Pamela Giles - Fantasías Sexuales de Mujeres Chilenas

FANTASÍAS SEXUALES DE MUJERES CHILENAS

EDICIONES B

Pamela Jiles, madre de Aranzazú y Gastón, es chilena, periodista, documentalista, investigadora y conductora de radio y televisión. Durante el régimen de Pinochet fue redactora de las revistas Análisis y Solidaridad, y se hizo conocida por su estilo frontal e irreverente. Trabajó en Teleanálisis y en 1990 se integró a Televisión Nacional de Chile, donde participó en los programas Siempre Lunes e Informe Especial, y condujo Mujeres al Borde, Unas y Otras y En Debate. Fantasías sexuales de mujeres chilenas, el producto de una investigación de doce años, es el primer libro de la autora.

Las fantasías eróticas de las mujeres chilenas viven, rozagantes y alegres, en el universo cotidiano de nuestras confidencias. Pero solo allí. Para el estudio científico, la estadística sociológica, incluso para la literatura, apenas existen. Viven y crecen en el vínculo oral entre mujeres, como herencia y tradición hablada, pero algo -¿genético, tácito, inconsciente?-prohibe publicitar estas conversaciones. De este modo, en la cultura chilena existe un jardín secreto que se encadena con el imaginario de todas las mujeres, reales o míticas, que reconocieron como legítimas las fantasías sexuales femeninas y nos las legaron, fichas al oído. ¿Con qué fantasean las chilenas en el plano sexual? ¿Qué situaciones y personajes les resultan excitantes? Este libro levanta el velo de ese secreto: he aquí las fantasías sexuales de las chilenas contadas por ellas mismas.

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SINE QUA NON FANTASÍAS Sexuales de mujeres Chilenas Pamela Jiles EDICIONES B .

Chile Impreso en Chile ISBN: 956-7510-92-X Impreso por QUEBECOR WORLD CHILE S.. Bajo las sanciones establecidas en las leyes.Barcelona • Bogotá • Buenos Aires • Caracas • Madrid • México DF • Montevideo • Quito • Santiago de Chile 3a edición: octubre 2004 © Pamela Jiles Moreno. 1601 Santiago. Santiago Diseño de Portada Francisca Toral Fotografía de Portada Gabriel Schkolnick Diseño de Interior Alejandro Vicuña Todos los derechos reservados. queda rigurosamente prohibida. comprendidos la reprografía y el tratamiento informático. así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamos públicos.A. Pajaritos 6920. . la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento. Avda. 2004 Monjitas 392 piso 16 of. 2004 © Ediciones B Chile S.A. sin autorización escrita de los titulares del copyright.

A mi portugués. . compañero en la crianza y en las fantasías.

Dar de mamar Que me chupe los pechos 60 63 7. FANTASÍAS SEXUALES DE MUJERES CHILENAS 1. méeme! 71 Podría ser mi hijo 73 Concurso sexual 75 El cuñado 77 8. El pene Tener pene 82 78 79 . mijito. Hacerlo con un negro Cinco esclavos negros ¿Quién le teme al hombre negro? 9. ESTE LIBRO TRATA DE UN SECRETO: El dios y las pastorcillas ardientes 16 La prostituta sagrada 18 Pelagio y la invención del pecado 21 La muerte del deseo 23 ¿Sobre qué fantasean las mujeres chilenas? 13 26 II. El padre y otros incestos La voz del padre 67 ¡Méeme. Ver Y ser vista De a tres 56 La mirona 57 Encuentro de ex alumnos 6. Hacerlo con hombres poderosos Juguemos al doctor 41 La magia del mar 42 El señor cura 47 Mi general 48 4. Ser violada El masajista 52 Violada en la playa 53 5.CONTENIDO I. Ser prostituta La aprendiz 37 3. Tener sexo con un desconocido No saber su nombre 33 Hacerlo con un prostituto 34 2.

Otras mujeres Sexo futurista Sexo policial 91 86 89 11.Desde atrás 10. Hacerlo con animales El macho cabrío 101 Perros afganos 104 La domadora 105 93 97 . Olores y objetos El olor del semen El carrusel 96 Dentadura postiza 12.

I. ESTE LIBRO TRATA DE UN SECRETO

Este libro trata de un secreto: las fantasías sexuales de las mujeres chilenas contadas por ellas mismas. El secreto llegó hasta nosotros a través de las palabras al oído de una abuela a su nieta, de una hermana a otra, de una sirvienta a su patrona, de una mujer a otra desde el comienzo de los tiempos. Las fantasías sexuales de las mujeres chilenas viven, rozagantes y alegres, en el universo cotidiano de nuestras confidencias. Pero sólo allí. Para el estudio científico, la estadística sociológica, incluso para la literatura, estas fantasías apenas están disponibles. Viven y crecen en

el vínculo oral entre mujeres, como herencia y tradición hablada. Algo -¿genético, tácito, inconsciente?- nos señala la prohibición de publicitar estas conversaciones. El contenido de nuestro imaginario erótico es compartido preferentemente a través de la palabra, en la milenaria seguridad de que no quedarán testimonios -escritura- que puedan robarnos este preciado tesoro. De este modo, en la cultura chilena existe y se desarrolla un jardín secreto que se encadena con el imaginario de todas las mujeres, reales o míticas, que reconocieron como legítimas las fantasías sexuales femeninas y nos las legaron, dichas al oído.

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Lilith, Safo y las hetairas de la antigüedad, las aulétridas de la antigua Roma, las brujas de Europa en el siglo diecisiete, las femmes-galantes de los siglos diecisiete y dieciocho, las "grandes horizontales" de la Belle Époque, las cortesanas europeas del siglo diecinueve, las sacerdotisas del islam originario que controlaban el agua y la religión, las poetisas de Oriente, pero sobre todo las mujeres de los pueblos originarios de lo que hoy conocemos como América: ellas son nuestras tatarabuelas. Durante largos períodos de la historia humana las fantasías eróticas femeninas permanecieron en el secreto absoluto, especialmente en Occidente. Durante siete siglos sólo chispazos extraordinarios dieron cuenta de la idea de lo carnal en textos escritos por mujeres occidentales. La filósofa florentina Tullia D'Aragona y la poetisa

veneciana Verónica Franco -ambas en el siglo dieciséis- son representativas de esta excepcionalidad. Recién se comienza a escribir sistemáticamente sobre fantasías femeninas desde fines del siglo diecinueve, a partir de Freud, y de allí para adelante la enorme mayoría de las veces desde una versión masculina, muy minoritariamente en castellano, y en gran medida bajo la impronta de los psicoanalistas, cuya reducción del imaginario erótico femenino a un compendio de patologías, envidias del pene e histerias lo desacreditan y lo arrinconan en el secreto. Después de la Segunda Guerra Mundial las mujeres comienzan de manera creciente y sostenida a escribir sobre sí mismas y sus fantasías, generando un cierto relato propio y un registro de testimonios paralelo al oficial. En América Latina, y en Chile en particular, las fantasías sexuales de las mujeres resisten hasta hoy en el refugio que mejor conocen: el secreto y la trasmisión oral. En esta parte del mundo el trabajo intelectual sobre la erótica femenina soporta y desafía tímidamente la presión del idioma oficial y del puritanismo católico predominante. El castellano escrito y el concepto premoderno de "pecado original" funcionan como fórmulas rituales de coerción

14 — al imaginario erótico femenino. No por casualidad hasta la segunda mitad del siglo veinte casi no existe literatura erótica en español, menos aún escrita por mujeres. Mientras que en alemán, en francés y en inglés era posible abordar estos temas -desde la perspectiva masculina, eso sí- en los tres siglos anteriores. La escritura en español ha funcionado hasta muy recientemente como un anestésico del modo de sentir de las mujeres y sólo hace registro de una versión pobre y precaria del imaginario sexual masculino. El castellano escrito se ha convertido en la práctica en una forma de "agresión ritual" por la que se reproduce una sociedad que abomina del deseo carnal de las mujeres y sus fantasías asociadas.

Antes de pensar. . porfiadamente humano. El erotismo femenino tuvo entonces. durante muchos milenios. Pero el acto de imaginar. logra sobrevivir entre las mujeres aun desde la clandestinidad. de mi amigo Pelagio y de la muerte del deseo. narramos. de la prostituta sagrada. el jardín secreto de la sexualidad femenina.Así. donde les contaré de unas pastorcillas ardientes. se expresa entre muchos otros síntomas en el predominio de las fantasías de los hombres y la invisibilidad del imaginario erótico femenino. el modo masculino de ordenar la vida sexual en Occidente. un profundo sentido místico. Al parecer. imaginamos. como hoy. en esa época las fantasías no se habrían convertido. La información sobre ese tiempo nos llega de manera difusa y con la mediatización cultural de forma y fondo que impone el tiempo. ¿Por qué han permanecido en el secreto? ¿Fue siempre así? ¿Cuáles fueron las razones y los mecanismos precisos por los cuales las fantasías eróticas femeninas pasaron a la clandestinidad? Intento algunas respuestas en las próximas páginas. 15 — El dios y las pastorcillas ardientes Hubo una edad en la vida humana en que la sexualidad fue exaltada y se ejerció de manera libertaria. en Hispanoamérica y por cierto en Chile. en el último reducto. Es un secreto que a mí me contaron y que yo les cuento a ustedes. la tabla de salvación. Comienzo con algunas preguntas que me hice al escuchar las fantasías de cientos de mujeres. Después de imaginar. Este libro busca narrar lo que las mujeres chilenas imaginamos en el plano de lo erótico.

sin reservas. Krishna. Todas copulan con él. los de hoy. el músico que calma a los animales. pues el placer sexual es vivido en plenitud por todos los participantes. Cada una de ellas es su amante. El mito de Krishna y las pastoras intentará abrirse paso hacia el futuro por caminos creativos y adaptativos. una imagen ancestral que trasmite la curiosa versión de un dios acogedor. Apolo apacentando el rebaño por amor a Admeto. que muere por haber desdeñado el deseo enfurecido de las pastoras. al éxtasis carnal y místico. en una fiesta de los sentidos y del corazón que representa las nupcias de las almas con la divinidad. o en Baco. Tristán e Isolda en una . Es más. por el llamado de esa música celestial. ese dios es dionisiaco. tolerante y pródigo en materia sexual. Copula con todas ellas. podemos escuchar esa otra versión del erotismo humano a través de los mitos. Cada una de ellas lo tiene para sí sola y todas lo tienen por entero. En nuestros términos. Ellas son tiernas baqueanas o pastoras que se reúnen entre el ganado. depravado.se pierde en el bosque y encanta con el sonido de su flauta a los animales. el dios que está en todas partes. en medio de la naturaleza. que proviene de la India: el de Krishna y las pastorcillas ardientes.Básicamente. He ahí una de las grandes claves del mito: un dios rodeado en el bosque por jóvenes mujeres de fogoso cuerpo a quienes él lleva. los encanta y los reúne. al desenfreno que tanto terror produce en el 16 — hombre moderno. En esta historia. completo. a los demonios y a las mujeres. tal vez el que más me gusta es uno de los más antiguos. la escena entre pastoras y divinidad es explícitamente gozosa. a un mismo tiempo. baja a la pradera y satisface al mismo tiempo a las mil pastoras. Él es el que estimula a todas esas jóvenes al salvajismo total. Celeste -diosa. De todos los mitos eróticos. Celeste tendrá su versión posterior en Orfeo. diabólico. También podremos reconocer la unión "mística" que contiene este relato en otras escenas: Venus en un establo con Adonis.

Ya hubo allí una notable contribución para escindir artificialmente el espíritu y la carne. La verdad es que la distorsión viene desde antes de su invención en un envase de "pecado". algo hay en ella que revela el paradigma del sueño de felicidad total.cabaña rústica. ficticia. Nuestra cultura ha retrotraído el alma humana a un estado prepúber. desenfrenada desde los ojos de hoy. Segismundo y Sieglinde escuchando los sonidos de la noche al aire libre. que refiere una etapa en la vida del ser humano en que lo erótico y lo sacro son sinónimos. Ya estaba entre nosotros en forma de intelectualismo griego o como rigor romano. Las pastorcillas se entregan a sus instintos con total alegría. Todos estos personajes regresan a un mundo ideal y primitivo. muy distinta de los contenidos complejos de la verdadera infancia. del deseo y la cópula como expresión de unidad amorosa. rechazo) ni con el medio. cuando la sexualidad todavía es un potente llamado. Pero el mito indio proviene de un tiempo en que la culpa y el pecado aún no censuraban al erotismo. más imaginaria que real. divina y perfecta. El bosque es lo que entenderíamos posteriormente como escena pastoral. Una etapa ancestral en que la sexualidad era la representación de la unidad entre los sentidos y la trascendencia. Aunque la historia parece exagerada. Krishna y sus pastoras son el ancestral prototipo de un ideal utópico negado en la cultura contemporánea. No se trata simplemente de una escena de sexo grupal sino de una señal del inconsciente colectivo. ya los . y lo hacen a través del éxtasis del amor carnal. competencia) ni con el amante divino (celos. Hay que decir que la unión de Krishna con las mil pastoras se produce en un ambiente de edénica inocencia. representado en cada caso por el entorno pastoril. Existía ya antes de que la Iglesia proclamara el pecado. imposible. sin conflicto entre ellas (posesividad. a una supuesta inocencia buenita. desprovisto de 17 — conflicto. sin censura ni prohibición alguna. En el banquete helénico. tal como en el episodio que les comento.

que queda arrinconada al interior del matrimonio. La mujer era una diosa iniciadora. Séneca. una poción venenosa en un elixir sagrado. En una hoguera. una amante capaz de 18 — vincular lo sacro y lo terreno. La prostituta sagrada Durante la mayor parte de la existencia humana el erotismo femenino tuvo una connotación positiva. una representación de la "alquimia" entendida como la capacidad de transformar una materia imperfecta en una perfecta: la arena en oro. de la muerte del deseo femenino. tenía mayor riqueza como concepto simbólico. ya fuera en el plano físico o en el espiritual. a un agente transformador. En esta conjunción de opuestos todo . especialmente. de vida y de conocimiento. expuesta al calor de las llamas. aunque no únicamente.sentidos son los esclavos del alma y no sus hermanos. es decir. Y el objetivo está casi conseguido a través de una secuencia de prohibiciones que en Occidente terminarán por instalar en medio del sexo la noción de pecado. y frecuentemente fue manifestación de divinidad. La simbología del erotismo femenino estaba asociada al fuego. es la expresión más elaborada en nuestra cultura de la muerte del deseo. la materia imperfecta se disuelve. La mujer en sí misma se asoció muchas veces a la redención y a la sabiduría en el imaginario de culturas ancestrales. Lo femenino tenía la potencialidad de liberar una sustancia pura desde otra que no lo era. que hacía posible la transformación. regresa a su origen y luego se funde en una sustancia superior. Lo femenino no estaba aún reducido a la connotación reproductora. La desacralización de la sensualidad. lo sombrío en luminoso. que era romano. La alquimia era el proceso que conducía a la unión de contrarios. también expresa desdén por la carne.

se anula al diluirse en una realidad superior. En una dimensión secular, el amante se transforma en la cosa amada. En un plano místico, mediante la alquimia el hombre profano se convierte en la propia divinidad. Así, en el imaginario antiguo la sexualidad femenina era entendida como vehículo de progreso y de sabiduría; era un mecanismo para fundir el espíritu con los dioses. Y la simbología de la divinidad, de la luz -que frecuentemente es llamada aurora- y de la sabiduría tuvo como su primera forma a la mujer. La mujer, en sus formas de reina, novia, virgen, aparecerá relacionada de forma permanente con la luz, la sabiduría y la divinidad: la diosa primordial, la novia blanca o la novia negra-¿como la consorte del Cantar de los Cantares?-, la mujer amada o despreciada -como la piedra filosofal- pero siempre reconocida como una igual por los demás sabios: todas son manifestaciones de un mismo arquetipo. Pero antes, la mujer fue incluso encarnada en la Aurora. ¿Qué hay en este contenido primigenio de lo femenino? La aurora es el día, lo luminoso, la piedra filosofal, la sabiduría divina. En una secuencia de representaciones sucesivas, la mujer es un símbolo místico: la aurora es la luz, la luz es la manifestación del conocimiento y de la vida, es decir, del creador. Los seres humanos morirán de noche pero renacerán

19 — con la luz. La energía psíquica femenina es dispensadora de vida. Salva, limpia, resucita, revive. Este arquetipo femenino, Dios-Mujer-Aurora, se representará en la historia simbólica del hombre de diversas maneras: la reina de la luz, la reina del viento sur que viene del Oriente, la novia que se prepara para su marido, el agua que mata la sed, la lluvia del cielo, la piedra, el agua pura, el fermento del oro, el fuego. Pero la imagen más interesante que se reitera en esta representación de la Aurora es la que destaca Cari Jung: "la más inteligente de las vírgenes, primorosa". Jung es uno de los pocos pensadores de nuestro tiempo que ha investigado con profundidad y audacia los misterios de las culturas antiguas. Hablando de la alquimia del amor, señala que en la filosofía

alquímica la mujer ayuda al alquimista a mezclar las sustancias, generando en este acto una "boda mística" a la que llama también un "amor prohibido", puesto que solamente puede realizarse al margen del matrimonio. Jung sugiere que la mujer cumple aquí un rol de "prostituta sagrada" que, a través de un "coito mágico", crea divinidad, espiritualidad superior. Esta energía sexual femenina, que crea y resucita, y que está instalada en el inconsciente de la humanidad, será reemplazada muy posteriormente por otro arquetipo, esta vez masculino. Finalmente, "la sangre de Cristo" ganará terreno en los últimos veinte siglos de Occidente como representación redentora, desplazando en nuestra cultura a la simbología femenina. Y con un ayudante clave: el pecado.

