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EL «CORREDOR DE LA PLATA» (GIBRALTAR-GIJÓN).

UN CAMINO DE CAMINOS (S.-N./N.-S.) EN EL OCCIDENTE HISPANO.

XI Congreso Internacional de Caminería Hispánica. Madrid, del 25 al 29 de junio de 2012.

Diego M. Muñoz Hidalgo

Escritor, historiador y cofundador de los Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata y de la Plataforma Ibérica por los Caminos Públicos. diegobeturiense@hotmail.com

Presentamos aquí un urgente borrador (una primera aproximación atropellada) que advierte de un fenómeno viario (Estrecho de Gibraltar-Cornisa Cántabro/Asturiana) que durante siglos se ha ido gestando en el Occidente de Europa; que denominamos: Corredor de la Plata. Estas breves páginas inciden en tres puntos básicos: la reivindicación, protección y Desarrollo Sostenible; hermanados trazados en un mismo Paisaje. También denunciamos el abandono y atentados en sus ancestrales huellas (calzada romana, caminos medievales, su entorno medioambiental, etc.); un Patrimonio de la Humanidad desprotegido en un “Oeste olvidado” por nuestras Administraciones. Hoy, paso a paso, va recuperando su proyección internacional, gracias a su riquísima Historia y Naturaleza, y a la labor desinteresada de varias asociaciones (Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata; Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata; Asociación de Pueblos en Defensa de la Vía de la Plata, Plataforma Ibérica por los Caminos Públicos…), fruto de una sociedad cada vez más sensible por nuestro Patrimonio Caminero o Viario. Por lo tanto, animamos a todos: a andar estas páginas con espíritu abierto y fraternal; a recuperar y defender latidos de todas las épocas; a unir esfuerzos en el desarrollo de este territorio… (al curioso lector, recomendar los enlaces de Internet que se adjuntan al final).

INTRODUCCIÓN (O DE UN RICO PASADO PARA UN MEJOR FUTURO).

Los caminos fueron un medio para la expansión cultural, el desarrollo económico y el control político-militar del territorio. Hoy, sus sabias y bellas trazas siguen siendo un recurso para nuestro desarrollo socioeconómico; huellas que hay que reandar, que proteger… por sí mismas y por sus oportunidades para progresar en varios campos:

1º- En el desarrollo personal: un escenario público para el conocimiento interior; el crecimiento espiritual; la sensibilización medioambiental… a través del contacto con los demás, con la Historia y con la Naturaleza. En definitiva, itinerarios en donde culminar aspiraciones culturales, ecológicas, deportivas, peregrinas, turísticas…

2º- En la fraternidad con otros pueblos: el hermanamiento cultural en un crisol de civilizaciones; la convivencia andarina con almas venidas de lejanas latitudes; cauces para favorecer el diálogo y la comprensión mutua…

3º- En planes de rentabilización social, medioambiental y económica: comprendiendo primero su amplitud

geográfica; tomando conciencia de sus riquezas y potencialidades; diseñando limpias estrategias de desarrollo…

Para entender todo esto debemos ser conscientes de que nuestro extenso Patrimonio Caminero o Viario, como ya mencionamos, forma parte de nuestras señas de identidad; un legado que ha hecho que seamos lo que somos. Y es que viajar por nuestras raíces camineras, hermanándonos con otras épocas y pueblos que diseñaron estas trazas, es una singular fórmula de conocernos mejor a nosotros mismos. Pero, a la vez, este Patrimonio es un recurso social y económico, un bien y espacio públicos con un doble atractivo cultural-natural en donde saciar demandas diversas, con beneficios directos e indirectos, y en base a un respetuoso modelo de Desarrollo Sostenible que evite impactos negativos; herencia que tomamos prestada y que ha de seguir siendo disfrutada por nuestras futuras generaciones.

En este punto permitidme un breve Manifiesto, jugando con los nombres de algunas Asociaciones (que aquí presentamos entre comillas) que están luchando, desinteresadamente, por proteger y potenciar nuestras antiguos

caminos (va en homenaje a todas ellas): ¡Vivamos nuestros “caminos públicos”: primitivos, calzadas romanas, vías pecuarias,

caminos reales, jacobeos, vecinales!

nosotros mismos…; un Patrimonio Caminero que forma parte de nuestra memoria colectiva. Y es que, ante la voraz usurpación y destrucción que está sufriendo este Patrimonio por egoístas intereses, hay que “desalambrar” sus encerradas trazas, hasta convertirlas en “caminos libres”. ¡Seamos “amigos de los caminos”!, arterias vivas de lo que somos y de lo que nos pueden ayudar a ser

Son un cúmulo de huellas de civilizaciones y de latidos silvestres; “trochas viejas” inseparables de

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Considerando lo dicho, este humilde articulito pretende introducirnos en huellas labradas y abrazadas en un mismo territorio caminero a lo largo de todo el Occidente de la Península Ibérica; un fenómeno viario que proponemos aquí denominar: Corredor de la Plata. Este histórico y ecológico itinerario, este paisaje cultural… es vital para conocernos mejor, y para emprender un camino de progreso social y económico (el acertado concepto: saber de donde venimos para planificar mejor a donde queremos ir). En resumen, con este primer boceto (emborronado, repetitivo, académica y políticamente incorrecto para algunos…) incidimos en tres puntos básicos: 1- Ser conscientes de esta identidad viaria (platera) del Occidente hispano; 2- Su protección patrimonial (cultural y natural); y 3- Rentabilizar (respetuosamente), social y económicamente, sus potencialidades sociales y económicas.

I- EL «CORREDOR DE LA PLATA»: UNA URGENTE REIVINDICACIÓN.

Hay quienes, con buena fe, “encorsetan” el nombre de la Plata al tramo Mérida-Astorga, y con exclusividad romana; cuando este topónimo, como veremos: A- Se originó al Sur de Mérida, nombrando Calzada y Camino; B- Es Medieval, fruto de una realidad caminera más amplia que ha evolucionado hasta hoy; y C- Representa potencialidades de un Eje viario multicolor. Esta triple estrechez de miras: geográfica-histórica-socioeconómica; no vislumbra la globalidad de este Itinerario por culpa de una errada interpretación historiográfica.

La óptica integradora que advertimos aquí se fundamenta, por un lado, en las idas y venidas de una milenaria vida silvestre; y, por otro, en un ancestral y continuo trasiego humano (pastores, comerciantes, ejércitos, peregrinos, etc.). Estas trazas primitivas evolucionaron en modernas infraestructuras de hierros y asfaltos, perpetuando una tradición que ha diseñado la ordenación territorial del Oeste español; es decir, el actual Mapa que hoy conocemos:

comunicaciones, poblaciones, capitales, territorios administrativos, etc. (Figura 1). Así se fue gestando un prodigio viario de los más ricos y singulares del Mundo. Hablamos, por orden de aparición etimológica, del: Camino, Calzada, Vía, Cañada, Ruta (Carretera, Ferrocarril, Autovía)… de la Plata; fruto de una realidad única y diversa, que aquí proponemos llamar: Corredor (Histórico-Ecológico) de la Plata; y en donde se aúnan trazados y territorio, en una misma suerte de huellas y colores. No hay más que repasar la gran personalidad viaria de este espacio geográfico:

1º- Su concentración y superposición de trazados en un mismo entorno: coincidentes recorridos condicionados por obligados y alineados pasos geográficos… Un camino obligado en el Occidente hispano.

2º- Su condensada densidad de distintas tipologías: múltiples necesidades que impulsaron sus trazados:

trashumantes, comerciales, militares, administrativos, jacobeos, deportivos, turísticos… Un camino de caminos.

3º- Su triple crisol Cultural y Natural (en lo propio y entre ambos): mestizaje de huellas de civilizaciones, fusionadas a la vez con universos naturales… Un camino multicolor de piedras y paisajes.

4º- Su trascendencia en la Historia y en la Naturaleza Universal: vía de entrada/salida de múltiples personalidades desde/hacia lejanas latitudes; escenario de hechos cruciales; cúmulo de Reservas Naturales y de la Biosfera; camino de cría de una rica fauna intercontinental (europea-africana)… Un camino universal lleno de vida…

Este camino obligado, de caminos, multicolor, universal… (como en tiempos bautizamos) es, metafóricamente, un gran árbol con raíces y ramas (por ello, de difícil acotación matemática en sus extremos); un ser vivo cuyas savias se nutren de las capas freáticas últimas de las costas andaluzas-gaditanas del Estrecho de Gibraltar, que ascienden por un tronco extremeño y leonés, hasta alcanzar las copas costeras de la Cornisa Cantábrica-Asturiana. Comprendería, por tanto, parte de los territorios administrativos de: Cádiz, Sevilla, Huelva, Badajoz, Cáceres, Salamanca, Zamora, León y Asturias (Figura 1). Es decir, proponemos una visión global en donde se aúnan huellas y latidos silvestres en un mismo espacio; un verdadero: Paisaje Cultural de la Plata. Tal es su valor histórico-natural, que la mayor parte de su recorrido está en la Lista Indicativa del Ministerio de Cultura del Gobierno de España como candidato a Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (que habría que hacer extensible al resto de este Itinerario).

