"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

Vico se desplomó más pálido de lo que era. pero sentía que una mano le tapaba la boca. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. Otra vez era la abuela. . En uno de estos. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. A la mañana siguiente. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. sudaba frío. se decía que había un causante de todo. adonde le guiaba el demonio. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. con los pelos de punta. vio una figura como una aparición bendita. Vico ganó nuevamente. antes del control de policía. a fin de esquivarla. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. dejando su característico olor a azufre. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. amenazante. a cambio de diez bolas. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. En la oscuridad. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. El muchacho empezó a reanimarse. los vidrios rotos y la agonía de la gente. un paquete de cigarrillos. Instintivamente. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. El espanto le nubló la vista.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. en la otra. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. Aterrado. La abrió con ansias. En un principio. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. Un ser del más allá. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. Entre las latas retorcidas. y gritó en forma amenazante: «Duende. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. a la altura del paramo. Duende. Vico retrocedió a la quebrada. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. pero no halló las bolas de colores increíbles. a un lado del maligno. La abuela pidió auxilio. El terror recorría su cuerpo. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. Quería gritar para pedir auxilio. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. había faltado poco para que le cargara el Duende. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. en un sector llamado Chaupi. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo.

de una familia pudiente de la ciudad. plantaron una cruz en el lugar. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . cruzo la carretera y fue a buscar el documento. se accedía a la parte delantera de la plaza. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. llamado Don Mariano. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. No se trataba de nadie del pueblo. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. en el control de Chaupi. Se supo después que. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. Este hombre.Ella no se percato de ningún peligro. picado por la curiosidad. Desde entonces. La joven novia bajó del auto. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. . en la feria de animales de Guamote. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. Yo solamente gire el volante. dando una larga vuelta. diviso al desconocido alejándose por allí. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. Aturdido y confundido. despedazándola. un policía retuvo la licencia de la chica. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. Entre la neblina y la lluvia. El grupo regresaba a Riobamba cuando. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. le resulto familiar. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. la silueta del hombre se perdió. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. murió un anciano que vendía un puerco. vi que la mujer seguía parada en la vía. el se había marchado ya. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. pero aquella persona. abriéndose paso en dirección al desconocido. Al año de su fallecimiento. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. La chica. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. como si fuese un conocido de toda la vida. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. meses atrás. entre los comerciantes de vacunos. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. Avanzando a paso ligero. en dirección contraria al pueblo. A lo lejos. se iba al cementerio. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. en el otro sentido. o por lo menos de hace muchos años. Al final de la ceremonia. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. continúo siguiéndolo. Sin dudar un segundo. Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. entre las convulsiones de la agonía.

y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. de pronto. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . . Cuando el aparecido llegó a sus pies. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. Asustado. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. el extraño había desaparecido. tras reflexionar en los hechos.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. . Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. recogiendo algunos puñados mas de tierra. con el costal a rastras. caminando a unos cien metros tras suyo. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. como surgido de la nada. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. Don Mariano murió en ese momento. con cierta ansiedad y temor. Por el contrario. que estaba totalmente repleto. El terror causado por aquel aparecido. mirándolo con la misma expresión de tristeza. Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. infundiéndose de valor. el miedo lo tenía paralizado. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. Don Mariano temblaba. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. se sorprendió pues aquel hombre. todos habían salido a las labores del campo. don Mariano se detuvo para encararlo. como si viniera siguiéndole los pasos. Se diferenciaba por el costal. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. El toro se arrojó contra él. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. siempre recogiendo puñados de tierra. pero no tuvo repuesta alguna. dicen que cuando el fin de uno está cerca. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. No había nadie. repleto ya.No se crea –comento otro. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. llego a la conclusión de que era un delincuente. aunque se hallaba de espaldas. Para el anciano. persignándose –. Cada vez mas intrigado. Apretando las mandíbulas. El cuerpo cayó destrozado. aunque como era andariego. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. Pero el no reaccionó. En ese momento se escucharon alaridos de los perros.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. lo embistió y lo levantó por los aires. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. tenía la mirada aterrada. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra.

Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Y en trance vaticinaba guerras. parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. como la noche se cumple tras el día. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Se llamaba Posorja. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Tras ser recogida por los huancavilcas. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. Vagaba libremente por llanos y lomas. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. entraba en pueblos y cabañas. enviada a ellos como deidad protectora. jugaba con los niños y con los pájaros. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. Sus dientecillos parecían perlas. embarcada en una pequeña nave de madera. además. Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. Tras pronunciar este augurio. Sin embargo. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. Pero a más de su renombre para la guerra. que significaba “espuma de mar”. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. que se asentó en las orillas del río Guayas. acercándolo al oído. Sumida en profunda meditación. El color de su piel imitaba el de las nubes. Rodeados en torno a ella. Poseía una apariencia sobrenatural. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar.

Como por arte de magia. cara bonita –dijo el español–. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. patrona de su localidad natal. escaló hasta la cima del cerro. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. el cielo se volvió negro. Agradecido por la salvación. la cámara se pobló de gritos y lamentos. sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. Denominado antiguamente Cerrito Verde. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. Tras siglos de encierro y obscuridad. de forma milagrosa. Hasta que un día la hija del cacique. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. Pero tú. en la época de la fundación de Guayaquil. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. De inmediato. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. la acompañarás al otro mundo. una joven de incomparable belleza. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. plata y mármol. la ambición del cacique era insaciable. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. La arremetida resultó inútil. Desesperado. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. Presa del pánico. el chamán se deshizo en humo. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. incluso después de la vida. Gracias. ella sería fiel y cariñosa para siempre. que aparecerá cada cien años. Pese a los fabulosos tesoros. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. Si la elegía. enfermo gravemente. brujo maldito. Al instante. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. La joven encantada gimió. Si realmente deseas salvarla. pero ahora me urgen más los tesoros. un teniente español. Hace mucho tiempo. En un instante. apareció la figura furiosa del cacique. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. Hasta que tu hija.

las mujeres miraban a lo lejos. Ya no le importaban las naranjas. no esperó para referirles lo sucedido. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. Al próximo día. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. en Manabí. sino salir de aquel lugar. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. A más de esta increíble abundancia. que de nuevo se echó a andar en círculos. Una vez allí. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. trató de hallar el camino a los manantiales. ovos y cactus. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. Con el pasar de los años. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. esquivando dificultosamente la vegetación. Mientras avanzaba detrás de la bestia. Con la ropa a lomo de mula. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. pero mientras más andaba. al solitario y receloso habitante de la ladera. Entonces. Loco de contento. Enseguida. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. Sin embargo. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. Perdido en un inmenso paraje. Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. Mientras lo escuchaban. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. Tomó dos y. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. Consentía que las personas tomaran las naranjas. cosecho lo que pudo en un costal. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. muerto del cansancio. El paraje era extraño. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. Lo cierto es que en una ocasión. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . solo para comerlas allí. Preocupado. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. Al anochecer. En este punto. las más dulces que jamás nadie hay probado. en efecto. totalmente diferente del que había ascendido.

pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Entre el ruido y la confusión dorada. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. y al instante se percató de algo extraño. los hombres escondidos veían con incredulidad. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. En cierta ocasión. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. Allí. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. Sin embargo. igual que el agua del estero. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. Allí entraron a toda velocidad. dorada y resplandeciente como una luna llena. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. pero nadie podía oírlas. lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. a pocos pasos. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. la fortuna tenía forma de alas. picos y patas de oro. que no cesaron sino después de una semana. la que serviría de corral. Alguien dio la señal y empezó la cacería. Espantadas. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. A eso de las cinco de la mañana. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. aparece al amanecer una gallina de oro. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. ¡Quien quiera fortuna. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. Las palabras salían de su boca. tratando de desviarse hacia la maleza.

Por esto el árbol no caía. tucanes. Al comprender que su amigo los había engañado. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. picar y raspar. pájaros carpinteros. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. el tronco fue cortado completamente. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. ratones. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. aves y animales. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. etc. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. que proveería de comida a todos. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. halcones. como son hasta ahora. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. hormigas. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. pero el árbol no cayó.. Al salir del bosque. Cuando descendió. padecían de hambre. Guatusas. El árbol se precipitó estruendosamente. arrancadas seguramente de un pez muy grande. Arrepentido del embuste.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza. Al final de nueve días y nueve noches. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. ardillas. pero no lograron nada. En la laguna. humanos y animales. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. sino en la copa. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. Allí se erguía un descomunal árbol. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. aves e insectos de la selva. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. abejorros. Afectados por la escasez. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Los peces nadaron en los nuevos arroyos. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. se pusieron de inmediato a morder. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco.

Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. En los días de sol. parecía que había llegado el fin del mundo. su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. separada tristemente de la piedra hembra. Desde aquella ocasión. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. en cambio. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. en uno de los afluentes del río Napo. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. eran de un color rojo tostado. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. Un día del mes de julio. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. parece oírse un llanto mineral. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . desbordó las aguas de su cauce normal. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. cargada de lodo. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. A la media noche. cientos de kilómetros abajo del río Napo. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. Debido a su procedencia volcánica. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. Valiéndose del empuje de la corriente. palos y ramas. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. la piedra hembra. Por su parte. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar. La creciente. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. Mangla. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. Inundados hasta más no poder.

Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. Mis cenizas se convertirán en alas. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. – Toma. En la tercera ida. El diablo no tardó en llegar. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. – No importa que me maten – decía mientras moría–. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. En eso. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido.ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Ordenaron a un joven que las echara la rio. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. Por temor. que lloraban de hambre. aprovechando un descuido. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. Pero este sintió curiosidad y las abrió. – Ayúdenme. Un día. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. Ve a traerla del río. pero la mujer pidió otra. Pero allí también habitaban los diablos. pero viene siguiéndonos. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. que se comían a los tucanes. De inmediato. que desde entonces molestan a los humanos. Logramos escapar. por favor. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo.

visitaecuador. http://www. Su peine es de oro. Un día. Y en San Lorenzo. su faz demacrada. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. . pero la melodía se escuchaba. entre la imaginación primitiva. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. El poseedor del peine. una “hazaña heroica”. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda. ya bagazos. muchas veces. truenos y relámpagos eran una. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. vientos. o por lo menos su farol. sentada en una enorme piedra. por decirlos así. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”. lo mismo que su pelo. Antiguamente. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. esto es. Peces. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. cuando la lógica no había empezado a trabajar. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. pues tenía que vérselas. y la época en que ya entraba. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. hasta entrar en su aposento. o sea en la investigación histórica y social. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra.com/andes. cuando a veces a la luz de la luna. realizaba. era una época de transición. calmo su furia. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo. La viuda alegra. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. un joven quiso cogerla. río subterráneo o lo que quiera decirse. con riesgos donde podía hasta perder la vida. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. la temperatura bajó. de carácter histórico-literario.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”.

que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. Claro.llovió sangre sobre Riobamba. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. por el amor de Dios”. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . nadie lo sabía. allá por 1751.. es porque es hora de salir a jugar. Era pues. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. así empezaba mi tía abuela. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. sonrió. regresara al lugar de donde había venido. como los demás mendigos: “una caridad. Don Lope Diez de Armendáriz.. y la gente. le daba una que otra monedita o algún plato de comida. Presidente de Quito. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”.. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores.. Se trataba de un hombre alto. Si fue cierto o no. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. quiere decir que sí. si cae cruz. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo. qué digo.. decían las vecinas. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara.el hombre entró a la iglesia de rodillas. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. corría como el viento. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. parecía el viento mismo. No decía. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios. ¿de qué lado dormía?. la señorita Abigail. o “¿Habrá por ventura un real?”. sí. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. pero como era el siglo XVIII. No contento con ello. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. macilento (es decir con cara de ya me muero). ante la sorpresa de todos. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido. pero sobre todo no parecía de este mundo. déjame decirte que la lagartija vieja. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. Pues bien. el caballo de un santo. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. satisfecho. porque a pesar de su apariencia. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. sus cuentos fantásticos. qué rabia. y que unos días más tarde -jura doña Clementina. que. ¿por qué?. según los vecinos de Riobamba. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres. y de inmediato pasaban a otro tema. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. qué pena. cómo chismear con tan poca información. en fin. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. desconcertada. Pues bien. mejor aún.. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. por esta gracia. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo.. tan pronto tuvo noticia del suceso.. enjuto (o sea flaco). ese mismo. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. hasta que lo sacaron a la calle. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. pero. y si cae de lado. se transformara en el “cuerpo de Cristo”. significa que no. De pronto. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. el que parecía lagartija vieja.

