Boceto de decorado para “Deseo bajo los olmos”

Eugene O’Neill

DESEO BAJO LOS OLMOS
(1923)

Índice
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El dramaturgo norteamericano Eugene O’Neill (fotografía y firma) …………………… El Premio Nobel de Literatura de 1936 …………………………………………………… O’Neill y su sentimiento trágico de la vida ……………………………………………….. Obras dramáticas de O’Neill ………………………………………………………………. Portada de la primera edición en solitario de “Deseo bajo los olmos” ………………... Nota previa …………………………………………………………………………………… Deseo bajo los olmos (texto íntegro de la obra de teatro) ……………………………… La película ……………………………………………………………………………………. Galería fotográfica de O’Neill ……………………………………………………………….

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El dramaturgo norteamericano Eugene O’Neill

cuya brillante constelación incluye. así como a sancionar la mayoría de edad de nuestro teatro»— y declara noble y calurosamente la decisiva influencia recibida de Strindberg: «Fue al leer sus . en lo conceptual. nombres tan relevantes dentro de la escena contemporánea como los de Marc Connelly y Thornton Wilder. algunos de los cuales son unánimemente considerados piezas fundamentales de la dramaturgia universal moderna. Estética e ideológicamente. es uno de los escasos escritores cuya exclusión de la nómina de laureados haya reconocido inicua la propia Comisión Nobel. O'Neill. muerto hacía tiempo sin haber recibido el premio que clamorosamente reclamaran para él sus compatriotas. el padre del teatro norteamericano es hijo del pensamiento europeo: en lo estilístico. Ahora bien: por una ironía de las circunstancias. arquetipo permanente y estrella de magnitud máxima O'Neill. de un teatro nacional norteamericano.EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA DE 1936 El Premio Nobel de Literatura de 1936 fue concedido a Eugene O'Neill «por el vigor. se celebró en Estocolmo. según costumbre. En ellas reivindica el honor que se le confería para todos los compatriotas participantes en el empeño de crear un teatro nacional digno del europeo —«considero que esta distinción viene a honrar no sólo mi obra. la honestidad y la emoción. cuya candidatura había sido propuesta por Romain Rolland. era el más caracterizado de sus rivales en la elección. Brown. William Saroyan y Tennessee Williams. Uno de los fenómenos más interesantes en el panorama de la literatura contemporánea es el de la aparición. Arthur Miller y Robert Sherwood. reparadora para la víctima del antiguo desafuero. De este teatro. en la que cobra expresión una original concepción de la tragedia». uno de los muchos corolarios de Freud. no pudo acudir a recogerlo personalmente en el solemne acto académico que. sino la de todos mis colegas americanos. A sus cuarenta y ocho años —edad excepcionalmente temprana entre las de los beneficiarios del premio— llevaba ya estrenados un par de docenas de dramas. leyó el encargado de Negocios de su país en Suecia. La acumulación de todos estos factores determinó que fuera ésta una de las raras ocasiones en que la Academia suscribió en pleno el nombramiento. de su obra dramática. sometido a una cura de reposo cuando le fue otorgado el premio. en la segunda década del siglo. pero envió unas cuartillas de agradecimiento que. no menos estimable a los ojos de la Academia sueca: su estirpe intelectual. precisamente Freud. en su nombre. En cuanto a Strindberg. James E. aún venía a agregárseles un tercero. puede considerársele un epígono de Strindberg. La concesión del galardón a O'Neill venía así a resultar un triple acto de justicia: efectiva para el favorecido. Por si estos dos méritos incuestionables —valor sustantivo de la obra. fecundidad de sus consecuencias— no bastasen. es a un tiempo promotor reconocido. simbólica para su rival. entre otros muchos. honda y sentida.

del autor. según O’Neill. Con Anna Christie (acaso de toda su producción posterior lo más afín en espíritu y en tratamiento teatral a esas primeras piezas juveniles).dramas cuando. Las diez obras dramáticas recogidas en el presente volumen ofrecen una panorámica muy representativa de las sucesivas etapas de ese inquieto desarrollo para evidenciar el cual la ordenación de aquéllas se ha efectuado con un criterio cronológico. en su esfera. y a la que el propio autor caracterizó con más precisión. escribe John Gassner. integran lo más acabado de su producción. Más allá del horizonte y Anna Christie (como luego Extraño interludio) depararon a su autor sendos Premios Pulitzer. La indagación de ¡as raíces subconscientes de este mismo instinto a la luz del moderno psicoanálisis.. Distinto y El primer hombre. Deseo bajo los olmos. son más insistentes las resonancias románticas. decidí ponerme a escribir.. en conflicto consigo mismas o con Dios. Para mí sigue siendo. y aun este género debe mucho a sus experiencias en el campo del realismo». tras los ejercicios escénicos preliminares en un acto escritos para compañías de aficionados. aunque perteneciente al mismo período. el paradigma inequívoco es la tragedia clásica. recurriendo al empleo de máscaras e incluso de personajes complementarios para dar todo su dramatismo a la angustia íntima de las almas. fue él quien me deparó la visión de lo que el drama moderno podía ser y quien me dio el impulso que me inició como autor teatral. en cambio.. Los millones de Marco Polo es una de las muestras de la vena humorística. un scherzo satírico contra el agresivo utilitarismo occidental en contraste con la sabiduría y la refinada sensibilidad de Oriente. por la monumental simplicidad de su estructura y de su tema —el instinto de posesión—. en un cuadro mucho más complejo y sutil de relaciones intersexuales. obsesión que sólo intuitivamente comprendemos y que viene a ser como los intereses que el hombre moderno ha de pagar por el empréstito de la vida». en el invierno de 1913 a 1914.» ***** «La búsqueda de una expresión dramática propia ha hecho pasar a O'Neill por toda clase de ensayos. Más allá del horizonte es la primera obra larga de O'Neill y la que le consagró como dramaturgo profesional. al hablar de «esa especie de supranaturalismo que nos permite dar expresión escénica a la obsesión por nosotros mismos. Si algo de valor duradero hay en mi obra. el maestro. aunque quizá fuera más correcto denominarle «naturalista». mientras que en Deseo bajo los olmos. tan raramente cultivada. Tengo a orgullo proclamar esta deuda con Strindberg y es una satisfacción reconocerla ante su pueblo. El gran dios Brown y Los millones de Marco Polo pertenecen al grupo de obras que. puede adscribirse al que suele designarse «ciclo realista» inicial. traducido en el ambicioso afán de seguir las huellas de su genio hasta donde mí talento me lo permita. que desde entonces nunca ha dejado de constituir mi acicate y mi fuente de inspiración. tiene su expresión en Íntimamente unidos. se debe a ese impulso. Ambas obras pueden valer como ejemplos de la manera que los críticos han calificado «simbólica» o «místicoalegórica». En Oro. la más alta recompensa literaria que se otorga en los Estados Unidos. . En El gran dios Brown y en Días sin fin se lleva a planteamientos extremos el problema de la escisión de la personalidad. que todavía no hemos pasado de discípulos suyos. acaso con la única excepción del teatro social militante que estuvo en boga hacia 1930. mucho más moderno que nosotros.

con la naturalidad con que devoran o se ayuntan las bestias. El amor. sus caídas en el misticismo —que chocan inesperadamente con un escepticismo brutal y despiadado—.» Las pasiones desbordan y trepidan en las piezas del ilustre dramaturgo norteamericano —véase Deseo bajo los olmos. a los míseros. no buscan un desahogo en la expiación y la contrición pública. Segunda Edición – 1963. casi diríamos que prefiere a los desdichados. como los personajes de Tolstoi o de Dostoyevski. porque sabe que necesitan más amor. la deformidad espiritual. En todo su teatro sobrevuela. uno de los dramaturgos más representativos de nuestro tiempo. pero no se arrepiente de él. en una de sus obras: «Hacen falta muchas clases de amor para hacer un mundo. Cuando la Emma Crosby de Distinto se debate en el laberinto del sexo y concluye por extraviarse. el odio. pero jamás llega a los excesos del expresionismo de Hasenclever o de Wedekind ni al realismo descarnado y brutal de Strindberg. pero tiene un singular instinto del equilibrio expresivo. entre sus sinuosidades siniestras. Sólo excepcionalmente escribe una comedia riente —¡Ah soledad!— o una sátira —Los millones de Marco Polo—-. el canto de la esperanza. los puros. la idea de la fatalidad: todo . pero jamás gozan sádicamente de su acto. como un pájaro agorero y siniestro. Tiene. que iluminan como un relámpago risueño su mundo sombrío y lacerante. la traición. No se arrepienten de una manera cristiana. Abbie reconoce que habrá de pagar su pecado. su omnipresente ternura. hito en que confluyen el ayer y el mañana del teatro contemporáneo. encuentra piedad y aun amor. dice: «¡Mi pecado es tan hermoso como el de cualquiera de ellos!» La idea del pecado aletea a menudo en el teatro de O'Neill. O'Neill le tiende la mano cordial que le niega Ella Downey. Ephraim Cabot— y plantea sus situaciones con tanto vigor que sugiere una lucha sin cuartel. poética. ese acento tierno y compasivo se percibe en cada una de sus frases doloridas. Eben. ese balance de ganancias y pérdidas tan propio de muchos personajes del teatro universal al decidirse a obrar. Entre sus meandros sombríos. Para él. el interés. Sus entes podrán matar. el faro de una ilusión. cuando Jim Harris clama por un poco de comprensión para evadirse de la jaula oprimente de su piel. hasta a los canallas. figura entre los artistas que más merecidamente concitan la atención del público. refiriéndose a sus amores con Min y aludiendo a sus hermanos. Todo ejerce en sus obras una extraña fascinación: su fatalismo. Teatro Escogido” de la Biblioteca Premios Nóbel de Editorial Aguilar. O'Neill es un trágico. Electra. Obran con naturalidad. O'Neill no le niega a nadie ese consuelo: hasta dice. recibir todas las cartas: tal es la regla del juego. surge el lirismo de una voz pura. con esa diáfana simplicidad propia del instinto no deformado por el cálculo. la codicia. como pocos. que son viles porque alguna vez les hizo falta amor y no lo tuvieron. Nina Leeds. la vida es un espectáculo trágico en que es forzoso aceptarlo todo. la considera siempre emocionante. Amante de la vida. hermosa. sus personajes desventurados y en pugna con su propia inferioridad y su destino. son en su teatro los elementos de una concepción patética del mundo.Prólogo de León Mirlas a “O’Neill. cuando Anna Christie intenta rescatar su alma de una vida abyecta. O'Neill ama a sus agonistas y se compadece de ellos: lo mismo cuando se trata del mediocre y mezquino Billy Brown que del apasionado Dion Anthony. Donde se responda a su llamada. su lenguaje de desgreñada belleza. Salvo alguna evasión hacia un humor sardónico. En otra escena de Deseo bajo los olmos. O'NEILL Y SU SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA O'Neill. No tiene predilección por los santos. Extraño interludio—. para él no hay pecado y los instintos en libertad tienen la belleza de su inocencia. los hermosos. Dibuja a sus personajes con una fuerza avasalladora —Yank. pero el dramaturgo no la acepta. pero tampoco alardean de su actitud. movidos por el odio o el amor o el despecho. Esa ternura inmanente es la tónica profunda y confortante que alienta en el teatro de O'Neill y le da tan peculiar seducción. el sentido esquiliano de la vida. sus sugestivas imágenes en que alterna la violencia con la melancolía.

Durante la trayectoria fatalista y predeterminada de sus personajes. los abyectos. Los personajes obran con una libertad condicionada y son víctimas. Le temps est un songe. Su mayéutica. Sólo fulmina su anatema contra el que desnaturaliza su yo. Lawrence. La temática de O'Neill es amplísima. todo sólo es hermoso y fuerte cuando es natural. los puros. donde se advierte al dramaturgo empujando a sus entes hacia el desenlace forzoso y de rigurosa causalidad. viven siempre ebrios de algo. H. cuando no desvirtúa su raíz. cuando está librado a sus instintos. inspirar repulsión o piedad o terror. ser propietarios de algo. la vida es así. sino que deriva de la línea psicológica de sus personajes. los mediocres. los convencionalismos del teatro contra los cuales luchó durante toda su vida. Para O'Neill. la incomprensión que existe entre los hombres. su sistema socrático de arrancar la verdad profunda a sus criaturas. la personalidad humillada en Anna Christie. En otro plano. Este tema ronda obsesivamente sus dramas y ello es natural. al pisar el linde de la selva. como Jim Harris. como Dion Anthony. siguiendo el consejo de Baudelaire. de un mero reconocimiento de lo que contienen en potencia los personajes. un lugar bajo el sol. su coto de caza donde captura grandes presas del alma. es señalado por la muerte y no se salvará por más que se esfuerce. para llegar a una catarsis purificadora. como Yank. aunque sea detrás de una máscara. de Goethe a Unamuno. acobardado al ver que su novia le teme y desconoce cuando pretende . como el autor de El amante de lady Chatterley. simplemente. a diferencia de lo que suele suceder en el teatro de Lenormand —Mixture. la fugacidad del tránsito humano por el mundo. pues.está predeterminado. ya sea un afecto. pero para adaptarlo a sus modalidades. y éstas suelen alcanzar las dimensiones de un verdadero personaje. para probar prácticamente la viabilidad de alguna teoría de Freud. superan su condición de recurso material a fin de trocarse en símbolo y en muralla conceptual que separa a los personajes. disfrutar de la vida en todo su frenesí. es la llamada «gimnasia de desenmascarar». su esencia. el que repudia su propia vida —como Billy Brown—. así también se ha forjado su método propio. ya que le atraen irresistiblemente todos los grandes problemas que desasosiegan el alma del hombre: la concepción. el presentimiento de la personalidad en El mono velludo. Pero quizá el tema favorito de O'Neill sea el de la personalidad: la personalidad desintegrada y lacerada de El gran dios Brown. No pretenden. los angélicos y los que. la doble carátula enigmática del amor. la protección de nuestra intimidad. ser puros. a la especie. desde el primer momento. o de su bestialidad e ignorancia. pues. porque Yank es la fuerza irresponsable y ciega. desde que aparece Abbie. Eben está perdido. Pero O'Neill sólo es un adepto a la Naturaleza. como Anna Christie. Pero el soplo de lo inevitable no es allí un determinismo artificioso e impuesto. la muerte. se encontraría con D. entre la esencia y la apariencia. de Marañón o del propio Lenormand. que preconiza como un recurso eficaz para vencer las limitaciones realistas de la escena. Quieren ser algo más: evadirse de su piel. Jones. Muchos de sus personajes usan máscaras. de Shakespeare a Pirandello. la personalidad que intenta realizarse en Todos los hijos de Dios tienen alas. a sus necesidades expresivas. y exige la lealtad a la naturaleza. subrayando la incomunicación existente entre sus espíritus. Este concepto de la ebriedad reviste importancia: los agonistas de O'Neill procuran olvidar que necesitan alguna cosa. ya que ha inquietado con su enigmático planteamiento a muchos grandes artistas. Los hombres son como son. Beben o se embriagan con lo que está a su alcance porque son disconformistas. porque Abbie es como es y él es como es. les deformes. al sexo. sino que encarnan la instintiva defensa del hombre frente a la vida. L'homme et ses fantómes—. como Eben y Abbie. la creación y la necesidad de realizarse. ¿Qué máscaras son éstas? ¿Tienen algún parentesco con las rígidas de la tragedia griega? En absoluto. como en la tragedia helénica. la posibilidad de ser alguien o. Así como O'Neill tiene su temática propia. Dion Anthony. como tampoco la belleza y la deformidad. no su fanático. debe terminar así. no se advierte la mano del autor. la estéril lucha de los apetitos. Se trata. Para O'Neill no existen el bien y el mal. de un desequilibrio psíquico o una desarmonía con el medio. Yank concluye como concluye. la evasión del yo hostilizado por el medio. la contradicción entre el pensamiento y la acción. Vagabundean por los sinuosos caminos de su teatro los artistas fracasados. Fue a buscarlo a la antigüedad helénica.

ni el fracaso ni el desencanto ni la mediocridad o la abulia o el desenfreno o la pasión culpable son un estigma. opuestos. Se codean en ella el pasional Darrell con el utilitario Marco Polo. Evoca a Joyce. todo es convención en el juego del teatro. al dramaturgo norteamericano también le interesa perfilar tipos. con una lógica inexorable. brinda mentiras. para usarlas O'Neill confía en que el espectador acepte el convencionalismo de que los personajes se desconozcan —o reconozcan— al ponerse o quitarse las máscaras. la neurótica Emma Crosby con el obsesionado Parritt. los inocentes y los malditos. Se ama. pinceladas firmes. A fin de cuentas. en lo que se piensa y lo que se dice. Diríase que todos son hermanos. Naturalmente. seres humanos de sólida carnadura. Eben se despeña. Si Emma Crosby rechaza a su novio Caleb a causa de una insólita pretensión de pureza sexual. Personajes disímiles. es el alma muerta y maldita de John. se fracasa y aun se mata como un azar más del juego vital. en El mono velludo. por esencia. aunque entre esas mentiras sobrenade la verdad. de una unidad asombrosa. todos se conocen. nada tiene de particular que admita una mentira más. Un simbolismo sin esfumaturas. el patético Hickey de Viene el heladero y el desconcertante Tyrone de Una luna para el bastardo. y desdobla en el tiempo a su personaje John Loving en Días sin fin: John es el protagonista del drama. Si quisiéramos olvidar por un momento que son caracteres recios. veríamos tipificados en Yank al . defrauda. toda una técnica novelística moderna. Ella Downey odia a Jim Harris triunfante y le ama débil y vencido. sostiene con firmeza su línea estructural hasta el fin y lleva sus procesos hasta las últimas consecuencias. Trazos fuertes. y Loving. un verdadero abismo entre los demás personajes y él. También utiliza con notable precisión y eficacia el aparte. está grávido de asociaciones ocultas. enigmática y. y el de O'Neill lo es. al desdoblar las frases de los personajes de Extraño interludio. ni la vaguedad lírica de Lord Dunsany. quien permanece siempre en segundo plano y con el rostro cubierto por una máscara. pretende engañar. por excelencia. se aman y se aborrecen y atormentan hasta el fin y no pueden vivir el uno sin el otro. y Robert Mayo y Alfred Rowland y Eben y Ephraim Cabot. Pero. y cuando presenta así el fluir de los pensamientos con la incoherencia aparente propia de la realidad. Si el espectador es capaz de aceptar el convencionalismo inicial de que los actores no le ven. de que juegan su extraña impostura en un lejano mundo de ficción. todos ellos. naturalmente. el hombre vivo y actuante cuya alma ha muerto durante una grave crisis psicológica. empieza a pensar y establece así una valla infranqueable. O'Neill traza magistralmente los caracteres. al lograr a Abbie. éstos cubren sus rostros con sendas máscaras. O'Neill usa además con gran vigor el monólogo en El emperador Jones y en Antes del desayuno. como en un círculo dantesco. Allí. Eleanor y Michael. no interesa. sin embargo. Si no logra ese objetivo. sin embargo. su galería de personajes acusa una variedad sorprendente. contradictoria. y alcanza la felicidad destruyendo al hombre amado. Da ilusión. los débiles y los fuertes. se pone la máscara y ya no se la quita hasta que muere. todos están ligados por una extraña sangre. desde luego. en ese ámbito o'neillano en que las almas de los condenados giran en una zarabanda infernal. el primitivo Yank con Dion Anthony.confesarle su verdadera identidad. sin tonos desvaídos. son un reactivo recíproco. El espectáculo dramático. el artista. la débil y encantadora Margarita de El gran dios Brown la usa para protegerse del mundo. En ese mundo de la fatalidad y señalado por la tragedia. por definición. una controversia de las fuerzas del alma. los audaces y los tímidos. la avidez de poseer de Eben. como un elemento inevitable en la mecánica del mundo. Otro atrevido recurso teatral de O'Neill para subrayar escénicamente la tensión permanente del «misterio dialéctico» que es esta curiosa obra. Ni la imprecisión deliberada de Maeterlinck. Las máscaras son simplemente uno de tantos recursos audaces a que apela O'Neill para ejecutar sus planes dramáticos. de Eugene O'Neill. por una levadura de amor y de sueños lapidados. donde se entabla un apasionado debate metafísico. delator de su madre. esencia de todo teatro simbolista. se realiza totalmente y. en Íntimamente unidos. Pero tanto da. cuando Yank. Este monologar deliberadamente arbitrario de sus personajes. Si la temática y los recursos teatrales de O'Neill son audaces. todos son facetas de la personalidad versátil. pagará su error haciendo el ridículo al perseguir a un jovencito holgazán. a Freud y a Jung en la inconexión de las imágenes y el encadenamiento de los recuerdos. todos están unidos por una angustiosa coyunda.

al darles forma. mientras que. sin embargo. porque es demasiado distinto. en Marco Polo. proclama su amor a la vida. el apego a la materia. pero ese místico nunca pudo domar y frenar la violencia dionisíaca del hombre de turbulenta vida. desde mi abismo te grito. en Lázaro. cada personaje lleva en sí un mundo interior que se basta a sí mismo. El lírico y el hombre de teatro avasallan al pensador. al que lo mide y aquilata todo con el patrón del oro. O'Neill es un gran artista. En O'Neill. como en Íntimamente unidos. a la afirmación de la vida. Necesita embriagarse. al hombre gris e indiferenciado de la multitud. Alan Squier intenta vanamente volver a la Naturaleza. y de su restallante choque surgen el apasionado acento. El marinero. un apasionado por la vida.! ¡Soy tu hechura. sin restarles fascinación. porque se mantiene sobrio cuando está ebrio. como en Deseo bajo los olmos. indiferenciarse. Para el dramaturgo. Precisamente esto induce a O'Neill a enmascarar a sus personajes: la máscara es la valla. O'Neill. o sondea para descubrir hasta dónde son capaces de llegar. Por eso. del hombre que conoció todos los infiernos del mundo y del alma. tu terrón de tierra impía!». En O'Neill siempre existió un místico agazapado. Lógicamente. a un destino. Este arraigado individualismo del autor norteamericano se traduce en la «incomunicabilidad» de los espíritus. caótica masa de instintos. O'Neill es un apasionado. Algunas de sus obras son profundos «misterios» dramáticos. que ignora casi la existencia de otros mundos paralelos. el superrefinado de una civilización decadente que va a morir en el osario del bosque petrificado de Arizona. es un descolocado y busca su lugar en la sociedad. al eterno materialista. los ha predestinado a un perímetro infranqueable. Alan es el antípoda de Yank. ¿Cómo logra. hostiles. puesto que. distintos. el disfrute de los sentidos. el impulso poético domina y señorea el rumbo ideológico. y más de una vez. enigmas. en otros momentos. a una soledad eterna. perder la serenidad y la mesura. porque él y sus entes viven en un ámbito de vibración permanente. que se hablan en lenguaje cifrado. por lo demás. integral y lógico en su coherencia. su concepción trágica del mundo como una serie de esferas espirituales aisladas en que los seres humanos se mueven y obran y piensan sin comprender. con mutua desconfianza y aun con hostilidad. mantener el equilibrio y la línea psicológica de sus personajes y no desvirtuar la lógica rigurosa de sus dramas? He ahí el secreto de su arte: precisamente porque consigue conservar la serenidad al perderla. al artista frustrado y. el autor tortura a las almas. Pero siempre el vehemente impulso lírico supera a la razón. porque jamás olvida las exigencias del teatro en plena embriaguez lírica. el último intelectual de Robert Sherwood. en otras. en ese clima de exaltación dionisíaca. el testimonio de los sentidos vence al frío examen intelectual. tan completo. ignorante y oscuro. está eternamente aislado y a distancia de los demás. enfrenta a los seres humanos con sus dilemas más desgarradores. tuvo que transigir con él. El teatro de O'Neill es una lucha permanente entre el paganismo panteísta y el misticismo. en Anthony. por esa maestría suya de hacer estable y sólido un equilibrio difícil y precario. sus contornos simbólicos les confieren dimensión trágica. el deslinde de estos mundos antagónicos. su clima esotérico las aleja de nosotros. la vibración y el hondo lirismo del escritor norteamericano. ¿Quién posee la clave de ese lenguaje? Quizá ni siquiera el propio creador de esos personajes. como el Soames Forsyte de Galsworthy. merece piedad. marinero brutal. donde la eternidad y la fugacidad de nuestro tránsito por la tierra le arrancan al dramaturgo clamores desesperados como éste: «¡Señor.. en Brown. El elemento nuclear de su teatro es. O'Neill jamás busca soluciones ni las propone: plantea problemas. si la humanidad de estos personajes les da una trepidante vida a los dramas de O'Neill. en la materia sin la guía del espíritu. pero Yank-símbolo rebasa el marco de El mono velludo para convertirse en la fuerza sin rumbo. . Ambos fracasan en los extremos opuestos de la escala humana. cree que el hombre no logra perderse en la multitud.. triunfante. Yank. como El gran dios Brown y Días sin fin. como Crommelynck y Sarment.instinto. Esto se advierte particularmente en El gran dios Brown. en sus dramas se entremezclan en singular y fascinante promiscuidad los acentos místicos con los terrenos. El osario de Yank es la jaula del gorila. Estos dos impulsos siempre están en pugna. a los hombres y a las cosas. el muro divisorio. y se cruza a mitad de camino con Alan Squier.

