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Fallo SalaA Accion Reduccion Herencia

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Fallo
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Poder Judicial de la Nación

No podrás desheredar a tus hijas La Cámara Civil rechazó una donación de tres departamentos que un hombre le había hecho en vida a su pareja para evitar que fueran heredados por sus hijas. Para el tribunal se trató de un caso de "sustitución real de persona y no un supuesto de simulación" por lo que ordenaron a la demandada devolver el 80% del total. FALLO COMPLETO http://www.diariojudicial.com/nota.asp?IDNoticia=34905

“MARTINO, Gabriela Cristina y otro c/ BRAIDO, Ana Elena s/ acción de reducción” LIBRE N° 493.469

En la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los días del mes de diciembre del año dos mil siete, reunidos en Acuerdo los Señores Jueces de la Sala “A” de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil para conocer en el recurso de apelación interpuesto en los autos caratulados:“MARTINO, Gabriela Cristina y otro c/ BRAIDO, Ana Elena s/ acción de reducción”, respecto de la sentencia de fs.1304/1311, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver: ¿Es ajustada a derecho la sentencia apelada? Practicado el sorteo resultó que la votación debía realizarse en el siguiente orden: Señores Jueces de Cámara Doctores HUGO MOLTENI - JORGE ESCUTI PIZARRO - RICARDO LI ROSI.A la cuestión propuesta el Dr. MOLTENI dijo: 1°.- La sentencia de fs. 1304/1311 desestimó la excepción de prescripción opuesta por la emplazada y admitió la demanda, declarando inoficiosas a las donaciones que habría efectuado Egidio Nicolás Martino -padre de las actoras- en favor de Ana Elena Braidó, respecto de los inmuebles ubicados en la calle Zabala 1704, piso 10°; Billinghurst 430/434 y Migueletes 1232, unidad 101 de la Ciudad de Buenos Aires, por lo cual dispuso que dicha beneficiaria aportase el 80% de los mismos en la sucesión del donante, para de ese modo preservar la legítima de dos de sus herederas forzosas y actoras en estos autos. Impuso las costas a la demandada, que resultó vencida.Contra dicho pronunciamiento se alzan las quejas de la demandada (ver fs. 1338/1347), quien pretende la invalidez del fallo o su revocatoria por dos motivos fundamentales. El primero de ellos porque la acción de reducción deducida se encuentra intentada contra tres actos jurídicos de adquisición de inmuebles por su parte, que no fueron donados por el causahabiente de las accionantes, sino que fueron adquiridos a terceros mediante sendos contratos onerosos de compraventa. De ahí que estiman que nunca podría proceder la acción de reducción contra dichos actos, en la medida que no

1. para desvirtuar su carácter oneroso y que queden evidenciadas como meras gratuidades del muerto en favor de quien fuera su compañera durante muchos años. Palacio-Alvarado Velloso. anotado y concordado”. pág. “Código Procesal. libres n° 401. 478. t. 1978-C-302. 44. “Código Procesal. 6. pág. y que se hallaría cumplida desde la muerte del causante. 1335). Palacio. Desde otro ángulo. 1980-A-311. “Nulidades Procesales”. Esas quejas fueron replicadas por las accionantes a fs. 1352/1362. pág. comentado y anotado”.929 del 17/12/04 y n° 392. cuando los agravios. la que aún cuando se ejercite de manera simultanea o correlativa a la de reducción. II. n° 21. t. pág. “Código Procesal comentado. pág. 183. Podetti. Juez “a-quo” no hubiese dispuesto la imposición de costas respecto del rechazo de la defensa de la prescripción (ver fs. b. id.. de la apertura de la sucesión o desde que razonablemente las actoras pudieron conocer de la existencia de la adquisiciones que reputan fingidas. 195 y ss. pág. 4. pág.387 del 04/08/05. V. desde que si se estima que para arribar a la procedencia de la acción de reducción es menester declarar la insinceridad de los negocios onerosos. pág. t. 22. se agravia de que no se hubiese admitido la excepción de prescripción. resulta improcedente recurrir a tal vía. anotado y comentado”. 396. que no se asimila al decenal que regula a ésta última acción. Ibáñez Frocham. “Código Procesal. por lo que es equivocado interpretar que existiera una distribución de costas distintas para ese primer punto de la controversia ( ver fs. 248. 204. n° 152. Kielmanovich.fueron transmisiones gratuitas del padre de las actoras en su favor y que ésta no atacan de simuladas tales ventas. n° 6. Maurino. t. quien entendió superfluo ese recurso.2°. L.Por su parte las actoras se agravian de que el Sr. n° . t. 1979-B-484.. Gozaíni. porque estimó evidente que el sentenciente impuso las costas inherentes a toda las relaciones procesales (excepción de prescripción y acción de reducción). 1988-B-15. “Derecho Procesal”. libres publicados en LL 1977-A-275. “Tratado de los recursos”. 1350). ese propósito se vería enervado por la prescripción bienal que corresponde a la acción de simulación. 2. n° 102. explicado y anotado jurisprudencial y bibliográficamente”. t. lo que determinó la respuesta de la demandada. 2. como un planteo subsidiario. debe a mi juicio ser desestimado. pág. por entender que el sentenciante ha errado el encuadre jurídico de la cuestión debatida y ensayar una aplicación errónea del instituto en que se sustenta la demanda.El recurso de nulidad que deduce la demandada. 1985-E-195. Alsina. aún en la hipótesis de ser fundados. “Derecho Procesal”. Fassi-Yáñes. pues como reiteradamente se ha sostenido. ap. 566. comentado y anotado”. Colombo. tiene un régimen propio. “Tratado de los recursos en el proceso civil”. E. H. pág. 162. H. t. “Código Procesal. esta Sala. 1980-C-400. pueden repararse mediante el estudio de la apelación concedida (conf. 1989-A-388. 1988-D-8.