“ahí viene el desgraciado ese. muy lejos. Era oro. el hombre desapareció. decía a todos. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. las acequias se salían de su cauce. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. saliéndole al paso a aquel hombre que. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. dijo. tan invencible. El hombre solo observaba y callaba. pero a otras personas les daba asco. se incendiaba. dizque Sarabia se llama”. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. muchos años. Una noche. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. el oro más puro jamás visto. “Miren”. para morir. Tal vez. resplandeciendo con la luz del amanecer. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. pedían en voz alta los más crueles. Y bien. de años enteros. “Ahora van a ver. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. pues era un alma triste y solitaria. se enlodaba. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. tan por encima de todo y de todos. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. un fantasma que no asustaba a nadie. incluso a los que le servían. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. se derrumbaba. boquiabierto. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. o quizá para no ver a nadie. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. otros agregaban. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. Compró los servicios de los jefes de policía. de los alcaldes y de los políticos más influyentes.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. Un día. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . ante aquel súbito milagro. “ojalá se muriera de una vez”. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. de la noche a la mañana. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. decían. pero mi abuelita me contó que una noche. se sintió tan poderoso. vio una mancha blanca cruzando los escombros. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. Nadie podía negarse a un pedido suyo. paralizado. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. para que nadie lo viera. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. decían otros. para alivio de muchos. a veces. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. de pronto. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. buenas noches y a la cama. pequeño y encorvado. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. temblaban y obedecían. de los jueces. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. Todos le temían como al mismísimo demonio. Se fue al campo. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. Ella asegura que era un fantasma. Y ahora. lejos. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia.

Muertos de nostalgia. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). y más tarde los incas que invadieron estas tierras. festejaban el Inti Raymi. que se levantaba en el corazón de Quito. al generoso Inti de la vida y el calor. tortillas de quinua. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. tienes que decir que eres pobre. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. la Madre Tierra. no. poder sin límites. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. en una ronda de alegría. tortas de choclo. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. . y una tortilla de maíz. enloquecieron de gusto a los recién llegados. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. yuca asada. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. este sitio era conocido como el Yavirac. y ahí. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. nobleza. páreme la mano. desde hace siglos. un panecillo de miga blanca y apretada. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. bizcochos de maqueño. los indios anteriores a los incas. que has ido a dar ahí por accidente. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. aquel metal significaba conquista. pues si escoges la primera mesa. humitas de sal y de dulce. por un momento. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. llegas por fin a la morada de la anciana. sobre su cima. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. Así. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. fortuna. empanadas de morocho. la gran fiesta del Sol. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. tierras. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. Imagínate. acompañados de vino tinto.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. un sabroso pedazo de pan. el 21 de junio de cada año. chigüiles de maíz. gloria. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. más un puñado de perlas. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. Para los españoles en cambio. ¡no!. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. era igual que un pan. Por eso. se encuentra el Templo del Sol. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. Pues bien. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama. en el corazón del cerro. Piénsalo bien.

Escoge bien. Ahí. pero muy claro. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—... . Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. le hizo creer que su padre era él. ¿no ves que es nombre de mujer?. a menos. quería decir Sol. chambiras y pitajayas. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. posada sobre las ramas de una malitagua. por favor.. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. y que te quede muy.. este silencio es terrible. así insistas. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. porque es probable que suceda también al revés. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. Fue así como.Y es probable también que. indio? Habla rápido que no tengo tiempo. Cuando Etsa creció. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. el generoso Sol de sus antepasados. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. — ¿Qué quieres. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. pero una mañana. claro está. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. —Pero. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. en cierta ocasión. Ah. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo... ¿Entendido? Y ahora. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. mote y choclos tiernos. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. ¿y cómo quieres ponerle. cuando apenas empezaba su cacería. —No —dijo Etsa—. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. se miraron largamente. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. Un hombre de traje gris los vio llegar. en el idioma de los shuar. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. Ampam trató de explicarle que Etsa. el valiente Sol. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. durante mucho tiempo. déjame decirte algo. todos los días. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam.. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. cómo. pero el tipo no lo dejó explicar nada. Sólo quedaba la paloma Yápankam. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. igual que.. al amanecer. ¿Etsa?. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. —Ya. Yo no te contaré nunca. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido.

El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. Con los nervios de punta. tú siempre serás Etsa. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. muertos de miedo. Tú eres. Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. sintió que algo se había transformado dentro de él. Manuel y Carlos. He aquí el horror. y cuando seas grande.. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. donde a medida que avanzaban.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. le dijo: —Etsa. muy noche. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. entonces. muchacho. con una sonrisa dibujada en los labios. los dos amigos. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y.. manoteando sobre el escritorio. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. Etsa se negó a creer lo que le decía. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. se desplomaron al instante. Al principio. el Sol del futuro. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. se deshizo en un largo lamento. afilados dientes de lobo. a los cuales cierto día se les fue encomendado. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. casi transparente. al poco rato. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. mi Sol. por don Martín (papa de Carlos). Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. de pronto. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". hijo. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. . Entonces. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. que ahora estaba chillando como Yampuna. con velas largas apagadas. que tocaba una especie de tambor. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". Siguiéndole. la cual estaba a punto de echarse a perder. se conviertieron en amigos. sacasen agua de la asequia. levantándolo sobre sus fuertes brazos. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. el papagayo de las selvas amazónicas. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. Ya en la noche. ante el desconcierto del empleado que. y regasen la sementería de papas de la familia. Unos cuerpos flotantes encapuchados. que su voz altanera había cambiado. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada.

el silencio se hacía más silencioso. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. aprovechando el desconcierto. solo que no eran simples velas. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. Por supuesto. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles.Minutos después. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. En aquel oscuro lugar. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. dichas velas eran huesos fríos de muerto. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. pero la marca de aquella noche de terror. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. su taconeo. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. o “la seguiré. El Mate. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. la Encrucijada. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). en la ciudad. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. sus contoneos. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. de pronto. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. mas la pesadilla no había llegado a su fin. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. Llevaban consigo. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. corría desesperado a su casa. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. si ustedes quieren. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. Carlos y Manuel despertaron. En efecto. es decir. o “me parece que se ha caído usted del cielo. la dama era destapada por la mano del audaz. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. llenos de horror. Pues bien. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. de doña fantasma. tachándoles así de vagos. . señorita”. deme una miradita”. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. por lo general. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. El Descomulgado. precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. hicieron todo intento por calmarlos. sin que supiera cómo. que ya para entonces eran muchas. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. bella damita. cogidos de la mano. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. una hermosa barbilla partida en dos. Y el segundo en que todo debía ser o no ser. Después del incidente. Entonces. Martín no les creyó ni una palabra. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar.

