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¿Tienen que llevar deberes para casa los alumnos de primaria?
Recopilado por Alberto del Mazo (@alb_del_mazo)
Marzo-Abril de 2012

Citas y frases prestadas:
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"Mamá, ¿tú crees que ahora mismo estará la profe haciendo deberes en su casa para que no se le olvide lo que tiene que enseñarnos?" (Myriam Cabanillas, Frases de mis niños, 10.2011)

"Es evidente que conviene motivar al niño o al adulto para que tenga ganas de hacer algo, pero también hay que enseñarle que hay cosas que se tienen que hacer sin ganas, sin estar motivados" (J.A. Marina, filósofo)

Planteamiento del problema:  Santiago Sánchez Martín (periodista): "Los deberes escolares son un clásico de la educación desde que el mundo es mundo, aunque sea una palabra ya desterrada y sustituida por 'actividades complementarias', como en su día ocurrió con la palabra tarea. Sustituido el nombre, la mayor confederación de padres y madres de alumnos de Francia se ha propuesto desterrar el concepto en sí, y que deje de haber trabajo escolar para realizar en casa." (6.04.2012)  Lucía Palacios (periodista): "¿Es bueno que un niño de 11-12 años emplee unas 10-11 horas diarias a los estudios? Si desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche se dedica a los libros, ¿qué tiempo le queda para jugar al fútbol o al baloncesto, pasear con los amigos, hablar con los padres, pelearse con sus hermanos? O lo que es lo mismo, ¿qué tiempo puede dedicar ese niño a ser lo que es: un niño?" (30.03.2012)  Anni Murphy Paul (periodista): "Los estudiantes de Estados Unidos, ¿tienen demasiados deberes o muy pocos? Yo diría que ni una cosa ni otra. Lo que debería preocupar a padres y educadores es algo diferente: ¿En qué medida los deberes para casa son efectivos y permiten mejorar en el aprendizaje? La cantidad de deberes es mucho menos importante que su calidad. Y parece que hay evidencias de que los deberes no están logrando lo que pretenden. Los avances sobre "Mente, cerebro y Educación" no se aplican a los deberes pese a que podrían convertirlos en una potente herramienta de aprendizaje" (10.09.2011) Reflexiones de estudiantes:  Blanca (alumna de 7 años): "Me parece bien tener deberes, aunque no me gusta hacerlos." (3.04.2012).  Eva (6 años): "No tengo ganas de que empiece el colegio porque nos ponen deberes y luego ni nos pagan ni nada"  Alumna (@syra_4): "Pues si los deberes no sirven para nada, voy a recoger la habitación para que mi madre no me eche de casa." (25.03.2012)  Rodrigo (alumno de 11 años): "Ya vamos al cole para trabajar, y una cosa es que te manden completar algo que no has acabado en clase y otra que te pongan deberes sólo para casa" (03.04.2012)

Una alumna de Illinois, Estados Unidos: "Conozco a muchos compañeros que están estresados hasta el punto de llorar habitualmente. Estudiantes realmente deprimidos por trabajar tanto y no conseguir un Sobresaliente. Esta cultura no es buena. La escuela debería ser una prioridad pero no es lo único importante en la vida de un estudiante. Cuando cada día vuelvo a casa, me siento cansada, estresada y frustrada, a menudo demasiado alterada para cumplir con mi papel como amiga, hermana o hija" (13.12.2011) Patrick (estudiante de Cave Creek, Arizona, Estados Unidos): "Nuestro profesor nos dio cuatro proyectos como tareas para dos semanas. Apenas hice nada la primera semana porque me gusto salir y jugar con mis amigos. La segunda semana dejé de quedar con mis amigos y apenas salí de mi habitación para socializarme con mi familia porque tenía que acabar los deberes. Cuando hablas con los padres, suelen decir que ellos solían salir a jugar pero que en el mundo actual los deberes para casa no dejan a los niños jugar. Eso causa obesidad". (10.2009) SpaceKing800 (estudiante de Secundaria en Glen Rock, NJ, Estados Unidos): "Si las escuelas mandaran menos deberes, saldrían ganando los propios profesores, padres y estudiantes. Los profesores que mandan muchos deberes tan sólo tienen tiempo para comprobar que los alumnos los han hecho y no para planificar, corregir errores y ver qué cosas no comprenden los alumnos. Los alumnos con menos deberes tendrían una vida más sana y feliz. Y las familias tendrían menos estrés y tardes más tranquilas. Es la hora de parar este sinsentido: es la hora de comenzar una "revolución de los deberes" (homework revolution)" (06.2009)

Foto de Isabel - http://desmotivaciones.es

Reflexiones de madres y padres:  Amalia Arce (Madre y pediatra): "A mi alrededor oigo quejas contínuas de padres que tienen que volver a cursar sus estudios pues se pasan la tarde haciendo deberes con los hijos. A mí no me parece mal que los niños tengan deberes, nosotros los teníamos y no se hundía el mundo. Sí que creo que tiene que ser con moderación, porque tienen que tener un espacio libre para hacer otras cosas o simplemente para no hacer nada. Lo que no acabo de tener claro es que los padres tengamos que ponernos a hacer los deberes con ellos. Porque esto puede indicar dos cosas: o que el grado de exigencia es demasiado alto o bien que los niños han dejado de tener la capacidad para esforzarse y sacarse las castañas del fuego. En mi caso mi idea -no sé si luego me saldrá el tiro por la culata- es que mis hijas sean responsables de sus deberes. Les puedes recordar que tienen deberes o ayudarles puntualmente, pero me niego a repetir segundo o tercero de primaria. Tienen que aprender a responsabilizarse, a esforzarse y a conocer las consecuencias tanto de cumplir con las obligaciones como de saltárselas. He dicho." (22.09.2010)