20 — Pelagio y la invención del pecado El desplazamiento de la sexualidad femenina desde un sitial sagrado a la clandestinidad y la agonía está mediatizado por la instalación del concepto de pecado original en nuestra cultura. El inventor y padre del pecado original, en el sentido en que la Iglesia Católica perpetúa ese concepto en nuestra historia reciente, fue san Agustín, el mismo pensador que, poniendo como ejemplo su propia conversión, aseguró que la única forma aceptable de buscar a Dios es en el fondo de la propia persona y a la luz de las sagradas escrituras. Para Agustín, que aún no era santo pero hacía ya méritos, a través de

la mera pesquisa intelectual se corre el riesgo de no encontrar jamás al Altísimo y andar dando tumbos inteligentes por el camino equivocado. Poco tiempo después de ser bautizado en Milán, en el año 387, Agustín se dirigió a Hipona, en África, en lo que hoy es Argelia. Allí fue hecho sacerdote por los fieles, entre los que era muy apreciado, y luego elevado a la calidad de obispo por sufragio popular. Entonces se practicaba la democracia para el nombramiento de las autoridades de la Iglesia. Como buen converso, Agustín se vuelve un entusiasta exagerado de su nuevo papel y un obstinado perseguidor de cualquier actitud que oliera a herejía, de las cuales una de las más peligrosas y recientes parecía al nuevo obispo el "pelagianismo". El término había sido forjado a partir del nombre de un monje británico bautizado en Roma en el año 380 como Pelagio, viajero incansable, proselitista de la corriente progresista entre los feligreses de la Iglesia romana, que se dedicó a recusar la idea de la transmisión automática del pecado original a partir de la narración del Génesis que tiene como protagonistas a Eva y Adán. En ese momento la discusión ideológica -o si lo prefiere, teológica- al interior de la Iglesia era vital y apasionada, a pesar de las enormes dificultades de comunicación. Pelagio

21 — predicaba su interpretación de ese mismo texto sagrado poniendo el acento en la "gracia" que dio Dios a su criatura y en la libertad del hombre. Señala que el hombre es libre y responsable por sus actos, que puede ser exento de pecado en esta vida terrena, puesto que tiene la posibilidad de tornarse "a imagen" de Dios a partir de sus propios méritos desplegados en el mundo. Enfatiza su desacuerdo con las corrientes que aseguraban que el pecado de Adán es hereditario, y que todos los seres humanos somos necesariamente pecadores desde que él metió la pata. Afirmaba por lo tanto que era completamente innecesario bautizar a los niños. Agustín se sintió desafiado. Aunque lo respetaba intelectualmente, se dedicó a refutar y perseguir a Pelagio por todos los medios posibles. Finalmente logró que lo contradijera el Concilio de Cartago, en el año

Sentando dogma. señalando la primacía absoluta del pecado original sobre cualquier iniciativa humana. reforzada por Agustín como reacción al pensamiento de Pelagio. Para Pablo. sin por eso librar de la concupiscencia y de la ignorancia iniciadas por la desobediencia 22 — de Adán. los niños no bautizados sufrirán los efectos de la sentencia pronunciada contra aquellos que no crean y que están condenados". a diferencia de la teología judaica que nunca hizo del pecado de Adán una catástrofe primordial. lo que entró en la historia humana con el pecado de Adán continuará trasmitiéndose a los hombres a través de la carne. lo que ponía al libertario Pelagio directamente en la antesala de la muerte. la concupiscencia. No niega la libertad del hombre y la fuerza de la naturaleza. verdadero fundador de la doctrina del pecado original.412. De este modo. Este concepto fatalista del pecado está en la base de la proscripción de la sexualidad fuera del marco del matrimonio consagrado. El hombre sería pecador desde que nace. el deseo. pero le resta importancia a ambos para los efectos de ganarse el cielo. pero con argumentos más refinados. sentando la convicción de que el bautismo es "la indispensable condición de una regeneración que permite escapar al suplicio de la muerte eterna. Es el que somete y denigra el placer y el deseo. El Eros parece herido de muerte. La concupiscencia pasa a primer plano. se convirtió en teología cristiana oficial. el jardín secreto de . sobre todo los de la mujer. de allí la posterior urgencia de la Iglesia Católica por bautizar a los niños. que apaga la culpabilidad. Agustín sistematiza este pensamiento. La versión de Pablo. Y las fantasías eróticas femeninas se van convirtiendo en el último reducto. Agustín asegura que "negar el pecado original es negar la salvación de Cristo". En realidad. y que se le condenara como hereje. Arrincona el ejercicio del coito al mecánico dominio de la reproducción. Agustín no hacía más que repetir lo que antes señalara Pablo.

las pulsiones. "descubiertos" por ellos. desapegadas. caen en total descrédito y absoluto desprestigio. de que el sexo ocuparía un lugar exagerado en las preocupaciones de hoy. mezclada con códigos bárbaros. llevados a la categoría de "bajas pasiones" o. el capitalismo constructor del hombre y la mujer de hoy no tendrá mayor tolerancia con el libre juego de los sentidos. Ya en nuestro tiempo. impuesta la concupiscencia como parámetro cultural. vulgarizados. especialmente "degradable".cunde la superstición que. la decencia asexuada y una moral conservadora fueron las pautas aceptables. La muerte del deseo Inventado el pecado. en un espacio que las mujeres no compartimos con nadie. desintegradas. el deseo fue neutralizado paulatina y decididamente por la estructura ideológica dominante en que la culpa "genética". 23 — Contra la idea impuesta justamente por aquella moral. los aspectos relacionados con el instinto. En toda la Europa occidental -y de allí a nosotros. De las mujeres. frívolas. La voluptuosidad. los sentidos. Esta dimensión humana se considera. sólo para aliviarse de esa carga animal. El mercado sitúa al erotismo entre los productos perecibles instalados en las repisas de los grandes almacenes. en la modernidad. Ya casi no hay memoria de su origen sagrado. el mercado deserotiza las relaciones humanas.la sexualidad negada. refuerza el moralismo de la Iglesia Católica. a las que un ciudadano respetable no dedica más que unos minutos. En especial. dicho de otro modo. ni hablar. el placer y el deseo son trivializados. las torna frías. sensaciones aberrantes. de ese resabio salvaje e indeseable que hace débil y corrupta la carne del hombre. ilícitas. A ellas no se les reconoce esta .

Con la invención del pecado. Pero. Las habitantes de la modernidad occidental. Freud asocia el misterio de lo erótico con las memorias de infancia. un vergonzante apaciguador de la bestia que lleva todo hombre adentro. la plástica. pobre y culposa vida sexual que se 24 — a inexorablemente en el marco conyugal. algunos valientes hitos en este camino hacia la recuperación del sentido original del sexo humano: Sade hace patente la rabia y la furia contra la represión. Desde esta perspectiva. el arte. la prostituta sagrada? ¿Dónde están los furores lúbricos de la esencia femenina? Mi opinión es que todo aquello hierve en secreto. los idealistas lo vinculan con el cinismo de Maquiavelo. las mujeres responden salvando su instinto en el porfiado mundo de la fantasía. Instalan.sólo cobra cierta legitimidad entre las rejas del matrimonio consagrado. en el contexto de la civilización capitalista. servil. Bataille hace vivir el placer desde la muerte. luego el cine. ¿qué pasa con aquel placer supremo de las pastorcillas ardientes? ¿En qué se transformó la energía sexual de nuestra tatarabuela. el cuerpo femenino ha quedado dormido. sirviente. intelectuales y pensadores progresistas han debido buscar . Se salva en las fantasías de las mujeres. La mujer es la encargada de aliviarlo. y para esto es formada y capacitada en una forma de seducción servicial. nuestras hijas y nuestras nietas. Lo que fue en la antigüedad un escalón místico para el conocimiento de las almas y la entrega verdadera es. Aun en los períodos más abiertos y libertarios de nuestro tiempo. artistas. el pensamiento progresista. A una triste. de tranquilizar al monstruo. pero sólo consiguen protestas puntuales y aleteos desesperados. hemos encontrado un subterfugio. condenadas a un imposible amor único y vitalicio. Merteuil agrega la intriga. ámbitos donde se intenta recobrar el vuelo de Eros. satisfacerlo. Las acompañan cada tanto la literatura.dimensión enfermiza. y su placer -aguado. no obstante. ella no tiene deseo. Valmont releva la vanidad. Resucita y se reproduce de sangre en sangre en la imaginación de nuestras madres.

Resulta difícil encontrar en el arte alguna imagen del placer gozado tal como es. Desde cubrir la desnudez con parches de pintura -para citar un ejemplo archiconocido. ¿Cuáles son las fantasías sexuales de las mujeres chilenas? ¿Hay chilenas que no tienen fantasías eróticas? ¿Qué material de la imaginación estimula el . sin mediatización de alguna muletilla del tipo vulgarización científica. Sin embargo. La concepción sagrada del erotismo de nuestros antepasados. la buena noticia es que la porfiada esencia humana sobrevivió en la clandestinidad. fui atesorando confesiones y perfeccionando un cierto método para extraerlas y almacenarlas. Qué paradójico este comportamiento infantil en la etapa senil de la humanidad. Sin ninguna pretensión científica o literaria. moraleja protectora. Exactamente lo que yo intento hacer en este momento. siguiendo una condena de mi estirpe doblemente maldita. 25 — ¿Sobre qué fantasean las mujeres chilenas? Hace doce años comencé a anotar con cierto detalle cada vez) que una persona me comentaba. la espiritualidad a partir del perfeccionamiento de los juegos amorosos y el éxtasis del placer sexual.subterfugios para observar lo erótico. en cualquier contexto. una fantasía erótica. que nos enseñó a encontrar la divinidad desde lo fisiológico. distanciamiento intelectual. sonrisa picarona o górgoro final de disculpa moralizante. pura y sencillamente. Este mundo secreto me pareció fascinante.hasta dar un barniz protector de teoría estética a los escritos poéticos que cantan a los sentidos. vive y goza de inmejorable salud en la profundidad de la imaginación de las mujeres. Esta colección poco común suscitó una serie de preguntas.

una representación mental creada por cada mujer. que la contiene en . difíciles de relatar por su volatilidad. esperar. Aunque muchas veces se relacionan en su origen con un recuerdo o un hecho vivido. y que éstas son más que una pura sensación. las quimeras sexuales que más se reiteran en su imaginación. inventada por la psiquis. puesto que son comunicables y tienen una estructura determinada. la enorme mayoría respondió con entusiasmo. las fantasías que les han producido especial excitación o placer. Unas pocas mujeres dijeron tener imágenes imprecisas. a menudo reiterada. No es fácil que una persona tenga la generosidad de compartir sus fantasías. facilitándome además el acceso al 26 — imaginario de otras. Fue imprescindible buscar mecanismos alternativos de registro.erotismo femenino? ¿Qué situaciones y personajes le resultan excitantes? Después de escuchar a cientos de mujeres chilenas que me contaron con pelos y señales la escena erótica con la que prefieren soñar. cuyos testimonios yo debía conocer. celo de su intimidad. sus amigas o parientes. aventuro aquí unas ideas. temor. pero no hubo una sola mujer que me dijera que no tiene fantasías eróticas. Todas las chilenas tienen fantasías sexuales. al punto de que cada mujer puede identificar su fantasía favorita. resquemor o vergüenza. confusas o vagas. Por el contrario. Me quedo con la impresión de que todas las mujeres Chilenas tenemos o hemos tenido fantasías sexuales. Para hacer este registro fue necesario perfeccionar un "método de pesquisa". como pedir que escribieran sus fantasías. Se trata de una visión quimérica. no es la memoria sino la imaginación su materia principal. inseguridad. las grabaran privadamente o las relataran a un tercero autorizado para contármelas en los casos en que la requerida manifestó pudor. convencer. generar lazos de confianza. explicar.

a las que incitan a que se disfracen o jueguen a esclavizarlos mediante ropa interior provocativa. o 27 vistiéndose de empleada. También realizan sus ensoñaciones sexuales en la vida doméstica. los arquetipos. sociológicos y sicológicos. los hombres comentan sus fantasías en voz alta. Las mujeres que entrevisté pocas veces realizan sus fantasías en la vida sexual concreta. con Superman o con otra mujer. escriben sobre el tema en los baños públicos. Las viven y las desarrollan desde la infancia hasta la muerte en un plano secreto. mientras que los deseos imaginarios de los varones son conocidos y sobre ellos hay abundantes registros literarios. pero rara vez las propias. hacen chistes y publican revistas que las alimentan. se manifiestan sin reservas ni prohibiciones. estadísticos. libertario y secreto de su mente. los varones encarnan sus fantasías sexuales en la realidad. al menos no explícitamente. Las chilenas rara vez representan sus fantasías en la vida real Por las razones expuestas en las secciones anteriores -y seguramente otras más-. Su imaginario discurre en un nivel paralelo o distinto del de su vida de pareja. consoladores. corsés. con la esposa o la amante. se masturban en grupo. de su hombre. El no tiene idea de que su mujer está imaginando que tiene sexo con un chivo. ni siquiera cuando invocan su fantasía en pleno acto sexual. cafés con piernas. con el vecino. la feminidad ancestral. .el espacio íntimo. las fantasías sexuales de las mujeres en nuestra cultura están encubiertas. escondidas. En la vida corriente. látigos. donde los mitos. de colegiala o de monja. Asimismo asisten a cafés topless. portaligas. espectáculos de striptease y a esa vieja institución globalizada que son los prostíbulos. En todos esos actos y lugares. Las mujeres llevan a cabo las fantasías de otro. el inconsciente. Casi nunca comparten sus ensoñaciones con su amante. negadas o tapiadas. que sólo comentan con otras mujeres.

Hay motivos propios del imaginario erótico femenino chileno El material de que están hechas las ensoñaciones de las chilenas es un territorio inexplorado. Estas clasificaciones se utilizan. frotteurismo. por registrar y reproducir preferentemente el universo íntimo de los varones. necrofilia. ya era una ávida lectora de lo que los expertos siguen discutiendo si llamar o no "pornografía". también para las mujeres. etc. coprofilia. por cierto. Pero son una adaptación. Casi siempre son . en el primer caso para nombrar los diversos tipos de fantasías eróticas masculinas. clismafilia. que no necesariamente nos hacen el mismo sentido a las mujeres. en sentido genérico. Con 28 coincidencias. Muchos de los personajes o escenas clásicas del folletín porno sintonizan con fantasías masculinas. urofilia. puesto que están hechas de una materia parecida. escatología telefónica. según mi apreciación. En la pornografía y en la psiquiatría hay denominaciones comunes. fetichismo. travestismo. probablemente equívoco en algunos casos. y en el segundo para describir trastornos o parafilias típicas y atípicas: voyerismo. Pero también con sus particularidades y a veces con notables diferencias. o por lo menos un sendero por el cual se ha transitado poco. sadismo. En el curso de esta investigación me ha parecido que las fantasías de las mujeres y de los hombres son distintas. masoquismo.Las fantasías femeninas son distintas de las masculinas Cuando comencé esta investigación. de las ensoñaciones que resultan excitantes para los varones. Al escuchar a estas mujeres me parece que las confesiones eróticas femeninas tienen componentes novedosos respecto de los registros más conocidos y difundidos. bestialismo o zoofilia. exhibicionismo. pedofilia. un traslado. Este género se caracteriza.

tal como llegaron a mis oídos. y que se reiteran en mujeres muy distintas. las secretas fantasías sexuales de mujeres chilenas. un orden temático.inesperadas en su sustancia. o tienen elementos significativos que me parecen originales. A continuación. una forma de clasificar las fantasías de las mujeres chilenas según el objeto del deseo o la situación. la parte testimonial. 29 . A partir de esas comprobaciones propongo en la segunda parte de este libro. Cada elemento de esta "tipología" y sus variantes es ilustrado con uno o más testimonios de entrevistadas.

Tener sexo con un desconocido No saber su nombre Beatriz tiene veintiocho años. FANTASÍAS SEXUALES DE MUJERES CHILENAS 1. como un brusco capricho incontenible. porque desde hace un año más o menos. ella siente la pulsión de tener intimidad con desconocidos. escultora y profesora (imparte talleres de plástica para empresas). hombres de los cuales no sepa el nombre ni vaya a saberlo nunca. es soltera. Supone que tiene un desequilibrio hormonal. Específicamente. le vienen ganas de tener relaciones sexuales con los hombres más impensables. . repentinamente.II.

encerrados en el maletero. No se trataba de una atracción manejable sino de un verdadero frenesí.Todo comenzó el día en que de pronto se sintió atraída por el dueño de la reparadora de calzado de su barrio. gordo y chico como un tonel. pero Beatriz le rogó que se callara y que por ningún motivo le fuera a decir cómo se llamaba. hasta ahora: un auxiliar de bus interurbano con el que terminó metida en el maletero del vehículo. A ese episodio siguieron otros por el estilo. con un cobrador del gas. Y el mejor de todos. después de pasar el peaje y tras un breve intercambio verbal.. y solo le preguntó: «¿Quieres. 33 — el hombre intentó entablar una conversación amigable. trabaja en una empresa de máquinas expendedoras de bebidas y confites. al que le pueda pedir y hasta ordenar todo lo que quiera sin ningún tapujo. un proveedor de materiales para su trabajo.. Finalizado el coito. . Su fantasía es tener relaciones con un gigoló.. una especie de esclavo de sus deseos. Estimula su libido imaginar que tiene un encuentro sexual con un hombre a quien paga por ello. que la hace cometer actos de los que ella nunca pensó que sería capaz. un comportamiento fuera del control de Beatriz. El zapatero aceptó la invitación. a oscuras hasta la próxima estación. lo tomó de un brazo y lo arrastró al rincón de atrás. Allí se desvistió ante él lentamente. un ascensorista. a quien le estaba encargando poner un forro de napa a sus botas vaqueras. Hacerlo con un prostituto Minerva tiene cuarenta y seis años. Ahora el problema de Beatriz es que le da vergüenza ir a retirar sus botas. un señor de unos sesenta años. Ese día se acercó al zapatero como un autómata. es decir. un alumno del taller. separado por unas cortinas del resto de la tienda.?». es casada y tiene tres hijos adolescentes.. prostituto o amante de alquiler. sinuosamente.

de la aplicación de vaselina u otras sustancias grasosas en el miembro viril para facilitar algunas maniobras. besitos donde tú prefieras. y 20 mil pesos «el momento». beso negro. Incluye «caricias. cobran entre 10 y 18 mil pesos los cuarenta minutos si es en su lugar de trabajo. incluida la boca. la araña. Ellos. con y sin preservativo». sexo oral. «La araña». juegos eróticos. Allí garantizan un ambiente «acogedor. La «lluvia en el rostro» es la masturbación del varón a la 34 vista de la clienta. Lo de «palo encebado» se trata. en cambio. fumigado . Según ella. cuando el cliente ya viene con el trabajo sumamente avanzado. según explica Minerva.. lo que no hace más que aumentar la tentación. Según Minerva. Al menos si se compara con el promedio de las tarifas de sus colegas femeninas del sector oriente de Santiago.. Y con el «beso negro» se refieren a estimular el recto de la clienta con la boca. muy privado y discreto. Ellas cobran entre 50 y 100 mil pesos «la prestación». generalmente dentro de un vehículo. Minerva suele llamar por teléfono a los profesionales que se anuncian en la sección de avisos clasificados de los diarios. en tanto. desinfectado. cada vez son más los prostitutos que ofrecen sus servicios. higiénico. palo encebado y penetración. lluvia en el rostro. que consiste en una atención muy rápida. con el estómago hacia el techo.Para alimentar su imaginación. es una práctica acrobática que consiste en que el hombre se apoya sólo en las palmas de las manos y los pies. El servicio que ofrecen es muy completo. los labios y la lengua. hasta eyacularle directamente en la cara. sanitizado. que a su vez lo supo por boca de sus «proveedores».. masajes estimulantes. Deja expuesto así su miembro como una especie de picana en la que la interesada puede instalarse a su antojo. para la contratación de un prostituto no se requiere de un presupuesto abultado.

Angelo pone a disposición de la interesada diecisiete centímetros.[textual]. y los que atienden sólo a mujeres. Lo llaman «la dotación». Todo por cuenta de la casa». Los trabajadores sexuales masculinos atienden en Chile de once de la mañana hasta la medianoche de lunes a jueves. Diego es menos métrico en su descripción: «Soy de pelo en pecho y con calugas. un consolador adicional de veintidós centímetros». llevo tres años en esto y no he tenido quejas». «y si es necesario. Puesto que forma parte de la mercadería que se transa en este mercado.entregan información detallada sobre sus herramientas de trabajo. Adonis ofrece «una dotación de dieciocho centímetros en reposo y un grosor de cuatro dedos más o menos». aquí van. despedidas de soltera. Los domingos no hay servicio. y en horario corrido viernes y sábados. 35 — Escudada en el anonimato del teléfono. como el tamaño del pene de los hombres que ofrecen sus favores sexuales. pero por un precio razonable se pueden hacer excepciones. a bailar. que están disponibles para ser contratados por varones. atención a grupos o fantasías con animales». También hay algunos que ofrecen «trabajos especiales». la tarifa va subiendo. Minerva ha anotado minuciosamente el resultado de sus indagaciones. También hay profesionales especialistas en un servicio que incluye «compañía» a algún lugar público. con música grata y tragos al velador. . que pueden ser de «striptease. ducha y material de aseo de excelente calidad. según las averiguaciones de Minerva. Franco! asegura que su dotación es de «veinte centímetros durante! media hora. a una fiesta. con vestimenta y comportamiento adecuado del prestador. porque practico una técnica china de no acabar' hasta que tú quieras». del orden de 20 mil pesos adicionales «el domicilio». jacuzzi. lo tengo largo y grueso. en esas labores son más caros: alrededor de 30 mil pesos la hora. Minerva cuenta que hay dos tipos de prestadores: los mixtos. Si fuera necesario más tiempo o si la clienta desea la cita en otro lugar. Minerva puede inquirir algunos detalles que le resultan especialmente excitantes. por iniciativa propia los oferentes telefónicos -que en algunos casos es un intermediario.

atlético. Su colega Matías. así que vamos a tener cuidado». con la manera descarada en que describen sus cuerpos y ofrecen sus servicios. Para Minerva. Es el material que atesora para fantasear cuando se encuentra sola y con tiempo para darse placer. versátil. y una dotación de veintidós centímetros». con el lenguaje soez que utilizan. Tal vez ni siquiera sea ése su objetivo. . asegura que «hace poco dejé a una clienta con un prolapso anal. Ser prostituta la aprendiz A Vania le gusta imaginar que es prostituta. muy bien dotado: veinte centímetros». jefa de cabina de una importante línea aérea. Más concretamente. «argentino. En la vida real es una atractiva morena de veintinueve años. 36 2. Su esposo es también su mejor amigo. maceteado». Su marido es piloto comercial. Tienen una hija de dos años. una agradable parcela en Calera de Tango. varonil.Ibrahim. estos diálogos telefónicos son un fuerte incentivo para fantasear. tanto así que ella le ha contado esta fantasía. situación económica emergente y un inmejorable matrimonio: lo pasan bien en la cama y en la cotidianidad. asegura: «La tengo extra-large. azafata. que se promociona como «africano-macho-mulatomusculoso». cariñoso. Ella se excita en el contacto verbal con estos hombres. con un cuerpazo. me traen los condones de afuera porque acá no hay de mi talla». La comparte con él. Felipe afirma que es «modelo de televisión. Maximiliano detalla que es «uruguayo. Eso es más que suficiente para Minerva. aprendiz de prostituta. Hasta ahora no se ha atrevido a contratar a un amante de alquiler. que se acopla perfectamente a este mundo secreto.

