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Esther Miquel Pericas

JESÚS Y LOS ESPÍRITUS
APROXIMACIÓN ANTROPOLÓGICA A LA PRÁCTICA EXORCISTA DE JESÚS

La literatura cristiana primitiva en general y el Nuevo Testamento en particular contienen numerosas referencias al fenómeno de la posesión por espíritus y variados ejemplos de la práctica exorcista. Aunque en algunos textos se cuestione la autenticidad de ciertos casos de posesión o la honradez de ciertos exorcistas, en ninguno se pone en duda la existencia de espíritus capaces de poseer a las personas, ni de individuos capaces de exorcizarlos. Espíritus, posesos y exorcistas forman parte de la realidad cultural de la Antigüedad. De igual manera, el fenómeno de la posesión tuvo un papel central en Jesús, en el movimiento creado por él y en los orígenes del cristianismo. Este libro quiere contribuir a la exégesis histórica del tema ofreciendo una interpretación social y culturalmente contextualizada de los testimonios existentes sobre la creencia en la posesión espiritual y las prácticas exorcistas en el movimiento de Jesús. Esther Miquel Pericas ha cursado estudios bíblicos en la Universidad Pontificia de Salamanca, así como en el Instituto Español Bíblico y A r q u e o l ó g i c o y en L'École Biblique et Archéologique Francaise, ambos en Jerusalén. Su tesis doct o r a l versa sobre la relación de Jesús con los pecadores en el contexto de la ética antigua.

Biblioteca d e Estudi Bíblicos

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PVP: 12,00 €
ISBN: 978-84-301-1706-2

EDICIONES

SIGÚEME

Esther Miquel Pericas
Esther Miquel se licenció en Matemáticas por la Universidad Complutense de Madrid y consiguió su Master en esta materia en la Universidad de Hardvard. Posteriormente obtuvo la licenciatura en Filosofía por la Universidad Nacional de Educación a Distancia y cursó estudios bíblicos en la Universidad Pontificia de Salamanca, así como en el Instituto Español Bíblico y Arqueológico y en L'École Biblique et Archéologique Francaise, ambos en Jerusalén. Es doctora en Filosofía por la Universidad Pontificia de Salamanca, con una tesis sobre la relación de Jesús con los pecadores en el contexto de la ética antigua: Amigos de esclavos, prostitutas y pecadores. El significado sociocultural del marginado moral en las éticas de Jesús y de los filósofos cínicos, epicúreos y estoicos. Estudio desde la sociología del conocimiento, Estella 2007. Asimismo es autora de diversos artículos en revistas bíblicas y de ciencias de la religión.

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SIGÚEME

G. Dunn Alberto de Mingo Kaminouchi Natalio Fernández Marcos Esther Miquel Pericas Reidar Aasgaard E D I C I O N E S SIGÚEME .Biblioteca de Estudi Bíblicos Edward Schweizer Jesús Pulido Santiago Guijarro Filón de Alejandría Senén Vidal Tatha Wiley Jaime Vázquez Allegue James D.

BIBLIOTECA DE ESTUDIOS BÍBLICOS MINOR 13 Colección dirigida por Santiago Guijarro Oporto ESTHER MIQUEL PERICAS JESÚS Y LOS ESPÍRITUS Aproximación antropológica a la práctica exorcista de Jesús EDICIONES SÍGUEME SALAMANCA .

U. 2009 C/ García Tejado. La experiencia grapal de lo trascendente: ritos y terapias religiosas 29 29 33 38 46 57 57 64 70 73 77 .A.sigueme. Acceder. Expertos en espíritus 4. Mundos culturales donde la posesión es posible 1.. Planteamiento y metodología 1.es www. Metodología: contextualización sociocultural e historicidad 4. Posesiones positivas y posesiones negativas 3. Cultura 2. Noción transcultural de «magia» 5. Salamanca 2009 2. Mundos culturales con espíritus 3.CONTENIDO 1. Conceptos y definiciones 3. 361-2009 Impreso en España / Unión Europea Imprime: Gráficas Varona S. Polígono El Montalvo.Fax: (34) 923 270 563 ediciones@sigueme. La experiencia de lo trascendente en estados alternativos de conciencia 3. 23-27 . conocer y tratar el mundo espiritual 1. Relaciones entre los espíritus y los grupos humanos: espíritus centrales y periféricos 4.E-37007 Salamanca / España Tlf: (34) 923 218 203 . Relevancia y actualidad del estudio de la posesión y la práctica exorcista 2. Estados alternativos de conciencia 2. Plan del libro 9 9 12 16 26 Primera parte MARCO ETNOLÓGICO PARA LA INTERPRETACIÓN DE LA POSESIÓN Y LA PRÁCTICA EXORCISTA EN EL ENTORNO CULTURAL DE JESÚS Cubierta diseñada por Christian Hugo Martín © Ediciones Sigúeme S.A.es ISBN: 978-84-301-1706-2 Depósito legal: S.

El papel central de la praxis exorcista de Jesús en el contesto de su ministerio... Beneficios indirectos e interpretaciones interesadas de la posesión: Tipos generales 3.ompmehan la prpspnria He virus se c. los procedimientos con los que los microbiólogos modernos r. Testimonios múltiples sobre posesiones y exorcismos en el movimiento de Jesús 140 2. Ciertamente. Una . espíritus y movimientos religiosos populares de renovación Segunda parte POSESIÓN ESPIRITUAL Y PRÁCTICA EXORCISTA EN EL MOVIMIENTO DE JESÚS 83 83 87 93 96 98 1 PLANTEAMIENTO Y METODOLOGÍA ^ 1. 148 7. Plausibilidad contextual de la praxis exorcista de Jesús 1. Aunque en algunos textos se cuestione la autenticidad de ciertos casos de posesión o la honradez de ciertos exorcistas. Terapeutas religiosos morales. proeed_í'Tlip. ni de individuos capaces de exorcizarlosNE¿pírituárposelio|i^xorrisra^ forman parte de la realidad cultural en lajgue_ vivieron "Jesús y los autores de la literatura crijtiajiajfflmitiva. Propuesta interpretativa . incluso los no expertos puedan identificarlo.ra_cgrciorarse de la presencia de espíritusposeedoreg. En ninguno de los dos casos resulta fácil tener una percepción directa del agente implicado -el espíritu poseedor o el virus-. amorales y revolucionarios 4. Salud. Información incómoda sobre la posesión espiritual y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús .ñrñCÁprnñn por una forma científica de objetividad que es ajerasa-los. en la mayoría de los casos. en ninpnnn se pone en duda la existencia de espíritus. pero el conocimiento social compartido permite que.nrr)S utilizados por Ins pynrristps antiguos pa- 5.. Testimonios sobre la posesión espiritual y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús 2. Relevancia y actualidad del estudio de la posesión y la práctica exorcista El Nuevo Testamento en particular y la literatura cristiana primitiva en general pojüignejojiimierosas-Kfemiicias.4. La moral.al fejiójnejio_deJa_£_ose5Íón por espíritus y a la práctica exorcista. los síntomas de la posesión espiritual pueden ser tan fácilmente reconocibles como en el nuestro lo son los de una infección gripal.. capaces de poseer-alas personas. Ambigüedades intrínsecas al fenómeno de la posesión espiritual 2. Grupos terapéutico-rituales 5. la política y los espíritus 1. Coherencia con el marco histórico 105 106 110 120 6. 163 Epílogo Bibliografía 177 179 . En ese mundo. Testimonios múltiples e incómodos sobre la praxis exorcista de Jesús 139 1. Coherencia con el marco antropológico 3.

fiebre y garganta irritada en el caso del virus de la gripe. El. •*$• Una lectura. .Jesús y el nuestr9*no se encuentran separados solamente por un intervalo temporal de dos mil años.^ •^ La gran expansión que los movimientos migratorios están experimentando en la actualidad ha puesto al mundo moderno occidental en contacto con formas culturales muy distintas de la propia. Estella 1996. Los evangelios sinópticos y la cultura mediterránea del siglo I. El conocimiento social compartido proporciona criterios prácticos para ello: tos. la cultura científico-técnica de la civilización moderna occidental es una de las pocas que lo rechazan. ciertos tipos de'comportamiento descontrolado en el de los espíritus poseedores. sin detenersejjor un momento a pensar que el propio Jesús vivió plenamente. de la Perriére .J.-R Chaumeil (eds. Malina-R. La psiquiatría no siempre consigue tratar con éxito a los inmigrantes poseídos que.). Desde este presupuesto negativo. del mismo modo los pacientes poseídos por espíritus que acuden a estos sanadores tradicionales 2. inmersoen ellos. obteniendo siempre los mismos resultados.rjdeiitaks^ernpie_fc zan a reconocer que el^istema de creencias'que configura la ^visión del mundrfHel paciente determina en gran medida el tipo de_síntomas £ue_ manifiesta Xji-típ° a e proceso terapéutico que le puede sanar. Así como un europeo deprimido no encuentra alivio terapéutico en un chamán asiático o en un exorcista africano. J. La politique des esprits. En cualquier ciudad europea o norteamericana podemos encontrar hoy día individuos y grupos humanos cuva^'ísión'del mundo incorpora diversas entidajdes espirituales supuestamente capaces de posger _ajasj2ersonas. Con demasiada frecuencia el cristianismo occidental se_eafrenta a estos fenómenos cujturajes compjji fueran manifestaciones idolátricaj^jijjejTantesjie la ignorancia humana. Esta actitud de rechazo suele ser compartida por los miembros occidentales de las instituciones evangelizadoras y de las organizaciones no gubernamentales que trabajan en contextos culturales donde estas creencias y prácticas tienen todavía plena vigencia. mientras que los segundos dependen -en mucha mayor medida de la personalidad del terapeuta y de la historia vital del poseso.miinrttMÍe. en ambos casos la gente corriente se considera capaz de reconocer la presencia de la entidad invasora sin necesidad de recurrir a los expertos. De hecho. B.B. Rohrbaugh. Des génies a l'hotel. 13-17..10 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 11 prueba de ello está en que los primeros pueden ser repetidos cuantas veces se desee por distintos científicos. Kuczynski. tos_rjsja^aJia¿j3r. L. Los expertos -médicos o exorcistas-. política y religiosa que parece haber tenido en las culturas mediterráneas del siglo I. B.. La existencia de espíritus poseedores es todavía un presupuesto enormemente extendido en el conjunto de las distintas culturas humanas. la mayoría de los ciudadanos europeos y norteamericanos que 1. entran en contacto con culturas tradicionales considera que las creencias en espírltusjjQseejJQrgs_Y las prácticas exorcistas no son sino superstición y fraude. del conjunto de documentos-antiguos que tratan sobre Jesús sugiere con fuerza que éJ. 397-409.sób son necesarios para hacer un diagnóstico más^egpecífico yprescribji^ljTatemjejitojidecuado.'No obstante. fenómeno de la posesión tuvo un papel central tanto rejijgljnóvimeñtojwr él creado_como en los orígenes del ^cristianismo. Aigle . en D. suelen encontrar ^alivio en los rituales y tratamientos exorcistas de sus países de origen2. Nanterre 2000. sin embargo. incluso superficial. Al hombre occidental del siglo XXI le resulta j muy difícilpar sentido a esta clase de fenómenos^y valorar 1 adecuadamente la relevancia social. Tras una experiencia todavía incipiente con personas de otras culturas. La khalwa des marabouts africaines á París. Comentario desde las ciencias sociales. sino también y sobre todo por el Vran foso cultural'de la revolución industrial1.

No considero adecuado hablar de «suplantación de la personalidad». el del grupo de profetas que rodea a Samuel (1 Sm 9. aunquejn-^ dudablemente todos la tienen mermada. Malina (eds. El Mundo del Nuevo Testamento. 32-33 //Le 11. En su nivel más restrictivo se refiere a un fenómeno cultural que se manifiesta en conductas individuales extrañas o violentas y que la sociedad de su entorno interpretáronlo resultado de la suplantación total de la voluntad4 del sujeto por una entidad espiritual. Dado quelas dolencias limitan la capacidad de la víctima para actuar de acuerdo con las expectativas sociales. pero que no obstante limitan de forma apreciable la capacidad del paciente para controlar normalmente su comportamiento. Peabody MA 2000. 9. cualquier dolencia que la cultura atribuya a la acción de un espíritu sobre el paciente será considerada posesión. La investigación antropológica contemporánea y la propia tradición bíblica dan testimonio de otras formas de actuar 3. Conceptos y definiciones . 19-20. que sufre repetidas crisis de agitación producidas por el acoso de un"espíritu maligno'. cualquier limitación en el control queja sociedad espera manifieste un individuo sobje^u. Pilch-B. An Anthropological Study ofSpirit Possession and Shamanism. J. 85-114. E.ra^occidental moderna y las numerosas-xulturas^en las que la creencia en espíritus poseedores sigue vigente está suscitando entre los bi' Mistas un interés nuevo por la práctica exorcista de Jesús. H. pero en continuidad fenomenológica y conceptual con él. 10-17) y el de un hombre a quien el demonio que le posee bloquea su capacidad de hablar (Mt 9. i. o el del profeta Jeremías. 9). cf. en J. 14).). TheJewish Contextof Jesús'Miracles. que no puede contener las palabras que Dios le ha inspirado (Jr 20. comportamiento y atribuida por esa mismajociedad a la acción de un espíritu es posesión espiritual. te la capacidad de controlar su comportamiento. 5. 4.12 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 13 tampoco suelen responder positivamente a los tratamientos del psicoanálisis o de la psiquiatría_ciínica. Lewis en Ecstatic Religions. de los espíritus sobre el individuo humano que'no se pueden describir como una suplantación total de la voluntad. En el Antiguo Testamento destacan los casos del rey Saúl (1 Sm 16. Malina. 1-20. 14-23). Eve. La noción de «posesión espiritual» puede ser utilizada a distintos niveles de generalidad3. 373s. J. Estella 1995. El contacto_cr£CÍente entr&. 5-13) y el de Sansón (Jue 14. el trabajo de síntesis realizado por I. B. Este pequeño libro quiere contribuir a la exégesis histórica del tema'bfreciendo una interpretación social y culturalmente contextualizada de los testimonios existentes sobre la creencia en la posesión espiritual y las prácticas exorcistas en el movimiento de Jesús. 1429). 53-56. Harmondsworth 1971. 21-18. Neyrey. 15. Entre los casos más típicos descritos en la literatura bíblica están los de los endemoniados exorcizados por Jesus en el evangelio de Marcos (Me 1. J. Esta obra es la fuente principal de los conceptos y modelos antropológicos abstractos que utilizaré en la primera parte de mi exposición. 2. giip'Vrá el "^"pJadjojn este escrito. Diadism. Sobre las acepciones de los términos «posesión» y «exorcismo». Las manifestaciones que este tipo de fenómenos tienen en sociedades muy diversas legitiman el uso de esta categoría antropológica^ Cf. ^írnguno_de£slQS psrsojiajesjia perdido totalmen-. Sheffield2002.l£cuJíu. pues en la antigüedad la concepción del yo (personalidad) era notablemente diferente a la presupuesta por el individualismo moderno. Handbook ofBiblical Social Valúes. 14-16). Perspectivas desde la Antropología Cultural. . Este sgriftdp amplio de «posesión espiritual» resulta plenamente coherente tanto con la terminología especializada de los antropólogos5 como con el vocabulario utilizado por 5. Estos testimonios permiten dar a la noción de «posesión espiritual» un sentido más amplio que el anteriormente enunciado. M. Según dicho sentido ammio. En la literatura evangélica los casos más claros son el de una mujer a quienVi espíritu mantiene encorvada (Le 13.

Lii&3^hcAi:<atar>> y. Laín EntraIgo. y otros en que se trata de desatar a la víctima. Tal es el caso del discurso paulino acerca de la posesión de los creyentes por el Espíritu Santo (cf.191-209. 32-33). En este sentido.h accióVi sobre la víctima suele expresarse con los verbos^desatar» (lúó) o «liberar» (apolúó). ^ v E n lo sucesivo diremos que un individuo está poseído por un espíritu cuando se dan las dos siguientes condiciones: 1) El individuojiianifiesta una incapacidadJptaLQ par-. hay procedimientos exorcistas que supuestamente consisten en alejar o ahuyentar al espíritu poseedor. o a los que «un espíritu lleva» (Me 1. describir lo que Si-ÉSpíritu hace_a lapersojia_(laJiene atada: Le 13. 16)6. diremos que (raorcizapun espíritu poseedor no es otra cosa quejxmer fijTjrTalíccíÓn que ejerce sobre la persona poseída!'Aunque la idea de que los espíritus poseedores entran en el cuerpo del poseso y que el exorcismo consiste precisamente en desalojarlo de ahí está muy difundida. Barcelona 1987. que significa «destruir». la localización espacial desde la queobrael espíritu y_sujbrma. . en las que la voluntad del poseso se ve totalmente suplantada por el espíritu. 12) o «impulsa a realizar ciertos actos» (1 Sm 19. Este sentido general del verbo /ex0rcizañ>y sus derivados también queda justificado por lagnfjiejites literarias del^ entorno de lesús^especialmente por los evangelios. en otros la sujeta directamente. 22). en otros la deja atada o encadenada. 173-175. que significa «echar fuera» o «expulsar». esclavo. omisiones o actitudes de las que su entorno social le considera normalmente responsable. Los ritos o amuletos apotropaicos debgn considerarse exorcismos preventivos.concreía de actuar pueden ser imaginadas de otras muchas maneras. y apóllumi. 29. En estos escritos. que «están endemoniados»'(Me 5. Este dominio puede presentaftjíradosjdiversos que van desde las posesiones más dramáticas.'En dicha literatura no aparece ninguna expresión sustantivada general equivalente a «posesión espiritual». _Las_referencias a la\cción deunespíritu sobre una persona suelen serMescripciones *del estado de la persona o de la forma como el autor imagina que el espíritu actúa sobre ella. P. El espíritu posee a la persona de forma análoga a como un señor posee o domina la voluntad de su 6. la^cciónisobre el espíritujoseedor por medio de la cual se elimina la coacción que éste ejerce sobre la persona poseída se expresa normalmente mediante los verbos*ekbálló. Rom 7. Cuando se sobreentiende que la colaboración es muy íntima. Puede significar(«Bajo el poder de ese espíritu» (Me 1. se mencionan individuos que\<tienen un espírito/^Mc 3.«desatar» se utilizan con_mucha frecuencia para. También resulta muy habitual la expresión griega formada por la preposición e« seguida de la referencia a un espíritu. 2) el entorno social atribuye esa falta de control a la acción de un espíritu. cjalpjra^cratrQlar-jaccionea.23) o «con su ayuda ^colaboración» (MU2. Hasta eLsiglo II de nuestra era el verbo «exorcizar» no adquiere el sentido técnico de «expulsa^fispíritus».22-30 // Le jj^J4-26). hasta las dolencias más leves producidas por espíritus que sólo limitan u obstaculizan el funcionamiento normal del sujeto en sociedad. 18). En épocas anteriores significa simplemente Ogonjuran^ es decir. puesto quejienen la función de impedir que los espíritus_sejicerquen a las personas. 9. que «están llenos de una divinidad» {Vida de Moisés 1. 6. Correlativamente. 9-10). En algunos casos el espíritu acosa o agrede a la persona desde el exterior.21 ¡^«sobre los que viene o se posa un espíritu» (Jn 1. ^__£n_coherencia con la definición anterior.14 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 15 lá'literatura antigua del tiempo de Jesús. por ejemplo. 16) o lo que el exorcista les hace al espíritu (lo ata) y al poseso (lo desata: Le 13. T. estos dos sentidos se confunden.'£a curación por la palabra en la antigüedad clásica. 1). ^.

Este objetivo general puede desdoblarse en dos objetivos más específicos. 5. El^égundo. 7.e se usan . sino la que diferencia^HnovimientoJiderado por Jesús_en Galilea de las . . Possession and Exorcism in the New Testament and Eariy Christianity. Vida deApollonius 4. Mt 26.seso y a lasacciórífeel exorcista sonJos_ mismos qu. pero*no deben ser considerados como el único modelo de exorcismo reconocido en el entorno sociocultural de Jesús.^ esta práctica tenía sentido. comunidades urbanas postpascuales. Así pues. 1-20. entejigUg^amba^ejy^ej^^ plio. 63 es el único versículo de todo el Nuevo Testamento donde aparece el verbo exorkizo. 63)7. 15.sino una capacidad ampliamente compartida en el seno de su movimiento Según la tradición evangélica. hacer ver que esta praxis es coherente con la culhira de su enrornrí'y con otros aspectos centrales de la actividad pública de Jesús. Miquel. Como he mostrado en otro lugar. fue el propio Jesús quien transmitió esta capacidad a sus discípulos y la asoció de forma estrecha a la proclamación de la llegada del reinado de Dios (Me 3. El (fprimer¿. Sorensen. en la sociedad iudeogales• tina del siglo I d. Filóstraro. 23-26.20). la perspectiva terapéutica de los exorcístas de estas comunidades difiere sen¿ siblemente de la de Jesús y responde a una situación vital»* muy distinta a la del movimiento de Jesús en Galilea8. 6.* 3. Lo único que varía es la descripción de los. 132. E. Por tanto.16 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 11 «conminar a alguien a hacer o decir algo en presencia de un dios o espíritu poderoso>/(Mt 26. Metodología: contextualización sociocultural e historicidad v ^ El presente estudio no pretende explicar todas las dimensiones ni todos los matices de las numerosas tradicio|nes antiguas relativas a la práctica exorcista de Jesús. Le 10. 17-29. Aunque en los evangeHos^nópticos y en otros escritos de la época encontramos algunos'Velatos de exorcismos' muy dramáticos en los que la voluntad del poseso estáiQtalmente anulada y el exorcista entabla un verdadero duelo con el espíritu poseedor*(Mc 1.consiste en mostrar la plansihiliHad histórica de la praxis exorcistajieJesús. y que dicho sentido contextual sirve para dilucidar. Antigüedades Judías 8. entiendo que estos-jjeiatos dramáticos reflejan prácticas exorcis1 tas específicas utilizadas en aquellos casos particularmente graves en los que el espíritu ha suplantado totalmente la voluntad del poseso. no es la que(diferenciaya Jesús de sus seguidores. 17). 9. E.efectos que produce el espíritu en el poseso y la del proceso mediante el cual dicho espíritu es expulsado o alejado. íntimamente relacionados entre sí. gran parte de la información que poseemos acerca de la praxis exorcista de Jesús y todo cuanto es posible deducir acerca del s_entido y la función que esa praxis tuyoen el contexto de su ministerio'se puede seguramente aplicar al coniunto desu movimiento. Tübingen 2002.en el resto de-referencias al fenómeno de ía~poses^ión y a la jrpráctica exorcista. especialmente las deja > diáspora. Las investigaciones realizadas durante las últimas décadas sobre el personaje histórico Jesús de Nazaret han puesto a punto un método riguroso para evaluar la plausibilidad histórica de los testimonios más antiguos'sobre su ministe8. La distinción decíslvarpolTo'^uTTésteestudio se refiere. parcial. Actitudes frente a la posesión en los orígenes del cristianismo: Qol 45 (2007) 5-34.46-9. Mi objetivo general es mostrar que. Joseí"o.al menos de forma 7.. . el papel que la posesión espiritual y los exorcismos parecen haber tenido en los orígenes del movimiento de Jesús. los términos que se refieren al'estada-de! po. Como mostraré en la segunda parte de este estudipj_£xis_ten razones para creer que el poder de hacer exorcismos nn fue un atributo exclusivo de Jesús.C.

y E. intentando adoptar una perspectiva plohal coherente que reconozca el significado cultural de la posesión por espíritus.a obra de íewis nos permite iluminar la relación entre las creencias religiosas que subyacen al fenómeno de la posesión v^a práctica exorcistafy ePuso sociopolítico que tanto Jesús como sus amigos ral. Aunque casi todos los estudiosos reconocen la relación que los propios evangelios establecen entre la expulsión de demonios y la llegada del reinado de Diosf la tendencia interpretativa predominante reduce la relevancia de los exorcismos a la función de anticipar de forma simbólica la victoria definitiVa de Dios sobre el mal. Id. Jesús.íerl 1 Los milagros de Jesús. Craffert. Winkelman.. * 9. W.^ En los últimos años. Psychological Anthropology. en J. Exorcismos. K. Bilbao 2007. 21-59. La fama de Jesús como exorcista. F. Por otra. TheJewish Context. la praxis exorcista de Jesús aparece como uno de los datos más probablemente históricos entre los transmitidos por los evangelios9. 368-376. y explore las condiciones en las que pgta prácti-^ ca puede aparecer vinculada a movimientos político-relipiosos de renovación. L. C. Culture and the Varieties ofConsciousness.). » 10. and Public Authorities: A Socio-Historical Study: Journal of the American Academy of Religión 49/4 (1981) 567-88. La curación del endemoniado de Gerasa desde la antropología cultu- se ha intentado entender la figura de Jesús a partir de los rasgos psicosocialesjme caracterizan a los distintos tipos de sanadores. A pesar de ello. Demoniacs. Por una parte. Goodman. en F. Perspectivas metodológicas plurales. London-New York 1995. taumaturgos o chamanes estudiados por la antropología cultural1 ''"El presente estudio se alinea con ambas« direcciones de investigación. Madrid 2005. la exégesis crítica actual no ha logrado integrar estos testimonios en el contexto global del ministerio de Jesús de una forma plenamente satisfactoria. De acuerdo con estas evaluaciones. Columbus OH 1069. and the Origins of Christianity. determine las posibles funciones sociales tanto de la posesión como de la práctica exorcista. Hollenbach. cf. M. Sobre el estado de la cuestión en relación con la historicidad de los milagros de Jesús. sin embargo. utilizamos la síntesis interpretativa ofrecida por loan M. María Magdalena. Hsue (ed. E.). entre los cuales se incluyen habitualmente los exorcismos. D. Module in Anthropology 42. P. Estella 2002.18 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 19 rio público. Dreams andAltered States ofConsciousness in Anthropological Research. Aproximación a la práctica exorcista de Jesús.. Estévez. Siguiendo a otros estudiosos del Nuevo Testamento12. 183-212. . J. en I. Westport-London 2000. A Cross-Cultural Study of Dissociational States: Final Report. desviación y exclusión • Una visión desde el Nuevo Testamento. confirmada por todas las 'fuentes antiguas. E. Boston 1972. Gómez-Acebo (ed. 1971) y las investigaciones psicológicas y neurológicas sobre estados alterados o alternativos de conciencia (EAC) emprendidas por Erika Bourgignon en la década de los 7013. L. 11. Reimaginando los orígenes del cristianismo. 13 . Bernabé. Sorprendentemente. S. Reading MA 1974. en Jesús y sus primeros discípulos. Martínez (ed. F. Ritual and Altérnate Reality. Eve.). P. Jesús ofNazareth in Anthropological-Historical Perspective. o con las propuestas renovadoras del movimiento político-religioso que lideró en Galilea. Trance. en C. Jesús the Healer. 12. 12s.E. De apóstol a prostituta y amante. «El significado de los exorcismos de Jesús». jas_razones y motivaciones de Jesús para ejercer como exorcista poco o nada habrían tenido que ver con los contenidos de su enseñanza ética.). Bourgignon. se ha explorado el significado sociopolítico de la posesión y la práctica exorcista en con"textos de colonización. Estella 2008. María Magdalena y los siete demonios. Miquel. Estella 2007. Gil (eds. 97-121. no se compagina bien con el reducido papel que la mayoría de los exegetas críticos atribuyen a esta práctica de Jesús en el contexto de su ministerio. E. BloomingtonIndianapolis 1992. en R Afliiirrp. Davies. los dos artículos de C. Eugene OR 2008. 93-120. Relevancia social y eclesial de los estudios sobre Orígenes del cristianismo. Bernabé mencionados en la nota anterior. opresión o subordinación]0. Eve. Bernabé-C. Exclusión social y discapacidad. Lewis en su estudio comparativo'del fenómeno de la posesión (Ecstatic religions. Gnjjflrro. Shamanism: The Neural Ecology ofConsciousness and Healing. Ecstasy. The Life of a Galilean Shaman. Possession. TheJewish Context. se han llevado a cabo importantes esfuerzos por subsanar las deficiencias de esta interpretación. Id. Religión in a Pluralistic World. 143-170. S.

Por una parte. . por tanto. No es. Theissen-A. Desafortunadamente. siendo de conocimiento público^tiene necesidad de justificarlas. afirma que ningún grupo o movimiento inventa tradiciones. y el sistema económico de la población rural. el judaismo palestino de esta época se revela comn una ^realidad cultural versátil y diversa. adecuados términos de comparación. EUesús histórico. y las frágiles estructuras materiales que utilizaban no han resistido el paso del tiempo. 142. doV Gerd Theissen ha sido el primero en formular esta exi- gencia para la persona de Jesús. una reconstrucción histórica serin de "" p p r sonaje del pasado no puede limitarse a exponer la fiabilidad 'de la transmisión de los testimonios! Debe también mostrar ¿que los datos interpretados que utiliza son wnsjrn'l^ ° ^plausibles en el contexto sociocultural de dicho personaje. t > Criador sólo puede entenderlo sobre el trasfondo de esejnurjh. EKsegundc criterio. Los resultados de la investigación sobre F. conocida como Criterio_de plausibilidad histórica contextual. si en algún caso conserva y transmite tradiciones de este tipo es porque las venera como auténticas o porque. sobre cuyo trasfondo deberíamos interpretar las múltiples referencias a la 14. Su formulación. cas poseen plausibilidad histórica contextual si encajan en el contexto judío de Jesús y sepueden identificar como fenómenos individuales dentro de_ese contexto14 . Esta precariedad de do-* cumentos y restos arqueológicosvVfecta a algunas de las dimensiones sociales más directamente relacionadas con el ministerio de Jesús. Ahora bien. cuyas variadas manifestaciones dependen en muy gran medida de procesos locales y contactos infei-rnltnrales p 0 r otra. extraño que una buena parte de la información que los evangelios aportan sobre la Palestina del siglo I carezca de . entre las que deberíamos buscar a Jesús. La vida de las gentes más humildes. ••# C o m o he indicado más arriba la investigación actual sobre el Jesús histórico reconoce de forma casi unánime. Significa únicamente que^eí individuo humano está siempre^ enraizado en el mundo que le ha tocado vivir y que elhisto. *que la praxis exorcista es una de las actividades atrihniHas por los evangelios a Jesús que tiene más probabilidad He ser • histórica La razón de este casi total acuerdo es que dicho ^Vdato evangélico cumple dos de los criterios de plausibilidad histórica más sólidosf%l del testimonio múltiple y el de incornodidadj^l f)nmero>de estos criterios afirma que la probabilidad de que un Informe sobre un personaje o aconte. Por lo tanto. Merz. puede resumirse en el siguiente enunciado/ Las tradiciones jesuáti-. los datos disponibles sobre la Pa-1 lestina del tiempo de Jesús son insuficientes parajeconstruir todos los aspectos de su dinámica social. *Esta exigencia de la historiografía moderna no presupone en ' modo alguno que los individuos carezcan de rasgos propios o no puedan llevar a cabo actoS-X) proyectos innovadores. G. resulta especialmente difícil de conocer.irre1pvantes o incómodas para la promoción de su propio programa.20 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 21 y enemigos pudieron hacer de las mismas. Salamanca 52004. las líneas de diferenciación entre judaismo y helenismo. como son el sistema sanitario popular en el que deberíamos encuadrar la actividad exorcista de Jesús. o entre judaismo y pa• ganismo aparecen cada vez más difuminadas. pues apenas se servían de la escritura. válido de forma general en el ámbito de lalsócíóTogía de grupos.cimiento antiguo sea histórico aumenta con el númfiro de 1 testimonios independientes eme lo corroboran.^ ^ Desde que^Gerd Theissen propusiera hi plausibilidad contextual como criterio que deben cumplir los rasgos históricamente atribuibles a la figura de Jesús.Af! nos ayudan a imaginar las formas de experiencia que tanto Jesús como muchos de sus contemporáneos vivieron como posesiones espirituales y procesos de sanación religiosa. la imagen del contexto sociocultural judío del siglo I ofrecida por los historiadores se ha vuelto cada vez más compleja.

Tübingen 2006. en S. ceptos o modelos transculturales». aquí 45. Así. . La acepta^cion de esta/ffipotesis. por ejemplo. distintos grupos humanos han encontrado soluciones culturales semejantes. La antropología culturales una ciencia que intenta dilucidar las relaciones existentes entre las condiciones ecológicas. La tradición cultural judía de la época helenístico-romana comparte muchas cos'tumbres. Gallee and the Gospel. S. los tipos y modelos transculturales que la antropología cultural pone a nuestra disposición nos permiten descubrir relaciones entre datos documentales y/o arqueológicos que. Son lo que muchos autores denominan «con-. Pero incluso cuando no hay pruebas claras de este tipo de contactos. etc. Con mucha probabilidad IR mayor parte de los elementos comparrirl(v. cumple la función'henri. económicas y sociales de los grupos humanos. 11-14 habla de tipologías transculturales que posibilitan comparaciones interculturales significativas. La escasez de datos contextuales'puede ser parcialmente compensada mediante dos estrategias complementarias. juzgados desde la perspectiva de nuestra cultura científica y postindustrial^parecerían totalmente desconectados. I. creencias que orientan sus formas de vida.»tica de orientar las pesquisas de la investigación de una manera sistemática. y la segunda en hacer uso de la información que la antropología Cultural extrae de sociedades actuales aparentemente comparables con las sociedades antiguas. fundación de colonias. 16. Con mucha frecuencia. Sólo indican que los evangelios son uno de los pocos documentos que incorpora información procedente de los estratos más humildes de la sociedad galileais. es razonable pensar que. estas relaciones nos ^yudan^Lreconstruirel^contextosociocultural en el que aparecieron los documentos y las estructuras materiales recuperadas por la arqueología. valores e instituciones sociales con el resto de las tradiciones culturales antiguas del entorno del Mediterráneo y el Próximo Oriente. transporte de esclavos. 45-58. Esta aproximación ha permitido descubrir tipos generales de estructuras. podemos muchas veces constatar que son coherentes con algunos de esos tipos generales o modelos transculmralgs^concretamente con casi todos los que la antropología cultural ha construido a partir de datos ' obtenidos en el estudio de poblaciones actuales dedicadas al cultivo no industriaron formas patriarcales de parentesco y formas de gobierno de orientación belicista. dinamismos. Esta circunstancia nos permite trabajar con la hipótesis de que tales tipos* y modelos tamhién son aplicables a las sociedades antiguas del entorno mediterráneo y el Próximo Oriente. qfí han Hifiínrlirln pnr este área geográfica a través de contactos humanos directos: emigraciones. Freyne. conocimientos prácticos y 15. Lewis. Al contemplar convrnkadaantropológicanos datos históricos disponibles sobre las sociedades antiguas del Mediterráneo y del Próximo Oriente. Urban-RuralRelations in First-Century Galilee: Some Suggestions from Literary Sources. M.22 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 23 deuda en las parábolas de Jesús. funciones y procesos socioculturales vigentes u operativos en amplios conjuntos de grupos humanos y que no siempre pueden explicarse apelando a contactos o influencias16. 4. La primera consiste en ampliar el radio del entorno sociocultural que tomamos como contexto de la vida de Jesús. A su vez. 'además de facilitar la comprensión de fenómenos soFñomrhTrrales antiguos cuya observación directa nos está evidentemente vedada. conquistas. Semejantes carencias no indican que la población galilea desconociera la enfermedad y Ma deuda. comercio. el tipo «de_arganización social conocido como «familia patriarcal»' ? parece haber surgido de forma jpdependiente en muchos ^puntos distintos de la tierra habitada como respuesta a los ' problemas demográficos asociados con la explotación agríc o l a y la vida sedentaria. Ecstatic Religions. Freyne. y los valores. bajo condiciones de vida semejantes.

Malina. ciertamente vamos más allá de lo que los puros datos documentales y arqueológicos atestiguan. Así pues. pues la extrañeza que ante ellos siente el exegeta moderno obstaculiza el reconocimiento de su presencia en los textos y la correcta interpretación de los testimonios pertinentemente identificados. 139-146. el tipo de escenario frlnhal mác ademado . la investigación sobre la posesión espiritual y la práctica exorcista en los evangelios difícilmente podría prescindir de los conceptos transculturales aplicados por los antropólogos a esta clase de fenómenos. afirma que lo que ese testimonio nos dice sobre Jesús habría sido un mensaje significativo para cualquier persona de su entorno social. El tercer criterio apela a la coherencia entre la información o los datos sobre Jesús transmitidos por un determinado testimonio antiguo y el contexto sociocultural de este personaje. a mi entender. En concreto. Así.24 Jesús y los espíritus Planteamiento y metodología 25 Este tipo de contexto sociocultural ampliado. 117-139. además deffcontexto judíó^de Jesús al que se refiere^ el criterio de plausibilidad contextual de Theissen. la multiplicidad de testimonios independientes sobre la actividad exorcista de Jesús y la transmisión cristiana de acusaciones graves contra él relacionadas con esta praxis serían incomprensibles si Jesús nunca hubiera hecho exorcismos. constituye. prescindir de la ayuda de la antropología no elimina el plus interpretativo que subyace a todas las reconstrucciones del pasado hechas desde el presente del in- vestigador. incluye. véase el enunciado y la discusión del Criterio de plausibilidad de Theissen en G. sino también ^rifíT"" de interpretación antropológica. Por el rnntrarin^pgtiidin antrnpnjfSgico de culturas preindustriales actuaLe^-nos-proporciona ^claves interpretativas más cercanas a jas sociedades antuvias que nuestros modernos criterios fundados en una vi.para evaluar la plausibilidad histórica contextual de los testimonios sobre Jesús. Lo único que sucede en este último caso es que el investigador utiliza de forma inconsciente y acrítica las claves interpretativas vigentes en su propia cultura. J.). en C. 126-130. eXsogy la ayuda social: la utilización de las ciencias sociales en la interpretación del Nuevo Testamento. Para una formulación abstracta y general de estas condiciones.conJexto cultural de las poblaciones mediterráneas y orientales sometidas al influjo dé*la helenizacióri^y la. categorías y modelos de la investigación antropológica actual a grupos humanos pertenecientes a un pasado lejano. Merz. Actuando de esta forma. Theissen-A. B. 17. 122. Reimaginando los orígenes del cristianismo.-^ Sin embargo. en cuya reconstrucción . ElJesús histórico. Gil (eds.expansión romanafasí como las claves interpretativas de los modelos transculturales aplicados por la antropología a grupos humanos^ actuales que viven en condiciones similares a las de estas_ sociedades antiguas. Dada la enorme distancia cultural existente entre las sociedades preindustriales y la nuestra. El criterio de plausibilidad contextual que resulta de sustituir en el criterio de plausibilidad contextual de Theissen el contexto judío por este escenario global antropológicamente interpretado puede considerarsejurijErir terio de plausibilidad contextual ampHado^-jjf Algunos historiadores y exegetas han expresado dudas acerca de la legitimidad científica de aplicar conceptos. testimonio múltiple y plausibilidad contextual proporciona un conjunto de condiciones que la mayoría de los exegetas considera fundamento suficiente para atribuir un alto grado de probabilidad histórica a los datos que las cumplen18.-* sión científico-técnica de la realidad17 / -£_^*La conjunción de los criterios de incomodidad. el.sslánjrnplicadQS no sólo datos históricos. . 18. Los dos primeros criterios apelan a factores o elementos presentes en la tradición literaria que difícilmente podrían ser explicados sin el supuesto de la historicidad. el escenario global antropológicamente interpretado que utilizaré en este estudio. Bernabé-C. estas extrapolaciones interpretativas espontáneas difícilmente se liberan de los más burdos etnOCentrismOS.