Hace muchos. en medio de las tinieblas escuché un canto. pero que otros. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. que se levantó de la cama sudando.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. De pronto. . Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. Como todos en el pueblo. hecha de luz de luna. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. y en esmeraldas otra. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. en busca de un pachanguero. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). Hacía frío.conocida como La Viudita. Mi abuelo no pudo aguantar más. Una vez fuera. muchos años. Para terminar esta apasionante historia. fue una de esas noches. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. al mismo tiempo. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. me parece que un viernes santo. Confieso que salí con un poco de temor. le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. porque les daba temor pero. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. se escuchaba un canto dulce. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. Aprovechando el momento. con una botella de aguardiente en la mano. dijo mi abuelo Ulises. Al parecer. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. la vio. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. Mi abuelo. apartando unos matorrales. cada vez que llegaba la Semana Santa. resplandor de luna y silencio. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. mientras los tripulantes la escuchan embobados. Al fin viniste. que la voz de las sirenas.todavía se desliza por las playas. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. no podían dormir. quedó atada a la tierra. pero a diferencia de los demás. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. Abajo. una voz hecha de viento. esos seres mitad mujeres y mitad peces. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. Mi emoción lo decía todo. Y eso le cortó la respiración. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. Arriba. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. sí. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. jumo y coquetón. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. La joven dejó de cantar y le sonrió. te he estado esperando desde antes de que nacieras. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. cada vez más audaces y atrevidos. Al final. le dijo. dijo mi abuelo. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas.

Ahora. listo. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. sospechosa. en tanto el viento. tal vez abandonado. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. en actitud de ataque. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. Sonrió. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. No solo que era tarde para huir. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. De pronto. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. por lo general. vuelve acá. no habrías podido. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. le dijo fuerte. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. Sí. lloraba desesperado un ni. en vez de tranquilizarlo. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. la vida de cualquier hombre. Mi abuelo temblaba. suceda lo que suceda no me sueltes”. Eso sí no tengas miedo. abajo. Para colmo. Esa sonrisa extraña. sino que no quería huir. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad. atada. tendrás tu recompensa. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. le hacía temer lo peor. en un segundo. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. por todos lados aparecieron cientos. Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. Lo levantó con mucho cuidado. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. Y es que arriba no había ni una estrella. arrastrando consigo a la muchacha. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. al igual que ellas era capaz de estrellar. A tientas quiso salir de In quebrada. eres un cobarde. pero estaba decidido. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. Aunque a José. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. Más oscura de lo que puedes imaginar. Atrás venía la muchacha. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. sonriendo como si nada.110. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. sintió que el destino y él se habían encontrado. Tienes que atarme.Mi abuelo se estremeció. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche. ni un cachito de luna. pero nada más. con los bolsillos llenos de dinero. cada vez más fuerte. muy fuertemente. en la quebrada. no le importaba ayudar a nadie. esquivando las piedras y los árboles normales. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. quizá herido. Mi abuelo no pudo más. y llevarme contigo hacia la ciudad. un llanto. nada de nada para alumbrar el camino. así. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. boca arriba. Sí. vuelve. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. . le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. Allí. contra las rocas.

al otro lado de la línea oyó: (hola. te tengo una sorpresa. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. nada más que eso”. entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. voy a ser generoso. y mientras corría y tropezaba y se levantaba. sin mirar atrás. qué raro suena. pero no pudo. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo. se preguntó mientras se levantaba. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas. “Dientes tengo”. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. una historia realmente muy interesante. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. ¿Había soñado?. no voy a pelear con nadie. José entonces corrió. preguntó sacándose los gruesos lentes. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario. “No”. despeinado y sin afeitarse. José no pudo más. Le dolía todo el cuerpo entumecido. es de fantasmas. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. a que no adivinas quién soy). dijo. y no por miedo al Huiña Güilli. manejando a la velocidad de la luz. y antes que eso.. Ahora imagínate al escritor. avaro y tonto”. “solo fue un sueño. lo juro. escribiendo a mano -y a veces con el pie.. pero en ese momento. pero. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. dijo frunciendo la nariz.. se levantó.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. volvió a decir María Dolores. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. dijo por fin. una pesadilla... Barba Roja en pantuflas (ya. porque eres egoísta. le dijo.. muy bien arreglado..antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. que -por si acaso. Imagínatelo en medio de libros y papeles. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo.). ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. rumbo al Museo de la Ciudad. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. excelentes colores. . pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. mejor que él en bondad y paciencia. lo juro. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. Trató de lanzarlo a la quebrada. Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. José no podía creer lo que estaba pasando. sintió que las piernas se le doblaban... dijo con voz de trueno la criatura.. mira. por qué”. El escritor miró hacia arriba. María Dolores.. tu amiga del Museo de la Ciudad. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. dijo la voz al otro lado (soy yo. dijo María Dolores. el Hospital de La Misericordia. Mira. balbuceó muerto de miedo José. De inmediato lo llevó por un largo corredor. incluso. voy a decir siempre la verdad. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos. “Dientes tengo y te voy a matar”. La Bruja Maruja (Nooo). no te muevas. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono.. Tan pronto llegó a la puerta.unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. consultando diccionarios llenos de polvo.. porque nunca las ayudas cuando te lo piden.. de abandonarlo en el suelo. corrió y corrió desesperado.. repitió aún más fuerte. “Pero. déjate de hacer bromas). tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. ¿qué había pasado en realidad?. lo juro.. viraron a la izquierda. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo).

se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común. ayer pusimos arena en esta urna. dijo el escritor con cierto temblor en la voz.. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. preguntó el escritor con cara de desesperación. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. este siguió deambulando por los corredores del hospital. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. Ven. luego la sellamos con este vidrio grueso. podría haber sido la cocinera del hospital. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. esto es. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. De pronto. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos.. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. sobre la arena que estaba dentro. por favor. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. o de niña. pero continuó abrazando al anciano. ¿Y?. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. Por fin. es decir. y se alejó casi trotando. aunque a lo lejos. Todos querían acercársele porque sentían que el niño. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. no te acerques a los enfermos. le dijo. muy a lo lejos. que te puedes contagiar. escriba! El escritor se despertó de un salto. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. le dijo. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. Ay. voces detrás de las paredes donde no había nadie. Sí. Eres como una luz para todos nosotros. le dijo. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. al finalizar la jornada. Escriba. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. se apoyó en la pileta de piedra. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas.. se acercó y tomó al niño en sus brazos. sin esperar por la sorprendida María Dolores. y lo miró a los ojos con tristeza. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. que Dios se apiade de nuestras almas. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. sobre la arena. Mientras veía la escena. era como si él no existiera. la aplanamos bien. Ven Manuel. mamá. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. Pasó el tiempo. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. ha llegado otra vez la epidemia. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima.. que por el delantal que llevaba. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. La mujer. pero nadie lo tomaba en cuenta. seguía recordándolo. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. mirando fijamente al niño. Oyó que alguien decía: la epidemia. luego de dos meses.Está ahí. de alguna extraña manera. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. luego cerramos la puerta con llave y. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. cuando el Museo estaba completamente vacío. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. mi niño. Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. ¡por favor. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. es hora de que duermas. María Dolores dijo: escucha bien. para sorpresa de todos. . De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. y. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. el anciano pareció empeorar de su dolencia. sudando. Esa noche no pudo dormir bien. aliviaba su sufrimiento. contestó el niño. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. o tal vez de niña. Ya veo. o no quieren abandonar el lugar”. Cuando ambos se alejaron. un día el Hospital se convirtió en Museo. qué crees. dijo el anciano.

