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IBEROAMÉRICA COMO GRAN ESPACIO POLÍTICO

Ponencia expuesta en las III Jornadas de la Disidencia. Madrid, 9-XI-2008.

Alberto Buela (*)

El tema de esta ponencia se apoya en una intuición no desarrollada para Iberoamérica de iusfilósofo Carl
Schmitt enunciada así: “Contra el universalismo de la hegemonía mundial angloamericana afirmamos la idea de
una tierra repartida en grandes espacios continentales” 1
¿Cómo consolidar un gran espacio indoibérico si su creación supone, de facto, un recorte a los poderes ya
constituidos en el mundo? Esta es la pregunta que vamos a intentar responder aquí.
Ríos de tinta se han volcado sobre este tema apasionante pues desde los albores mismos de la independencia
americana se vienen esgrimiendo razones en su favor y en su contra.
Así, y más allá de las banderías políticas, sean de izquierda o derechas, están aquellos que opinan que esta es
una posibilidad a construir y los otros que sostienen su imposibilidad efectiva. Jorge Luís Borges era una de
estos últimos.
Pero hay algo en que todos coinciden, en afirmar la existencia del hecho bruto de que Iberoamérica está allí.
Que es un gran espacio geográfico de 21 millones de km2, mientras que China e India juntas suman 12,9
millones de km2, en tanto que Europa a gatas roza los 10 millones de km2. Que si comparamos la relativa
pequeñez de Nicaragua con sus 130,000km2 y sus 5,5 millones de habitantes con Bangladesh, con 144.000
km2, que tiene 150 millones de personas y que además observamos que Nicaragua posee dos lagos de agua
dulce de 8.000 y 1.000 km2 o peor aún si lo hacemos entre el Amazonas y la estéril meseta tibetana, vemos que
tanto poblacional como geopolíticamente las ventajas son enormes a favor del gran espacio iberoamericano.

En kilómetros cuadrados Brasil solo contiene a casi toda Europa, Italia entra completa dentro de la provincia de
Buenos Aires en Argentina, que posee además otras veintitrés provincias más. Brasil es el quinto país en el
mundo en extensión y Argentina el octavo espacio geográfico. Las comparaciones son inconmensurables en
ciertos casos como el hecho de que Suramérica posee 50.000 Km. de vías navegables con sus tres grandes
cuentas: el Orinoco, el Amazonas y el Plata que a su vez están interconectadas de modo tal que un barcaza de
1.200 toneladas navega cómodamente desde el puerto de Buenos Aires hasta el Guayra en Venezuela pasando
por los ríos de La Plata, Paraná, Paraguay, Guaporé, Mamoré, Madeira, Amazonas, Negro, Casiquiare y Orinoco.
Europa occidental con todo el poderío que ella representa posee solo 22.000 Km. de vías navegables de los que
16.000 Km. transcurren entre Francia y Alemania por el que transita el 40% de su transporte.
Cabe realizar acá una primera distinción, europeos o americanos, nos está permitido hablar de todo y sobre
todo en la medida en que esos temas no afecten el poder del one World, del “mundo uno”. El filósofo
neomarxista Slavoj Zicek lo afirma sobre sus correligionarios: hoy los marxistas hablan y escriben limitados a los
problemas culturales nunca sobre el poder.
Sobre Iberoamérica como ecúmene cultural se publican a diario cientos de miles de artículos y ensayos, pero
sobre Iberoamérica como posible creación de un poder autónomo a los establecidos, casi nada. Y lo poco que se
publica, en general, viene tergiversado. La misión y el mayor logro de España en el concierto de la historia de
las naciones que han compuesto y componen este mundo en que vivimos ha sido el descubrimiento, conquista y
colonización de América, así como su gran fracaso, por obra de sus enemigos históricos, ha sido el no haber
podido plasmar en una realidad política la unidad del continente. Estas últimas cumbres de presidentes
iberoamericanos que se vienen sucediendo son más un hecho cultural, y por eso tolerado por el mundo
anglosajón, que un hecho político de consolidación y construcción de poder real y efectivo.

Por una cuestión ideológica es que, nosotros nos inscribimos dentro de la corriente denominada “realismo
político”, nos vamos a limitar a Suramérica, pues tanto México como toda Centroamérica, a excepción de Cuba,
están enfeudados lisa y llanamente con los Estados Unidos en su política continental y mundial.

1
Schmitt, C.: La lucha por los grandes espacios y la ilusión norteamericana(1942)
Primera Parte

El tercer milenio comienza en América del Sur con las relaciones de poder totalmente trastocadas.
Estados nacionales que perdieron todo su poder. Dirigentes políticos, sociales, culturales y religiosos sin un
sentido de pertenencia ni de preferencia por sí mismos ni por los suyos. Modelo económico de exclusión de las
amplias mayorías nacionales. Con una población que oscila en los 340 millones, donde el 40% está constituido
por pobres, muy pobres y pobrísimos. Sólo el 10%, alrededor 35 millones, tiene capacidad adquisitiva holgada.

La cuestión es saber hasta cuándo la realidad de Suramérica puede soportar la agudización de las
contradicciones de un sistema político sin ninguna representatividad ni legitimidad. Manejado por las oligarquías
partidarias a gusto e piacere. ¿Hasta cuándo un modelo económico para hambrear pueblos puede tener
vigencia? ¿Hasta dónde soportarán nuestros pueblos tamaña injusticia?

Todas estas cuestiones y muchas otras no tienen respuesta mientras no se cree o recree un poder
nacional autónomo y soberano que decida hacer lo contrario de lo que se viene haciendo.
Desde el punto de vista de la estrategia internacional tiene Suramérica que proponer una distinta de la que se
nos viene imponiendo. Vayamos al grano.

Antigua Estrategia

Descubierta América por Colón pasaron los españoles a conquistar y colonizar Suramérica siguiendo una
doble estrategia:

a) la estrategia andina de dominación que estaban utilizando los incas.

Los peninsulares se montaron sobre los grandes caminos que iban y venían del Cuzco. No trazaron nuevas rutas
sino que se apoyaron y utilizaron las creadas por el Inca. Este es un dato no menor a tener en cuenta, pues el
español no crea una estrategia de dominio sino que se monta en una ya establecida como era la del Inca para el
control de las otras etnias.
b) la estrategia fluvial y marítima de dominación.

Utilizaron los grandes ríos Paraná, del Plata, Paraguay, Uruguay, Orinoco, Amazonas y las costas atlánticas. Esta
es la estrategia adoptada, fundamentalmente, por portugueses y jesuitas en la colonización y conquista de los
grandes espacios boscosos y costeros.

