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Análisis Del Libro "El Lobo, El Bosque y El Hombre Nuevo"

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El lobo, el bosque y el hombre nuevo vs Fresa y Chocolate

Kimberly Boekhoudt Enero 2011 Leiden Universiteit

Índice Introducción 1. El lobo, el bosque y el hombre nuevo 2. Fresa y chocolate Conclusión Bibliografía 3 4 7 10 11

Introducción Este informe tratará el cuento “El lobo, el bosque y el hombre” de Senel Paz y su versión cinematográfica “Fresa y chocolate” de los directores Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío. El objetivo de este informe es analizar la construcción de los personajes, especialmente los personajes Diego y David, en el cuento y en la película. Esto se hará acabo a través de dos preguntas centrales: ¿Qué visión de la Revolución Cubana nos presentan los dos personajes, Diego y David? Y, ¿en qué punto se parecen o se distinguen el uno del otro? He escogido a este tema, porque me encanto la película “Fresa y chocolate” desde la primera vez que lo vi. Y después de leer el cuento, me pareció un tema ideal para el informe final. El cuento y la película nos dan dos visiones distintas de la Revolución Cubana, pero al mismo tiempo nos muestra que a pesar de estas dos visiones y las circunstancias se pueden encontrar semejanzas entre las personas. En el primer capítulo de este informe se analizará la construcción de los dos personajes en el cuento y en el segundo se analizará la construcción de los personajes en la película. Y por último se concluirá este informe con una conclusión.

1. El lobo, el bosque y el hombre nuevo El cuento “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” de Senel Paz nos cuenta la historia de una amistad complicada que nace y florece entre los dos personajes, Diego y David. Son dos personajes totalmente diferentes, pero al mismo tiempo tienen algo en común. Son las circunstancias en las cuales viven que los distingue. El cuento es narrado por un narrador homodiegético en primera persona por el protagonista David, y a veces es mezclado con tercera persona. El cuento está escrito en el tiempo pasado en estilo directo e indirecto libre. La historia comienza con el personaje David que recuerda su primer encuentro con Diego en Coppelia, llamado la Catedral del Helado por Diego. Desde allí nos relata el comienzo de su amistad con Diego, sus pensamientos, sus prejuicios y cómo se iban cambiando estos. El personaje de David es un joven revolucionario que era estudiante en la universidad en la Habana y miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas. Era proveniente del campo, Las Villas, y sus padres eran campesinos. La Revolución hizo posible que hijos de campesinos también pudieran ir a la universidad a estudiar como él. David siempre estaba cuestionando a sí mismo y preocupado por la imagen que tienen o pueden tener sus compañeros de él. Y esto más aún cuando comienza su “amistad” con Diego, para averiguar detalles de Diego, que finalmente se convierte en una gran amistad. A David le interesaba la literatura y esto es la razón por la cual le intrigo Diego. Diego tenía acceso a libros extranjeros como “La guerra del fin del mundo” de Vargas Llosa que eran prohibidos en Cuba. Por una parte le intrigaba que Diego tuviese esos libros, pero al mismo tiempo estaba curioso por saber cómo los obtuvo y de quién. David estaba atrapado entre su espíritu y su consciencia. Con su espíritu la cosa era clara, él era un joven revolucionario orgulloso. Pero con su consciencia tenía siempre dudas. Como lo cita en el cuento: “por qué, si era hombre, había ido a casa de un homosexual, si era revolucionario, había ido a casa de un contrarrevolucionario; y si era ateo, había ido a casa de un creyente (Paz, 1993: 29)”. Era revolucionario y sabía lo que eran los criterios de ser un revolucionario, pero al mismo tiempo actuaba en contra de sus principios. Con su encuentro con Diego y la amistad que sigue, David se evolucionó como persona. Ya no tenía los mismos prejuicios que tenía antes de conocer Diego, especialmente los prejuicios que tenía de personas como Diego. Al final se acaba preguntando si en la Revolución en que están viviendo habrá cualquier tiempo un lugar para los Diegos de Cuba. El otro personaje Diego es el que más llama la atención en este cuento. Aparte de ser homosexual y religioso, era un hombre culto de treinta años que conocía bien la cultura cubana de antes de la Revolución y dedicaba su tiempo a la cultura nacional. A pesar de todos los prejuicios que tienen en contra de él, él también se considera revolucionario como todos los demás. Diego tenía todos los criterios de un contrarrevolucionario en los ojos de un revolucionario. Todos estos elementos eran prohibidos y reprimidos desde el comienzo de la Revolución. El hecho de ser homosexual es importante en este cuento, pero lo más llamativo son las ideas que tiene Diego del arte y la literatura que van en contra de la ideología revolucionaria del régimen castrista. Como mencionado arriba, Diego tenía acceso a libros cubanos y extranjeros que eran prohibidos. Además de su colección de libros, tenía una colección de fotos y de canciones que ya no se veían o no se escuchaban más en la Cuba revolucionaria. Los rastros de la Cuba prerrevolucionaria iban desapareciendo. Según dice Diego en el libro, lo único que hacen

