"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

En un principio. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. Entre las latas retorcidas. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. Vico se desplomó más pálido de lo que era. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. un paquete de cigarrillos. El muchacho empezó a reanimarse. a cambio de diez bolas. había faltado poco para que le cargara el Duende. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. El terror recorría su cuerpo. dejando su característico olor a azufre. se decía que había un causante de todo. antes del control de policía. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. pero no halló las bolas de colores increíbles. en la otra. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. . CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. adonde le guiaba el demonio. a la altura del paramo. En uno de estos. pero sentía que una mano le tapaba la boca. Vico ganó nuevamente. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. a un lado del maligno. En la oscuridad. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. Un ser del más allá. vio una figura como una aparición bendita. a fin de esquivarla. A la mañana siguiente. con los pelos de punta. La abrió con ansias. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. y gritó en forma amenazante: «Duende. Vico retrocedió a la quebrada. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. La abuela pidió auxilio. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. Quería gritar para pedir auxilio. sudaba frío. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. Duende. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. amenazante. Otra vez era la abuela. El espanto le nubló la vista. Aterrado. los vidrios rotos y la agonía de la gente. Instintivamente. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. en un sector llamado Chaupi. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer.

distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. el se había marchado ya. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. Aturdido y confundido. vi que la mujer seguía parada en la vía. Yo solamente gire el volante. Desde entonces. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. diviso al desconocido alejándose por allí. pero aquella persona. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. Este hombre. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. Avanzando a paso ligero. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. en el control de Chaupi. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. Entre la neblina y la lluvia. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. Se supo después que. un policía retuvo la licencia de la chica. se accedía a la parte delantera de la plaza. en el otro sentido. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. Al año de su fallecimiento. abriéndose paso en dirección al desconocido. No se trataba de nadie del pueblo. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. Al final de la ceremonia. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. entre los comerciantes de vacunos. El grupo regresaba a Riobamba cuando. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. como si fuese un conocido de toda la vida.Ella no se percato de ningún peligro. La chica. le resulto familiar. plantaron una cruz en el lugar. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. en dirección contraria al pueblo. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. de una familia pudiente de la ciudad. picado por la curiosidad. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. en la feria de animales de Guamote. murió un anciano que vendía un puerco. llamado Don Mariano. se iba al cementerio. despedazándola. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. A lo lejos. . meses atrás. entre las convulsiones de la agonía. la silueta del hombre se perdió. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. Sin dudar un segundo. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. o por lo menos de hace muchos años. La joven novia bajó del auto. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. dando una larga vuelta. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . continúo siguiéndolo. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos.

El terror causado por aquel aparecido. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. de pronto. No había nadie. recogiendo algunos puñados mas de tierra. repleto ya. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. como si viniera siguiéndole los pasos. Asustado. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. Para el anciano. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. El toro se arrojó contra él. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. don Mariano se detuvo para encararlo. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. Se diferenciaba por el costal. mirándolo con la misma expresión de tristeza. como surgido de la nada. . el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. aunque como era andariego.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. persignándose –. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. llego a la conclusión de que era un delincuente. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. Pero el no reaccionó. el extraño había desaparecido. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. .Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo.No se crea –comento otro. se sorprendió pues aquel hombre. con el costal a rastras. aunque se hallaba de espaldas. todos habían salido a las labores del campo. Don Mariano murió en ese momento. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. Cada vez mas intrigado. lo embistió y lo levantó por los aires. caminando a unos cien metros tras suyo. Por el contrario. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. con cierta ansiedad y temor. Cuando el aparecido llegó a sus pies. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. pero no tuvo repuesta alguna. Apretando las mandíbulas. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. dicen que cuando el fin de uno está cerca. el miedo lo tenía paralizado. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. Don Mariano temblaba. tras reflexionar en los hechos. tenía la mirada aterrada. siempre recogiendo puñados de tierra. infundiéndose de valor. que estaba totalmente repleto. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. El cuerpo cayó destrozado.

La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. como la noche se cumple tras el día. entraba en pueblos y cabañas. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Tras ser recogida por los huancavilcas. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. Se llamaba Posorja. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. Poseía una apariencia sobrenatural.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Pero a más de su renombre para la guerra. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. El color de su piel imitaba el de las nubes. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. jugaba con los niños y con los pájaros. Rodeados en torno a ella. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. que significaba “espuma de mar”. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. Tras pronunciar este augurio. Sumida en profunda meditación. Y en trance vaticinaba guerras. Vagaba libremente por llanos y lomas. Sin embargo. embarcada en una pequeña nave de madera. enviada a ellos como deidad protectora. además. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. Sus dientecillos parecían perlas. que se asentó en las orillas del río Guayas. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. acercándolo al oído.

nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. Al instante. enfermo gravemente. el cielo se volvió negro. la ambición del cacique era insaciable. Presa del pánico. Denominado antiguamente Cerrito Verde. de forma milagrosa. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. Gracias. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. la cámara se pobló de gritos y lamentos. Si la elegía. Pese a los fabulosos tesoros. Hasta que tu hija. La arremetida resultó inútil. cara bonita –dijo el español–. brujo maldito.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. el chamán se deshizo en humo. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. Si realmente deseas salvarla. De inmediato. La joven encantada gimió. Hasta que un día la hija del cacique. ella sería fiel y cariñosa para siempre. Como por arte de magia. Desesperado. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. patrona de su localidad natal. escaló hasta la cima del cerro. En un instante. Hace mucho tiempo. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. plata y mármol. Tras siglos de encierro y obscuridad. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. pero ahora me urgen más los tesoros. Agradecido por la salvación. en la época de la fundación de Guayaquil. una joven de incomparable belleza. que aparecerá cada cien años. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. apareció la figura furiosa del cacique. Pero tú. un teniente español. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. la acompañarás al otro mundo. incluso después de la vida. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición.

