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El populismo. Construcción de imágenes y símbolos. Aproximación al gobierno de Hugo Chávez

El populismo. Construcción de imágenes y símbolos. Aproximación al gobierno de Hugo Chávez

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La presente investigación propone como objetivo general identificar el proceso a través del cual el fenómeno populista, por medio del discurso, difundiría imágenes y símbolos para coadyuvar en la creación de nuevas identidades sociales y políticas. Este objetivo a su vez se desglosa en cuatro objetivos específicos: primero, enumerar los principales rasgos que caracterizan al populismo (lógica populista) como fenómeno social, económico y político; segundo, comprobar la presencia de los rasgos principales del fenómeno populista en el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, desde 1999 hasta 2006; tercero, identificar cómo el Presidente Chávez, siguiendo una lógica populista, difunde imágenes, referentes y símbolos, a través de su discurso político y la implementación de las Misiones Bolivarianas; cuarto identificar las imágenes, referentes y símbolos a partir del análisis del discurso del Presidente Chávez y de los contenidos propuestos por las Misiones Bolivarianas (Misión Ribas, Misión Sucre, Misión Vuelvan Caras). El análisis de distintas fuentes secundarias permitió la identificación de cinco imágenes difundidas a través del discurso del Presidente Chávez y de dos imágenes difundidas por las Misiones Bolivarianas. Se sostiene que las mismas permitirían la consolidación de un imaginario colectivo tendiente a la creación de nuevas identidades políticas en distintos sectores de la sociedad venezolana.
La presente investigación propone como objetivo general identificar el proceso a través del cual el fenómeno populista, por medio del discurso, difundiría imágenes y símbolos para coadyuvar en la creación de nuevas identidades sociales y políticas. Este objetivo a su vez se desglosa en cuatro objetivos específicos: primero, enumerar los principales rasgos que caracterizan al populismo (lógica populista) como fenómeno social, económico y político; segundo, comprobar la presencia de los rasgos principales del fenómeno populista en el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, desde 1999 hasta 2006; tercero, identificar cómo el Presidente Chávez, siguiendo una lógica populista, difunde imágenes, referentes y símbolos, a través de su discurso político y la implementación de las Misiones Bolivarianas; cuarto identificar las imágenes, referentes y símbolos a partir del análisis del discurso del Presidente Chávez y de los contenidos propuestos por las Misiones Bolivarianas (Misión Ribas, Misión Sucre, Misión Vuelvan Caras). El análisis de distintas fuentes secundarias permitió la identificación de cinco imágenes difundidas a través del discurso del Presidente Chávez y de dos imágenes difundidas por las Misiones Bolivarianas. Se sostiene que las mismas permitirían la consolidación de un imaginario colectivo tendiente a la creación de nuevas identidades políticas en distintos sectores de la sociedad venezolana.

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Las misiones bolivarianas forman parte de los programas sociales del gobierno del

Presidente Chávez y buscan solventar el acceso a diversos derechos sociales. Para López

Maya éstas han sido concebidas como “políticas de emergencia y/o temporales para atacar

ciertas necesidades urgentes de los sectores populares (…) son quizás las que han alcanzado

una mayor fama fuera del país” (2006: p. 355). Esta perspectiva también es compartida por

autores como Romero Jiménez (2006) y Lacruz (2006), incluso para el primero, Chávez habría

logrado construir un discurso cercano a la población venezolana, sobre todo para aquellos

considerados excluidos de la democracia “puntofijista” (Romero Jiménez, 2006).

Por esta razón, las misiones bolivarianas se han convertido en la propuesta principal en

materia de política social del gobierno del Presidente Chávez. Responderían a un elemento

coyuntural de la vida política del país, específicamente al paro general de 2002 y el

referéndum revocatorio de 2004, así como a la necesidad de consolidar las simpatías y el

apoyo hacia el Presidente en medio de esa coyuntura.

En el contexto de las tensiones que se presentaron durante los años 2003 y 2004, el
gobierno necesitaba reconfigurar la política social y los programas sociales con
miras a obtener resultados visibles de la gestión, a fortalecer la imagen del
Presidente, a producir el arraigo de la política en los sectores populares y a
movilizar grupos comunitarios como portadores y defensores de la promesa del
PRB, con el fin de ganar el referendo revocatorio y recuperar la gobernabilidad del
país. En este sentido, las misiones constituyeron una estrategia con una triple
función: conformaron un paraguas para condensar los objetivos estratégicos y los
esfuerzos de la política en una agenda única de acción; se convirtieron en un
mecanismo extra-institucional y expedito para poner a operar la política social

251

conforme se moviera el escenario político, y resultaron una herramienta para tener
control sobre la dirección de la política, desde varios ángulos a la vez (D’Elia,
coord., 2006: p. 206).

El Ministerio de Comunicación e Información (MINCI) considera que la génesis de las

misiones pueden rastrearse en los ataques de los sectores de la oposición hacia el gobierno

bolivariano, los cuales fueron aprovechados “por el Presidente Chávez y el puebloorganizado

para profundizar los cambios” (MINCI, 2006: p. 14). Estas políticas sociales se orientarían a

“saldar la enorme deuda social que arrastra la nación, luego de décadas de despilfarro y

exclusión social, y a construir el nuevo Estado social revolucionario” (ídem.). El MINCI

considera que la implementación de este tipo de programas sociales fue posible en su

momento gracias al “compromiso inmediato de las mayorías excluidas de asumir el

protagonismo en la transformación de sus vidas y de la sociedad venezolana en su conjunto”

(ídem.).

Se trata de un modelo revolucionario de políticas públicas, que conjuga la
agilización de los procesos estatales con la participación directa del pueblo en su
gestión (…) Las misiones representan el mayor esfuerzo público que haya
conocido la nación para enfrentar corresponsablemente las necesidades del pueblo
venezolano, como medio para garantizar su plena incorporación al desarrollo local
y nacional (…) Promueve la consolidación de una democracia participativa
genuinamente original, construida codo a codo por el gobierno revolucionario y el
pueblo en revolución (MINCI, 2006: pp. 14-15).

En este sentido, en relación con el impacto de estos programas sociales del gobierno, en

diciembre de 2003, haciendo referencia a las misiones educativas, específicamente de la

Misión Robinson y de la graduación de un millón de alfabetizados, el Presidente Chávez

afirmaría desde una retórica con referencias bélicas, la batalla librada en las misiones para

coadyuvar en la superación de la pobreza. Además, apelaría a una especie de republicanismo

al señalar que el esfuerzo del gobierno y de la población tienen como fin último el

mejoramiento de la patria.

Todas estas misiones deben convertir a cada aula de clase en una unidad de
producción, en una cooperativa, en una unidad de trabajo social, en un pelotón,
pues, si habláramos militarmente; en cada aula de clases ese es un pelotón para la
batalla social, un pelotón que se está adiestrandoen la teoría y en la realidad para
la gran batallade sacar a Venezuela para siempre del mapa de la pobreza, del
mapa del hambre, del mapa de la desigualdad, es una tarea suprema.Yo invito a
que nos armemos del más grande de los espíritus de patriota para que asumamos
cada día con mayor vigor esta batalla; en esta batalla, compatriotas, se nos irá la

252

vida, pero bien invertida estará la vida por la vida de la patria, por la vida de los de
demás(Chávez, 2005e: p. 657).

Ahora bien, en su mensaje anual a la Asamblea Nacional el 15 de enero de 2004, el

Presidente Chávez recalcaría el carácter único de los programas sociales impulsados por su

gobierno al afirmar que “las misiones le abren las puertas a la participación popular” (Chávez,

2005f: p. 58). Siguiendo este razonamiento, el Primer Mandatario dará un discurso el 28 de

agosto de 2004 con motivo del desfile de las Misiones Bolivarianas en El Paseo Los Próceres

en donde señalará el trabajo realizado para impulsar la inclusión de los sectores marginados de

la vida nacional y así propiciar la construcción delEstado social de derecho y de justicia.

Necesitamos institucionalizar no sólo el Día de las Misiones, sino institucionalizar
las misiones, porque las misiones son componentes fundamentales del nuevo
Estado social de derecho y de justicia, los que estabanexcluidos ahora están
incluidos: estudiando, capacitándose, organizándose, trabajando con una nueva
cultura, con una nueva conciencia, porque las misiones están generando una nueva
realidad, incluso en el orden cultural, incluso en el orden psicológico, en el orden
ideológico y en el orden filosófico, además de la realidad concreta y práctica que
están generando en lo social, en lo económico y en lo educativo (Chávez, 2005f: p.
507).

A pesar de su origen coyuntural, autores como Lacruz sostienen que las misiones

responden a lo que son las intenciones políticas y de cambio social a las cuales aspira el actual

gobierno: “reivindicar a las poblaciones excluidas y remodelar un nuevo tipo de sociedad con

nuevas formas de participar en el poder” (2006: p. 172). Este autor sostiene que el valor

simbólico asumido por estos programas de acción y ayuda social del gobierno bolivariano se

debe a lo siguiente: “su naturaleza diversa, su extensión nacional, su carácter simbólico en

momentos políticos determinantes y, enalgunos casos, las particularidades de su ejecución”

(2006: p. 171).