A continuación examinaré los testimonios evangélicos sobre la posesión espiritual y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús. intentará poner de relieve la posibilidad de que existan conexiones significativas importantes entre la posesión por espíritus y la práctica exorcista. PRIMERA PARTE MARCO ETNOLÓGICO PARA LA INTERPRETACIÓN DE LA POSESIÓN Y LA PRÁCTICA EXORCISTA EN EL ENTORNO CULTURAL DE JESÚS . Esta hipótesis interpretativa.26 Jesús y los espíritus 4. Finalmente. En esta parte trataré ampliamente de los presupuestos culturales que dan sentido a la posesión espiritual y a la práctica exorcista. propondré una hipótesis interpretativa global relativa al sentido y j j a función de estos fenómenos en el conjunto de la vida públi-if ca de Jesús. Plan del libro El orden de mi exposición pretende ajustarse a las exigencias de estos criterios de historicidad La primerajarte del libro estará dedicada a lá*reconstrucción del contexto cultural en el que deben leerse los testimonios antiguos sobre posesiones y exorcismos'. que deberá ser coherente tanto con el contexto como con los datos evangélicos. y otros aspectos mejor conocidos del movimiento de Jesús. con el fin de mostrar que cumplen las exigencias del criterio de plausibilidad contextual y las del criterio de incomodidad y/o del testimonio múltiple. y presentaré los conceptos y modelos transculturales aplicados con éxito por la antropología al estudio de estos fenómenos.

The Social Construction ofReality. Berger-T. pues. captar lo que la posesión por espíritus significa para los grupos humanos que creen en ella. Luckmann. Esta definición y las reflexiones de todo el apartado se inspiran en P. .MUNDOS CULTURALES DONDE LA POSESIÓN ES POSIBLE Una de las premisas sobre las que se fundamenta este estudio sostiene que ^a posesión por espíritus es un fenómeno cultural. A Treatise in the Sociology ofKnowledge. este capítulo tratará de precisar la noción antropológica de cultura que informará las discusiones posteriores y a reconstruir las características básicas que debe tener una cultura para que sea posible en ella el fenómeno de la posesión* \ / 1.en el marco de ciertas culturasf Si deseamos. esto implica que sólo es reconocible y significativa -sólo es posible. L. d. New York 1966. Las técnjcas empipar!^ por un grupo humano y los productos de las mismas son evidentemente 1.fhpremns Rdoptar |a p^rcpcrth^ HP U antropología cultural Por eso. Como mostraré más adelante. Cultura Cultura es aquella parte o dimensión de la experiencia acumulada de un grupo humano que se origina en su interacción creativa con el entorno vital y es compartida por todos sus miembros1.

o ¡elementos que no son objeto directo de la experiencia humab a . pues elaboran lo dado en el entorno para transformarlo en una realidad útil y significativa que introducirá novedades en la experiencia grupa! del mundo. unos sistemas que determinan tanto las metas deseables de la acción individual o grupal y las relaciones de prioridad que ¿eben regir pntre ellas íaxiologíaV como los criterios y las normas que definen la conducta correcta para cada tipo de situación (moral). A pesar de su capacidad para configurar la continuidad del grupo. por tanto. De esta forma. Así. sus mayores. la tradición cultural es mucho más. Por* otra. estructura y dinamismo posee. cómo funcionan las entidades o las partes que lo componen y cómo puede el hombre interaccionar con ellas y transformarlas^ También incorpora conocimientos acerca de la situación del ser humano y/o del grupo en ese mundo. pues utiliza la capacidad articuladora de los órganos fonadores del ser humano para designar.30 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 31 cultura. Nü_es_io mismo vivir en un mundo con campos de cultivo y rebaños de animales domésticos que en otro donde la comida sólo puede obtenerse deja caza y la recolección en el bosque. De manera análoga. Los conocimientos culturales pasan de une generación a otra gracias a lajjsociahzación primaria de los nuevos miembros del grupo. la existencia de entidades espiritualeAo sensibles cuya prd sencia supuestamente resulta reconocible gracias a los efec tos que de forma sistemática u ocasional producen sobre el mundo de los hombres. pero que sirven para explicar fenómenos medibles o directamente observables. la ajoímmdad-de cualquier contenido concreto requiere la colaboración activa de la mayoría de los miembros del grupo. Asi. Los presupuestos ^(criterios mediante los cuales un grupo humano interpreta determinadas experiencias como efecto de entidades no directamente experimentables forman también parte de su conocimiento cultural/ ' Así. ia-de-ser tradición cultural. qué elementos. nuestra moderna cultura científica acepta la existencia de unas entidades a las que denominamos\partículas elementales» que nadie puede ver o tocar.. La dyltura de un grupo humano es el conjunto de co' nocimieriTñf teóricos y prácticos compartidos que permiten a sus miembros interactuar de forma coherente entre si y pon el entorno incluye conocimientos acerca de cómo es el mundo. El conocimiento que no es frecuentemente corrobo-J rado por el comportamiento cotidiano de un número sufi-1 ciente de individuos cae en el descrédito o en ef"óTvido v de-. se va creando un cuerpo creciente de conocimientos^al que denominamos «tradición cultural».transmisión cultural puede verse afectada tanto por cambios r . el lenguaje con el que los miembros de un grupo se comunican entre sí y conceptualizan el mundo en torno a ellos es también cultura. cada individuo y cada generación asimi-^ lan de forma creativa los conocimientos que les transmiten-. muchas^culturas tradicionalesJacept. por ejemplo. pero*cuya existencia*se induce a partir de los efectos que >. de los distintos tipos de personas y de las posibles formas de relación interpersonal I^Todas las culturas conocidas tienen sistemas de valores íntimamente relacionados con sus conocimientos prácticos. completando y adaptando sus^! contenidos de acuerdo con sus propias circunstancias. t supuestamente producen en esa experiencia. Es. aquellos grupos humanos que creen en la existencia de j espíritus capaces de poseer a las personas identifican ciertos [tipos de conducta como efectos inequívocos de posesión. que el producto de una acumulación pasiva de conocimien-< tos*Por una parte. representar y ordenar todos aquellos aspectos o elementos de la experiencia que son relevantes para la vida grupal. que acompaña y configura la vida del grupo a través del tiempo. seleccionando. Sin embargofno todas las transformaciones culturales están tan directamente relacionadas con la dimensión física del entorno. I » El conocimiento qilturaljuede incluir propiedades. por ejemplo. evidente que la£¡ '.

pero en ningún caso serán interpretadas de acuerdo con esta categoría. las identidades. los poderes y las funciones de los espíritus relevantes para el grupo varían con mucha mayor facilidad. lo más habitual es que lo nuevo se incorpore a la visión del mundo vigente? respetan.*la tradición musulmana de Bali considera que el suicidio es siempre consecuencia de un estado de posesión. presiones migratorias. arnmiilqdfts pnr u n grupo en las primeras eta^ pas de formación de su tradición cultural es la pretensión de ¡ ser_global. coherente y completa. mantener su coherencia interna.V\ do las líneas básicas de su organización global y buscando ~¡. las traniciorjes culturales-crecen y se modifican. establece conexiones coherentes entre sus elementos • y lo completa con los presupuestos necesarios para qyjgfor' me ur( sistema^npa7 de dar sentido a tndas las experiencias ' concebibles por el grupo y de orientar a las personas en to^das_las circunstancias posihles de su vida.'rLo que una visión del mundo añade al conjunto de 3 conncimicntrx. Los i tipos de estados. los"^' cambios introducidos pueden llegar a resquebrajar la_soli-\<fl dez y credibilidad del sistema afectando negativamente a su . una vi! sión del mundo integra todo el conocimiento "común compartido. Como el lector tendrá ocasión de constatar a lo largo de las páginas que siguen. sux sensibilidad religiosa rechaza la idea de que al- técnicoscomo en el de su praxis política y moral." Así.3tomo hemos señalado con anteriori' dad.). de ahí i que las visiones del mundo que las integran no puedan por : menos que cambiar.( ñera a la posesión espiritual dependen también de la cultura. espíritus poseedores identifican como uná"señal inequívoca de posesión ciertos'estados^n los que el sujeto parece haber perdido o tener limitado el control sobre las acciones de las que la sociedad le considera normalmente responsable. acciones o conductas asociados de esta ma. las visiones del mundo nirnca_son tp^talmente completas. por ejemplo. En otras palabras. Por su parte.tflas manifestaciones concretas de la*creencia en la posesión espirituartuelen reflejar con considerable detalle los^conflictos de intereses*^ las crisis menores de la vida social »i ¿i£ V2.32 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 33 en las condiciones externas del grupo (crisis ecológicas. Es posible que algunos de sus miembros exhiban conductas parecidas a las que otros grupos atribuyen a la posesión. Evidentemente. No obstante. Cuando esto no es así. subordinación a otros grupos. La creencia eifse^res espirituales capaces de actuar coactivamente sobre los -individuos forma parte de jjTS_yHjriri£!i de 1 mundn de los graspos humanos donde_se Ha ñl fenórpenq He la pnj^siñp>'pr»r 10 i) que hemos de esperar encontrarla coherentementé*mtegrada tanto en el conjunto de sus rnnnrimipntr>s c o s m o l ó g i c o s V capacidad de orientar la vida del grupo. • Lo normal es que lajradición cultural de cualquier grupo P humano sufícieritemente longevo §e_organÍ£e antes o desj pues en u^sistemá de creencias* práctica^ y valores al que ? la sociologiattel conocimiento se refiere como*\<visión del s mundo». etc. Mundos culturales con espíritus Decimos que la posesión por espíritus es un fenómeno cultural porque depende esencialmente de ^interpretación que el grupo humano*donde se produce da a ciertos contenidos de la experiencia. las culturas que creen en la existencia de. como por resistencias e innovaciones internas'óriginadas en actitudes inconformistas de algunos de sus miembros individuales o colectivos sociales. En un grupo que no cree en la exis c tencia de espíritus poseedores no puede haber posesiones. Estaríamos entonces ante esos momentos excepcionales que los historiadores denominan «revoluciones o crisis cultuiaJes^Aunque ü la creencia en espíritus_'6apaces de interaccionar con los seres humanos suele pertenecer al núcleo cosmológico<>más estable de aquellas visiones del mundo en las que está integrada.

antepasados. in-¿ "fcluso el universo entero en su unidad. R. los que poseen mayores y más variadas capacidades para dominara los demás seres. las^formas espirimales/bajo las que los seres divinos.a posibilidad de atribuir a los espíritus todas las variaciones y complejidades de los caracteres humanos permite hacer de ellos las causas explicativas de casi cualquier tipo de-acontecimiento o fenómeno3 .46). sor-¿ © préndente que los espíritus del hosque de los manantiales o? Js de ciertos animales salvajes se cuenten a menudo entre las^ *7^tjda9es espirituales conocidas por los pueblos cazadores yL ^recolectores. A Window on Western Múltiple Personality. Cf.34 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 35 guien pueda optar voluntariamente por quitarse la vida2. Possession Disorder. Entre las tradiciones cultuales en las que más visiblemente se manifiesta la variedad de caracteres que pueden presentar los espíritus se encuentran los r.).s_Qbrg_eljaundo sensible!" En muchas culturas.. espíritus que se comportan de acuerdo con el repertorio de impulsos y motivaciones propio de los seres humanos. Juan dice que «Jesús . The Invisible Institution in the Antebellum South. 11-57. Le vaudu haitien. inclinado la cabeza entregó el espíritu» (19. individuos que han muerto prematuramente o que no han recibido los ritos fúnebres adecuados. y en el que supuestamente se aloja el principio que les da la vida. 3. No es. Trance and Possession in Bali. Oxford-New York 1978. Algunos de ellos son almas de personas muertas (héroes.Los_espíritus de carácter ¿stable.J. el viento. en tus manos entrego mi espíritu» (23. Slave Religión. como por ejemplo el mar. Estos espíritus pueden ser concebidos de formas muv diversas según las diferentes culturas. santos. sutiles. en la tradición cristiana occidental'*que también acepta la existencia de espíritus poseedores* sólo en circunstanciasmuy-e§peciales se asocia el suicidio con la posesión? J¿ La(rx)sesión¿_es una variedad de una clase mucho más amplia de fenómenos culturales Que presuponen la existencia de espíritus capaces de interaccionar con el mundo humano. Lucas expresa esta misma idea a través de las palabras del propio Jesús agonizante: «Padre. las estrellas. Esta concepción aparece reflejada. aunque en todos los casos actúan como sustancias vivas. No resulta. Le candombe de Bahia.. Los espíritus más poderosos.. en efecto. A. D. en las descripciones que los evangelios de Juan y de Lucas nos ofrecen de la muerte de Jesús. sos son personales^es decir. por ejemplo. Raboteau. De aquí la idea de que rnorir no consiste sino en perder.nltps He. las 2. los espíritus se asemejan al aliento que respiran hombres y animales. Oxford-Singapore-NewYork 1995. suelen intervgnir_en el manteiumiento^deLi^rikil-CÓsrnTco ysocjfll mifigfa^_£U£JO¿de_Carácte7ineStable O caprichoso spn causa de las irregularidades y los conflürtes^'^ La analogía entre el mundo vivo y el de los espíritus que detectamos en muchas culturas da también razón délas relaciones de poder que frecuentemente se postulan entre los distintos seres espirituales.. Paris 1958. expulsar o entregar ese espíritu vital. 71-139. L. el aguacorriente. Bastide. suelen formar en torno a sí cortes o clientelas que se disputan o reparten el señorío so3. fluidas y moldeables que sólo son perceptibles de forma indirecta a través de sus efectos. 4g La semejanza entre la sustancia espiritual y el principio vital podría explicar muchas de las tipologías de espíritus vigentes en distintas culturas. etc. Sin embargo. infrecuente constatar que los_espkitus exhiben caracteres y comportamientos muv parecidos a los de los seres vivos deJ_antornp?W. Generalmente los espíritus más importantes y podero-. pues. Suryani-G. Métraux. otros. K. rair. Jensen. el fuego. angélicos o demoniacos aparet^p cuando interaccionan con el mundo de los homhres. los volcanes. and Suicide. En este punto es preciso tener en cuenta quB las culturas precientíficas suelen atribuir vida a muchas sustanciasf cuerpos o aspectos de la naturaleza que nosotros consideramos inertes. . .39). A. J. § vetas de minerales. Paris 2000.. . es decir.es afriranas surgidos en América por influjo de la población'negra esclavizada.

de la complejidad de su psiquismof Los eapjritus más primitivos exhiben un rango muy limitado de comportamientos. y se proclama su dominio sobre el mar. 4. amenazar. por cuanto se le atribuía la capacidad de espantar a los espíritus que agredían a los niños recién nacidos4. pedir. Meyers. The Religious Culture oflsraelite Women. Esta concepción del *mundo espirituaraparece claramente reflejada en algunos textos de lá*tradición cultural israelita? como por ejemplo el . sino en función de los efectos * beneficiosos o perjudiciales que ese comportamiento tiene v sobre las personas y los grupos.* Los^espíritus dotados de psiques complejas^parecidas a las de los animales superiores o a las de los seres humanos no se deian manipular tan fácilmente. sus acciones son bastante predecibles y. 10-11 contra los enemigos del pueblo que cometen abominaciones se menciona expresamente a quienes consultan espectros u oráculos y a quienes evocan a los muertos. generalmente asociados a un número también muy limitado de causas o situaciones típicas. calificadas con mucha frecuencia de «magia» por arqueólogos e historiadores. .36 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 37 bre las distintas partes del universo.on ellos.El Deuteronomio atestigua que los antepasados del pueblo judío ya conocían diversas formas do^asociacjoi) entre personas y espíritus distintos de Yhwh. el contacto o trato que una persona puede tener con un espíritu depende básicamente de los impulsos o motivaciones que dirigen el comportamiento de este último o. a fin de saber cómo evitar los contactos espirituales perjudiciales y cómo propiciar los beneficiosos. su victoria sobre el mons• truo divino Rahab y sobre todos sus rivales (v. Minneapolis 2005. manipulables. Estas prácticas. suplicar. en el que Yhwh es aclamado como el ser más poderoso en los cielos. Interesa. En muchos casos. Sabemos. y entre esos medios están incluidas las personas que voluntaria o involuntariamente puedan cruzarse en su camino. a los seres humanos tener conocimientos fiables acerca de los caracteres y comportamientos típicos de las diferentes clases de espíritus. entre los hijos de los dioses (v.. dicho de otro modo. odiar. el''comportamiento de los espíritus'no es primariamente evaluado He acuerdo cpn 1 criterios morales universales. 43. mentir.^7). es decir(a individuos o especiahsías que tratan con diversos tipos de espíritus para obtener información privilegiada. convencer. Aunque en algunos casos pjueden poseer fjifr7ag o capacidades extraordinarias. 10-11). Una persona con los conocimientos prácticos adecuados puede controlar en gran medida la acción He estos espíritus_de forma análoga a como un campesino controla la fuerza de sus bueyes. C. Á~si75fi las condenas recogidas en Dt 18. los criterios utilizados por un grupo humano jara distinguir v clasificar a los espíritus cuya existencia reconoce no se refieren tanto a la dimensión moral de sus acciones. En muchos casos incluso es posible negociar y estahlecerfpactos r. que entre las naciones vecinas de Israel así como en muchos sectores de su propia población era frecuente el uso de amuletos'supuestamente capaces de impedir la aproximación de espíritus malignos. sin embargo. cuanto a las características? grados v extensjón de los poderes que exhiben" Es decir. de origen egipcio1! La extraordinaria fealdad de este ser divino era especialmente valorada entre las mujeres. por eso mismo. Con algunos de ellos. Como es obvio. alagar. es posible tratar de forma análoga a como las personas se tratan entre sí. 31-33. A estos espíritus se les puede amar. estaban ampliamente extendidas en las sociedades antiguas y no eran en absoluto ajenas al mundo cultural hebreo.Se da además por descontando que los espíritus tienen gustos y necesidades que normalmente procuran satisfacer utilizando todos los medios a su alcance.?.Salmo 89. en efecto. . Uno de los tipos arqueológicamente mejor atestiguados son unos artefactos de pequeño tamaño que representan al dios enano Res. por tanto. Households and Holiness. &.

1 y Sal 89. 6-96. Yhwh se manifiesta como una presencia personal invisible y poderosa o como una fuerza personificada en su Espíritu o en una figura angélica. el cliente tiene la obligación moral de honrar públicamente &i su patrón v darle un apovo incondicjona|7 El patronazgo 6. dios protector no se limita a reclamar un tipo determinado de culto. 7. van der Toorn-B. el dios que libera a los israelitas de la esclavitud a la que estaban sometidos en Egipto y los constituye como único pueblo de su propiedad. Uehlinger. De hecho. sin embargo. Jubileos 1. Este papel puede estar también encarnado por algunos dioses o semidioses especialmente ligados a la historia de los orígenes del grupo.Los espíritus de los '•• antepasados. en el ámbito delJrato entre hombres y espíritus. Malina. 177-191. Leiden-New York-Kóln 1995. el caso de aquellos grupos judíos y cristianos que califican de «demonios» a los dioses paganos (Dt 32. Patrón and Client. 132ss. Dictionary ofDeities and Demons in the Bible. El ejemplo más cercano al tema de nuestro estudio es Yhwh. j La mayoría de los grupos humanos pertenecientes a este tipo de culturas mantienen relaciones positivas sfilficjjvas_con_ '\mo o varios espíritus poderosos a los que ofrecen ^ílt" ¡\ pambio de beneficios v protección'A los espíritus así comprometidos con un grupo los denominaremos «espíritiis centrales» de ese grupo5. Keel-C. al que protege reproduce. Goddesses. Ecstatic Religions. espec.a relación entre un espíriti) central V el grupo humano . van der Toorn.^ pero que cada uno adopte como espíritus centrales propios^ un^subconjunto distinto de ese conjunto global. TheAnalogy Behind Synoptic Theology: Foundations & Facets Forum 4.38 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión u 39 v3. •*f Normalmente el papel de espíritu central es desempeñaido por espíritus de carácter personal.n otras. lo más frecuente es que las_pueblos de una misma región reconozcan la existencia de un mismo conjunto de espíritus. J. También K. M. en K. Minneapolis 1998. sí parece existir. 20. A cambio. Becking-P. la relación social de/patronazgo} entre un personaje poderoso y un grupo clienteTlorñrTociirreen todas las relaciones voluntarias asimétricas. pero sólo es efectiva a nivel teóricofya queja acción de los dioses sobre el mundo • humano se realiza siempre bajo formas de naturaleza espiritual o a través de espíritus intermediarios. 666-692. héroes culturales y parientes muertos ejercen con mucha frecuencia el papel de espíritus centrales. Éste es.*Dado que la vecindad Ifuele ir asociada a la'rivalidad.11). Entre los textos bíblicos que más claramente mencionan a otros 'dioses junto a Yhwh^cabe destacar Dt¿2. Lewis. por ejemplo. 689. 1 Cor 10. tener en cuenta que el exclusivismo cultual (monolatría) exigido por Yhwh a Israel no niega^ino que. 17. presupone la existencia de otros ¡dioses y otros espíritus. Sal 106. Gods. la parte superior tpatrón/'otorga de forma privilegiada a la parte inferior (cliente) algunas de las ventajas que controla. van der Horst. Relaciones entre los espíritus y los grupos humanos: espíritus centrales y periféricos En aquellas culturas que reconocen la existencia de espíritus. sino que además exige ser el único obieto de culto del grupo al que protege/Es importante. por el contrario. B.1 (1988) 1-32. T . por ejemplo. Adopto la nomenclatura propuesta por I. Así. 8ss. 37. W. "" En muchas culturas no existe una diferenciación conceptual precisa entre la naturaleza espirifrial y la divina*F. and Images ofGod inAncient Israel. como las religiones antiguas del entorno del Mediterráneo y el Próximo Oriente. saber tratar con ellos resulta sumamente importante. Los espíritus centrales de un grupo no tienen por qué ser centrales para otro. Sal_82.'mo es raro que los espíritus protectores de un grupo sean vistos como espíritus malignos y peligrosos por los grupos vecinos. God (I). el 5. . cf~0. Para un estudio exhaustivo der^jóEíeJgrnj) 'Sólita basado en datos arqueológicos de tipo iconográfico. En este caso.

examinan su concien-. rechazan o contravienen aspectos fundamentales de la moral grupal. I. sino también frente a los internos. lanzando acusaciones y amenazas contra los participantes Éstos aterrorizados. el grupo se esfuerza por detectar el origen de su falta para corregirla. 9. social o política: véase. . S. la causa del. 7-12. terremotos. Lewis. dicho en otras palabras. pues. La comunidad entera implora el perdón para los transgresores y el espíritu que posee al chamán generalmente lo concede9. 6-13. J. Los "castigos colectivos más habituales se manifiestan en forma ?ie sequías. El patrón de un grupo debe. pestes.o. Is 9. por ejemplo. plagas. A fin de suhsanar la situación. Lo más frecuente es que se e n c u e n t r e en negligencias ci]ltua1es' !r en la intro- ducción de prácticas incompatibles con (a tradjciofcp en la corrupción de personas con cargos de responsabilidad. por ejemplo. One Form ofSocial Exchange or Two? «Euergetism». 163-167. 24. sus miembros no pueden por menos que preguntarse cuáles han sido las razones que han provocado el castigo?^Con la ayuda de las inteir>retaciones_eruditas'ofrecidas por los especialistas religiosos o de las denuncias hechas públicas por personajes carismáticos. por tanto. Ecstatic Religions. M. hambrunas. 8. A estas personas se las suelévacusargcle co-' meter en secreto actos perversos que habrían contaminado* moralmente a todo el grupo y serían. cia y confiesan voluntariamente cualquier falta cometida. consistente en buscar a los culpables entre personas marginales o ' incómodas de las que los defensores del statu auo desean desembarazarse. Patronage andTestament Studies: BiblicalTheology Bulletin31. jghpi estar cnmpgimetido con la moral interna del mismo. agresiones militares. muchos grupos de cazadores atribuyen sistemáticamente la escasez anormal de caza o pesca a . Cuando el grupo sufre este tipo de catástrofes. Hay también situaciones en que las desgracias grupales pueden ser atribuidas a transgresiones cometidas por personas particulares'TAsí. Los espíritus centrales utilizatCsiig. De forma general es posible afirmar que la cultural de las catástrofes colectivas en térjnjnos de castigos enviados por los espíritus centrales ofrece oportunidades para la^xpresión de la crítica interna y el descontento^Ei emplos claros de este tipo de dinámica son las "acusaciones y rondenas^oraculares que los profetas de Israel pronuncian contra el pueblo o sus dirigentes en d. Joubert. Su papel de protector le obliga a defender al gniP"*' 1 " sólo frente a sus enemigos externas. el grupo entero es convocado para celebrar un rito publicóle < expiación en el que los espíritus centrales hablan a través del chamán poseído... . frente a aquellos de sus miembros que desprecian. $s El compromiso de urfespíritu central con el bien de su grupo cliente le conviertyen guardián» y legitimador suprahumano de los valores y criterios de comportamiento correcto que cohesionan y estabilizan la vida social.violaciones de tabúes cometidas por individuos pertenecientes al grupo. sobre todo aquellos aspectos de la misma que escapan a la acción de las instancias judiciales. La identificación del tipo de falta en cada caso concreto puede enfrentar grupos de interés y dar lugar a cambios importan-1 . 7-20. En algunas circunstancias excepcionales los espíritus 'centrales pueden permitirse castigar al grupo entero. Am 3. Otra reacción típica de las sociedades preindustriales ante desgracias colectivas es la llamada «caza de brujas».1 (2001) 17-36. conocer y promocionar la noción de bien común vigente en el grupo que protege. mrt^Hf mentos de crisis ecológica.jvpr<¡n<. podéis extraordinarios para retribuir con premios o castigos la conducta moral de los individuos. es decir.40 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 41 ^ejercido en favor de un grupo diéntense diferencia del ejercido en favor de un cliente individual en que los privilegios /concedidos por el patrón deben estar destinados a servir al ''bien común del grupo?y no solamente a unos cuantos miembros del mismo8.

denominaremos «espíritus periféricos» respec.'Por ello. 10. Según ^LSm 28. sin tener en cuenta su comportamiento moral. Como se pone de manifiesto en las definiciones. London 1969. 3. Véase la colección de etnografías africanas recogidas en J. 12. . Is 8. i Estudios Históricos y etnográficos 'indican que una de \ las configuraciones más frecuentes de la relación patrón^cliente entre espíritus centrales y grupos humanos es el culto a los antepasados. Aparte de 1 Sm 28. sin que pueda establecerse correlación alguna entre los efectos que producen y la conducta de las personas afectadas.). Lev 19. 11.( simplemente. los £djetivo$)«'7*nrra 1». K. SusNespíritus periféricos son._3.( to a un grupo a aquellos queVio están comprometidos conr el bien del grupo? Un p g p i ' r i t " pf*ntrñl tf" sólo se permite perjudicar al grupo. Middleton (eds. De hecho. 66-93. 19. en épeea-del rey Saúl existían en Israel o las poblaciones de su^fltprnojpersQjias poseídas por espíritus de familiares o antepasados difuntos-ELvahwismo militante intentó siempré^suprimir estas manifestaciones de posesión espirituaf*por considerarlas una forma de idolat»^ pero las reiteradas expresiones de condena que encontramos en sus ? escritos fundacionales demuestran que nunca consiguió eli*7minarlas del todo12. cuando se merecen un castigo por contravenir algún criterio grupal de comportamiento correcto.27. 1 Cr 10. La función de r£írihu£ión_rjueden ejercerla los espíritus . premiando a quienes la respetan y castigando a quienes la violan. 11. 20. Family Religión in Babylonia. 6. sin embargo. retirando su protección de los culpables a fin' de que sean vulnerables frente a cualquier entidad espiritual agresiva u otra fuerza destructora. la oposición conceptual entre los espíritus centrales de un grupo y los que no lo son tiene tal relevancia que conviene utilizar también para estos últimos una terminología precisa. Dt 18. 2 Cr 33. sus^espíritus centrales son espíritus morales.< do a Lewis.. Laexlkpación de los acusados^irve. En este tipo de contextos culturales. Continuity and Change in the Forms ofReligious Life. centrales interviniendo personalmente^en el mundo humanoordenando a algún espíritu subordinado que lo haga o. siguien. Para cada grupo. en cambio. supuestamente. 31. o a algunos de sus miembros. castigando con enfermedades y desgracias a quienes las transgreden o ignoran.y «periférico» no expresan característicasTa&Sühitas de los espíritus. 10. van der Toorn. Un^sjjíriru^eriíe^ico. para que el grupo ^se congracie con sus espíritus protectores. indique precisamente un origen semejante. 19. pues actúan de forma caprichosa o malvada. es muy frecuente que los espíritus centrales déun grupo actúen como espíritus periféricos de los grupos rivales. 26. Spirit Mediumship in África. Beattie-J. Syria and Israel. El término hebreo que las biblias en castellano suelen traducir por «nigromante» significa exactamente «el que tiene un espíritu familiar o de un antepasado». quienes a cambio les honran con ofrendas y ritos periódicos en santuarios locales o en sus propias jürmias. 13. y parece ser el origen de muchos de los cultos ofrecidos por las antiguas ciudades-estado mesopotámicas a los antppa. sino^actitucT^especto a un*. Los^espíritus de los antepasados muer¡tos protegen y aseguran la prosperidad de sus sucesores. amorales o inmorales.sadfts dHfiní)rins_d° las dinastías reales "flncluso no es impensable que la expresión dios de nuestros padres»ftantas veces aplicada al Dios de Israel. grupo humano concreto. cf. agrede indiscriminadamente a cualquier persona en cualquier momento. Leiden 1996.Esta configuración se halla muy arraigada en casi todas las culturas africanas actuales10. Dichos espíritu? velan por el mantenimiento de las costumbres tradicionales de la familia o del clan. . puespoñen su poder sobrehumano al servicio de la moral grupal.42 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 43 castigo grupal enviado por los espíritus centrales. 2 Re 21.

Lo/'dualismos^religiosos elevan la moral intragrupal y su concep^giúii dtfbien común a la categoría de Bien absoluto. La historia y la antropología demuestran que los cambios más o menos explícitos de ^alianzas religiosa^son relativamente frecuentes en grupos sometidos a las influencias colonizadoras de pueblos más v fuertes. Oakman. 219250.• portamientosjy. que se ca) racterizan por agredir a cuantos acatan y defienden esa moral. mientras que otras egoístas y malvadas gozan de una existencia feliz? 13. los b patrones del grupof defensores de la moral grupal elevada : al nivel de moral absoluta. Levack (ed. Revival Movements and Similar So-Called Psychic Epidemics. normas y costumbres que cohesionan al grupo. y los. es probable que algunos miembros o colectivos del grupo intenten ganarse su favor.*y por apoyar a quienes la transgreden. espíritus caprichosos.44 r formas Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 45 de desorden que ni siquiera la más perfecta adhesión a la moral grupal consigue controlar13. Rosen. El islam más puro reconoce que losjin. The Beelzebul Pericope: Forum 4 (1988) 109-123. ej^gran problema del mal: ¿por qué hay personas hondadas y comprometidas que sufren. valores que entran en. Accidentes. muertes infantiles. al que oponen como Mal absoluto^todos los com.£Sj)írjJxis^nalos. Dance Frenzies. el o bien y el mal se enfrentan y juchan por el dominio sobre_7 . P. De este modo. y no parece desencaminado pensar que la gran afluenciaae posesos en toma^esús\reseñatfa"poT-kis evangelios sinópticos sea el reflejo de~i»a^jfláación_so&i^£^Qnómica o cultural de crisis en la Galilea del siglo T HrTsfiÍTRstsr-podernos decir que el carácter caprichoso o malvado de los espíritus periféricos intenta explicar. las_desgTacias persoSViales y colectivas frustran en el momento menos pensado las vidas de sus gentes.\ clarado entre? espíritus protectores y espíritus enemigos. ^haciéndoles un hueco en el panteón tradicional^dedicándoles algún tipo de culto o incluso. con explicar a los «buenos» el origen de sus sufrimientosi presentes. crezca la ansiedad de la gente respecto a todo tipo de posibles o^supuestas manifestaciones espirituales? Éste parece haber sido el caso de las «epidemias de posesión^que azotaron periódicamente Europa durante la Edad Media. Cuando las desgracias_afectan a todo el grupo y parecen « proceder del exterior. r La mayoría de los . por .el cosmos tanto en el plano humano de la ética y la política £ como en el plano espiritual. D. Tfl ra?nn de todo esto es tan j jnrnmpn'nfíiblo o incuntrnlnhlr rnmo el mprirho mnlrnrn • ln He Ins espíritus periféricos. suras CXIII y CXIV). que pueden aprovechar cualJ quier debilidad o negligencia por parte de los espíritus pro1 tectores del grupo para cebarse en sus miernbros. No es. aunque sea de forma sencilla y sólo a nivel grupal.y optan jx>r elaborauínajásión-dualista del ser capaz de expl'carjas desgracias y antagonismos deljresente. exitosos o agresivos. etc. E. al lado de la naturaleza y del propio ser humano (El Corán. abortos. La . 14. la distinción entre espíritus centrales*V y periféricos puede concebirse como un antagonismo de. Esta esperanza no es otra que la del triun-1 . en B. Por muy eficaz y armoniosamente que funcione una sociedad humana. Rulers 'Houses. coinciíüiendo precisamente con las grandes pestes y hambrunas14. epidemias.' Sv el desarrollo de los acontecimientos demuestra que los últimos prevalecen sobre los primeros.conflicto con ellas. son una de las tres fuentes del mal. Thieves. Demonio Possession. G. de extrañar que en épocas de/Cnsi&jeuando el sufrimiento desborda las expectativas hafetftíSíes de las personas. adoptándoles como dioses centrales. por fieles que sean todos sus miembros a los valores.t realidad jespiritualtambién se divide en dos bandos antagól nicos: los espíritus buenos. tanto. como cabía esperar. Possession and Exorcism.). en casos extremos. An Interpretation. New York-London 1992. and Usurpers. se> quías. que son.sistemas dualistas no se conformanc. sino que también pretenden ofrecerles razones^ para la esperanza. Pero también hay grupos j u e se niegan a abandonar sus espíritus protectores tradicionales -con los valores y la concepción del bien común que representan.

urajnterprelación cultural desiertos estados o conductas > personales q"p. nadie puede responsabilizar/ al^profeta poseído por Yhwtí*de las amenazas que dirige contra las élites gobernantes. Evidentemente. En todos los casos^o que caracteriza a la . sinri" •'"^ohpx^ntes^conjo que la sociedad esperajel_sujeto_¿nJ4.elación entre el mundo habitado por los hombres v la realidad espiritual'5. cf. estar reser. The Eschatological Proclamation in Its Jewish Context. 23-39. En algunos casos.posesión es que el sujeto no parece.< ble de su falta de controfy de las disrupciones que ésta oca-' siona en el funcionamiento normal de la sociedades el espíritu que le posee. vida cotidianajsg. El responsa. 1214. J. Las diversas maneras de concebiresétriunfojahal están íntimamente ligadas a la imagen que las diversas culturas tienen acerca_de_Jaj. en el cumplimiento de sus funciones sociales. Reiser. o puede forzar o promover determinados tipos de actitudes y comportamientos. J. la \ posesión puede afectar a cualquier participante. Grand Rapids-Cambridge UK 1998. Esta acción puede limitar o impedir el funcionamiento adecuado de órganos y miembros del cuerpo. todos los grupos humanos que creen en la existencia de espíritus poseedores admiten que existen casos de personas que parecen o que fingen estar poseídas sin estarloÍTal posibilidad se tiene siempre en cuenta a la hora de diagnosticar los casos concretos. pero no tiene por qué poner en duda la realidad del fenómeno. M./ vada a un sector de iniciados o ser privilegio exclusivo del celebrante. Esta ^separación va seguida o supone por sí misma la salvación de los primeros y el rechazo. consciente de que esta calificación no es absoluta. Jesús and Judgment. ni de las deficiencias 15. temporal y/u ontológica entre buenos y malos. nadie puede exigir a aquel a quien un espíritu sujeta en una'posición encorvada que realice eficientemente un trabajo físico. La mayoría de ellas incluye un proceso de evaluación o juicio moral que da lugar a uníseparación'espacial. Entre las posesionesjgositiva^ más claras están las posesiones porespíritns centrafeTRnTontextos de culto? A través de ellas los espíritus patrones se hacen presentes en medio del .controlar . Collins. su^ejM£rno_social_no lepugíle_hacer_[esponsable de todo cuanto hace o dice. Para las concepciones judías.46 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 47 fo final del Bien absoluto sobre el mal. Posesiones positivas y posesiones negativas En las culturas que aceptan la existencia de espíritusja posesión es una de las posibles formas quejeviste lajnteracción'entre los seres espiritualesxjos serssJiurnanQSjDe acuerdo con la definición antropológica ampliamente fenómeno que he expuesto en el capítulo 1.grupo gliente asegurándole su cercanía y protección. ( A. The Apocalyptic Imagination.^ Dependiendodeflas culturas y de los contextos rituales. hay posesiones que el grupo considera^deseables y beneficiosas?v otras que cree*perjndicialesfpero no siempre es posible hacer desde el principio un diagnóstico claro y definitivo. En principio. los participantes poseídos se .plenamente su rnmportq- miento_y. Minneapolis 1997. sino que depende del_grupo o colectivo social que se pronuncia sobre cada caso de posesión y de la evolución del comportamiento del poseso a lo largo del tiempo. nadie puede reprochar a un endemoniado andar desnudo entre las tumbas y agredir a los viandantes. atribuyen_aja jQción ejercida^gbre él por jügúnespíritu. Jaygpsesión^es. 26-163. An Introduction to Jewish Apocalyptic Literature. condenación o aniquilación de los segundos. En todo este escrito calificaré a las primeras como «positivas» y a las segundas como «negativas». Las investigaciones antropológicas e históricas realizadas en este tipo de grupos indican que_el fenómeno de la posesión espiritual tiene siempre un carácter ambivalente y ambigua Dicho en otras palabras. por tanto.

