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Nuevo periodismo y literatura argentina.

Por Sylvia Saítta Publicado en: Celina Manzoni. (directora), Rupturas, tomo 7 de Historia crítica de la literatura
argentina, Buenos Aires, Emecé, 2009.

De profesión, periodista

Cuando se fundaba un nuevo órgano periodístico, cosa que ocurría muy a menudo, se llamaba a un “organizador de redacción” como quien llama a un productor. Y en Los Inmortales encontraban gente como Alberto Solís, Edmundo Calcagno, Javier de Viana, Antonio Monteavaro, Payró, Lugones, Juan Pablo Echagüe, Joaquín de Vedia. Edmundo Guibourg, El último bohemio.1 Con la fundación de La Razón en 1905 y de Crítica en 1913, un nuevo periodismo se consolida en el campo cultural argentino: se trata de una prensa moderna, dirigida y escrita por periodistas profesionales que, en poco tiempo, logra diferenciarse de los diarios finiseculares al particularizarse como práctica, regularizar sus modos de financiación y separarse formalmente del Estado y de los partidos políticos. Si bien Jorge Navarro Viola, en el Anuario de la Prensa Argentina publicado en 1897, sostenía que el periodismo finisecular había modernizado tanto su aspecto formal como sus modos de interpelación a un público cada vez más ampliado, convirtiendo al diario “en verdadera enciclopedia donde cada interés encuentra una sección correspondiente a la esfera de su actividad”,2 lo cierto es que —como analiza Tim Duncan— los diarios continuaban funcionando como instituciones dependientes del sistema político por sus formas de financiación, su personal, su perspectiva de sobrevivencia y su estilo.3 En este sentido, Julio Ramos plantea, en su análisis del diario La Nación, la tensión existente entre modernización periodística e intervención política, y señala que a partir de 1880, tras la emergencia de un nuevo discurso informativo y la modernización del espacio de los avisos publicitarios, el diario reconoce que para sobrevivir como empresa periodística debe autonomizarse de la política más inmediata, aun cuando a lo largo de las últimas dos décadas del

Edmundo Guibourg, Conversaciones. El último bohemio, Buenos Aires, Celtia, 1983. 2 Jorge Navarro Viola, Anuario de la Prensa Argentina 1896, Buenos Aires, 1897. 3 Tim Duncan, "La prensa política": Sud-América, 1884-1892" en Gustavo Ferrari y Ezequiel Gallo (comp.) La Argentina del ochenta al centenario, Buenos Aires, Sudamericana, 1980.

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Sudamericana. 8 José Luis Romero.5 No obstante. pieza decisiva en el ajuste social de los sectores populares criollos y de origen inmigratorio. por lo tanto. En este sentido. entidades corporativas empresarias o sindicales. 1983 4 . reorganiza al resto de la cultura: se reorganizan tanto la dimensión popular de la cultura como la de elite. Sudamericana. Buenos Aires. La Nación “continuó siendo un periódico muy híbrido.7 En la ciudad de Buenos Aires. los circuitos de producción de los escritores-periodistas se amplían considerablemente con el aumento constante de diarios y revistas que acrecientan un mercado periodístico altamente competitivo. aparecen otras formas de leer y de escribir. Cultura. se reconstituyen las relaciones políticas y culturales entre diferentes sectores sociales. Abril. 1988. para captar el interés de ese público. Son medios masivos y comerciales que se presentan públicamente como diarios populares y que buscan representar el interés de un número cada vez mayor de lectores. diarios y revistas populares ensayaron estrategias de interpelación que los diferenciara de la denominada “prensa seria”. la sola existencia de un público potencial no garantiza nuevos lectores. 1982. el desarrollo del periodismo masivo y popular acompaña el urdido de un entramado social entre el centro y la periferia. la aparición de un nuevo periodismo. Buenos Aires. a la par que modernizaba radicalmente su organización discursiva". en los altos cargos de las fuerzas armadas. como afirma Raymond Williams. Es este periodismo el que registra tanto la expansión del tango Julio Ramos "Límites de la autonomía: periodismo y literatura" en Desencuentros de la modernidad en América Latina. entre la cultura del centro y la cultura de los márgenes. 7 Raymond Williams. en Buenos Aires. La política mirada desde arriba. prácticas y discursos que provienen de universos sociales diferentes. producto de las campañas de alfabetización. 1989. México. historia de cuatro siglos. Mientras La Nación continuó convocando la lectura de quienes estaban en la conducción del Estado y de los partidos políticos. se reformulan las relaciones entre escritores. Barcelona. 1993. que nunca limitó sus funciones a la información noticiera. “La ciudad burguesa”. y diferentes procedimientos de trabajo. Fondo de Cultura Económica.6 los diarios y revistas populares diseñaron formatos y géneros periodísticos acordes a quienes recién llegaban al mundo de la cultura letrada. que mantenía vestigios del periodismo tradicional. masivo y comercial. o en la dirección de instituciones culturales. Buenos Aires. Las ideas del diario La Nación 1909-1989. políticos y público. el crecimiento de la prensa popular fue un elemento crucial en los procesos de integración de diferentes sectores sociales y culturales de comienzos de siglo. El discurso criollista en la formación de la Argentina moderna. Paidós. 6 Ricardo Sidicaro.siglo.4 Entrado el siglo veinte. 5 Adolfo Prieto.8 porque comunica culturas.