En esta misma línea LópezMaya -tomando como referencia a Febres-señala el anclaje

que tienen las misiones en el imaginario popular ya que se les ve como la posibilidad o el

instrumento para alcanzar la “inclusión social”. Se enfatiza así la dimensión simbólica que han

tenido las misiones, la cual se deriva del discurso y de las imágenes con que estos

instrumentos se han acompañado (2006: p. 358). Una de las referencias discursivas más

importantes que se ha articulado sería aquella utilizada por la dirigencia del gobierno chavista

253

que considera a las misiones como una herramienta fundamental para cancelar la deuda social

con la población venezolana adquirida por los gobiernos anteriores (D’Elia, coord. 2007).

El Plan de Identidad (…) se ha promocionado bajo el lema “soy venezolano, soy
venezolana” promoviendo directamente el desarrollo del sentimiento de
pertenencia a la nación como acceso a la ciudadanía; la Misión Robinson “Yo si
puedo”, reforzando el sentimiento de autoestima; la Misión Sucre denomina a sus
estudiantes “vencedores”, más recientemente, y por iniciativa propia, los
indigentes que comienzan a organizarse para acceder mediante una misión a su
derecho al empleo, se denominannómadas, y los de Misión Vuelvan Caras,
destinada a superar la altísima tasa de desempleo, “lanceros”. El cambio de
nombre es también un cambio de imagen. Esto, por supuesto, se ve potenciado por
el discurso del Presidente, permanentemente cargado de símbolos y antecedentes
históricos para dar realce y proyección a toda acción política u oficial incluidas
éstas de las misiones (López Maya, 2006: pp. 358-359).

Las misiones también se convertirían en espacios para la construcción de nuevos

referentes identitarios a través de la mitificación del pasado. Es decir, serían espacios para la

transmisión de imágenes y símbolos que coadyuven a la representación de una especie de

pasado glorioso, lo cual a su vez podría promover la consolidación de nuevas identidades

sociales y políticas. En este sentido, en revisión de las publicaciones del MINCI relacionadas

con estos programas vinculados a la política pública del actual gobierno, se señalan los ideales

bolivarianos como parte esencial de la naturaleza de las misiones (MINCI, 2006). Por medio

de la exaltación de una especie de pasado glorioso, se apela a la creación de un paralelismo

entre las luchas independentistas decimonónicas y los procesos de transformación políticas

puestos en marcha desde la llegada del Presidente Chávez al poder en diciembre de 1998.

El proceso de refundación de la Repúblicapersigue la conquista definitiva de la
independencia nacional, por medio de la revolución social, la revolución
institucional y la revolución del conocimiento. Estos ideales son los mismos que
inspiraron a nuestros libertadores en sus luchas contra el imperialismo español.
Las misiones recogen el espíritu de las ideas de Simón Bolívar, el principal
precursor de las luchas actuales del pueblo venezolano (…) Las Misiones,como
medios idóneos para luchar contra la pobreza, son una herramienta fundamental
para lograr la independencia por la que lucharon nuestros libertadores, y que fue
sucesivamente traicionada por las oligarquías(MINCI, 2006: pp. 15-17).

Siguiendo la lógica del fenómeno populista, expuesta en páginas anteriores de esta

investigación, desde los espacios de las misiones bolivarianas se apela a la creación de una

imagen que vincule al “pueblo” con los sectores desatendidos por el establishment social y

político. En este sentido, se articularía un discurso que afirma la importancia de las misiones

254

como mecanismos para dotar de conocimiento y facultades a los sectores que conforman este

“pueblo” y así poder transformar la realidad para su beneficio. Así por ejemplo, esto iría en

estrecha relación con la característica del populismo de “devolverle el poder al pueblo”, la cual

es señalada por Canovan en sus distintos trabajos (1981, 2005).

500 años de desigualdad y explotación y un siglo de capitalismo salvaje y
dependiente han dejado un terrible saldo de desigualdad y exclusión. El único
medio para enfrentar esta situación es mediante la redistribución efectiva del
poder: el poder del conocimiento, de la salud, de la organización, el poder para
cambiar la dramática realidad que enfrentan diariamente la mayor parte de los
venezolanos. Las misiones apuntanprecisamente a darle poder a estas mayorías
empobrecidas, para queellos mismos transformencon su propio esfuerzo la
realidad política, social, cultural y económica que ha posibilitado la explotación de
los pocos sobre los muchos (MINCI, 2006: pp. 16-17).

En concordancia con lo expuesto anteriormente, también puede rastrearse el intento por

construir una imagen que refuerce la idea de un “pueblo” organizado, que haasumido nuevas

capacidades y destrezas negadas por el orden social y político de la democracia “puntofijista”.

En este sentido, el “slogan” promovido por el gobierno bolivariano para consolidar esta idea

es la puesta en marcha de la “democracia participativa y protagónica”.

La superación del modelo de dominación imperante requiere la transformación del
modelo de democracia representativa que lo ha posibilitado, y la consolidación de
las instituciones de democracia representativa, para garantizar la participación
directa de las comunidades en la vida pública y en el desarrollo local y nacional.
Así como la constitución provee de nuevas instituciones para el ejercicio de la
política, su desarrollo y consolidación requiere de nuevas modalidades de hacer
política, como medio para superar las limitaciones del Estado liberal. Por ello, las
misiones impulsan la profundización de todas las formas de participación y
protagonismo del pueblo(MINCI,2006: pp. 17-18).

El éxito de las dinámicas de participación depende de la organización colectiva de
los nuevos sujetos del desarrollo. Por ello, las misiones buscan promover la
organización social, política y económica de las comunidades, para construir el
poder popular y garantizar la efectividad de su participación crítica en las
propuestas que adelanta el gobierno bolivariano. A su vez, se articulan con las
diversas formas de organización local existentes (…) coadyuvando a fortalecer las
redes organizativas populares (MINCI, 2007: p. 19).

En conclusión, puede decirse que las misiones bolivarianas, sumadas al discurso del

Presidente Chávez, serían portadores de “una carga de representación social, de significados

sociales y antropológicos, que colocan al excluido en el epicentro de la acción estatal, ya no

255

solo discursivamente sino en la práctica institucional del proyecto bolivariano, esbozado desde

1999” (Romero Jiménez, 2006: p. 208).

4.2.3.1Misión Ribas: el “nuevo ciudadano”

El 16 de octubre de 2003, mediante el decreto 2.656, se creó la Comisión Presidencial

que llevó a más de 770 mil venezolanos adultos la esperanza de culminar su bachillerato para,

luego, incorporarse a la Educación Superior (MINCI, 2007). Según el portal web oficial de la

Misión Ribas, ésta se definió como un programa social implementado por el Gobierno

Nacional cuyo objetivo es reinsertar dentro de un sistema educativo y productivo a todas

aquellas personas que no culminaron sus estudios de la tercera etapa de educación media y

diversificada, para que obtengan su título de bachiller integral avalado por el Ministerio de

Educación y Deportes (Misión Ribas, 2008).

Siguiendo lógica populista de división dicotómica de la realidad social y de los tiempos

históricos (Laclau, 2005a), en una publicación divulgativa sobre las misiones bolivarianas se

afirma que con la puesta en marcha de la Misión Ribas se “comienzan a andar el camino hacia

la profesionalización, haciendo realidad el sueño de llegar a la universidad. El derecho a una

educación de calidad y sin exclusión comienza a renacer de las cenizas dejadas por la IV

República” (MINCI, 2007: p. 21).

Las áreas de conocimiento estarían pensadas como un todo con el componente de

formación de la ciudadanía que les permite a los beneficiarios de la Misión, catalogados como

vencedores y vencedoras, tener conciencia y conocimiento de los procesos sociales, políticos,

culturales, económicos y ambientales en los cuales tienen participación tanto individual como

colectiva en los ámbitos local, regional y nacional con visión latinoamericana y mundial. Éstos

se concretan a través del componente comunitario y sociolaboral y la orientación laboral y de

empleo adecuada y efectiva en y para una formación integral que se hace realidad con trabajo

liberado (Misión Ribas, 2008). Así pues, el Plan de Estudios de la Misión se concebiría como

“columna vertebral, el Componente Comunitario y Socio-Laboral, que responde, en toda su

magnitud, a los pilares básicos de la pedagogía contemporánea: Aprender a Conocer,

Aprender a Hacer, Aprender a Convivir, Aprender a Ser” (MINCI, 2007: p. 21).

256

La propia Misión afirma utilizar una metodología novedosa para complementar los

planes de estudios tradicionales -matemáticas, lenguaje, historia, ciencias, etc.-con una

propuesta de formación que pudiese coadyuvar a la construcción de lo que han definido como

un “nuevo ciudadano”.

Tiene como propósito la formación de vencedores(as) y facilitadores(as) en los
componentes y aspectos que siembran, construyen y ejercitan ciudadanía en el
proceso de Refundación de la República. Ser ciudadano y ciudadana va más allá
de la participación y protagonismo en los asuntos políticos y apunta, además, a la
formación de un ser humano integral que se involucra y compromete con los seres
humanos con los cuales convive en familia, en comunidad, región y nación, con
visión latinoamericana y mundial en los procesos políticos, sociales, económicos,
culturales y ambientales que impliquen calidad de vida para hoy y para las futuras
generaciones, bajo los principios de solidaridad y cooperación en la construcción
de unasociedad de convivencia. Es así como este programa abre espacios de
reflexión, discusión y de formación en los cuales los conocimientos cobran sentido
en el contexto, contenidos que les sirva a vencedores y vencedoras en la
transformación de su realidad (Misión Ribas, 2008).