las posesiónennos! ti vas . Las posesione^snegativas rnás frecuentes son las que producen sufrimientos^ físicos o jsíquicos/en quienes las jgadecen. pero también pueden tener su origen y razón de ^ ser en la fimdárustribjr^a_deJos¡espíritus centrales'que deciden castigar a los infractores de la moral grupal con este tipo de posesiones. por tanto. Gal 4. y las referencias de Pablo a los fenómenos carismáticos que parecen haberse manifestado de forma habitual en Jlas celebraciones comunitarias de varias iglesias ti Cor 12: 14. a saber. la situación presupuesta por la pregunta que. Kleinman. M. 6). en otros. Lewis. Cf. 148 y 157.cpndicionadas por factores culturales!8. descrita en el libro de los Hechos (2. Al comienzo del capítulo he llamado la atención sobre el hecho de que la clase de alteraciones funcionales y conductualeá'atribuibles a la posesión depende de cada ¿ukuraTEn el estudio específico de las posesiones negativas resulta además imprescindible tener en cuenta otro dato que la antropología médica hace ya tiempo ha enunciado con claridad. identificación y comprensión del propio malestar o sufrimiento taiahJsn^tán.distintos orígenes espirituales*/Es posible atriíTbuirlas a espíritus periféricos "que actúan por maldad o por capricho poseyendo de forma indiscriminada a víctimas inocentes. Lewis. Ésta es. ordenar a otros espíritus subalternos . No debería. Así pues. 5-13). Patients and Healers in the Context of Culture.. •—. por lo que en lugar de recaer siempre y directamente sobre el culpable. 25-32. J. I. 18. él o sus padres. amigos. M.s.se atribuyen generalmente a espíritus centrajgs. Visions and Healing in íheActs oftheApostles. I. que Ifij^jerienda. Collegeville MN 2004. pueden afectar a otras personas de su entorno cercano (parientes. ¿quién pecó. parecer extraño que la medicina científica haya sido hasta el momento incapaz de reducir muchas de las alteraciones sufridas por los posesos de culturas preindustriales a enfermedades descritas en sus manuales19. Pilch. los discípulos hacen a Jesús en el relato j pánico de la sana^l ción del ciego de nacimiento (Jn 9. 178-184. para que naciera ciego?». clientes). tienen visiones o profieren los típicos sonidos articulados quejos-hisípriadores de la religión denominan genéricamefjtg^glosolalia»)En la literatura bíblica encontramos ejemplos de estallase de fenómenos entre los grupos de profetas que rodean a Samuel (1 Sm 9._s§^cli\ a 1 espíritus comprometidos con el bien del grupo. ^una 1 posesión negatiyá*que afecta a una víctima inocente puede en ciertos casos ser interpretada como castigo indirectamente dirigido contra un allegado suyo que ha cometido una transgresión. Cuando un espíritu desconocido o previamente considerado periférico se manifiesta mediante^posesiones beneficiosas''él gru£po termina casi siempre por adoptarlo e incluirlo en su panteón de espíritus centrales.48 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 49 convierten ^médiums ajravé. los espíritus centrales pueden actuar ellos mismos como espíritus poséelo. En este punto es preciso recordar que en muchas sociedades preindustriales los(castigos tienen una dimen-« sión grupal. Como era de esperar. Ecstatic Religions.de los cualesJiabla-o-actúa el espíritu. entran en trance. 1-7): «Maestro. por ejemplo. Los ejemplos neotestamentarios más claros los constituyen la posesión colectiva por el Espíritu Santo'el día de Pentecostés. el estudio pionero de A. 113)16. Cuando es éste el caso. cf alteran de tal modo sus conductas''que éstos se vuelven incapaces de ejercer adecuadamente sus roles y fundones sociales^ Las posesiones negativas pueden ser atribuidas a . Berkeley 1980. How the Earfy Believers Experienced God. J. 19. Ecstatic Religions.. .que lo hagan o simplemente dejar desprotegida a la víctima para que sea poseída por cualquier espíritu periférico que se cruce en su camino17. Una estrategia que permite abordar el estudio del malestar y el sufrimiento en culturas distintas a la nuestra. en 17. dores.

duciendo dolencias que a su vez obstaculizan el buen funcionamiento de la sociedad21. La depresión no endógena. únicamente por el amor y la fe. aquella que no tiene un origen fisiológico. es una dolencia propia de nuestra cultura que la psiquiatría relaciona normalmente con tensiones'y problemas en las relaciones sociales. ya que es posible pensar que muchos de esos mecanismos pueden ser desencadenados por los espíritus*La creencia en la acción de los espíritus únicamente sería incompatible con una visión del mundo en la que sólo existan causas materiales deterministas?*'^? 23. La dolencia y la cura deben^expresarse en el mismoJeriguajeítPor eso podemos decir que la mayor parte de las dolencias atribuidas a posesiones negativas y tratadas exitosamente mediante exorcismos parecen ser dolencias culturales. que un individuo desintet grado de su entorno social y por tanto privado de la protec•.50 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 51 las que la medicina científica no existe o no es la única forma reconocida de práctica médica. . es decir. Craffert. Juan de la Cruz. . Los grupos huN manos que creen en la existencia de espíritus disponen de argumentos muy versátiles para dar razón de este hecho. De forma general. Otra. Subida al monte Carmelo. pero también puede darse de forma independiente. que el sujeto vuervaASentirse unido a Dios o se convenza de que puede. capítulos 30. The Life ofa Galilean Shaman. I. Para lograr la cura completa nfl basta con restablecer la_armonía_ccj5íQraly7Qjas relaciones fraternas. Una de las explicaciones posibles consiste en que la desin. las culturas explican de la misma manera. 159. La falta de mtegracióii adecuada de un individuo en su entorno socioculturalle h a f ^ v»lñ£12]?J££i. j s t a se definexQ! mo el malestar o el sufrimiento originado j n la adaptación "deficiente ojnsatisfactoria del sujeto a su entorno sociocul? rural. la creencia en la acción de los espíritus no es incompatible con el reconocimiento de mecanismos causales puramente materiales. son fruto de castigos infligidos por los espíritus centrales | sobre individuos culpables. En nuestro contexto cultural. Es necesario. M. La^dolencia cultural p\iede estar asociada a un dolor físico y/o a una disfunción orgánica. legración v sus manjfrstarinnpg psjcpsomáticas negativas . Este tipo de tristeza es una enfermedad cultural del cristianismo que puede tener repercusiones negativas en la salud física del sujeto y en la vida de su comunidad23. consiste en adoptar el j-concepto técnico de "«dolencia cultural»20. sin sentir ningún tipo de goce espiritual. En cualquier caso^el tratamiento sólo existe y sólo es eficaz dentro del mundo sociocultural específico» donde nace v ssJdentifica laí^encia^De forma general podemos decir que los tratamientos para las dolencias culturales son también culturales. Un ejemplo del segundo lo constituiría una depresiómio endógena provocada por un fracaso profesional o familiar.^ ^so\^O^z^¡ 0~<£ 21. un ejemplo del primer caso sería el sufrimiento físico producido por enfermedades asociadas a trabajos realizados en condiciones no saludables o el sufrimiento psíquigfljde los minusválidos que no pueden responder satisfactoriamente a las exigencias y valores del entorno social.permanecer unido a Él. Lewis.ción que el grupo le ofrece quedíf indefensp frente a las i agresiones de los espíritus malignosTOWa^que los espíritus centrales castigan las disputas y el conflicto intragrupal pro20. 31 y 32.n_gÍn22ll'T"*r<l^R contingencias negativas y amenazas externas que no todas. F. Estos argumentos muestran que un grupo humano es capaz de reconocer el efecto de la Hgsintegración social en la dolencia quejjadgge eljndividuo sjn dejar de afirmar que la razón última de la misma_£sja intervención de los espíritus 22 ^ "r Un ejemplo más cercano de la inextricable asociación entre cierto tipo de dolencias y la interpretación cultural de' la situación vivida por el enfermo es la tristeza profunda que muchas veces aqueja a miembros de órdenes cristianas contemplativas cuando no consiguen mantener una relación satisfactoria con Dios en la oración. Ecstatic Religions. P. 22.

la distin. Lapolitique des esprits. pero las consecuencias de creer en el engaño suelen resultar nefastas. como terapeutas religiosos.B. Chaumeil (eds. Peripheral Forms ofShamanism? An Examplefrom MiddleAsia. dicho principio queda muchas veces expresado en cateeorizaciones sociales que corres-1 ponden a lo que algunos antropólogos e historiadores de la religión han identificado como el prototipo transcultural del s «médico herido»: la(figura|paradigmática del sanador que adquiere la capacidad para ayudar a los demás a través o a costa de su propio sufrimiento 26 3^ paj0fl(ct truq c\e¡ 5*l< En aquellas culturas en las quela posesión es una forma privilegiada de entrar en contacto^pff'elTrrirndo^spiritual^ los procesos ascéticos" de prueba se concretan confrecug cia en dolencias y sufrimientos provocados por espíritus poseedores.Walsh. M. Aigle . pero sólo encuentra la-derreta^y la muerte. Los profetas de la corte pretenden hablar en nombre del Dios de Israel. The Spirit ofShamanism. ción entre posesiones positivas v negativas punca está totalemente libre de ambigüedad. Este principio ha quedado plasmado en numerosos mitos. 361-370. En las tradiciones religiosas menos institucionalizadas y en la experiencia religiosa de sectores innovadores o marginales. en D. en D.B. mo. 27. creyendo en sus vaticinios de victoria. positiva27. pero terminan por convertirse en positivas.-P. V Vasilov. En muchas sociedades./ les. 105-124.N.N historias y relatos.J. M.34-41.-P.trabajos de Hércu. Otra manifestación de la ambigüedad del fenómeno son i ¿ posesiones que en un primer momento parecen negatiK i las v a s . Chaumeil. 117s. B. ante la realidad espiritual con la que va a tratar y ante el grupo humano al que pretende servir con los futuros conocimientos y poderes extraordinarios obtenidos de ese trato25. 66-70. Entre los llamados por los espíritus a ejercer. Los ejem" píos más claros y frecuentes los encontramos en las posesiones iniciáticas o vocacionales.suieto¿ante sí mis24. El sufrimiento asociado a las experiencias inicia-' 25. Un ejemplo bíblico de esta situación lo encontramos en el relato de la muerte de Ajahy^ narrado en 1 Re 22. ataca la ciudad enemiga de Ramot de Galaad. I. Hay espíritus^gerifénc^ malignos que se hacen pasar por espíritus protectores con el objetivo de perjudicar al grupo. Malika-Apa. de la Perriére . Lo que inicialmente parecía una • posesión negativa se revela finalmente como beneficiosa o'. De la possession sauvage á la possession maítrisée chez les Gnawa du Maroc. en D. B. B. «Travailler» avec ses génies. .1-38.que le haga sufrir y le i limitaba. Las manifestaciones externas de la posesión pueden ser idénticas a las causadas por espíritus centrales._El triunfo sobre el ¿ufrimierüo^Ja^tentaciones y las apruebas sirve para acreditar la vaJía_deL. ELsujetoiogra la victoria sobre este tipo de prueba cuando consigue establecer un trato controlado con el" espíritu o los espíritus que le poseen. Estas posesiones son un caso particular de un tipo de experiencia religiosa que se funda en un principio interpretativo •ampliamente extendido. La politique des esprits.). Algunas asociaciones cultuales distinguen claramente entre posesiones iniciáticas perturbadoras y posesiones controladas. Hell.). el acceso a rangos o funciones religiosas está precedido de un proceso ascético institucionalizado en el que algunos aspectos de la experiencia real de sufrimiento aparecen representados únicamente a nivel ritual o simbólico. 411 -433. Chaumeil (eds. P.52 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 53 Como indiqué al comienzo de este agarrado. Cf.J.J. Selim. los largos años de búsqueda ascética de Sidharta Gauta. deja de ' ser el objeto pasivo de una posesión . Génies. de la Perriére . pero en realidad están \ poseídos por un espíritu mentiroso. l+según^el cual la 'comunicación privilegiada con el mundo de los espíritus exige un periodo previo de sufrimiento y_de i prueba*1.( ma (el futuro Buda) y los relatosjyriórjticos de las tentado-^ nes de Jesús. Ecstatic Religions. Aigle B. éste proceso suele ser totalmen. te real. de la Perriére . R. para convertirse en^gñor>aliado o cliente de uno o^ varios espíritus^poderosos. 26. Lapolitique des esprits. El rey. Aigle . London 1990. como_n^r_gjgjnrjloJos. communisme et marché dans le Laos Coníemporain. De este modo. Lewis.

ofrecen al poseso la posibilidad de huir o evadirse de una realidad cotidiana insoportable. existen casos en los que sectores subordinados o marginales de la sociedad adoptan como patrones a espíritus que las élites gobernantes e incluso la propia tradición religiosa oficial consideran periféricos. comer en abundancia y 28. Un caso de este tipo de experiencia agónicaf descrito en primera persona. Dance Frenzies. hay posesiones que el entorno social considera negativas. sin embargo. de carácter marcadamente festivo. 219-250. saltando de forma compulsiva y saqueando los campos y almacenes que encontraban a su paso. Este tipo de posesiones. Aunque el efecto de estos exorcismos no suele ser definitivo. viven esta clase de afecciones con un estado de ánimo mucho más positivo. produce dolencias que incapacitan total o parcialmente a sus víctimas para realizar las tareas del hogar. humillaciones y manipulaciones a las que habitualmente la somete el dominio masculino. bien relacionado con los^intereses divergentes^de los diferentes individuos o colectivos sociales que juzgan cada caso concreto. todo indica que. Finalmente. Bernabé. preferían morir extenuados o por linchamiento antes que contemplar impotentes cómo el hambre y la enfermedad acababan poco a poco con sus familias29. . o a la del empleado que prefiere tener motivos para pedir una baja por depresión en vez de sufrir acoso laboral en la oficina. D. Una gran cantidad de los casos tratados en L. La mayoría perecían por el camino. 17. Para los afectados. ya que supone un alivio puntual de las tensiones. Ecstatic Religions. C. Un ejemplo muy extendido en contextos patriarcales es el de las posesiones que afectan de forma selectiva al colectivo de las mujeres28. a pesar de ser claramente negativas. pues obstaculizan el buen funcionamiento de sus casas y les obligan a pagar los gastos de los ritos exorcistas. es el de posesiones que. K. Así. El fenómeno de las peregrinaciones de posesos a las tumbas de San Vito y San Juan en la Edad Media constituye un ejemplo muy ilustrativo de este fenómeno.54 Jesús y los espíritus Mundos culturales y posesión 55 ticas se ve reforzado en muchos casos por e\ temar flue siente el sujeto a tratar con la realidad trascendente y la_resisten*S cía que ofrece a convertirse. en contextos patriarcales inmovilistas. Algunos de estos casos responden a situaciones parecidas a la del niño que se alegra de estar enfermo para no tener que ir al colegio. Jt El carácté/ ambiguojde las posesiones se encuentrajgjri. especialmente frecuentes entre las jóvenes casadas. pertenecen a esta categoría. 14-18. Lo único que consigue alejarles temporalmente es la celebración de ciertos ritos exorcistas. Suryani-G. . 20. G. en su fuero interno. M. Jensen. pero que el propio poseso no parece deplorar. 10-21. Los peregrinos poseídos eran generalmente campesinos procedentes de zonas azotadas por pestes o hambrunas que atravesaban Europa en grandes grupos. enjnterlogutpx o mensajero de los espíritus. 27-32. Lewis. que incide de forma preferente en colectivos subordinados o marginales. ser objeto de múltiples atenciones.. la precariedad de la sanación y la consiguiente necesidad de repetir periódicamente el tratamiento resulta ventajosa para la mujer. sin embargo. la gripe del niño y la depresión del empleado son estados negativos que interfieren respectivamente con el buen funcionamiento del sistema educativo y con la productividad laboral. pero seguramente. Para el entorno social. Las mujeres. Un ejemplo exhaustivamente estudiado por los antropólogos es el de los 29. Rosen. es el de la vocación profética ¡ de Jeremía^JrJ5. I. Para un estudio detallado de las posesiones de mujeres. en los que las posesas tienen la ocasión de bailar. 70-93. cf. María Magdalena y los siete demonios. representan un alivio o una liberación. Los varones no dudan en calificar estas posesiones como «negativas». Los espíritus poseedores de mujeres suelen pertenecer a tipos bien determinados que se caracterizan por su carácter caprichoso y derrochador. Un caso todavía más ambiguo. 7-9). Trance and Possession in Bali.

A study ofMark 9: 14-29. En cierto modo se puede decir que los colectivos subordinados y marginales encuentran un apoyo más efectivo en estos seres espirituales denostados. J. Acerca de las bases sociopolíticas de este tipo de ambigüedades hablaremos con más detenimiento en el capítulo 4. incluida la científica. CONOCER Y TRATAR EL MUNDO ESPIRITUAL En el capítulo anterior hemos estudiado los rasgos generales que comparten los espíritus para aquellos grupos humanos que creen en su existencia. Distintas perspectivas de interpretación cultural dan lugar a diferentes concepciones de «la realidad». Possession et chamanisme. oposiciones y conflictos de carácter social. Eugene OR 2008. Estudios neurológicos. 1. París 1999. Achtemeier. espec. La antropología cultural muestra que muchas concepciones de la realidad culturalmente interpretadas integran de forma consistente a seres espirituales1. o al menos relegados. Para un estudio exhaustivo de este tipo de cultos. es siempre una experiencia culturalmente interpretada.. Esta perpectiva antropológica es compartida hoy por notables representantes de la exégesis histórico-crítica. como P. 30. Les maitres du désordre. Estados alternativos de conciencia En contra de lo que suele suponer la concepción científica del mundo. De forma general podemos afirmar que las divergencias en la valoración de las posesiones suelen estar vinculadas a diferencias. Estos cultos suponen una recreación de cultos africanos preislámicos que utilizan la posesión por espíritus periféricos del islam como forma de acceder a experiencias extáticas y como procedimiento de diagnóstico y sanación de ciertas enfermedades30. . cf. todopoderoso y compasivo de las élites árabes gobernantes. B. Ahora examinaremos los esfuerzos emprendidos en el seno de estos grupos por conocer a los espíritus y establecer con ellos relaciones controladas. Jesús and the Miracle Tradition. psicológicos y antropológicos recientes indican que todos los seres humanos somos capaces 1. el conocimiento de los espíritus en las culturas tradicionales no es mera fantasía o superstición. en Id. por el islam ortodoxo que en el Dios uno. Hell. 115-140. 3 ACCEDER. Mímeles and the Histórica! Jesús. 137.56 Jesús y los espíritus cultos de posesión del norte de África. La experiencia humana.

Craffert. Pilch. ayuno. los seres que se comunican a través de los sueños y muchos de los contenidos soñados forman parte de una realidad distinta a la de la vida cotidiana. precisamente por ser considerada relevante. 5.). Aquello que sólo ha experimentado un sujeto en una situación no repetible resulta por principio sospechoso de «irrealidad». sin embargo. es decir. The Life ofa Galilean Shaman. el aire que hace girar el molino. conocer y tratar el mundo espiritual 59 de acceder a estados de conciencia distintos del de la vida despierta. F. A diferencia de otras. Así. J. Plutarco. Aunque el rango de experiencias que constituyen esta vida puede variar significati2. Goodman. por ejemplo. 174-180. pues incluyen normalmente en ella entidades. ámbitos y niveles del ser construidos a partir de experiencias en EAC5. se podría corroborar mediante experimentos públicos. puede 4. podemos suponer que existe un «núcleo de realidad cotidiana» común a la totalidad de grupos humanos. Siguiendo la pauta de investigaciones antropológicas y psicológicas pioneras en el tema. dependiendo en gran medida de las culturas (apariciones. etc. Estas experiencias pueden ser identificadas de diversas maneras. reproducibles ad infinitum en condiciones controladas. La mayoría de los grupos humanos preindustriales tienen una perspectiva de la realidad mucho más amplia que la nuestra. el árbol del que se talla la viga. Una realidad que. llamaremos «estados alternativos de conciencia» (EAC) a todos aquellos estados de conciencia diferentes al de la experiencia manipuladora de la vida despierta cotidiana3. de orientación básicamente práctica. para muchos grupos humanos el sueño constituye una forma privilegiada de entrar en contacto con los dioses. al menos teóricamente. como contactos con realidades superiores o como inmersiones en ámbitos no cotidianos de la realidad. pero en todos los casos son conceptualizadas y vividas como experiencias reales. Lo «real» es lo científicamente objetivo. el agua cuyo fluir controla la presa. campos etc. Algunos de estos estados son accesibles de forma espontánea. ejercicios respiratorios. F. Ritual and Altérnate Reality. el acceso a otros requiere. que configura la mayor parte de las experiencias cotidianas. 3. En este sentido. un entrenamiento cultural adecuado o el uso de técnicas específicas: consumo de drogas. nuestra moderna cultura occidental ha construido su noción de «realidad» concediendo una prioridad absoluta y exclusiva a las experiencias de la vida cotidiana. Tanto para Plutarco como para la mayoría de sus contemporáneos griegos. Ecstasy. danzas extenuantes. . Altered States ofConsciousness: A «Kitbashed» Model: BiblicalTheology Bulletin 26 (1996) 133-138.) como con las experiencias de realidad virtual proporcionadas por la técnica. como ocurre. a la que llamaremos «realidad cotidiana consensuada»4. J. D. judíos y romanos. la arcilla con la que se hacen los ladrillos. etc2. lo que. con las experiencias de los sueños. las materias con las que se fabrican estos productos y los procesos cuyas condiciones de desarrollo podemos determinar: la casa. pero no por ello menos significativa e importante. los espíritus o los antepasados. vamente de una cultura a otra. La noción occidental moderna de la realidad da primacía ontológica a la dimensión manipulable de los seres y a los aspectos controlables y repetibles de los procesos. por ejemplo. Para nosotros. es decir. todo indica que las experiencias de manipulación y control de objetos y procesos macroscópicos priorizadas por la visión occidental moderna de la realidad pertenecen a la vida despierta cotidiana de todas las culturas. P. 35-47. afirma que «los sueños son nuestro más venerable oráculo» (Septem Sapientium Convivium 15 [159a]). uniones místicas. lo «real por excelencia» son los productos de la técnica. aislamiento prolongado.58 Jesús y los espíritus Acceder. un aristócrata griego del siglo I de nuestra era. La cultura científico-técnica occidental complementa la realidad cotidiana consensuada tanto con la de los objetos de las teorías científicas (partículas elementales. posesiones espirituales. viajes celestes.

En ese proceso interpretativo casi inmediato que por lo general configura nuestra percepción sensible están inevitablemente implicados los criterios culturales que determinan nuestra forma de concebir la realidad. ya la encuentra interpretada. conocer y tratar el mundo espiritual 61 incidir de forma pública y drástica sobre la vida corriente de todos los días6. Lo que percibimos se halla en parte condicionado por lo que nuestra visión del mundo considera posible para cada tipo de experiencia o de situación. . 151. No obstante.. sino rostros. Ezekiel 1-3. pues. Winkelman. Como ya he indicado. las experiencias en EAC aparecen también configuradas como vivencias significativas: encuentros con seres divinos. The Oíd Testament and Its Social Context. J. como he señalado más arriba. Shamanism: The Neural Ecology of Consciousness and Healing. Mínneapolis 2005. Pilch. 216 y 222. casas. No vemos manchas de colores. volando. Las imágenes percibidas por sus sentidos pueden deformarse. metamorfosis del propio cuerpo. En las culturas precientíficas que estamos estudiando. cf. R. Su visión del mundo integra sin dificultad diversos niveles o ámbitos de realidad a los que el ser humano es capaz de acceder a través de dichas experiencias. Para una exposición exhaustiva de los efectos fisiológicos y psicológicos de las experiencias en EAC. lo experimentado en esos EAC no puede ser completamente explicado sólo a partir de tales condiciones. Esler (ed. El sujeto puede experimentarse a sí mismo sin peso. hace que el sueño afecte a su vida y a la de todos cuantos se cruzan en su camino o comparten su destino.. Investigaciones neurológicas recientes han conseguido identificar diferentes estados fisiológicos que parecen corresponder a las condiciones materiales de posibilidad de los distintos tipos de EAC8. puede sentir que su cuerpo se disgrega. hacer con ellas y quedamos desorientados. Ezekiel -AnAltered State of Consciousness Experience. Es importante tener en cuenta en este punto que la percepción humana no es un proceso pasivo. La interpretación mediante la cual el sujeto 7. En algunas de estas experiencias la percepción del propio cuerpo o de su entorno cambia de forma drástica. además del sueño existen otros muchos estados alternativos de conciencia capaces de proporcionar al ser humano experiencias de una cualidad muy distinta a las de la vida cotidiana. en P. conversaciones con antepasados. La razón fundamental por la que los sueños apenas inciden en la vida del hombre moderno es porque generalmente no nos los tomamos en serio. M. pero esto no les lleva a considerarlos irreales. sino formas reconocibles y significativas.). Ancient Israel. 8-9). desencadenado de forma automática por la recepción de estímulos procedentes del exterior. En consecuencia. cuando identificamos una determinada experiencia como «sueño».Walsh. animales. 8. Nuestra conciencia no detecta datos sensibles elementales.N. árboles. desaparecer arbitrariamente o adquirir texturas. etc.60 Jesús y los espíritus Acceder. tamaños y perspectivas extrañas. Desde el momento mismo en que el sujeto se hace consciente de su percepción. Cuando por alguna circunstancia extraordinaria sólo vemos manchas de colores. separado de su conciencia. vuelos o viajes extraordinarios a través de distintos niveles del cosmos. la experiencia humana está intrínsecamente modelada por la interpretación. Quien emprende un viaje largo y arriesgado a causa de lo que le ha sido comunicado en una visión nocturna. No los confunden con la realidad de la vida cotidiana. piedras. la calificamos de «irreal» y perdemos todo interés por integrarla en nuestro mundo significativo. o con un vigor físico inusitado. The Spirit ofShamanism. se disuelve o queda atrás. como Pablo en el libro de los Hechos (16. visiones del pasado o del futuro. Los sujetos de estas culturas se toman en serio los contenidos de las experiencias en EAC porque pueden integrarlos de forma coherente en una visión del mundo que les otorga sentido7. nuestra conciencia no sabe qué 6. Westport-London 2000. J.

pero tanto sus vivencias como sus reacciones son para él mismo comprensibles. 10-16). Sin embargo. The Tmnsfiguration of Jesús: An Experience of Altérnate Reality. conocer y tratar el mundo espiritual 63 configura su experiencia depende del conocimiento práctico que tiene sobre el funcionamiento de su propio cuerpo. etc. el Nuevo Testamento y la literatura helenístico-romana contienen numerosos pasajes y elementos que pueden ser leídos como referencias a ese tipo de experiencias: encuentros 9. aunque todos los seres humanos somos capaces de acceder a las condiciones fisiológicas que posibilitan los EAC. . 32. N. la perspectiva del Society of Biblical Literature Genres Project. son el resultado de procesos interesados de edición que han reunido. no todos tenemos la misma facilidad para extraer de ellos experiencias significativas. cuyos resultados se publicaron en Semeia 14 (1979). 4-19. E.47-64. Esta interpretación culturalmente realista de los textos no se opone ni pretende suplantar los análisis literarios e histórico-críticos que vienen haciendo los exegetas desde hace más de medio siglo. 12. Así. R. La Biblia hebrea. Social-Scientific Studies of the New Testament in its Context. DeMaris. Leví 1-5). Por ejemplo. New York 2006. DeMaris. la investigación psicológica y antropológica actual sobre los EAC y sus diversas interpretaciones culturales ha permitido a los exegetas interesados en estas ciencias plantear y defender la posibilidad de que algunas descripciones de este tipo remitan a experiencias reales en EAC o a experiencias tipificadas como posibles en la cultura de sus autores12. J. algunas tradiciones antiguas podrían haber sido puestas al servicio de un sentido simbólico o metafórico totalmente ajeno a su significado realista original. 25-32. 7-8).10 Hasta hace pocos años. elaborado y redactado tradiciones previamente existentes. el helo. Admite sin ningún problema que muchos textos antiguos.Ritual. Modelling Early Christianity. Por esto podemos decir que. 12-40. sino que tenía un carácter exclusivamente metafórico o simbólico". R. Esta es.62 Jesús y los espíritus Acceder. las vivencias psicodélicas de un joven occidental que por curiosidad experimenta con las drogas pueden ser totalmente distintas a las de un chamán indio o africano que usa esas mismas sustancias en contextos rituales o religiosos. 16. En el segundo caso. Dn 10). esp. London 1995. J. 11. Dn 2. sueños (Gn 28. por ejemplo. 203-209. Esler (ed. The Life ofa Galilean Shaman. de su trayectoria vital y de sus expectativas personales. Possession Good and Bad. El lector puede ampliar la lista de ejemplos consultando P. en P. Test. E. Jer 1. El sentimiento predominante en el primer caso es la desorientación: el joven no tiene criterios para interpretar lo que experimenta. por ejemplo. 185-186. y en concreto la mayoría de los textos bíblicos. viajes celestes (7 Enoc. Lightstone. Possession Good and Bad . J.). 1-15. Tanto la capacidad de vivir los EAC de forma significativa como el sentido que damos a sus contenidos dependen en gran medida de la cultura en la que hemos sido socializados.9-11 from a Cross-Cultural Perspective: Journal for the Study of the New Testament 80 (2000) 3-30. ordenado. F. Pilch. la literatura judía de la época del segundo Templo. distintas a la realidad de la vida cotidiana9. presuponiendo de forma implícita o explícita que lo descrito en ellos no pretendía reflejar ningún tipo de experiencia humana real. con seres espirituales (Gn 18. The Commerce ofthe Sacred. La tradición cultural en la que surge el movimiento de Jesús y nace el cristianismo parece haber participado plenamente de esta perspectiva amplia sobre la realidad que incluye experiencias accesibles a través de EAC. Effects and SideEffects: The Baptism of Jesús and Mark 1. pues corresponden a aquellas que su cultura considera normales en los encuentros con realidades extraordinarias o numinosas. 4. visiones (Is 6. de los criterios culturales a través de los que ve el mundo en torno a sí. Mediation ofthe Divine amongJews in the Graeco-Roman World. el sujeto puede vivir emociones muy fuertes y comportarse de forma extraordinaria. la mayoría de los exegetas críticos limitaban su aproximación a estos textos a la perspectiva teológico-literaria. F. 19. Craffert. En estos procesos.

16-21) pueda referirse a una experiencia en EAC de sus discípulos13 no contradice la posibilidad de que la tradición cristiana posterior lo utilizara para hablar simbólicamente de la relación postpascual de Jesús resucitado con su iglesia14.. Assessing the Historicity of Jesús' Walking on the Sea. La intuición. practicada en la tradición platónica. El más alto grado de trascendencia es concebido de diferentes modos según las culturas. el Olimpo. 22-33. Muchas de estas visiones del mundo distinguen varios niveles de realidad trascendente. The Origin and Function of Pre-Markan Catenae. el Cielo. Las visiones del mundo que incluyen seres espirituales suelen situar a la mayoría de ellos en el ámbito de lo tras13. J. A.). Evans (eds. 1-4). casi todos los seres espirituales de carácter personal y todos los espíritus centrales trascienden claramente esa realidad. 50. que cubren la distancia ontológica entre el mundo terreno de la vida cotidiana y el más alto grado de trascendencia. Otros los conciben como seres de naturaleza espiritual. en algunos casos. Chilton-C. bajo forma de espíritus. Jn 6. B. poseer capacidades extraordinarias en grado sumo y gozar de los niveles más elevados de poder. Estos dioses se distinguen del resto de la realidad por ser inmortales.) desde el que observan todo el universo y del que ocasionalmente salen. Mt 14. el término «religión» quedará reservado para designar una tradición religiosa sistemáticamente configurada. a modo de fuerzas naturales individualizadas con vida propia. las almas de los difuntos. cendente. La experiencia de lo trascendente en estados alternativos de conciencia Aquellos ámbitos de realidad que una cultura reconoce pero al mismo tiempo distingue de la realidad de la vida despierta cotidiana constituyen su «realidad trascendente». la bóveda estrellada. Authenticating the Activities of Jesús. Sin embargo. P. Algunos de los espíritus más simples. Éste es. Los pueblos antiguos del entorno mediterráneo y del Próximo Oriente lo suelen concebir como la élite de una sociedad jerarquizada de seres espirituales o dioses. que puede estar formada por uno solo. para intervenir en niveles inferiores de realidad (Sal 34. En todo este estudio denominaré «tradición religiosa» a la elaboración cultural de lo trascendente.64 Jesús y los espíritus Acceder. 87-116. el caso de la contemplación intelectual de las ideas. Aquellos grupos humanos que regularmente utilizan EAC para acceder a la realidad trascendente suelen concebirla de forma menos sistemática y más versátil o fluida . Lo trascendente es aquello que no se puede aprehender ni manipular con los conocimientos y prácticas mediante los que el sujeto se inserta en lo cotidiano. No obstante. 2. Insightsfrom Cross-Cultural Social Psychology. pueden encontrarse incluidos en la realidad cotidiana.351-371. en B. 45-52. son muchas las culturas que utilizan EAC como medios privilegiados para salir de la realidad de la vida cotidiana. Achtemeier.. 13. en Id. por ejemplo. Malina. Espíritus de distintas categorías se mueven entre unos niveles y otros haciendo posible la conexión de todo cuanto existe. ríos y animales o. normalmente contiguos. pero capaces de hacerse presentes en todo momento en cualquier punto del universo. conocer y tratar el mundo espiritual 65 cho de que el relato de Jesús caminando sobre las aguas (Me 6. no adscritos a un lugar definido. reconocimiento o experiencia de lo trascendente puede realizarse al margen de cualquier tipo de experiencia en EAC. Jesús and the Miracle Tradition.. Leiden-Boston-Kóln 1999. Éste es claramente el caso de las cosmologías presupuestas en muchos textos judíos o cristianos escritos en las épocas helenística y romana. J. como los que animan plantas. una pareja de consortes. 14. Algunos pueblos les asignan un lugar propio (el firmamento. una pareja de rivales o un pequeño grupo mejor o peor avenido.

41. Barcelona 1988. P. o canónica de las mismas. los efectos de las experiencias en EAC sobre la persona desbordan el plano de lo estrictamente fisiológico: sus contenidos. Sperber. M. como cánones de escritos sagrados. Sin embargo. . por tanto. 175. Lewis. etc. 18. esa misma autoridad religiosamente legitimada puede hacer que propuestas y enseñanzas innovadoras resulten aceptables. por el contrario. Sin embargo. Ejemplos de este fenómeno especialmente interesantes para nuestro estudio los encontramos entre los movimientos religiosos fundados por líderes carismáticos. Craffert. por el contrario. Las religiones estables y muy institucionalizadas. las conductas a través de las cuales interactúa con ella. Aunque la tradición cultural siempre condiciona los rasgos generales que configuran los contenidos de estos estados. N. R.66 Jesús y los espíritus Acceder. 149s. A diferencia de lo que ocurre en otros ámbitos más rígidos de la vida religiosa como los de la ley o el culto. ofrece puntos de apoyo maleables para la interpretación creativa de las mismas. 13ls. con aquello que escapa al conocimiento de la realidad cotidiana. algunos de los cuales pueden incidir de forma significativa en la salud del sujeto. es decir. Estos líderes suelen fundamentar su autoridad en experiencias de contacto con lo trascendente cuya configuración general está de acuerdo con las pautas que la tradición religiosa atribuye a este tipo de contactos y que apela a un fondo de ideas o imágenes tradicionales. EcstaticReligions. Utilizo la noción cognitiva de «simbolismo» defendida por D. las sociedades que valoran la búsqueda del contacto con lo trascendente a través de EAC tienen generalmente tradiciones religiosas poco institucionalizadas o que pasan por crisis profundas de legitimación. la interacción dinámica entre la tradición religiosa y la experiencia de las personas que acceden a la realidad trascendente a través de un EAC puede tener efectos sociopolíticos importantes. I. conocer y tratar el mundo espiritual 67 que los grupos no inclinados a estas prácticas. The Life ofa Galilean Shaman. desconfían profundamente de estos tipos de contacto y prefieren formas más estables de legitimación. El simbolismo en general. pueden promover cambios cognitivos y emocionales muy notables.17 Las consecuencias de las experiencias en EAC también son visibles en el plano individual. extrañarnos que los testimonios antiguos sobre las revelaciones dadas a conocer por este tipo de personajes demuestren simultáneamente un anclaje en el conocimiento tradicional de lo trascendente y una gran flexibilidad a la hora de interpretarlo y aplicarlo16. En el contexto de la experiencia fluida que caracteriza a los EAC. Walsh. autoridad religiosa hereditaria. en el del contacto con lo divino a través de EAC el conocimiento tradicional no obstaculiza la integración de nuevas experiencias. Las condiciones neurológicas y fisiológicas que posibilitan estos estados inducen de forma automática otros muchos efectos corporales. los convierte en fuentes socialmente aceptables de información novedosa. interpretados como realidad trascendente. la convicción socialmente compartida de que permiten un contacto inmediato con lo trascendente. pues supuestamente serían los propios seres trascendentes quienes inspirarían o exigirían los cambios. F. sino que. Según los datos históricos y antropológicos disponibles. la dinámica asociativa típica del simbolismo18 juega un importante papel interpretativo y cognitivo: imágenes 17. En estos casos. The Spirit ofShamanism. El sujeto que los experimenta goza de un prestigio social y una libertad interpretativa considerables15. 16. Quienes se adentran en la experiencia de contacto con lo trascendente no se sienten atados ni por la literalidad de las escrituras sagradas ni por la interpretación oficial 15. consecuentemente. No debe. capaces a su vez de transformar la perspectiva desde la que el sujeto interpreta la realidad de su vida cotidiana y.