resúmenes de noticias. 1996. el impacto de los medios de transporte o las variaciones en las conductas urbanas. Pero este sentido objetivo de los sucesos. “He aquí nuestro diario”. de algún modo. develan los aspectos menos visibles de la metropolización: los “bajos fondos”. Reading Berlin 1900. no alejará de nuestro espíritu el concepto fundamental que debe dirigir a un órgano que busca el contacto con las masas populares y desea una difusión persistente y amplia”. entre las crecientes multitudes. queremos hacer un diario viviente en su diversidad y en su simultaneidad universal. los arrabales y el puerto. 9 10 Peter Frietzsche. notas breves. que es un sentido esencialmente periodístico. rápido. Harvard University Press. el submundo de atorrantes y delincuentes. Es el periodismo de masas el que indica a los inmigrantes cómo moverse en las calles y. todo lo que ocurre o todo lo que. . el que capta las mínimas alteraciones en el uso de la lengua y explora día a día cómo se habla en la ciudad. cuyo crecimiento es interdependiente: como señala Peter Frietzsche. su enunciación programática más evidente: “Queremos hacer un diario ágil. el que revela los nombres de la marginalidad urbana en la galería de delincuentes de las secciones policiales pero que también exhibe los rostros de la elite en las páginas de “Sociales”. Periodismo y cosmopolitismo: la ciudad moderna y los medios masivos son formas nuevas. pocas fotografías y notas que requerían tiempo y esfuerzo para ser leídas. el aumento de la población. que encuentra en el diario El Mundo. el que permite identificar a los nuevos tipos urbanos en las viñetas costumbristas. la modernización edilicia. sintético. con grandes titulares. enseña a los que ya viven en la ciudad a moverse en ella. En una palabra. pequeños titulares. fundado en 1928. Los periodistas se mueven por diversas zonas de la ciudad. los diarios del siglo veinte introducen a la ciudad como tema privilegiado y calibran a los lectores dentro de su ritmo. provoca el interés público.9 Los cambios urbanos. dan paso a una diagramación ágil. que permita al lector percibir la imagen directa de las cosas y por la crónica sucinta y a la vez suficiente de los hechos. la prensa incorpora referentes y tópicos que acentúan el pasaje entre la representación de “la gran aldea” y la incipiente metrópolis. El Mundo. al mismo tiempo. 14 de mayo de 1928. ilustraciones y fotografías. el periodismo asume los ritmos de la vida moderna también en sus tiempos de lectura: las largas sábanas de grafía apretada. registran los cambios edilicios.10 En la narración de la ciudad moderna. De este modo.como las últimas publicaciones literarias. exigían nuevas destrezas para moverse en un espacio que se había modificado velozmente. adoptado al ritmo de celeridad que caracteriza a nuestro tiempo.