Perdido en un inmenso paraje. cosecho lo que pudo en un costal. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. en Manabí. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. Loco de contento. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. sino salir de aquel lugar. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. Entonces. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. muerto del cansancio. Mientras avanzaba detrás de la bestia. pero mientras más andaba. trató de hallar el camino a los manantiales. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. Ya no le importaban las naranjas. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. Consentía que las personas tomaran las naranjas. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. Tomó dos y. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. Enseguida. las mujeres miraban a lo lejos. Con el pasar de los años. En este punto. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. Al anochecer. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. Mientras lo escuchaban. Lo cierto es que en una ocasión. Una vez allí. Al próximo día. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. El paraje era extraño. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. totalmente diferente del que había ascendido. ovos y cactus. en efecto. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. Con la ropa a lomo de mula. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. no esperó para referirles lo sucedido. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. las más dulces que jamás nadie hay probado. solo para comerlas allí. al solitario y receloso habitante de la ladera. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. Preocupado. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. Sin embargo. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. esquivando dificultosamente la vegetación. A más de esta increíble abundancia. que de nuevo se echó a andar en círculos. una vez que las naranjas rodaron por la tierra.

dorada y resplandeciente como una luna llena. Alguien dio la señal y empezó la cacería. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. Espantadas. Las palabras salían de su boca. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. A eso de las cinco de la mañana. aparece al amanecer una gallina de oro. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. pero nadie podía oírlas. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. Allí entraron a toda velocidad. tratando de desviarse hacia la maleza. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. que no cesaron sino después de una semana. Allí. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. los hombres escondidos veían con incredulidad. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. la que serviría de corral. En cierta ocasión. igual que el agua del estero. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. ¡Quien quiera fortuna. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. la fortuna tenía forma de alas. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. y al instante se percató de algo extraño. Sin embargo. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. a pocos pasos. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. Entre el ruido y la confusión dorada. picos y patas de oro. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día.

Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. etc. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. Guatusas. padecían de hambre. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . como son hasta ahora. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. aves e insectos de la selva. pájaros carpinteros. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. halcones. sino en la copa. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. humanos y animales. Al comprender que su amigo los había engañado. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. ardillas. Allí se erguía un descomunal árbol. Afectados por la escasez. pero no lograron nada. aves y animales. hormigas. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. Al final de nueve días y nueve noches. En la laguna. tucanes. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. El árbol se precipitó estruendosamente. pero el árbol no cayó. arrancadas seguramente de un pez muy grande. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. que proveería de comida a todos. ratones. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. el tronco fue cortado completamente. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. Arrepentido del embuste. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. Cuando descendió. abejorros. Por esto el árbol no caía. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. Al salir del bosque. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. picar y raspar. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores.. se pusieron de inmediato a morder. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva.

Valiéndose del empuje de la corriente.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. eran de un color rojo tostado. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. en uno de los afluentes del río Napo. La creciente. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. cargada de lodo. Un día del mes de julio. Inundados hasta más no poder. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. Desde aquella ocasión. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. parecía que había llegado el fin del mundo. desbordó las aguas de su cauce normal. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. separada tristemente de la piedra hembra. Debido a su procedencia volcánica. la piedra hembra. cientos de kilómetros abajo del río Napo. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. palos y ramas. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. Mangla. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. En los días de sol. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. parece oírse un llanto mineral. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. en cambio. A la media noche. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. Por su parte.

cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. Pero allí también habitaban los diablos. Un día. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. – No importa que me maten – decía mientras moría–. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. que desde entonces molestan a los humanos. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. – Toma. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Pero este sintió curiosidad y las abrió. – Ayúdenme. En eso. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. Logramos escapar. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . pero la mujer pidió otra. El diablo no tardó en llegar. que lloraban de hambre. De inmediato. Ordenaron a un joven que las echara la rio. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. Ve a traerla del río. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. Mis cenizas se convertirán en alas. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. En la tercera ida. Por temor. aprovechando un descuido. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. pero viene siguiéndonos. por favor. que se comían a los tucanes. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano.

hasta entrar en su aposento. Su peine es de oro. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. un joven quiso cogerla. entre la imaginación primitiva. El poseedor del peine. Y en San Lorenzo. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. lo mismo que su pelo. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. cuando la lógica no había empezado a trabajar. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. pues tenía que vérselas. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. http://www.visitaecuador. o por lo menos su farol. y la época en que ya entraba. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. río subterráneo o lo que quiera decirse. La viuda alegra. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. la temperatura bajó. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. Antiguamente. esto es. por decirlos así. sentada en una enorme piedra. con riesgos donde podía hasta perder la vida.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. pero la melodía se escuchaba. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. Peces. su faz demacrada. calmo su furia. ya bagazos. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. una “hazaña heroica”. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. Un día. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. o sea en la investigación histórica y social. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. truenos y relámpagos eran una. . la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. muchas veces. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. de carácter histórico-literario. era una época de transición.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda.com/andes. cuando a veces a la luz de la luna. vientos. realizaba. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad.

ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. desconcertada. pero como era el siglo XVIII. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. parecía el viento mismo. que. el caballo de un santo. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. mejor aún. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. y la gente... hasta que lo sacaron a la calle. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. No decía. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. o “¿Habrá por ventura un real?”. allá por 1751. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. ante la sorpresa de todos. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. porque a pesar de su apariencia. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. qué digo. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”. Era pues. así empezaba mi tía abuela. y de inmediato pasaban a otro tema. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. y que unos días más tarde -jura doña Clementina.. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. corría como el viento. tan pronto tuvo noticia del suceso. regresara al lugar de donde había venido. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. por esta gracia. ¿por qué?. pero. significa que no. el que parecía lagartija vieja. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. en fin. déjame decirte que la lagartija vieja. cómo chismear con tan poca información. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. Don Lope Diez de Armendáriz. sus cuentos fantásticos.. pero sobre todo no parecía de este mundo. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios.. enjuto (o sea flaco). sí. como los demás mendigos: “una caridad. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra.. por el amor de Dios”. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. Si fue cierto o no. la señorita Abigail.llovió sangre sobre Riobamba. Pues bien.. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. qué rabia. Presidente de Quito.. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. Se trataba de un hombre alto. si cae cruz. quiere decir que sí.el hombre entró a la iglesia de rodillas. Claro. y si cae de lado. qué pena. ¿de qué lado dormía?. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . según los vecinos de Riobamba. satisfecho. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. decían las vecinas. nadie lo sabía. macilento (es decir con cara de ya me muero).seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?. No contento con ello. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. es porque es hora de salir a jugar. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. sonrió. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. ese mismo. Pues bien. De pronto.

