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DEMOCRACIA.

¿GOBIERNO DEL PUEBLO O GOBIERNO DE LOS POLÍTICOS?

JOSÉ NUN.
REPORTE DE LECTURA.

I. Introducción. Capitulo II: Los parecidos de familia. Capitulo III: Atenas y esparta.
Capitulo IV: Shumpeter y los políticos. Capitulo V: Los pluralistas.

¿Qué es la democracia?, ¿Quiénes participan en ella?, son interrogantes que en


la actualidad casi cualquier persona pudiera contestar sin sumergirse en una ola
de debate acalorado, ya que dicha palabra se ha vuelto del dominio público y
parte de nuestro léxico cotidiano, situación completamente diferente a la que se
vivía a medidos del siglo XIX cuando la democracia era fuertemente discutida.
Sin embargo, tal como lo fue en el pasado la preocupación por la deformación
de la noción de la libertad por el republicano Abraham Lincoln, lo es para el autor
del presente texto a analizar, la idea de la democracia, sobre todo en América
Latina, donde su discusión ha sido más exigua y feble que en el resto del
mundo. En esta falta de claridad y precisión de la construcción del concepto
democracia que él señala, es que se ha caído en una inclusión generalizada de
la misma, donde al presente la mayoría de los países son clasificados y
proclamados como democráticos, pese muchas veces a carecer de un proceso
de evolución social de la misma y aparecer (de acuerdo a ciertos rasgos) de
manera casi abrupta. Por lo cual se ha optado mejor que discernir y definir una
noción, recurrir a sus calificativos.
En esta misma preocupación que comparto con el autor, es que recurre al
método de parecido de familia para la construcción de conceptos, aseverando
que la democracia posee una estructura de este tipo. Que al contrario de lo que
pudiera creerse, tal método no recae en relacionar elementos de acuerdo a las
propiedades que tienen en común, si no en categorizarlos primero y después
estos mismos adquieren dichas propiedades a raíz de tal clasificación, todo esto
debido a que la realidad es más compleja. Por lo cual trae a colación el concepto

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de “juegos” que ayuda a comprender al método de parecido de familia aplicado a
la democracia. 1
De tal forma que se dará preeminencia a las criterios de inclusión a considerar
para tal operación señalada por el autor.
Bajo esta perspectiva de la democracia, es motivo por el cual se atienden dos
manifestaciones históricas de la misma, las cuales han sido frecuentemente
referidas al hablar del tema, manifestaciones que bien podríamos considerar
como dos familias distintas, con características propias que mutan al presente.
Donde el rasgo común es el de la participación ciudadana pero expresada de
manera disímil. Tales manifestaciones son:
1) Atenas- Gobierno del pueblo.
2) Esparta- Gobierno de los políticos.
La primera relacionada a la primacía de la voluntad general entendida como
democracia, acontecida en Atenas, donde los mismos ciudadanos fungían como
la asamblea para resolver y atender asuntos públicos, imperando el principio de
igualdad; y la segunda que consideraba a la participación popular como soporte
del gobierno de los políticos, donde el poder se concentraba en una elite
traducida en un consejo de los ciudadanos, quienes era electos (por aplausos y
rechiflas), desarrollada en Esparta, bajo el principio de representatividad.
Considero que uno de los puntos nodales es precisamente el de distinguir estas
dos familias, divididas y diferenciadas en un primer momento de acuerdo a la
participación ciudadana, pero como se menciono anteriormente, después estas
confluyen y conservan varios puntos de intersección debido a la complejidad de
las sociedades actúales, formando posteriormente una sola familia: la de las
democracias occidentales. Donde más allá de la dicotomía o la formula dual de
democracia directa vs. democracia representativa, ambas se dibujan en la
realidad.

1
José Nun, Pág. 15, texto citado. Refiriéndose a la democracia...hoy en día usamos esta palabra cuando
hablamos de regimenes políticos particulares no tanto a causa de las propiedades comunes que poseen si
no que, en verdad, acaban poseyendo estas propiedades comunes de resultas de la operación que los
clasifica como democracia.

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Imaginemos tal convergencia y construcción de esta gran familia a la que
actualmente se señala y se compara tanto, resultando casi como un patrón para
LAS

las
Familia A=demás democracias.
Gobierno Del pueblo (Atenas). Familia B= Gobierno de los políticos (Esparta).

A B

Propiedades: Propiedades:

1) Voluntad gral.
Constituida en una
A B 1) Participación popular en
la elección del Consejo
asamblea. ciudadano.
2) Principio de 2) Principio de
igualdad. representatividad.

