PURO CUENTO DEL CARACOL BU Un día un garbanzo peligroso se cayó de la cama.

Hizo kec y despertó a la pulga que vivía sobre el gato. La pulga hizo bú y despertó al gato que se colgó de la soga de la campana. La campana hizo clin clon y despertó a las palomas azules. Las palomas hicieron rucucú y despertaron a las gallinas. Las gallinas hicieron cloqui y despertaron a tía Sidonia para que les diera maíz. Tía Sidonia hizo muaaa y despertó al ratón que duerme en su zapato. Y el ratón tropezó con un garbanzo peligroso que estaba debajo de la cama. - Kiii -dijo el ratón, y salió volando a contar a todos que bajo la cama había un garbanzo peligroso que seguramente estaba por explotar como una bomba. La pulga del gato, el gato, las palomas, las gallinas y tía Sidonia salieron corriendo de la casa y se sentaron en la vereda de enfrente a esperar que el garbanzo peligroso hiciera buuum. Pero el garbanzo se había dormido debajo de la cama con un sueño chiquito y redondo. Como tía Sidonia estaba cansada de esperar, tapándose los oídos, tomó una jaula y una escoba y valientemente fue a cazar al garbanzo peligroso. Y lo cazó. Y lo encerró en la jaula. - Un garbanzo peligroso debe ser enterrado – dijo el gato. Cavó apuradísimo un pocito y allí fue a parar el pozo con la patas y las palomas con el pico. Pero entonces el garbanzo peligroso empezó a cantar como cantan los garbanzos cuando están bajo tierra. EL GARBANZO PELIGROSO Y cantando se puso a brotar y a crecer. Llenó el patio de hojitas, de ramas que parecían serpentinas, de flores y de vainas llenas de garbanzos peligrosos, redondos, redondos, que ahora sirven a los chicos para contar en la escuela y para jugar a las bolitas.

NOCHE DE REYES A SALTOS por GUSTAVO ROLDÁN El sapo andaba atareado y nervioso, revolviendo entre los yuyos y juntando cosas. No tenía tiempo casi ni para saludar. -Esta noche vienen, ¿eh, don Sapo? -preguntó el coatí. -Ay, don Sapo, no veo la hora de que lleguen -dijo la paloma. -No sé si voy a poder dormir esta noche -dijo la iguana. -Bah -dijo la lechuza-, ése es un sapo mentiroso. Seguro que les anduvo contando el cuento de los Reyes Magos.

Una flor de mburucuyá para la iguana. -Bah -dijo la lechuza-.gritaban picos y hocicos. claro. En un rincón. se van a quedar con las ganas porque esta noche no va a venir nadie.-Don Sapo nos dijo que esta noche van a venir con regalos. el quirquincho y mil animales más daban vueltas sin poderse dormir. Sólo quedó despierto el canto de las ranas. y por eso ahora vienen montados en sapos. la paloma.dijo la lechuza-.dijo la lechuza-. Aquel 6 de enero todos se despertaron muy temprano. Una pluma roja para la paloma gris. Al lado de cada uno había un regalo. Al final. y también les habrá dicho que vendrán montados en camellos. Andan todo el día a los saltos para practicar el cruce de las montañas. tras de un árbol caído. el sapo dormía sin que los ruidos pudiesen sacarlo de su cansancio. -¿Sí?. En la noche brillaba una luna redonda y blanca. ¿Todos? Bueno. se durmieron más temprano que nunca. que sí saben cruzar el mar. ¿Me quieren explicar cómo hacen los camellos para cruzar el mar? ¿A que eso no les dijo? -Claro que sí. y ahora soñaba con Reyes Magos montados en sapos. si sabrá de Reyes Magos este sapo. a saltos. ése sapo es un mentiroso. sí nos dijo. -¡Vinieron los Reyes! ¡Vinieron los Reyes!. Nos contó que había sido un problema. A saltos. como sin darse cuenta. -Bah. -¡Vinieron los Reyes! ¡Vinieron los Reyes!. . claro que sí. Un higo maduro para el coatí. y hablando en sueños decía: -Ja.contestaron el coatí y la paloma. todos no. ¡Miren si los Reyes Magos van a cambiar los camellos por sapos! ¿Alguien los ha visto montados en sapos? ¿A que eso no les dijo? -Sí nos dijo. Había andado a saltos toda la noche. El coatí. Ésa es la forma de cruzarlas. -¿Y para cruzar las montañas? ¿Los sapos saben cruzar las montañas? ¿A que eso no les dijo? -Sí nos dijo. Y así mil cosas para los mil animales. Nadie los vio porque los sapos no hacen ruido al saltar y llegan despacito cuando todos están dormidos. Los camellos hacen mucho ruido.gritaban todos.