Lázaro. frente a la muchedumbre que se deja arrastrar por momentáneas pasiones. del ser aislado a la multitud: Dion Anthony. mujer agraciada y tierna. su testamento literario. sin pretender velar su deformidad. para bucear en sus profundidades y extraerlo todo a la luz. al terror cósmico. el mal y el bien. revela su secreto. si le cuesta tanto abandonarlos. el amor y el odio. Ambos eran devotos católicos. como el Jim de Viaje de un largo día hacia la noche. Al expresarse así. y a ello se debe lo perdurable de su arte. Es lo que sucede. Hemos aludido al individualismo de O'Neill.Por eso. ella. Para comprender el individualismo del dramaturgo y sus hondas raíces hay que remontarse a las fuentes de su vida. quien se prolonga en el Ephraim Cabot de Deseo bajo los olmos. O'Neill se confiesa. la bondad y la intolerancia. y los exhibe en su propia carne llagada y dolorida: es el secreto de la ambivalencia. Una de las características más interesantes del teatro de O'Neill. el hombre que trae una afirmación de vida del trasmundo. pero que olvida. lo limpio y lo abyecto. donde exhibe al desnudo. quien se convierte en la Josie de Una luna para el bastardo. A O'Neill nada humano le ha sido nunca extraño. que éste no logra liberarse de ellos y se ve forzado a darles nueva vida. el viejo de La cuerda. Se diría que. Su fervor religioso y su amor por la música resaltan en el patético drama de su hijo Viaje de un largo día hacia la noche. popular actor. sin duda. de esclarecer sus propios secretos íntimos al exhibir la verdad de sus personajes. Ese individualismo culmina en su extraordinario drama Viaje de un largo día hacia la noche. al entrañable y lógico amor del creador por sus criaturas: es que todas ellas son facetas de su múltiple yo. lo bello y lo horrible. atormentan y obsesionan de modo tal a O'Neill. la distinta. Al reconocer en sí mismo los dispares elementos propios de todo ser humano. una vez nacidos. a quien le interesan más los derechos del hombre aislado. Este drama es una memorable confesión. O'Neill nació en 1888 en Nueva York. de lo malo y degradante mereciendo tanta piedad y atención como lo bueno y lo justo. en función del yo. y. buena pianista. en realidad. cumple con esa función esencial del escritor de narrarse a sí mismo al narrar. frente a los seres que no le comprenden y a cuya esfera intenta incorporarse infructuosamente. en actitud de imprecación o de desafío. el individualismo a ultranza que vibra en todos sus personajes refleja el temperamento del creador. un singular marimacho de aristas poéticas muy distinto de la neurótica Emma. Sus padres eran James O'Neill y Ella Quinlan: él. con Alfred Rowland. la raíz misma de su arte. en realizaciones más completas y detallistas. por ejemplo. se había criado en un convento. en apretado haz de lacerada humanidad. reveladora de que es afecto a sondear a fondo en sus personajes y a lograr la máxima perfección y acabado en el escorzo psicológico de cada uno de ellos. en que rastrea sus propios orígenes y sondea implacablemente su alma. ello no se debe solamente. su vida de familia. con Emma Crosby. con un cúmulo de sutilezas y rasgos de que carecía aquél. y también el hombre frente a Dios. es la frecuencia con que reaparecen en sus obras. nunca lo hubo. prueba una vez más que sabe huir de todo esteticismo estéril y negativo para identificarse totalmente con las pasiones del hombre y revelarlas en su autenticidad. y aún suele asomar el mismo personaje con el mismo nombre. se entrega. el cual reaparece en el nuevo avatar de Dion Anthony. No hay en él. o el emperador Jones enfrentado a las fuerzas de la Naturaleza en libertad. con Bentley. Con ella. dibujado más a fondo. ni sombra siquiera de narcisismo. a su linaje irlandés indomable y bravio. la descarriada en el camino de la normalidad sexual. de la pugna de los elementos opuestos en el alma humana. personajes abocetados o perfilados más sumariamente en dramas anteriores. Yank. el propio hermano de O'Neill. momentos y ángulos de su personalidad. que los del hombre en función de la masa. Esa esencial peculiaridad suya se traduce en una constante oposición del hombre a la masa. O'Neill baja a los abismos de la conciencia humana. La madre de Eugene. escarnecido y antagonizado por la sociedad de los indistintos y mediocres. el artista. de una audacia y una fuerza poco comunes. al trazar sus perfiles. como se advierte en ese drama. lo puro y lo repulsivo. a quien vemos nuevamente en Una luna para el bastardo y que es. El padre del futuro autor . la de las oscuras y tremendas potencias que se agitan en el hombre. con una violencia y crudeza nunca vistas. Si el dramaturgo reelabora con tan paciente y soberana artesanía los entes de sus dramas.

bebe sin tasa. porque jamás le había atraído el teatro y menos aún la vida trashumante de los actores bohemios. Busca oro en Honduras. recala en Buenos Aires y queda varado en esta ciudad. quizá un gran actor en potencia. dejarán resonancias en algunas de sus obras. En años posteriores lee a Marx. trabaja en las oficinas de las compañías Westinghouse y Swift de La Plata y en la Singer bonaerense. Trabaja como empleado de comercio y se casa con Kathleen Jenkins. de Stamford. flaco. hasta que terminé por comer de tarde en tarde y por dormir (¡cuando los vigilantes me dejaban!) sobre los bancos del Paseo Colón. aunque a regañadientes. bellos aguafuertes en que se amalgaman la frustración y nostalgia de los marinos y la fugacidad de sus placeres. O'Neill me escribió esto. en incesante viaje. Kropotkin y Nietzsche. Buena o mala. fracasando igualmente. vuelve a viajar con la compañía de su padre. vuelve a contratarse como marinero. lee. cuando acababa de estrenarse en Buenos Aires mi versión castellana de El gran dios Brown. lee desordenadamente lo primero que va a parar a sus manos. asiste a diversas escuelas católicas y laicas. Nada sabía de ella. como un mensaje onírico que algún día surgirá a la luz. En 1902 ingresa en la Academia Betts. se matricula en el ciclo secundario de Princeton. como El mono velludo. Más tarde. le cristalizó y le quitó deseos de hacer otra cosa. se contrata como marinero en un barco noruego. confesando que su matrimonio ha sido un error. El ilustre actor norteamericano Booth. No tiene todavía un rumbo definido en la vida: sólo sabe que ya no le interesan las escuelas. En 1934. Eugene era un adolescente tímido. sensible. Pero antes de terminar el curso. sin dinero. De esas lecturas entresaca a sus novelistas favoritos: Jack London. A partir de entonces. con su sabor a aventura. Mi actuación distó de ser un éxito. Más tarde. y esta comprensión envenenó su vida. Yo tenía apenas veinte años y sentía más curiosidad y deseos de vivir que de triunfar. Pero eso no importa. A estas alturas Eugene tiene ya veinte años. Su innato individualismo y su hostilidad a las injusticias y a los convencionalismos se nutre ampliamente de ellos. Kipling. Cuando Eugene no acompaña a su padre. sin objeto aparente. estuve en otras dos compañías de importancia internacional. Cuando concluye sus estudios primarios. Es un joven alto. Mientras tanto. le expulsan a causa de un acto de indisciplina. Toda . Este conformismo le proporcionó bienestar económico. que le deparaba enormes auditorios y le rendía en las giras hasta cincuenta mil dólares anuales. corre juergas. En O'Neill no ha aflorado aún el artista: se ignora a sí mismo. se va a Sudáfrica y por fin regresa a Nueva York. Lo cierto es que la historia de la época que pasé en Buenos Aires es una historia de sucesivos fracasos. Me despidieron. La vida le atraía con una fuerza que dejó perdurables huellas en sus dramas. el que obtenía con la pieza El conde de Montecrísto. Un éxito comercial. esta vez como traspunte. pero se frustró. esta influencia se proyectó hasta los umbrales de su juventud. con su olor a mar. también viajaba con ellos su madre. se lía allí a puñetazos con los pianistas de los viejos cinematógrafos de Barracas. que se manifestaría más tarde en su teatro. nervioso. apasionado. con su vaharada de jungla. con arranques de vehemencia. la rebeldía de O'Neill. acompañaba a su padre en sus giras. Despuntaba ya el disconformismo. célebre por sus creaciones de personajes shakesperianos. pasa hambre y duerme en los bancos del Paseo Colón. Conrad. Pero a los tres años se divorcia. pero su hermano Jim le enseñó todo lo que necesitaba saber. que constituye un interesante documento sobre su permanencia en dicha ciudad: «Hace veinticuatro años trabajé en Buenos Aires en un empleo muy respetable y de muy poca importancia en la Westinghouse Electric Company local. pero más tarde comprendió que se había frustrado como artista. Todo es un montón informe de experiencias que se aglutinan y decantan en su inconsciente. De esta etapa de camorrista y bebedor de tiro largo quedan sustanciosos y pintorescos testimonios en su serie de siete piezas agrupadas bajo el título común de La luna de los Caribes y otras seis piezas del mar. opinaba que James O'Neill le superaba en el papel de Otelo. Todos ellos van formando vagamente su personalidad. Mientras tanto. en las horas en blanco que le deja la rutina oficinesca. sus peripecias se multiplican y diversifican caóticamente. quien le da un hijo.dramático era un comediante de talento.

en realidad. finalmente. Le dan de alta al año por «carecer de interés» su caso. más tarde. Allí escribe una pieza en cuatro actos. que verterá en sus dramas. que le servirá de atmósfera para su pieza Ilusión (The Straw). El ambiente resultaba singularmente pintoresco. en el puerto. Cuando la leyeron. y allí le sobra tiempo para reflexionar sobre el mundo vivido. o rema en su canoa esquimal hasta cuando el tiempo es borrascoso. y el contacto con la compañía de su padre le ha permitido familiarizarse con el mecanismo escénico. O'Neill consigue contratarse en un carguero inglés que va a Nueva York. pero en los que apunta ya la promesa de un escritor. que no estaba mal. ingresa como aprendiz de reportero en el Telegraph. En cambio. de su vida en esa época. por desagradable que fuese. como Sed. refiriéndose a ellas más tarde. poseía entonces el colorido de la aventura y el encanto de lo romántico. Vive en una cabaña de troncos y. se descubre a sí mismo. feliz. La ecuación personal. interpretando papeles secundarios. autora de prestigio. pero concluye por unirse a la compañía y trabaja a su lado. quien le dará dos hijos. cuando le mostró al profesor Baker su aguafuerte marino en un acto Rumbo a Cardiff. El encantador doctor. un grupo de gente joven decidida a hacer teatro de calidad y que había fundado en el pueblo de Provincetown el Wharf Theatre o Teatro del Muelle. O'NeilI siente despertar su vocación creadora. y uno de ellos dijo que Eugene O'NeilI tenía en su baúl una pieza llamada Rumbo a Cardiff. Baker le dijo que aquello no era teatro. lo cual le sirvió a un tiempo para hacer su práctica de autor y para que empezara a difundirse su nombre. sufrido y gozado.experiencia. Poco después. pródigos en defectos. se embarca rumbo a Southampton. El teatro le atrae irresistiblemente. donde publica unos versos sin importancia. Más tarde. vivió algún tiempo en el anonimato de los muelles y encontró la atmósfera de uno de sus dramas de mayor éxito y difusión. internándose peligrosamente entre el oleaje. En Gaylord. una pieza vibrante de emoción y nostalgia. con capacidad para noventa personas. Ese teatro. y. Sus animadores eran George Cram Cook y Susan Glaspell. los integrantes del grupo de los Provincetown Players comprendieron que habían descubierto a un autor. vuelve a Estados Unidos y llega en tren a Nueva Orleáns. Anna Chrístie. ésta. nadando en la bahía y escribiendo sus primeros tanteos dramáticos.» Después de un período de privaciones y desesperanza en Buenos Aires. aislado del mundo. O'NeilI estuvo vinculado a todas las aventuras artísticas de aquella juvenil y entusiasta compañía y estrenó allí sus primeras tentativas dramáticas. y allí. le falta cierto dominio de la técnica. balbucientes aún. asediado por las ratas y donde una habitación costaba tres dólares mensuales. Poco después. quien representa con su éxito habitual El conde de Montecristo. los abusos y desgastes que han minado su organismo durante una vida azarosa y andariega hacen crisis y tiene un principio de tuberculosis. y una farsa en un acto. ni aun sus amigos. ya que en ella se decide su destino. Le internan en el sanatorio rural para enfermedades pulmonares de Gaylord. puesto a escribir. las calificó de desastrosas. es su encuentro con los Provincetown Players. sin permitir que nadie. en 1912. O'NeilI. Ha asistido a muchos espectáculos. En este pintoresco tugurio. se arrima a una estufa y escribe durante largas horas. los Rippin. Pero el acontecimiento realmente afortunado. De modo que decide ingresar en el famoso «Taller 47» de arte dramático del profesor Baker. Un par de años después va a Provincetown con su segunda esposa. Y desde el estreno de Rumbo a Cardiff. se aloja en la taberna de Jimmy The Priest. donde se encuentra con su padre. Le pide dinero para volver a Nueva York. en la Universidad de Harvard. Agnes Boulton. el joven dramaturgo envía tres de sus piezas en un acto a los directores de la . y allí nada a menudo. cuando hace mucho frío. era una vieja pescadería convertida en templo de Talía. A los jóvenes actores les faltaban obras. cuya casa está frente a Long Island y donde se queda más de un año leyendo. ya que las obras se representaban en un embarcadero lamido por las olas y entre los murmullos del agua y el canturreo del viento. le interrumpa cuando trabaja. imantado de nuevo por la sugestión del mar. se envuelve en una manta. Pero advierte que. pulsa por primera vez sus posibilidades de artista. y se va a vivir con unos amigos. y fortalece así su organismo. cuya acción se desarrolla precisamente allí. Esta es la encrucijada de su vida.

y me sería imposible proyectar un viaje a ninguna parte (la prensa mundial hablaba de la posibilidad de un viaje de O'Neill a la América del Sur). resuelta teatralmente en un juego de símbolos. seducido por otros planes creadores más ambiciosos. buscando una atmósfera adecuada para una revisión final de su trilogía. Todos los hijos de Dios tienen alas. Entonces. en la que. su mito dionisíaco Lázaro reía (1925-1926). vibrante de acentos telúricos y resonancias líricas. en una palabra. una pieza realista de honda y desgarradora emoción. sobre el clásico tema de La Orestíada. A fines de 1930. Para escribir estos trece densos actos. consolida definitivamente su prestigio y le convierte en la realidad más firme de la dramática de su país. es una controversia apasionada de las fuerzas del alma. O'Neill ha probado ya su dominio de la técnica dramática. la tercera. el dramaturgo me aludió por primera vez a la dolencia que proyectaría una irremediable sombra sobre su vida. por momentos de vastas resonancias líricas. intenta crear una nueva religión. en dos actos. los reputados críticos George Nathan y Mencken. al cual le empuja su debate íntimo del problema de Dios. Días sin fin (1934). va a Las Palmas. el dramaturgo se traslada con su esposa Carlotta a Francia y trabaja allí. 1920. no alcanzó a escribir. su fuerza.revista literaria The Smart Set. Extraño interludio (1926-1927) y su monumental trilogía Mourning Becomes Electra. asoma en la vida de O'Neill la tragedia que debía destruirle. quien ancla en su tranquila madurez creadora junto a la compañera ideal. ya acabada. Debido a mi . el intafigable viajero que buscara todos los ecos de la vida «más allá del horizonte». presenta una torturante maraña de crímenes. radicado ya en tierra firme. en el fecundo aislamiento de su residencia rural de Le Plessis. su capacidad para abordar los grandes temas. donde la felicidad es una palabra desconocida. un canto tierno y poemático del drama racial en Estados Unidos. estrena Distinto. un penetrante análisis psicológico. la primera etapa de la vida de O'Neill. en las islas Canarias. Entonces van surgiendo. que O'Neill. poco a poco. un magnífico drama rural. el monodrama de un hombre frente a sus alucinaciones y que le inspira al autor una vieja leyenda de las Antillas. un debate metafísico entre el espíritu demoníaco y el espíritu cristiano. En mayo de 1937. en una de sus cartas. Odios e incestos en el seno de una familia trágica que es un verdadero círculo de condenados. un culto materialista y energético de un panteísmo por momentos confuso. y Más allá del horizonte. quienes se las publican. dos obras recias y de singular fuerza poética. un audaz periplo alrededor de su alma. de una muchacha frustrada en su vida sexual. A esta época de intensa labor pertenecen su hermoso estudio psicológico del amor Íntimamente unidos (1924). y El emperador Jones. ya que me escribió: «Estoy convaleciendo de una larga enfermedad que me obligó a internarme en un sanatorio durante dos meses y medio. en un verdadero frenesí creador. a grandes trazos. un vigoroso drama rural que le vale el Premio Pulitzer y que es el punto de arranque de todo el teatro nacional norteamericano. Esta es. Empieza a trabajar de firme. en 1924. En el mismo año. También debía figurar en este ciclo la pieza No puede ser locura. la intensidad poética de su tono. durante los años 1929 y 1930. en que alienta un misticismo tumultuoso y se advierte una interrogante angustiosa en procura de las primeras causas y los últimos efectos. en un tercer matrimonio que le da por fin la paz y la dicha que necesita para trabajar en sus ambiciosos proyectos. cuya repercusión proyecta el nombre de O'Neill más allá de las fronteras de Estados Unidos: Anna Christie. Este periplo. comprenderá tres etapas: la primera es el misterio dramático El gran Dios Brown (1925). en rápida sucesión. decide emprender un denodado viaje espiritual. Dínamo (1929). donde entre hermanos y entre madre e hija se dicen cosas monstruosas y los sentimientos alcanzan una violencia desmedida. A esta altura. de electrizante acción. cuyo título podría traducirse por El luto le sienta bien a Electra o El duelo es el destino de Electra. la bella ex actriz Carlotta Monterey. la segunda. de Esquilo. En 1922 estrena la tragedia expresionista El mono velludo. una obra de excepcional originalidad. y Deseo bajo los olmos. se le van abriendo a O'Neill todas las puertas del teatro. fruto de su pasado de rebelde contra las injusticias sociales. una polémica entre la fe y la materia. Pocos años después. y desde entonces.

No es paciente y sufre ataques de nervios que le dejan exhausto y. incurable en el estado actual de los progresos científicos y. El escritor ya no estaba en condiciones de atender personalmente su correspondencia. sino también el incesante desgarramiento de no poder expresarse más. en compañía de su esposa y un criado. que había mejorado mucho y estaba trabajando de firme en su ambicioso ciclo de siete comedias en que quería abarcar la vida de una familia californiana durante un siglo. en plena enfermedad. y se podía confiar en que los restos de la «larga enfermedad» a que aludía el escritor no tardarían en desaparecer allí. sin embargo. recibí una carta que significaba un primer toque de alarma. Es desalentador tener que contemplar con los brazos cruzados esta gradual desintegración de un hombre que le ha entregado su vida y sus energías a su obra. relativamente optimista. Tiene una paralysis agitans. otra carta. en 1946. hace estragos en su salud en todas direcciones. En otra carta de diciembre de 1947. Su drama personal era más hondo y lacerante que todos los que concibiera. Carlotta Monterey debía proporcionarme más detalles sobre su infierno cotidiano. O'Neill me comunicó. en octubre de 1946.» Las palabras «tragedia espantosa» situaban el asunto en el plano que le correspondía y no dejaban el más leve resquicio a la esperanza. Aquel penoso episodio parecía. No tengo obras listas para estrenar y. Pero. dolencia caracterizada por una desconexión de los centros nerviosos motores y los sensitivos. dado su carácter de enfermedad del sistema nervioso. los dos primeros dramas de su ambicioso ciclo de siete piezas. en California. O'Neill y su esposa vivían en su residencia rural de Contra Costa County. la otra mitad es . como debo descansar y abstenerme de escribir durante muchos meses. La angustiosa pausa que se había operado en su vida resultaba una liquidación total de sus energías creadoras. O'Neill escribió su genial drama autobiográfico Viaje de un largo día hacia la noche. Yo hago el papel de secretaria suya. ¡Al año de iniciada su convalecencia. Además —y esto acentuó mi preocupación— por primera vez me escribía en su nombre su esposa Carlotta Monterey. Moderno Prometeo. clausurado. ¿Qué sucedía? Este intercambio epistolar por intermedio de su esposa debía trocarse en algo permanente. no he podido seguir trabajando en mi ciclo de comedias desde septiembre. firmada como siempre por su esposa. Una carta de 1944. algo más terrible aún que el enclaustramiento que se había impuesto en los últimos años en su finca de Massachusetts. su temblor y su parálisis empeorarán gradualmente. De ahí que sea yo quien le escriba. quedó clausurada definitivamente su producción literaria. Pero le ruego que no le mencione jamás esto. su esposa me escribió estas desoladoras palabras: «Mi esposo nunca mejorará. quizá la obra más estremecedora que se conozca en el teatro universal. En cartas ulteriores. siempre mediante los buenos oficios de Carlotta Monterey. pues. Si a Emerson le había guiado una prodigiosa clarividencia al decir: «El hombre sólo es la mitad de sí mismo. dio El poeta y sus sueños y Mansiones más majestuosas. y a los pocos días de haberse estrenado en Nueva York The Iceman Cometh (Viene el heladero). En una carta posterior. no modificó mi impresión. a consecuencia de la cual le resulta casi imposible escribir. pero no demasiado aún. desde 1829 hasta 1932. propensa a agravarse de día en día. me expresó: «¡Quién sabe qué nos deparará la suerte en los doce meses próximos!» Cuatro años antes. dos años después. Ya lo he hecho durante muchos años. no sé cuándo quedará terminada alguna de ellas. sobre el inenarrable suplicio de su vida y la de O'Neill. en marzo de 1938. Asimismo. en un clima sano y tonificante. dicha dolencia. además. me reveló de manera imprevista la dolorosísima verdad: «No creo que usted conozca el verdadero estado de salud de mi marido. Pero un año después. Yo conocía la paralysis agitans o enfermedad de Parkinson. Por el contrario.enfermedad.» En 1941. de estar confinado dentro de sí mismo. no sólo sufría indecibles dolores físicos. Con estas tres obras. O'Neill había terminado su vigoroso drama Una luna para el bastardo.» Todo esto era inquietante. En mayo de 1939. Es una tragedia espantosa. O'Neill volvía a enfermar! Y su dolencia —una neuritis— podía ser el prólogo de algo más grave. furioso.

su expresión». por el contrario. Sidney Howard— sentía un profundo afecto por él y le consideraba su decano. dado su carácter autobiográfico. callaba a menudo por mero pudor. como se advierte con claridad en Viene el heladero. antes de 1978. se suicida. lógica. Si la sustancia que rebosan sus dramas es tan humana. se descubre a sí mismo cuando ya ha madurado como hombre. Rara vez iba a ver los ensayos de sus obras. aunque no se prodigaba. lo cual permitió que todos los públicos del mundo. vástago de su primer matrimonio y hermanastro de Oona. O'Neill muere tras una agonía larga y dolorosa. Por eso se refugió en sí mismo. He aquí. De ahí la curiosa paradoja de que O'Neill nace a los treinta años: surge como artista. pues. Y tres años después. Pero no era un insociable ni un solitario. abriéndose las venas. Sherwood. Extrovertido y apasionado. S. alcanza su mayoría de edad de escritor sin haber pasado por la adolescencia. Toda su parábola vital es extraña y desconcertante y. Sidney Kingsley. conocieran una obra extraordinaria y que rebasa todos los cánones del teatro. de la ordenación de los ricos materiales acumulados por el aventurero en su azaroso y desatinado vagabundeo. Sus accesos de ira. Y lo era. durante los cuales Carlotta Monterey pone a prueba su ternura y su paciencia de enfermera. Registra tres de los . O'Neill sentía más que nadie esa necesidad. Y ahora que se veía morir un poco todos los días de su dilatada tortura. en 1950. minuto tras minuto. vencida por las solicitaciones del teatro Real de Estocolmo. pero al hablar no disimulaba sus pensamientos. un cuarto de siglo después.. Clifford Odets. en esta generación. hora tras hora. solemnidad. catedrático de griego en la Universidad de Yale. una intensa cordialidad para con todos los hombres. en un arranque de neurosis. Nunca tuvo empaque. Behrman. la lapidación de sus sueños. acelerado su fin por una neumonía. Muchas de sus obras son en realidad autobiográficas: su fisonomía espiritual aparece en diversos rasgos de sus personajes. Maxwell Anderson. la mutilación. En sociedad. cuya edad triplicaba la de ella. era N. La selección de sus obras que aquí presenta la Editorial Aguilar es certera. límpido. Era un hombre sencillo. Esta no aceptación de su destino. Seleccionaba sus amistades. en el escenario. N. al cual el ilustre dramaturgo había estado ligado por una deuda de gratitud. su sensibilidad tan sutil. Temía contemplar. como su personaje Dion Anthony. Cuando le arrastraba el mero goce de vivir. Igualmente desconcertante es su personalidad. Pero. esta rebeldía contra la fatalidad en un hombre que fue un eterno insumiso. confundido con la multitud que jadea en el caos de las ciudades de hoy. sólo cuando le deslumbró la revelación de sí mismo apareció el período de la decantación. el patriarca y fundador del teatro norteamericano. daban la pauta exacta de su sufrimiento. peleó a puñetazos. al mismo tiempo. contra los cánones estrictos y mojigatos que coartaban y envilecían la belleza y la verdad. el dramaturgo apenas fue la sombra de un extraordinario creador que se sobrevivía. es porque no intentó deliberadamente documentarse para escribirlos: se limitó a vivir. Deja una disposición testamentaria: la de que su drama Viaje de un largo día hacia la noche no debe darse a conocer. Le animaba. se ve obligado a volcarse hacia adentro. un nuevo desgarramiento: su hijo Eugene. un marino o un empleadillo o un cronista innominado. accedió a autorizar su estreno mucho antes. pasó hambre y noches de vigilia y supo del odio y el amor mercenario y de todas las pasiones humanas. estiramiento. un sublevado contra las normas convencionales de la sociedad. después de sus ataques. La pléyade de grandes autores que dieron brillo a la dramática norteamericana en las primeras décadas del siglo xx —Robert E. sin embargo. quien tal vez refleje en varios aspectos sus impulsos contenidos. con aspiraciones de autor. y se comprenderá que sobraban motivos para acentuar su visión patética del mundo. Se sabe que sólo asistió al estreno de cinco de ellas. revelaban que su dolor espiritual excedía aún al físico. volcó toda su reprimida pasión en su labor creadora. ¿Por qué? Quizá la clave del enigma sea su extremada delicadeza temperamental. sin reservas mentales. que le hacían mella cosas que no habrían afectado a otro. Pero Carlotta Monterey. esto es. su magnetismo personal era considerable. la vida fascinadora y alucinante del creador de El emperador Jones. N. sin pose literaria. como un hombre cualquiera. Agréguese la honda herida que le había causado la boda de su hija Oona con Charlie Chaplin. se emborrachó. Más tarde.

a la seducción tan personal de su lirismo. Más allá del horizonte. Su personalidad es demasiado impar. Deseo bajo los olmos. Días sin fin. de acento nacional. magnífica pieza en que el hombre es desgarrado por la aspiración panteísta y el enigma del trasmundo. Si alguien tratara de seguir sus huellas. es la obra que tanto revuelo causó al estrenarse en Nueva York. A través de esta selección. que olvida los valores espirituales. La evolución del teatro moderno le debe mucho en punto a climas dramáticos. Íntimamente unidos es uno de los mejores buceos psicológicos del amor que jamás se hayan hecho. y quedaría ajeno a todas las resonancias profundas de su teatro. sin embargo. y completan la selección El primer hombre y Oro. de un jefe de ruta. su lenguaje desbordante de fuerza y rico en cautivantes imágenes y la avasalladora humanidad de sus personajes. el vívido retrato de una mujer desviada de la normalidad sexual. y Anna Chrístie. por su singular y manifiesta personalidad. en 1934. En Los millones de Marco Polo. Una razón más que justifica el Premio Nobel con que se consagró la presencia de un creador de vigorosa personalidad. pues. LEÓN MIRLAS. que documentan su afán de crear intensos climas dramáticos.dramas en que su inspiración rayó a mayor altura: El gran dios Brown. ya que algunos críticos dijeron entonces que el dramaturgo se había convertido al catolicismo y que aquélla era su profesión de fe. sus concepciones dramáticas y su estilo son demasiado distintos. propio. a renovación total de elementos y de manera literaria. a liberación de convencionalismos. el drama de la posesión más perfecto que se haya escrito. Las razones son evidentes. y de él arranca todo el teatro típicamente norteamericano. la salvación de un alma gracias a la taumaturgia de la Naturaleza. O'Neill tiene todas las características de un innovador. y Distinto. signado por el genio y la desventura: su vuelo poético. Ello no impide que muchos autores contemporáneos acusen su influencia en materia de temática y tono. no ha hecho escuela. y. en adaptaciones crudamente comerciales. que bien podría calificarse de «misterio dialéctico». mereció un Premio Pulitzer. en lo externo. O'Neill presenta una fina y risueña sátira de la materialista sociedad contemporánea. el drama de los sueños frustrados. autor de este prólogo y de la traducción de la obra. ya que hasta entonces la escena sólo se nutría en Estados Unidos de vodeviles y comedias de enredo y de alcoba extranjeras. dos recios dramas de la etapa inicial de O'Neill. se expondría a imitarlo en lo superficial. el lector podrá aquilatar todas las virtudes de este escritor excepcional. mantuvo un constante contacto personal con Eugene O’Neill . Finalmente. Podrá advertirse que.

