"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

a fin de esquivarla. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. Otra vez era la abuela. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. en la otra. Entre las latas retorcidas. Vico retrocedió a la quebrada. La abuela pidió auxilio. Un ser del más allá. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. en un sector llamado Chaupi. A la mañana siguiente. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. El terror recorría su cuerpo. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. Aterrado. El muchacho empezó a reanimarse. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. sudaba frío. antes del control de policía. En uno de estos. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. vio una figura como una aparición bendita. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. Vico se desplomó más pálido de lo que era. Instintivamente. los vidrios rotos y la agonía de la gente. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. con los pelos de punta. había faltado poco para que le cargara el Duende. La abrió con ansias. adonde le guiaba el demonio. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. El espanto le nubló la vista. Vico ganó nuevamente. En la oscuridad. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. amenazante. pero no halló las bolas de colores increíbles. dejando su característico olor a azufre. Quería gritar para pedir auxilio. a un lado del maligno. se decía que había un causante de todo. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. Duende. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. pero sentía que una mano le tapaba la boca. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. a cambio de diez bolas. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. y gritó en forma amenazante: «Duende. a la altura del paramo. . echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. En un principio. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. un paquete de cigarrillos.

Este hombre. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. la silueta del hombre se perdió. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. Desde entonces. llamado Don Mariano. en el control de Chaupi. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. continúo siguiéndolo. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. picado por la curiosidad. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. vi que la mujer seguía parada en la vía. despedazándola. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. Sin dudar un segundo. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. Se supo después que. . Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. Entre la neblina y la lluvia. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. meses atrás. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. el se había marchado ya. en el otro sentido. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. La joven novia bajó del auto. dando una larga vuelta. No se trataba de nadie del pueblo. entre los comerciantes de vacunos. o por lo menos de hace muchos años. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. le resulto familiar. Aturdido y confundido. plantaron una cruz en el lugar. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. un policía retuvo la licencia de la chica. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. Al año de su fallecimiento. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. abriéndose paso en dirección al desconocido. murió un anciano que vendía un puerco. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. El grupo regresaba a Riobamba cuando. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. Al final de la ceremonia. entre las convulsiones de la agonía. en la feria de animales de Guamote. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. se iba al cementerio. se accedía a la parte delantera de la plaza.Ella no se percato de ningún peligro. La chica. pero aquella persona. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. en dirección contraria al pueblo. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. A lo lejos. diviso al desconocido alejándose por allí. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. Avanzando a paso ligero. como si fuese un conocido de toda la vida. de una familia pudiente de la ciudad. Yo solamente gire el volante.

Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. Cuando el aparecido llegó a sus pies. El terror causado por aquel aparecido. siempre recogiendo puñados de tierra. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. infundiéndose de valor. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. lo embistió y lo levantó por los aires. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. persignándose –. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. recogiendo algunos puñados mas de tierra. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. tras reflexionar en los hechos. todos habían salido a las labores del campo. Apretando las mandíbulas. se sorprendió pues aquel hombre. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. mirándolo con la misma expresión de tristeza. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. aunque se hallaba de espaldas. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. Se diferenciaba por el costal. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Cada vez mas intrigado. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. . . Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. Para el anciano. llego a la conclusión de que era un delincuente. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. No había nadie. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. como surgido de la nada. tenía la mirada aterrada. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. el miedo lo tenía paralizado. el extraño había desaparecido. Asustado. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. que estaba totalmente repleto. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. pero no tuvo repuesta alguna. dicen que cuando el fin de uno está cerca. con el costal a rastras. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos.No se crea –comento otro. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. Por el contrario. don Mariano se detuvo para encararlo. caminando a unos cien metros tras suyo. Don Mariano murió en ese momento. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. El toro se arrojó contra él. repleto ya. aunque como era andariego. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. Pero el no reaccionó. de pronto. como si viniera siguiéndole los pasos. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. El cuerpo cayó destrozado. con cierta ansiedad y temor. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. Don Mariano temblaba. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando.

ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Se llamaba Posorja. Vagaba libremente por llanos y lomas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . embarcada en una pequeña nave de madera. Sin embargo. jugaba con los niños y con los pájaros. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. Pero a más de su renombre para la guerra. además. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Rodeados en torno a ella. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. que significaba “espuma de mar”. Poseía una apariencia sobrenatural. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. entraba en pueblos y cabañas. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. que se asentó en las orillas del río Guayas. Y en trance vaticinaba guerras. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. Sus dientecillos parecían perlas. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. enviada a ellos como deidad protectora. acercándolo al oído. como la noche se cumple tras el día. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. Tras ser recogida por los huancavilcas. Tras pronunciar este augurio. Sumida en profunda meditación. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. El color de su piel imitaba el de las nubes. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba.

antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. el chamán se deshizo en humo. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. Como por arte de magia. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . brujo maldito.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. cara bonita –dijo el español–. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. incluso después de la vida. patrona de su localidad natal. la cámara se pobló de gritos y lamentos. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. una joven de incomparable belleza. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. enfermo gravemente. Hasta que un día la hija del cacique. pero ahora me urgen más los tesoros. Si realmente deseas salvarla. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. Denominado antiguamente Cerrito Verde. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. la acompañarás al otro mundo. Desesperado. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. Pese a los fabulosos tesoros. la ambición del cacique era insaciable. De inmediato. Tras siglos de encierro y obscuridad. plata y mármol. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. Presa del pánico. apareció la figura furiosa del cacique. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. Si la elegía. de forma milagrosa. La arremetida resultó inútil. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. Agradecido por la salvación. La joven encantada gimió. Al instante. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. Gracias. escaló hasta la cima del cerro. Pero tú. que aparecerá cada cien años. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. el cielo se volvió negro. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. en la época de la fundación de Guayaquil. Hace mucho tiempo. ella sería fiel y cariñosa para siempre. Hasta que tu hija. En un instante. un teniente español. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana.

el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. Tomó dos y. no esperó para referirles lo sucedido. Consentía que las personas tomaran las naranjas. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. Sin embargo. Perdido en un inmenso paraje. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. Una vez allí. Mientras avanzaba detrás de la bestia. que de nuevo se echó a andar en círculos. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. en efecto. Con el pasar de los años. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. El paraje era extraño. Con la ropa a lomo de mula. A más de esta increíble abundancia. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. muerto del cansancio. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. En este punto. solo para comerlas allí. al solitario y receloso habitante de la ladera. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. cosecho lo que pudo en un costal. Ya no le importaban las naranjas. trató de hallar el camino a los manantiales. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . totalmente diferente del que había ascendido. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. las mujeres miraban a lo lejos. Enseguida. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. Loco de contento. ovos y cactus. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. Al próximo día. Al anochecer. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. Lo cierto es que en una ocasión. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. Mientras lo escuchaban. Preocupado. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. esquivando dificultosamente la vegetación. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. pero mientras más andaba. sino salir de aquel lugar. las más dulces que jamás nadie hay probado. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. en Manabí. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. Entonces. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver.

Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. dorada y resplandeciente como una luna llena. En cierta ocasión. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. igual que el agua del estero. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. que no cesaron sino después de una semana. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. tratando de desviarse hacia la maleza. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. a pocos pasos. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. ¡Quien quiera fortuna. la fortuna tenía forma de alas. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. Las palabras salían de su boca. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. pero nadie podía oírlas. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. Espantadas. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. picos y patas de oro. Allí. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. Sin embargo. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. Alguien dio la señal y empezó la cacería. la que serviría de corral. los hombres escondidos veían con incredulidad. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. Allí entraron a toda velocidad. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. A eso de las cinco de la mañana. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. Entre el ruido y la confusión dorada. aparece al amanecer una gallina de oro. y al instante se percató de algo extraño.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas.

entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. ardillas. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. abejorros. se pusieron de inmediato a morder. pero no lograron nada. picar y raspar. que proveería de comida a todos. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. El árbol se precipitó estruendosamente. Afectados por la escasez. pero el árbol no cayó. el tronco fue cortado completamente. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. halcones. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco.. Al comprender que su amigo los había engañado. etc. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. ratones. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. arrancadas seguramente de un pez muy grande. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. Por esto el árbol no caía. como son hasta ahora. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. Al salir del bosque. Al final de nueve días y nueve noches. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. sino en la copa. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. Allí se erguía un descomunal árbol. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. Guatusas.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. Arrepentido del embuste. aves e insectos de la selva. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. aves y animales. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. hormigas. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. En la laguna. padecían de hambre. Cuando descendió. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. pájaros carpinteros. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. humanos y animales. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. tucanes.

eran de un color rojo tostado. en uno de los afluentes del río Napo.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. En los días de sol. desbordó las aguas de su cauce normal. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. La creciente. cientos de kilómetros abajo del río Napo. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . separada tristemente de la piedra hembra. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. Debido a su procedencia volcánica. parecía que había llegado el fin del mundo. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. Un día del mes de julio. en cambio. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. cargada de lodo. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. palos y ramas. A la media noche. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. Inundados hasta más no poder. parece oírse un llanto mineral. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. Desde aquella ocasión. Mangla. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. Valiéndose del empuje de la corriente. Por su parte. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. la piedra hembra. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente.

ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. Por temor. – Toma. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. pero viene siguiéndonos. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. Pero este sintió curiosidad y las abrió. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. – No importa que me maten – decía mientras moría–. En eso. Ve a traerla del río. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. aprovechando un descuido. – Ayúdenme. Ordenaron a un joven que las echara la rio. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. En la tercera ida. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . que se comían a los tucanes. que desde entonces molestan a los humanos. pero la mujer pidió otra. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. por favor. Logramos escapar. El diablo no tardó en llegar. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. Pero allí también habitaban los diablos. De inmediato. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. que lloraban de hambre. Mis cenizas se convertirán en alas. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. Un día. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él.

pero la melodía se escuchaba. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. río subterráneo o lo que quiera decirse. vientos. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. cuando a veces a la luz de la luna.visitaecuador. una “hazaña heroica”. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. http://www. lo mismo que su pelo. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. la temperatura bajó. y la época en que ya entraba. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. de carácter histórico-literario. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. o por lo menos su farol. Su peine es de oro. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. con riesgos donde podía hasta perder la vida. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. Antiguamente. esto es. . La viuda alegra. realizaba. El poseedor del peine. un joven quiso cogerla. muchas veces. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. por decirlos así. era una época de transición. hasta entrar en su aposento. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. pues tenía que vérselas. o sea en la investigación histórica y social. truenos y relámpagos eran una. sentada en una enorme piedra.com/andes. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. entre la imaginación primitiva. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. su faz demacrada. Peces. Y en San Lorenzo. cuando la lógica no había empezado a trabajar.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. Un día. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. calmo su furia. ya bagazos.

el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. Presidente de Quito. Claro. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. y la gente. y de inmediato pasaban a otro tema. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. Pues bien. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. Pues bien. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. enjuto (o sea flaco). quiere decir que sí. corría como el viento. el caballo de un santo. qué rabia. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. y que unos días más tarde -jura doña Clementina.el hombre entró a la iglesia de rodillas. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. según los vecinos de Riobamba. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. ese mismo. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba.. ¿de qué lado dormía?. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. porque a pesar de su apariencia.. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. por esta gracia. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. mejor aún. Se trataba de un hombre alto. déjame decirte que la lagartija vieja. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. No decía. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. parecía el viento mismo. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido.llovió sangre sobre Riobamba. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. y si cae de lado. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. pero. así empezaba mi tía abuela. Era pues. pero como era el siglo XVIII. sonrió. en fin.. desconcertada.. hasta que lo sacaron a la calle. allá por 1751. es porque es hora de salir a jugar. macilento (es decir con cara de ya me muero). LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . decían las vecinas.. tan pronto tuvo noticia del suceso. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. De pronto. pero sobre todo no parecía de este mundo. qué pena. la señorita Abigail. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. regresara al lugar de donde había venido. satisfecho. o “¿Habrá por ventura un real?”. Si fue cierto o no.. que. por el amor de Dios”. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. cómo chismear con tan poca información. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. Don Lope Diez de Armendáriz. significa que no. el que parecía lagartija vieja. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. No contento con ello. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios.. sus cuentos fantásticos.. ¿por qué?. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. como los demás mendigos: “una caridad. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. sí. qué digo. si cae cruz. ante la sorpresa de todos. nadie lo sabía.

