesta en la forma mAs concreta: si nos limitabamos a una reproduccién fotome- cAnica, haciendo ligeros retoques y afiadiendo un apéndice de bibliografia reciente, segan hicimos en la segunda edicién, el aumento de precio seria pequefio. En cambio, si realizdbamos una trefundicién completa, poniendo Ja obra al dia, tanto en la ibliografia como en todo Jo demas, el aumento seria bastante sensible, e incluso dimos nfimeros. Pues bien, la respuesta undnime, tanto de parte de los co- Jegas del Profesorado como de los mismos seminaristas y es- tudiantes consultados, fué que era preferible emprender una refundicién completa. El poseer un Manual enteramente puesto al dia compensaba cumplidamente e] aumento de Precio. Asi, pues, emprendimos inmediatamente nuestro trabajo, sin per- donar esfuerzo de ninguna clase. El resultado es este Manual, Prélogo a la tercera edicién VIL tal como te lo presentamos. Ta mismo, lector amigo, por poco que te adentres en su lectura y estudio y lo compares con las ediciones precedentes, te dards cuenta del esfuerzo realizado. ee Ante todo, pues, ya que debia componerse de nuevo toda la obra, hemos introducido varias reformas fundamentales. La pri- mera es un cambio de tipos de letra y una combinacién de tres tamafios de la misma, que contribuiran sin duda a la mayor elegancia del texto y a una distincién m4s exacta de la im- portancia relativa de las materias. Ademas, hemos dejado la numeracién seguida de los parrafos, introduciendo en su lugar los nfimeros marginales, que corren desde el principio al tin. MAs afin; en varios puntos, particularmente en la Edad Mo- derna, hemos refundido y acomodado mejor la distribucién de capitulos, con el objeto de que fuera m4s uniforme en toda la obra. Finalmente, se advertir4 que hemos adoptado una nueva designaci6én de las Edades. La razén de este cambio ha sido el no parecernos acertada la denominacién de Contempordnea de la filtima Edad, que comienza en 1648. Por lo que al texto se refiere, no obstante lo mucho que hemos afiadido, hemos conseguido disminuirlo en un centenar de paginas. A ello nos ha movido no sélo el deseo de contribuir a que no subiera excesivamente el precio de la nueva edicién, sino también el plan de abreviar en lo posible la exposicién de los hechos. Asi, pues, hemos omitido multitud de frases com- plementarias y hechos de poca importancia, con lo cual, sin quitar nada substancial, hemos ganado un espacio considerable, que hemos aprovechado abundantemente para las muchas me- joras introducidas. Esta poda ha tenido lugar igualmente en la bibliografia, en la cual hemos omitido las citas sistemAticas de obras manuales y gran cantidad de obras extranjeras 0 algo anticuadas. Esto supuesto, hemos procurado perfeccionar y completar, en lo posible, tanto el texto como la bibliograffa, Para ello hemos mantenido nuestro plan fundamental de ofrecer al pé- blico de habla espaiiola un Manual que refina en sintesis el resultado de la investigaci6n moderna en las Ciencias ecle- sidsticas histéricas. De este modo no ser4 necesario acudir a los manuales extranjeros, que aun en sus respectivas traduc- ciones presentan graves deficiencias. Queremos introducir toda la técnica moderna en una obra enteramente espafiola y que atiende particularmente a lo espaiiol y americano. Para obtener este ideal, hemos completado la exposicién en multitud de pasajes, refundido la redaccién de otros y afiadido Vu Prélogo a la tercera edicién frecuentemente notas importantes o breves introducciones. La refundicién ha sido completa, sobre todo, en la Edad Nueva y Moderna en los capitulos referentes a América y las Misiones, y de un modo particular en el desarrollo reciente de la Iglesia en las Repfiblicas Americanas. Aun moviéndonos dentro de las estrecheces de un Manual, hemos procurado dar una sintesis de lo fundamental de cada territorig. En la bibliografia nos hemos esforzado en introducir lo m4s ftil de las obras recientes sobre cada una de Jas materias. En ella hemos mantenido el mismo sistema de abreviaturas (en! lugar de siglas), conforme al uso m4s moderno en el campo cientfifico. En las obras modernas alemanas, siguiendo la cos- tumbre de los mismos alemanes, omitimos generalmente el lugar de impresién, y en las dem4s damos en sus iniciales las pobla- ciones que mas frecuentemente ocurren. =, En todo este trabajo de acomodar, refundir y empletar el texto y la bibliografta hemos tenido presentes las indicacionés y observaciones de la critica en las recensiones de revistas o en cartas privadas. A este propésito agradecemos sinceramente to- das las observaciones que se nos han hecho y suplicamos se nos indique en adelante todo lo que se juzgue conveniente para la correccién o perfeccionamiento de nuestro Manual. Con él no aspiramos a otra cosa, segtin nos dice el Santo Padre en su carta gratulatoria, sino a que «conozcan mejor la vida y divinidad de Ja Iglesia y puedan asi defender sus derechos, entregarse a su servicio y gozarse de sus glorias». Finalmente, habiende aparecido recientemente nuestro At- las y Cuadros sincrénicos de Historia Eclesidstica, a 61 remi- timos como a un instrumento utilisimo, que en sus dos partes prestar4 importantes servicios.