"Yo conozco a la mujer que canta agua, y al anciano que habla piedras blancas, y al muerto que viene y va por los

rincones sin morir nunca, y al duende que desteje en la noche lo que tejiste en el día, y a la niña que siempre se aparece en tus sueños y cumple todos tus deseos, y al barquero que navega lento sobre un ataúd lleno de velas negras, y a la mariposa que es mariposa y flor azulada al mismo tiempo, y al cura que por borracho asistió a su propio entierro, y al bufeo, delfín de río que se disfraza de hombre para robarse en las fiestas a las muchachas más hermosas, y a la anciana que cuida el tesoro que está al final del arco iris, y al indio que desde hace siglos busca a su amada por esos montes de niebla, y al conquistador sin cabeza que cabalga con una espada en alto en las noches sin luna, y al tío zorro que por más que se esfuerce nunca atrapará al astuto tío conejo, y a la mujer pez que se arrastra de noche por la tierra, y al niño que no es niño y aguarda llorando a que algún ingenuo se ponga al alcance de sus garras, y al árbol que camina pero que nadie lo ha visto caminar durante el día. Yo los conozco a todos, a los invisibles y los visibles, a los que desencadenan el trueno y a los que son uno con el silencio, a los que aman la luz y a los que están hechos de sombra. Y aunque no lo creas, te conozco a ti: soy yo el que acaricia tu cabeza mientras te duermes y te habla al oído antes de que estalle la mañana. No vengo ni voy porque siempre he estado contigo. No tengo nombre ni rostro, mas mis palabras tienen sabor a tierra recién bañada por la lluvia." LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)
LA TUNDA La Tunda no es negra, es negrísima, como una noche sin luna ni estrellas en una casa sin puertas ni ventanas. La Tunda no tiene boca, ni siquiera bemba, sino bembisisísima, es decir, una bemba así y asá. En vez de pierna derecha maneja una pata de molinillo que suena tum tum cuando camina por el monte, mas cuando ella sonríe se ilumina la noche, llueven cocos recién pelados y vuelan mariposas blancas. Entonces la gente que sabe, se da cuenta de que la Tunda anda cerca, lo que significa que de inmediato debe seguir el consejo de mi abuela que siempre dice “el que juye vive, mijito”. Y es que la Tunda no vive allá, sino allúj, o sea, más lejos que allá, pero cuando se viene pacá, es decir, más cerca que acá, la cosa se va poniendo color de hormiga y más tarde olor a guineo pecoso, porque el rato menos pensado, ya a veces también el más pensado, se aparece meneando las caderas en los caminos y, con su monstruosa coquetería, convence al caminante distraído para que se coma un “tapao e camarón” hecho por ella. Sí, escucharon bien, un “tapao” que por si no lo saben, es un preparado de la cocina esmeraldeña que sabe a paraíso, a gloria y a cielo, al mismo tiempo. Como dice la misma Tunda “más rico que un tapao de camarón, sólo un tapao de camarón hecho por yo”, así es que como comprenderían, el caminante acepta la invitación muerto del gusto, en especial si ya son más de la tres de la tarde y no ha comido sino un par de majajas frías . Una vez instalado selva adentro, los camarones preparados con yerbas secretas se deshacen en la boca del invitado. La Tunda, vestida con una preciosa pollera colorá, se deleita preguntándole cada cinco minutos “¿más?”, y el caminante sólo atina a decir que “sí” con la cabeza, mientras la boca llena de saliva aguada y de una lengua golosa, no deja de saborear el mágico tapao. Al cabo de diez o doce platos, la Tunda ha encendido ya su cachimba de carrizo y, con las piernas cruzadas, fuma tranquila al pie de un guabo o de un manguero, lo que esté más cerca de sus anchas espaldas. Mientras tanto, satisfecho hasta los huesos, el invitado sorbe tragos lentos de un tazón de agua zurumba que ella mismo le ha preparado con puñados de panela y filosas hojas de limoncillo.

Es en ese instante cuando todo empieza a transformarse pues, de pronto -más que de lento- la Tunda se pone cada vez más hermosa ante los ojos del hombre, en tanto esté comienza a sentir mariposas blancas en la cabeza: al principio es apenas un aleteo suavecito, luego un zumbido parecido al de las avispas negras luego de una larga lluvia de verano, y poco más tarde un estruendo insoportable, como si millones de murciélagos le revolotearan desesperados entre ceja, oreja y sien. El tipo piensa que es la indigestión pero no, no es la indigestión, lo que le pasa es que se acaba de ser “entundado”, es decir, enloquecido por la Tunda. Desde entonces se la pasará recitándole décimas que hablarán de su gran-belleza-nocturna, poniéndole hojas de plátano en el suelo para que no se ensucie la sucia pata de molinillo, haciéndole trencitas de colores en las greñas sin remedio, besándole las enormes manos callosas cada cinco minutos, y preparándole sendos sudados de pescao, puzandaos de gallina prieta y encocaos de cangrejo para los increíbles almuerzos que se despacha la señorita Tunda, una vez que consigue quien le sirva. Según cuentan, esta hijita del diablo con una princesa negra disfruta a su anchas de ese “amor” loco durante un tiempo hasta que se abomba (quiero decir se cansa) y abandona el entundao que, como comprenderán, queda desconsolado. Entonces, brincando y saltando, bailando y danzando, caminando y andando, desde alluj se zumba quien entundá, y asisucesi, hasta que se acabe el currulao o se muera el bembé. Y a propósito, en este terrible momento en que no he comido sino un casabe frio, ¿no hueles ese tapao de camarón revoloteando en el aire? Mmmm, sí, es un tapao de camarón. Pues, ¿quieres que te diga la verdad? Ya no aguanto más. Yo me voy por esa veredita alegre pallá, pal monte, a comé, a comé mi tapao… y tú, ¿qué?, ¿no vienes también?
LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García)

EL HIJO DEL DIABLO Había una señora que guardo doce años de viudez. Esta señora se cargo de naturaleza, necesitaba estar con un hombre, ya no aguantaba más y un día dijo: ¨mañana me entrego al mismo diablo¨. Es así como al día siguiente se pone su mejor traje, se maquilla, se pone deslumbrante y sale en busca de algún caballero apuesto que se cruce pos su camino. Al transitar sola por el camino encuentra a un señor vestido de rojo montado en una mula colorada, seguramente fue el diablo. Entonces la señora cayó en mal. Desde ese hecho quedo embaraza, paso tiempo y pario un lindo niño. Con el tiempo el niño creció y fue a la escuela era un niño muy inteligente, saco las mejores calificaciones y continuo en el colegio. Un cierto día salió d paseo y fue a nadar al rio con sus compañeros, todos desnudos; cuando de pronto, le miran la rabadilla y en ella escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨. Sus compañeros decían: ¨éste ha sido hijo del diablo¨ y todos huyeron de él. Ese día el muchacho no fue donde su madre y se dedicó a vagar por todos lados hasta que se encontró con un viejecito que le dijo: ¿qué te pasa? El le contesto: - dicen que en la espalda tengo escrito ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIABLO¨Y el viejito le dijo:- ¨no te preocupes, tu no tienes la culpa de nada, prométeme portarte bien, se bueno con todos, caritativo y te salvaré. Yo soy DIOS y estoy contigo¨Le dio la vuelta y le borró la escritura de la espalda, y en su lugar puso ¨YO SOY HIJO DEL MISMO DIOS¨.
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL CHURILLO El Churillo es una loma que deslinda con Chiles Alto. Según cuentan está encantada porque existen grandes cantidades de oro y plata Por las noches, en este lugar han visto aparecer algo como una puerta, una entrada a la loma, en cuya puerta se encontraba un perro negro grande con una gran cadena de oro en el cuello y los ojos que le brillaban como candela. No deja pasar a la gente, todos los que caminan por ese lugar tienen miedo. En otras ocasiones aparece un yugo de oro con yuntas de bueyes de oro, dando la vuelta en la cima de la loma. Dicen también que en las noches de luna llena aparece un hombre completamente desnudo con una corona de oro en la cabeza, bajo el brazo trae algunos escritos que nadie ha podido cogerlo
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

COMPACTADO CON EL DIABLO Un hombre por la pobreza en la que vivía, un día de esos seta la decide invocar al diablo en un socavón, allá arriba por el Barrio Santa Clara, por el Molino del Obraje, para que le dé palta y así salir de la pobreza y la desesperación en la que vivía. Se va a media noche, sentía los pasos cerquita de él. Invocó al diablo y éste nada de aparecer. Lo llamó hasta la madrugada sin tener respuesta. Regresó a la casa renegando, así paso ocho días y nada de aparecerse el diablo. En sus sueños el diablo le decía que vaya al mismo lugar pero sin ningún relicario. Y el pobre decía: ¨pero yo no tengo nada¨ y se buscaba en los bolsillos y nada que encontró tal relicario, pero lo encontró pegado con la suciedad en el bolsillo de la camisa que era una medallita del Santo Cristo. Lo sacó del bolsillo y lo lanzó contra el suelo y dijo:- solo por esta porquería sigo siendo pobreA la siguiente noche decidió ir nuevamente al socavón y en el camino se encuentra con un amigo y él le dice: ¨mira Ángel, tú estas pobre, te voy a dar plata para que trabajes en ganado y cuando tengas suficiente dinero me lo vas pagando¨. Este amigo emocionado le cuenta lo que iba hacer con el diablo y entonces su amigo le dice que agradezca al Santo Cristo porque el lo había salvado
JUEGOS TRADICIONALES, CUENTOS Y LEYENDAS DE MONTUFAR

EL DELFÍN ROSADO Esta tradición es más común entre los pueblos Kichwas, especialmente en el norte de la Amazonía ecuatoriana y en las áreas en las que se encuentran poblaciones de delfines rosados. Dice la leyenda que el origen de este singular animal fue un joven guerrero indígena, a quien uno de sus Dioses, envidioso de sus atributos masculinos, lo condenó a vivir en los ríos y lagos de la Amazonía en forma de delfín. Desde entonces, este mamífero acuático ha sido fuente de especial fascinación para todos. Según las tradiciones locales, especialmente en tiempos de fiestas, cuando todos están entregados a la celebración, la bebida y el baile, los delfines salen del río en forma de hombre, atractivo y vestido de blanco, cubierto por un sombrero, y mientras los hombres se emborrachan, ellos seducen con sus encantos a las mujeres jóvenes de la comunidad y las embarazan. Una variante de esta misma leyenda habla de que toda mujer joven que en sus días de menstruación y en noches de luna llena entra en las aguas a bañarse o surca un río o lago en canoa en la noche, será inevitablemente embarazada por un delfín. Tan en serio se toma esta leyenda que en muchos casos, se acredita la paternidad de los niños sin padre en ésta región, a los delfines.
http://www.globalexpresstours.com/espanol/pais-peru/misticismo-peru/la-leyenda-del-delfin-rosado.html

EL SAPO KUARTAM Esta leyenda pertenece a la cultura Shuar y habla de una variedad grande de sapo o rana, que habita en los árboles del bosque tropical la que, si es objeto de provocación o burla, se transforma en tigre y se come al agresor. Cuenta la historia que un cazador Shuar salió a una de sus faenas en el bosque y pese a las advertencias que le había hecho su mujer, al escuchar el peculiar sonido de éste sapo (algo así como “Kuaaarr taaaamm”), no vaciló en imitarlo de manera repetida y burlona. De pronto y sin darle tiempo a nada, el joven cazador se vio atacado desde el propio árbol de donde provenía el sonido de la rana, por un enrome jaguar (llamado en algunos casos “tigre”), el cual lo destrozó y se comió parte de él. Al percatarse la mujer del cazador de lo sucedido, acudió al árbol en el que habitaba este batracio y al encontrar los restos de su esposo, decidió vengarse del animal, para lo cual tumbó el árbol y al caer murió el sapo que para entonces tenía un enorme vientre. La mujer lo abrió y encontró en su interior los demás restos de su marido y, aunque no lo pudo devolver a la vida, creyó al menos vengarse del malévolo Sapo Kuartam que se transforma en tigre.
http://www.visitecuador.travel/contenidos.php?menu=4&submenu1=16&id=157&tipo=1&idiom=1

VICO Y EL DUENDE Humbaló es una parroquia del cantón Pelileo, cerca de Baños. Allí está ubicada la quebrada de Gualagchuco, un lugar pesado porque en el fondo, entre las grietas formadas por un riachuelo que recorre el lugar, habita el duende. Los humbaleños evitan pasar cerca de la quebrada después de las seis de la tarde, hora en que aquella criatura del infierno, hijo del demonio, sale por los alrededores a perseguir a la gente, en especial a los chicos que se pasan en la calle jugando bolas hasta altas horas de la noche. Se cuenta que allí vivía un muchacho como de 10 años llamado Vico. Callejero, jugador de trompos y bolas, se quedaba en la calles hasta que oscurecía. Su abuela, que siempre estaba pendiente de él, solía ir a buscarlo y le aconsejaba que se enderezara, que dejara de ser andariego porque sino alguna vez se le iba a asomar el duende. Vico nunca escuchó los consejos hasta que una tarde, cuando regresaba a su casa, se topó con un hombrecito pequeño, más pequeño que un enano. El hombrecito llevaba un sombrero negro enorme como los que usan los mariachis, su rostro era negro y velludo, usaba poncho rojo, tenía los pies chiquitos y las manos inmensas y deformes, con ella pepeaba una bolas. Un escalofrió recorrió el cuerpo de Vico cuando reconoció que frente a él estaba el duende; mas en lugar de salir corriendo se acercó para observar aquellas bolas de colores increíbles. El demonio le invito a jugar y Vico, a quien le brillaban los ojos de las ansias, acepto. Como estaba oscureciendo, fueron al lado de una tienda ubicada al filo de la quebrada, donde un foco alumbraba a las personas que llegaban a comprar ahí. Vico hizo una bomba, ambos pusieron las bolas e iniciaron el juego. Las primeras partida fueron para él, pues esa un diestro jugador. Sin embargo tras algunas pérdidas el hombrecito del enorme sombrero, que tenía el rostro prendido de las iras, se acomodó el poncho rojo hacia atrás y la suerte cambio a su favor. Vico no volvió a ganar y en pocas partidas se quedo sin una bola. El duende guardo las bolas en una bolsita de cuero que llevaba en la cintura y se acerco al ambicioso muchacho; parecía que quería atraparlo con esas manos inmensas y deformes. Vico se estremeció, sintió que se lo llevaba, mas para su suerte escucho una voz conocida, la de su abuela que se aproximaba. El muchacho se sintió aliviado y se dispuso a marchar, no sin antes exigir una revancha para la próxima noche. El pequeño demonio oculto en la oscuridad, inclinó la cabeza en señal de afirmación. La abuela de Vico llego por él y se lo llevo a casa. En la mañana, quiso contarle a su abuela sobre el encuentro de la noche anterior, pero se calló porque sabía que ella armaría un escándalo y lo llevaría a la iglesia, derechito a la pila de agua bendita; además, no le habría permitido acudir a la cita nocturna, en la cual dispuesto a recuperar sus bolas a cualquier precio, aunque tuviera que engañar al mismo diablo. A la tarde luego de la escuela, Vico practico toda la tarde en el patio de la casa. Al oscurecer, se dirigió a la iglesia. Entro allí y en forma disimulada, mojo en la pila de agua bendita las bolas que tenía en el bolsillo. Salió santiguándose y se encamino en dirección a la quebrada, al lugar de la cita. Encontró allí al duende, escondido entre las sombras, cubierto el rostro con el enorme sombrero negro, sosteniendo la bolsita de du cuero. Sin decir nada, Vico trazo la bamba y reanudaron el juego. Igual que la noche anterior, el muchacho vicioso gano las primeras partidas. El duende a quien parecía que le saltaban los ojos de la rabia, se acomodo el poncho rojo hacia atrás. Sin embargo esta vez su suerte no cambió. Estaba con mala puntería y no le atinaba a la bomba ni siquiera a corta distancia, tiraba directo contra la bola adversa pero, resultado del agua bendita, su bola se desviaba o se detenía a pocos centímetros. Cuando le tocaba el turno a Vico cogía a su jugadora y lo mataba. El duende se dio de golpes contra el suelo, hizo berrinches y dijo malas palabras, hasta que perdió todas las bolas de colores.

a cambio de diez bolas. se decía que había un causante de todo. Vico retrocedió a la quebrada. Un ser del más allá. Deseaba ganarle también la bolsita de cuero y retó al demonio a apostarla. El Duende empezó a acercarse con las manos abiertas. los partes policiales dijeron que las desgracias se debían a las irregularidades de la carretera y las repentinas neblinas y precipitaciones del lugar. Otra vez era la abuela. Duende. La anciana traía un fuete y una botella de aguardiente en una mano. que observaba parada desde el filo de la carretera Los accidentes siguieron sucediéndose. los choferes maniobran sin existo y los autobuses se volcaban con gran estruendo. La abuela pidió auxilio. los siniestrados eran solo buses interprovinciales y cosa de no creer. ¿prefieres fuete o aguardiente?» En el acto el demonio tomó las cosas del suelo y desapareció. En uno de estos. pero sentía que una mano le tapaba la boca. . Instintivamente. ocurrieron hace años una seria de accidentes de tránsito en los cuales perecieron decenas de personas. antes del control de policía. sus ojos encendidos resaltaban como bolas de fuego. en la otra. los vidrios rotos y la agonía de la gente. El terror recorría su cuerpo. un paquete de cigarrillos. el sector se cubrió de neblina y empezó a caer una fuerte llovizna. En un principio. adonde le guiaba el demonio. Conductores y pasajeros sobrevivientes contaban que una repentina aparición se precipitaba contaban que una repentina aparición se precipitaba de pronto a la mitad de la vía. aunque perdió la bolsita de cuero y las bolas. acababa de ganar algo más valioso: el alma del niño. en un sector llamado Chaupi. A la mañana siguiente. Puso la botella y los cigarrillos en el suelo. amenazante. El espanto le nubló la vista. La abrió con ansias. en tanto una vecina rezaba el Avemaría. y los huambaleños acudieron de inmediato desde las casas cercanas. El Duende aceptó loco de contento y volvieron a jugar. había faltado poco para que le cargara el Duende. Quería gritar para pedir auxilio. En la oscuridad.El rostro del pequeño demonio enrojeció de las iras. pero no halló las bolas de colores increíbles. a la altura del paramo. se me lanzo delante de la unidad una mujer vestida de blanco. pero en esta ocasión el demonio no hizo ningún berrinche pues. de algún modo aquel muchacho lo había engañado. un conductor ileso en la parte física pero con los nervios desechos a causa del terror. Aterrado. Avanzaba con el autobús a velocidad prudente cuando por Chaupi. Cuando creyó que era el fin y estaba a punto de desmayarse. los sobrevivientes afirmaban haber visto el alma en pena de una mujer. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LA CRUZ DE LA CARRETERA En el límite entre la provincia de Pichincha y Cotopaxi. el corazón le latía como si fuera a salírsele del pecho. se realizó una investigación que arrojó resultados insólitos: los accidentes habían ocurrido pasadas las seis la tarde. a fin de esquivarla. echando espuma por la boca y sacudiéndose presa de convulsiones. sudaba frío. conto una historia que espeluzno a las autoridades encargadas del caso: en el viaje Ambato – Quito. con los pelos de punta. Vico ganó nuevamente. Vico halló con sorpresa la bolsita de cuero en el bolsillo del pantalón. dejando su característico olor a azufre. El muchacho empezó a reanimarse. Vico se desplomó más pálido de lo que era. Por su parte Vico se sentía orgulloso pero quería más. La bolsa contenía bolitas de excremento de chivo. vio una figura como una aparición bendita. Entre las latas retorcidas. Alguien trajo colonia y la aplicó en la nariz y en la frente del desmayado. Mas cuando estas fueron demasiadas como para pensar que se trataba de pura mala suerte. y gritó en forma amenazante: «Duende. a un lado del maligno.

Quienes presenciaron la tragedia cuentan que. en dirección contraria al pueblo. A Don Mariano le intrigó esa extraña vuelta del sujeto y. despedazándola. vi que la mujer seguía parada en la vía. se iba al cementerio. Fue lo último que vio antes de que el autobús la arrastrara por más de veinte metros. picado por la curiosidad. el creyó reconocer a quien lo haba estado mirando. el se había marchado ya. El espectro horroroso me mira con furias diabólicas un momento. meses atrás. Yo solamente gire el volante. No se trataba de nadie del pueblo. los puestos de comida y el camino de ese extremo de la plaza. abriéndose paso en dirección al desconocido. El anciano observo en ambas direcciones del camino de tierra y distinguió al desconocido. diviso al desconocido alejándose por allí. Avanzando a paso ligero. entre los comerciantes de vacunos. el anciano mantenía la mirada al frente con un terror espantoso. distinguí que aquella aparición llevaba un vestido blanco de novia. El grupo regresaba a Riobamba cuando. No estaba esta vez dispuesto a quedarse con la duda de saber quién era aquella persona. Desde entonces. tenía una calavera horrenda en vez de cabeza y botaba fuego por las cuencas vacías de los ojos. Cuando salió se puso a correr sin fijarse en que una unidad de transporte interprovincial venía por la carretera. Había gran concurrencia de gente y a pesar de que la sensación de ser observado duró solo un instante. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL APARECIDO DEL COSTAL Cuentan hace muchos años. de una familia pudiente de la ciudad.Ella no se percato de ningún peligro. cuando suceden accidentes de tránsito con pérdidas humanas. entre las convulsiones de la agonía. como si fuese un conocido de toda la vida. cruzo la carretera y fue a buscar el documento. había salido con unas amigas para comprar el vestido de novia en un almacén exclusivo de la capital. Al año de su fallecimiento. Al final de la ceremonia. plantaron una cruz en el lugar. Curioso empedernido y andariego sin remedio Don Mariano era de los que les gustaba enterarse de fuente directa sobre cualquier suceso o chisme del pueblo. el bus se dio dos vueltas de campana y se estrello contra la cuneta. se dispuso a seguirlo pese a que de un momento a otro. porque dicen que nunca se vio un moribundo con tanto miedo en el rostro. había empezado a llover y la neblina impedía la visibilidad. para que su alma descanse en paz y no vague por el mundo de los vivos. Don Mariano se puso a buscarlo por todo el lugar. la familia celebró la misa de honras en el sector donde había acaecido la tragedia. como si el autobús le hubiese traspasado su cuerpo sin tocarla. le resulto familiar. Cuando llegó a donde creyó haberlo visto. la gente tiene la costumbre de colocar una cruz al filo de la carretera donde pereció un ser querido. La joven novia bajó del auto. una joven riobambeña viajo a Quito en vísperas de su matrimonio. Se supo después que. La chica. llamado Don Mariano. luego se echo a correr hacia el bosque de pinos. en el control de Chaupi. Encargo el puerco y se encamino entre la concurrencia. llego a un cruce donde un miserable camino de tierra atravesaba el empedrado: siguiendo este. o por lo menos de hace muchos años. Aturdido y confundido. como si observase que alguna aparición se acervaba a él. Entre la neblina y la lluvia. pero aquella persona. Se dice que a partir de aquel día dejaron de ocurrir las desgracias. se accedía a la parte delantera de la plaza. la silueta del hombre se perdió. estaba parado al centro de la plaza cuando sintió que alguien lo miraba desde atrás. en la feria de animales de Guamote. murió un anciano que vendía un puerco. Al chica solo alcanzo a distinguir que unas luces se aproximaban a toda velocidad. Los ancianos de la localidad hasta ahora se acuerdan de este suceso. por donde Don Mariano había entrado en la mañana . continúo siguiéndolo. A lo lejos. dando una larga vuelta. que iba hacia la plaza como si regresara a la feria. un policía retuvo la licencia de la chica. . en el otro sentido. Este hombre. Sin dudar un segundo.