No se le ocurría escribir nada más. emprendieron el regreso a su casa. Pero esto tampoco era sencillo. . la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. Vivían en San José de Chimbo. el guagua pesaba. una mano con unas uñas largas y negras. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. pero le pareció que era suficiente. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. mareado de repente. Una tarde. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. Se detuvo desfallecido. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. cantón ubicado a una hora de Guaranda. que quedaba a veinte minutos. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. La mujer que pasaba el se sentía cansado.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. Como un milagro. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". A la mitad del trayecto. como un animalito. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. En el camino. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. Sin embargo. “La arena del tiempo”. Estuvieron allí hasta las seis y media. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. Al parecer. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. al tiempo que se descubrió la cabeza. él le prohibió volver a ayudar a nadie. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. Sorprendidos. Polibio apenas si podía sostenerlo. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. con la caída del sol. Polibio no esperaba una respuesta. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. de manera extraña. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. oscureció por completo. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. se volvió sombrío y egoísta. La pareja mantenía una buena relación. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. que se había casado por interés. envuelto de pañales. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. Ambos se miraron. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. Ella prometió no hacerlo. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. y sonrió. pidió a su esposa que esperara un momento. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. todo era apariencia porque Polibio. Sin embargo. que lloraba delante de una mata de sigses. más tarde. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. dijo.

¡Dientes tengo! ¡Ve. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. repitió el engendro infernal. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. quien murió en el instante. escondido entre los matorrales. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. También se hizo muy devota. Un día por las contraposiciones amorosas. como no es bautizado. Al levantar la vista. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. una mujer se acercaba con un niño en brazos. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. La mujer era la sirvienta. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. vio unas luces al fondo. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta.Polibio se horrorizó al distinguir. La pareja vivía en la absoluta pobreza. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. Entonces. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro. se convierte en el Guaguanco. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. y había salido cuando escuchó los gritos. Cuando iba de camino volviendo a su choza. Estaba aterrada. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. Pero. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. se encontró a un anciano. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. Según la creencia de los campesinos. . Sin la influencia de su esposo. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. se aproximó. entre la oscuridad. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. yo dientes tengo!. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. madre de la niña bautizada. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. con formas diabólicas. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. ella seguía corriendo. que se oía como si el engendro estuviese adelante. Al percatarse de la presencia del demonio. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. El viejo que no era otro que el urcuyaya. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. no sabía cuánto faltaba para su casa. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. Aun así. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él.

pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. pero no ocurrió nada. bebida y flores.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. Cuando la inundación cesó. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. Ante el avance de las aguas. Para ello. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Una vez. igual que los días anteriores. tres varones y tres mujeres. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. en un bautizo. Allí había manjares servidos. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. estando un poco tomado. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. Y también lo consideran una deidad protectora. frente al valle. la otra guacamaya logró huir. De pronto. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio.

EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. Una mañana en que bajaba del monte. -Maravilla.contesto Pautis y corrió a su casa. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas.Mira como muerde el freno de plata. Apúrate. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. hijo del cacique. pues se contaba que. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. En la casa. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. tenia cuidado de no pasar aquella hora. y empezó a comer el maíz. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español. Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal. llamado Pautis. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. Se valió de un engaño para lograrlo. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . EL español siguió al muchacho sorprendido. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. frente a una cueva. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar.

CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . muere en el acto.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. luego de sumirlas en un trance hipnótico. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. que dormían fatigados. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. por lo que pronto fallece. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas. A estos niños se los entierra en los cementerios. se los abandona en los cardos y luego se los quema. que había mucho lodo por las lluvias. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. y se hundió en las aguas sin fondo. Luego aborda a las mujeres dormidas. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. por ser el de la procreación. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. Para los crédulos naturales. llevando una piedra imán en un mate. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. cerca de salcedo. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. donde ocurrió el descarrilamiento. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. Ellos se volvieron parte de la leyenda. Se cree también que la laguna está encantada. Los pasjeros. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. pero sin esqueleto. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. LA gente lo llamaba tren negro. esta la laguna de yambo. Los hijos del Tintín que sobreviven.

Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. en las noches de luna. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. por los cielos estrellados de Imbabura. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha. donde destacaba el añoso Ceibo. nogales e higos. . pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo.eran revisados por el farolero. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. que viajaban abiertas los brazos. Más arriba. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. Al llegar. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. parecía una maqueta parda llena de tejados. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. acaso a inicios de siglo. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. Más arriba. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. aún. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora.sus ramas habían caminado una cuadra entera. la obligo a levantarse y la acompaño. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. Eran una suerte de correos de la época. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. estaba sola. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. la ciudad. Su ropa se veía y se le veía con frío. en cambio.

Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. Por eso los políticos de turno o las autoridades. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Otros. Creyó reconocerlo. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. Dicho esto. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. le dijo la encantadora.. con Dios y Santa María". Tras decir "de villa en villa. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama. Obviamente. le brindaron como a muchos. sirvió para que Juan José Mejía. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno. en medio de un prado. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. en cambio. Su único delito. Otra historia. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla. desplomase cuan largo era en el patio de la casa.el famoso tardón. Es posible. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. El tiempo pasó. ..se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas.de artilugios malévolos. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. un conocido galeno de Ibarra. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. en cambio. Pero. Una tarde. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. en un remolino de carcajadas. podría decirse. que es uno de los ingredientes del tardón. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. que el Congreso ha sido disuelto. le sucedió a Rafael Miranda. -Tienes que repetir esta fórmula. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. Algunos las tenían localizadas. Claro que estuvo en Mira y. con un olor imperceptible a aguardiente. acaso. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. Nuestro personaje se emocionó. con cintas y encajes. Y eso. Sus familiares estaban desesperados. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. de inicios de siglo. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera.hubieran llegado desgastadas. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. justificara una parranda de tres días. al parecer. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. a diferencia de lo que se cree de las brujas. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. sin Dios ni Santa María". Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea. Aunque pidió discreción. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. de viga en viga.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. de viga en viga. Más. que van en escoba. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama.

Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. Era noche de luna. El hombre. La luz provenía de un mechero. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. Al rato. que ha empezado a brotar sus hojas. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. Decidido a averiguar de quien se trataba. cuando los quejidos se escucharon con claridad. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. Encontraron los cadáveres unos días después.Con suerte. Era la figura de una mujer. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. Los sollozos salían de detrás de un árbol. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. Don Juan se detuvo. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. sus dos pequeños cayeron al agua. Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. amigo de las parrandas. cubierta con una chalina negra. Al llegar ante el hombre aterrado.al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. del parque Pedro Moncayo. en noches de luna llena. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer.

los cuerpos son de la princesa dauli. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. La maldición del cacique se había cumplido. Según la leyenda. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. la princesa s enamoró de un español. y de su criatura recién nacida. como última voluntad. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. que yace en sus brazos. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. Y afirman que si uno reza un Ave María. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. impulsado por una fuerza sobre natural. pronunció una plegaria. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. Antes de acatar esa última voluntad. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. se convirtió a la religión católica y se caso con él. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. las que permiten ver dos cadáveres. Mina.

hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. sino también porque. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. durante la noche de difuntos. El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes. No se sabe en realidad como fue la muerte. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. por esta razón. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. buscando monedas falsas.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . en una construcción de estilo colonial. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre. Según una historia que cuentan los viejos. se dice. donde se estableció la Casa de la Moneda. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo.

Olegario muy asustado huyo por a Huigra. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. cada vez era más seguido y más fuerte. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. ella era muy curiosa y juguetona. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. sacarle las tripas al cadáver. De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. Cuando todos se fueron aplico su idea. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado.

a cambio de su alma. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. http://mama-puma. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio. De ahí que en las noches más oscuras. En vísperas de su muerte.com/2009/02/leyenda-de-bolivar.blogspot.html . los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. llamado Genio. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar.

es decir los hombres poseen varias esposas. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. extraños trozos blancos flotaban. —respondió Nuse. retrocedió asustada. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. todo a su alrededor cambió. pero lo complementan con la caza y la pesca. creen en seres superiores que conviven con el hombre. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. la dueña y soberana de la vegetación. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. Su principal alimento es la yuca. allí habitan los shuar.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. Todos buscaban la hierba. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. los árboles y a las aguas. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. mientras la madre entraba en desesperación. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. pues dos demonios se lo robaron”. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. pese a ello. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. casi ninguna planta crecía en ese lugar. Como toda cultura bien formada. para llevárselas a sus hijos. era el unkuch. tengo un preciado obsequio. Sin más. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. pero la debilidad acababa con la vida de todos. sino toda clase de alimentos”. Nuse. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. ¡oh! diosa Nunkui. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. . Zamora y Nangaritza. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. —Muchas gracias. Tienen una cultura rica en leyendas. ante los ojos sorprendidos de Nuse. siempre y cuando las puedan mantener. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. son polígamos. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. grandes árboles crecían vertiginosamente. Finalmente. estaba segura de que alguien la observaba. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. pero una extraña sensación la invadía. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. en los valles del Upano. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted. no sólo el unkuch. Así en segundos. lleno de paisajes y rincones hermosos. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. totalmente agotados y muertos de hambre. Tú has demostrado valentía y por ello te daré.

Cuando llegaron. Y se abalanzó sobre las frutas. otras nadando. le anunció que allá también. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. en la cumbre. por ello les pondremos Rumi y Kowi. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. Nuse descubrió que. Nuse buscó a sus hijos. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. la carne y las golosinas que allí se hallaban. Se sentaron en silencio por varias horas. pidiendo alimento. allí. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. pero también los saboreaba. cansados de tanto buscar y de comer. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. frutas. pero nada había. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. . Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. no importa cuánto. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. era el estómago de Kowi. -¡Quiero comer!. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. en el territorio de los shuar. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. encontraron una caverna que les serviría como refugio. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. lodo y raíces. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. los alimentó y retornó a su pueblo. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. tal como lo había prometido la diosa y la niña. los devoraba. llena de emoción. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. la vegetación crecería majestuosa. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. pero sólo hallaron hierbas duras. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. una niña y un niño. mira Kowi. luego suspiró. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. En cuanto pasó la lluvia. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. la pequeña. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. entonces. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. a veces sobre los árboles.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. —¡Magia. Salieron a buscar algo que comer. dime que no es un sueño!. entonces. su cumbre crece hacia el cielo. carnes. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. todo estaba abrazado por las aguas.

esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. Algo maravilloso ocurrió allí.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron. y mientras se acercaban los niños. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. y con ellas también se había ido su comida. pues cuando lo intentaban las aves volaban. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. llenas de verdes árboles y millones de seres que. con el calorcito. volvían a crear sus hogares. los guacamayos regresaron. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. Estaban nerviosos e impacientes. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. a los niños les dio sueño. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. pero no querían perder a los loros. en donde la magia de los dioses se obraría. ellos producían gritos y risas. ahora ya jóvenes. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo. se sentaron junto a una cascada. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. Pasaron las horas. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. el sol empezó a calentar las rocas y. así que acordaron un pacto. Después de varias semanas de caminata. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. Rumi y Kowi. con gran rumor de plumas. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. Otra vez. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. Al día siguiente. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. al no tener manos. Los niños empezaron a reír suavecito. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. -Tal vez si les pedimos perdón. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . era fascinante verlas tan hermosas. no eran gritos de personas. amarillo y verde. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños.