"Una madre de Marte" (Madre): "Me parece que los deberes no sirven para mucho. A mí me fue muy bien en un colegio donde no había deberes, donde se consideraba que el tiempo que pasábamos en la escuela tenía que ser suficiente para aprender, trabajar en equipo y de forma individual, memorizar, entender y dejar el trabajo terminado, es decir, todos los objetivos que alegan los defensores de los deberes. En mi vida adulta, no me siento en desventaja respecto a mis compañeros de trabajo, de facultad, amigos, que sí tuvieron deberes. Al contrario, no tenerlos me permitió leer por el placer de leer, dedicar horas a cosas que me gustaban, explorar por mi cuenta … Por circunstancias de la vida, mis hijos y yo nos hemos tenido que adaptar a un colegio en el que sí los hay. Y entonces… ¿cuándo hacemos todo lo demás? ¿cuándo juega? ¿cuándo jugamos? ¿cuándo paseamos? ¿podrá hacer un puzzle o jugar al lego? ¿ver un rato de tele? ¿escuchar música? ¿leer por el placer de leer? ¿ayudar en la cocina, hacer croquetas que le encanta, o pasteles? ¿pelearse con su hermano? ¿hablar de cualquier cosa? ¿vivir? ¿Qué precio tendremos que pagar por el hecho de que los deberes tengan a los niños secuestrados?" (27.03.2012) Juan (padre de dos niños de primaria): "Me parece mal que por regla general se pongan deberes. Creo que es mejor incentivar a los niños para que trabajen en el colegio, de modo que el niño que atiende y está centrado en clase, luego tenga la tarde libre para jugar. Y que los deberes sean para aquéllos que no han trabajado suficiente durante la jornada" (03.04.2012) Sara Bennet (madre estadounidense, promotora de The case against homework): “Hay muy pocas evidencias que relacionen los deberes con mejores resultados, especialmente en los primeros cursos de la educación, y aun así dedican mucho tiempo a esas tareas en casa. Cuando los niños son pequeños, son incapaces de hacer los deberes ellos solos, con lo que al final lo que aprenden es a depender de sus padres. Así, en vez de aprender la automotivación, disciplina y responsabilidad (como dicen quienes los defienden), lo que aprenden es a depender de otros y a motivarse solo a base de negociaciones y castigos” (2012) Moli @molinos1282 (madre): "¿Sobrecarga de deberes? Por favor… estamos criando niños no capullitos de alhelí. Si un niño tiene que sentarse con 6 años a hacer 20 minutos o media hora de deberes eso no es una sobrecarga. Y si con 12 tiene que estar una hora y media o dos tampoco le va a pasar nada. ¿Qué va a ser lo siguiente? ¿Qué la ropa venga con velcro como si fueran estrellas del porno para que no se frustren al intentar abotonarse las camisas o subirse la cremallera de los pantalones? Los niños de una misma clase están todos con el mismo profesor, todos reciben las mismas explicaciones y el profesor les pone los mismos deberes a todos. Es decir, están en igualdad de condiciones. Esos niños llegan a casa y se tienen que sentar a hacer los deberes. A unos les costará más y a otros menos. La vida es así, hay unos mejores y otros peores según qué cosas… Los deberes NO son para los padres y no deberían sentarse con los hijos a hacer los deberes. Hay que animarles a adquirir el hábito y sentarse a hacerlos, y solucionarlos por ellos mismos. Por supuesto que si tienen alguna duda puedes intentar solucionársela en la medida de tus posibilidades, y si no lo sabes le dices “no lo sé, pregúntaselo mañana a la profesora”. La función de los deberes cuando son pequeños es que adquieran un hábito de estudio y más adelante que fijen los conceptos enseñados en clase. Llegas a casa, meriendas, haces las tareas y juegas… así de fácil. Y cualquier niño, cualquier niño...incluso los hijos de los padres de esas asociaciones son capaces, muy capaces si les das la oportunidad, los motivas y los apoyas." (29.03.2012) María Moreno (Madre): "Los deberes son un hábito saludable de estudio y disciplina. Yo no hice los deberes con mis padres y los hago con mis hijos y es divertidísimo. Los niños tienen suficiente tiempo cada tarde para hacer deberes, actividades extraescolares y jugar cuando salen del colegio." (03.04.2012) Beatriz Barreiro (Madre): "Hubo un curso en el que el trabajo en casa era demasiado para nuestro hijo y para nosotros, había días de hasta tres horas: demasiados deberes que nos ocupaban a todos y que nos llevaba a preguntarnos qué hacía en el cole. Acabas haciendo tú los deberes, para que la cosa no se alargue más y porque te da pena verle ahí dándole vueltas a las cuentas". (06.04.2012) @NicolasaQM (Madre): “Me parece que es bueno que haya algún trabajo para casa. ¿Cada día? No sé, quizás en algunos casos sí, en otros no... La tarea tiene tres objetivos: 1. apoyar/reforzar los aprendizajes, 2. fomentar el hábito de trabajo autónomo fuera de la escuela y 3. hacer partícipes a las familias acerca de la marcha del curso de una forma cotidiana. 1). Reforzar: sólo sirve relativamente, y solo a algunos niños, y además hay que acertar. Para algunos será más útil una lectura, para otros repasar los errores anteriores... Esto es, necesariamente debe ser individualizada casi siempre.

