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MATERIAL DE TRABAJO FILOSOFIA Y LITERATURA

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POESIAS PARA TRABAJAR TEMAS DE FILOSOFIA LITERATURA PARA PENSAR O PENSAMIENTO PARA DISFRUTAR PROF. DR. JORGE EDUARDO NORO
norojor@cablenet.com.ar

La filosofía ama expresarse proteicamente de muchas maneras. Aunque la tradición occidental ha preferido otorgarle al discurso lógico y demostrativo el primer papel en la representación de la historia del pensamiento, hay otros actores y personales que también quieren salir a escena: aquí la poesía pronuncia palabras que bien pueden servir para dialogar con los diversos temas de la filosofía.

BORGES

FERNANDEZ RETAMAR

CELAYA

BENEDETTI

GABRIEL CELAYA LA VIDA NO ES TAN SENCILLA
La vida es tan sencilla que se explica por sí misma, se basta a sí misma. ¡Mira! Todo está hecho. Todo está ya dado. Nos basta aceptar o quizá -somos humanosalabar y cantar a lo que nos maquina sin dejarse pensar. Todo está aquí. ¿No lo ves? No hay razón ni más allá. ¡Somos felices! Vivimos los instantes explosivos de alegría o de dolor, de rabia o de amor, y si no es que estamos distraídos, aburridos. No hay nada que esperar. No hay nada que temer. También la muerte llegará cuando nos sea fielmente necesaria y la recibiremos con verdadera ansia. Desde que nacimos nos estamos preparando para que nos consuma.

GABRIEL CELAYA DESPEDIDA
Quizás, cuando me muera, dirán: Era un poeta. Y el mundo, siempre bello, brillará sin conciencia. Quizás tú no recuerdes quién fui, mas en ti suenen los anónimos versos que un día puse en ciernes. Quizás no quede nada de mí, ni una palabra, ni una de estas palabras que hoy sueño en el mañana. Pero visto o no visto, pero dicho o no dicho, yo estaré en vuestra sombra, ¡oh hermosamente vivos! Yo seguiré siguiendo, yo seguiré muriendo, seré, no sé bien cómo, parte del gran concierto.

MARIO BENEDETTI RECIEN NACIDO

FERNANDEZ RETAMAR EL OTRO

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Ignorante del mundo y de sí mismo deja el recién nacido su caverna lejos y cerca de la piel materna inaugura el candor de su egoísmo mira en su entorno y es un espejismo la apenas asumida vida externa no es todavía despiadada o tierna pero ya muestra señales del abismo aprenderá sin duda ese paisaje que poco a poco en niebla se convierte y empezará a enterarse del mensaje donde estará la clave de su suerte ya ha reservado sitio para el viaje sutil e inexorable hacia la muerte.

Nosotros, los sobrevivientes, ¿A quiénes debemos la sobrevida? ¿Quién se murió por mí en la ergástula, Quién recibió la bala mía, La para mí, en su corazón? ¿Sobre qué muerto estoy yo vivo, Sus huesos quedando en los míos, Los ojos que le arrancaron, viendo Por la mirada de mi cara, Y la mano que no es su mano, Que no es ya tampoco la mía, Escribiendo palabras rotas Donde él no está, en la sobrevida?

MIGUEL HERNANDEZ: EL MUNDO DE LOS DEMAS
El mundo de los demás no es el nuestro: no es el mismo. Imágenes de la vida: cada vez las recibimos, nos reciben entregados más unidamente a un ritmo. Pero las cosas se forman con nuestros propios delirios. Ciegos para los demás, oscuros, siempre remisos, miramos siempre hacia adentro, vemos desde lo más íntimo. Trabajo y amor me cuesta conmigo así, ver contigo: aparecer, como el agua con la arena, siempre unidos. Nadie me verá del todo ni es nadie como lo miro. Somos algo más que vemos, algo menos que inquirimos. Algún suceso de todos pasa desapercibido. Nadie nos ha visto. A nadie ciegos de ver, hemos visto. Ciegos para los demás, oscuros, siempre remisos, miramos siempre hacia adentro, vemos desde lo más íntimo.

MARIO BENEDETTI DESDE EL ALMA
Hermano cuerpo estás cansado Desde el cerebro a la misericordia Del paladar al valle del deseo. Cuando me dices / alma ayúdame Siento que me conmuevo hasta el agobio Que el mismísimo aire es vulnerable. Hermano cuerpo has trabajado A músculos a estómago y a nervios A riñones a bronquios y a diafragma Cuando me dices / alma ayúdame Sé que estás condenado / eres materia Y la materia tiende a desfibrarse Hermano cuerpo te conozco Fui huésped y anfitrión de tus dolores Modesta rampa de tu sexo ávido Cuando me pides / ayúdame Siento que el frío me envilece Que se me van la magia y la dulzura Hermano cuerpo eres fugaz Coyuntural, efímero instantáneo Tras un jadeo acabaras inmóvil Y yo que normalmente soy la vida Me quedaré abrazada a tus huesitos Incapaz de ser alma sin tus vísceras.