C
Familia C= Democracia occidental

Partiendo de estos antecedentes y retomándolos en estudios posteriores, son


precisamente estas perspectivas que los estudios de Joseph Shumpeter fueron
punta de lanza en las transiciones democráticas experimentadas en los

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ochentas por América Latina. El primer acercamiento que se hace a los estudios
de Shcumpeter sobre la democracia y que es precisamente el motivo de su
propia justificación, es concebirla como un método político y no como un fin en si
misma, por consiguiente como todo proceso sigue unas serie de condicionantes
para asegurar su éxito. Según la visión shumpeteriana la democracia no es
como se cree, donde el electorado es quien decide las controversias políticas y
posteriormente elige un representante quien será el que las resuelva, si no que
la realidad es otra, por el contrario este proceso se da en forma inversa, primero
los electores eligen un representante y después es este quien decide las
controversias y las resuelve. En esta dinámica hace una comparación con la
economía de mercado, donde aporta un fuerte valor a la influencia de la
propaganda sobre los ciudadanos entendidos como consumidores.2
El elemento democrático que conforma esta visión es el de la competencia
electoral, donde el ciudadano se limita a aceptar o rechazar a los candidatos
para gobernarle apegándose más al gobierno de los políticos, del tipo de
Esparta donde eran elegidos por medio del “aplausometro”. Como se menciona
anteriormente el concepto de democracia de Shumpeter es una definición
condicional, que se aplica solamente de acuerdo a determinadas condiciones,
donde las sociedades capitalistas modernas son la principal condición. Así
mismo también enuncia la necesidad de existir una calidad del material humano,
la exclusión de algunos temas de la esfera política y contar con los servicios de
una burocracia bien capacitada, de nueva a cuenta se hacen evidentes recursos
subjetivos. Resumiendo así, las necesidades imperiosas para el éxito de una
democracia procedimentalista donde se deban presentar tanto recursos
materiales, intelectuales y morales.

Los aportes de Shumpeter a la democracia han sido muy valiosos así como
retomados infinidad de veces, por ejemplo los pluralistas retoman gran parte de
estos, (incluyendo su enfoque procedimentalista) pero introduciendo
2
J. Nun, Pág. 25.Refiriéndose a la visión instrumentalista de Shumpeter.. Los partidos actúan como
empresas que les ofrecen sus productos a los ciudadanos que se comportan como si fueran consumidores
que, en este caso, no disponen de dinero si no de votos…..pero no se trata de un mercado de compendia
perfecta, si no, oligopólica….debido a la manipulación del público.

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condicionantes diferentes, con el objetivo substancial de alejarse de la visión de
“gobierno de los políticos” e integrar elementos básicos de participación
ciudadana. Y es precisamente en relación a estas contribuciones de los
pluralistas en que se basan para hacer una aguda critica a los trabajos de
Shumpeter, donde evidencian la omisión que hace éste en no considerar la
participación ciudadana fuera de las elecciones periódicas, consecuentemente
haciendo a un lado el poder de las organizaciones empresariales, sindicatos,
grupos de presión, ente otros, por lo cual los pluralistas enunciaban que el poder
se encontraba disperso en la sociedad. Uno de los pluralistas más
representativos y que aporto en esta visión de la “democracia procedimentalista”
una serie de condiciones, fue Robert Dahl. Quien a parte de las mencionadas
por Shumpeter, hace énfasis en las relacionadas con la existencia de una
cultura política, así como la igualdad de los derechos políticos (no tanto de la
igualdad social), pero evidentemente es la denuncia de sus observaciones en los
países capitalistas, del poder ilimitado que van adquiriendo cada vez más las
organizaciones económicas creando así asimetrías en el poder; que resulta la
mayor aportación de los pluralistas así como el principio de igualdad (que evoca
a la sociedad ateniense).

Finalmente resulta innegable la importancia de los estudios tanto de Shumpeter


como de los pluralistas, solo que la falla sigue siendo la misma, el simplificar
(aunque en sus explicaciones no lo parezca) a la democracia a un mero
procedimiento político, dotándolo (para salvarlo de esa simplicidad) de una serie
de condiciones, mismas que pese al éxito de esta concepción, fueron ignoradas
sobre todo por los países de América Latina, se partió de que la democracia era
un medio, un procedimiento, pero no se siguieron las medidas para que rindiera
los frutos esperados.
Lo que resulta evidente es la delgada línea que separaba al gobierno del pueblo
del gobierno de los políticos, que se fusionaron en las democracias occidentales,
donde están presentes las propiedades de ambos gobiernos. Pese a las puras
intenciones de la participación directa de los ciudadanos, esta resultaría en las

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sociedades actuales casi imposible, por la complejidad de la que se ha venido
hablando, por con siguiente el principio de la representatividad tendría que ser
necesario, pero si esto es así, entonces ¿Qué pasa en las democracias
actuales?, sucede que en primer lugar son muy reducidos los países que se
puedan jactar de haberla consolidado, y en segundo e íntimamente
correspondiente al primero, es que a pesar de cada vez son mas los que
incluyen elecciones periódicas, reconocimiento de las libertades individuales y
derechos políticos, pese a esto, la participación ciudadana, fuera de los canales
de las elecciones (aunque también esta a decaído, ver índices de
abstencionismo) no es suficiente para ser el eje de la democracia, el actor
principal que reclama sus demandas y problemas públicos eligiendo
representantes para que los traduzcan en políticas publicas con autentica base
social; que exige y ejerce sus derechos individuales y políticos al Estado; que
participa en la construcción de nuevas instituciones políticas y sociales
correspondientes a los fines democráticos, pero también demandado se
derrumben las viejas instituciones que todavía operan; la participación
ciudadana que verdaderamente contrarreste la titánica fuerza de las cúpulas de
poder y sea entonces el motor que exija la eficiencia y eficacia del Estado.