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AL INICIAR NUEVO PERÍODO DE CLASES Al iniciar este nuevo ciclo de estudios de nuestra
AL INICIAR NUEVO PERÍODO DE CLASES
Al iniciar este nuevo ciclo de estudios de nuestra Asociación, mi primer pensamiento es dar rendidas
gracias al Señor porque nos permite, a mí y a todos los miembros de la Escuela de Auto-Realización, de
ponernos al servicio de nuestros hermanos; para que quienes sinceramente le buscan, encuentren una
respuesta. Pero diría yo, una respuesta apropiada. Y creo que la mejor respuesta, y esto lo digo sin
temor alguno a equivocarme, la mejor respuesta para este encuentro; y esta respuesta es aquella que
encontró también nuestra Asociación a lo largo de su existencia. Esta respuesta encamina al hombre
integral a Dios. El hombre en su totalidad: en su aspecto físico, mental y espiritual, se encamina a su
meta.
Pero se me dirá quizá, pero ¿en estos momentos en que el hombre ha emprendido en las mayores
conquistas para la especie humana, en el campo de la ciencia en toda su diversidad, en el campo
relativo también de la economía y en los demás campos, está quizá encuadrada la misión que tiene
nuestra Asociación dentro de los parámetros que busca actualmente el hombre? O mejor, ¿no serán
estas cosas pasadas de tiempo, envejecidas? Mis queridos estudiantes, la respuesta es negativa.
Precisamente el avance del materialismo en occidente, recalco en occidente de una manera especial,
ese materialismo que da toda importancia a las cosas de orden meramente material, ese materialismo es
el que está minando la especie humana. La sociedad se encuentra en una de las más grandes
encrucijadas de la historia.
Miren ustedes, lo que la especie humana, precisamente por el refinamiento en el goce material, tiene
que sufrir las más graves consecuencias, y las estáis experimentando en estos momentos. Ya la
medicina ha agotado todos los recursos para combatir por ejemplo, el cáncer en sus diversas
especificaciones. Ha volcado todo su esfuerzo para conjurar ese mal físico que aqueja a tantos
hermanos nuestros. Y así pudiéramos nosotros ir enumerando lo que ha hecho la ciencia para combatir
ese desorden de la especie humana en el aspecto físico. Pero solamente quiero mis queridos
estudiantes, señalar un azote más de la humanidad, azote que en estos momentos es el mayor reto para
la ciencia médica; el azote que vosotros conocéis del sida…Y las desigualdades que existen hoy y que
con tanto afán quieren conjurar los políticos especialmente, esos desordenes sociales están a la luz del
día. Pero ninguno de esos desordenes mis queridos estudiantes, van a encontrar el antídoto sino se
acogen a las Leyes de Dios.
Nuestra Asociación de Auto-Realización pues, tiene por objeto, poner a disposición de tantos
hermanos que buscan aquello que en realidad va a orientar sus vidas, va a darles otra visión de la
existencia humana. Para esto se ha creado nuestra Asociación. El testimonio de todos los estudiantes de
Auto- Realización es muy clara, ellos son los mejores testigos de lo que acontece cuando se sigue estos
caminos que por desventura están todavía muy lejos de conocerse por la gran parte de los hombres.
Ellos saben y han constatado, han experimentado personalmente, que sus vidas han adquirido un nuevo
rumbo. Pero mis queridos estudiantes, esto sin desvincularles de la sociedad en que viven. Sin que lo
que estudian en Auto-Realización, sea algo que les reste ayuda en sus quehaceres ordinarios. Por el
contrario, precisamente lo que saben y lo que han estudiado aquí, eso les ha servido para ser mucho
más eficientes, mucho más responsables en todos sus trabajos. Y cuánta necesidad, hace falta mis
queridos estudiantes de responsabilidad en el cumplimiento de los deberes en el trabajo por ejemplo. Y
cuánta necesidad hay de que tengamos miembros de la sociedad, pero miembros responsables de sus
obligaciones.
Me dirijo especialmente, a quienes por primera vez han venido acá, a esta Escuela, para darles
la bienvenida. Para expresarles que la Asociación abre sus brazos para acogerles con ese amor
verdadero, amor verdadero de hermanos -aquí nos tratamos como hermanos, como verdaderos hermanos-; abre sus
verdadero, amor verdadero de hermanos -aquí nos tratamos como hermanos, como verdaderos
hermanos-; abre sus brazos, también para ayudarles a conocer algo que sospechan que hay pero que no
llegaron a conocer.
Mis queridos estudiantes, vosotros sois testigos de cómo deambulan por las calles principales, de la
ciudad, personas extrañas con una indumentaria que disiente de la colectividad. Se hacen igualmente,
invitaciones por las radios o por los periódicos, a conferencias sobre meditación, sobre yoga, etc. Y estos
mensajeros son por lo general de Oriente.