hace las veces de profesora. Así. Todo esto es una escenografía de luces rojas. Se instala frente a un pizarrón donde explica la materia a sus discípulas: «Lo primero es obtener información respecto de lo que el cliente espera: si le gustan morenas. sus modales. botas y medias caladas-que intenta venderse. altas I o bajas. maqui. diseñan estrategias de seducción más o menos explícitamente. un desconocido que va a buscar una prostituta para satisfacerse. su tono. Vania. compiten por la presa. atentas a cada detalle de su cuerpo. La ensoñación erótica de Vania tiene más que ver con el rito previo del comercio sexual. con los labios entreabiertos. delgadas o entraditas en carnes. o con hombres prácticamente desconocidos. Y él.« llaje recargado. una escena que vio en una película y que ella repite en su mente para darse placer. con ropa de cuero. cascabeleo de joyas falsas. su manera de moverse. con las horas en que las prostitutas se preparan para recibir a los clientes. una mujer vulgar pero atractiva. En el contacto telefónico se le hace una ficha y se determina el perfil de la chica que necesita». Imagina con especial detalle a un grupo de aspirantes a prostitutas 37 — que están recibiendo entrenamiento como tales. Vania tiene una imagen favorita. mirada displicente y el sonsonete monocorde que acompaña a una asignatura largamente repetida. en su fantasía. Les parece que la entrenadora es en sí misma la mejor lección de cómo seducir . Una de ellas. tragos y ambiente de lupanar. rubias o pelirrojas. Pero lo que le atrae a ella no es fornicar por dinero. volverlos locos de deseo y darles satisfacción sexual. se despliegan con el objetivo de calentar a los hombres. practican un juego de roles en que ella es una mujer de la noche -con minifalda. algo mayor que las demás y con aspecto provocativo. insinuantes y ajustadas o sueltas y vaporosas. éstos son detalles secundarios de su fantasía. con la ceremonia grupal en que las mujeres afilan sus herramientas. es una de las aprendices que la escuchan fascinadas. dice la maestra con ademanes seguros.Frecuentemente Vania representa este sueño erótico con su marido.

que no te puedes aguantar. con expresión fija. Todas a un compás. Es un muñeco de goma rosado. Aquí no valen las tímidas ni las quedadas. incluso que les den golpecitos ahí. Le pide a una de 38 las chicas que lo infle hasta que alcanza proporciones humanas. Les gusta que les toquen el pecho. tomándole los dedos como si fuera la diuca. se muestran cautivadas.» Mientras termina la frase. la entrenadora camina hasta el fondo de la sala y saca un objeto plástico. haciendo como que estás urgida.. Hay que darles aquello por lo que pagan: una mujer que tenga ganas. divertirse. le toman la mano así. la boca abierta y pene incluido. «Cuando el hombre ya está relajado.. y ahí se van al pecho. Ellos quieren jugar. que le guste la cuestión. en una curiosa coreografía. subiendo por los brazos hasta los hombros. Las doce chicas. Hasta que una pregunta cuál es la mejor manera de establecer contacto físico. Así que hay que tomar la iniciativa y ser atrevida de entrada.profesionalmente.. apretando suavemente. Lo sienta sobre una silla y continúa la lección. que lo pase bien. No hay que perder tiempo. siempre friccionando. Los clientes están chatos de las esposas que les abren las piernas como haciéndoles un favor mientras piensan en la lista del supermercado. siguen a la profesora con la cabeza. Tú los dejas hablar y hablar y vas acariciándolos al tiro. después de un traguito y un poco de conversa. tener al frente a una mina caliente. los ojos y el cuello de cervatillos. con sus jeans elasticados y sus diminutas poleritas de algodón. Búsquenle las tetillas y se las frotan sin dejar de conversar. Los hombres son como gorilas. Van a . el cuello. «Rapidito. el ombligo al aire y las pestañas pesadas de rímel. están orgullosos de esa parte de su cuerpo.

Con movimientos acompasados. Pueden tomarlas con las puntas de los dedos y sacudirlas un poco de esta manera. Una le palpa los muslos. Y se apodera del 39 — hombre de hule. Eso los calienta mucho». Después vuelve a subir y bajar por el cilindro.sentir que se les endurecen. demostrando cada una de las maniobras con singular destreza sobre el muñeco. fluidos. ahora mucho más rápido. quien en su fantasía se levanta y dice: «Déjamelo. se arrodilla en el suelo. Ve cómo la mano de la aprendiz se mueve por el grueso aparato. empuña el miembro y lo frota. primero con caricias en círculos por todo el pecho. Entonces interviene Vania.la cara. Esta es la culminación de su fantasía. adelante y atrás. De pronto cambia el ritmo y la acción: le da palmaditas en el miembro y se lo menea de un lado al otro. se introduce el pene en la boca y comienza a chupar con entusiasmo. lo levanta. adelante y atrás. que va a eyacular». adelante y atrás.» Las chicas se ponen de pie una a una y muestran diversas maniobras en el muñeco. va bajando con las manos hasta el órgano de plástico y se concentra en él. dice la profesora. después las tetillas. sigan allí. lentos. como a la palanca de cambios de un vehículo. Otra más se refriega contra el muñeco. Cuando está con su marido se las arregla para llegar a este punto de la escena con él. Vania se siente especialmente excitada al imaginar esta parte de la secuencia. las rodillas. la entrepierna. «Si hay una buena reacción. se pone a bailar abrazándole la espalda. en un relato . Ahora quiero que me muestren cómo seguirían.. La siguiente le sopesa los testículos después de morderle las orejas y hablarle muy cerca de..

con lo que consigue generar un placer indescriptible para' ella y su pareja. Mientras imagina la escena descrita. va representando las acciones de su mente en la vida real. 40 3. Hacerlo con hombres poderosos .paralelo.

olor a ganas. En cuanto las visitas se van. fue el que le detectó una peritonitis cuando Fernanda tenía nueve años. delgado. ese olor a hombre. mientras un cosquilleo le recorre la columna vertebral. corre a espiar todos sus movimientos desde una ventana del segundo piso. Luego. En su mente también ocurren cosas interesantes. durante el breve saludo que puede prodigarle aprovecha de olfatear su aroma conocido. y también el que la revisó. acude al living rauda y sigilosa. el doctor Rugendas. dejaron de llevarla donde este médico y ahora ella. y sube a su pieza con los pulmones llenos del doctor Rugendas. Ya ha dado algunos besos en la boca. se baja el pijama con urgencia y posa 41 — . durante toda su infancia. le miraba los oídos con un embudo de metal y le daba suaves golpecitos en la espalda para saber cómo estaban sus pulmones. con anteojos y barba bien cuidada. amigo de sus padres desde que ella tiene memoria. Es el médico de cabecera de la familia. La fantasía de Fernanda tiene un protagonista. no mucho más.Juguemos al doctor Fernanda tiene once años y estudia en un colegio católico mixto. como si nada. sin embargo. siempre sin sacarle los calzones. cuando lo oye llegar a su casa. Hace algún tiempo. y ha sentido cómo se endurece y agranda el sexo de su compañero de baile en una fiesta mientras ella permanece abrazada a él. un señor de cuarenta y tantos años. Fernanda espera despierta el tiempo que sea necesario para cumplir su fantasía. medio peladito. El doctor Rugendas la hacía pararse contra la puerta de la consulta para medir su altura en un cocodrilo adhesivo. alto.

cuando su matrimonio estaba naufragando. en suma. A los treinta y siete años. una fijación placentera que proviene de una experiencia que vivió. pero se lo hacemos a los cachorros. dice Graciela al tiempo que enciende un cigarrillo y se dispone en actitud de confesión. funcionando. Y ese hombre que le lamió el ombligo se ha vuelto su fantasía predilecta. para comprobar que sabe bien y que nos va a dar gusto. También le pasamos la lengua a la pareja. sin fiebre. a nuestras crías les tomamos el gusto para saber si están bien. la comezón del séptimo año le vino con todo. Pero Graciela no se desgastó en terapias ni salvatajes desesperados. Delicioso. siendo una abogada en ejercicio y madre de gemelos. En su caso. que es gustosa. un poco . Lo conoció en el océano. sintiendo en su carne la delicia tibia de su ausencia. desde entonces lamer es signo de salud. la fantasía es más bien un recuerdo. una calidez orgánica: el éxtasis. la lengua acaricia.las nalgas en el asiento de cuero que ocupó el doctor. Iba de mala gana. Eso es sexo con contenido teórico: la lengua limpia.» Para Graciela. Lengüeteamos poco ya a estas alturas de la historia del hombre. era capitán de barco. «Entonces conocí a un hombre que me lamió el ombligo. Allí se queda muy quieta. Es una parte que nos queda del lobo. saladitas. esa mezcla de intimidad y asalto. «Me embarqué en noviembre. la lengua sana. Fue hace unos años. La magia del mar «Mi mayor fantasía es fornicar en mar abierto». Invirtió sus ahorros en una empresa que le proveyera de cierta independencia económica y dejó que su marido viajara mucho y se alejara sin escándalos. para usar su propia imagen marítima. riesgos ni discusiones.

muy apuesto y bien plantado. simplemente no había dónde perderse. otro poco para poner cuatro días de distancia con un compañero de trabajo que me tenía desconcertada. magníficas en la estrechez del pantalón negro del uniforme.» Según Graciela. pero era inventivo y original en su único tema: el mar. Además el comandante resultó ser un bailarín entusiasta. y también por algún objetivo secundario de tipo mercantil que no viene al caso detallar. los bigotitos típicos de capitán de fragata. »Tenía unos cincuenta años. popas. unos setenta kilos.* Tenía un estilo un tanto binario en la expresión verbal. como se dice en la subcultura naviera. estupendo intérprete -en privado. Ahí aprendí que en los buques se está mucho de pie. no sólo por el atractivo irresistible que despierta en mí el poder. el mar y el funcionamiento de un buque pueden producir conversaciones apasionantes si son expuestos por un tipo que los conoce a fondo. como "La chica de la boutique". Más exactamente "la" mar.de canciones que nadie conoce. proas. pelo negro. glúteos bien formados. «Mi capitán. a todo esto-. la tripulación sube escaleras noche y día. que se conmueve contagiosamente con nudos. mi debilidad. anclas. era menudo pero bien hecho.. y. en el salón principal del buque -un hermoso y cómodo armatoste de cuatro mil toneladas. yardas.42 para sacarme de la cabeza el estrés matrimonial. me gustó no . El resultado suele ser un par de nalgas duras.. millas y condiciones meteorológicas. incluso el poder en pequeña escala. »El comandante me llamó de inmediato la atención. y que te habla susurrando en medio del movimiento sinuoso del oleaje. ojos de un azul intenso e iracundos como el océano que me llevó a surcar. asomos de calvicie. sino porque en cuanto pasé revista a la dotación de altos oficiales que se congregaron antes del zarpe. y hay que fintear el vaivén permanente. de complexión recia y flexible.

para ponerse a tono. Un tipo de pocas palabras. Átomo no tenía apuro. también conocido como Darío Coty. invitándola por ejemplo a cubierta para mirar las estrellas. caña al doscientos cuarenta y ocho". de la que quedaría prisionera hasta hoy. que debe haber sido algo así como el rey de las casas de putas en los tristes puertos de la patria.» Graciela se reconocía agotada de los hombres muy intelectualizados. En fin. Y él.. La primera jornada de la travesía la dedicaron a medir sus fuerzas. se puso "Ameba".. Entre sonrisas. escuchando el sonido de un mar sin comienzo ni fin. grabado por el cantante argentino Heleno. estupendo. con su walkie-talkie y la gorra de marino. todos venidos a menos por la modernidad y el neoliberalismo. Él hizo sonar en todos los parlantes del buque una música que era para nosotros. "físico" -como se describió haciendo alusión a su tendencia a tocar carne humana-. Ya el segundo día de navegación Átomo acompaña a Ameba sin disimulo. Ella. Frente a nosotros un amanecer espectacular y. que consultaba cartas de navegación e impartía instrucciones a los subalternos mientras le dedicaba toda la atención del mundo. que cada cierto rato imparte instrucciones cifradas a sus oficiales de guardia a través de una radio portátil. pero con la mirada del gato a la carnicería. Ella toma sol en ropa interior en la cubierta. Su comandante se hacía llamar "Átomo". seudónimo de Miguel Ángel Espinosa. la magia del mar... El comandante era casado y tenía cuatro hijos. »Esa noche bailamos apretaditos en cubierta. las que conocía con nombres y apellidos. En cambio el marino era un hombre concreto. lo que se diría un padre de familia y esposo ejemplar. 43 — por buenmozo sino por su actitud. Y me encontré con su lengua metida en la . ese tipo de cosas. miradas y coqueteos. y a su discreto y silencioso capitán. un tipo concreto. La tercera noche la invitó al puente de maniobras: «"Zafe a estribor. Graciela se enteró de que los oficiales operaban las comunicaciones de alta mar con nombres en clave. simple. sin pretensiones intelectuales. muy cómodo y llevadero en ese sentido.* Un hit de 1971.

. muy caballero. que cualquier mujer querría sentir ese miembro tenso abriéndose paso en sus entrañas. besos que daban cosquillas. refregándose.» Sin embargo. El no se fue. y unas ganas de que se metiera en mí y que nunca llegáramos a puerto. Él intentó ir a buscar una botella de vino y unas copas. sus besos con bigote. Disimuladamente. enredándose en mi pelo. Entran en razón: hay demasiados testigos. La verdad es que había estado allí cada tanto.. tironeándome las medias. mi cuello. Eso la excitaba mucho. encantada con el dulce que va a recibir. empujando esas espléndidas nalgas contra mi cuerpo.44 — boca. ahora sí mordiendo hábilmente mis orejas. y se despiden como si nada: «Chao. . no lo muerde ni es mordida. Esos besos que me hacen sentir como niña chica. levantándome un vestidito que no opuso ninguna resistencia. la cintura. como un grueso leño escondido. El la va a dejar a la puerta de su camarote a las dos de la mañana.» Graciela se dejó llevar por el placer que despertaba ese hombre en todos sus sentidos. El lugar era estrecho. Nos abalanzamos el uno encima del otro. El capitán tenía una magnífica erección bajo sus pantalones. y responder a las deliciosas arremetidas del capitán. como también saber que él sabía que su instrumento era tentador. como un ascensor. «Pero ya había mucha tensión sexual acumulada. mis brazos. afirmarme de una silla que se movía con el vaivén de la marea.. desde la tarde. avanzamos como en un nudo ciego por un pasillo hasta su dormitorio. él le mostraba el bulto hacía horas. pero yo lo agarré de la ropa y lo atraje hacia mí. sus manos firmes apretándome la espalda. No cerré mi puerta. moviéndose y gozando con el roce. lo que le ofrecía la verga endurecida le abría el apetito. hasta mañana». las caderas. sudoroso de ganas y de calor. entramos dando tumbos en las paredes. en la ropa.. Y yo que intentaba mantener el equilibrio. Sus caricias eran desesperadas. lo que hizo que en pocos segundos estuviera encaramado sobre mí.

casi a punto de estallar. largo rato. Ella sentía palpitar esa dureza en su interior. insistió. Yo asentí. especialmente cuando se detuvo. Le parecía que el miembro del capitán reaccionaba a cada contracción aumentando de tamaño. sin poder moverse. Gimiendo. con todo el grosor de su pene dentro de mí.. Graciela gritó de placer y sintió que agonizaba de deleite con cada milímetro del miembro que atravesaba sus húmedas membranas. y al ver cómo se abría el pantalón. de pronto me agarró con dos dedos el clítoris y lo acarició sin compasión. presa del instinto que me ordenaba agitar las caderas. pero él seguía sin moverse. totalmente rígido. No aguantaba un segundo más.45 — «Me manoseó por todos lados. me preguntó entre susurros y jadeos. "¡Ruégame que te lo meta!".» El sexo de Graciela se lubricó hasta parecer cubierto de mantequilla. Le pedí que lo hiciera ya. sin hacer un solo movimiento. y la lengua buscando el aire. «"¿Quieres que te lo meta?". Entonces el capitán se bajó los pantalones. empalada. vio que él lo exhibía mientras deslizaba la mano por el órgano tumefacto. y quería frotar su vagina contra la verga. Me mantenía presionada hacia abajo. . Fue lo que hice. se tendió en el suelo del camarote y arrastró sobre él a Graciela.» La vulva de Graciela se estrechaba en espasmos acompasados. a veces con cierta brusquedad. al sentir que los movimientos del capitán se volvían más urgentes. Yo trataba de frotarme. metía la mano y sacaba el pene hinchado y enrojecido. Su rostro estaba congestionado. Pero en ese momento el capitán se aquietó. otras con dulzura. pero el capitán la retenía con fuerza.. tenía los ojos muy abiertos. El me sujetaba de la cintura. en cuclillas. «Nos quedamos así una eternidad. en mis genitales. La penetró de un solo y certero espolonazo que le produjo una sensación cercana al desmayo.

«El capitán emitió un gruñido de éxtasis y apretó sus caderas contra mí. Entonces Graciela sintió su lengua en el ombligo. Lo relata así: «Imagino que voy a la iglesia a confesarme con un cura que me parece súper atractivo. hasta que pierde el control de . y vecina de Huechuraba. A los treinta y ocho años se considera "rellenita pero tincuda". A propósito le comento con lujo de detalles algunas situaciones lascivas mientras voy notando su inquietud a través de una mirilla enrejada. el comandante pronunció unas palabras que se transformaron en la obsesión y máxima fantasía de Graciela: «Esta es la magia del mar. Su respiración se agita y yo le sigo hablando en un lenguaje procaz. al tiempo que su capitán recobraba el aliento y buscaba su vientre con los labios. El señor cura Renata está casada desde hace catorce años. El viste sotana negra. Luego descansaron en silencio. como una llave abierta. Su fantasía es tener contacto sexual con un sacerdote dentro del íntimo espacio de un confesionario. tiene tres hijos.» Ella experimentó también una explosión. es periodista. relacionadora pública de una importante firma hotelera. 46 — un incendio. como una deliciosa caricia húmeda. un placer que la rebasaba y la empapaba por completo. Antes de rendirse al sueño.De pronto ella sintió que espesos chorros de semen manaban en su interior.