. tras reflexionar en los hechos. el alma se anticipa a recogerlos CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . recogió la tierra de sus zapatos y cerró el costal. con el costal a rastras. rodearon a don Mariano y trataron de socorrerlo. recogiendo algunos puñados mas de tierra. Por el contrario. que estaba totalmente repleto. repleto ya. con cierta ansiedad y temor. pero no tuvo repuesta alguna. el anciano regreso a la plaza para dar la voz de alarma allí. No había nadie. usaba ropas iguales a las suyas y llevaba incluso su sombrero. Volteó la cabeza y ahí estaba el extraño. como si viniera siguiéndole los pasos. En vista de que no había nadie en los alrededores y como no sabía precisar donde andaban sus hijos.¡Que en paz descanse! –exclamó alguien–. el sujeto se adentro por una abertura entre los matorrales y tomo el sendero que conducía a su casa. Entonces la aparición levanto la cabeza y el horror se apodero del anciano al observar que tenía su mismo rostro pero con facciones cadavéricas y una mirada exhausta y triste. Un frio lo invadió cuando se fijó en que aquel ser tenía su mismo cuerpo. Pero el no reaccionó. En ese momento se escucharon alaridos de los perros. . Fue mucha más su sorpresa cuando observo que llevaba un costal casi lleno y que mientras caminaba. iba recogiendo puñados de tierra que guardaba allí. Para el anciano. ni siquiera le permitió a Don Mariano percatarse del peligro. Don Mariano se sobresaltó pues en un breve descuido a causa del alboroto. aunque como era andariego. Cuando el aparecido llegó a sus pies. El semental arrasó con todo a su paso como un vendaval y se lanzó hacia el camino de tierra. fija al frente como si observase a alguien que se aproxima. Cada vez mas intrigado. años le ha de llevar recoger todos sus pasos. todos habían salido a las labores del campo. el anciano lo seguía casi pisándole los talones pero el desconocido parecía no notar su presencia. mirándolo con la misma expresión de tristeza. Acudieron entonces en tropel las personas de la plaza. Entró de inmediato en el patio llamando a grandes voces a sus hijos.Cuando el anciano había acortado la suficiente distancia para verlo de cerca. el miedo lo tenía paralizado. Cerca de la plaza regreso a ver y él continuaba detrás. de pronto. tenía la mirada aterrada. llego a la conclusión de que era un delincuente. El toro se arrojó contra él. dicen que cuando el fin de uno está cerca. como surgido de la nada. Apretando las mandíbulas. De modo que no creyó que se tratase de un alma en pena o de un aparecido. Avanzaba concentrado en sus reflexiones cuando. el extraño había desaparecido. aunque se hallaba de espaldas. que salieron huyendo despavoridos por los terrenos. se sorprendió pues aquel hombre. Agonizante Don Mariano vio que apareció seguía avanzando hacia él. se estremeció al percibir que alguien se movía a sus espaldas. se echó a andar aprisa para pedir ayuda. Don Mariano murió en ese momento.No se crea –comento otro. Don Mariano siempre había sobresalido por ser un hombre predispuesto a la aventura e incrédulo. seguro de que no se atrevería a causarle daño a tan escasa distancia de la feria. Asustado. seguía resultándole familiar: algo en su porte o en su andar le eran conocidos. Llegaron en ese punto a unos matorrales de saúcos que delimitaban los linderos de las propiedades de don Mariano. y porque mantenía la cabeza agachada y el sombrero le ocultaba la cara. caminando a unos cien metros tras suyo. infundiéndose de valor. lo embistió y lo levantó por los aires. En el camino fue pensando en un explicación a la familiaridad del sujeto y al hecho de guardara puñados de tierra en un costal. Don Mariano temblaba. Se diferenciaba por el costal. El cuerpo cayó destrozado. La gente se atropellaba despavorida y huía de un toro semental que había enloquecido al ser fañado. En ese instante se oyeron gritos provenientes de la feria. El terror causado por aquel aparecido. persignándose –. siempre recogiendo puñados de tierra. don Mariano se detuvo para encararlo.

parecía escuchar una voz que le hablaba desde el fondo marino. El color de su piel imitaba el de las nubes. Pero había épocas en que no salía de su cabaña. Pero a más de su renombre para la guerra. entraba en pueblos y cabañas. La vidente vaticinó la muerte de Huayna-Cápac en Tomebamba. nadie ofreció una respuesta cierta y aventuraron que era una hija del mar. se presentaron ante ella los más poderosos adivinos y hechiceros para examinarla y explicar su origen. Se llamaba Posorja. Corrió al mar y se adentró hasta que las aguas mojaron sus doradas hebras de maíz tierno. pronosticaba victorias y anunciaba sequias tras cosechas abundantes. jugaba con los niños y con los pájaros. Desprendió de su cuello el caracolillo de oro y lo sopló con dulzura. además. acercándolo al oído. Vagaba libremente por llanos y lomas. La vidente llegó un día a las costas de la península de Santa Elena. fueron también famosos por una misteriosa vidente que habitó entre ellos. Y en trance vaticinaba guerras. Tras ser recogida por los huancavilcas. Espuma de mar creció hasta hacerse mujer. no hubo en territorio ecuatoriano pueblo más guerrero que el huancavilca. Y la espuma de mar la devolvió a su hogar. Rodeados en torno a ella. Sin embargo. la guerra fratricida entre Atahualpa y Huáscar.ESPUMA DE MAR En tiempos precolombinos. Sus dientecillos parecían perlas. como la noche se cumple tras el día. Tras pronunciar este augurio. Presagió también la llegada de unos hombres blancos y vestidos de metal que lo matarían luego de tomarlo prisionero en Cajamarca. Sumida en profunda meditación. sus cabellos eran largos y dorados como las hebras de la mazorca tierna de maíz. llevaba en el pecho un colgante adornado con un caracolillo de oro. que se asentó en las orillas del río Guayas. enviada a ellos como deidad protectora. Señor de Ánimo Esforzado que conquistó el Reino de Quito. Años después convocaron también a si hijo Atahualpa. Posorja anunció que su misión en la tierra había concluido. los huancavilcas la escuchaban con devoción pues sabían que sus palabras se cumplirían. Poseía una apariencia sobrenatural. embarcada en una pequeña nave de madera. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Al príncipe quiteño le pronosticó su triunfo sobre Huáscar y el breve tiempo que duraría su victoria. Los vaticinios de Posorja atrajeron hasta su aldea al Inca Huayna-Cápac. tomaba entre sus dedos el caracolillo de oro y. Era solamente una criatura y venía envuelta en unas finas mantas estampadas con jeroglíficos. que significaba “espuma de mar”.

de modo que lanzaba su ejército contra pueblos vecinos y saqueaba sus riquezas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . sintió que flotaba y de pronto se halló en el exterior del cerro. debido a una increíble historia que dio origen a tal nombre. En un instante. enfermo gravemente. la ambición del cacique era insaciable. Encontró allí una bellísima joven que llevaba un vestido de arcoíris y una varita de plata como si fuese un hada. Denominado antiguamente Cerrito Verde.EL HADA DEL CERRO SANTA ANA En Guayaquil se levanta un cerro cuya cima existe un faro que se puede divisar desde cualquier parte de la ciudad. encuentre un hombre que la escoja por sobre la fortuna Al eco de la maldición. ¡Elige entre la salud de tu hija y tu avaricia! Antes que perder mi fortuna prefiero que muera mi hija –el cacique se apodero de un hacha de oro y se lanzó contra el chamán–. maldijo la ambición del español y pretendió aprisionarlo para que padeciera también la condena de vivir sin estar vivo. el cacique mandó llamar al chamán más poderoso de la región y le ofreció hacerlo rico si la curaba. Hace mucho tiempo. el cerro se levantó como un gigantesco monstruo y sepultó en sus entrañas el majestuoso palacio. restituye a sus legítimos dueños todo lo que has robado –sentenció el chamán–. De inmediato. la cámara se pobló de gritos y lamentos. Hasta que tu hija. que aparecerá cada cien años. la acompañarás al otro mundo. escaló hasta la cima del cerro. de forma milagrosa. pero ahora me urgen más los tesoros. el chamán se deshizo en humo. ella sería fiel y cariñosa para siempre. Al instante. nombre con el que desde entonces se conoce a este sitio de Guayaquil. Si la elegía. cara bonita –dijo el español–. un teniente español. Pero tú. Tras siglos de encierro y obscuridad. la joven trasladó al teniente a una cámara al interior del cerro u le mostro el palacio cubierto de oro y plata. en la época de la fundación de Guayaquil. en tanto su voz retumbó entre los radiantes muros del palacio: Te condeno a vivir con tu hija y tus tesoros en las entrañas del cerro –sentenció–. el español mandó a levantar allí una cruz con la leyenda <<Santa Ana>>. apareció la figura furiosa del cacique. plata y mármol. Gracias. Presa del pánico. Como por arte de magia. Allí le preguntó se deseaba ser dueño de esos tesoros o prefería convertirse en su esposo. Pese a los fabulosos tesoros. incluso después de la vida. brujo maldito. Agradecido por la salvación. una joven de incomparable belleza. La arremetida resultó inútil. en la actualidad se lo conoce como Santa Ana. residió allí un despiadado cacique que poseía un palacio construido de oro. La joven encantada gimió. Si realmente deseas salvarla. el teniente se postró de rodillas y clamó auxilio a Santa Ana. antes del asentamiento de los huancavilcas en la cuenca del río Guayas. Desesperado. el cielo se volvió negro. Hasta que un día la hija del cacique. patrona de su localidad natal.

Pero jamás permitía que se las llevaran a otro lugar. las lavanderas subían al pie de una ladera donde manaban unas aguas verdes oscuras. Loco de contento. Perdido en un inmenso paraje. un joven desoyó los cuentos de las lavanderas y subió al Chocotete con una mula para llevarse una carga de naranjas. totalmente diferente del que había ascendido. En este punto. sino salir de aquel lugar. en Manabí. que de nuevo se echó a andar en círculos. Preocupado. Descargó la mula para dejarla andar a su antojo. las mujeres solían ir a lavar la ropa en los manantiales del Chocotete. Ya no le importaban las naranjas. lo cargó en la mula y la arreó para que empezara el descenso. Al próximo día. esquivando dificultosamente la vegetación. Cargo el costal de naranjas y arreó a la bestia. El joven llegó hasta el árbol colmado de frutos maduros a eso del mediodía. muerto del cansancio. en la mente del joven había una idea: regresar el próximo día. comprobó que eran los más dulces y suculentos que jamás había probado. por el color de los manantiales y por un solitario árbol de naranjo que cargaba todo el año unos fragantes frutos amarillos. volcán apagado hace miles de años y que en la actualidad forma parte del balneario de Joá. Sin embargo. Consentía que las personas tomaran las naranjas. en efecto. Enseguida. Entonces. el joven se vio pronto rodeado de grandes matas de cerezos. la exuberante vegetación desapareció como por arte de magia y el paisaje volvió a ser el mismo: una ladera con manantiales de agua verde oscura. a ver si con su instinto hallaba el camino de regreso. pero mientras más andaba. Y hasta la fecha nadie lo ha vuelto a ver. Mientras lo escuchaban. el joven despertó adolorido y picado por hormigas y zancudos. el joven descargó la bestia e hizo un alto entre la oscuridad y la intemperie. se dio cuenta de que debido a su distracción había extraviado el camino. el joven corrió hacia donde se oían las voces de las banderas. Al anochecer. Mientras avanzaba detrás de la bestia. las mujeres miraban a lo lejos. Lo cierto es que en una ocasión. solo para comerlas allí. una vez que las naranjas rodaron por la tierra. no esperó para referirles lo sucedido.EL NARANJO ENCANTADO En los tiempos de antaño. contaban las lavanderas que el árbol guardaba con recelo sus frutos. al solitario y receloso habitante de la ladera. el joven comprendió que a ese paso iba a perecer de hambre o de cansancio. Con la ropa a lomo de mula. Una vez allí. las más dulces que jamás nadie hay probado. A más de esta increíble abundancia. ovos y cactus. Con ésta se marchó también el Naranjo Encantado. cosecho lo que pudo en un costal. Tomó dos y. Con el pasar de los años. mas se internaba en una vegetación virgen y exuberante. famoso por sus aguas azufradas de poder curativo. Lo llamaban por esto el Naranjo Encantado. ¿Por qué el árbol se comportaba de esta manera? Nadie lo sabía. trató de hallar el camino a los manantiales. Hombre y mula pasaron el resto de la tarde dando vueltas sobre sus propias huellas. la vegetación del Chocotete se fue perdiendo hasta convertirse en el risco que es hoy. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . El paraje era extraño.

cada quien aguardaba en su puesto acalambrado par la expectativa y la falta de movimiento. Las acciones se desarrollaron según lo planeado. pero siempre aparecía alguien que las obligaba a avanzar a la choza abandonada. los hombres escondidos veían con incredulidad. ¡Sus días de pobres habían terminado! ¡Tendrían plata hasta para reírse! –Yo levanto la sábana y ustedes la toman por las patas– dijo el dueño de la sábana. seguida de una docena de pollitos que brillan entre las primeras luces del día. la fortuna tenía forma de alas. la que serviría de corral. Sin embargo. pues dicen que surge de pronto a las orillas del río. ¡Quien quiera fortuna. La arrojó como si fuera una red y la gallina de oro quedó atrapada.LA GALLINA DE ORO En recintos de la costa ecuatoriana. picos y patas de oro. que se prepare a pasar unos días con los oídos llenos de cacareos. Allí. pero no escuchaban palabra alguna pues en sus oídos seguían resonando los bulliciosos cacareos. que no cesaron sino después de una semana. – ¡Cómo se te ocurre levantar la sábana! –protestó airado el jefe del grupo. La fortuna acababa de escurrírseles de las manos. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . lo que aprovecho el ave para escapar por entre las piernas de sus captores. y al instante se percató de algo extraño. que se aventure una madrugada a capturar a la gallina de oro! Eso sí. Un brillo dorado se destacaba entre la oscura orilla del estero. pero nadie podía oírlas. no así la gallina que al verse acorralada comenzó a cacarear de forma ensordecedora. Cinco se apostaron en línea recta en un camino que iba del estere a una choza abandonada de caña guadúa. A eso de las cinco de la mañana. Los demás lo veían gesticular y mover los labios con desesperación. Pero nadie se movió cuando levantó la prenda. Las palabras salían de su boca. aparece al amanecer una gallina de oro. tratando de desviarse hacia la maleza. seguidas siete hombres mientras los del interior cerraron la trampa. un grupo de moradores de un pueblito se reunió para tratar de atrapar a la fabulosa ave. Allí entraron a toda velocidad. En cierta ocasión. a pocos pasos. Entre el ruido y la confusión dorada. las fabulosas aves se echaron a correr por el camino. igual que el agua del estero. Entonces se escuchó el cacareo de la gallina y el piar de sus crías. Otra vez los hombres vieron con incredulidad. especialmente en los asentados cerca de ríos o esteros. Alguien dio la señal y empezó la cacería. Dos se ubicaron al interior de la choza para cerrar la trampa sobre las ansiadas presas. Quienes la han visto hablan de ella con temor y respeto. Dos hombres se escondieron a un lado del estero donde se había visto aparecer a la gallina y a sus polluelos. Espantadas. ¡El que menos se imaginaba que con la fortuna se compraba una finca para salir de pobre! ¡El que más se veía con los bolsillos llenos de plata como para darse una vida de millonario! El plan era sencillo. En los rostros de los hombres brilló la fortuna. los pollitos se escabulleron par las rendijas de las viejas guadúas. no falto algún precavido que había traído una sábana vieja. dorada y resplandeciente como una luna llena.

los gemelos sujetaron a Mangla por los brazos. Afectados por la escasez. los gemelos divinos Cuillur y Ducero fueron a la choza de su amigo Mangla para pedirle comida. Allí se erguía un descomunal árbol. Éste les brindó chicha de yuca y mientras conversaban. – ¿De dónde sacas estos peces?– Preguntaron los gemelos. padecían de hambre. aves y animales. de agua cristalina y con islotes llenos de aves y animales. Mangla les contó que por la Cordillera de los Guacamayos existía un árbol grueso y gigantesco. Los brazos unidos y extendidos de los gemelos u su amigo no alcanzaban para rodear la mitad de la circunferencia del tronco. picar y raspar. trabajaron hasta el agotamiento en jornadas de sol a sol. En la laguna. los tres pasaron horas tratando de capturar una pieza.. El agua de la laguna se esparció por las chacras sedientas. Mangla les indicó que en una laguna cercana y los invitó a ir a pescar con él. el tronco fue cortado completamente. – ¡Cortémoslo! – dijeron los gemelos convertidos en ardillas. abejorros. Las especies de aves y animales buscaron refugio en la selva. hormigas. contó a Cuillur y Ducero que el misterio no estaba abajo en el tronco. Al salir del bosque. Tras reflexionar como derribar aquel gigantesco árbol. Guatusas. etc. – ¡Ardilla! –dijeron los gemelos al instante se convirtieron en dos roedores de esta especie. Los ríos se habían vuelto riachuelos y los habitantes de la selva: dioses. Arrepentido del embuste. se pusieron de inmediato a morder. Un halcón levantó el vuelo y fue a investigar. –Te daremos una buena paliza por mentiroso– lo amenazaron. tucanes. El torrente cristalino llegó hasta los ríos y los volvió anchos y navegables. Llegaron por fin a un extenso claro de la selva. Sus afilados dientes se pusieron a roer el bejuco. los gemelos divinos pidieron ayuda a los roedores. Ante ellos se extendía una inmensa laguna. ratones. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Los peces nadaron en los nuevos arroyos. humanos y animales. como son hasta ahora.EL ÁRBOL DE LA ABUNDANCIA Hace muchos años. los gemelos se dieron cuenta de que en una esquina había unas enormes escamas de pescado. aves e insectos de la selva. ardillas. sino en la copa. Los gemelos presionaron a su amigo para que los llevara al lugar donde crecía este árbol de gran abundancia Luego de avanzar por senderos de animales y sortear pantanos habitados por boas. la selva ecuatoriana soportó una prolongada sequía. Al comprender que su amigo los había engañado. halcones. El árbol se precipitó estruendosamente. pájaros carpinteros. Cuando descendió. Los rayos del sol no iluminaban el lugar y el frío calaba en los huesos. Treparon ágilmente hasta la copa del gigantesco árbol y quedaron sorprendidos con la vista. entraron en un bosque amarrillo y verde de cañas guadúas. Por esto el árbol no caía. pero el árbol no cayó. tanto que en su copa albergaba una laguna poblada de gran variedad de peces. Al final de nueve días y nueve noches. Pero había también un colosal bejuco que nacía en el islote más grande y subía verticalmente hasta enredarse en el cielo. arrancadas seguramente de un pez muy grande. pero no lograron nada. que proveería de comida a todos.

su espíritu lanzaba gritos de alegría que se confundían con los truenos de la tormenta. pues en cierta ocasión las aguas del Napo les habían hablado de la inmensidad del mar. volverán a unirse y juntas rodarán hasta el mar.Los únicos que no disfrutaron del árbol de la abundancia fueron los gemelos y su amigo. A la mañana siguiente cuando por fin cesó de llover y empezó a bajar el nivel del río. se queja de su soledad y le pide al río que la lleve junto a su amado. Entonces el deseo de las piedras se cumplirá. en uno de los afluentes del río Napo. Un ruido descomunal se oía en la cabecera del Napo. Un día del mes de julio. parecía que había llegado el fin del mundo. Inundados hasta más no poder. donde ahora son dos luceros que aparecen al inicio y al final del día. cada mes de julio el Napo crece formidablemente. eran de un color rojo tostado. Valiéndose del empuje de la corriente. el cielo se cubrió de negros nubarrones y se oscureció como su fuera de noche. La gente de las comunidades vecinas gritaban con voces de pánico. en cambio. parece oírse un llanto mineral. permanecía en su sitio y con sus cánticos trataba de apaciguar al Napo. cientos de kilómetros abajo del río Napo. La una poseía un espíritu macho y la otra un espíritu hembra. Cuillur y Ducero porque tras cortar el bejuco treparon por éste hasta el cielo. A la media noche. cuyo espíritu era benigno con los seres humanos. los habitantes de las comunidades abandonaron sus hogares y se refugiaron en los terrenos altos. cargada de lodo. En los días de sol. Se dice que un día ocurrirá otra gran inundación. Mangla. EL DESEO DE LAS PIEDRAS Antiguamente. la piedra macho empezó a rodar con lentitud por el lecho del río. una tormenta eléctrica acompañaba al torrencial aguacero. conversaban animadamente de sus sueños y deseas. Por su parte. existían dos piedras sagradas que con sus cánticos apaciguabas las aguas y evitaban las inundaciones. Debido a su procedencia volcánica. Desde aquella ocasión. Desde entonces ansiaban bajar por el río y conocerlo. los senderos de la selva se transformaron en torrentes que arrasaban con todo para desembocas las aguas lodosas en el río. la piedra macho había rodado hasta Pañacocha. palos y ramas. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . murió aplastado cuando el árbol gigantesco impacto contra la tierra. la piedra hembra. La creciente. separada tristemente de la piedra hembra. ¡Por fin iba a conocer el mar! A cada vuelta. Es la piedra hembra que deja oír sus cánticos. En la oscuridad de la noche entre los truenos de las tormentas que se retumban en la selva. desbordó las aguas de su cauce normal.