La Escuela de Auto-Realización, precisamente ha escogido lo mejor que puede ofrecer el Oriente
asiático, la India especialmente; lo mejor que puede escoger para ofrecer a sus estudiantes, para que
ellos de esta manera puedan aprovechar de aquello que en Occidente se ignora casi por completo: de
cómo cultivar esos valores espirituales. Para el oriental, dentro de la categoría de los valores del hombre,
los valores espirituales ocupan el primer lugar. De ahí que el oriental da toda la importancia a cultivar esa
chispa divina, ese aliento divino que llevamos todos muy adentro. Los grandes maestros se han
preocupados de enseñar técnicas apropiadas para el rendimiento del hombre como persona fisca en su
cuerpo, para el rendimiento de la mente y para el rendimiento del espíritu. Ellos enseñan técnicas
especiales, técnicas desconocidas entre nosotros. Y NOSOTROS HEMOS ADOPTADO precisamente
lo más valioso de estos conocimientos y de estas técnicas PARA INCORPORARLAS a nuestros
estatutos.
Pues, luego es preciso que ustedes también tengan muy en cuenta, algo que es necesario que
ustedes ya de antemano lo conozcan: que todo lo que se enseña en la Escuela de Auto-Realización,
ESTÁ DE ACUERDO CON LA ENSEÑANZA CRISTIANA, con esa enseñanza de la Iglesia. Porque
muchos que se encaminan por esa senda de estudios de Filosofía oriental se encuentran como es
natural, con cosas, con principios, que a primera vista pueden disentir con los principios que ustedes
practican, de los principios cristianos.
Sí, hay en esto un PELIGRO, en introducirse por los caminos de una escuela sin una orientación,
sin una guía especializada. Y de hecho tenemos esto, que no pocos de los que se han dedicados a
estudios de Filosofía o Mística orientales, han encontrado conflictos con su fe. Y más allá todavía,
más allá de esos conflictos, han abandonado inclusive su religión y han REEMPLAZADO el gurú de
tal o cual maestro que ha enviado acá a sus discípulos a hacer adeptos, lo han cambiado por la
Persona de Cristo; lo han reemplazado, lo han sustituido por la Persona de Cristo. Esto se ve
frecuentemente, yo pudiera citar muchos nombres. ¿Por qué? Porque hay este peligro de que
fácilmente pueda un persona desviarse, si es que no tiene la dirección adecuada para realizar
estos conocimientos.
En cambio, EN LA ESCUELA DIRIGIDA POR UN SACERDOTE, NO HAY ESTE
PROBLEMA, porque mis queridos estudiantes, todo lo inaceptable; y realmente, nosotros
debemos hacer una evaluación de las cosas que nos sirven y de las cosas que pueden servir a
otros. Entonces este es pues, un punto muy importante. Ustedes cuando siguen esos
estudios están absolutamente seguros de que su fe continuará robusteciéndose. Ese
Cristo que ignoraron ustedes, ese Cristo, ese Dios a quien solamente conocieron a través
de los libros, a través de una clase de catecismo, de apologética, ese Dios viene ya ha ser
una vivencia, viene ha ser ya una realidad. Bueno. De manera que hay una ventaja enorme
en seguir este camino.
Quiero pues, entonces hacer una invitación formal a todos los estudiantes antiguos que ya han
cursado los niveles, y a los que van a cursar el primero, quiero hacerles una invitación para que sean
constantes, para que su asistencia sea regular, para que de esta manera puedan aprovechar las
enseñanzas de nuestra Escuela.
Para los nuevos, también tengo que decir, que nuestra Asociación está establecida en distintas
ciudades del Ecuador, está establecida también fuera ya del Ecuador; y a Dios gracias, con mucha
aceptación y con mucho éxito. Y les anuncio que de hoy en ocho partirá a Cali una delegación de los
distintos centros de Auto-Realización establecidos en el Ecuador para hacer este trabajo, allá una ciudad
que tiene algo más de tres millones de habitantes… Aquí mis queridos estudiantes, como es natural,
donde está establecido el Centro, bueno, se ha podido formar ya lideres para que puedan llevar el
mensaje de la mística de Auto-Realización a otros países. Pues, este es nuestro deber.
Quiero terminar esta intervención, una vez más dando gracias a Dios, por la presencia de ustedes, y
sobre todo por la presencia de algunos estudiantes que han accedido a nuestra invitación y que van a
integrar el primer nivel.
Padre CÉSAR A. DÁVILA G.
Fundador y guía espiritual de AEA
Quito, 23 de enero de 1988