Volar sobre la faz de la tierra. 170-180. S. son algunas de las posibilidades más frecuentemente repetidas en los archivos históricos y en los registros etnográficos. Ibid. mientras que un EAC permite vivirlas. J. Greenfield. 1-2. el grupo o un representante acreditado del mismo apelan a la función retributiva de las entidades trascendentes centrales con el fin de reforzar la identificación y marginación definitiva de individuos supuestamente gene20. Dn 7. Ez 1. recibir el perdón divino. Encontramos ejemplos de esta solución en algunas experiencias vocacionales a formas de vida religiosa que exigen el alejamiento del sujeto de su entorno humano anterior. la experiencia de lo trascendente en EAC puede contribuir al menos a su relajación redefiniendo las relaciones entre las partes. Estas últimas habitualmente se producen de acuerdo con un proceso más o menos institucionalizado en el cual el sujeto convertido confiesa sus culpas y el grupo lo acoge21. muchas de ellas con ejemplos claros en la tradición religiosa de Israel (Is 6. M. y en cierto tipo de conversiones a la moral religiosa grupal20. escuchar el consejo de los antepasados o de espíritus protectores. Esta asociación libre enriquece los contenidos de la experiencia y abre en la conciencia del sujeto un mundo no controlado ni sistematizado de posibilidades que le permiten adentrarse por paisajes novedosos de la realidad trascendente.. 162-167. Trance States andAccessing Implicit Memories: A Psychosocial Genomic Approach to Reconstituting Social Memory During Religious Rituals: Current Sociology 53. Visions and Healing..68 Jesús y los espíritus Acceder. J. la experiencia grupal de lo trascendente puede servir para legitimar la eliminación o expulsión de un miembro desadaptado. confortado por seres celestes. 12-15. El complejo entramado de relaciones cognitivas. por tanto. ser metamorfoseado. contemplar la majestad divina. . desbloquear cursos de acción posibles y resolver conflictos externos o internos. la dinámica del simbolismo permite imaginar posibilidades inéditas. En condiciones normales. En casos extremos.2 (2005) 275-291. puede resolver muchos de los conflictos de adaptación que están en el origen de las dolencias culturales. aunque también puede redefinirlos o incluso reforzarlos. pero también puede otorgarle capacidades insospechadas para solucionar problemas emocionales. De este modo. todos estos efectos estarán desde el primer momento potenciados y modulados por la respuesta grupal19. En este tipo de experiencias. emocionales y valorativas mediante las cuales el sujeto se inserta en el grupo y se vincula con sus diferentes miembros podría. lo que equivaldría a la sanación de los afectados por el conflicto.. Cuando la rigidez del grupo o el deterioro del paciente bloquean la resolución del conflicto. 40. con consecuencias importantes para la vida social y la salud de sus miembros. 21. 3. Si la experiencia del EAC tiene lugar en el contexto de un grupo humano que la valora y la entiende como contacto con lo trascendente. 130s. 1-6). conocer y tratar el mundo espiritual 69 enraizadas en la tradición cultural y en la historia personal o grupal del sujeto actúan como catalizadores de otras imágenes y emociones en un proceso no sometido a las exigencias de verificación y compatibilidad propias del conocimiento de la realidad cotidiana. ser arrastrado a través de las esferas celestes. Pilch. Lewis. 1 Enoc 14. la irrupción de lo trascendente a través de los EAC experimentados por uno o varios miembros del grupo es capaz de provocar una transformación de las relaciones intergrupales. purificado. La libertad de experimentar sin las constricciones cognitivas y prácticas que rigen en el ámbito de la vida cotidiana puede desorientar y aterrorizar al sujeto. Ecstatic Religions. posibilitando nuevas formas de readaptación mutua. ser modificado. M. 19. I. experimentar la destrucción y regeneración del propio cuerpo. 2 Cor 12. Hablaremos de «resolución» cuando se produce una readaptación satisfactoria para todas las partes.

se disponen a ejercer sus poderes terapéuticos extraordinarios. etc. entre ellas están todas las vícti- . una vez en ellos. la mayoría de ellas los considera acontecimientos extraordinarios. mantener el control sobre su propia actividad. Con el término «extraordinario» no me refiero aquí a algo imposible o inexplicable. otras en contextos familiares (Me 5. Los indios de Norteamérica son 22. finalmente. Puesto que el acceso al mundo espiritual se realiza a través de EAC. cómo tratar con todos o con algunos de los seres espirituales que lo pueblan y cómo reincorporarse después al mundo de la vida cotidiana. I. Ecstatic Religions. Expertos en espíritus Aunque todas las culturas que aceptan la existencia de espíritus afirman la posibilidad de contactos entre los seres humanos y los seres espirituales. Así. la profecía. Véase. 51. 9. en cada caso concreto. Aunque la forma de vida del grupo orienta en gran medida el uso que los expertos en espíritus dan a sus poderes. manifiestan un vivo interés por determinar o preparar el entorno humano donde. 3. acompañar las de los muertos. mas de las posesiones negativas. La razón por la que unas veces actúen en público (Me 1. lo que revela la presencia o la irrupción de la realidad trascendente en la existencia humana. Walsh. Pero existe otro tipo de personas que han aprendido a desempeñar un papel activo en sus contactos con lo trascendente: saben cómo propiciarlos. propiciar la abundancia de caza. como por ejemplo Jesús. Cuanto mayor sea ese control y el ámbito del mundo espiritual donde se ejerce. sino a lo «no ordinario»: es lo que escapa del ámbito práctico y cognitivo de la vida cotidiana. 31-37. todos los estudiosos constatan la gran fluidez y capacidad de innovación que caracteriza a este tipo de prácticas. otras en el seno de un grupo de adeptos o simpatizantes (Le 10. M. Lewis y otros antropólogos han dado al término «chamán» una acepción técnica para referirse con él al tipo religioso transcultural que aquí denomino «experto en espíritus». Dichas culturas poseen visiones del mundo que permiten dar razón de los contactos entre lo humano y lo trascendente. la narración bíblica del castigo de Coré y sus partidarios en Nm 16. Esta excepcionalidad puede referirse tanto al propio acontecimiento de los contactos como al tipo de personas que los experimentan. los pueblos cazadores siberianos privilegian la experiencia del viaje celeste que permite recuperar las almas de clientes enfermos. 35-43). a solas con el paciente (Me 7. La manera concreta como se realizan también varía con la visión del mundo dentro de la cual actúa el experto. R. por ejemplo. 21-28). Hay personas que sufren pasivamente la irrupción de lo trascendente en sus vidas. la sanación y la praxis exorcista. Entre ellas destacan por su frecuencia la adivinación. el diagnóstico de dolencias. La importancia que tiene el entorno humano en los efectos individuales y grupales producidos por las experiencias de lo trascendente en EAC puede ayudar a entender la razón por la que muchos sanadores religiosos y exorcistas. The Spirit of Shamanism. conocer y tratar el mundo espiritual 71 radores de conflicto. A éstas últimas personas las denominaremos genéricamente «expertos en espíritus». 22-26). 5-9) y otras. es decir. tiene probablemente mucho que ver con la actitud que detectan en las personas del entorno. podemos decir que los expertos en espíritus son personas capaces de entrar voluntariamente en estos estados y. mayor será también la excelencia del experto. establecer alianzas con espíritus poderosos y adquirir de ellos el conocimiento necesario para diagnosticar y sanar dolencias.70 Jesús y los espíritus Acceder. pero también de su excepcionalidad. 8. N. Lewis. pues su capacidad para relacionarse con estos seres de forma controlada es el rasgo que mejor describe lo común a todas ellas en la totalidad de las culturas donde se reconoce su existencia22.

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más proclives a indagar la voluntad de los espíritus a través de sueños y visiones. En las sociedades horticultoras y agrarias lo que más se propicia, aparte de los sueños y visiones, son las posesiones positivas por espíritus aliados o protectores, que pueden afectar al propio experto o bien a un o una ayudante que actúa como médium. Estas posesiones sirven de cauce para que el espíritu exprese su voluntad, proporcione información valiosa y realice distintos tipos de acciones extraordinarias23. La identidad sociocultural de este tipo de experto es generalmente el resultado de un proceso de vocación promovido desde el propio mundo espiritual. Tal proceso se inicia por voluntad de un espíritu que desea asociarse con una persona particular, a la que intentará atraer hacia sí utilizando distintas estrategias. Una de las más frecuentes y universales es la posesión iniciática o vocacional, a la que me he referido en el capítulo anterior. El espíritu posee y/o acosa a la persona hasta que ésta se da cuenta de que está siendo objeto de una llamada trascendente. Con la ayuda de su bagaje cultural, y habítualmente también de algún maestro religioso, la víctima consigue identificar al espíritu que le asedia, averiguar sus deseos y establecer una relación familiar o positiva con él. Dependiendo de cada cultura, esta relación de familiaridad entre un ser humano y un espíritu es concebida y expresada en analogía con distintas formas de relación interpersonal: filiación, matrimonio, amistad o clientelismo. El espíritu actúa como padre, esposo, amigo o patrón de la persona a la que protege y a la que suele otorgar conocimientos y poderes extraordinarios, a cambio de que ella le sirva y esté dispuesta a actuar como su representante, médium o encarnación ante los hombres. La relación consolidada y duradera de una persona con un espíritu protector poderoso la capacita para acceder de forma controlada a la
23. F. D. Goodman, Ecstasy, Ritual and Altérnate Reality, 69-134.

realidad trascendente y dominar sobre todas o algunas de las entidades espirituales a él sometidas. Esta capacidad es el fundamento de la práctica exorcista. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que, a pesar de ese control, las experiencias de muchos expertos en espíritus en la realidad trascendente nunca dejan de ser vivencias dramáticas, abiertas a nuevos conocimientos y a inesperadas confrontaciones con seres espirituales desconocidos. Generalmente, el experto en espíritus tiene una posición social inestable. Con los poderes extraordinarios que recibe de su espíritu o espíritus aliados, es capaz de ayudar a otras personas, pero también de perjudicarlas24. Las ventajas que su conocimiento del mundo trascendente le otorga sobre sus paisanos pueden proporcionarle autoridad y prestigio, pero también convertirlo en objeto de recelos y sospechas. Además del temor que suscitan estos poderes y conocimientos, el uso frecuente que hace de los EAC, con los comportamientos, actitudes y gestos extraños que este tipo de experiencias conlleva, le puede hacer aparecer ante sus conciudadanos como un ser anormal, proclive a sufrir ataques de origen espiritual desconocido. Un ejemplo claro de esta extrañeza es la conducta que el profeta Ezequiel exhibe a raíz de sus visiones y audiciones espirituales (Ez 3, 12-15; 25-27).

4. Noción transcultural de «magia» La mayor parte de los expertos en espíritus no restringen su actividad al ámbito de las prácticas relacionadas con los EAC. Frecuentemente utilizan también conocimientos sobre propiedades de sustancias minerales, vegetales o animales y sobre los comportamientos previsibles de los espíritus infe24. Cf. B. Hell, Possession et chamanisme, 226-273; R. N. Walsh, The Spirit of Shamanism, 16.

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riores. Algunos de estos conocimientos son el resultado de indagaciones empíricas, pero otros han sido obtenidos en EAC con la ayuda de los espíritus. Así, por ejemplo, en uno de los escritos más interesantes sobre demonología judía antigua, el Testamento de Salomón, el legendario rey se vale de un anillo mágico que le ha regalado Dios para extraer de los distintos demonios información relativa a sus poderes y debilidades. En dichas declaraciones forzadas encontramos una enseñanza sobre las técnicas y métodos utilizados para evitar o contrarrestar los ataques demoníacos: fórmulas de farmacopea, amuletos, técnicas exorcistas e información acerca de las identidades de los ángeles capaces de dominar a cada tipo de espíritu poseedor. Algunos autores han intentado establecer una distinción esencial entre dos formas supuestamente opuestas de tratar con la realidad trascendente, a las que suelen denominar «comportamiento mágico» y «comportamiento religioso» respectivamente25. El primero sólo se interesaría por su manipulación y se basaría en conocimientos acerca de cómo desencadenar procesos o reacciones casi automáticas en su seno. El segundo se dirigiría a entidades trascendentes de carácter personal, generalmente espíritus protectores, y utilizaría únicamente demostraciones no coactivas de amor y confianza. Sin embargo, esta distinción no refleja adecuadamente los datos históricos y antropológicos disponibles. Casi todos los expertos en espíritus utilizan en mayor o menor medida conocimientos relativos al funcionamiento casi automático de ciertos procesos cósmicos y a las reacciones temperamentales de algunos espíritus, sin dejar de invocar al mismo tiempo la ayuda graciosa de espíritus superiores26. Así, por ejemplo, con el fin de devolver la vida al hijo de la viuda de Sarepta, Elias utiliza la técnica de tumbarse enci25. El primer antropólogo de la religión en formular esta distinción fue Edward Tylor, en Primitive Culture, publicado en 1891. 26. J. N. Lightstone, The Commerce ofthe Sacred, 29-34.

ma de él, seguramente para traspasarle energía espiritual, pero también ruega humildemente a Yhwh que haga volver el alma del niño (1 Re 17, 17-24). Los mismos datos históricos y etnológicos que nos obligan a rechazar cualquier distinción esencialista entre magia y religión aportan ejemplos procedentes de ámbitos culturales muy diversos acerca de prácticas discursivas sesgadas mediante las cuales la moral y la religión oficiales expresan su rechazo frente a formas extrañas, foráneas o marginales de relación humana con lo trascendente. La retórica de este tipo de discursos busca movilizar a la sociedad en contra del «otro religioso», contraponiéndolo de modo exagerado y desfavorable con las prácticas morales y religiosas institucionalizadas en el grupo. Esta circunstancia legitima el empleo de la palabra «magia» como un término técnico con el que expresar el objeto de rechazo (real o imaginado) de tales discursos. Dicho de otro modo, en su acepción técnica «magia» es el conjunto de prácticas relacionadas con lo trascendente que la posición religiosa y moral oficial rechaza por considerarlas socialmente peligrosas27. Esta definición no es esencialista, pues no supone la existencia de unas propiedades características comunes a este tipo de prácticas. El conjunto de las prácticas a las que se refiere el término técnico «magia» puede variar de una sociedad a otra y, dentro una misma sociedad, de una época a otra, pues depende de cada tradición religiosa, del uso y la interpretación que los sectores dominantes hagan de ella, así como de los intereses que muevan a estos sectores en la identificación ideológica de lo socialmente rechazable. El término técnico «magia» se halla etimológicamente vinculado a una forma histórica concreta de magia28. Pro27. K. B. Stratton, Naming the Witch. Magic, Ideology and Stereotype in theAncient World, New York 2007, 15-18. 28. Sobre la génesis del concepto de magia en la antigüedad clásica y su recepción en el judaismo de la época helenístico-romana, cf. K. B. Strat-

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cede, en efecto, de la palabra griega magéia, que desde el siglo IV a.C. en adelante se refiere a las actividades atribuidas al tipo social negativo del magos. El uso del término magos entre los griegos es mucho más antiguo que el de magéia. Se remonta a los primeros contactos de las colonias jónicas con el imperio persa, careciendo originalmente de cualquier connotación negativa. En esta época, el magos no era para los griegos más que un tipo particular de especialista religioso propio de la cultura persa. Aunque esta acepción del término se mantiene en las obras historiográficas y es reivindicada por aquellos autores que identifican los conocimientos de los antiguos mágoi persas con formas exóticas o ancestrales de sabiduría, en el lenguaje común de la época helenística magos tiene ya un significado predominantemente negativo29. El magos helenístico es un experto en obtener conocimientos y poderes extraordinarios por medios ilícitos y con fines malvados o egoístas30. Podemos, pues, decir que magéia designa la magia propia de las sociedades antiguas helenizadas y magos, en su acepción negativa predominante, al tipo social que practica la magéia. En esta acepción magos es prácticamente equivalente a goés, un término traducido generalmente por «brujo» o «hechicero» y que los testimonios más antiguos relacionan con ritos mortuorios y otras formas de interacción con las almas de los muertos. En los testimonios procedentes de las épocas helenística y romana, la característica más frecuentemente atriton, Naming the Witch, 26-38, y D. Pezzpli, From Mayéia to Magic: Envisaging a Problematic Concept in the Study of Religión, en M. Laban-B. J. L. Peerbolte (eds.), A Kind of Magic. Understanding Magic in the New Testament and ¡ts Religious Environment, London-New York 2007, 3-19. 29. En Platón aparecen los dos usos. Comparar IAlcibíades 122A y República 2.364b. 30. M. Becker, Máyoi - Astrologers, Ecstatics, Deceitful Prophets: New Testament Understanding in Jewish and Pagan Context, en M. LabanB. J. L. Peerbolte (eds.), Kind of Magic, 87-106, espec. 91-99; H.-J. Klauck, The Religious Context ofEarly Christianity. A Cuide to Graeco-Roman Religions, Minneapolis 2003, 211-214.

buida al goes es su supuesta habilidad para ganar dinero, prestigio o poder engañando al pueblo sencillo. En la tradición religiosa de Israel, el rechazo oficial a prácticas religiosas foráneas no es tanto un rechazo a los métodos y fines con los que los no israelitas o los israelitas considerados marginales acceden al mundo trascendente, cuanto la prohibición intragrupal de buscar el contacto con entidades trascendentes distintas a Yhwh. Los escritos bíblicos atestiguan que las prácticas religiosas del antiguo Israel no se diferenciaban sustancialmente de las de los pueblos del entorno, y que muchas de las prácticas posteriormente prohibidas por los defensores de la centralización del culto en Jerusalén habían sido consideradas legítimas en épocas anteriores. Cuando entre el siglo III y el II a.C. el discurso contra la magéia penetra en los sectores judíos helenizados, su expresión preferente toma la forma de acusación contra los falsos profetas (pseudoprophetai), de quienes se afirma que engañan o extravían al pueblo inculto. Este tipo de acusación favorece la identificación de los pseudoprophetai con los goetes. Sin embargo, importa subrayar que en el contexto judío de la época romana el tipo de engaño que supuestamente caracteriza la práctica religiosa ilícita de los pseudoprophetai suele tener connotaciones políticas. Consiste, según las denuncias oficiales, en usar signos y prodigios para arrastrar a la gente sencilla a posiciones político-religiosas capaces de poner en peligro el orden establecido.

5. La experiencia grupal de lo trascendente: ritos y terapias religiosas Como expuse en el capítulo precedente, las experiencias de lo trascendente en EAC pueden producir cambios importantes tanto en la salud de los sujetos como en su forma de relacionarse con el entorno social. Insistía entonces en que la

En este apartado quiero volver sobre la influencia del entorno social en los efectos de las experiencias en EAC. Para ello es importante constatar la diferencia existente entre la transformación puramente individual experimentada por un sujeto en un EAC y el cambio socialmente corroborado producido por la irrupción de lo trascendente en un contexto ritual. cf. Así. las personas que rodean a un paciente pueden favorecer la sanación de una dolencia cultural en el contexto de una experiencia de lo trascendente o bien pueden bloquearla. Así. Esto no resta importancia al hecho de que cuanto mayor sea la cercanía y la sintonía del entorno social con lo experimentado en el rito. Semejante predisposición no es sino esa actitud personal que los relatos evangélicos de exorcismos y sanaciones suelen denominar «fe» {pistis). la celebración matrimonial convierte a la pareja de novios en esposos legítimos. 15-17. y es este asentimiento social lo que consolida los cambios que dichos protagonistas afirman haberse producido. conocer y tratar el mundo espiritual 79 disposición del entorno social inmediato respecto al valor de la experiencia y a los cambios que promueve juega un papel fundamental en el resultado de la misma. en el Occidente medieval. J. estos expertos suelen ser también capaces de inducir dichos estados en personas cognitiva y afectivamente predispuestas a dejarse guiar hacia el contacto con lo trascendente. más profundos y duraderos serán sus efectos transformadores. Pilch. confianza en los seres espirituales con los que supuestamente está asociado y confianza en la interpretación que ofrece de lo experimentado en el propio rito. la coronación convierte al candidato al trono en rey. Pilch. en la tradición cristiana. en el mundo antiguo la selección y purificación de un cordero lo convierte en víctima sacrificial consagrada para el culto divino. Visions and Healing. por ejemplo. Las tradiciones religiosas que valoran las experiencias en EAC como medio para establecer contacto con lo trascendente suelen disponer de ritos que facilitan ese tipo de contacto y en los cuales el grupo sanciona los cambios en la categorización social de la realidad operados o sugeridos en el curso de dichas experiencias. A los 32. Evidentemente. rito asiente de forma cognitiva. El protagonista o protagonistas de la misma tienen la seguridad de que el grupo respaldará los cambios que ellos creen haberse operado. la cercanía y la sintonía máximas se producen cuando todo el grupo participa en el rito.78 Jesús y los espíritus Acceder. emocional y práctica a la interpretación religiosa de quienes lo protagonizan. Desde el momento en que un tipo de experiencia en EAC es aceptado por un grupo como rito en el cual lo trascendente irrumpe y transforma la realidad de la vida cotidiana. Además de controlar sus propios EAC. J. Los ritos que utilizan EAC suelen desarrollarse bajo la iniciativa y dirección de expertos en espíritus socialmente acreditados. entra simultáneamente en un EAC e interpreta los contenidos de sus experiencias con una clave común32. La fe es confianza en los poderes del experto en espíritus. J. El grupo humano que reconoce el valor del 31. 171. Visions and Healing. dirigiendo ahora la atención a la cuestión de su duración en el tiempo. el proceso catequético y el bautismo convierten al creyente en miembro de la Iglesia. Los científicos sociales denominan «rito» a cualquier conjunto coherente de acciones o procesos capaces de legitimar cambios en la categorización socialmente compartida de la realidad31. Entre los cambios que muchos grupos humanos propician y sancionan a través de prácticas rituales se encuentra la superación o sanación de ciertos tipos de dolencias. ya no es necesario que siempre tenga lugar en presencia de testigos. Sobre EAC grupales. . Un rito religioso de este tipo se diferencia de una experiencia puramente individual de lo trascendente en EAC por el hecho de estar socialmente corroborado. en la cultura europea actual. J.

La capacidad de estas formaciones para integrar satisfactoriamente a personas socialmente desintegradas sugiere que en su interior rigen valores. conocer y tratar el mundo espiritual 81 ritos orientados a este fin los denominaremos «ritos terapéuticos». el asentimiento del entorno humano resulta especialmente importante. y a los expertos en espíritus que los dirigen. En un rito exorcista. Así. «terapeutas religiosos». Ahora quiero subrayar su influjo en la duración de los propios efectos terapéuticos. Tales efectos se concretan en cambios y reajustes en el entramado de relaciones físicas y psicosociales que insertan al individuo en su entorno vital. la fe del paciente y del grupo humano que le rodea constituye la condición óptima para que el experto en espíritus induzca en todos ellos EAC capaces de provocar reajustes positivos en el organismo del paciente y en el entramado de relaciones que le vinculan con los ahí presentes y con los colectivos sociales por ellos representados. Sólo así habrá posibilidad de que esos efectos sean duraderos. pero si no existe al menos un pequeño grupo de personas que reconozca y sancione tal experiencia de lo trascendente.80 Jesús y los espíritus Acceder. Un individuo puede experimentar una vocación profética en un contacto con la divinidad en un EAC. A aquellos ritos terapéuticos que requieren la intervención de la realidad trascendente a través de EAC los llamaremos «terapias religiosas» o «ritos terapéutico-religiosos». le será a la vez otorgada la salud. Aunque el factor que de forma inmediata propicia estas modificaciones es una experiencia religiosamente interpretada en un EAC. a menos que estos descubrimientos se ritualicen. Esto sólo será posible si al menos el entorno social inmediato en el que se inserta la trata como a una persona perdonada. Pero para conservarla necesitará que su posterior experiencia cotidiana corrobore de forma permanente ese perdón. . En el próximo capítulo me referiré a ellas con más detenimiento. «perdonan) significa «levantar el castigo». Por el momento sólo considero necesario señalar que. En los ritos terapéutico-religiosos. Uno de los tipos de terapias religiosas en las que más claramente se manifiesta la intervención de seres espirituales es el exorcismo. la persona poseída es liberada del espíritu que la controla o limita gracias a los poderes que sobre él tiene el experto en espíritus que actúa como exorcista. el individuo en cuestión no podrá ejercer como profeta. En la práctica de las terapias religiosas. estas formaciones sociales tienen la función de ofrecer a los pacientes un entorno humano donde los ritos terapéuticos puedan resultar exitosos. aparte de otros posibles objetivos. de aquí su carácter marginal. su permanencia depende de que el contexto social en el que se reinserta el paciente corrobore el nuevo estado de cosas y esté dispuesto a mantenerlo. criterios cognitivos y tipos de interacción social distintos a los de la sociedad de su entorno. No es infrecuente que expertos en espíritus procedentes de contextos religiosos poco institucionalizados exploren y descubran nuevas formas de comunicación con seres trascendentes y que obtengan a través de ellas poderes y conocimientos con los que influir en la realidad cotidiana. Éste obtiene tales poderes de su espíritu protector. La importancia que la actitud del entorno humano tiene en los efectos a corto y largo plazo de las terapias religiosas nos ayuda a comprender por qué dichas prácticas aparecen muchas veces vinculadas a ciertos tipos de formación social de carácter marginal. que lógicamente debe ser más poderoso que los espíritus exorcizados. La condición que convierte uno de estos descubrimientos en rito es que el contexto humano lo reconozca y sancione sus efectos. Ahora bien. En un apartado anterior me he referido a la influencia de este asentimiento en la configuración de las experiencias en EAC que favorecen los procesos de sanación. a la persona a quien en una experiencia de lo trascendente se le perdonan las faltas por las que un espíritu central la castigó con una dolencia. su impacto sobre esa realidad no pasará de ser efímero.

sobre la vida cotidiana individual.4 LA MORAL. En este capítulo quiero mostrar los modos principales en que estas creencias influyen y son utilizadas en la acción política y en la configuración de la vida social. En las sociedades tradicionales que constituyen el objeto de nuestro estudio. 1. entre los grupos humanos preindustriales la creencia en una realidad trascendente poblada por espíritus tiene importantes repercusiones sobre la salud de muchos de sus miembros y. Ambigüedades intrínsecas al fenómeno de la posesiónespiritual Ninguna reflexión sobre los posibles usos políticos del fenómeno de la posesión puede evitar plantearse hasta qué punto es necesario presuponer en todos o algunos de los sujetos implicados actitudes manipuladoras. mucho más allá del estrecho círculo personal. Los efectos de creer en la acción de los espíritus sobre las personas se extienden. sin embargo. LA POLÍTICA Y LOS ESPÍRITUS De acuerdo con lo expuesto en las páginas precedentes. Esta cuestión no debe considerarse equivalente al problema de determinar hasta qué punto un sujeto o un sector social cree verdaderamente en los espíritus poseedores o sólo finge hacerlo movido por sus propios intereses. por tanto. la inmensa ma- .

una posesión nega- tiva puede estar causada por un espíritu periférico que selecciona a sus víctimas de forma arbitraria y caprichosa. Inversamente. al consumo de sustancias o al fraude. Un análisis de las actitudes manipuladoras posibles ante el fenómeno de la posesión debería. Entre las posesiones consideradas auténticas también pueden surgir dudas acerca de la identidad del espíritu poseedor y del objetivo que dicho espíritu persigue. y se vale de este presupuesto cognitivo para interpretar numerosos aspectos de su experiencia. pero también podrían ir más lejos poniendo en duda el compromiso de ese espíritu central con el bien de todo el grupo. Como se irá poniendo de manifiesto a lo largo de esta exposición. pertenecientes casi siempre a círculos intelectuales muy minoritarios (cínicos. la sustitución del espíritu de Cristo por el de otras figuras proféticas en muchas religiones africanas que se inspiran en el cristianismo. Sólo un número reducido de personas. pero que también podrían deberse a trastornos orgánicos. no es impensable que algunos sectores populares se atrevan a cuestionarla. 2) las razones que hayan podido contribuir a provocarla. Si se trata de un mensaje de liberación para los oprimidos. situarse en el contexto de una cultura donde tanto los manipuladores como los manipulados asumen la existencia de una realidad espiritual capaz de producir efectos significativos. Hay estados de descontrol que parecen posesiones. pues. Por ejemplo. En situaciones de estabilidad sociocultural dicho veredicto bien podrá ser aceptado por la mayoría de la población subordinada. Estos sectores podrían dudar de la honradez o capacidad interpretativa de las élites. Existen casos de posesión cuya autenticidad está clara. pero rechazan la figura de Cristo por considerarlo el dios . la política y los espíritus 85 yoría de la gente cree sinceramente en la existencia de seres espirituales capaces de poseer a las personas. Sin embargo.84 Jesús y los espíritus La moral. o ser el resultado del designio de un espíritu central que castiga la mala conducta de la víctima dejando que otros espíritus. el uso político de la creencia en los espíritus no se basa en fingir una creencia. y 3) la identidad o tipo del espíritu poseedor. 1. Ésta última alternativa suele aparecer asociada al nacimiento de movimientos populares revolucionarios o separatistas que prefieren adoptar como espíritus protectores a espíritus diferentes de aquellos que protegen a las élites y legitiman el statu quo'. Así. epicúreos). los méritos o deméritos de la persona poseída. incluso dramáticos. si el espíritu que habla a través del profeta condena las infracciones de la moral en la cual se funda el orden vigente. por ejemplo. lo consideraba con escepticismo o lo rechazaba. la posean. pero en momentos de crisis cultural o división social. En el conjunto de la población subordinada al antiguo dominio de Roma. el contenido del mensaje que pronuncia un profeta poseído determina en gran medida las opciones interpretativas adoptadas ante él por cada grupo de interés. los sectores subordinados preferirán pensar que se trata de un espíritu central con autoridad moral al que las élites en el poder pretenden silenciar. o el comportamiento arbitrariamente malévolo de algún espíritu periférico. como la voluntad graciosa de espíritus centrales. Así. malignos o caprichosos. este presupuesto era patrimonio común de todas las tradiciones culturales y de todos los niveles sociales. en la vida cotidiana. pero que pueden atribuirse a diferentes tipos de causas. por ejemplo. sino en utilizar para beneficio propio las ambigüedades interpretativas que dicha creencia posibilita. lo más probable es que las élites en el poder identifiquen al espíritu poseedor con un espíritu mentiroso. las élites reconocerán fácilmente en él a un espíritu central. Ante cada uno de ellos es pertinente preguntar por: 1) la autenticidad de la posesión. Tales ambigüedades interpretativas inherentes al fenómeno de posesión se refieren fundamentalmente al diagnóstico de casos concretos. sectoriales o ideológicos. enemigo de la comunidad. Las diferentes respuestas que el entorno social da en cada caso a todas estas cuestiones suelen estar íntimamente relacionadas con intereses personales.

Consecuentemente. M. pero también es posible que esté actuando bajo el impulso de un espíritu que se ha solidarizado con su situación y le ha impulsado a rebelarse contra su opresor2. puesto que es de conocimiento común que los espíritus pueden aliarse con personas. por tanto. I. aunque sólo sea parcialmente. 113-115. Lewis. Esto les permite utilizar en beneficio propio algunos de los efectos colaterales de las posesiones que padecen3. 2. Barcelona 1965. todos los grupos humanos que creen en la posesión espiritual reconocen la posibilidad de casos fingidos. sectores sociales o grupos de interés y promover sus causas a través de posesiones. 2. así como formas concretas de ejercer el poder. es el medio o instrumento elegido por dicho espíritu para interactuar con el mundo de los hombres. 71ss. Beneficios indirectos e interpretaciones interesadas de la posesión: tipos generales El grupo humano que identifica al espíritu causante de una posesión positiva concreta con uno de sus espíritus centrales se encuentra por eso mismo predispuesto a interpretar las actitudes del poseso como manifestación de la voluntad o de la presencia de un ser superior comprometido con el bien del grupo. M. La posesión positiva por espíritus centrales puede ser utilizada. para legitimar programas cultuales. ese mismo tipo de visión cultural del mundo permite dar razón de muchos casos en los que el sujeto poseído controla total o parcialmente su estado y actúa en connivencia con el espíritu que le posee. La relativa inmunidad moral que protege al poseso puede ser intencionadamente aprovechada por personas que fingen estar poseídas con el fin de satisfacer deseos socialmente ilegítimos o de conseguir la aceptación social de sus propios proyectos. bas explicaciones serían coherentes con la visión del mundo compartida por la cultura a la que pertenecen tanto el siervo como el señor. morales o políticos. . sobre su forma de actuar. Este entorno tiene derecho a evaluar el grado de implicación o connivencia que el poseso haya podido tener en las circunstancias que han desembocado en su actual estado de posesión. los criterios culturales utilizados para valorar las manifestaciones concretas del fenómeno no exigen la identificación de todos los casos beneficiosos para el poseso como casos fingidos. La persona poseída actúa total o parcialmente sometida a la voluntad del espíritu que la posee. promoviendo normas o creencias religiosas que limiten la posesión por espíritus centrales a sus propios aliados políticos o restrinjan el 3. Lanternari. De hecho. Sin embargo. Amde los colonizadores: V. no puede ser juzgada con los mismos criterios morales que operan en la vida cotidiana de su entorno social. la política y los espíritus 87 La posesión se distingue de otras formas de contacto con el mundo espiritual por el énfasis que la comprensión cultural del fenómeno pone en la ausencia o limitación de la responsabilidad moral atribuible al poseso.86 Jesús y los espíritus La moral. pero debe tener en cuenta sobre todo el carácter y el poder del espíritu que en el presente lo posee. Pero también existen casos ambiguos en los cuales las víctimas de posesiones reiteradas consiguen familiarizarse con el espíritu que les acosa y aprenden a influir. Los ejemplos más claros y relevantes de esta situación son precisamente los estados de posesión controlada a los que voluntariamente acceden los expertos en espíritus. Normalmente las élites gobernantes intentan controlar esta fuente de legitimación. Así pues. I. Ecstatic Religions. Por otra parte. Movimientos religiosos de libertad y salvación de los pueblos oprimidos. 30. Ecstatic Religions. un siervo oprimido que en un supuesto estado de posesión se comporta agresiva o descaradamente con su señor podría estar fingiendo. Lewis.

donde los enemigos de Jesús pretenden desacreditar su enseñanza acusándole de estar poseído por un demonio. I. En las religiones más institucionalizadas. la posesión positiva por espíritus centrales suele producirse con mucha más frecuencia y afecta a sectores mucho más amplios de la sociedad. Mediante esta estrategia interpretativa se pretende deslegitimar las demandas que el mundo espiritual pudiera realizar a través de posesos pertenecientes a sectores subordinados. por lo que las experiencias de posesión que les afectan suelen ser oficialmente atribuidas a espíritus periféricos. un espíritu periférico o previamente desconocido puede asumir el patronazgo del movimiento y convertirse en su espíritu protector. En aquellos casos en que los partidarios de la renovación propugnan cambios claramente incompatibles con la moral tradicional defendida por los espíritus centrales. 170-177. quienes se oponen al programa político-religioso del movimiento suelen intentar deslegitimarlo atribuyendo esas posesiones a espíritus periféricos mentirosos y malintencionados. es decir. la política y los espíritus 89 abanico de temas acerca de los que supuestamente pueden pronunciarse dichos espíritus. 14-20. A los miembros de sectores subordinados raramente se les reconoce esta aptitud. Aunque no nieguen la posibilidad del fenómeno. manifiesta su poder y elige a quienes en adelante serán sus intérpretes privilegiados. más desconfianza manifiestan sus gobernantes y especialistas religiosos frente a las posesiones por espíritus centrales. especialmente entre sus líderes. un espíritu periférico para el judaismo de su tiempo. sólo se permiten las posesiones positivas por espíritus centrales en contextos rituales rígidamente estructurados. cada grupo de interés defiende su posición por medio del debate religioso sobre la identidad de los seres espirituales que supuestamente alientan la renovación. Lewis. Un ejemplo claro de este tipo de situación en la tradición evangélica lo hallamos en la controversia descrita en Jn 7. la mayoría de las personas consideradas aptas para ser poseídas por espíritus centrales pertenecen a los niveles sociales superiores cercanos al poder. a espíritus no comprometidos con el bien del grupo o incluso opuestos a él. M. . En resumen. y tan sólo se otorga validez a aquellas manifestaciones espirituales que corroboran la doctrina tradicional4. Ecstatic Religions. El tipo de proceso sociorreligioso en el que un espíritu peri- férico o desconocido es adoptado por un colectivo marginal como su espíritu central suele ir precedido por un florecimiento inusual de posesiones en el interior del propio colectivo mediante las cuales el espíritu se da a conocer. Por el contrario. En los grupos estratificados. en un número importante de casos funciona como cauce privilegiado para la promoción religiosa. social y/o política de personas procedentes de colectivos subordinados. puede ser antropológicamente interpretada como un proceso de este tipo.88 Jesús y ¡os espíritus La moral. Muchos movimientos religiosos de renovación adquieren legitimación ante sus simpatizantes gracias a las experiencias de posesiones centrales positivas que se manifiestan entre sus miembros. es decir. De hecho. En grupos con formas institucionales más flexibles o en aquellos que atraviesan periodos de crisis institucional. procuran limitar su potencial impacto innovador exigiendo condiciones muy restrictivas para reconocer su autenticidad. Algunos estudios recientes revelan que la experiencia de posesión por el Espíritu Santo (o el espíritu de Jesús) constituyó un factor importante a la hora de legitimar 4. poseídas por el espíritu de Jesús -un espíritu marginal o desconocido fuera de Palestina-. Como ejemplo a destacar en la historia del cristianismo primitivo cabe mencionar la proliferación de los fenómenos extáticos en el sector femenino de algunas comunidades postpascuales. Cuanto más rígida y estable es la estructura de un grupo. La exaltación carismática de las comunidades paulinas.