Los contenidos que la Misión propone tendrían como finalidad un abordaje de todas las

dimensiones -política, social, económica, cultural y ambiental-, con el propósito de promover

procesos de reflexión integral de lo que significa vivir en sociedad. En este sentido, se ha

articulado un Programa de Formaciónde la Ciudadanía que aborda esta visión al trabajar

cinco Temas Macro:

1.

Identidad y Soberanía.

2.

Ciudadanía y Participación.

3.

Derechos Humanos.

4.

Nuevo Estado.

5.

Educación Ambiental.

Estos Temas Macro serían desarrollados de manera articulada permitiendo y

fortaleciendo el abordaje simultáneo de las dimensiones política, social, económica, cultural y

ambiental a través de temas constitutivos de todo el programa a saber: Filosofía Humanista.

Ideario bolivariano (principios de cooperación, solidaridad, convivencia, bien común, unidad,

autodeterminación e integración). Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Líneas Generales del Plan de Desarrollo 2001-2007. Desarrollo Endógeno soberano y

257

sustentable. Los temas constitutivos no se abordan de manera aislada sino que se abordan de

manera integral como enfoque y tema permanente y simultáneo en los temas macros (Misión

Ribas, 2008).

Ahora bien, pareciera que las imágenes vinculadas a la formación de ese “nuevo

ciudadano” que buscaría transmitirse desde los espacios de la Misión Ribas podrían tener un

anclaje significativo en los beneficiarios de la misma. Por ejemplo, en acto realizado el 12 de

julio de 2006 a propósito de la graduación de 250 mil bachilleres en la IV Promoción de la

Misión, la “vencedora” Junilde Medina señalaría que el “gobierno revolucionario le ha dado

mayor auge a la educación (…) los excluidos tienen el derecho del protagonismo y

participación por primera vez en la historia de la nación. Es así como el pueblo de Venezuela:

indígenas, afrodescendientes, campesinos, pueblo humilde en general, son tomados en cuenta

desde la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en todas las misiones

sociales. Avanzamos a paso de Vencedores en el camino de la emancipación”134

.

4.2.3.2Misión Sucre: el “pueblo participativo y protagónico”

La Misión Sucre está orientada a facilitar el acceso a la educación superior de “aquellos

sectores de población que no han tenido o no tienen oportunidades de acceso, debido a las

inequidades todavía existentes en el sistema educativo formal” (MINCI, 2006: p. 25). Por esta

razón, se afirma que el programa educativo de la Misión resume la imperiosa necesidad de

incorporar a todos aquellos hombres y mujeres que, durante años, fueron ignorados por el

sistema nacional de educación superior, mientras que, solamente, eran tomados en cuenta los

estudiantes que provenían de altas elites políticas, económicas y sociales (MINCI, 2007).

Su creación fue anunciada públicamente por el Presidente Chávez el 29 de julio de 2003

en la inauguración de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) (Chávez, 2005e). Aquí

se plantearía la necesidad de articular los programas de la Misión con aquellos de la UBV,

promoviendo la municipalización de la educación superior, garantizando su pertinencia social

y la integración de los estudiantes en sus propias comunidades (MINCI; 2006).

134

En: http://www.misionribas.gov.ve/index.php?option=com_content&task=view&id=46&Itemid=72, con

acceso el 01/04/08

258

La propuesta de formación de la Misión Sucre tiene por objeto potenciar la sinergia

institucional y la participación comunitaria, para garantizar el acceso a la educación

universitaria a todos los bachilleres sin cupo y transformar su condición de excluidos del

subsistema de educación superior. Se conjugaría así una visión de justicia social, con el

carácter estratégico de la educación superior para el desarrollo humano integral sustentable, la

soberanía nacional y la construcción de una sociedad democrática y participativa, para lo cual

es indispensable garantizar la participación de la sociedad en la generación, transformación,

difusión y aprovechamiento creativo de los saberes y haceres135

.

Para cumplir con el objetivo señalado previamente, la Misión Sucre incluye en su

estrategia un componente de formación sociopolítica, en el que se difunden contenidos y

modos de entender la realidad, que parecieran apuntar a la construcción de nuevas identidades

sociales y políticas. Acorde con esto, uno de los textos trabajados dentro del Programa

Nacional de Formación en Sistemas e Informática es el Libro Azul del Presidente Chávez136
.

En el Libro Azul se pretende articular un corpus ideológico para el movimiento liderado

por el Presidente Chávez a partir del pensamiento de Simón Rodríguez, Simón Bolívar y

Ezequiel Zamora. El mismo habría sido definido como el “árbol de las tres raíces”, en razón

de las tres figuras históricas que se rescataban. La raíz “robinsoniana”137

, se fundamentaba en

un sistema que buscaba la originalidad y contextualización del pensamiento, cuestión que

quedaría resumida en la frase del propio Rodríguez: “inventamos o erramos”. De lo que se

trataría entonces es de “inventar nuevas instituciones para las nacientes repúblicas

latinoamericanas o de errar el camino cayendo en el simplismo de copiar modelos de otros

tiempos, otras actitudes, otros hombres. Es decir, si no inventamos, caemos fatalmente en el

error” (Chávez, 2007: pp. 14-15).

Ahora bien, como una extensión la raíz “robinsoniana”, el Presidente Chávez justificará

en este trabajo la presencia de de una segunda raíz: la“bolivariana”. Según esta visión,

Bolívar habría tratado de llevar a la práctica las propuestas de su maestro Rodríguez de

135

En: http://www.gobiernoenlinea.ve/miscelaneas/misionsucre.pdf, con acceso el 02/04/08.

136

Como ejemplo, se remite al lector a la revisión del listado de materias impartidas en el Programa Nacional de
Formación en Sistemas e Informática de la Aldea Universitaria del Municipio Peña, en el Estado Yaracuy. Ahí
podrá revisar en detalle los distintos materiales trabajados para cada una de las materias impartidas,incluida la de
formación sociopolítica. En: http://usuarios3.arsystel.com/pnfsi/, con acceso el 02/04/08.

137

Toma este nombre del seudónimo utilizado por Simón Rodríguez para la elaboración de muchos de sus

escritos. Ver Chávez (2007).

259

inventar una nueva sociedad en la “América Española” o errar tratando de copiar viejos

modelos no adecuados a las especificidades dela realidad latinoamericana (Chávez, ídem.).

Por último, se presenta la tercera raíz que conforma la “ideología” expuesta en este texto: la

raíz “zamorana”. Se desarrollaría a partir de las consignas de Ezequiel Zamora, el “General del

pueblo soberano”, que proclamaban “tierras y hombres libres; elección popular; horror a la

oligarquía”. Para el Primer Mandatario el pensamiento zamorano estaría ubicado “en un

tiempo histórico más cercano al presente” (Chávez, 2007: p. 18) por lo que pareciera que de

maneraimplícita aludiría al sentimiento de rechazo generalizado hacia la “oligarquía” que

articulan la mayoría de los populismos en sus discursos. Como se dijo anteriormente, todos

estos elementos formarían parte del corpus ideológico del proyecto de transformación social

expuesto por Chávez en el Libro Azul, el Proyecto Nacional Simón Bolívar.

Por otro lado, otro de los contenidos trabajados en marco del componente de formación

sociopolítica, se encuentra el llamado a la “construcción de la democracia participativa y

protagónica” como el sistema de gobierno más idóneo.

El modelo de la sociedad original de la Venezuela del siglo XXI está concebido
con el criterio de un sistema de gobierno que abra con amplitud ilimitada los
espacios necesarios donde los pueblos,la masa popular, se desplieguen creativa y
eficazmente, y obtengan el control del poder para tomar las decisiones que afectan
su vida diaria y su destino histórico. Se trata, entonces, de un verdadero y
auténtico sistema democrático (…) “Todo el Poder para el pueblo” es una
consigna perfectamente válida que debe orientar el proceso democratizador hacia
la sociedad proyectada en el horizonte objetivo (Chávez, 2007: p. 40).

Más adelante, profundizando en las características de la nueva democracia que se

pretende construir como parte del sistema político necesario para la implementación del

Proyecto Nacional Simón Bolívar, el Jefe del Ejecutivo Nacional afirmaría la originalidad del

modelo democrático que se pretende construir.

El Proyecto Nacional Simón Bolívar debe romper los límites de la farsa
representativa, para avanzar hacia la conquista de nuevos espacios participativos
en una primera fase de su desarrollo. Pero el objetivo estratégico debe ser la
democracia popular bolivariana como sistema de gobierno. Y más aún, como
expresión de vida económica, social y cultural del modelo de sociedad original
robinsoniano. La Democracia Popular Bolivariana. Protagonismo y Autogobierno
(Chávez, 2007: p. 41).

260

Desde la perspectiva planteada en el Libro Azul, la “democracia popular bolivariana”

necesitaría de ese “pueblo participativo y protagónico” que se ha querido presentar en la

Misión Sucre, así como en la Misión Vuelvan Caras por ejemplo. Para ello, sería necesario la

superación de la democracia representativa alpromover y reforzar los distintos canales para la

participación de la población en la toma de decisiones políticas.