Se fue al campo. Nadie podía negarse a un pedido suyo. Compró los servicios de los jefes de policía. o quizá para no ver a nadie. paralizado. se sintió tan poderoso. Tal vez. de los jueces. el hombre desapareció. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. decían otros. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. de pronto. dijo. pero a otras personas les daba asco. resplandeciendo con la luz del amanecer. Un día. decía a todos. boquiabierto. se incendiaba. las acequias se salían de su cauce. Y ahora. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. incluso a los que le servían. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. pero mi abuelita me contó que una noche. para que nadie lo viera. un fantasma que no asustaba a nadie. pedían en voz alta los más crueles. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. muchos años. tan por encima de todo y de todos. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. para morir. pequeño y encorvado. “Miren”. Ella asegura que era un fantasma. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. vio una mancha blanca cruzando los escombros. para alivio de muchos. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. Era oro. se derrumbaba. de la noche a la mañana. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . “ojalá se muriera de una vez”. Una noche. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. tan invencible. buenas noches y a la cama. pues era un alma triste y solitaria. temblaban y obedecían.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. otros agregaban. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. “ahí viene el desgraciado ese. Todos le temían como al mismísimo demonio. “Ahora van a ver. El hombre solo observaba y callaba. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. dizque Sarabia se llama”. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. saliéndole al paso a aquel hombre que. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. ante aquel súbito milagro. se enlodaba. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. a veces. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. de años enteros. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. decían. lejos. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. Y bien. muy lejos. el oro más puro jamás visto.

tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. al generoso Inti de la vida y el calor. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. bizcochos de maqueño. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. pues si escoges la primera mesa. se encuentra el Templo del Sol. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. nobleza. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. el 21 de junio de cada año. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. tierras. Imagínate. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. chigüiles de maíz. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. desde hace siglos. los indios anteriores a los incas. Por eso. un sabroso pedazo de pan. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. y ahí. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. festejaban el Inti Raymi. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. sobre su cima. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. tienes que decir que eres pobre. por un momento. poder sin límites. Piénsalo bien. humitas de sal y de dulce. más un puñado de perlas. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. llegas por fin a la morada de la anciana. que se levantaba en el corazón de Quito. tortillas de quinua. empanadas de morocho. que has ido a dar ahí por accidente. era igual que un pan. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. tortas de choclo. Pues bien. en una ronda de alegría. este sitio era conocido como el Yavirac. páreme la mano. y una tortilla de maíz. no. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. Así. fortuna. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). la gran fiesta del Sol. en el corazón del cerro. acompañados de vino tinto. Muertos de nostalgia. . Para los españoles en cambio. yuca asada. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. gloria. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. enloquecieron de gusto a los recién llegados. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. ¡no!. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. un panecillo de miga blanca y apretada. aquel metal significaba conquista. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. la Madre Tierra.

pero el tipo no lo dejó explicar nada. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. ¿Entendido? Y ahora. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad.. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. por favor. igual que. — ¿Qué quieres. claro está. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. se miraron largamente. porque es probable que suceda también al revés. déjame decirte algo. el generoso Sol de sus antepasados. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. al amanecer. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo.. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. le hizo creer que su padre era él. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana.. Ah. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo.. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. ¿y cómo quieres ponerle. pero una mañana. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. cuando apenas empezaba su cacería. posada sobre las ramas de una malitagua. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. Sólo quedaba la paloma Yápankam. Ahí. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. chambiras y pitajayas. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. cómo. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. —Ya. —No —dijo Etsa—. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. ¿Etsa?. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. este silencio es terrible. así insistas. Cuando Etsa creció. —Pero. en el idioma de los shuar. en cierta ocasión.Y es probable también que. Escoge bien. Yo no te contaré nunca. Fue así como. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. pero muy claro.. Un hombre de traje gris los vio llegar. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. todos los días. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz.. durante mucho tiempo.. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac. . El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. y que te quede muy. mote y choclos tiernos. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. a menos.. quería decir Sol. el valiente Sol. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. ¿no ves que es nombre de mujer?. Ampam trató de explicarle que Etsa.

a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. al poco rato. muchacho. con velas largas apagadas. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. la cual estaba a punto de echarse a perder. Etsa se negó a creer lo que le decía. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia.. Siguiéndole. y cuando seas grande. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. afilados dientes de lobo. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. tú siempre serás Etsa. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. el Sol del futuro. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. He aquí el horror. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. se conviertieron en amigos. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. entonces. se deshizo en un largo lamento. casi transparente. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. Tú eres. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. con una sonrisa dibujada en los labios. se desplomaron al instante. hijo. que su voz altanera había cambiado. levantándolo sobre sus fuertes brazos. Con los nervios de punta. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. Entonces. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. manoteando sobre el escritorio. que tocaba una especie de tambor. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. Ya en la noche. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. los dos amigos. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". sintió que algo se había transformado dentro de él. donde a medida que avanzaban. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. muy noche. mi Sol.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. Al principio. Unos cuerpos flotantes encapuchados. y regasen la sementería de papas de la familia. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. . que ahora estaba chillando como Yampuna. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. por don Martín (papa de Carlos). sacasen agua de la asequia. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. le dijo: —Etsa. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. el papagayo de las selvas amazónicas. de pronto. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". Manuel y Carlos.. muertos de miedo. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. ante el desconcierto del empleado que. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. a los cuales cierto día se les fue encomendado.

la dama era destapada por la mano del audaz. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. solo que no eran simples velas. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. bella damita. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. corría desesperado a su casa. Después del incidente. de doña fantasma. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. En aquel oscuro lugar. . de pronto. una hermosa barbilla partida en dos. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. mas la pesadilla no había llegado a su fin. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. El Descomulgado. dichas velas eran huesos fríos de muerto. sin que supiera cómo. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. o “me parece que se ha caído usted del cielo. si ustedes quieren. el silencio se hacía más silencioso. Entonces. por lo general. en la ciudad. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. hicieron todo intento por calmarlos. Martín no les creyó ni una palabra. cogidos de la mano. deme una miradita”. El Mate. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. Llevaban consigo. su taconeo. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). tachándoles así de vagos. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. Pues bien. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. sus contoneos. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. o “la seguiré. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. En efecto. la Encrucijada. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto.Minutos después. pero la marca de aquella noche de terror. llenos de horror. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. es decir. señorita”. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. aprovechando el desconcierto. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. que ya para entonces eran muchas. Por supuesto. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. Carlos y Manuel despertaron.

