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Formación del psicólogo en el mercosur

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FORMACION DE PSICOLOGOS EN EL MERCOSUR

CRISTINA DI DOMENICO ALBERTO VILANOVA Compiladores

UNIVERSIDAD NACIONAL DE MAR DEL PLATA

Universidad Nacional de Mar del Plata

UN LIBRO SOBRE LA IDENTIDAD PROFESIONAL
Los textos que componen el presente libro constituyen parte del haber documental del Proyecto de investigación “Estudio comparativo de diseños curriculares de psicología en las naciones del Cono Sur de América”, de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata. La Federación de Psicólogos de la República Argentina ha participado de este trabajo a través de un convenio suscrito con la Facultad, en el contexto de los Encuentros Integradores de Psicólogos del Mercosur. La base del convenio la conformó el propósito de integrar los planos gremial y académico de nuestro sistema profesional. El Mercosur, en tanto acuerdo geopolítico que cubre los planos económico y cultural, puede ser visto como el inicio de la concreción de deseos de integración que en Latinoamérica poseen larga data; en San Martín, en Artigas y en Bolívar se tienen formulaciones explícitas de los diversos por qué de una integración regional. Al cabo de muchos años, asistimos a un proceso de “globalización” estructural, de carácter planetario, dentro del cual la unión latinoamericana se ha tornado súbitamente realizable. ¿Qué podemos hacer los psicólogos ante estos cambios?. Primero, concebir el Mercosur como un proceso de integración de pueblos, de consolidación de una comunidad regional que puede modificar la encrucijada social, política y económica en la que se halla Latinoamérica. Segundo, definirnos como profesionales y científicos que participan del proceso y que se responsabilizan por esa participación. Los psicólogos latinoamericanos poseemos, ya, la experiencia (social y técnica) que habilita para la planeación del propio destino, en los ámbitos que nos son específicos. La constitución de un Comité Coordinador de Psicólogos del Mercosur, por nosotros promovida, es un ejemplo de establecimiento de objetivos propios. Los materiales de este libro ponen a la luz la preocupación por la identidad del psicólogo latinoamericano y por su futuro académico y gremial. Es la culminación de otra meta de los psicólogos argentinos, un esfuerzo que merece ser encomiado y una demostración de la confianza mutua entre las dos instituciones miliares de la disciplina: la académica y la gremial. ¿Por qué deben unirse ambas organizaciones?. Porque, tal como ha sostenido Di Doménico, sólo hay un sistema profesional conformado por dos sectores, el científico y el profesional. El primero entiende en los asuntos formativos, en la selección y articulación de los insumos de la enseñanza; el segundo se ocupa de las necesidades y carencias del sector profesional, de la adecuación de la enseñanza a las necesidades sociales, de la defensa de las incumbencias. La edición de este libro expresa que toda vez que se aspire a dar cuenta de la historia y del estado actual de la disciplina, los planos académico y socioprofesional aparecen como inescindibles. Ni uno ni otro sector puede discontinuar o
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fronterizar las funciones y tareas que realiza, y debe ser un compromiso ineludible para la promoción de la psicología y su práctica, el lograr una capacidad operativa para la conformación de estrategias y propuestas de integración. El Mercosur, por su parte, convoca a gremialistas y a universitarios a la común tarea de establecer estándares tanto formativos como de prestación de servicios, a nivel subcontinental. La conciencia de un único sistema profesional se hace patente, entonces, tanto por las decisiones propias, producto de la reflexión, la experiencia y el diálogo, como por el marco geopolítico que la propicia y la facilita. A estos fines, a la conciencia de la unidad disciplinaria y a la toma de decisiones sobre el propio futuro, aporta este libro. Mario J. Molina Presidente-FePRA (Federación de Psicólogos de la Rep. Argentina) Buenos Aires, Diciembre de 1998

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AGRADECIMIENTOS

Agradecemos especialmente a FePRA (Federación de Psicólogos de la República Argentina) el haber posibilitado, a través de un convenio con nuestro grupo de investigación, los viajes internacionales para asistir a los Encuentros Integradores de Psicólogos del Mercosur. Un reconocimiento especial a su presidente, Lic. Mario Molina, con quien compartimos estos años de entusiasta trabajo. También a la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata, que alberga a nuestro grupo de investigación “Enseñanza y Profesionalización de la Psicología en el Cono Sur de América”.

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ÍNDICE
Pá g UN LIBRO SOBRE LA IDENTIDAD PROFESIONAL AGRADECIMIENTOS ÍNDICE PRÓLOGO 1º PARTE CAPÍTULO I
“La psicología en Argentina” Cristina Paolucci / Susana Verdinelli

1 3 5 7 11 13 27 35 49 57 61 71 73 79 83 87 93 99 10 7

CAPÍTULO II
“La psicología en Bolivia” Alejandra López

CAPÍTULO III
“Historia de la psicología brasileña” Pedro Diez / Alicia Massone

CAPÍTULO IV
“Una aproximación al desarrollo de la psicología en Chile” Mónica Mansur / Elizabeth Nóbrega

CAPÍTULO V
“La psicología en el Paraguay” Liliana Falfani / Silvia Krauss / Alberto Selzer

CAPÍTULO VI
“Enseñanza y profesionalización de la psicología en Uruguay” Elsa González / Adriana Rodríguez

2º PARTE CAPÍTULO VII
“La psicología en la Argentina de cara al Mercosur” Cristina Di Doménico (Argentina)

CAPÍTULO VIII
“Psicología y Mercosur: la situación boliviana” Rocío Peredo (Bolivia)

CAPÍTULO IX
“La situación de la psicología en el Brasil y en el contexto del Mercosur” Daniela Ribeiro Schneider (Brasil)

CAPÍTULO X
“Estado actual de la formación en psicología en Chile, su articulación institucional y su potencial proyección en Mercosur” Domingo Asun (Chile)

CAPÍTULO XI
“Propuesta del Colegio de Psicólogos de Chile para la formación de grado” Adriana Massardo (Chile)

CAPÍTULO XII
“35 años de psicología académica en Paraguay” José Gaspar Britos (Paraguay)

CAPÍTULO XIII

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“La psicología en el Uruguay ante el desafío del Mercosur” Alicia Cabezas (Uruguay)

CAPÍTULO XIV
Informe documental “Psicología y Mercosur” (FePRA)

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PRÓLOGO

No aparece tempranamente, en la evolución de las ciencias y de las profesiones, el ansia de estudiar críticamente su enseñanza, y menos aún la inquietud historizante. Cuando esto ocurre, puede pensarse que se ha arribado a la madurez, que se distingue por la autopercatación y el establecimiento de proyectos de mejora. La psicología latinoamericana, y en su interior la de los países del Cono Sur, incursiona ya en los problemas de la identidad histórica, de la programación de los estudios de grado y del acercamiento a los estándares internacionales. Pasado el período fundacional, poblado de cultores vocacionales, de pioneros oriundos de otras disciplinas, la psicología se organizó en unidades académicas que, presurosamente, adoptaron planes y objetivos de universidades europeas y estadounidenses. Esa psicología profesional de los años ’40, ’50 y ’60, urgida por imperativos sociales, políticos y estudiantiles muy heterogéneos, preocupada por la conquista de lugares jurídicos, careció de instancias de autorreflexión, y por eso, de relatos críticos sobre su pasado y de proyectos propios de innovación en la enseñanza. Es seguro que la I Conferencia Latinoamericana sobre Entrenamiento en Psicología, efectuada en diciembre de 1974 en Bogotá, constituyó el primer indicio de búsqueda de identidad, basada en reconstruir el pasado disciplinar en cada país y de proyectar códigos curriculares comunes. El decenio de los ’80, en cambio, ya aparece habitado por historiadores preocupados en el deslinde de lo “propio” y de lo “ajeno”, por revisores críticos de planes de estudio y por propugnadores de una enseñanza centrada en lo local y lo regional, en todo el subcontinente. A cuarenta o cincuenta años de creadas sus carreras, y con experiencias personales en rectorías de universidades, decanatos de facultades o dirección de escuelas, los psicólogos latinoamericanos comenzaron a percibirse a sí mismos como los responsables indiscutidos de la autorreproducción profesional, como actores de quienes dependían -y sólo de ellos- las líneas de desarrollo de la disciplina, en cada región, país o ciudad. Es en estos momentos de incipiente conciencia de las propias fuerzas cuando el contexto mundial y continental se ve conmovido por hondas mutaciones geopolíticas, hijas de acontecimientos políticos y económicos de magnitud. El Mercado Común del Sur, que inicialmente incluyó a Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, es una de estas alteraciones de la configuración política latinoamericana. Improntado por el mundo de los negocios, con sus intereses puestos en la coordinación de criterios macroeconómicos, el Mercosur parece destinado, también, a producir sustantivas modificaciones en las superestructuras legales, políticas, científicas y educativas. La libre movilidad de servicios y de bienes significa el libre tránsito de tecnologías, de científicos y de profesionales a

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lo largo de las fronteras, y anuncia, por tanto, un reordenamiento de gran calado en los mundos académico y gremial. Este reordenamiento incluirá programas de enseñanza común en las universidades, al menos en algunos de sus tramos, tanto como la sincronización de lo que no pueda ser común. En terreno estrictamente psicológico, se impondrá la necesidad de delimitar una formación básica, compuesta por los aspectos más universales de la disciplina (aquellos que conforman el saber acopiado durante más de un siglo), destacándola de las casi innúmeras aplicaciones profesionales, por ahora agrupadas bajo rótulos como “jurídica”, “comunitaria”, “clínica”, “organizacional”, etcétera. Cada región habrá de detectar sus áreas profesionales relevantes en función de requerimientos sociales genuinos, pero tendrá que velar, también, por los grados de excelencia de la formación básica, pues ésta, con el énfasis puesto en la investigación y en la conceptualización, garantiza la solvencia de las formas aplicadas. Al lado de estas tareas “locales”, los tiempos presentes imponen a los universitarios la solución de complejos asuntos de dominio disciplinar, pues se asiste, a escala mundial, a la aparición -a veces inesperada- de nuevas disciplinas con zonas superpuestas a las tradicionales, y en psicología, al desgajamiento de especialidades que claman por su autonomía (ciencia cognitiva, neuropsicología, sociopsicología, etcétera). El presente libro aspira a dar cuenta testimonial de la situación descrita, en el momento presente y por medio de la voz de algunos de sus protagonistas. La evolución de la psicología en cada una de las naciones del por hoy denominado Mercosur; las reuniones temáticas donde confluye lo académico y lo gremial; la relación entre las pautas ministeriales y las asociaciones profesionales; incluso la heterogeneidad de criterios entre entidades y entre protagonistas, son la materia prima de este texto plural, documento del futuro. Desde este enfoque, se ha estructurado el texto en dos partes, más un informe documental. La primera parte (Capítulos I al VI) releva, con mención de los antecedentes históricos, el estado actual de la psicología en los países miembros y asociados del Mercosur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay). Los autores de estos capítulos son integrantes del grupo de investigación de la Facultad de Psicología de la UNMDP denominado “Enseñanza y Profesionalización de la Psicología en el Cono Sur de América”. La segunda parte recopila trabajos de psicólogos que participan, desde instituciones académicas y gremiales, en las tratativas que se desarrollan en el marco de los Encuentros Integradores de Psicólogos del Mercosur. Los Capítulos VII, IX y X son ponencias presentadas al XXVI Congreso Interamericano de Psicología realizado en São Paulo, Brasil, en julio de 1997; los Capítulos VIII y XI son trabajos presentados en el Congreso Nacional de Psicología de Chile, realizado en la ciudad de Santiago en
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noviembre de 1997; el Capítulo XII fue leído en su versión original en el 3º Congreso Universitario de Psicología, encuentro internacional llevado a cabo en Asunción, Paraguay, en mayo de 1998; por último, el Capítulo XIII es un informe personal que fue solicitado para esta publicación. Una breve mención a los autores de esta segunda parte dará cuenta de los motivos que definieron la inclusión de sus escritos en este libro. Adriana Massardo (Chile), Daniela Ribeiro Schneider (Brasil), Alicia Cabezas (Uruguay), Rocío Peredo (Bolivia) y Cristina Di Doménico (Argentina) representan a sus respectivas entidades gremiales nacionales en la Comisión de Formación de los Encuentros Integradores de Psicólogos del Mercosur; José Britos (Paraguay) participa en otras comisiones con igual nivel de representación y Domingo Asun (Chile) es secretario de Relaciones Exteriores de la Red de Unidades Académicas de su país. Todos ellos han tenido una participación activa y comprometida en los debates que culminaron en la firma del Protocolo Marco sobre Formación de Psicólogos en el Mercosur, celebrado en la ciudad de Montevideo, el 4 de diciembre de 1998. El Capítulo XIV da cuenta del proceso de deliberación y acuerdos logrados a la fecha en los Encuentros Integradores, a través de un informe documental elaborado por la representante de FePRA a la Comisión de Formación de los mismos. Este último capítulo sitúa al lector en el marco general que da sentido a lo expresado en los capítulos precedentes. Las opiniones aquí vertidas, tanto las evocativas como las referidas a la enseñanza, están producidas, a su vez, por la historia sociopolítica latinoamericana, que modela las actitudes y las creencias a partir de las cuales se debate y se proyecta. Las páginas presentes cristalizan, entonces, un estado de cosas que no perdurará pero que habrá sido la inesquivable precondición de los que subsigan, y aquí radica, probablemente, el valor de este libro, el sentido de librar sus testimonios al público. Mar del Plata, Diciembre de 1998 Cristina Di Doménico Alberto Vilanova

1º PARTE

CAPÍTULO I

LA PSICOLOGÍA EN ARGENTINA
INTRODUCCIÓN

(*)

El propósito del presente trabajo es ofrecer una visión general del desarrollo y estado actual de la enseñanza de la psicología en las Universidades Nacionales de la Argentina. Se intenta mostrar cómo la creación de las distintas carreras y su estado actual dependen de condiciones histórico-sociales propias de cada época y región. Las fuentes sobre las que reposa, que en ocasiones se transcriben casi textuales, corresponden a los estudios historiográficos que subsiguen a las obras de Américo Foradori, pionero en el área. CICLO PREPROFESIONAL La psicología en la época colonial Durante los casi 300 años de Colonia, la psicología se limitó a constituir un capítulo de la filosofía, no desarrollándose casi como disciplina. Los cauces principales eran los escolásticos, con tendencias tomistas o suarecianas en unos casos y escotistas en otros, que apelaban en último termino al “Tratado del alma” de Aristóteles. La labor docente se encontraba a cargo de religiosos; en algunos se notaban influencias de Descartes y otros filósofos de la Modernidad. Los textos del jesuita español Antonio Rubio fueron los primeros usados por los estudiantes del Colegio Máximo de Córdoba en 1613. Su obra se centra sobre el estudio del alma sobre una base aristotélico-tomista. (Gotthelf, 1969) Época Revolucionaria: la Ideología La revolución de la independencia (1810) coincidió con cierta difusión del Enciclopedismo y de la escuela filosófica que fue su derivado natural: la Ideología. Esta era en primer término psicologista: pretendía subordinar
(*)

Cristina Paolucci Susana Verdinelli Universidad Nacional de Mar del Plata e-mail: psico@mdp.edu.ar

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la filosofía entera al estudio del origen de las ideas y propiciaba para ello el método analítico, siguiendo en lo esencial a Condillac, cuyo Tratado de las Sensaciones (1774) había sido un ensayo sistemático para derivar de la experiencia todas las funciones del intelecto humano. Cabannis dio una amplia base fisiológica a la Ideología, y Destutt De Tracy la desenvolvió en todas las disciplinas filosóficas. La moda del psicologismo llegó muy pronto a Buenos Aires. En 1808 Cosme Argerich, profesor de Fisiología en la Escuela de Medicina, enseñaba a sus alumnos el sensacionismo, según Cabannis y Destutt. Francisco Planes, profesor de filosofía en el Colegio de San Carlos, en 1810 abandonó la escolástica adoptando también el sensacionismo. (Ingenieros en Vezzetti, 1988) El primer profesor de filosofía y docente laico del Colegio de la Unión del Sur (que dos o tres años más tarde se transformó en la Universidad de Buenos Aires), fundado en 1819, fue Juan Crisóstomo Lafinur, puntano de origen que ganó la cátedra en 1819 a los 22 años. (Gotthelf, Op. Cit., pág. 71) Su psicología se apoyó en la Ideología, especialmente cuando expuso su doctrina de las facultades de la inteligencia. En su obra presenta el método del análisis y habla de “elementos” y de “leyes de asociación”, aplicables a lo físico y a lo moral, lo que denota la influencia mecanicista del siglo XVIII. (Gotthelf, Op. Cit., pág. 71). Fue el primero en buscar el origen de las ideas en la sensación y en relacionar la actividad mental con las funciones cerebrales. La novedad produjo gran escándalo costándole a Lafinur el destierro a Mendoza, donde se unió con el presbítero Güiraldes, rector de un colegio patriótico y propagandista de las mismas “herejías”. La Municipalidad de Mendoza expulsó del colegio a los dos profesores; Lafinur fue a terminar sus días a Chile, donde falleció en 1924. (Ingenieros en Vezzetti, 1988) En 1828 se hizo cargo de la cátedra de Ideología de la Universidad de Buenos Aires, el médico Diego Alcorta. Su enseñanza tiene el mérito de ser la más original hasta el momento. Además es considerado como el primer psiquiatra y psicoterapeuta. Su tesis presentada en 1827 a la Escuela de Medicina, “Disertación sobre la manía aguda”, es, según Ingenieros, el primer ensayo de psiquiatría escrito por un argentino publicado en el país. En ella defiende las ideas de Pinel sobre reforma hospitalaria y postula el tratamiento moral de los enfermos. Alcorta estuvo en la cátedra hasta su muerte ocurrida en 1842. (Gotthelf, Op. Cit., pág. 78) Después de la batalla de Caseros el país entra en su etapa de organización nacional. Se reinician con entusiasmo los estudios, se crean numerosos colegios de segunda enseñanza, por ejemplo el Colegio Nacional de Mendoza, y se da gran impulso a los diversos campos de la educación. La obra que más influyó en esta etapa fue la de Amadeo Jacques. Este abandona Francia por motivos políticos y llega a la Argentina
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en 1852; actúa en diversas provincias argentinas donde cumple funciones de pedagogo, agrimensor, investigador, etc., y pasa también por Montevideo y Paraguay. En 1857 se le encomienda la organización del colegio San Miguel de Tucumán y en 1862, llamado por el general Mitre, se incorpora como docente en el colegio nacional de Buenos Aires; en 1864 es designado rector del colegio en reemplazo de don Eusebio Agüero, cargo que mantiene hasta su muerte acaecida en octubre del año siguiente. A la ciencia de Dios la llama Teodicea, y a la del hombre Psicología. Una ofrece los principios del ser y la otra los del saber. La primera “presenta la unidad de las cosas refiriéndolas a su común autor, la segunda restituye la unidad de las ciencias refiriéndolas a su objeto común”. (Gotthelf, Op. Cit., pág. 81) Cátedras de psicología experimental La psicología como ciencia se constituye en Inglaterra por Mill, Spencer, Bain, Lewes, Maudsley; en Alemania por Weber, Fechner, Wundt, y en Francia con Morel, Taine, Charcot y Ribot. Estas influencias se hicieron notar en Argentina alrededor de 1880 entre la joven generación que habría de renovar la enseñanza de la psicología en nuestros institutos secundarios. Las doctrinas comtianas penetraron al país en esa misma época. La difundió, entre otros, un pedagogo, Pedro Scalabrini, autor de escritos originales sobre filosofía y psicología pedagógica. A su lado se formó en Paraná un grupo de profesores que transformó la educación nacional, siendo igualmente apreciable la acción del núcleo que rodeó en Corrientes a J. Alfredo Ferreyra y a Manuel Bermúdez. Muy poco tiempo después se sintieron influencias de la escuela positivista italiana, tan fecunda para el estudio de la criminología y de la patología mental; al mismo tiempo que las doctrinas de Lombroso, Ferri, Morcelli y Sighele, tuvieron eco notable las primeras obras de Sergi sobre psicología, especialmente la teoría fisiológica de la percepción, las emociones y la psicología fisiológica. Entre los discípulos más destacados de Scalabrini están Víctor Mercante y Maximio Victoria, ambos representantes de la psicopedagogía positivista, con inclusión de elementos comtianos. Victoria sucedió a Scalabrini en la dirección de la Escuela Normal de Profesores de Paraná y desarrolló una amplia labor educacional en el interior del país. Víctor Mercante abrió su laboratorio en 1891 y esta fecha es muy importante. Primero, por la poca distancia temporal que existía entre la creación del laboratorio de Wundt en Leipzig, Alemania, que había sido creado en 1878; y también por la cercanía de la creación del primer laboratorio de psicología experimental en América que había sido organizado en la universidad de Chicago por un psicólogo, Stanley Hall,

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que al igual que Mercante se abocaba a la educación. Mercante llegó a decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de La Plata. El segundo grupo positivista que desarrolló fundamentalmente la psicología pedagógica fue el que se formó en Corrientes alrededor de Alfredo Ferreira, director de la revista “La escuela positiva” (1899) y presidente del Comité Positivista Argentino (1924), y Manuel Bermúdez y sus discípulos. (Gotthelf, Op. Cit., pág.88) En el afianzamiento de la enseñanza de la psicología se constata que los asentamientos iniciales tienen origen en una preocupación criminológica y forense: los primeros en dedicarse a la psicología son abogados. Un primer desplazamiento aparece en la propuesta proveniente del área médica, específicamente fisiológica -la de Piñero- que ofrece un sesgo práctico y aplicable tanto al terreno patológico y clínico como susceptible de extenderse al área educacional y social. (Klappenbach, 1997). Desde el campo jurídico, hospitalario y educacional, la psicología es convocada para dar respuesta y aportar soluciones para el grave problema de la inmigración. El surgimiento de los laboratorios, el área de las divisiones sensoriales, da entrada al dispositivo wundtiano clásico experimental pero con notables aportes de Ribot. Es una posición dura que acepta sólo los aportes psicológicos que surgen del laboratorio. Tiene mucho peso a principios de siglo dedicándose a difundir la psicología localmente tanto como a participar en congresos internacionales. De esta época datan los primeros institutos como el de Criminología y Piñero publica los primeros Anales de Psicología. Ingenieros afianza la actitud positiva en psicología en el ámbito médico y en lo criminológico, realizando un abordaje genético con la inclusión de nuevos autores como Darwin, James, Spencer, dándole a la vez un fundamento biológico. Como cátedra universitaria la psicología recién se inició en 1896 después de la creación de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. En el primer plan de estudios de la misma la psicología compartía con la lógica el primer curso. Rodolfo Rivarola fue el primer profesor de la cátedra desde su creación hasta 1903. Su enseñanza corría dentro de los cauces de un positivismo laxo. Su programa también fue seguido por Antonio Dellepiane y José Matienzo (en lógica). En 1901 se invitó al profesor de fisiología de la Facultad de Medicina Horacio Piñero para que dictase un curso libre de psicología experimental y clínica, iniciándose un nuevo enfoque en la enseñanza de esta disciplina. Desde 1898, Piñero enseñaba en el Colegio Nacional de Buenos Aires psicología con la misma orientación que Víctor Mercante. Organizó un laboratorio de psicofisiología con instrumental comprado en Leipzig y en diversas casas francesas; este laboratorio cumplía tareas de enseñanza, para los alumnos del curso, y de investigación. (Foradori, 1954), dando a la rama experimental una importancia no alcanzada hasta entonces. En 1902 se hizo cargo de la cátedra Psicología I como profesor titular hasta
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1918. Su enseñanza mantuvo el “criterio experimental en lo fisiológico y clínico en lo patológico” permaneciendo según Ingenieros en el terreno del llamado paralelismo psicofísico. Transformó a la psicología en una disciplina de casos normales y patológicos, y según sus propias palabras “esto no significa psicología con laboratorios exclusivamente, sino psicología natural, objetiva, con experiencia, observación y estudio de la vida y costumbres de los animales y del hombre solo y en sociedad, despojándola, para hacerla útil, de la abstrusa dialéctica escolástica”. Su enfoque de la psicología se inspira principalmente en la obra de Charcot, Wundt y Ribot, imitando en muchos casos los criterios y los métodos de Pierre Janet, aplicados especialmente en la proyección del Museo Psicológico que formó como complemento de la cátedra. (Gotthelf, Op. Cit. pág. 91) Francisco de Veyga fue el organizador de la primera clínica criminológica para el estudio de los delincuentes y “alienados sueltos” de la policía de la capital y autor de numerosos trabajos de psicología, psicopatología, criminología y medicina legal. Enrique Mouchet, egresado de las facultades de Filosofía y Medicina fue designado suplente en setiembre de 1919 y el mes siguiente se hizo cargo de la cátedra de Psicología Experimental y Fisiológica dejada vacante por Piñero. Dos años después fue confirmado como titular, cargo que desempeñó hasta el año 1943. Mouchet también fue profesor de psicología en la Facultad de Humanidades de la Universidad de La Plata, de 1920 a 1930 y decano de la Facultad de 1923 a 1926. Fue fundador y primer presidente de la Sociedad de Psicología de Buenos Aires recreada en 1930. Dictó también varios cursos libres de psicología en la Facultad de Medicina y dio clases de Fisiología de los Sentidos en la cátedra de Fisiología de Bernardo Houssey. La psicología, según Mouchet, “no puede apoyarse en el empirismo, que propugna un ambientalismo y un exogenismo totales, pues, como Ribot había sugerido, el organismo cuenta con las condiciones básicas para la construcción del psiquismo, a partir incluso de los más elementales sentidos cenestésicos.” (Mouchet, 1945) En 1931 se creó el instituto de psicología sobre la base del antiguo laboratorio de psicología fundado por Piñero, nombrándose director a Enrique Mouchet. Osvaldo Loudet, que también fue nombrado luego profesor extraordinario, se incorporó como profesor suplente de “Psicología I” en julio de 1923 y dictó varios cursos, en 1925, sobre psicología patológica; en 1928 sobre psicología criminal y en 1930 sobre psicología y endocrinología. Fue director del Instituto de Criminología y fundador de la Sociedad Argentina de Criminología en 1934. Mouchet permaneció en la cátedra hasta 1944, año en que fue suplantado por Beltrán, quien posteriormente fue sucedido por Ravagnan.

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En 1906 por iniciativa de José Nicolás Matienzo, se creó un curso de psicología en la Facultad de Filosofía y Letras, para el cual se designó al profesor Félix Krüger, psicólogo alemán y discípulo de Wundt que en sus clases difundió las ideas de autores alemanes de la época. Este segundo curso estaba dedicado al estudio de los procesos mentales superiores, a sus relaciones con otras disciplinas filosóficas y a las aplicaciones de las ciencias pedagógicas y sociales, mientras que en el primero se hacía el estudio fisiológico y clínico y la práctica de los métodos experimentales, que, como se advertirá, no seguían los pasos de Wundt. En 1908 Krüger renunció a su cátedra y fue reemplazado por José Ingenieros. Ingenieros mismo señala como característica de su enseñanza la “introducción del método genético”. Ingenieros heredó de Ramos Mejía el interés por el estudio de la psicología patológica y especialmente por las neurosis. “La psicología, dice Ingenieros, es una ciencia natural que estudia las funciones psíquicas (conscientes e inconscientes) de los organismos vivientes”. No hay un abismo entre lo biológico y lo psicológico y la psicología genética pondrá en evidencia los nexos que unen ambos planos de lo humano. (Gotthelf, Op. Cit., pág. 95). La psicología es la “historia natural de las funciones psíquicas”, e interpretará a los fenómenos psicológicos como una modalidad de los biológicos. La psicología es un capítulo de la biología y tiene menor jerarquía filosófica que ella; pero Ingenieros sustenta también la unidad de lo biológico y lo psicológico como etapas de una misma evolución. El método por él propuesto es la observación exterior de la conducta y los modos de expresión complementada con la introspección y el experimento. Ingenieros fundó en 1902 los “Archivos de Criminología, Medicina Legal y Psiquiatría”, y fue su director hasta 1913. En 1915 fundó la “Revista de Filosofía, Cultura y Ciencia de la Educación”, que dirigió hasta su muerte, ocurrida en 1925. Período de la reacción antiexperimentalista o del idealismo vitalista Con la Reforma Universitaria del 18 en Buenos Aires, Alejandro Korn, el nuevo decano propone el estudio valorativo de la subjetividad, cuestionando severamente la psicología fisiológica-experimental centrada en mediciones sensoriales. Korn, médico psiquiatra y director del Melchor Romero, promueve una brusca reorientación de criterios que Alberini concreta en Psicología II. (Rossi, 1997). Korn encabeza la “reacción antipositivista”, (fue lector de los pensadores alemanes en su propia lengua) que es continuada por Coriolano Alberini, militante convencido del bergsonismo y de la fenomenología. Ambos contribuyeron al descrédito del experimento y de la observación objetiva. (Papini, 1978).
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La revolución del 6 de setiembre de 1930, encabezada por el general Félix Uriburu, produjo la intervención de todas las universidades, y desde ese momento hasta -por lo menos- 1945 comenzó a desalentarse la idea de que la mente es un asunto terrenal y abordable con los recursos de la ciencia. Se erradicaron de la Universidad los laboratorios y los trabajos sobre casos patológicos. (Vilanova, 1995). Alberini dicta Psicología II centrado en bibliografía alemana y francesa, da una interpretación vitalista que rechaza tanto al intelectualismo como a las posiciones sensoriales y atomistas y abre a la temprana traducción de Dilthey y a la consideración de textos de Spranger o Scheler. Estos dos últimos periodos delimitan dos vertientes en la enseñanza de la psicología: una experimental, fisiológica, positivista, y otra más teórica, vitalista, espiritualista (metafísica). Ingenieros queda a cargo de la segunda cátedra en 1908, y allí impone un criterio naturalista, genético, funcionalista y clínico, en el cual el evolucionismo es la doctrina estructurante, tanto en su versión lamarckiana como en la darwiniana, que Ingenieros integra por cuenta propia (Ingenieros, 1919). Esta hegemonía se mantiene por una década, pero pronto advienen cambios que implican la declinación del positivismo vernáculo en psicología. Alberini toma la segunda cátedra y Mouchet la primera. Se afianza así la tendencia teórica centrada en los procesos psíquicos superiores, vitalista, axiológica con visión totalizante y preferencia por lo afectivo, vivencial, emocional, sentimental. Esta vertiente se mantiene hasta los '50. Mouchet y Alberini acuerdan sus programas. La raigambre biológicaneurológica pero de carácter centralizante -no ya sensorial periféricoencuentra un enclave en la cátedra de biología de Jacob y en el laboratorio que maneja Alberti. El espiritualismo, lo axiológico, los criterios vitalistas de inspiración bergsoniana, la actitud antirreductivista respecto a lo psíquico, anidan en los programas de Alberini, que acerca la definición de psicología a la problemática filosófica. Mouchet, en un difícil lugar, responde con plasticidad a ambos requerimientos y se mantiene firme en sus criterios clínicos: las referencias al psicoanálisis suelen constituir la coronación de sus programas. (Rossi, 1995) Con el Congreso de Filosofía de 1949 culmina el sesgo filosófico en psicología. La psicología debe resolver su problemática en un ámbito propio: ni filosófico ni biológico. Están próximos los momentos de la creación de la carrera de grado. García de Onrubia se hace cargo de la cátedra de Psicología II, que por treinta años había sido de Alberini, imprimiéndole un criterio propio. Presenta un programa en el que aparece la influencia de la Gestalt americana y la noción de conducta en su versión ampliada. Ravagnan en Psicología I impone un marcado sesgo fenomenológico y el abandono definitivo del formato experimental, como lo ha observado Rossi en su estudio de 1995.