Fue una lástima. Estuvo largo rato mirando el cielo. Y el sapo se fue. Tenía raíces hondas y muchos brazos como alas. Todavía andaba el sol girando en la vereda del molino. Tenía nidos. es un largo silencio que busca orillas. Al día siguiente contó su sueño. llegó a la huerta y se quedó descansando debajo de una hoja de acelga. A ambos lados. sube y baja por las espirales de un caracol. (Javier Villafañe) Los sueños del sapo sapo137. Era feliz. Creí que caminaba. Más de doscientos sapos formaron rueda para oírlo. No me gustó ser árbol. Mas de cien sapos lo escucharon: . para descansar.Esta noche voy a soñar que soy caballo.Fui río anoche – dijo-. la misma prisa por llegar. Eran siempre los mismos pañuelos en el puerto. Siempre estaba en el mismo sitio. Después bajó a la cueva. con las raíces sedientas y profundas. Su música cabe en las manos de un niño. No vi una sola sirena. un álamo.Esta noche voy a soñar que soy árbol. Esa tarde el sapo dijo: .Esta noche voy a soñar que soy río. Iba llevando barcos. . nada más que peces. cerró los ojos y se quedó dormido. . y que el río siempre está callado. pero era el otoño llevándome las hojas. El sapo se fue. Creí que lloraba. pero no podía volar. Estaba cerca de unos paraísos. No me gustó ser río.Anoche fui árbol – dijo -. Descubrí que los barcos llevan a los que se quedan. Era un tronco delgado y alto que subía. volvió a la huerta y descansó entre cuatro palitos que señalaban los límites del perejil. lejos tenía las riberas. Los llevaba y los traía. Esa tarde el sapo dijo: . subiendo. pero era la lluvia. es la espuma que anda. No podía escucharme. la misma prisa por partir. iba a ser árbol esa noche. A la mañana siguiente contó su sueño.gif Una tarde un sapo dijo: . llegó a la puerta de su cueva.• Los sueños del sapo. Y dando saltos. siempre vi peces. Descubrí también que el río es agua que está quieta. Esa noche el sapo soñó que era árbol. la tierra.

no dudó más. Y el sapo respondió. Después vi una estrella grande en el cielo. Crucé un puente. un pantano. Algunos vinieron de muy lejos para oírlo. Enseguida se puso a buscar un buen lugar para vivir. Más de trescientos sapos lo escucharon. y dijo: .No me gustó ser luciérnaga. Después soñó que era nube. Pero esperaba que se le diera la buena porque sabía que siempre que llovió. Vi mis ojos de caballo en el agua. escampó. Se le prendió como un abrojo en el pelo. . de patas cruzadas. Criticaba todo lo que veía. -¿Por qué estás tan contento? – le preguntron. Era pretencioso y haragán.Anoche tuve un sueño maravilloso. después un pájaro se posó sobre mi lomo. Soñó que era luciérnaga. Otra noche soñó que era viento. No me gustó ser caballo. y dijo al día siguiente: . Iba llevando un hombre que huía. Cuando vio pasar a la hermosa muchacha. Una mañana los sapos lo vieron muy feliz a la orilla del agua. Me ataron a un poste.No me gustó ser viento. decía groserías a los demás y se tiraba pedos con el mayor desparpajo. Un día la botella se hizo pedazos en una roca y el diablo salió como loco haciendo tumbacabezas. Y al día siguiente dijo: . Se acomodó muy contento sobre la espalda y así andaba. Tenía riendas. Bebí en un arroyo. lo cuidaran. . Soñé que era sapo • Leyenda del hueco del Diablo Cuentan que el diablo estaba harto de navegar encerrado en una botella. Y así fue. Oía latir el corazón del hombre que me castigaba. . Imposible de desenredar. quería verlo todo desde arriba y que lo transportaran. después el sol. toda la pampa bajo el látigo. Un hermoso caballo.Fui caballo anoche – dijo-. Iba por un camino largo.No me gustó ser nube.Y al día siguiente contó su sueño.