Además, en este punto, hay que tener en cuenta a las familias: hasta dónde pueden llegar, cuanto pueden ayudar o participar, en qué tipo de tareas o actividades... No podemos profundizar en las diferencias, sino compensarlas ¿o no se trataba de eso? 2). Trabajo autónomo fuera de la escuela: investigar, proponer, ilustrar, describir... todo menos repetir. SI es repetición de lo que se ha hecho en el aula, será trabajo, pero ni fomenta ni es autónomo. En este caso, sí o sí, la tarea debe ser de caramelo... 3). Familias: Para todos es más fácil si podemos decir “Hoy, las páginas 26 y 27 del cuadernillo” Pero no basta que sea fácil, tiene que servir al fin que se persigue. Las familias sabrán puntualmente en qué andan sus hijos (no la clase, sino sus hijos), en qué tienen dificultades, en que necesitan más ayuda... Todo esto que cuento da una vuelta completa a la tarea, deja de ser algo rutinario que necesita el o la maestra para quedarse tranquila o tranquilo con la intensidad con que se trabaja algo, y pasa a ser una herramienta al servicio del aprendizaje de cada niña y cada niño. Es la parcela en la que la relación se hace dos a dos. ¿No hay tiempo para esto? Pues tal vez hay que buscarlo, porque estoy casi segura de que es infinitamente más eficaz... Recitar a 25 nos puede dejar tranquilos pero si a medida de la eficacia es el número de jóvenes que se titulan... creo que está más que justificado experimentar, arriesgar, probar nuevas alternativas” (2011) Elena (madre de Ciudad Real): "Estoy a favor de que mi hijo tenga que hacer deberes en casa porque una de las ventajas indiscutibles que supone esta actuación es que ayudan a los niños a crear hábito de estudio desde que son pequeños, lo que puede contribuir a facilitar después su paso a otras etapas educativas e, incluso, en su vida en general, ya que cada vez es más importante la formación continuada para no quedarse atrás, especialmente en tiempos de crisis como estos que no sabemos cuándo van a acabar. En algunos casos, a los padres nos resulta muy difícil compatibilizar la vida profesional con la familiar, puede faltar tiempo para ayudar al pequeño a hacer los deberes, bien explicándoles lo que no entienda, bien corrigiendo lo que ya han hecho. En unos momentos en los que la sociedad hace que la vida transcurra de forma “casi acelerada” esta “obligación” contribuye a que los padres tengan que compartir más tiempo con sus hijos y así desarrollar el vínculo afectivo mientras se le inculcan valores como la responsabilidad y el esfuerzo. Los deberes nunca deben ser tan excesivos como para que mi hijo no pueda disfrutar también del tiempo de ocio." (15.04.2012) Lola (madre de Ciudad Real): "Soy autónoma, lo que me obliga a estar pendiente casi constantemente de mi negocio y hace que no pueda dedicar a los deberes todo el tiempo que las niñas necesitan realmente, lo que nos ha obligado a contratar a un profesor particular, especialmente para la mayor ya que si no entiende algo, de nada sirve que le pongan deberes sobre eso, ya que sin profesor no lo van a entender. De pequeñas era más fácil, porque los deberes también eran más fáciles, pero por ejemplo ahora hay asignaturas como las matemáticas que si no las entienden en clase, no las van a entender en casa a través de unos deberes y sin profesor. No todo el mundo, y más en la actualidad, se puede permitir contratar a un profesor de apoyo o llevar a los niños a una academia. Eso genera una discriminación porque habrá padres que se vean incapaces de explicar las cosas a sus hijos y tampoco podrán pagar para que nadie se lo explique. Quizá que los niños mejoren en sus estudios no se consigue mandando un montón de tarea para casa, que a veces hace que mis hijas ni se puedan levantar de la silla en toda la tarde, sino con otro tipo de clases de refuerzo, pero en el mismo colegio en el que estudian”. (15.04.2012)

Viñeta de Néstor Alonso en educ@conTIC, 17.04.2012

Reflexiones de asociaciones de madres y padres:  FCPE - Fédération des Conseils de Parents d'Elèves, France / Federación Francesa de Asociaciones de Padres de Alumnos: "Desde hace tiempo denunciamos los deberes en casa, cuya utilidad nadie ha probado y que no hacen más que acentuar las desigualdades entre los niños que pueden beneficiarse de ayuda y los que no. Los niños tienen que mostrar en casa lo que han hecho en clase, no mostrar en clase lo que han hecho en casa." (03.2012)  PEEP - Fédération des Parents d'Elèves de l'Enseignement Public / Federación Francesa de Padres de Alumnos de la Enseñanza Pública: "Los deberes preparan a los niños a ser autónomos. Por supuesto, tiene que hacerse con mesura, pero repetir la lección es la mejor forma de aprenderla" (03.2012)  Padres de CEAPA: "Criticamos que en los últimos años se haya incrementado el tiempo que los menores han de dedicar en casa a realizar las tareas escolares, lo que demuestra que la escuela no responde adecuadamente a las necesidades educativas. Los deberes representan en gran medida un fracaso del sistema educativo, que tiene que sobrecargar a niños y niñas de tareas que deberían haber trabajado en la escuela. Los niños ya deberían cumplir el proceso de enseñanza y aprendizaje en la escuela y en el horario escolar." (27.03.2012)  Padres de CONCAPA: "Los deberes diarios ayudan a crear un hábito de trabajo, de orden y superación, en el que la familia debe implicarse, estimulando el aprendizaje junto con el colegio. Las tareas escolares realizadas en casa conllevan disciplina y esfuerzo, pero aportan a nuestros hijos un valor pedagógico incuestionable como aprender a ser responsables diariamente, cumpliendo sus tareas y reforzando su capacidad de razonamiento y memoria, contando además con la ayuda de la biblioteca universal que es hoy internet. Quienes pretenden suprimir los deberes escolares no ofrecen alternativas para suprimir el fracaso escolar y mejorar el rendimiento de nuestros alumnos, que hoy están a la cola de Europa, considerando falsamente que las actividades extraescolares cumplen la misma finalidad. Puede cuestionarse si la carga de trabajo que conllevan los deberes es o no excesiva, pero la supresión de los mismos es una gran irresponsabilidad que perjudicaría gravemente la formación de nuestros hijos." (28.03.2012)  Padres de COFAPA: "Lo importante en estos momentos -en los que las familias muestran su preocupación por el fracaso escolar- es transmitir a los alumnos valores como el esfuerzo, el trabajo, el estímulo y la responsabilidad ante sus estudios. Es necesario modular la cantidad de trabajo que tienen que hacer los alumnos en casa y equilibrar el tiempo empleado en éste para que puedan dedicarse al estudio de las materias. Cada centro escolar, de acuerdo con las familias y en un clima de diálogo y colaboración, debe establecer las cargas de trabajo en casa que más se ajusten a las necesidades de los alumnos." (29.03.2012)