Un día. pensó en un truco para escapar – Necesito agua para cocinar la carne – le dijo al diablo dándole una olla de barro–. cogió a sus dos hijos y se fue a la casa de los hombres tucanes. pero la mujer pidió otra. La mujer no quería cocinar la carme se su esposo. Un diablo mato a mi marido y ahora quiere que lo comamos. – Ayúdenme. aquí está la carne para la comida – dijo el diablo a la mujer. los hombres tucanes recogieron las cenizas y las envolvieron en unas hojas de plátano. Para ingresar en aquel cuarto había que agacharse. aprovechando un descuido. En eso. pero el diablo insistía en que les diera de comer a sus hijitos. Por temor. Vivían en comunidades en los claros de la selva y se dedicaban a la caza y la pesca. Los hombres tucanes aprovecharon esta acción del diablo y lo hirieron con las lanza. De inmediato. pero viene siguiéndonos. en la espesura de la selva un diablo se lo comió y se vistió como él. por favor. Enseguida se dio cuenta que era un diablo que se había comido a su marido. Luego recogieron leña y le prendieron fuego. un valiente tucán se fue de cacería solo y allá. que se comían a los tucanes. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) .ALAS DE CENIZA En épocas antiguas los tucanes no eran aves sino personas. ofreciéndole el cuerpo del tucán ahumado. Pero allí también habitaban los diablos. Ve a traerla del río. Logramos escapar. El diablo no tardó en llegar. Ordenaron a un joven que las echara la rio. – Toma. El diablo se fue y al rato trajo una olla repleta. De allí se echaron a volar los primeros misquitos del mundo. – ¿Está aquí la madre de mis hijos? – pregunto–. Su mujer aguardaba en la casa y cuando lo vio llegar se fijó en sus piernas demasiado grandes. – No importa que me maten – decía mientras moría–. En la tercera ida. – Si – le respondieron los hombres tucanes–. Mis cenizas se convertirán en alas. los hombres tucanes prepararon sus lanzas de chonta. que desde entonces molestan a los humanos. Pero este sintió curiosidad y las abrió. que lloraban de hambre.

por decirlos así. y la época en que ya entraba. era una época de transición. hasta entrar en su aposento. . Y en San Lorenzo. fue llevado por el joven como un precioso recuerdo. Se volvieron a reconstruir las casas y la yerba creció en los lugares en que fue quemada por la tempestad. cuya compañía y hasta cierto punto custodia. realizaba. río subterráneo o lo que quiera decirse. Esa noche una bomba de fuego por el canal San Pedro. un joven quiso cogerla. entre la imaginación primitiva. cuando la lógica no había empezado a trabajar. esto es. cuando a veces a la luz de la luna. pero la melodía se escuchaba.EL FAROL DE LA VIUDA La fémina viuda. que era su escudo y su alfanje porque en más de una ocasión tenía que habérselas con los canes de los llanos de “taita chabaco”.php?opcion=datos&provincia=1&ciudad=FKeee938&clasificacion=lbUS&servicio=oh8TQ9vh LA SIRENA DEL PAILÓN La hermosa melodía se escuchaba en la Bahía del Pailón. pasó muy cerca de los manglares del fondo y remontó a los cielos. Bajaron las aguas y todo volvió a la normalidad. los dejo uno sobre otro formando una extensa carretera. truenos y relámpagos eran una.visitaecuador. entró también la era de investigar y aún crear leyendas propiamente dichas. Peces. la noche era alumbrada por sus amarillentos rayos que dejaba ver el rostro de la heroína viuda.com/andes. que decían estaba ubicado en el barrio de “el Vado”. Ella logró escapar y el peine olvidado sobre la piedra. Antiguamente. El mar la recibió con satisfacción y la Sirena al recuperar su peine. ya bagazos. una “hazaña heroica”. vientos. El poseedor del peine. Su peine es de oro. http://www. muchas veces. sentada en una enorme piedra. la sirena acostumbrada a peinar sus largos cabellos. Los viejos sanlorenceños aseguraban que la música proviene de una sirena por quien el pueblo está encantado. la temperatura bajó. o sea en la investigación histórica y social. calmo su furia. ya que sus muecas adquirían rasgos caricaturales y jocosos. Un día. pues en un clima tan ardiente como el de San Lorenzo. Y cuando ella apareció al tablado de sus andanzas. La viuda alegra. con riesgos donde podía hasta perder la vida. de carácter histórico-literario. Luego vino un fuerte aguacero y un viento que como trapiche molió a los manglares y. Cayeron ¨municiones del cielo¨ exclamaban las gentes que desconocían el granizo. lo mismo que su pelo. muy asustado tuvo que armarse de valor y arrojar tan maravillosa prenda. pues tenía que vérselas. o por lo menos su farol. su faz demacrada. era le farol que se adelantaba a ella iluminándole el camino fragoso por el que transitaba. El mar subía y el cielo se venía abajo con el peso del granizo.

le daba una que otra monedita o algún plato de comida. enjuto (o sea flaco).el hombre entró a la iglesia de rodillas. pero lo que en verdad les causaba admiración era su caballo.llovió sangre sobre Riobamba. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . un lunes el hombre enjuto y macilento se instaló a un lado del camino que va de Guamote a Riobamba. sus cuentos fantásticos. El sacerdote lo vio y se dijo: “al fin viene a mi iglesia este pobre ermitaño que tanta curiosidad ha despertado en el pueblo”.EL ERMITAÑO DE RIOBAMBA Érase una vez que se era. con una larga barba que empezaba a encanecer y unas ropas que no eran otra cosa que harapos. Claro. Tantos huequitos hicieron en el cuerpo del ermitaño. cómo chismear con tan poca información. con la cabeza gacha y las huesudas manos juntas. No decía. No contento con ello. pues tal era el profundo respeto que la sola palabra le inspiraba. Se empezó a decir entonces que aquel hombre era un santo. pero sobre todo no parecía de este mundo. el que parecía lagartija vieja.seguido siempre por ¿cuántos dientes le quedaban?.. con mano temblorosa y ojos de perro apaleado. ante la sorpresa de todos. De pronto. a ver si así ganaban el cielo por tanta generosidad demostrada con un triste ermitaño. es porque es hora de salir a jugar. ya te imaginarás todas las cosas que puede decir un grupo de personas desocupadas en sus infinitos ratos libres.. nadie lo sabía. pero como era el siglo XVIII. pero. sí. Apenas si salía a pedir caridad en los alrededores. quiere decir que sí. desconcertada. corría como el viento. se transformara en el “cuerpo de Cristo”.. el caballo del ermitaño desapareció tan misteriosamente como había venido. tan pronto tuvo noticia del suceso. qué rabia.. Si fue cierto o no. el ermitaño saltó como un perro rabioso sobre el cura. ni una gota de sangre cayó sobre el suelo de la iglesia. intentó matar al cura con una daga que sacó de un morral fabricado con cuero de cabra. como los demás mendigos: “una caridad. cerró los ojos y levantó la hostia para que sobre ella cayera la luz de Dios y. que. allá por 1751. ¿de qué lado dormía?. y que unos días más tarde -jura doña Clementina. Una mañana de domingo -afuera hacía un sol esplendoroso. qué pena. que a los niños les pareció un cernidor en vez de un hombre muerto. Era pues. si eso hubiera pasado en nuestros tiempos. la señorita Abigail. o “¿Habrá por ventura un real?”. para que el mal que aquel hombre tenía dentro. déjame decirte que la lagartija vieja. Se lo había visto caminando por esos zigzagueantes y polvorientos caminos de entonces -“igualiticos” a los de ahora. mandó a quemar el cadáver y a esparcir luego sus cenizas al viento. el veredicto hubiera sido: el ermitaño estaba loco. y que sin duda eso explicaba muchas cosas. el caballo de un santo. macilento (es decir con cara de ya me muero). hasta que lo sacaron a la calle. y la gente. un martes levantó una pequeña choza de paja y un miércoles cerró para siempre la puerta a los curiosos. y en homenaje a ella he decidido empezar así la historia de un señor que puso al rojo vivo la helada aldea de Riobamba. mejor aún. en fin. por esta gracia. parecía el viento mismo. significa que no. decían las vecinas. sino: “¿Habrá por desgracia un pan?”. por el amor de Dios”.. ¿por qué?. Presidente de Quito. sólo hay una forma de saberlo: la ciencia más exacta de todas: tira una moneda al aire: si cae cara.. Pues bien.. que tenía una mirada de tanto dolor que daba ganas de ayudarlo. que cuando pedía caridad ni siquiera mencionaba el nombre de Dios. le arranchó la hostia y la destrozó ante la sorpresa de unos y los gritos de otros. regresara al lugar de donde había venido. porque a pesar de su apariencia. Pues bien. Don Lope Diez de Armendáriz. Se trataba de un hombre alto. y de inmediato pasaban a otro tema. según los vecinos de Riobamba. qué digo. No lo logró gracias a la intervención de los caballeros de Riobamba que en un santiamén lo atacaron con espadas y floretes. y si cae de lado. ese mismo. así empezaba mi tía abuela. entre ellas la velocidad del caballo que muchos montaron antes de lo sucedido.. sonrió. si cae cruz. todos estuvieron de acuerdo en que se trataba de un hombre que tenía el demonio dentro. satisfecho.

otros agregaban. temblaban y obedecían.no le daba sino lástima el solo ver el rostro del recién llegado. tan invencible. Era oro. “ahí viene el desgraciado ese. e incluso rabia de que aquel tipo caminara por las calles de la ciudad. con algo de miedo: “basta verle la cara para saber que el tipejo aquel esparce la mala suerte por todos lados”. se derrumbaba. Nadie sabía lo que pensaba o sentía el misterioso personaje. Nadie podía negarse a un pedido suyo. decían. para morir. Y ahora. muchos años. sólo atinó a esbozar una sonrisa maligna. Compró los servicios de los jefes de policía. ante aquel súbito milagro. viendo cómo todo lo que había construido se venía abajo. las acequias se salían de su cauce. Nadie podía escapar a su poder ni detenerlo. Una noche. los arrayanes caían como si hubieran sido heridos por un hachazo gigantesco. se transformó en el hombre más poderoso y temido de la región. Y bien. Decía mi abuelita que ese mismo día cambió su suerte de perro apaleado y. que salió al portal de su enorme casa tambaleándose y gritó: “¿Quién como el señor de Sarabia? ¡Nadie! ¡Nadie. “Miren”. se enlodaba. Convirtió a sus empleados en poco menos que esclavos a los que azotaba noche y día. muy lejos. se sintió tan poderoso. tan por encima de todo y de todos. El viento empezó a soplar con una fuerza nunca antes vista y la tierra a temblar. un fantasma que no asustaba a nadie. luego de tomarse un par de botellas de un vino francés muy especial que guardaba en sus ricas bodegas. Poderoso porque su riqueza era inmensa y casi todo lo que quería lo lograba con sólo mover un dedo. vio una mancha blanca cruzando los escombros.EL SEÑOR DE SARABIA Me contó mi abuelita que hace muchos. El hombre solo observaba y callaba. una pepita de oro cayó rodando a sus pies. dijo. llegó a estas tierras un señor con una cara que daba pena y un cuerpecito tembloroso. “Ahora van a ver. saliéndole al paso a aquel hombre que. lejos. “ojalá se muriera de una vez”. Se fue al campo. carajo! ¡Ni Dios mismo!” En ese preciso instante. buenas noches y a la cama. Ella asegura que era un fantasma. A mi abuelita -que en ese entonces era niña. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) . de los alcaldes y de los políticos más influyentes. desaparecía en apenas unos cuantos minutos aterradores. se escuchó un rugido bajo la tierra y un trueno espantoso en medio de las nubes. a veces. dizque Sarabia se llama”. pequeño y encorvado. de los jueces. pues era un alma triste y solitaria. El hombre levantó la vista y vio una pared entera brillando sobre su cabeza. Sólo el señor de Sarabia permanecía ahí. el oro más puro jamás visto. Contrató guardaespaldas con los que mandaba a matar a sus enemigos y. decían otros. Un día. Con solo escuchar “El señor de Sarabia”. de años enteros. ahora van a saber quién es el señor de Sarabia”. decía a todos. el hombre desapareció. al pasar cerca de las minas derrumbadas y de las casas quemadas. Y por esos caminos solitarios andaba cuando. se incendiaba. o quizá para no ver a nadie. pero mi abuelita me contó que una noche. sólo “para que estos muérganos aprendan quién soy yo”. exclamó mi abuelita antes de enviarme a dormir. Las gentes escapaban de las minas y las haciendas. paralizado. resplandeciendo con la luz del amanecer. pedían en voz alta los más crueles. Era como si al pobre hombre lo hubieran apaleado toda la vida o hubiera pasado hambres de meses. de pronto. Todos le temían como al mismísimo demonio. para que nadie lo viera. Nadie volvió a saber del señor de Sarabia. Tal vez. los animales enloquecidos atropellaban lo que encontraban a su paso. al parecer eso fue todo lo que quedó del orgulloso y malvado señor de Sarabia. Temido porque cuando se vio rico decidió vengarse de todo el mundo. de la noche a la mañana. pero a otras personas les daba asco. boquiabierto. para alivio de muchos. incluso a los que le servían.

Pues bien. Para los españoles en cambio. Si la anciana te pregunta —mirándote fijamente a los ojos— qué buscas en esos recintos sagrados. humitas de sal y de dulce. aquel metal significaba conquista. en una tierra en que no se conocía el pan que ellos añoraban. Debes saber que a los incas les gustaba mucho el oro por una sola razón: éste era el metal que más se parecía a los rayos de luz que brotaban del Sol. entrando por caminos secretos llenos de arañas ponzoñosas y alacranes gigantescos y desfiladeros llenos de trampas mortales. empanadas de morocho. los españoles bautizaron el pequeño cerro como El Panecillo. te hará escoger entre una enorme piedra de oro. pues si escoges la primera mesa. en el corazón del cerro. . y una tortilla de maíz. ¡no!. es probable que al salir te encuentres con que en vez de riquezas sólo llevas un pedazo de ladrillo y unas cuantas piedras comunes en las manos. tortas de choclo. que has ido a dar ahí por accidente. festejaban el Inti Raymi. páreme la mano. todos chisporroteando en la viscosa mapahuira y bañados luego en un jugoso ají que mmmm. al altísimo señor del cielo que moría cada tarde y renacía cada mañana. poder sin límites. Te cuento otro secreto: si alguna vez logras encontrar la entrada. el Panecillo se llama así porque a los primeros españoles les pareció que aquel cerro tan redondo y armonioso. cuenta la leyenda que Atahualpa (en realidad se llamaba Atabalipa) había mandado construir en la cima del Yavirac un templo de oro puro. chigüiles de maíz. y luego de salvarte de los peligros que te esperan. más un puñado de perlas. llegas por fin a la morada de la anciana. se encuentra el Templo del Sol. luego de que los españoles mataron al Inca Atahualpa (que en ese entonces tenía 33 años). tienes que decir que eres pobre. nobleza. tienes que pensar muy bien en lo que dices y haces. los indios de distintas regiones se reunían en el Yavirac para cantar y bailar y beber y alabar. gloria. un panecillo de miga blanca y apretada. y más tarde los incas que invadieron estas tierras. que se levantaba en el corazón de Quito. no. de esos que los panaderos de Sevilla o Andalucía horneaban para luego inundar las calles con su olor irresistible. los indios anteriores a los incas. Pero lo que no sabían —ni supieron nunca— era que dentro del Yavirac. desde hace siglos. tortillas de quinua.EL YAVIRAC Por si no lo sabes. era igual que un pan. fortuna. yuca asada. y ahí. un sabroso pedazo de pan. en una ronda de alegría. acompañados de vino tinto. Imagínate. enloquecieron de gusto a los recién llegados. rubíes y esmeraldas que están sobre una mesa. Debes saber también que antes de que llegaran los españoles. La anciana entonces se levantará de su trono de oro macizo. bizcochos de maqueño. aunque ellos —como ya te dije— seguían extrañando esos panecillos calientes. Por eso. marcharon a toda prisa hacia Quito con ansias de repartirse el Templo de Oro que estaba en la cima del Yavirac. —pues aún no había trigo— sino que rebosaba de humeantes llapingachos. Muertos de nostalgia. imagínate los rostros de decepción que tenían los españoles que sudorosos y cansados subieron a la cima del Yavirac y se encontraron con que no había ni una sola pepita de oro sobre la tierra seca: el Templo del Sol había desaparecido como por arte de magia. la Madre Tierra. tamales rellenos con mote y chicharrón de llamingo tierno. por un momento. Así. al generoso Inti de la vida y el calor. sobre su cima. una mazorca de choclo tierno y un pocillo con mote jugoso que están sobre otra mesa. este sitio era conocido como el Yavirac. el 21 de junio de cada año. cuidado por cientos de doncellas hermosas que no envejecen nunca y por una anciana sabia que —según he escuchado— es la mismísima madre de Atahualpa. que años más tarde el gran Velásquez se encargaría de pintar en un lienzo donde un niño parte. que sólo buscas la salida y que juras nunca revelar la entrada secreta a aquel templo. no tiene sentido continuar con tantas y tantas delicias que como te imaginarás. tierras. Piénsalo bien. la gran fiesta del Sol. al padre de la siembra y de la cosecha que año tras año daba a luz Pacha Mama.

este silencio es terrible. en el idioma de los shuar. Un hombre de traje gris los vio llegar.Y es probable también que. si escoges los alimentos que se encuentran sobe la segunda mesa. así insistas. indio? Habla rápido que no tengo tiempo.. Ah. todos los días. el generoso Sol de sus antepasados. el choclo tierno en numerosas pepitas de plata y el pocillo con mote en gran cantidad de perlas brillantes. pero el tipo no lo dejó explicar nada. —Ya. le contó de qué manera el luminoso Etsa les devolvió la vida a los pájaros. y que te quede muy. — ¿Qué quieres. —¿Me vas a matar a mí también? —preguntó la paloma Yápankam. le hizo creer que su padre era él. ¿Entendido? Y ahora. porque es probable que suceda también al revés. chambiras y pitajayas.. de ahora en adelante: es probable que sí y es probable que no. Sólo quedaba la paloma Yápankam. por qué tengo un cerro de dinero que se me sale por los bolsillos ni por qué vivo en esa mansión de estilo antiguo que se levanta a un lado de la cima del hermoso Yavirac. —Quiero inscribir a mi hijo —dijo con tranquilidad Ampam. igual que. —gritó el hombre mientras se levantaba furioso del escritorio—. . —No —dijo Etsa—. Ampam trató de explicarle que Etsa. claro está. —Pero. quería decir Sol. Cuando Etsa creció. en cierta ocasión. ¿de qué serviría? Parece que he dejado toda la selva sin pájaros. déjame decirte algo. ¿Etsa?. que también tengas hambre y quieras saborear un poco de estas delicias conmigo.. entre gigantescos matapalos y frondosos copales. la tortilla se convierta de pronto en un enorme pedazo de oro sólido. Yo no te contaré nunca. ¿estás loco? Estos indios ignorantes. mote y choclos tiernos. ¿le vas a poner Etsa a este niño?. descubrió con asombro que la selva estaba en silencio. el valiente Sol. Entonces raptó al poderoso niño para tenerlo a su lado y. y que una vez afuera ya no haya forma de volver atrás. Ampam miró con tranquilidad a aquel hombrecito que se negaba a escuchar e insistía en hablar palabras sin sentido. Entonces recordó la tarde en que su abuelo Arútam — que en shuar quiere decir Poderoso Espíritu Tigre de la mañana— lo llevó a caminar por la selva. durante mucho tiempo... posada sobre las ramas de una malitagua. y como sé que te estarás imaginando que todo lo que ahora tengo se lo debo a la anciana del Templo del Sol.. pero muy claro.. pero una mañana. Desde siempre ha tenido la costumbre de atrapar a los shuar y meterlos en su enorme shigra para después comérselos. Cuando Etsa y la paloma se encontraron en medio de la soledad. ¿no ves que es nombre de mujer?. déjame para que pueda comer una comida que antes no me gustaba pero que ahora me encanta: mi tortilla de maíz. a menos. pues? —Quiero que lo anoten como Etsa. el cruel Iwia atrapó y luego se comió a los padres de Etsa. desde hace años suelo ayudar a manos llenas a aquellos que más lo necesitan. Ya no había pájaros coloridos por ninguna parte. salía a cazar para el insaciable Iwia que siempre pedía pájaros a manera de postre. se secó el sudor con un pañuelo arrugado y preguntó de mala gana. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) ETSA Ampam había ido esa mañana lluviosa al Registro Civil para inscribir a su pequeño hijo. El muchacho regresaba con la gigantesca shigra llena de aves de todas las especies. cómo.. sólo te diré que gracias a que la vida ha sido tan generosa conmigo. Ahí. Escoge bien. ¿y cómo quieres ponerle. cuando apenas empezaba su cacería. al amanecer. —Iwia es un demonio terrible —le explicó Arútam—. Fue así como. por favor. se miraron largamente.

Ampam entonces volteó a ver a su pequeño y. Desde entonces —le aseguró su abuelo Arútam— Etsa. Con los nervios de punta. con velas largas apagadas. los dos amigos. era nada más ni nada menos que la legendaria caja ronca. Al principio.. entonces. Manuel y Carlos. ante el desconcierto del empleado que. recordando ciertas historias contadas de boca de sus abuelitos y abuelitas. Unos cuerpos flotantes encapuchados. mi Sol.. y unos ojos de serpiente que inquietaban hasta el alma del más valiente. Ya en la noche.Etsa sintió que se le iban las fuerzas y se dejó caer sobre el colchón de hojas del piso. donde a medida que avanzaban. pero aún puedes devolvérsela a los pájaros. desde tu cerbatana volarán pájaros coloridos que inundarán estas ciudades grises y desterrarás para siempre a los Devoradores de la Vida. a fuerza de estar juntos en medio de ese bullicioso silencio en el que aún navegaban los gritos de los monos y las pisadas de las hormigas. decidieron ocultarse tras la pared de una casa abandonada. que su voz altanera había cambiado. se conviertieron en amigos. al poco rato. sintió que algo se había transformado dentro de él. afilados dientes de lobo. La paloma explicó: "Introduce en la cerbatana las plumas de los pájaros que has matado y sopla". casi transparente. se les podía encontrar a los dos caminando entre los oscuros callejones. Tú eres. Siguiéndole. hijo. empezó a despertar del engaño que había tejido el insaciable Iwia y. Etsa se negó a creer lo que le decía. pero a medida que escuchaba las aleteantes palabras de Yápankam. tú siempre serás Etsa. Cuando Yápankam se dio cuenta de que Etsa empezaba a calmarse. se lo podía ver a un individuo de blanco semblante. que era imposible inscribir con el nombre de Etsa al niño. no puedes hacer nada para devolverle la vida a tus padres. cruzaron el lugar llevando una carroza montada por un ser temible de curvos cuernos. muertos de miedo. sacasen agua de la asequia. muy noche. que tocaba una especie de tambor. se desplomaron al instante. mientras el hombre del Registro Civil aseguraba. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA CAJA RONCA En Ibarra se dice de dos grandes amigos. mirándolo a los ojos y sonriéndole con orgullo. millones de pájaros de todos los colores que levantaron el vuelo y con su alegría poblaron nuevamente la selva. muchacho. le dijo: —Etsa. se deshizo en un largo lamento. se escuchaba cada vez más intensamente el escalofriante "tararán-tararán". ¡Vámonos! Ampam abandonó el Registro Civil. con una sonrisa dibujada en los labios. un encargo el cual consistía en que llegasen hasta cierto potrero. el papagayo de las selvas amazónicas. La paloma Yápankam aprovechó para contarle al muchacho la manera en que Iwia había matado a sus verdaderos padres. y cuando seas grande. reconocieron el tambor que llevaba aquel ser blanquecino. desde donde vivieron una escena que cambiaría sus vidas para siempre. Al ver este objeto tan nombrado por sus abuelos. levantándolo sobre sus fuertes brazos. golpeando con sus puños el tronco espinoso de la enorme malitagua. el Sol del futuro. nuestro amado Sol y el demonio Iwia son enemigos mortales. El muchacho lo hizo de inmediato: desde su larga cerbatana empezaron a salir miles. Nada ni nadie podía consolarlo: lloraba con una mezcla de rabia y tristeza. . Ampam recordó una vez más la figura imponente de Arútam. —¿Cómo? —quiso saber Etsa. como si lo hubiera astillado un súbito rayo. del cual venía el escuchado "tararán-tararán". por don Martín (papa de Carlos). manoteando sobre el escritorio. la cual estaba a punto de echarse a perder. y regasen la sementería de papas de la familia. Yápankam voló hasta donde estaba Etsa y. a los cuales cierto día se les fue encomendado. Entonces. cuando por fin te llegue la hora de luchar en este mundo dominado por Iwia. le dijo: —No importa lo que diga este hombre. He aquí el horror. que ahora estaba chillando como Yampuna. de pronto.