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Período psicotécnico, preludio de la carrera de grado Se puede considerar que las condiciones que generaron una psicología profesional en el país se dieron en el período comprendido entre los años '40 y '60. A raíz de la segunda Guerra Mundial se modificaron las condiciones productivas del país; al suspenderse las importaciones se incrementó la industria nacional. El gobierno peronista dio impulso a este proceso procurando generar una mayor producción y mejor distribución. Se formó una nueva clase trabajadora que requería nuevos modelos educativos. Se crearon nuevas legislaciones que contemplaban los derechos del trabajador y su familia y la orientación profesional; en este contexto, adquiere la relevancia necesaria como para ser incorporada a la Constitución en la reforma de 1949.(Klappenbach, 1995) Durante este período se desarrollaron en distintos lugares del país centros orientados profesional, científica y socialmente al logro del mayor rendimiento laboral y educacional. El Instituto Nacional de Biotipología, creado en 1946, comprendía entre sus diversas secciones un Laboratorio de Psicotécnica que tenía como función principal el examen vocacional y de orientación profesional. (Foradori, Op. Cit. pág. 22). En Mendoza funcionaba el Instituto Psicotécnico dependiente de la Dirección Nacional de Escuelas; tenía como finalidad administrar las pruebas de capacidad a los alumnos de toda la provincia. (Foradori, Op. Cit., pág. 26). En 1940 se organizó en Rosario una filial del Instituto Cultural Joaquín V. Gonzalez; la labor más eficaz la desarrolló el Gabinete de Psicotecnia; donde se trataba a niños con dificultades de aprendizaje y se evacuaban consultas sobre orientación profesional. (Foradori, Op. Cit. pág. 32-33) Probablemente los centros de mayor desarrollo y relevancia hayan sido el de Tucumán y los de la Universidad de Cuyo, uno en Mendoza y otro en San Luis. El Instituto de Psicología Experimental de la Universidad de Cuyo, en Mendoza, fue fundado en el año 1942; la dirección estaba a cargo de Horacio Rimoldi, entre sus colaboradores se encontraba Nuria Cortada, que acababa de regresar de Estados Unidos, donde se especializó en pruebas mentales. Se realizaron importantes trabajos de investigación sobre el rendimiento obrero y escolar, entre ellos se estandarizó localmente el test de inteligencia de Raven. También realizó una gran tarea docente a través de las cátedras y social, preparando visitadoras sociales, elaborando planes de orientación profesional, evacuando consultas en escuelas y fábricas. El otro centro de la Universidad de Cuyo se constituyó en San Luis en 1948 por sugerencia de Plácido Horas; en principio se denominó Instituto de Investigaciones Pedagógicas, y más tarde de Investigaciones Psicopedagógicas. Trabajó en conjunto con el gobierno de la provincia realizando numerosos convenios; el más significativo, en opinión de Klappenbach (1995), fue el que creó la Dirección de Psicología Educacional
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y Orientación Profesional que dependía conjuntamente de la Universidad y del Gobierno Provincial. En la Universidad de Tucumán funcionaba el Instituto de Psicotecnia y Orientación Profesional, dirigido por Benjamín Aybar; se ocupaba de los problemas del trabajo obrero, relacionando el aumento de producción con el mejor uso de herramientas, adecuación de la ocupación con las aptitudes, motivación, uso de incentivos. (Klappenbach, Op. Cit. pág. 239). Como queda claro, el grado en psicología debe más a los avatares económicos y políticos de mediados de siglo que a las disputas doctrinales entre el vitalismo y el positivismo mecanicista. CICLO PROFESIONAL La psicología constituyó una sección del Congreso de Filosofía de Mendoza de 1949. Esta inclusión significó sacarla del marco fisiológico, cuya expresión contundente era el laboratorio. Este apogeo del enfoque filosófico para la psicología se da en un clima de posguerra, que realza posiciones humanistas, fenomenológicas y existenciales. Se afirma la pertenencia de la psicología al ámbito de las ciencias humanas, finalmente predominante y oficial en el Congreso. Este momento es drástico y violento en lo institucional ya que esta afirmación va acompañada por un decreto que deroga la enseñanza oficial de la psicología experimental con el consecuente desmantelamiento de los laboratorios. (Rossi, 1997) En el Congreso de Psicología de 1954 se cristaliza la preocupación por la aplicación concreta en los campos laboral, educacional, institucional. El nivel de producción aporta las condiciones para consensuar un acuerdo que culmina con la creación de las carreras de psicología. Un pedagogo formado en la UBA, Jaime Bernstein, funda en Rosario la carrera de Psicotécnico, de dos años de duración. Conjuntamente con Juan Luis Guerrero elaboraron el primer plan de estudios de la carrera de psicología en Rosario. Intentaban establecer criterios de validación clínica para lo proyectivo; tenían una idea pragmática de la psicología, clínica, dinámica y cualitativa. En 1955 se aprueba el Proyecto de la carrera de psicólogo en la Facultad de Letras y Ciencias de la Educación en la Universidad Nacional de Rosario. Este primer programa estipulaba una duración de la carrera de 4 años otorgando título de psicólogo y arribándose al título de doctor con una tesis doctoral. Muchas de las asignaturas se cursaban en la Facultad de Medicina, en la Facultad de Derecho y en la Facultad de Ciencias de la Educación. Durante los cuatro años se cursaba un trabajo práctico obligatorio de autoanálisis e inclusive se cursaba un seminario de parapsicología. Asimismo, en 1957 se crea la carrera de Psicología en la Universidad Nacional de Buenos Aires. Esta carrera poseía un corte humanista con materias clínicas y de psicoterapia; la dirección era médica,

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y al igual que la carrera en Rosario poseía la sede en la Facultad de Filosofía y Letras. (Ascolani, 1988) Durante los años 1955 y 1957 se crearon las carreras de psicología en Rosario y Buenos Aires, respectivamente; en 1958 en San Luis, La Plata y Córdoba; y en 1959 en Tucumán. Una característica común de estas carreras es que poseían su sede en las Facultades de Filosofía y Letras y una orientación clínico-asistencial. En 1958 en la UBA se presencian fuertes decisiones en política académica: un grupo de médicos, esta vez psicoanalistas y reflexólogos, sitúan a la psicología como ciencia del hombre, la definen en términos de conducta y la direccionan hacia lo social. A mediados de año, José Bleger, médico psicoanalista, presenta una propuesta paralela al programa vigente. Según Nuria Cortada, al principio se enseñaban y discutían muy diversas teorías de la personalidad; pero la influencia definida de algunos profesores -especialmente José Bleger y Fernando Ulloa- hizo que muy pronto la tendencia dominante fuera la psicoanalítica. La organización y estructuración de la Asociación Psicoanalítica Argentina era más coherente que la estructura de la carrera en la facultad. El psicoanálisis ya estaba organizado como escuela e institucionalizado como profesión cuando se inició la carrera de psicología. Ya existía una Revista de Psicoanálisis, con gran influencia en ella de Enrique Pichón-Riviere y Arnaldo Raskovski. (Cortada, 1987) Más tardíamente, en 1966, se crea la carrera de psicología en la Universidad Provincial de Mar del Plata como Departamento de la Facultad de Humanidades. Tanto en Mar del Plata como en las demás universidades del interior del país el rasgo común fue la tendencia al psicoanálisis y a la orientación clínica. Cuando, entre 1956-1959, se crearon las carreras profesionales en Rosario, Buenos Aires, San Luis, Córdoba, Tucumán y La Plata, se advirtió una ruptura con la tradición de los pioneros, no en el sentido de tomarlos por antagonistas sino en el de ignorarlos. Las nuevas carreras tuvieron perfiles inéditos, no sólo en el ámbito iberoamericano sino en el mundo. Vilanova (1993) menciona como los más notorios: “A.Predominio de la especialización clínica en desmedro de otras áreas profesionales, las que, además, fueron concebidas como “aplicación del saber clínico”. B. En tal contexto clinicista, formación monoteórica en el seno del paradigma psicoanalítico con desconocimiento de otras fórmulas asistenciales. C. Abandono de la investigación empírica como criterio último de legitimación de teorías y de prácticas. D. Distorsión de la identidad profesional a favor de modelos médicos, filosóficos y literarios.

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E. Desafiliación científica y profesional respecto de la comunidad mundial de psicólogos, de sus organismos, sus reuniones y publicaciones.” Las causas de estas características las encontramos en los factores mencionados anteriormente: creación de las carreras en las Facultades de Filosofía y Letras, Humanidades o Ciencias de la Educación, falta de recursos, profesores provenientes del área medica, específicamente del psicoanálisis o de la filosofía que no sólo no estaban identificados con la psicología sino que además carecían de información sobre ella. A esto se suma la falta de una legislación adecuada que dificultaba el ejercicio de la profesión.

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EVOLUCIÓN DE LAS LEGISLACIONES LABORALES Ha observado Lucía Rossi que fue Joaquín V. Gonzalez cumpliendo funciones de Ministro de Educación quien firmó en 1904 el primer decreto sobre la enseñanza obligatoria de la psicología experimental en los ámbitos de enseñanza oficial. También legitima la instalación del primer laboratorio, fundado por Piñero en 1901. Otro antecedente de la ley que podemos mencionar es la firma de la Resolución 2.282 durante el gobierno peronista, conocida bajo el nombre de Resolución Carrillo, que otorgaba la facultad del ejercicio de la psicoterapia y el psicoanálisis a los médicos. La ley 17.132, sancionada por el gobierno de facto del general Juan Carlos Onganía en 1967 para el ejercicio profesional estuvo en vigencia hasta la sanción de la ley 23.277 en 1985, limitando el ejercicio de la psicología a la categoría de auxiliares de la medicina, incluyendo, insólitamente, también las áreas no clínicas. En el capítulo X, art. 91, expresa: “Los psicólogos podrán actuar: a) en psicopatología únicamente como colaboradores del medico especializado en psiquiatría, por su indicación y bajo su supervisión, control y con las responsabilidades emergentes de los art. 3, 4 y 19 inc. 9, debiendo limitar su actuación a la obtención de test psicológicos y a la colaboración en tareas de investigación.” Esta resolución considera a la psicología como un saber puramente descriptivo de los fenómenos psicológicos, e ignora sus incumbencias en los ámbitos educacional, jurídico, comunitario e industrial. La práctica cotidiana de los psicólogos en los distintos ámbitos de ejercicio profesional, las gestiones de las asociaciones profesionales y el apoyo de la comunidad lograron que en 1980 el Consejo de Rectores de Universidades Nacionales dictara la Resolución 2.350 que reconoce las incumbencias del psicólogo en los ámbitos jurídico, educacional y laboral. En 1985 se promulgó la ley 23.277 que reconoce y habilita las prácticas psicológicas aceptándolas como independientes e incluye en las incumbencias del título todas las áreas para las que está capacitado el egresado, según los cánones socioprofesionales imperantes en el resto del mundo. ASPECTOS CURRICULARES Actualmente existen siete Universidades nacionales en las que se radica la carrera de psicología, sin considerar las numerosas universidades privadas: Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) Universidad Nacional de Córdoba (UNC) Universidad Nacional de La Plata (UNLP)

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Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) Universidad Nacional de Rosario (UNR) Universidad Nacional de San Luis (UNSL) Universidad Nacional de Tucumán (UNT)

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El siguiente gráfico presenta ordenadamente algunos ítem útiles para la comparación:
Universidad UBA Lugar académico que posee en la Universidad Facultad Título que otorga Licenciado en psicología Duración
en años

Tipo y cant. de alumnos Profesorado de enseñanza media y superior en psicología

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6 años. Heterogénea en edad y capacidad simbólica. Predominantemente femenina. Alto porcentaje de adultos. Alto porcentaje trabaja. Alumnos: 11.769 incluidos los ingresantes (1997). UNC Escuela de Psicología dependiente de la Facultad de Filosofía y Humanidades Licenciado en Psicología 5 Profesorado en Psicología

4 años. Predominantemente femenina. Más de la mitad del alumnado no trabaja. Alumnos: 6.000. UNLP Facultad de Humanidades y Licenciado Ciencias de la Educación. en Departamento de Psicología Psicología 6 Profesorado en Psicología

5 años. Alumnos: 3615 (1996). UNMDP Facultad Licenciado en Psicología

5 años. Alumnos: 1959 (1997). UNR Facultad Psicólogo 6 Profesor de enseñanza media y superior en psicología

Ciclo Básico de la carrera de psicología mas 5 asignaturas pedagógicas. Alumnos: 4474 (1996). UNSL Facultad de Cs. Humanas. Departamento de Psicología Licenciado en Psicología Psicólogo 5 + la tesis

Alumnos: 773 (1996). UNT Facultad de Psicología 5 Alumnos: 2439 (1997) incluidos los ingresantes.

Según Vilanova (1995), en términos educativos se denomina perfil al conjunto de atributos (conocimientos, capacidades, destrezas) que un alumno habría de poseer al culminar su tránsito por un plan de estudios o un programa de entrenamiento. En el ámbito universitario, el plan curricular designa ese ciclo de actividades por el que debe transitar hasta adquirir los saberes práxicos y teóricos que cada disciplina impone, es la suma de condiciones que garantiza la materialización del perfil. Haciendo una comparación de los perfiles descriptos en los planes de las carreras mencionadas se encuentra que poseen características
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similares. Existe un énfasis en el ejercicio profesional, son acentuadamente clínicos tanto en los ámbitos público y privado. Esto se desprende de la Ley del Ejercicio Profesional que destaca este aspecto ignorando otros ámbitos de aplicación. En los perfiles se reconocen campos canónicos de aplicación de la Psicología: clínico, educacional, laboral y forense. También se enfatiza el compromiso a nivel social, la participación comunitaria y la integración a grupos interdisciplinarios. Se incluyen calificativos tales como “crítico”, “creativo”, “capaz de resolver problemas”, pero estos no parecen aspectos específicos que contribuyan a perfilar el quehacer profesional del psicólogo. Se espera que el profesional sea riguroso en el cumplimiento de los principios y normas de la ética profesional. En síntesis, el perfil es el de un psicólogo generalista, que se supone preparado para todos los campos de la práctica profesional definidos en la incumbencia del título. Del estudio de los perfiles se puede observar un carácter metafórico y enunciativo en donde los aspectos axiológicos, políticos, actitudinales no poseen sustento en los contenidos de los planes curriculares. En general, las currículas están organizadas en dos ciclos: el primero de orden teórico-metodológico y el segundo orientado a la formación en técnicas, habilidades y competencias relacionadas con el ejercicio profesional, modelo conocido como “latinoamericano”. Con excepción de la facultades de San Luis y Mar del Plata la enseñanza es de orientación psicoanalítica al margen de las denominaciones de las asignaturas. La investigación no ocupa un lugar importante en los diferentes planes de estudio; se puede ver en las escasas materias referidas al tema contrariamente a lo manifestado en los perfiles. También se dejan de lado los nuevos paradigmas y nuevas áreas de aplicación de la disciplina. Esta tradición tiende a revertirse a partir de la labor realizada por la Asociación de Unidades Académicas de Psicología de la República Argentina y Uruguay (AUAPsi). Creada en 1991, tiene entre sus objetivos fundamentales estimular la producción del conocimiento científico promoviendo las actividades de investigación y el desarrollo de las áreas en vacancia, que son las más. A partir de la comparación de los planes de estudio se propone homologar una propuesta académica en cuanto a contenidos, títulos, postgrados, acorde con las necesidades regionales y con los desarrollos de la psicología en el mundo. REFERENCIAS Ascolani, A. S. (1988): Psicología en Rosario. Una crónica de recuerdos y olvidos. Rosario, Fundación Ross. Cortada de Kohan N. (1988): Entrevista en la Universidad Nacional de Mar del Plata.

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Foradori I. A. (1954): La psicología en América. Buenos Aires, Instituto Cultural Joaquín V. González. Gotthelf, R. (1969): Historia de la Psicología en la Argentina. Cuyo. Anuario de Historia del pensamiento argentino (V). Mendoza. Instituto de Filosofía, sección historia del pensamiento argentino. Ingenieros, J. (1946): Principios de psicología. Buenos Aires, Losada. Ingenieros, J. (1988): “Los estudios psicológicos en la Argentina” en Vezzetti, H.. (compilador): El nacimiento de la psicología en Argentina. Buenos Aires. Puntosur. Klappenbach, H. (1995): “Antecedentes de la carrera de psicología en universidades argentinas”. Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, 41( 3),. 237-243. Klappenbach, H. (1997): “Los orígenes de la psicología en Argentina” en Pantano, D.: Los inicios de la psicología en la Argentina, Subsecretaría de Cultura de San Juan. Mouchet, E. (1945): “Mi psicología vital: sus principios fundamentales”. En AAVV: Temas actuales de psicología normal y patológica. Buenos Aires, Medico - Quirúrgica. Papini M. (1978): Origen y desarrollo de la psicología en Argentina. Conferencia en U.B.A. Programas de formación de especialistas en innovación curricular (1997). U.B.A., Rossi, L. (1995): Psicología: secuencias instituyentes de una profesión. Buenos Aires. Serie materiales de cátedra, Secretaría de Cultura y Bienestar universitario de la Facultad de Psicología, UBA. Rossi, L. (1997): La psicología antes de la profesión. El desafío de ayer: instituir las prácticas. Buenos Aires. Eudeba. Vilanova, A. (1993): “La formación de psicólogos en América Latina”. Acta psiquiátrica y psicológica de América Latina, 29 ( 3) 193-205. Vilanova, A. (1995): “El dilema olvidado de la Psicología latinoamericana”. Cuadernos Argentinos de Historia de la Psicología, Año1, Nro.1-2, p.p. 193-205 Vilanova, A. (1995): “Pautas para un perfil del psicólogo iberoamericano”. Enciclopedia Iberoamericana de Psiquiatría. p.p. 667673.

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CAPÍTULO II

LA PSICOLOGÍA EN BOLIVIA
INTRODUCCIÓN

(*)

Para reseñar la historia de la psicología en Bolivia se ha tenido en cuenta un esquema de subtitulado para el tratamiento del material, que lo divido en un ciclo histórico de pioneros y otro de formación universitaria de grado. Este sector evocativo del informe se ha basado en los primeros escritos bolivianos al respecto. En el ciclo preprofesional se ha relevado la labor realizada por psiquiatras en Bolivia desde la época incaica hasta el establecimiento de la república y la creación de las primeras cátedras de psicología en Universidades. En el ciclo profesional se ha tenido en cuenta la creación de Departamentos de Psicología y la labor desempeñada por pedagogos para establecer la primera carrera de psicología en la Universidad Católica Boliviana. Así como el devenir que la formación de grado tuvo con el posterior dominio del análisis conductual. El estado actual de las carreras ha sido reconstituido a partir del ingreso vía Internet a las diferentes páginas web de las universidades bolivianas, se ha volcado en este apartado el producto de la búsqueda, no pudiendo contrastarse Asociaciones profesionales y gremiales es el apartado que sintetiza los principales nucleamientos de psicólogos en centros investigativos y sus contribuciones al desarrollo de la disciplina, así como el estado actual de la legislación profesional y perspectivas. CICLO PREPROFESIONAL Expertos en el estudio de la psicología en función del contexto políticosocial en que ésta ocurre (Aguilar, 1983; Ardila, 1986) coinciden en atribuir a la inestabilidad política de los países latinoamericanos el escaso desarrollo científico de la disciplina y al progreso de la misma como producto de esfuerzos aislados. Aguilar considera que la psiquiatría practicada en Bolivia sienta bases y fundamentos para lo que se considera posteriormente psicología científica.

(*)

Alejandra López Universidad Nacional de Mar del Plata e-mail: psico@mdp.edu.ar

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Según Alarcón (1980) fue Hermilio Valdizán quien en 1915 realizó los primeros estudios sobre la psiquiatría incaica. Investigando los productos culturales (cerámica, idioma, folklore) encontró que eran frecuentes los problemas depresivos e hipocondríacos entre los indígenas del período incaico. La terapéutica para estos males abarcaba desde baños con agua fría hasta la trepanación de cráneos, según lo relatado por estudiosos del tema (Alvarado, 1943). La conquista de los españoles trajo consigo la implantación del llamado Tribunal del Santo Oficio de Lima; entre las víctimas del Santo Tribunal, ocuparon lugar los procesos de histeria, epilepsia, y de oligofrenia (Alvarado, op.cit.). Durante el régimen colonial no existieron lugares de atención ni tratamiento psiquiátrico, salvo un pequeño lugar de reclusión para “hombres privados de juicio” en el Callao, Perú. (Fernandez, 1946). Bolivia se constituyó como república independiente en 1825. Durante el primer período republicano la situación se mantuvo igual que en la época de la colonia; es en 1884 que Gregorio Pacheco dona al estado el “manicomio” que en la actualidad lleva su nombre. Su primer director fue Nicolás Ortiz. En 1923 Jaime Mendoza pasa a ocupar la dirección del establecimiento (primer psiquiatra boliviano, según Alvarado). En 1937, Emilio Fernández asumió la dirección del manicomio nacional Pacheco y creó los primeros tratamientos propiamente psiquiátricos, ya que hasta ese momento los enfermos se confinaban en celdas, en ocasiones encadenados con ausencia total de terapéutica adecuada. En relación a la terapéutica, Fernández indicó que los pacientes psicóticos eran tratados mediante choques insulínicos y de Cardiazol. Indicó también la terapia ocupacional, en un principio como un fin en sí misma, luego como un medio para sustituir o complementar al medicamento. Aguilar relata la proliferación de reportes científicos entrada la década del cuarenta. Entre ellos podemos citar las primeras concepciones sobre la etiología y terapéutica de la epilepsia y sobre delincuencia juvenil; se comenzaron a abordar temas sobre conducta de los niños, educación sexual y el cocainismo. En 1950 José María Alvarado reorganiza la materia de neuropsiquiatría en la Universidad Mayor de San Andrés e introduce conceptos de psicología médica. René Calderón Soria dicta la materia psicología médica en la UMSA en 1956. La Facultad de Filosofía y Letras de la misma Universidad llama a concurso para cubrir el cargo de “psicología general” en 1956, el que queda desierto sucesivamente hasta 1959, ya que no existían psicólogos en el país que pudieran dictarla. La materia es finalmente cubierta por filósofos y literatos, mas no por especialistas, situación que a juicio de Aguilar permanece hasta nuestros días. Según Perotto (1975) la esperanza de la psicoterapia científica en Bolivia debe descansar casi totalmente en la formación de futuros profesionales psicólogos. El mismo autor, basado en una sencilla encuesta

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dirigida a psiquiatras (en 1971) considera que si bien hasta el momento no se han producido tensiones entre psiquiatras y psicólogos clínicos, posiblemente debido a la inexistencia de psicólogos diplomados en el país1, es posible que éstas se produzcan, para lo cual se prevén soluciones diversas, una de ellas el trabajo interdisciplinario, delimitando estrictamente las competencias; otra rondaría en el control de la matrícula de ingresantes a la Facultad de psicología -aspecto que luego se detallaráAlgunos psiquiatras consultados opinaron que el psicólogo debería intervenir cuando el psiquiatra lo aconseje, dejando entrever el rol de subordinación al saber médico que le tocaría ocupar. CICLO PROFESIONAL La historia de la psicología en sentido riguroso en Bolivia se inicia en 1967, momento en que entra en funcionamiento el Departamento de Psicopedagogía de la Universidad Católica Boliviana (UCB). Este departamento, organizado inicialmente por psicopedagogos italianos, fue convertido posteriormente en Departamento de Psicología. El fundador y primer director fue Alberto Conessa, quien desarrolló la carrera de psicología. Pierre Carlo Perotto fue el segundo director del Departamento de Psicología y primer director de la carrera de psicología en la UCB. En 1971 empezaron en la UCB las carreras de psicología en Bolivia, divididas en sus ramas educacional y clínica. Según Perotto “la introducción de la psicología científica de manera institucionalizada proporciona un conjunto de técnicas e interpretaciones muy valiosas para la crítica y transformación de nuestra realidad”. El mismo autor destaca las características de las carreras de psicología, diferenciando fines, objetivos y criterios para la formación de psicólogos en Bolivia, en un texto que tiene hoy valor documental. Entre los fines que promueve la carrera aparece la posibilidad de ofrecer a la comunidad boliviana la oportunidad de enfocar el estudio de sus problemas desde el punto de vista psicológico; ofrecer a los estudiantes oportunidades de desarrollo integral de la personalidad en congruencia con el contexto de la realidad boliviana; brindar metodología adecuada promoviendo el espíritu crítico y dar una amplia visión de las teorías y métodos de la psicología contemporánea. Los objetivos de la carrera se orientan a formar profesionales altamente calificados en distintas especialidades (educación, clínica, industrial, social y profesorado); promover y desarrollar la investigación pura y aplicada, según las posibilidades y las necesidades que el país presenta. En cuanto a los criterios para la formación de psicólogos en Bolivia se tuvo en cuenta las necesidades del país, y es por ello que se propendía a que los nuevos profesionales no emigraran, si bien se contemplaba la
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Perotto menciona que hacia 1975 en la Paz existen sólo tres psicólogos clínicos que trabajan en la Universidad Católica Boliviana, y en otras entidades, dedicándose a problemas de aprendizaje.

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intercambiabilidad entre áreas (un psicólogo educacional podría cubrir la labor reservada al clínico), se dejaba establecido taxativamente que el couseling es reservado al psicólogo educacional; la psicoterapia al clínico y el manejo de las dinámicas sociales al psicólogo social e industrial. Se consideraba como partes comunes el manejo de instrumentos (tests) para el diagnóstico. Resulta interesante destacar el interés puesto por la Universidad Católica Boliviana en “controlar la formación” de profesionales a fin de que no excedan las necesidades del mercado. Los planes de estudio de la UCB se elaboraron de manera tal que en la preparación psicológica de base estuvieran representadas las principales escuelas: conductista, social, gestáltica, piagetiana, psicoanalítica, fenomenológica y neuropsicológica (Perotto, op. cit.) Los programas de estudio desarrollados en base a los tópicos arriba mencionados sufrieron cambios y modificaciones permanentes. En opinión de entendidos (Aguilar, op.cit) el golpe militar del presidente Banzer que derrocó al presidente Torres marcó un quiebre importante en el país; las universidades se cerraron durante dos años completos, fueron disueltas las asociaciones de profesionales y muchos psiquiatras y psicólogos que hasta ese momento estaban trabajando activamente, tal el caso de Alberto Conessa, se vieron obligados a emigrar. La carrera de psicología de la UCB, ecléctica desde un inicio, sufrió un viraje total en 1975 con la llegada al país de Erick Roth, quien poseía un enfoque definidamente comportamental. En este mismo año Roth crea el primer laboratorio de psicología experimental en Bolivia; el conductismo ocupó un lugar de privilegio en la psicología académica y experimental animal, sus aplicaciones se extendieron en el área del retardo en el desarrollo y se popularizó el enfoque entre los alumnos, quienes a principios de 1977 comenzaron a presentar sus tesis para la obtención del grado académico, realizadas escrupulosamente en la línea metodológica del conductismo (Aguilar, op. cit). Posteriormente otras corrientes en psicología se comenzaron a estudiar en la UCB; tal el caso de la terapia centrada en el cliente y el psicoanálisis; sin embargo no poseían el peso que el análisis comportamental ostentaba en ese momento (1977). En 1978 se crea la Facultad de Psicología en la Universidad de San Simón de la ciudad de Cochabamba, con una orientación fundamentalmente psicodinámica que, dirigida inicialmente por Gloria Ondarza, contó con la colaboración de psicólogos provenientes de Europa, Latinoamérica y fundamentalmente de Argentina. A mediados de 1980 ocurre un golpe de estado que ocasiona una vuelta atrás en las conquistas culturales ocurridas hasta el momento. La carrera de psicología es suprimida, y las asociaciones profesionales disueltas por decreto-ley; al igual que en 1972 psiquiatras y psicólogos se ven obligados a emigrar del país,(muchos de los psicólogos exiliados habían sido

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formados en Bolivia y se encontraban ocupando puestos de jerarquía científica, académica y gremial). Hacía 1981, la Universidad de San Simón de Cochabamba era la única que ofrecía la carrera de psicología; sólo materias de psicología general se impartían hasta ese momento en las otras casas de altos estudios, y los departamentos de psicología de las demás Universidades se habían cerrado argumentándose su politización. ESTADO ACTUAL DE LAS CARRERAS2 Universidad Católica Boliviana La Universidad Católica Boliviana ha definido el perfil del psicólogo tomando en cuenta la realidad social del país, que ha permitido identificar los problemas y demandas sociales que han sido priorizados y categorizado en tres grandes áreas en las que el psicólogo puede actuar: salud, educación y el ámbito social. En virtud de lo expuesto, se ha conformado un plan de estudios con módulos de formación especializada integrados por tres áreas: clínica, educativa y social. En el área clínica el estudiante es capacitado para evaluar, diagnosticar, orientar, intervenir y planificar en los diferentes problemas de trastornos de la salud mental en relación con sus contextos de influencia tanto en niños, jóvenes, adultos, y grupos. En el área educacional, el alumno es entrenado para la evaluación, diagnóstico, orientación, intervención, investigación y planificación del desarrollo humano; soluciones de problemas de aprendizaje; evaluación de planes y programas, y elaboración de instrumentos de evaluación y material didáctico destinado a alumnos, maestros y padres de familia en relación con el contexto educacional. En el área social se forma al estudiante para la evaluación, diagnóstico, intervención, investigación y planificación de los diferentes procesos de producción y trabajo en espacios de desarrollo socioeconómico; se pone particular énfasis en la formación de los recursos humanos en su contexto organizacional. Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra Esta Universidad caracteriza al psicólogo como un profesional identificado con el desarrollo integral de sí mismo y las demás personas, capaz de prestar su servicio a la comunidad con sensibilidad y ética. Se lo supone con conocimientos y comprensión de los procesos psicológicos, biológicos y culturales que engloban el comportamiento humano para influir en él comprometidamente en la consolidación de identidades
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La información que se detalla a continuación ha sido obtenida a través de Internet, mediante el ingreso a las páginas web de cada una de las unidades académicas mencionadas.

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individuales o grupales más productivas y potencializadas. También es un profesional capaz de desarrollar programas de investigación que permitan avanzar en el conocimiento sobre la “psicología de la población”, enriqueciendo el medio y la disciplina. El psicólogo podrá trabajar como director, consultor o colaborador en desarrollo de recursos humanos y/o programas de prevención y abordaje psicológico en organizaciones empresariales; centros hospitalarios, centros de investigación, centros educativos (universidades y escuelas), consultorio privado e investigación. En resumen, cumple funciones psicoterapéuticas, investigativas y de desarrollo humano. La duración de la carrera es de diez semestres, con 54 materias. El plan de estudios contempla prácticas profesionales y la elaboración y defensa del trabajo final de grado (tesis). Cumpliendo el alumno los requisitos antes mencionados obtiene el grado académico de licenciado en psicología. El título profesional (psicólogo) se obtiene ante la Secretaría Nacional de Educación del Ministerio de Desarrollo Humano, tramitándolo conforme al artículo 188 de la Constitución Política del Estado y la Ley Nº 1565 de Reforma Educativa. Universidad Mayor de San Andrés El objetivo de la carrera de psicología que brinda esta Universidad se centra en ofrecer al estudiante una formación integral para que sea capaz de ejecutar orientaciones a nivel personal, familiar y social, “con vistas a facilitar la adaptación del hombre boliviano a su medio” y, por otro lado, desarrollar espíritu investigativo de tal modo que permita elaborar proyectos a todo nivel. El perfil profesional está orientado a estudiar el comportamiento mental de los seres humanos, realizar investigaciones sobre los problemas psicológicos que se plantean en el terreno de la medicina, la educación y la industria y recomendar el tratamiento adecuado. También el graduado estará apto para “proyectar y llevar a cabo experimentos y estudios en seres humanos y en animales, para determinar sus características mentales, analizar la influencia de factores hereditarios, ambientales y de otro género en la configuración mental y el comportamiento de los individuos, proceder al diagnóstico, tratamiento y prevención de los trastornos emocionales y de la personalidad y de los problemas de inadaptación al medio social y laboral; tests psicológicos para determinar la inteligencia, facultades, aptitudes y otras características personales; interpretar los datos obtenidos y hacer las recomendaciones pertinentes”. El plan de estudios está organizado en cinco años; con la elaboración y defensa de un trabajo de tesis final se obtiene el grado académico de licenciado en psicología.

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Universidad Privada del Valle (UNIVALLE) La licenciatura en psicología que se brinda en esta Universidad se encuentra formando parte de la Facultad de Ciencias Sociales y Administrativas, donde se inscriben además las licenciaturas en administración de empresas, derecho, auditoría, turismo y hotelería, comunicación y periodismo e ingeniería comercial. La carrera de licenciatura en psicología está orientada a considerar la disciplina como práctica científica comprometida con la realidad nacional. Se entienden como áreas de trabajo “la posibilidad de responder a través de la práctica a las demandas que se generan en el medio, tanto en el campo clínico como en las áreas técnicas de psicodiagnóstico, educación especial, psicología empresarial e industrial”. La duración de la carrera es de nueve semestres más otro de preparación y presentación del trabajo de grado. ASOCIACIONES PROFESIONALES Y GREMIALES En 1978 por iniciativa de Erick Roth se creó la Asociación Boliviana de Análisis Comportamental (ABAC), compuesta por psicólogos y estudiantes; su motivo primordial era la difusión y promoción del análisis conductual en Bolivia. En ese mismo año se creó el “Bureau de Estudios Psicológicos” de duración breve, que proporcionó las bases para el trabajo psicológico privado en las áreas clínica, laboral e industrial. En 1979, se fundó el “Centro de Modificación de Conducta”, instituto privado de orientación conductual dedicado al retardo en el desarrollo en niños, este centro mantuvo desde sus inicios vínculos con otros similares a nivel mundial, tal el caso de la colaboración mantenida con la Universidad de Utah. El Colegio de Psicólogos de Bolivia fue fundado en 1977; en 1979 fue otorgada la personería jurídica a esta entidad. Su primer presidente fue Enrique Cervantes, quien junto a la junta directiva comenzó a regular y normar el ejercicio de la psicología como ciencia y profesión en Bolivia por primera vez (Aguilar ob. cit). Actualmente, todos los psicólogos que ejercen la profesión en Bolivia tienen que matricularse en el Colegio de Psicólogos, donde se realiza la revisión y análisis de títulos, experiencia profesional y otros antecedentes para otorgar la matrícula profesional. El ejercicio profesional del psicólogo en Bolivia está respaldado por la Constitución Política del Estado, en el marco legal, mediante el reconocimiento del Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana y el Ministerio de Educación como profesión independiente. Actualmente existe necesidad de establecer mecanismos reguladores más específicos de las actividades por áreas. En opinión de Calderón Jemio (1994), esto debe ocurrir especialmente en el sector clínico en vista de su
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dimensión en la inserción institucional. El mismo autor considera que los últimos estudios realizados sobre la práctica profesional en el área clínica revelan la inserción multidisciplinaria de un modo cada vez más significativo, por lo que se han desarrollado propuestas de conformar una comisión de especialistas que elabore un proyecto para normar la actividad tomando en cuenta, por un lado, los diferentes niveles de especialización y, por el otro, la limitante de la ausencia de formación de post-grado, por lo menos en la mayoría de las facultades por tender éstas hacia la formación terminal general. CONCLUSIONES La inestabilidad política, social y económica que se presenta en Bolivia, al igual que en la mayoría de los países latinoamericanos, entorpece la implementación de una disciplina científica con status propio. La psicología en este país nace ligada a la fuerte influencia que la psiquiatría tenía desde la época incaica conjuntamente con lineamientos curriculares planteados por pedagogos, basados en estudios sociales de la región. Ellos diseñaron una carrera universitaria carente de contenidos apropiados, sin perfil propio ni delimitación concreta de áreas de incumbencia. La inicial formación ecléctica a la que propendía la universidad, giró bruscamente con la llegada de Erick Roth, quien impuso el análisis conductual en la facultad y en numerosos centros investigativos creados por él con el apoyo de alumnos avanzados. Esta fue la primera promoción de psicólogos que presentan en sus tesis de graduación investigaciones realizadas mediante el análisis conductual en diferentes áreas. El advenimiento de las sucesivas dictaduras que asolaron al país llevaron a la emigración de figuras clave de la psicología en Bolivia, muchos de los cuales se habían establecido en centros de investigación y en pujantes organizaciones profesionales. Paulatinamente se cerraron los departamentos de psicología de las universidades y las facultades que dictaban esta carrera. Las facultades de psicología se han reabierto promediando 1980, tanto las estatales como las privadas En todas ellas se ha mantenido como objetivo principal la formación de un profesional capaz de dar respuesta a las necesidades sociales del país. Informantes clave egresados de la Universidad Católica Boliviana argumentan la poca solidez del campo para la práctica profesional; la mayoría de ellos trabaja en el área educacional o en el área organizacional dentro de grandes multinacionales. Actualmente, el Colegio de Psicólogos de Bolivia, está impulsando la necesidad de crear instancias de post-graduación a fin de que se intensifiquen los conocimientos adquiridos en el grado, a la vez que se establezcan mecanismos reguladores, específicos de la actividad por áreas. REFERENCIAS

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Alarcón, R. (1980): Desarrollo y estado actual de la psicología en el Perú. Revista Latinoamericana de Psicología, 12, pp 205-235. Alvarado, R. (1939): Las psicosis luéticas. Boletín Trimestral del Manicomio Nacional “Pacheco”, 1, pp 73-75. Ardila R. (1986): La Psicología en América Latina. Pasado, presente y futuro. Siglo XX. México. Calderón Jemio R. (1996): Formación de psicología clínica en Bolivia. U.C.B. Fernández, E. Asistencia de los alienados en Bolivia. Archivo Boliviano de Higiene Mental, 2, pp 33-56. Foradori A. (1954): La psicología en América. Instituto Cultural Joaquín V. González. Buenos Aires. Perroto P.C. (1974): Significado y alcance de una carrera de psicología en Bolivia. Revista Boliviana de psicología, 1, pp 5-11. Perrotto P.C. (1975): Psicoterapia en Bolivia. ¿Necesidad o despilfarro?. Revista Interamericana de psicología, 9, pp165-166.