Son estas dos antiguas estrategias las que sirven como antecedente primero a lo que hoy denominamos Pacto
Andino y Mercosur. Desde el punto de vista historiográfico merecerían un estudio detenido, pues no es este el
lugar para hacerlo.

Estrategia Reciente

La histórica estrategia de América del Sur se manejó desde la época de la Independencia a través de líneas de
tensión. Líneas de tensión que buscaban tanto para Brasil como para Argentina el uso directo de los dos
océanos. Argentina lo tuvo pues desde 1816 a 1825 fue bioceánica, pero merced a la gestión del primer
presidente argentino Rivadavia, al servicio de Inglaterra y al accionar del general Alvear, pro inglés por
nacimiento y educación, ante Bolivar, perdió ese estado.

Lograr el carácter de bioceánicos, al estilo de los Estados Unidos, o su impedimento, ha sido la meta de estas
líneas de tensión.
Así Brasil tiene dos líneas madres, una hacia Santiago y otra hacia Bogotá. Argentina una hacia Lima y de allí a
Caracas, con lo que interfiere las líneas brasileras. Por su parte Chile con su línea madre a Quito y de allí a San
José cruza en su desarrollo las de Brasil y Argentina.

CARACAS

BOGOTA

QUITO

LIMA

BRASILIA

SANTIAGO

BS.AS

Uruguay y Paraguay no cuentan porque, desde siempre, medran entre las desavenencias argentino-brasileñas.
Es evidente que su actitud no es ni loable ni moralmente aceptable, pero es sabido que la relación política no es
entre buenos y malos sino entre amigos vs. enemigos. Bolivia luego de la Guerra del Pacífico es un Estado
enclaustrado que depende para su salida al mar de Argentina (vía Bermejo) y Perú (puerto de Ilo). Es “un
Estado imposible” en palabras de Juan Bautista Alberdi ya en 1852, subsidiado por Argentina. Perú tiene un
vínculo privilegiado con Argentina desde el fondo de su historia (es el General San Martín quien lucha por su
independencia) pero su peso relativo en la región es muy poco. Con Ecuador sucede, mutatis mutandi, lo mismo
pero su vinculación es con Chile. En cuanto a Colombia que sí es bioceánica, desde el asesinato de líder popular
Eliécier Gaitán en 1948, está partida en dos: los liberales y conservadores por un lado, que han ejercido desde
entonces el poder y las fuerzas populares desplazadas absolutamente del mismo. Con la guerrilla marxista-
FARC- más antigua del continente, es un Estado-Nación que como Saturno se come a sus propios hijos. Posee el
récord de asesinatos políticos y de los otros. Esta carencia de seguridad así como la existencia de una base
territorial de la narcoguerrilla fuera del control del Estado- el presidente Pastrana se retiró de ese espacio-
vienen a justificar la teoría de los Estados fracasados (failed states) que sostiene la Comisión Hart-Rudman de
Seguridad nacional de USA para convalidar una intervención armada en la región. Sigue Venezuela, al que
lograron transformar en el más ajeno de los países suramericanos a Suramérica tanto por su cuantiosa
producción petrolera que lo enfeudó a los Estados Unidos su máximo comprador como por su clase política-
socialdemócrata o socialcristiana-que respondió durante casi medio siglo más a los dictados de las
internacionales partidarias que a los requerimientos de su propio pueblo. Ha sido el ejemplo más claro de
totalitarismo partidocrático. Esta clase ignoró por completo que “Venezuela, es como un engranaje, un
engranaje geopolítico entre el Caribe la Amazonia y los Andes y tiene una excepcional ventaja geopolítica. En la
fachada caribeña Venezuela, limita por el norte no como nos enseñaron a nosotros cuando éramos niños con el
Mar Caribe, no. Venezuela limita por el norte con República Dominicana, Venezuela limita por el norte con
Estados Unidos ahí está el Estado libre asociado de Puerto Rico. Venezuela, limita por el norte con los países
bajos el Reino de los países bajos, Venezuela limita por el Caribe con Francia, los llamados territorio de ultramar,
lo cual nos da una configuración geopolítica sumamente interesante además de todos estos países. Venezuela
pertenece a esa gran cuenca del Amazona, siete millones de kilómetros cuadrados -me refiero a toda la Cuenca-
con la que nos interconectamos no sólo con la selva, sino con los grandes ríos. El Orinoco se une con el
Amazona por ejemplo en una gigantesca arterial vial, es como la arteria del Continente Suramericano, una de
las riquezas más grandes que tiene el planeta, en cuanto a recursos de vías, biodiversidad y reservas para la
vida humana” (Hugo Chávez, Visión estratégica de Venezuela, conferencia en la Escuela Diplomática, Madrid,
16/5/02).
Paraguay y Uruguay medran entre Brasil y Argentina según convenga a sus intereses. Como este planteo se
inscribe, siguiendo a Schmitt y Freund, dentro del realismo político, Chile no es tenido en cuenta en este análisis
pues sucede simplemente que desde siempre la república del Arauco se aisló, tratando de desvincular sus
destinos a los de Suramérica y no existe, a nuestros ojos, ninguna razón por la que vaya a cambiar su histórica
y secular posición.
Quedan finalmente los escándalos morales y políticos que ofenden los mínimos sentimientos de dignidad como
lo son la existencia de factorías europeas, formalmente declaradas repúblicas independientes como son los
casos de Surinam- bastardo Estado-nación creado por la civilizada Holanda. Guyana, (Venezuela reclama tres
cuartos de su territorio) dependencia inglesa poblada por 800 mil parias traídos por Inglaterra desde todos los
rincones del mundo (hindúes, chinos, mongoles, africanos). Babel lingüística que hace incomprensible los más
elementales trueques y tratos cotidianos. República cooperativa gobernada por una atroz dictadura desde la
época de su simulada independencia en 1966. Finalmente, la colonia y presidio de Francia, Guayana, como
último resabio de un colonialismo europeo que no quiere morir.
Estas tres bazofias políticas, Surinam, Guyana y Guayana, no participaron ni participarán jamás de la historia
político-social de la América del Sur –se piensan caribeñas- hasta tanto no dejen de ser una simple proyección
europea para arrojar allí el detritus que les molesta a holandeses, ingleses y franceses. Su participación está
condicionada a la opción por América, que aún no han realizado de motu proprio.

Segunda Parte

Nueva Estrategia
El nuevo planteo que nosotros proponemos es la denominada “teoría del rombo” que consiste en el reemplazo
parcial de las viejas líneas de tensión estratégica continental. Y busca una mayor encarnadura y realismo
político, habida cuenta de la opción ya hecha por el gobierno mejicano por el ALCA y la efectiva subordinación
de todos los gobiernos de América Central y el Caribe (salvo el cubano) al poder norteamericano.

