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“Lectura dirigida”

UAQ Bellas Artes LDA III Pedagogía del Arte I María Antonieta Gutiérrez Rodríguez

Texto: “Mamá se casó con un Oboísta”:

Lectura dirigida “Mamá se casó con un oboísta” Autor: Paul de Vergie (hijo de Jean de Vergie. segundo oboe de la Boston Symphony Orchestra) .

endiablados. Los instrumentos son oboes. mire bien a los tres instrumentistas. segunda fila al centro. y está usted mirando a seres embrujados. .La próxima vez que vea una orquesta sinfónica trabajando. que sacan notas quejumbrosas de lo que parecen desnutridos clarinetes.

Sus esposas e hijos se alegran cuando no están en casa. no tiene tantos problemas como los que le da un oboe al oboísta. Un encantador de serpientes con una cobra en sus manos.Al público le gusta pensar que todos los oboístas son locos. . Toda la sección de violines los odia.

estas personas se lamentan por haber tomado el oboe. . porque les sube la afinación. en sueños. Pero no se pueden enojar. por las vidas sencillas del resto de los instrumentistas. los mejores blasfeman.Es más.

Amigo. . Yo lo sé porque soy el hijo de uno de los mejores oboístas del país. o a su familia. ¿tiene usted problemas? Entonces se alegraría conociendo a un oboísta.

Diga a la gente que su padre es médico. . diga que es oboísta y simplemente no le preguntarán. y le preguntarán en dónde. diga que es abogado y le preguntarán qué rama practica.

Me gustaría testificar como hijo. pero que tienen todo el derecho de serlo. . que no todos los oboístas son necesariamente locos.

El hombre tenía un caso serio. si es cierto que un oboísta en Canadá solía sacar a su esposa de la cama los días de más frío para darle su lugar a su oboe. es porque los oboes son más difíciles de mantener afinados que la más temperamental de las esposas.Es más. les cuento: .

Si está casado con un oboe ya tiene toda la esposa e hijos que alguien puede necesitar. es una forma de bigamia.Muchos hombres tienen esposas. . sólo un puñado de desafortunados tienen oboes. y no necesita una suegra tampoco. Y un hombre con un oboe no debería casarse de todos modos.

Papá tuvo una tarde tormentosa batallando con ese oboe.Tomemos una mañana en casa. . y ahora quiere recomponerse siendo extremadamente agradable.

Papá ve a toda la familia junta y los recuerda como adorables. “¿quién me tiró al suelo mi mejor caña?”. Somos la viva imagen de la paz. De pronto. papá lanza un rugido de cólera. explota. Prueba su café. . Salta en sus pies.Hora del desayuno. como si hubiera encontrado ácido carbónico en su taza.

Imagínense. . cuando mamá comenzó a preparar el desayuno. cantidad suficiente de cuchillitos como para hacer toda la cirugía del Hospital Central.Ahora volvemos a la normalidad. y cañas. la mesa estaba cubierta con diminutos destornilladores.

Empieza siendo un fuerte tallo de caña creciendo en el sur de Francia y termina como dos frágiles papelitos atados a un tubito de cobre… .Para un oboísta. su alma no es tan importante como su caña. Nunca le saldrá bien. ni tampoco le da tanto trabajo.

También incluye aullidos de exasperación. ya que para tocar la maldita cosa hay que estar muy cerca del autoflagelo. . una delicada seguridad con el cuchillo y la paciencia de un santo. rechinar de dientes y agonía del alma. insultos. Simplemente prepararse para tocar es un trabajo duro en sí mismo.El secreto de una caña está en el raspado. Requiere práctica.

mientras corren sus dedos a través de primorosos arpegios. todos staccato y probablemente con seis bemoles. . que se ve como el hermano mayor de la libélula. dejando escapar muy pero muy gentilmente el aire por la fragilísima embocadura.A grosso modo. usted debe aguantar la respiración por medio minuto.

Usted ve. donde se remojan las cañas. lo suficientemente blanda para lo que tiene que tocar hoy. Es un experto en esto (debe serlo) y seguramente conseguirá una en el estado exacto para producir ese sonido dulce y redondo que necesita.La casa de un oboísta está llena de pequeños vasitos con agua. . el pobre oboísta está tratando de lograr una.

con mucho sonido y muy brillante.¿Entonces. y está frito. o si no pasa nada de esto. Siempre está frito. qué pasa? Le cambian el programa. . empezando con música que requiere una caña fuerte. suena débil y enfermiza en el teatro o se raja justo cuando la necesita. se le pega una llave y le arruina el solo. La caña que sonaba tan bien en casa.

como ustedes saben. Siendo un perfeccionista frustrado. nada en el mundo le hace cambiar su La. afina con él. . porque un oboísta triste baja la afinación.Tratamos de no poner nervioso a papá y de mantenerlo feliz. o tan feliz como puede llegar a ser un oboísta alguna vez. Y si él está bajo. toda la orquesta está baja. La orquesta.

Demasiado húmedo. .Un millar de endemoniados temores cercan al oboísta El calor raja su instrumento. también puede rajarse. el frío también. y cualquier ráfaga inesperada lo partirá como a un melón.

hasta hacer el circuito completo.Papá estudia media hora en cada ambiente de la casa. y tiene científicamente calculado cuánto aguanta cada vecino. . En el día más caluroso mantiene las ventanas celosamente cerradas.

mi papá logró no estrangularla. le tiro una vez todo un grupo de cañas a un cajón de un escritorio. A su turno. corchitos y palas que nadie se atreve a tocar. mucho menos a mover. . Solo gracias a un gran autocontrol. destornilladores.A su paso va dejando un camino de cañas. Una empleada de limpieza que perdimos. ella dijo que estaba dolida por su actitud y que era muy difícil limpiar una casa en la que toda superficie plana tenía un frasquito con agua.

Qué vida!!! . en vez de estrellarlo contra el piano. mi respeto por su carácter crece.Cada vez que escucho a mi papá tocar dulcemente su oboe.

.La carrera de un oboísta se divide en dos claros momentos: 1º) Decide tocar el oboe 2º) Se lamenta el resto de su vida.

. decente.Un violinista que tuviera que criar sus propios gatos para sacar una cuerda Mi. no tendría ni la mitad de los problemas que tiene un oboísta en su lunes más tranquilo.

Donde quiera que encontremos el oboe en casa. Nadie lo toca. yo ando de puntillas a su alrededor asegurándome. allí se queda. de que ni la más mínima brisa le llegue a este malhumorado inválido crónico. .

Era una elección entre tener problemas con su mujer o problemas con su oboe.Otros músicos piensan que la historia del oboísta que sacaba a su esposa de la cama los días de frío. y se decidió por el mal menor. es cómica. En casa entendemos cómo se sentía el hombre. .

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