era indispensable como presupuesto lógico. como son los instrumentados en las escrituras que en copia se encuentran glosadas a fs.Sin embargo y a pesar de las inteligentes razones que desarrolla la erudita dirección letrada de la emplazada.También en el caso de la acción de reducción existe. no cabe acceder al planteo en cuestión. En consecuencia. que ciertamente escapa a la órbita del artículo 253 del Código Procesal. constituye . cuyo ejercicio las actoras niegan. lo cual nos coloca frente a un supuesto de sustitución real de persona y no ante un supuesto de simulación. efectuados a terceros vendedores. 140/144 y 145/148.3°. desde que el ejercicio de tal prerrogativa presupone una donación hecha por el causante a un tercero. la necesidad de que quede al descubierto la liberalidad efectuada por el causante a un tercero. sino de actos de adquisición onerosa por parte de ella. cuyo exceso afectare la legítima de los herederos forzosos. como indispensable presupuesto. voto porque se desestime la nulidad articulada por el recurrente. la Sala ha entendido con referencia a la acción de colación. porque la opinión de la generalidad de la doctrina indica que “el acuerdo simulatorio” de las partes otorgantes del acto ostensible. máxime cuando los argumentos que fundan la pretendida nulidad se reiteran luego como sustento de la expresión de agravios que funda el recurso de apelación.Pienso así. cuya importancia hubiese afectado la legítima de los herederos forzosos (arts. es menester advertir que en la especie estrictamente no se trata de actos de enajenación que el causante efectuara en favor de su compañera y a quien las actoras atribuyen la calidad de beneficiaria.Poder Judicial de la Nación 102). 1831. desde que los vicios que se invocan pueden ser examinados al tratar la apelación concedida. 136/139. bien se recuerda. 2000-F-240). aplicable a los supuestos en que el pronunciamiento se ha dictado sin sujeción a los requisitos de tiempo.Puesto que los defectos atribuidos a la sentencia radicarían en un error “in iudicando”. que en caso de dirigirse contra actos de enajenación del causante que en apariencia fueran onerosos. con dinero que le habría facilitado el padre de las accionantes. si antes o simultáneamente no se deduce la acción de simulación.-Resulta acertado el criterio que sustenta la demandada cuando asevera que no es factible imponer la acción de reducción respecto de actos de adquisición onerosos. prescriptos por los artículos 34.En este sentido. lugar y forma. por lo cual no sería admisible la acción reipersecutoria deducida respecto de los inmuebles que se reclaman en la demanda para engrosar el patrimonio relicto. 1832 inc. inciso 4° y 163 del mismo Código. 1° y 3601 del Código Civil). que sea ejercida la acción de simulación para consagrar la gratuidad del acto y así quede expedito el derecho a colacionar el valor recibido (ver La Ley t.

