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Situación socioeconómica de la población afrocolombiana en el marco de los Objetivos de Desarrollo del
Situación socioeconómica de la población afrocolombiana en el marco de los Objetivos de Desarrollo del
Situación
socioeconómica
de la población
afrocolombiana en
el marco de los
Objetivos de
Desarrollo del Milenio
 
 
  Una publicación del Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina”
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Desarrollo del Milenio   Una publicación del Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina”

Copyright © 2010 Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación podrá reproducirse, almacenarse en un sistema de búsqueda ni transmitirse por ningún medio, ya sea electrónico, mecánico, fotocopiado, grabado u otro, sin la autorización previa del Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

ISBN 978-9962-688-00-6

Diseño de la tapa y diagramación Maisa Ferro, Corotú Estudio de Diseño Revisión y edición Mariana Enghel Dirección editorial Silvia Beatriz García Savino Coordinadora del Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Los análisis y las recomendaciones que figuran en esta publicación no reflejan necesariamente las opiniones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Esta es una publicación del Proyecto Regional “Población afrodescendiente de América Latina” Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

Centro Regional para América Latina y el Caribe Casa de las Naciones Unidas Ciudad del Saber, Edificio 128 Apartado 0816-1914 Panamá, República de Panamá Central telefónica (507) 302-4500 Fax (507) 302-4551

Edificio 128 Apartado 0816-1914 Panamá, República de Panamá Central telefónica (507) 302-4500 Fax (507) 302-4551
Situación socioeconómica de la población afrocolombiana en el marco de los Objetivos de Desarrollo del

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio

Guillermo Cruces Leonardo Gasparini Fedora Carbajal

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Índice de contenidos

Prólogo

6

Prólogo 6 Resumen 10 Introducción 11 Colombia: las principales características sociales y étnicas de

Resumen

10

Introducción

11

Colombia: las principales características sociales y étnicas de la población

14

Los aspectos sociales: la desigualdad y la pobreza

14

La población afrodescendiente en Colombia

16

Las fuentes de datos disponibles y las definiciones utilizadas

17

Las fuentes de datos

17

Las encuestas de hogares

18

El Censo General de Población y Vivienda 2005

18

Las principales definiciones

19

La población afrodescendiente

19

Los indicadores y las variables de interés La población afrodescendiente en Colombia:

20

diferencias entre los datos que brindan las encuestas de hogares, el Censo y otras fuentes de información

20

Las condiciones de vida de la población afrodescendiente

22

Las características demográficas

22

El ingreso individual y el ingreso de los hogares

23

Las estimaciones de pobreza

25

La desigualdad del ingreso de los hogares

27

Las condiciones de la vivienda y el acceso a los servicios básicos

28

La educación

30

El mercado de trabajo

32

Las desigualdades basadas en el género

33

Reflexiones finales

35

Bibliografía

37

Anexo I. Anexo estadístico: las encuestas de hogares

40

Anexo II. Anexo estadístico: el Censo General

49

Anexo III. La Declaración del Milenio: objetivos, metas e indicadores

55

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

* Economista Jefe y Coordinador del Área de Pobreza, ODM y Desarrollo Humano de la Dirección Regional para

América Latina y el Caribe (RBLAC) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Estudió la Licenciatura en Economía en la Universidad de Las Américas Puebla (UDLAP) y tiene una Maestría en Economía de la Universidad de Boston, además de otra Maestría y un Doctorado en Economía de la Universidad de Cornell, Nueva York. En el período 2006-2007 fue profesor invitado del Stanford Center for International Development (SCID) de

la Universidad de Stanford. De 2002

a 2006 fue director de la Oficina del Informe Nacional sobre Desarrollo Humano (PNUD-México). Fue profesor y director de la Maestría en Economía y Políticas Públicas del Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad de México, así como profesor de Economía en la UDLAP y en El Colegio de México (COLMEX). Ha publicado tres libros:

Integración económica de California y México, Trabajo infantil en América Latina y La medición del desarrollo humano en México, además de numerosos artículos en revistas

especializadas. Su trabajo ha sido citado en más de 250 publicaciones nacionales e internacionales. Asimismo integró los consejos editoriales de

diversas revistas académicas y presidió la Red sobre Desigualdad y Pobreza de la Asociación Económica de Latinoamérica y El Caribe entre 2006

y 2008. En México colaboró con las revistas Nexos y Este país.

Prólogo

Por Luis Felipe López-Calva*

Como una contribución al esfuerzo de monitoreo del avance hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en la región de América Latina, este informe se plantea como una herramienta de análisis de las

Experiencias previas han evidenciado las dificultades que se presentan para revertir los retrocesos sociales resul- tantes de las crisis económicas y otros choques externos. La evidencia mues- tra que, aun cuando se lograra retomar

condiciones de vida de la población

la

senda del crecimiento económico

colombiana, en general, así como de su población afrodescendiente, en

positivo, los beneficios de este pro- ceso no se traducirían inmediatamente

particular. América Latina es diversa racial y culturalmente, y también es

en un mayor y mejor desarrollo, par- ticularmente en países que enfrentan

una de las regiones más desiguales del

elevados niveles de desigualdad, como

mundo, como lo muestran múltiples

es

el caso de Colombia. La posibilidad

estudios. Históricamente, la conjun-

de revertir los efectos negativos de

ción de estos factores ha resultado en que muchos de los problemas sociales como la pobreza y el desigual acceso

las crisis en el mediano y largo plazo necesariamente depende de la capa- cidad para aprovechar el crecimiento

a

las oportunidades y los espacios de

e

impulsar un desarrollo incluyente

elección efectivos, así como diversas

y

equitativo, que permita no sólo

formas de exclusión, se manifiesten de

generar oportunidades, sino garantizar

manera diferenciada según la identidad

el

acceso a las mismas cerrando las

étnica de la población.

brechas prevalecientes en materia de

La sociedad colombiana no es la excepción. Al interior de esta región desigual, Colombia aparece como uno

de los países con mayor desigualdad en términos de ingresos (medida por el coeficiente de Gini), después de Bolivia

y Brasil, la cual incluso ha aumentado

en los últimos 1 años al pasar de 0, en 1992 a 0,8 en 200, según datos de la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (Socio-

Economic Database for Latin America and the Caribbean, SEDLAC) (CEDLAS

y Banco Mundial, 2009). Una tendencia

más alentadora se observa en relación con la incidencia de la pobreza, en especial la pobreza extrema, que ha experimentado reducciones significati- vas durante el mismo período. Sin em- bargo, el país –al igual que el resto de la región– enfrenta un panorama adverso que es el resultado de la crisis alimen- taria de 2008 y de la crisis financiera global de 2009, cuyos efectos pueden revertir este y otros logros alcanzados en materia social.

salud, educación, participación política

y bienestar económico. Una preocu-

pación de la Dirección Regional para América Latina y el Caribe del Pro- grama de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que se ve reforzada

por los resultados de este informe, es que los avances promedio registrados en el nivel nacional ocultan desigual- dades horizontales muy importantes.

El desarrollo incluyente requiere, como

condición inherente a su proceso, una especial atención a las desventajas que enfrentan los grupos vulnerables y las minorías.

Existen diversas razones para ocuparse

de y preocuparse por la desigualdad en

sus distintas manifestaciones. Por un lado, la igualdad es importante per se, como valor normativamente estableci- do. Por otro, tiene implicaciones impor-

tantes en materia de la productividad y

el crecimiento económico. De manera

más importante, la desigualdad hace que los avances logrados en materia de desarrollo humano no alcancen a

las poblaciones más rezagadas.

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Como aporte al debate acerca de la desigualdad en Colombia, este documento compara de forma descriptiva diversos indica- dores socioeconómicos al interior de la población colombiana, ofreciendo un riguroso diagnóstico de las condiciones de vida de los afrodescendientes y mostrando las dificultades que este grupo enfrenta para lograr niveles mínimos de bienestar rela- cionados con el cumplimiento de los ODM. El análisis busca ser una herramienta para el diseño, la implementación y la evaluación de políticas sociales incluyentes y equitativas. Un valor adicional es que, si bien los ODM no precisan la reduc- ción de las brechas entre y al interior de los grupos étnicos, el documento destaca la importancia de hacer partícipes del proceso de desarrollo a todos los grupos que componen la población.

El análisis presentado en las sucesivas secciones de este trabajo resulta relevante cuando muestra que los afrodescen- dientes en Colombia –minoría cuyo tamaño es cercano al 11% del total de la población– enfrentan notables desventajas en relación con el resto de la población. Por un lado, los hogares afrodescendientes presentan un ingreso per capita que es in- ferior, en una proporción cercana al 20%, al de los hogares no afrodescendientes, lo cual podría ser, en parte, resultado de las marcadas diferencias que existen en el ámbito laboral. Por ejemplo, la tasa de desocupación entre los afrodescen- dientes es de poco más del 1%, en contraste con el 11% que esta tasa alcanza para el resto de los colombianos. Esta brecha se agudiza al desagregar los datos por sexo. Mientras que la desocupación entre la población femenina afrodescendiente alcanza una tasa cercana al 20%, la tasa correspondiente a los hombres es menor en alrededor de puntos porcentuales.

8

Por otro lado, los afrocolombianos sufren también importantes rezagos en el acceso a los servicios públicos básicos, particu- larmente en las zonas rurales. Por ejemplo, la cobertura de agua potable llega a apenas el 30% de la población afrodescen- diente, en tanto que en el resto la cobertura alcanza el 1%. Situaciones similares se observan en lo que respecta al acceso a los servicios de saneamiento y de energía eléctrica, así como en lo referido a la calidad de la vivienda. En cuanto a la for- mación de capital humano, la diferencia en la tasa de analfabe- tismo para los adultos mayores de 1 años de edad entre los afrodescendientes y el resto de la población es de alrededor de puntos porcentuales (11% y %, respectivamente). Un dato que merece ser destacado es que, contrario al promedio nacional, los afrodescendientes tienen un nivel de desigualdad en el ingreso menor al del resto de la población (coeficientes de Gini de 0,2 y 0,8, respectivamente), lo cual sugiere que la población afrocolombiana comparte características “más homogéneas” al interior del grupo, pero menos favorables en comparación con las que presenta el resto de la población.

Estas desventajas hacen urgente la necesidad de implementar políticas públicas focalizadas e integrales orientadas a reducir la desigualdad entre los hogares colombianos. Seguir optando por estrategias sociales fragmentadas, con objetivos de corto plazo, dificultará la reducción de las brechas que existen al interior de la población. Así, alcanzar estándares mínimos de bienestar y lograr los ODM implica enfrentar los grandes pro- blemas de desigualdad y vulnerabilidad que afectan de forma particular a los grupos minoritarios de la población.

Finalmente, en cuanto a los avances relacionados con la equi- dad de género, el informe muestra resultados interesantes. Por un lado, en el nivel nacional las mujeres cuentan con un mayor nivel educativo respecto a los hombres, en todos los niveles educativos considerados. Sin embargo, las mujeres siguen padeciendo grandes desventajas en el ámbito laboral y en lo que respecta al nivel de ingresos. Por ejemplo, al de- sagregar los datos según origen étnico, el documento muestra que el ingreso en los hogares afrodescendientes con jefatura masculina es casi % superior al de los hogares con jefatura femenina. Es, por lo tanto, importante desarrollar estrategias focalizadas orientadas a reducir los potenciales problemas de exclusión y discriminación, y basadas tanto en el género como en el origen étnico.

Este informe sin duda constituye un aporte de gran impor- tancia al debate sobre los desafíos que enfrenta la sociedad colombiana y, en especial, sobre las condiciones de vida de su población afrodescendiente. A lo largo de las siguientes páginas, el documento cumple con su objetivo de realizar un aporte a la elaboración de una base empírica y conceptual para el desarrollo de políticas públicas específicas orientadas a la búsqueda de un desarrollo incluyente, que supere las desven- tajas que enfrentan las minorías colombianas.

Nueva York, julio de 2010

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Resumen

Este documento constituye una contribución al seguimiento del cumplimiento de varios de los Objeti- vos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas en América Latina mediante el estudio de la situa- ción socioeconómica de la población afrocolombiana. Se analiza de forma comparada una serie de indicadores para la población afrocolombiana y para otros grupos de la población del país sobre la base de los datos provis- tos por la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del año 200. En par- ticular, se presentan estadísticas para la población afrocolombiana sobre las características demográficas, los ingresos, la pobreza, la desigualdad, la vivienda, la educación, el empleo y el género. En el documento se destacan los niveles de desigualdad y de exclu- sión que surgen del análisis de estas variables y las dificultades específicas que enfrenta la población afrocolom- biana para alcanzar los ODM. Asimis- mo, se discuten las limitaciones que presentan las fuentes de información existentes para el estudio de las condi- ciones de vida de esta población y se enfatiza la necesidad de desarrollar y adecuar las herramientas estadísticas disponibles a fin de lograr una mayor visibilidad y representatividad de las minorías étnicas y un mejor diseño y seguimiento de políticas específicas orientadas incrementar el bienestar de estos grupos.