se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. con una botella de aguardiente en la mano. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. Al final. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. me parece que un viernes santo. muchos años. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. Una vez fuera. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. mientras los tripulantes la escuchan embobados. . él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. que se levantó de la cama sudando. Confieso que salí con un poco de temor. La joven dejó de cantar y le sonrió. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. Mi emoción lo decía todo. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. Hace muchos. una voz hecha de viento. le dijo. y en esmeraldas otra. quedó atada a la tierra. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. en busca de un pachanguero.conocida como La Viudita. Aprovechando el momento. cada vez que llegaba la Semana Santa. se escuchaba un canto dulce. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. porque les daba temor pero. jumo y coquetón. pero que otros. cada vez más audaces y atrevidos. Al parecer. la vio. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. en medio de las tinieblas escuché un canto. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. no podían dormir. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. esos seres mitad mujeres y mitad peces. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. dijo mi abuelo Ulises. dijo mi abuelo. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. Arriba. sí. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. Abajo. te he estado esperando desde antes de que nacieras. Como todos en el pueblo. hecha de luz de luna. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. Mi abuelo no pudo aguantar más. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. fue una de esas noches. que la voz de las sirenas. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. pero a diferencia de los demás. Mi abuelo. al mismo tiempo. resplandor de luna y silencio. Al fin viniste. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. Y eso le cortó la respiración. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado.todavía se desliza por las playas. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). Hacía frío. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. De pronto. apartando unos matorrales. Para terminar esta apasionante historia. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla.

mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. Atrás venía la muchacha. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. Sí. . de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. en la quebrada. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. Sonrió. pero estaba decidido. Más oscura de lo que puedes imaginar. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. en un segundo. vuelve acá. en tanto el viento. Y es que arriba no había ni una estrella. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. con los bolsillos llenos de dinero. lloraba desesperado un ni. sintió que el destino y él se habían encontrado. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. Para colmo. boca arriba. Aunque a José. tal vez abandonado. así. un llanto. en actitud de ataque. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. al igual que ellas era capaz de estrellar. listo. Eso sí no tengas miedo. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas.110. le hacía temer lo peor. De pronto. vuelve. no le importaba ayudar a nadie. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. Tienes que atarme. Lo levantó con mucho cuidado. Mi abuelo temblaba. No solo que era tarde para huir. arrastrando consigo a la muchacha. quizá herido. ni un cachito de luna. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. le dijo fuerte. suceda lo que suceda no me sueltes”. Sí. pero nada más. la vida de cualquier hombre. Mi abuelo no pudo más. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. tendrás tu recompensa. en vez de tranquilizarlo. eres un cobarde. sonriendo como si nada. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. contra las rocas. por todos lados aparecieron cientos. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. sospechosa. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. A tientas quiso salir de In quebrada. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. muy fuertemente. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos.Mi abuelo se estremeció. Ahora. abajo. Esa sonrisa extraña. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. por lo general. nada de nada para alumbrar el camino. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. atada. no habrías podido. y llevarme contigo hacia la ciudad. esquivando las piedras y los árboles normales. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. Allí. cada vez más fuerte. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. sino que no quería huir.

no voy a pelear con nadie. excelentes colores. una pesadilla. voy a ser generoso. lo juro. Le dolía todo el cuerpo entumecido. te tengo una sorpresa.. dijo la voz al otro lado (soy yo. lo juro.. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. ¿Había soñado?. rumbo al Museo de la Ciudad.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. al otro lado de la línea oyó: (hola. lo juro.. incluso. una historia realmente muy interesante. nada más que eso”. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. María Dolores. voy a decir siempre la verdad. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. Ahora imagínate al escritor. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. ¿qué había pasado en realidad?. “Dientes tengo”. tu amiga del Museo de la Ciudad. a que no adivinas quién soy). LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas. se preguntó mientras se levantaba. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. De inmediato lo llevó por un largo corredor. le dijo. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. “solo fue un sueño.. pero. dijo María Dolores. por qué”. dijo por fin. corrió y corrió desesperado. balbuceó muerto de miedo José. volvió a decir María Dolores. “Dientes tengo y te voy a matar”.. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. “Pero. repitió aún más fuerte. el Hospital de La Misericordia.. viraron a la izquierda. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo. déjate de hacer bromas). sin mirar atrás. sintió que las piernas se le doblaban. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. La Bruja Maruja (Nooo). porque eres egoísta. y no por miedo al Huiña Güilli. José no pudo más. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. despeinado y sin afeitarse. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. mira... Tan pronto llegó a la puerta. dijo con voz de trueno la criatura. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. no te muevas. y antes que eso.... escribiendo a mano -y a veces con el pie. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. Imagínatelo en medio de libros y papeles. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. El escritor miró hacia arriba. Barba Roja en pantuflas (ya. “No”. preguntó sacándose los gruesos lentes. que -por si acaso. Mira. es de fantasmas. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. de abandonarlo en el suelo.).. dijo frunciendo la nariz.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?.. se levantó.. José entonces corrió. Trató de lanzarlo a la quebrada. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. consultando diccionarios llenos de polvo. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). . manejando a la velocidad de la luz. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. pero no pudo. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. José no podía creer lo que estaba pasando. qué raro suena.. dijo.. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. pero en ese momento. mejor que él en bondad y paciencia.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. avaro y tonto”. muy bien arreglado.

. y. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. podría haber sido la cocinera del hospital. escriba! El escritor se despertó de un salto. y se alejó casi trotando. que por el delantal que llevaba.. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. le dijo. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. María Dolores dijo: escucha bien. sin esperar por la sorprendida María Dolores. ¿Y?. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. Ven Manuel. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. Ven. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. aliviaba su sufrimiento. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. seguía recordándolo. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. le dijo. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. Oyó que alguien decía: la epidemia. . se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. pero nadie lo tomaba en cuenta.. Mientras veía la escena. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. ha llegado otra vez la epidemia. dijo el anciano. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. La mujer. que Dios se apiade de nuestras almas. no te acerques a los enfermos. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. le dijo. pasos que los guardias escuchaban a medianoche.. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. Ya veo. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. cuando el Museo estaba completamente vacío. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. de alguna extraña manera. luego la sellamos con este vidrio grueso. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. se apoyó en la pileta de piedra. para sorpresa de todos. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. este siguió deambulando por los corredores del hospital. sobre la arena que estaba dentro. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. el anciano pareció empeorar de su dolencia. De pronto. la aplanamos bien. mirando fijamente al niño. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. Esa noche no pudo dormir bien. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. muy a lo lejos. mi niño. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. Escriba. luego de dos meses. mamá. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. Por fin. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. sudando. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. Pasó el tiempo. un día el Hospital se convirtió en Museo. ¡por favor. contestó el niño. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. Eres como una luz para todos nosotros. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. pero continuó abrazando al anciano. al finalizar la jornada. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. sobre la arena. luego cerramos la puerta con llave y. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. preguntó el escritor con cara de desesperación. era como si él no existiera. que te puedes contagiar. o no quieren abandonar el lugar”. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. ayer pusimos arena en esta urna. es hora de que duermas.Está ahí. Ay. o tal vez de niña. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. qué crees. voces detrás de las paredes donde no había nadie. por favor. Cuando ambos se alejaron. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. y lo miró a los ojos con tristeza. Sí. esto es. es decir. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. o de niña. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. aunque a lo lejos. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. se acercó y tomó al niño en sus brazos.

yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. Como un milagro. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. y sonrió. Una tarde. Sin embargo. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. Polibio no esperaba una respuesta. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. emprendieron el regreso a su casa. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. que se había casado por interés. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. cantón ubicado a una hora de Guaranda. Sin embargo. que quedaba a veinte minutos. más tarde. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. Vivían en San José de Chimbo. envuelto de pañales. él le prohibió volver a ayudar a nadie. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. con la caída del sol. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. pero le pareció que era suficiente. Pero esto tampoco era sencillo. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. como un animalito. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". “La arena del tiempo”. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. oscureció por completo. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. de manera extraña. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. Ambos se miraron. Al parecer. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. A la mitad del trayecto. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. se volvió sombrío y egoísta. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. . gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. La mujer que pasaba el se sentía cansado. el guagua pesaba. Ella prometió no hacerlo. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. mareado de repente. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. Polibio apenas si podía sostenerlo. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. Se detuvo desfallecido. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. No se le ocurría escribir nada más. Sorprendidos. que lloraba delante de una mata de sigses. Estuvieron allí hasta las seis y media. al tiempo que se descubrió la cabeza. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. La pareja mantenía una buena relación. pidió a su esposa que esperara un momento. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. una mano con unas uñas largas y negras. dijo. todo era apariencia porque Polibio. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. En el camino. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso.

Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. madre de la niña bautizada. Sin la influencia de su esposo. Un día por las contraposiciones amorosas. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres.Polibio se horrorizó al distinguir. La pareja vivía en la absoluta pobreza. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. una mujer se acercaba con un niño en brazos. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. . Al percatarse de la presencia del demonio. se encontró a un anciano. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. Según la creencia de los campesinos. ella seguía corriendo. yo dientes tengo!. quien murió en el instante. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. no sabía cuánto faltaba para su casa. Aun así. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. que se oía como si el engendro estuviese adelante. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. repitió el engendro infernal. como no es bautizado. se convierte en el Guaguanco. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. escondido entre los matorrales. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. y había salido cuando escuchó los gritos. Estaba aterrada. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. se aproximó. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. Pero. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. entre la oscuridad. Cuando iba de camino volviendo a su choza. También se hizo muy devota. Entonces. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. ¡Dientes tengo! ¡Ve. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. vio unas luces al fondo. con formas diabólicas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. El viejo que no era otro que el urcuyaya. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. La mujer era la sirvienta. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. Al levantar la vista. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad.

bebida y flores. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. en un bautizo. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. Cuando la inundación cesó. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. Allí había manjares servidos. Para ello. Ante el avance de las aguas. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. estando un poco tomado. igual que los días anteriores. Y también lo consideran una deidad protectora. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. tres varones y tres mujeres. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. frente al valle. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. la otra guacamaya logró huir. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. De pronto. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. pero no ocurrió nada. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. Una vez. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) .

El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. Una mañana en que bajaba del monte. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. EL español siguió al muchacho sorprendido. pues se contaba que. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas.Mira como muerde el freno de plata. En la casa. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. frente a una cueva. tenia cuidado de no pasar aquella hora. y empezó a comer el maíz. hijo del cacique. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho.contesto Pautis y corrió a su casa. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. -Maravilla. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. Se valió de un engaño para lograrlo. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. llamado Pautis. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. Apúrate.

CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . por ser el de la procreación. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. muere en el acto. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. pero sin esqueleto. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. A estos niños se los entierra en los cementerios. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. Para los crédulos naturales. por lo que pronto fallece. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. Se cree también que la laguna está encantada. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio. Ellos se volvieron parte de la leyenda. se los abandona en los cardos y luego se los quema. Luego aborda a las mujeres dormidas. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. y se hundió en las aguas sin fondo. cerca de salcedo. luego de sumirlas en un trance hipnótico. llevando una piedra imán en un mate. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. que había mucho lodo por las lluvias. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. esta la laguna de yambo. LA gente lo llamaba tren negro.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. que dormían fatigados. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. Los pasjeros. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. Los hijos del Tintín que sobreviven. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. donde ocurrió el descarrilamiento.

Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada.eran revisados por el farolero. en las noches de luna. . CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. por los cielos estrellados de Imbabura. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. Al llegar. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Más arriba. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. que viajaban abiertas los brazos. parecía una maqueta parda llena de tejados. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. acaso a inicios de siglo. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. aún. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. la obligo a levantarse y la acompaño. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. la ciudad. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. Su ropa se veía y se le veía con frío. nogales e higos. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. Eran una suerte de correos de la época. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. Más arriba. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. estaba sola.sus ramas habían caminado una cuadra entera. donde destacaba el añoso Ceibo. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. en cambio. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas.

que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. Obviamente. en cambio. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. que el Congreso ha sido disuelto. de viga en viga. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. -Tienes que repetir esta fórmula. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Más.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. Por eso cuando pasaban por encima de las casas.. un conocido galeno de Ibarra.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. El tiempo pasó. sin Dios ni Santa María". que van en escoba. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. le brindaron como a muchos. con cintas y encajes. con Dios y Santa María". al parecer. Aunque pidió discreción. podría decirse. con un olor imperceptible a aguardiente. Es posible.. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. le sucedió a Rafael Miranda. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. Una tarde. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. Algunos las tenían localizadas. Dicho esto. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Otra historia. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. en cambio. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. en medio de un prado. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón.de artilugios malévolos. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. a diferencia de lo que se cree de las brujas. en un remolino de carcajadas. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. Por eso los políticos de turno o las autoridades. de viga en viga.hubieran llegado desgastadas. Pero. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. Creyó reconocerlo. Y eso.el famoso tardón. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. sirvió para que Juan José Mejía. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. Claro que estuvo en Mira y. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. Su único delito. . que es uno de los ingredientes del tardón. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. Tras decir "de villa en villa. de inicios de siglo. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. Nuestro personaje se emocionó. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. le dijo la encantadora. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. acaso. Sus familiares estaban desesperados. justificara una parranda de tres días. Otros.