decían. dizque Sarabia se llama”. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. vio una mancha blanca cruzando los escombros. de años enteros. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. Tal vez. decía a todos. el oro más puro jamás visto. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. Un día. Era oro. Ella asegura que era un fantasma. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. pero a otras personas les daba asco. para alivio de muchos. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. El hombre solo observaba y callaba. pero mi abuelita me contó que una noche. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. Una noche. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. dijo. ante aquel súbito milagro. incluso a los que le servían. “Miren”. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. de los alcaldes y de los políticos más influyentes. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. pedían en voz alta los más crueles. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. Y bien. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. “Ahora van a ver. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. Nadie podía negarse a un pedido suyo. tan invencible. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. Y ahora. de los jueces. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. a veces. se incendiaba. paralizado. muy lejos. decían otros.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. lejos. muchos años. se sintió tan poderoso. se enlodaba. saliéndole al paso a aquel hombre que. el hombre desapareció. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. un fantasma que no asustaba a nadie. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. o quizá para no ver a nadie. buenas noches y a la cama. tan por encima de todo y de todos. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. de pronto. “ojalá se muriera de una vez”. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. Se fue al campo. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. para morir. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. se derrumbaba. temblaban y obedecían. Compró los servicios de los jefes de policía. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. resplandeciendo con la luz del amanecer. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. pues era un alma triste y solitaria.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. Todos le temían como al mismísimo demonio. pequeño y encorvado. las acequias se salían de su cauce. de la noche a la mañana. otros agregaban. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. para que nadie lo viera. boquiabierto. “ahí viene el desgraciado ese.

en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. pues si escoges la primera mesa. yuca asada. los indios anteriores a los incas. acompañados de vino tinto. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. al generoso Inti de la vida y el calor. festejaban el Inti Raymi. tortillas de quinua. tierras. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. Para los españoles en cambio. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. llegas por fin a la morada de la anciana. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. humitas de sal y de dulce. se encuentra el Templo del Sol. poder sin límites. Piénsalo bien. y ahí. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. que se levantaba en el corazón de Quito. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. bizcochos de maqueño. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. Así. sobre su cima. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. enloquecieron de gusto a los recién llegados. aquel metal significaba conquista. Muertos de nostalgia. que has ido a dar ahí por accidente. chigüiles de maíz. páreme la mano. Pues bien. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. el 21 de junio de cada año. tortas de choclo. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. nobleza. Imagínate. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. era igual que un pan. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. un panecillo de miga blanca y apretada.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. un sabroso pedazo de pan. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. empanadas de morocho. y una tortilla de maíz. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. tienes que decir que eres pobre. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. fortuna. en una ronda de alegría. por un momento. en el corazón del cerro. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. desde hace siglos. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. más un puñado de perlas. . la gran fiesta del Sol. Por eso. no. gloria. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. ¡no!. la Madre Tierra. este sitio era conocido como el Yavirac.

. a menos.. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac.. porque es probable que suceda también al revés. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. al amanecer. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. Cuando Etsa creció. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. por favor. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. le hizo creer que su padre era él. se miraron largamente. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. durante mucho tiempo. Fue así como. ¿y cómo quieres ponerle. Un hombre de traje gris los vio llegar. .. ¿Etsa?. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. el generoso Sol de sus antepasados. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. pero muy claro. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. pero una mañana. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. —No —dijo Etsa—. este silencio es terrible.. así insistas. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. igual que. Sólo quedaba la paloma Yápankam. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—.Y es probable también que. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. déjame decirte algo. chambiras y pitajayas. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos.. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. ¿Entendido? Y ahora. el valiente Sol. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo. y que te quede muy. en cierta ocasión.. claro está. todos los días.. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. Escoge bien. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. Ampam trató de explicarle que Etsa. —Pero. Yo no te contaré nunca. quería decir Sol. cuando apenas empezaba su cacería. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. Ahí. Ah. —Ya. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. mote y choclos tiernos. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. cómo. posada sobre las ramas de una malitagua. pero el tipo no lo dejó explicar nada. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. en el idioma de los shuar. — ¿Qué quieres. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. ¿no ves que es nombre de mujer?.

hijo. se conviertieron en amigos. Con los nervios de punta. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. Tú eres. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. y cuando seas grande. que su voz altanera había cambiado. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. que tocaba una especie de tambor. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. . Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. entonces. de pronto. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. se deshizo en un largo lamento. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. manoteando sobre el escritorio. Unos cuerpos flotantes encapuchados. muchacho. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. casi transparente. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. sintió que algo se había transformado dentro de él. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. con velas largas apagadas. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. tú siempre serás Etsa. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas.. muertos de miedo. Ya en la noche. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. Entonces. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. donde a medida que avanzaban. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. los dos amigos. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. que ahora estaba chillando como Yampuna. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. por don Martín (papa de Carlos). el papagayo de las selvas amazónicas. He aquí el horror. Etsa se negó a creer lo que le decía. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. y regasen la sementería de papas de la familia. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. al poco rato.. se desplomaron al instante. levantándolo sobre sus fuertes brazos. mi Sol. Manuel y Carlos. Siguiéndole. le dijo: —Etsa. a los cuales cierto día se les fue encomendado. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. afilados dientes de lobo. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. ante el desconcierto del empleado que. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. la cual estaba a punto de echarse a perder. sacasen agua de la asequia. Al principio. el Sol del futuro. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. con una sonrisa dibujada en los labios. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. muy noche.

corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. Después del incidente. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. En efecto. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. hicieron todo intento por calmarlos. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. en la ciudad. deme una miradita”. En aquel oscuro lugar. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. una hermosa barbilla partida en dos. dichas velas eran huesos fríos de muerto. cogidos de la mano. señorita”. Carlos y Manuel despertaron. El Descomulgado. aprovechando el desconcierto. la Encrucijada. tachándoles así de vagos. de pronto. Por supuesto. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. solo que no eran simples velas. por lo general. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. su taconeo. . las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). mas la pesadilla no había llegado a su fin. pero la marca de aquella noche de terror. que ya para entonces eran muchas. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. o “me parece que se ha caído usted del cielo. El Mate. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. Llevaban consigo. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar.Minutos después. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. es decir. Entonces. Pues bien. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. sin que supiera cómo. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. corría desesperado a su casa. Martín no les creyó ni una palabra. el silencio se hacía más silencioso. bella damita. de doña fantasma. si ustedes quieren. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. sus contoneos. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. la dama era destapada por la mano del audaz. llenos de horror. o “la seguiré. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y.

alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. se escuchaba un canto dulce. Al parecer. Como todos en el pueblo. fue una de esas noches. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. Mi abuelo. quedó atada a la tierra. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. le dijo. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. apartando unos matorrales.conocida como La Viudita. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. pero que otros. Mi abuelo no pudo aguantar más. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. hecha de luz de luna. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. Una vez fuera. me parece que un viernes santo. con una botella de aguardiente en la mano. dijo mi abuelo Ulises. mientras los tripulantes la escuchan embobados. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. al mismo tiempo. cada vez más audaces y atrevidos. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. Y eso le cortó la respiración. esos seres mitad mujeres y mitad peces. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. una voz hecha de viento. La joven dejó de cantar y le sonrió. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. Para terminar esta apasionante historia. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. pero a diferencia de los demás. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. Hace muchos. Confieso que salí con un poco de temor. en busca de un pachanguero. . venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. Mi emoción lo decía todo. el mar estaba revuelto y rugía como nunca.todavía se desliza por las playas. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). porque les daba temor pero. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. no podían dormir. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. dijo mi abuelo. te he estado esperando desde antes de que nacieras. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. Aprovechando el momento. De pronto. Al final. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. Arriba. que se levantó de la cama sudando. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. que la voz de las sirenas. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. cada vez que llegaba la Semana Santa. resplandor de luna y silencio. Al fin viniste. y en esmeraldas otra. en medio de las tinieblas escuché un canto. Abajo. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. Hacía frío. muchos años. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. la vio.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. sí. jumo y coquetón.

pero nada más. Allí. abajo. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. en tanto el viento. Esa sonrisa extraña. A tientas quiso salir de In quebrada. no le importaba ayudar a nadie. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. cada vez más fuerte. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. boca arriba. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. Sonrió. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. y llevarme contigo hacia la ciudad. sospechosa. lloraba desesperado un ni. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. De pronto. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. atada. en actitud de ataque. en la quebrada. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. por todos lados aparecieron cientos. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. quizá herido. tal vez abandonado. con los bolsillos llenos de dinero. sonriendo como si nada. vuelve acá. contra las rocas. Y es que arriba no había ni una estrella. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. así. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. la vida de cualquier hombre. Sí. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. arrastrando consigo a la muchacha. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. listo. Mi abuelo no pudo más. no habrías podido. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. Mi abuelo temblaba. Lo levantó con mucho cuidado. esquivando las piedras y los árboles normales. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. vuelve. Más oscura de lo que puedes imaginar. Aunque a José. sino que no quería huir. por lo general. le hacía temer lo peor. Ahora. No solo que era tarde para huir. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad.110. en vez de tranquilizarlo. Para colmo. en un segundo. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía.Mi abuelo se estremeció. pero estaba decidido. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. sintió que el destino y él se habían encontrado. nada de nada para alumbrar el camino. Tienes que atarme. muy fuertemente. tendrás tu recompensa. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. le dijo fuerte. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. suceda lo que suceda no me sueltes”. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. . Sí. ni un cachito de luna. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. Atrás venía la muchacha. Eso sí no tengas miedo. al igual que ellas era capaz de estrellar. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. eres un cobarde. un llanto.

escribiendo a mano -y a veces con el pie. qué raro suena. una historia realmente muy interesante. avaro y tonto”. no voy a pelear con nadie.. Imagínatelo en medio de libros y papeles.. José no podía creer lo que estaba pasando.. mejor que él en bondad y paciencia. volvió a decir María Dolores.. dijo por fin. dijo frunciendo la nariz.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. te tengo una sorpresa. El escritor miró hacia arriba. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. De inmediato lo llevó por un largo corredor. ¿Había soñado?. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. “Pero.. Tan pronto llegó a la puerta. y antes que eso. dijo con voz de trueno la criatura. porque eres egoísta. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. voy a decir siempre la verdad. Ahora imagínate al escritor. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. dijo la voz al otro lado (soy yo. voy a ser generoso. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. incluso. “solo fue un sueño. no te muevas. María Dolores. despeinado y sin afeitarse. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. pero. tu amiga del Museo de la Ciudad. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo. Trató de lanzarlo a la quebrada. sintió que las piernas se le doblaban. pero no pudo.. excelentes colores. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). muy bien arreglado.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. es de fantasmas. “Dientes tengo”. lo juro. por qué”. y no por miedo al Huiña Güilli. rumbo al Museo de la Ciudad.).. el Hospital de La Misericordia. mira.. ¿qué había pasado en realidad?.. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. dijo. “Dientes tengo y te voy a matar”.. déjate de hacer bromas). sin mirar atrás. de abandonarlo en el suelo.. corrió y corrió desesperado. lo juro. que -por si acaso. dijo María Dolores. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. a que no adivinas quién soy). pero en ese momento. consultando diccionarios llenos de polvo. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. una pesadilla. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas.. .. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. manejando a la velocidad de la luz. preguntó sacándose los gruesos lentes. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. Le dolía todo el cuerpo entumecido. La Bruja Maruja (Nooo).. José entonces corrió. se preguntó mientras se levantaba. repitió aún más fuerte. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. balbuceó muerto de miedo José. “No”. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. le dijo..” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. José no pudo más. se levantó.. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. Barba Roja en pantuflas (ya. viraron a la izquierda.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. al otro lado de la línea oyó: (hola. Mira. lo juro. nada más que eso”. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?.

el anciano pareció empeorar de su dolencia. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. sobre la arena. Eres como una luz para todos nosotros. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. Ya veo. por favor. que Dios se apiade de nuestras almas. y lo miró a los ojos con tristeza. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. ¡por favor. Cuando ambos se alejaron. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. Por fin. pero continuó abrazando al anciano. este siguió deambulando por los corredores del hospital. preguntó el escritor con cara de desesperación. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. sin esperar por la sorprendida María Dolores. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. Oyó que alguien decía: la epidemia. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. y. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. para sorpresa de todos. o de niña. es decir. Sí. ha llegado otra vez la epidemia.. mirando fijamente al niño. la aplanamos bien. le dijo.Está ahí. aunque a lo lejos. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. ¿Y?. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. luego cerramos la puerta con llave y. un día el Hospital se convirtió en Museo. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. y se alejó casi trotando. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. que te puedes contagiar. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. le dijo. Pasó el tiempo. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. o tal vez de niña. o no quieren abandonar el lugar”. cuando el Museo estaba completamente vacío. al finalizar la jornada. esto es.. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. De pronto. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. luego de dos meses. es hora de que duermas. voces detrás de las paredes donde no había nadie. Esa noche no pudo dormir bien. sobre la arena que estaba dentro. aliviaba su sufrimiento. se acercó y tomó al niño en sus brazos. La mujer. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. luego la sellamos con este vidrio grueso. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. Ay. Ven. ayer pusimos arena en esta urna. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. Mientras veía la escena. seguía recordándolo. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. Ven Manuel. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden.. dijo el anciano. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. escriba! El escritor se despertó de un salto. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. mamá. muy a lo lejos. sudando.. Escriba. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. era como si él no existiera. pero nadie lo tomaba en cuenta. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. contestó el niño. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. María Dolores dijo: escucha bien. de alguna extraña manera. podría haber sido la cocinera del hospital. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. se apoyó en la pileta de piedra. qué crees. que por el delantal que llevaba. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. . justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. le dijo. no te acerques a los enfermos. mi niño.