varios de los escritores vanguardistas que participaban de la revista Martín Fierro. Raúl Scalabrini Ortiz—. “Fray Mocho y su continuador Félix Lima son la cotidianidá conversada del arrabal. 1956. no los destinos. sino el paisaje de las afueras: el almacén rosado como una nube. nº 15. nace del cruce entre periodismo y literatura. es en Crítica donde González Tuñón inaugura la glosa. 12 Ver César Tiempo. Enrique González Tuñón. Buenos Aires. en Enrique González Tuñón. quien se desempeñaba como periodista desde finales del año anterior. ingresan a la redacción del diario Crítica. Entre el 4 de junio de 1925 y el 23 de agosto de 1931.11 Y son muchos los escritores que narran esa ciudad en la prensa diaria. de un shimmy.12 En efecto. “Prólogo”. Deucalión. la tristeza de su desgano y de su fracaso. El ingreso de Enrique González Tuñón a Crítica —afirma César Tiempo— “revolucionó el estilo periodístico nacional. un género discursivo significativo en la construcción del imaginario popular urbano que. como la crónica costumbrista. la metáfora tomó carta de ciudadanía en el mundo de la información. la noticia conquistó la cuarta dimensión. narrar la ciudad es tarea de muchos: como describe Jorge Luis Borges. Buenos Aires. una zamba. el tango.En este sentido. cuyo primer exegeta culto fue Enrique”. Recopilado en El tamaño de mi esperanza. Porque es en ese periodismo donde jóvenes escritores-periodistas provenientes de los sectores populares de origen inmigratorio —como Roberto Arlt. “La pampa y el suburbio son dioses”. un paso doble o una ranchera. encontraron un modo de acceso a una literatura y a una profesión. . su bravura”. 1926. siguiendo los pasos de Enrique González Tuñón. un vals. el arrabal tomó posesión del centro. Roberto Arlt y José S. enero de 1926. donde diseñaron una matriz perceptiva y retórica cuyas características son inseparables de sus estilos literarios. Proa. Evaristo Carriego. González Tuñón publica una glosa semanal realizada a partir de la letra de un tango y. Tallon son el descaro del arrabal. Enrique González Tuñón: un glosador en Crítica A mediados de 1925. Estos “poemas negros y trágicos. Su columna hace uso del término glosa en su acepción musical para “ejecutar” originales variaciones sobre los temas y tópicos planteados en las letras de tango que funcionan como punto de partida en la construcción de una historia de vida. la prosa municipal y espesa de los gacetilleros se hizo luminosa y abigarrada. se empezó a escribir como Enrique. en Proa. Camas desde un peso. los callejones. a jerarquizar lo popular. de violenta exteriorización verbal y de violenta energía arrabalera expresada en todos sus 11 Jorge Luis Borges. Después vine yo […] y dije antes que nadie. en menor medida.