Dibujo tomado de http://www.educima.com/

Reflexiones de docentes:  Mamen @mamencita78 (Maestra de Primaria): "¿Por qué en mi aula mandamos deberes? Y las respuestas que de golpe me vienen son: porque hay que mandarlos, porque tienen que tener hábito de estudio, porque los padres los demandan, por tradición, porque si no tengo la sensación de que no van a poder aplicar o trabajar cosas que trabajamos en clase y que, efectivamente, no nos llegan las horas para poder hacer todo lo que queremos. Y según escribo esto, no me lo creo... El año pasado en nuestro claustro ya nos planteamos el hecho de que las tardes de los niños eran inviables, entre deberes y extraescolares (y lo que les queda de vida personal), así que una solución que vimos fue la

de plantear “deberes semanales”, que se entregan el lunes y a nosotras, las profes, nos los entrengan hechos el lunes siguiente. El objetivo de hacerlos semanales es, principalmente, que, dependiendo de la edad, se organicen junto con sus padres, y gestionen las actividades que tienen en función de su tiempo, y que papá o mamá o la tía o el cole de por las tardes donde voy a refuerzo, me ayuden a organizar y, al final, a revisar (revisión no corrección). Y, bueno, en la última reunión de padres recogimos (previo tire de la lengua) que el sentimiento en casa en muchos casos sigue siendo de estrés." (2011) Pilar "El Hada de los Cuentos" (Maestra): "El propósito de los deberes en casa es que el niño refuerce lo aprendido en clase y aprenda a organizar su tiempo y asumir responsabilidades. Es una manera de aprender por sí mismo, o de aplicar la competencia aprender a aprender, que ahora está tan de moda. Los deberes en casa tienen que hacerse aunque al niño no le gusten." (28.11.2011) Teresa Olloqui @tomtaktes (Maestra de Primaria): "Cuando les planteamos a nuestros alumnos una actividad de construcción del conocimiento no hace falta que les mandemos deberes: lo hacen sin pedírselo, sin apuntarlo en la agenda. Y nos sorprende tanto que les decimos: “Cuando algo te gusta no hace falta pedírtelo, ¿no?" ¿Qué ha pasado? ¿Por qué esto lo han hecho sin necesidad de marcarlo como deberes? Y encima sacan mejor nota en el control, los padres nos hablan de lo que su hijo le ha explicado (“¡fíjate todo lo que ha aprendido!”), siguen acordándose meses después, guardan los materiales que han creado (ellos) durante meses, años...porque les recuerda lo bien que se lo pasaron,..." (2011) Sonia Munera (Maestra de Primaria, Fuenlabrada, Madrid): "Las tareas les sirven para reforzar el contenido que se da en el aula y además les crean un sentido de la responsabilidad. Los deberes fomentan la lectura, la capacidad de investigación, no son sólo ejercicios. El padre no tiene que explicar, tiene que motivarle y asegurarse de que hace su trabajo". (3.04.2012) Óscar González (Maestro de Primaria): "¿Acaso todos los docentes sobrecargan de deberes a sus alumnos? Evidentemente, no. Ante problemas tan complejos es peligrosísimo ofrecer soluciones simples. No podemos afirmar que los deberes generan desigualdades y conflicto y que la solución que aportemos sea "hacemos huelga de deberes y tan contentos". ¿De verdad solucionamos así el problema?, ¿de verdad estamos pensando en los niños y alumnos con esta iniciativa? Estas son algunas de mis humildes propuestas: 1) Establecer pautas y criterios recomendados para cada tramo de edad con una coordinación entre la escuela y las familias; 2) Flexibilizar los horarios de entradas y salidas de los niños y niñas; 3) Posibilidad de continuar unas horas por la tarde en el espacio escolar para practicar actividades complementarias: deportes, idiomas, música, etc.; y 4) Plantear nuevos horarios para los padres que faciliten al máximo la conciliación laboral y familiar". (5.04.2012) Marta Polo (maestra de Primaria, Alpedrete, Madrid): "La diferencia entre los que hacen los deberes y los que no es enorme. Siembras ahora para recoger después. El trabajo en casa es necesario para asimilar todos los contenidos que se imparten en el colegio". (3.04.2012) Carmen Cañabate (Maestra de Primaria): "Yo que casi siempre he trabajado con niñas y niños de 6 y 7 años he potenciado que cuando lleguen a casa tengan algo de lo que hablar, leer o escribir para ir generando una cierta continuidad del aprendizaje fuera de la escuela. Pero no me gusta la palabra deberes. He intentado siempre que esa "continuidad" en el aprendizaje sea interesante, llevadera y a ser posible que "enganche" también a alguien de la familia o al menos les de información de lo que pasa en el aula, pero no necesite ni mucho tiempo, ni sea obligatoria, sino más bien que genere el deseo de hacerla. Pero desde luego los "deberes" son de la escuela, en la casa deben de ser desde mi punto de vista "quereles" y no pueden ocupar todo el tiempo libre de las criaturas. Asegurarnos de que son llevaderos por tiempo y por dificultad, a ser posible interesantes, que no necesitan de otras personas (las familias no siempre tienen tiempo o formación), que los recursos que pedimos los tienen en casa, es la garantía (desde mi punto de vista) que podemos ir generando una cierto "hábito de estudio" y una cierta autonomía en el aprendizaje. Desde luego esos "tutes" a veces en secundaria donde cada dia llevan actividades de 5 ó 6 asignaturas que sus profes deben pensar que son las únicas y que además repiten cansinamente lo que ya han hecho durante la mañana pues como que no, pero claro esos "trabajos de investigación" que se hacen en casa en los que nadie te asesora ni acompaña y que acaban siendo un corta y pega, pues como que tampoco...." (17.04.2012) Jordi Martí @xarxatic (profesor de Tecnología): "La da la necesidad imperiosa de mandar deberes: tareas muchas veces absurdas y repetitivas, que en la mayoría de casos no ayudan significativamente