El pueblo como depositario concreto de la soberanía debe mantener su fuerza
potencial lista para ser empleada en cualquier momento y en cualquier segmento
del tejido político, para reparar daños a tiempo, para reforzar algún desajuste o
para producir transformaciones que permitan el avance del cuerpo social en la
dirección estratégica autoimpuesta. Para ello, el sistema político debe instrumentar
los canales necesarios, tanto a nivel local como regional y nacional. Canales por
los cuales corra el poder popular protagónico. En tal sentido, las comunidades,
barrios, pueblos y ciudades deben contar con los mecanismos y el poder para
regirse por un sistema de autogobierno que les permita decidir acerca de sus
asuntos internos por sí mismos, a través de procesos y estructuras generadas en su
propio seno. Es decir, el pueblo debe contar con canales de información suficientes
y órganos de decisión en el interior de su anatomía, que le permitan seleccionar
sus metas u objetivos, corregir el rumbo hacia ellos, cuando estuviese desviado y,
finalmente, producir los cambios en su composición interna, a medida que éstos
sean requeridos por los procesos históricos. La democracia popular bolivariana
nacerá en las comunidades, y su savia benefactora se extenderá por todo el cuerpo
social de la Nación, para nutrir con su vigor igualitario, libertario y solidario al
Estado Federal Zamorano. Y su follaje abarcará las estructuras del modelo de
sociedad robinsoniano (Chávez, 2007: pp. 42-43).

Así pues, la revisión del Libro Azul como texto fundamental del componente de

formación sociopolítica de la Misión Sucre, pareciera demostrar la presencia en el texto de una

serie de contenidos que apuntarían al reforzamiento y difusión de la imagen de “pueblo

participativo” y “pueblo protagónico”, también difundida en la Misión Vuelvan Caras, así

como por el propio Presidente Chávez a través de los discursos y alocuciones públicas

presentadas en páginas anteriores del presente capítulo.

Como ejemplos concretos del anclaje de estas imágenes difundidas en la Misión Sucre

para la construcción de nuevas identidades políticas, pueden citarse algunos testimonios

realizados por estudiantes de la Misión. En el caso de Maryorie Guerra, estudiante del 6º

semestre del Programa Nacional de Formación en Educación en Los Teques (Estado

Miranda), al preguntársele por los cambios experimentados desde su incorporación al

programa, sostendrá que ahora “tengo una visión del futuro que quiero, me siento

comprometida con la comunidad (…) uno se siente unido a la educación del pueblo, para que

261

cambie a una mejor sociedad, con nuevos valores, es lo que hace falta, a mi manera de ver

entender lo que sucede”138

. Por esta razón, afirma la necesidad de que “el estudiante de la

Misión Sucre conquista espacios, venciendo viejos paradigmas de pensamiento propios de

culturas capitalistas arraigadas”139

. En esta afirmación podría rastrearse algunos elementos

asociados a la imagen del “pueblo participativo y protagónico” que se involucra en los asuntos

públicos para la transformación social, algo que además es explícito en los contenidos del

Libro Azul del Presidente Chávez como se mostró anteriormente. Así, como complemento de

lo anterior la entrevistada declarará que:

Conformo la vocería que se integra a la Promoción del Poder Estudiantil, y éste a
su vez forma parte de la Comisión Presidencial Estudiantil. Desde allí ayudamos a
impulsar nuestros proyectos, a organizar a las comunidades para que conforme sus
Consejos Comunales; recientemente guiamos el debate por el Sí a la propuesta de
Reforma Constitucional planteada por el Presidente Chávez, luchamos por
incrementar la asignación de las becas para nuestros compañeros, cuidando que
éstas lleguen realmente a quien de verdad las necesite. Además hemos ejecutado
jornadas de campañas educativas junto a otras instituciones que hacen vida en el
sector donde se encuentra la Aldea Paraguay I, que ayuden al manejo y control de
la basura en la comunidad140
.

Por su parte, Jenny Rodríguez, estudiante del 8º semestre del Programa Nacional de

Formación en Administración y Gestión recuerda su vinculación en distintas actividades para

el mejoramiento de la Aldea Universitaria Villa Asia “UNEG” en el Municipio Carona (Puerto

Ordaz). Aquí ha “participado en distintos eventos como vocera estudiantil de mi aldea,

impulsado la conformación de comités estudiantiles, consejos comunales y comisiones de

trabajo que nos ayuden a mejorar”141
.

En elcaso de Rolando Machillanda, estudiante del 8º semestre del Programa Nacional de

Formación en Educación en Ocumare del Tuy (Estado Miranda) comenta que su interés por

estudiar educación en la Misión radica en la necesidad de “transformar la sociedad enferma

que tenemos, es necesario modificar (…), transformar la educación desde sus bases. Se hace

imprescindible la interacción escuela y familia (…) donde con la colaboración de ambos se

138

En: http://www.misionsucre.gov.ve/home/view/controlador_detallediaestudiante.php?info=maryorie, con

acceso el 05/04/08.

139

Ídem.

140

Ibíd.

141

http://www.misionsucre.gov.ve/home/view/controlador_detallediaestudiante.php?info=jenny, con acceso el

05/04/08.

262

puedan formar nuevos ciudadanos”142

. A continuación, en un claro ejemplo de referencia al

pasado histórico venezolano -por lo tanto a la imagen de “pueblo bolivariano”-sostiene que el

compromiso social con la Patria es grande:

Los estudiantes sabemos que tenemos que dar lo mejor de cada uno, y en la
medida que vamos avanzando en nuestro proceso educativo, conociendo la
comunidad, transformando desde lo local, así como lo hicieron nuestros héroes
antepasados. Debemos estudiar el pensamiento de Bolívar, el de Sucre, Simón
Rodríguez cada día, todos los días debatirlo en grupos de estudios, más allá de las
aulas, es lo que hacemos en la Misión Sucre143

.

Como cierre, puede decirse que pareciera haber una estrategia dentro de la Misión Sucre

que facilitaría la difusión de contenidos y representaciones asociadas a la imagen del “pueblo

participativo y protagónico”. Esto además podría reforzar la labor emprendida por el

Presidente Chávez, quien sistemáticamente ha hecho referencia en sus discursos a esta imagen

al resaltar la importancia de la formación de un nuevo ciudadano con mayor sensibilidad por

los asuntos públicos. Este ciudadano debería ser capaz de involucrarse y participar en la toma

de decisiones tendientes a la transformación del sistema político e institucional del país y

coadyuvar así a la construcción de la nueva “democracia bolivariana” (Chávez, 2007).

4.2.3.3Misión Vuelvan Caras: el “pueblo participativo y protagónico”

El 18 de enero del 2004, el Presidente de la República anunció, en el programa Aló

Presidente 178, la creación de la Misión Vuelvan Caras, la misma arrancaría formalmente a

nivel nacional el 12 de marzo de 2004. El nombre de la Misión fue escogido por el Presidente

Chávez, inspirado en el acto de valentía de 153 lanceros patriotas que peleaban bajo las

órdenes del general José Antonio Páez. Acorralados por el ejército realista conformado por

1.200 hombres, en las Queseras del Medio, estado Apure, Páez ordenó a sus hombres “volver

caras”: dejar el rol de perseguidos y atacar de frente al enemigo. El símil con la batalla

liderada por Páez buscaría demostrar como puede ganarse la lucha contra la pobreza y la

exclusión social, dos de los principales problemas padecidos por la población venezolana

(MINCI, 2005a).

142

http://www.misionsucre.gov.ve/home/view/controlador_detallediaestudiante.php?info=rolando, con acceso el

05/04/08.

143

Ídem.

263

La Misión Vuelvan Caras se plantea como una estrategia para impulsar el modelo de

desarrollo endógeno en el país. Implicaría un proceso de transformación estructural basada en

el reconocimiento de nuestra cultura, el respeto al medio ambiente y las relaciones equitativas

y cooperativas de producción. Para ello, el Gobierno de la República Bolivariana de

Venezuela impulsa la formación de Objetivos y Núcleos de Desarrollo Endógeno Sustentables

como mecanismo de generación de redes de cooperación productiva ancladas estratégicamente

en un territorio definido (Ídem). El MINCI considera que con la “Misión Vuelvan Caras

estamos garantizando las condiciones para el ejercicio de la democracia participativa y

protagónica, promoviendo los valores de cooperación y solidaridad, y asegurando la

sustentabilidad ambiental, económica y cultural para nuestras próximas generaciones” (Ídem.

p. 6).

Es interesante destacar como desde los espacios y publicaciones de la Misión, se

pretendería transmitir símbolos e imágenes relacionadas con la concepción de un “pueblo

participativo y protagónico”, bandera ésta última que ha acompañado al Presidente Chávez y

al movimiento bolivariano desde sus actividades clandestinas a principios de la década de

1980. En este sentido, vale la pena rescatar la “misión” de Vuelvan Caras, la cual estaría

plenamente alineada con la concepción anteriormente señalada: “Es la participación del pueblo

venezolano junto al gobierno revolucionario, en la transformación social y económica del país,

mediante la educación y el trabajo, hasta alcanzar una calidad de vida digna para todas y

todos” (Misión VuelvanCaras, 2008). Siguiendo esta lógica, podría señalarse el primer

lineamiento estratégico de la Misión, el cual señala la importancia de “convertir -mediante el

trabajo-el potencial creador del pueblo en poder popular” (Ídem.).