precisamente en esos tiempos de “no me diga” y del “qué barbaridad”. El infortunado daba un salto hacia atrás con ojos de sapo y cabellos de puerco espín. encontraron a los dos temblando de pies a cabeza murmurando ciertas palabras inentendibles. hicieron todo intento por calmarlos. por alguno de los oscuros callejones antes mencionados. en la ciudad. bella damita. Ojala así aprendan a no volver a rondar en la oscuridad a esas horas de la noche. Pero más atractiva todavía era su manera de caminar. una vez cansado de seguirla por ese laberinto e callejones oscuros y con la intención de admirar el rostro de aquella dama que iba tapada por una mantilla negra. El trasnochador se ponía entonces como loco y susurraba piropos de la época como “hey. el silencio se hacía más silencioso. Martín no les creyó ni una palabra. cogidos de la mano. Después de ciertas discusiones entre dichas familias. unas mejillas sonrosadas y unos labios húmedos que le sonreían con coquetería y se soltaban a susurrarle palabras dulces. para que no se olvidasen de aquel sueño de horror. El Descomulgado. . Un llanto de desesperación despertó a los pocos vecinos del lugar. los jóvenes regresaron a casa de don Martín al que le contaron lo ocurrido. deme una miradita”. nunca se borrara en Manuel ni en Carlos. En el aire dejaba una estela de una fragancia a rosas y a gardenias que mezcladas resultaban muy atractiva para el caminante nocturno. es decir. la bella dama se transformaba en una calavera de cuencas negras y sonrisa macabra. solo que no eran simples velas. nunca se volvió a oír el "tararán-tararán" entre las calles de Ibarra. la seguiré y su amor alcanzaré”… Pero. la Encrucijada. Después del incidente. una hermosa barbilla partida en dos. por lo general. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) LA DAMA TAPADA Algunas calles y callejones del antiguo Guayaquil se llamaban El Ahorcado. Entonces. Dicen que de entre las sombras surgía un rostro angelical con unos ojos negros y brillantes. mas la pesadilla no había llegado a su fin. aprovechando el desconcierto. una señora muy elegante empezaba a caminar delante de él. si ustedes quieren.Minutos después. la dama era destapada por la mano del audaz. El Mate. corría desesperado a su casa. Carlos y Manuel despertaron. pero la marca de aquella noche de terror. tachándoles así de vagos. justo cuando el hombre iba a besar aquellos labios y abrazar aquella cintura delicada. corría una historia muy popular acerca de una dama tapada que había sido vista por quienes se les hacía tarde en otras casas. En efecto. una vela de aquellas que sostenían los seres encapuchados. llenos de horror. Por supuesto. o “la seguiré. la forma en que lo miraba de lado como sonriendo e invitándolo a seguirla. sin que supiera cómo. o “me parece que se ha caído usted del cielo. señorita”. le salía al paso al trasnochador que caminada un poco en curva otro tanto recto. Pues bien. Era como si en esos instantes la dama y el trasnochador se quedaran completamente solos en la mitad de ninguna parte. que ya para entonces eran muchas. el trasnochador se adelantaba corriendo y se le ponía delante. sus contoneos. Se aparecería entre las doce de la noche y las cuatro de la mañana y. perseguido por la terrible carcajada del fantasma o. la oscuridad más oscura y las calles solitarias más solitarias que antes. de doña fantasma. las que cesaron después de que las familias Dominguez y Guanoluisa (los vecinos). Y el segundo en que todo debía ser o no ser. su taconeo. Llevaban consigo. Ella se detenía como si se hubiera asustado y. dichas velas eran huesos fríos de muerto. lo cual decía mucho acerca de cómo era el constante ambiente de miedo que se vivía. Una vez que lograba recuperarse de la primera impresión de sorpresa más que de horror. de pronto. En aquel oscuro lugar.

fue una de esas noches. es tan pero tan hermosa que nadie puede resistir su llamado. venciendo todo temor se levantó y empezó a caminar hacia a ella. siguió a tientas el canto de la misteriosa mujer. Mi emoción lo decía todo. te he estado esperando desde antes de que nacieras. se adentraban al menos dos veces al año por aquellas calles y callejones solitarios. con el único propósito de ganarse el título de “tunante” entre sus compinches. Aprovechando el momento. iluminados solamente por unos cuantos tragos de aguardiente. Mi abuelo. el mar estaba revuelto y rugía como nunca. sí. Mi abuelo no pudo aguantar más. la luna era apenas una uña en el cielo cuajado de estrellas. Hace muchos. alargaba el brazo huesudo y tomaba el cuello del trasnochador para darle un beso mortal. Al parecer. él había tomado una decisión de la que tal vez pronto se arrepentiría. El canto era cada vez más fuerte y él sentía cómo su cuerpo entero se estremecía con cada nota. Abajo. cada vez que llegaba la Semana Santa. Hacía frío. porque les daba temor pero. Dicen también que unos pocos no volvían a trasnochar. una melodía parecida a un llamado o a un sollozo. condenada a recorrer las calles cercanas a la casa que había habitado en vida. al mismo tiempo. pero que otros.Dicen que la dama tapada era el espíritu de una señora que tuvo muchos amantes y que cuando esta murió de manera violenta y por causas misteriosas. Al final. Detrás de una piedra observó como esa mujer muy joven. en medio de las tinieblas escuché un canto. Arriba. se escuchaba un canto dulce. y de pronto se vio transitado por caminos en los que nunca antes había estado. una voz hecha de viento. mientras afuera aullaba el viento de la marejada. Para terminar esta apasionante historia. le dijo. esa voz es capaz de arrastrar cualquier barco hasta las rocas. pero a diferencia de los demás. muchos años. cada vez más audaces y atrevidos. dijo mi abuelo Ulises. Luego me dijo que saliera de la cabaña para ver si podía escucharla. que se levantó de la cama sudando.conocida como La Viudita. La joven dejó de cantar y le sonrió. Confieso que salí con un poco de temor.todavía se desliza por las playas. y en esmeraldas otra. me parece que un viernes santo. esos seres mitad mujeres y mitad peces. Mi abuelo Ulises no necesitó preguntarme si la había escuchado. apartando unos matorrales. Nadie se arriesgaba a buscar en medio de la oscuridad a la dueña de ese canto. La dama tapada no estaba sola en el mundo: en Quito se paseaba una muy parecida –solo que con mantilla y bufanda por causa del frío. mientras los tripulantes la escuchan embobados. se peinaba las hebras plateadas con una peinilla de nácar. Se vistió de prisa y se deslizo hacia la noche. Y eso le cortó la respiración. . le pregunté: ¿has visto alguna vez a una sirena? Él se quedó muy serio y me empezó a contar. cuando ya él había cumplido los diecinueve o los veinte años. en busca de un pachanguero. había crecido escuchando ese canto que duraba exactamente siete noches cada año y. déjame decirte que algunos de los “tunantes” no volvieron nunca más de sus audaces correrías con la dama tapada. nadie podía dormir durante esas largas noches en que el silencio propio de las tinieblas era interrumpido por esa triste y dulce melodía. con una botella de aguardiente en la mano. De pronto. no podían dormir. resplandor de luna y silencio. Como todos en el pueblo. quedó atada a la tierra. Una vez fuera. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) UNA MUCHACHA DE LUNA Mi abuelo Ulises me contó una noche. algo como una queja o un llanto hecho canción que venía el Cerro de la Mona. de vez en cuando ella se emocionaba más de la cuenta. jumo y coquetón. cuando en Manabí no había agua eléctrica ni luz potable (yo sonreí porque mi abuelo muchas veces hacía ese juego de palabras). que la voz de las sirenas. llamada la Tacona que –según cuenta mi tío Seferino. dijo mi abuelo. un beso digno de ser el último beso que un tunante recibiera en este mundo. hecha de luz de luna. Había un cielo salpicado de estrellas como el de esta noche. Era la mujer más hermosa que él jamás había visto o vería jamás en toda su larga existencia. Me abrazó con sus largos brazos y me dijo: en buena hora que estamos en tierra porque si no. Al fin viniste. un canto de mujer algo dulce y triste al mismo tiempo. la vio.

Tomó entonces una cuerda que ella le ofreció ye empezó a atarla de pies y manos. en vez de tranquilizarlo. soltó la cuerda y corrió como venado asustado cerro abajo. por todos lados aparecieron cientos. así. Mi abuelo temblaba. En la bajada se le rompió el botellón contra una piedra y las luciérnagas escaparon como estrellas fugaces. en tanto el viento. No solo que era tarde para huir. serás el hombre más rico de esta región si logras pasar la prueba. lo acunó en su pecho y lo arropó con su grueso poncho. ni un cachito de luna. sino que no quería huir. le golpeaba el rostro como si quisiera detenerlo. esquivando las piedras y los árboles normales. vuelve. atada. quizá herido. Tan pronto comenzó a bajar por el Cerro de la Mona. Y es que arriba no había ni una estrella. A José se le había hecho tarde por quedarse a jugar cartas en el pueblo. Mi abuelo no pudo más. en actitud de ataque. Más oscura de lo que puedes imaginar. Esa sonrisa extraña. abriendo bien los ojos para no caer en la terrible quebrada de las Lajas. mi abuelo se dio cuenta de que las piedras se transformaban en perros salvajes que intentaban morderlo. vuelve acá. no habrías podido. pero su sonrisa se vio apenas como una mancha gris: así de cerrada estaba la noche.110. Al mirar los ojos esmeralda de esa muchacha color de luna. lloraba desesperado un ni. eres un cobarde. . en un segundo. un llanto de bebé retumbando en medio de la terrible oscuridad.Mi abuelo se estremeció. lo único que habrías visto era una mancha oscura frente a tu nariz. le hacía temer lo peor. se organizó para llenar un botellón de vidrio con algunas luciérnagas y. tendrás tu recompensa. José tomó el botellón sin agradecer A nadie y empezó a caminar entre la neblina de los páramos de Quisapincha. contra las rocas. por lo general. sonriendo como si nada. los ceibos parecían furiosos gigantes agitando sus garras. A tientas quiso salir de In quebrada. Volteó a ver y observó cómo la muchacha. un llanto. y llevarme contigo hacia la ciudad. pero el llanto del niño era tan fuerte que en unos pocos minutos José lo pudo encontrar en medio de la espesa niebla. pero nada más. Ahora. esta vez ni siquiera lo pensó dos veces y se lanzó quebrada abajo en busca del “guagua”. pero estaba decidido. De inmediato el “guagua” dejó de llorar. al igual que ellas era capaz de estrellar. no le importaba ayudar a nadie. Y así sucedió cuando ya habían avanzado un buen trecho. quería volver a su casa en la montaña y se encontró con que no podía. tal vez abandonado. era como tener una plancha llena de carbones encendidos bajo el poncho. que en ese mismo instante se jugarían la vida por esa mujer que. sintió que el destino y él se habían encontrado. Se la dieron a José y le dijeron que ya no tenía ningún pretexto para quedarse ahí insultando a todo el que se cruzaba en su camino y que se fuera ese mismo instante. de inmediato el frasco se convirtió en una linterna. listo. déjame darte el tesoro destinado a ti”… LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL HUIÑA GÜILLI La noche estaba oscura. Atrás venía la muchacha. si bien no tenía cuerpo de pez como las sirenas. Sonrió. mientras escuchaba cómo la muchacha le gritaba “cobarde. Sí. los comunes matorrales semejaban monos enloquecidos que chillaban y le mostraban sus colmillos. le dijo fuerte. De pronto. nada de nada para alumbrar el camino. boca arriba. en la quebrada. o más bien por sentarse a hacer trampas con las cartas. suceda lo que suceda no me sueltes”. pero el “guagua” le empezó ¡i quemar el pecho. miles de serpientes fosforescentes arremolinándose bajo sus pies. Aunque a José. mi abuelo escuchó un sssssss aterrorizante. Sí. Te aseguro que si hubieras querido ver tu propia mano. sospechosa. Eso sí no tengas miedo. con los bolsillos llenos de dinero. Lo levantó con mucho cuidado. La muchacha le dijo: “Si eres tan valiente como para haber venido. Allí. Para colmo. pero como la gente del lugar no lo quería ver más. se había transformado en una serpiente gigantesca que tironeaba la cuerda con fuerza hacia atrás. arrastrando consigo a la muchacha. Tienes que atarme. la vida de cualquier hombre. abajo. muy fuertemente. cada vez más fuerte.

Al otro día se levantó cuando el sol ya estaba alto. La Bruja Maruja (Nooo). María Dolores. viraron a la izquierda. por qué”. Trató de lanzarlo a la quebrada. iba prometiendo en voz alta: “desde ahora voy a ayudar a todos los que me lo pidan. una pesadilla. al otro lado de la línea oyó: (hola. se preguntó mientras se levantaba. El escritor miró hacia arriba. .. José no podía creer lo que estaba pasando. voy a ser generoso. rumbo al Museo de la Ciudad..unas historias terroríficas llenas de fantasmas y “aparecidos”. dijo la voz al otro lado (soy yo. Al escritor se le erizó todo el cuerpo y gritó: ¡no te muevas. “Dientes tengo y te voy a matar”. Barba Roja en pantuflas (ya. consultando diccionarios llenos de polvo. que -por si acaso. de abandonarlo en el suelo. dijo frunciendo la nariz. y no por miedo al Huiña Güilli.. que la cabeza le daba vueltas y finalmente se desmayó. Tan pronto llegó a la puerta. sin mirar atrás. pero no pudo. dijo María Dolores. se levantó. y antes que eso.Tanto quemaba el niño que no pudo resistir más y trató de alejarlo. Imagínatelo en medio de libros y papeles. “Porque eres una peste con las personas del pueblo. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL MUSEO EMBRUJADO Había una vez un escritor que estaba redactando un libro sobre leyendas ecuatorianas. le dijo. nada más que eso”. no te muevas.. tu amiga del Museo de la Ciudad. José entonces corrió. pero en ese momento.). y mientras corría y tropezaba y se levantaba. Y que incluso tuvo un hijo que creció con el buen ejemplo de su padre y fue. ¿Dónde estará ese bendito teléfono?. José creyó que se iba a desmayar cuando el “guagua” habló como una persona adulta. qué raro suena. pero cuando empezó a caminar oyó otra vez muy cerca el llanto de un “guagua”. pero ¡dónde están los fantasmas! Shhh. escribiendo a mano -y a veces con el pie. Ahora imagínate al escritor. sino porque creía que solo la generosidad logrará salvar a este mundo. avaro y tonto”. a que no adivinas quién soy). lo juro.. volvió a decir María Dolores. manejando a la velocidad de la luz. incluso. “solo fue un sueño. tomó el auricular y dijo: ¿alooo?. con una voz ronca y gangosa: “Dientes tengo”. resbaló sobre trescientas hojas amarillentas y cayó como saco de papas sobre un montón de polillas que salieron volando como si hubieran visto un escritor. el Hospital de La Misericordia. dijo por fin. Le dolía todo el cuerpo entumecido. “No”. una historia realmente muy interesante.. El escritor dijo de inmediato: Caperucita (Nooo). entraron a un cuarto cerrado y lo paró frente a una urna protegida por un grueso vidrio. José se espantó del todo cuando vio -no supo cómo. sintió que las piernas se le doblaban. ¿Había soñado?. corrió y corrió desesperado. no voy a pelear con nadie.. despeinado y sin afeitarse. porque eres egoísta. repitió aún más fuerte... Mira.los colmillos de la criatura que tenía acurrucada entre sus brazos.. gritó: ¿dónde están los fantasmas? Shhh. porque nunca las ayudas cuando te lo piden. mira.. pero. “Dientes tengo”.. dijo. ¿tendrá gripe el pobrecito? No te rías pero el teléfono sonaba lejano y gangoso porque el escritor estaba sentado justo sobre él. ya voy para el Museo! De inmediato quiso correr pero pisó un viejo diccionario.. déjate de hacer bromas). mejor que él en bondad y paciencia. cuando de pronto -siempre hay un “de pronto” en estos cuentosescuchó el timbre del teléfono. lo juro. Cuando se dio cuenta de la vibración que le subía por la espalda. lo juro. voy a decir siempre la verdad. De inmediato lo llevó por un largo corredor.. ¿qué había pasado en realidad?. “Pero. excelentes colores. es de fantasmas. el “guagua” le clavó una especie de garra en el pecho. te tengo una sorpresa.” Me contaron que desde entonces José cambió mucho. dijo con voz ronca otra vez la criatura infernal. José no pudo más. preguntó sacándose los gruesos lentes.. muy bien arreglado.antes no era Museo sino el famoso Hospital San Juan de Dios. balbuceó muerto de miedo José. miró hacia abajo y dijo: muy bonito todo.. dijo con voz de trueno la criatura.

era como si él no existiera. o de niña. un día el Hospital se convirtió en Museo.. Ven. Ven Manuel. ha llegado otra vez la epidemia. de alguna extraña manera. cuando te acercas a nuestros tristes lechos. o tal vez de niña. En ese momento escuchó una voz ronca a sus espaldas. Había mucha actividad a pesar de que ya había caído la noche. consolando a los enfermos con su presencia luminosa. al finalizar la jornada. y. luego de dos meses. vio a un niño de unos cuatro años parado frente a él. un sueño profundo le fue ganando la partida al frío y se lo llevó a una calle llena de niebla. sobre la arena que estaba dentro. sobre la arena. le dijo. para sorpresa de todos. aunque a lo lejos. Esto que te cuento sucedió a las cinco de la tarde. qué crees. Sí. seguía recordándolo. se dio cuenta de que en verdad aquel no era un niño común.Está ahí. luego cerramos la puerta con llave y. podría haber sido la cocinera del hospital. ¡por favor. El rostro del niño lo tenía tan grabado en su mente que. con un frío espantoso a pesar de los tres pantalones y los cuatro sacos de lana que tenía encima. El escritor se vio entonces caminando por la ciudad desierta. mirando fijamente al niño. Las monjas y los pocos doctores no alcanzaban a entender a todos. Mientras veía la escena. que por el delantal que llevaba. este siguió deambulando por los corredores del hospital. y se alejó casi trotando. en una de las urnas que habían sido selladas con un grueso vidrio. que te puedes contagiar. aliviaba su sufrimiento. Pasó el Arco de la Reina y entró a lo que parecía un hospital. mamá. por favor. Oyó que alguien decía: la epidemia. que Dios se apiade de nuestras almas. sin esperar por la sorprendida María Dolores. no sé qué haríamos en este lugar sin ti. pero nadie lo tomaba en cuenta.. cuando el Museo estaba completamente vacío. es hora de que duermas. muy a lo lejos. esto es. pasos que los guardias escuchaban a medianoche. y lo miró a los ojos con tristeza. El pobre daba vueltas y vueltas en la cama. Cuando ambos se alejaron. Sólo entonces se dio cuenta de que había muchos enfermos acostados en los patios y los corredores. luego la sellamos con este vidrio grueso. Manuel puso sus pequeños pies desnudos sobre la arena que había en su interior para hacernos saber que aún sigue caminando en sus patios y corredores. le dijo. Por fin. Se llamaba Manuel y era el hijo de la cocinera. es decir. justo cuando empezaba a creer que no iba a poder dormir. dijo el escritor tragando saliva y de inmediato volvió a mirar la urna con vivo interés: para su sorpresa le pareció que había dos nuevas huellas de pies de niño. El pequeño estaba sonriendo y sostenía entre sus manos un muñeco de madera. le dijo. Ay. Se le erizaron los vellos de la nuca y se le aflojaron las rodillas. María Dolores dijo: escucha bien. o no quieren abandonar el lugar”. Eres como una luz para todos nosotros. De pronto la voz de una mujer dijo: Manuel. ¿Y?. Se le ocurrió acercarse para ayudar en lo que pudiera. mi niño. Escriba. la aplanamos bien. Ya veo. Antes de que el escritor gritara otra vez: “¡dónde están los fantasmas!”. El niño se acercó sonriendo y lo abrazó con fuerza.. dijo el anciano. Los corredores estaban alumbrados por pequeñas antorchas. consolando a todos esos fantasmas que hasta ahora no pueden. Sus ojos eran luminosos y su presencia parecía disminuir la pesadez del lugar. el anciano pareció empeorar de su dolencia. nos parece que se cierran las heridas y disminuyen los dolores más terribles. Esa noche no pudo dormir bien. no te acerques a los enfermos. se volteó: muy cerca de él se encontraba un hombre encorvado. El niño sólo atinaba a acariciarle la barba crecida y a mirarlo con sus enormes ojos negros. pero continuó abrazando al anciano. ¿ves? El escritor se acercó a la urna y vio las huellas de unos pies de niño. esta mañana descubrimos estas pequeñas huellas sobre la arena. voces detrás de las paredes donde no había nadie. contestó el niño. La mujer. . Una mañana soleada se sentó frente a su vieja máquina de escribir y tecleó: “Había una vez un niño que era la alegría de los enfermos del Hospital San Juan de Dios. Aunque el niño murió durante una de las tantas pestes que azotaban a Quito. ayer pusimos arena en esta urna. Pasó el tiempo. preguntó el escritor con cara de desesperación. María Dolores le explicó que era sabido que en el Museo de la Ciudad sucedían cosas muy raras: capas negras que se movían solas en el aire. ¡dentro de la urna sellada! Antes de que el escritor protestara de nuevo. se acercó y tomó al niño en sus brazos. escuchaba cascos de caballos y agudos relinchos. se apoyó en la pileta de piedra.. escriba! El escritor se despertó de un salto. dijo el escritor con cierto temblor en la voz. sudando. De pronto. Creo que lo mejor será que nos vayamos de aquí. Todos querían acercársele porque sentían que el niño.

que se había casado por interés. él le prohibió volver a ayudar a nadie. En los primeros años los esposos sirvieron de padrinos para toda una generación de guaguas de Chimbo. La pareja salió de los matorrales y se dirigió a su casa. Polibio apenas si podía sostenerlo. acababan de hallar al niño que tanto deseaban. consciente de la frustración de su esposo: Polibio vivía obsesionado con encontrar un huañachisca un hijo adoptivo que lo acompañara. Debieron entonces seguir a paso lento para no tropezar. En el camino. que lloraba delante de una mata de sigses. de manera extraña. La pareja no había avanzado mucho cuando Polibio. emprendieron el regreso a su casa. Temeroso de que algo le pudiera ocurrir al niño. corriendo como solo puede correr un niño en una inmensa planicie llena de arena. Una tarde. Sorprendidos. los esposos se detuvieron a cerciorarse si aquel lamento era de una criatura humana o de alguna ave de monte. que quedaba a veinte minutos. se intentaron con curiosidad entre los matorrales. Volvieron a escuchar el mismo lloriqueo desgarrador. gangosa: ¡Dientes tengo! ¡Ve. se volvió sombrío y egoísta. En una ocasión en que Floripa sirvió de madrinas para la hija de una sirvienta. Al rato y dado que no se oían voces de adultos. El hombre se asustó: ¡Dios Santo! ¿Qué le pasa al niño? Desde luego. un silencio repentino se apoderó del lugar y se escucho un lloriqueo. como un animalito. la pareja fue al pueblo a negociar la venta de unas tierras. La pareja mantenía una buena relación. con la caída del sol. Para llegar iban a pie por un camino bordeado de matorrales. Estuvieron allí hasta las seis y media. al tiempo que se descubrió la cabeza. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL GUAGUANCO Polibio y Floripa no podían tener hijos. le echaba la culpa a su esposa por su propia esterilidad. él ordenó a su mujer ir por delante y avisarle si había algún hueco en el camino. hasta que un día Polibia se cansó de llevar a la Iglesia a niños que no eran suyos y cambió: de alegre y desprendido. el recién nacido se hacía cada vez más pesado. Polibio no esperaba una respuesta. mientras hablaban sobre el futuro de la criatura. Al parecer. oscureció por completo. donde poseían extensas tierras que Floripa heredó de su padre. Pero esto tampoco era sencillo. y sonrió. A la mitad del trayecto. mareado de repente. . No habían avanzado más de diez pasos cuando vieron un bulto pequeño. La mujer que pasaba el se sentía cansado. también le provocaba un calor abrasante que le quemaba el cuerpo como si tuviera envuelto en el poncho carbones encendidos. No se le ocurría escribir nada más. Parecía que un niño tierno lloraba entre los matorrales. mientras a su esposa le brillaban lo ojos de la alegría. Sin embargo. yo dientes tengo! Y sacó una mano de entre el poncho. Empezaba a oscurecer y la pareja apuraba el paso. pidió a su esposa que esperara un momento. cantón ubicado a una hora de Guaranda. que había parado de llorar y estaba calientito entre su poncho. Ella prometió no hacerlo. dijo. Ambos se miraron. Vivían en San José de Chimbo. todo era apariencia porque Polibio.Sacó la hoja de la máquina y la leyó dos veces. el guagua pesaba. seis años de cansados intentando y ni hierbateros ni parteras ni doctores les ayudaron. más tarde. Aquí puede estar el comienzo de una hermosa leyenda: "La leyenda del museo embrujado". El escritor cerró entonces los ojos e imaginó al pequeño Manuel sonriendo en medio de una espesa niebla y. Sin embargo. Se detuvo desfallecido. Floripa se pregunto como una madre podía tener el corazón de piedra para abandonar a un recién nacido. “La arena del tiempo”. envuelto de pañales. Como un milagro. Siguieron caminando pero el hombre no adelantaba mucho pues. el recién nacido le habló con una voz estremecedora. que parecía de un recién nacido quejándose de haber y de frio. pero le pareció que era suficiente. De un momento al otro el niño ya no era solo pesado. Polibio tomó al niño y lo cobijo con su poncho. una mano con unas uñas largas y negras.

