Está en la página 1de 4

Boletín de información del Colectivo Tong

aparece y desaparece

RAMBLA

1

29 de junio de 2012

¿Por qué Tong en vez de Bang, Snif o Glups?

Nos gustan las onomatopeyas.

Son

imprescindibles en los tebeos: un portazo,

una bofetada, una sucursal bancaria que salta por los aires. Tienen el encanto de parecer no significar nada al tiempo que dejan claro lo que quieren decir. Pensamos ponernos una onomatopeya de nombre. Pero, al final, nos llamamos Tong.

Tong, aunque

lo

parezca,

no

es

una

onomatopeya. Un tong era, en la China de

los mandarines, una sociedad secreta, una sociedad "de beneficio mutuo para gente con un interés común que es ilegal o peligrosamente marginal, de ahí el necesario secreto". Como ya hemos explicado buena parte del chiste, y no queremos que pierda toda la gracia, no diremos cuáles son nuestros intereses comunes ilegales o peligrosamente marginales. Abriremos, eso sí, el abanico de posibilidades citando nuevamente a Hakim Bey, que recomendaba la organización del tong a "todos los grupos marginales, especialmente aquellos cuyo disfrute implica ilegalismo (fumetas, heréticos del sexo, insurreccionalistas) o excentricidad extrema (nudistas, paganos, artistas de post-vanguardia, etcétera)".

Asumimos la contradicción que supone hablar de nuestro tong en publico. Pero no

pasa nada. Los nombres son para usar y

tirar porque si no hay nombre no hay institución, no hay vulnerabilidad, no hay traición. Cuando Tong deje de servirnos, buscaremos otro nombre. Tal vez Snikt o Muac, quién sabe si Plaf.

Manual de uso para una rambla

La rambla no está a disposición de nadie. Se usa por sí misma. La rambla está sin estar. Aunque se llene de coches, de edificios, de basura, de normas inútiles, de aburrimiento, de paro, crisis y prima de riego, de pesimismo, de informativos intoxicantes, de estupidez, de falsa indignación, aunque se llene por el más interminable de los etcéteras, la rambla sigue existiendo. Una rambla, debemos reconocerlo, no es nada en su mismidad. Necesita del agua, de la lluvia, de las corrientes que todo lo pueden para existir en plenitud. En eso se parece a ti, que estás sin estar, que no acabas de ser hasta que te enamoras, te reúnes con otros en el centro de una plaza, te enfrentas a la policía, escribes un bello poema sin explicarte cómo has sido capaz, pintas una pared o cultivas un huerto.

Pero, y esto es importante que se tenga en cuenta, el agua poco podría destruir sin una rambla que le dijera qué arrasar. Las ramblas están en los mapas y en algunos planes de ordenación urbana. Pero están también en los cerebros que resisten el electroshock nuestro de cada día, en las almas donde hiberna la esperanza, en los rescoldos del fuego de la revolución. Porque la rambla puede ser literal o figurada. Ella hace lo que quiere. Es lo que le da la gana. Llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones y nuestros vasos sanguíneos son la rambla por la que, al final, correrá desbocada la inundación de la revuelta. La rambla enseña a no tener miedo. O a tenerlo, no pasa nada, pero sumergido en formol o convertido en conserva. La rambla nos invita a cantar, a jugar juegos efímeros, a inventar reglas absurdas, a volver a ser, maldita sea, niños una y otra vez. La rambla ama la Poesía. Y la Poesía es la inacabable fuerza infantil que exige modelar el mundo a nuestro antojo porque desoye las normas del Espacio, del Tiempo y de los poderosos. La rambla es generosamente egoísta porque sabe que su cauce solo será libre cuando todos los otros cauces de todas las otras ramblas sean libres. La rambla nunca, repetimos: NUNCA, estará a disposición del Poder. La rambla será compartida, ese es nuestro anuncio. Al menos una parte de ella. Porque la rambla se burla de la Aritmética tanto como ama la Geometría. A veces se multiplica, otras se divide. Pero siempre es la misma. La rambla dejará intactos los cuerpos y los bienes materiales. Pero empapará las conciencias, removerá asientos y alterará sumisiones. Ese es su cometido.