The Long Voyage Home (El largo viaje de regreso). 1920 (1920). Welded (Íntimamente unidos). 1926 (1928). 1920 (1922). 1919 (1921). 1917 (1917). Lazarus Laughed (Lázaro reía). 1918 (1918). Beyond the Horizon (Más allá del horizonte). Bound East for Cardiff (Rumbo a Cardiff). In the Zone (En la Zona). All God's Chillum Got Wings (Todos los hijos de Dios tienen alas). Anna Christie (Anna Christie). 1927 (1928). Marco Millions (Los millones de Marco Polo). 1925 (1926). entre paréntesis. 1921 (1922). 1924 (1928). 1914 (1916). Where the Cross is Made (Donde está la señal de la cruz). 1917 (1918). 1920 (1921). The Great God Brown (El gran dios Brown). 1918 (1920). Ile (Isla). 1922 (1925). The Moon of the Caribbees (La luna de los Caribes). The Emperor Jones (El emperador Jones). 1923 (1924). The Straw (Ilusión). The Dreamy Kid (El soñadorzuelo). . 1914 (1915). 1917 (1917). 1916 (1916). The Rope (La cuerda). Desire Under the Elms (Deseo bajo los olmos).OBRAS DRAMÁTICAS DE O'NEILL (Con las fechas de terminación y. The Fountain (La fuente). 1920 (1920). Strange Interlude (Extraño interludio). 1923 (1924). Before Breakfast (Antes del desayuno). The First Man (El primer hombre). las de estreno) Thirst (Sed). Diff'rent (Distinto). 1920 (1921). The Hairy Ape (El mono velludo). Gold (Oro). 1922 (1924). 1918 (1918). 1918 (1919). 1917 (1917).

1931 (1931).Dynamo (Dínamo). Wilderness! (¡Ah. 1932 (1933). Days without end (Días sin fin). . 1946. Ah. 1939 (1946). 1941 (1956). 1928 (1929) Mourning Becomes Electra (A Electra le sienta bien el luto). soledad!). A Touch of the Poet (El poeta y sus sueños). Long Day's Journey into Night (Viaje de un largo día hacia la noche). 1943 (1947). The Iceman Cometh (Viene el heladero). A Moon for the Misbegotten (Una luna para el bastardo). 1933 (1934).

Portada de la primera edición en solitario de “Deseo bajo los olmos” .

ante Dios y la sociedad. del pago de una deuda pendiente con la sociedad. LEÓN MIRLAS . la piedra angular del moderno realismo poético.NOTA PREVIA Esta es. quizá. que influyó sobre Tennessee Williams en Un tranvía llamado Deseo y sobre Ugo Betti en Delito en la isla de las Cabras. Todo se desarrolla con poderoso y ágil dinamismo y arrebata y conmueve desde la escena inicial. verbalismo ni elementos superfluos. la obra más perfecta que haya escrito O'Neill. que alcanza altas cumbres de lirismo con la sencillez de medios más absoluta. teatro en su expresión más pura. en que un poderoso sentimiento panteísta parece envolverlo y oprimirlo todo. Su estructura es perfecta: no sobra una sola escena. La expiación que les impone el dramaturgo a sus criaturas nada tiene que ver con la que es tan característica de los personajes de Dostoyevski y Tolstoi. uno de los tipos femeninos mejor logrados de O'Neill. Se trata. Es el drama de la posesión. Deseo bajo los olmos es teatro ciento por ciento. Abbie. capaz de lograrlo todo en defensa de su instinto. simplemente. Íntimamente. una sola línea. ni Abbie ni Eben están arrepentidos de su pecado: a pesar de todo. la expiación cristiana. Deseo bajo los olmos es un soplo huracanado de pasión que cruza el escenario. es para ellos un pecado con belleza. la posesión de la tierra y de la mujer. del reajuste del desequilibrio causado por la transgresión de una norma. es la mujer artera y apasionada. La riqueza poemática de este magnífico drama rural está acentuada por un lenguaje que logra lo popular sin la menor concesión. No hay retórica. moral.

a la izquierda. ABBIE Putnam. La pared terminal que mira hacia nosotros tiene dos ventanas en su piso superior y otras dos más grandes en la planta baja. a la derecha. de Nueva Inglaterra. al propio tiempo. A cada lado del edificio hay dos enormes olmos. El extremo Sur de la casa mira a una cerca de piedra. PETER.Deseo bajo los olmos Eugene O’Neill PERSONAJES Ephraim CABOT. dominarlo. en cuyo centro hay una puerta de madera que da a la carretera. el verde de las persianas está descolorido. Una muchacha. hasta la puerta principal de la misma. está la cocina. o en sus alrededores inmediatos. Parecen mujeres agotadas que descansasen sus fláccidos pechos. Las de arriba son las de los dormitorios del padre y de los hermanos. rodeando la esquina derecha de la casa. EBEN. SIMEÓN. Gravitan angustiosamente sobre la casa. Sus muros son de un gris mortecino. Hay en su aspecto una siniestra maternidad. Parecen protegerlo y. cuyas cortinas se hallan siempre corridas. Toda la acción se desarrolla en 1850 en la granja Cabot. En la planta baja. . el recibimiento. cuando llueve. En este lado hay un angosto porche. El íntimo contacto con la vida del hombre de la casa les ha dado una aterradora humanidad. una abrumadora y celosa preocupación. sus lágrimas caen goteando monótonamente y se pudren en las tejas. Otras gentes de las granjas vecinas. Un sheriff. sus hijos. La casa está en buenas condiciones. y. pero necesitada de pintura. que inclinan sus colgantes ramas sobre el tejado. sus manos y su cabello sobre el tejado. Dos agricultores. Un violinista. Hay un sendero que va desde la puerta de la cerca.

como movidos por un mismo impulso. PETER: . Sus hombros están algo hundidos por los muchos años de faenas agrícolas. oscuros y desafiantes. Lanza un suspiro de confuso temor y exclama en un tono de equívoca adoración: EBEN: . rebelde. causando un estrépito ensordecedor. El cielo que se divisa por encima del tejado se halla vivamente coloreado. el verde de los olmos brilla. que regresan de trabajar en el campo. mira el cielo. Simeón tiene treinta y nueve años. Hay en él. Cada día es una jaula en que se encuentra atrapado. una salvaje vitalidad Tiene el cabello negro. Y una complexión mucho más simple y vulgar: cuerpo más rollizo. Sus ojos. Peter. Tiene en la mano un cencerro y lo agita mecánicamente. esta expresión se suaviza. se vuelve y entra nuevamente en la casa.Sí… SIMEÓN (con brusquedad. recuerdan los de un animal salvaje en cautiverio. Sus facciones son bellas y agradables.): . rostro más bovino y basto. en que hay pegados terrones de tierra. Se abre una puerta y Eben Cabot avanza hasta el final del porche y se queda contemplando el camino. Se detienen juntos por un momento delante de la casa y. . Murió. pero con una expresión desconfiada y resentida. Huelen a tierra. pero en su fuero interno se considera indómito. con los brazos en jarras. pero de más edad que su hermanastro. Viste rústica ropa de faena.Hoy hace dieciocho años. Su ropa. todo está sucio de tierra.) (Aparecen Simeón y Peter.PARTE PRIMERA ESCENA PRIMERA Exterior de la granja. reprimida. pero la casa está en sombra y parece pálida y desdibujada por contraste. Cuando miran el cielo. sus manos. todo está en calma.) SIMEÓN (refunfuñando. bigote y una incipiente barba rizada. Una puesta de sol. sus brazos y garganta desnudas. apoyados sobre sus azadas.): .¡Dios! ¡Qué hermosura! (Baja la vista y mira a su alrededor. PETER: -¿De qué? SIMEÓN: . Pisan pesadamente con sus toscas botas de gruesa suela. Escupe en el suelo con intenso encono. Mi mujer.Lo había olvidado. No hay viento. Luego. Son también altos.Jenn. Tiene veinticinco años y es fornido. a principios del verano de 1850. hacia la derecha.¡Qué hermosura! PETER: . son más astutos y prácticos. frunciendo el ceño. En sus rostros hay une expresión tensa. treinta y siete. contemplan en silencio el cielo. sus rostros.

¡levantando muros de piedra para que él nos cercara con ellos! SIMEÓN: ..Había que probarlo. esté muerto ahora.) Oro hay en el Oeste..Sí.Nos abandonó en pleno campo un atardecer como éste.. PETER: ..) Quizá.Quizá. Entonces me siento solo..SIMEÓN: ... y no hay noticias suyas.. ¡el dorado Oeste!.. SIMEÓN: .Bueno. él y tú..Aquí..California está casi al otro lado del mundo. en ímpetu rebelde).. (Pausa..) Oro en el cielo.... ¡quién sabe!.): ..... PETER (Después de una pausa. La verdad es que la granja rinde más que otras de por aquí.Yo la recuerdo.. esperando que alguien las recoja! ¡Las minas de Salomón. Sim.): .. . y yo y Eben....Quizá. SIMEÓN: . hay piedras sobre la tierra. Tenemos que pensarlo bien. piedras sobre las piedras.Se ha marchado hace dos meses.......Trabajamos.... ¡donde se pudre. ¡California!. PETER: . año tras año... con tono vago.. donde sólo sirve para hacer germinar las cosechas de él! (Pausa... (golpea la tierra con el pie. SIMEÓN (bajo la influencia del crepúsculo aún... escuchando. (Pausa. Eben asoma la cabeza por la ventana del comedor.. ¡y amarilla como el oro! PETER (con contundente indiferencia. él muera pronto. es como un anticipo.. según dicen! (Por un momento continúan mirando el cielo.): ...): .. me costaría abandonar lo que hemos ganado aquí con nuestro sudor. habría terrones de oro en el surco! SIMEÓN: . En cierto sentido. Luego bajan los ojos. ¡yacimientos de oro! SIMEÓN (excitado a su vez.. a menudo..): .) PETER (con sardónica amargura.¿En el cielo? PETER: . PETER (Con tono de duda... (Después de una pausa.Además. Dimos nuestras fuerzas. La Puerta de Oro..¡Fortunas a ras del suelo. Hemos estado levantando muros de piedra. Enganchó y partió rumbo al Oeste...) SIMEÓN: .. Oro en el Oeste...): .. Enterramos todo eso bajo tierra. PETER: ¡Si aráramos en California.) Bueno.El caso es que ha muerto. (Cada vez más excitado.. Dimos nuestros años. Tenía una mata de pelo larga como la cola de un caballo...

): .) SIMEÓN (dando un respingo.¿Sí? EBEN: . nunca se alejó de aquí. luego frunce el ceño. como dos bueyes amigos camino de su cena.¡No hay nada como el tocino! (Giran sobre sus talones y.) Rezo porque haya muerto.): . hombro con hombro. arrastrando las palabras.Eso es bien poco natural.¡En California! EBEN: .¿Habéis visto cómo se pone el sol? SIMEÓN y PETER (a un tiempo. hasta que esté bajo tierra.¿Eh? (Los mira con indiferencia durante un momento y luego dice.): .): . Desaparecen al doblar la esquina derecha de la casa y se les oye entrar en ésta.. (Pausa. SIMEÓN: . Durante treinta años.) Creo que podríamos hacer que el tribunal le declarase loco. Telón. Taimadamente. No le creerían loco ni por un momento.) Bueno. van presurosamente hacia el yantar...): .Sí. Se reiría de todos.Sí.¡Honra a tu padre! (Los dos se vuelven sobresaltados y le miran absortos. Eben sonríe burlonamente. Hay oro en el Oeste EBEN: .) Tenemos que esperar.¡Huele a tocino! SIMEÓN (con calculador apetito. hace chasquear los labios): .): .) La cena está lista. (Señalando.. SIMEÓN y PETER (simultáneamente. (Ellos siguen mirándole.. chocando y rozándose. Se enfría la cena.. (Pausa. al menos desde que se casó con la madre de Eben. (Vuelve a la cocina.Tengo hambre! PETER (husmeando el aire.Es demasiado astuto para ellos.. Eben prosigue con tono práctico.) . ¿verdad? SIMEÓN y PETER (juntos. salvo para ir al pueblo. EBEN (con risita sardónica.): ..¡Debe de estar bueno! PETER (con el mismo tono..) Allá sobre la dehesa de la colina.

los dos mayores con una avidez animal. no. Peter sonríe burlonamente. pero la atmósfera es más propia de la cocina de un campamento de hombres que de la de un hogar.. EBEN (con violencia. EBEN: ... Se ve ahora el interior de la cocina.) .): . mientras Eben picotea su comida sin apetito. PETER: . un hornillo en el rincón del foro derecha.): ..ESCENA II El color se esfuma del cielo.No estuvo bien. Eben se les une... cuatro rústicas sillas de madera. La mesa está puesta para tres.¿Y qué. sin pronunciar una sola palabra. que no soy como él.? ¿Acaso no rezáis vosotros por lo mismo? (Pausa. En el centro de la pared del foro.¡Oye! No debiste decir eso. ¡que él no es como yo! PETER (secamente. que yo no soy suyo..Pero mío. Eben. De los clavos penden utensilios de cocina. como también un pan y un jarro de agua.Quise decir.): .): .) EBEN (muy pálido. una vela de sebo sobre la mesa..¡Espera a tener su edad! EBEN (con vehemencia. SIMEÓN (secamente.Yo soy mi madre.): . Eben saca del hornillo patatas y tocino y los pone sobre la mesa. SIMEÓN (Se vuelve súbitamente hacia Eben.) PETER: . Los tres comen en silencio durante un momento.): . un gran cartel donde aparece un barco con todo el velamen desplegado y la palabra «California» en grandes letras. Simeón y Peter entran empujándose y se dejan caer en sus sillas. ¡hasta la última gota de sangre! (Pausa. EBEN: . Todo está limpio y en orden..¿El qué? SIMEÓN: . ja! (Brusca risita sardónica.Que rezabas porque muriera.. mirando de cuando en cuando a los otros dos con una antipatía no exenta de cierta condescendencia. Una mesa de pino en el centro.. Comienza el crepúsculo.Es nuestro padre.¡Tú no permitirías que nadie dijera eso de tu madre! ¡Ja. Ellos le contemplan con indiferente curiosidad..

): . se pone en pie y se inclina torpemente ante uno y otro.¡Es algo....Los indios os quitarán el cuero cabelludo en las llanuras.¿Acaso no hizo trabajar a mamá como a una esclava hasta causarle la muerte? PETER: .. Hay un largo camino hasta California.. balbuciendo..): ..Pues..Podemos ir andando. Es siempre algo lo que mata. EBEN (sardónicamente.No lo sé.) ¡Oh. También nos hizo trabajar así a nosotros.¡Y.): .. sólo que estamos vivos. para agradecérselo.¿Eso que os empuja a vosotros hacia California. SIMEÓN: . EBEN: . sosegadamente.): . ¡veremos qué le pasará el día del juicio final! (Con desdén. os oí hablar! (Después de una pausa. quizá? (Ellos le miran con sorpresa. confiando en que él morirá pronto! SIMEÓN (después de una pausa.) PETER (después de una pausa.): . que le empuja.) ¡Pero nunca llegaréis a los yacimientos de oro! PETER (afirmativo.): .): .También él trabajó como un esclavo. Las buenas madrastras no abundan. EBEN (muy conmovido..Fue buena con todos..Fue buena hasta con él.PETER (nostálgico.) ¡Algo! ¿Qué algo? SIMEÓN: ..): . él la matól SIMEÓN (después de una pausa.): . todavía. llegaríamos a la Luna! EBEN: .): . EBEN (con tono salvaje. Yo soy su. SIMEÓN (con ceñudo humor. SIMEÓN: .Gracias.¡Quizá nos cobremos pelo por pelo! EBEN (con tono categórico.Pero no es eso. su heredero.): . a empujarnos a nosotros! EBEN (vengativo.¡Pues a lo mejor sí! EBEN: . ¡pero si se sumaran todos los pasos que hemos dado en esta granja.Fue buena con Sim y conmigo.Nadie mata a nadie.. ¡Vosotros no iréis porque preferiréis esperar aquí vuestra parte de la granja. (Se sienta confuso..¿Dónde conseguiréis el dinero? PETER: ... Ese es el asesino.

O bien ordeñar. ¡Ja! (Ríe con un único ladrido. PETER (a Eben. EBEN (levantándose de un salto.): . y la granja es mía. cuando vuelva! Apuesto un dólar a que se reirá.Sí..): .) PETER (divertido a su vez.Tenemos derecho a ella. y luego en una pared de piedra que nos tapiará el alma! SIMEÓN (con tono práctico. PETER: .Nos pertenecen dos tercios de la granja..¡Vosotros no tenéis derecho! ¡Ella no era vuestra madre! ¡La granja era de ella! ¿No se la robó él.El caso es que.O extirpar la cizaña.): ..O podar.O segar el heno.. PETER: . y estabas crecido para tu edad. PETER: .. para pagarle así a ella las bondades que le debíais? SIMEÓN: .. (Estallando súbitamente... Eben? Hace años que veo tus ojos acechando. ¿Por qué no .O arar..): .. sin alegría.¡Ja! SIMEÓN (después de una pausa. Claro que hay algo. ¡levantar paredes hasta que el corazón de uno se convierte en una piedra.O partir leña..) ¿Por qué no os interpusisteis entre él y mamá cuando la estaba matando a fuerza de trabajo. SIMEÓN: . EBEN: ..): .¡Díselo a papá. Había que darle de beber al ganado.): .Tú tenías quince años cuando mamá murió.. PETER: . PETER: . SIMEÓN: . le hace eco a su hermano.. EBEN (interrumpiéndoles con aspereza. SIMEÓN (sardónicamente.. acaso? Mamá ha muerto.O echar el abono. SIMEÓN: ..): .Y levantar paredes..¿Qué tienes contra nosotros... PETER: . piedra sobre piedra...Sí..Nunca tuvimos tiempo para terciar entre ellos.. algo.. por una vez en su vida.

.. por dentro. al atardecer.. como si hubiese bebido mucho. como antes. No puede acostumbrarse a la libertad. se estaba poniendo el sol y había oro en el Oeste. que vosotros dos juntos! PETER (sardónicamente. Sus ojos de vieja víbora brillaban al sol. ¡hasta que . y ya no puedo seguir aguantando esto. y él dijo. Y tú... Condenado como un viejo y pelado nogal que sólo sirve para ser quemado». Ellos le miran con extraña e indiferente curiosidad. Se fue en el carro.): . sumiéndose de nuevo en caviloso silencio.. con la yegua bien cepillada y lustrosa.. Siento crecer eso en mí.. Y se alejó cantando un salmo. seguramente. los ojos llorosos e inyectados en sangre por el humo y las ascuas. como hacían los profetas.. Se fue haciendo chasquear la lengua y restallando el látigo.. Yo no contesté.. ¡Diré las cosas que no le dije entonces! Las gritaré con toda la fuerza de mis pulmones. Yo empecé a cocinar... aunque sólo sea para fastidiar a tu pecadora codicia! Y ahora me voy en busca del mensaje de Dios para mí esta primavera. terciaré entre ellos.. ¡He jurado vivir cien años... ¿Eres acaso Sansón? EBEN: . no lo hubieras hecho! Le tienes miedo. como de enfermo: «He oído cacarear a las gallinas y cantar a los gallos durante todo el maldito día.Lo ignoro.): . porque agregó. Volvía muy encogida para avivar el fuego y sacar las cenizas.) PETER (después de una pausa. y eso me permitió conocerla.. Ella volvía para ayudarme.. vestido de punta en blanco.. ahí. vuélvete a tu arado». con una sonrisa de mula: «¡No os larguéis antes que yo regrese!» PETER: . me leyó en los ojos un poco de esperanza. Vuelve aún….... y dijo... Se acostumbró más de la cuenta a vivir demasiado cansada.): . a hacer su trabajo.. EBEN: . para freír el tocino. Esa fue la obra de él.) Sólo cuando mamá hubo muerto me di cuenta de lo que la pobre había pasado.) Y. (Con vengativo apasionamiento.... Lo recuerdo muy bien. He estado escuchando el mugido de las vacas y el pataleo de todos los bichos.. Estamos en primavera.. y él penetró en el campo con el carro.. compartir su sufrimiento..Quizá. SIMEÓN: . muy animado y con tono maligno: «Pero que no se te ocurra la estúpida idea de que estoy muerto. dijo..Pues nunca se quejó. No puede dormir y descansar en paz. Yo grité: «¿Adónde vas. dijo. Sim? SIMEÓN: .): . Y entonces.hiciste algo? EBEN (con aspereza. ¡Es más fuerte. Creí que estaba borracho..¡No. y lo haré.¿Adónde diablos crees tú que habrá ido.Me estoy volviendo más fuerte. Yo estaba terminando de arar.. ¡De no ser así. ¡Trataré de que mi madre encuentre algún descanso y sueño en la tumba! (Vuelve a sentarse. para hervir las patatas. ni siquiera en la tumba. y estábamos en primavera: era el mes de mayo. como debiera.. se para junto al hornillo. papá?» Y él se detuvo por un momento junto a la cerca de piedra.¿Y tú?. y me siento condenado—dijo—. con un aire bastante raro.¿Estaría enterado de que pensábamos marcharnos a California? SIMEÓN: . tarde o temprano. crecer cada vez más..Estaba demasiado cansada.¡Había tanto que hacer! (Pausa.. para cocer los bizcochos. Lentamente. le habría detenido! EBEN (despectivamente.

.): . SIMEÓN: . yo.) SIMEÓN (guiñándole el ojo a Peter y arrastrando las palabras. quizá le des un beso.. ¡Somos sus herederos en todo! EBEN (con vehemencia. Eben rehuye sus miradas tímidamente..¡Sí!.. en vez de un puñetazo! PETER: . Pero la noche es tibia..¡Claro que lo hará! .¿Al pueblo? SIMEÓN: ..Puede ser.¡Sí! PETER (zumbón.¡La ramera! SIMEÓN: .¡Con más motivo! ¡Peor aún! ¡Esto reventará pronto! (Con tono violento.): . Ellos le miran.¿A ver a Minnie? EBEN (desafiante.Si no los tiene.. Sim la conoció primero..? PETER: ..¡Pues es guapa! PETER: ....¡Y papá también podría decirte algo! ¡Él estuvo antes! EBEN: .. y gradualmente en sus rostros se dibujan sonrisas cada vez más burlonas. ¡Eso es lo que está creciendo en ti! EBEN: . y luego.Todo lo que hay que saber. PETER: ...¿Qué sabéis vosotros de...¡Minnie no tiene cuarenta años! PETER: .) ¡A ella le daré un puñetazo en la cara! (Abre con violencia la puerta del foro.La lujuria.? SIMEÓN (con una sonrisa burlona.) Voy a darme una vuelta.): . poco le falta.¿Queréis decir con eso que él.. agradable... camino arriba..): .. (Se levanta y se pone la chaqueta y un sombrero. EBEN: .): .Una nueva capa de colorete convierte en una zorra a una de cuarenta. ¡Cuando llegues allí.termine por estallar!..): ...¡Lo ha sido durante veinte años! SIMEÓN: .. EBEN (con desesperación.

todo en la misma noche. y en alguna parte está él. dobla la esquina de la casa y se detiene junto a la cerca. SIMEÓN: .. ¡Sí! ¡Por Dios Todopoderoso que es hermosa. su boca es tibia.. sus brazos son tibios.¡De tal palo.): .) Quizá dentro de un año estemos en California. hacia la izquierda. es hermosa. Ahí está una estrella. contemplando el cielo. camino arriba. (Pausa.Sí..) SIMEÓN (siguiéndole con la mirada. Ambos bostezan..) Vamos a acostarnos... (Pausa. Salen por el foro. y me importan un cuerno los pecados que haya cometido antes o con quién los haya cometido! ¡Mi pecado es tan hermoso como el de cualquiera de ellos! (Se aleja a grandes pasos camino abajo.Sí.(Ambos ríen groseramente..) EBEN: .. tal astilla! PETER: . Y si la beso. sus ojos saben parpadear como una estrella. Telón.Bueno.¡Su viva imagen! SIMEÓN: . Eben tiende los brazos hacia el cielo y dice con tono rebelde. PETER: . ¿qué? Min es como la noche: es suave y tibia. huele como un tibio campo recién arado.Igual que su padre. (Apaga de un soplo la vela. y aquí estoy yo. luego hace lo mismo con la puerta principal. Con anhelo...) . Eben se precipita afuera y cierra dando un portazo. y ahí está Min.