El diablo se puso los dedos en la garganta con temor. Venciendo el miedo se asomó al hueco y miró muy interesada. fingiendo sorpresa. El diablo le comía la comida. Era un círculo hondo. sin poder sacárselo de encima. Estaba pálido. Trató de ocultarlo. Un hueco que le dolía mucho. El aturdimiento le dio la idea. Tuvo tanta hambre que le crujía el estómago y. la boca de una bolsa sin final. Veremos qué se puede hacer. —Así debe ser estar ciego —se dijo aturdida por los oscuro. —Nunca me imaginé —siguió diciendo mientras se inclinaba hacia el hueco—. muy hondo. berreando lastimeramente. . —Ay Ay Ay —dijo ella—. de esconderse.La muchacha vivía llena de rabia y de vergüenza. Miró al diablo de reojos. Nunca. El diablo se las vio feas porque si había algo insoportable para él era el hambre. —¿Qué? —dijo el diablo inquieto—. pero daba ínfimas señales de reponerse con celeridad de diablo. vamos. se lo contó a la muchacha. Ella pensó que no había tiempo que perder. Miró al diablo. inquieto. La pura oscuridad. pero todo fue inútil. Vomitá. nunca me imaginé que vería esto. —Hay… se ve… Su voz temblaba y sintió que la tensión la hacía balancerse en el borde. —Hay que vomitar —dijo por fin—. Entonces la muchacha decidió hacer huelga de soledad. vomitó sobre la tierra. Le contó que tenía un hueco en el estómago. —Oh —gritó. —¿Qué? —preguntó el diablo. ¿Qué ves en mi hueco? —y se precipitó hacia el borde como queriendo proteger todo lo que allí existía. Pero bien valía la pena el riesgo. le enturbiaba el agua y se le metía en los sueños. Entre arcadas. Se recluyó durante mucho tiempo dispuesta a no comer ni hacer nada de nada. Ella miró con gesto de asco y vio que había vomitado el hueco. Y se puso a pensar durante un rato largo. de parar el planeta.

Vamos a preguntar a las hojas voladoras cómo podemos cuidarlo. dio un golpe firme sobre el diablo y lo perdió para siempre. . tenemos que cuidarte. Y la tierra volvió a quedar áspera y tersa como de costumbre. El llanto le surgió a borbotones y sin permiso. Monigote se sintió solo. Vio las mariposas azules que cerraban sus alas y se ponían a dormir sobre los caracoles. Oyó cómo cantaban el agua y el viento. Monigote en la arena es algo que dura poco -repitió el agua y se fue a avisar a las nubes que había un nuevo amigo.glubi. Con la punta del dedo dibujó un monigote y se fue. -Glubi. y su voz sonó como una castañuela de arena. solo.glubi. Las hojas no hicieron ronda. solo. salpicó al hueco. Vio las nubes acomodándose unas al lado de otras. muy sorprendido.crucri -cantaron las hojas voladoras-. flu -cantaron las nubes-. La lluvia no llovió. Monigote seguía jalándose los botones. -Glubi. pero que se podía borrar. -Flu. • MONIGOTE EN LA ARENA La arena estaba tibia y jugaba a cambiar de colores cuando la soplaba el viento. Las hormigas hicieron otros caminos. Laurita apoyó la cara sobre un montoncito y le dijo: -Por ser tan linda y amarilla te voy a dejar un regalo. Monigote en la arena es cosa que dura poco. El agua lo oyó y se puso a mirarlo encantada.Entonces ella se plantó sobre la tierra y con las palmas de las manos ensanchadas para que no le fallaran. Monigote en la arena es algo que dura poco. ¿Qué podemos hacer para que no se borre? El agua tendió lejos su cama de burbujas para no mojarlo. -Crucri. Las nubes se fueron hasta la esquina para no rozarlo. -Hola -dijo Monigote. -¿Es que puede pasarme algo malo? -preguntó Monigote jalándose los botones como hacía cuando se ponía nervioso. Qué monigote más lindo. Monigote quedó solo. Monigote en la arena es cosa que dura poco -dijo el agua preocupada y dio dos pasos atrás para no mojarlo-.