No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. por pequeño que fuera. pulpos. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. retozando por todas partes. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. y sobre ellos. Tiempo después. Trató de escuchar algún sonido. pero resultó en vano. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. todo está como muerto”. tiburones. pelícanos. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. les dijo. como acurrucado en sí mismo. . exclamó la sirenita. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. “Debemos regresar.ballena. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. helechos y manglares. dijo este. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. graznando y chillando de alegría. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. o Isla de Afuera. resignado. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. fragatas. más allá empieza el mar de la nada”. fue a dar aviso a sus compañeras. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. la una fría y la otra caliente. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. le contó su angustia. pingüinos. o Isla de Fuego. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. gallaretas. “Pero hay que hacer algo. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. piqueros. delfines. el dormilón estaba asombrado. flamencos. mantarrayas. en la Mamacocha (o madre de los lagos). “Hay que hacer algo por este mar”. interminable sueño azul. albatros y pinzones por millares. orquídeas. indiferente a todo. garzas. El mar. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. anonadado. excepto a su. cormoranes. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. y a la otra Nina Chumbi.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. rabijucos. le dijo el dios de los océanos. musgos. Por eso. algarrobos. Visiblemente inquieta. mientras tanto. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. en tanto. seguía dormido. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. El dios de los océanos se la quedó viendo. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. emocionados. “Ya has dormido más de la cuenta. iguanas. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. Formó entonces dos estelas de agua. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. tortugas gigantes. Pese a todo. exclamó. “Este pobre mar es tan perezoso”. Antes de partir. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas.

y en las noches. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . en medio de las aguas agitadas. a finales del siglo XVIII. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. Allí mismo. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. balleneros y piratas. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. En este lugar. que gritaba sin ton ni son por el muelle. Wajer. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. Desembarcó con su delirante amigo. mientras tanto. algunos marineros. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. Sin embargo. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. los piratas entre ellos. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. obispo de Panamá. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. e intentó llevarlo a su casa. a nombre del turismo y otras ambiciones. Cuando tenía apuros económicos. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. Cook. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. Por otra parte. conocida hoy como la Bahía del Correo. Al final de sus años. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. con el transcurso del tiempo. Dampier. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. Decidido a revelar el escondite. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. Cowley y Eaton. nadie sabe de dónde vino.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. Poco tiempo después. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. Al igual que sus compañeros de aventura. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas. Para empezar. en el transcurso del trayecto. Sin embargo. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. Desde entonces. Y en efecto. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. a la vez que depositaban allí su correspondencia. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. Al ver esto. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos.

uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. quince..LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer. diez. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. veinte. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. sin comprender lo que le esperaba. provisiones del continente y una planta de guayaba. hoy conocida como isla San Cristóbal. Y exigía más. incontrolable hasta la actualidad. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. El patrón fue asesinado en su propia casa. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. Se postró de rodillas. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. Furiosa e incontenible. cuando fue atado al poste de los suplicios. El navío transportaba esclavos. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto.. Entre ellos. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. El patrón contaba los latigazos. la planta creció rápidamente. Cinco. El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Luego. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. Prevenido sobre este hecho. En efecto. 104 y tu planta será una peste. Pero por si esto fuera poco. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo.. Según la leyenda. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. El patrón sonreía. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida.. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Entonces ocurrió la desgracia. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. El patrón mostraba la crueldad de siempre. 102 al año cargó sus primeros frutos. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo.

un peón sintió pena por el pobre forastero y. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . sabes bien que nunca doy posada a nadie. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta. deja que duerma en el corredor. totoras. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. Según la leyenda. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. Una tarde. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. Con toda humildad. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. el forastero llamó al interior. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. Lo tenía todo en abundancia: cultivos. corrió a la entrada. más o menos a la medianoche. Al ver lo que iba a suceder. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. buen hombre. Pero ya que lo hiciste pasar. Más tarde. Luego de agradecerle. Sin embargo. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. Debido a la fertilidad del suelo. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. pero extremadamente avaro. ubicado cerca de Otavalo. De la noche a la mañana. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. Entonces. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. no obstante. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. pero nada pudieron hacer. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. al caer la noche. etc. no siempre fue así. lirios de agua. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. musgos. el dueño era un hombre extremadamente rico. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. agarra tus cosas y huye de la hacienda.

bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. Una noche oscura y lluviosa. se vio un sajino por las orillas del río. La lluvia arreció con fuerza. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. Mientras tanto. conviene alejarse pues allí viven los diablos. Un tiempo después. Toda la noche se escucharon insultos. hicieron un ayuno ritual de cuatro días. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. gritos. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. Nadie más asistió al ritual. sus guías espirituales. Los poderosos brujos. Cumplido el pago. maldiciones y silbidos. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. sajinos o pavas del monte. volvieron por donde habían venido. Se adentró en sus senderos y no regresó más. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. unas de color negro donde vivían los diablos. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. El caudal del río creció. Los animales de la selva enmudecieron. Pocos han podido escapar de este llamado. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. Atemorizados. Tras la catequización. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. pero nadie los caza ni persigue. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. en especial en las horas de la noche. a finales del siglo XIX. Sin embargo. los nativos consultaron a cuatro chamanes. Preocupados por las desapariciones. Así pasaron varias semanas. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. Jamás se supo nada del cazador. precedidos por el más anciano del grupo. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. guatusas. Según ellos. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. Al día siguiente. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. el Cerro de Brea donde viven los diablos. por las tardes. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. Exigen un pago a cambio del agua. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río.

De pronto. De ahí en adelante. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. voy a regalártela. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. —Ven. Mientras ella sembraba. madurada ya la planta. Qui-trai. la mujer se fue a sacarla. Tras avanzar un buen trecho. Se acercó esperanzada. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. Con paciencia. Al instante. Los pequeños empezaron a jugar y.. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. maní. En la chacra. Cuando la mujer regresó. Esperanzada en hallar comida. pero volvió a cosechar una canasta. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. le dices «ahora canta» y ella te la dará. Allí había de todo: yuca. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . llevaba a la niña a la chacra. «Qui-trai. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. Nunca más se escuchó su canto. Nunkui había desaparecido por completo. caña. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca. Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. vio una gran chacra al frente de una casa. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. Qui-trai.. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Qui-trai». Como era costumbre. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. otras lo heredaban de una rucu mama. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. mujer —le dijo—. y enseguida los productos crecían y maduraban. por travesura.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. la madre de la chacra. Había pasado más la mediodía. Mientras lloraba. Agradecida. la que en realidad era Nunkui. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. Después de un tiempo. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. se puso a cosechar la yuca. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. se puso a cantar Nunkui. Todo era felicidad. cuando necesites comida. Sin embargo. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. camote. Qui-trai. la tierra no carga. Ella había aprendido el «Qui-trai. plátano y maní. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. cuando en eso apareció la dueña. Por más que trabajo. ven. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. plátano y maní. Qui-trai». se echó a caminar aguas arriba. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. la pequeña cantaba «Qui-trai. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. plátano.