parte general.. IV. consistente en la constitución o transmisión de derechos a favor de “personas interpuestas que no son aquéllas para quienes en realidad se constituyen o transmiten” (artículo 955. tal como ha sido formado. 1936. . no entran en la cláusula final del artículo 955 del Código Civil. En tal supuesto.uno de los requisitos de la simulación (conf. pág. sino que sus prerrogativas deben serles reconocidas por conducto de la acción de mandato . “Tratado de derecho civil argentino”. A. Por el contrario. t 1. pág. t. Salvat. cuando como sucedió en las operaciones cuestionadas en la especie. V.No hay entonces en estos supuestos simulación alguna.En suma. 303. los “tradens” ignoraron la real interposición de persona. Acuña Anzorena. hay simulación relativa. n° 248. As. no hay acto simulado. “Principios de derecho civil”. en la voluntad común de sus autores (conf. pues el transmitente ignora que ha tratado con el testaferro de un tercero. puesto que el acto es real y surte todos los efectos entre las partes. 9na. quien actuaba como un mandante oculto. 498. 585. 2. V. pág. De ahí se sigue que en la interposición real de personas no hay simulación. ed. t. 1947. sin perjucio de las relaciones existentes entre el adquirente y su mandante oculto.. ED 54-449).Como lo ha sostenido Llambías. pág. 1947. esta Sala. “La simulación de los actos jurídicos”. puesto que los vendedores en tales operaciones no han constituido o transmitido derechos a personas distintas de la adquirente. R. por lo que el mandante oculto. n° 1798. pág. Neppi. 14. cuando se encara la interposición de persona pueden darse dos hipótesis según que la interposición sea ficta o real. pág. De ahí que la hipótesis que se brinda en estos autos respecto de las tres adquisiciones efectuadas por la demandada. parte final del Código Civil). El “tradens” ha querido enajenar el bien a favor del “accipiens” y no del mandante oculto. “Teoría del derecho civil alemán”. n° 2508. V. parte general. Si los enajenantes conocen la interposición de persona. conforma una reserva mental ineficiente para alterar la validez del acto. 180. Wolf. ed. J. pasando los derechos transmitidos en cabeza del adquirente que ha contratado con ellos.. A. las que son para el enajenante “res inter alios acta”. Esta conclusión se basa en la seriedad y efectividad del consentimiento intercambiado entre las partes. es decir. Llambías. Enneserus. von Thur. los actos de adquisición son válidos y exentos de todo vicio. t. J. 2. “Tratado de derecho civil”. As. 242). la simulación es un vicio que anida en la entraña del acto. no debían recurrir a una acción de simulación contra los intervinientes del acto de que se trata. o sus herederas.. Bs. 2.Romero del Prado. Bs. N. para pretender desentrañar el verdadero emplazamiento patrimonial de los bienes y luego ejercer la acción de reducción. CNCiv. La intención inexpresada que ésta pudo tener al comprar con el dinero del padre de las actoras. “Tratado de derecho civil-Parte General”.

pág. esta Sala. Zannoni en Belluscio-Zannoni. Cariota Ferrara. pág. “La inscripción de bienes a nombre ajeno y mandato sin representación”. Bs. Llambías. A. ello nada impide a . 76-621. 133-850).4°. J. F. pág. privato. 328. Cámara. Ana María Luaces en ED. 1937. en virtud del principio “iura novit curia”. ED. la pretensión (acción) se individualiza por el hecho y no por la norma abstracta de la ley (conf. L. pág. que es siempre la pretensión de obtener el reintegro patrimonial de los bienes adquiridos con el aporte del muerto. G. Chiovenda. “Simulación en los actos jurídicos”. sino mediante el reconocimiento de las acciones derivadas del mandato. Sala C.En este aspecto. t. cit. pág. “La estimación provisoria de los daños y perjuicios en la demanda”. anotado y concordado”. Morello.A. Palacio. V-122. votos del Dr. 399. 505. comentado. Madrid 1922. 1. ED. M.429 del 28/10/88 y n° 183. 128. que fuera negada en forma persistente por las actoras. fallo 23. H. LL.A. n° 16. n° 34. n° 1798).Si bien en este caso entiendo que las accionantes fundaron equivocadamente el derecho de la demanda en la acción de reducción.359 del 07/08/96. Ferrara.941 del 03/07/92.Poder Judicial de la Nación contra el mandatario que se resista a retransmitirles los bienes adquiridos (conf. como sucesoras del mandante oculto. porque el encuadre normativo no altera la “causa petendi”. no solamente demuestra que en la especie resultaba inapropiado pretender el ejercicio de la acción de simulación. sin embargo. y no llegar a la recuperación de los inmuebles al patrimonio relicto de Egidio Nicolás Martino por el conducto de la acción de reducción. fraudulentos y fiduciarios”. 54-445. 4. considero que nada impide que el juez emplace la cuestión conforme a derecho.Esta inteligencia. id. op. E. 78-422. Revista de derecho privado.Esta óptica de la cuestión debatida. esta Sala. “Interposissione di personna ed intestazione sotto altrui personna”. J. desde que la pretensión de las actoras encuentra una adecuada respuesta a través de las acciones de rendición de cuentas que. Turín. “Negocios simulados.. sino que además resulta abstracto el planteo de la prescripción bienal respecto de la misma y equivocada la invocación de la acción de reducción. 1909.. J. pueden deducir contra la mandataria que conserva la titularidad de los bienes adquiridos con dinero y designio de dicho causahabiente. 1944. n° 39 y nota n° 36/37. ED. I.095 in re “Costa de Starevich c/ MCBA”. dir. t. nos enfrenta a examinar la posibilidad jurídica de soslayar los preceptos en que se funda la demanda. artículos 1904. 148.. CNCiv. 1911 y 1929 del Código Civil. 82-804 y ED. “Código Civil. t. por las que la mandataria oculta. “Responsabilidad aquiliana o contractual”. 208-509 y mis votos en las causas n° 41. J. Mosset Iturraspe. como la sentencia. t. 117-153. J. 775. de la Dra. Escuti Pizarro en las causas n° 39. Rev. pág. Dicho de otro modo. “Principios del derecho procesal civil”. 102. As. CNCiv. L.. ED. 1. deberá reintegrar los bienes adquiridos mediante activos patrimoniales facilitados por aquél. 1959-IV-163. G.429 del 16/08/89 y n° 105. t.

