"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

pero no halló las bolas de colores increíbles. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. se decía que había un causante de todo. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. a un lado del maligno. Aterrado. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. Vico retrocedió a la quebrada. a cambio de diez bolas. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. En un principio. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. vio una figura como una aparición bendita. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. a la altura del paramo. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. en la otra. pero sentía que una mano le tapaba la boca. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. . amenazante. a fin de esquivarla. en un sector llamado Chaupi. Vico se desplomó más pálido de lo que era. Entre las latas retorcidas. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. El muchacho empezó a reanimarse. Otra vez era la abuela. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. Duende. y gritó en forma amenazante: «Duende. En la oscuridad. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. sudaba frío. Instintivamente. El terror recorría su cuerpo. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. En uno de estos. La abrió con ansias. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. Quería gritar para pedir auxilio.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. Un ser del más allá. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. con los pelos de punta. El espanto le nubló la vista. A la mañana siguiente. Vico ganó nuevamente. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. los vidrios rotos y la agonía de la gente. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. dejando su característico olor a azufre. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. adonde le guiaba el demonio. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. antes del control de policía. había faltado poco para que le cargara el Duende. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. La abuela pidió auxilio. un paquete de cigarrillos. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse.

la silueta del hombre se perdió. dando una larga vuelta. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. Sin dudar un segundo. un policía retuvo la licencia de la chica. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. Aturdido y confundido. le resulto familiar. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . Yo solamente gire el volante. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. Se supo después que. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. diviso al desconocido alejándose por allí. entre las convulsiones de la agonía. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. o por lo menos de hace muchos años. Avanzando a paso ligero. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. meses atrás. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. No se trataba de nadie del pueblo. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. murió un anciano que vendía un puerco. picado por la curiosidad. Al final de la ceremonia. se iba al cementerio. entre los comerciantes de vacunos. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. La chica. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. plantaron una cruz en el lugar. continúo siguiéndolo. en la feria de animales de Guamote. A lo lejos. de una familia pudiente de la ciudad. despedazándola. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. el se había marchado ya. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. pero aquella persona. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. Desde entonces. llamado Don Mariano. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. en el control de Chaupi. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. .Ella no se percato de ningún peligro. El grupo regresaba a Riobamba cuando. se accedía a la parte delantera de la plaza. como si fuese un conocido de toda la vida. abriéndose paso en dirección al desconocido. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. en el otro sentido. Entre la neblina y la lluvia. en dirección contraria al pueblo. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. La joven novia bajó del auto. Al año de su fallecimiento. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. vi que la mujer seguía parada en la vía. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. Este hombre.

de pronto.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. Cada vez mas intrigado. tras reflexionar en los hechos. que estaba totalmente repleto. siempre recogiendo puñados de tierra. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. tenía la mirada aterrada. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Don Mariano temblaba. llego a la conclusión de que era un delincuente. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. se echó a andar aprisa para pedir ayuda.No se crea –comento otro. pero no tuvo repuesta alguna. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. No había nadie. Asustado. . lo embistió y lo levantó por los aires. como si viniera siguiéndole los pasos. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. mirándolo con la misma expresión de tristeza. caminando a unos cien metros tras suyo. Apretando las mandíbulas. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. Para el anciano. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. persignándose –. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. recogiendo algunos puñados mas de tierra. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. Por el contrario. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. El cuerpo cayó destrozado. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. como surgido de la nada. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. con el costal a rastras. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. infundiéndose de valor. El terror causado por aquel aparecido. Don Mariano murió en ese momento. aunque como era andariego. Cuando el aparecido llegó a sus pies. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. el miedo lo tenía paralizado. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. todos habían salido a las labores del campo. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. dicen que cuando el fin de uno está cerca. Pero el no reaccionó. Se diferenciaba por el costal. El toro se arrojó contra él. el extraño había desaparecido. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. aunque se hallaba de espaldas. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. repleto ya. con cierta ansiedad y temor. se sorprendió pues aquel hombre. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. don Mariano se detuvo para encararlo. . iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero.

Sus dientecillos parecían perlas. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. Rodeados en torno a ella. enviada a ellos como deidad protectora. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. Sumida en profunda meditación. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. jugaba con los niños y con los pájaros. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. entraba en pueblos y cabañas. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. acercándolo al oído. además. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Tras pronunciar este augurio. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. Pero a más de su renombre para la guerra. Se llamaba Posorja. Sin embargo. Vagaba libremente por llanos y lomas. Y en trance vaticinaba guerras. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. Tras ser recogida por los huancavilcas. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. que significaba “espuma de mar”. El color de su piel imitaba el de las nubes. Poseía una apariencia sobrenatural. que se asentó en las orillas del río Guayas. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . como la noche se cumple tras el día. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. embarcada en una pequeña nave de madera.

el cielo se volvió negro. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. cara bonita –dijo el español–. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. la ambición del cacique era insaciable. la cámara se pobló de gritos y lamentos. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. patrona de su localidad natal. Como por arte de magia. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. Pero tú. pero ahora me urgen más los tesoros. que aparecerá cada cien años. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. enfermo gravemente. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. de forma milagrosa. incluso después de la vida. En un instante. Hasta que tu hija. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. Pese a los fabulosos tesoros. Agradecido por la salvación. Hasta que un día la hija del cacique. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. La arremetida resultó inútil. Tras siglos de encierro y obscuridad. De inmediato. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. Si realmente deseas salvarla. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Al instante. Si la elegía. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. escaló hasta la cima del cerro. el chamán se deshizo en humo. brujo maldito. la acompañarás al otro mundo. La joven encantada gimió. una joven de incomparable belleza. plata y mármol. Gracias. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. en la época de la fundación de Guayaquil. apareció la figura furiosa del cacique. Denominado antiguamente Cerrito Verde. Hace mucho tiempo. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. Presa del pánico. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. ella sería fiel y cariñosa para siempre. Desesperado. un teniente español.