A estas personas se las puede fácilmente acusar de utilizar el poder de los espíritus que controlan o con los que están aliados para conseguir objetivos malvados o egoístas. El poder de significar de las mujeres en las comunidades de Pablo. recomposition de pratiques anciennes et transformation du champ religieux guatémaltéque. Heize (ed. Cuando la inocencia del poseso y de los suyos resulta evidente o no les interesa a dichas autoridades cuestionarla. Invocation and Ritual Healing in Santal Society. las causas más frecuentes de las posesiones negativas serían las transgresiones previamente cometidas por las propias víctimas u otras personas cercanas a ellas contra la moral grupal vigente. Chaumeil (eds. espec. M. 5. los espíritus centrales se valdrían de los posesos para hacer públicamente evidente el fracaso de dicho orden y la ineptitud o perversidad de los dirigentes.-I. The Power ofthe Hysterical Woman. en C. Ecstatic Religions. protectores de dicha moral. 199-201. S. Mahapatra. habrían condenado a los culpables. 258-264. de la Perriére . Por otra. Entre las personas más vulnerables a este tipo de estrategia están aquellos expertos en espíritus que mantienen posiciones críticas frente al statu quo o que proceden de sectores marginales. pues. espec. Según esta interpretación. más que el castigo al que los espíritus centrales. Las únicas causas posibles de las dolencias son: 1) castigos de los dioses o espíritus centrales. cf. A estos colectivos les interesa interpretar las posesiones negativas que afectan a sus miembros como expresión del rechazo total o parcial que los espíritus centrales sienten respecto al orden social impuesto por sus superiores. Lewis. 2) espíritus malignos. B. con el fin de adoptar las estrategias más convenientes para tratar a los posesos. la persona poseída queda total o parcialmente impedida para cumplir adecuadamente sus funciones sociales. en D. Según aquéllas. E. . obstaculizando el buen funcionamiento de la vida en común. No es. las posesiones negativas también pueden estar al servicio de intereses personales o sectoriales. 7. Bernabé (ed. San Rafael CA 1989. Estévez. pues. o 3) las malas artes de los brujos. La preocupación que las posesiones negativas producen en las autoridades es un arma en manos de los colectivos subordinados. negando que los espíritus malignos puedan actuar sin el consentimiento de los espíritus centrales. Y. Por una parte.J. pues su capacidad reconocida para controlar espíritus puede utilizarse para fundamentar las sospechas7. Por lo general las autoridades se resisten a aceptar que los problemas y conflictos sociales provocados por los posesos puedan ser un castigo de los espíritus centrales dirigido contra ellas. cf. Cambridge 1996. Aparte del daño que normalmente infligen a la víctima. cf. Estella 2007. la responsabilidad por la situación suele atribuirse a personajes incómodos a los que se acusa de practicar la magia o la brujería6. Pédron-Colombani. Existen culturas que niegan la posibilidad de dolencias producidas por causas naturales.90 Jesús y los espíritus La moral. Como ya he sugerido a través de algunos ejemplos. I. Lapolitique des esprits. en R. el comportamiento agresivo e irrespetuoso que en muchos casos manifiesta revela que el espíritu poseedor rechaza o desprecia la autoridad vigente y el orden establecido. este tipo de posesiones se caracteriza por los perjuicios que ocasiona a la estabilidad del grupo. extraño que los individuos y sectores implicados en el mantenimiento del statu quo se preocupen por conocer la identidad y los poderes de los espíritus que actúan sobre la gente.-P. Mujeres con autoridad en el cristianismo antiguo. 49-90. Para un estudio de este fenómeno en las comunidades de origen o tradición paulinos. la política y los espíritus 91 el ejercicio de funciones de responsabilidad por parte de las mujeres en el cristianismo primitivo5. 6.).). 83-89. MacDonald. y procuran desviar la culpa hacia otros individuos o colectivos. La posesión no sería. Early Christian Women and Pagan Opinión. Proceedings ofthe Fifth International Conference on the Study of Shamanism and Altérnate Modes of Healing. Algunos grupos de interés reducen la segunda posibilidad a la primera. entre los cuales suele producirse el mayor número de casos. S.). En este contexto se presupone que los espíritus implicados son a su vez espíritus periféricos o malvados. Aigle . que calificaremos de «revolucionaria». 117-122. M. 187-207.B. Pentecótisme.

este hecho de experiencia puede ser entendido por el terapeuta desde dos perspectivas de interpretación fundamentalmente divergentes. cambiarán de interpretación y dirigirán su afán a buscar culpables. los exorcistas son expertos en espíritus. Terapeutas religiosos morales. En consecuencia. Le 11. como tampoco ningún otro miembro del grupo. En segundo lugar. a las élites también les interesa legitimar su estatus privilegiado con actitudes de patronazgo. De acuerdo con los conceptos y explicaciones expuestos en las páginas precedentes. 24.92 Jesús y los espíritus La moral. pues. 15). las disculpa de cualquier acción incorrecta o conducta excesiva. El poseso no sería. culpable de lo que le ocurre. Ahora bien. o sea. ocasiona conflictos graves o se vuelve demasiado agresivo. Asimismo. En primer lugar. Según esta versión. Éste es. el sentido de las acusaciones expresadas en las diversas versiones evangélicas de la llamada «controversia de Belcebú» (Me 3. En condiciones de estabilidad política. y por tanto los más afectados por dolencias culturales. las autoridades pueden considerar conveniente aceptar esta interpretación. Todo terapeuta religioso sabe por experiencia que el éxito de un rito de sanación y la duración de sus efectos dependen en muy gran medida de las relaciones sociales e interpersonales que a partir de entonces se establezcan entre el paciente y su entorno humano. Según la primera. los colectivos subordinados tienen escasas posibilidades de hacer valer la tesis que responsabiliza a las autoridades de las posesiones negativas. la política y los espíritus 93 pues los espíritus centrales protectores de la moral establecida nunca se prestarían a tales prácticas. 22. sí facilita a las personas poseídas la obtención de algunos beneficios parciales o indirectos. puedan expresar su agresividad y descontento. Al fin y al cabo. espíritus malévolos y caprichosos no comprometidos con el bien del grupo. todos deberían sufrir con resignación las disfunciones sociales que ocasionan estas víctimas y procurarles las atenciones y terapias necesarias para recuperarlas. amorales y revolucionarios Entre las personas más claramente implicadas en la interpretación y el uso político de las posesiones destacan los exorcistas. En caso contrario es muy difícil evitar la recaída. En la medida en que ponen esta capacidad al servicio de quienes padecen dolencias causadas por posesiones negativas. 3. No obstante. Mt 12. de los hechos. El entorno social proporciona más apoyo y comprensión a la persona afectada por una dolencia cultural atribuida a una posesión periférica que a quien supuestamente la sufre como castigo por sus propios pecados. aún disponen de otra versión coherente del fenómeno con la que contrarrestar los argumentos oficiales que culpabilizan a las víctimas. promueve actitudes tolerantes y compasivas hacia ellas. capaces de utilizar los poderes que reciben de sus espíritus patrones o aliados para controlar espíritus poseedores de rango inferior. la bondad del entorno social es incuestionable y por . pueden ser considerados como una clase especializada de terapeutas religiosos. Aunque esta interpretación no aspira a forzar cambios significativos en la vida social. que denominaremos «compasiva». por ejemplo. Si esas relaciones corroboran de forma armoniosa y satisfactoria la experiencia sanadora incoada en el rito. la probabilidad de una recuperación permanente aumenta. Pero si el fenómeno se propaga. Ante casos puntuales y no demasiado disruptivos de posesiones negativas. en la que los enemigos de Jesús atribuyen su poder para hacer exorcismos a su alianza con el jefe de los demonios. los espíritus implicados en los casos de posesión negativa son casi siempre espíritus periféricos. la indulgencia que la sociedad está obligada a manifestar con quienes considera víctimas de espíritus periféricos deja una vía abierta para que los colectivos más oprimidos.

pero satisfactorio. el perdón de los espíritus centrales expresa la disposición de la sociedad a recibirle. La segunda perspectiva es sensible a las necesidades e intereses de los colectivos menos privilegiados. es decir. pues evitan interpretar el sufrimiento de las víctimas de posesiones negativas en términos de retribución moral. En su calidad de expertos en espíritus. Ecstatic Religions. donde poder reintegrarse. I. indagan las faltas que haya podido cometer para ver si es o no culpable de su estado. aquella que considera a la víctima culpable de su propio sufrimiento. supuestamente. nos permite distinguir y contrastar dos tipos fundamentales de terapeutas religiosos: los terapeutas defensores del statu quo. La dinámica de confesiones y denuncias que caracteriza la praxis de los exor8. Para esta perspectiva. sugiere que ejercía este tipo de papel en algunas de sus comunidades. No resulta infrecuente que en sus rituales terapéuticos se exija al paciente la confesión de sus culpas y que el terapeuta implore a los espíritus centrales su perdón. Esta coincidencia entre cada una de las perspectivas terapéuticas analizadas y los respectivos intereses de las élites por un lado. la política y los espíritus 95 tanto el esfuerzo por lograr una inserción armoniosa en dicho entorno corresponde únicamente al paciente. y la salud equivale al levantamiento del castigo-dolencia y se mide por la capacidad del paciente para cumplir con las expectativas sociales. A los primeros los denominaremos «terapeutas morales». A los segundos los calificaremos de «a-morales». M. 12. la bondad de las estructuras sociales no es incuestionable. esta perspectiva puede servir para reforzar la interpretación compasiva de las posesiones negativas y favorecer la creación de formaciones sociales marginales capaces de ofrecer a los posesos un contexto humano limitado. Los terapeutas religiosos morales suelen pertenecer a sectores sociales privilegiados o a las clientelas de quienes ejercen el poder. y en caso negativo intentan identificar al «brujo» causante del mal8. que culpan a las víctimas de posesiones negativas. La primera perspectiva es coherente con los intereses de las élites sociales y las autoridades. es decir. Para los terapeutas que mantienen este punto de vista. 5. pues el entramado de interacciones personales donde se inserta el paciente está implicado en el origen de los conflictos que han generado su dolencia e impiden su recuperación permanente. entiende que el reajuste saludable entre el paciente y su entorno social exige cambios por ambas partes. . 10. dispondría de argumentos para alinearse con las interpretaciones más revolucionarias de las posesiones negativas. En situaciones normales.94 Jesús y los espíritus La moral. El paciente que se autoinculpa expresa de este modo su disposición a reasumir el papel y las funciones que la sociedad le había asignado. y de los sectores subordinados por otro. Lewis. pues con su práctica terapéutica contribuyen al mantenimiento de la moral grupal vigente sancionada por los espíritus centrales. El lenguaje de Pablo en 1 Cor 2. y los terapeutas críticos con el statu quo. por cuanto ni siquiera considera la posibilidad de modificar el statu quo. los exorcistas morales ejercen en algunos contextos la función de juez: disciernen qué tipo de espíritu posee a una persona. Se alinea además con la interpretación preferente que estos sectores dan a las posesiones negativas. La segunda perspectiva. La identificación de éste suele basarse en las denuncias forzadas del espíritu que posee a la víctima y que. 158-162. 2. En situaciones de crisis. que no encuentran en ese statu quo las condiciones necesarias para poder participar de forma satisfactoria y saludable en la vida social. con aquellas que ven en este fenómeno socialmente estresante la expresión del rechazo que los espíritus centrales sienten hacia las autoridades. 150-152. 144s. conoce al brujo bajo cuyas órdenes actúa. 3. por el contrario. que las exculpan. la sanación estriba en que el paciente vuelva a ser capaz de ocupar el lugar y ejercer las funciones que la sociedad le había asignado antes de enfermar.

Cf. y en torno a exorcistas amorales que acogen a las personas afectadas y organizan para ellas sesiones periódicas de exorcismos". haciendo necesaria la repetición del rito. Hell. 29-33. 64. Ecstatic Religions. Horton. En épocas de crisis económica o social.96 Jesús y los espíritus La moral. No asocian la dolencia al pecado individual ni indagan en la conciencia moral del paciente. El terapeuta religioso amoral que en estas circunstancias irrumpe en la escena política suele interpretar la magnitud inusual del sufrimiento y el desorden presente como un castigo de los espíritus centrales a la clase dirigente. 157s. cambios que sólo inducen mejorías transitorias en los pacientes. Types of Spirit Possession in Kalabary Religión. The Devils ofLoudun. por lo que no es raro que acaben sus días en el exilio. Aunque la sociedad de su entorno entiende a los grupos terapéutico-rituales como asociaciones religiosas con fines 10. Los demonios exorcizados dejan a sus víctimas. el caso histórico narrado por A. mente su protesta y/o ser objeto de un cuidado o una atención especiales. las posesiones por espíritus periféricos proporcionan a los individuos más negativamente afectados la posibilidad de expresar indirecta9. cuando las dolencias de todo tipo se ceban entre los colectivos más vulnerables. es el de las posesiones reiteradas producidas por espíritus periféricos especializados en agredir a mujeres -fundamentalmente jóvenes casadas o adolescentes en edad casadera-. muy extendido entre las sociedades patriarcales y al que ya hemos hecho alusión. Su actitud crítica frente al statu quo los convierte en personajes molestos para todos cuantos defienden la moral que lo legitima. 92-99. Los grupos terapéutico-rituales son formaciones sociales de carácter relativamente marginal cuya finalidad original reside en proporcionar atención exorcista adecuada a las víctimas de posesiones periféricas reiterativas específicas. 1. Huxley. Spirit Mediumship in África. London 2005. Grupos terapéutico-rituales En sociedades donde las estructuras generadoras de desigualdad son muy rígidas y estables. sentenciados por los tribunales o linchados por las clientelas populares de los poderosos. 11. Los tipos de posesiones periféricas más fácilmente adaptables a estos usos suelen manifestarse en forma de dolencias crónicas o de ataques reiterativos. Lewis. London 1969. B. Beattie-J. 4. en J. Cf. Su bajo estatus social les hace especialmente vulnerables a las acusaciones de brujería que las élites lanzan contra ellos. otro ejemplo mencionado por este autor son los cultos de posesión practicados por los esclavos negros cristianizados en el Caribe (p. espec. no es raro que la actitud crítica de algunos terapeutas amorales se convierta en un rechazo explícito de las instituciones y autoridades. Possession et chamanisme. también R. Antes o después reiteran sus ataques. pero casi nunca de forma permanente. un colectivo subordinado que en las sociedades tradicionales tiene muy pocas oportunidades o esperanzas de emancipación10. la política y los espíritus 97 cistas morales puede ser fácilmente manipulada y degenerar en «caza de brujas»9. Middleton (eds. I. Ecstatic Religions.). M. . El carácter endémico y reiterativo de las posesiones tratadas en estos grupos indica que el contexto social no asume de forma general y permanente los cambios cognitivos. Un ejemplo típico. M. A los exorcistas amorales en particular se les suele hacer responsables de provocar aquellos casos de posesión negativa en los que no es posible culpabilizar a las víctimas ni a sus allegados. Suelen aparecen en contextos sociales afectados por formas endémicas de este tipo de posesión. 14-49. Los terapeutas religiosos amorales proceden generalmente de colectivos subordinados o de sectores marginales de la sociedad. Lewis. 104s). valorativos. morales y emocionales que los participantes experimentan durante el rito exorcista.

se sirven de los conocimientos aprendidos en esta experiencia de sufrimiento y lucha para liberar. M. en una etapa anterior de su vida. Historia y etnología de los movimientos mesiánicos. No obstante. Movimientos religiosos. y muchos más han conseguido acreditar sus pro- puestas de cambio ante la gente gracias a los actos taumatúrgicos que han sabido realizar12. No es raro que logre guiar a algunos pacientes en el aprendizaje del control de espíritus y que cree en torno a sí un grupo de discípulos exorcistas. aunque no sea más que a escala reducida. N. el conjunto de personas que se reúne alrededor del exorcista proporciona a los pacientes un entorno protector capaz de amortiguar el impacto negativo que sobre ellos ejerce la sociedad. tenemos constancia de la orientación terapéutica que informa numerosas prácticas rituales y morales promovidas por muchos movimientos religiosos de renovación. estos movimientos no se conforman con crear islas de solidaridad donde el alivio de las dolencias se experimenta sólo de forma temporal o intermitente. la investigación histórica y antropológica reseña un número muy importante de casos en los que ambos tipos de fenómenos socioculturales aparecen estrechamente unidos. Finalmente. entre los miembros y seguidores más fieles suele ser posible encontrar personas que en algún momento de sus vidas se beneficiaron de los poderes terapéuticos de los líderes. Sin embargo. The Pursuit ofthe Millenium. el tipo de entramado humano que puede sostener de forma intermitente la recuperación de los posesos. ofrece. especialmente en contextos de colonización.98 Jesús y los espíritus La moral. Reforma y revolución en las sociedades tradicionales. Todos estos datos parecen indicar que muchos movimientos de este tipo han surgido o se han afianzado gracias a que sus líderes han sabido visibilizarlos como entornos humanos en expansión donde los enfermos y poseídos podían integrarse y abrigar la esperanza de una sanación con efectos permanentes. aunque sólo sea temporalmente. Con frecuencia. México 1969. en la mayoría de los casos funcionan como grupos voluntarios de solidaridad y autoayuda. I. espíritus y movimientos religiosos populares de renovación Los movimientos religiosos de renovación social constituyen una categoría sociológica muy amplia cuya variedad desborda el panorama limitado de las formaciones sociales relacionadas con la sanación religiosa y la posesión espiritual. 5. Habiendo aprendido a controlarlos. sino que pretenden estar asistiendo a la transformación total de la sociedad. La conexión antropológica que creo poder distinguir entre la dinámica de los movimientos religiosos populares de renovación y el ansia de los colectivos desfavorecidos por lograr la salud duradera no ha sido puesta a prueba por ninguna investigación histórica y etnológica exhaustiva. los exorcistas amorales que dirigen los grupos terapéutico-religiosos han sufrido ellos mismos. a los posesos que acuden a él. Pereira de Queiroz. En estos casos. Si entre los fundadores y organizadores de este tipo de movimientos los expertos en espíritus son relativamente frecuentes. Barcelona 1965. Sabemos. que entre los iniciadores de movimientos religiosos de renovación social conocidos. Salud. Cohn. en efecto. V Lanternari. London 1957. el ataque del mismo tipo de espíritus que tratan en sus pacientes. La mayoría de estos movimientos reivindican la autenticidad y el valor de una experiencia reli12. . A diferencia de los grupos terapéutico-rituales. una proporción importante han empezado su actividad pública como expertos en espíritus y sanadores religiosos. la política y los espíritus 99 exclusivamente terapéuticos. de las grandes obras que estudian movimientos sociales de inspiración religiosa originados en colectivos subordinados podemos extraer algunas caracterizaciones que refuerzan la lógica de dicha conexión.

no resulta extraño que las experiencias valoradas por estos movimientos y las acciones extraordinarias realizadas por sus líderes tiendan a contrarrestar precisamente la precariedad. y aumentar las probabilidades de recuperación o readaptación a la vida social. La posibilidad de que esos efectos sean permanentes es normalmente remota. la dependencia y la vulnerabilidad. que se acredita a sí misma a través de experiencias de contacto con la realidad trascendente y mediante acciones extraordinarias. necesidades e intereses propios de los colectivos sociales menos favorecidos. se convier- . Aparte de los pequeños alivios accesibles a través de los conocimientos empíricos de la medicina popular y de los cuidados que proporcionan las familias. algo que la precariedad y falta de autonomía de estos sectores raramente puede garantizar. El poder y la riqueza permiten acceder a recursos materiales y humanos para paliar el sufrimiento. Las élites sociales no sienten la necesidad de modificar el statu quo porque su mantenimiento les asegura el poder para gestionar de la forma más conveniente posible las condiciones en las que viven la enfermedad. el movimiento se siente con la libertad de reinterpretarla desde las vivencias. Si tenemos en cuenta que lo que fundamentalmente caracteriza la vida cotidiana de los colectivos subordinados es la precariedad. la política y los espíritus 101 giosa propia. Como sucede con toda experiencia de lo trascendente. bajo determinadas circunstancias políticas. la precariedad. no todos son igualmente vulnerables. que el contexto humano inmediato del paciente cambiara y corroborara las experiencias sanadoras de los rituales. y que el deseo de satisfacer esta carencia juegue un papel mucho más central en la expe- rienda popular de lo trascendente que en la vida religiosa de los estratos sociales superiores. No es. Los colectivos subordinados. sin embargo. pues requeriría. por consiguiente. como ya hemos visto en páginas anteriores.100 Jesús y los espíritus í a moral. obtener atención y cuidados. pues. A pesar de que la enfermedad afecta a todos los estratos de la sociedad. la falta de poder y la vulnerabilidad que tan bien conocen sus miembros. que existan ejemplos de cultos terapéuticos tradicionalmente practicados por sectores sociales subordinados que. la experiencia religiosa popular arranca pero al mismo tiempo se opone o contrasta con la experiencia de la vida cotidiana. extraño que la falta de salud esté presente de una forma más dolorosa y constante en las vidas de los colectivos subordinados que en las de las élites gobernantes. pero la esperanza de que se extienda al conjunto de la sociedad y se consolide sólo parece posible en el seno de un movimiento religioso de renovación. Dicho en otras palabras. las diferencias en la forma en que unos y otros sectores viven la enfermedad se corresponde con las diferencias que hemos constatado en sus respectivas perspectivas terapéuticas. Por el contrario. De ahí la relevancia que en este contexto tienen las experiencias de sanación y las manifestaciones de poder sobre los espíritus malignos. estas gentes sólo pueden contar con el efecto temporal de las terapias religiosas dispensadas por los terapeutas religiosos populares. No sorprende. Aunque el tipo de experiencia reivindicado suele tener sus raíces en el contexto más amplio de las creencias y prácticas religiosas compartidas con el resto de la sociedad. suelen verse obligados a vivir la enfermedad en unas condiciones impuestas por un orden y una dinámica social que no tienen en cuenta sus necesidades e intereses. Este cambio se realiza de forma limitada e intermitente en el contexto ritual y solidario de los grupos terapéutico-religiosos. la dificultad para adaptar el entorno a las limitaciones personales y la falta de autonomía a la hora de elegir la actividad laboral y los ritmos de trabajo agravan las dolencias y obstaculizan la sanación. Significativamente. la eficacia de las intervenciones del mundo espiritual en favor de la salud de los colectivos menos privilegiados está indisolublemente vinculada al cambio político y social.

en G. Lewis. Les damnés de la ierre. y haber encontrado alivio en prácticas o formas de vida alternativa. casi sin quererlo. Ecstatic Religión. El personal sanitario en ellas implicado se ha hecho consciente de que sus esfuerzos puntuales y personalizados sólo podrán extenderse y producir efectos positivos duraderos si el entorno social cambia de forma congruente14. SEGUNDA PARTE POSESIÓN ESPIRITUAL Y PRÁCTICA EXORCISTA EN EL MOVIMIENTO DE JESÚS 13. el testimonio de un psiquiatra implicado en la lucha por la independencia de Argelia: F. M. Wilson. Cf. 112s. The Beginnings: The Baal Shem Tow (Besht) and the Center in Podolia. Dubnow. S. D. St. I. Entre los ejemplos más familiares se encuentra la amplia gama de movimientos tipo New Age que han nacido a partir de la experiencia del sufrimiento físico y/o psíquico causado por las formas de vida y los hábitos de consumo promovidos por nuestro sistema social. 25-57. Muchas de las personas que integran estos movimientos confiesan haber descubierto la perversidad de dicho sistema a través de la enfermedad. Fanón. Magic and the Millenium. 117. 14. Albans 1973. .102 Jesús y los espíritus ten súbitamente en movimientos religiosos de carácter revolucionario o renovador13.). Hunden (ed. se han ido poco a poco transformando en movimientos de denuncia politica y social. Paris 2002. Essential Papers of Hasidism: Origins to the Present. 348-383. Otros ejemplos actuales los representan aquellas organizaciones no gubernamentales de orientación terapéutica que. El empeño por hacer posible un entorno natural y humano en el que la salud integral sea posible les ha llevado a crear o apoyar activamente proyectos de renovación social de mayor o menor alcance. B. New York-London 1994. 128s. Antes de terminar este apartado quiero llamar la atención sobre la existencia en nuestras sociedades postindustriales de conexiones análogas a la aqui explicitada entre preocupación terapéutica y movimientos de renovación social.

si exceptuamos un dicho del Evangelio de Tomás. la mayoría de las referencias a posesiones y exorcismos acaecidos en el contexto del ministerio de Jesús se encuentran en los evangelios canónicos. La mayor parte de los testimonios antiguos literariamente independientes sobre la vida adulta de Jesús han cristalizado en los evangelios canónicos.5 PLAUSIBILIDAD CONTEXTUAL DE LA PRAXIS EXORCISTA DE JESÚS Los estratos más antiguos de la tradición sobre Jesús contienen una considerable cantidad de referencias al fenómeno de la posesión espiritual. donde aparecen ordenados en forma de relatos biográficos. si es posible identificarla. La finalidad de este capítulo consiste en hacer un elenco de estas referencias. en su versión más antigua. pero existen razones literarias para creer que unos autores o redactores lo han copiado de los otros. También encontramos un pequeño número en la literatura apócrifa y en referencias de las cartas apostólicas. cuyo sentido es dudoso. es decir. interpretarlas socioculturalmente y mostrar que son coherentes con el contexto cultural del entorno mediterráneo antiguo y de la Palestina del tiempo de Jesús. . los padres apostólicos y los padres de la Iglesia. sólo se contará una vez y. cuando un testimonio aparece en más de una obra. Al elaborar dicho elenco es preciso identificar y descontar las posibles dependencias literarias. Sin embargo.

22) y por un espíritu impuro (v. formado básicamente por dichos atribuidos a Jesús. S. Mt 8. 2. 16. 1. aparecen también en Mateo y/o Lucas los consideraremos únicamente en su versión marcana. 21-28 (par. y aquellos testimonios que aparecen en Mateo y Lucas. 1-10 (Mt 8. 250s. 21-22a. así como la existencia de una fuente documental hoy perdida que habría contenido el material común a Mateo y a Lucas que no proviene del evangelio de Marcos1. Me 5. Me 1. Mt 8. 26-39): Relato de exorcismo: el endemoniado de Gerasa. Mt 15. 12-13 (par. 1): Jesús envía a los Doce dándoles poder sobre los espíritus impuros. El elenco de referencias textuales que ofrezco a continuación sobre posesiones y exorcismos en el ministerio de Jesús está ordenado de acuerdo con estos presupuestos. Le 10. Me 1. Me 3. Salamanca 2004. colocados antes de los sermones del monte y del llano respectivamente. Mt 10. 1. U. 7-12: Sumario en el que se mencionan los exorcismos de Jesús entre gente venida de diversas regiones. 21-28): Relato de exorcismo (a distancia): la hija de una mujer sirofenicia. 40-41): Sumario en el que se mencionan los exorcismos realizados por Jesús en Cafarnaún. Me 1. y un documento al que los estudiosos denominan con la letra Q. Testimonios sobre la posesión espiritual y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús a) Marcos Me 1. 22b-29: Controversia sobre el origen del poder exorcista de Jesús. Fitzmyer. Guijarro. Le 4. 13-17. Mt 4. 31-37): Relato de exorcismo: en la sinagoga de Cafarnaún. 37-42): Relato de exorcismo: un muchacho. Salamanca 1993. 14-29 (par. pero no en Marcos. 32-34 (par. Madrid 1987.30: Los familiares de Jesús le consideran «fuera de sí» y los escribas de Jerusalén afirman que está poseído por Belcebú (v. 1): Jesús elige a los Doce y les da poder para que expulsen demonios. Le 4. Me 6. aquellos testimonios que. Le 4. 7 (par. 9-11 (par. como texto paralelo. Mateo y Lucas. El evangelio según san Mateo I.11: Jesús anuncia que Dios mismo o el Espíritu Santo hablarán por sus discípulos cuando éstos comparezcan ante las autoridades. 30). los consideraremos como provenientes del documento Q. 39 (par. 38-39 (Le 9. Me 3. 21-22): En la escena del bautismo.106 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 107 Siguiendo a la mayoría de los exegetas neotestamentarios. Mt 17. Me 3. 17-19. 17): Los Doce expulsan muchos demonios. El evangelio según Lucas I. Una introducción al proto-evangelio de dichos Q. Mt 4. Me 9.15 (par. Le 3. A. 28-34. 584s. parecen expansiones y fusiones de sumarios márcanos2. 24-30 (par. 14-21. 49-50): Referencia a un exorcista que no pertenece al grupo de Jesús Me 13. 23): Sumario en el que se mencionan los exorcismos que hace Jesús por toda Galilea. Mt 3. el Espíritu/espíritu de Dios/Espíritu Santo desciende sobre Jesús. Me 7. 1. Mateo y Lucas habrían compartido dos fuentes literarias: el evangelio de Marcos. que ambos incorporan casi totalmente en sus respectivas obras. Me 1. Dicho con otras palabras. 13 (par. Me 6. Le 9. l-2a): El Espíritu/Espíritu Santo arrastra a Jesús al desierto para que sea tentado por Satanás/el diablo. 24-25 y Le 6. Luz. Dichos primitivos de Jesús. Así pues. Le 9. Me 3. . además de estar en Marcos. Le 8. Me 9. J. presupongo la prioridad literaria del evangelio de Marcos sobre los otros dos sinópticos. de modo que un texto que depende literariamente de otro se reseña en su misma línea.

14-15. Parece ser una fusión creativa de varios sumarios márcanos. Le 4. Le 7.. Elias o algún profeta. Allison Jr. 23-25: Sumario en el que se menciona la sanación de endemoniados. 19-21: Acusaciones contra Jesús de estar endemoniado. 1-3: Sumario: menciona a mujeres que han sido libradas de demonios por Jesús y que le siguen junto a los Doce. 31-33: Ante el aviso de que Herodes le busca para matarlo. U Luz. 26-31: Satanás entra en Judas durante la cena de despedida. Salamanca 2001. 18): Se acusa a Juan el Bautista de estar poseído. Esta sentencia pertenece al estrato más antiguo . Mt 9. Jn 7.18-19): Opiniones que identifican a Jesús con Juan el Bautista. Le 9.16: Relato de exorcismo: Jesús libera a una mujer a la que un demonio mantenía atada y le impedía enderezarse. 1-13 (Mt 4. 6 (par. Le 22. Entonces podrá saquear la casa». 8): Anuncio de la venida de personajes que pretenderán ser y hablar en nombre de Jesús. 25b: Dicho de Jesús: Si al dueño de casa le han llamado Belcebú. 340s.27 (par. Jn 13. Le 8.11-12 (Mt 10. Le 1.17-20 (Mt 12. Le 13. D. 5. C. Davies-D. 10. Logion 35 del Evangelio de Tomás: «Jesús dijo: No es posible que alguien entre en la casa de un hombre fuerte y se apodere violentamente de ella si no le ata las manos. 14-16 (par. 32-34: Juan el Bautista da testimonio de haber visto al Espíritu descender sobre Jesús y permanecer sobre él. con paralelo Le 13. 18: Jesús ve a Satanás cayendo como un rayo. Le 13. Mt 7. Le 21. 25-28: Simeón habla lleno del Espíritu Santo. 18-23: Jesús sana a muchos de malos espíritus ante los enviados de Juan. 41: Isabel habla invadida por el Espíritu Santo. 32-34: Relato de exorcismo: un poseído mudo (considerado por casi todos los exegetas una reduplicación mateana del marco narrativo de la controversia de Belcebú Mt 12. 31: Jesús anuncia a Simón que será sacudido por Satanás. Q 11. El evangelio según San Mateo II. 17-20): Jesús asegura a sus discípulos que el Espíritu Santo/de su Padre en ellos les enseñará lo que habrán de decir. 8. e) Material propio de Juan Jn 1. 22 //Le 11. Q 11.IOS Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 109 b) Documento Q Q 4. 25-27. Mt 16. 3. Le 10. 22-23: Reproche de Jesús hacia quienes expulsan demonios en su nombre pero no cumplen su enseñanza (podría proceder de Q. f) Testimonios dudosos Me 6. 10-13. c) Material propio de Mateo Mt 4. 7-8). 1-2. Le 22. ¡qué no llamarán a sus familiares/siervos! d) Material propio de Lucas Le 1. Mt 10. 43-45): El regreso de un espíritu impuro acompañado de otros siete. 13-14. Me 8. W. 95-97. 1-11): Jesús es tentado por el diablo. Jesús se reafirma en su intención de seguir sanando y expulsando demonios. 14)3.Edinburghl991. 48. 67: Zacarías habla lleno del Espíritu Santo. Mt 14. The GospelAccording to Saint Matthew II. 33 (Mt 11. 138. donde sin embargo no se habla de exorcismos). Mt 24. Le 2. Le 9. 25-28): Controversia sobre el origen del poder exorcista de Jesús. Me 13. 39: Jesús increpa a la fiebre que aflige a la suegra de Simón como si se tratara de un espíritu poseedor. 20. 3: Satanás entra en Judas durante la última cena. 24-26 (Mt 12. Q 12. Q 7.

Para un análisis sociológico de esta situación.C. Antipas la instala primero en Séforis. Edwards (ed. y más tarde la traslada a la orilla occidental del lago. 7-27. expandiendo su casco urbano de forma significativa. Cf.C. sobre el poder exorcista de Jesús. El Jesús de Galilea. L. independientemente de si se ajustan o no a hechos históricos. First Century Jewish Galilee. Las propias parábolas de Jesús constituyen un testimonio claro de la preocupación suscitada entre las gentes humildes por la amenaza de la deuda5. 7-12 y par. 32-34. aquí 15-18.) añaden a la síntesis de los relatos concretos de exorcismos narrados en los propios evangelios dos datos sumamente interesantes: 1) la abundancia de casos de posesión negativa que parecen haber existido en la Galilea del tiempo de Jesús. La abundancia de casos de posesión negativa resulta coherente con lo que sabemos acerca de la especial incidencia del fenómeno entre los colectivos subordinados durante épocas de crisis o inestabilidad social. y 2) la fama de Jesús como sanador y exorcista. 3. también podría tener otros significados. en D. A la muerte de Herodes el Grande en el año 6 a. New Approaches. XVIIIAsamblea Nacional de Biblistas (Asociación de Biblistas Mexicanos 16). La lectura antropológicamente contextualizada de estos textos nos servirá en el capítulo 7 para determinar los aspectos más generales del significado sociocultural de la posesión espiritual y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús.W. donde gobernó hasta el año 39 d. La subcultura campesina en el mensaje de Jesús: Ser dueño de un viñedo en la Galilea de Antipas. M. «La densidad de población de Galilea: urbanización y economía». Reed. en Id. E. New YorkLondon 2004. Coherencia con el marco antropológico En este apartado mostraré que los distintos tipos de testimonios sobre Jesús reseñados en el apartado anterior son coherentes con el marco antropológico expuesto en la primera parte del libro. La situación de Galilea en la época de Herodes Antipas (4 a. serían arrastradas por la ruina de los sistemas de producción e intercambio solidario tradicionales en los que hasta entonces habían fundamentado su supervivencia. Las familias más humildes. no obstante. que muchos autores consideran anterior a los evangelios sinópticos. Por primera vez en su historia. los sumarios que he reseñado por incluir menciones a la actividad exorcista de Jesús (Me 1. Sin embargo. Guadalajara (México) 2007. R. señala los indicios arqueológicos de una urbanización acelerada en Galilea en la época de Antipas. Existe una versión sinóptica de este dicho que forma parte de la controversia de Belcebú. el territorio galileo. Unas pocas conseguirían enriquecerse acumulando tierras y explotándolas de forma más eficiente con criterios mercantilistas. J. 1. .C-39 d. 87-129. sus contenidos serían significativos y comprensibles para cualquier persona socializada en una cultura donde la creencia en la posesión y la práctica exorcista estuvieran vigentes. Aviam. Miquel. De esta manera quedará probado que. La necesidad de abastecer a una élite gobernante y a una población urbana hasta entonces inexistente tuvo necesariamente que afectar a la economía de las familias campesinas4. cf. incapaces de invertir recursos para adaptarse a las nuevas circunstancias. 5. donde construye la nueva ciudad de Tiberíades. Esta circunstancia sugiere que podría tratarse de una instrucción exorcista o apotropaica.).C.. La aportación de la antropología cultural al estudio del Nuevo Testamento. Oíd Questions. Dado que todos estos cambios políticos y socioeconómicos empiezan a producirse de una forma bastan4. en AA.110 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 111 del Evangelio de Tomás. Religión and Society in Román Palestine.) podría dar razón de estas condiciones. 113-132. Los sumarios sinópticos son creaciones literarias de los evangelistas que pretenden resumir o sintetizar la actividad de Jesús en el conjunto de su ministerio o en determinadas etapas del mismo. tradicionalmente rural y periférico. Salamanca 2006. 2. 39. los romanos habían reconocido a su hijo Antipas como tetrarca de Galilea y Perea. tuvo que acoger la sede de una corte local de tipo helenístico.

31-37) tiene. 14-27). Una contribución a la historia de la tradición sinóptica. Tampoco Mateo ni Lucas amplían de forma significativa el número de exorcismos. en M. donde se menciona a un individuo que expulsa a los demonios en nombre de Jesús aunque no pertenece a su grupo. W. . 22s. 13-16). el poder de controlar espíritus podía servir para acreditar la autoridad de las innovaciones propuestas por un líder popular.). que pone en boca del propio Jesús unas durísimas palabras de condena para quienes profetizan. Labahn . 1-20). Peerbolte (eds. 38s y/o Mt 7. y Mt 7. 8. 112-118. Además del exorcismo realizado en la sinagoga de Cafarnaún. 7. El exorcismo de la sinagoga de Cafarnaún (Me 1. vemos que. 139-141. Los sumarios evangélicos sugieren que la vía original de transmisión y difusión de esta fama fueron los propios pacientes tratados por Jesús y los testigos de sus sanaciones9. Twelftree. A diferencia de la enseñanza tradicional de los letrados. 139-141. Tübingen 1993. Tanto la introducción a la escena (v. Así pues. Juan no narra ninguno. Otras dos referencias aparecen en el libro de los Hechos de los apóstoles y están protagonizadas respectivamente por Pablo (16. 6. Twelftree. The Great Magical Papyrus of París (PMGIV) and the Bible. En el Nuevo Testamento encontramos varias referencias a exorcistas que invocan el nombre de Jesús como medio eficaz para expulsar demonios. que se encuentra en el marco narrativo de la controversia de Belcebú. Colorido local y contexto histórico en los evangelios.B. en el imaginario cultural de las sociedades mediterráneas del siglo I d. pues corrobora la función legitimadora que tales obras extraordinarias tienen para los líderes de movimientos populares de renovación. 22 fueran creaciones postpascuales. 24-30) y el del muchacho (9. Salamanca 1997. Jesús atrajo a mucha gente gracias a su capacidad taumatúrgica y exorcista. Tres de ellos aparecen en el evangelio de Marcos y han sido incorporados por alguno de los otros dos sinópticos en sus obras: el exorcismo del endemoniado de Gerasa (5.21-28 // Le 4. la probabilidad de que los casos de posesión negativa que afectaban a los campesinos más pobres aumentaran de forma significativa en esta época es muy grande. La fama de Jesús como exorcista está ampliamente atestiguada en el mundo antiguo. 27) ponen de manifiesto que. G. G. L. donde también se invoca al espíritu de Jesús junto con otros espíritus y divinidades paganas7. Jesús the Exorcist. 38s. 18) y por unos judíos itinerantes identificados como los hijos del sumo sacerdote Esceva (19. el de la hija de la mujer siriofenicia (7. 21 -22) como la exclamación final de la gente (v. Q sólo incluye una referencia breve a un exorcismo (Q 11. H. A Kind ofMagic. la enseñanza de Jesús produce desconcierto debido a su novedad. Incluso en el caso de que Me 9.112 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 113 te brusca. Theissen. J. y por eso mismo necesita ser legitimada con una exhibición de poderes extraordinarios. Fuera de la literatura cristiana encontramos pruebas de esta misma creencia en algunos papiros mágicos procedentes de Egipto. expulsan demonios y hacen obras extraordinarias en su nombre pero no cumplen su enseñanza moral. P. 14). 173-184. G. una importancia especial. La interpretación más lógica de todos estos datos es que la fama de Jesús como exorcista habría motivado que generaciones sucesivas de exorcistas buscaran el patronazgo de su espíritu8.C. precisamente durante el tiempo de la vida de Jesús. Mateo sólo añade lo que parece ser un duplicado del exorcismo de Q 9. Dos de esas referencias pertenecen a nuestro elenco: Me 9. todos estos testimonios confirman que la invocación del nombre de Jesús se consideró muy pronto un medio poderoso para expulsar demonios. en este mismo contexto. Jesús the Exorcist. figuran en nuestro elenco de textos otros cinco relatos de exorcismos más. van der Horst. incluso en ámbitos culturales paganos6. H. como ocurre con otros líderes de movimientos populares.

Jesús parece presuponer que están causadas por espíritus malignos que eligen a sus víctimas de forma arbitraria. 1013. y por tanto total o parcialmente responsable de muchas de las deserciones acaecidas dentro del pueblo elegido (1 Cr 21. tres en Juan (7. Tanto en un tipo de textos como en el otro. Lucas describe la sanación de la suegra de Simón (Le 4. 3. 1-2) podría ser una creación literaria del evangelista. salvo la última.20. en la tradición religiosa judía es el espíritu tentador por antonomasia (Job 1-2. Según la investigación antropológica. 33). En esta ocasión se le reprocha expulsar a los demonios con la ayuda de Belcebú o del jefe de los demonios. 18 // Le 7. ratifica no obstante la percepción social de que el sexo femenino es especialmente vulnerable a la posesión. 19-21) y otra en Q (Mt 11. y todas están insertas en el contexto literario de alguna controversia. que. La controversia de Belcebú.22b).27) se nos dice claramente que Satanás entró en Judas Iscariote. representa una de las estrategias más utilizadas por las autoridades para condenar o desacreditar a los exorcistas amorales. El significado de los exorcismos de Jesús. 22a).48. probablemente postpascual. Aunque la referencia lucana a las mujeres ex-endemoniadas que siguen a Jesús (Le 8. Entre los pacientes poseídos de Jesús que aparecen en estos relatos hay una proporción apreciable de mujeres y adolescentes. 10. 10. El rechazo de la práctica exorcista de Jesús por parte de las autoridades está también atestiguado por Le 13. A diferencia de estos textos. Aunque en época postexílica Satanás asume en muchas ocasiones el rango de jefe de los demonios. Estos testimonios son coherentes con lo que la investigación antropológica constata acerca de la actitud habitual de las élites ante quienes. pretenden cambiar el statu quo. pero la respuesta de Jesús reafirmando su intención de seguir expulsando demonios y sanando denota que las razones eran obvias y estaban relacionadas con su actividad exorcista10. Todas van dirigidas contra Jesús. En este texto perteneciente al material propio de Lucas. esto es lo previsible en sociedades patriarcales. como la investigación antropológica señala. bajo el supuesto de estar poseídos por un espíritu central.1-2). Mt 4. Su actitud es la propia de un exorcista amoral: nunca indaga acerca del pasado moral del paciente o de sus allegados ni equipara la sanación con el perdón. donde la agresión de Satanás no está descrita como una posesión. La traición de Jesús por uno de los miembros de su círculo más íntimo debió de suponer un golpe tan grande para la confianza del grupo de sus seguidores que sólo pudo ser asumido relativizando la responsabilidad del traidor bajo el supuesto de la posesión. otra en Mateo (10. Al igual que ocurre en los sumarios. 1-11. 1). Además. Pero de lo que se trata en este texto. Jn 13. el de la mujer encorvada (Le 13. . También aparece con este papel en las escenas de las tentaciones de Jesús (Me 1. proceso y ejecución de Jesús. todas las posesiones que Jesús trata en los relatos son negativas. Zac 3. 8. 32-33). identificado con el diablo. como la judeopalestina del tiempo de Jesús. de la que tenemos varias versiones. en los relatos de la pasión de Lucas y de Juan (Le 22. que normalmente tiene a su vez un marco narrativo más o menos escueto. Los informantes no explican el porqué. El único caso en el que Jesús asocia la agresión espiritual con el mal moral es Le 22. y Lucas. 38-39) como si fuera un exorcismo. S.16). gira en torno a una acusación contra Jesús cuya formulación difiere levemente de las anteriores. Tenemos una en Marcos (3. Guijarro. que tiene como blanco a Juan el Bautista. Las acusaciones de estar endemoniado constituyen otro importante tipo de testimonio. es de hacer responsable a Satanás de las tentaciones a las que van a sucumbir los discípulos durante el prendimiento. 112-114. Esto equivale a la imputación de practicar brujería. 1-13). 31-33. Jesús es informado de que Herodes le busca para matarlo. Le 4. 12-13.114 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 115 (Mt 9. 31s.