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CAPÍTULO III

HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA BRASILEÑA
INTRODUCCIÓN

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Este trabajo se propone realizar un balance bibliográfico tendiente a esclarecer algunas cuestiones de la psicología brasileña específicamente en cuanto a su dimensión histórica y las implicancias de su evolución, sobre el perfil del graduado universitario. El eje del presente trabajo es la división en dos momentos de la historia de la psicología del Brasil, el período preprofesional, anterior a toda formación académica universitaria y a la creación de las carreras de grado; y el período profesional que se inicia con la creación de las primeras facultades de psicología del Brasil en circunstancias sociopolíticas, académicas y económicas particulares. Momento caracterizado por cuestionamientos acerca de cómo formar un psicólogo universitario, sus funciones específicas y los alcances de la profesión, cuestiones que aún hoy se siguen debatiendo en Brasil y en otros países latinoamericanos, al punto de constituir algunos de los propósitos vigentes de la AUAPSI (Asociación de Unidades Académicas de a Psicología de Argentina y Uruguay) desde su fundación en el año 1991. Este trabajo constituye un subsidio teórico útil no sólo por la escasa literatura sistematizada de la temática en cuestión, sino también para el inicio de reflexiones y discusiones acerca de las implicancias de la psicología brasileña y de la formación académica del psicólogo en relación a la psicología argentina y la de otro países Latinoamericanos. Refleja algunas cuestiones relativas a la dimensión histórica de la psicología brasileña, y describe aquellos aspectos que a nuestro criterio y según el PSIMER (1996) son fundantes de una reflexión y discusión teórica comparada, de la psicología de los países del Cono Sur de América.

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Pedro Diez Alicia Massone Universidad Nacional de Mar del Plata e-mail: psico@mdp.edu.ar

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PERÍODO PREPROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA BRASILEÑA También en Brasil como en el resto de América Latina es posible asociar desarrollo capitalista en la etapa del imperialismo inglés, pensamiento positivista y auge de los experimentos. En lo que atañe a la psicología, la época de la psicología experimental ratifica la tendencia. Según Ardila (1986) en 1899, Madeizos y Albuquerque, fundan el primer laboratorio de psicología experimental en Río de Janeiro. A pesar que el laboratorio se denominaba pedagógico, trabajó casi exclusivamente con problemas psicológicos. Su primer director fue Manuel Nonfin. Para Ardila la historia de la psicología de Brasil posee influencias europeas y norteamericanas. Digamos nosotros: primero europeas y luego norteamericanas. En Europa la constitución de las repúblicas en el siglo pasado, aparece como cristalización regulatoria de la Revolución industrial iniciada con anterioridad. Aparece el estado modernizador. Este correlato entre desarrollo y complejidad de las manufacturas por un lado y desarrollo de las instituciones políticas modernas como la república que era presencia en Europa, estaba ausente en América Latina. La constitución de las repúblicas es casi simultáneo al de Europa, pero las industrias son incipientes, rudimentarias y tardías. Pero aún así varias características señalan la transformación de Brasil en estado moderno, diez años antes de los hechos inaugurales de la psicología. En 1888 se promulga la abolición de la esclavitud. Por otra parte, en cambio, comienza un fuerte proceso inmigratorio; mas de 80.000 italianos llegan al estado de San Pablo atraídos por el boom del café, que relaciona a San Pablo con el mundo aumentando la concentración urbana, (hoy es la tercera ciudad del planeta, luego de México y Tokio), con el emplazamiento de la burocracia agroexportadora y sus instituciones. En 1889, militares positivistas proclaman la república; el emperador Pedro II abdica, muriendo en el exilio en París, dos años más tarde. También en esos días se produce en Brasil la separación entre Iglesia y Estado, sumando otra singularidad que distingue a los estados modernos. Por último no podemos dejar de señalar el rol capital de la educación entre las características de los estados modernos del fin de siglo pasado, incluidos los de América Latina. De ahí que también en Brasil la psicología sea demandada por la educación. Ya varios países de Europa habían instituido la enseñanza primaria obligatoria antes de finalizar el siglo pasado. También de ahí la referencia pedagógica en el primer laboratorio de Río de Janeiro. Esta modernidad, está presente en las tesis doctorales (en un grado de mayor especialización), provenientes de las facultades de medicina de Bahía y Río de Janeiro, las dos mas prestigiosas durante el siglo pasado. En 1890 “Psicología de la percepción y de las representaciones”, de José Estaliste Tapajoz, inaugurando la investigación en psicología cognitiva, en el mismo año, “De las emociones” de Verissímo Diaz de Castro, en 1891,
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“Estudio Psicoclínico de la Afasia” de Odilon Goulart. Sobre la memoria una tesis pionera “La memoria y la personalidad” (1894) de Alberto Seabra. La creación de estas dos facultades es un hito importante no sólo en la modernización sino en la incorporación de la temática nacional a los problemas científicos. Fueron creadas en 1833 y la independencia política había sido proclamada en 1822, por lo tanto hasta esa fecha se extiende el período colonial, con una producción, en lo que atañe a la psicología, familiar a la historia de la psicología argentina como de otros países latinoamericanos. “Esos textos coloniales versan explícitamente sobre política, control de las emociones, causas de locura, diferencias entre sexos y razas, control político, formación de la juventud, perseveración de los salvajes, condiciones de conocimiento, percepción. Son temas que componen el pensamiento de la elite cultural de la época colonial, respecto del asunto que hoy constituirían áreas convencionales de la psicología como: aprendizaje, procesos cognitivos, personalidad, percepción, desenvolvimiento, psicodinámica, psicopatología, etc.” “Los que se dedican a escribir sobre estos temas imponen la elite de la época, sea cuanto a estructura de poder, sea cuanto a distribución de saber. Son poderosos y privilegiados por una educación que los coloca muy arriba del nivel cultural de la población” y además: ...“los autores de ese período pre-institucional son religiosos o políticos, hombres vinculados al poder, iluminados por la cultura europea, sea por que habían inmigrado a Brasil, sea porque en cuanto brasileños privilegiados frecuentaron universidades europeas”. Al igual que en el Río de la Plata, encontramos a los jesuitas entre los principales autores de crónicas y otros trabajos intelectuales de la época. 1) Este período colonial de la psicología lo debemos prolongar más allá de 1822, año de la independencia para extenderlo hasta 1833; 2) fecha de inauguración de las facultades de medicina de Río y Bahía. A partir de ese momento comienzan las primeras cátedras de psicología y los primeros institutos y laboratorios de psicología, aunque esto último ya a fines del siglo pasado, también coincidentemente con Argentina. Para Massini (1984), estos años incluyen la consolidación de la independencia, los movimientos abolicionistas, el proceso de industrialización de Brasil, la inmigración europea en gran escala, la proclamación de la república, los movimientos separatistas y la revolución paulista de 1932. Este segundo período que había comenzado con la creación de las facultades de Medicina de Río y de Bahía termina con la creación de la Universidad de San Pablo en 1934. 3) Con U.S.P. culmina el tercer período de la psicología preprofesional. Los aspectos más marcados de esta fase son: la visita de profesores extranjeros para orientar grupos por largos períodos, la formación de bibliotecas más ricas, y cátedras en Filosofía, Ciencias Sociales y

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Pedagogía; el surgimiento de la influencia de la psicología norteamericana al lado del influjo de origen francés y europeo, a una formación filosófica y sociológica se asocia una psicología experimental y general. De estos cursos departamentos y cátedras surgieron luego la licenciatura en psicología y la profesión con la ley del psicólogo en 1962, dando inicio al período profesional. De hecho la Universidad de San Pablo tuvo gran influencia en el desenvolvimiento nacional de la psicología por varias razones cursos de psicología con equipos especializados, un Instituto de Psicología que se transformó en centro pionero de formación de docentes para otros cursos en el resto del país. Sobresale de esa época inicial de la Universidad de San Pablo, Annita Cabral, creadora de los cursos de psicología. Pero principalmente en el desarrollo en esta universidad del área de análisis experimental del comportamiento, hoy difundida en todos los grandes centros de formación de psicólogos del país. “El desenvolvimiento de la formación de psicólogos fue prácticamente simultáneo con la evolución del Análisis del Comportamiento (ambos procesos tuvieron un compañero indeseado y persistente: la dictadura militar” (1962) CICLO PROFESIONAL Este período tendría su origen con el establecimiento de la ley del psicólogo, el 27 de agosto de 1962, otorgándoles a los psicólogos estatus profesional. Pero ello ocurre recién cuando hubo graduados que estudiaron una carrera de psicología y esta se fundó en la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro por iniciativa de Jannz Ludwing Lippman en 1953. Anteriormente nos habíamos referido a los cursos de la Universidad de San Pablo, estos eran de especialización en psicología clínica para los graduados en pedagogía y en filosofía. Posteriormente en la sanción de la ley en 1962, se llevó a cabo un registro profesional regulado por el Ministerio de Educación y Cultura en 1973. Fue entonces cuando los portadores de diplomas de aquellos cursos de especialización, fundamentalmente de la U.S.P., aunque luego se extendieron a otras pocas universidades, tuvieron asegurado el derecho a solicitar el registro profesional. De ello se encargó una comisión que trabajó dos años y tuvo que analizar 1.431 pedidos. Concurrían, además de los conocidos poseedores de los cursos de especialización en psicología de la U.S.P., los de cursos de especialización en psicología, oficiales o reconocidos, ya existentes en las universidades brasileñas antes de a ley de 1962; los poseedores de títulos de doctor que defendieron la tesis sobre asuntos concernientes a la psicología y los que por más de cinco años habían ejercido actividades profesionales de psicología aplicada.
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El 38% obtuvieron el concepto favorable de la comisión. Otro 15% lo obtuvo; condicionado a la aprobación de ciertas disciplinas especificas de psicología consideradas necesarias por la comisión para la complementación en cada caso, de la formación académica del interesado. Pero antes del régimen de profesionalización de 1962, podemos rastrear que ya había práctica profesional en forma significativa en Brasil. Ya en la década del 30, en especial a través de orientación y selección de personas, y a partir de los 50 con el gran proceso de industrialización ocurrido en el país comienzan los entrenamientos de personal. De manera que cuando Joâo Goulart en 1962 reglamentó la profesión, en su programa de gobierno predominaba la imagen del psicólogo como un profesional liberal. Fueron las tres áreas clásicas de la psicología, clínica, educacional y laboral, las que dieron contenido, sobre todo a partir de 1962 a la formación técnica del psicólogo en las inauguradas carreras. Con algunos matices diferentes, tal vez en Argentina se puso mayor acento en el área clínica, pero también la inauguración de las carreras fue precedida por reconocidas actividades psicológicas en el campo profesional. También la década del 40 fue pródiga en instituciones psicométricas (Foradori, 1944). Pero también en el desarrollo de esta segunda etapa profesional, cuyo hito más emotivo lo constituye la sanción de la ley del psicólogo, que ofrece características diferenciadas en Brasil con respecto a Argentina. Aparenta en primer lugar un comienzo más temprano en Brasil (1962) con respecto a la Argentina (1984). Pero mientras en Brasil este comienzo de la regulación ocurre con el inicio de la dictadura militar, en Argentina empezó cuando se retiraron del gobierno político los militares. Resumiendo, podríamos referir que a partir de los años 20 en Río de Janeiro, San Pablo, Recife y Bello Horizonte, la práctica de la psicología en el Brasil dependía de profesionales que egresaban de las carreras de Filosofía, Pedagogía y Medicina. Esta situación se mantiene hasta poco después de abiertas las primeras carreras de psicología en el país, a principios de los sesenta (CFP,1988) mayoritariamente la práctica de la psicología se centraba en el área clínica y una pequeña proporción en el área educacional. Después de los años setenta se establece una “cultura psicológica”, circunscripta obviamente a la población instruida de las megalópolis brasileñas. Después del golpe militar del 64 y particularmente durante la intensificación de la represión en el 68, se profundiza un proceso de individualización de la sociedad brasileña. La familia extensa es reducida a familia nuclear por una política que reforzaba el proyecto individualizante. Estas transformaciones y nuevas exigencias llevan a la familia nuclearizada y a sus componentes a perder los parámetros y las reglas que la conducían a las prácticas anteriormente utilizadas para lidiar con

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situaciones conflictivas. Se crea por lo tanto, una demanda por estos problemas, una demanda de las prácticas “psi.” (Figueira 1981) Este último aspecto debe incluirse para ponderar el incremento de la psicología pero recortadamente de la psicología en general, porque estas demandas que citábamos solo se refieren al área clínica y sus concomitantes derivaciones académicas que por supuesto también generaron la demanda de creación de nuevos cursos. Se asistió en los años setenta la promoción por parte del régimen militar a toda una infraestructura de modernización tecnológica, junto a una censura política, con la cual los modernos valores democráticos fueron barridos. A partir de los años 68, las universidades brasileñas fueron contagiadas por un intenso movimiento contestatario que reivindicó cambios en varios aspectos de la vida nacional, principalmente en salud y en educación. Luego la lucha entre los que defendían la escuela pública y los que lo hacían por la privada. En argentina y por las mismas cuestiones se enfrentaban “libres” y “laicos”, también en esos años. Todo ello producirá un aumento de la matrícula en la escuela pública en la década del sesenta que a su vez, en la década del setenta llevará a aumentar la matrícula en la universidad. Claro que el año 68 fue un hito muy importante como cambio de la vida universitaria. Los estudiantes fueron los personajes centrales en el Brasil del 68, pero no los únicos: profesionales liberales, trabajadores, religiosos, artistas también estarán presentes. El país vivía un período de fértil efervescencia cultural., esto se observa en la música: la Bossa Nova, el Cinema Novo o Cinema Marginal, el Teatrode Arena o Teatro Oficina. Todo ello ocasionó demanda social y cultural, y mayor ingreso a la universidad entre otras cosas. En la década del setenta hay un crecimiento explosivo de facultades privadas para atender los excedentes que no podrán ser atendidos en red oficial y que deseaban obtener un título y con éste, alcanzar posiciones más altas en la escala social. La educación pasa a ser atendida como un gran negocio, con cursos funcionando a la noche y clases abarrotadas administrando cursos de baja calidad. En cuanto a la orientación teórico - metodológica de estos cursos, los análisis son divergentes. Los autores que discuten una cultura psicológica de los setenta afirman de forma genérica la expansión del psicoanálisis, lo que autorizaría a considerar su hegemonía también en el interior de estos cursos. Otros autores (Coimbra, 1992) afirman que hubo una hegemonía del behaviorismo y de una psicología social que reproducía mecánicamente conceptos y técnicas de estudio de inspiración norteamericana, con características de cientificidad, neutralidad y tecnicismo. Esta, inclusive, era la orientación del curriculum mínimo establecido por el Consejo Federal de Educación en 1962. De todas maneras el problema de nuclearización de la familia y el del debilitamiento de los lazos sociales (principalmente los institucionales) no
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es exclusivo del Brasil y los países de Latinoamérica. El cierre de fábricas transformó barrios obreros cercanos en parajes desolados y en refugio de marginales en países como Inglaterra (Hosbawn 1995). Y en Estados Unidos fue notoria la disminución de los recursos destinados al gasto social por parte del gobierno, de la década del setenta a la del noventa. En ello los gobiernos de Reagan y Tatcher se hermanaron. Claro que existieron razones históricas a partir de la década del setenta, podrían citarse algunas: el vigoroso salto en el crecimiento poblacional, el éxodo rural a las ciudades y la formación de megalópolis en el Tercer Mundo, brusco avance tecnológico y explotación del mercado del consumo masivo. Tanto el avance tecnológico, (elaboración de productos sofisticados con alto valor agregado) o los nuevos mercados urbanos masivos de productos baratos de los países en desarrollo, aumentaron las ambiciones de los grupos hegemónicos mundiales al punto de apropiarse también de los porcentajes del gasto público (educación, salud, seguridad etc.). Ello en Brasil alcanza los mayores rigores, al punto de figurar entre los diez países de mayor desigualdad social en el mundo. En el marco de esta situación sociopolítica y económica es relevante indagar acerca de la imagen o impacto que el psicólogo brasileño y su práctica, producen en una sociedad con dichos caracteres, es decir, la representación social del psicólogo profesional. A propósito de la representación social o imagen que del psicólogo tiene la población en general, se emprendió una investigación de sondeo de opinión en la ciudad de San Pablo. El trabajo lo llevó adelante el Instituto de Psicología de la Universidad de San Pablo. Los sujetos entrevistados fueron 556 alumnos ingresantes a un curso de psicología de la Universidad de San Pablo. Se analizaba la respuesta a la pregunta ¿ Cuál es a su manera de ver, la imagen que el público lego, tiene del psicólogo? El procedimiento se repitió todos los años desde 1976 hasta 1978. Si bien este trabajo reconocía el antecedente de uno similar llevado a cabo en Francia por Moscovici poco tiempo antes, era interesante subrayar lo significativo del sujeto elegido para la muestra. El nuevo ingresante era sin lugar a dudas quien mayor cantidad de comentarios había escuchado o provocado con motivo de la elección de su vocación. Es un buen trabajo tanto por el lapso en que transcurre la investigación -nueve años- como la meticulosidad de su análisis. Los resultados no fueron alentadores en lo que a imagen se refiere, hubo un crecimiento de la valoración negativa en el transcurso de esos años: 3,68%. Algunos de las principales ideas acerca de que es un psicólogo fueron, que brindaba un modelo de terapia psicológica prolongada, que consistía en una ayuda, que creaba dependencia. También como aproximación al psiquiatra (o secretario de), como conocimiento sin especialidad, con clientela de snobs y ricos.

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EVOLUCIÓN DE LAS LEGISLACIONES LABORALES Tal como se viene describiendo con anterioridad, la psicología, antes de tornarse una profesión reglamentada en el Brasil, era ejercida por médicos y profesionales ligados a la educación. En 1934 se trataba de una disciplina obligatoria en las carreras de Filosofía, Ciencias Sociales y Pedagogía. En la década del ’40, la Universidad de San Pablo crea una carrera específica de psicología solicitada por los profesionales dedicados a las enfermedades mentales y los problemas escolares, como ya se señaló. Con posterioridad y aproximadamente en la década del ’50 surge la primera Asociación de Psicólogos Brasileños, con sede en Río de Janeiro. Esta elaboró un anteproyecto de ley estableciendo la reglamentación de la profesión de psicólogo; pretendía trazar los límites de actuación y definir los espacios específicos de la psicología. Este movimiento logra la formalización de la Ley 4119, que reglamentaba la profesión el día 27 de agosto de 1962 Los años posteriores a la reglamentación de la profesión fueron caracterizados por movimientos tendientes a la ocupación de espacios, límites de la actuación, y defensa del campo profesional. Estos logros de la psicología van a ser luego retrasados por el golpe militar del ‘64. En 1970 se produjo una reestructuración de la Universidad y proliferan las instituciones académicas privadas, según Marcos Chavez (1992) Este es un factor perjudicial para la psicología puesto que no existía ningún control y la calidad de la enseñanza era muy baja y la formación mediocre según los informantes disponibles. Actualmente Brasil cuenta con 102 Facultades de Psicología, de las cuales el 30% está concentrada en San Pablo. Este Estado cuenta con aproximadamente treinta y cinco mil psicólogos del total de setenta y cinco mil del país. Río de Janeiro cuenta con dieciocho mil profesionales y Mina Gerais con diez mil. Los distintos estados del Brasil hoy se distribuyen en más de una decena de Consejos Regionales de Psicología que constituyen el Consejo Federal de Psicólogos, creado hace poco más de treinta años. Cada CRP tiene la función y responsabilidad de orientar y fiscalizar la profesión, y concretar una oferta de servicios de calidad respondiendo a la demanda de la sociedad. También tiene la responsabilidad de velar por la psicología como ciencia y como profesión, cumplimentando el rol de articulador con las instituciones que tienen la tarea específica de preparar académicamente estos profesionales. También cumplen la función de divulgar para los mismos psicólogos y para la sociedad en general, informaciones básicas sobre la profesión. Hoy por hoy, según Marcos Chavez (1992), la discusión sobre cuestiones corporativas han sido superadas en el marco del Consejo Federal de Psicólogos; no se lucha más por la defensa de la profesión sino por la profesión en cuanto necesaria socialmente, tratando de ampliar la
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participación de psicólogos en diversos acontecimientos de cuño social, como por ejemplo el Programa Anti-Sida del Ministerio de Salud. En 1984, el CFP se comprometió en realizar una investigación sobre la actuación del psicólogo en el país y subsidiar esta información a las Universidades bajo la forma de un modelo de actuación profesional para mejorar la inserción laboral del graduado y respondiendo a la demanda de la sociedad. Se propuso la formulación de cambios en la formación del psicólogo y posibles modificaciones curriculares. A partir de los resultados obtenidos de esa investigación el Consejo Federal de Psicólogos propuso ciertas pautas para la formación teóricopráctica del psicólogo: considerando a la práctica como una dimensión del proceso enseñanza-aprendizaje, el estudiante debiera conocer perfectamente las diferentes etapas o facetas de que se compone su trabajo profesional. Teoría y práctica son dimensiones indisociables en el proceso de formación aunque existan perspectivas diversas con respecto a la relación entre ellas. La perspectiva adoptada por Brasil en cuanto a la relación teoría/práctica al interior de la currícula, entiende que una vivencia práctica da condiciones mínimas para la formación y reflexión teórica, pero a su vez es necesaria o conveniente para otra experiencia práctica, que se sigue de más información y reflexión teórica. La formación científica y la formación profesional son, en realidad, otra fase de la relación entre formación teórica y formación práctica, indisociables en tanto dimensiones de un mismo conocimiento, puesto que es imposible formar un buen profesional sin que tenga un soporte en una sólida formación científica. Según Francisca y Bastos (1992), la psicología brasileña se encuentra en proceso de amplio debate interno. En los Consejos Regionales de Psicología se ha instaurado una profunda discusión materializada en un Encuentro en Sierra Negra1 que contó con la presencia de 98 de las 103 instituciones formadoras. En dicho espacio se ratificó la necesidad de cambios en el proceso de formación del psicólogo, muchos de los cuales pasan por innovaciones curriculares. Como producto de este evento se trazó una Carta de Principios que intentan marcar nuevos rumbos en el proceso de formación. Dichos principios se detallan a continuación: Desarrollar la conciencia política de la ciudadanía y el compromiso con la realidad social y la calidad de vida. Desarrollar actitudes de construcción del conocimiento, enfatizando una postura crítica, investigadora y creativa, fomentando la investigación en un contexto de acción-reflexión-acción.

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Este encuentro fue realizado en julio/agosto de 1992, parte de una política de actuación del Consejo Federal de Psicología y los Consejos Regionales, a través de las Cámaras y Comisiones de Educación y Formación Profesional, buscando aproximar Consejos e Instituciones formadoras en pro de la construcción de cambios sustantivos en la formación del psicólogo y de su ejercicio profesional.

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Desarrollar un compromiso de actuación profesional cotidiano basado en principios éticos, estimulando la reflexión permanente de sus fundamentos. Desarrollar el sentido de Universidad, contemplando la interdisciplinariedad y la indisociabilidad entre enseñanza, investigación y conocimiento. Desarrollar una formación básica pluralista, fundamentada en una discusión epistemológica, consolidando prácticas profesionales conforme a la realidad socio-cultural y adecuando la currícula de cada institución formadora al contexto regional. Tendiente al cumplimiento de éstos principios detallados anteriormente se produjo, en el Encuentro de Sierra Negra, una serie de sugerencias de operacionalización que también se detallan a continuación, Observar el equilibrio entre carga horaria entre las disciplinas de las diversas áreas de actuación. Se sugiere que las metodologías de las disciplinas contemplen práctica de investigación. La estructura curricular debe posibilitar al alumno el acceso a diferentes concepciones del hombre, llevando a un análisis crítico de las mismas. Garantizar un pluralismo de abordajes para promover el análisis comparativo y crítico. Ya desde 1962, momento en que se reglamentó en Brasil la profesión, se determinaron las áreas de desempeño en clínica, educacional, y laboral; casi veinte años después se incluyeron el área social e intitucionalcomunitaria, en virtud de las demandas de la población. A continuación se describirán las modificaciones propuestas por el Consejo Federal de Psicólogos y los distintos Consejos Regionales al perfil tradicional del psicólogo brasileño a nivel general, y específicamente al interior de cada área de desempeño. División en prevalentes áreas de conocimiento y áreas profesionales

Concepciones emergentes de la psicología clínica: Implicancias sobre el proceso de formación Los contenidos de las entrevistas permitieron determinar los requisitos en términos de habilidades, competencias y conocimientos aportados como necesarios para el trabajo clínico. Un primer aspecto se refiere a un conjunto de habilidades y conocimientos básicos, importantes para la inserción innovadora del psicólogo clínico. Se procura un conocimiento del fenómeno clínico contextualizado, no dándose mas lugar para actuaciones profesionales que desconozcan el contexto en el que se inserta la clientela. El aprendizaje de la práctica clínica debe efectivizarse en distintos contextos, esto significa la reflexión continua por parte del
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alumno, futuro profesional, acerca del acto clínico donde quiera que éste acontezca. En correspondencia, la forma de lograr este objetivo es la apertura de espacios para cursos y reflexión de contenidos y prácticas, conectando al estudiante con materiales y contenidos teóricos producidos por el país, por su realidad. Es visto como un problema el uso excesivo de bibliografía extranjera, recomendándose un equilibrio entre lo que es producido dentro y fuera del país. Otro requisito importante para el psicólogo de orientación clínica es la capacidad de observación, entendida como un obrar atento a todas las informaciones, características, elementos del fenómeno clínico y del contexto en el que ocurre. Específicamente para el acto clínico fue plenamente enfatizada la observación: Según Lo Bianco(1994), es preciso enseñar a observar la realidad, mapear lo que está ocurriendo y llevar al alumno a pensar sobre aquello que está ocurriendo. La observación y la reflexión sobre lo observado pueden ser enseñadas a través de una sólida formación en investigación puesto que un clínico, un buen clínico, antes que nada es un buen investigador. Para Zanelli (1994), la idea de una formación básica donde los contenidos sean integrados y los conocimientos no compartimentalizados parece ser una exigencia para una verdadera formación generalista. El clínico no se formó para ser un repetidor de un modelo único de actuación en el área. Es vital la incorporación a la formación del clínico la postura del investigador, puesto que actuar profesionalmente en esta área implica ser un buen investigador que busca la observación, la interpretación y la actuación reflexiva y contextualizada. Psicología Organizacional, la práctica del psicólogo brasileño en las organizaciones de trabajo: Implicaciones para su formación El 25% de los psicólogos del Brasil se dedica con exclusividad al ejercicio de la profesión en las organizaciones de trabajo, a pesar del acentuado énfasis en la actividad clínica que reflejan los contenidos de los cursos de graduación. Se resalta la necesidad de enseñar y difundir la investigación en la formación del psicólogo y más particularmente, del psicólogo organizacional. Es importante que el alumno en formación aprenda a trabajar los pasos metodológicos de por lo menos un modelo de investigación como parte de su entrenamiento potencial para convertirse en un investigador académico y en un profesional consistente. Los cursos de psicología podrían mejorar la formación de los alumnos en el área organizacional, si además de los contenidos académicos, promoviesen programas para adicionar el desenvolvimiento de habilidades directamente ligadas al fenómeno organizacional del trabajo. Por lo tanto sería necesario acentuar los contenidos que vinculan la psicología, las

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organizaciones y el trabajo a través de experiencias prácticas en métodos de investigación particulares de este campo. La modificación de la currícula inicial, en este sentido, apunta a dejar de formar verdaderos agentes diagnosticadores para establecer una preparación dinámica de “consultoría interna”, donde las particularidades puedan caracterizar el problema y proponer alternativas de intervención. La actividad pasa por la identificación, reflexión y explicitación de la problemática y de los caminos para la acción. Se considera que este ideal está lejos del producto de la currícula inicial; se impone continuar los estudios después de la formación básica. Tupinambá (1994), divide la evolución de la psicología organizacional en Brasil en tres fases, la fase preliminar con fuerte énfasis psicométrico, a continuación, la fase educacional del entrenamiento en organizaciones, caracterizada por el tecnicismo y la expansión de métodos utilizados en la fase anterior; finalmente la fase psicosociológica donde son destacadas las estrategias de desenvolvimiento organizacional. Formación y actuación del psicólogo brasileño en educación La psicología educacional es considerada en Brasil una ciencia joven. La formación del psicólogo educacional está dada por la intervención dinámica remediativa y para evaluar prácticas psicométricas, es decir, la adopción del modelo clínico en la práctica escolar. Los cursos de formación deben ofrecer al futuro profesional una formación e información adecuada con respecto al fenómeno educacional. Una cierta innovación parece estar ocurriendo, en el Brasil, tendiente a la actuación y actualización del cuerpo docente de las escuelas, de asesorías ejercidas dentro de la entidad escolar, formación de grupos operativos interdisciplinarios, la renovación de contenidos de la disciplina psicología escolar. El psicólogo escolar debiera recibir una formación que lo habilite para actuar en una sociedad en transformación, con ampliación de sus enfoques; el psicólogo brasileño necesita una formación para los tiempos actuales, que por un lado atienda a las demandas de la sociedad y por otro lado debiera está actualizado en lo que se refiere a la evaluación de los conocimientos psicológicos, aportando instrumentos conceptuales que le brinden una postura más crítica. Debe ser formado con una base más sólida en filosofía, conocimientos de epistemología, de ciencias sociales y conocer la historia de la educación brasileña. La problemática de la formación del psicólogo en Brasil se presenta de modo semejante a la descrita por los psicólogos latinoamericanos en el Congreso Interamericano de Psicología de 1993. Se trata de garantizar una formación generalista, que se familiarice con los distintos campos de aplicación; la especialización debe reservarse para las fases más avanzadas de la formación. Es preciso suprimir las limitaciones de una formación de tipo tecnicista, en el sentido de que el psicólogo debe ser un
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científico del comportamiento con una formación teórica y metodológica que le permita alcanzar niveles satisfactorios de comprensión de su sujeto de estudio, no un aplicador de técnicas por más sofisticadas que éstas pueden ser. En lo relativo a los cursos de formación, los mismos deben formar psicólogos capaces de responsabilizarse socialmente en el ejercicio de la profesión. La formación debe acompañar la evolución de la psicología en el sentido de un reconocimiento de los determinantes sociohistóricos del comportamiento; durante la formación el futuro psicólogo debe familiarizarse con nociones de interdisciplinariedad y desarrollar habilidades de trabajo en equipo imponiéndose la inclusión de conocimientos en biología, neurociencia, fisiología, epistemología, y ciencia sociales. El perfil del psicólogo educacional brasileño tiende hacia un profesional más lúcido con respecto a las posibilidades y límites de su ciencia, que no ignora que ninguna ciencia humana aplicada puede desconsiderar el contexto filosófico-político en el que está inscripta. Psicología social: actividades y requisitos para la formación profesional Los datos recolectados en las entrevistas y encuestas a psicólogos brasileños (C.F.P.1988) que se desempeñan en psicología social aportan las siguientes sugerencias relativas a la formación del psicólogo social: la necesidad inminente de una formación que contemple al mismo tiempo la multidisciplinariedad y la especialidad del área, que sea generalista y que incentive más la investigación en los cursos de formación; también se debe orientar la currícula hacia las diversas prácticas del área, grupos, instituciones, comunidades, trabajos psicosociales con mujeres y niños de la calle, diferencia étnicas, tercera edad, y otras ramas aplicadas consideradas emergentes. Dentro de esta perspectiva, la formación profesional demanda como requisito la complementariedad de conocimientos que entrecruzados puedan generar un ejercicio profesional atento a la especificidad y a la multidisciplinariedad, a la teoría y a la práctica, a la ética y al compromiso social, a la investigación y a la intervención, a lo individual y a lo social, a la producción y a la socialización del conocimiento, a la cultura y a los movimientos sociales. CONCLUSIÓN Con respecto a la temática abordada y en relación a los pioneros de la psicología observamos que la psicología brasileña marcó el rumbo de la psicología latinoamericana y también comparte algunas similitudes con la

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argentina, por caso, igual que en el Río de la Plata los principales autores de los trabajos intelectuales de la época son los Jesuitas. Los primeros años que se siguen a la reglamentación de la profesión en el Brasil fueron caracterizados por movimientos por la ocupación de espacios, el establecimiento de límites de actuación y la defensa del campo profesional ocupado hasta ese momento principalmente por médicos, “Fue una lucha bastante difícil y con una característica fuertemente corporativa” Marchos Chaves. Treinta años de Reglamentación. En Psicología Ciencia y Profesión. Año 12 N2/92. Paulatinamente el psicólogo brasileño dejó de ser un profesional liberal para tornarse un trabajador ligado a las instituciones y su trabajo es más valorizado socialmente, asumiendo espacios de mayor importancia. Es así como el 40% de las Universidades Brasileñas analizadas (PSIMER 1, 1986) fueron creadas en la década del ’70 y para responder a la demanda social y de atención a la población. En relación a cuestiones relativas al contenido curricular planteadas por el Consejo Federal de Psicólogos (1992) en correspondencia al perfil innovador propuesto, se considera indispensable que en la formación específicamente psicológica, esté presente también una visión de las áreas de conocimiento que convergen con la psicología, como la antropología o la filosofía. La flexibilidad curricular, en el sentido de adecuación a nuevas condiciones debe ser avalada permanentemente, en un primer momento, a través de cambios en los contenidos de las disciplinas y en caso de necesidad y con intervalos suficientes, a través de una modificación curricular. Al momento hay pocas sugerencias disponibles sobre organización curricular claramente basadas en los criterios de área y/o campo y/o fenómenos psicológicos y/o abordajes teóricos. También se discute poco, en Brasil, sobre la utilización de tales criterios; parece haber preferencia por utilizar los rótulos consagrados a la división en disciplinas, a pesar de la confusión de criterios que preside esta división. Propone como sugerencia una composición en tres niveles: a. primero estarían presentes las disciplinas que constituyen un campo de conocimiento psicológico, psicología social, por ejemplo. b. aquellas que se refieren a abordajes teóricos, teoría psicoanalítica, por ejemplo. c. las áreas de aplicación, por caso, organizacional. Entendemos que la formación de un graduado solvente no queda acotada con lo planteado, entre otras cuestiones se puede citar la necesidad de fortalecer el rol de la investigación, como eje que atraviese toda la currícula y fomente en el alumno una actitud crítica, activa y cuestionadora. REFERENCIAS

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Angelini, A. (l978): “Las estructuras legales y la profesión del psicólogo en Brasil” en Ardila R. :“La profesión del psicólogo”, Ed. Trillas. México. Ardila R. (1986): La psicología en América Latina; Ed. Siglo XXI. México. Boucas Coimbra M. (1992): Gerentes da orden: Algunas Prácticas “psi” nos anos ’70 no Brasil. Tese doutorado en Psicología. USP. Caio Prado Jr. (1960): Historia Económica del Brasil. Futuro. Consejo Federal de Psicología (1989): “Quem é o Psicologo Brasileiro”. Edicon Editora. San Pablo. Consejo Regional de Psicología Sexta Región (1995): Psicología: Formación, Actuación Profesional y Mercado de Trabajo. San Pablo. Figueira F. (1981): O Contexto Social da Psicoanalise. Alves. Foradori A. (1944): Perfiles de Instituto Cultutal J.V.Gonzalez Lo Bianco Psicología Brasileño: Psicólogo. psicólogos argentinos. Buenos Aires,

Hosbawn E. (1996): Historia del siglo XX. Crítica. A.C. (1994): Concepciones y actividades emergentes en Clínica: Implicaciones para su formación. En Psicólogo Prácticas emergentes y desafíos para la Formación. Casa del San Pablo.