En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. cubierta con una chalina negra. Los sollozos salían de detrás de un árbol. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. en noches de luna llena. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. que ha empezado a brotar sus hojas. Al llegar ante el hombre aterrado. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. amigo de las parrandas. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. sus dos pequeños cayeron al agua. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. El hombre. Don Juan se detuvo. Encontraron los cadáveres unos días después. La luz provenía de un mechero. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. Era noche de luna.Con suerte. Era la figura de una mujer. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. cuando los quejidos se escucharon con claridad. Al rato. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. del parque Pedro Moncayo. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. Decidido a averiguar de quien se trataba. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí.

puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. Mina. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. como última voluntad. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. las que permiten ver dos cadáveres. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. se convirtió a la religión católica y se caso con él. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. impulsado por una fuerza sobre natural. y de su criatura recién nacida. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. La maldición del cacique se había cumplido. que yace en sus brazos. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. Según la leyenda. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. pronunció una plegaria. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. la princesa s enamoró de un español. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. Antes de acatar esa última voluntad. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. Y afirman que si uno reza un Ave María. los cuerpos son de la princesa dauli.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores.

buscando monedas falsas. Según una historia que cuentan los viejos. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. donde se estableció la Casa de la Moneda. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. se dice. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. No se sabe en realidad como fue la muerte. por esta razón. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. sino también porque. en una construcción de estilo colonial.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. durante la noche de difuntos. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea.

Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. ella era muy curiosa y juguetona. Cuando todos se fueron aplico su idea. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. sacarle las tripas al cadáver. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. cada vez era más seguido y más fuerte. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. Olegario muy asustado huyo por a Huigra. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona.

BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. llamado Genio. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.html . los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio.com/2009/02/leyenda-de-bolivar. a cambio de su alma. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. En vísperas de su muerte.blogspot. http://mama-puma. De ahí que en las noches más oscuras.

vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. no sólo el unkuch. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. era el unkuch. Zamora y Nangaritza. pero una extraña sensación la invadía. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. Sin más. en los valles del Upano. Finalmente. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. —respondió Nuse. grandes árboles crecían vertiginosamente. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. tengo un preciado obsequio. . un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. ¡oh! diosa Nunkui. son polígamos. pues dos demonios se lo robaron”. pero lo complementan con la caza y la pesca. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. los árboles y a las aguas. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. Así en segundos. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. pese a ello. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. —Muchas gracias. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. Tienen una cultura rica en leyendas. Todos buscaban la hierba. lleno de paisajes y rincones hermosos. Nuse. Su principal alimento es la yuca. creen en seres superiores que conviven con el hombre. casi ninguna planta crecía en ese lugar. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. retrocedió asustada. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. Como toda cultura bien formada. mientras la madre entraba en desesperación. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. estaba segura de que alguien la observaba. extraños trozos blancos flotaban.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. pero la debilidad acababa con la vida de todos. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. totalmente agotados y muertos de hambre. es decir los hombres poseen varias esposas. todo a su alrededor cambió. allí habitan los shuar. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. sino toda clase de alimentos”. la dueña y soberana de la vegetación. siempre y cuando las puedan mantener. para llevárselas a sus hijos. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. ante los ojos sorprendidos de Nuse.

Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. los devoraba. otras nadando. cansados de tanto buscar y de comer. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. en el territorio de los shuar. pidiendo alimento. lodo y raíces. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. a veces sobre los árboles. mira Kowi. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. allí. le anunció que allá también. su cumbre crece hacia el cielo. no importa cuánto. . era el estómago de Kowi. Se sentaron en silencio por varias horas. Nuse descubrió que. entonces. pero también los saboreaba. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. encontraron una caverna que les serviría como refugio. la pequeña. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. —¡Magia. pero nada había. Nuse buscó a sus hijos. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. entonces. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. Cuando llegaron. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. una niña y un niño. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. los alimentó y retornó a su pueblo. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. tal como lo había prometido la diosa y la niña. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. luego suspiró. la carne y las golosinas que allí se hallaban. dime que no es un sueño!.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. frutas. en la cumbre. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. pero sólo hallaron hierbas duras. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. Salieron a buscar algo que comer. En cuanto pasó la lluvia. -¡Quiero comer!. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. llena de emoción. todo estaba abrazado por las aguas. Y se abalanzó sobre las frutas. carnes. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. por ello les pondremos Rumi y Kowi. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. la vegetación crecería majestuosa. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente.

ahora ya jóvenes. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. con gran rumor de plumas. a los niños les dio sueño. era fascinante verlas tan hermosas. Los niños empezaron a reír suavecito. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. al no tener manos. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. Después de varias semanas de caminata. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. se sentaron junto a una cascada. -Tal vez si les pedimos perdón. pero no querían perder a los loros. Estaban nerviosos e impacientes. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. así que acordaron un pacto. Al día siguiente. y mientras se acercaban los niños. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. Pasaron las horas. amarillo y verde. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. en donde la magia de los dioses se obraría. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. el sol empezó a calentar las rocas y. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. y con ellas también se había ido su comida. Rumi y Kowi. Algo maravilloso ocurrió allí. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. Otra vez. no eran gritos de personas. ellos producían gritos y risas. pues cuando lo intentaban las aves volaban. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. volvían a crear sus hogares. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. los guacamayos regresaron. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. llenas de verdes árboles y millones de seres que. con el calorcito.