bien en el país es el helado. Y si a los rusos les antoja que les de la receta, habrá que dárselas (Paz, 1993: 13). La prohibición de arte y de música que no cumplía con la ideología revolucionaria causaba una gran frustración a Diego y también a otras personas mencionadas, como por ejemplo la profesora de literatura y la directora de teatro. Sólo una obra o libro revisado por el Ministerio y considerado libre de otras ideologías era permitido. Diego vio a David por primera vez en una obra de teatro “Casa de muñecas” en que actuaba David y se quedo encantado con su inocencia. Diego deseaba encontrar en David ese hombre nuevo que la Revolución propagaba. Diego se sentía revolucionario como los demás, pero al mismo ya no confiaba en la Revolución por las circunstancias en que se encuentra. No puede encontrar trabajo y los vecinos le vigilan los pasos y quiénes le visitan. Al contrario con David, Diego si estaba seguro de sí mismo como persona. Como lo dejo claro a David en el primer encuentro: “Yo, uno: soy maricón. Dos: soy religioso. Tres: he tenido problemas con el sistema; ellos piensan que no hay lugar para mí en este país, pero de eso, nada; yo nací aquí; soy antes que todo, patriota y lezamiano, y de aquí no me voy ni aunque me peguen candela por el culo. Cuatro: estuve preso cuando lo de la UMAP. Y cinco: los vecinos me vigilan, se fijan en todo el que me visita (Paz, 1993: 19-20)”. El tiempo en que se sitúa el cuento es de la Cuba de los años setenta, llamaba la década gris, por la gran represión de homosexuales que había en ese periodo en la isla. Diego se consideraba lezamiano, refiriéndose así al poeta cubano José Lezama Lima que también era homosexual y que fue reprimido en este periodo a causa de eso. Y también porque sus obras tenían una visión en contra de la ideología revolucionaria. Una de esas obras es mencionada en el cuento: Paradiso. Diego consideraba a Lezama como su padre, su maestro. Ambos él y Lezama creían que el arte tiene que ser arte y no tiene que tener ninguna función política. Diego consideraba esto como unas de los problemas más graves que había. Junto a su amigo Germán quería lanzar una exposición de arte con santos de madera, pero que fue prohibida y finalmente vendida a una galería en México. Él lo consideraba como arte, pero para el régimen castrista eso no era arte, sino más bien una propaganda religiosa. Con todos los prejuicios que Diego tenía en su contra mas este, lo forzaron a repensar la situación en que se encontraba y al final decide dejar a su país. Diego tenía un apartamento típico cubana, el cual llamaba “la guarida”. Allí se encontraban libros, fotos y música que ya no conocían los jóvenes como David. Tenía poemas de John Donne, una poeta inglés, y canciones originales de cantantes como María Malibrán entre otros. Todas las cuales eran prohibidas o ya no se escuchaban o no se leían. Durante todo el cuento se pueden encontrar referencias a autores, poetas y cantantes cubanos y extranjeros que eran prohibidos. Como mencionado antes, Diego era un hombre culto que sabía mucho de la cultura cubana prerrevolucionaria. Con toda esa información, como dice David en el cuento, Diego sabía cómo despertar el interés de estudiantes como él. Les hacía oír y ver lo que no querían oír ni ver (Paz, 1993: 25). Se convirtió en el maestro de David. Lo introdujo a una literatura que él no conocía y al cual no tenía acceso, a canciones y cantantes que eran prohibidas y que ya no se escuchaban en la radio, como el Trío Matamoros o Celia Cruz y la Sonora Matancera. Lo más grande para Diego era invitar a David a un almuerzo lezamiano, como está descrito en Paradiso. Por medio de eso lo introdujo a comidas que ya no se comían y lo convertía en lezamiano como él. David ya no era solo un revolucionario, sino que ahora era un revolucionario con conocimiento de su cultura. Hasta el final Diego mantuvo la opinión de que hay que cuidar lo que tenían, lo que era y es Cuba: “La Revolución necesita de gente