Perdido en un inmenso paraje. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. las mujeres miraban a lo lejos. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. Ya no le importaban las naranjas. Loco de contento. en Manabí. Tomó dos y. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. Consentía que las personas tomaran las naranjas. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. Al anochecer. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. en efecto. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. Preocupado. sino salir de aquel lugar. Con la ropa a lomo de mula. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. Entonces. muerto del cansancio. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. trató de hallar el camino a los manantiales. En este punto. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. que de nuevo se echó a andar en círculos. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. Enseguida. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. El paraje era extraño. ovos y cactus. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. Sin embargo. Mientras lo escuchaban. cosecho lo que pudo en un costal. las más dulces que jamás nadie hay probado. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. esquivando dificultosamente la vegetación. no esperó para referirles lo sucedido. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. Lo cierto es que en una ocasión. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. A más de esta increíble abundancia. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. Con el pasar de los años. Al próximo día. Mientras avanzaba detrás de la bestia. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. solo para comerlas allí. totalmente diferente del que había ascendido. Una vez allí. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. al solitario y receloso habitante de la ladera. pero mientras más andaba.

¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. dorada y resplandeciente como una luna llena. En cierta ocasión. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. Sin embargo. la que serviría de corral. ¡Quien quiera fortuna. la fortuna tenía forma de alas. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. Espantadas. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. los hombres escondidos veían con incredulidad. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. igual que el agua del estero. picos y patas de oro. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. Allí entraron a toda velocidad. Las palabras salían de su boca. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. y al instante se percató de algo extraño. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. que no cesaron sino después de una semana. tratando de desviarse hacia la maleza. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. Allí. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. a pocos pasos. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. pero nadie podía oírlas.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. aparece al amanecer una gallina de oro. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. Alguien dio la señal y empezó la cacería. Entre el ruido y la confusión dorada. A eso de las cinco de la mañana. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja.

Allí se erguía un descomunal árbol. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. se pusieron de inmediato a morder. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. como son hasta ahora. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. Afectados por la escasez. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. abejorros.. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. que proveería de comida a todos. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. halcones. humanos y animales. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. ardillas. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. etc. picar y raspar. sino en la copa. hormigas. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. Cuando descendió. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. Al comprender que su amigo los había engañado. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. tucanes. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. arrancadas seguramente de un pez muy grande. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. Al final de nueve días y nueve noches. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. padecían de hambre. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. Al salir del bosque. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. El árbol se precipitó estruendosamente. pero no lograron nada. Arrepentido del embuste. aves y animales. Guatusas. el tronco fue cortado completamente. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. En la laguna. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. ratones. pájaros carpinteros. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Por esto el árbol no caía. aves e insectos de la selva. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. pero el árbol no cayó.

La creciente. En los días de sol. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. eran de un color rojo tostado. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. parece oírse un llanto mineral. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. Por su parte. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. Un día del mes de julio. la piedra hembra. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. Mangla. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. cargada de lodo. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. Debido a su procedencia volcánica. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. en uno de los afluentes del río Napo. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. palos y ramas. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. en cambio. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. separada tristemente de la piedra hembra. parecía que había llegado el fin del mundo. desbordó las aguas de su cauce normal. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. Inundados hasta más no poder.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. Valiéndose del empuje de la corriente. A la media noche. cientos de kilómetros abajo del río Napo. Desde aquella ocasión. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día.

– Si – le respondieron los hombres tucanes–. – Toma. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. que lloraban de hambre. El diablo no tardó en llegar. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. Un día. Ordenaron a un joven que las echara la rio. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. En eso. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. que se comían a los tucanes. Pero este sintió curiosidad y las abrió. Ve a traerla del río. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. – No importa que me maten – decía mientras moría–. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. pero viene siguiéndonos. En la tercera ida. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. Pero allí también habitaban los diablos. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. aprovechando un descuido. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. pero la mujer pidió otra. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. – Ayúdenme.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. Logramos escapar. por favor. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Mis cenizas se convertirán en alas. Por temor. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. De inmediato. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. que desde entonces molestan a los humanos.

con riesgos donde podía hasta perder la vida. su faz demacrada. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. El poseedor del peine. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. río subterráneo o lo que quiera decirse. era una época de transición.visitaecuador. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. La viuda alegra. pero la melodía se escuchaba. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. un joven quiso cogerla. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. una “hazaña heroica”. ya bagazos. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. lo mismo que su pelo.com/andes. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. muchas veces. por decirlos así. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. . cuando la lógica no había empezado a trabajar. o sea en la investigación histórica y social. Su peine es de oro. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. realizaba. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. vientos. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. sentada en una enorme piedra. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. y la época en que ya entraba. esto es. cuando a veces a la luz de la luna. de carácter histórico-literario. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. truenos y relámpagos eran una. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. Antiguamente. Peces. Y en San Lorenzo. la temperatura bajó. http://www. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. calmo su furia. Un día. entre la imaginación primitiva. o por lo menos su farol. hasta entrar en su aposento. pues tenía que vérselas. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba.

qué pena. No decía. pero como era el siglo XVIII. el que parecía lagartija vieja. macilento (es decir con cara de ya me muero).. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. y si cae de lado.llovió sangre sobre Riobamba. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. De pronto. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. Era pues. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. Se trataba de un hombre alto. nadie lo sabía. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. el caballo de un santo. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento.. que. corría como el viento. ante la sorpresa de todos. pero sobre todo no parecía de este mundo. tan pronto tuvo noticia del suceso.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. como los demás mendigos: “una caridad. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. si cae cruz. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. sus cuentos fantásticos. Pues bien. cómo chismear con tan poca información. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. qué rabia. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. desconcertada. porque a pesar de su apariencia.. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido.. Pues bien. enjuto (o sea flaco). significa que no. Si fue cierto o no. por esta gracia. en fin. quiere decir que sí.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era.. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. Don Lope Diez de Armendáriz. ¿de qué lado dormía?.. ¿por qué?.el hombre entró a la iglesia de rodillas. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. decían las vecinas. No contento con ello. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. según los vecinos de Riobamba. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. o “¿Habrá por ventura un real?”. Claro. hasta que lo sacaron a la calle.. regresara al lugar de donde había venido. parecía el viento mismo. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. es porque es hora de salir a jugar. pero. qué digo. mejor aún. y la gente. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. ese mismo. la señorita Abigail. satisfecho. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . déjame decirte que la lagartija vieja. sí. y de inmediato pasaban a otro tema. Presidente de Quito. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres.. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. y que unos días más tarde -jura doña Clementina. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. por el amor de Dios”. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. allá por 1751. así empezaba mi tía abuela. sonrió.