Mancebo, D (1995): “Historia dos cursos de Psicología no Rio de Janeiro”. Universidade do Estado do Rio de Janeiro. Inst. de Psicología. Río de Janeiro. Marcos Chaves A. (1992): Treinta Años de Reglamentación. En: Psicología Ciencia y Profesión. Año 12. N2. pág. 4. PSIMER 1. CUESTIONARIO (1996): Instrumento elaborado por el Grupo de investigación “Enseñanza y profesionalización de la Psicología en el Cono Sur”. Facultad de Psicología. UNMP. Rodriguez, Aroldo (1978): Breves consideraciones sobre la enseñanza de la psicología en el Brasil; en “La profesión del Psicólogo”. Rubén Ardila. Ed. Trillas. México. Tupinambá A. (1994): Movimientos emergentes de la práctica de psicólogos brasileños en organizaciones del trabajo: Implicaciones para su formación. En Psicólogo Brasileño: Prácticas emergentes y desafíos para su formación. Casa del Psicólogo. San Pablo. Zanelli J.C. (1994): Movimientos emergentes de la práctica de psicólogos brasileños en organizaciones de trabajo: Implicaciones para su formación. En Psicólogo Brasileño: Prácticas emergentes y desafíos para su formación. Casa del Psicólogo. San Pablo.

CAPÍTULO IV

UNA APROXIMACIÓN AL DESARROLLO DE LA PSICOLOGÍA EN CHILE (*)
El propósito del presente trabajo es ofrecer una visión global del desarrollo de las carreras de psicología en Chile apoyada sobre ejes temáticos, tales como rastreo histórico, planes curriculares, perfil de graduado, su imagen pública e inserción laboral. Nos parece importante remarcar las dificultades con que nos hemos encontrado en la realización de esta investigación. En su artículo de la Revista del Cincuentenario, Carlos Descouvieres Carrillo plantea la complejidad y arbitrariedad que reside en la tarea de ordenar históricamente los datos de la disciplina, dado que resulta difícil determinar sus contenidos, tanto como su lectura que, necesariamente, debe hacerse también con un criterio histórico de los antecedentes investigados. Es verdad que compartimos largos capítulos de historia y problemáticas latinoamericanas comunes con el hermano país de Chile, mas aún así se nos hizo difícil adentrarnos en el proceso histórico cultural de la evolución de su psicología. Estamos en condiciones de afirmar que Chile es uno de los tantos países de Latinoamérica, que desde los orígenes de la psicología expone con claridad la dualidad en la que se vio sumida la disciplina por las distintas concepciones que albergaba. Ésta muestra raíces tanto europeas, con su consiguiente filiación filosófica, ligada a la experimentación por medio de la “experiencia inmediata”, producto de la introspección; como otra de corte pragmático, independiente y autónoma de toda concepción filosófica e inspirada en la resolución de los problemas sociales más agudos, que debía munirse de producción teórica y sus consecuentes usos práxicos, monopolizando en los hechos las investigaciones y los instrumentos. Así como en Alemania por 1879 Wilhelm Wundt creó el primer laboratorio experimental de psicología, por 1892 se creó en EE.UU. la American Psychological Association, produjo la delimitación del terreno de entidad que la psicología al establecer, en sus estatutos, el propósito de “velar por la práctica de la psicología, entendida en su doble faz de ciencia y profesión”. (Vilanova, 1993, pág. 193-205). La vida académica norteamericana queda tempranamente constituida con respecto a la europea, que, promediando los ‘50 o ‘60 no tenía su ámbito académico definido. Entrados los ‘80, el psicólogo se percibe como un investigador básico; todavía en algunos países europeos no son
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Mónica Mansur Elizabet Nóbrega Universidad Nacional de Mar del Plata e-mail: psico@mdp.edu.ar

reconocidas legalmente las prácticas asistenciales, atmósfera del pragmatismo estadounidense.

surgidas

en

la

La psicología en Chile tiene un origen relativamente temprano. Diez años más tarde del 1er. laboratorio en Leipzig, se abre en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile el estudio de la psicología científica, y por interés del gobierno en adecuar las prácticas de la enseñanza con lo avanzado en ese terreno en el Viejo Mundo, contrató a un grupo de profesores alemanes para que transmitiera estos conocimientos. Se contaban entre ellos a Schneider y Mann, el primer discípulo de Wundt, que se hizo cargo de la cátedra de Pedagogía de dicho Instituto. A su vez Mann, en 1908, fue enviado a Alemania para adquirir los instrumentos y materiales necesarios para fundar un laboratorio experimental en la Universidad de Chile. Se entrevistó con Wundt y éste en persona seleccionó y colaboró con ideas en el armado del mismo. Es así como quedó consolidado un nuevo ciclo de estudios y experiencias que promovió una intensa divulgación de avances logrados en el campo de la educación. Pioneros de estos estudios fueron Mann y su seguidor Tirapegui. Este laboratorio de psicología, creado, como se dijo, según orientaciones del propio Wundt, es el que sirve de base para la fundación del Instituto de Psicología de la Universidad de Chile establecido en 1941, “cuyos objetivos estaban dirigidos en el estudio de la psicología experimental y diferencial, como en el campo de la psicología aplicada al derecho, a la educación, al trabajo profesional y a la higiene mental.” (Vilanova, op. cit., pp. 202). Comienza para la psicología en Chile un camino que impulsa la producción de un número significativo de estudios en el campo de la enseñanza y la pedagogía. Es así como esta necesidad se traduce en el ambiente académico promoviendo en 1946 el decreto de Rectoría que crea la carrera de psicología que comienza a dictarse en marzo de 1947. De hecho, cuando la Universidad de Chile emprendió la formación de psicólogos en 1947 creando el Departamento de Psicología, el programa de estudios permitió optar entre cuatro especialidades: psicopedagogía, psicología clínica, psicología industrial y criminología”. (Vilanova, op. cit., pág. 202). En forma paralela aunque no simultánea, la Universidad Católica de Chile abre sus puertas a esta nueva disciplina. En 1955 crea un Departamento de Psicología, que también tuvo su origen, como en la Universidad de Chile, en un laboratorio de psicología experimental organizado hacia 1920 en la Facultad de Filosofía. En el año 1957 ese departamento se convierte en Escuela de Psicología, la que pasa a otorgar el título de psicólogo. Los impulsores de esta unidad académica fueron el sacerdote Eduardo Rosales y el filósofo Bela Székely. En ambas Universidades, los estudios de formación comprenden hoy un período de 5 años, con la inclusión como requisito para la obtención del título, de una

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práctica y presentación de memoria de grado, que lleva a un total de 6 años de labor universitaria. Desde sus primeros días, la Universidad de Chile se aboca a la formación experimental, incluyendo materias de neurofisiología y psicofisiología, datos corroborados por las tesis de los primeros graduados; mientras que la Universidad Católica tipificó su enseñanza por un fuerte acento fenomenológico, y por cierta tendencia psicoanalítica, a cargo del médico Matte Blanco (Valdivieso, 1983). No obstante, en esta Universidad, según cita de Bravo Valdivieso y Tschorne (1969), el 42 por ciento de las tesis tenían como tema la validación y adaptación de tests psicológicos. Aún así, el interés por la investigación psicológica que Béla Székely imprimió a través de la psicometría no logró unificar un perfil de graduado más cercano a lo científico. El terreno académico chileno produjo, entonces, psicólogos a la americana y a la europea; los primeros se abocaron a los problemas prácticos con base en el estudio experimental, en tanto los segundos eligieron una salida en la alternativa asistencial. Quedaron perfilados muy pronto los psicólogos chilenos, por un lado los enrolados en un orden especulativo, y por el otro los empírico-prácticos, iniciando la tradición de los llamados “problematizadores”, vs. “solucionadores”, cuyas peleas gnoseológicas perduran hasta hoy (Descouvieres Carrillo, 1993). De la Universidad de Chile se recorta como figura importante el nombre de Abelardo Iturriaga, psicólogo experimental orientado a los problemas de índole criminológica, tutelaje y educación de los menores abandonados, por lo que en el ciclo que va de 1944 a 1963, hay un predominio marcado en asuntos psicofisiológicos, sociológicos, ergológicos y sanitaristas que se recogen de los Archivos del Instituto de Psicología de la Universidad de Chile, núcleo histórico fundante de la actual Revista de Psicología editada por el mencionado Departamento. Por otro lado, y casi antagónicamente a esta figura, en la Universidad Católica se perfila Hernán Larrain, teólogo y filósofo, quien impulsa una psicología altamente especulativa y articuladora de las tesis de Hüsserl y Freud. Interesado en la clínica y admirador de la psicología alemana, defiende los métodos observacionales por sobre los experimentales. Como consecuencia los avances experimentales de la Universidad Católica fueron exiguos y tardíos. En compensación, fueron importantes los desarrollos producidos en el enfoque fenomenológico y psicoanalítico, siendo representativos Fernando Oyarzún, Otto Kernberg y Salvador Candiani, cultores del psicoanálisis en Chile. Desde esa época y hasta hoy se recorrieron años de trabajo permanente y consistente en la formación de psicólogos. Las distintas carreras de psicología dejan ver la influencia que ejercieron las llamadas “escuelas tradicionales” en los distintos perfiles de graduado. Si bien las áreas que recibieron mayor desarrollo son la clínica, educacional y organizacional laboral, junto a las investigaciones en psicología experimental, en los

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últimos años las demandas sociales impulsaron el advenimiento de la psicología comunitaria. Merece una mención aparte la década de los ‘70, en la que la mayoría de los países latinoamericanos estuvieron atravesados por dictaduras militares que clausuraron la producción de conocimiento científico y la formación del psicólogo en particular. El exilio de profesionales, la fuga de conocimiento al exterior, los miedos y la autocensura por parte de los que permanecieron en el país, produjeron un estancamiento profesional e investigativo en lo colectivo, y un repliegue en prácticas individuales, historia también compartida por los psicólogos argentinos. Un intento destacable de integración disciplinar lo constituye la 1a. Conferencia Latinoamericana sobre Entrenamiento en Psicología que se realizó en Bogotá, Colombia, en diciembre de 1974. Allí fueron discutidos por primera vez los fundamentos curriculares en la formación del psicólogo latinoamericano, hecho que representó un jalón en la psicología latinoamericana. Fue allí que los propios psicólogos deliberaron sobre el destino socioprofesional y sus condiciones de aval académico, llegando a un acuerdo donde las carreras debían integrar aspectos teóricos, investigativos y praxiológicos, en dos niveles: básico y de especialización al principio y final respectivamente del grado, se consideró que no podían garantizarse buenos posgrados en la región (Ardila, 1978). El XXIV Congreso Interamericano de Psicología que tuvo lugar en Santiago de Chile en el año 1993 generó un movimiento participativo acerca de temas atinentes a la enseñanza de la Psicología. Así fue como el 1o. de Julio de 1994 se produjo la 1a. Reunión Nacional de Unidades Académicas, de la lectura de cuya acta se desprende que queda constituida la Red Nacional de Unidades Académicas de Psicología, con la presencia de veinte unidades académicas, y el Colegio de Psicólogos en calidad de invitado permanente. Sus objetivos fundamentales son: promover el análisis, la reflexión y el perfeccionamiento de todos los aspectos del proceso de formación del psicólogo; también propiciar el intercambio de experiencias en los distintos ámbitos del quehacer académico; asimismo coordinar las acciones de la red con aquellas instituciones nacionales e internacionales vinculadas con la formación profesional. Sus miembros tienen como funciones: constituir la mesa directiva, integrar las diferentes Comisiones de Trabajo, establecer cronograma de reuniones anuales, invitar a colaboradores reconocidos por su prestigio, designar miembros honorarios y comisiones de trabajo, decidir acerca de la afiliación de organismos nacionales e internacionales a la red. De la intensa actividad desarrollada por la Red, se lograron definir asuntos como crear una base de datos para sistematizar la información, y consensuar criterios mínimos requeridos para la formación. También se

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encontraron con dificultades a la hora de consensuar requisitos acerca del ingreso a la Carrera, evaluación, selección, etc. De cada unidad académica se relevaron los siguientes datos: año de creación de la carrera, número de profesores y remuneraciones, número de alumnos de la carrera, puntaje de cohorte de ingreso, número de egresados y titulados, políticas de desarrollo, etc. La información referida a planes y programas de estudio también suscitó algunas dificultades a la hora de ser sistematizada, ya que resultó muy variada y se necesitó además revisar nomenclaturas. Encontraron que regímenes semestrales y mixtos optados no estaban fundamentados pedagógicamente. Los obstáculos se concentraron en la variabilidad de criterios en cuanto a la duración de la carrera, procesos de prácticas, tesis de grado, ya que algunos productos terminales hacen menciones en ámbitos específicos y otros ponen énfasis en psicólogos generalistas. Se detecta dispersión en cuanto a las exigencias de titulación y una tendencia general a unificar la carrera en cinco años. Se ordenaron las asignaturas según ejes temáticos, por ej: línea biológica, metodológica, instrumentos psicológicos, línea clínica, educacional, social, etcétera. De acuerdo a las sugerencias de Amalio Blanco, a quien tuvieron como asesor, se acuerda discutir la modificación de las mallas curriculares y acordar acerca de las materias esenciales de la Carrera. Trabajo que mereció el esmero de la Comisión de Planes y Programas que abocó todos sus esfuerzos para su análisis. Las conclusiones a que arribaron en noviembre de 1996 fueron: a) Los planes curriculares chilenos son más de contenido que procedimentales, b) No se presenta muy clara la transición hacia el segundo ciclo, sobre todo entre egreso y titulación, c) Perfiles bajos en evaluación psicológica y metodológica, d) Suben moderadamente los perfiles hacia la línea clínica. Hasta esta fecha las discusiones acerca de un perfil de graduado no habían logrado aún una definición , tarea que persiste. Otro tema de preocupación para los psicólogos chilenos lo constituyen aspectos del ejercicio profesional y de la ética. Insisten en la necesidad de crear una ley de ejercicio de la profesión, incluyendo en ella sólo a los profesionales colegiados. (Actas de Reuniones de Redes Nacionales I-VIII; 1994-1997). En el siguiente cuadro exponemos los datos obtenidos acerca de las carreras de psicología, de acuerdo a las categorías más relevantes.
Universidad de Chile Estado actual de las carreras S/D Perfil del graduado Contenidos Espacios institucionales de trabajo

Generalista, No Tendencia pluralista. Formación Centro de atención especializado básica en Biología y Neurociencia psicológica a la comunidad

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Católica

S/D

Prestación de servicios en Énfasis en lo cognitivo, prácticas funcionarias, Orientada hacia conductual, psicoanalítico y proyectos de investigación las áreas fenomenológico. Currículum 2000. y extensión universitaria y laboral, Líneas de investigación convenios con organizacional, desarrolladas hacia las áreas de la instituciones. Consultorías clínica y ps. cognitiva y educacional, para asesoramiento de educacional clínica y de la salud, social y instituciones públicas y comunitaria. privadas. Eclecticismo. En el área clínica, Existen vínculos con enfoques sistémico, psicoanalítico servicios de salud de y cognitivo conductual. En lo distintas municipalidades. educacional y organizacional el También se fomentaron enfoque es pluralista y crítico. programas de intervención Énfasis en el conocimiento de la comunitaria realidad latinoamericana Convenios con el sector La práctica educativa orientada empresario para realizar las desde una perspectiva prácticas. También psicoanalítica con énfasis en lo relaciones con la social. Eje teórico metodológico. comunidad. El plan de estudios comprende 2 áreas: una formación básica orientada a comprender los componentes biológicos, psicológicos y sociales d e la conducta. Luego una formación especializada cuyo objetivo es desarrollar conocimientos, habilidades y aptitudes que le permitan desempeñarse en el campo de la ps. clínica, educacional, laboral y experimental. Incluye conocimientos de estadística, metodología y computación para la investigación aplicada Orientación pluralista con predominio. Enfoque cognitivo, conductual. Énfasis en la investigación

A.R.C.I.S. Artes y Ciencias Sociales

S/D

DI

Bolivariana

S/D

Énfasis en la clínica, con orientación psicoanalítica

de Temuco

S/D

Énfasis en las áreas laboral, educacional y clínica

S/D

de Concepción

S/D

Formación básica y social

S/D

Central

S/D

Líneas teóricas predominantes: cognitivo, conductual, sistémica y Orientada hacia humanista. Abarca 3 ciclos: las áreas primer ciclo: 1º y 2º año de laboral, formación básica; segundo ciclo: organizacional, 3º y 4º año ciclo intermedio; educacional y tercer ciclo: 5º año preclínica especializado. Psicoterapia, educacional, institucional, social y organizacional

S/D

U.N.I.A.C.C

S/D

Áreas de la comunicación, marketing, laboral y organizacional

Fuerte enfoque comunicacional, tomando herramientas del conductismo, gestalt, P.N.L., análisis transaccional

Convenios con organizaciones que trabajan con la comunidad. En tal sentido los vínculos institucionales son un puente con las instituciones que atienden reclamos de los sectores más pobres

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Plan de estudios: 2 ciclos. Formación básica, asignatura; estadística, biología, fisiología humana, aprendizaje, pensamiento, lenguaje e inteligencia, ps. del desarrollo, procesos afectivos, sociología metodología, psicoanálisis, Entrega 3 psicopatología, ps. de la especiales: personalidad, ps. social, ps. clínica, educacional, ps. organizacional, educacional y ps. laboral. La formación laboral, con especializada, asignatura: énfasis Evaluación de la inteligencia, psicosocial o Evaluación de la personalidad, Ps. comunitario. Clínica infantil y Técnicas de Formación tratamiento psicológico. La generalista con formación general se completa énfasis en con las asignaturas Español, investigación Inglés instrumental, electivos de cuali y cuanti en Arte, Letras y Deportes. Optar por evaluación dos de las siguientes áreas: ps. psicológica. clínica infantil, clínica de adultos, educacional, organizacional. Históricamente, mantuvo una fuerte orientación psicodinámica. Actualmente tiende hacia lo sistémico en las 3 especialidades, clínica, educacional y laboral. También investigación

De la Frontera

Un total de 266 créditos distribuidos en 50 asignaturas y 1 tesis de título y grado. También una práctica profesional supervisada de 500 horas y 1 examen defensa de título y grado.

S/D

Católica de Valparaíso

S/D

Caracterizado por lo educacional, lo organizacional, lo clínico y las habilidades para la resolución de problemas.

Currículum “integracionista”, reúne orientación sistémica, psicoanalítica, y cognitivo conductual. La práctica curricular Vínculos con instituciones está organizada en 3 ciclos: públicas y privadas, primero: 1º y 2º año, formación combinando las de servicio básica: cursos de ps. gral., público con las asesorías profesionales. Vínculos con social, evolutiva y de la el servicio de salud de personalidad. Segundo: 3º y 4º. distintas comunas y con la Año, formación áreas de Subsecretaría Regional de aplicación: se compone de ps. Educación educacional, organizacional, laboral. Tercero: 5º año, formación profesional: talleres, cursos de metodología y psicometría. El plan de estudios está orientado a diferentes corrientes de la historia de la psicología como a las nuevas tendencias y desarrollos de la disciplina en la salud y el trabajo

Diego Portales

S/D

Perfil orientado a las áreas laboral y clínica

S/D

S/D Sin Datos DI Datos Inconsistentes La psicología chilena comparte, como había observado Gerardo Marín (1987), los mismos problemas y características de otras naciones de la región. Entre los problemas pueden mencionarse el practicismo, el clinicismo y el escaso desarrollo de la investigación básica; entre las características se destacan la velocidad de los cambios curriculares en dirección a los estándares mundiales y el surgimiento de numerosos espacios de posgrado para la especialización, sobre todo a nivel de maestrías. Debe suponerse que estos posgrados obrarán en beneficio del
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grado, corrigiendo efectos inerciales de los tiempos de improvisación e inespecificidad. Entre las naciones del Cono Sur, Chile, con sus treinta y cinco carreras de grado y sus aún escasos cuatro mil graduados, descuella en el esmero con que planifica la formación universitaria y en la preocupación por iniciar o consolidar las áreas disciplinares históricamente deficitadas. El carácter de “asociado” con el que Chile ingresa al conglomerado geopolítico Mercosur incidirá en su tradición universitaria y en su psicología, pero en direcciones que aún no pueden preverse. REFERENCIAS Ardila, R. (1978): La profesión del psicólogo. México, Trillas. Ardila, R. (1986): La psicología en América Latina. Pasado, presente y futuro. México, Siglo XXI. Bravo Valdivieso, L. (1983): “El origen de la investigación psicológica en Chile” en AA.VV.: Las ciencias sociales en Chile. Santiago: Corporación de Promoción Universitaria. Bravo Valdivieso, L. y Tschorne, P. (1969): “La psicología en Chile” en Revista Latinoamericana de Psicología, 1, 95-104. Marín, G. (1987): Psicología latinoamericana: una guía para la investigación y la formación. Asociación Americana de Psicología, Washington D.C. Traducción: Eliana Pirillo. Vilanova, A. (1993): “La formación de psicólogos en Iberoamérica” en Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, 39 (3), 193-205. Vilanova, A. (1995): “El dilema olvidado de la psicología latinoamericana” en Cuadernos Argentinos de Historia de la Psicología, Año 1, Nro.1-2, 83-99. Otras fuentes consultadas Descouvieres Carrillo, Universidad de Chile. C. (1997): Revista del Cincuentenario.

Descouvieres Carrillo,C.(1993) Entrevista personal, UNMP.

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CAPÍTULO V

LA PSICOLOGÍA EN EL PARAGUAY
INTRODUCCIÓN

(*)

Los psicólogos paraguayos no han producido aún estudios históricos en los que se consignen los sucesos y los nombres propios anteriores a la creación de las carreras de grado, en 1963. Pese a ellos se han anunciado proyectos en esa dirección, en el marco de un Congreso Nacional (Argaña, González, Lesme y Riera, 1995). También se tienen noticias de una iniciativa similar por parte de José García, coordinador de la carrera de psicología de la Universidad Católica de Ciudad del Este (1998). García es autor de escritos históricamente orientados, pero atenidos al área educacional. Dos de ellos son “La psicología educacional en Paraguay: un bosquejo”, de 1993, y “Formación integral y contexto del futuro para el psicólogo educacional (1992). LA CREACIÓN DE CARRERAS En la década del ’60 comienzan los estudios de grado en Paraguay, con la creación de una licenciatura en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción (1963) y una licenciatura y doctorado en la Universidad Nacional de Asunción (1967). Recién en los años ’90 se abren otras tres carreras: la de la Universidad Católica de Ciudad del Este (1993), la de la Universidad del Norte (1995) y la muy reciente de la Universidad Nacional
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Liliana Falfani Silvia Krauss Alberto Selzer Universidad Nacional de Mar del Plata e-mail: psico@mdp.edu.ar

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del Este, aún en estado de organización. De acuerdo a informes obtenidos (Aguilera, 1998), la carrera de la Universidad Católica de Asunción, cronológicamente la primera, fue inaugurada dentro de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación en 1963; esa facultad había sido creada en 1960, como respuesta gubernamental a un pedido del arzobispo de Asunción, Aníbal Mena Porta. En 1982 se efectúa allí una reorganización curricular que extiende a seis años unos estudios que duraban sólo cuatro. Ahora hacía falta cursar cuatro años de “formación básica” y dos en algunas de las áreas profesionalizantes, denominadas “de énfasis”: organizacional, clínica y educacional. De acuerdo al perfil de graduado que esta carrera dice garantizar, ha de pensarse en alguien capaz de originar nuevos conocimientos a causa de sus saberes sobre metodología y, a la vez, apto para ejercer prácticas profesionales, al comienzo con supervisiones. La carrera no dispone de laboratorios experimentales complejos, ni de una hemeroteca específica, pero posee sus “centros de orientación” con cámara Gesell, “centros de diagnóstico”, salas de video y un salón auditorio (informe PSIMER, 1998). Como en el resto de Iberoamérica y de acuerdo al Modelo Latinoamericano consensuado en Bogotá, en 1974, la primera etapa de la carrera cubre los aspectos teóricos y metodológicos, con énfasis en el conocimiento de los diversos paradigmas científicos y las tecnologías de investigación. Las “áreas de énfasis”, por su parte, se especializan en prácticas en el campo laboral, clínico o educativo; los contenidos mínimos que exige el plan de estudios parecen avalar la especificidad de cada área praxiológica, sin superposiciones ni extrapolaciones de una a otra. La carrera de la Universidad Nacional de Asunción funciona dentro de la Facultad de Filosofía, creada en 1948, bajo el Ministerio de Educación de Víctor Boettner (presidencia de Higinio Morinigo). Psicología, como grado, ve aprobados sus planes de estudio en 1967; las clases comienzan en junio de ese mismo año. A los ocho años comenzó un proceso de innovación curricular cuyo saldo fue un programa de seis años, cuatro de licenciatura y otros dos para el doctorado. Esta última instancia, el doctorado, se diferenció en las especialidades laboral, clínica y educacional. Pese a todo, estos cambios no permanecieron estables: en 1986, a causa de críticas oriundas tanto del alumnado como de los docentes, se nombró un equipo de revisión curricular que evaluó las razones de la disconformidad y sugirió algunas modificaciones. Así, durante el bienio 1989-1990 se decidió una carrera de seis años que culmina en el diploma de licenciado. Cuatro años son para la formación general, y otros dos para la especialización en las áreas laboral, clínica o educacional. El currículum de 1998 presenta una carrera dotada de un ”perfil global”, donde importan la capacitación teórico-metodológica y el conocimiento de instrumentos, y tres perfiles diferenciados: el educacional, el clínico, el organizacional. Al igual que en el grado de la Universidad Católica, el perfil parece corresponderse con los contenidos y con los actos docentes previstos. La constatación de estos logros, sin embargo, no puede darse por la simple consulta al texto de los planes.

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La Universidad Católica de Ciudad del Este, que, como se dijo, creó su grado en 1993, ofrece una carrera con dos orientaciones: la educacional y la “clínico-social”. El área educacional parece centrada en los problemas del aprendizaje que emergen de los contextos tanto sociales como educativos; se trata de una perspectiva culturalista, ambientalista. El área clínica también acentúa las condiciones mediambientales, al punto de especificar que se trata de una orientación psicosociológica en el campo clínico, interesada no en las prácticas de “remediación” (como las psicoterapias) sino en la prevención primaria y el fomento de la salud. La carrera ofrece dos diplomaturas: la de licenciado y la de profesor para la educación media. En el primer caso, deben haberse aprobado hasta el séptimo semestre, cursa después un ciclo pedagógico. Con un “ciclo probatorio” de ingreso más cinco años de cursada, se obtiene la titulación. Los primeros seis semestres son de “formación común”, y los otros de “formación específica” en lo educacional o lo clínico-social. La Universidad de Norte es resultado del decreto Nº 9689 de mayo de 1991, autorizando la libre fundación de universidades. Sofía Casanova, coordinadora de la carrera de psicología, ha presentado a la disciplina como un hacer que, originándose a principios de siglo en los laboratorios, fue tornándose cada vez más profesional, hasta desembocar en un tipo de psicólogo típicamente prestador de servicios. Entiende que la enseñanza no debe olvidar la adscripción de la psicología al ámbito de las ciencias humanas, y propone para el grado una orientación psicoanalítica y “psicosocial” – en el sentido del argentino Enrique Pichón Riviere (1998). Respecto de la Universidad Nacional del Este, poco puede decirse que la distinga de su sede central de Asunción; hasta el presente ha organizado un examen de ingreso y una “etapa básica” de cuatro años, con una cursada anual, no semestral de las asignaturas. La situación legal de los psicólogos paraguayos no está aún a la altura de la de sus vecinos Brasil y Argentina, y tampoco a la de Chile. En 1983 se había presentado, por parte de los diputados Aníbal Duarte y Ramón Lezcano un proyecto de ley de ejercicio profesional, que no tuvo andamiento. Tres veces la Sociedad Paraguaya de Psicología hizo propuestas de leyes al Parlamento, aunque sin ecos importantes: en 1991, 1994 y 1996. En 1997 la Sociedad presentó otro proyecto de ley que obtuvo al año siguiente la aprobación por la Cámara de Diputados. Aún se espera la decisión de la Comisión de Salud del Senado. Los colegios profesionales no han prosperado en el país a causa de leyes que postulan la completa independencia de los profesionales respecto de las corporaciones. Esta situación no facilita el afianzamiento del psicólogo como personaje público, pues deja en suspenso los criterios de acreditación social, la creación de códigos de ética, etcétera. Parece segura, sin embargo, la modificación del estatus social del psicólogo en el clima jurídico del Mercado Común del Sur, al que Paraguay pertenece y que impulsa criterios comunes de formación y acreditación de títulos en toda la región. 65

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REFERENCIAS Aguilera, Y. (1998): Cuestionario PSIMER 1, Universidad Nacional de Mar del Plata. Ardila, R. Comp. (1978): El psicólogo y su profesión. México, Trillas. Argaña, M.; González, D.; Lesme, D. y Rivera, G. (1995): “Mercosur: nuevas identidades”, en Congreso Mercosur: identidades y desarrollo, Asunción. Casanova, S. (1997): Haciendo historia ... del laboratorio a la cosa pública. II Encuentro Temático de Psicólogos del Mercosur, Asunción. García, J. (1992): Formación integral y contexto de futuro para el psicólogo educacional. Mimeo, Universidad Católica de Ciudad del Este. García, J. (1993): “La psicología educacional en Paraguay: un bosquejo”. En Lobo Guzzo, R.; Da Silva Almeida, L. y Muglia Wechster, S.: Psicología escolar: padroes e práticas em países de lingua espanhola e portuguesa. Campinas, Átomo. García, J. (1998): Comunicación personal a la vicedecana de la Facultad de Psicología de Mar del Plata. Plan Curricular de la carrera de Psicología (1998). Facultad de Filosofía, Universidad Nacional de Asunción. Plan Curricular de la carrera de Psicología (1998). Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas de la Universidad Católica de Asunción. Sociedad Paraguaya de Psicología (1991, 1994, Anteproyectos de Ley de Ejercicio Profesional Asunción. 1996, 1997):

Universidad Nacional de Asunción (1998): Cuestionario PSIMER 1, Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

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CAPÍTULO VI

ENSEÑANZA Y PROFESIONALIZACIÓN DE LA PSICOLOGÍA EN URUGUAY (*)
INTRODUCCIÓN El propósito del presente trabajo es ofrecer un panorama general de la evolución histórica de la psicología en Uruguay detallando sus fases secuenciales hasta llegar a los aspectos académicos actuales y sus consecuencias legales en el ejercicio de la profesión. Se destaca en el mismo una psicología anterior a su inserción como carrera de grado universitario que eslabona acontecimientos valiosos para su desarrollo futuro y una psicología actual que aún hoy lucha por legitimar su espacio, defendiendo siempre el lugar académico universitario como el único capaz de acreditar el mejor nivel. Se presenta también un análisis cuantitativo de las áreas temáticas dominantes en el nivel pregrado de las carreras actuales de psicología, partiendo de las materias que conforman los planes curriculares y una descripción sobre los dos modelos que representan al psicólogo uruguayo, heredados ambos de esos acontecimientos fundantes. ASPECTOS HISTÓRICOS La psicología en Uruguay pasa por diferentes etapas hasta conformarse como carrera de grado. Cuando la Universidad de la República crea una nueva estructura institucional académica para la formación de psicólogos (1994), importantes antecedentes científicos ya precedían su nacimiento fuera del ámbito universitario. Por eso se habla de una psicología pre-universitaria y otra universitaria. Cronológicamente varios son los acontecimientos que antecedieron a su creación como nivel académico y es a través de ellos que observamos claramente los dos períodos. Uno preprofesional, hondamente marcado por tendencias que provienen del extranjero y que determinan junto a una pedagogía nueva la creación de laboratorios de psicología experimental y otro profesional iniciado con la entrada de la psicología en los temas de la universidad, en la carrera de Medicina primero y como Licenciatura en Psicología más tarde.
(*)