y a la otra Nina Chumbi. gallaretas. cormoranes. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. y sobre ellos. fue a dar aviso a sus compañeras. musgos. Trató de escuchar algún sonido. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. tortugas gigantes. fragatas. Formó entonces dos estelas de agua. dijo este. albatros y pinzones por millares. le dijo el dios de los océanos. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. les dijo. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. exclamó. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. o Isla de Fuego. “Pero hay que hacer algo. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. como acurrucado en sí mismo. pelícanos. “Hay que hacer algo por este mar”. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. mantarrayas. todo está como muerto”. o Isla de Afuera. garzas. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. helechos y manglares. pulpos. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. excepto a su. Antes de partir. mientras tanto. flamencos. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. rabijucos. iguanas. le contó su angustia. Por eso. . entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. en la Mamacocha (o madre de los lagos). exclamó la sirenita. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. “Este pobre mar es tan perezoso”. Visiblemente inquieta. anonadado.ballena. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. algarrobos. retozando por todas partes. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. en tanto. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. seguía dormido. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. emocionados. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. El mar. Pese a todo. pingüinos. pero resultó en vano. Tiempo después. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. graznando y chillando de alegría. por pequeño que fuera. resignado. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. indiferente a todo. interminable sueño azul. orquídeas. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. delfines. “Ya has dormido más de la cuenta. piqueros. El dios de los océanos se la quedó viendo. “Debemos regresar. tiburones. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. el dormilón estaba asombrado. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. la una fría y la otra caliente.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. más allá empieza el mar de la nada”.

algunos marineros. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) .Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. Al igual que sus compañeros de aventura. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. Y en efecto. a finales del siglo XVIII. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. Dampier. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. Cook. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. a nombre del turismo y otras ambiciones. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. Al final de sus años. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. en el transcurso del trayecto. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. Sin embargo. Sin embargo. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. conocida hoy como la Bahía del Correo. balleneros y piratas. en medio de las aguas agitadas. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. Decidido a revelar el escondite. Para empezar. Desembarcó con su delirante amigo. los piratas entre ellos. Cowley y Eaton. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. Poco tiempo después. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. Por otra parte. Wajer. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. que gritaba sin ton ni son por el muelle. mientras tanto. Cuando tenía apuros económicos. y en las noches. a la vez que depositaban allí su correspondencia. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. Allí mismo. En este lugar. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. Desde entonces. nadie sabe de dónde vino. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. Al ver esto. obispo de Panamá. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. e intentó llevarlo a su casa. con el transcurso del tiempo. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla.

Prevenido sobre este hecho. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. provisiones del continente y una planta de guayaba. veinte. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . hoy conocida como isla San Cristóbal. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. sin comprender lo que le esperaba. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. 102 al año cargó sus primeros frutos. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. El patrón mostraba la crueldad de siempre. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo. Furiosa e incontenible.. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños.. Entonces ocurrió la desgracia. Entre ellos. Según la leyenda. El patrón fue asesinado en su propia casa. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. Luego. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. El patrón sonreía. quince. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. Se postró de rodillas. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. El navío transportaba esclavos.. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. Pero por si esto fuera poco. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. En efecto.. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. incontrolable hasta la actualidad. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. El patrón contaba los latigazos. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. Cinco. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. diez. la planta creció rápidamente. cuando fue atado al poste de los suplicios. Y exigía más. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. 104 y tu planta será una peste. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—.

el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. Más tarde. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. buen hombre. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. no siempre fue así. totoras. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. deja que duerma en el corredor. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. sabes bien que nunca doy posada a nadie. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. Entonces. Sin embargo. pero nada pudieron hacer. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. Según la leyenda. Debido a la fertilidad del suelo. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. Al ver lo que iba a suceder. el dueño era un hombre extremadamente rico. Pero ya que lo hiciste pasar. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. más o menos a la medianoche. ubicado cerca de Otavalo. agarra tus cosas y huye de la hacienda. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. Con toda humildad. un peón sintió pena por el pobre forastero y. De la noche a la mañana. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. Una tarde. Lo tenía todo en abundancia: cultivos. pero extremadamente avaro. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. lirios de agua. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. corrió a la entrada. el forastero llamó al interior. al caer la noche. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. no obstante. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. musgos. Luego de agradecerle. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. etc.

cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. Una noche oscura y lluviosa. Se adentró en sus senderos y no regresó más. pero nadie los caza ni persigue. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . en especial en las horas de la noche. Según ellos. maldiciones y silbidos. Nadie más asistió al ritual. Pocos han podido escapar de este llamado. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. Tras la catequización. Cumplido el pago. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. a finales del siglo XIX. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. Los animales de la selva enmudecieron. sajinos o pavas del monte. La lluvia arreció con fuerza. se vio un sajino por las orillas del río. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. por las tardes. Atemorizados. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. Exigen un pago a cambio del agua. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Mientras tanto. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. unas de color negro donde vivían los diablos. Los poderosos brujos. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. Así pasaron varias semanas. precedidos por el más anciano del grupo. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. los nativos consultaron a cuatro chamanes. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. Sin embargo. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. el Cerro de Brea donde viven los diablos. conviene alejarse pues allí viven los diablos. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. Un tiempo después. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. Preocupados por las desapariciones. Al día siguiente. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. Jamás se supo nada del cazador. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. sus guías espirituales. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. Toda la noche se escucharon insultos. guatusas. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. gritos. volvieron por donde habían venido. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. El caudal del río creció.

Allí había de todo: yuca. Había pasado más la mediodía. se echó a caminar aguas arriba. Qui-trai. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. Como era costumbre. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. se puso a cantar Nunkui. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. Mientras ella sembraba. Los pequeños empezaron a jugar y. plátano. Agradecida. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Todo era felicidad. la pequeña cantaba «Qui-trai. le dices «ahora canta» y ella te la dará. Qui-trai». madurada ya la planta.. plátano y maní. la tierra no carga. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. pero volvió a cosechar una canasta. Qui-trai.. Después de un tiempo. Mientras lloraba. la madre de la chacra. caña. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. y enseguida los productos crecían y maduraban. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. otras lo heredaban de una rucu mama. Nunca más se escuchó su canto. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. Al instante. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. De pronto. Qui-trai». En la chacra. «Qui-trai. se puso a cosechar la yuca. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. —Ven. la mujer se fue a sacarla. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. ven. maní. plátano y maní. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. Por más que trabajo. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. Nunkui había desaparecido por completo. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. camote. Qui-trai. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Con paciencia. mujer —le dijo—. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Cuando la mujer regresó. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. cuando necesites comida. por travesura. Tras avanzar un buen trecho. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. cuando en eso apareció la dueña. Sin embargo. Ella había aprendido el «Qui-trai. Esperanzada en hallar comida. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. De ahí en adelante. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. llevaba a la niña a la chacra. vio una gran chacra al frente de una casa. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. la que en realidad era Nunkui. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. voy a regalártela. Se acercó esperanzada.