SIMEÓN (espantado. Simeón y Peter están en una cama doble. El techo está en declive. (Estallando.) EBEN: . En el rostro de Eben hay una mezcla de tonta sonrisa y de ceño malignamente fruncido. como el tejado.¿Quién lo dice? SIMEÓN: .¿Quién está ahí? (Eben abre la puerta de un empujón.... Fue en New Dover donde se enredó ese estúpido de viejo.. ..): .¿Creéis que soy un bobo? Todo el pueblo lo dice.¡Tengo noticias para vosotros! (Deja escapar una brusca risotada sardónica. era allí donde vivía la mujer..): . entra con una vela encendida en la mano.... EBEN: .): .? EBEN: . en primer término.¡Maldito viejo avaro! (Se le oye entrar por la puerta principal.) ¡Ha vuelto a casarse! SIMEÓN y PETER (con violencia.) SIMEÓN (con ira.. Se ve el dormitorio de los hermanos.. y luego se oye un sonoro golpe en la puerta del dormitorio de los hermanos. a lo que dicen. Eben entra por la izquierda y va hacia el porche. El predicador de New Dover fue quien trajo la noticia.¿Qué demonios. Hay una pausa mientras sube al primer piso.ESCENA III La tiniebla absoluta que reina momentos antes del amanecer. riendo con amargura y profiriendo maldiciones a media voz.¿No podías guardártelas hasta que despertáramos? EBEN: ...Se ha enredado con una hembra de unos treinta y cinco años. tanteando el camino. Aquéllos sólo pueden erguirse junto a la pared divisoria del primer piso. y guapa.¿Papá? EBEN: .¡Soy yo! PETER (irritado..¡Te han estado contando una sarta de embustes! EBEN: .): . se la dijo al nuestro..Falta poco para que salga el sol.) Despertad! SIMEÓN (sobresaltado. La pequeña cama de Eben está al fondo.): ..¡Mentira! PETER: .

De acuerdo.. Vámonos esta misma mañana.): . y lo ocultó a mamá.): . PETER: . podréis ir en barco. Persuasivamente. SIMEÓN: .... Lo tenía preparado por si os marchabais algún día..Sé dónde está escondido. He esperado largo tiempo. Sim.) Bueno.. es el dinero que él obtuvo de la granja. Con tono apagado. El dinero era suyo.Por lo visto. en un barco?. tenéis ganas de andar.) Tanto da ahora como después.! EBEN (sentándose sobre una de las camas.. (Pausa. Mamá le espió. SIMEÓN (con sarcasmo..¿Dónde está escondido? EBEN (astutamente. Si firmáis esto.PETER (convencido ya y aturdido.. PETER: ..¿No os gustaría más viajar. pero esperó. (Pausa.. iríamos allá volando! EBEN: .. (Pausa.¿Y dónde has conseguido ese dinero..): . Si no hubiera sido por eso. Mamá me lo aconsejó. PETER: .): . por lo demás? EBEN (astutamente.Para nosotros no.¡Si nos dieras tú más alas.Claro.. y él a ellos. Supo su escondite por espacio de años. Pausa. ¡Maldita sea esa vieja mula! PETER (después de una pausa.. Si la cosa ya no tiene remedio.Pero si él ha vuelto a enredarse.. (Con decisión.) Bueno.. nunca lo hubiera descubierto. por trescientos dólares a cada uno. EBEN: .): . Ahora es mío por derecho.....¿Verdad que es un demonio escapado del infierno? Lo ha hecho solamente para fastidiarnos. SIMEÓN: .) Bueno.): . De nada sirve ahora quedarnos aquí. Ellos le miran recelosamente.Donde nunca lo encontraréis sin mi ayuda.) SIMEÓN (con tono indeciso..¡La verdad es que..Ella lo heredará todo ahora. Este papel dice que.): . PETER: . ¿Os hace el negocio? . (Hurga en su bolsillo y saca una arrugada hoja de papel de barba..Es precisamente lo que yo estaba pensando.) En los campos de California hay oro.¡La verdad es que.! SIMEÓN (lo mismo. consentís en venderme vuestras partes de la granja... (SIMEÓN y PETER miran con desconfianza el papel. con maligno odio..): ...

Si pensáis ir a pie a California. no le pegué. necesitaréis algo que se os pegue al riñon.. simplemente.) ¡Sí... Luego empecé a pensar en lo que me habíais dicho de él y de ella. (Se detiene junto a la puerta y espera. agregando significativamente. creí primero que la besaría..No lo sé.. (Se interrumpe.): ..¡El amor! ¡No creo en esa paparrucha! PETER (guiñándole un ojo a Simeón.) Y Min no está tan mal..): . SIMEÓN: . tan enloquecido estaba. salvo que es redonda y tibia! Lo importante es que le ha pertenecido a él. PETER: .SIMEÓN: .): .. Eben.) . ja! (Ríe sardónicamente..) SIMEÓN (repentinamente.No lo sé.¿Estás enamorado? EBEN (con altanero desdén.......) Bueno. y ella se asustó...¿Dónde pasaste la noche? EBEN (retador. (Con lentitud. y me sentí enloquecer y corrí a casa de Min sin saber qué haría. Cuando la vi.El cielo se está encapotando. y luego se vuelve con aire rebelde..Más vale que enciendas el fuego.): . deleitándose con esta idea.Sí.Quizá trates de poseerla también… ¿eh? PETER: .. y luego dice con timidez.. ni tampoco la besé.): .): .¡Min sería una compañera realmente fiel! (Él y Peter ríen burlonamente. EBEN: . Ellos le miran fijamente. ¡y que ahora es mía! (Va hacia la puerta.) Pero podéis ir en barco si hacemos changa. la agarré y la poseí! (Orgullosamente.En casa de Min. ¡Apuesto a que las hay peores en el mundo! ¡Esperad a ver esa vaca con quien se enredó el viejo! ¡Presiento que le gana a Min! (Se dispone a salir. Empecé a bramar como un carnero y a proferir maldiciones al mismo tiempo. (Con afectada y burlesca cordialidad.... pero con tono más desafiante. ¡y yo.. PETER: .) EBEN: . SIMEÓN: .¡Ja.Y que prepares algo de comer. pero ahora ¡es mía! SIMEÓN (secamente.¿Qué me importa Min. (Se vuelve hacia la puerta. Quizá haya sido de él.): ... y me dije: «¡Le romperé la nariz a Min por esto!» Entonces llegué al pueblo y me enteré de la noticia.. SIMEÓN (mirando por la ventana.Puede ser que Eben piense casarse también. señor! La poseí.) Mientras iba allá.) Os daré algo bueno. y también vuestra.) SIMEÓN (con aire desconfiado.

): . PETER: .«Voy en busca del mensaje de Dios en primavera...¿Cómo será.Está encendiendo el fuego.. caramba! Vamos a divertirnos. y que toda esta maldita granja se vaya al diablo! SIMEÓN (con excitación...): .¡Amén! SIMEÓN (imitando la voz de su padre. como los profetas».Me gustaría ir en barco a California..) ¡Pero si papá está enredado. y que se ocupe Eben de todo. que se alejan.) ¡Y hasta que él vuelva.. No me moveré de la cama hasta que el desayuno esté listo. por variar.): .¡Ni antes de convencernos de que el dinero es auténtico! (Con sonrisa burlona. recelosamente..Bueno.. SIMEÓN: . Ambos le siguen con la mirada. pero.) PETER: . ¡Apostaría a que. Más vale que esperemos a ver a la recién casada.... o besar a una víbora! (Sale.Puede ser que todo eso del casamiento de papá sea una mentira.. PETER: .Esperemos y se verá. él sabía muy bien que iba a putañear! ¡ El hediondo viejo hipócrita! .): . PETER: . en tu opinión. en aquel momento.Ella.¡Nos hemos ganado un descanso. dejémonos de trabajar.EBEN (escupiendo con repulsión.. Escuchan los pasos de Eben. ¡robando la granja de mamá! ¡Preferiría acariciar a una mofeta. si quiere.. y nosotros. ella.. aquí.): .Es más que probable. nuestra nueva madre? ¿Tal como la supone Eben? PETER: .. le venderíamos a Eben algo que nunca podríamos conseguir de todos modos! PETER: .. ¡Ojalá sea una bruja que le haga pensar a él : «¡Quisiera estar muerto y viviendo en la boca del infierno para consolarme!» PETER (fervorosamente. SIMEÓN: . (Con brusca ira vengativa.): . pensativamente.¡Y sobre la mesa! SIMEÓN (después de una pausa. durmiendo con él. SIMEÓN (vengativamente. a dormir y a comer y a beber aguardiente. dijo. Pausa.¡Y no firmes lo que sea hasta que lo hagamos ambos! SIMEÓN: .Quizá Min le haya metido algún plan en la cabeza.

Eso no os importa.): . A él le gustaría encontrarnos dormidos.) SIMEÓN (sonriendo con aire burlón... sentado delante de su plato intacto de comida. Peter. Vamos a trabajar..Es demasiado temprano todavía. Tienes que ser también el único que trabaje.¡Un cuerno! Eso servirá para hacerle comprender que hemos terminado con él. (Vuelven a sentarse. Eben.De nada sirve ponerse lúgubre. PETER (mirándole con cierta irritación. Simeón hace lo mismo.¡Le entristece el deseo de la carne! PETER (con una sonrisa burlona.Nos proponemos ser lirios del campo. (Se dirigen con paso fatigado y mecánico hacia la puerta antes de poder pensarlo. De pronto recuerdan y se detienen bruscamente. SIMEÓN (sarcásticamente.. hasta que llegue él. Pues bien. otro! ¡Que nos vea sin trabajar! ¡Nos importa un cuerno! PETER (mientras vuelven a la mesa. lo siento como se siente la proximidad del escalofrío de la malaria. y yo.): .): .¡No moveremos un solo dedo! SIMEÓN: .. el gris del amanecer. de la cocina y una vela encendida sobre la mesa.): ..Tú eres el único dueño..¡Eres un estúpido.): . Eben pasea la mirada del uno al otro con aire de sorpresa. Siento que se está acercando... Eso es lo que has querido. PETER (se pone en pie mecánicamente. (Pausa.¿Había sido tuya ya antes? EBEN (colérico. Fuera.ESCENA IV El mismo escenario de la escena segunda: se ve el interior. SIMEÓN: .Bueno.): . nada más que para poder reprocharnos algo. PETER: .. Simeón y Peter están terminando su desayuno.. PETER: ..): .. cavila con el ceño fruncido..): ..) SIMEÓN (le sonríe burlonamente.) Pensaba en él.No sé. PETER: .

): . PETER (con un bufido. lanza con aire desafiante una bocanada de humo.) ¡Mía! ¿Oyes? ¡Mía! (Se vuelve y sale rápidamente por el foro izquierda.Bueno.): .Sí.) Será mejor que vayas a trabajar. Esto es comodidad. . Inconscientemente.) SIMEÓN: ....) SIMEÓN (de pronto.. ambos suspiran. Los dos hermanos encienden sus pipas. Pausa. (Sigue su ejemplo.. SIMEÓN: . Abarca toda la granja en su vasta mirada de deseo. El cielo está empezando a colorearse con los fulgores del sol naciente.): . Eben se detiene junto a la cerca y mira a su alrededor con ojos centelleantes y que desbordan instinto de posesión.. ¡Más vale que te des prisa a ordeñarlas! EBEN (con excitada alegría.): .. ¡Allá ellos! (Eben sale por la puerta y dobla la esquina de la casa.Eben nunca fue gran cosa ordeñando.¿Quieres decir que me firmaréis el papel? SIMEÓN (secamente. camino del establo.¡Su viva imagen! SIMEÓN: . Ellos le siguen con una mirada de indiferencia.¡Alcánzame ese jarro! Echemos un trago.¡La granja vuelve a ser de mamá! ¡Es mi granja! ¡Esas vacas son mías! ¡Me mojaré estos condenados dedos con leche de mis propias vacas! (Sale por el foro... PETER: . Me siento algo deprimido.Quizá. PETER: .): .): .Las vacas están mugiendo.) EBEN: . EBEN (con extraña excitación. por una vez siquiera.Bueno.Lo estamos pensando..Igual que su padre.¡Sus manos parecen pezuñas! (Pausa.) SIMEÓN: . PETER: . (Con tono perentorio.¡Es hermosa! ¡Es muy hermosa! ¡Es mía! (Súbitamente echa atrás con audacia la cabeza y contempla el cielo con ojos duros y desafiantes.Quizá.) SIMEÓN (poniendo sobre la mesa sus embarradas botas y echando atrás la silla.

No estamos acostumbrados a beberlo tan temprano.. (Suspira.) A propósito de leche. quizá.) PETER: . SIMEÓN (golpea el suelo con el pie y le habla a la tierra con desesperación.... lanzan un bufido.): . Quizá sea nuestra última mañana.Vamos a tomar un poco de aire. SIMEÓN (desafiante.): . El oro está al Este.Bueno. retiran sus pies de la mesa. (Pausa. ahora...Desde ahora no somos esclavos de nadie. me pregunto.. ¿cómo se las estará componiendo Eben? . (Pausa.) ¡Este.): .. preocupado..) PETER: . qué diablos! PETER: .Sí.): . SIMEÓN: .Se asfixia uno en esta cocina. su contraído rostro se vuelve tenso.Parece que no nos ha sentado bien. PETER: .. (Se levantan ágilmente y salen por el foro.El sol parte con nosotros hacia el dorado Oeste.PETER: .¡Y por la suerte que hace falta para encontrarlo! (Beben. Luego escupe. PETER: .¡Buena idea! (Lo hace...) Bueno… Es inútil llorar sobre la leche derramada. SIMEÓN (con inmenso alivio.¡Sí! ¡Y yo también! SIMEÓN: . por el oro de California! SIMEÓN: . Aquí hemos sido esclavos de estos muros de piedra.Hay treinta años míos enterrados en ti. no logrando disimular su emoción.Y tú también. fecundándose.): . Se muestran muy desasosegados. suspiran.En el Oeste hay oro.. ¡He sido para ti un abono de primera.. enriqueciendo tu alma.. Contemplan el cielo con admiración. ni de nada. y libertad. toma dos vasos y ambos se sirven whisky. reaparecen después de dar la vuelta a la casa y se detienen junto a la tapia. Peter. SIMEÓN (pasea la mirada por la granja.Sí.) PETER: .¡Qué hermosura! SIMEÓN: .. PETER (lo mismo.

.Y nos quieren.) EBEN (sin aliento. por esta vez..Ya no. No quiero franquear siquiera el umbral cuando esté de regreso.Muéstranos el color del dinero de ese viejo avaro y firmaremos. (Ambos se encaminan hacia el interior..) ¿Acaso no los hemos criado para que sean unos animales de primera.) PETER: .Quizá debiéramos ayudarle. vuelve y saca ..Quizá.): .Lo olvidaba. corre hacia la ventana.Bueno. vamos a ayudarle un poco a Eben.PETER: .. muy excitado.¿Acaso no tengo toda la buena vista que a él le falta? ¿Acaso no he visto a la yegua y el carro y a dos personas sentadas en él? ¿Quién. se asoma por ella.De acuerdo. si no. (Resignado.) PETER (empezando a sentirse irritado.): .Supongo que saldrá del paso. SIMEÓN: . en el recodo! PETER: .. cuando Eben aparece y se adelanta presurosamente hacia ellos. a su vez.¿Cómo puedes distinguirlos desde tan lejos? EBEN: .. Eben aparece en la cocina.. (Se disponen a salir por el foro izquierda.De prisa entonces.): .Bueno.Y lo mismo los caballos y los cerdos y las gallinas. y vayamos en busca de nuestros hatos y marchémonos en el mismo momento en que él llegue. ¡Ahí están! ¡La vieja mula y la recién casada! ¡Los he visto desde el establo. unos ejemplares de exposición? PETER: . (Él y Simeón desaparecen por la izquierda y suben pesadamente al primer piso en busca de sus hatos.? ¡Y os digo que los siento llegar. Eben los sigue. ¡ Que él mismo desenganche la yegua! SIMEÓN (irritado.. PETER: . ¡y nos quieren! (Orgullosamente. PETER: .): . SIMEÓN: . camino del establo. PETER: . SIMEÓN (tristemente. No conocen mucho a Eben. además! (Se retuerce como si tuviera una comezón. doblando la esquina de la casa. y nos servirá para despabilarnos. A Eben no le conocen gran cosa. allá abajo. SIMEÓN: . Las vacas nos conocen.Nos conocen como a hermanos.) Bueno..

debajo del hornillo. (Pone el dinero en la bolsita de lona y guarda ésta cuidadosamente bajo su camisa.Sí. PETER: . extrae de allí una bolsita de lona y la deposita sobre la mesa. agrupándolas en pilas de a cinco. (Pausa.¿Vienes al patio? EBEN: . Ambos hermanos salen hasta la cerca.) SIMEÓN: .Aquí tienes. Mira alternativamente el papel y el hornillo.Adiós. y saca el documento.. lo dobla con sumo cuidado y lo oculta bajo su camisa.. con gesto precautorio.Bueno… Adiós.) SIMEÓN (tendiéndole el papel a Eben. Eben los mira y ellos le miran a su vez. EBEN (después de arrojar una mirada sobre el papel. reintegrando luego a su sitio el listón.Somos nosotros quienes te damos las gracias por el paseo en barco. iluminado por el dardo de luz solar que entra por la ventana. EBEN: . treinta en total.Te mandaremos un pedazo de oro para Navidad. Su rostro. Eben se sienta junto a la mesa.Adiós.) PETER (con aire embarazado.) ¿Es ése el dinero? EBEN (abre la bolsa y hace caer de ella un montón de monedas de oro de veinte dólares. (Otro silencio.Seiscientos. Ambos hermanos se dirígen al sesgo hacia la puerta del foro y luego se vuelven y detienen. Esperaré aquí un momento. Llevan viejas maletas. (Peter lo hace.): .) EBEN (pone la mano sobre la bolsa. (Salen..): ¿Habéis firmado? SIMEÓN (le muestra el papel en la mano. SIMEÓN: . acusa una expresión de trance...) PETER: . mordiendo un par de ellas para probarlas. (Codiciosamente. SIMEÓN: . de frente al hornillo.Monedas de veinte dólares.): . Al cabo de un instante aparecen los dos hermanos. Contadlas..): .Gracias. diciendo con gratitud. Sus labios se mueven.): .un listón del piso.) . PETER: .): . nos vamos.No.Bueno.

.): . ¡Por una vez. Me dan ganas de reír hasta reventar.¡Te apuesto a que se siente furioso! PETER: . señor! SIMEÓN (saca la puerta de sus goznes y se la pone debajo del brazo. Siento ligeros la cabeza y los pies...): .No.): .): .Y ahí está ella.¿Libres? SIMEÓN: .): . SIMEÓN: . SIMEÓN: . SIMEÓN (al oír rumor de voces a la izquierda del foro.¡Se ha roto el cabestro..También yo. se desmoronan los muros de piedra! ¡Nos iremos por la carretera corriendo y dando cabriolas! PETER (tomando aliento profundamente.): ..Veamos qué aspecto tiene nuestra nueva madre. y dar brincos y.Ahí le tienes.¡Qué raro!.¿Será el licor? PETER: ..El que quiera esta granja. con tono oratorio.. han caído los barrotes de la cerca. PETER: . SIMEÓN (cuyo rostro se ilumina.): . ¡No es nuestra! ¡No.): .... PETER (con una sonrisa burlona.¡Y démosle nuestra maldición de despedida! SIMEÓN (sonriente. Mis pies sienten comezón de andar y andar..Nos la llevaremos para que nos dé suerte y la echaremos a flotar a la deriva por algún río. este viejo y pestilente montón de piedras. somos libres! PETER (aturdido..Me dan ganas de correr una parranda. Estamos de vacaciones.¡Con esto declaramos abolidas las puertas cerradas y las puertas abiertas y todas las puertas.Supongo que será porque han cerrado la escuela.) PETER (intrigado. puede quedarse con ella..¡Ahí vienen! .): ... qué diablos! PETER: .. SIMEÓN (con una risita.): ..¿Bailar? (Pausa. ha reventado el arnés.PETER (mirando en dirección al establo.. SIMEÓN: . desenganchando.

¿Por qué no estáis trabajando? SIMEÓN (secamente. de grande. (Con irritación.. PETER: .(Ambos hermanos quedan rígidos. y ellos a ella. Sus ojos son pequeños.. es alto y delgado. CABOT (esforzando la vista. Ella le devuelve la mirada.): . CABOT (con aspereza..Los veo. y en toda su personalidad resalta la misma característica temperamental desenfrenada. nerviosa y concentrada fuerza..): .. es una mujer frescachona. pero cargado de espaldas a causa de las faenas rurales.. Su rostro es tan duro como si estuviese tallado en piedra. y parpadean a cada instante en su esfuerzo por enfocar las cosas.) SIMEÓN (se aparta y escupe despectivamente. convertidos en dos estatuas de ceñudo rostro.) ¡Nuestra.Estamos esperando para darte la bienvenida al hogar. Una casa necesita a una mujer. pero hay en él una debilidad: un mezquino orgullo que le inspiran sus limitadas fuerzas. En su mandíbula hay fuerza y obstinación y una firme decisión en sus ojos....): ..¡ Y yo también! . tan evidente en Eben. ABBIE. Su redondo rostro es bello. CABOT (estallando.. salvaje y desesperada.. muy juntos y miopes.) CABOT (al entrar ambos... ¡a ti y a la novia! CABOT (confuso.): ..): .¡Ya la veo! PETER (escupe a su vez.. ABBIE (con un sentimiento de codicia ante la palabra.¿Qué?.): .Sí. cediendo.): .) Es bonita… ¡Muy bonita! No puedo creer que sea realmente mía. pero no consigo distinguirlos bien.Yo envejecía en primavera. Bueno. o lo que sea? ABBIE (ve a los hermanos.): .Ahí están dos hombres holgazaneando junto a la tapia y mirándome como perros extraviados.¡En casa! (Sus ojos se deleitan mirando la casa.. pero está empañado por su asaz grosera sensualidad. ABBIE tiene treinta y cinco años.. y dice lentamente. con extrañeza y estrangulada emoción en la seca voz cascada. (Abbie los mira fijamente. Entran Ephraim Cabot y ABBIE Putnam. Cabot tiene setenta y cinco años. Esta es vuestra nueva madre. sin ver aparentemente a las dos rígidas figuras de la verja.. Él agrega. Viste su lúgubre traje dominical..): .¡Una mujer necesita una casa! CABOT (asintiendo..): . una fuerza que crece hacia adentro. en todo caso! Estuvo solitaria durante demasiado tiempo. muchachos.Ya estamos en casa.): .) ¿Dónde están todos? ¿No hay nadie aquí.Soy Peter.¿Tuya? ¡Mía! (La mira con ojos penetrantes.Soy Simeón. SIMEÓN: .): . existiendo en su mirar penetrante una violenta tensión. devuelve con intereses la mirada de frío y estimativo desdén de éstos. plena de vitalidad. con indecisión... ABBIE (cuya voz se posesiona de todo lo que la rodea. trabajando.

): .): .Somos libres.ABBIE (con la superioridad consciente del vencedor.Y enterrarlo. como su madre. a trabajar los dos! SIMEÓN (al desaparecer Abbie en el interior de la casa. ¡Quizá Eben te devore. Eben es un estúpido... ¿eh? ¿Dónde diablos la desenterraste? (Él y Peter ríen..): . ¡Para lo que nos importa! SIMEÓN: .¡Y nos vamos a los yacimientos de oro de California! SIMEÓN: . (Da lentamente la vuelta. (Tranquilamente.No necesitas decírselo..): .): .Eben. tu viva imagen. viejo. dirigiéndose al porche. con tono insultante.) PETER: .. que tartamudea confuso....) PETER: . Te lo aconsejo.Dentro encontrarás a Eben.) Se lo diré a Eben.De modo que ésa es nuestra nueva madre.): .. ABBIE (repitiendo el nombre. y dice. un cobarde y un necio.¡Vamos.): ...Entraré a ver mi casa.¡Ja. viejo! CABOT (imperativamente.¡Somos libres.¡Simeón! ¡Peter! ¿Qué os pasa? ¿Estáis borrachos? SIMEÓN: .) CABOT (está tan atónito ante el descaro de ambos. le guiña el ojo a Peter.) PETER: . dándose palmadas en los muslos. ja! Eben es una astilla tuya...¡Ja.¡Su casa! PETER (gritándole a Abbie. ¡Libres de ti y de toda esta maldita granja! (La hilaridad y excitación de ambos crecen por momentos. CABOT (con despectiva y burlona sonrisa. SIMEÓN (con su sardónica risotada..) SIMEÓN (con un bufido.. (Ambos ríen estruendosamente. viejo! (Da una cabriola. ja! Más vale que la mandes a la pocilga con las demás marranas.): .): . ¡Duro y áspero como un nogal! Los lobos se devoran entre sí.¡Libres! .. No le digas que es tu casa.¡Puedes quemar todo esto! PETER: .

riendo.¡Bah. Él y Peter dejan de bailar y.) SIMEÓN: . que está petrificado y fluctúa entre la ira y el temor de que estén locos. ¡del oro pecador y fácil de California! ¡Les ha vuelto locos! SIMEÓN (insultante.¿No te gustaría que te mandáramos a casa un poco de oro pecador. Peter le imita y ambos ejecutan una absurda danza guerrera alrededor del viejo.) CABOT: .¡Viajaremos por mar! (Lanza un chillido y da unos saltos.) CABOT (bramando súbitamente de ira.): .¡Y de que no te quememos el establo y te matemos el ganado! SIMEÓN: .) SIMEÓN: . se estremecen de loca risa.¡Y de que no violemos a tu nueva mujer! (Profiere un chillido. Simeón. viejo vampiro! .¡No sólo en California hay oro! (Retrocede hasta donde los ojos miopes del anciano no pueden seguirle y saca la bolsa del dinero y la agita en el aire por sobre su cabeza.) CABOT (apartándose de ellos.): ..(Da una voltereta en el aire.¡Recibe la nuestra a cambio! (Un chillido.¡Y ese oro es más pecador también! PETER: . con los brazos en jarras.Es la codicia del oro.): .¡Somos libres como los indios! ¡Considérate afortunado de que no te arranquemos el cuero cabelludo! PETER: .¡Viviremos en libertad! (Lanza un chillido y salta a su vez.) SIMEÓN: . lanza un chillido. viejo pecador? PETER: .¡Adiós. viejo tacaño! ¡Adiós! SIMEÓN: ..¡Os haré encadenar en el manicomio! PETER: ..¡Mi maldición para los dos! SIMEÓN: . presa de frenesí.