al aprendizaje. Es curioso ver niños, de cuatro hasta catorce años, los cuales no pueden ni siquiera salir a jugar en la calle entre semana para que su maestro o profesor (en caso de los alumnos de la ESO), les ha mandado hojas y hojas de deberes. Esto es una aberración totalmente antipedagógica (y eso que a mí la palabra "pedagogía", utilizada habitualmente en todo, me da muchas veces náuseas), ya que en países avanzados educativamente, como puede ser el caso de Finlandia (modelo educativo de referencia), se han eliminado completamente de sus líneas educativas, siendo sustituidos por otros mecanismos encaminados a dotar de autonomía crítica a los alumnos. No hay que olvidar que, en nuestro sistema educativo, después de una jornada laboral de 8 horas (de 9 a 17 horas en la mayoría de casos), aunque se les exige horas de deberes, y todas las actividades extraescolares que los hay montan los padres. En definitiva, los deberes, tal como están montados hoy en día, deberían eliminar, y eso no haría que los niños fueran más burros, ni fueran competencialmente menos hábiles." (2011) Un profesor de Virginia, Estados Unidos: "Prometí a todos mis alumnos y a sus padres que este año me esforzaré en no mandar apenas deberes para los fines de semana y ninguna tarea para las vacaciones" (13.12.2011) Alfie Kohn (profesor de instituto en Estados Unidos): "Los colegios siguen dando una cantidad abrumadora de tareas que no sólo producen estrés, sino que además impiden que los niños se desarrollen en otras áreas. Hacer tareas no tiene beneficios académicos. Los deberes son muy desagradables tanto para los niños como para las familias, parecen ser puro esfuerzo y cero gratificación. La falta de interés de los niños por las tareas los lleve a adoptar una actitud negativa hacia el colegio y el aprendizaje en general. Diría que las tareas son el principal y mayor extinguidor de la curiosidad infantil. Queremos niños completos, que se desarrollen social, física y artísticamente, y que tengan también tiempo para relajarse y ser niños." (12.2011)

Viñeta de www.e-faro.info

Reflexiones de asociaciones de docentes:  Association of Teachers and Lectures (ATL) / Asociación de Maestros de Infantil y Primaria de Inglaterra y Gales: "Los deberes imponen una enorme cantidad de estrés, particularmente sobre los niños más desfavorecidos de hogares desfavorecidos. La carencia de material escolar y de padres con educación convierten los deberes escolares en una fuente de insatisfacción que alimenta el resentimiento contra la escuela." (Informe de 2008)  Carmen Guaita (Maestra de Primaria y Vicepresidenta de ANPE): "Deberes en su justa medida y en su tamaño sí son útiles. Los deberes no deben de ser una compensación del trabajo en clase ni los padres han de sustituir al profesorado. Son oportunidad para el desarrollo del hábito de trabajar de manera individual que el niño o la niña necesitarán para tener éxito en los estudios. Son también una ocasión de que los padres estén enterados del aprendizaje de sus hijos. Tenemos que aplicar el sentido común y por supuesto aplicar el diálogo de los padres con el profesorado. No pasa nada si a nivel individual se acude al profesor en el caso de que un hijo no pueda con los deberes, porque sean demasiados." (30.03.2012)

Datos de la administración:  Instituto de Evaluación, MEC: "Trabajos escolares en casa" (2009): "Si se comparan las respuestas de los alumnos en 2003 y 2007, se observa que se mantiene el porcentaje de alumnos que dedican entre una y dos horas a hacer los deberes y estudiar, 48%, así como el de alumnos que no suelen realizar estas actividades, 2%. Disminuye el porcentaje de los que dedican una hora o menos, de 26% a 18%, mientras que aumentan el de quienes emplean entre dos y tres horas, de 18% a 22%, y el de los alumnos cuya dedicación supera las tres horas, de 6% a 10%."  Consejo Escolar de Navarra: "Es un hecho que las tareas escolares o deberes están arraigados en nuestro entorno escolar de forma secular. Parece que, en principio, existe el consenso en nuestra comunidad docente de que las tareas sirven para inculcar al alumnado el valor del esfuerzo personal y de la responsabilidad en su formación y educación. Los deberes sirven para: afianzar el aprendizaje, impulsar el trabajo autónomo, fomentar el trabajo en grupo, buenos hábitos de estudio, implicación de la familia, e individualización. Las tareas escolares para casa debe ser motivadoras, no causar discriminaciones ni usarse nunca como un castigo. Se aconseja que los alumnos de 1º y 2º de Primaria dediquen 15 minutos; los de 3º y 4º de Primaria, media hora; los de 5º y 6º de Primaria, una hora; los de la ESO (12-16), dos horas y los de Bachiller (16-18), tres." (Junio de 2011).

Viñeta de Maitena Burundarena - "Mujeres alteradas"