Floripa se cubrió el cuello y se dispuso al fin. que se oía como si el engendro estuviese adelante. yo dientes tengo!. Aun así. Según la creencia de los campesinos. Entonces en la desesperación Melchor acudió a su suegro pero este solo se burlo de él. También se hizo muy devota. se encontró a un anciano. yo dientes tengo! En seguida una sombra diminuta. sirvió de madrina para los hijos de sus trabajadores y acogió en su casa a varios niños que no tenían padres. sentía que en cualquier momento esa criatura le saltaría al cuello. se convierte en el Guaguanco. . entre la oscuridad. Pero no cualquiera puede encontrar su acceso ya que es guardado por el urcuyaya. y había salido cuando escuchó los gritos. Al levantar la vista.Polibio se horrorizó al distinguir. que la criatura tenía unos colmillos como una bestia. Melchor Pucumancay era un humilde peón en quien puso sus ojos la de su patrón. Pero. Pronto llegaron los hijos y con ellos las penumbras de hambre. ella seguía corriendo. Lo saludó con respeto y le pregunto si necesitaba ayuda. no sabía cuánto faltaba para su casa. Entonces. La mujer era la sirvienta. con formas diabólicas. quien murió en el instante. no lo recojas y empieza a decir groserías dirigidas al demonio para que este desaparezca y no te lleve a vivir con él. Al percatarse de la presencia del demonio. La pareja vivía en la absoluta pobreza. la mujer pellizcó y pureza de la criatura asustaron al engendro. o vez un bulto blanco abandonado debajo de un árbol. Corrió aun mas cuándo oyó entonces la voz gangosa ¡ve. la cara amoratada y los ojos encendidos como bolas de fuego. Por eso si escuchas llorar a un niño en medio del bosque. de un salto se aferro con sus uñas negras en el cuello del hombre. repitió el engendro infernal. Le ordenó acudir a ese mismo sitio el viernes al amanecer y enseñarle los secretos de la plantas del páramo así podría curar gente y ganaría mucho dinero. Decía Floripa que cuando un niño es abandonado en el monte. sembríos donde crecen mazorcas y jardines con plantas medicinales que curan cualquier enfermedad. Dicen que con la primera luz del día se puede ver al pie de una peña una cueva que conduce al valle. un demonio que finge llorar como una criatura tierna para atraer a personas malvadas y llevarlas al infierno. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL URCUYAYA En la provincia de Cañar existe un cerro llamado Narrio. Estaba aterrada. Cuando iba de camino volviendo a su choza. escondido entre los matorrales. vio unas luces al fondo. escaparon y se casaron en una comunidad vecina. madre de la niña bautizada. pero aun así el padre de ella se negaba a ayudarlos. como no es bautizado. le advirtió que nadie debía saber sobre esto o perdería el don de curar. en su interior existe un valle secreto que esconde un templo. una mujer se acercaba con un niño en brazos. una aparición que ofrece estas riquezas solo a personas de buen corazón. se complació por la bondad del joven y le dijo que sabía que su suegro lo había insultado y que lo castigaría por su mezquindad: le haría perder sus cosechas y sus animales y le entregaría sus tierras a Melchor. Sin la influencia de su esposo. ¡Dientes tengo! ¡Ve. Enloqueció de miedo cuando volvió a escuchar el lloriqueo infernal. La noche se había puesto tan negra que no se veía nada. pero en el último momento escuchó otro llanto que parecía provenir de una segunda criatura. El urcuyaya se complació aun más por la nobleza del joven y quiso favorecerlo. El viejo que no era otro que el urcuyaya. El joven generoso y honrado atrajo a la muchacha. se aproximó. Un día por las contraposiciones amorosas. Floripo volvió a ser la mujer generosa de siempre. quien un chillido espantoso y se hizo humo al instante. El joven agradeció pero no pudo aceptar su bien a costa del mal de su suegro.

Entonces decidió volver a empezar una nueva vida. pero poco a poco fueron pareciendo las olas inundaron las cumbres más altas. la otra guacamaya logró huir. Cuando volvieron a la cueva cansados y hambrientos se llevaron una sorpresa. Una vez. salieron en busca de plantas y raíces para alimentarse. Los Cañaris conocen a este monte como Huacayñañ o Camino del Llanto por la angustia y todo lo que tuvieron que pasar allí los hermanos a causa del diluvio. Entonces el urcuyaya le dio algunas hojas y flores de aroma penetrante. Melchor se quedo maravillado al ver que allí se levantaba un templo y frente a el había un jardín donde sus frutos parecían de oro. entonces vio entrar a dos Guacamayas hermosas con cara de mujer y su cuerpo cubierto de plumas. Un viernes madrugó y suplico muy arrepentido que vuelva aparecer el valle. Cuando la inundación cesó. bebida y flores. Entonces compro tierras construyo una mejor casa que la de su suegro y apenas en un año era un hombre rico y respetado.Entonces Melchor acudió y vio que la peña empezaba a brillar con los primeros rayos del sol. Intrigados decidieron descubrir al misterioso benefactor. en busca de las plantas curativas del urcuyaya. Y también lo consideran una deidad protectora. Dicho y hecho cuando el hermano estaba escondido escucho unos aleteos en la entrada de la cueva y fue a su escondite. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) LAS GUACAMAYAS Cuentan lo Cañaris que en aquellos tiempos sus territorios estaban ya poblados. Y por esto se dice que los curanderos acuden a los cerros y paramos. mientras el mayor se quedaría escondido en la cueva. estando un poco tomado. A los pocos meses se volvió un curandero se renombre empezó a visitarlo gente de otra ciudades. Chicha fresca y plantas que adornaban el lugar ¿Quién les había hecho aquel magnifico obsequio? La escena se repitió por tres días. se dedico a la agricultura y con esto pudo mantener a su familia. determinaron que el hermano menor saldría en busca de comida. pero no ocurrió nada. Entonces volvieron a hacer lo mismo pero esta vez se quedo el hermano menor la escena se repitió casi igual excepto que el menor espero tranquilamente hasta que estas se descuidaran preparando los alimentos y logró atrapar a la más pequeña. igual que los días anteriores. contó que no tenía ningún pacto con el diablo sino que había sido favorecido por el urcuyaya. Los hermanos salían en la mañana y al volver en la tarde encontraban comida. observó una cueva como si se hubiera abierto una puerta en medio del cerro Entonces salió el viejo y lo invito a pasar. frente al valle. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . en un bautizo. Y de la noche a la mañana Melchor tenía el don de curar. Años después cuando las aguas secaron las tres parejas bajaron al monte y se distribuyeron por la provincia del Azuay y dieron origen a la nacionalidad cañarí. Curaba cualquier tipo de enfermedad. Allí había manjares servidos. tres varones y tres mujeres. al igual que las guacamayas que en las fiestas visten sus vistosas plumas. los antiguos habitantes subieron a los cerros cercanos. traían con ellas productos y plantas para preparar los lamentos entonces el hermano ansioso por atrapar a una y casarse con ella salió de su escondite y se lanzo contra ellas. Melchor perdió su don de curar y usaba sus plantas pero las personas ya no sanaban. cuando dejaron de buscarlo las necesidades volvieron a premiar de nuevo y tuvo que vender parte de sus tierra. El viejo le recordó mantener el secreto y Melchor aceptó y de repente estaba fuera del valle. Para ello. Al final solo dos hermanos lograron sobrevivir pues se refugiaron en un monte que crecía igual que las aguas. Lo que sí se sabe es que la guacamaya y el hermano menor se casaron y tuvieron seis hijos. Después no se supo que paso con el otro hermano ni con la guacamaya grande. Ante el avance de las aguas. pero su intento fue inútil pues emprendieron vuelo y huyeron. De pronto. pero también había envidia y decían que había hecho un pacto con el diablo.

El chuzalongo no podía hablar pero mediante señas le mostraba la planta y Ezequiel comprendió que se trataba de una prueba de fuerza. Se valió de un engaño para lograrlo. -Dame oro para el caballo-le dijo el conquistador-. la mitad de su cuerpo era humana y la otra mitad animal. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Con temor y curiosidad el joven se acercó al poderoso animal. un soldado se apodero del oro de un viejo cacique de Gualaceo. Pegó tal grito que el burro se asustó y se echó a correr cerro arriba. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL CHUZALONGO Ezequiel Cruz salía a las seis de la mañana y regresaba al medio dia arreando un burro cargado. y empezó a comer el maíz. Por eso si alguna vez te encuentras con el chuzalongo sácate el pantalón dobla una vasta y sal corriendo ya que el no podrá ponérselo. frente a una cueva. Sin convencerse del todo con la explicación de su padre señalo afuera y estaba ahí el español.Mira como muerde el freno de plata. -Maravilla. El chuzalongo dio un salto le quito el sombrero y el poncho y se lo puso con mucha alegría. Pautis le contó a su padre que un hombre barbudo. le había pedido oro para dar de comer a un animal sobre el que iba montado. Una mañana en que bajaba del monte. Después oyó al animal que rebuznaba en forma lastimera. llamado Pautis. Adolorido Ezequiel se sentó a descansar. También le quito sus zapatos y le empezó a hacer cosquillas. Ezequiel tropezó con la madriguera de un zorrillo y se torció el pie. vestido de reluciente metal y con plumas de colores en la cabeza. EL español aprovechó el momento para engañar al muchacho. Temeroso que se le abalanzara intentó sacar la penca mas ni siquiera logró moverla. dobló una vasta hacia dentro y lo lanzó lejos el chuzalongo fue tras el pero no pudo desdoblarlo: Ezequiel aprovechando la confusión del monstruo tomo su burro y salió corriendo en calzoncillos. tenia cuidado de no pasar aquella hora. La piel curtida por soles y agua se le torno pálida a causa del pavor. Apúrate. una criatura sobrenatural conocida como el chuzalongo. le mostro un tallo de maíz y un brazalete de oro. pues se contaba que. EL español siguió al muchacho sorprendido. Ezequiel pensó que tal vez el monstruo estaba avergonzado por su desnudez entonces se sacó el pantalón y muy astuto. Entonces el cacique fue por maíz y le dijo al barbudo que quería ver que le apetece mas al animal.contesto Pautis y corrió a su casa. El cacique le respondió que no sea ingenuo que los animales no comen oro sino maíz y otras plantas. Entonces llego a una planicie de chilcas y pencas. en las tardes los cerros eran dominios de una aparición maléfica. El conquistador iba montado en su caballo cuando encontró un joven indígena. hijo del cacique.EL COME ORO En tiempos de la conquista española. En la casa. Una vez disminuido el dolor se levantó a buscar al animal pero este se había ido muy lejos y el sol empezó a ocultarse. Entonces el joven se dio cuenta que fue engañado y el cacique le regalo algo de oro al español y se fue también con maíz para su caballo. Ahí estaba su burro retenido por un animal monstruoso ¡era el chuzalongo! Intentó huir pero el monstruo lo detuvo.

para que el matrimonio fuera premiado por el dios con numerosas visitas y otros tantos hijos. Había que invocarlo con ceremonias y ritos especiales hoy olvidados. Sólo las mujeres casadas pueden quedar embarazadas del Tintín. El tren dejó escuchar su estrepitoso silbato en medio de la noche.EL TINTÍN El Tintín persigue y asecha a las mujeres casadas o no. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL TREN NEGRO En el límite entre la provincia de Tungurahua y Cotopaxi. Los pasjeros.Cuentan los pobladores del lugar que por allí pasaba un tren tan viejo y herrumbrado. A estos niños se los entierra en los cementerios. llevando una piedra imán en un mate. muere en el acto. se los abandona en los cardos y luego se los quema. Las mujeres que han sido víctimas del Tintín no recuerdan nada. Para los crédulos naturales. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . cerca de salcedo. con la cabeza para abajo y las nalgas para arriba. Se cree también que la laguna está encantada. la cual coloca debajo de las escaleras para que todos los habitantes de la casa duerman. con el correr de los años se vuelven seductores natos de mujeres. despertaron al sentir que el tren se precipitaba al vacio. allí se hundió un tren el cual nunca se halló rastro alguno noi de los pasajeros tampoco. Un viernes santo el tren hacía su recorrido desde Quito hacía Riobamaba pero tuvo que detenerse ya que había llovido en la provincia de Cotopaxi y un derrumbe impedía el paso. Los ferroviarios trabajaron el día entero para despejar la via y solo cuando oscureció los pasajeros lograron acomodarse en los bagones y reiniciar marcha. que tiene sus aguas verdosas lo que no permiten mirara a más de un metro de profundidad. que dormían fatigados. por ser el de la procreación. El esposo que en alguna ocasión descubre al Tintín de forma in fraganti con su esposa raptada y lo insulta. preferentemente pelonas y cejonas para poseerlas carnalmente. que había mucho lodo por las lluvias. donde ocurrió el descarrilamiento. Luego aborda a las mujeres dormidas. solamente amanecen con moretones y cardenillos en el cuerpo. luego de sumirlas en un trance hipnótico. Cuando se enamora de una mujer sale por las noches de los huecos donde vive. Ellos se volvieron parte de la leyenda. LA gente lo llamaba tren negro. Los hijos del Tintín que sobreviven. se las lleva al monte y ahí las posee sexualmente. Tintín significa Dios de dioses o el Dios Mayor de todos los demás. pero sin esqueleto. y se hundió en las aguas sin fondo. esa simple explicación solucionaba el complicado problema de la concepción de un ser humano y nadie dudaba que TIN fuera el responsable de cada nacimiento. cada viernes santo a las doce de la noche si uno pasa por la carretera a Ambato escuchara el silbato del tren negro y los gritos de las almas en pena en el fondo de las aguas. Debido a que nunca se encontró rastro alguno se cree que todos los ocupantes perecieron. esta la laguna de yambo. por lo que pronto fallece. Pasó el tren pitando por Salcedo pero fue en Yambo. o se los amarra a los palos más altos de las balandras para atraer la buena suerte en las labores de la pesca. y cuando así sucede dan a luz por lo general niños de apariencia normal. El mito del Tintín constituye una prueba evidente de la concepción de la masculinidad como una fuerza negativa o maligna frente a lo femenino asociado con lo benigno. a las que consiguen y embaucan con mil artimañas.

y pensó que con seguridad acudiría el siguiente domingo el deseaba volver a verla. Eran una suerte de correos de la época. que guardaban jardines atiborrados de buganvillas. A la muchacha se le salieron lágrimas y tiritaba diciendo que su padre se había enojado y por eso no se atrevía volver a casa. Suarez salía del parque cuando vio a una muchacha.MUERTA DE FRÍO El señor Suárez buscaba una esposa. . Un domingo tarde regresaba triste a su cuarto porque su cita lo plantó. Cuando llegaron a la tumba de la muchacha encontraron la chaqueta colgada en un árbol. Suarez se le acercó y le preguntó si necesitaba ayuda. en las noches de luna. la obligo a levantarse y la acompaño. Juntos caminaron con rumbo hacia el Cementerio Central. Era tan pobre que a fin de encontrar a alguien con quien salir. Su ropa se veía y se le veía con frío. se distinguían las palmeras chilenas: enjutas y lustrosas. los domingos alquilaba un traje y salía a pasearse con una dignidad prestada. la ciudad. eran la cinco de la tarde y soplaba un viento fuerte y pasaba por el parque de la Merced. desde la estación del ferrocarril hasta el parque Montalvo. pero que no podían ser reflejadas en las piedras. alumbradas con mecheros que de cuando en cuando. Él se presento y aprovecho para preguntarle su nombre ella dijo que se llamaba Mercedes. Y pregunto a Suarez que deseaba este le explico lo de la chompa y el hombre muy enfurecido le dijo -¿Qué dice? – Que no ve que estoy de luto. Suarez le aconsejo que volviera porque con esa ropa se refriaría y la muchacha no dijo nada. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) BRUJAS SOBRE IBARRA Desde arriba del Torreón. Se lo veía pasear a lo largo de la avenida Cevallos. La noche caía plácida sobre las enredaderas y la luna parecía indolente a las sombras que pasaban. Más arriba. Cuando de repente el señor le pidió que describa la compa y este dijo que era la misma chompa que llevaba puesta cuando murió ya que había salido solo en un blusa y en un pantalón y es por eso que murió de pulmonía. pese a la intensidad nocturna y las exiguas farolas.eran revisados por el farolero. parecía una maqueta parda llena de tejados. estaba sola. Cuando llegaron este estaba por cerrar y dijeron que no tardarían más de unos cuantos segundos. Ella quiso devolverle su chompa pero el no la dejó y la muchacha le dijo que entonces se lo devolvería en el mismo parque en la banca a la misma hora. acaso a inicios de siglo.sus ramas habían caminado una cuadra entera. El señor pidió a Suarez que lo acompañe hacia el cementerio. plantado tras el terremoto del siglo XIX y que según decían. aún. pero ahora más le preocupaba la chompa ya que era alquilada y necesitaba devolverla así que fue hasta la casa de la muchacha. nogales e higos. por los cielos estrellados de Imbabura. Al segundo timbre salió un hombre vestido de luto. Preocupado se sacó la chompa para abrigarla. Suarez acudió al parque el siguiente día pero ella no pareció. donde destacaba el añoso Ceibo. temblaba de manera incontrolable y ardía en fiebre. otras las de Pimampiro y muchas ocasiones las de Urcuquí. en cambio. envuelto en un gabán descolorido que no impedía apreciar su silueta recorriendo esa luz mortecina que golpeaba las paredes de cal. el parque de Ibarra era un minúsculo tablero de ajedrez sin alfiles. que viajaban abiertas los brazos. hace dos meses que murió mi hijaSuarez no podía creerlo él estaba seguro de lo que había pasado y pensó que tal vez una broma para robarle su prenda. ¿Quiénes miraban a Ibarra dormida? ¿Quiénes tenían el privilegio de contemplar sus paredes blanquísimas engalanadas con los fulgores de la luna? ¿Quiénes pasaban en un vuelo rasante como si fueran aves nocturnas? ¿Quiénes se sentaban cerca de las campanas de la Catedral a mirar los tejuelos verdes y las copas de los árboles? No es fácil decirlo: unas veces eran las brujas de Mira. Más arriba. Al llegar.