La exigencia de un realismo político descarnado, nos obliga a descartar por universalista y abstracto el
“latinoamericanismo” emotivo, cordialista y grato a nuestros oídos, pero ineficaz a la hora de plantear una
estrategia común para los pueblos indoibéricos. Hablar hoy de Latinoamérica, además de ser un error
conceptual y una categoría espuria para determinarnos en lo que no-somos (lo crea Francia, y lo adopta USA, el
marxismo y la Iglesia), es un sin sentido geopolítico porque es inviable y no plausible. Es un engaño porque es
pensar sobre una categoría sin arraigo, sin encarnadura, sin realidad. Es un universalismo más como lo es el de
“humanidad”, que no tiene manos ni pies al decir de Kierkegaard. O como afirmaba Proudon: Cada vez que
escucho “humanidad” sé que quieren engañar.

Esta exigencia de realidad a partir de la cual debemos plantear la Nueva Estrategia Suramericana (NES)
no es óbice para dejar de lado la participación los otros pueblos americanos todos, pero claro está, ello se dará
en mayor medida en que esos mismos pueblos logren modificar la política de entrega y subordinación de sus
actuales gobiernos.
Sobre el antecedente más ilustre de la NES es dable mencionar el de Juan Perón quien en una conferencia de
carácter reservado en la Escuela Nacional de Guerra durante noviembre de 1953 sostuvo: “tenemos que quebrar
la estrategia del arco que va de Río a Santiago y crear una nueva para América del Sur”. Y proponía a renglón
seguido la creación de un área de unión aduanera y libre comercio entre Argentina, Brasil y Chile denominada
ABC. Parece ser que no gustó a los poderosos de entonces pues Getulio Vargas terminó en el suicidio (1954),
Ibáñez del Campo en el ostracismo interno y Perón, dos años después, en el exilio.

Para que una acción política sea eficaz deben converger tres elementos: hombres, medios y
acontecimientos. Los hombres los tenemos, son los pueblos enteros hambreados de la región y los cientos de
dirigentes desplazados del ejercicio del poder por los profesionales de la política.
Los medios también, claro está, que son otros que los mass media, son las paredes de todas nuestras
ciudades y los muros de nuestras fábricas cerradas.
Y en cuanto a los acontecimientos algunos nos son propicios y otros no. En Venezuela Hugo Chávez está
en el ejercicio del poder luego de 40 años de dictadura democrática de los socialdemócratas y socialcristianos.
En Brasil funciona el Foro de Porto Alegre que conmovió al one world de Davos y todos los intereses que ello
representa y Lula posee una cierta autonomía respecto de USA. En Argentina el inconveniente mayor está en su
cancillería que ve toda integración suramericana como una sumisión a la estrategia brasileña y en cuanto al
Perú, su gobierno actual, el segundo de Alan García no tiene ninguna vocación de integración subcontinental.
Vistos los pros y los contras, la teoría del rombo por la figura que forma la unión de los vértices en
Buenos Aires- Lima – Caracas- Brasilia como constitutivo de la nueva estrategia suramericana es lo que
proponemos en este trabajo.

CARACAS

LIMA
BRASILIA

BS.AS

Ello permitiría la creación de un Gran Espacio con características de bioceánico, con salida tanto al
Atlántico como al Pacífico. Con una masa poblacional con peso específico y de carácter homogéneo –lengua y
convicciones similares-. Un gran espacio geoestratégico y geoeconómico con materias primas (minerales,
hidrocarburos, gas, granos y carnes, flora y fauna) de primera importancia. Así, por ejemplo en minerales se
encuentran el oro, cobre, cinc, manganeso, el 90% de las reservas conocidas de niobio del mundo, el 96% de
las reservas de titanio y tungsteno, este último indispensable para la construcción de naves espaciales y misiles
atómicos.

Este Gran Espacio cuenta con la ventaja de no ser una creación ex nihilo, dado que se realiza sobre el
antecedente del Mercosur creación que tiene ya diez años de vigencia efectiva (Tratado de Asunción 1991). A lo
que se le suma la experiencia del Pacto Andino. Y que al mismo tiempo se apoya en los ideales de Patria Grande
de Bolivar y San Martín.
El Hinterland suramericano

Esta Isla Continental que es Suramérica tiene casi 18 millones de kilómetros cuadrados con una población que
sobrepasa los 374 millones de habitantes cuya mayor parte vive en la franja costera que la bordea y donde se
ubican las ciudades más importantes a excepción de la reciente Brasilia.

“El Hinterland, afirmaba hace ya un cuarto de siglo el venezolano José Curiel Rodríguez, es una gran
área del planeta que comprende las cuencas de los ríos Amazonas, Orinoco y del Plata. Es una vez y media la
superficie continental de los Estados Unidos.” 2

Este enorme territorio encerrado en este rombo imperfecto que expresa geométricamente nuestra teoría
se encuentra prácticamente despoblado y genera las ambiciones de dominio de las potencias hegemónicas a
través de teorías tales como la de “soberanía limitada” o acciones concretas como la compra de grandes
territorios por sociedades estatales extranjeras. Con justa razón ha observado el politólogo Adolfo Koutoudjian
que “Si comparamos con Asia o Africa, lo llamativo de este subcontinente es el enorme vacío central. Es la gran
asignatura pendiente de la geopolítica suramericana. Seguimos siendo un continente poblado en sus costas que
aún está avanzando hacia su interior. Esta situación implica un gran desafío geopolítico y económico para las
posibilidades de realización y desarrollo de las patrias suramericanas. “El Dorado” aún puede estar en el interior
continental” 3

Entre los megadatos que nos ofrece este corazón suramericano es que genera el 30% del total de
agua dulce del mundo, poseyendo además el segundo acuífero del orbe (el acuífero guaraní) y recursos
hidroeléctricos incalculables. Encierra la tercera parte de las reservas mundiales de bosques latifoliados.
Pero sobretodo es dable destacar la interconexión fluvial de Suramérica que en el siglo XVI utilizaron los
conquistadores españoles y que luego de cinco siglos permanece prácticamente en las mismas condiciones.