Y mientras se borraba seguía riendo. Las nubes bajaron un poquito. colorado este cuento se ha acabado. tocando su piano de burbujas.Un garbanzo peligroso debe ser enterrado – dijo el gato. Soy un monigote de arena. Pero el garbanzo se había dormido debajo de la cama con un sueño chiquito y redondo.No puede ser -decía con su vocecita de castañuela de arena-. La campana hizo clin clon y despertó a las palomas azules. Y lo cazó. . enhebradas en rayos de sol. Tía Sidonia hizo muaaa y despertó al ratón que duerme en su zapato. Un día un garbanzo peligroso se cayó de la cama. . las palomas. No puedo vivir lejos de los demás. La pulga del gato. -Crucri. y porque me quieren se van. las gallinas y tía Sidonia salieron corriendo de la casa y se sentaron en la vereda de enfrente a esperar que el garbanzo peligroso hiciera buuum. por lo menos me borraré jugando. pero en eso llegó el viento y armó un remolino. crucri -dijeron las hojas voladoras sin saber qué hacer. y salió volando a contar a todos que bajo la cama había un garbanzo peligroso que seguramente estaba por explotar como una bomba. Las gallinas hicieron cloqui y despertaron a tía Sidonia para que les diera maíz. Cavó apuradísimo un pocito y allí fue a parar el pozo con la patas y las palomas con el pico. -No quiero estar solo -les dijo-. Hizo cla. Hizo kec y despertó a la pulga que vivía sobre el gato. Tenemos que hacerlo jugar. el gato. Y lo encerró en la jaula. cla. Así no me gusta. con tanto miedo. hasta que toda la arena fue una risa que jugaba a cambiar de colores cuando la sopla el viento… Y colorín. El agua se acercó. cla para llamar a las hojas voladoras. tomó una jaula y una escoba y valientemente fue a cazar al garbanzo peligroso. . La pulga hizo bú y despertó al gato que se colgó de la soga de la campana. Las palomas hicieron rucucú y despertaron a las gallinas. tapándose los oídos. EL GARBANZO PELIGROSO. Juguemos y si me borro. Las hojas se colgaron del viento para dar vueltas. Monigote jugó y jugó en medio de la ronda dorada y rió hasta el cielo con su voz de castañuela. Y el ratón tropezó con un garbanzo peligroso que estaba debajo de la cama. todos me quieren.Kiii -dijo el ratón. Como tía Sidonia estaba cansada de esperar.. -¿Un monigote de arena? -silbó con alegría-.