Introducción 1

América Latina 2 se caracteriza por ser una de las regiones más desiguales del mundo, como destacan algunos estudios re- cientes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) (Gasparini et al., 2009) y de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (Comisión Económica para América Latina y el Caribe, 2009). La región cuenta, además, con una población diversa étnica y culturalmente, y con fre- cuencia los problemas asociados a la pobreza y la exclusión social están relacionados con las distintas características de la población (etnia, sexo, etc.).

Este trabajo tiene por objetivo contribuir al desarrollo de esta temática por medio del análisis de las condiciones de vida de la población afrocolombiana. El documento se inscribe en el m arco de los estudios dedicados a dar seguimiento al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) 3 en América Latina, y analiza particularmente los desafíos que se presentan para el logro de dichos objetivos por parte de la población afrocolombiana.

El estudio, de carácter descriptivo, se basa en la comparación de una serie de indicadores entre distintos grupos de la población de Colombia. En particular, se presentan estadísticas de la población afrocolombiana sobre las características demográ- ficas, los ingresos, la pobreza, la desigualdad, la vivienda, la educación, el empleo y el género. El documento destaca los niveles de pobreza y exclusión que surgen del análisis de estas variables y las dificultades específicas que enfrenta la población afrocolombiana para alcanzar los ODM, así como también un mayor bienestar en términos generales.

El insumo básico del presente análisis son los microdatos que procesa y difunde el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), provenientes de la Gran Encuesta Inte- grada de Hogares (GEIH) del año 200, una fuente que permite desagregar los datos según la ascendencia étnica de los indi- viduos. Asimismo, la información de la GEIH se complementa con estadísticas socioeconómicas para la población afroco- lombiana tomadas del Censo General de Población y Vivienda del año 200, llevado a cabo por el DANE, y disponibles por medio del proyecto Integrated Public Use Microdata Series International (IPUMS-International, 2009).

Cabe destacar los importantes logros alcanzados en las últimas dos décadas en América Latina para incrementar la “visibilidad estadística” de las minorías étnicas, según las sugerencias plan- teadas en las recomendaciones de los principales organismos

1. Este documento fue

realizado en el marco del proyecto regional “Población afrodescendiente de América Latina” del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El trabajo fue desarrollado por los autores junto con otro informe denominado

“Situación socioeconómica de

la población afroecuatoriana

en el marco de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, con el que comparte algunas secciones. El contenido de ambos trabajos es total

responsabilidad de los autores

y no representa la opinión

de las instituciones a las que estos pertenecen ni de

aquellas instituciones ligadas

al proyecto. Los autores

son miembros del Centro de Estudios Distributivos,

Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

2. Sobre la base de la

definición regional utilizada

por el proyecto SEDLAC, en el presente documento se hace referencia a América Latina

y no al Caribe. Los países de

América Latina considerados incluyen los territorios continentales de América del Sur y de América Central y la República Dominicana. En

parte, esta definición responde

al hecho de que los países

del Caribe cuentan con una menor cantidad y frecuencia de microdatos disponibles y, por tanto, existe una menor

comparabilidad de los mismos

a

lo largo del tiempo.

3.

En septiembre del año

2000, en el marco de la

Cumbre del Milenio celebrada por las Naciones Unidas, la Declaración del Milenio fue aprobada por 189 países

y firmada por 147 jefes de

Estado y de gobierno. La Declaración del Milenio establece ocho objetivos

que se espera alcanzar para

el año 2015: erradicar la

pobreza extrema y el hambre;

garantizar la educación primaria básica universal; promover la igualdad de género; reducir

la

mortalidad infantil; mejorar

la

salud materna, detener el

avance del VIH-SIDA, la malaria

y

la tuberculosis; garantizar

la

sostenibilidad del medio

ambiente; y construir una alianza global para el desarrollo. Para dar seguimiento al cumplimiento de dichos objetivos se establecieron 18 metas y 48 indicadores

específicos, los cuales pueden consultarse en el Cuadro AIII.1 del Anexo III (Naciones Unidas,

2005).

11

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

. En este sentido, para una revisión de las experiencias registradas en la región, se sugiere consultar Organizaciones Mundo Afro (200), Del Popolo (2008) y Antón Sánchez y Del Popolo

(2009).

. Las divergencias de cobertura entre el Censo General de Población y Vivienda 200 y la GEIH determinan que los resultados presentados en este informe correspondan en su mayoría a la situación socioeconómica de la población afrocolombiana tal como esta es descripta en las muestras que surgen de las encuestas de hogar. La comparación entre los datos de las encuestas de hogares y los datos del Censo indica que estas muestras podrían resultar sesgadas en el sentido de considerar a grupos relativamente más prósperos al interior de la población afrodescendiente. En el análisis de los datos disponibles se discuten

12 estas cuestiones, y las reflexiones finales contienen propuestas para superar estas limitaciones del análisis.

internacionales . En el caso específico de Colombia, en las últimas dos décadas se han registrado importantes avances tendientes a incrementar la “visibili- dad” de estas minorías (Departamento Administrativo Nacional de Estadística, 200) mediante el procesamiento y la difusión de información estadística sobre la condición socioeconómica de la población afrodescendiente, los indígenas y otros grupos minoritarios. Sin embargo, aún persisten algunas limitaciones considerables en las en- cuestas periódicas en lo que respecta

a la cobertura y la representatividad de la población afrocolombiana .

Este trabajo fue desarrollado en el marco del constante esfuerzo que el Sistema de las Naciones Unidas

realiza a fin de dar seguimiento a los avances de los distintos países de la región en materia del cumplimiento de los ODM (Naciones Unidas, 200),

y también integra una serie de trabajos

recientes dedicados a tratar cuestiones específicas.

En primer lugar, el material presentado en este estudio se vincula con la li- teratura reciente sobre la problemática de la discriminación en la región. En general, en los países de América Latina la desigualdad basada en la as- cendencia étnica se refleja en la mejor situación relativa que caracteriza a la población descendiente de europeos en comparación con la situación de los grupos indígenas nativos y los grupos afrodescendientes, que presentan may- ores niveles de pobreza y desigualdad, como se destaca en el estudio regional del PNUD realizado por Busso, Ci- cowiez y Gasparini (200). Esta línea de investigación también fue desarrollada

en el marco de la CEPAL (Hopenhayn y Bello, 2001) y de diversas instituciones académicas y otros organismos inter- nacionales como el Banco Interameri- cano de Desarrollo (BID) (Atal, Ñopo

y Winder, 2009). En todos los estudios referidos se destacan diversos aspec- tos del fenómeno, en especial las bre- chas que existen entre los ingresos de los distintos grupos de población, que resultan especialmente desfavorables en el caso de los afrodescendientes y de las mujeres, aun en presencia de características productivas similares. Se observan también otras diferencias desfavorables en materia de oportuni- dades en lo que respecta al acceso a bienes y servicios como la salud y la educación.

En segundo lugar, este trabajo se relaciona estrechamente con otros estudios específicos sobre la situación étnica colombiana, como el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (200) y los trabajos del programa de investigación del Centro de Investigaciones y Documentación Socioeconómica (CIDSE) de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle (Cali, Colom- bia) (Flórez, Medina y Urrea Giraldo, 2001; Urrea Giraldo, Ramírez y Viáfara López, 2002, entre otras publicaciones relevantes). Al interior del continente latinoamericano, Colombia se ubica entre los países que presentan los ma- yores niveles de desigualdad (Gaspa- rini et al., 2009) y una alta incidencia de la pobreza. La población colombiana se caracteriza por contar con un alto grado de mestizaje, que convive con la población descendiente de indígenas, de europeos y de las comunidades de origen africano. Asimismo, los datos disponibles muestran que los grupos poblacionales minoritarios presentan altos niveles de pobreza y exclusión social, y que por lo menos parte de esta situación puede atribuirse a la dis- criminación racial (Bernal y Cárdenas, 200; DANE, 200).

Las desfavorables condiciones de vida de la población afrodescendiente en Colombia y los niveles de exclusión y pobreza que la caracterizan motivan este estudio. Los datos presentados permiten establecer un diagnóstico más preciso de las condiciones de vida de este grupo, y constituyen un aporte para el diseño y la implementación de políticas sociales focalizadas orienta- das a atender las necesidades de esta población, que permitan mejorar su bienestar en el marco del cumplimiento de los ODM. Si bien en la Declaración del Milenio no se establece como objetivo per se la reducción de las desigualdades basadas en la ascen- dencia étnica –si bien se plantea como objetivo en sí mismo luchar de forma directa contra la discriminación de gé- nero–, se alude de forma transversal a dicho fenómeno en la medida en que se plantea la necesidad de eliminar los actos de racismo y respetar los dere- chos de las minorías.

El documento está organizado de la siguiente manera. En principio se brinda un panorama general sobre las principales características sociales y étnicas de la población colombiana. En la siguiente sección se describen las fuentes de datos consultadas y las principales definiciones utilizadas para identificar a los afrodescendien- tes, y se discuten las limitaciones que presentan estas fuentes mediante una comparación entre los datos que brindan las encuestas de hogares, por un lado, y el censo de población, por el otro. A continuación se incluye una sección que presenta estadísticas sobre la condición de vida de la población colombiana según su ascendencia étnica. La sección siguiente provee información relativa a la situación educativa de la población colombiana, en tanto que las dos últimas secciones presentan estadísticas sobre el mer- cado de trabajo y las desigualdades

basadas en el género en Colombia. Por último se incluyen las conclusiones y algunos comentarios finales.

13

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Colombia:

las principales características sociales y étnicas de la población

Los aspectos sociales: la desigualdad y la pobreza

En los últimos años, el estudio de la desigualdad y la pobreza

asumió un creciente interés entre los especialistas en ciencias sociales y los gobernantes. Particularmente, en el continente latinoamericano este interés creció sobremanera debido a que

la región se caracteriza por presentar los niveles más elevados

de desigualdad en el mundo y porque, adicionalmente, una elevada proporción de su población se encuentra en situación de pobreza o de pobreza extrema (Gasparini et al., 2009;

Ferreira y Ravallion, 2008). Así, en el contexto del logro de los ODM, tanto la desigualdad como la pobreza son dos cuestiones

a las cuales las sociedades latinoamericanas deben prestar

especial atención. En particular, Colombia se caracteriza por ser una sociedad altamente desigual en relación con el resto de los países de América Latina y por presentar altos niveles de pobreza medida con la línea internacional de US$ 2, diarios.

Gráfico 1 América Latina (18 países). Desigualdad del ingreso per capita del hogar (coeficiente de Gini). Circa 2006

0,60 0,55 0,50 0,45 0,40 Uruguay Venezuela Argentina Costa Rica Perú El Salvador México República
0,60
0,55
0,50
0,45
0,40
Uruguay
Venezuela
Argentina
Costa Rica
Perú
El Salvador
México
República
Dominicana
Chile
Nicaragua
Ecuador
Guatemala
Panamá
Paraguay
Honduras
Colombia
Brasil
Bolivia

1

Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos consultados en Gasparini et al. (2009).

Como puede observarse en el Gráfico 1, la desigualdad del ingreso per capita del hogar en Colombia, medida por medio del coeficiente de Gini, es de las más elevadas de América Latina, según datos del año 200. En el rank- ing de los países que presentan los mayores niveles de desigualdad, Co- lombia ocupa el tercer lugar, luego de Bolivia y Brasil, mientras que Uruguay, Venezuela, Argentina y Costa Rica son los países que tienen menores niveles de desigualdad en la región.

Respecto de la pobreza medida con la línea internacional de pobreza de US$ 2, diarios, Colombia presenta niveles de pobreza elevados en relación con el resto de los países de América Latina. Honduras, Nicaragua, Guatemala y Bolivia presentan las mayores tasas de pobreza, y Colombia se sitúa en el quinto lugar, mientras que en el

extremo opuesto se ubican Uruguay, Chile, Argentina y Costa Rica (véase Gráfico 2).

Por último, en lo que respecta a la evolu- ción de la desigualdad y la pobreza, los datos provenientes de la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (Socio-Economic Database for Latin America and the Caribbean, SEDLAC) (CEDLAS y Banco Mundial, 2009) muestran que la desigualdad del ingreso en Colombia, medida con el coeficiente de Gini, se incrementó desde 0,01 en 1992 hasta 0, en 200. En relación con la pobreza me- dida con la línea internacional de US$ 2, diarios, esta tendió a incrementarse en la década de 1990, aumentando del 21,1% en 1992 al 3,8% en 2000, ten- dencia que se revirtió, alcanzando el 29,8% en 2008.