Elsa González María Rodríguez Universidad Nacional de Mar del Plata e-mail: psico@mdp.edu.ar

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El primer ámbito que aborda la psicología en forma independiente de la filosofía, fue el nivel de educación primaria para formar maestros. Para ello se crea en 1933 el Laboratorio de Psicopedagogía Experimental, encargado del dictado de cursos de Psicología Experimental y Psicopedagogía, de la aplicación de pruebas psicométricas a alumnos escolares, y de la orientación vocacional a maestras y egresados de escuelas. Desde su creación fue dirigido por el profesor Sebastián Morey Otero. Posteriormente en los años 1944 y 1945 -al incrementarse la actividad- se suma al equipo el psicólogo español Emilio Mira y Lopez y más tarde el psicólogo argentino Horacio Rimoldi. (Carrasco,1995) Con otro propósito la psicometría es utilizada más adelante por la Fuerza Aérea como instrumento para evaluar el ingreso de los aviadores. La aviación comienza a tecnificarse como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. La entrada oficial de temas de psicología en la Universidad de la República se produce en los años cuarenta, cuando en las cátedras de Neurología y Neurofisiología de la Facultad de Medicina, se dictan cursos con invitados extranjeros como el Dr. Waclaw Radecki (Tuana,1980). Por su impulso se crea el Centro de Estudios Psicológicos y la Escuela Profesional de Psicología, transformada luego en Facultad Libre de Psicología para la formación de técnicos especializados. Posteriormente, y siempre dentro de la carrera de Medicina, la cátedra de psiquiatría comienza a desarrollar una nueva tendencia de una psicología vinculada al diagnóstico clínico y asistencial., a diferencia de la psicología experimental y psicométrica dominante en esa época. Suponemos que esto está fuertemente vinculado al auge de un psicoanálisis, que aunque llega tardíamente al país, ocupa un lugar de privilegio, sobre todo en el campo de la clínica de adultos. En 1947 en el Hospital Pedro Visca (Cátedra de Pediatría), el Prof. Dr. Julio Marcos creó la Clínica Médico Psicológica, dando origen al estudio de psicología y psicopatología de niños. Estas serán las bases de la formación médica en psiquiatría infantil y de la creación del curso de Psicología Infantil dictado por la ex Escuela de Colaboradores del Médico, hoy Escuela de Tecnología Médica (Carrasco,1995). En 1951, en la Facultad de Humanidades, se contrata al Dr. Horacio Rimoldi, para organizar lo que luego fue el Instituto de Investigación en Psicología y la Licenciatura en Psicología Según sus propias palabras ...el Instituto de Psicología debe encargarse en primer lugar de la investigación psicológica pura y en segundo lugar de la enseñanza de la psicología. La formación de investigadores originales y de profesionales de buen sentido crítico y de responsabilidad científica, que requiere además facilitarles elementos de trabajo en materia de bibliografía, equipos, oportunidades y posibilidades de investigar y de aplicar los conocimientos. La Licenciatura se inaugura en 1956 y se cierra en 1973 con la intervención militar en la Universidad. Mientras que el curso de Psicología Infantil en el ámbito de la Facultad de Medicina estuvo vinculado al campo

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de la salud, la Licenciatura en cambio enfatizó el estudio de la Psicología en relación con la Filosofía, la Epistemología y la Antropología El 7 de diciembre de 1953 se constituye la Sociedad de Psicología cuya finalidad era propender al desarrollo de la psicología como ciencia y profesión. (Tuana,1993) Así lo manifiesta Juan Carlos Carrasco uno de sus fundadores: “Esta necesidad que experimentamos de vencer el aislamiento, de reunirnos con otra gente y formar un grupo orgánico que permitiera colocar con fuerza sobre el tapete la consideración social del tema de la psicología y su implicancia sobre la vida de las personas, hizo que naciera en nosotros la posibilidad de llevar adelante la propuesta de formar una Sociedad que nucleará a las personas que estuvieran actuando en Psicología o se interesaran por el tema”. En su Estatuto Fundacional hace hincapié en la formación universitaria del psicólogo y en la reglamentación del ejercicio de la profesión. En la década del sesenta se desata en el país un proceso de convulsión social y política y un gran deterioro económico que fue particularmente importante para la psicología. Sus fundamentos teóricos y recursos técnicos fueron cuestionados por la realidad social, lo que obliga a su revisión y genera la aparición de una Psicología Crítica, sostenida por los postulados de la Psicología Concreta de Politzer (Psicoanálisis-GestaltConductismo-Marxismo) que sumado a los aportes de la Escuela Argentina de Psiquiatría Social (Pichón Riviere) promueven el desarrollo de una psicología social. (Carrasco,1995) En 1973 se produce el golpe de estado que determina la intervención militar de la Universidad, el cierre definitivo de la licenciatura y la suspensión por un tiempo del Curso de Psicología Infantil, medidas acompañadas por la destitución de numerosos docentes y la desaparición del Instituto de Psicología. (Arrambide,1980) En 1975 la Asociación de Psicólogos Universitarios que en sus inicios representó a los licenciados egresados de la Facultad de Humanidades y Ciencias, hace una apertura a nuevos socios, buscando un intercambio entre colegas para encontrar puntos de convergencia en lo referente a la identidad del psicólogo, ya que la historia entrelaza dos modelos: el educacional y el de aprendiz o colaborador de médico. Con anterioridad el decano interventor de la Facultad de Medicina solicita la opinión de los psicólogos sobre si están autorizados o no a la práctica de la psicoterapia y si así fuera cuáles serían las condiciones exigibles para su ejercicio. En el año 1978 los interventores de la Universidad crean la Escuela Universitaria de Psicología (EUP) para la formación de psicólogos. El plan de estudios que entró en vigencia implicó un descenso del nivel formativo y la ausencia casi total de actividades de investigación y extensión, con la excepción de aquellas que, silenciosamente, se siguieron desarrollando en el Curso de Psicología Infantil. Con la intervención de la Universidad se desconoce el nivel alcanzado por la psicología, pero sí se sabe que hubo un freno en su desarrollo tanto
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en la formación profesional como en la investigación, clausurándose la licenciatura, cerrando el curso de Psicología Infantil por dos años y creando la Escuela de Psicología para reducirla a una mera aplicación técnica. Todo esto conlleva a un incremento en la formación de tipo privado. A los efectos de crear un centro único, la Universidad constituye en 1985 el Claustro General de la Psicología Universitaria, conformado a partir de elecciones generales donde participaron egresados, docentes y estudiantes de la ex-licenciatura y de los Centros que en ese momento estaban en funcionamiento. Cuando la democracia se recupera, la psicología aparece inserta desde varios centros independientes con una clara disminución del nivel académico. El Claustro General de la Psicología Universitaria propone la creación de un Instituto asimilado a Facultad de Psicología, es decir una nueva estructura institucional académica que unifique la psicología y eleve su nivel formativo. En 1988 se crea el Instituto de Psicología de la Universidad de la República (IPUR), que luego en 1994, es transformado en Facultad de Psicología dependiente de la Universidad de la República. Desde 1991 esta unidad académica junto con las universidades públicas argentinas conforma la Asociación de Unidades Académicas de Psicología (AUAPsi) cuyo propósito es vincular la psicología rioplatense con la del resto del mundo, fomentando la investigación fáctica e intentando articular los contenidos curriculares con temas desarrollados en congresos internacionales.(Di Doménico,1996) Tabla 1: Ámbitos de Formación Pública en Psicología
INSTITUCIONES Escuela de Tecnología Médica Facultad de Medicina TÍTULO Técnico en Psicología Infantil PERÍODO 1947 a 1988 1956 a 1973 1978 a 1988 1988 a 1994 1994 ........... COMENTARIOS Curso de Psicología Infantil. Vinculado al campo de la salud Enfatiza Filosófía, Epistemología y Antropología Gobierno militar. Descenso nivel formativo. Ausencia invest. y extensión Instituto asimilado a Facultad. Compromiso con la realidad nacional Predominio de factores axiológicos y sociopolíticos

Facultad de Humanidades y Licenciado en Psicología Ciencias Escuela Universitaria de Psicología (EUP)

Psicólogo

Instituto de Psicología de la Universidad de la República Licenciado en Psicología (IPUR) Facultad de Psicología de la Licenciado en Psicología Universidad de la República

EVOLUCIÓN DE LAS LEGISLACIONES LABORALES

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La historia sobre la legalización del ejercicio profesional del psicólogo uruguayo es polémica. El primer contacto con el problema surge en 1953, en ocasión del XI Congreso de la Asociación Internacional de Psicotécnica, donde se discute el problema en una jornada de trabajo con la participación de psicólogos y psiquiatras. Tiempo después (1958) la Sociedad de Psiquiatría produce y difunde un documento sobre el “intrusismo” en Psiquiatría, basado en una serie de informes, a partir del cual deciden tomar intervención en el problema de la psicoterapia ejercida por no médicos. Parte del documento dice lo siguiente: “La Sociedad de Psiquiatría estima necesario poner de manifiesto que numerosos pacientes reciben tratamiento médico de tipo psicoterapéutico por gente que no está legalmente autorizada para hacerlo. Esta afirmación se funda en que esas personas: 1) atienden y tratan pacientes en forma continua, 2) en un local destinado a ese fin, 3) perciben por ello remuneración Estos tres elementos configuran ejercicio ilegal de la medicina en su rama psiquiátrica En tal situación se encuentran por una parte los “curanderos vulgares”, “idóneos y un grupo de autodidactas” y por el otro los analistas profanos y los psicólogos clínicos entendiendo por clínicos quienes se dedican a hacer psicoterapia como técnicos profesionales y no como técnicos especializados. En el caso de los tres primeros grupos, todo es asunto de represión pura y simple, de orden policial y administrativo. El de los otros grupos es complicado por pretender dársele un eximiente en base a argumentos doctrinarios por parte de sus defensores. En lo que se refiere a los psicólogos universitarios que forman la Facultad de Humanidades, ellos adquieren de acuerdo con la Ley de creación de ese Instituto, una formación desinteresada, distinta de los que proporcionan las otras escuelas y facultades profesionales y orientada como enseñanza superior hacia la investigación y especialización. Quienes egresen de dicha Facultad no pueden aspirar pues a hacer psicoterapia, por su cuenta y riesgo. El arte de curar no puede ser ejercido por ellos, no solo desde el punto de vista legal, sino por el tipo de preparación que reciben. Pueden en cambio como técnicos especializados ser eficaces colaboradores del médico a cuyas órdenes y bajo cuyo control trabajan.” (Reyes Terra, 1958) A partir de esto la Sociedad de Psicología inicia un plan de actividades, empezando por definir el campo de acción del psicólogo consultando a otros países y a otras sociedades, sobre las leyes que regulan el funcionamiento de los títulos profesionales. En los años 1959 y 1960 se trabaja sobre la delimitación de los campos de la psicología y de la psiquiatría y en 1967 se elabora un Anteproyecto para la Reglamentación de la Profesión del Psicólogo. El cap. 2 del Anteproyecto de Ley exige para poder ejercer la profesión de psicólogo lo siguiente: a) Título de psicólogo o equivalente, otorgado por la Universidad de la República.

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b) Título de psicólogo o equivalente otorgado por Universidades privadas, habilitadas por el Estado. c) Título otorgado por universidades extranjeras, ya sea revalidado o reconocido, según los casos, por la Universidad de la República. Más adelante hay una modificación del punto a) que trae aparejado una serie de polémicas, ya que acredita también para el ejercicio de la profesión a instituciones “de tercer nivel habilitadas por el Estado”. (Carrasco, 1997) Esto es considerado un “asunto grave y urgente” por la Coordinadora de Psicólogos, la cual se opone terminantemente. Si se ha de hacer una reglamentación o regulación de la profesión tiene que ser a nivel universitario para asegurar, por lo menos teóricamente, la tendencia a la universalidad del pensamiento. La Universidad tiene que brindar una visión general cultural indispensable para el ejercicio de cualquier actividad y para llevar a cabo la especialidad en el mejor nivel posible El actual proyecto de Ley de profesión del Psicólogo surge del único gremio profesional de psicólogos del Uruguay que es la Coordinadora de Psicólogos, entidad que agrupa a los psicólogos universitarios desde 1987, y es la única organización profesional uruguaya de psicólogos reconocida a nivel del Mercosur, junto con la Federación de Psicólogos de la República Argentina, el Conselho Federal de Psicología del Brasil, la Sociedad Paraguaya de Psicología y el Colegio de Psicólogos de Chile. El mencionado Proyecto de Ley pretende regular el ejercicio profesional de la Psicología, de forma tal que sólo puedan ejercer esta profesión aquellos egresados de la Universidad de la República y de Universidades Privadas habilitadas por el Estado. La Coordinadora también se opone a que otros profesionales que puedan surgir de instituciones privadas que no han demostrado nivel académico y currículas adecuadas al rango universitario puedan incluirse en los beneficios de esta ley. En el marco del Mercosur los únicos países que tienen una Ley de Ejercicio Profesional son Argentina y Brasil. En octubre de 1994 se produce en Montevideo el Primer Encuentro Integrador de los Psicólogos del Mercosur con psicólogos de la República Argentina, República Federativa de Brasil y República Oriental del Uruguay, cuyo objetivo principal es discutir y realizar propuestas que generen un sistema de intercambio científico-profesional entre los países miembros del Mercosur. (Vilanova, 1995). Desde aquí se apoya a los psicólogos del Uruguay y del Paraguay en sus gestiones ante los poderes públicos para la pronta sanción de las leyes de ejercicio profesional. Se recomienda muy especialmente que todos los países del Mercosur tengan leyes que reglamenten el ejercicio profesional de la psicología, como también códigos de ética y funciones de defensa del profesional psicólogo.(Documentos fundacionales de la AUPsi, 1994). En 1997 la Coordinadora retira el proyecto de ley de las Cámaras debido a que los legisladores quieren incluir en el mismo, los niveles terciarios de enseñanza de la psicología.

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ESTADO ACTUAL DE LAS CARRERAS Actualmente funcionan dos carreras de psicología, la de la Universidad de la República (estatal) y la de la Universidad Católica (UCUDAL) (privada) La Facultad de Psicología de la UCUDAL ofrece dos niveles de formación. El primero es de la licenciatura en psicología, que se logra con 4 años de formación de grado y una tesis. El segundo es el estudio de post-grado bajo la forma de especialización, máster y doctorado. Los cursos de post-grado ofrecidos (hasta el año 1995) son la Maestría en Psicología Educacional, la Maestría en Psicología Clínica con orientación en Psicología Analítica y la Especialización en Psicología Educacional. Los estudios de ambas maestrías se organizan en tres áreas: de estudio, de práctica y de investigación.(Plan Curricular de la UCUDAL) La Facultad de Psicología de la Universidad de la República otorga el título de Licenciado en Psicología. La formación académica consta de cinco ciclos con dos modalidades funcionales pedagógicas en cada uno: el taller y los cursos. Además el estudiante podrá realizar cursos libres o seminarios que serán acreditados a los efectos de las especialidades. Los talleres se organizan alrededor de núcleos problemáticos que implican un trabajo de investigación por parte del estudiante con el aporte teóricopráctico necesario que le proporcionan los distintos cursos del ciclo. (Plan Curricular de la Univ. de la República). Áreas Temáticas dominantes en el Nivel Pregrado En la tabla siguiente se han listado tres áreas temáticas que nuclean materias afines y que surgen del análisis de los planes curriculares de las dos carreras actuales de psicología. La primera impresión que se tiene de su lectura es que las áreas que se destacan son, en primer término las materias de formación básica, en segundo término las de ámbitos de aplicación y en tercer lugar las metodológicas, con un porcentaje mayor en el plan de la Universidad de la República. La explicación de este hecho obedece a la inclusión de los talleres obligatorios en cada ciclo de pregrado. Tabla 2: Carreras actuales de psicología. Áreas temáticas dominantes en
el nivel pregrado
Temáticas Formación básica Metodológicas Ámbitos de aplicación Facultad de Psicología Universidad de la República Facultad de Psicología Universidad Católica UCUDAL

42,85% 22.85% 34,28%

46,66% 16,66% 36,66%

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Perfil del Graduado La Licenciatura en Psicología de la UCUDAL habla de un egresado capacitado para diagnosticar problemas psicológicos, ayudar a prevenirlos y resolverlos e investigar las distintas áreas del campo profesional tanto a nivel individual como social; asesorar instituciones educativas, jurídicas, empresariales y de salud. El perfil del graduado psicólogo de la Universidad de la República no se describe en forma explícita en el Plan 88. El hecho de que fuera elaborado a la salida de la dictadura y del proceso de intervención que sufrió la Universidad, influyó para que predominaran en el perfil los factores de carácter axiológico y socio-políticos con respecto a los aspectos disciplinares. En 1966 se aprueba un perfil de incumbencias del psicólogo en el marco del estudio del proyecto de ley que reglamentará el ejercicio profesional. El perfil del Psicólogo que se pretende lograr es el de “.... un profesional formado para el ejercicio del diagnóstico psicológico, intervención comunitaria y psicoterapia. Es tarea del psicólogo la aplicación o indicación de teorías, métodos o técnicas que se requieran para el diagnóstico, pronóstico y tratamiento de la personalidad y la conducta, entendiéndose la intervención psicológica en los ámbitos personales, interpersonales, grupales, institucionales y comunitarias” (Currícula de la carrera de Psicología de la Universidad de la República) PERCEPCIÓN SOCIAL DEL PSICÓLOGO Después del Primer Encuentro del Mercosur realizado en Montevideo (1992), los psicólogos se vuelven a reunir en la ciudad de Durazno (1997) para replantear su rol en la comunidad. La idea central es la siguiente: “Ejercer la psicología hoy implica despegarse un poco del consultorio y ocupar espacios fuera de éste, y que tiene que ver con el nuevo perfil del psicólogo que establece variedades de campo de acción que no fueron ocupados por los mismos. Para ello es necesario definir espacios y funciones, como también tener referentes jurídicos y científicos.” Hasta ese momento dos modelos o modos de ser representaban al psicólogo uruguayo: el modelo educacional y el modelo psicoanalítico (Sobrado, 1979). Uno, heredero de los primeros profesionales de la psicología ligados al ámbito de la enseñanza primaria, el otro, habilitado por una asociación psicoanalítica que no se limitó solamente a los médicos sino que también le abre las puertas a los psicólogos. Desde el punto de vista de la inserción institucional en el ámbito educacional se crearon cargos rentados que hizo que los profesionales se agruparan y pudieran, por otra parte, representar la psicología uruguaya en el exterior. En el ámbito de la clínica, en cambio el psicólogo se

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desempeña como profesional liberal o ingresado a un sistema de mutual como diagnosticador o ejerciendo la docencia. En las primeras opciones se reafirma el modelo médico, en la segunda y tercera opción desciende al nivel de auxiliar. Un nuevo perfil del egresado que se desprende del plan curricular/88 nos habla de un psicólogo con formación pluralista, dispuesto a un abordaje multidisciplinario de los problemas y un compromiso con el medio sociocultural que lo capacita para el abordaje de distintos campos de acción (Cabezas, 1994). REFERENCIAS Arrambide, S. (1980): “Identidad del psicólogo I” – Revista Uruguaya de Psicología, Montevideo. APUU. AUAPSI (1998): Documentos fundacionales. Actas y declaraciones; Vol.I Blanco, A. (1995): “Proyecto para la armonización de las currículas en las universidades latinoamericanas” – Madrid, O.E.I. Cabezas, A. y otros. (1997)“Análisis del estado de la cuestión en la Facultad de Psicología de la Universidad de la República”, Montevideo, Universidad de la .República Carrasco, J. (1996): “Aproximación descriptiva de fases o etapas en el desarrollo de la psicología uruguaya” En: Historia de la psicología del Uruguay – Montevideo, Roca. Carrizo, L. (1997): “Antecedentes del proyecto de ley de regulación del ejercicio profesional de la Psicología” – Revista de Psicólogos del Uruguay Nº 87. Coordinadora de Psicólogos del Uruguay (1993): “Anteproyecto de ley sobre el ejercicio de la profesión”. Montevideo Di Doménico, C. (1996): “Psicología y Mercosur. Hacia la armonización curricular”. Acta psiquiátrica y psicológica de A. Latina, 42 (3), 230-242 Etchart y otros (1995): “Anuario de la Facultad de Psicología”. Universidad de la República, Montevideo. Encuentros Integradores de Psicólogos del Mercosur (1994): “Declaraciones del 1er. Encuentro integrador de los psicólogos en el Mercosur”.Buenos Aires. Reyes Terra, J. (1966): “El problema del intrusismo en psiquiatría en el Uruguay” en Historia de la Psicología del Uruguay. Montevideo, Roca. Sobrado, E. (1980): “Análisis psicosociológico del rol del psicólogo” Revista Uruguaya de Psicología . Montevideo, APUU.

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Tuana, E. (1993): “La psicología en el Uruguay vista a través de la historia de la Sociedad de Psicología del Uruguay” Revista de la Sociedad de Psicología del Uruguay Nº 7- 8- 9. Tuana, E. (1980): “Reconocimiento legal del campo profesional del psicólogo”. Revista de la Sociedad de Psicología del Uruguay; Nro.7-8-9. Montevideo. Universidad Nacional de la República (1993): “Informe sobre la transformación del IPUR en Facultad”. Montevideo. Vilanova, A. (1997): “Las deudas de la psicología del Cono Sur” - Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina, 43 ( 2), 103-111. Vilanova, A. (1996): “Vida, mente y moral en el Río de la Plata”. Acta Psiquiátrica y Psicológica de América Latina 42 (2), 161-172. Otras fuentes consultadas: Planes curriculares de las carreras de psicología de la UCUDAL (Universidad Católica de Uruguay) y del IPUR (Instituto de Psicología de la Universidad de la República, hoy Facultad dePsicología)

2º PARTE

CAPÍTULO VII

LA PSICOLOGÍA EN LA ARGENTINA DE CARA AL MERCOSUR (*)
La formación psicológica en Argentina se imparte en siete Universidades Nacionales y dieciocho Universidades Privadas, habiéndose unificado el título de grado como Licenciatura en Psicología. El título emitido (luego de 4 a 6 años de estudios de grado previstos curricularmente) habilita profesionalmente para el ejercicio autónomo de la actividad disciplinar, regida por leyes provinciales y reguladas por un Decreto Nacional de incumbencias para todas las diplomaturas. La producción de titulaciones ha sido copiosa en Argentina (considerando que la etapa universitaria de expedición de títulos específicos es reciente, aproximadamente unas cuatro décadas), alcanzándose a fines de 1995 una relación de un psicólogo cada 835 habitantes (Alonso, M., 1995). Según el mismo informe, la relación para Brasil es de 1/1835; para Chile 1/3337, para Paraguay 1/2645, para Perú 1/5111; para citar datos de países del Cono Sur de América. Si bien tal densidad puede preocupar, debe entenderse en el contexto general de la formación universitaria en Argentina, donde se impuso una política de acceso irrestricto y gratuito a la educación superior como resultado de los principios de la Reforma Universitaria de 1918. Se ha sumado a ello una fuerte preferencia por los estudios de psicología, que ha colocado a la carrera entre las cinco más elegidas, junto a las ofertas clásicas de abogacía, ciencias económicas y medicina. No existen actualmente estudios que den cuenta de esta tendencia comparativamente con otras posibles elecciones. Sí los ha habido respecto al análisis de las motivaciones personales que conducen a la elección de la carrera de psicología (Litvinoff, R. y Gomel De, S., 1975; Sanz, Ravella y Barbenza; 1997), y los resultados obtenidos muestran, entonces como ahora, que la actividad profesional es visualizada predominantemente en el campo asistencial y terapéutico, considerada como prestigiada socialmente y con posibilidad de acceso a remuneraciones medias. Frente a la “superpoblación” de psicólogos, no se minimizan las características que la formación de los mismos ha adquirido en el país. Se han destacado (Vilanova, A.; 1997) algunas de ellas: dogmatismo y mono explicación, relegamiento de la investigación, clinicismo, practicismo y tecnicismo, e irrelevancia social.
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Cristina Di Doménico Universidad Nacional de Mar del Plata (ARGENTINA) e-mail: mcdidome@mdp.edu.ar

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La comprensión del estado actual de la Psicología en Argentina amerita, aunque breve por razones de espacio, un comentario sobre estos aspectos dominantes en la formación académica; aunque, como bien señala el autor, muchas de estas características son compartidas con otros países del Cono Sur. En el artículo mencionado se destacan fundamentalmente las razones histórico-sociales que justifican los orígenes de la situación descripta. Resulta interesante dar un paso más y reflexionar acerca de las razones de la pervivencia de estos rasgos en la formación actual.

Respecto al dogmatismo y la monoexplicación teórica, establecidos al amparo del modelo médico asistencial desde el que se fundaron las carreras de psicología en el país, puede agregarse que la orientación académica conllevó el desarrollo de una práctica profesional que arraigó sólida y prestigiadamente en la sociedad argentina (especialmente en la Capital Federal, sede de una intelectualidad admiradora del pensamiento centroeuropeo y detractora de la producción científica angloamericana). Puede comprenderse así el desarrollo de un sistema profesional basado en una práctica hegemónica que generó un mercado propio, poderoso económicamente, y cuya estructura piramidal de distribución de recursos fue sostenida por la convergencia de intereses de los sectores implicados. Desde allí debe entenderse también que cualquier intento de innovación formativa implica, para su efectiva viabilidad, la consideración de estas variables que operan intra y extramuros académicos. La segunda característica mencionada, el relegamiento de la investigación en el ámbito académico, puede entenderse con el autor como efecto de la endogamia teórica que no recurrió ni a comparaciones ni a confrontaciones; y que identificó los contextos de descubrimiento con los de validación en el ejercicio de la práctica clínica. Contribuyó a este estado de cosas el escaso (casi nulo) desarrollo de los posgrados universitarios, delegándose la formación post-título en las asociaciones privadas que consolidaron la tendencia hegemónica. Según datos recientes (AUAPsi, 1995), solo el 1,61% de los docentes universitarios de psicología poseen algún título de posgrado; y algunos de ellos son extradisciplinares. Considerando que es en la formación de posgrado, especialmente en la conducente a título, donde se logra la formación en investigación, una política que no alentó tal desarrollo condujo finalmente a un aislacionismo que no resultó espléndido (pese a algunas opiniones vernáculas) y que, al momento de calificar en el sistema nacional obtuvo pobrísimos resultados (solo 9 investigadores en el país obtuvieron la máxima posición “A”, sobre 464 categorizados del total de 2853 docentes del sistema público).

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No cabe duda que los tiempos avanzan, y hoy el acceso masivo a la formación mundial proporciona conocimiento que no es transmitido artesanalmente por el maestro en exclusividad. Las ventanas al mundo se abrieron, y la confrontación es inevitable. A la vez, las exigencias de los órganos de financiamiento del sistema público se han adecuado a normativas internacionales, y se establecen criterios de evaluación controlados externamente (estas acciones ministeriales han causado el rechazo político de las Universidades Públicas, en especial del claustro estudiantil, que ven afectada la autonomía de las casas de altos estudios a partir de la externación presupuestaria). Como quiera que sea, este estado de cosas no garantiza el desarrollo de la investigación de buena calidad y pertinencia social, deuda pendiente en nuestra psicología, pero promueve emprendimientos inexistentes en tiempos pasados.

A la tercera característica mencionada, el clinicismo, podríamos agregar al comentario del autor, que el fenómeno de psicopatologización de la vida no es ajeno al más amplio contexto de la “medicalización” de la vida (un hombre sano es un enfermo no estudiado suficientemente) en el que el primero se inscribe como resultado del apego de las prácticas psicológicas al modelo de la cura. En cuanto al practicismo, también debe comprendérselo en el marco universitario general, de sesgo profesionalista; y en el que la investigación fue reservada tradicionalmente a las llamadas “ciencias duras”, como la Física, la Biología, etcétera. La Psicología fue ubicada en el campo de la Salud casi exclusivamente, se la tildó de “ciencia blanda”, alejándola de una concepción de ciencia básica y con ello, de su rumbo investigativo. Es interesante observar los resultados obtenidos en un estudio ya citado (Sanz, Ravella y Barbenza) al indagarse a los encuestados acerca de las metas generales de la carrera de psicología, en dos muestras comparadas, una de 1974 y la actual de 1993, se encontró que “ejercer la profesión”, que ocupaba un tercer lugar en 1974 se colocó en primer lugar en 1993; al tiempo que “investigar en psicología”, en segundo puesto en 1974 se ubicó en el cuarto lugar en 1993. (Sobre un total de 4 posiciones).

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Como se desprende de ello, la visión de los estudios de Psicología como preparatorios para una desempeño práctico se ha enfatizado en las dos últimas décadas, y suponemos que las vocaciones que convoca el ingreso a la carrera y la representación social de la disciplina son coherentes con tal visión praxiológica. Revertir esta característica (tarea “homérica”, como asegura Vilanova) implica estrategias innovadoras en el diseño curricular, como señala el autor, pero también un análisis de las motivaciones que a través de grupos e instituciones propulsan la reproducción de la característica descripta.

Para comentar el último rasgo mencionado, la irrelevancia social, es menester recordar que el desarrollo profesional en Argentina, descripto como asistencial con orientación psicoanalítica, se ha constituido en un fenómeno peculiar contrastado con los desenvolvimientos de la psicología en los países americanos de habla hispana. Al amparo de una política de estado protectiva, en la mayoría de estos países se desarrollaron vigorosamente las corrientes psicológicas orientadas a la investigación e intervención social. En Argentina florecieron por esos mismos años las prácticas asistenciales privadas, individuales o grupales, dirigidas a sectores de población que por sus niveles de adquisición podían acceder a tales prestaciones. Incluso las áreas geográficas donde la actividad “psicológica” transcurría estaban bien delimitadas. Podemos decir que este “a contramano histórico” tuvo su colofón cuando, llegado e implantado el modelo económico neoliberal (y en estado de agotamiento la clase media-alta que era cliente preferente de los consultorios de diván) la psicología intentó desarrollarse en programas comunitarios, buscando nuevos horizontes. Se encontró con un panorama difícil: la comunidad no pagaba estos servicios, y el nuevo Estado liberal estaba preocupado por otros asuntos que poco tenían que ver con el bienestar de los ciudadanos. Ahora la Psicología argentina tiene un duro examen por delante: demostrar que su academia redunda en prácticas socialmente relevantes. Ello incluye una articulación precisa entre los diseños curriculares y las demandas sociales en sentido amplio; articulación hoy inexistente. ¿Qué se hace al respecto?.

Desde el año 1991, se reúnen periódicamente en el seno de la AUAPsi (Asociación de Unidades Académicas de Psicología de la República Argentina y Uruguay) los directivos de carreras de Psicología del país. Actualmente está en ejecución un ambicioso proyecto en red, llamado “Programa de Mejoramiento de la calidad de grado en 6 carreras de Psicología de Universidades Nacionales”. Fue presentado a Concurso de proyectos en el año 1996 ante el Ministerio de Educación, y se halla parcialmente subsidiado con fondos especiales.

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El emprendimiento es resultado de un diagnóstico consensuado a nivel nacional, que detectó las carencias formativas y delimitó acciones posibles para cubrirlas. El Resumen Ejecutivo del Proyecto en Red de AUAPsi es el siguiente: Las U. A. que componen la red comparten la problemática de la falta de actualización de sus planes de estudios (tienen una antigüedad promedio de 8 años), la dificultad para afrontar las demandas que surgen de las nuevas realidades sociales (que implican una formación diversificada para satisfacer los diversos mercados laborales emergentes) y la necesidad de aumentar sus niveles de eficiencia sin por ello perder calidad en las ofertas académicas. El diagnóstico general, común a todas las U. A. puede sintetizarse en los siguientes puntos: 1. Algunas áreas disciplinarias se encuentran fuertemente desarrolladas (las áreas clínicas en general y el psicoanálisis en particular) a partir de un perfil formativo que se ha orientado históricamente hacia la profesionalización. 2. Lo antedicho ha determinado la existencia de áreas disciplinarias -consideradas básicas en la enseñanza universitaria a nivel internacional- con escaso o ningún desarrollo en nuestro país. 3. Se hace necesario desarrollar las áreas de vacancia de la psicología en la Argentina: procesos básicos, metodologías de la investigación y los nuevos campos de práctica profesional que surgen de los desafíos de la vida contemporánea. 4. La actualización de los currícula y de sus modos de implementación requiere la constitución de un grupo estable, integrado por docentes de planta permanente, que opere de manera continua en la generación de estrategias de transformación. Los objetivos propuestos son los siguientes: OBJETIVO GENERAL: Mejorar la calidad de la formación de grado en las carreras de psicología de las universidades nacionales a través de la actualización de sus contenidos curriculares y sus modos de implementación. OBJETIVOS ESPECÍFICOS: 1). Capacitar docentes de grado en áreas de vacancia disciplinaria a nivel nacional. 2). Formar un grupo de especialistas locales en innovación curricular en psicología. Las acciones de mejoramiento diseñadas son las siguientes: 1. El programa de capacitación consta de 8 (ocho) cursos intensivos de 30 horas cada uno (aproximadamente una semana), que serán dictados por profesores visitantes del exterior, de manera sucesiva, en cada uno de los puntos de la red (a razón de cuatro por año por U.