Pero el importante legado que encierra el Corredor de la Plata se encuentra indefenso frente a graves atentados, producto del olvido institucional; circunstancia que ha facilitado obras públicas/privadas que han ido rompiendo la integridad e imagen de nuestros trazados históricos y naturales; incluso desmantelando el Ferrocarril Ruta de la Plata (Plasencia-Astorga), tan importante para el desarrollo del Occidente peninsular. En este sentido, ciertas prácticas feudales-caciquiles (perpetuadas hasta hoy) han venido exprimiendo y expoliando grandes recursos del Oeste hispano; políticas desequilibradas ancestrales con escasos beneficios para este entorno; expulsando a este territorio de las políticas oficiales de desarrollo. Esto ha dado lugar a un espacio destinado a un fértil saqueo de materias primas, y a una cantera de mano de obra barata para otras latitudes… (todo planificado). En resumen, reivindicamos aquí:

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1º- El reconocimiento social e institucional: de este Eje de comunicación, suma de trazados + territorio: Calzada Romana, Camino Real, Cañada Real y Ruta (Carretera/Tren/Autovía)… de la Plata (incluyendo Estrecho-Sevilla); más su vivo Paisaje. Para dar nombre a esta realidad viaria proponemos la “marca de identidad”: Corredor de la Plata.

2º- La defensa y consolidación: de la integridad y atractivo de su Patrimonio Cultural (trazas camineras, conjuntos urbanos y rurales, valores etnográficos…), y de su Patrimonio Natural (biodiversidad, pureza ambiental, paisaje…).

3º- El Desarrollo Sostenible: de este corredor histórico-natural, modelo basado en un respetuoso equilibrio: social, cultural-ambiental y económico. Este concepto surgió en la Cumbre de la Tierra (celebrada por la ONU en Río de Janeiro en 1992), con el objetivo de la perdurabilidad de los recursos, y por el bien de nuestras futuras generaciones. La estrategia para su aplicación en este Corredor conllevaría: comprender las riquezas, amenazas y posibilidades en este Camino, a su vez “escaparate” para promocionar sus productos; reapertura del Tren Ruta de la Plata; etc.

En Conclusión, tomar conciencia: A- De la globalidad de este Corredor occidental (sin exclusiones); B- De la conservación de su Patrimonio Caminero; y C- De sus potencialidades (sociales y económicas). Un pasado viario común que es presente y futuro para todos.

II- EL «CORREDOR DE LA PLATA»: UN ITINERARIO CULTURAL Y NATURAL.

1º- Un Corredor Histórico: Camino de la Humanidad. Como hemos adelantado, en este Eje occidental se entrelazan múltiples trazados en un mismo entorno. Su diseño se debió a una serie de necesidades humanas que se adaptaron a grandes barreras geográficas perpendiculares a su recorrido (ríos y cadenas montañosas), y que se salvaron gracias a una coincidente alineación de pasos naturales (vados y puertos de montaña) (Figura 2). Este hecho, la directa accesibilidad entre lugares lejanos y productivamente diferentes (una rápida intercomunicación territorial), le confirió a este Itinerario, frente a otros, un carácter “estratégico” y relevante. Ello motivó y facilitó durante milenios, como en muy pocos itinerarios, el incremento aquí de numerosas aspiraciones: A- Económicas: el intercambio productivo trashumante-comercial; B- Culturales: la entrada-salida de ideas, elementos etnográficos, lingüísticos, artísticos, etc.; C- Políticas: el estratégico control territorial militar-administrativo; D- Viajeras: la movilidad de una población migratoria-interdisciplinar; E- Religiosas: la organización geográfica y motivación eclesiástica-peregrina (a Santa Eulalia de Mérida; Camino Mozárabe de Santiago…); etc.

Así, un incipiente cauce pastoril-comercial, favorecido por una estratégica alineación de pasos naturales, se fue reforzando con nuevas aspiraciones. De este modo, este hollado y ancestral Camino (de cazadores prehistóricos, pastores neolíticos, comerciantes tartéssicos y fenicios…) (Figura 3), fue luego herramienta militar en la expansión cartaginesa (al mando del propio Aníbal que por aquí anduvo…), e instrumento clave en las Guerras Lusitanas, y en la conquista y administración romana de este territorio (huellas aquí del lusitano Viriato y del romano Julio César). De este modo, Roma fue paulatinamente consolidando, a lo largo de sus seis siglos de dominio, gran parte de su recorrido por medio de sólidas infraestructuras (firme, puentes y miliarios) y mansiones, para descanso y avituallamiento de tropas y viajeros (algunas son actualmente importantes ciudades monumentales: Cádiz, Sevilla, Mérida, Cáceres, Salamanca, Astorga…). Este camino, rediseñado y reforzado por los romanos, guarda hoy magníficos ejemplos de ingeniería (civil, militar, viaria…); un Patrimonio Caminero de los mejores conservados del Imperio. Advertir que fue en esta época cuando, por primera vez, vemos plasmado este Eje de comunicación desde tierras gibraltareñas hasta las leonesas; se trata de la fuente clásica conocida como Itinerario Antonino (s. III d.c.) (Figura 4). Este Camino también sirvió para unir, de forma rápida, ¡cuatro Capitales Administrativas!: Gades (Cádiz), Hispalis (Sevilla), Augusta Emerita (Mérida) y Asturica Augusta (Astorga). Vemos, por tanto, que este recto y accesible Itinerario le sirvió a Roma para ordenar gran parte del Occidente peninsular; siendo el Puerto de Gades una directa y frecuentada puerta de entrada y de salida marítima de la Capital del Imperio en este territorio extremo.

Los obligados pasos naturales y sólidas infraestructuras romanas de este camino, fueron aprovechados por sucesivas culturas al mando de destacados personajes de la Historia, que estamparon aquí sus huellas (reyes godos:

Gunderico, Requila, Teodorico II…; el militar musulmán Muza; reyes cristianos: Fernando III, varios Alfonsos, Sancho IV, Fernando el Católico, el Emperador Carlos V…). El empuje de sus nuevos caudales (comerciales, militares, administrativos, trashumantes, peregrinos…) hizo que su cauce se adaptara a las necesidades de cada época, a la vez que surgían nuevas poblaciones próximas a sus primitivas trazas (Jerez, Zafra, Almendralejo, Plasencia, Béjar, Zamora…); polos de atracción e hicieron cambiar viejos tramos; hasta que en el siglo XVIII la Calzada y el Camino Real de la Plata quedaran en segundo plano debido a un sistema radial centrado en Madrid, Capital del Reino. Todo ello fue cimentando (tardíamente) el diseño de nuestras modernas infraestructuras (Carretera, Ferrocarril y Autovía). Observamos, por tanto, un Itinerario en continua evolución; caudales que han ido esculpiendo un largo y ancho

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cauce; un corredor histórico en donde coinciden trazados “fosilizados” con modernas infraestructuras; línea meridiana- viaria, de múltiples fibras, que es hoy el principal pasillo del Oeste español, y de los más transitados de Europa.

2º- Un Corredor Ecológico: Camino de la Naturaleza. A su vez, este Itinerario es el escenario de un envidiable encuentro medioambiental, con ensamblados espacios naturales de un extremo a otro peninsular y de gran valor; una auténtica y densa “alfombra verde” de fauna y flora, repleta de vida. También podemos observar aquí la proliferación de largos tramos de principales vías pecuarias peninsulares, como serían las Cañadas Reales: de la Plata, Soriana Occidental…; entre otras tipologías, según su relevancia (cordeles, veredas y sendas) (Figura 5). Son el resultado de idas y venidas milenarias de pastores y ganados trashumantes, cuyas raíces habría que verlas en las migraciones estacionales de cazadores nómadas tras una fauna salvaje que buscaban frescos pastos (ante inviernos nevados de

la Cornisa Cantábrica; y ante a la sequedad de veranos de la zona andaluza-extremeña). Esta interrelación hombre-

naturaleza, fue esculpiendo importantes caminos pecuarios y espacios adehesados de gran valor ecológico. Igualmente, un ejemplo más de la riqueza natural de este Corredor, es el ser de los principales cauces migratorios, y de reproducción, de un buen número de aves entre los continentes europeo-africano, muchas en peligro de extinción. Todo un verdadero pasillo intercontinental de cielos alados desde el Norte asturiano-leonés, con descansos extremeños y andaluces, para cruzar el Estrecho de Gibraltar hasta África (Figura 6). Teniendo en cuenta todo lo

anterior, podemos afirmar que este trascendental corredor ecológico, con una excepcional y bien conservada biodiversidad de flora y fauna, es la “reserva natural de Europa” (como lo venimos denominando hace años).

3º- Un crisol cultural-natural único. En resumen, en el Corredor (histórico-ecológico) de la Plata conviven unidos un importante y variado Patrimonio Cultural y Natural a lo largo de 1.000 kilómetros (Estrecho de Gibraltar-Cornisa Cantábrica asturiana). Huellas de civilizaciones que nos han legado en este escenario viario básicamente cinco conjuntos monumentales declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: Sevilla, Mérida, Cáceres,

Pero, ¡ojo!, a lo que habría que

sumar ¡¡la candidatura del trazado de este mismo Camino de la Plata para ser declarado también Patrimonio de la

Humanidad!!

muchos: Tarifa, Medina Sidonia, Cádiz, Jerez de la Frontera, Zafra, Fuente del Maestre, Plasencia, Hervás, Zamora, Béjar, Benavente, Astorga, León, Pola de Lena, Gijón… Del mismo modo posee espacios naturales con una gran biodiversidad, como por ejemplo, en las categorías de Patrimonio de la Humanidad: Doñana; Reservas de la Biosfera: Sierras de Béjar, Alto de Bernesga (Pola de Gordón)…; Parques Nacionales: Doñana, Monfragüe…; Parques Naturales: del Estrecho, de los Alcornocales (Sur de Cádiz), Sierra Norte de Sevilla (occidente de Sierra Morena), Cornalvo (Mérida), Las Ubiñas-La Mesa (Lena)…; Zona de Espacial Protección para las Aves (ZEPA): Llanos de

Cáceres, Lagunas de Villafáfila… En definitiva, ¡un Camino pleno de trinos, aromas y colores!