CABOT (asustado.): . jadeando de impotente ira.¿Qué vais a. Simeón y Peter lanzan sucesivos chillidos..) CABOT (furioso. De pronto él adivina su presencia y mira.) ABBIE: . sin mirar. .? PETER: . se ha abierto la ventana del dormitorio de arriba.¿Usted es. La cama es realmente hermosa. Cabot vuelve. PETER: . que dan en la ventana de la sala. Simeón con la puerta aún debajo del brazo. a la derecha.) Lindo dormitorio este. es el país que quiero! ¡Me voy a California..Si os pongo la mano encima...) ¡Esos han estado tramando algo! Quizá. con un suspiro de alivio.! (Peter lanza un chillido y recoge una piedra del camino. Pero. o algo así! (Sale casi corriendo rumbo al establo.. Súbitamente. no la advierte. abalanzándose sobre ellos..¡Tres! (Ambos arrojan las piedras. con calculadora estimación de la fuerza de Eben frente a la suya. Soy su nueva mamá.. ¡Dos!.Salté al barco «Liza» y viajé por el mar... subyacente. rasgándose también los visillos. y dice.): .. al principio. Los ojos de ambos se encuentran.. Los ojos de Abbie lo valúan.¡Marchaos antes de que yo... con tono de dueña. y Abbie asoma la cabeza.. mirándola fijamente. Ephraim? CABOT (ceñudo. deseaba no ser yo! ¡Oh California..): . ¡quizá hayan envenenado el ganado. al alejarse. está el deseo que la juventud y gallardía de Eben hacen nacer en ella vagamente.¡Sí! ¡Una!.Bueno. con la vieja melodía de «¡Oh Susana!»). Eben? Yo soy Abbie. contempla a Cabot. (Ríe.. Ella dice.) SIMEÓN: . de un modo penetrante.): . Al cabo de un momento se abre lentamente la puerta de la cocina y entra Abbie. ¡y al pensar en mi país. ¿verdad? (Él no contesta. Se oye un estrépito de vidrios rotos.CABOT: .Mamá debe de estar en la sala. PETER Y SIMEÓN: .¡El nuestro! (Ella no logra reprimir una mueca de aversión y echa atrás lentamente la cabeza y cierra la ventana. a Cabot se le ocurre una idea horrible. Simeón hace lo mismo... Ephraim. Por fin se han ido.. ¡os rompo los huesos! (Pero sus hijos retroceden ante él dando cabriolas. que usa durante todo el transcurso de esta escena. ¿Es éste mi cuarto...... Las voces de los hermanos.) Quiero decir.. Éste.) ABBIE (con el más seductor de sus tonos. con mi lavador de oro a cuestas! (Mientras tanto.. Eben se levanta de un salto. Durante un instante permanece inmóvil contemplando a Eben.. sin poder articular palabra. Mira abajo. entonan la canción de los buscadores de oro.

No la recuerdo en absoluto... ¿Y qué? ¿Por qué otro motivo me habría podido casar yo con un viejo como él? EBEN (maligno. La ha conmovido sinceramente el relato de sus propias desventuras..¡Le diré que usted ha dicho eso! ABBIE (sonriendo.. y entonces.) EBEN (luchando con la creciente atracción y simpatía que le inspira Abbie. ¿verdad? La mía murió siendo yo pequeña. maldita sea usted.. físicamente atraído por ella..) Pero no me odiará durante mucho tiempo.Si el insultarme le alivia.. vagamente impresionado. Supongamos que yo necesite una casa. ¡y es mía ahora! ABBIE (con fría risa. con acento furioso.... y él le echará! EBEN: . Se oye un tenue eco de sus voces que se alejan: «¡Oh California! Ese es el país que quiero. irritada. y por eso tenía que trabajar para los demás.¡Y yo le diré que usted miente deliberadamente.. ¡Es un viejo ! (Larga pausa. hasta que renuncié casi por completo a trabajar para mí en mi propia casa. al principio... EBEN (con amargo desdén..): .): . No soy la peor de las mujeres del mundo. apareció su padre. y me alegré al pensar que ya era libre..) Creo poder conseguir de él lo que quiera.¡Ja! ¡Ja! ABBIE: ..¡Ja! jJa! (Vuelven a mirarse.. maldita sea! ABBIE (como si no lo hubiese oído..No debe reprochárselo. (Se ve volver del establo a Cabot. Lo adivino al mirarle.) ¡Vayase al diablo! ABBIE (serenamente. Ella le observa cuidadosamente. Eben. dice con tono forzado y enfático. pero pronto descubrí que sólo era libre para seguir trabajando en casas ajenas.. (Con un desdeñoso sentimiento de su poder. el rostro ceñudo de ira. Eben. EBEN (con breve risita sardónica.¡Serpiente! .): . ásperamente. (Pausa.. Yo sentiría lo mismo si cualquier desconocida viniese a ocupar el sitio de mi madre... plena de confianza.) Y el precio que él le paga. en casas ajenas. Eben..) Es usted demasiado grande y fuerte para eso. Esta granja.¡Qué ha de ser usted. Quizá yo pueda conseguir que Ephraim le trate mejor. (Admirativa. Eben. Se miran fijamente. Puede que la vida le resulte más agradable aquí cuando seamos amigos..): .): .) No pretendo hacer el papel de madre con usted.) Usted debió de querer mucho a su madre…. era de mi madre.» Cabot permanece inmóvil y mirando fijamente. y mi marido enfermó y murió también. y usted y yo tenemos mucho en común.Su papá me habló mucho de usted. Luego me casé y él resultó un borracho.. o poco menos. Pero no le culpo.): .): .... Lo cierto es que. muchísimas penurias y nada más que trabajo en compensación.EBEN (torvamente.. Él añade. para seguir haciendo el trabajo de los demás.. insúlteme todo lo que quiera. Quiero que seamos amigos. el niño se me murió. (Él se estremece. Me quedé huérfana en seguida y tuve que trabajar para otros.): . con extraña sonrisa..Y la compró a usted.): . Sabía muy bien que usted sería mi enemigo.. también yo he tenido una vida dura.) Bueno. Llega a la tapia y mira el camino por donde se han marchado los dos hermanos. y yo también tuve que volver a trabajar en casas ajenas. ¡como a una ramera! (Abbie se siente herida y se sonroja. los puños crispados.¿Suya? ¡Ya lo veremos! (Con vehemencia.

) . lentamente.) ¡No. Telón.. espantosamente turbado y atormentado. Eben. Vamos al establo... esta es mi cocina. y dice. viejo y todo! ¡Tú nunca serás más que medio hombre! (Con tono práctico. Señor de los Ejércitos. pero tengo que luchar por lo que me debe la vida si quiero conseguirlo.) Seamos amigos. y luego dice.. (Mira con orgullo la mesa. Yo no puedo hacerlo todo solo..Y arriba..¡Esta es mi granja. por cierto! ¡Todavía valgo por diez como tú. (Alzando el dedo con aire amenazante en dirección a Eben. desembarazándose violentamente del brazo de Abbie.. (Salen.): .. Abbie agrega. CABOT (desdeñosamente.¡Cállese.ABBIE (desafiándole.¡Dios de los viejos! ¡ Dios de los solitarios! EBEN (burlón. como hipnotizado.Eben me resulta simpático..¡Que empuja a sus ovejas al pecado! ¡Al diablo con tu Dios! (Cabot se vuelve. (Poniendo la mano sobre su brazo. maldita bruja! ¡La odio! (Se precipita afuera.. ¡siempre regañándola! CABOT (sin advertir su presencia.): .Sí. EBEN (estúpidamente.): .) ¡Estúpido blasfemo! (Rápidamente. hiere a los hijos irrespetuosos con Tu peor maldición! EBEN (estallando con violencia. salvo con un enemigo. como disponiéndose a atacarla. (Con acento colérico. articulando nítidamente la palabra. que será mi dormitorio.) CABOT (alzando sus brazos al cielo.): ... Dobla la esquina de la casa.): . lavaré mis platos..¡Señor.De modo que eras tú.. sonriendo satisfecha. se detiene al ver a su padre y permanece inmóvil.! EBEN (furioso. con una furia que ya no puede dominar...) ¿Por qué no estás trabajando? EBEN: ... Ambos se miran furiosamente.): ¡Tú y tu Dios! Siempre maldiciendo a la gente.) Bueno. impetrando.. con aire seductor. Debí imaginármelo..¡No.) CABOT (con aspereza. Abbie lava sus platos.¿Por qué no trabajas tú? Ellos se han ido.): ... (Eben aparece fuera. ¡en ese dormitorio.): .): .) ABBIE (le sigue con la mirada. con suavidad. con una extraña y grosera expresión de deseo en el rostro y en el cuerpo.. está mi cama! (Él la mira a los ojos. como para sí.. cerrando en pos de sí con un portazo.. maldita sea! ABBIE (se acerca a él.) Ahora.): .): . es mi casa. contemplándole con odio. A lo lejos se oye una última y tenue nota de la canción «California»...) Yo no soy mala ni mezquina.

dos meses después.Usted no ha querido decir eso. haciendo crecer las cosas. los ojos crueles e irritados ahora y. ríe con una risita sarcástica. pero.) ¿Verdad que el sol está fuerte y caliente? Se siente cómo quema la tierra. Abbie. Eben sale.... EBEN (con risa mordaz... espera atentamente. Eben. Pausa. se vuelve y cierra dando un portazo. furioso.. otra cosa. cada vez más. trémula en el aire caliente. al pasar Eben a su lado. tratando de convencerse de que yo no era suficientemente guapa para usted. enervada por el calor. conteniendo la respiración. Los ojos de ambos se encuentran. vestida con sus mejores galas.): . se vuelve hacia ella. está sentada en una mecedora en el extremo del porche. Eben asoma la cabeza por la ventana del dormitorio.): . divertida. Eben frunce el ceño. con resentimiento.. pero no es así. mientras escucha con apasionada ansiedad hasta el más leve de los rumores que se perciben dentro de la casa. Su rostro brilla de jabón y agua. aunque ha tenido buen cuidado de no hacer ruido. La atracción física existente entre ambos se convierte en una fuerza concreta. No le sería posible. su rostro revela animación y ansiedad. Ante este ademán. que brillan con ímpetu de posesión... y ésta murmura.¿Qué pasa conmigo? ABBIE: Está lamido y aceitado como un toro de exposición. Usted ha estado luchando consigo mismo desde el día en que vine. Eben.. sin apartar sus ojos de los de Eben.. EBEN (picado. Los de él se turban. pasando junto a Abbie con gran alarde de no advertir su existencia.. Los de Eben son atraídos contra su voluntad por los de ella.PARTE SEGUNDA ESCENA PRIMERA El exterior de la granja. pero al mismo tiempo picada e irritada. Confuso.): .. Abbie ha oído sus movimientos. como en la primera parte: una calurosa tarde de domingo. Luego vuelve al interior de la habitación. Viste un traje de confección y está muy acicalado.. Eben hace como que se da cuenta de su presencia. la Naturaleza.... abrasándonos por dentro.): Bueno. dándonos deseos de ser. cruza a grandes pasos el porche dirigiéndose hacia el sendero y marcha rumbo a la carretera. mirando algún punto del vacío con ojos aburridos y entornados. (Ríe con una risa suave y húmeda. Abbie ríe de manera provocativa. Quizá lo crea. repele malhumorado los pensamientos que ella le inspira y escupe con exagerado desprecio. El cuerpo de Abbie se retuerce en un espasmo de deseo. insultante...¿De qué se ríe? ABBIE (triunfante. Mira furtivamente a su alrededor y trata de ver si hay alguien en el porche.. lánguidamente. Abbie se inclina hacia adelante en su mecedora.. Deja de mecerse. Abbie espera. .¡De usted! EBEN: . Eso iría contra la Naturaleza. ¡Usted tampoco está tan linda que digamos! ¿No le parece? (Se miran fijamente en los ojos.. Se mece con indiferencia..) ABBIE (con suavidad.

No se puede vencer a la Naturaleza.. EBEN (tratando de liberarse del hechizo de Abbie. Más vale que lo reconozca desde ahora..) ABBIE: .): .): .¡Déjeme en paz! (Se dispone a marcharse.¿Por qué va a perder el tiempo con ella? EBEN (vengándose. ABBIE: ..) ABBIE (tratando de recuperar su influencia sobre él..) ABBIE (Con tono más imperativo.) Y sé muy bien lo que pretende usted... le sonríe con sarcasmo.. contra su voluntad. Bueno.. ABBIE (con voz débil.. con turbación..): . Este da un paso hacia ella.... ahora que él está más blando? EBEN (desafiante. sin apartar sus ojos de los de Eben. (Con resentimiento.): . (Vuelve a reír suavemente.. Lucho con él. ahora.Puede ser.¡Eben! EBEN: . con risa burlona. dice con tono seductor.): ... supongo? EBEN: .) La Naturaleza le vencerá..hasta que nos sentimos unidos a esa otra cosa.¿Qué quiere? ABBIE (tratando de disimular una creciente excitación.. ¡Pues ya verá que soy un bocado demasiado grande para usted! (Se aparta de ella. y nos hace crecer más.): .. ¿acaso no lo pasa usted mucho mejor..¿A ver a esa Min.): . ¡lucho por los derechos de mamá a su casa! (Esto le libera del hechizo de Abbie y la mira furiosamente. Quiere engullirlo todo y hacerlo suyo... hasta que parecemos árboles...) ¡Pero usted ha convertido en un imbécil a ese viejo bribón. nos posee...Pero..¿Adónde va? EBEN (con maliciosa despreocupación..¡Eben! EBEN (se detiene y dice. como esos olmos.¿Al pueblo? EBEN (con displicencia.. dijo usted.Puede ser.): .¡Oh! A dar un paseíto por la carretera. y la hacemos nuestra.! (Abbie ríe. pero al mismo tiempo.): .No.): ...): . Eben.Si papá le oyera decir eso. ¿verdad? . ABBIE (con excitación. con disgusto. lucho con usted. No me engaña.

¿Has estado riñendo con Eben de nuevo? ABBIE (con tono seco. Parece. con no disimulada aversión.): .. al verle. misteriosamente suavizado. El viejo Cabot viene del establo. (Se sienta sobre la balaustrada del porche..¡Una zorra vieja y fea! EBEN (con risita provocativa.Pues estabais hablando a gritos. con vehemencia. ablandado.(Ríe y se dispone nuevamente a marcharse.) CABOT (con mansedumbre... le vuelve la espalda rápidamente. En sus ojos hay una extraña e incongruente expresión soñadora.. CABOT: . ABBIE (aferrándose con violencia salvaje al punto débil de Eben): . ABBIE (furiosa.. pero es mejor que usted.): .) ¡No quiero verle más! ¡Haré que su padre le eche de aquí a latigazos si se me antoja! ¡Usted sólo vive aquí porque yo lo tolero! ¡ Váyase! ¡Le odio! (Se detiene.Ella no viene clandestinamente a robar.No se atreva a comparar.¿Suyo? ¿Se refiere… a mi granja? EBEN: .) ABBIE (con brusquedad.): . CABOT: . más bien.): . no revela síntoma alguno de debilidad física: parece.. EBEN: .): .¡Y yo. haber ganado en vigor y en juventud.Puede ser. la odio a usted! (Gira sobre sus talones y se va a grandes pasos por la carretera. están de más tus preguntas. Abbie sigue con la mirada su figura que se aleja. La dura y ceñuda expresión de su semblante ha cambiado. con intenso odio.Me refiero a la granja por la cual usted se vendió como cualquier vieja ramera… ¡Mi granja! ABBIE (herida.Una zorra que todos los borrachos de la zona han… EBEN (insultante. Reconoce honradamente lo que hace. Cabot se le acerca lentamente. en cierto modo.): .): .): . Abbie.¡Es más linda que usted! ABBIE: . lo que es mío.¿Suya? ¡Jamás verá en su poder ni la más pestilente de sus cizañas! (Gritando. jadeante y mirándolo con ojos centelleantes de furia.): .) EBEN (pagándole la mirada con la misma moneda.No.Si nos oíste. Con todo.) ABBIE (estallando.

- No oí qué decíais. ABBIE (aliviada.): - En realidad... no vale la pena hablar de eso. CABOT (después de una pausa.): - Eben es muy raro. ABBIE (con amargura.): - ¡Es tu viva imagen! CABOT (con extraño interés.): - ¿Lo crees así, Abbie? (Después de una pausa, cavilosamente.) Eben y yo nunca nos hemos entendido. Nunca he podido soportarle. Es tan endiabladamente cobarde... como su madre. ABBIE (desdeñosa.): - ¡Sí! ¡Casi tan cobarde como tú! CABOT (como si no la hubiese oído.): - Quizá yo haya sido demasiado duro con él. ABBIE (sarcástica.): - Pues, ahora... ¡te estás ablandando! ¡Te vuelves blando como la grasa! Eso era lo que estaba diciendo Eben. CABOT (su rostro inmediatamente ceñudo y siniestro.): - ¿Dijo eso? Más vale que no diga esas cosas y que no me irrite o descubrirá muy pronto que... (Pausa. Ella no le mira. El rostro de Cabot se suaviza gradualmente. Contempla el cielo.) Hermoso..., ¿verdad? ABBIE (malhumorada.): - Nada veo de hermoso. CABOT: - El cielo. Parece un campo tibio, allá arriba. ABBIE (con tono sarcástico.): - ¿Piensas comprar también el pedazo de cielo que está sobre tu granja? (Ríe despectivamente.) CABOT (con tono extraño.): - Me gustaría poseer mi lugarcito allá arriba. (Pausa.) Estoy envejeciendo, Abbie. Pronto estaré maduro y caeré de la rama. (Pausa. Ella le mira, intrigada. Él prosigue.) Dentro de la casa, se siente siempre un frío de soledad... hasta cuando, fuera, el calor achicharra. ¿No lo has notado? ABBIE: - No. CABOT: - En el establo el aire es tibio..., huele bien y es tibio gracias a las vacas. (Pausa.) Las vacas son raras. ABBIE: - ¿Cómo tú? CABOT: Como Eben. (Pausa.) Estoy empezando a resignarme a Eben... como me sucedió con su madre. Estoy empezando a soportar su blandura... como soporté la de ella. Creo que hasta podría tomarle afecto... ¡si no fuese tan estúpido! (Pausa.) Seguramente, es la vejez que se me

está metiendo en los huesos. ABBIE (con indiferencia.): - De todos modos... no estás muerto, aún. CABOT (excitado.): - ¡No, por cierto! ¡No te quepa duda! ¡Ni por pienso! ¡Estoy sano y resistente como un nogal! (Melancólicamente.) Pero después de los setenta, el Señor nos advierte que nos preparemos. (Pausa.) Es por eso por lo que pienso en Eben. Ahora que sus malditos y pecadores hermanos se han ido camino del infierno, sólo me queda Eben. ABBIE (con resentimiento.): - ¿Acaso no te quedo yo? (Con agitación.) ¿Qué significa ese repentino afecto por Eben? ¿Por qué no hablas de mí para nada? ¿No soy tu legítima esposa? CABOT (con sencillez.): - Sí. Lo eres. (Pausa. La mira con deseo, en sus ojos brota la avidez y con brusco movimiento, se apodera de las manos de Abbie y las estruja, declamando con el extraño ritmo propio de un predicador al aire libre.) ¡Eres mi rosa de Sarón! ¡Mira cuán hermosa eres! Tus ojos son palomas, tus labios como la grana, tus pechos como cervatillos, tu ombligo como una copa redonda, tu vientre un montón de trigo... (Le cubre de besos la mano. Ella no parece darse cuenta. Mira el vacío con ojos duros e irritados.) ABBIE (retirándole las manos con violencia, dice ásperamente.): - De modo que te propones dejarle la granja a Eben..., ¿no es eso? CABOT (aturdido.): - ¿Dejar...? (Con resentida obstinación.) ¡No pienso dársela a nadie! ABBIE (implacablemente.): - No puedes llevártela contigo. CABOT (medita un momento y admite, a regañadientes.): - Pero si pudiese hacerlo lo haría..., ¡por Dios que sí! ¡O si pudiese, al morir, le pegaría fuego y la miraría arder! ¡Sí! ¡Esta casa y todas las espigas de maíz y todos los árboles, todo, hasta la última brizna de heno! ¡Me quedaría sentado, mirando, y sabría que todo moriría conmigo y que nadie volvería a poseer lo que es mío, lo que hice surgir de la nada con mi sudor y mi sangre! (Pausa. Luego agrega con extraño afecto.) Salvo las vacas. A ellas las pondría en libertad. ABBIE (con aspereza.): - ¿Y yo? CABOT (con extraña sonrisa.): - Tú quedarías en libertad, también. ABBIE (furiosa.): - ¡De modo que esa es tu gratitud por haberme casado contigo! ¡Me pagas volviéndote bueno con Eben, que te odia, y hablando de echarme al camino! CABOT (precipitadamente.): - ¡Abbie! Tú sabes que yo no he querido... ABBIE (vengativa.): - ¡Déjame que te diga un par de cosas sobre Eben! ¿Sabes adónde se ha marchado? ¡A ver a esa ramera, Min! Traté de detenerlo. Nos está deshonrando a ti y a mí..., ¡y un sábado! CABOT (con aire culpable.): - Es un pecador..., nació así. Es la lujuria que le roe el corazón.

ABBIE (irritada más allá de lo soportable, dice en un impulso de salvaje venganza.): - ¡Y su lujuria por mí! ¿Qué excusa le encuentras a eso? CABOT (la mira absorto y dice, después de una pausa.): - ¿Lujuria... por ti? ABBIE (desafiante.): - Estaba tratando de hacerme el amor... cuando nos oíste reñir. CABOT (la mira absorto y, luego, a su rostro asoma una tremenda explosión de ira y se levanta de un salto, temblando de pies a cabeza.): - ¡Por Dios Todopoderoso! ¡Le mataré! ABBIE (temiendo ahora por Eben.): - ¡No! ¡No hagas eso! CABOT (con violencia.): - ¡Cogeré la escopeta y le haré volar los blandos sesos hasta la copa de esos olmos! ABBIE (echándole los brazos al cuello.): - ¡No, Ephraim! CABOT (apartándola con violencia.): - ¡Sí que lo haré! ABBIE (con tono tranquilizador.): - Escucha, Ephraim. No ha sido cosa seria..., tonterías de muchacho..., sólo broma y burla... CABOT: - Entonces... ¿por qué hablaste de lujuria? ABBIE: - Mis palabras debieron parecer peores de lo que me proponía. Y me enloqueció el pensar... que tú le dejarías la granja. CABOT (más tranquilo, pero ceñudo y cruel aún.): - Bueno. Entonces, le echaré de aquí a latigazos si eso te gusta más. ABBIE (cogiéndole la mano.): - No. ¡No pienses en mí! No debes echarlo. Sé razonable. ¿Quién te ayudaría, entonces, en las faenas de la granja? No hay gente en los alrededores. CABOT (medita sobre estas palabras y luego asiente, con aire comprensivo.): - No te falta razón. (Con irritación.) Bueno, que se quede. (Se sienta sobre la balaustrada del porche. Ella se sienta a su lado. Cabot murmura, desdeñosamente.) No debí enfurecerme así..., por ese ternero imbécil. (Pausa.) Pero ésta es la cuestión. ¿Cuál de mis hijos seguirá atendiendo la granja... cuando me llame el Señor? Simón y Peter se han ido al infierno... y Eben los seguirá. ABBIE: - Estoy yo. CABOT: - No eres más que una mujer. ABBIE: - Soy tu esposa. CABOT:

Sí. «¡Y Dios escuchó a Raquel!» ¡Y Dios escuchó a Abbie! ¡ Reza. Sí. Abbie. No he dejado de pensarlo ni por un momento. yo haría cualquier cosa por ti.. tú y yo? ABBIE: . Y entonces. tuyo y mío? ABBIE (con risa zalamera..) Ahora. cualquier día del año! ABBIE (bruscamente. CABOT (el rostro colmado de gozoso orgullo y con una suerte de éxtasis religioso.. sí.. obligándola a hincarse con él.. a mí y al niño.? CABOT (con vehemencia. Y he estado rezando para que suceda. Lo mío debiera heredar lo mío.... pronto estaré maduro para caer de la rama. en mi vejez. ¿Por qué me miras con tanto asombro? ¿Nunca habías pensado en eso? Pues yo. ... en mi soledad! Entonces. Comprendo. Ella finge hacer lo mismo. para que tengamos un hijo.. ¿Comprendes? ABBIE (mirándole con odio.. El fervor de sus esperanzas hace temblar todo su cuerpo. te digo! ¡Lo juro! ¡Que me condenen al infierno para toda la eternidad si miento! (Se deja caer de rodillas. en su rostro se pinta una expresión taimada y sus ojos escudriñan astutamente a Cabot..): . murmurando.Puede ser que el Señor nos dé un hijo.. Un hijo soy yo mismo. ¡Hoy es sábado! ¡Rezaré contigo! Dos plegarias valen más que una.¡Sería la bendición de Dios..): . (Se torna pensativa...) Abbie. quiero un hijo. ¿verdad? Tú y yo lo sabemos.. un hijo.¡Haría lo que me pidieras.. la bendición de Dios Todopoderoso para mí. algo mío.. Abbie.) CABOT: .¿Acaso no eres un hombre fuerte? Eso nada tiene de imposible. (Con repentina y forzada reafirmación... aunque yo estuviera dos metros bajo tierra....Estoy envejeciendo.¿Me dejarías entonces la granja.... Abbie..) ¡Pero no por eso dejo de ser una nuez difícil de cascar.): .): .¿Quieres decir.. (Con decisión..): .): .Pero tú no eres yo.. CABOT (se vuelve y la mira con ansiedad.. pero le mira de soslayo con aire de desdén y de triunfo.) . la granja seguiría perteneciéndome....¿Has estado rezando.. Abbie! ¡Reza para que el Señor te escuche! (Inclina la cabeza.): Sí... y por muchos años todavía! ¡Por Dios que soy capaz de aguantar cualquier trabajo mejor que la mayoría de los jóvenes.. mi sangre.. además. CABOT (aferrándole excitado ambas manos.): . Te bastaría con pedir… ¡todo lo que se te antojara! ABBIE (interrumpiéndolo..