La vinculación hidrovial entre las tres cuencas: Orinoco, Amazona y del Plata permite la navegación desde
Buenos Aires hasta Caracas y de este a oeste se presentan al menos tres conexiones interoceánicas.
Así el sistema Orinoco-Meta permite la interconexión bioceánica entre el Puerto Buenaventura (Colombia) con
Puerto Ordaz (Venezuela) con 1866 kms. de vía fluvial y 779 de carretera.
El sistema Amazonas – Putumayo que une el puerto Belem do Pará (Brasil) con el de San Lorenzo (Ecuador) con
4535 kms. de vía fluvial, 230 de carretera y 549 de ferrocarril.
La alternativa Amazonas-Marañón que vincula los puertos de Belem do Pará con el de Chiclayo en el Perú con
4.796 kms. de vía fluvial y 700 kms. de carretera.
Además tenemos la salida al Atlántico de Bolivia desde su capital, La Paz, a través del Beni, Madeira, Amazonas.
Sin olvidar la conexión con la red peruana a través del istmo de Fitzcarrald (3 kms.).
En cuanto a la navegación norte-sur o viceversa, se realiza, como explicamos más arriba, a través del sistema
Orinoco, Casiquiare, Negro, Amazonas, Madeira, Mamoré, Guaporé, Paraguay, Paraná y del Plata. Es de
destacar que la conexión Paraguay-Guaporé se realiza por sus respectivos tributarios los ríos Aguapé y Alegre y,
atravesando la Laguna Rebeca y el riacho Barbados. Todo esto fue bellamente relatado por los hermanos
Georgescu en su libro de viajes Los ríos de la integración suramericana (Caracas, 1984). Lo que permite afirmar
que el tráfico fluvial entre Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina,
nueve de los diez países suramericanos, es una realidad al alcance de la mano que con un mínimo esfuerzo de
los Estados involucrados se pondría en movimiento inmediatamente.

2
Curiel Rodriguez, José: Pensando en Venezuela, Ed.Cultural Venezolana, Caracas, 1978, p.23
3
Koutoudjian, Adolfo: Geopolítica sudamericana, en revista “Octubre Sudamericano”, Bs.As. N° 0, dic.2000.-
El transporte fluvial consume tres veces menos combustible que el ferrocarril y siete veces menos que el
automotor por tonelada y por kilómetro, al par que reduce ostensiblemente la contaminación ambiental.
Comparando los tres tipos de transportes se realiza una economía de potencia de nueve y tres veces
respectivamente. Una barcaza fluvial carga 1200 toneladas, un tren 40 por vagón y un camión sólo 30, lo que
significa una clara economía de esfuerzos tanto en la carga y descarga como en el número de viajes. Así, esta
hidrored, barata y segura permitirá la conformación de un espacio autocentrado en economía, ampliando el
Mercosur y el Pacto Andino, con lo que su recurrencia a los mercados exógenos pierde el carácter de obligatorio
como sucede hoy día, pues puede llegar al autoabastecimiento sin dificultades mayúsculas.

La participación argentina en ese corazón de la tierra, según hemos propuesto, se debe realizar a través del eje
Salta-Santa Cruz de la Sierra, porque la estrategia del Estado brasileño nos veta e impide nuestro acceso fluvial
a través del Paraná-Paraguay-Guaporé. Además de contar con la renuente y esquiva participación del Paraguay,
Estado meramente comercial. Puerto Suárez (Bolivia) y Corumbá (Brasil) dos ciudades separadas por el río
Paraguay están a distancias equivalentes de La Paz, Brasilia, Sao Paulo, Asunción y Salta(Argentina), que
forman entre ellas un rectángulo casi perfecto. Cada gran espacio tiene su centro geopolítico, así Puerto Suárez-
Corumbá lo es para Suramérica como la isla de Malta lo es para el Mediterráneo.

Mapa del Sector

Nosotros defendemos y proponemos como el más beneficioso para América del Sur este corredor bioceánico
mixto (marítimo, fluvial, ferro-vial) que tiene como gozne Corumbá-Puerto Suárez. En donde Argentina puede
integrarse en forma expedita tanto desde Corrientes-Resistencia (acceso siempre impedido por Brasil) como de
Salta.

El aporte de la Comunidad Económica Europea a Bolivia en la construcción del vínculo entre Puerto Suárez y
Santa Cruz de la Sierra, nos está indicando una inteligencia sobre este asunto de vital importancia
geoestratégica para nuestra región. Porque la ciudad importante en el corazón de América del Sur es ésta. Se ve
claro el movimiento, los europeos, que no son tontos, están pivoteando sobre Santa Cruz, la ciudad fundada por
Ñuflo de Chávez que tenía como lugarteniente a Juan de Garay, futuro fundador de Buenos Aires en 1580.
Retoman una estrategia de 400 años, con la diferencia que ahora se puede salir, con cargas de gran peso,
directamente a Europa desde Santa Cruz, por ferrocarril hasta Trinidad sobre el río Beni y de allí derecho en
barco.
Está en nosotros, los americanos del sur, captarlo y redimensionarlo con un sentido propio y para beneficio
nuestro. La construcción de un gran espacio autocentrado como son los 18 millones de kilómetros cuadrados
suramericanos no es un chiste ni una idea baladí, es la construcción de un poder, y eso siempre despierta los
celos y resistencias de aquellos que hoy lo poseen.

No tenemos ningún reparo, y forma parte de las relaciones bilaterales entre dos Estados, en que nuestras
provincias limítrofes con Chile saquen por allí todas sus mercaderías, pero que no se disfracen dichas salidas,
con la bandera de la integración suramericana. Por favor, que no se amañen falsas razones para que Argentina
a su costo tenga que mantener 1.200 km. de rutas (Bs.As.-Mendoza) para que transiten alegremente los
camiones de Brasil y Chile, que no aportan ningún beneficio ni al Estado nacional ni a la comunidad argentina, ni
a la integración.
La Confederación Suramericana va más allá de las buenas relaciones bilaterales entre Estados, pasa, más bien,
por la integración de los grandes vértices de poder continental como lo son Buenos Aires, Brasilia, Caracas, que
hoy tienen líderes políticos afines, y en menor medida Lima. Si nos desviamos del fortalecimiento de los ejes
marcados por este rombo imaginario, creando artificiales e interesados corredores bioceánicos lo que vamos a
lograr es, más bien, la desintegración de Suramérica.

El espacio autocentrado

El carácter de autocentrado de este gran espacio está garantizado tanto por las producciones básicas
como por la complementación tecnológica que, de hecho, realizan los países involucrados en el mismo. Así
Argentina se ha destacado desde siempre en la producción de carnes granos (la cosecha 2006-2007 llegó a la
friolera de 100 millones de toneladas) y en las últimas décadas en el aprovechamiento nuclear de la energía
(centrales atómicas, tecnología misilística). Brasil en la tecnología armamentista, subacuática, en medicamentos
e informática así como en la producción de alimentos elaborados. Perú en industria pesquera. Bolivia y su
industria minera. Ecuador en la tecnología farmacéutica indiana en medicina no-alopática. Venezuela con su
capacidad petrolera y derivados. Paraguay y su capacidad horticultora y florifrutícola.