Otra historia.. Dicho esto. le dijo la encantadora. Por eso cuando pasaban por encima de las casas. de viga en viga.Por eso no era casual que las noticias que por lo general se tardaban en llegar cuatro días desde Quito. el popular y primer sacamuelas de Carchi e Imbabura. preferían decirles que al otro día vayan por sal y de esta manera conocían su identidad. Aunque pidió discreción. al otro día toda Mira conoció esta historia y su único argumento fue se enredó en la vestimenta. sin Dios ni Santa María". podría decirse. que es uno de los ingredientes del tardón. sin Dios ni Santa María" y tras pronunciar este conjuro levantaban vuelo. llevaban un traje negro y tienen la nariz puntiaguda. que van en escoba. en medio de los ladridos de los perros y de los vecinos que lo encontraron magullado y vestido de traje blanco. con un olor imperceptible a aguardiente. con Dios y Santa María". Claro que estuvo en Mira y. Nuestro personaje se emocionó. Quienes se burlaban de las brujas terminaban convertidos en mulas o gallos. Pero las voladoras de Mira también tenían sus hechizos. que es una bebida que basta un solo trago para que el confiado visitante termine por los suelos. justificara una parranda de tres días. de inicios de siglo. Pero. con cintas y encajes. existían los atrevidos que se acostaban en cruz y con esta fórmula las brujas caían al suelo. Sus amigos lo buscaron por todos lados infructuosamente. Por eso cuando las voladoras pasaban los pliegues de sus vestidos sonaban mientras cortaban el viento. ¿Cuáles eran las palabras mágicas para volar? De boca en boca ha llegado hasta estos días lo que decían las brujas ecuatorianas: "De villa en villa y de viga en viga. se dan cuenta de los fatídicos brebajes demasiado tarde: quedan arrumados en las sillas de madera. extendió sus brazos y salió disparada por el cielo. las del sector norteño ecuatoriano poseían trajes blanquísimos y tan almidonados que eran tiesos. acaso. en un remolino de carcajadas. nunca se han caracterizado como lo eran acusadas en la Inquisición Española. Aguardaron la noche y subieron a la chimenea de un horno.el famoso tardón. elaborado de papa y de secretísimos compuestos que ha sido imposible develar. Algunos las tenían localizadas. Más. pero al repetir el conjuro lo hizo de esta manera: "de villa en villa. Tras decir "de villa en villa. Sus familiares estaban desesperados. que el Congreso ha sido disuelto. en cambio. al parecer. Lo primero que le indicó es que tenía que utilizar uno de sus trajes níveos. Todas noticias importantísimas que de no ser por las voladoras. Tras las súplicas decidió confiarle el secreto. Es posible. un conocido del doctor Miranda recorría unas huertas por Mira y miró a un hombre desaliñado con un azadón. Creyó reconocerlo. Cuentan que un mireño insistió a una maga para que le iniciara en su arte. Hay quienes dicen que las brujas aún pasan por los tejados de Ibarra. un conocido galeno de Ibarra. El tiempo pasó.hubieran llegado desgastadas. que llegaron las telas de los libaneses o que fulano ha muerto. sirvió para que Juan José Mejía. Por eso los políticos de turno o las autoridades. Cuentan los abuelos que el doctor Miranda desapareció un día sin dejar rastro. . Una tarde. Hay quienes dicen haberlas visto reunidas practicando iniciaciones antiquísimas. no pudo aclarar qué hacía subido en la chimenea y con un vestido de dama. -Tienes que repetir esta fórmula. Otros. desplomase cuan largo era en el patio de la casa. Cuando le preguntaron porque no había llegado a la casa contestó sin inmutarse: "Estuve en Mira amarrado a la pata de una cama.se conociera más aprisa en los corrillos de estas tres poblaciones unidas por un triángulo mágico: que ha iniciado la revolución de los montoneros alfaristas. en cambio. Y hasta había quienes intentaron realizar una aventura aérea.. Obviamente. Lo sacó del lugar y tras curaciones prodigiosas el galeno volvió a su estado normal y nunca más se sintió gallo. Su único delito. a diferencia de lo que se cree de las brujas. que siempre ofrecen solucionar todos los problemas.de artilugios malévolos. en medio de un prado. es volar para conocer tierras lejanas o para visitar a algún amante venturoso que abre su puerta antes que la maga tope el suelo. le brindaron como a muchos. Al acercarse comprobó con estupor que se trataba del famoso doctor Miranda. le sucedió a Rafael Miranda. convertido en gallo y recién me escapo de las brujas". de viga en viga. Y eso. Cuando alguna autoridad trataba de levantarse caía en cuenta que sus honorables posaderas estaban como pegadas a la silla.

al contacto de esas manos cadavéricas el hombre el hombre recobró el movimiento y salió corriendo como demente. Entonces aquella aparición le tomo de la mano como si quisiera llevarlo al cementerio y solo escucho que decía: -¡Ay mis hijos donde estarán mis hijos!. encendía un mechero y rondaba por el lugar mientras la mentaba la muerte de sus hijos. Un día mientras lavaba la ropa a orillas de un río. La persona que le ocurrió la siguiente historia se llama Don Juan. del parque Pedro Moncayo. cuando los quejidos se escucharon con claridad. Decidido a averiguar de quien se trataba. cubierta con una chalina negra. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Los niños fueron arrastrados por la corriente mientras la madre buscaba loca de la desesperación en el fondo de las aguas. amigo de las parrandas. LA PENANTE El río Chota sirve de límite natural a las provincias de Imbabura y Carchi. En una ocasión mientras volvía por un camino que seguía las orillas del río escuchó unos lamentos lejanos y prolongados. Entonces Don Juan se hacho a correr a su casa.Con suerte. se ve una luz y se escuchan unos lamentos de ultratumba que parecen de una mujer. se acercó pero sin embargo allí no había nadie la mujer había desaparecido. La madre lloraba ante el sepulcro de las criaturas y en las noches se cubría con una chalina. De pronto la mujer se desvió en dirección a unos guabos y se perdió de vista entre las ramas. el hombre divisó una luz que se aproximaba hacía él. El hombre. Al rato. el hombre empezó a andar pero ocurrió algo extraño. La luz provenía de un mechero. de la penante que vaga por los cementerios y orillas de los ríos buscando a sus hijos muertos. la aparición levanto la cabeza y pudo ver un espectro horrendo e indescriptible. Encontraron los cadáveres unos días después. Era noche de luna. sus dos pequeños cayeron al agua. si levantamos a mirar el cielo en una noche de luna es posible que localicemos a una bruja que regresa del sur y pasa por encima del pequeño Ceibo. Los sollozos salían de detrás de un árbol. Intrigado Don Juan se encaminó hacía allí. Al llegar ante el hombre aterrado. que ha empezado a brotar sus hojas. solía regresar a su casa a altas horas de la noche. Por un momento creyó que podía tratarse de una aparición mas. Los lloriqueos se volvieron cada vez más espantosos. A sus orillas existen pueblos donde se cuenta que. pero sin embargo en las noches de luna llena la gente dice escuchar aun sus lamentos por el cementerio o en las orillas del río preguntado preguntando por sus hijos. que avanzaba llorando en forma dolida y lastimera. Juan vivía al otro lado del pueblo pasando el cementerio y cuando pasaba por ahí volvió a escuchar los lamentos y volvió a ver a la mujer. Era la figura de una mujer. Don Juan se detuvo. Cuentan que la penante es el alma de una mujer que perdió a sus dos hijos. con el cual se alumbraba mientras seguía la orilla como si buscase algo entre las aguas. al aproximarse escuchó de nuevo los lamentos desgarradores. Murió al poco tiempo a causa de la amargura. en noches de luna llena.

Y afirman que si uno reza un Ave María. Mina fue hija del último cacique de esta tribu guerrera. afirman que dentro van los cuerpos de una mujer con vestidos aborígenes y una criatura recién nacida. Antes de acatar esa última voluntad. se detiene por un instante y deja ver las condenas de sus ocupantes. los cuerpos son de la princesa dauli. se convirtió a la religión católica y se caso con él. Gracias a esto la salud de la princesa fue deteriorándose y se agravó aún más cuando quedo embarazada. las que permiten ver dos cadáveres. con la tapa levantada y tiene siete velas encendidas alrededor. que yace en sus brazos. Entonces así lo hizo el español construyó el ataúd y lo llevó a orillas del río Daule. Algunos navegantes nocturnos cuentan que a orillas de estos ríos se ve de pronto una luz resplandeciente que boga sobre la oscuridad de las aguas. Quienes han visto de cerca este espectro macabro. que le pusiera en un ataúd y que enviara en las aguas del río. y de su criatura recién nacida. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . Mina.EL ATAÚD DE LAS SIETE VELAS Pocos canoeros y balseros de los ríos Daule y Babahoyo. puso siete velas encendidas alrededor del ataúd y lo envió. Se dice que una sola una vez al año la noche del 25 de febrero en que ocurrió el deceso de la princesa dauli. se aventuran a navegar por sus aguas en la noche. La maldición del cacique se había cumplido. la princesa s enamoró de un español. impulsado por una fuerza sobre natural. El ataúd como si fuese una canoa va flotando por el río. Pese al odio que sus padres sentían por los conquistadores. Según la leyenda. como última voluntad. Entonces su padre considero esto una traición y la maldijo. Unos días antes del parto la mujer habló con su esposo y le pidió. Entonces observó que este flotaba y que en lugar de seguir corriente abajo iba y vena entre las riberas del río. la luz se acerca y muestra una terrible aparición del más allá: un ataúd alumbrado con siete velas. pronunció una plegaria.

El museo atrae la atención del público no solo por su valiosa exposición de monedas y billetes.EL ACUÑADOR En el centro histórico de Quito en las calles García Moreno y Sucre. por esta razón. hombre de nacionalidad ingles que fue el primer acuñador de la Casa de la Moneda. Las personas que han visto su horrenda figura y han escuchado sus gritos de ultratumba han terminado dementes a causa del espanto. Debido a la insolvencia del Ecuador en aquellos años y a la falsificación tan común la casa emisora cerró y algunos empleados fueron a la cárcel y el ingles quedó encargado de la acuñación e impidió que se falsificara con ella. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . en una construcción de estilo colonial. No se sabe en realidad como fue la muerte. que en sus antiguos pacillos y salas vaga un alma en pena. después de su muerte su alma anda por la bóveda y por la urna del museo. es por esto que se puede escuchar con claridad el galopar los relinchos furiosos y horribles gritos de ultratumba. El alma en pena se trataba de Guillermo Jamesson. pero se dice que después de un enfrentamiento con un montubio el jinete murió y el montubio sobrevivió a la pelea. se dice. funciona actualmente el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador. donde se estableció la Casa de la Moneda. sino también porque. buscando monedas falsas. esta aparición es el alma en pena de un hombre que halló la muerte montado en su caballo. Desde aquel entonces se dice que el jinete muerte vuelve a la vida y galopa a gran velocidad por los montes y recintos de Manabí en busca de su asesino y persigue a las personas que han cometido alguna falta. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) EL JINETE MUERTO En Manabí existe una creencia. durante la noche de difuntos. Según una historia que cuentan los viejos. los muertos que dejaron asuntos pendientes en vida regresan a resolver cada 2 de noviembre.

De noche no podía dormir y empezó a escuchar unos pasos cada vez más cerca y una voz que decía: ¡Mariangula devuélveme mis tripas! La frase se repetía una y otra vez. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) MARIANGULA Cuenta la historia de una niña llamada Mariangula que vivía en Ibarra. Se dice que hace muchos años existió una pareja de amigos desde la infancia siempre se apoyaban en las buenas y en las malas. sacarle las tripas al cadáver. Cuando llegó a su casa le entregó las tripas a la madre y se fue a dormir. cada vez era más seguido y más fuerte. Mariangula se puso a jugar y perdió todo el dinero que le dio la mamá. hasta que un día la volvió escuchar y de repente el señor estaba convertido en un cadáver. Mariangula muy asustada pegó un grito pero fue muy tarde porque el alma del muerto ya le había matado. Cuando todos se fueron aplico su idea. justo pasaba por un cementerio y vio que estaban enterrando a una persona. Cuando llegó a la esquina se encontró con sus amigos que estaban jugando con las monedas. pero en eso momento apareció un hombre con el hombre pasó varios días sin escuchar la voz. Olegario muy asustado huyo por a Huigra. justo cuando estaban enterrando a la persona se le ocurrió una magnífica idea. hasta adultos y si se trataba de cuarenta mejor. Mariangula muy triste no quería volver a su casa por lo ocurrido con el dinero. Olegario llegó un punto en el que se desespero y se quería matar. Olegario acusó a Esteban de hacer trampa y se empezaron a pelear. CUENTOS ECUATORIANOS DE APARECIDOS (Mario Conde) . ella era muy curiosa y juguetona.HOMBRE DEL CAMINO En Chunchi un cantón de la provincia de Chimborazo se cree que cuando alguien muere antes de hora su alma se queda en este mundo penando porque su vida tuvo un mal fin. Un día la mamá de Mariangula le mandó a comprar una tripas y puzún. mientras peleaban Esteban se resbaló se golpeo la cabeza y murió. Un día estaban jugando cuarenta y se enfrentaron uno contra otra para ver quién era el mejor. la mamá vio que se metiera el dinero al bolsillo y la mandó al mercado. cuando no había transcurrido mucho tiempo escucho un voz que decía: Mal amigo porque me mataste.

html . a cambio de su alma.BRUJO DE TELIMBELA En tierras de lo que hoy es la provincia de Bolívar. http://mama-puma. El Brujo de Telimbela dejó escrita una maldición contra las personas que profanen su tumba o se burlen de las serpientes y demás signos dibujados en su lápida: quienes se atrevan a hacerlo serán fulminados por un rayo. El demonio le entregó una lanza de chonta que el Brujo introdujo en una laguna de agua verdosa con hedor a azufre y con ella pudo hacer cuanto quería. los moradores de dicha zona divisan una sombra que cruza por el cielo mientras los perros aullan y los gallos cantan tristemente. el Brujo tomó su lanza y la arrojó con tanta fuerza que fue a caer en la cumbre del cerro Tronador.com/2009/02/leyenda-de-bolivar. llamado Genio. De ahí que en las noches más oscuras. un antiguo chamán recibió sus poderes de un demonio.blogspot. En vísperas de su muerte.

allí habitan los shuar. grandes árboles crecían vertiginosamente. creen en seres superiores que conviven con el hombre. solo una mujer llamada Nuse se llenó de valor al ver a sus hijos muriendo de hambre y se propuso llegar a los lugares más lejanos y peligrosos de la extensa llanura. en los valles del Upano. y junto a la vegetación aparecieron millones de seres que poblaban de vida y cantos a los cielos. un día el unkuch simplemente desapareció de la faz de la tierra y con ella también empezó a extinguirse la tribu shuar. al final de su relato la reina de la vegetación le dijo: “Nada les ocurrirá. Nuse quedó extasiada pues jamás había visto nada semejante: el paisaje era majestuoso y la música que cantaba la floresta le había robado el corazón. —respondió Nuse. Nuse. Antiguamente este grupo era temido por su ancestral costumbre de reducir las cabezas de sus enemigos. Así en segundos. pues el hambre apagaba lentamente sus vidas. pero al volver su mirada a las nubes descubrió que se había formado un rostro de mujer. en donde I ya ni siquiera crece el unkuch. sino toda clase de alimentos”. Nunkui desapareció y de las aguas del río salió una hermosa niña. Como toda cultura bien formada. Tú has demostrado valentía y por ello te daré. son polígamos. es decir los hombres poseen varias esposas. este era totalmente diferente a como lo es en la actualidad. Finalmente. lleno de paisajes y rincones hermosos. Todos buscaban la hierba. Esta cultura tiene además reglas sociales establecidas. totalmente agotados y muertos de hambre. estaba segura de que alguien la observaba. tengo un preciado obsequio. He visto como tu pueblo vive en una tierra desnuda y triste. Uno de esos rincones paradisíacos es el Oriente. Su principal alimento es la yuca. Sin más. A toda prisa recogió más yuca de las aguas. quienes viven justamente en el sureste de la Amazonia. la suerte no los acompañó y uno a uno quedaron tendidos en la llanura. . todo a su alrededor cambió. pese a ello. siempre y cuando las puedan mantener. —Muchas gracias. extraños trozos blancos flotaban. preocupada por sus hijos tuvo que regresar. los árboles y a las aguas. mientras la madre entraba en desesperación. éste resultó ser suave y de agradable sabor y decidió llamarlo yuca. solamente extensas llanuras se divisaban a lo largo del inmenso territorio. ante los ojos sorprendidos de Nuse. la dueña y soberana de la vegetación. se arrojó a las aguas sin pensarlo dos veces y masticó despacio aquel extraño alimento. La segunda vez decidió salir a buscar unkuch con sus hijos. pero la debilidad acababa con la vida de todos. retrocedió asustada. pero una extraña sensación la invadía. Llena de tristeza Nuse le contó a Nunkui como su pueblo iba desapareciendo poco a poco. Cuenta una de sus leyendas más antiguas que cuando los shuar empezaron a poblar el Oriente ecuatoriano. señora? Una voz suave y delicada contesto: “Soy Nunkui. una de mis hijas espirituales los acompañará y con ella irá la magia de encontrar exquisitos alimentos que ayudarán a los tuyos a crecer fuertes. casi ninguna planta crecía en ese lugar. Zamora y Nangaritza. solamente una hierba servía de alimento a este pueblo. para llevárselas a sus hijos. poseen su propio alfabeto y una escritura ya estructurada. Nunkui continuó: -Y para tu valeroso pueblo. Gracias a esta hierba esta gente pudo mantenerse por un tiempo. pero dos demonios se fijaron en la suerte del pueblo y decidieron acortar los días de la tribu. vio que en las aguas del río que cruzaba la llanura. La primera vez salió sola y no pudo encontrar rastro alguno de la hierba. pero lo complementan con la caza y la pesca. Tienen una cultura rica en leyendas.EL NACIMEINTO DE LA SELVA ECUATORIANA Ecuador es un país maravilloso. ¡oh! diosa Nunkui. era el unkuch. todo el piso quedó cubierto por verdes plantas de todos los tamaños y formas posibles. Nuse miró en todas direcciones y vio como una extraña mancha de color gris se iba formando en el cielo. pues dos demonios se lo robaron”. no sólo el unkuch. al ver la dulzura del rostro preguntó: -¿Quién es usted.

otras nadando. Nuse buscó a sus hijos.Nuse quedó deslumbrada por lo que había visto. —¡Magia. recorrieron toda la parte alta de montaña donde pudieron protegerse de la inundación. le anunció que allá también. por ello les pondremos Rumi y Kowi. Rumi y Kowi se asomaron a mirar los valles y vieron que nada quedaba ya. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) LOS LOROS Las abuelas indias de una tribu oriental cuentan una leyenda muy linda que narra de qué manera dos hermanos se salvaron de ahogarse durante un gran diluvio. dime que no es un sueño!. Una tarde Rumi abrió sus ojos y vio sobre la piedra donde machacaban las raíces un mantel de hojas frescas y sobre ellas. ¿quién trajo todos nuestros sueños a esta mesa de piedra? -No lo sé. allí. entonces. frutas. llena de emoción. con una gran sonrisa la pequeña miró a la mujer y la guió entre la espesura del bosque. luego suspiró. Y se abalanzó sobre las frutas. siguiendo a unos monitos cuando vieron que el mar comenzaba a cubrir la tierra. en segundos todo se perdió y solo agua quedó. En un lugar encantado del Oriente hay una altísima montaña que tiene una virtud: cuando las lluvias crecen tanto hasta causar inundaciones. en el territorio de los shuar. pero tampoco voy a averiguarlo -contestó Kowi. ¡me duele el estómago! -lloró Kowi. una niña y un niño. la pequeña. encontraron una caverna que les serviría como refugio. lodo y raíces. No podían bajar al lugar donde estuvo su casita de ramas. pidiendo alimento. ella siempre crece y al final parece una isla que nunca se sumerge. los alimentó y retornó a su pueblo. Mientras recorrían la selva Nuse iba recordando a sus hijos y a su pueblo y una gran tristeza la invadió. se movilizaron hasta llegar hacia la cumbre de la montaña mágica que los salvó. la hija de Nunkui —como luego la llamaron—. y la debilidad los mantenía dormidos casi todo el tiempo. en la cumbre. Rumi tomó de la mano a su hermanito menor y. En cuanto pasó la lluvia. tal como lo había prometido la diosa y la niña. mira Kowi. Al cabo de pocos días ya no tenían fuerzas ni para conversar. entonces. lo malo es que con cada estirón la tierra temblaba y los niños rodaban y caían. Con el correr de los años los nombres y los detalles se perdieron. la carne y las golosinas que allí se hallaban. menos mal unas largas y viejas raíces de árboles de canela los ayudaron a sujetarse de aquellos movimientos. cansados de tanto buscar y de comer. no importa cuánto. Los dos pequeños jugaban en la copa de un gran árbol. -¡Quiero comer!. los devoraba. pero sólo hallaron hierbas duras. Es una historia antigua y por eso resulta diferente y curiosa. Esta montaña fue la que salvó a dos pequeños seres humanos. para alimentarse y para poder hablar con los dioses. carnes. la vegetación crecería majestuosa. sus tierras se hallaban pobladas por una espesa naturaleza llena de vida y esperanzas para su gente. todo estaba abrazado por las aguas. Rumi hizo lo mismo y cuando estuvieron satisfechos se quedaron dormidos. Finalmente se pusieron de pie y buscaron en cada rincón algo de comer. pero también los saboreaba. mazorcas de maíz y todo lo que había soñado comer durante tantos días. cuando el gran diluvio acabó con todo a su paso. a veces sobre los árboles. Sin embargo el agua seguía creciendo y la montaña tenía que estirarse más y más. Los shuar fueron aprendiendo con ayuda de la hija de Nunkui a emplear las hierbas para curar a sus enfermos. Se sentaron en silencio por varias horas. su cumbre crece hacia el cielo. pero nada había. era el estómago de Kowi. Cuando llegaron. hasta que un ruido extraño rompió ese silencio y esa soledad. una cabeza de plátanos y un ananá jugoso”. Nuse descubrió que. el hambre convirtió en alimento unos pocos insectos y unos trozos de árboles y raíces duras. Rumi le abrazó y le dijo: “A mí me gustaría tener frutas ricas. Salieron a buscar algo que comer. .

Después de varias semanas de caminata. con gran rumor de plumas. Pasado un tiempo Rumi y Kowi decidieron regresar al lugar donde estuvo su cabaña. los hermosos guacamayos regresen para salvarnos -pensó Rumi. Algo maravilloso ocurrió allí. se sentaron junto a una cascada. porque los misteriosos seres les llevaban comida día a día. pero no querían perder a los loros. y así comprobaron que lentamente volvían a formarse los ríos. volvían a crear sus hogares. y con ellas también se había ido su comida. Todas las tardes se asomaban a los abismos para ver si el agua bajaba en los valles. ellos producían gritos y risas. era fascinante verlas tan hermosas. las lagunas y la tierra se secaba y surgían las selvas inmensas. al no tener manos. así que acordaron un pacto. los niños idearon un plan y decidieron atrapar a las aves. más fuertemente gritaban las dos hermosas aves. estos seres se unieron a Rumi y Kowi. El parloteo y las risas de los guacamayos los despertaron y despacito se acercaron hasta poder ver a las dos aves atareadas elaborando los alimentos para los niños. amarillo y verde. Lo increíble era que esas bellísimas aves eran las responsables de aquellos deliciosos manjares. al oírlas los guacamayas se molestaron y llenos de rabia se alejaron.Unos fuertes gritos los despertaron después de largas horas. los guacamayos los acompañarían hasta encontrar un lugar espacial en la selva. y juntos iniciaron una nueva generación para poblar la selva. -Tal vez si les pedimos perdón. gritaron mañana y tarde pidiendo perdón a los guacamayos por haberse burlado de ellos. y mientras se acercaban los niños. pero con el pasar de las horas se dieron cuenta que las aves no regresarían. no eran gritos de personas. ahora ya jóvenes. las aves se transformaron en seres humanos hermosos en cuyos ojos se podían ver colores radiantes. Al principio los niños lo tomaron con calma y rieron por un largo tiempo. Nunca alcanzaban a acercarse lo suficiente. Su plumaje de mil colores las volvía majestuosas. muertos de hambre y con sus últimas fuerzas. Estaban nerviosos e impacientes. pues cuando lo intentaban las aves volaban. —Ahora moriremos de hambre por habernos reído de nuestras amigas —gimió Kowi. pero cuando no pudieron aguantar más soltaron fuertes carcajadas. Un día mientras esperaban que las aguas bajaran. el sol empezó a calentar las rocas y. Los pequeños aprendieron la lección y crecieron con la alegría de tener tan graciosos amigos. Otra vez. muchas cosas se desparramaban y quedaban todas salpicadas y sucias. entonces una bandada de guacamayos voló en círculo sobre ellos y uno a uno fueron descendiendo hasta la orilla de la laguna que formaba la cristalina agua de aquella cascada. MARAVILLOSAS LEYENDAS ECUATORIANAS (Nancy Crespo) . esta vez no estaban sucios ni manchados de comida sino que lucían su maravilloso colorido. Rumi y Kowi. Pasaron las horas. a los niños les dio sueño. Los niños empezaron a reír suavecito. y en cuanto una de sus plumas tocó el agua. los niños no tuvieron necesidad de recorrer los montes. en donde la magia de los dioses se obraría. cuando se pusieron de pie vieron a dos inmensos guacamayos. Al día siguiente. Planearon algo curioso y antes del amanecer se escondieron junto a unas grandes piedras acumuladas junto a la entrada de la caverna. con el calorcito. los guacamayos regresaron. llenas de verdes árboles y millones de seres que. pero tampoco se parecían a los de ningún animal. poseían largas y delicadas colas pintadas con rojo.