se volvió sombrío y egoísta. Como un milagro. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. Sorprendidos. Polibio apenas si podía sostenerlo. con la caída del sol. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. todo era apariencia porque Polibio. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. que quedaba a veinte minutos. Sin embargo. cantón ubicado a una hora de Guaranda. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. . Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. Al parecer. Ella prometió no hacerlo. Sin embargo. de manera extraña. una mano con unas uñas largas y negras. y sonrió. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. A la mitad del trayecto. oscureció por completo. pero le pareció que era suficiente. mareado de repente. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. Polibio no esperaba una respuesta. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. dijo. No se le ocurría escribir nada más. Pero esto tampoco era sencillo. Se detuvo desfallecido. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. más tarde. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. el recién nacido se hacía cada vez más pesado.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. como un animalito. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. Una tarde. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. él le prohibió volver a ayudar a nadie. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. “La arena del tiempo”. envuelto de pañales. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. que lloraba delante de una mata de sigses. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. pidió a su esposa que esperara un momento. emprendieron el regreso a su casa. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. que se había casado por interés. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. Estuvieron allí hasta las seis y media. al tiempo que se descubrió la cabeza. En el camino. Vivían en San José de Chimbo. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. La mujer que pasaba el se sentía cansado. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. el guagua pesaba. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. La pareja mantenía una buena relación. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. Ambos se miraron. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño.

pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. Entonces. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. yo dientes tengo!. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. La pareja vivía en la absoluta pobreza. Según la creencia de los campesinos. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. Sin la influencia de su esposo. También se hizo muy devota. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. quien murió en el instante. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. no sabía cuánto faltaba para su casa. Cuando iba de camino volviendo a su choza. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. . madre de la niña bautizada. repitió el engendro infernal. se aproximó. que se oía como si el engendro estuviese adelante. Estaba aterrada. y había salido cuando escuchó los gritos. El viejo que no era otro que el urcuyaya. escondido entre los matorrales. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. ella seguía corriendo. entre la oscuridad. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. Al percatarse de la presencia del demonio. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. una mujer se acercaba con un niño en brazos. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. ¡Dientes tengo! ¡Ve. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. con formas diabólicas. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. La mujer era la sirvienta. Al levantar la vista. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. se convierte en el Guaguanco. Un día por las contraposiciones amorosas. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. vio unas luces al fondo. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. Aun así. como no es bautizado. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. Pero. se encontró a un anciano. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero.Polibio se horrorizó al distinguir. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro.

Ante el avance de las aguas. Una vez. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. bebida y flores. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. tres varones y tres mujeres. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. De pronto. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. Y también lo consideran una deidad protectora. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. en un bautizo. Para ello. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Cuando la inundación cesó. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pero no ocurrió nada. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. la otra guacamaya logró huir. igual que los días anteriores. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. Allí había manjares servidos. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. frente al valle. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. estando un poco tomado. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña.

Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas.contesto Pautis y corrió a su casa. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. Apúrate. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. Una mañana en que bajaba del monte. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. pues se contaba que. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. frente a una cueva. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. Se valió de un engaño para lograrlo. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. -Maravilla. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. hijo del cacique. tenia cuidado de no pasar aquella hora. llamado Pautis. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. EL español siguió al muchacho sorprendido. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. En la casa. y empezó a comer el maíz.Mira como muerde el freno de plata.

despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. muere en el acto. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. cerca de salcedo. Para los crédulos naturales. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. Ellos se volvieron parte de la leyenda. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. esta la laguna de yambo. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. donde ocurrió el descarrilamiento. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . llevando una piedra imán en un mate.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. pero sin esqueleto. Los hijos del Tintín que sobreviven. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. luego de sumirlas en un trance hipnótico. que dormían fatigados. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. Se cree también que la laguna está encantada. por ser el de la procreación. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. Luego aborda a las mujeres dormidas. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. LA gente lo llamaba tren negro. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. se los abandona en los cardos y luego se los quema. Los pasjeros. A estos niños se los entierra en los cementerios. que había mucho lodo por las lluvias. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. por lo que pronto fallece. y se hundió en las aguas sin fondo. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas.

nogales e higos. que viajaban abiertas los brazos. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban.eran revisados por el farolero. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. Al llegar. estaba sola. Más arriba. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. Su ropa se veía y se le veía con frío. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. parecía una maqueta parda llena de tejados. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando.sus ramas habían caminado una cuadra entera. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. aún. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. la ciudad. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. por los cielos estrellados de Imbabura. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. donde destacaba el añoso Ceibo. en cambio. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. la obligo a levantarse y la acompaño. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. . El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. Más arriba. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. en las noches de luna. acaso a inicios de siglo. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. Eran una suerte de correos de la época. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas.

Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. Obviamente. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Claro que estuvo en Mira y. Y eso. El tiempo pasó. Algunos las tenían localizadas. Su único delito. de inicios de siglo. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. Creyó reconocerlo. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. Dicho esto. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. en cambio. le brindaron como a muchos. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. de viga en viga. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. que el Congreso ha sido disuelto. Pero. con cintas y encajes. Tras decir "de villa en villa. Es posible. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. que van en escoba. Por eso los políticos de turno o las autoridades. sirvió para que Juan José Mejía. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. -Tienes que repetir esta fórmula. acaso. Una tarde.. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Nuestro personaje se emocionó. un conocido galeno de Ibarra. Más.de artilugios malévolos. en cambio. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco.hubieran llegado desgastadas. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. sin Dios ni Santa María". Otra historia. con Dios y Santa María". . un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. Sus familiares estaban desesperados. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". le dijo la encantadora. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. Otros. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. que es uno de los ingredientes del tardón. Aunque pidió discreción. con un olor imperceptible a aguardiente.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. al parecer. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta.. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. de viga en viga. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. a diferencia de lo que se cree de las brujas. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro.el famoso tardón. justificara una parranda de tres días. en un remolino de carcajadas. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. le sucedió a Rafael Miranda. podría decirse. en medio de un prado. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla.

de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. en noches de luna llena. Decidido a averiguar de quien se trataba. Era la figura de una mujer. del parque Pedro Moncayo. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. Era noche de luna. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. El hombre. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. amigo de las parrandas. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. sus dos pequeños cayeron al agua. Al llegar ante el hombre aterrado. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Al rato. cubierta con una chalina negra. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. cuando los quejidos se escucharon con claridad. Don Juan se detuvo. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. La luz provenía de un mechero. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. Encontraron los cadáveres unos días después.Con suerte. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. que ha empezado a brotar sus hojas. Los sollozos salían de detrás de un árbol. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer.

Mina. la princesa s enamoró de un español.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. Antes de acatar esa última voluntad. como última voluntad. impulsado por una fuerza sobre natural. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Y afirman que si uno reza un Ave María. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. las que permiten ver dos cadáveres. que yace en sus brazos. se convirtió a la religión católica y se caso con él. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. pronunció una plegaria. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. y de su criatura recién nacida. Según la leyenda. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. los cuerpos son de la princesa dauli. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. La maldición del cacique se había cumplido. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río.

hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. Según una historia que cuentan los viejos. en una construcción de estilo colonial. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. donde se estableció la Casa de la Moneda. por esta razón. buscando monedas falsas. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. No se sabe en realidad como fue la muerte. se dice. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. sino también porque. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. durante la noche de difuntos. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador.

sacarle las tripas al cadáver. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. ella era muy curiosa y juguetona. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. cada vez era más seguido y más fuerte. Cuando todos se fueron aplico su idea. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Olegario muy asustado huyo por a Huigra.

http://mama-puma. De ahí que en las noches más oscuras. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio.com/2009/02/leyenda-de-bolivar.blogspot. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. a cambio de su alma. En vísperas de su muerte. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.html . llamado Genio.

pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. la dueña y soberana de la vegetación. son polígamos. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. tengo un preciado obsequio. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. totalmente agotados y muertos de hambre. ¡oh! diosa Nunkui. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. creen en seres superiores que conviven con el hombre. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. pero una extraña sensación la invadía. pero la debilidad acababa con la vida de todos. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. extraños trozos blancos flotaban. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. Zamora y Nangaritza. pese a ello. Todos buscaban la hierba. . no sólo el unkuch. retrocedió asustada. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. Tienen una cultura rica en leyendas. los árboles y a las aguas. ante los ojos sorprendidos de Nuse. —respondió Nuse. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. casi ninguna planta crecía en ese lugar. lleno de paisajes y rincones hermosos. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. —Muchas gracias. Finalmente. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. Nuse. es decir los hombres poseen varias esposas. Su principal alimento es la yuca. pues dos demonios se lo robaron”. Como toda cultura bien formada. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. en los valles del Upano. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. grandes árboles crecían vertiginosamente. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. pero lo complementan con la caza y la pesca. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. para llevárselas a sus hijos. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. todo a su alrededor cambió. Así en segundos. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. allí habitan los shuar. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. mientras la madre entraba en desesperación. siempre y cuando las puedan mantener. estaba segura de que alguien la observaba. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. era el unkuch. sino toda clase de alimentos”. Sin más. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted.

pero sólo hallaron hierbas duras. tal como lo había prometido la diosa y la niña. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. otras nadando. Salieron a buscar algo que comer. todo estaba abrazado por las aguas. carnes. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. frutas. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. los alimentó y retornó a su pueblo. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. lodo y raíces. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. la pequeña. —¡Magia. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. a veces sobre los árboles.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. llena de emoción. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. en el territorio de los shuar. pidiendo alimento. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. Nuse buscó a sus hijos. dime que no es un sueño!. su cumbre crece hacia el cielo. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. entonces. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. Nuse descubrió que. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. no importa cuánto. encontraron una caverna que les serviría como refugio. mira Kowi. -¡Quiero comer!. Se sentaron en silencio por varias horas. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. era el estómago de Kowi. entonces. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. los devoraba. en la cumbre. pero nada había. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. cansados de tanto buscar y de comer. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. pero también los saboreaba. la vegetación crecería majestuosa. allí. luego suspiró. En cuanto pasó la lluvia. le anunció que allá también. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. por ello les pondremos Rumi y Kowi. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. Cuando llegaron. una niña y un niño. . la carne y las golosinas que allí se hallaban. Y se abalanzó sobre las frutas.

así que acordaron un pacto. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . amarillo y verde. se sentaron junto a una cascada. Otra vez. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. volvían a crear sus hogares. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. era fascinante verlas tan hermosas. esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. el sol empezó a calentar las rocas y. con gran rumor de plumas. y mientras se acercaban los niños. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. Estaban nerviosos e impacientes. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. Algo maravilloso ocurrió allí. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. ahora ya jóvenes. llenas de verdes árboles y millones de seres que. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. y con ellas también se había ido su comida. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. a los niños les dio sueño. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. Al día siguiente. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. no eran gritos de personas. Después de varias semanas de caminata. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. -Tal vez si les pedimos perdón.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. al no tener manos. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. con el calorcito. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. Los niños empezaron a reír suavecito. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. Pasaron las horas. pues cuando lo intentaban las aves volaban. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. Rumi y Kowi. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. ellos producían gritos y risas. pero no querían perder a los loros. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. en donde la magia de los dioses se obraría. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. los guacamayos regresaron.

. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. exclamó. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. Formó entonces dos estelas de agua. gallaretas. “Hay que hacer algo por este mar”. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. algarrobos. anonadado. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. delfines. iguanas. pelícanos. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. en la Mamacocha (o madre de los lagos). mantarrayas. como acurrucado en sí mismo. Antes de partir. tortugas gigantes. o Isla de Fuego. exclamó la sirenita. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. les dijo. rabijucos. en tanto. fue a dar aviso a sus compañeras. cormoranes. Tiempo después. más allá empieza el mar de la nada”. garzas. piqueros. dijo este. “Debemos regresar. Trató de escuchar algún sonido. el dormilón estaba asombrado. todo está como muerto”. por pequeño que fuera. “Este pobre mar es tan perezoso”. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. seguía dormido. excepto a su. retozando por todas partes. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. emocionados. El dios de los océanos se la quedó viendo. mientras tanto. fragatas. le dijo el dios de los océanos. orquídeas. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. o Isla de Afuera. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. y a la otra Nina Chumbi. El mar. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. “Ya has dormido más de la cuenta. Pese a todo. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido.ballena. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. interminable sueño azul. graznando y chillando de alegría. pingüinos. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. y sobre ellos. pero resultó en vano. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. Por eso. tiburones. flamencos. indiferente a todo. la una fría y la otra caliente. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. musgos. helechos y manglares. pulpos. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. Visiblemente inquieta. resignado. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. albatros y pinzones por millares. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. “Pero hay que hacer algo. le contó su angustia. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes.

Desde entonces.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. a nombre del turismo y otras ambiciones. e intentó llevarlo a su casa. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. y en las noches. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. nadie sabe de dónde vino. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Cuando tenía apuros económicos. Para empezar. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. Dampier. Cook. los piratas entre ellos. en medio de las aguas agitadas. algunos marineros. Al ver esto. a la vez que depositaban allí su correspondencia. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Sin embargo. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. Decidido a revelar el escondite. a finales del siglo XVIII. con el transcurso del tiempo. Al igual que sus compañeros de aventura. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. Y en efecto. Allí mismo. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. Sin embargo. Poco tiempo después. mientras tanto. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. Wajer. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. que gritaba sin ton ni son por el muelle. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. Al final de sus años. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. Cowley y Eaton. balleneros y piratas. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. en el transcurso del trayecto. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. Desembarcó con su delirante amigo. obispo de Panamá. En este lugar. Por otra parte. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. conocida hoy como la Bahía del Correo.

El navío transportaba esclavos. Y exigía más. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. diez. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. Se postró de rodillas. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. incontrolable hasta la actualidad. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo. Prevenido sobre este hecho. Pero por si esto fuera poco. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. En efecto. El patrón mostraba la crueldad de siempre. 104 y tu planta será una peste. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. quince. la planta creció rápidamente. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. El patrón sonreía..LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. Cinco.. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. Según la leyenda. El patrón contaba los latigazos. veinte. sin comprender lo que le esperaba. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas.. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. Entonces ocurrió la desgracia. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. hoy conocida como isla San Cristóbal. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. Entre ellos. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. El patrón fue asesinado en su propia casa. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—.. Luego. cuando fue atado al poste de los suplicios. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Furiosa e incontenible. provisiones del continente y una planta de guayaba. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. 102 al año cargó sus primeros frutos. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto.

más o menos a la medianoche. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. Luego de agradecerle. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. pero extremadamente avaro. el dueño era un hombre extremadamente rico.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. totoras. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. no siempre fue así. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. sabes bien que nunca doy posada a nadie. Sin embargo. etc. Debido a la fertilidad del suelo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . corrió a la entrada. deja que duerma en el corredor. un peón sintió pena por el pobre forastero y. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. Más tarde. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. buen hombre. al caer la noche. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. Lo tenía todo en abundancia: cultivos. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. De la noche a la mañana. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. Una tarde. ubicado cerca de Otavalo. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. Según la leyenda. pero nada pudieron hacer. agarra tus cosas y huye de la hacienda. Al ver lo que iba a suceder. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. musgos. Pero ya que lo hiciste pasar. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. no obstante. el forastero llamó al interior. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. lirios de agua. Entonces. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. Con toda humildad. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado.

Exigen un pago a cambio del agua. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. por las tardes. Sin embargo. La lluvia arreció con fuerza. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. Preocupados por las desapariciones. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. pero nadie los caza ni persigue. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. en especial en las horas de la noche. sajinos o pavas del monte. gritos. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. los nativos consultaron a cuatro chamanes. Según ellos. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. Así pasaron varias semanas. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. Los poderosos brujos. maldiciones y silbidos. Mientras tanto. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. precedidos por el más anciano del grupo. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Una noche oscura y lluviosa. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. guatusas. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. Los animales de la selva enmudecieron. Un tiempo después.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. Cumplido el pago. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. sus guías espirituales. conviene alejarse pues allí viven los diablos. el Cerro de Brea donde viven los diablos. Nadie más asistió al ritual. Se adentró en sus senderos y no regresó más. Jamás se supo nada del cazador. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. se vio un sajino por las orillas del río. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. unas de color negro donde vivían los diablos. Tras la catequización. Atemorizados. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás. El caudal del río creció. volvieron por donde habían venido. a finales del siglo XIX. Pocos han podido escapar de este llamado. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. Toda la noche se escucharon insultos. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. Al día siguiente. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas.

la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. le dices «ahora canta» y ella te la dará. llevaba a la niña a la chacra. la pequeña cantaba «Qui-trai. Al instante. vio una gran chacra al frente de una casa. De ahí en adelante. voy a regalártela. la tierra no carga.. mujer —le dijo—. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. otras lo heredaban de una rucu mama. Mientras lloraba. Después de un tiempo. plátano y maní. ven. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. camote. Esperanzada en hallar comida. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. la madre de la chacra. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . se echó a caminar aguas arriba.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. Tras avanzar un buen trecho. —Ven. cuando necesites comida. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. Qui-trai». Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. pero volvió a cosechar una canasta. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. se puso a cosechar la yuca. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. la mujer se fue a sacarla. Mientras ella sembraba. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. madurada ya la planta. «Qui-trai. Como era costumbre. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. por travesura. plátano y maní. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. De pronto. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. Ella había aprendido el «Qui-trai. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. En la chacra. maní. la que en realidad era Nunkui. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. caña. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Había pasado más la mediodía. cuando en eso apareció la dueña. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. plátano. Cuando la mujer regresó. se puso a cantar Nunkui. Por más que trabajo. Allí había de todo: yuca. Qui-trai». Sin embargo. Se acercó esperanzada. Todo era felicidad. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. y enseguida los productos crecían y maduraban. Nunca más se escuchó su canto. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. Qui-trai. Con paciencia. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca.. Agradecida. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. Qui-trai. Los pequeños empezaron a jugar y. Nunkui había desaparecido por completo. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Qui-trai. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí.

