P. 1
Razones para Creer

Razones para Creer

4.75

|Views: 1.086|Likes:
Publicado porAntonio Colao

More info:

Published by: Antonio Colao on Dec 31, 2008
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF or read online from Scribd
See more
See less

07/20/2013

Intentando incrementar mi fe, frecuento los retiros
espirituales que nos viene dando un joven misionero de
Avilés, padre Javier Mahía. Con el beneplácito y
generosidad de don Ángel Garralda, el clérigo nos congrega
en el piso que tiene la iglesia de San Nicolás en la calle San
Francisco nº 12.Allí nos agrupamos los segundos domingos
de cada mes a las 10 de la mañana. Y entre las pláticas -
siempre muyevangélicas y piadosas- que venimos oyendo,
nos impactó profundamente la que sigue:

Allá por el año 1930, cuando la persecución religiosa
en Méjico, el seminarista de 17 años, Tomás de la Mora,
fue detenido por pertenecer a la Defensora de Libertad
Religiosa.Yal presentarlo al general Flores, éste le hizo un
interrogatorio vándalo: -Tu eres un niño incapaz para todo.
Dime, ¿quién te aconseja?.- No soy tan niño. Sé muy bien
lo que hago y nadie me aconseja. -Mira, dime todo lo que
sabes sobre los cristeros, y te daré la libertad.

-Es inútil, mi General. No diré nada. -¡Mocoso!. No
sabes lo que es la muerte... di lo que te pregunto.- Pues en
eso estamos iguales porque usted nunca ha muerto
tampoco.- El general, acalorado y entigrecido profirió la
espantosa sentencia: «ahorcar a este joven esta misma
noche». Está bien, mi General. Sólo le pido una hora para
prepararme a la muerte y escoger el lugar de mi ejecución.

Así se hizo: Tomás se arrodilló para orar. Los
soldados, tristes ypesarosos, le dieron orden de ir con ellos
al lugar que el religioso deseaba. Custodiando al joven
seminarista, vestidocon sotana, salieron conél los soldados.

345

Y al llegar al pie de unos árboles, el religioso les señaló el
lugar donde deseaba ser ahorcado.

Se trataba de un árbol histórico, si tenemos en cuenta
que bajo él, en una piedra que todavía se conserva, se sentó
a descansar, en cierta ocasión, Benito Juárez; el hombre
más encarnizado yperseguidor de la Iglesia.Yal llegar allí,
Tomás dijo a los soldados: «Este es el lugar de ignominia.
Aquí pueden colgarme para que se cambie en lugar de
bendición con el martirio de un cristiano».

¿Tienes que pedir alguna gracia? -le dijo el sargento-
. Sí: primero que Dios les quite la venda de los ojos a los
criminales, segundo,pormis afligidos padres,yterceropedir
por la Iglesia y por mi patria. Terminadas las rogativas, y
cuando un soldado le estaba poniendo la soga al cuello,
Tomás de la Mora, con voz varonil y estentórea exclamó:
«¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Santísima Virgen de
Guadalupe!».

Actualmente se está elaborando un film sobre este

cristiano de verdad.

Publicado en «LA VOZ DE AVILÉS» 22-Febrero-1997

346

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->