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Signos y Simbolos en La Liturgia

Signos y Simbolos en La Liturgia

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Published by: Carlos Manuel Pulido Tovar on May 07, 2012
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1.

GESTOS Y SÍMBOLOS ENLA CELEBRACIÓN
. El por qué de los gestos y símbolos en la celebración. La liturgia es de por sí una celebración en que prevalece el lenguaje de los símbolos. Un lenguaje más intuitivo y afectivo, más poético y gratuito. No es sólo concepto, ni tiene como objetivo sólo dar a conocer. La liturgia es una acción, un conjunto de signos "performativos" que nos introducen en comunión con el misterio, que nos hacen experimentarlo, más que entenderlo. Es una celebración y no una doctrina o una catequesis. El lenguaje simbólico es el que nos permite entrar en contacto con lo inaccesible: el misterio de la acción de Dios y de la presencia de Cristo. El mundo de la liturgia pertenece, no a las realidades que terminan en "—logia" (teología, por ejemplo), sino en "—urgía" (dramaturgia, liturgia): es una acción, una comunicación total, hecha de palabras, pero también de gestos, movimientos, símbolos, acción. a) Hay una razón antropológica en este aprecio del signo y del símbolo. El hombre está hecho de tal manera que todo lo realiza desde su espíritu interior y desde su corporeidad: no SÓIO alimenta sentimientos e ideas en su interior, sino que los expresa exteriormente con palabras, gestos y actitudes. Y no es que el hombre tenga sentimientos, y luego lo exprese pedagógicamente, para que los demás se enteren. Sino que se puede decir que esos mismos sentimientos no son del todo humanos, hasta que no se expresan. Hasta que la idea no se hace palabra, no es plenamente realidad humana. Y es que en el fondo el hombre no es una dualidad "cuerpo y espíritu", sino una unidad: es "cuerpo y espíritu" y desde su totalidad se expresa y realiza, con palabras y gestos. Así, en la celebración litúrgica, la alabanza no es plenamente ni humana ni cristiana hasta que suena en la voz y el canto. El sentimiento de conversión y la respuesta del perdón no se realizan del todo si no se manifiestan en la esfera significativa: en este caso, es en la esfera de la Iglesia donde resuena el "yo me acuso" y el "yo te absuelvo": una acción sacramental, simbólica, significativa, que da realidad a lo invisible e íntimo que sucede entre Dios y el cristiano. b) Por eso el simbolismo es una categoría religiosa universal. El hombre, no sólo para su propia expresión, o para su actividad social, sino también y sobre todo para su relación con la divinidad, se sirve del lenguaje simbólico, expresando y realizando con signos y gestos corporales la comunión religiosa con el Invisible. La dinámica de los signos religiosos funciona de muchas maneras: sacrificios, palabras, cantos, objetos sagrados, acciones, reverencias, comidas, fiestas, templos... El sábado, para los judíos, es todo un símbolo que no sólo manifiesta su recuerdo o su pertenencia al pueblo elegido, sino que lo alimenta y lo realiza efectivamente. El gesto del baño en el agua, tanto para los indios en el Ganges, para los egipcios en el Nilo, para los judíos en el Jordán o para los cristianos en el rito bautismal, es un conjunto de acciones y palabras que conforman toda una celebración simbólica: la inmersión en una nueva esfera. En nuestro caso, la incorporación a Cristo, en su nueva vida, a través de la muerte. c) Para los cristianos el motivo fundamental de estos signos es el teológico: el mejor modelo de actuación simbólica lo tenemos en el mismo Cristo Jesús. En su misma Persona El es el lenguaje más expresivo de Dios, que nos quiere mostrar su Alianza, su cercanía o su perdón. Y también es Cristo el lenguaje mejor de la humanidad en su respuesta a Dios: nuestra alabanza y nuestra fe han quedado plasmadas en Cristo, Cabeza de la nueva humanidad. Por eso se le llama a Cristo "sacramento del encuentro con Dios", o como dijo