escurriéndose con temor de delincuente. el delito y la prostitución son salidas alternativas. nº 33. en cuyas mesas borrachas de ajenjo y ginebra tiembla una amenaza. Bodegones sórdidos. Un mesié farolero le alquiló un pisito con teléfono y baño caliente. poblada de cuchilleros y compadritos de la vieja ciudad criolla. arrumbados como trastos viejos en el desván de la ciudad.tonos”. de los cafés del centro. retoma e invierte la historia de la “costurerita que dio aquel mal paso” de Evaristo Carriego. refugio de malandrines y cafañas. C. o la circulación de “moneda falluta”. […] Regina fue una mina de alto vuelo. Empilchó la esbeltez de su cuerpo con pieles de zorro y deletreó las primeras lecciones de francés. ingenua. sus actividades centrales. un escenario situado en las zonas más alejadas del centro: los alrededores del Maldonado. en Crítica. sino al “batidor” que puede mandarlos “en cana” donde serán sometidos a los “modernos” métodos policiales para “hacer cantar” a los presos. “Viejo rincón”. Tal vez por eso. 27 de diciembre de 1925. Barriada porteña espiritualmente enlazada a la Penitenciaría Nacional y al lúgubre castillo de Ushuaia. privilegian. No obstante. tortuosas como el alma del malevaje. guarda su historia maleva en los escabrosos archivos policiales. 3 de setiembre de 1926. Entre entregar cacho a cacho su juventud a la fábrica de bolsas de arpillera para terminar sus días Nicolás Olivari. Parque de los Patricios.13 en palabras de Nicolás Olivari. donde se incuba el crimen. Ushuaia o Tierra del Fuego. que abandona su hogar en un viaje al centro penalizado después por la prostitución. en el mundo de González Tuñón. el “mal paso” es valorado positivamente. Ahora podía lavar la humildad de su alma en una lluvia de luces. En estos márgenes urbanos. y temen ya no al compadrito de otra zona de la ciudad que viene a retarlos a duelo. en Martín Fierro. hermanos y novios conocen “la tumba” de Caseros. Hizo bien. 13 . empujó a Regina hacia la calle Maipú. que se consideran válidas. al mundo de la pobreza y la marginalidad. de origen humilde pero digno. Padres. “Tangos por Enrique González Tuñón”. el “apañamiento en el Retiro de los grelunes que vienen del campo”. la tuberculosis y la muerte. la Quema o Mataderos. y a diferencia de la orilla borgeana. como única opción para las jóvenes pertenecientes a los sectores populares: Un mal paso. Calles que debieran usar alias. Lo había conquistado con la proletaria belleza de sus diez y ocho años. González Tuñón incorpora zonas de la marginalidad moderna: Ranchos ensombrecidos de malas intenciones. El centro era suyo. 14 Enrique González Tuñón. como las letras de tango. En estas glosas.14 Las glosas están pobladas de modernos delincuentes que hacen de la punga en los W. aquella joven de barrio.

crece simultáneamente una ciudad con zonas oscuras y peligrosas. el aumento de los Enrique González Tuñón. diseñan. teatros. cierto uso de la lengua coloquial salpicada de términos lunfardos. Hizo bien. más que un azaroso primer libro. fiestas públicas o centros políticos. Roberto Arlt se suma al nuevo grupo de periodistas y escritores que formarán el staff de redacción del novedoso diario El Mundo. Entre consumirse en el onanismo de una vida mezquina y el aturdimiento de chorros de luz y de música alegre como un martes de Carnaval. Roberto Arlt: un aguafuertista en El Mundo Después de un breve paso como cronista policial de Crítica. La rueda del molino mal pintado (1928) y Camas desde un peso (1932). historias de vida de los sectores populares en la vorágine de una modernización urbana despareja en la cual. un sub-mundo urbano del cual esta literatura tiene algo nuevo para decir. la recopilación de sus primeras glosas periodísticas editada en 1926.con la resignación de una obrera jubilable y disfrutar de ella bordeando el abismo. dulce como su nombre. su libro Tangos. negándole un abrigo de cariño. en Crítica. fue en su niñez tan ingenua como una pajarita de papel. prefirió lo último. en calles. Arlt alcanza una alta visibilidad pública a través de su columna cotidiana “Aguafuertes Porteñas” —la única columna firmada en todo el diario—. “Una limosnita”. Por lo tanto. Su vida se enrollaba en la serpentina de un bandoneón. 16 Enrique González Tuñón.15 Teresa. “La Cortada”. procedimientos narrativos y descriptivos. fundado en mayo de 1928. es el comienzo de una escritura netamente urbana.16 Rasgos formales y estilísticos de las glosas periodísticas reaparecen en la literatura de Enrique González Tuñón donde incorpora tópicos. al igual que las glosas. Como periodista moderno. Los cuentos de El alma de las cosas inanimadas (1927). que son crónicas nacidas en el cruce del periodismo y la ficción donde se reformulan algunos de los procedimientos más característicos del relato costumbrista. 6 de diciembre de 1925. 15 . Hizo bien. junto a las deslumbrantes luces del centro. […] Y como en el hogar le cerraron las puertas del corazón. registra el surgimiento de nuevos tipos sociales. referentes. El subrayado es mío. Arlt sale de la redacción del diario y se desplaza por la ciudad. 4 de octubre de 1925. sistemas de personajes. alejada del pintoresquismo y del color local que. carece de impugnaciones morales sobre los bajos fondos ciudadanos y postula la marginalidad de la ciudad moderna y las víctimas de esa modernización como matrices altamente productivas para la ficción. muchos de ellos publicados previamente en Crítica. en Crítica. prefirió esto último. El subrayado es mío. se cobijó en los brazos de la calle. a diferencia de la literatura social. en sus páginas.