La existencia cierta de una capacidad productiva y tecnológica complementaria de todos nuestros países de la
América del Sur le garantiza la autonomía y rompe la dependencia respecto de los otros mercados mundiales. Y
lo trágico, y lo risible, es que esta capacidad está, que existe, o al menos existió. Y si bien fue desmantelada por
los poderes exógenos para un mayor y mejor dominio sobre nosotros, es de fácil restauración. No hay que crear
ex nihilo sino sólo reparar y recuperar.
Dado que Iberoamérica posee todos los elementos necesarios para desarrollar sus propias empresas
transnacionales con capacidad para enfrentar a las del primer mundo el sociólogo Heinz Dieterich Stefan, el
principal colaborador de Noam Chomsky para Iberoamérica, afirma “El complejo biotecnológico-farmacéutico-
medico de Cuba es, hoy día, en todos sus aspectos, comparable a una de las grandes transnacionales de
Occidente. Si se uniera en una o dos grandes holdings con la respectiva industria brasileña y argentina, podría
ocupar exitosamente una parte considerable del surplus mundial en este segmento de mercado que alcanza los
trescientos mil millones de dólares.
La empresa aeronáutica brasileña Embraer, a su vez, tiene todo el potencial para compartir en partes iguales
con Airbus y Boeing el mercado mundial de la aviación y, más temprano que tarde, de la industria espacial,
aprovechándose al Ecuador como el lugar geográfico de mayor ventaja comparativa para el lanzamiento de
cohetes al espacio. Varias líneas aéreas latinoamericanas podrían fusionarse y garantizar no sólo un mercado
natural para la industria aeroespacial criolla, sino que competiría en condiciones iguales con los europeos y
estadounidenses.
Las gigantescas exportaciones de materia prima -petróleo, minerales, granos, madera, etc.- garantizarían, por
otra parte, varias grandes industrias navales en el subcontinente. En el sector energético se ofrece un Complejo
suramericano, creado a través de la unión entre PdVSA de Venezuela, Petrobras de Brasil y la reestatizada YPF
de Argentina. La física nuclear argentina y la brasileña mantienen todavía, pese a los sabotajes de los gobiernos
neoliberales, un alto nivel de competencia y podrían ser el germen de un Complejo suramericano capaz de
competir con las transnacionales Westinghouse y Siemens en energía nuclear. Y así, ad infinitum.4”

El Rombo

El eje Lima-Caracas es fundamental para la estrategia particular del Brasil pues pone coto a la injerencia
internacional sobre la Amazonia. Intervención que se ve venir bajo excusas como el Plan Colombia para
combatir al narcoterrorismo por parte de las tropas norteamericanas, tarea que Colombia no puede realizar sola.
Es sabido que también desde centros europeos de poder, sobretodo los estados nórdicos, han propuesto
considerar la Amazonia de soberanía limitada por parte del Brasil, con el argumento de que proteger la flora y
fauna del pulmón del mundo. Sobre este punto es clara la ambición de los Estados Unidos quien a través de sus
dos últimos candidatos a presidente Bush y Al Gore dijo por boca del primero: Propongo que los países que
tienen deuda con los Estados Unidos cambien esas deudas por sus florestas tropicales, lo que fue completado
por el segundo: Al contrario de lo que los brasileños piensan, la Amazonia no es de ellos sino de todos nosotros.

Cabe hacer notar acá que esta línea de tensión cuenta con un antecedente ilustre: el de San Martín,
quien persiguiendo por el gran río a los españoles libertó la región de Maymas (Amazonia peruana). El
historiador peruano Víctor Andrés Belaúnde nos recuerda al respecto: “Nos dice un documento español de la
época que San Martín al liberar Maymas se propuso comunicarse con Europa a través del Amazonas. Este ideal
del padre de la Patria y de su gran ministro Unanue, tenía que marcar el rumbo a la política peruana.” 5. Vemos
como el General San Martín adopta durante su gobierno en el Perú una estrategia fluvial. ¿Se deberá eso, al
hecho de ser oriundo de la mesopotamia argentina, ese complejo formado por los ríos Paraná, Paraguay y
Uruguay y colonizado por los jesuitas?

En cuanto al eje Caracas-Brasilia le permitiría a Hugo Chávez consolidarse en el poder, porque


contrapesaría la marcada influencia cubana en su gobierno, que por reacción en contrario genera naturalmente
golpistas, alentados y financiados por los centros de poder mundial que ven en esta influencia peligrar sus
intereses más inmediatos.
Tanto Brasil como Argentina están obligados a un doble esfuerzo de persuasión y de aspiración con respecto a
Venezuela y Perú. De persuasión respecto de la adopción de esta estrategia del Rombo en cuanto a los
beneficios que redundaría y de aspiración como el mecanismo natural de movimiento político de toda la región.

Finalmente cabe recordar dos argumentos de autoridad: 1) que el eje Brasilia-Buenos Aires fue descripto por el
pensador peruano Francisco García Calderón hace ya casi un siglo, cuando sostuvo proféticamente: “El ochenta
por ciento del comercio sudamericano corresponde al Brasil y la Argentina reunidos. Situados frente al Atlántico,
el océano civilizador, son para el Nuevo Mundo los canales necesarios de la cultura occidental”.6 Y 2) el de Fidel
Castro cuando estuvo en Argentina el 25 y 26 de mayo de 2003 cuando declaró a la prensa: “Es vital que
Argentina, Brasil, Perú y Venezuela lideren un cambio en América. Y aclaró: Hablo como un observador externo
sin incluir a Cuba en un posible eje suramericano” 7 ¡Qué interesante observación! De Castro se puede decir que
conculca las libertades individuales, que se perpetúa en el poder, que está viejo y divaga un poco, pero lo que
no nos está permitido es pensar que tiene una estrategia pro norteamericana. Si algo representa y va a
representar en la historia, es la postura independiente y autónoma respecto del imperialismo norteamericano,
cosa que ha hecho desde 1959. Ahora bien, si un hombre resistió durante, hasta ahora, 47años, en el poder y a

4
Dieterich, Heinz: Necesidad de las empresas transnacionales latinoamericanas, Bs.As. agosto de 2002, publicación de internet, p.3
5
Belaúnde, Víctor A.: Peruanidad, Lima, 1983, p.354
6
García Calderón: Francisco: La creación de un continente, Biblioteca de Ayacucho, Caracas, 1978, p. 305
7
Diario La Nación de Buenos Aires, 27/5/03 p.6
pesar de los bloqueos, las invasiones y las bases en su territorio, no cayó; esto nos está diciendo que este
hombre sabe de estrategia, no es un improvisado ni un aprendiz.