»Me estremezco entera con cada uno de sus chupetones. Deberán esperar que el señor cura termine su tarea. El clítoris se me hincha al húmedo contacto de su lengua 47 — puntiaguda. que contesto de la manera más calentona posible. Ya estoy a punto de aliviarme. el cura me deleita con su lengua y con sus labios. Instalado entre mis muslos.. mete la cabeza entre mis piernas buscando mi sexo y empieza a lamerlo con glotonería. ya viene el placer». aprieto los muslos. Me sube la falda. Mi general Isabel es una mujer muy bonita. distinguida. espesa. Viste con gusto exquisito. Siento afuera a otras personas que quieren confesarse. La saliva del sacerdote se hace abundante. me rompe los calzones. voy a acabar. mi mente pone al cura a correrme mano desvergonzadamente.. En poco rato. .sus impulsos. y sin contratiempos. Tiene treinta y siete años y es una profesional exitosa en el negocio editorial. lechosa.. y se confunde con el néctar de deseo que produce mi abertura. lleva las uñas perfectas y un anillo de oro blanco y brillantes que debe costar más que mi auto. Otras mujeres que vienen en busca de lo suyo. Nos reunimos en un café. con clase. Entonces abre los pestillos de la mampara y comienza a acariciarme las piernas mientras me hace preguntas libidinosas. se agacha.

y los lustrosos zapatos del 43. . y me dijo: "¿Me permite una copa de champaña?". y saludaron con brazos y tacones.esta fantasía supuestamente ajena: «El general entró sorpresivamente. de un olvido de toda culpa y todo mundo y toda gente. la conversación entra en tierra derecha.donde me cuenta que está separada. Fue solo un momento y ya estábamos hablando con gestos y tono cuidados. susurros e inflexiones dramáticas. »Desde la primera vez que lo vi. un breve relámpago de chispazos y ardores que trajo la promesa de un descalabro. sus minervas y otras insignias sobre el pecho esbelto. como siempre. también a mi espalda. porque tanto el coronel como su ayudante se levantaron de sus asientos como por efecto de un resorte. sus ojos de lobo. tiene dos hijos escolares y vive en un elegante barrio residencial. »Saludé distante. pero cumplimos el rito de cruzar una mirada. hasta que el general estuvo frente a mí. a mis espaldas. con su impecable uniforme. demoré mis movimientos una 48 — eternidad. su olor de macho bien duchado. este intercambio de miradas breve y tumultuoso se había hecho tradicional. adecuados. Isabel hace referencia a una historia que «una amiga mía escuchó de otra amiga y que sé que te va a interesar». Al cabo de tres capuchinos. »Yo me quedé sentada. su mano firme extendida hacia mí con gallarda cortesía. su torso enhiesto bajo el uniforme. en un cóctel de embajada. Esa vez di vuelta una fuente de ostras de pura impresión cuando apareció. muy guapo. Un rito entre nosotros. de pie. sus charreteras de alto mando. un croissant y una vitamina de naranja. la bella Isabel se acomoda en la silla y relata en primera persona -con matices. de los temas profesionales que nos convocaban. Se veía guapo. Aunque aclara que no le pertenece. su cuello. Supe que era él. su cintura muy cerca de mi cara.

donde no existiera el peligro de comensales de tanta torpeza manual. El caso es que. »Tal vez todo fuera producto de mi imaginación. »El general me buscaba -y me encontraba. hacía grandes esfuerzos para seguir el hilo de la conversación. los cinco pisos hasta su oficina en la comandancia. apenas el tiempo suficiente para dejarme marcada con su sello de futuro placer.»Ambos nos abalanzamos al suelo para recoger el desastre entre mutuas y atropelladas disculpas. Sin embargo oía el desorden de sus latidos. sentí que me quemaban sus ojos hambrientos solo segundos antes de que sus escoltas lo separaran de mí y se lo llevaran como en una corriente marina hacia el otro extremo del salón. silenciosos. Cuando se me acercaba. »Hasta entonces sólo nos vimos en situaciones formales. Y las miradas y rumores entre los otros únicamente se refrenaban en algo porque él es "el general". definitivamente no fue fantasía la erección que noté en sus pantalones la vez que subimos en un ascensor. Aunque no. el pulso encabritado y la mirada de lobo de mi delicioso general. El protocolo indicaba que nuestras conversaciones debían incluir al menos un testigo. en la penumbra de las mesas enmanteladas.en ceremonias y eventos militares. se instalaba unos instantes frente a mí sin decir ni hacer nada más que mirarme con un ruego en el fondo de los ojos. . Pero nunca 49 — estuvimos en privado. sentía su deseo solapado. con la certeza de ese misterioso y gratuito deseo que irremediablemente nos iba a atrapar algún día. No sólo yo lo sentía. cada vez que nos encontrábamos. pero un flujo invisible tensaba el ambiente cada vez que ocupamos el mismo espacio. mi turbación casi me impedía pensar. El también.

sin tocarme. Quedamos ambos abandonados en el naufragio de nuestras cavilaciones. sin apuro. Sé que él sí me mira. »Me atrevo a levantar la vista y lo veo trémulo. Lo mueve adentro y afuera mientras yo lo succiono como a un chupete. me lo mete en la boca con dulce desesperación. Es hábil. de pronto ordena al coronel y a su ayudante que se retiren. Huele a animal encabritado y emite unos gruñidos tiernos.»Esta vez. entregada a sus ganas. en un susurro ronco. Obedezco con parsimonia. como si el mundo se fuera a acabar en el instante siguiente. »Me dice que quiere verme así. No lo miro. Deslizo mis calzones hacia abajo y sé que puede ver la humedad entre mis piernas. sin moverse un milímetro. que le muestre más. mis piernas. Con la otra mano toca la punta de mis pechos. con las piernas abiertas para él. hermoso. Comienzo a acariciar mis propias piernas como si fuera él quién lo hace. »Su voz me acaricia a menos de un metro. él muy serio. Estoy tocando desvergonzadamente mis genitales. yo rogando que nada se saliera de su curso y a la vez que ocurriera ya la explosión que me parecía inminente e inevitable. siento su contención. tras unos minutos de conversación amena y trivial. dispuesto. agitado. Pone uno de sus dedos en mis labios. Sabe hacerlo. 50 Me saca el dedo de la boca y va dejando una estela de saliva marcada en mi piel. y va acercándose. siento su respiración. Me pide. como un perro hambriento. . sumisa. feroz. sometida. Se levanta y avanza hasta mí. su fuerza. Pero allí estamos y es tarde para retroceder. mis muslos. salvaje. Me ordena dulcemente que me apoye en el escritorio y abra las piernas. un camino que se desliza lentamente hacia mi vientre. Me observa.

saca un miembro inflamado y enrojecido.». Sé que va a penetrarme ahí. y lo exhibe frente a mi cara..»Su dedo índice entra suavemente en la blandura del pubis. Quiero que siga.. sobre el escritorio del coronel. que sigue su día sin mayor novedad. »Sé que va a poseerme. que apure los movimientos y me haga gozar. mientras sigue estimulando mis pechos y mi boca. mientras yo estoy a punto de ser atravesada por un hombre de uniforme. Me pregunta si estoy excitada. Entonces se baja el cierre del pantalón. y con diestras maniobras acompasadas busca los lugares más secretos. 51 — . Sé que su delicioso pene entrará en mí haciéndome olvidar todo lo que ocurre en la calle. a la gente. me dice. "Te quiero bien caliente".

ni un problema». Recurrió a la gillette hace dos días y ya le asoman pelos vigorosos. Rebeca va todos los lunes al masajista. pero en cada momento se encontraba dudando de la incapacidad del masajista. Pero nada. Por eso se dedicó a los masajes. fuerte. bajo la bata blanca. por lo que unas panties disimuladoras quedan descartadas. como una colonia de penicilina en las axilas. No le importa tanto el detalle en el trabajo. que se le asoma por el cuello de la camisa. un masajista. Nada más. Su uniforme la obliga a andar con polleras y el verano arrecia. que se ven feos y se palpan peor aún. se tendía en la camilla de hospital e intentaba relajarse a pesar de su desnudez poniendo atención a la música de trompetas y oboes que sonaba de fondo. gregarios. con vello en el pecho. El tipo es ciego de verdad. un quiropráctico. casada. lo insoportable es que por la tarde tiene hora con su terapeuta. madre de dos hijos universitarios. Se lo recomendó hace ya siete meses una colega con la que elude comentar sus bondades. Ella es oficial del Ejército de Chile. ella responde: «Bien. no muy apuesto. haciendo infantiles pruebas como mirarlo repentinamente a los ojos o ponerle obstáculos materiales en el camino para ver si los eludía. la entrepierna y las pantorrillas.4. A la pregunta clásica de «¿Cómo te resultó?». Es ciego. ancho. El es un hombre muy callado. gracias. Por eso su clientela es . La oficial lo comprobó en las primeras sesiones: al principio se sacaba la ropa con aplomo. y una cadena de oro que parece contenta en su torso mullido y firme. Completamente ciego. y eso sí que la pone nerviosa. Ser violada El masajista Rebeca está histérica porque no se pudo depilar.

en una pensión. la cintura. Nació en . soltera. los alrededores de los pechos. Por eso palpa como los dioses. Rebeca sueña con sentir sus dedos milagrosos masajeándole el clítoris. friccionarla y apretarla ya sin contenciones. vive en Coquimbo. células danzarinas. que se vuelva loco y que sus manos grandes y fornidas la hagan gozar de frentón. no decir nada y seguir avanzando.. circulares. desnúdese y tiéndase en la camilla boca arriba -comienza por los pies y va subiendo por las piernas con fricciones enérgicas. secreciones espumosas de deseo. moviendo sus hábiles dedos en círculos concéntricos. incapaz de resistirse.52 exclusivamente femenina. las costillas. porque todas las sesiones la recibe con un «Hola. Quiere que el masajista pierda el control. el estómago. que no se salte el pubis ni los pezones. Cada vez que el masajista va llegando a su entrepierna a Rebeca le parece tan fácil que él se permita no detenerse. embadurnados con crema y el sudor de ambos: ella.. sin voluntad por efecto de las tocaciones neurosedantes. El masajista ciego -que además parece mudo pero no lo es. pero con el alma en un hilo. descubriendo poros perdidos. rítmicas. Luego se va al otro extremo y le masajea los hombros. Rebeca apenas puede contenerse. Violada en la playa Marta es estudiante de enseñanza media. hurgando suavemente en su interior. Tiene diecisiete años. manipulándola con sus sabios nudillos como lenguas de perro. y que ambos se deleitan y saben que se deleitan entre amasamientos y golpecitos. y el masajista ciego manoseándola. Desea ardientemente que deje de ser tan correcto y confiable. sacudiéndola hasta el final. Imagina que el quiropráctico comienza a rozarla. sobrepasar el borde cosquilleante y encendido de la ingle.

Me da miedo. Me dice que estoy mojada. pantalones azules muy ceñidos y un gorrito blanco como el de Popeye. Así describe su fantasía favorita. A esas alturas yo estoy bien excitada. su cuello y sus espaldas me parecen bien hechos y tiene un aroma que me gusta. tal cual. Con esas palabras. pero también un gustito rico. Yo misma me estoy tocando y mi sexo está húmedo de deseo. Aunque no le veo la cara. que me buscan los senos y me bajan los calzones. con bikini y anteojos oscuros. que me adormecen. pero él logra sujetarme las manos y las piernas y me mete la lengua en la boca. tomando el sol. no conoce Santiago y quiere ser modelo o promotora. »Me saca el bikini a tirones.. Imagino que el hombre me acerca su miembro y lo posa en la entrada de mi sexo. que tiene una cosa para mí que me va a gustar. pero no me hace daño. Es brusco.. que estoy lista para recibir una buena pichula que me haga gozar. Quiero que me penetre.. De repente se me echa encima un hombre. «Me imagino sus espaldas anchas... El tipo intenta violarme. Me salta el corazón al sentir ese cuerpo pesado sobre mí. «Yo estoy tirada en la playa. Siento un olor fuerte a . sus nervios y sus músculos a través de la camiseta. Después me dice al oído que me quede tranquilita.. pero él me toma del pelo y me acerca el pene a la boca. sus manos. La playa está desierta. Son hombres robustos que usan camiseta blanca. me agarra la vagina como un desesperado y mete los dedos. Su único lugar de encuentro con un marino es la fantasía. Tienen tatuajes en los brazos y una cadena de identificación en el cuello. Eso me hace casi acabar. las olas. la respiración en mi cuello. Con su mano lo mueve en círculos alrededor de la abertura. las gaviotas. trato de sacármelo de encima.» Desde que Marta se fue a estudiar a Coquimbo es frecuente que vea marineros en el centro de la ciudad.. intento separar su boca de mis pechos. En realidad yo misma digo en voz alta las palabras que él me dice en la mente..53 — Copiapó. Yo me resisto. pataleo. Escucho el mar.. Marta no ha cruzado palabra con ninguno de ellos.

En mi fantasía. Siento cómo se aprieta mi vagina.» La fantasía de Marta llega hasta ahí. no tiene escena final o resolución. baja y me penetra. Eso le produce un enorme placer. Él mueve su cosa inflamada. cómo succiona ese trozo duro de carne que me da placer en cada embestida. imagino que sus testículos se bambolean y que su pene choca una y otra vez con el fondo de mi sexo. pero él me obliga.. »De pronto me lo saca de la boca con brusquedad. abro las piernas y las cruzo sobre su espalda. Es la escena a la que recurre cada vez que quiere desahogar sus deseos. Siento un estremecimiento en todo el cuerpo. En el momento en que imagina que el órgano sexual del violador la ha penetrado experimenta lo que ella describe como una «excitación cruda». Esa imagen me produce un orgasmo muy intenso.. con el glande enorme. .54 orina y falta de higiene que me provoca asco. me lo sacude en la cara y luego dentro de la boca.

que no. también almidonado y compuesto. él saca pecho y se pasea como un pavo real. se maquilló y se vistió a conciencia. camina hacia ella sonriente. no importa nada lo que hablan porque no es más que un muestrario de la gestualidad del cortejo. Ella hace arrumacos con los labios.. que le hace daño. Se hizo las uñas de pies y manos. la tira en la cama. ella hace como que se resiste. se toman un trago para alargar el deseo. Un pasillo adelante se estaciona el Montero Sport verde que ella espera. Ya en la escena del crimen. se alisó el pelo. ella se mira al espejo curvando el puente de su espalda. se arranca. prueban unos canapés trasnochados. ella dice que alguien viene. se detienen sin detenerse. como les ocurrió en La Reina. Está espléndida. ella se queja y dice que no. Marcia y su amante repiten su ritual con mínimas variaciones: primero esperan que una bandeja teledirigida aparezca en el vano de la pared: abren las papas fritas.55 — 5. él la toma como a la fuerza. como todos los martes y jueves a las once de la mañana. se perfumó con Amarige de Givenchy. seguro de sí mismo. . Ver o ser vista De a tres Marcia estaciona su Audi plateado en el segundo subterráneo de un centro comercial. y parten al motel de siempre. él la persigue. le levanta las piernas y la penetra con ímpetu. ella ondula las caderas y aprieta las rodillas para retenerlo. sube al Audi muy canchero. Prefieren uno de Vivaceta para no volver a pasar el susto de divisar a alguien conocido. él sigue moviéndose sobre ella. él se saca la corbata y se desabrocha la camisa como en un comercial de desodorante. la agarra de un pie.. ella levanta el trasero ataviado con un colaless negro. Baja su amante. pero ambos miran a la puerta. él siente un ruido en la cerradura.

«¿Qué le pasa?. sin más miramientos que el placer de cada uno.» Paulina es voyerista. en su fantasía. En el plano sentimental. Sus ensoñaciones están vinculadas con las imágenes más ardientes que ha observado mientras espiaba a otros. es soltera y no tiene hijos. Nadie. es mi marido!». turnándose con un otro imaginario. . pero sale con varios hombres. dice no tener un compromiso estable. Siempre me atrajeron muchos hombres a la vez. en su juego. Trabaja en el departamento de marketing de una empresa textil. El origen de estas ensoñaciones lúbricas está en una experiencia temprana. dice él. «Mi apetito sexual nunca fue unidireccional. Ésa es la fantasía de Marcia.. a pesar de que en realidad no hay nadie más que ellos en la habitación... en el que es imprescindible contar con un tercero. para lo que. dice ella.» Y la pareja continúa. te deseo a ti también. quieres lo tuyo! Ven. sigue ella.56 — «¡Oh. La mirona Paulina tiene cuarenta y seis años. También le produce placer verse a sí misma en pleno acto sexual con uno o más hombres. Y continúan. que su marido y su amante le hagan el amor al mismo tiempo. parece excitado». salvo ellos en su complicidad. tiene un sueldo razonable e interesantes perspectivas profesionales. «¡Nos va a matar!». Creo que no estoy hecha para tener una sola pareja en la vida. u observaba sus propias relaciones sexuales. no. «¿Por qué nos mira así? ¡Ah. Le gusta mirar a otros mientras tienen sexo. «¡Nos encontró! ¡Está mirando cómo te lo hago!».. utiliza un gran espejo. Lo encuentro una lata. en perfecta armonía. dice el amante.

Después se levantaban los dos y el doctor Santis se metía con mi madre en la salita. muy cerca de ella. el bulto en sus pantalones. marcando en la ropa las formas de ella. Ellos entraron. a veces incluso jugaban a las damas. y que le agradaba. Mi papá salía a regar el pasto o a leer el diario. que llegaba con un maletín y sus anteojos y que pasaba seguido a vernos aunque nadie estuviera enfermo. »Un día me atreví a esconderme detrás de una mesa ratona que había en la salita. el cuello. intentaba mantenerse silenciosa para no ser descubierta. los hombros.«Yo tenía unos quince años. hasta que nos llamaban a tomar onces. se sentó en el sofá. A pesar de la impresión. con gran familiaridad. Yo la veía cerrar los ojos. dentro del auto de su papá. el brazo. que lo miraba y se estremecía. Miró la forma en que ella observaba. que estaba bella y sonrojada. mientras ellos se quedaban en esa pieza haciendo algo que muy pronto me encargué de averiguar.» Desde su escondite. suspiros y quejidos de ambos. Me gustaba un vecino con 57 — el que nos encerrábamos a atracar en el garaje. que él rechazó mientras se sentaba en la alfombra. sin mostrar ninguna inquietud. deleitándose con los besos del amigo de mi padre. un señor de barba. Paulina pudo fisgonear toda la escena. serio. Entonces ella se tendió sobre el mismo sillón donde estaba. un apuesto médico de cabecera que visitaba mi casa. Sintió los gemidos. y del ardor que le provocaba lo que veía. cerraron la puerta y mi madre. . Le ofreció una taza de té al doctor. se tomaban un café. »El doctor conversaba un rato con mi papá en el repostero. insistente. Pero también me inquietaba el doctor Santis. Vio cómo el doctor acarició con suavidad los muslos y las caderas a su madre. y le besaba la mano. bien callado. Era evidente que mi madre no estaba sorprendida.

Luego masajeaba sus pantorrillas y le levantaba la falda. ella intentaba quedarse quieta. Parecía gustarle mucho a ambos. Luego se instaló de espaldas a ella. como una espontánea danza sin música. 58 — »El doctor Santis corrió cuidadosamente las ropas y dejó descubierto las blancas nalgas de mi madre. Ella elevaba las rodillas y parecía querer abrazarlo con las piernas. que temblaban y se movían. Notó que se había empapado de un líquido espeso y desde su escondite se alivió recorriendo el exterior de la vulva con la punta de los dedos. se separaban y se volvían a reunir. cada vez más frenéticas. la de su madre. Bajaban hasta sus rodillas y las apretaban. entonces él intensificaba las tocaciones: subían sus finas manos por las costillas y cuando iban a llegar a los pechos se devolvían dejando a mi madre con un suspiro ahogado en la garganta y la boca entreabierta. »De pronto.» Esta escena. los pantalones abajo. le pareció que el placer que se prodigaban esas dos personas frente a ella era contagioso. a la vez que la leve agitación inicial de mi madre daba paso a movimientos más rítmicos. ofreciéndole las nalgas. cada vez más rápido. le produjo una enorme excitación. A ratos. con el torso en el sofá. Ella le besó el culo y comenzó a lamérselo como al hueco de una jugosa sandía. el doctor la tomó de un brazo.«Comencé a sentir cómo sus respiraciones iban subiendo de tono. abriéndole un poco los muslos. nada le importó ver a su madre con otro hombre. El ardoroso panorama que tenía frente a ella le parecía hermoso y excitante. Sintió que se extasiaba con el sonido de esa lengua. Su mano buscó instintivamente sus genitales. que marcó las fantasías de Paulina. la llevó hasta la alfombra y la puso allí de rodillas. que bullían de escozores tibios. batiéndose y saboreando la zona anal del . Adelantaban las caderas. Al contrario. jadeante.

doctor. espontáneo. Se curvó para ofrecerle el trasero y se lo abrió con ambas manos. Ella también se movía cada vez en forma más violenta. exhibiéndosela a ella. lo que producía un estremecimiento rítmico de todo el cuerpo masculino. desde el fondo del alma. «El doctor Santis se dio la vuelta y dejó ver una verga larga. estimulado por sus propias caricias pero sobre todo por la escena de la que era testigo. Paulina estallaba a la vez en un orgasmo intenso. y comenzó a moverse en largos y profundos espolonazos. hasta que él respondió con empujones potentes mientras le sostenía las caderas. flaca y muy tiesa. ni esa vez ni las siguientes. en . con evidente expresión de calentura. El mismo se la tomó y la movió con energía. Él continuaba erguido y resistente. Iba a acabar en cualquier momento.» Detrás de la mesa ratona. Vi que el orificio anal se abría y se cerraba a la espera del miembro del doctor. meneándose el miembro hacia atrás 59 — y hacia delante. que parecía deslumbrada y que comenzó a asirle los hombros y atraerlo hacia ella. El doctor introdujo entonces todo el miembro. plagada de venas moradas y rojas y con el capullo expuesto. »Ella se sacó la falda y unos calzones blancos no muy seductores que llevaba. »La espera me pareció interminable hasta que él comenzó a penetrarla lentamente. hasta la base. mientras ella gemía y suplicaba por más. Lo logró y no fue descubierta. Tuvo que hacer grandes esfuerzos por aguantar el grito de placer que le nacía. hundiendo sus dedos en la blanca carne de mi madre.

un antiguo condiscípulo que me llama cada tres o cuatro años para invitarme a la reunión de ex alumnos. es casada. medias negras con liguero. mientras hablamos de cosas sin importancia. tacos altos. Esas escenas son un tesoro guardado en mi mente. Se le hizo un hábito espiar. nariz y mentón prominentes. «Cuando estoy sola o siento cierta comezón en el sexo. antropóloga. él responde mostrando una blanca sonrisa y extendiendo el torso como queriendo mostrarme su potencia. el cuerpo fornido. pienso siempre en una situación imaginaria: tengo una fiesta — 60 — con mis compañeros de colegio. Yo le espero muy arreglada. Subo a su auto dispuesta a hacer recuerdos nostálgicos. a las que recurro cada vez que necesito sentir placer.» Encuentro de ex alumnos Flora tiene cuarenta y seis años. Me mira de reojo las piernas. »Esta vez Manríquez me parece atractivo. Lo siento turbado. Tiene bigotes. ansioso. ¡ «Imagino que me lo hacen a mí o que yo lo hago. tiene tres hijos y vive en Maipú. Estira su .que observaría desde el mismo refugio secreto la aventura sexual de su madre. con un vestido rojo escotado. unas manos grandes. a pesar de que en la infancia era insignificante. se ofrece para pasarme a buscar. Manríquez. Me río por cualquier razón. Mirar a escondidas le producía tanto o más placer que practicar el sexo ella misma.

