LA TRAGEDIA DE LA GUAIRA. ESTADO VARGAS, VENEZUELA.

Autor: Ysrael Salinas En Venezuela, entre el 15 y el 21 de diciembre de 1999, luego de un año entero de lluvias irregulares, se estacionaría una vaguada frente a las montañas de la región del estado Vargas, y descargaría chubascos torrenciales e incesantes en toda la zona del litoral central. López, Bello, González, Toyo, Shucheng, Peng, y Fangquiano (2003), señalan que las caudalosas lluvias e inundaciones que afectaron el Litoral Central y Caracas durante este mes causaron la peor tragedia hidrometeorológica que se tenga conocimiento en nuestro país. Guevara y Cartaya (1999), relatan como en el Litoral Central, han ocurrido otros eventos adversos producto de intensas lluvias. Uno de ellos se produjo entre los días 11 y 13 de febrero de 1798, cuando una inundación en el Puerto de la Guaira, ocasionó daños inmensos en vidas humanas y bienes materiales. En noviembre de 1799, Humboldt (Guevara y Cartaya, 1999), relata que a su llegada al Puerto de La Guaira que El río Osorio, que por lo general no tiene 10 pies de fondo, tuvo después de 60 horas de lluvia en las montañas una creciente tan extraordinaria que arrastró troncos y árboles y masas de rocas de un volumen considerable. El agua medía durante la creciente de 30 a 40 pies de anchura y de 8 a 10 pies de profundidad. Se contaron más de 30 muertos y daños de medio millón de pesos. (p.5) Entre el 15 y 17 de febrero de 1951, según López y otros (2003, o. p.), ocurrió en el Litoral Central un evento de 60 horas continuas de lluvia, similar al de diciembre de 1999, produjo que un número considerable de ríos y quebradas crecieran arrastrando automóviles y grandes troncos y rocas, estimándose un balance de aproximadamente 30 personas muertas o desaparecidas. Sin embargo, las precipitaciones de 1999 superaron en magnitud a todas las anteriores ocurridas en Vargas. Según un estudio realizado por la Cepal (2000), a partir del mes de julio se venían registrando lluvias por encima de los promedios anuales comprendidos entre los años

agua y rocas que descendía con una enorme presión y fuerza expansiva arrastrando todo a su paso y generando innumerables daños en amplias zonas pobladas. Caraballeda y Naiguatá. intensificaron los efectos de las tormentas. Estos chaparrones intensos y persistentes ocurrieron producto de un frente frio proveniente del Huracán Lenny y las altas presiones en el Atlántico Norte. donde barriadas y urbanizaciones enteras fueron prácticamente barridas por el lodo y las rocas que se desplazaron violentamente. aquellos relacionados con la intervención del hombre sobre las condiciones naturales. sumado a factores antropogénicos. material pétreo y lodo acumulados han alterado de manera significativa la topografía de esos lechos y conos y ocasionaron pérdidas en vidas y bienes sin precedentes en la historia reciente de nuestro país. es decir. piedra y troncos arrasaron con más de 800 hectáreas de zonas urbanizadas. la mala ubicación de estas construcciones en las áreas de inundación de los cursos de agua. la ocupación de las planicies de inundación y el uso de los cauces como botaderos de basuras y escombros y el mal uso de los recursos naturales. A consecuencia de este torrente de agua se erosionó la parte más alta de la cordillera. los servicios básicos y daños incuantificables sobre el medio ambiente. se observaron las mayores precipitaciones. Andressen y Pulwarty (2004). tales como la tala de la vegetación.1891 y 1998. generando deslaves e inundaciones con efectos catastróficos para las comunidades. principalmente en las parroquias de Macuto. desencadenando aludes y avalanchas de masas de lodo. “Las pérdidas de vidas humanas fueron estimadas por la Organización Panamericana . El volumen de agua caída sobre el estado Vargas. Durante los primeros días del mes de diciembre. ubicadas a lo largo del litoral varguense. la infraestructura. las desviaciones de los cauces naturales. Los volúmenes de desechos. acumulando un monto diario por encima del promedio anual (950 mm) y que afectó severamente la parte central de la costa norte del país. señalan que los aludes de barro. alcanzándose un máximo los días 15 y 16 de diciembre de 1999. que intensificaron la actividad hidrometeorológica en la zona del litoral central. el corte de los taludes naturales para construir edificaciones y vías. Alrededor de 26 000 casas fueron destruidas y más de 100 000 dañadas.

dolor. todo el drama. (2008:90). en que los sectores más vulnerables ante el desastre han sido los más pobres” (p. como una manera de aprehender en dos palabras. dando paso al surgimiento de ideas atropelladas e incontables preguntas dirigidas a la divinidad o la racionalidad científica. Una de las dificultades para precisar el número de víctimas fatales radica en que la mayor parte de las éstas fueron tapiadas por el lodo o arrastradas hacía el mar. El impacto y lo traumático de este evento fue de tal intensidad que. Andressen y Pulwarty (2004). de diluvio. Los especialistas hablan de aludes torrenciales o deslaves. cuando llueve. Nosotros llamaremos a esta catástrofe como La Tragedia. El número de damnificados posiblemente superó los 80 000. reviven las . 3). 2). la más alta reportada…por episodios meteorológicos anormales” (p. catástrofe. 19). Mencionan estos autores una frase enunciada por el poeta Gustavo Valle: La prueba de que todo esto nos ha dejado –en el mejor de los casos. que en contraste con otros. Nadie imaginaba que una tragedia de este tipo y magnitud pudiese ocurrir en nuestro país. otros menos rigurosos. las víctimas y testigos de esa tragedia. en la actualidad. Suarez y Pacheco (2008). desastre: nombres gigantes y esféricos donde metemos por igual lo incomprensible de la muerte y el avance del lodo. cataclismo. Se nos ha quedado anónima en medio del espanto.de la Salud entre 15 000 y 30 000. como manera de buscar una explicación a lo sucedido.3 muertos por millón de habitantes. vivencias y situaciones que se suscitaron en Vargas a raíz del deslave. señalan que “…la cifra de 30 000 fallecidos implica una tasa de 1304. Extraoficialmente se cree que la cifra de muertes por este desastre superan las 50 000 personas” (p. Muchas personas todavía recuerdan con dolor y sentimiento los momentos que vivieron durante las intensas lluvias de ese año. expresan que la reacción inicial ante este evento fue primero de asombro y luego de incredulidad. es que no tenemos todavía el nombre de la tragedia. y en general no queda otra denominación que tragedia. constituyendo un rasgo significativo de este evento. Expresa la Cepal (2000) que “…la destrucción parcial o total de viviendas afectó a todos por igual. La Tragedia fue un desastre para toda la sociedad venezolana.aturdidos y mudos.

crid. asistiendo en el rescate de muchos de los afectados. (2000) Sede Subregional en México. Recuperado el 2 de febrero de 2010. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Andressen Rigobert y Pulwarty Roger (2004). Bello María. Recuperado el 31 de enero de 2010. Los Efectos Socioeconómicos de las Inundaciones y Deslizamientos en Venezuela.cr/digitalizacion/pdf/spa/doc12959/doc12959. Revista de Ingeniería.cx/ama/. ya que muchos bomberos perdieron sus viviendas o en algunos casos. hasta sus propias familias. quienes de una u otra forma convivieron con el drama generado por este desastre. de http://servicio.ma. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Mérida. siendo esta la primera vez que los bomberos interactúan con una catástrofe con una ramificación. [Versión electrónica]. González Noemí.cid. Los Andes. Bien sea en su actuación como organismo de atención primaria de emergencias. Disponible: http://hoeger. Toyo Antonio. Lecciones Aprendidas de la Tragedia de Vargas: El Caso de . Los bomberos. Shucheng Zhang.ve/ingenieria/revista/a6n2/6-2-1. en Diciembre de 1999". o como “victimas” del deslave. extensión. "Análisis de las Lluvias Excepcionales Causantes de la Tragedia del Estado Vargas. 6(2). No escaparon de esta situación los bomberos.pdf López José. como cuerpo de profesionales en la atención de emergencias nunca habían intervenido en eventos adversos como La Tragedia. intensidad y magnitud tan grande.or. Universidad de Carabobo.edu. Venezuela. IV Simposio Internacional sobre Desarrollo Sustentable. por ser el estado Vargas el lugar donde residían. duración. ya que éste ha sido el desastre de mayor magnitud ocurrido en el país. Hoeger de Venezuela.htm Guevara Edilberto y Cartaya Humberto (1999). Peng Cui y Fangquiang Wei. Origen y consecuencias ambientales de la catástrofe de Diciembre 1999 en el Litoral Central de Venezuela. de http://www.uc.circunstancias penosas que tuvieron que pasar para lograr sobrevivir junto a sus familias.

Carmen de Uria. Suplemento No. Acta Científica Venezolana. 2003 Suarez Carlos y Pacheco Henry (2008). 87-102. Universidad Pedagógica Experimental Libertador. 1: 49–62.es/servlet/articulo?codigo=2547192 . El desastre de Vargas de 1999: interpretación geográfica y percepciones populares. de http://dialnet. Vol.unirioja. 54. Recuperado el 24 de enero de 2010. Nº 63. Revisa de Investigación.