Este argumento de autoridad que estamos esgrimiendo, muestra dos cosas: que esta nueva estrategia
suramericana que proponemos es la correcta, aun cuando nuestra cancillerías no la adopten y, segundo: que en
los grandes líderes mundiales, también prima el planteo estratégico sobre el planteo ideológico. La
autoexclusión de Cuba por parte de Castro es una prueba de ello.

La consolidación de este eje es de vital importancia en la construcción de un gran espacio suramericano


de lo contrario perderemos definitivamente la posibilidad de ser y existir en forma libre y soberana en el mundo.
Ello lo afirma categóricamente el pensador brasileño Helio Jaguaribe en un reciente reportaje: “Si no logramos la
consolidación del Mercosur y si no logramos constituir un área de libre comercio en Suramérica mediante un
pacto apropiado entre nosotros y el Pacto Andino, estamos condenados a ser absorbidos por alguien en el 2005.
En el momento que se constituye ALCA perdemos soberanía, pasamos a ser dependientes de fuerzas externas a
la nuestra” 8. Finalmente no se cumplió esta advertencia de Jaguaribe pues en el cumbre de presidentes
americanos de Mar del Plata se rechazó la propuesta usamericana de integrarse en bloque a ALCA(tratado de
libre comercio) En este sentido es atingente pensar que así como USA pretende, en menor medida, entorpecer
el funcionamiento de la Unión Europea alargando la OTAN hacia el Este, en una incorporación permanente de
naciones que hagan finalmente imposible dicha Unión, de la misma manera pretende alargar el Mercado de
Libre Comercio hasta la Antártida, absorbiendo así a toda la América sudcentroamericana.

Conclusión

A la potencia mundial talasocrática- aquel imperio cuyo poder radica en el dominio de los mares- que
busca absorber nuestra región al ALCA – Tratado de libre comercio desde Alaska a Tierra del Fuego- enunciado
por G.Bush (padre) al parlamento de Estados Unidos en 1991 y enmarcado en el proyecto de one world- esta
Nueva Estrategia Suramericana(NES) propone la creación de un “puente con la Unión Europea ” y en particular
con las naciones que nos son afines tanto por lazos culturales – España, Portugal, Italia, Francia- cuanto por las
inmensas inversiones que realizaron en nuestra región. Inversiones que los atan firmemente a los destinos de
Suramérica, aunque más no sea en defensa de sus intereses empresariales.

La estrategia de la región no debe agotarse en este “puente con Europa” sino que debe proyectarse
hacia la Antártida para poder discutir con poder en el siglo XXI sobre ese continente internacionalizado por el
Tratado Antártico. Adjuntamos a la presente meditación nuestro trabajo sobre la Antártica Suramericana como
un complemento de la misma. (Ver nota 3)

Esta estrategia debe continuarse hacia las naciones del África atlántica – Camerún, Guinea Ecuatorial,
Angola y su proyección a Mozambique, con las que compartimos similares cosmovisiones. Ello permitiría hacer
del Atlántico Sur una especie de Mare Nostrum, como observara sagazmente el ilustre pensador portugués
Antonio Sardina (1887-1925), al modo como lo fue el Mediterráneo para los europeos meridionales en la
antigüedad.

Sobretodo se debe trabajar sobre el Atlántico, habida cuenta que como muy bien afirma el General
Heriberto Auel “en el siglo XXI el Pacífico será el océano político, así China, el antiguo Imperio del Centro que
tradicionalmente no ha salido de sus fronteras, navega hoy con una Fuerza de Tareas las costas americanas del
Pacífico” 9, de modo tal que la ocasión nos es propicia para fijar una estrategia sobre el Atlántico, que ha
perdido interés para la potencia talasocrática mundial. Aun con marcadas diferencias respecto de nuestra
propuesta, también el General brasileño Carlos de Meira Mattos, destacado especialista en temas geopolíticos
también propone una estrategia Atlántica.

8
Jaguaribe, Helio: Reportaje en revista “Línea”, Buenos Aires, octubre 2000
9
Auel, Heriberto: El océano político, Academia argentina de asuntos Internacionales, Buenos Aires, 2001, p.8
Plantear esta NES desde el movimiento obrero organizado argentino, que es el marco de mi pertenencia
política y desde donde lo hago, disidente con el orden neoliberal de aplicación en la hora actual y su modelo
político económico de exclusión de las grandes mayorías nacionales y populares en la participación de las
decisiones que afectan los destinos de nuestros pueblos, es un signo más del cambio epocal a que estamos
asistiendo.

Así como nuestros políticos han perdido toda credibilidad y prestigio debido a que las oligarquías
partidarias usufructúan del poder para beneficio propio. Los candidatos son siempre los mismos y no tan solo los
padres sino los hijos, nietos, sobrinos y parientes. De la misma manera nuestras cancillerías no están en
condiciones de fijar ninguna política exterior habida cuenta que a partir de la tesis del “no-conflicto” del canciller
de Alfonsín y de “la de las relaciones carnales con USA” del canciller de Menem, nuestro país quedó sometido
“a ser el de abajo” en las relaciones internacionales.
Ante estas dos gravísimas abdicaciones proponemos esta Nueva Estrategia Suramericana (NES).

Notas:
1) La CGT disidente, el Centro de Estudios Peruanos, sindicalistas del Frente Bolivariano de
Trabajadores de Venezuela y de la CGTB de Brasil reunidos en Buenos Aires en la sede del sindicato
de mecánicos los días 29 y 30 de marzo de 2001 a propósito del Primer Encuentro del Pensamiento
Estratégico de la Patria Grande sostuvieron y propusieron esta teoría que luego presentaron en el II
Foro Social Mundial de Porto Alegre como una alternativa concreta al modelo neoliberal en el plano
de la política internacional suramericana. Siendo conscientes que la gran cuestión es, como sostiene
el filósofo peruano Alberto Wagner de Reyna: “¿Puede el espíritu contrapesar el mercado? Sabemos,
al menos, que hay acciones y rentas morales que no juegan en la Bolsa. Es menester demostrar que
los pueblos son valores superiores a los “valores” cotizados en Bolsa. Los pueblos llegan a su
felicidad por la afirmación de sus propios valores” 10.

2) La población estimada de Suramérica a mediados de 2008 se distribuye aproximadamente así:

Brasil: 188 millones


Colombia: 42
Argentina: 39
Venezuela: 27,5
Perú 27
Chile: 16
Ecuador: 14
Bolivia: 10
Paraguay: 7
Uruguay: 3,5

Total 374 millones

3) En cuanto a la distorsión geográfica de los mapas mundiales en uso es dable señalar que el científico
alemán Arno Peters ha sido recientemente el primero en denunciar la falsedad del mapa mundi desarrollado por

10
Wagner de Reyna, Alberto: Crisis de la aldea global, Ed.del Copista, Córdoba(Arg.), 2000
el cartógrafo Mercator (Gerhard Kremer) en 1569 y que desde entonces ha sido de uso universal. Así puede
verse el paradigma eurocentrista de Mercator en el siguiente mapa en donde Suramérica con 17,8 mill.de km2,
aparece más pequeña que Europa con tan solo 9,7mill.de km2.