Más adelante, la Misión declara su objetivo de la siguiente manera: “garantizar la

participación de la fuerza creativa del pueblo en la producción de bienes y servicios,

superando las condiciones de exclusión y pobreza generadas en las últimas cuatro décadas”

(Misión Vuelvan Caras, 2008). En estos objetivos pareciera recurrirse a una práctica bastante

común de la lógica populistapara la construcción o representación de una realidad social

concreta: la apelación a la solidaridad a través de la denuncia del statu quo y su

responsabilidad en el incumplimiento de los intereses y demandas del “pueblo”. En este caso,

la democracia “puntofijista” sería la entidad “denunciada” al hacer referencia su

responsabilidad en el incremento de la pobreza y la exclusión social en los últimos cuarenta

264

años de la vida nacional. En resumen, se estaría evocando una retórica anti establishment, en

ocasiones anti partidos políticos, frecuente en los populismos clásicos y en los neopopulismos

como estrategia que coadyuve a la consolidación de nuevas identidades sociales y políticas.

Ahora bien, como mecanismo para la difusión de estos contenidos que podrían contribuir

a la construcción de nuevas identidades políticas y sociales, la Misión Vuelvan Caras articuló

un componente de Formación Sociopolítica como parte de las estrategias para consolidar la

“Revolución Bolivariana” en función de “una sociedad libre, cooperativa, democrática,

participativa, autodeterminada, consciente, que rompa las relaciones de dominación propias

del modelo capitalista imperante en esta sociedad” (Misión Vuelvan Caras-MINEP, 2005: p.

5). Como señala el documento, de lo que se trataría es de la implementación de una

“educación liberadora que contribuye a la construcción del poder popular y a la emancipación

social e individual” (Ídem.),siendo sus beneficiarios directos los Núcleos de Desarrollo

Endógeno de la Misión, las comunidades organizadas y las instituciones de la administración

pública.

El Eje de Formación Sociopolítica de Vuelvan Caras estaría enmarcado en una

metodología de construcción de conocimiento para el fortalecimiento del “poder popular y la

emancipación social e individual” (Ídem), conocida como Método INVEDECOR, la cual

articularía cuatro procesos: “INVestigar, EDucar, Comunicar y ORganizar, es una herramienta

para que el ciudadano de la República Bolivariana de Venezuela actué y asuma otra manera de

organizarse, de comunicarse, educarse y de conocer la realidad para transformarla en función

de intereses emancipatorios” (Ídem.). Lo anterior tendría como aparente objetivo la

construcción y consolidación de una nueva identidad política a través de la representación de

imágenes y símbolos relacionadas con el “protagonismo del pueblo” en el marco de la nueva

configuración estatal impulsada por el gobierno bolivariano.

La Participación Protagónica, está orientada a ocupar y consolidar espacios
legítimos y formales de intercambio, comunicación y expresión de los ciudadanos
con los órganos del Poder Público, para gobernar y compartir responsabilidades,
en la gestión pública local. De esta manera se plantea una redistribución del poder
como propiedad colectiva, que pertenece a todos y que se ejerce a través de las
diferentes instancias y mecanismos institucionales y comunitarios (Misión
Vuelvan Caras-MINEP, 2005: p. 14).

265

Así pues, se tendría que para la Misión Vuelvan Caras el reto estaría en la consolidación

del “poder popular” lo cual debería hacerse a través de la apropiación de los espacios legítimos

y formales de intercambio, expresión y comunicación entre los ciudadanos y la

institucionalidad del Poder Público, para gobernar compartiendo responsabilidades. Por esta

razón, se plantearía “una redistribución del poder como propiedad colectiva, que perteneces a

todos y que se ejerce a través de las diferentes instancias y mecanismos institucionales y

comunitarios” (Ídem. p. 16).

Además de la imagen de “pueblo participativo” o “pueblo protagónico”, la

documentación revisada de la Misión Vuelvan Caras pareciera sugerir la intención de

consolidar una imagen vinculada al compromiso del actual gobierno con el “pueblo”

venezolano. En este sentido, señala que habría que impulsarse la configuración de una nueva

institucionalidad en la que “Pueblo y Gobierno avanzan hacia un Estado de Justicia y Derecho

Social (…) una Nueva Hegemonía del poder popular y una nueva institucionalidad

democrática de todos y todas” (Ídem. p. 17).

266

CONCLUSIONES

Primera parte

La presente investigación se planteó entre sus principales objetivos la caracterización del

populismo como fenómeno social, económico y político, particularmente en su fase como

movimiento social en primer lugar, y luego como forma de ejercer el poder político una vez

hecho gobierno. En este sentido, se revisaroncon especial énfasis aportes teóricos y

experienciasconcretas en las regiones europeas, norteamericanas y, particularmente, en las

latinoamericanas, para así cumplir con este objetivo.

Los planteamientos teóricos revisados en esta investigación demuestran el carácter

complejo, poliforme y multifacético del populismo como fenómeno. Abordar su estudio desde

la perspectiva de los movimientos sociales implica tomar en cuenta a todos aquellos

movimientos que invoquen el nombre del “pueblo” y la representación de sus intereses,

entendiendo al sujeto popular comola gente sencilla, los ignorados o marginados de alguna

manera por el establishment social, económico y político. Estos movimientos surgen la

mayoría de las veces como reacción a cambios sociales profundos que transforman las

estructuras económicas y políticas, por lo que vuelven la mirada al pasado para rescatar los

valores tradicionales del “pueblo” puestos en peligro por los procesos de modernización

desencadenados. Un ejemplo relevante dentro de esta categoría fue el narodnichestvo ruso.

Al circunscribir el populismo dentro de una noción estrictamente política, el mismo debe

comprenderse como un estiloo estrategiapolítica. Entender al populismo como un estilo

políticorequiere centrarse en sus aspectos expresivos y performativos, sobre todo su

dimensión discursiva y la capacidad que de ésta se desprende para difundir símbolos,

significados e imágenes tendientes a la construcción de un “pueblo” y a la creación de nuevas

identidades sociales y políticas. Ahora bien, el populismo como estrategiapolíticase centra en

los métodos y herramientas para acceder y ejercer el poder, en otras palabras, el enfoque

radica en la capacidad de poderdemostrada por un líder teniendo en cuanta la base de apoyo

267

de su mandato una vez que se ha hecho gobierno. La mayoría de las veces la relación entre el

líder y su base de apoyo es poco mediada institucionalmente, por lo que se habla de relaciones

cuasidirectas establecidas entre ambos. Desde la perspectiva política pueden analizarse

movimientos sociales que apelan a un estilo políticode construcción y representación de los

intereses del “pueblo” por un lado, y a gobiernos que promueven tanto un estilo político como

a una estrategia política de articulación con los sectores de la sociedad identificados con el

“pueblo” por el otro. En ambos casos serán considerados dentro del marco referencial de

fenómeno populista.

Económicamente hablando el populismo debe entenderse como aquellos gobiernos que

apelan a estrategias y planes económicos de corte distribucionistas, de aumento de la demanda

y el consumo interno para impulsar transformaciones a gran escala en el país. En este sentido,

buscan el crecimiento económico y la redistribución del ingreso a través de la protección

arancelaria, los créditos subsidiados y la sustitución de importaciones, con el objetivo de

fomentar el desarrollo de la industria nacional. Esto se hace la mayoría de las veces los riesgos

de la inflación y el financiamiento deficitario, las restricciones externas y la reacción de los

agentes económicos ante laspolíticas agresivas del mercado.

Desde una perspectiva discursiva, el populismo no puede entenderse sin el referente

último de su praxis política: el “pueblo”. Generalmente se refiere a los sectores excluidos,

contrapuestos a las élites económicas, sociales y políticas, las cuales se definen bajo el rótulo

genérico del “enemigo” o la “oligarquía”, pero la mayoría de las veces el “pueblo” se define

más por lo que no es. Es una agregación sumamente diversa y amplia de sectores sociales que

muchas veces no se diferencian claramente entre sí, pero que tienen en común la sensación de

no haber visto canalizados sus intereses y demandas por el statu quo. En otras palabras, el

“pueblo” es entendido comouna parcialidad social que pretende asumir la identificación con

la totalidad del cuerpo social, cuestión que es posible en la medida en que se articulan los

intereses y demandas particulares de todos esos sectores en un referente común por medio de

una cadena de equivalencias. Así pues, estos sectores son incorporados a la dinámica social y

política a través de la articulación de un discurso que coadyuve a la creación de nuevos

referentes identitarios que fomentan solidaridades sociales, de ahí la importancia de la

dimensión discursiva para la comprensión del populismo.

268

Siguiendo una perspectiva histórica la irrupción del fenómeno populista puede ser

rastreada en las últimas décadas del siglo XIX en países como los Estados Unidos de América

y Rusia. En el caso norteamericano el populismo estuvo asociado a un movimiento radical

empresarial con cierto arraigo en las zonas rurales producto de la industrialización tardía

emprendida por el país. Aquí irrumpió uno de los primeros partidos políticos populistas, el

autodenominado“Partido del Pueblo”, asumiendo para sí la representación y defensa de los

intereses del “pueblo” americano, relegados a un segundo plano por el establishment social,

económico y político, que pasaría a definirse dentro del discurso del partido como el

“enemigo” al cual había que oponerse, identificado con el sistema financiero y monetario.

La experiencia rusa comparte únicamente el rasgo de radicalismo agrario de su par

norteamericano. En este caso el narodnichestvo surgió como reacción al proceso de

industrialización nacional promoviendo el regresoa una comunidad rural tradicional ideal.

Antes que partidos políticos, el movimiento sentaba sus bases de apoyo sobre una parte de la

intelectualidad rusa, crítica férrea a la monarquía zarista.