Estas son nuestras armas

Presencia. El Imperio es algo así como una seño estirada que está todo el día pidiendo silencio para poder ver a sus alumnos como una masa amorfa y cuasi-inerte. Una masa de la que no destaque ninguna palabra, ningún par de ojos, ninguna angustia. Basta ya. Exigimos ser, hacernos notar, presenciarnos. Mastiquemos chicle delante de la seño, llamémosla por ese apodo horrible que tan bien la define, esparzamos por el suelo las virutas de colores del sacapuntas, llenemos las fichas de deberes de pollas erectas y chochos mojados. Sonreiremos cuando, al final, la seño muera por un infarto ante tanto desmán. ArVIteDA. No es lo mismo sobrevivir que vivir. Y el panorama está tan enlodado que hay que tomarse un tiempo para enunciar obviedades como la anterior. Escupiremos a la cara del próximo que nos diga que hay que ganarse la vida. Y como no sabéis quiénes somos, os aconsejamos que, si no queréis ser escupidos, guardéis silencio en lo que a ganarse la vida se refiere, incluso delante de ese que parece no haber roto un plato en la vida. Nosotros no nos ganamos la vida, solo la vivimos. Y en ese vivir la vida, practicamos un poco de arte por aquí, otro poco por allá. Détournement. Los objetos, humanos incluidos, deben servir solo para aquello que dictamine el Espectáculo. Una película debe admirarnos por sus efectos especiales, una novela debe enseñarnos cosas, una canción provocarnos emociones, el pobre despertar nuestra conmiseración, una campaña de concienciación convencernos de que somos una sociedad abierta y tolerante, las urnas calmar nuestras ansias de libertad y un edificio moderno hacernos fingir la cara

de idiotas que se nos queda al ver más de lo mismo. Mientras que se les dé a los

recta hacia

ninguna parte. No podemos

sirvan para pasarlo bien, el juego en el que ganar y perder sea solo una excusa para

objetos el uso que desea el Capital, no

volver a jugar,

el juego

que nos quite

la

habrá Historia, todo seguirá una falsa línea

vergüenza y nos haga sudar, el juego que nos llene las rodillas de arañazos y

seguir

tolerándolo.

Pervertiremos

los

estropee la ropa, el juego que sacuda los

objetos, los retorceremos, los

cimientos del Poder. Queremos jugar y nos

ridiculizaremos,

los

tergiversaremos,

los

importa una mierda aprender algo con ello.

engrandeceremos

...

Usaremos los objetos,

Inmediatez. La existencia de la Dominación

humanos no incluidos, como nos dé la

se pone de manifiesto, para el que quiere

gana. Y la gana que nos da es subvertir el orden imperante, mandarlo a freír espárragos o al fondo de una rambla. Don. Todo es mercancía que se compra y

ver, en la existencia de personas encargadas de mediar entre nosotros y los recursos. Personas que nos dicen qué podemos usar, cómo y cuándo. La

que

se

vende. A buen precio. Increíbles

mediación consiste, básicamente, en

descuentos para combatir la crisis. Outlet.

decirnos que NO. No puede ser ya, no

Rebajas. Semana Fantástica. 2X1. Los

puede ser aquí, no puede ser porque sí.

economistas avisan:

no

invierta

más

su

Debe ser cuando ellos quieran, donde ellos

dinero

en

casas,

olvídese

de

la

bolsa,

quieran y por lo que ellos quieran. El 29 de

compre arte y espere sentado a que su

y por el arte que se deja comprar y vender.

junio, el Colectivo Tong

se

reirá hasta las

dinero se multiplique. No podemos sentir más asco del que ya sentimos por el dinero

agujetas de todos los mediadores y pondrá en la calle lo que ha preparado. Y allí se quedará para su uso, o no uso, cada cual

Aborrecimiento

total. El Colectivo

Tong

decidirá, inmediato.

hace lo que hace porque sí. No hay

Infancia. Si hay alguien preparado para

intercambio, no

hay quid

pro

quo, no

hay

enfrentarse a la Dominación es el niño.

saldos. Lo que tenemos, mejor, peor,

Cuesta años domesticarlo y en su sumisión

regular, lo ofrecemos gratis.

 

participan

desde

voluntarios

(padres,

Juego. El juego ya no existe porque lo

abuelos

)

hasta profesionales (maestras,

importante es aprender, es decir, asimilar

).

Su

que eres parte de un Espectáculo que no

resistencia es tan intensa que hay que

admite

la

diferencia,

 

lo

imprevisto,

lo

recurrir

con frecuencia

a la violencia:

divertido. Lo importante es aprehender el

sistema.