El contexto literario del logion 35 del Evangelio de Tomás no aporta.21. Así. La controversia de Belcebú en la versión ofrecida por Q vincula explícitamente los exorcismos realizados por Jesús con la llegada del reinado de Dios: «Si yo expulso los demonios con el espíritu/dedo de Dios es que el reinado de Dios os ha alcanzado» (Q 11. 1-2). En las versiones sinópticas. Craffert. Jesús se comportará en lo sucesivo como un experto en espíritus patrocinado por el Espíritu Santo que le posee.lo que nos induce a postular una interpretación en este sentido. La mención que hace Marcos acerca de la actitud y la opinión de los parientes de Jesús. Le 10. seguramente porque el autor asume que ya lo tienen. los discípulos no reciben de Jesús el poder para expulsar demonios. que la tradición sitúa en el contexto ritual de su bautismo. F. En el episodio lucano del envío de los setenta (Le 10. Esta apariencia. es coherente con la apariencia intranquilizante que muchos expertos en espíritus exhiben durante sus experiencias en EAC. Jesús instruye a los discípulos sobre su tarea y les da poder para expulsar demonios. 23). 1-12). Entre los dichos de nuestro elenco que los evangelios atribuyen a Jesús. Los relatos del bautismo y las tentaciones de Jesús están muy elaborados. que en muchos casos puede ser interpretada como síntoma de una dolencia mental o de una posesión negativa. Le 10. Otros testimonios que corroboran esta interpretación son aquellos que incluyen la práctica exorcista entre las actividades que realizan los discípulos para propagar el mensaje del movimiento. 21). su coherencia con lo que la antropología cultural identifica como una posesión vocacional nos permite pensar que reflejan el tipo de experiencia que motivó el inicio de la actividad pública de Jesús". donde pasa un largo tiempo de sacrificios y dificultades aprendien- do a tratar con el mundo de los seres espirituales. que «fueron para apresarlo. en efecto. 20). Terminada la prueba. las tres parábolas sobre el hombre fuerte (Me 3.116 Jesús y los espíritus Conlexto de la praxis exorcista de Jesús 117 Algunos textos de nuestro elenco informan sobre la relación positiva concreta establecida por el propio Jesús entre su práctica exorcista y el tipo de propuesta innovadora que pudo haber incomodado a los partidarios del statu quo. cúrate a ti mismo» al que el Jesús lucano intenta hacer frente durante su visita a Nazaret (Le 4. Tenemos. P. ningún elemento que 11. 29//EvTom 35. porque decían que estaba fuera de sí» (3. en los dos textos interdependientes de la elección y el envío de los Doce en el evangelio de Marcos (3. No es seguro que las parábolas sobre el fuerte se refirieran originalmente al fenómeno de la posesión y a la práctica exorcista. El Espíritu lo arrastra al desierto. 213-219. 24-26). 13s.27 // Mt 12. 6. 18). relaciona este éxito con la visión que ha tenido de Satanás cayendo desde el cielo como un rayo (10. The Life ofa Galilean Shaman. sin embargo. Si aceptamos que la noción de reinado de Dios representa la meta a la que aspira y por la que trabaja el movimiento de Jesús. . pero todas sus versiones indican que nos hallamos ante el proceso de una posesión iniciática o vocacional: Jesús es poseído por el Espíritu Santo en una experiencia de conciencia alterada (EAC) con visiones y audiciones celestes. Le 9. por su parte. podemos ver aquí un caso particular de movimiento popular innovador liderado por un exorcista amoral. 1. hay varios que aparecen configurados como unidades literarias independientes. 22) y el dicho de Q sobre el espíritu expulsado que regresa acompañado de otros siete espíritus (Mt 12. Aunque es muy grande la probabilidad de que estos relatos hayan sido literariamente elaborados de acuerdo con imágenes y símbolos asociados a la tradición religiosa de Israel. 17). es probablemente también el presupuesto subyacente al dicho «médico. pero a su vuelta afirman haber sido capaces de someterlos (10. 6b-7) y en sus paralelos (Mt 10. es el contexto -la controversia de Belcebú. 43-45 // Le 11. Jesús.

cf.3 (1988) 93-108. En la tradición marcana incorporada por Mateo y Lucas a sus respectivos evangelios encontramos algunos textos que podrían presuponer la creencia. una pieza de sabiduría exorcista popular13 que ilustra plásticamente alguna forma de posesión resistente. Beelzebul in Mark 3. Deconick. dicho espíritu hablará por ellos. cuando sean perseguidos y conducidos ante las autoridades. otros que Elias y otros 12. En estos textos Jesús asegura a sus discípulos que. 33s. aquí 106. según la cual los espíritus de los muertos. que en otras comunidades cristianas la posesión por el espíritu de Jesús fue una experiencia religiosa frecuente y altamente valorada (Rom 8. D. extraviando a muchos». K. pues. 67-79) y Simón (Le 2. Sabemos. Aunque en Me 6. P. Zacarías (Le 1. aunque en este caso se trataría del aoros Jesús. 20. B. bien porque dificultaban la reintegración duradera de los ex-posesos exorcizados.. The Original Gospel ofThomas. lo que tenemos en este versículo seguramente representa una burla marcana al carácter timorato del tetrarca. Stratton. Dicho texto es un aviso profético puesto en boca de Jesús y dirigido contra quienes «engañosamente dirán: 'Yo soy'. El primero de estos textos es Me 8. pues la gente no podía ignorar que Jesús y el Bautista habían coincidido en el tiempo e incluso se habían conocido. frecuentemente señalada tanto por antropólogos como por historiadores. A. si la interpretación en clave de posesión espiritual fuera correcta. El dicho Q 11. Pero también cabe pensar que el dicho pretende explicar por qué las personas con un alma débil son fácilmente presas de espíritus poseedores. lis. El presupuesto que subyace a la hipótesis de la identidad entre Jesús y el Bautista no parece ser otro. 6 y paralelos. que la posesión de Jesús por el espíritu del aoros Juan15. Beelzebul in Mark 3. Lo que no resulta claro es a cuál de estos personajes habría que asimilar el espíritu poseedor y a cuál el exorcista (o el espíritu con el que el exorcista está aliado)12. tenemos un elemento más para pensar que la estructura y dinámica social de la Galilea del tiempo de Jesús contribuían a extender y perpetuar el fenómeno de la posesión negativa. Jesús the Magician. . 16 Heredes expresa su temor ante la posibilidad de que Jesús sea Juan el Bautista resucitado. Existe un tercer texto. donde se recogen las distintas opiniones que la gente tiene acerca de la identidad de Jesús: «unos dicen que es Juan el bautista. estaríamos probablemente ante una instrucción para exorcistas en la que se compara la persona poseída con una casa disputada entre quien la habita y un asaltante. Sellew. Flp 1. Story ofSaying Cluster?: Forum 4.19). With a Commentary and New English Translation ofthe Complete Gospel. M. 14. La mayor parte de los exegetas neotestamentarios identifican al asaltante con el exorcista Jesús. 118s.28. En la tradición sinóptica. 24s sobre el espíritu expulsado que retorna con otros siete peores que él es. en el contexto de la tradición religiosa de Is15. pueden poseer a personas vivas14. 13. bien porque propiciaban su propagación. Ésta es la interpretación preferida por quienes leen el logion 35 en un contexto gnóstico o encratita. London-New York 2006. Me 13. Cf. Smith. sobre todo de los muertos a destiempo (aoroi). Otras posesiones positivas que la tradición cristiana primitiva relaciona con el entorno de Jesús son las de Isabel (Le 1.9-11 y Q 12. 4. No es impensable que Marcos estuviera rechazando aquí a personas que pretendían hablar o actuar poseídas por el espíritu de Jesús. probablemente. 6. acreditando de esta manera. por ejemplo. Estos personajes hablan acerca de la identidad y el destino de Jesús poseídos por el Espíritu Santo. en los relatos lucanos del nacimiento y de la infancia de Jesús. las referidas en Me 13. P. Naming the Witch. que uno de los profetas». sin embargo. Dialogue. New York 1978. 102.9c10. las únicas posesiones positivas postpascuales.41-45). 25-32). Si esto es así. Gal 2. No obstante.118 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 119 apoye esta orientación interpretativa. Sellew. son posesiones por el espíritu de Dios o el Espíritu Santo. 147s. de hecho. que también podría referirse a posesiones por un aoros.

en R. cf. Esta 17.3 (1983) 2068-2145. es el ideal moral del autocontrol17. afirma que la distancia entre la literatura filosófica y sofisticada que trata ocasionalmente estos temas y las creencias populares al respecto parece haber sido inmensa (p. Habitualmente las autoridades tienen interés en que el acceso a las posesiones positivas por espíritus centrales se limite a personas de su propio estatus o de su clientela. Los milagros de Jesús. Lucas ha reforzado la centralidad de estas credenciales situando en el propio Templo de Jerusalén dos de los pronunciamientos inspirados. que suelen negar su autenticidad o darles una interpretación disuasoria -la posesión supone un castigo divino dirigido contra las víctimas o sus allegados por faltas que han cometido. charlatanería. el origen divino de su futura misión. pues. Chapa. culpabilidad o brujería dirigidas contra posesos y exorcistas de baja extracción social o políticamente peligrosos. leídos en el marco cultural adecuado. rituales. La valoración de este tipo de evidencias debe tener en cuenta. la actitud de los distintos colectivos sociales ante el fenómeno de la posesión no es uniforme. extraño que la información escrita que poseemos sobre el fenómeno de la posesión se refiera sobre todo a los aspectos del mismo que interesan a las autoridades y a los partidarios del statu quo. sin embargo. en las sociedades antiguas. Brenk. Un factor cultural propio de la civilización grecorromana que probablemente contribuyó a inhibir el interés por el fenómeno de la posesión entre las capas helenizadas y alfabetizadas del Imperio. En efecto. Estella 2002. Las reflexiones precedentes nos permiten concluir que. 2142s). parece ser que la interiorización de este ideal predispone a los sujetos en contra de todas aquellas formas de contacto con lo divino que implican la pérdida del dominio sobre el propio cuerpo. En las sociedades donde el contacto con lo trascendente a través de la posesión está limitado a especialistas religiosos.16. las posesiones rituales por espíritus centrales. las condiciones socioculturales que limitan su producción y condicionan la selección de sus contenidos. Aquí revisaré las principales evidencias conocidas acerca de este mismo fenómeno en el contexto histórico de Jesús16.). . las acusaciones de falsedad. F. la escritura era una actividad casi exclusiva de las élites sociales y de los estratos superiores de su clientela. el hecho de que las posesiones negativas sirvan con frecuencia para canalizar la protesta social de los colectivos subordinados las convierte en extremadamente sospechosas para las élites gobernantes. la mayor parte de los documentos que han llegado hasta nosotros reflejan la perspectiva sesgada de este sector. Por el contrario. 3. por tanto. El tipo de marco que les da coherencia significativa es el de una sociedad preindustrial patriarcal donde la creencia en la posesión y la práctica exorcista sean elementos vigentes de su mundo cultural. Como vimos en páginas anteriores. este contacto suele restringirse a contextos 16. Coherencia con el marco histórico En el apartado anterior he mostrado que todos los testimonios evangélicos sobre el fenómeno de la posesión y la práctica exorcista son coherentes con los conceptos y modelos antropológicos expuestos en los tres primeros capítulos. 121-146. A las consideraciones generales precedentes hay que añadir el dato de que. In the Light ofthe Moon: Demonology in the Early Imperial Period: ANRW 2. y poniendo uno de ellos en boca de un sacerdote. J. a saber. E. donde resulta fácil de controlar. Para un elenco de los testimonios más importantes. Exorcistas y exorcismos en tiempos de Jesús. Perspectivas metodológicas plurales. los testimonios reseñados en nuestro elenco son todos ellos significativos y comprensibles. o es resultado de la brujería-. relegándolo a las clases bajas. y los procedimientos exorcistas que incluyen la confesión de faltas por parte de la víctima y ritos de purificación o perdón. Aguirre (ed. No es.120 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 121 rael.

20. Se trata de documentos o fragmentos escritos con diversos tipos de instrucciones. pero.C. En las tablillas están reflejados los tres tipos de etiología de la posesión estudiados por la antropología: la causada por espíritus malignos caprichosos. 220. Aunque este corpus es anterior a la época que nos ocupa. Aparte de las tablillas mesopotámicas. Sorensen. The Oíd Testament Miracle. pero cada vez son más los especialistas que asignan usos mágico-religiosos a objetos hasta hace poco clasificados como juguetes o adornos (colgantes. la enviada como castigo por los espíritus centrales y la producida por las malas artes de los brujos. Cf. si tenemos en cuenta que apenas se conservan papiros anteriores al siglo II d. 184-196.-H. Los contenidos revelan que muchos de ellos fueron utilizados en el contexto de rituales exorcistas o como amuletos protectores frente al ataque de espíritus malignos. Klauck. 117. La práctica de estos rituales estaba en manos de un personal especializado que operaba en contextos religiosos institucionalizados y tenía como finalidad sanar distintos tipos de dolencias atribuidas a la acción agresiva de los demonios. 21. las influencias de la civilización mesopotámica en la tradición bíblica y de la cultura persa en el judaismo postexílico permiten suponer que las creencias sobre los demonios en él presupuestas se hallaban plenamente incorporadas en la visión cultural del mundo de la Palestina judía del tiempo de Jesús. J. Su papel se limitaba a emitir palabras ambiguas o incoherentes que necesitaban ser interpretadas por especialistas religiosos de un estatus social superior18. y que las personas en estado de trance que actuaban como médiums en dichos oráculos eran mujeres o niños de baja extracción social.C). pero la dificultad que en la Antigüedad tenían para acceder a la práctica literaria explica la escasez de documentos antiguos que lo reflejen. 18-46. El tipo de trance inducido en ellos y las costumbres rituales vigentes impedían a los médiums transmitir mensajes claros de los dioses. Ciertamente. figuritas.C. el conjunto de objetos antiguos más claramente relacionados con la posesión negativa y la práctica exorcista lo constituyen los llamados «papiros mágicos» procedentes del Egipto romano. recetas. Tübingen 2005. Sorensen. E. que llega hasta el comienzo de la época helenística (300 a. conjuros y encantamientos. . a excepción de los oráculos institucionalizados. Koskenniemi. Los colectivos subordinados de las culturas donde está vigente la creencia en la posesión suelen tener un interés muy vivo por el fenómeno. la determinación del uso que pudo haber tenido un resto arqueológico resulta en muchos casos dudosa. La producción de estas tablillas parece extenderse sin interrupción desde el tercer o segundo milenios a. 19.C.122 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 123 tesis se ve corroborada por el hecho de que. Possession and Exorcism. El mayor corpus de testimonios anteriores a nuestra era relacionados con el fenómeno de la posesión lo constituyen las numerosas tablillas de origen mesopotámico en las que se describen distintas actuaciones rituales y fórmulas de carácter apotropaico y exorcista19. E. Possession and Exorcism. Los datos históricos que mejor atestiguan este interés son los numerosos objetos arqueológicos que parecen haber sido utilizados con fines apotropaicos o rituales20.Workers in Early Judaism. La mayor parte de los papiros mágicos están datados entre los siglos II y III d.). E. n. etc.C. sellos. 217. 18. no es arriesgado pensar que las prácticas en ellos atestiguadas puedan ser bastante más antiguas21. El ministerio de Jesús se sitúa en un tiempo intermedio entre los dos periodos históricos de la Antigüedad que produjeron un mayor número de datos sobre prácticas exorcistas: aquel en que se fabricaron las tablillas mesopotámicas. The Religious Context ofEarly Christianity. ningún culto oficial grecorromano incorporaba rituales de posesión. hasta el final de la época Aqueménida (330 a.

13. al margen de los cultos públicos políticamente sancionados. pero disminuye de forma apreciable.12. por ejemplo. y que tenían interés en registrar sus conocimientos. La desaparición o disminución de este tipo de evidencia escrita no implica. 11. los primeros papiros mágicos conservados datan de la misma época en la que el papiro empieza a ser utilizado por amplios sectores de la sociedad egipcia. 14. Según este autor. 173-175.191-209. 250-257. debemos volver la atención sobre otros datos de carácter más heterogéneo. en el Liber Antiquitatum Biblicarum.124 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 125 aproximadamente). 29. sin embargo. también es razonable suponer que las prácticas reflejadas en los papiros mágicos habían estado vigentes entre los colectivos populares mucho antes de que sus fórmulas y procedimientos rituales empezaran a ponerse por escrito.9-11. comerciales o de arrendamiento mucho antes de que empezaran a quedar registrados en papiros. desaparecen o disminuyen también los ritos exorcistas oficiales y con ellos la evidencia escrita producida por los exorcistas que estaban al servicio de estas élites. 14. En efecto. 6. Así. que la creencia en los espíritus poseedores y las prácticas exorcistas populares se hubieran extinguido. líderes carismáticos y sabios por el Espíritu Santo o Espíritu de Dios (por ejemplo. describe a Moisés como un profeta inspirado y poseído por Dios (VidadeMoisés 1. Por tanto. es precisamente la posesión divina lo que capacita a Moisés para realizar las obras extraordinarias que le atribuye la historia bíblica (2. 16-17. en función de las variaciones temporales y geográficas del interés por el fenómeno de la posesión entre los distintos sectores sociales. En el intervalo intermedio este tipo de datos no desaparece.19. 6. La situación puede explicarse. Filón de Alejandría. 6-9). Jue 3. 18-23. Las relecturas que muchos autores judíos de la época helenísticoromana hacen de estos pasajes insisten en describir las actuaciones extraordinarias de sus personajes en clave de posesión positiva por el espíritu central del judaismo.258-263.C. le puso en éxtasis y profetizó (28. La posesión positiva aparece atestiguada en la Antigüedad tanto en el ámbito cultural judío como en el pagano. que empieza no más tarde del 200 d. 15.4). pero cultural o temporalmente más próximos al ministerio de Jesús. En la tradición religiosa judía encontramos numerosos testimonios acerca de la posesión de profetas. 19. Las tablillas mesopotámicas reflejan la actividad institucionalizada de funcionarios religiosos que sabían leer y escribir. sin embargo. si no tenemos papiros mágicos más antiguos esto se debe probablemente a que en épocas anteriores apenas se escribía en papiro.4-6. Nm 11. una vigencia que no habría empezado a dejar rastros visibles para la posteridad hasta que el uso de la escritura se generalizó entre el estrato superior del sector popular.263-292). y el periodo en que se elaboraron los papiros mágicos.211). Tales creencias y prácticas pudieron mantener su vigencia durante siglos. un filósofo judío helenizado contemporáneo de Jesús. proceso que coincide con su helenización. Tras esta sucinta referencia a los dos grandes corpus de testimonios antiguos.24-30. Los exorcistas y sanadores populares que seguramente existieron en esta misma época y zona geográfica no han dejado documentos. Pero lo más interesante del pensamiento de Filón sobre la posesión divina es que no relega este fenómeno a los tiempos fundacionales del judaismo. 1 Sm 10. 10. 16. Cuando disminuye el interés de las élites mesopotámicas por la práctica exorcista. sino que lo reconoce como algo relativamente fre- . Dn 5. Así como creemos que en Egipto se hacían contratos matrimoniales. si tenemos datos procedentes de Mesopotamia hasta los comienzos de la época helenística es porque hasta ese momento los sistemas religiosos políticamente sancionados en la zona incluían diversas formas de práctica exorcista. escrito entre las dos guerras judías contra Roma. Como he indicado más arriba. se dice que el Espíritu Santo vino sobre el juez Kenaz y permaneció en él.

D. En uno de sus escritos pertenecientes a la colección Quaestiones convivales {Mor. C. 4.). Sus destinatarios son sin duda miembros de la élite social y política romana. que no considero aquí debido a su fecha tardía. 38. Existe.42-49. Sin embargo. siempre tuvieron un carácter marginal. inmigrantes. esclavos22. sino que además la mayor parte de sus adeptos fueron siempre personas de bajo estatus social: mujeres. . la intervención de los dioses o daimones en la vida de los hombres apenas está documentada fuera de los mitos y las tragedias. 20). coribantes y profetas (Her. Duling. rencia de la República (siglo IV a. Crotona etc. aproximadamente. En uno de los episodios de sus Antigüedades judías (8. Los testimonios no cristianos sobre posesiones negativas y exorcismos más claros y más próximos al cristianismo de los orígenes son los que se encuentran en las obras de Flavio Josefo y Plutarco23.C. La tierra del remordimiento. El tono despectivo del autor y la información que aporta sobre lo que parecen ocurrencias normales de la vida cotidiana indican que los sectores populares de la Atenas clásica creían en la posibilidad de que los dioses agredieran sin razón moral alguna a individuos concretos y que un supuesto experto en espíritus fuera capaz de dominarlos y dirigir sus agresiones.46-9) narra un exorcismo realizado por el judío Eleazar ante el general Vespasiano y el propio Josefo24. en el contexto de las festividades en honor a Dioniso/Baco y Cibeles tenían lugar ciertos ritos que favorecían las experiencias extáticas entre sus participantes y que eran habitualmente interpretados en términos de posesión divina. como hacen los posesos. The Harvard Theological Review 78 (1985) 1-25. pero escribe desde la corte imperial en Roma. pero no nos permiten saber hasta qué punto la utilizaban para interpretar su propia realidad. son precisamente los evangelios sinópticos. Barcelona 1994. 3. de Martirio. por tanto. 69-70). Plutarco es un noble griego que vive en Queronea entre los años 45 y 125 d. The Eleazar Miracle and Solomon s Magical Wisdom in Flavius Josephus's Antiquitates Judaicae 8. anima a sus lectores a que se liberen de todo lo sensible y se dejen llevar por la divinidad. En la tradición griega anterior a nuestra era. En algunos lugares y momentos estuvieron temporalmente prohibidas o sometidas a especiales medidas de vigilancia y control. Aunque estas celebraciones fueron generalmente toleradas por las élites gobernantes del mundo romanizado. como ya indiqué anteriormente. durante la segunda mitad del siglo I d. 706E) compara el uso de la poesía antigua en los banquetes con la práctica de los magos de hacer recitar «fórmulas efesias» a los endemoniados. Filón entiende la unión mística como una posesión. 364c).126 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 127 cuente en sus días. 24. Así. en su tratado Quién es el heredero de las cosas divinas. sin embargo. 219ss. 4. E.C. Éstos prueban que la gente corriente estaba familiarizada con esa idea. No sólo eran consideradas religiones importadas y. 23. una refe22. los únicos ejemplos de posesión positiva son. En el ámbito de la religión oficial grecorromana. al tiempo que se conjura al demonio para que abandone definitivamente a su víctima. las que afectaban a las médiums de los oráculos tradicionales (Delfos.) en la que Platón alude burlonamente a los sacerdotes mendicantes y adivinos que hacen conjuros y afirman poder conminar a los dioses para causar daño a los enemigos de sus clientes (Rep. La técnica consiste en hacer aspirar al poseso el aroma procedente de una raíz prescrita por el propio rey Salomón para estos casos. Aunque los testimonios más claros sobre posesiones negativas y prácticas exorcistas escritos en griego. vergonzosamente ajenas al valor grecorromano del autocontrol. En otras palabras. y anteriores a los papiros mágicos. Hay también relatos de exorcismos en la biografía de Apolonio de Tiana escrita por Filóstrato en el siglo II (VitaAp. 10. Flavio Josefo procede de la aristocracia sacerdotal de Jerusalén. hay indicios sólidos de creencias y prácticas semejantes en las tradiciones culturales del entorno.C.

el rey recupera la salud. la sanación bíblica de Nabucodonosor por parte de Daniel (Dn 4) es descrita como un exorcismo. 48. la enfermedad está producida por un espíritu animal. 1721). escrita en el siglo I de nuestra era. La imagen de Abrahán como un experto controlador de demonios está presente no sólo en Jubileos y Génesis Apócryphon. pues. The Oíd Testament Miracle-Workers. el Génesis Apócryphon.17-19). pero que tienen como protagonistas personajes bíblicos.128 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 129 La relevancia de estos dos testimonios es muy grande pues ambos proceden de individuos pertenecientes a la élite social y parecen asumir que sus lectores saben perfectamente de qué clase de fenómenos y prácticas se les está hablando. el rey sabio hijo de David. El autor del Líber Antiquitatum Biblicarum. Los personajes bíblicos que de forma más clara encarnan el prototipo del exorcista judío en la época intertestamentaria son. una obra escrita en el siglo II a. nado por su ansia de placer.C. razonable pensar que los exorcismos de David descritos por el Pseudo-Filón son reflejo de prácticas exorcistas vigentes en la Palestina del siglo I d.C. fundamenta el poder exorcista de David en los conocimientos cosmológicos que Dios le ha concedido. 16-19). reinterpreta la historia de Abrahán en Egipto (Gn 12. Koskenniemi. Según Vita Pro. por ejemplo.C. escrito poco después del año 70 d. . 8. El autor desarrolla aún más la historia haciendo que sea el propio patriarca compadecido quien invoque el perdón de Dios y libere al faraón (lQapGen 20.11-24). por ejemplo. hallado en Qumrán. En la Biblia hebrea sólo hay dos referencias claras a espíritus malignos poseedores y a prácticas exorcistas: el mal espíritu enviado por Dios para que agite a Saúl y que David exorciza con su música (1 Sm 16. Entre las más explícitas encontramos los relatos de exorcismos incluidos en obras judías de la época helenístico-romana25. Duling. el número de este tipo de referencias se incrementa notablemente. donde se atribuye a Salomón. E. En la literatura intertestamentaria. Tal es. and the Son of David: The Harvard Theological Review 68 (1975) 235-252. 222. el conocimiento del funcionamiento o comportamiento de todos los fenómenos y seres del universo. De ello se deduce que la creencia en la posibilidad de la posesión se hallaba difundida incluso entre las clases altas judías y griegas. Exorcism. el caso del exorcismo del joven Abrahán narrado en Jubileos (11. sino también en el Apocalipsis de Moisés. Algunos de ellos son reinterpretaciones en clave exorcista de prodigios o actos taumatúrgicos narrados en la Biblia. David y Salomón. y el demonio que mata a los pretendientes de Sara y es exorcizado por Tobías con el humo producido al quemar el corazón y el hígado del pez (Tob 6. y la razón última de la posesión son las faltas morales del monarca.26 La idea de que es el conocimiento cosmológico concedido por Dios lo que da a sus elegidos la capacidad de hacer exorcismos está apuntada en el libro de la Sabiduría (7. Salomón. En la literatura intertestamentaria encontramos otros relatos de exorcismos que no aparecen en ninguna versión conocida de la Biblia. Tales conocimientos le permiten identificar a los espíritus y conminarles de la forma adecuada mediante encantamientos acompañados de música. Koskenniemi. En la colección judía de Vidas de los profetas. sin embargo. conocido como Pseudo-Filón. C. 4. que vive domi25. 1-20. sin embargo. En Qumrán se han encontrado salmos y encantamientos cuyo contenido parece indicar que eran usados precisamente de este modo.10-20) imaginando que la plaga que aflige al faraón por haber tomado a Sara está causada por un espíritu poseedor. Tras reconocer su iniquidad y ser perdonado. y que nadie ignoraba la existencia de individuos supuestamente capaces de liberar a los posesos. 14-23). Daniel ora por él y le prescribe un estricto régimen de penitencia. entre los que 26. D. Es. E. con gran resonancia en la biblioteca de Qumrán. Así.C. un texto arameo del siglo I a. The OídTestament Miracle-Workers.

Die Damonen /Demons. una parte de ellos sigue en libertad. Duling. En estos y otros escritos judíos de la época helenísticoromana aparecen frecuentes referencias a lo que podríamos . contribuyendo junto a los espíritus malignos a incrementar continuamente el mal en el mundo. Alexander. la identidad del ser angélico que es capaz de dominarle y los ritos. Apocalyptic Literature and Testaments. De ellas nació la raza de los gigantes. 1-14. por ejemplo. P.935-987. Lange-H. H. 5. Este mismo Salomón es el protagonista del llamado Testamento de Salomón. los manuales de teología mágica tratan sobre todo de la cosmología o visión del mundo en la que se sustentan las prácticas mágicas. 7. Vemos. vicios y sufrimiento. Según la clasificación de P.130 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 131 se cuentan «la violencia de los espíritus y los pensamientos de los hombres». espec. Resulta de gran interés la información que proporciona acerca de cómo eran popularmente concebidas las relaciones de poder entre los diversos seres espirituales. Charlesworth (ed. de no haber perecido pronto víctimas de su propia violencia -según unas versiones.). London 1983. y a su vez el rey Salomón obliga al jefe de los demonios a que haga comparecer ante él. técnicas o sustancias que tienen el poder de ahuyentarle. Pero además de ser responsables de la generación de los espíritus malignos. que los demonios están sometidos a una estricta jerarquía y que el ángel o el exorcista que domina a uno de ellos controla a todos los que éste tiene por debajo. 1-11. unos seres extremadamente voraces que. muchos investigadores afirman que el núcleo literario formado por los materiales más antiguos podría reflejar creencias demonológicas y prácticas exorcistas judías del siglo I d. al conflicto cósmico y al sufrimiento. A New Translation andlntroduction. 20-33) y la mayor parte de la literatura producida en Qumrán. Rómheld (eds. Consta de un escueto marco narrativo donde se sitúa una larguísima secuencia de diálogos. 28. uno a uno. en ellos el rey interroga a los distintos demonios obligándoles a confesar el tipo de daño que cada uno inflige sobre las personas. Alexander. S. el arcángel Miguel obliga al jefe de los demonios a que comparezca ante Salomón. en A. que en unos casos se presenta como alternativa y en otros como complementaria a la versión del Génesis (Gn 3).o de la acción de los ángeles buenos -según otras-. la cosmética y el arte de la guerra. Testament ofSolomon.). pues enseñaron a los hombres conocimientos extremadamente perjudiciales. a diferencia de los libros de recetas mágicas. los ángeles rebeldes también son parcialmente culpables del mal moral. dando origen al mal moral. ra judía intertestamentaria refleja de forma inequívoca un gran interés por el mundo de los espíritus malignos. las criaturas humanas se convirtieron en nuevas fuentes de males: idolatría. Aunque la última redacción de la obra tiene evidentes influencias cristianas. F. Todos estos escritos comparten una explicación de los orígenes del mal. 613-635. Contextualizing the Demonology ofthe Testament ofSolomom. el libro de los Jubileos (10. S. en J. C. una parte de los seres angélicos transgredieron el orden impuesto por Dios. Tübingen 2003.C. Así. como la magia. D. Estos ángeles traspasaron los límites que tenían asignados y tuvieron relaciones sexuales con las hijas de los hombres. 941s. Destacan a este respecto el Libro de los vigilantes (7 Enoc 1-36) -incluido en la colección que constituye el Primer libro de Enoc-. en ella se incluye la etiología de los espíritus malignos. un manual de teología mágica que contiene la demonología judía más completa de la Antigüedad27.28 Además de las referencias concretas a la posesión negativa y a la práctica exorcista que he mencionado. habrían acabado con toda la vida sobre la tierra. Según esta concepción. The Oíd Testament Pseudopigrapha. Las almas de los gigantes muertos son los espíritus malignos que agreden a la humanidad con toda clase de dolencias y tentaciones. la literatu27. a todos sus subordinados. Lichtenberger-K. Aunque finalmente las huestes angélicas fieles a Dios vencieron y encadenaron a la mayoría de los ángeles culpables. Armados con dichos conocimientos. D.

Romheld (eds. Eshel. En efecto. Este enfrentamiento opone al Dios de Israel. Test. Die Damonen /Demons. 23-26. Test. Todo parece indicar que los colectivos sociales representados por estos escritos experimentan de forma muy aguda el desmoronamiento del sistema de normas y valores tradicionales en el que se encarnaba su concepción del bien. la identificación de los vicios con formas de posesión demoníaca parece estar motivada más por el afán de asociar las costumbres y prácticas de los oponentes al bando del Mal. promiscuidad. Gad3). La amplitud y globalidad del derrumbe moral es percibida con una agudeza tal que sólo pueden explicarla apelando a un enfrentamiento de dimensiones cósmicas entre el Bien y el Mal. los vicios son concebidos como dolencias del alma producidas por agentes externos al sujeto. cf. Test. y la práctica preventiva de una vida ascética y ordenada de acuerdo con la Ley (ej. sino la derrota moral del judaismo frente a la forma de vida de los gentiles. Test. Como indica la investigación antropológica. no parece casualidad que los vicios más denostados y más claramente asociados a la posesión demoníaca sean precisamente aquellos que los propios escritos atribuyen a los gentiles: idolatría. Test. 22. 20. que en su momento identificamos como la preferida por los terapeutas religiosos morales. que por aligerar la responsabilidad moral del ser humano en general. gentiles e israelitas «infieles». como síntomas externos de esas dolencias espirituales (1QS IV. 7). espíritus malignos. En este contexto. Correlativamente. brujería.10-14)29. es decir. E. Simón 5. las invocaciones a Dios en busca de auxilio y protección (Jub. Ante el acoso moral de los espíritus malignos los textos proponen distintos remedios: el recurso a las artes médicas o exorcistas que la sabiduría divina o algún ángel de Dios habría revelado a personajes de su elección (Jub. demonios. Test. En algunos textos aparecen descritos como personificaciones de las diversas formas en las que el ser humano experimenta la inclinación a hacer aquello que la moral común compartida o la conciencia moral le prohibe (Test. Dan 5. Simón 3. agresiones de espíritus malignos que inducen en la persona agredida deseos perversos. 1-3. No obstante. lignos que afligen a la gente corriente con distintos tipos de dolencias. en A. y las faltas morales. Sobre el interés de la comunidad de Qumrán en la práctica exorcista. Rubén 4. TQ 54). contra los ángeles rebeldes. 1-6. Lichtenberger-K. Isacar 4. 10.). Neftalí?. La presencia más abundante de la acción de los espíritus malignos en la literatura intertestamentaria en comparación con la literatura bíblica anterior coincide con un desarrollo o fortalecimiento de las tendencias dualistas en el pensamiento judío. la preocupación fundamental de este dualismo no es la existencia de los espíritus ma29. Lange-H. violencia y arrogancia (Jub. Dan 3). 11-23. . El distanciamiento respecto a la Ley y la ausencia del temor de Dios hacen a la persona vulnerable a los ataques de los demonios. Test. 395-415. 10. Test. 7-11. el hecho de que las nociones de «israelita fiel» e «israelita infiel» varíen de un escrito a otro sugiere que estamos ante la producción literaria de un judaismo dividido en su respuesta moral y religiosa frente al dominio político y cultural de la civilización grecorromana.. Test. también se encuentra atestiguada en la Antigüedad. Rubén 2. Genres of Mágica! Texts in the Decid Sea Scrolls. Leví 23. otra forma recurrente de asociación entre mal moral y posesión negativa es la que considera que la causa original de ésta es la transgresión moral. a sus ángeles y a los israelitas «fieles» que no se han dejado corromper por las costumbres de los gentiles. Simón 3). Test. F.132 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 133 describir como posesiones negativas de carácter moral. Esta interpretación. 12. Ahora bien. D. 5-6). Estos espíritus poseedores son supuestamente capaces de apoderarse del espíritu de las personas y corromperlo con todo tipo de vicios. quienes de este modo consiguen apoderarse de su voluntad (ej.

B. Missoula MO 1976. T. La literatura judía de la época. Las acusaciones de practicar la brujería también delatan. Estos ritos tienen por objeto apaciguar a un tipo de espíritus vengadores (hikesioi. SBL 1976 Seminar Papers. Este desenlace da a entender que el mendigo era un brujo poseído por un espíritu maligno con cuyos poderes había provocado la peste. un filósofo pitagórico con poderes taumatúrgicos. la población acude a Apolonio. partes de espíritu malo (luz y tiniebla). aporta un testimonio muy interesante sobre la función judicial que en determinados contextos puede ejercer un exorcista. 31. Apolonio acusa a un mendigo y ordena apedrearlo. A.que el espíritu humano estaba compuesto por partes de espíritu bueno y 30. E. en el que éste narra cómo fue sanado de una enfermedad gracias a un sabio judío que le hizo confesar sus pecados y exaltar el nombre del Dios Altísimo. aunque de forma indirecta. para saber cómo aplacar las fuerzas espirituales que supuestamente la han provocado. Este último texto. Si la comunidad creía -como otros textos parecen indicar. Pseudo-Filón 25. elasteroi) que acosan y agreden a quienes han cometido actos graves contra las costumbres ancestrales. 16-19). en Génesis Apócryphon (lQapGen 20. la posible relación entre el estado de posesión y el estado moral de la víctima. existen suficientes evidencias para pensar que los miembros de la comunidad de Qumrán debían pasar anualmente un examen que incluía la valoración de su espíritu por parte de expertos y que servía para promocionar o degradar al sujeto (1QS 3. hallado en Qumrán. En estos casos. 105-110. 10). escrita por Filóstrato en la corte imperial del siglo II d. la intención de tales exámenes sería muy parecida a la que dirige los procedimientos de los exorcistas morales: averiguar. y en el personaje judío mencionado en la Oración de Nabónidas31. La idea de que las dolencias son el castigo por faltas cometidas está ampliamente atestiguada en la Biblia. El interés por identificar y rechazar las prácticas de brujería está ampliamente atestiguado tanto en el ámbito cultural judío como en el grecorromano32. Filóstrato presenta aquí a Apolonio como un experto en espíritus con capacidad para descubrir a quienes utilizan la brujería para infligir daño a personas inocentes. es un testimonio en primera persona del rey Nabónidas. el especialista religioso recurre a la confesión del paciente y pide a los espíritus centrales el perdón de sus pecados.134 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús 135 Los testimonios más antiguos los constituyen las tablillas mesopotámicas en las que se describe el ritual exorcista para los casos de dolencias espirituales producidas por las faltas de la víctima.17.9-10). En el ámbito de la cultura grecorromana. al igual que ya hiciera la Biblia. a quienes identifica en muchos casos con los demonios o ángeles rebeldes (Jub. La oración de Nabónides es un fragmento arameo de la cueva IV que ha sido traducido por J. 32. MacRae (ed. La víctima culpable debe reconocer públicamente su transgresión y realizar los sacrificios o acciones rituales requeridos para obtener el perdón de los dioses y poder ser readmitida sin peligro en la comunidad30. asocia primariamente la brujería con el culto a los dioses de los gentiles. A Problem of Power: How Miracle Doers Counter Charges ofMagic in the Hellenistic World. 9). mediante la confesión del paciente o la interrogación del espíritu poseedor. 22. Por otra parte. al ser retiradas las piedras. Ante la peste que azota la ciudad de Éfeso. en G. Posession and Exorcism. Sorensen. La figura del terapeuta moral aparece claramente en el relato del exorcismo que Abrahán realiza para sanar al faraón. Vita 4.). Kolenkow. la biografía de Apolonio de Tiana. y que la proporción entre ambas partes determinaba el comportamiento moral del sujeto. Algunas inscripciones griegas atestiguan también la existencia de ciertos rituales de purificación públicamente sancionados que parecen presuponer la misma asociación. la existencia de expertos en espíritus incómodos. 110-116. aparece un perro que sale huyendo (Filóstrato. . Millik en Revue Biblique 43 (1956) 407-411.C.