Salamanca y Oviedo (¡una riqueza que no tiene ningún otro camino del Mundo)!

A su vez posee multitud de Conjuntos Históricos y reconocidos Bienes de Interés Cultural, entre otros

Por tanto, en este escenario viario (múltiple y único) se abrazan: trazados y territorio; piedras y paisajes; cultura

y naturaleza

vitales para nuestro desarrollo socioeconómico, que hay que proteger. Por tanto, un rico y singular Camino que merece una carta de presentación que integre y represente su globalidad; un nombre propio que le identifique ante otros corredores territoriales…; y qué mejor que la suma que se desprende del ágil y brillante nombre: Corredor de la Plata. En conclusión, desde aquí solicitamos que sea: Itinerario Cultural Europeo y Patrimonio de la Humanidad (UNESCO).

para el goce del espíritu y de nuestros sentidos. A la vez son bienes patrimoniales y recursos públicos

III- EL «CORREDOR DE LA PLATA»: UN NOMBRE PARA UN CAMINO DE CAMINOS.

Es difícil dar un título apropiado a un fenómeno viario tan variado, extenso y trascendente como éste. Aún así la tradición popular asentó un término: de la Plata; que en un principio nombraba al tramo Sur de Mérida, asentándose luego a todo su recorrido occidental. Este nombre no es un “artificio”, sino una “evolución” surgida de la necesidad de guiar al viajero en una realidad caminera milenaria. Así, tras siglos de trasiegos, de Sur a Norte y de Norte a Sur, se han ido conformando aquí una malla de trazados con todo tipo de sobrenombres: Camino, Calzada-Vía, Cañada, Rutade la Plata; una necesidad del inconsciente colectivo por titular un común entorno viario. Pero, ante esta abultada y enrarecida terminología (dando lugar a estériles disputas entre Vía o Ruta), proponemos aquí una visión global: Corredor de la Plata. Sólo intentamos: conciliar posturas; reivindicar cada uno de sus trazados

y paisajes, y la suma de todos ellos; defender todas sus potencialidades de este itinerario múltiple… Y es que nunca

podremos salvar un “árbol milenario”, si sólo consideramos la mitad superior de su tronco; obviando su mitad inferior, y sus raíces y ramas principales. Con los términos: Corredor (de uso actual en otros ejes peninsulares), y de la Plata (histórico nombre que se ha ido cuajando aquí durante siglos); queremos sumar, mejor que restar

1º- Aquí un mismo “CORREDOR” geográfico (en donde todos andamos juntos). Entendemos aquí como Corredor, a un transitado pasillo o espacio alargado, más o menos ancho, que intercomunica de forma rápida, lugares extremos. Este término se ajustaría a este milenario escenario geográfico-viario que, aún con importantes

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obstáculos físicos perpendiculares a su traza (cursos hídricos y sistemas montañosos), se hacen accesibles gracias a una casual alineación de pasos naturales, uniendo los extremos S.-N./N.-S. del Occidente peninsular; una suerte de asociación de condicionantes geográficos que animó a culminar múltiples intereses. Por otro lado, el término Corredor vendría a ser similar al de Ruta; aunque este último es más común dando nombre a las modernas infraestructuras Sevilla-Gijón (Carretera, Ferrocarril y Autovía). Sin obviar Ruta (un galicismo de origen latino; y asentado término que sintetiza a diversos itinerarios), el término Corredor lo vemos también apropiado al abarcar mentalmente a este amplio espacio geográfico-viario (incluyendo tierras gaditanas-sevillanas).

Pero lo que nos ha motivado elegir el término Corredor, es porque se ha venido aplicando últimamente a otros ejes peninsulares de comunicación de cierta unidad y densidad viaria (Corredor del: Mediterráneo, Atlántico, Central…); ejes vertebradotes que vienen siendo pilares en políticas de inversiones en ordenación territorial y en desarrollo. Por lo tanto, por medio de esta propuesta terminológica (Corredor de la Plata), pretendemos reivindicar este Eje hispano para que sea de nuevo un “camino para el desarrollo” de las Comunidades que lo jalonan. Para ello nos ha de animar la consideración, protección y promoción de cada uno de sus trazados y entornos, así como la suma de todos ellos. Y es que, precisamente, la globalidad de sus pasos y atractivos es lo que le hace ser singular.

2º- Aquí una misma “PLATA” para todos los gustos (con cierto acento andaluz). Además de su perdurabilidad: griega, latina, árabe y castellana (sobre todo -lata); pocas palabras siguen generando tanto debate. Fue el estimado Profesor Roldán Hervás (al que tanto debemos) el que trató distintas opciones (ROLDÁN, 1971, 2005 y 2007), y que hemos ampliado (y en algunos puntos corregido) en un trabajo posterior (MUÑOZ, 2010).

2.1- Apuntes sobre su origen etimológico y primera dispersión en el Sur peninsular. El topónimo plata no vendría de este metal argentífero, sino de varios posibles orígenes, semejantes en significados (incluso podría haberse comenzando desde varias raíces a la vez, según: zona geográfica y época). Resumidamente tendríamos:

A)- El origen último (advertir: “pla(t)” y “lat(a)”) vendría del griego: ̟λατεία (plateia: “calle ancha”, “plaza pública”) y ̟λατύς (platys: “ancho”, “llano”, “pla-no”, “liso”); que evolucionó al latín en varias palabras: platus (“pla-no”), platea (“calle ancha”, “pla-za pública”) o lata (“ancho”, “extenso”, “di-lata-do”). Asociación mental de un objeto, lugar, suelo, firme, espacio…: llano, largo, abierto o sin obstáculos. En definitiva, un espacio público largo y allanado para el tránsito, lo que se ajusta a: “camino”. Advertir, también, que esto dio lugar a las actuales palabras:

pla-no”, “pla-za”, “plat-o”, “plata-forma”, “pláta-no”, etc. De ahí que (¡ojo!) el metal “plata” se llame así (y no del latín argentum) debido a su maleabilidad en delgadas “pla-cas” metálicas, largas y “pla-nas”, como se elaboraba antiguamente; incluso la actual y popular “lata”, o recipiente hecho con “pla-cas” “pla-nas” y delgadas de metal

B)- De la palabra latina tardía delapidata: “empedrada” (del verbo latino delapidare, “empedrar”; del latín: lapis- lapidis, “piedra”), en relación a su firme pétreo como “calzada romana”. La similitud en su evolución fonética (delapidata=delaplata) y documentada en fuentes medievales, está causando furor (GIL, 2004); igualmente plausible.

C)- La interpretación visual que pudo darse por su substrato pétreo blanquecino; y es que la estructura de las calzadas romanas (y ésta en particular) estaban formadas frecuentemente de blancas y duras rocas de cuarzo y cuarcitas; que sobre terrenos pizarrosos, arcillosos u oscuros, llamaba la atención su clara tonalidad a lo largo de su recorrido. Esto dio lugar a un camino “blanqueado” o “plateado” (semejante al destello o fulgor de este metal) que destacaba sobre el resto del terreno durante grandes distancias. Esto ya lo advierte algún antiguo erudito.

D)- Seguramente, como ya avanzamos (MUÑOZ, 2010, p. 12), provenga de un latinismo o préstamo del latín al árabe, producto del largo contacto aquí del mundo musulmán con la lengua latina tardía, y que evolucionó a las conocidas palabras árabes balata, al-balāt (ط ـــب): “losa”, “camino enlosado” o “empedrado”; o, como observamos:

“camino principal” o “importante”; incluso en algunos lugares de la España meridional se menciona también balate a la vereda o camino que hace de linde entre tierras. En definitiva, sería la evolución de las raíces grecolatinas: plateia/platus/platea/lata = al árabe: b(a)lata (con “a” cerrada o muda, que sonaría como: “blata”) = evolucionando al castellano: p-lata. Vemos, por otro lado, que -lata es el nexo de unión al repetirse de algún modo en: griego, latín, árabe y castellano; de ahí mi propuesta de un latinismo en el árabe. Este salto lo encontramos en la mitad Sur de la Península Ibérica, la más arabizada, con un periodo mayor de coexistencia idiomática en el lenguaje popular hispanomusulmán (conclusiones que avanzamos aquí de un estudio en elaboración). Todo ello explicaría que los topónimos: al-balat, balata, plata…; proliferen en la mitad Sur de la Península Ibérica, nombrando tramos de diversos caminos e hitos geográficos integrados en viejos itinerarios; incluso balata lo vemos también al norte de África y Palestina). Todo esto demostraría, estadísticamente, su origen árabe (y latino a la vez). De este modo, Camino de la Plata sería la reiteración: “Camino del Camino”; paralelismo frecuente en otros topónimos árabes hispano-meridionales: Río Guadiana = “Río del Río Anas”; Puente de Alcántara = “Puente del Puente”; etc.