Aquellos trenes comían paladas de carbón. gelatinas. soltaban un humo negro que hacía bellos dibujos. Empezaban las ruedas a traquetear sobre las vías chu–cu–chú chu–cuchú chu–cuchú chucuchú cuchichú chucuchú chucuchú… y un silbido largo acompañaba al humo que se desflecaba como una cabellera PFUIIiiii PFUiiii… Dibujo de Roberto Cubillas Primero era lindo. Pero después… Venían largas paradas misteriosas. Nosotros teníamos que ir a otro pueblo y. Las vacas de los campitos se cansaban de mirarnos y el guarda contestaba ”¿Quién sabe?” a cualquier pregunta que se le hiciera. cuando yo vivía en Reconquista. como si obedeciera al capricho de algún Dios. novedoso. cintas de sopa negra. Llenó el patio de hojitas. que ahora sirven a los chicos para contar en la escuela y para jugar a las bolitas. Y eso que siempre llevábamos una caja de zapatos con pollo.Pero entonces el garbanzo peligroso empezó a cantar como cantan los garbanzos cuando están bajo tierra. pan y . Después de un montón de tiempo el frío era más frío y empezaba a faltar el agua y la comida. había llovido muchísimo. redondos. vertiginoso. de flores y de vainas llenas de garbanzos peligrosos. como los colectivos se empantanaban en los flanes. El tren se empacaba en medio del campo. • Cuento un cuento por Laura Devetach Hace muchos años. las gelatinas y las sopas negras. Tanto había llovido que los caminos de tierra parecían flanes. redondos. allá por el norte de Santa Fe. había que viajar en tren. de ramas que parecían serpentinas. EL GARBANZO PELIGROSO Y cantando se puso a brotar y a crecer.

O milanesas y dulce de membrillo. Y a mí empezaba a darme sueño.manzanas. Los grandes comentaban sobre el estado de los caminos. Entonces. el gobierno. Y yo escuchaba el lenguaje de las ruedas. Después rezongaban. la lluvia entraba por las ventanillas y yo pensaba que nunca más iba a salir el sol. tristeza y una rabia… De pronto el tren caminaba de nuevo. la creciente del Paraná y si habría o no cosecha de algodón. una viejita de pañoleta que venía con una canasta me dijo. como leyéndome el pensamiento: —¿Sabés lo que dice el tren hoy? dice: . acomodándose. Después se iban quedando callados. A veces decían: Che–qué–chica che–qué–chica chequechica chequechica chequechi… Otras veces decían: Cinco pesos poca plata cinco pesos poca plata cincopesos pocaplata cincopesos pocapla… Pero un día espantoso y embarradísimo las ruedas no dijeron nada a pesar de ir rodando. qué barbaridad. Pero había que convidar y éramos muchas personas. menos mal. Dibujo de Roberto Cubillas La gente se miraba sonriendo.

¿quién les contesta? Entre las dos hicimos más de tres preguntas. y resultó lindo eso de escuchar y a veces callar. preguntemos tres preguntas de ésas que no se preguntan nunca. muchos trenes. Y salió el sol. escucho qué cosas dicen las ruedas. Por suerte conocí muchas viejas preguntonas. cuentouncuento. Dibujo de Roberto CubillasDespués escuchamos de nuevo las ruedas del tren. cuando mueven la cola? Y ella: —¿Quién habrá inventado el agujero del mate? Y yo: —Cuando los trenes silban. sólo callar para que las voces de algunas cosas llegaran. cuando viajo.Tres–pre–gun–tas tres–pre–gun–tas tres–pre–gun–tas… A ver. a ver. como mi vieja de pañoleta. Y si se da la ocasión cuentouncuento. y decían: Cuento un cuento cuentouncuento cuentoun… También decían: Mecontaron y te cuento mecontaronytecuento mecontarony… Y ella me contó más de un cuento y yo le conté los cuentos que sabía. hice viajes. Y yo: —¿Los perros quieren decir que no. cuentoun… • NOCHE DE REYES A SALTOS por GUSTAVO ROLDÁN . la gente. Ahora.