27-30. Indica también que el conocimiento común compartido de cada grupo humano incluido en esta área cultural distinguía perfectamente las posesiones beneficiosas o positivas. los testimonios de rechazo de la brujería que poseemos son fundamentalmente de tipo judicial o político. protagonizadas por espíritus protectores del grupo (espíritus centrales). Los textos de este último autor son particularmente significativos. Este joven aristócrata. las posesiones causantes de dolencias y las generadoras de ciertos vicios o que inclinan al pecado. Entre las segundas. las posesiones místicas de pensadores como Filón de Alejandría y las posesiones carismáticas de líderes político-religiosos. en el contexto cultural del Mediterráneo y el Próximo Oriente antiguos. Según Diodoro. la brujería es uno de los conocimientos que estos ángeles enseñaron a las hijas de los hombres. los autores que los narran parecen suponer que este tipo de procesos era relativamente frecuente en su época (siglo II d.C. 38) y en Flavio Josefo (Ant. . 261-263).C). es acusado de utilizar estas malas artes en perjuicio del emperador Tiberio y se ve obligado a suicidarse. Estas señales y prodigios tienen supuestamente la función de legitimar las palabras con las que pretenden extraviar al pueblo de Israel. Disponemos también de testimonios procedentes de la época romana en los que se acusa a líderes de movimientos populares de ser magos embaucadores que extravían a la gente inculta. hace de Euno. El conjunto de referencias analizadas en este apartado muestra que. el esclavo Euno era mago y taumaturgo. 1-6 contra los profetas o videntes en sueños que promueven la idolatría con señales y prodigios. 1. narrado por Tácito en Anales II. Otro testimonio significativo. Uno de los más significativos. Bell. de las posesiones perjudiciales o negativas. 14). el mago impostor y el personaje perverso que extravía al pueblo apa- rece claramente en Filón de Alejandría (Spec. Aunque ninguno de los dos casos tiene muchas probabilidades de ser histórico. atribuidas al capricho de espíritus malévolos (periféricos) o a la función retributiva de los espíritus guardianes de la moral intragrupal. En el ámbito grecorromano. pues aplica estas calificaciones negativas a los líderes de los movimientos populares judíos surgidos entre la muerte de Jesús y la primera guerra judía contra Roma. este tipo de acusaciones se remonta a las invectivas de Dt 13. el ejemplo más claro del estereotipo del mago impostor que extravía al pueblo lo encontramos en la caracterización que Diodoro de Sicilia. es el proceso contra Libo. es el relato crítico que hace Luciano de Samosata (siglo II d. jefe de una de las revueltas de esclavos acaecidas en Sicilia durante el siglo anterior.C. 169-172. El asno de oro. historiador del siglo I a. las posesiones extáticas asociadas a algunos cultos populares. En la literatura romana. y afirmaba predecir el futuro por orden divina. Entre las primeras destacaban las posesiones oraculares y proféticas. alejándolo de su Dios. En el contexto cultural judío. aficionado a la magia y a la astrología. 97. un personaje que se aprovecha de la credulidad de la gente para adquirir prestigio personal. en el libro de los Hechos de los apóstoles (21. sedujo a muchos y promovió la rebelión de los esclavos sicilianos contra el poder y el orden romanos (Diodoro Sículo XXXW. 20. 5. acusados ambos de practicar la brujería. junto con la fabricación de armas y adornos femeninos. por su proximidad temporal a la vida de Jesús. la creencia en la posesión espiritual. y de la obra de Apuleyo.) de las imposturas religiosas de Peregrino (Peregrinus 13). que narran los procesos judiciales a los que se ven sometidos sus respectivos protagonistas. entendida en su sentido amplio.136 Jesús y los espíritus Contexto de la praxis exorcista de Jesús ¡37 Según 1 Enoc 7. aunque de carácter más estrictamente religioso. También disponemos de los testimonios novelados de la Vida de Apolonio. estaba plenamente vigente. antes mencionada.315). 20. 2. Debido a su aptitud en estas materias. Leg. La asociación o identificación entre el falso profeta.

Por el contrario. De este examen quedarán excluidos todos aquellos elementos literarios cuya presencia en los textos parece deberse a la creatividad literaria o teológica del autor o de un transmisor anterior. también en este contexto cultural había expertos capaces de liberar a las personas de los espíritus que las amenazaban o agredían. a quienes acusaban de brujos. a menos que se presuponga que se sustentan en una base histórica en la vida de Jesús y de sus primeros seguidores. Los exorcistas inclinados a actuar bajo este presupuesto. como Abrahán en IQapGen 20. a los que se suele calificar genéricamente de «redaccionales». que el contexto sociocultural e histórico en el que nace Jesús disponía de todos los elementos necesarios para conceptualizar e interpretar de acuerdo con los modelos antropológicos todos los testimonios sobre posesión espiritual y práctica exorcista que la tradición evangélica asocia con su ministerio. los testimonios de Platón. La idea de que las dolencias producidas por posesiones negativas son. En éste capítulo examinaré más de cerca aquellos datos cuya existencia resulta difícilmente explicable. más inclinados a utilizar amuletos y encantamientos que a inspeccionar la conciencia de sus clientes. Plutarco y Flavio Josefo. 16-19. los exorcistas populares. en muchas circunstancias. Estos elementos. como suele ocurrir en todos los grupos humanos donde existe el fenómeno de la posesión negativa. por tanto. 4. Los testimonios sobre el rechazo que mostraban las élites judías y grecorromanas frente a los expertos en espíritus políticamente incómodos.prueban que. Estos datos son aquellos avalados por una multiplicidad de testimonios independientes y aquellos que contienen información incómoda para los propios transmisores. castigos por faltas morales o rituales está ampliamente atestiguada y constituye el presupuesto de algunos relatos de exorcismos encontrados en la biblioteca de Qumrán. Los datos aportados en este capítulo nos permiten concluir. son evidentemente menos fiables desde el punto de vista histórico que las unidades literarias que el autor parece haber recibido de la tradición e incorporado en su obra. pertenecerían a la categoría de los terapeutas amorales. y los salmos apotropaicos de Qumrán. pertenecerían a la categoría antropológica de los terapeutas morales. Daniel en Vita Pro. 6 TESTIMONIOS MÚLTIPLES E INCÓMODOS SOBRE LA PRAXIS EXORCISTA DE JESÚS En el capítulo anterior he mostrado la coherencia del conjunto de testimonios antiguos acerca de la posesión espiritual y la práctica exorcista en el ministerio de Jesús con el escenario antropológico descrito en la primera parte de este libro y con los datos procedentes del contexto histórico y sociocultural de la época. . 1-20 y el exorcista judío en la Oración de Nabónidas. sugieren que los exorcistas amorales estaban expuestos a los mismos ataques.138 Jesús y los espíritus Restos arqueológicos y documentales -como las tablillas mesopotámicas. embaucadores o falsos profetas.

L. Mt 12. que supuestamente la reproduce. 8. Lo más probable es que en el contexto de la práctica exorcista judía del tiempo de Jesús. espec. el término «Belcebú» fuera entendido y utilizado como nombre propio de algún demonio o espíritu poderoso. Gastón. Seguramente la acusación original no identificaba al espíritu poseedor con Belcebú. 22b-30. ya que la formulación de las acusaciones joánicas («tiene un demonio») difiere notablemente de la de Marcos («tiene a Belzebú») y de la de Mateo («le han llamado Belcebú»). otros creen que designa a un dios pagano concreto2. las investigaciones de Penny y Wise. Sabemos que estas dos afirmaciones 3. 22a resulta más difícil de determinar. sobre las que trataré detenidamente más adelante. El origen literario de Me 3. pues de acuerdo con el v. 22a). en el que los parientes de Jesús quieren llevárselo porque dicen que está fuera de sí (3. y la causa por la que tiene poder para hacer exorcismos reside en que actúa con la ayuda del jefe de los demonios. en el contexto de la magia exorcista acádica. y como parte de la acusación con la que se inicia la controversia de Me 3. D. el cual en alguna ocasión recibe el nombre de Belcebú (Mt 10. pero probablemente representan una tradición independiente de la sinóptica. Testimonios múltiples sobre posesiones y exorcismos en el movimiento de Jesús Este apartado reúne e interpreta todas aquellas informaciones sobre el fenómeno de la posesión y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús que están avaladas por varios testimonios tradicionales literariamente independientes. 19-21). procedente de la tradición exorcista mesopotámica3. Mt 10. quienes han identificado en el manuscrito 4Q560 de Qumrán lo que parece ser la versión original hebrea del nombre griego Beelzeboul. Me 3. 633 y 650. 22-32 y Le 11. Según algunos estudiosos. C. 20s). significa «el enemigo». 194. la razón de que Jesús parece fuera de sí es que está poseído. ¡qué no llamarán (de malo) a su familiares!». 25b y Me 3. la ofrecida por 1. O. Penney-M.48. a mi entender. El nombre en cuestión sería a su vez la transcripción hebrea de un antiguo término acádico que. By the Power ofBeelzebub: An Aramaic Incantation Formula from Qumran (4Q560): Joumal of Biblical Literature 113. «Belcebú» sería un nombre compuesto o inventado por los propios enemigos de Jesús para designar al demonio que supuestamente le posee y/o le concede poderes extraordinarios. 22a sirve al mismo tiempo como conclusión del episodio anterior. podría expresarse con la fórmula: «Si al señor de la casa le han llamado X. 14-23. La explicación más convincente del origen de este nombre es. 4 (1994) 627-650. 25b tiene la forma de un proverbio secular1 cuyo contenido habría sido adaptado a la situación de Jesús y sus discípulos. Allison Jr. «Beelzebul»: Theologische Zeitschrift 18 (1962) 253.. La sustitución de la expresión «espíritu impuro» por el nombre «Belcebú» pudo ser el resultado de una armonización tardía entre las controversias sinópticas Me 3. L. 20. 10. podemos concluir que se trata de una fórmula importada.140 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 141 1. The Gospel According to Saint MatthewW. Los tres testimonios de Juan son interdependientes entre sí. Este manuscrito reproduce una fórmula mágica cuya finalidad es proteger a sus usuarios frente a la agresión de ciertos espíritus malignos. solamente decía: «tiene un espíritu impuro». a) En el entorno social de Jesús hubo muchas personas que le consideraron poseído deforma ocasional o permanente por algún ser espiritual Los testimonios más claros los encontramos en las acusaciones de que Jesús está poseído por un demonio o un espíritu maligno (Jn 7. 2. Wise. W. Dado que la fórmula no presenta ningún rasgo que la vincule con la ideología sectaria de Qumrán. . Davies-D. 2230. D. 30. Según los escribas.

Mark's Use ofQ: The Beelzebul Controversy and the Cross Saying. Esta imagen no tiene equivalentes ni en el Antiguo Testamento ni en la literatura intertestamentaria. 16-17. Gnilka. el mensaje del Jesús lucano a Herodes confirmando su intención de seguir haciendo exorcismos (Le 13. 154-221. 32-34). dos o tres tradiciones independientes que atribuyen a gentes del entorno de Jesús la opinión de que estaba poseído por un demonio o espíritu maligno. Cf. Q 4. Jesús. Significativamente. 57. o también que el evangelista conociera la acusación por la tradición oral y decidiera utilizarla en este punto concreto de su composición5. 31-33) y los papiros mágicos que invocan a Jesús como espíritu poderoso. Schmidt (eds. 17-33. Esta opinión se expresa en los relatos de la posesión iniciática de Jesús en Me 1. Existen. la controversia de Belcebú -en la que los mismos oponentes de Jesús reconocen su poder para hacer exorcismos-. pues contradice la teología del cuarto evangelista. espec. Mark and Q. que limita la presencia del Espíritu Santo al tiempo postpascual (Jn 14. T. puesto que. PGMÍW. Los narradores de los evangelios. 1-13) también indican implícita (Me 1. Fleddermann. 18-27. 7). así como en el testimonio sobre el mismo acontecimiento que el cuarto evangelio pone en boca del Bautista (Jn 1. La plausibilidad histórica de esta opinión negativa acerca de Jesús es muy grande. Labahn-A. el tipo de experiencia que sugieren es una posesión espiritual7. London-New York 2004. en efecto. la mayoría de los exegetas distingue en todos ellos unos núcleos narrativos tradicionales que podrían remontarse a versiones orales de 6. evidentemente partidarios de Jesús. además de estar múltiplemente atestiguada cumple el criterio de incomodidad. J. 7. De aquí. El evangelio según san Marcos I. Algunos ritos mágicos orientados a lograr un espíritu aliado prevén el descenso de un ave sobre el celebrante: PGMl. 16. también mantienen que Jesús está poseído. sin embargo. Aunque estos testimonios están muy elaborados. pues. en M. 3250ss y PGM VII. El contenido de la visión del Bautista es claramente tradicional. 22a sirva de nexo entre dos episodios evangélicos claramente distintos indica que ha sido el redactor quien lo ha colocado en esta posición. 54ss. The Teaching ofJesús and Its Earliest Records. 22b). 559ss. Salamanca 52005. . por lo que podría reflejar una versión muy temprana del tipo de experiencia espiritual al que los partidarios de Jesús atribuían el origen de sus poderes extraordinarios. También existen papiros mágicos en los que el usuario invoca a un espíritu para que entre en él con el fin de obtener poderes extraordinarios: PGM IV. 4.1) que su marcha al desierto ha sido impulsada por el espíritu (santo) que le posee. Tanto Me 1. 12s. Los dos testimonios independientes de las tentaciones de Jesús (Me 1. la posibilidad de que en su origen perteneciera tan sólo al episodio protagonizado por los parientes de Jesús y que la labor redaccional del evangelista se hubiera limitado a coordinarla con la segunda acusación (v. Cabría.).10 como Jn 1. pero según ellos el espíritu que lo posee es el Espíritu Santo o el espíritu de Dios. 9-13 y Q 4. pues la antropología nos ha enseñado que la relación de un experto en espíritus con su espíritu o espíritus aliados se produce con mucha frecuencia bajo la forma de posesión4. 5. todos ellos contienen núcleos tradicionales literariamente independientes entre sí. 1-13.142 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 143 son compatibles entre sí. El hecho de que el v. Aunque en su estado actual los relatos sinópticos de exorcismos se encuentran muy elaborados tanto desde el punto de vista literario como desde el teológico. como veremos en el próximo apartado. H. no se debe concluir necesariamente que se trate de una creación del evangelista. 32-34 hablan del espíritu (santo) descendiendo del cielo sobre Jesús como una paloma6. b) Jesús realizó exorcismos y fue un exorcista famoso Los testimonios que avalan esta afirmación son los relatos de exorcismos narrados en los evangelios sinópticos.12) o explícitamente (Q 4.

expulsando demonios y sanando enfermos. 21-28 y par. en cualquiera de sus versiones. 14. por tres formas literarias diversas (relato. 49-52. pues. Q y el material propio de Lucas). un discurso de envío perteneciente a Q. Cuando efectivamente les envía.17-20) -que trataré más detenidamente en el próximo apartado-. el del endemoniado de Gerasa (Me 5. Jesús the Magician. considera que los relatos sinópticos del exorcismo en la sinagoga de Cafarnaún (Me 1. 5797. 231 -236. El discurso mateano del envío de los Doce parece haber sido compuesto con material procedente de diversas fuentes: la escena del envío de los Doce de Marcos. M. El Evangelio según san Marcos I. la literatura cristiana primitiva. Smith.) tienen núcleos tradicionales. los cinco relatos sinópticos restantes son lo suficientemente distintivos como para que podamos afirmar la independencia literaria de unos respecto a los otros. Ciertamente. Las invocaciones a Jesús halladas en algunos papiros mágicos no son sólo literariamente independientes de todos los demás testimonios. Jesús the exorcist. y que podría ser redaccional. que habría quedado recogido en el . Es más. 24-30 y par. afirma lo mismo de los dos primeros relatos y del cuarto. no tenemos ningún indicio de que la literatura cristiana primitiva posterior creara nuevos relatos de exorcismos para atribuírselos a Jesús.). la multiplicidad e independencia de este conjunto no avala la historicidad de ningún relato particular. por lo que deben ser consideradas como dos testimonios independientes más sobre la práctica exorcista de Jesús. 89-91. 5-15) y la del retorno de los setenta y dos en el material propio de Lucas (10. el de la hija de la mujer sirofenicia (Me 7. la existencia de estos relatos sería difícilmente explicable si Jesús no hubiera practicado el arte de expulsar demonios. sustentada por al menos tres tradiciones documentales distintas (Marcos. y motivó que fuera elevado a la categoría de espíritu poderoso tras su muerte. controversia e invocación) y por dos tipos totalmente diferentes de restos históricos (documentos literarios y papiros mágicos). y la respuesta del Jesús lucano a las amenazas de Herodes son temática y literariamente independientes entre sí y de los relatos de exorcismos. Gnilka.). 14-29 y par. Esta falta de interés del cristianismo primitivo por inventar nuevos exorcismos de Jesús apoya la hipótesis de que ninguno de los cinco relatos sinópticos ha sido creado a partir de otro. Si exceptuamos el exorcismo que sirve de marco narrativo a la controversia de Belcebú en Q. La historicidad de la praxis exorcista de Jesús se halla. Según Marcos. ellos se van predicando la conversión.) y el del niño epiléptico (Me 9. 13-19. sino que además parecen haber sido transmitidos en unos medios sociales y con unos propósitos totalmente diferentes a los de 8. La controversia de Belcebú. y les da poder para expulsar a los demonios. 14-15. En este contexto. pero sí la de la práctica exorcista de Jesús en general. 1-20 y par. Twelftree.144 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 145 hechos históricos transmitidas en el ámbito popular8. Dicho con otras palabras. J. 6. La explicación más plausible de su existencia consiste en que la fama de Jesús como experto controlador de espíritus sobrepasó los límites de su entorno social y de su patria. las escenas de la elección de los Doce y de su envío en Marcos (3. II. la del envío de los Doce en Mateo (10. la conversión parece referirse a la adopción de un estilo de vida acorde con la espera activa de la llegada del reinado de Dios (Me 1. 14-15). 17-18). a los que la tradición sinóptica identifica con el anuncio y la llegada del reinado de Dios Este dato se encuentra avalado por la controversia de Belcebú en la versión del documento Q (Q 11. Jesús elige a los Doce para que estén con él y para enviarlos a predicar. c) Jesús vinculó la práctica exorcista a la propagación de su mensaje y de su proyecto. los nuevos exorcismos que describe están siempre protagonizados por discípulos o seguidores postpascuales. 6b-13).

el dicho presupone aquello que intenta relativizar. que el dominio sobre los espíritus impuros fue un rasgo relevante del movimiento suscitado por Jesús. 170. 10. 7-11. 13. seguramente dependiente aquí de Q 10. quizás redaccional9. En el segundo dicho. M. No obstante. 5. 9b. las fuerzas del mal frente a las que Jesús les anuncia su victoria incluyen a los espíritus causantes de posesiones negativas. tampoco puede descartarse completamente la posibilidad de que tuviera su origen en el propio Jesús. a personas comprometidas en mayor o menor medida con su proyecto. 5-9 entre reinado de Dios y práctica terapéutica. 40. En el v. En el contexto del pensamiento judío dualista de la época helenísticoromana. A. resulta evidente que el dicho se dirige a seguidores de Jesús. Es. es decir. procedente de Q 10. W. 17). no tendríamos aquí un nuevo testimonio tradicional de la vinculación del reinado de Dios con la práctica exorcista. es decir. C. Test. el Jesús lucano responde a las buenas noticias que los discípulos le dan sobre su misión con una serie de tres dichos (v. Incluso si se lee fuera del contexto narrativo en el que ahora aparece incluido. Dale-D. The GospelAccording to Saint Matthew II. 234. Tras una introducción narrativa redaccional (10. Fitzmyer. El retorno de los setenta y dos pertenece al material propio de Lucas. si tenemos en cuenta que en la mayoría de las culturas donde existe el fenómeno de la posesión espiritual la categoría de las terapias religiosas se solapa ampliamente con la de los exorcismos. probable que se trate de dichos tradicionales independientes que Lucas habría unido en el proceso de redacción de su evangelio10. 9a. que podría estar inspirada en Me 6. el contenido del anuncio que deben proclamar los discípulos es que el reino de Dios ha llegado. en otros lugares de la tradición sinóptica esto se expresa con la imagen de la llegada del reinado de Dios. El evangelio según Lucas III. 144. D. pero cada uno de ellos puede ser leído como una proposición con sentido propio. El tercer dicho relativiza todo lo que previamente se ha valorado: los discípulos deberían alegrarse más por el hecho de que su nombre esté escrito en el cielo que por su capacidad para controlar espíritus. 18. Es posible que este dicho sea la creación de una comunidad postpascual que ya no confía en la transformación inmediata de este mundo y prefiere poner sus esperanzas en una salvación trascendente y personal. . pues. Jub. 20). 7. la derrota de Satanás equivale a la victoria del poder de Dios sobre su creación (1 Enoc 10. El 9. Jesús and Judgment. 12). con otros tres imperativos paralelos en los que se conmina a los discípulos a reproducir otros tres tipos de obras realizadas por Jesús: resucitar muertos. pues la literatura judía de la época muestra que la idea de una salvación intrahistórica no se consideraba incompatible con la de una salvación individual tras la muerte". Reiser. En cualquier caso. Con toda seguridad. no parece desencaminado considerar que el discurso de envío de Q también sirve para apoyar la historicidad de la relación entre el anuncio de la llegada del reinado de Dios y la praxis exorcista de los seguidores de Jesús. purificar leprosos y expulsar demonios.146 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 147 discurso lucano del envío de los setenta y dos. 6. 11.19. Sin embargo. Allison. En el caso probable de que esta expansión sea redaccional. Según Mt 10. 10. primero es el testimonio descriptivo de una visión de Jesús: Satanás cayendo desde el cielo como un rayo. Jesús parece querer asegurar la confianza de sus interlocutores recordándoles que les ha dado poder sobre todas las fuerzas del mal y que nada podrá hacerles daño. Leví 18. sino únicamente la vinculación establecida por Q 10. Mateo expande la instrucción de sanar a los enfermos. y material propio. 8. Estos dichos se encuentran temáticamente relacionados entre sí por sus respectivas referencias a la victoria sobre el mal. J.

148 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 149 d) Jesús fue acusado de practicar exorcismos en alianza o con la ayuda de un demonio poderoso Esta acusación está atestiguada por Mt 9. es equivalente a la doble acusación de practicar la brujería y la idolatría12.17-20. Christian Origins and the Language of the Kingdom ofGod. Una de estas respuestas (Mt 12. En la medida en que el evangelio de Marcos y el documento Q puedan considerarse literariamente independientes. 12. 14-23). deslegitimar el mensaje y las pretensiones de Jesús. que su integración en la tradición evangélica se debe a que fue una acusación histórica contra Jesús ampliamente difundida. sin embargo. En el transcurso del análisis tendremos además la oportunidad de valorar otras informaciones sobre posesión y praxis exorcista contenidas en las distintas componentes literarias que configuran las controversias. Ahora bien. antes de extraer conclusiones de tipo histórico conviene llevar a cabo un análisis crítico detallado de los textos. Por tanto. 2. pues en este caso podemos aplicar el criterio de incomodidad. como ya hemos indicado. En el contexto del monoteísmo judío. 28 // Le 11. que prohibe cualquier forma de trato positivo con seres espirituales distintos de Yhwh. A) La acusación de estar poseído por un ser espiritual maligno tendría necesariamente como efecto inmediato.21-22. Su gravedad prueba su historicidad. 22. pues quien habla o actúa coaccionado por un espíritu poseedor maligno no es digno de confianza. 22-30 y Q 11. la plausibilidad histórica de esta acusación no está condicionada por la existencia de varios testimonios literariamente independientes. ante la que sus seguidores sólo podían reaccionar como de hecho hacen en los evangelios: reproducirla para intentar defender a su fundador. en tres textos evangélicos diferentes (Me 3. la acusación aparece en el contexto de una controversia que recoge también diversas respuestas defensivas de Jesús. Humphries. podremos decir que estamos ante un caso de testimonio múltiple. pues sugiere que Jesús actúa en alianza con un espíritu del que sólo se puede esperar maldad y oposición a la voluntad divina. Carbondale and Edwardsville IL 1999. L. uno de los criterios de historicidad con mayor poder probatorio. pues. 32-34 y las tres versiones que poseemos de la controversia de Belcebú. 14-15. Información incómoda sobre la posesión espiritual y la práctica exorcista en el movimiento de Jesús Los datos sobre posesión y práctica exorcista en el movimiento de Jesús a los que se puede aplicar el criterio de incomodidad son dos: la acusación de estar poseído por un demonio o espíritu impuro y la acusación de expulsar demonios en alianza con Belcebú o con el jefe de los demonios.22-32. Hemos de creer. textos que la mayoría de los exegetas hacen depender de dos: Me 3. Esta acusación es más grave. M. es impensable que la acusación fuera inventada por los círculos de seguidores de Jesús donde se transmite. tan evidente como la de la acusación. Le 11. si cabe. su credibilidad habría sido igualmente puesta en cuestión. B) La acusación de hacer exorcismos de acuerdo con Belcebú / el jefe de los demonios aparece. 20) relaciona de forma muy clara la praxis exorcista de Jesús con la llegada del reinado de Dios. Puesto que los partidarios de Jesús nunca habrían podido de- sear esta consecuencia.22-30. . pues resulta impensable que fuera inventada por los partidarios de Jesús o por la tradición cristiana posterior. y quizás intencionado. Con independencia de que los acusadores atribuyeran el supuesto estado de posesión a las propias transgresiones morales de Jesús o a la acción arbitraria de algún espíritu malévolo. Mt 12. que la anterior. En sus tres versiones. Su historicidad no es.

342s. Esta respuesta no aparece en Me. excepto por lo que se refiere a la mención del nombre de «Belcebú». Beeizebul in Mark 3. 15. Dado el interés de la obra lucana en general por la acción del Espíritu Santo en el ministerio de Jesús y en la Iglesia primitiva. g y h. sobre la inestabilidad de las familias y los reinos divididos contra sí mismos13. f. P.: 20-21 b: 22 c: 23-26 e. 13. El evangelio según san Mateo II. pero distinta (e2). Aparte de un cambio mínimo en el orden sintáctico. El contexto narrativo de las otras dos controversias es esencialmente el mismo: un breve relato de exorcismo que sirve de motivación a la acusación. e. b. Pero si expulso a los demonios con el espíritu/dedo de Dios. Me referiré a estas componentes con las letras a. d) Segunda respuesta de Jesús: «Si yo expulso a los demonios con la ayuda de Belcebú. lo que es más probable.: 27 g: 28-29 h: 30 MT12 Le 11 a2: 14 b: 15-16 c: 17-18 d: 18-20 e2: 21-22 f: 23 a2: b: c: d: e. Aparece sólo en Mt y Le. ls que precede la controversia mateana: U. d. que ha insertado la controversia en medio de otra escena con el fin de construir un tríptico. también será su fin. el de Me (a. .) y el de Mt y Le (a2). 30). Un esquema de las tres configuraciones paralelas puede verse en el siguiente cuadro: Me 3 a. mientras que Lucas ofrece una parábola parecida. Las versiones de Me y Mt se parecen mucho más entre sí que cualquiera de ellas a la de Le. Me menciona el nombre de Belcebú. Sellew. sólo en Me y Mt. con diferencias. J. Fitzmyer.). El contexto narrativo de Me es el resultado de la labor redaccional del evangelista. h) Comentario marcano: «Pues decían que tenía un espíritu impuro» (3. la única diferencia entre la versión de Mt 12. Jesús dice expulsar los demonios con el «espíritu de Dios». hemos de concluir que esta última es la que Lucas encontró en su fuente y que ha sido Mateo quien la ha modificado15. El evangelio según Lucas III. que ambas dependen de una fuente común. ¿con la ayuda de quién los expulsan vuestros hijos? Por esto. f) Dicho: «El que no está conmigo está contra mí. 24. Por tanto. 19s es que. La acusación es idéntica en todas las versiones. el que no recoge conmigo desparrama». c) Primera respuesta de Jesús: Argumento comparativo que utiliza dos proverbios. Luz. en la primera. para concluir que si Satanás se vuelve contra sí mismo. 14. n. b) Acusación: Jesús expulsa a los demonios con la ayuda del jefe de los demonios.: f: g: 22 24 25-26 27-28 29 30 31 a) Marco narrativo: encontramos esencialmente dos marcos distintos. es que el reinado de Dios os ha alcanzado». Aparece. probablemente populares. mientras que en la segunda habla del «dedo de Dios». pero lo hace en la acusación que precede inmediatamente a la que estamos analizando: «Dijeron que tiene a Belcebú y que con la ayuda del jefe de los demonios expulsa los demonios». g) Dicho: La blasfemia contra el Espíritu Santo no será perdonada.150 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 151 Al comparar las tres escenas. e) Parábola(s) del hombre fuerte: Me y Mt presentan la misma versión (e. A. que Mt y Le identifican con el jefe de los demonios. c. ellos serán vuestros jueces. El término «espíritu» es coherente con la cita redaccional de Is 42. no es plausible que el autor del tercer evangelio sustituyera la expresión «espíritu de Dios» por «dedo de Dios»14. constatamos que todas ellas están formadas por elementos de una misma serie de componentes literarias paralelas o casi paralelas. 103s. 341. 27s y de Le 11. Esto indica que una versión depende literariamente de la otra o.

R. una réplica que responde directamente a esa forma concreta de acusación. Historia de ¡a tradición sinóptica. P. Sellew. En efecto. si la acusación de expulsar a los demonios con la ayuda de un demonio poderoso fue recurrente. la segunda respuesta (d). Este presupuesto resulta coherente con la lógica del uso político de la creencia en la posesión y de la práctica exorcista expuesta en el capítulo 4. Los conglomerados de dichos son colecciones de dichos relativos a un mismo tema y organizados en estructuras flexibles que posibilitan la adición de nuevo material. Por otra parte. refiriéndose explícitamente a ella bajo la forma de un 18. Beelzebul in Mark 3. D. Esto indica que los textos actuales constituyen composiciones de elementos independientes que se han ido uniendo a lo largo de la historia de la tradición bajo la configuración literaria que los exegetas denominan «conglomerado de dichos»16. a saber. La segunda variante habría sido desde el primer momento transmitida junto con la réplica (d) recogida en Mt 12. e). San Francisco. a diferencia de la acusación (b) y de 16. Humphies. motivada por lo que parece haber sido una actividad típica de su ministerio. . f) y g) son sentencias formal y significativamente autocontenidas que podrían haber existido de forma independiente. que él expulsa los demonios con el dedo de Dios. la segunda respuesta sólo acepta la acusación como un condicional contrafáctico al que Jesús opone su versión de los hechos. Salamanca 2000. Sellew ha defendido de modo convincente que esta configuración literaria fue utilizada por los primeros seguidores postpascuales de Jesús para crear discursos atribuibles a su maestro a partir de dichos transmitidos por la tradición oral17. que es también bastante genérica y donde se menciona a uno de los espíritus malignos (Satanás) que con más frecuencia ejerce como jefe de los demonios18. mientras que esta primera respuesta (c) argumenta bajo el supuesto nunca desmentido de que el contenido de la acusación es cierto. la primera respuesta (c) lo llama Satanás. la oscilación entre los nombres de los demonios a los que se refieren los textos -Belcebú. Está además apoyado por las divergencias terminológicas y significativas que presentan algunas de las unidades que configuran los conglomerados. Beelzebul in Mark 3. 27s y Le 11. no resultaría extraño que Jesús hubiera utilizado diferentes argumentos defensivos en distintas ocasiones y que la tradición conservara más de una de estas respuestas apologéticas. 17. La capacidad del conglomerado para absorber nuevos dichos habría posibilitado la adaptación continua y creativa de la enseñanza de Jesús a nuevas situaciones vitales. Crossan. muestra la lógica retórica que subyace al proceso de composición de estas controversias. 73s. b). J. que se refieren al jefe de los demonios con el nombre de Belcebú. Infragments: The Aphorisms ofJesús. 93-108. 105. Satanás. 184-191.152 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 153 De las ocho componentes identificadas. El supuesto de que Jesús tuviera que hacer frente en más de una ocasión a la acusación de exorcizar con la ayuda de un espíritu maligno poderoso nos permite pensar que dicha acusación pudo transmitirse muy pronto bajo dos formas diferentes: 1) la acusación de actuar «con la ayuda del jefe de los demonios». L. P.puede explicarse por las variaciones que plausiblemente habrían presentado las formulaciones concretas de las acusaciones. Beelzebul in Mark 3. Bultmann. a). Christian Origins and the Language ofthe Kingdom ofGod. A la primera variante de la acusación. 19s. que es la más genérica y por tanto la más fácilmente repetible. habría sido pronto adjuntada la respuesta (c). La intuición de la que parte mi propuesta interpretativa consiste en que la acusación de hacer exorcismos en alianza con algún espíritu maligno poderoso no es una agresión verbal contra Jesús pronunciada en una única circunstancia particular de su vida. y 2) la acusación de actuar «con la ayuda de Belcebú». P. Sellew. Ahora bien. Con este supuesto. c). 96. M. 103. sino una acusación recurrente. 1983. P. Sellew.

ellos serán vuestros jueces. Mateo funde las dos controversias. . Pero si expulso los demonios con ayuda del dedo de Dios. Respuesta (d): Si expulso los demonios con la ayuda de Belcebú. es que el reinado de Dios os ha alcanzado. De ahora en adelante me referiré a ellas como «la controversia breve de Satanás» y «la controversia breve de Belcebú» respectivamente. La inclinación de Mt a fundir tradiciones similares procedentes de distintas fuentes se ve corroborada por la forma como trata las tradiciones sobre el envío de los discípulos: W. de las diferencias menores entre 155 condicional contrafáctico. no puede persistir. e. Las demás componentes que aparecen en los textos sinópticos habrían sido añadidas a estas dos controversias básicas en diversos momentos de la historia de la transmisión. resumo a continuación el proceso de formación de la tradición que soportaría la hipótesis de su existencia: Ia etapa: Formación de tradición oral. d. añade el dicho (f) y quizás. no puede persistir. b. el marco narrativo (a2). Su inserción en el marco narrativo donde ahora la encontramos. incorporando los elementos de una y otra19. Allison. 3a etapa: Composición de evangelios a partir de documentos escritos. La controversia resultante en Q tendría la forma (¿a2?. Esta reconstrucción de la historia de la tradición no contempla algunos problemas menores como son los orígenes del marco narrativo de Q. quien identifica a Belcebú con el jefe de los demonios.). -Creación de las dos controversias breves. pues. Aunque el interés de estos textos para el tema que estoy analizando se concentra en los elementos que componen las dos controversias breves.154 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús troversia de Satanás ampliada (b. ¿con la ayuda de quién los expulsan vuestros hijos? Por esto. 2a etapa: Cristalización de la tradición oral en textos escritos. e. D. Por tanto. Respuesta (c): Si un reino está dividido contra sí mismo. y ou dunatai. c. ambos elementos contienen las expresiones griegas oikía. Ambos usan también el lenguaje de la agresión y la violencia. 163s. si Satanás se alza contra sí mismo y está dividido. ¿cómo podrá mantenerse en pie su reino? Controversia breve de Belcebú Acusación: Con la ayuda de Belcebú expulsa los demonios. -La controversia de Satanás ampliada se incorpora al evangelio de Marcos. f). -La controversia breve de Belcebú y la controversia breve de Satanás ampliada se funden en la pluma del redactor de Q. dos controversias breves formadas únicamente por una acusación seguida de una respuesta (ver cuadro). Dale-D. la adición del dicho sobre la blasfemia (g) y el final redaccional (h) serían resultados de la intervención del evangelista. c. que significa «casa» o «familia». aunque esto es más difícil de determinar. -Mateo y Lucas redactan sus evangelios conociendo Me y Q. mientras que Lucas reproduce sólo la de Q con ligeras modificaciones y adiciones. En efecto. Controversia breve de Satanás Acusación: Con la ayuda del jefe de los demonios expulsa los demonios. a lo largo de la cual habrían tenido también lugar distintos procesos de mezcla o fusión. En los comienzos de la historia de la tradición tendríamos. The Cospel according to Saint Matthew II. si una casa está dividida contra sí misma. que puede traducirse por «es imposible». C. -La controversia breve de Satanás incorpora la parábola del hombre fuerte en su variante (e ) para formar la con- 19. Esta incorporación estuvo sin duda facilitada por los conceptos y términos clave que (e^ comparte con la respuesta (c). difíciles hoy por hoy de reconstruir con absoluto detalle.