En ese momento llegan hasta nosotros dos hombres y una mujer. las caderas. teniendo relaciones sexuales en un ambiente de fiesta. Avanza por el muslo mientras sigue manejando. un montón de desconocidos que están excitados y alegres. eyaculan sobre los otros o intercambian parejas. Es como un explorador entrando en una selva. las nalgas. Manríquez casi pierde el control del vehículo. Algunos se masturban. "Ya habrá tiempo para retomar nuestra conversación". La mujer le agarra el pene con familiaridad y lo frota hasta hacerlo crecer aún más. Mi cuerpo se tensa al sentir caricias en los pechos. »Entramos en la casa y vemos una escena increíble e inesperada. confundido o antisocial. Exquisito. lamiéndose. busca nuevamente la humedad y sus dedos se hunden entre los pliegues sedosos. Todos mis ex compañeros están desnudos y se ha desatado una verdadera orgía. le digo. Pero hemos llegado al lugar del encuentro. gente tocándose.mano y la pone sobre mi rodilla. El otro oscila desde atrás de mí con suaves embestidas hacia mi trasero. Hay grupos por aquí y por allá. las orejas y la espalda. Me sube la falda. No reconozco a ninguno de los presentes. Uno de los hombres me besa el cuello. seguida de un par de testículos peludos. »Casi de inmediato Manríquez intenta retomar las caricias del viaje en auto. Manríquez no deja de mirarme mientras . Nadie parece contrariado. 61 — La mujer me tiende boca abajo en un sofá y saca el sexo de Manríquez fuera de sus calzoncillos. coqueta. nos ofrecen unos tragos y comienzan a sacarnos la ropa entre risas y miradas lascivas. Abro las piernas. »Su herramienta emerge imponente y tiesa.

la mujer hace que la cabeza de su órgano se vuelva bulbosa y púrpura. emite una especie de gruñido. Uno de los hombres introduce su garrote en la vagina de la mujer y entra en ella con empujones que van aumentando de velocidad. llenándome hasta el delirio. dirige su órgano hacia mi sexo y lo frota en la entrada con cierta contención deliciosa. imagino que la mujer lo soba como a una joya mientras Manríquez me mira. su respiración se acelera. El otro hombre me abre las piernas y juega en mi ano con un dedo.» — 62 — . El rostro de Manríquez se enrojece. »Los demás me acarician y me besan mientras se complacen unos a otros. sin detenerse. Todos ven cuando agarro el tallo inflamado de Manríquez y me lo meto desesperada para que me llene entera. con el tallo cubierto de venas y duro como una roca. Veo el órgano congestionado en primer plano. En esta imagen de mi fantasía creo sentir materialmente el tenso órgano entrando en mí hasta el último centímetro. Le suplico a gritos que me penetre. Se libera de la mujer y avanza hasta mí. me levanta por las caderas. La mayoría de los presentes me observa. Todos a mi alrededor están gimiendo de placer. Atrae el pene hacia su pecho y lo abraza entre sus inflamadas tetas. su garrote yendo y viniendo por mi jugosa hendidura. Ella jadea y disfruta las rápidas penetraciones. meneándolo allí con insistencia. »Siento una corriente de placer que me une a los otros. Manríquez continúa su danza con breves embestidas. Esa visión imaginaria me produce mucha excitación. intercambiando sus penes y sus vaginas sin ningún recato. pero no desatiende a Manríquez. Sé que se prepara para mí.

tan bueno como suelen ser. cantó y habló en simulacro con el nuevo individuo. un polvo. comenzó un recorrido sorprendente. la verdad es que a cambio recibía sólo silencio y su sensación era más bien de ser un cuerpo usurpado. Se sentía invadida por alguien del que tenía pocos datos. Durante los ocho meses siguientes ningún misterio le fue revelado. y .de la que había referencias. " Tampoco llegó a ocurrir jamás la comunicación extrasensorial -intra. salvo uno. Dar de mamar Que me chupe los pechos Mariana es jefa de cajeras en un supermercado y tiene cuarenta y dos años y cinco hijos. pero no hubo estallido de galaxias ni estremecimientos de constelaciones ni indicaciones luminosas de que se estaba produciendo en ese acto preciso ningún milagro. Aunque ha leído en algunas novelas e incluso en literatura médica acerca de esta fijación erótica. De partida. Por más que se acarició la guata. Una cifra moderada para alguien cuyo mayor placer sexual consiste en dar de mamar o fantasear con que otro ser se alimente de sus pechos. cree que el suyo es un caso «bien especial» y me cuenta que la tarde en que se hizo su primer pronóstico casero de embarazo -en el baño de su departamento de soltera. en las masivas torres de Fleming-. el único sobre el que no se hizo jamás una pregunta porque simplemente no se le ocurrió que podría perturbarle de esa manera: la fuerza erótica de sentir una presión nutritiva en los pechos. es decir. unas puntadas eléctricas que le anunciaban la urgencia de tener a alguien succionando sus pezones agigantados. Lo que sí quedó en evidencia durante su primer embarazo y los que siguieron fue una serie extensa de mitos que rodean la reproducción. el polvo fundacional era eso. en este caso.6.

con el sobajeo de brazos tan propio de los chilenos en trance hospitalario. Un trozo de carne con forma humana que latía ahora en su cuello. Le acercaron un bultito. afuera. la incertidumbre y un gusto desconocido por tocarse los pezones. de una manera tan deliciosa que se le transformó en una costumbre. y su piel se había engrosado como corteza de nogal. tranquilita». Después. Y ese aroma picante hacía que sus pechos se transformaran en fuentes que lanzaban chorritos de leche sin parar y que le exigían que los pellizcara para aliviarse. junto con várices. con el quirófano en cámara subjetiva. en esos largos e incómodos meses introspectivos. una matrona con paradójica mascarilla superpuesta en aros de fiesta y blusa de lentejuelas. estimulada por el roce de la blusa. En el momento del parto tuvo la clásica visión de la vida después de la vida. todas las caras la miraban y le hablaban cosas que no pudo escuchar. «Tranquilita. lo otro que le creció fue la curiosidad. Podría decirse que se ordeñaba a sí misma. algo así como un mar tibio fuera y dentro al mismo tiempo. lentitud en la percepción. Mariana dice haber sentido la compulsión de palpar ella misma sus pezones en muchos momentos. le imploraba la de los aros. inexplicable. por la raquídea. Se habían vuelto oscuros. Podía olfatear el sudor de un hombre a un kilómetro. Olfateó a la criatura y entonces . porosos. por una mirada masculina a sus protuberancias mamarias o por el simple latir de su imaginación.. y dos médicos que le amasaban y le abrían en el vientre con destreza de carniceros. tranquilita.63 — cuya presencia de pez era bastante asimilable a la de un gas intestinal persistente. una que llegó a practicar a diario. estrías. respire. Entonces los tocaba y estiraba suavemente hasta sentir un placentero manar de leche. Pero lo más notable era la sensibilidad que se despertó en la punta de sus pechos y en el olfato.. Y así. caries y panza. Lo más claro en medio del todo confuso fue un sonido líquido procedente de la entrepierna. sobre su pecho.

Se le instaló en los pechos una ternura perezosa. con pequeños pellizcos y tirones. como un estímulo adicional durante el acto.. como una textura en el aire. El impulso le sobrevino primero de manera vaga. Hablaban de llagas en los pezones. e intentaban interrumpir la lactancia materna lo antes posible. Mariana no necesita que su fantasía se haga realidad. orgánico. de células en eclosión. Sabe que esta succión puede mantenerse sólo en su cabeza. o rítmicas palmaditas que los hacen erectarse. manipula sus pezones con habilidad. Mejor aún si él sigue hostigándole las mamas sin piedad cuando se monta sobre ella y la penetra. Al comienzo Mariana se extrañaba de sí misma por este deleite del que no tenía referencias. Pero reconoce que le resulta extremadamente placentero cuando su compañero avanza hacia sus pechos.64 fue cuando sintió la imperiosa necesidad de que el niño se le pegara a las tetas y comenzara a chupar. — .nunca reprimió. En cada mamada de sus criaturas se le encendían las entrañas de una manera inequívocamente lúbrica que ella. Otras mujeres se quejaban de los desagrados del acto de «dar papa». cada vez que se acostaba con un hombre imaginaba que su amante le buscaba los pechos y se pegaba a ellos succionando alimento. Una esencia de cuerpo bullente. la cama revuelta de sus padres en las mañanas.. Paralelamente. como de átomos y núcleos y electrones chocando y mutando. abraza con la palma de la mano sus globos mamarios. un cierto vaho caluroso. Un rumor de camas usadas. disfrutando secretamente del placer que algo muy diferente del instinto maternal motivaba. Ese pensamiento ha bastado hasta hoy para excitarla hasta el borde del orgasmo. que le producía una urgencia de amamantar más allá de todo control. de glándulas mamarias congestionadas. con cierto tamborileo de quedarse para siempre. Ella en cambio -y siempre su entorno aplaudió su actitud-prolongó al máximo su ritual lácteo con las cinco criaturas que trajo al mundo. Esa fue la primera vez que experimentó conscientemente el deseo que se le volvió fantasía.

y que éste sigue chupando hasta saciarse. algo que ella identifica como semen fresco. Siente que sus mamas producen un líquido. . un fluido espeso que le mana como en ráfagas.65 — bajando la cara hasta ellos y mordiéndolos con dulzura para luego palpar los pezones con la lengua en punta. al avanzar hacia la imagen de su amante chupándole los pechos. sorbiéndole los pezones. como una eyaculación. y un placer que se disemina en chorros de secreción láctea desde los pechos. Imagina que ese líquido viscoso llena la boca de su amante. Es el momento en que Mariana siente contracciones involuntarias y rítmicas en el clítoris. Mariana llega al borde del clímax. Cuando imagina que esto sucede. mientras bombea con la verga una y otra vez en su húmeda vagina.

que está anclado en una experiencia de la vida real.66 7.. una cómoda casa en provincias. Yo sólo puedo contarte mi experiencia. Ni pensar entonces en compartir el origen de sus ensoñaciones. tiene sesenta y seis años. Sin embargo. «El incesto es el gran tabú sexual y moral de la sociedad civilizada. El recuento no se sale de la norma: cuatro pololos de adolescencia. un apoderado del curso de su hijo con el que tuvo una relación extramarital durante un año. En general no se trata de encuentros puntuales sino sostenidos en el tiempo. asegura. El padre y otros incestos La voz del padre Elisa es traductora. un novio que se convirtió en marido. dos relaciones importantes después de separarse. Está separada de su primer marido y mantiene una relación estable con un arquitecto jubilado que vive a pocas cuadras. un alto porcentaje de las mujeres nos iniciamos sexualmente en una relación con nuestro padre o padrastro. es muy complicado. Una cantidad no despreciable se embaraza y tiene hijos de esta unión. extremadamente complejo.. . Es un tema que no tengo resuelto. Me advierte que su testimonio es delicado. un hijo. por muchos años. Las pocas veces en la vida que ha comentado con alguien su fantasía ha recibido de vuelta miradas horrorizadas o consejos compasivos. que no tiene nada de traumático». Me habla de los hombres que poblaron su vida sentimental.

trajes hechos a medida. serena y segura. »La atracción por él se me hizo irrefrenable desde una vez que lo descubrí fornicando con la verdulera en la farmacia. Pero lo que más me gustaba de él era su voz. de muy pocas palabras. Me asomé a mirar porque sentí a una mujer que gemía.. — 67 — era un hombre hermoso. tenía piernas largas. Leía. a pesar de que nunca fue a la universidad. congestionada. pero de pronto Elisa hace una inflexión en el relato. era muy bien considerado como hombre de trabajo. una estampa muy aristocrática. Celebró mis trenzas y me recitó un poema sobre una niña y una vaca que me hizo reír. Mi . Era la misma que me regalaba primores cuando íbamos a comprar la fruta. incluso a una niña».. Mi padre gozaba de prestigio social.. pero esta vez como si sacara capas a una cebolla: «Pero mi fantasía secreta siempre fue mi padre. pero tenía una forma de hablar muy seductora. una persona importante. Huidobro también era un hombre muy atractivo. No se reía nunca y era silencioso. que les permitió vivir con cierto desahogo económico. y que habría derretido a cualquier mujer.Hasta allí todo parece previsible. Era un hombre culto. los ojos y la boca muy abiertos. Bueno. con las aletillas de la nariz. serio. Pero mi padre me gustaba más.. dispensador de consejos razonables. Los vi. Su biblioteca era un completo muestrario de lo más granado de la literatura universal. me observa y continúa. pero su cara estaba irreconocible. leía y leía. en esos años. El padre de Elisa fue un boticario que logró hacerse de un negocio modesto pero próspero. «En provincia el farmacéutico era. que regalaba en muy contadas oportunidades. ella con la falda arremangada y los muslos en alto sobre una camilla de la bodeguita de atrás. Estuvieron allí fumándose unos puros cubanos y disfrutando de esos libros empolvados. roja. confiable. Con decirte que Vicente Huidobro pasó una vez por Ovalle y se interesó mucho por la biblioteca de mi padre. con una sonrisa espléndida y un áspero sentido del humor.

En ese instante escuché su voz: "Te gozo toda. y ella se agachó y comenzó a chupar. porque ella colaboró de inmediato. . le tiró la cabeza hacia atrás y hundió la cara entre los dos enormes pechos de la mujer. saliendo y entrando frenéticamente. medio asomados por el escote. con la cara cada vez más roja y deformada. era algo que yo debía probar.. grueso. con contorsiones desorganizadas. el instinto y la temprana intuición de que ese tipo de cosas estaban en el ítem de lo secreto. estoy gozando. venoso. Ella le decía: "Dámela. hasta que ella retiró el mango de su boca y pude ver cómo salía una leche espesa en chorros abundantes. »De repente él la tomó por el pelo con una mano crispa- 68 — da.padre se meneaba contra ella dándome la espalda. ella sentía que una tensión sostenida estallaba en sus genitales. y él respondía con sinuosos y lentos movimientos de sus nalgas. Una hermosura de aparato.". En ese momento pude ver entre sus labios. . pero me pareció delicioso. le decía a la verdulera. Ese mechoneo fue como una señal. Era un espectáculo hipnótico. dámela". Elisa se conformó un tiempo con encerrarse en su pieza a evocar la escena que había visto. ¿Qué era eso? No sabía bien. No me vieron. Era un venablo duro. sus cuerpos se despegaron. uno sobre otro. de un rojo encendido. Se retiró. Cada vez que llegaba a la parte en que su padre bramaba de placer con esas palabras indecentes y soltaba todo el jugo de sus testículos. el magnífico miembro de mi padre. Él se acariciaba la entrepierna sin dejar de moverse cada vez más rápido. como después de una batalla. chupa así.» Llevada por la curiosidad. »Se quedaron abrazados.

»De ese modo iniciamos un juego. Yo me arrastré jubilosa. pitipón. Me ponía en su regazo y buscaba su verga tiesa aprisionada por la ropa. pero mi madre me vestía con vuelos. que repetimos muchas veces durante años. hasta que me llegaba desde el paraíso una cosquillita que iba en aumento y que me estremecía entera. quieto. engrosando. creciendo. un rito. Yo tenía diez años. que me hacía derrumbarme sobre su pecho tibio. dulce... Y todo quedaba así. pitipón!". «El mejor momento para acercarme a él era cuando leía en su biblioteca. lludi pon. catrotamos caballito. pitipón. Allí estábamos siempre solos.. pleno. con mi cara muy cerca de su cara.. Escuchaba su voz diciéndo-me: "¿Quiere hacer cositas ricas con el papá?". Yo le acariciaba una pierna y él me sujetaba la mano. refregándome por sus piernas hacia arriba hasta quedar sentada en su regazo.. palpitando. y moviéndome involuntariamente arriba y abajo. cintones y organdíes. »Hasta que un día me miró y me regaló la más seductora de las sonrisas. sintiéndolo calentito y apretándolo entre mis muslos. y me refregaba contra su 69 — empeine. Y luego un alivio maravilloso y total.. lludi pen. . Yo me montaba en su zapato y le decía: "¡Hop-hop cabalot. y de inmediato sentía humedecerse mis calzones. como a una guagua. »Yo lo contemplaba y él fingía no verme. Refregaba mis genitales en ese aparato hinchado y caliente. Una sonrisa de aprobación y complicidad. El me acariciaba el pelo hasta que yo me recuperaba. Yo me acercaba y él me decía que me estuviera tranquila.Después experimentaba un cierto alivio. Pero al cabo de un tiempo no fue suficiente y comenzó a rondar al hombre que tanto la inquietaba.

por su actitud y sus dichos. Me despierto algunas noches excitada por su presencia sonámbula. que vivió esa experiencia como algo muy querido y que la recuerda sin conflictos internos. que hubiera tales consecuencias. Si no le pesó en su relación con los hombres a lo largo de la vida. Siento que nada puede hacerme daño. Yo me meneo y me refriego contra su sexo y jadeo igual como lo hacía la verdulera. También me dice que la ha mantenido de manera muy privada. me cuenta Elisa. Siempre es el mismo sueño: estamos en la biblioteca. las mismas ganas de unirme a él. yo era una mujer y él un anciano. Sus manos son grandes. y sobre todo por miedo a la electrizante energía que 70 emanaba de nuestro contacto. él me mira con sus ojos encendidos. «Nuestros jugueteos terminaron cuando me mandaron a estudiar a Santiago. Me responde que no. Aunque me parece improbable... puedo sentir que mi padre me desea más que a nada en el mundo. Murió hace más de treinta años.. por su espléndida voz de macho. »No retomamos la experiencia. Pero hasta hoy sueño con él. traumas. Al regresar. Un tropel de caballos desbocados se acerca desde . Le pregunto cómo siguió esa relación. Como si recordar la sumiera en un trance. me invita a hacer "cositas ricas" y yo. Lo rondo y me acerco hasta que tomo posición sobre su sexo inflamado. acogedoras.. años después. Es dulce y es brusco. Desde siempre supo que nadie podría entenderla. hábiles. después de tener muchos amantes». tal vez por temor del otro. Pero su voz me producía el mismo deseo desmesurado. si no le trajo problemas. aun después de que murió. Parece que hablara consigo misma. culpas. niña. Mi padre me susurra palabras mágicas.»La atracción por mi padre me ha durado toda la vida.

