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El Liberalismo: Concepción del Estado

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FACULTAD DE ADMINISTRACIÓN Y ECONOMÍA

DEPARTAMENTO DE GESTIÓN Y POLÍTICAS PÚBLICAS
ADMINISTRACIÓN PÚ BLI CA

EL LIBERALISMO: CONCEPCIÓN DEL ESTADO.
CATEDRA: PROFESOR: AYUDANTE: GOBIERNO Y GESTIÓN PÚBLICA BRAULIO CARIMAN FRANCESCO PENAGLIA

INTEGRANTES: TANIA GALLARDO – SOLANGE MARTINEZ – ERICH GUAJARDO – ALEJANDRO CASTRO – ABNER JARAMILLO

MAYO, 2012

1. CONCEPTUALIZACIÓN DEL LIBERALISMO
1.1. MARCO POLÍTICO:
Para desarrollar el concepto de liberalismo, es necesario abarcar las distintas ramas del conocimiento en las cuales se ha visto manifestada dicha ideología. Para comenzar, tomaremos el aspecto político. Por lo tanto entenderemos aquí por “liberalismo” la concepción de un orden político deseable que en el comienzo se desarrollo en Inglaterra al termino del siglo XVII, en donde David Hume, Adam Smith, Edmund Burke, T.B Macaulay y Lord Action pueden ser considerados como sus representas típicos en dicha nación. Esta concepción de la libertad individual conforme a la ley, fue la que inspiro desde el comienzo a los movimientos liberales en el continente y la que llego a ser la base de la tradición política americana. Pertenecen completamente a ella unos cuantos pensadores políticos dominantes en esos países, como Alexander de Tocqueville en Francia, Immanuel Kant, Friedich von Schiller y Wilhelm von Humboldt en Alemania, y James Madison, John Marshall y Daniel Webster en los Estados Unidos. La primera especie de liberalismo, surgió por el deseo de extender y generalizar los efectos beneficiosos que habían seguido inesperadamente a las limitaciones impuestas sobre los poderes de gobierno en razón de la pura desconfianza al gobernante. Sólo con posterioridad, cuando se encontró que la indiscutida mayor libertad personal de que disfrutaban los ingleses en el siglo XVIII había producido una prosperidad material sin precedentes, se realizaron intentos por desarrollar una teoría sistemática del liberalismo, intentos que en Inglaterra nunca llegaron muy lejos, mientras que las interpretaciones continentales cambiaron considerablemente el significado de la tradición inglesa. El liberalismo, de esta manera, deriva del descubrimiento de un orden espontáneo o que se genera a si mismo en los asuntos sociales (Hayek: 1966) En sus esfuerzos para hacer explícitos los principios de un orden ya existente, pero solo en forma imperfecta, Adam Smith y sus seguidores desarrollaron los principios básicos del liberalismo, con la intención de demostrar el carácter deseable de su aplicación general. Al proceder así, pudieron dar por supuesta la noción de justicia del derecho consuetudinario1 de los ideales del Estado de derecho y del gobierno sujeto a la ley, conceptos que eran poco conocidos
Este concepto de refiere a al derecho no escrito, basado en la costumbre jurídica, la cual crea precedentes, esto es la repetición de ciertos actos jurídicos de manera espontánea y natural, que por la práctica adquieren la fuerza de ley. Otorgando consentimiento tácito repetitivo por el largo uso (Kenneth S. Gallant)
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fuera del mundo anglosajón. El resultado fue que no sólo sus ideas fueron entendidas plenamente fuera de los países de habla inglesa, sino que dejaron de ser bien entendidas incluso en Inglaterra, una vez que sus seguidores remplazaron la tradición legal inglesa por un utilitarismo constructivista mas derivado del racionalismo continental que de la concepción evolucionista de la tradición inglesa (Montes: 2006) Bajo este marco histórico, el concepto central del liberalismo es que bajo la vigencia de reglas universales de conducta justa, que protejan un dominio privado de los individuos que pueda ser reconocido, se formará por si mismo un orden espontáneo de las actividades humanas de mucho mayor complejidad del que jamás podría producirse mediante un ordenamiento deliberado. En consecuencia, las actividades coercitivas del gobierno deberían limitarse a mantener el cumplimiento de dichas reglas, cualesquiera sean los demás servicios que el gobierno pueda prestar al mismo tiempo al administrar aquellos recursos particulares que le han sido puestos a su disposición para esos propósitos. La distinción entre un orden espontáneo, basado en reglas abstractas que dejan libres a los individuos para que hagan uso de sus conocimientos con vista a sus propios propósitos, y una organización u ordenamiento basado en mandatos, es de una importancia central para la compresión de los principios de una sociedad libre. (Kukathas: 1993) En el caso de la concepción del bienestar común o del bien público de una sociedad libre nunca puede definirse como una suma de resultados particulares ya conocidos y que hay que lograr, sino tan solo como un orden abstracto que no se encuentra orientado a ningún fin concreto particular, sino que meramente procura la mejor oportunidad para que cualquier miembro seleccionado al azar haga uso de sus saber para el logro de sus propósitos.

1.2. MARCO ECONÓMICO:

Bajo la perspectiva económica, también sus máximos exponentes son Adam Smith2 y Friedrich Hayek3. Desde la visión de Adam Smith, es reconocido por sus aportes a través de la economía y además es considerado uno de los grandes pensadores del liberalismo, una de sus principales obras es “la riqueza de las naciones”
Economista y filósofo británico, nacido en Escocia en 1723. Fundador de la economía política Friedrich Ausgust Von Hayek, Nacido en Austria en 1899. Economista, especialista en materia monetaria y de ciclos económicos. Premio Nobel de economía en 1974.
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publicada en 1776, en donde el principal planteamiento es que la clave del bienestar social potenciado a través de la división del trabajo, la cual se generaba a través de la expansión de los mercados y que traía como consecuencia la especialización y la libre competencia la cual era el medio mas idóneo para la economía, y que podía regularse a través de la llamada mano invisible La mano invisible apela al individualismo que se hace presente en la sociedad, en la cual cada individuo a través de su “egoísmo” propende a un bienestar general, así afirmaba que "el hombre necesita casi constantemente la ayuda de sus semejantes, y es inútil pensar que lo atenderían solamente por benevolencia (...) No es la benevolencia del carnicero o del panadero la que los lleva a procurarnos nuestra comida, sino el cuidado que prestan a sus intereses” (Smith: 1986). Se reconocen los potenciales peligros que entraña el libre comercio, pero su insistencia en la libertad y creencia en el poder benéfico de los mercados morales, y económicos, lo sitúan claramente en la esfera del liberalismo clásico. Entiende que cada individuo tiene su propia información, por ende esta mejor posicionada en su universo y que de por si es un tomador de decisiones. Otro destacado pensador que aporto antecedentes teóricos al liberalismo es Friedrich Hayek, influenciado por Ludwig Von Mises quien es otro también destacado pensador del liberalismo. Así Hayek decía que los precios de mercado son los transmisores de cantidad de informaciones económicas dispersas y servirían para compartir y sincronizar muchos conocimientos personales, por lo tanto, intentar manipular el mercado conlleva un problema de falta de información. Un intercambio y uso eficiente de los recursos sólo se conseguiría a través del mecanismo de precios. Rebate con eso la imposibilidad del socialismo, ya que acá el Estado debe intervenir a través de una junta de planificación la cual no necesariamente coincide la demanda de la población con el criterio de eficiencia, ya que es difícil conocer las preferencias de toda la sociedad. Agregando además desde un plano más filosófico y político que el socialismo es incompatible con la libertad individual, aunque sus críticas no iban dirigidas esencialmente al modelo de economía planificada sino que a cualquier intervención del Estado en la economía y que llevaría al socialismo progresista. En el “camino de la servidumbre” argumentaba que sin propiedad privada, se crea una dependencia tan grande del Estado que nos convierte prácticamente en esclavos. El estado debería tener tantos poderes que necesariamente tendría que repercutir en la sociedad. Explicaba que las leyes,

el gobierno, e incluso el sistema de precios no eran inventos humanos para responder a las necesidades que se presentaban, sino que surgía a través de la acción humana, por lo tanto era un producto espontaneo. Así a través de estas acciones en modo de prueba y error, se fueron desarrollando instituciones para satisfacer las necesidades que tenía. Por lo tanto no justificaba ningún tipo de intervención a la acción humana espontanea.

1.3. MARCO SOCIAL:
Para lograr entender la concepción social de la ideología liberal, hay que comprender primero cuan importante es el individuo dentro de su paradigma. Dentro de los cambios que trajo consigo la época moderna esta la diferencia entre la concepción de grupo que se dio en la edad media, en cuanto al rubro mas que por el hecho mismo de ser ciudadano, se diferenciaban los carpinteros, de los campesinos, cada uno como grupo cohesionado, pero no se distinguía al individuo dentro de ellos (Mertz: 1982) así en la edad moderna aparece como oposición, el individuo, como centro de la sociedad, por esto Hayek dice que el individualismo es siempre una teoría de la sociedad, como consecuencia el individuo se transforma en la unidad de acción y análisis. La verdad es que es un cambio mucho mas profundo si uno lo mira desde el prisma filosófico, debido a que el liberalismo parte de la base del derecho natural del hombre, antes de conformarse dentro de la sociedad este adquiere valor, por tanto merece libertad e igualdad dentro de esta (Fontaine: 1985), evidentemente comprendido en los parámetros en los cuales ellos entienden estos conceptos, la igualdad ante la ley justificado teóricamente en autores como Hobbes quien dice que los hombre son esencialmente iguales, porque cada uno puede dar muerte al otro (entendido por ciertos el Estado como ente regulador , que solo debe resguardar el orden ) y libre de hacer por medio de la razón, en donde por ejemplo el sistema económico que establece al mercado como el punto de encuentro entre la oferta y la demanda, potencia la participación de cada uno de ellos Se piensa además que la ética protestante implico un cambio en la manera de pensar que volcó igualmente la concepción de grupo hacia el individuo (la salvación es personal) pues se establece la importancia del trabajo y la superación dentro de la ética de la cultura. Así, con todo se forja un individuo que defiende el uso de la razón, que pide libertad para hacer e igualdad en base al orden legal, (Kant dice: “nadie me puede obligar a ser feliz a su manera”) ahora bien este hombre es el que debe interactuar con el medio y conformar esta base social.

2. CONCEPCIÓN DEL ESTADO
2.1. ESTADO Y EL LIBERALISMO

El Estado surge como una respuesta a las necesidades de organización que tuvo la humanidad en un determinado periodo de tiempo, específicamente en la Edad Media, donde el tipo de organización imperante no permitía un desarrollo de la sociedad adecuado. Por ello entenderemos Estado como “El órgano ficticio en donde hay una agrupación humana, fijada en un territorio determinado y en la que existe un orden social, político y jurídico orientado hacia el bien común, estableciendo y mantenido por una autoridad dotada de poderes de coerción.” (Rivas: 2011). Los elementos básicos de cualquier Estado son la Población, entendida como el conjunto de personas naturales que habitan en un territorio de manera estable, el Territorio-espacio físico en donde se asienta la población, que según algunos seria una condición de existencia, ya que sin territorio desaparece el Estado, además el territorio se considera como instrumento puesto que es necesario para la realización de sus funciones y cumplimiento de sus fines- y el Poder Político-son aquellas relaciones de poder, expresadas en una forma de organización colectiva para lograr unos determinados fines, vinculadas a un proceso de toma de decisiones acerca de materias que interesan a toda la sociedad o al menos a una parte de ella. A medida que avanza la historia humana comenzaron a surgir distintos tipos de Estado, uno de estos fue el Estado Liberal, que se basa en la libertad, igualdad, división de los poderes del Estado y en la separación iglesia-estado- que surge como resultado de la Revolución liberal en sustitución de la Monarquía absoluta propia del Antiguo Régimen. Este Estado se define como un Estado de Derecho y es aquel que provee las circunstancias para que los individuos por sus propios medios puedan adquirir los bienes y servicios que requieran, es decir, que su fin primordial consiste en crear y defender el marco legal e institucional en el que pueda florecer el individuo, asegurando la seguridad jurídica de no estar sometido a la arbitrariedad del poder. Además la igualdad de condiciones que asegura el Estado significa que desaparecen los privilegios y estamentos para que exista una clara división social en clases basada en la riqueza que se encontrara avalada por el Derecho puesto que la ciudadanía estará sujeta a la igualdad ante la ley que quiere decir que con fundamentos a la abolición de los estamentos que se encontrabas reinando todos los ciudadanos serán iguales ante la ley.

Para poder disminuir el absolutismo que poseía el Estado, es que el Estado liberal se caracteriza por la separación de los poderes que permite el ejercicio de la libertada ciudadana y que respeta las libertades individuales, existiendo así una relación equilibrada entre un Parlamento que se elige, un gobiernoque su soberanía es cedida por la ciudadanía- y un sistema judicial autónomo que aplica la legislación en igualdad ante todos. Además todo el centro de esta actividad política se centrara en el individuo, es decir, que los ciudadanos adquirirán algunos derechos como: El derecho a votar o el poder de intervenir en la política. Es por ello que es necesario que el Estado tenga una constitución que permita la existencia del derecho democrático, es decir, que los ciudadanos puedan elegir sus representantes para algunos de los poderes del Estado. Encontramos entonces que las funciones que desarrolla el Estado liberal son: La Defensa de seguridad exterior, la protección de la vida, protección de la propiedad de los miembros del estado, facilitar el comercio especialmente nada de intervenir la esfera económica y la vida espiritual, al ser esto establecido por la sociedad, crear la paz civil, reducir el miedo y la incertidumbre. El Estado es presentado como el elemento coercitivo de la sociedad, cuya esencia reside en que la mayor garantía de la autonomía individual viene dada por la exigencia formal de que solo por ley puede verse afectado el régimen de dicha autonomía o libertad individual, y al ser también el que está facultado para cumplir con las funciones antes descritas, se busca que éste tenga y utilice el monopolio de la fuerza; pero a su vez se implementan unas normas delimitadoras para “domesticarlo” y limitarlo a dichas funciones, donde los actos de los poderes públicos han de someterse al control judicial. En este orden de ideas, al confiar más en los individuos y en la empresa privada que en el mismo Estado, en este tipo de Estado se busca que todo aquello que pueda ser privatizado, se entregue de forma expedita, incluidos servicios básicos como la salud o la educación. El argumento principal por el cual se busca esto, es la creencia en que la sociedad al igual que los mercados, se logra regular a sí misma sin necesidad de intervención alguna, la famosa “Mano Invisible” que acuñó Adam Smith.

2.2. EL CASO CHILENO DEL LIBERALISMO, SU EVOLUCIÓN Y CULMINACIÓN

Existe una tendencia historiográfica, representada especialmente por el gran historiador chileno Alberto Edwards4, que ve lo mejor de la tradición política del país en los gobiernos fuertes y en lo que califica como el “estado en forma”. Pero un análisis de aquellos gobiernos, como los de Portales, Carlos Ibáñez del Campo y Augusto Pinochet Ugarte, demuestra que son anómalos y producto de situaciones coyunturales. La verdadera tradición política del país, forjada a mediados del siglo diecinueve, es una tradición multipartidista, de competición electoral, de cambio constitucional vía reformas, y de acuerdos pragmáticos entre partidos políticos de ideologías divergentes. Esto comenzó con la oposición a Manuel Montt y la inauguración del gobierno de Pérez, y se sostuvo a lo largo de la historia salvo en los paréntesis del período 1924-1932, y de 1973-1989. Incluso aquellos gobiernos civiles que adoptaron lo que el historiador Mario Góngora5 denomina “planificaciones globales”, es decir los gobiernos de Eduardo Frei Montalva (1964-1970) y Salvador Allende (19701973), continuaron, a pesar de sus fuertes agendas de cambio social, económico y cultural, operando en un universo político en donde las diversas fuerzas partidistas buscan llegar a acuerdos, o forzarlos de ser necesario. Quizás el ejemplo más claro de las continuidades políticas inauguradas por el liberalismo se encuentra en la transición política efectuada hacia finales de la década de 1980. Tal como a fines del gobierno de Prieto, y definitivamente como a fines del gobierno de Manuel Montt, las fuerzas políticas del momento (16 partidos de diversas tendencias ideológicas) lograron superar las diferencias que los dividían en función de ciertos acuerdos fundamentales: cómo terminar la dictadura de Pinochet pacíficamente; cómo continuar el crecimiento económico al mismo que tiempo que aumentar el gasto social y reducir la pobreza; como sanar las heridas de la represión mediante una política de reconciliación, y como alterar la Constitución de 1980 en un sentido democrático mediante reformas contempladas en la constitución misma, o en acuerdos con las fuerzas políticas adversarias. Todo ello fue logrado sin las tensiones que desestabilizaron el gobierno democrático argentino, por ejemplo, que había empezado en los 80 con señales aún más auspiciosas que las de Chile.

Alberto Edwards (1874-1932) es uno de los autores más influyentes de la historiografía chilena, ya que a partir de su interpretación de la historia de Chile se ha construido una interpretación del pasado nacional compartida por todos los chilenos a través del sistema educacional. 5 Mario Góngora del Campo es considerado uno de los historiadores chilenos más destacados del siglo XX, tanto por su obra historiográfica como por su labor académica desarrollada durante más de treinta años en las universidades de Chile y católica.
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Lo importante a señalar es que este logro de la transición política chilena de la dictadura a la democracia no fue un ejemplo singular o excepcional, sino que el retorno a una vieja manera de hacer política en el país, una política inaugurada por aquellos liberales que decidieron aliarse con sus rivales conservadores (o aquellos conservadores que superaron sus reticencias antiliberales) para eliminar los rasgos más autoritarios del período Portaliano. Esta tradición es la que caracteriza plenamente la historia del país, y se explica por la instauración y profundización de las ideas liberales en un momento clave del desarrollo histórico de la nación. Estas ideas pudieron guiar a las fuerzas políticas en la dirección de un equilibrio entre orden y libertad, que es la esencia misma del liberalismo, al menos en su aspecto político. Este equilibrio no puede ser permanente, ya que la historia del país está repleta de ejemplos en que se impone el orden a expensas de la libertad, o que se busca mayor libertad mediante la alteración del orden público, en ocasiones a través del enfrentamiento armado. Pero la tradición política chilena, aquella que ha proporcionado la estabilidad tal vez más prolongada de la historia del continente, es aquella que ha evitado el conflicto mediante acuerdos políticos. Se trata de aquella tradición que ha encontrado el punto medio entre libertad y orden, autonomía local e inserción internacional, y que proporciona las bases, quizás, para que se logre aquel otro gran aspecto del liberalismo, la expansión o al menos protección de los derechos civiles en un mundo en constante cambio. En la actualidad se hace una distinción entre el llamado liberalismo negativo y el liberalismo positivo. Como datos referentes se toman los conceptos entre los siglos XVII y XIX, donde los liberales lucharon en primera línea contra la opresión, la injusticia y los abusos de poder, al tiempo que defendían la necesidad de que las personas ejercieran su libertad de forma práctica, concreta y material. Luego, hacia mediados del siglo XIX, muchos liberales desarrollaron un programa más pragmático que abogaba por una actividad constructiva del Estado en el campo social, manteniendo la defensa de los intereses individuales. Los seguidores actuales del liberalismo más antiguo rechazan este cambio de actitud y acusan al liberalismo pragmático de autoritarismo camuflado. Los defensores de este tipo de liberalismo argumentan que la Iglesia y el Estado no son los únicos obstáculos en el camino hacia la libertad, y que la pobreza también puede limitar las opciones en la vida de una persona, por lo que aquélla debe ser controlada por la autoridad real, cosa que aún se mantiene en boga hasta hoy.

BIBLIOGRAFIA
LIBROS
   Anderson, Perry (1993): “Liberalismo, socialismo, socialismo liberal”, Nueva Sociedad, Caracas. Laski, Harold (1992): “El liberalismo europeo” Fondo de Cultura Económica, México. Smith, Adam (1986): “La riqueza de las naciones”, Universidad Autónoma de Centro América, San José.

ARTICULOS
    Fariña, Carmen (1995): “El Liberalismo Chileno en sus orígenes: una aproximación a sus tesis”, Estudios Públicos, Nº73, Santiago. Fontaine, Arturo (1985): “Libertad cultural, pluralismo político y capitalismo”, Estudios Públicos, Nº 19, Santiago. Gray, John (2000): “Pluralismo de valores y tolerancia liberal”, Estudios Públicos, Nº80, Santiago. Hayek, Friedrich (1966): “Los principios de un orden social Liberal”, trabajo presentado en el encuentro de Tokio de la Sociedad de Mont Pelerin, Septiembre de 1966, mimeo. Hayek, Friedrich (1973): “Liberalismo”, Escrito para la Enciclopedia del Novicento (Italia). El articulo corresponde al capitulo IX de New Studies in Philosophy, Politics, Economics, and The History of Ideas del Profesor A. Hayek, mimeo. Kukathas, Chandran (1993): “El liberalismo, el nacionalismo y el federalismo en los escritos de Hayek”, Estudios Públicos, Nº50, Santiago. Mertz, Oscar (1982): “Una Conversación sobre Liberalismo y Socialismo”, Estudios Públicos, Nº 8, Santiago. Montes, Leonidas (2006): “Tras la huella de Adam Smith, su relevancia hoy”. Estudios Públicos, Nº 104, Santiago. Otesson, James (2006): “Adam Smith y la Libertad”, Estudios Públicos, Nº 104, Santiago. Schwartz, Pedro (1984): “El estado Liberal”, Conferencia pronunciada en el Club Siglo XXI, en Madrid, el 22 de marzo de 1984, mimeo.

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ARTICULOS DIGITALES
 Rivas, María (2011): “Sociedad, estado y constitución”. Extraído el 2-05-2012. http://www.scribd.com/doc/55151509/sociedad-estado-y-constitucion

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