El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. Y bien. tan por encima de todo y de todos. se incendiaba. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. Ella asegura que era un fantasma. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. dizque Sarabia se llama”. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. decían. decían otros. o quizá para no ver a nadie. incluso a los que le servían. el oro más puro jamás visto. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. de los jueces. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. dijo. las acequias se salían de su cauce. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. ante aquel súbito milagro. muchos años. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. de la noche a la mañana.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. pero a otras personas les daba asco. resplandeciendo con la luz del amanecer. a veces. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. temblaban y obedecían. se sintió tan poderoso. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. saliéndole al paso a aquel hombre que. “Miren”. Una noche. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . Un día. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. pues era un alma triste y solitaria. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. pedían en voz alta los más crueles. para alivio de muchos. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. pero mi abuelita me contó que una noche. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. Y ahora. otros agregaban. Todos le temían como al mismísimo demonio. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. lejos. muy lejos. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. Nadie podía negarse a un pedido suyo. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. El hombre solo observaba y callaba. el hombre desapareció. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. para morir. Era oro. para que nadie lo viera. tan invencible. decía a todos. “ahí viene el desgraciado ese. buenas noches y a la cama. un fantasma que no asustaba a nadie. se derrumbaba. Tal vez. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. vio una mancha blanca cruzando los escombros. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. se enlodaba. de años enteros. boquiabierto. Se fue al campo. Compró los servicios de los jefes de policía. de pronto. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. “ojalá se muriera de una vez”. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. pequeño y encorvado. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. “Ahora van a ver. paralizado. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante.

—pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. acompañados de vino tinto. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. aquel metal significaba conquista. yuca asada. no. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. gloria. y una tortilla de maíz. Para los españoles en cambio. un sabroso pedazo de pan. al generoso Inti de la vida y el calor. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. tortillas de quinua. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. en una ronda de alegría. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. llegas por fin a la morada de la anciana. tienes que decir que eres pobre. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. Por eso. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. enloquecieron de gusto a los recién llegados. por un momento. tierras. más un puñado de perlas. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. Imagínate. este sitio era conocido como el Yavirac. fortuna.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. Así. ¡no!. Piénsalo bien. chigüiles de maíz. que has ido a dar ahí por accidente. un panecillo de miga blanca y apretada. Pues bien. bizcochos de maqueño. pues si escoges la primera mesa. tortas de choclo. . tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. Muertos de nostalgia. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. que se levantaba en el corazón de Quito. desde hace siglos. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. empanadas de morocho. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. festejaban el Inti Raymi. los indios anteriores a los incas. nobleza. sobre su cima. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. páreme la mano. poder sin límites. humitas de sal y de dulce. la gran fiesta del Sol. era igual que un pan. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. en el corazón del cerro. se encuentra el Templo del Sol. la Madre Tierra. el 21 de junio de cada año. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. y ahí.

—Ya. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. el generoso Sol de sus antepasados. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. Escoge bien. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. Fue así como. Cuando Etsa creció. ¿Etsa?. pero muy claro. ¿y cómo quieres ponerle. . igual que. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. cómo. todos los días. a menos. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. déjame decirte algo. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. durante mucho tiempo. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. le hizo creer que su padre era él. Ah. así insistas. se miraron largamente. —No —dijo Etsa—.. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac.. pero el tipo no lo dejó explicar nada. indio? Habla rápido que no tengo tiempo..Y es probable también que. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. —Pero.. por favor. ¿estás loco? Estos indios ignorantes.. chambiras y pitajayas. en cierta ocasión. porque es probable que suceda también al revés.. Ampam trató de explicarle que Etsa. al amanecer. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. en el idioma de los shuar. claro está.. Yo no te contaré nunca. quería decir Sol. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. y que te quede muy. Un hombre de traje gris los vio llegar. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—.. Sólo quedaba la paloma Yápankam. el valiente Sol. ¿Entendido? Y ahora. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. Ahí. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. posada sobre las ramas de una malitagua. ¿no ves que es nombre de mujer?. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. este silencio es terrible. pero una mañana. — ¿Qué quieres. cuando apenas empezaba su cacería. mote y choclos tiernos. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa.

Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. He aquí el horror. ante el desconcierto del empleado que. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. le dijo: —No importa lo que diga este hombre.. con velas largas apagadas. tú siempre serás Etsa. los dos amigos. que tocaba una especie de tambor. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. sintió que algo se había transformado dentro de él. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. Con los nervios de punta. al poco rato. el Sol del futuro. mi Sol. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. Unos cuerpos flotantes encapuchados. Entonces. Siguiéndole. le dijo: —Etsa. manoteando sobre el escritorio. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. que su voz altanera había cambiado. se conviertieron en amigos. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. muertos de miedo. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. se deshizo en un largo lamento. donde a medida que avanzaban. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. casi transparente. que ahora estaba chillando como Yampuna. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. y regasen la sementería de papas de la familia. a los cuales cierto día se les fue encomendado. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. Al principio. Ya en la noche. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. muchacho. sacasen agua de la asequia. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. hijo. Manuel y Carlos. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. Etsa se negó a creer lo que le decía. la cual estaba a punto de echarse a perder. por don Martín (papa de Carlos). no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres.. y cuando seas grande. entonces. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. con una sonrisa dibujada en los labios. . se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. Tú eres. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. se desplomaron al instante. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. muy noche. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. levantándolo sobre sus fuertes brazos. de pronto. afilados dientes de lobo. el papagayo de las selvas amazónicas. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam.

nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. bella damita. la dama era destapada por la mano del audaz. el silencio se hacía más silencioso. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. señorita”. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. en la ciudad. solo que no eran simples velas. tachándoles así de vagos. si ustedes quieren. sus contoneos. su taconeo. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. o “la seguiré. Carlos y Manuel despertaron. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. de doña fantasma. El Mate. . corría desesperado a su casa. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. Por supuesto. que ya para entonces eran muchas. hicieron todo intento por calmarlos. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. Pues bien. El Descomulgado. Martín no les creyó ni una palabra. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. aprovechando el desconcierto. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. Llevaban consigo. deme una miradita”. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. de pronto. por lo general. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. es decir. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. una hermosa barbilla partida en dos. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. dichas velas eran huesos fríos de muerto.Minutos después. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. sin que supiera cómo. o “me parece que se ha caído usted del cielo. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. Entonces. En efecto. En aquel oscuro lugar. mas la pesadilla no había llegado a su fin. cogidos de la mano. la Encrucijada. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. pero la marca de aquella noche de terror. llenos de horror. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. Después del incidente. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. Ella se detenía como si se hubiera asustado y.