Gráfico 2 América Latina (18 países). Incidencia de la pobreza (línea internacional de pobreza de US$ 2,5 diarios). Circa 2008 (en %)

40 35 30 25 20 15 10 5 0 Uruguay Chile Argentina Costa Rica México
40
35
30
25
20
15
10
5
0
Uruguay
Chile
Argentina
Costa Rica
México
Brasil
Panamá
Perú
Ecuador
República
Dominicana
Paraguay
Venezuela
El Salvador
Colombia
Bolivia
Guatemala
Nicaragua
Honduras

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

1

La población afrodescendiente en Colombia

El continente latinoamericano se caracteriza por contar con una elevada heterogeneidad de la composición étnica de su población. A su vez, di- versos estudios muestran que existe discriminación en contra de los afro- des-cendientes y de las poblaciones originarias. La discriminación se mani- fiesta tanto en la brecha de ingresos como en el acceso desigual de estos grupos a la educación, la salud y los servicios públicos en general, y tam- bién se evidencia en el ámbito de la toma de las decisiones políticas (Atal, Ñopo y Winder, 2009).

En la actualidad, en el territorio colom- biano conviven diversas poblaciones que tienen orígenes étnicos diferentes. Además de los descendientes de eu- ropeos, el resto de la población puede ser clasificado básicamente en tres gru- pos étnicos, a saber: los descendientes de indígenas; los afrocolombianos; y los miembros del pueblo Rom o gitano.

A su vez, al interior de la población

afrocolombiana es posible identificar cuatro grupos: los habitantes del Pací- fico colombiano, los representantes de la cultura raizal del archipiélago de San Andrés y Providencia, la comunidad de San Basilio del Palenque y la población afrodescendiente que reside en las grandes ciudades (Departamento Ad- ministrativo Nacional de Estadística,

200).

La presencia de los afrodescendientes en Colombia se remonta al siglo XVI, cuando se desarrollaron los primeros enclaves coloniales españoles. De acuerdo con cifras censales oficia- les, la población afrocolombiana fue relativamente elevada a lo largo de la historia del país. A principios del siglo XX, los afrocolombianos constituían

el ,% de la población total, mientras

que según el Censo de 200 –el cual permite una mejor captación de la población de esta etnia– la población afrodescendiente asciende a alrededor de un 10,% del total.

Cabe destacar que existen escasos tra- bajos que estudian la discriminación

étnica en Colombia. En el trabajo reali- zado por Bernal y Cárdenas (200) los autores plantean que las minorías ét- nicas enfrentan mayores restricciones en el acceso a la salud en comparación con el resto de la población. En par- ticular, un 8% de los afrocolombianos

y los indígenas no cuenta con seguro

de salud, mientras que en el resto de la población este porcentaje es del 31,%. Asimismo, los autores observan que la probabilidad de contar con un seguro de salud decrece si el individuo es afrocolombiano. Por otro lado, en el documento elaborado por el DANE (De- partamento Administrativo Nacional de

Estadística, 200) y en la investigación realizada por Urrea Giraldo, Ramírez

y Viáfara López (2002) se presentan

estadísticas socioeconómicas que dan cuenta de que las etnias minoritarias enfrentan peores condiciones de vida en relación con el conjunto de la po- blación colombiana.

Las fuentes de datos disponibles

y las definiciones utilizadas

Las fuentes de datos

El presente trabajo basa sus estimaciones en los microdatos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del año 200, llevada a cabo por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia, la cual incorpora una pregunta sobre la autoidentificación étnica. De manera complementaria, también se recurrió a datos censales del Censo General de Población y Vivienda del año 200.

Si bien la información proveniente de la GEIH y del Censo de 200 fue recabada en distintos períodos de tiempo, la com- paración entre los datos de ambas fuentes permite establecer falencias en la información disponible. Los datos censales suelen reflejar de manera más cabal las condiciones de vida y la distribución de la población total. Sin embargo, el problema que plantea esta fuente de datos es que los cuestionarios de los censos recogen información sobre un número mucho menor de indicadores socioeconómicos en comparación con las en- cuestas de hogar, y a su vez las consultas censales se realizan con muy baja periodicidad –en general, cada 10 años en los países de América Latina– en comparación con las encuestas, que suelen ser anuales o incluso más frecuentes.

Por otro lado, las encuestas de hogares se realizan, por defin- ición, con base en muestras que en algunos casos pueden estar sesgadas y afectar, por ende, la representatividad de de- terminados grupos de la población. Estos sesgos no necesari- amente reflejan errores técnicos en el diseño de las muestras. Por ejemplo, las encuestas de hogar periódicas no suelen cu- brir toda la extensión geográfica del país, y habitualmente se concentran en los grandes centros urbanos. Esto se debe tanto a cuestiones de costos como a decisiones de política respecto de cuáles son los indicadores periódicos que deben ser moni- toreados. Por estas características del diseño muestral, algu- nos grupos (por ejemplo, aquellos residentes principalmente en áreas rurales) quedan sub-representados. Por otra parte, aun cuando no muestran problemas de representatividad, las encuestas sólo proveen información limitada sobre algunos grupos minoritarios de la población: incluso en los casos en que es posible computar indicadores, por ejemplo, para los

1

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

grupos indígenas o afrodescendientes,

el tamaño minoritario de estos grupos

en la población y el número limitado de las observaciones que registran las muestras determinan que el análisis de los subgrupos (clasificados por edad, por sexo, etc.) al interior de los grupos de interés pueda verse comprometido en su precisión.

Por estas razones, la comparación de los datos de la GEIH con la información provista por el Censo de año 200 per- mite enriquecer el análisis y dar cuenta de aquellas situaciones en las cuales la GEIH podría presentar problemas de representatividad estadística.

Por último, en cuanto a la problemática específica de los grupos indígenas

y afrodescendientes, existe un largo

debate sobre cuáles son los mejores criterios para identificar a estos grupos en las estadísticas oficiales, que abar- can desde la utilización de la lengua materna hasta la autoidentificación. Para el caso de Colombia, puede con- sultarse la extensa documentación recopilada por el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística,

200).

Las encuestas de hogares

Las bases de datos consultadas para la elaboración de este trabajo fueron pro- cesadas de acuerdo con la metodología del proyecto SEDLAC (CEDLAS y Banco

Mundial, 2009), que cuenta con infor- mación socioeconómica proveniente de encuestas de hogares para 2 países de la región. Dado que las encuestas difieren entre los distintos países en lo que respecta a su cobertura geográfica y a los cuestionarios aplicados en cada caso, el proyecto SEDLAC aplica una metodología común y sistemática con

18

el

fin de incrementar al máximo posible

la

comparabilidad de los datos entre

los diversos países y a lo largo del tiempo. A tal fin se utilizan definiciones similares de las distintas variables en

los diferentes países y a lo largo de los años, y se aplican métodos tendientes a garantizar la consistencia de los da- tos. En todos los países se cuenta con datos sobre los ingresos de los hog- ares y, adicionalmente, en algunos de ellos también se relevan datos sobre el gasto de los hogares por medio de las encuestas. Las divergencias entre la información que brindan las estadísti- cas oficiales y aquella que provee el proyecto SEDLAC son el resultado de las diferentes metodologías que se emplean en cada caso para el pro- cesamiento de los datos. En el caso del proyecto SEDLAC, esta metodología tiene como uno de sus principales ob- jetivos promover la comparabilidad de los datos obtenidos.

En particular, la GEIH de Colombia

para el año 200 abarca a la población

a nivel nacional y cuenta con infor-

mación sobre los ingresos del hogar y

los ingresos individuales, las variables demográficas y las características del mercado de trabajo. Adicionalmente,

el DANE incorporó en dicha encuesta

algunas preguntas relacionadas con la

ascendencia étnica, que constituyen el principal insumo para la identificación de los grupos de la población que resultan relevantes para este estudio. Los principales resultados de la GEIH

se sintetizan en el Anexo I.

El Censo General de Población y Vivienda 2005

En el año 200 el DANE realizó el Cen- so General de Población y Vivienda.

El objetivo fue obtener información sobre el número, la ubicación y las ca- racterísticas de la población y producir información sociodemográfica para todos los niveles territoriales (Depar- tamento Administrativo Nacional de Estadística, 2008). El Censo de hogares

y viviendas tuvo carácter general y

cobertura a nivel nacional. Asimismo, entre otras preguntas sobre las carac- terísticas individuales de la población se incorporó la variable que identifica la ascendencia étnica del individuo,

dato que constituye el insumo básico utilizado para la elaboración de las

estadísticas presentadas en el Anexo

II de este trabajo.

Los datos censales se obtuvieron del proyecto Integrated Public Use Mi- crodata Series International (IPUMS), que se dedica a recolectar y distribuir datos censales de países de todo el mundo, los cuales pueden ser utiliza- dos como insumo para la elaboración de investigaciones sociales y económi- cas (IPUMS-International, 2009) . Sus objetivos son, por un lado, recolectar y difundir los datos censales y la docu- mentación vinculada con estos y, por otro lado, elaborar datos comparables entre los distintos países. En total se cuenta con 130 censos que abarcan aproximadamente a 29 millones de personas en países.

Los microdatos censales del proyecto IPUMS se construyen sobre la base de extracciones muestrales de los censos, motivo por el cual, al construir las es-

tadísticas, los datos deben ser expandi- dos para referir al total de la población. Para el caso del Censo del año 200,

la base muestral IPUMS representa un

20% del total de los hogares de Colom- bia, que equivale a aproximadamente ,1 millones de personas.

Las principales definiciones

La población afrodescendiente

La GEIH de 200 y el Censo de 200 cuentan con información que permite identificar la ascendencia étnica de la población. Esa información se obtiene

a partir de la siguiente pregunta del cuestionario: “De acuerdo con su

cultura, pueblo o rasgos físicos… ¿Es

o se reconoce como?”. Las posibles

respuestas son: 1) Indígena; 2) Gitano- Rom; 3) Raizal del archipiélago de San Andrés y Providencia; ) Palenquero de San Basilio o descendiente; ) Negro, mulato, afrocolombiano o afrodescen- diente; y ) Ninguno de los anteriores (blanco, mestizo, u otro).

De esta manera, en la medida en que se está interesado en analizar de forma particular las condiciones de vida de los afrodescendientes en relación con el resto de la población colombiana, la variable que identifica la afrodescen- dencia de los individuos se construye sobre la base de la pregunta anterior, en la que se combinan criterios étnicos (raizal del archipiélago, afrocolombia-

no, etc.) con rasgos fenotípicos (negro, mulato, etc.). De acuerdo con el DANE, la población afrocolombiana se identi- fica mayoritariamente con tres grupos poblacionales de los incluidos en la pregunta de autoidentificación étnica,

y esa definición es la que se toma en

cuenta en este documento (Departa- mento Administrativo Nacional de Es- tadística, 200). Es decir, se considera afrodescendiente a aquel individuo que se reconoce como 3) Raizal del archipiélago de San Andrés y Provi- dencia, ) Palenquero de San Basilio o descendiente, o ) Negro, mulato, afro- colombiano o afrodescendiente. Por su parte, se computa como no afrode- scendiente al grupo conformado por el resto de la población, que se reconoce como: 1) Indígena, 2) Gitano-Rom, o ) Ninguno de los anteriores (blanco, mestizo, u otro).

Debe tenerse presente que las respues- tas a la pregunta de autoidentificación étnica pueden generar ciertos sesgos tendientes a la subestimación de deter- minados grupos de la población, en la medida en que pueden existir omisio-

nes en el autorreconocimiento por par- te de los individuos respecto de cuál es el grupo étnico al que pertenecen. En otros casos, los encuestados pueden autoidentificarse como pertenecientes

a una determinada cultura si bien por

sus rasgos fenotípicos podrían ser incluidos en otra categoría, por lo que algunos grupos étnicos pueden estar

sobre-representados (en especial, esto puede ocurrir en determinadas áreas geográficas donde se concentran las etnias locales).

. Cabe aclarar que en

el Censo General del

año 200 la definición utilizada en la variable de

autoidentificación de etnia

o raza fue idéntica a aquella

aplicada por la GEIH, lo cual

garantiza la comparabilidad de los datos obtenidos por ambas fuentes (véase

la

definición de etnia en

el

apartado titulado “Las

principales definiciones”). . La información provista por el proyecto IPUMS es de carácter público y se encuentra disponible en:

<http://international.ipums.

org/international>.