interminable sueño azul. la algarabía de aquellas islas llegó a oídos de los incas que. mantarrayas. No soplaba el viento y las olas apenas si empujaban perezosamente el agua. nada logró preservarlas del paso devorador de los piratas ni de las espantosas colonias penales. algarrobos. “Este pobre mar es tan perezoso”. “Hay que hacer algo por este mar”. Tiempo después. el mar hervía y saltaba como estremecido por una espantosa pesadilla. se lanzaron a conocerles bajo el mando del gran Tupac Yupanqui. exclamó. . El mar. No se escuchaba en esos parajes ni el alegre chillido de los pájaros ni el relampagueante chapotear de los peces. pues a causa de la bruma aparecían y desaparecían en medio de las aguas como por arte de magia. exclamó la sirenita. todo está como muerto”. iguanas. Visiblemente inquieta. o Isla de Fuego. El inca desembarcó sobre la arena blanca de Nina Chumbi y se arrodilló para dar gracias a los dioses por haberlos llevado a salvo hasta ese paraíso. y por todas partes emergieron bosques de palosantos. el dormilón estaba asombrado. y de inmediato se sumergió en busca de ayuda. seguía dormido. entre la niebla emergían dos islas de gran belleza y colorido. “Pero hay que hacer algo. delfines. Pese a todo. pero resultó en vano. garzas. pulpos. musgos. helechos y manglares. Formó entonces dos estelas de agua. albatros y pinzones por millares.ballena. orquídeas. De pronto se dio cuenta de que a su alrededor no había nada. le contó su angustia. Por eso. “Debemos regresar. pelícanos. dijo este. El dios de los océanos se la quedó viendo. piqueros. excepto las ondulaciones que ella misma había formado sobre aquel espejo de agua. mientras tanto. retozando por todas partes. ¡la sorpresa que se va a llevar ese dormilón!” Horas más tarde. fue a dar aviso a sus compañeras. Alguna vez pasó por ahí una ballena y se quedó pasmada. flamencos. gallaretas. tortugas gigantes.LAS ISLAS ENCANTADAS El mar estaba en silencio. tiburones. en la Mamacocha (o madre de los lagos). la una fría y la otra caliente. y construyó sobre una gigantesca roca con forma de león. indiferente a todo. anonadado. cormoranes. Algo en su corazón le dijo que se detuviera. de ahora en adelante serás el más colorido y bullicioso de los mares”. De sus aguas empezaron a emerger grandes volcanes humeantes. emocionados. un trono de oro para que desde él pudiera admirar su hermoso paisaje el ilustre visitante. se decía que “los valientes lloran y los cobardes mueren”. Trató de escuchar algún sonido. y por ellas empezaron a llegar miles de lobos marinos. y a la otra Nina Chumbi. hasta que un día llegó a sus aguas mansas una hermosa sirenita que en vez de miedo sintió una gran pena. A la una la bautizaron Hahua Chumbi. Antes de partir. Al instante empezaron a crecer inmensos cactos entre las rocas todavía calientes. pingüinos. le dijo el dios de los océanos. Cuando llegaron no podían creer lo que veían sus ojos: ahí. El dios de las aguas decidió entonces celebrar la llegada del primer hombre al más risueño y juguetón de los mares. resignado. tiempo más tarde se las llamó Islas Encantadas. por pequeño que fuera. no dejaba de pestañear ante tanta vida bulliciosa y alegre. le sonrió con picardía y dijo: “pues me parece que le llegó su hora. graznando y chillando de alegría. y sobre ellos. El dios escuchó con detenimiento el pedido de Tupac Yupangui y decidió rodearlas de un manto de bruma para que los navegantes no pudieran dar fácilmente con ellas. fragatas. o Isla de Afuera. más allá empieza el mar de la nada”. en tanto. les dijo. “Ya has dormido más de la cuenta. el inca pidió al dios de los océanos que protegiera aquellas tierras de la presencia de hombres voraces que quisieran explotarla y destruirla. Cuando llegó hasta la morada del dios de los océanos. ni de los terribles crímenes y desapariciones que durante largo tiempo convirtieron a la Floreana en “La Isla Maldita” y a la Isabela en el infierno donde. La sirenita estaba feliz y el dios de los mares orgulloso. excepto a su. como acurrucado en sí mismo. El mar despertó asustado mientras la sirenita se reía de su asombro. rabijucos.

Cuando tenía apuros económicos. Sin embargo. En este lugar. los piratas entre ellos. LEYENDAS DEL ECUADOR (Edgar Allan García) EL TESORO DEL PIRATA LEWIS Fray Tomás de Berlanga. que vivió en la isla Floreana y murió en San Cristóbal. que recurrían al barril-buzón para dejar noticias a sus compañeros. Se dice que entre los más famosos que emplearon este sistema constan los piratas Davis. Y en efecto. Cowley y Eaton. Lo que sí se sabe es que de tiempo en tiempo abandonaba la isla. que gritaba sin ton ni son por el muelle. el que hasta ahora es buscado en la isla Floreana. el Pirata Lewis murió y se llevó consigo el secreto de dónde tenía enterrado su tesoro. de dónde era ni por qué decidió quedarse en San Cristóbal. había ocasiones en que ellos mismos no hallaban sus escondites secretos. Al ver esto. volvía en un par de semanas y continuaba con su vida normal.Aún ahora algunos navegantes aseguran haber visto a una sirenita sollozando sobre las rocas. Pero 100 éste volvió de pronto a la normalidad. El secreto era que el pirata Lewis había enterrado un tesoro en alguna isla. con el transcurso del tiempo. algunos marineros. el pirata Lewis se embarcó con su amigo en una lancha de pesca maniobrada por cuatro marineros. iba a aquel escondite en un bote viejo y recogía cierta cantidad para solventar sus necesidades por un tiempo. Dampier. más de uno ha escuchado un atronador rugido devorando las tinieblas. Allí mismo. conocida hoy como la Bahía del Correo. obispo de Panamá. Poco tiempo después. se dieron por recoger estas cartas para hacerlas llegar a sus destinatarios. en medio de las aguas agitadas. Para empezar. Tuve que actuar así porque esos marineros planeaban matarnos en cuanto supieran el lugar del escondite. en el transcurso del trayecto. Por otra parte. descubrió por casualidad las islas Galápagos en 1535. Al igual que sus compañeros de aventura. Decidido a revelar el escondite. a la vez que depositaban allí su correspondencia. Las llamaban por esto las Islas Encantadas. mientras tanto. el capitán inglés James Colnett dejó en un barril de ron unas cartas para que otros navegantes las llevaran a su destino. —Lo siento si te asusté —explicó el pirata Lewis—. los turistas siguen dejando sus cartas en un viejo barril de ron. don Manuel Augusto Cobos ordenó a los marineros regresar a San Cristóbal. especialmente de estos últimos que aprovechaban lo abrupto del paisaje y el parecido entre las islas para esconder sus tesoros. Wajer. Ambos se hicieron a la travesía sin ningún inconveniente. Parecía que alguna extraña maldición del tesoro había caído sobre el viejo lobo de mar. cuando el aire súbitamente se detiene y las aguas dormidas entran nuevamente en el mar de la nada. y en las noches. Se dice que es el dios de los océanos lamentándose por la destrucción que los seres humanos. Se estableció así el sistema de mensajería más singular del mundo. balleneros y piratas. Sin embargo. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . a nombre del turismo y otras ambiciones. Al final de sus años. Bahía del Correo se constituyó en paso obligado para los corsarios. Desde entonces. el archipiélago se convirtió en refugio de náufragos. Desembarcó con su delirante amigo. se hizo amigo del señor Manuel Augusto Cobos y decidió revelarle el misterio de sus viajes. Uno de los sitios favoritos de los piratas fue una playa al norte de la isla Floreana. Parte de estos legendarios lobos de mar fue también el pirata Lewis. e intentó llevarlo a su casa. nadie sabe de dónde vino. el pirata Lewis empezó a saltar y a gritar como un demente. Cook. muchas de sus vivencias son una combinación entre la realidad y la fantasía. a finales del siglo XVIII. están haciendo de sus queridas Islas Encantadas.

El niño se dejó conducir tranquilamente por los verdugos. 102 al año cargó sus primeros frutos. advirtió que quien se atreviera a tocar uno solo de los frutos sería castigado con trescientos latigazos. Una vez sembrada en el huerto de la hacienda. Prevenido sobre este hecho.. 104 y tu planta será una peste. Un niño de pocos años se metió por debajo del alambrado y con la inocencia propia de la infancia comenzó a devorar la fruta prohibida. unos tan provocativos y fragantes que atraían la atención de esclavos y trabajadores. El patrón mostraba la crueldad de siempre. Entonces ocurrió la desgracia. En efecto. Cuenta la leyenda que no pasó mucho tiempo para que se cumplieran los vaticinios de la madre. Cinco. Luego. Dirigió una mirada al pequeño intruso y sin ninguna compasión ordenó ejecutar el castigo.LA MALDICIÓN DE LA GUAYABA Aunque resulta difícil de creer.. Entre ellos. incontrolable hasta la actualidad. Pero por si esto fuera poco. Pero los verdugos dejaron de golpear porque el pequeño era ya cadáver. mientras en otras zonas tropicales esta planta constituye un apreciado cultivo. diez. El navío transportaba esclavos. puso una mano en el cadáver y maldijo al despiadado patrón: —Pagarás con tu vida —le anunció—. Se postró de rodillas. sin comprender lo que le esperaba. cuando fue atado al poste de los suplicios. la planta creció rápidamente. veinte. el patrón mandó rodear el guayabo con un alambrado. Dice la gente por esto que sobre las guayabas de Galápagos pesa una maldición. propiedades de un cruel patrón dueño de la hacienda Chatam.. Y exigía más. Incluso los verdugos se secaban las mejillas con el puño. provisiones del continente y una planta de guayaba. hoy conocida como isla San Cristóbal. lanzó un chillido 103 angustioso y comenzó a llamar a gritos a su madre. la madre no esperó que los verdugos desataran el cuerpo de su hijo para correr a su lado. El patrón fue asesinado en su propia casa. acompañado por dos verdugos encargados de castigar a los esclavos. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . El patrón contaba los latigazos. Según la leyenda. Más tardó el esbirro en avisar que el patrón en llegar al huerto. una mujer enloquecida de dolor y llanto que imploraba piedad para su hijo. un día llegó a las islas un buque llamado Estrella del Mar. quince. La hacienda del Chatam se dividió y pasó a varios dueños. La guayaba se volvió una plaga para las Islas Encantadas. Todos observaban la escena con la cabeza agachada y los ojos brillosos. sin percatarse de que un sirviente envidioso corría a la casa del patrón. Las lágrimas rodaban por los rostros de esclavos y trabajadores. Furiosa e incontenible. uno de los mayores problemas ambientales de Galápagos es causado por una planta de apariencia inofensiva y de dulce y fragante fruto: la guayaba. El patrón sonreía. Nadie pudo evitar la ejecución del castigo. Esclavos y trabajadores se habían congregado en el lugar.. Crecerá incontrolablemente y el olor de sus frutos atraerá gente que vendrá a matarte y se adueñará de la hacienda. en las Islas Encantadas es una plaga agresiva y dañina casi imposible de erradicar.

pero extremadamente avaro. buen hombre. ubicado cerca de Otavalo. más o menos a la medianoche. Lo tenía todo en abundancia: cultivos. el forastero abrió la tapa de los barriles y de allí brotaron furiosas corrientes de agua que empezaron a inundar el patio. Con toda humildad. lirios de agua. Habían sacrificado un cerdo y había gran cantidad de comida y bebida. Se dice que el misterioso forastero fue el Padre de las Lagunas. pero enseguida salieron de la casa principal de la hacienda siete perros furiosos. Pero ya que lo hiciste pasar. aun sabiendo que el patrón lo reprendería. corrió a la entrada. un peón sintió pena por el pobre forastero y. al caer la noche. todas las tierras de la hacienda y los que allí habitaban quedaron sumergidos bajo el agua. el peón fue al salón en fiesta a hablar con el patrón. Debido a la fertilidad del suelo. árboles frutales y cientos de cabezas de ganado. ¡Aquí va a ocurrir un castigo! Confundido e impresionado por las palabras. los corrales del ganado y el corredor de la casa principal. Más tarde. musgos. —Tonto de capirote —le insultó el patrón—. ahuyentó a los perros y lo hizo pasar. hace mucho tiempo el sitio fue una gran planicie donde existía una hacienda. se presentó a la entrada de la hacienda un forastero que llevaba consigo un burro cargado con dos barriles y algunas plantas de laguna: berros. enviados por el mezquino dueño para que atacaran al forastero.EL LAGO SAN PABLO El lago San Pablo. todos en la casa principal se alegraban al tiempo que disfrutaban de un abundante banquete. —¡Se puede! ¡Se puede! ¡Una posada por el amor de Dios! Nadie contestó. el forastero llamó al interior. De la noche a la mañana. Nadie se preocupó de por lo menos ofrecerle un bocado al forastero. que proveía abundantes cosechas para el humano y extensos pastos para el ganado. Luego de agradecerle. etc. pero nada pudieron hacer. Entonces. deja que duerma en el corredor. Al ver lo que iba a suceder. era un hombre mezquino que nunca compartía nada con nadie. El tremendo ruido provocado por las aguas y los animales alertó a los dueños. no siempre fue así. El peón fue a comunicar al forastero la orden del dueño. sabes bien que nunca doy posada a nadie. el dueño era un hombre extremadamente rico. Sin embargo. el forastero le hizo la siguiente advertencia: —Escucha. el peón tomó sus pocas posesiones y en media hora abandonaba la hacienda. constituye un atractivo de la provincia de Imbabura. no obstante. Una tarde. totoras. Mientras el forastero se quedó en el patio de la casa principal. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Según la leyenda. agarra tus cosas y huye de la hacienda. Aquella tarde los dueños de la hacienda estaban de fiesta.

Un tiempo después. El caudal del río creció. precedidos por el más anciano del grupo. Jamás se supo nada del cazador. volvieron por donde habían venido. gritos. a finales del siglo XIX. Los moradores de San Pedro no se dejan engañar. Sin embargo. Una noche oscura y lluviosa. Pero antes hay que pagar cuatro sajinos y cuatro canoas llenas de pescado ahumado. nunca dejaron de creer en sus dioses y diablos aborígenes. cuando parecía que la situación había vuelto a la normalidad. dicen haber escuchado unos gritos desgarradores. unas de color negro donde vivían los diablos. —Para alejarlos es necesario emplear hierbas ceremoniales —dijo el anciano—. y por más que los buscaron no hallaron rastro alguno. los cuatro chamanes se dirigieron al río llevando ollas con extrañas hierbas cocidas. por las tardes. Una exclamación de impotencia se escapó de las gargantas indígenas. La lluvia arreció con fuerza. sajinos o pavas del monte. conviene alejarse pues allí viven los diablos. De ahí que basta la actualidad evitan acercarse al ¡tingara Urco. los nativos consultaron a cuatro chamanes. Los poderosos brujos. el Cerro de Brea donde viven los diablos. pero nadie los caza ni persigue. ubicado al oriente de la ciudad del Tena. los brujos se prepararon para conjurar el lugar. los cansados brujos informaron que habían expulsado a los diablos a otro lugar. Un joven cazador lo siguió sigilosamente hasta el Fungara Urco. se vio un sajino por las orillas del río. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . Los nativos cuentan que en una ocasión desaparecieron cuatro niños en el río. Nadie más asistió al ritual. En ocasiones aparecen por las chacras de la comunidad venados. Mientras tanto. bebieron ayahuasca y hablaron con los espíritus de la selva. Tomaron el mismo camino y escucharon unos gritos misteriosos. Así pasaron varias semanas. Saben que estos animales tratan de atraerlos al Pungara Urco. guatusas. sus guías espirituales. Exigen un pago a cambio del agua. que los invitaban a continuar y perderse en el cerro. —El río se ha vuelto peligroso porque los diablos se han apoderado de él —dijeron a la comunidad—. Según ellos. Los chamanes ofrecieron ayudar a la comunidad y ahuyentar a los diablos del río. Quienes por desgracia se han aventurado a acercarse al Fungara Urco. Preocupados por las desapariciones. A éstos les sigue una risa diabólica que se alarga como un eco y los llama insistentemente. Los familiares y amigos fueron a buscarlo. en especial en las horas de la noche. hicieron un ayuno ritual de cuatro días.EL CERRO DE LOS DIABLOS Cuando los jesuitas llegaron a la selva ecuatoriana. encontraron un puñado de nativos que habitaba en las faldas del Pungara Urco o (üerro de Brea. Al día siguiente. Toda la noche se escucharon insultos. Tras la catequización. Atemorizados. Allí les mostraba las piedras a las que no podían acercarse. los nativos asimilaron algunas creencias de la religión católica y adoptaron el nombre de comunidad de San Pedro. maldiciones y silbidos. Pocos han podido escapar de este llamado. uno de ellos acompañaba a las mujeres y a los niños al río. Se adentró en sus senderos y no regresó más. Los animales de la selva enmudecieron. Cumplido el pago. hasta que dos mujeres fueron a traer agua y no regresaron jamás.

por travesura. camote. La mujer volvió feliz a su choza con la niña. cuando en eso apareció la dueña. los tubérculos eran tan desarrollados que levantaban la tierra. se echó a caminar aguas arriba. pero la mayoría carecía de esta virtud por lo que sus familias pasaban hambre. Otra vez no hallaría nada que comer y se enojaría. Tras avanzar un buen trecho. le dices «ahora canta» y ella te la dará. Todo era felicidad. Qui-trai». Pero una vez la mujer se fue a la chacra y dejó a la niña en compañía de sus hijos. Esta vez el marido se enojó: —¿Qué clase de mujer eres? ¡No puedes hacer producir una chacra! Humillada. ¿Eres tú la que no sabe sembrar una buena chacra? —Sí. plátano.. otras lo heredaban de una rucu mama. se puso a cantar Nunkui. —Ven. la alimentación del pueblo shuar dependía de si la mujer poseía el don de hacer producir una chacra. Allí había de todo: yuca. Tienes que cuidarla y nunca dejarla sola a cambio. La niña se echó a llorar y poco a poco se fue hundiendo en la tierra. Había pasado más la mediodía. se puso a cosechar la yuca. Por más que trabajo. De pronto. la que en realidad era Nunkui. En la chacra. Esperanzada en hallar comida. ven. la mujer abandonó la choza y se internó en la selva hasta llegar a la orilla del río. siempre que la mujer necesitaba comida para su familia o para los demás de la comunidad. voy a regalártela. mujer —le dijo—. Agradecida. Qui-trai». —Mira esa niña que está acostada en la hamaca —dijo la dueña— Como vives infeliz. —Ahora canta —le pidió la mujer a la niña. Qui-trai. Mientras ella sembraba. Fue así como las mujeres del pueblo shuar adquirieron el paju o poder para hacer producir una chacra. vio una gran chacra al frente de una casa. madurada ya la planta. soy yo —contestó la mujer avergonzada—. el hombre hizo un desmonte y preparó la tierra para que la mujer sembrara una buena chacra de yuca. la mujer se fue a sacarla. observó que la corriente traía unas cáscaras de yuca.. y enseguida los productos crecían y maduraban. maní. botaron ceniza a los ojos de Nunkui. Algunas nacían con ese paju o poder innato de siembra. Sin embargo. la mujer vio la tierra alrededor de su choza convertida en una hermosa chacra de yuca. Ella había aprendido el «Qui-trai. plátano y maní. la tierra no carga. Después de un tiempo. Cuando la mujer regresó. pero volvió a cosechar una canasta. cuando necesites comida. Los pequeños empezaron a jugar y. ni la mujer ni sus hijos volvieron a pasar hambre. plátano y maní. el marido preparó nuevamente un desmonte y la mujer sembró la yuca. Mientras lloraba. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . caña. llenó una canasta con una sola planta y corrió a enseñársela a su marido. Quitrai» de la madre de la chacra y gracias a este canto la tierra producía para todos. La mujer se dispuso a cosechar una yuca. «Qui-trai. Nunkui había desaparecido por completo. la pequeña cantaba «Qui-trai. la mujer escuchó a los lejos que su marido regresaba <lo cacería. Con paciencia. De ahí en adelante. Nunca más se escuchó su canto. Cavó y cavó toda la tierra y no cosechó sino una canasta. la madre de la chacra. Como era costumbre.LA MADRE DE LA CHACRA En tiempos antiguos de la selva. Se acercó esperanzada. Qui-trai. Así fue hasta que en una comunidad se llevó a cabo la unión de una joven pareja. llevaba a la niña a la chacra. Al instante. Qui-trai.

quemaduras. la anciana manifestó que era necesario que Sañi conociera el dolor. la piel de su cuerpo comenzó a endurecer y a resquebrajarse. La gente se lamentaba y lloraba ante el de sastre. Cuando llegó el invierno. sus brazos engrosaron y se expandieron como ramas. las personas de la comunidad criticaban con amargura la frialdad de Sañi: —Mírenla. cuando oyó la voz de la anciana que la maldecía: —Los dioses te castigarán por no apiadarte de una madre y una abuela. aseguró que sólo el llanto de Sañi acabaría con la lluvia y las terribles inundaciones. Los nativos de la selva amazónica conocen a esta especie medicinal como árbol de Sangre de Drago. Los dioses nos están castigando por su falta de sentimientos —juzgaba la mayoría. calma el dolor y trae el bien a las personas. Todo el daño que nos has causado por no llorar. Las lágrimas de este árbol curan infecciones. no le importa nada —comentaban unos. Todo el mundo le expresaba cariño y admiración. De esta manera se cumplió la maldición de la anciana. —Ella tiene la culpa de lo que nos pasa. Aunque Sañi sabía dónde encontrar esas hierbas. —Ni siquiera le conmueve el llanto de los niños —criticaban otros. atrapada en la savia de la madera. Jamás serás abuela ni madre. el alma de Sañi. úlceras. las chacras y los animales fueron arrasados. cayeron unos aguaceros torrenciales que de la noche a la mañana desbordaron los esteros y los ríos de la comunidad. ayúdame a recoger ramas secas —le suplicó—. no quiso ayudar a la joven madre. vivía una bellísima muchacha llamada Sañi. AI final. Un día nublado. VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . al que se le hiere la corteza para que sienta dolor y llore por la herida. Sañi sintió que su cuerpo se volvía rígido. Afligidas por la destrucción. una mujer anciana. mientras La que nunca llora caminaba por la selva.LA QUE NUNCA LLORA En una tranquila y próspera comunidad indígena de la selva amazónica. Pero la pregunta era cómo hacerla llorar. En eso. la más sabia de la comunidad. se le apareció una joven madre con un niño enfermo en brazos: —Te lo ruego. ayúdame a encontrar unas hierbas para curar a mi hijo. si se mostraba indiferente incluso ante el dolor de su familia. Al final. pero a ella no le importaban los sentimientos de las personas y nunca se conmovía por nada ni se enternecía por nadie. Desde entonces la selva se pobló de una nueva especie de árbol medicinal. Casi al instante. Iba a continuar su camino. Sañi la miró con indiferencia y siguió su camino. Las chozas. De pronto sus pies empezaron a hundirse y los dedos se prolongaban y se arraigaban en la tierra. La conocían por eso como La que nunca llora. Sólo Sañi se mantenía indiferente. Al escuchar las palabras de la anciana. Tengo que calentar mi choza pues mi nieto está muriendo de frío. sin derramar una sola lágrima. para que su alma se conmoviera. etc. que traerá el bien a los demás. desde hoy lo pagarás con tu llanto. se le presentó la anciana: —Por favor. Sañi se convirtió en un árbol.