En este sentido. No obstante. seducen y fascinan: ¡Qué grandes. un lenguaje que. Buenos Aires. qué llenas de novedades están las calles de la ciudad para un soñador irónico y un poco despierto! ¡Cuántos dramas escondidos en las siniestras casas de departamentos! ¡Cuántas historias crueles en los semblantes de ciertas mujeres que pasan! ¡Cuánta canallada en otras caras! […] Los extraordinarios encuentros en la calle. furbo. donde la mezcla de tipos sociales. Atuel. y las nuevas expresiones populares —tirar la manga. sistematiza en diccionarios de filología lunfarda. recurrencia del término). emotivo o apasionado. el encuentro con lo desconocido. la concentración de inmigrantes en ciertas zonas de la ciudad. la incorporación de tecnología en la vida cotidiana. Arlt literato.17 En sus notas. dentro de la literatura argentina. Las cosas que se ven. no obstante. tirarse a muerto. no crea sino apariencias que perturban y despojan a las palabras cultas de su sentido propio”. como señala Carlos Correas. a idioma nacional consolidando simultáneamente un lugar de enunciación dentro de las páginas de un diario y un lugar de enunciación. tongo. Las palabras que se escuchan. berretín. el manya orejas—. nuevas palabras—. chamuyar. Además de circunscribir los alcances de un término. lo escuchado. 18 Carlos Correas. garrón—. Arlt ordena. bulliciosa y festiva. y recupera las anécdotas que escucha mientras viaja en tranvía o que le transmiten en la mesa de algún bar. el vértigo. esa lengua plebeya. Las tragedias que se llegan a conocer. registra y organiza la caótica proliferación de términos coloquiales —squenun. y se opone al lenguaje culto y correcto pues “es socavación del énfasis noble. 1996 17 . nuevas expresiones.18 Arlt eleva el idioma de la calle. 20 de setiembre de 1928. la velocidad. clasifica. lo imaginado a lo largo de este deambular constante desencadenan la narración y conforman un sutil registro de los cambios y de los efectos de la modernización. para armar un singular diccionario que reproduce paródicamente el rigor científico en la definición de términos lunfardos (origen de la palabra. cambios semánticos.medios de transporte. estas narraciones son micro-relatos que demuestran la enorme productividad narrativa del lenguaje popular y plebeyo. Lo percibido. pechazo. la ciudad del Arlt aguafuertista —que difiere del escenario de sus novelas— celebra las luces de una Buenos Aires cosmopolita. día a día. las variaciones mínimas en el uso del idioma — que agrega. “El placer de vagabundear”. en El Mundo. Arlt recurre a la mezcla desprolija y siempre cambiante de las voces de la calle a las que. es súbito. nuevos giros lingüísticos. lo novedoso de sus notas periodísticas —y también de su literatura— reside en que Arlt combina esas voces de la Roberto Arlt. una entonación.

la señalización de los lugares de estacionamiento o la apertura de calles nuevas. una finca de Tucumán y Pueyrredón es la sede de un “Arca de Noé” donde conviven “seis caballos y varios carneros y cabras. esos “saberes del pobre” —como los denomina Sarlo— que incorporan el léxico de la química. 20 Para un análisis de las notas de Raúl Scalabrini Ortiz publicadas en La Nación. Scalabrini Ortiz combina conocimientos geográficos y legales. modificaciones en los recorridos de los tranvías. con el hijo de Macedonio. Por eso. Como agrimensor —cuya tarea es medir e interpretar informaciones sobre un territorio para que sus datos sean después utilizados en el uso o la explotación de ese territorio—.20 Como escritor. la física. “Del centro a los barrios. Y fue. palomas sobre todo. Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920 y 1930. la teosofía. 19 . faltas y errores en la traza urbana. también. nº 30. para representar una subjetividad. Raúl Scalabrini Ortiz en La Nación. en Entrepasados. las alturas de las alcantarillas o la ubicación de los postes. No toda es vigilia la de los ojos abiertos. cit. agrimensor. el magnetismo. la trayectoria de Raúl Scalabrini Ortiz difiere en mucho a la de sus compañeros de generación. op. fue ensayista y frustrado novelista. un paisaje. relinchos y ruidos de patadas. sino que también proponen soluciones al tráfico urbano a través del cambio de dirección de ciertas calles. olores. Scalabrini Ortiz describe un espacio en pugna entre el movimiento modernizador urbano y la permanencia de los resabios rurales dentro de la ciudad. insectos. al que suma la apropiación de discursos ajenos a la literatura. conciertan la mejor demostración de la impropia Beatriz Sarlo. […] Los roedores. Además pululan cantidades prodigiosas de ratas gigantes e innumerables de moscas de agresiva opulencia. principios de 2007. Fue cuentista y crítico de teatro. la geometría.calle con la exhibición constante de un saber literario. 1929”. publicada diariamente en La Nación entre enero y agosto de 1929. las ciencias ocultas. si la esquina de Concordia y Bacacay es “un resto de Pampa descuidado”. ver Fernando Diego Rodríguez. incorpora un saber técnico ajeno a los escritores y gráficos en los que demuestra los alcances de ese saber.19 Raúl Scalabrini Ortiz: un agrimensor en La Nación Si bien participó activamente en la vanguardia de los años veinte. naturales y técnicos para reflexionar sobre el crecimiento de la ciudad y señalar negligencias. su columna “A través de la Ciudad”. de este modo. las aves abundan. una acción. las notas y los gráficos diseñados por el mismo Scalabrini Ortiz no sólo señalan errores en el nivel de las calles. fue quien editó. En este sentido.

15 de julio de 1929 21 . “Un Arca de Noé”. vacío. “Tropas de ganado en Ciudadela”. la lisura de las calles bien pavimentadas.22 Con la oposición entre el centro y los barrios. “Los balnearios de ahora vistos desde el futuro”. y principalmente a través del sistema de representación con el que se describe el margen urbano. en La Nación. moderno. un espacio cosmopolita. a los andurriales y charcas donde el cielo se miraba sin apuro. 22 Raúl Scalabrini Ortiz. a los veleros. y previo a los procesos de modernización. esa “zona ambigua que no es ciudad ni campo”. […] a las carretas. al que funda como mito urbano. los trenes y automóviles. oponemos en nuestro pensamiento los rascacielos presuntuosos. los predios de fecundidad recortada. De este modo.21 El “horror moderno” con el cual Scalabrini Ortiz observa la presencia de la pampa en la ciudad. chatas y buenas como la sombra de una parra a la hora de la siesta. los paquebotes. el cruce de Corrientes y Esmeralda— como el punto estratégico de la ciudad. Scalabrini Ortiz opone una esquina céntrica.23 Scalabrini Ortiz comienza a diseñar la operación literaria que culmina en El hombre que está solo y espera de 1931: la de elegir el centro —más precisamente. 2 de julio de 1929. en La Nación. de casas bajas.ubicación del arca que debía estar en la cumbre misma del monte Ararat”. en La Nación. 21 de marzo de 1929. a la pampa indivisa y cerril. ruidoso. espacializa el juego de oposiciones entre modernidad y tradición en el contrapunto entre el centro y los barrios: A sus casonas anchas. 23 Raúl Scalabrini Ortiz. al barrio mitológico de Borges. Raúl Scalabrini Ortiz.