n° 74. 14-822.. cabe agregar. aunque el Tribunal debe ceñirse a los puntos objetados. de tal modo que el efecto devolutivo se produce plenamente y puede decirse que la causa se conoce “ex novo”. 87-290. por lo pronto. t. Sala E. ídem. n° 18). pág. n°s. calificando la acción intentada y encuadrando jurídicamente los hechos expuestos por las partes.ídem. calificando la acción intentada y utilizando fundamentos de derecho distintos a los invocados por las partes y por el juez de la instancia de grado (conf. al comentar aquel postulado de Chiovenda “de que la acción se individualiza por el hecho y no por la norma de la ley”. del 27/06/79. F. R.Sentís Melendo. Loutayf Ranea. entonces. pág. del 19/10/76. “El recurso ordinario de apelación en el proceso civil”. 1980-D-295. págs. como no existe por parte de la emplazada un acto de adquisición gratuito que la haga sujeto pasivo de dicha acción. ED. CNCiv.En este sendero interpretativo. “El recurso ordinario de apelación en el proceso civil”.. Sala. ídem. Siempre dentro del marco de los puntos objetados tiene amplias facultades de fundamentación. desde que si la acción apropiada por la cual se persigue la restitución de los inmuebles al acervo relicto. afirma que ese aforismo es aplicable frente al error en el ejercicio de la acción y tiene como consecuencia que el simple cambio de punto de vista jurídico no suponga diversidad de acciones. G. que. Puede entonces examinar los hechos y el derecho con plena jurisdicción y también está facultado para pronunciarse “iura novit curia”. A. es obvio que se aplica el plazo decenal del art. No puede. rep. donde no se trata sino de distintas normas relativas a un mismo hecho (conf. Costa. por lo que al momento de la promoción del juicio no se había cumplido dicho término a contar del fallecimiento de Martino (30 de agosto de 1997: ver fs.-Las razones expuestas permiten entonces concluir. 4023 del Código Civil. 2493 y 2494). LL 1997-D-708. ed. 40 y 41. 75). dentro de ellos tiene amplias facultades para pronunciarse “iura novit curia”. porque si bien debe ceñirse a los puntos objetados. 72-632.tomar el camino correcto y entender que. 1. desde que recién entonces estuvieron las actoras legitimadas para reclamar por un negocio . el tribunal de alzada cuenta con iguales poderes que el juez “a-quo”. 2492. dentro de ellos tiene iguales prerrogativas a las que sobre la materia tuvo el “a-quo” (conf. deban éstas ser condenas a restituir al patrimonio de su mandante oculto los bienes que adquiriera con el aporte del dinero que el mismo debió haberle facilitado.5°. 80. LL. id. hablarse en tal hipótesis de “acciones distintas”. que por aplicación del principio de “plenitud de la jurisdicción de la alzada”. ED. ED. En efecto.. 8 del sucesorio). con una concepción formal y romanística. debe confirmarse el rechazo de la excepción de prescripción. desde que el tribunal de alzada tampoco está limitado en su razonamiento por las argumentaciones del recurrente. es derivada del mandato. Astrea 1989. “El juez y el derecho”.