19

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Por último, para establecer si un hogar determinado es o no afrodescendiente se considera la ascendencia étnica de jefe de hogar y luego se extrapola esta característica al resto de los integran- tes del hogar, bajo el supuesto de que existe una alta probabilidad de que sus descendientes y sus ascendientes directos pertenezcan al mismo grupo étnico.

Los indicadores y las variables de interés

Las estadísticas que se exponen en el presente documento se basan en variables y en indicadores calculados

siguiendo la metodología del proyecto SEDLAC. Se cuenta con indicadores que resumen la información relativa

a las características demográficas, la

situación del mercado de trabajo, los ingresos y la educación de los indivi-

duos, las características de la vivienda,

la situación de pobreza y las desigual-

dades basadas en el género.

Entre las variables que dan cuenta del ingreso del hogar es posible distinguir entre el ingreso laboral y el no laboral. Por su parte, el ingreso laboral com- prende los ingresos provenientes del trabajo de los asalariados, los cuen- tapropistas y los patrones, mientras que el ingreso no laboral incluye los ingresos por jubilaciones y pensiones, por capitales y rentas y por transferen- cias (las cuales incorporan los ingresos por concepto de becas, donaciones y programas de alivio a la pobreza).

20

8. Las líneas de pobreza oficiales que miden la pobreza moderada y la pobreza extrema no fueron consideradas en este trabajo. El proyecto SEDLAC no realizó dichos cálculos en la GEIH de 200 debido a que no fue posible estimar las líneas nacionales de pobreza con la información disponible.

Para medir la pobreza se utilizan las líneas internacionales de pobreza de

US$ 1,2 diarios, US$ 2, diarios y US$

diarios, siguiendo los cálculos pro-

puestos recientemente por el Banco Mundial 8 . Los indicadores de pobreza utilizados buscan medir la incidencia de la pobreza (cantidad de individuos pobres), la brecha existente entre los individuos pobres y la severidad de la pobreza. Las tres medidas de la pobreza se calculan utilizando como base un índice general denominado

FGT (por las siglas de los autores Fos- ter, Greer y Thorbecke, 198), el cual permite calcular las tres medidas de interés modificando un parámetro de

la ecuación.

Para medir la desigualdad en la distri- bución del ingreso se emplea el coefi-

ciente de Gini, que es el indicador más comúnmente utilizado, y adicional- mente se consideran otros indicadores de la desigualdad, como el índice de Theil que asigna mayor importancia

a los ingresos más bajos. Finalmente,

como medida estadística de dispersión

se utiliza el coeficiente de variación, que se calcula como el cociente entre el desvío estándar de una distribución

y su media aritmética.

La población afrodescendiente en Colombia: diferencias entre los datos que brindan las encuestas de hogares, el Censo y otras fuentes de información

Como se mencionó brevemente en la introducción, en los últimos veinte años se realizaron importantes avances en la identificación y la representatividad de los afrodescendientes de Colombia en las estadísticas y las fuentes de información oficiales (Departamento Administrativo Nacional de Estadística, 200). Sin embargo, aún persisten algunos problemas de identificación y representatividad de las herramientas de recolección de datos.

La mayor dificultad consiste en el conteo y la identificación de estos gru- pos. De acuerdo con las estadísticas provenientes de la GEIH de 200, la población afrocolombiana constituye un ,% de la población total, siendo el segundo grupo de importancia luego de los descendientes de europeos y los mestizos (véase Cuadro AI.1 del Anexo I). En cambio, según la información del Censo de 200 el porcentaje de población afrodescendiente es notoria- mente superior a lo que refleja la GEIH, alcanzando el 10,% (véase Cuadro AII.1 del Anexo II).

De acuerdo con los datos de la GEIH, los no afrodescendientes representan el 9,% restante, que se compone de:

blancos, mestizos u otros (91,% de la población total); indígenas (2,%); y Rom (0,03%) (véase Gráfico 3). Según el Censo de 200, la distribución de la población según ascendencia étnica es similar, si bien se modifican las pro- porciones respecto de los datos que presenta la GEIH: los que se consideran descendientes de blancos, mestizos u otros representan un 8,9%; los indí- genas, un 3,%; y los Rom constituyen un 0,01% de la población total (véase Cuadro AII.1 del Anexo II).

Así, es posible señalar que, según la encuesta de hogares GEIH de 200, la población afrocolombiana se encuen- tra sub-representada. En términos absolutos, según el Censo de 200 la población afrocolombiana casi duplica los valores que brinda la GEIH (véanse los cuadros AI.1 del Anexo I y AII.1 del Anexo II, respectivamente). Asimismo, debe tenerse en cuenta que la po- blación considerada en ambos casos presenta diferencias en lo que respecta

a la cobertura geográfica. Mientras que

el Censo cubre todas las regiones del territorio nacional, la GEIH no tiene cobertura en algunas zonas geográficas donde la población afrocolombiana es elevada (a modo de ejemplo es posible mencionar Putumayo y Guavire). A su

vez, las diferencias entre los datos del Censo y aquellos de la GEIH en lo que respecta a la población afrocolombiana superan el 10% para el caso de algunas regiones, estando sub-representada esta población en las estimaciones de la GEIH. Sin embargo, debe destacarse que, de acuerdo con proyecciones realizadas por Urrea Giraldo, Ramírez

y Viáfara López (2002), esta diferencia

alcanzaría el 18,1%. En este sentido, los autores citados consideran que los datos disponibles son “estimativos conservadores de la población afroco- lombiana” (Urrea Giraldo, Ramírez y Viáfara López, 2002). Así, si bien se su- peró la “invisibilidad” absoluta de esta población, este tipo de discrepancias indica que aún queda un largo camino por recorrer en lo que respecta a la producción de estadísticas que sean representativas de todos los grupos étnicos de Colombia.

Gráfico 3 Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica. Año 2006 (en %)

94,4 91,6 0,03 2,7
94,4
91,6
0,03
2,7

5,6

Afrodescendientesétnica. Año 2006 (en %) 94,4 91,6 0,03 2,7 5,6 No afrodescendientes Indígenas Otros (blancos, mestizos,

No afrodescendientesAño 2006 (en %) 94,4 91,6 0,03 2,7 5,6 Afrodescendientes Indígenas Otros (blancos, mestizos, etc.) Rom

Indígenas91,6 0,03 2,7 5,6 Afrodescendientes No afrodescendientes Otros (blancos, mestizos, etc.) Rom 21 Fuente: Elaboración

Otros (blancos, mestizos, etc.)2,7 5,6 Afrodescendientes No afrodescendientes Indígenas Rom 21 Fuente: Elaboración propia sobre la base de

Romafrodescendientes Indígenas Otros (blancos, mestizos, etc.) 21 Fuente: Elaboración propia sobre la base de información

21

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Las condiciones de vida de la población afrodescendiente

El presente apartado tiene por objetivo exponer las principales estadísticas elaboradas con base en los microdatos de la GEIH del año 200 y del Censo General de 200, que dan cuenta de la situación socioeconómica preponderante de los afrocolombia- nos en relación con las condiciones de vida de los otros grupos étnicos presentes en el país. Para ello, se busca indagar la exis- tencia de diferencias entre los distintos grupos étnicos en lo que respecta a las características demográficas, los ingresos, la pobreza, las condiciones del mercado de trabajo, las caracterís- ticas de la vivienda y las desigualdades basadas en el género 9 . En virtud de que en Colombia la desigualdad entre subgrupos de población no sólo se basa en la ascendencia étnica de los in- dividuos, sino que también existen brechas manifiestas según el género, se analiza por separado la condición de las mujeres afrodescendientes respecto de otros grupos poblacionales. De esta forma, es posible obtener una aproximación más cabal a una estimación de las brechas que existen entre los distintos grupos poblacionales referentes a los principales aspectos que definen sus condiciones de vida. Los datos disponibles muestran que las mujeres afrodescendientes constituyen el grupo de población más vulnerable en términos relativos (Atal, Ñopo y Winder, 2009; Angel-Urdinola y Wodon, 200).

Asimismo, en el marco de la consecución de los ODM se busca establecer una aproximación a su grado de avance mediante la presentación de resultados sistematizados sobre diversos indicadores sociales que permiten medir los logros alcanzados hasta el momento, contemplando especialmente la situación de los diferentes grupos étnicos poblacionales. A tal fin se utilizan los datos que ofrece la GEIH de 200.

9. Es preciso tener en cuenta que en la GEIH no fue posible elaborar estadísticas referentes a

22 la calidad y el acceso a la vivienda. En cambio, esta información puede ser consultada en los datos censales de 200.

Las características demográficas

La distribución de la población afrocolombiana respecto del resto de la población es homogénea, ya se trate de ámbitos de residencia rurales o urbanos. Según los resultados de la GEIH, más de tres cuartos de la población afrodescendiente reside en las áreas urbanas. Este porcentaje es similar a la cantidad de población no afrodescendiente residente en estas áreas (3,1%). No obstante, el grupo de descendientes de indíge- nas presenta diferencias en su distribución según el lugar de

residencia: a diferencia del resto de los grupos étnicos, alrededor del 8% de la población indígena reside en zonas rurales (véase Gráfico ).

También existen algunas diferencias respecto de la estructura etaria de la población según su ascendencia étnica. En efecto, la población afrode- scendiente es en promedio más joven dado que, por un lado, el porcentaje de individuos que poseen entre 0 y 0

años de edad es mayor y, por otro lado, el porcentaje de personas mayores de años de edad es menor en términos relativos (véase Cuadro AI.2 del Anexo

I) 10 .

Asimismo, el tamaño del hogar es mayor en la población afrodescen- diente, siendo en promedio de ,9 personas por hogar, mientras que en el resto de la población es de , per- sonas por hogar. Además, los hogares afrodescendientes tienden a contar en promedio con un mayor número de hijos (1,2 en la población afrodescen-

diente y 1,1 en el resto) (véase Cuadro AI.3 del Anexo I) 11 .

En lo que respecta al estado civil de la población, no existen diferencias sus- tantivas, siendo similar el porcentaje de mujeres y de hombres casados y solteros entre los afrodescendientes y el resto de la población (véase Cuadro AI. del Anexo I), si bien el porcentaje de personas casadas es superior entre los no afrodescendientes 12 .

El ingreso individual y el ingreso de los hogares

Las variables relativas al ingreso figu- ran entre las más relevantes a la hora de dar cuenta de las desigualdades en las condiciones de vida y el bienestar de los afrodescendientes con respecto al resto de la población colombiana. En efecto, se observan diferencias significativas en el ingreso de los hogares, siendo menores los ingresos provenientes del mercado de trabajo en el caso de los afrocolombianos 13 .

10. En el Censo de 2005 se

obtuvieron resultados similares que indican que la población afrocolombiana es más joven respecto del resto (véase el Cuadro AII.2 del Anexo II).

11. Al considerar las

estadísticas sociodemográficas del Censo de 2005 se desprende la misma relación:

en promedio la cantidad de hijos en los hogares afrocolombianos es levemente superior, y también es mayor el tamaño del hogar (5,4 miembros en el caso de los hogares afrodescendientes y

4,9 miembros en el resto de los hogares; véase el Cuadro AII.3 del Anexo II).

12. El Censo General de 2005

presenta resultados similares (véase el Cuadro AII.4 del Anexo II).

13. Cabe recordar que la

definición del hogar como afrodescendiente o no afrodescendiente considerada en este trabajo (y, por ende, la definición de las variables de ingresos del hogar) se basa en considerar si el jefe de hogar es o no afrodescendiente; posteriormente, se extrapola esta característica al resto de los integrantes del hogar.

Gráfico 4 Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica y área de residencia. Año 2006 (en %)

Urbana Rural 100 80 60 40 20 0 No Otros (blancos, Afrodescendientes Indígenas Rom afrodescendientes
Urbana
Rural
100
80
60
40
20
0
No
Otros (blancos,
Afrodescendientes
Indígenas
Rom
afrodescendientes
mestizos, etc.)
Rural
23,2
26,9
57,7
26,0
5,3
Urbana
76,8
73,1
42,3
74,0
94,7

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

23

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

En términos generales se observa que

los asalariados el ingreso de ambos

el

ingreso que perciben los individuos

grupos es más igualitario.

y

los hogares según su ascendencia

étnica muestra diferencias relevantes en favor de los no afrodescendientes (véase Cuadro AI. del Anexo I). Las variables que dan cuenta del ingreso del hogar (ingreso per capita del hogar e ingreso por adulto equivalente) en los hogares no afrodescendientes asumen valores que superan en aproximada- mente un 20% las cifras registradas entre los afrodescendientes, mientras que el ingreso individual refleja dife- rencias cercanas al 18% 1 .