Pero en medio. -Esto es particularmente palpable en aquellos símbolos que son identificadores de una comunidad o grupo humano. la catequesis. El símbolo es un lenguaje mucho más cargado de connotaciones. la servicialidad. Pero normalmente recurrimos a un lenguaje simbólico: regalos.. quiere que recibamos el baño bautismal del agua. Claro que el lenguaje de los signos no es lo único en la liturgia: la comunidad mima también los signos de la evangelización (la palabra. la incisividad de su mirar. No sólo nos informa. y el semáforo verde nos hace saber que ya podemos pasar. a modo de puzzle) indica una eficacia unitiva. está su celebración y la comunidad cristiana utiliza más que nunca en esta liturgia el lenguaje de los signos y símbolos. sino de toda la persona humana y la realidad con la que le relaciona. contacto de sus manos. El signo. Por eso la liturgia. se llegará a alcanzar el grado de amor y fidelidad que ese gesto sencillo y profundo expresan. Cristo utilizó continuamente el lenguaje de los gestos simbólicos en su actuación salvadora: palabras. ha pensado en la acción simbólica de la comida eucarística. para hacemos nacer a la nueva vida. tanto por la carga humana como por la teología misma de la encarnación. apunta a una cosa exterior a sí mismo: el humo indica la existencia del fuego. la lucha por la nueva sociedad de libertad y justicia). La acción simbólica produce a su modo una comunicación.. sino que nos hace entrar ya en una dinámica propia. sino que nos orienta. con sus palabras y el gesto de la imposición de manos del ministro. El signo no "es" lo que significa. una buena comida.Pablo en su segunda carta a los corintios: Cristo es el " s í " más claro de Dios a los hombres y el " s í " también más concreto de los hombres a Dios. en el ámbito de este sacramento global que se llama Iglesia. recognoscitiva (no sólo cognoscitiva) de relación comunicativa.. "Símbolo". un pastel con velas encendidas (ya el mismo hecho de introducir el pastel y de apagar las velas y repartir sus porciones es todo un rito). Para damos alimento y fortaleza. por su misma etimología (sym ballo.. hacia la cosa significada. Es una especie de "mensaje" que designa o representa otra realidad. por muy eficaces que se quiera. d) Y ahora sigue haciéndolo del mismo modo.. Signo y símbolo Las celebraciones sacramentales no habría que verlas sólo desde la perspectiva de "signos". que se hallaban separadas. podríamos emplear sólo palabras. tiene los signos y ION símbolos como una realidad fundamental en su dinámica. cada vez más convincente... nos introduce en un orden de cosas al que ya él mismo pertenece. re-unir. tanto si es un partido político como una .. acciones. sino de la de "símbolos" o "acciones simbólicas". la predicación) y el lenguaje. entre el anuncio de la Palabra y su vivencia práctica. un acercamiento. poner juntas dos partes de una misma cosa. Tiene poder de mediación. El gesto simbólico de dos novios que se entregan el anillo de bodas no sólo quiere "informar" del amor: es un lenguaje que vale por muchos discursos. nos invita a una celebración del perdón. luego. y que seguramente contiene más realidad que las palabras y que la vida misma difícilmente. de un modo más o menos informativo. de por sí". Para felicitar a una persona en su cumpleaños o en un aniversario de bodas. felicitaciones poéticas. no sólo práctica o racional. Además. los milagros. El mismo "es" ya de alguna manera la realidad que representa. El símbolo establece una cierta identidad afectiva entre la persona y una realidad profunda que no se llega a alcanzar de otra manera. para reconciliarnos con Dios. de su compromiso cristiano (el amor.

independiente del contexto.. de rodillas. El lugar mismo de la celebración juega un papel importante: los edificios de la asamblea cristiana. la Iglesia y cada cristiano expresa y realizan su mutua relación de comunión. Las palabras y el gesto de la absolución llevan a su realidad el encuentro reconciliador entre Dios y el pecador. catequéticamente. cuando se hace en el contexto bautismal. manos que aplauden. productor. adquiere una densidad significativa muy grande: las palabras.. Pero tampoco es sólo un gesto nominal o meramente ilustrativo: la acción simbólica es eficaz de un modo que no es ni físico ni tampoco sólo metafórico: es. las lecturas. sencillamente. La variedad de los gestos litúrgicos La inmensa mayoría de las acciones simbólicas con que expresamos los cristianos esta nuestra relación con Dios y con la misma comunidad. unificador. concentra en sí mismo las realidades. la fe de la Iglesia y la realidad de la incorporación de un nuevo cristiano a la vida nueva del Espíritu. sino que los tomaron de la vida misma y del lenguaje más accesible y expresivo de la humanidad: todos entienden lo que significa y realiza el baño en agua. de una bendición. Pero a su vez tanto Cristo como la Iglesia primitiva no son que inventaran estos signos. de las que nos servimos para expresar lo que nuestros ojos.... sobre todo en el contexto de los sacramentos. y con las diversas celebraciones del año cristiano. hay otros muchos relacionados con cosas materiales. la fe de los presentes.. conteniéndolas un poco a todas ellas... la eficacia que tiene el símbolo. es un gesto que indica visualmente. las oraciones.. las velas. reverencia. simbólico y eficaz. y de la fe con que nosotros le acogemos. las imágenes.. de una reconciliación. el pan y el vino... el movimiento también tiene importancia: el caminar. vinculados al cuerpo humano. nuestras manos o nuestras palabras no pueden decir bien: el baño en agua. las posturas del cuerpo (de pie. que también "habla" y expresa las actitudes más íntimas: así. que actúa de por sí.) pueden contribuir no sólo a que se manifieste una actitud determinada (prontitud. Todo esto tiene particular vigencia cuando los cristianos celebramos nuestra liturgia. universal y ahora recuperado en todos los sacramentos: la imposición de manos. la unción con aceite. son heredados de la revelación o de la tradición más antigua de la Iglesia. No es un rito mágico. el incienso. Hay muchas clases de signos y gestos simbólicos en la liturgia: algunos. el altar como símbolo de Cristo y de la comida eucarística. El comer y beber de la Eucaristía es el lenguaje. Sino que tienen un papel mediador. la transmisión de un poder. transformador. El símbolo re-úne.) llegan muchas veces a donde no llegan las palabras: una ovación puede suplir alguna vez a la mejor aclamación. comunicante. las campanas. destacada por su condición de signo visible de Cristo Cabeza. cargado de gestos simbólicos con los que Cristo. así como otros muchos elementos utilizados a lo largo del año cristiano en la celebración: la luz. una danza estilizada.. hablan por sí solos. Y así pasa con todos los sacramentos. el fuego. Esos símbolos litúrgicos no sólo informan. de lo que quieren representar.. los vestidos y sus colores. el marchar en procesión hacia la comunión. . o golpeando el pecho. Y no es nada difícil entender el magnífico abanico de sentidos que puede tener un gesto antiguo.. los gestos de las manos (elevadas al cielo. sino que en el hecho mismo del gesto sacramental convergen con eficacia la acción de Cristo. dan al gesto simbólico no sólo una expresividad intencional o pedagógica.agrupación religiosa o cultural. El baño en agua. o la comida o bebida en común. el ambón como lugar digno y respetado de la Palabra de Dios. de la comunicación que Cristo nos hace de su Cuerpo y su Sangre... la sede del presidente.. o los beneficios de la unción-masaje con aceite. humildad) sino a sentirla más en profundidad.. la ceniza.