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2.2- Notas sobre la antigüedad y evolución de este topónimo en este Eje Occidental peninsular. Si seguimos profundizando, veremos que en donde se originó y arraigó con más fuerza y continuidad geográfica el topónimo de la Plata (sea como Camino, o como hito geográfico junto a él), fue a lo largo de la mitad Sur de este Eje de comunicación occidental; no llegando a su mitad Norte, seguramente por su menor permanencia árabe. Según la documentación histórica que hemos recogido, el origen idiomático balata-plata (de ser esta la raíz en relación al Camino) lo encontraríamos en tierras sevillanas-gaditanas al poco de su conquista por los reinos cristianos. Luego, asentado este nombre en este territorio, habría que considerar una posterior evolución, en este caso semántica:

E)- El primitivo origen etimológico: “camino empedrado” o “principal” (no obligatoriamente empedrado); se fue olvidando de la memoria popular, asociándose a otro significado en relación al “tránsito de riquezas” (de ahí el término medio “principal” que avanzamos, al convertirse con el tiempo en Camino Real o de la Corte). Ello se debió

a dos factores: 1- Una oportuna coincidencia en esta misma palabra (plata) con otra de sus acepciones: “dinero en

general, riqueza”; toda una suerte idiomática que facilitó, dentro de un mismo nombre, la evolución mental de un significado a otro (de “camino empedrado” o “principal”, a “trasiego de riquezas”); y 2- El tradicional uso comercial de este Camino, lo que ayudó a consolidar este nombre-significado; hecho que se acrecentó luego con el descubrimiento del Nuevo Mundo, siendo uno de los itinerarios más transitados desde/hacia los puertos de Cádiz

y Sevilla; históricos hitos en este Eje, y puertas de entrada/salida de las Indias (como antes lo fueran de Roma).

Pero, sea cual sea el origen etimológico de Camino de la Plata, y mucho antes de lo actual “académicamente correcto”: Mérida-Astorga; los dos testimonios más antiguos de la Historia que hemos rescatado datan del Medievo: el primer documento lo firma Alfonso XI (s. XIV) (MUÑOZ, 2010, p. 14); y el segundo lo encontramos en el Archivo Municipal de Sevilla (s. XIV-XV) (Figura 7). Ambos mencionan un tramo del Camino Real medieval, de origen romano, entre Sevilla (Hispalis) y Mérida (Augusta Emerita); siendo, por tanto, los primeros ejemplos en este Eje de comunicación. Este tramo ya fue descrito en antiguos documentos: el Itinerario Antonino (s. III d.c.) y el Anónimo de Rávena (s. VII d.c., en base a fuentes de los s. III o IV d.c.) (ROLDÁN, 1975).

Posteriormente, en el Renacimiento Español (s. XVI-XVII), se extendió la denominación Camino de la Plata

(recogiéndose en diversos textos en base a la tradición popular) al Itinerario romano-medieval entre Cádiz (Gades)

y Salamanca (Salmantice); perteneciente a gran parte de este histórico Eje (Figura 4). Lo citan, por ejemplo, en el entorno de Sevilla, grandes personajes como: Cristóbal Colón y Lope de Vega (MUÑOZ, 2010, pp. 15-16 / 22-23). Es más, los primeros mapas en la Historia en donde aparece este topónimo, es de un tramo entre Sevilla y Mérida (Figura 8). Todos estos Documentos avalan un íntegro planteamiento territorial de Mérida como “ciudad-puente” de este Itinerario, y no como “arranque” del mismo (como algunos afirman). Esta visión integradora prosiguió en los s. XVIII y XIX dando nombre, como Camino de la Plata, al Itinerario romano y Camino Real: Cádiz-Salamanca.

En el siglo XX el topónimo de la Plata se amplió en dos versiones: A- Al tramo Salamanca-Astorga, de forma excluyente, acotando nuevos extremos: Mérida-Astorga (entre otros, ROLDÁN, 1971); esto hizo olvidar el Sur de Mérida, y consolidó el nombre moderno: Vía de la Plata (término latino, vía=“camino”; aquí un cultismo academicista centrado en su traza romana). Rebatiendo esto decir que de las primeras fuentes que hemos documentado aquí como Vía de la Plata datan del s. XIX, mencionando el Sur de Mérida (MUÑOZ, 2010; p. 28); Y B- Al tramo Salamanca-Gijón, igualmente excluyente, olvidando el Sur de Sevilla y tierras gaditanas; denominando como Ruta de la Plata a las modernas infraestructuras entre Sevilla-Gijón (Carretera Nacional-630, Ferrocarril y Autovía A-66; herederas de esta tradición viaria), y en relación a la necesaria promoción de este escenario caminero. Esta última propuesta fue presentada en la I y II Asamblea Nacional de Turismo (1964/1975) (SERRANO, 1964/1965/1975). Por otro lado, cimentando esta identidad viaria, vemos desde tierras leonesas la secular Cañada Real de la Vizana o de la Plata (Figura 5, nº 1), que tomó este último nombre en el s. XX al compartir este paisaje/corredor del Itinerario romano-medieval; sobre todo al Sur de Salamanca, coincidiendo físicamente con tramos de la Calzada Romana y del Camino Real (de la Plata). Pero, esta Cañada y Camino Real al Norte de la ciudad salmantina no coinciden con la traza romana, pues ésta se dirige más al Oriente, a la localidad de Villalazán, al Este de Zamora, y donde poco antes de cruzar el Río Duero se encontraba seguramente la mansión de Ocelo Duri (MORENO, 2006, pp. 51-64; y 2010-2011). Esto ha creado un error al creer que estos trazados medievales al Norte de Salamanca se ajustaban a la obra romana; una constante el catalogar como “romana” obras más recientes (MORENO, 2004, pp. 217-231); aunque esto no invalida la tradición viaria de este entorno. Luego, a finales del s. XX y principios del XXI, se consolidó la marca: Ruta Vía de la Plata; intento (algo enrevesado) de expresar este histórcico camino global.

Pero, en contra, en los s. XX y XXI, se ha venido obviando de la Plata al tramo Sur gaditano-sevillano, perteneciente a este Eje del Occidente hispano. Ello se debió al solapamiento viario-terminológico de la famosa Vía Augusta (Roma-Cádiz), coincidente aquí en su tramo final: Sevilla-Cádiz. Así fue como (mentalmente) este tramo se desterró de la integridad de este Eje; viéndose a Sevilla (fruto de un entorno de vados; paso obligado, S.- N./N.-S., del Río Guadalquivir) como “inicio” (erróneo) del Camino de la Plata en proyectos públicos y privados.

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3º- ¡En este “Corredor”, cuánta “Plata”! En resumen, el término Corredor refleja aquí una realidad viaria cultural- natural fraternal de trazados y paisajes inseparables; a su vez, reafirma este espacio caminero ante otros corredores peninsulares e internacionales. Por otro lado, el topónimo de la Plata, surgido en la mitad meridional, fue la necesidad de nombrar un fenómeno viario más extenso; nombre que ha terminado por englobar a todo un recorrido (de mar a mar). Así, Corredor de la Plata, es una sincera y reivindicativa “marca de identidad” para el reconocimiento, protección y promoción de este espacio viario y de las envidiables riquezas que atesora. Todo ello nos ayudará a un mejor Desarrollo (social, cultural, medioambiental y económico) Sostenible; no sólo de las Comunidades

que jalonan este Camino, sino de la sociedad mundial que aquí (cada vez más) comparte y disfruta de sus huellas.

IV- EL «CORREDOR DE LA PLATA»: JUSTIFICACIÓN DE UN CAMINO MÚLTIPLE.

La primera vez que surgió el nombre o el concepto; Corredor de la Plata; o al menos que se propuso públicamente (que yo sepa), fue hace 20 años, en 1992, en el marco de la Exposición Internacional de Sevilla (Expo- 92), concretamente en el Pabellón de Extremadura. Aquí, entre otros compañeros (Juan Gil Montes y Antonio Bueno Flores), fui invitado por este gobierno autonómico para dar una conferencia sobre esta milenaria calzada y camino medieval de la Plata. Ante un público general y de responsables políticos, pretendí con este título mostrar esta asentada realidad viaria, con un impresionante Patrimonio Cultural-Natural, reivindicando sus múltiples atractivos y potencialidades socioeconómicas…. En posteriores intervenciones seguimos insistiendo (MUÑOZ y GIL, 1997), cosa que al parecer cuajó en instancias políticas, surgiendo la Comarca Corredor de la Plata al Norte de Sevilla… Estas potencialidades en realidad fueron ya advertidas tiempo atrás: ya sea como línea férrea en el s. XIX, justificando este histórico camino comercial para proyectar el trasporte hasta Tarifa, dando así salida a las producciones de tierra adentro (MUÑOZ, 2010, p. 28); o como ruta turística en las décadas sesenta-setenta del s.

XX (SERRANO, 1964/1965/1975; ROLDÁN, 1968), y en relación al espacio viario Gijón-Sevilla.