En lo que respecta al ingreso no laboral, el ingreso en concepto de capitales y rentas es el que presenta las mayores diferencias entre ambos grupos, siendo un 0% superior para los no afrodescendientes. Por su parte, el ingreso por jubilaciones y pensiones es un 20% más elevado entre los no afrodescendientes, mientras que el ingreso por transferencias es similar entre ambos grupos.

Al desagregar el ingreso individual

En el Gráfico se presenta la ratio del ingreso per capita de la población no

en su componente laboral y no la- boral, se observa que este último es alrededor de un % superior entre los no afrodescendientes. Asimismo,

afrodescendiente y de la población afrodescendiente según decil de ingresos per capita del hogar. Las diferencias más significativas se ob-

al

analizar el ingreso laboral según la

servan en el primer y el último decil de

categoría ocupacional se observa que las mayores diferencias se registran

ingresos: en el primer decil el ingreso per capita promedio para el grupo de

en el ingreso de los patrones, que en

afrodescendientes es un 8,1% superior,

el

caso de los no afrodescendientes es

mientras que lo opuesto ocurre en el

más de tres veces superior al ingreso de los patrones afrodescendientes. Por su parte, entre los cuentapropistas y

último decil de ingresos, en el cual el resto de la población presenta un in- greso per capita promedio superior en un 2,% al de los afrodescendientes.

Gráfico 5 Colombia. Ratio del ingreso per capita de la población no afrodescendiente y afrodescendiente según decil de ingresos per capita del hogar y ratio del ingreso per capita total de no afrodescendientes y afrodescendientes. Año 2006

2

14. El promedio de las variables de ingresos mensuales consideradas se expresa en dólares estadounidenses corrientes.

1,3 1,2 1,1 1,0 0,9 0,8 0,7 1 2 3 4 5 6 7 8
1,3
1,2
1,1
1,0
0,9
0,8
0,7
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
Total
Ratio del del
ingreso
hogar per capita

Decil de ingresos

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

La información estadística sobre los ingresos, tanto del hogar como indi- viduales, refleja las desventajas que enfrenta la población afrocolombiana, en especial en los niveles más altos de ingresos (los resultados para el primer decil muestran que, en general, los ingresos más bajos corresponden a los grupos indígenas). Esta situación responde básicamente a dos razones. Por un lado, para todos los tipos de ingresos analizados se verifica que, en términos relativos, la brecha de ingresos favorece a los no afrodescen- dientes, lo cual no sólo da cuenta de que existen ingresos diferenciales en el mercado de trabajo (en particular para el grupo de patrones), sino que además muestra la existencia de fuertes restric- ciones en el acceso a los ingresos por capitales y por jubilaciones y pensiones para la población afrodescendiente 1 . Esta situación podría responder a la desigualdad de oportunidades que afecta a este grupo étnico, en la medida en que los afrodescendientes cuentan con un menor acceso al capital como resultado del hecho de que histórica- mente enfrentaron restricciones en el acceso a los activos de la sociedad. Por otro lado, se observa que la brecha de ingresos antes mencionada es más severa en el decil más alto de la dis- tribución y menos pronunciada en los deciles intermedios, lo cual da cuenta de las limitaciones que enfrentan los afrodescendientes en el acceso a in- gresos elevados.

Las estimaciones de pobreza

El análisis de las condiciones de po- breza en las que vive una gran canti- dad de personas en todo el mundo es uno de los aspectos más relevantes en el contexto del cumplimiento de los ODM a ser alcanzados en el año 201. En efecto, el primer ODM (ODM 1) tiene por meta reducir a la mitad el porcentaje de individuos en situación de pobreza extrema entre 1990 y 201.

En Colombia, ciertos sectores de la población, como los pueblos indígenas

y los afrodescendientes, han quedado al margen de los beneficios del de- sarrollo y han sufrido en mayor me- dida el impacto del conflicto armado, situación que se traduce en mayores niveles de pobreza entre estos grupos de población (Departamento Nacional de Planeación, Sistema de las Nacio- nes Unidas en Colombia y Programa de las Naciones Unidas para el Desar- rollo, 200). Estos grupos minoritarios se encuentran doblemente excluidos, dado que, además de afrontar los prob- lemas y las privaciones que se derivan de la pobreza, enfrentan obstáculos adicionales por causa de la potencial discriminación étnica.

Si bien la pobreza es un fenómeno mul- tidimensional que no sólo responde a la privación de ingresos por parte de los individuos, en esta sección se pre- sentan las estadísticas sobre la pobreza atendiendo únicamente a la dimensión

de los ingresos. En particular, se brinda información sobre la relación que exis- te entre la situación de pobreza de los individuos y su ascendencia étnica. Las medidas utilizadas son la incidencia, la brecha y la severidad de la pobreza, tomando en cuenta las líneas interna- cionales de US$ 1,2, US$ 2, y US$

1 .

De acuerdo con los indicadores de po- breza calculados con base en las líneas de pobreza internacionales, con ex- cepción de los resultados que arroja la línea internacional de US$ 1,2 diarios, la población pobre afrodescendiente es mayor, en términos relativos, que la población pobre no afrodescendiente 1 . Así, según las líneas internacionales de US$ 2, y US$ diarios, la inci- dencia de la pobreza en la población afrocolombiana es del 38,3% y el %, respectivamente, mientras que entre los no afrodescendientes estos valores ascienden al 3,8% y al ,1%. En cambio, al considerar la línea interna- cional de pobreza de US$ 1,2 diarios, el porcentaje de afrodescendientes en situación de pobreza alcanza el 19,2%, valor que es levemente inferior al

15. La muestra de la GEIH no

contiene datos suficientes sobre los afrodescendientes como para establecer con precisión la cobertura previsional que efectivamente

existe al interior de este grupo. La información disponible sobre estas fuentes de ingresos refleja las limitaciones de la fuente de datos.

16. En esta sección se analiza

la incidencia de la pobreza, es

decir, la proporción de hogares pobres, definidos como aquellos hogares que perciben un ingreso per capita menor al valor que establece la línea de pobreza internacional. Esta es

la línea de pobreza que utiliza

el Banco Mundial para realizar comparaciones internacionales, considerando como umbral los valores de US$ 1,25, US$ 2,5 o US$ 4 diarios (dólares estadounidenses ajustados por los valores de la paridad del poder de compra –PPP, por sus siglas en inglés– de 2005).

17. Debe tenerse en cuenta

que los datos sobre pobreza en los hogares se reportan teniendo en cuenta si

el jefe de hogar es o no

afrodescendiente. Si se modificara la definición de

hogar afrodescendiente de modo tal que esta incluyera también a los hogares en los cuales el cónyuge se declara afrodescendiente, la incidencia de la pobreza en este grupo de población sería menor respecto

a los no afrodescendientes.

2

18. Dado que el Censo

General de 2005 no reúne

información sobre los ingresos, no es posible comparar los resultados de esta fuente con aquellos que brinda la GEIH de 2006. No obstante, es posible que existan falencias de cobertura que determinen que esta encuesta presente información sobre un grupo relativamente más próspero al interior de la población afrocolombiana, en lugar de reflejar la situación de esta población en su conjunto.

19. En el área rural, si se

considera la línea de US$ 1,25 diarios, la cantidad de indígenas pobres asciende al 54,2%. Si se considera la línea

de US$ 4, este valor alcanza el

89,7%.

20. Esta meta se calculó sobre

la base de un crecimiento económico estimado del 4% en los años 2005 y 2006, y del 6% a partir del año 2007. Para obtener más información sobre esta cuestión se sugiere consultar el documento del Departamento Nacional de Planeación (2005) sobre las estrategias de Colombia para el logro de los ODM.

que presenta el resto de la población (19,9%). Los indicadores de la brecha

y la severidad de la pobreza muestran

que los afrocolombianos en general enfrentan una situación más favorable en lo que respecta a la pobreza relativa (véase Cuadro AI.a del Anexo I).

Al desagregar los datos para la población no afrodescendiente, se observa que los indígenas constituyen el grupo más vulnerable, presentando tasas de pobreza muy superiores a las

del resto: al considerar las líneas inter- nacionales de US$ 1,2, US$ 2, y US$

diarios, el porcentaje de indígenas en

situación de pobreza alcanza el ,%, el 0,1% y el 81,%, respectivamente. Por otra parte, la población de origen blanco, mestizo u otro presenta los niveles más bajos de pobreza, los cuales, para las líneas internacionales de US$ 2, y US$ diarios, están por de- bajo de los que presenta la población afrocolombiana 18 .

Uno de los principales desafíos para el cumplimiento del ODM 1 es lograr una mayor igualdad entre las distintas regiones que componen el país, dado que Colombia se caracteriza por pre- sentar diferencias sociales considera- bles entre las diferentes áreas de resi- dencia. De esta forma, al desagregar los indicadores de pobreza según el área de residencia urbana o rural, se observa que, según la GEIH de 200, existen importantes diferencias en la incidencia de la pobreza de acuerdo con el lugar de residencia (véase Grá- fico ).

En efecto, al considerar la línea de po- breza de US$ 1,2 diarios, la incidencia de la pobreza urbana para la población total es del 1,%, mientras que en el sector rural asciende al 31,8%. Las diferencias persisten si se utilizan las otras dos líneas de pobreza internacio- nal. Al tomar en cuenta la línea de po-

Gráfico 6 Colombia. Incidencia de la pobreza según ascendencia étnica y área de residencia. Líneas de pobreza internacionales de US$ 1,25, US$ 2,5 y US$ 4. Año 2006 (en %)

100 80 60 40 20 0 Rural Urbana Rural Urbana Rural Urbana Rural Urbana Rural
100
80
60
40
20
0
Rural
Urbana
Rural
Urbana
Rural
Urbana
Rural
Urbana
Rural
Urbana
No
Otros (blancos,
Indígenas
Afrodescendientes
Total
afrodescendientes
mestizos, etc.)
Línea internacional
de pobreza de
US$ 1,25 diarios
28,8
16,0
31,9
15,4
54,2
31,8
30,5
15,1
31,8
15,7
Línea internacional
de pobreza de
US$ 2,5 diarios
46,9
35,4
57,9
30,4
80,6
56,5
56,4
29,9
57,3
30.8
2
Línea internacional
de pobreza de
US$ 4 diarios
64,4
53,2
76,2
47,3
89,7
71,0
75,4
46,9
75,6
47,8
Situación socioeconómica de la población afrocolombiana
Incidencia de la pobreza

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

breza de US$ diarios, la incidencia de

la pobreza en las áreas urbanas es del

,8%, mientras que en las áreas rura- les alcanza el ,% de la población. Cabe mencionar que este patrón de

distribución de la pobreza según el área de residencia se verifica para ambos grupos de ascendencia (afrodescen- dientes y no afrodescendientes), siendo mayor la incidencia de la pobreza en las áreas rurales. Sin embargo, en tér- minos relativos, en las áreas urbanas

la incidencia de la pobreza es mayor

entre los afrocolombianos que entre los descendientes de blancos y de mes- tizos, mientras que en las áreas rurales se observa la relación inversa. Por su parte, el grupo de indígenas presenta una mayor incidencia de la pobreza relativa en ambas áreas geográficas.

En efecto, la incidencia de la pobreza

(medida con la línea de US$ 2, diarios) en las áreas urbanas alcanza el ,% entre la población indígena, mientras que para los descendientes de blancos

y de mestizos es del 29,9%. En las

áreas rurales, la tasa de pobreza para los descendientes de indígenas es aún mayor (80,%), mientras que entre los descendientes de blancos y de mesti- zos asciende al ,%. Al considerar las otras líneas de pobreza esta tendencia se mantiene, siendo la población indí- gena rural la más desfavorecida 19 .

De acuerdo con el informe Hacia una Colombia equitativa e incluyente (De- partamento Nacional de Planeación, Sistema de las Naciones Unidas en Colombia y Programa de las Nacio-

nes Unidas para el Desarrollo, 200), Colombia se comprometió a reducir

la

incidencia de la pobreza moderada

al

28,% y la incidencia de la pobreza

extrema al 8,8% para el año 201 20 .

Al analizar la evolución de la pobreza en este país en los últimos 1 años, se observa una reducción de su in- cidencia, por lo que cabe destacar el esfuerzo realizado por Colombia con miras al cumplimiento del ODM 1 21 . El porcentaje de la población que se

encuentra en situación de pobreza ex- trema se redujo del 18,% en 1991 al 12% en 200, lo que implica una dismi- nución de un 3,8%. El descenso de la pobreza moderada fue menor (1,1%), ya que el porcentaje de personas en esta situación pasó del 2,% en 1991 al ,1% en 200 (véase Cuadro AI.b del Anexo I).