BORGES JORGE LUIS

OBERTO JUARROZ

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REMORDIMIENTO POR CUALQUIER MUERTE
Libre de la memoria y de la esperanza, ilimitado, abstracto, casi futuro, el muerto no es un muerto: es la muerte. Como el Dios de los místicos, de Quien deben negarse todos los predicados, el muerto ubicuamente ajeno no es sino la perdición y ausencia del mundo. Todo se lo robamos, no le dejamos ni un color ni una sílaba: aquí está el patio que ya no comparten sus ojos, allí la acera donde acechó la esperanza. Hasta lo que pensamos podía estarlo pensando él también; nos hemos repartido como ladrones el caudal de las noches y de los días.

POESIA VERTICAL
Pienso que en este momento tal vez nadie en el universo piensa en mí, que solo yo me pienso, y si ahora muriese, nadie, ni yo, me pensaría. Y aquí empieza el abismo, como cuando me duermo. Soy mi propio sostén y me lo quito. Contribuyo a tapizar de ausencia todo. Tal vez sea por esto que pensar en un hombre se parece a salvarlo.

AMADO NERVO: EN PAZ (ARTIFEX VITAE, ARTIFEX SUI)
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida, porque nunca me diste ni esperanza fallida, ni trabajos injustos, ni pena inmerecida; porque veo al final de mi rudo camino que yo fui el arquitecto de mi propio destino; que si extraje la miel o la hiel de las cosas, fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas: cuando planté rosales, coseché siempre rosas. …Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno: ¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno! Hallé sin duda largas noches de mis penas; mas no me prometiste tú sólo noches buenas; y en cambio tuve algunas santamente serenas… Amé, fui amado, el sol acarició mi faz. ¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

CESARE PAVESE VENDRA LA MUERTE Y TENDRA TUS OJOS
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos esta muerte que nos acompaña del alba a la noche, insomne, sorda, como un viejo remordimiento o un absurdo defecto. Tus ojos serán una palabra inútil, un grito callado, un silencio. Así los ves cada mañana cuando sola te inclinas ante el espejo. Oh, cara esperanza, aquel día sabremos, también, que eres la vida y eres la nada. Para todos tiene la muerte una mirada. Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Será como dejar un vicio, como ver en el espejo surgir un rostro muerto, como escuchar un labio ya cerrado. Mudos, descenderemos al abismo.

FRANCISCO DE QUEVEDO AH LA VIDA…
"¡Ah de la vida!"... ¿Nadie me responde? ¡Aquí de los antaños que he vivido! La Fortuna mis tiempos ha mordido; las Horas mi locura las esconde. ¡Que sin poder saber cómo ni a dónde la salud y la edad se hayan huido!

LUIS CERNUDA LA SOMBRA

Al despertar de un sueño, buscas Tu juventud, como si fuera el cuerpo Del camarada que durmiese A tu lado y que al alba no encuentras. Ausencia conocida, nueva siempre,

MATERIAL DE TRABAJO FILOSOFIA Y LITERATURA Falta la vida, asiste lo vivido, y no hay calamidad que no me ronde. Ayer se fue; mañana no ha llegado; hoy se está yendo sin parar un punto: soy un fue, y un será, y un es cansado. En el hoy y mañana y ayer, junto pañales y mortaja, y he quedado presentes sucesiones de difunto. Con la cual no te hallas. Y aunque acaso Hoy tú seas más de lo que era El mozo ido, todavía Sin voz le llamas, cuántas veces; Olvidado que de su mocedad se alimentaba Aquella pena aguda, la conciencia De tu vivir de ayer. Ahora, Ida también, es sólo Un vago malestar, una inconsciencia Acallando el pasado, dejando indiferente Al otro que tú eres, sin pena, sin alivio.

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LOPE DE VEGA: SONETO
Hombre mortal mis padres me engendraron, aire común y luz de los cielos dieron, y mi primera voz lágrimas fueron, que así los reyes en el mundo entraron. La tierra y la miseria me abrazaron, paños, no piel o pluma, me envolvieron, por huésped de la vida me escribieron, y las horas y pasos me contaron. Así voy prosiguiendo la jornada a la inmortalidad el alma asida, que el cuerpo es nada, y no pretende nada. Un principio y un fin tiene la vida, porque de todos es igual la entrada, y conforme a la entrada la salida.