Recuerda el detalle de su padre orinando en el fondo del pasillo porque cree que puede ser el antecedente de una fantasía que fue tomando forma desde sus primeras experiencias sexuales.ninguna parte. a punto de empezar el ajetreo matinal. a las puertas del otro mundo. extremando los cariños y atenciones para ella y sus hermanos menores. Lo sé porque ese hombre. un marido excelente. mi padre.. Me parece que soy una niña y que es mi padre el que va a llegar acicalándome los bucles y asegurándose de que me tome hasta la última gota de la leche de burra que me salvó de la muerte.» Fresia se concentra en el relato como si estuviera reviviéndolo.. y que la acompaña hasta hoy. me despertaba a veces con un suspiro. Había tenido un sueño erótico con el que mi sexo se . tiene la voz del más absoluto placer. enferma de sarampión. evaporada por la fiebre. Gracias al conjuro de la leche de burra ella se transformó en una adolescente flaca pero sana. y después en una adulta normal. Yo sé que voy a morir con él en pocos segundos. «Cuando tenía unos catorce años. como si no tuviera los cincuenta y siete años que tiene y fuera aún la hija huérfana de madre. con un papá que la crió solo.» ¡Méeme! Mijito! méeme! «A veces me parece que cualquier ruido de agua que me llega desde lejos es mi padre orinando al fondo del pasillo. que tuvo dos hijos. según sus 71 — palabras. y un trabajo cómodo como peluquera y propietaria de su propio salón de belleza.

compartiendo las noches en una habitación de hotel. más que los movimientos instintivos y desordenados de su pareja. Mi cama estaba empapada de pipí. después pasaba su cosa por ahí pero sin metérmela sino que frotándome para despertarme las ganas. sin límites. Me di cuenta de que cuando acababa durmiendo siempre me hacía pipí. Entonces fue que me vino un gusto en mis partes. me tomaba los labios de la vagina y me los abría. sobre la arena. «Sentí su pene en mi vagina y me vino la idea de que el cabro me iba a mear. me dejé llevar por mi imaginación. furtivo y torpe. pero como era un tipo súper relajado y que me daba mucha tranquilidad. sin preocupaciones ni prejuicios. él me jabonaba entera. su fantasía dio un nuevo salto cuando se vinculó sentimentalmente con un peluquero a quien conoció en un seminario de perfeccionamiento en Viña del Mar.» 72 Fresia. Pero durante la relación la joven imaginó que el muchacho se orinaba sobre ella y eso. Fue un encuentro rápido. ya muy excitada. «Con él tuve la misma fantasía. recibía esas deliciosas caricias en sus muslos. como siempre la tenía. con más calentura que placer final. y aumentaba su ardor.humedecía como un verdadero surtidor de agua. Si no lo pienso.» Ya adulta y casada. los hombros. cada vez que tengo relaciones pienso lo mismo. Un rico orgasmo. me ponía el chorro de la ducha en los pelitos de abajo. no acabo. que así se aliviaría de esa como picazón que tenía ahí. las axilas. Estuvieron juntos una semana. que me subió por la columna. Primero nos duchamos juntos. Y después.» Fresia se acostó por primera vez a los quince años con un pololo de verano que era tan inexperto como ella. . la espalda. la llevó a un intenso orgasmo que la dejó muy satisfecha.

sin pensarlo: «¡Méeme. Trabaja muchas horas para mantener a su familia porque no tiene . mijito. No había vuelta atrás.» De pronto el hombre se quedó quieto unos segundos y se alejó de ella con los ojos muy abiertos y a punto de lanzar un gemido. Pero seguía haciendo las cosas que él quería. El se aguantaba y me seguía tocando los pechos. lentamente. llenitos. donde convive con nueve personas entre adultos y niños. mientras el hombre descargaba en una abundante eyaculación sobre su cuerpo desnudo. Junto a sus cuatro hijos. Tiene poco tiempo libre y casi ninguna privacidad. Me abría. y vive en Temuco. me agachó hasta su sexo y me lo metió en la boca. Yo quería que me lo metiera para que acabara adentro. Podría ser mi hijo Adela tiene cuarenta y un años. Tenía el pene curvo. Me pidió que le lamiera los testículos. Estaba jadeando y respirando bien fuerte. Fresia supo que el clímax era inminente. méeme!». Lo tenía tan grueso que casi no me cabía. viuda. Yo se los lamí con placer. escolares. Entonces exclamó. cosa que yo nunca había visto. Era súper rico.«El quería que se lo chupara. y me chupaba. es funcionaria bancaria. más dos perros y un canario. así. para que él gozara en mi boca. Los tenía hinchados. Y sintió la más deliciosa explosión en sus genitales. Nunca me lo habían hecho. y que me prometía mucho placer en la penetración. es allegada en la modesta casa de sus padres. curvado hacia arriba. Luego me acomodó un poco y empezó a lamerme él a mí. Estábamos de verdad muy calientes. pero igual lo recibí con harto gusto y empecé a chupar y chupar. sintiendo cómo le hervía el semen.

dispuesto. Pero suele buscar algún momento en el día para viajar a mundos imaginarios que le son gratos y que se le han vuelto familiares de tanto invocarlos. »Después imagino que estamos en una habitación con luces tenues.» Adela imagina que se encuentra con el personaje de sus sueños en un ascensor. se desviste sin perder el ritmo.» En este punto de su fantasía. diecinueve.. pero tiene características de algunos hombres que recuerdo. como el pelo negro peinado con gel. obediente. una mezcla de cosas que me gustan. y una personalidad relajada. un amigo imaginario que tiene aproximadamente la edad de su hijo mayor. Me arruga la ropa y la tira como para sacármela. a lo Rodolfo Valentino. Parece disponer de poco tiempo para fantasías. Adela ha construido un personaje. cuerpo delgado. me sienta en la cama grande y cómoda que tiene espejos arriba y a los lados. pero que se calienta como hombre grande. como de niño. unos ojos con pestañas largas y tupidas. lampiño. y me saca los zapatos con delicadeza. con nervios de que alguien entre de repente. Su amante imaginario sube a la cama y se mueve sensualmente. Adonis me da un beso en la boca. despreocupada. nos empujamos jugando. Me ofrece un trago. »Me excita pensar que soy atractiva para un hombre joven. contornea sus estrechas caderas delante de la cara de ella. alegre. sonriente. rojizas. me dice que estoy bonita y me sigue besando. impaciente.73 — otra entrada económica que su exiguo sueldo. me toma la mano. Yo sólo quiero sentirlo. Por la noche apenas ve unos minutos a sus hijos antes de levantar un verdadero campamento de camas hacinadas en dos habitaciones estrechas. «Estamos en ese espacio pequeño. con su piel suave. . muertos de la risa.. servicial. Me aplasta contra la pared del ascensor. Su quimera sexual favorita incluso tiene nombre: Adonis. «No es alguien que conozca o haya conocido. Adela le pide a Adonis que ponga música y baile para ella.

su . muy lujoso. Se refriega contra mí. bien hecho. Es un concurso sexual al que han sido convocados hombres que se sientan capacitados para hacer gozar al máximo a una mujer. de si hay otra gente o estoy sola. metiendo la cabeza bien peinada entre mis senos y respirando ahí.» Concurso sexual Carola es abogada. le pido que me toque las tetas y que las chupe si quiere. No lo dejo desvestirme ni le permito que él lo haga. Depende del tiempo que yo tenga y de lo que estoy haciendo. le cubre el pecho. abundante. como que sí y como que no. «Estoy en un baño elegante. que me muero de ganas de que me lo meta. Le digo que es rico. Llamo por un citófono para que comiencen a pasar los postulantes. Lo tiene duro debajo de los pantalones. A veces en mi casa abrazo la almohada simulando que es él. Prefiero esa onda de atraque a escondidas. está separada. Es como tener una cita. así. pero me agrada imaginar que yo podría excitar sexualmente a un lolo así. »Lo siento intentando montarse encima de mí. Nunca me atrevería a tener una relación con un cabro de la edad de mi hijo en la vida real. busca poner sus cosas contra lo mío. Me lo hace sentir con su carita roja y traspirada. Imagino que está ansioso por poseerme. medio ahogado del gusto. apretándome. que puede elegir a una mujer de veinte años.74 casi un adolescente. tiene treinta y siete años y vive en Vitacura. pero siempre agradable. medio apurados. bien agitado. Así olvido por un rato tantas preocupaciones. no tiene hijos. El vello. el rato que me doy para imaginarme así. y una camiseta abierta. corta o larga. que se me acerca insinuante y me acaricia. muy ajustados. bien machito para sus cosas. »El primero que entra es un tipo bastante guapo que viste unos pantalones de tela delgada.

Saca una máquina de afeitar con gillette y un pote de jabón. Después me riega con una ducha de agua tibia y me limpia todos los pliegues del cuerpo. mientras los otros dos hombres nos miran. Está sin ropa de la cintura para abajo. que viste traje formal y trae un portadocumentos. Veo que su pene se para hasta quedar completamente erecto. concentrándose alrededor de las aréolas de mis pechos y en el pubis.» . »Entra el segundo hombre. lentamente. que me hace gozar al máximo. pero no excitada al máximo. Es igual a mi papá. busco la abertura de su trasero y le introduzco el dedo ahí. me abre los muslos y los labios de la vagina para completar perfectamente su tarea. Tiene el pene blando y pequeño. con las dos manos. pero no es suficiente. Es mi hermano. en el ano. pero no nos conocemos. Me pide que me ponga de pie y me desviste. a él y a los otros dos hombres. la espalda. que se abre lentamente. Muevo el dedo en círculos. Compartimos el secreto. Es un buen intento. Mi padre está muy excitado. Luego comienza a llenarme toda la piel con pintura blanca. reluciente. Sus manos expertas enjabonan mis vellos genitales produciéndome una sensación deliciosa. moviéndose adelante y atrás para que mi dedo entre completo y vuelva a salir. Mi hermano me rasura los pelos pubianos con mucho cuidado. Me humedezco un dedo con saliva. pero yo le acaricio el cuello. »En ese momento entra el tercer postulante.75 — cabello es castaño. Estoy estimulada. Entonces él busca la hendidura entre mis glúteos y me hace lo mismo a mí. tiene un cuerpo excepcional. Me excita hasta el extremo de mis sentidos. los muslos. Después me lanza chorros de agua en esa zona. Estoy lista para recibirlo. Ellos están masturbándose mientras mi padre me trabaja el ano con uno de sus dedos.

Dice que no se plantea nada con él. Aparece su órgano. tiene veintiocho años. Tiene un aparato . Se lo veo en el espejo y frente a mí. me manosea los pezones. casada y madre de tres hijos. Yo me impaciento. pero con cuidado. El entra y cierra la puerta. es profesora de música. moldeado por mi propia imaginación. si es o no es buenmozo o atrayente en sí mismo. en sus seis años de matrimonio se ha encontrado con su cuñado en muy pocas ocasiones. tenso. nudoso. le desprendo la ropa con soltura. Nunca ha pasado nada entre ellos. Julia tiene la teoría de que da lo mismo quién sea su cuñado. Pero en su mente lo evoca cada vez que puede. Tiene fantasías eróticas con el hermano de su marido.» «Imagino que estoy en el baño.76 — El cuñado Julia vive en Maipú. Me contempla en esa situación aparentemente ridicula pero muy excitante. Se me acerca y me saca los pechos de la blusa. Se me acerca lentamente. Parece una armadura de piel. El pecho está cubierto por un vello espeso y rizado. su cuñado. siempre en fiestas familiares. sentada en el excusado. en todo caso. nada más. Yo le palpo los botones de la camisa. comienzo a desnudarlo frente al espejo. Su cuerpo parece más joven y sólido que el de cualquier hombre de la Tierra. muy suave. con un dedo traza círculos alrededor de mis aréolas. «Lo excitante es que es mi cuñado. que no le gusta. Acerca la boca y nos fundimos en un prolongado beso. comiéndosela con los ojos. Los deja allí colgando y los mira largamente. le desabrocho sin apuro el pantalón. Esa visión doble del pene amplía mi deseo. Sus hombros son anchos y cuadrados como las vigas de un templo. En la vida real no lo considera especialmente atractivo. Pero reconoce que le inquieta porque la mira con descaro. De hecho.

remoloneando. Y se ha quedado allí por cuatro años ya. Son hombres fuertes. Hacerlo con un negro Cinco esclavos negros Para una persona friolenta no es ninguna gracia vivir en una de las ciudades más australes del mundo. Parecen entender que sólo tienen la función de prodigarle el mayor placer. duerme hasta el mediodía. Es el momento de entregarse a sus fantasías. obediente. llegó a los veinte años a Punta Arenas por una temporada para integrar un ballet folclórico. y sin nada que hacer hasta el almuerzo. y no es necesaria. que se levanta desde una espesa mata de vello. Imagina que cinco esclavos negros le hacen deliciosos masajes en todo el cuerpo. casada. Están semidesnudos. y la ligera lencería de satén con la que duerme. Le gusta sentir el peso del plumón sobre el cuerpo. de cuerpos lustrosos y firmes. Cuando despierta. sin hijos. pero con actitud subordinada.» La fantasía de Julia culmina cuando el cuñado le pregunta: «¿Te gusta mirarme el pico?». mirando televisión. Menos aún trabajar como bailarina en hoteles y pubs. Pero Catalina. con cuatro grados Celsius como promedio de temperatura ambiental. Por su horario de trabajo. está sola en casa. Suele quedarse en la cama. No hay respuesta. presentándose por la noche ligera de ropas. triunfalmente erecto como un estandarte. solo .fascinante. 77 8.

La sangre se me acumula en los genitales. En actitud concentrada. «Extienden el líquido tibio sobre mi espalda y me masajean la columna. Van trabajando cada músculo. el cuello. el trasero. las que — 78 — me aflojan el trasero haciéndome abrir las piernas. temblores y cosquilleos en el vientre. que son cada vez más furiosos. Y veo los espasmos que recorren . las piernas. «Aumentan sus movimientos. la vagina lubricada. Ve cómo se masturban rítmicamente. extendiendo hacia atrás el prepucio y devolviéndolo a su posición. cada centímetro. Yo me siento en el límite de la calentura. »Todo mi cuerpo está preparado para el amor. las tetas hinchadas. todos idénticos. deslizando las manos por el eje del pene. Mis sentidos se invaden de un bienestar embriagador. el clítoris se me congestiona hasta dolerme justo cuando imagino que los esclavos separan más mis piernas y me presionan las ingles y la vulva con caricias sensuales. un bulto prometedor entre las piernas. relajando todo lo que tocan¡ con sus manos expertas. Parecen penes de acero con un champiñón enorme en la punta. los pezones gordos y gruesos. La imaginación de Catalina se concentra en los glandes descubiertos que se le ofrecen como sabrosas frutillas gigantescas. las pantorrillas. tienen la piel y los ojos brillantes. repartiéndose mi piel entre los cinco. quiero esa rica leche ahora!". Siento diez dedos recorriendo la hendidura entre mis glúteos. Los esclavos se han sacado los taparrabos. tienen sus varas muy tiesas y de un tamaño descomunal.» Los cinco hombres se aplican ungüento tibio en los miembros erectos. resbalando suavemente por la sensible piel de esa zona. Me dan placenteras palmaditas en las nalgas. Me presionan el coxis con la yema de los' dedos. extraen aceites de un hermoso recipiente de cerámica.ataviados con un taparrabos y un turbante. los músculos tensos. Entonces digo en voz alta: "¡Quiero semen.

y vive en Valdivia. los mismos que dura el orgasmo que me provoca esta fantasía. Después venía el baño en una enorme tina de mármol. Leonor iba recobrando el aliento sumergida en el agua tibia y en el eco de los cánticos del juego: -Wer hatangst vor SchwartzermanrP. y la instrucción de la madre rubicunda: «A sacarse bien el piñén». uno tras otro los cuatro hermanos. Era parte de la gracia quedar resollando. soltera. o tal vez completamente desnudo.los miembros seguidos de abundantes emisiones que brotan de esos champiñones. Cuando niña. Se le aparecía enorme. De hecho. un gigante pétreo semidesnudo. con los cachetes colorados y el ánimo encendido después de correr y perseguirse durante horas. Es nutricionista. -Niemand! [¡Nadie!] -contestaba el coro de amiguitos. Ella le temía al hombre negro. La brisa antartica del río aliviaba el asorochamiento de los niños. preparándose sin embargo para arrancar y ser perseguidos. Los cinco negros eyaculan sin parar durante varios minutos.» ¿Quién le teme al hombre negro? Leonor tiene cincuenta y un años. casi todos descendientes de alemanes. madre de un hijo. [¿Quién le teme al hombre negro?] -preguntaba a gritos uno de los niños. en la soledad de las sábanas. pensaba en él todas las noches. jugaba con sus tres hermanos y los amigos 79 — de la cuadra en la festiva inocencia de las tardes valdivianas. con .

pero que los hombres de raza negra suelen superar estas medidas por uno o dos centímetros. También que el largo promedio de un pene en erección es de casi trece centímetros. por supuesto. Su hombre negro tenía la piel lustrosa y proporciones perfectas. sobre todo. La gente a su alrededor era rubia. en la revista Billiken. . y una enorme vara se erige desde el pubis. Debajo. sólo existía en su imaginación. picunches y huilliches.1 centímetros de diámetro. blandas y abundantes. palmeras y plátanos.sus ojos endiablados y sus dientes blanquísimos.2 centímetros y 80 3. oscila un par de testículos que parecen de un toro. Podría triturarla con una sola mano. sus muslos parecen troncos de árbol. El hombre negro. Leonor había visto una ilustración. Su hombre negro imaginario la ha acompañado toda la vida y se ha ido apoderando de sus deseos hasta hoy. «Me visita seguido. como un dios griego lavado en azabache. También poblaban su universo infantil los descendientes de mapuches. con un diámetro no superior a cuatro. formas esculpidas y musculosas. Pero el protagonista de sus fantasías no tenía nada en común con esas figuras caricaturescas. donde aparecían cinco nativos africanos rodeados de monos. Y. En la Valdivia de fines de los cincuenta no había ni siquiera un turista de color. labios carnosos como una fruta. Su desnudez impresiona ante la luz de las llamas. de carnes rosadas. Tiene unos hombros anchísimos. pero no se parecían en nada al hombre negro. la piel brillante. Esa característica se hizo evidente en el fetiche imaginario de Leonor una vez que leyó que en el ser humano la longitud media del pene en estado de flacidez es de 9. ataviados con huesos y taparrabos. Lo veo bailando alrededor de una hoguera. tenía un pene descomunal.

Entonces el miedo se me transforma en placer.»El hombre baila una danza acompasada. Se palpa los testículos. lo aprieta. cargados de un líquido untuoso que quiere salir. El pene Tener pene . en calor en toda la columna. Frota su enorme pene. aumenta el ritmo. una y otra vez.» 81 — 9. me vienen contracciones en las ingles y un golpe eléctrico en mis genitales me hace gemir. lo descapulla y vuelve a cubrir el glande rosado. lo estira. se sienten tambores en el aire. sube la tensión. Están llenos. sopesándolos con satisfacción.

Algo teatral sugiere su acento extranjero. No dice cuántos más. blues. Salvo una línea negra en el párpado superior. Le pregunto con qué se le despierta el deseo. alba. aunque tiene más de sesenta años. «A mí me gusta jugar. contesta sin dudar: «Con el roce de un cuerpo que me gusta. Esa es la síntesis». de cualquier edad. en circunstancias que sólo vivió hasta los dos años en su Italia natal y no volvió a visitarla salvo en calidad de turista. Hace bien para la piel. Varones de diversas edades y actividades la consideran una mujer interesante y vigente. para el ánimo. Tiene un cuerpo armonioso que viste con sobriedad. música sinuosa. muy erguida y digna. Es sin duda una mujer atractiva. La Choly. muy segura en su sillón. afirma. me encanta que mis feromonas y mis endorfinas se pongan en actividad. Su forma de caminar. partiendo de la base de que soy alguien que llegó a . Se enorgullece de que aún tiene cintura y las piernas firmes. su piel sana. tiene su instinto sexual en alerta. con determinados escenarios. haciendo gala de su condición de médico. Es rellenita pero bien formada. su lindo pelo completamente blanco. la delicadeza de sus movimientos. me mira hurgando en el fondo de mis ojos y da un giro a la conversación: «Bueno. saxofón. con una mirada cómplice que se cruza con la mía. Yo creo que una persona sana. no usa maquillaje. tú quieres saber cuáles son mis fantasías. muchos años después. dice.La Choly es italiana de nacimiento y chilena por adopción. nada que atenúe las muchas arrugas que en ella se ven bien. profesión que ha ejercido durante más de cuarenta años. el calor de una fogata. sus modales cuidados. suave. sus bellos ojos pardos. La ausencia de artificios aumenta su sensualidad. la biología humana es así». 82 La Choly hace una pausa. luces tenues. para la creatividad y para la vida.