-¿Sí?. -Bah. Una flor de mburucuyá para la iguana. Y así mil cosas para los mil animales.dijo la lechuza-. Un higo maduro para el coatí. Al lado de cada uno había un regalo. Una pluma roja para la paloma gris. revolviendo entre los yuyos y juntando cosas. -¿Y para cruzar las montañas? ¿Los sapos saben cruzar las montañas? ¿A que eso no les dijo? -Sí nos dijo. se durmieron más temprano que nunca. Seguro que les anduvo contando el cuento de los Reyes Magos. -Don Sapo nos dijo que esta noche van a venir con regalos. ése es un sapo mentiroso. a saltos. y también les habrá dicho que vendrán montados en camellos. Aquel 6 de enero todos se despertaron muy temprano. -¡Vinieron los Reyes! ¡Vinieron los Reyes!. claro que sí. se van a quedar con las ganas porque esta noche no va a venir nadie. ése sapo es un mentiroso. Andan todo el día a los saltos para practicar el cruce de las montañas. En la noche brillaba una luna redonda y blanca. ¿Me quieren explicar cómo hacen los camellos para cruzar el mar? ¿A que eso no les dijo? -Claro que sí. -Esta noche vienen. -No sé si voy a poder dormir esta noche -dijo la iguana. don Sapo. No tenía tiempo casi ni para saludar. Nos contó que había sido un problema. sí nos dijo. no veo la hora de que lleguen -dijo la paloma.gritaban picos y hocicos.El sapo andaba atareado y nervioso. el quirquincho y mil animales más daban vueltas sin poderse dormir.dijo la lechuza-. que sí saben cruzar el mar. A saltos. -Bah -dijo la lechuza-. como sin darse cuenta. . Ésa es la forma de cruzarlas. -Bah -dijo la lechuza-. Al final. claro. El coatí. Nadie los vio porque los sapos no hacen ruido al saltar y llegan despacito cuando todos están dormidos. Sólo quedó despierto el canto de las ranas.contestaron el coatí y la paloma. -Ay. Los camellos hacen mucho ruido. don Sapo? -preguntó el coatí. y por eso ahora vienen montados en sapos. la paloma. ¿eh. ¡Miren si los Reyes Magos van a cambiar los camellos por sapos! ¿Alguien los ha visto montados en sapos? ¿A que eso no les dijo? -Sí nos dijo.

Hay rubias y morochas. tras de un árbol caído. -¿Y no se aburre? Mire que si hay un bicho aburrido es la hormiga. En un rincón. el sapo dormía sin que los ruidos pudiesen sacarlo de su cansancio. inmóvil. de patas cortas. Ya tenía los ojos bizcos de tanto mirar. -Es lo último que yo haría en mi vida. no me diga que no son todas iguales! -Sí le digo. -Solamente lo veo mirar hormigas. y ahora soñaba con Reyes Magos montados en sapos. Todas iguales… todas iguales… -¿Iguales? No crea amigo piojo. El halcón planeaba haciendo círculos en el cielo. -Estudiando amigo piojo. En el enorme claro en medio del monte. Y créame que vale la pena. don sapo? -preguntó el piojo. altas y petisas… Yo las voy contando y calculo cuántas hay de cada clase. gordas y flacas. Las que más me interesan son las hormigas cantoras. estudiando. -¿Qué está haciendo. de ojos grandes. las hormigas pasaban en una fila que no tenía comienzo ni fin. Iban marcando un camino que daba extrañas vueltas. todos no. El sapo las miraba pasar. ¿Todos? Bueno. si sabrá de Reyes Magos este sapo • EL CAMINO DE LA HORMIGA.gritaban todos. Eso es lo que estoy estudiando y descubriendo. de peinado con raya al medio? -¡Don sapo. extrañado de verlo tan quieto y callado. ¿pero alguna vez se dio cuenta de que hay hormigas de ojos chicos. -Está bien. don sapo? . y hablando en sueños decía: -Ja. -¡Rubias y morochas! ¡Altas y con raya al medio! ¡Jamás me hubiera imaginado! ¿Está seguro.-¡Vinieron los Reyes! ¡Vinieron los Reyes!. -Eso es lo que estoy estudiando: a las hormigas. Había andado a saltos toda la noche. giraba para aquí o para allá. y volvía a salir derecho hasta perderse en la distancia.

