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La sociedad del ltimo Elvis

Eduardo B. Toledo*
Alguna vez le que los perodos revolucionarios pueden ser percibidos de manera diversa, tiempos lentos donde cuesta que cada da transcurra o tiempos rpidos donde no existe un segundo para pensar ms lejos de lo que ya se hace. Claro, hoy las revoluciones son menos violentas en nuestro pas pero no por eso tienen consecuencias leves. Sin caer en la crtica cinematogrca con lo que sigue, me gustara hacer algunas reexiones sociales partiendo de un lm, para llegar a conclusiones difciles de mostrar sin una metfora. Tuve la suerte de ver la pelcula El ltimo Elvis de Armando Bo, interesante realizador con mucho futuro (es su opera prima), que nos describe la vida de un ciudadano que tiene una va de escape de la realidad. Podra haber sido cualquier otra, el ftbol, una droga o las revistas de moda; como lo dijo su director, podra haber sido cualquier otro distractor. Sin ahondar en la historia, as van al cine, quiero hacer un parangn entre la persona que pierde contacto con su realidad y el personaje creado o emulado se aduea de todo. As, creo que es una muestra de lo que muchas veces nos pasa como individuos cuando no queremos enfrentar los estmulos que nos son propios. Y no hablo de distracciones, hablo de sustracciones de los lmites que tenemos que enfrentar. Este proceso lo describi hace algn tiempo Zygmunt Bauman en su libro La sociedad sitiada. Para l, los ciudadanos de las sociedades occidentales reaccionan escapando ante una suerte de poltica de precarizacin que avanza contra la capacidad mirar el futuro de manera racional, y que hace imposible cualquier tipo de proyeccin a largo plazo. A travs del personaje no dejo de pensar cuanto nos miramos el ombligo los argentinos, cuanto nos cuesta tocar de manera humilde las apreciaciones externas y cuanto nos falta para aceptar que este es un Planeta Global. Podemos elegir abrir nuestras fronteras ideolgicas y culturales, lo que implicara gobiernos que acompaen esto; de nada nos sirve crear fronteras adentro un espacio mitolgico si no es posible sostenerlo a travs del tiempo y que el imitador de Elvis Presley sea slo eso. Un imitador.

* @EBToledo

- Jurista, especialista en Derecho Penal Internacional.