Asimismo, al desagregar la información por área de residencia se observa que en el período mencionado la reducción de la pobreza fue más profunda en las áreas urbanas. Así, el porcentaje de po- blación urbana en situación de pobreza extrema disminuyó un 3%, mientras que en las áreas rurales se redujo un 28,3%. Por su parte, la tasa de pobreza moderada se redujo un 1,1% en las áreas urbanas y un ,% en las zonas rurales.

Estos resultados dan cuenta del grado de avance de Colombia en lo que res- pecta al cumplimiento de las metas es- tablecidas en la Declaración del Milenio. No obstante, todavía persisten impor- tantes desigualdades entre las áreas rurales y las urbanas, así como entre los diferentes grupos de ascendencia étnica, por lo que probablemente sea preciso fortalecer las políticas activas de alivio a la pobreza orientadas a reducir las brechas existentes para ga- rantizar la consecución del ODM 1.

La desigualdad del ingreso de los hogares

En esta sección se presentan los datos sobre la desigualdad del ingreso per capita del hogar y del ingreso por adulto equivalente medida con el coeficiente Gini, el índice de Theil y el coeficiente de variación 22 .

Según los resultados de la GEIH de 200, los afrocolombianos presentan menores niveles de desigualdad que el resto de la población. El coeficiente de Gini del ingreso per capita familiar es de 0,2 para este grupo y de 0,8 para el resto de la población (véase Cuadro

21. Cabe recalcar que no fue posible calcular las líneas de pobreza oficiales como resultado de la falta de información necesaria para estimar de forma adecuada las líneas de pobreza moderada y extrema. Debido

a que el proyecto SEDLAC

no provee esta información

y considerando que el ODM

1 atiende a esta medición, los datos considerados en el presente apartado fueron tomados directamente de fuentes estadísticas publicadas

por instituciones oficiales. Se cuenta con cifras sobre pobreza en el nivel nacional y por regiones (urbana y rural), las cuales no están desagregadas según ascendencia étnica (los datos oficiales sobre la pobreza moderada y extrema se encuentran publicados en

la página web del proyecto

SEDLAC, versión actualizada de marzo de 2010, disponible en: <http://sedlac.econo. unlp.edu.ar>). Estas cifras provienen originariamente del Departamento Nacional de Planeación (DNP) y se basan

en cálculos de la Misión para el diseño de una Estrategia para la Reducción de la Pobreza y la Desigualdad (MERPD).

22. El coeficiente de Gini es

una medida de la desigualdad que se utiliza para medir la desigualdad en la distribución individual del ingreso en un país. El coeficiente asume valores entre 0 y 1, de forma tal que 0 describe el caso hipotético en el que todas las personas tienen los mismos ingresos (situación de perfecta igualdad) y 1 describe el caso extremo hipotético en el que una sola persona posee todos

los ingresos (situación de perfecta desigualdad). De este modo, cuanto mayor sea la desigualdad en los ingresos, más alto será el valor del coeficiente de Gini (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 2010). Entre otras alternativas para medir desigualdad, se utiliza también el Índice de Theil, que es un indicador que asigna mayor importancia a los ingresos más bajos de tal forma que, cuanto mayor valor asume el índice, mayor es la desigualdad. El coeficiente de variación es una medida de dispersión que toma valores menores que 1. Un mayor coeficiente de variación relativo expresa una mayor desigualdad.

2

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

28

AI. del Anexo I). De manera similar, al considerar el ingreso por adulto equivalente la desigualdad medida con el coeficiente de Gini, el índice de Theil y el coeficiente de variación es menor para el grupo de afrocolom- bianos (véase Cuadro AI. del Anexo I). Esta tendencia puede atribuirse a la mayor heterogeneidad en los niveles de ingresos que se registra al interior del grupo de los no afrodescendientes, que incluye tanto a los blancos y los mestizos como a los indígenas.

La menor desigualdad en el ingreso de los hogares afrocolombianos refleja la composición más homogénea de este grupo, cuyos integrantes comparten una serie de características socio- económicas similares que resultan en una menor distancia en la condición de los individuos independientemente de su nivel de ingresos. Como se des- taca en otros estudios sobre la región, las minorías son más pobres y más homogéneas que el resto de la po- blación, y estas son dos características relevantes para el diseño de políticas:

una mayor homogeneidad implica que los programas focalizados orientados directamente a los grupos minoritarios podrían ser más efectivos en la me- jora de sus condiciones de vida y, a su vez, dado que se trata de población más pobre en términos relativos, ello permitiría una mayor eficiencia en el combate contra la pobreza.

Las condiciones de la vivienda y el acceso a los servicios básicos

Con respecto a las condiciones de la vivienda y el acceso a los servicios básicos, el Censo de 200 provee información sobre el acceso al agua potable, la electricidad y los servicios de saneamiento, y también evalúa si la vivienda cuenta o no con materiales precarios en su construcción.

Del análisis de estas variables se des- prende que existen fuertes desigual- dades entre las áreas rurales y las urbanas (véase Cuadro AII. del Anexo

II). En particular, los hogares de las áreas urbanas muestran, en promedio, una alta cobertura (superior al 90%) en el acceso al agua potable, la electric- idad y los servicios de saneamiento, y un 9,1% de estos no cuenta con ma- teriales precarios en la construcción de la vivienda. En contrapartida, en las áreas rurales los hogares presentan un acceso limitado a estos servicios (0,2% de acceso al agua potable, 3,1% de acceso a los servicios de saneamiento y 2,8% de acceso a la electricidad) y se registra un mayor porcentaje de viviendas con materiales precarios (3%).

Por otro lado, independientemente del área de residencia, los hogares afrocolombianos presentan peores condiciones de la vivienda y de acceso a los servicios básicos en relación con el resto de la población, siendo estas diferencias más marcadas en las zonas urbanas.

En lo que respecta al acceso al agua po- table, solamente un 31% de los hogares afrocolombianos de las áreas rurales cuenta con este servicio, mientras que en las áreas urbanas este porcentaje asciende al 8,%. Por su parte, los hogares no afrodescendientes presen- tan una mejor situación relativa, con un 1% de acceso a este servicio en las zonas rurales y un 93,8% de acceso en las áreas urbanas.

De manera similar, el acceso a los ser- vicios de saneamiento presenta fuertes desigualdades según el área de resi- dencia y la ascendencia étnica de los integrantes del hogar. Sólo el 0,% de los hogares afrocolombianos cuenta con servicios de saneamiento en las zonas rurales, porcentaje que aumenta aproximadamente 1 puntos porcen- tuales en los hogares no afrodescendi- entes (,3%). En las áreas urbanas, el 81,9% de los hogares afrocolombianos tiene acceso a estos servicios, porcen- taje que asciende al 9,% para los hogares no afrodescendientes.

Por su parte, el porcentaje de hogares con acceso a la electri- cidad es mayor en la población total en comparación con el porcentaje de hogares que tienen acceso al agua potable y los servicios de saneamiento. Sin embargo, persisten desigual- dades significativas según el área de residencia y el origen étnico. En las áreas urbanas, un ,% de los hogares afroco- lombianos no tiene acceso a la electricidad, mientras que sólo el 1,% de los hogares no afrodescendientes carece de este servicio. En las áreas rurales el acceso es más restringido para ambos grupos: el 0,% de los hogares afrocolombianos y el 2,9% de los hogares no afrodescendientes no cuentan con acceso a este servicio.

Por último, en las áreas rurales el % de las viviendas de los afrocolombianos cuenta con materiales precarios, porcentaje que disminuye al 33,9% entre los hogares no afrodescendien- tes. En las áreas urbanas este porcentaje se reduce de manera sustantiva: los hogares que cuentan con materiales precarios en la construcción de su vivienda ascienden al 13,% entre los afrocolombianos y al 3,9% en el resto de la población.

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

La educación

En esta sección se presentan estadísticas relativas a la educación formal de la población según su ascendencia étnica. Para ello se analizan indicadores sobre el grado de alfabeti- zación, los años de escolaridad y el nivel educativo alcanzado por los adultos 23 . Dichos indicadores proveen información relevante al momento de evaluar los avances relativos al logro del segundo ODM (ODM 2), que busca garantizar, para el año 201, que la población en su conjunto complete la educación básica universal.

De acuerdo con la GEIH de 200 no existen diferencias signifi- cativas en el grado de alfabetización entre los afrodescendien- tes y el resto de la población adulta (véase Cuadro AI.8 del Anexo I). No obstante, al considerar los datos provenientes del Censo de 200 las desigualdades se profundizan en desmedro de los afrocolombianos (véase Cuadro AII. del Anexo II). De hecho, la diferencia en la tasa de analfabetismo entre los afro- descendientes y el resto de la población es de alrededor de puntos porcentuales (esta tasa asciende al 11,2% y al ,%, respectivamente).

30

23. Se considera población adulta aquella que tiene entre 25 y 65 años de edad.

En cuanto a los años de educación, el porcentaje de la población adulta que cuenta con más de años de escolarización (que se corresponden con la educación primaria completa) es mayor entre los afrocolombianos: el 2,% de los afrodescendientes cuenta con entre y 11 años de educación, mientras que este porcentaje es del 38,1% para el resto de la población (véase Cuadro AI.9 del Anexo I). Asimismo, si se considera el máximo nivel educativo alcanzado, se observa que existe un mayor porcentaje de afrodescendientes que cuentan con secundaria completa, mientras que en el caso de la educación primaria (completa e incompleta) y de la educación superior completa los mayores porcentajes corresponden a los no afrodescen- dientes (véase Cuadro AI.10a del Anexo I). Sin embargo, de acuerdo con la información que surge del Censo de 200, la población de origen no afrodescendiente presenta mayores niveles de escolarización (véanse los cuadros AII. y AII.8 del Anexo II). La aparente contradicción entre estos resultados y aquellos que brinda la GEIH de 200 podría ser el resultado de las falencias de cobertura de esta encuesta, que posiblemente releva información sobre un grupo relativamente más próspero de la población afrocolombiana.

En el contexto de la meta establecida por el ODM 2 resulta relevante considerar el grado de avance de Colombia en este aspecto a partir de las metas específicas propuestas para el cumplimiento de dicho objetivo. Para el año 201, el país de-

bería alcanzar: i) una tasa de alfabeti- zación del 99% para las personas de

1 a 2 años de edad; ii) una tasa de

cobertura del 100% en lo que respecta

a la educación básica (preescolar,

educación básica primaria y educación básica secundaria) y del 93% en lo relativo a la educación media; y iii) un promedio de 10, años de educación para la población de 1 a 2 años de edad (Departamento Nacional de Planeación, Sistema de las Naciones Unidas en Colombia y Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,

200).

Si bien Colombia estaría cerca de lograr

la meta i), de acuerdo con los datos del Censo la tasa de analfabetismo para las personas de 1 a 2 años de edad es del 3,2% (Cuadro AII.b del Anexo II), por lo que sería preciso realizar esfuerzos adicionales para lograr la disminución

de esta tasa en alrededor de un punto

porcentual. Por otra parte, al conside-

rar la población según su ascendencia étnica, en este grupo de edad se ob-

servan diferencias significativas entre los afrocolombianos y el resto de la población en lo que respecta a la tasa

de analfabetismo, la cual asciende al

,9% y al 3%, respectivamente (Cuadro AII.b del Anexo II).

Respecto de la meta ii), de acuerdo con la información que brinda la GEIH, el 90,% de la población de a 1 años de edad participa de la educación formal. Al considerar la ascendencia étnica de los individuos, los afrode- scendientes muestran una tasa de matriculación levemente superior al resto de la población (91,3% y 90,%, respectivamente; véase Cuadro AI.10b

del Anexo I 2 , tendencia que también se

confirma mediante los datos censales (véase Cuadro AII.8b del Anexo II). De acuerdo con el monitoreo de las metas que realizan el Departamento Nacional

de Planeación (DNP), el Sistema de las

Naciones Unidas (SNU) en Colombia y el PNUD, y considerando el crecimiento inercial de la cobertura educativa, con excepción de la educación primaria el crecimiento registrado hasta el mo- mento no sería suficiente para cumplir la meta ii) en el año 201.

Por su parte, de acuerdo con proyec- ciones del DNP, el SNU y el PNUD, la meta iii) podría ser lograda, ya que en la actualidad el promedio de años de educación para la población de 1 a 2 años de edad es 9,1 (Departamento Nacional de Planeación, Sistema de las Naciones Unidas en Colombia y Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, 200). De acuerdo con la GEIH de 200, los afrodescendientes presentan más años de escolaridad que el resto de la población (9, y 9,1, respectivamente). No obstante, al desagregar los datos disponibles para este último grupo se observa que los descendientes de indígenas presentan un rezago educativo mayor, ya que cuentan en promedio con , años de escolaridad, mientras que los descen- dientes de blancos y de mestizos pre- sentan un promedio de 9,1 años.

