SRA. PROMOTORA DRA. MARÍA ANGÉLICA GUTARRA DE BERRIOS, SR DIRECTOR LIC.

FERMÍN RICARDO BERRIOS, PERSONAL DOCENTE, ADMINISTRATIVO, QUERIDAS MADRES DE FAMILIA, PÚBLICO PRESENTE, TENGAN USTEDES ¡MUY BUENOS DÍAS!

DISCURSO POR DÍA DE LA MADRE

Es para mí un alto honor tener bajo mi responsabilidad saludar en representación de toda la Institución a un ser UNICO, MARAVILLOSO y EXCLUSIVO: “LA MADRE”.

Madre palabra santa, madre palabra de amor, de entrega, de lucha, de amiga, de consejera, madre la que está siempre en las buenas y en las menos buenas, pero... siempre.

La madre de hoy tiene un doble reto en la sociedad "madre trabajadora "; ya que no solamente se dedica a su trabajo en el cumplimiento de su deber, sino que adicionalmente está en el empeño de sacar su hogar, de sacar su familia, de sacar a sus hijos adelante.

Dentro de los anales cívico-sociales, una fecha de mayor contenido emotivo por las fibras del corazón humano es el día de hoy, segundo domingo de mayo, “DÍA DE LA MADRE”. Las palabras son pocas para expresar la grandeza de su esencia. Quizá porque Madre es el ser sacrosanto que más acerca a Dios o porque la sola palabra Madre agolpa la síntesis de las más excelsas virtudes humanas. O porque para decir algo de ella hay que teñir las palabras con la propia sangre del corazón henchido de amor, gratitud y admiración.

obediencia y gratitud al ser que nos dio la vida con su vida. Tan dulce. como símbolo de orfandad. que a nosotros llega como un hálito de santidad. Y es que adonde se halla una madre hay un tesoro invalorado. Por todo lo expresado. El dolor y la tristeza por la partida al más allá de la autora de nuestros días no sea un desconsuelo y sombra eterna.Hablar de la vida tiene sus implicancias en la Madre. siguiendo el camino recto que ella nos guió. una luz de vida y un calor afectivo de eternidad. una fuente de profunda inspiración. Las más diversas condiciones humanas físicas económicas. no sea un cumplido social sino una reverente promesa de amor. sociales o culturales desaparecen en el confín de su denominador común: Madre. Si llevamos la flor blanca en el altar de nuestro corazón. respeto. para honrarla con nuestras palabras. que doblega el corazón más raudo y fortifica el alma más decaída. tan excelso que imprime un sello inconfundible en nuestro corazón. en sencillo lenguaje humano nos habla de su grandiosa vocación maternal. Los matices circunstanciales de su existencia dicen calladamente de su heroicidad. no sea un cumplido la flor roja de la felicidad. hagamos a nuestras propias madres la promesa de conservar intacta la albura de su recuerdo. tan suave. resignación y entrega total al ser de sus entrañas. Que ese encarnado del a flor de nuestro pecho siga fervoroso para ver a nuestra madre en todas las madres y tributarles nuestra admiración y fe de grandeza espiritual en su existencia. cuando hoy llevamos al lado izquierdo de nuestro pecho la flor roja de la felicidad. La trayectoria sublime de desvelos. sentimientos y obras. Ella conlleva la significación de inagotable ternura y abnegación que supera a la majestuosidad de nuestros andes milenarios o a la hermosura de nuestros fecundos valles. .

Para que ello no suceda. se marchiten en nuestro pecho en este día. en este siglo o en la eternidad de la Madre. ni blancas. . Pero las flores. que el aroma. por su bendita memoria.En su nombre y en su voz lenitiva para reconfortarnos de tanta angustia y nos anime a superar lo que somos. ¡FELICIDADES A TODAS LAS MADRES EN SU DÍA! Muchas Gracias…………. sintamos la ficha de su presencia o el desinfortunio de su ausencia. La maternidad se diluye en la vida para dar contenido y esencia a nuestro destino. el color y el significado de las flores para las madres e hijos siga siendo el reencuentro indestructible materno – filial como ignota bendición celestial que se anida y se acrecienta en el corazón humano y se acrecienta en el corazón humano.. Obremos con talento y emoción frente a ella o por ella. meditemos en su magnificencia espiritual. para hacernos más humano. ni rojas.