). para concluir que la disensión interna en el reino de Satanás significa necesariamente el fin de su poder. en E. cuanto más poderoso sea el espíritu dominado. también apoya esta interpretación. La futura función (ed. este argumento acepta de forma implícita la tesis de los acusadores. el poder con que el exorcista fuerza esta alianza proviene de sus verdaderos aliados espirituales. y de las distintas versiones de la parábola del hombre fuerte (e). pero su alianza con él no es libre. L. el espíritu dominado ayuda en efecto al exorcista. . pero argumenta que tal forma de actuar no es sino una estrategia para conseguir que Satanás se autodestruya20. Dicho con otras palabras. El Testamento de Salomón describe exactamente este tipo de situación. 106. pueden ser explicadas mediante hipótesis plausibles que se muestran compatibles con esta reconstrucción: el marco narrativo de la controversia de Q pudo estar originalmente ligado a una de las controversias breves o ser una adición del redactor de Q. si Jesús domina sobre el jefe de los demonios. Aigle . Hoy por hoy es imposible saber si dicha pieza de sabiduría demonológica fue atribuida a Jesús por sus seguidores o si procede realmente de él. localizada en la primera parte de la respuesta de Jesús. 21. pues es esto lo que le permite suscribir la premisa de que.156 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 157 las variantes de la respuesta (c). Jesús acepta estar utilizando el poder del jefe de los demonios para expulsar a los demonios. Sellew. 6). Del análisis anterior podemos concluir que la controversia breve de Satanás está formada por una acusación histórica y una pieza de sabiduría demonológica que hace la función de respuesta apologética. D. P. procedo a estudiar la posibilidad de que contengan. de Laveleye.B. Rousseau. L'apport des cuites afro-brésiliens et du catholicisme populaire dans le chamanisme des Négro-Cabolclos du Maranhao (Brésil). J. Humphries. de la Perriére . Beekebul in Mark 3. sin embargo. Evidentemente. Tales cuestiones. Con la ayuda de un anillo mágico recibido de Dios y del arcángel Uriel. La dificultad fundamental. como efecto de la interacción con la tradición oral o por intereses de los redactores. espec. en el contexto de la controversia. Atlanta 1993. 129-153. Chaumeil (eds. tanto más amplia y efectiva será la capacidad exorcista del experto. En la controversia breve de Satanás.-P. Justificada la existencia original de las dos controversias breves. Así pues.J. la acusación y la respuesta no se hallan conectadas de forma intrínseca. El argumento comparativo utilizado como réplica podría haber tenido una existencia independiente antes de pasar a formar parte de la controversia. M. Salomón 1. cf. 130. En muchos casos. Satanás se está enfrentando con su propia familia o clientela. En el contexto de esta práctica. B. de aquellos con los que mantiene un vínculo voluntario positivo. puede valerse de él para controlar a la totalidad de los espíritus malignos. 20. Se trata de una pieza de sabiduría demonológica que se apoya en sentencias de carácter proverbial sobre el fin del reino dividido y/o de la casa dividida.SBL 1993 Semminar Papers. 295-308. en sus exorcismos. es decir. Salomón obtiene poder sobre el jefe de los demonios y le obliga a llevar atados ante él a todos los demás espíritus impuros (Test. consiste en comprender el papel que en ella juegan los «hijos» de los acusadores. Jesús an Exorcisl ofa Kind. 31. La controversia breve de Belcebú siempre ha representado un texto problemático a nivel de interpretación. Algunos autores han señalado con razón que. Lovering El procedimiento de dominar o controlar a un espíritu poderoso para obligarle a agredir a otros espíritus inferiores a él parece haber sido relativamente común entre los antiguos expertos en espíritus21. sino forzada. Las diferencias menores entre las tres variantes de (c) y (e) pueden haberse producido en cualquiera de las etapas donde intervienen. La posibilidad de que Jesús utilizara esta estrategia ha sido defendida por J. Christian Origins. En la literatura etnográfica. Jesús concede que utiliza el poder de Satanás para expulsar demonios. 1-3. otros elementos plausiblemente históricos. además de las acusaciones. La politique des esprits.). en D.

un anuncio neutro de la lle24.158 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 159 de jueces que Jesús atribuye a estos personajes constituye el elemento más enigmático de la controversia. Contempladas sobre este trasfondo.19: Journal for the Study of the New Testament 46 (1992) 41-51. que combina dicho verbo con la preposición epi seguida de un sustantivo en acusativo. es que el remado de Dios os ha alcanzado». La mayoría de las demás propuestas interpretativas entienden el término «hijo» en el sentido metafórico de «seguidor» o «partidario». sación de la que él ha sido objeto contra los exorcistas pertenecientes a la clientela de sus acusadores. 34. considero. Desde mi acuerdo básico con esta orientación interpretativa. Cf. dos textos casi paralelos seguramente procedentes de Q22. La frase verbal de la que forma parte. pero dado que la respuesta defensiva de Jesús resulta incomprensible sin ese dato.30 y Mt 19. El verbo griego phthanó. ¿con qué poder los expulsan vuestros hijos?». no aparece en ningún otro lugar de los evangelios.42 en los LXX. Este significado es el más coherente con el carácter polémico de la controversia.27/Luk 12. La segunda parte de la respuesta de Jesús establece una conexión muy clara entre la actividad exorcista realizada con la ayuda del espíritu/dedo de Dios y la llegada del reinado de Dios: «Si expulso los demonios con el dedo de Dios. Una propuesta interpretativa con un lago recorrido histórico y que consigue explicar todos los datos es la fundada sobre la hipótesis de que los hijos de los acusadores son también discípulos de Jesús. no es lógico que los transmisores de la controversia hubieran pasado por alto informar acerca del mismo. a fin de que éstos se enfrenten críticamente a sus propios líderes. Whose exorcist are They? The Referents of «Oi vioi Vfxwv» at Matt 12. Casi todas estas propuestas coinciden en que la pregunta retórica de Jesús -«Si yo expulso los demonios con el poder de Belcebú. 35) y de los hijos de la paz (Mt 10. Shirok. la versión griega de Jue 20. aquí traducido como «alcanzar». Con este presupuesto. ampliamente avalado por el contexto literario23. por tanto. En los propios evangelios se habla de los hijos de la sabiduría (Mt 11. La frase en boca de Jesús no sería. y les anticipa las nefastas consecuencias que podría acarrearles enemistarse con ellos. concentran sus esfuerzos en explicitar la lógica del argumento utilizado por Jesús para amenazar a sus oponentes.. 19 // Le 7. imposible. Allí veíamos que los procedimientos rituales utilizados por los exorcistas morales incluyen con frecuencia momentos de carácter judicial. La principal objeción a esta propuesta consiste en que la hipótesis que permite la comprensión del texto se refiere a unas circunstancias muy particulares que los destinatarios del mismo difícilmente habrían podido conjeturar. evidentemente. . La argumentación más exhaustiva en defensa de esta hipótesis puede encontrarse en R. consecuencia que también habría sido anunciada en Le 22. por ejemplo. las enigmáticas palabras de Jesús se convierten en una estrategia defensiva llena de sentido. Su futura capacidad para juzgar sería simplemente una consecuencia del triunfo escatológico de Jesús y sus seguidores.pretende redirigir la acu22. 6). puede tener la connotación de «arrollar» o «alcanzar agresivamente» al referente de ese complemento directo24. Que quienes en una ocasión particular polemizaron contra Jesús tuvieran hijos entre los discípulos de éste no es. no obstante. que los datos etnológicos expuestos en el capítulo 4 pueden ayudarnos a precisar un poco más sus términos. Jesús sugiere a sus acusadores que están imputando de lo mismo a los exorcistas de su propia clientela. 23. Ante la acusación de la que es objeto.28. 13 // Le 10. en los que se intenta forzar la confesión del poseso y/o la denuncia del brujo por parte del espíritu poseedor. La facilidad con la que un exorcista prestigioso puede manipular este tipo de procesos hace de él un personaje potencialmente peligroso con el que no conviene enfrentarse.28.

Este oráculo profético utiliza las imágenes del hombre fuerte y del botín del gigante para anunciar la liberación divina de los desterrados en Babilonia por mediación del rey persa Ciro. 28 // Le 11. . Así interpretada. En efecto.). Meier. 26. Jesús habría querido amenazar a sus enemigos anunciándoles la inminencia de algo que ellos temían. Helsink 1996. en R. P. con la que comparten algunos términos clave29. Con ella. Daktulos. Sanders defiende también el carácter amenazante de la expresión: E. Juan y Jesús. Dicha invocación conjura por el dedo de Dios para impedir que una determinada persona se comunique con otra. 20 respecto al versículo anterior. Estella 2000. Aunque por otros motivos. 199.). Le «doigt de Dieu» (Exode. concluir que es muy grande la probabilidad de que la acusación y la respuesta se transmitieran siempre unidas. 20s. La figura histórica de Jesús. Un judío marginal 11/1. 24 // Le 11. Ráisanen. se trata de una expresión que no vuelve a utilizarse en la literatura cristiana primitiva. Kittel-G. 27. La frase tiene. podemos. pues presupone necesariamente un contexto polémico. Symbols and Strata: Essays on the Sayings Cospel Q. Schlier. espec. y de que la controversia breve de Belcebú por ellas constituida refleje argumentos típicos empleados en polémicas históricas relacionadas con la praxis exorcista de Jesús. 127-132. un matiz agresivo. perteneciente a la categoría de 25. 29. a saber. P. La acusación de expulsar demonios con la ayuda de Belcebú.160 Jesús y los espíritus Testimonios sobre la praxis exorcista de Jesús 161 gada del reinado de Dios en conexión con sus exorcismos. Theological Dictionary ofthe New Testament 2 (1964). Uro (ed. El reino de Dios. y e2) resultan más difícilmente atribuibles a Jesús. Estella 2004. VIII. Sorensen. Dado que las primitivas comunidades postpascuales se esforzaron muy pronto por desvincular las obras extraordinarias realizadas por Jesús de estos contextos rituales social y moralmente ambiguos. Sus palabras serían equivalentes a la expresión: «¡Cuidado! Porque el reinado de Dios ya se os ha echado encima». por el contrario. como señalé anteriormente. aporta un marco polémico adecuado y suficiente para que cualquier lector u oyente pueda captar todo su sentido27. 140-142. De esta interpretación dependen quienes defienden la independencia original de Mt 12. H. 482. Apelando al criterio de incomodidad. B. De hecho. por tanto. Couroyer. H. hay razones para pensar que no se trata de una creación postpascual unida secundariamente a la acusación. no parece plausible que le atribuyeran falsamente un dicho formulado de modo tan sospechoso. la expresión «dedo de Dios» que aparece en esta respuesta aparece también en una invocación dirigida al dios Cronos grabada en un óstracon egipcio de la época romana. 485-487. La dependencia respecto al vocabulario de un texto griego sugiere que estamos ante la labor creativa de una comunidad postpascual. Esta parábola. claramente dirigido a los enemigos de Jesús: J. Las parábolas del hombre fuerte (e. en G. esta segunda respuesta atribuida a Jesús nunca habría podido ser transmitida de forma aislada. El contenido indica que estamos ante la fórmula de un ritual no oficial. 24s. E. 119-142. está también atestiguado el uso del nombre «Belcebú». lo que las autoridades calificarían como magia28.xorcisms and the Kingdom: Is Q ¡1:20 a Saying of t/te HistorícalJesus?. Sanders. así como el dicho 28. un anuncio que podría haber dirigido a un auditorio indefinido o al conjunto de Israel en general25. Por otra parte. la connotación mágica de la expresión «dedo de Dios» refuerza la vinculación de la respuesta de Jesús al contexto mágicoexorcista en el que. Esta conclusión nos permite a su vez afirmar la plausibilidad histórica de que Jesús vinculara de forma muy estrecha el éxito de su actividad exorcista a la llegada del reinado de Dios. Probablemente se trata de reinterpretaciones en clave exorcista de la versión griega de Is 49. espec. 15). Possession and Exorcism. E. Friedrich (eds. Por otra parte. 15): Revue Biblique 63 (1956) 481-495. a la que los textos evangélicos la vinculan (Mt 12. el triunfo efectivo de un reinado de Dios entendido en los términos en los que Jesús comprendía este acontecimiento26.

7 EL PAPEL CENTRAL DE LA PRAXIS EXORCISTA DE JESÚS EN EL CONTEXTO DE SU MINISTERIO.Tesúsjiíe un expertn en espirifng_ Su capacidad para acceder de forma controlada al mundo espiritual se fundamenta enjiirrelación íntima P n " "" Espíritu que él identifi^ ca como el espíritu del píos He Israel Esta alianza íntima con el Espíritu tiene lugar bajo la forma de una posesión . De entre las defensas que han llegado hasta nosotros. Sus seguidores transmitieron los tipos de defensa que consideraron más útiles o contundentes. y que la información que transmiten los evangelios 'sobre el fenómeno de la posesión y la práctica exorcista en su movimiento resulta higtniHrairiepte plausible y coherente con tales presupuestos y dinámicas. por tanto.. aquella que reivindica a Dios como la fuente del poder exorcista de Jesús e interpreta su lucha exitosa contra los espíritus impuros como manifestación de la llegada del reinado de Dios tiene muchas probabilidades de ser histórica.162 Jesús y los espíritus sobre la blasfemia (g) y la sentencia sobre recoger y desparramar (f) constituyen adiciones secundarias a las controversias que no aportan información histórica relevante sobre la actividad exorcista de Jesús.nntext" rnltiiral He Tesús se halla incluido en esta ca-(gl tegoría. mientras los capítulos 5 y 6 han mostrado que el r. en unaMgscripción social. La historicidad de este tipo de acusación está fuera de toda duda. y es muy probable que Jesús se viera obligado a defenderse de ella en más de una ocasión. Mostraré asimismo que esta hipótesis es también capaz de integrar de forma coherente otros datos evangélicos cuya plausibilidad histórica resulta más difícil de evaluar. PROPUESTA INTERPRETATIVA Los capítulos 2. 3 y 4 han estado dedicados a la exploración antropológica de los presupuestos culturales v las diná-i^ micas político-sociales comunes a la mayor parte de los grupos humanos donde se da el fenómeno de la posesión y la praxis exorcista. En este capítulo final propondré una hipótesis interpretativa que integre los datos más probablemente históricos sobre la praxis exorcista Jesús. ^. De los análisis precedentes podemos concluir. y culturalmente coherente?. que la actividad exorcista de Jesús despertó muchos recelos en su entorno y que sus enemigos se sirvieron repetidamente de las ambigüedades inherentes a esta práctica para sugerir que estaba positivamente aliado con demonios poderosos.

ayienjasume para ellos el papel de mistagogo3. Why Does the Cospel ofMark Begin as it Does?: Biblical Theology Bulletin 33 (2003) 28-38. Destro-M. Aquí merece especial atención el hecho de que en todos ellos* la experiencia esté narrada desde el punto de vista de discípulos*que. Aunque la elabora-.de_esíado4. resultado de un proceso de posesión vocacional cuyo recuerdo habría quedado recogido en los . Salamanca 2006. verosímil que Jesús experimentara visiones y audiciones celestes que designaban como hijo amado de Dios. las experiencias en £AC son generalmente coherentes con la concepción de la realidad trascendente vigente en la cultura del sujeto.»"> rica algunos aspectos de los testimonios joánicos que la exégesis crítica SUPIP explicar exclusivamente en términos de*creación teológica postpascual/Me refiero. 19-40. >^í v ^ Gracias a los poderes recibjdj)s^ddjlsjjritu. 148-150.^confusión de identidades espirituales'que la reflexión teológica joánica se esfuerza por clarificar. Jesús the Healer. Los datos etnográficos sobre expertos en espíritus nos predisponen a pensar que la posesión iniciática de Jesús no fue la única experiencia de contacto con lo trascendente que tuvo a lo largo de su vida.' Por otra parte. se corresponde bien con la fluidez asociativa que sabemos caracteriza las experiencias de lo trascendente en estados de conciencia alterada. sin conseguirlo del todo. 53-70. Es. en S. y por otra parte.). al modo en quevel Jesús del cuarto evangelio habla en Ú. tercera persona del HijcCcomo si fuera un ser trascendente distinto de sí mismo pero con quien sin embargo se identifica (por ejemplo.L ceden al contacto con la realidad trasrenrlpritr visiones de Jesús en compañía de Elias y Moisés. efectivamente. 31-36. los evangelios contienen algunos textos que podrían entenderse. Davies. recordemos aquellos discursos en los que este mismo* Jesús afirma_sgmao con el Padre (10. S. no es impensable que'se apoye en el recuerdo de palabras pronunciadas por Jesús en estado de pp-. Guijarro (ed. 30) o que es el Padre quien habla y actúa a través suyo (por ejemplo. 6. S. Los comienzos del cristianismo.ciuejg pos see. a través de TPSI'IS también ac. 1-13)1.. tras esta experiencia. La misma ." no debemos pensar que todos los*elementos míticosy todas las referencias a manifestaciones físicas de lo trascendente que contienen sonVeaciones literarias^Como vimos en el capítulo 3. Un judío marginalWX.. 12-13. pión teológica y literaria de estos relatos resulta evidente. y bajo formas o acti1. 14. Lo más discutible de las descripciones evangélicas reside en que la experiencia vocacional de Jesús tuviera lugar en el contexto de su bautismo. Meier. Jesús es capaz de sanar muchas enfermedades v expulsar los espíritus impuros gug_3fligen a los sectores social o 3. Continuity or Discontinuity between Jesús and Groups ofHis Followers? Practices ofContact with the Supernatual. . Esta particularidad podría indicar que el núcleo histórico'de tales relatos refleja algunos episodios de la iniciación de los discípulos a la experiencia de lo trascendente bajo la guía de Jesús. la tempestad calmada o Jesús caminando sobre las aguas. 4. sesión o en referencias a los contenidos del conocimiento experiencial adquirido en esteJipo. por tanto. 9-11 y par. Y es también verosímil que. Lsumagen de un Jesús'poseído por el Espíritu de Dios"0 nos permite también recuperar para la reconstrucción histó. Aunque la concreta articulación de estos discursos y expresiones procede con mucha probabilidad de la pluma del evangelista. 151-169. J. sintiera la necesidad de retirarse al desierto para acreditarse mediante la prueba y establecer una relación controlada con el Espíritu que se había apoderado de él2. Q 4. como recuerdos literaria y teológicamente elaborados de experiencias de este tipo. 28-32. 5. 2.^relatos sinópticos del bautismo (Me 1. Pesce. Guijarro. espec.) y de las tentaciones (Me 1. tudes imposibles en el mundo de la vida cotidiana. L. A.'Éste es el caso de los relatos de la tmoafigumejón. Jn 3.164 Jesús y los espíritus Praxis exorcista y ministerio de Jesús 165 positiva controlada. por una parte. 7-10). 26-33).

María Magdalena y los siete demonios. Por otra parte. en boca f^ 0 de Jesús. Meier. j ^ 4kJesusníomovióJa llegada de ese reinado de Dios crean-. sino también en su interés por cambiar el contexto riumano//don- J deVstos pacientes se reintegraban. úftp permanente v general es la llegada del feinado de Dios6. podría indicar que Jesúsjsonodajel_riesgojie ? cígciícpí que corrían sus pacientes exorcizados si volvían a ( -incorporarse a su contexto social anterior. 51.166 Jesús y los espíritus Praxis exorcista y ministerio de Jesús 167 económicamente más vulnerables de Galilea. The Social Cospel of Jesús. era frecuentemente evocada com<jmeta d6 los esfuerzos y esperanzas del pueblo judío por^alcanzar la UbeíaciflO.^ L >:" La noción de reinado de Dios hace referencia. Esta noción se encuentra . 14). la desgracia en la que el Jesús joánico probablemente piensa es la condena eterna. en el que sería posible la reintegración saludable'y permanente de los enfermos sanados v los posesos liberados. . 6. Le ! 8.. pero. The Kingdom ofGod in Mediterranean Perspective. 1-12 y par. al menos parcialmente. •ti „ Wde su estado. al margen de la respuesta que se dé a esta cuestión. pues. Un judio marginal 11/1. tenemos razones para pensar que la población humilde de4affalileajie.-d. En vez de utilizar fiLniíLdel^jfixdcaijiaxoaiiar. ^ ^L-Jesús fue un terapeuta religioso amoral. a una sitúa-¡Q_. En la segunda.^ vinculada a multitud de imágenes miticaj. En la primera. B. en ninguno de los tres casos Jesús hace al enfermo responsable. Sin embargo. Es. Este dato sugiere que una de lasSstrategiaS-utilizadas por Jesús para favorecer la integración social'!aludable de sus pacientes podría haber sidgjicogerles en su propio grupo_de¿>i seguidores cercanos5. J. Minneapolis 2001. cf. Finalmente. política^jiocial y religiosa'TTodo este bagaje significativo la hacía especialmente adecuada para expresar la idea de un contexto social y cósmico perfecto. ls se refiere a varias mujeres sanadas o exorcizadas por Jesús que se habrían integrado en el grupo de sus discípulos. resulta evidente que esta solución no podía ser viable en todos los casos. de haber provocado el mal. 7.1. cf. . utiliza su poder de sanar para demostrar que sus palabras de . Para una síntesis critica de las posiciones más importantes. posible que jhfvocacioá exorcista_p! de Jesús respondiera. De acuerdo con la información que poseemos. J. en la escena sinóptica la actuación de Jesús difiere de la que caracteriza al exorcista moral. 1-18). no sea que le ocurra una desgracia peor» (Jn 5. se limita a amonestar al enfermo sanado «para que no peque más. mas tampoco presupone que "*su enfermedad sea el castigo por haberlos cometido. planteada por sus discípulos. C. rechaza explícitamente esta po)\ sibilidad. No niega que el enfermo haya cometido pecados. sobre el espíritu poseedor que retorna con otros siete espíritus malignos. u Jesús no sólo se manifestó como terapeuta amoral'en su manera de entender el mal que sufrían sus pacientes. Bernabé. .. perdón tienen autoridad (Me 2.2 / nes negativas. estaba Q ( especialmente predispuesta a generar víctimas de posesio. Qacuerdo con la voluntad divina. La literatura en torno a este tema es inmensa. a una realidad cósmica y humana transformada de s.Q sus promovió como forma de alcanzar la salud o salvación. Malina. por tanto. anhelos proféticos y símbolos religiosos de la tradición de Israel. Cf.21-26. Como señalé en el capítulo 5. 1-12) y del hombre que yace enfermo junto a la piscina de Betesda (5.293-592.). ción crítica muy concreta de su entorno s o c i a l . 9-10). 55-56. do uCmcyyimientb religioso de renovación política y social^T~ 5. La historicidad estas escenas ha sido muy discutida. En el contexto sociocultural palestino de la época helenístico-romana. Lo que Je. Sobre la relevancia política del término «reinado de Dios» en la Palestina romana del siglo I. Los únicos relatos de sanación <Q en los que Jesús hace alguna referencia al pecado son las aO sanaciones joánicas del ciego de nacimiento (Jn 9. y la sanación sinóptica del paralítico (Me 1. nunca declaró a un paciente culpable de su propia dolencia ni buscó brujos sospechosos .l tiempo deJesúsJitrayesaba xuna épo_ca particularmente difícil y que. El dicho de Q 11.15-35.

Un estudio sobre la localización social de la moral. E. en S. 7ó~ mientos emocionales enquistados.34. la actitud flexible y confiada promovida por. Guijarro (ed. Jesús the Healer.^ Jesús facilitaría estos contactos induciendo controladamente en los participantes estados alternativos de conciencia (EAC^ que él mismo ayudaría a interpretar. ha sido el primero en subrayar el carácter terapéutico del discurso parabólico de Jesús por su capacidad para inducir EAC. campo^j^jns^njdasjde^Galilea puede todavía ser reconstruida a partir de las sentencias y parábolas evangélicas que mejor reflejan el carácter popularjv campesino de su audiencia8. Esta ética propone*dar generosamente a todo tipo de personas (Q 6. Como > 8. EvTom 21). sobre todo en círculos filosóficos. tener en cuenta en las relaciones laborales la dignidad y necesidades de los empleados'(Mt 20. Cf. y anteponer el trabajo por el reinado de Dios a la preocupación por la marcha de la economía familiar (Q 12.£. la investigación psicológica actual ha señalado precisamente —^ est^ipo^rasgos_CQmo estímulos adecuadosparaactivar en j/\ „ el oyente la capacidad de superar presupuestos cognitivos.*perdonar las deudas y seguir prestando sin esperar devolución (Q 11. 120-136.Uirrjágerigs se verían reforzados en muchos casos por la pre9. Los efectos sanadores de estas palabras e. Algunos estudios pioneros en técnicas psicológicas de sanación_permiten incluso pensar que er'cliscurso de Jesús^j sobre el reinado de Dios pudo ser utilizado a mododeestí-N mulo'bognitivo y emocional para inducir y configurar como experiencias trascendentes sanadoras los EAC de sus pacientes y del círculo humano que les rodeaba9.36).su_djs_' ocurso parabólicofunida a la carga emotiva y significativa de la imagen del reinado de Dios. La dimensión religiosa inherente a esta forma de entender el reinado de Dios no se reduce a la función que Jesús asigna a Dios como legitimador de los cambios éticos y so. relajar actitudesjígidas y romper condiciona. con una magnanimidaapacífica capaz de avergonzar al agresor. S. Esta dimensión religiosa también / podía ser personalmente experimentada. ..)..sin emplear la violencia. Davies. La (^^aJeh^mgidgiJ£J5Ífls-q"P ^ Y s l l s seguidores enseñaban ejnlas aldeas. La subcultura campesina en el mensaje de Jesús: Ser dueño de un viñedo en la Galilea de Antipas. 27-29. serviría para facilitar el acceso guiado de los participantes a experiencias de lo trascendente en EAC. En este contexto resulta impensable que la experiencia que el propio Jesús tenía de Dios y de su reinado no configurara las vivencias de todos cuantos participaban con fe en dichos rituales. nume- y explicar cómo es suj^einado. De forma independiente. Del movimiento de Jesús al grupo Q.„ep espíritu.v permanente de los pacientes de Jesús se extendía y se configuraba como una realidad incipiente. En la medida en que los campesinos y las gentes humildes de Galilea aceptaban y ponían en práctica estas enseñanzas. La curaciónpor ¡apalabra en la antigüedad clásica. L.. El historiador de la medicina P. Jesús. 22b-31). Mt 18. lo que a su vez favorece Ia pf & sanajcjónjismuchoslipus¡de dolencias 10 . 93-115. Barcelona 1987. En efecto. caminos. y cómor vivir la precariedad con desprendimiento y confianza en la solicitud del Padre (Q 12.^ ° CÁ * En el contexto de losVitiialesjerapéiitico-religiosos de ^ . cómo evitar los conflictos sin perfcder el honor de saberse hijos del AltísimojY) 6.. bajo la forma de ' contacto con la_reajidjd_irasc£iiderate_que propiciaban los • rituales terapéutico-religiosos practicados por Jesús. £ •— y valorativos.21-34). 1-16). Laín Entralgo ha mostrado que la capacidad terapéutica de la palabra fue conocida y utilizada en el mundo griego. 10. 30.168 Jesús y los espíritus Praxis exorcista y ministerio de Jesús 169 que predicaba con la palabra y difundía con el ejemplo la conversión a la forma de vida que podría hacerlo real. corresponde a un terapeuta religÍQsa£XperJo. 4. P. Id. ciopolíticos propugnados. 32-34). el contexto requerido para la integración saludable . Miquel. Laín Entralgo. Enseña también cómo afrontarjos abusos dé poder . Los comienzos del cristianismo. .

Mt 12. 119s. w La centralidad que la práctica sanadora y exorcista tuvo en el proyecto de Jesús está corroborada por su interés en • transmitir a sus seguidores la capacidad :nara ejercerla. pero al mismo tiempo la simpatía y el seguimiento popular contribuían a hacer crecer el recelo que las autoridades sentían respecto a alarma desencadenada por su subida a Jfmsalpn. obtener prestigio personal.24 // Le 11. Jn 18. 22b. Le 23. 2c. la que se orientaba la praxis ética de su movimiento induci5 ría un reforzamiento recíproco entre la eficacia terapéutica i de sus exorcismos y la eficacia renovadora de su proyecto político-social. 10. m^ead" y «> aclamado por sus partidarios. cf. daba legitimidad divina a su enseñanza y a su proyecto ante el pueblo (Me 1. En el juicio descrito por . 22a. 2b) y soliviantarlo con su enseñanza (23. Jesús no se reserva ni el poder ni los conocimientos necesarios para recuperar a las víctimas de los espíritus malignos. ^r ^ La coincidencia entre la imagen de la realidad trascendente en la que Jesús haría entrar a los participantes de sus rituales exorcistas y la imagen de la realidad transformada a ^. en él.15). C. Bernabé. dicho con otras palabras. 11. el mismo reinado de Dios sería . 5-9). el texto lucano deja entrever que'su relación sospechosa con el mundo de lns pspírirns contribuyó a hacer más creíble su culpabilidad. la conjunción de 1 esrímnln ¿psicológico. El poder taumatúrgico de Jesús.30. 23-27). sino que. la experiencia y q dejarse transfors mar por ella. Le acusan de estar poseído por un demonio (Jn 7..\ zadoj.g y Sn movimiento se hacía cada v e z ^ más conocido en Galilea (Le 13. ni los utiliza como un medio eficaz para 1L Sobre la transformación de la actilu4iJasuia. No los concibe como un don divino al que sólo él tendría derecho. 20. y en vincularla de forma inseparable con el anuncio del reinado de Dios y la conversión a su praxis ética (Me 6. Q 10. por el contrario.' Según Lucas. La curación del endemoniado de Gerasa. incoado por una praxis ética que transformaba el entorno sa-^¿ cial para que los enfermos y posesos se pudieran reintegrar f.\ cura extenderlos entre los miembros de su movimiento a fin de multiplicar el número de sanadores y exorcistas promotores del Reino/% -^ Jesús no sólo actúa como terapeuta amoral. Jesús de extraviar con engaños al pueblo (23. 33). de utilizar sus poderes en colaboración cc-n pl m a1 c\ sea_dg practicar la hnu'erí^V i * Las sospechas engendradas entre los partidarios del statu quo por la actividad exorcista de Jesús dehió de ir en aurnept" a medida que su propuesta de transformación'éticosor' 3 ' {jcinaha aH^ptr. 25b) y de hacer exorcismos con la ayuda del príncipe de los demonios (Me 3.. debió de actuar como catali.5). Los ex-posesos que se asociaran al movimiento de Je. loj_sumos_sacerdotes acusan a .r sus tendrían además la posibilidad de sustituir su anterior reacción mórbida y pasiva contra al statu quo. manifestado preferentemente en sus exorcismos. 31-331. 48. Mt 10. 2. por una reacción activa basada en el compromiso personal con esa praxis ética transformadora de la realidad social". la enseñanza y el testimonio vivo dispondría al ( paciente a vivir con fe. pro. Mt 27. Por una parte. Por otra. Dicho con otras palabras. Me 3. sino quejos representantes á<¡\(statu gi/oreaccionan ante él como cabría esperar que lo hicieran ante este tipo incómodo de terapeutas. 7-13.final de las sospechas^ quedesembocaron en su COJIT dena a m u g r t e j ^ Aunque el delito del que se acusa a Jesús ante Pilatos es fundamentalmente su* supuesta pretensión de gobernar la nación judíá^Mc 15.de la víctima poseída a lagetitud activare! sujeto sanado.170 Jesús y los espíritus Praxis exorcista y ministerio de Jesús 171 sencia de personas que comulgaban con la enseñanza de Jesús y se esforzaban por vivir según la ética del reinado de l Dios. el reinado de Dios sería vi• yido como acontecimiento trascendente sanador á nivel del 'ff paciente y del grupo de simpatizantes que participaba en el ' ritual y le acogía. 19-21. 8.

Se trata de una percepción i de médico15. El mal uso de los poderes espirituales que semejante acusación supone se solapa en muchos casos con la actividad atribuida a los*pseudoprofetas13f esta actividad no se caracteriza tanto por fingir la inspiración profética cuanto por profetizar con intenciones perversas o. Colabora con Dios expulsando con su dedo los demonios que enferman y alienan a las personas. 12).mediaren los pasajes de Mc2.23. las condiciones materialesy • humanas que impidan la reproducción de sus dolencias^ las condiciones del reinado de Dios^u* J ••K-15. Jesús lo identifi. es dejf cir. y promoviendo un entramado de relaciones humanas saludables en el que los espíritus impuros no puedan volver a infiltrarse (Q 11. sino la de <i un terapeuta religioso popular. 95-110. dice que algunos le consideran un embaucador {planos: 7. ¿Mago y falso profeta que engañó al pueblo de Dios?. Jesús as a False Prophet. vV .172 Jesús y los espíritus Praxis exorcista y ministerio de Jesús 173 íuan. Stanton.iÓn d e p s p í p t m m a ^ g " " " 1 4 . lo que en la jerga judicial romana significaba <<hace¿Qr_dejialeficio. Smith. brujo12.ria. 30). Jesús the Magician. Jesús ve en éste una de las^causas fundamentales. surperspectiva de terapeu¿i tajamoral k^redispone_a_descubrir el mal'que agrede a ja í creaciórijm lugares mucho más inmediatamente vitales y cotidianos que ac|uellos_señalados por estos otros autores. pero no la de un médico cualquiera. 24-26). N. F. Así.. la primera a£usación_formulada contra Jesús consiste en que es un kaknn pniñn(}n 18. Módica (eds. B. y distinta también de la de los médicos profesionales que atienden a las personas ricas y poderosas.cjrculosjudÍQS cultivados suelen identificar el mal y/o sus causas con la adopción de costumbres y vicios paganos.). 14.A-JL i . Jesús de Nazaret. 17YLC41. M. Sin embargo.: miento popular de renovación. su forma de combatir el mal no consiste únicamente en liberar a las personas concretas de los espíritus que las afligen._ ca de_modo preferente con el carácterperversá'de los espíri. 197-225. Stanton. de la que suele caracterizar a los sacerdotes o a los expertos en la Ley. defendiendo interpretaciones más estrictas de la Ley o reforzando la separación entre un resto puro de Israel y toda la demás humanidad corrompida. por tanto. con la 12.^ ' fc Jesús comparte con muchos autoresjudíos de la época helenístico-romana la noción de uifecreacioj) herida y en conflicto por causa de la lucha entre el Dios de Israel. mientras que los escritos provenientes de. McKnight-J. poco inclinados a cuestionar la bondad del Rxitatu quo. contaminación de los lugares santos que las interpretaciones laxas de las leyes de pureza posibilitan. 13. y los seres espirituales malignos rebelados contra él. •^ L_a tfercepcióp)que Jesús tiene del mal se halla profundamente configurada por su familiaridad con la dolencia v> por su sensibilidad terapéutica. Bilbao 2008. con la desarmonía sociar*(deuda. A diferencia Z de estos últimos. en S. 41. la acusación de t extraviar con engaños al pueblo aparece frecuentemente asociada aja_de ser un'mago impostor'o practicar la bruje. G. Jesús y el evangelio.. J p por las que los pobres tienen una salud tan precaria y rara_rj mente se restablecen de forma permanente^.. El mismo evangelio de Juan..s>>.( tns malignos que pnsp^n caprichosamente a las personas y . con la usurpación del sumo sacerdocio por individuos que no tienen derecho a él. creador de todo cuanto existe. sino también en (bjomover) mediante la creación de un movi. abuso de_poder) que impide la recuperación definitiva de los posesos exorcizados^Jesús no colabora con las fuerzas divinas combatiendo prácticas idolátricas. London-New York 2008. tanto iudíocomo grecorromano. J. McGrath. N. Por eso. pobreza. Who Do My Opponents Say IAm?An Investigation ofthe Accusations against Jesús. en G. en el^ontexfó cultural dei momento. Distinta.¿ajoJaJraspiiap. con el cómputo equivocado de los días festivos. al relatar las opiniones que la gente de Jerusalén tiene sobre Jesús. Como he señalado en el capítulo 5. Jesús se aplica a sí mismo el título dé.

Elrjaradigrna^ mítico del(«médico herid^que casi todos los expertos en espíritus reproaucérTen su experiencia iniciática se prolonga en Jesús hasta la muerte. Esta vinculación ha sido magistralmente escenificada por Mateo en el desarrollo propio que nos ofrece sobre la actuación df»V.*En efecto. además de volcar las mesas de los vendedores y cambistas y acusar a las autoridades de haber convertido la casa de su padre en una guarida de ladrones.saludpermanente sea pj?sibleyjxyi la creación de un movimijrrtc^enjej que pueda experimentarse simultáneamente la.jdiSIlcia_saiiadora del reinado trascendente y la eficacia de una praxis ética que intenta actualizarlo. .7 go!xM\i^^y£.d¿j]ejiovaci^ le ^ hizo políticamente sospechoso: su égnsibilidacl ante las dolencias concretas que afligían a las gentes dé su entorno y su ^capacidad para entender que la salud sólo sería posible en un contexto humano radicalmente renovado. y no la actuación contra los vendedores y cambistas. lo que provoca la alarma entre los sumos sacerdotes-que deciden condenar a Jesús. efectivamente.'Tal vinculación no termina. Jes4sj§aUza^ unasanacjónmiLltiMmariaenla que cura a todos los cié.si'is en el Tprnpl" (21. Por el contrario. esta actividad de Jesús estaría íntimamente relacionada c o n gíTexperiengpVlp 1n trasrpndpntp cnn sn prnpiiesta é-\\- Ai^ca y con su compromiso activo con la Helada HPII reinado de Dios^La clave antropológica que da sentido a todas estas relaciones se encuentra en el carácter amoral de la perspectiva terapéutica de_Jgsús. Según este evan- gelista.la atracción que este terapeuta religioso ejercía sobre el pueblo y decidieran preventivamente eliminarlo.5§?:. la práctj¿j.DÍQ. 14-17).s_donde la. sy ^ > ca exorcista no constituiría un elemento marginal o folclóJ L ^~$¡ i rico en la vida pública dejgsús. su predisposición en contra de atribuir las dolencias al pecado de las propias víctimas y su actitud critica respecto a un statu quo ó.ue impide la recuperación definitiva de sus pacientes conectan con la <3i£jlfciinj:einMQile.dí a _ e n e V r eci nt0 sagrado_Son ^ los gritos de «Hosanna al hijo de David» con los que la gente celebra estas sanaciones.^ 174 Jesús y los espíritus Praxis exorcista y ministerio de Jesús i 75 Q^:^ Si la interpretación que propongo es correcta.a:. sino uno de sus factores í ^ 'o S m á s centrales y significativos. en el hecho de que las élites gobernantes romana y judía.rec^Jaran_de.habj. Desde esta clave también es posible descubrir una vinculación muy profunda entre la praxis exorcista de Jesús y el ^sentido de su condena a muerte. Además de constituir un fo^J V v ' co de atracción para potenciales seguidores y simpatizan^ tes. reaparece al nivel existencial más profundo de las motivaciones que pudo haber tenido Jesús para crear el inoyJmiejytoj5ligic¿a.

existen. tenga égte la forma que tenga: espíritu caprichoso. . todavía hoy dos actitudes j divergentes.religiosas que todavía hoy resultan significativas. Al mismo tiempo. accidente desafortunado.y Aproximarse aídolienta-sin querer culparle de su estado presupone y refuerzaTaTconciencia de que todos los seres humanos somos vulnerables-a los ataques del mal. Concebir la salud no como la adaptación aútatuj[ug} sino como la integración en un contexto de relaciones sociales y personales satisfactorias'para todas las partes. sino que además orienta P! esfiípr^ HP los grupos que participan de esta sensibüijadJstaBéutica^ hacialajcorrección de las condiciones sociales que obstaculizan la recuperación duradera dalos enfermos. da a sentido a la vida enferma o nunca plenamente sana que es el . Ante numerosas dolencias como la infección por el virus del sida. jus. hacer al enfermo responsable de su estado. o dirigir la mirada a la sociedad en torno a él para detectar los factores estructura'les que promueven esteJipo de afecciones.. promueve el interés grupal por practicar una ética y una política que transformen en esa dirección ideal la sociedad actual.EPÍLOGO A pesar de la distancia temporal y cultural que nos separa de Jesús. la adicción a" sustancias tóxicas... Esta^titutjno sólo facilita la sanación del paciente. virus maligno..^ tincando así su marginación social. su modo de tratar la dolencia v He entender la ( saiudjiene implicaciones políticas éticas y .. ciertos desequilibrios mentales y desajustes conductuales.

Cada enfermo recuperado y cada avance en la creación de unas relaciones sociales y políticas capac e t e reintegrarlo_d^ionua. Para quienes además creen que detrás de la personav_el proyecto de Jesús está_el mismo Dios/esa meta ideal y cada miojdeloyíasosjiados par^alc^nzajlaj^quierejnma dimensióij^scendenffi La^sociedad futura saludable^ara todos esvel re"mado^Diosque Jesús y los suyos conocen como'''expjgiencia sanadora en sus contactos con la realidad trascendente. . pueden aceptar sin rencor no estar adaptadas a una sociedad injusta. A pesar de esta referencia esencial a lo trascendente. y que entienden como la voluntad de Dios para con el mundo. Din£. pues.775 Epílogo lote presente de muchas personas. libres de sentimientos de culpa y con el apoyo del grupo.reali«ando_suj/Q r BIBLIOGRAFÍA luntad a través de los hombres. Para esta moral. sin embargo.íliiradej^ixmMituy£riJuiia-manifestación concreta del espíritu HP. el '—• criterio fundamental que determina el comportamiento y la actitud correctos no es el cumplimiento de unas normas divinamente reveladas. configurada por la realidad absolutamente cotidiana de la dolencia. y pueden preferir buscar y gastar la propia salud trabajando por una •^sociedad futura saludable para todos. la moral que la conversión al seguimiento del Jesús exorcista presupone está. ni el reconocimiento humilde de que sólo con el propio esfuerzo es imposible cumplirlas. sino la i contribución positiva y concreta para lograr la salud inte_ gral de las personas.

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