como tú, porque los yanquis no, pero la gastronomía, la burocracia, el tipo de propaganda que ustedes hacen y la soberbia, pueden acabar con esto, y sólo la gente como tú puede contribuir a evitarlo (Paz, 1993: 57)”. Al final del cuento Diego ya no se sentía bien viviendo esa vida. Lo botaron de su trabajo y con el expediente que tenía no podía trabajar más en nada de cultura y si encontraba trabajo era trabajo de campo que él no sabía hacer y tampoco tenía las fuerzas para hacer. Se va de Cuba con la ayuda de una embajada, como muchos de los cubanos han hecho cuando ya no podían con la situación en que vivían. El título del cuento “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” se puede interpretar como “el lobo” siendo Diego, el “malo” que atrae a David por medio de la literatura, “el bosque” siendo la sociedad cubana en donde viven “el lobo” y “el hombre nuevo”. “El hombre nuevo” es David, que proviene de la utopía socialista. Un hombre no egoísta, más humano y que ayudara a construir una sociedad nueva con valores revolucionarios. El título del cuento es comparable con el cuento “Caperucita Roja”.

2. Fresa y chocolate La película “Fresa y chocolate” es la adaptación cinematográfica del cuento “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” de Senel Paz. La historia que se cuenta a través de la película es diferente a la del cuento. Tiene más drama y más personajes que nos dan una visión más amplia de la vida en la Revolución Cubana con muchos detalles. En el cine lo que más llama la atención es la manera de pensar de los personajes Diego y David y como perciben a Cuba. El personaje principal sigue siendo Diego, pero la narración de la historia la comparten ahorra. A través de los ojos de Diego los directores esta película, Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío, nos muestran la dificultad que tienen los homosexuales en Cuba, siendo o no revolucionarios y también la homofobia que hay en los años setenta. Además de eso, nos muestra o nos recuerda, con mucho énfasis, a autores, poetas, cantantes cubanas que ya no se leen ni se escuchan y arquitecturas cubanas que están desapareciendo. Diego, en el cuento como en la película, es aparte de homosexual, una persona culta que sabe mucho de la cultura cubana antes de la Revolución y de arte. También es una persona muy religiosa. Cuando Diego y David se encuentran en su apartamento, “la guarida”, podemos ver muchas fotos, libros, arte y esculturas religiosas. Diego habla francés, sabe mucho de la cultura inglés, por ejemplo como beben el té y cuando. En la película conocemos a través de Diego la censura que hay en Cuba en esos años y que probablemente aún siguen habiendo. Como por ejemplo los libros de Vargas Llosa y Goytisolo. Libros cubanos o extranjeros que no son permitidos por ser contrarrevolucionarios según el régimen castrista. Al otro lado también nos muestra que a pesar de que sean prohibidos, no significa que no pueden ser encontrados en Cuba. En el mercado negro o a través de conexiones se pueden adquirir estos productos. Diego tenía acceso a muchos de los libros de autores prohibidos, pero también productos extranjeros, como el whisky de América, que él llama “la bebida del enemigo” y revistas Time que son consideradas como “puro veneno”. Para hablar de ciertos temas había que poner música para que los vecinos no escucharan, porque controlaban a Diego siempre. Él estaba cansado de oír las mismas canciones y discursos por la radio. Como dice en el cine: “con la falta que no hace otra voz”. Le dolía la manera como estaban yendo las cosas en Cuba. Uno ya no se podía expresar libremente, no podía comer lo que comía antes, leer lo que leía antes, ni escuchar lo que se escuchaba antes. Según el solo falta que prohíban a las canciones infantiles en el país. Lo que más le duele es como ve que se está deteriorando la ciudad de La Habana. Muchos de los edificios se están convirtiéndose en ruinas que podemos ver a través de ejemplos en la película. Diego quería hacer una exposición con su amigo Germán de esculturas de santos de madera. Para él eran arte, pero el régimen los consideraba como una propaganda religiosa y se prohibió la exposición. Diego se puso furioso y dice que en el socialismo no hay libertad y que los burócratas controlan todo. Considera que el arte es para sentir y pensar, no es para transmitir. Todo lo que no encaja en la Revolución es prohibido. Cuando Germán vendió a la exposición a una galería mexicana le dijo a Diego que tenía que adaptarse a la realidad. Pero siendo como es no puede adaptarse a esa realidad. Tras su reclamación y con los problemas con que se encontró, decidió irse de Cuba y abandonar su país. Era visto como la única solución para él, para poder vivir como es, tener planes y hacer lo que quería hacer.