LOPE DE VEGA: SONETO
¡Oh, engaño de los hombres, vida breve, loca ambición al aire vago asida!, pues el que más se acerca a la partida, más confiado de quedar se atreve. ¡Oh, flor al hielo!, ¡oh, rama al viento leve lejos del tronco!, si en llamarte vida tú misma estás diciendo que eres ida, ¿qué vanidad tu pensamiento mueve? Dos partes tu mortal sujeto encierra: una que se derriba al bajo suelo, y otra que de la tierra te destierra; tú juzga de las dos el mejor celo: si el cuerpo quiere ser tierra en la Tierra, el alma quiere ser cielo en el Cielo.

JUARROS

HERNANDEZ

AMADO NERVO

PAVESE

JORGE LUIS BORGES SPINOZA

JORGE LUIS BORGES BARUCH SPINOZA

MATERIAL DE TRABAJO FILOSOFIA Y LITERATURA Las traslúcidas manos del judío labran en la penumbra los cristales y la tarde que muere es miedo y frío. (Las tardes a las tardes son iguales.) Las manos y el espacio de jacinto que palidece en el confín del Ghetto casi no existen para el hombre quieto que está soñando un claro laberinto. No lo turba la fama, ese reflejo de sueños en el sueño de otro espejo, ni el temeroso amor de las doncellas. Libre de la metáfora y del mito labra un arduo cristal: el infinito mapa de Aquel que es todas Sus estrellas. Bruma de oro, el occidente alumbra La ventana. El asiduo manuscrito Aguarda, ya cargado de infinito. Alguien construye a Dios en la penumbra. Un hombre engendra a Dios. Es un judío De tristes ojos y de piel cetrina. Lo lleva el tiempo como lleva el río Una hoja en el agua que declina. No importa. El hechicero insiste y labra A Dios con geometría delicada: Desde su enfermedad, desde su nada, Sigue erigiendo a Dios con la palabra. El más pródigo amor le fue otorgado. El amor que no espera ser amado.

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JORGE LUIS BORGES SON LOS RIOS
Somos el tiempo. Somos la famosa Parábola de Heráclito el Oscuro. Somos el agua, en el diamante duro, La que se pierde, no la que reposa. Somos el río y somos aquel griego Que se mira en el río. Su reflejo Cambia en el agua del cambiante espejo En el cristal que cambia como el fuego. Somos el vano río prefijado Rumbo a a su mar. La sombra lo ha cercado. Todos nos dijo adiós, todo se aleja. La memoria no acuña su moneda. Y sin embargo hay algo que se queda. Y sin embargo hay algo que se queda.

JORGE LUIS BORGES LABERINTO
No habrá nunca una puerta. Estás adentro Y el alcázar abarca el universo Y no tiene ni anverso ni reverso Ni externo muro ni secreto centroNo esperes que el rigor de tu camino Que tercamente se bifurca en otro, Que tercamente se bifurca en otro, Tendrá fin. Es de hierro tu destino, Como tu juez. No aguardes la embestida Del todo que es un hombre y cuya extraña Formal plural da horror a la maraña De interminable piedra entretejida. No existe. Nada esperes. Ni siquiera En el negro crepúsculo la fiera.

JORGE LUIS BORGES: EDIPO Y EL ENIGMA
Cuadrúpedo en la aurora, alto en el día y con tres pies errando por en vano ámbito de la tarde, así veía la eterna esfinge a su inconstante hermano, el hombre, y con la tarde un hombre vino que descifró aterrado en el espejo de la monstruosa imagen, el reflejo de su declinación y su destino. Somos Edipo y de un eterno modo la larga y triple bestia somos, todo lo que seremos y lo que hemos sido.

JORGE LUIS BORGES: AJEDREZ (II)
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada reina, torre directa y peón ladino sobre lo negro y blanco del camino buscan y libran su batalla armada. No saben que la mano señalada del jugador gobierna su destino, no saben que un rigor adamantino sujeta su albedrío y su jornada. También el jugador es prisionero (la sentencia es de Omar) de otro tablero de negras noches y blancos días.

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Nos aniquilaría ver la ingente forma de nuestro ser; piadosamente Dios nos depara sucesión y olvido. NERUDA CONFIESO QUE HE VIVIDO

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. ¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza de polvo y tiempo y sueño y agonías?