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A.). Cada Profesor visitante dictará un total de seis cursos (uno en cada U. A.), a razón de tres cursos por viaje. Cada U. A. seleccionará un mínimo de 20 (veinte) y un máximo de 30 (treinta) docentes para que realicen el programa completo (con un total de 240 horas de formación. Al cabo de dos años, en caso de arribarse a una evaluación positiva, se repetirá el proceso con un nuevo grupo de hasta treinta docentes por U. A. Los cursos versarán sobre procesos psicológicos básicos y metodología de la investigación en psicología (temáticas acordadas en el seno de AUAPsi por constituir áreas de vacancia disciplinar). Tendrán carácter presencial y sistemático, y serán acreditables -según las normativas de cada universidad- tanto en las carreras de posgrado como en las carreras docentes dependientes de las unidades académica de la red. Serán dictados por especialistas reconocidos internacionalmente. 2. El programa de formación de especialistas en innovación curricular se llevará a cabo en el lapso de dos años, estando dirigido a un grupo de 12 docentes de la red como mínimo y de 24 como máximo. Consta de dos tipos de actividades: A. asistencia técnica específica por parte de expertos de nivel internacional: se brindarán 144 horas de asesoría, distribuidas en 6 bloques de 24 horas B. trabajo grupal del equipo en formación: (este trabajo será supervisado por los Profesores que brinden la asistencia técnica) los docentes se reunirán periódicamente según el cronograma del punto 3.) para aunar información, profundizar el diagnóstico de situación y elaborar propuestas de reforma curricular a nivel nacional. Por otra parte, serán los encargados de monitorear el programa 1 (de capacitación docente). Asimismo, deberán elevar informes de avance semestrales y un informe final. Proyectos como éste constituyen los primeros grandes pasos hacia una puesta en común, a nivel nacional, de los lineamientos básicos formativos. Sólo a partir de previos acuerdos nacionales se puede avanzar hacia la integración con los demás países del Mercosur. Vano sería sentarse a una mesa de concertación internacional si no se han logrado dirimir, al interior de cada país, las diferencias y dificultades que le son propias. Así se ha entendido en Argentina, y así se marcha hacia el Mercosur. REFERENCIAS Alonso, M. (1995): “La Psicología en la República Argentina”. XXV Congresos Interamericano de Psicología, San Juan de Puerto Rico. Litvinoff, R. y Gomel, De S. (1975): “El Psicólogo y su Profesión”. Buenos Aires, Nueva Visión.
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Sanz, Ravella y Barbenza (1997): “La Representación del psicólogo en estudiantes de Psicología y público en general”. Acta psiquiátrica psicológica. América Latina. 43 (1) 57-64. Vilanova, A. (1997): “Las deudas de la Psicología del Cono Sur”. Acta psiquiátrica psicológica. América Latina. 43 (2) 103-111. AUAPsi (1995): “Proyecto para el Mejoramiento de la calidad del grado en seis carreras de psicología de Universidades Nacionales”. Asociación de Unidades Académicas de Psicología de la República Argentina y Uruguay (Proyecto en Red).

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CAPÍTULO VIII

PSICOLOGÍA Y MERCOSUR: LA SITUACIÓN BOLIVIANA

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Bolivia se integra a las reuniones de psicólogos del Mercosur en agosto del ‘97, cuando en Paraguay se realiza el II Encuentro Temático. La psicología en Bolivia además de esta nueva integración e incorporación, es una disciplina relativamente joven. La primera carrera de psicología de Bolivia que corresponde a la Universidad Católica cumple recién 26 años de vida, y los primeros profesionales graduados de ésta cuentan con 20 años de ejercicio profesional, si bien existían otros profesionales graduados en el exterior. Contamos con 7 programas reconocidos en todo el país, 4 en universidades estatales, 2 en universidades privadas y uno que corresponde a la Universidad Católica, como institución de derecho público y de manejo autónomo. Hay otros programas que se han abierto recientemente, hace uno o dos años en universidades privadas, pero que no gozan por el momento de un reconocimiento ni estatal, ni de una organización de universidades. Entonces a estos programas, por el momento, no los consideramos como oficialmente reconocidos. Aparte de estas características que implican un desarrollo bastante joven de nuestra disciplina, podríamos decir además que se ha iniciado en Bolivia un trabajo que justamente coincide con este tipo de motivaciones e inquietudes que ya el Mercosur había iniciado hace tiempo. Tenemos un ente regulador de universidades que es el Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), que en el mes de octubre convocó a una primera reunión de coordinación de carreras de psicología de las universidades estatales y la Católica. Las privadas, aunque tienen un reconocimiento, no están siendo incorporadas, porque su forma de creación no ha dependido tanto del aval de la propia universidad, sino del Ministerio de Educación, lo que plantea esto más con una finalidad política que académica. Por esto, por el momento, las carreras que están trabajando en esta revisión e integración son fundamentalmente carreras de universidades públicas junto con la Universidad Católica. Con tales características este ente coordinador ha empezado a establecer la revisión de modalidades de graduación, de estructuras curriculares, de perfiles profesionales y objetivos, de formas de admisión, y todos los aspectos académicos, que puedan llevar a un nivel de compatibilidad, no de homogeneización pero sí de lineamientos comunes, que puedan permitir a todas las carreras funcionar dentro de una formación básica común. Se ha iniciado este trabajo, y una 2º reunión de este Comité se va a realizar en los primeros meses del año que viene.
*(*)

Rocío Peredo Universidad Católica (BOLIVIA) e-mail: rperedo@ucb.edu.bo

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Todo el trabajo que ahora se desarrolla en la Comisión de Formación del Mercosur aporta, para que en Bolivia se vaya integrando a las reflexiones colectivas en curso. Hemos empezado hace poco tiempo, pero con buen pie en este avance. Tenemos también el ente Gremial o el ente de Regulación Profesional, que es el Colegio de Psicólogos, y la Ley se encuentra en este momento en el Congreso para su promulgación una vez que se terminen todas las revisiones. Actualmente la Ley no está promulgada, entonces no se puede hacer una aplicación total de la misma, pero este ente permite la regulación, permite la defensa del trabajo de los psicólogos, por lo menos ahora de una manera institucional, y también la regulación del aspecto de formación académica para el ejercicio profesional. Tanto con el CEUB en la parte universitaria académica, como con el Colegio de Psicólogos, en la parte profesional del ejercicio, la posibilidad de revisión y de compatibilización, justamente se ha iniciado para su respectiva consolidación. En siguiente lugar se ha iniciado también, en las propias universidades, el proceso de autoevaluación que implica la revisión de los planes de estudio y de sus estructuras curriculares. Respecto al estado de avance de la revisión de los planes, si bien el primero que se inicia en el ‘71 en la Universidad Católica ha sufrido muchos cambios en lo que actualmente se aplica, los siguientes que han aparecido en otras universidades, tanto estatales como públicas, han seguido más o menos una especie de línea, similar o común a la de este primer plan. Posiblemente esto se debe a que muchos egresados de este primer plan se han incorporado en otras universidades y han ido reproduciendo lo que ellos mismos tuvieron como formación. La autoevaluación se ha iniciado en todas las universidades estatales, y en la Universidad Católica, y tengo entendido que las privadas también están iniciando su proceso de autoevaluación, para lograr el reconocimiento, del Ente Regulador Universitario. En la autoevaluación se han propuesto lineamientos respecto a qué tipo de formación básica se debe tener, y se apunta a que esta formación sea global, integral, coincidiendo con los principios ya definidos por el Mercosur. Se están planteando lineamientos sobre las modalidades de graduación; actualmente existe solamente la graduación a través de la elaboración y presentación de una tesis, y por ahora se está pretendiendo la posibilidad de incorporar otras modalidades más ya sea para combinarse o para sustituir a la tesis. Se está realizando también la evaluación de los perfiles, en términos de respuesta social a los grandes problemas o necesidades que tiene nuestro país. Se ha iniciado la revisión de las estructuras curriculares, que en este caso cuentan con 5 años de estudio y con un creditaje en términos de desarrollo de actividades y obras bastante exigente, y se está tratando de que los planes de estudio, aunque no impliquen una única línea de formación, sí establezcan objetivos y áreas más o menos comunes. Todo esto se proyecta en sincronía con los resultados de la autoevaluación, y se incluyen también

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sugerencias sobre lo que sería el posgrado. Actualmente no contamos con un programa específico de formación de posgrado en psicología. Las personas que quieren hacerlo, o se tienen que ir fuera, o tienen que optar por otros posgrados afines, estamos iniciando ya la preparación de un programa que permita desarrollar el posgrado en nuestro propio país, integrándolo con la formación de pregrado. Estos son los grandes lineamientos que la autoevaluación ha establecido y este el proceso que se inicia, proceso que comenzó hace un mes en una reunión inaugural y que continuará el próximo año, con las carreras existentes. Si bien el proceso se ha iniciado, podríamos decir que algunas dificultades, están vinculadas al orden de lo que es la aplicación de una nueva ley que se ha producido en el país, la Ley de Reforma Educativa, que pretende asignar al Gobierno toda la posibilidad de evaluación y control del desempeño de nuestras carreras. La universidad boliviana ha establecido un cuestionamiento a esta ley en el orden jurídico. Por el momento se está litigando a nivel de estratos judiciales, en sentido de que la evaluación no corresponda al gobierno, o por lo menos solamente en una pequeña parte más general, y pueda pertenecer a algún ente regulador, pero que sea autónomo e independiente al respecto. Dependiendo de cómo esta situación jurídico-legal pueda progresar, también el avance del trabajo va a estar supeditado al ente u organismo que finalmente vaya a realizar esta evaluación. Si bien tenemos pocos años de vida, ya existe la preocupación por encontrar criterios y formas de acción comunes, sobre todo para responder a lo que en términos de demanda social, requiere nuestro país. Pensamos que al respecto no estamos alejados de lo que el Mercosur ya ha iniciado como trabajo, y a partir de este encuentro, nos incluimos de pleno en las tareas de la Comisión. Por ahora, no tenemos documentos que respalden este trabajo, pero creo que en una siguiente reunión en el año, o algunas más que se realicen, vamos a aportar significativamente con este tipo de encuentros, en el sentido de los principios que hemos estimado como rectores.

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CAPÍTULO IX

LA SITUACIÓN DE LA PSICOLOGÍA EN EL BRASIL Y EN EL CONTEXTO DEL MERCOSUR (*)
LA CUESTIÓN DE LA INTEGRACIÓN Integración es un concepto que está de moda; en diferentes situaciones es usado como filosofía directora de acciones, como sinónimo de modernidad. Sin embargo, esta “filosofía” se encuentra lejos de la realidad cotidiana de la mayoría de las personas, que viven bajo una cultura que valoriza los procesos de individualización y las deja temerosas de, al integrarse, perder aquello que ya conquistaron: su espacio material, social, su identidad. Este es el dilema frente al que nos coloca el Mercosur. ¿Qué vamos a ganar o perder en este proceso de integración de estos (por el momento) cinco países de América Latina?. Ésta es una pregunta que está presente para muchos de nosotros. Por el momento, el Mercosur viene perfilándose más como un proceso económico y comercial, con la ruptura de las barreras aduaneras y el intercambio de los productos. En este campo han surgido todavía muchos problemas, sustentados en los proteccionismos de cada país y en el colonialismo de otros, como es el caso, infelizmente, del Brasil, que adopta una actitud imperialista frente a América Latina. Los aspectos sociales, culturales, laborales implicados en la integración, están relegados al segundo plano. Imaginemos entonces las dificultades que traerán la libre circulación de servicios, prevista para el año 2005. El derecho de ir y venir del ciudadano, del trabajador, del profesional liberal, lo definirá el escenario social, cultural de los países involucrados. Pero lo que interesa de esas cuestiones para nosotros, psicólogos, muy bien establecidos en nuestras clínicas, en diferentes instituciones, o en las aulas de alguna universidad. ¿No estamos “protegidos” de ese proceso y garantizados en nuestra práctica ya “consolidada”?. Con la no existencia de fronteras, el intercambio de profesionales transformará la realidad del mercado de trabajo de cada país involucrado. La definición se dará no más en la óptica de la reserva de mercado, del corporativismo, modelo predominante hasta hoy, sino en la óptica de la competitividad, a través de la calificación. Las universidades, los profesionales, se van a establecer con base en la competencia. Será
*(*)

Daniela Ribeiro Schneider Universidad Federal de Santa Catarina (BRASIL) e-mail: danis@mbox.cfh.ufsc.br

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preciso perfeccionarse para adecuarse al mercado competitivo. Además, el escenario apunta hacia la posibilidad de desregulación de las profesiones. Estos son los reflejos del modelo neo-liberal y de la globalización en el mundo del trabajo. ¿De qué forma nosotros podemos intervenir en esta situación, procurando preservar la psicología como ciencia y profesión? Conocedores de la complejidad de un proceso de integración, las entidades representativas de los psicólogos en los cinco países miembros, Federación de los Psicólogos de la Argentina, Consejo Federal de Psicología (de Brasil), Coordinadora de Psicólogos del Uruguay, Sociedad Paraguaya de Psicólogos, Colegio de Psicólogos de Chile, se vienen reuniendo desde 1994, para tratar de otorgar calidad a ese proceso. Están siendo realizados los encuentros integradores de los psicólogos en el Mercosur, que discuten, prioritariamente, los aspectos legales y políticos de la integración. También acontecen los Encuentros Temáticos, que priorizan el intercambio de experiencias técnico- científicas. La psicología en América Latina reproduce la historia de dominación de sus países, construyéndose a través de la importación de modelos europeos y americanos. Sin embargo, la realidad económica, social, política, fruto de esta historia, nos posibilitó la constitución de una cultura sólida, propia. Así, al mismo tiempo que la psicología reproduce modelos prefijados, tiene que responder a la realidad gritante de los países del tercer mundo, lo que acaba por otorgarle contornos propios. La psicología se encuentra adelante de preguntas como la producción de miseria y la fabricación de la locura de ella derivada, la realidad de los niños y niñas de la calle, el alcoholismo y la drogadicción como “recurso de supervivencia”, etcétera. De esta manera, es necesario intercambiar experiencias entre los países de América Latina que hayan realizado una psicología que dé cuenta de nuestra realidad, sin negar, sin embargo, la psicología en cuanto ciencia, producida mundialmente. El Mercosur nos posibilitará, si así supiéramos aprovecharlo, la concretización de una identidad cultural y profesional a través de la construcción de una psicología verdaderamente latinoamericana, lo que viabilizará un mayor poder de intervención en la realidad local y, consecuentemente, mundial. Para esto precisaremos despedirnos de nuestro “proteccionismo” y, también, de nuestro “imperialismo”, cuando pensamos en proteger nuestro espacio, presuponiendo que otro no debería tener derecho a sufrir un mercado de trabajo ya tan disputado por los brasileños, o todavía, que ellos no tienen nada para contribuir a la psicología brasileña. De la misma manera como Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile atenderán a su propia perspectiva de integración y a despedirse también de sus proteccionismos.

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LA PSICOLOGÍA EN EL BRASIL Hecha esta introducción, sería importante acercarnos un poco a la realidad de la Psicología del Brasil. Podríamos afirmar, con seguridad, que la psicología en el Brasil, en términos de legalidad, es la mejor consolidada de los países del Mercosur. La profesión de psicólogo y el curso de psicología están reglamentados por la Ley 4.119 del 27 de agosto de 1962. Existe, además, la Ley 5.776, de 1972, que crea la entidad responsable por la fiscalización y la orientación del ejercicio profesional, en la figura de los Consejos Federal y Regional de Psicología, con inscripción obligatoria. Existe también el parecer 403 y la resolución, de 1962, del Consejo Federal de Educación, que fijaba el currículo mínimo para los grados en psicología. Recientemente, fue aprobada la nueva LDB (Ley de Directrices y Bases de la Educación) que extingue el currículo mínimo, proponiendo la existencia de directrices curriculares para todas las carreras de grado. La legalidad es un aspecto importante, en la medida en que establece algunas formas de normatizar las relaciones profesionales, regular la formación, intentando garantizar algún “control de calidad” en el hacer psicológico. Sin embargo sabemos que es preciso ir más allá de los aspectos legales; se hacen necesarias otras intervenciones a nivel político y técnico-científico, para garantizar una psicología consistente, que atienda a las necesidades de la realidad de cada país y que tenga legitimidad social. Existen hoy cerca de 100.000 psicólogos inscriptos en los 15 Consejos Regionales y cerca de 120 carreras de psicología distribuidas por todo Brasil. Estos datos nos colocan frente a un escenario que, por un lado es “asustador” y, por otro es “instigador”: Asustador, cuando nos enfrentamos con un mercado profesional de psicología concentrado, principalmente, en las grandes ciudades, con exceso de ofertas de mano de obra. Según cálculos del Consejo Federal de Psicología (CFP), tenemos, en promedio, un psicólogo por cada 1.488 brasileños, lo que es un porcentaje razonablemente bajo y la tendencia es disminuir cada vez más (la Organización Mundial de la Salud recomienda, por ejemplo, un médico cada 1.000 habitantes). La calidad de la formación del psicólogo, hoy mayoritariamente realizada en las facultades privadas (cuyo fin, todos sabemos, es mercantilista), es bastante precaria. Hay muchas demandas que forman parte del campo de actuación del psicólogo, pero, que sin embargo, están lejos de ser incluidas en el mercado de trabajo. Instigador, por otro lado, cuando reflexionamos que a lo largo de unos pocos 40 años de profesión en nuestro país, conseguimos consolidar a la psicología en cuanto ciencia y práctica profesional. Hay un buen nivel de producción técnico-científica, con publicación de varias investigaciones y libros. El psicólogo hoy es un profesional reconocido, llamado a trabajar en
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diferentes lugares y situaciones. La psicología avanza y conquista nuevos espacios. El Consejo Federal de Psicología lanzó en 1995 un libro sobre las prácticas emergentes de psicología en el país, o sea, acerca de las nuevas áreas de actuación, como la psicología del deporte, la psicología jurídica, etcétera, o de nuevos abordajes, más de acuerdo con la contemporaneidad, para los trabajos en las áreas tradicionales: psicología clínica, organizacional, escolar, social. Una parte de los profesionales e investigadores viene demostrando preocupación para encontrar respuestas a la realidad social gritante de un país del tercer mundo. LA CUESTIÓN DE LA FORMACIÓN DEL PSICÓLOGO EN EL BRASIL Todavía, tales avances están lejos de la realidad del escenario de formación profesional del psicólogo en el Brasil. Hay muchas universidades que ofrecen una formación más actualizada y crítica, sin embargo, la gran mayoría está sujeta al “currículo mínimo” construido hace 35 años (que como recién se dijo, fue anulado, encontrándose nuestro país en proceso de definición de las directrices curriculares). Los currículos plenos, que dependen de la perspectiva y organización de los docentes de cada institución, son los problemáticos, en la medida en que, en su mayoría, se restringen a abordar la actuación clásica de la psicología, generalmente de una forma tecnicista y fragmentada. Muchas veces, los currículos dan énfasis a un único abordaje (la predominancia del psicoanálisis) y a una única área de actuación (generalmente la clínica). Contarían así, los principios acordados en el IV Encuentro Integrador de Psicólogos del Mercosur, en relación al cual estamos empeñados en establecer como directrices de la formación en América Latina, las siguientes líneas: formación básica, pluralista y sólida; formación generalista; formación multidisciplinaria; preparación para la actuación multidisciplinaria; formación científica, crítica y reflexiva; efectiva integración teórico-práctica; favorecimiento de la construcción de un proyecto profesional; compromiso de atención a las demandas sociales; compromiso ético permeando todo el currículo. Es importante resaltar que en Brasil hay un relativo desarrollo del posgrado, con varias carreras de maestrías y doctorados, en diferentes áreas de la psicología, distinguiéndose en este aspecto de la mayoría de los países del Mercosur, que tienen poco desarrollo en educación de posgrado. Todavía, existe ya en nuestro país un proceso, que se inició, como mínimo, a final de la década de los ‘80, de discusión de la calidad de la formación del psicólogo, y que demuestra, claramente, la lucha para direccionar los currículos hacia tales principios. Es lo que certifica el documento del Comité Brasileño de Psicólogos en el Mercosur, en sus Contribuciones a la cuestión de la Formación, como tantos otros documentos y libros sobre el asunto (Primer documento de la Comisión de

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Especialistas del MEC/SESU, Resoluciones del I y II Congreso Nacional de Psicología, los tres libros del Consejo Federal de Psicología que hablan sobre el psicólogo brasileño, etcétera). Esa lucha encuentra, por el momento, ciertas barreras contra las cuales hay que buscar estrategias de superación. Entre ellas está la propia realidad político-económico del país, que con la hegemonía de la óptica neo-liberal, viene produciendo, entre otras cosas, la desregulación de las profesiones. Ejemplo de ello es, la nueva LDB (Ley de Directrices y Bases de la Educación), recién aprobada y en fase de reglamentación. La definición de los caminos de la formación quedará a merced de los “juegos institucionales”, donde cada facultad define su currículo a su “parecer”. Estas situaciones están insertas en el centro de la crisis de la universidad brasileña, con el incentivo a la iniciativa privada y la retirada, gradual, de los fondos destinados a la educación y a la producción de investigación. Sin pretender ser pesimista, no podemos huir al hecho de que esos son desafíos que el proceso de integración de la psicología en América Latina tendrá que enfrentar. Cada país ya tiene sus dificultades específicas. Tendremos que encontrar un sustento en los puntos fuertes de la psicología de cada uno de nuestros países y trazar estrategias para enfrentar las dificultades, ya que pienso que éstas no son un problema solamente brasileño, sino un problema común a la realidad latinoamericana. Precisamos, por lo tanto, como ya dije antes, viabilizar la consolidación de una psicología latinoamericana, que nos podrá servir de instrumento de intervención en esta realidad social y política que luchamos por superar.

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CAPÍTULO X

ESTADO ACTUAL DE LA FORMACIÓN EN PSICOLOGÍA EN CHILE, SU ARTICULACIÓN INSTITUCIONAL Y SU POTENCIAL PROYECCIÓN EN MERCOSUR (*)
1. ANTECEDENTES BÁSICOS CUANTITATIVOS Desde 1995 se realiza en Chile un análisis sistematizado de la información existente sobre el sistema de Educación Universitaria: los ejes centrales de estos estudios son: generar datos estadísticos sobre los rasgos más característicos y distintivos del sector en su conjunto y las tendencias que señalan las variables analizadas; y analizar las fuentes y usos de los recursos fiscales (principalmente) y privados para el sistema universitario. El financiamiento es un tema de gran vigencia debido a la incidencia que tiene en la crisis del sistema universitario chileno y a su influencia en las políticas de desarrollo que intentan las instituciones. En buena medida la crisis del sistema topa con la voluntad política del Estado acerca de cuál será el futuro y el carácter del sistema universitario; o si quedará definitivamente y sólo librado a las regulaciones del mercado. Es imposible pensar en planes de desarrollo de universidades y de sus proyecciones internacionales sin resolver (previamente) la voluntad política respecto al financiamiento. Daremos algunos datos cuantitativos para que se ubiquen ciertos elementos de esta crisis: En 1980 había 8 Universidades en total; en 1996 el sistema se ha ampliado y diversificado, existiendo 67 Universidades, 72 Institutos Profesionales y 128 Centros de Formación Técnica. En total 267 instituciones. De las universidades de hoy en día, 25 tienen aporte fiscal directo, de las cuales 161 son estatales y 9 particulares de carácter público2. 42 universidades son privadas, y también lo son el total de los Institutos Profesionales y Centros Técnicos. El Estado tiene regulación indirecta sobre lo que es formación profesional y técnica (Institutos y Centros). Del total de las universidades privadas, 4 son autónomas, 30 están en proceso de acreditación y 8 en
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Domingo Asun Universidad Diego Portales (CHILE) e-mail: domingo.asun@psi.udp.cl

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13 de ellas son la fragmentación de la gran Universidad Nacional, que es la Universidad de Chile. La mayoría de orientación religiosa -Católica-, y otras de origen regional masónico.

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proceso de examinación. Ésta es la forma en la que el Estado delega la supervisión de las universidades privadas. En 1986 el número total de programas o carreras impartidas era 2.418; en 1995 son 3.905, de éstas 349 corresponden a Ciencias Sociales (donde está Psicología) y 1.044 a Administración y Comercio. El número total de alumnos ha aumentado de 118.978 en 1980 (49.357 mujeres) a 344.776 (157.574 mujeres), 182.926 pertenecen al sistema privado (69.311 en universidades). Actualmente tiende a disminuir la diferencia entre hombres y mujeres. La mayor concentración se encuentra en la ciudad de Santiago, 173.772. En 1994 el total de titulados fue de 33.593. La oferta de vacantes del año 1995 fue de 132.822. La población total del país es de 14.478.370 personas. Tenemos así un sistema en estado de expansión crítica, que está avalado sobre todo por el aspecto instrumental que tienen ciertos tipos de carreras que generan recursos para un sector empresarial que se ha desarrollado en el área de la educación superior. Según el informe oficial la carrera de Psicología se imparte en 30 Universidades de las cuales 9 tienen régimen doble (diurno y vespertino). La matrícula total de estudiantes de Psicología es de 7.671 estudiantes (en 1990 eran 1.195). 5.225 pertenecen al sector privado. En el Colegio de Psicólogos se encuentran inscriptos 1.799 psicólogos y la proyección del total de psicólogos en el país es de alrededor de 4.000. Respecto al financiamiento, los fondos estatales corresponden a 30 millones de dólares en Innovación Tecnológica (FONTEC), 65 millones de dólares a Desarrollo y Transferencia Tecnológica y Científica (FONDEF) y 60 millones de dólares en Investigación Científica y Tecnológica (FONDECYT). Los otros aportes son el Aporte fiscal directo, institucional, de ayuda a los estudiantes, programas de desarrollo, otros fondos suplementarios no concursables vía Tesoro Público o convenios con la Secretaría de Educación. En conclusión se trata de un sistema en proceso de expansión crítica, con una gran voluntad de cambios de todo tipo que no logra aún recuperarse de 17 años de intervención militar y que intenta reponerse su afán histórico de ser agente y actor de la necesidad de cambios en el país y por otro lado permanentemente trastocado por la regulación que impone el mercado. Básicamente el sistema se orienta a resolver las demandas de especialistas requeridos por las ideas de progreso. El desarrollo de conocimiento vía investigación se encuentra en un lugar secundario. En

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este momento se vive una situación clave en la crisis impulsada por un movimiento estudiantil emergente que refleja malestar del sistema. 3. DINÁMICA DEL CAMPO UNIVERSITARIO DE LA PSICOLOGÍA El campo aparece dividido en: - Gruesos intereses en torno a teorías y métodos; y un interés creciente en diseño, metodología y técnicas. Hay una cierta discusión sobre paradigmas. - Existe un número interesante de grupos operativos institucionales con proyectos financiados con fondos concursables o autogestados. - Hay gran énfasis en áreas de aplicaciones y líneas de investigación. En nuestro país ha sido clásica una tensión en la psicología entre los enfoques historicistas y el análisis de enfoques de tradición más clásica. Se mantienen estos focos de interés: - Relaciones sociales (influencia, interacción). - Construcción social de la persona. - Construcción de subjetividades. Tenemos ahora dificultades en el diálogo con otras disciplinas del área de las Ciencias Sociales, con problemas no resueltos, por el hecho de habernos quedado más en el área de la salud y la clínica; y hay algún debate entre la visión de la psicología como disciplina unificada versus visión de la psicología como espacios polisémicos (diversidad de perspectivas y lenguaje). La visión de la psicología como expresión de desarrollo institucional es escasa. Por ejemplo no existe la Historia Social de la Psicología, ni nacional ni latinoamericana en el currículum. En la formación hay énfasis en psicología aplicada; concepciones y desarrollo en función de las demandas. Temas:Desarrollo humano Tratamientos Toma de decisiones Adaptación-integración Crisis-adversidad Áreas: Trabajo. Desempleo Organizaciones Políticas Jurídicas Educacional Salud Ambiental Salud Mental con sus

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Tiempo libre Podemos decir que el gran eje hacia el futuro es una fuerte relación con las Políticas Públicas y un gran interés por la evaluación y diseño de Programas. 3. ARTICULACIÓN DEL SISTEMA PROFESIONAL La psicología chilena en su expresión académica se encuentra articulada en la Red Nacional de Unidades Académicas de Psicología. Esta Red fue constituida en el año 1994 y en ella participa la mayoría de los centros universitarios que imparten la carrera de psicología. Cuenta con una dirección y una secretaría ejecutiva. Está constituida por comisiones de trabajo, algunas permanentes y otras en función de procesos de interés coyuntural. Sus áreas de trabajo son: análisis y formulación de planes de estudio y perfiles de programas. base de datos y catastro docente, de trabajo en selección de alumnos; reglamentos y finanzas de la Red. Trabas burocráticas y políticas impiden que la Red tenga expresión jurídica. 4. MERCOSUR E INTEGRACIÓN Durante los próximos años el Mercosur será la más importante alianza económico-política para la región. Presenta algunas potenciales perspectivas interesantes de futuro, a pesar de que hay múltiples inconvenientes para su realización. En un contexto mundial donde las alianzas transnacionales son una estrategia inevitable, el intento del Mercosur no puede sino seguir adelante. La Red Nacional de Unidades Académicas de Psicología participó en el 1º Encuentro Temático de Psicólogos del Mercosur (Salud Mental) en Montevideo, Uruguay, Julio 1996. Proporcionó a la Red un factor de comparación que permitió evaluar algunas áreas del quehacer nacional. El Encuentro Temático dio la oportunidad, para profundizar en el área de Salud Mental y en el establecimiento de pautas comunes que apunten a una visión consolidada de la Psicología en el Mercosur. Además, para intercambiar experiencias con psicologías de otros países de diferentes líneas y prácticas y lograr conexiones para una futura relación de trabajo. Esto es comprensible en cuanto es el primer encuentro, en donde la preocupación central de los concurrentes, a mi parecer, fue la señalada: conocer y acercarse a las realidades de los otros países participantes.

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La Red decidió entregar, después de su concurrencia al Encuentro Temático, la representación de la psicología nacional al Colegio de Psicólogos. El Colegio de Psicólogos es, por lo tanto, el portavoz oficial en el Mercosur. A la Red le interesaba más la participación en los Encuentros Temáticos que en los encuentros de orden normativo-jurídico. Esto con vistas a profundizar más en las áreas críticas que generan el proceso de desarrollo en nuestro país y lograr líneas comunes que apuesten a una visión del desarrollo potencial de la Psicología a través del intercambio de experiencias y de investigación transpaíses, que creemos es lo que puede dar verdadero sentido a la integración. Consensos en las experiencias por lo compartido más que consensos en niveles directivos que apuntan a lo formal, a lo jurídico, a lo normativo, eran lo esperable para la Red. Posteriormente esta relación la toma el Colegio de Psicólogos y hoy a nivel del Mercosur existe una Secretaría General permanente en Uruguay hasta Abril de 1997, ocasión en que se reelegirá una nueva Secretaría, encontrándose interesados para postularla Brasil, Paraguay, y probablemente Chile. Se ha propiciado la redacción de algunos acuerdos bajo los siguientes puntos: - Requisitos legales básicos para el ejercicio profesional. - Principios éticos de los psicólogos del Mercosur (se analizaron los proyectos de Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). - Currículum Básico para la formación de grado de psicólogo del Mercosur. Los psicólogos chilenos y las escuelas de psicología, debemos atender al currículum básico, al código de ética y a los requisitos legales del ejercicio de la profesión. Principios de acuerdo: 1) Fortalecer y desarrollar la integración de los psicólogos del Mercosur. 2) Desarrollar en las entidades representativas de los psicólogos de los países miembros, sentido de pertenencia, responsabilidad sobre la psicología, su ejercicio y su inserción social en la región. 3) Acordar que la importancia de la formación de grado requiere del involucramiento de las facultades de psicología en los problemas de la disciplina y su ejercicio en la región. 4) Consensuar la obtención del título de psicólogo en los países miembros con un currículum básico común obtenido en universidades nacionales o reconocidas por el Gobierno. 5) Propiciar que un psicólogo que decida ejercer la profesión en otro país, se inscriba obligatoriamente en la entidad profesional, regional y/o nacional, exhibiendo el registro de ejercicio de su país de origen. Eso presenta en nuestro país ciertos problemas jurídicos, porque esto está totalmente desregulado. 6) Acordar que los colegios o entidades de psicólogos regionales o nacionales tengan control ético del ejercicio de la profesión.