Europa

Sud-
amerika

Arno Peters – Cartografía - año 1998

4) La Antártida Suramericana: La Teoría del rombo de la primera parte de este trabajo se enriquece con la
Teoría del rectángulo y se completa con esta tercera meditación sobre la Antártida suramericana, que nace por
una aguda sugerencia del hidrógrafo y marino Cachaza Iramont quien en carta personal del 30-9-04 nos dice:
“Sugiero que el rombo en su lado sur-occidental no sea un límite sino una frontera flexible y permeable a los
intereses nacionales que nos permita ejecutar el sueño de ocupar efectivamente todos nuestros territorios que
abarcan también la Antártida y los marítimos”.
La Antártida es el continente situado en el interior del círculo polar antártico con un territorio cubierto de hielos
de aproximadamente 14 millones de kilómetros cuadrados. Está separada de los otros continentes por las
siguientes distancias: de Suramérica 1.000 km.; de África, 3.600 km.; de Australia, 2.250 km.

Para la descripción geográfica de la Antártida se utiliza, por convención, la teoría de los cuadrantes según la cual
se divide el continente en Oriental y Occidental, tomando como punto de referencia los meridianos de
Greenwich, el de los 90° este y el de los 90° oeste. La Antártida Oriental está compuesta por los cuadrantes
australiano y africano y la Occidental por los suramericano y pacífico.

Cada cuadrante lleva el nombre del océano o continente que enfrenta, así, de los 0° a los 90° oeste se conoce
como cuadrante suramericano11 , de los 90° a los 180° oeste se denomina Pacífico. Africano desde 0° a 90° este
y Australiano de 90° a 180° este.

El cuadrante suramericano se caracteriza por comprender la península Antártica y gran cantidad de islas, las
más conocidas por el gran público son las Orcadas, Georgias, Sandwich y Shetland del Sur. Están también las
islas Biscoe, la Belgrano, y la más grande del Continente: la Alejandro I. En el límite del nuestro cuadrante con
el del Pacífico se encuentra la isla Pedro I.

Mapa de los cuadrantes

Reclamaciones territoriales

Las pretensiones de posesión sobre las tierras antárticas datan del siglo XIX y principios del XX. Sólo en el
cuadrante suramericano existen grandes problemas por la superposición de pretensiones, en el resto la cuestión
está mucho más clara y definida. Así, el cuadrante africano está todo pretendido por Noruega pero en forma
longitudinal, el australiano por Australia y Nueva Zelanda, existe, como es natural por su carácter de ex potencia

11
Decimos suramericano y no sudamericano como comúnmente se denomina, porque este último término es un galicismo que nos dejó la
colonización cultural francesa. Nuestra lengua es el castellano y en ella debemos correctamente expresarnos y expresar la toponimia. Al
respecto conviene recordar que el eximio poeta Leopoldo Marechal decía: No olvides que todo nombre indica un destino.
colonialista, una superposición francesa. En tanto, que el cuadrante Pacífico, salvo un pequeño sector por Nueva
Zelanda, no está reclamado por nadie.

El que si tiene problemas de reclamaciones territoriales es el cuadrante suramericano en donde se superponen


las pretensiones de Chile sobre parte del sector pretendido por Argentina y las pretensiones de Gran Bretaña
que abarcan todo el sector argentino y casi toda la reclamación chilena.

El sector chileno va desde los 90° oeste, límite del cuadrante suramericano hasta los 53° oeste. Gran Bretaña va
de los 80° oeste hasta los 20° oeste, mientras que Argentina reclama el sector que va desde los 74° oeste hasta
los 25° oeste.

Mapa de reclamaciones territoriales

Es obvio, y manifiesto a todas luces, que Argentina está en mejores condiciones que Chile y Gran Bretaña para
hacer valores sus pretensiones antárticas. Su masa continental es la que está más cerca. Geológicamente existe
una continuidad del continente en la península antártica. Sus posesiones son más antiguas, ya que desde 1904,
con el establecimiento de un observatorio meteorológico y magnético en las islas Orcadas del Sur, ocupa en
forma permanente, pública y pacífica los territorios antárticos que reclama para sí. Pero el éxito de los reclamos
de reconocimiento territorial entre los Estados-nación soberanos que componen el derecho público internacional
no se logra sólo con buenas razones e intenciones, sino sobre todo a través del poder persuasivo que se pueda
acumular en la defensa del reclamo.

Tratado Antártico

Ya en junio de 1822 empezó a emplearse el adjetivo "panamericano", cuando se discute la posibilidad de


celebrar en Washington (EEUU) una conferencia de Estados Americanos. En 1823, en presidente Monroe da a
conocer al mundo su doctrina sintetizada en el dogma “América para los americanos” que desde entonces
siempre se entendió y aplicó políticamente como “América para los norteamericanos”.
El panamericanismo pretende la aglutinación de América y la unificación política y cultural del continente, con
arreglo a las normas e instituciones del pueblo norteamericano.
Con dicho fin, se han seguido los sistemas del "big stik" (política del garrote) y de la ayuda económica y técnica
(Alianza para el Progreso- de ellos), y se ha pasado del terreno puramente especulativo al terreno institucional,
mediante la creación y perfeccionamiento de la Organización de los Estados Americanos con la firma de la Carta
de Bogotá en abril de 1948.

En el marco de esta idea fuerza los Estados Unidos imponen el Tratado Antártico que se firma el 1 de diciembre
de 1959. De la misma manera que una década antes impuso el Tratado Interamericano de Asistencia
Recíproca(TIAR) o Tratado de Río de Janeiro(1947) y treinta años después, en 1978, alentó y creó la
Organización del Tratado de cooperación amazónica(OTCA). Y en nuestros días busca imponer por todos los
medios el Área de libre comercio de las Américas (ALCA).
Si con el TIAR no intervino en Malvinas cuando fuimos invadidos por una potencia europea como Inglaterra, lo
que buscó fue penetrar toda la inteligencia bélico-militar de América del Sur el día después de la Gran Guerra. Y
con la OEA colonizó todas nuestra cancillerías y nuestras políticas exteriores; con la creación de la OTCA busca
penetrar en el Amazonas declarándolo de “soberanía limitada por parte de Brasil”. Y termina con el ALCA en la
construcción de un gran supermercado de Alaska a Tierra del Fuego.