pero a diferencia de los demás. Confieso que salí con un poco de temor. dijo mi abuelo Ulises. Al parecer. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. Al final. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. La joven dejó de cantar y le sonrió.todavía se desliza por las playas. que la voz de las sirenas. al mismo tiempo. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. dijo mi abuelo. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. Y eso le cortó la respiración. Mi emoción lo decía todo. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. te he estado esperando desde antes de que nacieras. que se levantó de la cama sudando. esos seres mitad mujeres y mitad peces.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. . Abajo. en medio de las tinieblas escuché un canto. me parece que un viernes santo. y en esmeraldas otra. Mi abuelo no pudo aguantar más. resplandor de luna y silencio. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. Al fin viniste. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. se escuchaba un canto dulce. Mi abuelo. cada vez más audaces y atrevidos. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. Hace muchos. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. con una botella de aguardiente en la mano. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. cada vez que llegaba la Semana Santa. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. no podían dormir. Aprovechando el momento. De pronto. le dijo. Para terminar esta apasionante historia. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. quedó atada a la tierra. hecha de luz de luna. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. una voz hecha de viento. fue una de esas noches. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. pero que otros.conocida como La Viudita. Una vez fuera. porque les daba temor pero. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. Hacía frío. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. muchos años. sí. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. mientras los tripulantes la escuchan embobados. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. Como todos en el pueblo. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. apartando unos matorrales. Arriba. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. jumo y coquetón. la vio. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. en busca de un pachanguero. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota.

los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. Mi abuelo temblaba. en un segundo. un llanto. pero estaba decidido. nada de nada para alumbrar el camino. en vez de tranquilizarlo. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. listo. Sí. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. con los bolsillos llenos de dinero. no habrías podido. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. arrastrando consigo a la muchacha. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. Eso sí no tengas miedo. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. . tendrás tu recompensa. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. eres un cobarde. Tienes que atarme. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. suceda lo que suceda no me sueltes”. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura.110. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. abajo. no le importaba ayudar a nadie. atada. sonriendo como si nada. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. en actitud de ataque. Allí. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. al igual que ellas era capaz de estrellar. en la quebrada. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. contra las rocas. le dijo fuerte. Más oscura de lo que puedes imaginar. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. por lo general. Esa sonrisa extraña. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. Atrás venía la muchacha. vuelve. Sonrió. la vida de cualquier hombre. esquivando las piedras y los árboles normales. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. tal vez abandonado. Para colmo. cada vez más fuerte. De pronto. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. Ahora. le hacía temer lo peor. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. por todos lados aparecieron cientos. pero nada más. Aunque a José. y llevarme contigo hacia la ciudad. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. Mi abuelo no pudo más. sospechosa. quizá herido. ni un cachito de luna. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. Y es que arriba no había ni una estrella. Lo levantó con mucho cuidado. Sí. sintió que el destino y él se habían encontrado. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. No solo que era tarde para huir. vuelve acá. boca arriba.Mi abuelo se estremeció. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. así. A tientas quiso salir de In quebrada. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. lloraba desesperado un ni. sino que no quería huir. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. en tanto el viento. muy fuertemente.

De inmediato lo llevó por un largo corredor. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. por qué”.. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”.. volvió a decir María Dolores. de abandonarlo en el suelo. sintió que las piernas se le doblaban. sin mirar atrás. porque eres egoísta. “solo fue un sueño. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. María Dolores. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. escribiendo a mano -y a veces con el pie. que -por si acaso. muy bien arreglado.. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. pero no pudo.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. “Dientes tengo”. déjate de hacer bromas). José no pudo más. una pesadilla. se preguntó mientras se levantaba.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo.. tu amiga del Museo de la Ciudad. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. Le dolía todo el cuerpo entumecido. lo juro. mira. nada más que eso”. consultando diccionarios llenos de polvo. José no podía creer lo que estaba pasando. excelentes colores. te tengo una sorpresa. dijo. repitió aún más fuerte. ¿Había soñado?. “Dientes tengo y te voy a matar”.... y no por miedo al Huiña Güilli. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. manejando a la velocidad de la luz.. a que no adivinas quién soy). ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. le dijo.. preguntó sacándose los gruesos lentes. y antes que eso. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. dijo con voz de trueno la criatura. ¿qué había pasado en realidad?. dijo María Dolores. rumbo al Museo de la Ciudad.. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). no te muevas. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. corrió y corrió desesperado. pero en ese momento.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. “Pero. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. dijo la voz al otro lado (soy yo. lo juro. mejor que él en bondad y paciencia. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. Tan pronto llegó a la puerta... al otro lado de la línea oyó: (hola. es de fantasmas. Ahora imagínate al escritor. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. el Hospital de La Misericordia. “No”. Mira. dijo frunciendo la nariz. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. viraron a la izquierda. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. José entonces corrió. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas. El escritor miró hacia arriba. balbuceó muerto de miedo José. despeinado y sin afeitarse. Trató de lanzarlo a la quebrada. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. voy a ser generoso. La Bruja Maruja (Nooo). no voy a pelear con nadie. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”.. lo juro. dijo por fin. voy a decir siempre la verdad.. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. qué raro suena. Imagínatelo en medio de libros y papeles. avaro y tonto”. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. una historia realmente muy interesante.. Barba Roja en pantuflas (ya. incluso.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. pero.. se levantó. .).

de alguna extraña manera. dijo el anciano. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. para sorpresa de todos. ¿Y?. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño.. le dijo. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. mirando fijamente al niño. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. era como si él no existiera. Pasó el tiempo. pero nadie lo tomaba en cuenta. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. voces detrás de las paredes donde no había nadie. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. Mientras veía la escena.. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. Esa noche no pudo dormir bien. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. aunque a lo lejos. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. al finalizar la jornada. preguntó el escritor con cara de desesperación. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. seguía recordándolo. le dijo. sin esperar por la sorprendida María Dolores. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. este siguió deambulando por los corredores del hospital. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla.. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. Eres como una luz para todos nosotros. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. un día el Hospital se convirtió en Museo. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. y. La mujer.Está ahí. la aplanamos bien. muy a lo lejos. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. mamá. Por fin. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. luego cerramos la puerta con llave y. ha llegado otra vez la epidemia. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. escriba! El escritor se despertó de un salto.. que por el delantal que llevaba. esto es. se apoyó en la pileta de piedra. cuando el Museo estaba completamente vacío. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. se acercó y tomó al niño en sus brazos. el anciano pareció empeorar de su dolencia. Ven Manuel. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. o de niña. y lo miró a los ojos con tristeza. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. o tal vez de niña. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. Ya veo. Escriba. Oyó que alguien decía: la epidemia. podría haber sido la cocinera del hospital. . no sé qué haríamos en este lugar sin ti. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. qué crees. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. no te acerques a los enfermos. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. De pronto. que te puedes contagiar. por favor. luego la sellamos con este vidrio grueso. le dijo. ayer pusimos arena en esta urna. Ay. y se alejó casi trotando. sobre la arena. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. que Dios se apiade de nuestras almas. aliviaba su sufrimiento. sudando. Sí. es decir. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. sobre la arena que estaba dentro. mi niño. es hora de que duermas. María Dolores dijo: escucha bien. contestó el niño. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. Ven. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. pero continuó abrazando al anciano. luego de dos meses. ¡por favor. Cuando ambos se alejaron. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. o no quieren abandonar el lugar”.

Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. En el camino. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. Polibio apenas si podía sostenerlo. que quedaba a veinte minutos. envuelto de pañales. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. Pero esto tampoco era sencillo. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. La mujer que pasaba el se sentía cansado. No se le ocurría escribir nada más. que lloraba delante de una mata de sigses. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. de manera extraña. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. con la caída del sol. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. A la mitad del trayecto. oscureció por completo. Sin embargo. pidió a su esposa que esperara un momento. emprendieron el regreso a su casa. cantón ubicado a una hora de Guaranda. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. Polibio no esperaba una respuesta. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. Al parecer. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. mareado de repente.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. Ella prometió no hacerlo. Se detuvo desfallecido. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. Vivían en San José de Chimbo. Una tarde. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. todo era apariencia porque Polibio. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. La pareja mantenía una buena relación. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. que se había casado por interés. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. al tiempo que se descubrió la cabeza. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. él le prohibió volver a ayudar a nadie. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. el guagua pesaba. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. Ambos se miraron. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. Sorprendidos. dijo. se volvió sombrío y egoísta. y sonrió. . el recién nacido le habló con una voz estremecedora. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. “La arena del tiempo”. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. pero le pareció que era suficiente. una mano con unas uñas largas y negras. Sin embargo. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". más tarde. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. como un animalito. Estuvieron allí hasta las seis y media. Como un milagro. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa.

Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. con formas diabólicas. Un día por las contraposiciones amorosas. ¡Dientes tengo! ¡Ve. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. Según la creencia de los campesinos. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. se convierte en el Guaguanco. yo dientes tengo!. La mujer era la sirvienta. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. se encontró a un anciano. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. no sabía cuánto faltaba para su casa. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. La pareja vivía en la absoluta pobreza. escondido entre los matorrales. . o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. se aproximó.Polibio se horrorizó al distinguir. Cuando iba de camino volviendo a su choza. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. Sin la influencia de su esposo. Al levantar la vista. Aun así. ella seguía corriendo. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. como no es bautizado. que se oía como si el engendro estuviese adelante. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. y había salido cuando escuchó los gritos. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. Pero. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. entre la oscuridad. vio unas luces al fondo. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. repitió el engendro infernal. Al percatarse de la presencia del demonio. quien murió en el instante. Entonces. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. madre de la niña bautizada. una mujer se acercaba con un niño en brazos. Estaba aterrada. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. El viejo que no era otro que el urcuyaya. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. También se hizo muy devota.

Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. la otra guacamaya logró huir. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. Para ello. bebida y flores. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. De pronto. estando un poco tomado. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. en un bautizo. Curaba cualquier tipo de enfermedad. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. Una vez. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. igual que los días anteriores. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. Cuando la inundación cesó. Allí había manjares servidos. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. Y también lo consideran una deidad protectora. frente al valle. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. tres varones y tres mujeres. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. pero no ocurrió nada. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Ante el avance de las aguas. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite.

-Maravilla. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. En la casa. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo.contesto Pautis y corrió a su casa. Se valió de un engaño para lograrlo. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. Una mañana en que bajaba del monte.Mira como muerde el freno de plata. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. pues se contaba que. hijo del cacique. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. frente a una cueva. Apúrate. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. y empezó a comer el maíz. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. llamado Pautis. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. EL español siguió al muchacho sorprendido. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . tenia cuidado de no pasar aquella hora. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo.

Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. por lo que pronto fallece. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. Los pasjeros. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. Se cree también que la laguna está encantada. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. llevando una piedra imán en un mate. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. donde ocurrió el descarrilamiento. muere en el acto. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. Luego aborda a las mujeres dormidas. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. pero sin esqueleto. cerca de salcedo. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. LA gente lo llamaba tren negro. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. y se hundió en las aguas sin fondo. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. por ser el de la procreación. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. A estos niños se los entierra en los cementerios. que dormían fatigados. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. esta la laguna de yambo. Para los crédulos naturales. se los abandona en los cardos y luego se los quema. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . luego de sumirlas en un trance hipnótico. Ellos se volvieron parte de la leyenda. Los hijos del Tintín que sobreviven. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. que había mucho lodo por las lluvias. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento.

la obligo a levantarse y la acompaño. por los cielos estrellados de Imbabura. la ciudad. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. en cambio. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. .MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. Eran una suerte de correos de la época. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. acaso a inicios de siglo. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. estaba sola. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. en las noches de luna. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían.sus ramas habían caminado una cuadra entera.eran revisados por el farolero. Su ropa se veía y se le veía con frío. aún. que viajaban abiertas los brazos. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. parecía una maqueta parda llena de tejados. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. donde destacaba el añoso Ceibo. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. Más arriba. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. nogales e higos. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. Al llegar. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. Más arriba. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha.

Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. de viga en viga. le brindaron como a muchos. sin Dios ni Santa María".de artilugios malévolos. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. El tiempo pasó. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. Sus familiares estaban desesperados. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. que van en escoba. con cintas y encajes. Más..el famoso tardón. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. que el Congreso ha sido disuelto. Su único delito. Claro que estuvo en Mira y. le dijo la encantadora. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. Tras decir "de villa en villa. Creyó reconocerlo. justificara una parranda de tres días. que es uno de los ingredientes del tardón. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. le sucedió a Rafael Miranda. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. al parecer. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. con un olor imperceptible a aguardiente. Es posible. -Tienes que repetir esta fórmula. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. en un remolino de carcajadas. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Otros. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Dicho esto. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Otra historia. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. Algunos las tenían localizadas. sirvió para que Juan José Mejía.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. a diferencia de lo que se cree de las brujas. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas".hubieran llegado desgastadas. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. en cambio. en cambio. Por eso los políticos de turno o las autoridades. de inicios de siglo. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. podría decirse. de viga en viga. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. Y eso. un conocido galeno de Ibarra. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa.. Nuestro personaje se emocionó. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. . acaso. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. con Dios y Santa María". Una tarde. Obviamente. en medio de un prado. Aunque pidió discreción. Pero. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo.