Como ya hemos dicho, todo esto es el resultado de una insistencia de continuas huellas superpuestas. Por eso duele en nuestro corazoncito que, por parte de los que interpretan que de la Plata es exclusividad romana Mérida- Astorga, se nos acuse, entre otros piropos, a los que vemos más amplio este fenómeno viario, de: “falsificar la Historia” (D. Alonso Perandones, ex Alcalde de Astorga: ABC, 25-IX-2008); o de ser culpables de que: “el camino se ha estirado como un chicle” (ROLDÁN, 2005, p. 12; y 2007, p. 324)… Ambos critican la promoción turística de ciudades como Gijón o Sevilla, entre otras, en este recorrido bajo la denominación: Ruta de la Plata. Pero estas acusaciones

son injustas, pues nuestros argumentos responden a una tradición histórica viaria más amplia reflejada en distintas

fuentes (repertorios camineros desde época romana, viajeros, trazados seculares, el curso geográfico de hechos históricos, toponimia, arqueología, etc.) (URIOL, 1990); numerosos ejemplos en donde este Eje de comunicación es pilar en múltiples facetas y acontecimientos en un viaje de ida y vuelta: A- la trashumancia ganadera; B- el camino comercial tartéssico-fenicio; C- el itinerario militar desde sus extremos (desde el Sur: expansión cartaginesa, romana, musulmana…; desde el Norte: oleadas “bárbaras” centroeuropeas, expansión del Reino Astur-Leonés…); D- la difusión cultural de civilizaciones (“pasillo de entrada”/“salida” de elementos: lingüísticos, artísticos, tradiciones, etc.)… Por tanto, observamos un supercamino múltiple en donde se aúnan, en un mismo “río”, diversos “caudales” y

en distintas épocas (no sólo la romana). Repasemos, muy brevemente, trazados y motivaciones que aquí se aúnan:

1º- La Vía Romana: El itinerario o camino romano consolidó, racionalmente, este espacio viario pre- y

protohistóricas, buscando la inmediatez de la línea recta, gracias aquí a una alineación de pasos naturales; enclaves estratégicos con una abundante concentración de yacimientos arqueológicos prerromanos como, por ejemplo, los vados de Sevilla, Mérida, Alconétar y Salamanca…, que luego los romanos consolidaron, en los tres últimos, con majestuosos puentes. Aunque en gran parte se nos muestra como una calzada, u obra pétrea, hay que considerar

que no siempre fue así, con tramos con escasa infraestructura, dependiendo de condicionantes geográficos o del

interés de la Administración provincial de turno por donde transcurría (como actualmente ocurre en ciertas carreteras al cambiar de Administración). En este sentido destaca la atención y múltiples reparaciones a su paso

por Lusitania (cuyas fronteras se encontraban algo al Sur de Mérida y un poco más al Norte de Salamanca). Como

ya advertimos, este Eje de comunicación se documenta por primera vez en el Itinerario Antonino (s. III d.c.), en donde se ve una continuidad (casi rectilínea) desde el Estrecho de Gibraltar hasta Asturica Augusta (Astorga); siendo la suma de varios iter de esta fuente, modernamente numerados (SAAVEDRA, 1914): 6, 7, 9, 23, 24 y 26/27 (Figura 4). También figura en el Anónimo de Rávena (s. VII d.c.): listado de poblaciones romanas y altomedievales

que en su conjunto une tierras gaditanas y asturianas (a excepción de un tramo al Sur de Astorga) (Figura 9).

2º- El Camino Real: Aprovechando la infraestructura romana, fue el resultado de una evolución medieval y renacentista, y con mejoras en los siglos XVIII y XIX, por lo que su trazado no siempre coincide con la calzada; mejoras que hoy se identifican, a veces, erróneamente, con la obra romana (MORENO, 2004, pp. 217-231). Un

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claro ejemplo de esto es el tramo del Puerto de Béjar (entre Baños de Montemayor y Calzada de Béjar, en las provincias de Cáceres y Salamanca), en donde este trazado, incluido el Puente de la Malena, data de fecha posterior (MORENO, 2006, p. 56). En relación a este tramo en concreto, he descubierto (en varios documentos que próximamente daremos a conocer) que su traza y puente es de finales del s. XVIII; una obra de ingeniería por iniciativa del Obispo de Plasencia José González Laso (Figura 10). Es decir, todo fue un continuo proceso de adaptación, desviándose muchas veces del diseño romano, que fue cayendo en el abandonado; sobre todo al dirigirse el Camino Real hacia nuevas poblaciones medievales próximas que ejercieron de polos de atracción (Jerez de la Frontera, Santa Olalla, Zafra, Almendralejo, Plasencia, Béjar, Zamora…). Un ejemplo fue la fundación visigoda de Zamora, al Oeste de la mansión romana de Ocelo Duri (indicada en las fuentes, seguramente Villalazán, como hemos dicho); provocando que la calzada entre Salmantice (Salamanca) y el Duero fuera abandonada, hasta el punto que el propio Antonio de Nebrija (principios del s. XVI), desconociera su traza cuando informando sobre sus restos dice: (…) hasta Salamanca, donde comienza a desaparecer en la parte externa del puente y ya no se ve rastro alguno de aquella vía” (COSTAS, 1981); y es que esta calzada crió malvas y jaras diez siglos antes, siendo secular y vilmente acuchillada por los arados (como en muchos otros tramos), o destruida por modernas infraestructuras (Figura 11)…

3º La Cañada Real: Vemos una concentración de trazados ganaderos, que luego oficialmente consolidó Alfonso X, el Sabio, con la creación del Honrado Concejo de la Mesta de Pastores (1273), coincidente en parte con la obra romana. Así tenemos las Cañadas: de la Plata (BAYÓN, 2006-1, 2006-2, 2007, 2007, 2010 y GIL MONTES; y GARCÍA, 1992, pp. 58-87) y Soriana Occidental (GARCÍA, 1992, pp. 182-201); y otras próximas: Leonesa Occidental y Zamorana; además de otros trazados pecuarios inferiores: cordeles, veredas y sendas; algunos con el topónimo de la Plata, entre Extremadura y Sevilla, y en tierras de Cádiz; reflejo de un Itinerario natural milenario cinegético- pastoril (Figura 5). Algunos tramos de estas Cañadas coinciden con la calzada romana (Figura 12), sobre todo en puertos de montaña y vados-puentes (Mérida, Alconétar y Salamanca…); pero, en otros tramos, la calzada romana suele ir en altura por la divisoria de aguas vertientes, huyendo de arroyos y torrentes para su mejor conservación; mientras que las vías pecuarias buscan zonas ribereñas y húmedas, para el alimento diario del ganado trashumante.

4º- El Camino Mozárabe de Santiago: Término moderno (del que en algo soy culpable) que pretende rescatar una olvidada Historia (MUÑOZ, 2001). Repasemos: A- La primera noticia de sus reliquias son del s. VII (¡dos siglos antes de la actual tumba gallega!), en Mérida (Figuras 13 y 14) (incipiente peregrinación jacobea en este entorno; estudio que publicaremos próximamente); B- Durante el dominio musulmán (s. VIII), cristianos “sureños” fueron emigrando al Norte, llevándose sus creencias y reliquias, lo que explicaría la aparición en Galicia de su supuesto sepulcro; devoción traída seguramente por este Camino; paralelismo que lo vemos en la gran difusión, en esta época, de devociones cristianas meridionales hacia el Norte, hacia la Cornisa Cantábrica (Santa Eulalia, de Mérida; Santas Justa y Rufina, de Sevilla; reliquias de otros santos y obispos en León y Oviedo…); C- Nuestro trazado fue, en un primer momento, el Itinerario con mayor afluencia de peregrinos a Santiago de Compostela desde las grandes comunidades cristianas o “mozárabes” (musta´arabib: “arabizado”) del Sur (Sevilla, Mérida y Córdoba) (Figura 15); D- La existencia aquí de los primeros Hospitales de Peregrinos (La Bañeza, año 932); E- La fundación en Cáceres de la Orden de Santiago (1.071); F- El traslado de la Sede Obispal de Mérida a Santiago de Compostela (1.119); G- El ramal jacobeo Camino del Salvador (León-Oviedo); H- El traslado (1063) que menciona Gonzalo de Illescas (1622) de las reliquias de San Isidoro desde Sevilla: “llevándole a León, por el muy antiguo camino romano, hoy de peregrinos”… La recuperación de este Camino jacobeo comenzó en el I Congreso Provincial de Turismo de Zamora (1963) para el Año Santo Compostelano de 1965. Años después, este primer intento fructificó en el I Congreso Internacional del Camino de Santiago-Vía de la Plata (Zamora, 1991), en donde varias asociaciones iniciamos su rescate y promoción. Pero, tras cierto éxito, hoy surge un equívoco: nombrar de la Plata a tramos gallegos y portugueses a Santiago de Compostela que, aún partiendo de este Corredor, son ajenos al mismo; mejor decir: Mozárabe; a secas.

5º- La Ruta: Moderna denominación que se identifica aquí con nuevas infraestructuras: Carretera Nacional-630, Ferrocarril y Autovía (Gijón-Sevilla) (Figura 16); nacidas de una antigua tradición viaria (aunque sin considerar el Sur gaditano-sevillano). Fue el fruto de necesidades de la Edad Moderna y de sus avances en ingeniería; asfaltos e hierros que son partes evolutivas de este Camino (y no una “falsificación de la Histórica” como algunos desprecian). Los orígenes de este término se podrían encontrar en varias conferencias (SERRANO, 1964/1965/1975), que motivó la reunión de una “hermandad de Ayuntamientos” situados en la Carretera Nacional-630 (Salamanca, 1967). Una de sus conclusiones fue el nombrar Ruta de la Plata a esta Carretera. Así fue cómo, atendiendo a estas inquietudes, el Camino de la Plata fue considerado “oficialmente” ruta nacional de turismo (1967), siguiendo la política “aperturista” (¿?) de Manuel Fraga Iribarne (Ministro de Información y Turismo, 1963-1969, en la dictadura de Francisco Franco). Este Ministro pretendió (acertadamente) aprovechar los atractivos patrimoniales que ofrecían nuestros caminos para su rentabilización socioeconómica, como rutas turísticas. Años después, en el contexto de la II Asamblea Nacional de Turismo (Madrid, 1975), el Ayuntamiento de Gijón propuso al Ministerio de Información y Turismo el nombre Ruta de la Plata para esta Carretera, cosa que al parecer cuajó… En este contexto, mencionar también el servicio ferroviario Ruta de la Plata Gijón-Sevilla (1969); hasta que se cortó la línea: Plasencia-Astorga (1984).