con voz de hormiga. doña lechuza. ¡Así no se puede vivir! -Yo no creo que todas sean iguales. Lo que pasa es que a usted le gustan los bichos famosos. -¿Se cree que estoy loca? Mire si me voy a bajar de mi tronco para mirar esos bichos. -A mí me parece que cualquiera es importante –dijo el sapo-. Son todas iguales. las hormigas son todas iguales. -Lo que no me convence es que sean cantoras. Así nadie protesta. Lo dejan todo rayado.-Tan seguro como que dos y dos son cinco. hormigas con raya al medio! Nunca había escuchado tantas barbaridades. El que vio a una hormiga ya las vio a todas. porque se las come y así no andan molestando. don sapo. -Claro que sí. -¿Molestando? ¿En qué la pueden molestar a usted? -En que día y noche hacen esos horribles caminitos en el pasto. pero me parece que son un poco desorejadas. . como son iguales todos los piojos y todas las pulgas. El sapo se quedó callado. Por eso me gusta el oso hormiguero. Al piojo se le pusieron los pelos de punta. -¿Y cantan lindo? -No me gusta hablar mal de nadie. Nunca pude ver cuál es la primera hormiga ni cuál la última. Jamás las oí cantar. ¡Hormigas cantoras. jamás la vi acercarse a una fila de hormigas. -Es que cantan despacito. -¡Ya se juntaron de nuevo para hablar tonteras! -protestó la lechuza-. -¡Bah!. uno siempre ve un montón que está pasando. El silencio comenzó a molestar. -Pero además hay un misterio que me tiene preocupado. -Usted no miró bien. -Con razón cantan despacito -dijo el piojo-. -Cierto. Tengo cosas más importantes para ocupar el tiempo.

la que va llevando al hoja de mburucuyá. ¡Qué fuerza tiene! Entonces se oyó un aleteo que hizo temblar las hojas de los árboles y el halcón se posó al lado del sapo y el piojo. -Don sapo -preguntó el piojo-. Fíjese en ésa. -¿Sí? Cuente. Me alegra muchísimo que haya venido a visitarnos. pero por suerte me puse a mirar. -Ustedes estaban tan distraídos que no me vieron planeando en círculos desde hace larguísimo rato. Uno se queda sin argumentos ante tanta estupidez y una mentira chiquita sirve para terminar la discusión. -Sí. Únicamente envidio y me muero de ganas de hacer lo mismo. -¿A usted también le interesan las hormigas? -preguntó el piojo. -No hay nada mejor que las buenas noticias –dijo el piojo. -Y es algo de este lugar. . cuente. ¡Cómo va a decir eso el puma! ¡Este mundo está mal de la cabeza! Y la lechuza. -A los halcones nos gusta planear dando vueltas sólo para ver el camino de las hormigas. Habrá visto que los halcones siempre hacemos grandes círculos en el cielo. -Eso estábamos haciendo con don sapo. don piojo. y damos vueltas. -Amigo halcón. tanto tiempo sin verlo -saludó el sapo-. -Vine a contarles una cosa linda. -¡Está loco este puma! Cada lechuza es una cosa única que no se parece a ninguna otra. -Yo estaba haciendo lo mismo –dijo el halcón.-¿Sabe doña lechuza? -dijo el sapo-. ¿Nunca se preguntó porqué? -No. Yo también pensaba como la lechuza. se fue volando hacia la otra punta del monte. don piojo. -Estábamos ocupados estudiando a las hormigas dijo el sapo. don sapo. yo escuché que el puma decía que las lechuzas eran todas iguales. esa de ojos marrones y raya al medio. nunca lo dijo. a las buenas noticias no hay que hacerlas esperar. ¿es cierto que el puma dijo eso? -No. ofendida hasta más no poder.