24. Al desagregar los datos disponibles para el grupo de no afrodescendientes, se observa que la tasa de matriculación de los descendientes de blancos y mestizos es del 90,9%, superior a aquella de los descendientes de indígenas, que asciende al 85,7%.

31

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

El mercado de trabajo

A continuación se presentan los principales resultados que

presenta la GEIH del año 200 sobre las características del mercado de trabajo según la ascendencia étnica. En términos

generales, se observa que las tasas de actividad, de ocupación

y de desempleo son mayores entre los afrocolombianos (véase Cuadro AI.11 del Anexo I) 2 .

De hecho, la desocupación en este grupo alcanza el 1,%, puntos porcentuales por encima del valor registrado para el resto de la población. El desempleo afecta mayormente a las mujeres afrodescendientes, entre las cuales alcanza el 20,%. En el caso de los hombres afrodescendientes, asciende al

12,%.

También cabe destacar la alta tasa de actividad de las mujeres

afrocolombianas en relación con el resto de las mujeres (,9%

y ,%, respectivamente) 2 .

25. Cabe señalar que existen

discrepancias con respecto a los datos que brinda el Censo General de 2005, según el

cual las tasas de actividad y de ocupación son mayores entre los no afrodescendientes y la tasa de desempleo es más elevada entre la población afrocolombiana (véase el Cuadro AII.9 del Anexo II).

26. Aquí también se registran

divergencias con la información censal, que presenta valores inferiores para las mujeres afrodescendientes.

27. La proporción de

asalariados y de patrones no afrodescendientes es mayor en términos relativos al considerar los datos del Censo General de

32 2005, mientras que en el resto de las categorías laborales los afrocolombianos presentan una mayor población relativa (véase el Cuadro AII.10 del Anexo II).

En cuanto a la relación laboral, no se registran diferencias significativas entre ambos grupos de población. En términos generales predomina la relación asalariada, seguida por el tra- bajo por cuenta propia, cuya suma comprende a más del 90% de la fuerza de trabajo ocupada (véase Cuadro AI.12 del Anexo I). No obstante, en términos relativos hay un mayor porcentaje de patrones y de cuentapropistas no afrodescendientes en el total de la población 2 .

Al desagregar los datos sobre la población ocupada según sector de actividad, en ambos grupos se observa que los sectores predominantes son los siguientes: el comercio mi-

norista y mayorista y los restaurantes y hoteles (30,1% para los afrodescen-dientes y 2,8% para el resto), el sector agrícola (12,2% y 20,%, respectivamente), y el sector de la educación,

la salud y los servicios personales (1% y 13,%, respectiva-

mente). Estos sectores, en conjunto, dan cuenta de aproxima-

damente el 0% de la población ocupada (véase Cuadro AI.13 del Anexo I).

Las desigualdades basadas en el género

Desde mediados de 1980, en los países de América Latina tuvo lugar un notorio incremento de la presencia de la población femenina en la fuerza de trabajo. De acuerdo con la literatura especializada, este aumento fue el resultado del crecimiento económico experimentado por la región, los cambios en los patrones de fertilidad y el creciente proceso de urbanización (Atal, Ñopo y Winder, 2009). El mercado de trabajo colombiano no fue ajeno a este fenómeno. Sin embargo, como se ha com- probado en diversos estudios (Viáfara López y Urrea Giraldo, 200; Angel-Urdinola y Wodon, 200; Badel y Peña, 2009), las mujeres no han logrado insertarse en el mercado de trabajo en igualdad de condiciones respecto de los hombres por causa de la discriminación.

Así, el tercer ODM (ODM 3) se propone promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer. Para alcanzarlo, se esta- bleció como meta eliminar las desigualdades entre los géneros en todos los niveles de la enseñanza, incrementar la partici- pación de las mujeres en el mercado de trabajo y equiparar sus ingresos a aquellos que perciben los varones. A continuación, en esta sección se analiza el grado de avance en lo que respecta al logro de dichas metas.

De acuerdo con la GEIH de 200 y el Censo de 200, en materia educativa se observa que la tasa de alfabetización es leve- mente superior entre las mujeres, independientemente de su origen étnico (véanse los cuadros AI.8 del Anexo I y AII.a y AII.b del Anexo II, respectivamente). Al considerar los años de educación alcanzados, también se observa una mayor escolari- zación de las mujeres para ambos grupos (véanse los cuadros AI.9 del Anexo I y AII. del Anexo II, respectivamente). Por úl- timo, tanto entre la población afrocolombiana como entre los no afrodescendientes es mayor el porcentaje de hombres sin instrucción, a la vez que hay más mujeres que completaron el nivel secundario y el nivel superior (véanse cuadros AI.10 del Anexo I y AII.8a del Anexo II, respectivamente).

Respecto de la participación de las mujeres en el mercado de trabajo, tanto la GEIH como el Censo registran tasas de activi- dad y de ocupación femenina significativamente inferiores a las de la población masculina, cualquiera sea su ascendencia étnica. A su vez, en lo que respecta a la tasa de desempleo femenina, según la información de la GEIH esta tasa es consi- derablemente más elevada que la que presentan los hombres,

33

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

3

aunque esto no se verifica al considerar

de los hombres no afrodescendientes

los datos del Censo (véanse cuadros AI.11 del Anexo I y AII.9 del Anexo II).

es 1,8 veces superior al de las mu- jeres afrodescendientes. Por su parte,

el

ingreso de los hombres asalariados

Por otro lado, el porcentaje de mujeres

es más de un 0% superior al de las

que forman parte de los trabajadores del hogar no remunerados duplica el

mujeres asalariadas, tanto entre los afrodescendientes como en el resto de

de la población masculina y, de forma

la

población, siendo el ingreso de los

inversa, el porcentaje de patrones masculinos duplica el de las mujeres,

hombres no afrodescendientes un 90% superior al ingreso de las mujeres afro-

siendo similar la distribución de estos porcentajes entre los afrodescendien- tes y los no afrodescendientes (véanse los cuadros AI.12 del Anexo I y AII.10 del Anexo II).

colombianas. Finalmente, el ingreso por trabajo cuentapropista presenta brechas que superan el 100% entre las mujeres y los hombres.

El

ratio del ingreso entre los hombres

Según los datos consultados, en Co- lombia la población femenina cuenta

el

cumplimiento del ODM 3. Sin em-

y

las mujeres refleja una brecha en

con un mayor nivel de escolaridad en

todos sus componentes en favor de la población masculina, con excepción del ingreso por transferencias, en cuyo

todos los niveles educativos, por lo que se estaría logrando parcialmente

caso la brecha es favorable a las mu- jeres (véase Cuadro AI.1 del Anexo I). En particular, el ingreso per capita de los hogares no afrodescendientes en los cuales el jefe de hogar es un hombre es un 8,% superior al ingreso

bargo, esto aún no se refleja en una in- serción más igualitaria de la mujer en el mercado de trabajo ni en su capacidad de generar ingresos. En este sentido, existirían condiciones desiguales que están relacionadas tanto con el género

per capita de los hogares con jefatura femenina, mientras que en los hogares afrodescendientes la brecha es leve- mente inferior (,8%).

como con la ascendencia étnica de las personas. Esto se traduce, en primer lugar, en tasas de desempleo mayores para la población femenina, en especial para las mujeres afrodescendientes.

Al desagregar el ingreso total del

A

su vez, los mayores ingresos que

hogar por tipo de ingreso, se observa que la brecha del ingreso no laboral es superior a la del ingreso laboral. En lo que respecta al ingreso no laboral, el

perciben los varones y los hogares con jefatura masculina darían cuenta de la existencia de discriminación potencial en el mercado laboral basada en el gé-

ratio entre los hombres y las mujeres

nero (agudizándose las desigualdades

no afrodescendientes es superior en el

al

analizar la situación de las mujeres

caso de los ingresos por jubilaciones y pensiones (1,2) en relación con el in- greso por capitales (1,2), mientras que,

afrodescendientes). Por lo tanto, los es- fuerzos tendientes al logro del ODM 3 deberían concentrarse preponderante-

por el contrario, el ratio entre los hom- bres y las mujeres afrodescendientes es superior en el caso del ingreso por capitales (1,3) respecto del ingreso por jubilaciones y pensiones (1,0). El ingreso por transferencias es el único tipo de ingreso que muestra una bre- cha favorable a la población femenina, independientemente del origen étnico. En cuanto al ingreso laboral, la mayor brecha se observa en el caso del in- greso de los patrones, que en el caso

mente en la situación de la población femenina afrodescendiente, que está sujeta a una doble discriminación po- tencial, a causa de su origen étnico y del género.

Reflexiones finales

Este estudio presenta un perfil socioeconómico de la población afrocolombiana con especial énfasis en sus características de- mográficas, sociales y económicas, mediante la comparación entre los datos disponibles para los afrodescendientes y para el resto de la población. Las limitaciones de las fuentes de información estadística disponibles hacen que no sea posible identificar tendencias de largo plazo en el desarrollo de las condiciones de vida de los distintos grupos étnicos. Sin em- bargo, los progresos recientes en términos de la “visibilidad estadística” de la población afrocolombiana –y de otros grupos minoritarios (véase Departamento Administrativo Nacional de Estadística, 200)– permiten estimar que en el futuro será posible realizar un monitoreo de las condiciones de vida de la población según su ascendencia étnica.

Por su parte, a pesar de los avances registrados en la elabo- ración de las estadísticas oficiales, el análisis realizado revela algunas de las limitaciones que presentan las fuentes de infor- mación. En especial, la comparación de los datos del Censo de 200 con los datos de la GEIH de 200 indica que el marco muestral de esta última no sólo sub-representa a la población afrocolombiana, sino que además parece tener un sesgo en favor de la población urbana. Por otra parte, el tamaño de la muestra de la encuesta limita el nivel de detalle del análisis que puede realizarse de los datos relativos al grupo de los af- rodescendientes. Estas observaciones muestran, por un lado, la necesidad de establecer un diseño muestral que permita una mejor representación de los grupos minoritarios en las encues- tas y en las fuentes de información periódicas. Asimismo, tal como ocurre en otros países de la región y a nivel internacional, se plantea la necesidad de implementar refuerzos muestrales 28 que permitan lograr una mayor representatividad y un mayor detalle en el análisis de las condiciones de vida de estos grupos a partir de las encuestas periódicas.

De acuerdo con la información analizada, las minorías étnicas enfrentan condiciones socioeconómicas sustancialmente más desfavorables en relación con el resto de la población. Esto puede ser el resultado tanto de la desigualdad de oportuni- dades que las minorías han enfrentado históricamente como de la discriminación que, de acuerdo con diversos estudios, persiste en la actualidad. En el primer caso, es preciso imple- mentar políticas compensatorias y de nivelación de la igualdad de oportunidades, mientras que en el segundo caso se plantea la necesidad de desarrollar medidas específicas para luchar contra la discriminación. La información disponible a partir de este trabajo y de otros estudios recientes sobre Colombia y la

28. Estos mecanismos son

conocidos usualmente por su denominación en inglés, sample boosters. Consisten en encuestar un número significativamente más alto de miembros de un grupo de interés, asegurando así que no se vean sesgados los agregados totales al ajustar la ponderación de los grupos “sobre-muestreados” en el total de la encuesta. Estas herramientas se utilizan habitualmente para obtener “sobre-muestreos” de minorías étnicas o de poblaciones específicas con el fin de disponer de datos sobre estos grupos que permitan diseñar políticas públicas focalizadas (orientadas, por ejemplo, a los jóvenes, los

indigentes, etcétera).

3

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

3

región indica que ambos tipos de medi- das podrían tener un impacto positivo sustancial en las condiciones de vida de los afrodescendientes y de otros grupos minoritarios desfavorecidos. Por ejemplo, en el caso específico de los ODM 1, 2 y 3 –relativos a la reduc- ción de la pobreza, las mejoras en el acceso a la educación y la promoción de la igualdad de género– las políticas tendientes a promover la igualdad de oportunidades podrían contribuir a mejorar el acceso y la calidad de la educación, logro que redundaría en una mejor inserción de la población total en el mercado laboral. Por su parte, las medidas contra la discrimi- nación podrían reducir las brechas de los ingresos laborales entre los afrodescendientes y el resto de la población, lo cual permitiría disminuir los niveles de pobreza. Estas conside- raciones pueden aplicarse también a aspectos más amplios de las políticas públicas redistributivas. Por ejemplo, los resultados de este trabajo señalan que existe un déficit relativo de la población afrodescendiente en lo que respecta a la cobertura previsional: así, las brechas se manifiestan no sólo en los ingresos y la educación, sino que también se registran en el acceso la protección social. En este sentido, la puesta en marcha de medidas para reducir la inequidad y la exclusión podrían tener un impacto positivo en las condiciones de vida de la población afrodescendiente más allá del logro de las metas directamente relacionadas con la consecución de los ODM.