las chacras y los animales fueron arrasados. Al escuchar las palabras de la anciana. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. no le importa nada —comentaban unos. úlceras. Al final. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. que traerá el bien a los demás. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. Todo el daño que nos has causado por no llorar. Iba a continuar su camino. mientras La que nunca llora caminaba por la selva. quemaduras. una mujer anciana. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. Las chozas. al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. etc. Sólo Sañi se mantenía indiferente. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. AI final. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. En eso. sin derramar una sola lágrima. para que su alma se conmoviera. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. La conocían por eso como La que nunca llora. Un día nublado. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. calma el dolor y trae el bien a las personas. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. Jamás serás abuela ni madre. el alma de Sañi. Afligidas por la destrucción. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. la más sabia de la comunidad. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. Cuando llegó el invierno. atrapada en la savia de la madera. desde hoy lo pagarás con tu llanto. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. se le presentó la anciana: —Por favor. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. Sañi se convirtió en un árbol. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. no quiso ayudar a la joven madre. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. Casi al instante.

pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. y vaya que la necesitaban pues su rey. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. las pelaron. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. asustados por tal visión. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. En 1736. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. las asaron y las devoraron en un dos por tres. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. siempre les había hecho la vida muy difícil. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. Quedaron entonces solos los gigantes. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). No podían creer lo que sus ojos veían. claro. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. el malvado Otoya. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. su apetito era feroz y qué decir de su sed. los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. la pieza pesaba cinco libras. hasta que se enamoraron de las sumpeñas. también conocida como Sumpa. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días.

y que éstos enviaron a un Hermano lego. ¡fatal desgracia!. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. los buenos lojanos. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. algarrobos. por ser anteriores a la evangelización. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. el río Catamayo. en cuya excavación -dice. se les llama gentiles. Se dice. y no está muy lejos de ella. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. a 30 kms. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca. en una quipa o caracol. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. encendida la codicia por el pérfido Satanás. desde hace siglos. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. siendo así que este enemigo malo. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates. en un paisaje primaveral de clima delicioso.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. sucediendo. como “antes” no había bancos para depositar el dinero. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol. En una de esas plataformas. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. De la ciudad de Loja.bamba. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. como una gran cascabel. en agosto de 1877. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. a pocos kilómetros de Vilca. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. El Gobernador José Miguel Carrión. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. por el que zigzaguea. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. cubiertas de faiques. que nunca paga bien a sus devotos. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. para que haga la excavación pertinente. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. da cuenta de varias empresas al respecto. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. .EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. también. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. chirimoyos. muy codiciadas porque. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas.

tales fueron. sin resultado positivo alguno. Resentido el pueblo por estos dos motivos. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. llamado Ernesto Witt. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. en primer lugar. hijodalgo de solar conocido. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. por lo que se aisló de ellos. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. que tenía sus puntos de misántropo. bien aderezado de armas y caballos. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. que seguramente . el siglo XVIII. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. golilla de tafetán. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. que no habían rendido culto a la fea codicia. Aseguraba. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. resultaba ser bravo como un león. no digamos del pueblo. gregüescos de paño negro a la rodilla. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. en segundo lugar. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. se portaba indiferente incluso con sus iguales. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. quién nació gallina”. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. Por otra parte. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. y andaba empeñado. borceguíes de piel. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. Don Pedro de Valdivieso. En los comienzos de este siglo XX. un Capitán Romero. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. Romero. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. porque era fama que. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. india ni judía. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. continuó viviendo cómodamente en Loja. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. como representantes de Dios en la tierra. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda. contando hasta morir su singular hallazgo. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. No queriendo tener trato alguno de vecindad. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. y. medias de seda filipina. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. en cambio.

pues. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. Era imposible abordarlo para conocerlo. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. a las viviendas de las personas indigentes. . Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. egoísta y avaro. Tenía la benéfica costumbre. veían salir de éste en la noche. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. ampulosa. en su deambular de las noches. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. si los favorecidos trataban de identificarle. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. en tercer lugar. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!. un individuo estrafalario. debió haberse establecido en Loja. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. Fernando Jurado. “Lo uno por lo otro”. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. según piensa el Dr. y caminaba apoyado en un grosero bordón. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. este sí caritativo. y por ensalzar al caprichoso limosnero. el vagabundo caritativo. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. alivio de la miseria de los demás. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. que seguramente se trataba de un excomulgado. porque los vecinos. por la cual le bendecía la gente. unos zapatones burdos. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. impenetrables como las rocas. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. Quizás viudo o separado de su mujer. en cuarto lugar. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. por alguna falta gravísima. indiferente al dolor ajeno.era un invertido. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. y entrar en la madrugada. Vestía ropa tosca. que vivía de por vida encerrado en su palacete. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres. con el asombro de los concurrentes. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. y. porque los dos personajes habían sido una sola persona. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. de acercarse sigilosamente. había que acatar los designios insondables de la Providencia. diría Juan Pueblo.

al hidalgo y a su noble consorte. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes.liconas. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. en especial. así como las láminas de plata en las columnas. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. plumas y diamantes de las damas. y robando a escondidas besitos a su adorada. No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. y. en la actual calle Azuay de Loja. cantarino. que era el encanto del vecindario. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. y. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. apellidada “Agustina de la Consolación”. dirigiendo sonrisas boba. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. . que las tallas de San Agustín. en los que lucían pupilas perforadoras. a los padres de la hembra. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. tenía un timbre sonoro. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. no correspondidas. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. soñando en los ausentes trenzados. por tal motivo. y que la campana. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. y en cuyo rostro.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. contorneado. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. confundido en el revuelo de telas finas. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. burilado con finura. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. En la casa preindicada les hacía compañía. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. Por razón del emplazamiento del templo. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. macaneando con los demás asistentes. rumbo a la corriente del Zamora. que el pulpito. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. enmarcado por una cabellera de azabache. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad.

le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. le pareció petrificada. mas. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. empero éste. ignorante de lo acontecido con su adorada. del baño bienhechor de su sonrisa. y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. se arremolinó para colmarle de reproches. pero. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. ¡oh sorpresa!. insensible como una estatua. retornó el Capitán a Loja. ¡oh terror desconcertante!. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. Pasado el evento de la sublevación indígena. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. la casa en que se desarrolló este drama.Y fue que. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. ¡Enardecido al máximo por su amor. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. con el amor acrecido por la separación y la distancia. buscó una explicación en el inmediato vecindario. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. y. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. en busca de la caricia de su mirada. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. . nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. sin fuerzas para vencerlas. en el atónito vecindario.

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