Las ancianas también fornicamos. anotar y dejar que la Choly se despliegue como prefiera. el último polvo siempre marca. Y continúa: «De partida hay un error en tu forma de preguntar.».. Pero no sé exactamente qué preguntar.» Su rostro se ilumina en una sonrisa total. El último polvo suele convertirse en "el polvo". Quieres construir algo así como las memorias de una cortesana. o con estas inclinaciones. me agrada mirarla y escucharla. aquella en que sostiene que el sexo sigue siendo para ella algo central. Es divertida y procaz. Pero ocurre que el último polvo de mi vida fue hace unas cinco horas. que las más de las veces se hace y no se piensa. puedes llegar a ser realmente magnífica en la cama y dar y recibir mucho placer. o con este culto por el deseo y el catre. qué estimula la imaginación erótica de una mujer con estas. que lo fue siempre. si me lo permites. Además. cubre todos los demás.acumular una cierta experiencia en esta materia. modifica sustancialmente el recuerdo erótico. ¿te das cuenta?» Le pido que me guíe. que no lo oculta y que lo practica con maestría. pero en ella todo suena adecuado. «Como tú debes saber ya. Opto por callar. porque desde que lo hice por primera vez me gustó. Yo le he dedicado tiempo y entusiasmo al sexo. Y descubrí que podía ser muy buena en eso. «Tú quieres saber qué fantasías tiene una calentona. te aplicas y no te impones límites ni restricciones. Yo conozco fragmentos de la leyenda de la Choly. »Si estás esperando la triste historia de una pobre niña — . Quieres que haga recuerdos. llamémoslas. cómo hacer para no quedarnos en la anécdota y detectar puntos más esenciales de su testimonio. Me entusiasma lo que tiene que decir.. Partes de la base. Me gustó mucho. habilidades. pareciera. Si te prodigas. de que estoy en retiro. generalmente misteriosa.

para sí misma. que respondía al roce. nunca me faltó nada. en fin. con las más diversas situaciones. sino de la certeza -vivida en la imaginación-de que los tiene y los usa para provocarse placer. descarriada y todo eso.» Me cuenta que se ha permitido fantasear con todo. cuando estaba de moda. Conclusión: nada hay en mi biografía tan previsible ni tan aburrido ni tan obvio. Luego fue perfeccionando la idea. Me hice un psicoanálisis largo y caro en la década de los setenta. Entonces ensayó toda suerte de formas para estimularlo. Lo mío no fue por necesidad económica. Cuando niña se ponía calcetines entre las ingles para sentir ese bulto de los hombres que tanta curiosidad le causaba. fui la hija normal de un matrimonio de clase acomodada.. cualquier mecanismo para desarrollar la sensibilidad de su capullo. No se trata del deseo de tenerlos. pero que su fantasía más recurrente es que sus genitales son una verga y dos testículos. Durante el orgasmo. Entonces ya fantaseaba con tener eyaculaciones. Yo fui educada en las monjas. Lo hacía casi siempre en privado. tocándolo ella misma. al sentir que la invadiría el clímax del placer. aquello que Freud llama «la envidia del pene». llevada involuntariamente por los caminos del sexo. la Choly visualizaba en su mente que te- . a la altura del pubis..83 — víctima. y llegó a usar ceniceros o manzanas dentro de los pantalones para dar más consistencia a su imitación de los genitales masculinos. no me vendí. a la fricción y a la manipulación igual que un pene. pero también contagió a sus amiguitas con este afán lúdico y llegaron a pasear todas juntas por la playa portando sendas conchas de loco bajo el traje de baño. masajeando su vulva contra el brazo de un sillón u otras salientes del mobiliario. violada a corta edad. contrayendo las paredes de la vagina para que las ondas del movimiento llegaran hasta él. Choly descubrió que su clítoris era un pequeño pero poderoso órgano eréctil. Ya en la adolescencia. abusada por adultos. te vas a desilusionar. fue por otro tipo de necesidades mucho más complejas y hermosas. cuando todos lo hacían.

Pero sus favoritos son los consoladores. Yo no intento penetrarlos salvo que ellos lo deseen. penes artificiales de todas dimensiones y formas. Pero me gusta sentir que tengo un órgano de grandes proporciones entre las piernas cuando hago el amor. al mismo tiempo. De este modo el órgano crecía mucho más largo y delgado que lo normal. Sentir que tengo uno dentro de mí. un cilindro de carne que se calienta con la cercanía de un hombre atractivo. Estoy allí teniendo un coito con un hombre estupendo. el tubo era cambiado por otro más largo. Un delicioso aparato que me hace sentir completa. del que comenzaba a manar sustancia seminal en furiosos chorros. que amanezco un día con una tripa esponjosa en el pubis. con plumas multicolores. . «Hay amantes con los que he llegado a un grado de entrega y confianza como para ponerme uno de estos artefactos.. Desde esos tiempos comenzó una colección de artefactos fálicos que conserva y aumenta hasta hoy. »Mi más secreta fantasía es que me crece un pene de verdad. Así. que se endurece y se agranda fuera de control cuando me dan ganas de ser poseída. el mío. Tienen que ser hombres con la mente bien abierta y el amplio criterio que requiere un tipo bueno en la cama.84 nía un pene excitado. Cuando el glande asomaba por el extremo. y algunos aparatos médicos para medir el miembro masculino. Esta imagen le venía a la mente tanto si se estaba masturbando como si mantenía relaciones con un hombre. Tiene largos tubos de madera de distintas dimensiones que los hombres de ciertas tribus se instalaban en el pene. gozando en mis entrañas. estos aborígenes tenían penes de cuarenta centímetros o más que les colgaban hasta las rodillas como verdaderos pendones ornamentales. Algunos de ellos tienen correas de cuero para atárselos a la cintura. y de los más variados materiales. con mostacillas. hasta con piedras preciosas. miro hacia abajo. entre nuestras piernas. y que puedo mirar otro. amoratado y duro. También coleccionó todo tipo de adornos para la verga. con tallados en metal o en madera..

» A Ximena le excita que le digan «perrita». como una hembra primitiva. Estudia en un instituto particular y los fines de semana trabaja como camarera en un restaurante de la capital. Fue una experiencia bien salvaje. que me recorría desde los genitales hasta la parte alta de la columna. Te sientes realmente como una perra o una loba. «El mejor orgasmo lo tuve cuando participé en un trío. con actitud de mujer adulta y muy vivida a pesar de sus pocos años.. me olvidé hasta de mi nombre y sentí la más deliciosa sensación posible. Me parece que es una extensión de mi propio cuerpo. Dos hombres intentaban penetrarme al mismo tiempo..85 — donde está moviéndose ese pene a punto de eyacular. . Es de Curicó pero hoy vive en el barrio Bellavista de Santiago. amplia de criterio. la primera en la historia humana y la más animal. de espaldas a tu amante que te está penetrando desde atrás. como si fuera a explotar de placer. pero dulce. y no tiene problemas para comentar sus fantasías más íntimas. El pene es mío y yo se lo estoy metiendo a mi amante. «Cuando estás arrodillada. Le parece que es la postura natural para tener relaciones sexuales.» Desde atrás Ximena tiene diecisiete años. Ríe. pones en juego el instinto. como si fuera a morirme. Así perdí por completo el control. Yo quería mantener la tensión sexual que se había generado y aumentar al máximo el deseo de ambos. y también le gusta el coito en esa posición. Se considera desprejuiciada. me estimulaban de pies a cabeza y competían por entrar en mí. gesticula y conversa animadamente.

va a ensartarme hasta el estómago. Pero el hombre le sostiene la cabeza desde la nuca y le impide mirar hacia atrás. pero el sexo y el ano se me contraen y aflojan. La sitúa en esa posición. desde atrás. Lo palpa con glotonería. en cuatro patas. Ella siente la aceleración de su propio pulso. El hombre va a tomarla como a una perra.parte de una cadena de sabiduría ancestral. la hinchazón de sus pechos. pero es evidente su deseo de copular. La excitación de Ximena aumenta mientras invoca esta imagen. No ve el rostro del tipo ni quiere verlo. el ritmo respiratorio creciente. Está oscuro. de cada . El amante jadea a su espalda y le sigue asiendo los pechos y las caderas con una brusquedad que sin embargo no le desagrada. y alarga los brazos para acariciarle los pechos. la tentación irresistible de mirar la erección que se empina a sus espaldas. No sé por dónde quiere entrar. y el aumento de la lubricación vaginal. «Pienso que ese grueso palo. Además. nudoso como una cuerda de barco. A Ximena le sobreviene la curiosidad. Me parece que la existencia de los hombres. con sábanas rojas de satén.» La fantasía de Ximena consiste en que ella está durmiendo 86 en una mullida cama redonda. Ella tiene los codos hundidos en el rojo furioso de las sábanas. cuando de pronto es abordada por un hombre. como queriendo succionar el miembro que roza alternativamente ambas aberturas. que se expresa en la firme tensión de su órgano sexual punceteándole las nalgas. y en la manera en que la agarra con sus manos grandes y seguras. pero logra zafarse y asir el pene del macho. así el pene se siente más adentro y más grande. sus labios y sus genitales.

El hombre me penetra primero por la vagina.» . una picazón. él es de mármol. un escalofrío. y el anillo de esa abertura lentamente comienza a ceder mientras él empuja. Como a una perra callejera. Mi excitación va en aumento hasta hacerse urgente. que me palpita en la mano. lagarto. una loba en celo. Necesito que me abra. una daga — 87 — milagrosa hiriéndome por dentro. que me disfrute por dónde quiera. Somos hermosos y repugnantes a la vez. un chasquido que viene y va. »Sacudo rítmicamente su pene. Soy animal. Soy de maíz. que me taladre.hombre. Su púa me duele y me alimenta. Lo frota allí. una especie de estornudo en mis genitales. cobra sentido solamente por esa maravillosa varita mágica que tienen entre las piernas. Imagino su órgano fundido en el mío. Es el delirio: un dolor. se abre camino. Luego pienso que lo retira untuoso por mis jugos y lo sitúa en la entrada del ano. Ya lo tengo adentro. pájaro. Me vuelvo una amante salvaje. mientras fantaseo que le exprimo el pene en mi interior y me lanzo en éxtasis hacia la cima.

vive en El Arrayán. la reproduzco tal cual. . Otras mujeres Sexo futurista Malena tiene veintisiete años. poeta y estudiante de psiquiatría. en su versión original.88 10. Esta fantasía. me fue entregada por escrito y. dada su particularidad. Me veo tendida masturbándome. como otras. "Todo comienza con la imagen de mí misma posando la mano sobre una pantalla multicolor. es soltera. Santiago. apagando un tablero de instrumentos y luego extendiendo una hamaca de vinilo.

encontraba dos. robusta. tocaba. El desperfecto debía estar en la banda asociada objeto-persona. cabellos rubios. No habían podido saciar sus deseos.Pienso en mí.. aparte del leve desorden químico que le producían las raciones de guayaba de los jueves. Fue su asistente durante el PAEJ (Programa de Almacenamiento de Esperma Joven). su sudoración o sus latidos. de piel lechosa. en medio de los reconocibles códigos de mamá -que no se resignaba a dejar de hacerle recomendaciones por esa vía todas las mañanas. »Las señales provenían del recuerdo de la propietaria del pañuelo. Les mostraban revistas y videos. Por mandato de la Institución.y de algunas señales previsibles y rutinarias. llegó a la conclusión de que. con las consecuentes advertencias de la Institución de hacer revisar su sistema límbico para no reiterar esa conducta. en tercera persona. muslos gruesos. así: «A Malena le inquietó una serie de señales persistentes en su placa de control. »Malena se abocó entonces a reconocer qué podía haber detonado tal descontrol. sonrisa contagiosa. curvas y labios abundantes. aun en medio de sus complejas tareas y. Había un salto eléctrico en el conducto correspondiente que se detonaba cada vez que Malena miraba. tres o hasta seis códigos de placer inesperados. »Después de tres días en esas actividades científicas. Tras una cuenta minuciosa de las situaciones en que aumentaba su salivación. una funcionaria del laboratorio criogénico. ambas entrevistaron y seleccionaron a los participantes. sin compromiso de su voluntad. Se llamaba Carla. era alta. juntas los instruyeron hasta en los detalles más mínimos y luego procedieron a estimularlos para obtener su semen. Malena y Carla estaban ardiendo. — 89 — pechos voluminosos. evidentemente. pero también les decían palabras procaces y hasta maniobraban sus genitales hasta obtener la mayor cantidad de líquido seminal de los muchachos. Cada vez que obturaba su panel dental. sólo quedaba el pañuelo.. olía o incluso recordaba el pañuelo. puesto que estaba prohibido dejarse penetrar para no correr el riesgo de perder .

Parecía estarla incitando mientras agitaba los penes de los voluntarios y secaba sus propios sudores con el mismo pañuelo blanco que usaba para limpiar los rígidos miembros. A tientas llegó hasta el hueco hinchado y pegajoso. »Malena sentía la mirada tibia de Carla sobre ella mientras estaban en las labores de recolección. que estaba erguido. La perturbaba el descaro de sus gestos. deseo. "Bésame. Con una mano bajó hasta los genitales de Malena. Sintió la respiración de Carla en la nuca. Entonces se dio vuelta lentamente hasta quedar a un milímetro de Carla. Advirtió un temblor en todo el cuerpo de Carla. Prolongó cada movimiento. te voy a hacer gozar". se pegó a las blandas carnes de la mujer moviendo 90 las caderas y haciéndolas girar sinuosamente. »Fue cuando terminaron los informes de investigación.algo de esperma. al concluir sus tareas en el laboratorio. Saboreó los deliciosos labios abiertos. musitó Carla. mirándola de frente. Chupó su lengua. suaves y receptivos. Con dos hábiles dedos abrió los labios mayores y tomó su clítoris. y comenzó a masajearlo. que quedó vacío a esa hora. y tarde o temprano iba a reventar. »Malena la rodeó con sus brazos. duro. en cuyos ojos abiertos había consentimiento. Pudo oler su aroma vaginal de almizcle y miel. que le producía suaves oleadas de placer. La tensión sexual crecía entre ellas. y las cámaras de vigilancia garantizaban que las reglas fueran seguidas con rigurosidad. sensible. Estaban refrigerando los últimos frascos marcados. Carla respondió buscando sus pechos y sujetando los pezones hasta ponerlos muy duros. Malena no pudo más. hurgó en su saliva. No dejó de frotarlo y pellizcarlo .

" Sexo policial María Eliana es funcionaria de la policía de Investigaciones. sus nalgas temblaban. rubia. conectó todos los circuitos al casillero asignado y dejó fluir la información orgánica por el canal interno de la nave a la base. Malena hizo el registro pertinente y lo incluyó en los reportes a la Institución. tiene veinticinco años. »Ése era el origen del desorden en su placa de control. Sus piernas se mojaban de placer. Es delgada. se saltó un punto del reglamento: no incineró el pañuelo». «Soy lesbiana. acompañada de una señorita muy exuberante que es agente del FBI. atlética. me dice. Me — 91 — . Malena vio que de su vulva goteaba un jugo cremoso. su vientre se movía en brusca rotación. De ese modo quedaría eliminada la molesta señal en sus circuitos. hasta que estalló en éxtasis. Carla la limpió delicadamente entre las piernas con el mismo pañuelo que había usado con los chicos y el semen. Por si las dudas. «La fantasía erótica que recuerdo mejor es una en que me veo en una pieza forrada de terciopelo rojo. vivo con mi pareja y tenemos una vida sexual muy activa y gratificante». »Cuando recuperó el aliento. una pareja estable.hasta que Malena se sintió al borde del desmayo. Una vez clarificado. vive en La Granja y no tiene hijos.

»No hablamos. Hago funcionar su deseo. Se mete un dedo en la boca como si fuera un caramelo que está chupando y lamiendo. acercándome su sexo. Yo sé que está deseosa de tener sexo conmigo. me enciendo en llamas. Muevo su clítoris frenéticamente con la lengua. Siento que ya viene.» . Parece una fiera lujuriosa que se aleja y se vuelve a posar sobre mí en un juego de excitación. No lleva cuadros. Ella me observa y está alerta. Siento su vagina esponjosa entre mis labios. Ella me rodea la cabeza con sus muslos y balancea el cuerpo. doy un grito salvaje de animal en celo y suelto un líquido tibio que me moja las piernas. Me extiendo en la cama con las manos amarradas y la invito con la mirada a disfrutarme. que se estremece con el contacto. va a acabar. no puede más. Le estoy ofreciendo cada fibra. Me contorsiono. También a mí me despierta pasión el cuerpo estupendo de esa mujer que me tiene prisionera. que le cuelgan y se mueven. hinchado. cada rincón de mi cuerpo. me puede usar a su antojo y yo no me negaré. Lo chupo y lo mordisqueo. Mi lengua no tarda en trazar círculos alrededor de su botón rosado. Alargo la lengua y alcanzo a tocarle el clítoris. quiero lamer esa concha que me ofrece. Yo caí en su trampa. pero ahora tiendo mis redes a su alrededor. La penetro con la lengua y succiono con los labios para estimularla. Deja caer su ropa mostrando sus grandes senos. va a explotar. cada centímetro. que crece cada vez más. Se le ve una mata de pelo por la que le asoma un clítoris rosado. La paciencia se me acaba. Yo me muevo de una manera que encandila sus sentidos y no le permite pensar bien. Ella tiene el poder. Se ha puesto grueso. estoy ardiendo. »Se arrodilla sobre mi cara. »La agente se sitúa de pie sobre mí. Ella gime de placer mientras la sujeto con mis piernas.tiene atrapada y esposada.

me despierta y desencadena los deseos más locos. Así. poniendo atención a la música ambiental de uno de estos locales de alquiler mientras su amante se duchaba. La fantasía de Dominga es olfatear y ser olfateada. «Con el olor a hombre de su ropa me tiritaba mi Conchita lampiña. El sudor axilar. y yo no sabía lo que era. todo lo contrario. le indican que el olfato es el comienzo de casi todo. «Es un contrasentido». que dejó pasar de largo. me dice. De hecho hay hombres con — . Lo pensó dos tardes antes de nuestra entrevista.» Tenía seis años. el punto de partida de la selección erótica». que sudaban ganas o misterio. tembloroso.92 11.. «Lo que más me calienta en la vida es que un tipo me huela con placer.. «el sentido iniciático del deseo. Ella no termina de explicarse por qué razón en los moteles eligen canciones que hacen rimar «dolor» con «amor» pero no se atreven casi nunca con «olor». Se me erizaba el pubis. se ha pasado gran parte de la vida olfateando hombres. con olor a almizcle. Especialmente de todo buen polvo... Su actividad. amargas y lechosas. incluso en la micro. desde los tiempos en que se escondía en el baño de su enorme casa provinciana para recuperar del canasto del lavado las camisas de su papá y aspirarlas con el mayor de los deleites. Pues para Dominga el olfato es el sentido de la sexualidad. a almendras verdes. y el olor a hombre. No a colonia. Después fueron apareciendo en su vida hombres con olor a miedo. Olores y objetos El olor del semen ¿Sabe usted a qué huele el semen? Según Dominga. y cientos con olor a nada. unida a la experiencia de sus treinta y ocho años. Ella es ingeniera química y se dedica a producir vinos.

ella lo clasifica como «macho alfa» o «espermio fuerte». que entra en el cerebro como un llamado de la selva. El la buscó en esa tarde de ardiente calor. en el sentido que te digo. la arrinconó contra una puerta de madera. «Los hombres que huelen rico. Alguna vez se permitió tener relaciones con dos hombres distintos en menos de una hora para realizar su deseo. le besó el cuello. que no hacía más que contraerse. especialmente cuando está fresco. nada. al punto de comenzar a moverse en el aire. El hombre parecía embriagado. química. Ella vio que los olía. Un olor masculino. hasta que sentí su aroma y me pareció sexual. aún más audaz. se puso de rodillas. la encontró en una caballeriza. Le parece excitante sentir la diferencia entre el líquido seminal de uno y otro hombre. De pronto se puso de . Pero sus fantasías tienen también otro aspecto. levantó las piernas de ella.93 — los que me he encontrado que no me llamaban en absoluto la atención. de almizcle y tabaco. Se inclinó. suelen ser estupendos amantes». Eso la excitó hasta el límite de lo posible. en referencia a la capacidad que según ella tiene el aroma corporal para dar cuenta del grado de masculinidad y potencia de un hombre. un recio y atractivo moreno que la tomó en el establo. es una potente señal genética..» Cuando un hombre tiene este olor sexual del que habla Dominga. distenderse y secretar un jugo almibarado. los pechos. descubrió los genitales de Dominga y se quedó frente a ellos mirándolos embobado. comenta. las posó sobre sus hombros musculosos. el pubis. hasta que él paseó su lengua en el palpitante sexo de ella. de traspiración. el estómago. fuerte. luego de varios días de mutua y solapada seducción. vio que acercaba su nariz e inspiraba el aroma que desprendía su vulva encendida. nada. haciendo desaparecer todo del planeta. menos a él. A Dominga le atrae especialmente el olor del semen. fascinado.. le dio lentos lengüetazos en el clítoris que casi la hicieron perder el conocimiento de placer. Primero lo hizo con un inquilino del campo en el que veraneaba. El hombre acarició su intimidad con los labios y la lengua.

sin decir palabra.» Media hora después..94 pie. agotado y con la respiración desordenada. dando empujones contra ella con su grueso miembro endurecido. y un olor fuerte. El muchacho. dos años menor que ella. unos veinte por lo menos. como de almendras verdes. donde el muchacho leía unas revistas. meneándoselo con insistencia. los mojó con el fluido de él y luego los gustó con deleite. entró en el dormitorio del primo y se le metió en la cama. hasta que él se desbordó en espesos chorros de lefa en su interior. Ella lo retuvo unos minutos pero su primo volvió a subirse sobre ella y buscar la abertura entre sus piernas con el miembro enhiesto. los dos gozando de una manera irrepetible. se encontraban noche por medio en los dormitorios de servicio. y cada cierto tiempo sacando el pene a punto de estallar para retardar la eyaculación. intenso y orgánico. Dominga sabía que su primo y la empleada de la casa. No tardó ni un minuto en ponerle el pene duro como un hierro. sin parar. estaba en la etapa de la vida en que sólo se piensa en tener relaciones sexuales. sedujo a su primo. la poseen . los dos traspirando. «El semen del hombre tenía un sabor picante. Estuvo haciéndoselo durante casi una hora. y lo logró.. Casi de inmediato ella se fue del lugar sintiendo empapados los calzones. levantó las rodillas de ella y la fornicó con desesperación. Dominga hurgó con sus dedos en la propia vagina. Tuvo que contenerlo porque él quería montársele encima de inmediato. Quería sentir que el semen de dos hombres se mezclaba en su interior. una mujer bastante gruesa y desaseada. Esa tarde fue ella la que. Dos o tres sacudones fueron suficientes para que el chico bramara como un animal y derramara todo su semen en la mojada vagina de ella. un poco amargo. de regreso en la casa patronal. penetrándola sin descanso. Dominga fantasea con que muchos hombres. Antes y después de esta experiencia. Una vez que el campesino se retiró de ella.