En las primeras décadas del siglo XX el populismo hace presencia en los movimientos

sociales -y luego gobiernos-gobiernos fascistas y nacionalsocialistas de Italia y Alemania

respectivamente. Estos movimientos lograron acceder al poder político e impulsar una serie de

transformaciones sociales -para bien o para mal-apelando a una ideología de carácter mítico

que miraba al pasado “glorioso” del “pueblo” en estos países. En el caso italiano ésta era

plasmada en una idealización del Imperio romano y sus políticas de expansión y conquista,

para lograr la captación de intereses y la movilización de grandes sectores de la sociedad

italiana en torno a una identidad común. En el caso alemán, siempre bajo un fuerte racismo, el

nacionalsocialismo apelaba a la exaltación de las aventuras y los vaivenes del “pueblo ario” -el

“paganismo germano”-, entendiéndolo como la raza superior que debía expandir su

dominación por toda la tierra. En ambos gobiernos el Estado jugó un rol fundamental para

encauzar el desarrollo de las sociedades, muchas veces apelando al corporativismo como

manera de vinculación con la sociedad. Promovieron pues la imagen de un Estado fuerte que

pudiese impulsar los cambios sociales a la vez que neutralizaba a los enemigos del “pueblo”.

En Latinoamérica emergieron una cantidad significativa de movimientos y gobiernos

populistas, tanto así que ha llegado a considerarse la región por excelencia para su estudio. Se

determinan cinco etapas en la irrupción y presencia del fenómeno en los países

269

latinoamericanos: inicial, clásica, tardía, neopopulista y populista de izquierda. La etapa inicial

se refiere a la irrupción de los primeros líderes de orientación populistacomo Arturo

Alessandri en Chile e Hipólito Irigoyen en Argentina a principios del siglo XX en los países

más prósperos del continente, planteando reformas de corte liberal que promovieran la

apertura de los sistemas políticos aristocráticos para darle mayor participación a las clases

burguesas emergentes. Articularon una alianza policlasista con las élites descontentas, las

clases medias emergentes y, en menor medida, los grupos laborales incipientes, para reclamar

la atención insuficiente del Estado tradicional hacia estos grupos.

En su etapa clásica, a mediados del siglo XX, el populismo buscó el apoyo entre los

sectores medios que experimentaban incongruencia de statusy a la naciente clase trabajadora

conformada por los obreros industriales y los campesinos que habían migrado a las principales

ciudades en busca de mejores oportunidades. Entre los líderes y gobiernos resaltantes se

encuentran a Juan Domingo Perón en Argentina (1946-1955), Getulio Vargas en Brasil (1951-

1964) y Rómulo Betancourt en Venezuela (1945-1948), entre otros. Fueron gobiernos

apoyados en alianzas policlasistas, conformadas por esos sectores opuestos al orden

establecido, en donde se promovió una ampliación de la ciudadanía, la legalización de los

sindicatos, etc. Desde una perspectiva política, apelaron al estilo político populista al buscar la

representación y satisfacción de los intereses y expectativas de los sectores descontentos con

el establishment, lo que pudo concretarse en gran medida por el uso de una ideología muchas

veces vaga e imprecisa que exaltaba el nacionalismo y los valores del “pueblo” y de la

“comunidad ideal”. A pesar de contar con partidos políticos populistas encargados de agregar

y canalizar las demandas de los distintos sectores de la sociedad que los apoyaban, aplicaron la

estrategia política populista al pretender la conexión cuasidirecta entre el líder del gobierno -

la mayor de las veces de esencia carismática-y los grupos que servían de apoyo al mismo a

través de grandes concentraciones de masas, mítines públicos, entre otros. Por último,

pusieron en marcha políticas económicas distribucionistas para motivar la expansión del

consumo interno así como la activación del sector industrial nacional a través de la sustitución

de importaciones, todo esto siguiendo las recomendaciones señaladas por la CEPAL en su

momento.

La fase tardía del populismo remite a los gobiernos populistas de mediados de los años

80, destacando particularmente el de Alan García en Perú. Se estaba ante sociedades que

270

experimentaban el desmantelamiento de dictaduras militares, altamente diversificadas y con

grados de complejidad mayores que aquellas sociedades donde irrumpió el populismo clásico.

Fomentar la constitución de las antiguas alianzas policlasistasera más difícil debido a los

múltiples intereses que cohabitaban en el entramado social. Por esta razón, recurrir a la

tradicional fórmula del populismo como forma de ejercer el gobierno y administrar los asuntos

públicos se hizo menos viable, a pesar de que como estilo políticocontinuó dejando saldos

positivos como instrumento electoral.

Esto quedó demostrado con la irrupción del fenómeno neopopulistaa finales de la

década de 1980 y principios de 1990. En Latinoamérica y algunos países de Europa -Francia,

Italia, Austria-emergieron nuevos movimientos políticos con liderazgos fuertemente

carismáticos, muchos de ellos outsiders que no tuvieron mayor vinculación con la política

hasta ese momento, que reclamaron para sí la representación de los intereses del “pueblo”, de

ahí que se habló del retorno del populismo. A pesar de la importancia del líder y de su forma

de relacionarse con las masas, estos gobiernos se desmarcaron de la experiencia clásicapor las

políticas y programas económicos que aplicaron, de carácter neoliberal con poca intervención

del Estado. Por esta razón, se habló de la presencia de un populismo con nuevas

características, orientado a políticas económicas ortodoxas de “derecha”, de ahí la adición del

prefijo neopara describir el fenómeno. Entre los ejemplos paradigmáticos se encuentran los

gobiernos de Fernando Collor de Mello en Brasil, Carlos Menem en Argentina, Alberto

Fujimori en Perú, Abdalá Bucaram en Ecuador, Silvio Berlusconi en Italia, entre otros.

Como última etapa se presenta el resurgimiento de gobiernos populistas con

orientaciones ideológicas de “izquierda” como respuesta a las profundas desigualdades e

inequidades sociales producto de las políticas de orientación neoliberal de los gobiernos de la

región latinoamericana, muchos de ellos enmarcados dentro del neopopulismo. Las denuncias

provinieron y provienen de nuevos líderes autoproclamados de izquierda, aludiendo que las

políticas económicas neoliberales profundizaron la precariedad en las condiciones de vida del

“pueblo” al delegar parte de la soberanía nacional en manos del “imperialismo” y los

organismos multilaterales. En algunos casos estos gobiernos articularon un discurso

confrontacional hacia los Estados Unidos de América identificado como el máximo exponente

del “imperialismo” en el mundo, además sus líderes buscaron establecer relaciones poco

mediadas con sus seguidores, llegando a ver con recelo algunos formalismos democráticos

271

como la rendición de cuentas, las instancias de representación política y la separación de

poderes. Como ejemplos de esta tendencia destacan los gobiernos de Evo Morales en Bolivia,

Rafael Correa en Ecuador, Daniel Ortega en Nicaragua y Hugo Chávez en Venezuela.

Por último, a pesar de las diferencias que se hallanentre los populismos clásicos, los

neopopulismos y los populismos de izquierda, puede apreciarse la existencia de elementos

comunes a todos éstos que trascienden la temporalidad y contextos históricos. Se enumeran a

continuación los mismos:

a.

El “pueblo” se convierte en el principal referente discursivo.

b.

La presencia de una figura con cualidades carismáticas que lidera el movimiento o el

gobierno.

c.

Sudiscurso es de carácter dicotómico y antagónico, llegando a contraponer los

intereses del “pueblo” con los del establishment social, económico y político.

d.

A través del discurso difunde imágenes, símbolos y formas de representación de la

realidad que promueven la creación de nuevas identidades sociales y políticas.

e.

La preferencia por establecer relaciones cuasidirectas y poco mediadas

institucionalmente entre el líder y los seguidores.

272

Cuadro 4

El fenómeno populista

Dimensión

Características

Algunos casos

Social

a) Cualquier movimiento o
gobierno que invoca al “pueblo”
como su principal referente

b) Reclama para sí la
representación y defensa de los
intereses del “pueblo” en
contraposición al establishment
social, económico y político

a) Narodnichestvo ruso

b) Partido del Pueblo de los
Estados Unidos de América

c) El primer gobierno de Juan
Domingo Perón en Argentina

d) El gobierno de Getulio Vargas
en Brasil

e) El “trienio adeco” en Venezuela

f) El gobierno de Menem en
Argentina

g) El gobierno de Fujimori en Perú

h) El gobierno de Chávez en
Venezuela

Económica

a) Gobiernos que apelan a una
política económica de corte
distribucionista

b) Apelan al crecimiento
económico a través del aumento de
la demanda y el consumo interno

c) Implementan políticas
proteccionistas

a) El primer gobierno de Juan
Domingo Perón en Argentina

b) El gobierno de Getulio Vargas
en Brasil

c) El gobierno de García en Perú

Política

a) Estilo político: se refiere a la
difusión de un discurso que
contenga imágenes, símbolos y
referentes que coadyuven a la
construcción de un “pueblo”que se
oponga al establishment

b) Estrategia política: se refiere a
los mecanismos utilizados para
ejercer el poder de manera
específica. Apela al
establecimiento de una relación
poco mediada institucionalmente,
cuasidirecta, entre el líder y sus
seguidores

a) Estilo político: destacan entre
ellos el gobierno de Perón en
Argentina, el “trienio adeco” en
Venezuela, el gobierno de Fujimori
en Perú, el gobierno de Chávez en
Venezuela.

b) Estrategia política: el gobierno
de Menem en Argentina, el
gobierno de Fujimori en Perú, el
gobierno de Chávez en Venezuela

Fuente: elaboración propia

273

Cuadro 5

Rasgos presentes en las distintasexperiencias populistasa lo largo de la historia

Rasgos presentes en las
distintas experiencias
populistas a lo largo de la
historia

a) El “pueblo” se convierte en el principal referente discursivo
b) La presencia de una figura con cualidades carismáticas que lidera el
movimiento o el gobierno
c) Un discurso es de carácter dicotómico y antagónico, llegando a contraponer
los intereses del “pueblo” con los del establishment social, económico y
político
d) A través del discurso difunde imágenes, símbolos y formas de representación
de la realidad que promueven la creación de nuevas identidades sociales y
políticas
f) La preferencia por establecer relaciones cuasidirectas y poco mediadas
institucionalmente entre el líder y los seguidores.