reconocidas por la misma demandada. expedito el reconocimiento de que los tres inmuebles deben incorporarse al acervo hereditario de la sucesión de Martino. si bien. Si bien no puede hablarse de un litisconsorcio necesario. liberándola del 20% disponible. que también fue declarada heredera a fs.no es posible modificar este alcance del decisorio de grado sin incurrir en “reformatio un pejus”. 52 del sucesorio. desde que al no haber controvertido la valoración de las pruebas realizadas por el Sr.6°.-Estas circunstancias son.y los demás puntos del debate). quien mediante su examen llegó a la certidumbre de que las adquisiciones fueron realizadas con dinero exclusivamente proveniente del patrimonio del padre de las actoras. que por el fundamento implementado en la sentencia. las costas de alzada .-La propia emplazada interpreta correctamente que la imposición de las costas a su parte. debe dejarse de lado la porción disponible de la herencia en favor de la beneficiaria de las adquisiciones.El otro es la falta de ejercicio de la acción por parte de la tercera hija de Martino y la demandada (Andrea Carolina Martino y Braidó).Empero no se me escapan dos aspectos que limitan el reintegro porcentual de esas propiedades que debe realizar la demandada. que fuera concebido de apariencia oculta. Juez “a-quo”. en definitiva.Poder Judicial de la Nación pergeñado entre su padre y la demandada. consentida en este aspecto por las accionantes. involucra todos los temas discutidos en la litis ( la defensa de prescripción -que no fuera resuelta como excepción previa. porque cada heredera es titular de la acción individual para obtener la restitución de los bienes retenidos por la mandataria oculta. en rigor. Por ello el recurso de las actoras carece de asidero y la sentencia también debe ser confirmada en este aspecto. no puede sin embargo reconocerse que las dos accionantes tengan legitimación para obtener la devolución de los bienes hereditarios en la porción que pertenezca a su media hermana. determina que ese medular extremo quedase firme (arts. debiendose practicar en la instancia de grado las inscripciones pertinentes. con el evidente propósito de que ellas no pudiesen adquirir derechos sobre los inmuebles.7°. Pero al no haberse discutido en esta instancia que la restitución debe estar referida al 80% de esas propiedades -es decir. en la prevista hipótesis de que aconteciera la muerte del verdadero titular de los mismos.Uno.En atención al resultado de los recursos. al acogerse la demanda como consecuencia de una acción derivada del mandato. 265 y 266 del Código Procesal) y. por consiguiente. por lo cual deberé limitar la condena al 80% de las porciones hereditarias que correspondan a Gabriela Cristina y Paula Virginia Martino.Con ese alcance voto por la confirmación de la sentencia en lo principal que decide. estaría obligada la deudora a la íntegra restitución de los bienes recibidos por la gestión de su ex-compañero.

- .deben serle impuestas a la demandada en un 90%. diciembre de 2007.Y VISTOS: Por lo que resulta del acuerdo que informa el acta que antecede. por el desestimado recurso referido a las costas de primera instancia. del Libro de Acuerdo de la Sala “A” de la Excma. Hugo Molteni. Con lo que terminó el acto. las medidas pertinentes para la inscripción registral de lo decidido. votaron en el mismo sentido por razones análogas a las expresadas en su voto por el Dr. Las costas de alzada se imponen en un noventa por ciento (90%) a la demandada y en el diez por ciento (10%) restante a las accionantes.Los Dres. debiéndose disponer en la ejecución de sentencia. se resuelve rechazar el recurso de nulidad y confirmar la sentencia apelada. con la salvedad que el reintegro de la titularidad del los inmuebles que conforman el objeto de la condena. Los honorarios serán regulados una vez fijados los de la instancia anterior Notifíquese y devuélvase. Jorge Escuti Pizarro y Ricardo Li Rosi. por haber resultado vencida en el aspecto medular del litigio y en el 10% a las accionantes.Es copia fiel de su original obrante a fs.- Buenos Aires. estará solamente referida al ochenta por ciento (80%) de las porciones hereditarias que correspondan a las actoras en la sucesión de su padre. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil.

Poder Judicial de la Nación HUGO MOLTENI 2 JORGE ESCUTI PIZARRO 3 RICARDO ROSI 1 LI .

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