A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. Era la figura de una mujer. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. Decidido a averiguar de quien se trataba. Al rato. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. La luz provenía de un mechero. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Al llegar ante el hombre aterrado. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. del parque Pedro Moncayo. cubierta con una chalina negra. amigo de las parrandas. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. Los sollozos salían de detrás de un árbol. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. Don Juan se detuvo. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. Encontraron los cadáveres unos días después. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. Era noche de luna. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . El hombre. sus dos pequeños cayeron al agua. cuando los quejidos se escucharon con claridad. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. que ha empezado a brotar sus hojas. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. en noches de luna llena.Con suerte. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer.

pronunció una plegaria. la princesa s enamoró de un español. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. Según la leyenda. Mina. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. se convirtió a la religión católica y se caso con él. impulsado por una fuerza sobre natural. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. La maldición del cacique se había cumplido. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. los cuerpos son de la princesa dauli. Antes de acatar esa última voluntad. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. las que permiten ver dos cadáveres. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. que yace en sus brazos. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. y de su criatura recién nacida. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. como última voluntad. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. Y afirman que si uno reza un Ave María.

No se sabe en realidad como fue la muerte. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. en una construcción de estilo colonial. sino también porque. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. Según una historia que cuentan los viejos. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. donde se estableció la Casa de la Moneda. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. por esta razón. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. durante la noche de difuntos. se dice. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . buscando monedas falsas. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre.

hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. sacarle las tripas al cadáver. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. Olegario muy asustado huyo por a Huigra. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. cada vez era más seguido y más fuerte. Cuando todos se fueron aplico su idea. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. ella era muy curiosa y juguetona. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún.

los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. a cambio de su alma. De ahí que en las noches más oscuras.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador. http://mama-puma. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. llamado Genio. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio.blogspot.com/2009/02/leyenda-de-bolivar. En vísperas de su muerte.html .

siempre y cuando las puedan mantener. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. Todos buscaban la hierba. allí habitan los shuar. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. sino toda clase de alimentos”. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. —respondió Nuse. todo a su alrededor cambió. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. ¡oh! diosa Nunkui. ante los ojos sorprendidos de Nuse. —Muchas gracias. en los valles del Upano. no sólo el unkuch. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. pero una extraña sensación la invadía. casi ninguna planta crecía en ese lugar. Así en segundos. retrocedió asustada. tengo un preciado obsequio. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. pese a ello. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. creen en seres superiores que conviven con el hombre. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. lleno de paisajes y rincones hermosos. Su principal alimento es la yuca. Finalmente. Sin más. pues dos demonios se lo robaron”. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. es decir los hombres poseen varias esposas. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. extraños trozos blancos flotaban. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. Tienen una cultura rica en leyendas. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. totalmente agotados y muertos de hambre. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. Como toda cultura bien formada. son polígamos. Zamora y Nangaritza. era el unkuch. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. estaba segura de que alguien la observaba. Nuse. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. la dueña y soberana de la vegetación. los árboles y a las aguas. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. mientras la madre entraba en desesperación.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. . pero lo complementan con la caza y la pesca. pero la debilidad acababa con la vida de todos. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. para llevárselas a sus hijos. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. grandes árboles crecían vertiginosamente. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. Tú has demostrado valentía y por ello te daré.

encontraron una caverna que les serviría como refugio. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. entonces. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. otras nadando. pidiendo alimento. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. a veces sobre los árboles. la carne y las golosinas que allí se hallaban. en el territorio de los shuar. Nuse buscó a sus hijos. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. Y se abalanzó sobre las frutas. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. Cuando llegaron. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. mira Kowi. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. . llena de emoción. los devoraba. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. le anunció que allá también. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. carnes. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. era el estómago de Kowi. pero también los saboreaba. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. tal como lo había prometido la diosa y la niña. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. por ello les pondremos Rumi y Kowi. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. —¡Magia. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. allí. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. pero nada había. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. los alimentó y retornó a su pueblo. no importa cuánto. lodo y raíces. En cuanto pasó la lluvia. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. -¡Quiero comer!. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. una niña y un niño. la vegetación crecería majestuosa. la pequeña. cansados de tanto buscar y de comer. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. en la cumbre. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. Nuse descubrió que. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. dime que no es un sueño!. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. frutas. todo estaba abrazado por las aguas. entonces. Salieron a buscar algo que comer. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. Se sentaron en silencio por varias horas. su cumbre crece hacia el cielo. luego suspiró. pero sólo hallaron hierbas duras.

Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. con el calorcito. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. volvían a crear sus hogares. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. pues cuando lo intentaban las aves volaban. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. al no tener manos. se sentaron junto a una cascada. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. Pasaron las horas. y mientras se acercaban los niños. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. ellos producían gritos y risas. y con ellas también se había ido su comida. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. Al día siguiente. el sol empezó a calentar las rocas y. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. Después de varias semanas de caminata. no eran gritos de personas. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. ahora ya jóvenes. pero no querían perder a los loros. Estaban nerviosos e impacientes. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. con gran rumor de plumas. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. era fascinante verlas tan hermosas. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. -Tal vez si les pedimos perdón. amarillo y verde. los guacamayos regresaron. en donde la magia de los dioses se obraría. Los niños empezaron a reír suavecito. a los niños les dio sueño. Algo maravilloso ocurrió allí. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. Otra vez. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. Rumi y Kowi. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. llenas de verdes árboles y millones de seres que. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . así que acordaron un pacto.