Confieso que he vivido según me fue saliendo. Según me surgió, según me lo fue pidiendo el corazón, la luna y los aguaceros. Confieso que siempre intenté mantener en pie todo aquello en lo que sigo creyendo, que a veces lo conseguí y que en otros ratos esgrimí banderas que me distorsionaban por completo. Confieso que amé y que fui amado, que canté y fui cantado, que soñé y fui soñado. Confieso que pasé largas veladas a la deriva de mi mismo. Que encallé en los lodazales oscuros de la inexperiencia. Que planté banderas y árboles frutales en arenas movedizas. Que fallé, que caí, que mentí, que lloré, que sin quererlo o sin saber que lo quería hice daño, que me equivoqué con uñas afiladas unas veces y con la zarpa almohadonada, otras... Confieso que busqué, busqué, busqué... confieso que nunca perdí la fe, y aunque alguna vez deambulé desorientado nunca me rendí hasta encontrar la ruta hacia el dorado. Confieso que busqué, busqué, busqué... confieso que interpreté con tal fiereza mi lucha que al final acabé encontrando... Confieso que concurrí con la alegría... confieso que he vivido... confieso que por ello y por como me dejaron vivir estaré siempre en deuda con los dioses, con el mundo y con el ser humano... Confieso que he vivido... confieso que soy consciente del regalo.

BELTRAND RUSSEL PARA QUÉ HE VIVIDO
"Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento de la humanidad. Estas tres pasiones, como grandes vendavales, me han llevado de acá para allá, por una ruta cambiante, sobre un profundo océano de angustia, hasta el borde mismo de la desesperación. He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande, que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad en que una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos y poetas. Esto era lo que buscaba, y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que -al fin- he hallado. Con igual pasión he buscado el conocimiento. He deseado entender el corazón de los hombres. He deseado saber por qué brillan las estrellas. Y he tratado de aprehender el poder pitagórico en virtud del cual el número domina al flujo. Algo de esto he logrado, aunque no mucho. El amor y el conocimiento, en la medida en que ambos eran posibles, me transportaban hacia el cielo. Pero siempre la piedad me hacía volver a la tierra. Resuena en mi corazón el eco de gritos de dolor. Niños hambrientos, víctimas torturadas por opresores, ancianos desvalidos, carga odiosa para sus hijos, y todo un mundo de soledad, pobreza y dolor convierten en una burla lo

MATERIAL DE TRABAJO FILOSOFIA Y LITERATURA que debería ser la existencia humana. Deseo ardientemente aliviar el mal, pero no puedo, y yo también sufro. Ésta ha sido mi vida. La he hallado digna de vivirse, y con gusto volvería a vivirla si se me ofreciese la oportunidad." BERTRAND RUSSELL, AUTOBIOGRAFÍA, 1967.

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HEIDEGGER MARTIN EL SABER
Pero nosotros sabemos el comienzo, El otro, lo sabemos preguntando Estamos en el salto previo A todo sí y no. Sabedores nunca somos en verdad Sino entes en el saber, Preguntando más allá de nosotros Por el claro del ser. Pero suya es la decisión, Si, destruyendo poder E impotencia, llama a contienda Al mundo hacia la tierra, Lleva el dios a la indigencia Y acaece la amplísima calma Al hombre hacia el ser-ahí.

HEIDEGGER MARTIN NO CONOCEMOS METAS
No conocemos metas Y sólo somos un camino. No necesitamos a muchos, A quienes desde hace tiempo ya devoró El afán de hacedurías Que uno tan solo trajera El corazón para la voz De la calma en el ser, Equilibre lo salvaje En el cofre fundacional, Es nuestro ánimo

La poesía es de un lado “la más inocente de la ocupaciones”. Es como un juego que inventa su mundo de imágenes y se queda ensimismada en lo imaginario. Poetizar es inofensivo e ineficaz pues queda solo como un hablar y decir. Es un sueño de palabras. Esto es verdad pero no es toda la verdad. Pues, de otro lado, la poesía es la instauración por la palabra y en la palabra. Es la instauración de un mundo. El poeta nombra a los dioses y a las cosas en lo que son. Instauración del ser con la palabra. El ser nunca es un ente. La poesía es el ejercicio de la función simbólica consistente en nombrar lo real, traerlo desde la oscuridad hacia la realidad visible. Una simbolización veraz libera, amplia posibilidades. En un sentido más restringido pero igualmente pertinente la poesía es un jugar con las palabras mediante el cual se construyen imágenes o visibilizaciones. Entonces se entiende que la poesía sea a la vez la “más inocente de las ocupaciones” y “el más peligroso de los bienes”.

HEIDEGGER Y GADAMER