En eso. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. La conocían por eso como La que nunca llora. úlceras. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. Iba a continuar su camino. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. que traerá el bien a los demás. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. Casi al instante. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. Al escuchar las palabras de la anciana. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. para que su alma se conmoviera. Afligidas por la destrucción. el alma de Sañi. Todo el daño que nos has causado por no llorar. Las chozas. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. Cuando llegó el invierno. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. las chacras y los animales fueron arrasados. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. Jamás serás abuela ni madre. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. no le importa nada —comentaban unos. una mujer anciana. quemaduras. atrapada en la savia de la madera. la más sabia de la comunidad. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. sin derramar una sola lágrima. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. Sañi se convirtió en un árbol.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. Al final. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. desde hoy lo pagarás con tu llanto. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. no quiso ayudar a la joven madre. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. calma el dolor y trae el bien a las personas. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. se le presentó la anciana: —Por favor. Un día nublado. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. Sólo Sañi se mantenía indiferente. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Las lágrimas de este árbol curan infecciones. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. etc. AI final. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo.

Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. también conocida como Sumpa. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. Quedaron entonces solos los gigantes. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. asustados por tal visión. las asaron y las devoraron en un dos por tres.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. la pieza pesaba cinco libras. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. En 1736. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. claro. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. No podían creer lo que sus ojos veían. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. siempre les había hecho la vida muy difícil. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. las pelaron. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . su apetito era feroz y qué decir de su sed. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. y vaya que la necesitaban pues su rey. el malvado Otoya. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos.

en un paisaje primaveral de clima delicioso. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. chirimoyos. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. a pocos kilómetros de Vilca. desde hace siglos. como una gran cascabel. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. sucediendo. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. y no está muy lejos de ella. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. que nunca paga bien a sus devotos. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. el río Catamayo. encendida la codicia por el pérfido Satanás. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. por el que zigzaguea. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas.bamba. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. El Gobernador José Miguel Carrión. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. en agosto de 1877. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. algarrobos. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates. siendo así que este enemigo malo. en una quipa o caracol. también. De la ciudad de Loja. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. y que éstos enviaron a un Hermano lego. por ser anteriores a la evangelización. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. en cuya excavación -dice. Se dice. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. los buenos lojanos. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. ¡fatal desgracia!. En una de esas plataformas. a 30 kms. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. se les llama gentiles. cubiertas de faiques. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. da cuenta de varias empresas al respecto. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. muy codiciadas porque. para que haga la excavación pertinente. . siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies.

sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. Resentido el pueblo por estos dos motivos. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. contando hasta morir su singular hallazgo. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. el siglo XVIII. en primer lugar. en segundo lugar. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. se portaba indiferente incluso con sus iguales. Romero. que seguramente . agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. bien aderezado de armas y caballos. Don Pedro de Valdivieso. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. resultaba ser bravo como un león. En los comienzos de este siglo XX. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. no digamos del pueblo. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. por lo que se aisló de ellos. Por otra parte. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. que no habían rendido culto a la fea codicia. que tenía sus puntos de misántropo. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. como representantes de Dios en la tierra. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. llamado Ernesto Witt. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. un Capitán Romero. porque era fama que. llegando al punto de divulgarlos sin piedad.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). sin resultado positivo alguno. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. borceguíes de piel. Aseguraba. en cambio. india ni judía. medias de seda filipina. hijodalgo de solar conocido. y. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. quién nació gallina”. gregüescos de paño negro a la rodilla. continuó viviendo cómodamente en Loja. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. y andaba empeñado. No queriendo tener trato alguno de vecindad. tales fueron. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. golilla de tafetán. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista.

hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. Quizás viudo o separado de su mujer. en tercer lugar. Era imposible abordarlo para conocerlo. indiferente al dolor ajeno. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. con el asombro de los concurrentes. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. que seguramente se trataba de un excomulgado. en su deambular de las noches. ampulosa. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. Tenía la benéfica costumbre. debió haberse establecido en Loja. este sí caritativo. y entrar en la madrugada. egoísta y avaro. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. . que vivía de por vida encerrado en su palacete. pues. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. diría Juan Pueblo. un individuo estrafalario. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. veían salir de éste en la noche. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. Vestía ropa tosca. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. porque los vecinos. Fernando Jurado. y caminaba apoyado en un grosero bordón. alivio de la miseria de los demás. en cuarto lugar. y. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. impenetrables como las rocas. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. por la cual le bendecía la gente. de acercarse sigilosamente. había que acatar los designios insondables de la Providencia. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. y por ensalzar al caprichoso limosnero. por alguna falta gravísima. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. unos zapatones burdos. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. el vagabundo caritativo. si los favorecidos trataban de identificarle. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda).era un invertido. “Lo uno por lo otro”. a las viviendas de las personas indigentes. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. según piensa el Dr. porque los dos personajes habían sido una sola persona.

contorneado. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. en la actual calle Azuay de Loja. en especial. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. por tal motivo. tenía un timbre sonoro. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. y en cuyo rostro. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. a los padres de la hembra. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. macaneando con los demás asistentes. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. apellidada “Agustina de la Consolación”. no correspondidas. Por razón del emplazamiento del templo. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. así como las láminas de plata en las columnas.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. y robando a escondidas besitos a su adorada. que las tallas de San Agustín. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. En la casa preindicada les hacía compañía. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. dirigiendo sonrisas boba. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. en los que lucían pupilas perforadoras. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. y. rumbo a la corriente del Zamora. que era el encanto del vecindario.liconas. confundido en el revuelo de telas finas. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. enmarcado por una cabellera de azabache. cantarino. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. . Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. y que la campana. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. al hidalgo y a su noble consorte. que el pulpito. y. burilado con finura. plumas y diamantes de las damas. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. soñando en los ausentes trenzados. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego.

¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. ¡Enardecido al máximo por su amor. y. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. retornó el Capitán a Loja. con el amor acrecido por la separación y la distancia. mas. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. empero éste. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. le pareció petrificada. ¡oh terror desconcertante!. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. se arremolinó para colmarle de reproches. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver.Y fue que. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. . sin fuerzas para vencerlas. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. del baño bienhechor de su sonrisa. pero. en busca de la caricia de su mirada. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. ignorante de lo acontecido con su adorada. la casa en que se desarrolló este drama. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. en el atónito vecindario. buscó una explicación en el inmediato vecindario. insensible como una estatua. Pasado el evento de la sublevación indígena. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. ¡oh sorpresa!.

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