Como en el cuento, al principio, Diego también era creyente revolucionario, hasta se fue voluntariamente a alfabetizarse cuando tenía 14 años. Quiso estudiar para ser maestro pero al final no pudo hacerlo por las ideas diferentes que tenía. Él también defendía a Cuba como los demás. Tampoco quería que vinieran otros a decirles a los cubanos como tienen que vivir y que tiene que hacer. Tenía derecho como todos los demás a hacer algo por Cuba. David, por otra parte, es un chico militante revolucionario. En el primer encuentro con Diego, David sospechaba que había algo raro con Diego, porque tenía libros de Vargas Llosa y era homosexual. Su amigo Miguel, también militante, le convenció que tenía que llegar a saber más sobre Diego, porque no se podía confiar a alguien que no entiende su propio sexo. Tenían sus prejuicios acerca de los criterios que no concordaban con ser un revolucionario. Y por lo tanto consideraban a Diego un antirrevolucionario. David se hizo amigo de Diego al principio solo para averiguar más de él. No quería que Diego le saludara si se ven en la calle, ni tampoco que le llamara otros nombres que no era David. A lo largo que iba avanzando la historia David cada vez se hace más amigo de Diego y se entienden más. A David también le interesa la literatura, pero no sabe mucho de la literatura que hay en el mundo, extranjero o cubano. A pesar de eso estaba estudiando ciencias políticas. Según él, esto lo puede hacer gracias a la Revolución. Era un chico inocente que no comprendía porque Diego era homosexual. Tenía su teoría sobre cómo pudo pasar eso: según él la culpa la tienen los padres de Diego por no llevarlo al médico cuando era chico, porque se trataba de un problema endocrino. Aquí se puede ver que no se aceptaba a un homosexual como es, como persona, sino que lo ven más como alguien que está enfermo, que no está bien. David siempre defendía a la Revolución. Trajo fotos de Che, de Fidel y una banderita del movimiento 26 para Diego, porque consideraba que estos también forman parte de la cultura cubana que Diego tanto defiende con sus libros, poemas y canciones. Él opina que Diego no puede juzgar a la Revolución solo por sus experiencias personales con ella. Sino que también tenía que ver el lado positivo de la Revolución, como las posibilidades que trajo para los campesinos y los que provenían del campo como él. Pero al mismo tiempo David reconoce los errores que se han cometido, especialmente con personas como Diego. Los reconoce, pero defiende que esos errores son parte de la Revolución que no es la Revolución. Y piensa que algún día habrá más comprensión para todos. La amistad entre Diego y David crece a lo largo de la película. David tiene cada vez más confianza y comprensión a Diego por su situación, pero al mismo tiempo no se siente totalmente confortable para darle un abrazo que tanto necesita Diego. Sus prejuicios iban desapareciendo y ahora no comprendía porque no había un lugar para personas como Diego en la Revolución. Además de Diego y David, también nos encontramos con otros personajes en la película. Por ejemplo, el amigo militante de David, Miguel. No se sabe mucho de él, solamente que le aconseja a David que investigue más sobre Diego. Miguel nos muestra sus prejuicios muy claros. Al notar que David pasaba más tiempo con Diego y comenzaba a defenderlo, comenzó a sospechar de David hasta concluir que él también era homosexual como Diego. Y al final quería expulsarlo de la universidad. El otro personaje que aparece es Nancy, la vecina y amiga de Diego. Ella era una prostituta y religiosa. Ha intentado varias veces a suicidarse, porque ya no soportaba la situación en la cual vivía y sufría de depresión. A través de ella podemos ver las conexiones que tiene uno que tener la gente para obtener lo prohibido y vender esos productos que ya