ESCENA II

Un anochecer, alrededor de las ocho. Se ve el interior de las dos alcobas del primer piso. Eben está sentado sobre el borde de su lecho, en el cuarto de la izquierda. A causa del calor, se ha despojado de toda su ropa, con excepción de la camiseta y los pantalones. Está descalzo. Mira hacia adelante, cavilando con tristeza, el mentón apoyado sobre las manos, una expresión desesperada en el rostro. En el otro aposento, Cabot y Abbie están sentados el uno junto al otro sobre el borde de la cama, un viejo lecho de cuatro pilares, con colchón de plumas. Ambos en camisa de dormir. En Cabot perdura aún la extraña excitación que le ha causada la idea del hijo. Ambos aposentos están iluminados por la vaga luz de unas velas de sebo.

CABOT: - La granja necesita un hijo. ABBIE: - Yo necesito un hijo. CABOT: - Sí. A veces tú eres la granja y, otras veces, la granja es tú misma. Por eso me aferró a ti en mi soledad. (Pausa. Se descarga un puñetazo en la rodilla.) ¡Yo y la granja tenemos que engendrar un hijo! ABBIE: - Más vale que duermas. Lo estás confundiendo todo. CABOT (con gesto de impaciencia.): - No. Nada de eso. Mis pensamientos son claros como un manantial. Tú no me conoces: eso es lo que pasa. (Mira con aire de impotencia el suelo.) ABBIE (con indiferencia.): - Quizá. (En el cuarto contiguo, Eben se levanta y comienza a pasearse por el aposento con aire acongojado. Abbie escucha sus pasos. Sus ojos se posan sobre la pared intermedia con concentrada atención. Eben se detiene y mira fijamente. Las ardientes miradas de ambos parecen encontrarse a través de la pared. Inconscientemente, Eben tiende los brazos hacia ella y Abbie se incorpora a medias. Luego, volviendo en sí, Eben murmura una blasfemia y se arroja boca abajo sobre la cama, los crispados puños sobre la cabeza, el rostro sepultado en la almohada. La tensión de Abbie se relaja con un débil suspiro, pero sus ojos siguen clavados en la pared: escucha con toda su atención, tratando de percibir algún movimiento de Eben.)

CABOT (levanta súbitamente la cabeza y dice, con desdén.): - ¿Llegarás a conocerme algún día..., tú o cualquier hombre o mujer? (Moviendo la cabeza.) No. Supongo que no. (Se da vuelta. Abbie mira la pared. Entonces, no pudiendo evidentemente callar sus pensamientos, sin mirar a su esposa, Cabot tiende la mano y aferra la rodilla de Abbie. Ésta sufre un violento sobresalto, le mira, ve que Cabot no la mira por su parte, vuelve a concentrarse en la pared y no presta atención a las palabras de Cabot.) Escúchame, Abbie. Cuando vine aquí, hace cincuenta y tantos años, yo sólo tenía veinte y era uno de les hombres más fuertes y resistentes que hayas visto en tu vida..., diez veces más fuerte que Eben y

cincuenta veces más resistente. Entonces esta granja era apenas un erial. La gente se reía cuando lo tomé. No podían saber lo que haría yo. ¡Cuando se logra hacer brotar maíz de las piedras, Dios vive en nosotros! ¡Ellos no eran lo bastante fuertes para eso! Creían que Dios era complaciente. Se reían. Ya no ríen. Algunos murieron en la vecindad. Otros, se fueron al Oeste y murieron allí. Todos están bajo tierra…, por buscar a un Dios más complaciente. Dios no es complaciente. (Mueve lentamente la cabeza) Y yo me endurecí. La gente repetía constantemente que yo era un hombre duro, como si eso fuese un pecado, de modo que por fin les repliqué: «Bueno, entonces... ¡Al cuerno! ¡Me verán ustedes duro y vamos a ver si eso les gusta.» (Bruscamente.) Pero tuve un momento de debilidad. Fue después de haberme pasado dos años aquí. Me sentí desfalleciente..., desesperado. Había tantas piedras... Un grupo se marchaba, abandonando la lucha y dirigiéndose al Oeste. Me uní a él. Seguimos la ruta sin cesar. Llegamos a anchas praderas, a llanuras donde la tierra era negra y rica como el oro. Ni una piedra. Cosa fácil. Bastaba con arar y sembrar y luego encender la pipa y mirar cómo crecía aquello. Yo hubiera podido ser rico..., pero algo me desasosegaba continuamente..., la voz del Señor que decía: «Esto no tiene valor para mí. ¡Vuélvete a tu pueblo!» Esa voz terminó por asustarme y volví aquí, dejando mi concesión y mis cosechas a quien quisiera tomarlos. Sí. ¡Renuncié a lo que me pertenecía por derecho! ¡Dios es duro, no complaciente! ¡Dios está en las piedras! «Construye mi iglesia sobre una roca..., con piedras..., ¡y estaré en ella!» ¡Eso fue lo que quiso decirle a Pedro! (Suspira tristemente. Pausa.) Las piedras... Las recogí y apilé hasta formar paredes. En esas paredes puedes leer los años de mi vida. Cada día era una piedra más. Cada día yo subía y bajaba por las colinas, cercaba mis tierras, donde había hecho brotar las cosas de la nada..., como si yo fuese la voluntad de Dios, el siervo de su mano. No fue fácil. Fue duro y Él me endureció para esa tarea. (Pausa.) Cada vez me sentía más solitario. Tomé esposa. Me dio a Simeón y a Peter. Era una buena mujer. Trabajaba mucho. Vivimos juntos veinte años. Nunca me conoció. Me ayudó, pero nunca supo en qué me estaba ayudando. Siempre me sentí solitario. Mi mujer murió. Después de esto, no me sentí ya tan solitario durante algún tiempo. (Pausa.) Perdí la cuenta de los años. No podía malgastar el tiempo contándolos. Simeón y Peter me ayudaban. La granja se agrandaba. ¡Era toda mía! Al pensar en eso, no me sentía solo. (Pausa.) Pero no se puede pensar en lo mismo día y noche. Tomé otra esposa..., la madre de Eben. Su familia me estaba discutiendo en los tribunales mi escritura de la granja.... ¡de mi granja! Es por eso por lo que Eben desvaría diciendo que la granja era de su madre. Mi nueva esposa alumbró a Eben. Era hermosa..., pero blanda. Trató de ser dura. No pudo conseguirlo. Nunca me conoció. La vida con ella fue más solitaria que el infierno. Al cabo de unos dieciséis años murió. (Pausa.) Viví con los muchachos. Estos me aborrecían porque yo era duro. Yo les aborrecía por que eran blandos. Codiciaban la granja sin saber qué significaba ésta. Me volví más amargo que el ajenjo. Me sentí envejecido... al verles codiciar lo que yo había hecho para mí. Luego, esta primavera, se produjo la llamada..., la voz de Dios que gritó en mi desierto, en mi soledad.... ¡que me ordenó irme y buscar y encontrar! (Volviéndose hacia Abbie con extraña pasión.) ¡Busqué y te encontré! ¡Tú eres mi Rosa de Sarón! ¡Tus ojos son como...! (Abbie se ha vuelto hacia él con el rostro descolorido, los ojos llenos de resentimiento. Él la contempla durante un momento, y dice luego, con aspereza.) ¿Has aprendido algo con todo lo que te dije? ABBIE: (con aire confuso.): - Quizá. CABOT (apartándola de un empellón, irritado.): - Nada sabes..., ni sabrás nunca. Si no tienes un hijo que te salve... (Su tono es de fría amenaza.) ABBIE (con resentimiento.): - ¿Acaso no he rezado? CABOT (con amargura.): - Vuelve a rezar ... ¡para que Dios te dé comprensión! ABBIE (con velada amenaza en el tono.): - Tendrás un hijo conmigo, te lo prometo. CABOT:

- ¿Cómo puedes prometerlo? ABBIE: - Quizá tenga doble vista. Quizá pueda predecir el futuro. (Sonríe de una manera extraña.) CABOT: - Creo que la tienes, sí. A veces me causas escalofríos. (Se estremece.) En esta casa hace frío. Uno se siente intranquilo. Hay cosas que rondan en la oscuridad..., por los rincones. (Se pone los pantalones, metiéndose la camisa de noche dentro de éstos y se calza los botas.) ABBIE (sorprendida.): - ¿Adónde vas? CABOT (con tono extraño.): - Adonde se descansa bien..., adonde el aire es tibio... Al establo. (Con amargura.) Sé hablar con las vacas. Me conocen. Nos conocen a la granja y a mí. Me darán la paz. (Se vuelve para encaminarse hacia la puerta) ABBIE (algo asustada.): - ¿No estarás enfermo esta noche Ephraim? CABOT: - Estoy madurando. Madurando para caer de la rama. (Sale y sus botas despiertan sordos rumores al bajar las escaleras. Eben se incorpora sobresaltado, escuchando. Abbie presiente este movimiento y contempla fijamente la pared. Cabot sale de la casa doblando la esquina, se queda parado ¡unto a la cerca y mira al cielo parpadeando. Alza los brazos en atormentado gesto.) CABOT: - ¡Dios Todopoderoso, háblame desde la tiniebla! (Escucha, como esperando una respuesta. Luego deja caer los brazos, menea la cabeza y se dirige trabajosamente hacia el establo. Eben y Abbie se miran fijamente a través de la pared. Eben suspira con tristeza y Abbie le hace eco. En ambos se advierte un gran nerviosismo, un tremendo desasosiego. Finalmente, Abbie se levanta y escucha, acercando el oído a la pared. Eben obra como si viese cada movimiento de Abbie, pero permanece inmóvil. Abbie parece tomar una decisión y sale resueltamente por el foro. Los ojos de Eben la siguen. Luego, al abrirse con suavidad la puerta de su aposento, se vuelve, espera en actitud tensamente inmóvil. Abbie permanece contemplándole durante un momento, los ojos ardientes de deseo. Luego, con leve grito, se lanza hacia él y le ciñe con los brazos el cuello, le hace echar atrás la cabeza y le cubre la boca de besos. Al principio, él la deja hacer en silencio; luego, le echa a su vez los brazos al cuello y le devuelve sus besos, pero finalmente, consciente de su propio odio, la repele de un empellón al tiempo que da un salto hacia atrás. Ambos permanecen sin hablar y sin aliento, jadeantes como dos animales.) ABBIE (por fin, penosamente.): - No debes obrar así, Eben... ¡No debes! ¡Yo puedo hacerte feliz! EBEN (con aspereza.): - No quiero ser feliz... ¡contigo! ABBIE (con aire impotente.): - ¡Lo eres, Eben! ¡Lo eres! ¿Por qué mientes? EBEN (con malignidad.): - ¡Tú no me gustas! ¿Entiendes? ¡ Te odio!

¡Este cuarto es mío y tú no eres más que un jornalero! EBEN (amenazador.¡No te atrevas a hacerlo! ¡Esa habitación está cerrada desde que mamá murió y fue velada .) ¿Quiere venir a galantearme al recibimiento.No siento ni pizca de miedo. con alocada risa triunfante.Parecían sentir veneno. arde hasta consumirlos! ¡Mira tus labios ahora! ¡Los hace temblar la avidez de besarme y a tus dientes los estremecen las ganas de morder! (Él la contempla ahora presa de horrible fascinación.¡Ya decía yo que esto sólo formaba parte de tu plan de devorarlo todo! ABBIE (insultante. (Con tono insultante. realmente? Creí que no irías. ¡no puedes negármelo! (Con vehemencia.¿Y qué. porque soy más fuerte que tú! EBEN (con resentimiento.. ¿Fue por eso por lo que me rechazaste ahora? EBEN (con burla. ¡Voy a bajar y a encender las luces! (Le hace una burlesca reverencia. Eben Cabot! EBEN (amenazador..¿Que no? ¿Creíste que estaba enamorada de ti.): .): ....): ... por qué ardían tus labios? EBEN (secándose la boca.) Si no te importo.): ..¡Puede ser! EBEN (furioso.): . Tú me deseas...¡Sal antes que te mate! ABBIE (con plena confianza en sí misma ahora.¿Fuiste a verla? ¿Fuiste.ABBIE (con risa insegura y turbada. de un cobarde como tú? ¡Nada de eso! Sólo te necesitaba para una cosa que me he propuesto…. si así fuera? ABBIE (furiosa. ABBIE (con frenesí. ¿verdad? ¡Sí que me deseas! ¡Y el hijo de tu padre nunca mata lo que desea! ¡Mira tus ojos! ¡En ellos arde el ansia por mí. y contestaste a mi beso.) ¡Voy a hacer de toda esta casa mi casa! (Le hace una burlona reverencia.¡Tú no me puedes hablar así! ABBIE (con chillona risa.): .De todos modos.): . con voz apagada. ABBIE (atormentada. ¿por qué me devolviste el beso.): . tus labios ardían . presa de horrible confusión.) Al devolverte el beso. quizá yo haya creído que eras otra. ¡y te conseguiré aún....): .): .. Abbie ríe. te besé..): ..¡Entonces eres un perro.): .Quizá.): .¿Min? EBEN: .. pero que lo será esta noche..) Hay una habitación que no es mía aún.): . míster Cabot? EBEN (mirándola absorto.¡Sal de mi cuarto! ABBIE: ..

después de acercarse a la puerta.. absorto.) ¡Mamá! ¿Dónde estás? (Y va lentamente hacia la puerta del foro. que la voluntad de Eben parece desfallecer ante la de ella. porque vuelve y se pone su camisa blanca y el cuello. mirando en torno con perplejidad y murmura con incertidumbre.! (Pero los ojos de Abbie están fijos en él con una mirada tan ardiente.Te espero pronto.): .¿En la sala? (Esto parece suscitar en él ciertas reminiscencias. Eben. se pone la chaqueta. anuda a medias y mecánicamente la corbata. Eben murmura. descalzo.allí! ¡No te. En la ventana de la sala aparece una luz. con aire de impotencia. toma su sombrero. Eben se queda inmóvil.) ABBIE (sosteniendo su mirada y volcando toda su voluntad en sus palabras.): . balanceándose al contener su impulso hacia ella. se queda un momento inmóvil. mientras retrocede de espaldas hacia la puerta.. EBEN (la sigue con la mirada. durante algún tiempo.) .

los brazos colgando desarticuladamente de sus hombros. sobre el borde del sofá..) ABBIE: . con voz extraña... los pies desnudos. ABBIE está sentada en el borde del sofá de crin. ABBIE: .Mamá me quiso siempre. ABBIE (con convicción. Se abre la puerta y aparece EBEN.. ese algo parece volverse amable y bueno conmigo..ESCENA III Pocos minutos después. el sombrero en la mano.Es mamá. Quizá el saberlo la haga buena conmigo.. En ABBIE se ha operado un cambio.. Siento que no me odia. ahora. en la oscuridad.¿Quieres tomar asiento? EBEN (con voz apagada. Pausa. (Hablándole al vacío.. Ha encendido todas las velas y el aposento se presenta en toda su conservada fealdad. algo. EBEN (con voz apagada.Quizá sepa que también yo te quiero. Ahora. una habitación sombría y deprimente como una tumba en que la familia estuviera enterrada viva.Aún me parece sentir.): .No sé. Se queda mirándola.. Ambos están rígidos.Al principio me dio miedo.Cuando entré aquí. parecía haber algo. mirando hacia adelante con ojos plenos de miedo.Sí. ABBIE: . EBEN: . EBEN (con sencillez.): . Me parece que debe odiarte.No.) Gracias. Parece. asustada e intimidada.): .): ..Mamá.. Quise gritar y correr. pronta a huir. pone el sombrero con sumo cuidado en el suelo cerca de la puerta y se sienta ceremoniosamente junto a ABBIE. desde que viniste. Su rostro revela obsesionada turbación. (Con gesto mecánico. ya no. Se ve el interior del recibimiento.): . ABBIE (después de una pausa. EBEN: . ABBIE: . con nerviosa y formal cortesía. EBEN: .

¿Qué pasa Eben? EBEN (en un susurro. Él no supo apreciarla. ABBIE (con tono excitado. Piensa en tu madre.Lo mismo nos sucede a todos nosotros.. ABBIE: ¡Me está asesinando a mí! .¡Yo seré dulce y buena contigo! EBEN: . (Se detiene. Mamá era buena y complaciente. le dice apasionadamente.¡Yo te cantaré! EBEN: . (Con apasionamiento.Sí. Háblame de tu madre. ABBIE: .. EBEN: .Mamá le guarda rencor a él.Esta era su casa. Era buena. mirando al vacío con aire estúpido.¡Esta es mi casa! ¡Esta es mi granja! EBEN: . EBEN: .. acto que él no parece advertir.La asesinó con su dureza. ABBIE: . Esta era su granja. que es buena con nosotros.A veces. Era dulce.Según parece. mamá no quiere que te lo recuerde.¡No sabe apreciarme a mí! EBEN: .¡Yo lo sabía.) ¡A mí también.): . en su casa.): . Eben. por haberte instalado en la sala donde la velaron..Te odia por haber usurpado su sitio.): . solía cantarme. por cierto! ABBIE (tomándole una mano en las suyas y acariciándola): .Él se casó con ella para robarle ambas cosas.¡Vamos! No te enfurruñes pensando en él.No es mucho lo que hay que decir. ABBIE: . ABBIE: .) ABBIE: . ABBIE (rodeándole el hombro con un brazo. Eben! ¡Es buena conmigo! ¡No me guarda rencor por lo que nunca supe ni pude evitar! EBEN: .. aquí.

magullante. no puedo concebir. Súbitamente. hora tras hora! ¡Te amo! (Los labios de ambos se encuentran en un beso salvaje.. Eben se libera con violencia de ella y se levanta de un salto.Te dice que me ames. Eben! ¡Yo ocuparé el lugar de tu madre! ¡Yo seré todo lo que fue ella para ti! ¡Deja que te bese.. Eben! (Le obliga a volver la cabeza.. ¡Es para vengarse de él.) En ocasiones. Eben! ¡Dios sabe que te amo! (Le tiende los brazos.): .) ¡No me abandones. Eben. ¡y tú puedes devolverme el beso como si fueras mi hijo. ABBIE (impetuosamente. solía cantarme (Prorrumpe en sollozos convulsivos.): .) . Lo siento. poseído de extraño terror.. Sabe que te amo y que seré buena contigo. Eben. hay en su ademán y en su voz un sincero amor maternal... como si fuera tu madre.) ¡No temas! Te besaré con pureza..¡Mamá! ¡Mamá! ¿Qué quieres? ¿Qué me estás diciendo? ABBIE: . ¿No comprendes que hace falta eso y más...EBEN: .): . Él hace una desconcertada ficción de resistencia. la toma con violencia en sus brazos..): . para que tú lo seas? EBEN (a la presencia que siente en la habitación. aquí. mi niño. quizá sea ella. con salvaje pasión:): .. cuando usurpaste su lugar.. Abbie se muestra tierna. que se venga de todos nosotros! ¿Qué nos importa? ¡Te amo. en la sala donde la. en su casa. cien veces más. ¿No lo adivinas? ¿No lo sabes? ¡Ella te dice que me ames. Le besa con deseo una y otra vez. quererme como a una madre?...... Eben! EBEN: ..¡Yo cantaré para ti! ¡Yo moriré por ti! (A pesar del avasallador deseo que le inspira Eben.¡Ya lo comprendo! Ya lo veo.¡Ella sabe que te amo! EBEN (su rostro es iluminado de pronto por una feroz y triunfal sonrisa. (Pausa... para poder descansar tranquila en la tumba! ABBIE (frenética. mucho más..): ..¡También yo te amo. Abbie tiende los brazos hacia él con vehemente súplica. y él la rodea con los brazos y le devuelve los besos.. Abbie! ¡Ahora puedo decirlo! Me he estado muriendo por ti... Eben! ¿No comprendes que no basta..) ABBIE (le rodea con los brazos y dice.. Todo su cuerpo tiembla....... ¡desde que viniste.Sí. bruscamente. liberando de golpe toda su reprimida pasión.....) ¡No llores.Mi madre murió.¡Es Dios.. para que yo sea feliz.) EBEN (dejándose caer de rodillas junto al sofá... como en el dormitorio. que me da las buenas noches! Bésame. Luego... una mezcla horriblemente franca de lujuria y de amor maternal... pero.. Abbie es dominada por su salvaje pasión. por qué.. (Se besan en forma contenida.....

) EBEN: . nuestra habitación.¡Que venga! Puedo engañarle cuanto se me antoje. ABBIE (precipitadamente. EBEN: ..La hicimos nuestra anoche. Se besan varias veces. se oye abrirse la ventana de la sala y las persianas. ABBIE: . EBEN: .) Ya está. riendo. su rostro está enrojecido y mira a Eben con tiernos y lánguidos ojos y le llama suavemente.. Él se aparta. Y ahora. Su rostro ostenta una expresión audaz y confiada. Cuando ha llegado cerca de la cerca. Basta con eso….. Eben? EBEN (enfático. Viste su ropa de trabajo. le dice traviesamente:) Un solo beso más antes que te vayas. ¡ Ahora será mi habitación! EBEN (frunciendo el ceño.): .. (Le sonríe con adoración. y así entrarán el sol y el aire. Se abre la puerta de la derecha y Eben sale y da la vuelta. lo estoy.ESCENA IV Exterior de la granja.. puedes apostarlo! (Va hacia ella. .Sí.Quise decir. ABBIE: . Dejaré abiertas las persianas.Sí.): .¡Me queda un millón de besos para ti! (Con un poco de ansiedad.. El cabello. sonríe para sí con evidente satisfacción.) ¿Me amas de verdad. Parece otro. El viejo puede sospechar y venir a escondidas. ABBIE (con risa confiada.. ¿verdad? Le dimos vida.¡Y yo a ti.): . Al amanecer.... nuestro amor se la dio. le cae desordenadamente sobre los hombros.Sí..): . te amo. y Abbie soma la cabeza. pues... Esta habitación ha estado muerta durante mucho tiempo. ¿estás satisfecha? ABBIE: .Gustar no es amar.Bueno.¡Me gustas más que cualquiera de las muchachas que he conocido! ¡Es una verdad como el Evangelio! ABBIE: .. ABBIE: ¡Eben! (Cuando él se vuelve. ¿verdad? No te quedarán más para la vez próxima. Te echaré muchísimo de menos durante todo el día. suelto. EBEN: .Más vale que vaya al establo. dirigiéndose hacia la cerca.

): . papá.Le veo venir del establo. No me olvides.No es el aguardiente.) Tú y yo estamos en paz. ¿Mirando las estrellas de día? CABOT: . dices? (Con tono extraño. Ella bosteza..) EBEN (con una mirada extraña.. con aire serio.): .) ¿No oíste sus pasos. Es sólo la vida.) EBEN (jovialmente..¿De quién hablas? EBEN: .. CABOT: . ABBIE: . Adiós. EBEN (sonriendo sardónicamente. Le diré al viejo que no me siento bien.(Pausa. Que se haga él mismo la comida.. (Él no contesta. ABBIE: . El sonríe. ¿Dónde robaste el aguardiente? EBEN (jovial. Voy a echar un sueñecito.¿Cómo lo sabes? Tus ojos no pueden ver tan lejos. según parece. (Le tira un beso.): .La granja es hermosa de verdad..No pienses más en eso.¡Descanse en paz! (Con tierno reproche.Hermoso.¿Qué pasa? EBEN: . Más vale que seas prudente y subas. ja! ¡Vaya una idea! CABOT (con ceñudo sarcasmo. (Esto excita su sentido del humor y se da una palmada en el muslo y ríe.): . luego yergue los hombros y espera a su padre con aplomo. EBEN: . CABOT (receloso.) ¿Qué me pasa.Mamá ha vuelto a su tumba Puede dormir ahora.) No debieras ponerte a hablar de cosas tristes.) Bueno...Entonces no me la des.): . ¿verdad? EBEN (mirándole con aire de dueño.Buenos días. (Un instante de pausa. al volver a la tumba? CABOT (estúpidamente.Sí.): . Dame la mano. esta mañana.Te sientes bastante alegre. Quizá sea lo mismo. (Tendiéndole repentinamente la mano. Cabot entra lentamente por la izquierda. EBEN: .. contemplando el cielo con aire indeciso.Se me ocurrió sin proponérmelo.): . ABBIE: .): .Me refiero al cielo.) ¡Ja.

): . ja! ¡Míralo como quieras! ¡Ja.¡Bravo por las vacas! Bueno.): ¿Me estás dando órdenes..¡Sí!. ja. Ahora puede descansar y dormir satisfecha Está en paz contigo.) Por cierto.): ...): . riendo.Yo descansé. (Va hacia la puerta.De mamá.. ja. ¡Ja. ternero? EBEN (echándose a reír.) CABOT (le sigue con la mirada. EBEN (repentinamente jovial de nuevo. ja. Telón. lleno de desdeñosa piedad. CABOT (ceñudo y divertido. ja! Yo soy el gallo campeón de este gallinero. que me estoy volviendo gruñón... Me están enseñando. Dormí bien. con las vacas....Tiene la cabeza floja. allá.. Más vale que vayamos a trabajar. Ellas saben dormir.): . ¡No se pueden depositar esperanzas en él! (Escupe con despectivo disgusto..) . ¡Te estoy dando órdenes! ¡Ja.. ja! (Se va hacia el establo. como su madre.) ¡Un imbécil de nacimiento! (Con tono práctico. CABOT (evidentemente turbado. Su viva imagen.

sentada a su lado. de las fincas vecinas. Es un joven delgado. los codazos. a fines de la primavera del año siguiente. de edad madura. como si esperara a alguien. Está muy pálida. los granjeros.): . Sus ojos sin brillo parpadean incesantemente y sonríe a su alrededor con aire taimado y voraz malicia. A todas luces. Hace muchísimo tiempo que no veo a Eben. La ruidosa risa y música que llegan de abajo. En el rincón izquierdo. cuyo enrojecido rostro y saltones ojos revelan la cantidad de licor consumida. Abbie se vuelve hacia su izquierda e interroga a un hombre corpulento y gordo. y centrando con su marido la atención general. Las sillas.): . con un guiño:) Si no le ha visto usted… .) ABBIE: ¿Usted no ha visto a Eben? EL HOMBRE: . los hombros envueltos en un chal. Eben se ha pasado la mayor parte del tiempo en casa desde que usted vino. Frunce el ceño al mirar al suelo. donde se está bailando una danza en la cocina.): . Eso he oído decir. sentado en el rincón más lejano de la derecha. señora Cabot. el rostro enjuto y extenuado y los ojos clavados ansiosamente en la puerta abierta.) Según parece. lo fastidian y distraen. Todos charlan y ríen estrepitosamente. En ellas se hallan sentados. están apoyadas contra las paredes. que.¿Dónde está Eben? LA MUCHACHA (contemplándola desdeñosamente. Aparecen la cocina y las dos alcobas de la planta alta. con sus esposas y sus hijos de ambos sexos. el rostro convertido en un vivo reflejo de la lucha que libra por comprender sus emociones en conflicto. el mentón apoyado sobre los puños.No. ABBIE (volviéndose bruscamente hacia una muchacha que está a su derecha. En el cuarto contiguo hay una cuna junto al lecho matrimonial. primer término. (Con tono significativo. donde se encuentra un barrilito de whisky. El hornillo ha sido retirado para dejarles más espacio a los bailarines. ABBIE (con tono vago. está parado cerca de la puerta del foro.Yo le reemplacé a su madre. y les sirve a todos los hombres.No lo sé. (Y agrega.. de rostro alargado y enfermizo. a las cuales se han agregados bancos de madera.Sí. acrecentada por la cantidad de licor ingerido. las miradas de asentimiento significativo no tienen fin. EBEN se halla sentado sobre el borde del lecho en su aposento. El músico está afinando su violín. siendo su objeto CABOT. Los guiños.PARTE TERCERA ESCENA PRIMERA Una noche. tienen algún ruidoso motivo de holgorio en común. En la cocina todo es fiesta. se halla sentada ABBIE en una mecedora. Estas últimas están vagamente iluminadas por una vela de sebo cada una. LA MUCHACHA: . muy apretados los unos contra los otros. en un estado de muy alegre excitación.. (Se vuelve para transmitirle esta pequeña habladuría a su madre.