Fuente: elaboración propia

Segunda parte

Ahora bien,teniendo en cuenta los aportes teóricos y las distintas experiencias

vinculadas al populismo, particularmente el referente histórico del “trienio adeco”,puede

afirmarse que el gobierno de Hugo Chávez en Venezuela cumple con los requisitos que

definen teóricamente al populismocomo un fenómeno político y como una forma específica

deejercer el gobierno. En su seno se identifican rasgos políticos, discursivos y económicos del

fenómeno populista. Esto quiere decir que en el chavismo coexisten simultáneamente

elementos que remiten al populismo clásico, el neopopulismo y los nuevos populismos de

izquierda que han irrumpido en la región en los últimos años.

Desde una perspectiva circunscrita a la esfera política, se detectan en el gobierno del

Presidente Chávezelementos propios del populismo, entendido como un estilo yestrategiade

carácter político. Visto a la luz del estilo políticopopulista, y teniendo como referencia la

experiencia del “trienio adeco”, se hace evidente que el chavismo apela al discurso para

coadyuvar a la difusión de imágenes, símbolos, contenidos y representaciones sociales de la

realidad que permitan la construcción de nuevos referentes identitarios. Por un lado,se cree

que esto se logra particularmente a través de las continuas apariciones y alocuciones públicas

del Presidente Chávez, en un intento por lograr unvínculo cuasidirecto con sus simpatizantes.

Por otro lado, las misiones bolivarianas –piedra angular de la política social del gobierno

274

desde que se pusieron en marcha-se convierten en espacios idóneos para la articulación y

difusión de ese discurso que promueve la creación de nuevas identidades sociales y políticas.

Ahora bien, el gobierno del Presidente Chávez también debe ser entendido como una

estrategia política populista. Una vez conquistada por la vía electoral la institucionalidad del

Estado venezolano, el Primer Mandatario ha demostrado poseer la capacidad de poder propia

de los gobiernos populistas. El Presidente Chávez ha preferido establecer vínculos poco

mediados institucionalmente con sus seguidores en un intento por relacionarse directamente

con el “pueblo” venezolano, de ahí el rol fundamental que cumplen sus concentraciones de

masa, su programa Aló Presidente, etc. Pero al ser ya un gobierno populista debe mediar algún

tipo de institucionalidad entre ambos. Esto sin duda rutiniza el carisma propio del liderazgo de

Chávez, al tener que verse obligado a depender de actores institucionales –como el partido

político (MVR)-para relacionarse con sus simpatizantes. En la manera como el Primer

Mandatario logra resolver esta tensión, se demuestra la habilidad y la capacidad de poder

propia de los gobiernos que apelan a una estrategia claramente populista.

Desde una dimensión discursiva, tanto el gobierno octubrista como el chavismo siguenal

pie la lógica populista, por lo que la labor de creaciónde un “pueblo” es una de sus tareas

principales. Puede decirse que en esto, ambos gobierno fueron y han sido exitosos. Se han

valido de un discurso maniqueo característico de los populismos,en el que se contraponenlos

intereses de la “oligarquía”, el “gomecismo” yel “puntofijismo”-el establishment desmontado

con la llegada delos adecosy elchavismoal poder-y el “pueblo” para fomentar solidaridades

entre los sectores que lo apoyan e incorporarlos a la dinámica política del país a través de

distintasiniciativas. En el caso del chavismoestán presentes los círculos bolivarianos, las

misiones bolivarianas, los consejos comunales, entre otras. Además, este último ha apelado al

uso de significantes vacíoscomo el “socialismo del siglo XXI”, fácilmente asimilables por su

falta de referentes específicos y concretos, para poder articular las demandas democráticas de

sus simpatizantes en grandes demandas popularesa través de una cadena de equivalencias. La

articulación de las demandas particulares en estas demandas de carácter popular significó la

conformación de un movimiento que logró contraponerse al antiguo statu quo –“gomecismo”

y “puntofijismo”-para promover la construcción de una nueva hegemonía social y política,

logrando la homogeneidad dentro de laheterogeneidad, lo que en última instancia fueron las

condiciones necesarias para la conformación de un “pueblo”.

275

En el caso específico del gobierno del Presidente Chávez, entre los rasgos que remiten al

populismo clásicodestacan una fuerte retórica anti statu quo, la disposición para incorporar al

sistema político a los sectores de la sociedad menos favorecidos, la continua movilización de

las masas, el liderazgo carismático del propio Chávez, la importancia de alianzas

multisectoriales para el apoyo del movimiento –sobre todo en los inicios de su gobierno-, una

importante intervención del Estado en los asuntos económicos llegando a repetir las estrategias

de desarrollo sustitutivas y distributivas impulsadas por estos gobiernos a mediados de siglo.

Además el Presidente articula un discurso centrado en la confrontación con la “oligarquía”, los

partidos políticos del “puntofijismo”, la Iglesia, el viejo sindicalismo, todos actores

identificados con el establishment que precedió la llegada al poder del chavismo, y al cual se

le atribuyó la incapacidad en representar y promover los intereses del “pueblo” venezolano.

Este discurso sigue la lógica populista de dividir a la sociedad en dos grandes bloques

antagónicos, confrontados entre sí.

Otro rasgo que comparte el chavismo con los populismos clásicos es la retórica

nacionalista. El movimiento se erige como defensor de los derechos e intereses del “pueblo” y

la “nación” en contra de la “oligarquía” y el “imperialismo”. “Pueblo” y “nación” en este

discurso tiende a confundirse. Además, el movimiento se sustenta en el evidente liderazgo

carismático del Presidente Chávez, que ha sabido construir un vínculo significativo con

distintos sectores del país, particularmente con los más empobrecidos.

En relación con el fenómeno neopopulista el chavismo comparte el carácter de outsider

de su líder. Chávez llegó a la Presidencia de la República sin tener ningún tipo de experiencia

política previa, canalizando a través de un discurso antipolítico el descontento de la población

venezolana con el sistema político democrático vigente desde 1958. Además contaría con el

apoyo de los grupos de la sociedad que sirvieron de soporte para las experiencias

neopopulistas, sobre todo en Latinoamérica: los sectores no organizados y de laeconomía

informal. Por último, sumado a la estrategia propia de los populismos clásicos que buscaba

fortalecer el vínculo con el líder a través de continuas movilizaciones de masas, el chavismo,

siguiendo la lógica neopopulista, ha apelado al uso de los medios de comunicación social para

establecer vínculos directos y cercanos con sus seguidores (Aló Presidente).

Teniendo presente las características de los populismos de izquierda que han

(re)aparecido últimamente en América Latina, se afirma que el chavismo está en plena sintonía

276

con éstos. El discurso articulado por el Presidente Chávez retoma la confrontación con los

sectores de la “oligarquía” y el “imperialismo”, identificados como los principales “enemigos”

del “pueblo” venezolano. Afirma que el estado de precariedad en la que vive el “pueblo” se

debe en parte a la puesta en marcha de políticas económicas de orientación neoliberaly a la

incapacidad del sistema democrático representativo para construir un orden social más justo.

Propone la construcciónde una democracia “revolucionaria”, que en este caso se define como

“bolivariana, participativa y protagónica”.

En conclusión, el chavismo cumpliría con los requisitos básicos que sigue la lógica del

fenómeno populista. Estos son los siguientes:

a)

Logró articular las demandas de distintos sectores de la sociedad venezolana que

exigían un cambio social, sobre todo en las élites políticas encargadas de la gestión y

administración de los asuntos nacionales, cuestión que fue posible mediante la conformación

de una cadena equivalencial. Ésta simplificó las especificidades de los intereses y exigencias

de estos grupos de la sociedad, canalizándolas hacia demandas colectivas mayores y menos

específicas, como la exigencia por un cambio social, planteamiento que desde esa perspectiva

era prácticamente compartido por toda la población venezolana.

b)

Pudo construir un discurso en esencia antagónico y dicotómico, lo que promovió la

formación de una frontera interna que dividió a la sociedad en dos grandes bandos: el

“pueblo” lleno de bondades que acompaña y apoya el proceso revolucionario que impulsa el

actual gobierno por un lado; los “oligarcas”, “escuálidos” y “traidores a la patria” que se

oponen al proyecto del Presidente Chávez por el otro.