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Por tanto, si ponemos estos trazados en un Mapa, seríamos conscientes de la histórica arteria viaria del Corredor de la Plata; resultado de dar a luz, en cada época, trazas nacidas de distintas necesidades y adelantos técnicos. Un “río” que ha ido labrando su “cauce” con diversos “caudales” (y no por ello ha dejado de ser el mismo río); consolidando y prolongando su desembocadura con los sedimentos de la Historia. Esto lo vemos en el tramo norteño, reflejado en el Anónimo de Rávena (s. VII) (Figura 9), llevándonos desde el Sur de Cádiz hasta el Norte de Oviedo; tramo que se consolidó a partir del s. XVIII, entre la Meseta y Asturias, por el Puerto de Pajares, gracias al político Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811); considerar también los Puertos de La Mesa y La Carisa (Figura 2). Esto incluiría a León, Oviedo y Gijón (y Avilés) en este marco viario. Curiosamente aquí existen hitos de la Plata, seguramente huellas pastoriles venidas del Sur. Igualmente reivindicar, como Corredor de la Plata, el tramo: Estrecho de Gibraltar-Sevilla; con trazas romana y medieval, muy documentadas en fuentes antiguas (Iter nº. 6 y 7 del Itinerario Antonino; Anónimo de Rávena; etc.) (Figura 4 y 9). Sus modernas herederas: Carretera Nacional IV (tramo Sevilla- Cádiz); Autopista del Sur AP-4 (Sevilla-Cádiz); Carretera N. 340 (Cádiz-Algeciras); Autovía Jerez-Los Barrios A-381 (dirección Algeciras)… En este recorrido, Estrecho-Sevilla, existen un gran número de hitos geográficos de la Plata:

“Sierra”, “Cortijo”… (Figura 17); en alusión a este “camino principal” (alguno ya documentado en el s. XIV).

V- EL «CORREDOR DE LA PLATA»: DEBATE SOBRE SU GLOBALIDAD.

1º- Un entuerto de palabras (o De un tonto error historiográfico). En este indiscutible Eje de comunicación hemos reunido una serie de documentos (geográficos, administrativos, literarios, etc.), poco conocidos aún (MUÑOZ, 2010), que mencionan al Camino y la Calzada Romana de la Plata de forma diferente de la actual acotación geográfica-histórica “académicamente correcta”: Mérida-Astorga (ROLDÁN, 1971). Pero, si fuéramos “puristas”, atendiendo a las fuentes antiguas, sólo se le llamaría así al tramo Cádiz-Salamanca… Es decir, sería un “agravio comparativo” el conceder el título de la Plata al Norte de Salamanca, que nunca se le llamó así hasta el siglo XX; mientras se le deniega el derecho a llamarse de la Plata al Sur de Mérida, cuando es precisamente en donde encontramos sus documentos más antiguos (desde el s. XIV), dando nombre a la Calzada al Camino Real.

Pero, ¿cómo surgió este entuerto de hacer arrancar en Mérida este Camino y Calzada (primero hasta Salamanca y luego hasta Astorga)? Se debió a un sencillo error de interpretación historiográfica, cuando el sabio del Renacimiento español, Elio Antonio de Nebrija (1441-1522), en un estudio para hallar la medida del “pie romano”, se le ocurrió tomar como referencia la distancia de la “milla romana” (millia passum = mil pasos) reflejada en los numerosos “miliarios” (pétreas columnas cilíndricas) que aún se conservaban hincados “in situ” en el tramo Mérida-Salamanca, casualmente próximo a su casa salmantina (como profesor que era de su Universidad). Midiendo la distancia entre ellos concluyó con la medida que buscaba. Su trabajo fue leído en 1510 y publicado en 1527 (COSTAS, 1981). Como buen renacentista, su estudio fue escrito en latín, llamando a este tramo de calzada como: argentea vulgo dicitur (“llamada vulgarmente de la plata”); obviando nombrar el tramo Sur de la ciudad emeritense al no interesarle por sus escasos miliarios, lo que le hizo arrancar en Mérida hacia el Norte. Pero en este tramo al Sur de Mérida continuaban los restos de calzada y la misma denominación de la Plata hacia Sevilla ¡un siglo y medio antes de Nebrija!; incluso Cristóbal Colón, antes que él, lo menciona desde la ciudad hispalense…

Como Nebrija era considerado sabio en vida, su estudio comenzó a cimentar una visión parcial (Mérida- Salamanca) de este topónimo en escritos posteriores: Crónica General de España (1544, de Florián de Ocampo, seguida por Ambrosio de Morales y Jerónimo Zurita); El Tesoro de la Lengua Castellana o Española (1611, de Sebastián de Covarrubias)…; focalizando de la Plata sólo en la traza romana, por el gusto a lo clásico, obviando que daba nombre también al Camino Real. Siglo a siglo esta “bola de nieve” creció, hasta que en 1968 se presentara la gran Tesis Doctoral del entrañable Profesor Roldán Hervás (publicada en 1971): Iter ab Emerita Asturicam. El Camino de la Plata; título moderno, pero en latín, que académicamente alargó el topónimo de la Plata de Salamanca hasta Astorga (como reconoce en sus páginas; aunque él no fue el único). Pero su obra “sentó cátedra” en la visión parcial Mérida-Astorga, excluyente y centrada en lo romano; estrechez de miras (geográfica-histórica) que ha llegado hasta hoy sin considerar la amplitud de esta realidad caminera. Aún así, reconocer que su subtítulo respondió a un sentir colectivo que saltó hasta Astorga (y a Gijón), intento de nombrar un único, múltiple, histórico… fenómeno viario.

En resumen, Mérida (Augusta Emérita) no es “arranque” de este histórico Itinerario (prerromano, romano, medieval…), sino “consecuencia” del mismo. Y es que su fundación se debió, sobre todo, a dos condicionantes geográficos: A- Su exacta ubicación en la “línea recta viaria” (base de la ingeniería romana a la hora de proyectar sus calzadas y ordenar el territorio) entre el Puerto del Viso (Monesterio), en Sierra Morena, al Sur de Extremadura, y dos pasos obligados al Norte de esta región: Vado de Alconétar, en el Río Tajo, y el próximo Puerto de los Castaños (Figura 18); es decir, un Eje procedente de las “puertas marítimas” de Roma: Cádiz y Sevilla; en este extremo del Imperio, que buscaba el paso rápido a la Meseta por el Puerto de Béjar; y, B- La feliz coincidencia, en esta “línea

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meridiana”, de un vado en el Río Guadiana aprovechado desde la Prehistoria; un hito estratégico de obligado paso que fue luego consolidado por los romanos con un puente y una ciudad para su control, hasta convertirse en capital provincial, en la retaguardia, entre la romanizada Bética del Sur y las tierras convulsas del Norte. Cierto que aquí se encontraba el “miliario cero”…, pero no de este Itinerario (pues continúa hacia el Sur), sino en referencia al “punto cero administrativo” (equívoco historiográfico de Nebrija y de otros…). Y es que, siendo Augusta Emérita capital de Lusitania, fue centro radial, sobre todo hacia el Norte de esta Administración al encontrarse en un extremo Sur, junto a la Bética. Un paralelismo lo encontramos en el “miliario cero” de la Vía Augusta Roma-Cádiz (miliarios que proliferaron a su paso por la Bética), “miliario cero” que se encontraba en el cruce con el Río Guadalquivir, frontera bético-tarraconense; es decir, fue esta Administración la que se centró en este tramo. En conclusión, al Sur de Mérida continuaba la Calzada y Camino de la Plata, en donde se halla, además, ¡el puente romano más largo del Imperio!; siendo: “ciudad-puente”, “consecuencia”… que no “arranque” de este Camino.

2º- Recortando huellas (o De una estéril polémica). Del debate académico se pasó al debate institucional y social, dando lugar a amputaciones geográficas en la concepción de este Eje; agrias y estériles controversias desde enfoques diversos, pero sin darse cuenta de la realidad de este fenómeno viario. En este enrarecido ambiente surgieron entidades que, con mayor o menor acierto, han entendido el valor y posibilidades de este Camino. Precedentes: en los años sesenta ya hubo quien llamó la atención de sus potencialidades en el I Congreso Provincial de Turismo de Zamora (1963), y en la I Asamblea Nacional de Turismo (Madrid, 1964) (SERRANO, 1964/1965/1975); lo que dio lugar a una “hermandad de Ayuntamientos” situados en la Carretera N-630, que en su primera reunión (Salamanca, 1967) acordaron proponer como Ruta de la Plata a esta Carretera (el mismo año en el que se reconoció al Camino de la Plata como “ruta oficial de turismo”); propuesta que se hizo también oficial por el Ministerio de Información y Turismo en la II Asamblea Nacional de Turismo (Madrid, 1975). Pasado los años, y en primer lugar, tenemos la fundación de distintas Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata (1991), primeras impulsoras de la recuperación cultural-natural de su trazado. Sus múltiples denuncias, guías, señalización…

(siguiendo en lo posible la traza romana, con fallos por culpa de la errónea documentación de entonces) han salvado y puesto en valor la mayor parte de este Itinerario, en un principio desde Sevilla, y hoy desde el Estrecho, hasta Astorga; dando lugar a su proyección internacional. Luego surgió la Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata (1997), iniciativa de poblaciones situadas dentro de este Eje, no todas coincidentes con la calzada romana. Apuestan por una visión global, aprovechando los atractivos de este transitado recorrido. Aunque toman como referencia el trazado de la Carretera Nacional-630 Gijón-Sevilla, incluyen luego la calzada y su entorno geográfico (pero obviando el tramo gaditano-sevillano, que esperamos corrijan). Pero, como respuesta airada a esta Red (en vez de unirse a ella), surgió la Asociación de Pueblos en Defensa de la Vía de la Plata (1997), reivindicando sólo el tramo romano Mérida-Astorga (advirtiendo, y con razón, el abandono y precariedad de núcleos rurales por donde pasa

la infraestructura romana). Denuncian la “falsificación histórica” (¿?) de la Carretera N.-630 Gijón-Sevilla, que con el

nombre Ruta de la Plata acapara (según ellos) las inversiones públicas. El contexto geográfico de esta Asociación se ciñe a un estrechísimo pasillo de términos municipales por donde pasa sólo “su” calzada romana Mérida-Astorga.