Reflexiones de investigadores y especialistas:  Diane Ravitch (profesora de la University of New York): “Las tareas no deben ser excesivas. Los niños necesitan tiempo para jugar y socializar con los amigos. Para los niños en los primeros cursos, no más de 10 minutos al día. En ningún caso debe exceder las dos horas diarias al final de la primaria. Algunos deberes pueden ser buenos, como leer libros, escribir ensayos y también ficción o elaborar proyectos de ciencias”. (03.2012)  Petra María Pérez Alonso-Geta (Catedrática de Teoría de la Educación, Universidad de Valencia): "Los padres tienen razón en que se mandan demasiados deberes, pero los profesores tienen la obligación de cubrir unos requisitos mínimos de aprendizaje. Habría que dialogar para ver qué posibilidades hay de que se salve el interés de los niños, no el de los profesores o los padres. Que posibilidades hay de entender cuáles son las necesidades de esos niños... y cómo se pueden aunar con los objetivos de aprendizaje". (27.03.2012)  Julio Carabaña (catedrático de Sociología, Universidad Complutense de Madrid): "Hay una cultura del estrés. Cuando yo era estudiante, no me ponían deberes; ahora los alumnos están saturados” (03.2012)  Dylan Williams (Institute of Education, University of London): "Los deberes pueden provocar tal enfrentamiento entre padres e hijos que contrarrestan cualquier beneficio educativo que pudieran producir. los deberes más efectivos son los preparatorios, pedir a los niños que preparen algo para las lecciones siguientes. El sistema con menos fuerza es el más predominante, en el que se pide a los alumnos que completen lo que estén haciendo en la lección". (6.04.2012)  Javier Rosales Pardo (Facultad de Educación, Universidad de Salamanca): "Lo principal es saber qué le pedimos a la educación de nuestro hijos: una formación basada en lo memorístico, en lo comprensivo, más en lo teórico, en lo práctico. Como todo en la educación, exige una respuesta nada sencilla para un problema complejo. Una respuesta que exige la implicación de las instituciones y dejar paso al sentido común sobre los intereses. Es una encrucijada en la que todos tienen razón: los padres, porque ven que sus hijos tienen muchas tareas y ellos poco tiempo; los profesores, porque están presionados por currículos amplísimos y las pruebas son básicamente memorísticas; y los alumnos, porque los deberes son repetitivos y poco motivadores" (6.04.2012)  Pam Sammons (Department of Education, University of Oxford): "Los niños de entornos marginales que obtienen buenos resultados están respaldados por unos progenitores que valoran positivamente el hecho de estudiar y alientan las actividades extracurriculares. Los mejores resultados de los niños ingleses que estudian en colegios privados también se deben a la mayor presión para que se haga trabajo en casa." (2012)  Pablo Rovira (periodista especializado en educación): "Huelga de deberes ... paternos: sólo puedo acudir a la ironía e imaginar cómo el piquete informativo de papá y mamá boicotearán al niño sentado en su mesa de estudio. Porque en esto quien manda la tarea es el colegio y la hace el escolar, se supone. Es el centro el que debe medir el tiempo requerido, entendiendo que los deberes son para asentar conocimientos y generar hábitos y no un trabajo punitivo. Y promueve unas tareas más competenciales y complementarias, Como recordaba un paper reciente de PISA 2009, “no hace falta un doctorado” para que la implicación de los padres con el estudio mejore el éxito escolar de los escolares. Ya es hora que todo ese pretendido esfuerzo que exigimos al alumnado, también se lo pidamos a los padres." (13.04.2012)  Reijo Lukkanen (profesor de Política Educativa internacional, Universidad de Tampere, Finlandia): "Es importante que haya deberes, pero no demasiados. El trabajo en casa es importante porque se adquiere un hábito y se aprende a trabajar solo, aunque la mayoría del trabajo debería hacerse en el colegio." (02.04.2012)  Profesores de la Escuela de Padres de la Fundación Proforpa (CONCAPA): "Los deberes escolares son una tarea imprescindible. Ayudan a crear un hábito de trabajo, de orden y superación, estimulando el aprendizaje en el colegio y el dominio de destrezas, si bien conllevan disciplina y esfuerzo, pero les permite también el ejercicio de la responsabilidad, el cumplimiento de tareas y el refuerzo de sus capacidades de razonamiento y memoria. El papel de los padres es básicamente educar —no instruir— a lo hijos, por lo que es preciso su implicación en la tarea educativa para alentar al estudio. Lo contrario, es desentenderse de la tarea y obligación que tienen como padres". (13.04.2012)

Harris Cooper (profesor de la University of Duke, US): "Los alumnos que hacen deberes en cantidades apropiadas a su desarrollo parecen tener resultados algo mejores que los que no los hacen. Para evitar los efectos negativos, debería evitarse cantidades muy grandes de deberes, pero también dar flexibilidad a los profesores para tener en cuenta las necesidades y circunstancias únicas de cada uno de sus alumnos" (2012) Mª Teresa González Martínez (Facultad de Psicología, Universidad de Salamanca): "Los niños de hoy son unos pluriempleados. Los deberes excesivos son un lastre pero también el horario abusivo de actividades extraescolares o la flexibilidad de la responsabilides familiares y la delegación en los abuelos u otras personas. En la adolescencia se ven las primeras consecuencias negativas de este cóctel de factores en conductas nada dóciles." (06.04.2012) María Teresa Bejarano (Pedagoga): “La escuela tiene funciones que no debe asumir las familia, ya que no se les debe convertir en profesores subsidiarios.Escuela y familia deben ser colaboradoras, pero la familia, los padres y madres, no pueden ser los sustitutos de los maestros. Se deben interesar por la evolución de sus hijos, implicarse en el sistema, pero no ser profesores particulares. Los niños deben tener deberes pero de forma moderada y más con un contenido de ampliación, de investigación o de experimentación que les ayude a afianzar lo que han aprendido en la escuela. El propio contexto les debe servir de ámbito de aprendizaje, pero poco más … Insisto en que no podemos hacer que los padres y madres sean profesores subsidiarios. La presencia de deberes fuera de la escuela beneficia al niño pues le refuerza en el hábito de estudio, en la responsabilidad y en el interés por la educación. Pero la carga de tareas debe ser muy moderada. La sociedad debe evolucionar hacia un concepto distinto de lo que es las escuela porque va más allá de ser un lugar en el que se ofrece formación académica a los alumnos; debe contemplarse como la institución que atienda a las desigualdades y necesidades socioeducativas de la población escolar ofreciendo recursos, estrategias educativas y recursos humanos precisos para responder a las necesidades que presenta cada niño. Debe tener cabida la inteligencia social y emocional, que empieza a ser importante. La apuesta educativa debe estar encaminada hacia la mejora de la inteligencia social y emocional del alumno y así aumentar las posibilidades para que puedan enfrentarse a los problemas sociales que se van a ir encontrando tanto en diferentes etapas educativas como en el conjunto de su vida en general. La formación en el carácter proporciona recursos para enfrentar el día a día y aprovechar las oportunidades de la vida. En secundaria sí debe haber una apuesta importante por el trabajo autónomo del adolescente. Sin embargo, también es necesario que, por ejemplo a la hora de proponer trabajos, los profesores apuesten más por las tareas interdisciplinares, para lo que es necesaria una mayor coordinación entre el profesorado; los deberes nunca deberán superar más del 50% del tiempo libre el alumno." (15.04.2012)