no le importa nada —comentaban unos. la más sabia de la comunidad. La conocían por eso como La que nunca llora. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. que traerá el bien a los demás. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. se le presentó la anciana: —Por favor. atrapada en la savia de la madera. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. Sólo Sañi se mantenía indiferente. Un día nublado. Cuando llegó el invierno. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. Iba a continuar su camino. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. Todo el daño que nos has causado por no llorar. Jamás serás abuela ni madre. una mujer anciana. Las chozas. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. calma el dolor y trae el bien a las personas. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. Al final. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. En eso. para que su alma se conmoviera. quemaduras. las chacras y los animales fueron arrasados. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. sin derramar una sola lágrima. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. úlceras. desde hoy lo pagarás con tu llanto. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Afligidas por la destrucción. Al escuchar las palabras de la anciana. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. etc. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. el alma de Sañi. Casi al instante. no quiso ayudar a la joven madre. AI final. Sañi se convirtió en un árbol. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. Las lágrimas de este árbol curan infecciones.

era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. el malvado Otoya. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. también conocida como Sumpa. En 1736. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. la pieza pesaba cinco libras. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. las pelaron.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. Quedaron entonces solos los gigantes. su apetito era feroz y qué decir de su sed. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . asustados por tal visión. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. claro. y vaya que la necesitaban pues su rey. No podían creer lo que sus ojos veían. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. las asaron y las devoraron en un dos por tres. siempre les había hecho la vida muy difícil. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”.

a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. cubiertas de faiques. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. En una de esas plataformas. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. a 30 kms. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. para que haga la excavación pertinente. el río Catamayo. muy codiciadas porque. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. por el que zigzaguea. . existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. que nunca paga bien a sus devotos. como una gran cascabel. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. da cuenta de varias empresas al respecto. se les llama gentiles. y no está muy lejos de ella. algarrobos. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. Se dice. en agosto de 1877. los buenos lojanos. y que éstos enviaron a un Hermano lego. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. De la ciudad de Loja. ¡fatal desgracia!. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. siendo así que este enemigo malo. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. en una quipa o caracol. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada.bamba. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. encendida la codicia por el pérfido Satanás. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. desde hace siglos.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. El Gobernador José Miguel Carrión. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. por ser anteriores a la evangelización. en un paisaje primaveral de clima delicioso. chirimoyos. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. también. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. sucediendo. a pocos kilómetros de Vilca. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. en cuya excavación -dice. y que los enterraron en el valle de Piscobamba.

a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. un Capitán Romero. que tenía sus puntos de misántropo. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. india ni judía. Resentido el pueblo por estos dos motivos. En los comienzos de este siglo XX. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. Don Pedro de Valdivieso. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. en segundo lugar. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. Por otra parte. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. en cambio. que seguramente . y. quién nació gallina”. se portaba indiferente incluso con sus iguales. contando hasta morir su singular hallazgo. llamado Ernesto Witt. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. No queriendo tener trato alguno de vecindad. y andaba empeñado. en primer lugar. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. continuó viviendo cómodamente en Loja. sin resultado positivo alguno. Romero. golilla de tafetán. borceguíes de piel. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. tales fueron. Aseguraba. porque era fama que. por lo que se aisló de ellos. hijodalgo de solar conocido. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. que no habían rendido culto a la fea codicia. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. el siglo XVIII. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. gregüescos de paño negro a la rodilla. no digamos del pueblo.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. bien aderezado de armas y caballos. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. medias de seda filipina. como representantes de Dios en la tierra. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. resultaba ser bravo como un león.

sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. a las viviendas de las personas indigentes. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. Vestía ropa tosca. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. y caminaba apoyado en un grosero bordón. Era imposible abordarlo para conocerlo. este sí caritativo. según piensa el Dr. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. indiferente al dolor ajeno. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. porque los vecinos. Tenía la benéfica costumbre. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas.era un invertido. y por ensalzar al caprichoso limosnero. había que acatar los designios insondables de la Providencia. que vivía de por vida encerrado en su palacete. diría Juan Pueblo. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. en cuarto lugar. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. Quizás viudo o separado de su mujer. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. con el asombro de los concurrentes. debió haberse establecido en Loja. un individuo estrafalario. egoísta y avaro. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. . convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. pues. el vagabundo caritativo. de acercarse sigilosamente. porque los dos personajes habían sido una sola persona. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. si los favorecidos trataban de identificarle. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. que seguramente se trataba de un excomulgado. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). alivio de la miseria de los demás. “Lo uno por lo otro”. veían salir de éste en la noche. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. por la cual le bendecía la gente. Fernando Jurado. por alguna falta gravísima. y. impenetrables como las rocas. unos zapatones burdos. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. y entrar en la madrugada. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. en tercer lugar. ampulosa. en su deambular de las noches. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto.

figuraban unas facciones de inapreciables encantos. En la casa preindicada les hacía compañía. en la actual calle Azuay de Loja. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. apellidada “Agustina de la Consolación”. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. soñando en los ausentes trenzados. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. a los padres de la hembra. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. por tal motivo. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. tenía un timbre sonoro. y. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. . gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. plumas y diamantes de las damas. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. cantarino. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. y en cuyo rostro. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas.liconas. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. y. confundido en el revuelo de telas finas. que las tallas de San Agustín. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. en especial. no correspondidas. que el pulpito. Por razón del emplazamiento del templo. dirigiendo sonrisas boba. macaneando con los demás asistentes. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. así como las láminas de plata en las columnas. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. al hidalgo y a su noble consorte. rumbo a la corriente del Zamora. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. enmarcado por una cabellera de azabache. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. y robando a escondidas besitos a su adorada. contorneado. en los que lucían pupilas perforadoras. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. burilado con finura. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. y que la campana. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. que era el encanto del vecindario. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos.

escuchándole lo que el populacho creía desatinos. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. la casa en que se desarrolló este drama. ¡Enardecido al máximo por su amor. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. se arremolinó para colmarle de reproches. retornó el Capitán a Loja. buscó una explicación en el inmediato vecindario. en el atónito vecindario. insensible como una estatua. le pareció petrificada. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. sin fuerzas para vencerlas. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. Pasado el evento de la sublevación indígena. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. en busca de la caricia de su mirada. ¡oh sorpresa!. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. y. ignorante de lo acontecido con su adorada. pero. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. del baño bienhechor de su sonrisa. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!.Y fue que. . con el amor acrecido por la separación y la distancia. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. empero éste. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. ¡oh terror desconcertante!. mas. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja.