Está en la página 1de 1

Doscientos aos antes de la era cristiana los romanos conquistaron la Pennsula Ibrica (197 a.C.

); sin embargo, slo podemos hablar con certeza de castellano o espaol a partir del siglo X de nuestra era, pues en esa poca aparecen los primeros testimonios escritos. En los diez siglos anteriores, seguramente el latn primero convivi con las lenguas que haba en la pennsula y, poco a poco, las fue sustituyendo. Estrabn, historiador romano de la poca de Augusto, afirma que los turdetanos adoptaron las costumbres romanas y olvidaron su propio idioma. Y como en todas las pocas y en todas las lenguas, se dio una evolucin, paralela y al mismo tiempo divergente, entre la lengua hablada y la escrita, entre lo que se conoce como "latn vulgar" y "latn clsico". El latn clsico es el que conocemos porque qued documentado: es el de la literatura, el de los discursos y de la retrica; el de los historiadores y filsofos, de los cuales algunos fueron originados de Espaa, como Marcial y Quintiliano, Sneca y Lucano. Sin embargo, el espaol y las dems lenguas romances no proceden de ese latn, sino del latn hablado, que poco a poco fue evolucionando, tanto, que de pronto ya no le fue posible al hablante comn entender el latn culto y hubo necesidad de ensear lenguaje. As, en el siglo III d.C. aparece el Appendix Probi, obra donde se censuran algunas formas, tal como en la actualidad indicamos, por ejemplo, que no se dice "tiatro, sino "teatro".