en principio. rutinario. Es una doble llamada. y tal vez necesaria. por una reforma mental de los ministros. que toman conciencia de que los signos litúrgicos—sacramentales o no— no son automáticos. Esa —la búsqueda de nuevos símbolos— es una tarea noble. insignificante. sino que apuntan a la expresión de la fe y del misterio de salvación que sucede. con respeto a la tradición y amor a la cultura de hoy. o en otras celebraciones. para ello habrá que dar tiempo a la catequesis. o sea. tanto en la liturgia como en la religiosidad popular. Aunque haya que hacerlo a la vez con equilibrio y valentía. SC 59). * hay que hacerlos bien. Si los gestos que hacemos en la liturgia no "funcionan" como desearíamos. tanto en torno al año litúrgico como a los sacramentos. en el momento oportuno. no es porque sean antiguos. Son de por sí heredados. para que nuestras celebraciones adquieran toda su eficacia como lenguaje humano y cristiano. Crear una simbología más adecuada a la cultura y la sensibilidad actual. Y que por tanto no es nada extraño que también en nuestra generación y sucesivas se sienta movida a realizar continuamente. clara. mucho más numerosos de lo que a primera vista pudiera parecer. a realizarlos. sino "expresivos" de lo que quieren significar. Que la Iglesia ha hecho a lo largo de su historia con admirable imaginación. expresiva. potenciando su lenguaje. sino que llevan consigo una carga de pedagogía y expresividad humana. Si se hacen bien. a partir del sentido humano y también del sentido bíblico que tiene tal acción o gesto o elemento. Catequesis e iniciación en los gestos clásicos Estos Dossiers no quieren. jóvenes y adultos. mecánico. tienen todavía una gran fuerza expresiva. la intención de estas páginas es invitar a corregir esos defectos: hay que iniciar a los cristianos. a entrar en su dinámica. Los gestos simbólicos bien hechos no se conforman con la "validez". sobre todo. La liturgia tiene una serie de recursos expresivos que no aprovechamos suficientemente. es un ideal que no se puede dar por perdido. tendríamos que cuidar más toda esta serie de elementos simbólicos. los gestos simbólicos que tenemos en la Pascua. pues. aunque su último fin sea la comunión interior con el misterio celebrado (cfr. a esos gestos simbólicos y su lenguaje. Todo símbolo comunitario tiene esencialmente raíces de tradición: precisamente identifica al grupo. Los símbolos no se cambian como la camisa. difícil. . si los ministros los realizan de modo pobre. Son signos no sólo disciplinalmente suficientes. o en la Eucaristía. de los gestos. proponer nuevos gestos simbólicos o forzar el camino de una creatividad omnímoda. evidentemente ese gesto simbólico no adquirirá toda la densidad y eficacia que se pretendía. que quieren poner en marcha estos Dossiers: una invitación a la catequesis de los gestos y acciones simbólicas que utilizamos en la liturgia actual. por mucha mentalización que haya en torno a un gesto o a una acción simbólica. da color a la celebración desde su misma teología y su origen desde Cristo o la Iglesia primitiva. una urgencia para valorar en la práctica la realización más decorosa. El hecho de que sean "tradición" no debería crear ningún complejo de pobreza o de falta de originalidad. entender en profundidad un símbolo es favorecer la propia identidad. la comunión con los valores esenciales. una reconciliación con los símbolos pasa. Y por tanto.En verdad. sino por otras causas. ayudarles a entenderlos.

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