277

Cuadro 6

Rasgos populistas según su etapa histórica presentes en el chavismo

Etapa histórica

Rasgos presentes en el chavismo

Populismo clásico(30’s-70’s)

a) Retórica anti statu quo y nacionalista

b) Disposición para incorporar al sistema político a los
sectores dela sociedad menos favorecidos

c) Continua movilización de las masas

d) Liderazgo carismático del PresidenteChávez

e) Intervención del Estado en los asuntos económicos

Neopopulismo (80’s-90’s)

a) Carácter de outsiderdel liderazgo del Presidente
Chávez

b) Discurso antipolítico

c) Apoyo de sectores informales de la economía

d) Uso de los medios de comunicación social para
relacionarse con sus seguidores

Populismo de izquierda(90’s-)

a) Retórica antiimperialista

b) Denuncia el fracaso de las políticas neoliberales
implementadas en años anteriores

c) Apela a la construcción de una “democracia
revolucionaria” que reivindique las demandas y
condiciones del “pueblo”

Fuente: elaboración propia

Tercera parte

El chavismo ha recurrido a la puesta en marcha de unalógica populistapara la

construcción de un “pueblo” como se ha demostrado en el apartado anterior. Del mismo modo

en que fue realizado durante la gestión del gobierno octubrista, esta operación se apoya en la

difusión de imágenes, símbolos, contenidos y formas de representación social de la realidad

que coadyuvan a la creación de nuevas identidades políticas, lo cual se ha apalancado a través

de dos mecanismos fundamentales: el discurso del Presidente Chávez y las misiones

bolivarianas como propuesta bandera de la política social del actual gobierno.

De acuerdo a lo anterior, se han identificado distintas imágenes o formas de

representación difundidas a través del discurso del Primer Mandatario y desde los espacios de

las misiones bolivarianas. Siguiendo la lógica populista, se afirma que este proceso se ha dado

de cuatro maneras particulares:

278

a)

De manera vertical, entendiendo que desde las élites políticas, en este caso el

Presidente Chávez y las Misiones Bolivarianas, son los encargados de transmitir las imágenes,

símbolos y contenidos hacia los sectores y grupos de la sociedad que simpatizan y apoyan al

gobierno chavista.

b)

Captando el descontento de la población producto de la incapacidad del Estado para

darle respuestas efectivas a sus demandas e intereses. Los “nichos iliberales” son

aprovechados por el discurso populista del Presidente y las Misiones para coadyuvar a la

construcción de nuevas solidaridades.

c)

A través de la denuncia y el señalamiento del enemigo, definido como el

“puntofijismo”, la “oligarquía” y el “imperialismo”, se logran difundir imágenes y formas de

representación que pretenden consolidar nuevos referentes identitarios.

d)

Utilizando la historia del país de manera acomodaticia y desde una perspectiva

maniquea, se apela a una mitificación del pasado para construir un paralelismo entre la gesta

independentista y los tiempos que se viven en la actualidad. Viene a ser una especie de

reedición de la labor inconclusa de Bolívar, Zamora, Miranda, entre otros, en la actualidad.

Ahora bien, desde el discurso presidencial son cinco las imágenes divulgadas por el

Presidente Chávez en sus recurrentes intervenciones y alocuciones públicas, éstas son:

a)

El “pueblo heroico” o “pueblo bolivariano”:busca construir un paralelo histórico

entre el “pueblo” que se involucró en los acontecimientos que desencadenaron la lucha por la

independencia del país y el “pueblo” que ha acompañado las transformaciones sociales,

económicas y políticas impulsadas por el gobierno chavista.

b)

El “pueblo participativo” o “pueblo protagónico”:apela al carácter protagónico

adquirido por el “pueblo” venezolano en los procesos de toma de decisiones. Señalando las

diferencias existentes con el sistema democrático representativo vigente hasta 1998, resalta la

vinculación “directa” de lapoblación en los asuntos públicos para la resolución de sus

problemas inmediatos.

c)

La “anti-oligarquía” o el “anti-establishment”:aquí se difunden imágenes y

contenidos que logren la identificación a través de aquello a lo que se opone el chavismo,

generalmente definido como la “oligarquía” o el “puntofijismo”, a los cuales se les achaca la

279

responsabilidad por la situación en la que vivía el “pueblo” antes de la llegada del Presidente

Chávez al poder.

d)

El “Socialismo del Siglo XXI” o “Socialismo Bolivariano”:plantea la necesidad de

repensar el socialismo y adaptarlo a los nuevos tiempos, de ahí que se hable de un socialismo

para el siglo XXI (SSXXI). Esta imagen es construida por medio del uso de significantes

vacíos, sobre todo cuando se afirma que el SSXXI está por construirse y se caracteriza por

aquello que no es y que no pretende repetir, haciendo clara referencia a las experiencias

socialistas del siglo XX, el socialismo real. De esta forma pueden agruparse en un solo

referente a tradiciones de pensamiento tan disímiles como la de Marx y Engels, y el

republicanismo de Bolívar, Miranda, entre otros.

e)

La “alianza cívico-militar”, “pueblo” y “Ejército” fusionados:esta imagen resalta

el carácter “popular” de la FFAA venezolana y su vínculo inexorable con el “pueblo” y sus

intereses. Denuncia al “puntofijismo” por haber erigido una barrera entre “pueblo” y ejército,

particularmente al haberle dado carácter no beligerante a este último. Por esta razón, como

elemento diferenciador con el pasado inmediato, el chavismo difunde una simbología donde el

“pueblo” y la Fuerza Armada conforman una “alianza cívico-militar”, donde el ejército se

involucra de manera activa en otras áreas además de las que le corresponden tradicionalmente

–como el resguardo y defensa dela soberanía nacional-para coadyuvar al desarrollo del país.

En las misiones bolivarianas estudiadas –Ribas, Sucre, Vuelvan Caras, Miranda-se pudo

observar que cada una de ellas se da a la tarea de construir y difundir imágenes vinculadas con

el área de atención de las mismas. En este sentido, la Misión Ribas, la Misión Sucre y el

componente formativo de la Misión Vuelvan Caras apelan a una simbología vinculada a los

procesos pedagógicos necesarios para la formación del nuevo sujeto “revolucionario”, más

participativo e involucrado con los asuntos públicos. Por su parte, la Misión Miranda busca

fortalecer la imagen de la fusión entre el “pueblo” y la FFAA del país, por medio de la tesis de

la “unión cívico-militar”. Se presentan a continuación las misiones y las imágenes a las que

recurre cada una:

a)

Misión Ribas, “el nuevo ciudadano”:a través de un proceso formativo integral, en

los espacios de la Misión se destaca la necesidad de formar un nuevo tipo de ciudadano

comprometido con los intereses del colectivo y de la sociedad venezolana en general.

280

Teniendo el Programa de Formación Ciudadana como base de apoyo, se difunden imágenes

que refuerzan lo que el chavismo ha presentado a la opinión pública como el Ideario

bolivariano, sustentado sobre principios de cooperación, solidaridad, convivencia, bien común,

unidad, autodeterminación e integración.

b)

Misión Sucre, “el pueblo participativo y protagónico”: difunde símbolos e

imágenes que apuntan a resaltar el carácter participativo y protagónico que adquiere el

“pueblo” venezolano gracias al proceso político puesto en marcha con la llegada del

Presidente Chávez al poder. Al igual que en la Misión Ribas, se incluye un componente de

formación sociopolítica donde el Libro Azul del Primer Mandatario se convierte en uno de los

principales textos de trabajo. Aquí destacan imágenes relacionadas con el corpus ideológico

del chavismo, identificado con el Árbol de las Tres Raíces, y el nuevo modelo político

implementado, la “democracia participativa y protagónica”, donde el ciudadano se involucra

de manera “directa” en la toma de decisiones.

c)

Misión Vuelvan Caras, el “pueblo participativo y protagónico”: difunde una

imagen del “pueblo” venezolano involucrado en los procesos productivos que consoliden el

modelo de desarrolloendógeno. Al igual que las misiones revisadas anteriormente, recurre a

una serie de materiales de trabajo que forman parte de un eje de formación política para

difundir una representación social de la realidad donde el “pueblo” adquiere participación

directa en la construcción de una nueva realidad social, económica y política. El objetivo

último es consolidar en el imaginario colectivo el referente que apunte a la construcción del

“poder popular”.

El análisis de las distintas fuentes consultadas a lo largo de esta investigación

permitieronla identificación de las imágenes señaladas previamente. La revisión de algunos

testimonios de participantes de las Misiones sugieren que estas imágenes se han asentado en el

imaginario colectivo y han podido coadyuvara la creación de nuevas identidades sociales y

políticas. Es importante señalar que para complementar este trabajo documental, se

recomienda que futuras investigacionesse den a la tarea de entrevistar en profundidad a

simpatizantes del chavismo y beneficiarios de las Misiones, con el firme propósito de detectar

la existencia de los nuevos referentes identitarios que habrían sido creados por las imágenes,

los símbolos y las formas de representación de la realidad difundidos a través del discurso

281

presidencial y las Misiones Bolivarianas, particularmente la Misión Ribas, la Misión Sucre y

la Misión Vuelvan Caras.

Cuadro 7

Imágenes difundidas a través del discurso presidencial y las Misiones Bolivarianas

Discurso presidencial

Misiones Bolivarianas

a) El “pueblo heroico” o “pueblo bolivariano”

a) El “nuevo ciudadano”

b) El “pueblo participativo” o “pueblo protagónico”

b) El “pueblo participativo” o “pueblo protagónico”

c) La “antioligarquía” o el “antiestablishment”

d) El Socialismo del Siglo XXI o Socialismo
Bolivariano

e) La “alianza cívico-militar”, “pueblo y Ejército”
fusionados

Fuente: elaboración propia

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