indiferente a todo. “Hay que hacer algo por este mar”. mantarrayas. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. Pese a todo. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. y sobre ellos. fragatas. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. excepto a su. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. tiburones. albatros y pinzones por millares. garzas. El dios de los océanos se la quedó viendo. o Isla de Afuera. le dijo el dios de los océanos. gallaretas. le contó su angustia. Formó entonces dos estelas de agua. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. Trató de escuchar algún sonido.ballena. iguanas. pulpos. pero resultó en vano. todo está como muerto”. delfines. pelícanos. interminable sueño azul. Por eso. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. la una fría y la otra caliente. retozando por todas partes. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. graznando y chillando de alegría. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. dijo este. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. resignado. y a la otra Nina Chumbi. más allá empieza el mar de la nada”. “Debemos regresar. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. fue a dar aviso a sus compañeras. les dijo. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. anonadado. el dormilón estaba asombrado. cormoranes. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. musgos. helechos y manglares. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. Antes de partir. “Ya has dormido más de la cuenta. algarrobos. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. . o Isla de Fuego. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. exclamó la sirenita. rabijucos. como acurrucado en sí mismo. “Pero hay que hacer algo. mientras tanto. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. por pequeño que fuera. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. seguía dormido. Visiblemente inquieta. Tiempo después. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. tortugas gigantes. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. en la Mamacocha (o madre de los lagos). piqueros. El mar. pingüinos. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. flamencos. “Este pobre mar es tan perezoso”. exclamó. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. orquídeas. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. en tanto. emocionados.

Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. Decidido a revelar el escondite.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. Al final de sus años. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. Para empezar. obispo de Panamá. Cuando tenía apuros económicos. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. a finales del siglo XVIII. Cook. Sin embargo. conocida hoy como la Bahía del Correo. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. nadie sabe de dónde vino. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. Dampier. Wajer. algunos marineros. a nombre del turismo y otras ambiciones. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. en medio de las aguas agitadas. los piratas entre ellos. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. mientras tanto. Al igual que sus compañeros de aventura. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. con el transcurso del tiempo. En este lugar. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Al ver esto. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. y en las noches. Cowley y Eaton. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Por otra parte. balleneros y piratas. Sin embargo. Y en efecto. Poco tiempo después. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. Allí mismo. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. en el transcurso del trayecto. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. Desde entonces. e intentó llevarlo a su casa. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. que gritaba sin ton ni son por el muelle. a la vez que depositaban allí su correspondencia. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. Desembarcó con su delirante amigo.

Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo.. El patrón sonreía. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. veinte. la planta creció rápidamente. Entre ellos. Pero por si esto fuera poco. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos.. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. Luego. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. sin comprender lo que le esperaba. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. Cinco.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. cuando fue atado al poste de los suplicios. En efecto. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. Prevenido sobre este hecho. El navío transportaba esclavos. diez. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo.. incontrolable hasta la actualidad. Se postró de rodillas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Según la leyenda. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. Furiosa e incontenible. El patrón mostraba la crueldad de siempre. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar.. provisiones del continente y una planta de guayaba. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. Entonces ocurrió la desgracia. hoy conocida como isla San Cristóbal. 104 y tu planta será una peste. El patrón fue asesinado en su propia casa. 102 al año cargó sus primeros frutos. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. Y exigía más. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. El patrón contaba los latigazos. quince.

sabes bien que nunca doy posada a nadie. corrió a la entrada. ubicado cerca de Otavalo. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. totoras. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. pero nada pudieron hacer. Al ver lo que iba a suceder. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. musgos. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. Según la leyenda. Con toda humildad. un peón sintió pena por el pobre forastero y. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. etc. Más tarde. el dueño era un hombre extremadamente rico. el forastero llamó al interior. Lo tenía todo en abundancia: cultivos. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. lirios de agua. no siempre fue así. pero extremadamente avaro. no obstante. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. De la noche a la mañana. Pero ya que lo hiciste pasar. buen hombre. más o menos a la medianoche. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. Sin embargo. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. al caer la noche. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. Debido a la fertilidad del suelo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Entonces. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. Luego de agradecerle. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. agarra tus cosas y huye de la hacienda. Una tarde. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. deja que duerma en el corredor. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio.

por las tardes. Según ellos. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. precedidos por el más anciano del grupo. Mientras tanto. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Toda la noche se escucharon insultos. Cumplido el pago. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. Sin embargo. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. La lluvia arreció con fuerza. en especial en las horas de la noche. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. los nativos consultaron a cuatro chamanes. conviene alejarse pues allí viven los diablos. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. sajinos o pavas del monte. Se adentró en sus senderos y no regresó más. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. Tras la catequización. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. a finales del siglo XIX. unas de color negro donde vivían los diablos. Un tiempo después. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. Jamás se supo nada del cazador. maldiciones y silbidos. guatusas. Preocupados por las desapariciones. Al día siguiente. Nadie más asistió al ritual. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. Pocos han podido escapar de este llamado. Exigen un pago a cambio del agua. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. sus guías espirituales. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. se vio un sajino por las orillas del río. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. Los poderosos brujos. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. Atemorizados. El caudal del río creció. Una noche oscura y lluviosa. Así pasaron varias semanas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . volvieron por donde habían venido. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. gritos. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. Los animales de la selva enmudecieron. pero nadie los caza ni persigue. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. el Cerro de Brea donde viven los diablos. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco.

Cuando la mujer regresó. camote. Qui-trai». Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. le dices «ahora canta» y ella te la dará. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. plátano y maní. De ahí en adelante. madurada ya la planta. la pequeña cantaba «Qui-trai. Al instante. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. Ella había aprendido el «Qui-trai. Todo era felicidad. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. Qui-trai. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . llevaba a la niña a la chacra. la madre de la chacra. Tras avanzar un buen trecho. Qui-trai. Nunca más se escuchó su canto. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. «Qui-trai. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. Por más que trabajo. De pronto. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. la que en realidad era Nunkui. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. Allí había de todo: yuca. se puso a cantar Nunkui. por travesura. la mujer se fue a sacarla. Mientras ella sembraba. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. caña. Qui-trai». otras lo heredaban de una rucu mama. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. ven. plátano. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. Esperanzada en hallar comida. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Mientras lloraba. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. plátano y maní. Los pequeños empezaron a jugar y. cuando necesites comida. Agradecida.. pero volvió a cosechar una canasta. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. —Ven. vio una gran chacra al frente de una casa.. Con paciencia. Como era costumbre. Había pasado más la mediodía. la tierra no carga.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. Se acercó esperanzada. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. se puso a cosechar la yuca. Qui-trai. voy a regalártela. mujer —le dijo—. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Después de un tiempo. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. maní. Sin embargo. y enseguida los productos crecían y maduraban. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. Nunkui había desaparecido por completo. cuando en eso apareció la dueña. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. En la chacra. se echó a caminar aguas arriba.

vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. para que su alma se conmoviera. no quiso ayudar a la joven madre. La conocían por eso como La que nunca llora.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. Jamás serás abuela ni madre. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. Casi al instante. En eso. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. Todo el daño que nos has causado por no llorar. Las chozas. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. sin derramar una sola lágrima. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. Afligidas por la destrucción. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. desde hoy lo pagarás con tu llanto. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. se le presentó la anciana: —Por favor. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. atrapada en la savia de la madera. que traerá el bien a los demás. Al escuchar las palabras de la anciana. las chacras y los animales fueron arrasados. úlceras. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. Cuando llegó el invierno. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. Iba a continuar su camino. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. no le importa nada —comentaban unos. Sañi se convirtió en un árbol. Sólo Sañi se mantenía indiferente. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. la más sabia de la comunidad. calma el dolor y trae el bien a las personas. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. Un día nublado. el alma de Sañi. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. quemaduras. Al final. una mujer anciana. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. etc. AI final. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal.

quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. también conocida como Sumpa. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. En 1736. No podían creer lo que sus ojos veían. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . asustados por tal visión. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. las asaron y las devoraron en un dos por tres. la pieza pesaba cinco libras. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. Quedaron entonces solos los gigantes. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. su apetito era feroz y qué decir de su sed. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. siempre les había hecho la vida muy difícil. y vaya que la necesitaban pues su rey. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. claro. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. el malvado Otoya. las pelaron. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas.

Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. sucediendo. Se dice. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. De la ciudad de Loja. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes.bamba. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. . encendida la codicia por el pérfido Satanás. el río Catamayo. que nunca paga bien a sus devotos. muy codiciadas porque. y no está muy lejos de ella. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. a 30 kms. se les llama gentiles. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. y que éstos enviaron a un Hermano lego. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. desde hace siglos. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. En una de esas plataformas. en un paisaje primaveral de clima delicioso. los buenos lojanos. por el que zigzaguea. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. también. ¡fatal desgracia!. en cuya excavación -dice. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. por ser anteriores a la evangelización. en una quipa o caracol. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. siendo así que este enemigo malo. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. a pocos kilómetros de Vilca. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. da cuenta de varias empresas al respecto. cubiertas de faiques. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. algarrobos. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. para que haga la excavación pertinente. como una gran cascabel. chirimoyos. El Gobernador José Miguel Carrión. en agosto de 1877. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates.

sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. En los comienzos de este siglo XX. en segundo lugar. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. bien aderezado de armas y caballos. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. quién nació gallina”. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. en cambio. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. hijodalgo de solar conocido. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. y andaba empeñado. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. medias de seda filipina. golilla de tafetán. Don Pedro de Valdivieso. que no habían rendido culto a la fea codicia. un Capitán Romero. Resentido el pueblo por estos dos motivos. india ni judía. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. por lo que se aisló de ellos. como representantes de Dios en la tierra. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. tales fueron. No queriendo tener trato alguno de vecindad. que tenía sus puntos de misántropo. porque era fama que. que seguramente . LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). resultaba ser bravo como un león. no digamos del pueblo. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. continuó viviendo cómodamente en Loja. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. en primer lugar. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. el siglo XVIII. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. Por otra parte. se portaba indiferente incluso con sus iguales. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. y. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. llamado Ernesto Witt. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. Romero. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. contando hasta morir su singular hallazgo. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. sin resultado positivo alguno. borceguíes de piel. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. Aseguraba. gregüescos de paño negro a la rodilla.

que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. Quizás viudo o separado de su mujer. con el asombro de los concurrentes. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. que vivía de por vida encerrado en su palacete. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. este sí caritativo. unos zapatones burdos. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. diría Juan Pueblo. en tercer lugar. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. el vagabundo caritativo.era un invertido. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. que seguramente se trataba de un excomulgado. en su deambular de las noches. Tenía la benéfica costumbre. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. . por la cual le bendecía la gente. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. Fernando Jurado. egoísta y avaro. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. un individuo estrafalario. veían salir de éste en la noche. y caminaba apoyado en un grosero bordón. ampulosa. Era imposible abordarlo para conocerlo. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. y entrar en la madrugada. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. porque los dos personajes habían sido una sola persona. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). en cuarto lugar. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. Vestía ropa tosca. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. “Lo uno por lo otro”. impenetrables como las rocas. alivio de la miseria de los demás. y por ensalzar al caprichoso limosnero. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. por alguna falta gravísima. y. indiferente al dolor ajeno. de acercarse sigilosamente. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. pues. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. debió haberse establecido en Loja. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. según piensa el Dr. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. había que acatar los designios insondables de la Providencia. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. si los favorecidos trataban de identificarle. porque los vecinos. a las viviendas de las personas indigentes.

contorneado. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. al hidalgo y a su noble consorte. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. confundido en el revuelo de telas finas. por tal motivo. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. enmarcado por una cabellera de azabache. dirigiendo sonrisas boba. y. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. que era el encanto del vecindario. soñando en los ausentes trenzados. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. así como las láminas de plata en las columnas. Por razón del emplazamiento del templo. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. cantarino. y en cuyo rostro. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. no correspondidas. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. En la casa preindicada les hacía compañía. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. y. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. tenía un timbre sonoro. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. apellidada “Agustina de la Consolación”. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. en los que lucían pupilas perforadoras. a los padres de la hembra. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. burilado con finura. plumas y diamantes de las damas. y robando a escondidas besitos a su adorada. que el pulpito. rumbo a la corriente del Zamora. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. y que la campana. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro.liconas. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. que las tallas de San Agustín. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. en la actual calle Azuay de Loja. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. . Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. en especial. macaneando con los demás asistentes. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto.

y. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. con el amor acrecido por la separación y la distancia. la casa en que se desarrolló este drama. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. Pasado el evento de la sublevación indígena. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. sin fuerzas para vencerlas. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. insensible como una estatua. le pareció petrificada. en busca de la caricia de su mirada. pero. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. buscó una explicación en el inmediato vecindario. en el atónito vecindario. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. empero éste. mas. del baño bienhechor de su sonrisa. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. retornó el Capitán a Loja. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. ¡Enardecido al máximo por su amor. se arremolinó para colmarle de reproches. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. ¡oh terror desconcertante!. . le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella.Y fue que. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. ¡oh sorpresa!. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. ignorante de lo acontecido con su adorada. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada.