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SENTIDO HUMANO Y SOCIAL DE LAS PROFESIONES Qué es una profesién? Dormt y sofié que ta vida era algeria. Despertéy vi que le vida era servicio, Serv y descubri que en el servicio se encuentra la alegra. Rabindranath Tagore, Para determinar los elementos que constituyen una profesién es necesario re mitirse a las diferentes formas en que cada una de ellas puede ser vista por las personas. En este aspecto se puede hablar de profesion con un sentido de posesion: “tener una profesién”, “dar una profesién a un hijo”; en sentido de actividad: “ejercer la profesion de médico, abogado, contador, ete.”; y como pertenencia a tun grupo de sujetos con una actividad comiin y reconocida:"“su profesion es la medicina, la abogacia, la contaduria, etc.” En el sentido de posesién, lo que se dice tener es el conjunto de cono- cimientos necesarios y suficientes para efectuar un trabajo destinado a satisfacer una necesidad del grupo social. Si se habla de la profesién como pertenencia, se indica que se es miembro de una institucion que basa sus actividades en un conjunto de conocimientos Pensarl profésién. Sa valor y sus valores tedricos y pricticos probados, con el fin de satisfacer necesidades humanas: las, de los clientes, las de la sociedad y las del propio. profesionista. Por lo que respecta a la profesién como realizacién de ciertas funciones, se considera que el profesionista leva a cabo de manera habitual las diferentes actividades que son propias de su campo de especializacién, para beneficio pro- pio, de los clientes en particular y de la sociedad en general. En las tres acepciones precedentes se habla de tener conocimientos y de realizar actividades y, efectivamente, eso ¢s lo propio de las profesiones y de quienes tienen, pertenecen o cjercen alguna. Se menciona que el objetivo, en cualquier caso, es hacer el bien, satisfacer necesidades y proporcionar bienestar. Sin embargo, es preciso hacer notar, respecto del saber, que “quien tiene el conocimiento tiene el poder”, un poder que se puede ejercer para bien 0 para mal. Juliana Gonzalez comenta al respecto: «Ja formacién académica nos hace depositarios de bienes universales y nos otorga en realidad “poderes” decisivos. Hay ciertamente un poder inmenso en el saber mismo, Pero todo “poder” en general lo es de bien o mal, de vida o muerte, de creacion o destruc~ cién, de liberacién o de mero dominio. El poder es, sin duda, una fuerza ambigua, cuyo valor y cuyo sentido se definen por la presencia o la ausencia de los fines éticos que lo encauzan y dirigen, Sin ética, los bienes del conocimiento y de Ja cultura pueden tornarse Jo contario. Por lo mismo, es indispensable considerar que del uso que se haga de ese poder se derivari una responsabilidad para el profesionista, la cual habra de ser comprendida y asumida en toda su amplitud, Lo mismo sucede respecto del hacer: el profesionista puede hacer el bien o hacer el mal, puede intentar lo uno y resultar lo otro; en todo caso, la responsabilidad sobre las consecuencias de las acciones realizadas, y hasta de las omitidas, recae en el propio profesionista. De lo anterior podemos desprender que hablar de profesién es hablar de tuna actividad habitual del ser humano, que conlleva una responsabilidad, que se basa en conocimientos aprendidos de otros o generados por el propio profe- sionista, y que tiene por objeto la satisfaccin de necesidades humanas, es decir, que esta puesta al servicio del bienestar humano En cualesquiera de las profesiones existentes, si se las mira bien, es posible encontrar esos elementos comunes que son los que les dan sentido, en Ia triple vertiente en que éste puede considerarse: como significado, valor y direccién 2 Govzilea, juliana, El Ethos, desting del hombw, UNAMVECE, México, 1997, p97 16 Sentido humano y social de ls profesiones Las necesidades humanas Ningiin hombre es capaz de atender a sus propias necesidades sin la ayuda de la sociedad. Estas necesidades, al aeaar sobre cada individuo, impelen a la totalidad de ellos hacia la sociedad, de la nnisma manera que la fuerza de gravitacién impele hacia un centro Thomas Paine El hombre es un ser necesitado; esta caracteristica tiene una relevancia y una trascendencia tinicas. En el ser humano, las necesidades se presentan en mayor medida que en el resto de los seres vivos, y han alcanzado un grado de sofistica~ cién que las hace perder casi por completo su caracter natural. Cierto es que el individuo requiere elementos bisicos para su subsisten- cia ~que seria la necesidad natural por excelencia—, Sin embargo, aun las necesi dades de alimento, cobijo y procreaci6n se han transformado a través de siglos y milenios,a tal punto que es impensable satisfacerlas con frutos y raices silvestres, con pieles de animales y grutas excavadas 0 encontradas en las rocas. Ante la evolucién de les apremios humanos, y ante el malestar que causan las necesidades insatisfechas, reflexionar sobre este tema se convierte también en un requerimiento prioritario. Algunos estudiosos han dedicado buena par- te de su vida y de su obra a este tema con interesantes planteamientos, desde diferentes perspectivas: filoséfica, psicoldgica, socioldgica, econémica, politica, etcétera.? En esta ocasién, nos referiremos solamente a algunas de las repercusiones que tiene el hecho de que el hombre sea un ser necesitado. De esta circunstancia nace también el individuo como un ser con derechos; ya que nuestra condicién humana nos hace sujetos de grandes y muiltiples necesidades ~que nosotros no hemos elegido-, también tenemos derecho a su satisfaccién; no de una manera automatica e instanténea, sino a vivir en condiciones tales que podamos buscar y conseguir los satisfactores para nuestras necesidades, En este estudio es impor- tante considerar este hecho porque tanto el cliente como el profesional tienen derechos, segiin veremos mis adelante. Se piensa que el hecho de experimentar necesidades rios hace sensibles alas de los demés y, por lo mismo, tenemos la posibilidad de sentir empatia y simpatia, es decir, ponernos en el lugar del oro y sentir con él su necesidad. Esto también debe considerarse cuando se presta un servicio profesional. Hablar de las necesidades humanas nos remite a dos verbos que designan acciones esen- 3 Recomendamos la lectura del bro: Pura ser nano: Ineducain experimental ls Fibifin de Xavier Ortiz Monasterio, «quien en su prdlogo escribe:"...ste libro no tiene que ver mis que con el ser humano de carne y hueso que somos cada uno de nosotros y que no puede vivir sin pan y sin muchas otras cous” Esti editado por Ediciones Universidad Theroamericana, México, 1998.