no se encuentran en el país. Ella tenía la conexión para hallar ropa, comida y bebida y las vendía a un precio caro, porque son difíciles de hallar y más aún era muy peligroso. El último personaje es la ex novia de David. Solo se sabe que ella se caso con un hombre con dinero, porque quería una vida mejor y sabía que con David eso no era posible. Al final se va a Italia con su marido. A través de los personajes en la película pudimos ver las consecuencias que han tenido la Revolución, su parte positivo, pero más bien su parte negativo y todos los prejuicios que lo acompaña. También nos muestra y nos recuerda a muchos autores, poetas y cantantes que ya no se conocían en Cuba y que posiblemente ya no vivían allí. El título de la película “Fresa y chocolate” refiere al helado de fresa y el de chocolate. Al comienzo de la película, en el primer encuentro entre los dos, Diego comía el helado de fresa, siendo color de rosa se refería a ser homosexual, según David. Como dice: había helado de chocolate y de fresa y Diego escogió el de fresa. Al final de la película los dos se encuentran otra vez en la heladería donde piden helados. Esta vez, siendo buenos amigos y con una gran amistad, es David quien como el helado de fresa y Diego el de chocolate. Esto se puede ver como que David finalmente acepta a Diego como es y le tiene un gran afecto y respeto como amigo. Hasta le da el abrazo que tanto necesitaba Diego.

Conclusión En este informe se analizaron los dos personajes principales, Diego y David, en el cuento “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” y en su versión cinematográfica “Fresa y chocolate”. Esto se hizo a cabo a través de una pregunta central: ¿Qué visión de la Revolución Cubana nos presentan los dos personajes, Diego y David? Y, ¿en qué se parecen o se distinguen el uno del otro? Podemos concluir que a través de Diego conocimos a un personaje reprimido en la Revolución porque era homosexual, religioso y culto. Elementos que no formaban parte de la ideología revolucionaria. Diego luchaba en contra de estos prejuicios, pero finalmente tiro la toalla, porque veía que no podía hacer ya más nada. Como muchos cubanos, él también decidió finalmente a dejar a Cuba. A través de David conocemos a un militante revolucionario que defendía a la Revolución con toda su alma y también conocemos a los prejuicios que tienen de los homosexuales. Pero a pesar de ser revolucionario y siguiendo esa línea, David tenía otras aspiraciones, como la literatura. Al comienzo del cuento y de la película estos personajes se parecen tan distintos por los prejuicios que tienen el uno al otro. Pero a medida que va avanzando la historia y su amistad comienza a florecer, descubren que tienen mucho en común. Y al final encontraron a una gran amistad en la persona menos pensada y que Diego finalmente encontró a el hombre nuevo que quería encontrar en David.

Bibliografía Gutiérrez Alea, T. et Tabío, J. C. (1994) Fresa y Chocolate Ocasio, R. (2002) ‘Gays and the Cuban Revolution: The Case of Reinaldo Arenas’, Latin American Perspectives 29(2): 78-98. Senel, P. (1993) El lobo, el bosque y el hombre nuevo. México. Wilkinson, S. (1999) ‘Homosexuality and the Repression of Intellectuals in “Fresa y chocolate” and “Mascaras”’, Bulletin of Latin American Research 18(1): 17-33.

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