Los

libros

infantiles

acaban

golpes, amenazas, castigos, deberes

Nos

... gusta pensar que, llenos de heridas y

siempre con una guía pedagógica para

cicatrices

pero

todavía

niños, fingimos

padres. Los dibujos animados enseñan la

convertirnos en adultos. Adultos infantiles.

importancia

de

lavarse

los

dientes.

Los

Adultos asilvestrados. Somos niños

juegos ecológicos de madera promueven el respeto al medio ambiente y desarrollan las capacidades psicomotrices del niño. ¿Hay algo que el Imperio no haya torturado hasta dejarlo convertido en un despojo? Reclamamos el juego por el juego, el juego en el que las reglas sean consensuadas por los jugadores y cambiadas cuando no

perdidos que nos hemos encontrado entre nosotros y no dejaremos de luchar contra Garfio. Pase lo que pase. Humor. Si hay algo que nos obsesiona es el humor. Fuente inagotable de fantasía y poesía, el humor es la herramienta que concentra todas las magias para proyectarlas cual rayo megasónico,

¡FLOUSH! contra el que no se ha inventado aún escudo que valga. Es la consistencia de la presencia, es Arte y es Vida que se vive, es transgresión y ofrenda, juego inmediato y tesoro de la infancia. Es río subterráneo al que no ponemos diques porque nos gusta verlo desbordarse, nos alegra oírlo rugir, nos entusiasma oler sus aguas convulsas, degustar la libertad de su espíritu y palpar la fuerza de su caudal. Desde la carcajada y la risa desenfrenada hasta la sonrisa subversiva y el guiño cómplice: simplemente nos encanta. Y cuanto más absurdo mejor.

Acta de defunción del Colectivo Tong

Ha llegado la hora de confesar: quisiéramos ser transparentes. Nos referimos a la cualidad física. Nos gustaría que la luz nos atravesara, sin refracción ni reflexión, para poder sacaros burla sin que os deis cuenta, para poder destruir impunemente los objetos que nos tiranizan, para poder tirarnos un pedo al lado de un policía, guerra gaseosa de baja intensidad. Pero como no somos transparentes y desconocemos la forma de conseguirlo, no nos quedó más remedio que optar por la invisibilidad, rollo ninja. La invisibilidad se consigue de muchas maneras: con una capucha bien puesta, actuando de noche, mostrando nuestras creaciones solo a los amigos de confianza en fiestas hasta el amanecer, practicando el mail-art mientras exhibimos nuestra inofensiva solidaridad en facebook y no dejamos recogida de firmas sin firmar, poniendo expresión bobalicona de borrego para confundirnos con la multitud, gritando gol cuando así lo exige el calendario ... Después de varios años de invisibilidad, hemos sentido la necesidad de, más o

menos, hacernos visibles. Es algo parecido a lo que siente la clienta que, harta de toda una vida pagando mansamente lo que adquiere en el supermercado, decide darse

al robo. Y es que, al robar, uno se vuelve consciente de su presencia. Deja de ser un cuerpo inerte movido por los dictados de la Dominación y se convierte en un corazón desbocado, un puñado de sentidos alerta, un cerebro colocado de adrenalina. Un ser vivo en todo su esplendor. Hemos sido muy felices enviándonos cartas con caligrafías absurdas y dibujos primorosos. Hemos reído como niños al

sabotear aquí y allá. Hemos admirado

nuestros grafittis escondidos en los muros más inaccesibles. Pero, ahora, al

presenciarnos en plena

Espinardo
Espinardo
rambla de
rambla
de

, hemos entrado en flagrante

contradicción con nuestro pasado. Eso nos

pone al borde del abismo

y

nos obliga

a

desperdigarnos, desaparecer.

molecularizarnos,

Llamamiento

Hay

que

matar

al

policía

que

todos

llevamos dentro, de acuerdo.

Y

hay que

nacer al artista que todos llevamos dentro, más de acuerdo todavía. Hemos liberado

un espacio para el Arte y la Vida, valga la redundancia. Animamos a todas aquellas personas que así lo deseen a que

expongan su arte en la galería La

 

Rambla

(sita

en

Travesía

Antonio

de

la

Peña,

Espinardo

).

Se

recomienda tomar

precauciones

del

tipo

no

dejarse

ver

mientras se

coloca la

obra. Hay mucho

chivato suelto.

 
¡FLOUSH! contra el que no se ha inventado aún escudo que valga. Es la consistencia de

Intereses relacionados