siempre les había hecho la vida muy difícil. los gigantes que arribaban a sus tierras eran terriblemente grandes. A pesar de esto los sumpeños aguantaron valientemente un largo tiempo de convivencia con los malvados gigantes. las atraparon y como si fueran gallinas las mataron. muchos dicen que pertenecía a un Mastodonte Andium. En 1736. Quedaron entonces solos los gigantes. por lo que hicieron profundas cisternas que existen hasta nuestros días. el malvado Otoya. la pieza pesaba cinco libras. bastaba un día para que destrozaran sembradíos enteros. y vaya que la necesitaban pues su rey. pero nada parecido a lo que los gigantes hicieron. asustados por tal visión. también conocida como Sumpa. Cuenta la leyenda que cierto día llegaron a las costas de su tranquilo poblado inmensas barcas de un tamaño descomunal para ellos. era una zona tranquila en donde poblaban los sumpeños. tal parecía que llevaban varios días sin probar bocado. Tal era la crueldad y la sangrienta lucha que un día Pachacamac les envío un terrible castigo: como filosas espadas caían del cielo rayos que aniquilaron a todos los gigantes y los consumían en llamas dejándolos en unos pocos huesos. Antiguamente Santa Elena (que lleva este nombre en honor a la santa cuya festividad se celebra el mismo día del descubrimiento de esta zona. bastaba un suave y delicado abrazo de ellos para dejarlas sin aire y matarlas de asfixia. por lo que las pocas que quedaron vivas tuvieron que huir con el resto de la población hacia lejanas tierras para sobrevivir. Horrorizados los sumpeños no tuvieron dejar más paz. Cuando pisaron tierra firme lo primero que los gigantes hicieron fue buscar alimento. No podían creer lo que sus ojos veían. en la puntilla de Santa Elena existieron verdaderos gigantes. pero nosotros sabemos que de seguro pertenecía a uno de los gigantes de Santa Elena VEINTE LEYENDAS ECUATORIANAS Y UN FANTASMA (Mario Cande) . claro. de que otro modo se podría explicar su apetito voraz. era tan poderosa que las pequeñas fuentes naturales que servían de abasto para los sumpeños no fueron suficientes para ellos. hasta que se enamoraron de las sumpeñas.LOS GIGANTES DE SANTA ELENA Pues aunque no lo creas es cierto. un sargento del ejército encontró una muela en una excavación de Santa Elena. pues así la llamaban los indígenas que allí habitaban). los sumpeños decidieron esconderse entre los árboles y la maleza. mi sumpeño adulto no le llegaba ni a las rodillas. las asaron y las devoraron en un dos por tres. su apetito era feroz y qué decir de su sed. las pelaron. y se las conocen como los “pozos de los gigantes”. quienes obviamente eran demasiado pequeñas y débiles para los gigantes. y al ver que el alimento escaseaba inició una verdadera guerra entre ellos por conseguir alimento. Imagínense que en un pequeño valle encontraron unas cuantas llamas.

como “antes” no había bancos para depositar el dinero. Los cerros que circundan a Piscobamba se abaten sobre el valle formando escalonadas mesetas. en la cual estaría localizado el tapado fabuloso. da cuenta de varias empresas al respecto. a través de fuegos fatuos y de los gemidos de las almas en pena de los usureros. por ser anteriores a la evangelización. conforme parece aseverarlo el cronista Cieza de León. El Gobernador José Miguel Carrión.bamba. estarían muy equivocados pensando en que el Gran Jefe Rumiñahui mandó a arrojar las riquezas del Reino de Quito en las breñas inabordables del Llanganates.que el General indio Quinara ordenó el entierro del ponderado tesoro. Desde luego en Puyango le disputan a Loja el privilegio. Se dice que un indio cuzqueño les participó el suceso a los Jesuitas. siendo la más importante una llevada a cabo a comienzos del siglo XIX. el río Catamayo. en cuya excavación -dice. en un paisaje primaveral de clima delicioso. . Como Loja se encuentra en el camino que conduce a la tristemente célebre Cajamarca. y que éstos enviaron a un Hermano lego. En Loja la gente gasta mucha saliva contando de desentierros y señalando con el dedo a los afortunados que dieron con las “huacas”. arupos y buganvillas y animadas por poblachos de campesinos que cultivan las vegas y los campos de temporal. Se han explorado las galerías practicadas en las rocas. ¡fatal desgracia!. por el que zigzaguea. que el Hermano regresó al Cuzco sin encontrar éste. especialmente los descendientes de los chapetones de feliz memoria. a 30 kms. siendo así que este enemigo malo. y los expertos en el manejo de agujas magnéticas. se les llama gentiles. En una de esas plataformas. se presumía que los pudientes lo guardaban bajo tierra o tras los tabiques de las paredes. en agosto de 1877. por ejemplo las 15 bocas de las minas de Masanamaca.se llegaron a encontrar el mascarón y la quipa. Se dice. se creyó siempre -y allí se hicieron excavaciones.EL TESORO ESCONDIDO Entre los lojanos se ha mantenido la convicción de que por todos lados existen tesoros enterrados. Se han horadado los pisos y las paredes de las casas vetustas. de varitas imantadas de San Cipriano y de detectores de profundidades que escudriñan los ricos tesoros. que consistían: en una piedra gravada de rasgos faciales que indicaría la dirección de un corredor relleno de tierra movediza. Se asegura que los tesoros escondidos se revelan a medianoche. chirimoyos. también. a la sombra de la cuchilla de Lambunuma. saliendo a airearse de aquellas breñas enmarcado por las verdes invernas y plantaciones tropicales de las haciendas de la sobredicha llanura. porque de allí extraían el oro los antiguos moradores. y que los enterraron en el valle de Piscobamba. a pocos kilómetros de Vilca. sin avanzar a su destino porque los apresurados españoles se anticiparon a cortarle el resuello. cubiertas de faiques. y en una cavidad rodeada de resistente argamasa. De manera que los ecuatorianos de la Sierra Centro y Norte de la República. encendida la codicia por el pérfido Satanás. y no está muy lejos de ella. provisto de un plano en que se describía el derrotero y del dinero necesario. neuróticos e histéricos que se ponen en trance por procedimientos hipnóticos para indicar los sitios de “los tapados”. para que haga la excavación pertinente. ¡Vean ustedes cómo vienen soñando. abandonando el instructivo derrotero en manos del propietario de la hacienda de Quinara: Don Segundo Palacio. los buenos lojanos. Abundan en Loja los adivinos y los médiums. Se han buscado objetos de finos metales excavando las tumbas de los aborígenes que. existe la tradición de que hasta allí llegaron los súbditos de Atahualpa con ocho cargas o huandos de oro para su rescate. Conspicuos hijodalgos cada media centuria asociaban capitales y se entregaban a la ardua tarea de descubrir ese emporio de mareantes riquezas. sucediendo. que el mascarón fuera removido por las cabezas calientes de los trabajadores sin fijarse en el dirección de la mirada para poder seguir por el corredor de tierra movediza. muy codiciadas porque. en una riqueza fantástica que dizque se esconde bajo sus pies. que nunca paga bien a sus devotos. en una quipa o caracol. algarrobos. De la ciudad de Loja. empleando en el empeño la misma fiebre del jugador que se ilusiona con la ganancia hasta la última jugada. como una gran cascabel. desde hace siglos. diciendo que en Palosolo los despechados indios enterraron siete grandes baúles conteniendo miles de alhajas. solo se propone gozarse en tenerlos extraviados en la búsqueda de lo que no guardaron! La cuenca de Piscobamba se abre al cielo entre las estribaciones del nudo de Sabanilla. El plano indicaba que para llegar al entierro se encontrarían unos “guajalanches”. que estaría situada siguiendo el corredor hasta donde se oyera el sonido del caracol.

en primer lugar. llegando al punto de divulgarlos sin piedad. a quien le despertó una madrugada su vaquero para comunicarle que un derrumbo había dejado al descubierto gran cantidad de tejuelos de oro. incubó tal animadversión contra el potentado que le llevaba a atribuirle los peores defectos. golilla de tafetán. sin resultado positivo alguno. Por otra parte. Llegó a Loja en traje y estofa de caballero. a la altura del fortín prehistórico del Pucará. sombrero de tres candiles y guantes de gamuza. disfrutaran de la fortuna de encontrar partes del tesoro. Resentido el pueblo por estos dos motivos. levantó su castillo en la parte más alta de la ciudad. porque era fama que. vistiendo de ordinario casaca de paño azul bordada de seda. un Capitán Romero. a quien un aluvión de la quebrada de “Guaguanga” le trajo a las manos una carga de oro por la que hasta llegó a pagar los quintos del rey. Sánchez de Orellana se trasladó a Quito y compró allí el Marquesado de Solanda.¡Hasta ahora enseñan los propietarios de Quinara la piedra con rasgos faciales en que consistiera la máscara. india ni judía. decía haber localizado varias máscaras humanas gravadas en las rocas de los contornos de Piscobamba. forrada de terciopelo carmesí y guarnecida de pasamanos de plata. borceguíes de piel. tales fueron. que tenía sus puntos de misántropo. habiéndose batido por el Rey en los tercios de Flandes el personaje que lo habitaba. agrios y descomedidos y por una jauría de perros feroces. medias de seda filipina. Romero. que con la limpieza de su ejecutoria comprobaba no tener pizca de sangre mora. gregüescos de paño negro a la rodilla. que no habían rendido culto a la fea codicia. tanto más que jamás se desprendía de su tisona pendiente de elegante tahalí. Aseguraba. hijodalgo de solar conocido. el pueblo le acusaba de desconocer el derecho que los pobres tienen. ser cristiano viejo porque ni él ni sus antecesores tuvieron entredichos con la Santa Inquisicón. contando hasta morir su singular hallazgo. en segundo lugar. se portaba indiferente incluso con sus iguales. dejándose llevar del proverbio de que “no ha de hacer de gallo. y. en cambio. sin cuidarse de su verosimilitud siquiera. No queriendo tener trato alguno de vecindad. que sirve de pilar a la casa solariega y que es mudo testigo de muertas ilusiones de ilimitado enriquecimiento!. teniendo siempre dispuesto para enfrentar a sus rivales el arsenal completo de sus armas. continuó viviendo cómodamente en Loja. pertenecer a la Orden Militar del Alcántara y poseer cuantiosos caudales en joyas y metálico. LA LEYENDA DEL MISANTROPO DEL PUCARA En el segundo tercio del siglo XVII vivió en Loja el caballero don Pedro de Valdivieso Estrada (hay quienes le llaman Fernando Valdivieso simplemente). remirando sus pergaminos y reordenando sus caudales que los guardaba en baúles de hierro repujado. como representantes de Dios en la tierra. teniendo la convicción de que los aborígenes habían sido versados matemáticos. y andaba empeñado. al cual le molestaba el que le cele el conocimiento de su persona y de sus particularidades y se muestre ajeno al natural sentimiento de sociabilidad por ser despreciativo y orgulloso. llamado Ernesto Witt. Los más atrevidos respetaban esa morada inabordable. En los comienzos de este siglo XX. además de la alta muralla en la que figuraba el escudo nobiliario y que solo se podía transponer por un portalón perpetuamente cerrado y se hacía custodiar los esclavos que trajo de España. La gente cuenta que el Altísimo dio la feliz sorpresa de permitir que algunos mortales. no digamos del pueblo. por lo que se aisló de ellos. que seguramente . sin perjuicio de envolverse por las noches en capa negra. un técnico alemán que trabajaba en la extracción aurífera de Zaruma. El tiempo se lo pasaba lustrando y velando sus armas. rodeó su dicho castillo de un doble valladar de cardos y zarzales. bien aderezado de armas y caballos. Antonio Sánchez de Orellana y Jaramillo. que era misógeno porque nunca se le vio en trato con mujeres. teniendo a sus pies a la pobre humanidad de Cuxibamba que estaba obligada a acatarle y a servirle. quién nació gallina”. en encontrar una triangulación que señalara con precisión el sitio del maravilloso “tapado”. resultaba ser bravo como un león. jubón de raso con encajes sobre camisa refina de batista. a fines del siglo XVII el propietario de la hacienda Solanda. el siglo XVIII. al sobrante de los bienes que el rico acumula porque Dios se lo permite para que pueda cumplir con el precepto evangélico de que se le dé de comer al hambriento y de vestir al desnudo. Don Pedro de Valdivieso.

Era imposible abordarlo para conocerlo. Fernando Jurado. con el asombro de los concurrentes. sin que el único fraile que lo visitaba tenga facultades para absolverlo. en tercer lugar. Este nuevo individuo incógnito y desconcertante era un noctámbulo que se deslizaba por las calles oscuras como una figuración encantada de las sombras. atento el hecho de que a los rigores del verano sigue la lluvia refrigerante del invierno. un individuo estrafalario. “Lo uno por lo otro”. unos zapatones burdos. en contraste con su insensibilidad despiadada y ofensiva para con los necesitados que no tenían para qué rondar sus murallas. A los sirvientes les había dotado de suficientes recursos para sus días. este sí caritativo. y sin otras voces que las del clérigo que lo visitaba en su casa y que. por alguna falta gravísima. debió haberse establecido en Loja. según piensa el Dr. Cansada “la sin hueso” de murmurar de estas dos personalidades de naturaleza esotérica. que vivía de por vida encerrado en su palacete. veían salir de éste en la noche. había que acatar los designios insondables de la Providencia. ampulosa. el vagabundo caritativo. Tenía la benéfica costumbre. alivio de la miseria de los demás. Vestía ropa tosca. y. y por ensalzar al caprichoso limosnero. Bien habría podido hacer su viaje sin retomo ante el quemimportismo general. cuando menos se esperaba corrió como un ciclón la noticia de que había fallecido el fatídico misántropo del Pucará. y caminaba apoyado en un grosero bordón. pues ¿cómo así se hizo presente en la castellana ciudad de Sus Majestades los Reyes Católicos este personaje que inesperadamente venía a contrapesar el orgullo y la impiedad del ricachón del Pucará?. encubría el rostro con el ala de su chambergo y pasaba adelante como una exhalación sin dejar su óbolo tan preciado. a quien se lo conceptuaba como un San Isidro o un San Tadeo redivivos. si los favorecidos trataban de identificarle. que seguramente se trataba de un excomulgado. un sombrero chambergo alón que espesaba la negrura en su cara. Quizás viudo o separado de su mujer. convencidos todos de que el enemigo malo daría cuenta de su alma cruel. a las viviendas de las personas indigentes. como una encamación misteriosa de un ángel de la bondad. para introducirles por las ranuras de las puertas y ventanas cartuchitos conteniendo peluconas (monedas de plata gorda). que parecía tener pacto secreto con espíritus infernales. el pueblo terminó por acostumbrarse a soportar el odiado neurótico. porque en la noche ladraban los perros lúgubremente sin que nadie les acose y se encendían luces en las habitaciones donde fantasmas celebrarían fatídicos aquelarres.era un invertido. porque los vecinos. . diría Juan Pueblo. Este ángel de la caridad esquivaba las miradas extrañas. en su deambular de las noches. llevándose las imprecaciones de la humanidad doliente por su detestable conducta antisocial. impenetrables como las rocas. de acercarse sigilosamente. egoísta y avaro. en cuarto lugar. hizo su aparición en la ciudad otro personaje enigmático. y su castillo-fortaleza pasaría a ser esa gran casa en que se efectuarían en adelante los ejercicios espirituales de San José. El tronco español de los Valdivieso fue cazado en Ayabaca. y entrar en la madrugada. por la cual le bendecía la gente. Pero como todo en la vida corre a su término y nada queda en el mundo vedado para siempre. pues. hizo una inconcebible revelación: ¡Con el ricachón del Pucará desaparecía también la providencia de los pobres. porque los dos personajes habían sido una sola persona. indiferente al dolor ajeno. sin más muestra de pena que una corona de flores de sus sirvientes agradecidos. que seguramente estaría descolgándose de otro planeta porque nadie conocía su domicilio. que escudriñaban a todas horas los alrededores del caserón. si no hubiera corrido como otro ciclón la noticia de que se estaban haciendo sus exequias en un modesto funeral que-no correspondía a la riqueza del magnate fallecido: la caja mortuoria descansaba sobre un deslucido catafalco rodeado de blandones. porque nunca se le veía por las puertas de las iglesias. Y esta situación de censura mordaz se agravaba por cuanto. pero extravagantemente trajeado para deformar su cuerpo y ocultar su identidad. que profesaba el principio cristiano de que “la mano izquierda debe ignorar las caridades de la derecha”!.

No le fue difícil a la hermosa incubar una pasión incontrolada en el pecho de un barbián lozano que se apostaba en la esquina próxima a la casa para hacerse querer por su apostura. que fue el principal de Loja antes de la edificación de la Catedral. rumbo a la corriente del Zamora. que era el encanto del vecindario. figuraban unas facciones de inapreciables encantos. y robando a escondidas besitos a su adorada. y en la que los padres sacrificaron sus sentimientos a la aristocrática cortesía de recibir sin reparos a todos los concurrentes. y. y en cuyo rostro. gorra de doradas trencillas sobre la erguida cabeza y un sable de acreditado espadachín. pues este último estuvo en Loja a mediados del siglo XVI. que las tallas de San Agustín. y por unos ojos de cuencas oscuras debajo de las cejas corridas y parejas. animadas por las tajas frescas de la manzana de su boca. aljofarada ésta por dos hileras de perfectos dientecillos. tanto más que estaba forrado de uniforme militar: casaca recamada por entorchados y galones y estrellas de oro. a los intentos de destrucción de Valladolid por los malacatos en pie permanente de alzamiento contra los blancos. Lamentablemente los amores no resultaron miel sobre hojuelas en la admirada pareja. que el pulpito. según datos del Padre Vacas Galindo en el volumen tercero de la primera serie de sus Obras.liconas. dirigiendo sonrisas boba. le corrían a éste los cerrojos y le echaban las persianas en las narices. en las lámparas y en los marcos de los cuadros que adornaban las paredes. una preciosa hija que acostumbraba exhibir en el balcón su busto lleno. enmarcado por una cabellera de azabache. ¡Se las pasaría el galán agachada la cabeza como borrego bajo la lluvia. resolvieron darle al caso un compás de espera y aprovechar una ausencia temporal de aquél. por tal motivo. seguramente de las llamadas de tumbaga o aleación de cobre y oro. descansaba en los hombros de dos estatuas de adolescentes. al cual se asioció el Juez de Residencia Lorenzo de Cepeda para correr con el negocio de cría y reventa de caballos. todo lo cual producía el efecto de un pequeño Napoleón que resistía a pie firme la corriente eléctrica que encendía su cuerpo cuando la preciosa le dirigía los rayos de sus miradas de fuego. así como las láminas de plata en las columnas. en los que lucían pupilas perforadoras. aprovechando una reunión cívica a la que concurrió toda clase de personas como a campo neutral. porque se les interpuso la valla de la oposición de los padres de ella. del Señor de la Resurrección y del Calvario eran impresionantes obras de arte. . y que la campana. aquella calle era la más animada y pintoresca de la ciudad. Despidiéronse los enamorados con mucho llanto y soponcio. como los amantes no podían pintarse solos en su ilusionado propósito. plumas y diamantes de las damas. se levantaba la mansión de un caballero que tenía “probanza de limpieza de sangre e hidalguía”. en la ocasión de la ausencia temporal antes referida. al hidalgo y a su noble consorte. gallarda florescencia de un cuerpo esbelto de agraciada sílfide. tenía un timbre sonoro. revestido de pan de oro y decorado con pequeñas figuras de santos. Solamente una vez logró el príncipe azul introducirse en la casa de la amada. cantarino. apellidada “Agustina de la Consolación”. confundido en el revuelo de telas finas. en la actual calle Azuay de Loja.LA LEYENDA DE LA DAMA DE LOS OJOS NEGROS A unos 200 metros de la antigua iglesia de San Agustín. soñando en los ausentes trenzados. para que ella trabajase en doblegar el ánimo de los padres con la socorrida disyuntiva de “éste o ninguno”. macaneando con los demás asistentes. de esos que “me hacen respirar tu vida y darle la mía”. Pío Jaramillo Alvarado nos recuerda que en los altares de San Agustín brillaba el oro pálido de las artísticas talladuras. impecable pantalón rematado en zapatos de charol. no correspondidas. contorneado. como adivinando lo que el cruel destino tenía dispuesto contra sus amores a sus espaldas. Por razón del emplazamiento del templo. balancines y cambios de pareja de los cotillones y cuadrillas. a los padres de la hembra. y. que no veían con buenos ojos sus amores “con el militar ave de paso”. Subsistiendo la frialdad de los padres tras esta única oportunidad infructuosa que tuvo para congraciarse con ellos el flamante capitán. burilado con finura. En este tiempo el Corregimiento de Loja tenía que enviar contingentes militares a frenar las arremetidas de los jíbaros a las ciudades fundadas por Juan de Salinas. en especial. y fue el aludido Capitán uno de los comisionados para el efecto. En la casa preindicada les hacía compañía.

contra el enamorado que creían que había producido la muerte de la hermosa con el abandono. en el atónito vecindario. que lo mascaba y no lo tragaba por el supuesto abandono. le pareció petrificada. ¡Enardecido al máximo por su amor. preñada de terribles augurios debido a una especie de superstición. agonizando de tedio en la vacuidad de los días y asaltada por inesperada dolencia. ¡el cuerpo de la diosa se desvaneció como una nube! El enloquecido Capitán. retornó el Capitán a Loja. porque no se movía ni le dirigía el rostro para nada! Se le acercó entonces. ignorante de lo acontecido con su adorada. empero éste. ¡Brrr! ¡la terrible amenaza le puso alas en los pies al frustrado amante. la Venus del Zamora tomó el rumbo misterioso del más allá. para disfrutar del aura que despediría su presencia inestimable. del baño bienhechor de su sonrisa. y volvió a situarse como un poste en la esquina antes frecuentada. mas. ¡llegó a inculparle de haber ingerido zimora entre los jíbaros. dejando una dolorosa estela de tristeza en el ánimo de sus familiares. pero. esperando gozar de la emoción renovada de la presencia hechicera de aquella. y de haberse convertido en un jorguín o hechicero que merecía ser enviado a los inquisidores de la Ciudad de los Reyes (Lima)!. nadie se atrevió a tocarla hasta que se cayó de vieja. se le ofreció a la vista la divina figura de su amada. que tenía la sensación cenestésica de su propia persona y que no podía dudar de que estaba despierto. ¡oh terror desconcertante!. y. Pasado el evento de la sublevación indígena. con el amor acrecido por la separación y la distancia. esa hierba que produce un alcaloide que hace ver a quien uno desea ver. escuchándole lo que el populacho creía desatinos. buscó una explicación en el inmediato vecindario. ¡oh sorpresa!. . y un sentimiento de hostilidad en las personas que conocieron de sus amores. sin fuerzas para vencerlas. insensible como una estatua. se arremolinó para colmarle de reproches. en busca de la caricia de su mirada. la casa en que se desarrolló este drama. le convirtió en humo para que sus carnes no terminen en la hoguera! Por lo demás.Y fue que.

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