) ¡Pero ustedes no tienen por qué burlarse de Eben! . con muchas risitas y carcajadas... a comer. con un codazo y una mirada de soslayo.¡Creo poder decirle qué está haciendo Eben.) ¡un hermano! (Una tempestad de risas. hasta llegar al violinista... ¿verdad? (Por la rueda circula un murmullo de disgusto.. (En un susurro... como un rebaño de cabras? ¿Por qué no bailan... se siente irritado ante las risas y se adelanta. Debiera venir a bailar.): .¿Qué están balando todos ustedes.Es el mejor bailarín del distrito.) Oiga. (Risas reprimidas. ¡y se ponen a cacarear como un grupo de gallinas mojadas y con moquillo! ¿Acaso no se han bebido mi aguardiente y engullido mis comestibles como marranos? Entonces. EL HOMBRE (con un guiño.. Cabot. malditos sean? Les he invitado a bailar.Todos lo son. Es hermoso como un ángel. (Risitas expectantes de la concurrencia.. que está discutiendo ruidosamente con un viejo granjero sobre las vacas... ¿no pueden bailar para mí? Es lo justo..): ..) CABOT (con salvaje regocijo.Puede ser que esté cumpliendo con sus deberes a conciencia y paseando al niño para dormirle. Ella está ensimismada mirando la puerta.) EL VIOLINISTA: Porque ha tenido....Estamos esperando a Eben.) Bueno...¿Por qué? (Nuevas risitas..) CABOT: . (Su observación es repetida a lo largo de la fila de invitados. (Vacila el tiempo exacto y nada más.. Abbie.Me pregunto qué estará haciendo Eben. Nació hace quince días.) ABBIE (sin dirigirse esta vez a nadie en particular.. para sus madres. a beber y divertirse. (Se levanta y va hacia Cabot.): ..... ¿verdad? ABBIE (asintiendo. Todos beben. con aire vago. acuérdese de mí! ¡No lo olvide ! (Mira el incomprensivo rostro de Abbie y gruñe con disgusto.) EL VIOLINISTA (alzando la voz.) EL HOMBRE: . pero es evidente que todos temen demasiado a Cabot para expresarlo en forma abierta. Todos miran a Abbie y Cabot..ABBIE: .): . Es varón. EL HOMBRE: .): . Abbie! Está en la iglesia rezando en acción de gracias.Sí. ¡Si algún día se cansa de Eben. Creo que voy a echar otro trago. mirando furiosamente. aunque no ha oído las palabras.¡Al diablo con Eben! ¡Ahora he terminado con Eben! ¡Tengo un nuevo hijo! (Su humor cambia de rumbo con brusquedad de borracho..): .) EL VIOLINISTA (ladinamente. Este posa sus parpadeantes ojos sobre Abbie..

. ¡Mientras hay vida hay esperanza. tienes razón. muchísimas.. engrásate el codo y adelante! EL VIOLINISTA (aferra el vaso que le tiende un viejo agricultor y lo apura.Tengo muchas debilidades.. Hi.¡Allá va! (Comienza a tocar «La Dama del Lago».Y yo tampoco la sospeché de ti. con sesenta y ocho años apenas.) CABOT (dándole una palmada en la espalda. Ephraim. ¿verdad.) CABOT: . violinista! ¡Maldito seas! ¡Dales algo con que bailar! ¿Qué eres tú? ¿Un adorno? ¿No es esto una celebración? ¡Entonces. en caso de necesidad! UN VIEJO AGRICULTOR (desde atrás del barrilito.): . muchachos! ¡Adelante. ¡Nunca habría sospechado semejante debilidad en un muchacho como tú! UN VIEJO AGRICULTOR: . no podría hacerlo. aunque sea un estúpido! ¡Vale más que cualquiera de ustedes! ¡Es capaz de hacer en el día casi tanto trabajo como yo.. golpeando el suelo con el pie.) CABOT (con excitación.): . malditos estúpidos! De todos modos.): . El violinista grita instrucciones para los distintos movimientos...): ... la gente no lo sabe. Ephraim.. niñas! EL VIOLINISTA (guiñándoles el ojo a los demás. (Otro estallido de risas..No hay muchos que puedan hacer lo que tú. El violinista no le da a Cabot oportunidad de contestar y brama.¡Eres el más ágil de Ios hombres de setenta y seis años que yo haya visto.. Sara! Bueno. a la cual Cabot se adhiere estrepitosamente.¡Adelante. (Risas repetidas.. Bueno.Lo siento por ti. con gran sencillez.) ¡Haz pasar a tu dama a la derecha! ¡Eso es.¡Y también es capaz de hacer un buen trabajo de noche! (Una tempestad de carcajadas.) ¡Paseen! ¡Estás caminando como una novia por la nave. ¡Eben puede trabajar día y noche.¡Rían. La gente sentada a lo largo de las paredes marca el compás con los pies y golpea las manos al unísono.¡Ninguno de ustedes! ¡Es de mi sangre.) . un hijo a los setenta y seis. como yo.): . como dice la gente. Cabot se muestra particularmente activo en ese sentido.) ¡Vamos.. donde se está balanceando en su borrachera. violinista. siguiendo con sus palabras el ritmo de la música y salpicándolas con festivas observaciones personales dirigidas a los bailarines. contemplando la puerta como si estuviese sola en una habitación silenciosa.. Essie? Mírenla cómo se ruboriza. Cuatro jóvenes y cuatro muchachas se distribuyen en dos filas y bailan una contradanza. (Risas... (Volviéndose hacia el violinista. (Una tempestad de risas. ¡Vaya con la fuerza que tienes! Yo.) CABOT (repentinamente ceñudo. La vida es corta y también lo es el amor. Ephraim! Sólo te faltaría tener buena vista. según dicen! ¡Pasa a tu dama a la izquierda! ¡Dios Todopoderoso. (Risas.) ¡Cambien de parejas! Eso te conviene ahora que tienes delante a Rubén. miren cómo pisa Johnny Cook! No le quedarán muchas fuerzas para segar el maíz mañana..... Sólo Abbie revela apatía.): . y ponerlos en ridículo a todos ustedes! EL VIOLINISTA: . Jim! ¡Dale un abrazo de oso! ¡Su mamá no mira! (Risas.

. Avanza silenciosamente. no puedo más.¡Vamos. cosa que hace muy bien y con tremendo vigor.): .) . ¡con la flecha clavada en la espalda! Y me vengué. jadeante.. CABOT (encantado.¡Adelante! ¡Adelante! (Luego. Los demás observan a Cabot en silencio. en una danza guerrera india. que puedo mostrarles! Toda la tribu me dio caza. Ephraim! ¡Vamos! (Comienza a ejecutar un baile popular. (Sirve whisky para sí y para el violinista. de emocionado descubrimiento. hace grotescas cabriolas casi inverosímiles.. En el momento en que llega a la cuna. mirando a Cabot con resentimiento. y luego.CABOT: . hasta que. agitando los brazos furiosamente.. acelerando el compás poco a poco. Parece un mono que bailara sujeto a una cuerda. Bebe un trago.No.) ¡Todos ustedes son unos caballos! ¡Afuera! ¡Háganme lugar! ¡Yo les enseñaré a bailar! ¡Son demasiado flojos! (Los aparta con rudeza. Pausa de silencio total. finalmente. El violinista descansa. CABOT (con aire realmente solícito. saltando y golpeando los talones entre sí.): .): .¿Te vencí también a ti? Pues has tocado con mucha rapidez.. exhausto. ¡Nuestro hijo! (Sonríe afectuosamente. CABOT: . sólo que entonces todos estarán muertos.): .): . matiza sus cabriolas con gritos y comentarios burlones. apareciendo un momento después en la otra alcoba. Yo corrí con más rapidez que ellos. Puedo hacerlo. Eben se levanta y va de puntillas hacia la puerta del foro. ¡Y les he quitado el cuero cabelludo también! ¡En la espalda tengo una herida de flecha. con ambas piernas.) ABBIE: . brincando en círculo con el cuerpo doblado. Luego se dedica a improvisar.Dios Todopoderoso.. de improviso. murmurando. Abbie? ABBIE: . ¡Son una generación débil! ¡Sus corazones son rosados. pero hay en él un vestigio de ternura. incapaz de contenerse por más tiempo.¿Estás en condiciones de subir la escalera? ¿Quieres que te ayude.. no rojos! ¡Sus venas están llenas de barro y de agua! Yo soy el único hombre del distrito.) CABOT (empieza a bailar. mirando en torno con ojos turbios. Y mientras tanto. dándole una palmada en la espalda. salta al centro del grupo de los bailarines. ¡Anda! ¡Miren esto! ¡Soy un indio! ¡He matado a indios en el Oeste antes que ustedes nacieran!.¡No te fatigues demasiado! Recuerda que él te necesita. Beben. Los bailarines se agolpan contra las paredes. ¡Diez ojos por ojo. Volveré a bajar pronto. La expresión de su rostro es tan vaga como son confusas sus reacciones. ése fue mi lema! ¡Anda! ¡Mírame! ¡Puedo golpear con el pie el cielo raso! ¡Anda! EL VIOLINISTA (dejando de tocar. En el aposento de arriba.¡Anda! ¡Esto sí que es bailar. casi con temor. dispersándolos. Cabot se reclina contra el barrilito. con ojos fríos. hacia la cuna y se detiene mirando al niño. para que vean! ¡Anda! ¡Miren esto! ¡Vaya con mis setenta y seis años! ¡Soy duro como el hierro todavía! ¡Les gano a los jóvenes. Se levanta con esfuerzo y va hacia Cabot. Abbie parece presentir algo. Tienes las fuerzas del diablo.) EL VIOLINISTA (con tono burlón. como siempre! Los invitaría a bailar cuando cumpla los ciento. toca con la velocidad más frenética que puede. Ella rehuye su contacto. hostiles. irguiéndose súbitamente y saltando a la mayor altura posible.Voy a ver al niño.

): .) ¿Dónde está Eben? (Más risas.): .. Por la habitación circula un murmullo.): .¡Chist! Ephraim es capaz de estar escuchando detrás de la puerta. Cabot se enjuga la frente. Respira de manera jadeante. Imita a Abbie. Permanecen abrazados. (Las voces se extinguen en medio de un intenso murmullo.. cerrando la puerta en pos.) EBEN (con sobresalto.): . Cabot ha salido del porche y se queda parado junto a la cerca.No me.Estamos obrando lo mejor posible.¡No te apures por nosotros! (Risas reprimidas.¿Te parece? Yo no sabría decirlo. Toda la vida me ha pasado lo mismo.) ¿Verdad que es hermoso? ¡Tu viva imagen! EBEN (complacido.) CABOT: .¡Lo ocurrido en esta casa es tan evidente como la nariz que tenemos en la cara! (Abbie aparece en la puerta de la planta alta y se queda mirando con sorpresa y adoración a Eben. Cabot se vuelve. ABBIE: Nada de tristeza. Cabot la sigue con la mirada. (Él la besa.¡Idéntico! EBEN (frunciendo el ceño.) UN HOMBRE: . EBEN: . ABBIE: . Eben.¡Abbie! ABBIE: . luego se inclinan juntos sobre la cuna. Los rostros concentran toda su atención en la habladuría. De la habitación surge un rumor que se diría de hojas secas. (Le rodea con los brazos.Saldré a tomar aire fresco. No puedo soportar ese violín y las risas.) UNA MUJER (en voz.Esto no me gusta. El murmullo cesa. Se besan.. Eso sería muy propio de él. Hay que esperar. Bésame. Voy a. que no la ve. apoyado en ella.) Debo volver. Abbie atraviesa silenciosamente el aposento. violinista! ¡Bailen todos ustedes! ¡Ahí tienen licor para quien lo quiera! Diviértanse. ¡Sigue tocando. Algo tendrá que suceder.¡Chist! (Le echa los brazos al cuello.): .Voy a salir.) . Me siento algo aturdido. ¡Ya no puedo soportarlo más! ABBIE (poniéndole un dedo sobre los labios. Eben sólo advierte su presencia cuando Abbie está muy cerca de él. contemplando el cielo con ojos parpadeantes.) EL VIOLINISTA (sarcásticamente. subir.): . No me gusta que lo mío sea suyo. toques. (Sale. (Sale.. alta. Volveré.): . que chorrea sudor.ABBIE (con aire apagado.

moverse en los rincones! En las casas no hay paz. cuando se vive con la gente. los invitados se divierten de veras. ¡Uno le siente caer de los olmos. (Con un profundo suspiro. turbado. no hay descanso. (Va con paso fatigado al establo. Los jóvenes se levantan.. Algo vive siempre en uno.) . (Comienza a tocar una canción popular.Ni siquiera la música puede expulsar ese. algo.) EL VIOLINISTA (afinando. Ahora.): .CABOT (junto a la cerca. escurrirse por la chimenea.¡Festejemos el engaño del viejo penco! Podemos divertirnos un poco ahora que se ha marchado. trepar al tejado. disponiéndose a bailar.): ..) Iré al establo a descansar un rato.

¡Que pregunten! CABOT: .Debieras casarte pronto con alguna de ellas. (Después de una pausa.¿Como lo hiciste tú.): . CABOT (herido. Camina con andar cansado. Desde el interior de la casa llegan el gemido del violín. desafiante ) ¡Y yo tengo una granja.Hay un montón de chicas bonitas. EBEN: . le mira con odio un momento y dice luego con voz apagada. EBEN: . quieres decir? No soy de ésos. el rumor de pies.Otros no dicen eso.¡Aquí! . Ve a Eben y todo su humor cambia de inmediato. Eben está parado junto a la cerca. en el exterior de la granja. EBEN: .ESCENA II Media hora después. CABOT (escudriñándole con ojos burlones. CABOT: . Aparece Cabot. CABOT: .¿Dónde? EBEN: .Sí. a sus labios asoma una cruel y triunfante sonrisa.¡Al diablo con ellas! CABOT: . se acerca a grandes pasos y da una palmada a Eben en la espalda.¡De modo que estabas aquí! EBEN (sobresaltado. EBEN (mordaz. Se muestra excitado.): .): .¿Por qué no has venido a bailar? Todos preguntaban por ti.): .): . que patean y de voces que ríen. de todos modos! CABOT (zumbón.¡Mientes! Fue la familia de tu madre quien quiso robarme la granja.No me casaré con ninguna. que regresa del establo. EBEN: .Así podrías ganarte una participación en la granja. los ojos fijos en el suelo. contemplando el cielo con una expresión de mudo y perplejo dolor.

tratando de descubrir su intención..» (Con terrible fruición. con una risa salvaje y desgarrada): . Cabot se irrita. Ya lo veré..) ¡Suéltale. viejo penco! ¡Abbie nunca dijo semejante cosa! CABOT (con repentino aire triunfal al ver cuán impresionado está Eben.. obtendrás lo que se te antoje. La granja será suya... suya cuando yo haya muerto.. no harás tal cosa! EBEN: . me dijo que la estabas rondando y haciéndole el amor a escondidas para tenerla de tu parte..) EBEN (le afronta.¡Apártate de mi camino! (Trata de apartar a Cabot... Eres tú quien eres ciego..» Y luego dijo: «Tú y yo debemos tener un hijo.» Pausa... siempre. Luego dice con desdeñosa confianza en sí mismo. ja! ¿De veras? ¡Estás bueno! EBEN (dominándose.) ¡La mataré! (Salta hacia el porche.. ¡devorarlo todo!. con un breve ladrido sardónico: «Ja..) ¡Dios Todopoderoso. ¡pero viviré cien años nada más que para burlarme de todos vosotros!. Y yo dije: «Le haré volar los sesos hasta la copa de esos olmos.. después de haber nacido él.. como lo sospeché desde el primer momento. Éste impele a Cabot al frenesí.. (Con loco frenesí... ¿eh? Pues bien. eres un imbécil! Dentro de ese torpe cráneo tuyo....... donde cae . sólo hay aire.¡Ya lo verás! CABOT (le observa con aire receloso. trabándose en lucha feroz.. ¡y devorarme a mí también!.. También tú lo verás... La fuerza concentrada del viejo resulta excesiva para Eben.): ... ciego como un topo bajo tierra.): .. ja». te resultará un bocado difícil. sabrías que nunca poseerás una estaca ni una piedra de esta granja. te digo.... de Abbie. (Eben ríe súbitamente. Cabot le mira fijamente.¡No..... quiere la granja para sí. con renovada sospecha. corre hacia ellos. Con sofocado grito. En ese momento..) ¿Qué estás mascullando ahí? (Eben se aparta sin responder. dijo... eso no tiene sentido.» Y ella dijo: «Quiero que desheredes a Eben para que la granja sea mía cuando mueras........ y repentinamente ríe...): ..) ¡Tu granja! ¡Dios Todopoderoso! Si no fueras burro de nacimiento. pero Cabot es más rápido y se interpone) CABOT: . ¿quién podría ayudarte en la granja en vez de Eben?.): . Ephraim! ¡Le estás estrangulando! CABOT (aparta la mano y arroja a Eben a un lado y cuan largo es sobre el césped. y él habrá crecido entonces. ¡es como un barril de aguardiente vacío! (Eben no parece oírle.) ABBIE: .¡Mientes. ceñudo. es tuyo! ¡Ja! ¿Quién se ríe ahora? EBEN (ha estado escuchando... sé que podemos».... petrificado de dolor y de ira.. Pausa. sofocándose de ira. Se aferran.) ¿Ja? Crees que podrás evitar esto de algún modo.) ¡Y eso es lo que ha sucedido! ¿Verdad? ¡Y la granja es de ella! ¡Y el polvo de la carretera.): .» Y ella dijo: «No.. te temía.Sí que lo dijo. ja! De modo que ese ha sido el rastrero juego de Abbie..CABOT (echa atrás la cabeza y ríe groseramente.. La ira de Cabot se acrecienta.¡Ja.. Y yo dije: «Si lo tenemos.. conoce tus tretas. Abbie sale del porche.¡Eben! ¡Ephraim! (Tira de la mano apoyada contra la garganta de Eben.. ¡será casi de tu edad! (Eben vuelve a proferir un sardónico «ja. tú no la podrás embaucar. ja. sobre todo ahora. Cabot le pone la mano sobre la garganta y le empuja contra la pared de piedra. ¡Estúpido! ¡Loco! (Alza los puños cerrados con aire amenazador.Sí. La granja será también de ella...¡Ja....

) No creo que a Eben le queden ganas. ¿Qué te ha pasado?...Soy yo. acusador. Te conozco. Al cabo de un momento se oye su sonoro «Anda».. maldita seas! ABBIE (retrocediendo horrorizada...¡Te odio! ¡Eres una ramera!. no tienes más que llamarme....): .... por Dios! ¡No soy fácil! ¡Ya le enseñaré cómo soy! (Se vuelve.) ABBIE (tiernamente. procurando poner la cabeza de Eben sobre su regazo.): .. Abbie.): . pero si se pone pesado.) EBEN (con habla entrecortada. entre sollozos y con voz entrecortada..¡Sólo eres un hediondo hato de mentiras! Todas tus palabras han sido mentiras desde que..) ¡Setenta y seis años. y él no tiene los treinta todavía...): . ¡ahora! (De improviso desfallece y solloza débilmente.): . hicimos eso. disponiéndose a marcharse. deliberadamente! Has hecho siempre tu juego rastrero y vil. Cabot se queda mirando con salvaje aire de triunfo.): . estúpidamente. ABBIE (con frenesí.No te inquietes. Abbie se arrodilla a su lado.. ¡ni por pienso! (Con acento cada vez más triunfante. ja! (Entra en la casa riendo. a cantar y a festejar! (Va hacia el porche..Eben. ¿Estás lastimado? (Trata de besarle..) EBEN (sin prestarle atención.. Profiriendo un grito.¿Él te dijo.. Abbie. No vale la pena hacerlo.¡Te amo! (Le toma la mano.. No me proponía matarle..): .) ¡Entraré a bailar. pero él la aparta.): . Abbie..¡Me has engañado. Eben.. ¡Vendré corriendo..¿Acaso no es verdad? Es inútil que mientas..): . ..) ¡En ti debe de haber un demonio! ¡Un ser humano no puede ser tan malvado! ABBIE (aturdida.. pero Eben la retira con vehemencia... y mira lo que le pasa por creer que su padre es presa fácil! ¡No. ¿No me conoces? EBEN (mirándola con odio..Sí. luego vuelve con una gran sonrisa. con tal que le dieras un hijo! (Mirándola con ojos llenos de angustia y perplejidad...jadeando y semiasfixiado. ja..): . ¡acostándote conmigo para tener un hijo que él creyera suyo y haciéndole prometer que te daría la granja y que yo comería polvo.Eben.. pero él la aparta con violencia y logra sentarse con esfuerzo..) ABBIE (con temor.): . ¿Por qué me miras como si me odiaras? EBEN (con violencia.? EBEN: . Has repetido constantemente que me amabas.¡Vete.. al diablo! ABBIE (no dando crédito a sus oídos..): .¡Eben! ¡No sabes qué estás diciendo! EBEN (poniéndose en pie trabajosamente y siguiéndola. y por Dios que me le pondré sobre las rodillas y le daré una azotaina! ¡Ja.. ¡Una pérfida ramera. como a un imbécil.

.): .. ¿No quieres perdonarme? EBEN (como si no la oyese. escúchame..): . Eben......): . y contigo! ¡Le diré la verdad sobre el hijo de que tanto se enorgullece! Luego te dejaré con él para que os envenenéis mutuamente.. ibas a ver a Min. para que mendiguéis y durmáis en los bosques..Sí. ¡y me iré a los yacimientos de oro de California...¿Creías que yo te amaba.. donde están Sim y Peter! ABBIE (aterrorizada... sollozando.. Eben! ¡No digas eso! (Se echa de rodillas ante él.. te digo! Allí me enriqueceré y volveré a disputarle la granja que robó. antes que hiciéramos nada..): .¡Ojalá estuvieras muerta! ¡Ojalá nos hubiéramos muerto tú y yo antes de suceder esto! (Con furor..) ¡Pero yo también me vengaré! ¡Le pediré en mis plegarias a mamá que venga en mi ayuda.. su nacimiento....): .. que os maldiga a los dos! ABBIE (con desgarrada voz..) ABBIE (con un escalofrío.): ..Es también hijo tuyo. con el fin de robar.¡Ojalá no hubiese nacido! ¡Ojalá se muera ahora mismo! ¡Ojalá nunca le hubiese visto! ¡Es él....): .Sí. y os echaré a puntapiés a los dos al camino.¿Y ahora ya no lo crees? EBEN: .. ¡y se lo dije para vengarme de ti! EBEN (sin escucharla..¡Y ahora no me amas! EBEN (con violencia. ¡para que os muráis de hambre! (Está histérico al rematar la frase.. y a tu hijo contigo...Eben.¿Creerle a una ladrona embustera? ¡Ja! ABBIE (se estremece y dice luego. lo que lo ha cambiado todo! ABBIE (con dulzura....): ....): .¿No..): . Debes escucharme.¡Me voy.¡Te digo que te odio! .): ..ABBIE (suplicante.): ... EBEN (atormentado... con humildad.. ¡como el más estúpido de los bueyes! ABBIE: .. y mamá saldrá de su tumba por las noches...) ¡No quise hacerte mal! Perdóname..¡Ajustaré cuentas con ese viejo penco.¡No digas eso.. ¡y tú me engañabas! ABBIE: . y yo te amaba...¿Y me amabas de veras antes? EBEN (con voz desgarrada. antes de nacer él? EBEN: . humildemente. tú me despreciabas. pensarás abandonarme? ¡No puedes hacerlo! EBEN (con feroz decisión....... con tono salvaje. Eso ocurrió hace mucho tiempo. con atormentada pasión.

algo más hermoso que el paraíso.): .Si es eso lo que ha conseguido su nacimiento.. para que nos amáramos y besáramos y fuésemos felices como antes de nacer él....): . la única alegría que he conocido.....¡Mientes! ¡Le amas! ¡Él te conseguirá la granja! (Con voz desgarrada. no. EBEN: ..): .. (Eben entra en la casa... Espera un poco.. y luego concluye con acento desesperado. ¡Adiós! ABBIE (pálida de angustia. todo porque él ha nacido? EBEN: ..Me iré por la mañana. ¿no es así? EBEN (conmovido.. matar tu amor.): . siguiéndole con los ojos.....¡Eben!.. para que todo siguiera siendo igual entre nosotros.. al parecer sin haberla oído...) Me voy a bailar. ¿verdad? ABBIE (con exaltado regocijo..) ¡Quizá yo pueda destruir algo hecho por Dios! EBEN (escudriñando su rostro.. una sola vez..... sólo para obtener un hijo y robar con él! ABBIE (acongojada.... ¡y si no lo hago. ¡de que lograste que yo te amara..Es inútil que sigas mintiendo... vas a abandonarme.. ¡Te amo! ¡Te lo probaré.) Pero tú no eres Dios.. (Desembarazándose de la mano que Abbie tenía apoyada sobre su brazo....): . ¡entonces le odio también.. ya no es eso. si pudiera demostrar que no me proponía robarte.. ABBIE (gritando en pos de él.. a ti...¿No estarás un poco trastornada? (Va hacia la puerta. ABBIE (agarrándose a su brazo con apasionada sinceridad...... si yo pudiese hacerlo. con amarga sonrisa. Tú no debes hacer eso.) No volveré a verte.Entraré a emborracharme.): .... con terrible y fría vehemencia..Si yo pudiese conseguirlo...! EBEN (con aspereza..Supongo que no.. ¡No te escucho! (Le vuelve la espalda. ¿verdad? ¿Volverías a besarme? No me abandonarías jamás... aunque sea su madre! EBEN (con amargura.) Pero no se trata ya de la granja.¿Ni siquiera vas a besarme..): .¡No quiero volver a besarte jamás! ¡Quiero olvidar que te he visto! ABBIE: .....ABBIE: .): ... lentamente.¿Te marchas realmente al Oeste.): . que Dios me envíe al infierno! ABBIE (después de una pausa.¡Recuerda tu promesa! (Con extraña intensidad. mi única alegría.. con vehemencia...) ¡Más que a nada en el mundo! . tú que eres el paraíso para mí. se trata de tu engaño..): ... Entraré a bailar. Abbie permanece inmóvil en su sitio.. volverías a amarme. si él nunca se interpusiera entre nosotros. Quiero decirte.¡Te lo probaré! ¡Te lo probaré! Te probaré que te amo más que a.....¡Él no robará! ¡Yo le mataría primero. alejarte de mí.. después de todo lo que nos amamos? EBEN (con voz áspera...): . mintiéndome amor...

el rostro lleno de terror aún.¡No! ¡No! ¡No te irás. Al cabo de un momento entra en la cocina y..¡No digas eso! ¡Bésame. le maté... En la cocina.Lo he estado pensando.¡Lo hice. nada se interpone ya entre nosotros.¿Que le mataste? ABBIE (con voz apagada. el viejo penco sería lo bastante mezquino y vil para desquitarse con ese niño.. más que a nada. apartándose de la cuna con un ademán de horror.Pareces loca. (Agrega con cierto extraño orgullo. En el suelo. (Su voz revela emoción contra su voluntad.): .. No tiene culpa alguna.) Y yo no quiero que le ocurra nada malo.De nada sirve ahora lo que puedas haber hecho. a su lado. gimiendo en sueños y Abbie se domina y.Esto es el adiós..): . duerme Cabot. le echa los brazos al cuello y lo besa con frenesí. de tal modo que no podrás dudar ya de mí! EBEN (con lentitud.. el mentón apoyado en las manos. Dejaré que mamá se tome venganza de ti.. momentos antes del amanecer.): . ABBIE: .. Abbie está inclinada sobre la cuna.): . ¡después de lo que he hecho! EBEN (algo le impresiona en la voz de Abbie. Si yo se lo dijera. Eben. Abbie.): . ABBIE (frenéticamente. Bruscamente. El se muestra insensible y frío y no la mira. y no le diré una sola palabra a papá.. ¿Qué has hecho? ABBIE: . todo está como antes. se halla sentado Eben. pronta al parecer a echarse de rodillas junto a la cuna.. retrocede rápidamente hacia la puerta del foro. pero con una vibración subyacente de desesperado triunfo.. ya no tiene sentido. Me voy pronto... Se ven la cocina y la alcoba de Cabot.): ...): ...Le. ABBIE (histéricamente. el chupado rostro descolorido e inexpresivo.. caminando hacia atrás. está su maleta.ESCENA III Por la mañana. pero el viejo se revuelve inquieto. suplicante. y sale.. Eben! ¿No quieres besarme? ¡Necesito que me beses después de lo que he hecho! ¡Necesito oírte decir que me amas! EBEN (la besa sin emoción y dice con voz apagada.): . por Dios que es mío! ¡Algún día volveré y. escuchando. EBEN (estupefacto.! ABBIE (demasiado ensimismada en sus propios pensamientos para escucharle..No hay motivo para que te vayas.. corriendo hacia Eben. a la luz de una vela de sebo que está sobre la mesa... rompe a sollozar. Eben! ¡Te digo que lo hice! ¡He probado que te amo.) ¡Y se me parece! ¡Y es mío. iluminada vagamente por una pequeña lámpara de aceite de ballena. La mira un poco asustado. En la alcoba. ahora! EBEN (ensimismado en sus propios pensamientos.): .

): . se levanta de un salto.. Así. Eben! ¡ No digas eso! (Le agarra las piernas..) Dejé la almohada sobre su carita... ahora mismo.. ¡Tu viva imagen! Pero yo te amaba más a ti e ibas a marcharte. tapándose los oídos.): .. ¿verdad? ¡Fue a él a quien debí matar.. a estrecharte contra mí.. EBEN (recobrándose de su sorpresa. todo habría sido igual que antes entre nosotros..¡No digas eso...¡Oh Dios Todopoderoso! ¡Dios Todopoderoso! ¡Madre! ¿Dónde estabas que no la detuviste? ABBIE (con sencillez.): . a besarte....Se me parecía.... de no haber sido por él. cuando lo hicimos...! EBEN (cae de rodillas como fulminado. por nosotros... ABBIE (con frenesí...): ¡No... lejos.Sí. en cambio! ¿Por qué no me lo dijiste? EBEN (aterrado... para hacer creer que el viejo penco se suicidó estando borracho.Eben. la voz trémula de horror.¡Mientes! ¡Yo nunca dije.): . Me repugnaba hacerlo. no habrá sido a ese niño! ABBIE (con voz apagada. crispándosele los dedos en el ansia de aferrar la garganta de Abbie. Yo le amaba.): .. con acento salvaje.. EBEN (su rostro se vuelve lívido.. con odio. adonde nunca volvería a verte.. me hubieras cortado la cabeza antes que lastimarle un dedo! ABBIE (lastimera.¿En cambio? ¿Qué quieres decir? ABBIE: . él mismo se mató. Era tan hermoso.. no! (Riendo dolorosamente. temblando como si tuviese calentura...¡Cállate o te mataré! Ahora veo tu juego.. en un arranque de furor..): ..) EBEN (en quien la ira comienza a mezclarse con la pena.Tu madre volvió a su tumba esa noche.. Eben oculta su cabeza entre las manos.): . (Comienza a llorar suavemente. dijiste que. después de lo que hice por ti.. ¡Quieres culparme del crimen que has cometido! ABBIE (gimiente.. (Pausa.Yo no quería hacerlo.): . maldita seas! ABBIE (lentamente y con desgarrada voz..) Pero fue eso lo que debí hacer.): . No me mires así.. dijiste que le odiabas y que ojalá estuviese muerto. ¿recuerdas? No he vuelto a sentirla próxima. ¡Era mío.. nunca soñé que tú. EBEN (incapaz de soportar esto..) . y dijiste que me odiabas por haber tenido ese hijo..): .): . Ella prosigue con aire embotado.. dejándose caer de rodillas.): . Dejó de respirar. amenazándola...¡No! ¡No! ¡A él.¡Sí... con el testimonio de todos. Podemos probar. la misma vil treta.No fue a él. para que pudiéramos ser felices de nuevo EBEN (con furor ahora. lo borracho que estaba..¡Bien merecido lo tiene! Pero tenemos que hacer algo.

.): .... (Se desploma como una masa inerte.. me tientas aún! ¡Te entregaré al sheriff! (Se vuelve y sale corriendo. y... con tal que vuelvas a amarme.. luego se vuelve.) ¡Ja! Ya comprendo por qué lo hiciste! No por las mentiras que acabas de decirme….. agitando ambos puños con aire amenazador... pasando junto a Abbie. Me voy a California. dobla la esquina de la casa..... desmayada. matar a esa pobre criatura?. jadeante y sollozando... le dice con vehemencia..) .EBEN (su furia se transforma súbitamente en horror y se aparta de ella... no.¡Te amo.) ABBIE (levantándose trabajosamente.) No me importa lo que puedas hacer. por la carretera.. Eben! ¡Te amo! (Se detiene desfalleciente junto a la puerta. viste que se me parecía. hacia los yacimientos de oro del Oeste... todo él. (Esto último lo dice a medias gritando y a medias canturriando en forma incoherente. y echa a correr tambaleándose.. corre hacia la puerta y grita en pos de él.... ¡Debes de haberle vendido tu alma al diablo! (Repentinamente colérico. interrumpiéndose luego con apasionamiento. hacia el sol de oro.. ¡lo sé! ¡Le mataste porque era mío! (Todo esto le ha impulsado casi hasta la locura.... sabías que era todo mío.. mi parte de él.. hacia el oro.) ¡Pero ahora me vengaré! ¡Llamaré al sheriff! ¡Se lo diré todo! Luego cantaré. hacia la Puerta de Oro. sino porque querías volver a robar.. robarme lo único que me habías dejado.. casi en zigzag. y no pudiste soportarlo... próxima a caer. Se abalanza hacia la puerta.): ...¡No me toques! ¡Eres veneno! ¿Cómo pudiste...) ¡Iré a buscar al sheriff para que te detenga! ¡Quiero que te lleven y te encierren y no verte más! ¡El verte me resulta insoportable! ¡Asesina y ladrona. y me marcharé...

aparta los cobertores y comienza a vestirse presurosamente. aproximadamente.Me imita esta mañana. ABBIE: . En el primer piso. pero despierta con un sobresalto. (Se vuelve. te digo! Le asfixié..) Caramba. Los rayos del sol llenan de fulgores el cielo. sorprendido. CABOT (con tono festivo. Hubieras podido tomarte la molestia de despertarme.): .): .. Me parece que estoy envejeciendo. CABOT (acercándose a ella con un aire en que casi asoman la simpatía y la comprensión. Se ve la cocina y la alcoba de Cabot. comienza a hablarle a Abbie.¿Te sientes mal? ABBIE: . supongo..Ya no despertará. ABBIE (se estremece y dice con voz agobiada. ¡Sube y mira tú mismo. o loca. mira y dice orgullosamente. CABOT: . no ve a Abbie y dice. Abbie está sentada junto a la mesa.No. CABOT (retrocediendo espantado. CABOT: . nunca dormí hasta tan tarde! Parece que el sol ha salido ya casi por completo. el rostro oculto. Ella se estremece.. hijito. La culpa debe de ser del baile y el aguardiente. Seguramente despertará con un apetito devorador.Le he matado.¿Cómo? ABBIE: ..): . la cabeza abatida sobre los brazos..¿Estás borracha. Yo nunca había dormido tan profundamente en. Espero que Eben estará trabajando.): .): . El mismo escenario de la escena tercera.) Buenos días. No chilla durante toda la noche.. En la cocina. el cuerpo laxo y exhausto.. Abbie.Más vale que te acuestes un poco. Abbie! ¡En cincuenta años..Está muerto.¡Truenos y rayos.. Sin mirar hacia atrás. Acaba de amanecer. como la mayor parte de los chiquillos.. ve a Abbie y dice con satisfacción.): .No..¡Yo le maté.. (Con tono semiburlón.. a quien supone a su lado. ¿Has preparado algo de desayuno? ABBIE (sin moverse.? ABBIE (alza repentinamente la cabeza y se vuelve hacia él con frenesí. CABOT (le da una palmada en el hombro.) De modo que estabas aquí. o. Cabot está dormido aún. a juzgar por la forma como duerme.ESCENA IV Una hora después.) Tu hijo te necesitará pronto. ¡Hermoso como un ángel! Duerme con un sueño profundo. si no me crees! . (Sale silenciosamente por la puerta del foro. Mira hacia la ventana y lanza un bufido de sorpresa y de irritación.): . ¿Dónde estará Abbie? Preparando el desayuno. (Va de puntillas hacia la cuna. pocos instantes después entra en la cocina.

(Queda sumido en un abrumador silencio. vuelve rápidamente a la cocina. ¿eh? Bueno............ y se levanta a la vez de un salto.): . a buscar al sheriff? ABBIE: .¡No te atrevas a tocarme! ¿Qué derecho tienes a preguntarme por él? ¡No era tu hijo! ¿Crees que yo habría tenido un hijo tuyo? ¡Hubiera preferido morirme! ¡Te odio y te he odiado siempre! Debí matarte a ti. Soy zorro demasiado viejo. al menos.. se dice a sí mismo entre dientes.. CABOT: . (Advierte que divaga..¡Dios Todopoderoso! (Sale a tropezones.. ¡y lo hubiera hecho de haber tenido sentido común! ¡Te odio! Amo a Eben.. Toqué su corazón..) CABOT (retrocediendo trémulo. como una piedra…..): . CABOT (asombrado.. algo.) ABBIE (lentamente.) CABOT (con concentrado esfuerzo que vuelve rígido su cuerpo y endurece su rostro en una máscara pétrea. que el impulso le hace retroceder dando traspiés... la casa se había vuelto tan solitaria...) ¡Si se tratase de Eben. y fría. mío y de Eben. se le oye subir de cuatro en cuatro los escalones y entra corriendo en la alcoba y se acerca a la cuna. Y él era hijo de Eben. Debí sospechar. No me engañasteis.. me alegraría su muerte! Y quizá yo haya sospechado esto siempre. en alguna parte.! ABBIE (le repele furiosamente... ciertamente que sí. Sí.No hace falta. ¡como la roca del Juicio Final! (Pausa..): . Eben ha ido a buscarle. Abbie ha vuelto a sumirse apáticamente en su indiferencia.. y luego dice con extraña emoción. moviéndose por los rincones. la estupefacción impresa aún en el rostro... ¡Pobrecito! (Se enjuga una lágrima con la manga.Eso era.): . lo que yo sentía... diciéndome que ya habías concebido. ¡no tuyo! CABOT (se queda mirándola aturdido. Cabot encuentra las palabras con esfuerzo y dice lentamente y con voz abatida....): .. del todo.... o.Tengo que ser.. Logra dominarse por completo y dice con aspereza.. tanto...) ¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué? (Como ella no contesta. Cabot la agarra violentamente del hombro y la sacude.¿Para denunciarte? ABBIE: ..Sí... y dice con voz ronca..(Cabot la mira absorto un momento. luego se precipita afuera por la puerta del foro. vuelve a incorporarse y mira a Abbie con cruel sonrisa...) ¡Te pregunto por qué lo hiciste! ¡Más vale que me lo digas. En su rostro aparece una expresión de miedo y horror..) ABBIE (histérica.. Le amé desde el primer momento. me empujaba al establo. apartándome de ti.) Está muerto. ¡Pues yo viviré cien años! ¡Viviré lo bastante para verte ahorcada! ¡Te entregaré al juicio de Dios y de la ley! Ahora iré en busca del sheriff.. (Se dispone a dirigirse hacia la puerta.¡Calla! ¡Calla! (Solloza en un impulso incontenible.. Adivinaba algo poco natural. Estoy madurando para caer de la rama.. se aproxima a Abbie. Cabot pone la mano en el cuerpo que está en la cuna. a los animales y al campo. Con salvaje ira y odio..): ...): . mientras tú yacías tendida.¿Eben. Pausa..) De modo que hubieras preferido matarme a mí en vez de a él.....

Corre hacia la puerta y entra en la cocina.Sí. Yo soy un hombre. jadeando. despatarrado.) EBEN (con voz desgarrada. quiero creerlo así.Por ti. Me iré a trabajar.) ¡Dios Todopoderoso.Le desperté.Pues le agradezco a Eben el haberme ahorrado la molestia. Sentí un dolor como si me estuviera estallando algo en el pecho y en la cabeza.): . hicieras lo que hicieses. Eben avanza a tropezones. Su dominio de sí mismo se relaja. ¡Si me hubieses amado.) ¿Se lo dijiste al sheriff? EBEN (asintiendo con aire estúpido.): .) EBEN: . Cabot le agarra del hombro.): . contempla el cielo. CABOT (le da un empellón que envía a Eben al suelo. Eben entra corriendo.Sí.) Lárgate de aquí en cuanto el sheriff se la haya llevado. Abbie. ¡o tendrá que venir a buscarme también a mí por asesinato! (Se va taconeando.. y Eben me denuncia por eso.): .. apretándola contra sí en una salvaje pasión de posesión. la voz llena de extraña emoción. Me eché a llorar. Eben le mira sin pronunciar palabra. Debiste amarme a mí. aunque me cocieran vivo! ABBIE (a la defensiva. Eben se levanta con esfuerzo. Por un momento vuelve a sentirse viejo y fatigado.. y ríe con infamante desprecio. se deja caer de hinojos junto a Abbie y solloza con desganada voz. Él dijo: «Espera a que me haya vestido.» Esperé.): . Empecé a pensar en ti.. los ojos extraviados y el aire demente. Pausa. Murmura con desesperación.¡Te amo! ¡Perdóname! ABBIE (en éxtasis. Eben no parece haberle oído.Pero se lo dije al sheriff. ¡Comprendí de pronto que te amaba todavía y que te amaría siempre! .. exhausto.¡Perdóname! ABBIE (feliz. luego se vuelve y dice. Empecé a pensar en lo mucho que te amaba. (Sale.Puedo soportar todo lo que me suceda… ¡ahora! EBEN: .¡Bravo! ¡Eres una hermosa astilla de tu madre! (Va hacia el establo. ¡Viene por ti! ABBIE: . (Va hacia la puerta. ceñudo y amenazador.) Ese hijo debió ser mío. riendo ásperamente. Con voz dura.. CABOT (secamente.): ¡Eben! (Le besa y atrae su cabeza contra su pecho. Se abalanza a través de la puerta. De pronto.Hay algo más que tú no sabes. CABOT (medita sobre esto. voy a estar más solitario que nunca! (Oye pasos que llegan por la izquierda a la carrera y vuelve a recobrarse. va hacia la cerca. Abbie alza los ojos y lanza un grito de angustiada alegría. yo nunca te habría denunciado a un sheriff. Cabot vuelve y dice.. Se lo conté.¡Te perdonaría todos los pecados del infierno con tal de oírte esas palabras! (Le besa la cabeza.): .): .) EBEN: ..

Debo sufrir mi castigo. y si lo niegas.. No respondas una sola palabra. ABBIE (débilmente. pagar mi pecado. y todos ellos me creerán. estando vivo cuando tú estés muerta... con aire de adoración..... Yo te ayudé…. diga lo que diga..¿Acaso no eres mi niño? EBEN: . yéndome al Oeste. y es mi crimen también.) Compartiéndolo contigo.. Eben.Eché a correr de regreso. Pensé que quizá tuvieras tiempo de huir conmigo..¡No! ¡No quiero que sufras! EBEN: .): ....No.. como si desafiara a Dios.. y el infierno. y todo! (La mira en los ojos y fuerza una sonrisa trémula.. en cierto modo. ABBIE (apoyando su cabeza sobre la de Eben. ¡teniéndote! EBEN (oye fuera rumor de pisadas.): ..): .¡No! ¡Fui yo sola! EBEN: ..¡Eben! ¡No te dejaré! ¡No te dejaré! EBEN (besándola con ternura. No le des oportunidad de pelear contigo. EBEN: .¡Tengo que pagar mi parte del pecado! Y sufriría más aún abandonándote. porque sospechan que lo hemos hecho.No estoy vencida. EBEN: .. pero ese pecado te llevó al otro. y la muerte. al menos no me sentiré solo. (bajando la voz). diré que lo planeamos juntos. Es él.Tampoco yo.): ..): . estando libre cuando tú estés en la cárcel. y así se lo diré al sheriff.No podrás evitarlo. y el crimen que cometiste fue por mí. sollozando. ABBIE: . ¡Quise que el niño muriera! ¡Fue lo mismo que incitarte a hacerlo! ABBIE: . ABBIE (irguiendo la cabeza.. Atajé a campo traviesa y por los bosques... ...¡No me arrepiento de ese pecado! ¡No le pido a Dios que me lo perdone! EBEN: . ABBIE (moviendo la cabeza.. a fin de cuentas.Te hice pensar en esto. Abbie. Quiero compartirlo contigo...¡Chis! ¡Escucha! ¡Han venido a buscarnos! ABBIE: . pensando en ti día y noche...Entonces quiero compartir la pena contigo.. y.): .): . Y es cierto. ¡Te he vencido por esta vez! ABBIE (forzando una sonrisa. ¡la cárcel..¡Soy tan culpable como tú! Era el hijo de nuestro pecado. Y yo tampoco lo haré.Nada has hecho.ABBIE (acariciándole el cabello con ternura. y todo les parecerá probable y cierto.): ...

Mentí esta mañana. Se vuelve lentamente.. pero ése no es el oro de Dios.¡Abran en nombre de la ley! (Cabot..Vienen a buscarte.): .. Se pone lentamente en pie y dice con tono extraño.¡Ja! (Comienza a recobrarse. el rostro severo.. Están seguros aquí.) SHERIFF: . Me parece ver su mano utilizando a Eben para apartarme de mi debilidad. Larga pausa. Eben está hincado de rodillas junto a Abbie..) Ahora estaré más solo que nunca... a unirme con Simeón y Peter…. verdaderos hijos míos.. El sheriff golpea con la culata de su revólver.): . vuelve a mirar absorto.) Supongo que Dios les habrá dado el dinero. Jim! (Entran los tres hombres. ¡me lo robaste! EBEN (sin la menor emoción.) Yo no podría trabajar hoy. (bruscamente rígido.(Es Cabot.. desde la izquierda. Con tono vengativo..) Bueno.): .) ¡Anda! ¿Cuál era la canción que cantaban Simeón y Peter? «¡Oh California. ciñéndola con el brazo.Se lo cambié a Simeón y a Peter por su parte de la granja. aunque sean tontos. Puedes llevarme a mí también.. y dejaré aquí a tu madre para que ronde las cenizas.): . mientras ella le rodea a su vez con el suyo. Ese es el país que quiero!» (Canta esto. Viene del establo. tantea.) De modo que. ¡y los Cabot descubrirán juntos las minas del rey Salomón! (Repentinamente da una loca cabriola. el rostro del enfermizo verdegris propio de un mareo. Me parece oír su voz.. advirtiéndome de nuevo que sea duro y que me quede en mi granja.) ¡Y viajaré en uno de los mejores «clipers» que pueda encontrar! ¡Tengo el dinero que hace falta! Es una lástima que no supierais dónde estaba oculto. Me parece sentirme en la palma de su mano y sentir sus dedos que me guían. y los miraré arder.. (El sheriff asiente. una débil sonrisa.. Señor. ABBIE (con voz desgarrada.. y para los jóvenes tontos como vosotros. ¡no tú! ¡Dios es duro.. estoy maduro para caer de la rama.. luego se arrodilla junto al listón donde ha estado oculto el dinero. Se queda mirando absorto.) Un momento nada más. Por la carretera. (Va hacia el foro.. Pausa de absoluto silencio. ¡Al diablo con la granja! ¡Voy a abandonarla! ¡He dejado sueltas a las vacas y al resto del ganado! ¡Lo he llevado a los bosques. sus ojos centellean. Traga saliva penosamente varias veces y fuerza. La excitación vuelve a su rostro.. para que contengan su lujuria! (Pausa. por fin.. (Pausa..): . ¡como advertencia para los viejos tontos como yo. CABOT (sardónico. porque hubierais podido robármelo.¡Buena pareja de tórtolos criminales! ¡Debieran ahorcaros en la misma rama y dejaros balanceándoos bajo la brisa y pudriéndoos juntos. No es para mí.) CABOT (los mira absorto. Cabot los recibe en el umbral.) CABOT: . Él y sus acompañantes esperan en el umbral. me estoy liberando a mí mismo! ¡Me marcho de aquí hoy mismo! ¡Incendiaré la casa y el establo. (Ha sacado el listón. no complaciente! Puede ser que en el Oeste haya oro fácil..) EBEN (súbitamente.. de modo que nada humano pueda volver a tocarlos! Me marcharé a California. Avanzan cautelosamente hacia la puerta. y entra dando grandes zancadas en el interior de la casa y luego en la cocina. presa de violenta excitación. con ojos de pez muerto. donde podrá ser libre! ¡Al liberarlo. a fin de que sobrelleven solos su soledad. parece algo trastornado. y estoy envejeciendo.. dejándose caer sentado sobre el piso.. Yo le ayudé a Abbie a hacerlo. Jim. y le legaré los campos a Dios para restituírselos. ¿Y qué? ¿Acaso Dios no es solitario? ¡Dios es duro y solitario! (Pausa.) ¡Entra. Ambos miran fijamente algún punto del vacío. llega el sheriff con dos hombres. Eben y Abbie se sobresaltan... Luego murmura con tristeza. El trabajo no me interesaría. para que se costearan los pasajes a California. Jim.

) SHERIFF (con aire embarazado.Sí. EBEN: . mirando al cielo. EBEN: . Eben.Adiós.. ABBIE: . Adiós. el rostro impasible. Más vale que nos pongamos en marcha. a sus acompañantes... Ambos salen por el foro. Eben toma la mano de Abbie.) Te amo.Te amo.....): .) FIN DE «DESEO BAJO LOS OLMOS» .) SHERIFF (paseando su mirada por la granja con envidia.. (Cabot se vuelve y sale dando grandes zancadas por delante de los policías. ¡por ti! Bueno. (Ambos permanecen inmóviles durante un momento.. ¿verdad? ABBIE: . (Se adelanta.) Está saliendo el sol. en éxtasis. ABBIE: .Adiós. (Se vuelve hacia Eben. contempla a Eben con un dejo de admiración a regañadientes. Tengo que reunir mi ganado. en actitudes extrañamente abstraídas y devotas. Mientras tanto. Hermoso. Eben se detiene y mira el cielo matinal con su irradiación de sol. Abbie. y abandonan la casa. (Se besan.¡No! CABOT: . Los tres hombres sonríen y cambian de postura con cierto aire de malestar. ¡Ojalá fuese mía! (Telón.. seguidos por los policías.Llevaos a los dos. dobla la esquina de la casa.): . no cabe duda.) Bravo. el sheriff y sus dos hombres entran en la habitación. yendo cogidos de la mano hacia la cerca.Es una granja soberbia.. y se encamina taconeando fuerte hacia el establo..Bueno. los hombros erguidos.Espere.

LA PELÍCULA En 1958. Burl Ives a Ephraim Cabot. . con el mismo título original de “Desire under the elms” Su director fue Delbert Mann. Sofía Loren encarnó a Abbie Anthony Perkins a Eben. la Paramount produjo un film basado en “Deseo bajo los olmos”.

Galería fotográfica de O’Neill .

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Digitalizado y revisado por Risardo 1946. .

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