Imagina que es detenida por unos policías bastante atractivos que la llevan hasta una comisaría. abuela de un nieto. la penetran por primera vez. mientras disfruta de sus miembros tiesos penetrándola. como una pasta caliente en su interior. Es una especie de homenaje a la vida cultural que cree que debe hacer toda mujer progresista de clase media. identifica el aroma personal de esos hombres. no es tomada por la fuerza. es casada. y otro más. disfruten su vulva. Es consultora internacional en materias financieras. Luego vendrán uno. En su fantasía ella no es violada. Le quitan bruscamente la ropa interior. Y sabe que después podrá sentir el olor del semen. la agarran por las caderas. la excitación que les brota por los poros a través del sudor. Dominga imagina y hasta le parece sentir el olor de cada uno de ellos. otro.. . Allí la instalan con las manos amarradas sobre una mesa en una habitación en penumbras.. madre de dos hijos. hasta que Dominga pierde la cuenta. va a un concierto o una obra de teatro. no tiene como podría suponerse una situación económica muy boyante. la inoculen con su semen tibio. Ella desea fervientemente que todos esos hombres desconocidos la gocen. que exuda el perfume salvaje del deseo. El carrusel Cada vez que Sofía visita una ciudad por primera vez. Sofía tiene cincuenta y nueve años.95 sucesivamente.

Sofía se pregunta de pronto si lo que está viendo es un número de porno en vivo en un teatro de Luxemburgo o una fantasía secreta que su propia mente ha decidido escenificar ante sus ojos cuando ella menos lo esperaba. vestida sólo con un sostén de lentejuelas. ninguna otra mujer. porque esos son gastos de representación. una elefantiásica gorda de edad indefinida y mucho colorete en las mejillas. atenta a cada detalle. un grupo de turistas orientales.pero sí se da el gusto de viajar en primera clase y alojarse en hoteles cinco estrellas. la que parece disfrutar genuinamente tanto de los aplausos como de las acompasadas y mecánicas penetraciones de los falos de madera. se encarama en el caballo. Con inusitada gracia y agilidad felina la enorme mujer hace un saludo circense levantando los brazos. que participa con palmas y alaridos en cada movimiento de la gorda. se acomoda con evidente experiencia. En la noche sale a caminar por los alrededores del hotel y descubre un teatro abierto e iluminado. se presenta acompañada de un colorido caballo de carrusel. Sentada aún frente al espectáculo. El boletero le da a entender que la función está por comenzar. Se trata de una sala de pornografía en vivo. Hay poco público. 96 así que se apresura a entrar y tomar ubicación en la primera fila. > . al compás de la música de calesita. Esta vez visita Luxemburgo. de modo tal que es penetrada por los dos orificios simultáneamente mientras sube y baja haciendo las delicias del escaso público. Tras la fanfarria inicial. El animal de cartón piedra tiene la peculiaridad de asomar y esconder rítmicamente dos vergas de madera desde la montura. otros señores muy rubios y rozagantes.

los deberes hogareños y las demandas familiares. Entonces enciende una vara de incienso. O varios ancianos.. Sin embargo. De treinta y cuatro años. dueña de casa y habitante de La Florida en Santiago. A veces un actor que vi en alguna película o un jubilado que miré en la calle. — 97 — «Siempre me han gustado los hombres bien caballeros. tendida en su cama. . para ser precisos. con hombres mayores que se vuelven locos por mí. No importa eso. de maneras antiguas. sin interrupciones. o una cara que inventa mi mente. se concentra.Dentadura postiza «Sueño con amantes viejos.» Liliana prefiere fantasear cuando está completamente sola. pero a la hora de casarse eligió a un compañero de colegio que tiene su edad y con el que se entiende bien en todos los planos. cierra los ojos y se entrega al espontáneo fluir de su mente. es madre de dos hijos. está casada hace nueve. en sus palabras. correctos. en sus fantasías más íntimas habita una presencia masculina sin identidad. una mujer de clase trabajadora que dice tener poco tiempo para fantasías entre los ajetreos diarios. como abrir la puerta para que una pase o acomodar la silla para que una se siente. pero que conserva siempre la característica de ser un hombre de mucha más edad. que no pueden creer que me poseerán». Es distinta cada vez.. Lo que se repite es que es un tipo de unos setenta años con el que siempre imagino la misma escena. dice Liliana. que va cambiando arbitrariamente. «Su cara va cambiando. directamente un anciano.» Desde la adolescencia Liliana prefirió los pololos algo mayores que ella.

. »Igual el caballero me mira entera y se nota que le gusto. dando paso al coqueteo errático del septuagenario. la rigidez de sus músculos.Se ve a sí misma entrando en una oficina con unas carpetas en la mano. en el papel de una vendedora o promotora. un dejo patético que vence el primer ánimo circunspecto y contrariado del caballero. le dejo que mire y se caliente no más. ligas negras. sentir la soltura de sus carnes. medio cortado. le 98 muestro un poco las piernas mientras le hablo del producto que ando ofreciendo. Pero eso es rico porque es como cazar una presa. de esqueleto firme y buena contextura.. una falda que deja parte de mis muslos a la vista. para abordar a los potenciales clientes. lo mismo que la forma en que lucirá su cuerpo desnudo: le gustaría verlo. Eso le causa curiosidad. Me acerco a un señor mayor que está en su escritorio. no es buenmozo pero tiene unas canas interesantes -así como elegantitas-. Se fija en mi escote y yo no me tapo. las uñas pintadas de rojo italiano y una sonrisa encantadora. Se le despierta cierto morbo al observar el interés creciente que ella le produce. Así que yo lo provoco. «Estoy con una chaqueta ajustada. y me trata de "señorita". un poco nervioso. Es un tipo fuerte. cierta torpeza de sus movimientos.» En su imaginación. unas medias de seda. .. al contrario. un modo bien educado. Liliana observa al viejo mientras hablan. aunque es como corto de genio. Será mayorcito pero es hombre.. un seguro para automóviles. Eso es lo que la excita. Como tentarlo hasta que no pueda más. Ella adivina que tiene dentadura postiza. vestida de manera formal pero seductora.

con el sexo a la vista. El hombre le mete la lengua en la boca con brusquedad. y el grueso aldabón de su sexo que ya le asoma por el cierre entreabierto. El viejo tiene una erección que Liliana advierte al mirar de reojo su pantalón hinchado.» La fantasía de Liliana continúa con la imagen del maduro amante sobre ella. las manos agarrotadas en sus caderas. Me excita sentir que el viejo no se la puede creer. Siento su cuerpo desesperado sobre el mío. Siente la presión de sus muslos. Está duro y caliente. se le echa encima. Tengo mojados los calzones. cuando menos se lo esperaba. Ella se finge sorprendida y abrumada pero no rechaza el avance. El viejo está impresionado de ir a poseer a una mujer mucho más joven. Su jadeo lo tiene al borde del infarto.Imagina que el hombre no puede contenerse.. ella no se resiste lo más mínimo. Ella lo ha provocado hasta el límite. Liliana saborea su saliva y se entretiene recorriendo con la lengua el tacto plástico de su dentadura postiza. sus brazos. Me toca el clítoris con sus 99 — — gruesos dedos. me lame y me muerde. Pero va a aprovechar la oportunidad. Ese cuerpo desconocido estremeciéndose . adelanta las caderas para sentir en el vientre el bulto del pene aprisionado por la ropa. «El viejo me respira en el cuello. El hombre está sudando de excitación y la besa y la aprieta con furores frenéticos. al contrario.. Se da cuenta de que el miembro del anciano es de proporciones considerables y que va a intentar un acercamiento porque ya simplemente no puede más. lo mueve muy rápido. El viejo intenta abrazarla. Está tocando entre mis piernas.

El viejo toma su mástil y busca el canal de la vagina.. Al mismo tiempo que instala el objeto en sus genitales mientras imagina que el viejo va a penetrarla. todos sus mares. Liliana se ayuda con algún objeto. En su fantasía nunca es penetrada. pidiendo más. intenso y muy satisfactorio. lo logra plenamente. Ella misma sonríe y comenta: «Cuando yo acabo. sus secretos.. temblando de gusto en destellos que le suben por la espalda. Hacerlo con animales .. una vela o una zanahoria. A tientas. ubica su verga en la entrada y se prepara para empujar.de deseo. así que el viejo se queda siempre con las ganas». La humedad la ha vuelto resbalosa. para vivir esta parte de su fantasía de manera más realista. sus hendiduras y salientes. 100 12. experimenta un orgasmo largo. se desvanecen todos estos pensamientos. Necesita ser penetrada. Según explica. A ella se le ha esponjado toda la piel.

llega un momento en que me instala encima. y termina dentro de mí a los pocos minutos. nuestra práctica sexual es mucho más intensa. «Al comienzo sólo pensábamos en tirar. lo desconocido. juega con su pene hasta que lo tiene tieso.» Pero con el tiempo sus relaciones sexuales se volvieron más espaciadas y rutinarias. Ella estudia Leyes. perfeccionada y grata que la de las hembras de cualquier otra especie sobre la faz de la Tierra». en el baño. que es fome y que necesito que me estimule para disfrutar. Y eso se pierde. tiene veinticuatro años y está de novia hace seis con el mismo hombre. en la cocina y en el patio. creativamente. explica. lo hacíamos cuatro o cinco veces seguidas en una noche. Creo que el desgaste en lo erótico es inevitable pasado un tiempo. De hecho. menos grave: «Habría que importar medio millón de hombres argentinos y mandar al otro lado de la cordillera a igual número de chilenos». «Las hembras Homo sapiens estamos especialmente dotadas para el sexo y el placer.El macho cabrío Virginia dice que no quiere confundir su persona con la totalidad de la población femenina. en distintas posiciones. se nos hacía poco el tiempo para eso. sin excitarme previamente. Yo le digo que no me gusta así. continua. Con esta teoría — 101 — .» Virginia añade. Lo esencial para una buena sexualidad es lo novedoso. «A veces es patético. Patricio comienza a masturbarse cuando estamos viendo televisión. por todos los orificios del cuerpo. Pero igual le abro las piernas como para salir del trámite. pero parte por decirme que todas las mujeres poseemos una particularidad que nos distingue del resto del reino animal: estamos en celo permanente.

El descubrimiento se le hizo evidente en un viaje reciente a Mendoza. por ejemplo un caballero con cara de arrancado de la Segunda Guerra al que le pregunté por una calle en Mendoza y que me contestó mirándome a los ojos y haciéndome sentir como a una reina. con regios cuerpos. en que participaba en una orgía. transpiraciones y placeres. pero cualquiera. O los mozos. de ninguno en particular. un chivo. con sudadera. peinados a la gomina. te miran a los ojos. Sin embargo. no como los de acá que siempre te hablan mirándote las pechugas.comienza el relato de su imaginario erótico. niñitos de buena familia en plan de vacaciones. «Te estoy hablando del hombre de la calle. listos para meterse en la cama con una. La miro atenta y expectante esperando el desarrollo de su tesis. todos. dice. musculosos y tostados en Reñaca. que son rápidos. de buen humor. de todos. tal vez sólo descartaría a Menem. Hubo un tiempo en que soñaba con escenas grupales. no sé por qué. seguros de sí mismos. las piernas o el poto». cero servilismo. con muchos hombres y mujeres que hacían el amor a su alrededor y varios que la poseían frenéticamente sin que ella les viera el rostro en medio de la confusión de cuerpos.» Afirma que este sistema de traer argentinos y llevar chilenos produciría un mejoramiento de la raza. «porque son objetivamente más bonitos en promedio: altos. Pero Virginia se hace esperar y trabaja con cierto misterio su relato. . para aprovechar el cambio y comer bife chorizo. buena facha. a los imberbes playeros. frontalmente. Cuenta que cuando se masturba deja volar su mente sin dirigirla y que esta escena apareció y se ha ido quedando en su imaginación erótica. Es taxativa en afirmar que no se refiere a esos argentinos a los que estamos acostumbrados. Para ella las fantasías son cíclicas. No tiene ni la menor idea de cómo se originó esta imagen. como que una existe. producidos pero llanos. O unos tipos espectaculares que recogen la basura al trote. las fantasías de Virginia no son con varones sino con un macho cabrío.

La mujer le besa los pezones. El hombre. A veces era un caballo.102 Después ingresaron algunos perros en esa fantasía. y desde hace unos meses. El chivo está visiblemente excitado puesto que se le ve un sexo rojo y descapullado.que ese desconocido la fornique delante de su mujer. la agarra y la pone en cuclillas. Ella se siente bastante acalorada y deseosa de participar. De pronto siente algo así como una crema que le aplican dentro y alrededor de la vagina. su fantasía es un chivo con el cual tiene relaciones sexuales. está penetrando al animal con cortas estocadas mientras la mujer lo sujeta con una cuerda muy corta. que la violaban por turno estando ella amarrada y prisionera. En otras oportunidades era asaltada inesperadamente por su vecino. que se le abalanza encima y comienza a moverse. Es una vaselina con fuerte olor orgánico. Virginia se aproxima al chivo. La mujer le hace señales para que se acerque y se saque la ropa. cuyo pene está francamente congestionado. Ahora. Se instala con las piernas abiertas y levantadas frente al animal. Una vez que lo hace. siente ruidos y ve detrás de una pared a una pareja de turistas que está en un establo. se acerca. el hombre retira su miembro del recto del animal y se le acerca con el aparato en la mano. — . En esas ocasiones el perro del vecino le lamía la vagina mientras el hombre la hacía gozar por detrás. el hombre le acaricia la vulva con movimientos bruscos. alto y fornido. Ella piensa -y desea. La pareja de desconocidos ayuda a conducir el miembro del animal hacia la vagina de ella. Los dos turistas le manosean los genitales y los pechos. Ella está paseando por un campo. con un miembro enorme. ve una cabaña. bastante duro y largo. Una fila de grandes mastines conducidos por hombres musculosos. Virginia se hace presente en la escena y los otros siguen en su actividad sin inmutarse. que la penetraba por el ano mientras ella arreglaba el jardín. húmedo de la gruta del chivo. pero también está fijada por la inquietud del animal y por el miembro brillante que parece querer encajar en alguna parte. el que se le montaba en el lomo.

con bigotes de señor Corales. porque además el hombre y la mujer están mirando de cerca y manipulando los órganos del animal y el mío. que empuja arriba y abajo con impresionante rapidez. una larga hilera de hombres y perros. es meteoróloga. El chivo vierte un líquido muy caliente en mi interior en el mismo momento en que yo tengo un orgasmo muy agradable. tiene cinco hijos y vive en Valparaíso. ante un gran espejo.103 — «A cuatro manos me meten la cosa del chivo. Entonces el hombre le sujeta la verga palpitante y lo empuja hacia dentro a la vez que la mujer me sigue tocando el clítoris. Siento que el animal va a eyacular. Era una doncella rozagante. Me hacen gozar moviéndome el clítoris y acariciándome la punta de los pechos. Atan a la joven a una mesa. con dos perros afganos a sus pies. traen a dos perros afganos rubios. vestida con tules. Detrás viene otro hombre vestido de blanco con otros dos afganos. vestido de blanco. Y así. «Mi fantasía predilecta proviene de una escena que vi en un libro de ilustraciones. Los perros estaban con la lengua afuera. rolliza. »Me imagino que esa joven del dibujo. es llevada a un salón muy elegante donde todo el mundo va disfrazado y obedece las instrucciones de un hombre alto. Está casada por segunda vez. »En mi imaginación tomo el lugar de la mujer amarra- . Ese masajeo me produce harto placer. unas lenguas largas y rosadas que me parecieron sugerentes. y ese verdadero palo se desliza en mi vagina y entre sus manos deliciosamente. carnosa. que está al borde de una descarga. muselinas y suaves sedas. que se prolonga hasta donde ya no puedo ver.» Perros afganos María Isabel tiene cuarenta y tres años. Con redoble de tambores y entre el rumor excitado de la multitud.

los hombres y los perros van copulando con la joven.» La domadora Claudia no trabaja y vive en Las Condes. gritando que me desnudara. y dice no tener una fantasía recurrente. Sacan sus miembros. Soy cualquiera de ellos. como preparando sus armas para un torneo. Yo siento esas manipulaciones en mis propios genitales. Todos los perros la montan. «Imaginé que estaba en el centro de la pista de un circo. los mueven con energía. Todos estaban como locos. alternativamente. con el vecino. un semental negro muy hermoso. Tiene treinta y siete años. colores. deja volar la fantasía hacia donde quiera llevarla. de los perros. Claudia tiene fantasías con sus compañeras de gimnasio. del hombre. cuatro ayudantes hicieron entrar a un potro.. hasta los golpean con palmaditas.104 da. »Todos los hombres de la fila comienzan a estimularse sexualmente ellos mismos y a los perros. con su actor favorito. Siento la mirada y el furor de las decenas de personas que miran y rumorean alrededor.. Yo sabía que iba a aparearme . como si alguien me los calentara con eficientes manoseos. confiada en que buscará caminos que conducen inexorablemente hacia el placer. Cada cierto rato la limpian con unas toallas. Hombres de distintos portes. frenéticos. hasta acabarle adentro. o se masturban enérgicamente. »Por turno. Pero decide relatarme una que tuvo hace tiempo y que le parece memorable. edades. sin hijos. y en fila. También untan con aceite el órgano de los perros y se los menean. Crea diversas situaciones en su mente. De pronto. porque de su vulva emana un espeso caldo lechoso. clases sociales. es separada. vestida de domadora y rodeada de público masculino. Uno tras otro. Todos los hombres se lo meten.

a través de esa fantasía me di el gusto del siglo.. »Al masajearme los muslos y el vientre. que bufaba y se impacientaba. Yo me acerqué al potro. mientras todos esos hombres aullaban de excitación. que se iba agrandando y tensando aún más en la medida en que yo hacía nudos de colores en su gruesa vara.105 — con el animal y estaba ya con muchas ganas de hacerlo.. aunque por las proporciones de su pene ese recurso estaba de más. A pesar del tamaño monstruoso de su miembro. al contrario.» . Luego. me acomodé en una banca por debajo del animal... Los ayudantes guiaron el órgano de la bestia y me lo introdujeron en la vagina hasta donde pudieron. El público vitoreaba y aplaudía rítmicamente mientras el animal me penetraba. »Los cuatro hombres que sostenían al animal lo encadenaron firmemente al suelo. Me acerqué más al animal y frente a sus narices me froté el cuerpo con un líquido excitante. Levanté las caderas y las incliné hacia adelante. y até varias cintas de colores en su enorme órgano. no sentía ningún dolor. el público gritó enardecido. en cuatro patas.

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