La implementación y la ampliación de las políticas de este tipo deberían estar acompañadas por el diseño de metas específicas para los grupos poblacio- nales de interés, y por mecanismos para el seguimiento y el monitoreo de los avances alcanzados mediante el desarrollo de los indicadores socio- económicos requeridos. Para ello re-

sulta esencial contar con información estadística de mejor calidad sobre las condiciones de vida de los distintos grupos que componen la población colombiana.

Bibliografía

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Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Anexo I

Anexo estadístico: las encuestas de hogares

Cuadro AI.1 Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica y área de residencia. Año 2006 (en cantidad de personas y en %)

Población

 

Cantidad de personas

 

Porcentaje

 

Urbana

Rural

Total

Urbana

Rural

Total

Afrodescendientes

1.921.347

580.187

2.501.534

5,9

4,9

5,6

No afrodescendientes

30.628.918

11.273.310

41.902.228

94,1

95,1

94,4

Indígenas Rom Otros (blancos, mestizos, etc.)

509.383

695.548

1.204.931

1,6

5,9

2,7

10.835

602

11.437

0,0

0,0

0,0

301.087

10.577.160

40.685.860

92,5

89,2

91,6

Total

32.550.265

11.853.497

44.403.762

100,0

100,0

100,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.2 Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica y grupos de edad. Año 2006 (en %)

Grupos de edad

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Menores de 14 años Entre 15 y 24 años Entre 25 y 40 años Entre 41 y 64 años Mayores de 65 años

32,4

30,4

30,5

19,8

17,1

17,3

23,2

21,5

21,6

19,8

23,0

22,8

4,9

8,0

7,8

Total

100,0

100,0

100,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

0

Cuadro AI.3 Colombia. Cantidad promedio de hijos y tamaño promedio del hogar según ascendencia étnica. Año 2006 (en cantidad de personas)

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Cantidad promedio de hijos

1,2

1,1

1,1

4,9

4,6

4,6

Tamaño promedio del hogar

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.4 Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica, sexo y estado civil. Año 2006 (en cantidad de personas y en %)

Población

Cantidad de

personas

Porcentaje

Afrodescendientes

Mujeres

Casadas

437.345

38,7

Solteras

693.266

61,3

Total

1.130.611

100,0

Hombres

Casados

386.993

35,9

Solteros

691.431

64,1

Total

1.078.424

100,0

Total afrodescendientes

 

Casados

824.338

37,3

Solteros

1.384.697

62,7

Total

2.209.035

100,0

No afrodescendientes

 

Mujeres

Casadas

7.689.481

41,4

Solteras

10.896.465

58,6

Total

18.585.946

100,0

Hombres

Casados

7.526.491

39,8

Solteros

11.377.947

60,2

Total

18.904.438

100,0

Total no afrodescendientes

 

Casados

15.215.972

40,6

Solteros

22.274.412

59,4

Total

37.490.384

100,0

1

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Cuadro AI.5 Colombia. Valores promedio del ingreso del hogar (per capita y por adulto equivalente) y del ingreso individual laboral y no laboral (valores totales y de sus componentes) según ascendencia étnica y en la población total (en dólares estadounidenses corrientes), y ratio entre no afrodescendientes y afrodescendientes. Año 2006

Ratio no

 

Afro-

No afro-

Indígenas

Otros (blancos,

Población

afrodescendientes/

descendientes

descendientes

mestizos, etc.)

total

afrodescendientes

Ingreso per capita del hogar Ingreso por adulto equivalente Ingreso individual Ingreso laboral

95,2

115,7

48,0

116,4

122,3

1,22

117,3

141,1

59,3

142,0

149,1

1,20

238,7

282,0

134,6

285,8

282,7

1,18

237,0

278,9

132,7

283,0

280,1

1,18

Ingreso asalariados Ingreso cuentapropistas Ingreso patrones Ingreso no laboral

273,2

324,2

158,6

328,3

326,0

1,19

159,3

178,9

94,3

181,8

177,8

1,12

320,2

474,9

274,4

477,1

470,7

1,48

144,9

209,7

118,6

210,9

206,3

1,45

Jubilaciones y pensiones Ingreso por capitales Ingreso por transferencias

396,5

474,6

252,7

477,3

471,7

1,20

113,7

181,7

90,3

182,5

178,9

1,60

79,4

80,2

48,2

80,7

80,2

1,01

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.6a Colombia. Incidencia, brecha y severidad de la pobreza para las líneas de pobreza internacionales de US$ 1,25, US$ 2,5 y US$ 4 diarios según ascendencia étnica y en la población total (en %), y ratio entre afrodescendientes y no afrodescendientes. Año 2006

Incidencia

Brecha

Severidad

[FGT(0)]

[FGT(1)]

[FGT(2)]

Línea internacional de US$ 1,25 diarios

Afrodescendientes No afrodescendientes Indígenas Otros (blancos, mestizos, etc.) Población total

19,2

11,0

8,5

19,9

11,9

9,4

44,5

25,1

18,6

19,2

11,5

9,1

19,9

12,0

9,5

Ratio afrodescendientes/no afrodescendientes

0,97

0,92

0,90

Línea internacional de US$ 2,5 diarios

Afrodescendientes

38,3

19,9

14,0

No afrodescendientes

37,8

20,7

14,9

Indígenas

70,1

42,6

31,1

Otros (blancos, mestizos, etc.)

36,9

20,0

14,4

Población total

37,8

20,7

15,0

Ratio afrodescendientes/no afrodescendientes

1,01

0,96

0,94

Línea internacional de US$ 4 diarios

Afrodescendientes

56,0

30,4

21,2

No afrodescendientes

55,1

30,6

21,7

Indígenas

81,6

55,4

42,6

Otros (blancos, mestizos, etc.)

54,4

29,9

21,1

Población total

55,2

30,6

21,8

Ratio afrodescendientes/no afrodescendientes

1,02

0,99

0,97

2

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Nota: Las estimaciones de pobreza presentadas en este cuadro fueron realizadas con base en el índice general FGT(i) propuesto por Foster, Greer y Thorbecke (1984), el cual permite calcular la incidencia, la brecha y la severidad de la pobreza, modificando en cada caso el parámetro i.

Cuadro AI.6b Colombia. Incidencia de la pobreza: líneas oficiales de pobreza extrema y de pobreza moderada según área de residencia. Años 1991 y 2006 (en %)

Área de

residencia

Incidencia

1991

2006

 

Pobreza moderada Pobreza extrema

46,6

39,1

Urbana

13,6

8,7

Rural

Pobreza moderada Pobreza extrema

65,8

62,1

30,0

21,5

Población total

Pobreza moderada Pobreza extrema

52,5

45,1

18,7

12,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina

y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Nota: Los datos para el año 1991 fueron tomados de la Encuesta Nacional de Hogares (ENH) y los datos para 2006 corresponden

a la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH).

Cuadro AI.7 Colombia. Medidas de desigualdad del ingreso per capita del hogar y del ingreso por adulto equivalente según ascendencia étnica y en la población total. Año 2006

Coeficiente

Índice de

Coeficiente

 

de Gini

Theil

de variación

Ingreso per capita familiar

Población total

0,58

0,69

1,81

Afrodescendientes No afrodescendientes

0,52

0,54

1,61

0,58

0,69

1,81

Indígenas Otros (blancos, mestizos, etc.)

0,58

0,65

1,59

0,58

0,68

1,80

Ingreso por adulto equivalente

Población total

0,56

0,64

1,69

Afrodescendientes No afrodescendientes

0,50

0,48

1,41

0,56

0,64

1,70

Indígenas Otros (blancos, mestizos, etc.)

0,55

0,58

1,47

0,56

0,63

1,68

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

3

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Cuadro AI.8 Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica, sexo y nivel de alfabetización. Año 2006 (en %)

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Población total

No alfabetizados

7,1

7,3

7,3

Alfabetizados

92,9

92,7

92,7

Total

100,0

100,0

100,0

Hombres

No alfabetizados

7,1

7,6

7,6

Alfabetizados

92,9

92,4

92,4

Total hombres

100,0

100,0

100,0

Mujeres

No alfabetizadas

13,0

13,2

13,2

Alfabetizadas

87,0

86,8

86,8

Total mujeres

100,0

100,0

100,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.9 Colombia. Distribución de la población adulta según ascendencia étnica, sexo y años de educación. Año 2006 (en %)

Años de

 

Afrodescendientes

 

No afrodescendientes

 

Población total

 

educación

Total

Hombres

Mujeres

 

Total

Hombres

Mujeres

Total

Hombres

Mujeres

Hasta 5 años Entre 6 y 11 años 12 o más años

40,6

 

41,8

39,7

 

43,2

44,3

42,3

43,1

44,2

42,2

42,5

41,7

43,1

38,1

36,9

39,0

38,3

37,2

39,3

16,9

16,4

17,2

18,7

18,7

18,6

18,6

18,6

18,5

Total

100,0

 

100,0

100,0

 

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina

 

y

el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

 

Cuadro AI.10a Colombia. Distribución de la población según ascendencia étnica, sexo y nivel de educación. Año 2006 (en %)

 
   

Afrodescendientes

 

No afrodescendientes

 

Población total

Nivel de educación

 

Total

Hombres

Mujeres

 

Total

Hombres

Mujeres

Total

Hombres

Mujeres

Sin instrucción Primaria incompleta Primaria completa Secundaria incompleta Secundaria completa Superior incompleta Superior completa

 

6,6

6,9

6,3

6,8

7,0

6,7

6,8

7,0

6,7

17,9

17,9

17,8

19,6

20,2

19,1

19,5

20,1

19,0

15,9

17,0

15,0

16,6

16,8

16,3

16,5

16,8

16,3

22,5

20,4

24,1

18,8

17,9

19,6

19,0

18,0

19,9

19,7

19,9

19,5

19,4

19,4

19,5

19,4

19,4

19,5

6,0

6,6

5,5

5,4

5,0

5,7

5,4

5,1

5,7

11,6

11,3

11,7

13,3

13,7

13,1

13,2

13,5

13,0

Total

 

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100.0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina

y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.10b Colombia. Asistencia escolar de la población entre 5 y 15 años de edad según ascendencia étnica. Año 2006 (en %)

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Asiste a la escuela No asiste a la escuela

91,3

90,7

90,7

8,7

9,3

9,3

Total

100,0

100,0

100,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.11 Colombia. Tasa de actividad, tasa de ocupación y tasa de desempleo según ascendencia étnica y sexo. Año 2006 (en %)

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Población total

Tasa de actividad Tasa de ocupación Tasa de desempleo

63,9

59,8

60,1

53,4

53,0

53,0

16,4

11,4

11,7

Hombres

Tasa de actividad Tasa de ocupación Tasa de desempleo

74,1

75,3

75,2

64,8

68,2

68,0

12,6

9,4

9,5

Mujeres

Tasa de actividad Tasa de ocupación Tasa de desempleo

55,9

46,6

47,1

44,5

39,9

40,2

20,4

14,3

14,7

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Situación socioeconómica de la población afrocolombiana

Cuadro AI.12 Colombia. Distribución de la población ocupada según ascendencia étnica, sexo y relación laboral. Año 2006 (en %)

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Población total

Patrones Asalariados Cuentapropistas Trabajadores del hogar no remunerados

2,1

4,5

4,3

57,3

52,8

53,1

37,3

38,1

38,1

3,3

4,5

4,5

Total

100,0

100,0

100,0

Hombres

Patrones Asalariados Cuentapropistas Trabajadores del hogar no remunerados

2,9

5,6

5,5

58,4

52,7

53,0

36,8

38,3

38,2

1,9

3,3

3,2

Total

100,0

100,0

100,0

Mujeres

Patrones

1,2

2,8

2,7

Asalariados

56,1

53,0

53,2

Cuentapropistas

37,9

37,9

37,9

Trabajadores del hogar no remunerados

4,8

6,3

6,2

Total

100,0

100,0

100,0

Fuente: Elaboración propia sobre la base de información consultada en la Base de Datos Socioeconómicos para América Latina y el Caribe (SEDLAC) (Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales y Banco Mundial, 2009).

Cuadro AI.13 Colombia. Distribución de la población ocupada según ascendencia étnica, sexo y sector de actividad. Año 2006 (en %)

Afrodescendientes

No afrodescendientes

Población total

Población total

Agrícola

12,2

20,5

20,1

Industria (baja tecnología)

6,4

7,5

7,4

Resto industria manufacturera Construcción Comercio minorista y mayorista, restaurantes y hoteles Electricidad, gas, agua, transporte y comunicaciones

5,4

5,6