Foto tomada de http://educarges.blogspot.com.es/

Reflexiones de orientadores educativos y asesores pedagógicos:  Charo Díaz Yubero (asesora educativa de FUHEM): "Las tareas más repetidas llevan a que muchos alumnos acaben "odiando" el cálculo o la caligrafía. El 80% de los niños no debería copiar una y otra vez a, e, i, o, u ni hacer sumas y restas en casa. La jornada escolar ya es bastante larga. El tiempo que pasan fuera del aula, los alumnos deben responsabilizarse de sus trabajos, buscar información, leer ..., pero también jugar con sus amigos, sus hermanos y empezar a cultivar aficiones como el dibujo o la música". (30.03.2012)  Víctor Cuevas (Padre, Maestro y Orientador educativo): "Los deberes no son malos en sí mismos, desde luego porque pueden ayudar a mantener el hilo de algo que se trabaja en clase y porque ayudan a crear un hábito de trabajo. Los deberes refuerzan los aprendizajes que se adquieren en el aula, sin duda. Pero para que los deberes sean educativos y cumplan esa función, tienen que tener relevancia con lo que se trabaja en clase y no ser una mera repetición automática de lo mismo. Ya sé que para aprender las tablas de multiplicar hay que aprenderlas de memoria y que hay que mandar deberes en este sentido, pero hay formas de hacerlo que motivan y formas que no. Además, los deberes deben estar acordes con las capacidades de los niños. Me sorprendo cuando veo contenidos que van mucho más allá de las capacidades cognitivas que tienen los niños para entenderlos. Además, es imprescindible que los niños jueguen, desarrollando así su personalidad a través del juego y que cultiven sus intereses con el deporte, la música, el arte… Desgraciadamente, es habitual que los deberes estén sobredimensionados, ocupando la mayor parte de la tarde ignorando que las jornadas de nuestros niños comienzan en la mañana y acaban en la tarde. Como premio, tras llegar a casa y merendar, a seguir con lo mismo. ¿En qué país vivimos? Recuerdo una infancia feliz en la que pasaba todo el tiempo jugando y aprendiendo cosas importantes. Hoy día es imposible plantearse que un niño de Primaria se pueda plantear la tarde disfrutando de su infancia, del juego y de la socialización. Los deberes (y el exceso de actividades extraescolares) lo impiden. El planteamiento actual de los deberes es una barbaridad, es una tortura que implica a los niños y sus familias. Listas interminables de ejercicios repetitivos, sin aparente lógica que la de “acabar el programa/tema”, en los que sólo se trabajan conceptos memorísticos y está ausente el desarrollo de las competencias, desde luego. Es tal la cantidad de deberes y la exigencia de los mismos, que las familias tenemos que hacer los deberes con nuestros hijoss para que éstos acaben alguna vez, animándoles en sus enfados, sus cansancios, sus rabietas, sus frustraciones porque quieren jugar. Es tal la cantidad de deberes que el estrés por acabar inunda la tarde. Me pregunto si los maestros aficionados a mandar tantos deberes “porque tienen que aprender a esforzarse” se ponen en lugar de los niños y sus necesidades. El libro de texto, con sus interminables listas de ejercicios, con un planteamiento unidireccional pensado para que el lector responda lo que se pide ciñéndose a los contenidos, está directamente relacionado con una enseñanza tradicional, transmisiva, repetitiva y memorística. El uso del libro de texto no permite desarrollar competencias en los alumnos y limita el tipo de aprendizaje al repetitivo. No nos engañemos, el libro de texto y los deberes van en el lote. Habrá excepciones, desde luego, pero son minoritarias. En este país nuestro, desgraciadamente, con saber usar un libro de texto y mandar deberes, muchos piensan que enseñan. Me duele decir esto, pero lo siento y lo sufro a diario, viendo como mis hijas han consumido muchas horas de la infancia clavadas todas las tardes a la mesa haciendo los deberes, eso sí, en aras de su aprendizaje, un aprendizaje que se iba tan rápido como venía. Como padre y maestro reivindico unos deberes ligados a una enseñanza distinta, en la que aprender no sea aburrido, en la que investigar y descubrir el mundo sea el eje sobre lo que todo pivota y, desde luego, en estas edades, dejen tiempo para vivir, para jugar, para aprender, para ser felices." (30.12.2010)  Celso Currás (maestro e inspector educativo): "Hacemos tres reflexiones. -1ª: los deberes escolares han de ser una tarea imprescindible para los alumnos, como hábito de trabajo personal y para recuperar, consolidar o ampliar destrezas y conocimientos. Tendrán una duración progresiva según su edad y no tienen por qué impedir el tiempo de juego y de ocio; –2ª: la dicotomía no ha de ser «deberes sí o no», sino «deberes bien puestos o no». Para que unos deberes cumplan con su objetivo, deben tener relación directa con el trabajo escolar realizado; estar muy bien preparados por el profesor, en coordinación con el resto de los docentes; ser lo más motivadores posible y poder realizarse de forma autónoma; y –3ª: no tiene sentido, por lo tanto, el argumento de que los deberes acentúan las desigualdades entre los alumnos, al beneficiarse unos de ayuda familiar y otros no. Si la tarea está bien puesta, como se indicó, puede ser realizada sin apoyo. Por supuesto que los padres