En resumen, observamos percepciones parciales de trazados y territorios que, según los casos, no llegan a abarcar del todo: A- la amplitud real de este ancho y extenso Corredor (Estrecho de Gibraltar-Gijón); B- la defensa activa de la integridad e imagen de los diversos trazados, centrándose más bien en localismos; y, C- las grandes potencialidades socioeconómicas de este corredor histórico-ecológico, en toda su amplitud. Aún así, hay que agradecer el esfuerzo de estas Asociaciones por este Camino. En conclusión, para arreglar tanto entuerto, proponemos una visión global para trabajar, juntos, por el: reconocimiento, protección y promoción de este Itinerario. Así, uniendo esfuerzos en este fenómeno viario, donde se funden: vía, camino, cañada y rutade la Plata en un mismo Paisaje (realidad única y singular); haremos del Corredor de la Plata una “marca de identidad” frente a otros corredores peninsulares.

VI- EL «CORREDOR DE LA PLATA»: DESPROTEGIDA OPORTUNIDAD DE DESARROLLO.

La gran diversidad y atractivos del legado de este Itinerario, además de tener un valor patrimonial en sí mismo, nos ofrecen un rico abanico de aspiraciones universales. Es por ello que los valores que laten en su riqueza histórica y medioambiental pertenecen a todos los ciudadanos del Mundo (un Patrimonio que todos debemos defender). Pero, salvo algunas excepciones, el Corredor de la Plata sigue siendo el “oeste olvidado” de nuestras Administraciones, que no han comprendido sus enormes riquezas y potencialidades socioeconómicas.

En relación a la conservación de sus trazas históricas-naturales, existen atentados que están dinamitando la piel milenaria de este Camino, por culpa de un malentendido progreso que busca un desarrollismo voraz a corto plazo:

intereses privados que están arrasando nuestros bienes patrimoniales, a su vez recursos públicos para nuestro futuro. Por ejemplo, es sangrante la desprotección de esta calzada romana y de los trazados medievales de la Plata (Camino Real

y Cañada Real) que están siendo destruidos ante la pasividad/complicidad de nuestras propias Administraciones

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(muchas veces las primeras responsables de tales atropellos). Mientras, los políticos nos pretenden convencer de lo bien que lo hacen, como el proyecto extremeño Alba Plata (idea inicial de los Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata): grandes inversiones destinadas al final a recuperar ciertos monumentos, pero relegando este Camino a unas pocas actuaciones; un Patrimonio Viario o Caminero aún desprotegido. Pero hay más: permitir un Campo de Tiro al Plato al Norte de Mérida (Figura 19); el AVE rompiendo la Calzada Romana en la provincia de Cáceres (Figura 20); la roturación de su substrato pétreo por maquinarias agrícolas (Figura 21 y 22); naves industriales sobre su traza; urbanizaciones que rompen su trazado (Figura 23); miliarios expoliados (Figura 22 y 24); fincas que cortan con alambradas la Calzada, el Camino y la Cañada, apropiándose de trazas públicas; un proyecto, en Extremadura, de una refinería de petróleo justamente encima del trazado del Camino de la Plata, invadiendo 2 km. de su recorrido; (Figura 25), etc. Todo esto cuando gran parte de este Itinerario se le considera Bien de Interés Cultural, y candidato a ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La contradicción e hipocresía política es evidente

Por otro lado, frente al resto de los corredores peninsulares, el de la Plata ha sido frecuentemente olvidado por la Red Básica de Trasportes; sobre todo el Ferrocarril, que además de mantener una infraestructura obsoleta, se encuentra cortado entre Plasencia y Astorga (y la amenaza hoy de cortar Sevilla-Zafra), impidiendo el desarrollo de este entorno. Por tanto, como camino de futuro, es obligado la reapertura del Tren Ruta de la Plata; un medio económico y más ecológico, fundamental para el Desarrollo Sostenible del Occidente español, e imprescindible para una justa ordenación y progreso del territorio peninsular en igualdad de condiciones (Figura 26).

CONCLUSIÓN (O DE UN S.O.S. DE UN CAMINO MÚLTIPLE Y DE LA HUMANIDAD).

Con estas breves líneas (y gordas pinceladas) pretendemos: A- La comprensión histórica-natural del Corredor de la Plata, piedras y paisajes inseparables de nuestra memoria universal; B- Ser conscientes de que hay que proteger su Patrimonio Cultual y Natural; y, C- Entender que es un recurso con grandes posibilidades sociales y económicas para: el crecimiento personal, el intercambio cultural y el progreso empresarial de sus Comunidades. Este espacio viario es crisol de civilizaciones y naturalezas, donde se han ido esculpiendo “señas de identidad”; un envidiable potencial para nuestro Desarrollo Sostenible. Por tanto, este múltiple Itinerario Cultural, Natural, Deportivo, Jacobeo, Turísticode la Plata (¡de los más ricos y bellos!), no es un “artificio”, sino un histórico “espacio viario público” de gran atractivo internacional; y, también, fuente fértil de inspiración (Figura 27) (MUÑOZ, 2.004). Pero, sus valores universales han de seguir estando impecables para el disfrute y el desarrollo de nuestras futuras generaciones. Así pues, ¡defendamos este Itinerario!, pues el Corredor de la Plata ha dejar de ser ese “Oeste olvidado” para que sea, hoy y siempre: expresión de nuestro pasado; escenario fraternal en nuestro presente; y camino para nuestro futuro

-BIBLIOGRAFÍA.

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8YtMcepvM4mr1czfc*uuSYx3pcUf3akSKKFmtZ80FnkcxdXwtbEhGdjVfIRdwjVfKTgmnZLWIboZ/2007_Via_Plata_Iter

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-ENLACES DE INTERÉS EN INTERNET.

+Corredor de la Plata:

- http://www.facebook.com/pages/Corredor-de-la-Plata/301178669909125

- http://www.facebook.com/groups/328847370622/

+Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata, y otras:

-Cádiz: http://www.asociaciongaditanajacobea.org -Sevilla: http://www.viaplata.org -Fuenterroble de Salvatierra (Salamanca): http://www.viadelaplata-fuenterroble.com/ -Salamanca: http://www.salamancaenlaviadelaplata.es/

-Astorga: http://caminodesantiagoastorga.com/ -Oviedo: http://caminosantiagoastur.com/ +Diversas entidades públicas y privadas:

-Ministerio de Cultura, Gobierno de España: http://www.viadelaplataturismo.es/web/guest/home -Proyecto Alba Plata, Junta de Extremadura: http://www.viaplata.com -Red de Cooperación de Ciudades en la Ruta de la Plata: http://www.rutadelaplata.com -Asociación de Pueblos en Defensa de la Vía de la Plata: http://laviadelaplata.es -Juan Gil Montes (Cáceres): http://personales.ya.com/juangilmontes +Varios sobre el este Eje de Comunicación de la Plata (iniciativas e interpretaciones):

-Godesalco: http://www.godesalco.com/camino/plata -Fundación Eroski Consumer: http://caminodesantiago.consumer.es/los-caminos-de-santiago/via-de-la-plata -Gronze: http://www.gronze.com/camino-de-santiago/via-de-la-plata.htm -Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADa_de_la_Plata -Guiarte: http://www.guiarte.com/viadelaplata -Camino del Salvador: http://www.caminodesansalvador.es/ -Vía romana La Carisa: http://www.vivirasturias.com/asturias/mieres/gr1001-via-romana-de-la-carisa-ujo---busdongo-de- arbas/es /// http://es.wikipedia.org/wiki/Camino_Real_del_Puerto_de_la_Mesa -Camino Real de La Mesa: http://www.caminrealdelamesa.es/ +Enlaces de la Plataforma Ibérica por los Caminos Públicos:

- http://www.picp.es /// http://www.facebook.com/groups/193995737345023 /// https://twitter.com/#!/PICPublicos

-Contacto para formar parte de esta Plataforma: Manuel Trujillo (Secretario): manolo@adesalambrar.com +Ejemplo de defensa del Camino de la Plata, ante un proyecto industrial petroquímico sobre su trazado y Paisaje:

http://www.plataformarefineriano.es/cont/social/alegacionesdefensaviadelaplata.pdf

http://www.youtube.com/watch?v=bUY-YdjO5UM&feature=related

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Figura 1 : El Corredor de la Plata en el Occidente de la Península Ibérica,
Figura 1 : El Corredor de la Plata en el Occidente de la Península Ibérica,

Figura 1: El Corredor de la Plata en el Occidente de la Península Ibérica, que ha diseñado las actuales Administraciones. La mayoría de sus Capitales fueron paradas de este Camino (Composición: Grupo Facebook: Corredor de la Plata/Muñoz Hidalgo). Figura 2: Alineación de pasos naturales en el Eje Occidental S.-N./N.-S. de la Península Ibérica (Fuente: Muñoz Hidalgo).

de la Península Ibérica (Fuente: Muñoz Hidalgo). Figura 3 : Un ejemplo, entre otros, de dispersión

Figura 3: Un ejemplo, entre otros, de dispersión de elementos del Bronce Orientalizante. (Fuente: GARCÍA Y BELLIDO, 1960). Resumimos aquí tres líneas de penetración desde: Huelva, Cádiz-Sevilla y Málaga-Córdoba (Composición: Muñoz Hidalgo).