remontó vuelo. En el suelo el sapo diciendo: -¡Añamembuí! ¡Jamás se me hubiera ocurrido cual era el secreto del vuelo de los halcones! Y por allá arriba. sin cansarse de mirar los dibujos del camino de las hormigas • NOCHE DE REYES A SALTOS por GUSTAVO ROLDÁN El sapo andaba atareado y nervioso. don sapo no quiere volar al lado mío? -Hoy no. Y ahí están todos. -Ay. La lechuza volando bajito y murmurando: “No puede ser. Mirando desde arriba uno se sorprende y no entiende cómo pueden hacerlo ni por qué lo hacen. con el piojo prendido a las plumas de su cabeza. -Esta noche vienen.-Sí. Este mundo está loco”. y el sapo se quedó con las hormigas. -¡Ojo de halcón! ¡Cómo me gustaría ver esos dibujos! -¿Le gustaría don piojo? -Me pongo loco de sólo pensarlo. -No sé si voy a poder dormir esta noche -dijo la iguana. ése es un sapo mentiroso. ¿Pero cómo hago? -Ya mismo se va a dar el gusto. Seguro que les anduvo contando el cuento de los Reyes Magos. revolviendo entre los yuyos y juntando cosas. ¿Y usted. don Sapo. Mejor sigo mirando con ojo de sapo. No tenía tiempo casi ni para saludar. don Sapo? -preguntó el coatí. Vaya saltando a mi cabeza y nos vamos a dar una vuelta. el halcón y el piojo vuelan en círculos. -Bah -dijo la lechuza-. Desde el cielo es un bellísimo dibujo. donde apenas llega el canto de los pájaros. pero tan grande que desde el suelo no se puede ver. estoy un poco cansado. -Don Sapo nos dijo que esta noche van a venir con regalos. ¿eh. no veo la hora de que lleguen -dijo la paloma. pero ustedes ven un pedacito.contestaron el coatí y la paloma. no puede ser. . EL halcón.

sí nos dijo. tras de un árbol caído. Ésa es la forma de cruzarlas. Al lado de cada uno había un regalo.gritaban picos y hocicos. Sólo quedó despierto el canto de las ranas. Y así mil cosas para los mil animales. -¿Y para cruzar las montañas? ¿Los sapos saben cruzar las montañas? ¿A que eso no les dijo? -Sí nos dijo. ése sapo es un mentiroso.gritaban todos. Nos contó que había sido un problema. Una flor de mburucuyá para la iguana. El coatí. claro que sí. se durmieron más temprano que nunca. -¡Vinieron los Reyes! ¡Vinieron los Reyes!. ¡Miren si los Reyes Magos van a cambiar los camellos por sapos! ¿Alguien los ha visto montados en sapos? ¿A que eso no les dijo? -Sí nos dijo. ¿Todos? Bueno. el quirquincho y mil animales más daban vueltas sin poderse dormir. la paloma. Andan todo el día a los saltos para practicar el cruce de las montañas. se van a quedar con las ganas porque esta noche no va a venir nadie. y por eso ahora vienen montados en sapos. -Bah -dijo la lechuza-. Los camellos hacen mucho ruido. que sí saben cruzar el mar. A saltos. Nadie los vio porque los sapos no hacen ruido al saltar y llegan despacito cuando todos están dormidos. todos no. como sin darse cuenta. y también les habrá dicho que vendrán montados en camellos. y ahora soñaba con Reyes Magos montados en sapos.-¿Sí?. Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.dijo la lechuza-. Una pluma roja para la paloma gris. a saltos. Aquel 6 de enero todos se despertaron muy temprano. -¡Vinieron los Reyes! ¡Vinieron los Reyes!. Había andado a saltos toda la noche. En un rincón. claro. Al final. ¿Me quieren explicar cómo hacen los camellos para cruzar el mar? ¿A que eso no les dijo? -Claro que sí. si sabrá de Reyes Magos este sapo Bendición de dragón Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas. Un higo maduro para el coatí. En la noche brillaba una luna redonda y blanca. el sapo dormía sin que los ruidos pudiesen sacarlo de su cansancio. -Bah. y hablando en sueños decía: -Ja.dijo la lechuza-. Que el viento llegue lleno del perfume de las flores. .

Que nunca te falte el fuego. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta. Tal vez el fuego se pueda prender.Que las nubes cubran el sol cuando estés en el desierto. Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia. Que nunca te falte el agua. Que nunca te falte el amor. Si te falta el amor. no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo . Tal vez el agua pueda caer del cielo. Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar.

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