deben ayudar a sus hijos en casa, pero está comprobado que es más importante su papel estimulador, de apoyo y de coordinación con el centro escolar, que el de centrarse exclusivamente en el currículo." (12.04.2012) Juan Antonio Planas (Orientador educativo y presidente de COPOE): "Los alumnos deben dedicar parte de su tiempo en casa a hacer ejercicios, estudiar determinados temas, hacer investigación, leer o hacer trabajos en grupo. A partir de primaria los alumnos deben tener deberes, porque esto fomenta la adquisición de rutinas, implica a los padres, y lo que pasa en el centro educativo no es suficiente: aparte de los contenidos, hay que reforzar procedimientos y actitudes. Sin embargo, es recomendable que las tareas no ocupen demasiado tiempo. No creo que sea necesario tener una gran formación para apoyar a los hijos en los deberes. Lo importante es la actitud, que sea evidente que los padres están pendientes de lo que tienen que hacer sus hijos y lo valoran." (30.03.2012) Inma Marín (Consultora pedagógica y Presidenta de IPA-Asociación Española por el derecho de los niños y niñas a jugar): "Estoy convencida de que se mandan demasiados deberes. Con las cinco horas lectivas debía de ser suficiente. Además, pienso que los deberes tendrían que ser más un hábito de trabajo que un trabajo en sí mismos. Hay que fomentar, sí, el hábito de reservarte un tiempo para repasar pero no como se está haciendo, llenando el tiempo libre con ejercicios. Creo que hay demasiadas mochilas cargadas de libros para arriba y para abajo". (30.03.2012) Alberto Carmona (Orientador educativo): "1). Los deberes son para los niños, no para los padres. Pues eso. Los padres no deberían sentir que con los deberes se les "castiga" o se les evalúa ellos y los maestros deberían proponer a sus alumnos tareas que puedan hacer ellos solos con lo que ya han trabajado en clase. El papel de los padres debe ser garantizar que los niños hacen los deberes en las mejores condiciones posibles. Si el niño necesita la atención o la ayuda permanente de los padres, tenemos un problema con los deberes o con el niño. Hable con su tutor; 2). Lo importante en Primaria es crear el hábito. Todos estaremos de acuerdo en que un estudiante universitario necesita estudiar, y mucho, en casa. También coincidiremos en que es un barbaridad mandar deberes a un niño de 2 años. Pues bien, entre esos dos extremos hay un camino que empieza a recorrerse en Primaria. No se trata sólo, por tanto, de reforzar el aprendizaje del colegio, sino de ir creando el hábito y la disciplina de trabajar en casa que, en ningún caso, aparecerá por arte de magia el día que sea realmente imprescindible; y 3). No se aprende sin entrenamiento, ni se alcanza el éxito sin esfuerzo. Desde las teorías más clásicas del aprendizaje, que hacen hincapié en la repetición y la memorización hasta las tendencias contemporáneas que ponen el acento en la práctica, la investigación, la colaboración o la creatividad no hay modelo didáctico que prescinda del esfuerzo y la dedicación para aprender. Esto no quiere decir que el trabajo de casa deba consistir necesariamente en repetir los mismo ejercicios de clase. Existen innumerables tareas de carácter más práctico, lúdico y activo que pueden ser de gran utilidad para reforzar, afianzar y ampliar lo aprendido en el colegio. Probemos por ese camino." (11.04.2012) Jesús Jarque (Orientador educativo): "Como pedagogo y orientador que trabaja en Educación Infantil y Primaria sí estoy a favor de los deberes escolares para casa, pero cuando: A) Contribuyan a la consecución de estos objetivos: A1.Reforzar lo aprendido; A2. Suponen una aplicación práctica; A3.Ayudan a crear un hábito de estudio.; y B) Se cumplen determinados criterios y condiciones: B1.Es una actividad más en la jornada del niño o niña; B2.Saben hacerla por si solos; B3.Se controla la cantidad de tarea; B4.No todas las actividades son de lápiz y papel" (15.04.2012)

Galería de imágenes:  Imágenes ilustrativas del tema (Galería Pinterest)

Vídeos:
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Mª Luisa Ferrerós (Psicóloga): "Cómo conseguir que tu hijo haga los deberes" FCPE du Doubs au Journal de France 3 - Pas de devoirs à la maison (26.03.2012) Loquendo: "64 Maneras de NO hacer los deberes" "Race to nowhere" (2010) - Homework

Recursos y orientaciones educativas:  Pilar "El hada de los cuentos" (Maestra): "El niño que no quiere hacer los deberes" (28.09.2011)  Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Badajoz, Alburquerque y Montijo: "Cómo afrontar en casa los deberes de la escuela" (11.2006)  Escuela de Familias Educastur: "¡Vamos a hacer los deberes! Cómo ayudar a afrontar las tareas escolares a nuestros hijos e hijas" (9.04.2008)  Padre Familia (Consejos para ser buenos padres de familia y aprender a entender a su hijo): "Los deberes escolares" (2008-2012)  Guía de Padres: "Los deberes del colegio"  Jesús Jarque (orientador): "Diez tareas para casa ... diferentes" (18.04.2012)  Departamento de Educación de los Estados Unidos: "Cómo ayudar a su hijo con la tarea escolar" (2002) Publicaciones y artículos:  Instituto de Evaluación, MEC: "Trabajos escolares en casa" (2009)  Recopilación de opiniones sobre el debate "Deberes para casa" iniciado por V.Cuevas en Twitter en Enero de 2011  Annie Murphy Paul (periodista especializada en divulgación de la Psicología): "The Trouble with Homework" (New York Times, 10.09.2011)  Anne-Laure Abraham (periodista de Le Parisien): "Et si on supprimait les devoirs à la maison?" (26.03.2012)  Sara Bennet & Nancy Kalish: "The case against homework: How homework is hurting our children and what we can do about it" (Crown Publishers, 08.2006)  Amaya Larrañeta (periodista): "¿Tiene que llevar deberes para casa los alumnos de primaria? (20minutos.es, 30.03.2012)  Lucía Palacios (periodista): "Esta tarde no hacemos los deberes" (Elcorreo.com, 31.03.2012)  Miguel Mora y Juan Antonio Aunión (periodistas): "Rebelión contra los deberes para casa" (El País, 2.04.2012)  Olalla Novoa Ojea (periodista): "¿Deberes sí o no?" (El Mundo, 3.04.2012)  Santiago Sánchez Martín (periodista): "Los deberes escolares: factor de "desigualdad social" o herramienta de aprendizaje" (rtve.es, 6.04.2012)  Macarena (madre): "Los deberes para casa se convierten en una sobrecarga para los niños y pueden provocar desigualdades sociales" (Pequesymás, 27.03.2012)  Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos: "CEAPA denuncia la sobrecarga de deberes en casa" (27.03.2012)  Confederación Católica de Padres de Familia y Padres de Alumnos: "CONCAPA dice NO a la huelga de deberes" (28.03.2012)  FCPE - Fédération des Conseils de Parents d'Elèves, France: "Ce soir pas de devoirs" (03.2012)  M.J. Pérez Barco (periodista): "En defensa de los deberes escolares" (ABC, 13.04.2012)  Vicki Abeles (directora de cine): "Race to nowhere: the dark side of America's achievement culture" (2010)

Un poco de humor:

Bill Watterson - Calvin and Hobbes

Última actualización: 25/04/2012 - 13:35 h - ¿Quieres sugerir otros materiales o añadir tu propia opinión o pregunta en comentarios? Visita el blog:

http://queduquequeducuando.blogspot.com.es/

Recopilado por Alberto del Mazo (@alb_del_mazo)

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