Luego de la firma del Tratado Antártico el status jurídico del territorio antártico quedó reducido en forma similar
al de los fondos de los mares o al del espacio extraterrestre; es decir, de uso común a toda la humanidad y no
se reconocen soberanías nacionales sobre él. El territorio queda reservado para usos pacíficos y, por ende,
desmilitarizado.

Dos son los grupos de países que firmaron el tratado: a) los reclamantes de sector: Argentina, Chile, Gran
Bretaña, Noruega, Australia, Nueva Zelanda y Francia y b) los no reclamantes: Estados Unidos, Unión Soviética,
Japón, Bélgica y Sudáfrica. Se sumaron como adherentes a partir del año 1961: Brasil, Polonia, Checoslovaquia,
Dinamarca, Holanda, Rumania, Alemania. En la actualidad se han sumando al Tratado 28 países.

Como una muestra y mueca más, de esta historia política contemporánea de la que los países suramericanos no
formamos parte y si lo hacemos es a título de convidados de piedra, paradojalmente el secretario ejecutivo del
Tratado es un holandés, Jan Huber y la 18a reunión consultiva del Tratado Antártico, se realizó muy cerca del
Ártico, en Estocolmo en 2005.

Nueva estrategia Antártica: Hacia una Antártida Suramericana

Es sabido que, lo que es de todos no es de nadie, o lo que es peor aún, aquello que se declara pertenecer a
todos, termina siendo de los más poderosos. Al eliminar, de facto, el Tratado Antártico la soberanía nacional de
los Estado-nación sobre el territorio antártico, lo que ha logrado es multiplicar los asentamientos y las bases de
los Estados poderosos sobre los sectores reclamados por los Estados débiles, en este caso Argentina y Chile. Si
esto continua manejándose en estos términos, y todo indica que así será, terminará la Antártida siendo
explotada por empresas multinacionales asentadas en el G8.

Como hasta ahora, incluso en últimas publicaciones12 se viene hablando de “Antártida Sudamericana” para
referirse al cuadrante suramericano de la Antártida y no a la proyección política de nuestro territorio sobre el

12
Fue el geógrafo chileno Luis Riso Patrón quien en un opúsculo de 1907 titulado La Antártida Sudamericana el primero que utilizó el
término. En esa línea se han publicado infinidad de títulos similares, el último del que tenemos noticias es el de Eugenio Genest Antártida
Sudamericana, Buenos Aires, 2001.
continente blanco, nosotros proponemos una estrategia suramericana sobre la Antártida para así
poder constituir políticamente una Antártida suramericana.

Existen razones geológicas, políticas, históricas y culturales a favor y en contra de los distintos reclamos, que
luego de casi un siglo de disputas estériles, los suramericanos sobre los territorios antárticos no logramos casi
nada, y menos aún, el reconocimiento de los otros, que es el principio de existencia en el orden internacional.
Así, los Estados existen porque son reconocidos por los otros Estados como tales, de ahí que el reconocimiento
sea en algunos casos expeditivo como el apurón de Gran Bretaña en reconocer nuestros estados suramericanos
en detrimento de España o lento como el Vaticano en reconocer al Estado de Israel, sabiendo que en ese acto
perdía Jerusalén.

Por lo tanto nuestra propuesta consiste en afirmar la soberanía de Suramérica como un todo sobre el sector de
la Antártida. Y esto se logra en nuestra opinión, de forma clara y distinta, por la proyección de los puntos
extremos- geográficos, externos y evidentes- del continente suramericano y las islas que le pertenecen.

Así, más allá de algunos grados más o grados menos que pierdan o ganen nuestros respectivos países, desde
las islas Sandwich del Sur(Argentina) a los 25° oeste, pasando por Joao Pessoa, en Brasil a los 45° oeste, y
Punta Pariñas en Perú a los 81,5° oeste, hasta la Isla de Pascua(Chile) a los 110° oeste pasando en línea por la
isla Pedro I, este gran sector que coincide prácticamente con el cuadrante suramericano, debe ser reclamado y
defendido a través de una política continental conjunta.

Mapa de la Antártida Suramericana

Nuestros diez estados suramericanos se implicarían así en una política antártica común que recupere para el
subcontinente el manejo soberano de su sector en la Antártida, porque sus territorios no son res nullius (de
nadie) sino que deben estar bajo la soberanía de nuestros países. Y allí si, y solo allí, podrán ser considerados
con provecho para nuestros respectivos pueblos como territorios res communis (de uso común).

En este manejo común de la Antártida suramericana mucho tendrán que ver y trabajar las respectivas
direcciones nacionales del Antártico y la Reunión de administradores de programas antárticos latinoamericanos
(RAPAL) que desde 1990 se reúne todos los años y congrega a Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Ecuador y
Argentina.

Y trabajar a dos puntas: a) en la realización de expediciones y establecimiento de bases comunes en la


Antártida suramericana y b) en la educación del sentimiento de pertenencia común a la Patria Grande.
Sabemos de la resistencia y renuencia chilena a cualquier proyecto de integración suramericana, por eso el
esfuerzo argentino como nación más privilegiada debe ser doble. Afirmarnos en lo que somos, para ayudar a los
chilenos a liberarse de esa rémora atávica de la geofagia como alimento. Ir más allá de la teoría de los límites
estatales, por otra parte siempre móviles para la intelligensia chilena, supone mostrar los beneficios que otorgan
una única y común Antártida suramericana. Porque como dijera ese gran pensador que fue Joaquín Edwards
Bello en su bellísimo libro Nacionalismo Continental (1926) “la primera razón de nuestra debilidad (la
suramericana) es la manía de aislamiento, defecto fatal, iniciador de la pequeñez general”.

Y también hay que decirlo aunque resulte impolítico, la construcción de una Antártida suramericana tiene al
enemigo histórico del subcontinente iberoamericano, Gran Bretaña, ocupando de facto casi todo el sector y las
islas aledañas como las Malvinas. En este sentido hay que recordar la enseñanza de ese patriota criollo que
fuera Indalecio Gómez, quien siempre se negó a que Inglaterra fuera árbitro en nuestras disputas limítrofes
dado que ella es usurpadora de parte de nuestra soberanía nacional y mal puede ser juez y parte al mismo
tiempo.

Reiteramos entonces, la construcción de una Antártida suramericana supone una acción conjunta de los pueblos
de la América del Sur, apoyada en un sentimiento común de pertenencia de esa porción de patria irredenta,
para lo cual necesita realizar una economía de fuerzas para ser aplicadas en el momento justo a fin de disuadir
a aquellos que por astucia y por la fuerza pretenden usurpárnosla.

(*) Filósofo- vicepresidente del CEES (Centro de Estudios Estratégicos Suramericanos) de la CGT- Argentina
Dirección postal: Casilla 3198 (1000) Buenos Aires