CAPÍTULO XI

PROPUESTAS DEL COLEGIO DE PSICÓLOGOS DE CHILE PARA LA FORMACIÓN DE GRADO (*)
En esta ponencia se va a presentar la visión del Colegio de Psicólogos para evidenciar lo que hemos intentado dentro del mismo, lograr acuerdos en el país para tener una presencia en el Mercosur con posturas lo suficientemente consensuadas. Quisiéramos resaltar que es muy importante el tiempo que la Red de Unidades Académicas de Psicología de Chile se ha mantenido en funcionamiento, lo que es un verdadero éxito. Es más gratificante que se haya mantenido la Red todo este tiempo, dada la diversidad de escuelas de psicología, no solamente en cantidad, sino en postura frente a la formación del psicólogo. Quisiera informarles a quienes no son chilenos, lo que ha ocurrido en Chile en los últimos años con la formación del psicólogo: la carrera de psicología nace en el año 1947 y durante 27 años solamente fue entregada por 2 Universidades; por la Universidad de Chile, que ya cumplió 50 años de formación de psicólogos y por la Universidad Católica, que brindó 40 años de formación de psicólogos. Durante esos años estas dos universidades, pudieron mantener en alguna forma el equilibrio entre la oferta y la demanda y la cantidad de egresados de psicología con una formación relativamente similar. Sin embargo, como es conocido por todos los chilenos y extranjeros que nosotros pasamos por una situación política dictatorial, y en el año 1981 se creó una ley que permitió que surgieran una gran cantidad de Universidades, y esta gran cantidad de universidades, y estas fueron prolíficas en la creación de nuevas carreras de psicología en el año 1990, de 11 carreras de psicología, teníamos en el país 27. De todas las carreras que se crearon en psicología en los últimos 11 años, el 80% surgieron de universidades nuevas y universidades privadas. Solamente el 20% de las nuevas carreras de psicología, fueron entregadas por las llamadas “universidades derivadas”, que en el fondo eran derivadas de la Universidad de Chile, en regiones, y una tradicional, de la Universidad de Concepción. En el año 1996, tenemos ya 34 carreras de psicología en el país. El prestigio logrado por la carrera, que de alguna manera explica su alta demanda, tiene que ver con el reconocimiento que logró en la formación por las dos universidades que tienen 50 y 40 años en Chile. Sin embargo nosotros pensamos que mantener y acrecentar este prestigio ya es una tarea compartida y de alguna manera, tendríamos que pensar, que para
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Adriana Massardo Colegio de Psicólogos (CHILE) e-mail: massardo@arauco.reuna.cl

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poder mantener ese nivel, la formación tiene que basarse en parámetros de calidad consensuados. Cuando hablamos de una formación de alta calidad, nosotros pensamos que necesariamente tendrían que haber sistemas de regulación, y que estos no sólo tienen que venir del Estado, sino ser una tarea compartida y tendría que haber un sistema de evaluación dentro de cada unidad educativa. Si nosotros logramos una cultura evaluativa, podríamos tener alguna posibilidad de garantizar que los niveles de calidad de la formación del psicólogo, se mantengan en los estándares logrados por las dos grandes universidades. Pensamos que no solamente los controles de calidad o intentar regular la calidad de la formación del psicólogo tendría que venir del Estado y tendría que ser interna a las unidades educativas, podrían existir otros organismos externos de regulación y de permanente preocupación por la calidad de la formación del profesional psicólogo. El Colegio, cuando retomó este interés por tratar de velar por la formación del psicólogo, rescató algunas inquietudes del Directorio anterior y además tomó la solicitud del Consejo Superior de Educación (que es una organización estatal, que fue creada junto con las universidades privadas y que es quien autoriza, quien regula y quien acredita los nuevos planes de todas las universidades nuevas) respecto a que trabajáramos con las llamadas “universidades tradicionales”, y con algunas privadas con buenos desarrollos, para intentar crear exigencias mínimas de formación. Se formó una Comisión con los Directores de estas unidades educativas y se elaboró un documento del Colegio avalado por esas universidades que constituye la base para nuestra participación en las reuniones de formación del Mercosur. El objetivo del Colegio y la única meta que tiene, es intentar que los psicólogos de Chile reciban la mejor formación posible. En resumen entonces, el Colegio estaría postulando la formación del psicólogo, como una formación científica con énfasis en la adquisición de conocimiento y desarrollo de habilidades para el análisis, la resolución sistemática y problemas psicológicos, una muy sólida formación en Ciencias Sociales, que pueda trabajar en equipos interdisciplinarios, que sea una formación generalista y que pueda contribuir a la solución de los psicosociales de la realidad nacional. A continuación se transcribe el documento del Colegio de Psicólogos de Chile presentado a la Comisión de Formación: “EXIGENCIAS MÍNIMAS EN LA FORMACIÓN DEL PSICÓLOGO” (mediano plazo Año 2000) ÁREA DE FORMACIÓN BÁSICA Objetivo general de esta área es proporcionar al estudiante formación básica metodológica, biosocial y filosófica cultural que lo habilite para 103

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comprender en un marco contextual humanista el quehacer de nuestra disciplina. El área debe incorporar las siguientes asignaturas obligatorias: Estadística y metodología de la investigación Asignatura que preparan al estudiante para la investigación de nuevos conocimientos y la evaluación objetiva y crítica del ya existente.  Neurofisiología o neurobiología Asignaturas destinadas a proporcionar conocimientos de las bases biológicas de la conducta.  Sociología – Antropología – Filosofía Materias que permitirán el desarrollo socio-cultura del estudiante. Deben estar presentes como asignaturas individuales o como partes de otras asignaturas.

Se considerarán como complementarios y/o electivas, que no podrán reemplazar a las asignaturas anteriores de esta área. Materias como: Biología General  Matemáticas  Inglés  Computación

Deben ofrecerse en forma obligatoria sin formato de asignatura desde el segundo semestre de la carrera y a lo largo de ella, actividades de desarrollo personal y la problematización de los aspectos éticos del desempeño profesional en toda y en cada uno de los campos de ejercicio incluida la investigación. Esto permitirá al alumno al titularse de Psicólogo contar no sólo con las competencias sino con la creatividad y ética imprescindible para quién trabaja preferentemente en relaciones interpersonales. ÁREA DE FORMACIÓN GENERAL EN PSICOLOGÍA Los cursos de esta área contienen el fundamento conceptual, teórico y metodológico de la psicología. Cada una de las asignaturas obligatorias que se indican en esta área suponen al menos un semestre estudios (salvo cuando se indica algo distinto). Psicología General  Organización general del comportamiento. Procesos y funciones psicológicas. Principales constructos psicológicos que configuran la unidad de los psíquico.  Psicología del Desarrollo (2 cursos de un semestre)  La problemática del desarrollo humano. Temas del desarrollo psicológico. Desarrollo cognitivo, del lenguaje afectivo, social y moral desde el nacimiento hasta la tercera edad.  Psicología de la personalidad

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Determinantes, teorías y estilos de personalidad. Revisión de las principales teorías acerca de la personalidad. Conceptualización e integración de los conceptos de dimensiones, factores y rasgos de la personalidad.  Teoría y sistemas psicológicos Revisión histórica y comparativa de los principales enfoques teóricos en psicología.

Subárea de procesos psicológicos Aprendizaje Antecedentes históricos, filosóficos y antropológicos de la teoría conductual en Psicología. Su concepción científica de la Psicología y los principales principios y procesos básicos que se desprenden de ella. Procesos psicológicos básicos en la teoría conductual. Principales derivaciones teóricas.  Procesos cognitivos Antecedentes del paradigma cognitivo en Psicología. Revisión de los principales procesos cognitivos así como de las teorías y modelos que los explican.  Procesos afectivos y motivación Revisión de los procesos afectivos y motivacionales básicos así como de las teorías y modelos que los explican. Relación entre cognición y efectividad.  Psicopatología Caracterización de los fenómenos psicopatológicos en sus aspectos descriptivos y estructurales. Cuadros psicopatológicos.

Subárea Biológica

Psicobiología Bases biológicas y fisiológicas del comportamiento y de fenómenos psicológicos del ser humano.

Subárea Social

Psicología Social Fundamentos del comportamiento, interdependencia, influencia y cognición social desde una perspectiva psicosocial. Análisis de la influencia social en distintos niveles, desde lo intraindividual hasta lo intergrupal.

Subárea de medición y evaluación

Técnica de evaluación psicológica para aspectos intelectuales y de la personalidad (2 cursos de un semestre) 105

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Principales técnicas de evaluación psicológica del funcionamiento intelectual, intereses, aptitudes y personalidad en niños y adultos. Aplicación de pruebas, corrección e interpretación de resultados. Desarrollo mínimo de destrezas para manejar situaciones de evaluación.  Psicodiagnóstico Concepto de diagnóstico en el contexto de las principales corrientes teóricas. Caracterización del proceso de psicodiagnóstico. Bases teóricas y metodológicas para el manejo de técnicas del diagnóstico psicológico. ÁREA DE FORMACIÓN PROFESIONAL EN PSICOLOGÍA. El objetivo general de este nivel de la formación de un psicólogo es proporcionar al estudiante conocimientos teóricos y prácticos, habilidades y estrategias interventivas que le permitan enfrentar los diferentes ámbitos que definen el quehacer profesional. Este nivel debe incorporar las siguientes áreas obligatorias: Psicología Clínica: (debe abarcar psicología clínica de adultos e infantojuvenil) Sobre la base de asignaturas previas como Psicopatología y Técnicas de Evaluación Psicológica, el área de formación clínica, de al menos dos semestres de duración, debe proponerse tres objetivos básicos: el desarrollo de habilidades diagnósticas, la identificación de posibles cursos de intervención y el desarrollo de habilidades para establecer una relación de ayuda. Esta área debe mostrar la amplitud teórica existente en la psicología clínica, aunque puede comprometerse con una línea teórica específica. En este último caso, dicha opción debería ser claramente explicitada a los postulantes y a la comunidad interesada. Psicología Educacional: La (o las) asignatura(s), de al menos dos semestres, debe entregar conocimientos teóricos –para la problematización y comprensión del proceso educativo y pedagógico– y prácticos para desarrollar habilidades y competencias para intervenir en el proceso educativo tanto desde la perspectiva de la psicología escolar (trastornos del aprendizaje, mediación escolar, relación pedagógica, entre otros) como de la psicología educacional propiamente tal (naturaleza de los procesos educativos, su contexto institucional y organizacional). Esta área debe entregar las herramientas para el trabajo del psicólogo en relación a todos los actores del proceso educativo (alumnos, maestros, padres y apoderados, institución educacional, comunidad).

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Psicología del Trabajo y de las Organizaciones: La (o las) asignatura(s), de al menos dos semestres, debe(n) entregar conocimientos teóricos para la problematización y comprensión de la naturaleza y significado del trabajo humano y para la comprensión y estudio del comportamiento humano en el entorno de organizaciones laborales y no laborales. Se debe entregar conocimientos y desarrollar competencias para la intervención profesional en la planificación y gestión de los recursos humanos y para el estudio e intervención a nivel organizacional. REQUISITOS GENERALES DE LA CARRERA DE PSICOLOGÍA. Exigencias de admisión PAA con mínimo de 500 puntos. Este valor corresponde al mínimo establecido para postular en el sistema de universidades que se rigen por la PAA, y es además el valor promedio del sistema de medición. Por tanto, con esta exigencia se está cautelando que quienes estudian psicología posean al menos aptitudes de un nivel promedio en el contexto nacional.  Salud mental y física compatible (esto supone procedimientos especiales de admisión y/o mecanismos administrativos que permitan suspender la continuación de los estudios de alumnos que presenten problemas de salud incompatibles con el ejercicio profesional).

Estructura curricular y exigencias de graduación Cinco años de estudio con 4000 horas docentes presenciales mínimas, incluidas clases lectivas, clases prácticas y la práctica profesional (cada hora docente: 45 minutos).  Exigencia mínima de 350 horas cronológicas de práctica profesional (al menos un semestre con 20 horas semanales de práctica más 2 horas semanales de supervisión).  Licenciatura: no requiere necesariamente práctica profesional.  Titulación: aprobación de todos los ramos, más práctica profesional y evaluación final a través de un examen.

Estructura administrativa

Directo de escuelas de psicología debe corresponder un profesional psicólogo u otro profesional con doctorado en Psicología. Adicionalmente, la persona que ocupe este cargo deberá acreditar al menos 6 años de experiencia académica.

Estructura académica

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La planta académica debe ser de un tamaño adecuado a la cantidad de alumnos atendidos y al número de asignaturas que se ofrezcan. Se establece que un profesor podrá dictar como máximo 3 asignaturas distintas por semestre. Los profesores deben demostrar poseer una competencia o preparación adecuada para las materias que imparten. Los tiempos de contratación deben incluir horas para atender alumnos.

La planta académica supone a.Existencia de distintos niveles o categorías académicas. b.Mecanismos de evaluación o calificación. Infraestructura a.Aulas: deben ser de tamaño adecuado al número de alumnos, iluminadas, con buena acústica, temperadas y adecuadas a las metodologías de enseñanza que se empleen. b.Bibliotecas: deben tener un número suficiente de textos por asignatura en relación al tamaño de los cursos. Adicionalmente, deben mantener suscripciones en al menos una revista de cada una de las áreas académicas relevantes de la unidad académica. c.Equipamiento computacional: deben existir facilidades computacionales (hardware y software para los alumnos que sean concordantes con las exigencias de aplicaciones computacionales vigentes en el programa de estudio (aplicaciones generales y experimentales, de medición o análisis de datos, según corresponda).

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CAPÍTULO XII

35 AÑOS DE PSICOLOGÍA ACADÉMICA EN PARAGUAY
LOS INICIOS DE LA PSICOLOGÍA EN LA UNIVERSIDAD

(*)

No reconocer antecedentes de la psicología en Paraguay antes de su inserción a la universidad, sería como ignorar a los antecesores de Wundt en la historia de la psicología. Intelectuales de otras áreas del conocer humano y psicólogos/as formados en otros países forman parte del factor humano que posibilitó la emergencia de la psicología en la educación terciaria. En este mediterráneo país, limítrofe con Bolivia, Brasil y Argentina en el hemisferio sur de América, y con una población aproximada de 4.123.550 1 habitantes, surge la carrera de psicología en el año 1963 en el contexto de la Universidad Católica “Ntra. Sra. de la Asunción” (UCA), dependiente de la Conferencia Episcopal del Paraguay. La UCA, ubica dentro de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación a la Psicología con un plan académico que “...comprendía una formación básica general sin especialización profesional, con una duración de cuatro años.” (García, J. E., 1993). Así, la primera promoción de psicólogos/as del Paraguay egresa en el año 1966. Sin demoras, en ese mismo año se reúnen un 22 de mayo los primeros psicólogos/as egresados de la UCA, echando las bases para la conformación de la Sociedad Paraguaya de Psicología, que formalmente se funda el día 29 de julio de 1966. El número de estudiantes que completan el currículum de aquella primera promoción, suma “...37 alumnos/as, de los cuales 13 reciben sus diplomas ese mismo año.” (García, J. E., 1993). Actualmente el día del Psicólogo en Paraguay se recuerda cada 22 de mayo, haciéndose coincidir con la fecha el denominado “Congreso Universitario de Psicología”, hasta ahora único espacio periódico de comunicación científico profesional para los psicólogos del país. En 1978 el currículum de la UCA se ajusta, incluyéndose en su plan de estudios dos años para poner énfasis en la formación en Psicología Laboral, o Educacional o Clínica, especialidades éstas que son cursadas después de cuatro años de formación general. En 1982 los estudiantes de
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José Gaspar Britos Representante Nacional de la Soc. Interamericana de Psicología / Síndico Titular de la Soc. Paraguaya de Psicología / Universidad Nacional de Asunción / Universidad Católica de Ciudad del Este (PARAGUAY) e-mail: josebritos@quanta.com.py

1

Fuente: Dirección General de Estadísticas Encuestas y Censos, 1992.

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este plan optan especialidades.

por

primera

vez

por

una

de

las

mencionadas

La Universidad Nacional de Asunción incorpora la carrera de Psicología en el año 1967, ubicándola en la Facultad de Filosofía. El título que se expide después de un plan de estudios de cuatro años, hace constar la licenciatura en Psicología para la “Orientación Vocacional”. Una reforma del plan curricular, en 1980, habilita dos años que se agregan a la formación básica y tienen formalmente la denominación de cursos de Doctorado en Psicología, y que tras unos años tomó forma de especialización en Clínica, Educacional o Laboral. El requisito de tesis que se contemplaba para las 13 promociones que hicieron el plan de doctorado, sólo fue cumplido por cinco profesionales sobre 458 que habrían completado dicho plan de estudios. Según una lista de egresados de psicología del referido doctorado, la distribución, tengan o no especialización, se presenta de la siguiente manera: Doctorandos sin especialidad: Doctorandos en Ps. Clínica: Doctorandos en Ps. Laboral: TOTAL: Doctores en Psicología: 96 215 134 458 5/458 21% 47% 29% 3% 100% 1%

Doctorandos en Ps. Educacional:13

LA FORMACIÓN DISPONIBLE EN PARAGUAY El grado es el único nivel disponible actualmente en la formación de psicólogos/as en Paraguay. Cinco son las universidades que están habilitadas para expedir títulos que otorgan el grado de licenciado en Psicología después de estudios que oscilan entre cuatro y seis años académicos. En general los currículum estructurados apuntan a una formación básica general, y según la universidad, énfasis en clínica, educacional o psicología laboral, excepto en la Universidad del Norte donde se refiere una formación de psicólogos/as con influencia de la clínica psicoanalítica y de la psicología social, desde las bases. La autonomía universitaria tiene una peculiar interpretación en Paraguay, cada universidad tiene su propio currículum de formación y no hay instancias de homologación y consenso a nivel nacional. Para trámites formales en caso de reconocimientos de materias o títulos, es la Universidad Nacional de Asunción la que funciona como criterio curricular.

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En líneas generales, las limitaciones más importantes de la formación universitaria en el área de Psicología, se refieren a la desactualización de los contenidos transmitidos, ausencia de investigaciones, déficit de literatura actual, distancia considerable de los recursos humanos de niveles de excelencia. En el siguiente cuadro se observa un cuadro resumen de las Universidades para la formación de Psicología en Paraguay y las respectivas extensiones en tiempo de sus programas. Las cinco universidades referidas totalizan actualmente una matrícula aproximada de 1105 alumnos/as.
UNIVERSIDAD Universidad Nacional de Asunción Universidad Católica de Asunción REQUISITOS Examen de Ingreso Etapa Básica Etapa de énfasis Curso Probatorio de Ingreso Etapa Básica Etapa de énfasis Tesis de Licenciatura Matriculación Formación básica Trabajo de graduación Curso Probatorio de Ingreso Etapa básica Etapa de énfasis Tesis de Licenciatura Examen de Ingreso Formación básica TIEMPO TOTAL Licenciatura 6 años (plan anual) Licenciatura 6 años (plan semestral) Licenciatura 5 años (plan semestral) Licenciatura 5 años (plan semestral) Licenciatura 4 años (plan anual) TIPO Estatal MATRICULA Actual 650 alumnos/as 220 alumnos/as 35 alumnos/as 90 alumnos/as 110 alumnos/as

Privad a Privad a Privad a

Universidad del Norte

Universidad Católica del Este Universidad Nacional del Este

Estatal

En Asunción una universidad privada está ofreciendo a partir de este año una Licenciatura en Psicología Organizacional. Este hecho abrirá seguramente en algún momento el debate en Paraguay sobre la normativa vigente actualmente para la habilitación de este tipo de formación y las recomendaciones de la Coordinadora de Psicólogos del Mercosur. Los estudios y conclusiones del mencionado foro regional, plantean la conveniencia de una formación básica general antes que una directa especialización, que desembocarían con el tiempo en una desvirtuación de la ciencia psicológica. Sumado a los factores extrínsecos, posiblemente un factor en el interior mismo de la formación del psicólogo/a en Paraguay se relaciona con la preocupación que el psicólogo Melquiades Alonso expresara allá por el año 1983: “Realmente no puede haber educación sin investigación, o no se debe hacer educación sin investigación. No sólo por el problema de que estaremos transmitiendo conocimientos aportados por otros, sino porque no vamos a educar en el sentido de formar a la persona con un espíritu
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experimental, una mentalidad experimental que es el único antídoto a cualquier tipo de dogmatismo”. POBLACIÓN DE PSICÓLOGOS En el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, Departamento de Control de Profesiones de Médicos y Afines se registran los Psicólogos del Paraguay. Se han registrado aproximadamente 900 psicólogos/as en este departamento, sin que ello signifique que todos ejerzan la profesión y tampoco que todos los que ejercen se hayan registrado, teniendo en cuenta que no hay control del ejercicio profesional. Aunque aparente una mera formalidad, la adjudicación del control de la matrícula a un ministerio de la salud y a un departamento de profesiones médicas, da una idea de la concepción de la psicología como una profesión de la salud, aún cuando sus áreas de desarrollo abarquen por ejemplo la psicología comparada, educacional, política, laboral, etc. La Sociedad Paraguaya de Psicología es la entidad gremial y científica que convoca a los psicólogos/as de Paraguay. Como se menciona en los párrafos iniciales, fue creada en el año 1966, y tiene en la actualidad importantes dificultades para cumplir con sus objetivos, debido a la carencia de recursos y a la escasa participación de sus asociados. Al primer semestre del año 1998, estarían al día aproximadamente 45 socios sobre una población total estimada de mil setecientos (1700) psicólogos/as en el Paraguay. Estas estimaciones son especulativas ya que no se ha encarado censos ni registros sistemáticos. Sin embargo, hay poca duda que por lo menos el 95% de los psicólogos/as del Paraguay activan en Asunción y sus alrededores. Ciudad del Este, ubicada a unos 327 Km. de la capital, posiblemente sea el siguiente núcleo urbano que tenga profesionales psicólogos/as trabajando, pero en un porcentaje mínimo. SITUACIÓN LEGISLATIVA DE LA PSICOLOGÍA El primer proyecto que no prosperó hasta convertirse en ley, fue presentado el 18 de agosto de 1983 por los diputados Ramón Lezcano y Aníbal Duarte. La Sociedad Paraguaya de Psicología, vía Ministerio de Salud Publica y Bienestar Social hizo una propuesta de Ley en el año 1991, y ésta no fue considerada en el Poder Legislativo. El mismo proyecto nuevamente en 1994 y en 1996 sucesivamente, fue puesto a consideración del Parlamento sin eco favorable. En el año 1997 la Sociedad Paraguaya de Psicología intenta el tratamiento de este tema encaminando el Proyecto de Ley por la Comisión de Salud del Poder Legislativo. Tras modificaciones sucesivas, el 21 de

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abril de 1998 obtiene aprobación en la Cámara de Diputados, sin embargo la Cámara de Senadores la rechaza y el proyecto vuelve a Diputados. La Sociedad Paraguaya de Psicología estudia en estos momentos, agosto de 1998, la estrategia con mejores posibilidades para insistir con un proyecto nuevo. Hasta ahora, tanto los Psicólogos como los usuarios de la Psicología en el Paraguay están desprotegidos, sin un marco legal normativo. Mientras tanto con el título de Psicólogo otorgado por las Universidades, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social entrega la licencia para el ejercicio de la Psicología como profesión. Es harto claro que el estado no tiene en este momento ni la pericia ni honestidad para hacerse cargo de regular el ejercicio de la psicología. En el año 1995 la Coordinadora de Profesionales Universitarios del Paraguay presenta al Parlamento Nacional un Proyecto de Ley para la Colegiación obligatoria. En base a un artículo de la Constitución Nacional del Paraguay que plantea la libertad de asociación, esta propuesta fue rechazada. Si bien es discutible que la colegiación sea la definitiva solución a los problemas vinculados a las acreditaciones, la ética, el control, etc., el argumento circunstancialmente utilizado para el rechazo de la propuesta se vincularía más al interés en mantener un pseudo poder sobre las profesiones universitarias desde las estructuras estatales. SITUACIÓN DE LA PSICOLOGÍA COMO CIENCIA Y PROFESIÓN El perfil del psicólogo del Paraguay se identifica más con el ejercicio profesional que con la investigación científica, y en ese ejercicio profesional hay una marcada tendencia preferencial hacia la clínica psicológica. Según Melquiades Alonso (1983) “El psicólogo es un remendón, el psicólogo lo que hace es reparar los daños que existen en la sociedad, ...hay una visión, una orientación de la psicología hacia lo patológico y una visión de la psicología desde lo patológico. No solamente desde el campo de la clínica, sino también en el campo de la educación, y eso falsea mucho el papel del psicólogo.” En cuanto a líneas paradigmáticas, tradicionalmente la tendencia psicoanalítica ha predominado en la Psicología de Paraguay, en especial por influencia de la Argentina. Asimismo, cuando en Buenos Aires comenzó a difundirse el modelo Comunicacional Sistémico también reconocido como Terapia Familiar Sistémica, en el Paraguay comenzó a tener auge. Según datos disponibles, los Psicólogos Clínicos en Paraguay (Britos J., 1995), a partir de una muestra de 122 participantes, estarían distribuidos por paradigma en las siguientes proporciones:
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Paradigma

%

Psicoanálisis 29% Sistémico Comunicacional23% Ecléctico 21% Humanista 14% Conductual 4% Otros con menos de 1% c/u Del mismo estudio se extrae un dato que conlleva interrogantes. Los psicólogos/as clínicos, definidos como tales ya por su actividad y/o por su formación académica, mencionan como problemas de mayor frecuencia en la consulta a los problemas de aprendizaje. Qué factores están involucrados en ese problema, para requerir el concurso de un especialista en clínica, o qué pasa en el gremio en cuanto a la delimitación de los campos de competencia, son cuestiones que esperan análisis y discusión.

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5 Motivos de Consultas más Frecuentes en Psicólogos Clínicos de Paraguay (n=119) (Britos J. 1994)
Descripción 1. Problemas de aprendizaje 2. Trastornos de inicio en la niñez, infancia y adolescencia 3. Trastornos del estado de ánimo 4. Problemas de pareja 5. Problemas familiares Frecuencia absoluta 25 18 17 17 9 Frecuencia relativa 24 19 16 16 8

En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación y Cultura encara una reforma global del sistema, en donde las guías paradigmáticas apuntan hacia las concepciones constructivistas, resultando un auge de autores como Piaget y Vigostky a nivel de educadores y Psicólogos educacionales. A la visión de conjunto en cuanto a la distribución de los paradigmas y los esquemas curriculares para la formación, se deben agregar otros matices que den una idea más acabada sobre el estado de la psicología como ciencia. Por ejemplo, se presentan inconsistencias en la formación universitaria, así cada cátedra suele convertirse en bastión del paradigma del encargado de cátedra respectivo. La formación en cada especialidad psicológica no se da generalmente en ámbitos institucionales, sino que depende de la iniciativa de cada egresado, que mediante un trámite administrativo en el Ministerio de Salud ya obtiene la licencia para el ejercicio profesional. La falta de fondos para la investigación en todas las Universidades de Paraguay, la carencia de post-graduación para la formación de investigadores, la inexistencia de centros de investigación, y orfandad respecto a publicaciones científicas, son elementos objetivos para percibir el estado de la psicología en este país. Sin embargo, se espera que las condiciones vayan revirtiéndose paulatinamente. Los currículum de todas las universidades mantienen materias formativas en metodología de la investigación, hay intención de mantener y generalizar el requisito de tesis para la obtención del grado, aún vemos colegas con intereses corporativos, se movilizan gestiones para post-grados, se están habilitando espacios de comunicación científica, y se incrementa la relación con universidades y organismos internacionales con más trayectoria gremial y científica.

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REFERENCIAS Alonso M. (1983): En 3ra. Jornada de Estudiantes de Psicología, del Vice Rectorado de la Universidad Católica Ntra. Sra. de la Asunción. Ed. El Gráfico, Paraguay. Britos J. (1997): La Psicología Clínica en el Paraguay. Divulgado en el XXVII Congreso Interamericano de Psicología. Sao Paulo, Brasil. Garcia J. E. (1993): En Psicología Escolar, de Raquel Souza Lobo et all. Ed. Atomo, Brasil.

CAPÍTULO XIII

LA PSICOLOGÍA EN EL URUGUAY ANTE EL DESAFÍO DEL MERCOSUR (*)
Para el Uruguay, pequeño país de poco más de tres millones de habitantes, enclavado entre la Argentina y el Brasil, la incorporación al Mercosur devino un imperativo ineludible, matizado de expectativas contradictorias. Por un lado, la integración regional, sueño frustrado de nuestro libertador José Artigas, podría significar un enriquecedor acercamiento a los países vecinos que potencie los recursos humanos, culturales y económicos de la zona. Por otro lado, las escasas dimensiones del país y su limitado poder de negociación ante naciones más grandes y poderosas, despierta lógicos temores ante una eventual pérdida de autonomía o de identidad. En materia de educación superior, aunque el Uruguay posee una larga y prestigiosa trayectoria, es innegable que el Mercosur podría facilitar el funcionamiento coordinado de las universidades de la región, abriendo el camino para el desarrollo de estudios de posgrado y de doctorado en muchas áreas del conocimiento, que no sería viable realizar en un país pequeño y con escasos recursos económicos. Por otra parte, en el campo de las prácticas profesionales, la habilitación para la libre circulación entre los países de la región, ha sido mencionado con insistencia como desventajosa para el Uruguay, visto su menor tamaño y el elevado número de egresados universitarios en relación a la población. Más allá del debate acerca de las ventajas o desventajas que derivarán de nuestra participación en el Mercosur, desde su constitución, se ha intentado avanzar en el intercambio acerca de los objetivos y modalidades que dicha integración comportaría. Desde esta perspectiva, tanto las autoridades universitarias como las asociaciones de profesionales han procurado incorporarse activamente a la tarea. En el campo de la Psicología, nuestro acercamiento a la realidad de la región comenzó con la constitución de la Asociación de Unidades Académicas de Psicología de Argentina y Uruguay (AUAPsi). Se consolidó más adelante con el auspicio y participación en los Encuentros Integradores y Temáticos que se sucedieron a partir de 1995 y que han posibilitado la integración de los restantes países involucrados.
(*)

Alicia Cabezas Universidad de la República (URUGUAY) e-mail: aliciac@psico.edu.uy

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Hasta la ruptura institucional, acaecida en 1973, la Universidad de la República (única universidad de carácter estatal y nacional en el país) monopolizaba la formación de los profesionales universitarios, incluidos naturalmente los psicólogos. Asimismo, su Ley Orgánica, aprobada por el Parlamento en 1958, le otorgaba autonomía de los poderes públicos y jurisdicción exclusiva en relación a la eventual creación de nuevas universidades de carácter público o privado. La formación de los psicólogos en Uruguay se afianzó en el ámbito universitario en la década de los cincuenta. En ese período se consolidaron el Curso de Técnicos en Psicología Infantil, en la órbita de la Facultad de Medicina, y la Licenciatura en el marco de la Facultad de Humanidades y Ciencias. Mientras que el primero estuvo desde sus inicios ligado a la práctica profesional en los campos clínico y educacional, la Licenciatura surgió como un ámbito académico más ligado a la investigación y el estudio de la Psicología en sus diferentes manifestaciones. A pesar de estas diferencias iniciales, hacia comienzos de la década de los setenta, ambos centros de estudio privilegiaban la formación del psicólogo en los ámbitos clínico, educacional y social, mientras que en ambas instituciones se desarrollaban actividades de investigación y extensión en el medio. En la órbita privada, el centro formativo de mayor desarrollo por esa misma época era el Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras, dependiente de la iglesia católica, que entre otras carreras ofrecía la de psicólogo. No obstante, sus egresados no eran oficialmente reconocidos como profesionales universitarios, desde el momento que este instituto carecía de estatus universitario. Sin embargo, la inexistencia de una ley que reglamentara el ejercicio profesional, posibilitaba que sus egresados, así como los de otras instituciones menores, desarrollaran diversas actividades en el ámbito privado. La instalación del gobierno dictatorial en 1973 condujo a la intervención de la Universidad de la República, al cierre temporario del Curso de Técnicos en Psicología Infantil y al desmantelamiento definitivo de la Licenciatura de Psicología, así como de los proyectos de extensión e investigación en curso. La mayoría de los docentes fueron destituidos o debieron abandonar el país, por lo cual el nivel formativo oficial descendió significativamente. En los años de la dictadura, que se extendió hasta 1984, la formación de los psicólogos se desplazó, en buena medida, al ámbito privado de las asociaciones profesionales y científicas y al citado Instituto de Filosofía, Ciencias y Letras. El Curso de Técnicos en Psicología Infantil fue reabierto al tiempo, pero con un cupo muy limitado de estudiantes. En 1978, las autoridades interventoras de la Universidad de la República crearon la Escuela Universitaria de Psicología, pero tanto su regresivo plan de estudios, como el clima de control policíaco en el que funcionaba, no

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generaban los espacios necesarios para un desarrollo digno de la psicología universitaria. Recién con la restauración democrática, a partir de 1985, será posible iniciar la concreción de un centro único de formación de psicólogos en la Universidad de la República. En cuanto al IFICLE, es de justicia reconocer que a partir de 1973 acogió a docentes destituidos y a estudiantes inhabilitados por la dictadura, pero el hecho de que obtuviera su habilitación para constituirse en Universidad Católica del Uruguay, a su solicitud, y como resultado de uno de los últimos decretos del gobierno de facto, no contribuyó en absoluto al buen relacionamiento con la universidad estatal. Luego de la restauración democrática, la Universidad de la República reasumió su autonomía en el campo académico, aunque tanto sus recursos económicos como su autoridad para definir respecto a la creación de instituciones de carácter universitario, se han visto menoscabados por sucesivos gobiernos deseosos de “economizar” en educación terciaria y de fomentar el surgimiento de instituciones educativas de carácter privado. Como resultado del trabajo conjunto de egresados, docentes y estudiantes de la ex- Licenciatura, del Curso de Psicología Infantil y de la Escuela Universitaria se crea en 1987 el Instituto de Psicología de la Universidad de la República (IPUR), el cual alcanza el estatuto de Facultad a partir de marzo de 1994. Su plan de estudios, vigente desde 1988, procuró introducir cambios sustanciales en el perfil formativo del egresado. Aunque el modelo curricular imperante en Latinoamérica tuvo un peso significativo en el diseño final, se procuró recoger la experiencia innovadora del modelo Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana de México. Este diseño curricular se caracteriza por planificar el proceso de enseñanza-aprendizaje a partir de la investigaciónacción de problemáticas concretas de la realidad circundante. Por lo tanto , sus módulos de enseñanza deben estructurarse en función de los requerimientos necesarios para un abordaje científico e interdisciplinario de dichas problemáticas, en vez de constituir un corpus preestablecido de asignaturas más o menos inconexas. Pese a su mayor dedicación al estudio e intervención sobre la realidad, la propuesta curricular ha seguido excesivamente apegada a una formación profesionalista del egresado, que no logra estimularlo ni instrumentarlo adecuadamente para la producción de nuevos conocimientos científicos. Aunque debe reconocerse que la situación de masividad y la escasez de recursos humanos y materiales que sufre la Facultad de Psicología de la UDELAR, ha dificultado la puesta en marcha de algunos aspectos innovadores contemplados por el plan de estudios vigente. Pese a que la comunicación entre las Facultades de Psicología de ambas universidades ha sido prácticamente nula, sus planes de estudio

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presentan considerables similitudes en cuanto a su carga horaria global, sus contenidos básicos y el perfil formativo de sus graduados. Asimismo presentan las diferencias esperables entre dos proyectos elaborados en forma independiente, en el seno de dos instituciones sujetas a avatares histórico-políticos tan distintos. El ingreso a ambas carreras requiere estudios secundarios completos. Actualmente las dos otorgan un único título de licenciado en psicología a la finalización de los estudios de grado. Mientras que en el plan de estudios de la UDELAR comprende 3295 horas, distribuidas en cinco ciclos, el de la UCUDAL implica 2880, organizadas en cuatro años de curso, más la tesis final para la obtención del grado. Ambas currículas apuntan a una formación científica, generalista y pluralista, que privilegia la preparación para el futuro desempeño profesional en los ámbitos tradicionales de acción de los psicólogos en Uruguay: clínico, educacional, sociocomunitario y laboral. Este sesgo profesionalista de ambas propuestas educativas tiene como consecuencia carencias formativas en metodologías para la investigación y un predominio de la psicología como profesión en desmedro de un desarrollo como ciencia. Por el momento, las propuestas de habilitación de nuevos centros de formación de psicólogos a nivel privado no han logrado el aval del Ministerio de Educación y Cultura. Pero dada la presente coyuntura, tan propicia a alentar las iniciativas de índole privado, no sería extraño que en el corto plazo, algunas de las instituciones que pugnan por ser reconocidas obtuviera la habilitación pese a la opinión contraria de la Universidad de la República. A esto deben agregarse la vicisitudes por las que atraviesa actualmente el proyecto de reglamentación del ejercicio profesional. En el Uruguay no existe aún una ley que reglamente el desempeño de los psicólogos, por lo cual la Coordinadora de Psicólogos (organismo gremial que reúne a los egresados de ambas universidades) impulsó la redacción y el tratamiento parlamentario de un proyecto en ese sentido. Hasta hace unos meses el mismo parecía contar con el apoyo de las diferentes bancadas. Pero sorpresivamente, la comisión legislativa que lo estudia le introdujo una modificación que autoriza el ejercicio profesional, tanto a los egresados de las universidades oficialmente reconocidas, como a los egresados de institutos habilitados de formación terciaria. De no revertirse este cambio antes de la votación parlamentaria, quedaría consagrada jurídicamente la existencia de psicólogos egresados de instituciones no universitarias. Ambas universidades y la Coordinadora de Psicólogos han expresado públicamente su oposición, sin que hasta el momento se haya logrado que el proyecto de ley retorne a su redacción original. Aunque la falta de una ley permite en la actualidad que prácticamente cualquiera pueda arrogarse funciones de psicólogo, la aprobación de una 121

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ley que expresamente ponga en pie de igualdad a los egresados universitarios y a los consumidores de “carreras cortas” aparece como un peligro aún mayor para la población en general y para el futuro de la profesión. Otro aspecto de la integración en el Mercosur que resulta polémico para Uruguay es la eventual colegiación de los profesionales universitarios. Nuestro país tiene una larga tradición contraria a la introducción de leyes que impongan la pertenencia o reglamenten el funcionamiento de las asociaciones de carácter gremial, profesional, político, etcétera. Aunque la mayoría de los profesionales están afiliados a las entidades gremiales o científicas de su respectiva especialidad, dicha pertenencia es voluntaria. Estas asociaciones no tienen entre sus cometidos el control de la matrícula ni de las prácticas profesionales, aunque casi todas ellas cuentan con tribunales de ética a los que sus asociados pueden ser sometidos cuando el colectivo lo considera pertinente. La habilitación para el ejercicio profesional se adquiere con la obtención del título otorgado por la universidad respectiva. Aunque el psicólogo egresado debe registrarse en el Ministerio de Salud Pública, éste es un mero trámite administrativo, que no implica evaluaciones previas o posteriores. La Universidad de la República tiene la potestad de suspender o retirar el título, pero este extremo es excepcional dado que no está entre sus funciones habituales el control de la práctica profesional de sus egresados. El hecho de que Argentina y Brasil tengan un régimen de colegiación obligatoria, pone al Uruguay en una disyuntiva difícil. Por un lado, la necesidad de homologar dispositivos que regulen el tránsito de los profesionales por la región, parece dejarle pocas alternativas, visto que esta modalidad está sólidamente arraigada en los países vecinos. Pero esta solución es muy resistida, tanto en función de la tradición antes citada, como de experiencias negativas observadas en algunos países fuera de la región. La Agrupación Universitaria del Uruguay (entidad que nuclea a los egresados de la Universidad de la República) ha elaborado un anteproyecto de ley de colegiación para elevar a consideración del Parlamento. Aunque el mismo aún no ha sido debatido por los legisladores, parece existir un ambiente poco favorable a su aprobación, al menos en el futuro inmediato. A pesar de estos obstáculos, sobre los que será necesario trabajar con ahínco, los psicólogos uruguayos parecen asumir con interés su integración al Mercosur. Desde el primer Encuentro Integrador realizado en Montevideo ha habido acuerdo con los principios generales que la Comisión de Formación ha ido definiendo, así como con el marco jurídico y el código de ética que guiará las prácticas profesionales en la región.

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Probablemente serán las actividades realizadas en forma conjunta las que pondrán a prueba nuestra vocación y capacidad para trabajar en equipo. Tanto la investigación regional sobre los efectos de la pobreza en la salud mental, como el curso de especialistas en innovación curricular de AUAPsi, aparecen como espacios idóneos para ir forjando los lazos de una efectiva integración de los psicólogos del Mercosur. Hoy como mañana, el éxito de esta empresa parece depender del grado de compromiso que estemos dispuestos a asumir. Montevideo, Mayo de 1998.

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CAPÍTULO XIV

INFORME
PSICOLOGÍA Y MERCOSUR Los Encuentros Integradores de Psicólogos del Mercosur se realizan desde el año 1994, por convocatoria de las entidades gremiales nacionales de los países miembros y asociados. A la fecha se han efectuado seis Encuentros Integradores y tres Reuniones Temáticas, a saber:
Montevideo,

octubre de 1994. Asistieron Argentina, Brasil y Uruguay. Comisiones: Intercambio científico/profesional Formación Aspectos Legales y Políticos Buenos Aires, octubre de 1995. Asistieron Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay. Comisiones: Ética Formación Montevideo, julio de 1996. Primer Encuentro Temático. Florianópolis, noviembre de 1996. Asistieron Brasil, Chile y Uruguay Montevideo, abril de 1997. Asistieron Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay. Comisiones: Ética Formación Aspectos Legales. (Se firma el Primer Protocolo de Acuerdo marco Sobre Aspectos Legales del Ejercicio Profesional)
Asunción, agosto de 1997. Segundo Encuentro Temático. Santiago de Chile, noviembre de 1997. Asistieron Argentina,

Chile,

Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Comisiones: Ética Formación Mercado de Trabajo (Se firma el Protocolo de Acuerdo Marco de Principios Eticos para el Ejercicio Profesional de los Psicólogos del Mercosur y Países Asociados)
La

Paz, junio de 1998. Asistieron Argentina, Chile, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Comisiones: Formación Mercado de Trabajo Buenos Aires, agosto de 1998. Tercer Encuentro Temático.
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Buenos

Aires, agosto de 1998. En el seno del Tercer Encuentro Temático, se reúne la Comisión de Formación. Asistieron: Argentina, Chile, Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay. Montevideo, diciembre de 1998. Asistieron Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay. Comisiones: Formación Mercado de Trabajo (Se firma el Protocolo de Acuerdo Marco sobre Formación de Psicólogos del Mercosur y Países Asociados) Entidades participantes en los Encuentros: Fe.P.R.A, Federación de Psicólogos de la Rca. Argentina  Conselho Federal de Psicología de Brasil  Coordinadora de Psicólogos de Uruguay  Sociedad Paraguaya de Psicología  Colegio de Psicólogos de Chile  Colegio de Psicólogos de Bolivia.

Se adjuntan a esta reseña copia de las Declaraciones de los Encuentros realizados. Se adjuntan también dos informes: uno por el tema Etica y otro por el tema Formación. Para estos dos ejes han concurrido por Argentina, invitadas por FePRA, desde el año 1994/95 las Lic. Ana Hermosilla y Cristina Di Doménico respectivamente. Se ha firmado un Convenio de Cooperación entre FePRA y la Fac. de Psicología de la U.N.M.D.P., desde el cual se participarán los resultados de los trabajos del Grupo de Investigación “Enseñanza y Profesionalización de la Psicología en el Cono Sur”, dirigido por el Lic. Alberto Vilanova. Comisión de formación La reunión de Montevideo, en el año 1994, primera de los Encuentros realizados, se constituyó fundamentalmente en un espacio de intercambio de información entre los representantes de los países presentes: Argentina, Brasil y Uruguay. Se constató la diversidad existente en cuanto a titulaciones, exigencias curriculares, contenidos requeridos, cargas horarias, etc., pero no solamente entre los países, sino al interior de cada uno de ellos. La meta de estos Encuentros se había explicitado desde la necesidad de lograr consensos respecto a las exigencias formativas y a los conocimientos básicos requeridos para posibilitar la libre circulación profesional y científica entre los países miembros. En ese entonces se hablaba indistintamente de: “currículum básico común”, “requisitos mínimos formativos” y “currículum mínimo común”. Se estimaba que, como parte de la formación psicológica, el recorrido de postgrado debía ser incluido en el tratamiento que la Comisión diera a estos temas.

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Estando presentes en la Comisión miembros de la ANPEPP, entidad brasileña de vasta tradición en el campo del postgrado, y acorde a los tempranos desarrollos de ese país en el tema, se acordó que se encargaran de proveer los documentos de base para las discusiones posteriores. Se reservó a Argentina y Uruguay el tema del grado. La Comisión de Formación vuelve a reunirse en octubre de 1995 en Buenos Aires, en el seno del II Encuentro Integrador. Participaron nuevamente Argentina, Brasil y Uruguay. En esta ocasión se abandona definitivamente la idea de trabajar sobre un currículum básico común, y se propone el establecimiento de principios generales para la formación de grado, teniendo en consideración los antecedentes históricos al respecto en los países americanos. Brasil aporta documentación provista por la Comisión Nacional de Enseñanza de la Psicología, en la cual se enfatiza sobre el concepto de “ejes directrices” para la formación de grado. Los principios acordados en esta reunión son: formación científico profesional sólida; generalista; pluralista y dirigida a las necesidades de la población. Se entiende la necesidad de consultar a los centros formativos de los diferentes países, así como a sus asociaciones científico-profesionales, a los efectos de consensuar estos principios. Otra recomendación se refiere a la necesidad de avanzar, en la medida de las posibilidades, en el estudio comparativo del currículum de los diferentes centros formativos en los países, para luego avanzar hacia la comparación entre países. En el Plenario del Encuentro se establece que la Universidad de Mar del Plata coordinará el tema de antecedentes históricos de la Psicología en el Mercosur; y que el protocolo de acuerdo sobre formación se firmará en diciembre de 1998. La Comisión de Formación vuelve a reunirse en Montevideo, en abril de 1997, en el marco del IV Encuentro Integrador. En esta ocasión, estuvieron presentes Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Se procede a informar sobre el estado de situación de cada país. Brasil informa que ya han adelantado en el logro de consensos nacionales respecto a los principios formativos, y que se intenta direccionar las organizaciones curriculares en tal sentido. Sin embargo, perdura aún el estado fragmentario que caracteriza al país. Presentan un documento sobre directrices formativas y operacionalización de los mismos.  Paraguay comenta que no se ha podido lograr un acercamiento entre las cuatro carreras de psicología, por lo que no traen propuesta común.

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Cabe recordar que no tienen ley de ejercicio profesional, y que la Sociedad Paraguaya de Psicología es de adhesión voluntaria y no ha logrado agrupar masivamente a los psicólogos del país.  Uruguay acuerda con los principios y han consensuado la posición los dos centros formativos existentes: Universidad de la República y Universidad Católica.  Argentina informa sobre el Proyecto Red de AUAPsi, y de la constitución inminente del Programa de Innovación Curricular, con representantes de todas las carreras de Psicología de las Univ. Nacionales y de la Univ. Rep. del Uruguay. Se informa que en estas reuniones se trabaja en lograr consensos formativos a nivel país, y que ellos serán, cabe suponer, los elevados a la Comisión de Formación del Mercosur. Se entrega documentación a los participantes (publicaciones sobre temas de historia en los países del Mercosur, de enseñanza, cuestionarios PSIMER 1, etc.)  Chile aporta una propuesta consensuada en su país que acuerda con los principios de formación generalista y científica. Deja un documento trabajado por el Colegio de Psicólogos y con acuerdo de la Red de Unidades Académicas de Psicología. Se conviene en ampliar los principios del II Encuentro, quedando redactados tal como figuran en el acta del IV Encuentro: Formación básica, pluralista y sólida.  Formación generalista.  Formación multidisciplinar  Preparación para la actuación multiprofesional  Formación científica, crítica y reflexiva  Efectiva integración teoría-práctica  Favorecimiento de la construcción de un proyecto de vida profesional  Compromiso con la atención de las demandas sociales  Compromiso ético (los aspectos éticos deben permear todo el curriculum.

Se decidió avanzar en la próxima reunión en la fundamentación exhaustiva de los mismos y en la articulación con los ejes curriculares y sus contenidos. Asimismo se recalcó la importancia del trabajo conjunto entre las entidades gremiales nacionales y las entidades nacionales formativas. Quedan aceptadas dos propuestas de estudios sobre los siguientes temas: 1. Perfil del graduado (a cargo de Brasil) 2. Comparativo de la formación de grado (Argentina) Se recomienda la colaboración activa de los países miembros para estos emprendimientos. En esta reunión se abandonó definitivamente la idea original de consensuar un curriculum común del Mercosur.

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La Comisión de Formación, reunida en la ciudad de Santiago de Chile, en el marco del V Encuentro Integrador de Psicólogos del Mercosur, los días 7 y 8 de noviembre de 1997, cuenta con la presencia de representantes de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Paraguay. Trata en esta oportunidad, el siguiente temario: 1. Redacción de los Principios acordados en el IV Encuentro, sobre la base de los documentos aportados por los distintos países. 2. Informe del estado de las investigaciones sobre perfil de graduado y sobre comparaciones curriculares acordadas en el IV Encuentro. Previa lectura comparativa de los documentos aportados por Brasil y Argentina sobre fundamentación de los principios, se acuerda la siguiente redacción de los mismos: 1. Garantizar una formación básica mínima común para el reconocimiento, en todos los países, de un psicólogo. 2. Garantizar el pluralismo teórico y metodológico en la formación del psicólogo. 3. Garantizar la formación generalista en el grado, reservando la especialización al postgrado. 4. Garantizar la formación interdisciplinar. 5. Garantizar una formación científica, reconociendo a la psicología como una disciplina que produce los conocimientos que aplica. 6. Garantizar la integración teoría-práctica en todo el transcurso del desarrollo curricular. 7. Garantizar la capacitación para el trabajo en equipos multiprofesionales. 8. Garantizar una formación comprometida con la atención a las problemáticas sociales. 9. Promover la construcción de la identidad profesional del psicólogo. 10. Promover el compromiso ético a lo largo de la carrera, favoreciendo la formación de actitudes críticas y reflexivas. Respecto al segundo punto del temario, se acuerda lo siguiente:
 Los

cuestionarios (instrumentos para relevar datos en las dos propuestas) serán distribuidos según las realidades de cada país.  Para el cuestionario del estudio de comparaciones curriculares, la fecha de recepción será hasta el 30 de abril de 1998, sin prórroga.  Para la propuesta de Perfil del Graduado, se construirá el instrumento con base en el utilizado para el censo brasileño, y se entregará en el próximo Encuentro Integrador. La Comisión de Formación se reúne por quinta vez en el marco del VI Encuentro Integrador de Psicólogos del Mercosur, en la ciudad de La Paz, Bolivia, los días doce y trece de junio de 1998. En esta oportunidad están ausentes con aviso Brasil y Uruguay. Asisten Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia.
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El temario se ordena según lo establecido en la última reunión de la Comisión: tratamiento de las propuestas de directrices curriculares a partir de los principios acordados para la formación de psicólogos del Mercosur. Brasil solicita por nota ( ya que no pudo llegar a esta reunión por imprevistos) : 1. Prórroga para la firma del protocolo de formación, la que está prevista para diciembre de 1998, por imposibilidad de elaborar conclusiones para esa fecha en vista de sus nuevas legislaciones. 2. Convocar a reunión de la Comisión de Formación para el mes de agosto en Buenos Aires, junto a la reunión del III Encuentro temático de Psicólogos del Mercosur. 3. Que se utilice para la investigación sobre perfil del graduado el protocolo utilizado por el CFP (Consejo Federal de Psicólogos de Brasil) para el censo que oportunamente realizara. La propuesta de realizar la reunión de agosto en Buenos Aires se aprueba en el Plenario de Directivos; y se acuerda ingresar como punto del orden del día el tratamiento de la prórroga del protocolo. Respecto al tercer punto solicitado, se decide remitir a la Comisión de Mercado Laboral (recientemente constituida), los protocolos de la investigación sobre perfil del graduado. En tratamiento el temario, se trabaja sobre la base de la documentación que los países aportan, a saber: Brasil: documento de trabajo presentado por el CFP en la reunión de Montevideo, “Formación del Psicólogo. propuesta de la delegación brasileña al IV Encuentro Integrador de Psicólogos del Mercosur”, abril de 1997. Chile: documento de la Comisión del Colegio de Psicólogos chileno, “Exigencias mínimas en la formación del psicólogo”, cuya base fue el trabajo presentado en la reunión de Montevideo y que contó con acuerdo de la Red de Unidades Académicas de Psicología de Chile Paraguay: “Aportes para el Comité de Formación”, Sociedad Paraguaya de Psicólogos, presentado en Asunción, en noviembre de 1997. Argentina: “Cuadro de Revisión comparativa de los acuerdos sobre formación de psicólogos Mercosur-Luxemburgo”. En esta reunión se afianza la modalidad de trabajo de la Comisión consistente en revisar los consensos posibles en la formación de psicólogos del Mercosur a partir de acuerdos preliminares al interior de los distintos países componentes. Discutida la documentación y comparadas las propuestas mediante cuadros analíticos por país, se consensúan las siguientes directrices en relación a los principios de formación de psicólogos previamente acordados:

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1. Garantizar una formación mínima común para el reconocimiento, en todos los países, de un psicólogo Deberán incluirse contenidos en:  Procesos psicológicos: cognitivos, motivacionales, de aprendizaje, afectivo-emocionales, psicopatológicos, percepción, atención, interaccionales, del desarrollo y de personalidad.  Historia, teorías y sistemas psicológicos.  Formación en investigación psicológica.  Bases biológicas de la psicología.  Bases sociales de la psicología.  Evaluación y diagnóstico psicológico.  Epistemología de la psicología.  Psicologías aplicadas(tradicionales y emergentes). 2. Garantizar el pluralismo teórico y metodológico en la formación del psicólogo. Programar el acceso a ejes temáticos en el curriculum desde diversos enfoques teóricos y metodológicos. 3. Garantizar la formación generalista en el grado, reservando la especialización al postgrado. Prever una carga horaria mínima de 3.500 horas, y la ponderación equilibrada entre teoría, práctica e investigación. Debe existir un mínimo de 350 horas de práctica institucional supervisada. La formación generalista puede incluir orientación de pregrado. 4. Garantizar la formación interdisciplinar. Deben incluirse líneas de formación convergentes: filosofía, antropología, sociología, economía, matemáticas, biología , genética, lingüística, estadística, etc. y asignaturas complementarias: inglés, computación, culturales, etc. 5. Garantizar una formación científica, reconociendo a la psicología como una disciplina que produce los conocimientos que aplica Incluir formación metodológica teórico práctica atravesando todos los niveles formativos; deben existir requisitos curriculares de presentación de trabajos escritos (ensayos, comunicaciones científicas, informes, tesis, memorias, etc.) y formación en competencias lingüísticas. 6. Garantizar la integración teoría-práctica en todo el transcurso del desarrollo curricular. La integración teoría práctica debe explicitarse en el diseño curricular, y debe contar con infraestructura y recursos adecuados ( tecnología, laboratorios, gabinetes, etc.) debiendo existir una distribución proporcionada de horas teóricas y prácticas, con incremento de estas últimas en los niveles superiores. 7. Garantizar la formación para el trabajo en equipos multiprofesionales.

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Deberá existir formación en competencias inter e intrapersonales, las que deberán estar explicitadas en el diseño curricular; deberá asimismo promoverse el desarrollo de prácticas interculturales. 8. Garantizar una formación comprometida con la atención a las problemáticas sociales. Deberán pautarse objetivos curriculares que posibiliten la formación y la práctica social de la disciplina , en instituciones y contextos socioculturales diversos. 9. Promover la construcción de la identidad profesional del psicólogo. Deben organizarse actividades que propicien los contactos con profesionales de diversas áreas e instituciones. Deberán desarrollarse competencias de actuación, inserción e intervención, adquiridas en prácticas supervisadas, y deberá implementarse una política de difusión del quehacer profesional, velando por la presencia y el rol del psicólogo en la sociedad. 10. Promover el compromiso ético a lo largo de la carrera, favoreciendo la formación de actitudes críticas y reflexivas. Deberán desarrollarse competencias ético-axiológicas-deontológicas en todos los cursos de todos los niveles, y se encaminarán a la defensa de los principios de derecho, integridad y dignidad de las personas. Esta formación se dará en interacción con contextos donde aplicar lo aprendido. Agotado el tratamiento del temario, la Comisión toma conocimiento de la reunión de Ministros de Educación de países del Mercosur, a realizarse el 19 de junio de 1998 en Buenos Aires. Se propone elevar a la Mesa de Presidentes de Psicólogos del Mercosur la voluntad de poner a disposición de los señores Ministros lo trabajado por esta Comisión en todo lo que atañe a los consensos logrados sobre formación de psicólogos en los países miembros y asociados del Mercosur. Esta propuesta se aprobó en el Plenario de Presidentes. La Comisión de Formación se reúne, según lo solicitado en la reunión de La Paz en el mes de junio, por sexta vez en la ciudad de Buenos Aires, junto a la realización del Tercer Encuentro Temático, los días seis y siete de agosto de 1998. Se hallan presentes Chile, Bolivia, Argentina, Brasil, Paraguay; Uruguay se incorpora en el segundo día de trabajo. Se trata el siguiente orden del día: 1. Informe del estado actual sobre acuerdos formativos en los distintos países. 2. Propuesta de prórroga de la firma del protocolo presentada por Brasil en la reunión de La Paz. 3. Revisión de los principios y directrices acordadas en la reunión de Las Paz.

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1. Chile informa que el documento presentado en La Paz corresponde a los acuerdos básicos logrados sobre formación en su país Este documento fue presentado por el Colegio de Psicólogos de Chile, con acuerdo de la Red de Unidades Académicas de Psicología. Paraguay informa que se está intentando crear una red de unidades académicas de psicología en su país, y que en principio se agruparían la Universidad Católica y la Universidad Nacional. Acerca de los procesos de acreditación, comunican sobre el decreto presidencial Nro. 20660, que sobre resoluciones del Grupo Mercado Común (GMC) crea un organismo nacional de acreditación como parte del CONACYT. Bolivia informa que a raíz de la situación planteada para las carreras universitarias en su país, requerirá una modificación del segundo principio acordado . Se refieren a la propuesta de ciclos troncales comunes a la formación universitaria que desvirtuarían la formación básica disciplinar. Argentina informa que en el ámbito nacional se sigue trabajando en los acuerdos sobre formación en el seno del Programa de Innovación Curricular de AUAPsi (Asociación de Unidades Académicas de Psicología de Argentina y Uruguay). Brasil informa que con el conjunto de instituciones académicas y gremiales creó una comisión de tratamiento de los temas formativos; por su parte, la Comisión de Especialistas en Enseñanza de la Psicología dependiente del MEC analiza actualmente propuestas que llegaron del 50% de las Universidades, y en cuyas conclusiones no parece existir divergencias con lo visto en el Foro Nacional de octubre de 1997. Aportan importante documentación sobre el tema. 2. En el segundo punto del orden del día, se discute la propuesta de Brasil de prorrogar la firma del protocolo que estaba prevista para diciembre de 1998. Los motivos expuestos por Brasil en su comunicación escrita a la reunión de La Paz, parecen no existir a la fecha, por el hecho de que las eventuales divergencias sobre los temas formativos suscitadas en ese país entre la Comisión Nacional de Especialistas del MEC y las Universidades están siendo resueltas. Analizada la situación (se hallaba presente un miembro de la Comisión de Especialistas del MEC) se decide efectivizar la firma del protocolo en la fecha prevista, con el contenido de los consensos logrados hasta ese momento, quedando para próximos protocolos los temas que queden pendientes de resolución. 3. En tratamiento el tercer punto del orden del día, se revisan los principios y directrices acordados en la reunión de La Paz, aprobándose las siguientes modificaciones para la versión definitiva que será incluida en el protocolo de diciembre: Principio segundo: debe decir “garantizar el pluralismo teórico y metodológico en la formación científico-profesional del psicólogo”. Principio tercero: debe decir “garantizar en el grado la formación generalista y suficiente para el ejercicio profesional, reservando la 133

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especialización al postgrado” y se aclara que las 3.500 horas han de ser “cronológicas”. Principio séptimo: debe decir “...deberá asimismo promoverse el desarrollo de prácticas inter y transculturales”. Principio octavo: debe decir “deberán definirse objetivos curriculares...”. Se acuerda que estos principios formarán parte del protocolo a firmarse en diciembre de 1998 en la ciudad de Montevideo En el cierre de la sesión, Brasil propone efectuar un relevamiento sobre el estado de los postgrados y producción científica en los países del Mercosur. Se acuerda relevar información sobre:
 Cursos de postgrado (maestrías y doctorados y sus áreas de aplicación)  Tesis concluidas  Profesores de postgrado  Publicaciones periódicas indexadas y no indexadas(con y sin referato)  Publicaciones científicas  Investigadores ( si fuera posible, con su categoría)  Proyectos de investigación

Se construirá un instrumento específico par relevar estos datos. En la ciudad de Montevideo, a los cuatro días del mes de diciembre de 1998, se reúne la Comisión de Formación en el marco del VII Encuentro Integrador. En el día de la fecha se firma el Protocolo de Acuerdo Marco sobre Formación de Psicólogos en el Mercosur y Países Asociados (los principios acordados figuran transcriptos in fine). La Comisión cuenta con representación plena. Cada país informa los avales y acuerdos con que se ha contado para la rúbrica de los principios acordados. Uruguay: la representación en la Comisión responde a la Coordinadora de Psicólogos de Uruguay. Esta entidad invitó a ambas Facultades de Psicología (Católica y de la República) a participar de las deliberaciones. La Univ. de la república se considera representada por la integrante de la CPU, por tener ésta doble inscripción. La CPU avala el protocolo. Se hicieron presentes en el acto de la firma autoridades de ambas universidades,, avalando el protocolo. Chile: el Colegio de Psicólogos de Chile delega representante en la Comisión de Formación. Se dio la tarea de elaborar un documento sobre requisitos mínimos en la formación de psicólogos, en un proceso que duró dos años y que logró el acuerdo de la Red de Unidades Académicas de Chile. Para ello, el escrito final fue girado a las 34 carreras de psicología para su consenso. Este documento sirvió de base para la participación chilena en la Comisión y sus conclusiones han sido integradas a los principios firmados en la fecha.

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Brasil: En el Comité de Psicólogos del Mercosur participan cinco entidades nacionales (científicas y gremiales) de psicólogos: Consejo Federal de Psicología y Consejos Regionales, ANPPEP (asociación nacional de postgrado), FENAPSI (asociación sindical), SBP (Sociedad Brasileña de Psicología), ENEP (Asociación estudiantil). Esta entidades se dividen la representación en las diversas comisiones del Mercosur. En la de Formación han participado el Consejo Federal, la ANPPEP y la SBP. Los principios han sido enviados a todas las entidades y universidades para su consenso. El presente protocolo queda avalado, además, por las conclusiones del Foro Nacional de Psicología, celebrado en Riberao Preto en octubre de 1997. Paraguay: La representación en la Comisión es de la Sociedad Paraguaya de Psicología. Esta convocó a las cinco carreras de psicología a participar del proceso de acuerdo sobre los principios firmados en la fecha. De inicio, han participado de esta convocatoria la Univ. Católica Ntra. Sra. de Asunción, sede Asunción , y la Univ. Nacional de Asunción, estando en proceso de integración el resto de las carreras. Las dos instituciones nombradas toman como marco de referencia estos principios para sus procesos de reorganización curricular. Argentina: La representación es por FePRA .La firma de los principios ha contado con el aval de AUAPsi (Asociación de Unidades Académicas) a la que se ha consultado sobre los acuerdos. Algunos insumos importantes para estas discusiones fueron producidos por el Programa de Capacitación de Especialistas en Innovación Curricular en Psicología de AUAPsi, incluyéndose éstos en las tratativas del Mercosur. Bolivia: La representación es por el Colegio de Psicólogos de Bolivia. Este ha establecido el nexo correspondiente con el CEUB (Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana) quienes están en conocimiento y seguimiento del trabajo que se realiza en la Comisión de Formación. Asimismo, dos universidades (Católica y Mayor de San Andrés) han adoptado como marco de referencia los principios acordados en el Mercosur para los procesos de autoevaluación y evaluación operativa de ambas carreras. El Ministerio de Educación tiene conocimiento de este proceso y ha comprometido su apoyo para el logro de los objetivos de este trabajo. Se entiende en la Comisión que la firma del Protocolo Marco sobre los principios de Formación constituye el primer acuerdo sobre el tema. Se manifiesta la necesidad, expresada también por la entidades que avalaron el protocolo marco, de profundizar los acuerdos logrados a la fecha. Para ello se propone la apertura de la siguiente agenda:
Impulsar

investigaciones por país sobre la formación básica impartida, en comparación con la formación explícita en los diseños curriculares vigentes, 135

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Relevar

los perfiles que emergen de la formación impartida y establecer convergencias y divergencias entre los países. Relevar los sistemas de acreditación por país (generales de las universidades y de carreras de psicología si los hubiere) . Se traerá documentación para la próxima reunión. Relevar los cursos de postgrado conducentes a títulos (especializaciones, maestrías, doctorados y post doctorados), La documentación se incorporará en la próxima reunión. Se acuerda trabajar para obtener información fiable que permita avanzar en la comparación del estado de la formación en los diferentes países. Sobre esta base se avanzará en el consenso de los criterios que permitan profundizar los principios acordados. Cada país se compromete a aportar los recursos de que disponga para la mejor concreción de estos estudios. Mar del Plata, diciembre de 1998 Lic. Cristina Di Doménico Representante por FePRA a la Comisión de Formación

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PRINCIPIOS PARA LA FORMACIÓN DE PSICOLOGÓS EN EL MERCOSUR 1. GARANTIZAR UNA FORMACIÓN BÁSICA COMÚN PARA EL RECONOCIMIENTO, EN TODOS LOS PAÍSES DE LA REGIÓN, DE UN PSICÓLOGO Deberán incluirse contenidos en:  procesos psicológicos: cognitivos, motivacionales, de aprendizaje, afectivo-emocionales, percepción, atención, interaccionales, del desarrollo, de personalidad, psicopatológicos.  Historia, teorías y sistemas psicológicos.  Formación en investigación psicológica.  Bases biológicas de la psicología.  Bases sociales de la psicología.  Evaluación y diagnóstico psicológico.  Epistemología de la psicología.  Psicologías aplicadas (tradicionales y emergentes). 2. GARANTIZAR EL PLURALISMO TEÓRICO Y METODOLÓGICO EN LA FORMACIÓN CIENTÍFICO PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO Programar el acceso a ejes temáticos en el curriculum, desde diversos enfoque teóricos y metodológicos. 3. GARANTIZAR EN EL GRADO LA FORMACIÓN GENERALISTA Y SUFICIENTE PARA EL EJERCICIO PROFESIONAL, RESERVANDO LA ESPECIALIZACIÓN AL POSTGRADO Prever una carga horaria mínima de 3500 horas cronológicas, la ponderación equilibrada entre teoría, práctica e investigación y la inclusión de un mínimo de 350 horas de práctica institucional supervisada. La formación generalista puede incluir orientación de pregrado. 4. GARANTIZAR LA FORMACIÓN INTERDISCIPLINAR Deben incluirse líneas de formación convergentes: filosofía, antropología, sociología, economía, matemáticas, biología, genética, lingüística, estadística, etc. Y asignaturas complementarias: inglés, computación, culturales, etc. 5. GARANTIZAR UNA FORMACIÓN CIENTÍFICA, RECONOCIENDO A LA PSICOLOGÍA COMO UNA CIENCIA QUE PRODUCE LOS CONOCIMIENTOS QUE APLICA Incluir una formación metodológica teórico-práctica, atravesando todos los niveles formativos; deben existir requisitos curriculares de presentación de trabajos escritos (ensayos, comunicaciones científicas, informes, tesis, memorias) y formación en competencias lingüísticas. 6. GARANTIZAR LA INTEGRACION TEORÍA PRÁCTICA EN TODO EL TRANSCURSO DEL DESARROLLO CURRICULAR

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La integración teoría práctica debe explicitarse en el desarrollo curricular, y debe contar con infraestructura y recursos adecuados (tecnología, laboratorios, gabinetes y otros) debiendo existir una distribución proporcionada de horas teóricas y prácticas con incremento de éstas últimas en los niveles superiores de formación. 7. GARANTIZAR LA FORMACIÓN PARA EL TRABAJO EN EQUIPOS MULTIPROFESIONALES Deberá existir formación en competencias inter e intra personales, las que deberán estar explicitadas en el diseño curricular; deberá asimismo promoverse el desarrollo de prácticas inter y transculturales. 8. GARANTIZAR UNA FORMACIÓN COMPROMETIDA CON LA ATENCIÓN A LAS PROBLEMÁTICAS SOCIALES Deberán definirse objetivos curriculares que posibiliten la formación y la práctica social de la disciplina en instituciones y contextos socioculturales diversos. 9. PROMOVER LA CONSTRUCCIÓN DE LA IDENTIDAD PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO Deberán organizarse actividades que propicien contactos con psicólogos en diversas áreas e instituciones. Deberán desarrollarse competencias de actuación, inserción e intervención, adquiridas en prácticas supervisadas, y deberá implementarse una política de difusión del quehacer profesional, velando por la presencia y el rol del psicólogo en la sociedad. 10.PROMOVER EL COMPROMISO ETICO A LO LARGO DE LA CARRERA, FAVORECIENDO LA FORMACIÓN DE ACTITUDES CRÍTICAS Y REFLEXIVAS Deberán desarrollarse competencias ético-axiológicas-deontológicas en todos los cursos de todos los niveles, y se encaminarán a la defensa de los principios de derecho, integridad y dignidad de las personas. Esta formación se dará en interacción con contextos donde aplicar lo aprendido.

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Edición: Mar del Plata, diciembre de 1998

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