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Figura 4 : Itinerario Antonino en el Occidente peninsular, uniendo cuatro Capitales Administrativas. Y dispersión

Figura 4: Itinerario Antonino en el Occidente peninsular, uniendo cuatro Capitales Administrativas. Y dispersión del topónimo Camino de la Plata, en el Renacimiento Español: Cádiz-Salamanca; coincidente con el Itinerario romano (Fuente: Muñoz Hidalgo).

con el Itinerario romano (Fuente: Muñoz Hidalgo). Figura 5 : Principales vías pecuarias en el Corredor

Figura 5: Principales vías pecuarias en el Corredor de la Plata. Estos grandes caminos ganaderos prosiguen (al Sur de: Badajoz, Mérida, Trujillo y Medellín) a tierras de Sevilla, Huelva y Cádiz (Fuente: GARCÍA, 1992; Composición: Muñoz Hidalgo).

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Figura 6 : Un ejemplo de migraciones de aves a su paso por el Oeste

Figura 6: Un ejemplo de migraciones de aves a su paso por el Oeste peninsular: Grullas desde el Norte de Europa hasta el Norte de África. (Fuente: Antonio Andujar Tomás, http://izpicancha.blogspot.com.es/2010/05/aves-viajeras-1.html).

). Figura 7 : Primer manuscrito y segundo documento en la

Figura 7: Primer manuscrito y segundo documento en la Historia (que conocemos) en donde se menciona Camino de la Plata. Texto de 1408, copia otro de 1370 sobre la repoblación de la actual Almadén de la Plata. Papeles de Mayordomazgo. Archivo Municipal de Sevilla. Lectura: “(…) E / por quanto el dicho lugar cumple mucho a nuestro seruiçio ser bien / poblado por que estan en guarda de los que van y vienen a esta /çibdad [Sevilla] por el camino de la plata (…)”. (Fuente: MUÑOZ, 2010, p. 15).

camino de la plata (…)” . (Fuente: MUÑOZ, 2010, p. 15). Figura 8 : Detalle del

Figura 8: Detalle del Mapa «Hispalensis Conventos Delineatio», de Jerónimo de Chaves. Año 1579. Pertenece al Atlas: Theatrum Orbis Terrarum, de A. Ortelius. Primer documento cartográfico que conocemos de la Historia en donde se representa el topónimo Camino de la Plata; Norte de la Provincia de Sevilla (Fuente: MUÑOZ, 2010, pp. 17-18).

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Figura 9 : Anónimo de Rávena (s. VII). Representación del Eje S.-N./N.-S. del Occidente peninsular

Figura 9: Anónimo de Rávena (s. VII). Representación del Eje S.-N./N.-S. del Occidente peninsular (Fuentes: ROLDÁN, 1975, LÁMINA XII; composición: MUÑOZ, 2010 , p. 13).

1975, LÁMINA XII; composición: MUÑOZ, 2010 , p. 13). Figura 10 : Camino Real de Castilla

Figura 10: Camino Real de Castilla en Baños de Montemayor, subiendo el Puerto de Béjar. Obra de finales del siglo XVIII (con enlosados modernos de 1973, por el IRIDA). Hasta hoy se ha venido confundiendo, erróneamente, con la Calzada de la Plata. (Foto: Fernando J. Ruiz: www.panoramio.com/photo/9184307).

Fernando J. Ruiz : www.panoramio.com/photo/9184307 ). Figura 11 : Tramo de la calzada romana al Norte

Figura 11: Tramo de la calzada romana al Norte de Calzada de Valdunciel, entre Salamanca y Zamora, en gran parte roturada por labores agrícolas. Por el desconocimiento de su trazado hasta hoy, se ha ignorado en el “Estudio de Impacto Ambiental” de la Autovía de la Plata A-66, que ha roto y cortado su recorrido (Fuente: MORENO, 2010, p. 17).

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Figuras 12 : Vemos aquí un “crisol” de pasos: Calzada Romana (loma excavada); Camino Real

Figuras 12: Vemos aquí un “crisol” de pasos: Calzada Romana (loma excavada); Camino Real (surcos de rodaduras de vehículos); y Cañada Real (todo el ancho de la alambrada que delimita este escenario caminero)… de la Plata. Tramo al Norte de Fuenterroble de Salvatierra (Salamanca), término municipal de Guijuelo. (Fuente: MORENO, 2010-2011).

término municipal de Guijuelo. (Fuente: MORENO, 2010-2011). Figuras 13 y 14 : Primer testimonio arqueológico de
término municipal de Guijuelo. (Fuente: MORENO, 2010-2011). Figuras 13 y 14 : Primer testimonio arqueológico de

Figuras 13 y 14: Primer testimonio arqueológico de las reliquias del Apóstol Santiago (“IACOBI”). Inscripción de 607 a 648 (¿?). Procede de la desaparecida Iglesia Visigoda de Santa María. Museo de Arte Visigodo de Mérida (Fotos: Muñoz Hidalgo).

. Museo de Arte Visigodo de Mérida (Fotos: Muñoz Hidalgo). Figura 15 : Peregrinos andando por

Figura 15: Peregrinos andando por la Vía de la Plata-Camino Mozárabe de Santiago, antes de llegar a la ciudad romana de Capara (Norte de la Provincia de Cáceres). Al fondo vemos la altura (cerca de 2 m. aproximadamente) que en este tramo alcanza esta calzada romana. Es por ello que, durante kilómetros, fuera límite entre los Reinos de León y Castilla (Foto: Muñoz Hidalgo).

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Figura 16 : Cartel oficial de la Autovía A-66 Gijón-Sevilla ; y de la E-803

Figura 16: Cartel oficial de la Autovía A-66 Gijón-Sevilla; y de la E-803 Salamanca-Sevilla (Red de Carreteras Europeas).

la E-803 Salamanca-Sevilla (Red de Carreteras Europeas) . Figura 17 : Representación del conocido como Cabo

Figura 17: Representación del conocido como Cabo de la Plata, junto al Estrecho de Gibraltar. Próximo a él se encuentran la “Sierra” y “Torre” de la Plata, junto a la traza romana del Itinerario Antonino (s. III d.c.; en el iter nº 6). Fuente: «Tabla del Reyno de Andaluzia», 1634. En Descripción de España y de la Costa y Puertos de sus Reynos, de Pedro Texeira (1595-1663).

y Puertos de sus Reynos , de Pedro Texeira (1595-1663). Figura 18 : Recto Eje Viario

Figura 18: Recto Eje Viario entre los pasos naturales obligados de Sierra Morena (al Sur), y del Río Tajo y P. de los Castaños (al Norte). Esto condicionó o fue la principal causa de la ubicación de Augusta Emérita (Mérida). (Fuente: MUÑOZ, 2010, p. 31).

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Figura 19 : “Campo de Tiro al Plato” sobre la Calzada y Camino Real de
Figura 19 : “Campo de Tiro al Plato” sobre la Calzada y Camino Real de

Figura 19: “Campo de Tiro al Plato” sobre la Calzada y Camino Real de la Plata (Fuente: Muñoz Hidalgo). Figura 20: Rotura perpendicular de la Calzada y Camin de la Plata en obras del AVE (Cañaveral, Cáceres) (Foto: Gil Montes).

en obras del AVE (Cañaveral, Cáceres) (Foto: Gil Montes). Figuras 21 : Trazado de la Calzada
en obras del AVE (Cañaveral, Cáceres) (Foto: Gil Montes). Figuras 21 : Trazado de la Calzada

Figuras 21: Trazado de la Calzada y Camino Real de la Plata sucumbidos bajo el férreo arado (Foto: Gil Montes). Figura 22: Calzada/Camino invadidos por la roturación agrícola; Miliario expoliado al Norte de Mérida (Foto: Muñoz Hidalgo).

expoliado al Norte de Mérida (Foto: Muñoz Hidalgo). Figuras 23 : Rotura de la Calzada /
expoliado al Norte de Mérida (Foto: Muñoz Hidalgo). Figuras 23 : Rotura de la Calzada /

Figuras 23: Rotura de la Calzada/Camino Real de la Plata para dar acceso a una urbanización en Mérida (Foto: Muñoz Hidalgo). Figuras 24: Miliarios en Carcaboso (Cáceres) que iban a ser expoliados; y salvados, a última hora, gracias a las denuncias de las Asociaciones: Amigos del Camino de Santiago-Vía de la Plata y de la Sociedad Arqueológica de Extremadura (en Marzo de 1998).

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Figura 25 : Proyecto de refinería sobre el Camino de la Plata en el Sur
Figura 25 : Proyecto de refinería sobre el Camino de la Plata en el Sur

Figura 25: Proyecto de refinería sobre el Camino de la Plata en el Sur de Extremadura (Fuente: VV.AA, 2001; Composición:

Muñoz Hidalgo). Más información: www.pataformarefineriano.com (ver aquí el apartado: Documentos). Figura 26: Movilización Social en defensa de la línea férrea Tren Ruta de la Plata entre Plasencia y Astorga (Fuente: La Opinión de Zamora, http://www.afzamorana.es/prensa/recortes_asociacion_08.htm).

). Figura 27 : Grabado del Arco “Cuatrifronte” o

Figura 27: Grabado del Arco “Cuatrifronte” o Tetrapylon de la ciudad romana de Capera o Cáparra (Guijo de Granadilla, Norte de la Provincia de Cáceres). Por debajo pasaba la Calzada Romana y Camino Real de la Plata (Fuente: LABORDE, 1.860).

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